*22.18.-Se vino Rodolfo Hernández: ‘O cambian o los cambian’ – LUIS NOÉ OCHOA
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¿Por qué no sube Fico? ALVARO FORERO
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Nada que ver, presidente Duque – PATRICIA LARA
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Petro y Fajardo – SALOMÓN KALMANOVITZ
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¿Quién controlará el volcán?  MARÍA ISABEL RUEDA
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Nuestra democracia está en peligro  RODRIGO UPRIMNY

Las elecciones presidenciales de 1970 y de 1990 fueron muy peligrosas pero por razones distintas. Y recordar esos momentos críticos es útil para comprender la gravedad de la actual coyuntura.

22 may 2022.- En 1970, el gobierno Lleras se parcializó a favor del candidato Pastrana y por ello fue regañado por el entonces procurador Aramburo, en épocas en que los procuradores no eran descabellados sino independientes. Esta parcialidad gubernamental fue tan grave que aún existen sospechas fundadas de fraude, lo cual alimentó la violencia política en la siguiente década. Al fin y al cabo, el M-19 nació por esa percepción extendida de que hubo fraude en esa disputada elección. Pero al menos en 1970 la violencia era aún baja y no hubo amenazas creíbles de atentados.

Las elecciones de 1990 fueron riesgosas por la intensidad de la violencia de esos años y los terribles magnicidios, que cegaron la vida de tres candidatos presidenciales (Galán, Jaramillo y Pizarro), a lo cual habría que sumar el exterminio en marcha de la Unión Patriótica, las masacres en el campo y los atentados dinamiteros en las ciudades. Pero al menos en 1990 el gobierno Barco se abstuvo de intervenir en política y no mostró parcialidad hacia ningún candidato.

Estas elecciones de 2022 parecen combinar los peores rasgos de esas dos peligrosas elecciones pues tenemos un gobierno parcializado, como en 1970, en un contexto de violencia creciente, como en 1990.

De un lado, la violencia se ha agravado considerablemente, como lo muestran muchos indicadores: incremento de los homicidios y de la capacidad de violencia de los actores armados, centenares de líderes sociales y excombatientes asesinados y muy graves amenazas contra Gustavo Petro. Aunque afortunadamente no estamos en los niveles de 1990, la situación se le empieza a parecer pues la violencia es cada vez más grave, al punto de que un atentado no está excluido.

De otro lado, nunca, desde 1970, un gobierno había mostrado tal parcialidad en contra del candidato de la oposición como lo han hecho Duque y sus aliados. Cuatro ejemplos: i) la burda suspensión de la ley de garantías para usar la contratación pública para favorecer ciertos candidatos; ii) la evidente intervención electoral del presidente y varios de sus ministros, por sus declaraciones reiteradas contra las propuestas del Pacto Histórico; iii) el beneplácito del presidente frente a la obvia intervención en política del comandante del Ejército; y iv) el alineamiento de la Fiscalía y los organismos de control (Procuraduría, Contraloría y Defensoría) con el gobierno, por lo cual ninguna de esas instituciones ofrece garantías a la oposición.

Esta combinación es ya gravísima. Pero la situación es aún peor pues debemos sumarle dos cosas más: i) la incompetencia del registrador, cuyos errores monumentales y falta de transparencia han alimentado narrativas de fraude; ii) y la aguda polarización entre el candidato de los afectos gubernamentales (Gutiérrez) y el líder de la oposición (Petro).

Por todo lo anterior, y sin afán tremendista, creo que estas elecciones presidenciales son las más peligrosas de nuestras últimas seis décadas. Si no queremos que terminen en tragedia o en una ruptura democrática, que parecía impensable en Colombia, es necesario que en estos días y semanas ciertos actores influyentes, como los empresarios, los medios de comunicación, los académicos, las iglesias, la comunidad internacional o los sindicatos, expresen inequívocamente su compromiso democrático y que harán respetar el resultado electoral, sea éste el que sea. Y que exijamos de los candidatos y del gobierno declaraciones inequívocas que respetarán esos resultados. De eso depende en parte el futuro de nuestra democracia.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/ramiro-bejarano-guzman/nuestra-democracia-esta-en-peligro/

22.18.-Se vino Rodolfo Hernández: ‘O cambian o los cambian’ – LUIS NOÉ OCHOA

Rodolfo Hernández se está volviendo el fenómeno político de esta campaña, agresiva como nunca.

La campaña política se puso como para alquilar galpón, como decía un gallo. El paisano Rodolfo Hernández repunta en las últimas encuestas. En la de Guarumo, publicada ayer, llega ya a un 20,3, frente a 37,9 de Gustavo Petro y 30,8 de Federico Gutiérrez. Y en la de Invamer, publicada el jueves, Hernández alcanza 20,9, contra 40,6 de Petro y 27,1 de Fico. Está de tercero, pero sin duda va Pidecuesta arriba y les puede pegar un susto a los dos punteros, si le alcanza el tiempo.

21 may 2022.- Esto me hizo recordar a una querida campesina que le decía a un loro: “Rodolfo, ¿quiere cacao?”. Rodolfo quiere cacao, pero sobre todo quiere votos y quiere la Presidencia, pues se está volviendo el fenómeno político de esta campaña, agresiva como nunca, con ‘jugaditas’ sucias, polarizada, con odio y 84 municipios en riesgo electoral extremo. Y eso cansa. ¡Cansó!

Yo no soy politólogo, pero con mi lógica ecológica, con mi malicia indígena de Suaita, me aventuro a analizar por qué el exalcalde de Bucaramanga, la bella, se está disparando.

Mi profesor Francisco Miranda Hamburger me enseñó que las elecciones suelen ser un pulso entre continuidad y cambio. Pues hoy, por la situación del país, por la vieja política, por la polarización, por las peleas de los líderes, la mayoría de los electores quieren un cambio. Además, cuando la percepción de los gobiernos es tan negativa, la gente toma ese camino. Es decir, el escenario está que ni pintado. Por eso tal vez puntee Petro, pero en segunda vuelta lo pueden poner a sudar Petro…leo.

“Como la gente está cansada de las peleas entre derecha e izquierda, una tercera vía tiene espacios. Ese, creo, es el secreto para que Rodolfo se esté volviendo una especie de abuelo de la juventud”.

Creo que Rodolfo Hernández atrae a muchos porque es un candidato independiente políticamente, que no surge ni del uribismo, ni del santismo ni de los viejos partidos. Y también por su manera distinta de aproximarse a la gente, sin estrategias de las viejas políticas, hablando en tono popular, frentero, con humor, e inclusive se deja ver cascarrabias. Muestra, seguramente con intención, que con él la vaina es arrecha la joda, mano; muestra que cualquier ‘pingo’ no se lo pasa por manteca. Y tiene una campaña publicitaria exitosa. Y como es rico, la gente interpreta que no necesita llegar a robar.

Pero además, le habla a la gente de lo que le duele, sin adornos. Quitarles la chequera a los corruptos, recompensa de 20 por ciento a quien denuncie a un corrupto, y creo que le encima un cabro con pipitoria. Y en un país donde la corrupción es el ‘plan’ de cada día, y al tiempo la inequidad social es tal que mientras a unos les dan ‘mermelada’ a otros le dan bienestarina, mensajes así calan. Y habla también de colonias penales agrícolas, cobertura universitaria cien por ciento, etc.

Y como la gente está cansada de las peleas entre derecha e izquierda, una tercera vía tiene espacios. Ese, creo, es el secreto para que Rodolfo se esté volviendo una especie de abuelo de la juventud; el ‘viejito’, le dicen.

Esta semana está interesante. ¿Y después? ¿Cómo sería si Hernández le gana a Fico? ¿Qué alianzas se harían? ¿O si queda cerca? Va a ser el ‘viejito’ más atractivo de Colombia. Pero el mensaje que está enviando es claro para la clase política. Es el mismo que les dijo Valencia Cossio: “O cambian o los cambian”. El hecho es que Hernández se puso de moda. Los viejitos están de moda.

Por ahora, mi voto es por el de más pelo, el de los crespos, que habla poco pero es un gran dirigente. Mi voto es por Alberto Gamero, a ver si ahora sí Millonarios logra la estrella 16.

Y se me pasaba darle las gracias a Santos, que sigue siendo una gran imagen de Colombia en el exterior, una imagen de que en este país hay gente de paz y de empuje, que nos une. Gracias y felicitaciones a Santos Borré por ganar la Europa League con el Eintracht Frankfurt. Lo mismo a Luis Díaz, por la FA Cup con Liverpool. Hay grandes jugadores, pero no fuimos al Mundial. Dirigentes, “o cambian o los cambian”.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/luis-noe-ochoa/o-cambian-o-los-cambian-columna-de-luis-noe-ochoa-674047

22.18.-¿Por qué no sube Fico? ALVARO FORERO


Una encuesta de Yanhaas reitera que Gustavo Petro dobla a Federico Gutiérrez (40 % vs. 21 %) en primera vuelta. Hace 4 años el resultado de las encuestas era inverso. En Invamer Iván Duque marcaba 41 puntos; Petro, 29; 12 puntos de diferencia. El resultado electoral fue 39 % de los votos, Duque; 25 %, Petro; 14 % de diferencia, dentro del margen de error.

16 may 2022.- ¿Por qué Fico no ha logrado reproducir el ascenso en las encuestas de Duque en 2018, si logró la misma narrativa Fico/Petro para emular la de Duque/Petro? Por dos razones. La fácil, que Duque era cambio y Fico es continuismo. Razón evidente que los promotores de Fico ingenuamente creyeron que podían superar con un mito: que el rechazo a Petro es superior al que existe contra Duque y el uribismo.

Basado en una premisa falsa: que las elecciones pueden ser plebiscitos sobre un candidato, cuando siempre lo son sobre un gobierno y su partido. Por una razón elemental: los gobiernos son los responsables de la situación del país en el momento de la elección, y el opositor, una esperanza de mejora. La relación de fuerzas de los miedos por Petro y por Uribe que dominaron la elección de 2018 se ha inclinado en favor de Petro porque él sigue siendo una expectativa mientras Uribe, con Duque, es una decepción.

La estrategia de presentar un candidato con “pinta” de centro no ha funcionado porque la elección no está dominada por una lógica de derecha e izquierda, que antes favorecía a la centroderecha, sino de continuidad o cambio, que favorece a la izquierda porque le quita contenido ideológico a su oferta. Como Fico le debe su elección en la consulta a Uribe —que retiró a Óscar Iván Zuluaga para que los uribistas votaran por él— y a Duque —que le cuadró a la coalición de gobierno para agrandar la votación y poder ganarle a la consulta de centro—, no se atrevió a atacarlos para demostrar que representaba una nueva derecha no continuista.

Ese espacio lo copó Rodolfo Hernández, despojándolo de los electores de centroderecha que en 2018 votaron por Iván Duque, pero ahora se sienten decepcionados. En segunda vuelta algunos de esos votantes podrían inclinarse por Fico para atajar a Petro, pero muchos preferirán votar en blanco porque “a un perro no lo capan dos veces”, o por Petro, pues Hernández ha mostrado inclinación por él en segunda vuelta para no salir del equipo del cambio, sin el cual pierde diferenciación con Fico. Por eso en la encuesta de la semana pasada de Yanhaas para RCN y medios regionales, en segunda vuelta Fico solo llega a 34 %, a 13 puntos de Petro. Fico tendría que quedarse con el 90 % de los encuestados que dicen no tener intención de voto por ninguno (19 %), mientras que Petro solo necesitaría 15 % de esos votos para ganar.

La segunda razón es que la estrategia para subir a Fico en las encuestas —sumar los votos uribistas con los de las maquinarias en la consulta del 13 de marzo— fue un engaño para hacer creer que él era mejor contrincante que Fajardo contra Petro. Porque los votos de las maquinarias no se repiten en primera vuelta, como se demuestra elección tras elección. Sirvió para armar la ilusión de que “esto está decidido entre Fico y Petro”, pero no para superar el continuismo de Fico, que lo hace el candidato más débil frente a Petro.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/alvaro-forero-tascon/por-que-no-sube-fico/

22.18.-Nada que ver, presidente Duque – PATRICIA LARA


El presidente Duque definitivamente parece no tener remedio: su capacidad de vivir ausente de la realidad es impresionante. Por ejemplo, ante la decisión del Gobierno de EE. UU. de suavizar las sanciones económicas contra Venezuela, proceso que comenzará por permitirle a la petrolera estadounidense Chevron negociar una licencia con la petrolera estatal venezolana PDVSA, Duque resolvió decir que esa flexibilización se debe al éxito del cerco diplomático que ha ejercido el Gobierno de Colombia contra Maduro.

20 may 2022.- Al parecer, ni siquiera se le pasa por la mente que la disminución de la oferta petrolera producida por las sanciones que impuso EE. UU. a Rusia, con motivo de la invasión a Ucrania, haya obligado a los gringos a buscar abastecerse de petróleo en otros mercados, en este caso el venezolano, razón por la cual EE. UU. necesita mejorar sus relaciones con Venezuela. Ese es el fondo del asunto. En este caso, lo que Duque haga o deje de hacer no tiene la menor importancia.

De hecho, el acercamiento entre Biden y Maduro comenzó hace un par de meses, cuando en el Palacio de Miraflores, en Caracas, hubo una reunión de delegados de ambos gobiernos. A propósito, Maduro dijo: “Tuvimos una reunión, la puedo calificar de respetuosa, cordial, muy diplomática, entre la delegación de EE. UU. y la delegación del Gobierno venezolano que presido”.

Después continuaron las señales de distensión: Venezuela liberó a los ciudadanos estadounidenses Gustavo Cárdenas y Jorge Fernández, quienes habían sido encarcelados en 2017 por el régimen de Maduro. Además empezó a devolverles bienes expropiados a sus antiguos dueños, como ocurrió con el Centro Comercial Sambil, de 21.000 metros cuadrados, así como con fincas y hatos vinculados a la producción agraria. Parece que Maduro piensa devolver también hoteles e industrias. Pero esto último no solo se debe simplemente a que se esté propiciando un acercamiento con EE. UU., sino a que es indispensable superar la bancarrota en que se halla Venezuela. Debido a las sanciones estadounidenses y a la desacertada política económica del Gobierno venezolano, la economía se ha contraído en un 90 % y el PIB de Venezuela, según el Fondo Monetario Internacional, se redujo de poco más de US$482.000 millones en 2014 a US$47.000 millones en el 2020.

Ahora, esta distensión entre EE. UU. y Venezuela también conlleva que progresen en México las conversaciones entre el Gobierno de Maduro y la oposición venezolana. Probablemente todo conduzca finalmente a que las elecciones presidenciales del 2024 en Venezuela queden rodeadas de unas garantías que satisfagan a las partes.

Todos estos movimientos han estado acompañados, además, de una flexibilización de las sanciones de EE. UU. hacia Cuba: ya Biden anunció que restablecerá los vuelos comerciales a varios puntos de la isla; suspenderá el límite de US$1.000 por trimestre impuesto a las remesas por su antecesor, Donald Trump, y reanudará el programa de reunificación familiar de los cubanos.

Ojalá que este cambio del Gobierno de Biden lleve a Duque, por lo menos, a buscar reabrir relaciones consulares con Venezuela, para que los venezolanos que viven en Colombia y los colombianos que viven en Venezuela no tengan tantas dificultades al renovar sus pasaportes y visas.

¿Será mucho pedir? ¿O es que el presidente Duque definitivamente no tiene remedio?

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/patricia-lara-salive/nada-que-ver-presidente-duque/

22.18.-Petro y Fajardo – SALOMÓN KALMANOVITZ

El primer tema en el programa de Petro cubre los derechos de la mujer. “Guardianas del agua y de la tierra fértil, defensoras del territorio y de la biósfera, cuidadoras y tejedoras de la vida y la paz, bastiones de la economía; las mujeres sostienen el mundo”.

16 may 2022.- ¿En qué momento Petro se volvió feminista? Ahora recurre a un lenguaje de profeta, semipoético y críptico, para atraer el voto femenino que nunca lo ha favorecido. Las mujeres lo han reconocido como machista y no ha podido ganar su simpatía. Mientras la intención de voto por Petro entre los hombres es de 46 %, entre las mujeres es de solo 35 %. Sergio Fajardo registra una mayor intención de voto entre las mujeres que entre los hombres, de cuatro contra tres.

Fajardo es más directo y va al grano: “La desigualdad en Colombia sigue teniendo rostro de mujer”, ante lo cual debe haber una política contundente que reduzca la brecha. “La igualdad de género es un deber del Estado y un tema de justicia con las mujeres”.

Frente a la economía, Fajardo es concreto: “El país está profundamente afectado por la pobreza, las desigualdades, el desempleo, los altos precios de la canasta familiar y las puertas cerradas a las oportunidades de educación y salud. La economía no está al servicio de la gente, sino de unos pocos”. Para ello recurrirá a una reforma tributaria progresiva que aporte recursos suficientes para financiar programas sociales.

Petro es más vago, pero salvará a Colombia y a la humanidad: “Transitar hacia una economía productiva basada en el respeto a la naturaleza, dejando atrás la dependencia exclusiva del modelo extractivista y democratizando el uso de energías limpias”. Agrega: “La transformación de las fuerzas productivas y el avance en los pactos de productividad serán el motor que genere la riqueza necesaria y que siente las bases materiales y sociales para que Colombia pueda entrar, por primera vez en su historia, en una era de paz”. Lo de las “fuerzas productivas” es el último rezago de marxismo que le queda al candidato del Pacto Histórico.

Una de sus banderas es “Colombia: potencia mundial de la vida”. ¿Será que somos campeones en longevidad de la población? Pues no: estamos en la cola de los países de la OCDE con 76,7 años contra la media de 81 años. Para remontar esa diferencia haría falta un sistema de salud de buena calidad, algo de lo cual estamos lejos. ¿Estamos a salvo de las pandemias? Pues tampoco: el COVID-19 produjo en el país unos 6 millones de infecciones y más 139. 000 muertes, porque tuvimos la tasa más baja de vacunación de los 37 miembros de la OCDE.

Se debería considerar el escenario de base de la vida en Colombia. Contamos con una de las tasas de homicidios más altas del mundo, casi 27 muertes por cada 100.000 habitantes en 2021, comparada con la de Chile, 3,6; Europa, 1,2, y Estados Unidos 7,8; estamos mejor que Jamaica, que tiene 49,4. No encontré remedios para este mal en el programa del Pacto Histórico.

El programa es ciertamente demagógico: buscará “de manera urgente concret(ar) un nuevo contrato social para el buen vivir y el vivir sabroso”, etc., etc. Hay por lo menos una veintena de pactos para todo, pero no hay propuestas concretas en materia tributaria o empoderamiento del Estado que puedan hacer realidad las innumerables reformas con que se sueña.

Es obvio que votaré por Fajardo en primera vuelta, pero si no alcanza a la segunda me inclino por el voto en blanco.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/salomon-kalmanovitz/petro-y-fajardo/

22.18.-¿Quién controlará el volcán?  MARÍA ISABEL RUEDA

El anti-Petro que muchos colombianos estábamos buscando apareció en cabeza del más insospechado.

Las encuestas del fin de semana nos han puesto a revolar en cuadro.
Dejan muy pocas certezas y muchas incógnitas. Entre las primeras está que Sergio Fajardo, a una semana de la primera vuelta, ya no parece tener remontada. Y me duele especialmente decirlo, porque el profesor-candidato merecía no solo en lo personal, sino en lo profesional y en lo político, un mejor resultado. Ya ni un milagro de su coterránea, la Madre Laura, podría garantizar que no se despedirá por tercera vez el domingo entrante de otra campaña presidencial fallida.

21 may 2022.- Los errores de su campaña fueron evidentes. Sus asesores lo convencieron de que esta contienda se ganaba disparándoles a Duque y a Fico en primera vuelta, y derrotando a Petro en la segunda. No entiendo la terquedad con la cual se negaron a ver que el papel de Fajardo era más bien el de convertirse rápidamente en el contrincante de Petro, en lugar de hacer una campaña basada en maltratar a Fico vía Iván Duque, cuando el Presidente va de salida del Gobierno en medio de unas encuestas no muy halagüeñas.

Duque no era el enemigo. Todo el tiempo fue Petro. Pero Sergio Fajardo no pudo asumir el papel para el cual llegó hasta allá: el de convencer que, contra Petro, la alternativa era el centro. Y que centro no era lo mismo que tibio. De haber trabajado bien esta ecuación, hoy estaría Fajardo con un pie en segunda vuelta.

Pero hace rato se quedó atrás peleando con Duque, mientras Petro pedaleaba prácticamente solo, sin contrincante, hacia adelante. También le hizo mucho daño a Fajardo que entre los de su mismo sindicato, agrupados en el Centro Esperanza, terminaran todos de enemigos, con lo que fueron percudiendo la claridad de su plataforma de lanzamiento. Hoy no se sabe, siquiera, si alcanzará el umbral para que le den su reposición de votos.

Nos quedan entonces tres candidatos viables. Ya es por lo menos suficientemente claro que Petro no gana en primera, que pasa a segunda vuelta, y la pregunta ahora es quién lo acompañará en la última etapa de ese enfrentamiento.

La subida del ingeniero Rodolfo en las encuestas fue la gran noticia del fin de semana. Sus propuestas podrían competir en populismo con las de Petro. Anuncia que no habitará jamás la Casa de Nariño, que cerrará para siempre la casa de huéspedes ilustres de Cartagena, las embajadas y consulados, para pagar las deudas estudiantiles del Icetex, y que les quitará los carros a los parlamentarios. Ah, y que donará su propio sueldo. Sus anuncios han sido aplaudidos a rabiar desde las plazas y calles, llenas de ‘arrechos’ admiradores (para usar sus propios términos).

Pero acabar con la corrupción no es, en sí mismo, un programa de gobierno. Es una forma de hacer las cosas, el deber ser. El ingrediente estético de la política. La galopante inflación, por ejemplo, no se acabará convirtiendo la Casa de Nariño en el nuevo Museo Botero. Quitarle una camioneta blindada a un senador no alcanza para sostener seis meses a una familia en la indigencia. Pero el viejito Rodolfo, y lo llamo así con respeto y cariño, se hace querer por sus ocurrencias, impertinencias y franquezas. Es indudablemente un distinto-distinto de Petro, pero distinto, al fin y al cabo. Y eso huele a cambio. Para ello terminaríamos escogiendo, entonces, entre dos populistas.

Pero ¿corresponderá la intención de voto por Rodolfo a las estructuras de la intermediación necesaria para llevar esos votos hasta las urnas? En Colombia escasamente cuatro ciudades, si acaso, se mueven sin máquinas políticas, por puro voto de opinión. En el resto del país se necesita organización electoral. Luego, la primera duda que hay con respecto a Rodolfo es precisamente esa: si pasará a segunda vuelta, porque si logra hacerlo, ganándole a Fico Gutiérrez, las encuestas plantean la interesante posibilidad de que el anti-Petro que muchos colombianos llevábamos buscando desde hace dos años finalmente haya aparecido, en cabeza del más insospechado.

Sin embargo, a no ser que esa especie de necesidad de expresar el voto útil se concrete antes del domingo entrante, no veo que Rodolfo vaya a derrotar a Fico en esta primera vuelta, como tampoco lo sugiere la encuesta de Guarumo para EL TIEMPO. En ella, Fico sigue de segundo.

Pero, por si acaso, a Gustavo Petro se le complicaría el panorama de su victoria. Según las controvertidas declaraciones del excandidato Alejandro Gaviria al ‘Financial Times’, “Colombia está sentada en un volcán, y es preferible una explosión controlada con Petro que un volcán embotellado”. ¿Y qué pasa si no es uno solo, sino ahora dos populistas los que aparezcan sentados en el volcán de Alejandro Gaviria, compitiendo a ver cuál apacigua con mejor populacherismo el brote de la insatisfacción general?

Nada está escrito, aunque hasta la semana pasada lo pareciera.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/columna-de-maria-isabel-rueda-quien-controlara-el-volcan-674230

*22.17.-A devolver la plata de los contratos GERMÁN VARGAS
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Adhesiones políticas sin principios  MAURICIO CABRERA
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Histeria colectiva? – MARÍA ISABEL RUEDA

Le temo más a la personalidad del propio Petro que a sus programas.

Mantengo, como muchos

amigos, la esperanza de que Gustavo Petro Urrego no sea el próximo presidente de Colombia.

14 may 2022.- Al respecto, me tropecé esta semana con dos buenas columnas de Enrique Santos, en ‘Cambio Colombia’, y de Claudia Palacios, en EL TIEMPO. Ambas analizan si el miedo a un gobierno de Petro es justificado, o fruto de una histeria colectiva. Claudia admite que, cada vez con más frecuencia, oye que no importa quién sea el elegido, porque “Colombia está institucionalmente blindada”, como para repetir experiencias como la de la Venezuela chavista, la Nicaragua orteguista, o el Ecuador de Correa y la Bolivia de Morales.

Pero, según ella, ese es un cuentazo, porque la institucionalidad, por fuerte que sea, fluctúa al vaivén de dos aspectos: la satisfacción social y la personalidad de quien ostenta el poder. En cuanto a la personalidad del poderoso, dice Claudia, la clave está en hacerse querer. Yo diría más bien que está en hacerse creer. Cuando un candidato logra el amor incondicional de sus súbditos, como Petro, se lo perdonan todo, con tal de verlo en la presidencia, pero sobre todo le creen todo, por absurdo o inviable que sea.

Con preocupaciones distintas, Enrique Santos resolvió darles a sus amigos del Jockey Club, del Country y del Gun Club, unos consejos. Los ve al borde de un ataque de nervios, por las encuestas que favorecen a Petro. Y les pide un poco más de seriedad, reflexión y cabeza fría. “La democracia colombiana (…) no se puede arrugar ante la perspectiva de un gobierno de izquierda”. “Esta vaina” no se va a acabar porque el candidato del Pacto Histórico encabece las encuestas. “No acepto que la patria y las instituciones estén al borde del abismo”.

Pues bien, yo llevo varios días dedicada a preguntarles a amigos de todas las tendencias políticas, niveles intelectuales, profesionales y sociales, cuáles son las tres cosas a las que más les temen de un gobierno Petro. Varias se repiten, pero voy a tratar de resumirlas a continuación.

Muchos confiesan que temen por el futuro de la propiedad privada y el uso de la expropiación, no por motivos administrativos –como lo permite la Constitución–, sino políticos, a lo Chávez.

Temen que el nuevo sistema tributario frene el crecimiento de las empresas, por su mal entendimiento, basado en la mentira de que los ricos no pagan. Temen incluso que Petro suba los impuestos a niveles que hagan inviable la actividad empresarial.

Temen que les eche mano a los recursos pensionales privados, porque a los ahorradores, al ser un sistema joven, les quedan unos años para cumplir su edad de jubilación.

Temen que la izquierda en el poder robe peor de lo que roban hoy. Temen que Petro llegue al poder y no se desprenda de él, ya sea por sí mismo o por interpuesta persona.

Temen que crezca el Estado a un tamaño inmanejable, que profundice más las diferencias sociales y genere más violencia. Y temen que la solución de todos sus pesares, sus fracasos y sus improvisaciones sea ese Estado. Y que la intromisión estatal en toda actividad ciudadana, como el gran dispensador de las esperanzas, terminará disponiendo de la libertad, como a bien tenga.

Temen que a las ciudades llegue más guerrilla y más delincuencia. Temen que se embarque en un proceso de paz, y más que eso, que se bote por un despeñadero, para lograr un acuerdo con los segundos de ‘Otoniel’, sin ninguna posibilidad de que eso sea una opción real.

Temen que Petro se embarque en una Asamblea Constituyente que cambie los parámetros de la economía de mercado. Temen que polarice las Fuerzas Militares con ascensos y promociones que no se corresponden con la disciplina y el escalafón castrense.

Temen que Petro no tenga equipos, pues no se caracteriza por trabajar en equipo. Temen que terminaremos importando petróleo, gas y carbón, teniéndolo. Temen que Petro, como lo fue en Bogotá, sea un terrible improvisador y un populista sin límites.

Temen que le gusta más oírse que ejecutar. Que no gobierna en desarrollo de conceptos políticos, sino haciendo hechos políticos.

Pero una buena amiga me volvió a llamar y me dijo: ¿sabe que su pregunta me dejó pensando? Lo que más me preocupa de Petro es su trastorno narcisista de personalidad y mitomanía compulsiva. Al instante me entró la llamada de otro amigo que me dijo: Escriba esto: Le temo más a la personalidad del propio Petro que a sus programas.

A lo que se me ocurre: pues si el país no se lo aguanta, que Enrique Santos lo apadrine, para que termine sus días tertuliando en el Gun o en el Jockey, o jugando golf en el Country.

Entre tanto… Pocas personas tan mágicas y trascendentales como un amigo que se fue. Mauricio Gómez Escobar. Se nos quedó en el tintero nuestra última tertulia, Constaín…

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/columna-de-maria-isabel-rueda-histeria-colectiva-672386

22.17.-A devolver la plata de los contratos GERMÁN VARGAS

La Corte señaló que las reglas establecidas en el fallo se aplicarán sin perjuicio de la responsabilidad penal, disciplinaria, fiscal y administrativa que pueda derivarse del uso indebido de la contratación estatal. Con base en esta decisión, ¿cuándo se van a abrir las investigaciones? A esta decisión no se le puede poner conejo.¿Quiénes solicitaron que se destinaran estos montos a estos municipios y para qué obras?

Al igual que el Código Electoral, y como lo advertí hace semanas, la Corte sepultó la trampa incluida en la ley de presupuesto, que modificó la ley de garantías. Un intento burdo de modificar una ley estatutaria mediante una ley ordinaria. Burdo, ilegal y costoso, pues por causa de este mico se suscribieron 645.000 contratos interadministrativos, pura ‘mermelada’; el costo de la gobernabilidad, dirán algunos. Es esta la peor forma de corrupción, por las cifras descomunales que se comprometen y por las comisiones que se pagan. También, por el resultado final de las inversiones. 

14 may 2022.- Es claro que obras a las que les meten la mano los congresistas, los alcaldes y los interventores no pueden ejecutarse a no ser que el presupuesto de estas se haya inflado. Esto explica que más del 90 % de estas licitaciones solo tengan proponente único, que los pliegos tipo no se respeten y que los porcentajes de ejecución no se cumplan en las fechas previstas o que, incluso, jamás se inicien. Pregunto con qué criterio se seleccionaron estas inversiones. Me temo que ninguno diferente a la sugerencia de cada parlamentario hecha dentro del cupo que le fue asignado. ¿Y cómo se escogen los proyectos y municipios beneficiados? ¿Existen estudios y diseños previos? ¿Y presupuestos elaborados con rigor? Pues claro que no.

Sorprende la creatividad de los candidatos en esta campaña para proponer estrategias y acciones contundentes contra la corrupción. Mencionan nuevas leyes, aumento de penas, un sinfín de controles, cuando bastaría que prohibieran esta práctica convertida en el verdadero desangre de los presupuestos estatales. Hay que poner fin a esta forma de gobernar y obligar a cada entidad nacional a ejecutar su presupuesto.

Que se necesita reactivar la economía, dicen unos; que luchar contra la pandemia, dicen otros, que el desarrollo local y los compromisos preelectorales lo justifican todo. Pura carreta, digo yo. La verdad es que cada contrato tiene un dueño. ¿No es esto un claro prevaricato? ¿Con qué nombre bautizamos esta práctica? ¿Por qué los organismos de control guardan silencio? Son centenares de miles de contratos suscritos bajo esta modalidad. ¿Por qué no averiguan algo? ¿Por qué no llaman a declarar particularmente a los ministros y directores de entidades que, como dicen coloquialmente, ‘bajaron’ esos recursos?

Difícil promover un pacto de silencio que involucre a decenas de funcionarios, congresistas, alcaldes y contratistas. Podrían empezar por preguntarles: ¿quiénes solicitaron que se destinaran estos montos a estos municipios y para qué obras? No creo que asuman la responsabilidad de negarlo todo e incurrir en perjurio, cuya pena va de 6 a 12 años.

Y como el Presidente en su momento señaló que toda esta contratación estaría blindada porque en todo el proceso estaría presente la Contraloría, sería muy útil conocer el informe de esa entidad sobre las modalidades de contratación empleadas, el número de participantes, los montos comprometidos y en qué va la ejecución de las obras.

La Corte señaló que las reglas establecidas en el fallo se aplicarán sin perjuicio de la responsabilidad penal, disciplinaria, fiscal y administrativa que pueda derivarse del uso indebido de la contratación estatal. Con base en esta decisión, ¿cuándo se van a abrir las investigaciones?

A esta decisión no se le puede poner conejo. El Gobierno tiene que proceder de inmediato a liquidar los contratos y por ningún motivo desembolsar anticipos en los ya suscritos, pues la sentencia ordena terminar todos los que estén pendientes de ejecución y proceder a las restituciones mutuas que se derivan de la liquidación de estos a partir del 5 de mayo.

La ley que asignó funciones jurisdiccionales a la Procuraduría correrá la misma suerte, pero ya la frondosa nómina estará designada, pues el Gobierno se apresuró a expedir el decreto 1851, que creó 1.200 nuevos cargos en la entidad. Y, por supuesto, la reforma de la justicia del Dr. Wilson Ruiz también se caerá por ser estatutaria y haberse tramitado virtualmente, en contravención de lo ordenado por la Corte en fallos anteriores.

  1. D.Mi reconocimiento a los doctores David Luna y José Daniel López, quienes en buena hora presentaron la demanda sobre la ley de garantías y demostraron su inconstitucionalidad.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-a-devolver-la-plata-672372

22.17.-Adhesiones políticas sin principios  MAURICIO CABRERA

El expresidente Gaviria publicó un documento que es una durísima crítica a la gestión de este gobierno.

La adhesión del director de lo que queda del Partido Liberal y unos cuantos parlamentarios a la campaña de Federico Gutiérrez, es una de esas alianzas que no se hacen sobre políticas y programas sino por intereses burocráticos y clientelistas. 

 

8 may 2022.- Lo más sorprendente no es la voltereta ideológica de ese grupo de liberales, pues ya habían hecho lo mismo en 2018 cuando apoyaron a Duque. Hoy es más evidente la contradicción porque el mismo día en que anunciaron su apoyo al candidato del gobierno y el uribismo, el expresidente Gaviria publicó un documento -titulado “La Colombia de Hoy”- que es una durísima crítica a la gestión de este gobierno.

A pesar de haber hecho parte de la coalición de gobierno en estos cuatro años, dice el director del partido:

“Estamos concluyendo un gobierno que poco nos deja. Una administración contagiada de la serenidad imperturbable de un presidente que se parece más un actor al que alguien le escribe el libreto. (…) un gobierno que muy poco ha hecho para mejorar nuestra economía, para promover la justicia social, para desarrollar el potencial de las regiones. Nada hizo para reducir la desigualdad”.

El documento es prolijo en críticas a otras políticas del gobierno como el manejo del proceso de paz, las relaciones exteriores, la fumigación con glifosato, la proliferación de la corrupción, o el manejo de la protesta social. Sobre la política fiscal dice:

“El gobierno dejara un inmenso hueco Fiscal que va a exigir medidas muy severas para taparlo. El problema que el próximo gobierno va a heredar es gigantesco y la política de Duque de una gigantesca irresponsabilidad”.

Como si la mano izquierda no supiera lo que hace la derecha, el expresidente adhiere a Gutiérrez al mismo tiempo que propone la conformación de una coalición progresista para que el uribismo no continúe en el poder, lo que puede interpretarse como un llamado a los liberales a que se unan a Petro o Fajardo.

“No queremos la nostalgia de algún caudillo montado en su caballito: tratando de vender el mito que pretende que solo determinada persona puede gobernar el país … Debemos entender que solo partiendo de una rigurosa critica de la tarea de gobierno actual (…) es el camino para la gran coalición de centro progresista que el país debe construir y anhela.

No otros cuatro años de polarización, ni de vivir en función de las pujas del partido Centro Democrático y los otros partidos afines con el expresidente Uribe, que ha estado en el gobierno por 12 años, donde las recriminaciones y los odios han terminado por prevalecer sobre los verdaderos problemas del país”.

Sorprende aún más que Gutiérrez haya aceptado el apoyo de unos liberales cuando su director lanzaba esas cargas de profundidad contra sus mentores. Pues estaba recibiendo a unos críticos acérrimos del gobierno, con programas muy diferentes a las suyas. Estas adhesiones sin principios son otro lamentable ejemplo del todo vale en la política.

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/adhesiones-sin-principios-565154

 

*22.16.-Entierro de tercera al Partido Liberal  CRISTINA DE LA TORRE
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Federico Gutiérrez, el lobo feroz  – AURELIO SUÁREZ
*6.402 afrentas al honor militar MAURICIO CABRERA
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Mi opción electoral – RODRIGO UPRIMNY

Revelo en esta columna mi opción electoral. Lo hago por respeto a los lectores, que tienen derecho a conocer desde qué visión comento los avatares de estas elecciones. Votaré en primera vuelta por Fajardo y en segunda por Petro si Fajardo no pasa. Confieso que votaré sin gran entusiasmo y con dudas, pero mi decisión está tomada. Procedo a explicarla.

7 may 2022.- Por mi compromiso con la igualdad, tengo convicciones de izquierda, en el sentido que Bobbio daba a ese término: considero que las discriminaciones deben ser combatidas y que el Estado tiene un papel clave para reducir las desigualdades económicas, erradicar la pobreza y lograr justicia social.

Mi visión de izquierda es democrática y moderada: no estoy dispuesto a sacrificar las libertades ni el Estado de derecho por lograr esas transformaciones sociales, no sólo porque las libertades son en sí mismas valiosísimas sino porque los resultados económicos y sociales de los regímenes autoritarios de izquierda suelen ser pobres. Tampoco creo que la economía de mercado deba ser suprimida, pues tiene virtudes, pero en cambio debe ser regulada para reducir las desigualdades y lograr el desarrollo sostenible.

Esta visión de izquierda me parece aún más justificada en Colombia, por sus desigualdades y discriminaciones extremas. Todo esto me acerca entonces al Pacto Histórico, muchos de cuyos líderes admiro y respeto, como el senador Iván Cepeda o la candidata vicepresidencial Francia Márquez. Pero el voto por presidente es no sólo una opción programática sino también por el candidato. Y ahí tengo dudas: respeto a Petro y admiro sus luchas contra la corrupción y el paramilitarismo; sus propuestas recogen aspiraciones populares, por lo cual entiendo el fervor que despierta. Pero Petro tiene problemas serios para ser un buen presidente: su estilo caudillista le hace difícil construir equipos cooperativos y muestra un talante autoritario y poco proclive a buscar acuerdos, como lo mostró su propuesta de decretar un estado de excepción apenas llegue a la Presidencia. Todo esto es problemático, especialmente en un país polarizado y con un Estado de derecho frágil.

En este contexto, Fajardo es mejor opción. Su programa incluye muchos de los cambios sociales requeridos, como una reforma tributaria progresiva, un desarrollo que abandone la dependencia de los combustibles fósiles, la educación como motor de movilidad social y el apoyo al Acuerdo de Paz y a la reforma rural. Su personalidad, más proclive a los acuerdos, lo haría un mejor presidente, especialmente en estos tiempos polarizados.

Sin embargo, la campaña del centro ha sido mala y eso explica su desinfle. Sus disputas internas fueron fatales y su discurso no entusiasma porque no expresa una clara visión de cambio. Un centro que aspire al poder en Colombia no puede aparecer como una defensa del statu quo, que es inaceptable. Si Fajardo quiere lograr la remontada, debe enfatizar el cambio social, que está en su programa pero no en su discurso.

Además discrepo de la tendencia de algunos centristas de buscar una equidistancia frente a Petro y a Federico Gutiérrez, como si ambos fueran riesgos iguales para la democracia. Esa equidistancia es falsa: los riesgos más graves contra la democracia y la paz en Colombia derivan de que persista en el poder esa derecha autoritaria, representada por Uribe, Duque y ahora Gutiérrez, como lo han mostrado el deterioro del Estado de derecho y la reactivación de la violencia en las regiones durante este gobierno. Por eso, si Fajardo no logra la remontada y a pesar de mis dudas, en segunda vuelta votaría por Petro.

Aclaro que esta columna es personal y no compromete a Dejusticia, institución pluralista y no partidista. Es más, varios de mis colegas discrepan de mi opción electoral.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/mi-opcion-electoral/

22.16.-Entierro de tercera al Partido Liberal  CRISTINA DE LA TORRE

Tahúr de todos los casinos, César Gaviria entrega los despojos del Partido Liberal a la ultraderecha que respira en Federico Gutiérrez. Ofrece una baraja engalanada con la vieja doctrina liberal, pero oculta en ella sus cartas de gula burocrática. Dizque para salvar la democracia, elige a Duque y ahora repite adhesión al candidato de Uribe, héroe del régimen que produjo 6.402 falsos positivos y destruyó la neutralidad política en una fracción sustantiva del Ejército.

3 may 2022.- Dobla Gaviria la rodilla ante el candidato que aprueba los golpes del general Zapateiro a la Constitución, mientras exoficiales de la fuerza piden perdón por responder a una estructura criminal que el poder supremo habría instalado en su seno entre 2006 y 2008 para asesinar a miles de inocentes. En audiencia sin precedentes en procesos de paz en el mundo, diez ex mandos militares reconocieron horrores que, en palabras del coronel Gabriel Rincón, fueron “el desenlace de la política de Seguridad Democrática”.

Pretende Gaviria devolverle a su partido “el protagonismo del cambio”, la ejecución de “las cirugías mayores que el país demanda”, formalizando adhesión —no alianza negociada— a la aplanadora infestada de garrote y robadera que rodea a Gutiérrez. A la reacción en pleno, representada en los partidos Centro Democrático, Conservador, Cambio Radical, la U y, de seguro, Colombia Justa Libres, que se la juega, esta vez también, por mantener a la brava el estado de cosas que se ensaña en las mayorías. En las bases mismas de estas colectividades. Caso al canto: una es la dirección del Partido Liberal; otro, el sentir de la masa liberal.

Pero más de un astuto a la caza de símbolos de centro esperaría que este apoyo rompiera el estigma de exclusiva representación de las derechas en Gutiérrez. Estigma que ya reverbera en el natural retardatario del candidato mismo. ¿Vana ilusión? Acaso pese menos en el bloque de marras el imaginario progresista de la retórica de Gaviria, que su contrario: de pronto, por falsificado, fabricado para la ocasión, desaparezca aquel imaginario entre las tinieblas de la caverna. De la coalición que desoye el estallido social y transforma a la oposición en pretexto para remachar el paradigma de violencia, pobreza, corrupción y desigualdad que Duque extremó y Gutiérrez podría prolongar.

Ya aparecen los idus de mayo: el silencio atronador del presidente, de su Gobierno, de los cooptados órganos de control ante la más dolorosa audiencia de verdades sobre la comisión de falsos positivos, cuyos implicados políticos marchan por su vida de privilegios levitando en olor de impunidad, sin romperse ni mancharse. Ayer sentaron a Duque en el solio de Bolívar, hoy querrán sentar a Gutiérrez. Muñecos de cuerda con cara de yonofuí, elegidos con ayuda del que hoy se dice jefe en rango de López Pumarejo, de Gaitán, de Galán.

Diez exoficiales del Ejército reconocen por vez primera ante sus víctimas, ante la sociedad y la justicia, la comisión de delitos atroces denominados falsos positivos. Declaró el coronel (r) Santiago Herrera, excomandante de la Brigada XV, que usaron las armas de la república para asesinar inocentes mediante una estructura criminal que él implementó por presión de altos mandos de la institución. “Yo asesiné cobardemente, por tener contento a un Gobierno”, se dolió Néstor Gutiérrez.

Crímenes horrendos que los partidos tradicionales han contemplado con más indiferencia que indignación. La élite liberal, en particular, acaso porque había fundido el partido con el conservadurismo, mientras su base se fundía con la masa de los nadie. Con el sabotaje de César Gaviria a la candidatura de Humberto de la Calle en 2018, perdió el liberalismo su oportunidad de elevar a un estadista de talla mayor a la Presidencia. Y ahora le da Gaviria a su partido entierro de tercera.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/entierro-de-tercera-al-partido-liberal/

22.16.-Federico Gutiérrez, el lobo feroz  – AURELIO SUÁREZ

Comprobado que es el candidato del Equipo Duque, no es exagerado decir que “Dios los cría y ellos se juntan”. Es el combo completo, todos, además de ser yes-man del Tío Sam, en uno. 

Colombia está a las puertas de la más engañosa estrategia de marketing político, la “Operación Caperucita”. Consiste en transformar en el “de la gente” a la versión más condensada de lo que ha malgobernado al país durante 30 años, al candidato del Partido Liberal, del Partido Conservador, de la U, de Cambio Radical y del Centro Democrático. El viejo truco del lobo feroz disfrazado de abuela, como en el cuento, “para comerte mejor”.

7 may 2022.- Un Federico que no tuvo empacho en deslucir su nombre, el mismo de Hegel, Chopin, Engels, Nietzsche, List o García Lorca, por un alias de bacán de esquina de barrio o de cantante de géneros populares y hasta de torero, el todo es que suene “cercano”. El remoquete lo acompaña con el voseo, que en este caso se aproxima, por el tono y el gesto corporal, al llamado parlache, la versión vocal del bajo mundo tras la conversión en “un tipo común y corriente… como vos”.

Tal metamorfosis pretende camuflar lo que Federico Gutiérrez representa de verdad. ¿No expresa acaso en sus esencias el neoliberalismo de César Gaviria? ¿No está también mal relacionado como Samper, aunque este expresidente apoye a Petro? ¿Su ligereza conceptual no emula la futilidad y pedantería de Andrés Pastrana? ¿No ostenta autoritarismo de gamonal al peor estilo Uribe? ¿Y cuánto en él no hay de la fullería de tahúr de Santos o de la mediocridad reaccionaria de Iván Duque?

En efecto, en política económica anuncia la continuación de la estrategia de libre comercio y capital extranjero con los fallidos sonsonetes de “aprovechar oportunidades” y “confianza inversionista”, que han servido para saquear al país. En cuanto a respaldos ilegítimos, lo apoyan 45 de los 54 clanes de la corrupta politiquería criolla (A. Ávila). La carencia de profundidad en el discurso, que “no tiene intelecto suficiente para entender la sociedad colombiana”, se volvió axioma (S. Kalmanovitz) y el anuncio de la ley de fuga, por la que “los bandidos en la cárcel o en una tumba”, compite con los aciagos tiempos de la “mano firme”, cuyas barbaridades se empiezan a ventilar en la JEP. Comprobado que es el candidato del Equipo Duque, no es exagerado decir que “Dios los cría y ellos se juntan”. Es el combo completo, todos, además de ser yes-man del Tío Sam, en uno.

A esto, Federico Gutiérrez agrega una hoja de vida sin mayores méritos. Fue dos periodos seguidos concejal de Medellín, en los que algunos colegas dicen que fue “juicioso”, y alcalde entre 2016 y 2019. En ese cuatrienio el índice de progreso social (IPS), una metodología de Medellín Cómo Vamos que califica distintos aspectos de la vida ciudadana, retrocedió en el total ponderado de 65,8 a 65,7 puntos.

La capital de Antioquia echó para atrás y los aspectos que más incidieron en la “rajada” no fueron de poca monta: el acceso al conocimiento básico, la dimensión de oportunidades, la nutrición en menores, la sostenibilidad ambiental, las restricciones a la libertad de expresión en el componente de derechos humanos, el acceso a la educación superior y la seguridad, de la que se jacta de ser experto, pero en la que tuvo el peor resultado, cayó de 79,5 puntos a 71,9, casi ocho menos. Los aspectos en los que Gutiérrez fracasó en Medellín son precisamente en los que más reclama ser atendida ahora la población nacional (ver Medellín Cómo Vamos, IPS, 2016-2019).

No solo eso. La pobreza monetaria creció entre 2015 y 2019 de forma escandalosa en Medellín: del 13,69 al 26,5 por ciento y la pobreza urbana extrema aumentó de 3,4 a 5,09 y la desigualdad, según coeficiente de Gini, subió de 0,504 a 0,587 (portal de Medellín, pobreza y desigualdad). Una catástrofe social porque el desempleo también alzó del 10,6 al 12,2 por ciento (Dane, DNP, DEE).

En cuanto a las finanzas públicas en ese tiempo, el endeudamiento fue la herramienta fiscal expedita de Federico Gutiérrez: el sector central de la Alcaldía lo incrementó en un desmesurado 61 por ciento, de 1,18 billones de pesos a 1,89, y en todo el conglomerado del municipio, incluyendo EPM y el Metro, en un 25 por ciento, de 22,07 billones de pesos a 27,38 (Contraloría, Medellín, deuda pública).

Hay evidencia de que el palmarés de Federico Gutiérrez es precario e idem su dominio de los asuntos del Estado. ¿Por qué cierta élite política, social y económica se obstina en presentarlo como gran adalid cuando su único “encanto” es ser el anti-Petro? Porque el declive y desprestigio de dicha cúpula es tal que, ante la escasez de auténticas figuras de Estado como otrora, decidieron echar por el atajo de una vana estrategia publicitaria para un personaje trivial la del lobo feroz de Caperucita, una senda, “para devorarte mejor”, por la cual arriesgan a irse a un abismo profundo.

https://www.semana.com/opinion/articulo/federico-gutierrez-el-lobo-feroz/202200/

22.16.-6.402 afrentas al honor militar MAURICIO CABRERA

Hacen más por restablecer el honor militar quienes reconocen los abusos y piden perdón a las víctimas que quienes se empeñan en negarlos.

El intercambio de trinos entre Petro y el general Zapateiro, que ya motivó una investigación de la procuraduría contra el general por violar la prohibición de intervenir en política, tiene un trasfondo relevante que es la defensa del honor militar frente a lo que perciben algunos como ofensas de parte de Petro.

1 may 2022.- El honor es un valor esencial para los militares, y lo definen como la obligación de obrar siempre en forma recta e irreprochable. Por eso la mayoría de quienes han salido a respaldar las declaraciones del general dicen que es su derecho defenderlo, pero creo que al atacar al candidato se está cometiendo el error de culpar al mensajero y no a las malas noticias.

En la misma semana del debate, tuvo lugar la audiencia ante la JEP en la que 10 oficiales del ejército reconocieron su participación en los llamados “falsos positivos”, es decir en los asesinatos de civiles inocentes que fueron presentados como guerrilleros caídos en combate. Además, todos ellos señalaron que estos crímenes fueron impulsados por las presiones del alto mando militar, y en particular mencionaron al general Mario Montoya como el instigador.

La audiencia de la JEP no reveló datos nuevos porque ya la misma JEP había confirmado 6.402 casos de civiles no combatientes asesinados a mansalva por militares activos. Esta cifra es tan impresionante, que basta recordar que es más del doble de los civiles muertos en la brutal invasión rusa a Ucrania.

Lo nuevo y conmovedor en la audiencia fueron los testimonios de los oficiales involucrados y su reconocimiento frente a los familiares de las víctimas: “Yo ejecuté, yo asesiné a familiares de los que están acá llevándolos con mentiras, con engaños. Les disparamos cruelmente, cobardemente, y manchamos su nombre y el de su familia. Dejamos a unos hijos sin padre, a una madre sin hijos. Pido perdón a Dios. Hicimos un teatro para mostrar supuestos combates”.

“Yo no pensaba en el daño que estaba causando, no solo a la víctima, a ese ser humano inocente, sino a la familia. No medía las consecuencias, tenía mi corazón encerrado. O sí sabía, pero no quería darme cuenta del daño que estaba haciendo”

“Hoy ese hijo tiene unos 14 años. Yo le quité la oportunidad a ese niño de tener un padre, de tener un futuro. Les arrebatamos sueños a hijos, a madres, a familias. Ese dolor que están sintiendo hoy ustedes las víctimas acá, solo lo sienten ustedes. Por una presión de un gobierno no es justo haberle causado tanto daño a campesinos, gente inocente”.

6.402 crímenes son la verdadera afrenta contra el honor militar. El que lo mancha no es el que lo cuenta sino quienes lo cometieron, que no pueden disculparse como manzanas podridas porque se ha confirmado de una política general de incentivarlos.

Hacen más por restablecer el honor militar quienes reconocen los abusos y piden perdón a las víctimas que quienes se empeñan en negarlos.

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/6-402-afrentas-al-honor-militar-mauricio-cabrera-galvis-564815

*22.15.-¿Quién puede derrotar a Petro? MAURICIO CABRERA
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Fico, a toda maquinariaJORGE RESTREPO

Federico Gutiérrez recibió el apoyo de los partidos tradicionales y los principales clanes políticos del país. / Crédito: Jorge Restrepo

La más formidable maquinaria clientelista de la historia se está juntando a su alrededor. Lo respaldan todos los partidos tradicionales y clanes políticos cuestionados por corrupción y vínculos con grupos armados. Juntos lograron más de nueve millones de votos para el Senado. ¿Podrán endosárselos a Fico?

1 ma 2022.- Bajo el slogan #FicoNoPactaConCorruptos, el candidato de la derecha trató de sacarle partido a la visita del hermano de Gustavo Petro a políticos presos en La Picota. La estrategia funcionó en redes sociales, pero él no parece estar siguiéndola. La verdad es que mientras Fico Gutiérrez intenta mostrarse como el candidato de la renovación, la columna vertebral de su campaña está compuesta por clanes como el de los Char en el Atlántico, los Gnecco en el Cesar y La Guajira, los ñoños y los Besaile en Córdoba, los Ramos y los Suárez Mira en Antioquia, y los Aguilar en Santander.

Como si fuera poco, a la fila de polémicos apoyos se sumaron oficialmente los partidos Liberal, Conservador y de La U, mientras que el partido de gobierno, el Centro Democrático, no lo ha hecho aún por el daño que le puede causar a Fico que lo asocien con Álvaro Uribe, como lo ha sostenido el propio expresidente. Pero esa diminuta hoja de parra con la que quisieran tapar su desnudez no alcanza para cubrir lo que está a la vista de la mayoría de los colombianos. Aunque el Centro Democrático adelante una consulta con sus bases para mostrar la adhesión como una decisión popular, el resultado ya se conoce y coincide con el querer de la persona cuya silueta está en el logo del partido y a quien los estatutos llaman “el presidente fundador”.

Esta maquinaria pluripartidista, pero con propósitos comunes, tiene además como combustible la contratación pública. Aprovechando el levantamiento de facto de la Ley de Garantías, con la excusa de la pandemia, el gobierno de Iván Duque ha puesto a trabajar al Departamento de Prosperidad Social (DPS); la Unidad Nacional para la Gestión de Riesgo y Desastres (UNGRD); el Fondo Nacional de Seguridad y Convivencia (Fonsecon), adscrito al Ministerio del Interior, y al Instituto de Planificación y Promoción de Soluciones Energéticas para las Zonas no Interconectadas (Ipse), del Ministerio de Minas y Energía, entre otros. Los nombres de estas entidades no son los más conocidos, pero el presupuesto que manejan anualmente supera los 32 billones (millones de millones) de pesos, una suma suficiente para pagar dos veces y media la construcción del Metro de Bogotá. 

Una investigación de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares) identificó más de 30 clanes políticos que están moviendo los engranajes de la maquinaria electoral de Federico Gutiérrez

Una investigación de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares) identificó más de 30 clanes políticos que están moviendo los engranajes de la maquinaria electoral de Federico Gutiérrez. La adhesión de César Gaviria no significa automáticamente que Fico tendrá la votación que logró ese partido para el Congreso. Buena parte de la base liberal votará con Petro, como lo admitió el propio expresidente Gaviria en una conversación con Cambio. Sin embargo, unos caciques liberales con capacidad de movilización y endoso pueden significar una enorme inyección electoral para Gutiérrez.

Para profundizar

Es el caso de Lidio García Turbay, la mayor votación liberal del país con 157.000 votos, y de Miguel Ángel Pinto, asociado al clan Tavera y mencionado esta semana por sus relaciones con el Clan del Golfo (ver columna de Daniel Coronell). Al lado del clientelismo convencional, hay enormes votaciones asociadas con mafias políticas de la contratación. Un ejemplo de esto se puede ver en el caudal de Mario Alberto Castaño, el pulpo electoral de Caldas que obtuvo un poco más de 68.000 votos y que recientemente fue citado a indagatoria por la Corte Suprema de Justicia como presunto jefe de una red de corrupción que percibe coimas en la contratación pública.

Otro apoyo cuestionado es el de la familia Char en el Atlántico. Sus representantes más visibles son Alejandro, exalcalde de Barranquilla y segundo en votación en la consulta del Equipo Colombia, y el senador Arturo Char, reelegido en el Senado con 102.000 votos a pesar de enfrentar un proceso en la Corte Suprema de Justicia por la fuga de la exsenadora Aida Merlano. La excongresista declaró recientemente que la familia Char había financiado su campaña comprando votos con dineros de la contratación pública y orquestado su plan de fuga de la cárcel para luego tratar de asesinarla. Actualmente, la familia Char mantiene la gobernación del departamento, en cabeza de Elsa Noguera, y la alcaldía de Barranquilla, en nombre de Jaime Pumarejo, además de contar con una bancada interpartidista con no menos de siete congresistas. A pesar de la derrota de Alex Char en la consulta de la derecha, que ganó Fico Gutiérrez, los 707.000 votos que obtuvo llegan con endoso automático a la campaña.

En redes sociales circuló una fotografía reciente del exalcalde de Barranquilla, Alejandro Char, conversando con Alfredo Ramos, condenado por parapolítica.

En Bolívar los principales clanes políticos también están de lleno en las toldas de Fico. El fortín electoral que fundó el parapolítico Vicente Blel, padre de la senadora Nadya, quien con 165.000 votos logró la mayor votación conservadora del país, está jugado con Gutiérrez. La casa Blel también cuenta con el gobernador, Vicentico Blel, y se quedó con tres de las seis cámaras departamentales. El otro respaldo cargado de votos polémicos es el del senador José Antonio Correa, quien regresó al Congreso con el apoyo de la casa García Zuccardi fundada por el recientemente fallecido Juan José García Romero, condenado por peculado, y por su esposa Piedad Zuccardi, procesada por vínculos con paramilitares.

 

Fico también tiene el apoyo de la gente de Emilse López, la condenada empresaria conocida como la Gata. Uno de los “gatos” más célebres es Yahir Acuña. Él empezó su carrera en Magangué bajo la protección de la “reina del chance” y del condenado parapolítico Salvador Arana, quien confesó su responsabilidad en el asesinato del alcalde de El Roble, Eudaldo Díaz. Esta misma semana, la esposa de Yahir Acuña, Milene Jarava, se retrató con Fico Gutiérrez en una gigantesca manifestación organizada por ella en Corozal, Sucre. Un departamento en donde la principal casa política es la de los Espinosa, cuyo patriarca es el millonario hacendado Gabriel Antonio Espinosa, exalcalde de Sincé y exrepresentante a la Cámara. Su hijo Héctor Olimpo es el gobernador, y su hija Karina Espinosa Oliver salió elegida con más de 121.000 votos, la tercera votación liberal del país, que ya puso a disposición de Fico. Para rematar el cuadro, está con el candidato Gutiérrez la senadora Ana María Castañeda, que con 72.000 votos representa el poder de su esposo, Mario Alberto Fernández Alcocer, quien figura en el escándalo de la parapolítica.

La esposa de Yahir Acuña, Milene Jarava, se retrató con Fico Gutiérrez en una gigantesca manifestación organizada por ella en Corozal, Sucre.

Córdoba es el departamento de los clanes más cuestionados, pues varios están relacionados con los casos de Odebrecht, el cartel de la toga y el de la hemofilia. Las familias políticas que mantienen el poder departamental se han reinventado mediante un juego de relevos. Cada vez que un político es apresado o suspendido, de inmediato es sustituido por un familiar. Aquí Fico tiene el apoyo de clanes como los Besaile y los Elías, los del Ñoño, dos familias que han monopolizado las elecciones y los titulares de prensa. Ambas casas electorales pusieron representante en el Congreso. La primera con Jhon Besaile, que logró 132.000 votos, y la segunda con Julio Elías Chagüí, que alcanzó 79.000. Ambos recibieron el aval del Partido de la U y son hermanos de los condenados Musa Besaile y Bernardo ‘el Ñoño’ Elías, procesados por el escándalo de corrupción de la multinacional brasileña. Fico también cuenta con el respaldo del senador David Barguil y de la senadora Nora García, jefes conservadores de Córdoba, así como del senador liberal Fabio Amín Salem. En su conjunto, estos clanes cuentan con ocho congresistas y la alcaldía de Montería. 

Otro de los feudos electorales en los que Fico ha penetrado es la casa Gnecco. Un clan familiar cuya historia empieza en la bonanza marimbera y el contrabando. Los Gnecco son una familia de origen guajiro, enlazada con el exgobernador condenado por corrupción Kiko Gómez, pero cuyo poder se extendió por Magdalena y Cesar. Por décadas ha definido los gobernadores y la mayoría de alcaldes, además de siempre tener representación en el Congreso. Actualmente, el clan está en cabeza de Cielo Gnecco, quien eligió gobernador a su hijo Luis Alberto Monsalvo Gnecco, hoy detenido por presunta corrupción en un contrato de alimentación escolar en 2015 durante su administración. La familia Gnecco tiene cinco congresistas, entre ellos José Alfredo Gnecco Zuleta, elegido con 68.000 votos; José David Name Cardozo, congresista barranquillero elegido en alianza con los Gnecco e hijo de José Name, quien fuera el mayor cacique liberal de la costa. Este clan también se hizo sentir en la elección de Alfredo Deluque como senador con casi 80.000 votos.

En menor grado de incidencia electoral, pero no de importancia política, al exalcalde de Medellín también lo viene acompañando el clan de los Cotes en Magdalena, liderado por la exgobernadora Rosa Cotes, esposa del parapolítico exalcalde Francisco Zúñiga y tía del también exgobernador Luis Miguel Cotes –conocido como el Mello Cotes–. En 2020, tía y sobrino fueron suspendidos por la Procuraduría por irregularidades en la ejecución de la Vía de la Prosperidad.

La senadora del Centro Democrático está jugada con ‘Fico’. Aquí la portada de su cuenta de twitter.

En Antioquia todas las maquinarias están con Federico Gutiérrez. Quien coordina la alineación de las casas electorales es la congresista del Centro Democrático Paola Holguín, hija de Frank Holguín Ortiz, quien figura en un expediente judicial como testaferro de Pablo Escobar, extinto capo del cartel de Medellín. La senadora uribista, recién reelegida con 65.000 votos, lidera el grupo conocido como los ‘Paolos’ y es quien ha estado detrás de los acercamientos de otros caciques electorales de Antioquia, como el exgobernador Luis Alfredo Ramos, cuya condena por parapolítica fue ratificada recientemente por la Corte Suprema de Justicia.

Holguín también ha sido artífice del apoyo que recibió Fico del clan de los Suárez Mira, una familia que por décadas ha mantenido el poder en el municipio de Bello. Su patriarca es el excongresista Óscar Suárez Mira, condenado por parapolítica. Después de su sentencia, Suárez Mira le entregó la posta a sus hermanos y aliados para mantener el poder. Una de ellas es la exsenadora Olga Suárez Mira, quien se quemó en la elección parlamentaria de 2018. Del grupo político de los Suárez Mira hacen parte los congresistas Germán Blanco, un conservador que contó con 93.000 votos para el Senado, y Mauricio Parodi (Cambio Radical), reelegido en la Cámara con casi 30.000 votos. Ambos están haciendo campaña por Gutiérrez.

En el Valle, Federico Gutiérrez tiene una alianza con la baronesa electoral Dilian Francisca Toro, exgobernadora y actual presidenta del Partido de la U, quien le ha endosado el apoyo de la colectividad de diez senadores y 15 representantes a la Cámara. El primero en la lista de Toro es el senador Juan Carlos Garcés Rojas, máximo elector de La U con 151.000 votos; sigue con Norma Hurtado Sánchez, quien pasó de la Cámara al Senado con más de 128.000 apoyos. Los tentáculos de Dilian le llegan hasta la Cundinamarca, donde Fico recibió el apoyo de José ‘Pájaro’ Caicedo, quien por tener cuentas pendientes con la justicia eligió en la Cámara de Representantes de Cundinamarca a su hijo Diego Caicedo, con más de 32.000 votos. El poder de Dilian también le alcanza para poner senadores en otros partidos, como Carlos Fernando Motoa, elegido con 84.000 votos por Cambio Radical.

Además, Fico también ha recibido importantes respaldos de los clanes políticos del centro del país. La familia de los Barreto, en Tolima, en cabeza del dos veces gobernador Óscar (2008-2011 y 2016-2019) y hoy senador de la república con 112.000 votos. Este clan cuenta con otro senador y tres representantes a la Cámara, todos por el Partido Conservador. También hizo alianza con el actual gobernador de Tolima, José Orozco, y el alcalde de Ibagué, Andrés Hurtado. 

En Santander se da por descontado que Fico tiene el apoyo del clan Aguilar, liderado por el exgobernador preso Hugo Aguilar, padre del exsenador Richard, también con medida de aseguramiento por un proceso de corrupción durante su gobernación, y Mauricio, quien es el actual gobernador. Esta casa política tiene dos congresistas: el senador conservador José Alfredo Marín, que sacó más de 78.000 votos, y el representante Luis Eduardo Díaz Mateus, elegido con 57.000 votos y hermano del excongresista Iván Díaz Mateus, condenado por la yidispolítica.

Para rematar esta selección Colombia de apoyos cuestionables, en Chocó Fico tiene el respaldo de los Sánchez Montes de Oca, un clan liderado por los hermanos Patrocinio y Odín Sánchez. El primero fue condenado por peculado culposo por sus actuaciones cuando fue alcalde de Quibdó, y el segundo por parapolítica. Quien hoy representa a la familia es su hermana Astrid Sánchez Montes de Oca reelegida en la Cámara de Representantes. Y de igual manera, Fico cuenta con la poderosa maquinaria de los Merheg, en Risaralda. Una casa política fundada por Habib Merheg, exsenador vinculado a la parapolítica y cuyo hermano, Samy Merheg, reelegido con casi 100.000 votos por el Partido Conservador sumó fuerzas con el exalcalde de Pereira Samuel Gallo, que logró 134.000 votos a nombre del Partido Liberal.

Si la política fuera solo aritmética electoral, Fico Gutiérrez tendría como base para la primera vuelta más de nueve millones de votos que obtuvieron sus aliados en la elección al Senado, es un hecho que no todos son endosables. No sería justo decir que todo el voto de Federico Gutiérrez es de maquinaria, como tampoco lo sería concluir que todos los votantes de Petro son de opinión. Sin embargo, resulta claro que Petro tiene menos de maquinaria que de opinión y Fico, al contrario, tiene menos de opinión que de maquinaria.

Resulta claro que Petro tiene menos de maquinaria que de opinión y Fico, al contrario, tiene menos de opinión que de maquinaria.

Usualmente los votos de maquinaria son más claros en las elecciones de Congreso que en las de Presidencia. Los caciques gastan en transporte de electores, propaganda y compra de votos para su propia elección, pero rara vez hacen un esfuerzo similar para la del presidente. Por esa misma razón, las encuestas para Congreso suelen equivocarse porque la maquinaria está por debajo del radar estadístico. La pregunta es si semejante aparato político va a ser determinante en la elección presidencial al punto de revertir las tendencias que señalan las encuestas. Los caciques tienen los mayores recursos públicos a su servicio para empujar la elección del candidato del gobierno.

https://cambiocolombia.com/articulo/poder/fico-toda-maquinaria

22.15.-¿Quién puede derrotar a Petro? MAURICIO CABRERA

El otro escenario, menos probable pero no imposible, es que Sergio Fajardo tenga éxito en su remontada y logre pasar a la segunda vuelta”.

¿Es correcta la aseveración de Carlos Fernando Galán que “el único que puede ganarle a Petro en segunda vuelta es Sergio Fajardo”? Hoy las encuestas dan por ganador a Petro contra cualquiera de los otros candidatos, pero al analizar los posibles escenarios, hay uno en el que el resultado sería distinto.

24 abr 2022.- Dos supuestos del análisis: primero que en las elecciones votarán unas 20 millones de personas, es decir 8,2 millones más de los que lo hicieron en la consultas y, segundo, que Petro ganaría la primera vuelta con alrededor del 40% de los votos (8 millones).

El escenario que hoy se ve como el más probable para el balotaje es el de Petro contra Gutiérrez. Suponiendo que este último tenga unos 7 millones de votos (el 35%) y que los votos en blanco sean unos 400.000, los otros candidatos (Fajardo y Hernández) tendrían 4,6 millones de votos. Para donde se vayan esos votantes es lo que definirá la segunda vuelta.

En mi anterior columna mostré como Gutiérrez no tiene hoy ninguna de las ventajas que tenía Duque en el 2018, en particular que es el candidato del continuismo mientras que Duque representaba la oposición a un gobierno desgastado. En estas circunstancias, un supuesto optimista es que Gutiérrez logré atraer el mismo número de votantes que atrajo Duque, es decir el 25% de los que habían votado por Fajardo y De la Calle. Petro volvería a atraer al 65% de esos votantes.

Así las cosas, Petro ganaría con 10,7 millones de votos frente a 8,5 millones del candidato del gobierno. Para que Gutiérrez ganara, habría que voltear totalmente la historia del 2018 y hacer lo que no logró Duque para atraer el 65% de los votantes de Fajardo y Hernández..

El otro escenario, menos probable pero no imposible, es que Fajardo tenga éxito en su remontada y logre pasar a la segunda vuelta. Para hacerlo tiene que atraer el 43% de quienes no participaron en la consulta para alcanzar unos 5,8 millones de votos, con una mínima ventaja sobre Gutiérrez que tendría 5,6 millones (el 28%). Estos más los de Hernández sumarían unos 6,6 millones; ¿para donde se irían en la segunda vuelta?

Se puede suponer que los partidarios de Hernández se dividen entre los dos finalistas. En cuanto a los votantes de Gutiérrez, no hay la más mínima probabilidad de que voten por Petro, pues toda la campaña de miedo contra el candidato del Pacto Histórico surtiría efecto y la gran mayoría votarían contra él, así no les entusiasme Fajardo.

El resultado sería la victoria de Fajardo con el 55,5% de los votos (11,1 millones) frente al 38,5% de Petro (7,7 millones), diferencia que solo podría remontar Petro atrayendo al 30% de los partidarios de Gutiérrez, lo que parece imposible.

Este análisis muestra que la afirmación de Galán es cierta, lo mismo que su conclusión “Si usted quiere asegurar el triunfo de Petro, vote por Federico”.

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/quien-puede-derrotar-a-petro-columnista-564462

*22.14.-Perder no es ganar un poco GERMÁN VARGAS
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Duque, entre la parodia y la guerra CRISTINA DE LA TORRE
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¿Quién sería el responsable de que gane Petro? ALVARO FORERO
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¿La DEA mete sus narices en las elecciones?CECILIA OROZCO
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Elecciones sin jefe de Estado RODRIGO UPRIMNY

El cargo de presidente en Colombia es muy exigente, pues el presidente no es sólo jefe de gobierno sino también jefe de Estado. Esto último parece haberlo olvidado el presidente Duque.

24 abr 2022.- Aunque existen discusiones sobre el alcance de ambas funciones, la diferencia básica es la siguiente: el jefe de gobierno encarna una opción partidista que triunfó electoralmente y por ello defiende sus políticas y cuestiona a sus críticos, incluso si eso es divisivo. En cambio, el jefe de Estado es el representante de la nación entera y por ello debe mediar entre las fuerzas políticas enfrentadas, especialmente en momentos de crisis. Es un factor de unidad nacional.

Esa distinción puede parecer inútil y caprichosa, pero no lo es. Las fuerzas políticas en una democracia tienen visiones diversas y se enfrentan, a veces muy duramente, por los votos. La dinámica electoral es divisiva, lo cual no es necesariamente negativo porque ofrece a la ciudadanía diferentes opciones. Sin embargo, esa dinámica puede ser destructora cuando se convierte en una polarización corrosiva, que cuestione las bases de la unidad nacional, sin la cual la democracia perece. Las tendencias divisivas o centrífugas de las elecciones obligan a la democracia a tener también fuerzas centrípetas y puntos fijos de unidad. Uno de ellos es el jefe de Estado, poder integrador frente al inevitable carácter partidista del jefe de gobierno.

Estos roles de jefe de Estado y de gobierno tienen entonces obvias tensiones y es por eso que en los regímenes parlamentarios están encarnados en personas diferentes. El jefe de gobierno es el primer ministro, que es usualmente el jefe del partido mayoritario en el parlamento, mientras que el jefe de Estado es un rey o una reina (en las monarquías parlamentarias, como el Reino Unido), o un presidente (en las repúblicas parlamentarias, como Alemania). Esos reyes (o presidentes) “reinan pero no gobiernan”, como se dice en el argot constitucional, pues no implementan políticas partidistas sino que son factores de unidad y cohesión nacional, ejerciendo ciertas funciones acotadas.

El presidencialismo une en una misma persona ambas funciones, por lo cual exige del presidente mucha finura y grandeza: tiene que saber poner en suspenso su papel de jefe de gobierno cuando la Constitución le exige actuar como jefe de Estado. Y uno de esos momentos es claramente frente a las elecciones, cuando el presidente debe ser garante de la igualdad electoral de todos los aspirantes, incluso de aquellos que le son antipáticos. Por ello, la prohibición a todo servidor público de intentar influir en las elecciones se torna más estricta frente al presidente, por su importancia y su rol como jefe de Estado. Pero, infortunadamente, el presidente Duque olvidó esa doble función que le impone su cargo y se ha reducido a ser jefe de gobierno o, peor aún, se ha tornado en jefe de debate electoral por su evidente participación en política, especialmente para atacar a Petro, el candidato opositor que lidera las encuestas. La Silla Vacía mostró, por ejemplo, que en uno de cada tres discursos Duque critica las propuestas de Petro.

Nos quedamos entonces sin jefe de Estado en un momento en que ese rol presidencial es crucial para garantizar la imparcialidad y credibilidad del proceso electoral y evitar que desemboque en una violencia política intensificada. ¿Será mucho pedirle, presidente Duque, que cumpla en estas elecciones su función constitucional de jefe de Estado?

En la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional estamos en duelo por la muerte del querido colega Ernesto Pinilla, quien, en sus más de 40 años de profunda docencia y gran decencia, marcó indeleblemente a generaciones de estudiantes. Lo recordaremos.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/elecciones-sin-jefe-de-estado/

22.14.-Perder no es ganar un poco GERMÁN VARGAS

Los doctores Arrieta y Cepeda engañan al país cuando dicen estar muy satisfechos con el fallo.

Como estaba anunciado, el jueves pasado la Corte Internacional de Justicia de La Haya dio a conocer su fallo sobre el segundo contencioso entre Colombia y Nicaragua. Sorprende cómo todo lo registrado por los medios internacionales y lo dicho por los expertos en la materia en nada coincide con las declaraciones de los agentes y el Gobierno Nacional. Parece que se estuviera hablando de dos decisiones. La verdad, y haríamos bien en comenzar por reconocerla, es que todo salió muy mal para Colombia, incluso peor de lo esperado. Qué cinismo exhiben aquellos que afirman estar muy satisfechos con el contenido del fallo “porque nos hubiera podido ir peor”. 

24 abr 2022.- Pongamos las cosas claras. La demanda de Nicaragua tenía 5 pretensiones. Que se declarara que Colombia había incumplido el fallo de 2012. Lo lograron. Que se declarara que Colombia violó los derechos de Nicaragua por la presencia de la Armada Nacional en la zona. Lo lograron. Que se declarara que Colombia incumplió el fallo al expedir permisos de pesca en la zona. Lo lograron. Y que se declarara una última violación de Colombia por ofrecer esta zona para explotación petrolera. Lo lograron. Perdieron, sí, la pretensión de compensaciones económicas, pues no las sustentaron.

En la contrademanda de Colombia se había alegado la ilegalidad de Nicaragua al fijar puntos y líneas de base recta para delimitar las áreas en disputa. Esto se aceptó, pero me temo que serán más los problemas que esta decisión nos traerá en el futuro, pues cualquier país podrá atacar también las nuestras con los mismos argumentos. Perdimos, además, todas nuestras pretensiones en lo relacionado con los derechos de pesca, aun la de subsistencia.

Por si fuera poco, la Corte destroza la tesis muy colombiana de la zona contigua integral, señalando que es contraria al derecho internacional, y ordena que ajustemos nuestra normativa interna al fallo de 2012.

Y en el entretanto, el fallo ordena cesar todas las acciones violatorias mencionadas, lo que en la práctica equivale a que ya no podremos continuar pescando en la zona, ya no podremos patrullar bajo el argumento de la conservación ambiental y no podremos seguir ofreciendo áreas para la explotación de hidrocarburos.

¿Qué viene ahora? Si seguimos como hasta hoy, desconociendo los fallos, lo más seguro es que Nicaragua acuda al Consejo de Seguridad en virtud del art. 94 de la Carta de Naciones Unidas, que dice que todos los Estados que son parte del sistema de NU se comprometen a cumplir las decisiones de La Haya y que el Consejo podrá dictar medidas para hacer cumplir los fallos. Sería esta la primera vez en la histórica en que el Consejo se vea abocado a imponer una medida o sanción a un país para asegurar el cumplimiento de un fallo de la Corte.

Mala decisión seguir acomodando los fallos a las necesidades del debate político interno y por causa de esta estrategia terminar de deteriorar la relación con la Corte, cuando está de por medio el caso de la plataforma continental extendida y la nueva pretensión de Nicaragua sobre 80.000 km de suelo y subsuelo.

No creo que podamos seguir insistiendo en que el fallo no es aplicable, pues esta posición solo dejaría la opción de acudir al Consejo de Seguridad. Y tampoco creo que deba el Gobierno seguir diciendo que la estrategia del país ha sido en todos estos años rigurosa y coherente, cuando lo que ha sido es equivocada, inoportuna, politiquera y costosa. ¿No va siendo ya hora de delimitar responsabilidades? ¿No digamos de los expresidentes, que sería mucho pedir, pero al menos de los excancilleres ligados a este asunto?

Después de todo lo ocurrido, llegó el momento de cambiar la estrategia y a los responsables de su ejecución. Los doctores Arrieta y Cepeda engañan al país cuando dicen estar muy satisfechos con este fallo que nos es absolutamente adverso. ¿Cómo pueden interpretar que cuando la Corte afirma que “Colombia ha violado los derechos soberanos y la jurisdicción de Nicaragua en la zona económica exclusiva” esto no pasa de ser un simple llamado de atención? De lo que seguramente sí están y muy satisfechos es de sus jugosos contratos por más de 18.000 millones de pesos que seguirán vigentes hasta que no perdamos, por su pobre, terca y fracasada argumentación, hasta la última de nuestras legítimas pretensiones en este trascendental litigio.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-perder-no-es-ganar-un-poco-667254

22.14.-Duque, entre la parodia y la guerra CRISTINA DE LA TORRE

Rifirafe en el Consejo de Seguridad con Rusia sobre el tema de la guerra aquí y allá.

Perdida su hoja de parra en la ONU, quedó expuesta la doble moral del presidente: no podrá ya —como lo ha hecho en estos cuatro años— presentarse ante el mundo como la paloma de la paz mientras permite en Colombia incursiones homicidas de chulos y halcones y águilas de todos los colores. Sorprendido en flagrancia por omisión de la verdad completa o por deformarla, cuestionó el Consejo de Seguridad de ese organismo su informe sobre la paz en este país: avances enanos, inacción o retroceso en sustitución de cultivos, reforma rural y restitución de tierras.

19 abr 2022.- Trueque de una política de Estado acordada para conjurar una guerra de 60 años y los lastres que la causaron por un modesto proyecto de gobierno que, además, obstruyó la médula del Acuerdo. “Usted no habla del Acuerdo de Paz, habla de paz con legalidad. (Pero) este programa no fue el acordado por el Consejo de Seguridad (…) Su Gobierno ha socavado el proceso de paz y destruye lo que el pueblo colombiano ha forjado con mucho esfuerzo”, le espetó el delegado de Rusia. Y los demás objetaron su inoperancia contra el exterminio gota a gota de reinsertados y líderes sociales. Pidieron investigación judicial de los hechos, así como las oficinas de Derechos Humanos y de Verificación de la ONU en Colombia.

Entonces Duque tendió cortina de propaganda, a tono del momento, para ocultar crímenes horrendos disparados en su administración (853 líderes comunitarios y 241 reinsertados asesinados, medio millón de desplazados, cosecha de una política de guerra adobada en alianzas de altos mandos militares con paramilitares). “No pretendan —dijo— quienes hoy están lacerando a un pueblo inerme darle mensajes de paz al mundo”. Misil que a la luz de su cuestionado informe se transformó en parodia, en bumerán: tampoco al delegado colombiano le asistiría autoridad moral para vetar a otros.

Menos aún en su propia patria cuando, arrogante, irresponsable, en forma inconsulta, amaga ruptura de relaciones con Rusia y toma partido por la potencia que, de desplazarse esa guerra a América, pondría a Colombia como cabeza de playa en su potencial conflicto con Rusia, y esta actuaría, a su vez, por interpuesta Venezuela. Otra guerra de imperios en patio ajeno, con la testa humillada de los vasallos de turno: Duque y Maduro.

Guerra de imperios, sí, como las recientes de Estados Unidos (amo dilecto de Duque) y Rusia en Irak y Siria, que arrojaron decenas de miles de civiles muertos. Revela Le Monde Diplomatique que los bombardeos sin tregua de las potencias en acción contra el Estado Islámico y el yihadismo produjeron en dos años efectos devastadores: entre 20.000 y 55.000 civiles sirios e iraquíes perdieron la vida. La ONG Airwars y Amnistía Internacional estiman entre 19.000 y 29.000 el número de víctimas de misiles norteamericanos. En la batalla de Mosul, la mayor carnicería después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos y las fuerzas iraquíes habrían causado al menos 9.000 muertos. Los agresores sólo reconocieron 326. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos le adjudicó a Rusia 20.825 víctimas mortales. Su Gobierno no reconoció una sola.

En su capacidad de destrucción material y en sus enormes cotas de víctimas anónimas, las guerras de Irak, Siria y Ucrania se parecen. Pero ninguna de ellas registra la crueldad de 6.402 falsos positivos, ahora elevados a 6.413 con los 11 del Putumayo. Claro, en todas partes se cuecen habas. El problema es negar las propias y, encima, por deseo de figuración aun a costa de vidas humanas, por inadvertencia o por desesperación, querer dar el salto a ligas mayores. Entre la parodia y la guerra, entre el ridículo y el desastre se cuece la tragicomedia. Su protagonista, algún tiranuelo en ascenso a gran déspota.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/duque-entre-la-parodia-y-la-guerra/

22.14.-¿Quién sería el responsable de que gane Petro? ALVARO FORERO

El expresidente Álvaro Uribe, porque lanzó el bumerán del populismo que facilitó el ascenso de Petro, puso a Duque de ascensorista y la presa fácil de Federico Gutiérrez.

18 abr 2022.- Los seis años de populismo feroz que desató Uribe contra Santos aportaron a generar las condiciones de desprestigio de las instituciones y de polarización que facilitaron el ascenso de un proyecto político igualmente deslegitimador del Estado. Uribe dividía la sociedad en dos, el pueblo puro que él decía encarnar y la “élite política corrupta” de Santos y los partidos de su coalición, a los que acusaba de fraude electoral, mermelada, recibir dinero del narcotráfico, violar la Constitución, asociarse con las Farc, etc. Recurrió a los métodos más extremos, como marchas y protestas pidiendo la renuncia del presidente, apoyar paros como el camionero de 2016 que bloqueó a Buenaventura por semanas, hasta campañas de fake news para “sacar a la gente a votar emberracada”. Aunque con la candidatura de Duque recurrió a la carta antipopulista para ganarle a Petro, el genio había salido de la lámpara hace rato.

Luego convenció a una parte del país de elegir a uno de los hombres menos preparados para enfrentar desde el poder el reto de Petro. La inexperiencia inverosímil de Iván Duque no le permitió entender que presidía un gobierno de transición entre el monopolio de 200 años de la centroderecha y la competencia abierta con la izquierda después del proceso de paz con las Farc. Un periodo delicado que requería enfrentar la oferta de cambio extremo de Petro con liderazgo, reformas, respeto por las instituciones y política social vigorosa. Se dedicó fue a romper la promesa de no mermelada, a capturar los órganos de control independientes, a no permitir ninguna reforma importante y, cuando llegó la pandemia, a guardar los subsidios para época electoral y producir un estallido social con medidas tributarias temerarias, dizque para salvar el grado inversión, pero dejándonos con la explosión social, el hambre y sin el grado de inversión. Petro nunca soñó con un contrincante dedicado a cometer tantas equivocaciones infantiles y graves a su favor.

No contento con haber introducido el caldo de cultivo del populismo y con poner de presidente al menos capacitado para enfrentar un reto político continental y a un candidato que les repetiría la receta de oposición destructiva, Uribe no permitió la unión de los sectores anti-Petro alrededor de un candidato de centroderecha anticontinuista, sino que ensambló una candidatura hipercontinuista con tres componentes perdedores: uribismo, duquismo y clientelismo, a cuál más impopular. Una copia de la fallida receta chilena: un candidato dedicado a negar sus vínculos con Pinochet y Piñera, ofreciendo ley y orden en medio del caos incubado por un gobierno que defiende, en un país en que el 70 % de los votantes piden cambio en las encuestas y en las consultas. Un candidato que las encuestas demuestran es mucho más débil que Duque y Kast.

Se sabía que el populismo hace metástasis, que un gobierno inexperto catapulta al opositor, que un candidato continuista es servirle el plato de la Presidencia a Petro. Pensar que Fico le gana a Petro es como pensar que Duque volvería a ganarle. Es pensar con el deseo… de Uribe.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/alvaro-forero-tascon/quien-seria-el-responsable-de-que-gane-petro/

22.14.-¿La DEA mete sus narices en las elecciones?CECILIA OROZCO

Hablando con la revista Cambio, el candidato Petro contó que hace unos meses, cuando se encontraba en un acto en el Hotel Tequendama con Piedad Córdoba, quien ese día anunciaba su adhesión al Pacto Histórico, se enteró de que en el salón en que estaban él y sus seguidores se encontraban dos extranjeros que habían manifestado su intención de aportarle recursos a su coalición: “Yo voy al acto en el Hotel Tequendama con Piedad … está lleno el recinto y se dice que ahí estaban los ‘mexicanos’ —que terminan siendo de la DEA—, que tenían dineros en efectivo, y bastante; que me estaban buscando bajo la idea de que iban a hacer un aporte a la campaña.

20 abr 2022.- Y ellos creyeron que (yo) iba a recibir (ese) dinero … Nunca hubo ese contacto … pero sí pasó con el hermano de Piedad” (ver). Las personas que estuvieron en el Tequendama el 23 de septiembre del 2021 vieron a una pareja de hombres con un maletín negro, merodeando por el salón. No lograron acercarse al candidato pero, si se trataba de los mismos agentes norteamericanos que entramparon al hermano de la senadora, ellos ya estaban en tratos con este hacía varios meses, en Medellín. Ahora Álvaro Córdoba está recluido en La Picota —la misma cárcel a la que terminó yendo, de manera tan torpe como incomprensible, el hermano del propio Petro—, a la espera de ser extraditado a Estados Unidos en donde lo espera un juicio por conspiración para introducir 5 kilogramos de cocaína a ese país, recibir US$15.000 y portar un arma. Según el candidato, aunque desconoce cuál fue la conducta que adoptó el familiar de la senadora, la trampa de la DEA estaba calculada, originalmente, para él: “Eso iba con destino a mí. O sea, lo que buscaban no era al hermano de Piedad. Buscaban a Petro … y sí hubo el intento”. Y advirtió que de aquí al 29 de mayo habrá otros ataques similares.

En el documento de extradición de la justicia norteamericana con que esta le solicita a Colombia el envío de Córdoba, consta que un hombre de la DEA (Administración para el Control de Drogas), que se identifica como CS-1 y quien aparentaba ser un narco mexicano, logró hacer amistad con una mujer que resultó ser amiga de la familia Córdoba; que ella, entrada ya en confianza con el “mexicano”, le presentó al hermano de la política y a otro amigo; que después apareció un segundo agente con cobertura de traficante de mayor rango que el primero (CS-2) y que ambos buscaban comprar, transportar e introducir alijos de droga a Estados Unidos. En alguna parte del indictment, como se llama el documento de acusación, se lee que uno de estos agentes encubiertos le pidió al hermano de Piedad que les consiguiera un personaje local importante, con influencias, para que les facilitara el transporte de la droga sin mayores interferencias. En ese momento, Córdoba “declaró que no tenía las conexiones que CS-1 necesitaba pero que empezaría a hacer consultas”, se lee, de modo textual.

Álvaro Córdoba no quiso o no pudo conseguir quién les ayudara a los supuestos narcotraficantes a mover la droga pero no es difícil imaginarse que ellos buscaban entrampar a otras personas más importantes que la que tenían comprometida: el hermano de la senadora, quien ya era, de todos modos, una buena presa por ser el pariente de la política a la que Estados Unidos le tiene la mira puesta. Cuando Piedad anunció su adhesión a Petro, ¡zas!, la “joya” de los agentes habría sido el candidato presidencial, un tipo al que tienen en la mira por su alta favorabilidad en las encuestas. No sé si algo más, además de las fotos y los videos que un acucioso funcionario del INPEC o un preso cercano a la campaña de la derecha le grabó al hermano del candidato en su inexplicable visita a las celdas de los políticos condenados, ocurrirá en las próximas semanas. Sin embargo, el ambiente está cargado de rumores que indican que sus contradictores harán todo lo que tengan que hacer para desprestigiarlo con medios sucios y, así, restarle votos: que van a publicar un video con sus intimidades, que saldrán unas declaraciones de otros presos que lo comprometen, que le harán un escándalo vergonzoso a una de las personas de su círculo más cercano, etc. En una democracia sana, el vencedor de las elecciones logra la Presidencia con votos limpios y por voluntad de la mayoría, sea esta de derecha o de izquierda. Y los perdedores respetan el resultado. En un país como el nuestro, hasta la DEA se mete a incidir en lo que cree que le conviene más a Estados Unidos dejando en el bote de los desechos lo que desee el mayor número de electores colombianos.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cecilia-orozco-tascon/la-dea-mete-sus-narices-en-las-elecciones/

*22.13.-Fallo de la Corte Internacional a la vista GERMÁN VARGAS
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El candidato Duque CECILIA OROZCO
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De la primera a la segunda vueltaMAURICIO CABRERA
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Verdades del 4G en vías AURELIO SUÁREZ

El perfeccionista Duque no cumplirá con el enunciado del Plan Nacional de Desarrollo ni menos con la promesa de entregar 20 vías al final del mandato (Forbes, 2020).

Faltaba. El reciente debate del representante del partido Dignidad por Antioquia, Jorge Gómez Gallego, sobre los desarrollos y estado de las vías 4G, programa de infraestructura que inició en 2014 el Gobierno Santos-Vargas Lleras. El actual, de Iván Duque, se comprometió a “8 autopistas que entrarán en etapa de operación y mantenimiento, vamos a dejar al finalizar el cuatrienio 13 autopistas con más del 50 % de avance y reactivadas los 8 restantes, para completar las 29” (PND-ANI, 2018).

14 abr 2022.- El documento Conpes 3760 de 2013 le fijó los lineamientos, que abarcó al final 30 proyectos de iniciativa pública y privada y estableció que: “Los choques de inversión en infraestructura tienen un efecto multiplicador de 1,7 en el PIB, para todo el periodo”. Pasar así de crecimientos de 4,6 por ciento en 2012 al 5,1 en 2022 y 5,3 para 2024, y que los empleos serían entre 180.000 y 450.000. ¿Cuál es la realidad años después? Entre 2014-2019, antes de la pandemia y cuando hubo más inversión 4G, el crecimiento promedio del PIB fue 2,81 por ciento y a marzo de 2021 los ocupados directos e indirectos eran 140. 000 (ANI).

¿Por qué el chasco? Gómez lo dijo: “El modelo adelantado no fue de desarrollo, sino de utilidades”. Esa “locomotora”, antes de sacar al país del puesto 79 en el mundo en infraestructura de transporte en 2010, tuvo como propósito central garantizar el cierre financiero, la óptima rentabilidad con plenas salvaguardias a todos los inversionistas, proteger la cacareada confianza. En 2019 cayó al 81 (Foro Económico Mundial).

Se eliminó el riesgo “comercial, cambiario, predial o por los reparos de las comunidades”, un negocio de “burro amarrado” completado por vigencias futuras del Presupuesto y en el recaudo por peajes, asegurando, pase o no, el tráfico esperado según un balance cada ocho años. Por peso invertido del constructor, el Estado pone 3,65. Por uno en crédito, aporta 1,99 y, en general, correrá con 35 por ciento del valor de la operación y mantenimiento del programa. En pesos constantes de 2021, el costo total será 105 billones de pesos; el flujo de caja 137 y en la pandemia se reconoció 100 por ciento del hipotético tráfico que habrían tenido, una ganga. ¿Cuántas veces se pagará este filón? (A. Trigos, 2022).

Beneficiarios de la adjudicación de la piñata fueron consorcios constructores y conglomerados financieros locales y extranjeros. El Grupo Solarte, señalado por corruptelas, recibió cinco vías, costeado por Bancolombia y la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial (IFC), o el Cóndor otras cinco con plante de Davivienda y Goldman Sachs, o la española Sacyr con cuatro, respaldada por JP Morgan, Sumitomo y Black Rock, o el Grupo Aval, que recibió seis, de ellas cuatro para su billetera junto con bancos franceses e IFC y dos más, una en asocio con Florentino Pérez, en inversión conjunta con Capital Credicorp o el GEA, que con Odinsa tiene dos concesiones apalancadas con Sura, Bancolombia e IFC, o tres al Consorcio Mario Huertas-Meco, firma de Costa Rica cuyo dueño, Carlos Cardas, está preso por corrupción, fondeado por Goldman Sachs, bonos y banca de Centroamérica. Apoyadas en recursos públicos, las vías 4G son fuente de lucro con tasa interna de retorno entre 8 y 9 por ciento (Saqueo, págs. 587-594).

Se adueñarán de las vías a 25 y hasta 39 años. En comparación con Ecuador, donde por cada dólar en peajes en la carretera Guayaquil-Quito se recorren 174 kilómetros, aquí, en Neiva-Girardot apenas 16,5 o 22,1 en Pacífico I (Saqueo, pág. 600).

Las 4G no están libres de corrupción. Fuera del antecedente 3G de Ruta del Sol II con Odebrecht, el Grupo Solarte en la vía Pamplona-Bucaramanga presenta avance solo de 12 por ciento y en la Popayán-Santander de Quilichao de 0 por ciento y “ningún proceso sancionatorio o de caducidad” (G. Vargas, El Tiempo). O la ruidosa denuncia de Gómez Gallego de la Caribe 2, sobre el mismo trazado de la anulada Caribe 1, donde participó con KMA, concesionario con dudosos socios, “en alguna etapa de la presentación y evaluación de la iniciativa privada”, el exviceministro García Morales, condenado por sobornos de Odebrecht. O la expedita venta de la Ruta Costera Cartagena-Barranquilla, por Huertas, Colpatria y Meco a ISA, antes que Ecopetrol adquiriera la transportadora de energía.

El perfeccionista Duque no cumplirá con el enunciado del Plan Nacional de Desarrollo ni menos con la promesa de entregar 20 vías al final del mandato (Forbes, 2020). A estas alturas, son cinco las finalizadas; otras cinco en más del 90 por ciento; 11 entre el 50 y el 90, y nueve en menos de la mitad de adelanto. Dolido, Vargas Lleras inquirió: “¿Y en qué terminará el compromiso sobre la entrega de 20 concesiones 4G el 7 de agosto? Me temo que en nada” (El Tiempo). De remate, la sentencia de Gómez Gallego: “Concesiones 4G: saqueo y corrupción”. Verdades.

https://www.semana.com/opinion/articulo/verdades-4g/202200/

22.13.-Fallo de la Corte Internacional a la vista GERMÁN VARGAS

No nos va a quedar otro camino que acatar el fallo. Tremenda despedida para este gobierno.

La Corte Internacional de La Haya se pronunciará, este 21 de abril, sobre una de las 3 demandas interpuestas por Nicaragua contra Colombia. Mala noticia para el Gobierno, que hizo hasta lo imposible para retrasar este pronunciamiento, tratando de dejarle este problemita al gobierno entrante y con el argumento de que este tema podría tener incidencia en las elecciones presidenciales. ¿Se imaginan cómo recibió la Corte semejante tesis?

17 abr 2022.- Para claridad, es prudente recordar que se trata de tres demandas. La primera ya se falló en 2012 con consecuencias adversas para el país, pues perdimos 70.000 kilómetros de zona económica exclusiva. En este fallo la Corte aceptó el argumento nicaragüense de la proporcionalidad de costas y desechó nuestra defensa a este respecto. En la segunda, Nicaragua pidió 80.000 kilómetros de plataforma continental extendida, entre otras pretensiones, y en la tercera, la que se fallará esta semana, que se condene al país por el incumplimiento del primer fallo.

En notas anteriores recordé que todo esto se hubiera podido evitar si desde 1994, año en que tuvimos conocimiento de que Nicaragua pretendía presentar la 1.ª demanda, el gobierno de entonces hubiera tomado la decisión de que Colombia abandonara esa jurisdicción. Pastrana lo hizo en 2001, pero ya habíamos sido notificados de su presentación y omitieron en ese momento salirnos del Pacto de Bogotá, que nos mantenía ligados a esa misma jurisdicción. El gobierno Santos lo haría, pero también tardíamente, después de conocer el primer fallo, y esa demora permitió que se presentaran las demandas 2 y 3, dentro del año siguiente. Nadie puede alegar que estos fallos nos tomaron por sorpresa, pues desde 2007 la Corte había señalado que el tratado de 1928 se limitó a una asignación de tierras, pero no de límites marinos, anunciando que procedería a hacerlo, como en efecto ocurrió en 2012.

El 21 conoceremos el fallo que versa sobre el incumplimiento del país al primer fallo de 2012. Nicaragua alega violación de sus derechos soberanos reconocidos en este fallo y añade que tanto Santos como Duque y sus cancilleres han rechazado públicamente la sentencia, con el argumento de que no es aplicable.

Creo que nuestra defensa en las audiencias de fondo, de finales del año pasado, fue muy pobre. ¿Cómo pretender que la declaración de un presidente en ejercicio no comprometa la responsabilidad del Estado? ¿Entonces quién puede hacerlo? Como si fuera poco, atacaron la expedición en Nicaragua de las líneas de base cuando Colombia había hecho lo propio.

Por eso no creo que podamos esperar un buen resultado. De los 15 magistrados, 8 ya se habían pronunciado en contra nuestra en el fallo de 2012. Además, hay que recordar que la delimitación marítima que tanto nos afectó se había votado por la unanimidad de los 15 jueces. Por nosotros no votó ni el propio juez ‘ad hoc’ designado por Colombia.

A estas alturas se puede anticipar que el fallo será adverso a Colombia. En primer lugar, porque seguramente declarará que hemos incumplido el fallo de 2012 y que hemos violado las zonas marítimas de Nicaragua. Es probable que se nos ordene revisar el decreto 1946, referente a la zona contigua integral, que se revoquen permisos y licencias a buques colombianos que faenan en aguas nicaragüenses y que en definitiva se ordene nuevamente el cumplimiento de la sentencia.

No nos va a quedar otro camino que acatar el fallo. Tremenda despedida para este gobierno y su Canciller. Por supuesto, queda la tentación de no acatarlo. Seguir diciendo que no es aplicable o decir que no es posible antes de que se cumplan las obligaciones de Convemar, o sea, sobre los acuerdos de pesca, contaminación y medio ambiente. Pero no recomendaría este camino porque ello podría seguir indisponiendo a la Corte contra el país en momentos en que se debe decidir la última demanda, que podría suponer la pérdida de otros 80.000 kilómetros.

Y a todas estas, ¿la ‘Vice’ asistirá a la lectura del fallo? ¿Aprovechará el escenario para insistir en su llamado urgente a proteger los océanos del mundo? ¿Y los candidatos? Ya vi sus declaraciones esta semana en EL TIEMPO. Los fallos se acatan, dijo Petro; los fallos se cumplen, dijo Hernández; “no cederemos un centímetro del territorio”, dijo Fico. Fajardo, no obstante tener la información en casa, prefirió guardar silencio.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/fallo-a-la-vista-columna-de-german-vargas-lleras-665590

22.13.-El candidato Duque CECILIA OROZCO 

El Pre Duque, la procuradora Cabello y el fiscal Barbosa…

Del presidente de la República hacia abajo, muchos altos funcionarios violan la Constitución y las leyes con un agravante: van de frente, atropellando lo que sea. Al menos, sus antecesores actuaban ocultando su venalidad debajo del tapete, no porque fueran mejores personas sino para evitar investigaciones. Ahora, nada importa, son cínicos. Se comportan como matones de vecindad, “lo hago y qué”, porque en la Colombia uribista no hay quien se atreva a juzgarlos.

13 abr 2022.- Aquellos que representan la institucionalidad democrática con sus pesos y contrapesos, es decir, el fiscal Barbosa, la procuradora Cabello, el contralor Córdoba, el presidente de la Corte Suprema con su largo listado de familiares beneficiarios del Estado, las decenas de magistrados agradecidos en otras cortes y tribunales, el Senado cómplice y, ni se diga, la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes, constituyen, hoy, una alianza viscosa atada a las causas del jefe del Gobierno, sus subalternos, su partido y su candidato presidencial pues les deben puestos, contratos y poder. Por eso se guardan secretos, se esconden pecados.

Es incontestable que Duque, quien se posesionó con el bla, bla, bla de que sería el líder de la cruzada anticorrupción y la lucha contra la politiquería, logró, en menos de cuatro años, convertirse en el símbolo de las causas contrarias: promotor de esquemas corruptos y líder del favoritismo clientelar (fidelidad política a cambio de favores) que incentiva más actos de corrupción: Barbosa, que investiga los tipos penales, les debe el puesto a Duque y a la Corte Suprema; Cabello, campeona del clientelismo judicial, es procuradora gracias a las artimañas del presidente y el Congreso; Córdoba, otro campeón de las clientelas, ascendió a la Contraloría por ser “el mejor amigo” de todo el mundo, incluyendo a los expresidentes que se odian entres sí; y así sucesivamente. ¿Alguno de estos personajes se atrevería a llamarles la atención, así fuera en privado, a Duque y sus subalternos por su intervención en política electoral o por sus medidas para inclinar los votos hacia una campaña? ¿O a los alcaldes de su corriente que vitorean, frente a las cámaras, a Federico Gutiérrez?

Este Duque, hoy jefe de debate de Federico Gutiérrez, anda de gira en sustitución del candidato para rebatir cada propuesta que formula el opositor Petro. Dice el mandatario, hinchando el pecho: “Tres ‘p’ que están atentando contra la democracia: la posverdad, el populismo y la polarización … hay que tener mucho cuidado con la otra ‘p’, con la ‘p’ del populismo (risotadas y vivas en el salón)”. Añade Duque: “Si alguien dice ‘que se acabe el Icetex y pagamos todas las deudas’, ¡ah!, suena muy bonito: populismo” (ver). Las frases del presidente, puestas en boca de Gutiérrez, serían comprensibles porque este estaría enfrentando a quien le va ganando en las encuestas. ¿Pero en el discurso presidencial? O Gutiérrez no es capaz de entender cómo se adelanta una campaña nacional y necesita nana que le ayude, o Uribe se encuentra tan atemorizado que le ordenó a su delegatario en funciones que consiga electores. Y Duque está haciendo la tarea, aun con decisiones políticas como promover la extensión irregular del periodo de la Junta Directiva de Ecopetrol (ver) que preside su mejor amigo, el “vago” Luigi Echeverri, según lo llama la senadora Cabal, o con medidas tan desesperadas como la de regular, por ley, quién, entre los miembros del nuevo Gobierno, podría recibir información de seguridad nacional (ver).

Como el mal ejemplo se extiende, los alcaldes reunidos por el también viscoso director de la Federación de Municipios se unieron a la guachafita e hicieron de su convención, la semana pasada en Cartagena, un lanzamiento de su candidato de derechas (ver). El artículo 127 de la Constitución prohíbe poner los cargos públicos al servicio electoral de cualquier aspirante, el artículo 48 del Código Disciplinario Único califica como falta gravísima el uso de puestos o bienes del Estado en controversias políticas y el artículo 422 del Código Penal castiga la intervención en política de servidores estatales. Ninguna de estas normas indica que el presidente, alcaldes, ministros, superintendentes y consejeros presidenciales que se han puesto la camiseta del paisa superficial estén exentos de cumplirlas: entonces, son violadores del orden legal. ¿Pero ante quién se queja uno? Ante el mono de la pila, contestaban los bogotanos de la primera mitad del siglo pasado cuando habían perdido la batalla.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cecilia-orozco-tascon/el-candidato-duque/

22.-13.-De la primera a la segunda vueltaMAURICIO CABRERA

En Colombia es difícil pronosticar como se reacomodarán los votantes para la segunda vuelta, sin embargo, resulta útil recordar qué pasó en 2018.

En los países en que las elecciones presidenciales se deciden con dos vueltas, los votos por los candidatos perdedores en la primera vuelta se vuelven definitivos para los resultados de la segunda. 

 

11 abr 2022.- En Colombia es difícil pronosticar como se reacomodarán los votantes para la segunda vuelta, sin embargo, resulta útil recordar qué pasó en 2018, cuando casi cinco millones de personas que habían votado por Fajardo y De la Calle en la primera vuelta tuvieron que decidir si votaban en blanco, o apoyaban a Duque o a Petro.

Algunos antecedentes de la votación de 2018. Duque llegó con una triple ventaja numérica: primero había ganado sobrado la consulta de la derecha frente a Marta Lucía y Ordoñez, y además esta consulta había atraído 2,2 millones de votos más que la de Petro; segundo, Duque también había ganado la primera vuelta con una diferencia de 2,7 millones de votos por encima de Petro. En el 2022 Petro es el que tiene estas dos ventajas.

En tercer lugar, con un alto grado de probabilidad los 1,5 millones votantes por Germán Vargas y Vivian Morales se pueden ubicar como de centro derecha, y se sumaron a los de Duque, por lo cual este entró a la competencia de la segunda vuelta con un paquete asegurado de más de 9 millones de votos.

Además, Duque también tenía ventajas cualitativas: era “el que dijo Uribe”; venía con el impulso del triunfo del No en el referendo, y representaba la oposición a un gobierno desgastado, papel que hoy representa Petro.

De otra parte, las votaciones sumadas de Fajardo y De la Calle llegaron a 4,99 millones de votos, y es muy importante identificar para donde se fueron esos votantes pues en el imaginario colectivo se piensa que muchos de ello votaron en blanco, sobre todo por el anuncio de Fajardo de irse a ver ballenas. Sin embargo, en la segunda vuelta solo hubo 407.000 votos en blanco más que en la primera.

Duque triunfó con 10,37 millones de votos, lo cual significa que a pesar de todas las condiciones a su favor, solo atrajo 1,28 millones de votos (el 25,7%) de Fajardo/De la Calle, mientas que Petro aumentó su votación en 3,18 millones, es decir que logró atraer el 63,8% de esos 4,99 millones de votos. Si la diferencia inicial a favor de Duque hubiera sido menor, Petro hubiera sido el triunfador.

Si se repite esta historia en el 2022 y la segunda vuelta llega a ser entre Petro y Gutiérrez, Petro será el nuevo presidente, pues llegará a la segunda vuelta con la ventaja que en el 2018 tuvo Duque.

Si la historia hubiera sido distinta en 2018 y Fajardo hubiera pasado a la segunda vuelta, la gran mayoría de los votos de los otros se hubieran ido contra Petro y Fajardo habría sido el ganador. Esa historia no se dio hace 4 años, pero podría darse ahora.

https://www.portafolio.co/de-la-primera-a-la-segunda-vuelta-opinion-de-mauricio-cabrera-galvis-563937

*22.12.-Impuesto progresivo, la alternativa CRISTINA DE LA TORRE
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¿Cómo van los candidatos?MARÍA ISABEL RUEDA
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Federico Gutiérrez: demuestre que “cuidará” la democracia – CECILIA OROZCO
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Avanzan las fuerzas de izquierda y alternativas en Colombia: comparación de las elecciones legislativas 2018 y 2022 para el Senado DIEGO OTERO
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Cuando pa Chile… vamosALVARO FORERO

La dupla Duque-Fico está copiando al pie de la letra el libreto chileno de Piñera-Kast para regalarle la Presidencia a Boric/Petro. 

4 abr 2022.- La trama del libreto es simple: reducir al mínimo la confianza de la gente en las instituciones democráticas a punta de desgobierno y piromanía, y cuando el electorado desesperado pide cambio, ofrecerle doblar la dosis, sirviéndole así la Presidencia al que promete redención. Todo comienza cuando un expresidente ciego de sed de poder se hace reelegir. En el libreto chileno, Piñera; en la puesta en escena colombiana, Álvaro Uribe en cuerpo ajeno.

El libreto tiene dos capítulos: la gran explosión y la polarización. El primero estuvo a cargo de Piñera, el pirómano presidente de derecha, quien no solo no vio la convulsión social que se incubaba, sino que la reventó con un aumento de los precios del transporte y, una vez desatado el incendio, le echó gasolina sacando al ejército a la calle y permitiendo abusos de autoridad. Duque dobló los ingredientes de la receta: esperó a que la crisis social estuviera en la cúspide por la pandemia para amenazar con subir los precios de la gasolina y de los alimentos; una vez se dio la explosión social, la desquició no evitando los abusos policiales, permitiendo los bloqueos y dedicándose a buscar provecho político señalando la protesta como fabricación de Maduro, Rusia y Gustavo Petro. La apuesta era que los votantes responsabilizarían de los desórdenes y la violencia a los líderes de la oposición que apoyaron las protestas. Lograron lo contrario: en Chile, crecer a un joven de izquierda de 35 años hasta dominar la campaña electoral; en Colombia, terminar de impulsar al candidato de izquierda, que se dedicó feliz a seguir también el libreto chileno, imitando a Boric al ofrecer reemplazar los sistemas de pensiones y de salud.

El capítulo de la polarización consiste en que, una vez crecido el candidato de izquierda, se le opone un candidato de derecha con la única bandera de frenar al primero, para garantizar la estabilidad, en el libreto chileno, y la democracia, en la copia colombiana. Como si nada hubiera ocurrido y la elección fuera un plebiscito sobre la amenaza de Boric o Petro, no sobre el desastre que dejaban Piñera o acá Duque.

Creyeron que el temor al cambio que ofrecía Boric era mayor que el que generaba el continuismo de una nueva reelección en cuerpo ajeno, a pesar de la evidencia de que la abrumadora mayoría percibe el estado de cosas como un desastre y no como el jardín de rosas que pinta el Gobierno. La puesta en escena en Colombia muestra que el fenómeno es aún mayor que el de Boric, pues este perdió en las elecciones de primera vuelta, mientras que en las elecciones de consultas (confirmando las encuestas) Petro aparece a escasos puntos de ganar en primera vuelta. Para copiar que en Chile Kast se pasó la campaña negando sus vínculos con Pinochet y su condición de continuista de Piñera, en Colombia Federico Gutiérrez se presenta como independiente de Uribe y de Duque.

Vamos pa Chile que nos las pelamos, a menos que se frene ya la polarización y pase a segunda vuelta Sergio Fajardo. Un candidato de centro le habría ganado a Boric o a Pedro Castillo, y es el único que le puede ganar a Gustavo Petro. Pero cuando se hace lo mismo se obtiene el mismo resultado.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/alvaro-forero-tascon/cuando-pa-chile-vamos/

22.12.-Impuesto progresivo, la alternativa CRISTINA DE LA TORRE

Mientras la derecha en pleno se abraza a Federico Gutiérrez para prolongar, impúdica, las desgracias de este Gobierno y su partido, las fuerzas alternativas ofrecen ya programas para el cambio que urge. Su punto nodal, una reforma tributaria cifrada en el impuesto progresivo, ariete del Estado social que a lo largo del pasado siglo aseguró en el Occidente desarrollado salud, educación, pensión, renta básica y subsidio al desempleo para todos. Una tributación que aprieta más a quienes más tienen porque ataca la extrema concentración del ingreso y la riqueza, en función del bienestar general. Pero en este país el bienestar no es bien público, es particular y de pocos.

5 abr 2022.- Como si no bastara para demostrarlo con el estallido social que desnudó el hambre de 21 millones de colombianos y la indigencia de otros 7 millones mientras una cofradía de prestantes agalludos acaparan los recursos del Estado o se los roban, la elección del 13 de marzo confirmó la revelación: Colombia no es ya la misma. Petro lo sabe e interpreta el inconformismo general, proponiendo reformas de fondo que ataquen las intolerables carencias de los más y lanzar al país del capitalismo salvaje al capitalismo social.

En un sistema favorable a los muy ricos que pagan menos del 4 % sobre rentas de fábula, donde proliferan favoritismos y evasión, el impuesto a la renta no redistribuye. Propone el candidato impuesto progresivo y equitativo, para limar desigualdades y financiar el desarrollo. Impuesto progresivo a ganancias ocasionales y dividendos a las personas (no a las empresas) tasado de 10 a 39 %. Así, baja la tasa impositiva de la empresa y sube cada vez más la de sus beneficiarios individuales. En vez de expropiar, forzar la producción en tierras inexplotadas o bien su venta, mediante el impuesto predial. A lo Echavarría Olózaga.

También el proyecto de Fajardo grava más a los ricos y elimina exenciones. Se propone recaudar $33 billones adicionales suprimiendo beneficios, con aumento progresivo de impuestos sobre renta, patrimonio, dividendos a personas, y combatiendo la evasión. Impuesto sobre la tierra con catastro multipropósito y de valorización por grandes proyectos de infraestructura, al sector hotelero y a la economía naranja. Elimina beneficios a las empresas que presentan como gasto corporativo el de sus socios y exenciones sin efecto social como por falsa creación de empleo.

De llegar a la Presidencia, dice Petro, sería su primera ejecutoria un plan de choque contra el hambre. Paso primero de estrategia inscrita en la soberanía alimentaria y en la revitalización de la economía campesina. El otro plan de choque, la creación de empleo de emergencia desde el Estado con un salario que cubra el mínimo vital, en lugar de renta básica para cesantes. Inclinado a la retórica, más con sabor de plataforma ideológica que de programa pormenorizado en alcance y en financiación (que deberá precisar), resultan no obstante plausibles estas iniciativas para paliar sufrimientos redoblados en estos años de Duque: la pobreza y el desempleo. Su propuesta de largo plazo, transitar de una economía primaria a una productiva centrada en la industrialización. También aquí, ¿cómo es la estrategia, con qué sectores de punta, será factible la concertación del plan con el empresariado?

Respiran estas propuestas aire de socialdemocracia. De Estado social activo en redistribución del ingreso acrecido por el impuesto progresivo. De un modelo que cuajó también en países como Corea del Sur con protección a la industria naciente, reforma agraria, educación universal, ciencia aplicada al desarrollo concertado con el sector privado y la batuta de la iniciativa en el Estado. No venga ahora la derecha inmóvil a calificarlo de comunista, mientras se mueve, ella sí, en el pantano del privilegio y el abuso de poder.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/impuesto-progresivo-la-alternativa/

22.12.-¿Cómo van los candidatos?MARÍA ISABEL RUEDA

Hay dos posibles ganadores que pasarían a segunda vuelta. El resto del pelotón viene muy rezagado.

Amenos de dos meses de la primera vuelta presidencial, las últimas encuestas han coincidido en que ya hay dos posibles ganadores que pasarían a segunda vuelta. El resto del pelotón viene muy rezagado, aunque con una curiosidad: varios de los que poco probablemente pasarán a segunda vuelta parecen capaces de darle a Petro una pelea de las proporciones de la que le daría Fico. Pero el problema está precisamente ahí: en que no parecen tener el menor chance de pasar a segunda. El que está de tercero en las encuestas es Rodolfo Hernández, y aunque el ingeniero figura por encima de Fajardo, tampoco parece tener el pasaporte listo.

10 abr 2022.- Es una lástima, por ejemplo, que aunque las propuestas de Enrique Gómez Martínez son bien interesantes, no sean tomadas en serio, porque su candidatura aún no existe. Ingrid, que sí existe, desde que aterrizó en Colombia como coordinadora del Centro Esperanza, anda avanzando en zigzag. Un día no es candidata y al otro, sí. Un día le gusta Sergio Fajardo y al otro, no. Un día sale escandalizada con las maquinarias tradicionales y corruptas, pero conversa con ellas en otros rincones políticos. Ya hasta le tienen el chiste de que qué bueno que ande hablando con Uribe, a ver si implosiona el uribismo, como hizo con el Centro Esperanza. En sus intervenciones, en las que se ve bien y es muy valiente, siempre hay una frase que incluye la palabra ‘maquinaria’. Se le volvió un monotema.

Mención aparte amerita Humberto de la Calle, que no es candidato, pero merecería haberlo sido por su importancia política, muy superior a la de muchos de los que están ahí. Pero resolvió, ante una “descasez de avales que hubimos”, entregársele a Ingrid, de quien recibió el aval de Oxígeno Verde, convirtiéndose en el único senador elegido en ese partido. Hoy es claro que Ingrid no es su candidata, sino Fajardo, y que el aval fue un favor. Cómo estará la cosa de tensa que ya la propia Ingrid le ha sugerido a De la Calle que si no le gusta lo que ella hace, como acercarse a Uribe, mejor sería que no se posesionara como senador con el nombre prestado de su partido.

Óscar Iván Zuluaga era un buen producto, probablemente habría sido un buen presidente, pero fue un secreto a voces que él no era la primera opción de Álvaro Uribe.

A Rodolfo Hernández lo mató su cercanía con el Papa. Al Vaticano se fue como candidato viable y regresó como candidato de burla. Desperdició su cuarto de hora.

¿Pero qué le pudo pasar a Sergio Fajardo, que aparentemente lo tenía todo? En primer lugar, que sufre del mismo síndrome de Ingrid Betancourt: que rechaza y por lo tanto espanta todo lo que huela a apoyo de los políticos tradicionales, sean corruptos o no. Da la sensación de estar quedándose muy solo. Allá le mandó Juan Manuel Santos a unos gringos exasesores publicitarios, que lo fueron también dizque del presidente Obama. Fajardo ha venido perdiendo su frescura y su novedad y desde que la gente cree que no va a ganar, también pierden interés sus propuestas. Incluso, su discurso sobre la educación, en lo que fue pionero, convirtiéndola en todo un programa de gobierno, comienza a aburrir. Su centro político no brilla. A Petro, en cambio, a donde se apostaba que terminaría aterrizando Santos, este ya le envió como avanzada a su exsecretario Alfonso Prada, en el pasado señalado por Gustavo Bolívar, la mancorna de Petro, de haberse robado el Sena, para hoy terminar convertido en su compañero de armas. Y, a su vez, el propio Prada dijo en varias oportunidades que Petro fue tan mal alcalde que acabó con Bogotá. Ahora lo ayudará a ascender a la presidencia.

Lo que sigue siendo asombroso es el teflón de Petro. Sobrevive a chuspas llenas de plata, a la llegada de la peor chusma política a su campaña, a las maquinarias santistas, a las samperistas, a las de medio liberalismo. Estaba desesperado por acercarse al centro político para neutralizar su imagen de izquierda. Sin embargo, la llegada de Francia Márquez lo puso contra la pared, al ser más radical que él. Pero como el teflón de Petro aguanta todo, también aguantará a Francia.

El gran palo de estas elecciones es Fico Gutiérrez. En menos de un mes empató a Petro, después de estar por debajo del 5 % en las encuestas. Fico es un personaje bastante carismático, no hay duda. Si además es un estadista, no lo sabemos aún. Lo iremos descubriendo a medida que se acerca, en segunda vuelta, el foto ‘finish’ Fico-Petro.

Entre tanto… Lecciones de este recorrido electoral: uno, que el solo voto de opinión no alcanza para llegar. Y dos, que los que no participaron en las consultas están muertos, porque las consultas se convirtieron en la primera de tres vueltas; y al que no fue ocupando su silla lo mandaron a Sevilla.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/como-van-los-candidatos-columna-de-maria-isabel-rueda-664299

22.12.-Federico Gutiérrez: demuestre que “cuidará” la democracia – CECILIA OROZCO

Federico Gutiérrez —a quien nunca le diría “Fico” por más que insistan sus publicistas, así como tampoco llamaría “Gus” al senador Petro— debe esforzarse por explicar lo que sucedió en la reunión subversiva que tuvo lugar en el restaurante Tienda Vieja, de la capital del Valle del Cauca, con unos 200 seguidores de su candidatura cuando un individuo, cuya identidad conocen los asistentes, pues estaba ubicado en la mesa de los organizadores, incitaba a unirse “al plan de protección y defensa de Cali” señalando que tenían que estar listos “sea el que sea el resultado (de las elecciones) … para defender los puntos vitales de los acueductos, la base aérea (Marco Fidel Suárez), la Tercera Brigada … todos los sitios estratégicos (que) tienen que estar protegidos” (ver).

6 abr 2022.- Ciertamente, Gutiérrez rechazó la asonada que estaba preparando el sujeto de la tarima… con una frase simplona: “Esta persona que habla en ese video no representa para nada ni mi pensar (sic) ni la campaña y que (sic) no falta el loco…”. Pero añadió otra, maliciosa: “Nada raro hasta que lo (sic) hubieran mandado de la otra campaña”. No aguanta ni como chiste: la convocatoria que se hizo en las redes tenía la imagen del candidato; muchos asistentes, previo canto del himno de Colombia y mano uribista en el corazón, portaban sus cachuchas de campaña; su nombre y figura presidían el acto desde una gran pantalla que servía de telón de fondo. Y el “loco” que organizaba esa especie de comandos urbanos de autodefensa vestía camiseta con su apodo, el mismo que uno de los más distinguidos propagandistas del aspirante presidencial creyó que gritaban miles de personas que asistían al concierto de Fito Páez cuando aplaudían al cantante (ver).

Ningún buen ciudadano y menos quien aspire a ser presidente de la República puede despachar tan grave indicio de rebelión civil armada, en este caso del extremismo derechista de la capital vallecaucana, con un “no me representa”. Federico Gutiérrez pecaría de frívolo e irresponsable si intentara pasar la página del llamamiento del hombre de la camiseta: “cuento con ustedes porque ya son armas en pie para el que sea”, con un par de palabras. El entorno en que se dio el destape de los guerreristas del uribismo en ese evento favorecía la causa de Gutiérrez, insisto. Así que el cuento de que “nada raro que lo hubieran mandado” de la campaña de Petro no solo no tiene ni pies ni cabeza sino que es malintencionado y denota la existencia de un mal ser humano y, ante todo, de un político poco elaborado.

Hay que recordarle al candidato de las derechas, quien está enterado de las violencias de Medellín pero quien probablemente desconoce las que consumen a Cali con los agravantes del racismo y la marcada discriminación social, que hace un año y dos, cuando se desarrollaban, en medio del caos, los paros nacionales, salieron de los portones de los condominios de estrato 18 sujetos de camisetas ajustadas, pantalones estilo militar y botas, disparando contra los manifestantes de la minga o de las barriadas jóvenes, incluso con armas largas que presuntamente son de uso privativo de las Fuerzas Militares.

 Centenares de videos dieron fe de la connivencia, se diría más bien, complacencia, de los actores políticos y de los sectores empresariales y sociales de los clubes, con los rambos que se paseaban en camionetas blancas de alta gama como Pedro por su casa, sin que ninguna autoridad los detuviera (video de ejemplo). Federico Gutiérrez, que no Fito Páez, repite que él “cuidará” la democracia y las libertades. Es hora de demostrarlo expulsando de su campaña, si se atreve, a los ultraderechistas que pretenden dar un golpe de Estado si ellos no ganan con su candidatura.

Entre paréntesis. He recibido un mensaje intimidatorio con el seguimiento aterrador que hizo al vehículo en que me movilizaba, en horas nocturnas, una carroza fúnebre de aspecto hechizo. El conductor, oportunamente retenido por miembros de la Policía, solo atinó a decir que iba tras la camioneta porque tenía que “recoger a un fallecido”. No supo explicar qué tendría que ver el muerto con esta columnista ni quién lo había enviado tras de mí. No soy heroína, tampoco cobarde. De modo que seguiré haciendo, con responsabilidad pero sin callarme, el periodismo en que me he comprometido tanto en Noticias Uno como en El Espectador, con la decisión e independencia de criterio que ustedes ya han visto y leído.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cecilia-orozco-tascon/gutierrez-demuestre-que-cuidara-la-democracia/

22.12.-Avanzan las fuerzas de izquierda y alternativas en Colombia: comparación de las elecciones legislativas 2018 y 2022 para el Senado DIEGO OTERO

Foto tomada de: Senado de la República de Colombia 

Introducción

Las elecciones para senado y cámara del 13 de marzo de 2022 mostraron un gran avance de las fuerzas alternativas en Colombia, que sigue el movimiento que se ha venido dando en Latinoamérica.

Pero, las fuerzas tradicionales no han sido derrotadas completamente, aún siguen con un poder enorme basado en el clientelismo, la corrupción y el control que aún tienen del aparato estatal.

Con las cifras disponibles para el Senado según los escrutinios, a continuación, se hace una comparación de los resultados de las elecciones para 2018 y 2022 en cuanto a votos y senadores elegidos.

Hay que anotar que no hay datos finales de las elecciones para el Senado por la cantidad de quejas que se han producido, así que pueden darse variaciones a lo que se analizará a continuación en cuanto a votos por partidos y escaños, pero esto favorecerá al Pacto Histórico fundamentalmente en perjuicio del resto de los partidos.

Se consideran los últimos datos conocidos en que el Pacto Histórico llega a 20 senadores y el partido Liberal los disminuye a 14.

Elecciones para el senado

El avance de las fuerzas alternativas se dio en senadores y votos, lo cual se analizará con base en los cuadros 1 a 4.

El senado se compone de 108 senadores: 100 por la circunscripción nacional, 5 para las Farc, hoy Comunes, por los acuerdos de La Habana, dos para circunscripciones especiales para las comunidades indígenas y uno por el estatuto de la oposición para quien quede de segundo en la elección presidencial.

Resultados por votos

El total de votos en 2018 y 2022 fue muy similar, con una participación de 48,0%, aún baja, y similar a anteriores contiendas. El total de votos en blanco, nulos y no marcados bajó de 16,56% en 2018 a 12,80% en 2022 (cuadro 1).

No se incluyen los votos de las listas de los indígenas, que están por los lados de medio millón de votos.

En cuanto al total de votos por partidos por circunscripción nacional, hubo un incremento de 1’360.054 entre 2018 y 2022.  En 2022 surge el Pacto Histórico, coalición de partidos progresistas, que incluye al Polo Democrático, Colombia Humana, Unión Patriótica- UP, Partido del Trabajo de Colombia-PTC, AICO, Partido Comunista, Poder Ciudadano, Unidad Democrática Todos Somos Colombia, Modep, Ciudadanos Libres, Congreso de los Pueblos, Movimiento por el Agua y la Vida, que fue el más votado, con    2’692.929 de los votos, convirtiéndose el mayor partido de Colombia.

Con relación a los partidos tradicionales, bajaron en votos Centro Democrático, Cambio Radical y Partido de la U y suben el Partido Liberal y el Partido Conservador.

Entre las fuerzas alternativas, la Alianza Verde y Centro Esperanza se convirtió en la cuarta fuerza política

Otras fuerzas alternativas, como Fuerza Ciudadana, Nuevo Liberalismo, Estamos Listas y Movimiento Gente Nueva no lograron el umbral para obtener senadores, pero en entre todas suman 497.964 votos.

Los partidos religiosos Mira y Colombia Justa Libres disminuyeron su votación de 810.258 en 2018 a 564.031 en 2022.

Adicionalmente, dos fuerzas de derecha, Movimiento de Salvación Nacional y Movimiento Unitario Metapolítico, solamente alcanzaron 41.975 votos, el 0,28% del total de votos en 2022.

Cuadro 1 Resultados elecciones para el senado de 2018 y 2022 en votos

Fuente: Wikipedia para 2022 y Misión de Observación Electoral (MOE) para 2018.

Ahora, estos datos de votos pueden sufrir algunos cambios hacia arriba, pero las proporciones ya no van a cambiar significativamente. No están incluidos cambios en los partidos diferentes a los tradicionales, el Pacto Histórico y los Verdes.

Por tendencias ideológicas, los partidos tradiciones de derecha bajaron su participación en votos de 71,47% en 2018 a 58,73% en 2022. El partido Liberal aumentó su participación de 13,1% a 13,45%. Las fuerzas religiosas bajaron de 6,63% a 3,68%%   Lo notable es el incremento de las fuerzas alternativas de 21,9% a 37.59% en 2022 (cuadro 2).

Esto significa un cambio profundo nunca dado en Colombia desde la independencia de España. Esto ya se preveía porque las elecciones regionales de 2019 ya fueron una llamada de atención, porque las fuerzas alternativas ya representaban cerca del 20%.

Cuadro 2   Participación en votos por partidos en las Elecciones para el senado de 2018 y 2022

Fuente. Cuadro 1

Resultados para el senado por escaños

En el cuadro 3 se muestran los resultados de las elecciones para el senado según el número de escaños obtenidos por cada fuerza política.

Como en votos, el Pacto Histórico se convirtió en la primera fuerza con 20 senadores, seguido por los partidos conservador y liberal, Alianza Verde, Centro democrático, Cambio Radical y partido de la U.

Cuadro 3 Resultados de escaños en el senado para 2018 y 2022

Fuente:  Ibidem

Con relación a los escaños por partidos, que replica lo sucedido con los votos, las fuerzas alternativas aumentaron su participación de 24,08% en 2018 a 37,03% en 2022, un 53,8%, mientras que los partidos tradicionales, conservador, Cambio Radical, Centro Democrático, la U y Liberal, cayeron de 72,21% a 58.34% respectivamente. Siguen siendo mayoría, pero la tendencia es decreciente. Los partidos religiosos, Mira y Colombia Justa Libres, subieron de 2,78% a 3,7% (cuadro 4).

Cuadro 4 resultados escaños senado 2018 y 2022

Fuente: cuadro 3

 Conclusiones

Colombia está en un proceso de cambio político que se inició con las elecciones regionales de 2019, en que las fuerzas alternativas han venido aumentando su importancia en votos y en escaños.

En efecto, en las elecciones de 2018 y regionales de 2019, las fuerzas alternativas distintas a los partidos tradicionales y religiosos alcanzaron porcentajes hasta 20 %, pero en las elecciones de 2022 se pasó a casi 37%, es decir, un incremento cercano a 50%, que, en las condiciones de Colombia, es un terremoto político.

Para 2002 se tiene en el senado un total de 40 senadores de fuerzas progresistas diferentes a los partidos tradicionales y religiosos, de un total de 108, 37,031% del senado, una cifra significativa. De este total, al Pacto Histórico, la coalición de partidos y grupos de centro izquierda e izquierda, le corresponde 20, convirtiéndose en la primera fuerza, después de los partidos Conservador y Liberal con 15 y 14 escaños respectivamente.

Esto es una verdadera bomba, que no sorprende porque los sondeos muestran que un 25% de los colombianos son de izquierda y que muchos que se clasifican como de centro tienen tendencia de centro izquierda.

En conclusión, Colombia cambió y va hacia la izquierda. Han cambiado 200 años de historia y esto ya no lo detiene nadie.

https://www.sur.org.co/avanzan-las-fuerzas-de-izquierda-y-alternativas-en-colombia-comparacion-de-las-elecciones-legislativas-2018-y-2022-para-el-senado/

*22.11.-¿Conspirando con falso fraude? – CRISTINA DE LA TORRE
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Sergio Fajardo y el eterno retornoJORGE GÓMEZ PINILLA
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Mi voto por Petro MARÍA ISABEL RUEDA
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Petro: la libertad es para quien piensa distinto RODRIGO UPRIMNY

En 1918, los bolcheviques suprimieron la recién electa asamblea constituyente, argumentando que la Revolución de Octubre la tornaba innecesaria por cuanto la verdadera democracia estaría en los sóviets. En su conocido texto La Revolución Rusa, Rosa Luxemburgo les dijo, en forma severa y con sentido profético, que esa decisión autoritaria llevaría al marchitamiento de la democracia y a la dictadura pues “sin elecciones generales, libertad de prensa y de reunión ilimitadas, lucha libre de opinión y en toda institución pública, la vida se extingue, se torna aparente y lo único activo que queda es la burocracia”. Concluyó con su célebre admonición, que encabeza esta columna: “La libertad reservada a los partidarios del gobierno, sólo a los miembros del partido —por numerosos que ellos sean—, no es libertad. La libertad es siempre, únicamente, libertad para quien piensa de modo distinto”.

3 abr 2022.- Retomo esta hermosa y robusta defensa de la libertad de expresión y de la democracia por Rosa Luxemburgo, una pensadora de indiscutibles convicciones de izquierda, para desde ella cuestionar los ataques de Gustavo Petro contra la libertad de expresión, sin que mi crítica sea fácilmente despachada por sus seguidores como una censura de la derecha contra su líder.

Petro ha recibido muchos ataques injustos, incluyendo varios del opinador David Ghitis; muchas de sus propuestas son además estigmatizadas y distorsionadas por ciertos medios de opinión. Petro tiene entonces todo el derecho a responder vigorosamente a todos estos ataques y distorsiones; en particular, podía criticar la columna de Ghitis en RCN que calificó de atraco (con una argumentación pobre) la propuesta del senador sobre los fondos privados de pensiones. Pero lo que no puede hacer Petro, siendo un candidato con millones de votos y que puede llegar a ser presidente, es acusar a Ghitis, sin pruebas, de ser neonazi y menos sugerir que hay otros en RCN, por cuanto ese calificativo no es una crítica al columnista o al medio de comunicación sino una imputación deshonrosa grave que, dada la importancia de Petro, es peligrosa. Es como cuando Uribe descalifica a sus detractores llamándolos aliados del terrorismo o violadores, como lo hizo con Hollman Morris y Daniel Samper Ospina. Por eso tenía toda la razón el rechazo de la Fundación para la libertad de prensa FLIP a ese comportamiento estigmatizador de Petro. Sin embargo, el candidato, en vez de corregir su ataque a la libertad de expresión, se reafirmó y realizó nuevos trinos sugiriendo sesgos de la FLIP en su contra, que fueron amplificados por sus seguidores.

Este ataque de Petro contra la libertad de expresión es aún más preocupante pues tiene antecedentes: en 2012, siendo alcalde, amenazó con denunciar por pánico económico a Noticias Uno, por divulgar un informe sobre la contaminación del agua en Bogotá. Una amenaza inaceptable, pues si el informe era errado y podía generar pánico, entonces Petro podía convocar una rueda de prensa para realizar las clarificaciones.

Los ataques contra la prensa y la libertad de expresión no son para nada monopolio de Petro. Por ello he criticado también censuras semejantes a la libertad de expresión por líderes de derecha, como Alejandro Ordóñez o Álvaro Uribe. Debemos criticar a todos los líderes (de izquierda, derecha o centro) que incurran en comportamientos semejantes, pues la democracia requiere una protección vigorosa de la libertad de expresión, en especial, recordando a Luxemburgo, de quien piensa distinto a nosotros. Incluso y especialmente si son discursos que nos chocan o irritan o inquietan a los políticos que nos son ideológicamente cercanos.

  1. D. Por transparencia, aclaro que hago parte de la Asamblea de la Fundación para la libertad de prensa FLIP.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/la-libertad-es-para-quien-piensa-distinto/

22.11.-¿Conspirando con falso fraude? – CRISTINA DE LA TORRE

No se sabe si por cálculo político o por inadvertencia. Pero el silencio del presidente, de su jefe y su partido sobre los abusos, errores, disparates y provocaciones que en un año acumuló el registrador tributó a la barbaridad final: a la oposición triunfante el 13 de marzo le embolataron, como al desgaire, medio millón de votos; y cuando jueces y notarios se los devolvieron en el escrutinio, fue Troya.

29 mar 2022.- Tal vez aconsejado por sus fantasmas y demonios, transformó el expresidente Uribe la enmienda del error en inminencia de fraude e incitó a desconocer el resultado de las urnas. Un defecto de forma en el tarjetón —ya salvado— mutó en fraude, y este, en potencial legitimación del caos. Como sucedería en cualquier democracia dinamitada, que en ello derivaría esta sublevación contra el sistema electoral y contra los jueces de la República que protegen sus procedimientos y certifican sus resultados.

Sabrá Dios si no columbraba Uribe el riesgo de violencia que su llamado entrañaba, la repetición de traumas que signaron con sangre nuestra historia política. De los fraudes electorales que contribuyeron a la Violencia entre partidos —por ejemplo forzando entre liberales la suplantación de la cédula por un salvoconducto con la imagen de Laureano, so pena de perder libertad y parcela— y completados después con la acción intrépida y el atentado personal. Su reedición de hoy, el verbo intrépido que desde la cumbre del poder azuza el exterminio de líderes sociales. Del nunca rebatido fraude en 1970 que engendró la rebelión armada del M-19. Una nueva guerrilla que se alzara contra el Estado fraudulento ¿no llenaría el vacío de las extintas Farc que dieron su identidad al uribismo? Con todo, al riesgo desestabilizador ayudó Petro, la propia víctima, cuyo inicial grito de fraude sin pruebas también ambientó la descalificación de las instituciones, si bien rectificó después.

En esta comedia de equivocaciones, dos exmandatarios y un jefe de Estado le disputan el protagonismo al estulto registrador. Exigen todos a una, a grandes voces, reconteo general, a sabiendas de que es ilegal y acaso porque bloquearía indefinidamente la elección de presidente. Declara Asonal Judicial: repetir el escrutinio contraría la ley, pues los jueces incurrirían en delitos de abuso de función pública o prevaricato. El pronunciamiento de los jueces rubricó la derrota política de los falsarios (el Centro Democrático, Salvación Nacional y Verde Oxígeno) en asamblea de la Comisión de Garantías Electorales: 18 de los 21 partidos allí reunidos negaron el reconteo general y reconocieron las conclusiones del escrutinio. Estimaron que el reconteo propuesto sería un ataque a la institucionalidad. Y ninguno de ellos ni las misiones de observación electoral denunciaron fraude.

Pero Uribe insiste en desconfiar de la elección, además por “la abrumadora votación del petrismo en zonas de narcotráfico”. ¿En cuáles, en Bogotá, donde Petro barrió? En cambio sufrió este candidato una derrota colosal en los baluartes del narcoparamilitarismo en Antioquia. Acaso supura la herida del expresidente que nunca rechazó los votos del paramilitarismo, dueño en su gobierno del 35 % de curules en el Congreso. No les perdona a Petro y a los jueces que dieran con sus parapolíticos en la cárcel. ¿Respira también Pastrana por la herida del padre que al parecer accedió por fraude a la Presidencia en 1970?

Nada han dicho estos prohombres sobre siete de los 16 elegidos a curules de víctimas presuntamente mediante compra de votos y apoyo de paramilitares que declararon a candidatos objetivo militar. Ya a Francia Márquez, mentora suprema de los Nadie y de las víctimas, se la hostiliza desde los meandros más oscuros de la política colombiana. Su rechazo anticipado a un posible triunfo de Petro y Francia huele a conspiración con aroma de falso fraude.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/conspirando-con-falso-fraude/

22.11.-Sergio Fajardo y el eterno retornoJORGE GÓMEZ PINILLA

En desarrollo de la política suele presentarse un fenómeno que Federico Nietzsche definía como el eterno retorno, consistente en que todos los acontecimientos del mundo, todas las situaciones pasadas, presentes y futuras se repiten eternamente. Según el filósofo, se requiere la grandeza de espíritu del Superhombre (Übermensch) para aceptarlo, porque ha alcanzado un estado de madurez espiritual superior al del hombre común.

29 mar 2022.- Superhombres hemos sido entonces los colombianos de los últimos cincuenta o cien años de vida republicana, porque permanecemos atados por el cuello a la noria de un eterno retorno consistente en que cada cuatro años todo cambia… para que todo siga igual.

Otro filósofo alemán, también Federico pero de apellido Hegel, decía que “todo sistema engendra la semilla de su propia destrucción”. Lo vivimos en carne propia hace más de veinte años, cuando la violencia guerrerista de las Farc que se enseñoreó sobre el país engendró en Álvaro Uribe la semilla de su propia destrucción, hasta el punto de obligarlos a sentarse a negociar con Juan Manuel Santos. Lo cierto es que hoy están diezmados, en parte por sus errores políticos tras la firma del acuerdo de paz, en parte por la eliminación sistemática o genocida de sus excombatientes, tarea a cargo de las fuerzas oscuras que en remplazo de las Farc a su vez se han enseñoreado sobre Colombia.

Veinte años después de haber soportado la soberbia autoritaria del sátrapa, el país se hastía de sus crímenes de variada laya, de sus abusos y sus desmanes. Surge entonces la semilla que podría destruirlo, encarnada en un Gustavo Petro que a la cabeza del Pacto Histórico parecería que ya no tiene pierde.

Y es aquí cuando el espectador desprevenido -y el prevenido también- se pregunta si será que ahora sí, por fin, se logrará la transformación que requiere el país, y si será que Petro logra los acercamientos y consensos necesarios con sus contrarios para asegurar gobernabilidad.

Mejor dicho, aún no es hora de cantar victoria, porque la preocupación se centra en que el desmadre que comenzó el 7 de agosto de 2018 podría repetirse en dosis aún más devastadoras a partir del 7 de agosto del año en curso.

Hace cuatro años asumía el mando de la nación un lacayo de Álvaro Uribe al que con justa razón le colgaron el rótulo de subpresidente, por ser el primer presidente de Colombia con jefe. Este sumió al país en el averno de la corrupción y la criminalidad, y cuatro años después podríamos seguir comiendo de la misma caquita si Federico Gutiérrez (el mismo que dice “vos dijistes”) pasa a la segunda vuelta y no se logra que los astros se alineen en función de sembrar la semilla que permita la germinación de un cambio verdadero.

Tarea nada fácil, sobre todo tras constatar que Sergio Fajardo vuelve a jugar el mismo papel tóxico de cuatro años atrás, cuando en lugar de cerrar filas al lado de Gustavo Petro para impedir el regreso de la bestia herida, se fue a ver ballenas y anunció su voto en blanco. Esto se tradujo en que le abrió las compuertas del poder al mismo candidato al que acababan de enseñarle a cabecear un balón y le habían teñido el pelo para inyectarle experiencia artificial, Iván Duque Márquez.

Hoy Fajardo hace lo mismo, aunque ahora en versión remasterizada. Con la pichurria de votos que obtuvo y con las fuerzas de centro que lo acompañan, ya ni siquiera debe esperar a la primera vuelta para atravesarse de nuevo como vaca muerta en la ruta del Pacto Histórico, impedir su triunfo definitivo el 27 de mayo y permitir que el candidato del uribismo pase a competir con Petro en la jornada del 19 de junio. En cuyo caso, Dios nos coja confesados.

El ambiente se torna aún más tétrico cuando uno descubre que hay personas de centro, incluso amigos y amigas mías (menores y mayoras), portadores de un sentimiento de desprecio tan profundo hacia Petro que, pese a ser conscientes de que los votos por Fajardo jugarán a favor de que Gutiérrez pase a segunda vuelta, no les importa. Lo que sea, con tal de que no gane Petro.

En un trino reciente Fajardo mostraba fotos de una reunión con sus coequiperos (Juan Fernando Cristo, Angélica Lozano, Juan Manuel Galán, Mabel Lara, Jorge Robledo entre otros), donde decía: “Definiendo con este equipazo los últimos detalles para iniciar la remontada con la que ganaremos la presidencia. Juntos vamos a liderar la transformación que Colombia necesita”. (Ver trino).

A lo cual, el suscrito le respondía: “Mientras más alta sea la «remontada», mayor la cantidad de votos que le sumarán a la posibilidad de que Petro no gane en primera vuelta y deba enfrentar a Gutiérrez en la segunda. Si pretenden que van a pasar ustedes a la segunda, además de ilusos, son irresponsables con el país”. (Ver trino).

He ahí el quid, busilis, meollo o intríngulis del asunto: pretender “remontar” la descomunal diferencia de votos que hay entre Gutiérrez y Fajardo constituye burda utopía, comenzando tan solo porque Francia Márquez solita puso más votos que Fajardo. Se trata por tanto de una quimera altamente dañina, rayana en la más soberana irresponsabilidad con el futuro de Colombia.

Es por ello que a esta altura del partido, a la gente medianamente sensata, inteligente o cuerda de este país se le altera la paciencia, la templanza, la resiliencia y hasta los jugos gástricos, porque nadie con tres dedos de frente entiende cómo es posible que Sergio Fajardo continúe impasible en su tarea de acomodar de nuevo nuestros asientos para la siguiente vuelta de la espiral que habrá de mantenernos, una vez más, atados a la estúpida noria del eterno retorno uribista.

Como dije en mi columna de la semana pasada, si Gutiérrez pasa a la segunda vuelta, apague y vámonos.

Post Scriptum: Votaré por el candidato del Pacto Histórico en la primera vuelta, esperando que no haga falta una segunda. Ahora bien, para que esto sea posible conviene que Petro morigere los ánimos caldeados con sus rivales de centro y derecha, que abrace en lugar de retar, que convoque en lugar de distanciar, que sume en lugar de restar, y que sobre los escombros que deja el acólito del sátrapa proyecte un mensaje de optimismo o confianza en el futuro venidero. Algo así como un ¡Colombia, la alegría ya viene!

De otro lado, al cierre de esta columna nos informan desde la campaña del Centro Democrático que ya hay video de Federico Gutiérrez haciendo la 21 con un balón, y en consecuencia permanecen atentos a un eventual repunte en las encuestas. Noticia en desarrollo.

https://www.elunicornio.co/sergio-fajardo-y-el-eterno-retorno/

22.11.-Mi voto por Petro MARÍA ISABEL RUEDA

Petro es como es, y el primero que sepa cómo es de verdad, que pase la voz.

El gran escritor y excelente ser humano que es Héctor Abad Faciolince afirma, en su columna de ‘El Espectador’, que el 53 % de las mujeres (??) vivimos fascinadas por los hombres que tengan una de dos: plata o poder. Y si son los dos factores juntos, sube al 56 % (??). Con ese preámbulo, Abad aterriza críticamente en una crónica de la periodista María Jimena Duzán, en revista ‘Cambio’. ¿Por qué?

3 abr 2022.- Con María Jimena somos buenas amigas, pero casi siempre estamos en polos opuestos. Allá ella si le gusta Petro. En este caso, sin embargo, no comparto las críticas que le hace Abad, quien parece terminar atribuyéndole extrañamente a esa combinación de plata y poder el que la periodista hubiera “transformado” completamente a Gustavo Petro; de insondable, huidizo, poco confiable, en alguien que no puede ser malo ni mamerto. “Y todo porque simplemente exhibe los símbolos de estatus del burgués”.

La cronista cuenta que vio a Gustavo Petro en el hotel Ritz de Santiago, cenando en el restaurante Liguria (como el Salinas bogotano) y bebiendo buen vino. Lo describe como afable, con mejor cara y hasta sentido del humor. Ah, y que le gusta el Aperol con champaña. “Petro se fue con su pinta burguesa, zapatos Ferragamo, pantalón y chaqueta de Flannel”, describe.

Yo no veo que con esta descripción María Jimena haya transformado a Petro. Por el contrario, los detalles sobre cómo viste, qué come y bebe y qué lugares frecuenta enriquecen una definición acerca de su verdadera personalidad, pero no lo hacen menos malo, menos mamerto, menos insondable, menos huidizo o más confiable porque camina sobre Ferragamo. Petro es como es, y el primero que sepa cómo es de verdad, que pase la voz.

Pero, previamente en su columna, Abad había hecho una primera parada crítica en otro incidente en el que tanto Duzán como otros periodistas, Juan Gabriel Uribe, Félix de Bedout y yo, estuvimos presentes. Se trató de una improvisada reunión que organizó Piedad Córdoba con Hugo Chávez, en un saloncito de la embajada venezolana. Si uno es periodista y lo invitan a conocer a Chávez, sale soplado, o no es periodista.

En tiempo muy breve lo saludamos e intercambiamos con él algunas ideas. A algo que, según me recuerda María Jimena, le pregunté en tono fuerte, Chávez se echó un rollazo sobre las Farc. Y para rematar, como si quisiera convencerme, me dedicó unos pedazos de la canción ‘Catira casanareña’, mientras lo mirábamos entre sonrientes y sorprendidos.

 Al salir de la reunión nos fuimos para mi casa a comentar nuestra experiencia. Concluimos que era tremendamente carismático, pero no por su físico, exactamente, sino por divertido, ameno y “encantador de serpientes”, lo cual mezclaba echando mucha paja sobre Bolívar. De los detalles que se conocieron al otro día, Héctor Abad concluye: “Fue patético cómo esas periodistas cayeron rendidas a sus pies”. De los hombres presentes, ni mu. ¿Qué detalles revelados lo incomodaron o le parecieron exclusivamente femeninos?

En otra oportunidad me tocó sentarme a comer al lado de Fidel Castro en la embajada en La Habana. Minutos antes, me había mandado a comunicar con el personal de la embajada (Fidel, resentido porque, tal vez un poco bruscamente, no le acepté la invitación a irnos de pesca el día anterior) que esa noche yo no podría dirigirle la palabra, o él se pararía de la mesa. Venganza de hombre pequeño y cobarde. Talante que no contrastaba con lo que me impresionó: su figura imponente, enfundada en un uniforme militar que parecía nuevo, con sus enormes, no: con sus gigantescas uñas que le brotaban amenazantes de los dedos de sus manos, perfectamente pulidas; escogía los vinos con gran conocimiento de cepas y orígenes; hacia el final nos contó que el pavo de la cena había sido criado en su propia finca y escogido por él mismo. Habló más de dos horas seguidas. Finalmente se sentó a comer, pero antes, su ayudante probó de su plato y tocó esperar otros minutos prudenciales por si había ingerido algún veneno. (En caso tal, el muerto no iba a ser Fidel). Todos estos detalles me los grabé en el disco duro de mi memoria de periodista y de mujer. Me asombró el personaje, pero no caí a sus pies.

El detallismo en la crónica no es un exceso femenino. Para no hablar de los personajes descritos con pelos y señales por García Márquez, o las maravillosas crónicas periodísticas que sigue escribiendo en EL TIEMPO Juan Gossain. A ninguno, sin ser mujeres, le sobra ni le falta nada.

Mi voto por Petro no será porque le guste la buena comida y el buen vino. No será, simplemente, en ningún caso.

Entre tanto… RCN se defiende con su excelencia periodística. Y de eso tiene de sobra.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/mi-voto-por-petro-columna-de-maria-isabel-rueda-662710

*22.10.-El Capitán Venganza SERGIO OTÁLORA
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¿Petro expropiador? CRISTINA DE LA TORRE
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Fico: el gallo destapado – SALOMÓN KALMANOVITZ
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El Congreso y las Coaliciones MAURICIO CABRERA
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Preconteo, reconteo y puros cuentos RODRIGO UPRIMNY
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César Gaviria, el dinámicoJULIO CÉSAR LONDOÑO

Se delicó el expresidente César Gaviria. Estalló en furia por “las declaraciones groseras y falsas de la señora Francia Márquez”.

¿Adivinen qué le dijo Francia? ¡Neoliberal! Sí, no es un elogio ahora que el péndulo oscila hacia la izquierda en el mundo entero, pero aún no es una grosería. Es solo una precisión.

26 mar 2022.- Luego Gaviria nos explica, en un mensaje plagado de lugares comunes y tropezones sintácticos, que ya le había advertido a Petro que no toleraría más ofensas de esa señora y que en la reunión que sostuvo con el candidato le dejó muy claro que él, el César, “era totalmente adverso (sic) a las expresiones de algunos dirigentes políticos de que (sic) había que atajar al candidato Petro”. Traducción: No militaré en el “Todos Contra Petro”. Mensaje subliminal-coquetón: Puedo ir contigo… luego de un acuerdo “programático”, por supuesto, y siempre bajo mis dinámicas condiciones.

La respuesta de Petro también es conocida: Hablemos después de las legislativas, le dijo.

Supongo que Gaviria pidió demasiado y Petro prefirió esperar que sus acciones subieran después del 13 de marzo, como en efecto sucedió. Pero también subieron las de Gaviria: Fico repuntó en las encuestas, el papel de Gaviria como fiel de balanza se cotizó al alza y pidió el oro y el moro.

Estoy seguro de que fue esto lo que sucedió entre el 14 y el 21 de marzo, cuando los regateos entre las partes no llevaron a ninguna parte. Por eso el 22 la cúpula del Pacto Histórico dio una rueda de prensa para anunciar que aún no anunciaría la fórmula vicepresidencial de Petro (Roy Barreras seguía lidiando con el personaje) y en la mañana del 23 Petro proclamó de manera oficial el nombre de Francia Márquez. En la tarde el César, súbitamente travestido de Calígula, les dio un portazo a Petro, al Pacto y a esa señora.

¿Qué pierde el Pacto con el fracaso de las negociaciones? Pierde la posibilidad de utilizar la marca del Partido Liberal, que es de Gaviria, como bien señaló Ernesto Samper, pero no pierde el espíritu del Partido ni sus bases, que son inalienables. Petro pierde unas fotos con el César y con ciertos patriarcas de la tribu, y el “Tranquilizante Gaviria”, una sustancia que el expresidente expele y que le garantiza al establecimiento que la paz, la democracia y el capital estarán a salvo. Y pierde unos votos, por supuesto, no muchos porque las bancadas, se sabe, trabajan poco en las elecciones presidenciales.

Pero el Pacto también gana porque ya todos sabemos que fue Petro el que dijo “no”, salvo que creamos que de verdad Gaviria está furioso porque le recordaron que es neoliberal. No. El berrinche es solo su casquivana manera de sonreírle a Fico.

Y gana Petro porque la designación de Francia es una demostración de coherencia política y una garantía de que el Pacto Histórico está comprometido de verdad con los “nadies”.

  1. S. 1. Francia es más bella que Maripaz Gaviria y mil veces más necesaria en el orden cósmico. Francia está cuidando el planeta desde los 15 años, cuando salvó un río de la ambición de los mineros. Francia es Goldman Prize. Elegirla es empezar a hacerles justicia a esos millones de colombianos que las élites han molido y humillado siempre.
  2. S. 2. ¿Cuál río ha salvado Gaviria en sus 74 inútiles años? Si descontamos “la Catedral” de Pablo Escobar, ¿cuál templo ha levantado esta versión pereirana de Turbay Ayala?
  3. S. 3. La ruindad de Gaviria no conoce límites. Recordemos que no parpadeó para arruinar el campo y buena parte de la industria colombiana ni para vender por un plato de lentejas la candidatura de Humberto de la Calle en 2018.
  4. S. 4.Gaviria se encontró las banderas del Partido Liberal en un cementerio. Allá las está devolviendo ahora.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/julio-cesar-londono/cesar-gaviria-el-dinamico/

22.10.-El Capitán Venganza SERGIO OTÁLORA

Ahora sí, como nunca, la rabia lo tiene consumido. Con un 70% de desaprobación, una bancada reducida a una esquina del Senado, y con la justicia respirándole en la nuca, no podía menos que escribir lo siguiente, después de la performance sucedida en el interior de la Catedral Primada de Bogotá: “Profanar la Catedral hace parte de la guerra urbana que amenazó Santos, del vandalismo que estimula Petro hoy resguardado en su lenguaje Vaticano, de la expresión resentida de la nueva Farc de Cepeda; han cruzado todas las líneas, despertemos y firmes”.

26 mar 2022.- En las cuatro líneas de un trino, el que manejara los hilos del poder a su antojo (aún le quedan las pocas semanas del gobierno de Duque y sus alfiles) deja en claro, en realidad, a quiénes odia y, en una nueva cruzada, ya tiene sus cuchillos afilados para la última batalla, la decisiva.

Si fuera un bandolero de los años cincuenta, con seguridad se habría hecho llamar Capitán Venganza.

El Capitán Venganza está listo para, una vez más, tratar de incendiar al país. Lleva ya una semana en su cruzada de deslegitimar el proceso electoral, mediante la misma estratagema que utilizó en el referendo de la paz: provocar que la gente vote verraca, con la ira santa que sólo él es capaz de infundir, porque en su larga carrera ha dejado regados tantos indicios y evidencias de su conducta censurable, que no le ha quedado más que una colección de resentimientos profundos.

Detesta a Gustavo Petro, por supuesto, porque fue el primero en denunciar en la Cámara, en 2005, las estrechas relaciones entre paramilitares y políticos aliados a Álvaro Uribe. Desprecia a fondo a Iván Cepeda, porque gracias a su demanda por fraude procesal y soborno contra el expresidente, éste terminó detenido, con reseña de preso, y con un lío judicial que aún no termina. Vilipendia cada vez que puede a Santos, considerado por Venganza y sus aliados como el gran traidor, el hombre que se hizo elegir con las banderas del caudillo, para después arriarlas y coger su propio camino, el de la paz, anatema para un hombre que consideraba que su sucesor sería un dócil soldado de la causa de la guerra.

No fue así. Y desde hace 12 años, Uribe y sus conmilitones no han hecho nada distinto que obstruir y sabotear y al final destruir todos los esfuerzos de reconciliación. Duque, su obediente ahijado, deja un país vuelto trizas, pero hastiado de la violencia, de la miseria, de promesas incumplidas y discursos vacíos. De ahí, en parte, el éxito de Petro, y el gran cimbronazo de la votación del Pacto Histórico, tanto en su consulta interna como en Cámara y Senado. Y en el medio, un escándalo que se veía venir, por el mal entrenamiento de los jueces electorales y un deficiente diseño del formato E-14. Es verdad que Petro y otros sectores alternativos calificaron los errores cometidos de fraude, por el número de mesas (29.000) en los que el Pacto Histórico no obtuvo un solo voto. Esa acusación fue ligera e irresponsable, y ya con las aguas un poco mansas, Álvaro Echeverry -el gran gurú del sistema electoral en Colombia y hoy asesor del movimiento del que Petro es su candidato presidencial– consideró que fue más bien un error que se enmendó y que no se configura como una trampa institucional y sistemática.

Con pruebas que son más patadas de ahogado, con una actitud que irrespeta lo que queda de institucionalidad en el país y va en contravía de todos los partidos políticos que aceptaron los resultados de la elección del pasado 13 de marzo, este capitán de una legión de derrotados ha conseguido como último aliado a otro expresidente, que vive extraviado desde hace más de un mes en una supuesta denuncia de un software que ni él mismo entiende. Aún no ha podido procesar en su cerebro que las votaciones en Colombia son manuales, de papel y tinta y transmisión de datos casi como si estuviéramos en la época del marconigrama. Aquí, por lo tanto, la probabilidad de error humano es altísima –como quedó demostrado- y la tecnología sirve para procesar los datos ya al final de la operación.

Pero insisten, y eso es lo preocupante. Porque las mafias regionales siguen ahí, al igual que las castas y familias poderosas de los territorios. Los paramilitares siguen en lo suyo, con la precisión criminal que los caracteriza. Según el Comité Internacional de la Cruz Roja, “en 2021, la mayoría de los efectos derivados de los conflictos armados y la violencia alcanzaron el nivel más alto de los últimos cinco años”.

Es decir, la agresión continúa. Pero una dirigente popular del Cauca, de la comunidad negra, una mujer campesina defensora del medio ambiente, Francia Márquez, les ganó a esos curtidos dirigentes acostumbrados al funcionamiento preciso de su corrupta maquinaria. Y deben estar preparando la destorcida. La venganza.

Ojalá se estrellen con esa ola incontenible de la ciudadanía cuando decide darle un nuevo rumbo a su existencia. Porque lo que sí es claro es que en Colombia hay una izquierda mayoritaria que para siempre le dijo adiós a las armas. Es la que ahora está compitiendo, hombro a hombro, con la política tradicional para abrir un espacio dentro de lo que ha sido una mínima brizna de democracia, cerrada y excluyente.

Ha llegado la hora definitiva para el uribismo. Si de verdad está dispuesto a disputar el poder sin combinar corrupción y guerra sucia, habremos dado entre todos un gran salto de civilidad. Pero si busca aferrarse al poder al precio que sea, deslegitimando las votaciones, a los ganadores, y preparando el terreno para un vacío institucional, entonces no habremos avanzado nada, pero esta vez ya quedará muy claro quién no quiere resolver los viejos problemas de la sociedad colombiana por la vía pacífica.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/sergio-otalora-montenegro/capitan-venganza/

22.10.-¿Petro expropiador? CRISTINA DE LA TORRE

Expropiador López Pumarejo, cuya Revolución en Marcha se ancló en una reforma agraria que redistribuía el latifundio inexplotado para darle a la tierra su potencial productivo. Desde el principio de función social de la propiedad, la Ley 200 condicionaba el derecho de dominio al cultivo del predio, so pena de revertirlo al Estado.

22 mar 2022.- Petro invoca, entre otras, esta divisa reformista de la revolución liberal que no fue, la adapta a los tiempos pero, lejos de proponer la alienación de la propiedad, extiende a otros su disfrute. Es su modelo agrario el de producción intensiva de alimentos, con cuidado del ambiente; el desarrollo sostenible, no el comunismo. Ajeno al mamertismo, el M-19 fue guerrilla nacionalista —paso inaugural de Petro en la política— integrada por una disidencia ideológica de las Farc insubordinada contra su catecismo y una corriente de la Anapo. Tampoco pudo el M-19 ser de izquierda ortodoxa al promulgar la Constitución del 91.

Si quiso López transformar el latifundio en hacienda capitalista, Petro persigue la seguridad alimentaria del país modernizando la producción y multiplicando el contingente de propietarios en el campo. Lejos de expropiar, ha dicho, lo que persigue es apropiar. Democratizar la propiedad. Ni siquiera repetiría la expropiación de tierras que fueron parte del Fondo Nacional Agrario de Lleras Restrepo. Cosa distinta sería, en desarrollo del Acuerdo de Paz, la restitución de tierras a millones de campesinos, esas sí expropiadas —según él— por el paramilitarismo y su brazo político y empresarial.

Haya o no acuerdo con César Gaviria, Petro apela al imaginario popular del liberalismo hecho emoción e ideas-fuerza que en su hora convocaron el cambio. Apela a las organizaciones sociales. A los inconformes de ayer y de hoy. A las multitudes que se hacen matar en las calles por educación y trabajo. A los dolientes de la guerra. A la Colombia olvidada que Francia Márquez representa: “Me preocupa —declara ella— que este país no cambie, que mi gente siga sufriendo, que la paz no llegue a los territorios, que niños y niñas sigan muriendo de hambre, que a los jóvenes les arranquen los ojos por reclamar dignidad y educación, que a las mujeres y a los líderes sociales nos sigan silenciando”.

El 13 de marzo no desapareció el centro, flaqueó la organización coligada que este se dio en la coyuntura. Pero la mar de los que quieren el cambio empezó a migrar hacia el Pacto Histórico; otros, los menos, tocarán a las puertas del candidato de Uribe-Duque, meca de la misma derecha que frustró la revolución liberal y —manes del país más conservador de América— asimila la opción socialdemócrata de la nueva izquierda a comunismo.

Al tenor del Estado social que despuntaba en las democracias de Occidente, la Revolución en Marcha se la jugó también por la protección de la industria naciente, que redundaría en sustitución de importaciones. Modelo malogrado por la apertura neoliberal de 1990 y sus TLC que quebraron a miles de empresas y sustituyeron gran parte de nuestra producción agrícola por la foránea. Petro propone reindustrializar, reanimar el aparato productivo de la nación.

Pese a los buenos augurios de su candidatura (que rompería en Colombia la atávica hegemonía de la derecha), la incontinencia de Petro en el hablar, su impulsividad, su gusto por el conflicto, su inveterada inclinación a descalificar a contendores y conmilitones le harían más daño que el calificativo de expropiador que sus contradictores le endosan sin fundamento. Notas de personalidad bendecida en plaza pública, pero que podrían marcar su ideario y su programa de gobierno con la impronta revolucionaria que no tienen. Ni podrán tener si gana la Presidencia, desafiado como estaría por un Congreso de probable mayoría opositora. Y no le faltarían enemigos con apetito de venganza.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/petro-expropiador/

22.10.-Fico: el gallo destapado – SALOMÓN KALMANOVITZ

Federico Gutiérrez es el que dice Uribe, aunque lo esconda. Fico insiste en que no es de derecha ni de izquierda sino el candidato del sentido común. En verdad es de extrema derecha, tal como lo revela su insistencia en la seguridad.

21 mar 2022.- Si en pasada columna escribí sobre algunas malas ideas de Petro, ahora debo decir que Fico parece no tener ideas. Repite clichés como: “Es fundamental cerrar las brechas sociales, garantizar seguridad, inserción laboral, educación con pertinencia para niños y jóvenes, y mirar hacia el campo con el aumento de inversión en las vías terciarias”.

¿Cómo va a cerrar las brechas sociales? Requeriría de una política tributaria progresista en la que los ricos pagan más impuestos que se gastan en los pobres. Uribe y sus seguidores siempre han hecho lo contrario: reducirles los impuestos a los ricos, aumentarlos al resto de la gente (recuerden a Carrasquilla) y mantener un Estado pequeño que no tiene con qué hacer gasto social. Seguirá entregando el ahorro pensional a dos grupos financieros que se quedan con el 18,75 % de las cotizaciones.

A pesar de su énfasis en la seguridad, Fico obtuvo resultados mediocres cuando fue alcalde de Medellín. “No es un concepto de izquierda o de derecha, es un derecho y hay que garantizarlo”, dijo, pero los resultados fueron el aumento de la inseguridad y más asesinatos. “Durante su alcaldía, Medellín tuvo retroceso en 20 indicadores en que se esperaban mejoramientos”, según Ana Cristina Restrepo. Incumplió su promesa de “garantizar el orden y el respeto de la ley”.

Su propuesta para el crecimiento económico es “la generación de empleo y producción local, mejorando la calidad del talento humano desde la base”. No dice cómo va a lograrlo ni con qué herramientas. ¿Generará empleo con una expansión del Estado y de su contratación? Pues no, porque no va a aumentar impuestos (es que nunca ha hablado de tema tan crucial) ni va a aumentar el endeudamiento público, del cual parece no entender mucho. ¿Desarrollará sectores intensivos en mano de obra como la construcción o las obras públicas? No lo dice. ¿Favorecerá a la industria? ¿De qué manera, con protección como Petro o con menos impuestos como Uribe? ¿Cómo va a mejorar la calidad del talento humano desde la base? ¿Querrá decir desde la educación primaria? ¿La secundaria? ¿El SENA? ¿La universidad? No sabe, no responde.

También afirma que “trabajará por las regiones, las mujeres y los jóvenes que necesitan educación”. No solo trabajará por Antioquia sino también por el sur, el norte y el oriente. Las mujeres deben saber que pretende regresar al aborto restringido que liberó la Corte Constitucional, en sentencia cuestionada por la derecha extrema; los jóvenes deben temer que no le temblará el pulso para reprimirlos si se les ocurre protestar. Eso sí, les garantizará educación a todos, lo que no será fácil: “El 34,5 % de la población de jóvenes de 18 a 24 años en Colombia ni estudia ni trabaja, de acuerdo con un informe anual de educación de la OCDE”. Será imposible lograrlo si no dedica enormes recursos a las instituciones educativas.

Por último, Fico se declara enemigo de la corrupción, fácil de decir, difícil de cumplir para quien vive de la política menuda. “Quedan notificados” los corruptos, dice, y asegura que los “enfrentará y los derrotará”. Ojalá, pero lo dudo.

Si me ponen a escoger entre Fico, Fajardo o Petro, me quedo con Sergio Fajardo y con Gustavo Petro como segundo mejor.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/salomon-kalmanovitz/fico-el-gallo-destapado/

22.10.-El Congreso y las Coaliciones MAURICIO CABRERA

El gran lunar de esta jornada electoral fue la desaparición de casi 400.000 votos del Pacto Histórico.

Son varias las conclusiones que se pueden obtener del análisis de los resultados preliminares de las elecciones para el Congreso y para definir los candidatos de las tres consultas presidenciales. La primera es precisamente que hasta ahora son resultados preliminares pues en el momento de escribir esta columna no hay certeza de cómo va a quedar la composición del Congreso.

21 mar 2022.- El gran lunar de esta jornada electoral fue la desaparición de casi 400.000 votos del Pacto Histórico (el 16% de su votación) en el preconteo de las mesas de votación, y las variaciones menores en los demás partidos.

¿Error involuntario de la Registraduría, o mano diestra orquestando un fraude electoral? Eso lo tendrán que determinar los jueces”, pero una alteración tan grande de los resultados debe tener consecuencias políticas, que y la renuncia del Registrador para recuperar la hoy menoscabada credibilidad de la autoridad electoral.

Se ha dicho que el ganador en el Congreso fue el Pacto Histórico con 19 o 20 curules. Es cierto, pero se trata de una victoria relativa porque solo obtuvo el 16.3% de los votos validos, es decir que es la mayor de las minorías del Senado. En segundo lugar porque el gran ganador de estas elecciones fue la abstención.

Si bien es cierto que 15.6 millones de personas votaron por los partidos, estas solo son el 40% de los posibles votantes. Otras 20.6 millones (el 53% del censo electoral) se abstuvieron, y 2.5 millones votaron en blanco o botaron su voto porque no supieron marcar el confuso tarjetón.

En las consultas presidenciales, también fue primera la del Pacto Histórico, donde los votos de sus 5 candidatos (5.6 millones) fueron 142% más de los que obtuvieron para el Senado. Por el contrario los 4 millones de votos del Equipo Colombia son apenas el 51% de los 7.9 millones que movilizaron las maquinarias de los partidos Conservador, la U, Mira y Cambio Radical, más el Centro Democrático que votó por el candidato ganador siguiendo las directrices de su caudillo.

La Coalición de la Esperanza fue la tercera con 2.2 millones de votos, pero en su caso estos fueron casi los mismos que los que obtuvieron las listas de la Alianza Verde y el Nuevo Liberalismo que no tenían las mismas maquinarias de los partidos tradicionales.

Una última conclusión es que estos resultados no son un anticipo de las elecciones presidenciales. Primero, porque está comprobado que las maquinarias parlamentarias no se mueven para las elecciones presidenciales y, segundo, porque hay 8 millones de votantes que no han apoyado todavía a ningún candidato.

* * *

COLETILLA: El equipo de campaña de Sergio Fajardo y su vicepresidente Luis Gilberto Murillo, quedó integrado por Amaya, Cristo, Galán, A. Gaviria, Mabel Lara y Robledo. Esta es la mejor prueba de que, después de las controversias internas, la Coalición sigue unida y revitalizada para atraer a esos 8 millones de personas que no han decidido su voto. ¡La Esperanza sigue viva! 

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/el-congreso-y-las-coaliciones-563129

22.10.-Preconteo, reconteo y puros cuentos RODRIGO UPRIMNY

Bobbio dijo alguna vez que la democracia busca conjurar la violencia con la regla de mayoría, que consiste en “contar cabezas en vez de cortar cabezas”. Esto obviamente requiere un sistema electoral confiable, pues si hay dudas sobre si las cabezas fueron bien contadas, entonces algunas fuerzas políticas podrían rechazar el resultado electoral, recurrir a la violencia y muchas cabezas empezarían a ser cortadas.

27 mar 2022.- Por eso debemos tomar en serio los problemas del conteo de votos en estas elecciones de Senado, que han sido mayores que en el pasado. Pero debemos también rechazar las declaraciones irresponsables de los expresidentes Uribe y Pastrana de que hubo un fraude masivo y tiene que haber un reconteo general, porque no hay evidencias de fraude masivo y un reconteo general agravaría la situación.

El problema ha sido que en el escrutinio el Pacto Histórico está obteniendo más votos y logrando tres curules más en el Senado que frente a los resultados del preconteo anunciado el 13 de marzo. Esto puede generar sospechas de trampa, pero es absurdo y contraintuitivo pensar en un fraude masivo hecho por la oposición, que por definición está por fuera del poder. Los fraudes, cuando ocurren, los organizan quienes controlan los resortes del poder. Además, la MOE ha explicado convincentemente que esa discrepancia deriva de errores graves del registrador en el diseño del formulario E-14, así como en la capacitación de los jurados y de la empresa que transmitió los resultados para el preconteo. Todo esto generó un error sistemático en el preconteo en detrimento de los partidos con lista cerrada, en especial el Pacto Histórico.

La tesis del fraude masivo de la oposición es puro cuento de Pastrana y Uribe, quienes se resisten a un triunfo de la izquierda. Su propuesta de reconteo general, que parece buena para salir de cualquier duda, en realidad es pésima pues agrava la situación.

Nuestro régimen electoral no prevé reconteo general y, por ello, el Consejo de Estado ha dicho en varias sentencias que los reconteos deben hacerse sobre mesas específicas y por razones concretas. Si el Consejo Electoral ordena un reconteo general, corremos el riesgo de que posteriormente el Consejo de Estado lo anule por falta de sustento jurídico. El peor escenario posible.

Además, un reconteo general no es una operación fácil: no es simplemente volver a contar unos pocos votos en la elección de un consejo estudiantil, sino millones de votos en diversas partes del país. Y no hay regulación clara ni ninguna experiencia previa.

Nadie sabe entonces cómo realizar ese reconteo, lo cual suscita preguntas difíciles: ¿cómo asegurar la cadena de custodia de votos? ¿Debe citarse a los jurados para que recuenten? ¿O lo harían las comisiones escrutadoras? ¿Con nuevos escrutadores o con los anteriores? ¿Cómo asegurar que estén testigos de los partidos? Etc., etc., etc.

Estos riesgos e incertidumbres, juntados a la falta de base jurídica, hacen de un reconteo general un salto al vacío que, en vez de dotar de mayor legitimidad y transparencia estas elecciones, agravaría los problemas y las tensiones. Es entonces mejor seguir, a pesar de sus imperfecciones, con el escrutinio que es más garantista, pues está regulado, prevé reclamos de los partidos y que haya reconteo de las mesas en donde existan razones para dudar de que los votos hubieran sido bien contados.

Sin embargo, debemos evitar un desastre semejante en las elecciones presidenciales. Dos propuestas: la renuncia del registrador por su incompetencia y porque no brinda garantías a nadie. Y que todos los candidatos se comprometan a aceptar los resultados electorales, sin perjuicio de que presenten las reclamaciones permitidas por nuestro ordenamiento jurídico.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/preconteo-reconteo-y-puros-cuentos/

¨*22.9.-El juego terminóGERMÁN VARGAS
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Las malas ideas de Petro SALOMÓN KALMANOVITZ
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La suerte de Colombia, en manos de los mismos CECILIA OROZCO

La renuncia de Óscar Iván Zuluaga es hilo del libreto uribista para estas elecciones en que peligra su hegemonía debido a la mediocridad de Duque. Y desarrolla la trama calculada por el amo de las voluntades de quienes conforman el poder de la ultraderecha colombiana, una ultraderecha que no se reconoce como tal hacia afuera, en donde se muestra condescendiente y “demócrata” con los opuestos, pero que se vuelve feroz y sanguinaria cuando se destapa hacia dentro en sus conciliábulos.

16 mar 2022.- (Habrá que reconocerle a María Fernanda Cabal que revela más que los demás y en altavoz el tipo de odios que la impulsan a desaparecer a todos aquellos que no estén de acuerdo con sus esquemas de vida). El pobre Zuluaga, presunto aspirante presidencial como cada cuatro años, baila, otra vez, al son que le toca Uribe: permite que lo unja como el elegido partidista y permite que le quite ese rótulo cuando se lo ordene.

El país entero ha sabido, desde el inicio de esta campaña, que el candidato del imputado exmandatario es y siempre fue Federico Gutiérrez como lo fue también en época de la disputa por la Alcaldía de Medellín (2015), cuando el hombre del partido de Uribe, en modo oficial, era Juan Carlos Vélez pero, también, cuando los adoradores del ídolo de barro, que se mueven como zombis, habían sido instruidos de que debían ir a las urnas a votar por el “independiente” de un efímero movimiento personalista. Creemos, se llamaba. En aquel momento y, también, cuando terminó el cuatrienio, Gutiérrez era calificado por los paisas conocedores de su ambiente como un proyecto del uribismo. Hasta El Colombiano, periódico tan cercano al corazón del jefe político del conservadurismo extremo, lo pronosticó hace ya tres años: “La aceptación que tiene el alcalde y su cercanía con el Centro Democrático podrían, según algunos uribistas, tener pensando al expresidente Álvaro Uribe, quien vería en él a un político relevante para futuras elecciones” (ver).

Gutiérrez, pese a su aparente bonhomía, juega duro si le toca. Por sus características —simpático, rápido para responder sin decir nada de fondo y aparentemente comprensivo siendo represivo—, pinta para ser el segundo Duque del titiritero: facha de querido, como decimos en lenguaje coloquial, preciso lo que necesita Uribe, ahora que su teflón se resquebraja y que la gente de la calle, la de las clases pobres y medias, está harta de politiquería, de la corrupción que campea, como siempre, peor aún en esta administración uribista y con pandemia, y de promesas de un futuro mejor que nunca llega.

Los dos millones y poco más de votos del exalcalde Gutiérrez no son de él. O, más bien, no son por él. Son por Uribe y lo que resta de su enorme popularidad ya fenecida. El cuento de no votar en la consulta fue otra farsa de campaña que se encargó de traducir en su correcto sentido: “Voten todos por Fico”, dijo la senadora Cabal cuyo volumen de apoyos para el Congreso es una muestra de que el extremismo de la derecha política y económica del país hará cualquier cosa para impedir el triunfo presidencial de Petro. Quiero equivocarme, pero creo que “cualquier cosa” incluye métodos ilegales, ojalá no criminales.

La reunión de urgencia a la que sospechosamente citó a sus bancadas saliente y entrante el rudo Uribe, “de la manera más respetuosa”, era para afinar la otra parte de su estrategia de volver a elegir presidente, ahora, en versión cuerpo semiajeno, si se decide que será mejor continuar con la apariencia de adhesión a Gutiérrez como un candidato externo o se lo incorporan de una vez. El estratega mayor debe estar pensando cuál es el mejor movimiento para facilitar la suma de los otros partidos de la política tradicional: los conservadores, los liberales, la U, Cambio Radical.

¡Quién lo creyera! Hoy, días después de las elecciones, con una izquierda robustecida por los votos de los desesperanzados y con un Petro representándolos, el panorama electoral se revuelve pero no como se cree, hacia una improbable revolución del statu quo. En este escenario, sube su precio el cinismo; sube el valor de César Gaviria con su tienda de votos de los 15 senadores y 32 representantes, y sube el precio de Germán Vargas Lleras cuando negocie la porción de Cambio Radical que todavía lo considera jefe. La suerte de Colombia, en manos de los mismos de siempre. No hay razones para pensar lo contrario.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cecilia-orozco-tascon/la-suerte-de-colombia-en-manos-de-los-mismos/

22.9.-El juego terminóGERMÁN VARGAS

La polarización de la opinión y el concepto de voto útil se repetirán en estos meses con más fuerza.

Dos grandes ganadores dejan las elecciones del domingo. Petro picó en punta con una votación individual de 4’500.000 votos y 1 millón adicional al sumar el Pacto. Consolidan 19 o quizás más curules en el Senado, y la gran sorpresa que nadie vaticinó: 25 escaños en Cámara. Como era previsible, arrasaron en Bogotá, donde muy probablemente elegirán al próximo alcalde. La estrategia y la disciplina de ligar al candidato con sus listas les funcionaron a la perfección.

19 mar 2022.- Fico, por otra parte, fue el indiscutible ganador de la consulta del Equipo Colombia, gracias al decidido apoyo del Gobierno y del Centro Democrático. Con un margen de más de 2 millones de votos, desde ahora se perfila como el único contendor de Petro. No la tiene fácil, tampoco imposible. Tendrá que empezar por canalizar las votaciones de sus coequiperos.

El magro resultado de la consulta del Centro era de esperarse. Fajardo, ganador de esta, redujo sus apoyos de 4 millones de votos obtenidos hace 4 años a escasos 723.000 y se llevó una descomunal pela en su propia tierra. Muy difícil avanzar en una candidatura con estos resultados, y más cuando a partir de ahora primará el voto útil en un país cada vez más polarizado. Será una tortura para el profesor librar esta campaña.

En las próximas semanas se sabrá qué rumbo tomarán el Partido Liberal y Cambio Radical (CR), dos organizaciones claves en este ajedrez político. Y a propósito de este último, vale la pena recordar que no es la primera vez que esto ocurre. En 2002 CR sacó 2 senadores, en el 2006 pasó a 15 y luego, en 2010, redujo su participación a 8, cuando el gobierno de Uribe aprobó el transfuguismo y tomó la decisión de acabar el partido, sonsacando desde el propio Gobierno a 7 senadores. En 2014 conservó su participación con 9 y en 2018 pasó a 16 curules, en parte impulsadas por mi candidatura a la presidencia. Ahora quedó en 11, era de esperarse. Pienso en varias razones: la no participación de la familia Aguilar, que se refugió en el Partido Conservador; de los cristianos, cuyas permanentes exigencias fatigaron al partido; de Rodrigo Lara y la prematura jubilación de Germán Varón, por un lado, y por el otro, la reducción significativa de las votaciones de los candidatos de la casa Char.

Muy difícil fue el debate electoral en las actuales circunstancias: sin vinculación con las consultas y sin candidato presidencial. Y, además, ligados tardíamente al Gobierno, lo cual nos pasó su costosa factura, al igual que al partido de ‘la U’, a los cristianos y al propio Centro Democrático. No puede decirse lo mismo del Partido Conservador, que tuvo todo en este gobierno y lo supo aprovechar sin recato alguno.

Aun así, la bancada de CR con 11 senadores y 18 representantes jugará una vez más un papel crucial en el próximo Congreso, donde los equilibrios de fuerzas serán muy frágiles y donde cualquier organización cuenta y se hará sentir. Nosotros ya nos hemos acostumbrado en estos años a subir y a bajar, así es la democracia. Lo importante es asimilar el resultado, aprender de los errores y nunca perder el norte de nuestras convicciones políticas.

Agradezco sinceramente a quienes en estos días se motivaron con el video del guerrero con el cual invitamos a votar por las listas de Cambio Radical. Sin duda, muchísimo sirvió su apoyo. La votación por el solo logo del partido fue superior a 147.000 votos. Pero, como es fácil comprender, el resultado final de las votaciones para CR y el de las consultas para quienes participaron no dan ningún margen para pensar en una candidatura mía.

Además, reitero que la polarización de la opinión y el concepto de voto útil se repetirán en estos meses con más fuerza que nunca y desde la primera vuelta presidencial. Yo he vivido en carne propia lo que esto significa. Ver cómo se cierran todos los espacios y cómo nada de lo que se proponga o se diga encuentra eco en la opinión. Así las cosas, es imposible pensar en candidaturas, y mucho menos a estas alturas del partido.

A la Centro Esperanza y su candidato les espera un infierno en estos dos meses, no quisiera estar en sus zapatos. El juego término el domingo pasado. Tocó decidir entre Petro y Fico.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/el-juego-termino-columna-de-german-vargas-lleras-659634

22.9.-Las malas ideas de Petro SALOMÓN KALMANOVITZ

Varias de las propuestas de Gustavo Petro son descabelladas: 1) dejar de explorar petróleo, a pesar de que, con el nivel actual de exportaciones y su elevado precio internacional, el país tuvo un déficit comercial en 2021 de US$15.425 millones (6 % del PIB), US$5.300 millones más que en 2020, o sea que se está agravando; 2) liquidar las EPS para sustituirlas por una pública que puede resultar una pesadilla burocrática; 3) hacer un tren elevado entre Buenaventura y Barranquilla a un costo altísimo, siendo puertos que no necesitan ser conectados porque son complementarios: uno atiende al Asia y a California, el otro a Europa y a Nueva York, pero sí está empecinado en cancelar el muy necesario metro elevado de Bogotá.

14 mar 2022.- Otras ideas son aún más malas, como la de aumentar la protección a la producción nacional con el fin de generar la devaluación del peso, con lo cual “se vuelven muy caras las importaciones y resurge la industria nacional”. De hecho, el arancel encarecería las importaciones, bajaría su demanda y revaluaría el peso. Afirma engreído: “Eso nos muestra que tenemos razón en proponer un sistema arancelario inteligente”. A Petro le gustó la devaluación que colocó el dólar a $4.000 en diciembre pasado, con lo cual se encarecieron el trigo con el que se hornea el pan nuestro de cada día y todos los bienes importados que representan una quinta parte de la canasta familiar. Petro estudió Economía en el Externado, pero capó clase el día que enseñaron que la devaluación empobrece a un país por el simple hecho de que reduce la capacidad adquisitiva de su población.

Una consecuencia adicional de la devaluación es que se vuelve más oneroso el servicio de la deuda externa y con ello se agrava el déficit fiscal del Gobierno, que el incompetente Duque llevó al 8 % del PIB. Petro estaría feliz con el dólar a $6.000, para que “aumente” la creación de valor agregado y se vuelvan competitivos sectores que no lo son con un dólar a $3.820 (cotización del 11 de marzo). Un dólar caro significa el empobrecimiento de todo un país, un abaratamiento de su trabajo; buscarlo con un arancel más alto o una devaluación más fuerte empujará hacia la indigencia a muchos que están al borde de ella. Se trata de una política empobrecedora y aventurera. Los productores nacionales más ineficientes obtendrán rentas garantizadas por el arancel y no tendrán que preocuparse por mejorar sus procesos y reducir costos, ya que tendrán que enfrentar menos competencia internacional.

Las propuestas para cambiar la estructura del Banco de la República son igualmente desastrosas: Petro dice que formará una Junta verdaderamente independiente, pero arremetió contra la decisión de elevar la tasa de interés para enfrentar una inflación con tendencia al alza. Otra idea funesta es que “la Junta tenga presencia (sic) de la sociedad”, barriendo con el carácter técnico de la institución. Pretende así capturar la emisión del banco central para gastar a la lata, lo que generará mucha inflación. Es devolverse a la estructura que había en los años 60 que contaba con la participación de los gremios del sector privado, “quienes tenían la responsabilidad de la regulación monetaria y se otorgaban los beneficios del crédito primario”, o sea, hacían un festín de la emisión monetaria.

Veo con pesimismo el futuro del país. Ya tuvimos un populismo derechista; ahora es el turno de la izquierda que en verdad no lo es.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/salomon-kalmanovitz/las-malas-ideas-de-petro/

*22.8.-¡A votar!GERMÁN VARGAS´
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La imbatible corrupción SALOMÓN KALMANOVITZ
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Enseñanzas de las coaliciones HORACIO BRIEVA
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¿Y si no hay segunda vuelta? ALVARO FORERO
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Jugaditas antidemocráticas de Duque y sus aliados RODRIGO UPRIMNY

Retomo el tema de la suspensión de la Ley de Garantías (LG), que abordé en diciembre, por su importancia intrínseca en las elecciones de hoy y porque existen nuevos elementos que muestran la gravedad de estas jugaditas contra la democracia por parte de Duque y sus aliados.

13 mar 2022.- La llamada LG es en realidad un aparte de la Ley Estatutaria 996 de 2005 que limita la contratación pública durante los cuatro meses anteriores a la elección presidencial para evitar que los gobernantes la usen para favorecerse. Aunque fue aprobada debido a los desequilibrios generados por la reelección, muchos han defendido que se mantenga a pesar de que la reelección fue eliminada, buscando impedir, como lo dijo Duque siendo senador de oposición, que el Gobierno “perpetúe sus instancias de poder con candidatos de sus afectos”.

Pero ahora en el poder Duque cambió de opinión y con su coalición gubernamental aprobaron una norma que suspende la LG para estas elecciones. Eso ya es gravísimo pues reduce las garantías de la oposición y aumenta los riesgos de corrupción, como lo señaló Transparencia por Colombia, ya que incrementa el peligro de desvíos de dineros públicos a propósitos electorales. Igualmente grave ha sido la forma groseramente inconstitucional como aprobaron esta suspensión de la LG: con un articulito en el presupuesto.

Si la LG es estatutaria, cualquier estudiante de Derecho sabe que sólo puede ser reformada por otra ley estatutaria, que son leyes especiales por las materias que regulan (derechos fundamentales, funciones electorales, etc.). Por eso requieren mayorías más fuertes y revisión previa de constitucionalidad de la Corte. La LG no podía ser entonces suspendida por un artículo en la Ley de Presupuesto, pues no sólo es un claro mico sino que, además, viola la especialidad de las leyes estatutarias y se salta la revisión previa de la Corte. Por esta razón, la Sentencia C-515/04 de la Corte tumbó los artículos del presupuesto que buscaban modificar leyes estatutarias electorales.

Ese articulito fue masivamente demandado y será tumbado por la Corte. La cosa es tan evidente que incluso la Corte debatió si debía o no suspenderlo mientras tomaba la decisión de fondo, con el fin de evitar que su sentencia, que usualmente toma varios meses, llegara tarde.

En el Auto 123 del 10 de febrero, la Corte prefirió una opción más ortodoxa: acelerar el proceso declarando que era de “urgencia nacional”, lo cual le permite tomar decisiones rápidas pues el caso queda primero en el orden del día. Era una opción razonable, pero con un problema: la Corte debe contar con la colaboración de la procuradora, que debe rendir concepto previo en todo proceso constitucional y tiene normalmente 30 días para hacerlo. La Corte le pidió entonces que rindiera concepto “a la brevedad posible”, algo que puede ser hecho en dos o tres días porque el caso es simple y la inconstitucionalidad de este articulito es manifiesta.

Este proceso es una prueba de fuego sobre la independencia de la procuradora Cabello, quien fue ministra de Duque y ternada por él para ser procuradora. Podría agotar todo su plazo, lo cual puede ser legal, pero sería realmente tomar del cabello (perdón, del pelo) el rol de la Procuraduría como garante de derechos, pues permitiría la consolidación de un atropello a las garantías electorales, que se suma a otros muy graves que llevaron a la renuncia masiva de candidatos a las curules de las víctimas en la Costa.

Estas jugaditas y esta falta de garantías electorales deberían llevar a quienes realmente creen en la democracia a no votar por ningún candidato que signifique un continuismo de estas prácticas antidemocráticas de la coalición gubernamental y sus aliados.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/jugaditas-antidemocraticas-de-duque-y-sus-aliados/

22.8.-¡A votar!GERMÁN VARGAS

Yo votaré por Cambio Radical, que siempre ha tenido un norte muy claro en todos los temas cruciales.

Llegó el día de votar con responsabilidad. En mis últimas notas he señalado la importancia de estas elecciones y he dicho que nunca antes se había presentado una situación similar y con tanta trascendencia. Mi receta para este domingo es muy simple. Consiste en analizar las propuestas, desconfiar y, sobre todo, NO votar por…

 

Candidatos populistas que proponen gastos descomunales en todos los frentes, vías irrealizables, promesas incumplibles en educación y salud, ampliación de subsidios y de su monto y toda serie de locuras, sin identificar fuentes de recursos y que, incluso, por ignorantes, prometen acciones que ni siquiera son del resorte del Congreso. Candidatos que pregonan el odio y la polarización y ven en la anarquía y los paros el camino idóneo para deslegitimar las instituciones y tramitar sus aspiraciones electoreras.

Candidatos que quieren ser congresistas pero, de entrada, anuncian renunciar a sus funciones legislativas proponiendo referendos, plebiscitos y asambleas constituyentes. Candidatos que proponen que el país gaste a manos llenas pero al tiempo pierda su principal fuente de ingresos externos por exportaciones de petróleo y comprometa su autosuficiencia energética y su estabilidad fiscal.

Candidatos que promueven nuevas reformas tributarias para restablecer el impuesto al patrimonio, la renta presuntiva, el aumento del impuesto de renta para asalariados. Que proponen una reforma confiscatoria que vulnera la libre empresa y la propiedad privada. Los que quieren trasladar su odio a la tributación, sin pensar en las consecuencias para el país. Los mismos que en el país vecino se eligieron por detestar a los empresarios ricos, pero adoran a los parásitos nuevos ricos de sus regímenes. Candidatos que proponen reformas profundas de las Fuerzas Militares y de Policía para minar sus capacidades, reducir su tamaño y bajar su presupuesto.

Candidatos que han prometido estimular un régimen laboral que reduce la jornada laboral, sin consideración a la competitividad de nuestras empresas, y también la populista idea de que todos los colombianos reciban un salario mínimo del Estado, independientemente de que trabajen o no. Candidatos que proponen legalizar la producción, el comercio y el consumo indiscriminado de drogas ilícitas, sin ninguna consideración por los miles y miles de familias afectadas y destruidas por este flagelo. Que pretenden que Colombia legalice todo y avance en solitario, en contra de la comunidad internacional.

Yo votaré por el partido Cambio Radical. Un partido que siempre ha tenido un norte muy claro en todos estos cruciales temas. Que siempre se ha opuesto con éxito a tantas propuestas insensatas y populistas. Una colectividad proactiva y responsable, que defiende la institucionalidad con mucho compromiso y eficacia y que, además, ha sido el muro de contención de las demenciales ideas en materia tributaria.

Cambio Radical ha presentado las grandes reformas que el país requiere con urgencia. Comenzando por la gran reforma de la justicia para garantizar accesibilidad, justicia pronta y seguridad jurídica. Así mismo, la necesaria reforma laboral para generar más y mejores empleos, pero también para avanzar en materia de competitividad y productividad. Y la muy conveniente reforma del régimen pensional, pero sin populismos, sin promesas incumplibles, con justicia y equidad, garantizando ingresos mínimos para las poblaciones mayores más vulnerables y eliminando subsidios insostenibles para el sistema. En igual forma ha propuesto reglamentar las consultas previas y los licenciamientos ambientales y la inaplazable reforma de las corporaciones autónomas regionales, entre muchas más, como la reforma del régimen de Salud, que ya desafortunadamente en este gobierno resultaron imposibles de concertar por física falta de interés e incapacidad política.

Aspiro a que este domingo Cambio Radical mantenga e incluso aumente su participación en el Congreso. Los colombianos que nos acompañen y que se identifican con estos propósitos pueden estar tranquilos frente a los riesgos y la incertidumbre que se ha apoderado del panorama político nacional. Es el momento de frenar tanta irresponsabilidad, tanto populismo y tanto desprestigio del Congreso.

 https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/a-votar-columna-de-german-vargas-lleras-657967

22.8.-La imbatible corrupción SALOMÓN KALMANOVITZ

La corrupción es el abuso de poder perpetrado por personas y por agentes públicos para avanzar sus intereses privados. Se manifiesta en la captura de la política y del sistema electoral, en el acceso privilegiado al sistema de justicia y a los organismos de control del Estado; es también el apoderamiento privado del propio gobierno y de su regulación, de sus compras y del empleo público. Un reciente estudio de Fedesarrollo, la MOE, Dejusticia y Transparencia por Colombia hace una disección de las diferentes prácticas corruptas en el país.

7 mar 2022.- En Colombia la corrupción se magnifica por el desarrollo de las economías ilegales: el narcotráfico compra las conciencias de las autoridades aeronáuticas y portuarias, de policías, carceleros y jueces, como también financia las campañas de los políticos; las organizaciones criminales y los restos de los grupos armados rebeldes se hacen al control territorial de vastas regiones, que quedan por fuera de las manos del Estado; la minería ilegal y la tala de bosques en áreas de frontera, ríos y territorios extraen cuantiosas rentas que destruyen los recursos naturales y obviamente no tributan ni los resarcen. Es la más evidente carencia de Estado y de su función principal: ejercer el monopolio legítimo de los medios de violencia y controlar efectivamente el territorio para imponer su tributación y la justicia social.

Para los autores del estudio, la puerta de entrada de la corrupción es el sistema político. “El sistema electoral se caracteriza por la debilidad de los partidos políticos, la alta competencia intrapartidista en las campañas para corporaciones públicas y la prevalencia de prácticas clientelistas por encima de propuestas programáticas”. El financiamiento de las campañas es mayoritariamente privado, lo que facilita la corrupción. El político es financiado por el buscador de contratos y privilegios, y si sale elegido se obligará a corresponder los favores recibidos. El Consejo Nacional Electoral es débil y está cooptado por los partidos que debe vigilar.

Es notoria la influencia que ha tenido la parapolítica en las elecciones del Congreso, que llegó a contar con un tercio de los legisladores hacia 2010, para después debilitarse por la captura y extradición de sus cabecillas. Hoy en día han sido desplazados por clanes familiares —los Char en la costa Caribe, los Aguilar en Santander, los Gnecco en el Cesar y La Guajira, y Dilian Francisca Toro en el Valle— que reparten puestos, tejas, ladrillos, mercados y además pagan entre $50.000 y $100.000 por cada voto puesto en las urnas bajo la vigilancia de sus lugartenientes. Es que la pobreza extrema abarata el voto. El apresamiento de Aída Merlano por dirigir la oficina de compra de votos de los Char en Barranquilla desenmascara el sistema mercantil de las campañas y revela el carácter de la justicia en Colombia: apresa al subalterno pero no a los cerebros y beneficiarios de las operaciones ilícitas.

El voto de opinión escapa a la corrupción y ha ganado importancia en las ciudades más grandes del país; ha sido clave para darles vida a la Coalición Centro Esperanza, al Pacto Histórico y a algunos políticos que militan en partidos o son independientes. Ellos seguramente progresarán en las elecciones del 13 de marzo.

Yo por mi parte votaré por Humberto de la Calle al Senado y por Diana Rodríguez a la Cámara.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/salomon-kalmanovitz/la-imbatible-corrupcion/

22.8.-Enseñanzas de las coaliciones HORACIO BRIEVA

La mayor novedad de estas elecciones presidenciales son las coaliciones.
Superado el bipartidismo azul y rojo y a falta de partidos con capacidad de ganar por sí solos, surgieron las coaliciones. Que son una convergencia de visiones y propósitos entre líderes de cierta afinidad que compiten entre sí. 

9 marzo 2022.- Estas coaliciones, por supuesto, no tienen el diseño anatómico de los partidos monolíticos donde las fisuras están teóricamente prohibidas. Sin embargo, hasta en estos partidos siempre hubo debates, lucha fraccional e incluso eliminación física de los rivales.

Si las coaliciones presidenciales se siguen haciendo tendrán, a futuro, que acostumbrar a los electores a una dinámica de activas discusiones sobre tesis programáticas y alianzas electorales. De hecho, este último componente ha sido la piedra de toque de las diferencias en todas las coaliciones.

Íngrid Betancourt, por ejemplo, se largó de la Centro Esperanza porque no estuvo de acuerdo con algunas adhesiones a Alejandro Gaviria. A mi juicio, en lugar de marcharse atropelladamente, ella debió quedarse. Y terminó de bruces cuando invitó a no votar por la CCE.

Yo creo que Gaviria debió haber aceptado de entrada, sin simulados pudores maquiavélicos, la candidatura oficial del Partido Liberal. Así sus cercanías, conversaciones y apoyos políticos se habrían visto más coherentes y comprensibles y nadie se hubiera sorprendido de que se reuniera con César Gaviria y Germán Vargas Lleras. Y quedaban dos opciones: o confluía finalmente con la CCE o jalonaba en la práctica un bloque importante del centro político. Importante Robledo, aunque gane Fajardo.

En el Pacto Histórico, asimismo, las alianzas han causado ciertas sacudidas telúricas. En este tema, Petro, arropado astutamente en el discurso del ‘sancocho nacional’ de Jaime Bateman, ha sido pragmático porque su meta es sumar y ganar como sea y tiene a favor que en su coalición es amo y señor y su voluntad pesa mucho en la toma de decisiones. Pero está por verse, después del 13 de marzo, si le aceptan no hacer fórmula con quien le siga en votación. Si pasa de segunda Francia Márquez y hacen dúo sería un gran triunfo para ella, pues viene de obtener solo 7.897 votos en las elecciones parlamentarias de 2018 en la circunscripción afrodescendiente de Cámara que logró dos curules.

En el Equipo por Colombia el tema de las alianzas también desató tempestad, y al final se impuso el parecer de quienes, como Alejandro Char, consideraron que era mejor no tener a Óscar Iván Zuluaga en la consulta, postergando la confluencia con el Centro Democrático para después.

Es decir: hemos tenido que hacer el aprendizaje de entender el temperamento de las coaliciones. Hemos ido comprendiendo que no tienen que ser un imposible modelo de armonía. Porque la política, en esencia, es confrontación. Y teatro, claro está. Ni siquiera en el paraíso de Adán y Eva fue posible evitar la manzana de la discordia.

https://www.elheraldo.co/columnas-de-opinion/horacio-brieva/ensenanzas-de-las-coaliciones-presidenciales-columna-de-horacio?utm_source=piano&utm_medium=email&utm_campaign=12360&utm_seccion=general&pnespid=6_J9BDxVaaYU2fPepTe9SJfQuByqVJh_POmxxvA5pU1mO.tXerFIsDKA0sLCC5pAAqTlzO_uOA

22.8.-¿Y si no hay segunda vuelta? ALVARO FORERO

Los políticos y los electores están actuando como si estuviera asegurada una segunda vuelta, a pesar de que las encuestas indican que existe la posibilidad de que Gustavo Petro gane en primera vuelta.

7 mar 2022.- En este siglo, dos de cinco elecciones presidenciales se han definido en primera vuelta. En febrero de 2002 Álvaro Uribe tenía una ventaja de 10 puntos, con 39 % de intención de voto, y terminó ganando con el 54 % de los votos. Hoy, según Invamer, Petro tiene una ventaja de 30 puntos. En 2006, a pocos meses de las elecciones, Uribe sacaba 53 % en las encuestas, su triunfo en primera vuelta estaba dentro del margen de error. Terminó ganando con el 62 % de los votos.

En 2002, el bipartidismo que había gobernado por casi 200 años no tuvo cómo detener el fenómeno populista de Uribe, que denunciaba la debilidad y politiquería de una “élite política corrupta”, porque su ascenso fue vertiginoso en los últimos meses, pero sobre todo porque no hubo un mecanismo electoral para agrupar a las fuerzas antiuribistas.

En 2022, en cambio, las consultas presidenciales son un mecanismo para que los ciudadanos contrarios a la candidatura de Gustavo Petro voten por un candidato que lleve a este a segunda vuelta. Mientras Petro enfrente una competencia dividida entre cinco o siete aspirantes, tiene servido el triunfo en primera vuelta.

Según la encuesta Invamer, Petro podría doblar su votación personal de la consulta de 2018, alcanzando hasta seis millones de votos, mientras los ganadores de las otras consultas, por tener mucha más competencia interna, pueden sacar una cuarta parte de esos votos. Muchos de estos votos serán de maquinaria y por lo tanto no se repetirían en primera vuelta. Eso generaría una sensación de invencibilidad de Petro que podría impulsarlo aún más.

Han sido muchos los factores que han favorecido a Gustavo Petro frente a los demás competidores. Desde la crisis económica generada por la pandemia y las protestas sociales, hasta los vientos políticos que soplan en toda América Latina a favor de la izquierda, el mal desempeño del Gobierno y el desplome de la gobernabilidad basada en Álvaro Uribe que predominó en las últimas dos décadas.

Pero lo que más lo beneficia es la tremenda fragmentación del sistema político. Mientras Petro pudo consolidar a la izquierda detrás de su candidatura desde 2018, el centro tiene distintos aspirantes y la derecha sufre una dispersión muy grande entre los partidos grandes, el uribismo y, ahora, una candidatura populista de derecha no continuista usando el manual trumpista.

La política casi siempre se reduce al cambio o el continuismo, y la percepción mayoritaria de que el de Iván Duque ha sido un mal gobierno y que la crisis económica y la corrupción requieren cambio indicaría que la estrategia para enfrentar a Petro no es con continuismo, como sucedió en Chile, ni con un populismo de derecha, como en Perú, sino con una oferta de cambio que interprete el sentimiento mayoritario pero no represente riesgo de salto al vacío.

La segunda vuelta es para aglutinar a las mayorías ciudadanas y no permitir que gane la minoría más grande. Pero si no se llega a una segunda vuelta por el fraccionamiento de las mayorías, estas pueden usar las consultas del próximo domingo para escoger al candidato que pueda ganarle a Petro.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/alvaro-forero-tascon/y-si-no-hay-segunda-vuelta/

*22.7.-Esperanza y Dignidad AURELIO SUÁREZ
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¿A dónde va El César?MARÍA ISABEL RUEDA
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¿Nostalgia del hiperpresidencialismo y del estado de sitio?RODRIGO UPRIMNY
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Por quién votar – PATRICIA LARA
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El centro de la esperanza SALOMÓN KALMANOVITZ
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Jorge Enrique Robledo es el único candidato que se ha referido a la industria en serio, para los demás esa palabra ni siquiera existeENRIQUE DAZA 

Robledo,como congresista estrella que ha sido, propone un pacto colombiano por la defensa y promoción de la industria que parta de reconocer el el significado central de esta actividad en el avance científico y tecnológico con mucho más empleo y mejores salarios, y generación de pequeñas empresas de alta productividad.

Sorprende la escasa atención que se ha prestado durante la campaña electoral al tema de la industria y en general al problema del desarrollo productivo nacional. La palabra industria ni siquiera aparece en los programas de la mayoría de los candidatos y el crecimiento del aparato productivo apenas es mencionado. Los partidos de gobierno consideran que las cosas van bien pero que hay que mejorar

1 mar 2022.- Pero evidentemente en Colombia reina el atraso y hay una crisis profunda. En los últimos 17 años el Producto interno Bruto (PIB) de Colombia ha crecido a un promedio de 3,4% anual, lo cual significa que de continuar a ese ritmo se duplicará en 20 años y el PIB per cápita, de USD 6.400, que ha crecido al 2,1 % promedio anual, dentro de 20 años será similar al que tienen hoy Brasil, Chile o Argentina y la quinta parte del actual de Estados Unidos.

La industria manufacturera ha crecido en los últimos 17 años por debajo del crecimiento del PIB y lo ha hecho a un promedio de 2,1 % anual con lo cual a este ritmo tardará 32 años en duplicar su producción.  Mientras que la participación de la industria en el PIB era de 25 % en los noventa, en 2009 ya había caído al 14,1 % y en 2019 al 11,8% y mientras la participación de la industria en el empleo total fue de 13,1 en 2009 en 2019 bajó al 11,8%.

Este fenómeno, que se desencadenó con la apertura económica de los noventa y que fue continuada por los sucesivos gobiernos ha sido ocultado por parte de la coalición gobernante y se esperaría que por parte de la oposición hubiera formulaciones alternativas que no se limitaran a afirmaciones vagas sobre la necesidad del crecimiento de la productividad y la competitividad, como si estas fueran responsabilidad de los empresarios individuales. La lógica gubernamental es que a los empresarios individuales les va mal porque no son competitivos.

Según la ideología predominante no se requiere una política industrial. La industria se desarrollará en forma silvestre en la medida en que los inversores, innovadores y emprendedores descubran oportunidades de negocios. Siempre habrá estas posibilidades, pero no estamos hablando del enriquecimiento individual, que no tiene nada de malo, sino de que la industrialización y el desarrollo productivo debe convertirse en un propósito nacional y el eje de la política económica.

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Gustavo Petro habla de ambiente, paz, cambio climático etc., pero la industrialización no es un eje de su política

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Los candidatos de la coalición de gobierno, agrupados en el Equipo Colombia y con Oscar Iván Zuluaga parten de que Colombia debe seguir la misma senda, profundizar el mismo modelo económico y que lo que hay que hacer caminar en la misma dirección de lo que se ha venido implementando en las últimas décadas. Rodolfo Hernández, aunque reconoce los estragos que la apertura económica ocasionó a la agricultura y es un empresario de la construcción, no tiene ninguna propuesta sobre la industria y Gustavo Petro habla de ambiente, paz, cambio climático etc., pero la industrialización no es un eje de su política.

El candidato que se ha referido a esto en forma cuidadosa y exhaustiva es Jorge Enrique Robledo al proponer un pacto por la defensa y promoción de la industria que parta de reconocer el el significado central de esta actividad en el avance científico y tecnológico, el aumento de la productividad del trabajo y la generación de empleo de mayor calidad. Su llamado a resguardar la producción nacional la cual se ha expuesto a una competencia desigual con los tratados de libre comercio y la apertura económica invita a adoptar una política industrial activa en la cual el Estado sea un socio confiable y eficaz y que la corrupción y la ineficiencia oficial sea combatida de tal manera que se propicien las exportaciones con valor agregado, la creación de una infraestructura moderna, el desarrollo investigativo, el crédito oportuno y barato y  tarifas costeables de servicios públicos.

El primer paso para aplicar una política de este tipo consiste en identificar las causas del desastre actual y sus responsables. Tener la voluntad política para introducir cambios, crear los consensos para lograrlos y reconocer que el desarrollo industrial y productivo debe ser una política de Estado de largo plazo que debe incluir en un plan concertado la sustitución de importaciones y promoción de exportaciones principalmente de productos con valor agregado, renegociar los TLC, implementar aranceles selectivos, créditos amplios y de costos menores, apoyo a la investigación científica y tecnológica, mejorar la infraestructura, compras públicas que respalden la producción nacional, servicios públicos de mejor calidad y tarifas menores, protección y ampliación del mercado interno, lucha efectiva contra el contrabando y el dumping, tributación progresiva y estímulos tributarios.

https://www.las2orillas.co/que-pinta-la-industria-en-las-campanas-politicas/

22.7.-Esperanza y Dignidad AURELIO SUÁREZ

Pediré el 13 de marzo el tarjetón de la consulta de la Esperanza y votaré por Jorge Enrique Robledo, de Dignidad, íntegro en su vida pública, quien enseña de modo serio y coherente una nueva democracia para Colombia.

4 mar 2022.- Un fantasma recorre al mundo: el de la regresión. Tras el infarto de Wall Street en 2008 y el derrumbe de la extrema globalización, en la “desglobalización” (M. Bienefeld) afloran toda suerte de expresiones retrógradas. PanKaj Mishra, ensayista indio y escritor en The New York Times y The Guardian, entre otros, habla de La edad de la ira (2017).

Una era en la que brotan la xenofobia, el fanatismo, el anarquismo, el nihilismo, las utopías dementes, el mesianismo, la islamofobia, el chauvinismo, la demagogia, los populismos, el seguidismo político, el racismo, el supremacismo, el individualismo frenético y la aporofobia (A. Cortina), todos vestigios disgregadores del pasado, que asaltan como pesadilla millones de mentes humanas.

La economía corre “un periodo de más profundas transformaciones y problemas”, con “una crisis mayor que la reciente Gran Recesión, la que en retrospectiva parece ser solamente prólogo de un periodo” (Wolfgang Streeck, 2016). Según el sociólogo Streeck, persisten cinco desórdenes: “estancamiento económico, redistribución oligárquica, corrupción financiera, anarquía global y saqueo del sector público”. El resultado es un túnel, el caos para las fuerzas de la razón, ciencia incluida, del que nadie puede huir, aunque quisiera, dadas sus raíces materiales sin depender de ningún designio subjetivo. Así ocurre cuando las sociedades, a diferencia de los organismos, se descomponen antes de perecer. ¿Cuánto durará?

Colombia no es excepción, y acorde con un contertulio, “pasamos de la patria boba a la patria loca”. Humberto de la Calle, cabeza de lista al Senado de Verde-Coalición de la Esperanza, lo ratifica al decir: “impedir que el país se descarrile” cualquiera sea el extremo, porque “ambos infunden desconfianza” (El Espectador, 13/2/2022).

El despelote vendría de ocurrencias como restringir por decreto automático las reservas petroleras o similares, como las que en tiempos pretéritos se nombraron “socialismo utópico”, el de Proudhon, un “charlatán en la ciencia y contemporizador en la política”, combinadas con las no menos dañinas “recomendaciones” de la Ocde, además de la asociación a la Otan, máquina de guerra.

O se sigue descarrilando por otro lado. El Gobierno de Duque, encarnado en el Equipo Colombia, desvertebró más las descompuestas estructuras políticas, sociales y económicas nacionales. Hay 372 municipios con riesgo electoral por violencia (MOE), pérdida de la tendencia al crecimiento económico y desigualdad, pobreza y hambruna alarmantes que incubaron el paro nacional de 2021. En los foros políticos, sus precandidatos predican el autoritarismo en pro de la manida Confianza Inversionista, peor de lo mismo.

Concuerdo con De la Calle en que la agrupación electoral de oposición a Duque, conformada en la Coalición Esperanza, es la opción acertada, aquí y ahora. Con un programa general, trazado para salir del noveno círculo del infierno al que se lanzó al país, aclimata normas democráticas y éticas. Pediré el 13 de marzo el tarjetón de la consulta de la Esperanza y votaré por Jorge Enrique Robledo, de Dignidad, íntegro en su vida pública, quien enseña de modo serio y coherente una nueva democracia para Colombia y a partir de revisar los inicuos TLC. En la lista al Senado Verde-Esperanza mi voto será por Jorge Gómez Gallego (15), sobresaliente dirigente de la izquierda democrática en Antioquia con trayectoria consecuente y honestidad total, según lo demostró por cuatro años como representante por dicho departamento. Esto sin obviar al propio Humberto de la Calle, a Juan Carlos Flórez, a Iván Marulanda, en atrevida cruzada por otra política antidrogas, a Michel Maya, emprendedor vallecaucano, a Lina Arango, ambientalista, a Rosa Rodríguez, lideresa campesina, o a Martha Cardozo, empresaria rural.

Dignidad destaca en las cámaras jóvenes que son fruto del movimiento estudiantil y social de la última década: al médico Víctor Correa en Antioquia, quien ya se desempeñó en el Congreso con notas altas; en Santander, al abogado Juan Sebastián López, exvocero de las universidades privadas en la Mane; al economista David Mora en el Meta; al politólogo Yéilor Espinel en Cundinamarca; al investigador social Leonardo Jiménez en Bolívar y en Bogotá a Jennifer Pedraza, adalid del exitoso movimiento universitario de 2018. Vale mencionar a Johnson Torres, de los obreros cañeros en el Valle; al empresario Diego López, en Risaralda, y a Alonso Osorio, del sector agropecuario en Cauca. Sobresalen asimismo los nombres de Ana María Lleras y Fernando Rojas Parra, en Bogotá.

Un abanico que expresa de la mejor manera la Esperanza y la Dignidad, dos claves para que Colombia inicie un giro, una nueva historia.

https://www.semana.com/opinion/articulo/esperanza-y-dignidad/202200/

22.7.-¿A dónde va El César?MARÍA ISABEL RUEDA

Gaviria es un animal político, un hombre muy astuto. ¿Qué hay detrás de su movida con Petro?

César Gaviria lo elegimos bajo el eslogan de ‘¡Bienvenidos al futuro!’. Pero su reunión con Gustavo Petro hace pensar más bien en si ahora no estamos siendo bienvenidos al pasado, si Petro llega al poder con el empujón institucional del oficialismo liberal. La regresión se consolidaría decretando la emergencia económica y social del artículo 215 de la Constitución, que le permitirá, durante 90 días, portarse como un dictador. 

5 mar 2022.- A pesar del cariño que le he tenido al expresidente en el curso de estos convulsionados años, la reunión me erizó, como a Amparito Grisales, viendo esta falta de escrúpulos mutuos y estos pactos que quedaron abiertos hacia el futuro, dependiendo claramente del resultado de las elecciones a Congreso y consultas presidenciales.

No veo qué tuvo que ver esto con lo ideológico, “ni qué ocho cuartos”, como dijo Petro de Ucrania. Fue un preacuerdo electoral. Volver a hablar después del 13 de marzo, y así negociar con mejor pulso lo que viene, desde la vicepresidencia para abajo.

La composición del Congreso va a ser definitiva, lo cual han opacado las consultas. El liberalismo, con 14 senadores, mínimo aspira a conservarlos y a añadir siquiera uno más. (Samper, con el 8.000, dejó dueño al liberalismo del 50 % del Congreso). Y por las mismas cifras anda el Partido Conservador.

Entre el Polo, los Decentes y los suyos propios, en el Pacto Histórico se pueden reelegir entre unos 7 y 10 senadores actuales. Si Petro logra poner un millón de votos más, subirían a 15 o hasta a 20, con los nuevos. Pero si su votación está por los alrededores de los 3 (¿hasta 4?) millones, nada de raro tiene que Petro ponga los 30 senadores que pretende sacar.

Y si las elecciones están difíciles, las coaliciones, peor. Seguimos en una corrida que tiene un toro robusto y sólido que embiste los burladeros mientras un público lo aplaude, pero está solo él en la plaza. No hay torero.

La vez pasada, Petro logró 2’800.000 en la votación de su coalición, contra los casi 4 millones que obtuvo Duque en la suya. Si ahora se dispara la consulta del Pacto Histórico, este 13 de marzo quedaría despejada la primera vuelta. Más aún, con las otras tan débiles como parecen. Ni siquiera es claro que fuera de coaliciones, Uribe o Cambio Radical lograrán mantener sus curules.

Todo esto, y mucho más, lo sabe el presidente Gaviria. Él es un animal político y un hombre supremamente astuto. Puede ser que su movida tenga como cálculo crearle, a un futuro gobierno de Petro, acompañado por un Congreso probablemente con mayorías de izquierda, una especie de muro de contención, para que Petro no se nos chifle en el poder.

De otra manera, no se entendería que Gaviria haga pactos con quien destruiría los cimientos de su gran legado de Gobierno: la Constitución del 91. El expresidente votó la vez pasada por Duque para no adherir a Petro. Parecería que en esta oportunidad no tendría reato en apoyar, si toca, a quien desafía sus grandes logros, como la independencia del Banco de la República, garante de nuestra estabilidad económica y de tradicionales inflaciones de un dígito.

O la privatización de los servicios públicos. O la Ley 100, acabando con los fondos de pensiones privados, que han permitido un ahorro a los colombianos de cerca de 360 billones, centralizándolos en lo que en el pasado fue el desastre del Seguro Social. Devolvernos exclusivamente al sistema público sería montar una pirámide como la de David Murcia en DMG, pero de pensiones.

Quiere desmontar el sistema privado de salud y las EPS, que permitieron a Colombia pasar de una cobertura del 29,21 %, en el año 95, a una del 99,01 % en enero de 2022, aun con problemas que hay que corregir, cierto. Quiere subirle los aranceles a la importación de alimentos e insumos.

De la despetrolización a 15 años que propone Petro, lo realista es pensar que sería imposible antes de 50 o incluso 100 años, y menos después de esta guerra de Rusia contra Ucrania (¡qué ocho cuartos!), que impondrá un nuevo orden económico mundial. En el cual los combustibles son invitados de honor. Es decir: si es por Gustavo Petro, se lleva de tajo los logros de la Constituyente de Gaviria.

Ese panorama de alianza Gaviria-Petro se acerca si el ganador de la consulta Centro Esperanza es Sergio Fajardo y no Alejandro Gaviria, a quien el expresidente aún no descarta apoyar. Pero El César seguramente ya habrá entregado su jefatura liberal para cuando sepamos si Petro le va a apostar a quedarse en el poder los 70 años del PRI en México, o los 70 del peronismo, los 60 del castrismo, o los casi 30 del chavismo.

Todo esto nos deja una lección. Nada de votar ni por Congreso ni por las consultas con el corazón. Hay que votar con la razón.

Entre tanto… Esperar el desarrollo del escándalo del senador gavirista Mario Castaño y su banda.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/a-donde-va-el-cesar-columna-de-maria-isabel-rueda-656260

22.7.-¿Nostalgia del hiperpresidencialismo y del estado de sitio?RODRIGO UPRIMNY

Al menos tres candidatos presidenciales de distintas vertientes han coincidido en decir que si llegan a presidentes decretarían un estado de excepción. El candidato de derecha, Barguil, advirtió que declararía la “conmoción interior” para combatir la inseguridad, mientras que el de centro, Galán, y el de izquierda, Petro, coincidieron en que decretarían el “estado de emergencia” para enfrentar el hambre.

6 mar 2022.- Esos anuncios son populares porque parecen mostrar a hombres fuertes, con pantalones, como se dice popularmente, que enfrentarían vigorosamente problemas graves. Pero en realidad son muy preocupantes pues, como lo señalé en unos trinos, expresan un gran desconocimiento del régimen constitucional de los estados de excepción. O un desinterés en respetar esas reglas constitucionales. Y no se sabe qué es peor.

La inseguridad, la pobreza y el hambre son problemas muy serios que se han agravado en estos años de pandemia y de gobierno de Duque, y requieren ser enfrentados. Pero la forma de hacerlo no es anunciando cinco meses antes un estado de excepción. Explico por qué.

Los estados de excepción permiten al presidente restringir severamente derechos y legislar a punta de decretos, esto es, sin la aprobación del Congreso. Esta enorme concentración de poder en el Ejecutivo es a veces necesaria para enfrentar crisis graves e imprevistas, como la pandemia. Pero esta “dictadura constitucional” que implican los estados de excepción, recordando el título del clásico texto de Clinton Rossiter, es riesgosa y se presta a enormes abusos, como ocurrió con el estado de sitio durante la Constitución de 1886.

Debido a estos riesgos, la Constitución de 1991 estableció requisitos estrictos pero razonables para evitar el abuso de los estados de excepción y la Corte ha desarrollado una jurisprudencia robusta en esa dirección. Esto ha permitido, como lo exponemos en un texto con Mauricio García, que Colombia pasara de vivir más del 80 % del tiempo bajo estado de excepción durante la Constitución de 1886, a menos del 20 % desde la de 1991.

Uno de esos requisitos es que, como la Corte lo ha reiterado en muchas sentencias, como la C-145 de 2020, los poderes de excepción no son para enfrentar problemas estructurales sino crisis “sobrevinientes”, esto es, que deriven de hechos “imprevistos y anormales”, como la pandemia. La razón es obvia: los problemas estructurales deben ser tratados con los instrumentos ordinarios del gobierno, como las leyes o las medidas administrativas. Si permitimos que los gobiernos usen los poderes de excepción también para esos problemas estructurales, con el argumento de que son graves y requieren medidas urgentes, volveríamos a vivir en un estado de excepción permanente, con profunda erosión de la separación de poderes y la democracia.

Además, a pesar de ser más lentas y engorrosas, las leyes ordinarias permiten respuestas más estables y legítimas al no estar fundadas únicamente en la voluntad discrecional del presidente y de sus ministros sino en consensos más amplios, logrados a partir de deliberaciones públicas de las distintas fuerzas políticas en el Congreso.

Es entonces contradictorio que estos candidatos anuncien que decretarán un estado de excepción dentro de varios meses, pues esto significaría que el problema que quieren enfrentar no es sobreviniente ni imprevisto. Aunque sea grave, debe enfrentarse con medios ordinarios. Los candidatos tienen todos estos meses parar construir los acuerdos políticos y los consensos sociales que les permitan presentar al Congreso las leyes necesarias para enfrentar el hambre, la pobreza o la inseguridad. Lo otro no es más que nostalgia del abuso del estado de sitio y del hiperpresidencialismo, venenosos males que tenemos que superar.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/nostalgia-del-hiperpresidencialismo-y-del-estado-de-sitio/

22.7.-Por quién votar – PATRICIA LARA

“Todos los políticos son iguales”, “todos son corruptos”. Son generalizaciones que se repiten y, además de no ser ciertas, invaden el inconsciente colectivo a tal punto que la desconfianza se convierte en nuestra principal característica, con lo cual se vuelve desagradable vivir en este país.

4 mar 2022.- Es verdad que hay muchos políticos corruptos, pero no todos lo son. Por eso, ahora lo que importa es elegir este 13 de marzo un Congreso en su mayoría honesto y empeñado en trabajar por Colombia.

Hay dos listas cerradas para Senado: la del Nuevo Liberalismo y la del Pacto Histórico. En ambas hay buenos candidatos: en el Nuevo Liberalismo están la periodista Mábel Lara; Carlos Alfonso Negret, exdefensor del Pueblo; la columnista Sandra Borda; el abogado tolimense Guillermo Pérez Flórez y el exconcejal Carlos Fernando Galán. En el Pacto Histórico figuran el valiente senador Iván Cepeda, que no se entiende por qué no es cabeza de lista, y cuatro mujeres admirables: Aída Avella, María José Pizarro, Clara López y Luz Marina Bernal. Todos serían muy buenos parlamentarios.

Las demás son listas abiertas. En la de la Coalición Alianza Verde Centro Esperanza, independientemente de la colcha de retazos que representa su nombre, hay muy buenos candidatos, empezando por su cabeza de lista, Humberto de la Calle, arquitecto del proceso de paz; Ariel Ávila (número 69), cuyas investigaciones sobre parapolítica mandaron a la cárcel a 29 políticos y quien propone, entre otras cosas, crear una jurisdicción rural para quitarles la administración de justicia a los grupos armados ilegales y elevar el presupuesto de las universidades al 1 % del PIB para poder decretar la matrícula cero; Iván Marulanda (20), exconstituyente, calificado como uno de los diez mejores congresistas; Angélica Lozano (10), mujer de carácter, defensora del proceso de paz; Antonio Sanguino (22) y Luis Emil Sanabria (27), comprometidos con la paz, pueden contribuir a la construcción de una coalición reformista en el Congreso; Miguel Samper (13), exdirector de la Agencia Nacional de Tierras, y Gustavo García (90), joven constitucionalista que impulsó la implementación legal del proceso de paz.

De Cambio Radical son buenos candidatos su cabeza de lista, David Luna (1), exministro de las TIC, y Temístocles Ortega (21), quien se la jugó en el Congreso para evitar que se aprobaran las objeciones del presidente Duque a la JEP.

Entre las listas de representantes a la Cámara también hay candidatos valiosos: en el Centro Democrático está Gabriel Santos (104), que dice luchar por “una derecha diferente”; en el Partido Liberal figura Juan Carlos Losada (102), progresista, comprometido con la paz; en Cambio Radical está José Daniel López (118), defensor del Acuerdo de Paz, elegido durante tres años el mejor representante del país. Y en la Alianza Verde se puede escoger entre tres candidatos muy buenos: Mauricio Toro (105), que en los últimos cuatro años ha figurado entre los diez mejores representantes; Catherine Juvinao (104), conocida por su proyecto de veeduría “Trabajen, vagos”, sobre los ausentistas del Congreso, y Gabriel Cifuentes (103), profesor universitario que llega a la política por primera vez, columnista comprometido a fondo con la paz, un congresista indispensable ahora, cuando el tema de la paz ha pasado a segundo plano y se requiere que en el parlamento haya personas empeñadas en hacer que el Estado cumpla su palabra.

Ahí tienen, pues, buenos candidatos para todos los gustos.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/patricia-lara-salive/por-quien-votar/

22.7.-El centro de la esperanza SALOMÓN KALMANOVITZ

Foto: Alejandro Gaviria, Diana Rodríguez

 Mis simpatías están con la Coalición Centro Esperanza, agrupación política que cuenta con distintas tendencias unidas por su liberalismo y sus propuestas progresivas en materia social y económica. Se destaca Alejandro Gaviria, quien fuera ministro de Salud de Juan Manuel Santos durante seis años y pudo ejecutar una política coherente que en algo mejoró el deficiente sistema de salud colombiano. Destaco también a Diana Rodríguez, pupila de Juanita Goebertus, distinguida como la mejor congresista del país por tres años sucesivos. Diana cuenta con una hoja de vida de servicio a la comunidad y tiene una preparación académica de excelencia. Ella aspira a una curul en la Cámara de Representantes.

28 feb 2022.- Gaviria propone ponerle atención al problema de la salud mental: “Aprendamos a reconocer sin miedo las emociones de tristeza, vacío, irritabilidad y frustración. La salud mental no es un tema de locos”. Su otro gran tema es la corrupción, que demanda introducir transparencia en la contratación pública. “Actualmente el 40 % de las personas son vinculadas al servicio público mediante contratos de prestación de servicios, con lo cual la contratación se hace de manera directa. Debemos reducir por lo menos a la mitad esta cifra si queremos garantizar una selección más objetiva y basada en méritos”. Gaviria pretende elevar el nivel de debate público por medio de argumentos, sin insultos ni adjetivos. Para él, “los discursos fundacionales, que niegan cualquier progreso, llevan con frecuencia al fracaso. El adanismo (la idea de que el mundo comienza con cada nuevo gobierno, cada cuatro años) es una negación de la razón”. Como se ve, Gaviria cree que el cambio es posible, pero requiere de gradualidad y paciencia. Por último, destaca: “La crisis ambiental global, con sus repercusiones locales, es nuestro principal desafío a mediano plazo”.

El programa de Diana Rodríguez contempla tres ejes: 1) Igualdad para las mujeres, 2) mejorar las condiciones de seguridad y de justicia, 3) buscar la paz en los territorios. La búsqueda de la igualdad de género demanda contratar a mujeres jóvenes, cuya tasa de desempleo duplica la de los hombres; crear un sistema nacional de cuidado que libere tiempo a las mujeres para dedicarlo a formación, empleo y descanso; hacer control político de las violencias contra las mujeres y propiciar la participación, salud sexual y reproductiva de la población femenina del país. Se debe también garantizar la seguridad de la protesta social, que ha sido tan vulnerada por la administración Duque. Frente a la seguridad, Rodríguez cree necesario reformar la Policía para que actúe de manera ponderada y eficiente, y desarrollar una política criminal contra delitos de alto impacto; también propone reformar el estatuto de los jueces de paz, extendiendo sus actividades por todo el territorio; se requiere además hacerle seguimiento al Acuerdo de Paz para que efectivamente se cumpla. Para ella es necesario retomar la reforma rural integral y propiciar la participación política de los campesinos; por último, se requiere fortalecer la capacidad de estructurar proyectos en la mayor parte de los municipios del país para que puedan desarrollarlos efectivamente.

Gaviria y Rodríguez son proponentes del cambio social que es posible mediante esfuerzos continuos, algunos marginales, pero otros resultan siendo radicales frente a las palpables deficiencias y al enorme malestar que expresan los jóvenes.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/salomon-kalmanovitz/el-centro-de-la-esperanza/

*22.6.-¿Qué Congreso elegimos?GERMÁN VARGAS
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La deforestación en Colombia produce más emisiones de gases de efecto invernadero que el sector eléctricoDIEGO OTERO

*La politica  como rama psiquiatrica – JUAN LUIS CEBRIAN

*Petro y la OcdeAURELIO SUÁREZ

Petro se casa con la inefable OCDE.

Con el guion de acabar con la informalidad, refuerza las propuestas para bajar la tasa salarial, ya no respecto al mínimo, sino planteando incluso escalas inferiores para jóvenes y ciertas regiones.

He votado a favor que (sic) Colombia pertenezca a la Ocde. Vamos a demostrar que en un gobierno progresista con buenas prácticas administrativas y financieras se pueden alcanzar los mejores niveles sociales y los mejores niveles tecnológicos en la tercera revolución industrial”, escribió Gustavo Petro el 13 de noviembre de 2018 en Twitter. Repitió el voto positivo para aprobar la ley de adhesión de Colombia a esa organización, que, por lo visto en el debate del 18 de febrero, se mantiene (Caracol TV, La Silla Vacía, 2022). 

25 feb 2022.- Los documentos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) sobre Colombia resaltan “la solidez del marco monetario, fiscal y financiero”. En los referentes a 23 sectores, emite “recomendaciones”, con cronogramas de cumplimiento y control para concretarlas. Una “tercera oleada neoliberal”, luego de la apertura del Banco Mundial y la OMC, en los noventa del siglo pasado, y de la del FMI y el Plan Colombia a inicios del presente con los ajustes macroeconómicos orientados a los TLC. El Plan de Desarrollo 2014-2018 incluyó 136 encargos en 44 artículos dentro de la ruta adoptada en septiembre del 2013, que “descartó el proteccionismo como modo de desarrollo”, según dijera Rodrigo Botero, el sumo pontífice ortodoxo. La Ocde ratificó que no era “club de países ricos” ni de “buenas prácticas”, sino “nodo de globalización” (A. Suárez, El Tiempo, 3-2-2015).

Entre las múltiples prescripciones figuran: la regla fiscal que acota el gasto social; tasa de cambio volátil sujeta al mercado de divisas; forzada acumulación progresiva de reservas internacionales; realce de alianzas público-privadas (APP) como las vías 4G; exclusión de lo que llama “costos no laborales”, como el importe al régimen contributivo en salud; elevación del salario mínimo solo a nivel de la inflación, en tanto decía que era 87 por ciento del salario medio; erradicación de políticas ambientales que impidieran adelantar macroproyectos; imposición de aranceles cero a productos agrícolas; salario femenino por horas; supresión de “subsidios” a pensiones y pago de jubilación por debajo del mínimo (Saqueo, págs. 223-236). Un “paquetazo” que atizó la chispa del paro nacional de 2021.

La Ocde vuelve con un recetario más agresivo en “Hacia una recuperación más sostenible” (Estudios Económicos, Ocde, Colombia 2022). Con el guion de acabar con la informalidad, refuerza las propuestas para bajar la tasa salarial, ya no respecto al mínimo, sino planteando incluso escalas inferiores para jóvenes y ciertas regiones; insiste en “aliviar la carga” de los “costos no laborales” al desmontar de la nómina los cargos de salud, pensión y compensación familiar y financiarlos en conjunto con otra reforma tributaria.

Enuncia así una igual al adefesio Duque-Carrasquilla: aumenta la base de contribuyentes del impuesto de renta, gravando “personas de clase media”; elimina las deducciones de la renta gravable por costo del crédito hipotecario, por pago de medicina prepagada o por aporte en pensiones voluntarias; propone “reducir los productos no afectados por el IVA” y “ampliar las bases imponibles en los impuestos a la renta y a los consumos” y a contramano exhorta a menores tarifas impositivas a empresas.

El “traslado de las cotizaciones laborales” a “recursos de la tributación” persigue una triple reforma: a la protección social, la laboral y la tributaria. Dictamina la “fusión de los regímenes paralelos de transferencias, pensionales y de salud”, al unificar para el primero las subvenciones de Familias en Acción, Ingreso Solidario y demás.

A la par fusiona los regímenes contributivos de jubilación para “complementar una pensión básica universal”, acaba de contera con Colpensiones y proyecta la edad a 65 años, como Chile, en sintonía con la vida esperada y con el cálculo individual sobre los salarios de toda la vida laboral y no de los últimos diez años. Para quienes están en el régimen no contributivo, crea “una prestación básica”. Asimismo, agrupa los regímenes de salud al financiarlos con tributos, mientras llama a “focalizar el gasto social”, depurando el Sisbén y con “ajustes fiscales”, según la regla reforzada en la ley Duque-Restrepo de 2021 para el anclaje de la deuda pública.

Al reiterar la estrategia de libre comercio y capital extranjero, la Ocde reclama extinguir barreras arancelarias y no arancelarias a textiles, alimentos, automotriz, calzado, aceites naturales y arroz, con lo que, aunado al paquete completo, estima atraer más inversión foránea. El laurel es que en 15 años se tendrá un ingreso por habitante como Costa Rica, Uruguay y Argentina y advierte que “la mitad” del programa “está previsto para el 2023”, “para el próximo gobierno”.          ¡Así que tienen la palabra Petro y quienes avalan la sujeción de Colombia a la Ocde!. 

https://www.semana.com/opinion/articulo/petro-y-la-ocde/202200/

22.6.-¿Qué Congreso elegimos?GERMÁN VARGAS

Prácticamente no hay asunto de importancia que no esté ligado a decisiones del órgano legislativo.

La semana pasada me referí al imperativo de participar masivamente en las elecciones para el Congreso de la República. Creo muy relevante favorecer y fortalecer a los partidos que han garantizado por décadas la estabilidad institucional de este país, particularmente en esta coyuntura.

27 feb 2022.- Este 13 de marzo se definirá, en últimas, el modelo económico, político y social del país. Veamos algunos temas de especial trascendencia que se resolverán en una u otra dirección, dependiendo de las mayorías que se consoliden en el Congreso.

La sostenibilidad fiscal. Imposible seguir haciendo crecer el endeudamiento interno y externo neto, que sobrepasa ya el 61 % del PIB, cuando hace cuatro años era del 46 %, e imposible continuar aumentando el déficit fiscal, que en 2021 superó los 83 billones de pesos, 7,2 % del PIB y este año será igual. Estamos al borde del abismo y algunos proponen lanzarse.

También está de por medio nuestra seguridad energética. ¿Qué ocurriría si la perdemos? Comparto firmemente el propósito de avanzar hacia energías renovables y cambiar nuestra matriz energética, pero no es viable ni realista suspender cualquier tarea de exploración o explotación de hidrocarburos. Recordemos que el 50 % de nuestras exportaciones provienen del sector minero-energético, que el 40 % de las inversiones directas en Colombia están ligadas a este sector que representa el 18 % de todos los ingresos nacionales, y que el hueco fiscal para suplir la demanda de combustibles sería de 30 billones adicionales. La legislación hoy vigente podría modificarse en pocas semanas en el próximo Congreso.

¿Qué ocurría si en materia pensional acogemos las propuestas populistas que empiezan a anunciarse en la contienda política? Recordemos que anualmente el Estado destina más de 45 billones a cubrir el déficit de un sistema inequitativo, insostenible, de baja cobertura, que deberá reformarse con criterios técnicos y responsabilidad fiscal. La tentación de legislar con total irresponsabilidad no es menor.

Y qué tal seguir haciendo populismo con propuestas como la prima extraordinaria para compensar la inflación y simultáneamente ampliar y aumentar los subsidios. Todo, después de un aumento sin precedentes del salario mínimo, que todos apoyamos, y la de seguir aumentando la licencia de paternidad. Mejor dicho, todos a depender del Estado, como en Venezuela, y sin ninguna fuente de recursos.

El Congreso también tendrá que decidir sobre si el país sigue apostando a las iniciativas público-privadas para el desarrollo de la infraestructura. ¿Se pensará dejar el financiamiento de las obras totalmente a cargo del erario? Me temo que por este camino no se volverá a ejecutar ninguna obra de importancia en el país.

Sobre consultas previas, el Congreso tendrá que definir reglas claras para permitir el desarrollo de proyectos en el territorio nacional o para definitivamente impedirlo, como se anuncia por algunos candidatos. Hoy, más de 9.000 iniciativas están frenadas por este asunto. Si esa reglamentación es restrictiva, no habrá quien tome en el futuro el compromiso de invertir en ningún proyecto. Lo propio ocurre, en general, en materia de licenciamiento ambiental.

La injerencia del Legislativo en salud y educación es determinante. Aunque imperfecto, nuestro sistema de aseguramiento en salud funciona. ¿Se va a reformar? ¿Cuál es el nuevo modelo, si es que lo hay? ¿En educación, se van a emprender las grandes reformas para mejorar la calidad y cobertura? ¿O la propuesta será seguir entregados a Fecode y a la defensa de sus privilegios?

Prácticamente no hay asunto de importancia que no esté ligado a decisiones del Congreso, incluidas la asignación y aprobación del presupuesto, así como la elección de magistrados de la corte Constitucional, del procurador y contralor, entre otros.

A la fecha, que yo recuerde, ningún presidente en Colombia ha tenido serias dificultades en el manejo de las relaciones con el órgano legislativo, con excepción de quienes optaron por cerrarlo en el siglo pasado como Ospina Pérez, o el general Rojas Pinilla, que lo mantuvo clausurado, o Laureano Gómez, que se inventó un remedo de Constituyente y así terminamos. Un Congreso fuerte, representativo, responsable es la verdadera garantía de tranquilidad, seguridad y estabilidad institucional.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/que-congreso-elegimos-columna-de-german-vargas-lleras-654575

22.6.-La deforestación en Colombia produce más emisiones de gases de efecto invernadero que el sector eléctricoDIEGO OTERO

La deforestación, según las cifras de Our Worl Data, causa en Colombio cerca del 20% de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero-GEI, es decir, tres veces más que las que causa el sector eléctrico.

18 feb 2022.- Lo irónico en Colombia es que toda la atención se ha centrado en el sector eléctrico y se descuida donde verdaderamente se producen los efectos negativos sobre el clima6

Todo el mundo anda loco hablando solamente de paneles solares y aerogeneradores para generar energía eléctrica.

Área de bosques en Colombia

Según el IDEAM, en 1990 el 56,8% (63 862 451 hectáreas) del área de Colombia era de bosques, que disminuyó a 51,6% (58 965 562 hectáreas) en 2017.

De acuerdo con el CONPES 4021 “la mayor área de bosques de Colombia se encuentra en la Amazonía con 39.623.573 hectáreas (66 %) y los Andes con 11.338.180 hectáreas (19 %), seguido por las regiones del Pacífico con 5.510.932 hectáreas (9 %), Orinoquía con 2.121.189 hectáreas (4 %) y Caribe con 1.691.838 hectáreas (3 %) (Ideam y Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, 2019).

Por departamentos, Caquetá, Meta, Guaviare y Antioquia concentran la mayor desforestación.

500 años de deforestación

Van 500 millones de años de desforestación desde la llegada de los españoles a Colombia en el siglo XVI. Con ellos llegaron el ganado, las ovejas, las cabras y animales en general y el comienzo de la agricultura tipo europea. Hay que señalar para la época que comienza con la independencia la distribución de baldíos entre 1800 y 1920 por más de 3,2 millones de hectáreas y la colonización antioqueña del siglo XIX que destruyó buena parte de los bosques de la región occidental.

A partir de la segunda mitad del siglo XX el narcotráfico, la minería, la extensión de la frontera agrícola con la ganadería extensiva, las obras de infraestructura y la destrucción de bosques para la venta ilegal de madera, condujeron a mayor desforestación, con promedios por año por encima de 200.000 hectáreas de bosque destruidos.

De 2008 a 2020 se desforestaron 2.175.711 de hectáreas, lo que significa igual número de árboles talados, para un promedio de anual de 167.362 hectáreas (cuadro 1).

Cuadro 1. Hectáreas desforestadas de 2028 a 2021

Causas de la deforestación

Son varias las causas de la desforestación en el tiempo, siendo las más importantes:

  1. Adjudicación de baldíos por la ley 55 de 1910
  2. Introducción de cultivos de palma.
  3. Ganadería extensiva que da lugar a mayor tala de árboles que una ganadería moderna intensiva
  4. La extensión de la frontera agrícola
  5. Modernización de la agricultura por mecanización y el uso de agroquímicos
  6. La tala ilegal de árboles para comercializar madera
  7. Obras de infraestructura como carreteras, hidroeléctricas
  8. El narcotráfico y la minería ilegal

La ganadería en Colombia es extensiva, utiliza 40 millones de hectáreas para 23 millones de cabezas.

Política del gobierno de Iván Duque

El documento Conpes 4021 de diciembre de 2020 plantea reducir la deforestación 30 % al año 2022, a 100.000 hectáreas, y para 2030 cero deforestaciones.

En el documento del Conpes 4021 se proponen 12 líneas de acción, pero no se concretan los mecanismos para llevarlos a cabo ni los recursos necesarios para que esto sea efectivo.

Un plan de reforestación para Colombia

Hay dos estrategias para eliminar los GEI por causa de la deforestación: primero, ir a las causas, lo que es bastante complicado, pero hay que hacerlo; y segundo definir un plan de reforestación.

Para la segunda alternativa, suponiendo que se sigan perdiendo cerca de 150 000 hectáreas por año, se requiere, para llegar cero neto emisiones, planta anualmente alrededor de 100 a 150 millones de árboles.

Por supuesto tratar los GEI por la deforestación implica diversas acciones para limitar la destrucción de bosques, así como fuertes recursos financieros, ya que plantar un árbol cuesta mínimo 20 000 pesos.

Cuantos árboles se pueden plantar por hectárea depende la especie a tratar, cifras que van de 150 a 2000 árboles. Si se supone la cifra inferior de 150 árboles por hectárea, se requiere sembrar 150 millones por cada 100 000 hectáreas para recuperar, que cuesta 1,5 billones de pesos.

Para un plan de 10 años con el objetivo de sembrar 2000 millones de árboles, el costo total sería de 15 billones de pesos.

Este plan compensaría cada año la pérdida de desforestación si no se combaten las causas de esta, equivalente a 42 millones de toneladas equivalentes de CO2 según información para 2016 de Our Worl in Data, el 18% del total en Colombia, lo que significa emisiones netas cero por causa de desforestación, y podría dar lugar a 70 0000 empleos anuales en semilleros, siembra y cuidado de bosques.

Por supuesto, la estrategia debe conducir a combatir la desforestación porque en esta forma los GEI caerían y el efecto neto sería positivo, es decir, caerían las emisiones y se facilita cumplir las metas en que está comprometido Colombia.

El gobierno nacional deberá fijar por ley, decreto o norma una política para que todos los alcaldes siembren árboles en todas las avenidas, calles, entradas y salidas de los municipios. Así mismo, se debe plantar árboles en todas las carreteras a lo largo de ellas, en ambos lados y en la mitad en las autopistas.

Bibliografía

IDEAM (2020). Monitoreo y seguimiento al fenómeno de deforestación en Colombia.

El Tiempo (febrero 2021). La deforestación en Colombia creció 8,0% en Colombia según el gobierno.

https://larosaroja.org/deforestacion-en-colombia-produce-mas-emisiones-de-gases-de-efecto-invernadero-que-el-sector-electrico/ 

22.6-La política como rama de la psiquiatría  JUAN LUIS CEBRIÁN 

El deterioro cognitivo y procedimental afecta a todos los sectores, pero es especialmente llamativo y dañoso para la política exterior y solo la atención a la UE es coherente con nuestros empeños y obligaciones

EVA VÁZQUEZ

En apenas dos meses desde que comenzara el año, el ciudadano medio, lo que viene en llamarse la gente de la calle, ha podido comprobar que la política no es en realidad sino una rama de la psiquiatría. En las relaciones internacionales como en las disputas internas de muchos países, hemos asistido a tal cúmulo de comportamientos psicóticos, que hay que convenir en que el deterioro de la salud mental es cada vez más visible entre las clases dirigentes.

20 feb 2022.- Algunos expertos aseguran que las decisiones tomadas por Vladímir Putin en la crisis de Ucrania son consecuencia del prolongado aislamiento en el que estuvo durante la covid. Al parecer permaneció encerrado durante meses, despachando exclusivamente de manera virtual, un método de socialización obviamente no satisfactorio. Ignoro, en cambio, cuáles sean las causas del acaloramiento de Joe Biden y su Administración, que nos vienen anunciando y preparando la próxima guerra mundial, ante la palpable indiferencia de las poblaciones que habríamos de sufrirla.

No cabe duda de que la pandemia ha afectado al equilibrio emocional de muchos próceres. Respecto a los brotes espasmódicos en el Parlamento español, desde el atribulado voto del señor Casero hasta las luchas fratricidas en la derecha, no sé si inscribirlos en la lista de espera de los manicomios o en el minutado de la televisión basura. En cambio, el caso del Gobierno presenta síntomas distintos aunque la patología sea similar. En La Moncloa reina la afasia comunicativa, repleta de generalidades insulsas y abusos del lenguaje políticamente correcto. Ignoro si eso denota un cuadro de algún tipo de disfunción intelectual.

El deterioro cognitivo y procedimental afecta a todos los sectores, pero es especialmente llamativo y dañoso para la política exterior. Junto a la crisis de Ucrania, en donde el ninguneo de la Casa Blanca ha vuelto a evidenciarse, las relaciones con México y Marruecos, países icónicos de nuestra historia común, lejos de regularizarse empeoran. Desciende en su conjunto nuestra influencia en América Latina, donde las derivas electorales amenazan la estabilidad política y los intereses de miles de empresas españolas. De modo que de los tres puntos esenciales para la cancillería, Unión Europea, América Latina y el Magreb, solo es coherente con nuestros empeños y obligaciones la atención al primero de ellos, por más que la propia UE no viva sus mejores momentos.

La presencia en Latinoamérica se vio reforzada y amparada durante los años de la Transición. España potenció la unidad cultural iberoamericana, basada en el idioma castellano; cooperó activamente para poner fin a las dictaduras militares de la región; contribuyó a la modernización política y al desarrollo económico.

Hoy es así el segundo inversor extranjero directo en Latinoamérica, con cientos de miles de millones de euros, y solo superado por Estados Unidos. También Latinoamérica es el área de donde proceden las mayores inversiones directas en España después de la Unión Europea. Este ha sido un esfuerzo protagonizado por la sociedad civil y amparado desde los gobiernos de Felipe González y Jose María Aznar con el patrocinio e impulso de la Corona. Brasil y México son los principales destinos de la inversión española, pero también Colombia, Perú, Argentina o Chile.

Ahora la historia de la colonización del continente se ve de nuevo asaltada por las reivindicaciones de las minorías indígenas que derriban estatuas de Colón, Pizarro o Hernán Cortés al hilo de la histeria iconoclasta de los pueblos. El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), en un arrebato nacionalista muy a la moda, solicitó al Rey de España y al Papa de Roma que expresaran en una carta a él dirigida su pesar por los excesos cometidos durante la conquista contra las poblaciones indígenas.

Los nacionalismos son, sin embargo, de ida y vuelta. El envío del presidente quedó sin respuesta y la ausencia de la misma se convirtió en agravio. Hubiera sido más prudente imitar la actitud de Francisco, o la más reciente del primer ministro holandés, que acaba de presentar “profundas excusas” por la violencia sistémica del Ejército de su país contra los independentistas indonesios. Como el pedido de AMLO a Felipe VI se trataba de una declaración que afectaba a la política internacional es obvio que la decisión de guardar silencio es atribuible a la arrogancia diplomática del Gobierno.

Pero pedir perdón es un rito inofensivo e incruento, que es absurdo rechazar si de hacerlo pueden derivarse innecesarios males. La crisis se ha agravado con la sugerencia mexicana de establecer una pausa en las relaciones entre los dos países, cosa tan incomprensible como difícil de imaginar, y con las amenazas a las empresas españolas allí radicadas.

Tales exabruptos se parecen demasiado a algunas bravuconadas de Nicolás Maduro, y no son propias del presidente de una democracia. Pero los consejeros de muchas empresas del Ibex saben también que el comportamiento de sus directivos en aquellos países no ha sido siempre ejemplar.

Mientras estas cosas suceden allende el océano, sigue sin normalizarse la situación con nuestros vecinos marroquíes, después de que Rabat llamara a consultas a su embajadora hace ya casi un año. La atención médica prestada en La Rioja al jefe del Frente Polisario, que entró en España de forma clandestina e irregular tras haber declarado su regreso a la lucha armada, fue el detonador de un conflicto, agravado tras los incidentes en la frontera de Ceuta.

No hay que ser diplomado en estrategia para saber que la principal obligación de un Ministerio de Asuntos Exteriores es llevarse bien con los vecinos, por incómodos que le parezcan. Además, Marruecos no lo es, salvo para quienes exhiben atávicos prejuicios ideológicos de todo género. Más de un millón de sus nacionales habitan en España, y cientos de miles trabajan aquí. Su contribución resulta imprescindible para amplios sectores de la economía, incluidos los servicios de ayuda a familias y dependientes.

España ha sido incapaz durante décadas de cumplir con sus obligaciones respecto al Sahara Occidental, ahora reconocido por Estados Unidos como parte integrante del territorio marroquí. Protestamos por el muro de Donald Trump con México, pero mantenemos nuestras vallas de la vergüenza que rodean Ceuta y Melilla, ciudades improbablemente protegidas por la OTAN.

Dependemos de la estrecha y leal colaboración con los servicios secretos marroquíes para combatir el terrorismo yihadista en la Península, que ha causado cientos de víctimas entre nuestros ciudadanos. Por si fuera poco, cerca de 2.000 empresas españolas están instaladas en el país vecino y más de 20.000 son exportadoras al mismo. Nuestro fracaso actual en las relaciones con Marruecos complica además las que mantenemos con Argelia, principal proveedor de gas natural, al tiempo que cercano al Kremlin en las decisiones comerciales sobre el mismo.

La incompetencia en la gestión de nuestra política exterior no responde a un episodio psicótico; es una disfuncionalidad permanente de este Gobierno, y ya se encargó el titular del ministerio de aclarar que ese es territorio reservado a la Presidencia. La crisis de Ucrania, sobre la que apenas tampoco se nos ha contado nada que no fueran obviedades, ha enfatizado nuestras carencias. Pero comparada con el ayusazo no es cuestión atractiva para el Sálvame de turno. De modo que ni diputados ni tertulianos parecen muy interesados en el tema, a menos que acabe por llevarnos a cuidados intensivos. Entonces ya será tarde.

https://elpais.com/opinion/2022-02-21/la-politica-como-rama-de-la-psiquiatria.html

*22.5.-Cambio de tercio RAMIRO BEJARANO
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Ojo a la elección de CongresoGERMÁN VARGAS
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El hambre que acecha MAURICIO CABRERA
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Lo que dicen las encuestas JUAN LOZANO
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Recolonización, con carabelas renovables, y ¡olé!AURELIO SUÁREZ

Así, el TLC y el renovado Appri brindan “seguridad jurídica” contra todo riesgo, y de ahí el interés de reunirse con quien puntea las encuestas presidenciales, Gustavo Petro.

Las carabelas representan la colonización de América. La organización Recalca, a raíz de la negociación del TLC con la Unión Europea (UE) en 2009, produjo el documento Vuelven las carabelas, que definió las motivaciones del tratado: “Los países de la región compiten por la atracción de inversión extranjera, por ofrecer mano de obra barata y han abandonado los propósitos integracionistas”.

18 feb 2022.- Para la contraparte del Viejo Mundo, escribió: “La estrategia es sencilla y directa: firmar acuerdos de libre comercio que vayan más allá de lo definido en la OMC, con el objetivo de desregular al máximo las economías, eliminando las barreras comerciales, abrir el sector servicios, aumentar el acceso a materias primas (…) abrir mercados de compras públicas, proteger la propiedad intelectual” y “todo en beneficio de las trasnacionales europeas” (Recalca-2009).

El comercio se caracterizaba por la exportación nacional de materias primas, carbón, banano, café verde y petróleo. En este último, “60 millones de barriles, de los 193 que produce Colombia, es decir, 31 % del total, son producidos por las europeas BP Exploration, Perenco, Cepsa, Hocol y Emerald Energy” (Recalca, ídem). Las principales compras de Colombia a la UE eran medicamentos, vehículos, equipo de telecomunicaciones, maquinaria y licores finos (Recalca, ídem). El clásico intercambio asimétrico.

Las premoniciones de Recalca se cumplieron. Luego de casi una década del TLC, la balanza comercial acumulada, la de las exportaciones de Colombia a la UE menos las importaciones, entre 2012 y 2019, es negativa por -7.414 millones de dólares; las ventas siguieron siendo carbón, banano, oro, petróleo y café, solo la mitad son bienes no energéticos, y las compras también fueron medicamentos y vacunas, automóviles, equipo y aeronaves (MinCIT, 2020). Las inversiones europeas en el país sumaron, desde 2013 hasta 2018, 25.232 millones de dólares y las colombianas en Europa apenas la cuarta parte, 6.118, (Saqueo, págs. 110-111).

España es el país europeo con mayor inversión directa en Colombia, con 450 empresas presentes (Index.es). En lo corrido del siglo, acumula 21.825 millones de dólares (La República, 14/7/2021), de los cuales 19.824 desde 2007 a 2021 (BanRep), con firmas como Sacyr y OHL, en proyectos viales; Repsol, en petróleo; BBVA, entre los mayores conglomerados bancarios, y el Banco Santander en servicios financieros; o seguros Mapfre y aerolíneas como Iberia y Air Europa; el consorcio turístico y hotelero NH Hotel Group, y Telefónica (Movistar). ¡Cómo olvidar a Unión Fenosa en Electicaribe, a Aguas de Barcelona y Canal Isabel II en la Triple A!

La agenda española para Colombia se reorganiza con el Acuerdo de Protección y Promoción Recíproca de Inversiones (Appri), recién firmado con Duque en septiembre de 2021, en el que “el beneficio es más del lado español” (La República-ídem). Recurriendo al anterior, Odebrecht demandó por expropiación al país en tribunales internacionales que siguen vigentes para solución de controversias. Así, el TLC y el renovado Appri brindan “seguridad jurídica” contra todo riesgo, y de ahí el interés de reunirse con quien puntea las encuestas presidenciales, Gustavo Petro.

En sendos encuentros, con mediación del PSOE y Podemos, que cohabitan con este empresariado, y la bendición lobista de Felipe González, hubo presencia de Repsol, Santander y BBVA; también de firmas cuyos negocios encajan con la prédica de Colombia Humana, como Ferrovial e Ineco, en redes ferroviarias y terminales aeroportuarios; de inversoras en mitigación del cambio climático y economía circular, como Indra, que además está en soluciones electorales; de Iberdrola y Acciona, en energías renovables; de turismo como el NH Hotel Group y de tecnología y ciberinteligencia como Future Space, Telefónica y Google. Fueron reuniones para nuevos filones al otro lado del océano (ver euroamerica.org-Coloquio G. Petro).

Que se sepa, no se mencionó revisar ni el TLC ni el Appri y menos al que Petro acudió, uno de doble tributación con España, cuando recompró en 2014, como alcalde y presidente de la junta del Grupo Energía de Bogotá (GEB), las acciones de The Rohatyn Group (Citi) en la transportadora de gas TGI, que facilitó al vendedor eludir hábilmente 150 millones de dólares de impuestos por ganancia ocasional. “El acuerdo no incluye cláusulas de abuso para hacer este tipo de controles a transacciones donde claramente hay utilidad y ganancia ocasional”, dijo sobre este caso particular Juan Ricardo Ortega, el entonces director de la Dian, y se divulgó ‘Vendedor de acciones de TGI no pagará impuestos en Colombia’. Recolonización, con carabelas renovables, y ¡olé!

https://www.semana.com/opinion/articulo/carabelas-renovables-y-ole/202200/

22.5.-Cambio de tercio RAMIRO BEJARANO

Los FOTO ARCHIVO Y COLPRENSA

Las deliberaciones de los precandidatos presidenciales son como repetir una película mala o resignarse a perder el tiempo. Aunque ya son varios los debates, en ninguno ha quedado claro qué es lo que proponen ni quién ha sido el ganador o el menos desagradable. Están desgastados los aspirantes, además porque los medios solo están interesados en resaltar o convertir en noticia lo atractivo o escandaloso e inclusive hasta lo ridículo. Las gentes están más pendientes de quién cae con una imprudencia, en vez de digerir las propuestas, sopesarlas, ponderarlas o desecharlas.

20 feb 2022.- El ejemplo de Íngrid es contundente. A la señora se le ocurrió la tontería de estigmatizar a las mujeres que en estratos bajos ella cree que buscan ser violadas y, con razón, le cayó el mundo encima. Nada más odioso y elitista. Como era obvio no valieron sus tardías excusas porque lo que se recuerda es todo aquello que no convence o que causa daño. Betancourt será recordada por las frases desafortunadas que sigue pronunciando en esta contienda.

Todo eso es fruto del pesimismo de los colombianos, porque lo cierto es que no hay un solo precandidato que haya despertado fervor ni aplausos prolongados. Todos están a la expectativa de lo que traigan las elecciones del 13 de marzo y luego las de la primera vuelta, porque los sufragantes tienen más claridad de por quién no votar que por quién hacerlo.

La campaña presidencial es aburrida. Eso explica que el cantinflesco exalcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández, se atreviera a dar un paso trascendental al anunciar como fórmula vicepresidencial a la tediosa Paola Ochoa, quien no aguantó tres días con esa responsabilidad. Si es difícil establecer por qué fue escogida, todavía más averiguar qué llevó a la encopetada y soberbia periodista a aceptar, cuando a ella no se le veía militando cómodamente al lado de este provinciano de bruscos modales y lengua envenenada.

A pesar de que la señora Ochoa hubiese retirado su nombre es bueno recordar varias de sus perlas, porque eso muestra lo que quiere Rodolfo. En efecto, fue ella quien sostuvo que “dar leche materna por uno o dos años es una cosa de países subdesarrollados” porque la leche en polvo es más beneficiosa para el crecimiento.

El año pasado preguntó a Rappi si como usuaria de la plataforma podría escoger entre un domiciliario vacunado y uno que no lo estuviese, diferenciación tan clasista como ella. Lo suyo definitivamente no son las vacunas, porque en una de sus columnas propuso que primero debían vacunarse los jóvenes y no los de la tercera edad, para lo cual dejó en el aire insólitos interrogantes como “¿para qué gastarse las primeras dosis en los más viejos y enfermos?”. Luego, recién muerto Carlos Holmes Trujillo, indagó al subpresidente Duque si no sería mejor llevar a su gabinete ministros más jóvenes para reducir el riesgo del deceso, reflexión que no tuvo en cuenta cuando fue efímera vicepresidenta del candidato anciano. Y a todo eso se suma su propuesta de “bloquear internet para frenar las protestas” para combatir el vandalismo.

Pero si Hernández se equivocó en la persona escogida como su fórmula vicepresidencial, la verdad se extraviaron ambos, no en el momento del anuncio, porque eso le iba saliendo bien y hasta habría podido detener su vertiginosa caída en las encuestas, si no hubiese sido por el retiro de Paola.

Hoy los demás precandidatos deben andar, si no en lo mismo, al menos en algo semejante. Por ejemplo, Petro, sopesando si le ofrece el Ministerio de Hacienda a uno de esos economistas con calzonarias y fumador de tabaco que tranquilice a sus detractores o pensando en una vicepresidenta cuyo nombre ya empezó a moverse en redes; Fico, ofreciendo el Ministerio de Defensa a un chafarote que le asegure el respaldo del uribismo recalcitrante; Alejandro Gaviria, barajando nombres de vicepresidente que lo alejen de su creciente fama de nefelibata; Fajardo, intentando subir a su bus a quien no deje dudas de que sí sabe y le gusta decidir; Íngrid, buscando que la acompañe una cara menos agria que la suya, que alivie su talante déspota y su nepotismo.

Ojalá algo como eso suceda, porque es lo único que salva del marasmo una campaña donde nadie despega ni convence.

Adenda. Increíble que el Consejo Nacional Electoral le haya montado una investigación a la valerosa representante Katherine Miranda por sus vallas alusivas a la exministra Abudinen. Están tejiendo un prevaricato para censurarla.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/ramiro-bejarano-guzman/cambio-de-tercio/

22.5.-Ojo a la elección de CongresoGERMÁN VARGAS

Capturado el Congreso por los extremistas, todo queda comprometido.

Observo gran preocupación en amplios sectores de la población con respecto a los resultados de las consultas, y sobre todo de las elecciones presidenciales.

20 feb 2022.- En contraste, pareciera que a nadie le interesara el resultado de las elecciones para el Congreso el próximo 13 de marzo. Esta situación no deja de ser paradójica, pues la verdadera estabilidad institucional del país se garantiza es en el Congreso de la República. O, dicho de otra manera, la rama del poder público llamada a proteger la democracia y la Constitución Nacional es, en esencia, la Legislativa. Basta mirar los ilustrativos ejemplos de Perú y de Chile, por un lado, y de Venezuela en el opuesto para concluir que capturado el Congreso por los extremistas, todo queda comprometido.

Colombia cuenta con una de las constituciones más garantistas en el mundo en materia de derechos ciudadanos. De su mano hemos podido avanzar en estos 30 años hacia un Estado moderno, con instituciones democráticas que, aunque imperfectas, funcionan, con una real separación de poderes y un balance entre las diferentes ramas del Estado, con respeto por la propiedad y la iniciativa privada en el marco de sus responsabilidades sociales. Con instituciones modelo como la Corte Constitucional, el banco central y otras como la tutela y los mecanismos de participación ciudadana, por citar solo algunas de las muchas que otras constituciones buscan emular.

Esa misma Constitución, como es natural, consagra los requisitos y procedimientos para reformarla y, como es sabido, todos ellos deben pasar por la aprobación del Congreso de la República. Bien se trate de un acto legislativo tramitado en el propio Congreso, o de un referéndum o un plebiscito o una asamblea constituyente. Todos, de acuerdo con la Constitución, requieren leyes aprobatorias tramitadas en el Congreso con distintas formalidades y requisitos.

Por eso, entre muchas razones, es por lo que debemos elegir un Congreso que no esté dispuesto a abrir la puerta a una constituyente ni que avale un referéndum o plebiscito con este mismo propósito. Un Congreso que no transija en la defensa de los fundamentos y los pilares de nuestra Constitución. Que no vaya a permitir reelecciones indefinidas de mandatarios que sepulten todos los equilibrios y delicados contrapesos de nuestra democracia.

Necesitamos un Congreso que garantice que en Colombia seguirá existiendo la propiedad y las empresas privadas, la iniciativa particular, la libre competencia, el funcionamiento de los mercados y donde el Estado, pésimo administrador, no entrará a ocupar todos los espacios de la producción, la distribución y la comercialización de bienes y servicios.

Necesitamos un Congreso que se oponga a reformas tributarias confiscatorias que ahuyenten la inversión y nos hagan perder toda competitividad a nivel internacional; un Congreso responsable en materia de sostenibilidad fiscal, en donde se ponga freno a tantas iniciativas populistas de todos los orígenes y pelambres.

Reconozco que las consultas se han convertido en una especie de primera vuelta presidencial y que están ocupando todo el espacio y el interés de la ciudadanía. Como consecuencia, los candidatos a Senado y Cámara han tenido muy poca visibilidad, tienen dificultad para atraer la atención de los medios y para comunicar sus ideas y propuestas. Y, claro, todos quisiéramos ver a más personas de prestigio y liderazgo integrando estas listas, pero debemos reconocer que es casi imposible persuadir a alguien exitoso en su vida profesional o empresarial de que lo deje todo y se lance a la aventura de la política, con sus pocos atractivos y los muchos riesgos que ello implica.

Aun así, tenemos el deber de salir a votar masivamente el próximo 13 de marzo y asegurar que no se capture al nuevo Congreso y garantizar que este sea el muro de contención contra aquellos que quieren hacer transitar a Colombia por el camino de la confrontación y del odio.

Lo más importante es asegurar esta primera meta volante. Si llegáramos a perderla, estarán totalmente comprometidos la carrera presidencial y el futuro del país.

Este 13 de marzo la democracia colombiana, para decirlo sin eufemismos, se juega el todo por el todo. Imposible ser indiferentes.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/ojo-a-la-eleccion-de-congreso-columna-de-german-vargas-lleras-652921

22.5.-El hambre que acecha MAURICIO CABRERA

Este debería ser uno de los temas principales de la campaña presidencial.

En Colombia hay una crisis alimentaria. El Hambre acecha a pesar de las optimistas declaraciones oficiales. Al gobierno no le gustó que la FAO la pusiera en el mapa de los 20 países con mayor riesgo de sufrir hambre este año.

14 feb 2022.- Ante la queja oficial, la FAO saco a Colombia del vecindario de países como Afganistán, Sudán o Haití, pero eso no quiere decir que el problema no exista puesto que una buena pare de la población está sufriendo hambre o desnutrición.

El Dane hace una cruda radiografía de esta realidad: solo el 69% de los hogares en las ciudades hacen tres comidas al día.

Como es muy factible que en el campo la situación sea aún peor, no es arriesgado decir que por lo menos una tercera parte de los colombianos -más de 17 millones- se acuestan todos los días con hambre.

La situación de las ciudades es muy desigual. En unas como Manizales, Bucaramanga, Cali o Santa Marta, más del 80% de los hogares tienen los tres ‘golpes’ diarios; otras como Popayán, Neiva o Bogotá están cerca del promedio nacional. En Cartagena y Barranquilla la situación es aterradora: solo el 30% de lo hogares tienen las tres comidas diarias, y el 70% padece física hambre.

El Dane se constata la insuficiencia de los programas de ayudas del gobierno en la pandemia. Fue grande el esfuerzo del DNP de montar el programa de Ingreso Solidario para dar ingresos a 3 millones de pobres, pero el monto de $160.000 mensuales por hogar fue muy bajo. Por eso el número de familias que hacen hoy las tres comidas diarias son las mismas que había antes de que iniciara el programa.

La inseguridad alimentaria no solo es comer poco sino también comer mal; es la malnutrición con todas las enfermedades que genera y sus efectos negativos sobre el desarrollo mental y emocional de los niños. Según el ICBF en el 2015 el 54,2% de la población estaban en situación de inseguridad alimentaria, es decir que no se alimentaba bien. Con la pandemia, es seguro que este porcentaje aumentó.Frente a la discusión entre el gobierno y la FAO, se pronunció una voz muy autorizada, la de la Asociación de Bancos de Alimentos (Abaco) y dijo sin ambages que la situación de hambre en Colombia si es crítica (https://bit.ly/3rHzQX2).

No solo por la terribles cifras del Dane, sino por algo mucho más doloroso: la desnutrición crónica que sufren hoy más del 10% de los niños en Colombia, y los más de 5 millones de adultos o adolescentes que la sufrieron en su infancia y hoy padecen sus consecuencias, pues es una enfermedad irreversible que les impide su adecuado crecimiento y desarrollo.

Hoy existe la capacidad de producir alimentos para toda la población, pero no existe el modelo económico ni la voluntad política para distribuirlos. El hambre debería ser uno de los temas principales de la campaña presidencial.

https://www.portafolio.co/el-hambre-acecha-opinion-de-mauricio-cabrera-galvis-561691

22.5.-Lo que dicen las encuestas JUAN LOZANO

Prohibir a los uribistas votar en la consulta es beneficiar a Petro.

A pesar de las incertidumbres y la dañina encuestitis que infla candidatos y mata candidaturas, hay varias cosas claras:

  1. Gustavo Petro va adelante. Y mantiene una campaña hábil, vistosa y capaz de estar generando hechos políticos.
  2. Gustavo Petro tiene una base electoral firme, militante y convencida, pero tiene un techo bajito, es decir que llegar a la mitad más uno de los votos que necesita para ganar la presidencia le resulta muy complicado. Por eso, aunque tiene un cupo casi fijo para segunda vuelta, su techo bajito le complica fuertemente su triunfo. Petro va ganando, pero no está elegido.
  3. Rodolfo Hernández va de segundo. Ha crecido mucho con una campaña eficaz y popular que está recogiendo la inconformidad y el hastío con la corrupción que encarnaba Petro antes de aliarse con caracterizados representantes de la cuestionada clase política.
  4. Rodolfo Hernández tiene chance real de meterse a segunda vuelta y ganar la presidencia, pero no tiene ese cupo fijo porque aunque individualmente considerado es el segundo candidato en las marcaciones, la suma de los candidatos del Equipo Colombia, por un lado, y de la Coalición de la Esperanza, por el otro, está muy cercana a sus registros.
  5. Las encuestas –que se han equivocado tanto– generan confusión con la carrera de caballos de todos contra todos donde compiten hasta 18 candidatos. Ese es un escenario falaz que nunca se va a dar y que, por desconocer las coaliciones, arroja dos conclusiones equivocadas: que Petro está prácticamente elegido y que el único capaz de derrotarlo es Rodolfo. Eso es falso.
  6. Lo que sí dice la encuesta es que Petro es quien más cerca está de su cupo a segunda vuelta y que el otro cupo, el segundo cupo para segunda vuelta, lo van a disputar, voto a voto, Rodolfo Hernández, con el candidato del Equipo Colombia y con el candidato de la Coalición de la Esperanza.
  7. Si una de las dos colaciones se desinfla en votos en la consulta, quedaría gravemente herida para primera vuelta.
  8. Si el uribismo quiere de verdad detener a Petro, un camino realista y sensato sería votar copiosamente el día de las consultas por el Equipo Colombia. Por eso, desde esa perspectiva son equivocados los llamados a las bases uribistas y a las del Centro Democrático para alejarse de las consultas.
  9. Paradojas políticas. Aunque no hagan parte del Equipo Colombia, si a esta coalición le va mal, al uribismo y al Centro Democrático les va peor.
  10. Si no dejan votar a las bases uribistas en las consultas, se pueden quedar sin por quién votar en la segunda vuelta. Sin el pan y sin el queso.
  11. Sergio Fajardo se ha fortalecido en la Coalición de la Esperanza, y Juan Manuel Galán le va haciendo la segunda. Gaviria y Robledo son dignos coequiperos. Amaya sumará unos votos.
  12. Federico Gutiérrez avanza bien dentro del Equipo Colombia. Es todavía un misterio el impacto de las duras acusaciones de Aida Merlano contra Álex Char. Tema muy delicado. David Barguil tiene el respaldo de un partido bien alineado por Andrés Pastrana y Omar Yepes. Peñalosa mantiene su electorado, que lo apoya en cada elección. Y el Mira, sus votos fijos.
  13. Óscar Iván e Ingrid, que arranca marcando bien, están sin coalición, solos, cada uno a su manera. Saben de campañas y entienden de política.
  14. Enrique Gómez, con la personería de Salvación Nacional, está haciendo una campaña doctrinaria y coherente, aunque también bastante solo. Una buena siembra.
  15. Camilo Romero crece y disputará con Francia Márquez, que había arrancado adelante, el segundo lugar del Pacto.

Así las cosas, y asumiendo, por ejemplo, que Fajardo y Fico ganen las consultas, lo que falta es una encuesta para primera vuelta entre Petro, Rodolfo, Fajardo, Fico y los solitarios para imaginar quiénes se van a quedar con los dos cupos de los que dependerá el futuro de Colombia. Y no más dañinas encuestas de todos contra todos.
https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/juan-lozano/lo-que-dicen-las-encuestas-columna-de-juan-lozano-651429

*22.4.-¿Importa la justicia?GERMÁN VARGAS
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Íngrid, antipolítica y politiquería –  CRISTINA DE LA TORRE
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¿Ya tiene definido por quién votar para Congreso? RODRIGO UPRIMNY
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Revolución, sin expropiación… dijo Piketty BEETHOVEN HERRERA
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«Para ganar la batalla política y moral contra las autocracias, debemos castigar a los oligarcas, no al pueblo»THOMAS PIKETTY

Para «doblar» un Estado como Rusia o China habría que apuntar a los activos de los multimillonarios que han prosperado gracias al régimen y de los que se apoya, explica el economista en su columna en «Le Monde».

La crisis de Ucrania ha reavivado un viejo debate: ¿cómo sancionar efectivamente a un estado como Rusia? Digámoslo de inmediato: es hora de imaginar un nuevo tipo de sanciones centradas en los oligarcas que han prosperado gracias al régimen en cuestión.

12 feb 2022.- Esto requiere el establecimiento de un catastro financiero internacional, que no será del agrado de las fortunas occidentales, cuyos intereses están mucho más ligados a los de los oligarcas rusos y chinos de lo que a veces se pretende. Sin embargo, es a este precio que los países occidentales lograrán ganar la batalla política y moral contra las autocracias y demostrar a la opinión mundial que los grandes discursos sobre democracia y justicia no son palabras vacías.

Recordemos primero que la congelación de activos en poder de Putin y sus asociados ya forma parte del arsenal de sanciones ensayado desde hace varios años. El problema es que las congelaciones practicadas hasta ahora siguen siendo en gran parte simbólicas. Solo se relacionan con unas pocas docenas de personas y se pueden eludir mediante el uso de nominados, especialmente porque nunca nos hemos dado los medios para medir y comparar sistemáticamente las carteras inmobiliarias y financieras de cada uno.

Leer también Ucrania: Estados Unidos y Europa en busca de sanciones ante la amenaza rusa

Estados Unidos y sus aliados están considerando ahora desconectar a Rusia de la red financiera Swift, lo que privaría a los bancos rusos del acceso al sistema internacional de transacciones financieras y transferencias de dinero.

El problema es que tal medida está muy mal dirigida. Al igual que con las sanciones comerciales tradicionales, que después de la crisis de 2014 fueron instrumentalizadas en gran medida por el gobierno para fortalecer su control, el riesgo sería imponer costos considerables a las empresas rusas y occidentales ordinarias, con consecuencias perjudiciales para los empleados afectados. La medida afectaría también a un gran número de personas con doble nacionalidad y parejas mixtas, dejando a salvo a los más acaudalados (que recurrirían a intermediarios financieros alternativos).

0,02% de la población adulta rusa

Para doblegar al Estado ruso, es urgente concentrar las sanciones en el escaso estrato social de multimillonarios en los que se basa el régimen: un grupo claramente superior a unas pocas decenas de personas, pero mucho más reducido que la población rusa en general. Para fijar ideas, podríamos apuntar a personas con más de 10 millones de euros en activos inmobiliarios y financieros, o alrededor de 20.000 personas según los últimos datos disponibles. Esto representa el 0,02% de la población adulta rusa (actualmente 110 millones). Fijar el umbral en 5 millones afectaría a 50.000 personas; bajarlo a 2 millones afectaría a 100.000 (0,1% de la población) .

«Apostamos a que los poseedores de más de 10 millones, amenazados con la ruina y la prohibición de permanecer en Occidente, podrían hacerse escuchar por el Kremlin»

Apostamos a que ya podríamos tener un efecto considerable apuntando a titulares de más de 10 millones. Estas 20.000 personas son las que más se han beneficiado del régimen de Putin desde que llegó al poder en 1999, y todo indica que una parte considerable de su patrimonio inmobiliario y financiero se encuentra en países occidentales (entre la mitad y las tres cuartas partes). Por lo tanto, sería relativamente fácil para los estados occidentales tomar una fuerte sangría de estos activos, digamos a una tasa del 10% o 20% para empezar, congelando el resto como medida de precaución. Apostamos a que este grupo, amenazado con la ruina y la prohibición de permanecer en Occidente, podría hacerse oír por el Kremlin.

El mismo mecanismo podría haberse utilizado tras la represión política china en Hong Kong , y podría aplicarse en el futuro a los aproximadamente 200.000 chinos que poseen más de 10 millones de euros. Incluso si sus activos están menos internacionalizados que los de los rusos, ellos también se verían muy afectados y podrían hacer tambalear al régimen.

Una ideología hipercapitalista desenfrenada

Para aplicar este tipo de medidas, bastaría con que los países occidentales finalmente establecieran un catastro financiero internacional (proyecto también llamado “registro financiero global” o GFR) para llevar un registro de quién posee qué en los diferentes países.

Como ya había mostrado el Informe sobre la Desigualdad Global de 2018, tal proyecto es técnicamente posible y requiere que las autoridades públicas tomen el control de los depósitos centrales privados (Clearstream, Euroclear, Depository Trust Company, etc.) que actualmente registran títulos y sus propietarios. Este registro público también sería un paso fundamental en la lucha contra los flujos ilícitos, el dinero del narcotráfico y la corrupción internacional.

Entonces, ¿por qué todavía no nos hemos movido en esta dirección? Por una sencilla razón: las fortunas occidentales temen que esa transparencia acabe perjudicándolas. Aquí tocamos una de las principales contradicciones de nuestro tiempo. Se exagera el enfrentamiento entre “democracias” y “autocracias”, olvidando que los países occidentales comparten con Rusia y China una ideología hipercapitalista desenfrenada y un sistema legal, fiscal y político cada vez más favorable a las grandes fortunas.

En Europa y Estados Unidos se hace todo lo posible para distinguir a los «empresarios» occidentales, útiles y merecedores, de los «oligarcas» rusos o chinos, indios o africanos, nocivos y parásitos. Pero lo cierto es que ambos tienen mucho en común. En particular, la inmensa prosperidad de los multimillonarios en todos los continentes desde 1980-1990 se explica en gran medida por los mismos factores, y en particular por los favores y privilegios que se les otorgaron.

La libre circulación de capitales sin impuestos y compensación colectiva es un sistema insostenible a largo plazo. Es cuestionando esta doxa común que podemos sancionar efectivamente las autocracias y promover otro modelo de desarrollo.

https://www.lemonde.fr/idees/article/2022/02/12/thomas-piketty-pour-gagner-la-bataille-politique-et-morale-face-aux-autocraties-il-faut-sanctionner-les-oligarques-pas-les-peuples_6113348_3232.html 

22.4.-¿Importa la justicia?GERMÁN VARGAS

¿Saben que a nivel mundial ocupamos el puesto 174 entre 190 países por tener una justicia eficaz?

Me ha extrañado sobremanera que el tema de justicia y la inaplazable reforma de sus instituciones no exista en esta campaña electoral. Se entiende que ninguno tiene formación jurídica, pero cómo es posible que el asunto más relevante para el futuro del país no les interese, y tampoco a quienes promueven los debates. Me niego a creerlo.

12 feb 2022.- ¿Tienen presente los aspirantes que un proceso judicial en Colombia tarda en promedio 4 años y hay muchos que superan los 15 años sin conocerse un fallo definitivo? ¿Han escuchado que solo el 2 % de los delitos denunciados llegan a sentencia? ¿Saben que a nivel mundial seguimos ocupando el puesto 174 entre 190 países evaluados por tener una justicia eficaz y oportuna? Una vergüenza nacional.

Se fueron estos cuatro años y varios intentos de tramitar una reforma constitucional indispensable. Lo mismo ocurrió en el gobierno anterior y en el anterior. Todo se redujo a numerosas y estériles discusiones y al trámite de una reforma menor que francamente no creo sirva de mucho. Para mí está claro que una reforma de la justicia que no se presente y discuta en el primer año de gobierno no tiene ninguna posibilidad de ser aprobada. Aquí no hay tiempo para el aprendizaje, los propósitos deben ser claros y las propuestas, muy concretas.

En lo que el Congreso sí estuvo muy presente y concentró sus energías fue en aprobar las reformas de los organismos de control y de la Registraduría y la Defensoría, pero para ampliar copiosa y costosamente las plantas de sus funcionarios sin consideración por la situación fiscal. De nada sirvieron las alertas frente al apetito burocrático de quienes las promovieron, todo lo advertido se cumplió sin pérdida de tiempo.

A los candidatos hay que preguntarles cuál es su diagnóstico y balance del sector justicia. Y cuáles sus principales propuestas. Todos hablan de corrupción y seguridad, pero, repito, ni una palabra frente al tema de justicia, que es transversal a todos los sectores. ¿Qué opinan los candidatos de una futura reforma? ¿Qué aspectos abarcaría? ¿Se ocuparía del tema de la descongestión, del acceso, de la oportunidad? ¿De qué manera?

Y, pasando al tema de seguridad jurídica, me pregunto si los candidatos comparten la conveniencia de que los jueces y magistrados al dictar sus fallos estén sometidos no solo al imperio de la ley, sino también al precedente judicial. ¿Creen o no conveniente que los fallos de cierre de las altas cortes puedan seguir siendo tutelados?

¿Están o no de acuerdo en reglamentar en mejor forma la tutela? ¿Al menos en que su trámite se surta ante la misma jurisdicción? ¿Debe el accionante estar legitimado y así evitar las famosas ‘tutelatones’? ¿Comparten la conveniencia de introducir términos máximos para interponerla?

¿Qué propuestas tendrán frente a la descongestión judicial? ¿Qué hacer para en algún momento poner al día los despachos judiciales? ¿Qué hacer para reducir los tiempos procesales y limitar tantos recursos contra sentencias, que mal contados son 7? Increíble, esto no ocurre en ningún otro país del mundo. ¿Cómo implementar algún día, aunque sea de manera transitoria, la colaboración en determinados asuntos de los auxiliares de justicia con más competencias como lo son los centros de arbitraje, los conciliadores, abogados en ejercicio o notarios, entre otros?

¿Y cuáles podrían ser las propuestas en materia de correcta administración de justicia, instituciones y estructura de la rama? ¿Debe extenderse el periodo de los magistrados? ¿Deben eliminarse las funciones nominadoras de estos? ¿Cuál debe ser el presupuesto y quién debe manejarlo? ¿Cómo entienden la autonomía y la independencia de la rama? ¿Funcionan bien los organismos de control? ¿Son eficaces, cuestan mucho?

Por favor. El país quiere oír algo con respecto a la justicia. En los próximos debates debería abrirse un espacio para conocer y confrontar las distintas posiciones de los candidatos, la importancia que otorgan a esta problemática y sus principales propuestas. La Corporación Excelencia en la Justicia podría auspiciar estos encuentros, o las facultades de derecho de las principales universidades del país.

Ya va siendo hora de abordar en esta campaña los temas importantes, aunque complejos, para la construcción de un mejor país.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/importa-la-justicia-columna-de-german-vargas-lleras-651286

22.4.-Íngrid, antipolítica y politiquería –  CRISTINA DE LA TORRE

El ataque de Íngrid a las maquinarias respira el aire de la antipolítica que rodeó a los constituyentes de 1991. A la crisis de los partidos que amalgamados por el Frente Nacional habían perdido relevancia, respondieron ellos con la receta que el ultraliberalismo en boga proponía para la política: golpear los partidos, máquinas de clientelismo y corrupción, y erigir en su lugar al ciudadano ilustrado, sin ataduras, dueño por fin de su destino.

8 feb 2022.- Danzaba la idea de suplantar la democracia representativa por la “participativa”. De trocar la expresión organizada de la sociedad, aun con sus vicios y defectos, por un agregado mecánico de individuos dispersos que terminarían arrastrados por la democracia plebiscitaria, inorgánica, manipulativa, al servicio de un caudillo. Como sucedió con Álvaro Uribe, olímpico beneficiario de la democracia directa ideada para mejores fines.

Las democracias que sucedieron a las dictaduras del Cono Sur recogieron su discurso contra el Congreso, contra la clase política, contra la partidocracia, contra la política misma. Presentarse ahora como outsider antipolítico fue expediente de jugosos réditos electorales. No demoró Uribe en confesar que en un modelo de “fortaleza partidista” habría fracasado su carrera política (Del escritorio de Uribe, 2002). Álvaro Gómez anhelaba que los partidos “sucumbieran a su propia atomización personalista”. Rudolf Hommes, animador del Consenso de Washington y flamante líder de la nueva élite de tecnopolíticos en el gobierno de Gaviria, se congratulaba de que la nueva Carta hubiera debilitado los partidos “porque tenían demasiado poder”. A él se sumó la beligerante Íngrid, que debutaba en política dispuesta a “reventar las maquinarias” para salvar la patria.

Treinta años después, insistirá en asimilar maquinaria, aparato de partido, a corrupción. Embistió la ya debilitada coalición de centro. Y repitió el golpe que en 2018 le asestara César Gaviria a Humberto de la Calle, estadista que descuella solitario entre la descorazonadora medianía de la turbamulta que se siente ya presidente. Queda en vilo su curul, gracias al acomodaticio rigor de una dirigente capaz de encarar a sus secuestradores en nombre de las víctimas, pero reducida al subsuelo de la politiquería al imponer a su sobrina como cabeza de lista.

Sabe ella que los partidos son maquinaria, aparato organizado para disputarse el poder del Estado como vehículo de intereses de la sociedad. Que sin ellos no hay democracia. Que no siempre son corruptos, o no en toda la línea. Como no lo son todas las bancadas del Congreso. La solución no está en extirpar los partidos sino en activar los dispositivos políticos necesarios para devolverles entidad histórica y preservar su estatuto ético. Ni en alarde de profilaxis clausurar el Congreso, como lo hicieron los constituyentes de 91. No se protegen la democracia y la moral pública destruyendo sus instituciones.

Pero de la necesidad de preservar los partidos no se siguen alianzas sin condiciones, ni principios, ni programa compartido suscrito formalmente. Más cuando proliferan políticos en busca de otras toldas, desprendidos de partidos deshonrados por muchos de sus miembros entregados al pillaje del erario y al crimen. Tocan los Luis Pérez a las puertas de Petro y este los recibe sin preguntar, sin objetar. Tocan los Varón a las puertas de Alejandro Gaviria y este, que dice rechazar el continuismo, no pregunta, nada objeta. En ambos casos, ni puntadas para tejer una alianza sobre ideas y programas. Politiquería.

Ni la antipolítica que permeó el espíritu del 91 ni el fundamentalismo han podido sepultar a los partidos. Mas, parece llegada la hora de responder al llamado más dramático de la sociedad en muchos años. Si no por convicción, por instinto de supervivencia. Antes de que las propias urnas los descontinúen.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/ingrid-antipolitica-y-politiqueria/

22.4.-¿Ya tiene definido por quién votar para Congreso? RODRIGO UPRIMNY

Estamos a un mes de las elecciones del Congreso y es posible que usted no tenga claro por quién va a votar para Cámara o Senado. Quizá ni siquiera haya conversado sobre las diversas opciones. En cambio, es probable que usted haya debatido intensamente por quién va a votar en alguna de las consultas que se harán ese mismo 13 de marzo, o incluso que ya tenga definido su voto para las elecciones presidenciales de mayo.

13 feb 2022.- Esta especulación, que es parecida a la que formulé en una columna sobre un tema similar hace cuatro años, ilustra una visión muy extendida en Colombia: que la votación para Congreso tiene poca importancia por cuanto la presidencial es la decisiva.

Esta desatención a las elecciones de Congreso es explicable, pero es un error y por ello esta columna es una invitación a que nos preocupemos también por votar bien para Congreso y no sólo por presidente.

La despreocupación ciudadana hacia las elecciones y composición del Congreso tiene muchas razones que la explican: nuestro régimen presidencialista, que hace de la cabeza del Ejecutivo el centro del poder estatal; el propio desprestigio del Congreso; el debilitamiento de los partidos políticos, etc. A todos estos factores se suma que en la jornada del 13 de marzo, que constitucionalmente es para elegir congresistas, tendremos tres consultas interpartidistas. Por lo tanto, los debates entre precandidatos presidenciales han predominado sobre cualquier discusión de las propuestas de quienes aspiran al Congreso.

Estas consultas interpartidistas, que buscan propósitos loables, deben sin embargo ser reexaminadas, como lo señaló acertadamente una columna de Fernando Cepeda, pues no sólo debilitan aún más a los partidos sino que, además, terminaron por anular un propósito importante de la Constitución de 1991, que realzaba la importancia de las elecciones del Congreso, separándolas de las de presidente. Con este tipo de consultas ahora tenemos prácticamente unas elecciones presidenciales a tres vueltas, caracterizadas por el personalismo antipartidista de casi todos los candidatos. Esto debilita a los partidos y reduce aún más la ya débil atención ciudadana a la elección de congresistas.

Este explicable desinterés ciudadano por las elecciones del Congreso es, sin embargo, un grave error ya que, a pesar de nuestro hiperpresidencialismo, las elecciones del Congreso no son irrelevantes.

El Congreso tienen dos tareas ordinarias esenciales: aprueba las leyes, que siguen siendo la base de nuestro derecho y de las políticas estatales, y ejerce control político al Gobierno, que ha sido una tarea pobre debido a la falta de independencia y valores republicanos de los congresistas elegidos, pero que es una tarea fundamental. Directamente ligado a lo anterior, el Congreso tiene un gran poder económico: debe aprobar el plan de desarrollo, los presupuestos anuales o la reforma tributaria que inevitablemente se nos viene. Además, las cámaras tienen unas funciones electorales muy importantes, pues intervienen en la elección de los magistrados de la Corte Constitucional, del contralor, del procurador y del defensor del Pueblo. Fuera de eso, las cámaras ejercen ciertas funciones judiciales porque cualquier juicio contra el presidente, los magistrados, el fiscal y varios otros aforados requiere de su previa autorización. Finalmente, cualquier reforma constitucional tiene que pasar por el Congreso.

Tengo claro que, por nuestro régimen presidencialista, la elección de presidente es decisiva. Pero la elección de Congreso dista de ser un asunto menor: la salud de nuestra democracia depende también de tener un buen Congreso. ¿Ya tiene entonces definido por quien va a votar para Cámara y para Senado?

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/ya-tiene-definido-por-quien-votar-para-congreso/

22.4.-Revolución, sin expropiación… dijo Piketty BEETHOVEN HERRERA

La solución tampoco estaría en despojar a los ricos de parte de su riqueza, pues eso provocaría un colapso en la economía.

Pertenezco a la generación de la caída del Muro de Berlin… que jamás sintió la más mínima ternura o nostalgia por esos regímenes o por la Unión Soviética”.

6 feb 2022.- (El Capital del siglo XXI pag 46). Así respondió Piketty a quienes le preguntaban si la coincidencia del título de su libro con la obra emblemática de Marx significaba una identidad en sus propuestas.

El autor parte de reconocer que hay una perspectiva monárquica del sistema económico, contraria a las realidades modernas de una sociedad mucho más educada con fuerzas laborales más calificadas que pueden involucrarse en la toma de decisiones dentro de las empresas.

Su perspectiva rescata el avance hacia la igualdad que se ha producido por construcciones políticas e ideológicas que han acompañado a este movimiento hacia la igualdad desde hace dos siglos. Por ejemplo, el capitalismo socialdemócrata de hoy no tiene nada que ver con el capitalismo colonial autoritario patriarcal de hace un siglo.

Considera que estamos saliendo de una fase que empezó con la crisis del 2008 y la pandemia de 2020, todo lo cual ha acelerado la toma de conciencia sobre los excesos de la desregulación financiera. Considera necesario un impuesto progresivo sobre todo el patrimonio y no sólo sobre los ingresos, para evitar que la gente ultrarrica consiga estructurar sus negocios para que los ingresos fiscales tengan una fracción ridícula de su patrimonio.

Por todo ello invita a reflexionar acerca de cómo organizar una nueva forma de socialismo que permita salir del capitalismo como sistema de propiedad privada de los medios de producción como existe hoy. Para ello ayudaría el establecer la educación y la salud como servicios gratuitos para la población.

Se trataría de un socialismo participativo, con derecho de voto para los empleados en las empresas, como ha existido en el siglo 20 en países como Suecia y Alemania donde los empleados tienen hasta el 50% de voto en los consejos de administración y este sistema se extendería a todas las empresas, incluso las pequeñas. Para el 50% de votos restantes habría que limitar el poder de voto hasta un máximo del 10% y se trataría más de un ‘socialismo participativo’ que de ‘capitalismo social’ porque sería más allá de la simple lógica de una acción, un voto.

Un ejemplo de avance es la lucha contra los paraísos fiscales y contra la impunidad de las multinacionales. Se ha avanzado, por ejemplo, con decisiones unilaterales de Estados Unidos cuando Obama exigió a Suiza modificar el secreto bancario bajo la amenaza de suspender las licencias a los bancos suizos.

¡La pandemia ha contribuido a una nueva conciencia!

“Si esperamos que haya difusión de la riqueza nos vamos a tener que esperar muchos años”, asegura, al agregar que la solución tampoco estaría en despojar a los ricos de parte de su riqueza, pues eso provocaría un colapso en la economía. Piketty no pertenece al club de los apocalípticos: él cree que el mundo va mejor…

https://www.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/revolucion-sin-expropiacion-beethoven-herrera-561433

*22.3.-Los debates en carne viva GERMÁN VARGAS
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La encrucijada de hidroituango AMYLKAR ACOSTA
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HAY Verdad, Padre Pacho HAY  MAURICIO CABRERA
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Los dos debates MARÍA ISABEL RUEDA

Si en el primero implosionó el Centro Esperanza, en el segundo se vio algo bien simpático.

Está demostrado lo poco probable que es que un debate presidencial logre cambiar la opinión ya formada del elector. Por lo general, están llenos de lugares comunes y es muy poco lo novedoso que logra captar el espectador. Solo hay cuatro elementos capaces de incidir notablemente en el resultado de un debate.

30 ene 2022.- Uno es la imagen. Como en el famoso en el que Kennedy aparecía buenmocísimo y rozagante, al lado de un Nixon afiebrado y ojeroso. El segundo es una buena pelea, como cuando Trump le dijo a Hillary que si lo eligieran presidente, la metería a la cárcel. El tercero es una metida de pata: cuando Gerald Ford se equivocó y dijo que Polonia no estaba en la órbita soviética. El cuarto es un buen chiste. Como cuando Ronald Reagan logró que lo dejaran de molestar con el tema de su edad, diciéndole a su adversario, Walter Mondale, que en cambio jamás lo descalificaría a él por su juventud e inexperiencia.

En Colombia ya llevamos dos debates. Lo probable es que en los próximos seis meses tengamos que escuchar las mismas preguntas y respuestas de los candidatos sobre corrupción, inflación, pobreza e inseguridad.

Y aunque sus conductores se han esforzado por poner a los candidatos a opinar de infinidad de temas, hasta ahora no ha ocurrido en ninguno de ellos una de esas cosas capaces de darle la vuelta dramáticamente al resultado.

Al primer debate del año, organizado por EL TIEMPO y ‘Semana’, asistieron casi todos los candidatos. Difícil apuesta en términos de su manejo, pero los conductores, Vicky Dávila y Andrés Mompotes, lo lograron. Y la noticia que produjo este debate fue gorda: la implosión del Centro Esperanza.

Ingrid Betancourt, quien sorprendió a muchos –empezando por los de su coalición–, debutando nuevamente de candidata, exigió que, en una noche, la coalición sacara de sus estructuras a toda la politiquería. Pero resulta que no es lo mismo hacer política que politiquería; como tampoco, ser corrupto y ser político. Ingrid mezcló todo eso en una canasta y, con un termómetro que no existe, puso a la coalición a medir qué era qué. El resultado, previsible. La purga era inviable. A las pocas horas ya estaban los de la coalición bien enredada, respondiendo preguntas absurdas. Como la de si alguien que había votado por Duque podía votar ahora por Alejandro Gaviria, o si quedaba vetado para siempre. O como si la poderosa maquinaria que tiene en Boyacá el inteligentísimo exgobernador y candidato Carlos Amaya, en pleno corazón del partido Verde, es para hacer politiquería, o esa es maquinaria política de “buena cuna”.

Se escucharon respuestas increíbles: que para que a un liberal lo acepten en la coalición, como al exministro Juan Fernando Cristo, previamente tiene que haber peleado con César Gaviria. También fue difícil precisar en cuánto tiempo prescriben los vetos de los pasados políticos en la coalición Centro Esperanza; porque hace doce años, al hoy mejor amigo político de Ingrid, Juan Manuel Santos, lo eligió Álvaro Uribe (“vade retro, Satanás”); y apenas hace ocho años lo reeligieron los ‘Ñoños’ y Odebrecht.

En fin. La catedral de superioridad moral que quiso erigir en una noche Ingrid resultó imposible. La gobernabilidad consiste en encontrar la manera de gobernar con los demás, y los buenos hábitos políticos no se improvisan de un día para otro. Se llega con ellos grabados en la piel el día en que se toma la decisión de lanzarse al ruedo. No se aprende a dejar de robar sobre la marcha. Se llega sabiendo que robar es un delito. Y para eso, estimada Ingrid, no se ha inventado carné de vacunación.

Pero si en el primer debate implosionó el Centro Esperanza, en el segundo se vio algo bien simpático. La forma como Fico Gutiérrez logró sacarle la piedra a Petro. Fajardo, mientras tanto, se remangaba. A Petro se le vio de un genio negro, que descargó en el ecuánime moderador del debate, Roberto Pombo, acusándolo de parcialidad y de favoritismo hacia sus rivales. En contraste, fue una buena oportunidad para que Fico se luciera como un candidato fresco, gracioso, ocurrente, y para que Fajardo piense cómo se sacudirá de encima tanta vanidad y acartonamiento.

Entre tanto… Me encantaría ver en el próximo ‘round’ una confrontación entre Rodolfo Hernández, Álex Char y Alejandro Gaviria.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/los-dos-debates-columna-de-maria-isabel-rueda-648244

22.3.-Los debates en carne viva GERMÁN VARGAS

De izquierda, derecha y también del centro, en cuanto al gasto, solo populismo puro e irresponsable.

Nunca habíamos visto tantos candidatos y con tan pocas propuestas concretas. Ninguno presenta un programa de gobierno ni un documento escrito. Todo son lugares comunes, todo pandito, sin compromisos ni claridad en las ideas. Eso sí, todos aterrizan en lo mismo: gasto y más gasto público. Sin límite. De izquierda, derecha y también del centro, en cuanto al gasto, solo populismo puro e irresponsable. 

5 feb 2022.- Con alguna excepción, los candidatos coinciden en proponer con carácter urgente una nueva reforma tributaria. El objetivo principal y único es derogar las reformas aprobadas en 2019 y 2021, reformas que consultaron las recomendaciones de la comisión de reconocidos e independientes expertos internacionales. Valdría la pena –les recomiendo– que lean este importante documento. ¿Saben los candidatos, por ejemplo, que las reformas que ahora critican permitieron incrementar el recaudo en un 18,8 %? Este resultado confirma que lo dicho por la comisión y por aquellos que defendimos las reformas era correcto. Que sí era posible incrementar los recaudos sin asfixiar a las empresas y a los contribuyentes y avanzar a un entorno más competitivo.

Pero no. Las propuestas que hasta ahora he escuchado vuelven sobre las mismas recetas. Veamos: en primer lugar, prácticamente todos los candidatos, incluidos quienes dicen representar a los sectores productivos, proponen revivir el antitécnico y confiscatorio impuesto al patrimonio. ¿En qué tarifa estarán pensando? ¿5, 10, 20 %? ¿Esa tarifa les parecerá suficientemente progresiva y expropiatoria? En ese caso, antes que seguir hablando de un doloroso cuentagotas, sería mejor abordar sin eufemismos el tema de la expropiación y entrar a discutir el monto de la indemnización.

También he escuchado voces que proponen incrementar aún más el impuesto sobre la renta, que hoy es del 35 % para las empresas y hasta el 40 % para personas naturales. ¿A dónde proponen llevar estas tasas? El 50 % parece poco, a juzgar por las “ambiciosas” propuestas; ¿por qué no el 60? Y para rematar, proponen restablecer la renta presuntiva, quién sabe con qué tarifas y condiciones.

Y, claro, aumentar también el impuesto a los dividendos, que hoy está en el 10 %. ¿Por qué no subirlo al 20%? Con ello podríamos elevar la tributación sobre las empresas a más del 50 %. Pero esto todavía podría ser insuficiente. Doy por hecho que ninguno defenderá el descuento del ICA del 50 % y que nunca apoyarán el del 100 % al que hubiéramos llegado de manera progresiva, como lo establecía la reforma del 2019. También es claro que se eliminará la devolución del IVA en la compra de activos fijos. Ni hablar del impuesto sucesoral y el de ganancias ocasionales.

También he escuchado propuestas confiscatorias en materia de impuesto predial y de tributos territoriales. En Colombia, la condición de propietario de cualquier cosa se ha convertido en motivo de sanción económica y social.

Pero, eso sí, nadie se mete con el IVA, que es una de las principales recomendaciones de la comisión de expertos y donde tenemos la mayoría de las exenciones y la principal fuente de nuevos ingresos.

Lo que ninguno ha mencionado en los debates es que Colombia tiene una de las tasas más altas de tributación del mundo, que oscila entre el 50 y el 80 % en algunos casos.

Tampoco he visto propuestas para seguir atacando la elusión y el contrabando, que representa, mal contados, 60 billones anuales. ¿Cuáles son, además, las recetas para atacar la informalidad? ¿Y qué van a hacer para evitar que siga siendo más atractivo invertir y producir en el extranjero que hacerlo en el país?

Ante todas estas propuestas politiqueras, valdría la pena que los representantes del sector productivo y del empresariado dijeran algo y claramente tomaran una posición. Mucho se arrepentirán de no hacerlo a tiempo. Propongo, por ejemplo, que no orienten más sus aportes a campañas o partidos que promueven estas recetas suicidas.

En marzo se elegirá el Congreso que tramitará las nuevas reformas. Pero lo que estamos viendo en materia de propuestas tributarias constituye un muy mal augurio para abordar otros temas como las reformas pensional y laboral, entre muchos otras. Se pueden imaginar lo que serían estos debates en un Congreso de mayorías afines a estos propósitos.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/empezaron-los-debates-columna-de-german-vargas-lleras-649724

22.3.-La encrucijada de hidroituango AMYLKAR ACOSTA

El tiempo apremia, además de la contingencia ahora toca lidiar con la incertidumbre que generan estos bandazos y cualquier dilación puede dar al traste con el proyecto, que podría colapsar, comprometiendo seriamente no sólo la seguridad energética del país, sino que se podría exponer a un desastre de consecuencias impredecibles. Ojo, pues!

2 feb 2022.- La ejecución del megaproyecto de Hidroituango y su entrada en operación están en medio de una gran encrucijada y sigue sin disiparse la gran incertidumbre sobre la suerte del mismo que generó la grave contingencia que se presentó en abril de 2018. Dicha contingencia llevó a la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) a expedir la Resolución 820 del 1º de junio del mismo año mediante la cual suspendió la Licencia ambiental que le había otorgado. En el mismo acto administrativo le requirió a EPM de Medellín presentarle un dictamen pericial como requisito sine qua nom para reconsiderar la medida.

En efecto, dando cumplimiento a la misma se contrató a la consultora chilena Pöyry y EPM radicó su dictamen ante la ANLA, convirtiéndose para ella en una papa caliente. Habiendo dispuesto la “la suspensión inmediata de todas las actividades regulares relacionadas con la etapa de construcción, llenado y operación del embalse, que hacen parte de las actividades que se llevan a cabo dentro de la ejecución del proyecto”, mientras esté vigente la susodicha Resolución, es prácticamente imposible que entren en operación las primeras dos unidades, como lo ha anunciado EPM, en julio y noviembre de este año, respectivamente.

Lo más preocupante del dictamen pericial de Pöyry es que pese a que sostiene que el proyecto “es técnicamente recuperable”, revela entre sus hallazgos 5 puntos críticos, todos ellos de extrema gravedad, los cuales “pueden resultar, directa o indirectamente, en la rotura de la presa, con las respectivas consecuencias catastróficas”. Y plantea que “la mitigación más eficaz para solucionar este riesgo catastrófico consiste en acelerar en lo posible la puesta en marcha de las ocho unidades de generación” y no sólo las dos que se anuncian desatinadamente.

Y entre sus conclusiones plantea que, en este escenario, para lograr tal cometido es impensable el cambio de ejecutor del proyecto, ya que ello podría acarrear un retraso adicional no menor a un año, con lo cual se estaría acrecentando el riesgo. Pese a ello, EPM insiste en el cambio de ejecutor a partir de noviembre, cuando concluya la última prórroga al consorcio constructor y para ello se ha anunciado la apertura de una licitación. Ello iría a contrapelo de lo que recomienda Pöyry, de no cambiarlo a riesgo de un retraso mayor para su entrada en operación y de contera la decisión de la Contraloría General de cerrar el proceso de responsabilidad fiscal contra las empresas que integran el consorcio dejó sin piso la razón aducida por el Alcalde para no prorrogar el contrato.

El tiempo apremia, además de la contingencia ahora toca lidiar con la incertidumbre que generan estos bandazos y cualquier dilación puede dar al traste con el proyecto, que podría colapsar, comprometiendo seriamente no sólo la seguridad energética del país, sino que se podría exponer a un desastre de consecuencias impredecibles. Ojo, pues!

https://www.elheraldo.co/columnas-de-opinion/amylkar-d-acosta-m/la-encrucijada-de-hidroituango-columna-de-amylkar-d-acosta

22.3.-HAY Verdad, Padre Pacho HAY  MAURICIO CABRERA

Se necesitaba una persona con las calidades morales y la trayectoria del padre Pacho para dirigir el difícil trabajo de la Comisión.

Volvió el Hay Festival a las calles de Cartagena. El año pasado el confinamiento y la pandemia obligaron a que esta fiesta de la palabra fuera virtual y que en lugar del encuentro cercano con escritores y las tertulias sin final con amigos y desconocidos, tuviéramos que verlos por Internet en la soledad de nuestros cuartos.

30 ene 2022.- Este año, todavía limitados por el virus, el gran esfuerzo de los organizadores logró un festival mixto, con unos eventos presenciales, otros virtuales y la posibilidad de verlos todos en la pagina web del festival. El resultado fue maravilloso.

Hubo temas y autores para todos los gustos. Por supuesto la literatura; la internacional con el nobel africano Wole Soyinca o autores ya consagrados como Leonardo Padura, Irene Vallejo (la del junco) y Jonathan Franzer. Y la nacional con escritores bien conocidos como Juan Gabriel Vásquez, Evelio Rosero, Pablo Montoya o Ricardo Silva para no citar sino unos cuantos.

La ‘maldita desigualdad’ fue uno predominante con la presencia del economista Tomás Piketty junto con otros autores que la analizaron desde perspectivas políticas, filosóficas ambientales y de género. Se habló también de las amenazas a la democracia, del papel del periodismo con el punzante diálogo de Los Danieles, de la emergencia climática.

Para varios de los asistentes uno de los conversatorios más impactantes fue el de María Ximena Duzán con el sacerdote jesuita Pacho de Roux, presidente de la Comisión de la Verdad. Emocionante fue el largo y conmovedor aplauso con que lo recibió el auditorio, merecido reconocimiento a una vida dedicada a los pobres y a la construcción de la paz y la reconciliación, muchas veces con riesgo de ser asesinado por paramilitares o guerrilleros, a los que se enfrentó con igual entereza.

El relato del padre Pacho de lo que han escuchado en la Comisión de la Verdad, está marcado por el dolor de las víctimas, de familiares de secuestrados o de masacrados para despojarlos de sus tierras, de madres cuyos hijos fueron asesinados por miembros del ejército, de mujeres abusadas.

Se necesitaba una persona con las calidades morales y la trayectoria del padre Pacho para dirigir el difícil trabajo de la Comisión, que como él lo dice no es decidir cual es la Verdad sino de descubrirla en las voces de todas la víctimas. Es un ejercicio complejo y doloroso pero indispensable si queremos que en Colombia se supere esta larga guerra de 60 años, se sanen las heridas y podamos vivir en una sociedad justa y en paz. Gracias padre Pacho por su abnegado trabajo.

* * *

ADENDA: Ya el Gobierno anuncia las fechas de los nuevos días sin IVA para este año -con claros motivos electorales al fijarlas en vísperas de las elecciones- y todavía el país no conoce el costo que tuvieron los del año pasado cuando según la Dian se facturaron más de $30 billones.

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/hay-verdad-padre-pacho-hay-mauricio-cabrera-galvis-561135

*22.2.-La opa de IngridMARÍA ISABEL RUEDA
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¿Quiénes son los responsables del populismo? ALVARO FORERO
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La Coalición de la Desesperanza PATRICIA LARA
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Un nuevo “Chicoralazo” RODRIGO UPRIMNY
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Asalto al tinglado electoral CRISTINA DE LA TORRE

La impudicia del Uribe-Duquismo para tomarse todos los flancos del tinglado electoral denuncia pánico de perder el poder, en el único país de América Latina que nunca tuvo un gobierno de izquierda. Emulando al dictador de Nicaragua, nuestro registrador sentencia: si la oposición se siente sin garantías electorales, bien podrá renunciar a su participación en la contienda. Insólito anuncio de pasos del animal grande que va triturando con su pata peluda las reglas de la democracia.

25 ene 2022.-Entrega la logística y el escrutinio electorales a empresas privadas que harán la tarea sin auditoría ni control. Confunde (¿deliberadamente?) censo de población con censo electoral, acaso para meter millones de votos fantasmas, de derecha, en las urnas. El Gobierno suspende la Ley de Garantías concebida para asegurar igualdad en la competencia electoral. Contempla —mudo, manco, sordo— el festín que funcionarios, paramilitares, gamonales y victimarios han armado para manduquearse, tras haberlas vetado, las 16 curules de las víctimas. Jorgito júnior, hijo de Jorge 40, el más sanguinario entre los masacradores del paramilitarismo y héroe del muchacho, aspira a una de ellas. Mientras tanto, varios de los líderes comunitarios, depositarios naturales de este recurso de paz, han sido ya notificados: o renuncian a su aspiración o serán declarados objetivo militar. Y el Gobierno ahí, alelado testigo del horror que no conjura.

El registrador firmó contrato con la empresa española INDRA para coordinar el escrutinio de los votos y consolidar los datos de los formularios E14 de los jurados. Denuncia NT24 que la firma se vio involucrada en escándalos por fallas en el voto electrónico y por casos de soborno y manipulación electoral. Según Noticias Uno, había firmado antes otro contrato con DISPOEL para inscripción de cédulas, recolección de datos y elección de jurados. Por vez primera, dos empresas privadas, escogidas a dedo, controlarán todos los resultados electorales, sin vigilancia ni control.

La directora de la MOE alerta sobre dificultades para hacerle monitoreo, seguimiento y control a la información electoral, desde las mesas de votación. Las múltiples dificultades en la inscripción de cédulas develarían riesgos, que vienen a sumarse a los acumulados en 11 meses de bloqueo de información necesaria para inferir trasteo de votos. A la fecha, no se sabe en qué consiste la depuración del censo electoral. Se denuncia, sí, que la Registraduría ha represado la entrega de tres millones de nuevas cédulas. Votantes jóvenes, tal vez menos proclives a sufragar por el que, cuesta abajo en su rodada, se dijo dueño de vidas y haciendas.

Definitoria en la estrategia envolvente que apunta al fraude fue la suspensión de la Ley de Garantías Electorales. Presidente y Congreso rompieron el equilibrio en la competencia electoral que deriva de la neutralidad de los funcionarios públicos, de la prohibición de ceder contratos por intereses políticos y del congelamiento de la nómina oficial. Primera agraciada con el cambio, Margarita Cabello: nombró, de una tacada, 1.208 funcionarios inútiles en la Procuraduría.

Dramático, el cerco tendido a los líderes sociales que aspiran a las curules de paz. Amenazas de muerte, bloqueo de los modestos fondos destinados a sus campañas, interferencia de clanes políticos y grupos armados en territorios donde el asesinato de líderes es rey. Quienes vetaron el proyecto que creaba las curules querrán ser ahora sus directos beneficiarios, aun victimarios que fungen de víctimas.

Y así va el fraude. Planta carnívora de los pantanos donde la extrema derecha sembró su imperio de odio, violencia, ladronera impune y abuso de poder. Pero es flor que, contaminada de sus propias miasmas, agoniza. Como agoniza la hegemonía de quienes la sembraron. No estamos ya en 2002 sino en 2022.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/asalto-al-tinglado-electoral/ 

22.2.-La opa de IngridMARÍA ISABEL RUEDA

El ‘timing’ de su aparición fue perfecto, y agarró a sus competidores con los pantalones abajo.

La aparición de Ingrid Betancourt en el tablero electoral es equivalente, para usar el término de moda, a una opa. La opa de Ingrid. Y tiene parecido con la que los Gilinski ofrecieron a los empresarios antioqueños. Podría igualmente calificarse de hostil, porque tomó a todo el mundo por sorpresa. El ‘timing’ fue perfecto, y agarró a sus competidores con los pantalones abajo.

23 ene 2022.- No faltarán quienes incluso piensen, sin reconocerlo, que es un poco extraño que Ingrid hubiera sido invitada al Centro Esperanza a actuar como coordinadora del cónclave que se inventó el exministro Juan Fernando Cristo, papel que desempeñó muy protagónicamente; pero luego del cual terminó siendo una jugadora más, en calidad de candidata, de esa coalición que coordinó. Alcanzó a entregarles avales a los exgobernadores Carlos Amaya y Sergio Fajardo. Y ahora ella también tiene su propio aval, gracias a que le devolvieron la personería a su partido, Oxígeno. Hoy, Ingrid está en igualdad de condiciones con todos los que madrugaron a construir esta coalición.

Insisto en que el momento del lanzamiento de la opa de Ingrid fue perfecto. Ninguno de sus competidores ha despegado todavía, por lo que la “acción” de la compañía está barata. Todos por dentro son derrotables. Puede hasta que Ingrid arranque bajita en encuestas, pero en mediciones que ya ha habido puede verse que tiene buena entrada entre los jóvenes, que llevan más de 20 años sin saber nada de ella o que ni la conocen, lo cual llena las casillas de novedad y de sorpresa.

Pero que Ingrid hubiera caído “cual opa” a esta campaña presidencial no nos debe extrañar a quienes la conocemos desde que ella hacía política en sus treinta y pico. Es mujer de gran fortaleza y determinación, con posiciones muy verticales en sus debates sobre la corrupción política y el ingreso de dineros calientes a las campañas; y hasta tomó la consecuente decisión de retirarse del liberalismo y fundar su propio partido, Verde Oxígeno, cuando tuvo la evidencia de que a Ernesto Samper lo habían elegido con dineros del narcotráfico.

Su paso por el Congreso no fue inadvertido. Recurría a prácticas poco ortodoxas, como montarse en el baúl de un taxi con su entonces compañero, el inefable Carlos Alonso Lucio, para eludir la vigilancia de las autoridades y poder visitar a los hermanos Rodríguez Orejuela en la clandestinidad, explorando la posibilidad de un sometimiento a cambio de verdad, pero no se pudo, porque capturaron a los Rodríguez.

También fue famoso el grupo de los “4 mosqueteros”, que comandó Ingrid en el Congreso. Lo componían Lucio, María ‘Pum-Pum’ Espinosa, el exmilitar retirado Guillermo Martínez-Guerra (quien dormía por las noches en un ataúd en forma de pirámide en el Salón Elíptico de la Cámara) y la propia Ingrid. Una de sus batallas más vistosas fue tratar de que el Ejército colombiano comprara fusiles Colt y no Galil. La revista ‘Cambio 16’ de la época sostuvo que un alto funcionario de Colt era tesorero de Ingrid, pero la explicación recibida fue que eso era a título personal. En todo caso, Colt perdió.

No era normal encontrar en el Congreso de la época a muchas mujeres con el carisma, la tozudez y la dialéctica de Ingrid Betancourt. Muy pronto se sintió lista para incursionar en las lides presidenciales y estando en esas, las Farc la secuestraron y se quedaron con ella por más de 6 años. El país se trenzó entonces en una discusión de si Ingrid debió seguir las advertencias de la Fuerza Pública de no continuar por esa vía, catalogada de muy peligrosa, o de si el Gobierno debió reforzar su protección. Tantos años después, la operación Jaque hizo el milagro de liberarla.

20 años duró Ingrid retirada de la política, escribiendo excelentes libros autobiográficos sobre su ordalía y estudiando teología en Inglaterra, dos terapias que la llevaron a otro nivel intelectual y espiritual. Quizás sea eso lo que le ha permitido regresar a Colombia a enfrentar a sus captores sin rabia y sin odio, pero sin olvido.

Hoy, Ingrid aterriza en la Coalición Centro Esperanza como víctima y como mujer. Buenos cimientos para una tardía candidatura presidencial. Pero esta no prosperará si ella no asume que su principal misión es unir a todas las facciones que, sin haber despegado, tienen el objetivo común de derrotar a Gustavo Petro. Y que no necesariamente piensan lo mismo, ni se parecen.

Entre tanto… Lo que sea. Pero todavía no entendemos cómo fue que Mario Iguarán, cariñosamente conocido como Zucarita, llegó a ser fiscal.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/la-opa-de-ingrid-columna-de-maria-isabel-rueda-646665

22.2.-¿Quiénes son los responsables del populismo? ALVARO FORERO

Algunos de los que más denuncian el populismo de izquierda tienen una gran responsabilidad por su crecimiento en Colombia.

 

24 ene 2022.- Los responsables de que una sociedad se contagie de populismo no son solo los populistas del momento. También, quienes los antecedieron y envenenaron la vida política de odio y rabia y teorías de conspiración, y quienes se eligieron con la bandera del antipopulismo pero cometen las conductas que el populismo ordeña.

En las elecciones presidenciales de este año hay oferta de populismo de izquierda y derecha. En algunas encuestas ocupan el primer y el segundo lugar. ¿Por qué no parece servir de nada las advertencias que hacen el uribismo y el presidente sobre el riesgo del populismo?

Por dos razones principales. Porque quien reintrodujo en el país el populismo de mitad del siglo pasado fue el propio uribismo. En 2002 derrotó al bipartidismo que había gobernado dos siglos, con un programa de dos partes: lucha contra la “politiquería” y contra las Farc, acusando al conservatismo en el poder y al liberalismo que apoyaba la estrategia de paz del gobierno de ser una élite política corrupta que les había entregado el Caguán a las Farc.

En su “manifiesto” de 100 puntos Uribe prometía: “El Estado burocrático y politiquero ha engañado al pueblo con un discurso social que no ha cumplido porque los recursos se han ido en clientelismo y corrupción”. Ofrecía también: “El 7 de agosto, a las 5 p.m., si con la ayuda de Dios y el apoyo del pueblo colombiano llego a la Presidencia de Colombia, presentaré el ‘Referendo contra la Corrupción y la Politiquería’, que incluirá la reducción del Congreso, la eliminación de los auxilios parlamentarios y de sus privilegios en pensiones y salarios”.

Ofrecía un “Estado comunitario”. Elaboró la narrativa típica de la división entre élite corrupta y pueblo puro, que es la esencia del populismo. Uribe gobernó como un caudillo, reemplazando y atacando las instituciones, construyendo su Estado de opinión, creando partidos de bolsillo, tratando de quedarse en el poder indefinidamente.

Para regresar al poder ejerció un populismo feroz contra el Gobierno Santos, denunciándolo de todo tipo de corrupción, desde la mermelada hasta una supuesta alianza secreta con las Farc y el chavismo. Generó una polarización política tan aguda, que no se veía desde las épocas de Laureano Gómez, que abonó el terreno para el surgimiento de una izquierda que siguió la misma estrategia, aprovechando que el desarme de las Farc desapareció la amenaza de una toma comunista del poder y legitimó a la izquierda democrática.

Ante el surgimiento del populismo de izquierda y la desaparición de las Farc, el uribismo cambió de táctica y enarboló la bandera del antipopulismo. Presentó a un candidato moderado, que no compartía la tendencia populista de una parte de su partido y que ofrecía frenar a Petro, la mermelada y la JEP.

Sin embargo, el uribismo que llegó para “frenar a Petro” ha terminado agravando las causas que alimentan al populismo. Con dos medidas graves principalmente: incumplir la promesa de no mermelada y devorarse los órganos de control. Contribuyendo a la corrupción política que alimenta al populismo, y que es exactamente lo que prometió combatir para ganar las elecciones de 2002 y 2018.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/alvaro-forero-tascon/quienes-son-los-responsables-del-populismo/ 

22.2.-La Coalición de la Desesperanza PATRICIA LARA

Dividir el mundo entre buenos y malos es de los comportamientos más generadores de violencia, nos explicaban a los reporteros de Cambio 16, hace 26 años, los doctores Otto y Paulina Kernberg, psicoanalistas considerados en ese momento autoridades mundiales en las llamadas personalidades fronterizas.

28 ene 2022.- Ese maniqueísmo —unido a otros factores como el maltrato físico, psicológico y sexual en la primera infancia, y la falta de una justicia que opere e impida que la gente busque hacer justicia por mano propia— puede disparar la violencia porque incita a la sociedad a que piense: “Aquí estamos los buenos y allá están los malos; los buenos tenemos el derecho y hasta el deber de acabar con los malos”. Con esa reflexión de base, los comportamientos violentos para arrasar con “los malos” casi pueden comenzar a ser vistos como un mandato de Dios. Entonces se extiende la violencia…

Pues bien, ahora la gran sorpresa es que la Coalición de la Esperanza, esa que dice que lucha contra los extremos y desea unir al país, esa que debería entender más que cualquier otro sector que no hay nadie completamente bueno ni completamente malo, es la que está dando el peor ejemplo de maniqueísmo: resulta que Íngrid Betancourt —quien hace poco declaró que César Gaviria, el jefe del liberalismo, “está en la posición de darle «el revolcón» al Partido Liberal, cuando más se necesita. Ya empezó a hacerlo, porque le apuesta a Alejandro Gaviria, que es lo más opuesto a cualquier maquinaria”— en el debate del martes descalificó públicamente a Alejandro por recibir el apoyo, a título individual, de Germán Varón Cotrino, un político de Cambio Radical que, hasta donde sé, no tiene investigaciones en contra.

De inmediato, fue secundada por Sergio Fajardo, cuya costumbre de descalificar y excluir es conocida: hace cuatro años, por ejemplo, el descalificado y excluido fue Humberto de la Calle, su aliado de hoy. El argumento era el mismo: que Humberto era cercano a César Gaviria. De la Calle, el exjefe del equipo negociador del Acuerdo de Paz con las Farc, es un tipo estupendo que hubiera podido ser un gran presidente, como lo hubiera sido Fajardo en el 2018 si se hubiera despojado del maniqueísmo y hubiera hecho un acuerdo generoso con De la Calle, con lo cual, además, nos hubiera ahorrado la pesadilla de caer en este desgobierno de Duque, que ha permitido que varias zonas del país hayan vuelto a hundirse en la violencia.

Las discrepancias explotaron a tal punto que Íngrid amenazó con irse de la coalición si Alejandro persistía en recibir esos apoyos. Él se defendió con vehemencia y dijo que no solo los recibiría, sino que vendrían más y que a su campaña se unirían los exministros liberales Rafael Pardo y Eduardo Díaz.

En distintos chats se ha hecho evidente el rechazo a esas actitudes de Íngrid y Fajardo. La gente dice que han debido tramitar sus diferencias en el seno de la Coalición, no en público. Según una encuesta de MediLab App, en la que preguntaban: “Para usted quién ganó el debate?”, las respuestas fueron: Gustavo Petro (21 %), Rodolfo Hernández (18 %), Alejandro Gaviria (15 %), Federico Gutiérrez (11 %), Juan Manuel Galán (9 %), Sergio Fajardo (7 %), ninguno (7 %), Francia Márquez (5 %), Camilo Romero (4 %), Óscar Iván Zuluaga (3 %) e Íngrid Betancourt (0 %).

Así que el maniqueísmo no solo trae violencia sino además, en este caso, desprestigio.

Más vale que los de esta Coalición aprendan la lección, que ojalá no acabe volviéndose la de la Desesperanza.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/patricia-lara-salive/la-coalicion-de-la-desesperanza/

22.2.-Un nuevo “Chicoralazo” RODRIGO UPRIMNY

Mi última columna fue sobre el Pacto de Chicoral, ese infausto acuerdo de 1972 entre el Gobierno y los terratenientes, que frenó brutalmente la reforma agraria (RA). Mostré que el “Chicoralazo”, como a veces se le conoce, no sólo fue injusto al ignorar los reclamos válidos del campesinado por la tierra.

30 ene 2022.- Fue también un error político de nuestras élites pues Colombia desperdició una gran oportunidad para fortalecer la democracia y evitar décadas de conflicto armado. Tristemente, hoy estamos viviendo un nuevo Chicoralazo debido a ese pacto tácito entre ciertas élites, especialmente rurales, y el Gobierno Duque para frustrar la reforma rural prevista en el Acuerdo de Paz.

Muchos estudios comparados han concluido que en países con desigualdades agudas en la tierra, como Colombia, la RA es benéfica no sólo para el campesinado sino para la sociedad en su conjunto, al menos por tres razones.

Primero, la RA permite un desarrollo más robusto e incluyente pues la producción agraria mejora y un campesinado con más ingresos estimula el mercado interno. Todos los mejores analistas, incluso revistas lejanas de la izquierda como The Economist, coinciden en que la RA fue esencial para el despegue económico de los países que en Asia lograron milagros económicos, como Japón, Corea del Sur o Taiwán.

Segundo, la RA fortalece la democracia, ya que el campesinado con tierra y buen nivel de vida tiende a apoyar el sistema democrático, y además debilita el poder de los terratenientes rentistas, que suelen favorecer opciones autoritarias, como lo mostró Barrington Moore en su clásico libro Los orígenes sociales de la dictadura y la democracia, a diferencia de los empresarios agrícolas modernos que pueden tener otras visiones.

Tercero, la RA previene guerras ya que limita los incentivos para que el campesinado apoye insurrecciones armadas y debilita las posibilidades de reacción armada de los terratenientes.

Por estas razones de peso, la RA ha sido apoyada no sólo por sectores progresistas sino incluso por pensadores de derecha como Samuel Huntington, quien vio en ella una contención a las posibilidades de una revolución de origen rural.

Fue entonces un acierto que el Acuerdo de Paz incluyera medidas de RA con la reforma rural integral (RRI), no sólo como una mínima justicia al campesinado, que ya es una razón suficiente, sino también para consolidar la paz y la democracia.

Esa RRI no es para nada radical pues no incluye medidas redistributivas ni impone límites al latifundio, como sí lo hicieron las RA en Asia, pero es significativa. El fondo de tierras creado por esta RRI, alimentado por baldíos recuperados o predios comprados o donados, debería permitir la entrega de tres millones de hectáreas a campesinos sin tierra suficiente y formalizar la propiedad de siete millones más de hectáreas.

Pero el Gobierno Duque, así como ha incumplido masivamente con otros aspectos del Acuerdo, entre ellos la protección a excombatientes reinsertados, como lo acaba de declarar la Corte Constitucional, prácticamente congeló esta RRI, como lo documenta una reciente columna del colega Alejandro Rodríguez basada en informes de la Procuraduría y la Contraloría. Durante este gobierno la entrega efectiva de tierras sólo ha avanzado 4 % y la Agencia Nacional de Tierras, responsable de esa tarea, ha sufrido recortes presupuestales y un estancamiento de sus recursos.

Estamos frente a un nuevo Chicoralazo de nefastas consecuencias. Por eso creo que un criterio mínimo para votar en las próximas elecciones debe ser apoyar a candidatos que busquen revertir este Chicoralazo y cumplir plenamente el Acuerdo de Paz, en especial la RRI, que beneficia no sólo al campesinado sino a todo el país.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/un-nuevo-chicoralazo/ 

*22.2.-Las opas, segunda temporada GERMÁN VARGAS
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Chenery vs. LevyJORGE IVÁN GONZÁLEZ
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¡Guerra a la precariedad laboral! BEETHOVEN HERRERA
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Mientras la cuarta ola parece ser corta el Gobierno miente sobre el plan de vacunaciónDIEGO OTERO

Foto tomada de: El Hospital 

Síntesis

Llegamos a la tan esperada cuarta ola, la cual se especulaba desde septiembre de 2021, lo que muestra una vez más como es difícil predecir y hacer pronósticos sobre el Covid-19.

Igualmente, hay que señalar que el plan de vacunación no ha logrado que más del 50% de la población tenga dosis completa, en contravía de la propaganda del gobierno que hablaba de que a finales de 2021 se llegaría al 75%.

Las cifras del gobierno nacional y la alcaldía de Bogotá sobre la vacunación son falsas

Como lo he manifestado, el gobierno nacional y la alcaldía de Bogotá han mentido al país sobre las cifras del plan de vacunación, ya que siguen afirmando que este ha sido un éxito y que ya se tiene más del 55% de los ciudadanos con doble dosis.

El error está en que parten de las dos dosis como si fueran equivalentes a un ciudadano, cuando las 24’506.124 vacunas de dos dosis hay que dividirlas por dos, ya que para dosis completa cada ciudadano debe vacunarse dos veces. Así, los ciudadanos con dosis completa, es igual a la suma de los vacunados monodosis más los vacunados con dos dosis, que es igual a 31,92%.

La cifra de 55% del gobierno nacional sale de sumar 47,71 % (dos dosis) más 8,07% (monodosis) que da 55,78%. 

Los casos de infectados diarios parece que comienzan a bajar

A partir del 23 de diciembre se inicia la cuarta ola, al pasar de 1.853 casos diarios según promedio móvil de siete días a 30.868 el 18 de enero, para un crecimiento diario promedio de 10,98% que nunca se había dado, excepto en los primeros días de marzo de 2020. Fue un crecimiento rapidísimo hasta el 14 de enero. Del 15 al 18 de enero se aprecia una estabilización (gráfico 1).

De todas formas, no se ha llegado aún al pico de la tercera ola que fue de 31.255 el 28 de junio de 2021.

Ya van 27 días de la parte ascendente de la cuarta ola. En las anteriores olas la parte ascendente tuvo un promedio de mes y medio. 

Ahora las muertes aumentan

Los muertos diarios venían disminuyendo hasta un valor de 37 el 31 de diciembre de 2021, mientras los infectados diarios venían aumentando. Esta situación cambió a partir del 1 de enero hasta alcanzar 116 el 18 de enero de 2022 (gráfico 2).

Pero, en este caso se está muy lejos del pico de la tercera ola que fue de 663 muertos el 28 de junio de 2021, mientras que en la actualidad corresponde a un virus Ómicron menos letal que los anteriores. En efecto, la tasa de mortalidad que antes del 14 de noviembre era 2,54% o más, cayó a 2,53% el 27 de diciembre y aceleró su caída a 2,34% el 18 de enero de 2002, la más baja desde que comenzó la pandemia en Colombia.

 

Las muertes se concentran en Antioquia y Valle del Cauca

Por territorios, para el 16 de enero de 2022, las muertes se concentran en Antioquia con 13 casos, Valle del Cauca con 31, Antioquia con 19, Bogotá con 9 y Santander con 4, para 63 de un total nacional de 94, lo que equivale a 67% para solamente cuatro regiones, es decir que 31 muertos se reparten en 29 regiones con valores menores a 2.

Bogotá volvió a crecer en infectados diarios como la mayor parte de las regiones

Los casos diarios venían aumentando lentamente en Bogotá desde el 22 de octubre de 2021, de 190 y se terminó 2021 con 1.468 infectados. Para 2022 los infectados diarios se han acelerado bastante, llegando a 7.586 el18 de enero de 2022, pero por debajo del máximo de la tercera ola de 10.427 el 24 de junio de 2021 (gráfico 3).

Ocho territorios, Bogotá, Antioquia, Valle del Cauca, Bolívar, Cundinamarca, Atlántico, Santander y Caldas concentraban el 18 de enero de 2022 el 75,3% de todos los infectados según promedio móvil.

Conclusiones

Desde el 23 de diciembre de 2021 se está en la cuarta ola, es decir, ya van 27 días de esta, que se espera dure unas dos semanas más, si se tiene en cuenta la experiencia de las tres olas anteriores.

Hasta el 18 de enero de 2022 la letalidad de esta cuarta ola ha sido bastante menor al de la tercera ola, es decir, las muertes no han sido tan altas, lo que tiene que ver con que ya hay un porcentaje importante de vacunados con dosis completa y que la variante Ómicron, aunque muy contagiosa es menos letal.

Parece que ya pasó el efecto de las fiestas de diciembre de 2021 y de comienzos de enero de 2022 porque en los últimos días se ha desacelerado el número de contagiados diarios.

Los cálculos muestran que solamente el 32% de los colombianos tienen dosis completa, a diferencia del gobierno nacional que afirma equivocadamente que el porcentaje es de 55%.

https://www.sur.org.co/mientras-la-cuarta-ola-parece-ser-corta-el-gobierno-miente-sobre-el-plan-de-vacunacion/

 22.2.-Las opas, segunda temporada GERMÁN VARGAS

Aquí no termina la apuesta por el control del conglomerado antioqueño.

Cuando en anterior columna me referí a las operaciones lanzadas por el Grupo Gilinski sobre Nutresa y Sura señalé que, en mi criterio, estas opas eran solo el inicio de una estrategia de mucho más largo alcance y profundidad y que muy posiblemente se extenderían al Grupo Argos, hasta llegar, eventualmente, a lo que ahora muchos analistas describen como el objetivo último de la estrategia: el control de Bancolombia.

23 ene 2022.- Lo ocurrido el viernes de la semana pasada con el lanzamiento de una nueva opa por Sura y el lunes sobre Nutresa confirma lo dicho, en particular sobre el hecho de que aquí tampoco termina la apuesta por el control del conglomerado antioqueño.

Creo que ya va siendo justo y necesario que el país se despoje de tanto parroquialismo y se permita un análisis objetivo de estas operaciones desde diversos ángulos y actores. Comenzando por el propio mercado de valores, que es, sin duda, uno de los mayores beneficiarios no de esta operación en particular, sino de cualquier otra que lo sacuda, en el mejor sentido de la expresión. Solo en enero, el Colcap ha crecido en más de 12 %, lo que muestra mayores niveles de confianza e interés en el mercado bursátil.

Por fortuna, los pataleos de los administradores del GEA a través de demandas legales y campañas mediáticas no han conseguido, y ya no conseguirán, atravesarse a una operación que en cualquier país con un mercado maduro y serio se consideraría normal y de frecuente ocurrencia.

Digo por fortuna porque aquí los grandes beneficiarios han sido, por fin, los accionistas. Las últimas ofertas por Sura y por Nutresa han sido de $ 40.000 y $ 42.000 por acción, respectivamente. Hay que recordar que el día previo a las opas las acciones estaban ambas alrededor de $ 21.000. Prácticamente se han doblado. Las nuevas ofrecen pagar US$ 9,88 por acción de Sura y US$ 10,48 por acción de Nutresa y, naturalmente, las acciones se han disparado en su valor. ¿Quién gana? Claramente han sido los accionistas los principales beneficiarios.

En esos que yo llamo pataleos no ha parado de advertir el GEA que las compañías tienen un valor muy pero muy superior al ofrecido por Gilinski. No lo creo. Veamos para el caso de Nutresa. Esta compañía tiene 458 millones de acciones en circulación. La oferta realizada es por US$ 10,48, por donde resulta una valoración de US$ 4.800 millones. Pero para llegar a lo que los analistas definen como ‘enterprise value’, o valor de la compañía, hay que sumarle la deuda, que es de aproximadamente 700 millones. Esto nos da un valor de 5.500 millones, cifra que dividida por el ebitda de la compañía, que es de 390 millones, nos lleva a que esta se ha valorado en un múltiplo de ebitda superior a 14 veces, más de lo que valen compañías similares en el mundo.

Grave problema para los directivos del GEA con asiento en las juntas de las compañías controladoras y, sobre todo, para los miembros independientes. Cómo van a hacer para rechazar esta nueva oferta sin desatender sus deberes fiduciarios con los accionistas a quienes representan. Difícil. Esta es la verdadera prueba de la fortaleza y consistencia del tan cacareado gobierno corporativo. Ya veremos. Que no sigan usando este argumento porque terminarán aceptando que a propósito mantuvieron subvaloradas por más de 10 años las acciones, en detrimento de los accionistas minoritarios.

Y creo que al final las compañías son las que se beneficiarán en mayor medida. El solo hecho de haberse quitado la pesada carga de un enroque societario llamado a proteger la propiedad de unos pocos ya les permitirá readquirir su valor real. Las hará más atractivas para nuevos, y quizás más globales e innovadores, inversionistas. Nuevas ideas y estilos de administración, que construyendo sobre lo construido puedan seguir aportando al crecimiento de estas empresas. Y sea el momento de decir que está en mora de retractarse el alcalde Quintero sobre sus ofensivas y, sobre todo, falsas afirmaciones sobre el GEA, sus empresas y directivos.

Basta de parroquialismos. Hay que dejar operar con libertad los mercados y en particular el de valores, que mucho puede contribuir al crecimiento nacional. Permitir que lleguen al país nuevas inversiones y que soplen renovados y más frescos aires sobre la estructura empresarial colombiana.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/las-opas-segunda-temporada-columna-de-german-vargas-lleras-646655

22.2.-Chenery vs. LevyJORGE IVÁN GONZÁLEZ

Una economía, como la colombiana, marcada por la reprimarización y la desindustrialización, no puede ser generadora de empleo Una economía, como la colombiana, marcada por la reprimarización y la desindustrialización, no puede ser generadora de empleo

Foto: Santiago Levy 

Entre las misiones de empleo dirigidas por Chenery en 1986 y la reciente, coordinada por Levy, hay diferencias sustantivas. La Misión Chenery mira la demanda. Y la Misión Levy centra la atención en la oferta. Esta es una diferencia sustantiva que tiene implicaciones importantes en el campo de la política pública.

21 ene 2022.- La Misión Chenery muestra que el desempleo tiene sus raíces en la debilidad de la demanda efectiva. Y rechaza las explicaciones del desempleo basadas en los costos laborales y en las inflexibilidades del mercado laboral.

La Misión Levy desconoce los asuntos relacionados con la demanda, y en la explicación del desempleo destaca los problemas de los sistemas de seguridad social, y del régimen de pensiones. Considera, además, que el salario mínimo ha tenido efectos negativos, sobre todo en las empresas medias y pequeñas.

La diversidad de enfoques no es un asunto de matices, sino que toca aspectos cruciales. Son dos concepciones completamente diferentes del mercado laboral, y de su relación con la inversión y el salario.

Para la Misión Chenery el empleo no se puede entender sin examinar la estructura de la industria y de la producción. Una economía, como la colombiana, marcada por la reprimarización y la desindustrialización, no puede ser generadora de empleo. El extractivismo no es intensivo en mano de obra y, además, tiene implicaciones ambientales negativas.

La Misión Chenery destaca la relevancia del consumo y la demanda en el aumento de la ocupación. Su tono es claramente keynesiano. De acuerdo con esta lógica, la consolidación del mercado interno debe ser una prioridad, comenzando por la modernización del campo. Si el déficit en la cuenta corriente continúa creciendo, y si las importaciones siguen aumentando, es imposible consolidar el empleo.

La Misión Levy no considera estas dimensiones estructurales. Al darle prioridad a los costos laborales, y a asuntos como la seguridad social y las pensiones, restringe de manera considerable la comprensión de los procesos laborales. En realidad no es una misión de empleo, sino un estudio sobre los problemas de los regímenes de seguridad social y pensiones.

Varias de las recomendaciones de la Misión Levy no son nuevas. En Colombia en las tres últimas décadas se han reducido aportes a la nómina y, sin embargo, ello no se ha reflejado en un mayor dinamismo del empleo.

Para la Misión Levy una de las manifestaciones del mal funcionamiento del mercado laboral es la permanencia de la informalidad. Y aunque esta categoría es central en su análisis, no se precisa su significado, y se mezcla la informalidad estructural y la informalidad institucional. Las dos tienen características específicas, y no se pueden confundir.

Así lo quisiera, la Misión Levy no puede evadir aspectos estructurales, como la tributación. Considera improcedente que la financiación de la salud y de las cajas de compensación provenga de aportes de los trabajadores y de las empresas. Propone que estos servicios se financien con impuestos generales. Y, entonces, es inevitable hacerse la pregunta por el sistema tributario que podría sostener estos gastos.

En síntesis, la mirada estrecha de la Misión Levy no permite tener una comprensión estructural del mercado laboral. Hace pocos meses la Misión Alternativa publicó su informe, que recupera aspectos estructurales de Chenery, y es una excelente respuesta a Levy.

https://www.larepublica.co/analisis/jorge-ivan-gonzalez-506394/chenery-vs-levy-3289548

22.2.-¡Guerra a la precariedad laboral! BEETHOVEN HERRERA

La pandemia ha revalidado el papel de la regulación, pues el cierre de la economía se enfrentó con la intervención drástica y masiva del Estado.

El Gobierno, las confederaciones sindicales y el gremio empresarial han acordado el pasado diciembre una reforma estructural del mercado de trabajo en España, la cual busca superar los dos mayores problemas del mercado laboral español: la temporalidad y la precariedad.

16 ene 2022.- Por primera vez gobierno, empresarios y trabajadores llegan a un acuerdo marco de relaciones laborales que busca impedir el abuso del trabajo temporal, calificado por la Unión Europea como “la lacra de las relaciones laborales en España”.

La vicepresidenta Yolanda Díaz logró el acuerdo con el presidente de los empresarios, Antonio Garamendi, sobre la base de concesiones mutuas: limitar la temporalidad sin eliminar la flexibilidad. Los empresarios llegaron al acuerdo, pese a la oposición del Partido Popular, pues creen que es preferible a una reforma unilateral impuesta por la mayoría gubernamental. Además, se contó con el apoyo de Fátima Ibañez quien fuera ministra de trabajo de Rajoy.

El acuerdo cambia el paradigma de formación, impulsando la contratación formativa, inspirada en el modelo dual alemán, que garantiza su articulación con el sistema de formación profesional y con los estudios universitarios.

En Colombia, en cambio, muchas empresas prefieren pagar la multa para no contratar practicantes, pues consideran que su formación no es pertinente a las necesidades de la empresa y que los trámites de vinculación y entrenamiento son excesivos y no justifican el contrato de aprendizaje por tan poco tiempo…

En España se penalizará la contratación de baja duración y se incentivará la contratación indefinida, pues hasta ahora un tercio de los contratos dura 5 días o menos. En Colombia, por treinta años se ha generalizado la subcontratación o intermediación laboral con formas precarias como falsas cooperativas y contratos de servicios. ¿Puede mejorarse así la productividad?

No cabe duda que dicho pacto es el colofón de las huelgas generales de 2010 y 2012 y de movimientos populares como el 15M contra la especulación bancaria y los desahucios de inquilinos.

Antes se adoptaron políticas de austeridad y recorte de servicios sociales para calmar a los mercados financieros; todo ello afectó severamente a los jóvenes y explica el desplazamiento del voto joven hacia la izquierda en las elecciones de 2015 y 2019. Ahora la pandemia ha colocado en la agenda la flexibilización de las reglas fiscales europeas para realizar inversiones sociales masivas (programa Next Generation) hacia programas ambientales y digitales.

El balance es que la gestión de la crisis social de 2008 fue económicamente desastrosa y socialmente costosa además de tardar 10 años; en cambio la crisis de la pandemia se ha enfrentado de mejor manera, en solo dos años.

Además, la pandemia ha revalidado el papel de la regulación, pues el confinamiento y cierre de la economía con su oleada de muertes se enfrentaron con la intervención drástica, urgente y masiva por parte del Estado.

Ahora se ha vuelto a hablar de trabajo decente y estamos frente a lo que comienza a denominararse “keynesianismo social-tecnocrático”.

https://www.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/guerra-a-la-precariedad-laboral-560620

*22.1.-Chenery vs. LevyJORGE IVÁN GONZÁLEZ
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¡Guerra a la precariedad laboral!  BEETHOVEN HERRERA
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Mientras la cuarta ola parece ser corta el Gobierno miente sobre el plan de vacunaciónDIEGO OTERO
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Las opas, segunda temporada  GERMÁN VARGAS

Aquí no termina la apuesta por el control del conglomerado antioqueño.

Cuando en anterior columna me referí a las operaciones lanzadas por el Grupo Gilinski sobre Nutresa y Sura señalé que, en mi criterio, estas opas eran solo el inicio de una estrategia de mucho más largo alcance y profundidad y que muy posiblemente se extenderían al Grupo Argos, hasta llegar, eventualmente, a lo que ahora muchos analistas describen como el objetivo último de la estrategia: el control de Bancolombia.

23 ene 2022.- Lo ocurrido el viernes de la semana pasada con el lanzamiento de una nueva opa por Sura y el lunes sobre Nutresa confirma lo dicho, en particular sobre el hecho de que aquí tampoco termina la apuesta por el control del conglomerado antioqueño.

Creo que ya va siendo justo y necesario que el país se despoje de tanto parroquialismo y se permita un análisis objetivo de estas operaciones desde diversos ángulos y actores. Comenzando por el propio mercado de valores, que es, sin duda, uno de los mayores beneficiarios no de esta operación en particular, sino de cualquier otra que lo sacuda, en el mejor sentido de la expresión. Solo en enero, el Colcap ha crecido en más de 12 %, lo que muestra mayores niveles de confianza e interés en el mercado bursátil.

Por fortuna, los pataleos de los administradores del GEA a través de demandas legales y campañas mediáticas no han conseguido, y ya no conseguirán, atravesarse a una operación que en cualquier país con un mercado maduro y serio se consideraría normal y de frecuente ocurrencia.

Digo por fortuna porque aquí los grandes beneficiarios han sido, por fin, los accionistas. Las últimas ofertas por Sura y por Nutresa han sido de $ 40.000 y $ 42.000 por acción, respectivamente. Hay que recordar que el día previo a las opas las acciones estaban ambas alrededor de $ 21.000. Prácticamente se han doblado. Las nuevas ofrecen pagar US$ 9,88 por acción de Sura y US$ 10,48 por acción de Nutresa y, naturalmente, las acciones se han disparado en su valor. ¿Quién gana? Claramente han sido los accionistas los principales beneficiarios.

En esos que yo llamo pataleos no ha parado de advertir el GEA que las compañías tienen un valor muy pero muy superior al ofrecido por Gilinski. No lo creo. Veamos para el caso de Nutresa. Esta compañía tiene 458 millones de acciones en circulación. La oferta realizada es por US$ 10,48, por donde resulta una valoración de US$ 4.800 millones. Pero para llegar a lo que los analistas definen como ‘enterprise value’, o valor de la compañía, hay que sumarle la deuda, que es de aproximadamente 700 millones. Esto nos da un valor de 5.500 millones, cifra que dividida por el ebitda de la compañía, que es de 390 millones, nos lleva a que esta se ha valorado en un múltiplo de ebitda superior a 14 veces, más de lo que valen compañías similares en el mundo.

Grave problema para los directivos del GEA con asiento en las juntas de las compañías controladoras y, sobre todo, para los miembros independientes. Cómo van a hacer para rechazar esta nueva oferta sin desatender sus deberes fiduciarios con los accionistas a quienes representan. Difícil. Esta es la verdadera prueba de la fortaleza y consistencia del tan cacareado gobierno corporativo. Ya veremos. Que no sigan usando este argumento porque terminarán aceptando que a propósito mantuvieron subvaloradas por más de 10 años las acciones, en detrimento de los accionistas minoritarios.

Y creo que al final las compañías son las que se beneficiarán en mayor medida. El solo hecho de haberse quitado la pesada carga de un enroque societario llamado a proteger la propiedad de unos pocos ya les permitirá readquirir su valor real. Las hará más atractivas para nuevos, y quizás más globales e innovadores, inversionistas. Nuevas ideas y estilos de administración, que construyendo sobre lo construido puedan seguir aportando al crecimiento de estas empresas. Y sea el momento de decir que está en mora de retractarse el alcalde Quintero sobre sus ofensivas y, sobre todo, falsas afirmaciones sobre el GEA, sus empresas y directivos.

Basta de parroquialismos. Hay que dejar operar con libertad los mercados y en particular el de valores, que mucho puede contribuir al crecimiento nacional. Permitir que lleguen al país nuevas inversiones y que soplen renovados y más frescos aires sobre la estructura empresarial colombiana.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/las-opas-segunda-temporada-columna-de-german-vargas-lleras-646655

 22.1.-Chenery vs. LevyJORGE IVÁN GONZÁLEZ

Una economía, como la colombiana, marcada por la reprimarización y la desindustrialización, no puede ser generadora de empleo Una economía, como la colombiana, marcada por la reprimarización y la desindustrialización, no puede ser generadora de empleo

Foto: Santiago Levy 

Entre las misiones de empleo dirigidas por Chenery en 1986 y la reciente, coordinada por Levy, hay diferencias sustantivas. La Misión Chenery mira la demanda. Y la Misión Levy centra la atención en la oferta. Esta es una diferencia sustantiva que tiene implicaciones importantes en el campo de la política pública.

21 ene 2022.- La Misión Chenery muestra que el desempleo tiene sus raíces en la debilidad de la demanda efectiva. Y rechaza las explicaciones del desempleo basadas en los costos laborales y en las inflexibilidades del mercado laboral.

La Misión Levy desconoce los asuntos relacionados con la demanda, y en la explicación del desempleo destaca los problemas de los sistemas de seguridad social, y del régimen de pensiones. Considera, además, que el salario mínimo ha tenido efectos negativos, sobre todo en las empresas medias y pequeñas.

La diversidad de enfoques no es un asunto de matices, sino que toca aspectos cruciales. Son dos concepciones completamente diferentes del mercado laboral, y de su relación con la inversión y el salario.

Para la Misión Chenery el empleo no se puede entender sin examinar la estructura de la industria y de la producción. Una economía, como la colombiana, marcada por la reprimarización y la desindustrialización, no puede ser generadora de empleo. El extractivismo no es intensivo en mano de obra y, además, tiene implicaciones ambientales negativas.

La Misión Chenery destaca la relevancia del consumo y la demanda en el aumento de la ocupación. Su tono es claramente keynesiano. De acuerdo con esta lógica, la consolidación del mercado interno debe ser una prioridad, comenzando por la modernización del campo. Si el déficit en la cuenta corriente continúa creciendo, y si las importaciones siguen aumentando, es imposible consolidar el empleo.

La Misión Levy no considera estas dimensiones estructurales. Al darle prioridad a los costos laborales, y a asuntos como la seguridad social y las pensiones, restringe de manera considerable la comprensión de los procesos laborales. En realidad no es una misión de empleo, sino un estudio sobre los problemas de los regímenes de seguridad social y pensiones.

Varias de las recomendaciones de la Misión Levy no son nuevas. En Colombia en las tres últimas décadas se han reducido aportes a la nómina y, sin embargo, ello no se ha reflejado en un mayor dinamismo del empleo.

Para la Misión Levy una de las manifestaciones del mal funcionamiento del mercado laboral es la permanencia de la informalidad. Y aunque esta categoría es central en su análisis, no se precisa su significado, y se mezcla la informalidad estructural y la informalidad institucional. Las dos tienen características específicas, y no se pueden confundir.

Así lo quisiera, la Misión Levy no puede evadir aspectos estructurales, como la tributación. Considera improcedente que la financiación de la salud y de las cajas de compensación provenga de aportes de los trabajadores y de las empresas. Propone que estos servicios se financien con impuestos generales. Y, entonces, es inevitable hacerse la pregunta por el sistema tributario que podría sostener estos gastos.

En síntesis, la mirada estrecha de la Misión Levy no permite tener una comprensión estructural del mercado laboral. Hace pocos meses la Misión Alternativa publicó su informe, que recupera aspectos estructurales de Chenery, y es una excelente respuesta a Levy.

https://www.larepublica.co/analisis/jorge-ivan-gonzalez-506394/chenery-vs-levy-3289548

22.1.-¡Guerra a la precariedad laboral!  BEETHOVEN HERRERA

La pandemia ha revalidado el papel de la regulación, pues el cierre de la economía se enfrentó con la intervención drástica y masiva del Estado.

El Gobierno, las confederaciones sindicales y el gremio empresarial han acordado el pasado diciembre una reforma estructural del mercado de trabajo en España, la cual busca superar los dos mayores problemas del mercado laboral español: la temporalidad y la precariedad.

16 ene 2022.- Por primera vez gobierno, empresarios y trabajadores llegan a un acuerdo marco de relaciones laborales que busca impedir el abuso del trabajo temporal, calificado por la Unión Europea como “la lacra de las relaciones laborales en España”.

La vicepresidenta Yolanda Díaz logró el acuerdo con el presidente de los empresarios, Antonio Garamendi, sobre la base de concesiones mutuas: limitar la temporalidad sin eliminar la flexibilidad. Los empresarios llegaron al acuerdo, pese a la oposición del Partido Popular, pues creen que es preferible a una reforma unilateral impuesta por la mayoría gubernamental. Además, se contó con el apoyo de Fátima Ibañez quien fuera ministra de trabajo de Rajoy.

El acuerdo cambia el paradigma de formación, impulsando la contratación formativa, inspirada en el modelo dual alemán, que garantiza su articulación con el sistema de formación profesional y con los estudios universitarios.

En Colombia, en cambio, muchas empresas prefieren pagar la multa para no contratar practicantes, pues consideran que su formación no es pertinente a las necesidades de la empresa y que los trámites de vinculación y entrenamiento son excesivos y no justifican el contrato de aprendizaje por tan poco tiempo…

En España se penalizará la contratación de baja duración y se incentivará la contratación indefinida, pues hasta ahora un tercio de los contratos dura 5 días o menos. En Colombia, por treinta años se ha generalizado la subcontratación o intermediación laboral con formas precarias como falsas cooperativas y contratos de servicios. ¿Puede mejorarse así la productividad?

No cabe duda que dicho pacto es el colofón de las huelgas generales de 2010 y 2012 y de movimientos populares como el 15M contra la especulación bancaria y los desahucios de inquilinos.

Antes se adoptaron políticas de austeridad y recorte de servicios sociales para calmar a los mercados financieros; todo ello afectó severamente a los jóvenes y explica el desplazamiento del voto joven hacia la izquierda en las elecciones de 2015 y 2019. Ahora la pandemia ha colocado en la agenda la flexibilización de las reglas fiscales europeas para realizar inversiones sociales masivas (programa Next Generation) hacia programas ambientales y digitales.

El balance es que la gestión de la crisis social de 2008 fue económicamente desastrosa y socialmente costosa además de tardar 10 años; en cambio la crisis de la pandemia se ha enfrentado de mejor manera, en solo dos años.

Además, la pandemia ha revalidado el papel de la regulación, pues el confinamiento y cierre de la economía con su oleada de muertes se enfrentaron con la intervención drástica, urgente y masiva por parte del Estado.

Ahora se ha vuelto a hablar de trabajo decente y estamos frente a lo que comienza a denominararse “keynesianismo social-tecnocrático”.

https://www.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/guerra-a-la-precariedad-laboral-560620

22.1.-Mientras la cuarta ola parece ser corta el Gobierno miente sobre el plan de vacunaciónDIEGO OTERO

Foto tomada de: El Hospital 

Síntesis

Llegamos a la tan esperada cuarta ola, la cual se especulaba desde septiembre de 2021, lo que muestra una vez más como es difícil predecir y hacer pronósticos sobre el Covid-19.

Igualmente, hay que señalar que el plan de vacunación no ha logrado que más del 50% de la población tenga dosis completa, en contravía de la propaganda del gobierno que hablaba de que a finales de 2021 se llegaría al 75%.

Las cifras del gobierno nacional y la alcaldía de Bogotá sobre la vacunación son falsas

Como lo he manifestado, el gobierno nacional y la alcaldía de Bogotá han mentido al país sobre las cifras del plan de vacunación, ya que siguen afirmando que este ha sido un éxito y que ya se tiene más del 55% de los ciudadanos con doble dosis.

El error está en que parten de las dos dosis como si fueran equivalentes a un ciudadano, cuando las 24’506.124 vacunas de dos dosis hay que dividirlas por dos, ya que para dosis completa cada ciudadano debe vacunarse dos veces. Así, los ciudadanos con dosis completa, es igual a la suma de los vacunados monodosis más los vacunados con dos dosis, que es igual a 31,92%.

La cifra de 55% del gobierno nacional sale de sumar 47,71 % (dos dosis) más 8,07% (monodosis) que da 55,78%. 

Los casos de infectados diarios parece que comienzan a bajar

A partir del 23 de diciembre se inicia la cuarta ola, al pasar de 1.853 casos diarios según promedio móvil de siete días a 30.868 el 18 de enero, para un crecimiento diario promedio de 10,98% que nunca se había dado, excepto en los primeros días de marzo de 2020. Fue un crecimiento rapidísimo hasta el 14 de enero. Del 15 al 18 de enero se aprecia una estabilización (gráfico 1).

De todas formas, no se ha llegado aún al pico de la tercera ola que fue de 31.255 el 28 de junio de 2021.

Ya van 27 días de la parte ascendente de la cuarta ola. En las anteriores olas la parte ascendente tuvo un promedio de mes y medio. 

Ahora las muertes aumentan

Los muertos diarios venían disminuyendo hasta un valor de 37 el 31 de diciembre de 2021, mientras los infectados diarios venían aumentando. Esta situación cambió a partir del 1 de enero hasta alcanzar 116 el 18 de enero de 2022 (gráfico 2).

Pero, en este caso se está muy lejos del pico de la tercera ola que fue de 663 muertos el 28 de junio de 2021, mientras que en la actualidad corresponde a un virus Ómicron menos letal que los anteriores. En efecto, la tasa de mortalidad que antes del 14 de noviembre era 2,54% o más, cayó a 2,53% el 27 de diciembre y aceleró su caída a 2,34% el 18 de enero de 2002, la más baja desde que comenzó la pandemia en Colombia. 

Las muertes se concentran en Antioquia y Valle del Cauca

Por territorios, para el 16 de enero de 2022, las muertes se concentran en Antioquia con 13 casos, Valle del Cauca con 31, Antioquia con 19, Bogotá con 9 y Santander con 4, para 63 de un total nacional de 94, lo que equivale a 67% para solamente cuatro regiones, es decir que 31 muertos se reparten en 29 regiones con valores menores a 2.

Bogotá volvió a crecer en infectados diarios como la mayor parte de las regiones

Los casos diarios venían aumentando lentamente en Bogotá desde el 22 de octubre de 2021, de 190 y se terminó 2021 con 1.468 infectados. Para 2022 los infectados diarios se han acelerado bastante, llegando a 7.586 el18 de enero de 2022, pero por debajo del máximo de la tercera ola de 10.427 el 24 de junio de 2021 (gráfico 3).

Ocho territorios, Bogotá, Antioquia, Valle del Cauca, Bolívar, Cundinamarca, Atlántico, Santander y Caldas concentraban el 18 de enero de 2022 el 75,3% de todos los infectados según promedio móvil.

Conclusiones

Desde el 23 de diciembre de 2021 se está en la cuarta ola, es decir, ya van 27 días de esta, que se espera dure unas dos semanas más, si se tiene en cuenta la experiencia de las tres olas anteriores.

Hasta el 18 de enero de 2022 la letalidad de esta cuarta ola ha sido bastante menor al de la tercera ola, es decir, las muertes no han sido tan altas, lo que tiene que ver con que ya hay un porcentaje importante de vacunados con dosis completa y que la variante Ómicron, aunque muy contagiosa es menos letal.

Parece que ya pasó el efecto de las fiestas de diciembre de 2021 y de comienzos de enero de 2022 porque en los últimos días se ha desacelerado el número de contagiados diarios.

Los cálculos muestran que solamente el 32% de los colombianos tienen dosis completa, a diferencia del gobierno nacional que afirma equivocadamente que el porcentaje es de 55%.

https://www.sur.org.co/mientras-la-cuarta-ola-parece-ser-corta-el-gobierno-miente-sobre-el-plan-de-vacunacion/

 *21.44.-Éxitos y riesgos cinco años después de la firma de la paz RODRIGO UPRIMNY
*Se refrendó la paz LUIS NOÉ OCHOA
*
Paz: ¿sobredimensionada? MARÍA ISABEL RUEDA
*Las listas para el Congreso – MAURICIO CABRERA
*
Alta tensión entre conejeros RAMIRO BEJARANO
*
Y se despidieron con risotadas GERMÁN VARGAS

Resulta imperdonable que ahora el director del Invías venga a ponerse medallitas. 

 Juan Esteban Gil Chavarría, director de Invias.

El viernes pasado terminó el congreso de la Cámara Colombiana de la Infraestructura. Como se trata del último al que concurre el presente gobierno, es pertinente hacer un balance de lo anunciado en él desde el 2018 hasta hoy, y de lo efectivamente realizado, o por lo menos contratado.

28 nov 2021.- Repasemos: en 2018, la Madrina y coordinadora del sector, Dra. Marta Lucía Ramírez, anunció que pondría en marcha la intermodalidad, que se ajustaría el plan Aeropuertos 2030 para movilizar a 100 millones de pasajeros y que el nuevo reto eran los pasos de frontera. Tanto lo ajustaron que nada de lo dicho ocurrió ni en las fronteras, ni en los aeropuertos ni en ninguna parte, pues no se construyó ni uno solo de los puertos anunciados, ni las obras del canal del Dique ni la navegación por el río Magdalena. Nada de lo anunciado.

En 2019, la Madrina anunció de nuevo su plan intermodal, a lo que añadió, óigase bien, el famoso Plan Ferrocarrilero, que comprendía el mejoramiento de 1.021 km de la red férrea del Atlántico y de los 498 km de la red del Pacífico, y el de Chiriguaná-Dibulla, en La Guajira. En lo aeroportuario, anunció la 3.ª pista del aeropuerto El Dorado y el proyecto Dorado 2; así mismo, el nuevo aeropuerto de Cartagena, entre muchos otros. ¿Qué se ha hecho de todo esto? Nada de nada.

En 2020 anunciaron que por fin se expediría la ley de consultas previas. Ahora sabemos que el proyecto jamás fue radicado y eso explica lo que está ocurriendo, por ejemplo, con el estratégico corredor Mulaló-Loboguerrero. Que yo recuerde, es el primer caso en donde un contratista presenta demanda arbitral para devolver un contrato por valor de 1,9 billones, ante la incapacidad del Estado para solucionar una controversia con una comunidad.

Y con el mayor descaro, en ese mismo congreso, anunció el pliego tipo para las licitaciones del sector transporte, olvidando que este se implementó en 2015 en todo el sector transporte y que había sido aprobado en el gobierno anterior mediante la Ley 1882 de 2018. Pero en vez de darle cumplimiento, el Invías procedió a contratar, vía convenios interadministrativos, la friolera de 529 obras por más de medio billón de pesos. De manera directa. Una burla.

Tampoco se cumplió nada de lo anunciado en financiamiento, puesto que en ninguna obra se ha implementado el pago por valorización ni la titularización de peajes. En agosto de 2021, y como antesala al congreso de la CCI, la Madrina señaló que las inversiones del sector llegarían a 130 billones en 540 proyectos y se generarían 2 millones de empleos. Pero ella sabe bien que esto ya no ocurrió en el presente gobierno.

Los dos grandes ausentes del evento fueron el señor Marshall, el mismo del plan Marshall criollo y del que nada se ejecutó. Y el segundo, el propietario de la firma Meco, distinguido como miembro de honor de la Cámara de la Infraestructura, quien se excusó por estar preso en Costa Rica por corrupción. Cómo no recordar que este mismo congreso premió hace unos años a Odebrecht con el Premio Nacional a la Excelencia. Vivir para ver.

Esta semana inauguró el Gobierno los accesos al túnel de La Línea. Excelente noticia para el país. Pero olvidan el Gobierno y el editorial de este diario que tantos años de demoras y sobrecostos son responsabilidad del hoy director del Invías, en su momento quien ideó y proyectó el contrato inicial, el cual tuvimos que dar por terminado y proceder a decretar la caducidad para luego volverlo a licitar. El anterior gobierno no solo debió hacer la operación de rescate sino, además, aportar el 60 % de los nuevos recursos de toda la obra. Resulta imperdonable que ahora este señor Gil venga a ponerse medallitas cuando además, vaya uno a saber con qué motivación, disolvió el tribunal donde cursaba la demanda de reconvención del Estado por 1,2 billones, que en parte hubiera aliviado tamaño estropicio.

Y como revelador epílogo de estos 4 congresos, la cifra de ejecución del sector infraestructura medida en términos de las obligaciones efectivamente contraídas llegó a un 24 %, ni una cuarta parte de lo presupuestado, lo cual puede explicar por qué en 2021 el indicador de obras civiles dentro del PIB fue negativo en un 13 %, cuando tanto se esperaba de este sector en materia de crecimiento y empleo. Y todos tan risueños.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/y-se-despidieron-con-risotadas-columna-de-german-vargas-lleras-635351

21.44.-Éxitos y riesgos cinco años después de la firma de la paz RODRIGO UPRIMNY

Hace cinco años fue firmado el Acuerdo Final de Paz (AFP) con las Farc, por lo cual surge una obvia pregunta: ¿cómo evaluar su impacto cinco años después? La respuesta es difícil pues el AFP ha logrado grandes éxitos, pero también su implementación ha sido limitada y enfrenta retos y riesgos. 

28 nov 2021.- Muy esquemáticamente, el AFP intentó tres cosas: primero, buscó deshacer la guerra a través de la desmovilización de las Farc y su transformación en actor político, que es lo esencial en cualquier acuerdo de paz. Ese punto ha sido en gran medida cumplido. A pesar de las disidencias, el enfrentamiento con esta guerrilla terminó pues el grueso de los excomandantes y la tropa se desmovilizaron y entraron a la vida pacífica. Esto es un logro enorme no sólo porque las Farc fueron un temible aparato de guerra que cometió terribles atrocidades, sino además porque de esa manera queda deslegitimado el recurso a la violencia en la política. Pero ese gran logro está en riesgo por los casi 300 asesinatos de excombatientes y el resurgimiento de la violencia en los territorios abandonados por las Farc, que afecta especialmente a los líderes sociales.

Segundo, el AFP también pretende una paz con justicia para las víctimas a través de mecanismos de justicia transicional, como la JEP, la Comisión de la Verdad o la Unidad de Búsqueda de Personas Desparecidas. El avance en este aspecto es significativo pues, aunque aún no hay condenas, la JEP empieza a dar sus frutos. Por ejemplo, los autos de este año en que la JEP imputa por la política de secuestros al ex secretariado de las Farc y por falsos positivos a altos mandos del Ejército, incluidos varios coroneles y un general, representan los mayores avances en décadas en la judicialización de estas atrocidades. Sin embargo, estos avances son aún frágiles por el permanente ataque y las tentativas de contrarreforma de ciertos sectores a la JEP y a la Comisión de la Verdad.

Tercero, el AFP también busca transformaciones que hagan más justa y democrática la sociedad colombiana a través de i) la reforma rural integral, ii) el robustecimiento de la participación democrática y iii) un enfoque más inteligente frente al narcotráfico, las drogas y los cultivos ilícitos. Sin embargo, en este aspecto la implementación del AFP ha sido decepcionante. Así, a pesar de avances en la formulación de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), la reforma rural está congelada. En esta legislatura ni siquiera pudo aprobarse la jurisdicción agraria, y el fondo de tierras, que busca reducir, al menos un poco, la vergonzosa inequidad en el campo, está desfinanciado. Las reformas para fortalecer la participación no han prosperado. La reforma política fue hundida hace años en el Congreso y las circunscripciones especiales para las víctimas sólo hasta ahora fueron aprobadas. Finalmente, los avances que hubo inicialmente en la política de sustitución de cultivos fueron frenados por el gobierno Duque, que pretende incluso restablecer la fumigación, que claramente no funciona y en cambio tiene efectos ambientales y sociales catastróficos.

Hemos pasado, entonces, de la posibilidad de una paz robusta y transformadora, que es la prevista en el AFP, a una paz más limitada, centrada sólo en la desmovilización de las Farc y la satisfacción de los derechos de las víctimas, pero sin que haya avances en las reformas sociales y políticas transformadoras propuestas por el AFP. Sin embargo, esta paz limitada es muy importante y significativa, pero infortunadamente, como vimos, sus logros están en riesgo.

El desafío de los sectores democráticos es entonces proteger los avances de esa paz limitada y en riesgo, pero tratando al mismo tiempo de recuperar la dimensión transformadora del AFP.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/la-paz-cinco-anos-despues/

21.44.-Se refrendó la paz LUIS NOÉ OCHOA

Con esto no gana Santos ni pierde Uribe, gana el país, ganan las vidas, gana el futuro de Colombia.

Hace cinco años, cuando los uribérrimos hacían campaña por el ‘No’ a la paz, con mentiras, además, pocos imaginaban que hoy, cuando se conmemora un lustro del hecho histórico de la firma con las Farc, los tiquetes para el tren de la paz estuvieran agotados.

 

26 nov 2021.- Todo ha cambiado, todos hacen fila, cosa que alegra y da esperanzas de reconciliación. ¿Por qué no lo hicieron antes? Hoy la paz es de casi todos, y Juan Manuel Santos, a punto de ser invitado a Palacio.

Nada es fácil después de una guerra de más de 50 años de violencia salvaje y espantosa, de secuestros, miles de muertos, dolor y heridas profundas. Una niña fue violada, su madre le contó al jefe de un frente, con dos dedos de frente, y luego la mataron. Así de brutal todo. Pero eso era, precisamente, lo que había que detener.

Hoy ya camina la institucionalidad creada para la implementación del acuerdo, que es constitucional e irreversible. Y con esto no gana Santos ni pierde Uribe, gana el país, ganan las vidas, gana el futuro de millones de colombianos.

Lo que pasó esta semana es un regalo de Navidad adelantado para Colombia, pues es una refrendación del acuerdo. Duque, que parece desmarcado de Uribe, como si le hubieran robado el espejo retrovisor en la carrera 10.ª, se comprometió ante el mundo a entregar el Museo de Memoria Histórica antes de dejar el poder, así como a seguir con la implementación de los acuerdos. Y mostró los avances en su gobierno, aunque falta mucho. Pero la paz con las Farc, ya casi de todos, es un concierto de violín y piano en el que el único que desentona tocando pandereta es Uribe.

Se necesita que el Estado haga presencia, que conquiste al campesino, que lo proteja, que haya reforma rural; vías terciarias, salud y educación.

El propio secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que “el espacio político de los sectores opositores al acuerdo de paz tiene mucha menos fuerza que hace cuatro años”. Dijo también que “el proceso está vivo, se ha hecho mucho, hay muchos retos complicados, dificultades de implementación en distintas áreas, pero Colombia es un símbolo de paz para el mundo”. Y es respaldado por la comunidad internacional, que ve en este proceso un modelo.

Así lo dejaron saber en las últimas semanas el secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken; el fiscal de la Corte Penal Internacional, Karim Kahn, y el mismo Guterres. Y, para que te aterres, Guterres, Estados Unidos sacará a las Farc de la lista de terroristas. ¿Cuándo se pensó esto?

El acuerdo del Teatro Colón, es lo mejor que le ha pasado Colombia en el último siglo. No todos los años se desarman y desmovilizan más de 13.000 combatientes, que entregaron (cito a Sandra Borda) “8.994 armas, 1’765.862 municiones de diferentes calibres de armas ligeras, 38.255 kilogramos de explosivos diversos, 51.911 metros de cordón detonante y mecha lenta, 11.015 granadas de mano y de 40 mm, 3.528 minas antipersonales, 46.288 iniciadores-estopines y 4.370 municiones de mortero”. Estas armas dejaron de matar a colombianos, campesinos, soldados, guerrilleros, dejaron de mutilar y contaminar. Se calcula que se han salvado entre 3.500 y 5.000 vidas.

Pero la paz del país está lejana porque hay narcotráfico, con carteles poderosos y bandas criminales. Y hay 250.000 hectáreas de coca. Se necesita que el Estado haga presencia, que conquiste al campesino, que lo proteja, que haya reforma rural; vías terciarias, salud y educación. Claro, se necesitan justicia, reparación y no repetición. Pensar sobre todo en las víctimas. Eso se firmó. Y protección a los reinsertados, pues van casi 300 asesinados.

En todo caso, se requiere unidad entre la dirigencia y que la paz territorial sea un propósito nacional para un día poder pescar de noche, como dijo Echandía. Falta mucho, pero es el gran reto para el nuevo presidente. Yo no votaré por quien no se comprometa a darle en el coco a la coca y aclimatar la paz.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/luis-noe-ochoa/se-refrendo-la-paz-columna-de-luis-noe-ochoa-635182

21.44.-Paz: ¿sobredimensionada? MARÍA ISABEL RUEDA

Tristemente la paz en Colombia, más que una realidad, sigue siendo un eufemismo.

Un poco a la fuerza, y otro poco irónicamente, el expresidente Santos tuvo que reconocer que su sucesor, Iván Duque, sí se montó en el tren de la paz, durante los actos conmemorativos de este aniversario de los cinco años de la firma del acuerdo de La Habana.

 

28 nov 2021.- Tuvo que aceptar, frente a toneladas de evidencia, que no era cierto aquello de que tuviera planeado “volver trizas la paz”. Y que, por el contrario, basado en lo acordado, ha trabajado en el intento de crear los mecanismos para implementar el acuerdo que dejó escrito Santos, con todas sus insuficiencias financieras y en medio de una gran polarización política que no logró dejar aplacada. La semilla sembrada por Santos alrededor de la verdad, de la justicia, de la reparación y de la no repetición, para que finalmente surja un verdadero proceso de reconciliación entre los colombianos, logró continuidad bajo este gobierno. Pero no ha sido suficiente.

Por eso la pregunta tiene que ser respondida sinceramente, sin chistecitos, como el de De la Calle de que Duque se nos pasó “al sí”: ¿qué es lo que verdaderamente puede mostrar Colombia hoy, en este aniversario n.° 5, de la firma del acuerdo de paz, además de voluntad?

Es cierto que hay más de 7.000 excombatientes luchando por su reincorporación a la vida económica, política, familiar y social, embarcados en 3.575 proyectos productivos. 13.000 están afiliados a servicios de salud. Han recibido un generoso apoyo del Estado que ya va por los 32 billones de pesos. Diez de sus dirigentes ocupan orondamente curules en el Congreso, pero los réditos políticos de esta concesión magnánima de Santos no parecen haber redundado por ahora en la construcción de un movimiento político suficientemente fuerte ni atractivo para que los colombianos lo utilicen como vehículo de sus aspiraciones políticas.

La pura verdad es que a Colombia todavía no ha llegado la paz; y lo que por ahora se está tratando de implementar son unos acuerdos parciales que en el papel intentaron ser un programa político de lujo para varios períodos presidenciales. Pero así como el papel lo aguanta todo, la realidad no es tan generosa, y pronto se hizo claro que aunque el país evidentemente está mejor con la desmovilización del 70 % de la guerrillerada de las Farc, como programa de gobierno deja mucho que desear. No aparece todavía la plata para los colegios, ni para la energía urbana, ni para las carreteras ni para la adjudicación de tierras productivas; las desmovilizaciones no incluyeron el 100 % de la guerrilla, cuyas disidencias continúan por ahí haciendo de las suyas en el narcotráfico. Y más aún. Todavía no asoman por ninguna parte ni la justicia, ni la verdad, ni la reparación ni la no repetición, los ejes de la justicia transicional, sobre la cual se montaron los cimientos de este acuerdo parcial de paz.

La lentitud de la justicia transicional (JEP) es inaudita. A los cinco años de la firma de los acuerdos, lo único que hay es plena y franca impunidad. Cada rato anuncian apertura de megacapítulos de cosas horrendas que hicieron las Farc, pero, mientras tanto, ellas niegan sus crímenes. Reclutamiento no hubo, solo interés de las Farc en proteger a la temprana infancia. Violencia sexual tampoco hubo, solo un poco de disciplina militar frente a desbocadas acciones reproductivas, y “desembarazos” de las niñas y mujeres cuando la guerra así lo exigía. El ingreso a las Farc era voluntario. Secuestrados no hubo. Solo personas retenidas que tuvieron, siempre que se pudo, camitas calientes y cambuches. Esclavismo tampoco; trabajo forzoso, menos. Los secuestrados trabajaban cuando se aburrían y las cadenas no tienen nada que ver con el sometimiento brutal de una persona para que se comporte al arbitrio de los deseos de su captor, con solo jalarla amarrada al cuello. Como con los esclavos.

La paz en Colombia ha sido sobredimensionada. Ello es lo que explica que el acuerdo sea más popular y cuente con mayor prestigio por fuera de Colombia que por dentro, donde es casi inexistente.

La paz no está por estos días en el radar de la política electoral colombiana. Produce tan pocos votos atacarla como defenderla. El poscovid enrumbó las necesidades de los colombianos hacia otros horizontes y la búsqueda de distintos liderazgos, porque seguridad, empleo, salud y cambio climático son los temas de moda, y, por ejemplo, Timochenko no es modelo programático de ninguno de ellos.

Tristemente, cinco años después de su firma parcial, la paz en Colombia, más que una realidad, sigue siendo un eufemismo. El más permisivo posible. Con todo, me quedo con lo que hay, y no rumiando la incógnita de lo que pudo haber sido y no fue.

Entre tanto… ¿Estarán amangualados la alcaldesa Claudia López y el clima horrendo de Bogotá para que finalmente emigremos? Porque parece. 

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/paz-sobredimensionada-columna-de-maria-isabel-rueda-635362

21.44.-Las listas para el Congreso MAURICIO CABRERA

Panorama de los partidos políticos de cara a las elecciones del 2022.

La dificultad más grande que tiene el centro progresista para conformar su coalición es el interés de algunos de los movimientos de tener listas propias para el Congreso en las próximas elecciones.

21 nov 2021.- La Coalición de la Esperanza anunció desde hace meses su propósito de presentar listas únicas para el Congreso y se ha propuesto la magnífica idea de que Humberto de la Calle sea la cabeza de la lista al Senado. Sin embargo, aún no se logra el consenso total porque hay intereses divergentes dentro de la Coalición.

El Polo del senador Robledo, el movimiento En Marcha del ex ministro Cristo y el Compromiso Ciudadano de Fajardo están comprometidos a fondo con la lista única. La división de los Verdes entre los que quieren permanecer en la Coalición y los que prefieren a Petro generó muchas dificultades, pero la decisión de dar libertad a sus militantes de apoyar al que quieran puede zanjar la discusión.

Un problema adicional surgió con la personería jurídica del Nuevo Liberalismo y los distintos intereses de los hermanos Galán. Juan Manuel está metido de lleno en la Coalición, y las encuestas le dan el segundo lugar entre ese grupo de aspirantes a la presidencia. Pero el objetivo de Carlos Fernando es la Alcaldía de Bogotá y no le conviene estar en la Coalición con los verdes de Claudia López; además le interesa tener listas propias, sobre todo para la Cámara por Bogotá.

El tema de las listas también era uno de los factores más fuertes que impedían la entrada de Alejandro Gaviria a la Coalición con el apoyo del partido Liberal. El objetivo inmediato de la dirección de ese partido no era tanto ganar la presidencia, sino mantener una bancada parlamentaria numerosa que le permitiera negociar con el próximo gobierno, sin importar su orientación política. Es el pragmatismo político que los llevó a apoyar al gobierno actual.

La realidad es que lo que queda del partido Liberal necesitaba más a Alejandro Gaviria, que lo contrario, pues un candidato de sus calidades daría un gran impulso a sus listas al Congreso. Pero ese objetivo de tener listas propias era un gran obstáculo para entrar como partido a la Coalición y hacer parte de una lista única.

En buena hora Alejandro decidió continuar buscando un acuerdo para participar en la Coalición, y el Conclave convocado por Juan Fernando Cristo es la oportunidad para lograrlo y para que el país pueda tener un gobierno de centro progresista.

* * *

Adenada:

Pasó el segundo día sin IVA y la Dian sigue sin informar el menor recaudo tributario que generó el primero. Peor aún, todavía no se conoce el costo fiscal de los días sin IVA del año pasado.

La inutilidad de estos costosos mecanismos para incentivar el consumo es evidente cuando el consumo de los hogares está creciendo a una sorprendente tasa del 20% anual.

https://www.portafolio.co/las-listas-para-el-congreso-opinion-de-mauricio-cabrera-galvis-558776

21.44.-Alta tensión entre conejeros RAMIRO BEJARANO

Por primera vez tiene la razón la tempestuosa y arbitraria María Fernanda Cabal, al exigir que se divulguen los detalles de la encuesta en la que resultó, al parecer, estruendosamente derrotada. Tras de que el mismo procedimiento del Centro Democrático (CD) para elegir a su candidato es bastante precario en términos de garantías a los aspirantes y al electorado, no puede ser que se mantenga en secreto la encuesta, la cual inclusive tenemos derecho a conocer quienes por ningún motivo sufragaremos por Óscar Iván Zuluaga, ni por la Cabal, ni por nadie de esa secta.

28 nov 2021.- Habla muy mal del proceso electoral que todos los demás partidos escojan a sus candidatos mediante jornadas o decisiones expuestas al escrutinio público, mientras que el partido de gobierno lo hace ocultando, a los propios aspirantes y al pueblo, cómo fue que se escogió a uno de sus aspirantes.

¿A qué le temerá el CD? Difícil descifrar ese complejo ajedrez político de una colectividad en la que hay gran desacuerdo entre sus miembros y una lucha voraz interna, porque todos sienten que si pudo Duque ellos también tienen derecho y capacidades, aunque saben que esta confrontación solo vivirá hasta que Uribe lo permita, bien pacíficamente o a través de uno de sus consabidos gritos.

Zuluaga es un hombre de posturas y decisiones oscuras. Si otro fuese su talante, habría sido el primer interesado en pedirle a su propio partido que revelara la encuesta que, hasta donde se ha sabido, no era privada, sino una medición con claros y contundentes efectos en la vida nacional. Pero no, ungido Óscar Iván como candidato del partido gobernante, salió a ventilar sus odios políticos y a pasar amenazantes facturas de las venganzas que se propone ejecutar si se perpetúa la desgracia de que suceda a Duque, aunque a última hora, de dientes para afuera y a regañadientes, ha reconocido que la encuesta no puede permanecer engavetada, pero no ha hecho nada para impedirlo. No es de extrañar, ese es el talante de la militancia enfurecida del CD, experta en hacer sindicaciones a todos los demás, pero, eso sí, hacerse la de la vista gorda cuando se trata de sus propias faltas y explicaciones.

Lo cierto es que Zuluaga fue escogido sin convencer y que va ganando por ahora, pero la competencia no ha terminado, porque hay otros uribistas recalcitrantes agazapados en la ampulosa “Comisión de la Experiencia”. En efecto, Fico Gutiérrez, el que de verdad quiere Uribe; el multimillonario rumbero Alejandro Char; el siempre prepotente y aburridor Juan Carlos Echeverry; la “sultana del Valle” Dilian Francisca Toro; el paracaidista Enrique Peñalosa y el improvisado caudillo David Barguil andan con el artificio de recoger firmas y someterse a una consulta en marzo del próximo año, para poner entre los palos a Zuluaga.

En efecto, Zuluaga solo ha ganado el derecho de participar en la consulta de marzo con los loquitos de la Coalición de la Experiencia y allí el conejeado será él, porque ganará Fico, que es por quien se mueve Uribe y a quien sacarán de la contienda con trampas parecidas a las que le hicieron a María Fernanda.

Por eso es tan importante que ahora se conozcan los resultados de la encuesta en la que le ganó Zuluaga a la Cabal y expliquen por qué desecharon 3.000 entrevistas y solo procesaron 1.200. Eso les dará seguridad a los electores, sean o no uribistas, de qué lado soplan los vientos de esta frágil democracia que, además, está por enfrentar un proceso electoral cargado de incertidumbres y bajo la sospecha del fraude.

En el siempre enrarecido razonar de la Cabal, debe de estar reviviendo la frustrada aspiración de su cónyuge a contralor, derrota que les dolió, entre otras cosas, porque esa vez el CD les puso conejo y lo volverá hacer ahora impidiéndole a María Fernanda encabezar la lista a Senado, porque esa coloca ya se la dieron al delfín voltearepas de Miguel Uribe Turbay.

Adenda No 1. Hace mal Duque al convertirse en contradictor de las propuestas de Petro, porque amenaza la transparencia, neutralidad e imparcialidad a las que está obligado el Gobierno en el ya cuestionado proceso electoral que se avecina. Más leña al fuego.

Adenda No 2. Un juez de tutela ordena al perfumado y peligroso director de la Policía, gral. Jorge Luis Vargas, rectificar las acusaciones infundadas contra un ciudadano, y curiosamente el locuaz oficial desaparece.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/ramiro-bejarano-guzman/entre-conejeros/

*21.43.-Íngrid Betancourt, salve usted el centro  PATRICIA LARA
*El despiporre político (el adiós de los Gaviria) MARÍA ISABEL RUEDA
*La coalición de la mermeladaAURELIO SUÁREZ

Resulta injustificable que, con este balance, los responsables, que han ocupado posiciones de decisión en el Estado en las últimas décadas, aleguen “experiencia”.

El Paro Nacional fue un suceso notable en 2021 y mostró la indignación sobre el estado de cosas, concentrada en la absurda reforma tributaria de Duque y Carrasquilla y en la mercantilista relativa a la salud. La contrariedad casi general se expresa todavía en sondeos como el de Cifras y Conceptos (septiembre de 2021), en el que 41 por ciento dice estar “mamado”, 19 por ciento “incluyente” y 26 “reformista”. Piden, con distintos enfoques, un cambio, no continuidad.

19 nov 2021.- Esos resultados, que no deben separarse de la ira que causa la corrupción, se relacionan además con pobreza, desempleo, desigualdad, salario e ingreso. Aunque de uso poco frecuente, un buen indicador para medir las condiciones socioeconómicas es el Índice de Miseria de Okun. En su versión más simple, la suma de la tasa de desempleo y la inflación para el tercer trimestre de 2021 en Colombia fue 16,62 (BanRep), más que en 2019, antes de la pandemia, cuando ya era de los países más miserables del planeta (Saqueo, página 208). En 2020, en la modalidad de Índice de Miseria Hanke, el nacional estuvo en 35,8, mientras que la mediana mundial fue 23,4 (Cato).

Resulta injustificable que, con este balance, los responsables, que han ocupado posiciones de decisión en el Estado en las últimas décadas, aleguen “experiencia” y se presenten, por encima de estos hechos, como “resolvedores” (sic) para “salir de la crisis” que reconocen.

Uno es Juan Carlos Echeverry, exdirector de Planeación de Pastrana, exministro de Minas y Energía de Santos y presidente de Ecopetrol en el mismo gobierno. Fundamenta su candidatura en “muy buenas relaciones en Washington y Wall Street” (KienyKe, 19/08/2021) además de ser paladín de la “disciplina fiscal”, la del FMI, de más ingresos (léase más impuestos) y menos gasto, que presume haber contribuido a aplicar más allá de los acuerdos con el Fondo (Modelosde desarrollo económico, 2002, págs. 429-477), que se reforzó desde 2012 con la implantación de la regla fiscal, que ya estalló dos veces, y que cuenta ahora con una versión más severa.

Como ironía, Echeverry pone en la “descentralización” un emblema de campaña, cuando en 2001 en el DNP fue cogestor del Acto Legislativo 01 que transformó el régimen de transferencias en el Sistema de Participaciones (SGP), y que privó, en pesos de 2019, a municipios y departamentos de 318 billones de pesos, arrebatados a salud, educación y saneamiento básico (Espitia) para soportar largos beneficios tributarios. Plantea un salario mínimo inferior para el Chocó o Sucre, en busca de inversionistas hacia islotes de mano de obra barata como Bangladés o Etiopía o el distrito de Kaesong, el que montara Corea del Norte para empresas surcoreanas con salarios de 80 dólares al mes. ¿Echeverry y Kim Jong-un?

“Dime de qué alardeas y te diré de qué careces”, justo para Enrique Peñalosa. En todos los escenarios receta como pócima la “gerencia”, pomposo término con el que designa su doble alcaldía de Bogotá. En tanto el más grande daño al urbanismo fue sacar, en 2000, el metro de la Avenida Caracas, su eje natural, y reemplazarlo por buses de TransMilenio y 20 años después hubo que corregir, montándoles encima el tren eléctrico. En su dogmatismo “gerencial” declara fobia constante por los sindicatos y fervor por las privatizaciones. Asimismo, volvió modus vivendi ser candidato: el CNE certifica que a Peñalosa se le repusieron 5.794 millones de pesos por cuatro candidaturas entre 2007 y 2015, una cada dos años, tres a alcaldías, dos por firmas como ahora y otra a la presidencia. (ver documento CNE).

Federico Gutiérrez profesa el discurso continuista: aprovechar “no sé cuántos TLC (sic) para exportar” o que hay mucho “subsidio ocioso”, que “todo no puede ser regalado”, o las vías 5G como locomotora o culpar de la inseguridad a los jueces, lo que mezcla con demagogia, al doble del estimado de Camacol: hacer 1,8 millones de viviendas en el cuatrienio (Foro Semana). Se acomoda en este combo de “expertos” Barguil, oficialista de nocivas políticas centrales por tres periodos consecutivos en el Congreso y favorito de las burocracias gubernamentales, al que sus colegas del Partido del Presupuesto, como decía Roberto Gerlein, eligieron candidato.

La montonera fue confirmada en Barranquilla, precisamente donde 66 por ciento de los hogares no consumen tres comidas diarias, con Álex Char, campeón de la politiquería, y soldada con un pote de neoliberalismo y cucharadas de filosantismo y filouribismo, adobada con Cambio Radical, la U y los conservadores (El Tiempo 14/11/2021), donde cabrían Cárdenas o Zuluaga o Alejandro Gaviria.

Es solo otra unión más de los mismos con las mismas, un frente nacional de la mermelada, ingrediente conque el mismo Echeverry degradó en su ministerio la muy maltrecha democracia colombiana.

https://www.semana.com/opinion/articulo/la-coalicion-de-la-mermelada/202122/ 

21.43.-Íngrid Betancourt, salve usted el centro  PATRICIA LARA

Realizar un cónclave para acordar una consulta presidencial en marzo, “amplia e incluyente”, les propuso Juan Fernando Cristo, miembro de la Coalición de la Esperanza, a los demás precandidatos y dirigentes del centro, a quienes en carta que les dirigió mencionó en estricto orden alfabético: Carlos Amaya, Íngrid Betancourt, Humberto de la Calle, Sergio Fajardo, Juan Manuel Galán, Carlos Fernando Galán, Alejandro Gaviria, Angélica Lozano y Jorge Enrique Robledo.

19 nov 2021.- Agregó Cristo que no debe levantarse el cónclave hasta que no lleguen a un acuerdo. Y añadió que la exsecuestrada y excandidata Íngrid Betancourt y el exnegociador de paz Humberto de la Calle deben liderar las conversaciones.

Indudablemente, la propuesta de Cristo es buena. Pero para que la reunión no fracase ni se convierta en otra encerrona maltratadora contra Alejandro Gaviria —como fue la pasada cuando, según cuentan, llegó a decírsele que su proyecto y el de la Coalición de la Esperanza no eran compatibles— se requiere que Íngrid Betancourt haga el milagro de lograr que antes de la reunión haya un comienzo de acuerdo.

¿Y por qué Íngrid? Porque ella, quien después de su secuestro y de sus estudios de teología ha adquirido cierto halo espiritual, es la única persona respetada, querida y escuchada por todos: por los miembros de la Coalición de la Esperanza, especialmente Sergio Fajardo, de un lado; por Alejandro Gaviria, de otro, e incluso por el mismo expresidente y jefe del Partido Liberal, César Gaviria, a quien Íngrid no sólo no descalificó en declaraciones recientes, sino que invitó a que fuera parte de la solución, realizando la depuración que, con urgencia, el Partido Liberal requiere.

“Es la hora de deshacernos de las maquinarias; (…) si hay alguien que puede hacerlo en el Partido Liberal es César Gaviria”, dijo Íngrid, y agregó: “Hay un pensamiento liberal que está vivo y César Gaviria representa parte de ese pensamiento. Hoy él está en la posición de darle esta vez «el revolcón» al Partido Liberal, cuando más se necesita. Ya empezó a hacerlo, porque le apuesta a Alejandro Gaviria, que es lo más opuesto a cualquier maquinaria”.

Independientemente de si se está de acuerdo o no con ese planteamiento, es evidente que Íngrid tiene razón cuando afirma que “hay que hacer un esfuerzo por (…) tener una vocación de gobierno y no de oposición profesional. Esto implica deponer miedos y desconfianzas”.

Eso parece haberlo entendido ya y por fin Juan Fernando Cristo quien, seguramente porque tuvo la epifanía de la que habla Íngrid, propuso el cónclave. Pero esa propuesta hay que manejarla bien para que no se convierta en dinamita para la posibilidad de unión del centro.

En evitar la catástrofe, Íngrid juega un papel fundamental. Y también pueden jugarlo Humberto de la Calle y Carlos Amaya, exgobernador de Boyacá, quien tuvo la claridad política para decir que “ni la Coalición de la Esperanza tiene futuro sin Alejandro, ni la candidatura de Alejandro tiene esperanza sin la Coalición”.

Pero Íngrid Betancourt (a quien aquí quiero decirle que la admiro) es la persona que tiene la clave. De modo que la invito a que, antes de que se reúna el cónclave de Cristo, despliegue toda su sabiduría y su conocimiento de la condición humana y logre el milagro: que sus miembros acepten un mecanismo para que el centro todo, sin exclusiones ni vetos que sólo restan, se presente unido a la primera vuelta.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/patricia-lara-salive/ingrid-betancourt-salve-usted-el-centro/

21.43.-El despiporre político (el adiós de los Gaviria) MARÍA ISABEL RUEDA

Ambos Gavirias son como agua y aceite. Ese matrimonio por conveniencia se volvió inconveniente.

Desde el día uno fue evidente que el matrimonio por conveniencia que llegaron a plantearse entre el Partido Liberal y Alejandro Gaviria no iba a aguantar mucho. Porque ambos Gavirias son como el agua y el aceite.

20 nov 2021.- Mientras Gaviria César se despeluca en el esfuerzo de cuadrar los avales necesarios para que al liberalismo le vaya bien en las elecciones al Congreso, y su hijo Simón recita de memoria y al detalle cuántos votos pone el liberalismo en cada municipio del país, Gaviria Alejando es absolutamente ajeno al planeta de los avales y flota de manera etérea por atmósferas absolutamente carentes de maquinarias políticas, como la defensa del humanismo, el fin del mundo posible, o la desigualdad y el autoritarismo en los tiempos del covid, temas de algunas de sus recientes publicaciones.

Ese matrimonio por conveniencia pronto comenzó a volverse inconveniente. Porque en el fondo contenía la evidente ambigüedad de que Alejandro Gaviria se presentaba como un candidato independiente, cuando era de público conocimiento que las bases del partido le estaban ayudando incluso a conseguir firmas. Sin embargo, Alejandro aguantó hasta última hora para no romper con Gaviria. Su ingenuidad política, que lo enaltece entre sus admiradores, sí le alcanzaba para saber que en esa tibieza de los esperanzados, no mucho se puede hacer sin el Partido Liberal y hasta sin Cambio Radical.

La ambigüedad alcanzó a estirarse unos meses, hasta que se abrió paso la invitación craneada por el exministro Juan Fernando Cristo a un rimbombante “cónclave de papables” que logró poner a Alejandro Gaviria contra las cuerdas. El expresidente ya venía presionándolo para que escogiera entre dedicarse a tareas políticas poco gratas y sin mucho ‘glamour’ para él, como atender parlamentarios y cuadrar las listas del Congreso, o aceptar la invitación de los “tibios”, donde sus enemigos vetaron al expresidente desde el principio. El autor intelectual de su candidatura le aguantó a Alejandro, hasta donde pudo, su indiferencia con el capítulo de la carpintería política electoral; aunque había mañanas en que Alejandro amanecía realista, aceptando que no se hace política sin políticos, fueron muchas las noches en las que también se acostaba mareado por el complejo de andar en alianzas vergonzantes, con uno de los partidos más tradicionales y por lo tanto más representativos de los vicios clásicos de la política.

Al fin qué, le preguntó Gaviria César en una entrevista: ¿está con nosotros? Y por primera vez Gaviria Alejandro se sintió picado en su autonomía. Si no podía ni siquiera tomar autónomamente la decisión de acudir al cónclave de “papables”, sin la autorización de su jefe político, ¿con qué cara convencería a los colombianos de que sí tiene el carácter para llegar a gobernarlos sin las viejas mañas de la política?

Ahora anuncia que probablemente, para competir por la candidatura en la Coalición de la Esperanza, saltará del Partido Liberal al Nuevo Liberalismo. Desde ese frente, su misión principal será derrotar a Sergio Fajardo, que también ha tocado el mismo timbre, con lo cual Gaviria cayó en la muy ingeniosa trampa santista que le tendieron Fajardo y su pre-jefe de debate, Juan Fernando Cristo, llevándose a Gaviria en pañales a competir por la candidatura presidencial al terreno de Sergio Fajardo.

El error, definitivamente, de la Coalición de la Esperanza, fue vetar al liberalismo y a Cambio Radical, desperdiciando una gran coalición de origen o filosofía liberal, con lo cual feriaron el centro.

Y las cosas siguen igual a como han sido casi todo este año. Porque los tibios de la Esperanza andan hoy obnubilados con su cónclave de temas de maquinaria, en una coalición en la que incluso las bases son ampliamente petristas. Y por su parte, los de la Coalición de la Experiencia, que agrupa a los “ex”, arrancaron a hacer campaña ocupados básicamente en insultar a Gustavo Petro. ¿Quién es entonces el único que está haciendo una campaña política coherente, comunicándoles algo a los colombianos?

Pues Petro, a quien ahora veremos bajar en su caracola por el río Magdalena, saludando con la mano a todo un ejército de enajenados votantes ribereños.

El que diga que aquí no hay un despiporre político miente.

Entre tanto… Mal librada salió a Corte Constitucional de las supuestas llamadas de los expresidentes Santos y Gaviria durante el proceso contra Álvaro Uribe. Pero más inaudito aún es que algunos de sus magistrados sostengan que lo que está dañando la reputación de la Corte no son estas presiones políticas, sino los salvamentos de voto contra la decisión tomada. ¿Y será que en adelante, para que uno de ellos no les siga filtrando sus sesiones en vivo, les tocará seguir haciendo sus salas sin celulares, metidos desnudos entre una piscina, como hace la mafia?

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/el-despiporre-politico-columna-de-maria-isabel-rueda-633672 

*21.42.-Qué pereza Fico RAMIRO BEJARANO
*
Fui, vi y vendí país AURELIO SUÁREZ
*
Duque: ¿el peor gobierno de la historia? MARÍA ISABEL RUEDA
*¿HIDROICUANDO? (De la contingencia a la incertidumbre) – AMYLKAR ACOSTA
*
Las cuestiones de fondo del COP 26.MICHAEL
ROBERTS, MICHAEL R. KRÄTKE, CORALIE SCHAUB, AURORE COULAUD.

Glasgow: protestas por la falta de financiamiento del clima

La COP26 avanza en Glasgow con pocas señales de que se esté acordando algo significativo para revertir el calentamiento global y poner fin a la degradación de la naturaleza. A pesar de todos los titulares en los medios, los gobiernos y las empresas no están poniendo su dinero donde dicen que están sus compromisos. El apoyo financiero a medidas para reducir las emisiones de carbono y otras formas de destrucción del medio ambiente es lamentable.

7 nov 2021.- En 2009, las principales naciones ricas prometieron transferir al menos $ 100 mil millones al año en financiamiento climático a los países más pobres para 2020. Ese entendimiento formó la base del acuerdo climático de París de 2015, que tenía como objetivo limitar el calentamiento global a menos de 2ºC, idealmente 1,5ºC. Pero en vísperas de la COP26, los países donantes admitieron que no habían cumplido con ese objetivo en 2020. Ahora esperan alcanzarlo en 2022 o 2023, años más tarde de lo planeado.

De hecho, la mayoría de las naciones ricas no están cumpliendo sus promesas en absoluto. Solo Noruega, Suecia y Alemania pueden afirmar que cumplen, mientras que Estados Unidos se ha quedado corto en miles de millones y está al final de la lista de la OCDE.

Además, la mayor parte de los 100.000 millones de dólares prometidos no es en forma de subvenciones, sino de préstamos. Por lo tanto, se supone que los países pobres que intentan lidiar con el calentamiento global y reducir las emisiones deben devolver la mayor parte de las donaciones de los países ricos. Los cálculos de Oxfam sugieren que el nivel real de subvenciones específicas para el clima es aproximadamente una quinta parte de las cifras de “financiación climática” de la OCDE, una vez que se obtienen los préstamos. Estos compromisos climáticos tenían “un kilómetro de ancho y un centímetro de profundidad”, dijo Becky Jarvis, estratega de la red Apostar por el futuro.

Luego está la coalición liderada por Mark Carney de compañías financieras internacionales que se unieron para abordar el cambio climático. El ex gobernador del Banco de Inglaterra, Carney, es el enviado oficial de la ONU para las finanzas climáticas. Afirma que la Alianza Financiera de Glasgow para Net Zero (Gfanz), que está formada por más de 450 bancos, aseguradoras y administradores de activos en 45 países, podría contribuir hasta $ 100-130 billones de financiamiento para ayudar a las economías en la transición al cero neto carbónico en las próximas tres décadas.

Michael Bloomberg, el multimillonario de los medios, se unía a Carney como copresidente. El grupo informará periódicamente sobre su trabajo al Consejo de Estabilidad Financiera del G20. Carney señaló el análisis de la ONU que sugería que el sector privado podría entregar el 70 por ciento de las inversiones totales necesarias para alcanzar las metas netas cero. Las finanzas privadas pueden salvar el día, argumenta Carney.

Pero cuando se mira más de cerca esta gran cifra, resulta que los administradores de inversiones representan $ 57 billones de activos, con $ 63 billones provenientes de bancos y $ 10 billones de propietarios de activos como fondos de pensiones. Y 43 de estos 221 administradores de inversiones signatarios revelaron que solo un tercio de sus activos estaban destinados a inversiones con objetivos de «cero neto».

 Ben Caldecott, director del Grupo de Finanzas Sostenibles de Oxford en la Universidad de Oxford, dijo que la cifra de 130 billones de dólares «no es una nueva fuente de dinero, y la mayor parte no es asignable». Incluye hipotecas de viviendas y dinero para financiar la infraestructura de combustibles fósiles, agregó. «¿Qué proporción de ella se puede desviar realmente a las soluciones o utilizar de alguna manera para influir en las empresas contaminantes para que sean más sostenibles?» pregunta.

Rainforest Action Network, un grupo ambiental, señaló que los 93 bancos que firmaron el compromiso continuaron brindando $ 575 mil millones en préstamos y suscripción a la industria de combustibles fósiles en 2020. «La desconexión entre los compromisos climáticos y las decisiones de las salas de juntas es asombrosa», señala Tom Picken, su director forestal y financiero.

Los administradores de activos que se habían suscrito a Gfanz habían alineado hasta ahora solo el 35 por ciento de sus activos totales con objetivos netos cero, dijo. “No se trata de finanzas verdes, ni está dedicado en lo más mínimo a abordar el cambio climático siempre que los financieros tengan grandes intereses en la expansión de los combustibles fósiles”, agregó.

«Este anuncio una vez más ignora el elefante más grande en la habitación,” dice Richard Brooks, director de finanzas climáticas de Stand.earth. “No hay la menor mención de las palabras F (en ingles) en esta nueva declaración de los clubes netos cero. No podemos mantenernos por debajo de 1,5 grados [de calentamiento] si las instituciones financieras no dejan de financiar a las empresas de carbón, petróleo y gas».

Mientras tanto, economistas bien intencionados ofrecen varios esquemas para resolver el problema del financiamiento dentro de los límites de la economía de mercado. Raghuram Rajan, profesor de finanzas en la Booth School of Business de la Universidad de Chicago, conocido por sus soluciones favorables al mercado, sugiere que cada país que emite más que el promedio global de alrededor de cinco toneladas per cápita paga anualmente un fondo global. El monto pagado sería el exceso de emisiones per cápita multiplicado por la población y luego multiplicado por un monto en dólares llamado Incentivo Global de Carbono (GCI).

Si este GCI comenzara en $ 10 por tonelada, Estados Unidos pagaría alrededor de $ 33 mil millones cada año. Mientras tanto, los países por debajo del promedio global recibirían un pago proporcional basado en cuánto emiten por debajo del promedio (Uganda, por ejemplo, recibiría alrededor de $ 2 mil millones).

Rajaram considera que el plan se autofinancia. Los emisores bajos, a menudo los países más pobres y los más vulnerables a los cambios climáticos que no causaron, recibirían un pago que podría ayudar a su población a adaptarse. Por el contrario, la responsabilidad de los pagos recaería adecuadamente en los grandes emisores ricos, que también están en la mejor posición para pagar. Los países tendrían libertad para elegir su propio camino hacia la reducción de emisiones. En lugar de imponer un impuesto al carbono políticamente impopular, un país podría imponer regulaciones sobre el carbón, otro podría incentivar las energías renovables.

En otro esquema, Avinash Persaud señala que para cumplir con el Acuerdo de París, el mundo tendría que eliminar 53.5 mil millones de toneladas métricas de dióxido de carbono cada año durante los próximos 30 años. Hay una variedad de estimaciones de cuánto costaría eso, pero el banco de inversión Morgan Stanley lo calculó en 50 billones de dólares adicionales, divididos entre cinco áreas clave de tecnología de cero emisiones de carbono.

Eso se compara con los patéticos $ 100 mil millones mencionados anteriormente que han costado seis años a todos los países encontrar. Persaud dice que «necesitamos un acuerdo global, no una aspiración global unida a un presupuesto de ayuntamiento». 

Los países que más contribuyen al stock de GEI podrían emitir un instrumento que otorgue a cualquier inversionista en proyectos en cualquier parte del mundo que reduzcan los GEI el derecho a solicitar préstamos a sus tasas de interés a un día, que actualmente son cercanas a cero, y a refinanciarlo mientras el proyecto produzca una tasa mínima de reducción de GEI por dólar invertido. Si la emisión anual colectiva de este financiamiento de coste casi nulo fuera de $ 500 mil millones, aumentaría los retornos de los inversionistas a tal grado que durante 15 años acumularía ahorros privados hasta los $ 50 billones necesarios.

Todos estos esquemas fallan a dos niveles. Primero, requieren acción global e instituciones globales para implementarlos. No hay perspectivas de que eso suceda. Así como los gobiernos nacionales fueron incapaces de coordinar las finanzas y los recursos para hacer frente a la pandemia de COVID y las vacunas, los gobiernos no están dispuestos a tomar medidas globales significativas sobre el clima y la naturaleza. Aparentemente, se necesitan alrededor de $ 50 billones durante 30 años; otras estimaciones son de $ 4 billones al año durante los próximos diez años. Este es realmente un coste pequeño, no más del 2.5% del PIB mundial anual. Pero hasta ahora, los gobiernos han prometido solo $ 100 mil millones y ni siquiera lo han cumplido.

En segundo lugar, las soluciones del mercado no funcionan, como ha demostrado una vez más la pandemia del COVID. Solo la intervención, la inversión y la planificación pública a escala global pueden dar a la humanidad y la naturaleza la oportunidad de tener éxito antes de que la degradación se vuelva permanente.  El precio del carbono no asignará la inversión de manera adecuada ni cambiará el consumo de manera suficiente, y solo beneficiará a los países más ricos (mil millones de personas) a expensas de los más pobres (6.500 millones).

La financiación privada organizada por bancos y fondos de inversión no funcionará. Porque las empresas capitalistas controlan y toman decisiones de inversión basadas en la rentabilidad. El calentamiento global no se detendrá ni se revertirá sin poner fin a la exploración minera y de combustibles fósiles y eliminar gradualmente la producción de combustibles fósiles. Nada de eso está en la agenda de la COP26.

Como dice Jeff Sparrow en su nuevo libro, Crímenes contra la naturaleza, “Cada año, el mundo  gasta más de $ 1,917 mil millones en armas, bombas y otro equipos militares . La cifra comparable  en publicidad es de unos 325.000 millones de dólares. Esas cifras asombrosas representan una mera fracción de lo que podríamos dirigir de inmediato a programas ambientales en tierra, mar y aire. Podríamos comenzar la descarbonización sistémica, cerrar las centrales eléctricas de carbón y reemplazar los combustibles fósiles con electricidad de fuentes renovables como la solar, utilizando el proceso para reducir en lugar de aumentar nuestras necesidades energéticas. 

Podríamos expandir masivamente el transporte público bajo en carbono, de modo que los trenes y tranvías eléctricos eficientes, fáciles de usar y convenientes, reemplacen a los motores de combustión interna. Podríamos volver a planificar nuestras ciudades y pueblos para la conveniencia humana en lugar de para el uso de automóviles; podríamos establecer métodos de reciclaje y reutilización que realmente redujeran el rendimiento del material».

Financing the climate

COP26: se cierra la ventana de oportunidad

Michael Krätke

Poco antes de la cumbre climática mundial COP26 en Glasgow, los expertos están examinando la dinámica. Los informes se suceden con el mismo tenor: la ventana de oportunidad que nos queda para contrarrestar a tiempo una catástrofe climática inminente se cierra cada vez más rápidamente. Cada «sigan así» nos llevará a un calentamiento global promedio de más de dos grados en las próximas décadas y de 2,7 grados a finales de siglo. Y eso, según cálculos optimistas. Hay pocos negacionistas acérrimos del cambio climático, pero hay muchos que, con los pies en el freno, son igual de dañinos.

Eliminación, incluso gradual, de los combustibles fósiles y las tensiones resultantes

Como se muestra en el anual «Informe sobre la brecha de producción» del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) [elaborado por primera vez en 2019], los proyectos de los 15 principales países exportadores de petróleo, gas y carbón son incompatibles con los objetivos climáticos establecidos en 2015 en el Acuerdo de París [1].Lo que se conoce como brecha de producción, la diferencia entre los volúmenes de producción de combustibles fósiles establecidos con estos objetivos y los volúmenes de producción reales o proyectados, no se está reduciendo. Por el contrario, aumentará en 2040 si países como Australia, Brasil, Canadá, China, Indonesia, Rusia, Arabia Saudí, Sudáfrica, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos y Gran Bretaña mantienen sus niveles de producción. Como productor de carbón, Alemania también forma parte de este grupo. Los gobiernos de los países mencionados han demostrado que invierten mucho más en nuevos proyectos de extracción de combustibles fósiles que en energías limpias (renovables). Y lo han estado haciendo durante años.

Existen razones poco convincentes para retrasar o aplazar el abandono de los combustibles fósiles, como hacen las empresas de energía de todo el mundo, sobre todo con el argumento de que simplemente hay demasiado capital invertido por el sector privado (sin mencionar el dinero público) en instalaciones mineras y de transporte que aún pueden generar ganancias. Solo se puede lograr un cambio en la política climática si los países industrializados ricos y las “economías emergentes ambiciosas” no solo no continúan aumentando sus emisiones de petróleo, gas y carbón como estaba previsto para 2030, sino que las reducen radicalmente. Para los Estados Unidos, los países de la OPEP, Rusia y Australia, esto significa no solo renunciar al aumento de las exportaciones, sino también reducirlas drásticamente. La producción de petróleo, gas y carbón debe disminuir, cada año y cada vez más rápidamente.

Algunas delegaciones en Glasgow quieren proponer la eliminación acelerada de los combustibles fósiles. Pero deben saber lo que eso significa: continuas tensiones con las industrias nacionales de petróleo, gas y carbón y con los sindicatos [pérdida de puestos de trabajo, entre otros], agravadas por conflictos con todos los involucrados. Que se ven afectados por una distribución injusta de responsabilidades y el coste de desmantelamiento; y, en última instancia, miles de millones de pérdidas para las arcas del Estado y una disminución permanente de influencia geoestratégica.

Esto concierne principalmente a Rusia, Arabia Saudí, los Emiratos del Golfo y Australia. El país que mejor puede hacer frente al desmantelamiento de la producción de petróleo es Noruega, que ha invertido sabiamente los beneficios de esta actividad durante décadas y que no tiene demasiadas ambiciones políticas globales. ¿Pero los demás? Como actores globales, no renunciarán a sus objetivos de crecimiento sin luchar.

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En Alemania, desde el documento exploratorio de los tres posibles partidos gubernamentales [SPD-Verts-FDP], ha surgido una disputa sobre si es posible eliminar gradualmente la producción de lignito para 2030. Los eternos postergadores de la transición energética bajo el liderazgo de Angela Merkel se ha decidido por un largo período de transición económica y ecológica insensata hasta 2038, todo en interés de la industria. Cualquiera que se tome la política climática en serio, aunque solo sea un poco, no puede compartir el supuesto equilibrio “justo” de intereses, por un lado, de empresas como RWE [conglomerado activo en el sector energético, segundo productor alemán de electricidad a base de carbón, después de E .ON], con algunos miles de empleados y, por otro los del resto del mundo (no solo alemanes). Para un país como Polonia, las cosas son muy diferentes. Resolver el problema del abandono paulatino del carbón, tan pequeño para Alemania y, comparativamente, enorme para Polonia, encaja con la UE, tan denunciada. La misión de la UE debería ser compensar las pérdidas distribuidas de manera desigual de una transición energética a escala europea, a través de uno o dos Planes Marshall. Tal enfoque también puede ser ejemplar a escala global y por tanto convencer a grandes potencias como Estados Unidos, Rusia, China o India.

En su informe anual «World Energy Outlook», la Agencia Internacional de Energía (AIE) confirmó hace unos días [13 de octubre de 2021] que la explotación y uso de nuevas reservas de petróleo, gas y carbón debe cesar de inmediato si se deben cumplir los objetivos climáticos acordados en París. En Glasgow, se brindará la oportunidad de contraer un compromiso vinculante para reducir eficazmente la extracción mundial de combustibles fósiles. Está claro que ni Vladimir Putin ni el brasileño Jair Bolsonaro quieren ir en esa dirección. Como el de Rusia, otros jefes de estado no irán a Glasgow. Es lamentable que el presidente chino, Xi Jinping, también esté ausente. En su país, la eliminación gradual del carbón no está prevista antes de 2040, pero los chinos producen muchos menos gases de efecto invernadero per cápita que los estadounidenses o los europeos. Una política medioambiental y climática del tipo que se lleva a cabo en China es en gran parte desconocida en Alemania. Señalar con el dedo a China es, con mucho, el sustituto más popular de la política climática occidental. Sin embargo, el gobierno chino ya espera mucho más de sus ciudadanos de lo que la “canciller del clima” Angela Merkel se ha atrevido con los suyos. Para China, la política climática y la geoestrategia van de la mano: cuanto más renuncia a la importación de combustibles fósiles, mejor [2].

La «normalidad» ya no está en orden

Aunque la pandemia está lejos de haber terminado, la economía mundial se está recuperando, gracias en particular a la política presupuestaria que los europeos han hecho esta vez al endeudarse colectivamente: 750 mil millones para el plan de recuperación llamado Next Generation EU, y unos cientos de millones para el Fondo de Solidaridad Covid de la UE. A nivel mundial, hasta ahora se han movilizado poco más de $ 13 billones para compensar las pérdidas causadas por la pandemia. Pero solo $ 380 mil millones están destinados a apoyar la transición a la energía limpia. Gastamos demasiado para que la economía vuelva a una «normalidad» que, de hecho, ya no podemos permitirnos.

Notas:

 [1] « La producción de combustibles fósiles planificada por los gobiernos sigue peligrosamente fuera de sintonía con los límites del Acuerdo de París».

[2] Frente a la alineación del gobierno australiano con la política estadounidense (entre otras), Beijing ha tomado medidas comerciales de «represalia», incluida la no importación de carbón australiano. No obstante, según Les Echos del 5 de octubre: Frente a la violencia de la crisis energética que atraviesa, China ha descargado varios cargamentos de carbón desde Australia, aunque dichas importaciones parecían prohibidas desde octubre de 2020 en un contexto de tensiones comerciales entre los dos países, informa el Financial Times de este martes 5 de octubre”. China, en 2020, fue el mayor productor mundial de carbón y el mayor importador, aunque produce la mayor parte de sus necesidades de carbón.

http://alencontre.org/ecologie/cop26-la-fenetre-dopportunite-est-en-trai…

“Carbono neutralidad”: la gran estafa. «El único cero que cuenta es en la fuente»

Coralie Schaub y Aurore Coulaud

Investigadores y asociaciones advierten contra el mal uso del concepto clave discutido en la COP26. Los proyectos de «compensación» han fracasado y la atención está volviendo al objetivo original: la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

No pasa un día sin que nuevos países, comunidades, empresas o productos prometan convertirse en “carbono neutrales”, incluidos aquellos que no pasan por ser los más virtuosos en términos climáticos. En un horizonte más o menos lejano, de 2030 a 2070, pasando por 2050. En la COP 26 en Glasgow, el objetivo oficial número 1 es «lograr» la neutralidad de carbono en el mundo a mediados de siglo y mantener el objetivo de + 1,5 ° C”.

¿Quién promete la neutralidad de carbono?

Muchos países, incluidos muy grandes productores de combustibles fósiles (petróleo, gas o carbón), como Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Rusia o China, han declarado su objetivo de alcanzar la neutralidad de carbono. A finales de octubre, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente calculó que en total, «49 países y la UE se han comprometido a formalizar el objetivo de cero emisiones netas», lo que representa «más de la mitad de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI)». Estos datos excluyen a India, el cuarto mayor emisor de GEI del mundo detrás de China, Estados Unidos y la UE, que anunció el 1 de noviembre que llegará a la neutralidad en 2070.

Las empresas también lo están haciendo en masa. Según un estudio británico (The Energy & Climate Intelligence Unit y Oxford Net Zero, marzo de 2021), entre las 2.000 multinacionales más grandes, una de cada cinco ha anunciado que, en última instancia, quieren alcanzar la neutralidad de carbono. Este es el caso de muchos grupos petroleros (el francés Total Energies, el holandés-británico Shell, el británico BP, el italiano Eni o el saudí Saudi Aramco) y aerolíneas (Air France, EasyJet, Delta, etc.). Los gigantes digitales (Google, Apple, Facebook, etc.), de consumo (Amazon, Carrefour, Unilever, Nestlé, etc.) y las finanzas (BNP Paribas, Société Générale, HSBC, etc.) también defienden este objetivo.

¿En qué consiste la neutralidad de carbono?

El concepto de «carbono neutralidad» o «emisiones netas cero» se puede resumir en una ecuación: cuando las emisiones globales de gases de efecto invernadero causadas por el Homo sapiens, menos su secuestro de GEI en reservorios naturales (vegetación, suelo, océano, etc.) o artificiales (vía tecnologías como la captura directa de CO2 en la atmósfera o su captura y almacenamiento en el subsuelo), es igual a cero.

El Acuerdo de París, firmado en 2015, indica que para limitar el aumento de la temperatura media del globo en comparación con el período preindustrial (1850-1900) “por debajo de 2 ° C» y si es posible el 1, 5 ° C”, es necesario «lograr un equilibrio entre las emisiones antropogénicas [creadas por el hombre] por las fuentes y las absorciones antropogénicas por los sumideros de gases de efecto invernadero durante la segunda mitad del siglo». Pero no se ha definido una división clara entre reducir las emisiones de GEI por un lado y utilizar estos sumideros por el otro.

¿Por qué se cuestiona este concepto?

Cada vez más ONG, pero también instituciones y académicos, denuncian la desviación de la neutralidad de carbono. Para conseguirlo, existe un principio fundamental: los interesados ​​deben primero evitar y luego reducir las emisiones que genera su propia actividad mediante la reducción del consumo energético, por ejemplo, y finalmente, como último recurso, compensar sus emisiones residuales. Problema: muchas empresas, como algunas petroleras, pasan directamente a la última fase. «Requiere menos esfuerzo humano y financiero de las empresas, que continúan contaminando y destruyendo mientras tranquilizan su conciencia», señala Alain Karsenty, economista del Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agrícola para el Desarrollo.

Sin embargo, según el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), la neutralidad de carbono -que debe lograrse a mediados de siglo para no superar un calentamiento de 1,5 ° C- presupone ante todo reducir las emisiones globales de GEI ahora, drásticamente y continuamente, del orden del 6% al 8% anual, o el 45% para 2030”, recuerda Françoise Vimeux, climatóloga del Instituto de Investigación para el Desarrollo. Hoy, sin embargo, «las emisiones no están disminuyendo e incluso siguen aumentando», enfatiza la científica. Según un estudio del Global Carbon Project publicado el jueves, las emisiones globales de CO2 están nuevamente cerca de sus niveles récord pre-Covid, el mismo día que la ONU pidió «Mostrar más ambición» frente a la «tormenta que se avecina».

En mayo, tres científicos de renombre, incluido el ex presidente del IPCC Robert Watson, afirmaban en un artículo (en The Conversation) haberse dado cuenta tarde que la neutralidad de carbono era una «trampa peligrosa». Una «idea brillante, en teoría», pero que en la práctica «reduce la sensación de urgencia ligada a la necesidad de limitar las emisiones de forma inmediata». Un informe de ONGs internacionales como Amigos de la Tierra, publicado en junio de 2021, califica la neutralidad de carbono como una «gran estafa», mientras que otro, publicado en febrero (Amigos de la Tierra internacional, 22 de febrero) habla de una «cortina de humo” que hace posible «disimular la inacción». El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente observa por su parte que los compromisos de una cincuentena de países a favor del objetivo a largo plazo de cero emisiones netas «contienen ambigüedades importantes», y pide que la acción no se posponga después de 2030.

¿Por qué la compensación de carbono está especialmente en la mira?

Utilizada por las empresas para lograr el objetivo de la neutralidad de carbono, esta herramienta es ampliamente criticada. Concretamente, las empresas dan dinero a las personas que tienen proyectos para reducir las emisiones de CO2 (conservación de bosques, etc.) o su secuestro (plantación de árboles, etc.), la mayoría de las veces en el extranjero. Por ejemplo, desde 2020, Air France se ha comprometido a compensar las emisiones de sus vuelos en Francia continental, es decir, “450 vuelos y 57.000 clientes diarios”, gracias a proyectos en Brasil, Perú, Kenia, India y Camboya. Uno de ellos, contra la deforestación en Brasil, tiene como objetivo “22 millones de toneladas equivalentes de CO2”. Con las energías renovables, el bosque es particularmente popular entre las empresas: «Es fácil de comunicar visualmente, es sexy y, sobre todo, cuesta menos», argumenta Alain Karsenty, quien también es especialista en bosques.

Este mecanismo permite a las empresas obtener los famosos créditos de carbono que se pueden generar ad infinitum; se compran y venden en el mercado voluntario de compensación de carbono. Estos créditos están etiquetados por organismos de certificación como Verra, Gold Standard o Plan Vivo, que evalúan las cantidades de CO2 secuestradas o evitadas por los proyectos. Un proceso de validación que no es unánime, debido a la dificultad de realizar dichas evaluaciones y proyecciones.

Los cálculos no necesariamente tienen en cuenta, por ejemplo, el hecho de que se necesitan varias décadas para que un árbol alcance la madurez y, por lo tanto, sea capaz de absorber CO2 de manera eficiente. También depende del tipo de especies y densidad. Los bosques viejos con sus grandes árboles y suelos son los que retienen más carbono. «En el Congo, Total solo planta acacias porque crecen rápidamente pero también mueren más rápido», dice Alain Karsenty. La mayoría terminará en energía como madera». El monocultivo también significa menos biodiversidad y menos resiliencia. Por tanto, es imposible garantizar la sostenibilidad de un proyecto de este tipo durante cien o doscientos años. El bosque en cuestión puede arder, también puede ser cortado o diezmado por plagas como los escarabajos de la corteza que proliferan con el cambio climático. Sin olvidar el estrés térmico y hídrico que aumenta la mortalidad de los árboles. Es decir, CO2 que luego se liberará a la atmósfera.

Además, los pueblos indígenas viven en tierras que a menudo son muy codiciadas por los promotores de proyectos de compensación de carbono. Los expertos señalan el riesgo de apropiación de tierras y violaciones de sus derechos. En cuanto a los sumideros naturales, no se les puede obligar a absorber más carbono: «Los bosques y el océano ya absorben el 56 % de las emisiones globales, el máximo que pueden absorber», advierte la climatóloga Françoise Vimeux.  Es probable que el hecho de aumentar las emisiones de GEI interrumpa su funcionamiento, por lo que estos sumideros se volverían menos eficientes… ”  Tecnologías de geoingeniería como la captura de CO2 en el subsuelo, por otro lado, «no existen a gran escala, son inseguras, intensivas en energía y muy costosas», señala la climatóloga.

¿Cómo gestionar mejor la neutralidad de carbono?

En un aviso publicado en marzo de 2021, la Agencia Francesa para la Transición Ecológica (Ademe) destacó que la neutralidad de carbono “realmente solo tiene sentido a escala global”. Según ella, los actores económicos, las comunidades y los ciudadanos comprometidos con la neutralidad “no son, no pueden llegar a ser ni pretender ser “carbono neutrales”, lo que no tiene sentido a su nivel. Por otro lado, pueden potenciar su contribución a este objetivo global a través de sus respectivas acciones”. Más que favorecer la financiación de proyectos compensatorios con un tercero, la agencia «invita» a todos estos actores no estatales a «invertir en un proyecto real de descarbonización en su propio perímetro: trabajar en el ecodiseño de sus productos, ofrecer una nueva oferta de movilidad en su territorio, renovar su propia casa”.

Para regular sus compromisos de neutralidad de carbono, las empresas también pueden suscribir repositorios y estándares, por ejemplo, en el marco de la iniciativa Science Based Targets o el proyecto Net Zero Initiative. En cualquier caso, «un compromiso ‘neto cero’ que no prevé reducciones de emisiones espectaculares y constantes a corto plazo pero que se apoya en sistemas de compensación, solo es un lavado verde para distraer», insiste Greenpeace, que llama, al igual que otras ONG, a «rechazar proyectos de mercado de carbono y mecanismos de compensación de carbono en la interpretación del Artículo 6 del Acuerdo de París», cuyas reglas están siendo negociadas en la COP26:

“El único cero que merece la pena es el de las emisiones en origen, por el que debemos luchar durante las próximas décadas para darnos una oportunidad de contener el cambio climático”, insiste la ONG. De lo contrario, la neutralidad solo será un espejismo.

Liberation, 4 de noviembre de 2021

 21.42.-Qué pereza Fico RAMIRO BEJARANO

Soy un colombiano más de aquellos que miran con horror el abanico de más de 50 precandidatos a la Presidencia, entre los cuales tampoco he podido identificar uno que finalmente me convierta en militante de su causa. Todavía falta mucho por ocurrir, oír o ver, y estoy seguro de que son muchas las sorpresas que nos vamos a llevar, las volteadas que tendremos que soportar y los insultos a los que tendremos que asistir.

14 nov 2021.- Si bien no hay claridad para decidir a quién apoyar, por lo menos sí puedo decir que empezando a deshojar la margarita ya he concluido que bajo ninguna circunstancia votaría por Federico Gutiérrez, un personajito inventado a última hora por la godarria y poderosa élite antioqueña para que con la sola experiencia, por cierto nada brillante, de haber sido alcalde de Medellín sea el próximo inquilino de la Casa de Nari.

Y no lo digo simplemente porque Fico, como le gusta que lo llamen, sea un uribista purasangre del mismo talante y estilo de María Fernanda Cabal, lo que, por supuesto, para quienes hemos padecido la persecución de los gobiernos de Uribe y de Duque es explicable motivo para no asomarnos por allá. Hay más razones y cada vez que me aproximo a una declaración de Gutiérrez ratifico mis impresiones.

Gutiérrez no es un hombre público dueño de su destino ni de sus ideas, que son pocas y agresivas. A él lo gobierna una pasión enfermiza por descalificar a todo aquel que no haga parte de su credo, aunque de dientes para afuera suele repetir que respeta a todo el mundo siempre que esté en democracia, es decir, de su lado.

Es allí donde empiezan los insolubles problemas de Gutiérrez y fácil resulta imaginar lo que sería este político regionalista sentado en el mismo sillón que deshonraron Uribe y Duque, repitiendo un manual belicoso y provocador.

Esta actitud ya está comprobada, al menos en el ámbito local de su ciudad natal, pues Fico es el más grande conspirador contra su sucesor, Daniel Quintero, a quien, como los huesos atrapados por los perros rabiosos, no suelta ni siquiera para respirar. El resultado de esa campaña visceral es que en Medellín hay una polarización si se quiere más honda que la que sacude al país. Todo eso es obra de Gutiérrez, obviamente hija de su intolerancia que no es solo suya, sino que viene prestada desde una poderosa hacienda de Rionegro o de Córdoba.

Ya tenemos bastante los colombianos con la polarización asfixiante como para elegir a un señor que no hará cosa distinta de contribuir a que crezcan la discordia y los odios, porque ese es el ambiente en el que personas de su estatura creen que debe ejercerse el poder.

Para no ir muy lejos, la obsesión de Gutiérrez contra Petro sería legítima y podría llegar a convencer si estuviese fundada en criticarle su gestión en el servicio público como senador o como alcalde de Bogotá, como lo hacen legítimamente otros precandidatos. No, el programa de gobierno de Gutiérrez es más de lo mismo que han pretendido Uribe y Duque: todo aquel que haya hecho parte de un grupo insurgente no merece ser acogido en el seno de la democracia.

Bajo el estribillo de que Petro tiene las manos untadas de sangre, Gutiérrez lo que nos ofrece, si llegare a ganar, es que tampoco en su mandato se implementaría el proceso de paz con las Farc, ni avanzaríamos con los del Eln, porque todos tendrían untadas las manos de sangre y porque en ese escenario nadie recordaría el pavoroso número de 6.402 inocentes sacrificados por cuenta de los “falsos positivos”

Obviamente Gutiérrez está hablándole a la galería de fanáticos que consideran que este país solamente lo merecen quienes han vivido como él y en su entorno. Esa no es la Colombia que anhelamos muchos. En efecto, qué pereza tener otro mandatario que se la pase denigrando de los esfuerzos por implementar la paz para mantenerse en el poder y criminalizando a sus críticos y opositores. De eso estamos hastiados y esa desgracia no nos puede seguir ocurriendo. Ya es suficiente tragedia la herencia de los regímenes que no solo nos dejaron irreconciliablemente divididos, sino el que ahora pretende enemistarnos nada más ni nada menos que con Irán.

Adenda. El Gobierno condecorando al fiscal Barbosa. ¿Lo harán también con la mayoría del Consejo Nacional Electoral o con los magistrados de la Corte Constitucional Alberto Rojas y Antonio José Lizarazo? https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/ramiro-bejarano-guzman/que-pereza-fico/

21.42.-Fui, vi y vendí país AURELIO SUÁREZ

No dejará más huella que la sumisión ante los poderes mundiales como agente viajero del saqueo: fue y vendió.

Animado por “a viajar, que esto se acaba”, Iván Duque inició el 24 de agosto pasado un periplo de cinco viajes, en cuatro semanas de las últimas nueve, a ocho países: España, Estados Unidos (dos veces), Corea del Sur, Brasil, Escocia, Francia, Emiratos Árabes Unidos e Israel.

12 nov 2021.- Hay reseñas sobre la comitiva de 150 personas para el crucero de Escocia hasta Israel pasando por París y Dubái, acompañado de esposa, hijos, hermano y patos infaltables como Luigi Echeverri, émulo del rol de su padre en el Gobierno de Uribe, la jefa de Gabinete, María Paula Correa, y casi todos los ministros en despliegue burocrático internacional. También se habla sobre el ¡hola!, de puño con Joe Biden o la conversación con Infantino, el de la Fifa, que solo provocan burlas.

Tiene más interés evaluar la esencia de las correrías: ahondar en la atracción de capital extranjero como variable de cierre de la economía, la misma de César Gaviria y, en el siglo XXI, de Pastrana, Uribe y Santos, que la hace dependiente en exceso de la inversión foránea y, por consiguiente, vulnerable a sus ciclos, rentabilidades e imposiciones. “Vender el país”, lema inspirador de Duque.

En ese afán se resaltan las reuniones de negocios a puerta cerrada con inversores como Millicom, la empresa que “estafó a Medellín”, por los resultados de la fusión en Tigo, como acusa el representante Jorge Gómez, o con Goldman Sachs y JP Morgan para que nos refuercen la dosis tóxica de una tasa interna de retorno del 9 por ciento o más, de las vías 4G y ahora de las 5G, o con los imperios empresariales coreanos, Samsung o Hyundai, que nos tienen aherrojados en el TLC, para que aterricen en la “economía naranja” a cambio de colocar unas toneladas de aguacate, limón y banano.

También con Florentino Pérez, poco transparente con sus contratos en Colombia, y con Jeff Bezos, magnate que casi nada deja de sus actividades digitales, o con fondos brasileños, presentes en infraestructura como Itaú o BTG Pactual, que ya están en las jugosas vías 4G, y, en el colmo, alentar los temas mineros, al calor de excesos gastronómicos, con los fondos soberanos de los Emiratos Árabes Unidos, que pujan con Minesa por arrojarse sobre el oro del páramo de Santurbán.

Los supuestos flujos de capital que atrajo en el periplo apenas llegan, según su propaganda, a 6.000 millones de dólares: 2.500 de España, en particular del empresariado de Galicia, pesquero, tecnológico y sede principal de Zara; 2.300 de Francia empujados por Medef, organización empresarial que “toma iniciativas que permitan a las empresas beneficiarse de un entorno legislativo y regulatorio favorable… en Francia como en el extranjero”; 1.400 de Brasil y 70 de Emiratos.

A la vez contrajo más deudas: por 500 millones de dólares del BID, crédito dispensado por Claver-Carone, trumpista por el que Colombia votó en oposición a Latinoamérica; 2.000 millones más del Banco Mundial y la ratificación de la línea especial de crédito del FMI por 5.400 millones, para cubrir déficits en las cuentas externas. Una excursión de hinojos en la que no faltó la estación en la inefable Ocde.

Se acompaña la subasta con osos como el fallido lanzamiento de su libro en la Feria de Madrid, o el alarde con el premio Theodore Roosevelt, el de I took Panama, que le dio el ICFF (grupo de lucro en conservación ambiental), o la penosa tertulia con Almagro, de la OEA, acerca del fracasado apoyo a Guaidó, o las complacencias con la familia Buffett, ligada a CB&I, demandada en la corruptela de Reficar; o la instalación de una oficina de INNpulsa en Jerusalén, desechando el pedido palestino de privarse de representaciones en esa ciudad (Agencia EFE) y, de remate, declaratorias de animosidad contra Irán.

Debe añadirse el Duque histriónico, que, aplicando el fracking, funge de líder ambientalista, más que Greta Thunberg, con el estribillo “50 por ciento menos de GEI para 2030, carbono cero para 2050 y 30 por ciento de áreas protegidas”, incluidas las marinas que Uribe cedió en el TLC con Estados Unidos, o de febril promotor de la reforestación como “negocio verde”, o de abanderado de la paz en la ONU y con Macron en París, mientras persiste el holocausto de líderes sociales y firmantes del acuerdo y se incumple el capítulo de tierras. El mismo que lloró en el Muro de las Lamentaciones en Jerusalén y llevó otrora una ofrenda floral a la Revolución china en Beijing. Lagartadas por doquier.

“Conocerás a las personas en el extranjero”, adagio que aquí se cumple. Es la versión siglo XXI de Marco Fidel Suárez, el Duque de la “política de la subordinación activa”, que “concedió un estatus preponderante a la variable económica” (M. Ardila, 1990), y no dejará más huella que la sumisión ante los poderes mundiales como agente viajero del saqueo: fue y vendió.

https://www.semana.com/opinion/articulo/fui-vi-y-vendi/202100/

21.42.-Duque: ¿el peor gobierno de la historia? MARÍA ISABEL RUEDA

Ha viajado tres veces a EE. UU. y lo único que le preguntan es cuándo se saca la foto con Biden.

Si a Gustavo Petro lo caracteriza su teflón, que impide que algo malo le pase a pesar de las barbaridades que dice, al presidente Duque le pasa todo lo contrario: que por no tener teflón, muy pocos le reconocen sus aciertos. Y al lado de resultados buenos de su gestión, la tendencia es a invisibilizarlos, para evaluar su gobierno bajo el peso de criterios insignificantes. El ejemplo perfecto es su gira internacional más reciente.

14 nov 2021.- La noticia que principalmente trascendió en Colombia fue un supuesto desplante a los palestinos por inaugurar una sede tecnológica en Jerusalén; y que su ministro de Defensa dijo algo que, siendo cierto, no podía decir: que constituye un acto inamistoso que Irán financie al grupo terrorista Hezbolá en Venezuela, donde vive nuestra guerrilla.

En España también hay molestias por una declaración de la Canciller que reconocía como territorio marroquí un sector fronterizo sobre el que hay diferendo. A Duque hasta lo ridiculizaron por su visita al Muro de los Lamentos y al Santo Sepulcro. Pero, además, ha viajado por lo menos tres veces a EE. UU. y lo único que le preguntan no es cuánta inversión trae, sino cuándo se saca la foto con Biden.

Su falta de teflón impide, en cambio, que se valoren en una foto más grande los aciertos de su gobierno. Y como le tocó gobernar en pandemia, no hay nada que hacer: esa calificación no se le puede dar sacándole el covid de la foto, porque no sería realista.

Por ello dividiría en tres grandes capítulos los mejores resultados de su gobierno: las perspectivas de la recuperación económica, la vacunación y el golpe contra ‘Otoniel’.

En materia económica, el Presidente hizo lo que le tocó en medio de la pandemia. Tuvo un horizonte social claro, impulsó la gratuidad en la educación, la devolución del IVA, que, según tanto gurú, no se podía hacer, y blindó estas medidas de todo tinte populista. Al punto de que fue cauto en los subsidios, y por eso es real la recuperación que se pronostica en varios sectores de la economía, lejos de ser fruto de una burbuja asistencialista.

Las calificadoras de riesgo se apresuraron en bajarnos la nota. Muy rápidamente, los bonos colombianos se colocaron bien en el mercado; y contra todas las apuestas, Duque fue capaz de sacar adelante una reforma tributaria nueva, menos ambiciosa que la anterior –que se le cayó por culpa de Carrasquilla– y que obviamente, para no exagerar, tampoco será suficiente para resolver todos los problemas estructurales que heredará el próximo gobierno y que implicarán, cómo no, una nueva reforma tributaria.

Otro acierto de este gobierno, contra todo pronóstico, fue la vacunación, que acaricia las propias expectativas gubernamentales de 35 millones de dosis dobles en diciembre. Ya se están aplicando terceras dosis y vacunando niños. Y cuando en los picos creímos que nos iba a derrotar la carrera contra las UCI, logramos ponerlas a funcionar, todo con un manejo superiorísimo al de muchos países del área.

 Estamos hasta vacunando inmigrantes, cuyo acogimiento ha sido, para mí, uno de los aciertos humanitarios de este Presidente que menos le han reconocido; porque en Colombia los graduamos de ladrones y solo en pocos países extranjeros a Duque le han dado una palmadita en el hombro.

La captura de ‘Otoniel’ es otra de esas hazañas que por su complejidad los gobiernos logran hacer, si acaso, una vez en sus cuatro años. O ni eso. Pero claro, necesariamente hay que contrastarla con la exacerbación del orden público urbano, y con el asesinato de líderes sociales. En cuanto a lo primero, no hay duda de que en esos malos resultados han jugado un papel definitivo muchos alcaldes. Yo no recordaba un período de unas relaciones tan cortantes, incluso tan hostiles, entre alcaldes de las principales ciudades del país y el Presidente, hasta el punto de desafiar sus directrices

En cuanto a lo segundo, ¿cuánto pudo haber influido en ese clima contra los llamados líderes sociales que las cifras de los narcocultivos se hubieran disparado y los corredores estratégicos de la droga se convirtieran en el matadero de sus habitantes?

Lo que hay que sacar de este paquete es la política internacional. Esa sí necesita que venga otro gobierno a arreglarla, porque no obstante los esfuerzos de la Vicepresidenta-Canciller, el camino que tomamos es mucho más ideologizado que pragmático, y en estos momentos parece irreversible.

Pero si Duque tuviera algún teflón, muchos de estos temas y otros que no me caben acá, como su temperamento moderado, o su sincero activismo ambiental, se le estarían reconociendo. En cambio, dicen que es el peor presidente de la historia de Colombia porque metió mal el papelito de los deseos por la rendija del Muro de las Lamentaciones.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/duque-el-peor-gobierno-de-la-historia-columna-de-maria-isabel-rueda-632174 

21.42.-¿HIDROICUANDO? (De la contingencia a la incertidumbre) – AMYLKAR ACOSTA

HIDROITUANGO: PROYECTIO ESTRATÉGICO

Una vez más ha saltado a la palestra HIDROITUANGO, proyecto este de vital importancia para el país, el cual está enfrentando en este momento sus mayores dificultades, en medio de un pulso político y una trifulca entre el Alcalde de Medellín Daniel Quintero, la nueva Junta directiva de EPM, la cual vino a reemplazar la anterior, que fue defenestrada por el Alcalde y el Gerente de la misma Jorge Andrés Carrillo por una parte y el consorcio constructor CCC Ituango, conformado por las firmas Camargo Correa, Conconcreto y Coninsa – Ramón H como contraparte.

11 nov 2021.- Esta querella ha trascendido a los estrados judiciales y está mediada por un fallo con responsabilidad fiscal proferido por la Contraloría General de la República, en primera instancia, por valor de $4.3 billones contra 26 funcionarios y contratistas por presunto detrimento patrimonial.

A este embrollo se ha venido a sumar la admisión en reorganización empresarial por parte de la Superintendencia de sociedades a dos de los tres socios del consorcio, a Conconcreto y a Coninsa – Ramón H, quienes se acogieron al Decreto 560 de 2020 para tal efecto. Al propio tiempo el Tribunal administrativo de Antioquia declaró nulo el Decreto mediante el cual fue nombrado el actual Gerente de EPM, el quinto en los últimos dos años. Adujo el Tribunal en su providencia que estaba incurso en una causal de inhabilidad, toda vez que al momento de su nombramiento se venía desempeñando como miembro de la Junta directiva de la misma empresa, contraviniendo de manera flagrante la prohibición expresa para su designación prevista en el artículo 10 del Decreto – Ley 128 de 1976.

Este megaproyecto de generación de electricidad es considerado como el de mayor envergadura del país, ya que el mismo contempla 8 unidades con una capacidad de 300 MW de potencia cada una de ellas, cuya central de generación estará en capacidad de satisfacer el 17% de la demanda nacional. De allí su importancia estratégica, no sólo para EPM y el Departamento de Antioquia, que son en últimas los dueños del mismo, sino para todo el país, pues de su buen suceso depende la confiabilidad y firmeza de un servicio tan esencial como es el de la electricidad para los 13.8 millones de usuarios, entre regulados y no regulados, que cuentan con el mismo.

DILACIONES Y MÁS DILACIONES

 

Ya desde junio del 2014, según el Documento de seguimiento de la Unidad de Planeación Minero – Energético (UPME), se abrigaban temores de que dicho proyecto no iba a entrar a tiempo, como estaba previsto, esto es en noviembre de 2018, sino 9 meses después, en agosto de 2019. Pero, como reza una de las estrofas de La perrilla de José Manuel Marroquín, “es flaca sobre manera toda humana previsión, pues en más de una ocasión sale lo que no se espera”.

Pues, nadie esperaba que, cuando el avance del proyecto había alcanzado el 81%, se presentara una contingencia en la ejecución de la obra de enormes proporciones en mayo de 2018, la cual estuvo a punto de su siniestro y cuya causa – raíz se le ha atribuido al colapso de la Galería auxiliar de desviación (GAD) . Este, cabe decirlo, no contaba con la Licencia ambiental, lo que llevó a la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) a suspenderle la Licencia que había expedido para la ejecución del proyecto.

Este traumatismo obligó a aplazar varias veces la finalización del proyecto y su entrada en operación, a diferirlo, al tiempo que los costos del proyecto se elevaron sensiblemente. Ello forzó al Ministerio de Minas y Energía, a través de la UPME, a abrir sendas subastas de reconfiguración para la asignación de obligaciones de energía en firme, para suplir la energía que HIDROITUANGO no podía entregar, la primera de ellas a finales de 2018 y la segunda en febrero de 2019.

Esta último tuvo un tropiezo, ya que tres de los proyectos, Termosólo I y II, así como Miel II, con capacidades de 148 MW, 80 MW y 120 MW, respectivamente, con compromisos de entregar energía en firme no cumplieron y a consecuencia de ello les fueron ejecutadas las garantías y retiradas sus asignaciones. Quedaron a salvo, después de este traspiés, los proyectos Tesorito, con 200 MW, la ampliación de Termocandelaria con 241 MW y Termoyopal, para llegar a los 200 MW.

Así las cosas, pese a los esfuerzos del gobierno para garantizar el cubrimiento de la demanda y de EPM, al acordar con los cuestionados contratistas que continuaran la obra extendiéndoles los contratos, con miras a asegurar que las primeras 4 unidades entraran en operación este año y al no cumplirse con dicho cronograma, el sistema eléctrico del país en su conjunto ha sido sometido a un stress que ha puesto en riesgo su estabilidad y confiabilidad.

 Se podrá aducir que tenemos una capacidad instalada de potencia eléctrica de 17.568 MW, que supera con creces el pico de la demanda, que oscila alrededor de 11.000 MW. Pero esta holgura es sólo teórica, habida consideración que el 68% de esa capacidad es hídrica, lo cual la torna muy vulnerable por su exposición a hidrologías criticas a las que se puede ver abocada a consecuencia del recurrente fenómeno del Niño.

Se podrá decir que no hay motivos de preocupación por un posible racionamiento porque el nivel del agregado de los embalses está al tope, rozando el 85%, pero ello es efímero, puesto que es consabido que el fenómeno de la Niña actual, con su alta pluviosidad, es pasajero y el mismo siempre, siempre va seguido del Niño y la consiguiente sequía.

Y de contera, según registros de la CREG, excepción hecha de El Peñol, que es el único embalse con capacidad de regulación superior al año, el resto no supera los 6 meses. No se puede, entonces, jugar a la ruleta rusa, como es la aleatoriedad propia de la meteorología debido a la variabilidad climática. En última instancia lo que más importa no es la disponibilidad de la energía, sino poder contar con la oferta de energía en firme.

De acuerdo con datos de ANDEG, “el retraso de HIDROITUANGO en este escenario genera una diferencia de energía en firme de 1.466 GWH/año, lo que equivale a un déficit de capacidad instalada del orden de 240 MW (utilizando un factor de planta del 70%)”. De hecho la estrechez del balance Oferta-demanda se ha hecho sentir impactando los precios en los contratos entre generadores y comercializadores de la energía, la cual se traducido en incrementos en las tarifas al usuario final regulado no menor al 20% en menos de dos años. El Ministro de Minas y Energía Diego Mesa ha sido enfático en advertir que, de continuar las dilaciones, “de no contar con esa energía puede poner una presión al alza en el costo de la energía eléctrica”.

LOS RIESGOS DEL CAMBIO DE CONTRATISTAS

Por todo lo anterior, el sólo anuncio por parte del Alcalde de Medellín y del Gerente de EPM de que están contemplando un plan B que consistiría en cambiar al consorcio constructor, ha encendido todas las alarmas. Porque, así afirme el Alcalde Quintero que si se cambia de montura en la mitad del río, “en principio el retraso era de 16 meses, si los contratistas salían, hoy lo calculamos en 4 meses y estamos trabajando para llevarlo a cero” está por verse. El Alcalde, al referirse a los contratistas, ha sido categórico al afirmar que “a menos que ellos paguen la sanción, EPM no puede ni debe continuar con ellos”. Y remató diciendo que su administración y la de EPM estiman que “en junio del próximo año, si no hay retrasos (SIC!), entraríamos en operación”.

Pero, a contrario sensu de lo que piensa con el deseo el Alcalde, en una declaración de 7 decanos de facultades de ingeniería de Antioquia se sostiene que “un cambio en los responsables de una obra de estas magnitudes haría muy difícil el adecuado seguimiento a su continuidad y a la correcta asignación de responsabilidades…Cualquier acción que implique la suspensión parcial o temporal de la misma es inconveniente”. Por su parte la Sociedad Antioqueña de Ingenieros (SAI) sostiene que el cambio de ejecutores significaría, mínimo, añadirle un año más a la lista de espera. La firma auditora independiente Deloitte, “considera que, en caso que exista un cambio en el constructor de obras civiles no sería posible cumplir con el cronograma”.

La situación se torna más compleja si tenemos en cuenta que sigue en firme la Resolución 820 del 1º de junio de 2018 de la ANLA, mediante la cual la autoridad ambiental tomó la decisión, como medida preventiva, de suspender la Licencia ambiental al proyecto y con ella se le puso un freno de mano a las “actividades constructivas”, permitiendo sólo la ejecución de obras o desarrollos relacionados con trabajos que tengan por finalidad “superar la contingencia”.

A través de dicho acto administrativo la ANLA le requirió a EPM presentarle un dictamen pericial, que la empresa contrató con la firma POYRY, el cual inicialmente se ha debido presentar en diciembre pasado, pero la misma solicitó una prórroga hasta el 31 de julio, que tampoco se cumplió y ahora, según el Vicecontralor Julián Ruíz, “nos dicen que será entregado en noviembre de 2021. Esperemos que así sea y se aclare el panorama del proyecto”.

Por lo demás, una vez sea presentado dicho dictamen la ANLA se tomará su tiempo prudencial para evaluarlo antes de proceder a levantar la suspensión decretada de la Licencia ambiental y mientras tanto el tiempo se agota.

Ante esta encrucijada y la gravedad de la situación planteada el Presidente de la República Iván Duque convocó una cumbre en la Casa de Nariño. Al término de la misma el Presidente se desmarcó de la posición del Alcalde Quintero, quien se limitó a decir lacónicamente “que los responsables paguen”.

Por su parte el Presidente Duque afirmó sin ambages, en una abierta discrepancia con el Alcalde, que “aquí lo que ocurrió fue un siniestro y lo que tiene que operar es que las aseguradoras cumplan con el pago de las pólizas”.

El margen de maniobra de EPM y del proyecto mismo es muy limitado; estamos a sólo 71 días de que el contrato con el consorcio constructor llegue a su fin, razón por la cual estamos en el conteo regresivo para la toma de una decisión, la cual está en manos de las directivas de la empresa, en medio de una gran crispación de la opinión pública.

Y con respecto al cambio de contratistas y un eventual aplazamiento de la entrada en operación de las dos primeras unidades en junio del año entrante y las otras dos en noviembre del mismo año, como lo planteó el Gerente de EPM, a consecuencia de ello, manifestó: “aquí no podemos estar improvisando como país. Poner en riesgo la ejecución del proyecto, así sea un solo día, puede tener repercusiones graves para el país”. Y fue más lejos al advertir, “aquí lo que tenemos que obrar es con responsabilidad, sin prejuicios y aquí lo que necesitamos es que tenga continuidad, porque ya se superó una contingencia y hoy tiene que terminarse, tiene que estar puestas en funcionamiento las turbinas en junio y noviembre del año entrante, aquí no podemos estar jugando a la incertidumbre”.

Una consecuencia colateral que se puede derivar del cambio de ejecutores del proyecto es que EPM, que tiene contraído un crédito por US $450 millones con el BID Invest y el mismo prevé en una de sus cláusulas la permanencia del consorcio constructor. De modo que si se insiste en cambiarlo se haría exigible el reembolso del mismo, lo cual abocaría a EPM a un grave predicamento. Esta fue la razón por la cual el Alcalde Quintero le pidió al asesor presidencial Emilio Posada que intercediera ante el banco para ver de inaplicar dicha cláusula.

Huelga decir que el no cumplimiento del nuevo cronograma para la entrada de HIDROITUANGO para que empiecen a generar energía las primeras unidades, no sólo se seguirá afectando el precio y las tarifas de energía en todo el país, sino que compromete seriamente la operatividad de los parques eólicos y las granjas solares-fotovoltaicas que se están instalando, dado que así como las fuentes no convencionales de energías renovables (FNCER) están llamadas a servir de respaldo al parque de generación convencional (hídricas y térmicas), igualmente este habrá de servir de respaldo a aquellas. Se impone, entonces, la necesidad de proceder con cautela, con una gran dosis de sindéresis y consultando los más altos interés del país y no los intereses subalternos, pues lo que está en juego es nada menos que la seguridad energética del país.

http://amylkaracosta.net/prueba1/index.php?option=com_content&view=article&id=668:hidroicuando-de-la-contingencia-a-la-incertidumbre&catid=95&Itemid=673 

*21.41.-Cómo podemos compartir nuestro mundo dividido MARTIN WOLF
*Los límites de la COP 26 MICHAEL ROBERTS
* Por el ecosocialismo – DIEGO OTERO
*Los límites del crecimiento JORGE IVÁN GONZÁLEZ
*En tierra calienteLUIS NOÉ OCHOA

La Tierra podría ser otro Marte y vendrán de algún planeta a averiguar si alguna vez hubo vida aquí.

Una escena que me ha impactado es la de un hombre con una motosierra derribando un árbol enorme. La ejecución era observada por una niña de unos 5 años que el motosierrista había sentado en un tronco, es decir, en una lápida de la naturaleza.

5 nov 2021.- Yo llegué tarde y no pude ser tabla de salvación para esa nueva víctima, que caía cuan largo era, pero pensaba en el futuro de la niña cuando todo sea troncos, potreros y aridez. Y así ocurre cada segundo, en muchas partes del mundo, con millones de árboles que viven en los campos, pero de concentración.

He recordado esa escena ante la nueva cumbre de Glasgow (Escocia), otra más, y Dios quiera esta vez los líderes del mundo sí pongan los pies sobre la tierra. Por ahora ha servido para que todos sepamos dónde queda y cómo es Glasgow, cerca de un río precioso, que lo deben de estar contaminando los 40.000 asistentes que estos días allí lo pasan ‘cumbre’.

Allí están, desde el 31 de octubre hasta el 12 de noviembre, los dirigentes de 190 países, levantando la COP26 con hielo derretido –y no con falda escocesa porque se les ven las piernas blancas que delatan que no salen al campo–, a ver si se logra que el aumento de la temperatura no sea mayor de 1,5 °C al terminar el siglo, porque si llegamos a 2,7, como se teme, la Tierra podría ser otro Marte y vendrán de algún planeta a averiguar si alguna vez hubo vida aquí.

La Tierra se calienta. Pero ¿cuál es el fenómeno? Yo se lo quiero explicar a cualquier motosierrista en palabras de uno de los ecologistas más respetados a nivel mundial, Andrés Hurtado García, quien sí debería estar en Glasgow hablándole al mundo, pues él es autoridad y quiere y defiende la naturaleza, la conoce, la camina, la descubre, la retrata y sube a sus picos más altos.

Fueron asesinados 65 líderes ambientales, de los 227 en todo el mundo. No vi si el presidente Duque les rindió un homenaje en la cumbre.

Él me dijo, y espero no talar sus palabras: «Todas las máquinas industriales y los vehículos que utilizan gasolina y hombres y animales al respirar producimos gases que se acumulan en la atmósfera y forman una capa sobre la tierra. Los rayos solares penetran y allí se quedan porque la capa, producida por los gases, no los deja salir y entonces la Tierra se recalienta. A esto lo llamamos el calentamiento global, que está elevando la temperatura del planeta y produciendo toda clase de desastres, como que la nieve y los polos se derriten y, por lo tanto, el mar sube de nivel y comienza a inundar las ciudades. Muchos animales y plantas mueren por el calentamiento… Los árboles son una bendición porque absorben esos gases dañinos, y una parte la convierten en su alimento y otra la sueltan en el aire en forma de oxígeno puro para respirar».

Claro como el agua. Es que somos cochinos con la Tierra. Vivimos echando gases. En las reuniones de las potencias, los líderes se dirán: ‘Gas, te tiraste un C02’. A nosotros nos dirán: ‘Fuchi, comites carbón’. Otros dirán: ‘Fo, huele a petróleo’. Y así, con el uso masivo de combustibles fósiles «alteramos el equilibrio natural».

Se dice que esta cumbre es la última oportunidad para salvar el planeta. Por ahora, 100 naciones se comprometieron a reducir sus emisiones en un 30 % de aquí a 2030. Y se anunció un fondo de 12.000 millones de dólares para protección y restauración de bosques.

Dios quiera que sea verdad tanta belleza. Lo único es reforestar, no contaminar e impedir que se destruyan los bosques. Sin embargo, por aquí, por ejemplo, en 2020 se talaron 170.000 hectáreas –pobre Amazonia– y fueron asesinados 65 líderes ambientales, de los 227 en todo el mundo. No vi si el presidente Duque les rindió un homenaje en la cumbre. De Glasgow también debe salir una cátedra universal de medioambiente, que comience desde kínder. Sobre todo, enseñar a amar y respetar la naturaleza. Y no permitir que a los que defienden la Tierra les echen tierra.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/luis-noe-ochoa/en-tierra-caliente-columna-de-luis-noe-ochoa-630380 

21.41.-Cómo podemos compartir nuestro mundo dividido MARTIN WOLF

La cooperación es esencial para que las naciones proporcionen los bienes públicos globales necesarios para la humanidad.

© James Ferguson

El ingenio humano ha generado una economía global integrada, armas de destrucción masiva y amenazas a la biosfera de la que dependemos. Sin embargo, la naturaleza humana sigue siendo la de un primate instintivamente tribal. Esta contradicción se está volviendo más importante que antes, a medida que se profundiza la interdependencia y crece la rivalidad entre las superpotencias.

2 nov 2021.- Esto plantea una pregunta sería: ¿es posible que una humanidad dividida proporcione bienes públicos globales esenciales? Dado que Xi Jinping, líder del país con mayores emisiones de gases de efecto invernadero, ha decidido ni siquiera asistir a la COP26 en Glasgow, la respuesta no parece alentadora.

Los bienes públicos mundiales fundamentales son la prosperidad, la paz y la protección contra desastres planetarios, como el cambio climático o pandemias graves. Estos bienes están interconectados: sin paz entre las grandes potencias, la prosperidad es, en el mejor de los casos, frágil; y ni la paz ni la prosperidad perdurarán en un mundo devastado por catástrofes ambientales.

Los estados existen para proporcionar bienes públicos y, aun así, a menudo no lo hacen. Pero no existe ningún estado global. En cambio, los bienes públicos mundiales deben proporcionarse mediante un acuerdo entre unas 200 naciones soberanas, especialmente las grandes potencias en competencia. Esto conduce a la práctica de freeride y disputas sobre si el reparto planificado de la carga es justo.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la prosperidad global se basó en un mosaico de reglas e instituciones diseñadas y dirigidas por potencias occidentales, lideradas por Estados Unidos. Mientras tanto, la Unión Soviética decidió quedarse fuera del nuevo sistema. Las reglas que gobiernan el comercio se basaron en el principio mercantilista de reciprocidad. Mientras tanto, después del colapso del régimen cambiario de Bretton Woods en 1971, las divisas y los flujos de capital no se gestionaron. La migración también se ha dejado a las decisiones de los estados individuales.

Mientras tanto, la paz mundial se mantuvo mediante un equilibrio de terror entre las superpotencias con armas nucleares contendientes. Pero esto no excluyó guerras indirectas y momentos muy peligrosos, en particular la crisis de los misiles cubanos en 1962.

Por último, la acción sobre el medio ambiente mundial e incluso las pandemias ha sido limitada e ineficaz, aparte de un gran éxito, el acuerdo sobre el Protocolo de Montreal sobre Sustancias que Agotan la Capa de Ozono de 1987. Ahora hemos estado participando en debates sobre la amenaza del clima. Cambio durante tres décadas: las emisiones han seguido aumentando en todo momento.

Por desgracia, es probable que nuestra capacidad para proporcionar bienes públicos globales, modesta en el pasado, se reduzca aún más a medida que crece la rivalidad entre Estados Unidos y China. Es cierto que China no está promoviendo una ideología global, como lo hizo la Unión Soviética. Sin embargo, China y Estados Unidos son países muy diferentes, uno es un despotismo centralizado y el otro una democracia en ruinas. A diferencia de la Unión Soviética, China tiene una economía de mercado dinámica altamente integrada en la economía mundial. También es fundamental para resolver los desafíos ambientales globales. La gestión de los bienes públicos globales de prosperidad y protección del planeta, además, evidentemente, de la paz, no se puede hacer sin China.

Entonces, ¿cómo podría funcionar esto, no solo en los próximos años, sino en lo que probablemente sean muchas décadas, posiblemente generaciones? La respuesta corta es: con dificultad. La respuesta más larga es: siendo ambiciosamente pragmático. Debemos aceptar que compartimos nuestro planeta e interactuamos con los demás de manera demasiado profunda para evitar la cooperación, por mucho que nos desagrademos unos a otros. Lo que debemos hacer es definir e interiorizar los intereses fundamentales que nos unen.

¿Qué podría significar esto en la práctica?

En cuanto a la prosperidad, el requisito más importante es que todos los países, especialmente las superpotencias, definan la libertad que necesitan para proteger su deseada autonomía económica, política y de seguridad, mientras se adhieren a los compromisos que hacen predecibles sus acciones.

En cuanto a la paz, el objetivo debe ser la transparencia sobre los objetivos y capacidades de cada lado, con miras a evitar sorpresas militares o relacionadas. Esto requerirá un compromiso profundo entre los establecimientos militares y civiles chinos y occidentales, en todos los ámbitos.

En la protección del planeta, entre los desafíos más importantes, es fundamental acordar cómo mitigar las amenazas al clima. El resultado de la COP26 proporcionará una indicación convincente de si esto es posible. Pero también es urgente una mayor capacidad para gestionar las pandemias.

Estamos en un momento decisivo de la historia.

El viejo sistema económico dominado por Occidente no se convertirá en un sistema global más ordenado, como algunos esperaban en la década de 1990. Mientras tanto, el gran desafío de asegurar la paz en una era nuclear permanece y el nuevo desafío de proteger la biosfera es cada vez más urgente.

No debemos abandonar los intentos de cooperación mundial. Eso sería una catástrofe que pondría en peligro la paz, la prosperidad y el planeta. En cambio, debemos centrarnos en definir y luego hacer viable la cooperación mínima que debemos tener ahora para que la humanidad logre lo que todos necesitaremos.

Esto implicará sentarse unos con otros para establecer o renovar: primero, instituciones y prácticas para promover la prosperidad que puedan ofrecer desarrollo económico, gestión de la deuda y un comercio liberal y predecible; segundo, instituciones y prácticas para proteger la paz que brindarán transparencia y seguridad creíble para todos; y, finalmente, instituciones y prácticas para proteger el planeta que brindarán una Tierra habitable para nosotros y nuestros semejantes.

Nada de esto será fácil. Sin embargo, hemos llegado a un punto en el que la alternativa a superar nuestras limitaciones es la catástrofe. Si queremos disfrutar de la paz, prosperar y proteger nuestro planeta, debemos aceptar estar en desacuerdo, mientras seguimos cooperando.

No existe ninguna alternativa razonable.

https://www.ft.com/content/b371e181-eac3-41ef-88c5-ca2bb20edd99

21.41.-Los límites de la COP 26 MICHAEL ROBERTS

Este fin de semana, la COP26 se reúne en Glasgow, Escocia. Se supone que todos los países del mundo deben estar representados en unas reuniones diseñadas para lograr un acuerdo sobre la limitación y reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero para que el planeta no se sobrecaliente y cause daños generalizados al medio ambiente, las especies y los medios de vida humanos en todo el planeta.

30 oct 2021.- Actualmente estamos en camino de lograr al menos un mundo 2,7 ° C más cálido para fines de siglo, y eso solo si los países cumplen todas las promesas que han hecho. Actualmente no están ni cerca de hacer eso. Los gobiernos están «aparentemente a años luz de alcanzar nuestros objetivos de acción climática», para citar al jefe de la ONU, Guterres.

Las emisiones mundiales de dióxido de carbono relacionadas con la energía van camino de aumentar en 1.500 millones de toneladas en 2021, el segundo mayor aumento en la historia, revirtiendo la mayor parte del declive del año pasado causado por la pandemia de Covid-19. Se espera que las emisiones globales aumenten un 16%, no que disminuyan, para 2030 en comparación con los niveles de 2010.

COP significa la Conferencia de las Partes de la  Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 1992, que sentó las bases para toda la cooperación internacional sobre el clima. Según la ONU, las tres principales prioridades de la COP26 de Glasgow son: 1) mantener el aumento de la temperatura global a no más de 1,5 grados centígrados a través de “recortes de emisiones rápidos y audaces” y compromisos netos de cero emisiones; 2) aumentar la financiación internacional para la adaptación, al menos la mitad del total gastado en acción climática; 3) cumplir con el compromiso existente de proporcionar $ 100 mil millones en financiamiento climático internacional cada año para que los países en desarrollo puedan invertir en tecnologías ecológicas y proteger vidas y medios de subsistencia contra el empeoramiento de los efectos climáticos. La realidad es que incluso estos modestos objetivos prioritarios no se acordarán en Glasgow y ciertamente no se cumplirán en su aplicación, dada la composición actual de los gobiernos y los planes de la industria y las finanzas en todo el mundo.

Ya no hay ningún argumento científico plausible contra la opinión de que las actividades humanas están teniendo un efecto profundo en el clima. La menguante banda de los «escépticos del clima» ha sido silenciada (al menos en los principales medios de comunicación) por la abrumadora y creciente evidencia de que la producción y el transporte industrial y energético basados ​​en combustibles fósiles están provocando un aumento de las emisiones de carbono y otros gases de efecto invernadero, y esta es la causa del calentamiento global. Por otra parte, el calentamiento global desde las revoluciones industriales del siglo XIX ha aumentado hasta el punto que está destruyendo el planeta.

Pero lo que no se entiende tanto es que este desastre inminente (y que ya está comenzando) aún podría evitarse y revertirse sin un costo significativo para los gobiernos. De hecho, el último informe  World Energy Outlook 2021 de la Agencia Internacional de Energía muestra que sabemos qué hacer al respecto, con gran detalle y a un coste asequible. Pero los gobiernos no tienen voluntad política de hacerlo, porque dependen de la industria de los combustibles fósiles, los sectores de la aviación y el transporte y las demandas de los capitalistas financieros e industriales en su conjunto de preservar sus beneficios a expensas de las necesidades sociales.

Ya existe una enorme brecha entre los compromisos gubernamentales de reducir las emisiones que se ofrecerán en la COP26 y lo que es necesario. El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) estima que limitar los aumentos de la temperatura promedio global a 1,5° C requiere una reducción de las emisiones de CO2 del 45% para 2030 o una reducción del 25% para 2030 para limitar el calentamiento a 2° C. 113 gobiernos han ofrecido Contribuciones Nacionales Determinadas (NDC), que reducirán las emisiones de gases de efecto invernadero en solo un 12% en 2030 en comparación con 2010.

Los gobiernos del mundo planean producir más del doble de la cantidad de combustibles fósiles en 2030 de lo que sería consistente con limitar el calentamiento a 1,5° C. Los gobiernos proyectan colectivamente un aumento en la producción mundial de petróleo y gas, y solo una modesta disminución en la producción de carbón, durante las próximas dos décadas. Esto conducirá a niveles de producción futuros muy por encima de los consistentes con limitar el calentamiento a 1,5° C o 2° C. En 2030, los planes y proyecciones de producción de los gobiernos supondrían alrededor de un 240% más de carbón, un 57% más de petróleo y un 71% más de gas de lo que sería consistente con limitar el calentamiento global a 1,5° C.

De hecho, los países del G20 han destinado alrededor de USD 300 mil millones en nuevos fondos para actividades con combustibles fósiles desde el comienzo de la pandemia COVID-19, más de lo que han destinado a energías limpias. Según la Agencia Internacional de Energía, solo el 2% del gasto de recuperación para «reconstruir mejor» de los gobiernos se ha invertido en energía limpia, mientras que, al mismo tiempo, la producción y quema de carbón, petróleo y gas fue subsidiada por $ 5,9 billones solo en 2020.

¿Qué países tienen la culpa de no hacer nada para evitar el desastre ambiental? China suele ser considerada la principal culpable. Actualmente es, con mucho, el mayor emisor de CO2 del mundo y tiene previsto construir 43 nuevas centrales eléctricas de carbón además de las 1.000 plantas que ya están en funcionamiento. Pero China tiene algunas excusas. Tiene la población más grande del mundo, por lo que sus emisiones per cápita son mucho más bajas que las de la mayoría de las otras economías importantes (aunque lo que cuenta es la masa). En segundo lugar, es el centro manufacturero del mundo, que proporciona mercancías a todos los países ricos del Norte global. Como resultado, sus emisiones serán enormes debido a la demanda de los consumidores de sus productos a nivel mundial.

Además, históricamente, las emisiones acumuladas en la atmósfera en los últimos 100 años provienen de los países ricos anteriormente industrializados y ahora consumidores de energía del Norte. Existe una relación lineal directa  entre la cantidad total de CO2 liberado por la actividad humana y el nivel de calentamiento en la superficie de la Tierra. Además, el momento en que se emite una tonelada de CO2 solo tiene un impacto limitado en la cantidad de calentamiento que provocará en última instancia. Esto significa que las emisiones de CO2 de hace cientos de años continúan contribuyendo al calentamiento del planeta, y el calentamiento actual está determinado por el total acumulado de emisiones de CO2 a lo largo del tiempo.

En total, los seres humanos han bombeado alrededor de  2500 mil millones de toneladas de CO2 (GtCO2) a la atmósfera desde 1850, dejando menos de 500 GtCO2 del presupuesto de carbono restante para mantenerse por debajo de 1,5° C de calentamiento. Esto significa que, mientras se lleva a cabo la COP26 de Glasgow, el mundo habrá consumido colectivamente el 86% del presupuesto de carbono para tener una probabilidad del 50% de permanecer por debajo de 1,5° C, o el 89% del presupuesto para una probabilidad de dos tercios. Más de la mitad de todas las emisiones de CO2 desde 1751 se emitieron en los últimos 30 años.

En primer lugar en la clasificación histórica está EEUU, que ha liberado más de 509 GtCO2 desde 1850 y es responsable de la mayor parte de las emisiones históricas con alrededor del 20% del total mundial. China ocupa un segundo lugar relativamente distante, con un 11%, seguida de Rusia (7%), Brasil (5%) e Indonesia (4%). Este último par de países se encuentra entre los 10 mayores emisores históricos de CO2.

Los mayores emisores o consumidores de carbono, aparte de la industria de los combustibles fósiles, son las personas más ricas en ingresos y riqueza del Norte global, que tienen un consumo excesivo y vuelan a todas partes. A lo que hay que añadir el ejército (el mayor sector de consumo de carbono). Luego está el desperdicio de producción y consumo capitalista en automóviles, aviones y aerolíneas, transporte marítimo, productos químicos, agua embotellada, alimentos procesados, productos farmacéuticos innecesarios, etc., que están directamente relacionados con las emisiones de carbono. Los procesos industriales dañinos como la agricultura industrial, la pesca industrial, la tala, la minería, etc. también son importantes factores de calentamiento global, mientras que la industria bancaria opera para financiar y promover todas estas emisiones de carbono.

Y Estados Unidos realmente está haciendo poco para controlar o reducir la industria de los combustibles fósiles. Por el contrario, la producción de petróleo crudo y gas está aumentando rápidamente y la exploración se está expandiendo. La administración Biden anunció recientemente planes para abrir millones de acres para la extracción de petróleo y gas que, en última instancia, podrían resultar en una producción de hasta 1.100 millones de barriles de petróleo crudo y 4.4 billones de pies cúbicos de gas fósil. Ser, con mucho, el mayor emisor de la historia, así como el productor de petróleo número uno del mundo, no parece avergonzar a los EEUU, al tiempo que afirma ser un líder climático.

De hecho, la mayoría de los principales productores de petróleo y gas planean aumentar la producción hasta 2030 o más allá, mientras que varios de los principales productores de carbón planean continuar o aumentar la producción.

No es de extrañar que los gobiernos de los productores y consumidores de combustibles fósiles, como Arabia Saudí, Japón y Australia, estén entre los países que piden a la ONU en Glasgow que minimice la necesidad de alejarse rápidamente de los combustibles fósiles; o defiendan pagar más a los estados más pobres para pasar a tecnologías más ecológicas. China puede ser el mayor contaminador del mundo, pero se compromete a llevar sus emisiones a un pico antes de 2030 y a convertir al país en carbono neutral para 2060. Y ya es un líder en energía renovable, representando alrededor del 50% del crecimiento mundial en capacidad de energía renovable en 2020. La nación más poblada del mundo también está a la vanguardia en tecnologías ecológicas clave como vehículos eléctricos, baterías y  energía solar.

En 40 áreas diferentes que abarcan el sector de la energía, la industria pesada, la agricultura, el transporte, las finanzas y la tecnología, ninguna está cambiando lo suficientemente rápido como para evitar superar 1.5° C de calentamiento global por encima de la época preindustrial, según un informe del Instituto de Recursos Mundiales.

Y, sin embargo, el coste de eliminar gradualmente la producción de combustibles fósiles y expandir las energías renovables no es grande. La descarbonización de la economía mundial es técnica y financieramente factible. Requeriría comprometer aproximadamente el 2.5 por ciento del PIB mundial por año para el gasto de inversión en áreas diseñadas para mejorar los estándares de eficiencia energética en todos los ámbitos (edificios, automóviles, sistemas de transporte, procesos de producción industrial) y para expandir masivamente la disponibilidad de fuentes de energía limpia para alcanzar emisiones cero en 2050. La AIE calcula que el coste anual ha aumentado $ 4 billones por año debido a la falta de inversión desde la COP de París hace cinco años. Pero incluso ese coste no es nada comparado con la pérdida de ingresos, empleo, vidas y condiciones de vida de millones de personas en el futuro.

Pero no sucederá porque, para ser realmente eficaz, la industria de los combustibles fósiles tendría que ser eliminada y reemplazada por fuentes de energía limpia. Los trabajadores que dependen para su sustento de la actividad de los combustibles fósiles tendrían que volver a capacitarse y buscar trabajo en industrias y servicios respetuosos con el medio ambiente. Eso requiere una importante inversión pública y planificación a escala mundial.

Un plan global podría orientar las inversiones hacia cosas que la sociedad necesita, como energía renovable, agricultura orgánica, transporte público, sistemas públicos de agua, remediación ecológica, salud pública, escuelas de calidad y otras necesidades actualmente insatisfechas. Y podría equilibrar el desarrollo en todo el mundo trasladando recursos hoy utilizados para la producción inútil y dañina en el norte para el desarrollo del sur, construir infraestructuras básicas, sistemas de saneamiento, escuelas públicas, atención médica. Al mismo tiempo, un plan global podría proporcionar empleos equivalentes para los trabajadores desplazados por la reducción de personal o el cierre de industrias innecesarias o dañinas.

Todo esto dependería primero de que las empresas de combustibles fósiles pasen a ser de propiedad pública y estén bajo el control democrático de la gente dondequiera que haya producción de combustibles fósiles. La industria de la energía debe integrarse en un plan global para reducir las emisiones y expandir la tecnología superior de las energías renovables. Esto significa construir una capacidad de energía renovable 10 veces mayor que la actual. Eso solo es posible a través de una inversión pública planificada que transfiera los puestos de trabajo en las empresas de combustibles fósiles a empresas de tecnología verde y medioambiental.

Nada de esto está en la agenda de la COP26.
https://www.sinpermiso.info/textos/los-limites-de-la-cop-26

21.41.-Por el ecosocialismo DIEGO OTERO

¿Qué es el ecosocialismo?

  • El ecosocialismo integra las ideas de Socialismo y Ecologismo
  • Mezcla justicia social y economía verde desde un punto de vista postcapitalista
  • Los ecosocialistas piensan que el capitamo es un sistema dañino para el medio ambiente y la sociedad
  • Los ecosocialistas creen que la única manera de parar el cambio climático es acabar con el capitalismo

Por el ecosocialismo – DIEGO OTERO.pdf

21.41.-Los límites del crecimiento JORGE IVÁN GONZÁLEZ

A propósito de la cumbre COP26 sobre cambio climático, es pertinente recordar los mensajes de los “Límites del Crecimiento”, el llamado informe al Club de Roma. El estudio se presentó en 1972. Han pasado 50 años, y todavía no se han puesto en práctica la mayoría de sus recomendaciones. Sin duda, este diagnóstico fue profético.

5 nov 2021.- De manera enfática, allí se reconoce que el crecimiento presenta las características de la trampa malthusiana: la capacidad de carga del planeta no soporta el ritmo de la población, la producción y el consumo. Recuerda que el crecimiento tiene límites. Durante este medio siglo tales advertencias no se tuvieron en cuenta, y ahora la situación es mucho más crítica.

Las razones por las cuales no se han tomado decisiones radicales son de muy diverso tipo, comenzando porque los seres humanos tenemos una visión de corto plazo. En el informe se muestra que el cerebro, a pesar de sus capacidades maravillosas, apenas puede conjugar un número limitado de interacciones. Su percepción de la complejidad de los fenómenos es muy parcial. Para una persona normal es muy difícil pensar en el bienestar de individuos que vivirán en el planeta Tierra dentro de 200 años. Este ejercicio mental no es usual. El altruismo a duras penas alcanza a mover la preocupación por las personas cercanas de la siguiente progenie. Puesto que la persona no se preocupa por las generaciones futuras, es indispensable que el Estado diseñe los mecanismos que obliguen a actuar en función del bienestar de quienes vivirán en este planeta en los próximos siglos. Esta justicia inter-generacional tiene que ser el resultado de una decisión colectiva que va más allá de la mirada estrecha de cada individuo.

Además de las dificultades inherentes a la conciencia humana, los asuntos climáticos son difíciles de aceptar porque no se cuenta con los instrumentos metodológicos para captar sus implicaciones. En el caso de la disciplina económica, es evidente la falta de herramientas. La estimación de la tasa de preferencia intertemporal es imposible cuando el horizonte de análisis es de larguísimo plazo. Los modelos financieros de valor presente neto tienen limitaciones intrínsecas, y a duras penas permiten hacer proyecciones para los próximos cinco o 10 años. No tiene ningún sentido un ejercicio financiero con proyecciones a 50 o 100 años. Las evaluaciones costo/beneficio son inútiles cuando el margen temporal es tan amplio.

El otro obstáculo está relacionado con los intereses económicos y políticos. La dependencia de las energías fósiles continúa marcando el ritmo del desarrollo contemporáneo. Y la transformación de la matriz energética implica cambios sustantivos, que van contra intereses muy arraigados. Los gobiernos suelen hacer declaraciones a favor de la sostenibilidad, pero no toman las decisiones que se requieren para frenar la deforestación, o para ir reduciendo la dependencia del petróleo y del carbón. El llamado no ha sido atendido por Rusia y China.

Y desde la perspectiva fiscal, como lo reconoció el presidente Biden en su discurso del 28 de octubre, es indispensable que los mayores gastos que conlleva el desarrollo sostenible, sean financiados con impuestos progresivos. Se requiere un esfuerzo conjunto, para que los ricos y las grandes corporaciones contribuyan al cierre de la brecha fiscal. No hay sostenibilidad sin equidad.

https://www.larepublica.co/analisis/jorge-ivan-gonzalez-506394/los-limites-del-crecimiento-3257376

*21.40.-Hidroitua ngo: pragmatismo y la sensatezGERMÁN VARGAS
*¿Sin ley de garantías, resulta lobo con piel de oveja?CRISTINA DE LA TORRE
*Entonces, ¿al Congreso, “Los que diga Duque”? AURELIO SUÁREZ
*¡Ojo al formar el Congreso del 2022!  – MAURICIO CABRERA
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Reforma pensional yaEDUARDO SARMIENTO

El sistema pensional que está vigente en la Ley 100 de 1993 es un arreglo inequitativo, que favorece a quienes tienen más, e ineficiente, pues reduce el ahorro, el crecimiento y el empleo. Desde la expedición de la norma, manifesté serias dudas en libros y artículos de que en un entorno pleno de distorsiones y deficiencias se pudiera reglamentar con el simple liderazgo de los fondos de pensiones.

30 oct 2021.- Los sistemas pensionales, por la interacción de generaciones, dan lugar a una renta que tiende a ser captada en mayor grado por el capital y los sectores de mayores ingresos. Estamos ante un estado de la naturaleza que favorece en mayor grado a los que tienen más. Si bien se trata de un fenómeno que se da en varias actividades, en el caso de las pensiones se presenta en grandes dimensiones. Por eso, la reforma pensional de 1993, que fue copiada de Chile, configuró uno de los grandes errores históricos del manejo de la economía.

En el sistema público, los pensionados reciben una mesada igual al 70 % del último salario. En el sistema privado las cotizaciones son incrementadas por los rendimientos financieros. Para completar, el sistema no es balanceado. Lo que se paga de pensiones es más de lo que se recibe. La diferencia es un subsidio que recae en el presupuesto nacional y reduce el ahorro colombiano.

Es lamentable que después de treinta años persista el adefesio que genera una seria distorsión y deficiencia económica que aumenta las desigualdades a todos los niveles y contrae el ahorro y el crecimiento económico. El error lo reconocen los mismos agentes que contribuyeron a su construcción. La información de simple accesibilidad deja al descubierto las enormes inequidades del sistema. La cobertura pensional asciende al 25 % de la población, una de las más bajas de América Latina. Los estratos 1 y 2, es decir el 40 % más pobre de la población, solo accede al 4 % de los pagos pensionales. Para completar, el bajo ahorro propiciado por el sistema pensional y agravado por la pandemia provocó el desplome de la economía y luego un estado de estancamiento que modificó el funcionamiento regular del sistema bajo economías de demanda. Se pasó a operar en un estado de economía de oferta, en donde la producción es inferior a la demanda.

En las comisiones de estudio designadas por los gobiernos se advierte un cierto acuerdo para modificar el sistema. La solución es un sistema de tres pilares, en el cual en el primero estarían los aportes de los trabajadores con salarios inferiores al mínimo; en el segundo, las cotizaciones obligatorias de todos los trabajadores en Colpensiones con un tope del salario base, y en el tercero, los fondos privados de pensiones con el excedente de las cotizaciones por encima del salario base. De esta manera, el Gobierno estaría en capacidad de reducir las desigualdades del subsidio y determinar la transferencia que afecta el déficit fiscal y el ahorro. El mercado sería sustituido de un tajo por la regulación administrativa del ahorro pensional.

En fin, la causa de la prolongación de la crisis, es el modelo de libre mercado que condujo a un abierto conflicto con la equidad que no puede resolverse con el modelo de crecimiento inequitativo por la vía de la baja de los ingresos laborales, la entrada masiva de importaciones y el alza de las tasas de interés. La solución solo puede lograrse con reformas estructurales que eleven el ahorro y sostengan el salario por encima de la productividad, como lo ilustra con lujo de detalles la reforma pensional. De otra forma, la economía colombiana quedaría en estado de estancamiento de la producción y el empleo, cuantioso déficit fiscal, disparo del déficit de la balanza de pagos, reaparición de la inflación y deterioro de la distribución del ingreso.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/eduardo-sarmiento/reforma-pensional-ya/

21.40.-Hidroitua ngo: pragmatismo y la sensatezGERMÁN VARGAS

Tiene que primar es el pragmatismo y la sensatez. El objetivo único es culminar el megaproyecto.

En su momento levanté mi voz para denunciar todo lo que estaba ocurriendo con el proyecto de Hidroituango. Dije que desde su adjudicación, rodeada de graves denuncias, hasta la aprobación del nefasto plan de aceleración de las obras, todo allí estaba lleno de secretismo, sin que nadie diera explicaciones satisfactorias.

 

31 oct 2021.- También advertí sobre la responsabilidad de los contratistas y las relaciones que por décadas han mantenido con EPM, caracterizadas por conflictos de intereses y puertas giratorias muy controvertidas. No voy a volver sobre ello ahora, pero sí espero que en su momento los organismos de control se pronuncien.

Ante el inminente vencimiento de los contratos y las inamovibles posiciones de las partes involucradas, se han prendido esta semana todas las alarmas y con ellas se ha desatado una guerra de reclamaciones, demandas judiciales, acusaciones políticas y personales que en nada benefician la búsqueda de una solución de un problema que trasciende las fronteras de Antioquia para convertirse en un grave problema que involucra a toda la Nación.

Aquí lo que tiene que primar es el pragmatismo y la sensatez, que indican que el objetivo único en este momento es culminar el megaproyecto hidroeléctrico. En primer lugar, porque está en juego la vida de miles de habitantes de las riberas del río Cauca. Los municipios de Valdivia, Cáceres, Tarazá y Caucasia, para citar solo algunos de los 17 en mayor riesgo que podrían desaparecer de fallar la estructura del vertedero de la presa, que fue diseñado para permitir descargas ocasionales y no para operar en forma permanente e irregular. Sin duda, la mayor urgencia es la vida misma de estas comunidades.

En segundo lugar está la seguridad eléctrica del país. Aun cuando en la actualidad las intensas lluvias tienen a tope los embalses y por lo tanto se cuenta con importante energía disponible y un posible apagón está en principio descartado, también es factible que la falla de alguna central o línea de transmisión pueda jugarnos una mala pasada, como ocurrió en 2015 con las principales centrales antioqueñas.

De la mano de la seguridad eléctrica va el tema de los precios de la energía. La no entrada de Hidroituango en los meses previstos conllevará un aumento de las tarifas que tendremos que pagar los colombianos.

Por el lado de EPM, la situación puede convertirse en catástrofe empresarial. Se estima que el incumplimiento de las obligaciones de energía firme, más las sanciones y exigencias de garantías y las pérdidas por energía no suministrada al sistema podrían ascender a más de 1.200 millones de dólares. Además, podría ocurrir la aceleración de los créditos de las entidades bancarias como el BID, que ya no solo impactarían el proyecto, sino a la empresa misma por su incapacidad de atender en el corto plazo esos compromisos financieros.

De tal manera que es obligación de todos los involucrados aportar soluciones. Ya lo señaló el presidente Duque cuando afirmó que no se puede poner en riesgo la ejecución del proyecto y que no se puede seguir improvisando, añado yo, por ninguna de las partes.

Yo creo que de ninguna manera se puede a estas alturas iniciar un proceso licitatorio para la búsqueda de un nuevo contratista. Ello implicaría por lo menos un retraso adicional de un año, con los riesgos y las consecuencias ya comentados. Si a 31 de diciembre el fallo de la Contraloría no hubiera quedado en firme, lo que corresponde al gerente de EPM es prorrogar por una vez más los contratos actuales y asegurarse de que las obras civiles terminen en junio y diciembre de 2022 para las dos primeras unidades. Y si ese fallo estuviera en firme, la solución sería permitir que el contrato sea cedido a una compañía que, aunque relacionada con el consorcio, no esté involucrada directamente en el fallo de responsabilidad fiscal.

Para tranquilidad de la Contraloría General están las aseguradoras, que han venido, y esperamos sigan, respondiendo hasta por 2.500 millones de dólares, suma suficiente para cubrir cualquier posible pérdida. Entrado en operación el proyecto, llegará el momento de establecer todas las responsabilidades, en especial las de los contratistas, que cobijados ahora por la ley de reorganización empresarial han puesto al país contra la pared, en actitud que en nada los enaltece.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/hidroituango-columna-de-german-vargas-lleras-629048 

21.40.-¿Sin ley de garantías, resulta lobo con piel de oveja?CRISTINA DE LA TORRE

Desafiante, taimado, glotón, este Gobierno (con sus bancadas de logreros) devora a dentelladas el poder que le cayó en suerte. A fuer de reactivación económica, no dejará piedra sobre piedra: si de financiar un fraude colosal en elecciones se trata, menea el paspartú de la reactivación; si de reforma tributaria para redoblar favores a los ricos y penurias a los pobres, invoca la reactivación. Pero esta reforma-parodia será impotente frente a la inversión social que demanda un país con cinco millones de familias en la miseria, cuya financiación no podría salir sino del impuesto progresivo.

 

26 oct 2021.- El que grava proporcionalmente más a los que más tienen, pan comido en democracia que se respete.

En previsión del cambio que se impone, el entierro de la Ley de Garantías Electorales se traducirá en orgía de contratos sin control y de votos comprados para llenar alforjas y asegurar curules a las fuerzas que perpetúan un sistema fiscal hecho a la medida de los poderosos.

Ha crecido la economía, sí, mas no el empleo. Se ha multiplicado el beneficio de los conglomerados que concentran el poder económico, controlan los mercados y mandan en las políticas de Estado. Crecimiento habrá pero no redistribución. Ni desarrollo. Es reactivación para los bancos y negocios de los Sarmiento-angulos, los mismos que acapararon casi todas las ayudas por pandemia de este Gobierno, mientras sufría, y sufre, la plétora de pequeñas empresas que generan el 87 % del empleo.

Loas y campanillas hubo hace dos meses para los empresarios que, en acto de desprendimiento digno de gratitud universal, aceptaron elevar en dos puntos su impuesto de renta pero, eso sí, preservando las gabelas recibidas durante años. Grande era el guardado. Sostiene Jorge Enrique Espitia (Le Monde Diplomatique) que tales concesiones les reconocen $40 billones de ingresos no constitutivos de renta, $13 billones por rentas exentas y $5 billones por descuentos tributarios. Sin estas concesiones y tributando el 35 %, el recaudo adicional sería de $24 billones. Es que las tarifas efectivas de tributación que los grandes conglomerados pagan son irrisorias: mientras la de un minimercado es 7,2 %, la del sector financiero es 1,5 %. La desigualdad clama al cielo: el ingreso medio que el uno por mil más rico declara es 1.300 veces el de un declarante que está en la menor escala; y su patrimonio representa 3.700 veces más.

Como si fuera poco, señala Espitia, la reforma tributaria descabeza la lucha contra la evasión: elimina el artículo que reduce la brecha entre avalúo catastral y valor comercial de un inmueble. En la gloria seguirán terratenientes y ganaderos que llevan siglos pagando impuestos exiguos, o ninguno. Para no mencionar los grandes capitales que medran en la ilegalidad o en paraísos fiscales, bendecidos, estos últimos, por el mismísimo presidente Duque. En $50 billones se calcula la evasión tributaria por año en Colombia.

Mientras tanto, casi la mitad de los colombianos vive con $11.000 diarios y con $5.000 los hijos de la miseria. Aliviarlos con una renta digna le costaría al Estado apenas el 0,2 % del PIB, $2,4 billones. Pero el presidente, viajero saltarín por el mundo, no se agobia con estos menesteres, no y no. Seguirá girando partiditas de caridad a una porción reducida de los sufrientes. Y, claro, listo para pitar la largada a ordeñar en esta campaña electoral hasta la última gota del erario, menoscabar por fraude la representación plural en el Congreso y asegurar la hegemonía de los partidos que, ebrios de sus propias miasmas, querrán preservar la patria de las desigualdades.

Hubo un tiempo en que Duque se revelaba como lobo con piel de oveja. Ya no. De tanto hostilizarla, le ha jugado la verdad una mala pasada: ahora se insinúa en la ambigua figura de lobo con piel más de lobo que de oveja.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/lobo-con-piel-de-oveja/

21.40.-Entonces, ¿al Congreso, “Los que diga Duque”? AURELIO SUÁREZ

El plato queda servido: bolsas por casi 80 billones de pesos, el mecanismo para irrigarlas y documentos al por mayor de votantes anónimos.

Se están contabilizando los montos que por distintas fuentes ha acumulado el Gobierno, un gasto público para 2022, pero ausente en lo peor de la pandemia, y hay recelos por el destino que tendrá a las puertas de las elecciones presidenciales y del Congreso de la República, si servirán para elegir a “los que diga Duque”.

30 oct 2021.- La primera es la reforma tributaria de 2021, la de Restrepo, gestor del botín para el soborno social y político. En ella, se destinarán $6,6 billones en 2022 al llamado Ingreso Solidario para 4 millones de hogares menesterosos, hoy por fuera de los programas tradicionales, a los que, sin darles siquiera una renta básica, se les endulzará con una dádiva “histórica”, un rústico remedo de los cheques que Trump rubricó en la crisis sanitaria.

Irá con otros planes, no inscritos en el marco del derecho universal, sino en forma de óbolo, como la publicitada matrícula cero en universidades públicas, solo para estratos de ingreso bajo y medio-bajo. El Presupuesto General aplicará 35 billones para la denominada “recuperación social” en 2022 (El Tiempo, 21/10/2021, citando DNP).

No obstante, esa suma aún no es suficiente para el mercado electoral: urgen otras para financiar el universo de gastos de funcionamiento, que no se fondea con tributos y abarca las clientelas contratistas y la fronda burocrática, ampliada ahora en miles de puestos en la Contraloría, la Procuraduría y la Registraduría.

La más voluminosa y de libre disposición vendrá de Ecopetrol. Los cálculos del precio del barril de petróleo para un marco fiscal adecuado se hicieron en 63 dólares. El precio promedio este año superará los 70 y con ello el Gobierno, con una propiedad del 89 por ciento, se ganó la lotería, ya que desde junio se anunciaron traslados por utilidades e impuestos por más de 10,5 billones de pesos, que al terminar 2021 pueden subir a más de 20 (Portal Ecopetrol, junio 2021).

A las alforjas oficiales llegaron nuevas bolsas. Por la compra del 51,4 por ciento de ISA por Ecopetrol, a crédito, “exprimiendo la empresa” (Kalmanovitz), entró un cheque por 14,2 billones de pesos, bajo los enunciados de “reforzar la caja” o la “reactivación económica” (Portafolio). ¿Hay ya auditoría del contralor Córdoba al respecto?

Del exterior aterrizó otra partida. El ingreso de 2.790 millones de dólares que le asignó a Colombia el FMI de la desinversión de reservas internacionales por 1,96 mil millones de derechos especiales de giro (DEG). El Banco de la República, receptor de la remesa, explicó: “El Banco vendió reservas al Gobierno Nacional por un monto en dólares equivalente a la asignación de DEG y recibió como pago Títulos de Tesorería TES Clase B (…) el Gobierno obtuvo liquidez inmediata en dólares y mejoró el perfil de su deuda interna (…) los títulos entregados al Banco provienen de canjes (…) cuyo vencimiento (…) era el año 2022”, y fueron sustituidos por otros de largo plazo. En fin, una emisión camuflada para el Gobierno por 10,6 billones, acorde con la tasa de cambio de 3.806 pesos por dólar a 31 de agosto.

No contento con lo acumulado, Duque se apresta a vender 3.490,8 millones de acciones de Ecopetrol, el 8,49 por ciento, que, al precio unitario actual cercano a 2.660 pesos, totalizaría 9,28 billones. De pasarse por encima las restricciones que impone la Ley 1118 de 2006 para usarlos, como ya hizo con el “enroque” de ISA, este paquete cuantioso engordará más sus cajas menores.

Al final, además de los recursos ordinarios presupuestados, con estas maniobras adicionales calculadas se destinarán más de 70 billones para elegir a “los que diga Duque” en acción sucedánea de su mentor, hoy sub iudice y en franco desprestigio.

El bazar de votos, sin precedente, lo allanó el artículo 125 del Presupuesto con la modificación de la ley de garantías, para pasar en estos meses los convenios interadministrativos entre la Nación y los entes territoriales. Así el Centro Democrático cebaría a sus 42 alcaldes en Boyacá o los conservadores, a los del norte y el oriente de Antioquia, y, sin contar coaliciones, a 116 en total, y los liberales, a 99 en toda Colombia, o Cambio Radical, a 29 gobernaciones donde participa, o La U, en 22 (celag.org). La funcionaria estrella será Ana María Palau, consejera para las regiones, quien reemplazó ahí a Karen Abudinen.

A estas alturas, el registrador nacional, Alexánder Vega, el de “si no le gusta, váyase”, informa de 5 millones de cédulas en volandas, de colombianos en el exterior, de muertos o fraudulentas, como las que aprovechaba Aída Merlano. El plato queda servido: bolsas por casi 80 billones de pesos, el mecanismo para irrigarlas y documentos al por mayor de votantes anónimos. Es la engañosa hoja de ruta para elegir a “los que diga Duque”. Colombia y la comunidad internacional deben percatarse.

https://www.semana.com/opinion/articulo/entonces-los-que-diga-duque/202100/

21.40.-¡Ojo al formar el Congreso del 2022!  MAURICIO CABRERA

Un buen Legislativo debe estar integrado por personas que actúen por el bien público y no por intereses particulares.

Mientras el país se concentra en las encuestas y en los procesos de selección de los candidatos a la presidencia en las elecciones del próximo año, poca atención se está prestando a las otras elecciones que son casi de la misma importancia: las del Congreso de la República.

24 oct 2021.- Puede parecer un despropósito decir que es muy importante la elección del Congreso, cuando las encuestas muestran que es la institución más desprestigiada del país, con un 77% de opinión desfavorable y solo 16 % de favorabilidad. La única institución más desacreditada son los partidos políticos con un 81 % de imagen negativa, pero en el fondo son los mismos.

No es gratuita esa imagen tan negativa. Los colombianos están mamados de sostener a personajes que se ganan en un mes lo que en un obrero se gana en 3 años, y que solo trabajan 8 meses del año, además de pagarles teléfonos, camionetas, pasajes aéreos, y que les dan otros $50 millones para pagar sus empleados particulares. Tan atrincherados en sus privilegios, que han negado tres veces la propuesta de reducir en dos meses sus vacaciones.

Y ni para que hablar de los escándalos de corrupción de congresistas hoy investigados o en la cárcel; o la forma como se aprueban las leyes. Es un Congreso que mete micos a los buenos proyectos del gobierno, o que a punta de mermelada aprueba las malas propuestas que lleva el ejecutivo. Qué tal la derogatoria de la Ley de Garantías en plena campaña electoral, y la presidenta de la Cámara dando instrucciones a un despistado representante: “Anatolio vote sí”.

A pesar de todo eso un buen Congreso es indispensable para el equilibrio de poderes en una democracia, pero solo si está integrado por personas que actúen por el bien público y no por intereses particulares. Las elecciones de congresistas en marzo del 2022 son la oportunidad de renovar esa institución y lograr que senadores y representantes pulcros -que hoy son minoría- se conviertan en mayoría.

No será fácil porque con los requisitos del umbral y la cifra repartidora, algunos partidos cierran los ojos y dan avales a personajes cuestionados pero que tienen buen caudal de votos comprados. Peor aún, congresistas condenados como el senador Pulgar buscan elegirse en cuerpo ajeno traspasando sus votos a su esposa y no faltará el partido que le de el aval.

Pero también hay motivos para el optimismo, como la decisión de la Coalición de la Esperanza de presentar listas únicas de candidatos reunidos no por cálculos electorales sino en torno a programas y principios éticos. Es una lástima que en el proceso de selección del candidato de la Coalición no se hubiera pactado que los demás precandidatos participaran en la lista única, pero a estas alturas ya no es posible. Un buen número de congresistas elegidos de esta lista será un paso importante para la renovación del Congreso. 

https://www.portafolio.co/ojo-al-congreso-en-2022-opinion-de-mauricio-cabrera-galvis-557702

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