*21.43.-Íngrid Betancourt, salve usted el centro  PATRICIA LARA
*El despiporre político (el adiós de los Gaviria) MARÍA ISABEL RUEDA
*La coalición de la mermeladaAURELIO SUÁREZ

Resulta injustificable que, con este balance, los responsables, que han ocupado posiciones de decisión en el Estado en las últimas décadas, aleguen “experiencia”.

El Paro Nacional fue un suceso notable en 2021 y mostró la indignación sobre el estado de cosas, concentrada en la absurda reforma tributaria de Duque y Carrasquilla y en la mercantilista relativa a la salud. La contrariedad casi general se expresa todavía en sondeos como el de Cifras y Conceptos (septiembre de 2021), en el que 41 por ciento dice estar “mamado”, 19 por ciento “incluyente” y 26 “reformista”. Piden, con distintos enfoques, un cambio, no continuidad. 

19 nov 2021.- Esos resultados, que no deben separarse de la ira que causa la corrupción, se relacionan además con pobreza, desempleo, desigualdad, salario e ingreso. Aunque de uso poco frecuente, un buen indicador para medir las condiciones socioeconómicas es el Índice de Miseria de Okun. En su versión más simple, la suma de la tasa de desempleo y la inflación para el tercer trimestre de 2021 en Colombia fue 16,62 (BanRep), más que en 2019, antes de la pandemia, cuando ya era de los países más miserables del planeta (Saqueo, página 208). En 2020, en la modalidad de Índice de Miseria Hanke, el nacional estuvo en 35,8, mientras que la mediana mundial fue 23,4 (Cato).

Resulta injustificable que, con este balance, los responsables, que han ocupado posiciones de decisión en el Estado en las últimas décadas, aleguen “experiencia” y se presenten, por encima de estos hechos, como “resolvedores” (sic) para “salir de la crisis” que reconocen.

Uno es Juan Carlos Echeverry, exdirector de Planeación de Pastrana, exministro de Minas y Energía de Santos y presidente de Ecopetrol en el mismo gobierno. Fundamenta su candidatura en “muy buenas relaciones en Washington y Wall Street” (KienyKe, 19/08/2021) además de ser paladín de la “disciplina fiscal”, la del FMI, de más ingresos (léase más impuestos) y menos gasto, que presume haber contribuido a aplicar más allá de los acuerdos con el Fondo (Modelosde desarrollo económico, 2002, págs. 429-477), que se reforzó desde 2012 con la implantación de la regla fiscal, que ya estalló dos veces, y que cuenta ahora con una versión más severa.

Como ironía, Echeverry pone en la “descentralización” un emblema de campaña, cuando en 2001 en el DNP fue cogestor del Acto Legislativo 01 que transformó el régimen de transferencias en el Sistema de Participaciones (SGP), y que privó, en pesos de 2019, a municipios y departamentos de 318 billones de pesos, arrebatados a salud, educación y saneamiento básico (Espitia) para soportar largos beneficios tributarios. Plantea un salario mínimo inferior para el Chocó o Sucre, en busca de inversionistas hacia islotes de mano de obra barata como Bangladés o Etiopía o el distrito de Kaesong, el que montara Corea del Norte para empresas surcoreanas con salarios de 80 dólares al mes. ¿Echeverry y Kim Jong-un?

“Dime de qué alardeas y te diré de qué careces”, justo para Enrique Peñalosa. En todos los escenarios receta como pócima la “gerencia”, pomposo término con el que designa su doble alcaldía de Bogotá. En tanto el más grande daño al urbanismo fue sacar, en 2000, el metro de la Avenida Caracas, su eje natural, y reemplazarlo por buses de TransMilenio y 20 años después hubo que corregir, montándoles encima el tren eléctrico. En su dogmatismo “gerencial” declara fobia constante por los sindicatos y fervor por las privatizaciones. Asimismo, volvió modus vivendi ser candidato: el CNE certifica que a Peñalosa se le repusieron 5.794 millones de pesos por cuatro candidaturas entre 2007 y 2015, una cada dos años, tres a alcaldías, dos por firmas como ahora y otra a la presidencia. (ver documento CNE).

Federico Gutiérrez profesa el discurso continuista: aprovechar “no sé cuántos TLC (sic) para exportar” o que hay mucho “subsidio ocioso”, que “todo no puede ser regalado”, o las vías 5G como locomotora o culpar de la inseguridad a los jueces, lo que mezcla con demagogia, al doble del estimado de Camacol: hacer 1,8 millones de viviendas en el cuatrienio (Foro Semana). Se acomoda en este combo de “expertos” Barguil, oficialista de nocivas políticas centrales por tres periodos consecutivos en el Congreso y favorito de las burocracias gubernamentales, al que sus colegas del Partido del Presupuesto, como decía Roberto Gerlein, eligieron candidato.

La montonera fue confirmada en Barranquilla, precisamente donde 66 por ciento de los hogares no consumen tres comidas diarias, con Álex Char, campeón de la politiquería, y soldada con un pote de neoliberalismo y cucharadas de filosantismo y filouribismo, adobada con Cambio Radical, la U y los conservadores (El Tiempo 14/11/2021), donde cabrían Cárdenas o Zuluaga o Alejandro Gaviria.

Es solo otra unión más de los mismos con las mismas, un frente nacional de la mermelada, ingrediente conque el mismo Echeverry degradó en su ministerio la muy maltrecha democracia colombiana.

https://www.semana.com/opinion/articulo/la-coalicion-de-la-mermelada/202122/ 

21.43.-Íngrid Betancourt, salve usted el centro  PATRICIA LARA

Realizar un cónclave para acordar una consulta presidencial en marzo, “amplia e incluyente”, les propuso Juan Fernando Cristo, miembro de la Coalición de la Esperanza, a los demás precandidatos y dirigentes del centro, a quienes en carta que les dirigió mencionó en estricto orden alfabético: Carlos Amaya, Íngrid Betancourt, Humberto de la Calle, Sergio Fajardo, Juan Manuel Galán, Carlos Fernando Galán, Alejandro Gaviria, Angélica Lozano y Jorge Enrique Robledo.

19 nov 2021.- Agregó Cristo que no debe levantarse el cónclave hasta que no lleguen a un acuerdo. Y añadió que la exsecuestrada y excandidata Íngrid Betancourt y el exnegociador de paz Humberto de la Calle deben liderar las conversaciones.

Indudablemente, la propuesta de Cristo es buena. Pero para que la reunión no fracase ni se convierta en otra encerrona maltratadora contra Alejandro Gaviria —como fue la pasada cuando, según cuentan, llegó a decírsele que su proyecto y el de la Coalición de la Esperanza no eran compatibles— se requiere que Íngrid Betancourt haga el milagro de lograr que antes de la reunión haya un comienzo de acuerdo.

¿Y por qué Íngrid? Porque ella, quien después de su secuestro y de sus estudios de teología ha adquirido cierto halo espiritual, es la única persona respetada, querida y escuchada por todos: por los miembros de la Coalición de la Esperanza, especialmente Sergio Fajardo, de un lado; por Alejandro Gaviria, de otro, e incluso por el mismo expresidente y jefe del Partido Liberal, César Gaviria, a quien Íngrid no sólo no descalificó en declaraciones recientes, sino que invitó a que fuera parte de la solución, realizando la depuración que, con urgencia, el Partido Liberal requiere.

“Es la hora de deshacernos de las maquinarias; (…) si hay alguien que puede hacerlo en el Partido Liberal es César Gaviria”, dijo Íngrid, y agregó: “Hay un pensamiento liberal que está vivo y César Gaviria representa parte de ese pensamiento. Hoy él está en la posición de darle esta vez «el revolcón» al Partido Liberal, cuando más se necesita. Ya empezó a hacerlo, porque le apuesta a Alejandro Gaviria, que es lo más opuesto a cualquier maquinaria”.

Independientemente de si se está de acuerdo o no con ese planteamiento, es evidente que Íngrid tiene razón cuando afirma que “hay que hacer un esfuerzo por (…) tener una vocación de gobierno y no de oposición profesional. Esto implica deponer miedos y desconfianzas”.

Eso parece haberlo entendido ya y por fin Juan Fernando Cristo quien, seguramente porque tuvo la epifanía de la que habla Íngrid, propuso el cónclave. Pero esa propuesta hay que manejarla bien para que no se convierta en dinamita para la posibilidad de unión del centro.

En evitar la catástrofe, Íngrid juega un papel fundamental. Y también pueden jugarlo Humberto de la Calle y Carlos Amaya, exgobernador de Boyacá, quien tuvo la claridad política para decir que “ni la Coalición de la Esperanza tiene futuro sin Alejandro, ni la candidatura de Alejandro tiene esperanza sin la Coalición”.

Pero Íngrid Betancourt (a quien aquí quiero decirle que la admiro) es la persona que tiene la clave. De modo que la invito a que, antes de que se reúna el cónclave de Cristo, despliegue toda su sabiduría y su conocimiento de la condición humana y logre el milagro: que sus miembros acepten un mecanismo para que el centro todo, sin exclusiones ni vetos que sólo restan, se presente unido a la primera vuelta.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/patricia-lara-salive/ingrid-betancourt-salve-usted-el-centro/

21.43.-El despiporre político (el adiós de los Gaviria) MARÍA ISABEL RUEDA

Ambos Gavirias son como agua y aceite. Ese matrimonio por conveniencia se volvió inconveniente.

Desde el día uno fue evidente que el matrimonio por conveniencia que llegaron a plantearse entre el Partido Liberal y Alejandro Gaviria no iba a aguantar mucho. Porque ambos Gavirias son como el agua y el aceite.

20 nov 2021.- Mientras Gaviria César se despeluca en el esfuerzo de cuadrar los avales necesarios para que al liberalismo le vaya bien en las elecciones al Congreso, y su hijo Simón recita de memoria y al detalle cuántos votos pone el liberalismo en cada municipio del país, Gaviria Alejando es absolutamente ajeno al planeta de los avales y flota de manera etérea por atmósferas absolutamente carentes de maquinarias políticas, como la defensa del humanismo, el fin del mundo posible, o la desigualdad y el autoritarismo en los tiempos del covid, temas de algunas de sus recientes publicaciones.

Ese matrimonio por conveniencia pronto comenzó a volverse inconveniente. Porque en el fondo contenía la evidente ambigüedad de que Alejandro Gaviria se presentaba como un candidato independiente, cuando era de público conocimiento que las bases del partido le estaban ayudando incluso a conseguir firmas. Sin embargo, Alejandro aguantó hasta última hora para no romper con Gaviria. Su ingenuidad política, que lo enaltece entre sus admiradores, sí le alcanzaba para saber que en esa tibieza de los esperanzados, no mucho se puede hacer sin el Partido Liberal y hasta sin Cambio Radical.

La ambigüedad alcanzó a estirarse unos meses, hasta que se abrió paso la invitación craneada por el exministro Juan Fernando Cristo a un rimbombante “cónclave de papables” que logró poner a Alejandro Gaviria contra las cuerdas. El expresidente ya venía presionándolo para que escogiera entre dedicarse a tareas políticas poco gratas y sin mucho ‘glamour’ para él, como atender parlamentarios y cuadrar las listas del Congreso, o aceptar la invitación de los “tibios”, donde sus enemigos vetaron al expresidente desde el principio. El autor intelectual de su candidatura le aguantó a Alejandro, hasta donde pudo, su indiferencia con el capítulo de la carpintería política electoral; aunque había mañanas en que Alejandro amanecía realista, aceptando que no se hace política sin políticos, fueron muchas las noches en las que también se acostaba mareado por el complejo de andar en alianzas vergonzantes, con uno de los partidos más tradicionales y por lo tanto más representativos de los vicios clásicos de la política.

Al fin qué, le preguntó Gaviria César en una entrevista: ¿está con nosotros? Y por primera vez Gaviria Alejandro se sintió picado en su autonomía. Si no podía ni siquiera tomar autónomamente la decisión de acudir al cónclave de “papables”, sin la autorización de su jefe político, ¿con qué cara convencería a los colombianos de que sí tiene el carácter para llegar a gobernarlos sin las viejas mañas de la política?

Ahora anuncia que probablemente, para competir por la candidatura en la Coalición de la Esperanza, saltará del Partido Liberal al Nuevo Liberalismo. Desde ese frente, su misión principal será derrotar a Sergio Fajardo, que también ha tocado el mismo timbre, con lo cual Gaviria cayó en la muy ingeniosa trampa santista que le tendieron Fajardo y su pre-jefe de debate, Juan Fernando Cristo, llevándose a Gaviria en pañales a competir por la candidatura presidencial al terreno de Sergio Fajardo.

El error, definitivamente, de la Coalición de la Esperanza, fue vetar al liberalismo y a Cambio Radical, desperdiciando una gran coalición de origen o filosofía liberal, con lo cual feriaron el centro.

Y las cosas siguen igual a como han sido casi todo este año. Porque los tibios de la Esperanza andan hoy obnubilados con su cónclave de temas de maquinaria, en una coalición en la que incluso las bases son ampliamente petristas. Y por su parte, los de la Coalición de la Experiencia, que agrupa a los “ex”, arrancaron a hacer campaña ocupados básicamente en insultar a Gustavo Petro. ¿Quién es entonces el único que está haciendo una campaña política coherente, comunicándoles algo a los colombianos?

Pues Petro, a quien ahora veremos bajar en su caracola por el río Magdalena, saludando con la mano a todo un ejército de enajenados votantes ribereños.

El que diga que aquí no hay un despiporre político miente.

Entre tanto… Mal librada salió a Corte Constitucional de las supuestas llamadas de los expresidentes Santos y Gaviria durante el proceso contra Álvaro Uribe. Pero más inaudito aún es que algunos de sus magistrados sostengan que lo que está dañando la reputación de la Corte no son estas presiones políticas, sino los salvamentos de voto contra la decisión tomada. ¿Y será que en adelante, para que uno de ellos no les siga filtrando sus sesiones en vivo, les tocará seguir haciendo sus salas sin celulares, metidos desnudos entre una piscina, como hace la mafia?

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/el-despiporre-politico-columna-de-maria-isabel-rueda-633672 

*21.42.-Qué pereza Fico RAMIRO BEJARANO
*
Fui, vi y vendí país AURELIO SUÁREZ
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Duque: ¿el peor gobierno de la historia? MARÍA ISABEL RUEDA
*¿HIDROICUANDO? (De la contingencia a la incertidumbre) – AMYLKAR ACOSTA
*
Las cuestiones de fondo del COP 26.MICHAEL
ROBERTS, MICHAEL R. KRÄTKE, CORALIE SCHAUB, AURORE COULAUD.

Glasgow: protestas por la falta de financiamiento del clima

La COP26 avanza en Glasgow con pocas señales de que se esté acordando algo significativo para revertir el calentamiento global y poner fin a la degradación de la naturaleza. A pesar de todos los titulares en los medios, los gobiernos y las empresas no están poniendo su dinero donde dicen que están sus compromisos. El apoyo financiero a medidas para reducir las emisiones de carbono y otras formas de destrucción del medio ambiente es lamentable.

7 nov 2021.- En 2009, las principales naciones ricas prometieron transferir al menos $ 100 mil millones al año en financiamiento climático a los países más pobres para 2020. Ese entendimiento formó la base del acuerdo climático de París de 2015, que tenía como objetivo limitar el calentamiento global a menos de 2ºC, idealmente 1,5ºC. Pero en vísperas de la COP26, los países donantes admitieron que no habían cumplido con ese objetivo en 2020. Ahora esperan alcanzarlo en 2022 o 2023, años más tarde de lo planeado.

De hecho, la mayoría de las naciones ricas no están cumpliendo sus promesas en absoluto. Solo Noruega, Suecia y Alemania pueden afirmar que cumplen, mientras que Estados Unidos se ha quedado corto en miles de millones y está al final de la lista de la OCDE.

Además, la mayor parte de los 100.000 millones de dólares prometidos no es en forma de subvenciones, sino de préstamos. Por lo tanto, se supone que los países pobres que intentan lidiar con el calentamiento global y reducir las emisiones deben devolver la mayor parte de las donaciones de los países ricos. Los cálculos de Oxfam sugieren que el nivel real de subvenciones específicas para el clima es aproximadamente una quinta parte de las cifras de “financiación climática” de la OCDE, una vez que se obtienen los préstamos. Estos compromisos climáticos tenían “un kilómetro de ancho y un centímetro de profundidad”, dijo Becky Jarvis, estratega de la red Apostar por el futuro.

Luego está la coalición liderada por Mark Carney de compañías financieras internacionales que se unieron para abordar el cambio climático. El ex gobernador del Banco de Inglaterra, Carney, es el enviado oficial de la ONU para las finanzas climáticas. Afirma que la Alianza Financiera de Glasgow para Net Zero (Gfanz), que está formada por más de 450 bancos, aseguradoras y administradores de activos en 45 países, podría contribuir hasta $ 100-130 billones de financiamiento para ayudar a las economías en la transición al cero neto carbónico en las próximas tres décadas.

Michael Bloomberg, el multimillonario de los medios, se unía a Carney como copresidente. El grupo informará periódicamente sobre su trabajo al Consejo de Estabilidad Financiera del G20. Carney señaló el análisis de la ONU que sugería que el sector privado podría entregar el 70 por ciento de las inversiones totales necesarias para alcanzar las metas netas cero. Las finanzas privadas pueden salvar el día, argumenta Carney.

Pero cuando se mira más de cerca esta gran cifra, resulta que los administradores de inversiones representan $ 57 billones de activos, con $ 63 billones provenientes de bancos y $ 10 billones de propietarios de activos como fondos de pensiones. Y 43 de estos 221 administradores de inversiones signatarios revelaron que solo un tercio de sus activos estaban destinados a inversiones con objetivos de «cero neto».

 Ben Caldecott, director del Grupo de Finanzas Sostenibles de Oxford en la Universidad de Oxford, dijo que la cifra de 130 billones de dólares «no es una nueva fuente de dinero, y la mayor parte no es asignable». Incluye hipotecas de viviendas y dinero para financiar la infraestructura de combustibles fósiles, agregó. «¿Qué proporción de ella se puede desviar realmente a las soluciones o utilizar de alguna manera para influir en las empresas contaminantes para que sean más sostenibles?» pregunta.

Rainforest Action Network, un grupo ambiental, señaló que los 93 bancos que firmaron el compromiso continuaron brindando $ 575 mil millones en préstamos y suscripción a la industria de combustibles fósiles en 2020. «La desconexión entre los compromisos climáticos y las decisiones de las salas de juntas es asombrosa», señala Tom Picken, su director forestal y financiero.

Los administradores de activos que se habían suscrito a Gfanz habían alineado hasta ahora solo el 35 por ciento de sus activos totales con objetivos netos cero, dijo. “No se trata de finanzas verdes, ni está dedicado en lo más mínimo a abordar el cambio climático siempre que los financieros tengan grandes intereses en la expansión de los combustibles fósiles”, agregó.

«Este anuncio una vez más ignora el elefante más grande en la habitación,” dice Richard Brooks, director de finanzas climáticas de Stand.earth. “No hay la menor mención de las palabras F (en ingles) en esta nueva declaración de los clubes netos cero. No podemos mantenernos por debajo de 1,5 grados [de calentamiento] si las instituciones financieras no dejan de financiar a las empresas de carbón, petróleo y gas».

Mientras tanto, economistas bien intencionados ofrecen varios esquemas para resolver el problema del financiamiento dentro de los límites de la economía de mercado. Raghuram Rajan, profesor de finanzas en la Booth School of Business de la Universidad de Chicago, conocido por sus soluciones favorables al mercado, sugiere que cada país que emite más que el promedio global de alrededor de cinco toneladas per cápita paga anualmente un fondo global. El monto pagado sería el exceso de emisiones per cápita multiplicado por la población y luego multiplicado por un monto en dólares llamado Incentivo Global de Carbono (GCI).

Si este GCI comenzara en $ 10 por tonelada, Estados Unidos pagaría alrededor de $ 33 mil millones cada año. Mientras tanto, los países por debajo del promedio global recibirían un pago proporcional basado en cuánto emiten por debajo del promedio (Uganda, por ejemplo, recibiría alrededor de $ 2 mil millones).

Rajaram considera que el plan se autofinancia. Los emisores bajos, a menudo los países más pobres y los más vulnerables a los cambios climáticos que no causaron, recibirían un pago que podría ayudar a su población a adaptarse. Por el contrario, la responsabilidad de los pagos recaería adecuadamente en los grandes emisores ricos, que también están en la mejor posición para pagar. Los países tendrían libertad para elegir su propio camino hacia la reducción de emisiones. En lugar de imponer un impuesto al carbono políticamente impopular, un país podría imponer regulaciones sobre el carbón, otro podría incentivar las energías renovables.

En otro esquema, Avinash Persaud señala que para cumplir con el Acuerdo de París, el mundo tendría que eliminar 53.5 mil millones de toneladas métricas de dióxido de carbono cada año durante los próximos 30 años. Hay una variedad de estimaciones de cuánto costaría eso, pero el banco de inversión Morgan Stanley lo calculó en 50 billones de dólares adicionales, divididos entre cinco áreas clave de tecnología de cero emisiones de carbono.

Eso se compara con los patéticos $ 100 mil millones mencionados anteriormente que han costado seis años a todos los países encontrar. Persaud dice que «necesitamos un acuerdo global, no una aspiración global unida a un presupuesto de ayuntamiento». 

Los países que más contribuyen al stock de GEI podrían emitir un instrumento que otorgue a cualquier inversionista en proyectos en cualquier parte del mundo que reduzcan los GEI el derecho a solicitar préstamos a sus tasas de interés a un día, que actualmente son cercanas a cero, y a refinanciarlo mientras el proyecto produzca una tasa mínima de reducción de GEI por dólar invertido. Si la emisión anual colectiva de este financiamiento de coste casi nulo fuera de $ 500 mil millones, aumentaría los retornos de los inversionistas a tal grado que durante 15 años acumularía ahorros privados hasta los $ 50 billones necesarios.

Todos estos esquemas fallan a dos niveles. Primero, requieren acción global e instituciones globales para implementarlos. No hay perspectivas de que eso suceda. Así como los gobiernos nacionales fueron incapaces de coordinar las finanzas y los recursos para hacer frente a la pandemia de COVID y las vacunas, los gobiernos no están dispuestos a tomar medidas globales significativas sobre el clima y la naturaleza. Aparentemente, se necesitan alrededor de $ 50 billones durante 30 años; otras estimaciones son de $ 4 billones al año durante los próximos diez años. Este es realmente un coste pequeño, no más del 2.5% del PIB mundial anual. Pero hasta ahora, los gobiernos han prometido solo $ 100 mil millones y ni siquiera lo han cumplido.

En segundo lugar, las soluciones del mercado no funcionan, como ha demostrado una vez más la pandemia del COVID. Solo la intervención, la inversión y la planificación pública a escala global pueden dar a la humanidad y la naturaleza la oportunidad de tener éxito antes de que la degradación se vuelva permanente.  El precio del carbono no asignará la inversión de manera adecuada ni cambiará el consumo de manera suficiente, y solo beneficiará a los países más ricos (mil millones de personas) a expensas de los más pobres (6.500 millones).

La financiación privada organizada por bancos y fondos de inversión no funcionará. Porque las empresas capitalistas controlan y toman decisiones de inversión basadas en la rentabilidad. El calentamiento global no se detendrá ni se revertirá sin poner fin a la exploración minera y de combustibles fósiles y eliminar gradualmente la producción de combustibles fósiles. Nada de eso está en la agenda de la COP26.

Como dice Jeff Sparrow en su nuevo libro, Crímenes contra la naturaleza, “Cada año, el mundo  gasta más de $ 1,917 mil millones en armas, bombas y otro equipos militares . La cifra comparable  en publicidad es de unos 325.000 millones de dólares. Esas cifras asombrosas representan una mera fracción de lo que podríamos dirigir de inmediato a programas ambientales en tierra, mar y aire. Podríamos comenzar la descarbonización sistémica, cerrar las centrales eléctricas de carbón y reemplazar los combustibles fósiles con electricidad de fuentes renovables como la solar, utilizando el proceso para reducir en lugar de aumentar nuestras necesidades energéticas. 

Podríamos expandir masivamente el transporte público bajo en carbono, de modo que los trenes y tranvías eléctricos eficientes, fáciles de usar y convenientes, reemplacen a los motores de combustión interna. Podríamos volver a planificar nuestras ciudades y pueblos para la conveniencia humana en lugar de para el uso de automóviles; podríamos establecer métodos de reciclaje y reutilización que realmente redujeran el rendimiento del material».

Financing the climate

COP26: se cierra la ventana de oportunidad

Michael Krätke

Poco antes de la cumbre climática mundial COP26 en Glasgow, los expertos están examinando la dinámica. Los informes se suceden con el mismo tenor: la ventana de oportunidad que nos queda para contrarrestar a tiempo una catástrofe climática inminente se cierra cada vez más rápidamente. Cada «sigan así» nos llevará a un calentamiento global promedio de más de dos grados en las próximas décadas y de 2,7 grados a finales de siglo. Y eso, según cálculos optimistas. Hay pocos negacionistas acérrimos del cambio climático, pero hay muchos que, con los pies en el freno, son igual de dañinos.

Eliminación, incluso gradual, de los combustibles fósiles y las tensiones resultantes

Como se muestra en el anual «Informe sobre la brecha de producción» del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) [elaborado por primera vez en 2019], los proyectos de los 15 principales países exportadores de petróleo, gas y carbón son incompatibles con los objetivos climáticos establecidos en 2015 en el Acuerdo de París [1].Lo que se conoce como brecha de producción, la diferencia entre los volúmenes de producción de combustibles fósiles establecidos con estos objetivos y los volúmenes de producción reales o proyectados, no se está reduciendo. Por el contrario, aumentará en 2040 si países como Australia, Brasil, Canadá, China, Indonesia, Rusia, Arabia Saudí, Sudáfrica, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos y Gran Bretaña mantienen sus niveles de producción. Como productor de carbón, Alemania también forma parte de este grupo. Los gobiernos de los países mencionados han demostrado que invierten mucho más en nuevos proyectos de extracción de combustibles fósiles que en energías limpias (renovables). Y lo han estado haciendo durante años.

Existen razones poco convincentes para retrasar o aplazar el abandono de los combustibles fósiles, como hacen las empresas de energía de todo el mundo, sobre todo con el argumento de que simplemente hay demasiado capital invertido por el sector privado (sin mencionar el dinero público) en instalaciones mineras y de transporte que aún pueden generar ganancias. Solo se puede lograr un cambio en la política climática si los países industrializados ricos y las “economías emergentes ambiciosas” no solo no continúan aumentando sus emisiones de petróleo, gas y carbón como estaba previsto para 2030, sino que las reducen radicalmente. Para los Estados Unidos, los países de la OPEP, Rusia y Australia, esto significa no solo renunciar al aumento de las exportaciones, sino también reducirlas drásticamente. La producción de petróleo, gas y carbón debe disminuir, cada año y cada vez más rápidamente.

Algunas delegaciones en Glasgow quieren proponer la eliminación acelerada de los combustibles fósiles. Pero deben saber lo que eso significa: continuas tensiones con las industrias nacionales de petróleo, gas y carbón y con los sindicatos [pérdida de puestos de trabajo, entre otros], agravadas por conflictos con todos los involucrados. Que se ven afectados por una distribución injusta de responsabilidades y el coste de desmantelamiento; y, en última instancia, miles de millones de pérdidas para las arcas del Estado y una disminución permanente de influencia geoestratégica.

Esto concierne principalmente a Rusia, Arabia Saudí, los Emiratos del Golfo y Australia. El país que mejor puede hacer frente al desmantelamiento de la producción de petróleo es Noruega, que ha invertido sabiamente los beneficios de esta actividad durante décadas y que no tiene demasiadas ambiciones políticas globales. ¿Pero los demás? Como actores globales, no renunciarán a sus objetivos de crecimiento sin luchar.

***

En Alemania, desde el documento exploratorio de los tres posibles partidos gubernamentales [SPD-Verts-FDP], ha surgido una disputa sobre si es posible eliminar gradualmente la producción de lignito para 2030. Los eternos postergadores de la transición energética bajo el liderazgo de Angela Merkel se ha decidido por un largo período de transición económica y ecológica insensata hasta 2038, todo en interés de la industria. Cualquiera que se tome la política climática en serio, aunque solo sea un poco, no puede compartir el supuesto equilibrio “justo” de intereses, por un lado, de empresas como RWE [conglomerado activo en el sector energético, segundo productor alemán de electricidad a base de carbón, después de E .ON], con algunos miles de empleados y, por otro los del resto del mundo (no solo alemanes). Para un país como Polonia, las cosas son muy diferentes. Resolver el problema del abandono paulatino del carbón, tan pequeño para Alemania y, comparativamente, enorme para Polonia, encaja con la UE, tan denunciada. La misión de la UE debería ser compensar las pérdidas distribuidas de manera desigual de una transición energética a escala europea, a través de uno o dos Planes Marshall. Tal enfoque también puede ser ejemplar a escala global y por tanto convencer a grandes potencias como Estados Unidos, Rusia, China o India.

En su informe anual «World Energy Outlook», la Agencia Internacional de Energía (AIE) confirmó hace unos días [13 de octubre de 2021] que la explotación y uso de nuevas reservas de petróleo, gas y carbón debe cesar de inmediato si se deben cumplir los objetivos climáticos acordados en París. En Glasgow, se brindará la oportunidad de contraer un compromiso vinculante para reducir eficazmente la extracción mundial de combustibles fósiles. Está claro que ni Vladimir Putin ni el brasileño Jair Bolsonaro quieren ir en esa dirección. Como el de Rusia, otros jefes de estado no irán a Glasgow. Es lamentable que el presidente chino, Xi Jinping, también esté ausente. En su país, la eliminación gradual del carbón no está prevista antes de 2040, pero los chinos producen muchos menos gases de efecto invernadero per cápita que los estadounidenses o los europeos. Una política medioambiental y climática del tipo que se lleva a cabo en China es en gran parte desconocida en Alemania. Señalar con el dedo a China es, con mucho, el sustituto más popular de la política climática occidental. Sin embargo, el gobierno chino ya espera mucho más de sus ciudadanos de lo que la “canciller del clima” Angela Merkel se ha atrevido con los suyos. Para China, la política climática y la geoestrategia van de la mano: cuanto más renuncia a la importación de combustibles fósiles, mejor [2].

La «normalidad» ya no está en orden

Aunque la pandemia está lejos de haber terminado, la economía mundial se está recuperando, gracias en particular a la política presupuestaria que los europeos han hecho esta vez al endeudarse colectivamente: 750 mil millones para el plan de recuperación llamado Next Generation EU, y unos cientos de millones para el Fondo de Solidaridad Covid de la UE. A nivel mundial, hasta ahora se han movilizado poco más de $ 13 billones para compensar las pérdidas causadas por la pandemia. Pero solo $ 380 mil millones están destinados a apoyar la transición a la energía limpia. Gastamos demasiado para que la economía vuelva a una «normalidad» que, de hecho, ya no podemos permitirnos.

Notas:

 [1] « La producción de combustibles fósiles planificada por los gobiernos sigue peligrosamente fuera de sintonía con los límites del Acuerdo de París».

[2] Frente a la alineación del gobierno australiano con la política estadounidense (entre otras), Beijing ha tomado medidas comerciales de «represalia», incluida la no importación de carbón australiano. No obstante, según Les Echos del 5 de octubre: Frente a la violencia de la crisis energética que atraviesa, China ha descargado varios cargamentos de carbón desde Australia, aunque dichas importaciones parecían prohibidas desde octubre de 2020 en un contexto de tensiones comerciales entre los dos países, informa el Financial Times de este martes 5 de octubre”. China, en 2020, fue el mayor productor mundial de carbón y el mayor importador, aunque produce la mayor parte de sus necesidades de carbón.

http://alencontre.org/ecologie/cop26-la-fenetre-dopportunite-est-en-trai…

“Carbono neutralidad”: la gran estafa. «El único cero que cuenta es en la fuente»

Coralie Schaub y Aurore Coulaud

Investigadores y asociaciones advierten contra el mal uso del concepto clave discutido en la COP26. Los proyectos de «compensación» han fracasado y la atención está volviendo al objetivo original: la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

No pasa un día sin que nuevos países, comunidades, empresas o productos prometan convertirse en “carbono neutrales”, incluidos aquellos que no pasan por ser los más virtuosos en términos climáticos. En un horizonte más o menos lejano, de 2030 a 2070, pasando por 2050. En la COP 26 en Glasgow, el objetivo oficial número 1 es «lograr» la neutralidad de carbono en el mundo a mediados de siglo y mantener el objetivo de + 1,5 ° C”.

¿Quién promete la neutralidad de carbono?

Muchos países, incluidos muy grandes productores de combustibles fósiles (petróleo, gas o carbón), como Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Rusia o China, han declarado su objetivo de alcanzar la neutralidad de carbono. A finales de octubre, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente calculó que en total, «49 países y la UE se han comprometido a formalizar el objetivo de cero emisiones netas», lo que representa «más de la mitad de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI)». Estos datos excluyen a India, el cuarto mayor emisor de GEI del mundo detrás de China, Estados Unidos y la UE, que anunció el 1 de noviembre que llegará a la neutralidad en 2070.

Las empresas también lo están haciendo en masa. Según un estudio británico (The Energy & Climate Intelligence Unit y Oxford Net Zero, marzo de 2021), entre las 2.000 multinacionales más grandes, una de cada cinco ha anunciado que, en última instancia, quieren alcanzar la neutralidad de carbono. Este es el caso de muchos grupos petroleros (el francés Total Energies, el holandés-británico Shell, el británico BP, el italiano Eni o el saudí Saudi Aramco) y aerolíneas (Air France, EasyJet, Delta, etc.). Los gigantes digitales (Google, Apple, Facebook, etc.), de consumo (Amazon, Carrefour, Unilever, Nestlé, etc.) y las finanzas (BNP Paribas, Société Générale, HSBC, etc.) también defienden este objetivo.

¿En qué consiste la neutralidad de carbono?

El concepto de «carbono neutralidad» o «emisiones netas cero» se puede resumir en una ecuación: cuando las emisiones globales de gases de efecto invernadero causadas por el Homo sapiens, menos su secuestro de GEI en reservorios naturales (vegetación, suelo, océano, etc.) o artificiales (vía tecnologías como la captura directa de CO2 en la atmósfera o su captura y almacenamiento en el subsuelo), es igual a cero.

El Acuerdo de París, firmado en 2015, indica que para limitar el aumento de la temperatura media del globo en comparación con el período preindustrial (1850-1900) “por debajo de 2 ° C» y si es posible el 1, 5 ° C”, es necesario «lograr un equilibrio entre las emisiones antropogénicas [creadas por el hombre] por las fuentes y las absorciones antropogénicas por los sumideros de gases de efecto invernadero durante la segunda mitad del siglo». Pero no se ha definido una división clara entre reducir las emisiones de GEI por un lado y utilizar estos sumideros por el otro.

¿Por qué se cuestiona este concepto?

Cada vez más ONG, pero también instituciones y académicos, denuncian la desviación de la neutralidad de carbono. Para conseguirlo, existe un principio fundamental: los interesados ​​deben primero evitar y luego reducir las emisiones que genera su propia actividad mediante la reducción del consumo energético, por ejemplo, y finalmente, como último recurso, compensar sus emisiones residuales. Problema: muchas empresas, como algunas petroleras, pasan directamente a la última fase. «Requiere menos esfuerzo humano y financiero de las empresas, que continúan contaminando y destruyendo mientras tranquilizan su conciencia», señala Alain Karsenty, economista del Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agrícola para el Desarrollo.

Sin embargo, según el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), la neutralidad de carbono -que debe lograrse a mediados de siglo para no superar un calentamiento de 1,5 ° C- presupone ante todo reducir las emisiones globales de GEI ahora, drásticamente y continuamente, del orden del 6% al 8% anual, o el 45% para 2030”, recuerda Françoise Vimeux, climatóloga del Instituto de Investigación para el Desarrollo. Hoy, sin embargo, «las emisiones no están disminuyendo e incluso siguen aumentando», enfatiza la científica. Según un estudio del Global Carbon Project publicado el jueves, las emisiones globales de CO2 están nuevamente cerca de sus niveles récord pre-Covid, el mismo día que la ONU pidió «Mostrar más ambición» frente a la «tormenta que se avecina».

En mayo, tres científicos de renombre, incluido el ex presidente del IPCC Robert Watson, afirmaban en un artículo (en The Conversation) haberse dado cuenta tarde que la neutralidad de carbono era una «trampa peligrosa». Una «idea brillante, en teoría», pero que en la práctica «reduce la sensación de urgencia ligada a la necesidad de limitar las emisiones de forma inmediata». Un informe de ONGs internacionales como Amigos de la Tierra, publicado en junio de 2021, califica la neutralidad de carbono como una «gran estafa», mientras que otro, publicado en febrero (Amigos de la Tierra internacional, 22 de febrero) habla de una «cortina de humo” que hace posible «disimular la inacción». El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente observa por su parte que los compromisos de una cincuentena de países a favor del objetivo a largo plazo de cero emisiones netas «contienen ambigüedades importantes», y pide que la acción no se posponga después de 2030.

¿Por qué la compensación de carbono está especialmente en la mira?

Utilizada por las empresas para lograr el objetivo de la neutralidad de carbono, esta herramienta es ampliamente criticada. Concretamente, las empresas dan dinero a las personas que tienen proyectos para reducir las emisiones de CO2 (conservación de bosques, etc.) o su secuestro (plantación de árboles, etc.), la mayoría de las veces en el extranjero. Por ejemplo, desde 2020, Air France se ha comprometido a compensar las emisiones de sus vuelos en Francia continental, es decir, “450 vuelos y 57.000 clientes diarios”, gracias a proyectos en Brasil, Perú, Kenia, India y Camboya. Uno de ellos, contra la deforestación en Brasil, tiene como objetivo “22 millones de toneladas equivalentes de CO2”. Con las energías renovables, el bosque es particularmente popular entre las empresas: «Es fácil de comunicar visualmente, es sexy y, sobre todo, cuesta menos», argumenta Alain Karsenty, quien también es especialista en bosques.

Este mecanismo permite a las empresas obtener los famosos créditos de carbono que se pueden generar ad infinitum; se compran y venden en el mercado voluntario de compensación de carbono. Estos créditos están etiquetados por organismos de certificación como Verra, Gold Standard o Plan Vivo, que evalúan las cantidades de CO2 secuestradas o evitadas por los proyectos. Un proceso de validación que no es unánime, debido a la dificultad de realizar dichas evaluaciones y proyecciones.

Los cálculos no necesariamente tienen en cuenta, por ejemplo, el hecho de que se necesitan varias décadas para que un árbol alcance la madurez y, por lo tanto, sea capaz de absorber CO2 de manera eficiente. También depende del tipo de especies y densidad. Los bosques viejos con sus grandes árboles y suelos son los que retienen más carbono. «En el Congo, Total solo planta acacias porque crecen rápidamente pero también mueren más rápido», dice Alain Karsenty. La mayoría terminará en energía como madera». El monocultivo también significa menos biodiversidad y menos resiliencia. Por tanto, es imposible garantizar la sostenibilidad de un proyecto de este tipo durante cien o doscientos años. El bosque en cuestión puede arder, también puede ser cortado o diezmado por plagas como los escarabajos de la corteza que proliferan con el cambio climático. Sin olvidar el estrés térmico y hídrico que aumenta la mortalidad de los árboles. Es decir, CO2 que luego se liberará a la atmósfera.

Además, los pueblos indígenas viven en tierras que a menudo son muy codiciadas por los promotores de proyectos de compensación de carbono. Los expertos señalan el riesgo de apropiación de tierras y violaciones de sus derechos. En cuanto a los sumideros naturales, no se les puede obligar a absorber más carbono: «Los bosques y el océano ya absorben el 56 % de las emisiones globales, el máximo que pueden absorber», advierte la climatóloga Françoise Vimeux.  Es probable que el hecho de aumentar las emisiones de GEI interrumpa su funcionamiento, por lo que estos sumideros se volverían menos eficientes… ”  Tecnologías de geoingeniería como la captura de CO2 en el subsuelo, por otro lado, «no existen a gran escala, son inseguras, intensivas en energía y muy costosas», señala la climatóloga.

¿Cómo gestionar mejor la neutralidad de carbono?

En un aviso publicado en marzo de 2021, la Agencia Francesa para la Transición Ecológica (Ademe) destacó que la neutralidad de carbono “realmente solo tiene sentido a escala global”. Según ella, los actores económicos, las comunidades y los ciudadanos comprometidos con la neutralidad “no son, no pueden llegar a ser ni pretender ser “carbono neutrales”, lo que no tiene sentido a su nivel. Por otro lado, pueden potenciar su contribución a este objetivo global a través de sus respectivas acciones”. Más que favorecer la financiación de proyectos compensatorios con un tercero, la agencia «invita» a todos estos actores no estatales a «invertir en un proyecto real de descarbonización en su propio perímetro: trabajar en el ecodiseño de sus productos, ofrecer una nueva oferta de movilidad en su territorio, renovar su propia casa”.

Para regular sus compromisos de neutralidad de carbono, las empresas también pueden suscribir repositorios y estándares, por ejemplo, en el marco de la iniciativa Science Based Targets o el proyecto Net Zero Initiative. En cualquier caso, «un compromiso ‘neto cero’ que no prevé reducciones de emisiones espectaculares y constantes a corto plazo pero que se apoya en sistemas de compensación, solo es un lavado verde para distraer», insiste Greenpeace, que llama, al igual que otras ONG, a «rechazar proyectos de mercado de carbono y mecanismos de compensación de carbono en la interpretación del Artículo 6 del Acuerdo de París», cuyas reglas están siendo negociadas en la COP26:

“El único cero que merece la pena es el de las emisiones en origen, por el que debemos luchar durante las próximas décadas para darnos una oportunidad de contener el cambio climático”, insiste la ONG. De lo contrario, la neutralidad solo será un espejismo.

Liberation, 4 de noviembre de 2021

 21.42.-Qué pereza Fico RAMIRO BEJARANO

Soy un colombiano más de aquellos que miran con horror el abanico de más de 50 precandidatos a la Presidencia, entre los cuales tampoco he podido identificar uno que finalmente me convierta en militante de su causa. Todavía falta mucho por ocurrir, oír o ver, y estoy seguro de que son muchas las sorpresas que nos vamos a llevar, las volteadas que tendremos que soportar y los insultos a los que tendremos que asistir.

14 nov 2021.- Si bien no hay claridad para decidir a quién apoyar, por lo menos sí puedo decir que empezando a deshojar la margarita ya he concluido que bajo ninguna circunstancia votaría por Federico Gutiérrez, un personajito inventado a última hora por la godarria y poderosa élite antioqueña para que con la sola experiencia, por cierto nada brillante, de haber sido alcalde de Medellín sea el próximo inquilino de la Casa de Nari.

Y no lo digo simplemente porque Fico, como le gusta que lo llamen, sea un uribista purasangre del mismo talante y estilo de María Fernanda Cabal, lo que, por supuesto, para quienes hemos padecido la persecución de los gobiernos de Uribe y de Duque es explicable motivo para no asomarnos por allá. Hay más razones y cada vez que me aproximo a una declaración de Gutiérrez ratifico mis impresiones.

Gutiérrez no es un hombre público dueño de su destino ni de sus ideas, que son pocas y agresivas. A él lo gobierna una pasión enfermiza por descalificar a todo aquel que no haga parte de su credo, aunque de dientes para afuera suele repetir que respeta a todo el mundo siempre que esté en democracia, es decir, de su lado.

Es allí donde empiezan los insolubles problemas de Gutiérrez y fácil resulta imaginar lo que sería este político regionalista sentado en el mismo sillón que deshonraron Uribe y Duque, repitiendo un manual belicoso y provocador.

Esta actitud ya está comprobada, al menos en el ámbito local de su ciudad natal, pues Fico es el más grande conspirador contra su sucesor, Daniel Quintero, a quien, como los huesos atrapados por los perros rabiosos, no suelta ni siquiera para respirar. El resultado de esa campaña visceral es que en Medellín hay una polarización si se quiere más honda que la que sacude al país. Todo eso es obra de Gutiérrez, obviamente hija de su intolerancia que no es solo suya, sino que viene prestada desde una poderosa hacienda de Rionegro o de Córdoba.

Ya tenemos bastante los colombianos con la polarización asfixiante como para elegir a un señor que no hará cosa distinta de contribuir a que crezcan la discordia y los odios, porque ese es el ambiente en el que personas de su estatura creen que debe ejercerse el poder.

Para no ir muy lejos, la obsesión de Gutiérrez contra Petro sería legítima y podría llegar a convencer si estuviese fundada en criticarle su gestión en el servicio público como senador o como alcalde de Bogotá, como lo hacen legítimamente otros precandidatos. No, el programa de gobierno de Gutiérrez es más de lo mismo que han pretendido Uribe y Duque: todo aquel que haya hecho parte de un grupo insurgente no merece ser acogido en el seno de la democracia.

Bajo el estribillo de que Petro tiene las manos untadas de sangre, Gutiérrez lo que nos ofrece, si llegare a ganar, es que tampoco en su mandato se implementaría el proceso de paz con las Farc, ni avanzaríamos con los del Eln, porque todos tendrían untadas las manos de sangre y porque en ese escenario nadie recordaría el pavoroso número de 6.402 inocentes sacrificados por cuenta de los “falsos positivos”

Obviamente Gutiérrez está hablándole a la galería de fanáticos que consideran que este país solamente lo merecen quienes han vivido como él y en su entorno. Esa no es la Colombia que anhelamos muchos. En efecto, qué pereza tener otro mandatario que se la pase denigrando de los esfuerzos por implementar la paz para mantenerse en el poder y criminalizando a sus críticos y opositores. De eso estamos hastiados y esa desgracia no nos puede seguir ocurriendo. Ya es suficiente tragedia la herencia de los regímenes que no solo nos dejaron irreconciliablemente divididos, sino el que ahora pretende enemistarnos nada más ni nada menos que con Irán.

Adenda. El Gobierno condecorando al fiscal Barbosa. ¿Lo harán también con la mayoría del Consejo Nacional Electoral o con los magistrados de la Corte Constitucional Alberto Rojas y Antonio José Lizarazo? https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/ramiro-bejarano-guzman/que-pereza-fico/

21.42.-Fui, vi y vendí país AURELIO SUÁREZ

No dejará más huella que la sumisión ante los poderes mundiales como agente viajero del saqueo: fue y vendió.

Animado por “a viajar, que esto se acaba”, Iván Duque inició el 24 de agosto pasado un periplo de cinco viajes, en cuatro semanas de las últimas nueve, a ocho países: España, Estados Unidos (dos veces), Corea del Sur, Brasil, Escocia, Francia, Emiratos Árabes Unidos e Israel.

12 nov 2021.- Hay reseñas sobre la comitiva de 150 personas para el crucero de Escocia hasta Israel pasando por París y Dubái, acompañado de esposa, hijos, hermano y patos infaltables como Luigi Echeverri, émulo del rol de su padre en el Gobierno de Uribe, la jefa de Gabinete, María Paula Correa, y casi todos los ministros en despliegue burocrático internacional. También se habla sobre el ¡hola!, de puño con Joe Biden o la conversación con Infantino, el de la Fifa, que solo provocan burlas.

Tiene más interés evaluar la esencia de las correrías: ahondar en la atracción de capital extranjero como variable de cierre de la economía, la misma de César Gaviria y, en el siglo XXI, de Pastrana, Uribe y Santos, que la hace dependiente en exceso de la inversión foránea y, por consiguiente, vulnerable a sus ciclos, rentabilidades e imposiciones. “Vender el país”, lema inspirador de Duque.

En ese afán se resaltan las reuniones de negocios a puerta cerrada con inversores como Millicom, la empresa que “estafó a Medellín”, por los resultados de la fusión en Tigo, como acusa el representante Jorge Gómez, o con Goldman Sachs y JP Morgan para que nos refuercen la dosis tóxica de una tasa interna de retorno del 9 por ciento o más, de las vías 4G y ahora de las 5G, o con los imperios empresariales coreanos, Samsung o Hyundai, que nos tienen aherrojados en el TLC, para que aterricen en la “economía naranja” a cambio de colocar unas toneladas de aguacate, limón y banano.

También con Florentino Pérez, poco transparente con sus contratos en Colombia, y con Jeff Bezos, magnate que casi nada deja de sus actividades digitales, o con fondos brasileños, presentes en infraestructura como Itaú o BTG Pactual, que ya están en las jugosas vías 4G, y, en el colmo, alentar los temas mineros, al calor de excesos gastronómicos, con los fondos soberanos de los Emiratos Árabes Unidos, que pujan con Minesa por arrojarse sobre el oro del páramo de Santurbán.

Los supuestos flujos de capital que atrajo en el periplo apenas llegan, según su propaganda, a 6.000 millones de dólares: 2.500 de España, en particular del empresariado de Galicia, pesquero, tecnológico y sede principal de Zara; 2.300 de Francia empujados por Medef, organización empresarial que “toma iniciativas que permitan a las empresas beneficiarse de un entorno legislativo y regulatorio favorable… en Francia como en el extranjero”; 1.400 de Brasil y 70 de Emiratos.

A la vez contrajo más deudas: por 500 millones de dólares del BID, crédito dispensado por Claver-Carone, trumpista por el que Colombia votó en oposición a Latinoamérica; 2.000 millones más del Banco Mundial y la ratificación de la línea especial de crédito del FMI por 5.400 millones, para cubrir déficits en las cuentas externas. Una excursión de hinojos en la que no faltó la estación en la inefable Ocde.

Se acompaña la subasta con osos como el fallido lanzamiento de su libro en la Feria de Madrid, o el alarde con el premio Theodore Roosevelt, el de I took Panama, que le dio el ICFF (grupo de lucro en conservación ambiental), o la penosa tertulia con Almagro, de la OEA, acerca del fracasado apoyo a Guaidó, o las complacencias con la familia Buffett, ligada a CB&I, demandada en la corruptela de Reficar; o la instalación de una oficina de INNpulsa en Jerusalén, desechando el pedido palestino de privarse de representaciones en esa ciudad (Agencia EFE) y, de remate, declaratorias de animosidad contra Irán.

Debe añadirse el Duque histriónico, que, aplicando el fracking, funge de líder ambientalista, más que Greta Thunberg, con el estribillo “50 por ciento menos de GEI para 2030, carbono cero para 2050 y 30 por ciento de áreas protegidas”, incluidas las marinas que Uribe cedió en el TLC con Estados Unidos, o de febril promotor de la reforestación como “negocio verde”, o de abanderado de la paz en la ONU y con Macron en París, mientras persiste el holocausto de líderes sociales y firmantes del acuerdo y se incumple el capítulo de tierras. El mismo que lloró en el Muro de las Lamentaciones en Jerusalén y llevó otrora una ofrenda floral a la Revolución china en Beijing. Lagartadas por doquier.

“Conocerás a las personas en el extranjero”, adagio que aquí se cumple. Es la versión siglo XXI de Marco Fidel Suárez, el Duque de la “política de la subordinación activa”, que “concedió un estatus preponderante a la variable económica” (M. Ardila, 1990), y no dejará más huella que la sumisión ante los poderes mundiales como agente viajero del saqueo: fue y vendió.

https://www.semana.com/opinion/articulo/fui-vi-y-vendi/202100/

21.42.-Duque: ¿el peor gobierno de la historia? MARÍA ISABEL RUEDA

Ha viajado tres veces a EE. UU. y lo único que le preguntan es cuándo se saca la foto con Biden.

Si a Gustavo Petro lo caracteriza su teflón, que impide que algo malo le pase a pesar de las barbaridades que dice, al presidente Duque le pasa todo lo contrario: que por no tener teflón, muy pocos le reconocen sus aciertos. Y al lado de resultados buenos de su gestión, la tendencia es a invisibilizarlos, para evaluar su gobierno bajo el peso de criterios insignificantes. El ejemplo perfecto es su gira internacional más reciente.

14 nov 2021.- La noticia que principalmente trascendió en Colombia fue un supuesto desplante a los palestinos por inaugurar una sede tecnológica en Jerusalén; y que su ministro de Defensa dijo algo que, siendo cierto, no podía decir: que constituye un acto inamistoso que Irán financie al grupo terrorista Hezbolá en Venezuela, donde vive nuestra guerrilla.

En España también hay molestias por una declaración de la Canciller que reconocía como territorio marroquí un sector fronterizo sobre el que hay diferendo. A Duque hasta lo ridiculizaron por su visita al Muro de los Lamentos y al Santo Sepulcro. Pero, además, ha viajado por lo menos tres veces a EE. UU. y lo único que le preguntan no es cuánta inversión trae, sino cuándo se saca la foto con Biden.

Su falta de teflón impide, en cambio, que se valoren en una foto más grande los aciertos de su gobierno. Y como le tocó gobernar en pandemia, no hay nada que hacer: esa calificación no se le puede dar sacándole el covid de la foto, porque no sería realista.

Por ello dividiría en tres grandes capítulos los mejores resultados de su gobierno: las perspectivas de la recuperación económica, la vacunación y el golpe contra ‘Otoniel’.

En materia económica, el Presidente hizo lo que le tocó en medio de la pandemia. Tuvo un horizonte social claro, impulsó la gratuidad en la educación, la devolución del IVA, que, según tanto gurú, no se podía hacer, y blindó estas medidas de todo tinte populista. Al punto de que fue cauto en los subsidios, y por eso es real la recuperación que se pronostica en varios sectores de la economía, lejos de ser fruto de una burbuja asistencialista.

Las calificadoras de riesgo se apresuraron en bajarnos la nota. Muy rápidamente, los bonos colombianos se colocaron bien en el mercado; y contra todas las apuestas, Duque fue capaz de sacar adelante una reforma tributaria nueva, menos ambiciosa que la anterior –que se le cayó por culpa de Carrasquilla– y que obviamente, para no exagerar, tampoco será suficiente para resolver todos los problemas estructurales que heredará el próximo gobierno y que implicarán, cómo no, una nueva reforma tributaria.

Otro acierto de este gobierno, contra todo pronóstico, fue la vacunación, que acaricia las propias expectativas gubernamentales de 35 millones de dosis dobles en diciembre. Ya se están aplicando terceras dosis y vacunando niños. Y cuando en los picos creímos que nos iba a derrotar la carrera contra las UCI, logramos ponerlas a funcionar, todo con un manejo superiorísimo al de muchos países del área.

 Estamos hasta vacunando inmigrantes, cuyo acogimiento ha sido, para mí, uno de los aciertos humanitarios de este Presidente que menos le han reconocido; porque en Colombia los graduamos de ladrones y solo en pocos países extranjeros a Duque le han dado una palmadita en el hombro.

La captura de ‘Otoniel’ es otra de esas hazañas que por su complejidad los gobiernos logran hacer, si acaso, una vez en sus cuatro años. O ni eso. Pero claro, necesariamente hay que contrastarla con la exacerbación del orden público urbano, y con el asesinato de líderes sociales. En cuanto a lo primero, no hay duda de que en esos malos resultados han jugado un papel definitivo muchos alcaldes. Yo no recordaba un período de unas relaciones tan cortantes, incluso tan hostiles, entre alcaldes de las principales ciudades del país y el Presidente, hasta el punto de desafiar sus directrices

En cuanto a lo segundo, ¿cuánto pudo haber influido en ese clima contra los llamados líderes sociales que las cifras de los narcocultivos se hubieran disparado y los corredores estratégicos de la droga se convirtieran en el matadero de sus habitantes?

Lo que hay que sacar de este paquete es la política internacional. Esa sí necesita que venga otro gobierno a arreglarla, porque no obstante los esfuerzos de la Vicepresidenta-Canciller, el camino que tomamos es mucho más ideologizado que pragmático, y en estos momentos parece irreversible.

Pero si Duque tuviera algún teflón, muchos de estos temas y otros que no me caben acá, como su temperamento moderado, o su sincero activismo ambiental, se le estarían reconociendo. En cambio, dicen que es el peor presidente de la historia de Colombia porque metió mal el papelito de los deseos por la rendija del Muro de las Lamentaciones.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/duque-el-peor-gobierno-de-la-historia-columna-de-maria-isabel-rueda-632174 

21.42.-¿HIDROICUANDO? (De la contingencia a la incertidumbre) – AMYLKAR ACOSTA

HIDROITUANGO: PROYECTIO ESTRATÉGICO

Una vez más ha saltado a la palestra HIDROITUANGO, proyecto este de vital importancia para el país, el cual está enfrentando en este momento sus mayores dificultades, en medio de un pulso político y una trifulca entre el Alcalde de Medellín Daniel Quintero, la nueva Junta directiva de EPM, la cual vino a reemplazar la anterior, que fue defenestrada por el Alcalde y el Gerente de la misma Jorge Andrés Carrillo por una parte y el consorcio constructor CCC Ituango, conformado por las firmas Camargo Correa, Conconcreto y Coninsa – Ramón H como contraparte.

11 nov 2021.- Esta querella ha trascendido a los estrados judiciales y está mediada por un fallo con responsabilidad fiscal proferido por la Contraloría General de la República, en primera instancia, por valor de $4.3 billones contra 26 funcionarios y contratistas por presunto detrimento patrimonial.

A este embrollo se ha venido a sumar la admisión en reorganización empresarial por parte de la Superintendencia de sociedades a dos de los tres socios del consorcio, a Conconcreto y a Coninsa – Ramón H, quienes se acogieron al Decreto 560 de 2020 para tal efecto. Al propio tiempo el Tribunal administrativo de Antioquia declaró nulo el Decreto mediante el cual fue nombrado el actual Gerente de EPM, el quinto en los últimos dos años. Adujo el Tribunal en su providencia que estaba incurso en una causal de inhabilidad, toda vez que al momento de su nombramiento se venía desempeñando como miembro de la Junta directiva de la misma empresa, contraviniendo de manera flagrante la prohibición expresa para su designación prevista en el artículo 10 del Decreto – Ley 128 de 1976.

Este megaproyecto de generación de electricidad es considerado como el de mayor envergadura del país, ya que el mismo contempla 8 unidades con una capacidad de 300 MW de potencia cada una de ellas, cuya central de generación estará en capacidad de satisfacer el 17% de la demanda nacional. De allí su importancia estratégica, no sólo para EPM y el Departamento de Antioquia, que son en últimas los dueños del mismo, sino para todo el país, pues de su buen suceso depende la confiabilidad y firmeza de un servicio tan esencial como es el de la electricidad para los 13.8 millones de usuarios, entre regulados y no regulados, que cuentan con el mismo.

DILACIONES Y MÁS DILACIONES

 

Ya desde junio del 2014, según el Documento de seguimiento de la Unidad de Planeación Minero – Energético (UPME), se abrigaban temores de que dicho proyecto no iba a entrar a tiempo, como estaba previsto, esto es en noviembre de 2018, sino 9 meses después, en agosto de 2019. Pero, como reza una de las estrofas de La perrilla de José Manuel Marroquín, “es flaca sobre manera toda humana previsión, pues en más de una ocasión sale lo que no se espera”.

Pues, nadie esperaba que, cuando el avance del proyecto había alcanzado el 81%, se presentara una contingencia en la ejecución de la obra de enormes proporciones en mayo de 2018, la cual estuvo a punto de su siniestro y cuya causa – raíz se le ha atribuido al colapso de la Galería auxiliar de desviación (GAD) . Este, cabe decirlo, no contaba con la Licencia ambiental, lo que llevó a la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) a suspenderle la Licencia que había expedido para la ejecución del proyecto.

Este traumatismo obligó a aplazar varias veces la finalización del proyecto y su entrada en operación, a diferirlo, al tiempo que los costos del proyecto se elevaron sensiblemente. Ello forzó al Ministerio de Minas y Energía, a través de la UPME, a abrir sendas subastas de reconfiguración para la asignación de obligaciones de energía en firme, para suplir la energía que HIDROITUANGO no podía entregar, la primera de ellas a finales de 2018 y la segunda en febrero de 2019.

Esta último tuvo un tropiezo, ya que tres de los proyectos, Termosólo I y II, así como Miel II, con capacidades de 148 MW, 80 MW y 120 MW, respectivamente, con compromisos de entregar energía en firme no cumplieron y a consecuencia de ello les fueron ejecutadas las garantías y retiradas sus asignaciones. Quedaron a salvo, después de este traspiés, los proyectos Tesorito, con 200 MW, la ampliación de Termocandelaria con 241 MW y Termoyopal, para llegar a los 200 MW.

Así las cosas, pese a los esfuerzos del gobierno para garantizar el cubrimiento de la demanda y de EPM, al acordar con los cuestionados contratistas que continuaran la obra extendiéndoles los contratos, con miras a asegurar que las primeras 4 unidades entraran en operación este año y al no cumplirse con dicho cronograma, el sistema eléctrico del país en su conjunto ha sido sometido a un stress que ha puesto en riesgo su estabilidad y confiabilidad.

 Se podrá aducir que tenemos una capacidad instalada de potencia eléctrica de 17.568 MW, que supera con creces el pico de la demanda, que oscila alrededor de 11.000 MW. Pero esta holgura es sólo teórica, habida consideración que el 68% de esa capacidad es hídrica, lo cual la torna muy vulnerable por su exposición a hidrologías criticas a las que se puede ver abocada a consecuencia del recurrente fenómeno del Niño.

Se podrá decir que no hay motivos de preocupación por un posible racionamiento porque el nivel del agregado de los embalses está al tope, rozando el 85%, pero ello es efímero, puesto que es consabido que el fenómeno de la Niña actual, con su alta pluviosidad, es pasajero y el mismo siempre, siempre va seguido del Niño y la consiguiente sequía.

Y de contera, según registros de la CREG, excepción hecha de El Peñol, que es el único embalse con capacidad de regulación superior al año, el resto no supera los 6 meses. No se puede, entonces, jugar a la ruleta rusa, como es la aleatoriedad propia de la meteorología debido a la variabilidad climática. En última instancia lo que más importa no es la disponibilidad de la energía, sino poder contar con la oferta de energía en firme.

De acuerdo con datos de ANDEG, “el retraso de HIDROITUANGO en este escenario genera una diferencia de energía en firme de 1.466 GWH/año, lo que equivale a un déficit de capacidad instalada del orden de 240 MW (utilizando un factor de planta del 70%)”. De hecho la estrechez del balance Oferta-demanda se ha hecho sentir impactando los precios en los contratos entre generadores y comercializadores de la energía, la cual se traducido en incrementos en las tarifas al usuario final regulado no menor al 20% en menos de dos años. El Ministro de Minas y Energía Diego Mesa ha sido enfático en advertir que, de continuar las dilaciones, “de no contar con esa energía puede poner una presión al alza en el costo de la energía eléctrica”.

LOS RIESGOS DEL CAMBIO DE CONTRATISTAS

Por todo lo anterior, el sólo anuncio por parte del Alcalde de Medellín y del Gerente de EPM de que están contemplando un plan B que consistiría en cambiar al consorcio constructor, ha encendido todas las alarmas. Porque, así afirme el Alcalde Quintero que si se cambia de montura en la mitad del río, “en principio el retraso era de 16 meses, si los contratistas salían, hoy lo calculamos en 4 meses y estamos trabajando para llevarlo a cero” está por verse. El Alcalde, al referirse a los contratistas, ha sido categórico al afirmar que “a menos que ellos paguen la sanción, EPM no puede ni debe continuar con ellos”. Y remató diciendo que su administración y la de EPM estiman que “en junio del próximo año, si no hay retrasos (SIC!), entraríamos en operación”.

Pero, a contrario sensu de lo que piensa con el deseo el Alcalde, en una declaración de 7 decanos de facultades de ingeniería de Antioquia se sostiene que “un cambio en los responsables de una obra de estas magnitudes haría muy difícil el adecuado seguimiento a su continuidad y a la correcta asignación de responsabilidades…Cualquier acción que implique la suspensión parcial o temporal de la misma es inconveniente”. Por su parte la Sociedad Antioqueña de Ingenieros (SAI) sostiene que el cambio de ejecutores significaría, mínimo, añadirle un año más a la lista de espera. La firma auditora independiente Deloitte, “considera que, en caso que exista un cambio en el constructor de obras civiles no sería posible cumplir con el cronograma”.

La situación se torna más compleja si tenemos en cuenta que sigue en firme la Resolución 820 del 1º de junio de 2018 de la ANLA, mediante la cual la autoridad ambiental tomó la decisión, como medida preventiva, de suspender la Licencia ambiental al proyecto y con ella se le puso un freno de mano a las “actividades constructivas”, permitiendo sólo la ejecución de obras o desarrollos relacionados con trabajos que tengan por finalidad “superar la contingencia”.

A través de dicho acto administrativo la ANLA le requirió a EPM presentarle un dictamen pericial, que la empresa contrató con la firma POYRY, el cual inicialmente se ha debido presentar en diciembre pasado, pero la misma solicitó una prórroga hasta el 31 de julio, que tampoco se cumplió y ahora, según el Vicecontralor Julián Ruíz, “nos dicen que será entregado en noviembre de 2021. Esperemos que así sea y se aclare el panorama del proyecto”.

Por lo demás, una vez sea presentado dicho dictamen la ANLA se tomará su tiempo prudencial para evaluarlo antes de proceder a levantar la suspensión decretada de la Licencia ambiental y mientras tanto el tiempo se agota.

Ante esta encrucijada y la gravedad de la situación planteada el Presidente de la República Iván Duque convocó una cumbre en la Casa de Nariño. Al término de la misma el Presidente se desmarcó de la posición del Alcalde Quintero, quien se limitó a decir lacónicamente “que los responsables paguen”.

Por su parte el Presidente Duque afirmó sin ambages, en una abierta discrepancia con el Alcalde, que “aquí lo que ocurrió fue un siniestro y lo que tiene que operar es que las aseguradoras cumplan con el pago de las pólizas”.

El margen de maniobra de EPM y del proyecto mismo es muy limitado; estamos a sólo 71 días de que el contrato con el consorcio constructor llegue a su fin, razón por la cual estamos en el conteo regresivo para la toma de una decisión, la cual está en manos de las directivas de la empresa, en medio de una gran crispación de la opinión pública.

Y con respecto al cambio de contratistas y un eventual aplazamiento de la entrada en operación de las dos primeras unidades en junio del año entrante y las otras dos en noviembre del mismo año, como lo planteó el Gerente de EPM, a consecuencia de ello, manifestó: “aquí no podemos estar improvisando como país. Poner en riesgo la ejecución del proyecto, así sea un solo día, puede tener repercusiones graves para el país”. Y fue más lejos al advertir, “aquí lo que tenemos que obrar es con responsabilidad, sin prejuicios y aquí lo que necesitamos es que tenga continuidad, porque ya se superó una contingencia y hoy tiene que terminarse, tiene que estar puestas en funcionamiento las turbinas en junio y noviembre del año entrante, aquí no podemos estar jugando a la incertidumbre”.

Una consecuencia colateral que se puede derivar del cambio de ejecutores del proyecto es que EPM, que tiene contraído un crédito por US $450 millones con el BID Invest y el mismo prevé en una de sus cláusulas la permanencia del consorcio constructor. De modo que si se insiste en cambiarlo se haría exigible el reembolso del mismo, lo cual abocaría a EPM a un grave predicamento. Esta fue la razón por la cual el Alcalde Quintero le pidió al asesor presidencial Emilio Posada que intercediera ante el banco para ver de inaplicar dicha cláusula.

Huelga decir que el no cumplimiento del nuevo cronograma para la entrada de HIDROITUANGO para que empiecen a generar energía las primeras unidades, no sólo se seguirá afectando el precio y las tarifas de energía en todo el país, sino que compromete seriamente la operatividad de los parques eólicos y las granjas solares-fotovoltaicas que se están instalando, dado que así como las fuentes no convencionales de energías renovables (FNCER) están llamadas a servir de respaldo al parque de generación convencional (hídricas y térmicas), igualmente este habrá de servir de respaldo a aquellas. Se impone, entonces, la necesidad de proceder con cautela, con una gran dosis de sindéresis y consultando los más altos interés del país y no los intereses subalternos, pues lo que está en juego es nada menos que la seguridad energética del país.

http://amylkaracosta.net/prueba1/index.php?option=com_content&view=article&id=668:hidroicuando-de-la-contingencia-a-la-incertidumbre&catid=95&Itemid=673 

*21.41.-Cómo podemos compartir nuestro mundo dividido MARTIN WOLF
*Los límites de la COP 26 MICHAEL ROBERTS
* Por el ecosocialismo – DIEGO OTERO
*Los límites del crecimiento JORGE IVÁN GONZÁLEZ
*En tierra calienteLUIS NOÉ OCHOA

La Tierra podría ser otro Marte y vendrán de algún planeta a averiguar si alguna vez hubo vida aquí.

Una escena que me ha impactado es la de un hombre con una motosierra derribando un árbol enorme. La ejecución era observada por una niña de unos 5 años que el motosierrista había sentado en un tronco, es decir, en una lápida de la naturaleza.

5 nov 2021.- Yo llegué tarde y no pude ser tabla de salvación para esa nueva víctima, que caía cuan largo era, pero pensaba en el futuro de la niña cuando todo sea troncos, potreros y aridez. Y así ocurre cada segundo, en muchas partes del mundo, con millones de árboles que viven en los campos, pero de concentración.

He recordado esa escena ante la nueva cumbre de Glasgow (Escocia), otra más, y Dios quiera esta vez los líderes del mundo sí pongan los pies sobre la tierra. Por ahora ha servido para que todos sepamos dónde queda y cómo es Glasgow, cerca de un río precioso, que lo deben de estar contaminando los 40.000 asistentes que estos días allí lo pasan ‘cumbre’.

Allí están, desde el 31 de octubre hasta el 12 de noviembre, los dirigentes de 190 países, levantando la COP26 con hielo derretido –y no con falda escocesa porque se les ven las piernas blancas que delatan que no salen al campo–, a ver si se logra que el aumento de la temperatura no sea mayor de 1,5 °C al terminar el siglo, porque si llegamos a 2,7, como se teme, la Tierra podría ser otro Marte y vendrán de algún planeta a averiguar si alguna vez hubo vida aquí.

La Tierra se calienta. Pero ¿cuál es el fenómeno? Yo se lo quiero explicar a cualquier motosierrista en palabras de uno de los ecologistas más respetados a nivel mundial, Andrés Hurtado García, quien sí debería estar en Glasgow hablándole al mundo, pues él es autoridad y quiere y defiende la naturaleza, la conoce, la camina, la descubre, la retrata y sube a sus picos más altos.

Fueron asesinados 65 líderes ambientales, de los 227 en todo el mundo. No vi si el presidente Duque les rindió un homenaje en la cumbre.

Él me dijo, y espero no talar sus palabras: «Todas las máquinas industriales y los vehículos que utilizan gasolina y hombres y animales al respirar producimos gases que se acumulan en la atmósfera y forman una capa sobre la tierra. Los rayos solares penetran y allí se quedan porque la capa, producida por los gases, no los deja salir y entonces la Tierra se recalienta. A esto lo llamamos el calentamiento global, que está elevando la temperatura del planeta y produciendo toda clase de desastres, como que la nieve y los polos se derriten y, por lo tanto, el mar sube de nivel y comienza a inundar las ciudades. Muchos animales y plantas mueren por el calentamiento… Los árboles son una bendición porque absorben esos gases dañinos, y una parte la convierten en su alimento y otra la sueltan en el aire en forma de oxígeno puro para respirar».

Claro como el agua. Es que somos cochinos con la Tierra. Vivimos echando gases. En las reuniones de las potencias, los líderes se dirán: ‘Gas, te tiraste un C02’. A nosotros nos dirán: ‘Fuchi, comites carbón’. Otros dirán: ‘Fo, huele a petróleo’. Y así, con el uso masivo de combustibles fósiles «alteramos el equilibrio natural».

Se dice que esta cumbre es la última oportunidad para salvar el planeta. Por ahora, 100 naciones se comprometieron a reducir sus emisiones en un 30 % de aquí a 2030. Y se anunció un fondo de 12.000 millones de dólares para protección y restauración de bosques.

Dios quiera que sea verdad tanta belleza. Lo único es reforestar, no contaminar e impedir que se destruyan los bosques. Sin embargo, por aquí, por ejemplo, en 2020 se talaron 170.000 hectáreas –pobre Amazonia– y fueron asesinados 65 líderes ambientales, de los 227 en todo el mundo. No vi si el presidente Duque les rindió un homenaje en la cumbre. De Glasgow también debe salir una cátedra universal de medioambiente, que comience desde kínder. Sobre todo, enseñar a amar y respetar la naturaleza. Y no permitir que a los que defienden la Tierra les echen tierra.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/luis-noe-ochoa/en-tierra-caliente-columna-de-luis-noe-ochoa-630380 

21.41.-Cómo podemos compartir nuestro mundo dividido MARTIN WOLF

La cooperación es esencial para que las naciones proporcionen los bienes públicos globales necesarios para la humanidad.

© James Ferguson

El ingenio humano ha generado una economía global integrada, armas de destrucción masiva y amenazas a la biosfera de la que dependemos. Sin embargo, la naturaleza humana sigue siendo la de un primate instintivamente tribal. Esta contradicción se está volviendo más importante que antes, a medida que se profundiza la interdependencia y crece la rivalidad entre las superpotencias.

2 nov 2021.- Esto plantea una pregunta sería: ¿es posible que una humanidad dividida proporcione bienes públicos globales esenciales? Dado que Xi Jinping, líder del país con mayores emisiones de gases de efecto invernadero, ha decidido ni siquiera asistir a la COP26 en Glasgow, la respuesta no parece alentadora.

Los bienes públicos mundiales fundamentales son la prosperidad, la paz y la protección contra desastres planetarios, como el cambio climático o pandemias graves. Estos bienes están interconectados: sin paz entre las grandes potencias, la prosperidad es, en el mejor de los casos, frágil; y ni la paz ni la prosperidad perdurarán en un mundo devastado por catástrofes ambientales.

Los estados existen para proporcionar bienes públicos y, aun así, a menudo no lo hacen. Pero no existe ningún estado global. En cambio, los bienes públicos mundiales deben proporcionarse mediante un acuerdo entre unas 200 naciones soberanas, especialmente las grandes potencias en competencia. Esto conduce a la práctica de freeride y disputas sobre si el reparto planificado de la carga es justo.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la prosperidad global se basó en un mosaico de reglas e instituciones diseñadas y dirigidas por potencias occidentales, lideradas por Estados Unidos. Mientras tanto, la Unión Soviética decidió quedarse fuera del nuevo sistema. Las reglas que gobiernan el comercio se basaron en el principio mercantilista de reciprocidad. Mientras tanto, después del colapso del régimen cambiario de Bretton Woods en 1971, las divisas y los flujos de capital no se gestionaron. La migración también se ha dejado a las decisiones de los estados individuales.

Mientras tanto, la paz mundial se mantuvo mediante un equilibrio de terror entre las superpotencias con armas nucleares contendientes. Pero esto no excluyó guerras indirectas y momentos muy peligrosos, en particular la crisis de los misiles cubanos en 1962.

Por último, la acción sobre el medio ambiente mundial e incluso las pandemias ha sido limitada e ineficaz, aparte de un gran éxito, el acuerdo sobre el Protocolo de Montreal sobre Sustancias que Agotan la Capa de Ozono de 1987. Ahora hemos estado participando en debates sobre la amenaza del clima. Cambio durante tres décadas: las emisiones han seguido aumentando en todo momento.

Por desgracia, es probable que nuestra capacidad para proporcionar bienes públicos globales, modesta en el pasado, se reduzca aún más a medida que crece la rivalidad entre Estados Unidos y China. Es cierto que China no está promoviendo una ideología global, como lo hizo la Unión Soviética. Sin embargo, China y Estados Unidos son países muy diferentes, uno es un despotismo centralizado y el otro una democracia en ruinas. A diferencia de la Unión Soviética, China tiene una economía de mercado dinámica altamente integrada en la economía mundial. También es fundamental para resolver los desafíos ambientales globales. La gestión de los bienes públicos globales de prosperidad y protección del planeta, además, evidentemente, de la paz, no se puede hacer sin China.

Entonces, ¿cómo podría funcionar esto, no solo en los próximos años, sino en lo que probablemente sean muchas décadas, posiblemente generaciones? La respuesta corta es: con dificultad. La respuesta más larga es: siendo ambiciosamente pragmático. Debemos aceptar que compartimos nuestro planeta e interactuamos con los demás de manera demasiado profunda para evitar la cooperación, por mucho que nos desagrademos unos a otros. Lo que debemos hacer es definir e interiorizar los intereses fundamentales que nos unen.

¿Qué podría significar esto en la práctica?

En cuanto a la prosperidad, el requisito más importante es que todos los países, especialmente las superpotencias, definan la libertad que necesitan para proteger su deseada autonomía económica, política y de seguridad, mientras se adhieren a los compromisos que hacen predecibles sus acciones.

En cuanto a la paz, el objetivo debe ser la transparencia sobre los objetivos y capacidades de cada lado, con miras a evitar sorpresas militares o relacionadas. Esto requerirá un compromiso profundo entre los establecimientos militares y civiles chinos y occidentales, en todos los ámbitos.

En la protección del planeta, entre los desafíos más importantes, es fundamental acordar cómo mitigar las amenazas al clima. El resultado de la COP26 proporcionará una indicación convincente de si esto es posible. Pero también es urgente una mayor capacidad para gestionar las pandemias.

Estamos en un momento decisivo de la historia.

El viejo sistema económico dominado por Occidente no se convertirá en un sistema global más ordenado, como algunos esperaban en la década de 1990. Mientras tanto, el gran desafío de asegurar la paz en una era nuclear permanece y el nuevo desafío de proteger la biosfera es cada vez más urgente.

No debemos abandonar los intentos de cooperación mundial. Eso sería una catástrofe que pondría en peligro la paz, la prosperidad y el planeta. En cambio, debemos centrarnos en definir y luego hacer viable la cooperación mínima que debemos tener ahora para que la humanidad logre lo que todos necesitaremos.

Esto implicará sentarse unos con otros para establecer o renovar: primero, instituciones y prácticas para promover la prosperidad que puedan ofrecer desarrollo económico, gestión de la deuda y un comercio liberal y predecible; segundo, instituciones y prácticas para proteger la paz que brindarán transparencia y seguridad creíble para todos; y, finalmente, instituciones y prácticas para proteger el planeta que brindarán una Tierra habitable para nosotros y nuestros semejantes.

Nada de esto será fácil. Sin embargo, hemos llegado a un punto en el que la alternativa a superar nuestras limitaciones es la catástrofe. Si queremos disfrutar de la paz, prosperar y proteger nuestro planeta, debemos aceptar estar en desacuerdo, mientras seguimos cooperando.

No existe ninguna alternativa razonable.

https://www.ft.com/content/b371e181-eac3-41ef-88c5-ca2bb20edd99

21.41.-Los límites de la COP 26 MICHAEL ROBERTS

Este fin de semana, la COP26 se reúne en Glasgow, Escocia. Se supone que todos los países del mundo deben estar representados en unas reuniones diseñadas para lograr un acuerdo sobre la limitación y reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero para que el planeta no se sobrecaliente y cause daños generalizados al medio ambiente, las especies y los medios de vida humanos en todo el planeta.

30 oct 2021.- Actualmente estamos en camino de lograr al menos un mundo 2,7 ° C más cálido para fines de siglo, y eso solo si los países cumplen todas las promesas que han hecho. Actualmente no están ni cerca de hacer eso. Los gobiernos están «aparentemente a años luz de alcanzar nuestros objetivos de acción climática», para citar al jefe de la ONU, Guterres.

Las emisiones mundiales de dióxido de carbono relacionadas con la energía van camino de aumentar en 1.500 millones de toneladas en 2021, el segundo mayor aumento en la historia, revirtiendo la mayor parte del declive del año pasado causado por la pandemia de Covid-19. Se espera que las emisiones globales aumenten un 16%, no que disminuyan, para 2030 en comparación con los niveles de 2010.

COP significa la Conferencia de las Partes de la  Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 1992, que sentó las bases para toda la cooperación internacional sobre el clima. Según la ONU, las tres principales prioridades de la COP26 de Glasgow son: 1) mantener el aumento de la temperatura global a no más de 1,5 grados centígrados a través de “recortes de emisiones rápidos y audaces” y compromisos netos de cero emisiones; 2) aumentar la financiación internacional para la adaptación, al menos la mitad del total gastado en acción climática; 3) cumplir con el compromiso existente de proporcionar $ 100 mil millones en financiamiento climático internacional cada año para que los países en desarrollo puedan invertir en tecnologías ecológicas y proteger vidas y medios de subsistencia contra el empeoramiento de los efectos climáticos. La realidad es que incluso estos modestos objetivos prioritarios no se acordarán en Glasgow y ciertamente no se cumplirán en su aplicación, dada la composición actual de los gobiernos y los planes de la industria y las finanzas en todo el mundo.

Ya no hay ningún argumento científico plausible contra la opinión de que las actividades humanas están teniendo un efecto profundo en el clima. La menguante banda de los «escépticos del clima» ha sido silenciada (al menos en los principales medios de comunicación) por la abrumadora y creciente evidencia de que la producción y el transporte industrial y energético basados ​​en combustibles fósiles están provocando un aumento de las emisiones de carbono y otros gases de efecto invernadero, y esta es la causa del calentamiento global. Por otra parte, el calentamiento global desde las revoluciones industriales del siglo XIX ha aumentado hasta el punto que está destruyendo el planeta.

Pero lo que no se entiende tanto es que este desastre inminente (y que ya está comenzando) aún podría evitarse y revertirse sin un costo significativo para los gobiernos. De hecho, el último informe  World Energy Outlook 2021 de la Agencia Internacional de Energía muestra que sabemos qué hacer al respecto, con gran detalle y a un coste asequible. Pero los gobiernos no tienen voluntad política de hacerlo, porque dependen de la industria de los combustibles fósiles, los sectores de la aviación y el transporte y las demandas de los capitalistas financieros e industriales en su conjunto de preservar sus beneficios a expensas de las necesidades sociales.

Ya existe una enorme brecha entre los compromisos gubernamentales de reducir las emisiones que se ofrecerán en la COP26 y lo que es necesario. El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) estima que limitar los aumentos de la temperatura promedio global a 1,5° C requiere una reducción de las emisiones de CO2 del 45% para 2030 o una reducción del 25% para 2030 para limitar el calentamiento a 2° C. 113 gobiernos han ofrecido Contribuciones Nacionales Determinadas (NDC), que reducirán las emisiones de gases de efecto invernadero en solo un 12% en 2030 en comparación con 2010.

Los gobiernos del mundo planean producir más del doble de la cantidad de combustibles fósiles en 2030 de lo que sería consistente con limitar el calentamiento a 1,5° C. Los gobiernos proyectan colectivamente un aumento en la producción mundial de petróleo y gas, y solo una modesta disminución en la producción de carbón, durante las próximas dos décadas. Esto conducirá a niveles de producción futuros muy por encima de los consistentes con limitar el calentamiento a 1,5° C o 2° C. En 2030, los planes y proyecciones de producción de los gobiernos supondrían alrededor de un 240% más de carbón, un 57% más de petróleo y un 71% más de gas de lo que sería consistente con limitar el calentamiento global a 1,5° C.

De hecho, los países del G20 han destinado alrededor de USD 300 mil millones en nuevos fondos para actividades con combustibles fósiles desde el comienzo de la pandemia COVID-19, más de lo que han destinado a energías limpias. Según la Agencia Internacional de Energía, solo el 2% del gasto de recuperación para «reconstruir mejor» de los gobiernos se ha invertido en energía limpia, mientras que, al mismo tiempo, la producción y quema de carbón, petróleo y gas fue subsidiada por $ 5,9 billones solo en 2020.

¿Qué países tienen la culpa de no hacer nada para evitar el desastre ambiental? China suele ser considerada la principal culpable. Actualmente es, con mucho, el mayor emisor de CO2 del mundo y tiene previsto construir 43 nuevas centrales eléctricas de carbón además de las 1.000 plantas que ya están en funcionamiento. Pero China tiene algunas excusas. Tiene la población más grande del mundo, por lo que sus emisiones per cápita son mucho más bajas que las de la mayoría de las otras economías importantes (aunque lo que cuenta es la masa). En segundo lugar, es el centro manufacturero del mundo, que proporciona mercancías a todos los países ricos del Norte global. Como resultado, sus emisiones serán enormes debido a la demanda de los consumidores de sus productos a nivel mundial.

Además, históricamente, las emisiones acumuladas en la atmósfera en los últimos 100 años provienen de los países ricos anteriormente industrializados y ahora consumidores de energía del Norte. Existe una relación lineal directa  entre la cantidad total de CO2 liberado por la actividad humana y el nivel de calentamiento en la superficie de la Tierra. Además, el momento en que se emite una tonelada de CO2 solo tiene un impacto limitado en la cantidad de calentamiento que provocará en última instancia. Esto significa que las emisiones de CO2 de hace cientos de años continúan contribuyendo al calentamiento del planeta, y el calentamiento actual está determinado por el total acumulado de emisiones de CO2 a lo largo del tiempo.

En total, los seres humanos han bombeado alrededor de  2500 mil millones de toneladas de CO2 (GtCO2) a la atmósfera desde 1850, dejando menos de 500 GtCO2 del presupuesto de carbono restante para mantenerse por debajo de 1,5° C de calentamiento. Esto significa que, mientras se lleva a cabo la COP26 de Glasgow, el mundo habrá consumido colectivamente el 86% del presupuesto de carbono para tener una probabilidad del 50% de permanecer por debajo de 1,5° C, o el 89% del presupuesto para una probabilidad de dos tercios. Más de la mitad de todas las emisiones de CO2 desde 1751 se emitieron en los últimos 30 años.

En primer lugar en la clasificación histórica está EEUU, que ha liberado más de 509 GtCO2 desde 1850 y es responsable de la mayor parte de las emisiones históricas con alrededor del 20% del total mundial. China ocupa un segundo lugar relativamente distante, con un 11%, seguida de Rusia (7%), Brasil (5%) e Indonesia (4%). Este último par de países se encuentra entre los 10 mayores emisores históricos de CO2.

Los mayores emisores o consumidores de carbono, aparte de la industria de los combustibles fósiles, son las personas más ricas en ingresos y riqueza del Norte global, que tienen un consumo excesivo y vuelan a todas partes. A lo que hay que añadir el ejército (el mayor sector de consumo de carbono). Luego está el desperdicio de producción y consumo capitalista en automóviles, aviones y aerolíneas, transporte marítimo, productos químicos, agua embotellada, alimentos procesados, productos farmacéuticos innecesarios, etc., que están directamente relacionados con las emisiones de carbono. Los procesos industriales dañinos como la agricultura industrial, la pesca industrial, la tala, la minería, etc. también son importantes factores de calentamiento global, mientras que la industria bancaria opera para financiar y promover todas estas emisiones de carbono.

Y Estados Unidos realmente está haciendo poco para controlar o reducir la industria de los combustibles fósiles. Por el contrario, la producción de petróleo crudo y gas está aumentando rápidamente y la exploración se está expandiendo. La administración Biden anunció recientemente planes para abrir millones de acres para la extracción de petróleo y gas que, en última instancia, podrían resultar en una producción de hasta 1.100 millones de barriles de petróleo crudo y 4.4 billones de pies cúbicos de gas fósil. Ser, con mucho, el mayor emisor de la historia, así como el productor de petróleo número uno del mundo, no parece avergonzar a los EEUU, al tiempo que afirma ser un líder climático.

De hecho, la mayoría de los principales productores de petróleo y gas planean aumentar la producción hasta 2030 o más allá, mientras que varios de los principales productores de carbón planean continuar o aumentar la producción.

No es de extrañar que los gobiernos de los productores y consumidores de combustibles fósiles, como Arabia Saudí, Japón y Australia, estén entre los países que piden a la ONU en Glasgow que minimice la necesidad de alejarse rápidamente de los combustibles fósiles; o defiendan pagar más a los estados más pobres para pasar a tecnologías más ecológicas. China puede ser el mayor contaminador del mundo, pero se compromete a llevar sus emisiones a un pico antes de 2030 y a convertir al país en carbono neutral para 2060. Y ya es un líder en energía renovable, representando alrededor del 50% del crecimiento mundial en capacidad de energía renovable en 2020. La nación más poblada del mundo también está a la vanguardia en tecnologías ecológicas clave como vehículos eléctricos, baterías y  energía solar.

En 40 áreas diferentes que abarcan el sector de la energía, la industria pesada, la agricultura, el transporte, las finanzas y la tecnología, ninguna está cambiando lo suficientemente rápido como para evitar superar 1.5° C de calentamiento global por encima de la época preindustrial, según un informe del Instituto de Recursos Mundiales.

Y, sin embargo, el coste de eliminar gradualmente la producción de combustibles fósiles y expandir las energías renovables no es grande. La descarbonización de la economía mundial es técnica y financieramente factible. Requeriría comprometer aproximadamente el 2.5 por ciento del PIB mundial por año para el gasto de inversión en áreas diseñadas para mejorar los estándares de eficiencia energética en todos los ámbitos (edificios, automóviles, sistemas de transporte, procesos de producción industrial) y para expandir masivamente la disponibilidad de fuentes de energía limpia para alcanzar emisiones cero en 2050. La AIE calcula que el coste anual ha aumentado $ 4 billones por año debido a la falta de inversión desde la COP de París hace cinco años. Pero incluso ese coste no es nada comparado con la pérdida de ingresos, empleo, vidas y condiciones de vida de millones de personas en el futuro.

Pero no sucederá porque, para ser realmente eficaz, la industria de los combustibles fósiles tendría que ser eliminada y reemplazada por fuentes de energía limpia. Los trabajadores que dependen para su sustento de la actividad de los combustibles fósiles tendrían que volver a capacitarse y buscar trabajo en industrias y servicios respetuosos con el medio ambiente. Eso requiere una importante inversión pública y planificación a escala mundial.

Un plan global podría orientar las inversiones hacia cosas que la sociedad necesita, como energía renovable, agricultura orgánica, transporte público, sistemas públicos de agua, remediación ecológica, salud pública, escuelas de calidad y otras necesidades actualmente insatisfechas. Y podría equilibrar el desarrollo en todo el mundo trasladando recursos hoy utilizados para la producción inútil y dañina en el norte para el desarrollo del sur, construir infraestructuras básicas, sistemas de saneamiento, escuelas públicas, atención médica. Al mismo tiempo, un plan global podría proporcionar empleos equivalentes para los trabajadores desplazados por la reducción de personal o el cierre de industrias innecesarias o dañinas.

Todo esto dependería primero de que las empresas de combustibles fósiles pasen a ser de propiedad pública y estén bajo el control democrático de la gente dondequiera que haya producción de combustibles fósiles. La industria de la energía debe integrarse en un plan global para reducir las emisiones y expandir la tecnología superior de las energías renovables. Esto significa construir una capacidad de energía renovable 10 veces mayor que la actual. Eso solo es posible a través de una inversión pública planificada que transfiera los puestos de trabajo en las empresas de combustibles fósiles a empresas de tecnología verde y medioambiental.

Nada de esto está en la agenda de la COP26.
https://www.sinpermiso.info/textos/los-limites-de-la-cop-26

21.41.-Por el ecosocialismo DIEGO OTERO

¿Qué es el ecosocialismo?

  • El ecosocialismo integra las ideas de Socialismo y Ecologismo
  • Mezcla justicia social y economía verde desde un punto de vista postcapitalista
  • Los ecosocialistas piensan que el capitamo es un sistema dañino para el medio ambiente y la sociedad
  • Los ecosocialistas creen que la única manera de parar el cambio climático es acabar con el capitalismo

Por el ecosocialismo – DIEGO OTERO.pdf

21.41.-Los límites del crecimiento JORGE IVÁN GONZÁLEZ

A propósito de la cumbre COP26 sobre cambio climático, es pertinente recordar los mensajes de los “Límites del Crecimiento”, el llamado informe al Club de Roma. El estudio se presentó en 1972. Han pasado 50 años, y todavía no se han puesto en práctica la mayoría de sus recomendaciones. Sin duda, este diagnóstico fue profético.

5 nov 2021.- De manera enfática, allí se reconoce que el crecimiento presenta las características de la trampa malthusiana: la capacidad de carga del planeta no soporta el ritmo de la población, la producción y el consumo. Recuerda que el crecimiento tiene límites. Durante este medio siglo tales advertencias no se tuvieron en cuenta, y ahora la situación es mucho más crítica.

Las razones por las cuales no se han tomado decisiones radicales son de muy diverso tipo, comenzando porque los seres humanos tenemos una visión de corto plazo. En el informe se muestra que el cerebro, a pesar de sus capacidades maravillosas, apenas puede conjugar un número limitado de interacciones. Su percepción de la complejidad de los fenómenos es muy parcial. Para una persona normal es muy difícil pensar en el bienestar de individuos que vivirán en el planeta Tierra dentro de 200 años. Este ejercicio mental no es usual. El altruismo a duras penas alcanza a mover la preocupación por las personas cercanas de la siguiente progenie. Puesto que la persona no se preocupa por las generaciones futuras, es indispensable que el Estado diseñe los mecanismos que obliguen a actuar en función del bienestar de quienes vivirán en este planeta en los próximos siglos. Esta justicia inter-generacional tiene que ser el resultado de una decisión colectiva que va más allá de la mirada estrecha de cada individuo.

Además de las dificultades inherentes a la conciencia humana, los asuntos climáticos son difíciles de aceptar porque no se cuenta con los instrumentos metodológicos para captar sus implicaciones. En el caso de la disciplina económica, es evidente la falta de herramientas. La estimación de la tasa de preferencia intertemporal es imposible cuando el horizonte de análisis es de larguísimo plazo. Los modelos financieros de valor presente neto tienen limitaciones intrínsecas, y a duras penas permiten hacer proyecciones para los próximos cinco o 10 años. No tiene ningún sentido un ejercicio financiero con proyecciones a 50 o 100 años. Las evaluaciones costo/beneficio son inútiles cuando el margen temporal es tan amplio.

El otro obstáculo está relacionado con los intereses económicos y políticos. La dependencia de las energías fósiles continúa marcando el ritmo del desarrollo contemporáneo. Y la transformación de la matriz energética implica cambios sustantivos, que van contra intereses muy arraigados. Los gobiernos suelen hacer declaraciones a favor de la sostenibilidad, pero no toman las decisiones que se requieren para frenar la deforestación, o para ir reduciendo la dependencia del petróleo y del carbón. El llamado no ha sido atendido por Rusia y China.

Y desde la perspectiva fiscal, como lo reconoció el presidente Biden en su discurso del 28 de octubre, es indispensable que los mayores gastos que conlleva el desarrollo sostenible, sean financiados con impuestos progresivos. Se requiere un esfuerzo conjunto, para que los ricos y las grandes corporaciones contribuyan al cierre de la brecha fiscal. No hay sostenibilidad sin equidad.

https://www.larepublica.co/analisis/jorge-ivan-gonzalez-506394/los-limites-del-crecimiento-3257376

*21.40.-Hidroitua ngo: pragmatismo y la sensatezGERMÁN VARGAS
*¿Sin ley de garantías, resulta lobo con piel de oveja?CRISTINA DE LA TORRE
*Entonces, ¿al Congreso, “Los que diga Duque”? AURELIO SUÁREZ
*¡Ojo al formar el Congreso del 2022!  – MAURICIO CABRERA
*
Reforma pensional yaEDUARDO SARMIENTO

El sistema pensional que está vigente en la Ley 100 de 1993 es un arreglo inequitativo, que favorece a quienes tienen más, e ineficiente, pues reduce el ahorro, el crecimiento y el empleo. Desde la expedición de la norma, manifesté serias dudas en libros y artículos de que en un entorno pleno de distorsiones y deficiencias se pudiera reglamentar con el simple liderazgo de los fondos de pensiones.

30 oct 2021.- Los sistemas pensionales, por la interacción de generaciones, dan lugar a una renta que tiende a ser captada en mayor grado por el capital y los sectores de mayores ingresos. Estamos ante un estado de la naturaleza que favorece en mayor grado a los que tienen más. Si bien se trata de un fenómeno que se da en varias actividades, en el caso de las pensiones se presenta en grandes dimensiones. Por eso, la reforma pensional de 1993, que fue copiada de Chile, configuró uno de los grandes errores históricos del manejo de la economía.

En el sistema público, los pensionados reciben una mesada igual al 70 % del último salario. En el sistema privado las cotizaciones son incrementadas por los rendimientos financieros. Para completar, el sistema no es balanceado. Lo que se paga de pensiones es más de lo que se recibe. La diferencia es un subsidio que recae en el presupuesto nacional y reduce el ahorro colombiano.

Es lamentable que después de treinta años persista el adefesio que genera una seria distorsión y deficiencia económica que aumenta las desigualdades a todos los niveles y contrae el ahorro y el crecimiento económico. El error lo reconocen los mismos agentes que contribuyeron a su construcción. La información de simple accesibilidad deja al descubierto las enormes inequidades del sistema. La cobertura pensional asciende al 25 % de la población, una de las más bajas de América Latina. Los estratos 1 y 2, es decir el 40 % más pobre de la población, solo accede al 4 % de los pagos pensionales. Para completar, el bajo ahorro propiciado por el sistema pensional y agravado por la pandemia provocó el desplome de la economía y luego un estado de estancamiento que modificó el funcionamiento regular del sistema bajo economías de demanda. Se pasó a operar en un estado de economía de oferta, en donde la producción es inferior a la demanda.

En las comisiones de estudio designadas por los gobiernos se advierte un cierto acuerdo para modificar el sistema. La solución es un sistema de tres pilares, en el cual en el primero estarían los aportes de los trabajadores con salarios inferiores al mínimo; en el segundo, las cotizaciones obligatorias de todos los trabajadores en Colpensiones con un tope del salario base, y en el tercero, los fondos privados de pensiones con el excedente de las cotizaciones por encima del salario base. De esta manera, el Gobierno estaría en capacidad de reducir las desigualdades del subsidio y determinar la transferencia que afecta el déficit fiscal y el ahorro. El mercado sería sustituido de un tajo por la regulación administrativa del ahorro pensional.

En fin, la causa de la prolongación de la crisis, es el modelo de libre mercado que condujo a un abierto conflicto con la equidad que no puede resolverse con el modelo de crecimiento inequitativo por la vía de la baja de los ingresos laborales, la entrada masiva de importaciones y el alza de las tasas de interés. La solución solo puede lograrse con reformas estructurales que eleven el ahorro y sostengan el salario por encima de la productividad, como lo ilustra con lujo de detalles la reforma pensional. De otra forma, la economía colombiana quedaría en estado de estancamiento de la producción y el empleo, cuantioso déficit fiscal, disparo del déficit de la balanza de pagos, reaparición de la inflación y deterioro de la distribución del ingreso.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/eduardo-sarmiento/reforma-pensional-ya/

21.40.-Hidroitua ngo: pragmatismo y la sensatezGERMÁN VARGAS

Tiene que primar es el pragmatismo y la sensatez. El objetivo único es culminar el megaproyecto.

En su momento levanté mi voz para denunciar todo lo que estaba ocurriendo con el proyecto de Hidroituango. Dije que desde su adjudicación, rodeada de graves denuncias, hasta la aprobación del nefasto plan de aceleración de las obras, todo allí estaba lleno de secretismo, sin que nadie diera explicaciones satisfactorias.

 

31 oct 2021.- También advertí sobre la responsabilidad de los contratistas y las relaciones que por décadas han mantenido con EPM, caracterizadas por conflictos de intereses y puertas giratorias muy controvertidas. No voy a volver sobre ello ahora, pero sí espero que en su momento los organismos de control se pronuncien.

Ante el inminente vencimiento de los contratos y las inamovibles posiciones de las partes involucradas, se han prendido esta semana todas las alarmas y con ellas se ha desatado una guerra de reclamaciones, demandas judiciales, acusaciones políticas y personales que en nada benefician la búsqueda de una solución de un problema que trasciende las fronteras de Antioquia para convertirse en un grave problema que involucra a toda la Nación.

Aquí lo que tiene que primar es el pragmatismo y la sensatez, que indican que el objetivo único en este momento es culminar el megaproyecto hidroeléctrico. En primer lugar, porque está en juego la vida de miles de habitantes de las riberas del río Cauca. Los municipios de Valdivia, Cáceres, Tarazá y Caucasia, para citar solo algunos de los 17 en mayor riesgo que podrían desaparecer de fallar la estructura del vertedero de la presa, que fue diseñado para permitir descargas ocasionales y no para operar en forma permanente e irregular. Sin duda, la mayor urgencia es la vida misma de estas comunidades.

En segundo lugar está la seguridad eléctrica del país. Aun cuando en la actualidad las intensas lluvias tienen a tope los embalses y por lo tanto se cuenta con importante energía disponible y un posible apagón está en principio descartado, también es factible que la falla de alguna central o línea de transmisión pueda jugarnos una mala pasada, como ocurrió en 2015 con las principales centrales antioqueñas.

De la mano de la seguridad eléctrica va el tema de los precios de la energía. La no entrada de Hidroituango en los meses previstos conllevará un aumento de las tarifas que tendremos que pagar los colombianos.

Por el lado de EPM, la situación puede convertirse en catástrofe empresarial. Se estima que el incumplimiento de las obligaciones de energía firme, más las sanciones y exigencias de garantías y las pérdidas por energía no suministrada al sistema podrían ascender a más de 1.200 millones de dólares. Además, podría ocurrir la aceleración de los créditos de las entidades bancarias como el BID, que ya no solo impactarían el proyecto, sino a la empresa misma por su incapacidad de atender en el corto plazo esos compromisos financieros.

De tal manera que es obligación de todos los involucrados aportar soluciones. Ya lo señaló el presidente Duque cuando afirmó que no se puede poner en riesgo la ejecución del proyecto y que no se puede seguir improvisando, añado yo, por ninguna de las partes.

Yo creo que de ninguna manera se puede a estas alturas iniciar un proceso licitatorio para la búsqueda de un nuevo contratista. Ello implicaría por lo menos un retraso adicional de un año, con los riesgos y las consecuencias ya comentados. Si a 31 de diciembre el fallo de la Contraloría no hubiera quedado en firme, lo que corresponde al gerente de EPM es prorrogar por una vez más los contratos actuales y asegurarse de que las obras civiles terminen en junio y diciembre de 2022 para las dos primeras unidades. Y si ese fallo estuviera en firme, la solución sería permitir que el contrato sea cedido a una compañía que, aunque relacionada con el consorcio, no esté involucrada directamente en el fallo de responsabilidad fiscal.

Para tranquilidad de la Contraloría General están las aseguradoras, que han venido, y esperamos sigan, respondiendo hasta por 2.500 millones de dólares, suma suficiente para cubrir cualquier posible pérdida. Entrado en operación el proyecto, llegará el momento de establecer todas las responsabilidades, en especial las de los contratistas, que cobijados ahora por la ley de reorganización empresarial han puesto al país contra la pared, en actitud que en nada los enaltece.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/hidroituango-columna-de-german-vargas-lleras-629048 

21.40.-¿Sin ley de garantías, resulta lobo con piel de oveja?CRISTINA DE LA TORRE

Desafiante, taimado, glotón, este Gobierno (con sus bancadas de logreros) devora a dentelladas el poder que le cayó en suerte. A fuer de reactivación económica, no dejará piedra sobre piedra: si de financiar un fraude colosal en elecciones se trata, menea el paspartú de la reactivación; si de reforma tributaria para redoblar favores a los ricos y penurias a los pobres, invoca la reactivación. Pero esta reforma-parodia será impotente frente a la inversión social que demanda un país con cinco millones de familias en la miseria, cuya financiación no podría salir sino del impuesto progresivo.

 

26 oct 2021.- El que grava proporcionalmente más a los que más tienen, pan comido en democracia que se respete.

En previsión del cambio que se impone, el entierro de la Ley de Garantías Electorales se traducirá en orgía de contratos sin control y de votos comprados para llenar alforjas y asegurar curules a las fuerzas que perpetúan un sistema fiscal hecho a la medida de los poderosos.

Ha crecido la economía, sí, mas no el empleo. Se ha multiplicado el beneficio de los conglomerados que concentran el poder económico, controlan los mercados y mandan en las políticas de Estado. Crecimiento habrá pero no redistribución. Ni desarrollo. Es reactivación para los bancos y negocios de los Sarmiento-angulos, los mismos que acapararon casi todas las ayudas por pandemia de este Gobierno, mientras sufría, y sufre, la plétora de pequeñas empresas que generan el 87 % del empleo.

Loas y campanillas hubo hace dos meses para los empresarios que, en acto de desprendimiento digno de gratitud universal, aceptaron elevar en dos puntos su impuesto de renta pero, eso sí, preservando las gabelas recibidas durante años. Grande era el guardado. Sostiene Jorge Enrique Espitia (Le Monde Diplomatique) que tales concesiones les reconocen $40 billones de ingresos no constitutivos de renta, $13 billones por rentas exentas y $5 billones por descuentos tributarios. Sin estas concesiones y tributando el 35 %, el recaudo adicional sería de $24 billones. Es que las tarifas efectivas de tributación que los grandes conglomerados pagan son irrisorias: mientras la de un minimercado es 7,2 %, la del sector financiero es 1,5 %. La desigualdad clama al cielo: el ingreso medio que el uno por mil más rico declara es 1.300 veces el de un declarante que está en la menor escala; y su patrimonio representa 3.700 veces más.

Como si fuera poco, señala Espitia, la reforma tributaria descabeza la lucha contra la evasión: elimina el artículo que reduce la brecha entre avalúo catastral y valor comercial de un inmueble. En la gloria seguirán terratenientes y ganaderos que llevan siglos pagando impuestos exiguos, o ninguno. Para no mencionar los grandes capitales que medran en la ilegalidad o en paraísos fiscales, bendecidos, estos últimos, por el mismísimo presidente Duque. En $50 billones se calcula la evasión tributaria por año en Colombia.

Mientras tanto, casi la mitad de los colombianos vive con $11.000 diarios y con $5.000 los hijos de la miseria. Aliviarlos con una renta digna le costaría al Estado apenas el 0,2 % del PIB, $2,4 billones. Pero el presidente, viajero saltarín por el mundo, no se agobia con estos menesteres, no y no. Seguirá girando partiditas de caridad a una porción reducida de los sufrientes. Y, claro, listo para pitar la largada a ordeñar en esta campaña electoral hasta la última gota del erario, menoscabar por fraude la representación plural en el Congreso y asegurar la hegemonía de los partidos que, ebrios de sus propias miasmas, querrán preservar la patria de las desigualdades.

Hubo un tiempo en que Duque se revelaba como lobo con piel de oveja. Ya no. De tanto hostilizarla, le ha jugado la verdad una mala pasada: ahora se insinúa en la ambigua figura de lobo con piel más de lobo que de oveja.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/lobo-con-piel-de-oveja/

21.40.-Entonces, ¿al Congreso, “Los que diga Duque”? AURELIO SUÁREZ

El plato queda servido: bolsas por casi 80 billones de pesos, el mecanismo para irrigarlas y documentos al por mayor de votantes anónimos.

Se están contabilizando los montos que por distintas fuentes ha acumulado el Gobierno, un gasto público para 2022, pero ausente en lo peor de la pandemia, y hay recelos por el destino que tendrá a las puertas de las elecciones presidenciales y del Congreso de la República, si servirán para elegir a “los que diga Duque”.

30 oct 2021.- La primera es la reforma tributaria de 2021, la de Restrepo, gestor del botín para el soborno social y político. En ella, se destinarán $6,6 billones en 2022 al llamado Ingreso Solidario para 4 millones de hogares menesterosos, hoy por fuera de los programas tradicionales, a los que, sin darles siquiera una renta básica, se les endulzará con una dádiva “histórica”, un rústico remedo de los cheques que Trump rubricó en la crisis sanitaria.

Irá con otros planes, no inscritos en el marco del derecho universal, sino en forma de óbolo, como la publicitada matrícula cero en universidades públicas, solo para estratos de ingreso bajo y medio-bajo. El Presupuesto General aplicará 35 billones para la denominada “recuperación social” en 2022 (El Tiempo, 21/10/2021, citando DNP).

No obstante, esa suma aún no es suficiente para el mercado electoral: urgen otras para financiar el universo de gastos de funcionamiento, que no se fondea con tributos y abarca las clientelas contratistas y la fronda burocrática, ampliada ahora en miles de puestos en la Contraloría, la Procuraduría y la Registraduría.

La más voluminosa y de libre disposición vendrá de Ecopetrol. Los cálculos del precio del barril de petróleo para un marco fiscal adecuado se hicieron en 63 dólares. El precio promedio este año superará los 70 y con ello el Gobierno, con una propiedad del 89 por ciento, se ganó la lotería, ya que desde junio se anunciaron traslados por utilidades e impuestos por más de 10,5 billones de pesos, que al terminar 2021 pueden subir a más de 20 (Portal Ecopetrol, junio 2021).

A las alforjas oficiales llegaron nuevas bolsas. Por la compra del 51,4 por ciento de ISA por Ecopetrol, a crédito, “exprimiendo la empresa” (Kalmanovitz), entró un cheque por 14,2 billones de pesos, bajo los enunciados de “reforzar la caja” o la “reactivación económica” (Portafolio). ¿Hay ya auditoría del contralor Córdoba al respecto?

Del exterior aterrizó otra partida. El ingreso de 2.790 millones de dólares que le asignó a Colombia el FMI de la desinversión de reservas internacionales por 1,96 mil millones de derechos especiales de giro (DEG). El Banco de la República, receptor de la remesa, explicó: “El Banco vendió reservas al Gobierno Nacional por un monto en dólares equivalente a la asignación de DEG y recibió como pago Títulos de Tesorería TES Clase B (…) el Gobierno obtuvo liquidez inmediata en dólares y mejoró el perfil de su deuda interna (…) los títulos entregados al Banco provienen de canjes (…) cuyo vencimiento (…) era el año 2022”, y fueron sustituidos por otros de largo plazo. En fin, una emisión camuflada para el Gobierno por 10,6 billones, acorde con la tasa de cambio de 3.806 pesos por dólar a 31 de agosto.

No contento con lo acumulado, Duque se apresta a vender 3.490,8 millones de acciones de Ecopetrol, el 8,49 por ciento, que, al precio unitario actual cercano a 2.660 pesos, totalizaría 9,28 billones. De pasarse por encima las restricciones que impone la Ley 1118 de 2006 para usarlos, como ya hizo con el “enroque” de ISA, este paquete cuantioso engordará más sus cajas menores.

Al final, además de los recursos ordinarios presupuestados, con estas maniobras adicionales calculadas se destinarán más de 70 billones para elegir a “los que diga Duque” en acción sucedánea de su mentor, hoy sub iudice y en franco desprestigio.

El bazar de votos, sin precedente, lo allanó el artículo 125 del Presupuesto con la modificación de la ley de garantías, para pasar en estos meses los convenios interadministrativos entre la Nación y los entes territoriales. Así el Centro Democrático cebaría a sus 42 alcaldes en Boyacá o los conservadores, a los del norte y el oriente de Antioquia, y, sin contar coaliciones, a 116 en total, y los liberales, a 99 en toda Colombia, o Cambio Radical, a 29 gobernaciones donde participa, o La U, en 22 (celag.org). La funcionaria estrella será Ana María Palau, consejera para las regiones, quien reemplazó ahí a Karen Abudinen.

A estas alturas, el registrador nacional, Alexánder Vega, el de “si no le gusta, váyase”, informa de 5 millones de cédulas en volandas, de colombianos en el exterior, de muertos o fraudulentas, como las que aprovechaba Aída Merlano. El plato queda servido: bolsas por casi 80 billones de pesos, el mecanismo para irrigarlas y documentos al por mayor de votantes anónimos. Es la engañosa hoja de ruta para elegir a “los que diga Duque”. Colombia y la comunidad internacional deben percatarse.

https://www.semana.com/opinion/articulo/entonces-los-que-diga-duque/202100/

21.40.-¡Ojo al formar el Congreso del 2022!  MAURICIO CABRERA

Un buen Legislativo debe estar integrado por personas que actúen por el bien público y no por intereses particulares.

Mientras el país se concentra en las encuestas y en los procesos de selección de los candidatos a la presidencia en las elecciones del próximo año, poca atención se está prestando a las otras elecciones que son casi de la misma importancia: las del Congreso de la República.

24 oct 2021.- Puede parecer un despropósito decir que es muy importante la elección del Congreso, cuando las encuestas muestran que es la institución más desprestigiada del país, con un 77% de opinión desfavorable y solo 16 % de favorabilidad. La única institución más desacreditada son los partidos políticos con un 81 % de imagen negativa, pero en el fondo son los mismos.

No es gratuita esa imagen tan negativa. Los colombianos están mamados de sostener a personajes que se ganan en un mes lo que en un obrero se gana en 3 años, y que solo trabajan 8 meses del año, además de pagarles teléfonos, camionetas, pasajes aéreos, y que les dan otros $50 millones para pagar sus empleados particulares. Tan atrincherados en sus privilegios, que han negado tres veces la propuesta de reducir en dos meses sus vacaciones.

Y ni para que hablar de los escándalos de corrupción de congresistas hoy investigados o en la cárcel; o la forma como se aprueban las leyes. Es un Congreso que mete micos a los buenos proyectos del gobierno, o que a punta de mermelada aprueba las malas propuestas que lleva el ejecutivo. Qué tal la derogatoria de la Ley de Garantías en plena campaña electoral, y la presidenta de la Cámara dando instrucciones a un despistado representante: “Anatolio vote sí”.

A pesar de todo eso un buen Congreso es indispensable para el equilibrio de poderes en una democracia, pero solo si está integrado por personas que actúen por el bien público y no por intereses particulares. Las elecciones de congresistas en marzo del 2022 son la oportunidad de renovar esa institución y lograr que senadores y representantes pulcros -que hoy son minoría- se conviertan en mayoría.

No será fácil porque con los requisitos del umbral y la cifra repartidora, algunos partidos cierran los ojos y dan avales a personajes cuestionados pero que tienen buen caudal de votos comprados. Peor aún, congresistas condenados como el senador Pulgar buscan elegirse en cuerpo ajeno traspasando sus votos a su esposa y no faltará el partido que le de el aval.

Pero también hay motivos para el optimismo, como la decisión de la Coalición de la Esperanza de presentar listas únicas de candidatos reunidos no por cálculos electorales sino en torno a programas y principios éticos. Es una lástima que en el proceso de selección del candidato de la Coalición no se hubiera pactado que los demás precandidatos participaran en la lista única, pero a estas alturas ya no es posible. Un buen número de congresistas elegidos de esta lista será un paso importante para la renovación del Congreso. 

https://www.portafolio.co/ojo-al-congreso-en-2022-opinion-de-mauricio-cabrera-galvis-557702

 

21.39.-La derecha colombiana en su laberinto ARIEL ÁVILA

  • Las maravillas del teflón de PetroMARÍA ISABEL RUEDA
  • Sin garantías para las eleccionesRODRIGO UPRIMNY
  • ¿Se inmolan los verdes? CRISTINA DE LA TORRE

Las cuatro opciones si se dividen… El 71 % de electores que se reclaman de centro contemplan perplejos el ocaso de los verdes. Partido-revelación que plantó cara a las ortodoxias de izquierda y derecha, y de cuya imaginación reformista se esperaría una salida a la peor crisis del país en muchos años.

19 oct.- Eje de la rebelión democrática en esta Colombia de egócratas, violentos y nulidades de ocasión en el solio de Bolívar, parece el Verde plegarse, sin embargo, quieto y mudo, a los designios de Petro y César Gaviria. A la dinamita que éstos le siembran para pulverizarlo y pescar después entre despojos. El izquierdista, por interpuestos verdes, no busca coalición con programa negociado sino adhesión a su enhiesta persona. El liberal oficialista querrá, por el atajo de la Coalición de la Esperanza, debilitar el centro, Verde comprendido, para asegurar el arribo de un uribista triunfador a segunda vuelta.

Pero no se puede culpar al petrismo y a Gaviria: están ellos en lo suyo, intrigantes de oficio en la mar escarpada de la politiquería. La culpa es de los verdes que se dejan hundir en un remolino de candidatos sin ideas, mientras embozan su mejor arma: la propuesta del pacto social que el país reclama, como proyección estratégica y como concreción en un programa de coalición alternativo al de la derecha agreste que gobierna. Ni árbol de navidad, agregado de reclamos mil, ni reacción sin contexto a cada atropello de este Gobierno.

22 millones de hambrientos, 12 millones en el rebusque y cinco millones en abierto desempleo, cifras que la aguda comentarista “Shirley” pone a las revelaciones del Dane. Tragedia que el duquismo, siempre de piñata, ha convertido en novela rosa. Para no mencionar la matanza de líderes sociales, que apunta a miles, a cientos la de protestantes en las calles y va para decenas la de niños bombardeados. El presidente de la República protege a ministros implicados en corrupción, permitiría financiar campaña de los suyos redoblando asalto al erario, coopta a sus vigilantes y porfía en el modelo económico que sólo sirve a importadores y banqueros.

Este viernes tomará decisiones la Dirección de los verdes. Si prima la de adherir en primera vuelta a Petro y no en la segunda —como se acordó—, o la de autorizar libertad de voto, el partido desaparece. Si cada congresista —pregunta Angélica Lozano— le hace campaña a Hernández, a Alejandro Gaviria, a Fajardo, a Amaya, a Petro, ¿cuál será la postura del partido como alternativa de poder? Para cohesionar una agenda colectiva en contraposición a la colcha de retazos que abarca izquierda, centro y hasta derecha, resulta imperativo el candidato propio. De lo contrario, “nos quedaríamos sin sello ni agenda, sin plataforma ni contenidos políticos. Sin partido”.

Mas, agenda y sello es lo que sí tuvieron los verdes desde la cuna. Nacen en 2009, afirmados en un liderazgo colectivo y civil, no armado, en pos de la reforma, no de la revolución. Su marca de fábrica, lucha contra la corrupción, por la descentralización y en defensa del medio ambiente. Se baten por la educación, la democracia y la justicia social. Solidaridad y prevalencia del interés público sobre el privado son su principio ético y político. En menos de un año, pasó el Verde a segunda vuelta presidencial y logró la segunda votación más alta entre partidos. Abrió ancha puerta a una oposición democrática que venía amedrentada a un tiempo por las guerrillas y por la derecha.

Fecunda cantera de ideas fogueadas en el diario luchar de un partido que sí tendría con qué negociar un programa de gobierno de coalición con el candidato alternativo que pase a segunda vuelta, con qué responder a los anhelos siempre desairados de los colombianos. Lejos del fatuo personalismo, vecino de la fanfarronería, en cuya trampa amenazan arrollarlo. Colombia necesita la reanimación de los verdes, no su inmolación.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/se-inmolan-los-verdes/

21.39.-La derecha colombiana en su laberinto ARIEL ÁVILA

Los múltiples casos de corrupción, la crisis de seguridad, y un Gobierno que parece no encontrar norte hacen prever que el uribismo no tenga ninguna opción para las elecciones nacionales del 2022

Federico Gutiérrez​, ex alcalde de Medellín, durante un panel de urbanismo en 2019.GABRIEL APONTE (GETTY)

Colombia, en la actualidad, está sumida en una profunda crisis social, económica y política. Todo esto ocurre en un Gobierno de derecha radical que prometió ser el “salvador” del país y no su sepulturero. Los múltiples casos de corrupción, la crisis de seguridad, y un Gobierno que parece no encontrar norte hacen prever que la derecha y, particularmente, el uribismo no tendrá ninguna opción para las elecciones nacionales del 2022. En todo caso, la estrategia de la derecha está marcada por tres caminos u opciones.

18 oct 2021.- La primera opción es lograr aglutinarse en una gran coalición que se ha denominado la alianza Republicana y, mediante un candidato alejado del uribismo, pero con apoyo y aval del expresidente Álvaro Uribe, aspiran a ganar. El elegido sería Federico Gutiérrez, el exalcalde de Medellín. La segunda ruta es que algún uribista logré posicionarse públicamente a partir de generar pánico. Dos son los nombres que más resaltan. Por un lado, Oscar Iván Zuluaga, quien tiene las mejores opciones según encuestas y, también, tiene a su favor el historial de votación de 2014. En todo caso, carga sobre sí un costo muy alto de ser la continuidad de Iván Duque, lo cual hace difícil su carrera presidencial. Luego se encuentra María Fernanda Cabal, quien representa la ultraderecha radical y fanática. Hasta hace unas semanas, su candidatura causaba risa y era nombrada para mostrar la degradación de la política, pero su carrera presidencial está tomando fuerza y se ha tomado las bases del Partido Centro Democrático. Para algunos, su candidatura está creciendo como la espuma y es posible que, en un país con una fuerte crisis, un fenómeno tipo Bolsonaro aparezca.

La tercera ruta es que la derecha se una excluyendo el uribismo, es decir, las fuerzas de derecha podrían decidir marginar al Centro Democrático o que, en su guerra interna, este partido se aísle solo. En este caso, candidaturas como la del exvicepresidente Germán Vargas Lleras o alguien del Partido Conservador podrían tomar fuerza. De hecho, esta tercera opción tomaría impulso si la candidata del Centro Democrático resulta ser María Fernanda Cabal. Como sea, la primera opción de Álvaro Uribe es Federico Gutiérrez, quien podría ser calificado como un uribista deslactosado. Aunque el aislamiento de Álvaro Uribe y el canibalismo del uribismo podrían truncar esta opción.

Por ello, sectores del Partido de la U, Cambio Radical y, hasta, un sector de los conservadores están pensando crear un escenario sin el uribismo. En este caso las opciones se elevan para esta fuerza, pero para ello deben sabotear las propias consultas de la derecha y eso les hará perder tiempo en la carrera presidencial, donde la izquierda y el centro son las fuerzas que puntean en las encuestas.

El otro ingrediente que se suma es la preferencia del presidente Iván Duque, quien si bien está con la imagen desfavorable más alta en la historia del país, aún tiene un poder burocrático para influir y, tal vez, su preferencia esté con algún político no uribista. Ello le hace pensar a muchos analistas que la opción del presidente sería el senador conservador David Barguil. Además, muchos de estos partidos deben buscar una consulta grande e importante para evitar una catástrofe en sus listas al Congreso.

Los analistas concluyen que en Partido de la U perdería cerca de 6 o 7 curules, el Centro Democrático podría perder hasta nueve curules y así sucesivamente con el resto de los partidos de la coalición de Gobierno. El único que podría mantenerse es el partido conservador debido a su poder burocrático. En este escenario, hacer una gran consulta y aislar el uribismo es su mejor opción. Deben buscar un candidato que no este ligado al presidente Duque, al expresidente Álvaro Uribe y debe desmarcarse del uribismo.

https://elpais.com/opinion/2021-10-19/la-derecha-colombiana-en-su-laberinto.html

21.39.-Las maravillas del teflón de PetroMARÍA ISABEL RUEDA

‘Tener teflón’ es la clave del político al que, sin importar las metidas de pata, no le sucede nada.

El exgeneal venezolano Hugo “el Pollo” Carvajal habría señalado al senador Gustavo Petro como uno de los beneficiarios de plata del chavismo. FOTO EFE y Colprensa 

El teflón es la marca de un químico sintético descubierto desde 1938. Entre otros usos, sirve para forrar externamente una variedad de productos, ¡sartenes!, porque reduce la fricción, crea una superficie no pegajosa y resiste hasta 300 grados centígrados sin quemarse.

23 oct 2021.- También se le ha encontrado un uso político. ‘Tener teflón’, desde la era Ronald Reagan, es la clave de un político al que, sin importar las metidas de pata que cometa, no le sucede absolutamente nada. Reagan tenía teflón.

Lo mismo le está pasando a Gustavo Petro. No importa cuántas cosas extremas, inapropiadas, políticamente incorrectas o hasta bordeando en el delito él haga: no se raya, no se pega y resiste escándalos de altísimas temperaturas sin quemarse. Petro tiene teflón.

Eso ha quedado demostrado nuevamente, luego de las gravísimas declaraciones que ha dado el legendario exgeneral venezolano Hugo ‘el Pollo’ Carvajal, jefe de inteligencia y contrainteligencia de Chávez y Maduro, ante la Audiencia Nacional de España. Según él, varios proyectos políticos de izquierda han recibido financiación del régimen para exportar la revolución chavista, el “socialismo del siglo XXI”; Kirchner en Argentina, Evo en Bolivia, Lula da Silva en Brasil, Fernando Lugo en Paraguay, Humala en Perú, Zelaya en Honduras, Podemos en España, Cinco Soles en Italia y Gustavo Petro en Colombia.

La gravedad de esta mención es evidente. Carvajal, apodado también ‘Houdini’, por su habilidad para escaparse y mantenerse oculto sobre todo del brazo de la justicia de EE. UU., finalmente fue recapturado en España y, por fin, está ‘ad portas’ de su extradición a EE. UU., donde podrá correr con la misma suerte del barranquillero Álex Saab: o cuenta lo que sabe del régimen Maduro o paga más de 20 años de cárcel.

Es cierto que ‘el Pollo’ soltó sus acusaciones y aún no las sustenta probatoriamente. Veremos si lo hace. Pero ya Petro salió a asegurar que no conoce ni al ‘Pollo’ ni a Álex Saab. El problema es que lo que se le preguntaba no era eso, sino si alguna vez había sido financiado políticamente por Venezuela. ¿?

Esta acusación del ‘Pollo’ Carvajal tiene un antecedente. El de Diosdado Cabello, el hombre más importante del régimen después de Maduro, quien, en el 2018, dijo: “Para acá vino una vez ese señor Petro a pedir apoyo para su campaña. Y resulta que ahora los chavistas hieden. Por eso es que perdió y no va a ganar nunca, porque los pueblos desprecian a los guabinosos, que no asumen responsabilidad”. Esa, señor Diosdado, es una de las ventajas del teflón.

Petro le respondió: “No me interesa el apoyo de Maduro porque no hay revolución en una rosca que se perpetúa solo para captar rentas petroleras. Eso no es revolución”.

Algún tiempo después ocurrió el incidente de la chuspa de plata que Petro recibió en la casa de un exfuncionario que grabó la reunión a escondidas suyas. Nada bueno sugería ver en ese video a Petro contando en la penumbra plata en efectivo. Esta vez, el teflón de Petro le funcionó de maravilla en la Corte Suprema de Justicia. En uno de los pronunciamientos más estrambóticos de nuestro mundillo judicial, la Corte cerró la investigación argumentando que no la podía adelantar porque el caso, ocurrido hace 16 años, estaba prescrito. Pero, a continuación, pronunció un dictamen que contradictoriamente solo puede ser producto de una investigación. Dijo que la plata recibida por Petro en esa chuspa tenía “origen lícito”. ¿Si no investigó, cómo supo? Secretos del teflón…

Ahora, con las afirmaciones del ‘Pollo’ Carvajal acerca de la supuesta financiación de su campaña, es razonable pensar que a Petro tampoco le va a pasar nada, aunque sea tan grave recibir plata de Odebrecht, para con ello pretender manejar los hilos de la contratación, que recibirla del régimen Maduro, que sabrá Dios a qué aspiraría en caso de que Petro gane las elecciones.

Y como si fuera poco, ahora Petro le pide a la Corte Suprema, una plaza en la que se siente cómodo con su teflón, que le abra investigación por las declaraciones de Carvajal sobre financiación de sus campañas. Pero no deja de ser un oso pedirle a la Corte Suprema que investigue al ‘Pollo’, que se le voló al gobierno Maduro, que se les voló a los EE. UU. en Aruba, que se les voló a las autoridades españolas y llevaba rato esquivando la recompensa de 10 millones de dólares que se ofrecía por su cabeza.

Pero como Petro tiene teflón, nadie se lo va a cobrar.

Entre tanto… Caterine Ibargüen es una de las mejores cosas que ha producido este país. Va a dar un nuevo salto largo, y ya se la van a comer viva porque, en lugar de la farsa de las firmas, buscó el camino de un partido. La realidad también se puede cambiar desde adentro. 

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/las-maravillas-del-teflon-columna-de-maria-isabel-rueda-627380 

21.39.-Sin garantías para las eleccionesRODRIGO UPRIMNY

La aprobación por el Congreso en el Presupuesto General de la Nación de un articulito que suspende la Ley de Garantías (LG) es grave no sólo por su impacto negativo para las elecciones del próximo año, sino además por cuanto es groseramente inconstitucional.

24 oct 2021.- La llamada LG es en realidad un aparte de la Ley Estatutaria 996, que fue aprobada en 2005 para reducir las desigualdades electorales derivadas de la relección establecida en beneficio de Álvaro Uribe. El artículo 33 de esa ley limita la contratación durante los cuatro meses anteriores a la elección presidencial, con el fin de evitar que los gobernantes, en especial el presidente, usen la contratación para favorecerse.

Puede entonces debatirse si, eliminada la reelección, debe o no mantenerse la LG y esa discusión es legítima. Tenía dudas al respecto, pero me convenció de que debía ser preservada el elocuente discurso del senador Iván Duque a favor de mantener la LG, incluso sin reelección presidencial. Suprimirla, dijo Duque en 2017, al oponerse a una propuesta del Gobierno Santos en ese sentido, “lacera la democracia” por cuanto “permite que la contratación estatal se adecúe en función de los intereses del partido de gobierno”.

 Y por eso defendió el mantenimiento de la LG para evitar que el Gobierno “perpetúe sus instancias de poder con candidatos de sus afectos”. Impecable discurso.

Pero si el tema de mantener o no la LG admite algún debate, lo que es claramente inaceptable e inconstitucional es intentar suspenderla para las próximas elecciones con un articulito en el presupuesto.

Es inaceptable pues cambia las reglas de juego cuando se avecinan las elecciones, lo cual es siempre riesgoso para la democracia. En este caso genera además muchas sospechas sobre las garantías efectivas para los partidos opositores en 2022.

De otro lado, esa reforma es groseramente inconstitucional al menos por dos razones:

Primero, porque es un mico pues viola la regla según la cual una ley debe referirse a una sola materia y son inconstitucionales los contenidos que carecen de conexidad con ella. Esta regla es siempre importante pues protege la seguridad jurídica, al buscar consistencia en las leyes, y evita que el Congreso apruebe de contrabando articulitos perdidos en una ley que trata de otro asunto. Esa regla es aún más estricta frente al presupuesto, como lo ha señalado la Corte Constitucional en muchas sentencias, como la C-438/19, porque el contenido de esa ley está definido por la propia Constitución, precisamente para evitar micos.

Esta ley contiene la evaluación de ingresos, las partidas de gastos y los artículos necesarios para ejecutar los gastos. Nada más. Es obvio que un artículo que suspende una norma electoral desborda ese marco y es un mico inconstitucional.

Segundo, la LG es estatutaria, que es una ley de especial jerarquía por las materias que regula (derechos fundamentales, funciones electorales, etc.), por lo cual tiene mayorías especiales y revisión previa de constitucionalidad por la Corte. No puede entonces ser modificada por una ley ordinaria, como el presupuesto. Eso ya lo había señalado explícitamente la Corte en la Sentencia C-515/04, que tumbó artículos en el presupuesto que buscaban modificar leyes estatutarias electorales… que es lo que hizo ahora el Congreso.

Es entonces inconstitucional intentar suspender la LG con un mico en el presupuesto. El presidente Duque, si es consistente con sus posiciones de hace cuatro años, debe objetar ese artículo por inconstitucional y por inconveniente. Salvo que quiera hacer la jugadita de sancionarla, a sabiendas de que la Corte la tumbará, pero permitiendo los contratos para favorecer a sus candidatos mientras la Corte decide.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/sin-garantias-para-las-elecciones/

 

  • 21.38.-Petro: ¿gana en primera? MARÍA ISABEL RUEDA
  • Sobre ternas a la Corte Constitucional  – RODRIGO UPRIMNY
  • Vergüenza del Plan Marshall criollo GERMÁN VARGAS

Ya va siendo hora de que les pongan la cara al Presidente y al país por tanta desfachatez.

Pena debería darnos con el famoso secretario de Estado norteamericano George Marshall, padre de la recuperación económica europea de la posguerra, al haber tomado abusivamente su nombre para hacer un paralelo con el siniestrado plan de infraestructura nacional.

16 oct 2021.- Ya es hora de admitir que ninguno de los proyectos del programa de concesiones rebautizado como 5G iniciará obras en este gobierno. La reactivación asociada a este programa se frustró y se limitó a supervisar lo contratado por el anterior gobierno, 24 concesiones que ya estaban rodando. Al próximo le corresponderá ocuparse de las 22 iniciativas de la 5G, pues del actual solo quedarán los anuncios. Como dirían, mucho tilín tilín y cero paletas de la Vicepresidente y ahora canciller, de su ministra de Transporte y de su flamante equipo de Ani, Invías y Aerocivil.

El Congreso Anual de Infraestructura será el escenario propicio para seguir haciendo anuncios de proyectos y obras que jamás se realizarán, a solo 10 meses de terminar el Gobierno. Sin el menor rubor, la ministra había anunciado inversiones por 111 billones de pesos, luego propuso otras por 75 billones para 82 proyectos, que solo cabían en su imaginación. Añade el Invías que en su entidad se ejecutarán, de aquí a agosto, 50 grandes proyectos por 11,4 billones, que se sumarán a los 25 billones del también frustrado pero bien publicitado Compromiso por Colombia. ¿En qué van, señor Gil, los cacareados 132 proyectos para 1.900 km, 510 de red primaria, los 365 de secundaria y los 750 de red terciaria? Nada, solo anuncios. Ya va siendo hora de que les pongan la cara al Presidente y, sobre todo, al país por tanta desfachatez.

Y qué tal el plan maestro ferrocarrilero de la Vice, que incluía el Ferrocarril del Pacífico, la Dorada-Chiriguaná, el tren de Medellín al mar y la Red de ferrocarriles de Antioquia, entre muchos otros. O del proyecto de ley ferrocarrilero. Pues nada. Ni un durmiente, o mejor dicho, solo durmientes.

La cruda realidad es que no quedará nada distinto al modesto proyecto de Malla vial del Valle, que este gobierno tampoco tendrá oportunidad de ver arrancar y la firma del contrato de la APP privada de Caribe 2, que estaba listo hace 3 años, en la que el Estado no debe poner ni un peso y que casi sucumbe bajo la coordinación de la Vicepresidenta.

Para ser más precisos, a corte de septiembre de este año, la ejecución presupuestal de inversión por obligaciones acumuladas de todo el sector infraestructura es del 22 %. Este indicador me gusta, pues refleja con exactitud lo realmente ejecutado en obras. La campeona es la ANI, con un 4 %; la Aerocivil, con un 21 %; la Agencia de Seguridad Vial, con un 8 %; el Invías, con un 40 %; el propio ministerio, el 26 % y, ojo, la Unidad de Planeación de Infraestructura (Upit) ha ejecutado el 0 % de su presupuesto. Dramático, hace rato todos estos ‘gestores’ habrían debido renunciar.

Si en algo todavía quieren avanzar, propongo que alguien con mayor experiencia asuma la coordinación del sector de inmediato. A su sucesor o sucesora les recuerdo que el proceso licitatorio de la ALO sur no se ha abierto aún; la licitación de los accesos Autonorte, tramo Bogotá, tampoco; la vía Buga-Loboguerrero y Loboguerrero-Buenaventura sigue inexplicablemente en estructuración; no han contratado los 18 km de la ruta del Sol entre Villeta y Guaduas. El espacio no me permite citar los más de 50 proyectos paralizados por toda la geografía nacional. Para cerrar, el caso del tercer carril Girardot-Bogotá, contrato suscrito en octubre de 2016 y que presenta un avance de 3,18 %, bajo la responsabilidad de Conconcreto, que esta semana entró a proceso de reorganización empresarial. Me temo que en este caso, sin liquidez y de confirmarse la multa en el caso Hidroituango, no habrá tercer carril. A la fecha ni un apremio, ni una multa. ¡Qué descaro! ¡Qué coordinación!

Y qué tal la miserableza de dejar a medias y no adicionar para su terminación el contrato del tercer carril Anapoima-Bogotá, después de una inversión del concesionario y un aporte del Invías superior a 650.000 millones. Esta obra por la que transitan a diario más de 13.000 vehículos quedará inconclusa, quién lo creyera, dizque por ser la “carretera de la finca de Santos”. Así es todo. Qué mezquindad. Nuestro Plan Marshall criollo: una vergüenza.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/el-plan-marshall-criollo-columna-de-german-vargas-lleras-625859

21.38.-Petro: ¿gana en primera? MARÍA ISABEL RUEDA

Ya no está dos, ni tres, sino cuatro veces por encima del segundo en votos, que es Sergio Fajardo.

Gustavo Petro, nada que hacer, es el mejor comunicador que se ha visto en política en épocas recientes. Superior a Uribe, que es un genio. Incluso, mejor que esa leyenda que fue el martirizado caudillo Jorge Eliécer Gaitán, quien echaba de a diez discursos diarios y era un mago para mover las emociones de las masas. 

Pero, claro, ser tan buen comunicador tiene sus trucos. A Petro no le tiembla la voz para adornar sus discursos con mentiras, como cuando en la plaza de La Paz en Barranquilla aseguró que la policía colombiana tenía orden de dispararles entre los ojos a los jóvenes manifestantes y de violar a nuestras jovencitas.

Su invitación a patear el tablero lo tiene montado en la cresta. Aunque se ha vuelto más cauteloso en su radicalismo para no asustar a ricos y empresarios, no disipa el temor de que cualquier reforma tributaria que tenga en mente nos dejará en pésima situación de competitividad con tarifas de renta altísimas, con lo cual sacará corriendo a los inversionistas colombianos e impedirá que otros lleguen. Probablemente se disparará el dólar con una reducción real de los patrimonios de las personas.

Sin embargo, a Petro también hay que reconocerle que fue el primero en meter hace rato en la agenda de una campaña los temas de la crisis que se venía: el medioambiente, los derechos de las mujeres y la desesperanza por la pobreza, incluso antes de la pandemia. Y muchas de sus actuales propuestas, como reducir la dependencia del país en petróleo y carbón, las comparten incluso candidatos conservadores como el exministro Juan Carlos Echeverry, aunque la diferencia sea abismal en cuanto a la velocidad con la que hay que hacer el cambio.

Diría que más que las propuestas de Petro, el problema es que vienen de Petro. Ya sabemos que es un populista y un pésimo ejecutor, lo cual demostró en su paso por la alcaldía de Bogotá. Se le asoman por las orejas sus intenciones de embarcarnos en una nueva asamblea constituyente a su imagen y semejanza; y de llegar a la presidencia, lo más probable es que su período, directamente o por interpuestas personas, no dure menos de 20 años, que es lo que él ha dicho que demora construir su proyecto.

Hoy prácticamente dirige la agenda del debate político. Con su habilidad, dividió a los Verdes. Libra una batalla campal para unir a los “alternativos”, que arrancan en el centro de la Coalición de la Esperanza y llegan hasta el extremo del Pacto Histórico. Recoge cuanto se zafa de los partidos tradicionales. Y hasta tiene en la mira al exalcalde de Bucaramanga Rodolfo Hernández, a quien, por sus buenas encuestas, invitaría a competir con él en su consulta, con la promesa de que si queda de segundo se lo lleva de vicepresidente. Por todo eso, muchos se preguntan si es posible que Gustavo Petro gane en la primera vuelta presidencial.

Instintivamente, la respuesta sería sí. Pero las compañías encuestadoras, de acuerdo con las cifras, son mucho más cautas, o incluso responden con una negativa: no. Las cifras no le dan. Con base en las elecciones anteriores, se midió que el espacio de la izquierda estaba proyectado en un 30 %, y llegó a crecer hasta el 42 % que obtuvo Petro en las elecciones presidenciales, contra un 54 % de Duque. Pero no porque todos los votantes fueran petristas, sino porque muchos estaban votando contra Uribe.

Este fenómeno se repetiría, e incluso daría para que los votos de la izquierda crezcan un poco más, si el contendor de Petro resulta ser alguien muy uribista. Hoy la izquierda que aglutina ya no arranca con un case del 30 sino del 35 %, y tirándole a volver a ganarse esos 10 o 12 puntos más que creció en el 2018, con lo que llegaría hasta a un 47 %. Pero aún no le alcanza. Sobre todo si, en la primera vuelta, competirán más de dos candidatos, lo cual le dificultaría llegar incluso al 40 %.

Y como este país sigue siendo por ahora más de derecha y centroderecha, a quien asome la cabeza contra Petro en esa primera vuelta se volcará a apoyarlo toda esa fuerza. Y si a Petro lo sienten muy fuerte, es hasta probable que el voto útil, que se guarda para la segunda vuelta porque en la primera se vota más por el que uno quiere que gane, pues podría aparecer de una vez.

En el número que circula, ‘Semana’ revela la más reciente encuesta con el Centro Nacional de Consultoría. Ante la pregunta: ¿Usted por quién votaría? La respuesta sorprende: entre septiembre y octubre, Petro ya no está dos, ni tres, sino cuatro veces por encima del segundo en votos, que es Sergio Fajardo, con un 19,7 % sobre un 5,8 %.

Pero todavía semejante resultado no indica sino que Petro, hasta ahora, sigue sin rival, pues el anti-petrismo está tremendamente atomizado. Aunque parezca que Petro está listo para ganar en primera, los políticos mienten, pero las matemáticas no.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/petro-gana-en-primera-columna-de-maria-isabel-rueda-625872 

21.38.-Sobre ternas a la Corte Constitucional  – RODRIGO UPRIMNY

En los próximos días el Consejo de Estado (CE) debe presentar una terna para que el Senado elija al reemplazo de Alberto Rojas en la Corte Constitucional (CC), lo cual suscita este interrogante: ¿debe el CE proponer una terna diversa en términos de filosofía política y jurídica de los candidatos? ¿O mejor una terna relativamente homogénea?

17 oct 2021.- Esta pregunta es importante pues la composición de la CC incide en sus decisiones, que impactan profundamente la vida de los colombianos. Es además una pregunta difícil pues la elección de los integrantes de las altas cortes, y en especial de la CC, obliga a una armonización de al menos cuatro principios: queremos cortes con magistrados que sean i) independientes, ii) técnicamente excelentes a nivel jurídico, pero que al mismo tiempo iii) reflejen la diversidad del país y iv) que la democracia tenga alguna incidencia en su elección. Pero no es fácil armonizar esos principios.

Para maximizar la independencia puede proponerse una forma de designación, como la cooptación, que evite cualquier interferencia política y además que los magistrados sean vitalicios. Ese fue el esquema adoptado por el plebiscito de 1957 y efectivamente ayudó a independizar las cortes de los partidos, lo cual fue bueno, pero generó una cierta aristocracia judicial y congeló la jurisprudencia pues los magistrados elegían como sucesores a quienes se les parecían. Los mejores juristas no obligatoriamente llegaban a las cortes si no compartían sus visiones, esa aristocracia judicial no representaba la diversidad del país y la democracia no podía incidir en su composición.

Algunos han propuesto entonces como alternativa la meritocracia: que los magistrados sean elegidos por concurso pues de esa manera llegarían los mejores y, además, se garantizaría su independencia. Esta opción es buena para la mayoría de los jueces, pero es discutible en altas cortes y en especial en los tribunales constitucionales pues desconoce que en la interpretación constitucional la filosofía jurídica y política cuenta y que eso es difícilmente evaluable en un concurso de méritos. Por ello otros han propuesto elecciones políticas de los integrantes de los tribunales constitucionales, pero eso puede comprometer su independencia.

No hay entonces solución fácil a esas tensiones, pero creo que el diseño adoptado por la Constitución de 1991 para la CC es bueno. Hay un componente político democrático, pues el Senado escoge al magistrado de cada terna. Hay un componente meritocrático, pues los candidatos deben reunir ciertos requisitos. Y finalmente hay una búsqueda de diversidad pues las ternas tienen distintos orígenes: tres del presidente, tres de la Corte Suprema y tres del CE. Habrá entonces magistrados de la CC más cercanos a las visiones políticas y jurídicas de los presidentes, pues son ternados por ellos, y otros más cercanos a las visiones de las cortes pues son ternados por ellas.

Estas consideraciones permiten responder a la pregunta inicialmente planteada. Aunque a primera vista parece razonable y democrático que el CE presente una terna diversa, para darle mayor capacidad de decisión al Senado, eso es un error pues el Senado, cuyas mayorías son cercanas al Gobierno, eligirá a quien le sea más cercano ideológicamente, con lo cual refuerza la influencia presidencial en la CC. En este momento eso es aún más grave por la forma como Duque ha logrado cooptar gran parte del Estado. Por eso, si el CE quiere preservar el pluralismo y la diversidad en la CC, que es un objetivo buscado por la Constitución, debe presentar una terna relativamente homogénea en términos de filosofía política y jurídica de sus candidatos y que represente la visión que el CE busca en la CC.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/sobre-ternas-a-la-corte-constitucional/

  • 21.37.-Por una televisión pública pero no gubernamental RODRIGO UPRIMNY
  • Las consultas son los nuevos partidos ALVARO FORERO
  • El plan de ordenamienteo territorial POT no es para imponer a la brava su deseo GERMÁN VARGAS

Equivocarse en la decisión más importante que tomará la ciudad tendrá consecuencias irreversibles.

Más de 10 años completa Bogotá sin su Plan de Ordenamiento Territorial. Ni Petro ni Peñalosa consiguieron aprobarlo porque convirtieron este vital instrumento en un campo de batalla para imponer a la brava su particular visión, por cierto bastante ideologizada, de la ciudad y la vida urbana.

 

9 oct 2021.-Podríamos ahora estar frente a una situación similar con un nuevo proyecto que plantea serios interrogantes sobre aspectos cruciales de nuestro futuro desarrollo y que la alcaldesa López quiere también imponer, desoyendo las fundadas preocupaciones de múltiples sectores de la ciudad.

Comienzo por advertir que hay muchos aspectos del POT que me atraen. Mis preocupaciones principales frente al proyecto giran en torno a la construcción de viviendas, a la gestión del suelo, a la movilidad, a la competitividad y a nuestras relaciones con la región.

En cuanto a la vivienda, el POT plantea la construcción de 589.000 unidades formales en 12 años, meta no solo insuficiente sino imposible de cumplir con las mismas restricciones que impone el proyecto de acuerdo. De todos los estudios y proyecciones del Dane se estima que se requerirán en este periodo más de un millón de unidades, con lo cual la mitad de los nuevos hogares no encontrará solución de vivienda en la ciudad. Esas viviendas, por supuesto, terminarán construyéndose pero por la vía de invasiones en zonas de peligro o ambientalmente protegidas y de la mano de los llamados urbanizadores piratas o, lo que es más probable, en los municipios vecinos.

Por el lado de la movilidad, la situación es igual de preocupante. Según el estudio de INRIX, Bogotá tiene el peor tráfico vehicular del mundo. Perdemos más de 191 horas al año atrapados en trancones. Francamente es imposible movilizarse en Bogotá y ni qué decir de entrar o salir de la ciudad. Pero en vez de proponer soluciones, este POT nos hará retroceder. Comencemos por preguntarnos por los grandes proyectos. ¿En qué va la primera línea del metro? ¿Ya presenta retrasos? ¿Y la segunda? Por ahora solo una idea. Del tren de cercanías no se ha puesto el primer ladrillo y del tren norte, ni hablar. Con esta cruda realidad, cómo explicar que el nuevo POT plantee reducir o eliminar las pocas alternativas que tiene o que había planificado la ciudad. Comienza por eliminar la ALO norte y toda la malla arterial de la calle 80 hacia el norte. También reduce carriles disponibles en la autopista, que pasa de 5 a 4, por sentido, y lo mismo en la av. de las Américas, la Ciudad de Cali y la avenida El Dorado. En otras, como la calle 63, la avenida 68, la Primero de Mayo se reducen a la mitad los carriles y otras, como La Esperanza, la 50, la 19, quedarán con apenas un carril por sentido. ¿Quién entiende esto? Y siguen sin aprobarse los proyectos de entradas y salidas de Bogotá: ALO Sur y ALO Centro, calle 13, Autonorte tramo Bogotá, conexión con el valle de Sopo y av. Boyacá hacia el norte.

En cuanto al suelo, el POT dispone, como ya advertí, nuevas áreas de expansión totalmente insuficientes frente a las necesidades, e impone unas cargas excesivas que harán inviables los proyectos de desarrollo, comenzando por los propios de la renovación urbana esperada. Al imponer la mezcla de actividades industriales, comerciales y de servicios con las residencias se pueden no solo destruir muchos barrios sino impactar la seguridad y la tranquilidad de los ciudadanos.

Solo los tres temas mencionados tendrán un impacto muy significativo en la ya muy baja competitividad de la ciudad. Expertos afirman que muchas empresas podrán optar por relocalizarse fuera de la ciudad, con la consiguiente pérdida en generación de empleos y crecimiento. Pero lo que me parece más contradictorio es un POT que aísla la ciudad de la sabana y los municipios vecinos y que va en franca contravía de los anuncios y proyectos como el de la propia ciudad región.

Equivocarse en la decisión más importante que tomará la ciudad para los próximos 12 años tendrá consecuencias irreversibles. Por ello, los bogotanos debemos exigir que Concejo y alcaldesa busquen, a través del nuevo POT, resolver los grandes desafíos de la ciudad y que este acuerdo se convierta en instrumento de progreso y convivencia, y no para eternizar rivalidades políticas y personales.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/pot-columna-de-german-vargas-lleras-624192

21.37.-Por una televisión pública pero no gubernamental RODRIGO UPRIMNY

El nuevo gerente de Telemedellín, Deninson Mendoza, pasará a la historia: su frase “yo hago caso como un verraco” será recordada como la expresión que mejor define la lambonería y el arribismo de quienes aceptan cargos públicos pero no para servir a la ciudadanía, como es su deber, sino para complacer a sus jefes y avanzar en su carrera burocrática.

10 oct 2021.- Pero más allá de las burlas que pueda ocasionar esa grabación de Mendoza, este escándalo pone nuevamente en evidencia el mal diseño institucional de los medios públicos de información en Colombia, que son entendidos como botín y maquinaria política de los gobernantes de turno y no como un servicio público informativo que debería entonces ser independiente y aspirar a ser imparcial.

La razón de esa distorsión reside en la nula autonomía institucional que tienen los canales regionales o nacionales frente al presidente, los alcaldes y gobernadores, pues sus cabezas, como el gerente de Telemedellín, son funcionarios nombrados y removidos libremente por el Gobierno nacional o los gobiernos seccionales, como si fueran un ministro o un secretario de Gobierno. Eso es tan obvio que el alcalde de Medellín, al pedirle la renuncia a la anterior gerente de Telemedellín, Johana Jaramillo, le explicó que no lo tomara mal, que “era solo un movimiento en el gabinete”.

Este diseño institucional lo tenemos tan normalizado en Colombia que rara vez es cuestionado. El máximo reclamo es pedirle al presidente, a nivel nacional, que nombre como gerente de RTVC (Radio Televisión Nacional de Colombia) a una persona independiente, que ojalá conozca de medios, y esperar que esta mantenga su independencia durante su gestión. Y que los alcaldes y gobernadores hagan lo mismo a nivel regional. Pero eso no ocurre casi nunca, como lo pone en evidencia el escándalo de Mendoza pues es evidente que su nombramiento como gerente de Telemedellín es para que defienda a la Alcaldía. Lo mismo entendió, en su momento, Juan Pablo Bieri cuando fue nombrado por Duque como gerente de RTVC y sacó de la programación habitual en Señal Colombia el programa Los Puros Criollos para castigar a su presentador, Santiago Rivas, por haber criticado decisiones gubernamentales.

Esas dinámicas se repetirán mientras mantengamos el actual diseño institucional, pues este crea incentivos para esos comportamientos. Ese diseño debe entonces ser cambiado, para lo cual podría tomarse el ejemplo de la BBC en el Reino Unido, cuya calidad periodística es ampliamente reconocida.

La BBC es un medio público pues es financiada esencialmente con recursos presupuestales, pero no es gubernamental. Tiene una junta de gobierno de una decena de personas que son nombradas en una forma que asegura su independencia, un poco como si fuera una corte o la junta de un banco central independiente. Esa junta nombra, a su vez, al director ejecutivo. El resultado es un poderoso medio de comunicación que no se rige por criterios comerciales, pues es público, pero tampoco por instrucciones gubernamentales, pues es independiente. Esto explica la gran calidad periodística de la BBC y sus enormes contribuciones a la cultura.

En otros países hay experiencias similares: la Deutsche Welle o Radio France han adoptado igualmente diseños institucionales para tener medios de comunicación públicos pero independientes, a partir de una idea muy simple: el acceso a la información es un derecho y no puede entonces quedar a discreción de los gobiernos, que obviamente estarán tentados a manipularlo en su beneficio.

¿Será mucho pedir que en Colombia adoptemos diseños semejantes a la BBC para nuestras radios y televisiones públicas a fin de asegurar su independencia?

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/television-publica-pero-no-gubernamental/

21.37.-Las consultas son los nuevos partidos ALVARO FORERO

Las principales funciones de los partidos políticos —construir plataformas programáticas y escoger candidatos para elecciones— las están realizando ahora las consultas interpartidistas.

3 oct 2021.- Fundamentalmente porque el fenómeno de personalización de la política, que reemplazó al bipartidismo, se desgastó dando paso al coalicionismo. En las últimas tres décadas Colombia pasó de un sistema bipartidista a uno personalista y está entrando desde 2018 a uno de coaliciones, que más que de partidos es de personas, algunas identificadas claramente con ideologías y otras más flexibles.

En apariencia el bipartidismo había sido reemplazado por un sistema multipartidista, pero esa multiplicidad de partidos solo era la sombrilla de micro o fami empresas electorales, de movimientos ciudadanos de candidatos independientes y de populistas, todas expresiones de un sistema político personalista. Las reformas políticas de las últimas décadas, dirigidas a fortalecer los partidos, no lograron reversar el personalísimo que los carcomía. Aunque se trata de otro de los fenómenos del cambio de siglo, en que tantas instituciones cómodas del siglo XX perdieron su estabilidad y tienen a las democracias occidentales en crisis, en Colombia tuvo unos hitos claros: la nueva Constitución en los 90 que le retiró columnas a la estructura bipartidista, el triunfo del populismo en 2002 y la escisión de los partidos tradicionales en muchos micropartidos diseñados por Álvaro Uribe para reemplazar la gobernabilidad partidista por una caudillista.

Ese personalismo que permitió una hegemonía política de cerca de 20 años basada en el populismo autoritario de derecha, al deteriorarse reveló una fragmentación impresionante del sistema político, en que ningún partido ni ningún político está cerca de representar una mayoría, o de construirla alrededor de sí. Al no tener el monopolio de los avales para la inscripción de candidatos y habiendo tantos partidos, se suman entre ellos para apoyar candidatos en las elecciones locales. A nivel de Congreso, al existir listas abiertas, los partidos prácticamente dan aval a quien tenga votos, y por eso necesitan más a los políticos de lo que éstos necesitan a los partidos. Y a nivel presidencial, hoy los partidos tienen dificultades hasta para ingresar a las consultas interpartidistas, organizadas por candidatos independientes.

Para no llegar a la postración de Perú, en que se presentaron 18 candidatos a primera vuelta, y los que pasaron no alcanzaron el 20 % de los votos, favoreciendo al extremismo populista, el sistema político colombiano está estructurándose alrededor de consultas que más que elegir un candidato para primera vuelta, están delimitando el espectro político de acuerdo a posiciones ideológicas y plataformas programáticas

Al ser el mismo día de las elecciones legislativas, las consultas pueden presidencializar la dinámica electoral del Congreso, reduciendo el poder de los políticos locales. Las coaliciones que presenten listas unificadas seguramente obtendrán muchas curules en Senado y serán las nuevas bancadas. Lo que está por verse es si las coaliciones electorales terminan expresándose como gobiernos de coalición, más propios de sistemas  parlamentarios.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/alvaro-forero-tascon/las-consultas-son-los-nuevos-partidos/

  • 21.36.-Los 10 proyectos del Comité de Paro que estudiará el Congreso
  • Contratación pública, la cueva de Alí Babá CRISTINA DE LA TORRE
  • Gaviria contra la criptonita MARÍA ISABEL RUEDA
  • La pirueta GERMÁN VARGAS

Solo uno de cada tres colombianos en edad de pensión tiene esta protección.

Recuerdo que uno de los temas obligados en todos los debates de la campaña de 2018 fue el de la llamada reforma pensional. Varias veces sostuve que el gobierno Duque ha debido presentarla desde el inicio, pues hace ya mucho tiempo esta dejó de ser una opción para convertirse en una obligación inaplazable.

2 oct 2021.- Lamentablemente, en este frente, como en la anunciada reforma laboral, de la salud, de la justicia y tantas otras, el tiempo se agotó, al igual que el capital político para tramitarlas. Resolvieron patear el balón hacia adelante. En materia de avances legislativos y de las “impostergables” reformas, ya no va quedando nada que mostrar. Todas las energías se malgastaron en asuntos menores y, claros, en las 4 reformas tributarias.

Pues ahora resulta que, en el colmo del cinismo y a falta de reforma pensional, el Gobierno pretende, desoyendo a amplios sectores empresariales y gremiales, introducir un mico a la ley de presupuesto para hacer caja este semestre de la manera más irresponsable. La iniciativa no es nada distinto a lo intentado varias veces, como es seguir financiando el déficit fiscal con el ahorro de los colombianos.

Ya en la emergencia económica lo habían propuesto en dos ocasiones, cuando sugirieron trasladar a Colpensiones a todos los pensionados de un salario mínimo, recibiendo el Gobierno 5 billones, pero asumiendo el pago de 20.000 pensionados. Esto fue declarado inexequible por la Corte Constitucional. Y después, con un proyecto de decreto ley de traslado exprés a Colpensiones de todos aquellos a quienes les faltara menos de 10 años para pensionarse, con un costo para el Estado superior a 35 billones de pesos.

Con medidas como estas se profundizan los tres problemas estructurales del sistema pensional colombiano, cuales son los de ser inequitativo, de baja cobertura y, además, insostenible.

Inequitativo porque mientras en Colombia todos los que ganan menos de un salario mínimo están excluidos del sistema, y el 12 % de los adultos mayores de 65 años en condiciones de pobreza no reciben subsidio alguno para la vejez, el 69 % de los recursos se emplean en cubrir las pensiones de los llamados regímenes especiales.

Una persona que se pensiona en el régimen de prima media con 25 salarios mínimos no ha ahorrado, a lo largo de su vida laboral ni la mitad de los recursos necesarios para cubrir su pensión. Los 700 millones faltantes los tenemos que poner todos nosotros.

Es de baja cobertura porque los privilegiados que en este país gozan de una pensión son dos millones cien mil personas. Solo uno de cada tres colombianos en edad de pensión tiene esta protección, y se estima que 17 millones, con el actual régimen, jamás gozarán de una.

Y ha sido insostenible desde hace muchos años. Recordemos que desde 2004 se agotaron las reservas del entonces ISS y nunca se reconstituyeron. La bomba pensional es una realidad. Los pasivos pensionales ascienden a más de 900 billones de pesos. Este año, del presupuesto nacional se destinarán 42 billones para atender el pago de pensiones, y el año entrante la cifra será de 52 billones. A este ritmo, y con el paso de los años, la totalidad del recaudo tributario podría tener que destinarse a este propósito.

Y ahora el ministro de Hacienda, contra todo lo expresado por él durante el trámite de la reforma tributaria y también cuando objetó el proyecto que pretendía aprobar el traslado exprés a Colpensiones, inexplicablemente resuelve, al día siguiente, avalar en el presupuesto la llamada ventana pensional, facilitando que cerca de 19.000 colombianos de los más altos ingresos y que se pensionarán en pocos años se trasladen a Colpensiones. Va a conseguir 3,4 billones de inmediato, pero el costo fiscal de esta pirueta será descomunal.

Es la operación de financiamiento más absurda y costosa posible.

Hago un llamado a la sensatez del Gobierno y el Congreso para que no procedan así. El Presidente sostuvo en el encuentro de empresarios en Nueva York que no compartía tamaño despropósito. ¿Se habrá enterado el minhacienda?

Si de verdad quieren ocuparse del tema, pues presenten una reforma responsable que elimine la inequidad y los subsidios regresivos, que no siga jugando con las finanzas públicas y le garantice sostenibilidad en el mediano y largo plazo al sistema.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/la-pirueta-columna-de-german-vargas-lleras-622570

21.36.-Los 10 proyectos del Comité de Paro que estudiará el Congreso

Las propuestas fueron radicadas por intermedio de un grupo de congresistas. Renta básica, matrícula cero y pago de las nóminas de los hospitales públicos son iniciativas de gran calado financiero. Racionales sí, pero poco factibles en un país en proceso de desindustrialización y en crisis externa, de exportaciones y de deuda.  Esos son dos temas complementarios que merecerían otras dos iniciativas más para que esas sanas y razonables demandas se cumplan a cabalidad.  Lo contrario sería populismo inflacionario y con impago externo.

Para el Comité de Paro, los 10 proyectos de ley beneficiará a treinta millones de personas en todo el país.

DIEGO CAUCAYO

El Comité Nacional de Paro, con el respaldo de un grupo de Congresistas de diferentes sectores políticos, radicó ante los secretarios de Cámara y Senado, los 10 proyectos de ley anunciados antes del inicio de la nueva legislatura.

De acuerdo con el Comité, los 10 proyectos de ley que recogen lo expuesto en el pliego de emergencia radicado en junio de 2020 al presidente de la República, beneficiará a treinta millones de personas en todo el país.

Conozca aquí, cuáles son las iniciativas, una por una:

1

  • Renta Básica de emergenciacomo medida para garantizar derechos ciudadanos. Este proyecto busca crear una renta básica de emergencia de un salario mínimo mensual legal vigente por 12 meses para 7,5 millones de hogares que se encuentran en la pobreza y que han sido afectados por la crisis económica. Dicha Renta Básica de emergencia cuenta con enfoque de género y con medidas de veeduría y participación ciudadana.

2

  • Garantías para el ejercicio del derecho fundamental a la protesta pacífica.El proyecto regula los principios, garantías, obligaciones y mecanismos para garantizar el derecho fundamental a la protesta pacífica a la luz de los estándares internacionales que regulan la materia y que hacen parte del Bloque de constitucionalidad. En el proyecto se encuentran reflejados buena parte de las recomendaciones de la CIDH en su reciente informe sobre Colombia y los elementos planteados por la Corte Suprema de Justicia en su sentencia 7641 de 2020 de la Corte Suprema de Justicia relativa al Derecho fundamental a la protesta pacífica.

3

  • Derogatoria del Decreto 1174 de 2020. Derogar de manera definitiva el Decreto 1174 para que, según el Comité de Paro, se deje de aplicar de manera perjudicial a los trabajadores que perciben menos de un salario mínimo legal y se han visto obligados a salirse de fondos pensionales para pasar a fondo de ahorros y del régimen contributivo de salud para el subsidiado.

4

  • Matrícula Cero.Garantizar la gratuidad universal de la educación superior en todo el país para acceder a los programas de pregrado y posgrado en todas sus modalidades y propone que se disponga nuevos recursos del presupuesto general de la nación para su financiación.

5

  • Reactivación económica de las MiPymes y apoyo para la generación de empleo. El presente proyecto pretende ampliar la generación de apoyos en subsidio y créditos también para las microempresas, así como ampliar y crear diversas medidas para la reactivación de las MiPymes que a su vez permitan la creación, generación y sostenimiento de nuevos empleos para ayudar en la reducción de las graves tasas de desempleo que ha dejado el covid.

6

  • Reforma la ley 1622 de 2013, que incentiva la participación política de la juventud. Este proyecto busca fortalecer e incentivar la participación política de la juventud mediante la modificación de la ley 1622 de 2013 que creó el Estatuto de juventud. Para ello el proyecto robustece la figura de los Consejos de Juventud otorgándoles un carácter vinculante en relación con las políticas de juventud, otorga incentivos a la participación política de la juventud y fomenta espacios de diálogo con la ciudadanía que permitirán la construcción de políticas más cercanas a la juventud y la ciudadanía.

7

  • Modificación del decreto 569 de 2021 y se adicionan otras disposiciones para los acuerdos de recuperación, saneamiento de cartera agropecuaria, las medidas de alivio especial a deudores del fondo de solidaridad agropecuario y del programa nacional de reactivación agropecuaria. Además de una política de fijación de precios de los productos e insumos agropecuarios en el mercado nacional. Proyecto de ley que pretende favorecer las condiciones de acceso a los beneficios de condonación de intereses corrientes y de mora, así como otros conceptos dados en la ley 2071 de 2020 y decreto reglamentario 596 de 2021 en materia de financiamiento para la reactivación del sector agropecuario.

8

  • Reforma a la Policía.La reforma busca fortalecer el carácter civil de la Policía Nacional modificando y estableciendo lineamientos claros en el uso de la fuerza, parámetros de identificación, fortaleciendo la participación ciudadana y la veeduría sobre la misma. Además, se establecen disposiciones sobre la necesidad de protocolos y definiciones en la actuación de la Policía Nacional frente a la protesta.

9

  • Acciones contra la violencia basada en género. Este proyecto busca el fortalecimiento e integración de las entidades nacionales encargadas de generar las acciones de promoción, prevención y capacitación para luchar contra las violencias basadas en el género, asignar presupuestos pertinentes, crear un programa nacional de atención, un protocolo de atención a las violencias basadas en el género, entre otros temas relacionados.

10

  • Se impulsará el proyecto de ley 073 ya radicado en el Congreso en materia de salud. Busca modificar el artículo 194 y 195, para que el Estado Colombiano asuma la nómina de los trabajadores de los hospitales públicos en todo el país.

https://www.portafolio.co/economia/gobierno/los-10-proyectos-del-comite-de-paro-que-estudiara-el-congreso-554489

21.36.-Contratación pública, la cueva de Alí Babá CRISTINA DE LA TORRE

Van por los restos. Ya las bancadas del Gobierno preparan anhelantes el asalto final al erario, no sea que se queden con bolsillos y urnas a medio llenar. Tumbar la Ley de Garantías Electorales será tarea de cierre para cargar sin obstáculos el último saco de la cosecha de corrupción en esta administración, puesta la mira –entre otros- en los $20 billones de regalías represadas y en los $2 billones reservados a vías terciarias.

27 sep 2021.- Si no caen sobre el pastel entero, a lo menos sobre una porción que asegure la curul y el nuevo ciclo de puestos y contratos cocinados en la sombra con amigos. Prolongan la saga de Reficar, Odebrecht, Saludcoop o el carrusel de la contratación en Bogotá, cuyo cerebro, Emilio Tapia, reaparece como el ave fénix en la defraudación de Mintic por $70.000 millones.

A su lado, la ejecución de $5,7 billones del Fome en la pandemia que, según el Foro Nacional por Colombia, registra alertas y “promesas” de investigación. Si no fuera por su grotesca incongruencia, muchos de esos contratos moverían a risa: una distribuidora de licores que vende ventiladores clínicos, una polvorera que vende tapabocas, una firma que suministra materias primas a industrias del acero y el petróleo vende ventiladores para las UCI. La suma de estos contratos daría $179.116 millones. Modesta muestra de la corrupción que puede brotar allí donde el gobernante trueca el interés colectivo por el suyo propio y el de su círculo de poder.

Que corrupción hubo siempre no se discute. Pero en las últimas décadas se acumularon factores que no fueron ya de riesgo sino dinamita para una explosión en masa de la robadera. Para comenzar, con la fiebre privatizadora de 1991 que entregó a particulares empresas y funciones del Estado, creyeron los constituyentes erradicar la corrupción: la empresa privada se les ofrecía como un nirvana de pulcritud y decencia. Se equivocaron. Servicios públicos, salud y pensiones fueron desde entonces negocio de mercaderes, mientras la contratación pública crecía como la espuma, casi sin controles, para contento de sus usufructuarios mayores: funcionarios, políticos y contratistas. Afirmada sobre la cultura de la ley hecha para violarla, del clientelismo y de las mafias, a la corrupción han contribuido también otros factores:

La elección popular de alcaldes y gobernadores rompió los controles (con vacíos pero todavía vigorosos) del poder central sobre funcionarios que se rodearon de nubes de contratistas compinches, mientras las contralorías departamentales participaban del negocio. A la postre, también el poder central se lucraría impunemente bajo el ala de los organismos de control cooptados por el Ejecutivo, como sucede hoy. El auge del petróleo y del carbón, traducido en regalías, derivó en feria de millonarios elefantes blancos. Y, con la circunscripción nacional para Senado, los costos de una campaña llegaron a superar los $25.000 millones financiados por alguna chequera intrépida, erogación que el dadivoso recuperaría después con creces en contratos públicos. La financiación privada de campañas electorales es fuente suprema de la corrupción.

Contra ella nada hace el Consejo Nacional Electoral, órgano integrado por delegados de los partidos a los que pretende controlar; ellos mismos tampoco sancionan a sus corruptos. Y sigue triunfal, eficientísima, la sociedad entre funcionarios públicos que monopolizan la contratación del Estado y los políticos, con pliegos amañados y a menudo sin licitación. Tal como lo harían ahora, para reelegirse y acabar de enriquecerse, si hunden la Ley de Garantías. Rendición de cuentas, investigación y sanción quedarán para otros aires. El abuso de poder en este Gobierno es, en palabras del Foro por Colombia, vulneración, afrenta y deshonra para la democracia. Digamos, una cueva de Alí Babá.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/contratacion-publica-la-cueva-de-ali-baba/

21.36.-Gaviria contra la criptonita MARÍA ISABEL RUEDA

Entre sus amigos en la Coalición de la Esperanza le exigen que no llegue con César Gaviria.

No estamos medidos aún en las encuestas los que vemos en Alejandro Gaviria una opción electoral muy atractiva. Pero primero tiene que convertirse en un candidato viable. En lo que queda del año y a comienzos del siguiente, eso es lo que tendremos que poder ver: una candidatura concreta, con algún grado de precisión y detalle.

2 oct 2021.- Porque en su lanzamiento, acompañado por la intelectualidad y los medios de comunicación, alcanzamos a pensar que estaba apareciendo un fenómeno electoral. Pero, no obstante el entusiasmo que produjo su despegue, lo del fenómeno todavía no se ha visto.

Gaviria, candidato en formación, ha tenido que enfrentar sus primeras vicisitudes. Una se le presentó cuando el jefe del Partido Liberal, el expresidente César Gaviria, lo conminó a decidir si por fin quería o no el apoyo del partido, porque su agradecimiento parecía “semivergonzante”. Pero en entrevista con María Jimena Duzán, Alejandro lo dijo clarito: “No encuentro necesario excluir la opción del Partido Liberal de mi candidatura”. Punto. El liberalismo estará en la campaña Gaviria. Pero entre sus amigos en la Coalición de la Esperanza le exigen que no llegue con César Gaviria.

Esa encrucijada no es válida. Una cosa es buscar ser el candidato oficial de un partido y otra, aceptar su respaldo. Alejandro Gaviria está en el segundo escenario. Y hoy todos los candidatos que se están inscribiendo por firmas necesitan no solo el respaldo de un partido, sino el de varios, para llegar a la Casa de Nariño. La política bipartidista dejó de existir. Hoy es de coaliciones. Igual circunstancia atraviesan Sergio Fajardo, Enrique Peñalosa, Juan Carlos Echeverry, Paloma Valencia y prácticamente todos los otros que han saltado al ruedo como independientes por firmas. Aliado con partidos terminará también Federico Gutiérrez.

En esas circunstancias, no se puede satanizar el apoyo que los partidos políticos le den al candidato de sus preferencias. Mientras como producto de ello no haya imposición programática ni pactos burocráticos, y yo no veo a Alejandro Gaviria en eso, el apoyo no solo es bienvenido, sino necesario. Todos los candidatos existentes, así estén por firmas, tendrán que organizar coaliciones tradicionales o menos tradicionales, en lugar de luchar por no desgastarse en esa encrucijada de los partidos, que es falsa.

Para el propio Alejandro Gaviria, los liberales serán sus intermediarios para conseguir los votos. Así será para cualquier candidato de derecha, de izquierda o de centro. Sin partidos y sin alianzas, las elecciones no se ganan. ¿Ahí no está Petro haciendo pactos hasta con el diablo, con discutibles liberales y ahora con los cristianos?

Pero lo que le está pasando al expresidente César Gaviria es parecido a lo del expresidente Uribe. Que los enemigos ven su apoyo como si se tratara de criptonita pura. Y como Alejando Gaviria ha sido comparado con Clark Kent y Supermán, creen que la criptonita gavirista lo va a debilitar y no lo dejará volar. Pero en muchos casos es producto de animadversión personal contra Gaviria, lo cual no cambia la realidad de que el Partido Liberal es una fuerza política muy importante que tiene el derecho de apoyar a quien quiera.

Una candidatura oficial de un partido crea compromisos. Ese fue el caso de Duque con el Centro Democrático, por cuyo incumplimiento parcial hoy le reclaman. Lo mismo pasó con Santos, cuya violación de sus acuerdos fue total. Pero la adhesión de un partido a un candidato independiente, mientras no tenga compromisos con imposiciones programáticas ni mangualas burocráticas, no tiene ningún problema. Y no lo deberá tener para Alejandro Gaviria, quien desde ya ha comprendido que, dígase lo que se diga, junto con los liberales jugará con mayores posibilidades en una competencia en la Coalición de la Esperanza, en busca de una candidatura de centro. Sus demás rivales están apenas despegando y el más serio de ellos, Sergio Fajardo, por sus líos judiciales, probablemente entrará en caída.

Definida y reiterada su identidad de candidato liberal independiente de centroizquierda, si le permiten con ella entrar a competir en la Coalición de la Esperanza, vendrán los temas gruesos. Y hay uno que le espera contra Fico Gaviria. ¿Es “facho”, como lo llamó, por tener la seguridad rural y urbana como una de sus principales prioridades de campaña, o es apenas elemental?

Gaviria dice que eso sí lo vuelve a uno facho. Fico dice que no. Primer ‘round’.

Entre tanto… Controversia con las alcaldías: ¿se debe comprar pauta oficial en medios tradicionales o no tradicionales? La respuesta está en cuánta simpatía asegura esa pauta para el mandatario. No es sino chequear cómo algunos medios absuelven a “la alcaldesa”, y comparar con la pauta comprada. 

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/gaviria-contra-la-criptonita-columna-de-maria-isabel-rueda-622577

  • 21.35.-La gazapera debe terminar PATRICIA LARA
  • Uribe en crepúsculo MARÍA ISABEL RUEDA
  • Pleito con Nicaragua (II) GERMÁN VARGAS
  • El sepulturero del uribismo  FEDERICO GÓMEZ  
  • Una oportunidad de oro opacada por nuestra parroquiana naturalezaDIEGO SANTOS

Corea del Sur es un país amigo que nos podría servir de trampolín para estrechar lazos de mercado.

Atrapados como estamos entre una narrativa opositora que no baja al Gobierno de corrupto y asesino, y la otra, la gubernamental, que parece estar totalmente desconectada de la realidad, importantes oportunidades que merecerían toda nuestra atención, no solamente para alabar, sino también para analizar minuciosamente y explorar cómo pueden servirles a los intereses de los colombianos, se quedan en nada.

19 sep 2021.- Hace tres semanas, el presidente Iván Duque, acompañado de una nutrida comitiva, realizó una visita a Corea del Sur, país que hace 70 años era muy similar a Colombia y que, en menos en un siglo, se ha convertido en una de las naciones más desarrolladas del mundo y ciertamente una potencia en el campo de la tecnología.

Aunque varios medios nacionales acompañaron a Duque en el encuentro con su homólogo surcoreano, Moon Jae-In, la cobertura, que fue de puro registro en realidad, quedó opacada por el escándalo del Mintic y los 70.000 millones de pesos que aún siguen sin aparecer.

Es una lástima, porque sucedieron hechos relevantes y se plantearon unas ideas interesantes para el comercio y la innovación de Colombia. A su vez, también faltaron resultados concretos y anuncios rimbombantes que sirvieran como golpes de opinión. Más allá de si la visita resultó exitosa o no, cuestión que es claramente subjetiva según desde donde uno la mire, el hecho es que somos tan cortos de visión que dejamos volar oportunidades críticas para nuestra nación.

Quizás, la lejanía y el idioma se nos presentaron como grandes obstáculos para entender la relevancia de este periplo presidencial, y nos conformamos con el registro que quedó marcado en los medios. Pero es que no estamos hablando de cualquier visita. Estuvimos cara a cara con la octava economía más importante del mundo. De hecho, y aunque parezca un detalle menor, toda la delegación asiática tenía tapabocas con las banderas de su país y el nuestro. Una gran muestra de respeto y aprecio, diría yo.

Tristemente, nuestra ambición no da para ver más allá de nuestras fronteras. Considerar siquiera que hay un enorme potencial de desarrollo para Colombia en el mercado surcoreano ya desata críticas que buscan el clásico y arcaico, si bien efectivísimo, rédito político. ‘¿Cómo pensar en trabajar con Corea del Sur si la gente se está muriendo de hambre en gran parte del territorio nacional?’, dirían algunos.

Corea del Sur es un país amigo, del cual no solamente aprenderíamos mucho, sino que nos podría servir de trampolín para estrechar lazos con un mercado con el que aún estamos bastante crudos. Y esto debería ser del interés de cada uno de nosotros.

Pese a tener un tratado de libre comercio con los coreanos, nuestra relación aún se basa sobre todo en un sentimiento de orgullo y gratitud por la participación de Colombia en la guerra de Corea a mediados del siglo pasado, como bien lo manifestó, en ‘Vanguardia Liberal’, el ingeniero y columnista surcoreano Bell Park, quien fue muy crítico de la visita.

Pese a no haber regresado al país con un gran negocio entre el bolsillo, eso no quiere decir que no haya servido la visita. Los canales están abiertos. Nuestros industriales, campesinos y emprendedores colombianos deberían aprovecharlos al máximo. En la declaración conjunta que firmaron Duque y Moon, la primera que hace Corea del Sur con una nación latinoamericana, se traza una hoja de ruta interesante.

Los sectores agropecuarios, agroindustriales y manufactureros tienen muchísimo que ganar, pero debe haber iniciativa propia, no ir empujados siempre por el Gobierno. Colombia tiene cómo convertirse en uno de los aliados más importantes en Suramérica de Corea. El que lo volvamos una realidad depende de despojarnos de nuestras inseguridades y proyectarnos a ser la Corea del Sur del siglo XXI.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/diego-santos/una-oportunidad-de-oro-opacada-por-nuestra-parroquiana-naturaleza-619324

21.35.-La gazapera debe terminar PATRICIA LARA

¡Cuánto tienen que aprender del expresidente Uribe los sectores progresistas que no quieren que la derecha siga en el poder, es decir, los de centro, centroizquierda y los liberales que aún creen en las ideas de López Pumarejo, Gaitán y Lleras Restrepo, cuya política agraria fue más avanzada que la de Gustavo Petro! ¡Y cuánto tiene que aprenderle a Uribe, también, la izquierda colombiana, especializada en dividirse y subdividirse al infinito!

 

24 sep 2021.- Fíjense no más cómo, por más disminuido que esté, Uribe ya logró que el 22 de noviembre su partido tenga un candidato único que se enfrentará, en la consulta de marzo, con los demás aspirantes de derecha, es decir, con Fico Gutiérrez, Juan Carlos Echeverry, etc. Así, la derecha llegará a la primera vuelta con un solo nombre que podría competir con un candidato único que represente al centro y a la izquierda si actúan con inteligencia, caso en el cual el sector alternativo podría ganar la Presidencia en primera vuelta.

Pero si siguen equivocándose, insultándose y excluyendo a este y a aquel, es probable que lleguen a la primera vuelta con dos, tres o cuatro candidatos, entre los cuales estaría Petro, quien probablemente repetiría la hazaña del 2018, es decir, asustaría tanto a la mayoría del país, que de nuevo perdería y le volvería a entregar el poder a la derecha.

Que eso no suceda depende de los candidatos, fundamentalmente de Gustavo Petro, Sergio Fajardo, Juan Manuel Galán, Alejandro Gaviria y Humberto de la Calle, quien posee la sensatez necesaria para hallar la fórmula.

Ahora, ya han empezado a dar pasos inteligentes: algunos dirigentes del Partido Verde, el Polo Democrático, la UP, el MAIS y el Pacto Histórico, así como parlamentarios de la talla de Iván Cepeda, Roy Barreras y el hombre en cuestión, Gustavo Petro, plantearon buscar un acuerdo con el centro.

La propuesta, en esencia, dice que, al ser conscientes de que son más grandes las coincidencias que las diferencias, hacen “un llamado a la unidad de todos los sectores alternativos”; convocan “a la Coalición de la Esperanza y demás actores políticos y sociales que luchan por el cambio a iniciar un diálogo propositivo y constructivo y a tramitar [las] diferencias de manera respetuosa, fraterna y solidaria [… y se comprometen] a construir una agenda común para garantizar el triunfo en las próximas elecciones”. Agregan que presentan “un programa de gobierno para derrotar la corrupción, la violencia, el desempleo y la pobreza en Colombia”.

Esa es una propuesta sensata y muy similar a la que aplicará Uribe: algo así como que, mediante encuestas en las que tendrían que ser incluidos Alejandro Gaviria y los aspirantes de la Coalición de la Esperanza, se determine quién sería el candidato único del centro. El elegido se enfrentaría a Petro en la consulta interpartidista de marzo y el ganador, de común acuerdo con el sector que saliera derrotado, concertaría un programa común que sería el que ejecutaría el nuevo gobierno, tal como ocurrió en Francia cuando fue elegido François Mitterrand.

Pero lo que no puede ocurrir es que se firme un llamado a la unidad, como hizo Petro, y se insulte y se hiera a sus futuros aliados, o se permita que sus huestes lo hagan. Tampoco puede ser que personajes del Partido Verde insulten a Petro y a su gente. Ni que estos les inventen mentiras a Sergio Fajardo y Alejandro Gaviria.

Señores, la gazapera debe terminar.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/patricia-lara-salive/la-gazapera-debe-terminar/

21.35.-Uribe en crepúsculo MARÍA ISABEL RUEDA

En este momento hay una intensa garrotera entre las dos vertientes del Centro Democrático.

Foto: caudillo latinoamericano Porfirio Díaz, Álvaro Uribe 

Después de tantas batallas, a estas horas Álvaro Uribe debería estar cuidando de sus nietecitos, enseñándoles el truco de tomar tinto sobre el caballo sin regar ni una gota, y caminando de la mano con doña Lina, observando los coloridos atardeceres en El Ubérrimo.

25 sep 2021.- Pero no, su casta política es bravía. No le ha bajado a su presencia pública, que lo ha mantenido incesante e inclementemente bajo la lupa de la opinión pública. A ello se le puede adjudicar la ofensiva jurídica sin precedentes con la que se lo viene persiguiendo para pararlo y sacarlo del ‘ring’, pero el hombre continúa en el combate.

Fácilmente Uribe suma ya, a sus ocho años de gobierno, los primeros cuatro de Santos, más los cuatro de Duque. Eso da 16 años. Por ello con frecuencia se lo compara con Núñez, que en eso le queda cortico, porque solo gobernó, directa o indirectamente, 12 años. Sirve más comparar a Uribe con el gran caudillo latinoamericano Porfirio Díaz, quien gobernó a México por más de 30 años.

Pero no es claro que en las próximas elecciones Uribe logre perpetuarse. Está trabajándole a la escogencia de un candidato que les guste a todas las facciones del partido, lo cual no parece fácil. Sobre ello influirá un factor poco conocido: la pelea velada que mantienen Álvaro Uribe y su grupo de adeptos contra los partidarios que tiene en el partido el presidente Iván Duque. No son los mismos ni piensan igual.

A veces esas diferencias se le han ‘chispoteado’ hasta al propio Uribe. La más reciente, conminar a Duque con esta frase: “Si yo fuera el Presidente, asumiría el orden público de Bogotá y Cali”. Entre Duque y Uribe han surgido diferencias nada pequeñas de estilo y hasta de fondo, y grandes rivalidades. Los uribistas purasangre acusan hoy a Duque de no estar gobernando como prometió que lo haría en campaña.

Por esa división hay en este momento una intensa garrotera entre las dos vertientes que existen en el interior del Centro Democrático. Y aunque a Uribe no se lo ve dispuesto todavía a ceder el timón, este exceso de presencia que aún mantiene como jefe de su partido y hasta hace poco como congresista lo está castigando con lo que se llama en el mundo de la aeronáutica fatiga de metal. Y consiste en que el aparato, en este caso Álvaro Uribe, empieza a hacer grietas, y por ahí a perderse los líquidos necesarios para el perfecto funcionamiento de la maquinaria.

Parte de esos líquidos se le escaparon cuando, en presencia del padre De Roux, comenzó a proponer amnistías e indultos a la loca, impracticables bajo el derecho internacional; el expresidente lleva días patinando en una especie de barrizal en su intento de explicar su propuesta.

Por ese protagonismo permanente que ejerce, ha sido incapaz de organizar relevos en la cadena de su liderazgo, y hoy enfrenta las peleas internas de un grupo de precandidatos del Centro Democrático, unos mejores que otros, que parecerían estarse peleando por comprar tiquetes para viajar en el Titanic. Hoy dos nombres se disputan con más posibilidades la candidatura oficial del Centro Democrático: Óscar Iván Zuluaga y María Fernanda Cabal. Un mecanismo de encuestas va a definir cuál de los dos se queda con la corona. Pero pocos creen que el coronado vaya a llegar a la Presidencia de la República. Antes de eso tendrá que participar en una consulta popular de centroderecha, donde Federico Gutiérrez va a ser un gallo de pelea.

Y no es que Uribe no siga siendo tan inteligente, terco, persistente y patriota como en sus mejores días. El problema es que después de 20 años en que el uribismo y el antiuribismo han impuesto la agenda política, los colombianos quieren ver algo nuevo bajo el sol. Tan consciente será de ello que por ahí ha reconocido que su apoyo puede resultar tóxico para cualquier candidato que pretenda apoyar.

Belisario decía que él no sabía si había sido un buen presidente, pero de lo que sí estaba seguro es de que era un excelente expresidente. Con Uribe sucede exactamente lo contrario. Fue un gran presidente, especialmente en su primer período, pero ha sido un ex-presidente demasiado complejo y controvertido.

Es algo parecido a lo que le pasó a Churchill en 1945, quien, después de derrotar a Hitler, perdió las elecciones. El eslogan de su contrincante, Clement Attlee, era: ‘Thank Churchill, vote Attlee’ (‘Agradézcale a Churchill, pero vote por Attlee’). Y creo que esa es la situación actual. A Uribe hay que agradecerle todo lo que ha hecho por Colombia, pero no tiene por qué aplazar más su bien merecido retiro.

Entre tanto… Increíble la habilidad de Ernesto Samper. Convenció a unos expresidentes jubilados para que dijeran que el documento en el que los hermanos Rodríguez Orejuela avalan con su propia firma su versión de que Samper sabía ¡es falso!

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/uribe-en-crepusculo-columna-de-maria-isabel-rueda-620929

21.35.-Pleito con Nicaragua (II) GERMÁN VARGAS

He sostenido que debemos renunciar a la jurisdicción de la Corte Interamericana de Justicia.

Semana muy movida en la Corte de La Haya, y oportuno momento para recordar que en su primera demanda, de 2001, Nicaragua hizo tres solicitudes: que se declarara que San Andrés, Providencia y Santa Catalina le pertenecían; la nulidad del Tratado Esguerra-Bárcenas y que se procediera a una delimitación de aguas marinas y submarinas.

26 sep 2021.- En 2007, la Corte se pronuncia sobre las excepciones interpuestas por Colombia, y si bien nos dio la razón en cuanto a que el tratado es válido y produce efectos jurídicos y por lo tanto San Andrés, Providencia y Santa Catalina son del Estado colombiano, agrega que el tratado se limitó a una asignación de tierras y no fue un tratado de delimitación marítima. Y anunció que procedería a hacer la delimitación. Con esa decisión, el famoso meridiano 82 en la práctica dejó de ser frontera. En 2012, la Corte hace la delimitación aceptando la tesis de la proporcionalidad de las costas y Nicaragua se gana 70.000 km de zona económica exclusiva. Colombia, 15 días después del fallo, resuelve finalmente denunciar, tardíamente, el Pacto de Bogotá.

Y aunque tardía, esta denuncia fue importante para evitar en el futuro demandas de Panamá y Jamaica, ya que todo el sistema de límites con esos países estaba fundamentado en el tratado de 1928. Pero, como esa denuncia no producía efectos sino transcurrido un año, Nicaragua se tomó el cuidado de interponer dos demandas adicionales. La primera, por el no acatamiento del fallo de 2012, y la segunda, la más preocupante, para solicitar que se declarara la existencia de una plataforma continental extendida que le representaría obtener 80.000 km adicionales, y cuyas audiencias se surtirán en los próximos meses.

Nuevamente cabe preguntarse: ¿por qué no nos fuimos de esta jurisdicción en 1994, cuando el Gobierno fue informado de la certeza de la demanda de Nicaragua? ¿Por qué el gobierno de Pastrana solo la abandonó después de haber sido notificado de la demanda en 2001, pero permaneció en la del Pacto de Bogotá, que permitió las siguientes 2 demandas? Y ¿por qué continuamos en ella durante los 10 años siguientes? Pienso que nadie quiso asumir la responsabilidad de negociar con Nicaragua, reconociendo que el meridiano 82 ya no era nuestra frontera. Grave error que, en mi concepto, seguimos cometiendo.

Otro aspecto no menor es la responsabilidad que cabe a nuestra particular política de relaciones exteriores y de carrera diplomática. Mientras Carlos Argüello ha sido embajador de Nicaragua en La Haya desde 1983, es decir, por más de 38 años, y ha tenido el tiempo suficiente para conocer y adueñarse de la plaza y ejercer un sofisticado cabildeo entre magistrados, diplomáticos y académicos, nosotros hemos tenido, en ese mismo periodo, 18 embajadores. La mayoría, con menos de dos años de permanencia y muchos, con solo un año. Qué manejo tan folclórico, politiquero y costoso del tema.

Yo creo que la argumentación de Colombia en este litigio está agotada y superada por los avances de la legislación y la jurisprudencia internacional. Si no cambiamos los argumentos de la defensa y seguimos confiados en el ‘arsenal’ del Dr. Cepeda, deberemos prepararnos para un fallo adverso que implicará la pérdida para nuestro país de nuevas y mayores extensiones de aguas marítimas y plataforma económica. Será el costo de una estrategia diplomática y jurídica equivocada, de la cual deberíamos extraer lecciones para otros instrumentos internacionales ya suscritos por nuestro país.

Desde hace tiempo he sostenido que debemos renunciar a la jurisdicción de la Corte Interamericana de Justicia. Tampoco lo hicimos cuando estábamos a tiempo, y hoy ya tenemos 1.150 procesos contra el país en la Comisión. Ya nos notificaron 760, y con seguridad vendrán muchos más. Tiene razón el Dr. Camilo Gómez cuando de frente les dijo: “Ustedes no están siendo ni objetivos, ni imparciales ni justos”. Cómo mantenernos en una jurisdicción que se cree con derecho a cambiar nuestra Constitución, como vimos recientemente en el caso Petro. Los tribunales internacionales no están establecidos para sustituir las jurisdicciones ordinarias. Ya va siendo momento de reaccionar en la misma línea de otros países que están revisando su pertenencia a la jurisdicción de cortes regionales como la Corte Europea de Derechos Humanos. Por algo será.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/nicaragua-ii-columna-de-german-vargas-lleras-620923

21.35.-El sepulturero del uribismo  FEDERICO GÓMEZ   

El uribismo, como fuerza política, ha sobrevivido a todo. Ese partido parecía estar hecho de hierro, blindado ante los escándalos. A los militantes del Centro Democrático, que son tal vez los más fieles del espectro, nunca les importaron los miles de cuestionamientos que desde su fundación han rondado al partido y a su jefe natural, Álvaro Uribe.

21 sep 2021.- Los fieles adeptos, por grave que resultara la acusación, siempre encontraban la manera de argumentar que, fuera lo que fuera, se trataba de una persecución política injusta contra el “gran colombiano”. Así, galopando sobre esa devoción casi religiosa de su base, el hoy partido de gobierno lograba salir invicto y, a veces, hasta victorioso, cuando alguien trataba de endilgarle responsabilidad política por alguna barbaridad.

Se vienen a la mente miles de ejemplos: las chuzadas, la parapolítica, los falsos positivos, la compra de la reelección, los ministros presos, los funcionarios fugitivos, el proceso judicial contra Uribe, su fugaz condición de capturado, las doscientas y pico investigaciones abiertas, los Doce Apóstoles, los testigos, los negocios de Tomás y Jerónimo, los evidentes vasos comunicantes entre los líderes notorios del partido y el mundo de la criminalidad, etc.

Nada de eso importó. Álvaro Uribe, como ningún otro político en la historia reciente, logró siempre convertir sus derrotas en victorias. Y a pesar de semejante peso negativo que carga a sus espaldas, fundó un partido con su propia silueta estampada en el logo y, en cuestión de pocos años, lo volvió la principal fuerza en el Congreso y puso al presidente de la República. Allá llegó entonces Iván Duque Márquez, el hombre elegido con la consigna de hacer trizas la paz. Y miren las vueltas que da la vida. ¡Qué iba a pensar Uribe que el discípulo que instaló en el Palacio de Nariño, en lugar de hacer trizas la paz, como se lo ordenó él, iba a acabar haciendo trizas al uribismo!

Así como suena. El hoy presidente logró lo que por 20 años había sido un imposible para los líderes opositores: sepultar políticamente al Centro Democrático. Ese partido ya no solo se quedó sin chance alguno de mantener el poder, sino que explotó por dentro. La pelea de días recientes entre los representantes Gabriel Santos y Jennifer Arias es apenas la punta de iceberg.

Muchos de los miembros de la bancada uribista no se pueden ni ver. Y ni hablar de los candidatos. Atrás quedó ese ambiente de camaradería y de obediencia irrestricta a Uribe que reinó por años. Ahora ellos se señalan de corruptos unos a otros. ¡Y cómo llama la atención verlos a todos peleando por ganarse el favor de Uribe! Parecen no haberse dado cuenta de que los están usando. Son apenas parte de la escenografía teatral. Seamos claros: Álvaro Uribe sabe perfectamente que su partido no sobrevivió a la catástrofe de Iván Duque. Por eso fue el primero en saltar del barco.

Señores presidenciables del Centro Democrático: en las próximas elecciones Uribe necesita ganar. Y él, más que en elegir el presidente, está pensando en elegir el fiscal. Como ninguno de ustedes tiene chance, déjenme decirles que su jefe ya los abandonó. Su candidato tiene nombre y apellido: se llama Federico Gutiérrez.

@federicogomezla

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/federico-gomez-lara/el-sepulturero-del-uribismo/

  • 21.34.-Tensión entre policía y jueces, derechos y delincuencia RODRIGO UPRIMNY
  • Sigue la etapa de descenso de la tercera ola DIEGO OTERO
  • Juanpa está en todo MARÍA ISABEL RUEDA

¿Quién será el candidato de Santos? ¿Sergio Fajardo o Alejandro Gaviria?

Juan Manuel Santos está en capacidad de ser una de las figuras más influyentes en la elección del próximo Presidente de Colombia. Pero no porque en el país haya santismo, o santistas devotos. De eso ya no hay.

18 sep 2021.- A pesar de eso, Santos logró ser elegido presidente dos veces, una por la derecha y otra por la izquierda. Durante esos ocho años manejó todos los factores de poder. Por ello tiene unos tentáculos que le permitirán aportarle una base política al candidato que apoye. Ese poder de Santos, sin embargo, no es personal, sino derivado de los defensores de los acuerdos de La Habana.

¿Quién será el candidato de Santos? ¿Sergio Fajardo o Alejandro Gaviria? A él en principio le daría lo mismo si los viera empatados. Pero en las últimas semanas, varios factores amenazan con afectar el entusiasmo que despertaba Fajardo, quien hoy enfrenta unos líos fiscales y judiciales muy complicados, y puede que injustos. A pesar de esto, sigue en el segundo lugar en las encuestas.

Y sin que Santos lo hubiera diseñado así, resultó que la pareja del profesor Sergio Fajardo terminó siendo una de las ministras más importantes para Santos, la canciller María Ángela Holguín. Esa coincidencia alcanzó a generar la impresión generalizada de que Fajardo era el candidato de Santos.

Pero, según la teoría de la dinámica del ascenso, hasta la alcaldesa Claudia López y su esposa, la parlamentaria Angélica Lozano, parecen estarle haciendo a Fajardo las del ‘aluvión’, cuyo significado jurídico es “el lento e imperceptible retiro de las aguas”. Es decir que lo vienen soltando, sin querer queriendo, para acercarse ahora a Alejandro Gaviria.

Hoy hasta se cree que Alejandro Gaviria ha pasado a ser el candidato de Santos. Pero su decisión de ser candidato ha tenido un costo enorme. Él y su señora, que no son personas ricas, tuvieron que sacrificar dos de los cargos más prestigiosos del país para lanzarse al ruedo. Gaviria, el de la rectoría de los Andes, donde era considerado el mejor posible. Y como ejemplo de ética pública, también renunció su señora, Carolina Soto, a la junta del Banco de la República.

Gaviria tiene por lo pronto un importante reto por delante: demostrar que él no es solo el candidato de los intelectuales, sino que también es bien recibido en el pueblo. Son muy pocas las encuestas que lo han medido desde su lanzamiento, pero, por lo pronto, no indican grandes cambios en la modesta intención de voto que registra. Como dice ‘Semana’, Gaviria hasta ahora ha sido más Clark Kent que Superman.

¿Dónde entra Santos en todo esto? Entre las primeras decisiones de Gaviria estuvo la de designar a Martín Carrizosa, uno de los mejores amigos de Santos, como el hombre clave de su campaña en materia de finanzas. Esa vinculación, para muchos, significa que Santos tiene una pata en la campaña de Gaviria, por si Fajardo naufraga. Para proyectarse como un candidato independiente, Gaviria va a tener que esconder no solo el ascendiente de Santos, sino también el de César Gaviria, quien hasta ahora ha tratado en vano de convertirlo en el candidato oficial del Partido Liberal.

Y queda también finalmente un tercer caballo en el que Santos tendría acciones. Y ese es Gustavo Petro. Dos de los principales alfiles de su gobierno en el Congreso, los senadores Roy Barreras y Armando Benedetti, en un triple salto mortal, aterrizaron en la campaña de la Colombia Humana, que por estos días parece estar recibiendo todo lo que vaya pasando por enfrente. Adivino que, en ello, más que una afinidad intelectual con el candidato Petro, pesó más que arrimados allá, Roy y Armandito buscaban el lugar perfecto para resguardarse de sus sendos líos judiciales, de los que andan defendiéndose; ahora alegando que, como petristas, son unos perseguidos políticos, y así obtener su respectivo salvoconducto.

La pregunta es: ¿cómo votará Santos si Fajardo o Gaviria no logran llegar a segunda vuelta a enfrentarse con Petro, y lo hace alguien que cuente con el respaldo directo o indirecto de Álvaro Uribe? ¿Es decir, un Óscar Iván Zuluaga o un Federico Gutiérrez? Según los opinadores de La W, en una muy divertida encuesta interna, Santos votaría por Petro.

Si a nombre de la bandera de la paz ya Santos ha hecho de todo, desde cambiar la Constitución, pasando por sustituir la justicia del país, y hasta regalarles curules a los guerrilleros, ¿por qué no dar ese último paso?

Entre tanto… Discrepar con Antonio Caballero era mortificantemente delicioso. Un día me confesó que él era anarquista furibundo, y así vivió su vida. Talentoso, divertido y culto como pocos, deja una ausencia hueca, de esas que no llena nadie.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/juanpa-esta-en-todo-columna-de-maria-isabel-rueda-619177

21.34.-Tensión entre policía y jueces, derechos y delincuencia RODRIGO UPRIMNY

Dicen que a todos nos gustan los derechos humanos hasta que un día somos víctimas de la delincuencia. Y que entonces empezamos a criticarlos pues los vemos como obstáculos en la lucha contra el crimen. Hasta que otro día sufrimos un grave abuso policial y entonces volvemos a reivindicarlos pues entendemos que son garantías contra la arbitrariedad estatal.

19 sep 2021.- Este dicho expresa la tensión que existe en un orden constitucional entre los derechos de las personas y el poder de las autoridades. Si las autoridades no tienen instrumentos suficientes, entonces la delincuencia puede envalentonarse y aumentar, aunque el crimen tenga causas múltiples y complejas. Pero si el poder de las autoridades es excesivo y carece de controles, entonces los riesgos de arbitrariedad son grandes.

Este dilema de cómo evitar, como decía Bolívar, los extremos de la tiranía y la anarquía está en el corazón de la reflexión constitucional. La mejor respuesta ha sido la separación de poderes y, en particular, la independencia judicial. Las autoridades políticas y la policía deben tener instrumentos para lograr la seguridad y combatir el crimen, pero están sometidas al control de jueces independientes, cuya función esencial es asegurar que esas autoridades no desborden su competencia ni violen nuestros derechos.

En tal contexto, las declaraciones coincidentes de la alcaldesa de Bogotá y del ministro de Justicia contra los jueces penales, en especial los jueces de garantías, son lamentables. La alcaldesa López criticó que, según sus datos, ocho de cada diez capturados por la policía fueran liberados por los jueces y agregó que si “la justicia no se pone del lado de la ciudadanía sino del lado de la impunidad, va a ser muy difícil recuperar la seguridad”. Por su parte, el ministro Ruiz señaló que los jueces no debían estar “pegados de la norma” y debían enviar a los capturados a la cárcel. Ninguno de los dos funcionarios se refería a personas condenadas; ambos quieren que personas capturadas pero no condenadas sean detenidas preventivamente mientras son juzgadas.

Estos funcionarios incurren al menos en cuatro errores: i) ambos suponen que las capturas policiales no son nunca arbitrarias, lo cual es más que discutible; ii) ambos desconocen que la detención preventiva debe ser excepcional pues las personas no están condenadas; iii) ambos invitan tácitamente a los jueces a desconocer la ley para meter en la cárcel a todo capturado, y iv) ambos minimizan la situación atroz de nuestras cárceles.

Es mejor, dijo López, que los criminales estén “apretaditos en las cárceles” que libres en las calles. Y agregó Ruiz, haciéndole coro, que ahora hay cupos pues el hacinamiento ha bajado. Pero las personas en las aún hacinadas cárceles colombianas no están “apretaditas” sino en condiciones atroces, por lo cual la Corte Constitucional señaló, en la Sentencia T-388 de 2013, que existía una violación sistemática de sus derechos, que no ha sido aún corregida. Esto no sólo es indigno sino que es pésimo en términos de seguridad: en esas condiciones atroces, ¿quién va a resocializarse? ¿Podemos sorprendernos de la alta tasa de reincidencia en Colombia?

Finalmente, es muy grave que dos altos funcionarios del Ejecutivo estigmaticen a los jueces llamándolos amigos de la impunidad si liberan a un capturado por considerar que así lo ordena la ley. Los jueces deben poder decidir, en forma independiente y conforme a derecho, sin temor a represalias. De ello dependen nuestras libertades. Por eso, como dijo el gran jurista uruguayo Eduardo Lacouture: “El día en que los jueces tienen miedo, ni un solo ciudadano puede reposar tranquilo”. ¿Es esa la seguridad pretendida por la alcaldesa y el ministro?

* Investigador de Dejusticia y profesor de la Universidad Nacional.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/jueces-policia-derechos-y-delincuencia/

21.34.-Sigue la etapa de descenso de la tercera ola DIEGO OTERO

Foto tomada de: Marca

Introducción

Ya van dos meses y medio de disminución en los infectados diarios, aunque ya se aprecia que el ritmo de reducciones en los casos diarios está bajando.

13 sep 2021.- Bogotá, desde que se llegó al pico de la tercera ola el 28 de junio de 2021, que llegó a alcanzar 10.527 infectados diarios el 30 de junio, ha venido disminuyéndolos rápidamente más que cualquier otro territorio, llegando a un promedio semanal de 349 el 14 de septiembre, lo que ha influido notablemente en el total nacional.

Los muertos diarios también han caído aceleradamente, alcanzando 47 el 14 de septiembre, también con el caso excepcional de Bogotá de solamente 5 muertos diarios este mismo día. 

Evolución de los casos totales

En el gráfico 1 se muestra la dinámica de los casos totales desde que comenzó la pandemia en marzo de 2020. Las pendientes de la curva dan una idea de las tres olas. Obsérvese la tercera ola con sus etapas descendente y decreciente. La pendiente de la zona creciente de la tercera ola es más inclinada hacia la izquierda que las precedentes, lo que es un reflejo de la dureza que tuvo esta etapa. Pero, igualmente, la zona descendente de la tercera ola es más plana, lo que significa que los incrementos diarios tienden a ser menores, como si se tendiera hacia una meseta.

Y, efectivamente, las tasas de crecimiento diarias de los casos totales han venid bajando de más 0,79% el 2 de junio a menos de 0,03% desde el 5 de septiembre.

La disminución en los infectados diarios pierde ritmo

 

Aunque los casos diarios según promedio semanal siguen disminuyendo, su ritmo es cada vez menor como se aprecia en el gráfico 2. En esta forma, bajaron de tasas diarias de 2,23% en la semana del 31 de agosto al 7de septiembre a 0,89% del 7 al 4 de septiembre. ¿Será esta una señal de que nos estamos acercando al punto mínimo para iniciarla cuarta ola?

Realmente es muy difícil decirlo, porque pueden darse varias posibilidades: un período largo en que se llega a una meseta o el inicio de una cuarta ola que no debe ser tan fuerte como la tercera en infectados y muertes, a menos que penetre una variante, como la Delta, con mayor poder de contagiar, pero con menor tasa de mortalidad.

En realidad, es muy difícil predecir que puede pasar y si se llega a una cuarta ola y cuándo. Hemos reafirmado que cualquier cosa puede ocurrir entre la segunda quincena de septiembre y mediados o finales de octubre. Hay tantas variables que entran en la evolución de la pandemia, como vacunación, pruebas, nuevas variantes más agresivas y debilitamiento del autocuidado, que impiden hacer una proyección conclusiva.

Esperamos que las autoridades hayan aprendido y tengan todo dispuesto: hospitales, suministros, médicos especialistas e infraestructura para atender cualquier eventualidad negativa.

Bogotá se estabiliza

 

Igual que a nivel nacional, los infectados diarios en Bogotá siguen bajando, pero tienden a estabilizarse, con tendencia a acercarse a un promedio diario semanal de cerca de 300 contagiados (gráfico 3).

En el gráfico 4 se presenta en conjunto la dinámica del Covid-19 de ocho territorios que dan lugar a los mayores contagios. Es muy interesante hacer la comparación de Bogotá con los demás territorios y observar cómo, después del pico del 28 de junio de la tercera ola caen aceleradamente los infectados diarios de la capital, lo que explica la disminución rápida nacional que se dio hasta mediados de agosto. Es tan impresionante la dinámica en Bogotá que para el 14 de septiembre está por debajo de Antioquia. No está muy claro en la gráfica, pero Antioquia, Valle y Atlántico comenzaron a subir los contagiados diarios desde el 7-8 de septiembre.

 

Las muertes siguen bajando rápido

 

Es impresionante, pero las muertes diarias según promedio semanal están en 47 casos para el 14 de septiembre, con Bogotá   cinco casos. Pero, ya hay una tendencia hacia una disminución en el ritmo de los muertos diarios y a que se llegue a un mínimo (gráfico 5).

Vacunación y pruebas

 

La vacunación viene muy mal desde el 17 de agosto con promedio semanales por debajo de 300.000 vacunas, con una tendencia decreciente que llegó a 160.757 el 14 de septiembre. Como se ha repetido continuamente, a este ritmo no se llegará al final del año a tener 75% de los colombianos vacunados, sino a lo mucho al 50%.

Las pruebas son otra falla, ya que el promedio desde el 31 de agosto está alrededor de 45.000 diarias. Hay demasiado optimismo por el descenso tan rápido de los infectados diarios porque se cree que ya resolvió la pandemia, y esto no es así. Hay países con 70% de vacunados y todavía siguen en problemas.

Conclusiones

Seguimos en una fase descendente más larga que las dos anteriores olas, que ya se ha sobrepasado en tiempo a las dos anteriores olas en cerca de 30 días.

Pero, ya se observa que el ritmo de las infecciones diarias tiende a reducirse, lo que puede ser señal que pronto nos acercamos al punto mínimo para comenzar la cuarta ola.

https://www.sur.org.co/sigue-la-etapa-de-descenso-de-la-tercera-ola/

 

  • 21.33.-colombia: protestas sociales, ‘clivajes’ políticos y continuidad del ‘uribismo’ ÓSCAR BARRERA, ANA CECILIA LEIVA, CLARA MARTÍNEZ-TOLEDANO Y ÁLVARO ZÚÑIGA-CORDERO
  • Colombia: potencia en sentimientos peligrososALVARO FORERO

Colombia aparece primera entre 25 países en percepción de que “el sistema está quebrado”, en una encuesta de la firma Ipsos.

5 sep 2021.- La encuesta mide tres sentimientos: el sistema quebrado, el populista (antiélites) y el nativista. Colombia es primera en percepción de que el sistema está quebrado, tercera en sentimiento populista y tercera en nativismo. Una potencia mundial en sentimientos peligrosos para la conservación de la democracia y la paz social.

Si el sistema está quebrado, se mide con cinco preguntas: (i) la economía está amañada para favorecer a los ricos y poderosos (a Colombia solo la supera Corea del Sur en esta percepción); (ii) a los partidos y políticos tradicionales no les importan personas como yo (Colombia es primera, seguida de Chile, Perú y Brasil); (iii) se necesita un líder fuerte para retomar el país de los ricos y poderosos (Colombia es segunda, superada solo por Malasia); (iv) los expertos en este país no entienden la vida de personas como yo (Colombia es segunda, superada solo por Chile); (v) para arreglar el país necesitamos un líder fuerte dispuesto a romper las reglas (Colombia es decimotercera, casi empatada con Estados Unidos).

En sentimiento populista Colombia es tercera, después de Chile y Hungría, seguida por Perú, Rusia y Brasil, países con presidentes populistas, con la excepción de Chile. Este sentimiento se mide con cinco afirmaciones, entre ellas las siguientes: (i) la principal división en nuestra sociedad es entre gente normal y la élite política y económica, (ii) los políticos siempre encuentran maneras de proteger sus privilegios, (iii) a los políticos debe permitírseles decir lo que quieran sin importar lo que los demás piensen de sus puntos de vista. Colombia es segunda frente a la primera y la segunda, después de Chile, y undécima frente a la tercera afirmación.

En nativismo Colombia es tercera, después de Turquía y Malasia, que tienen mucha inmigración, y tercera también frente a la afirmación de que el país sería más fuerte si se frenara la inmigración.

Hay varias razones para tomar en serio este índice. Coincide plenamente con las encuestas internas. Colombia aparece rodeada de países que han vivido fenómenos de populismo y explosión social similares. Algunos de los fenómenos han madurado en Colombia, a tal punto que parece menos proclive que otros países a creer en líderes que rompan las reglas e incendien con sus opiniones.

La pregunta es: ¿por qué el sistema político no está tomando medidas serias para mitigar una situación tan explosiva? Una parte de la respuesta es que la sociedad está tan atrapada por el populismo de derecha, retardatario, que no sabe cómo reaccionar eficazmente contra el populismo de izquierda. El proyecto político populista de la derecha ha consistido, por 20 años, en limitarse a contener al enemigo interno y al externo: las Farc y Hugo Chávez. Desvanecidos ambos, ha buscado reemplazarlos por Gustavo Petro y Nicolás Maduro, pero es evidente que los problemas sociales y económicos crecientes no son atribuibles a estos dos, sino a la falta de reformas. A la grave problemática social que viene incubando Colombia, el Gobierno responde responsabilizando a enemigos inventados, en lugar de hacer reformas.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/alvaro-forero-tascon/colombia-potencia-en-sentimientos-peligrosos/

21.33.-colombia: protestas sociales, ‘clivajes’ políticos y continuidad del ‘uribismo’ ÓSCAR BARRERA, ANA CECILIA LEIVA, CLARA MARTÍNEZ-TOLEDANO Y ÁLVARO ZÚÑIGA-CORDERO

Unas profundas propuestas de reforma de los sistemas tributarios y de salud desencadenaron, a finales del pasado mes de abril, la mayor movilización social en la historia reciente de Colombia. Las protestas sirvieron para poner de manifiesto el descontento social estructural, resultado de la poca asertiva gestión del Gobierno nacional durante la crisis sanitaria, en la que las clases bajas han resultado más afectadas.

7 sep 2021.- Este escenario plantea un reto a la Administración uribista encabezada por el presidente Iván Duque, que tendrá que afrontar unas difíciles elecciones presidenciales el año próximo. ¿Cómo puede afectar este descontento al resultado electoral en 2022? En una investigación publicada en el libro Clivages Politiques et Inégalités Sociales (Clivajes políticos y desigualdades sociales), concluimos que el voto en Colombia ha tenido un fuerte componente de clase. Es decir, las clases más pobres en su conjunto, identificadas mayoritariamente con el proyecto ‘uribista’, se han consolidado como el ‘clivaje’ más determinante en la elección de los últimos cinco presidentes del país cafetero.

Un clivaje político es un concepto utilizado para el análisis de las tendencias de voto que se refiere a la división de los votantes en diferentes bloques que pueden relacionarse con la religión, el idioma, los grupos étnicos, las diferencias de edad, zonas rurales versus zonas urbanas, las regiones, el grupo socio económico o el nivel educativo. El clivaje del voto en Colombia lo analizamos en un capítulo dedicado exclusivamente a Latinoamérica junto con Argentina, Chile, Costa Rica, México y Perú.

El uribismo surgió y se consolidó como ideología en Colombia tras un fallido intento de paz entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) a finales de la década de los 90 del siglo pasado. Con la promesa de alcanzar una resolución del conflicto armado con las Farc por la vía militar, Álvaro Uribe fue elegido presidente en 2002 y reelecto en 2006 mediante una votación y opinión favorable históricas. En 2010, fue su ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, quien heredó su legado.

El uribismo se puede definir como una fuerza política de carácter muy liberal en lo económico, un marcado asistencialismo social en sus políticas y principios conservadores en materia social. Sin embargo, notables violaciones de los derechos humanos durante su gobierno, acompañado de múltiples casos de corrupción, polarizaron paulatinamente la opinión pública, dividiendo el país entre uribistas y anti-uribistas.

El Gráfico 1 muestra que el uribismo dominó con facilidad la política nacional entre 2002 y 2010, perdiendo las elecciones únicamente en 2014 contra el propio Santos, quien se había convertido entonces en el principal opositor y regresó al poder por un estrecho margen en segunda vuelta en 2018, de la mano del candidato Iván Duque.

Gráfico 1.- Resultados electorales en Colombia: ‘uribismo’ vs anti-‘uribismo’

Fuente: cálculo de los autores a partir de encuestas post-electorales y sobre actitudes políticas.

Nota: el gráfico muestra el porcentaje de votos recibido por los principales grupos de partidos políticos en las presidenciales entre 2002 y 2018. Las formaciones ‘uribistas’ incluyen el Partido de la U (2010), Partido Conservador, Cambio Radical, Primero Colombia, Movimiento Sí Colombia y Centro Democrático. Los partidos anti-‘uribistas’, Polo Democrático, Partido de la U (2014), Partido Liberal, Alianza Social Independiente, Partido Verde, Colombia Humana y Compromiso Ciudadano.

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Nuestro estudio evidencia la consolidación del sistema de partidos de clase en Colombia entre 2002 y 2018. Para nuestro análisis comparamos la diferencia entre el porcentaje de votantes dentro del 10% de ingresos más altos y el resto de votantes que votan al anti-uribismo. Asimismo, usamos esta misma medida para el caso de la educación, tomando la diferencia en el porcentaje de votantes con educación terciaria menos el resto de votantes que votan al anti-uribismo. En el Gráfico 2 (línea azul), se muestra que el anti-‘uribismo’ recibió el apoyo de la elite más educada entre 2002 y 2010; entre 15 y 20 puntos porcentuales más. La tendencia se revirtió en 2014, pero repuntó de nuevo en 2018. Aunque en el caso de los ingresos (línea roja) la diferencia entre el 10% más rico y el 90% menos rico de votantes anti-uribistas es más moderada, ésta sigue la misma trayectoria que en el caso de la educación.

Gráfico 2.- Voto anti-‘uribista’ por educación y renta (después de controles)

Fuente: cálculo de los autores a partir de encuestas post-electorales y sobre actitudes políticas.

Nota: el gráfico muestra el apoyo relativo de los votantes anti-uribistas’ con educación terciaria y mayores ingresos después de controlar por edad, género, región, zonas rurales, estado civil, situación laboral, sector y religión.

Por el contrario, el uribismo contó con un apoyo de los deciles más bajos por ingresos y la población menos educada. Nuestros datos sugieren que, en 2002, el 70 % de los más pobres en Colombia votó a favor del uribismo, cifra que alcanzó el 80% en 2010. De forma similar, encontramos que el voto uribista de aquellos que sólo terminaron Primaria pasó del 65% en 2002 a casi el 90 % en 2010. Después de una caída, en 2014, en el apoyo al uribismo de los más pobres y menos educados, los niveles de aceptación de clase retornaron en las elecciones de 2018. El apoyo popular a Uribe fue liderado por su agenda social, cuyo objetivo fue la lucha contra la pobreza. Extendió masivamente los programas sociales tales como las transferencias en efectivo, más conocidas en Colombia como Familias en Acción. Además, mantuvo como parte de su política reuniones abiertas con líderes locales y ciudadanos corrientes, que frecuentemente eran transmitidas por televisión y conocidas como Consejos Comunales. En suma, el uribismo tuvo como su principal fuente de votos a las clases más bajas y menos educadas, y nunca logró mayoría electoral entre los grupos más educados.

Nuestro estudio también destaca que el sector laboral (público vs privado), las zonas urbanas y, en menor medida, la edad fueron claves en la estructura del voto anti-uribista. De forma análoga a lo que sucede con el nivel de educación, el Gráfico 3 muestra que la proporción de votantes anti-‘uribistas’ que trabajó en el sector público excedió en alrededor de 25 puntos porcentuales a los empleados del sector privado entre 2002 y 2010. Igualmente, el anti-uribismo pareció tener mayor aceptación en las zonas urbanas aun controlando por el nivel de educación, donde la diferencia pasó de cinco a 20 puntos entre 2002 y 2010. En cuanto al clivaje etario, encontramos que la diferencia en el voto anti-uribista entre menores de 40 años y el resto de la población se mantuvo cerca de 10 puntos en favor de los más jóvenes entre 2002 y 2010.

Gráfico 3.- Voto anti-‘uribista’ por sector de empleo, edad y residencia

Fuente: cálculo de los autores a partir de encuestas post-electorales y sobre actitudes políticas.

Nota: el gráfico muestra el apoyo relativo de los trabajadores públicos, jóvenes áreas urbanas a los partidos -‘uribistas’, controlando por ingresos, educación, género, región, estado laboral y marital, raza y religión.

El acuerdo de paz y la derrota uribista en 2014

Como se observa en los gráficos 2 y 3, 2014 se puede considerar como un año atípico en la estructura del voto en Colombia. Por primera vez en el periodo analizado, el voto contrario al ‘uribismo’ recibió mayor apoyo relativo de los más pobres y menos educados. Por ejemplo, el uribismo cayó drásticamente (un 90%) en 2010 y un 25% cuatro años más tarde.

Esta abrupta caída se debe principalmente al repentino cambio de dirección de la política del Gobierno de Santos en relación con el conflicto armado, ya que justo después de su elección como presidente de Colombia (2010) en 2010, adoptó una posición más conciliadora frente al conflicto y adelantó el proceso de paz con las Farc. Como resultado, el ex presidente Uribe tomó distancia de Santos y formó una nueva fuerza política llamada Centro Democrático. Justamente en 2014, Santos buscó la reelección presidencial enfrentándose directamente al uribismo. Astutamente, quien había heredado en 2010 los votos de la fuerza política preponderante en Colombia, dio continuidad a los programas de asistencialismo social de Uribe, incorporando un masivo programa de becas universitarias a los grupos más pobres. De esta manera, el ex ministro uribista despojó a éstos de su fuente electoral más preciada: los más pobres y menos educados, proporcionando al uribismo su primera derrota electoral en 12 años.

Además, cabe resaltar que el proceso de paz trajo consigo un ‘clivaje’ en zonas rurales, donde el apoyo al anti-‘uribismo’ superó en 15 puntos el del voto urbano. Esta tendencia se puede sustentar, pues la promesa de paz negociada pudo haber tenido un efecto más directo en las zonas rurales. De igual forma, el anti-uribismo obtuvo esta vez un apoyo más que proporcional entre los más adultos.

Religión, raza y género

La religión también ha sido una variable histórica altamente correlacionada con el voto. El partido conservador estuvo históricamente alineado con la iglesia católica para controlar el sistema de educación y privilegiar las áreas conservadoras. Dadas las restricciones electorales del alfabetismo, tradicionalmente los más educados del país votaron por el partido conservador. Este patrón se revirtió en la medida en que la educación se convirtió en algo más secular y los anti-conservadores se formaron paulatinamente al tiempo que la iglesia y nuevos grupos religiosos consolidaron su influencia entre los colectivos menos educados y con ingresos más bajos. Justamente, la línea amarilla del Gráfico 4 muestra que, en los cinco periodos analizados, el porcentaje de no-religiosos que apoyó el anti-uribismo fue sistemáticamente mayor, entre 18 y 35 puntos, que el apoyo de los votantes religiosos. Por otro lado, la comunidad afro-colombiana ha sido también marginalmente más proclive a votar contra el uribismo.

Finalmente, en cuanto al género Colombia ha reflejado una profunda ruptura en el voto, en la medida en que las personas altamente religiosas eran en su mayoría mujeres. Esta brecha se ha cerrado desde 2014 debido, en gran medida, a la incorporación de debates políticos que tienen un fuerte componente de género como, por ejemplo, las leyes sobre el derecho al aborto o el refuerzo de las leyes de violencia de género, entre otras.

En suma, el uribismo ha contado con un voto principalmente de clase que, salvo en 2014, ha sido su principal fuerte electoral. A pesar de que el apoyo popular retornó tímidamente en 2018, el descontento generalizado de la población, el aumento de la desigualdad social y los efectos sociales por la crisis de la Covid-19, evidenciados durante las recientes movilizaciones, pudieren penalizar electoralmente al uribismo en la próxima convocatoria. Esto genera, así, una opción real para que un Gobierno anti-uribista de centro o de izquierda llegue a la casa de Nariño en 2022.

Gráfico 3.- Voto anti-‘uribista’ entre votantes no religiosos, afro-colombianos y mujeres (después de controles)

Fuente: cálculo de los autores a partir de encuestas post-electorales y sobre actitudes políticas.

Nota: el gráfico muestra el apoyo relativo de los no religiosos, afro-colombianos y mujeres a los partidos anti-‘uribistas’, controlando por ingresos, educación, género, región, estado laboral y marital, raza y religión.

Invitamos a los lectores a consultar los resultados, de libre acceso, de Colombia y los clivajes en otros 50 países por partidos políticos en wpid.world.

https://agendapublica.es/colombia-protestas-sociales-clivajes-politicos-y-continuidad-del-uribismo/

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Alejando Gaviria era el ‘outsider’ que un sector de la opinión venía pidiendo a gritos.

En Colombia hoy nadie cree en nadie ni en nada. Romper esa barrera de incredulidad necesitaba a un líder tipo ‘ET’. A un extraterrestre que cumpliera con los siguientes cometidos: no haber sido dado a luz en un partido tradicional; no tener trayectoria proselitista previa; no pertenecer a los círculos de poder tradicionales; ser lo menos conocido posible en la opinión, pero provenir de un planeta que pueda avalarlo: en este caso, no de Venus, o de Saturno, sino de la prestigiosísima rectoría de la Universidad de los Andes, desde donde fue lanzada la nave espacial que trajo a este ‘ET’ hasta la Tierra.

4 sep 2021.- Alejando Gaviria era el ‘outsider’ que un sector de la opinión venía pidiendo a gritos. El hábil manejo de una campaña de expectativa desde esa rectoría hizo aparecer su candidatura como un producto del ruego de la gente. La verdad es que Gaviria es más sólido hoy porque tiene el aval del Partido Liberal detrás que porque ya haya conseguido ser un candidato de masas. Pero hay que abonarle que, guerreando, su primer esfuerzo por alcanzar su candidatura será entre el barro, recogiendo firmas, y no ungido en una convención por el expresidente César Gaviria.

De su pasado, hay que destacar que los pocos cargos públicos que ha ocupado, es él quien los ha vuelto importantes. Fue un gran subdirector de Planeación, siendo un cargo mediano. Logró sobresalir como ministro de Salud, papel que antes de las vacunas podía ejercerse sin existir. En ambos casos demostró que los cargos los hacen las personas.

Pero aún pende sobre él la crítica de que se apresuró a prohibir el glifosato por un “principio de precaución”, en medio de una sospechosa coincidencia con las exigencias de las Farc. A lo cual adjudican algunos la explosión de la bonanza de coca en épocas de Santos. Pero lideró grandes peleas en la regulación del precio de los medicamentos; y, como me dijo hace poco algún industrial del ramo, “no lo queríamos. Pero por lo menos nos decía la verdad”.

Y esa es la otra característica de este ‘ET’. Honesto, sin compromisos, con convicciones, con casi todo lo que la gente aspira a ver en su candidato ideal. Gaviria, a diferencia de la mayoría de los políticos, es capaz de decir la verdad y no solo lo que le conviene, según digan los ‘focus groups’ o los estrategas.

Eso quedó demostrado cuando, a raíz de su “instinto inicial” acerca del nombramiento del exministro Alberto Carrasquilla en el Banco de la República, declaró: “Es probablemente quien más sabe de política monetaria del país. (…) Nadie puede disputarle sus pergaminos”. Al día siguiente, reconoció como error omitir la gravedad del mensaje político de este nombramiento, que adjudicó a “haber dormido mal”. La gente honesta, cuando comete un error, rectifica. Pero decir la verdad tiene sus riesgos, y a él le quedó registrada esta ‘réver’.

Si una de las condiciones que exigirán los colombianos al próximo presidente es que sea diferente, este ‘ET’ chulea la casilla. Pero si la otra es que refleje autoridad, ahí la personalidad conciliadora, intelectual, idealista, filósofa de Gaviria aún no nos dice nada.

Parecerse a la personalidad de Gandhi sirve. Pero falta un brochazo de la decisión de Churchill para ganar las guerras. Porque en la parte operativa, a la hora de garantizar la seguridad, el país se siente en caos.

En sus sesudos 60 puntos de campaña, a buena hora se ocupa de las formas deseables en la política; del cambio social; de la protección de la libertad como bien supremo; de la crisis ambiental; de la inequidad; de las fallas del mercado; de la lucha contra la corrupción; de la igualdad de género; del futuro de los jóvenes; del desarrollo rural.

Pero apenas allá abajo, por fin, aterriza en la recuperación de la seguridad, para lo cual da 4 claves elementales, sin mucha novedad: protección de los derechos y libertades ciudadanos, presencia integral del Estado, recuperación de la confianza ciudadana, limpiar la corrupción de la Fuerza Pública e implementar el acuerdo de paz. Para recuperar la seguridad del país, ese ideario es corto. Pero, sobre todo, se echa de menos que en sus 60 puntos iniciales de programa no se ocupe en ninguno de la crisis de la justicia.

Apostándole a la posibilidad de que pudiera ganarle a Gustavo Petro en segunda vuelta, diría lo siguiente: todo depende de si Alejandro Gaviria logra saltar por encima de toda la rabia social que encarna Gustavo Petro, para aterrizar con suficiente credibilidad en las soluciones.

Entre tanto… El populismo punitivo de la cadena perpetua para violadores era evidente. Pero, ¡qué equivocación de la Corte tumbarlo, defendiendo la “dignidad humana” de los violadores!

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/la-esperada-llegada-de-et-columna-de-maria-isabel-rueda-615720

21.32.-Las tres famosas transiciones de Petro AURELIO SUÁREZ

Aunque la transición de Petro a la Paz sea la de Uribe, a la Democracia la de Turbay y la Energética dar un golpe de gracia a Ecopetrol y a la explotación de carbón, es dable que obreros petroleros y mineros –incluso así– se aferren a tan peculiar Colombia Humana.

A mediados de marzo de 2021, la Unión Sindical Obrera (USO), el sindicato de obreros petroleros, publicó un boletín de adhesión al Pacto Histórico de Gustavo Petro. Ese comunicado, repetido por Sintracerromatoso y Sintracarbón, respaldaba tal decisión en las llamadas tres transiciones que el senador de Decentes propone como ejes de su campaña presidencial.

4 sep 2021.- En primer lugar, la transición a la Paz, por “el final de la violencia política”; la segunda, a la Democracia, en la que la ciudadanía “sienta que su participación política cuenta”; y la tercera, la Energética por la que “logremos abandonar el capitalismo fósil hacia una sociedad del conocimiento” (USO).

Desarrollos posteriores dan puntadas de en qué consisten para Petro tales transiciones. En la de la Paz, por ejemplo, escribió un trino: “Estoy de acuerdo con una amnistía general en Colombia. El perdón social e histórico es una (sic) momento casi irrepetible pero fundamental en la paz las sociedades (sic). Pero antes de una amnistía debe haber devolución de todos los bienes a los despojados y verdad completa” (17/8/2021).

Así respaldó la propuesta de Álvaro Uribe, quien la definió “casi como un borrón y cuenta nueva”. La justa refutación vino de Humberto de la Calle y Sergio Jaramillo: “Una amnistía general como propone Álvaro Uribe daría al traste con la investigación y juzgamiento de los principales responsables de las graves violaciones. Y con los derechos de las víctimas…”. Hicieron referencia directa a Petro porque al unirse está “promoviendo la impunidad”.

El presidente de la JEP, Eduardo Cifuentes, acusó dicha amnistía como “desmonte subrepticio del acuerdo de paz”, “ventana de impunidad política”, “pone en riesgo los cimientos mismos del Estado de derecho” (El Tiempo, 30/8). La columnista María Isabel Rueda, lejana de la izquierda, apuntó: “No es sino una propuesta que se reduce a que miembros del Ejército y un puñado de delincuentes puedan ser elegidos o nombrados en la burocracia” (El Tiempo, 29/8). Una pifia enorme el aval de Petro a Uribe.

Parecido sucedió con la decisión de presentar listas cerradas del Pacto al Congreso, en relación con la supuesta “participación ciudadana activa” que “debe contar” en la transición a la Democracia. Aquí los contradictores fueron los propios conmilitones: el movimiento aliado Fuerza Ciudadana, de Carlos Caicedo, hizo rancho aparte con una lista abierta de petristas purasangres a bordo como el antioqueño Gilberto Tobón o el ex-M-19 de Santander, Emiro Arias. También Gustavo Bolívar lanzó que “si se define que la lista del Pacto Histórico al Senado de la República es cerrada, no volverá al Congreso en el año 2022” (La W, 28/4) e inquirió: “¿Y los exmilitares que quieren el cambio? ¿Y las madres de Soacha? ¿Y los influencers?”.

Supeditar aspiraciones de dirigentes y partidos diversos, coaligados en un propósito común, al bolígrafo del jefe único como en épocas de Turbay Ayala, revive prácticas de gamonalismo, emulando al Centro Democrático en 2014. Tanto que un concejal petrista de Bogotá dijo: “No hay mecanismos legítimos para definir el orden de la lista”, puede acabar en “componenda a puerta cerrada” (Semanario Voz), la arbitrariedad ha puesto al Polo como “vagón de cola del Pacto” (La Silla Vacía) y el ultrapetrista Wilson Arias trinó que cerrar las listas a la Cámara es “absolutamente inconveniente” con riesgo de “excesivo centralismo”.

Frente a la transición Energética, Petro fue draconiano: de ganar, no se explotará ni exportará petróleo desde 2022. Esto, que en las actuales condiciones lleva a un marchitamiento de Ecopetrol, así se ponga a producir paneles solares, fue rebatido por Jorge Robledo: es condenar a Colombia a importar combustibles; no se reducirán los gases de efecto invernadero (GEI) porque otros lo harán por nosotros; y menos si solo respondemos por el 0,53 por ciento de los GEI, de los cuales 0,28 por ciento del carbono compete a hidrocarburos; no hay renglón, ni el recurrido turismo, que ipso facto pueda trasladar 20 billones anuales al Estado ni absorber 65.000 empleos calificados que se esfumarían.

Robledo, a contramano, delineó como agenda ambiental prioritaria “reducir la deforestación de la Amazonia y el Pacífico Biogeográfico” y unirse a la “cruzada mundial” para que los grandes países contaminadores “cumplan sus deberes globales”.

Aunque la transición de Petro a la Paz sea la de Uribe, a la Democracia la de Turbay y la Energética dar un golpe de gracia a Ecopetrol y a la explotación de carbón, es dable que obreros petroleros y mineros –incluso así– se aferren a tan peculiar Colombia Humana. No es nuevo, igual pasó cuando otrora el proletariado francés se alineó con Proudhon, “un charlatán en la ciencia y un contemporizador en la política”. ¡Qué le vamos a hacer!

https://www.semana.com/opinion/articulo/las-tres-transiciones-de-petro/202114/

21.32.-Iván Duque, una moral de gelatina CRISTINA DE LA TORRE

Ineptitud, altanería ante los débiles y mansedumbre ante los poderosos, blandura con la corrupción, son rasgos salientes del gobernante que nos tocó en suerte. En virtual legitimación de la torpeza, la incompetencia, el abuso de poder y, acaso, la mala fe de ministros cuya temeridad le cuesta al erario un potosí, se bate Iván Duque a capa y espada por Carrasquilla, por una Abudinen.

31 ago 2021.- Debuta en su Gobierno con la indecorosa defensa del titular de Hacienda enriquecido con bonos de agua que estrangularon las finanzas de 117 municipios. Y en el ocaso del mandato cubre de justificaciones y lisonjas a la titular del Mintic —niña predilecta del clan Char— por suscribir un contrato billonario montado sobre documentos y firmas apócrifas con empresarios de dudosa ortografía, y por concederles alegremente un anticipo de $70.000 millones, sin garantías, que fueron a dar a un paraíso fiscal. Pese a las alarmas que había activado mucho antes la periodista Paola Herrera. Hoy está ella amenazada.

Mintic adjudicó el contrato a Centros Poblados, aunque el asesor de esta firma fuera, a la vez, asesor de la ministra (el consejo de ministros desestimó la recusación que obró contra ella), y aunque las denuncias probaron inexperiencia de los contratistas en telecomunicaciones y falta de requisitos legales. Un alud de cuestionamientos pesa ya sobre las empresas de Centros Poblados. Y sobre la personera del contrato que, si no la incrimina penalmente, comporta responsabilidad administrativa y política. Si le quedara todavía pudor, debería renunciar. Como sucede en cualquier democracia que se respete.

Hace tres años denunció Daniel Coronell que, siendo ministro, había impulsado Carrasquilla una ley que le reportaría después $70.000 millones de ganancias en cinco años. Privatizado el servicio de agua en 1994, inversionistas particulares podrían ahora prestar a los municipios para obras de acueducto. Así lo hizo el ya exministro entre 2008 y 2011, pero con tasas de interés extorsivas que ahogarían a los municipios y sin asumir responsabilidad sobre la ejecución de las obras. Quedaron ellos endeudados por 19 años y sin conexión domiciliaria al servicio de acueducto y alcantarillado. Nadó Carrasquilla en sus millones y luego, al primer debate de control político, sobre el salvavidas que el recién posesionado presidente Duque le tendió.

No sorprende la destreza de Duque para embolatar los proyectos que volvían leyes el clamor de casi 12 millones de votantes contra la corrupción en 2018. Proponía el referendo, entre otros, que los corruptos tuvieran que devolver todo el dinero robado, que no se les concediera casa por cárcel ni asignara el Estado contratos a dedo. Tampoco sorprenden los afanes del presidente por modificar ahora la ley de garantías electorales: para poder contratar sin licitación y nombrar ejércitos de activistas en la campaña venidera. Para tomarse por asalto los recursos públicos que queden aún a la mano. Así niega Duque su pronunciamiento de 2017, cuando calificó iniciativa parecida como “asalto a la legalidad y a las garantía electorales”.

En un país donde la corrupción alcanza los $50 billones al año, el 93 % de cuyos ciudadanos piensan que esta empeora día a día (13 puntos más en este Gobierno), mucho ofenden las fogosas incursiones del presidente de la República en defensa de ministros y funcionarios que en su felonía se mueren de la risa porque el jefe supremo los mima y protege. En recuerdo del malogrado referendo, propone David Racero que los delitos de corrupción contra el Estado no prescriban ni haya libertad por vencimiento de términos. Sea. Y ojalá que en 2022 despunte otro país donde las siempre saboteadas reformas política y de justicia conjuren la vergüenza de tener presidentes con moral de gelatina.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/ivan-duque-una-moral-de-gelatina/

21.32.-Ciego, sordomudo, traste y testarudo, Pastrana  PATRICIA LARA

El padre Francisco de Roux jefe de la Comisión de la Verdad y el expresidente Andrés Pastrana.

Hacía un mes que Andrés Pastrana le había entregado la Presidencia a Álvaro Uribe. En el aeropuerto de Montería nos esperaba la Chave, muy cercana al paramilitar Carlos Castaño. Ella acababa de salir de la cárcel por delitos relacionados con su trabajo en las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc).

3 sep 2021.- Me acompañaban la fotógrafa Claudia Rubio y la actriz Carlota Llano. Yo había viajado a entrevistar a jóvenes paramilitares con el fin de indagar sobre sus móviles para ingresar a las Auc. A la Chave la acompañaba un hombre provisto de radio, que trabajaba en el aeropuerto e hizo que nos dieran trato preferencial. A la salida nos esperaba una camioneta con chofer que, según nos dijo la Chave, había sido puesta a su disposición por un amigo de Uribe.

Pasamos un retén. El chofer hizo cambio de luces. Nadie nos detuvo. Lo mismo ocurrió en todos los retenes. Pernoctamos en una hacienda bien dotada. Temprano salimos hacia Tierralta. En el camino, la Chave nos mostró proyectos productivos de las Auc. Para conocerlos, atravesamos tierras de Mancuso por una carretera interna que parecía no tener fin. En la tarde llegamos a Tierralta. En el pueblo, a pesar de que había un cuartel de Policía, no se veían uniformados sino civiles con radios. Entramos a un “hospital paramilitar”, localizado a metros de una escuela. Nos recibió un tipo en camuflado con un letrero bordado en la camisa que decía “Auc”. Lo llamaban HH y lo acompañaban unos diez uniformados de las Auc armados de metralleta. Era el “encargado de las relaciones del Comando Mancuso con los políticos”, dijo. Nos invitó a sentarnos. En la mesa había varias botellas de Buchanan’s desocupadas. Al rato llegó un hombre que, según nos dijeron, era alcalde de un pueblo cercano. Habló a solas con HH. Desde una tarima, localizada al frente de la escuela, salía música bailable a todo volumen. Un locutor invitaba a la fiesta que esa noche ofrecían “los paracos” (así los llamó por el megáfono) con motivo de la celebración del Día del Amor y la Amistad.

En la mitad del “paseo”, la Chave me dijo: “El jefe quiere verte” (yo no quería ver al jefe). Acabamos conversando un par de horas con Carlos Castaño —en jeans y camisa Lacoste roja—, en una finca donde, según nos dijo, si las autoridades querían, podían capturarlo en diez minutos porque ellas sabían siempre dónde estaba él. Después fuimos a San Pedro de Urabá. Allí, a pesar de que había un batallón del Ejército, los que patrullaban, y en abundancia, eran uniformados con metralletas y letreros de las Auc.

El presidente de la Comisión de la Verdad, padre Francisco de Roux, le preguntó a Pastrana por qué hubo esa enorme expansión del paramilitarismo en su gobierno y por qué, a pesar de los esfuerzos, quienes entonces vivían en los territorios sentían de modo tan fuerte las escaladas paramilitar y guerrillera. Después de oír a Pastrana responder que había sido justamente durante su gobierno cuando habían comenzado a acabarse las Auc, etc., solo resta agregar que al expresidente le acomoda bien esta estrofa de Shakira cantada en masculino:

“Bruto, ciego, sordomudo,
Torpe, traste y testarudo,
Es todo lo que he sido…”.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/patricia-lara-salive/ciego-sordomudo-traste-y-testarudo/

 

  • 21.31.-Ganaron las mentiras del ministro de minas y el presidente de ecopetrol sobre la venta de isa – DIEGO OTERO
  • Perdón y olvido para quién CRISTINA DE LA TORRE
  • El padre de Roux y el expresidente Uribe SALOMÓN KALMANOVITZ
  • Sigue el descenso la tercera ola  DIEGO OTERO
  • Las conclusiones de la visita de Iván Duque a Corea del Sur
  • Nadie revisó, ni se enteró ni le importó  el contrato con Centros poblados  GERMÁN VARGAS

La ministra ha descargado la responsabilidad de lo sucedido en el comité fiduciario.

Este viernes tendrá lugar el debate de moción de censura contra la ministra de Comunicaciones, y cada día se develan más hechos escandalosos sobre el contrato con el consorcio Centros Poblados.

29 ago 2021.- Y se van desmontando mitos y falsedades, como aquella de que la ministra Abudinen encontró todo ya cocinado. Falso. Tuvieron todo el tiempo para revisar los pliegos, que, una vez modificados, solo se llegaron a publicar en agosto de 2020 y en forma definitiva en octubre. Originalmente se trataba de una sola región, lo cual podía conducir a importantes economías de escala, pero luego se dividió en dos, con lo que las exigencias financieras y de experiencia se redujeron a la mitad. Qué error para un contrato de este impacto y monto.

Más crítico y sospechoso fue el cambio de metodología de adjudicación del contrato. La ministra dijo que se privilegiaría la oferta con mayores colegios ofrecidos, lo cual hacía deseable el sistema inicialmente propuesto de puja en línea de todos los oferentes. Esto se cambió por un método que permitió que Centros Poblados, faltando solo 9 minutos para el cierre de la licitación, presentara la última oferta, que resultó ganadora. Solo los funcionarios tenían acceso a todas las ofertas en tiempo real que eran subidas al sistema. ¿Por qué se hizo este cambio? ¿Se filtró información privilegiada a Centros Poblados desde el Ministerio?

La ministra ha descargado la responsabilidad de lo sucedido en el comité fiduciario. Claro, este era responsable de autorizar el pago de los anticipos de 70.000 millones y tenía previsto girar 164.000 millones más. Ese comité estaba integrado, entre otros, por el supervisor del contrato, por el director de la interventoría –que ha guardado total silencio–, por un representante del contratista, y además, se estipuló que los garantes, o sea, el banco, debían ser invitados permanentes a los comités fiduciarios. Nunca asistieron. Hoy sabemos que la póliza era chimba, que no existía ningún banco garante a quien invitar. Pero nada de esto les llamó la atención y autorizaron los desembolsos sin ningún problema. Si hubieran intentado al menos contactarlos, se habrían dado cuenta de inmediato, y antes de girar los anticipos, de la falsedad de las pólizas, de todas las pólizas incluidas, por supuesto, la de seriedad de la oferta con la cual se habilitaron.

Que nos expliquen también cómo se seleccionó al interventor, a quien se adjudicó un contrato por 19.000 millones de pesos, el consorcio PE 2020 C Digitales, que está integrado por las empresas Telemediciones y Eurocontrol, las cuales, en otras contrataciones han sido socias de Funtics, socia de Centros Poblados, a la que ahora deben auditar. Con tamaño conflicto de intereses, ¿cómo pudo adjudicársele este millonario contrato? ¿Nadie se enteró, nadie revisó? Qué conveniente.

Dos integrantes del consorcio, Intec y Omega Building, cambiaron su objeto social para incluir temas de comunicaciones, 5 días antes de presentarse a la convocatoria. Sus actividades originales eran la construcción de edificios, carreteras, ferrovías, hasta fontanería y fabricación de muebles. Igualmente, nadie revisó ni a nadie le importó. Omega, por su parte, incrementó su patrimonio de 5 a 23.000 millones, justo antes de la licitación. ¿Quién puso esos recursos? ¿Es verdad que con cargo al anticipo de 50.000 millones se le giraron inmediatamente 5.800? Curiosa “coincidencia”.

Y ojo porque, sin incluir el valor del contrato de Centros Poblados, los cuatro integrantes de este consorcio tienen o han tenido contratos con el Estado por un valor de un billón ciento setenta y tres mil millones de pesos, a través de 225 contratos y 170 consorcios y uniones temporales. A nivel individual, estos cuatro ‘titanes’ han suscrito 85 contratos por más de 225.000 millones de pesos. Vaya tarea de investigación que les espera a los organismos de control.

Con razón, cuando a la gente le preguntan qué es lo que más le preocupa de nuestro dichoso país, no es el desempleo ni la inseguridad, ni siquiera la pobreza extrema, sino la corrupción, madre de todas las desgracias que nos agobian.

  1. D. Bastantes más interrogantes, todos sin respuesta, pueden encontrarse en mi cuenta de Twitter @German_Vargas. Cuenta que permanentemente también me chivean.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/nadie-reviso-ni-se-entero-ni-le-importo-columna-de-german-vargas-lleras-614027

21.31.-Ganaron las mentiras del ministro de minas y el presidente de ecopetrol sobre la venta de isa – DIEGO OTERO

Presidente de la Asociación Colombiana de Economía Crítica-ACECRI y miembro de Número de la Academia de Ciencias Económias-acce

El 20 de agosto de 2021 se cometió un grave error, se hizo efectiva la compra de ISA por Ecopetrol a base de mentiras por el ministro de Minas y Energía y el presidente de la empresa estatal.

21 ago 2021.- No se entiende como el ministro de Minas y Energía y el presidente de Ecopetrol siguen hablando de que la compra de Isa por la empresa estatal es un gran negocio y que con esta operación Ecopetrol entra en la transición energética.

Realmente, estos personajes no saben que es transición energética o se hacen los tontos.

Cuando hablamos de esto nos referimos al cambio en la matriz energética de fuentes fósiles como el carbón, el petróleo y el gas natural, a otras fuentes menos dañinas para el medio ambiente como las llamadas fuentes nuevas y renovables que se encuentran en hidroelectricidad, las energías solar, eólica, geotérmica y mareomotriz, y el biogás, pero nunca se habla de los sistemas de transporte eléctrico, por oleoductos o gasoductos.

Que se sepa, no existe ninguna empresa petrolera en el mundo que tenga un sistema de transmisión de alto voltaje.

Isa es una empresa que trabaja en transmisión eléctrica, telecomunicaciones y construcción de carreteras. Pero, se trata de líneas de transmisión de alto voltaje, de 220 000 voltios para arriba. Su papel no es llevar líneas de transmisión a las zonas aisladas, para eso están las electrificadoras regionales. Y en esto se avanzó mucho en los últimos 30 años del siglo XX con los planes de electrificación llevados a cabo en las décadas de los setenta, ochenta y noventa del siglo XX por las empresas públicas. Es muy poco lo que falta por electrificar. Subsisten zonas alejadas en las cuales es imposible llegar con líneas eléctricas, regiones en que se utilizan plantas térmicas a base de diesel oil.

Como por la ley eléctrica, una empresa nueva no puede realizar sino una etapa del proceso de energía eléctrica lo que significa que Ecopetrol no puede ser la empresa ideal para dirigiera la transición energética, la empresa dedicada a la generación de fuentes nuevas y renovables. Un nuevo gobierno progresista debe echar para atrás esta compra y venderla a la EEB. No tiene sentido que la empresa estatal se endeude cuando debería dedicar estos recursos para la verdadera transición energética.

Es irresponsable que Ecopetrol haya comprado a Isa, es una locura en que se metió el presidente de Ecopetrol, claro, haciéndoles el juego a los ministros de Hacienda y Minas y Energía y al presidente de la República para continuar con el cargo.

Desde otro punto de vista, se trata de vender un activo por el gobierno nacional para dedicar estos recursos a financiar los gastos de funcionamiento del gobierno central. Estos recursos son mejor utilizados para hacer la verdadera transición energética. ¿En cuántos hogares, con estos 14,5 billones de pesos, recursos no se podrían instalar paneles solares, montar plantas de biogás y eólicas en los hogares rurales? Esto sí es transición energética.

Pero, una cosa es el interés particular de Ecopetrol y otra el interés general.

El interés general dice que Isa debe seguir siendo una empresa estatal, que no tiene sentido que la compre Ecopetrol, que, en última instancia, era mejor que la adquiriera la EEB que es una empresa de transmisión.

Sorprende que la clase política no se refirió a la venta de ISA, específicamente la oposición, las centrales obreras, los investigadores progresistas y las organizaciones sociales.

https://www.avanzarcolombia.com/2021/08/22/ganaron-las-mentiras-del-ministro-de-minas-y-el-presidente-de-ecopetrol-sobre-la-venta-de-isa/

21.31.-Perdón y olvido para quién CRISTINA DE LA TORRE

Hilando delgadito, en la propuesta de amnistía de Álvaro Uribe se insinuaría un nódulo clasista y hasta de deslealtad a subordinados y aliados. En radical negación de responsabilidades por falsos positivos ante la Comisión de la Verdad (CV), acusó él a sus soldados de haberlo engañado.

24 ago 2021.- Y a poco, en entrevista para El Tiempo, propuso para ellos (y para los paramilitares involucrados) juicio con penas reducidas o libertad condicional, si confiesan la verdad y asumen la responsabilidad de sus crímenes. En un órgano de justicia distinto de la JEP, acaso presidido por otro Barbosa de sus afectos. Para él, en cambio, y para todos los capitanes de las fuerzas enfrentadas en el conflicto —responsables mayores entre políticos, paramilitares, uniformados y empresarios— habría borrón y cuenta nueva. Para el pináculo de la contienda, la amnistía posible, pues lo no amnistiable (crímenes de guerra y de lesa humanidad, genocidio y agresión) habrá recaído sobre el estrato inferior del Ejército patriota. La culpa nunca es de quien exige resultados con transparencia, espetó valiente; es del incapaz criminal que para demostrar resultados produce crímenes: ¿el soldado que ejecuta una política trazada minuciosamente desde la comandancia suprema de las Fuerzas Armadas?

Tal vez quiera Uribe repetir el pacto de olvido que reconcilió a los promotores de la Violencia bajo un manto de silencio, para que no figuren en la memoria nacional los cientos de miles de campesinos asesinados, los dos millones de hectáreas usurpadas en el otro conflicto devastador del siglo XX. Venias, besos, abrazos y un drink sobre la sangre derramada y las haciendas agrandadas. Ni el nombre de los señorones que desde los directorios políticos ordenaron la matanza. Y en la faena de “olvidar el pasado por el bien de todos”, señalaron culpables: “el pueblo degenerado y mil veces tarado”, escribió el editorialista de La República apenas firmado el pacto del Frente Nacional. El “oscuro, inepto vulgo” de Laureano, revictimizado ayer por la impiadosa sindicación del general Montoya a sus soldados: es que nadan en la mugre, insinuó, y no saben ni manejar cubiertos en la mesa. Los mismos soldados que en su instinto criminal engañaron al beatífico caudillo.

A nimiedades contrajo la admisión de sus culpas en el espectáculo exculpatorio que montó para injuriar a la CV, a los nueve millones de víctimas y al país, que ha seguido el paso de la guerra. Y que bobo no es. Primero, a la frase desobligante de “no estarían cogiendo café” para remarcar su acusación contra los muchachos de Soacha cuyo asesinato prendió las alarmas de los falsos positivos: 6.402 en su Gobierno. Y a su solicitud como gobernador de dotar de armas largas a las Convivir, aparato homicida del paramilitarismo que el mandatario regional expandió agresivamente. “Errores” llamó a estas fruslerías, dedo impotente frente al sol de las infamias cometidas.

Si la Violencia enfrentó a liberales y conservadores, hay quienes presentan el conflicto del último medio siglo como confrontación entre patriotas y el “enemigo interno”. Pero mucho ha cambiado. No se mueve ya la gente por banderías de partido sino por derechos políticos y sociales, y un nuevo actor ocupa el estrado de la política: las víctimas. Sin ellas, sin ajustarse a los límites jurídicos de la amnistía, sin verdad, reparación y garantía de no repetición, vano será cualquier intento de perdón y olvido. Acudir en el ocaso del poder a la autoamnistía para escamotear el juicio de la historia es viejo recurso de dictadores; como los militares argentinos en 1983. No quiera el expresidente Uribe contemplar siquiera tan desapacible expediente. Muchos esperan de él la gallardía de allanarse a la verdad, el más preciado regalo que diera a sus compatriotas. Y aporte fecundo a las memorias del conflicto.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/perdon-y-olvido-para-quien/

21.31.-El padre de Roux y el expresidente Uribe SALOMÓN KALMANOVITZ

La escena era impresionante: un gran propietario en su finca de Rionegro, Antioquia, quien fuera presidente durante ocho años, sentado en una tarima para estar por encima de un cura bondadoso y dos miembros de la Comisión de la Verdad, que preside Francisco de Roux. El expresidente escogió su territorio, su propiedad, como el recinto en que presentó su versión libre, que negó todo lo sabido sobre los excesos cometidos por la Fuerza Pública durante su mandato.

22 ago 2021.- Cada vez que el buen padre intentaba hablar, el presidente o su hijo Tomás lo interrumpían, hablaban más duro o se pronunciaban agresivamente contra los visitantes.

En un informe de febrero de 2021, la Jurisdicción Especial de Paz estableció la cifra de víctimas de falsos positivos en 6.402 entre 2002 y 2008. Camilo Ospina, entonces ministro de Defensa, firmó la Directiva Ministerial 029 de 2005, que ofrecía $3’800.000 (unos US$1.900 de esa época) por cada guerrillero o paramilitar muerto, lo que sembró el incentivo para asesinar jóvenes de bajos recursos recogidos por el Ejército en redadas en muchas de las ciudades del país.

El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos presentó en Ginebra (Suiza), en marzo de 2008, ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, un informe que decía lo siguiente:

“La oficina en Colombia continuó recibiendo quejas de ejecuciones extrajudiciales atribuidas a miembros de la Fuerza Pública. Algunas características comunes a los casos denunciados son presentar a las víctimas como muertos en combate, alterar la escena de los hechos antes del levantamiento del cadáver y, en la mayoría de las ocasiones, hacer que la Justicia Penal Militar asuma las investigaciones. Las investigaciones adelantadas por las autoridades sobre algunos de estos casos revelan que podrían estar motivados por la presión por resultados y el interés de algunos miembros de la Fuerza Pública de obtener, a partir de dichos resultados, una serie de beneficios y reconocimientos”.

Lo anterior intentó ser desmentido por Uribe, negando que su gobierno pagara “incentivos económicos a la Fuerza Pública” a cambio de muertes en combate, y escamoteó la existencia de las directrices del Ministerio de Defensa anotadas. También expresó Uribe que una parte de los asesinatos fueron cometidos por militares que servían a narcotraficantes. El expresidente se declaró víctima de quienes presentaron “falsos positivos”, las bajas que las Fuerzas Militares hicieron pasar como guerrilleros abatidos. “La culpa nunca es de quien exige resultados con transparencia, (es) del incapaz criminal que para fingir resultados produce crímenes”.

A pesar de que Uribe no reconoce la legitimidad de las instituciones surgidas tras el Acuerdo de Paz con la guerrilla de las Farc y rehusó asistir ante la JEP formalmente, sí entendió la necesidad de justificarse en sus propios términos frente a las cabezas de la Comisión de la Verdad y de cara al país. Es que fue bajo su responsabilidad que se dieron estos asesinatos sistemáticos de jóvenes inocentes para cobrar recompensas ofrecidas por su gobierno.

El expresidente reconoció de alguna manera su responsabilidad e insinuó medidas de justicia restaurativa para calmar su conciencia: “Este país de pronto va a necesitar una amnistía general, casi que un borrón y cuenta nueva”.

La humildad y la bondad del padre De Roux derrotaron el poder y la arrogancia del exmandatario y su familia.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/salomon-kalmanovitz/el-padre-y-el-expresidente/

21.31.-Sigue el descenso la tercera ola  DIEGO OTERO

Foto tomada de: elpais.com
Síntesis

 

Sigue el descenso de casos y muertes diarios de la tercera ola, con 57 días, superando el tiempo de duración de esta etapa descendente de las dos primeras olas, lo cual es una buena noticia.

23 ago 2021.- En cuanto a vacunas y pruebas, del 12 al 24 de agosto de 2021 disminuyeron, lo cual es una mala noticia.

Siguen disminuyendo los infectados y muertos diarios a nivel nacional

Después de 57 días de la etapa de reducción de la tercera ola que comenzó el 28 de junio, el promedio semanal de casos fue de 2.933 el 24 de agosto, cifra inferior a los valores mínimos de la primera y segunda ola, y con 10 días más de descenso, lo cual es aspecto positivo (grafico 1).

Los muertos siguen disminuyendo, ya que llegaron a 100 casos diarios el 24 de agosto, por debajo del mínimo de la primera ola que fue de 157 el 9 de octubre de 2020, pero aún un poco por encima del mínimo de la segunda ola que fue de 91 el 13 de marzo de 202. La reducción ha sido rápida porque se comenzó de un pico bastante alto. (Gráfico 2).

 

Por territorios, sobresale Bogotá, que para el 21 de agosto explicaba el 11,2% de los muertos, después de haber representado el 31% entre el 11 y 13 de junio de 2021, lo que ha explicado la caída tan fuerte en las muertes a nivel nacional. En valores absolutos bajó de 167 muertos según promedio diario semanal el 13 de junio de 2021 a 13 el 21 de agosto de 2021, una tremenda caída.

El resto de las regiones han mostrado reducciones, especialmente Antioquia, Valle del Cauca, Santander, Barranquilla y Córdoba, pero en valores absolutos la disminución de Bogotá de 153 muertos diarios es la más representativa.

Por territorios sobresale Bogotá

 

En el cuadro 1 se muestra la dinámica de los infectados diarios entre el 17 y el 24 de agosto de 2021, donde se puede apreciar muy bien el comportamiento de cada una de las regiones.

Claramente bajan 13 territorios de 33: Bogotá, Antioquia, Valle del Cauca, Cundinamarca, Risaralda, Huila, Santander, Boyacá, Tolima, Córdoba, San Andrés, Sucre y Guainía. De los 20 restantes, la mayoría han mostrado tendencias crecientes entre el 22 y 24 de agosto. Pero, los grandes en su mayoría son los que han venido bajando los congestionados diarios.

En infectados diarios también sobresale Bogotá, que de un máximo de 10 527 el 30 de junio estaba en 535 casos el 24 de agosto, para una participación de 18,2 % del total nacional en comparación con máximo que logró de 37% el 5 de junio de 2021 (gráfico 3).

https://www.sur.org.co/sigue-el-descenso-la-tercera-ola/

 

Mal vacunados y pruebas

 

Del 7 al 23 de agosto las vacunas diarias bajaron de 270.000, con promedios diarios semanales decrecientes que llegaron a un mínimo de 187.591 el 17 de agosto. A partir del 18 de agosto hay una recuperación, hasta alcanzar un promedio diario de 247.609 el 23 de agosto, pero aún por debajo de lo que se estimaba de por lo menos vacunar 300.000 vacunas diarias (cuadro 2).

En pruebas está sucediendo algo similar a las vacunas. A partir del 7 de agosto estas no han pasado de 60.000 diarias sino en cuatro días, para un promedio diario de 51.330 del 7 al 24 de agosto.

 

La tasa de recuperación en los más altos niveles desde el comenzó de la pandemia

La tasa de recuperación ha estado del 20 al 24 de agosto en 96,5%, el valor más alto desde que comenzó la pandemia. Ha venido aumentando desde el mínimo de 92,8% el 30 de junio de 2021. Es una tendencia positiva

Conclusiones

La etapa descendente de la tercera ola sigue, completando el 24 de agosto 57 días en reducción diaria de infectados y muertos. En tiempo ha superado los ciclos decrecientes de las dos anteriores olas. Se espera que siga esta tendencia unas semanas más, por lo menos hasta mediados de septiembre, en una predicción conservadora.

La pregunta es cuando puede comenzar la cuarta ola. Es difícil predecirlo. Dado que no se ha llegado a la inmunidad de rebaño, hay lentitud en la vacunación, disminución en pruebas y relajamiento en las medidas de auto cuidado individual, como es propio de los ciclos, debería darse una cuarta ola, que se espera no sea tan fuerte como la tercera cuando la población vacunada era cero.

El porcentaje de vacunación de 32% para nivel nacional del 23 de agosto es aún baja, por lo que hay todo un espectro de personas no vacunadas, cerca de 34 millones, susceptibles de infectarse. Dentro de un mes, al ritmo actual de vacunación se llegaría a un 40% de colombianos vacunados dos veces, todavía una cifra baja.

Diego Otero Prada, Presidente de la Asociación de Economía Crítica-ACECRI y miembro de Número de la Academia de Ciencias Económicas-ACCE

21.31.-Las conclusiones de la visita de Iván Duque a Corea del Sur

El presidente Iván Duque concluye en la noche de este jueves, horario de Corea, su visita de Estado a este país, a donde llegó desde el pasado martes con el fin de generar condiciones que ayuden a la reactivación económica del país. 

En Colombia no se estila apretar relaciones sur-sur y menos los gobiernos pacatos que se han limitado a lanzar a diestra y siniestra tratados de libre comercio sin más festejos. Por fin se abre una posibilidad, ahora de padrinazgo y otrora de simple competencia en el desarrollo. En los años cincuenta del Batallón Colombia en la guerra de Corea, Colombia doblaba en el PIB  a Corea, en los 60 nos empataron y en los años setenta los perdimos de vista! En buena hora esta iniciativa y feliz término con la Comunidad Andina. justo es entonces que esta vez, lejos de acomodarle críticas, finalice la jornada con la ciudadanía honoraria y un doctorado.

26 ago 2021.- Se estima que la agenda del mandatario culmine sobre las nueve de la noche, hora de Corea. De hecho, uno de los eventos finales de la visita de estado fue la entrega de la ciudadanía honoraria al jefe de estado colombiano por parte de la alcaldía de Seúl, reconocimiento que se sumará al doctorado honoris causa en economía que le concederá la Universidad de Yonsei.

En cuanto a las conclusiones del encuentro del mandatario con los principales líderes surcoreanos, comercio, industria, emprendimiento e innovación, la búsqueda de una asociación que le permita Colombia meterse nuevamente en el tema de las vacunas, fueron algunos de los ejes centrales de esta visita.

Para Duque, su llegada a Corea representa una gran oportunidad por lo que significa este gigante asiático que no es vano es considerado como la décima economía más importante del planeta. Y es que Corea ha sido un aliado estratégico de Colombia en los últimos años, pues no sólo lo ha apoyado con ciencia y tecnología sino que también en el marco de la pandemia fue uno de los primeros países que envió ayuda al país.

(De interés: Acto legislativo de curules de paz será promulgado esta semana: Duque).

“Se habló de ampliar las exportaciones de diferentes productos” 

Esa nación, que a pesar de haber sido afectada por una devastadora guerra, en sólo 70 años ha logrado erigirse como uno de los gigantes y logar una sorprendente calidad de vida de sus habitantes. A comienzos de los 60 tenía el mismo ingreso per cápita de Colombia.

Durante estos días en materia comercial, por ejemplo, Duque que expresó el interés de lograr una mayor diversificación y crecimiento de sus exportaciones de bienes no minero-energéticos. Es así como estuvo planteando ampliar exportaciones como las de café, para pasar de 500.000 a 1 millón de sacos vendidos. También se habló del aguacate Haas, de carne y de otros productos.

En lo que tiene que ver con sectores de industria infraestructura, el interés de Colombia incluyó proyectos como la ruta sostenible del cobre, la planta de regasificación de Buenaventura y la tercera subasta energías renovables.

(Lea también: ¿Qué habló Duque con el presidente de Corea del Sur?).

Visita oficial de Duque a Corea del Sur. Foto: Presidencia

Incluso, el presidente Duque en un almuerzo que tuvo con los presidentes de algunos de los conglomerados más importantes del país asiático les habló de la posibilidad que participen en lo que tiene que ver con las redes 5G del país.

En el marco de la visita de Estado también se avanzó en la construcción de una alianza hacia la innovación que incluya temas relacionados como la transformación digital de las pymes, impulso a los negocios digitales, educación digital, bioeconomía y desarrollo rural con innovación digital, entre otros.

Pero es claro que en este asunto el único interesado no es solo nuestro país. En Corea ven el fortalecimiento de las relaciones con Colombia como una oportunidad para expandir sus lazos con América Central y del Sur.

Al hacer el balance de la visita de Estado, Duque dijo que los acuerdos a los se llegó con Corea “permiten ya hablar de más de 100 millones de dólares de financiamiento” de parte de esa nación.

(Además: Afganos que llegarán a Colombia son ‘perseguidos por el régimen talibán’).

“Nosotros regresamos al país con la posibilidad de tener financiamiento de cerca de 100 millones de dólares para la agenda de acción climática”

El mandatario destacó que en la conversación que tuvo con el presidente de ese país se definió que a través del Fondo Fiduciario de Corea se tendrá un financiamiento de más de 100 millones de dólares para la agenda de acción climática en Colombia.

Igualmente, resaltó que se firmaron con el gobierno coreano seis memorandos de entendimiento “realmente históricos” y destacó que, incluso, es la primera vez que Corea firma un mecanismo de cooperación en materia de salud en la coyuntura del covid-19.

El mandatario también hizo énfasis en uno que da a apoyo a los micro, pequeñas y grandes empresas con espíritu exportador y destacó el convenio para el fortalecimiento de las industrias creativas. En este punto enfatizó que una de ellas avanza con una inversión de 16 millones de dólares para la producción de una película que se llamará ‘Bogotá’, una coproducción colombo-coreana.

(Siga leyendo: Lo que logró Duque este miércoles en Corea).

Duque igualmente destacó que Kia inaugurará una nueva planta en nuestro país con una inversión de más de 5 millones dólares.

“Nosotros regresamos al país no solamente con temas muy concretos de inversión que se están generando, sino también con la posibilidad de tener financiamiento de cerca de 100 millones de dólares para la agenda de acción climática y un potencia ambiente de inversión que puede superar los 200 o 30 millones de dólares en los próximos dos años», concluyó.

https://www.eltiempo.com/politica/gobierno/ivan-duque-en-corea-del-sur-613266

  • 21.30.-Respeto para Pacho de Roux PATRICIA LARA
  • La CAF: una ventana de oportunidad AMYLKAR ACOSTA
  • Ya igualamos el período de descenso de las dos primeras olas DIEGO OTERO
  • Sanción ejemplar GERMÁN VARGAS

¿Cómo es posible que la entidad no tenga que dar su visto bueno?

Foto: Juan Esteban Gil, director Nacional del INVIAS. 

El país entero escuchó al presidente Duque decir: “No descansaremos hasta recuperar el último peso” del anticipo por $ 70.000 millones desembolsado al consorcio Centros Poblados y por su conducto a la firma ICM, líder de este, que acreditó la experiencia en ese descalabro.

22 ago 2021.- En hora buena el Mintic decretó la caducidad del contrato, pero ello no garantiza que se recuperará el anticipo al no existir garantías, ni manera de hacer efectiva la cláusula penal ni, mucho menos, yendo a perseguir unos equipos que nadie sabe si existen. Por eso, lo más expedito y lo que sin duda debe hacerse es declarar también la caducidad de todos los contratos que esta firma ICM tiene con el Estado, solicitar la devolución de los anticipos pagados y ejecutar todas las pólizas y garantías otorgadas, esperando que en estos casos no salgan chimbas.

Y ahora nos enteramos de que en el primer semestre de este año el Invías les adjudicó contratos a 3 consorcios de los que hace parte ICM. El primero, a través del consorcio Vías Cauca para la construcción del tramo Altamira-Florencia por valor de $ 45.000 millones. A la fecha se ha ejecutado el 13 %, ni siquiera una tercera parte del anticipo que alegremente se les entregó por casi $ 19.000 millones.

El segundo, a través del consorcio Corredores Viales para construir el tramo Vado Hondo-Labranzagrande-Yopal por valor de 137.000 millones con 0 % de ejecución y con anticipos pactados que van hasta el 50 % del valor total.

El tercero, a través del consorcio San Sebastián por valor de $ 300.000 millones y también con una ejecución de 0 %. El mismo anticipo del 50 %. Otra belleza.

Llama la atención la muy inconveniente práctica en el Invías de permitir el desembolso de los recursos depositados en las fiducias con la sola firma del contratista y del interventor. ¿Cómo es posible que la entidad no tenga que dar su visto bueno? Fácil pero costosa manera de lavarse las manos.

Y ahora el cuate director del Invías, Juan Esteban Gil, conocida la caducidad de Centros Poblados, anuncia que va a exigir la cesión de los mencionados contratos, siguiendo la tesis conocida del abogado Pino Ricci. De permitir esto, ICM de seguro podrá obtener una jugosa e inmerecida prima, cuando prácticamente no ha ejecutado nada de los contratos. Si de verdad se quisiera recuperar algo de los $ 70.000 millones del Mintic y, además, establecer una sanción ejemplar contra estos contratistas, se debería proceder en estos tres casos con la caducidad de los contratos. Es probable que a estas alturas sea a lo único a lo que podrá caérsele.

Y que no empiecen a llenarse de razones para no proceder de esta manera. Saben bien que el Invías tiene la facultad legal para hacerlo, según el art. 9 del Código Administrativo, previo un estudio de la situación y un juicio de valor que les permitan hacer uso de sus potestades, o bien para caducar los contratos o de pleno derecho darlos por terminados de manera anticipada y exigiendo la devolución de los anticipos no amortizados. Ese es el camino.

Hicieron bien la Fiscalía y la Contraloría en llamar a responder a todos los que hasta ahora han aparecido en el caso, pero me temo que todavía son peces menores, incapaces de mover no los hilos, sino las poderosas cuerdas de este desfalco. Ojalá pronto den resultados.

  1. D. El Gobierno de Estados Unidos donó a Colombia 6 millones de vacunas. Todas ya recibidas y aplicadas. Se trata de la única donación que hemos recibido y, entiendo, una de las mayores que ha hecho EE. UU.

En gesto de reciprocidad y torpeza, el Minsalud acaba de suscribir un convenio con el Gobierno chino dizque para producir una vacuna chino-criolla en Colombia. Aparte de ser este proyecto todo un cuentazo, me pregunto qué estará pensando el Gobierno norteamericano de esta curiosa forma de agradecerles, justo cuando la relación bilateral comienza a reconstruirse. Todo un cabezazo. Más bien deberían estar pensando en cómo hacer para pagarles a las IPS los $ 680.000 millones que ya dispuso el Minhacienda en el Fondo de Calamidad para cubrir los costos de la vacunación, y de los cuales apenas se han desembolsado $ 19.000 millones por problemas del aplicativo en el Ministerio. En igual sentido he advertido sobre la ley de punto final que fallece, en razón de la incapacidad incomprensible de auditar las cuentas.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/sancion-ejemplar-columna-de-german-vargas-lleras-612292

21.30.-Respeto para Pacho de Roux PATRICIA LARA

“La frialdad, la negación y el cinismo también sirven para construir el relato del horror. Hay que saber leerlo”, decía en un trino el periodista Félix de Bedout a propósito del encuentro que tuvieron el lunes el padre Francisco de Roux, presidente de la Comisión de la Verdad, y los comisionados Lucía González y Leyner Palacios con el expresidente Álvaro Uribe. Y agregaba que el encuentro le había parecido útil.

20 ago 2021.- Pero además de útil fue importante porque la Comisión de la Verdad —que escucha a quienes quieran dar su versión sobre el conflicto armado, les hace preguntas, contrasta las versiones y llega a conclusiones— no podía dejar de oír a uno de los expresidentes, quien además de ser el mayor opositor al Acuerdo de Paz con las Farc es el jefe del partido de gobierno.

A Uribe había que entrevistarlo a como diera lugar, así fuera en medio de relinchos de caballos y gritos de papagayos, rodeado de hijos malhablados y groseros. (Con el montaje de ese escenario, quien quedó muy mal fue Uribe, no Pacho de Roux). Porque si la Comisión de la Verdad elabora su informe final sin haberlo escuchado, tendrían argumentos para decir que es tan parcializada que ni siquiera tuvo en cuenta la opinión del expresidente, quien representa a cerca de esa tercera parte del país que, como él, se opone al Acuerdo de Paz.

Como dice el padre, en La Habana se hizo la paz entre el Estado y las Farc, pero falta mucho para que la sociedad se reconcilie. Para lograr esa reconciliación, Uribe, si lo quisiera, podría jugar un papel fundamental. De manera que, aunque parezca misión imposible, nada se pierde con que el padre De Roux le ruegue que tenga un poco de generosidad y apoye la paz. A lo mejor Uribe, ante sus ruegos, sienta que antes de llegar al tribunal de Dios le conviene pedirles perdón a las madres de los 6.402 jóvenes asesinados por el Ejército, en virtud de la presión por resultados que él ejerció sobre la institución.

Pero, además, en las respuestas y la actitud de Uribe quedaron en evidencia su frialdad, su negación y su cinismo: de los falsos positivos, tema sobre el que tan enfáticamente lo interrogó el padre, dijo que sus soldados lo habían engañado (¿qué dice el Ejército sobre semejante afirmación?); no aceptó la más mínima responsabilidad, no demostró sentir arrepentimiento ni empatía ante el sufrimiento de las víctimas, a quienes no acepta que se les llame así; se enfureció cuando el presidente de la Comisión de la Verdad le dijo que en el 2008 (entonces Santos era el ministro de Defensa), al tomarse la decisión de destituir a 27 oficiales involucrados en los falsos positivos, estos bajaron de 1.000 a 14 en el año siguiente; se quedó impávido ante la afirmación del padre de que es “muy difícil decir que (los responsables de los falsos positivos) fueron manzanas podridas”, porque fueron muchos; en fin, tuvo nula capacidad de autocrítica. Sin embargo, Uribe aceptó que hubo connivencia entre militares y paramilitares, pero, eso sí, dijo que él la había acabado porque desmovilizó a los paras. (No obstante, la connivencia siguió).

En fin, es mucho lo que se puede decir de ese encuentro. Y falta saber lo que pasó en la reunión privada que siguió a continuación. Pero lo que queda claro es que la Comisión de la Verdad hizo su tarea de escucha y que Francisco de Roux se erigió como un David de una estatura moral muy grande, que no se amedrentó ante Goliat.

Mi apoyo y respeto para Pacho de Roux.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/patricia-lara-salive/respeto-para-pacho-de-roux/

21.30.-La CAF: una ventana de oportunidad AMYLKAR ACOSTA

Verificado el fracaso de la Globalización, con el impasse comercial de naturaleza estructural entre China y los Estados Unidos, por fuerza habrá que regresar al modelo de los espacios industriales para 200 o 300 millones de habitantes. Esa era el destino acertado de la Comunidad Andina de Naciones. Los tratados de libre comercio se corrigen como se hacen. El economista Acosta nos explica la oportunidad.

Con la elección por parte del Directorio del Banco de Desarrollo de América Latina, antes Corporación Andina de Fomento (CAF), del ex ministro y actual Director ejecutivo por Colombia y Perú del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) Sergio Díaz-Granados por un período de 5 años (2021 – 2026) se le abre a Colombia una ventana de oportunidad, justo en el momento en que más la necesita.

26 ago 2021.- La CAF es un banco de fomento y desarrollo y es reconocida como una de las principales fuentes de financiamiento multilateral para la región, con aprobaciones que superan los US $14.000 millones anualmente. Y no sólo eso, es reconocida también como un Centro de pensamiento de muy alto nivel y con proyección a nivel hemisférico.

La CAF nace con el Grupo Andino, hoy Comunidad Andina de Naciones (CAN) en 1968, que tuvo su origen en la Declaración de Bogotá y el Acuerdo de Cartagena, suscrito por Colombia, Chile, Ecuador, Perú y Venezuela, siendo Presidente de Colombia Carlos Lleras Restrepo, el gran impulsor de este esfuerzo integrador a nivel regional. El Convenio mediante el cual se creó, como banco multilateral y agencia promotora del desarrollo y la integración regional, se firmó en el Palacio de San Carlos, sede actual de la Cancillería colombiana. Inició formalmente sus operaciones en 1970, teniendo por sede a Caracas (Venezuela).

Huelga decir que Colombia, después de liderar este proceso de integración terminó propiciando su desintegración por el prurito de firmar el TLC con EEUU en solitario, sin contar con los demás socios de la CAN, rompiendo la regla de oro que se había consensuado en su seno, propuesta precisamente por Colombia, según la cual toda negociación comercial con terceros se haría en bloque.

Luego, a consecuencia de ello y una vez que Colombia rompió filas vino la desbandada, al punto que prácticamente el único organismo supérstite de este ensayo integracionista sigue siendo la CAF, la que tuvo que reinventarse y cobrar vida propia para no ser arrastrada por la crisis de la ahora irrelevante CAN.

El gran artífice del crecimiento y la transformación de la CAF tienen nombre propio, el peruano Enrique García, quien durante 25 años, hasta el 2017, se desempeñó como su Presidente ejecutivo.

Ello explica que hoy la CAF está integrada ya no sólo por los países que siguen haciendo parte de la languideciente CAN sino que se amplió a 19 países accionistas de la misma (17 latinoamericanos, además de España y Portugal), apalancada además por 13 bancos privados.

Tiene entre su objeto misional promover los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) con la activa participación tanto del sector público como privado. Impulsa, además, la Transición energética en el propósito de estimular el desarrollo sostenible de los países latinoamericanos y del Caribe. En ello coincide con el BID y la CEPAL, otros dos organismos regionales de la mayor importancia.

Sergio Diaz-Granados es un profesional del Derecho, con una destacada carrera como servidor público y una muy amplia experiencia, especialmente en lo atinente al desarrollo y la integración regional, impulsada por él desde el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo primero y desde el BID, después.

Tanto su desempeño en los cargos que ha ocupado, además de su paso por el Congreso de la República, le merecieron su elección por consenso, con la sola abstención de Venezuela, por razones obvias, al tiempo que el argentino Christian Asinelli, quien también aspiraba a la Presidencia, asumirá la Vicepresidencia del organismo.

Asume Diaz-Granados la Presidencia de la CAF en un momento clave para Colombia, urgida como está de acceder a los recursos necesarios para financiar la recuperación y la reactivación de la economía nacional y enfrentada como está a dificultades mayores para lograrlo luego de perder la calificación inversionista de su deuda soberana.

Es esta también la oportunidad, única y feliz, para que se le de un segundo aire a la CAN, que tanto lo necesita, sobre todo contando con la circunstancia excepcional de que el ex senador de la República Jorge Hernando Pedraza es ahora su Secretario general, quien le ha dado un renovado impulso. Enhorabuena!

www.amylkaracosta.net

http://amylkaracosta.net/prueba1/index.php?option=com_content&view=article&id=653:la-caf-una-ventana-de-oportunidad&catid=104:economia-internacional&Itemid=676

21.30.-Ya igualamos el período de descenso de las dos primeras olas DIEGO OTERO

A nivel internacional Colombia sigue mal

Para relacionar a Colombia con el resto del mundo, las comparaciones deben hacerse con las variables casos, muertos y pruebas por millón de habitantes, ya que las variables absolutas no dicen nada, porque es lógico que a mayor población habrá más casos y muertes. 

16 ago 2021.- Se toman las cifras de Worldmeters.info coronavirus para 222 países y regiones para el 18 de agosto de 2021, con los siguientes resultados:

a). En casos en valores absolutos, Colombia está en el puesto noveno, pero en casos por millón de habitantes se clasifica en el puesto 28.

b). En muertos, Colombia es el noveno país en mayor número, pero en muertos por millón de habitantes está en el puesto 8.

c). En pruebas por millón de habitantes, el país se clasifica en el puesto 94.

Entonces, por estos indicadores Colombia está muy mal.

Sigue la etapa decreciente en casos y muertes

Se completó el 17 de agosto 50 días de descenso de casos y muertes diarios, llegándose al período similar de las dos primeras olas.

Al día 17 de agosto de 2021, los casos diarios según promedio semanal llegaron a 3.888, por encima del mínimo de la segunda ola que fue de 3.372 infectados el 8 de marzo de 2021, pero por debajo del mínimo de la primera ola de 5.994 el 4 de octubre de 2021 (gráfico 1).

En cuanto a los muertos diarios,  siguen bajando como los infectados diarios. El 17 de mayo llegaron a 131 en comparacion con 183 el 10 de agosto. Sin embargo, este valor está aún por encima del mínimo alcanzado en la segunda ola que fue de 91 muertos el 13 de marzo y por debajo del  mínimo de la primera ola que estuvo en 158 el 10 de octubre de 2020.

En el cuadro 1 se hace una comparación regional de los muertos del 12 de junio de 2021, pico de la tercera ola, y el 16 de agosto de 2016. Bajan las participaciones de los muertos con relación al total nacional en 7 de las grandes regiones especificadas en el cuadro, bastante en Bogotá, Barranquilla, Santander, Córdoba y Cundinamarca. Aumentan Valle del Cauca y Santa Marta, y en menor proporción Cesar. Antioquia aumenta levemente de 10% a 10,8%.

Estas nueve regiones disminuyeron su participación de 74,9% el 12 de junio a 51,9% el 16 de agosto y los 24 restantes territorios las aumentaron de 25,1% a 48,1%.

Casi todas las regiones están en la etapa de descenso

Sorprendentemente, por los datos del 17 de agosto, Bogotá, Antioquia, Valle del Cauca y Córdoba mostraron un cambio hacia arriba en la tendencia, aunque son cambios menores.

Como siempre, se coloca la situación de Bogotá por ser el mayor territorio con infectados del país, con 22,2% del total para el 17 de agosto, aunque ha reducido esta participación del máximo que obtuvo de 37,3% el 12 de junio de 2021, pero todavía está con 862 infectados diarios el 17 de agosto de 2021 por encima del valor mínimo de 698 casos que tuvo en la segunda ola el 10 de marzo 2021 (gráfico 2).

Se ven modificaciones en casos y muertes por edades

A pesar del avance de la vacunación y que una proporción alta de los adultos debe estar vacunados, no se observan cambios significativos en la proporción de casos y muertes en los colombianos de más de 60 años en el acumulado nacional.

En el cuadro 2 se presenta la situación de los casos y muertos para el 1 de enero y el 17 de agosto de 2021 a nivel acumulado nacional.

En cuanto a los contagiados, aumentan su proporción en el total nacional, los grupos de 1 a 19 años y los de 40 a 69, pero disminuyen los de menos de un año, 20 a 39 y de 70 a más de 90 años.

En lo que respecta a los muertos, aumentan los de 30 a 69 años y disminuyen los de menos de uno a 29 años y los de más de 70.

En realidad, mirando los acumulados totales, las diferencias son menores, ya que la influencia se debe ver con los períodos de vacunación.

Esto se hace en los cuadros 3 y 4 para los infectados y muertos diarios, del período del 5 de abril al 17 de agosto. Allí se presentan los incrementos, se calculan las participaciones por grupos de edad y se comparan con los porcentajes del 17 de agosto de 2021 que se refieren al acumulado desde que comenzó la pandemia.

Así, para los infectados diarios, en la quinta columna del cuadro se tienen los porcentajes de casos por grupos etarios y su comparación con el 17 de agosto. Hay claramente menores participaciones de los grupos de menos de 19 años y de más de 70 en adelante. Aumentan las participaciones de los de 20 a 69 años (cuadro 3).

En el cuadro 4 se presenta una situación similar para los muertos diarios del 5 de abril al 17 de agosto. Los resultados son muy similares a los del cuadro 3. Los muertos diarios han disminuido porcentualmente para los mayores de 70 años y los de 1 a 19 años, y aumentado para los grupos de 20 a 69 años.

Se paró el ascenso que se tenía en vacunación

Grave lo que viene ocurriendo con la vacunación desde el 7 de agosto, con valores por debajo de 300.000 diarios, con cifras muy reducidas de 95.948 y 98.188 para los días 15 y 16 de agosto. El promedio del 7 al 16 de agosto de 191.206 es muy desestimulante porque con este promedio es imposible llegar a la inmunidad de rebaño en 2021.

Seguimos muy mal en pruebas

En pruebas diarias se tiene una situación similar a las vacunas, ya que han disminuido desde el 10 de agosto, con un promedio diario de 52.466, por debajo de los promedios superiores a 65.000 de meses anteriores.

Conclusiones

Seguimos en el descenso de los casos y muertos en esta etapa de la tercera ola. Se observa una reducción en la tasa diaria de crecimiento de los casos diarios de infectados en los días 15, 16 y 17 de agosto.  ¿Estaremos llegando al punto mínimo para comenzar la cuarta ola? Difícil predecirlo, pero esperamos que siga una disminución de casos y muertos diarios más lento en los próximos días.

Hay ya efectos positivos en vacunación porque ha cambiado la distribución de los infectados y muertes diarias en favor de los mayores de 70 años que han sido los primeros en vacunarse.

De nuevo, muy grave lo que está ocurriendo con la vacunación y las pruebas, los dos instrumentos para derrotar el Covid-19.

Diego Otero Prada
Foto tomada de: minsalud.gov.co
https://www.sur.org.co/ya-igualamos-el-periodo-de-descenso-de-las-dos-primeras-olas/

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  • Revivieron los auxilios a medios GERMÁN VARGAS

Esta semana entra en tierra derecha la resurrección de los auxilios a los medios de comunicación.

Foto: Ministra Karen Abudinen 

Cada día se conocen nuevos hallazgos en torno a la adjudicación del contrato por más de un billón de pesos al tristemente famoso consorcio Centros Poblados. Ya empiezan a aparecer los verdaderos socios de este escandaloso atraco a la nación. Todos, viejos conocidos de los estrados judiciales. Así como no revisaron las pólizas, tampoco les interesó indagar por ninguno de los partícipes de este entramado.

15 ago 2021.- Macabro, dijo el Presidente. Es verdad. Empezando por las vehementes declaraciones de la ministra Abudinen, cuando en abril afirmó: “Si no cumplo, me llevan al cementerio, así se lo pongo. A octubre tendremos 8.700 colegios conectados… estamos detrás de los operadores porque nuestros niños y sus familias son lo más importante”. Qué curioso concepto de cementerio tiene la ministra. ¿A qué se refería cuando dijo que estaba detrás de los operadores? Todo suena siniestro.

Este viernes, por fortuna, quedó en firme la caducidad del contrato. Como era de esperarse, Pino Ricci interpuso el recurso extraordinario de revocatoria directa y pidió acreditar a sus clientes como víctimas. Anuncia pleitos interminables en los que ojalá la Agencia de Defensa Jurídica de la Nación y su director, Camilo Gómez, se apersonen. Imposible dejar en manos de los abogados del Ministerio semejante pleito. Pero ahora lo importante es saber a las cuentas de quiénes fueron a parar los $ 70.000 millones del anticipo, que nunca se recuperarán. ¿A alguien se le ha ocurrido preguntar por qué escogieron como epicentro internacional de esta operación el estado de Delaware, en Estados Unidos? Aquí no estamos tratando con principiantes, sino con verdaderos profesionales.

Como si no tuvieran suficientes problemas en el Mintic, esta semana entra en tierra derecha la resurrección de los auxilios a los medios de comunicación. Lo primero sea advertir, para que luego no digan que nada sabían, que esos auxilios están expresamente prohibidos en el art. 355 de la C. N., que establece: “Ninguna de las ramas u órganos del poder público podrá decretar auxilios o donaciones en favor de personas naturales o jurídicas de derecho privado…”.

Ya venció el plazo de evaluación de las 354 solicitudes, y ninguna, léase bien, ninguna calificó. Pero en vez de curarse en salud y no continuar con este despropósito, se autorizó un plazo adicional que venció este viernes 13 a las 11:59 p. m., día cabalístico, para subsanar la falta de cumplimiento de requisitos para acceder a los $ 85.000 millones que pretende repartir la ministra, cual piñata de cumpleaños. La lotería se hará el próximo 1.º de septiembre, por el conocido sistema de balotas, entre quienes obtengan el tiquete para participar en la rifa. Qué buen criterio de priorización o focalización de los recursos. Y todo esto, en cumplimiento de la exigente política de austeridad proclamada por el Gobierno. ¡Bravo!

Aunque 2019 y 2020 han sido años muy difíciles para el sector, celebro que medios de comunicación como Caracol TV, Blu Radio, ‘El Espectador’, RCN, Caracol Radio, ‘Semana’, Olímpica y, por supuesto, esta casa editorial, entre otros, no hayan querido aplicar a estos “beneficios”, comprometiendo su independencia y convirtiéndose en blanco de feroces críticas de la opinión.

Muy distinto sería retomar la iniciativa de la legislatura pasada y nuevamente radicada, que permitiría incorporar a nuestra legislación un mecanismo permanente de estímulo a los medios, tal como ocurre en muchísimos países a través de subsidios directos a la distribución. También, con incentivos para contratación y formación de periodistas e, incluso, programas tan necesarios como aquel de “sembrar periódicos locales”.

Bien haría el Ministerio en poner fin a esta ilegal repartija y dejar de oponerse al mencionado proyecto de ley, que sí establece un marco permanente de apoyo, transparente, que no vulnera la independencia de los medios y con claras contraprestaciones en materia de transición tecnológica e impacto social y regional.

  1. D. Admiré mucho a Carlos Ardila Lülle. El más importante líder industrial del país. Todo se lo apostó a creer en Colombia. Mis condolencias a todos los miembros de su familia.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/revivieron-los-auxilios-columna-de-german-vargas-lleras-610744

21.29.-La Guajira: ¿Esperar hasta cuándo? AMYLKAR ACOSTA

Desde el pasado 1º de julio, mientras el Departamento arribaba a sus 56 años de su creación y los conmemoraba sin poder celebrarlos, porque ese mismo día, en el que transcurría la visita oficial del Presidente Iván Duque, la noticia que llegó desde Bogotá de la anulación de la elección del Gobernador Nemesio Roys aguó la fiesta, un puñado de jóvenes corajudos se declaró en huelga de hambre para protestar contra la desatención por parte del Gobierno de los múltiples problemas que laceran a la población guajira, sobre todo a los más vulnerables.

26 jul 2021.- Entre sus demandas se destaca el cumplimiento por parte del Gobierno Nacional de la Sentencia T – 302 de la Corte Constitucional, la cual declaró el Estado de cosas inconstitucional por el desacato de las medidas cautelares en defensa de la vida y la salud de la población Wayüu por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) hace casi 6 años años.

Es bien sabido que con la crisis pandémica se han exacerbado el desempleo, la falta de ingresos, la pobreza y la desigualdad, indicadores sociales estos en los que La guajira exhibe, dolorosamente, los peores registros a nivel nacional. Los reportes del DANE indican que quienes han llevado la peor parte han sido las mujeres y los jóvenes, sobre todos quienes habitan las regiones con un mayor rezago económico y social, como lo es la península de La guajira, en donde habitan los más vulnerables entre los vulnerables tal es el pueblo Wayüu.
Andrés Barliza, Beatriz Salas, Jissac González, Eliel Castillo, Emmanuel Rangel, Luis Fernando Lobo, Límbano Díaz, Yarley Julieta Molina y Jeferson Palmar, pese a que los primeros tres de ellos debieron ser internados en la clínica por los estragos de la inanición, los demás están resueltos a continuar en su protesta “hasta que la dignidad se nos vuelva costumbre en el Departamento”.

Así como les asiste el derecho a la protesta pacífica, también les asiste el derecho a ser oídos y sobre todo a ser escuchados. Qué espera el Gobierno, qué esperan las autoridades para entablar un diálogo con ellos y atender sus justas demandas? Qué hace falta? Como lo han expresado ellos en todos los tonos, “este mecanismo de protesta pacífica que hoy realizamos no es un fin, es un medio para que el gobierno actúe”, nada más, pero tampoco nada menos.

A ellos les expresamos nuestra solidaridad y alzamos nuestra voz para reclamar del Gobierno, a todos los niveles, para que les paren bolas, dialoguen con ellos, pues esta es la forma civilizada de encontrarle soluciones a los problemas cuando estos se presentan. Los exhortamos a sentarse cuanto antes en una mesa de dialogo con estos jóvenes, a los que no se les debe desdeñar ni ningunear. Cuánto más debemos esperar para que lo hagan?

http://amylkaracosta.net/prueba1/index.php?option=com_content&view=article&id=654:hasta-cuando1&catid=101:la-guajira&Itemid=683

21.29.-Descenso rápido en infectados y muertos de la tercera ola – DIEGO OTERO

Síntesis

Sigue el decrecimiento de contagiados y muertos diarios, pero no se llega aún a los valores mínimos de la segunda ola, pero si de los de la primera ola. 

9 ago 2021.- Hay que tener en cuenta que los picos de la segunda ola fueron bastante altos con relación a los de la primera ola.

La variante delta

Se habla mucho de la variante delta con afirmaciones de terror, propio de los apocalípticos que siempre hemos tenido en esta pandemia que han incidido en el mal manejo de esta en Colombia.

La variante Delta fue identificada por primera vez en India en diciembre de 2020. Son características las de una mayor transmisibilidad que otras variantes y da lugar a más casos de hospitalización. Un individuo con esta variante puede infectar a ocho o nueve personas, en comparación con otras variantes que contagian a una o dos personas.

Produce síntomas fuertes de dolor de estómago, náuseas, vómitos, pérdida de audición y dolor en las articulaciones. Infecta a los vacunados, pero los que no están vacunados tienen probabilidades más altas de infectarse.

No parece ser más mortífera, pero al aumentar el número de casos, a pesar de la menor tasa de mortalidad, aumentan los muertos.

En Colombia, el primer caso se dio el 24 de julio en Cali, fue de una persona que venía del exterior.

Siguen bajando los infectados diarios a nivel nacional

Para el 10 de agosto se llegó a una cifra promedio de siete días de 5.568, por debajo del mínimo de la primera ola de 6.684 que se dio el 19 de octubre de 2020, pero por encima del valor de la segunda ola que fue 3.253 el 9 de marzo (gráfico 1).

Esto se explica porque los picos de la primera y segunda ola fueron muy diferentes: para la primera ola de 11.549 infectados diarios y para la segunda ola de 17.857, en comparación con 31.256 para la tercera.

En la última semana, los infectados diarios cayeron de 8.601 el 3 de agosto a 5.562 el 10 de agosto, una reducción de 53,33 %.  Se espera que para las dos próximas semanas siga la disminución que se viene dando desde el 28 de junio de 2021.

Los muertos también se reducen

Los muertos diarios bajaron de 286 a 183 del 3 al 10 de agosto, todavía por encima de los mínimos de 158 del 10 de octubre de 2021 de la primera ola y de 99 del 16 de marzo de 2021 de la segunda ola.

La disminución de los muertos diarios ha sido muy importante en Bogotá, al llegar a 25 muertos diarios el 9 de agosto, en comparación con 26 y 14 muertos en los puntos mínimos de las primera y segunda ola.  De una participación en el total nacional de muertos de 31,0% en el pico de la tercera ola, bajó a 13,0% el 10 de agosto, valor un poco por encima del punto mínimo de la segunda ola que fue de 10,0 % el 13 de abril.

Similarmente, la proporción de los muertos diarios en Antioquia, Valle del Cauca, Santander, Cundinamarca, Barranquilla, Santa Marta, Cesar y Córdoba han reducido su participación en el total nacional. Estas regiones con Bogotá bajaron la participación nacional de 50,5% a 46,0 5 del 3 al 9 de agosto, continuando la tendencia que se viene dando desde el 18 de abril cuando representaban el 80,1%, por el alto número de muertos que se estaban produciendo en Antioquia, Barranquilla y Bogotá.

Ya casi todas las regiones muestran decrecimientos en contagiados diarios

Para el 10 de agosto de 2021, de 33 regiones, cinco todavía muestran incrementos diarios en los infectados, aunque en valores pequeños, que son: Bolívar, Meta, Nariño, Sucre y Vaupés.

En la gráfica 2 se presenta la evolución de los contagiados diarios del 1 de febrero al 10 de agosto para el total nacional (línea gris), Bogotá (línea roja) y el resto del país (línea azul). Se observa como la diferencia entre el resto del país y Bogotá ha venido disminuyendo desde el 28 de junio, con respecto a los meses anteriores, lo que significa que la tasa de decrecimiento de los infectados diarios para el primer bloque ha sido más rápida que en el período de ascenso.

No obstante lo anterior, la participación de Bogotá ha venido disminuyendo en el total nacional de 32,0 % el 28 de junio a 23,2 % el 10 de agosto, porque su tasa diaria de disminución ha estado más rápida.

Mejoran los recuperados

El 4 de agosto se superó el máximo de recuperación de 95,8% que se tuvo el 12 de mayo de 2021, terminando el 10 de agosto con una tasa 96,2 %

La vacunación diaria supera las 350.000 personas.

Si se supone que el total de dosis de 30.244.611 aplicadas hasta el 7 de agosto   comprende dos dosis por persona, se tendría que el 29,48% de los colombianos ya estarían en esta situación el 7 de agosto. Por regiones la situación es muy variada (cuadro 1)

Bogotá tiene el mayor porcentaje de vacunados, seguido por Antioquia, Valle del Cauca, Cundinamarca, Santander, Atlántico y Bolívar, muy de acuerdo con el tamaño de la población de estos territorios.

En cuanto a la tasa de vacunados con respecto a la población, en primer lugar, se encuentra San Andrés y Providencia con 46,33%, seguido por Amazonas con 39,32%, Boyacá con 36,25%, Bogotá con 36,07%, Quindío con 35,75%, Risaralda con 34,37%, Antioquia con 32,85% y Caldas con 32,59%, En el resto de los departamentos, 18 tienen porcentaje entre 20,0% y menos de 30,0%, entre los cuales se encuentran Cundinamarca, Bolívar, Magdalena, Guajira, Sucre y Córdoba. Siete departamentos tienen cifras por debajo de 20,0%, que son Cesar, Cauca, Chocó Caquetá, Putumayo, Vaupés y Vichada.

Siguen pruebas bajas

Del 3 al 10 de agosto, el promedio de pruebas diarias fue de 67.212, con tendencia decreciente.

Conclusiones

Ya van 43 días de reducción de los infectados diarios desde el 28 de junio de 2021. Faltarían siete días para tener una etapa descendente igual a las de la primera y segunda ola, es decir, hasta el 17 de agosto. Prevemos que, en esta ola, la etapa decreciente vaya más allá, hasta mediados de septiembre o más, antes de iniciarse el cuarto ciclo.  Para esa fecha, entre un 48,0% y 50,0% de los colombianos deben estar vacunados con la segunda dosis, porcentaje que debe permitir atenuar la cuarta ola.

Muy grave la reducción en las pruebas, que es la gran falla para combatir la pandemia que ha cometido este gobierno, desde que comenzó en marzo de 2020, lo que obligó a tomar las medidas super restrictivas que acabaron con la economía, más allá de lo necesario. Pero, no solo hay pocas pruebas, sino que n existe ninguna estrategia de trazabilidad y aislamiento de los posibles contagiados.

Diego Otero Prada, Presidente de la Asociación Colombiana de Economía Crítica-ACECRI y miembro de Número de la Academia de Ciencia Económicas-ACCE

Foto tomada de: https://www.elpais.com.co/
https://www.sur.org.co/descenso-rapido-en-infectados-y-muertos-de-la-tercera-ola/

21.29.-La cirugía cosmética del Gobierno CECILIA OROZCO

El presidente Ivan Duque en entrevista con la BBC. Foto BBC Mundo

La importancia enfermiza que el gobierno Duque le da a la imagen de quien lo preside no es estratégica sino cosmética, de cirugía moldeadora. Y es proporcional a la mediocridad de sus altos funcionarios, invisibles para la opinión pública que desconoce cómo se llaman, a qué se dedican o cuáles son los motivos que los llevaron, por ejemplo, a ocupar una silla en el Consejo de Ministros, excepto el de pertenecer al círculo de amistades de alguien o ser ahijados políticos de otro alguien.

11 ago 2021.- Empezando por el propio presidente de la República cuya carrera es una de las más cortas e improductivas de cuanto mandatario haya pasado por la Casa de Nariño o por el Palacio de San Carlos, si vamos más atrás en la historia, el estándar de calidad de esta administración es el más bajo de los tiempos recientes. Esta condición explicaría el discurso colmado de lugares comunes y las repeticiones que caracterizan las alocuciones del jefe de Estado y sus respuestas a los periodistas que lo entrevistan, a decir verdad, sin ponerlo en aprietos con preguntas difíciles e incómodas.

El pasado fin de semana el presidente fue la figura en varios medios informativos que le dedicaron largos reportajes con ocasión del inicio del último año de su mandato que concluye, por fecha, el 7 de agosto del 2022, pero que termina, en la práctica, dentro de cuatro o cinco meses cuando inicie la época electoral y, sobre todo, cuando sea elegido su sucesor entre mayo y junio próximos. Duque, pues, empezó a hacer balance de su cuatrienio sin nada notable. Por el contrario, ¡qué pobreza de conceptos! Lo dicho: puros lugares comunes de los que se predica que son “vicios del lenguaje simplificadores y generalizadores, poco originales o ingeniosos, copias de frases manidas o gastadas”, de acuerdo con el significado del término.

Por curiosidad, tomé, al azar, dos de sus afirmaciones recurrentes en sus declaraciones para constatar su “originalidad o ingenio” respecto de sus cuatro antecesores en la Presidencia. Vean ustedes los resultados:

Discurso sobre agua potable: Iván Duque (2018-2022): “Teníamos más de 220 municipios sin calidad en el servicio de agua y estamos haciendo la inversión más grande en agua y saneamiento que haya hecho gobierno alguno” (ver). Juan Manuel Santos (2010-2018): “Una billonaria cifra en materia de agua potable y saneamiento básico ha ejecutado el Gobierno en beneficio de miles y miles de colombianos de escasos recursos que no contaban con esos servicios. Serán $5 billones de pesos que llegarán a 8,4 millones de colombianos” (ver). Álvaro Uribe (2002-2010): “En este Gobierno se van a invertir 3.500 millones de dólares… aspiramos a que haya un gran avance y, para lograr este objetivo, (nos proponemos) tener un plan de saneamiento básico y agua potable… de tal manera que sean beneficiados todos los 1.099 municipios colombianos” (ver). Andrés Pastrana (1998-2002): “Durante la administración (se) logró reducir, de manera significativa, las tasas del crimen en la capital… (y) suministrar agua potable a los sectores más pobres de la sociedad…” (ver). Ernesto Samper (1994-1998): “Salto social por el agua… Alcanzar coberturas del 90 % en acueducto y del 77 % en alcantarillado beneficiando adicionalmente a 6,8 millones de habitantes con agua potable y a 6,7 millones con sistemas de disposición de aguas residuales” (ver).

Discurso sobre odio: Iván Duque: “Colombia no puede caer en manos de los promotores del odio, de la fractura social, de los que quieren dividir al pueblo” (ver). Santos: “… dejar de lado el odio y trabajar por la reconciliación” (ver). Uribe: “El DAS (de su gobierno) construyó una campaña de odio…” (ver). Pastrana: “El odio en estos cuatro años va a continuar” (refiriéndose a Uribe y Santos, ver). Samper: “Propongo una tregua de odio y una pausa de ataques” (ver). Tomen ustedes cualquier otra frase del presidente: sus logros en reducción de cifras de delitos, en construcción de viviendas, ofertas en educación, sistema de salud, etc., etc., etc., hasta la de “equidad como política de Estado”, todas, lugares comunes, repetición de repeticiones. Así se le recordará: como un mandatario para quien era más importante la cirugía cosmética que la dramática realidad del país.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cecilia-orozco-tascon/la-cirugia-cosmetica-del-gobierno/

21.29.-¿Qué dijeron los precandidatos presidenciales en la Andi? 

 Petro habló de modernizar agricultura, mientras que Peñalosa, de defender la inversión privada.

Enrique Peñalosa y Gustavo Petro. FOTO: Archivo EL TIEMPO 

La campaña presidencial 2022 empieza a tomar forma y los colombianos que aspiran a suceder a Iván Duque, a mostrar sus cartas de lo que sería un hipotético gobierno para los cuatro años siguientes.

11 ago 2021.- Así, por ejemplo, este martes se realizó un encuentro, en el marco del Congreso Empresarial Colombiano, en el que varios de los candidatos y precandidatos se encontraron para deliberar.

En este estuvieron los miembros del grupo de los exalcaldes. Enrique Peñalosa, exalcalde de Bogotá, defendió el modelo de la economía de mercado, a través del cual se puede atraer inversión privada que permita el crecimiento del país.

Mientras que Federico Gutiérrez, exalcalde de Medellín, les pidió a los empresarios e industriales colombianos que sean optimistas de la reactivación económica que está en marcha, así como avanzar en temas de generación de empleo.

Por su parte, Gustavo Petro, líder de la Colombia Humana, destacó la importancia de una política de industrialización y modernización agraria como bases para el crecimiento económico y la generación de empleo en el país.

En su intervención, María Fernanda Cabal, una de las voces del Centro Democrático, CD, que quiere ser la elegida por este partido para reemplazar precisamente a Duque, miembro de la colectividad, dijo que el país requiere avanzar en la recuperación del orden a través de tres vías: el imperio de la ley, la justicia y la seguridad, esta última la cual garantiza la libertad social y económica de una sociedad.

Igualmente, en el escenario estuvo el exalto consejero de paz, Miguel Ceballos, quien dijo que “Lo primero para reactivar la economía sigue siendo la seguridad, no estamos en una situación de gran paraíso en seguridad, está regresando la extorsión, está regresando todos aquellos esquemas de crimen organizado en todos los rincones del país”.

https://www.eltiempo.com/politica/partidos-politicos/petro-y-penalosa-primer-cara-a-cara-hacia-la-presidencia-609830

  • 21.28.-Recuperar la educación pública GERMÁN VARGAS
  • Bloqueo a la representación de inconformes CRISTINA DE LA TORRE
  • Se mantiene la tendencia decreciente de la tercera ola DIEGO OTERO
  • ¿Equivocación o fracaso? – MARÍA ISABEL RUEDA

No es que la estrategia de Colombia contra Venezuela haya sido equivocada. Simplemente fracasó.

Puede que esto se trate de una estrategia montada entre Colombia y EE. UU.; nosotros, como el ‘policía malo’ que pide incluir a Venezuela en la lista de países terroristas; y EE. UU., el policía bueno, que negocie la salida pacífica de Maduro a cambio de no imponer esta sanción.

1 ago 2021.- Pero no creo. Lo más probable es que EE. UU. no vaya a aprobar la petición colombiana de incluir a Venezuela en la lista, y más bien esté propiciando una reunión de la oposición con Maduro, camino por el cual lo que pide Colombia sería contraproducente, y prefiera apuntarse a una nueva realidad.

¿Qué es cuál? Maduro no se está yendo. Y Guaidó ya no existe.

No es que la estrategia de Colombia contra Venezuela haya sido equivocada. Es que simplemente fracasó. Desde que estuvimos al frente del operativo de engendrar a un presidente venezolano interino, que en principio sí fue reconocido por un amplio número de países, y con el que luego tratamos de tumbar a Maduro con un concierto en la frontera, la estrategia comenzó a flaquear. Hasta caímos en el ridículo de dirigirle una carta a Guaidó para que, con su autoridad como Presidente interino, ordenara que nos extraditaran a Aida Victoria Merlano. Desde entonces, la situación con Venezuela no ha hecho sino empeorar.

Yo entiendo y acompaño al presidente Duque en su indignación por los últimos acontecimientos planeados desde Venezuela contra su vida y contra la Brigada 30 de Cúcuta, donde al parecer el blanco era principalmente los militares norteamericanos. No se trata ni por un segundo de arrodillársele al régimen Maduro, ante sus fuertes tentáculos que afectan aquí la tranquilidad nacional. Pero sí, de reconocer que nuestra estrategia fracasó y que debemos movernos hacia otro tipo de diplomacia, la de la realpolitik, que incluya una mayor flexibilidad.

Es cierto que Venezuela ampara a las guerrillas colombianas en su territorio y es probable que, picado por esta nueva movida de Colombia, las proteja aún más. Pero hay otras realidades que empeoran frente a un Maduro, quien en sus actualmente nulas relaciones con Colombia, pues no tiene absolutamente nada que perder, háganos lo que nos haga; cuando precisamente la diplomacia se trata de eso: de que los países cuiden ciertas etiquetas frente a los demás, si desean fomentar la estabilidad de las relaciones, o si no, algo pierdan. Una de esas realidades a las que me refiero es que existe una zona en la frontera que ya ni siquiera Maduro ni su ejército controla. Está en manos del hampa. Es donde existen mayores cultivos de coca y viven disparándose unos contra otros sin que Venezuela esté en capacidad alguna, por no hablar de desinterés, de imponer el orden. ¿Qué sacamos con no podernos poner ni siquiera de acuerdo con Maduro para combatir el enemigo común?

La estrategia colombiana no ha hecho sino agravar un enfrentamiento que hasta ahora no ha conducido a nada distinto de empeorar la situación. Medidas más fuertes contra Venezuela no se avizoran en el horizonte multilateral. Hasta Perú, que reconocía a Guaidó, recibió ya en la ceremonia de posesión del presidente peruano, Pedro Castillo Terrones, al vice-presidente venezolano, pero el de Maduro.

Y qué buen ejemplo el del Perú. Duque hizo exactamente lo que le correspondía. Ir a la posesión del nuevo mandatario de un país vecino, Castillo, aunque ante su inexperiencia e ignorancia de la política y de la economía no sepamos si morirnos de la risa o del terror solidario con el futuro del Perú. Gobierno, mientras dure, con el cual deberemos mantener relaciones a toda costa, para que no se nos vuelva una segunda Venezuela.

EE. UU. no moverá un dedo por el interés de Colombia, sino por el suyo. Y puede que coincidan, pero no son los mismos. ¿O pretenderemos que a EE. UU. le interesen más nuestras demandas que su pulso de poder con China, Rusia e Irán, que tiene en Venezuela un inesperado escenario? Además, los EE. UU. no se enteraron ayer de que Maduro protege a las Farc y al Eln en su territorio. De haber querido actuar en la línea en la que se lo pide ahora Colombia, lo hubieran hecho desde Trump. Su entonces asesor de seguridad, John Bolton, le dijo que Maduro era “fácilmente derrocable”. Y primero se cayó Bolton…

Por último, no me parece buena estrategia de Duque que toda esta pésima relación con Venezuela sea de carácter inamovible, hasta el día en que él salga del poder. No le conviene que las cosas se vean así el día de mañana: que como Duque ya se fue, ahora sí podemos arreglar el problema con Maduro.

Entre tanto… El traje de posesión del presidente Castillo era una mezcla de Evo, Maduro y Correa, pero con el sombrero como su toque personal.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/equivocacion-o-fracaso-columna-de-maria-isabel-rueda-607457 

21.28.-Recuperar la educación pública GERMÁN VARGAS

¿Qué razones poderosas mueven a Fecode para oponerse a la presencialidad?

Inaceptable el comportamiento de Fecode y su dirigencia durante la pandemia de covid-19.

8 ago 2021.- Su negativa a retornar a la presencialidad de la educación, utilizada además como mecanismo de presión para tramitar sus multimillonarios pliegos de exigencias, tiene que hacer pensar al país que llegó la hora de poner fin a tanta desfachatez. A punta de paros y, por supuesto, de la incapacidad de los gobiernos de pararse en la raya, Fecode ha conseguido lo impensable: que todo el sistema educativo no esté al servicio de millones de niños y jóvenes, sino de intereses particulares de una élite enquistada en el más sensible de los servicios públicos al que una sociedad tiene derecho, como es la educación.

¿Será que estos señores no se han dado cuenta de los impactos que la pandemia y el cierre de los colegios han tenido? ¿No son conscientes de que durante el confinamiento los niños han desarrollado trastornos por estrés, depresión y ansiedad y que su salud mental y comportamiento están severamente afectados? ¿Que los servicios de nutrición, protección y seguimiento del crecimiento y desarrollo han estado seriamente comprometidos? No ven que se han disparado las cifras de trabajo infantil, que ha aumentado en un 47 %, al igual que el riesgo de maltrato, violencia y embarazo de adolescentes. Esto sin contar las pérdidas en aprendizaje que ya suman años y afectan de manera más fuerte a los niños con mayores niveles de pobreza y en zonas rurales. El país perdió por causa del encierro más de tres años de su inversión en educación, y ya se anuncia una caída de más 50 puntos en las pruebas Pisa por ser uno de los países en el mundo con más días sin clases presenciales.

Pero nada de esto los conmueve. Ya se cuentan 517 tutelas contra la apertura de los colegios, no tengo duda de que interpuestas por estos preocupados dirigentes sindicales. Por fortuna, la mayoría las ha ganado el Gobierno, pero en siete ciudades se han impuesto medidas cautelares que han impedido regresar a la presencialidad. El caso de enmarcar es el departamento del Magdalena, cuyo gobernador ha resuelto convertir el tema en batalla personal. La Procuraduría ya ha tomado cartas en el asunto, y ojalá sancionen ejemplarmente a este mandatario enviándolo a su casa en forma permanente.

¿Qué razones poderosas mueven a Fecode para oponerse a la presencialidad? No creo que sean la salud y la protección de maestros y estudiantes. Vale la pena recordar que el Gobierno priorizó la vacunación de profesores, al punto de que hoy, más del 85 % lo están. No me explico cómo quedan todavía 61.000 sin hacerlo, cuando todo está dispuesto para atenderlos con total prioridad. Además, durante la pandemia el Gobierno ha entregado más de 800.000 millones de pesos para adecuar las condiciones de bioseguridad para el retorno a las aulas. Todos los plazos para regresar ya vencieron.

Lo que realmente quieren es arrodillar al Gobierno para obtener, de acuerdo con el pliego ya presentado, mayores incrementos salariales, bonificaciones y nuevas primas, nuevos cupos de ascenso y aprobación de mecanismos alternativos para seguir burlando los concursos. Lo que no dicen es que desde 2014 hasta 2022 han recibido incrementos salariales, en términos reales, de 17 puntos adicionales a los otorgados a todos los servidores públicos y que se les incrementó la bonificación anual de un 6 a un 15 % del salario. Miles de ascensos y reubicaciones se han hecho en los últimos seis años, además de importantes y costosísimos programas de vivienda y salud. Como si fuera poco, el Gobierno destinó más de un billón de pesos para pagar deudas acumuladas en materia de cesantías. A toda esta generosidad del país, el sindicato responde con más amenazas, con marchas y paros a los que sí se puede asistir, pues allí no hay peligro de contagio, con tutelas y más y más reclamaciones desbordadas.

Y en medio de este panorama pierden los niños y jóvenes de Colombia. Unicef, Unesco, la propia CIDH, que tanto defienden, claman por el regreso a la presencialidad, pero a estos señores nada los conmueve como no sean sus muy personales intereses. Ya es hora de ponerlos en su sitio y librar la cruzada de recuperar el sector educativo público, capturado y privatizado desde hace décadas por Fecode.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/recuperar-la-educacion-publica-columna-de-german-vargas-lleras-609071

21.28.-Se mantiene la tendencia decreciente de la tercera ola DIEGO OTERO

Síntesis

Van 36 días desde que se inició el 29 de junio la parte descendente de la tercera ola. El promedio para la segunda y tercera ola de esta etapa fue de 1 mes y 20 días. Si el futuro fuera como el pasado, significaría que la parte decreciente de la tercera ola debería terminar el 17 de agosto. Pero, el futuro no es una simple extrapolación del pasado. 

Casos y muertos diarios siguen descendiendo

2 ago 2021.- La caída en los casos diarios ha sido fuerte desde el 29 de junio, más que en las dos olas anteriores, porque en esta tercera se llegó a una cifra alta del pico. Para el 3 de agosto el total de casos diarios está por debajo de los picos de las dos primeras olas (gráfico 1).

Se ha tenido una reducción 31.257 infectados diarios el 28 de junio a 8.601 el 3 de agosto, lo que representa una reducción de 72,5% y una tasa de disminución diaria de 3,76%, cifras bastante dicientes.

Si se siguiera la tendencia de las dos anteriores olas, se llegaría a un punto mínimo el 17 de agosto, para iniciarse la cuarta ola.

Pensamos que hay factores que harán que esto pueda no ser así, y el principal es el ritmo de vacunación que era cerca de 29,0% de la población para el 2 de agosto, que ayuda a que se produzcan menos contagiados, pero todavía estamos lejos de la inmunidad de rebaño.

Ahora, se habla mucho de la variante Delta, que de entrar en Colombia podría cambiar todo y acelerar los contagios. Por eso, es necesario que el ritmo de vacunación aumente a 500.000 por día.

 

Paralelamente, los muertos diarios han tenido caídas fuertes, como con los casos diarios, de un pico de 663 el 28 de junio a 286 el 3 de agosto, aunque con un ritmo de desaceleración menor que con los infectados diarios.

Vacunados y pruebas

Se presentó una recuperación en los vacunados del 28 de julio al 2 de agosto, con vacunados diarios promedio de 393.000, por encima de los 300.000 de las semanas anteriores, indudablemente un signo positivo, pero no lo suficiente para alcanzar rápido la inmunidad de rebaño antes de diciembre de 2021.

En pruebas diarias se sigue muy mal porque el promedio continúa alrededor de 66.000. Siempre se ha dicho que las pruebas deben estar por encima de las 100.000 diarias si se quiere controlar la pandemia, y ahora para evitar una cuarta ola o que sea menos fuerte que la tercera.

En esto parece existir confianza en las autoridades porque se tiene una etapa descendente de la tercera ola y se cree que no va a pasar nada.

Bogotá ha sido el factor determinante de la tercera ola

La gráfica 2 presenta la situación de 8 territorios de los más importantes en la propagación del Covid-19, faltando Santander y Córdoba, del 12 de abril de 2019 al 3 de agosto de 2021, es decir, toda la historia de la pandemia en Colombia.

Es impresionante la etapa ascendente de Bogotá en la tercera ola, cuyo pico fue casi tres veces el de la primera ola y 75,0% del de la segunda. Bogotá llegó a explicar entre el 35,0% y el 37,0% de los contagiados nacionales entre el 28 de mayo y el 25 de junio, en la etapa fuerte del crecimiento de los infectados a nivel nacional. Así como fue acelerada la etapa exponencial en Bogotá, la decreciente lo ha sido también, que se refleja en que para el 3 de agosto explicaba el 25,9% de los infectados diarios. Como siempre se ha manifestado, lo que ocurre en la capital define la situación del Covid-19 a nivel nacional.

Antioquia es el único caso con cinco olas, siendo las dos últimas las más fuertes.

En Valle del Cauca la tercera ola también ha sido fuerte en la etapa ascendente, pero no como en Bogotá.

Atlántico es muy similar a Bogotá puesto que las dos primeras olas fueron suaves, pero la tercera tuvo una etapa exponencial super acelerada.

Las dinámicas de Risaralda y Magdalena son muy similares, con picos no muy altos.

Cundinamarca tuvo una etapa ascendente del tercer ciclo bastante prolongado y con un pico muy por encima de las anteriores olas.

Bolívar estuvo con evoluciones suaves en las dos primeras olas, con una tercera ola un poco más agresiva.

Santander también tuvo una tercera ola muy fuerte tanto en la etapa ascendente como en la descendente como se aprecia en el gráfico 3. En realidad, se puede decir que este departamento ha tenido dos olas, con la segunda muy fuerte porque pasó de 500 en la primera a más de 1.000 en la última.

Córdoba es muy interesante como Santander porque solamente ha sufrido dos olas. Venía haciéndolo muy bien después del pico de la primera ola de 645 contagiados diarios el 15 de septiembre, con una etapa decreciente que duró hasta el 4 de enero con un mínimo de casos diarios de 31. Desde esta fecha se inició segunda ola que llegó a un máximo de 1.000 contagiados diarios el 28 de junio, para iniciar la zona descendente y llegar a 297 el 3 de agosto (gráfico 4).

Conclusiones

Claramente estamos en la etapa descendente de la tercera ola, cuyo pico se produjo el 28 de junio. Se espera que dure hasta finales de agosto o más allá, si no se relajan las medidas de autocuidado, se acelera más la vacunación, se dan más pruebas diarias y no entra la variante Delta a Colombia.

Diego Otero Prada, Presidente de la Asociación Colombiana de Economía Crítica-ACECRI y miembro de Número de la Academia de Ciencias Económicas-ACCE

Foto tomada de: Portafolio 

https://www.sur.org.co/se-mantiene-la-tendencia-decreciente-de-la-tercera-ola/

21.28.-Bloqueo a la representación de inconformes CRISTINA DE LA TORRE

Juan Diego Gómez Jiménez presidente del Senado – Foto: Guillermo Torres Reina /Semana

Será ataque de pánico. O de gula. O ambos. A la voz de representación política para las víctimas y para la Primera Línea (vanguardia del multitudinario estallido), el Gobierno, su partido, sus aliados y comparsas aprietan sus fauces de raposa sobre la presa del poder.

3 ago 2021.- En tres años de boicot a las 16 curules de paz para los territorios más sufridos de la guerra, la última trastada fue de Arturo Char: burló la orden del Consejo de Estado de tramitar el fallo que las reconocía. Ahora lo ratifica la Corte Constitucional y Juan Diego Gómez, cabeza del Senado, dilata y enreda la pita. Ignoro si habrá culminado hoy el proceso, pero cabe sospechar que apuntarán a frustrar la participación de las víctimas en las elecciones de 2022. Apática si de los excluidos se trata, tal vez prefiera esta derecha irredenta la desarticulación final de aquellas comunidades por asesinato de los líderes que bien pudieran ocupar las curules de ley. A 15 de julio iban 1.209 baleados desde la firma del Acuerdo, 94 de ellos sólo este año. Sino macabro naturalizado por la inacción del Gobierno, por la indolencia de la clase política, por la pluma procaz de algún opinador que califica de “inmundo” el Acuerdo de Paz y de “monstruo político (las) narcocurules”.

El fallo de la Corte se apoya, a la letra, en los principios democráticos de respeto a la voluntad de las mayorías y a los derechos de las minorías; en el amparo del pluralismo, de la participación y la diversidad; en el derecho de las víctimas de ser representadas por los suyos. Aunque recabe el columnista de marras en la negación esencial de la política para los abandonados a la pobreza y la violencia: “a las víctimas, dice, no se les repara con congresistas” sino con la justicia.

Reclaman los jóvenes de Primeras Líneas reconocimiento político. Al diálogo se presentan encapuchados, pues garantías no hay: más de 80 cayeron en dos meses bajo las balas de policías y paras vestidos de blanco impecable, y hasta antier iban 134 detenidos, porque sí, en sus concentraciones. El presidente los despacha lapidario con otra sentencia para la historia: “la sociedad no puede tener conversaciones con personas encapuchadas”. Acaso se muestre menos rígido con los civiles armados que, al lado de la Policía, dispararon contra manifestantes. La JEP los identificó en 27 ciudades.

La cruzada de criminalización de la protesta y de sus líderes es envolvente. El Gobierno define la Primera Línea como “aparato entrenado para la violencia urbana en gran escala”. Semana, órgano de agitación y propaganda de la ultraderecha civil y militar, la tiene por “organización con rasgos criminales”, por obra de los grupos armados para penetrar las ciudades, con escuelas de formación clandestinas. Circunstancia propicia a la persecución oficial habrá sido el tardío merodeo de jíbaros y elenos queriendo pescar a la hora de nona en algún portal que fuera de resistencia como el de Las Américas en Bogotá. Pescar jóvenes a quienes Duque ni escucha ni responde a su desesperanza.

Lenguaje, medidas, arrebatos, símbolos, todo evoca aquí el temible Estatuto de Seguridad de Turbay Ayala, fórmula depurada del modelo de seguridad nacional cifrado en el “enemigo interno”, que detiene por sospechas, tortura, desaparece y hasta mata al que discrepe del Gobierno. O lo arroja en brazos de la justicia penal militar. Un Estado militarista armado contra el ciudadano libre que 20 años después recibiera el mote de guerrillero vestido de civil.

Escribe Fernando Mires que mientras Chile abre un canal institucional al estallido social, mientras institucionaliza y politiza el movimiento social, Duque le construye un dique de contención. Sí. Bloquea la representación política de vastos sectores sociales que reivindican democracia. Por miedo o por glotonería. O por las dos.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/bloqueo-a-la-representacion-de-inconformes/

  • 21.27.-Seguimos en la etapa descendente  DIEGO OTERO
  • Cómo así que se debe izar la bandera, ‘como corresponde’ SANDRA BORDA
  • En curules para las víctimas, pura paja, presidente PATRICIA LARA

El presidente Duque, en entrevista con El Espectador, dijo que su gobierno ha hecho más que el anterior para cumplir el Acuerdo de Paz. Pero el tortuoso camino que han recorrido las 16 curules para las víctimas, establecidas en el Acuerdo, prueba que su gobierno dice una cosa y hace otra con respecto a la paz.

30 jul 2021.- El exministro Guillermo Rivera acaba de mandarle un derecho de petición al presidente del Senado, el conservador Juan Diego Gómez, para que de inmediato cumpla la sentencia del Consejo de Estado que le ordena enviar a Presidencia el texto de la reforma constitucional que crea las curules para las víctimas, para que sea publicado en el diario oficial y entre en vigencia. Como lo recuerda Rivera, el calvario que el Centro Democrático y el gobierno de Duque les han hecho vivir a las curules para las víctimas es el siguiente:

Después de que la bancada uribista, en la que Iván Duque actuaba como senador, se opuso a que las víctimas tuvieran sus 16 curules con el argumento de que estas serían para las Farc, a pesar de que el texto establecía que ni la antigua guerrilla ni los movimientos o partidos representados en el Congreso podrían inscribir candidatos para esas circunscripciones, en noviembre de 2017 el Senado le dio el último debate a la reforma constitucional que las creaba y obtuvo 50 votos a favor. Sin embargo, el conservador Efraín Cepeda, presidente del Senado de la época, archivó el proyecto porque, según él, no tuvo los votos suficientes ya que, a su juicio, había 102 senadores y no 99, como decía la oposición, que no contaba para conformar el quorum a los tres senadores presos: Ñoño Elías, Musa Besaile y Álvaro Ashton.

Entonces Guillermo Rivera presentó ante el Consejo de Estado una acción de nulidad contra esa declaratoria de archivo, pero el proceso fue muy demorado porque el uribismo y el gobierno desplegaron su artillería: primero, los abogados del nuevo presidente del Senado por el Centro Democrático, Ernesto Macías, le pidieron al Consejo de Estado que no le diera curso al proceso porque, según ellos, una decisión política del Congreso no podía estar sujeta al control judicial del Consejo de Estado. El tribunal desestimó el argumento. No obstante, la Agencia de Defensa Jurídica del Estado se opuso entonces a la demanda presentada por Rivera, con un argumento similar al planteado por Macías. El Consejo de Estado volvió a desestimar el argumento. Cuando el proceso ya iba a fallarse, para dilatarlo, varios uribistas pidieron ser aceptados como coadyuvantes para oponerse a la demanda, y cada vez que el tribunal les negaba una petición, presentaban recursos de súplica. Eso tomó más de un año, hasta que finalmente el Consejo de Estado falló a favor de las 16 curules.

Por su parte, el senador Roy Barreras presentó acciones de tutela. Una de ellas fue seleccionada por la Corte Constitucional, que en mayo falló a favor, esgrimiendo el mismo argumento del Consejo de Estado, pero la sentencia no se ha cumplido en ninguno de los dos casos, porque ambos tribunales le ordenaron al presidente del Congreso enviar el texto a Presidencia y él no lo ha hecho.

El presidente Duque, que a lo largo de su gobierno ha dado declaraciones y presentado propuestas para enredar las 16 curules de las víctimas, con el poder que tiene, no ha movido un solo dedo para hacer que las sentencias se cumplan y las curules rijan.

¿Eso es cumplir el Acuerdo de Paz, presidente?

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/patricia-lara-salive/pura-paja-presidente/

 

21.27.-Seguimos en la etapa descendente  DIEGO OTERO

Síntesis

Ya tenemos un mes desde que se llegó el 28 de junio al pico de la tercera ola en casos y muertes diarias. En la primera ola, la parte descendente duró un mes y 18 días y en la segunda un mes y 19 días. 

26 jul 2021.- La vacunación ha perdido ritmo desde el 16 de julio, así como las pruebas.

Sobresale Bogotá en la reducción de casos y muertes. La capital es clave: cuando suben los casos y muertes en Bogotá lo hacen a nivel nacional y cuando bajan ocurre lo mismo.

Los infectados diarios y las muertes siguen cayendo

El 28 de junio se llegó al pico de la tercera ola con una cifra de casos diarios de 31.255, fecha a partir del cual han bajado continuamente los infectados hasta llegar a 11.289 el 27 de julio, para 30 días de descenso (gráfico 1).

En la primera y segunda ola, la duración de la parte descendente fue de un mes y 18 días para la primera y de un mes y 19 días para la segunda. Si se siguiera con este comportamiento, se presumiría que la parte decreciente de la tercera ola terminaría en la segunda quincena de agosto para comenzar la cuarta ola.

Pero, el futuro no es necesariamente una extensión del pasado, es lo que se conoce en econometría como procesos son no ergódicos. Es de esperar, más bien, dado que va avanzando la vacunación que el proceso de la etapa decreciente de esta tercera ola dure un poco más, pero es también de prever que se tendrá una cuarta ola, posiblemente en septiembre, teniendo en cuenta la ciclicidad de las pandemias.

Hay un hecho especial que puede modificar todo, como es si la variante Delta entra y se expande en Colombia, lo cual traería más contagios, pero menos tasa de mortalidad. De cualquier manera, esto traería presión sobre los hospitales. Se espera que el sistema de salud esté mejor preparado para esta cuarta ola.

Los muertos diarios siguen disminuyendo

Como con los casos diarios, el pico de muertos ocurrió el 28 de junio con 663 casos, iniciándose la etapa decreciente hasta alcanzar 336 para el 27 de julio (gráfico 2).

A nivel regional, nueve grandes regiones (Bogotá, Antioquia, Valle, Barranquilla, Santa Marta, Santander, Cesar, Córdoba y Cundinamarca), han venido bajando su participación en el total de muertos diarios. Para el 20 de julio su participación era de 54,0% que bajó a 49,0% el 25 de julio. Sobresalen las caídas de Bogotá, Santander y Cundinamarca, y en menor escala de Antioquia, Barranquilla, Santa Marta, mientras la aumentaron Córdoba, Valle del Cauca.

A nivel regional Bogotá ha mejorado bastante

Bogotá ha mostrado una desaceleración fuerte en los infectados diarios después del pico del 30 de junio con 10.527 casos diarios a 3.017 el 27 de julio de 2021, un 28,7 % del pico.

Otro dato interesante es la evolución de la participación de los infectados diarios de Bogotá en el total nacional que se presenta en el gráfico 4. Esta participación es cíclica desde marzo de 2020: sube rápidamente en las etapas ascendentes, pero igualmente baja muy rápido en las zonas descendentes, en comparación con el resto del país.

Se concluye lo siguiente:

  1. Exceptuando los meses de marzo y abril de 2020 en que la participación de Bogotá en los infectados llegó hasta 48,0% a medidas que otras regiones llegó el virus, la participación de la capital baja a menos de 35,0%.
  2. En las etapas ascendentes de las tres olas el porcentaje de Bogotá aumenta a valores cercanos a 36,0%.
  3. En las partes descendentes de las tres olas, la participación de Bogotá baja hasta menos de 20,0%.

Igual que con los contagiados diarios, las muertes diarias son cíclicas en Bogotá. Aumenta el porcentaje en la etapa ascendente de las olas más que el resto del país y caen fuertemente en las partes descendentes.

En la gráfica 5 se presenta la situación del 8 de abril al 26 de julio donde se observa claramente que en zona creciente de la tercera ola las participaciones de los muertos diarios de Bogotá llegaron a 31,0% el 14 de junio que se redujeron aceleradamente a 15,9% el 26 de julio. Como consecuencia, para el resto del país se produce lo contrario.

En la tercera ola, para Bogotá, según promedio de siete días, de un máximo de muertes diarias de 180 el 15 de junio se disminuyó a 55 el 26 de julio, una reducción bastante notable

Vacunación

No se ha podido superar un promedio diario de 300.000, cuando es urgente llegar a 500.000 para alcanzar la inmunidad de rebaño en octubre y evitar o controlar la cuarta ola.

El promedio semanal de vacunados bajó de más de 300.000 antes del 15 de julio a 287.000 el 26 de julio. Esta evolución de los vacunados que se ha dado en la segunda quincena de julio es preocupante porque de seguir así solamente hasta final del año 2021 se llegaría a la inmunidad de rebaño y no tendríamos una herramienta para que la cuarta ola no se acelere y sea fuerte.

Recuperados

La tasa de recuperación viene creciendo, lo que es normal en las etapas decreciente. Se pasó de 94,7% el 20 de julio a 95,3% el 27 de julio.

Pruebas

Las pruebas se redujeron del 20 al 27 de julio de 88.787 a 45.812, para un promedio de solamente 65.985, de los valores más bajos desde abril, lo que muestra un exceso de confianza muy peligroso de las autoridades como si el virus del Covid-19 ya hubiera desaparecido.

Conclusiones

No hay la menor duda que superamos el pico de la tercera ola y que estamos en la parte descendente, de la cual llevamos 30 días tanto en infectados diarios como en muertos.

Se revirtió la tendencia creciente de vacunas diarias que había alcanzado cifras promedio de 354.000 el 13 de julio, para reducirse las cifras a menos de 300.000 en la segunda quincena de julio.

Las pandemias son cíclicas, pero pueden eliminarse con la inmunidad de rebaño por vacunación. Es claro se se tendrá una cuarta ola en Colombia, que podría comenzar en septiembre u octubre, todo dependiendo del avance de los vacunados.

Para el 26 de julio hay un porcentaje cercano a 25,0% de la población colombiana vacunada. A una cifra diaria de 300.000, en agosto, se podría llegar a 34,0% y en septiembre a 45,0%, cifras importantes para que la cuarta ola sea suave. Pero, si se pudiera subir a 500.000 vacunas diarias, la situación mejora considerablemente y los porcentajes aumentarían 40,0% y 55,0% respectivamente, y la cuarta ola podría evitarse.

Diego Otero Prada, Presidente de la Asociación de Economía Crítica-ACECRI, Miembro de Número de la Academia de Ciencias Económicas-CCWE

https://www.sur.org.co/seguimos-en-la-etapa-descendente/

21.27.-Cómo así que se debe izar la bandera, ‘como corresponde’ SANDRA BORDA

Izar la bandera al revés es un acto de resistencia frente a la muerte y un grito de auxilio.

En las últimas protestas, los manifestantes han optado por el uso de un símbolo lleno de significado: izar la bandera colombiana al revés: rojo, amarillo y azul.

19 jul 2021.- Se envía de esta forma un mensaje de descontento y malestar, y siendo el rojo el primer color –que originalmente simboliza la sangre de los héroes de la independencia– se pone el énfasis en la sangre que ha corrido a causa de los asesinatos de ya demasiados jóvenes en las calles de nuestras ciudades. Es, simultáneamente, un acto de resistencia frente a la muerte y un grito de auxilio.

Pero a Diego Molano, ministro de Defensa, el acto le parece un irrespeto con los símbolos de la patria y pidió izar la bandera hoy 20 de julio “como corresponde”. Frente a esto, déjenme exponer las razones por las cuales ningún ciudadano colombiano está en la obligación de seguir las instrucciones del ministro y los motivos por los cuales su solicitud está en abierta contradicción con varios de nuestros derechos.

Para empezar, en todos los grupos de individuos, en sociedades y naciones, y en general en todas las “comunidades imaginadas” (como las llamaría Benedict Anderson), los ritos son de gran importancia para la cohesión. Por tanto, enarbolar símbolos patrios (un rito crucial) es una forma de expresar un sentimiento o un grupo de ideas colectivas que nos unen como ciudadanos. Justamente por eso, es un rito que no puede ser impuesto desde lugares de poder o si no, se convierte en nacionalismo del más peligroso tipo. Por tanto, la bandera puede y debe ser usada para honrar aquellos valores que nos unen como nación, o para expresar una profunda ruptura en esas creencias que solíamos compartir. Ambas son formas de ejercer la ciudadanía y de expresarnos libremente.

Alguien podría preguntar por qué, si esto es cierto, se prohíbe izar la bandera confederada en Estados Unidos –para muchos, un símbolo del pasado esclavista y de la supremacía blanca en ese país–. En realidad, la bandera confederada puede ser usada por ciudadanos en cualquier momento, pero la Corte Suprema ha decidido que no debe ser exhibida en espacios públicos. Eso quiere decir que la libertad de expresión de los individuos está garantizada, pero la libertad de expresión gubernamental tiene unos límites más exigentes establecidos por los acuerdos a los que la sociedad ha llegado colectivamente (v. gr., todos los ciudadanos son iguales) y fruto del sistema democrático.

“No se puede consagrar y respetar el derecho a la protesta sin garantizar y otorgarle el valor que corresponde a la libertad de expresión”

De hecho, no se puede consagrar y respetar el derecho a la protesta sin garantizar y otorgarle el valor que corresponde a la libertad de expresión. A estos dos principios, en cualquier democracia que se precie de serlo, los une un vínculo muy grueso y sólido. Por esa razón, la misma Corte Suprema estadounidense ha dicho que incluso quemar una bandera es un acto de expresión simbólica, político en esencia, que debe ser garantizado así sea a costa de lo desafiante y ofensivo que para muchos pueda ser profanar un símbolo nacional. En síntesis, la libertad de expresión en la protesta no puede aplicarse solo para proteger el tipo de mensaje que a uno le gusta; este derecho existe justamente para proteger a los ciudadanos que quieren expresar ideas que al Estado o a las mayorías no les gustan.

Finalmente, un argumento político. El uribismo en Colombia y las derechas, en general, han sido muy eficientes a la hora de apropiarse de los símbolos patrios y convertirlos en la encarnación de sus propias ideas y principios. El nacionalismo (mal entendido) que enarbolan hace uso constante de la bandera colombiana para (con) fundir muy eficientemente el ‘amor a la patria’ con la lealtad a sus líderes y a sus ideas políticas. Luego, si ellos emplean políticamente los símbolos patrios, ¿por qué los ciudadanos que se resisten en la calle no pueden? ¿O es que solo ellos pueden usar la bandera “como corresponde”?

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/sandra-borda-guzman/la-bandera-como-corresponde-columna-de-sandra-borda-604442

  • 21.26.-Quién es la cara oculta GERMÁN VARGAS
  • La fusión Enel-GEB: un error histórico DIEGO OTERO
  • El nuevo viejo liberalismo RAMIRO BEJARANO
  • El ‘fantasma’ de las divisiones que persigue a la centroizquierda

Los últimos meses, que han estado signados por los retos que le ha generado la pandemia del covid-19 al mundo, han sido particularmente tensionantes para los partidos que se ubican hacia la izquierda del espectro ideológico. Las divisiones han sido el común denominador.

21 jul 2021.- En septiembre del año pasado fue el anuncio del senador Jorge Enrique Robledo y el sector del Moir de partir cobijas con el Polo Democrático, lo que llevó poco después a la escisión del partido, es decir, un sector de la colectividad se retiró de esta y conformó el movimiento Dignidad.

A comienzos de este año, el sacudón lo propinó la noticia de que la representante Ángela María Robledo se separaba definitivamente de la Colombia Humana y el senador Gustavo Petro, con quien hizo llave como fórmula vicepresidencial en las elecciones de 2018.

Si bien ya se habían hecho públicas algunas diferencias entre Robledo y Petro, la separación definitiva golpeó a la Colombia Humana, especialmente por las críticas de la representante Robledo a este movimiento por los “pocos espacios” para la mujer.

 

Ángela María Robledo.
Foto: Andrea Moreno. EL TIEMPO 

“Muchas personas ven una contradicción en varias de las acciones de la Colombia Humana, que no necesariamente refleja el apoyo verbal al movimiento feminista. Esto también incluye declaraciones de Gustavo Petro en algún momento”, advirtió Sandra Botero, doctora en Ciencia Política.

Luego, el revuelo político se trasladó a la Alianza Verde, donde se han agudizado las diferencias después de que la senadora Angélica Lozano descartara cualquier tipo de alianza con el senador Petro. Estas palabras no cayeron bien en un sector del partido.

Las diferencias en el interior de la Alianza Verde obedecen a que hay por los menos dos tendencias en la colectividad. Algunos más cercanos a la izquierda, entre quienes está el representante Inti Asprilla, se oponen a que se le cierre totalmente la puerta a Petro y han hecho críticas a la alcaldesa Claudia López, quien pertenece a este partido.

Por su parte, otro sector de los ‘verdes’, en el que hay nombres de la talla de Angélica Lozano y Juanita Goebertus, se oponen a cualquier acercamiento con el senador de la Colombia Humana, quien además es un férreo crítico de la alcaldesa de Bogotá. 

El pulso dentro del partido se agudizó hace dos semanas, cuando se vio la necesidad de escoger un candidato único para las elecciones presidenciales.

Mientras un sector propuso buscar un mecanismo interno en el que participaran solo militantes del ‘verde’, otro sector se inclinó por una consulta en marzo del próximo año, esto último generó nuevas diferencias pues fue interpretado como una forma de permitir que el petrismo interviniera en la elección, ya que en estas consultas puede votar cualquier ciudadano.

El último pulso en la centroizquierda, y tal vez uno de los más agudos, se dio este miércoles durante la instalación del Congreso.

Históricamente ha sido difícil que la centroizquierda encuentre consensos

Inicialmente, los opositores postularon al senador petrista Gustavo Bolívar, quien fue vencido por el voto en blanco de la mayoría de la plenaria. Esta opción alcanzó 66 votos, mientras que el congresista obtuvo 32 apoyos.

Ante esto, la Mesa Directiva del Senado indicó que debía repetirse la votación con un candidato diferente, lo que fue rechazado por el Polo, Comunes y la Coalición Lista de la Decencia, tres de los partidos de la oposición.

Alianza Verde, la otra colectividad afincada en esta orilla, decidió postular al senador Iván Name, quien fue elegido con 67 votos, lo que fue cuestionado por el resto de las fuerzas opositoras. Sin embargo, la elección se hizo y el senador ‘verde’ se quedó con la segunda vicepresidencia.

Bolívar habla de su bloqueo en Senado El senador acusa al Partido Verde de unirse al uribismo.

Foto: Divisiones históricas   

“Históricamente ha sido difícil que la centroizquierda encuentre consensos, porque mientras la derecha milita y obedece, un poco a manera de lo que ocurrió con los trumpistas en Estados Unidos, del lado nuestro deliberamos, debatimos, discutimos y nos dividimos, pero llegó el momento de un cambio en las fuerzas de poder para 2022 y de un proyecto de largo aliento”, expresó la representante Ángela María Robledo, en diálogo con EL TIEMPO.

Este fenómeno, que no es nuevo para este sector político, obedece, según expertos, a la forma en la que la izquierda ha desempeñado su papel en la política colombiana.

Gustavo Petro y Gustavo Bolívar, senadores de la Colombia Humana.Foto: César Melgarejo. EL TIEMPO

“La izquierda en Colombia se ha preparado para hacer oposición, y es un papel que desempeñan muy bien, pero hasta el momento no se han mostrado como una opción de poder sólida y eso se refleja en sus divisiones, cada cual tiene su propia de visión de cómo llegar, pero no es una visión conjunta”, planteó el politólogo de la Universidad Nacional Rodrigo Sánchez.

Por su parte, el doctor en Ciencia Política Javier Duque, en un artículo de la revista Razón Pública, aseguró que “la izquierda en general carece de organización institucionalizada y con vínculos estables en los departamentos y municipios. Y, sin embargo, abundan los líderes nacionales. Igual que los demás partidos colombianos, tanto los históricos (Liberal y Conservador) como los surgidos en la última década, la izquierda se caracteriza por un intenso personalismo”. 

Tal parece que a la centroizquierda aún la persigue el fantasma de lo ocurrido en 2018, cuando por la falta de consensos se atomizaron los votos y perdieron la opción de ser poder nacional.

https://www.eltiempo.com/politica/partidos-politicos/el-fantasma-de-las-divisiones-que-persigue-a-la-centroziquierda-604725

21.26.-Quién es la cara oculta GERMÁN VARGAS

Difícil saber quién es el consorcio Centros Poblados en este entramado de sociedades anónimas.

Grandes expectativas generó el llamado proyecto 10K del Mincomunicaciones, con el cual se pretendía llevar internet a 14.000 colegios. Las economías de escala sugerían que se adjudicara a una sola empresa, pero la ministra se empeñó en dividirlo en dos regiones y adjudicarlo a dos firmas distintas.

25 jul 2021.- Tras el fracaso de una primera convocatoria vino una segunda, a la cual se presentaron 10 firmas. La audiencia fue suspendida repentinamente, y todo el proceso estuvo rodeado de escándalos denunciados inicialmente por la emisora La W. Se estableció, por ejemplo, que uno de los principales asesores de la ministra era socio de una de las firmas proponentes. Finalmente se adjudicó la megalicitación por 2,2 billones de pesos a las firmas Comcel y al consorcio Centros Poblados, con el compromiso de poner en servicio un primer grupo de instalaciones en abril de 2021.

Se acordaron importantes anticipos por valor de 60.000 y 70.000 millones, los cuales se desembolsaron, a Comcel 48.000 y al consorcio Centros Poblados, inexplicablemente, la totalidad de este, recursos que salieron del patrimonio autónomo y se giraron a terceros.

Pero ¿quién es el consorcio Centros Poblados? Muy difícil saberlo en medio de este entramado de sociedades anónimas. Uno de los socios es Ingenieros S. A. S., que construye carreteras, otro es un fabricante de muebles, otro construye edificios. Ninguno tiene la más mínima experiencia, a no ser por la controvertida firma ICM. ¿Por qué se adjudicó a la firma con la menor experiencia, entre otras que participaron como ETB, BT Latam, Hughes, Entel, Eléctricas de Medellín, NET Colombia o Hispasat?

No sorprende, entonces, que Centros Poblados se encuentre en causal de incumplimiento. Cuando se la requirió se evidenció que la póliza bancaria aportada era falsa, requetechimba. El Banco Itaú negó haberla expedido y procedió a adelantar la denuncia. ¿Por qué al Ministerio, que cuenta con una subdirección de gestión contractual, ni siquiera se le ocurrió verificar su autenticidad? Esto no se lo cree nadie.

Además, el Ministerio tenía subcontratada a la firma SES Colombia solo para verificar la suficiencia de las garantías otorgadas, y tampoco advirtió nada. ¿Qué hizo entonces esta firma? ¿Y el interventor del contrato? Tres ‘filtros’ se burlaron. ¿Corruptos o incompetentes?

El Ministerio, finalmente, decretó la caducidad del contrato el 18 de julio. No tenía de otra. Diez días tiene el abogado del consorcio, Pino Richi –no podía ser otro–, para interponer recursos ante los cuales no cabe nada distinto a que el Ministerio se mantenga en la caducidad y desestime los argumentos ya presentados, que básicamente sostienen que el contrato era atípico y que por la tanto no era sujeto de la acción de caducidad y que existe una prejudicialidad que obligaría a detener toda la actuación hasta que se produzca un fallo definitivo en lo penal, originado en el tema de la póliza falsa.

Pero este capítulo no se cierra con la caducidad del contrato. ¿Quién va a responder por los 70.000 millones girados del anticipo? ¿Quién nos va a representar frente a la segura demanda que sobrevendrá? ¿No será el mismo Ministerio? ¿Quién va a reponer el tiempo perdido y los perjuicios causados en todos los departamentos, por cierto los más vulnerables, como Chocó, Nariño, Putumayo y Cauca, entre otros?

Pero, advertidas como estaban desde la adjudicación del contrato, la palabra la tienen ahora la Fiscalía, la Contraloría y la Procuraduría. Ojalá pronto nos den luces sobre la transparencia en la adjudicación, el incumplimiento del contrato, la falsedad de la garantía bancaria, el destino de los anticipos y cómo se van a recuperar, pero sobre todo la identidad de los verdaderos dueños de estas empresas y del cerebro que, tras bambalinas, urdió todo esto.

Se suman a este protuberante descalabro aquellos también controvertidos de la subasta del espectro que ganó WOM, el no menor de la licitación del dominio.com, sobre los cuales se encontraron hallazgos disciplinarios, y ahora uno nuevo, con la designación del gerente de Telecaribe.

Pero todos tan contentos, pues ya vienen la piñata de la adjudicación de las emisoras del espectro y la asignación gratuita de 85.000 millones a los medios que aplicaron a estos graciosos beneficios.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/quien-es-la-cara-oculta-columna-de-german-vargas-lleras-605629 

21.26.-La fusión Enel-GEB: un error histórico DIEGO OTERO

Aunque se ha vendido como una victoria para el Distrito, el acuerdo entre Enel y el Grupo de Energía de Bogotá deja grandes desventajas para los bogotanos. 

La fusión

5 jul 2021.- El 28 de junio, la asamblea de accionistas del Grupo de Energía de Bogotá (GEB) aprobó por unanimidad el acuerdo para fusionar esta compañía con Enel (en origen ENEL, acrónimo de Ente Nazionale per l’Energia Elettrica) Américas y crear una nueva empresa de generación, transmisión y distribución de energía: Enel Bogotá.

Con el acuerdo, Emgesa absorberá a Codensa, Enel Green Power y Essa Chile, sociedad que además tiene los activos de Enel en Costa Rica, Guatemala y Panamá. El GEB tendrá una participación del 42,5 % en la nueva empresa, mientras que Enel tendrá el 57,3 %.

¿Victoria o derrota?

El acuerdo se ha presentado como “un gran éxito” y “una victoria” para el Distrito, pero la realidad es otra.

En la nueva empresa, el GEB tiene una participación menor y eso se ve reflejado en el orden de los nombres: la nueva empresa se llamará Enel Bogotá, para mostrar quién es el verdadero dueño.

Con esta fusión, Bogotá se quedó sin una empresa generadora de energía y se sometió al poder de un grupo extranjero. La ciudad perdió la posibilidad de crear una industria de fuentes renovables colombiana, con suministros y asesorías nacionales.

Con el acuerdo, Emgesa absorberá a Codensa, Enel Green Power y Essa Chile

Los economistas más ortodoxos llaman a eso la “transición energética”: cambiar el petróleo, el carbón y el gas natural colombiano por colectores solares, aéreogeneradores y carros eléctricos extranjeros.

La privatización de la EEB

Para entender las implicaciones del negocio es necesario hacer un poco de historia. En 1997, el alcalde Antanas Mockus permitió el ingreso de capitales extranjeros a la Empresa de Energía de Bogotá (EEB) y se crearon otras dos sociedades, Codensa y Emgesa.

  • Codensa se dedicó a la distribución y comercialización de energía;
  • Emgesa se dedicó a la generación; y
  • La EEB siguió ejerciendo la transmisión de forma directa.

Emgesa quedó en manos del grupo Capital Energía, integrado por Betania S.A con el 51,0 % y Endesa de España, con el 49,0 %. Betania S.A, a su vez, tenía como socios a Endesa de Chile con el 63,7 %, Conosur de Chile con el 11,2 % y Corfivalle con el 24,9 %.

Por su parte, Codensa fue comprada por el grupo Luz de Bogotá, constituido por Enersis y Chilectra, ambas de Chile, y por Endesa de España. En Codensa y Emgesa, la Empresa de Energía de Bogotá quedó con el 51,5 % de las acciones, Capital de Energía y Luz de Bogotá con 48,4 % y otros accionistas con el 0,1 %.

La Empresa de Energía de Bogotá quedó constituida con el 81,5 % de acciones del Distrito, el 5,5 % de Capital Energía, el 5,5 % de Luz de Bogotá y el 0,2 % de otros accionistas.

En 2012 la Empresa de Energía de Bogotá entró en el negocio del gas natural al comprar la empresa Transportadora de Gas del Interior. Se convirtió en el Grupo de Energía de Bogotá y empezó una etapa de internacionalización.

Foto: Flickr La transacción fue el resultado de un chantaje de ENEL al distrito.

Las críticas a la privatización

El proceso de capitalización de la EEB no estuvo exento de críticas. Desde el principio hubo conflictos por el predominio de funcionarios españoles y chilenos y el favorecimiento a empresas extranjeras para suministros y asesorías.

Como lo mostré en “La privatización y la descapitalización de la Empresa de Energía Eléctrica de Bogotá”, la transformación de la EEB es el perfecto ejemplo de cómo se pierde el control público de un servicio tan esencial como la generación y distribución de energía eléctrica.

Fue un proceso equivocado, que benefició desproporcionadamente al capital extranjero. No se establecieron condiciones de inversión, ni se especificó el papel que debería jugar el Distrito como socio.

Además, esta capitalización no era necesaria. Un estudio de asesores colombianos propuso resolver la situación de la empresa atendiendo el problema de la hidroeléctrica de El Guavio. La distribución y la generación de energía –sin El Guavio– eran rentables. Pero el estudio de los colombianos se desechó.

La llegada de Enel

En febrero de 2009, la multinacional italiana ENEL compró Endesa y pasó a controlar el 92 % de la multinacional española y de todas sus filiales en Latinoamérica. Así, Enel llegó a ser socia del GEB.

Desde entonces, la relación entre el GEB y Enel ha sido conflictiva:

  • El 14 de febrero de 2012 Enel creó su filial Enel Green Power Colombia, para desarrollar proyectos de energías renovables, pero excluyó de toda participación al GEB. En otras palabras, la multinacional se aprovechó de las necesidades de energías renovables en Colombia y creó su propia empresa, con su gente, suministros y asesorías italianas.
  • La multinacional decidió cambiar el nombre de Codensa y Emgesa por Enel-Codensa y Enel-Emgesa. El GEB tuvo que pagar el cambio de nombre por un costo de 8.000 millones.
  • En los últimos años, Enel ha dejado de pagar millonarias sumas de dividendos al GEB, lo que enfrentó a ambas partes en un tribunal arbitral.

En la práctica, el GEB no ha tenido control operativo de Codensa y Emgesa desde 1997. Controladas por Enel, estas dos empresas hacen lo que quieren: contratan, invierten y compran suministros en el exterior según su voluntad.

Un acuerdo negativo

El proceso de transformación que se llevó a cabo desde 1997 fue claramente negativo para Bogotá. Es curioso que en el documento que justifica la reciente fusión con Enel, el mismo GEB lo reconoce.

En sus palabras, su falta de control sobre Codensa y Emgesa “llevó al deterioro y desgaste de la relación societaria y a poner, principalmente a Emgesa, en una situación de desventaja en el mercado de energías renovables no convencionales y a la interposición de demandas arbitrales para la defensa de los intereses del GEB”.

Entre los beneficios de la fusión se menciona el crecimiento de Codensa en otras electrificadoras de Colombia. Pero esto ya no es posible porque todas las antiguas electrificadoras cambiaron de dueño, y varias son hoy de Empresas Públicas de Medellín (EPM). Aquí, el campo es casi que inexistente. Esto debería haberse hecho antes, pero los dueños españoles e italianos no quisieron.

En la práctica, el GEB no ha tenido control operativo de Codensa y Emgesa desde 1997.

También se dice que el GEB participará como invitado en las juntas directivas de las filiales y subsidiarias, pero sin ningún poder, que es lo mismo que nada. El poder queda en el socio mayoritario, que tendrá el 57,5 % de las acciones.

Sobre los beneficios económicos, la información disponible no permite hacer un análisis apropiado. Es cierto que aumentan los ingresos totales, pero hay que tener en cuenta que la participación del GEB disminuye de 51 % a 42,5 %. Además, hay que examinar con pinzas las proyecciones porque mucho se debe a supuestos de nuevos proyectos que se realizarían en Colombia por Enel Green Power y por sus filiales en el exterior.

¿No sería mejor crear una empresa distrital dedicada a la generación sostenible de energía y a todo tipo de nuevas tecnologías? ¿No es mejor impulsar un plan de energía solar en los hogares, edificios comerciales, industriales y públicos, para promover un desarrollo industrial bogotano?

¿El acuerdo es legal?

Por último, queda una duda jurídica: la Ley 143 de 1994 estableció que una empresa no puede entrar simultáneamente a dos negocios, por ejemplo, generación y distribución o transmisión y distribución de energía.

En este caso, dado que Emgesa absorbe a Codensa, se crea una sola empresa generadora y distribuidora. Es posible que esto vaya en contra de la ley. Por eso, es necesario analizar la viabilidad jurídica de ese acuerdo.

Un nuevo error

En la práctica, la transacción es un “chantaje” de Enel: o se fusionan conmigo en mis propios términos o seguiré adelante con mis proyectos de generación de energía renovable sin consultarles.

En lugar de ceder a ese chantaje, el Distrito debió haber creado su propia empresa de generación de energía para contribuir a la transición energética en Colombia. Esto debió hacerse con el fin de crear una base industrial en Bogotá.

En la nueva empresa, el Distrito no tendrá ningún poder de decisión, como hoy ocurre con Emgesa y Codensa. Es una jugada delicada en la que no hay que apresurarse, a riesgo de cometer un error como el de 1997.

https://razonpublica.com/la-fusion-enel-geb-error-historico/

21.26.-El nuevo viejo liberalismo RAMIRO BEJARANO 

Sin que se haya proferido fallo por la Corte Constitucional, hay quienes aseguran que la ponencia presentada resucitaría la personería del Nuevo Liberalismo (NL), así como el Consejo de Estado (CE) restableció la de la Unión Patriótica (UP). Los casos no son iguales.

25 jul 2021.- La UP perdió su personería porque el Consejo Nacional Electoral (CNE) decretó su fin cuando no alcanzó el umbral de sufragios requeridos, luego del exterminio del que fueron víctimas sus militantes. El NL dejó de existir cuando Luis Carlos Galán voluntariamente adhirió al liberalismo y renunció a su personería.

Hay al menos tres diferencias entre las situaciones de ambas colectividades. En primer lugar, nadie de la UP fue presidente; en el NL, si bien asesinaron a su cúpula —empezando por el valeroso y recordado Rodrigo Lara Bonilla—, otro de los suyos, César Gaviria, sí fue mandatario. En segundo término, a la UP el CE le restituyó su personería como medida de reparación por el genocidio político del que fueron víctimas sus miembros; en el caso del NL, sería la Corte Constitucional la encargada de restablecerle sus derechos. En tercer lugar, no fueron los herederos de los jefes de la UP quienes pidieron restablecer su personería, mientras que el extenso trámite judicial del NL que está por concluir lo promovieron los más cercanos familiares de Galán.

Hay más. Galán no fue presidente porque lamentablemente lo asesinaron, pero su grupo sí estuvo en el poder cuatro años. Por César Gaviria votamos los liberales porque la familia Galán lo hizo candidato del partido y también porque su contradictor fue Álvaro Gómez, quien cada vez que se candidatizó unió al liberalismo en su contra.

Gaviria gobernó a nombre del Partido Liberal, pero con figuras históricas del NL. No hizo nada distinto de lo que habría podido hacer Galán en el poder. Claro, incurrió en desaciertos que curiosamente hoy se han repetido, como volver ministro al siniestro mercader del periodismo Mauricio Vargas Linares, conciencia alquilada a todos los gobiernos y poderosos, célebre por reportar de su oficio jugosos dividendos.

Admitamos, en gracia de discusión, que a Galán le pusieron conejo cuando renunció sin condiciones al movimiento que no era suyo ni de su familia, sino de un grupo del que hacían parte figuras cimeras (Jaime Vidal Perdomo), políticos destetándose (Germán Vargas Lleras), políticos brillantes (Iván Marulanda), jóvenes promisorios (Juan Lozano), etc. Aun así, no es coherente con el credo del NL que la continuidad del pensamiento de Galán 32 años después de su sacrificio tenga que someterse a que sus herederos —exclusivamente ellos— sean los directos beneficiarios del rescate de la personería del partido que fundó su padre pero al que también renunció.

Si Galán viviese y se alzara contra la podredumbre de los políticos, seguramente volvería a agitar sus ideas y proclamas, como lo hizo con la disidencia que derrotó la reelección de López Michelsen. No se me ocurre ver a Galán reclamando revivir jurídicamente el NL del que voluntariamente se apartó, menos invocando haber sido timado. A lo mejor hoy estaría otra vez por fuera del liberalismo, promoviendo una nueva colectividad o viendo a sus correligionarios en la farsa de lanzarse por firmas. O, en vez de Gaviria, sería director del liberalismo, pero no del NL.

Los deudos de Galán saben que recuperar la personería del NL —en el que por su tierna edad nunca militaron— tiene un tufillo nepotista. El primogénito, Juan Manuel Galán, ha declarado que “el Nuevo Liberalismo no es un partido de familia, de los Galán, ni de delfines. Este es un partido democrático que tiene instancias que, cuando resurjan, serán convocadas para tomar decisiones tan trascendentales como la confirmación de las listas”.

Tendrá que demostrarlo, porque esta versión del NL pretende recoger sus banderas para hacer lo contrario de lo que representan, pues todo sugiere que haría lo mismo que hoy soporta el nefasto poder de Gaviria como señor y dueño absoluto del liberalismo: repartir avales, que no es otra cosa que confirmar listas.

Adenda. Algo tan grave como un atentado a Duque exige investigarse con profesionalismo y cabeza fría. Gobierno, Fiscalía y el paquetazo director de la Policía, Jorge Luis Vargas, están jugando con candela.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/ramiro-bejarano-guzman/el-nuevo-viejo-liberalismo/

  • 21.25.-Colombia: ¿otra tiranía tropical? CRISTINA DE LA TORRE
  • Llegamos al pico de la tercera ola DIEGO OTERO
  • El enigma de Óscar Iván MARÍA ISABEL RUEDA

Desapaciguadas, pero todavía semiquietas, andan las aguas de la política electoral colombiana.

18 jul 2021.- Por ejemplo: por fin tienen despejados, tanto Óscar Iván Zuluaga como su hijo David, su panorama judicial, por hechos relacionados con la campaña presidencial de 2004. ¿Entonces, por qué no se lanza Zuluaga a recuperar la candidatura que considera le fue arrebatada, cuando hace cuatro años, en la reelección de Santos, tenía ganada la primera vuelta y acariciaba la victoria en la segunda?

Es un misterio, con una posible explicación. Que de pronto, Óscar Iván creía que el camino estaba listo para que lo proclamaran, y no ha sido así. A sus aspiraciones se les rebeló su copartidaria, la senadora María Fernanda Cabal. Cuando se creía que ella lo recibiría con los brazos abiertos, resolvió, engolosinada por su éxito mediático de los últimos días, mantener su precandidatura. Y la verdad, con su vistosa aspiración, ha logrado desvanecer la de otros posibles candidatos del Centro Democrático, como Paloma Valencia, Paola Holguín, María del Rosario Guerra, Edward Rodríguez, Ernesto Macías, Margarita Restrepo, Carlos Felipe Mejía y el exviceministro de Justicia Rafico Nieto. No parecen quedar sino dos contendores en el ruedo. Ella y Zuluaga.

La Cabal, como no le choca que le digan, dejó de ser un chiste. Hoy es una candidata semiviable, con capacidad de arrastrar con ella a medio Centro Democrático. Sigue siendo muy pintoresca, políticamente incorrecta, lo cual la ha convertido en un atractivo en escena, pero ya no es la payasa como se la pintaba. Ha logrado crear en el Centro Democrático una encrucijada: por acá, el lado blando, con Óscar Iván. Por este otro lado, el duro, con la Cabal. Y hasta al expresidente Uribe y al presidente Duque los tiene divididos.

A Duque no le puede resultar atractivo que la peor de sus críticas a su estilo de gobierno, la Cabal, del seno de su propio partido, termine siendo su sucesora. Mientras a Uribe, quien hasta considera a Duque “blando”, la Cabal se le ha ido creciendo, porque, como él, no se amedrenta ante los peores críticos. Al punto de que su hijo Tomás ya la apodó en un trino “la Merkel colombiana”; y porque Uribe debe sentir que al poco o mediano empuje que quede del Centro Democrático, le vende más la dureza de la Cabal que la moderación de Óscar Iván. Inclusive puede que Uribe no le perdone a Óscar Iván la forma como él cree que entregó las banderas de la victoria a Santos.

Rememoremos lo que pasó. Una actriz lagarta que fungía de íntima del asesor J. J. Rendón logró convencer al equipo de Óscar Iván de que eso de campañas sin ‘hacker’ no había. Y en realidad no hay, en el mundo, una que entre sus estrategias no incluya “asesores” para descubrir o espiar las debilidades de su contendor. Ella logró vender para el cargo a su marido, Andrés Sepúlveda, que, como ‘hacker’, era regulimbis. Se la pasaba pescando en Google datos que luego entregaba, cotizados como secretos, a la campaña; más concretamente, al entonces asesor espiritual de esta, Luis Alfonso Hoyos, y al hijo de Zuluaga, David, un chino brillante al que sacaron de la Universidad de Columbia para exponerlo a los 24 años en el arriesgado papel de representante legal de la campaña. Por algo dijo Uribe en su momento que a los de Harvard, que no se han paseado dos calles en Colombia, “les meten los dedos en la boca”. A la campaña, el ‘hacker’ embutía datos etiquetados de supercontraespionaje. Era todo tan flojo que el entonces fiscal Eduardo Montealegre resolvió ayudarle a Santos metiéndole a Sepúlveda un “contrahacker”, el ecuatoriano (q. e. p. d.) Daniel Bajaña. ¿Su misión? Espiar a Sepúlveda, mientras este espiaba a Santos.

Todo era puro mugre. Basura. Digo, nada sustancioso. Allí nunca hubo un Watergate ni nada que se le parezca. Unas trastiendas manejadas por unos espías de quinta. Pero con base en ello, Montealegre armó su trama judicial. Y ante la inquietud de que su hijo David terminara envuelto, Óscar Iván se inventó una gripa que lo sacó de escena. Algunos dicen que el triunfo de Santos se debe a esos últimos días, en los que fungió en todos los medios como candidato único. Otros aseguran que también ayudó la plata de Odebrecht, inyectada a última hora.

Montealegre le ha reclamado a Santos por su “ingratitud”. ¿Alguna relación?

Lo cierto es que los candidatos del Centro Democrático tendrán que depender, por primera vez en 20 años, más de lo que ellos logren que “del que diga Uribe”. Quien ya acepta humildemente que, de pronto, su apoyo debe ser invisible, porque se volvió un verdadero hándicap.

Entre tanto… Para proteger el planeta, China enviará cohetes para desviar de su rumbo al asteroide Bennu. Pero nos habría hecho menos daño si nos hubiera desviado el covid…

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/el-enigma-de-oscar-ivan-columna-de-maria-isabel-rueda-604044

21.25.-Colombia: ¿otra tiranía tropical? CRISTINA DE LA TORRE

Al parecer, Duque pide pista en el eje del platanal que Ortega y Maduro presiden. Da un portazo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que ha confirmado en Colombia, como lo registró en Nicaragua y Venezuela, cifras aterradoras de homicidios, desapariciones y vejámenes contra manifestantes a manos de una Policía militarizada. Y paramilitarizada.

13 jul 2021.- El CD, partido de gobierno, descubre en el informe “sesgo ideológico de izquierda para mostrar al Estado como opresor (cuando éste) propende por la seguridad de los ciudadanos y por garantizar su derecho a vivir en paz”. Nirvana dorado que casi sólo existe en el papel y en las peroratas de este Gobierno a la galería. En Nicaragua, ni en el papel. También Ortega vio sesgo, pero de derecha, en el informe de la CIDH sobre su país: el documento “convertía un intento de golpe de Estado en una supuesta protesta pacífica”. Hubo 322 muertos. Pese a la presión de Duque en 2019 para que Maduro recibiera a la Comisión, este la rechazó. Para sendos países creó ella un mecanismo de monitoreo de derechos humanos, el mismo que anuncia ahora para Colombia.

“No aceptamos mecanismos de verificación, porque nuestro Estado es fuerte, robusto e institucional” y no se excede en uso de la fuerza, declara el Gobierno. Poca cosa le parecerán las 73 víctimas fatales, 41 con cargo directo a la Policía y 32 en verificación de idéntica autoría. O los 84 desaparecidos en protestas que la Fiscalía reconoce, cinco de los cuales ya aparecieron muertos. Más, acaso para solapar la tragedia, puso Duque todo el énfasis en los matices que la CIDH dibujó sobre el recurso al bloqueo de vías, que acabó por alinear a muchos contra el paro. Y tergiversó el análisis. Ateniéndose al derecho interamericano, lo justifica la Comisión como recurso temporal y limitado, nunca si viola derechos de terceros a la vida, la salud o el acceso a alimentos. Entonces espetó el presidente su sentencia heroica: “Nadie puede recomendar a un país su tolerancia con actos de criminalidad”.

Embriagado en el dulzor de su propia frase, creyó lavar con ella la sangre que corría en calles y centros de detención. Y bendecir la entronización urbana de la estrategia contrainsurgente que durante medio siglo cobró con su vida en los campos a todo el que discrepaba o reclamaba lo suyo. Enemigo de la patria, del Estado fuerte, robusto e institucional será ahora también el estudiante, el desempleado, el desplazado sin horizonte de las periferias urbanas, blanco de las Camisas Blancas que suman sus armas a las de la Policía y el Ejército. Ejército autorizado por decreto de “asistencia militar” para disparar, “si toca”, sobre personas inermes y prevalecer a la fuerza en medio país sobre autoridades civiles elegidas democráticamente. ¿No es este el principio activo del tirano, llámese Franco, Trujillo, Ortega o los napoleoncitos de cartón que florecen como plantas carnívoras en estos trópicos?

De todo ello se duele la CIDH. Del tratamiento de guerra que aquí se da a la protesta social, cuando las penurias y humillaciones acumuladas por generaciones revientan en un grito sostenido de dos meses que este Gobierno ni oye, ni entiende ni calibra su historia y su potencia. Reacio a los hechos, incapaz de medir la hondura del descontento, se alela entre la fantasía de la conspiración comunista y la acción administrativa que sólo acierta cuando se trata de frustrar la paz, enriquecer a los amigos y librarlos de la cárcel. No quiere saber de encuentros y asambleas de vecinos que reverberan acá y allá, a veces a tientas, otras con más luces, en cientos de municipios que se comunican y van depurando anhelos comunes. Se organiza la gente para la protesta y para las elecciones de 2022. Tal vez sea cierto: no hay tirano en ciernes que dure 100 años ni pueblo que lo resista.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/colombia-otra-tirania-tropical/

21.25.-Llegamos al pico de la tercera ola DIEGO OTERO

Síntesis

El 28 de junio de 2021 llegamos al pico de la tercera ola con 31.256 casos diarios según promedio móvil de siete días y el mismo día al máximo de muertes diarios con 663 casos. O sea, hasta el 13 de julio van quince días de disminución continua de los casos y muertes diarias. 

Sobresale la disminución de los casos y muertos diarios en Bogotá.

12 jul 2021.- La etapa ascendente de esta tercera ola desde su punto mínimo el 9 de marzo hasta su máximo el 28 de junio duró cuatro meses y cuatro días, en comparación con una duración de tres meses y 16 días para la segunda ola y de cinco meses y diez días para la primera.

En cuanto a comparaciones internacionales, en muertos por millón de habitantes, con un indicador de 2203 en comparación con 521 de promedio mundial, estábamos el 13 de julio en el puesto 11 mundial, posición bastante mala.

En casos por millón, el indicador de Colombia de 80.076 contra un promedio mundial de 24.171, estábamos en el puesto 34, menos malo que en el caso de muertes, pero bastante regular.

En pruebas, estábamos por debajo del puesto 80, es decir, una posición muy regular.

Situación a nivel nacional

En el gráfico 1 se presenta la dinámica del Covid-19 a nivel nacional. La tercera ola comenzó el 9 de marzo con 3.253 infectados diarios según promedio de siete días y llegó a su máximo el 28 de julio con 31.256 casos, día a partir de cual comenzó la etapa descendente que para el 13 de julio lleva 15 días hasta llegar a 20.792 casos diarios.

Las muertes diarias también disminuyen

En paralelo con la dinámica de los casos diarios, las muertes vienen disminuyendo desde el 28 de junio, día del máximo de muertes diarias con 663 casos, que comenzaron a bajar y alcanzaron 546 el 13 de julio (gráfico 2).

La tasa de mortalidad continuó bajando y llegó a 2,5% el 13 de julio.

Por departamentos, para 9 territorios, que incluyen los más grandes en población, han venido disminuyendo su participación de 80,1% el 17 de abril a menos de 60,0% a partir del 9 de julio, para alcanzar 52,4% el 12 de julio.

Por regiones específicas, los muertos diarios han disminuido en Bogotá fuertemente de un máximo de 176 el 17 de junio a 100 el 12 de julio.

En Antioquia la reducción fue de 106 máximo el 21 de abril a 42 el 12 de julio. En Valle del Cauca de 67 pico el 8 de julio a 63 el 12 de julio.

En Barranquilla la disminución ha sido pronunciada de 70 muertos diarios el 18 de abril a 4 el 12 de julio. En Santa Marta de 16 el 7 de abril a 4 el 12 de julio.

En Santander, de 54 máximo el 20 de junio a 31 el 12 de julio. En Córdoba de 23 el 7 de mayo a 16 el 12 de julio. En Cundinamarca de 54 el 4 de junio a 22 el 12 de julio.

El resto de departamentos medianos y pequeños ha aumentado continuamente su participación en el total de un mínimo 25,0% el 8 de abril hasta llegar a 47,6% el 12 julio.

Análisis regional

Como siempre hemos afirmado, lo que ocurra en Bogotá define el pico. Y, en efecto, en estos últimos 15 días los casos y muertes diarios han caído aceleradamente en la capital. Así, para el 13 de julio Bogotá explicaba el 27,6% de los casos diarios cuando antes el porcentaje estuvo cercano a 34,0% (gráfico 3).

Como ha ocurrido en esta tercera ola, seis territorios, Bogotá (27,6%), Antioquia (14,3%), Valle del Cauca (11,5%), Bolívar (3,2%), Cundinamarca (5,9%) y Santander (5,1%) son los mayores causantes de los infectados. Para el 13 de julio explicaban el 67,6% de los infectados diarios.

Siguen siete departamentos con participaciones entre 2% y 3%, que explicaban el 17,7%, que son: Atlántico (3,0), Huila (2,5%), Boyacá (2,7%), Tolima (2,4%), Córdoba (3,0%), Norte de Santander (2,0%) y Meta (2,1%).

En total, estos 13 departamentos dieron lugar el 13 de julio al 85,3% de todos los contagiados diarios y los 20 departamentos restantes al 14,7%.

Antioquia ha sido la segunda región en cuanto al número de contagiados, departamento que va por la quinta ola. Llegó a su pico el 26 de junio con 3.949 casos diarios que han venido reduciéndose hasta que alcanzaron 2.972 casos diarios el 13 de julio (gráfico 4).

Vacunación, pruebas y tasas de recuperación.

En vacunación se ha mejorado bastante en julio, con cifras diarias superiores a 300.000 en la mayoría de los días y un promedio para los 12 primeros días de julio de 302.000, que de continuar así en lo que resta del año, al final de diciembre podríamos tener vacunados, con doble dosis, a 35 millones de colombianos para llegar a un 70% de la población total y casi inmunidad de rebaño.

Al día 13 de julio estaban vacunados 20,0% de los colombianos, que al considerar los infectados detectados y no detectados puede llegarse a una cifra de 30,0%.

Con relación a las pruebas, el promedio en los primeros 13 días de julio fue 92.875, cifra muy similar a la de junio. Aunque han aumentado las pruebas, no se hace ningún seguimiento a contactos para examinarlos y aislar los infectados, con lo cual se pierde una gran herramienta para controlar la pandemia.

La tasa de recuperación, que había caído a 92,2% el 4 de junio después de cifras de 95,0%, volvió a recuperarse en julio por encima de 93,0%, alcanzando el 13 de julio 94,5%.

Efecto de vacunación en infectados y muertes

Al comparar el 11 de julio con el 12 de abril para los infectados, se encuentra que la participación de los mayores de 70 años en el total de infectados ha venido disminuyendo, lo cual puede deberse al plan de vacunación. El efecto es lento, pero continuo (cuadro 1).

En los muertos sucede algo similar, ya hay reducciones en las participaciones de las personas de más de 70 años en el total (cuadro 2).

Tanto en casos como en muertos hay que tener en cuenta que los porcentajes se refieren a los totales acumulados, si se miran los incrementos a partir del 12 de abril las cifras mejoran para todos los grupos después de 50 años y desmejoran para los restantes. En conclusión, ya se están viendo los efectos de la vacunación.

Conclusiones

Ahora que se llegó al pico de la tercera ola y ha comenzado la etapa descendente, la pregunta que sigue cuánto durará y si tendremos una cuarta ola.

Nuestro supuesto es que esta etapa descendente continuará durante los meses de julio, agosto y parte de septiembre y que tendremos una cuarta ola que debe comenzar en octubre, posiblemente menos fuerte que la tercera ola porque para la fecha ya un 50.0% de los colombianos estarán vacunados.

Diego Otero Prada, Presidente de la Asociación Colombiana de Economía Crítica-ACECRI, Miembro de la junta directiva de la Academia de Ciencias Económicas-ACCE

Foto tomada de: Caracol Radio
https://www.sur.org.co/llegamos-al-pico-de-la-tercera-ola/

  • 21.24.-Ninguna sorpresa GERMÁN VARGAS
  • La respuesta del Gobierno a la CIDH RODRIGO UPRIMNY
  • El regreso de los dinosaurios  SANDRA BORDA
  • ¿Llegamos por fin al pico de la tercera ola? DIEGO OTERO
  • Mancha indeleble RAMIRO BEJARANO
«Nadie puede recomendarle a un país ser tolerante con la criminalidad»: Duque

Ningún informe de la CIDH le iba a gustar a Duque. Lo primero que se le ocurrió a este Gobierno indolente fue negarse a recibir la visita de la CIDH porque previamente tenían que fallarse las investigaciones por excesos policiales.

11 jul 2021.- Cuando se dieron cuenta de la estupidez de ese primer paso, invitaron a las volandas a la Comisión para que viniera a Colombia y le organizaron una visita que el Gobierno quiso manipular de manera que los comisionados vieran poquito o solo lo que los funcionarios querían, pero no contaban con que los invitados constatarían directamente lo que está pasando y hablarían con otras personas. Qué tal que hubiesen tenido que esperar a que terminaran las investigaciones, si hoy, conocido el informe de la CIDH, no hay nadie sancionado por los muertos, heridos y desaparecidos.

Al Gobierno no solo le disgustó el informe de la CIDH, sino que lo descalificó con mentiras, contando con el apoyo de expertos en derechos humanos como los demócratas de Fenalco y del Consejo Gremial. Duque olímpicamente sostiene que nadie puede recomendar a un país que soporte actos criminales, cuando la CIDH jamás ha sugerido semejante dislate. Lo que consideró la CIDH es que de la esencia de la protesta pacífica son los bloqueos ocasionales, que deben ser tolerados por las autoridades. Tiene razón. Las protestas no se hacen arengando desde las salas o los baños de las casas. En las capitales más importantes del planeta diariamente hay protestas, marchas y bloqueos transitorios, y a ningún gobernante le ha pasado por la cabeza calificar esas expresiones como “terrorismo de baja intensidad”. Esto tiene que soportarse, porque, de no ser así, Duque tendrá que admitir que él mismo es terrorista, como sus ministros y hasta expresidentes que deambulan en las ciudades con batallones de escoltas que cierran vías y paralizan el tráfico. Ellos dirán que eso es “terrorismo de bajísima intensidad”.

Torpes las declaraciones de varios funcionarios, unos cuestionando el informe con el argumento de que Colombia puede no acatarlo y que no pueden demandar al país, y otros propagando la bobería de que lo que diga la CIDH no es jurídicamente vinculante. Me niego a creer que lo mismo van a responderles a Biden y al papa Francisco, según lo que este último dio a conocer a través del nuncio apostólico, monseñor Montemayor, pues ambos pidieron mesura con la protesta social y respeto por los derechos humanos.

La ceguera de Duque es apenas comparable con su terquedad y arrogancia. No se ha dado cuenta de que todas esas excusas para enfrentarse neciamente a la CIDH no van a borrar el desprestigio que hoy sacude al Gobierno y para siempre a él personalmente. El problema no es si es o no vinculante el informe de la CIDH, si pueden o no demandar al país, o si el gobierno seguirá con su cuento estúpido de que todo bloqueo es delito. La cosa es más seria.

Duque no se atreverá a acatar la sensata recomendación de sacar la Policía del Ministerio de Defensa y menos de nombrar un director civil, porque está preso de la intolerancia propia y la de su partido. Por detalles como esos, en lo que resta de su nefasto período tendrá que padecer el estigma de ser un mandatario que ultraja los derechos humanos de sus conciudadanos, a pesar de que explique las mismas tesis contradictorias que ha soltado por estos días de efímero esplendor como gobernante, aplaudido por la mayoría de medios cómplices. Ese reinado está por finalizar, por fortuna.

Pero cuando sea expresidente y se desplace al extranjero a una conferencia o simplemente al ir por las calles, tendrá que enfrentar el repudio de organizaciones y defensores de derechos humanos que siempre le estarán recordando que presidió un régimen que asesinó, hirió y desapareció a la población civil que protestó contra sus políticas y decisiones, y, además, nunca le perdonarán haberse estrellado contra la CIDH como sus pares Maduro, Chávez y Ortega.

Esa deshonra no la purga el tiempo; por el contrario, crece y se agrava, porque para entonces ya esos medios arrodillados de hoy estarán aquerenciando a otro que ojalá no sucumba como Duque a la tentación de creer que su mandato es vitalicio.

Adenda. Militares colombianos en retiro involucrados en el asesinato del presidente de Haití es un hecho gravísimo que aquí debe ser investigado. Claro, si hubiera Fiscalía.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/ramiro-bejarano-guzman/mancha-indeleble/

21.24.-Ninguna sorpresa GERMÁN VARGAS

Ilusos los que pensaron en tener un informe objetivo y ponderado.

El presidente de Colombia, Iván Duque, y varios miembros de su Gobierno se reúnen con una delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el Palacio de San Carlos, en Bogotá, el 8 de junio de 2021. (Crédito obligatorio: Presidencia de Colombia) 

Si nos atenemos al informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Colombia, sencillamente, no es un Estado de derecho. Aquí, por lo visto, no existe ni una rama legislativa, mucho menos una rama judicial independiente. Tampoco existen Fiscalía, Procuraduría ni Defensoría. Tenemos una constitución de mentiras que en nada se cumple. Somos, por decir lo menos, una dictadura igual a Venezuela o Nicaragua y eso explica que nos propongan la misma receta.

11 jul 2021.- Nadie puede sorprenderse del informe al observar el origen, formación y trayectoria de los integrantes de dicha comisión. En su gran mayoría han sido y son verdaderos activistas, no esconden sus pasiones políticas y en nada se comportan de manera imparcial. Su función aquí y en donde actúen siempre ha sido acusar. No se explica bien por qué Colombia, en su momento, votó por todos ellos.

Por eso, de nada valieron las intervenciones de los funcionarios o el humillante besamanos al que sometieron a todo el gabinete y al propio Presidente. De antemano se sabía el resultado de la visita. Ilusos los que pensaron en tener un informe objetivo y ponderado.

Estoy en desacuerdo con las 41 órdenes del informe, pero me referiré a las que me parecen más atrevidas, insultantes y alejadas de la realidad de nuestro país.

¿Qué tal la recomendación de trasladar la Policía Nacional al Mininterior, cuando llevamos 60 años tratando de formar una policía apolítica y profesional? ¿Qué tal cuestionar la asistencia militar asimilando a Colombia con países donde claramente la intervención del ejército se ha desbordado? ¿O solicitar reformas constitucionales como la referente a la Justicia Penal Militar? Qué desconocimiento del país, de su realidad, de su historia, y qué pretensiones.

O qué tal la propuesta de someternos a mecanismos permanentes y especiales de seguimiento, como si fuéramos unos inimputables, delegando en unos burócratas internacionales la coadministración del Estado, como si aquí no existieran instituciones.

O la temeraria justificación de que los colombianos tenemos que someternos a los bloqueos, ahora rebautizados como “cortes de ruta”. Habrase visto tamaño atrevimiento. Todos nuestros derechos suspendidos por el ejercicio sagrado y sin límite de la protesta. Estos “cortes de ruta” nos han costado muchas vidas y más de 15 billones en pérdidas. ¿Quién responde? No es tema que preocupe a la Comisión.

Los expertos encontraron contradicción en las cifras de desaparecidos y víctimas, pero en pocos días y sin saberse bien la metodología adoptada resolvieron validar las aportadas por las ONG, los miembros del comité del paro y los sindicatos. Esas cifras y criterios sí les merecieron toda credibilidad, al punto de achacarle responsabilidad al Estado, aun de las probadas muertes de los bebés por causa de los bloqueos.

Y sin saberse por qué, pues el tema ni siquiera era objeto de la visita, insisten en la tesis del caso Petro, anticipándose al pronunciamiento de la Corte Interamericana, que seguramente descalificará la reforma de la Procuraduría para el juzgamiento de los aforados.

La conclusión más clara del informe es un NO rotundo al control de las protestas, no al uso de la Fuerza Pública, ni proporcional. Bajo ninguna circunstancia la asistencia militar, aun en casos desbordados de vandalismo y terrorismo, y un SÍ a los bloqueos y a todas las modalidades de protesta, sin importar la afectación a los derechos de todos.

Hace pocos días, y a propósito de esta visita, planteé la conveniencia de sustraer al país de la jurisdicción de la Corte Interamericana, como ocurre con EE. UU. y Canadá. Porque advierto que la Comisión ya no se limitará a recomendar, sino a exigir. Importante recordar el precedente de Brasil en el caso de la represa Belmonte, en el cual ese país se hizo respetar y la Comisión tuvo que dar marcha atrás. Ya verán que las pretensiones son que esas 41 órdenes sean vinculantes y, además, cumplan la función de respaldar cualquier demanda ante la Corte Interamericana. Ya va siendo hora de que también nosotros nos hagamos respetar. Muy al contrario de tener que vivir en modalidad de miniconstituyente para incorporar estas pretensiones y aquellas que vayan surgiendo a capricho de tan altos comisionados. 

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/ninguna-sorpresa-columna-de-german-vargas-lleras-602280

21.24.-La respuesta del Gobierno a la CIDH RODRIGO UPRIMNY

Director para América de Human Rights Watch José Miguel Vivanco / Iván Duque.

El informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) es severo con los atropellos de la Policía durante las protestas, pero muy equilibrado, por lo cual las críticas iniciales del Gobierno carecen de sustento.

11 jul 2021.- Duque dijo que la CIDH no puede “recomendarle a un país ser tolerante con actos de criminalidad”. La declaración es acertada en abstracto, pero en concreto Duque no mostró cuál de los 187 párrafos o de las 41 recomendaciones del informe piden tolerar actos criminales. Todo lo contrario: la CIDH pide sancionar, respetando el debido proceso, todas las violencias ocurridas en las protestas, tanto los delitos de particulares contra bienes públicos o derechos de terceros, como las violaciones de derechos humanos por agentes estatales (recomendaciónes15 y 33).

La objeción de Duque pudo estar dirigida contra la posición de la CIDH, que no es nueva y se encuentra sistematizada en su informe de 2019 sobre protesta y derechos humanos, de que un Estado no puede prohibir en las protestas cualquier bloqueo o “corte de rutas”, como se conoce en otros países.

La posición de la CIDH es razonable pues ciertos bloqueos, como ocupar una vía o una plaza, pueden ser formas legítimas de protesta si la afectación de derechos de terceros no es desproporcionada. Pero obviamente otros bloqueos, como impedir el paso de ambulancias, o los cortes de rutas prolongados que generen graves desabastecimientos desbordan el marco legítimo de la protesta por ser desproporcionados, y así lo señala el informe (párrafos 132 a 140), que también condena severamente las violencias cometidas por manifestantes u organizaciones criminales, especialmente cuando han atentado contra la vida o la integridad de terceros o miembros de la Fuerza Pública.

El argumento del Gobierno de que todo bloqueo en Colombia es delictivo es falso pues, según el artículo 353A del Código Penal y la sentencia C-742/12 de la Corte Constitucional, sólo lo son algunos: aquellos que sean hechos por medios ilícitos y atenten claramente contra ciertos derechos constitucionales.

Es entonces injusto que Duque y el Centro Democrático cuestionen supuestos sesgos de la CIDH, que no habría condenado las violencias o excesos en las protestas, cuando el informe lo hace en forma clara. Otra cosa es que la CIDH, con razón, condene igualmente el uso excesivo de la fuerza por las autoridades, y en especial por la Policía, que ha llevado a decenas de muertes, violencias sexuales y más de 80 casos de jóvenes reportados como desaparecidos, de los cuales cinco ya aparecieron muertos. Y probablemente haya habido unas 7.000 detenciones arbitrarias por el abuso y distorsión de la figura del “traslado por protección” del Código de Policía. Todo eso es gravísimo.

Estos rechazos del Gobierno Duque y del Centro Democrático al informe de la CIDH se asemejan a los que hizo el Gobierno de Ortega el pasado 23 junio contra otro informe de la CIDH, en este caso sobre protestas en Nicaragua. Ojalá el Gobierno Duque se aparte de esos ejemplos autoritarios y dictatoriales, reconsidere su posición inicial y, en vez de rechazar el informe, vea en el mismo y en el mecanismo de seguimiento que establece una oportunidad de que la CIDH nos ayude a superar nuestra grave crisis de derechos humanos. Para ello debería tomar en serio las atinadas recomendaciones de la CIDH, empezando por la primera y que anima todo el informe: la importancia de “promover y reforzar, desde el más alto nivel del Estado, un proceso nacional de diálogo genuino, con enfoque territorial, que permita la escucha de todos los sectores, en especial a aquellos que han sido más afectados por discriminación histórica, social y estructural en el país”.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/la-respuesta-del-gobierno-a-la-cidh/

21.24.-El regreso de los dinosaurios  SANDRA BORDA

Las instituciones internacionales son normalmente el reflejo de los intereses de los Estados.

Cualquier observador desprevenido del acontecer internacional notaría, con cierta facilidad, la frecuencia con la que líderes alrededor del mundo están caminando las sendas del autoritarismo.

6 jul 2021.- Desde Myanmar hasta los avances de China en Hong Kong; desde la toma del capitolio en Estados Unidos y el fortalecimiento de la derecha europea hasta Bukele en El Salvador, Bolsonaro en Brasil y Ortega en Nicaragua, muchos están atreviéndose a entrar en las turbias aguas del despotismo antidemocrático. Los autócratas, lo probó Trump, ya no tienen denominación de origen: ahora pululan tanto en el Norte como en el Sur Global.

Este fenómeno puede ser explicado de diversas formas y, tristemente, las razones se retroalimentan y refuerzan entre sí. Para empezar, la desilusión de los ciudadanos alrededor del mundo con el funcionamiento de la democracia es terreno fértil para los dogmatismos y los personalismos. Hacer política arremetiendo contra las instituciones y contra el Estado de derecho hoy en día paga y paga muy bien. Es la forma más fácil y eficiente de ganar elecciones y de llegar al poder con un cheque en blanco bajo el brazo para gobernar.

Pero, además, aquellos países que se habían constituido no solo en poderes hegemónicos, sino también en líderes globales, perdieron su autoridad moral y ya no pueden cobrarle cuentas al autoritarismo que se gesta fuera de sus fronteras. Al final, ¿con qué cara sale Estados Unidos a convertirse en adalid y defensor de la democracia después de Trump? Biden hizo énfasis en su primera gira internacional en la necesidad de rescatar la democracia de la crisis en la que se encuentra, en parte porque entiende que un mundo plagado de autoritarismos es más inestable e inseguro. Pero la cosa no va a resultar fácil cuando en el interior de sus fronteras hay una tendencia a limitar la democracia electoral poniéndoles talanqueras a los votantes e introduciéndole triquiñuelas al sistema de conteo.

“Los ciudadanos nunca estuvimos más solos y vulnerables frente al poder y la fuerza de nuestros Estados, frente a la arrogancia y el abuso de los dinosaurios que los manejan”

Lo que queda, entonces, son las organizaciones internacionales y en este campo las noticias, consecuentemente, tampoco son buenas. Las instituciones internacionales son normalmente el reflejo de los intereses de los Estados miembros y aunque pueden desarrollar principios y procedimientos propios, pierden terreno y fuerza en su defensa cuando los Estados les quitan impulso. Por esta razón, su capacidad de cobrarles a los gobiernos su mal comportamiento ha disminuido notablemente.

En consecuencia, los Estados alrededor del mundo ya entendieron que los costos por su comportamiento autoritario se han reducido. Si a esto se suma que las nuevas potencias están poco interesadas en contribuir con la consolidación de las democracias y con la defensa de los derechos (la fortaleza de China y Rusia no está dada precisamente en ese campo), el resultado es que el espacio de maniobra para el autoritarismo se está ampliando. Por esta razón, gobiernos como el colombiano han incurrido en abuso policial y violación de los derechos humanos sin pagar un costo alto en materia de reputación internacional. Al final, la represión y el uso excesivo de la fuerza en contra de la movilización social ya se convirtió en pan de todos los días en el escenario internacional y pocos parecen interesados en convertir la indignación en castigo.

Entonces, a pesar de que queda la comunidad internacional de defensores de derechos humanos y una que otra organización internacional con pocos dientes, los ciudadanos nunca estuvimos más solos y vulnerables frente al poder y la fuerza de nuestros Estados, frente a la arrogancia y el abuso de los dinosaurios que los manejan. En esa medida, y aunque resulte poco atractivo y algo aburrido para algunos, lo único que nos puede proteger es elegir políticos cuyo compromiso con la democracia, con las instituciones y el Estado de derecho sea creíble.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/sandra-borda-guzman/el-regreso-de-los-dinosaurios-columna-de-sandra-borda-601018

21.24.-¿Llegamos por fin al pico de la tercera ola? DIEGO OTERO

¿Se llegó al pico?

Según los casos diarios por promedio de siete días, se llegó a un punto máximo el 26 de junio con 33.594 infectados que han venido disminuyendo durante 10 días para alcanzar 27.008 el seis de julio (gráfico 1).

5 jul 2021.- Pero, como en otras ocasiones que se alcanzaron dinámicas similares, hay que esperar otra semana más para comprobar si se confirma que efectivamente llegamos al pico el 26 de junio. Nos referimos, por ejemplo, a que el 28 de abril se llegó a un punto máximo, se redujeron los infectados por una semana y se volvió, de nuevo, a una etapa ascendente.

La dinámica del Covid-19 en Colombia es muy aleatoria tanto a nivel nacional como por territorios ya que los casos de contagiados suben y bajan cada día, de ahí que hay que tomar promedios de una semana para determinar las tendencias.

Muertes ya están bajando

Como con los casos nacionales, parece que con los muertos diarios también se llegó al pico el 28 de junio con 663 muertos que cayó rápidamente a 584 el 7 de julio (gráfico 2).

Es interesante observar la evolución de los muertos por región ya que se ha producido un cambio importante.

En efecto, Bogotá, Antioquia, Valle, Cundinamarca, Santander, Córdoba, Barranquilla, Santa Marta y Cesar que explicaban el 80,1 % de los muertos diarios el 17 de abril, ya para los primeros días de julio cayeron, llegando el 4 de julio a representar el 57 %.

Esto significa, que las restantes 24 regiones han venido aumentando su participación en el total y que el incremento en las muertes se ha dado en departamentos medianos y pequeños, donde las condiciones de salud son regulares.

Se tiene, entonces, que, en estos nueve territorios, los muertos diarios han venido decreciendo en números absolutos, especialmente Bogotá que llegó a un pico de 192 muertos diarios el 15 de junio, para iniciar desde el 16 de junio una reducción continua hasta llegar a 116 el 4 de julio.

Otro departamento que redujo los muertos diarios fue Cundinamarca, de un máximo de 54 el 4 de junio a 28 el 4 de julio.

Antioquia los bajó de más de 100 en abril a 54 el 4 de julio. En menor proporción los disminuyó Santander de 53 el 8 de junio a 44 y Valle del Cauca de 65 el 22 de junio a 57. Córdoba de 22 el 6 de junio a 17 y Cesar de 14 el 29 de mayo a 5.

Barranquilla disminuyó fuertemente los muertos de 70 el 18 de abril a 4 y Santa Marta de 16 el 22 de mayo a 4.

Vacunación y pruebas

La vacunación aumentó de velocidad en junio y julio con promedios diarios cerca de 300.000, que de seguir así se podría llegar al final del año con 70 millones de vacunas y cerca del 70% de los colombianos vacunados con dos dosis, casi la inmunidad de rebaño.

Las pruebas estuvieron por encima de 100.000 diarias del 29 de junio al 4 de julio, pero desafortunadamente en los días 5 y 6 de julio cayeron a un promedio de 54.000, de las cifras más bajas similares a las de antes del 7 de abril de 2021.

El problema de las pruebas es, no solamente que son insuficientes, sino que no hay ningún seguimiento para determinar los infectados y aislarlos, que es, precisamente, el éxito de los países que han controlado la pandemia.

Siguen Bogotá, Antioquia, Valle del Cauca, Cundinamarca y Santander como las mayores regiones de contagiados

Estas cinco regiones explicaban el 6 de julio de 2021 el 66,0% de los contagios diarios según promedio de siete días, de los cuales Bogotá el 33,2%, Antioquia el 12,1 %, Valle el 9,5 %, Cundinamarca el 6,4 % y Santander el 5,8 %.

A continuación, siguen seis departamentos con porcentajes mayores a 2,0% pero menores a 4,0 %, que explicaban el 16,3 %, los cuales son Bolívar (3,6%), Tolima, (2,8%), Córdoba (2,7%), Meta (2,6%), Boyacá (2,5%) y Huila (2,1%).

Es decir, que estas 11 regiones explicaban el 82,3% de todos los infectados a nivel nacional, con lo cual 22 departamentos eran responsables del 17,7% de los infectados diarios.

A continuación, se presenta la evolución del Covid-19 para las cinco regiones con mayores contagios por encima de 1000 diarios. Las cifras muestran que a partir del 26 de junio estas cinco regiones han estado disminuyendo los contagiados diarios, es decir, ya van 10 días de reducciones, lo que se ha reflejado en la caída a nivel nacional.

En el grafico 3 se muestra la situación de Bogotá, que pareciera alcanzó su pico el 30 de junio con 10.527 infectados que disminuyeron a 8.879 el 6 de julio.

Antioquia está pasando por la quinta ola del Covid-19, que, supuestamente llegó a su máximo de 3.949 infectados el 26 de junio y los redujo a 3.241 el 6 de jul0i (gráfica 4).

Valle del Cauca desde el 26 de junio ha venido disminuyendo lentamente los contagios de 2.603 a 2.525 (gráfico 5).

Cundinamarca bajó los contagiados de un máximo de 2.124 el 28 de junio a 1.696 el 6 de julio (gráfico 6).

Santander logró bajar los infectados diarios del pico de 2.252 el 28 de junio a 1.554 el 6 de julio (gráfico 6).

Conclusiones

Todo parece indicar que llegamos al pico de casos el 26 de junio y de muertos el 28 de junio, pero queremos darnos una semana de tiempo para establecer si se confirma esta tendencia. Si esto fuera así, la etapa ascendente del tercer ciclo duró tres meses y 27 días, casi igual a lo ocurrido en la segunda ola.

Como siempre, la dinámica del Covid-19 viene dada por las regiones con más habitantes, como Bogotá, Antioquia, Valle, Cundinamarca, Santander y Atlántico que explican casi el 65% de los contagiados, pero menos del 55 % de las muertes.

Otro dato para mencionar es el que tiene que ver con la tasa de mortalidad nacional que ha venido bajando, ubicándose en 2,49 % el 6 de julio después de haber tenido valores por encima de 2,6%.

Diego Otero Prada, Presidente Asociación Colombiana de Economía Crítica-ACECRI

Foto tomada de: El País Cali

https://www.sur.org.co/llegamos-por-fin-al-pico-de-la-tercera-ola/

  • 21.23.-No bajonearnos, pero cuidarnos LUIS NOÉ OCHOA
  • Análisis encuesta de CELAG – DIEGO OTERO
  • 21.23.-Íngrid Betancourt: “la guerra fracasó” CRISTINA DE LA TORRE
  • Que continúe la Comisión de la Verdad PATRICIA LARA

Faltan cuatro meses para que concluya el mandato de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad (CEV), pero es tal el impacto positivo que su labor está teniendo en la conciencia de esta sociedad, tan proclive a aupar el odio, que se debería prorrogar su vigencia por un buen tiempo.

2 jul 2021.- O al menos por el año que la Comisión perdió a causa de la pandemia, pues durante ese tiempo a sus miembros les fue imposible ir a las zonas más apartadas a recoger testimonios que les servirían de base para elaborar su informe final.

Ese informe, cuyo propósito es esclarecer los patrones y las causas que han generado el conflicto armado en los últimos 60 años, debe entregarlo a las ramas del poder público y al conjunto de la sociedad en noviembre de este año, cuando concluye su mandato. El decreto que creó la CEV establece que esas conclusiones se deben publicar y socializar durante el mes siguiente a la terminación de su período. Sin embargo, se perderá gran parte del beneficio que podría producir la labor de la CEV si entrega su informe sin disponer del tiempo necesario para hacer una labor de pedagogía profunda a lo largo y ancho del país; si no puede explicarle a Colombia dónde están y cuáles son las raíces del horror que hemos vivido, que tiende a eternizarse; si no cuenta con la logística requerida para hacer que los colombianos entendamos cuáles son los patrones culturales que debemos cambiar con el fin de que cese el desangre y no se repita cada tanto la pesadilla.

Porque el bien que ya ha hecho esta entidad es enorme, así políticos y periodistas fanáticos se empeñen en demeritarlo: ¿quién puede negar el impacto positivo que han generado los muchos encuentros propiciados por la CEV en las víctimas, los victimarios y quienes han escuchado esas intervenciones, en los cuales los victimarios han reconocido sus crímenes y les han pedido perdón a sus víctimas? ¿Quién puede negar el bien que le hizo al país esa entrevista tan profunda que el año pasado le hizo el padre Francisco de Roux, presidente de la CEV, a Íngrid Betancourt?

Ella, al reflexionar sobre la degradación que sufrió su dignidad durante los seis largos años que duró secuestrada por las Farc, produjo el milagro de que los antiguos miembros del Secretariado de esa guerrilla enviaran una carta en la que afirmaron: “Estamos aquí para, desde lo más profundo de nuestro corazón, pedirles perdón público a todas nuestras víctimas de secuestro y a sus familias (…). El secuestro solo dejó una profunda herida en el alma de los afectados e hirió de muerte nuestra legitimidad y credibilidad (…). Tuvimos que arrastrar ese lastre que hasta hoy pesa en la conciencia y en el corazón de (…) cada uno de nosotros”.

¿Y quién puede negar el bien que significa para Colombia que la conclusión del encuentro entre secuestrados y secuestradores propiciado la semana pasada por la CEV haya sido que “quienes actuaron como señores de la guerra y quienes los padecieron nos levantamos al unísono para decirle al país que la guerra es un fracaso, que solo ha servido para que nada cambie y para seguir postergando el futuro de nuestra juventud”, como lo señaló Íngrid Betancourt?

Es hora de que le pidamos al Gobierno que prorrogue la vigencia de la CEV, pero no que modifique su misión ni su composición. Solo que le dé un impulso para que siga adelante con esa tarea de verdad y reconciliación que Colombia nunca terminará de agradecerle.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/patricia-lara-salive/que-continue-la-comision-de-la-verdad/

21.23.-No bajonearnos, pero cuidarnos LUIS NOÉ OCHOA

Hasta los médicos están cansados de ver morir gente. Aquí, en un solo día, hubo 33.594 contagios.

El idioma es un vestido que muchas veces lo identifica a uno. ‘Tómalo con calma’, dirá alguien. ‘Cójala suave’, advertirá otro. ‘No se me bajonie’, se puede escuchar en otro sector. “Tómenlo por el lado amable”, decía el genial Chavo del 8.

2 jul 2021.- ‘No se me bajonien’, queridos lectores, porque esta columna hoy tiene datos muy preocupantes y dolorosos. Comienzo por decir que le ganamos a Brasil. Pero no en fútbol, ni por el Pitanas. Le ganamos, en el incremento semanal en el número de casos de covid-19 por cada 100.000 habitantes en la región, según la Organización Mundial de la Salud. Crecimos en 5 %, y Brasil, en 3 %. Y también ya le ganamos en muertes por cada 100.000: llegamos a 90.

‘Cójanla suave’, pues mientras el mundo parece estabilizarse, para Colombia junio fue el peor mes en los 16 de pandemia, con 17.000 fallecidos y 107.000 totales. Qué desfile fúnebre tan espantoso. Los servicios exequiales están como para morirse de angustia. En el Meta se hallan al borde del colapso por el aumento de muertes por covid, según leo. No solo según Leo, sino según la Secretaría de Salud, que tuvo que habilitar un cuarto temporal refrigerante para almacenar fallecidos. Que estén todos en los balcones de Dios. Hasta para entrar a las UCI hay fila. Qué angustia. Lo grave es que así venimos desde hace dos meses.

‘Tómenla con calma’, pero aquí, en un solo día, el domingo, hubo 33.594 contagios. Porque estamos en un momento en que se contagia hasta el gato. Vi que a los gaticos, que les ronronean con afecto a sus amos contagiados, les puede dar covid. Mejor que mi esposa no me siga diciendo “mi gato”.

“Pero con las marchas desde hace dos meses; con el covid, que ha venido estirando el pico, el Gobierno ‘la cogió suave’, en el peor momento, al decretar la apertura general”.

Menos mal ellos tienen siete vidas; nosotros, solo una y nos la jugamos como aburridos. Porque cada 24 horas 7 personas se quitan la vida en el país, y “cada día se registran 30 homicidios”. Lo que sí está estancado es el empleo… Y lo único que bajó fue la calificación de riesgo de la deuda del país.

Pero algo bueno debe de haber. Sí. El Plan de Vacunación avanza. A pasito tun tun, pero ya se han aplicado 18 millones de dosis, con promedio de 200.000 al día. Y seguramente terminaremos el año con los 35.000 millones de inoculados. Buena noticia que las empresas privadas comiencen a vacunar. Y llegaron al país 2,5 millones de vacunas de Janssen, muchas de ellas destinadas a quienes están más distantes en el país. Uno opositor dijo: “¿Entonces van a vacunar en la Casa de Nariño?”. Ja. En medio de lo triste, vale el humor.

Pero con las marchas desde hace dos meses; con el covid, que ha venido estirando el pico, el Gobierno ‘la cogió suave’, en el peor momento, al decretar la apertura general. Creo que es urgente que se tomen medidas, que se revisen las restricciones. Pico y cédula, aforos restringidos, control estricto en centros comerciales, en transporte; cierres zonales, como hacía Claudia López, los que fueron a las oficinas deberían volver al trabajo en casa. Lo que sea por la vida, porque a un promedio de casi 700 muertes diarias, desaparecemos.

Hasta los médicos están cansados de ver morir. Si uno se entristece cuando se le mueren los peces del acuario, ¿cómo serán ellos cerrando los párpados a centenares de personas? Los respeto, los admiro y los considero. Dios les dé salud mental, médicos y enfermeras. Y cómo será el panorama que Gestarsalud, EPS del régimen subsidiado, que cubre la salud de población vulnerable –todos lo somos–, pidió medidas urgentes.

Hay algo bueno más: nosotros mismos. Si no se toman medidas oficiales, hay que tener disciplina, pues a todos nos mira el covid, así estemos vacunados, y las UCI están llenas. Tapabocas puesto hasta para hacer el amor. No hagamos tumulto, lavado de manos, como los gobernantes. Apliquemos la del Chavo: “Primero muertos, antes que perder la vida”.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/luis-noe-ochoa/columna-de-luis-noe-ochoa-sobre-el-coronavirus-en-el-pais-600539

21.23.-Análisis encuesta de CELAG – DIEGO OTERO

Entre el 13 de mayo y el 8 de junio el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica-CELAG realizó una encuesta en 49 localidades con un tamaño de muestra de 1.945 casos para estudiar diferentes aspectos socioeconómicos y políticos que muestra el clima que existe en Colombia. Este aporte en su análisis lo hizo el doctor Diego Otero a solicitud mía.

 

1 jul 2021.- De antemano, agradezco al doctor Otero por su tiempo y conocimientos en materia de estadísticas

  1. RESULTADOS SUCINTOS

A continuación, las principales conclusiones:

  1. Muy mal el presidente Iván Duque: 76,3% de imagen negativa.
  2. Perspectivas de la gente negativas sobre el futuro de 69,5%, distribuidos en 35,7% de angustia y 33,8 % de incertidumbre.
  3. Aprobación al paro de 74,5 %,de los cuales 79,4 % por los jóvenes de 18-24 años y 78,0 % de las personas con ingresos inferiores a un millón de pesos.
  4. Mal la imagen negativa de las fuerzas armadas con 59,9 %.
  5. Situación social terrible: el 65,8% con dificultades para pagar gastos de vivienda y el 56,5% se han endeudado para cubrir gastos básicos, aún para personas con ingresos de más de 4 millones de pesos.
  6. Pésimo el estado del empleo y las condiciones de este.
  7. Hay divisiones políticas, pero esto lo considero normal.
  8. Los uribistas son solamente el 11,1 %, a diferencia del 48,2 % que son anti uribistas. El 36,4 % son indiferentes y el 4,4 % NS/NC
  9. Las divisiones por orientación política son: 23,7 % izquierda, 21,4%; derecha, 35,7 %; Centro y 19,3 % NS/NC. Nunca se había tenido un porcentaje tan alto de personas que se identificaran de izquierda.
  10. Según los encuestados el origen de la riqueza de los ricos se debe a:  59,4 % a corrupción, 17,9 % a herencia, 18,0% por su esfuerzo y habilidad y 4.6 5 NS/NC.
  11. El 74,1 % está de acuerdo en aumentar los impuestos a los ricos.
  12. El 64,0 % apoya las ayudas sociales.
  13. El 41,0% apoya el aborto, porcentaje que viene aumentando.
  14. El 74,6 % de la gente pide resolver el conflicto armado.
  15. Imágenes negativas: 61,8 % policía, 68,3 % bancos y 68,8% la fiscalía.
  16. Mala imagen de los medios de comunicación:

RCN                       74,8 %
Caracol                73,8 %
Semana                64,1 %
El Espectador     52,8%

  1. Las redes sociales son el principal medio de comunicación con 36,0 %, seguido por los portales web/medios digitales con 18,9%, TV con 20,0 %, radio con 13,7 %, medios impresos con 6,3 % y otros con 1,6 %.
  2. Imagen positiva de los políticos:

Petro:                      40,2 %
Claudia López:     39,9
Fajardo:                  33,7
Gustav Bolívar:    31,6
Vargas Lleras:      26,1
Uribe:                      17,7
Duque:                    17,6
Char:                       14,5
Tomás Uribe:        12,5

  1. La imagen de Uribe es tremendamente mala: 76,1 % en contra y 65,6 % lo vinculan con el paramilitarismo.
  2. El 62,7 % de la gente pide cambio.
  3. El 66,6 % de la gente dice que hay compra de votos
  4. Nunca votaría por:

 Fajardo:               56,7 %
Uribe:                    77,4
Vargas Lleras :   76,9
Petro:                    53,1

  1. Por Petro están bien los porcentajes para votar por él de los estratos 1 y 4, 5 y 6.
  2. La imagen negativa de los candidatos es:

Petro:                        51,8
Fajardo:                   50,6
Zuluaga                    57,7
Vargas Lleras:        58,3
Marta Lucía:          66,3
Uribe:                       75,9
Iván Duque:           77,5

  1. Intención de voto de quienes votarían o lo harían probablemente:

Petro:                                30,3%
Fajardo:                           14,7
Galán:                               7,3
De la Calle:                       6,2
Vargas Lleras:                5,2
Federico Gutiérrez:      4,9
Alejandro Char:             4,3
Tomas Uribe:                  3,3
Otros:                                4,2
Blanco:                             9,9
No vota:                           4,4
NS/NC:                              5,52

Aquí se pueden definir tres grupos:

Petrismo:                                30,3 %
Centro-centro derecha:     28,2 %
Derecha:                                 17,7 %.

  1. Percepciones sobre Petro:

Es positiva su imagen en los estratos 3, 5 y 6 con cerca de 25,0 %.

Más en hombres que en mujeres.

Más en jóvenes entre 18-24 años (47,3%) y de 25-28 años (42,0%).

Hay 42,6 % que creen que con Petro Colombia se parecería a Venezuela.

El 44,1 % dicen que es corrupto.

El 45,2 % creen que tiene capacidad para dialogar.

El 46,6% que tiene capacidad para gobernar.

  1. La ubicación por partidos es la siguiente

Ninguno:                             24,8 %
Colombia Humana:        17,4
Verdes:                                 12,6
Liberales:                            9,3
Conservadores:                 4,6
Cambio Radical:                4,4
Centro Democrático:       7,3
Partido de la U:                  4,2
Otros:                                    9,8 (Polo Democrático 3,7, Mira 3,2, otros 2,9).
NS/NC                                    5,6

  • Es decir, se tendría la siguiente participación por tendencias:

Izquierda:                                  24,3 %.
Derecha:                                      20,5.
Centro y centro derecha:      21,9 (incluye liberales).
Ninguno:                                     24,8.
Otros:                                           2,9

  • CONCLUSIONES
  1. Esta encuesta, como otras, muestra que el país ha cambiado y que no se puede analizar como lo que ocurría hace cuatro años o aún, hace dos años.
  2. Hay un cambio en todo sentido. Por ejemplo, que casi el 25,0 % de la gente diga que se considera de izquierda, esto es un revolcón.
  3. Igualmente, que más del 74,0 % de la gente está de acuerdo con el paro, que 62,7% quieren un cambio, que están deslegitimados los medios de comunicación, con muy mala imagen las fuerzas de policía, que la gente considera que los ricos lo son por corrupción y herencia y no por capacidades y trabajo, es una revolución.
  4. El Movimiento Político Colombia Humanaes, a esa fecha o período de la encuesta, la organización política con la que se identifica la gente, 17,4%.
  5. En cuanto a distribución por partidos, los tradicionales o del sistema, incluyendo al partido liberal, son solamente el 29,8 %.
  6. En cuanto a candidatos, a pesar de toda la estigmatización sobre Gustavo Petro, es hoy el candidato más preferido para ser presidente de la República, con una alta aceptación entre los jóvenes y muy aceptable para los estratos 4, 5 y 6, lo cual es inconcebible.
  7. La única forma de atajar a las fuerzas democráticas y progresistas sería que los verdes se unieran con la derecha, lo que es una posibilidad, ya que dentro de este movimiento hay sectores muy de derecha.
  8. Los ataques de la alcaldesa Claudia López a Gustavo Petro se le van a volver un búmeran porque lo sitúa más a favor de los jóvenes y de los que se consideran explotados, no necesariamente los pobres, sino de muchas capas medias que en este paro se han manifestado.
  9. La alcaldesa, como Duque y la derecha, están jugando con fuego, no se han dado cuenta que el país cambió, que no únicamente lo que piensen los ricos y los grandes grupos económicos va a determinar el futuro de Colombia y que el dinero seguirá definiendo las elecciones.
  10. Por supuesto, esto es una encuesta en un momento determinado en el tiempo y muchas cosas podrían cambiar, pero hay coincidencia con otras investigaciones en que Colombia hoy es diferente. Las elecciones de octubre de 2018 y 2019 fueron un campanazo de que el país está cambiando.

https://diariolalibertad.com/sitio/2021/07/03/analisis-encuesta-de-celag/

https://www.celag.org/encuesta-colombia-junio-2021/

21.23.-Íngrid Betancourt: “la guerra fracasó” CRISTINA DE LA TORRE

Violento el contraste. Literalmente. Mientras el gobierno Duque innova en horrores contra la protesta ciudadana, pisotea el Acuerdo de Paz y reanima el conflicto, Íngrid Betancourt y Rodrigo Londoño protagonizan perturbador encuentro entre víctimas de secuestro y sus victimarios, pero ambos abrazan el principio de la reconciliación: su repudio a la guerra. Aunque con reservas sobre el tono “acartonado” de sus adversarios y abundando en reclamos, dijo ella que “quienes actuaron como señores de la guerra y quienes los padecieron nos levantamos al unísono para decirle al país que la guerra es un fracaso, que sólo ha servido para que nada cambie y para seguir postergando el futuro de nuestra juventud (…) Esta es nuestra verdad colectiva y (sobre ella) debemos construir una Colombia sin guerra”.

29 jun 2021.- Pidió perdón Timochenko “con la frente inclinada y el corazón en la mano”, y reafirmó que no debe responderse a la violencia con más violencia. Largo y tortuoso recorrido debieron transitar las Farc desde la exculpatoria calificación de “error” a sus 21.000 secuestros, hasta reconocerlos como crímenes de guerra y de lesa humanidad.

Mientras la reconciliación da un paso de gigante esta semana, echa al vuelo su imaginación el fundamentalismo armado para diversificar modos de guerra sucia, ahora urbana. Modos que acusan, cómo no, la marca siniestra del paramilitarismo. En el río Cauca y en Tuluá aparecen los cuerpos de Brahian Rojas y Hernán Díaz, desaparecidos antes. En bolsas de plástico se encuentran, desperdigados, cabeza y miembros del joven Santiago Ochoa, entre otros. Comenta el Canal 2 de Cali que hay en la ciudad cacería de marchantes; les caen a sus casas y los desaparecen. Por un alud de amenazas de muerte tuvo que salir del país un dirigente de Fecode, estigmatizado en público por el mismísimo presidente de la República.

A poco, acusó al paro de haber producido 10.000 contagiados de COVID-19. Aseveración infundada, según científicos, pues en el pico pesan más la reapertura de la economía, la lentitud en el suministro de vacunas y el casi nulo cerco epidemiológico que desplegó el Gobierno. Y Francisco Santos afirma que “el pico de la pandemia tiene nombre propio: CUT, Fecode, CGT, CTC, Petro y Bolívar”. Juguetón, pone lápidas donde conviene. El hecho es que el contagio creció 15,8 % en abril (sin paro), y 8 % en mayo, en la plenitud del estallido social. Para rematar, la Fiscalía señala con nombre propio y sin pruebas a 11 líderes sociales de Arauca de pertenecer a disidencias de las Farc. Y la Procuraduría abre, porque sí, indagación contra cinco congresistas de oposición mientras se adjudica funciones de policía política.

Sintomatología de amplio espectro que revela dimensiones inesperadas en la guerra que la derecha ultramontana quiere revivir, a pesar de Íngrid, a pesar de que Farc no hay ya. Otros enemigos se inventa: líderes sociales (van 80 asesinados sólo este año), y muchachos masacrados en las calles: 70 a 4 de junio reportó Indepaz-Temblores con nombres propios a la CIDH, con autoría directa o indirecta de la Policía; más dos uniformados y un agente del CTI. Aquí es más peligroso ser líder social que delincuente, se quejó Leyner Palacios, miembro de la Comisión de la Verdad.

La potencia de la sociedad que protestó en las calles alienta la esperanza. Y el pacto de paz, dirá Íngrid, aunque imperfecto e incompleto, nos entregó el único instrumento que tenemos hoy para salir de la barbarie. Barbarie de criminales, se diría, que, volviendo papilla la esquiva democracia, disparan contra el líder popular, contra el campesino, contra el joven-no-futuro, contra el empresario, contra el opositor, contra la mujer de doble jornada sin remuneración. Barbarie incalificable, atentar contra la vida del presidente de la República. Sí, la guerra es un fracaso.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/ingrid-la-guerra-fracaso/

  • 21.22.-El paquetazo GERMÁN VARGAS
  • Un grito por tantas muertes RODRIGO UPRIMNY
  • Reforma impresentable por falta de respaldo financiero RAMIRO BEJARANO
    La política: ¿monopolio de la derecha? CRISTINA DE LA TORRE

Uno de los grupos de “madres de primeria línea” con escudos y camiseta de nuestra Selección, que también se batieron contra el Smart, aunque tras las conversaciones se replegaron a Puerto Resistencia (Sur oriente de Cali).

Lo sabido: al pronunciamiento de las mayorías contra el hambre y la exclusión responde este Gobierno con un baño de sangre. Lo revelador: en su afirmación como autocracia con todas las letras, les niega el derecho a la política, a la disputa del poder.

21 jun 2021.- Lo niega, primero, reduciendo a vandalismo un estallido de entidad histórica y, a gremialismo asexuado, la justa de los trabajadores organizados. En segundo lugar, boicotea, deslegitima o ilegaliza diálogos y acuerdos alcanzados entre mandatarios locales y el movimiento popular, que se ha dado sobre la marcha formas novedosas de organización. Comenzando por la Primera Línea, generosa en entrega de vidas a la brutalidad sincronizada entre policías y paramilitares. En Cali, en Bogotá, en municipios apartados, la contraparte en la mesa los reconoce como actores políticos cuya condición ganaron por pelearse derechos ciudadanos y reclamar justicia. Entre otros, el derecho de elegir sin miedo y el de ser elegidos para decidir en favor de la comunidad, del barrio, de la vereda, por sí mismos o por el partido que los represente.

A este emplazamiento multitudinario por educación, empleo, democracia y dignidad contrapone el establecimiento uribista militarización y homicidio. Hace invivible la república esperando reverdecer la estrategia electorera del redentor que, bajado del cielo para conjurar el caos, repetiría presidencia en 2022. Y magnifica las minucias que concede: una manito de pintura en la fachada, cuando el reclamo apunta a los cimientos de la casa. En andanada pública contra el sindicalista que le señala al movimiento las elecciones para ganar voz y capacidad de decisión —para ganar poder político—, el presidente lo insulta en público, mancilla la dignidad del cargo y, haciéndose eco de Álvaro Uribe para quien el Comité del Paro “ha sido un propulsor de la violencia”, nos recuerda que también el ejercicio de la política es monopolio de las élites. Que no les basta a ellas su control de bancos, tierras, el erario, la verdad revelada y la distinción social, de gente de bien, tantas veces conquistada en asocio del delito.

En experimento feliz que se replica con frecuencia creciente en el país, cuando el movimiento vira hacia la discusión de sus anhelos, los depura y empieza a traducirlos en agendas de negociación, Jorge Iván Ospina, alcalde de Cali, ha logrado lo impensable: le reconoció calidad de interlocutor político a la Red de Resistencias de Cali —organización horizontal, no jerárquica— para escuchar sus demandas y acordar soluciones con mediación de la Iglesia y de la ONU. Primer resultado, se levantaron los bloqueos, previa expedición de un decreto de garantías a la protesta pacífica. Un juez suspendió el decreto porque, argumentó, el manejo de la protesta correspondía al presidente, no al alcalde. Mas el proceso sigue: pierde aval jurídico, pero gana dimensión política. Y proyección nacional.

“En Puerto Resistencia he encontrado liderazgos que enorgullecen por su valentía, por su capacidad política”, declara Ospina. Fiscalía y Policía, agrega, tendrán que habérselas con grupos de delincuentes que quieren afectar la institucionalidad creada sembrando caos. Plan de choque de empleo, tan urgente como el servicio público de salud y apoyo financiero a la comunidad serían un primer paso hacia la canalización institucional de la crisis.

Para desdicha de los mandamases en política, en la irrelevancia y la corrupción de partidos al servicio de una dirigencia negligente y sin hígados, la explosión de poderes en la base bien podrá expresarse en elecciones. Entonces el nuevo pacto social, que hoy naufraga en un mar de rencor y de miedo, será una posibilidad. Manes del poder popular que se exprese en las calles y como fuerza parlamentaria. La política dejaría de ser monopolio de la derecha.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/la-politica-monopolio-de-la-derecha/

21.22.-El paquetazo GERMÁN VARGAS

Esta semana cruzamos el umbral de los 100.000 fallecidos por la pandemia en medio del debate sobre la responsabilidad que en este tercer pico tuvieron las marchas, las aglomeraciones y los bloqueos. Yo no tengo duda sobre los miles de vidas que el ejercicio irresponsable y abusivo del derecho a la protesta cobró en estas semanas y seguirá cobrando si el Gobierno Nacional y las autoridades locales no ponen freno a esta locura. No hay un solo país en el mundo en donde se hayan permitido este tipo de manifestaciones bajo la pandemia. Ninguno que haya privilegiado el derecho a la protesta sobre el sagrado derecho a la vida. Salvo el nuestro. Los resultados están ahí, inocultables, llenándonos de hastío y vergüenza.

27  jun 2021.- Después de la India y Brasil, Colombia ocupó esta semana el tercer lugar en muertes por día. Ya casi llegamos a 800, y algunos expertos opinan que como vamos podríamos pasar de 1.000 y hasta llegar a los 1.400 en las próximas semanas. Ya no hay capacidad en las UCI de las principales ciudades, lo que ha obligado a aplazar miles de intervenciones quirúrgicas programadas, muchas de las cuales también comprometen la vida de las personas.

En medio de esta situación se anuncia la apertura total de actividades. Entiendo y comparto el sentido de urgencia por reactivar nuestra economía, por regresar a las aulas escolares y por retomar en lo posible la normalidad perdida. Pero ¿será este el momento oportuno? No lo fue cuando morían 200 personas. Nadie entiende nada. ¿No valdrá la pena, habiendo hecho ya esfuerzos tan grandes, retrasar un tiempo adicional la tan anhelada apertura? Sigo pensando, como desde el primer momento, que lo más relevante es la vida y espero que quienes deban tomar las decisiones también la privilegien.

Entre picos, mesetas, abismos y llanuras se esconde una realidad inocultable que es la mediocridad con que el Ministerio de Salud ha actuado durante esta pandemia. En el frente de la vacunación, los resultados difícilmente podían ser peores. No solo comenzamos tarde, sino que es la hora en que no tomamos ritmo. ¿Cómo es posible que a estas alturas tan solo 5’380.000 colombianos hayan recibido su segunda dosis? Solo el 10 % de la población. Y ahora resulta que mediante un esguince gramatical se desatenderán las recomendaciones de la farmacéutica Pfizer para pasar de 21 días a 84 la aplicación de la segunda dosis. Digan la verdad: no es porque sea mejor, sino porque no hay vacunas. Además, por la misma razón, entraremos en el terreno de la experimentación con los cocteles biológicos de diferentes casas. ¡Qué irresponsabilidad!

Llevamos varios meses buscando que los privados puedan apoyar el programa de vacunación. A este tema no hay que darle más vueltas. Al ministro no le gusta esta colaboración. Ha hecho lo indecible para impedirlo y lo ha logrado. Ya verán los empresarios en qué terminarán sus buenos propósitos y cuánto les costarán las vacunas, que, además, serán gravadas con IVA y con un peaje adicional a favor del Fome.

A todo esto se suma el no pago de los $ 7 billones que el Estado le adeuda al sistema de salud, pago al que está obligado, en aplicación de la llamada ley de punto final. Miles de médicos y personal de la salud no han podido recibir sus salarios y prestaciones por culpa de una partida de burócratas del Ministerio y la Adres incapaces de auditar unas cuentas. Entre tanto, la Superintendencia de Salud interviene de manera muy discrecional a las EPS y entrega su manejo, curiosamente siempre a la misma persona. Bien haría la Contraloría en auditar a fondo estos procesos y las decisiones tomadas. Y como si fuera poco, ahora la propia Contraloría encuentra hallazgos con alcance fiscal y disciplinarios por más de $ 22.000 millones en el Ministerio de Salud.

Peor imposible en todos los frentes: récord mundial de contagios y fallecidos, mediocre vacunación pública y nula privada, reforma de la salud hundida sin debate, manejo del Invima y de la Supersalud discrecional y con amiguismos, ley de punto final burlada y malos manejos en la entidad. Qué más se necesita. Pero todo esto quedará sepultado bajo los anuncios del locuaz ministro Ruiz sobre la llegada de la variante delta del coronavirus a Colombia. No hay mal que por bien no venga.

GERMÁN VARGAS LLERAS

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/el-paquetazo-columna-de-german-v

21.22.-Un grito por tantas muertes RODRIGO UPRIMNY

Esta columna, más que un análisis equilibrado de este pico de la pandemia, es un grito de dolor contra la normalización de las muertes por COVID-19 y un intento desesperado para que intentemos una mejor respuesta frente a esta tragedia.

27 jun 2021.- Desde hace varias semanas mueren más de 500 personas diariamente por la pandemia. El promedio de los últimos seis días es de 640 con tendencia al alza, lo cual lleva a Colombia a una tasa diaria de 12,6 muertes por millón, muy superior a las de India o Brasil y una de las más altas del mundo.

A pesar de la inmensidad del dolor detrás de cada muerte, mi impresión es que estamos recibiendo esa noticia diaria con la misma indiferencia que un anuncio meteorológico. “Hoy en Colombia llovió torrencialmente y murieron 700 personas por COVID-19”.

Los gobiernos, nacional y locales, parecen haber igualmente aceptado esa mortandad como una fatalidad de la reapertura económica. O buscan atribuir responsabilidades a otros, como el presidente Duque, que declaró que las aglomeraciones por las protestas explicaban más de 10.000 muertes de las últimas semanas. Sin embargo, Duque no citó ningún estudio que apoyara su afirmación; en cambio, un análisis cuidadoso del equipo de epidemiólogos liderado por José Moreno concluyó que no es posible imputar ese incremento de contagios esencialmente a las protestas.

La única apuesta de las autoridades parece ser la vacunación, cuya velocidad afortunadamente ha aumentado, pero que tomaría, en el mejor de los escenarios, meses en reducir significativamente las muertes, incluso con 400.000 dosis diarias. Y cada mes, si seguimos así, serían 20.000 muertes.

Tengo claros los difíciles dilemas de las autoridades para enfrentar este terrible pico, cuando al mismo tiempo vivimos una crisis económica y social dramática, con la pobreza superando el 42 % y el desempleo el 15 %. Millones de colombianos están pasando hambre. Tengo claro también el agotamiento sicológico y social frente a las cuarentenas, que resta mucha eficacia a cualquier medida de aislamiento obligatorio.

Todos estamos desesperados, pero me resisto a creer que debamos aceptar esa mortandad y seguir, impasibles, con la reapertura económica. ¿Por qué no mantener e incluso fortalecer ciertas medidas de aislamiento social por unas semanas, como parar el retorno a las oficinas que no requieran presencialidad, para bajar los contagios, mientras la vacunación surte efectos? ¿Por qué no fortalecer audazmente las transferencias monetarias a quienes las requieran, al menos por unos meses, para hacer viables esas medidas de aislamiento? ¿Por qué no pensar en un compromiso de quienes mantenemos ingresos superiores, digamos, a $15 millones, de donar 15 % de esos ingresos por unos meses, con destinación específica: transferencias y financiación del sistema de salud? ¿Está realmente excluida una emisión monetaria para financiar esos necesarios gastos extraordinarios?

No tengo respuesta a esos interrogantes y creo que el presidente y los mandatarios locales tampoco la tienen, pero desconocen llamados dramáticos, como la declaración, que comenté hace dos semanas, de las principales asociaciones médicas y científicas del sector salud, que pidieron una reunión urgente con el Gobierno para discutir cómo equilibrar mejor la protección de la salud con la reactivación económica. Dos semanas han pasado, con 9.000 muertos, y el Gobierno no les ha respondido.

Dada la dificultad de estos dilemas, termino con una propuesta: que el Gobierno convoque un pequeño grupo interdisciplinario, con los mejores economistas, epidemiólogos, salubristas, sociólogos, etc., y les diga que en una semana formulen un plan de choque para enfrentar esta terrible coyuntura y esos difíciles dilemas. Así sabremos si existen o no alternativas.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/un-grito/

21.22.-Reforma impresentable por falta de respaldo financiero RAMIRO BEJARANO

La tal reforma a la justicia que ha publicitado el ministro Wilson Ruiz como su gran logro, porque supuestamente resolverá la morosidad en todos los estrados, es un conejazo. No les contó a los respetados togados de altas cortes, a los menesterosos congresistas ni al país que el ministro de Hacienda le había advertido que varios de sus proyectos —entre otros, el de la justicia— eran inconvenientes porque amenazaban la sostenibilidad fiscal de la nación. Se guardó ese detallito y se empecinó en que el proyecto fuese votado por un Congreso ignorante y arrodillado.

27 jun2021.- Los magistrados que respaldaron el proyecto —que ojalá lo hunda la Corte Constitucional en el control que aún falta para convertirse en ley— hoy deben estarse dando contra las paredes, porque se dejaron llevar al matadero con la esperanza de que el 3 % del Presupuesto General de la Nación se destinaría a la Rama Judicial, lo cual no podrá ser así. Inclusive sucumbieron a la tramposa tentación de meter el mico —¿o serían ellos?— para que las pruebas no puedan practicarse virtualmente —como viene ocurriendo gracias a un decreto de emergencia económica—, sino solamente de forma presencial, con lo cual condenan los trámites al más recalcitrante atraso, lo mismo que con el costoso propósito de que los mensajes de datos deban aportarse con dictámenes periciales.

Conocida la advertencia del ministro de Hacienda, ahora Ruiz muy orondo sale a revelar lo que ocultó: que la reforma a la justicia está condicionada a la sostenibilidad fiscal, es decir, a que haya recursos, que no los habrá, porque si quien maneja el erario ya dijo que no hay cómo, pues de su peso se cae que estamos ante otro elefante blanco.

Si los magistrados y congresistas aprobaron lo que creyeron era una transformación sustanciosa a la justicia, a sabiendas de la advertencia del ministro de Hacienda de que no habrá plata, están en deuda con la opinión pública y en un grave problema que cuestiona sus responsabilidades; pero si la aprobaron porque nadie los enteró de semejante riesgo, sencillamente también fueron víctimas de una estafa y alguien tiene que caer.

Pero allí no paran las desgracias de este personajillo de menor cuantía que hoy oficia como ministro de Justicia. Su pésima condición humana de arribista y su desmedida ambición lo han dejado mal parado en el concierto internacional y por supuesto a Colombia. El siguiente cuento lo describe. Fernando Carrillo había conseguido desde 2019 que, con ocasión de la conmemoración de los 30 años de la Constitución del 91, Colombia fuese sede del más importante encuentro de constitucionalistas del mundo, el reputado Word Law Congress, en el que tendría trascendental protagonismo el exprocurador. En una actitud mezquina, Ruiz se dio a la tarea de hacer saber a los gestores en Madrid de este congreso mundial que, si aspiraban a que se materializaran los apoyos económicos del Gobierno colombiano, era necesario que el presidente de las jornadas fuese él, porque además solo así se garantizaría la intervención de Duque en los actos de instalación.

En España, por simple cortesía y me imagino que entre intimidados y aterrados, accedieron a darle gusto al envanecido ministro, obsesionado por hacerse a crédito internacional que no ha conseguido antes en la academia, ni como magistrado, ni mucho menos como litigante, actividades donde ha brillado siempre como sospechoso. Ruiz literalmente dio un golpe de Estado al mejor estilo de los dictadorzuelos, pues impuso su nombre como presidente de un certamen mundial de sabios constitucionalistas, condición de la que carece, bajo la sutil amenaza de que si él no lo presidía, ni el Gobierno ni Duque se asomarían por allá.

Si este país fuese serio y hubiese un mandatario con sentido de responsabilidad histórica, Wilson Ruiz, el equívoco y mediocre ministro de Justicia, debería haber sido destituido después del reguero de estas perlas que confirman que es un mal tipo, por decir lo menos. Pero no hay nada que hacer, estamos en Colombia y en estos tiempos.

Adenda. ¿Qué estará esperando nuestra Cancillería para sumarse a las voces de repudio contra el tirano nicaragüense Daniel Ortega? Hoy es tan peligroso para las relaciones internacionales y la integridad de nuestro territorio este sátrapa como el mismo Maduro.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/ramiro-bejarano-guzman/impresentable/

21.22.-Seguimos en la tercera ola DIEGO OTERO

Esta tercera ola colombiana está muy difícil de controlar y presenta hechos muy contradictorios. Por una parte, llevamos tres semanas de una meseta que varía entre 26.000 y 28.000 casos diarios de contagiados y, por otra parte, los muertos diarios han venido aumentado y se acercan a un promedio de 600.

Seguimos en una meseta de casos diarios

21 jun 2021.- Seguimos en una meseta que ya lleva 16 días, con variación de los casos diarios de 26.279 a 27.853. En realidad, ya vamos en dos mesetas: la primera se dio del 28 de abril al 22 de mayo, suspendida por un crecimiento en los casos del 23 de mayo al 6 de junio (gráfico 1).

Las muertes diarias, después de una caída de 490 del 28 de abril a 399 el 6 de mayo han venido aumentando a un ritmo lento desde que superaron la barrera de los 500 el 18 de mayo, creciendo paulatinamente hasta superar los 600 casos los días 21 y 22 de junio.  (Gráfico 2).

Pero a pesar de este crecimiento en las muertes diarias, la tasa de mortalidad ha venido bajando de 2,55 por ciento el 15 de junio a 2,53 por ciento el 22 de junio.

Concentración de la tercera ola en seis regiones

Seis territorios, Bogotá, Valle del Cauca, Antioquia, Cundinamarca, Bolívar y Santander explicaban el 18 de junio el 73,0 por ciento de los infectados diarios y el 65,1 por ciento del total de infectados, cifra que muestra la concentración del Covid-19 en muy pocas regiones.

Siguen cuatro departamentos, Caldas, Meta, Boyacá y Córdoba, con participaciones en los infectados diarios entre 2 y 3 por ciento que suman 9,1 por ciento. En esta forma, en 10 regiones se explicaba el 82,1 por ciento de los contagiados diarios para el 22 de junio. El resto corresponde a 22 departamentos de poblaciones intermedias o menores, con 17,9 por ciento de los contagiados diarios.

En muertos, la situación es similar pero no tan concentrada como con los infectados. Pero, Bogotá, Antioquia, Valle, Barranquilla, Santa Marta, Santander, Cundinamarca y Córdoba daban lugar al 60 por ciento de los muertos diarios con variaciones fuertes en las tasas de mortalidad, siendo las de Bogotá de las más bajas.

Diferencias muy grandes por regiones

Siempre han existido diferencias en el desarrollo de la pandemia por regiones, tanto por el tamaño de los departamentos como por las diferencias en el desarrollo de la capacidad hospitalaria y los niveles de distribución de ingresos.

Desde un punto de vista de valores absolutos, los grandes territorios lideran los casos de infectados y muertos diarios y totales, como son Bogotá, Antioquia, Valle del Cauca, Bolívar, Santander, Cundinamarca y Atlántico.

Sin embargo, durante el transcurso de esta tercera ola se han dado variaciones en el tiempo. Así, al comienzo fueron los departamentos de la costa caribe los que mostraban más infectados, siendo Atlántico el departamento más notable, ya que llegó a tener un máximo de 3.337 infectados diarios el 15 de abril, solamente superado por Antioquia con 3.919 y similar a Bogotá con 3.332. Pero, a partir del 16 de abril se inició un descenso acelerado en contagiados, de tal manera que para el 18 de junio habían bajado a 561. Situación similar se presentaba en los demás departamentos de la costa atlántica.

Bogotá explica el 35 por ciento del total nacional de infectados diarios y el 25 por cientos de los muertos

El nivel nacional de contagiados y muertos como el pico de la tercera ola se definen en Bogotá. Muy rara vez Bogotá había explicado más del 30 por ciento de los contagiados diarios según promedio móvil de siete días. Para el 22 de junio el promedio semanal diario de infectados fue de 9.853 (gráfico 3).

Bogotá estuvo hasta el 22 de mayo con menos de 5.000 infectados diarios, situación que cambió después con crecimientos a tasas altas que llevaron a superar la barrera de los 8.000 diarios el 2 de junio y la de los 9.000 el 5 de junio. A partir de esta fecha los casos diarios han variado de 9.105 a 9.858, dándose una especie de meseta.

Antioquia es el segundo territorio en importancia de la pandemia

Antioquia es un ejemplo de irregularidad en el comportamiento de la pandemia del coronavirus. El departamento vive la quinta ola, lo que no se ha dado en ningún otro departamento, ya que la mayoría están todavía en la tercera ola. La variabilidad del Covid-19 en Antioquia es impresionante. La quinta ola comenzó el 19 de mayo con 1.867 casos diarios de promedio semanal y ha venido aumentándolos hasta llegar a 3.827 casos el 22 de junio, sin llegar aún al máximo de la cuarta ola (gráfico 4).

Bogotá y Antioquia explicaban para el 22 de junio el 44,7 por ciento de los casos diarios y el 49,9 por ciento de los casos totales. Se puede afirmar que lo que ocurra en estas dos regiones define la tercera ola. Si se agrega el Valle del Cauca, el porcentaje sube a 57,6 por ciento.

El Valle del Cauca es el tercero en contagiados

El Valle del Cauca es la tercera región en tamaño por el número de contagiados. El l7 de junio había superado el valor del pico de la segunda ola que fue el 7 de febrero con 1.590 casos. Como lo muestra la gráfica 5, hay días de mucha variabilidad en el Vale del Cauca en que se dan unos aumentos muy raros en los infectados diarios.

Santander sorprende en esta tercera ola

Santander fue un departamento que se portó relativamente bien en las dos primeras olas, con infectados diarios inferiores a 600 diarios. Sin embargo, en esta tercera ola su tasa de incrementos ha sido muy alta, y ya el 22 de junio había alcanzado 1.917 casos diarios, casi cuatro veces el pico de la segunda ola (gráfico 6). 

Los 10.000 muertos del presidente

El presidente de la República comentó el lunes 21 de junio que 10.000 muertos de las últimas seis semanas se debían a las concentraciones por las protestas. Es una declaración totalmente irresponsable sin justificaciones teóricas ni empíricas.

Desde el punto de vista teórico, cuando hay protestas, estas se dan al aire libre, lo que tiene menos probabilidad de contagios, y la mayoría de los manifestantes son jóvenes, con menores tasas de contagiarse. Por otra parte, mucha gente no sale a las calles por temor a los actos de violencia y la represión de las fuerzas policiales.

Empíricamente, las aglomeraciones no fueron numerosas, exceptos las del 28 de abril, 1 y 10 de mayo. En el resto de los días se presentaron protestas muy localizadas, no mayores a 5.000 personas. Junio fue un mes muy malo para las protestas por las condiciones climáticas y porque los jóvenes estudiantes entraron a exámenes finales.

Los datos de movilidad de Google no muestran cambios notorios e las movilidades en los seis sectores que ellos manejan: lugares de trabajo, zonas residenciales, estaciones de transporte, parques, supermercados y farmacias y tiendas y ocio.

El 28 de abril comenzó la gran protesta, pero sus efectos solamente se verían después de diez días, es decir, a partir del 8 de mayo, pero precisamente, hasta el 22 de mayo los contagiados disminuyeron.

Por otra parte, los muertos del 8 de mayo al 21 de junio fueron 23.718, o sea, si 10.000 se produjeron por las aglomeraciones, esto significa un 42,1 por ciento, porcentaje muy alto.

Si descontamos estos 10.000 muertos del 8 de mayo al 21 de junio, daría un promedio de 313 muertes por día, que no tiene ninguna relación con lo que venía ocurriendo antes del 28 de abril en que las muertes habían llegado a 490.

Es francamente una información totalmente irresponsable. Todo esto forma parte de esa campaña de fake news para desprestigiar al paro, echándole ahora la culpa de las muertes por el Covid-19, que, como he mostrado, no tiene ninguna base científica ni empírica. Y en esto ha caído la derechista alcaldesa de Bogotá, la señora Claudia López.

Conclusiones

En las tres olas en que ha evolucionado la pandemia en Colombia, siempre los infectados y muertos se han concentrado en pocas regiones. Como se ha mostrado, para esta tercera ola, seis regiones concentraban para el 22 de junio el 71,8 por ciento de los infectados diarios y casi el 60 por ciento de los muertos, siendo Bogotá el territorio fundamental, con contagios diarios, por encima del 35,0 por ciento y de muertos de 24,0 por ciento.

Predecir la evolución del Covid-19 siempre ha sido una tarea imposible en Colombia. Todos los cálculos fallan, siempre hay que ajustarlos.  Pero la tercera ola ha sido muy impredecible.

Ahora, la pregunta que se hace es qué puede pasar. Del 6 al 22 de junio se está en una meseta con variaciones entre 26.000 y 28.000 infectados diarios. Hay tres alternativas: a) que siga la meseta, b) que vuelvan a crecer los contagiados y c) que se inicie la etapa descendente.

Normalmente, las mesetas tienen que dar lugar a aumentos o descensos. Una hipótesis que presento es que debe iniciarse la etapa descendente porque ya se lleva un buen tiempo en la etapa ascendente, casi se va a llegar a cuatro meses.

Hay que estudiar los factores que deben estar detrás de esta variabilidad tan grande de la tercera ola.

Primero, podríamos afirmar que el mal manejo de las pruebas, por debajo de 60.000 diarias hasta comienzos de junio, además de que no hay ninguna estrategia de control y de seguimiento de los posibles contactos. Claramente el sistema de salud colombiano falló.

Segundo, la gente se cansó de tanto encierro, más de un año, acompañado de crisis económica, y decidió romper todas las reglas y se moviliza más, frecuenta más amigos, reuniones y familiares. Se dice, por los estratos populares, prefiero morir de la pandemia que de hambre.

Tercero, para investigar, si hay cepas más contagiosas, pero menos mortíferas ya que la tasa de mortalidad nacional ha venido disminuyendo de más de 2,6 por ciento a 2,5 por ciento.

En cuarto lugar, para algunos, las protestas y manifestaciones han dado lugar a los mayores contagios. Pero no hay ninguna evidencia empírica para probarlo: las concentraciones no han sido multitudinarias salvo las del 28 de abril, el 1 de mayo y el 10 de mayo.   La teoría dice que, si hay gente que sale a la calle, a campo abierto, que en su mayoría son jóvenes, hay muchos que se quedan en sus casas por temor a la violencia y las represiones de las fuerzas policiales.

Todo fue muy mal manejado en las dos primeras olas tanto desde el punto de salud pública como social y económica. En las dos olas anteriores y parte de la tercera, hasta el 28 de abril, las medidas de encierro fueron super estrictas, irracionales, mal planeadas, generalizadas, sin sentido, y ahora cuanto la tercera ola es más fuerte, y que se deberían haberse tomado medidas, todo se relajó.

Diego Otero Prada
Foto tomada de: https://consultorsalud.com/
https://www.sur.org.co/seguimos-en-la-tercera-ola/

  • 21.21.-La incapacidad de procesar la protesta  – RICARDO CHICA
  • ¿Estamos ya al fin de la tercera ola? DIEGO OTERO
  • Dos leyes rechimbas – GERMAN VARGAS

Mi conclusión es que podríamos cerrar la Procuraduría sin que nada ocurriese.

No fue capaz el Gobierno, tampoco el Congreso, de impulsar una verdadera reforma de la justicia que se ocupara de los temas críticos: seguridad jurídica, precedente judicial    vinculante, límites al abuso de la tutela, acceso y descongestión, entre muchos otros.

Premio al trámite más inútil.

20 de junio 2021.- Cien artículos de pura carpintería mecánica dedicados a resolver quién nombra el gerente de la Rama, quién maneja el presupuesto, cómo se suplen las vacantes. Un lavado de manos descomunal. Sorprende escuchar al minjusticia afirmando que esta reforma era la que el país estaba esperando. Qué descaro. De lo que sí se ocupó en extenso, y por eso fue aprobada, fue de la creación de más burocracia y de “garantizar recursos” por la vía de crear un porcentaje fijo del presupuesto nacional para la justicia, a todas luces inconstitucional. Pierde, además, con esta ley la Contraloría su capacidad para inhabilitar a los funcionarios fiscalmente responsables, hasta que sus decisiones no sean confirmadas por autoridad judicial. Aplauden los corruptos.

Miles de nuevos empleos se crean en la Defensoría del Pueblo, que ya gasta más de 700.000 millones en una nómina de 5.700 empleados. Ahora en cada municipio se creará una oficina permanente de la Defensoría. ¿Cuánto va a costar? ¿No existen ya los personeros municipales? La ley también crea nuevas plazas de magistrados y jueces itinerantes. El minhacienda dio concepto negativo a este nuevo gasto, pero al minjusticia le importó cinco y archivó la carta. ¿Y las promesas de austeridad? ¿Con qué cara nos van a presentar la nueva reforma tributaria?

¿Y qué tal la reforma de la Procuraduría? Con la excusa de incorporar a nuestra legislación interna las recomendaciones de la Corte Interamericana, que prohibió sancionar a los funcionarios elegidos popularmente, inició su trámite este proyecto. Lo primero sea decir que discrepo sobre la obligatoriedad del país de aceptar que esta corte esté facultada para reformar o interpretar con carácter vinculante nuestra Constitución. Yo creo que al igual que lo han hecho Estados Unidos y Canadá, deberíamos sustraernos de esta jurisdicción. Pero si decidimos acatar el fallo del caso Petro, pues bastaría con pasar a los jueces de la República el conocimiento de los procesos contra aquellos elegidos popularmente. Me temo que esta pirueta, como bien se advirtió, no cumple en nada el fallo, al crear en la PGN una sala investida de funciones jurisdiccionales con un remedo de magistrados que fallarán procesos instruidos por la misma entidad. Y si los fallos se pueden apelar ante la jurisdicción, ¿para qué inventar todo este costoso e inconstitucional andamiaje? Todo mal. La Corte terminará tumbando esta ley.

A todas estas, están por prescribir más de 10.000 procesos acumulados en los últimos años. Se prendieron las alarmas, pero el país debe saber que esto no es nuevo. Anualmente prescriben 1.700 procesos. En estudio del BID se encontró que, para 2019, de 79.731 quejas, solo se profirieron 921 fallos sancionatorios.

Pero la pregunta de fondo es para qué sirve la Procuraduría. Hay consenso en que desde la adopción del sistema acusatorio, en materia penal no se justifica la presencia de la PGN y sus agentes en los procesos, pues, entre otras razones, sus conceptos no obligan y sí violan el principio de igualdad. Además, todas las conductas graves y gravísimas hoy son investigadas por la Fiscalía, por estar tipificadas en el Código Penal. La PGN y sus 4.300 funcionarios le cuestan al país anualmente 910.000 millones, que sumados a los gastos de Fiscalía, Contraloría y Defensoría llegan a 7,3 billones para atender a más 40.000 empleados al año.

Mi conclusión es que podríamos cerrar la Procuraduría sin que nada ocurriese, distinto a que el país se ahorraría más de 1 billón de pesos al año, que bien podrían destinarse al propio sector de la justicia. Con excepción de México, ningún país en el mundo tiene semejante engendro. Eliminar la PGN ha debido ser el proyecto con el que pasaría a la historia la doctora Cabello y le hubiera prestado gran servicio a la nación. Mientras tanto, bien haría el Gobierno en objetar ambas leyes, primero por inconvenientes, también por inconstitucionales y porque son una burla a la política de austeridad, tan cacareada por el Gobierno. Hagan sus apuestas.

GERMÁN VARGAS LLERAS

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/dos-leyes-rechimbas-columna-de-german-vargas-lleras-597306

21.21.-La incapacidad de procesar la protesta  – RICARDO CHICA

Lo que se necesita son diálogos nacionales efectivos y no efectistas, lo cual requiere el proceso político que logran frustrar de entrada.

La movilización popular manifiesta, no produce, la crisis económica, política y social por niveles de inequidad y de pobreza escandalosos (no corregidos por una estructura fiscal regresiva) agravada por la pandemia. La torpe gestión de esta y de la reforma fueron solo detonantes.

11 de jun 2021.- Pero no puede perderse de vista que esta es necesaria no solo para poder enfrentar el impacto de la pandemia; lo es porque la explosión del déficit y la incertidumbre sobre el recaudo para cubrirlo puede llegar a encarecer el crédito para el país y limitar la inversión tanto domestica como extranjera.

Más incertidumbre es lo peor que le puede pasar a esta maltrecha economía para lograr recuperar la senda del crecimiento, pues erosiona a esta su mecanismo fundamental. Una postura ciega a la necesidad de aumentar el recaudo es irresponsable e inconducente: una crisis cambiaria y financiera por deterioro de las expectativas sobre la economía y su capacidad de pagar sería absolutamente catastrófica para las condiciones de vida de los más pobres.

El manejo de la pandemia y el de la reforma y la protesta son ilustraciones perfectas de la mezcla de inoperancia institucional, torpeza y restricciones a la democracia; de la ausencia en Colombia de unas estructuras y procedimientos políticos capaces de procesar conflictos como temas de política. Lo que se necesita son diálogos nacionales efectivos y no efectistas, lo cual requiere el proceso político que logran frustrar de entrada.

El país carece de unas instituciones funcionales para procesar políticamente el conflicto: ni el congreso; ni los partidos; ni los candidatos; ni el ejecutivo (que perdió el poco liderazgo que tuvo).

En este sentido no queda más salida que la calle. Sin embargo, tampoco es cierto que ahora tiene la palabra la calle por la carencia de un liderazgo capaz de procesar las exigencias de los movilizados: un comité en el que muy pocos (salvo centrales obreras), se sienten representados, menos los jóvenes movilizados, y que no puede manejar ni algo tan urgente como levantar el bloqueo.

La táctica del gobierno es agotarlo como al paro anterior con un tinglado de diálogos nacionales, sabiendo que los movimientos populares se agotan y degradan ante la violencia oficial, dada la ausencia de un proceso político, de un grupo capaz de canalizar el descontento popular en propuestas con incidencia política.

En esta dirección el contraste con Chile es ilustrativo. Como resultado del paro allá, canalizando el descontento popular, y apoyándose en este, los grupos políticos de izquierda impusieron una constituyente que Piñera no tuvo más remedio que aceptar, e incluso trató de capitalizar.

https://www.portafolio.co/opinion/ricardo-chica/la-incapacidad-de-procesar-la-protesta-ricardo-chica-552898

21.21.-¿Estamos ya al fin de la tercera ola? DIEGO OTERO

Síntesis

Ya vamos para tres meses y una semana desde que comenzó la tercera ola el 10 de marzo y no se sabe si estamos o no en el pico.

14 jun 2021.- Con los muertos, como es normal, hay un rezago con los casos diarios, ya que siguen aumentando, y al 15 de marzo estaban en un promedio diario de siete días de 577.

Hubo mejoras sustanciales en vacunación, con promedios diarios por encima de 200.000. Igualmente, en pruebas diarias se pasó a 89.472, superándose los promedios que se tenían en los meses anteriores de 60.000 o menos.

En cuanto a casos diarios estamos en una meseta

Como se ve en la gráfica 1, llegamos a un pico intermedio el 28 de abril con 17.616 casos diarios, contagiados que se redujeron a 15.350 el 22 de mayo en que se inició un nuevo repunte para alcanzar un máximo de 26.862 el 6 de junio, manteniéndose de ahí en adelante hasta que se llegaron a 27.208 casos diarios el 15 de junio.

No se puede establecer con los datos disponibles que se haya llegado al pico de la tercera ola, así que habrá que esperar una semana más para sacar conclusiones definitivas. Pareciera que se está estabilizando el número de casos, pero lo que está ocurriendo en Colombia, a diferencia del resto del mundo, es bastante impredecible. Se tiene un desarrollo muy aleatorio de esta tercera ola.

No se llega al pico de muertos diarios

Se tuvo una etapa de aumentos diarios de los muertos que culminó el 4 de mayo con 485 casos. Siguió una relativa estabilidad hasta el 29 de mayo en que se superaron los 500 muertos. Pero, en junio viene otra etapa de crecimiento de los muertos diarios hasta llegar a 577 el 15 de junio. Como se ve, no hemos llegado aún al pico de muertos diarios, aquí siempre hay un rezago con los casos de infectados diarios, es decir, la reducción o aumento de los mismo no se refleja inmediatamente en disminución o aumentos de muertes diarias (gráfico 2).

Por regiones, el aumento se ha venido dando en los departamentos medianos y pequeños, más que en Bogotá, Valle, Antioquia y Barranquilla.

Algo positivo tiene que ver con que la tasa de mortalidad ha venido disminuyendo de 2,57 el 8 de junio a 2,55 el 15 de junio, con Bogotá, cuya tasa ha venido bajando, ubicándose en 1,93 por ciento el 12 de junio.

En comparación, Antioquia tenía una tasa de mortalidad de 2,19 por ciento el 12 de junio, y para el 11 de junio, Valle del Cauca, 3,39 por ciento, Santander 3,26 por ciento, Cundinamarca 2,64 por ciento y Córdoba 2,98 por ciento.

Sigue la concentración de los casos y muertos en seis regiones

Para el 15 de junio, salvo cuatro departamentos, todos los demás habían entrado en una dinámica creciente, pero con una gran diversidad. En efecto, seis regiones explicaban el 71,2 por ciento de los casos diarios, que son:

  • Bogotá, con 34,3 porciento
  • Antioquia con 12,0 por ciento
  • Cundinamarca con 7,6 por ciento
  • Santander con 6,8 por ciento
  • Valle del Cauca con 6,5 por ciento
  • Bolívar con 4 por ciento

Siguen cinco departamentos con participaciones entre 2 y menos de 3 por ciento, que explicaban el 11,7 por ciento, que son:

  • Boyacá 2,7 por ciento
  • Meta 2,5 por ciento
  • Atlántico 2,4 por ciento
  • Caldas 2,1 por ciento
  • Córdoba 2,0 por ciento

En resumen, en once regiones se explicaba el 15 de junio el 82,9 por ciento de los casos de infectados diarios, pero sobresalen Bogotá, Antioquia, Santander, Cundinamarca y Valle del Cauca.

Sobresale el buen desempeño de Atlántico, con solamente 647 casos de infectados diarios para el 15 de junio.

Los muertos, como los contagiados, se concentran en Bogotá, Antioquia, Valle del Cauca, Santander y Cundinamarca, con un total de 53,5 por ciento para el 11 de junio.

Bogotá es la región de más infectados

Bogotá, a partir del 23 de mayo entró en una dinámica acelerada de contagiados que comenzó a estabilizarse desde el 6 de junio, pero con cifras muy altas entre 9.200 y 9.400. Se está en una meseta que debe variar hacia abajo o arriba, es decir, se llega al pico, o se sigue subiendo. Esperamos que, más bien se inicie el descenso de infectados (gráfico 3).

¿Qué puede esperarse?

Desde que comenzó la pandemia el 6 de marzo de 2020, nunca estábamos en una situación tan difícil para prever que puede seguir, ya que la aleatoriedad es tan grande, que cualquier predicción corre el riesgo de fallar casi con certeza.

La etapa ascendente de esta tercera ola va para tres meses y medio, casi igual a la de la segunda ola. Las cifras de contagiados diarios de los quince días de junio no han crecido significativamente, girando alrededor de 26.000 a 27.000 casos diarios, que puede dar la impresión de que nos acercamos al pico de esta tercera ola.

Foto tomada de: El Tiempo

https://www.sur.org.co/estamos-ya-al-fin-de-la-tercera-ola/

  • 20.21.-Mejor a las buenas, así el ministro de Injusticia diga lo contrario PATRICIA LARA
  • Policía politizada o policía civil que protege al ciudadanoCRISTINA DE LA TORRE
  • 20.21.-¿Se llegó al pico de la tercera ola?DIEGO OTERO

¿Estamos ante el final de la etapa ascendente la tercera ola?

Como hemos afirmado, parecía que el 28 de abril se había llegado al pico de la tercera ola, con 17.616 contagiados diarios, pero esto se vio suspendido el 23 de mayo por un crecimiento acelerado de los contagios hasta que se llegó a 26.823 infectados diarios el 6 de junio, tendencia que se quebró los días 7 y 8 de junio, hasta alcanzar 25.597 en este último día (gráfico 1).

7 jun 2021.- Se quebró de nuevo la etapa ascendente, ¿o son solamente unos días de decrecimiento? Como siempre hemos dicho, hay que esperar una semana más.

De 33 regiones, al 8 de junio tres estaban aún creciendo, que son Bogotá, Valle y Santander. El resto de los 30 departamentos, la mayoría han presentado disminuciones en los contagiados en los últimos tres días, lo cual es muy buen indicio.

Bogotá presenta un porcentaje muy alto de los infectados

Bogotá tuvo un cambio dramático el 23 de mayo después de varias semanas de relativa estabilidad de casos diarios entre 4.000 y 5.000 hasta el 22 de mayo, que aumentaron a 8.000 el 30 de mayo y se impulsaron sobrepasando la barrera de los 8.000 del 31 de mayo al 4 de junio, y desde el 5 de junio la cifra de 9.000 para llegar el 8 de junio  a 9.540, que equivale al 37 por ciento de todos los contagiados diarios, porcentaje que nunca había ocurrido desde que comenzó la pandemia el 6 de marzo, en que  normalmente variaba alrededor de 30 por ciento (gráfico 2).

Valle del Cauca y Santander siguen en la tercera ola en la etapa ascendente

Adicional a Bogotá, el Valle del Cauca y Santander son los otros dos departamentos en que los contagiados diarios siguen en ascenso. Estas tres regiones explicaban el 8 de junio el 51,6 por ciento de los infectados (gráficos 3 y 4).

Santander es muy especial porque venía hasta el 25 de enero de 2021 con menos de 550 contagiados, que bajaron a menos de 200 el 20 de abril. A partir de esta fecha los casos crecen exponencialmente llegando a casi 2.000 el 8 de junio.

Valle del Cauca se disparó de 765 infectados el 24 de mayo a 1.564 el 8 de junio.

Los muertos diarios pasaron la barrera de los 500

Los muertos a nivel nacional habían llegado a un máximo de 504 diarios el 18 de mayo, que bajaron a 498 el 28 de mayo, para subir de nuevo a 532 el 7 de junio. El 8 de junio fue un día extraño porque los muertos actuales cayeron de 535 a 427 y según promedio semanal de 532 a 518 (gráfico 5). Siempre hay un rezago con respecto a los infectados nacionales, por lo que en la medida que estos bajen se reflejará en los muertos.

La mayor parte de los muertos se concentran en Bogotá con un 18,8 por ciento para el 6 de junio, porcentaje menor al de su participación en casos diarios que era de 34,6 por ciento para este mismo día, porque la tasa de mortalidad de Bogotá es de 1,8 por ciento en comparación 2,57 por ciento para el nivel nacional., que bajó del 2,60 por ciento del 1 de junio. Bogotá tuvo un pico el 3 de junio con 131 muertos diarios según promedio semanal, que bajó a 119 el 6 de junio (gráfico 6).

Siguen en participación, Antioquia con 8,6 por ciento, Valle del Cauca con 8,2 por ciento, Santander y Córdoba con 7 por ciento cada uno. O sea, en cinco regiones se concentraba el 6 de junio el 49,6 por ciento de todos los muertos diarios

Conclusiones

Pareciera que se llegó o se está llegando al pico de la tercera ola por lo que viene ocurriendo desde junio, especialmente de los días del 6 al 8 de junio.

Lo que suceda en Bogotá, definirá el pico nacional, adicional a los departamentos del Valle del Cauca, Santander, Antioquia y Cundinamarca.

Siguen las voces que achacan a las protestas los incrementos que se vienen dando desde el 23 de mayo. No hay ninguna base teórica ni empírica para que se pueda afirmar que esto es así.

Desde un punto de vista teórico, se conoce por los expertos en asuntos criminalísticos que protestas conducen a que mucha gente permanezca en sus hogares por miedo a incidentes de violencia de los manifestantes y de las fuerzas del orden. En cuanto a la pandemia, no son millones los que salen a las calles y sí muchos los que no van a trabajar y se quedan en sus, parques, hacen deporte o van a supermercados. Asimismo, los manifestantes lo hacen a cielo abierto donde hay excelente ventilación.

Empíricamente, las protestas comenzaron el 28 de abril. Así, si se considera un período promedio de 10 días entre el contagio, su germinación y la definición de las pruebas, significa que a partir de 8 de mayo debería haberse dado un crecimiento en el número de los contagiados. Y esto no ocurrió, porque hasta el 22 de mayo los infectados cayeron.

El aumento de los contagios desde el 23 de mayo se restringe en unas pocas regiones. Bogotá ha sido fundamental en esto, ya que ha pasado de menos de 6.000 casos diarios a casi 10.000, igual que Valle del Cauca, Santander y Antioquia. No es un fenómeno nacional sino muy concentrado.

Pero, si se confirma que el tercer pico se logró el 6 de junio, se habría tenido un período de solamente 14 días de haberse dado una nueva etapa de aumento en los infectados diarios, después del pico intermedio del 28 de abril.

Foto tomada de: Alcaldía de Bogotá
https://www.sur.org.co/se-llego-al-pico-de-la-tercera-ola/

20.21.-Mejor a las buenas, así el ministro de Injusticia diga lo contrario PATRICIA LARA

Ministro de Justicia. Foto El Espectador

Que el ministro de Justicia, Wilson Ruiz, diga por TV: “Empresarios, les ruego un favor, no se dejen enredar con ese decreto que sacó el alcalde”, es un escándalo que atenta contra el Estado de derecho. Pero lo es mucho más si se examina por qué lo dice.

11 jun 2021.- Resulta que el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, emitió el Decreto 304 del 2021 por el cual “se institucionaliza la mesa de diálogo”. Gracias a la colaboración de la Iglesia y del arzobispo de Cali, monseñor Darío Monsalve; a la cooperación de las universidades y los organismos de derechos humanos de la ONU y la OEA, y a la participación de empresarios, se han logrado acuerdos con los jóvenes de la Unión de Resistencias Cali-Primera Línea Somos Tod@s. Por ello se levantaron a las buenas 21 de los 25 bloqueos que quedaban en Cali. (Otros dos los había levantado a las malas la Fuerza Pública, con un saldo de tres muertos, entre ellos un policía, y seis habían terminado espontáneamente cuando el presidente Duque anunció la asistencia militar). Aún quedan cuatro que se espera se suspendan cuando se establezca el plan de inclusión social de emergencia. (Este miércoles de paro se hicieron otros bloqueos que se cree serán transitorios).

Lo anterior se ha logrado gracias a que el decreto reconoció como actor a la Unión de Resistencias Cali-Primera Línea Somos Tod@s y como cooperantes a la minga indígena, el sector académico y entidades de cooperación internacional; a que se han acordado con los jóvenes programas de emergencia que contemplan ollas comunitarias, planes de empleo, atención psicosocial y de salud, y garantías de seguridad; a que se ha creado un comité interinstitucional conformado por Alcaldía, Gobernación, universidades, gremios y empresarios, “donde todos ponen para sacar adelante este plan de choque que ha venido funcionando progresivamente”, según el alcalde. “Veo mucha disposición de los empresarios. Ellos quisieran que de inmediato todo estuviera desbloqueado, pero los términos de negociación son más largos”, agrega.

Según otras fuentes, varios empresarios están empezando a darse cuenta de que el diálogo es la mejor vía para superar la crisis. El reconocimiento como actor que la Alcaldía hizo de la Unión de Resistencias Cali-Primera Línea Somos Tod@s había levantado roncha en los sectores altos, pues, con cierta razón, consideraban que no se podían legitimar las vías de hecho.

Sin embargo, antes que la discusión jurídica debe prevalecer el sentido de la realidad, el cual, en este caso, significa entender que esos jóvenes, si bien llevan pasamontañas y escudos, en realidad son bailarines de salsa, universitarios, barberos, constructores, drogadictos, desescolarizados, desempleados o víctimas de la exclusión que quieren vivir con dignidad y, ante el anuncio de una reforma tributaria que los afectaría aún más, se manifestaron de forma violenta, bloquearon las calles y algunos participaron en saqueos. Ellos no están vinculados al Comité de Paro ni siguen a ningún político. Como me explicó monseñor, necesitan una renta básica, trabajo y oportunidades: “Esta protesta pacífica es un grito ético, un llamado de atención de esta gente que quiere presionar por todos lados para que la liberen de la corrupción, pues están siendo empujados a buscar dinero por los caminos no debidos”.

Los poderes locales, los empresarios y todos estamos obligados a ayudarles a que no caigan en el mundo del crimen. Así el ministro de Injusticia opine lo contrario.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/patricia-lara-salive/mejor-a-las-buenas-asi-el-ministro-de-injusticia-diga-lo-contrario/

20.21.-Policía politizada o policía civil que protege al ciudadanoCRISTINA DE LA TORRE

Verduga de su pueblo, la Policía traiciona con ferocidad la misión de protegerlo que la democracia le dio; aunque uniformados hay dispuestos a honrar el encargo. Masa maleable en manos de partidos en el poder, más de una vez perdió la Policía su neutralidad de cuerpo civil destinado a la seguridad de la ciudadanía: desde los tiempos de los chulavitas se ha politizado para perseguir y hasta liquidar a la oposición; para sofocar a tiros la protesta social, en gesta sangrienta de un gobierno como este de Duque, cuya brutalidad hará historia en el continente.

7 jun 2021.- Pero no sólo se politizó. También se privatizó, a menudo como guardia pretoriana de hacendados y contrabandistas, de cofradías de negocios turbios, de “gentes de bien”. Además, oficiales habrían sido albaceas del paramilitarismo en crímenes de Estado, algunas de cuyas víctimas revela hoy Mancuso. Y miembros del Esmad acolitan a paras urbanos que disparan contra manifestantes.

La ambigüedad de sus fines, entre seguridad nacional y seguridad ciudadana, ha convertido a la Policía en virtual cuerpo paramilitar, en agente de represión política. Mutó ella de institución civil a aparato militar contra civiles. Y convirtió la solidaridad de cuerpo en encubrimiento del delito. Sobre la norma escrita —letra muerta— prevalece en la Policía el vetusto imaginario de Guerra Fría que educó a los uniformados en la religión del anticomunismo y trocó al manifestante en terrorista. En el enemigo interno, de probada rentabilidad electoral para la casta sin hígados que se vende como demócrata enfrentada al ruso comeniños. Pero las cosas han cambiado. Mientras no se replanteen en la Policía doctrina y organización, crecerá la grieta que ya la separa del pueblo ultrajado en la pobreza, en la exclusión, en la muerte que abate sus clamores en cualquier calle de Siloé, de Buga, de Facatativá.

Casi un siglo lleva la politización de la Policía. Pero fue en las dictaduras civiles de Ospina, Gómez y Urdaneta donde se configuró como política de Estado con el asesinato en masa de sus contradictores. Instrumentos, la Popol (Policía Política), el SIC (luego DAS) y los paramilitares de la época: chulavitas y pájaros, las águilas negras de la Violencia. Ospina sacrificó la imparcialidad de la Policía (y la del Ejército), destituyó a los agentes de filiación liberal, los reemplazó por conservadores y unificó a la Policía bajo el mando del Ministerio de Guerra.

Si durante el Frente Nacional proliferó la subordinación de comandos de policía a grupos locales de poder privado, en tiempos del narcotráfico y del conflicto armado se cotizaron muchos por lo más bajo: extendieron ahora su ala protectora sobre mafiosos y usurpadores de tierras, y tributaron con armas y logística al paramilitarismo. Ante el Tribunal de Medellín declaró Mancuso esta semana que entre paramilitares y la Policía, el Ejército y el DAS había “permanente comunicación” y de ellos recibían apoyo militar. Que las decisiones de matar, entre muchos otros, a Eduardo Umaña, Jaime Garzón y Jesús María Valle se tomaron por “pedidos que venían desde el Estado”.

Cobran vigencia renovada los principios de reforma a la Policía que Álvaro Camacho formuló como miembro de la Comisión que en 1993 se creó para ese efecto: a la Policía, cuerpo civil, compete la protección del ciudadano y la garantía de sus derechos, no la guerra, que es del fuero militar. No deberá pretextarse la alteración del orden público para convertirla en agente de represión política. Debe ella salir del Ministerio de Defensa, recibir sólida formación profesional y humanística, remuneración digna y vigilancia de los órganos de representación popular. La Policía se debe al ciudadano, no a grupos de interés ni a partidos políticos. Pregunta: ¿acepta la Policía ser mero adminículo de crueles imitadores de dictador?

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/policia-politizada/ 

 

  • 21.19.-Simplemente cumplir la leyGERMÁN VARGAS
  • “Es una orden abusiva y contraria a la Constitución”: Gustavo Gallón CECILIA OROZCO
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Levantamiento de bloqueos y garantías para la protesta, entre los puntos que separan a las partes.

Esta semana se completará un mes desde que el presidente Iván Duque anunció que el Gobierno se sentaría a buscar consensos con el Comité del Paro, pero hasta ahora ni siquiera El país entra a la sexta semana del paro nacional y no se vislumbra cuándo terminará. se ha logrado instalar la mesa de negociación.

El Comité ha acusado al Gobierno Nacional de tener “una actitud dilatoria”, algo que ha sido negado por el Ejecutivo.

6 Jun 5021 “Eso simplemente no tiene ni pies ni cabeza, el del 24 de mayo nunca se pensó que fuera un documento que se fuera a firmar (…), no es cierto que no tengamos la intención de llegar al punto de negociar el pliego de garantías”, dijo ayer el coordinador de los diálogos con el Comité, Emilio Archila.

El documento al que se refiere Archila fue un ‘borrador’ que se hizo cuando el excomisionado de paz Miguel Ceballos, estaba al frente de las conversaciones, y al cual las partes se comprometieron a hacerle ajustes para llegar a un texto de consenso. Pero de manera sorpresiva, dijo Archila, los líderes del Comité del Paro insisten en que hay que firmarlo.

Además “tendría una falencia gigantesca y es que ahí no había todavía ningún texto sobre condena de los bloqueos, no tiene ni una sola línea al respecto”.

Con todo y estas dificultades, Archila se mostró optimista para la reunión de este domingo, “así que confío en que mañana (este domingo) lleguemos a un buen entendimiento”.

Por su parte, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) aseguró que han avanzado “muy poco en el acuerdo sobre las garantías para el ejercicio de la protesta. Esperamos que el Gobierno muestre voluntad efectiva para llegar pronto a un acuerdo”.

Los líderes sindicales insisten en que, el pasado 24 de mayo, llegaron a un preacuerdo con 34 medidas para garantizar las movilizaciones, “que el Gobierno deshizo el 29 de mayo, proponiendo cambios regresivos en prácticamente todo el texto”.

La firma de este documento, en el que, de acuerdo con el Ejecutivo, no hay ninguna condena a los bloqueos –lo cual es una línea roja del Gobierno– y exigencias como la derogatoria de la resolución 575 de asistencia militar, entre otros, es ahora el palo en la rueda.

Esta nueva diferencia significa un paso atrás en los avances que el propio Archila había anunciado hace menos de una semana, cuando aseguró que había “consensos” en 16 puntos, pero aún faltan 15 temas, los más complejos, para firmar un preacuerdo y sentarse a negociar. Lo que más preocupa es que aún no hay un preacuerdo y por tanto no han empezado la discusión de fondo de los puntos del pliego de emergencia presentado hace un año por los manifestantes: renta básica, salud, empleo, educación, desarrollo agropecuario, entre otros.

Según conoció EL TIEMPO, algunos de los puntos que pide el Comité del Paro en los que no hay acuerdo con el Gobierno son “no a la conmoción interior; autonomía de autoridades civiles ante la protesta social; no intervención de fuerza militar en la protesta; no uso de armas letales de la Fuerza Pública en la protesta; atención en salud a víctimas de violencia policial; seguimiento al acuerdo que se logre en garantías e intervención excepcional del Esmad en la represión a la protesta”.

Unas exigencias que para el Gobierno tienen líneas rojas. “Nosotros estamos siempre dispuestos a dialogar, a conversar, a concertar, a construir, pero nunca con una vía de hecho en la mitad porque eso deja de ser la construcción de acuerdos para convertirse en un chantaje o una extorsión a todos los derechos de los colombianos”, señaló el jefe de Estado.

Justamente el levantamiento de los bloqueos es la principal exigencia del Gobierno. “Los bloqueos no son un tema de negociación, no son un tema de trueque y mucho menos de transacción”, dijo el presidente Iván Duque.

Según una carta enviada por el presidente del Consejo Gremial, Julián Domínguez , al presidente Duque, los bloqueos “han ocasionado pérdidas económicas estimadas en más de 6.1 billones de pesos, lo cual tiene efectos trasversales sobre el tejido empresarial, el aparato productivo y, sobre todo, el empleo formal de los colombianos”.

No obstante, para el secretario general de la CUT, Diógenes Orjuela, el Gobierno no está mostrando “la menor intención de negociar y está usando el debate de los bloqueos, cuando quienes los están haciendo han venido entrando en unos procesos de acuerdos”.

Mientras subsisten las diferencias, la situación se ha convertido, como lo expresó el experto en Opinión Pública y Mercadeo Político Juan David Cárdenas, “en un golpe a golpe en el que está perdiendo el ciudadano del común, que ve que el tiempo pasa y no se llega a ninguna solución”, agrega.

Este domingo las partes se reunirán de nuevo, mientras el comité del paro se mantienen en la premisa con la que empezó: el paro no para.

https://www.eltiempo.com/politica/gobierno/paro-puntos-que-tienen-frenada-la-negociacion-entre-gobierno-y-comite-593945

 

21.19.-Simplemente cumplir la leyGERMÁN VARGAS

Celebro las recientes acciones del Gobierno, de las Fuerzas Militares y de Policía que han permitido levantar más de mil bloqueos en el país y retomar el camino no negociable del cumplimiento de la Constitución Nacional.

05 de junio 2021.- Es pertinente recordar en estos momentos el contenido de artículos como el 95, que señala entre los deberes de las personas el de respetar los derechos ajenos y no abusar de los propios; o el del 189, que entre las funciones del Presidente señala aquella de dirigir la Fuerza Pública y disponer de ella como comandante supremo, conservar en todo el territorio el orden público y restablecerlo donde fuere turbado; o el 135, que señala que los alcaldes están obligados a conservar el orden público en sus municipios, acatando las leyes y particularmente las instrucciones que reciban del Presidente y del gobernador. También el art. 213 relativo a la conmoción interior, que con algún propósito se incluyó en la carta de 1991. Todas estas son clarísimas normas que no admiten interpretación ni debates doctrinales o jurisprudenciales.

Esta normativa ha debido cumplirse desde el primer día para proteger los derechos de millones de colombianos, que han sido vulnerados por causa de bloqueos, saqueos y violencia que no pueden legitimarse como manifestaciones de la protesta. Sobre los bloqueos, va quedando claro, además, a qué verdaderos intereses obedecen. No creo que sea casual que estos estén hoy concentrados en los departamentos del Huila, Cauca y Putumayo ni que tengan como objetivo impedir la erradicación manual de cultivos ilícitos, la no realización de operaciones aéreas y la desmilitarización de las zonas. Es evidente la presencia del narcotráfico en la organización y el financiamiento de estos bloqueos, cuyo punto emblemático es precisamente el de Altamira, en el Huila.

También celebro la actuación de la Fiscalía, que ha procedido a imputar a más de 200 personas por terrorismo, obstrucción de vías públicas, incendio y violencia contra servidor público. Ha dictado ya 59 medidas de aseguramiento y, muy importante, ha logrado ubicar a 319 personas de las mal llamadas desaparecidas. Coincido en que el Fiscal no puede sentarse en ninguna mesa de negociación, como se ha pretendido por el Cric en el Cauca, pues la Fiscalía no puede ni negociar el cumplimiento de la ley ni condicionar en nada sus actuaciones como ente investigador.

En cuanto a los alcaldes, pienso que el Gobierno está en mora de derogar el decreto 575 de mayo 28. En esto coincido con la mesa del paro, pero, en mi caso, porque las facultades de conservación del orden público las tiene que ejercer el Presidente, sin tener que pedirle permiso a ningún mandatario regional o local, y mucho menos en el marco de inconvenientes protocolos, en mala hora implementados. Cómo no reconocer que en varios casos han sido los alcaldes los instigadores de los paros y bloqueos y en otros han retardado la acción de la Fuerza Pública mientras se lavan las manos en conversaciones estériles para quedar bien con todos. Con alcaldes cómplices o acobardados no se puede ejercer autoridad ni hacer cumplir la ley.

Y urge que se ponga orden y se fijen claros criterios a la hora de firmar acuerdos regionales o sectoriales. Lo digo en referencia al acuerdo firmado entre el Ministerio de Transporte y un sector de los camioneros. Este acuerdo compromete la política nacional de concesiones viales, al aceptar que los transportadores puedan determinar la existencia de peajes actuales o futuros y participar en la revisión de las tarifas. Invito a leerlo con cuidado, particularmente los puntos 8, 9 y 10, y formarse su propia opinión. Lo encuentran en mi cuenta de Twitter @German_Vargas. Bien haría el Gobierno en desautorizar la firma de este convenio, como hizo con el de Buenaventura.

Mientras se mantengan los bloqueos y las exigencias sobre desmilitarización y mantenimiento de protocolos con alcaldes y gobernadores, el Gobierno no puede iniciar la discusión de ningún pliego, ni de emergencia ni de nada. Y menos aún cuando los acontecimientos están revelando por fin a los verdaderos actores que desde la oscuridad han financiado y promovido todo lo que lamentablemente ha ocurrido.

GERMÁN VARGAS LLERAS

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/simplemente-cumplir-la-ley-columna-de-german-

21.19.-“Es una orden abusiva y contraria a la Constitución”: Gustavo Gallón CECILIA OROZCO

El director de la Comisión Colombiana de Juristas, entidad que tiene status consultivo ante Naciones Unidas, afirma que el decreto presidencial por el cual se ordenó la militarización de una parte del país, viola la Carta Política debido a que contempla la acción armada del Ejército en contra de la ciudadanía y porque se les da a los manifestantes “tratamiento de combatientes”.

Alcaldes y gobernadores deben incumplir esa norma porque prima la Constitución, dice Gustavo Gallón. / Óscar Pérez

 Varios derechos parecen estar confrontados en la actual situación social de Colombia: los de protesta y el de manifestación pública, de un lado; y los de libre movilidad, transporte, conservación de bienes, del otro, ¿Existe, realmente, esa dicotomía, y cuáles, entre los primeros y los segundos, tienen primacía de acuerdo con el estándar internacional de derechos humanos?

6 jun 2021.- Tanto unos como otros son muy importantes. Los derechos a la protesta ciudadana y a la manifestación pública están interrelacionados con el derecho de reunión, la libertad de expresión y los derechos políticos. Es decir, con la democracia, y constituyen una forma válida de presión ciudadana ante las autoridades mediante la acción colectiva en las calles. Son tan trascendentales, para esos efectos, como el derecho al voto o el control judicial, siempre y cuando se ejerzan en forma pacífica. Por eso gozan de especial protección reconocida por los tratados internacionales de derechos humanos, la Constitución y la jurisprudencia, pero condicionada a ese ejercicio pacífico y al respeto de los otros derechos fundamentales.

Todo el mundo dice, de dientes para afuera, que respeta las manifestaciones, pero muchos preferirían que no se realizara ninguna con el argumento de que después llegan los vándalos. Para evitar actos de vandalismo, ¿se admite la obstaculización, mediante normas y decretos, de la realización de marchas?

No es aceptable que se impida ejercer el derecho a manifestarse con ese pretexto. Los vándalos pueden aparecer con o sin manifestaciones. Lo que debería hacerse es prevenir la acción de los vándalos, no impedir el derecho de protesta. La opción que usted menciona es tanto como decidir esterilizar a la población para conjurar el riesgo de que nazcan delincuentes.

Las dudas surgen por las manifestaciones que ha habido este mes, con derivaciones violentas expresadas en destrucción de bienes, saqueos y ataques. Según las normas internacionales y la Constitución, ¿cómo debe controlarse la violencia comúnmente conocida como vandalismo y quiénes están autorizados para ejercer ese control?

El artículo 15 de la Convención Americana dice que el derecho de reunión puede sujetarse a restricciones legales y democráticas en interés de la seguridad nacional, del orden público, de la salud o la moral públicas o los derechos o libertades de los demás. Según el artículo 37 de la Constitución y la jurisprudencia constitucional, la normatividad aplicable debe estar contenida en una ley especial, de carácter estatutario. La Corte ha precisado que la Policía es la competente para actuar ante una vulneración o amenaza intensa de un derecho fundamental cuya protección sea de mayor importancia que la del derecho de reunión y manifestación; y ha dicho que, en todo caso, las autoridades tienen el deber de verificar y evaluar la eficacia de los medios que puedan interferir, en menor medida, con el derecho de reunión.

Veamos casos concretos: una barricada entre mi casa y el consultorio del médico que voy a ver, ¿es legítima o no? O, en otros términos: ¿hasta dónde pueden llegar los obstáculos callejeros para que sean legítimos aunque afecten parcialmente mis derechos?

(Una barricada) puede ser legítima si no es permanente; o si se suspende o levanta ante la eventualidad de que se afecten seriamente otros derechos fundamentales, como la salud en situaciones de urgencia médica.

En Cali se han visto civiles disparando contra civiles. Se especula que estos pistoleros son policías vestidos de paisano o residentes de barrios que habrían conformado grupos parapoliciales. En medio del caos, la desesperación y el miedo, ¿puede un ciudadano disparar contra otro arguyendo legítima defensa?

No, no puede hacerlo, salvo que esa persona o un tercero corra riesgo inminente de sufrir un ataque grave contra su vida, su integridad o sus bienes. En todo caso, la defensa debe ser proporcional al ataque, de tal forma que no se traduzca siempre, ni la mayoría de las veces, en la muerte del agresor.

Los temas anteriores adquieren más importancia por el decreto 575 de “máximo despliegue de asistencia militar a la Policía”, como lo llamó el presidente Duque, que él acaba de dictar: en la práctica, la militarización de ocho departamentos y de trece municipios, entre estos, seis ciudades capitales ¿Por qué usted considera que ese decreto es inconstitucional y contrario a las normas internacionales de derechos, como lo dijo en su más reciente columna de El Espectador?

Porque con ese decreto, el presidente les está asignando a las fuerzas militares unas funciones para enfrentar a la población civil y para contener o neutralizar las movilizaciones sociales, que corresponden solo a la Policía, no al Ejército. Este está diseñado para la guerra, según el artículo 217 de la Constitución. La Policía, por el contrario, es un cuerpo civil cuyo fin es asegurar que los habitantes de Colombia convivan en paz, según el artículo 218 de la Carta. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos también ha dicho que la atención de manifestaciones corresponde a una fuerza policial civil y no a fuerzas militares.

El decreto presidencial de asistencia militar se basa, según se lee en ese texto, en varias decisiones constitucionales, entre otras, las que sostienen que ni las libertades ni los derechos son absolutos. ¿Cómo contrarrestar esa argumentación frente a su tesis de inconstitucionalidad?

Que las libertades y los derechos no sean absolutos no significa que en Colombia esté autorizado que el Ejército dirija sus armas contra la ciudadanía. El orden público debe hacerse prevalecer, por supuesto. De ser necesario, con la acción de la Policía. La Corte Constitucional ha advertido, no obstante, que antes de recurrir a ello se debe intentar la vía del diálogo. Pero en ningún caso está prevista, según la Constitución, la acción armada del Ejército en relación con movilizaciones sociales. El presidente, con el decreto 575, les está dando a los manifestantes el tratamiento de combatientes, lo cual es inaceptable por ser contrario a la Constitución y a la democracia.

¿Qué repercusiones tiene en la práctica, que las marchas sean repelidas por militares y no por policías, si estos enfrentan a los manifestantes civiles como lo haría el Ejército frente a un enemigo armado?

Lo que sucede es que, debido a la militarización que ha prevalecido en Colombia durante años, desafortunadamente la Policía se ha acostumbrado a incorporar prácticas militares en su comportamiento. El problema no se resuelve, entonces, solo proscribiendo la actuación de las fuerzas militares en relación con la protesta social, sino desmilitarizando los procedimientos de la Policía.

En su opinión de experto en derechos humanos, ¿cuáles son las fallas de conducta de los hombres del Esmad cuando enfrentan multitudes?

Infortunadamente, con mucha frecuencia se ve que la actitud de los integrantes del Esmad se orienta a vulnerar la integridad e, incluso, la vida de los manifestantes sin ninguna consideración ni sentido de proporcionalidad.

En ese decreto se les recuerdan a los alcaldes unos artículos de ley según los cuales ellos “deben conservar (o restituir) el orden público” en su municipio de acuerdo con “las instrucciones del presidente de la República y del respectivo gobernador”. Para usted, ¿esta interpretación de tales artículos es legal? Y yendo a la práctica con otro ejemplo, ¿el alcalde Ospina, de Cali, deberá obedecer, sin derecho al disenso, al presidente Duque y a la gobernadora Roldán?

Obedecer la orden de disponer de las fuerzas militares para contener las movilizaciones ciudadanas sería violar el juramento de respeto a la Constitución, por parte de alcaldes y gobernadores. Ellos lo que pueden y deben hacer es aplicar la excepción de inconstitucionalidad prevista en el artículo 4º de la Constitución, según la cual, en caso de incompatibilidad entre la Constitución y la ley u otra norma jurídica, se aplicarán las disposiciones constitucionales. Deben por supuesto, conservar o restituir el orden público, pero a través de acciones políticas y, de ser necesario, con intervención de la Policía, pero no de soldados formados para la guerra.

En otros términos, ¿los alcaldes y gobernadores no solo pueden sino que deben desobedecer la orden de contener las movilizaciones poniéndoles soldados armados al frente, porque esa orden es inconstitucional?

Sin duda. No proceder así sería una violación de sus obligaciones legales y constitucionales.

En el Código de Seguridad y Convivencia Ciudadana se contempla la “asistencia militar para casos graves de alteración del orden público”. Fue en este código que se basó el jefe de Estado para decretarla. Pero como allí también se dice que gobernadores y alcaldes pueden solicitarle al presidente que el Ejército los asista, si no lo han pedido y no lo desean como lo han dicho la alcaldesa de Bogotá y el alcalde de Medellín, ¿estos mandatarios podrían negarse a recibirla?

No es potestativo de ellos negarse. Deben hacerlo, porque –como lo he dicho– sería un grave incumplimiento de sus obligaciones y de su juramento darle curso al decreto 575. Pero no porque ellos no lo hayan pedido o no lo deseen, sino porque es una orden abusiva y contraria a la Constitución.

Alcaldes y gobernadores de las zonas cobijadas por la “asistencia militar” están obligados, de acuerdo con la orden presidencial, a “levantar los bloqueos internos que… se presenten en sus jurisdicciones…”. Pero varios mandatarios locales han privilegiado el diálogo. Para usted, ¿el decreto termina prohibiendo las salidas pacíficas y negociadas?

Ninguna orden presidencial puede prohibirles a las autoridades locales ejercer sus funciones en forma democrática y civilizada. Lo que está prohibido por la Constitución y por los tratados internacionales es que se envíen las fuerzas militares, con sus armas de guerra, a enfrentar las movilizaciones ciudadanas de protesta. Tampoco está permitido que las y los mandatarios locales y los agentes de la Policía queden subordinados a los comandantes del Ejército. Lo que pasa es que durante muchos años se hizo eso en Colombia a través del estado de sitio y la gente terminó viéndolo como una práctica normal. Pero no es normal, es una aberración que deteriora profundamente la democracia.

Pero tal como están las cosas hoy en Colombia, alcalde que no obedezca, alcalde que puede ser sancionado, vaya usted a saber cómo. Lo calificarían de rebelarse a una orden del presidente que se basa en que él es la máxima autoridad en materia de orden público…

Sí. Lo triste es que, “tal como están las cosas”, no sería raro que la Procuraduría o la Fiscalía le abran investigación a algún mandatario local por considerar que así apoyan a “su” Gobierno. Eso sería una distorsión notoria del orden jurídico. Si hubiera justicia, la conducta de estos dos organismos sería declarada, por lo menos, como un prevaricato.

Precisamente, la parte final del decreto dice que “los gobernadores y alcaldes que omitan su cumplimiento, serán sujetos de las sanciones a que haya lugar”. Aunque no especifica cuáles serían, ¿esta advertencia es, primero, una presión indebida en un sistema democrático; y, segundo, un golpe a la autonomía de los gobernantes locales elegidos mediante el voto popular?

Es, sin duda, una amenaza, pero en circunstancias normales no debería asustar a nadie medianamente sensato. Es como el coco, que se usa para asustar a los bebés. No es posible establecer esas sanciones por orden presidencial, y el decreto no lo hizo: simplemente mencionó que podría haber sanciones. Pero, además, no puede haber sanciones por el incumplimiento de una orden –reitero– manifiestamente contraria a la Constitución. Más bien, debería haber sanciones por haber violado la Constitución al impartir dicha orden. Sin embargo, no estamos en circunstancias normales y por el contrario, dados los estrechos vínculos de la Procuraduría y de la Fiscalía con el Gobierno, no es improbable que se produzcan graves arbitrariedades en esa materia. Es el mundo al revés, lamentablemente.

Analistas han dicho que este decreto de asistencia militar es similar a uno de conmoción interior, pero sin los controles que esta declaratoria tendría. ¿Cuál es su criterio al respecto?

Ni siquiera en virtud de la conmoción interior podría, hoy en día, atribuirse funciones de Policía a las fuerzas militares como lo hace el decreto 575, por las razones que ya hemos comentado. Dicho decreto va, entonces, más lejos de lo que podría ir un decreto legislativo de conmoción interior, el cual tendría control automático de la Corte Constitucional que se resuelve en unas semanas. El decreto 575 solo puede ser estudiado por el Consejo de Estado previa demanda, y se resuelve dentro de unos años. Evidentemente, se trata de una “jugadita”, como otras que se han hecho durante este período, para tomar decisiones amañadas y eludir el cumplimiento de la ley.

“Asistencia militar es permitida solo para proteger las movilizaciones”

La Comisión Colombiana de Juristas que usted dirige, ¿demandará el decreto presidencial en cumplimiento del cual se encuentran militarizados 8 departamentos y 13 municipios? Además de ante la Corte Constitucional, ¿harán algún alegato jurídico en cortes internacionales?

Estamos demandando el artículo 170 del Código de Policía que es la norma invocada por el Decreto 575 para disponer de la fuerza militar ante “hechos de grave alteración de la seguridad y la convivencia o ante el riesgo o peligro inminente, o para afrontar emergencia o calamidad pública”. Si la Corte Constitucional no declara inconstitucional ese artículo, debería, al menos, interpretarlo de tal manera que solo autorice la asistencia militar en operativos que permitan realizar las movilizaciones sociales, protegiéndolas de eventuales ataques armados en su contra o en caso de terremotos o incendios para auxiliar a la población civil con sus efectivos y sus equipos, sin emplear armas de fuego o instrumentos de agresión que puedan causar daño a la ciudadanía. Ante cortes internacionales no cabe demandarlo en abstracto pero sí habría lugar a declarar responsabilidad estatal por la violación de los derechos que se produzca (ojalá nunca ocurra) como consecuencia de su aplicación.

“No hace falta el decreto presidencial para cumplir la obligación de denunciar”

A los mandatarios regionales y locales se les ordena (en el decreto de militarización) “brindar apoyo a las autoridades pertinentes para lograr la mayor eficiencia en los procesos de captura y judicialización” de quienes incurren en actos delictivos” contra el orden público. Se supone que alcaldes y gobernadores no ocultan delincuentes pero entre sus funciones no está la de “lograr capturas” o impulsar “judicializaciones” ¿Cuál es su análisis?

Dentro del principio de colaboración armónica de poderes previsto en la Constitución, la rama ejecutiva debe colaborar con la rama judicial en el cumplimiento de órdenes de captura. Los alcaldes y gobernadores prestan esa colaboración mediante funcionarios de la Policía. Las “judicializaciones”, por su parte, se impulsan a través de denuncias que deben presentar ante la Fiscalía, las autoridades y los particulares que tengan conocimiento de la perpetración de un delito. La obligación de denunciar está establecida en el artículo 67 del Código de Procedimiento Penal. No hacen falta, para nada de lo anterior, las órdenes contenidas en el decreto 575 (de militarización de una parte del país).

https://www.elespectador.com/politica/es-una-orden-abusiva-y-contraria-a-la-constitucion-gustavo-gallon/

21.19.-El poder ilegítimo CRISTINA DE LA TORRE

En acto vergonzoso que Colombia no olvidará, una mayoría de parlamentarios se postra de hinojos ante el ministro organizador de la represión, ariete del Gobierno que se cobra ya media centena de muertos en las calles. La cobardía inveterada de la clase política, hoy remachada con el voltearepismo de Gaviria y Vargas Lleras, abrió puertas a la anhelada militarización que ha sido arma y estandarte de la extrema derecha.

31 may 2021.- Como si faltaran hechos que confirman todos los días la ilegitimidad de un régimen montado sobre vanidades armadas hasta los dientes: azote de multitudes que reclaman vida digna, cambio y democracia, pero convenientemente reducidas a subversión.

Para que el presidente pueda decretar virtual conmoción interior en nueve departamentos; con sometimiento forzoso de sus autoridades a las medidas que conlleva, so pena de sanciones de la procuradora que trabaja para “nuestro Gobierno”. Providencial, cae la excusa del cielo: entre los infiltrados en las marchas para anarquizarlas, un agente del CTI de la Fiscalía mata a tiros a dos manifestantes y pobladores de la zona lo linchan. Un horror. Ahora podrá Duque responder con el argumento de los fusiles al estallido social que dura y crece porque 98 % de los colombianos apoyan la protesta —revela Gallup. Acaso baje aún más el lánguido 18 % que, según el Observatorio de la Democracia, confía en las instituciones. Más ilegitimidad de este Gobierno y del Estado, imposible. Incapaz de conjurar el hambre con medidas de sentido común como las que Claudia López toma en Bogotá, menos podrá Duque responder al mar de fondo de la injusticia y la desigualdad. Sin el respeto y el consentimiento de los asociados, querrá gobernar sólo a golpes y manteniendo incólumes los parámetros del poder público.

Sí, dos momentos presenta la resolución de la crisis. El primero demanda medidas de emergencia para neutralizar el golpe social, económico y sanitario de la pandemia. Para rescatar la capital, redirecciona la alcaldesa $1,7 billones hacia la población vulnerable, hasta completar una inversión social de $8,5 billones en la ciudad. Y, para reactivar su economía, reabrirá todos los sectores. Aplauso. Un segundo desafío plantea la reformulación del pacto social con un modelo de democracia y desarrollo que amplíe la participación política, redistribuya el ingreso y desconcentre la propiedad. Y que empiece por devolverle al Estado la legitimidad perdida.

Para el profesor Alberto Valencia, hoy estamos pagando el inmenso costo social de haber enfrentado a los grupos ilegales con medios ilegales: la deslegitimación del Estado. Duque profundizaría la crisis política e institucional que la alimentaba y agudizaría la polarización en torno al Acuerdo de Paz, ya desafiado por la decisión de terceros y de agentes del Estado de eludir sus responsabilidades en el conflicto. Sin bandera de Gobierno —ni guerra contrainsurgente ni paz— desechó Duque la lucha anticorrupción que Claudia López le ofreció. En sus desencuentros con la sociedad, no captó Duque el cambio en la política que la paz traía. Insistió en crear miedo a unas Farc inexistentes ya y, en el empeño de salvar el pellejo de su mentor, atacó a la JEP; pero perdió la batalla. “En vez de sintonizarse con el país —escribirá Valencia—, lo hizo con Uribe”. Terminado el conflicto, recobró su importancia el problema social; pero Duque tampoco lo vio, e insistió en el de seguridad, cuando la gente pedía comida, empleo e igualdad. Golpe final a la legitimidad del Estado será la cooptación de los órganos de control por este Gobierno.

He aquí el trasfondo de un Gobierno arbitrario, brutal en su estentórea debilidad. Este de Duque evoca autocracias que, a falta de legitimidad, se imponen por la fuerza bruta. Ignoran que el poder de la bayoneta, por sí solo, no es poder. No en la democracia.

https://www.elespectador.com/opinion/el-poder-ilegitimo/

21.19.-¿Qué propone Gustavo Petro? SALOMÓN KALMANOVITZ

Gustavo Petro se está perfilando como un fuerte candidato para las elecciones presidenciales de 2022, impulsado por el descalabro del Centro Democrático y la catastrófica presidencia de Iván Duque. La pandemia, la contracción de la economía y un estado de ánimo beligerante conspiran contra otras opciones electorales. La favorabilidad de Petro aumentó nueve puntos entre las dos últimas mediciones al 42 %, aunque su desfavorabilidad es más alta con el 52 %; aun así, lidera la intención de voto duplicando a Sergio Fajardo, según la encuesta Guarumo.

30 may 2021.- Las propuestas de Petro incluyen la defensa de un sistema político pluripartidista, tratando de perfilarse como una figura de centro en contra de un régimen de partido único. En el mismo sentido, apoyaría una sólida economía de mercado, pero regulada por un sector público vigoroso. Mantiene su apoyo a los acuerdos de La Habana y continúa su defensa del medio ambiente.

Petro tiene en mente una reforma tributaria que afecte a los grandes grupos económicos y a las personas más ricas, propone además impuestos prediales que castiguen propiedades de tierras fértiles mayores de 1.000 hectáreas. La acompañaría de una reforma agraria que dote de tierras a campesinos que no las posean o permita obtener un nivel de vida digno a los minifundistas. Lo combinaría con un combate a la corrupción que, según él, se apropia de $50 billones anuales.

El candidato pretende garantizar la seguridad alimentaria mediante la producción nacional, combinada con políticas de fijación de precios y calidades de la canasta familiar que en otras latitudes han provocado carestía, el surgimiento de mercados negros y contrabando. En todo caso, pretende que el país profundice su vocación productiva y se aleje del extraer petróleo y carbón de la entraña de la tierra. Imagino que lo hará paulatinamente para no dejar de percibir en el caso del petróleo casi 4 % del PIB de ingreso público, $39 billones al año, de los cuales 2,4 % van a las regiones y municipios por regalías y 1,5 % para la Nación. Se trata de reindustrializar el país con mucha protección aduanera y también fomentar la agroindustria, procesos que pueden generar inflación de los precios tanto de productos industriales como de alimentos al no enfrentar competencia de las importaciones.

Petro plantea una fórmula peligrosa para combatir la pandemia del COVID-19: cada cuarentena que sea necesaria implementar será financiada con emisión del Banco de la República por “varios” billones de pesos para atender los subsidios a las familias afectadas y el empleo de las pequeñas empresas. Suena bien, pero representa el quiebre de una institucionalidad y de una política monetaria que se sostuvo durante las tres últimas décadas. Precisamente para eso se diseñó la independencia del banco central, dando lugar a una emisión controlada de dinero para que no produjera inflación, algo que incluso fomentó el rápido crecimiento económico del país.

El solo anuncio de este tipo de medidas tiene un impacto en las expectativas de la gente: todos los vendedores estarán prestos a subir sus precios y los compradores no podrán defenderse de la merma de su capacidad adquisitiva. Se perdería un intangible valiosísimo que es la confianza en la moneda. El proceso podría terminar con el gobierno intentando controlar todos los precios de la economía, para lo cual no contaría con suficientes policías.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/que-propone-gustavo-petro/

21.19.-Gobierno niega ‘actitud dilatoria’ en negociación con comité del paro

El coordinador del Gobierno afirma que Comité pretende que firmen un ‘borrador’ de acuerdo. FOTO POR: MAURICIO LEÓN. EL TIEMPO

EL TIEMPO05 de junio 2021, 01:31 P. M.

El consejero Presidencial Emilio Archila, coordinador en los diálogos con el comité del paro, negó que haya una ‘actitud dilatoria’ por parte del Gobierno para avanzar en las negociaciones, y explicó las razones por las cuales no han firmado el documento del 24 de mayo que esboza los puntos para un acuerdo entre las partes.

Eso simplemente no tiene ni pies ni cabeza, el del 24 nunca se pensó que fuera un documento que se fuera a firmar”, dijo Archila, quien agregó que de “manera sorpresiva” los miembros del comité cambiaron de posición y están exigiendo firmar un ‘borrador’, que además, dijo, “tendría una falencia gigantesca y es que ahí no había todavía ningún texto sobre condena de los bloqueos, no tiene ni una sola línea al respecto”.Temas relacionados
La firma de este documento y exigencias como la derogatoria de la Resolución 575 de asistencia militar, entre otros, son ahora el palo en la rueda para el futuro de las conversaciones, no obstante, el consejero Archila es optimista y dijo que de la reunión de este domingo surjan acciones positivas.

En todo caso, le dijo Archila a EL TIEMPO, le insistió al comité del paro en volver a la metodología inicial que se había acordado para llegar a un texto definitivo que las partes puedan firmar, y que en ese texto se incluya el rechazo a los bloqueos.

“Yo soy optimista y creo que lo que estamos proponiendo nosotros es lo mejor para el país, así que confío en que mañana lleguemos a un buen entendimiento”, puntualizó Archila.

https://www.eltiempo.com/politica/gobierno/gobierno-a-comite-del-paro-no-hay-actitud-dilatoria-en-negociaciones-593894

  • 21.18.-Duque, igual a Maduro – PATRICIA LARA
  • Alejandro Gaviria, ahora sí  ANDRÉS HOYOS
  • La interminable pesadilla de Gaza – MICHAEL ROBERTS

Las bombas llueven sobre la ciudad de Gaza y el resto de la franja, lo que agrava la pesadilla que ya es Gaza para las personas que viven allí. Gaza, que mide 375 kilómetros cuadrados (145 millas cuadradas), es el hogar de alrededor de 2 millones de palestinos, más de la mitad de ellos refugiados.

23 may 2021.- Desde 2007, el enclave sitiado ha estado bajo un paralizante bloqueo israelí y egipcio que ha destruido su economía y privado a sus habitantes de muchos productos básicos vitales, incluidos alimentos, combustible y medicinas.

La gente de Gaza ha sido confinada en el enclave de la Franja y sometida a un embargo por tierra, aire y mar. La entrada de mercancías se ha reducido al mínimo, mientras que el comercio exterior y las exportaciones se han detenido. Mientras tanto, la población tiene un acceso muy limitado al agua potable y carece de suministro eléctrico regular o incluso de un sistema de alcantarillado adecuado.

La tasa de pobreza en la Franja de Gaza ha alcanzado el 80% durante la más de una década de bloqueo israelí, según la Federación General de Sindicatos de Palestina. Además, el 77% de las viviendas en Gaza han sido destruidas y dañadas por los ataques israelíes, dejando a miles de familias sin hogar o desplazadas en medio de un proceso de reconstrucción paralizado, según Anne Jellema, directora de Run4, una fundación de ayuda con sede en los Países Bajos.

Los índices de desempleo y pobreza son bastante malos en toda Cisjordania, pero es mucho peor en Gaza, donde la tasa de pobreza según la definición del Banco Mundial (con un umbral muy bajo) fue del 56% en 2018 en comparación con el 19% en Cisjordania y con dos tercios de jóvenes desempleados. Además, la población de Gaza sufre una pobreza mucho más profunda, con una “brecha de pobreza”, la relación entre el ingreso promedio de los pobres y el umbral de pobreza, casi seis veces el nivel en Cisjordania.  La UNCTAD ha recopilado estas cifras en un informe bastante completo.

Además del bloqueo prolongado y las restricciones del vecino Egipto, Gaza ha soportado tres operaciones militares israelíes en 2007, 2012 y 2014 que dañaron gravemente la infraestructura civil y causaron numerosas víctimas. Al menos 3.793 palestinos murieron, unos 18.000 resultaron heridos y más de la mitad de la población de Gaza fue desplazada, según el informe de la UNCTAD. Más de 1.500 empresas comerciales e industriales resultaron dañadas, junto con unas 150.000 viviendas e infraestructuras públicas, incluidas instalaciones de energía, agua, saneamiento, salud y educación y edificios gubernamentales.

El bloqueo de la Franja de Gaza impuesto por Israel le ha costado al enclave palestino más de 16.000 millones de dólares y ha empujado a más de un millón de personas por debajo del umbral de la pobreza en poco más de 10 años, según el informe. El análisis de la UNCTAD sugiere que, de haber continuado las tendencias anteriores a 2007 (escenario 1 en el gráfico siguiente), la tasa de pobreza en Gaza habría sido del 15% en 2017 en lugar del 56%, mientras que la brecha de pobreza habría sido del 4,2% del 20 por ciento.

En cambio, entre 2007 y 2018, la economía de Gaza creció menos del 5 por ciento, y su participación en la economía palestina disminuyó del 31 al 18 por ciento en 2018. Como resultado, el PIB per cápita se redujo en un 27 por ciento (línea de base en el gráfico superior).

La economía de Gaza ha experimentado un retroceso en la industrialización y la agricultura. La participación de la agricultura y la manufactura en la economía regional de Gaza disminuyó del 34% en 1995 al 23% en 2018, mientras que su contribución al empleo se redujo del 26 al 12%. Esto paraliza cualquier desarrollo de la economía de Gaza y su capacidad para expandir el empleo.

Y en 2020 toda esta pesadilla se ha visto agravada por la pandemia de coronavirus.

El informe de la UNCTAD estima que situar a la población de Gaza por encima de la línea de pobreza requeriría actualmente una inyección de fondos por valor de 838 millones de dólares, cuatro veces la cantidad necesaria en 2007. Pero, en cambio, en 2018, la administración Trump retiró su contribución a la UNRWA, la agencia de la ONU que apoya a cinco millones de refugiados palestinos en Gaza, Cisjordania ocupada, Líbano, Siria y Jordania.

El economista de la UNCTAD, Richard Kozul-Wright, comentó que “el recorte de 200 millones de dólares fue un gran golpe para la economía palestina. … A menos que los palestinos en la Franja tengan acceso al mundo exterior, es difícil que el destino de la sociedad palestina de Gaza no sea el subdesarrollo… Es realmente impactante que en el siglo XXI, dos millones de personas puedan ser abandonadas en estas condiciones».

https://www.sinpermiso.info/textos/la-interminable-pesadilla-de-gaza

Duque, igual a Maduro – PATRICIA LARA

Así es: uno acaba pareciéndose a quien más ha combatido. Eso es lo que le está sucediendo al presidente Iván Duque con su homólogo Nicolás Maduro: tanto criticarlo, tanto armar conspiraciones de camiones en fila (parece un chiste, pero es verdad) para tumbarlo, tanto criticar a los organismos de control de Venezuela porque están cooptados por el gobierno y no son confiables, tanto rasgarse las vestiduras porque en enero del 2020 Maduro le negó la autorización a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA para ir a Venezuela a investigar la situación de los derechos humanos, ¿y Duque, por intermedio de su canciller, Marta Lucía Ramírez, acaba haciendo lo mismo? ¡No hay derecho!

27 may 2021.- Pero hay algo que hace más vergonzosa la posición de Colombia: el argumento que utilizó Maduro para rechazar la solicitud de ingreso a su país de la CIDH fue que Venezuela no pertenece a la OEA desde abril de 2019 y, por lo tanto, no tiene por qué someterse a los lineamientos de esa organización. En cambio Colombia, que no solo pertenece a la OEA, sino que la considera hoy el organismo multilateral más afín a su política, le respondió al presidente de esa entidad, Luis Almagro —quien además era uno de los más obsecuentes seguidores de la política de Trump y de Duque para América Latina (de esos, supongo yo, que le hacían eco al cuento del castrochavismo)—, que por ahora no autoriza el ingreso al país de la CIDH. “Hemos dicho que todas las visitas (son) bienvenidas, pero en este momento consideramos que hay que esperar que los propios organismos de control (Fiscalía, Procuraduría, Contraloría y Defensoría) terminen de hacer su tarea e investigar cada uno de los casos”, contestó la canciller.

Mejor dicho, en este país en el que 73 años después aún no se sabe quién ordenó asesinar a Jorge Eliécer Gaitán, donde las investigaciones por los homicidios de José Antequera, Carlos Pizarro, Luis Carlos Galán, Rodrigo Lara, Bernardo Jaramillo, Jaime Pardo Leal y muchos más llevan enredadas más de tres décadas, y sobre el asesinato del estudiante Dilan Cruz, ocurrido en las manifestaciones de noviembre de 2019, la Fiscalía acaba de decir que a él no lo mataron sino que Dilan se le atravesó al proyectil, la canciller le responde a la OEA que la CIDH será muy bien recibida en Colombia cuando los organismos de control concluyan sus pesquisas: es decir, nunca.

Mientras tanto, el paro sigue y las manifestaciones continúan, ocurren abusos y crímenes de un lado y otro, los bloqueos desesperan a la población, los víveres escasean y se encarecen, los productores de alimentos quiebran, se mueren dos bebés que no son atendidos a tiempo porque sus ambulancias quedan detenidas por la obstrucción de las vías, la violencia aumenta, incendian el Palacio de Justicia de Tuluá… ¿y qué más? Cualquier cosa puede pasar.

No obstante, todo podría empezar a mejorar si el presidente mostrara alguna empatía con las víctimas, si les pidiera perdón, si diera el primer paso, como le sugirió Alejandro Gaviria; si en vez de disfrazarse de policía descalificara de inmediato el más mínimo abuso policial; si permitiera y además estimulara el ingreso al país de la CIDH para hacer esas investigaciones a fondo que la gente reclama en las calles y que los organismos de control, por estar cooptados por el Gobierno, no realizan. Así se podría empezar a solucionar la crisis, pero para ello sería necesario que el presidente empezara a conectarse con la realidad.

Nota. Esta columna se escribió antes de que el Gobierno, por fin, autorizara el ingreso de la CIDH.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/patricia-lara-salive/duque-igual-a-maduro-column/

21.18.-Alejandro Gaviria, ahora sí – ANDRÉS HOYOS

Hace cuatro meses escribí aquí una columna titulada “El jodido dilema de Alejandro Gaviria”. Pues bien, el dilema hoy es todavía más jodido, si se quiere. Decía yo entonces que él tiene “razones de mucho peso para lanzarse y para no lanzarse”; escrito esto, ahora me inclino por que se lance, pese a que los riesgos que yo señalaba no han desaparecido.

25 may 2021.- ¿Por qué lo digo? De un lado, porque los favoritismos en el centro político se han ido desdibujando sin desaparecer. No digo que Alejandro tenga garantizado ser el candidato seleccionado –él también aparece abajo en las encuestas recientes–, pero sí tiene muchas probabilidades. Además, su presencia sería crucial para potenciar el debate contra las candidaturas extremas, hoy ufanas y orondas, incluso triunfalistas, en su relativa popularidad.

Los pesimistas ven la consulta de la Coalición de la Esperanza como una feria en la que habría 13, si no 14, opciones, o sea, un mazacote. Yo en cambio esperaría que al final se decanten máximo cuatro o cinco nombres en ese tarjetón, ya que al tiempo con la consulta se deben armar las listas para el Congreso, indispensables a la hora de dar fuerza a cualquier aspiración de gobierno. Activado el novelista que soy, imaginé escenarios en los que quienes vayan quedando abajo en las encuestas se retiren de la consulta, haciendo dos cosas en el proceso: 1) endosar a alguno de los candidatos mejor posicionados, 2) solicitar acceso a alguna de las listas para el Congreso, en el entendido de que la propia campaña fallida para la consulta de marzo les daría no pocos votos en las elecciones parlamentarias. Y como las listas, casi por definición, serían abiertas, esto sirve a la hora de ser elegidos.

Pase lo que pase, la presencia en el ramillete de la consulta de un intelectual, exministro y tecnócrata de prestigio como Alejandro Gaviria suscitaría el obvio interés de la opinión pública, lo que a su vez la pondría de inmediato en la mirada de los medios. Desde luego que hay otros candidatos de centro y centroizquierda buenos que, además, ejercerían bien la presidencia, con todo y la dañina inercia que el puesto arrastra hoy. Pero nada es previsible a un año de las elecciones en medio de semejante caos de abusos de la Policía, bloqueos, vandalismo e injusticia acumulados.

Las aspiraciones de Alejandro han sido muy bien manejadas por él. Ha dejado que la gente, en particular muchos jóvenes, le pidan con vehemencia que se lance. O sea que no es algo a lo que esté obligado ni mucho menos que no tenga otras opciones en la vida. Justamente dada la calidad e importancia de la rectoría de los Andes, que ahora ejerce, uno de los sacrificios que se le pide es dejarla. Eso, por supuesto, sería para aspirar al puesto más importante que se ofrece hoy en este pobre y vilipendiado país.

Alejandro ha demostrado ser un hombre moderado, de centro, incluso “tibio”, según él mismo se autodefinió hace unas semanas. Este aspecto es clave, pues del actual enredo represivo y de recursos desperdiciados no se sale con un gobierno que quiera hacer las cosas a las malas, sin consensos, sin negociar, sin atender a los diversos intereses que están en juego en un país de 50 millones de habitantes. Por el contrario, las salidas –algo así como el nuevo pacto social– hay que armarlas con paciencia, flexibilidad y sabiduría.

En fin, mucha suerte para Alejandro. Una sonrisa de esa diosa romana nunca sobra.

https://www.elespectador.com/opinion/alejandro-gaviria-ahora-si/

  • 21.17.-La hora del cambio – CRISTINA DE LA TORRE
  • Por una campaña mundial de vacunación masiva de 50.000 millones de dólares, el FMI presiona a los estados del G20 – LARRY ELLIOTT
  • Una tercera ola atípica: bajan los casos y aumentan los muertos – DIEGO OTERO
  • Los 19 puntos que le pide a Duque el Comité del Paro
  • Así no es, presidente – RAMIRO BEJARANO

La entrevista de Duque en Caracol TV, en la que terminó hablando de su papito —como si eso solucionara esta crisis—, dejó la sensación de que está gobernando un país enemigo o que está desconectado y no tiene idea de cómo superar esta emergencia creada por su incompetencia.

22 may 2021.- La postura en el reportaje de marras frente a los temas que reclaman en las calles los manifestantes fue la de sostener que cada cosa estaba atendida desde antes del paro nacional. O, lo que es lo mismo, que en nada tienen razón los millones de jóvenes excluidos, ni los trabajadores maltratados. Si todo estaba ya resuelto, ¿por qué, entonces, no cesan las marchas ni las protestas?

El nombramiento de Marta Lucía Ramírez como canciller es equivocado y no aporta a las soluciones. Lo que sí quedó resuelto fue el problema personal y político de la vicepresidenta, quien decidió no jalarle a ser candidata presidencial no por lealtad con su jefe, sino porque sabe que de haberse metido en esa aventura habría resultado estruendosa y justamente derrotada. Ella —que todo lo calcula y no es bobita— advirtió que era mejor ser exvicepresidenta y excanciller que derrotada exaspirante a presidenta.

La nueva canciller abrió plaza con un artículo en El Tiempo donde se citó ella misma para recordar que vaticinó que el punto 2.2 del Acuerdo de Paz con las Farc iba a generar protestas. Es decir, ahora la funcionaria cree que la culpa de que la gente esté en las calles ventilando su miseria, pobreza y falta de trabajo no es del Gobierno sino de lo pactado con la insurgencia. Eso ni siquiera se le había ocurrido al comisionado de Guerra, Miguel Ceballos. Y para acabar de completar, la Corte Constitucional tuvo que recordarle que los servidores públicos no pueden utilizar canales de expresión colectiva para invocar su personal fe religiosa, como ella lo hizo de manera tan imprudente como abusiva, porque ello se estrella contra el principio constitucional de que este es un Estado laico. Olvidaba que Martucha ha sido cooperante del Opus Dei. Amén.

Nada tiene buena cara. Basta advertir que una calificadora de riesgo ya da cuenta de la desconfianza con la que se mira hoy a Colombia. Como era de esperarse, el Gobierno y sus empresarios aliados piensan que son otros los responsables de este desastre que ya se manifiesta. Deberían reflexionar sobre la dramática advertencia del arzobispo de Cali, Darío Monsalve, quien dijo: ¿cómo decirle a un joven que aguanta hambre todos los días que deje pasar comida para los demás?

El problema no son solamente los bloqueos sino las condiciones antisociales que desde el Gobierno hicieron posible este estado de cosas tan deplorable. Por supuesto, la solución no es repeler a bala las protestas, como lo hace una policía incapaz de entender este momento histórico. El general Vargas, director de la Policía, como si fuera lagarto, predica pero no aplica. Continúan los abusos y excesos policiales que están siendo transmitidos en vivo y en directo por los pocos medios que no han recibido la odiosa señal del Gobierno de no contribuir al caos, como ellos suponen que sucede con las terribles imágenes de cuatro policías arrastrando a una joven que luego supuestamente se suicidó. La tal reforma de la Policía es otro asunto que no se ve factible, porque no hay voluntad política de asumirla. El Gobierno dirá que si fracasaron las reformas tributaria y a la salud, nada de raro tiene que no avance la policial. A propósito, si cuando fracasó la reforma tributaria cayó Carrasquilla, ¿por qué no pasa lo mismo ahora con el ministro Ruiz al enterrarse su reforma a la salud?

Y a todas estas, ¿queremos una reforma a la justicia impulsada por este Gobierno desgastado, que multiplique el número de magistrados en altas cortes y prolongue sus períodos? Está haciendo falta que los voceros de la Rama Judicial y sus dolientes no guarden silencio.

Adenda No 1. Recomendado el libro El movimiento estudiantil en los 60. Cronología de una huelga, de Adolfo León Atehortúa Cruz. Magnífica reseña histórica de esos tiempos. De interés para todos y en especial para los bugueños que fuimos testigos mudos del asesinato del joven Jairo Potes Escobar, estudiante del Colegio Académico, ejecutado por las fuerzas vivas de la ciudad.

Adenda No 2. Que venga ya la CIDH y que se vaya el ministro de Defensa.

https://www.elespectador.com/opinion/asi-no-es/

21.17.-La hora del cambio – CRISTINA DE LA TORRE

Bajo la rabia que anida en esta sociedad de castas montada sobre la pobreza y la exclusión, desde las lágrimas por tantos y tantos muertos en las calles, florece acá y allá —en el abigarrado tejido que se llama el pueblo— disposición para enfrentar la adversidad concertando un nuevo pacto social. Pues el que rige, pervertido en el privilegio, en la violencia, en una democracia quebradiza, es causa de la debacle. Y hace agua. Díganlo, si no, esquirlas tomadas al azar de las granadas que este Gobierno ha lanzado contra las multitudes que protestan.

17 may 2021.- Detenida y abusada sexualmente por agentes del Esmad, una adolescente “se suicida” en Popayán. En Cali, paramilitares estrato diez disparan contra indígenas, cuadro inmortal de los ancestros que exalta el puño de hierro del encomendero sobre el nativo. El alcalde de Pereira cohonesta alianza de civiles con veleidosas empresas de seguridad privada: de ocho tiros muere Lucas Villa. Álvaro Uribe insta a la Fuerza Pública a disparar contra terroristas que pueden ser cualquier manifestante y acaricia la ilusión de volver a la guerra.

El nuevo pacto social principia por devolver al Estado su protagonismo, integrar los excluidos a la empresa reformista y rescatar las dinámicas de la paz. Proponen Humberto de la Calle y Sergio Jaramillo “convocar a todos los partidos y movimientos sociales, a todas las fuerzas vivas, a concertar un Gran Acuerdo Político Nacional encaminado a definir las reformas y ajustes institucionales necesarios para atender los retos que la paz demande”. La deliberación democrática tendría que aterrizar en el Congreso, su escenario natural, y traducirse en leyes. Hay que deliberar para reconciliar, señalan.

Para muchos, en el centro del acuerdo medran medidas de emergencia que empiezan y terminan en el eje del empleo. En la creación inmediata de puestos de trabajo desde el sector público y, a largo plazo, en una estrategia de pleno empleo que privilegie la economía real sobre la especulativa financiera. Otra medida urgente, de vida o muerte, la creación de una renta básica para seis millones de hogares que oscile entre $320.000 y $480.000 mensuales, financiada —como en todo país civilizado— con impuestos directos sobre la renta y el patrimonio de los más pudientes.

La crema de los profesores universitarios sugiere alternativas en política económica y social distintas de la reducción de impuestos a los ricos. En estas décadas, afirma, ha operado una redistribución regresiva del ingreso que castiga los salarios, premia las ganancias y concentra sin pausa la propiedad y la riqueza. Se suprimió la función del Estado como prestador de servicios públicos y garante de los derechos económicos y sociales que culminen en educación y salud universales. Para los académicos, la redistribución del ingreso no se logra con mayor “libertad económica”. Lo prueba la historia de los países desarrollados, donde el Estado fue el gran responsable del desarrollo afirmado en la industrialización y en el impuesto progresivo.

Diríase que un rediseño de la fiscalidad debería comenzar por derogar la reforma tributaria de 2019, que otorgó gabelas por $14 billones a los ricos, a las cuales ha renunciado ya la ANDI. Aconsejaría liquidar el adefesio de que los archimillonarios de Colombia paguen apenas entre 1 y 2 % de impuesto sobre la renta. Y actualizar el catastro para que también los terratenientes paguen impuestos a derechas.

Otros signos de la crisis que abraza al pacto social y político agudizada por el uribismo en el poder: sólo 9 % de los jóvenes confían en la Presidencia y 7 % en el Congreso (Cifras y Conceptos). En perspectiva electoral, por la derecha votaría el 5 %; por la izquierda, el 25 %; por el centro, 41 %. Llegó la hora del cambio. Si el pacto se adopta democráticamente, hallaría su refrendación en las urnas el año entrante.

Cristinadelatorre.com.co

Nota Altereco: los dirigentes del paro han declarado en diversos medios, que si bien existe una crisis, el Paro mantiene sus peticiones porque son aspectos de política económica y social, en manos del gobierno y no de índole constitucional. Salvo quizá, en las medidas para el relanzamiento de la economía, se tropiece con la autonomía del elefante blanco, el Banrepública.  AE.

https://www.elespectador.com/opinion/la-hora-del-cambio/

21.17.-Por una campaña mundial de vacunación masiva de 50.000 millones de dólares, el FMI presiona a los estados del G20 – LARRY ELLIOTT

Respaldar el plan de tres puntos de 50.000 millones de dólares del FMI redunda en los mejores intereses de las naciones ricas al sobrealimentar la economía mundial, dice Kristalina Georgieva.

Un trabajador de la salud administra una vacuna Covid-19 a un monje budista en un hospital de Bangkok, Tailandia. Tailandia dijo el viernes que había detectado sus primeros casos de transmisión local de la variante del coronavirus que se encontraron por primera vez en India. Fotografía: Anuthep Cheysakron / AP

El respaldo de una nación adinerada para una campaña de vacunación global masiva de $ 50 mil millones (£ 35 mil millones) podría proporcionar un impulso de $ 9 billones a la economía mundial , dijo el director del Fondo Monetario Internacional.

21 may 2021.- Al presionar a los países del G7 antes de su cumbre en Cornwall, Inglaterra, el próximo mes, Kristalina Georgieva dijo que las naciones más ricas verían el mejor retorno de la inversión en los tiempos modernos si profundizan para ayudar a enfrentar la pandemia en las partes más pobres del mundo.

El director gerente del FMI, hablando en una conferencia de salud del G20 en Roma, dijo que los países ricos recibirían el 40% de las ganancias del PIB de una actividad económica más rápida y que sus finanzas públicas, fuertemente afectadas por la pandemia, se beneficiarían.

«A estas alturas, todos sabemos que no hay un final duradero para la crisis económica sin un final para la crisis de la salud», dijo Georgieva al dar a conocer los detalles de las nuevas propuestas del FMI para poner fin a la crisis de Covid-19. “Eso significa que la política pandémica es política económica; de gran relevancia para la labor del FMI «.

Georgieva dijo que el plan del fondo tenía tres elementos:

  • Vacunar al menos al 40% de la población mundial para fines de este año y al menos al 60% para el primer semestre de 2022. Para hacerlo, se necesitarían subvenciones adicionales para Covax, la iniciativa mundial de vacunas, la donación de dosis excedentes y flujos fronterizos de materias primas y vacunas terminadas
  • Prepararse para la posibilidad de que las nuevas variantes del virus requieran inyecciones de refuerzo exigirá una inversión en capacidad adicional de producción de vacunas en mil millones de dosis.
  • Gestionar el período intermedio en el que el suministro de vacunas es limitado con pruebas y rastreo generalizados, medidas terapéuticas y de salud pública y, al mismo tiempo, intensificar los preparativos para el despliegue de vacunas junto con cualquier estrategia de estiramiento de dosis aprobada.

Georgieva dijo que el FMI calculó el costo del plan de tres puntos en 50.000 millones de dólares, de los cuales se esperaba que el grupo G20 de países de economía de mercados desarrollados y emergentes encontrase 22.000 millones de dólares. Otros $ 15 mil millones estaban disponibles en las instalaciones de Covid-19 establecidas por los bancos multilaterales de desarrollo, dejando un déficit de $ 13 mil millones que el FMI espera que los países ricos cubran.

“Como hemos estado enfatizando, un final más rápido de la pandemia no solo salva vidas, sino que también podría inyectar el equivalente a $ 9 billones en la economía global para 2025 debido a una reanudación más rápida de la actividad económica. Y las economías avanzadas, a las que se les pide que contribuyan más a este esfuerzo, probablemente obtendrían el mayor retorno de la inversión pública en la historia moderna, capturando el 40% de las ganancias del PIB y aproximadamente $ 1 billón en ingresos fiscales adicionales.

«Con una acción fuerte y coordinada ahora, y con poco en términos de financiamiento en relación con los enormes beneficios, el mundo puede salir de manera duradera de esta crisis económica y de salud sin precedentes».

El llamado a la acción del FMI presiona aún más a los países ricos para que hagan más. El ex primer ministro del Reino Unido, Gordon Brown, ha estado encabezando una campaña internacional pidiendo al G7 (Reino Unido, EE. UU., Francia, Canadá, Italia, Alemania y Japón) que acuerde un plan de reparto de la carga que permita un despliegue mucho más rápido de vacunas en los países más pobres.

La investigación de Save the Children publicada esta semana mostró que por cada £ 1 invertido, el G7 evitaría colectivamente £ 35 en pérdidas relacionadas con la pandemia. El estudio dijo que le costaría al Reino Unido 50 peniques por semana por persona proporcionar vacunas a los países más pobres.

Kirsty McNeill, directora de políticas y campañas de Save the Children, dijo: “La pregunta no es si los países ricos pueden permitirse financiar una implementación justa de las vacunas Covid-19, sino si pueden permitirse no hacerlo. Es una inversión que dará sus frutos 35 veces.

“Por solo el precio de una barra de chocolate a la semana por ciudadano, los países ricos pueden evitar enormes pérdidas económicas resultantes de la prolongación de la pandemia. El Reino Unido por sí solo corre el riesgo de perder más de 70.000 millones de libras esterlinas. Eso es suficiente para pagar los sueldos de más de 210.000 enfermeras durante 10 años”.

https://www.theguardian.com/business/2021/may/21/imf-pushes-g20-states-to-back-50bn-global-mass-vaccination-drive 

21.17.-Una tercera ola atípica: bajan los casos y aumentan los muertos – DIEGO OTERO

Síntesis

Esta tercera ola que comenzó el 10 de marzo es muy atípica. En efecto, de acuerdo con las estadísticas del Instituto Nacional de la Salud-INS, según promedio móvil de siete días, el 28 de abril se llegó al pico de casos diarios de Covi-19 con un valor de 17.614. Mientras tanto, las muertes diarias que parecía habían llegado a un pico el 4 de mayo con 485 casos, a partir del 15 de mayo superaron esta cifra, terminando el 18 de mayo con un promedio móvil de 504.

17 may 2021.- La evolución por territorios ha sido dispar y muy variable. Hasta muy reciente, los casos se concentraban en Atlántico, Antioquia y en el resto de los departamentos de la costa atlántica. En las dos últimas semanas, Bogotá ha venido aumentando los casos diarios y los muertos, pero sin llegar aún a los máximos que tuvo en la segunda ola.

A nivel internacional, ya la mayoría de los países europeos llegaron al pico y están en la etapa descendente, lo mismo que Estados Unidos.

El pico de los infectados diarios llegó el 28 de abril

Las cifras son muy claras. El 28 de abril se llegó al pico de la tercera ola con 17.616 infectados diarios contra 17.857 para el pico de la segunda ola. Desde este punto de vista no se puede afirmar que esta tercera ola ha sido más contagiosa (gráfico 1).

Del 28 de abril al 8 de mayo, se bajó el número de infectados diarios a 15.399; posteriormente se produjo un quiebre hacia arriba que duró hasta 15 de mayo cuando se llegó a 16.828 casos, pero del 16 mayo en adelante se volvió a una tendencia decreciente que llegó a 16.177 el 18 de mayo.

En definitiva, los super contagios no han aparecido, y se está en la etapa descendente del ciclo que lleva ya 20 días. Pero, como hemos afirmado muchas veces, este virus es muy variable y todo es posible, pero por ahora la situación luce positiva.

Los muertos diarios volvieron a amentar

Lo difícil de esta tercera ola se encuentra en los muertos, ya que han aumentado más que en la segunda. Efectivamente, mientras el pico en esta fue de 392 muertos ocurrida el 25 de enero, esta cifra fue superada el 21 de abril (397), aumentando a un máximo de 485 el 4 de mayo, que parecía sería el pico de la tercera ola, pero el 12 de mayo los decrecimientos pararon en 464 muertos diarios, para aumentar hasta llegar a 504 el 18 de mayo, lo que se puede apreciar en el gráfico 2. Sin embargo, el aumento acelerado se paró y es de esperar que caigan los muertos diarios, se está casi en una meseta. En este sentido se puede decir que esta tercera ola ha sido más mortífera que las dos anteriores.

Por este aumento de las muertes, la tasa de mortalidad que había descendido hasta 2,57 por ciento el 23 de abril, volvió a aumentar de ahí en adelante hasta alcanzar 2,62 por ciento el 18 de mayo.

Nueve regiones (Bogotá, Antioquia, Barranquilla, Valle, Santa Marta, Santander, Cesar, Córdoba y Cundinamarca), explicaban el 18 de abril 278 muertos de un total de 348, equivalente al 80 por ciento de todas las muertes diarias, pero para el 17 mayo los muertos fueron de 287 de 496, y la proporción se redujo a 58 por ciento. Esto significa que los restantes 24 departamentos aumentaron los muertos diarios de 20 por ciento a 42 por ciento. En otras palabras, la caída futura de los muertos se concentra en estos departamentos.

Sobresalen la reducción en muertos de Antioquia, Barranquilla, Santa Marta y Cesar, el aumento de estos en Bogotá, Santander, Córdoba, Cundinamarca y la estabilidad en Valle del Cauca.

En Bogotá aumentan los casos y las muertes

El incremento acelerado de los casos que venía del 1 de abril se frenó el 18 de abril con 3.819 casos, continuó lentamente en las dos siguientes semanas hasta alcanzar un máximo de 4.515 infectados el 28 de abril. Parecía que se había llegado al pico porque los casos disminuyeron hasta el 5 de mayo a 4.349 infectados, pero volvieron a crecer a 5.482 el 13 de mayo, y de nuevo se tienen cinco días de disminuciones a 4.896 el 18 de mayo. Es una situación muy volátil, pero no se ha producido un aceleramiento en los infectados como lo han venido diciendo las autoridades de la capital y algunos observadores.

Los muertos han venido creciendo continuamente desde un mínimo de 15 diarios el 13 de marzo a un máximo de 102 el 14 de mayo, con reducciones a 95 el 17 de mayo, aún por debajo del pico de 108 de la segunda ola el 17 de enero.

Mejoran Antioquia, Atlántico, Valle, Risaralda, Quindío, Caldas y Guajira

Siempre hemos afirmado que la dinámica del virus por territorios es muy diferente en cuanto a las etapas de ascenso, descenso y los puntos máximos.  Estos, por ejemplo, difieren notablemente en las fechas como se aprecia en el cuadro 1.

De las 33 regiones, siete tuvieron el pico en abril y 26 en mayo, pero en días no coincidentes, y a pesar de eso el pico nacional se logró el 28 de abril.

Otro hecho interesante está en que, para el 18 de mayo, en 28 regiones los contagiados diarios eran inferiores al pico respectivo que alcanzaron en abril o mayo. De los cinco restantes departamentos, cuatro, Boyacá, Nariño, Vichada y Amazonas, seguían ascendiendo y uno, Casanare, sobrepasó el máximo a que había llegado el 8 de mayo.

Claramente, Atlántico, Antioquia, Valle, Risaralda, Quindío, Caldas y Guajira vienen decreciendo desde que alcanzaron sus picos. El resto presentan una situación mixta, ya que bajan y suben, como Bogotá. Es de esperar que en los próximos días se definirá la ruta de estos departamentos indecisos, pero no hay razones para que no sigan una etapa de decrecimiento correspondiente a la tercera ola.

Las declaraciones de que las protestas van a producir incrementos en los contagios no se han cumplido, ya que estas empezaron el 28 de abril y ya deberían haberse dados los efectos negativos que suponen las casandras. En realidad, si se analizan los datos de Google Mobility no se ven cambios en la movilidad, ya que estos muestran una disminución en la movilidad en el trabajo y más gente en parques, tiendas y farmacias y ningún cambio en los hogares.

Mejora el número de vacunas diarias

En mayo el nivel de vacunación diaria promedio subió a 151.279, aunque del 16 al 18 de mayo bajó el número a menos de 100.000.

Infectados y muertes por grupos de edades

Aún no se ven cambios relevantes en los infectados y muertes diarias por grupos de edades. Hay una levísima caída en el porcentaje de infectados y muertos en los grupos de edades por encima de 70 años como se muestra en los cuadros 2 y 3. Se supone que a medida que queden totalmente vacunados los mayores a 70 años, esto se debe reflejar en menos casos y muertes.

El porcentaje de contagiados disminuyó levemente para las edades de 70 años a más de 100. En cuanto a la distribución de las muertes se da el mismo fenómeno. Es normal que, con el tiempo, estas tendencias se acentuarán y, entonces, en los grupos menores a 70 años empezarán a aumentar la proporción de casos y muertes.

El número de pruebas cayó

En pruebas seguimos mal como lo ha sido desde el comienzo de la pandemia. No se ha logrado llegar a promedios por encima de 70.000 pruebas diarias en 2021. En los primeros 18 días de mayo el promedio diario fue de 66.932.

Conclusiones

Contra todas las predicciones pesimistas, por no decir apocalípticas, esta tercera ola no ha sido super contagiosa, si por esto nos referimos a los contagiados totales.

Sí ha sido más letal porque los muertos diarios el 18 de mayo de 504 habían estado muy por encima del pico de la segunda ola de 392, en 28,6 por ciento.

Las profecías de las casandras no se han cumplido. Decían que, por Semana Santa, los contagios se iban a incrementar bastante y esto no ocurrió, sino que se dio un crecimiento normal. Luego, nos decían que las dos primeras semanas de mayo iban a ser tenebrosas. Tampoco se produjo. Ahora que las dos últimas de mayo, por las protestas, se nos iban a presentar super contagios. Pues bien, hasta ahora esto no ha ocurrido ¿Qué dirán después? Siempre, el miedo, el terror para que los ciudadanos acepten todo lo que digan los autócratas. 

Foto tomada de: https://www.eltiempo.com 

https://www.sur.org.co/una-tercera-ola-atipica-bajan-los-casos-y-aumentan-los-muertos/ 

21.17.-Los 19 puntos que le pide a Duque el Comité del Paro

Después de no llegar a un acuerdo el fin de semana, en una nueva reunión hoy con el gobierno le piden esta lista mientras siguen invitando a nuevas movilizaciones 

El Comité del Paro plantea una lista de peticiones con 19 puntos que le exigen al Gobierno antes de negociar en la nueva reunión programada para hoy.

20 may 2021.- En la reunión del domingo y lunes pasado no se llegó a un consenso porque según el presidente de la CUT el presidente Iván Duque le declaró la guerra al paro al ordenar desplegar las Fuerzas Militares sobre los centros de concentración pacífica.

La organización sigue invitando a nuevas movilizaciones en el país mientras el Gobierno pide levantar los bloqueos.

Lista de peticiones del Comité del Paro

  1. Exigen garantías para el ejercicio de la libre protesta y detener la violencia contra los manifestantes.
  2. El Gobierno debe abstenerse de tomar medidas de tratamiento de orden público como la declaratoria del Estado de Conmoción Interior.
  3. Retirar al Ejército y al Esmad completamente del control de las protestas.
  4. Ordenar a la Policía que se abstenga de usar armas de fuego y otros artefactos que puedan producir heridas en los operativos de control.
  5. El Presidente debe condenar, indiscutiblemente, los abusos de la Fuerza Pública, comprometiéndose al rechazo total de estos actos. Asimismo, su respectiva investigación y sanción.
  6. Reconocer la responsabilidad de la Fuerza Pública en la violación de los derechos a la vida, la integridad personal, la libertad, reunión y manifestación pública.
  7. El Ministro de Defensa debe manifestar su disculpa pública por el uso desmedido de la Fuerza Pública y el Esmad en el marco de las protestas.
  8. En consecuencia, los responsables de estos hechos deberán ser retirados de su cargo.
  9. Ordenar a las autoridades públicas evitar la estigmatización en torno a las manifestaciones sociales y rectificar públicamente las calificaciones de “vandalismo criminal” y “terrorismo vandálico”.
  10. Detener la violencia sexual contra las mujeres a manos de la Fuerza Pública.
  11. Prohibir el transporte de mujeres en vehículos y a lugares masculinizados.
  12. Exigen reparación a las víctimas de violencia en el marco de las protestas.
  13. Incluir mecanismos de verificación de las medidas para garantizar el libre ejercicio de la protesta social.
  14. Intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para que visiten el país como garantes de la movilización ciudadana.
  15. Solicitan a la Fiscalía la creación de una unidad especial de alto nivel, y con toda la autonomía. Así pues, se encargará de investigar todos los hechos de violencia cometidos por la Fuerza Pública en contra de los protestantes.
  16. La Procuraduría deberá asumir todas las investigaciones disciplinarias con los miembros de la Fuerza Pública involucrados en violaciones a los derechos humanos.
  17. La Defensoría del Pueblo deberá acompañar los procesos, verificando que no se cometan actos de tortura, violencia sexual y garantizar el debido proceso.
  18. Establecer un proceso amplio de discusión sobre la reforma a la Policía Nacional.
  19. El proceso de negociación deberá contar con el acompañamiento del jefe de la Misión de Verificación de la ONU, Carlos Ruiz Massieu.

https://www.las2orillas.co/los-19-puntos-que-le-pide-el-comite-del-paro-a-duque/

  • 21.16.-Pandemia? – JOSEPH E. STIGLITZ, LORI WALLACH
  • De paros y bloqueos – GERMÁN VARGAS
  • ¿La codicia empresarial prolongará la
  • Reforma letal en salud – CRISTINA DE LA TORRE
  • ¿Qué pasa en Cali? – MAURICIO CABRERA
  • ¿Qué pasa en Cali (2) – MAURICIO CABRERA
  • Desinformación sobre la pandemia del covid-19 como con el Paro – DIEGO OTERO
  • ¿Qué hacía el poder judicial asumiendo competencias del Ejecutivo? Así también se mata a la democracia. Altereco

El Tribunal de Cundinamarca ordenó el 27 de abril suspender las marchas y así, la fuerza pública quedó autorizada para detener a los implicados.  El primer día, el 28 se registraron el mayor número de muertos, heridos y detenidos.  La alta opinión internacional no tardó en protestar contra los violentos desmanes de la fuerza pública para reprimir una manifestación pacífica

La prohibición del Tribunal, por ser la víspera del Paro nacional. ya convocado con anterioridad por el Comité Nacional del Paro con rutas y puntos de encuentro establecidos en ciudades y municipios, resultaba increíble. Era una medida cautelar ordenando el aplazamiento de las manifestaciones de este 28 de abril y el primero de mayo, en un plazo indeterminado. Los alcaldes debían revocar los permisos. Pero el paro ya era inaplazable. Sólo restaba la acción represiva de la “legítima” fuerza pública y la respuesta indignada de los pacíficos marchantes.

¿Por qué el presidente Duque decidió apoyar a Petro? – HERNANDO GÓMEZ

Explicación resumida de la crisis que sacude a Colombia, de las acciones y las reacciones de sus protagonistas, de las salidas probables y las consecuencias que tendrá para el país. Análisis de Razón Pública.

Según Gómez, el riesgo que corre Colombia es del escalamiento de la turbulencia o el “dilema de Schelling”: si el Estado reprime demasiado la gente se levanta, y si no la reprime lo desbordan las exigencias crecientes de la gente. /Archivo – Referencia

Una sola estupidez y tres preguntas

La explicación de lo que está pasando es muy sencilla: el presidente de Colombia es el único de América Latina —y es el único gobernante del mundo— a quién se le ocurrió subir los impuestos en medio de la crisis social más grande que ha vivido el planeta en un siglo —y la peor que ha tenido Colombia en su historia—.

13 may 2021.- A partir de ese autogol monumental, las preguntas que quedan son igualmente obvias:

– ¿Por qué Duque decidió proponer un alza en los impuestos?

– ¿Por qué la gente y los distintos actores o sectores reaccionaron como han reaccionado?,

– ¿Cómo saldremos de esta turbulencia?

  1. ¿Por qué subir los impuestos?

La explicación del ahora exministro Carrasquilla es que el déficit fiscal se había vuelto insostenible a raíz de la pandemia. Ese déficit inevitablemente implicaría que Colombia pierda su grado de inversión, es decir, que se produzca el ciclo conocido de mayor deuda externa, inflación, devaluación y fuga de capitales.

Es un temor perfectamente razonable, y es lo que pensaría un ministro de Hacienda en épocas normales.

Por eso, después de mucha dudas y demoras, el gobierno presentó su proyecto de “Solidaridad Sostenible” cuyos 163 artículos tocaban los bolsillos de muchos colombianos de estratos 2 a 4 y al mismo tiempo prorrogaban la vigencia de los subsidios sociales que se habían adoptado a raíz de la pandemia.

“Necesitamos plata para seguir ayudando a los más golpeados por esta horrible crisis”: esta fue la justificación del gobierno y por eso el nombre —”solidaridad sostenible”— del proyecto.

Dudoso y mentiroso

Antes de examinar las reacciones de la gente, conviene despejar dos cuestiones económicas que vienen muy al caso:

-La idea ortodoxa de que el déficit fiscal significa inflación y eventual crisis cambiaria no es compartida por otras escuelas económicas, en especial la keynesiana y la “teoría monetaria moderna”. Más todavía: a raíz de la pandemia, los gobiernos de todos los países han aumentado el gasto en grandes proporciones, y no es claro que hoy valgan los temores habituales de que el déficit (a) cause inflación (porque no hay quien compre o demande las cosas), y/o (b) haga huir los capitales (¿para dónde se irían?).

Dicho de modo más simple: este no es el momento de la ortodoxia económica, y ninguno de los países industrializados está siendo ortodoxo. Colombia en cambio ha sido víctima de tres cosas: Su tradición de buen deudor y seguidor del Fondo Monetario Internacional (FMI); la Constitución de 1991, que se hizo para prohibir que el Banco de la República financie el gasto público, y la ideología o rigidez del ministro Carrasquilla, su discípulo Duque, la Junta Directiva del Banco de la República y el equipo de gobierno en su conjunto.

Lo de subir los impuestos para atender la pandemia era una mentira del ahora exministro. La verdad era otra:

– El hueco fiscal no se debe a la pandemia sino a que Uribe y sus ministros (Carrasquilla incluido) habían casi duplicado el gasto público gracias a la bonanza petrolera. Pues la bonanza se acabó en 2014 y la Nación dejó de recibir casi el 30% de sus ingresos: este es el hueco.

– Y sin embargo la reforma tributaria de Duque/Carrasquilla del 2019 disminuyó los ingresos del Estado. Las exenciones para empresas aumentaron en 8,2 billones, y el propio Min-Hacienda calculó que la carga tributaria bajaría del 16,6% del PIB en 2019 a 15,7% en 2030.

– Nuestro Estado tacaño ha destinado apenas un 2,8% del PIB a la pandemia, mientras que Estados Unidos, por ejemplo, ha dedicado un 24,8% (datos del FMI).

– Casi la mitad de ese 2,8% no es gasto sino un seguro de crédito para la banca privada. Y del restante 1,5%, más de la mitad resultó del manotazo que Carrasquilla les dio a los Fondos Regionales en mitad de una pandemia (primer decreto de Emergencia Económica).

Puede leer: Reforma tributaria: ¿solidaridad con la gente o con el ministro de Hacienda?

  1. Reaccionan los actores y sectores

La estupidez de Duque y la mentira del ministro produjeron las respuestas perfectamente previsibles de las fuerzas que en Colombia se llaman fuerzas vivas, a saber:

-Primero los políticos que, en vísperas de elecciones, tendrían que estar locos para subir los impuestos de la gente. El jefe Uribe regañó a Duque y añadió con razón que el Centro Democrático sería el primer perjudicado. Este partido y sus socios gobiernistas sugirieron “ajustes” que destruían el proyecto, la oposición aprovechó el papayazo, y el Congreso al unísono se negó a tramitarlo. La reforma tributaria nació muerta.

-Pero la gente ya estaba indignada por todos los males, frustraciones e injusticias reales más las percibidas que son la historia pasada y reciente de Colombia. Súmele a eso las muertes por COVID, el encierro, el desempleo, la pobreza, la desigualdad, la incertidumbre y la desesperanza de estos doce meses, para llevar la olla de presión al paroxismo. Y añada un presidente pirómano que se le ocurre poner más impuestos.

-En las calles ocurrió lo que tenía que ocurrir. Ríos de gente buena con camisetas, pancartas, música y gestores que organizan el desfile y previenen la violencia, mujeres y hombres que marchan porque están hasta el cogote, porque ven marchar a otros y porque quieren ejercer el más elemental de los derechos en una democracia. Protestan contra una situación intolerable, aunque sus exigencias concretas vayan desde la renta mínima hasta la defensa de los animales, desde la matrícula gratis hasta la reducción del tamaño del Congreso, desde la vacuna inmediata hasta la reapertura de los bares, desde permitir los mototaxis hasta la renuncia del presidente Duque (aunque no noten que Marta Lucía sería su reemplazo).

-Los sindicatos y el Comité del Paro que se había autonombrado en 2019 salieron a la calle y sacaron pecho por tumbar una reforma que había nacido muerta. Después tejieron con babas un pliego de peticiones cuyo costo los gremios por supuesto “calcularon” en 81 billones de pesos (unas cuatro reformas tributarias) y que consta de demandas tan sencillas como “6. No discriminación de género, diversidad sexual y étnica” (que de paso y, además, es lo que manda la Carta desde 1991).

-En las calles también ocurrieron las otras cosas que tenía que ocurrir. Muchachos entre 15 y 25 años llenos de rabia y de hormonas, los jóvenes sin dinero y sin futuro de todas las ciudades y los pueblos que lanzan piedras contra los policías. Los “vándalos” movidos por ideologías lunáticas que hay tantas, los hambrientos que se suman al saqueo, los comerciantes que se arman para defenderse, los que incendian buses, los pedazos de guerrilla que subsisten, más los GAO, los hampones de todos los pelambres y los que piensan que la revolución se hace incendiando estaciones o quemando policías.

-La policía antimotines en todas partes del mundo usa y usará la fuerza bruta, más todavía cuando la nuestra es una Policía militarizada y endurecida por medio siglo de “conflicto interno”, cuando todos los presidentes de Colombia se han puesto el uniforme en lugar de dirigir la Fuerza Pública, cuando Duque tiene además instintos de derecha, cuando Uribe lo aúpa, cuando los policías también están hasta el cogote tras un año de pandemia, cuando les tiran piedra o los patean o tratan de matarlos, cuando el fiscal, la procuradora y el defensor del pueblo son fichas de Duque, cuando el Congreso no ejerce su control político y las Cortes se alinean con el presidente. Dos docenas de muertos (según parece) algunos en condiciones de indefensión o alevosía que los hace del todo repugnantes: es la noticia mundial desde Colombia.

  1. ¿A dónde parará esto?

Más que la teoría ignorante o paranoica de la “revolución molecular disipada” que ha puesto a circular el uribismo, el riesgo que en realidad corre Colombia es del escalamiento de la turbulencia o lo que llaman los analistas serios el “dilema de Schelling”: si el Estado reprime demasiado la gente se levanta, y si no la reprime lo desbordan las exigencias crecientes de la gente.

Esta espiral de muertes y protestas puede llevar la sociedad al caos o hasta el punto de que una fuerza organizada se adueñe del Palacio, los medios de comunicación y los demás centros de poder: esta es la gota de verdad que hay en la idiotez de la “revolución molecular disipada”. Le falta la verdad de que en Colombia hay una sola fuerza organizada y capaz de ocupar esos centros de poder: el Ejército. Y en el caso de Duque, antes que un golpe, tendríamos una militarización completa del país y una violencia de Estado duradera.

Ese escenario extremo ya parece alejarse porque las gentes buenas y las fuerzas vivas de Colombia han ido respondiendo…como era previsible que lo hicieran, a saber:

– Transeúntes, comerciantes y vecinos sufren con los trancones, bloqueos y desmanes, los que tienen algo que perder piden más policía, otros muchos se asustan y se quedan en casa, los jóvenes en su inmensa mayoría no quieren más violencia, las protestas se vuelven pacíficas y los que marchan acaban por cansarse. Este es el ciclo normal o típico de las movilizaciones callejeras en todas partes del mundo.

-Álvaro Uribe y Luis Carlos Sarmiento le explican a Duque que su estupidez lo ha convertido en el jefe de campaña de Petro y que además “se tiró” la economía. Duque retira la reforma que nació muerta, renuncia a Carrasquilla y nombra al ministro que venía trabajando con los gremios durante la pandemia, éste anuncia una reforma más barata y el susto de los ricos ha llegado hasta el punto de que la ANDI pide que “no toque a nadie más…cóbrenos a nosotros”.

-Duque ha cedido, pero no puede admitir que lo ha hecho porque alguien le explica el dilema de Schelling. Por eso no descarta “el estado de conmoción”, no censura los abusos de la Fuerza Pública, defiende a la Policía y sigue hablando de reforma tributaria; las ONG y la prensa mundial ven en esto más pruebas de que Duque es “fascista”, la ONU y la “comunidad internacional” manifiestan alarma, y el gobierno Biden regaña a un presidente cuyo equipo había ayudado a Trump en la campaña.

-Con todo eso volvemos a la táctica probada de Colombia a lo largo de un siglo: los diálogos entre las fuerzas vivas, que van ganando tiempo y eventualmente concluyen en algunas concesiones más una lista de acuerdos incumplibles o que el gobierno no pretende cumplir o que llegado el caso pasarán como papa caliente al gobierno que arranca en 2022.

No es todavía seguro que esa táctica vuelva a funcionar, pero esta vía tiene a su favor dos elementos:

-La gran debilidad de los movimientos sociales en Colombia y su aún más proverbial fragmentación. El “Comité del Paro” (es decir, FECODE, el MOIR y algunas ONG) son lo más parecido a una voz unificada que ya vimos esfumarse al llegar la Navidad del 2019, y en todo caso a Duque le explicaron que el truco está en hablar con muchísima gente porque de tantas reuniones y opiniones no salen sino babas (Uribe, zorro viejo, le aconsejó además “mesas locales y regionales de diálogo” para multiplicar por 1.300 la cantidad de babas). A lo primero llaman democracia y a lo segundo llaman descentralización: ¿quién puede resistirse?

-Mas en el fondo está el hecho de que en Colombia nadie representa a nadie. Los sindicatos hablan por un 4% de los trabajadores en las grandes empresas, las ONG hablan por sus respectivos activistas, los gremios dicen unas cosas mientras Luis Carlos y los antioqueños se aseguran de otras, el periodismo desapareció, las redes son ruido puro…e incluso los políticos de oposición hablan a título personal (es lo que dijo De la Calle en nombre de la Coalición de la Esperanza en el momento de dialogar con Duque).

Así que la marea parece estar bajando:

-Lo que aquí llaman “institucionalidad” cerró filas en torno al presidente. Las Cortes (violando la Constitución) firmaron un comunicado conjunto con el gobierno, los alcaldes (o la hoy controvertida Federación de Municipios) piden levantar el paro, los gremios por supuesto lo respaldan, los militares no se pueden pronunciar pero saben de qué lado está su jefe, y las iglesias por supuesto se sumaron al pedido de que cesen las marchas.

-Me falta el jefe presunto de la conspiración, que no es Maduro porque está muy ocupado, ni tampoco los Comunes porque el partido no existe. Gustavo Petro se disparó en las encuestas gracias al autogol del presidente, y el hechizo cercano del poder es tan intenso que decidió volverse responsable: por eso dijo que “al caer la tributaria se debió declarar victoria popular y frenar marchas” (aunque aun así no logró desprenderse de su mochila de revolucionario al precisar “Si lo quieren, en otros términos, que el Comité debió acumular fuerzas para lo que siga”).

Puede leer: La reciclada y fallida estrategia de seguridad de Duque

Las consecuencias

Dije ya que aún no se descarta el escenario del escalamiento o las protestas crecientes con represión creciente, una violencia anómica o dispersa de muertos en las calles y tropas en las calles que resulten o acaben en la militarización del país y en un gobierno aún más de derecha.

Pero las aguas ya parecen bajar y el escenario probable es menos malo. Tiene de bueno que la gente logrará algunas cosas, como decir la reforma a la salud que ya enredó o tal vez la matrícula gratis por este año, no alzas en la gasolina, unos pesos añadidos al subsidio de pandemia, un poco de justicia para los militares que abusaron, y el reguero de obras o mejoras en municipios o regiones o para grupos de presión más poderosos (camioneros, maestros…).

Pero este escenario previsible tiene de malo todo lo demás:

-Un gobierno maniatado durante el año largo que le falta y en medio de la triple crisis (sanitaria, económica y social); algo así o algo peor que Moreno en Ecuador después del paro indígena de 2019.

-Devaluación del peso y fuga de capitales por cuenta ahora de la inestabilidad política y de la prensa mundial que jamás ha entendido lo que pasa en Colombia.

-El gran hueco fiscal que dejaron Uribe y el final de la bonanza petrolera sigue ahí y agrandado por la recesión y la pandemia. En uno o en dos años tendremos que apretarnos o embarcarnos en el ciclo de inflación, recesión, apretón y estallido social.

-Las elecciones todavía más confusas, inciertas y polarizadas que las del 2018.

-Y el virus disfrutando de las aglomeraciones.

Es que poner a un bobo en la Presidencia tiene consecuencias.

https://www.elespectador.com/noticias/politica/analisis-el-presidente-duque-decidio-apoyar-a-petro/

21.16.-Pandemia? – JOSEPH E. STIGLITZ, LORI WALLACH

Economía digital. 

NUEVA YORK – La única forma de poner fin a la pandemia de COVID-19 es inmunizar a suficientes personas en todo el mundo. El lema “nadie está a salvo hasta que todos estemos a salvo” captura la realidad epidemiológica a la que nos enfrentamos. Los brotes en cualquier lugar podrían generar una variante del SARS-CoV-2 que es resistente a las vacunas, obligándonos a todos a volver a algún tipo de bloqueo. Dada la aparición de nuevas mutaciones preocupantes en India, Brasil, Sudáfrica, el Reino Unido y otros lugares, esta no es una mera amenaza teórica.

6 may 2021.- Y lo que es peor, la producción de vacunas no está ni cerca de entregar las 10-15 mil millones de dosis necesarias para detener la propagación del virus. A finales de abril, solo se habían producido 1.200 millones de dosis en todo el mundo. A este ritmo, cientos de millones de personas en los países en desarrollo permanecerán sin vacunar al menos hasta 2023 .

Por lo tanto, es una gran noticia que la administración del presidente estadounidense Joe Biden haya anunciado que se unirá a los otros 100 países que buscan una exención de emergencia COVID-19 de las reglas de propiedad intelectual (IP) de la Organización Mundial del Comercio que han permitido la monopolización de las vacunas. Las negociaciones oportunas de un acuerdo de la OMC que elimine temporalmente estas barreras crearían la certeza jurídica que los gobiernos y fabricantes de todo el mundo necesitan para aumentar la producción de vacunas, tratamientos y diagnósticos.

El otoño pasado, el ex presidente Donald Trump reclutó a un puñado de aliados de países ricos para bloquear cualquier negociación de exención. Pero la presión sobre la administración Biden para revertir este bloqueo contraproducente ha ido en aumento , obteniendo el apoyo de 200 premios Nobel y ex jefes de estado y gobierno (incluidas muchas figuras neoliberales prominentes), 110 miembros de la Cámara de Representantes de EE. UU. , Diez de EE. UU. Senadores, 400 grupos de la sociedad civil de Estados Unidos , 400 parlamentarios europeos y muchos otros.

UN PROBLEMA INNECESARIO

La escasez de vacunas COVID-19 en el mundo en desarrollo es en gran parte el resultado de los esfuerzos de los fabricantes de vacunas para mantener su control monopólico y sus ganancias. Pfizer y Moderna, los fabricantes de vacunas de ARNm extremadamente efectivas, se han negado o no han respondido a numerosas solicitudes de fabricantes farmacéuticos calificados que buscan producir sus vacunas. Y ningún creador de vacunas ha compartido sus tecnologías con países pobres a través del Fondo de Acceso a Tecnología COVID-19 voluntario de la Organización Mundial de la Salud.1

Las recientes promesas de la compañía de administrar dosis de vacunas a la instalación COVID-19 Vaccines Global Access (COVAX), que las dirigirá a las poblaciones de mayor riesgo en los países más pobres, no sustituyen. Estas promesas pueden aliviar la culpa de las compañías farmacéuticas, pero no contribuirán significativamente a la oferta global.

Como entidades con fines de lucro, las corporaciones farmacéuticas se centran principalmente en las ganancias, no en la salud global. Su objetivo es simple: mantener tanto poder de mercado como sea posible durante el mayor tiempo posible para maximizar las ganancias. En estas circunstancias, corresponde a los gobiernos intervenir más directamente para resolver el problema del suministro de vacunas.2

UNA SOLUCIÓN DE SENTIDO COMÚN

En las últimas semanas, legiones de cabilderos farmacéuticos han invadido Washington para presionar a los líderes políticos para que bloqueen la exención del COVID-19 de la OMC. Si tan solo la industria estuviera tan comprometida con producir más dosis de vacunas como con la producción de argumentos engañosos, el problema del suministro ya podría haberse resuelto.

En cambio, las compañías farmacéuticas se han basado en una serie de afirmaciones contradictorias. Insisten en que no se necesita una exención, porque el marco actual de la OMC es lo suficientemente flexible como para permitir el acceso a la tecnología. También argumentan que una exención sería ineficaz, porque los fabricantes de los países en desarrollo carecen de los medios para producir la vacuna.

Y, sin embargo, las compañías farmacéuticas también dan a entender que una exención de la OMC sería demasiado eficaz. ¿Qué más podemos hacer con sus advertencias de que socavaría los incentivos a la investigación, reduciría las ganancias de las empresas occidentales y, cuando todas las demás afirmaciones fracasen, que ayudaría a China y Rusia a vencer geopolíticamente a Occidente?

Obviamente, una exención marcaría una diferencia real. Es por eso que las compañías farmacéuticas se oponen con tanta vehemencia. Además, el «mercado» confirma este pensamiento, como lo demuestra la fuerte caída en los precios de las acciones de los principales fabricantes de vacunas justo después del anuncio de la administración Biden de que participará en negociaciones de exención. Con una exención, se pondrán en línea más vacunas, los precios bajarán y también las ganancias.1

Aún así, la industria afirma que una exención sentaría un precedente terrible, por lo que vale la pena considerar cada una de sus afirmaciones por turno.

LAS GRANDES MENTIRAS DE LAS GRANDES FARMACÉUTICAS

Después de años de apasionadas campañas y millones de muertes en la epidemia del VIH / SIDA, los países de la OMC acordaron la necesidad de licencias obligatorias de propiedad intelectual (cuando los gobiernos permiten que las empresas nacionales produzcan un producto farmacéutico patentado sin el consentimiento del propietario de la patente) para garantizar el acceso a los medicamentos. Pero las compañías farmacéuticas nunca renunciaron a hacer todo lo posible para socavar este principio. En parte, debido a la tacañería de la industria farmacéutica, necesitamos una exención en primer lugar. Si el régimen de propiedad intelectual farmacéutica imperante hubiera sido más complaciente, la producción de vacunas y terapéuticas ya se habría incrementado.1

El argumento de que los países en desarrollo carecen de las habilidades para fabricar vacunas COVID basadas en nuevas tecnologías es falso. Cuando los fabricantes de vacunas de EE. UU. Y Europa acordaron asociaciones con productores extranjeros, como el Serum Institute of India (el mayor productor de vacunas del mundo) y Aspen Pharmacare en Sudáfrica, estas organizaciones no han tenido problemas de fabricación notables. Hay muchas más empresas y organizaciones en todo el mundo con el mismo potencial para ayudar a impulsar el suministro de vacunas; solo necesitan acceso a la tecnología y los conocimientos técnicos.

Por su parte, la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante Epidemias ha identificado unas 250 empresas que podrían fabricar vacunas. Como señaló recientemente el delegado de Sudáfrica en la OMC :

«Los países en desarrollo tienen capacidades científicas y técnicas avanzadas… la escasez de producción y suministro [de vacunas] es causada por los propios titulares de derechos que celebran acuerdos restrictivos que sirven a sus propios fines monopolísticos estrechos anteponiendo las ganancias a la vida».

Final del formulario

Si bien puede haber sido difícil y costoso desarrollar la tecnología de la vacuna de ARNm, eso no significa que la producción de las inyecciones reales esté fuera del alcance de otras compañías en todo el mundo. El propio ex director de química de Moderna, Suhaib Siddiqi, ha argumentado que con el intercambio suficiente de tecnología y conocimientos, muchas fábricas modernas deberían poder comenzar a fabricar vacunas de ARNm en tres o cuatro meses.

La posición alternativa de las compañías farmacéuticas es afirmar que no se necesita una exención a la luz de las «flexibilidades» existentes de la OMC. Señalan que las empresas de los países en desarrollo no han solicitado licencias obligatorias, como para sugerir que son simplemente grandilocuentes. Pero esta supuesta falta de interés refleja el hecho de que las compañías farmacéuticas occidentales han hecho todo lo posible para crear marañas legales de patentes, derechos de autor y diseños industriales patentados y “exclusividades” de secretos comerciales que las flexibilidades existentes tal vez nunca cubran. Debido a que las vacunas de ARNm tienen más de 100 componentes en todo el mundo, muchos de ellos con alguna forma de protección de la propiedad intelectual, es casi imposible coordinar las licencias obligatorias entre países para esta cadena de suministro.

Además, según las normas de la OMC, la concesión de licencias obligatorias para la exportación es aún más compleja, aunque este comercio es absolutamente esencial para aumentar el suministro mundial de vacunas. El fabricante canadiense de medicamentos Biolyse, por ejemplo, no puede producir y exportar versiones genéricas de la vacuna Johnson & Johnson a países en desarrollo después de que J&J rechazara su solicitud de licencia voluntaria.1

Otro factor de la escasez de suministro de vacunas es el miedo, tanto a nivel empresarial como nacional. A muchos países les preocupa que Estados Unidos y la Unión Europea corten la ayuda o impongan sanciones si emiten licencias obligatorias después de décadas de amenazas de hacerlo. Sin embargo, con una exención de la OMC, estos gobiernos y empresas estarían aislados de demandas corporativas, mandatos judiciales y otros desafíos.

LAS VACUNAS DEL PUEBLO

Esto nos lleva al tercer argumento que hacen las grandes compañías farmacéuticas: que una exención de propiedad intelectual reduciría las ganancias y desalentaría la investigación y el desarrollo futuros. Al igual que las dos afirmaciones anteriores, esta es evidentemente falsa. Una exención de la OMC no aboliría los requisitos legales nacionales de que los titulares de propiedad intelectual reciban regalías u otras formas de compensación. Pero al eliminar la opción de los monopolistas de simplemente bloquear más producción, una exención aumentaría los incentivos para que las empresas farmacéuticas firmen acuerdos voluntarios.1

Por lo tanto, incluso con una exención de la OMC, los fabricantes de vacunas pueden ganar mucho dinero . Se proyecta que los ingresos de la vacuna COVID-19 para Pfizer y Moderna solo en 2021 alcancen los $ 15 mil millones y $ 18,4 mil millones , respectivamente, a pesar de que los gobiernos financiaron gran parte de la investigación básica y proporcionaron fondos iniciales sustanciales para llevar las vacunas al mercado.

Para ser claros: el problema para la industria farmacéutica no es que los fabricantes de medicamentos se vean privados de un alto rendimiento de sus inversiones; es que se perderán las ganancias del monopolio, incluidas las de futuras inyecciones de refuerzo anuales que sin duda se venderán a precios elevados en los países ricos.

Finalmente, cuando todas sus demás afirmaciones fracasan, el último recurso de la industria es argumentar que una exención ayudaría a China y Rusia a obtener acceso a una tecnología estadounidense. Pero esto es un engaño, porque las vacunas no son una creación estadounidense en primer lugar. La investigación colaborativa entre países sobre el ARNm y sus aplicaciones médicas ha estado en marcha durante décadas. La científica húngara Katalin Karikó hizo el avance inicial en 1978, y el trabajo ha continuado desde entonces en Turquía, Tailandia, Sudáfrica, India, Brasil, Argentina, Malasia, Bangladesh y otros países, incluidos los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU.

Además, el genio ya está fuera de la botella. La tecnología de ARNm de la vacuna producida por Pfizer es propiedad de BioNTech (una empresa alemana fundada por un inmigrante turco y su esposa), que ya otorgó al productor chino Fosun Pharma una licencia para fabricar su vacuna. Si bien hay ejemplos genuinos de empresas chinas que roban propiedad intelectual valiosa, este no es uno de ellos. Además, China está en camino de desarrollar y producir sus propias vacunas de ARNm. Uno está en ensayos clínicos de fase III ; otro puede almacenarse a temperatura de frigorífico , eliminando la necesidad de gestionar la cadena de frío.

CÓMO ESTADOS UNIDOS PODRÍA REALMENTE PERDER

Para aquellos que se centran en cuestiones geopolíticas, la mayor fuente de preocupación debería ser la incapacidad de Estados Unidos hasta la fecha de participar en una diplomacia COVID-19 constructiva. Estados Unidos ha estado bloqueando las exportaciones de vacunas que ni siquiera está usando. Solo cuando una segunda ola de infecciones comenzó a devastar la India, consideró oportuno liberar sus dosis de AstraZeneca sin usar. Mientras tanto, Rusia y China no solo han puesto a disposición sus vacunas; se han involucrado en una transferencia significativa de tecnología y conocimientos, forjando asociaciones en todo el mundo y ayudando a acelerar el esfuerzo mundial de vacunación.

Dado que las infecciones diarias continúan alcanzando nuevos máximos en algunas partes del mundo, la posibilidad de que surjan nuevas variantes peligrosas representa un riesgo creciente para todos nosotros. El mundo recordará qué países ayudaron y qué países pusieron obstáculos durante este momento crítico.

Las vacunas COVID-19 han sido desarrolladas por científicos de todo el mundo, gracias a la ciencia básica respaldada por numerosos gobiernos. Es justo que las personas del mundo cosechen los beneficios. Es una cuestión de moralidad e interés propio. No debemos permitir que las compañías farmacéuticas antepongan las ganancias a las vidas.

https://www.project-syndicate.org/onpoint/big-pharma-blocking-wto-waiver-to-produce-more-covid-vaccines-by-joseph-e-stiglitz-and-lori-wallach-2021-05

21.16.-De paros y bloqueos – GERMÁN VARGAS

Las condiciones no podían ser más propicias para conseguir el efecto buscado: la ruina total.

Tras un año largo de pandemia, con cerca de 500 personas fallecidas todos los días, con las UCI a reventar y cuando aún no levantamos cabeza, regresó el paro nacional.

16 may 2021.- Las condiciones no podían ser más propicias para conseguir el efecto buscado, que no es otro que conducir al país a la ruina total. Y lo están logrando con una agenda cargada de odio y propósitos políticos. En estos 15 días, el sector productivo ha perdido billones de pesos. En el sector agrícola (1,7), el industrial (2,2), y en el comercio, la construcción y el minero-energético, mucho más. Por lo menos medio billón se pierde cada día por causa de los bloqueos. En el Valle del Cauca, las pérdidas superan ya los dos billones. En Buenaventura, nada entra y nada sale, las navieras están advertidas de que no pueden llegar, y los contratos de concesión del puerto tendrán que ser suspendidos.

Basta ver las declaraciones de algunos promotores del paro para saber que también estimulan y respaldan los ilegales bloqueos. Algunos, como César Arias, de la CUT, sostienen que el objetivo es paralizar la producción. Muy pocos condenan estos hechos y todos están eufóricos por la duración e impacto de estos. Éxtasis total.

Los medios de comunicación iniciaron una campaña para respetar el derecho a la protesta a través del paro, pero sin los bloqueos que están asfixiando a la población por falta de alimentos, servicios y, literalmente, a los enfermos en las UCI por falta de oxígeno. Pero poco éxito han tenido estos llamados. El jueves pasado se reportaron 140 bloqueos, y cada día escalan más. Incluso el propio Acueducto de Bogotá advierte de la posible afectación del servicio de no recibir con prontitud los insumos.

Llevamos 1.950 marchas y 1.501 bloqueos y retenes ilegales en los que extorsionan para permitir el paso, 716 civiles y 849 uniformados lesionados, centenares de establecimientos comerciales afectados, infraestructuras destruidas, personal de la salud agredido, ataques a camiones que transportaban insumos médicos y vacunas, sectores residenciales amenazados, pánico generalizado. BASTA YA. Hace días todo esto se salió de madre, se sobrepasaron todos los límites. Yo me pregunto: ¿qué están esperando el Gobierno y las autoridades para hacer cumplir la ley?

Como ministro del Interior y de Justicia presenté al Congreso la ley de seguridad ciudadana, hoy vigente, una norma que me permito recordar al Gobierno y a todas las autoridades, comenzando por los alcaldes y gobernadores. El art. 44 de ese estatuto tipificó como delito con pena de prisión, multa y pérdida de derechos y funciones públicas a quien incite, dirija, constriña o proporcione los medios para obstaculizar las vías o la infraestructura de transporte público y las obstruya temporal o permanente, de manera selectiva o general cuando afecten la vida, el orden público, la salud, la seguridad alimentaria y el derecho al trabajo. Se excluyen las movilizaciones con permiso de la autoridad competente. En cumplimiento de este mandato legal hay que detener de inmediato a quienes bloquean, vandalizan y cometen otros delitos como el daño en bien ajeno, el incendio y la violencia contra servidor público.

Estas normas pasaron el control de constitucionalidad en sentencia C-742/2012, al indicar la Corte que la norma era precisa y clara: que el sujeto pasivo es la comunidad, cuyos derechos citados se ven perjudicados por la conducta tipificada. Y agregó que el bien jurídico protegido es la seguridad pública.

¿Cuál es la excusa para no atender el cumplimiento estricto de normas tan claras y que permitirían hacer respetar los derechos vitales de 50 millones de colombianos? ¿Qué hace falta para que en este país se cumpla la ley sin esguinces, sin disculpas, sin temores? ¿Cuál es el concepto de autoridad que se maneja?

Y a todas estas, ¿cuántos de los líderes del paro estarán tramitando desde ahora sus propias aspiraciones electorales? ¿En qué quedó el paro papero en Boyacá, distinto a la llegada a la cámara de su líder César Pachón o del actual alcalde de Buenaventura, cabeza también del paro en el puerto? Sorprende el silencio cómplice de los candidatos presidenciales sobre esta gravísima situación. Más temprano que tarde, el país les pasará factura.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/de-paros-y-bloqueos-columna-de-german-vargas-lleras-588769

21.16.-Reforma letal en salud – CRISTINA DE LA TORRE

Marchas de ayer en Bogotá (@Dignidad) 

A la violencia que campea desde todos los flancos se ha sumado la potencial amenaza a la supervivencia que la reforma de salud representa para miles de colombianos. Pese a la muerte de decenas de muchachos en las calles y a la desaparición de muchos sin noticia de su paradero; no contento el Gobierno con atribuir a mafiosos la protesta desesperada de una sociedad que estalla como no se viera antes; no contento con hacer la vista gorda a la coartada en boga que convierte al civil inconforme en objetivo militar, y cocinar la conmoción interior como antesala de un autoritarismo sin barniz; impertérrito ante el repudio de gobiernos, medios y organismos de derechos humanos en el mundo, extiende este Gobierno su tentáculo reaccionario sobre el ya malhadado sistema de salud.

10 may 2021.- Policías embisten a médicos que atienden a manifestantes heridos, como apunta el Proyecto de Ley 010 contra el sistema público de salud y su red de hospitales en favor del servicio privado. Retirarlo es bandera del paro.

El tocado de flores que lo adorna no logra disipar sus miasmas: ni recupera él los hospitales, ni ofrece atención primaria en salud, ni responde a los derechos de sus trabajadores y, como modelo financiero, perfecciona la privatización en oligopolio. Sostiene Carolina Corcho, vicepresidenta de la Federación Médica Colombiana (a quien me permito glosar en adelante), que el proyecto asfixiará las finanzas de los hospitales públicos, única alternativa de salud para los diez millones de colombianos confinados en los extramuros de la patria. En la lógica que persigue la rentabilidad económica y no la social, liquidará los que resulten financieramente inviables (manes de la masacre perpetrada contra ellos en el gobierno de Álvaro Uribe). Tampoco vela el Gobierno porque paguen las EPS y los entes territoriales la deuda de $24 billones que ahorca a clínicas y hospitales. Resultado al canto, la masacre laboral de sus trabajadores, ya expuestos por la ilegalidad que rodea la contratación del 80 % del personal de salud.

El proyecto extrema la negación de los servicios de salud, para provocar el desplazamiento de usuarios del sistema público al privado. El Ministerio decidiría cuáles servicios, procedimientos y medicamentos financiar con dineros públicos y cuáles delegar a las EPS para que el paciente las costee. Se reduciría drásticamente el tratamiento posible del médico general, de modo que el paciente tuviera que acudir al oneroso servicio privado. Enorme tronera se abriría en la financiación de un derecho fundamental indelegable.

En Colombia los recursos del sector son públicos pero los manejan, alegremente, entidades privadas. Y el proyecto 010 refuerza el modelo de captación financiera ilegítima con que la Ley 100 privatizó la salud. La lógica del proyecto, afirma Corcho, no emana del derecho a la salud, sino de la intermediación financiera: es lógica comercial y mercantil. La Ley 100 desmontó la salud pública, el sistema preventivo que operaba en cada municipio. Los mejores sistemas de salud son públicos y descentralizados, aunque prestadores privados y públicos puedan convivir. Es el Estado el que traza las políticas del sector, controla los recursos y los deposita, sin intermediarios, en clínicas, hospitales y entidades encargadas de la salud pública. Reformar el modelo no da espera. Pero no será radicalizando la Ley 100, origen del adefesio que rige, sino mediante la Estatutaria de 2015, que reconoce la salud como derecho fundamental garantizado para todos por igual.

¿Qué mente torcida concibe moler a palos a médicos que auxilian heridos de bala por la policía? La que ordena masacrar a la muchachada ¿será la misma que condene a muerte por falta de atención médica a las legiones de colombianos que no podrán costear servicios particulares de salud?

https://www.elespectador.com/opinion/reforma-letal-en-salud/

21.16.-¿Qué pasa en Cali? – MAURICIO CABRERA

Cualquiera que sea la causa del vandalismo y los saqueos en Cali, debe haber una fuerte reacción ciudadana contra toda clase de violencia.

Las noches se volvieron pesadilla en Cali. La violencia de las protestas contra el gobierno colombiano estalló en esta ciudad donde convergen los males de un país sumido en seis décadas de guerra / AFP

Millones de personas participaron en el paro nacional y cientos de miles que salieron a las calles en todo el país para protestar contra el gobierno lo hicieron de manera pacífica. Pero en algunas ciudades, sobre todo en Cali, se desataron actos de violencia y vandalismo sin justificación ni relación alguna con las causas de la legítima protesta. ¿Por qué sucede esto en Cali?

10 may 2021.- Hay razones muy válidas para la protesta ciudadana: hambre, desempleo, encierro por la pandemia y mucha desigualdad. Basta ver los reportes entregados por el Dane esta semana sobre el impresionante aumento de la pobreza la miseria y el desempleo, para constatar que la situación social es una bomba de tiempo. El proyecto de reforma tributaria fue la chispa que la hizo estallar.

Si las marchas y manifestaciones fueron pacíficas en la inmensa mayoría de los 600 municipios del país en donde se realizaron, ¿por qué en Cali se desató la violencia? ¿Por qué continúa a pesar de los llamados de los organizadores del paro a que no haya más actos públicos?

No es fácil la respuesta y requiere un profundo análisis sociológico, pero se pueden plantear algunas hipótesis, a partir del hecho de que la mayoría de saqueos, bloqueos y actos de vandalismo son protagonizados por jóvenes. Una es el rápido y desordenado crecimiento de la ciudad generado por migraciones masivas de poblaciones del Pacífico y el Cauca, aumentado en los últimos años con migrantes venezolanos.

Esto ha generado una urbe segmentada y segregada, con muchos habitantes sin sentido de pertenencia. Además, desempleo más alto que el promedio nacional, los jóvenes de esas comunas no ven futuro ni razones para cuidar o defender una ciudad que no les ofrece alternativas y frente a la cual solo sienten rabia y rencor.

Este contexto es propicio para que grupos criminales recluten a estos jóvenes, y que en medio de las protestas sean convocados, y respondan con celeridad, para el saqueo, los bloqueos y el enfrentamiento a la fuerza pública, que en lugar de prevenir responde con la misma violencia.

¿Quiénes se benefician de esta violencia? No son los organizadores del paro nacional que tienen objetivos políticos bien definidos: tumbar la reforma tributaria, oponerse al gobierno y ganar en las elecciones. Para esos objetivos los desmanes son contraproducentes porque deslegitiman la protesta y generan una reacción contraria en muchos votantes que les hace perder apoyo político.

Se benefician los delincuentes y los grupos de extrema derecha que encuentran argumentos populares para la represión, las políticas de mano dura y sus propuestas de entregar armas a la población civil y logran réditos electorales para los candidatos que las promueven. Por eso no son absurdas las hipótesis de que por lo menos parte de los actos violentos y los desmanes son provocados por infiltrados de esas tendencias.

Cualquiera que sea la causa, debe haber una fuerte reacción ciudadana contra toda clase de violencia.

Continue leyendo: ¿Qué pasa en Cali? (2)

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/que-pasa-en-cali-columnista-551576

21.16.-¿Qué pasa en Cali (2) – MAURICIO CABRERA

En país de ciegos el tuerto es rey, y a comienzos de 2020 la situación de Cali era menos mala que la del resto del país.

Las noches se volvieron pesadilla en Cali. La violencia de las protestas contra el gobierno colombiano estalló en esta ciudad donde convergen los males de un país sumido en seis décadas de guerra / AFP

El paro continúa. Van 12 días de manifestaciones y bloqueos, pero también de actos de vandalismo y violentos enfrentamientos con la fuerza pública que han dejado demasiados muertos y heridos de ambas partes.

(¿Qué pasá en Cali? Parte 1)

10 may 2021.- Cali sigue siendo la ciudad donde la confrontación es más intensa ¿Cómo fue posible que llegáramos a esta situación y que se prolongue por tantos días? La semana pasada planteé algunas hipótesis que hoy quiero complementar.

Ante todo el contexto social. El director del Dane, Juan Daniel Oviedo, presentó esta semana las cifras de la pobreza y la desigualdad de Cali, y los resultados del impacto de la pandemia en la ciudad son aterradores.

En país de ciegos el tuerto es rey, y a comienzos de 2020 la situación de Cali era menos mala que la del resto del país, con una tasa de pobreza del 21,9%, frente al 35,7% nacional; en pobreza extrema los porcentajes eran 4,7% y 9,6% respectivamente, y en el índice de desigualdad 0,46% y 0,52%.

Entonces llegó la pandemia y todo empeoró en el país: la pobreza nacional llegó a 42,5 (un aumento de 7 puntos) y 3,5 millones de personas se volvieron pobres (un aumento del 20%). También se incrementó la desigualdad medida por el índice de Gini, el cual pasó de 0,52 a 0,54, volviendo a los niveles de principios de siglo.

Lo que en el país fue tormenta, en Cali fue huracán. La tasa de pobreza aumentó 15 puntos (el doble de la nacional) llegando a 36,3, y el número de pobres aumentó 67%, es decir más del triple de lo que pasó en el país.

Otro indicador alarmante en la ciudad es la pérdida de ingresos de los más pobres: mientras que en el conjunto del país fue del 24%, en Cali fue del 50%.

No hay explicación clara de estas diferencias, sobre todo porque los aumentos del desempleo si han sido similares. Lo que es evidente es que un deterioro de esta magnitud, así sea en la capital del cielo, es el caldo de cultivo más propicio para la explosión social.

En cuanto a la prolongación del paro confluyen dos factores. De una parte, grupos criminales de todas las tendencias que han infiltrado la legítima protesta para crear caos y zozobra y, de otra, la lenta y tardía respuesta del gobierno tanto para atender los justos reclamos de la población, como para enfrentar con más inteligencia y menos violencia los desmanes y el vandalismo en las calles.

Dos ejemplos de la equivocada respuesta oficial. Si el gobierno no se hubiera demorado 5 días en retirar la reforma tributaria y hubiera llamado al diálogo desde el principio, el paro y las protestas no habrían tenido tanto combustible para continuar.

Si en lugar de enfrentar con la fuerza los bloqueos en la ciudad y en las carreteras y las vías de acceso, cuando ya se han formado, se identifican con inteligencia los sitios donde se van a producir y se impide que se formen, se evitarían muchos muertos y heridos.

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/que-pasa-en-cali-2-paro-nacional-2021-551776

21.16.-Desinformación sobre la pandemia del covid-19 como con el Paro – DIEGO OTERO

Síntesis

La desinformación sobre el paro está ligada a la desinformación sobre el Covid-19. La propaganda del gobierno nacional y algunas autoridades regiones y alcaldes se enfoca en hacer alarmismo sobre el Covid-19, con la teoría que las movilizaciones contribuyen a aumentar los contagios, con la idea de crear miedo para que la gente no salga a las calles. 

13 may 2021.- Antes nos hablaban de que la Semana iba a dar lugar a incrementos altos en los infectados. Se hablaba de que esos días del 31 de marzo al 4 de abril se reflejarían después de mediados de abril en súper contagios. Nada de eso ha ocurrido al estudiar las cifras. Después, que por los paros que comenzaron el 28 de abril se iban a tener dos semanas tétricas en la primera mitad de mayo. Como eso no ha ocurrido, ahora la alcaldesa Claudia López, la misma de los presagios pesimistas desde marzo, que las dos semanas terribles va a ser las de finales de mayo. Pero, Bogotá no se puede generalizar al país. La capital no es Colombia.

Las estadísticas de Google Mobility muestran claramente que la movilidad no ha aumentado y cifras de los contagiados prueba que se llegó al pico nacional el 28 de abril.

En cuanto a las muertes, esta tercera ola ha dado lugar a un mayor número de estas que en la segunda, con una tasa de mortalidad que bajó hasta el 23 de abril a 2,57 por ciento, pero que creció a 2,59 por ciento el 11 mayo porque a partir del 28 de abril se redujeron los casos diarios de infectados, y los muertos aún siguen altos, dado que la disminución se refleja más lentamente.

En esta tercera ola, al comienzo fueron determinantes Antioquia, Atlántico y los demás departamentos de la costa atlántica, con Bogotá en una situación relativamente buena. Pero, a partir del pico del 28 de abril los infectados crecieron un poco más rápido en Bogotá, que también llegó a su pico el 28 de abril, con una tasa de mortalidad decreciente de 2,1 por ciento el 10 de febrero a 1,9 por ciento el 10 de mayo, muy por debajo de la tasa nacional de 2,59 por ciento.

El pico nacional se dio el 28 de abril

Es increíble, ni el gobierno nacional, ni los alcaldes, nadie habla que al pico nacional se llegó el 28 de abril con un promedo móvil semanal de 17.616 casos, que ha venido disminuyendo, aunque lentamente, hasta alcanzar 15.988 infectados el 11 de mayo (gráfico 1 y cuadro 1).

La gráfica 1 es super clara, como los datos del cuadro 1: ya llegamos al pico de la tercera ola el 28 de abril con 17.616  casos diarios según promedio móvil de siete días que permite ver bien la tendencia.

Los datos muestran que del 28 de abril al 8 de mayo hubo una caída constante hasta llegar a 15.398 casos diarios de infectados, con un quiebre en los tres siguientes días con una pequeña tendencia creciente a 15.989. Estos movimientos son normales cuando se inicia la etapa decreciente mientras se consolida el cambio, a menos que se den hechos que cambien la tendencia.

Hay una desinformación total a propósito para continuar introduciendo miedo a los colombianos, para que no salgan a la calle y acepten cualquier decisión, norma o regla de limitación a la libertad y los derechos humanos. Hay total unanimidad entre el gobierno nacional y la alcaldía de Bogotá.

Muertes sí han aumentado en esta tercera ola

Para el 11 de mayo, el promedio móvil de muertos era de 449, con una evolución y distribución muy diferente por territorios. Pero, ya se dio el punto máximo el 4 de mayo con 485 muertes diarias, con una caída continua hasta el 11 de mayo. Así, ya hay una evolución positiva.

En el cuadro 2 se presenta la evolución de los muertos para 9 grandes regiones. Bogotá ha venido aumentando el número de muertos diarios, pero está todavía por debajo del pico de la segunda ola, así que el escándalo que se está haciendo sobre la capital está un poco sesgado. Sí, es cierto que hay más utilización de camas UCI, casi al límite del 100 por ciento, pero no es por más muertos ni contagiados exagerados. Es curioso, hay más hospitalizaciones, pero la tasa de mortalidad ha venido disminuyendo. En otras palabras, no hay tantos contagiados en Bogotá como en la segunda ola, ni muertos, pero más hospitalizados, como si en esta etapa el Covid-19 fuera más proclive a hospitalizaciones.

Antioquia, Barranquilla, Valle, Santa Marta y Cundinamarca disminuyen después de mediados de abril sus muertes diarias, mientras que Bogotá, Santander, Córdoba y Cesar los suben. En el agregado, estos 9 territorios explicaban el 17 de abril el 78,68 por ciento de todos los muertos, porcentaje que comenzó a disminuir continuamente hasta llegar a 59,47 por ciento el 10 de mayo. Esto implica, que los incrementos en los muertos se dieron, fuera de los cuatro mencionados, el resto de los 24 departamentos, por incrementos menores de uno a dos muertos por día.

Sin embargo, el aumento nacional en los muertos se centra en Bogotá, que los aumentó de 19 el 1 de abril a 80 el 10 de mayo.

Siguen bajas las pruebas y mejora la vacunación

El promedio diario de pruebas en los primeros once días de mayo tuvo un incremento con los anteriores meses a 69.880, cifra que es muy baja, cuando deberíamos estar por encima de 100.000 pruebas. Esto continúa siendo el lunar negro.

A partir de mayo la vacunación diaria ha crecido, para un promedio de 140.690 vacunados, pero es insuficiente para llegar a 61 millones de vacunas en 2021.

La tasa de recuperación en mayo se ha estabilizado con tendencia a mejorar, con variaciones entre 93,3 y 94,0 por ciento, pero sin llegar a las buenas cifras de 95-96 por ciento de febrero y marzo, aunque hay que tener en cuenta que en estos meses se estaba en la etapa descendente del segundo ciclo, y esto es lo que debe ocurrir ahora en la etapa descendente del tercer ciclo. Ya para el 11 de mayo se había llegado a 94 por ciento.

Ya van más de doce departamentos que están en la etapa descendente de la tercera ola

En el cuadro 3 se tiene una comparación de los contagiados diarios de los días del pico y mínimo de la segunda ola, el pico del 28 de abril de la tercera ola y el valor de los infectados del día 11 de mayo. Para este día, nueve departamentos presentaban valores por debajo del pico de la tercera ola, sobresaliendo los cambios fuertes de Antioquia, Atlántico, Magdalena, La Guajira y Caldas. El resto de los territorios presentan modificaciones muy diferentes, algunos leves con las cifras del 28 de abril, como Bogotá, Valle, Tolima, Córdoba, Huila, Cauca y Caquetá.

En cuanto a la dinámica del Covid-19 hay una gran variedad: un grupo numeroso está en tendencia decreciente, hay otros que todavía aumentan, y un tercer grupo de regiones que muestran gran variabilidad porque crecen y bajan.

Bogotá no es como la pintan

Un ejemplo de esto último es Bogotá, que tuvo un pico el 28 de abril con 4.515 infectados diarios, que se redujo continuamente a 4.349 el 5 de mayo, pero volvieron a crecer los contagios del 6 en adelante y terminaron con 4.915 para el 11 de mayo. Es una situación muy variable y habrá que esperar una semana más para sacar conclusiones claras.

En el gráfico 3 se aprecia muy bien como los datos actuales varían fuertemente de un día a otro, con saltos hacia arriba y abajo, de ahí que es muy difícil hace proyecciones con lo que ocurre en unos pocos días. Esta variabilidad es muy fuerte desde abril.

Ahora, en cuanto a muertos diarios, en Bogotá han venido creciendo desde un mínimo de 15 el 21 de marzo a 80 el 10 de mayo, pero continúa por debajo del máximo del 17 de marzo de 108. Otro punto importante, es que la tasa de mortalidad ha venido disminuyendo de 2,1 por ciento en los meses de febrero y marzo a 1,98 por ciento el 9 de mayo, por debajo de la del nivel nacional de 2,59, lo cual es muy bueno. Así, que contrario a lo que se afirma por los medios, por la alcaldía, algunos médicos y epidemiólogos no es cierto que la situación de Bogotá sea terrible. La mayoría de los indicadores son positivos, excepto el tema de la ocupación de las camas UCI. Pero esto no es para encerrarnos como quieren los apocalípticos y acabar con la economía de Bogotá y enviar más bogotanos a la pobreza y quebrar más empresas. Y más enfermedades y muertes futuras.

Conclusiones

No estamos en una tercera ola terrible. Las cifras hablan por sí solas. Supuestamente llegamos al pico el 28 de abril, y aunque se han dado unos crecimientos pequeños en los infectados diarios del 9 al 11 de mayo, todavía se está por debajo del valor máximo producido de este supuesto tercer pico.

En muertos ocurre lo mismo, se llegó a un máximo de 485 muertos diarios el 4 de mayo que ha venido descendiendo hasta el 11 de mayo. La tasa de recuperación ha comenzado a crecer y ya llegó a 94 por ciento.

No se ve ningún efecto importante de las fiestas de Semana Santa ni todavía de las protestas. Los datos de movilidad de Google no confirman aumentos en la movilidad, porque lo que han producido las protestas son disminuciones de gentes que van a trabajar y más colombianos en los hogares y parques. Las afirmaciones alarmistas de la alcaldesa de Bogotá, especialmente, y de los famosos comités epidemiológicas que nadie sabe que son, quienes los conforman, que estudios y análisis hacen, qué metodologías utilizan, son cajas negras que sirven para asustar a la gente para que acepte lo que decidan los autoritarios.

Finalmente, como dice el filósofo francés Michel Maffesoli “Se entiende que un año de confinamiento impuesto, o recomendado apelando al miedo, provoque un deseo irreprimible de reencontrarse ¡cueste lo que cueste!

Diego Otero Prada, Presidente de la Asociación Colombiana Crítica-ACECRI y Miembro de Número de la Academia de Ciencias Económicas-ACCE

Foto tomada de: Agencia SINC
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https://www.sur.org.co/desinformacion-sobre-la-pandemia-del-covid-19-como-con-el-paro/

  • 21.15.-La misma pendejada, Presidente – PATRICIA LARA
  • Escalar los DD. HH. para desescalar las violencias – RODRIGO UPRIMNY
  • Afugias en la derecha, vistas desde la derecha– SALUD HERNÁNDEZ-MORA
  • ¿Qué pasa en Cali? – MAURICIO CABRERA
  • Elecciones 2022: Gustavo Petro  FERNANDO CEPEDA
  • Mentiras y verdades sobre la reforma de la salud– GERMÁN VARGAS 

Los promotores del paro la han enfilado ahora contra la reforma de la salud.

Los promotores del paro la han enfilado ahora contra la reforma de la salud. Aprovechan la tensa situación creada por ellos para mentir sobre una reforma que mucho bien le haría al país y, lo más importante, a los más vulnerables. 

8 may 2021.- Mentira: afirman que se va a privatizar la salud y entregar su manejo a las EPS.

Verdad: es todo lo contrario, se amplía y se fortalece la capacidad del Estado sobre todos los actores del sistema. Se habilitan herramientas para intervenir y liquidar aquellas empresas que hoy incumplen los criterios de habilitación técnica y financiera, demoran la atención, los procedimientos y no entregan medicamentos. En adelante las EPS deberán competir por calidad y no por el número de pacientes. Las que no sean eficientes o que se prestan para malos manejos, politiquería o corrupción desaparecen, y no son pocas.

Y claro, del proyecto les molestan los criterios de evaluación del aseguramiento que permitiría depurar el sistema. También les incomodan las restricciones en la gestión de recursos, pues se establece un tope en los gastos administrativos. Y ni qué decir de la posibilidad de los giros directos a los hospitales, que acaba con la intermediación en el manejo de recursos. La salud dejará de ser el gran negocio en que algunas empresas la han convertido.

Mentira: que se acaba el Instituto Cancerológico para privilegiar al nuevo centro oncológico de Luis Carlos Sarmiento.

Verdad: el Instituto se fortalece y conserva su naturaleza estatal, y se transforma en una entidad especial con funciones de prestador, formador e investigador. El nuevo centro oncológico, con una donación superior a un billón de pesos por parte del grupo, será el más moderno de Latinoamérica, funcionará como fundación sin ánimo de lucro, y sus excedentes se destinarán exclusivamente a investigación y actualización de equipos.

Mentira: que se van a cerrar los hospitales públicos.

Verdad: el proyecto fortalece la red hospitalaria pública y garantiza la prestación de servicios en mejores condiciones para los pacientes. Es muy importante señalar que propone un subsidio de oferta para aquellos que tienen que operar en circunstancias de desventaja.

Mentira: que se reducen los salarios de los trabajadores de la salud.

Verdad: este proyecto busca mejorar la remuneración de los trabajadores de la salud, formalizar su vínculo laboral, prohíbe la tercerización en la contratación y garantiza condiciones dignas, respetando horarios y descansos. Por ejemplo, el personal vinculado a hospitales públicos será categorizado como servidores públicos con un régimen especial.

Mentira: que limita la formación médica.

Verdad: es injusto que al terminar sus estudios de pregrado los médicos no puedan especializarse por el restringido y privilegiado club donde solo se admiten 2 estudiantes al año en cada especialidad. Con el proyecto se multiplican, con recursos de regalías, de manera significativa los cupos para acceder a una especialización. Se establece el examen único para egresados y, además, los estudiantes recibirán por ley remuneración por el tiempo de la residencia.

Es tal el cúmulo de falacias que se han difundido que requeriría toda la edición del periódico para refutarlas. La iniciativa garantiza en condiciones de igualdad todos los beneficios del plan obligatorio de salud. No toca en absoluto los regímenes especiales. Amplía la licencia de maternidad remunerada a las mujeres del régimen subsidiado, que hoy no lo tienen. Acaba con el ‘paseo de la muerte’ y prohíbe la negación de servicios. La unidad de pago por capitación será suficiente para brindar una adecuada protección a todos los pacientes. No se establecen pagos; y menos, pólizas. Cada persona tendrá un médico que le brindará prevención y atención, poniéndoles fin a las interminables remisiones que hoy son la regla general.

Detrás de este expediente de mentiras hay intereses muy poderosos de quienes se verían afectados, empezando por muchas EPS y por los grupos de cabilderos que tramitan intereses particulares y, últimamente, de los promotores del paro, que se equivocan al ponerse al servicio de esos oscuros propósitos.

  1. D.Pasada la página de la inconveniente reforma tributaria es el momento de cerrar filas en defensa de nuestro país, tristemente sitiado por el vandalismo, los paros y las agendas políticas. 

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/mentiras-y-verdades-columna-de-german-vargas-lleras-587075

21.15.-La misma pendejada, Presidente – PATRICIA LARA

En este paro, el presidente Iván Duque está haciendo la misma pendejada que hizo en el paro de noviembre del 2019, pero peor. Por una parte, retiró su esperpento de reforma tributaria después de cuatro días de paro, cuando ya habían matado a raíz de las protestas, según Indepaz, a 31 personas, entre ellas a un capitán; ya la Policía había cometido 170 agresiones contra la población civil, y ya habían desaparecido a 89 personas.

6 may 20201.- Por otra parte —al igual que en el paro del 2019, cuando Duque se inventó la tal conversación nacional que terminó en nada y excluyó, en la práctica, al Comité del Paro—, el presidente convocó a un diálogo difuso, en el que aparentará que hablará con todos para no hablar con nadie. Y ahora también, en lugar de liderar el diálogo él, como tiene que ser, pues el primer deber de un presidente es conseguir que el país no se desintegre en sus manos, puso a liderarlo no a Diego Molano, hoy ministro de Defensa, quien mostraba tener cierta capacidad de concertación, sino a Miguel Ceballos, el comisionado de Guerra —mas no de Paz—, pues allí donde él mete las narices desbarata cualquier posibilidad de consenso o de acuerdo entre las partes en conflicto.

Es que la agenda pero sobre todo las fechas del diálogo darían risa, si no fuera por lo angustioso de la situación. Hoy, miércoles, cuando escribo esta columna, Bogotá amanece con la noticia de que la víspera hubo 91 heridos, entre ellos 19 policías, y que en Usme se llegó a la barbarie de incendiar un CAI con 10 policías adentro que por fortuna escaparon. En Cali se habla de que ha habido cerca de 30 muertos, 125 policías heridos y el alcalde convoca a una marcha para garantizar un corredor humanitario que facilite el abastecimiento de alimentos y medicinas. Y el expresidente Uribe incita con trinos a la violencia o muestra a policías desmoralizados y en llanto. Mientras tanto, el comisionado Ceballos esperará hasta el lunes para reunirse con el Comité del Paro. (¿Quedará país el 10 de mayo, presidente?). Hoy, 5 de mayo, cuando escribo esta columna, el paro sigue. Y sólo hasta el 7 Ceballos empezará a dialogar con alcaldes de capitales; el 8, con gobernadores; el 10, con el Comité del Paro; el 12, con estudiantes; el 13, con los alcaldes de los municipios PDET; el 14, con los partidos políticos; el 17, con los transportadores; el 18, con representantes de la Acción Comunal, y el 20, con los gremios.

¡Por Dios, presidente Duque! ¿No le parece que usted, en persona, debe reunirse de inmediato con Gustavo Petro, el líder de la oposición, y con los jefes de los demás partidos y grupos que se opusieron a su reforma tributaria? ¿No cree que debe hablar usted, también, con el Comité del Paro? ¿Y no piensa que tiene que convocar a los expresidentes, incluido Juan Manuel Santos, quien se ofreció a ayudarle a superar esta crisis?

Deje de seguir utilizando el sistema de dialogar yo con yo, porque con él está llevando el país al abismo, presidente. Un gobernante llega a acuerdos con sus opositores, no con sus áulicos. Recuerde al presidente Carlos Lleras cuando estando ad portas de un paro enorme citó a Palacio a los dirigentes de todas las centrales obreras y les dijo: de aquí no salen hasta que no lleguemos a un acuerdo. Así fue: luego de dos extenuantes días y noches sin dormir, presidente y centrales lograron un acuerdo. Y no hubo paro.

¡Gobierne, presidente!

Posdata. Si declara la conmoción interior, todo será peor, presidente.

https://www.elespectador.com/opinion/la-misma-pendejada/

21.15.-Escalar los DD. HH. para desescalar las violencias – RODRIGO UPRIMNY

Esta crisis actual es muy grave. En pocos días han muerto más de 30 personas, varias de ellas por balas de la policía. Hay además numerosos desaparecidos. Y ha habido actos de vandalismo criminal extremo, como el intento de incinerar en un CAI a varios agentes de la policía.

8 may 2021.- Además de grave, esta crisis es compleja pues resulta de una combinación de tensiones viejas y nuevas, que se han acumulado y explotaron con ocasión del proyecto de reforma tributaria. Pero a pesar de su complejidad y gravedad, que hacen que la crisis sea difícil de resolver, o tal vez precisamente por eso, es necesario tomar medidas para evitar que se agrave más. El Gobierno y los líderes políticos y sociales deben hacer esfuerzos por desescalar la violencia, para lo cual es necesario escalar los derechos humanos, poniéndolos en el centro del manejo de la crisis. Propongo entonces siete medidas orientadas en esa dirección.

Primero, el presidente y en general todo el alto Gobierno deben condenar inequívocamente los abusos de la Fuerza Pública y señalar que esos actos no serán tolerados y serán investigados y sancionados. Infortunadamente esas declaraciones no han ocurrido.

Segundo, los promotores del paro y quienes compartimos la protesta debemos condenar no sólo los abusos policiales sino también los actos de violencia en las protestas.

Tercero, la Defensoría y la Procuraduría deben recordar que son instituciones independientes del Gobierno y que deben tomar en serio y cumplir su función constitucional de defender los derechos humanos y denunciar los abusos de las autoridades. Infortunadamente, a pesar del compromiso de sus funcionarios, las intervenciones de esos organismos han sido débiles por la cercanía de sus jefes con el Gobierno.

Cuarto, las autoridades deben detectar y sancionar a quienes en las protestas comenten actos vandálicos, especialmente contra otras personas, pero garantizando la protesta pacífica, sin estigmatizarla, y evitando cualquier exceso en el uso de la fuerza.

Por esa razón, quinto, el Gobierno y la Fuerza Pública deben cumplir estrictamente la sentencia de tutela de la Corte Suprema de septiembre 2020, que al amparar el derecho a la protesta pacífica ordenó a las autoridades que se abstuvieran de estigmatizar la protesta y que adoptaran protocolos para evitar excesos en el uso de la fuerza. Pero esa sentencia no ha sido cumplida en estas protestas, por lo cual los peticionarios de esa tutela, que fue apoyada por varias organizaciones de derechos humanos, entre las cuales está Dejusticia, presentaron un incidente de desacato contra el Gobierno.

Sexto, la Fiscalía debe investigar todas las violencias ocurridas en estas protestas, incluidas las de la policía, pues si el delito es claramente contrario a la función constitucional de la Fuerza Pública, el caso debe ir a la justicia ordinaria, conforme a la jurisprudencia constitucional y al artículo 3 de la Ley 1407.

Séptimo, debemos buscar el apoyo de organismos internacionales de derechos humanos. Por eso, en vez de obstruir la labor de verificación de la Oficina en Colombia de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de Naciones Unidas, como intentó hacer la viceministra de Relaciones Exteriores, el Gobierno debería facilitar la presencia de otras instancias internacionales, como la Comisión Interamericana, para que nos ayuden a enfrentar la crisis. Esas medidas y otras del mismo carácter, que ponen los derechos humanos en el centro del manejo de la crisis, ayudarían a desescalar las violencias, lo cual facilitaría al mismo tiempo los necesarios diálogos en la búsqueda de acuerdos nacionales genuinos para enfrentar los problemas y las tensiones subyacentes que alimentaron estas protestas.

https://www.elespectador.com/opinion/escalar-los-dd-hh-para-desescalar-las-violencias/

21.15.-Afugias en la derecha, vistas desde la derecha– SALUD HERNÁNDEZ-MORA

Lo de Tomás Uribe sería un paso hacia el precipicio. Debería descartarlo de manera rotunda, no a media voz, y desaparecer del universo político. No aporta votos diferentes a los de su padre y genera rechazo.

1 may 2021.- Ya da igual lo que haga con su reforma tributaria. De este golpe no se levanta Duque. Y, de paso, le ha dado el último empujón a la derecha para que ruede por el despeñadero y la entierren en 2022.

Si no lo remedia nadie, el ególatra Petro, que posa de jefe de Estado y ya prodiga “alocuciones”, será el ganador, y Colombia entrará en la deriva autoritaria y populista que hemos conocido en otros países de la región.

Y es que la burbuja de Casa de Nariño resulta muy peligrosa. Lo demostró Santos con creces, que terminó creyéndose líder planetario, nunca conoció la verdadera Colombia y tampoco es que le importara. Sus anhelos estaban bien lejos, todo lo cifraba al famoso premio.

Me temo que Duque se contagió del mismo mal, aunque él sea un dirigente honesto y no sufra todavía los delirios de grandeza de su antecesor.

Pero no hacía falta ser economista ni estudiar Ciencia Política para saber que ese proyecto de ley causaría un terremoto. Y aunque no ha sido la primera vez que Carrasquilla, afectado de una prepotencia ilimitada, mete a su jefe en problemas, lo preocupante es que en Palacio, con tanto alto consejero, nadie advirtiera la catástrofe que se avecinaba. Además de que Duque paga un alto precio político por nada. Porque la tal reforma terminará famélica y con tantas cirugías que no la reconocerán en Hacienda, si es que no la hunden antes.

A la inconmensurable embarrada, que habrían solucionado dialogando antes con los líderes de los partidos afines, se suma el dato de que vuelven a ser 21 millones los colombianos que sobreviven con unos míseros 331.688 pesos mensuales o con menos. Aunque la culpa del crecimiento de la miseria y la pobreza solo es achacable a la pandemia, para los opositores la tienen Duque y la derecha, y la comparan con periodos anteriores, sin tener en cuenta el efecto covid. También desdeñan que antes de que el virus asolara el mundo, Colombia caminaba por la senda correcta.

Pero ya entonces, en 2019, cuando la economía marchaba bien, los mismos radicales montaron otro paro que fue secundado por miles de ciudadanos sin filiaciones políticas. Incomprensible que hayan olvidado en Casa de Nariño que parte de la ciudadanía manifestaba un descontento con altas dosis de frustración y resentimiento social.

Son décadas en que millones de colombianos tienen una jornada laboral más larga que los trabajadores de otros países, sin esperanza alguna de escalar estrato, padeciendo las estrecheces de siempre, sin siquiera poder dar estudio a los hijos, observando la corrupción desatada y la buena vida de unos pocos.

Durante años Álvaro Uribe supo recoger y aplacar ese descontento porque conectaba con el pueblo. No procedía de la élite bogotana, entendía a la clase media rural y urbana, y los pobres lo sentían cercano. Gobernó, además, cuando Colombia estaba acorralada por la guerrilla, los paramilitares y una honda crisis económica, y supo leer las angustias del colombiano medio, sacar adelante el país e insuflar esperanza.

Pero se apagó la estrella de Uribe. Mantiene, según las encuestas, alrededor de 30 por ciento de seguidores fieles, porcentaje nada despreciable pero insuficiente para poner al nuevo presidente. También juega en su contra que, para muchos uribistas, Duque no cumplió las expectativas, generó un nuevo desencanto, que unen al fiasco de Santos. Ya no se fían del dedazo de su líder y buscan desesperados un mesías que los libre de Gustavo Petro. Y esta vez no será fácil hallar una alternativa confiable.

No podrá ser nadie de la derecha, ni de la élite, ni que huela a uribismo. Lo de Tomás Uribe sería un paso hacia el precipicio. Debería descartarlo de manera rotunda, no a media voz, y desaparecer del universo político. No aporta votos diferentes a los de su padre y genera rechazo.

Tampoco llegará a la meta un Char, su apellido arrastra un legado de politiquería y malos manejos, por bien que lo estén haciendo en Barranquilla desde hace 13 años. Sin contar con que el caudal electoral de la costa no es suficiente para ganar.

Podría ser una buena opción un lobo solitario como Federico Gutiérrez, que fue un alcalde popular de Medellín y cuenta con bajos índices de rechazo. Pero será un milagro meterse en la segunda vuelta si no lo acompañan partidos y movimientos ciudadanos.

La izquierda moderada es un desierto, casi todos sus precandidatos juegan a que los nombren vicepresidente. A Fajardo, el único con posibilidades, le sacarán del parche por los líos que le montan y no tendrá tiempo de despejarlos. Tampoco es rival de peso para Petro un Alejandro Gaviria, el exministro de Santos que ni siquiera fue capaz de rescatar las EPS. Y no basta ser el adorado de los opinadores capitalinos para ganar la contienda.

En suma, las protestas de estos días, violentas en su mayoría, son una advertencia para los candidatos. ¿Cómo aplacar la ira de la ciudadanía con las arcas vacías y un discurso realista? Ahí es donde el populismo triunfa y arruina a las naciones.

https://www.semana.com/opinion/articulo/duque-entierra-a-la-derecha/202139/

21.15.-¿Qué pasa en Cali? – MAURICIO CABRERA

Cualquiera que sea la causa del vandalismo y los saqueos en Cali, debe haber una fuerte reacción ciudadana contra toda clase de violencia.

Día después de las protestas con vandalismo en Cali – Foto: Cortesía 

Millones de personas participaron en el paro nacional y cientos de miles que salieron a las calles en todo el país para protestar contra el gobierno lo hicieron de manera pacífica. Pero en algunas ciudades, sobre todo en Cali, se desataron actos de violencia y vandalismo sin justificación ni relación alguna con las causas de la legítima protesta. ¿Por qué sucede esto en Cali?

2 may 2021.- Hay razones muy válidas para la protesta ciudadana: hambre, desempleo, encierro por la pandemia y mucha desigualdad. Basta ver los reportes entregados por el Dane esta semana sobre el impresionante aumento de la pobreza la miseria y el desempleo, para constatar que la situación social es una bomba de tiempo. El proyecto de reforma tributaria fue la chispa que la hizo estallar.

Si las marchas y manifestaciones fueron pacíficas en la inmensa mayoría de los 600 municipios del país en donde se realizaron, ¿por qué en Cali se desató la violencia? ¿Por qué continúa a pesar de los llamados de los organizadores del paro a que no haya más actos públicos?

No es fácil la respuesta y requiere un profundo análisis sociológico, pero se pueden plantear algunas hipótesis, a partir del hecho de que la mayoría de saqueos, bloqueos y actos de vandalismo son protagonizados por jóvenes. Una es el rápido y desordenado crecimiento de la ciudad generado por migraciones masivas de poblaciones del Pacífico y el Cauca, aumentado en los últimos años con migrantes venezolanos.

Esto ha generado una urbe segmentada y segregada, con muchos habitantes sin sentido de pertenencia. Además, desempleo más alto que el promedio nacional, los jóvenes de esas comunas no ven futuro ni razones para cuidar o defender una ciudad que no les ofrece alternativas y frente a la cual solo sienten rabia y rencor.

Este contexto es propicio para que grupos criminales recluten a estos jóvenes, y que en medio de las protestas sean convocados, y respondan con celeridad, para el saqueo, los bloqueos y el enfrentamiento a la fuerza pública, que en lugar de prevenir responde con la misma violencia.

¿Quiénes se benefician de esta violencia? No son los organizadores del paro nacional que tienen objetivos políticos bien definidos: tumbar la reforma tributaria, oponerse al gobierno y ganar en las elecciones. Para esos objetivos los desmanes son contraproducentes porque deslegitiman la protesta y generan una reacción contraria en muchos votantes que les hace perder apoyo político.

Se benefician los delincuentes y los grupos de extrema derecha que encuentran argumentos populares para la represión, las políticas de mano dura y sus propuestas de entregar armas a la población civil y logran réditos electorales para los candidatos que las promueven. Por eso no son absurdas las hipótesis de que por lo menos parte de los actos violentos y los desmanes son provocados por infiltrados de esas tendencias.

Cualquiera que sea la causa, debe haber una fuerte reacción ciudadana contra toda clase de violencia.

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/que-pasa-en-cali-columnista-551576

21.15.-Elecciones 2022: Gustavo Petro  FERNANDO CEPEDA 

  

Gustavo Petro encabeza las encuestas de intención de voto para las elecciones del año que viene. ¿Quién es Gustavo Petro, cuál ha sido su historia y por qué podría ser el próximo presidente de Colombia?

Habilidad política

3 may 2021.- De acuerdo con la última encuesta de Invamer, Gustavo Petro encabeza la intención de voto con un porcentaje comparable al que logró en 2018.

Gustavo Petro ha demostrado una notable habilidad política. Igual formó parte de un grupo guerrillero, el M-19, que logró evadir la responsabilidad por asaltar el Palacio de Justicia en noviembre de 1985.

Petro hizo parte del cuerpo diplomático en la Embajada de Colombia en Bruselas y allá complementó sus estudios de economía realizados en la Universidad Externado. Desempeñó con aprecio general su tarea de senador de la República y adelantó debates que lo consagraron como un luchador contra la corrupción.

Tuvo el acierto de distanciarse del alcalde mayor de Bogotá elegido en nombre del Polo Democrático. Abanderó las denuncias contra Samuel Moreno Díaz y su grupo de funcionarios, concejales y hasta congresistas. Dejó de pertenecer a ese partido y ahora lidera un movimiento que denomina Colombia Humana, que aún no obtiene la personería jurídica.

Alcaldía

Cuando fue alcalde Petro reveló una personalidad compleja que le hizo difícil trabajar en equipo. Dos testimonios de funcionarios muy cercanos a él a pocos días de empezar su gobierno desnudaron realidades que el país no conocía.

El más brutal fue el de Daniel García-Peña, quien lo describió de manera implacable en una carta pública. El otro fue de Antonio Navarro, quien en su condición de exministro, exgobernador y expresidente de la Asamblea Constituyente, aceptó ser su secretario de gobierno. Un gesto muy generoso, uno más de aquellos a los cuales nos tiene acostumbrados.

“Gustavo Petro ha demostrado una notable habilidad política”

Al final de cuentas, no hay claridad en la ciudadanía sobre su desempeño como alcalde; a nadie le pareció conveniente hacer un balance justo de lo bueno, lo regular y lo malo. Hay que ver si esto formará parte de la retórica de su campaña. Lo único claro fue su mensaje que enfrentaba a ricos y pobres, siendo él el abanderado de los más débiles.

Nadie diría que fue el mejor alcalde de la ciudad. Ante la controvertida decisión del procurador Ordoñez se defendió como una fiera y usó el Canal Capital como si fuera el balcón del Palacio Liévano. Ninguna autoridad se pronunció al respecto y una vez más Petro ratificó que no se dejaba.

En algún momento tuvo que entregar la alcaldía, pero lo restituyó una decisión de la Comisión de Derechos Humanos del Sistema Interamericano. Su apoyo a Juan Manuel Santos fue clave para la reelección de 2014 y para la firma del Acuerdo de Paz.

Foto: Prosperidad social – Petro es el único candidato que sube, y de qué manera.

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Candidato presidencial

Como candidato presidencial Petro consiguió 4.855.069 de votos en la primera vuelta, es decir el 25,1 % del total. Y así pasó a la segunda vuelta, superando por un margen muy pequeño a Sergio Fajardo, quien obtuvo el 23,8 % de los votos. Por su parte, Iván Duque obtuvo un 39,4 %, es decir 7.616.857 votos.

Un proceso electoral inusitado que él capitalizó eficazmente cuando decidió, a última hora, participar en una consulta que mostró a Duque y a Petro como los candidatos que el electorado veía como los reales contendores por la Presidencia de la República.

Cuando pasó a segunda vuelta, Petro tuvo otra vez la habilidad de cambiar su imagen, de aparecer casi como el candidato de centro, y así obtuvo 3.184.435 votos adicionales. Pasó del 25,1 % al 41,77 %. Impresionante. En total, algo más de ocho millones de votos. Duque pasó del 39,4 al 54,03 %, algo más de diez millones de votos.

Por primera vez los dos partidos tradicionales, Liberal y Conservador, no participaban en la contienda final. ¿Qué ocurría en el sistema político colombiano? Una pregunta interesante a la que nadie quiso responder.

“Cuando fue alcalde Petro reveló una personalidad compleja que le hizo difícil trabajar en equipo.”

Sergio Fajardo tuvo en sus manos decidir quién sería el presidente de Colombia para el periodo 2018-2022. ¿Qué hubiese pasado si Fajardo no hubiese sido candidato o si hubiese apoyado a Duque o a Petro? Prefirió no hacerlo y dejó a sus votantes en libertad. ¿Qué hubiese pasado si la confrontación hubiese sido entre Duque y Fajardo?

A lo largo de su carrera política, Petro demostró determinación, vocación de poder y decisión de llegar a la Presidencia de la República. Supo ir más allá de las coyunturas y dejó en claro que ni los jueces, ni los magistrados, ni los procuradores lo arrinconan.

Y sus comportamientos polémicos parecen ser flor de un día. Qué tal proponer que se desconozca la legitimidad del presidente Duque y plantear que no se paguen impuestos ni servicios públicos. Esto desborda la oposición.

Después de la derrota

A raíz de su derrota en la segunda vuelta, casi todos los medios de comunicación lo convirtieron en el jefe de la oposición, pese a que el Estatuto respectivo no contempla esa figura, lo cual es una falla. Y aunque los grupos de oposición no le reconocieron ese carácter, Petro supo comportarse como tal y gozar de las enormes ventajas que ofrece esa designación.

Ningún otro candidato recibe el buen tratamiento que le dan los medios de comunicación a Petro. Y con ello me refiero a la crítica, al elogio y al mero registro, porque eso es lo importante en la vida política.

En este sentido, Petro cuenta con medios de comunicación favorables de forma gratuita y no siempre por amor. Además, la pandemia le ofreció un escenario propicio para su estilo y su retórica. Pero no fue igual para los demás candidatos.

Aunque no puede negarse que la pandemia ayudó al presidente Duque, quien durante su primer año y medio de gobierno fue prácticamente olvidado por los medios de comunicación. Y eso que el expresidente Uribe denominó “rabia social” sí que le está dando mucha ventaja en esta ineludible confrontación.

Queda un año. Y si se hace más de lo mismo, el resultado no sorprenderá. La encuesta de Invamer mostró que Gustavo Petro salta de un 25,9 % a un 38,3 % en la intención de voto más inmediata, una diferencia casi idéntica a la que logró en la segunda vuelta de 2018.

Y hay otro dato importante: Petro es el único candidato que sube, y de qué manera. Los demás están a la baja, con la excepción de Alejandro Char que registró un aumento mínimo.

Puede leer: Una candidatura de Petro en el 2022 favorecería a la derecha

 

Nueva candidatura

Observando el comportamiento de Petro como candidato puede concluirse que trabaja con una estrategia electoral aconsejada por expertos desde el día de su derrota en 2018. Tal vez eso explique la amplia ventaja que tiene.

Cuando aspirantes a la presidencia pedían mi consejo, mi primera respuesta era siempre una asesoría de estrategia electoral que no debe conseguirse para el último año sino desde el primer día. Así se construye la imagen de un candidato.

Puede afirmarse que Macron en Francia la hizo en nueve meses, y así también se le esfumó. No conozco el caso de Duque. Pero el comportamiento electoral ya no se rige por las reglas y usos del pasado.

Obama y Trump lo mostraron, más el segundo que el primero. Y aunque aquí no se tienen los elementos para el laboratorio electoral que ellos montaron, sí parece que el papel de las redes sociales y de otras formas de aproximación al ciudadano están conformando el perfil de los presidenciables.

La gran pregunta hoy no es quién será el presidente sino quiénes serán los dos candidatos que se enfrentarán en la segunda vuelta. Sin duda Petro estará ahí. Pero el otro candidato no es fácil de anticipar. Parece que la carrera presidencial consistirá en identificar a ese contendor.

La advertencia de César Gaviria y de Álvaro Uribe —¡ojo con el 2022! — no tuvo eco.

Queda un año y Gustavo Petro tomó muy en serio el consejo de Sun Tzu: “Si usted usa su enemigo para derrotar al enemigo usted será fuerte cualquiera sea el lugar al que vaya”.

https://razonpublica.com/elecciones-2022-gustavo-petro/

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