*22.18.-¿Estamos camino de un golpe o triunfará Lula? EMIR SADER
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Chile: revisión de los tratados de libre comercio ASCANIO CAVALLO

José Miguel Ahumada, subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales.

Si tenía alguna intención de hacerse famoso (no hay por qué suponerlo), José Miguel Ahumada lo consiguió en unos pocos minutos. Famoso a la escala diplomática, se entiende. Tampoco más, pero nada menos. Su nombre ha volado desde hace días entre las cancillerías de al menos 64 países con los que Chile tiene tratados económicos y comerciales de cinco tipos diferentes. Y todo esto, porque el subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales -un cargo nuevo, creado hace sólo cuatro años por el Presidente Sebastián Piñera, como sucesor de la exitosa Dirección de Relaciones Económicas- dijo, primero, que el gobierno revisaría los tratados comerciales y, después, que los sometería a una consulta popular de la cual no se sabe sino que tendría varios meses de duración.

22 may 2022.- Las preguntas de las cancillerías extranjeras tienen lógica. ¿Quién es, cuánto pesa, cuánto mide? ¿Es la opinión del ministerio? ¿Tiene el respaldo del Presidente? ¿Maneja el Congreso? Y si va a revisar algún tratado, ¿tendrá la deferencia de avisar?

Un tratado internacional siempre es bilateral o multilateral, es decir, tiene una o más contrapartes. Está en su lógica esencial que si una parte quiere revisarlo o modificarlo, la otra deba estar de acuerdo. Cualquier acción que signifique forzar una modificación es interpretada, inevitablemente, como mala fe. Y en efecto lo es, porque en un tratado la palabra empeñada es más importante que la firma.

Lo que no está en el silabario, pero que sí saben los historiadores, son las condiciones en que Chile promovió esos tratados. El término es crucial: los promovió, los buscó; que se sepa, nadie vino a suplicarle a la Cancillería chilena que firmara uno.

Hubo dos motivaciones para hacerlo. La primera, donde se superpusieron los gobiernos de Aylwin y Frei, fue política: bajo Pinochet, Chile había sido un país paria; los embajadores debían sudar para vender o comprar cosas y, peor aún, para concertar visitas. Restaurada la democracia, era fundamental recuperar prestancia en la escena mundial. Chile podría aprovechar el dividendo democrático en la medida en que mostrara su voluntad de integrarse entre los países pacíficos, respetuosos de los derechos humanos y abiertos al escrutinio público. Los primeros tratados comerciales fueron a la par con los de derechos humanos y las cláusulas democráticas.

La segunda motivación, con la que se superpusieron los gobiernos de Frei y Lagos, era económica. En los años 90, el mundo iniciaba un proceso galopante de globalización, de la mano con las comunicaciones y con el libre tránsito de personas y bienes. Quedarse al margen significaba crear una desventaja automática para la siempre pequeña producción chilena, con su endémica dependencia del cobre. Y, por otro lado, para esa producción era fundamental derribar las barreras arancelarias y paraarancelarias que impedían a los exportadores chilenos llegar a otros mercados con precios competitivos.

De acuerdo con las cifras del Banco Mundial, en 1973 las exportaciones constituían el 13,3% del PIB. Hoy llegan hasta el 31%: casi un tercio de lo que “gana” Chile depende de esto. (En el momento de gloria, en el primer gobierno de Bachelet, el 2007, llegaron al 45% del PIB, un récord que fue muy importante para resistir la crisis mundial que sobrevino al año siguiente).

Pero por alguna razón más bien mitológica, muchos críticos de estas políticas parecen partir de la base de que los tratados fueron impuestos a Chile, y que las contrapartes sacan continua ventaja de ello. Hay una urgente necesidad de ubicarse: en Estados Unidos hay unos 20 estados que tienen PIB más grandes que Chile, y uno (California) que lo multiplica por 10. En China hay a lo menos 30 ciudades que tienen más habitantes que todo Chile. En India, ni hablar.

Hay quienes dicen, con aire de sospecha, que estos tratados protegen en exceso a los inversionistas de sus países. Vuelta al silabario: toda cláusula de protección de inversiones es recíproca. Los inversionistas peruanos están protegidos en Santiago porque los chilenos están protegidos en Lima. Ah, pero los tratados sacan las controversias de la jurisdicción chilena, las pasan a tribunales externos.

Así es: de nuevo, con reciprocidad. Lo mismo ocurre hoy con las violaciones a los derechos humanos; si los perseguidos chilenos hubiesen tenido esas cláusulas en la época de Pinochet, todo habría sido muy diferente. Ninguna de estas cosas es estática: la evolución de las relaciones internacionales ha seguido la flecha del progreso. La razón es que, en general, son llevadas por gente inteligente, atenta a los encadenamientos de sucesos que a la mayoría le resultan inconexos.

Otros, como el subsecretario, estiman que los tratados no favorecen cambios en la estructura productiva chilena y, por lo tanto, son medio culpables de las desigualdades. No dice que tampoco impiden los cambios. Es inicuo pensar que a Brunei le tenga que importar que Chile produzca otras cosas; lo que sí le importa, y mucho, es que Chile cumpla con lo que ha dicho y firmado. La otra tarea le corresponde, sin excusas, al gobierno.

Tampoco es cierto que los tratados fueron firmados hace ya mucho tiempo. La mayoría han sido actualizados, en algún caso más de una vez. Hoy están en el Parlamento varias actualizaciones, con nuevos estándares ambientales, laborales y de género. El Acuerdo con la Unión Europea, que siempre fue mucho más que mero comercio, está en trámite para convertirse en un documento de última generación.

Los tratados han sido fundamentales para seguir el movimiento del mundo en favor de los chilenos, aunque esas ventajas sean difíciles de describir. Hace 30 años, diplomáticos inteligentes se anticiparon a orientar a Chile hacia el Pacífico, cuando Asia apenas despuntaba. Hoy, cerca del 60% de las exportaciones van hacia allá, y la mitad, a China.

Tendría que haber una buena, muy buena, incombustible razón para someter a todos esos socios comerciales a una duda intempestiva sobre el compromiso de Chile. Hace bastante más de dos milenios, Aristóteles intuyó lo que sería la regla de oro de la diplomacia: las personas son prisioneras de sus palabras y sólo son dueñas de sus silencios. El silencio del Presidente, que hasta ahora sigue siendo el conductor exclusivo de la política exterior, quizás sea una manera de mantener esa propiedad.

https://www.latercera.com/opinion/noticia/columna-de-ascanio-cavallo-la-propiedad-del-silencio/SSIIDZXFTNECZADWDPX4ZRO66A/ 

22.18.-¿Estamos camino de un golpe o triunfará Lula? EMIR SADER 

Imagen: Dictadura nunca más. Créditos: redes sociales, tomada de Brasil 24/7 

En este texto el autor sostiene que el clima asfixiante que anunciaba un golpe en Brasil parece haberse calmado después de la presentación de la precandidatura de Lula el 7 de mayo.

Los medios están llenos de elucubraciones sobre un posible golpe de Estado: ¿será el martes o el jueves? A lo mejor en agosto. Seguramente antes de las elecciones de octubre, porque Bolsonaro sabe que no ganará en las urnas. Las encuestas se repiten siempre: Lula, 45% de intención de votos; Bolsonaro, 31% (ciertamente, subió en intención de voto al sumar los votos de Moro, que desistió de ser candidato). En segunda vuelta, si la hay, Lula gana por 20 puntos.

14 may 2022.-  ¿Con quiénes cuenta Bolsonaro para promover el golpe de Estado? Primero: con los empresarios, que tienen dinero pero no tienen votos; segundo, con los militares, aunque no se sabe cuántos, que no tienen sufragios, pero tienen armas; tercero, con los evangélicos, cuya fe está dividida entre los dos candidatos.

¿Es suficiente? Está claro que Bolsonaro está entusiasmado con la idea de un golpe de Estado. Pero, ¿podrá? Incluso contando con los militares, éstos no se atreverían sin el apoyo de los Estados Unidos, que ya ha enviado emisarios a Brasil para decirle a Bolsonaro que respete los resultados electorales. Biden teme a Trump, quién tiene el apoyo total de Bolsonaro. Por eso Biden no apoya a Bolsonaro.

Pero Bolsonaro no tiene alternativa, porque sabe -o se imagina-, lo que le puede pasar a él y a sus hijos en caso de que tenga que abandonar la presidencia. Por esa razón fue subiendo el tono de sus discursos: anunció que los militares realizarán un recuento paralelo de votos, señalando que en caso de que se produzcan situaciones anómalas, podría suspender las elecciones (¡cómo si tuviera poder para eso!). Vuelve a animar a las personas a armarse y a acusar a las urnas electrónicas como fuente de posibles fraudes.

Hay que tener presente que Bolsonaro acaba de anular una condena a prisión dictada por el Supremo contra un parlamentario muy vinculado a él, que había sido condenado por amenazas contra del poder judicial, concediéndole el indulto que le evitó ir a prisión, no así la pérdida de mandato y la suspensión de sus derechos políticos. Se intensifica así la guerra entre el presidente y el poder judicial. Al mismo tiempo, el Tribunal Superior Electoral negó la posibilidad de que los militares puedan realizar el escrutinio de los votos.

La combinación entre esas declaraciones y las denuncias, llevan a los periódicos a dar por supuesto que habrá un golpe de Estado; incluso hay periodistas que recomiendan a la gente que se prepare para ese supuesto, para lo que les animan a guardar la plata (siempre que la tengan, claro). La prensa ha creado un clima que sirve para la normalización del golpe de Estado.

El lanzamiento de la precandidatura a la presidencia de Lula, junto con su vicepresidente Geraldo Alckmin –hay que recordar que la campaña se inicia oficialmente en agosto, con horarios en los medios y lanzamiento definitivo de las candidaturas-, hizo que el ambiente cambiase algo.

El acto se dio en un gran auditorio de Sao Paulo, con 4 mil invitados y presencia de gran cantidad de representantes de los siete partidos que apoyan la candidatura, de dirigentes de otros partidos y de miembros de movimientos populares de todo el país.

Fue un acto simple: Alckmin habló de su casa, porque se contagió la covid-19. Lula leyó su discurso, le ocupó 45 minutos, como candidato a la presidencia de Brasil con tono de estadista, denunciando la situación catastrófica del país y recordando lo que su gobierno ya ha hecho por Brasil y anunciando las diferentes medidas que pretende tomar. No obstante, hubo algunos momentos de improvisación al inicio y al final de discurso.

El eje del discurso fue la necesidad de redemocratización del país y el anuncio de medidas de carácter antineoliberal, entre las que mencionó, por ejemplo, las siguiente: una reforma tributaria que permitirá al Estado recuperar el crecimiento económico y la implementación de políticas sociales; la recuperación de las empresas vía estatalización; la revisión de la reforma laboral, que atenta gravemente contra los derechos de los trabajadores; y, la anulación del llamado techo de gastos, entre otras medidas.

Lula salió del acto para retomar sus viajes por el país, inmediatamente estará en Minas Gerais y en Santa Catarina. Hasta el 17, porque el 18 de mayo Lula se casa de nuevo, con la mujer que le acompañó durante todo el tiempo que permaneció en la prisión en Curitiba (de donde también heredó la perrita Resistencia, que vive ahora en su casa).

Bastó ese acto para cambiar el clima político en Brasil: el golpe pasó de una certeza, a una posibilidad lejana. La presencia de la candidatura de Lula reintrodujo la esperanza en su victoria, la confianza de que va a ganar, gobernar y volver a cambiar el país para mejor.

Bolsonaro, mientras tenía lugar el acto, paseaba en moto con sus correligionarios por el interior de Río Grande do Sul. Además, bajó el tono de sus declaraciones, acusando el cambio de clima político.

A poco más de cuatro meses de la primera vuelta de las elecciones presidenciales –el 2 de octubre-, Brasil oscila cada vez menos entre dos posibilidades radicalmente distintas: Lula o golpe de Estado.

https://rebelion.org/estamos-camino-de-un-golpe-o-triunfara-lula/

*22.17.-Lula, el candidato de la democracia EMIR SADE
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Chile ¿Convención de poca utilidad con el aspecto de un cachivache? ASCANIO CAVALLO

La Convención Constitucional terminó la segunda fase de su trabajo, que se presumía la más compleja. En realidad, ha sido tan compleja como la primera, aunque algunos opinan que aquella consumió más tiempo del conveniente en los pasos de instalación y discusión del reglamento.

14 may 2022.- La expectativa sobre un debate reglamentario más breve suponía que los convencionales elegidos tenían experiencia en el tipo de confrontaciones que se dan en un parlamento o en una comisión especializada. No era así. La mayoría de ellos fue elegida con el rótulo de independientes, una fórmula engañosa que a la postre significó que sólo eran independientes respecto de los partidos tradicionales.

 No lo eran en el sentido en que el pensamiento conservador suele entender la independencia, que es una cierta despolitización, como la que prevaleció en los primeros 10 años de gobiernos de la Concertación. Eran productos, más bien, de la politización creciente que se desarrolló en los siguientes 10 años de la misma coalición y que estalló como granada a partir del 2010. Estos independientes venían de ese intenso período de politización sin partidos, o fuera de ellos y contra ellos; no carecían de opiniones políticas, sino, al revés, las tenían en grado sumo, sólo que fuera o en contra de las instituciones.

La mayoría de estos independientes procedía de grupos movilizados en otras escalas, quizás menores o menos públicas, pero en ningún casi menos intensas. El debate del reglamento fue un adecuado enmascaramiento para una necesidad mucho más sentida en esos grupos: hacerse ver, notar, levantar la voz, incluso insultarse, como si ese fuese el modo de combatir toda hegemonía, política, social, intelectual, cultural. Se hallarán pocos reglamentos institucionales que contengan un acápite que señale entre los deberes de los miembros “tratarse unos a otros con consideración y respeto” (título II, párrafo 1°, artículo 23, numeral 11). Este, como otros de esos acápites, tiene un aire más religioso que político: parecen mandamientos, no normas jurídicas.

La mayor parte de la reivindicación identitaria que se desplegó en ese período, y que constituyó la base de discusión para la posterior presentación de normas, no fue un fenómeno local ni novedoso: todas estas afirmaciones vienen fastidiando a los partidos tradicionales en distintas partes del mundo, sin que siquiera sea claro si favorecen a la izquierda o a la derecha. Son la alteración de la política por la politización. Esa intromisión ha hecho que la palabra “progresismo” (tan asociada a hegemonías pasadas, el PS, el PPD, y tan extraordinariamente poco usada en la Convención) haya sido una de las primeras bajas y ya luzca -Borges dixit- ese aspecto de cachivache que tienen los cadáveres.

En esta segunda fase, la Convención tuvo la suerte de no sufrir un segundo caso Rojas Vade, que quizás hubiese sido letal. Pero se permitió toda clase de excentricidades, porque las ansiedades de la primera fase no se podían saciar sólo con un reglamento. Ese período es el que acabó ayer. Mañana se conocerá el texto que será entregado a las últimas tres comisiones en las que la Convención vivirá sus últimos días, hasta el 5 de julio, comisiones en las que se deposita una expectativa acaso desmedida de perfeccionamiento. Cada fase ha sido menor que la anterior, como un juego de muñecas rusas… o como fue, también, la tramitación de 1980 y la del 2005. Tampoco en esto se ha inventado la rueda.

¿Cumplió la Convención con las expectativas? Es muy difícil responder a esto: primero, porque es probable que haya tantas expectativas diferentes como grupos de intereses parciales se han descubierto en el país; segundo, porque no se conoce el texto terminado, ni menos el final, y tercero, porque la única verdadera ocasión para disipar la duda ocurrirá en cuatro meses más.

Lo que no cumplió son ciertos estándares que los convencionales podrán, si quieren, llamar accesorios. Por ejemplo, el deber de síntesis que es inherente a todo artefacto lingüístico: el texto que se entregará mañana es el más largo de América Latina y de gran parte del mundo. Tampoco con la accesibilidad, que supone no sólo que las oraciones sean claras, sino que tengan coherencia recíproca (la Corte Suprema hizo una severa cantidad de observaciones de este tipo). Tampoco con el propósito de transparencia deliberativa: normas rechazadas varias veces fueron presentadas de nuevo a través de otra comisión, una truculencia que hasta la supuesta sede de la trampa legislativa, el Congreso, consideraría antiestética.

En círculos proclives al gobierno se ha ido instalando, además, la consigna de que cuanto antes desaparezcan los convencionales de la vista pública, mejores son las posibilidades de que el texto final sea aprobado. Esa tesis supone que ese texto será superior a las veleidades de las personas que lo prepararon; o, en su línea inferior, que el bienestar del gobierno depende de que la población se olvide de la elaboración de la nueva Constitución.

Esto no ha de ser muy halagüeño para los convencionales. No hay duda de que preferirían pasar a la historia en un papel más noble que el de cachivaches que es explícito en esta idea. Pero si así se plantean las cosas, la mayor expectativa no cumplida sería la propia calidad de los convencionales, que la democracia, representativa, corregida, proporcional, y con asientos reservados, debería haber garantizado. Si no fue así, si la democracia no dio con ese resultado, todo el proceso sería un cachivache. Toda una teoría social estaría frente a un desgarrador riesgo de iniquidad.

Las cosas serán más complejas. Para bien o para mal, de la Convención se hablará todavía por muchos, muchos años.

https://www.latercera.com/opinion/noticia/columna-de-ascanio-cavallo-el-aspecto-de-cachivache/742T7ZD3UJHL5E56QOSVN4EXLI/ 

22.17.-Lula, el candidato de la democracia EMIR SADER

Fuentes: Rebelión [Imagen: Lula y otras personas integrantes del Movimiento Vamos Juntos por Brasil durante el acto de presentación el 7 de mayo de 2022 en São Paulo. Créditos: Ricardo Stuckert, tomada de la página web de Lula]

El acto de lanzamiento de la precandidatura de Lula a la presidencia de Brasil fue un acto multitudinario, con la participación de 4 mil personas en un espacio amplio, en São Paulo. El acto fue simple, ya que, a pesar de la presencia de dirigentes de los siete partidos que ya apoyan a Lula y a otros, además de dirigentes de movimientos sociales y personalidades políticas, solo hablaron Lula y su candidato a vice-presidente, Geraldo Alckmin. Un inciso: Alckmin estaba convaleciente de covid-19 e hizo su discurso por internet, desde su casa.

9 may 2022.- El acto buscaba emular de alguna manera el acto por las elecciones directas en el país, al final de la dictadura, en el que participaran políticos de distintas corrientes, unidos por la lucha para que el primer presidente civil de Brasil tras la dictadura militar fuera elegido por el voto directo de los brasileños.

La demostración de fuerza política fue impresionante, tanto por lo masivo como por la representatividad del acto, con el MST, el MTST, la CUT, la UNE. Negros, mujeres, jóvenes, indígenas, LGBT, todos han estado presentes en el acto.

Lula lanzó el Movimiento Vamos Juntos por Brasil, al que Lula espera que se sumen otras fuerzas, personalidades y personas comunes, para dar a su campaña la amplitud que haga de Lula el candidato de la democracia, de la sociedad civil, de todos los que se oponen, de una u otra forma a Bolsonaro. La idea es combinar unidad de fuerzas y diversidad en la representación de amplias fuerzas que hoy encuentran en Lula la única vía posible para derrotar al presidente actual.

El lanzamiento es todavía de una precandidatura, ya que el plazo para el comienzo legal de las campañas electorales no ha comenzado todavía. Solamente desde el 16 de agosto y hasta el 1 de octubre, habrá publicidad en los medios de comunicación y los actos públicos estarán autorizados.

Frente a las preocupaciones sobre la seguridad personal de Lula, sostuvo que son las necesidades políticas de la campaña las que definirán el carácter y la forma de las concentraciones públicas. Se supone que, por el carácter mismo del liderazgo de Lula, por el apoyo con que ya cuenta y por la dura disputa electoral, que Lula protagonizará.

Lula cuenta, según el promedio de las encuestas, con el 45% de votos en contra del 31% de Bolsonaro –que creció con la salida de Moro de la contienda y de las encuestas-. Con esos resultados, Lula ganaría en primera vuelta. Pero, en caso de que los dos llegasen a la segunda vuelta, Lula ganaría con ventaja de más de 20 puntos.

Bolsonaro, a su vez hizo un lanzamiento de su precandidatura a la reelección. El acto se hizo en el Centro Internacional de Convenciones, en Brasilia. Se hicieron nuevas afiliaciones de adeptos de Bolsonaro al Partido Liberal (sic), al que está afiliado el presidente. Ese es el noveno partido al que ha pertenecido el actual presidente de Brasil. Antes, fue estuvo afiliado al Partido Demócrata Cristiano, Partido Progresista Renovador, Partido Progresista Brasileño, Partido Laborista Brasileño, Partido del Frente Liberal, Partido Progresista, Partido Social Cristiano y Partido Social Liberal.

Lula, al contrario, fue fundador del PT, al que siempre estuvo afiliado. Lula pelea esta vez no solo para ganar, ojala en primera vuelta; lo hace, fundamentalmente, para derrotar los planes golpistas a los que se sumó Bolsonaro, conforme se va dando cuenta de que va a perder.

El discurso de Lula, escrito esta vez, hizo una arenga a la nación. Habló no solo como el más gran líder político que tuvo Brasil, sino como un gobernante, como un estadista. Fue un discurso de programa de gobierno, anunciando el que espera que sea el futuro del país. La contraposición entre el Brasil de hoy y el que promete, fue el eje de su discurso. Como viene siendo habitual en toda la izquierda, Lula no ha mencionado el nombre del actual presidente, aun al criticar profundamente el gobierno actual.

Defendió a las empresas estatales, que promete recuperar. Prometió el rescate de los bancos públicos, de los programas sociales que han permitido a Brasil, por primera vez, disminuir las desigualdades que le caracterizan. Defendió a las universidades públicas, a la tecnología y a la ciencia. Reivindicó fuertemente la cultura y a los artistas. Prometió retomar la política externa de soberanía nacional.

Habló de la sexta economía del mundo en que Brasil se había convertido Brasil durante los gobiernos del PT, cuando ahora está en la 12ª posición. También habló de la mejoría de las condiciones de vida de toda la población. Su discurso invita a que Brasil vuelva a tener futuro.

Concluido el acto, Lula regresa a las caravanas por Brasil, yendo a Minas Gerais y a Santa Catarina. Hasta el día 17, cuando para, porque se casa al día siguiente con Janja –como es conocida-, una mujer que lo acompañó durante todo el tiempo en que estuvo preso. Otro inciso: la otra herencia, entre tantas, es la perrita llamada Resistencia, que estuvo todo el tiempo en la Vigilancia de Curitiba.

El acto, fue el más importante, hasta este momento, de la campaña presidencial más importante de Brasil –porque coloca al país entre la prolongación, impensable, de lo que el país vive ahora, y el retorno de Lula y de la democracia-, la campaña pasa a un nivel más elevado. Los medios tuvieron que transmitir el acto y el discurso de Lula.

Lula trató de transmitir, no solo la confianza de que va a ganar las elecciones, sino que está organizada la fuerza necesaria para derrotar cualquier intento golpista, para que asuma el gobierno el primero de enero de 2023 y para que conduzca a Brasil a la democracia, al crecimiento económico y al combate contra las desigualdades.

Lula terminó el acto como el candidato de la democracia.

https://rebelion.org/lula-el-candidato-de-la-democracia/

*22.16.-Chile: salus populi ASCANIO CAVALLO
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Lula propone una moneda única para acelerar la integración latinoamericana EMIR SADER
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¿Está Chile atrapado? – ANDRÉS HOYOS

He estado muy atento a lo que ocurre en Chile. Aunque este país tiene las mejores cifras del subcontinente y era el supuesto modelo a seguir, ha sufrido en materia política y de convivencia un sismo de aquellos tan comunes allá. En apenas tres años

4 may 2022.- Empecemos por algo que Chile creía superado a partir del regreso a la democracia en 1990: la violencia, la destrucción irracional. Sí, quedaban reductos activos del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, cercano al Partido Comunista, y del MIR, pero la población reaccionaba con mesura durante las crisis. La calma duró casi tres décadas hasta que a fines de 2019 todo fue arrojado a la basura por el “estallido social”, originado en una modesta alza en el transporte público. Desde entonces los pobladores queman el metro de Santiago, incineran camiones, saquean tiendas grandes o pequeñas, agreden a los transeúntes, llevan cuchillos al colegio, y una parte importante de las organizaciones políticas no solo consideran que eso es normal, sino que les parece contraproducente usar la represión para detener a los violentos.

En medio de semejante belicosidad, se dieron al menos dos cambios políticos de gran calado. Por una parte, Piñera convocó a elecciones para una Constituyente, con el obvio poder de redactar la carta que se les antojara, en las cuales ganaron las varias izquierdas y los movimientos informales; después Gabriel Boric, un antiguo y joven piquetero, fue elegido presidente de la República en la 2ª vuelta. ¿Arreglado el problema? Ni hablar, a partir de este par de hechos, el dios del surrealismo se apoderó del país.

Tal vez porque Boric de entrada no les entregó el país a sus votantes más radicales, estos ni cortos ni perezosos se pusieron en su contra al unísono con la derecha, según lo demuestran repetidos sondeos en los que la desaprobación del presidente es la norma. Ahora los extremistas más o menos le están repitiendo a un presidente de clara izquierda la dosis que le aplicaron a Piñera, de derecha. ¿No le van a dar el beneficio de la duda ni un lapso prudente para que pueda mostrar sus intenciones? Nyet. Un presidente desprestigiado es sobre todo un presidente ineficaz, a veces casi impotente.

¿Y de la Constituyente qué? Pues de ella se adueñaron esos mismos jóvenes extremistas posmodernos, quienes han ido produciendo artículos entre problemáticos y francamente imposibles. Nadie parece haberles dicho que las reglas pactadas incluyen una dramática: el texto resultante se someterá a un plebiscito el 4 de septiembre, y si el Apruebo pierde y el Rechazo gana, vuelve a entrar en vigor la Constitución de Pinochet. Ese sería más o menos el fin de la presidencia de Boric, así deba permanecer otros cuatro años en el poder. Por si acaso, las encuestas muestran al Rechazo por encima del Apruebo. ¿O sea que los jóvenes constituyentes tampoco saben que una Constitución no es un programa de partido y debe responder a lo que quieren la gran mayoría de los ciudadanos? Como que no.

Gran parte de los líos suceden en la Macrozona Sur del país, donde los atentados se han multiplicado tras la elección de Boric, quien obviamente levantó el estado de excepción. Esta semana fueron destruidos 25 equipos de transporte. Los mapuches son el centro de un lío mayúsculo. Uno diría que el presidente y los constituyentes no han perdido todavía la batalla, pero sí están en la cuerda floja. Lástima, sería bueno que esos experimentos funcionaran.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/andres-hoyos/esta-chile-atrapado/

22.16.-Chile: salus populi ASCANIO CAVALLO

FOTO: SEBASTIAN BELTRAN GAETE/AGENCIAUNO

Escribió Hobbes que, para el soberano, “salus populi, suprema lex”, es decir, que la suprema ley, el mayor mandato, la obligación política y moral máxima, es la salud del pueblo. Sobre esa base, intérpretes posteriores (Pufendorf, por ejemplo, hace tres siglos) dedujeron que la primera forma de comprender esa salud sería el mínimo de la supervivencia, la integridad y la tranquilidad. Es la función primaria del Estado, que se convierte en una persona moral desde que la multitud se transforma en sociedad. La siguiente obligación es el bienestar de todos, del populi.

7 may 2022.- “El soberano” puede ser varios, como ocurre ahora en Chile: el Presidente, el Parlamento (sobre todo desde que le arrebató facultades al gobierno de Piñera y luego no las devolvió) y la Convención Constitucional. Cada uno tiene su función propia, aunque los hechos sugieren que al menos uno de ellos, el gobierno, está a la espera de que el tercero termine su tarea para decidir hasta dónde podrá concentrar todas esas facultades. Este es, como el sudor, un lado inherente, pero maloliente de la política: lo que se dice no es igual que lo que se esconde. Cuando el gobierno le toma el gusto al gobierno, cuando lo “habita”, empieza el peligro: el discurso público va girando hacia otra parte. Esto no ha ocurrido.

Pero dejemos por ahora al gobierno y al Parlamento, que tienen sus propios líos y están dedicados, se supone, a la salus del día a día.

¿Está la Convención Constituyente preocupada de la salus populi que debería emerger del único proyecto que tiene a su cargo? Desde que se estableció, la ha circundado un frondoso bosque de conceptos tales como “nuevo pacto social”, “casa común”, “nuevo contrato”, “casa de todos”, “segunda fundación”, todos los cuales significan cosas muy diferentes, aunque apuntan a una misma voluntad unitaria.

Por de pronto, la vox populi no parece muy presente: de las iniciativas populares de norma presentadas a la Convención, apenas un 11,9% han sido aprobadas en forma textual, mientras que otras tienen coincidencias “generales” o “parciales”, hermenéutica que le permitió a la presidenta María Elisa Quinteros afirmar que el 91,5% de ellas “ha tenido incidencia” en el debate. Es altamente improbable que los miles de firmantes de esas iniciativas sientan que han “incidido” simplemente porque la Convención mencionó sus temas.

Esto es concomitante con la deriva soberanista que adquirió la instalación de la Convención -que explica su hostilidad hacia la prensa-, y con la idea autosustentada de que constituye una “representación perfecta” de la sociedad.

Puestos en esa tesitura, era inevitable que muchos convencionales se sintieran llamados a luchar por el particularismo, la reivindicación identitaria y la defensa facciosa de intereses especiales. Rara vez se habrá visto una lucha más encarnizada por asegurar privilegios minoritarios: el convencional DC Fuad Chahin denunció el jueves que la recuperación ilimitada de tierras para pueblos indígenas fue negociada a cambio del bicameralismo asimétrico en el sistema político. No hay que tener mucha experiencia política para ver allí la punta de un iceberg.

El particularismo es una evolución rara de la izquierda mundial. Ser de izquierda significaba ser universalista, enemigo del separatismo, antinacionalista (esa era una categoría reservada para la extrema derecha), universalista e institucionalista. Cierta izquierda del mundo actual simpatiza con el separatismo catalán, apoya secesionismos regionalistas tipo Brexit o nacionalistas tipo Donbas y, en los últimos días, libera un atavismo exsoviético simpatizando por lo bajo con Putin. El fin de la Guerra Fría tuvo el raro efecto de desordenar el mapa epistémico de una parte de la izquierda.

Esa izquierda paradójica impera en la Convención Constitucional chilena, con una mezcla de banderas clásicas y causas identitarias que parece apuntar más a una sustitución cultural que al acto político de construir un “nuevo contrato”. La dimensión provocativa (y riesgosa) de su forma de razonar es visible en la cantidad simultánea de materias controversiales que ha querido zanjar dentro del apretado seno de sí misma: plurinacionalidad, indigenismo, mutilación del Senado, desintegración de las autoridades unitarias, justicias paralelas, naturalismo, animalismo, sexismo, revisión de tratados internacionales, sustitución de los partidos, inflación del Estado…

No hay en estos puntos un consenso que se pueda llamar “pacto social”. Más bien al revés: son campos de disensión legítima, en los cuales se lucha, laboriosamente, en la vida parlamentaria. La propia Convención ha tenido que admitir esta limitación, quitar muchas de las pretensiones inaugurales, dejar artículos generalistas y entregar una impresionante cantidad de resoluciones para leyes posteriores. Como van las cosas, la cantidad de artículos transitorios (otra forma de eludir la disensión) podría batir algún record.

Las encuestas muestran que el aumento de la intención de rechazar el texto se basa en la decepción; o, para ponerlo en los términos del bosque, en el sentimiento de que no está en construcción una “casa común”, sino otra cosa, algo más inhóspito y extraño. Las constituciones son lo contrario de las revoluciones: buscan dar un cauce a la convivencia entre gentes que antes fueron multitudes. Sólo en ese sentido pueden ser llamadas “pacto social”. La pena por no lograrlo es un infierno que, como buen infierno, parece eterno: la prolongación ad nauseam del debate constitucional.

¿Cómo juega esto con el estado de violencia que ya le produce desgarro al Presidente? La Convención no se siente responsable, desde luego. Algunos convencionales parecen creer que sin ellos el clima social sería mucho peor. A falta de contrafactual, imaginemos que su diagnóstico sea cierto. Pero la enfermedad persiste y no da signos de mejoría. El clima social no es más amistoso, ni grato, ni pacífico, ni tolerante.

La salus populi no anda nada bien.

https://www.latercera.com/opinion/noticia/columna-de-ascanio-cavallo-salus-populi/OD5WXC2B6ZEUZAEICDVRXTNYQQ/

22.16.-Lula propone una moneda única para acelerar la integración latinoamericana EMIR SADER

Fuentes: Rebelión [Imagen: Lula durante el acto organizado por las centrales sindicales el 1 de mayo de 2022 en Sao Paulo. Créditos: página web de Lula]

En este artículo el autor analiza el impacto que tendría en América Latina la creación de una moneda única de integración regional.

En su discurso del primero de mayo, en Sao Paulo, Lula propuso la adopción de una moneda única que acelere el proceso de integración en América Latina. La propuesta del ex mandatario se basa en un artículo publicado por Fernando Haddad -ex candidato del PT a la presidencia de Brasil y actual candidato a gobernador de Sao Paulo– y por Gabriel Galípolo –joven economista universitario– en Folha de Sao Paulo.

4 may 2022.- Los autores mencionan que, frente al proceso lento de avances en la integración e, incluso, por momentos de retrocesos, la creación de una moneda sudamericana podría impulsar ese proceso, fortaleciendo la soberanía monetaria de los países de la región, que enfrentan limitaciones económicas por la fragilidad internacional de sus divisas.

“Si dentro de cada nación, el Estado y sus monedas son soberanos, en la relaciones internacionales la lógica es distinta”, dicen los autores. La jerarquía entre monedas nacionales en el sistema financiero internacional, con el dólar ocupando el tope, confiere a Estados Unidos el privilegio de emitir moneda internacional.

El uso de la moneda en el ámbito internacional, tema insoslayable con la guerra de Ucrania y las sanciones a la Rusia, renueva el debate sobre sobre la soberanía y la capacidad de autodeterminación de los pueblos, especialmente para países con monedas no convertibles. Como en amenazas bélicas, las reservas internacionales funcionan como una defensa de las monedas domésticas. Pero con países emergentes, todos sufren limitaciones económicas dadas la fragilidad internacional de sus monedas.

El inicio de un proceso de integración monetaria en la región es capaz de generar una nueva dinámica a la consolidación del bloque económico, ofreciendo a los países las ventajas del acceso y gestión compartida de una moneda con mayor liquidez. Una moneda emitida por un Banco Central Sudamericano, con una gran capitalización inicial hecha por los países miembros, proporcional a su participación en el comercio regional. La nueva moneda podría ser utilizada tanto para flujos comerciales como financieros entre países de la región.

Los países miembros serían acreditados con una dotación inicial del SUR, teniendo libertad para adoptarla en sus países o mantener sus monedas. Las tasas de cambio entre las monedas nacionales y el SUR serían fluctuantes.

La creación de una moneda sudamericana es la estrategia para acelerar el proceso de integración regional, constituyendo un poderoso instrumento de coordinación política y económica para los pueblos de la región. Es un paso fundamental en la dirección del fortalecimiento de la soberanía y la gobernanza regional, que seguramente se mostrará decisivo en un nuevo mundo.

https://rebelion.org/lula-propone-una-moneda-unica-para-acelerar-la-integracion/

*22.15.-Maduro empieza a devolver bienes expropiados por Chávez: el Centro Comercial Sambil, uno de los primeros
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Chile: La fusión genética ASCANIO CAVALLO

El Presidente, Gabriel Boric.

¿Cuál es el rasgo característico del gobierno de Boric? Todavía no se sabe. Está en el proceso de tránsito de la modelación a la individuación. Esto, para los que suponen que hay algo así como una disciplina llamada “diseño de gobiernos”, donde prevalecen los instrumentos de planificación y modelación en vez de la turbamulta política que hierve en los comandos de campaña. Lo que suele aparecer enseguida es esa complicada amalgama de atribuciones, proyectos, manías y personalidades que dan la verdadera forma al gobierno.

30 abr 2022.- El Presidente ensayó una nueva definición institucional al decir que el Ministerio del Interior es un primus inter pares. Eso no está ni en la Constitución, ni en la definición del cargo, ni en ningún documento oficial. Es una idea. Y es razonable decir que no es la mejor idea en el momento en que la titular del cargo está tratando de zafar de un par de traspiés bastante serios. Fuera de convertirla en un blanco de todas las oposiciones, es como decirle a un accidentado que es el líder del maratón. Puede pasar como expresión de deseos, no como afirmación política.

El Presidente agregó algo más: que el del Interior sea el ministerio que lleve la relación con los demás ministerios. Esto tampoco está en el cargo y es improbable que acomode a los otros miembros del equipo político. Menos a los del equipo económico. En la estructura chilena, el ministro de Hacienda es el líder de este último (no fue siempre así: hasta los 70 era Economía), pero el confuso episodio de los dos proyectos de retiros previsionales ha puesto un signo de interrogación. Quien tuvo protagonismo en ese momento no fue la ministra del Interior, sino el ministro de la Segpres, cosa lógica tratándose de una tramitación en el Parlamento. Y quien ha tenido que esclarecer algunas de estas confusiones es la ministra secretaria general de gobierno.

La viejísima doctrina agustiniana dice que una interpretación sólo tiene validez si un punto de lo analizado es confirmado por otro punto del mismo cuerpo. Tal como ha ido el primer mes de gobierno, cabe descartar esas interpretaciones rocambolescas según las cuales, por ejemplo, el mismo episodio de los retiros no fue sino una operación destinada a que fracasaran ambos. Ni la inteligencia del maestro de la conspiración, Fouché, habría dado para tanto. Lo que más bien parece, si se suma ese punto al de Temucuicui, a las salidas del Presidente -dos veces agredido, verbal y físicamente- y a las declaraciones de algunos ministros, sugieren que no hay tal genio oculto ni problemas de diseño, sino de conducción. Los ministros que no son del equipo político parecen tener instrucciones muy generalistas, que les permiten actuar con diferentes criterios, bajo el supuesto -pero no la certeza- de que interpretan la dirección del gobierno. Quizás lo hagan.

La divergencia de estilos en el gabinete excede las meras diferencias de personalidades. En realidad, las acciones de muchos ministros parecen más cerca de lo que se discute en la Convención Constitucional que del programa de un gobierno que se estableció en otra esfera, para otros fines y con otros plazos. Lo que conduce al segundo problema: la dependencia entre el gobierno y el resultado de la Convención. Hasta hace un tiempo, se pensaba que “resultado” significaba el producto que elaboraba la Convención, pero en realidad, ahora, es el resultado del plebiscito para aprobarla. El gobierno no se muestra preocupado ni por la calidad del texto ni por su coherencia democrática, sino por el triunfo del “Apruebo” en el plebiscito. La razón hacía pensar que el gobierno querría un proyecto para garantizar la estabilidad política por varios años, para tener cubierto ese flanco en el proceso de cambios. No es así.

La idea perfectamente razonable de que el gobierno “no puede ser neutral” se confunde con la idea totalmente irrazonable de no ser neutral cualquiera sea el caso, cualquiera sea el producto intelectual del proceso.

Es verdad que el gobierno nació con el propósito de rehacer la Constitución (tal como nació la Concertación en los 80) y que en el seno de la Convención están algunos de los mentores intelectuales del equipo político, respetable, pero poca cosa ante la responsabilidad de gobernar. Y es verdad que las descripciones del Presidente -como la de “los cuatro generales”- son como un anuncio de que el gobierno casi no aceptaría gobernar con la Constitución vigente. Como cuando Chávez juró sobre una Constitución a la que llamó “moribunda”. Listo. Se acabó.

El caso es que, a menos que alguien esté cocinando algo en un subterráneo, el gobierno ha tenido escasa o ninguna incidencia en el debate y, en el mejor de los casos, esperaría tenerla en la comisión de armonización y en los artículos transitorios. Sólo insinuar esto ya significa un juicio dramático sobre el proceso. Los artículos transitorios no son un parche constitucional, sino un método de transición, y ningún gobierno democrático debería aspirar a gobernar, como lo hizo Pinochet, sólo con artículos transitorios.

El compromiso del gobierno con el proceso pudo ser distinto; no fue elegido sólo para ese fin. Pudo, hasta cierto punto, desamarrarse. Pero, al negarse a darle más tiempo y fijar hasta la fecha del plebiscito (cuando los propios convencionales clamaban por la estrechez extrema del plazo), terminó por sellar esa unidad genética.

¿Por qué lo hizo? Es posible que haya querido aprovechar el impulso de su triunfo electoral; la debilidad y la desunión de la oposición política; la profundización de la brecha generacional; o cualquiera de esas cosas que los vencedores suelen imaginar cuando van hacia arriba. Pero esos, todos esos, serían cálculos adecuados en condiciones de mediana normalidad.

Y el país no está en una situación normal. Enfrenta un galopante aumento de los precios de los alimentos, la cara más ruda de la inflación; presencia un incremento de la delincuencia y una crisis cada vez más aguda del orden público en la Macrozona Sur; observa la lenta, paulatina pero inequívoca detención de la inversión, el empleo, el crédito y el consumo, y no se ha reducido la polarización ciudadana, el estado de crispación que hace pedazos la confianza interpersonal, sólo por mencionar cuatro de las variables que machacan la evaluación de los gobiernos.

Ha dejado de ser inverosímil la paradoja de que el gobierno pueda ser un lastre para la Convención, y no sólo al revés.

¿Problemas del diseño del gobierno? Improbable. ¿Predominio de la inexperiencia? Poco probable. ¿Misterios del cambio de ciclo? Posible. ¿Efectos de subordinar la estrategia a la táctica? Más probable.

https://www.latercera.com/opinion/noticia/columna-de-ascanio-cavallo-la-fusion-genetica/BKQW7HD6GFD5TOWSKIFEVKUC64/

22.15.-Maduro empieza a devolver bienes expropiados por Chávez: el Centro Comercial Sambil, uno de los primeros

El timonazo del presidente se da después de la visita de los enviados de Biden y la mejoría en la producción petrolera. En la lista hay desde fincas hasta hoteles

Por: Elisa Pastrana
abril 25, 2022

Los peatones del abarrotado centro de Caracas que día a día pasan por la Avenida Vollmer no podían creer que el rumor fuera cierto. Después de catorce años, el enorme Centro Comercial Sambil La Candelaria, regresaba a sus dueños, la familia del constructor del venezolano Alfredo Cohen. Esta vez la decisión la tomó Nicolás Maduro.

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Catorce años atrás, el presidente Hugo Chávez, cuando estaba en la cumbre de su poder en el 2008, había ordenado la expropiación de la imponente en edificación, incluso antes de su inauguración. Lo decidió sin mayores argumentos. Trancó la puerta y sentenció: “en esa zona de La Candelaria, donde no cabe un alma, no pueden levantar un Sambil. Eso va a colapsar en el centro de Caracas”. Su idea era convertirlo en una clínica o una universidad, pero el Sambil no fue ni lo uno ni lo otro, sus estructuras no aguantaban.

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Abandonado y deteriorado en sus varios usos de albergue de refugiados, depósito de materiales de construcción, comercio socialista, y varios más, la Comisión legislativa de Diálogo, Paz y Reconciliación Nacional, que dominan los diputados chavistas y opositores moderados aceptaron la devolución tras largas e intensas gestiones de sus dueños iniciales.

Chávez trancó la inauguracón del Sambil Candelaria, ahora está en remodelación

La Constructora Sambil es propiedad de la familia Cohen, venezolanos de origen judío, que no se fueron en la desbandada de empresarios entre la ola de las nacionalizaciones chavistas. Su nombre es muy conocido en Venezuela porque está asociado a la construcción de enormes centros comerciales y de entretenimiento desde 1998 cuando inauguraron el primer Sambil en el Chacao de Caracas. De allí en adelante siguieron ciudades como Maracaibo, Valencia, Barquisimeto y San Cristóbal,, muy frecuentado por miles de cucuteños que le hacían viaje por la oferta y el precio de los productos. La expansión se internacionalizó en Curaçao, República Dominicana y España, en Madrid.
Alfredo Cohen, ingeniero civil, es el quinto entre seis hermanos, su padre Salomón Cohen Levy, llegó a Venezuela en 1930 desde Jerusalén antes de cumplir los 4 años. En ese país, al que nunca ha callado sus agradecimientos, hizo su familia y su fortuna. Fue parte del proyecto de Banco Obrero para vivienda popular, los célebres Bloques del 23 de enero, que dejó en 1958 para fundar su propia Constructora Sambil a la que el joven Alfredo se sumó tan pronto se graduó en la Universidad Metropolitana de Caracas.

Alfredo Cohen, al frente del grupo Sambil de su familia, entre los más influyentes de AL según Bloomberg

El año pasado, como codirector general de Grupo Sambil, Alfredo Cohen figuró en la lista de Bloomberg de las 500 personas más influyentes de América Latina, por su importancia en el sector inmobiliario al que ha aportado cientos de edificios residenciales, 14 centros comerciales y siete hoteles. Cuando conoció la noticia de la devolución, tuiteó: “Tengo una enorme emoción. Puedo decir que las instalaciones están en buenas condiciones. Hay pocas cosas dañadas. Nos preparamos desde ya para trabajar con nuestros comerciantes y contratistas para tener este lugar abierto que va a generar más de 3.500 empleos”. A los vecinos se les avisó que el Sambil La Candelaria debe estar en operaciones en noviembre de este año. Se está trabajando sin pausa, hasta en Semana Santa.

El centro comercial de los Cohen no parece ser el único inmueble que Maduro ha devuelto y devolverá. En la lista hay muchos más, desde fincas hasta hoteles, expropiados por Hugo Chávez entre el 2006 y el 2010, hechos que anunciaba en su programa Aló Presidente, y que continuaron hasta después de fallecido el comandante en 2013, a tal punto que Transparencia Venezuela contabilizaba 505 empresas en poder del estado en el 2017. Nicolás Maduro parece decidido a revertir ese proceso dentro de lo que parece una nueva estrategia.

Ese giro de Maduro se ha hecho visible en los últimos meses: ha hablado con los enviados de Biden, ha dado señales de darle licencia a la Chevron para que amplíe su operación venezolana, ha liberado dos de “los seis de Citgo” encarcelados, y ha mostrado voluntad política de reanudar negociaciones con la oposición.

Nicolás Maduro está dando un giro  que se siente en el aparato político y la economía

Los cambios recientes tienen antecedentes. Con discreción ha dado continuidad a la devolución de los bienes nacionalizados, está traspasando empresas clave a inversionistas privados, ofreciendo ganancia a cambio de una participación en ingresos o productos, dentro de las llamadas alianzas estratégicas que comenzaron a formarse silenciosamente en 2017, al estilo de las privatizaciones de Rusia. Para la muestra 13 empresas de alimentos que ahora administran los privados, según Reuters, aunque la propiedad es del Estado. El gobierno ahora permite que fluyan las remesas en dólares y retoñe la empresa privada.

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El aparato socialista también ha cambiado de cara. Políticos más jóvenes, sin chaquetas cortavientos de bandera venezolana fueron promovidos por Maduro, 59 años, luego de marginar a los camaradas septuagenarios de Hugo Chávez. The New York Times señalaba recientemente a Delcy Rodríguez, 52, que con guante de hierro maneja la economía, vivió en Francia y en Estados Unidos, Félix Plasencia ministro de Relaciones Exteriores, tiene maestría de Oxford, y el director del banco central, Calixto Ortega 38, es graduado de la Universidad de Rice, en Houston. Entre los gobernadores sobran los ejemplos.

La vieja guardia ha cedido terreno. Argenis Chávez, hermano de Hugo Chávez, perdió sin contemplaciones en el estado de Barinas, cuando se postuló como gobernador, los otros cercanos al difunto presidente no tuvieron mejor suerte. Diosdado Cabello simplemente se mantiene anclado a su programa de televisión Con el mazo dando.

Delcy Rodríguez y su hermano Jorge,  con el equipo económico borraron de tajo medidas económicas de la era Chávez

Delcy Rodríguez, con su equipo económico, ha puesto su impronta: borró de un tajo medidas de la era Chávez como los controles de precios y cambio de divisas, el dólar volvió a circular y el sector privado tuvo un respiro entre las regulaciones. Los resultados a la vista son estanterías con productos, bodeguitas con importados, y una nueva sensación de bienestar en almacenes y restaurantes. Que han disminuido las protestas y hecho mella en la oposición. A Maduro podrían ayudar a subir  la favorabilidad de cara a las elecciones del 2023 porque según sondeos recientes apenas ronda el 20%, según el director de la firma consultora Datanálisis, José Antonio Gil Yépez.

Los líderes empresariales ya no tiemblan ante el anuncio de expropiaciones, antes bien acaban de mandar una carta al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, con académicos y sector social pidiendo la reactivación de las negociaciones nacionales para “atender la crisis humanitaria, estabilizar el mercado petrolero y evitar la desoccidentalización del país”.

La economía creció el año pasado por primera vez en ocho años, y se prevé que este 2022 también lo haga, la hiperinflación ha bajado, y la producción de petróleo ha tenido un cierto repunte. Maduro cada vez más le teme menos a la oposición.

En este punto y hora los analistas coinciden en que está logrando anclarse al poder, y lo que está intentando es, como el ave Fénix, resucitar la desvencijada economía.

https://www.las2orillas.co/maduro-empieza-a-devolver-bienes-expropiados-por-chavez-el-centro-comercial-sambil-uno-de-los-prim

*22.14.-Un militar en la presidencia de Brasil – EMIR SADER
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La pesadilla circular – ASCANIO CAVALLO
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El oso de Duque y el “reversazo” de Maduro – PATRICIA LARA
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Un traspié a la soberanía eléctrica mexicana –  HEDELBERTO LÓPEZ

Fuentes: Rebelión

Setenta y cuatro años después de que el presidente Lázaro Cárdenas decretara en marzo de 1938 la nacionalización de las fuentes petroleras de la nación mexicana, otro presidente, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) inició una acción similar para tratar de recuperar el sistema eléctrico del país que está bajo explotación de compañías extranjeras.

23 abril 2022.- El intento de AMLO se lo impidieron las fuerzas de derecha y la nefasta campaña en su contra llevada a cabo por los medios de comunicación hegemónicos auspiciados y pagados muchos de estos por las empresas transnacionales.

En aquella ocasión, Lázaro Cárdenas, presentó un comunicado de prensa donde ansiaba la expropiación de la importante industria y expresaba: “Las compañías petroleras han gozado durante muchos años, los más de su existencia, de grandes privilegios para su desarrollo y expansión; de franquicias aduanales; de exenciones fiscales y de prerrogativas innumerables, y cuyos factores de privilegio unidos a la prodigiosa potencialidad de los mantos petrolíferos que la nación les concesionó, muchas veces contra su voluntad y contra el derecho público, significan casi la totalidad del verdadero capital del que se habla.”

Este hecho representó un trascendental cambio para la economía nacional, facilitó el crecimiento en la producción de la industria energética, de manufactura y construcción, abriendo el camino a un periodo de la historia conocido como “el milagro mexicano”, donde el crecimiento económico fue en promedio de 7,3 %

Como siempre ha ocurrido en la historia reciente de las naciones Latinoamericanas, al ocurrir la soberana decisión, se quebraron relaciones diplomáticas con Estados Unidos y Reino Unido, y además Washingtonen su habitual proceder imperialdecretóla confiscación comercial, y dejó de recibir plata y petróleo mexicano para empezar a adquirir estos recursos de las industrias venezolanas.

El gobierno progresista de López Obrador había presentado una reforma a la ley de energía de 2014 promovida por el expresidente Enrique Peña Nieto que entregó ese servicio y sus beneficios a las empresas particulares y extranjeras.

En esta oportunidad se necesitaban 332 votos en la Cámara de Diputados para aprobarla pero la iniciativa solo contó con 275 a favor, 223 en contra y 0 abstenciones. Los partidos de oposición, Acción Nacional (PAN), Partido Revolucionario Institucional (PRI), Movimiento Ciudadano (MC) y Partido Revolución Democrática (PRD) en los que varios de sus miembros tienen intereses en esas compañías, se opusieron a la propuesta.

En el texto se planteaba que la Comisión Federal de Electricidad generaría el 54 % de la energía eléctricaque requiriera el país, mientras que el sector privado participaría en el 46 % lo que garantizaría “costos más bajos para el servicio público y en los costos totales de producción».

Cuando el ejecutivo presentó la propuesta (en septiembre de 2021) el gobierno de Estados Unidos declaró inmediatamente que eso representaba una pérdida de confianza en la capacidad del país de atraer inversión extranjera.

Por ese motivo, AMLO insistió en varias ocasiones: “Estamos pendientes de la iniciativa eléctrica porque es muy claro que hay intereses de las empresas y que están metidos haciendo lo que llaman lobby, empresas extranjeras y gobiernos extranjeros”.

Interrogado por la prensa sobre qué gobierno y empresas hacen ese lobby, el mandatario enfatizó que fundamentalmente Estados Unidos y que eso le consta.

En ese sentido recordó que la reforma anterior promulgada por Peña Nieto se aprobó con sobornos, y que hay un juicio en contra del exdirector de PEMEX quien confesó que había entregado dinero a los legisladores para aprobar la reforma energética.

El pasado 31 de marzo, López Obrador recibió en el Palacio Nacional al enviado especial de Joe Biden para el cambio climático, John Kerry, al embajador estadounidense en México, Ken Salazar, y a una veintena de empresarios  del sector energético del país vecino.

Tras el encuentro, la embajada estadounidense publicó un comunicado, en el que afirmó que Kerry y Salazar expresaron al Gobierno de López Obrador «las importantes preocupaciones» que tienen sobre «los cambios en la política energética de México, tanto la enmienda constitucional propuesta como en la Ley de la Industria Eléctrica, incluida la posible violación de las obligaciones fundamentales del T-MEC lo que pondrían en riesgo miles de millones de dólares de inversión potencial en esa nación».

AMLO rechazó esas declaraciones: «No hay ninguna violación a ningún tratado, y nosotros somos muy respetuosos de la libertad de expresión, que todos puedan manifestarse».

Tras la votación, López Obrador aseguró que los legisladores que sufragaron en contra de la reforma eléctrica cometieron «un acto de traición» a México pues «en vez de defender intereses del pueblo, de la Nación,  se convirtieron en francos defensores de empresas extranjeras que se dedican a medrar, a robar”.

Seguidamente denunció que los diputados de oposición «respaldaron a los saqueadores, pero nada extraño porque es lo mismo que han hecho los conservadores en otros momentos de la historia, siempre han apoyado los intereses extranjeros en contra del interés nacional pues ellos prefieren estar bien con los potentados”.

Para contrarrestar este fallo en contra, el presidente firmó y envió a la Cámara de Diputados una propuesta de cambios a la Ley Minera para proteger el litio.

En este caso, el Gobierno tuvo un panorama favorable, pues como se trataba de una reforma constitucional, para lo cual solo basta la mayoría simple de 251 votos, ésta fue aprobada por 298 a favor, ninguno en contra y 197 abstenciones.

Con esta reforma de ley minera, el litio no podrá ser explotado por empresas privadas ni foráneas, sino que se convierte en propiedad del Estado el que decidirá su exploración, extracción, procesado, industrialización y venta. Es decir, queda nacionalizado.  Como corolario se desprende que López Obrador, con valentía política y económica, sigue enfrentando a los oligarcas nacionales y a las compañías y países extranjeros en sus intentos por adueñarse de las riquezas mexicanas.

Hedelberto López Blanch, periodista, escritor e investigador cubano. https://rebelion.org/un-traspie-a-la-soberania-electrica-mexicana

22.14.-Un militar en la presidencia de Brasil – EMIR SADER

Fuentes: Rebelión [Imagen: Bolsonaro y el diputado Daniel Silveira, aliados ideológicos contra la democracia. Créditos: Facebook del diputado]

En este artículo el autor se refiere a las actitudes militar-dictatoriales del presidente Bolsonaro y, concretamente, al affaire Silveira, que supone un duro ataque a las instituciones democráticas.

23 abr 2022.- Nunca hizo política. Fue promovido por la derecha a la presidencia como antídoto contra el PT, como instrumento del antipetismo.

La política es el arte de unir, de sumar, a través de la persuasión. Requiere diálogo, argumentación, compartir.

Un militar no actúa así. Él manda. Sus correligionarios no necesitan ser convencidos. Ellos obedecen.

Actúa en la presidencia como jefe militar. ¿Qué pasa? Que no hace falta que discuta. Que tiene adeptos que obedecen y actúan a sus órdenes.

La derecha apoyaría a cualquier candidato que pudiera impedir que el PT volviera al gobierno. En las encuestas, él estaba en la mejor posición, mientras que los demás, incluido Alckmin, estaban en el rango del 5%.

Asumió la presidencia y nombró a los subalternos, incluido el personal militar que estaba dispuesto a estar en el gobierno. Además de compartir responsabilidades con sus hijos. Montando una cúpula militar en la presidencia de la república de Brasil.

Cuando uno de los diputados vinculados directamente al presidente de la República es acusado y condenado por amenazas proferidas al mismo Tribunal Supremo Electoral, el mandatario decreta un indulto para suspender la condena, en una acción arbitraria y autoritaria, inédita y sorpresiva [1].

Lo primero a destacar es la barbaridad que supone que una institución democrática permita algo así, incluso a pesar de que ña persona en cuestión llegue a ser detenida por el poder judicial. Pero los presidentes de la Cámara y del Senado ya se han pronunciado a favor del decreto, preocupados por proteger a los parlamentarios que puedan ser víctimas de procesos y condenas similares.

Intensifica los conflictos con el Supremo Tribunal Federal, en vísperas de la campaña electoral, en los que reitera las acusaciones contra las urnas electrónicas, insistiendo en la posibilidad de no reconocer los resultados electorales. La situación de crisis institucional abierta está en marcha debido a la voluntad del presidente de enfrentarse abiertamente con el STJ y las instituciones democráticas.

Si una vez que se difundan los resultados electorales afirma que en tal o cual lugar se produjeron irregularidades -siempre ha mentido con total impunidad-, dirá que no vale la pena aceptar el resultado y se negará a ceder la presidencia. Retomará la actitud de Donald Trump, llamando a sus seguidores a resistir y eventualmente a apoyarlo para que no abandone el Palacio presidencial de Planalto.

Cuenta con militares golpistas en el gobierno, con los presidentes de la Cámara y del Senado, eventualmente con el centrao –aunque hoy se muestran molestos con el decreto-, y no está muy claro en qué medida las FFAA aceptarían esas posturas golpistas.

Es evidente que los militares en el gobierno están de acuerdo con el decreto, molestos con las decisiones del STF que llevaron a la liberación de Lula y a su postulación como candidato –principal preocupación de los militares golpistas y, eventualmente, de las FFAA como institución-.

La situación está dada[2]. Es el diseño del golpe. Si sale victorioso, a parte de salvar al congresista condenado por el STF, saldrá fortalecido y dejará de encontrar resistencia institucional para dar el golpe y seguir en el gobierno.

Si, por el contrario, le invalidan su decreto y no puede salvar a su parlamentario, demuestra las dificultades que enfrentará el golpe. Pero, a partir de ahora, se advierte al país que tiene la voluntad de romper con el sistema institucional, de no acatar las decisiones del poder judicial, de tomar medidas que contradicen y chocan con las normas de derecho.

No sería suficiente evitar que este decreto entrara en vigor. Habrá que amenazarlo con persecuciones y riesgos de condena, para que quienes resistan tomen la iniciativa y no se queden esperando la siguiente amenaza.

La recomposición del frente democrático, que puede contar no solo con los partidos políticos, sino también obtener la mayoría en el Senado y la Cámara, logrando movilizaciones populares, manifestaciones de muchos sectores del poder judicial, es condición indispensable para tratar de aislar y cercar al presidente.

El enfrentamiento actual confirma que no se trata solo de derrotarlo en las elecciones, sino también de imponer a los militares brasileños la derrota que no tuvieron al final de la dictadura militar.

Bolsonaro logró colocar los términos del debate, ya no entre Lula y él, sino entre el autoritarismo y la arbitrariedad del militar en la presidencia y la resistencia institucional, en la que trata de aislar al STF. Tenemos que colocar los términos de la verdadera alternativa: dictadura o democracia.

Nota del editor

[1] El autor se está refiriendo al abuso de poder que supuso la aprobación de un decreto presidencial para indultar al congresista Daniel Silveira, frecuentemente asociado al presidente Bolsonaro, quien había sido condenado por el STF por delitos de odio.

[2] Se refiere a la votación promovida en la Cámara para anular el decreto presidencial.

22.14.-La pesadilla circular – ASCANIO CAVALLO

La caída de los dos proyectos de retiros previsionales en una misma noche del Congreso es la mejor noticia que ha tenido en el último tiempo el Banco Central. No ha sido, penosamente, un triunfo para el gobierno, que después de todo presentó uno de los proyectos, sino para los encargados de luchar contra la inflación. Hasta aquí, en el gobierno, la única que parece entender a cabalidad este problema es la vocera, Camila Vallejo. Fuera de Mario Marcel, por supuesto, a pesar de la rasmilladura que se llevó en el proceso: la ausencia de un respaldo inequívoco del Presidente.

23 abr 2022.- El fenómeno inflacionario es mundial. Es un coletazo de los gigantescos desembolsos fiscales que hicieron los gobiernos para enfrentar la pandemia del Covid-19, con su pérdida de empleos, ruptura de las cadenas de abastecimiento y paralización productiva. A eso le ha agregado Putin su guerra de conquista sobre uno de los graneros del mundo. Y, en otras latitudes, la demanda popular por seguir recibiendo dinero extra, aunque la emergencia haya pasado en lo sustancial.

Esta semana, la editora de The Economist, Zanny Minton Beddoes, escribió que algunos bancos centrales, entusiasmados con cosas más glamorosas como “combatir el cambio climático o imaginar divisas digitales”, descuidaron su trabajo y están enfrentando severas dificultades. Entre ellos, nada menos que la Reserva Federal de Estados Unidos, que no cerró la puerta a tiempo y pondrá en problemas al gobierno de Biden. En Europa, algunos bienes de consumo están siendo racionados, mientras se llama a los bancos a cerrar sus ventanillas de crédito fácil.

En el hatajo de la demanda por más dinero extra está Chile; al Presidente le gritan “amarillo” por no auspiciar los retiros. Es un fenómeno extraordinario, inverosímil. Ciertos parlamentarios lograron que la gente liquidara progresivamente sus propios ahorros para combatir la crisis; el propósito más avieso era tocar de muerte al sistema financiero, pero el resultado paradójico es que los cotizantes los exigen ahora como prueba de que son de su propiedad, por temor a que los políticos se los quiten o que todo el sistema se derrumbe. Una iniciativa anticapitalista ha derivado en un agresivo reclamo capitalista.

La consecuencia es que el país no parece preparado para enfrentar un momento difícil. Luce más insolidario, más hostil, más dividido y rabioso, más intolerante y desconfiado, crispado.

El gobierno de Piñera no fue capaz de detener esa ola en su raíz y después, para tratar de hacerlo, agregó más gasto, el IFE y otros paquetes fiscales. El resultado neto es la inflación, con un grueso aporte local y un menor aporte internacional… que está, sin embargo, creciendo. No se puede decir que sin los revolcones de Piñera el país estaría enteramente libre de la infección, pero estaría un poco más sano. Y mantendría en la caja los recursos que se gastó. En ese proceso, Chile dejó de ser rico; ahora es un deudor. ¿Era inevitable hacer lo que hizo? Esa es otra discusión.

Las preguntas del momento son: ¿Se aproxima una recesión global? Es posible. ¿Y habrá recesión en Chile? Al día de hoy, bastante probable. La advertencia ya está aquí. La inflación anualizada se encarama a 9,4%, la más alta desde la crisis del 2008 y un punto más elevada que la de Estados Unidos. En alimentos y bebidas es todavía más seria: 13,1%.

En grueso, la inflación es el resultado de gastar más dinero que los bienes que están disponibles. Es una pesadilla circular: cuanto más suben los precios, menos vale el dinero; cuanto más dinero circula, más suben los precios. Las generaciones de chilenos de menos de 40 años no conocen esa experiencia, porque hace casi medio siglo que Chile la ha combatido exitosamente. Y se puede dar por segura una cosa: no querrán haberla conocido si es que la desgracia toca a la puerta.

El único remedio es gastar menos. Para eso, los bancos centrales suben las tasas de interés, de modo que el dinero cueste más caro y la gente se endeude menos. Pero en Chile, el falso “quinto retiro” de las AFP era para gastar más, el proyecto del gobierno permitía seguirse endeudando y ahora el clamor de algunos dirigentes del oficialismo es que el gobierno entregue más dinero vía bonos y paquetes fiscales o, lo que es más delirante, que introduzca formas de control de precios.

No está claro aún si el gobierno de Boric -descontado otra vez el ministro Marcel- tiene conciencia de la amenaza que se cierne sobre su cabeza. Algunos de sus altos funcionarios fueron frívolos con los retiros previsionales hasta hace sólo unos meses, cuando todo valía contra Piñera, y aún más frívolos respecto del papel y la autonomía del Banco Central. Resolver una crisis inflacionaria es más complicado que recortarlo todo o aumentarlo todo; las variantes son infinitas.

Pero para hacerse cargo se requiere un gobierno con densidad política, cosa que usualmente se logra después de unos dos meses de ejercicio en La Moneda. El problema de Boric es que su equipo la ha ido perdiendo en lugar de ganarla. Tiene un Ministerio del Interior semivacante, una Segpres con la credibilidad seriamente herida y un gabinete desincronizado, ministros que anotan autogoles cuando es evitable y que se inventan polémicas sólo por meterse en lo que no han entendido. No es deseable, en general, que un gabinete termine funcionando por descarte.

Como se muestra hasta hoy, el gobierno resulta demasiado delgado, demasiado liviano para enfrentar el paso por una borrasca

https://www.latercera.com/opinion/noticia/columna-de-ascanio-cavallo-la-pesadilla-circular/JBMA3KQKQJHMFJ3PLCVIDLPHD4/

22.14.-El oso de Duque y el “reversazo” de Maduro – PATRICIA LARA

Poca importancia se le ha dado aquí a un hecho significativo: que Venezuela haya empezado a devolverles bienes expropiados a sus antiguos dueños, en el marco del acercamiento que ha habido entre los gobiernos de Biden y Maduro. De modo que la época en la que Chávez caminaba por Caracas ordenando “exprópiese, exprópiese” pasó al olvido, y ahora comenzó la era en la que Maduro ha tenido que ordenar “devuélvase, devuélvase”, como lo recuerda José González, analista político peruano-venezolano radicado en Nueva York, en un artículo publicado en la revista Cambio Colombia.

22 abr 2022.- Es impresionante la bancarrota en la que quedó Venezuela por esa política económica estúpida que aplicaron Chávez y Maduro, a la cual se unió el enorme impacto que las sanciones económicas impuestas por EE. UU. produjeron en la economía venezolana. Todo ello llevó a que sufriera una contracción del 90 % y a que su PIB se redujera de poco más de US$482.000 millones en 2014 a US$47.000 millones en el 2020, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Por ello y seguramente como consecuencia del acercamiento con el gobierno estadounidense, Maduro comenzó su campaña de devoluciones: les retornó a sus antiguos propietarios el Centro Comercial Sambil, de 21.000 metros cuadrados, y devolvió fincas y hatos vinculados a la producción agraria. También parece que piensa devolver hoteles e industrias.

Tampoco ha tenido importancia aquí la carta que un grupo representativo de empresarios y miembros de la sociedad civil venezolana envío al presidente Biden; a Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes; a Charles Schumer, líder de la mayoría en el Senado; a Antony Blinken, secretario de Estado, y a demás integrantes de la plana mayor del Congreso y del gobierno gringos, relacionados con las relaciones exteriores. En ella les piden que “enfrenten el hecho de que la política de máxima presión y sanciones económicas contra Venezuela no logró sus propósitos”, los instan a que continúen “promoviendo negociaciones productivas para resolver la crisis venezolana”, y urgen al gobierno de Caracas y a la oposición a que reinicien sin demora las negociaciones. “No hay más tiempo que perder”, les dicen.

Como lo afirmó en el programa 6AM Hoy por hoy, de Caracol Radio, Luis Vicente León, economista, profesor universitario y presidente de la encuestadora venezolana Data Análisis, el gobierno de Maduro, “que no representa a la sociedad venezolana, sin embargo, tiene control territorial del país”, controla desde hace años “la institucionalidad” y con él es indispensable “buscar acuerdos para resolver problemas de la gente, de la población, de infraestructura (y) problemas productivos”.

Eso es justamente lo que no ha entendido nuestro presidente Iván Duque. Mientras se incendia cada día más la frontera entre Colombia y Venezuela, y los ciudadanos de ambos países sufren las consecuencias de su absurda política de incomunicación con su homólogo venezolano, él insiste en que con quien tiene que hablar es con Guaidó.

Por favor, presidente, dese cuenta de que se quedó viendo un chispero y de que con su política hacia Venezuela hizo un oso universal.

Benjamín Villegas, el editor de la excelencia, acaba de recibir la Cruz de Boyacá. Si alguien se merece esa distinción es él. ¡Bravo, Benjamín!

Nota. Por vacaciones, esta columna reaparecerá el viernes 13 de mayo.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/patricia-lara-salive/el-oso-de-duque-y-el-reversazo-de-maduro/

*22.13.-Amor y odio: coincidencias entre Brasil y Argentina – EMIR SADER
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Chile: aquí están los materiales esparcidos por el suelo – ASCANIO CAVALLO
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15 empresas colombianas con una apuesta de millones en la Chile de Boric   – ELISA PASTRANA

Varias son del GEA, del sector eléctrico minero y bancos pero también está Fanalca y Rappi. Son tan grandes sus inversiones que no tienen más remedio que esperar

Gabriel Boric ha llegado al poder en Chile entre la enorme expectativa por los cambios que ha propuesto y las alertas prendidas entre los grupos económicos y los grandes empresarios que han visto con recelo un replanteamiento del modelo neoliberal que fue impronta de Chile con nombre propio. Para acabar con los miedos, Boric puso al frente del Ministerio de Hacienda al expresidente del Banco Central, Mario Marcel Cullell, quien se presentó como un garante para las empresas nacionales y extranjeras.

12 abr 2022.- Empresas y empresarios esperan las nuevas reglas de juego que el entonces candidato esbozó en campaña. Entre esas empresas hay un buen número de colombianas que le han apostado a Chile por muchos años en los sectores energético, financiero, infraestructura, de alimentos o el transporte. Representan el 4,3 % de la inversión extranjera directa (IED) de Latinoamérica en Chile y el 1,4 % del total en el 2020.

Ignacio Calle, CEO Sura Asset Management, tercer administrador de fondos de pensiones más grande de Chile

Un tema fuerte en la campaña del hoy presidente fue el de las pensiones. Boric habló de una gran transformación en el sistema pensional y en su página web oficial concretó entonces una de sus propuestas: «La creación de un sistema sin AFP que permita aumentar las pensiones de los actuales y futuros jubilados, y que materialice el derecho a la seguridad social». Grupo Sura, por medio de su subsidiaria Sura Asset Management, es el tercer administrador de fondos de pensiones más grande en Chile, tiene el 19,6 % del mercado, cuenta con 46.900 millones de dólares en activos administrados de 1,8 millones de clientes, según la empresa que es una sociedad anónima cerrada. Ignacio Calle, CEO de Sura Asset Management, señaló este mes a los medios que no hay ningún cambio con respecto a las inversiones en Chile. El Grupo Sura, a través de Suramericana, también tiene presencia en Chile a través de la adquisición de RSA, una compañía británica con más de 300 años de historia.

Gabriel Melguizo, gerente general de Interchile, apuesta a proyectos ambientales sustentables

ISA está en Chile desde octubre de 2012. Gabriel Melguizo es el gerente general de Interchile S.A., la empresa que ISA creó cuando obtuvo los  derechos de explotación y ejecución de la red de transporte de energía de 755 km de la línea Cardones- Polpaico en el norte y centro del país. A esa sumó posteriormente la de 197 km en Tarapacá y Antofagasta, que han demandado, en su conjunto, inversiones por 1.282 millones de dólares. En julio del año pasado colocó un bono en EE. UU. por 1.200 millones de dólares con los requisitos de un “green bond”, por lo que parte de los recursos obtenidos serán utilizados para financiar o refinanciar proyectos con beneficios ambientales sustentables. Es la colocación más grande de un proyecto del sector eléctrico en América Latina. ISA Intervial es la principal operadora de concesiones de carretas a lo largo de 715 km de la Ruta 5 Sur, con cinco concesionarias y cinco rutas: Ruta del Loa, Ruta del Maipo, Bruta del Bosque, Ruta de la Araucanía, Ruta de los Ríos.

Carlos Mario Méndez, gerente general de Aguas de Antofagasta que atiende el extremo norte de Chile

El Grupo EPM también está en Chile. En mayo de 2015 adquirió Aguas Antofagasta por 965 millones de dólares al grupo Luksic, y tiene un contrato de prestación de servicios públicos que está vigente hasta diciembre de 2033 para producción y distribución de agua potable, y recolección de aguas residuales en poblaciones del extremo norte de Chile. En mayo del año pasado emitió bonos por 179,5 millones de dólares, según confirmó en su momento el gerente general, Carlos Mario Méndez.

A EPM Chile le tocó, en septiembre de 2019, hacer un contrato de compraventa con Gener y Norgener de todas las acciones que tenía en Parque Eólico Los Cururos -57 aerogeneradores marca Vestas- y EPM Transmisión Chile por 138 millones de dólares para para hacer frente a los problemas de liquidez derivados de la contingencia en el proyecto Hidroituango.

Los alimentos tienen presencia colombiana con Nutresa que en septiembre del 2013 compró por 758 millones de dólares a la chilena Tresmontes Lucchetti, la segunda empresa de alimentos del país que por más de cien años estuvo ligada a la familia del empresario Pedro Ibáñez Santa María, a través de la empresa Córpora S.A. En Chile Nutresa agrupa 6 negocios del sector de alimentos en carnes frías, chocolates, galletas, café, helados y pastas. Tiene una participación de 59,9 % en bebidas frías, 28,4 % en pastas, 16,4 % en café, y 12,4 % en papas fritas, según Bloomberg.

Rappi pedalea a toda marcha en Chile desde hace tres años

Hace tres años Rappi empezó a pedalear en Chile, como Rappi Chile Servicios. Ha logrado un crecimiento exponencial, ha profundizado su desarrollo de servicios de pago y le está apostado a la expansión con un negocio de viajes y turismo desde hace un año. Al finalizar el 2021 lanzó el servicio ultrarrápido turbo fresh – que ya existe en Colombia- con más de 40 black stores para abastecer la demanda.

Fanalca Chile va en bus. Es la empresa controladora de la concesionaria Subus de la que tiene el 66,3 % y opera la Unidad 2 de la Red Metropolitana de Movilidad de Santiago. Inversiones Alsacia fundada en el 2002 por los hermanos Carlos Mario y Francisco Javier Ríos Velilla operó hasta el 2019 la totalidad de la red 1 de Transantiago, y terminó con una demanda por 350 millones de dólares ante la Ciad del Banco Mundial alegando un trato poco justo y equitativo a sus inversiones por parte del estado chileno.

Odinsa, empresa de concesiones del Grupo Argos, tiene a Chile en sus planes de inversión con Macquarie Infrastructure Partners V (MIP V), fondo privado de infraestructura administrado por Macquarie Asset Management (MAM), con el que firmaron una alianza estratégica para la creación de una plataforma de inversión que administrará los actuales activos viales de Odinsa en Colombia y el desarrollo de nuevos proyectos en Chile y Perú que demandarán unos 1.180 millones de dólares, según ha manifestado Jorge Mario Velásquez, presidente de Grupo Argos y de la junta directiva de Odinsa.

Andrés Restrepo,  presidente de Mineros: la filial chilena adquirió el 20 % del proyecto aurífero La Pepa en Atacama

En movidas recientes, la compañía de exploración y explotación de oro colombiana, Mineros, liderada por Andrés Restrepo, informó que su filial, Mineros Chile, cerró la adquisición de 20 % del proyecto minero La Pepa localizado en Atacama, norte del país, a 4.200 metros sobre el nivel del mar en el Cinturón de Oro de Maricunga.

TENPO, la fintech de Credicorp se asoció con la colombiana TYBA en noviembre pasado con miras a convertirse en el primer banco 100 % digital en Chile. Tanto TYBA como TENPO son parte del portafolio KREALO, el corporate venture capital del grupo Credicorp, el holding financiero más grande de Sudamérica.

El boom de los servicios digitales y plataformas de nube ha motivado que megacompañías como Huawei, Microsoft, Oracle y menos grandes como la multilatina colombiana Internexa del grupo ISA instalen sus centros de datos en Chile. Esta acaba de inaugurar su propio data center en el barrio El Golf, enfocado en las empresas de este sector financiero y comercial de Santiago.

Farmalisto, por estos meses, empieza a vender medicamentos en Chile, tras la adquisición de Xinermed y en el semestre entrante lanzarán telemonitoreo y telemedicina, según su fundador y CEO, José Joaquín Mora.

Además, desde noviembre Grupo Argos, Bancolombia, Nutresa, Cementos Argos, Grupo Sura y Davivienda están operando en el mercado chileno gracias al acuerdo entre la Bolsa de Valores de Colombia (BVC) y la Bolsa de Santiago.

Todas estas empresas están a la expectativa de las decisiones del presidente Boric y de las que tome la asamblea encargada de redactar una nueva constitución, que serán de tener en cuenta a la hora de decidir “cuando pa’ Chile me voy”.

https://www.las2orillas.co/15-empresas-colombianas-con-una-apuesta-de-millones-en-la-chile-de-boric/

22.13.-Amor y odio: coincidencias entre Brasil y Argentina – EMIR SADER

Fuentes: Rebelión [Imagen: Encuentro entre Lula y Cristina Kirchner el 10 de diciembre de 2016. Créditos: Ricardo Stuckert]

En este artículo el autor analiza las muchas coincidencias entre el odio que las elites muestran hacia Lula y Cristina Kirchner y el amor que el pueblo les tiene.

Los argentinos no entienden cómo un brasileño puede odiar a Lula. No entienden cómo puede haber gente que no solo no quiera ni vote, sino que además odie, a alguien que hizo tan buenos gobiernos y que redujo el hambre, la pobreza y las desigualdades en un país tan desigual.

15 abr 2022.- Los brasileños no entienden cómo los argentinos no pueden querer a Cristina. Argentina había atravesado la peor crisis de su historia. Después de la hiperinflación, la crisis que llevó al país a tener cinco presidentes en una semana, Néstor Kirchner y Cristina crearon gobiernos que recuperaron el prestigio de gobernar el país, renegociaron la gigantesca deuda que habían recibido con el FMI, controlaron la inflación, hicieron crecer la economía.

Lula y Cristina, sin embargo, son víctimas del odio más grande que jamás haya existido en nuestros países. Sus oponentes no solo quieren derrotarlos, sino que además incitan ataques en su contra. No sólo quieren verlos arrestados –como ya le pasó a Lula, sin haber cometido ningún delito–, también quieren que los maten.

Parece que es la única fórmula mágica que tienen sus adversarios -o mejor dicho, sus enemigos-, para verlos desaparecer de sus vidas, para borrarlos definitivamente de sus mentes. Como si fueran plagas que los atormentan. Cuando creían que se habían deshecho de Cristina, ella regresa como vice de un candidato elegido por ella.

Pero no hay que darle tregua a este gobierno. Y la mayor ofensa que los medios creen esparcir contra este gobierno es decir que está controlado por Cristina, como si ella defendiera intereses diabólicos.

Hay que demonizarla para poder ejercer el odio con toda la furia de una derecha oligárquica. Para poder propagar mentiras en carteles publicitarios y convocar a su muerte. Parece el espectro de Evita que la derecha argentina nunca pudo superar.

Y si no pueden tener una mayoría contra el gobierno, lo mejor es fomentar las divisiones internas. Saben que el peronismo unido suele ganar y que, para ser derrotado, necesita dividirse o ser dividido. Si no puede vencer al enemigo, la derecha argentina juega la carta de dividirlo.

Visto desde Brasil, parece el mayor de los disparates lo que hacen con Cristina y cómo el peronismo corre el riesgo de, dividido, volver a ser derrotado, justo cuando Brasil puede volver a tener a Lula como presidente.

La derecha brasileña, de manera similar, impotente para derrotar democráticamente a Lula, ve multiplicarse las amenazas de un atentado contra el ex presidente. Parece que la única forma de deshacerse de este líder que habla el idioma del pueblo, que ha atormentado a la derecha brasileña durante más de 40 años, es eliminarlo.

Cristina y Lula, Lula y Cristina, grandes líderes populares de sus países, líderes que tantos otros países quisieran tener, ven propagar el odio contra ellos. Mujer en un país famoso por el machismo. Pobre y nordestino en un país marcado por la riqueza de unos pocos frente a la pobreza de la gran mayoría.

¿Qué sería de Brasil sin Lula? ¿Qué sería de Argentina sin Cristina? Un sueño de las oligarquías, una pesadilla para los pueblos brasileño y argentino.

Pero, ¿por qué no simplemente enfrentarlos, sin ese odio? Porque la gran mayoría de brasileños y argentinos los aman. Son amados porque los representan, porque hablan sus idiomas, porque satisfacen sus necesidades, los llevan consigo cuando gobiernan.

El destino de Brasil y Argentina se fusiona con el destino de Lula y Cristina. Triunfa la vida o la muerte. Triunfa la solidaridad o el egoísmo. Triunfa el amor o el odio.

https://rebelion.org/amor-y-odio-coincidencias-entre-brasil-y-argentina/

22.13.-Chile: aquí están los materiales esparcidos por el suelo – ASCANIO CAVALLO

¿Cómo medir lo que le pasó esta semana al ministro Mario Marcel en su primera refriega importante, la del quinto retiro? Con buena voluntad, se puede creer que fue un retroceso táctico para defender lo esencial (la nueva bola de presión inflacionaria). Pero la verdad es que más parece lo contrario: una derrota estratégica en la unidad de propósitos del gobierno. El tiempo dirá. No mucho tiempo.

16 abr 2022.- En todo caso, ahora sabemos un poco más acerca de octubre de 2019. Lo que se devastó en esa disrupción no fueron sólo las plazas de las ciudades, sino también algo más sutil, más invisible: la idea de representación con que los parlamentarios quedaron después de esa fecha. Hasta entonces se entendía que “representar” consistía en equilibrar el estado del país con las demandas de los electores personales. Aterrados, los parlamentarios se refugiaron en lo último. Sólo importan los que me reclaman el 10%.

El Frente Amplio quiso creer que esto ocurría únicamente porque allí estaba Piñera. No es una novedad que no estaba preparado para triunfar; nunca se dio cuenta de que lo que decía ayer podría serle fatal mañana. Ahí está el alcalde Jadue, como un Pepe Grillo jacobino, para recordarle cada frase de ayer. ¡Qué difícil refutarlo!

Resultado: el principal ministro para la crisis económica, zaherido.

La propuesta “alternativa” de retiro previsional presentada por el Ministerio de Hacienda es un triunfo del ingenio, pero no alcanza a ocultar que el problema de fondo es que se está disputando el poder: dentro de la coalición de gobierno y entre el gobierno y un Parlamento anarquizado, que en su grado alto desafía las certezas técnicas de su ministro más competente (“no mintamos”, ha escrito un dirigente del PC) y en su grado bajo simplemente afirma que no, que no pasa nada, que el ministro es un cuco.

Es una notificación. El Congreso no era otra torpeza de Piñera. Es lo que le espera al nuevo gobierno. La dinámica autodestructiva (no se ha detenido) mantiene su inercia, que ni siquiera la derecha -ahora en la situación más cómoda de ser la única oposición- logra controlar en sus filas. El nuevo sistema electoral, el voto voluntario y todas esas novedades no han cambiado nada; ya llegará la hora de estudiar si más bien no han contribuido a la crisis del concepto de representación.

El gobierno está entrando en un callejón muy amenazante. Demasiados errores, demasiado personal no calificado, demasiadas disculpas, demasiada contrariedad en la coalición, demasiada presión desde la izquierda, demasiado desafío de la violencia pública, un Parlamento hostil y una Convención Constituyente demasiado entrópica. No ha tenido luna de miel: en un mes ha perdido la popularidad que otros empiezan a perder después de los 90 días. ¿El Presidente? Un poco ausente, dejando que sus ministros hagan el juego.

Las amenazas no son tan lúdicas. Ya está aquí, adelantada respecto de lo que se creía, la inflación, doméstica y externa (en el Reino Unido se le está llamando “crisis del costo de la vida”), cada vez con más presiones para afrontarla mediante un dinero público que no existe. Los estragos de la guerra en Europa empiezan a llegar como lentas olas demoradas. El paquete de ayuda social del gobierno, que debía ser su gran golpe estratégico, se ha hundido en la ola más violenta del quinto retiro.

La agenda legislativa está dañada después del golpe a Marcel. Los proyectos que vengan serán probablemente sometidos a la misma tensión desde el maximalismo. La violencia (no se ha detenido) mantiene secuestradas áreas urbanas y rurales y la policía, fuera de no dar abasto, no muestra el menor interés por arriesgarse a ser acusada desde sus propios mandantes.

A las ideas sui generis de la Convención se les han cruzado las personalidades más diversas; es difícil seguir sosteniendo que está asediada por un solo flanco. Se siente única en la historia y, al menos en un sentido, lo es: fue elegida con un sistema electoral de excepción, que no coincide en nada con los demás órganos de elección popular y que probablemente será irrepetible.

Pero eso no la hace “histórica”, a menos que lo sea su resultado. La fijación igualitarista que derriba los liderazgos internos ha derivado en una forma solipsista de tratar las materias, que desacredita toda crítica externa, casi como si no supiera que, después de pasar por sus propios sistemas, al final tendrá que enfrentarse a la votación de todos esos que están afuera, los 15 millones de advenedizos que tendrán que reconocerse o desconocerse en el nuevo texto.

La pelotera de las propuestas expresa ristras de ansiedades, esperanzas, deseos, muchos de ellos largamente insatisfechos o reprimidos, pero otros tantos producidos por la propia imaginación emancipatoria. ¿Cabe imaginar siquiera que todas esas expectativas sean satisfechas por un nuevo texto?

El gobierno está atado al resultado del plebiscito con que culmina la Convención. Suena trágico en el sentido clásico: una fuerza externa, que escapa a su más mínimo control y, sin embargo, lo condiciona, en este caso por el resto del cuatrienio. Esto, en el supuesto de que el plebiscito es exitoso y sólo produce las frustraciones del libreto. Si fracasa, ni hablar: gastará todo su tiempo en encontrar una nueva salida para el problema constitucional. La Constitución no será la solución de los problemas de Chile; a estas alturas podría ser un problema más.

Como todas las sociedades, la chilena está divida en dos mitades, o en tres tercios, o en todos los pedazos que se quiera. Tiene y tendrá diferencias de difícil escapatoria, en valores, intereses, opiniones, subculturas y generaciones. Se puede trabajar con esa realidad o se puede nadar infinitamente contra ella.

“Aquí están los materiales esparcidos por el suelo”, escribió Emerson, en referencia a la construcción social. Quería decir que se los puede reunir con éxito, pero también desunir catastróficamente.

https://www.latercera.com/opinion/noticia/columna-de-ascanio-cavallo-materiales-esparcidos-por-el-suelo/RC7GWWD7LBGLDPXJCH3RNLEANY/

¨*22.12.-Hay que derrotar políticamente a los militares brasileños – EMIR SADER¨
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Uruguay, empate político – BEETHOVEN HERRERA
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El mito y el delito – ASCANIO CAVALLO

 Ministra del interior Izkia Siches

Desde esta perspectiva, no hay en el gobierno actual una persona más notoriamente religiosa que la ministra Izkia Siches. Veamos. La ministra del Interior ha quedado a cargo del pesado fardo de la inmigración ilegal, que sigue abrumando (no se ha detenido) a las ciudades del norte. Su deber es ordenarla, clasificarla y darle cauce, siempre con los ojos en el problema humanitario. En eso no se pierde.

Pero ¿cómo explicar las cosas que han ocurrido? Entonces escucha (o lee, no se sabe) una historia acerca de un avión con inmigrantes expulsados que se fue de Chile, con tanta torpeza y desidia, que se devolvió con los mismos pasajeros que llevaba. Luego fabula: si esto le hubiese ocurrido a ella, habría sido el festín de la prensa -ella la simboliza en un diario, pero se entiende la intención metafórica, a menos que sea una acusación concreta-, que según todos los indicios está entre los enemigos superpoderosos.

Desde esta perspectiva, no hay en el gobierno actual una persona más notoriamente religiosa que la ministra Izkia Siches. Veamos. La ministra del Interior ha quedado a cargo del pesado fardo de la inmigración ilegal, que sigue abrumando (no se ha detenido) a las ciudades del norte. Su deber es ordenarla, clasificarla y darle cauce, siempre con los ojos en el problema humanitario. En eso no se pierde. Pero ¿cómo explicar las cosas que han ocurrido? Entonces escucha (o lee, no se sabe) una historia acerca de un avión con inmigrantes expulsados que se fue de Chile, con tanta torpeza y desidia, que se devolvió con los mismos pasajeros que llevaba. Luego fabula: si esto le hubiese ocurrido a ella, habría sido el festín de la prensa -ella la simboliza en un diario, pero se entiende la intención metafórica, a menos que sea una acusación concreta-, que según todos los indicios está entre los enemigos superpoderosos. 

Pronto hará ya 80 años que el filósofo Karl Popper identificó al pensamiento político conspirativo como una forma de pensamiento religioso. En síntesis, la dificultad de interpretar ciertos acontecimientos conduce a este tipo de pensamiento a suprimir rápidamente la duda y la complejidad y a sustituirla por la conjura de un grupo superpoderoso.

9 abr 2022.- Hay un pensamiento de ese tipo en ciertas derivas del marxismo (Lenin, especialmente) y por supuesto que también en el nazismo. No es patrimonio de izquierdas ni de derechas, sino de una perplejidad ante el mundo convertida en fanatismo epistemológico. El mundo es radicalmente extraño, sólo lo pueden explicar opresores y oprimidos, dioses caprichosos y humanos atormentados.

Desde esta perspectiva, no hay en el gobierno actual una persona más notoriamente religiosa que la ministra Izkia Siches. Veamos. La ministra del Interior ha quedado a cargo del pesado fardo de la inmigración ilegal, que sigue abrumando (no se ha detenido) a las ciudades del norte. Su deber es ordenarla, clasificarla y darle cauce, siempre con los ojos en el problema humanitario. En eso no se pierde. Pero ¿cómo explicar las cosas que han ocurrido? Entonces escucha (o lee, no se sabe) una historia acerca de un avión con inmigrantes expulsados que se fue de Chile, con tanta torpeza y desidia, que se devolvió con los mismos pasajeros que llevaba. Luego fabula: si esto le hubiese ocurrido a ella, habría sido el festín de la prensa -ella la simboliza en un diario, pero se entiende la intención metafórica, a menos que sea una acusación concreta-, que según todos los indicios está entre los enemigos superpoderosos.

Después se disculpa. No ante el país ni ante la prensa, sino ante Twitter, mientras avanza lo que se puede imaginar como una amarga madrugada. La situación no era la que supuso. Aparecen funcionarios que la excusan, senadores perdonavidas y hasta una subalterna a la que se incrimina, mientras Tomás Hirsch -martillo implacable del error público en otros tiempos- dice que “hay alguien que le pasó esa información”. Olvida que no estaba obligada a repetirla, ni menos con tal despliegue de implicaciones. Olvida también que una semana antes, en clave más baja, lo había dicho donde realmente duele, en Copiapó, para El Diario de Atacama. Una conspiración encima de la otra: más metafísica, imposible.

Con todo, no es la lógica conspirativa lo más serio del incidente, incluso aunque ocurra con el segundo funcionario público de la nación. A la ministra Siches no parece habérsele ocurrido en ningún momento que el episodio que describía involucraba uno o varios delitos y que, por lo tanto, más allá de revelarlo públicamente, tenía la obligación funcionaria de denunciarlo ante una fiscalía. Suponiendo que recién se enteró cuando lo dijo en Atacama, el plazo que la ley fija para hacer esa denuncia, 24 horas, había vencido largamente cuando lo repitió en Santiago.

Esto ya había ocurrido el primer día hábil de su gestión, cuando fue recibida a balazos en las vecindades de Temucuicui. Es de buena fe presumir que no quería arruinar su propio plan de diálogo estampando una denuncia contra sus potenciales agresores. Esperó que lo hiciera de oficio la fiscalía local y con eso se dio por satisfecha. El problema es que dejó al desnudo que bajo este gobierno la violencia (tampoco se ha detenido) sigue manteniendo suspendido el Estado de Derecho en una zona del país que está bajo su jurisdicción.

Después del incidente del avión, ante la Comisión de Seguridad de la Cámara, dijo que, en su recorrido desde La Florida, “escucho todas las organizaciones de narcotraficantes cada vez que voy a mi trabajo, diariamente”. Esto se refería a la impunidad de las pandillas y, al parecer, implicaba la ausencia de las policías. Nuevamente, no hay denuncia a una fiscalía. La ministra vuelve a ignorar que el Artículo 175 del Código Procesal Penal le impone ese deber ante el solo conocimiento de hechos delictivos y que de otro modo incurre en la pena establecida en el Artículo 494 del Código Penal. La única excepción que los códigos admiten es que la denuncia arriesgue “la persecución penal propia, del cónyuge, de su conviviente o de ascendientes, descendientes o hermanos”. En otras palabras, la ley acepta el derecho a no acusarse a sí mismo, pero no acepta ninguna otra circunstancia para no denunciar delitos ajenos.

¿Es esto lo que ve “diariamente” la ministra? ¿O es que se trata de un lenguaje metafórico, metasememas que utiliza sólo para amplificar su percepción del estado del mundo sin que ello sea necesariamente exacto? Un tipo de lenguaje frecuente y útil en la operación del activismo (como “los cuatro generales”, “los 30 años” o “la pistola en la mesa”), pero que encaja mal con una función pública que se debe primero a sus obligaciones y sólo mucho después a sus imágenes.

Izkia Siches encabeza un ministerio que se ocupa principalmente de dos cosas: el orden público y la articulación política. El Presidente Boric se echó sobre sus hombros -y los del ministro Jackson- la tarea de articulación, dado que, careciendo de partido, difícilmente podrá la ministra cumplir con esa dimensión de su cargo. En cuanto al orden público, no hay más antecedentes sobre su competencia que su buena voluntad, basada en la idea -también mítica- de que la alteración del orden público no es sino la reacción de los indefensos contra los poderosos.

Esa es la premisa de su visita a La Araucanía y es también -de otra manera- la explicación de los narcos impunes en los vecindarios de La Florida o “el rubio con apellido” al que no le pasa nada en Las Condes. Más metáforas, que ni siquiera rozan a los ciudadanos violentados o asustados en las ciudades de Chile.

Conviene prestar atención a las encuestas: el problema de la seguridad pública es desde hace rato la principal preocupación de los chilenos, lo que también quiere decir que será el primer factor de juicio sobre la gestión del Presidente, antes o después de que pase su luna de miel.

Es lícito -o por lo menos, útil- inferir que el deterioro del gobierno en estas primeras semanas tiene que ver principalmente con esa lenidad ante el delito y secundariamente con el universo metafórico donde Temucuicui, La Florida y Las Condes no son territorios reales, sino abstracciones, señales, estigmas. Las ideas de una religión que después de eliminar a Dios, como escribió Popper, se pregunta: “¿Quién está en su lugar?”.

https://www.latercera.com/opinion/noticia/columna-de-ascanio-cavallo-el-mito-y-el-delito/SF67H6HPYBAEDNFITIVM52CEXA/ 

22.12.-Hay que derrotar políticamente a los militares brasileños – EMIR SADER

Fuentes: Rebelión [Imagen: Bolsonaro particiando en las maniobras militares Operação Formosa – 2021. Créditos: Marcos Corrêa/PR. Fotos Públicas]

En este artículo el autor sostiene que en Brasil, a diferencia de lo que aconteció en otras dictaduras latinoamericanas: Chile, Uruguay y Argentina), los militares, en sus momento no fueron derrotados democráticamente, por eso es fundamental ‘derrotar políticamente a los militares y desmilitarizar el Estado brasileño’, para redemocratizar el país.

8 abr 2022.- Los militares latinoamericanos se lanzaron con todas sus fuerzas en golpes militares en varios países sudamericanos en las décadas de 1960 y 1970: Brasil en 1964, Chile y Uruguay en 1973 y Argentina en 1976.

Así se cerró el círculo que hacía que estos países constituyeran regímenes de terror, en que las FFAA jugaran un papel protagónico. No fueron solo dictaduras, sino dictaduras militares, muy similares en los cuatro países.

Las cuatro dictaduras terminaron más o menos al mismo tiempo, abriéndose procesos de redemocratización. Pero las formas en que los militares abandonaron el gobierno fueron diferentes.

En Argentina, cuando se dieron cuenta de que los días del régimen estaban contados, el dictador en el gobierno, Leopoldo Galtieri, lanzó una ofensiva para intentar reconquistar las islas Malvinas, en 1982. Fueron necesarios dos meses de combate, hasta que Inglaterra derrotó a las tropas argentinas. Al año siguiente terminó la dictadura argentina.

Los militares dejaron el gobierno derrotado, no sólo porque el régimen militar había perdido apoyo y estaba aislado, sino también por la derrota en la guerra de las Malvinas, que fue la última carta que jugó el régimen. Además, la comparación entre la violencia con la que los militares interrogaron, torturaron y asesinaron a los militantes de la oposición y la debilidad que mostraron en la guerra contra los británicos contribuyó para que salieran desmoralizados el gobierno.

En Chile, cuando llegó al final de su mandato, de acuerdo con la propia constitución que la dictadura militar había promulgado en estado de sitio, Pinochet convocó a un referéndum, en 1988, sobre si podía postularse para un nuevo período presidencial.

Contrariamente a sus expectativas, Pinochet perdió el referéndum y tuvo que dejar el gobierno en 1990, dos años después. Empezaba así un largo proceso de redemocratización en Chile.

En Uruguay, ya en su crisis final, la dictadura plebiscitó un Consejo de Seguridad Nacional en 1980. Perdió y a partir de ahí comenzó un proceso de transición a la democracia, que se restableció en 1984. Los militares se retiraban del gobierno derrotados.

En Brasil, por el contrario, no hubo nada parecido. Los militares intentaron liderar el proceso de transición y lo lograron, en parte, al impedir la elección directa del primer presidente civil desde 1960. La elección de José Sarney -por la muerte de Tancredo Neves-, hizo que el nuevo gobierno fuese una mezcla entre lo viejo y lo nuevo. Los militares se retiraron del gobierno sin traumas ni juicios por todo lo que habían hecho contra la democracia y los derechos humanos.

Los gobiernos posteriores coexistieron con los militares, hasta la creación de la Comisión de la Verdad durante el gobierno de Dilma Rousseff. Finalmente se hizo lo que se debería haber hecho al final de la dictadura: evaluar todo lo que Brasil había vivido durante la dictadura militar. Y, por supuesto, salieron a la luz las responsabilidades de los militares, un asunto que les ha incomodado especialmente.

En la nueva ruptura de la democracia, con el golpe de 2016 contra Dilma, los militares, apoyando tácitamente, volvieron a intervenir en la política más abiertamente. En ese sentido se destaca la presión sobre el Supremo Tribunal Federal al juzgar el habeas corpus a Lula.

En la fecha de aniversario del golpe militar de 1964, los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas dieron a conocer un documento, junto al actual ministro de Defensa, militar retirado, que defendió el golpe como un movimiento de defensa de la democracia. Retomaron el discurso de la ideología de la seguridad nacional, adoptada por los militares brasileños desde la fundación de la Escuela Superior de Guerra, a finales de la década de 1940, y vigente para ellos desde entonces. Las FFAA son consideradas la reserva del país frente a los supuestos intentos de establecer regímenes no democráticos (el discurso de los riesgos de la venezolanización, etc).

Desde la ruptura de la democracia en 2016, los militares han sido nombrados en masa, miles de ellos, en puestos gubernamentales; de hecho, en el gobierno de Bolsonaro llegaron a tener un lugar esencial, ocupando posiciones estratégicas y constituyendo un apoyo fundamental del gobierno.

La democratización de Brasil también tendrá que ser un proceso de desmilitarización del Estado. El documento firmado por los tres comandantes de las FFAA confirma que su visión de Brasil no es democrática. Siempre reclaman un rol político, de tutela sobre el país.

La derrota de la derecha en las elecciones de este año también debe significar la derrota política de los militares, comprometidos con la candidatura de Bolsonaro, con un militar retirado de vice. La democratización en Brasil también debe significar la derrota política de los militares y la desmilitarización del Estado brasileño.

https://rebelion.org/hay-que-derrotar-politicamente-a-los-militares-brasilenos/

22.12.-Uruguay, empate político – BEETHOVEN HERRERA

Ley LUC, sobre 185 temas, deroga conquistas y derechos: criminaliza la protesta, privatiza la educación, reduce los salarios y niega la renta básica.

El 27 de Marzo se realizó el referéndum en Uruguay, pero la sonrisa no alumbró los rostros de los voceros gubernamentales que anunciaron la victoria, pues la estrecha diferencia a favor del gobierno obliga a hablar de un empate político.

3 abr 2022.- Una reforma constituyente de 1966 permite aprobar legislación de emergencia y apoyado en esa facultad el gobierno logró aprobar una Mega Ley de Urgente Consideración (LUC-Ley 476 en julio de 2020), sobre 185 temas básicos. Fue aprobada rápidamente en el congreso y deroga conquistas y derechos logrados en los tres gobiernos del Frente Amplio: privatiza empresas energéticas, criminaliza la protesta, privatiza la educación, reduce los salarios y niega la renta básica.

Dicha ley limita la huelga, establece nuevo régimen de alquiler sin garantía, regula fijación del precio de combustibles y flexibiliza controles al lavado de activos. Los promotores del referendum proponian derogar los artículos referidos al delito de agravio a la autoridad policial, cambio en el método de fijación de precios los combustibles y modificaciones en el régimen de adopciones.

La propuesta opositora del SI era anular parte de esa ley y el gobierno decidió asignar el color celeste (de la bandera nacional) a la opción NO (mantenimiento de la ley), para una elección que coincidió con los partidos clasificatorios al mundial.

El resultado puede considerarse un empate político pues participó 85% de los electores habilitados y mientras el 48,03% voto SI a la derogación de los artículos anotados, por mantener la ley votó 49,05% y el votó en blanco 1,29%. Si se suman los votos nulos, la opción promovida por el gobierno no superó el 50% del total de votantes.

Uruguay pudo enfrentar la pandemia con medidas prontas de amplia cobertura y gran eficacia porque los gobiernos de Frente Amplio habían logrado dar una cobertura universal en materia de salud, extensión de la digitalización y conectividad que permitió pasar a la virtualidad prontamente. Y el cambio de la matriz energética, que impulsaron los gobiernos progresistas, ha permitido exportar US$500 millones a Brasil. Ahora existe una situación de hambre, inflación, y desempleo…

El presidente Lacalle ha impuesto políticas conservadoras hacia el mercado, con el apoyo de una coalición multicolor de los partidos Nacional (Blanco) y Colorado (rivales en el pasado), y una nueva formación política de derecha (Cabildo Abierto) con mayoría en Cámara y Senado. Pero las fuerzas progresistas (el Frente Amplio, la central sindical PIT CNT y organizaciones sociales) recogieron, en medio de la pandemia, 800.000 firmas equivalentes al 30% del censo electoral, por encima del requisito legal, para convocar el referendo.

El resultado puede considerarse un empate político que podría frenar la dinámica de las políticas de liberalización del mercado, en tanto que la recolección de firmas ha movilizado a las fuerzas progresistas, y se destaca el fuerte respaldo a Fernando Pereira, expresidente de la central sindical única del Uruguay y nuevo presidente del Frente Amplio.

https://www.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/uruguay-empate-politico-563678

*22.11.-Lula versus Bolsonaro – EMIR SADER
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Tiempo y trampa para la convención constitucional – ASCANIO CAVALLO
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En América Latina, los acentos pro-Putin de la izquierda – NICOLAS BOURCIER, FRÉDÉRIC, AMANDA CHAPARRO, FLORA GENOUX, ANNE Y MARIE DELCAS

Muchos activistas y políticos latinoamericanos culpan a Occidente, no a Rusia, por la guerra en Ucrania. El antiamericanismo todavía está bien anclado en el subcontinente.

Embajador de Rusia en México, Viktor Koronelli (segundo desde la izquierda), rodeado de diputados, en el Congreso de México, 23 de marzo de 2022. EYEPIX/NURPHOTO VÍA AFP

El periodista cubano Ángel Guerra Cabrera es una pluma preocupada. Radicado en México desde hace años, famoso por sus análisis en el diario de izquierda más influyente del país, La Jornada, le inquieta la falta de diversidad en la prensa que cubre la invasión rusa a Ucrania. “Millones de personas tienen una visión del mundo que no se corresponde con la realidad, sino sólo con lo que les ha sido dado ver de antemano. »

27 mar 2022.- Ángel Guerra Cabrera no habla de la prohibición de la palabra «guerra» en los medios rusos, ni de reportajes críticos sancionados con quince años de prisión. Por el contrario, ataca el hecho de que el “aparato de comunicación occidental” no diga que Vladimir Putin está realmente preocupado por “desnazificar” a Ucrania. En una columna publicada el 17 de marzo afirma en pocas palabras que “debilitar a Moscú y por tanto a Pekín, mantener a Europa como una unidad política vasalla vinculada a la OTAN son los objetivos estratégicos de Washington en esta guerra”. El Sr. Guerra Cabrera denuncia «el feroz linchamiento mediático del presidente Putin», al tiempo que enfatiza «la responsabilidad histórica de Washington y su cómplice europeo en el estallido de este doloroso conflicto» .

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La acusación recuerda furiosamente a los enfrentamientos verbales de la era de la Guerra Fría y los manifiestos antiimperialistas. Sin embargo, es indicativo de una parte importante del discurso de izquierda en toda América Latina hoy. No es que se trate de una fascinación por el presidente Putin, como se han desarrollado las galaxias de extrema derecha en todo el mundo, sino más bien de una aversión persistente hacia el poderoso vecino del norte y la OTAN. Lejos de estar muerto con la caída del Muro, al antiamericanismo le va bien en su suelo latinoamericano.

“pacifismo” mexicano

Prácticamente ningún análisis que evoque las responsabilidades y las causas de la guerra puede prescindir de una referencia al imperialismo estadounidense. Figura de los intelectuales de extrema izquierda, el historiador marxista mexicano Marcos Tello Chávez sobresale en esta área. En una entrevista con Le Monde, afirma que “Estados Unidos está utilizando el conflicto de Ucrania para contrarrestar su decadencia hegemónica frente a China y el surgimiento de Rusia, a la que Joe Biden quiere así poner de rodillas”. Precisa que la neutralidad mostrada por el presidente nacionalista de centroizquierda, Andrés Manuel López Obrador («AMLO») es solo «un intento de enmascarar públicamente la esquizofrenia de su partido catch-all», el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), creado en 2011 en torno a varias personalidades de formaciones marcadas mayoritariamente por la izquierda.

Lea el análisis: El histórico aislamiento de Rusia en la ONU

En la Asamblea General de la ONU a principios de marzo, México condenó oficialmente la invasión rusa. Pero AMLO se negó a ir más allá: “No estamos enviando armas [a Ucrania] porque somos pacifistas”, explicó unos días después. No tomaremos ninguna represalia económica. Debemos mantener buenas relaciones con todos los gobiernos del mundo. Posteriormente, anunció que México seguirá comprando fertilizantes a Rusia. Y precisó, el 23 de marzo, fiel a la “doctrina Estrada” de la neutralidad: “No nos estamos posicionando ni a favor ni en contra de Rusia. El presidente mexicano también deploró » la censura de los medios rusos», en nombre de “la defensa de la libertad de expresión”, en reacción a la prohibición de retransmisiones de RT y Sputnik en territorio europeo.

La polémica retumba en las filas de Morena desde que, el miércoles 23 de marzo, diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Morena y del Partido del Trabajo (PT), su aliado, crearon, por iniciativa de este último, un grupo de amistad con Rusia que había estado en suspenso desde el comienzo de la guerra. El embajador de Rusia en México, Viktor Koronelli, pronunció un discurso el miércoles en el Congreso. «Es una muestra de apoyo y solidaridad «, dijo, aunque reconoció «la posición del gobierno mexicano» que condenó la invasión rusa en la ONU.

OTAN, “primer responsable”

Al igual que el escritor e histórico miembro de Morena Paco Ignacio Taibo II, los intelectuales de izquierda involucrados en esta formación política también caminan sobre cáscaras de huevo: en lugar de tomar posición sobre el conflicto, Taibo prefirió postear en TikTok, el pasado mes de marzo. 11, un video en el que denuncia la «nueva censura» a las editoriales rusas por parte de la Feria Internacional del Libro (FIL) de la ciudad de Guadalajara, prevista para fin de año: «¿Se han vuelto locos? (…) Es un boicot, no a Rusia, sino a la cultura” , arremete el director de la gran editorial pública Fondo de cultura económica.

En una serie de artículos de opinión publicados en el diario argentino Página 12, el intelectual uruguayo Jorge Majfud lleva la voz de esta izquierda que se mantiene muy discreta sobre el tema, y ​​explica “por qué buena parte de la izquierda mundial apoya a Putin”“Putin es demasiado inteligente para los líderes de Occidente”, dice, tirando del hilo de la postura anti-OTAN y anti-Estados Unidos con esto: “El único argumento que entienden las potencias hegemónicas es el de las bombas atómicas. La guerra rusa, » tristemente simple», es una «reacción» a una «acción ejercida en gran medida por Washington», escribe nuevamente. Sin embargo, agrega: “Que consideremos que la OTAN es la principal responsable del conflicto en Ucrania no significa que apoyemos a Putin, ni a ninguna guerra…”

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“Hay un gran grado de confusión dentro de la izquierda, que ve a Rusia como el faro del socialismo y un recurso contra Estados Unidos”, observa Andrés Serbin, analista internacional, presidente del think tank latinoamericano Gritos, que sin embargo hace una distinción. Con “la nueva izquierda”, como ha surgido en Chile. El joven presidente chileno, Gabriel Boric, de 36 años, condenó así sin rodeos “la invasión de Ucrania, la violación de su soberanía y el uso ilegítimo de la fuerza”, en un tuit personal, del 24 de febrero.

La posición «errática» de Argentina

Un vigor de facto muy alejado del comunicado de prensa publicado el mismo día por la Cancillería argentina, condenando a la mínima expresión la invasión rusa. Tres semanas antes, el 3 de febrero, el presidente de centroizquierda argentino, Alberto Fernández, realizó una visita oficial a Moscú, buscando nuevas inversiones en medio de una crisis económica y saldando la deuda contraída por su antecesor, Mauricio Macri, con el Fondo Monetario Internacional. Recibió una cálida bienvenida de Putin: apretón de manos, entrevista lado a lado, y no empujado al otro extremo de una mesa larga, con su homólogo ruso. “Argentina debe ser la puerta de entrada de Rusia a América Latina”, declaró entonces el Jefe de Estado.

Tras los primeros ataques a Ucrania, la posición del gobierno argentino quedará más clara, votando el país en particular a favor de la resolución de la ONU que pide el retiro de las tropas rusas el 2 de marzo. Estos reveses llevan a Ariel González Levaggi, investigador del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad Católica Argentina, a decir que la postura de Buenos Aires frente al Kremlin es «errática», la ausencia de sanciones representa «una señal positiva para Rusia». El experto también destaca “el silencio de la comitiva de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, más comprometida con la diversificación de relaciones”.

La izquierda en general no considera a Rusia como una amenaza, sino como un socio en la construcción de un mundo multipolar, analiza el brasileño Mauricio Santoro, profesor de relaciones internacionales. Para esta izquierda, las intervenciones de Estados Unidos, en Irak y Afganistán, son más graves que las de Rusia. Dicho esto, Lula tiene una posición más equilibrada, condenando la invasión rusa de Ucrania sin criticar demasiado a Putin ni apoyar las sanciones económicas. “Este antiimperialismo, que se forjó en la década de 1970 a raíz de las intervenciones de Estados Unidos junto a las dictaduras militares en el continente”, es un reflejo que emerge rápidamente tan pronto como aparece un conflicto internacional, alimentado por una fuerte sospecha hacia la prensa extranjera”, especifica Mathias Alencastro, profesor de relaciones internacionales en la Universidad ABC de Sao Paulo.

Doble discurso

En Brasil, la guerra ha arrojado una dura luz sobre las divisiones y ambigüedades de la izquierda para condenar el impulso belicista de Vladimir Putin. El Partido de los Trabajadores (PT) se limitó a una vaga declaración sobre la importancia de la paz, luego de borrar el tuit del grupo de senadores del PT para quienes “la política imperialista y agresiva de Estados Unidos contra Rusia explica el actual conflicto en Ucrania”. . El episodio recuerda al comunicado del partido sobre Nicaragua del 23 de noviembre de 2021, celebrando la victoria de Daniel Ortega, borrado unas horas después.

Una parte de la izquierda brasileña, sin embargo, atribuye la responsabilidad de las hostilidades a «Occidente» y evita en gran medida las críticas a Putin, como José Dirceu, exministro de la Casa Civil (Secretario General) de Lula, en un texto titulado «Lecciones de Ucrania” y publicado el 12 de marzo.

En Perú, las autoridades ofrecen otro ejemplo de doble discurso. Ante la ONU, el ministro de Asuntos Exteriores, César Landa, condena la agresión rusa y vota el 28 de febrero la resolución de un alto el fuego. En Lima, el presidente de izquierda, Pedro Castillo, guarda silencio, evita condenar al Kremlin por su nombre y simplemente llama a la “unidad de los pueblos” tras la invasión. “Aunque no lo diga públicamente, se puede pensar razonablemente que Castillo suscribe las tesis de los cuadros del partido por el que fue electo”, el partido marxista-leninista Perú Libre, cree el politólogo e historiador Rodrigo Murillo.

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Vladimir Cerron, líder del partido, afirma que la responsabilidad de la guerra es de Ucrania, recogiendo también la propaganda de Moscú sobre la necesaria «desnazificación» del país. “Hoy, aunque obviamente Putin ya no encarna el socialismo, parte de la izquierda peruana conserva una gran admiración por Rusia, por nostalgia de su pasado comunista, y conserva una forma de respeto por ella, viéndola como el agente disruptivo de la hegemonía de la Occidente y de la OTAN”, subraya el analista Rodrigo Murillo.

Apoyo “incondicional” de Caracas a Moscú

El acto de equilibrio es aún más claro en el caso de Bolivia, uno de los pocos países, junto con Nicaragua, que se ha abstenido de votar por la resolución de la OTAN. La Paz se limitó a lanzar un llamado a la paz, justificando su abstención en que el texto no llama lo suficiente al diálogo. En las últimas semanas hemos escuchado discursos contradictorios al interior del Ejecutivo y del Movimiento al Socialismo (MAS, del que proviene el actual presidente Luis Arce) entre quienes condenaron la agresión del Kremlin, quienes asumieron una posición neutral y quienes mostraron claro apoyo a Moscú, como el expresidente Evo Morales (2006-2019) para quien el agresor es la OTAN – Rusia solo se defiende del “intervencionismo” norteamericano.

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La República Bolivariana de Venezuela guardó silencio el pasado 2 de marzo, cuando la Asamblea General de la ONU condenó a Moscú: por no estar al día en sus aportes, el país se ve privado de su derecho al voto. Pero este silencio no debe inducir a error. En Caracas, el Gobierno de Nicolás Maduro sigue mostrando su apoyo «incondicional» a su aliado ruso, víctima «de las acciones desestabilizadoras de la OTAN», del imperialismo estadounidense y de los «viejos imperios coloniales» europeos.

Pero este reiterado apoyo a Vladimir Putin no impidió que Caracas aprovechara la convulsión geopolítica para jugar la carta del acercamiento a Washington. El 4 de marzo, una delegación estadounidense fue recibida en Caracas para discutir, entre otras cosas, sobre el petróleo. Desde entonces, Venezuela ha multiplicado los llamados a una solución negociada en Ucrania. “Los problemas del mundo deben resolverse por la vía diplomática y política”, dijo Maduro.

Visión ideológica y binaria

“Ucrania, nada que pulir”, declaró durante este tiempo el candidato presidencial de izquierda, Gustavo Petro, en la vecina Colombia. La frase, sacada de contexto, fue retomada por todos los medios. “No vamos a poder ayudar ni a Rusia ni a Ucrania ni a Estados Unidos”, continuó el Sr. Petro el 25 de febrero. Debemos resolver nuestra propia guerra antes de enviar a nuestros jóvenes a que los maten en Ucrania. El candidato respondió, en efecto, al Ministerio de Defensa del gobierno Iván Duque (derecha) quien, el día anterior, había mencionado la posibilidad de enviar tropas a Ucrania.

Desde entonces, Petro se ha mantenido bastante discreto sobre el tema. “Ninguna personalidad de izquierda ha condenado enérgicamente la acción de Rusia”, subraya el politólogo Ricardo García. En las redes sociales, los activistas continúan denunciando al imperialismo estadounidense y la OTAN, los únicos responsables, a sus ojos, de la guerra. “Es increíble, pero los activistas de base ven a Vladimir Putin, enemigo del enemigo estadounidense, heredero del socialismo”, continúa el Sr. García. Es decir que en nombre del antiimperialismo se tragan y reproducen el discurso ruso. »Treinta años después del final de la Guerra Fría, el “campismo” –una visión ideológica y binaria consistente en apoyar, en nombre del antiimperialismo, cualquier movimiento o país atacado por los estadounidenses o sus aliados– marcha bien.

https://www.lemonde.fr/international/article/2022/03/27/en-amerique-latine-les-accents-pro-poutine-de-la-gauche_6119309_3210.html

22.11.-Lula versus Bolsonaro – EMIR SADER 

Fuentes: Rebelión [Imagen: Lula durante el Encuentro Internacional Democracia e Igualdad, celebrado en la Universidade Estadual do Rio de Janeiro (UERJ). Créditos: Ricardo Stuckert]

En este artículo el autor reflexiona sobre las razones que explican la reducción de la diferencia existente entre Lula y Bolsonaro en la última encuesta electoral.

El nuevo rasgo de las últimas encuestas de las elecciones presidenciales en Brasil es la disminución de la ventaja que tenía Lula da Silva contra el actual presidente Jair Bolsonaro. La encuesta de Datafolha, una de las pocas confiables, presenta Lula liderando en todas las circunstancias, en primera y segunda vuelta, con una confortable ventaja. Pero ésta y otras encuestas revelan resultados mejores para Bolsonaro y para su gobierno.

Si las elecciones fueran hoy, Lula tendría 43% de votos, Bolsonaro tendría 26%. Una diferencia de 17 puntos, que en la encuesta anterior era de 25. El nivel de rechazo de Bolsonaro también ha disminuido, pero sigue muy alto: de 55%. Lula tiene un nivel de rechazo del 37%.

Lula sigue líder en todas las simulaciones de segundo turno, así como entre las mujeres, los más pobres, los que viven en el nordeste, donde el ex presidente tiene sus ventajas más grandes. Entre los evangélicos, donde Bolsonaro tenía un fuerte apoyo, hoy el voto de ellos sigue dividido entre los dos. El único sector que sigue apoyando mayoritariamente a Bolsonaro es el de los empresarios, donde él tiene 50% de apoyo contra con 20% de Lula.

Aun así, la aprobación de Bolsonaro pasó de 22% a 25% y la reprobación del gobierno cayó del 53% a 46%.

¿A qué se debe ese cambio? En parte a que en el último período no había especialmente nuevas denuncias sobre Bolsonaro. Él ha abandonado la campaña contra las vacunas y otras actitudes negacionistas y ha moderado relativamente la violencia de su lenguaje en contra de sus adversarios.

Por otra parte, el gobierno hace una intensa campaña por todo el interior del país, con actos en gran cantidad de ciudades, en los que se agradece a Bolsonaro por la ayuda de 400 reales (poco más de 100 dólares). Ese alivio está lejos de poder remediar la grave situación económica del país, con inflación descontrolada y, especialmente, una fuerte alza de los precios de los productos esenciales de consumo de los más pobres. Pero aparece como una ayuda para los que están en situación desesperada.

En el último período Bolsonaro estuvo más involucrado en el tema de su posición respecto a la guerra de Ucrania y Rusia, hacia donde había viajado, encontrándose con Putin y manifestándole solidaridad al país, en vísperas de la eclosión de la guerra. El ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil se ha valido de la situación para manifestar la posición del país de neutralidad en la guerra, la cual recibe el apoyo de una parte de la población brasileña.

Esas razones pueden explicar el cambio en las encuestas. Una situación que ya ha comenzado a cambiar, desde la realización de la encuesta. El gran tema que envuelve a Bolsonaro desde hace una semana es el escándalo del ministro de Educación, que ha sistemáticamente recibido a pastores presbiterianos

La polarización entre Lula y Bolsonaro sigue fuerte, sumando el 70% de los electores, no dejando posibilidades para un tercer candidato. Los que están en tercer y cuarto lugar –Sergio Moro y Ciro Gomes– tienen 8% y 6% de las preferencias, respectivamente, muy distantes de los primeros.

https://rebelion.org/lula-versus-bolsonaro/

22.11.-Tiempo y trampa para la convención constitucional – ASCANIO CAVALLO

Lo más razonable parece ser justamente lo que hasta hace poco se consideraba más inaceptable: prorrogar el plazo de término de la Convención al menos por unos meses más, que permitan despejar la polvareda y la opacidad actuales.

Contado desde el momento en que la derecha se mostró dispuesta a eliminar a los senadores designados, la megarreforma constitucional de Lagos demoró casi cinco años, de los cuales el último fue el intenso. Esa reforma a la Constitución de 1980 modificó 67 de sus artículos y permitió que en el 2005 el nuevo texto quedase firmado por el Presidente Lagos y sus ministros Francisco Vidal y Eduardo Dockendorff. Esa es la Constitución vigente. 

2 abr 2022.- Quince años antes, en 1989, se discutió otra reforma, sobre 56 artículos de la Constitución de 1980, en una negociación que duró menos de seis meses y que culminó en un plebiscito que la aprobó por el 93,7 de los chilenos. Fue un debate en tiempo récord, pero la Concertación llevaba casi nueve años estudiando las cosas que sería necesario modificar para iniciar la transición. La lista de compras estaba muy clara.

En cuanto a la celebérrima Constitución de 1980, demoró siete años desde el primer anuncio, aunque Pinochet fue cambiando las instituciones que la elaboraban. La penúltima, el Consejo de Estado encabezado por el expresidente Jorge Alessandri, se tomó dos años. Y la última, el Grupo de Trabajo Ad Hoc, trabajando con borradores previos, tardó tres meses en preparar el texto que finalmente sería sometido a un plebiscito fraudulento. El texto había pasado entonces por centenares de manos (y no por “cuatro generales”, como dijo el Presidente Boric, con una desinformación aparentemente metafórica) y numerosos especialistas.

Hasta ahí la historia. ¿Qué significa? Que, bajo cualquier comparación, el período en que la Convención Constitucional ha estado preparando una nueva Carta -no una reforma a la existente- es extremadamente breve. Si los 154 convencionales fuesen expertos constitucionalistas, todavía sería un plazo muy corto. Pero, además, no lo son; la mayoría de ellos está participando por primera vez en la confección de una norma y la totalidad -quizás con las excepciones de Jorge Arancibia y Agustín Squella- no ha escrito nunca un proyecto constitucional por fuera de la academia.

La Convención consumió seis meses en establecer su reglamento. Ese tiempo puede haber sido útil como gran inmersión en el problema, por lo que es inconducente opinar si fue mucho o poco. El hecho es que eso le ha dejado sólo seis meses (incluyendo la prórroga de tres, ya aprobada) para producir lo sustantivo, la nueva Constitución. De ese modo se ha producido una enorme, insana recarga de trabajo sobre los convencionales, que deben participar en sus comisiones, decidir entre propuestas divergentes y votar en el pleno en el lapso de unos pocos días.

Es imposible que bajo esa presión se produzcan espacios reflexivos de cierta profundidad y menos todavía una integración armónica y transparente de las zonas de superposición. Por ejemplo: en materia de libertad de expresión y prensa, una comisión, la de Derechos Fundamentales, logró la aprobación de un artículo sintético y comprehensivo, de un solo párrafo (otro inciso que fue rechazado puede regresar tras la re-revisión de la misma comisión), mientras otra, la de Sistemas de Conocimiento (¿por qué esta?) consiguió la aprobación de cinco artículos.

El cineasta Edgardo Viereck escribió en la revista digital El Pensador un artículo titulado La trampa del derecho de autor en la nueva Constitución, en el que hace ver que los artículos de una sección son relativizados o anulados por otra, un caso clásico de pleonasmo jurídico. Viereck advierte que “el texto constitucional ya aprobado está lleno de este tipo de vericuetos en su redacción y estructura”, y lo caracteriza como “un verdadero laberinto jurídico que hace muy complejo entender la verdadera intención del poder constituyente”.

Para dejar más espacio a los debates de las comisiones y el pleno, la Convención decidió recortar el período de trabajo de la Comisión de Armonización (de paso, también decidió quitarle los dientes en cuanto a su capacidad de modificar artículos). Esta es una idea para resolver la emergencia, pero de ninguna manera una buena idea. Una comisión como esa debería afrontar no sólo los pleonasmos como el que indica Viereck, sino toda la arquitectura del texto.

Hasta el jueves pasado, el pleno había aprobado más de 140 artículos (con lo que ya sobrepasa la Constitución de Lagos), pero, dados los bloques temáticos que aún no se presentaban, parece previsible que llegue a más del doble de esa cifra. Esos artículos han causado debates serios en la Corte Suprema, el Senado, el Ministerio Público y el Banco Central, por sólo mencionar algunas de las instituciones afectadas por los cambios.

La Convención, presa de un desproporcionado espíritu autodefensivo, tiende a desoír toda advertencia que llegue desde fuera de sí misma. Ha entrado en la lógica de todos los aparatos corporativistas, sin percibir que esa misma inclinación agrega sospechas sobre sus propósitos. Pero no está condenada a seguir en esa senda. Es sano que preste atención al hecho principal: la ciudadanía no está recibiendo una información adecuada acerca de las razones por las cuales se promueven unas u otras ideas, en parte porque algunas discusiones se han llevado a puertas cerradas, en parte porque en otros casos tal discusión no ha existido, en parte por la estrechez del tiempo. Por mucho que tenga justificaciones, esta es una carencia grave para cualquier organización y mucho más para una que se ha propuesto afectar a la totalidad de las instituciones.

La idea de “trampa” es lo más destructivo que le puede ocurrir a la Convención. Si ella se implanta, por la opacidad del debate o por la falta de él, la legitimidad del nuevo texto pasará a ser controvertida desde el día mismo en que se presente al plebiscito de salida.

La Convención está en un filo muy peligroso. Y dado el compromiso del gobierno de Boric con ella, también es peligroso para el Presidente. La suerte de ambos puede quedar sellada en fecha tan temprana como julio, cuando se conozca el producto final de esta desorbitada fase de trabajo.

En esas condiciones, lo más razonable parece ser justamente lo que hasta hace poco se consideraba más inaceptable: prorrogar el plazo de término de la Convención al menos por unos meses más, que permitan despejar la polvareda y la opacidad actuales. Es cierto que esto tendría el efecto indeseable de prolongar la dependencia del gobierno de un instrumento que desea tener cuanto antes. Pero mucho peor sería que se termine atando a un texto cuya imagen dominante sea una factura a matacaballo, inconexa y pleonástica y, por cualquier razón, tramposa.

De esta clase de decisiones difíciles se hacen los gobiernos.

https://www.latercera.com/opinion/noticia/columna-de-ascanio-cavallo-tiempo-y-trampa/KCKQJN5CHNG3HBSD7JPQXTEZGU/ 

*22.10.-El derecho a ‘vivir sabroso’ – MARÍA ISABEL RUEDA
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Chile: no te está permitido – ASCANIO CAVALLO
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Lula regresa a Curitiba – EMIR SADER
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El indulto a Fujimori y la domesticación de Castillo – NICOLÁS LYNCH

Castillo abandonó ya, de manera explícita, el programa que lo llevó a la presidencia. Ahora su único programa es durar: y durar implica, como sucedió con Ollanta Humala, practicar el continuismo neoliberal.

Si hace seis semanas la conformación del tercer gabinete del gobierno de Pedro Castillo ya nos señalaba la domesticación de su gobierno por parte de la derecha neoliberal, hoy la reposición del indulto a Alberto Fujimori que le diera en 2017 Pedro Pablo Kuczynski nos confirma esta tendencia de captura reaccionaria de lo que en un principio fue un gobierno de izquierda. No importa quién haya dictado el indulto, en este caso el Tribunal Constitucional de mayoría conservadora, sino el clima político en el cual se da. En los últimos días hemos observado el entendimiento bajo la mesa entre el gobierno y la oposición parlamentaria de derecha y extrema derecha, postergando la inminencia de las censuras a ministros y de la propia vacancia presidencial.

Frente al grito de “que se vayan todos” que empezaba a escucharse nuevamente en las calles, ahora parece que domina, pero en las alturas del oficialismo y el congreso, “nos quedamos todos”. Lo que sabe nuevamente al pacto de impunidad y oportunismo que hemos visto los peruanos en estos últimos seis años en la mayor parte de la clase política, que en vez de buscarle una salida a la crisis recurrente que vivimos solo cuida sus intereses inmediatos de manejo del pequeño o gran poder con el que cuentan.

De esta manera, la crisis ha pasado de ser una creciente preocupación entre los ciudadanos para considerarse una situación que no tiene salida viable, al menos en el corto plazo. Esto hace que los de siempre continúen en el festín al que nos tienen acostumbrados y el ciudadano común y corriente se dedique a sobrevivir en el día a día. Este es el punto, la corrupción de casi todos los ex presidentes, líderes políticos y sus séquitos respectivos, también parece tocar hoy a lo que se suponía era un gobierno de cambio y en este proceso se encuentra con lo peor de nuestra política: el fujimorismo y se concreta por segunda vez el indulto fraudulento a su líder, Alberto Fujimori.

No hay evidencia directa de una complicidad del gobierno de Pedro Castillo con el indulto e incluso varios ministros y el propio presidente del Consejo Aníbal Torres se han manifestado en contra, sin embargo, son distintas las coincidencias que suceden en el ámbito parlamentario y que hacen pensar de otra forma. ¿Cómo es que se aplaca la furia de la vacancia y se quedan sin votos las interpelaciones a los ministros y luego sucede la sentencia del Tribunal Constitucional? Todo huele a entendimiento, pero no me refiero al entendimiento que puede salir del diálogo democrático, sino a lo que merece el nombre de componenda, de arreglo debajo de la mesa.

A estas alturas, abandonado ya de manera explícita el programa que llevó a Castillo al triunfo en la segunda vuelta, incluso el propósito de convocar a una Asamblea Constituyente como ha dicho reiteradamente el premier Aníbal Torres, el único programa que le queda es durar. Y durar en este contexto no es otra cosa, bien lo sabe Ollanta Humala, que continuismo neoliberal.

El problema es que no estamos, como hace diez años, en un momento de auge del modelo, sino en uno claramente de crisis, de grave crisis, que vía la corrupción y junto con la pandemia, han traído aparejadas las crisis de régimen político y de estado que vivimos. Me refiero a que las formas de organización institucional y de dominación social ya no les sirven a los poderosos para hacer política y han cesado de ser útiles para reproducir su propio poder. Por ello, no creo que tenga futuro el afán de durar que alumbra hoy a Castillo y su grupo. Marchamos a otra crisis, quizás mayor y de consecuencias impredecibles. Hacer más de lo mismo no es una salida para el Perú en estos momentos.

 Lo que sorprende es la debilidad de las fuerzas, no sólo de izquierda sino democráticas, que quieren una salida de fondo para el Perú. Ello está creando un peligroso vacío político en el que casi cualquier apuesta pueda ganar terreno. Hay que estar atentos, por ello, también a los disfraces y asumir que si hay salidas para el Perú están en otro camino distinto al neoliberal, porque como dice el vals “toda repetición es una ofensa”.

https://www.alainet.org/es/articulo/215174

22.10.-El derecho a ‘vivir sabroso’ – MARÍA ISABEL RUEDA

La democracia se tiene que ampliar con mujeres y con afros, pero no dejarla como única opción.

Francia Márquez, la nueva ‘vice’ de Petro, dice que los colombianos tenemos derecho de “vivir sabroso”. Esa frase, que repitió varias veces en su discurso de lanzamiento, es todo un programa de Gobierno. Condensa, en su manera colorida pero lenguaje sencillo, el deseo de que en Colombia no haya más guerra, ni más pobreza, ni más carestía, ni más analfabetismo, ni más inseguridad, ni más enfermedades sin tratar, ni más corrupción, ni más politiquería, ni más exclusión.

26 mar 2022.- Como siempre, el problema es el cómo, porque todos los colombianos quieren precisamente vivir sabroso, como dice Francia. Pero ni aun el ascenso de esta meritoria mujer, con sus reflexiones políticas inteligentes y profundas, garantiza que ella tenga la fórmula de ponernos a vivir sabroso.

Francia está a la izquierda de Petro. Él aspiraba a “centralizarse”, pero no se pudo zafar de sus casi 800.000 votos. Eso sí, debió pensarlo mucho: se sabe que por dentro del Pacto Histórico, el ala petrista no la quiere, porque Francia es independiente, indomable y hasta deliberante con Petro. Pero no invitarla habría sido el menos inclusivo de sus actos de campaña, no solo porque Francia es orgullosamente negra y mujer, sino porque a Petro le ha tocado competir contra una fama de misógino que, por momentos, se la puede.

Desde que en Colombia se acabó con la vicepresidencia y se cambió por la figura del designado, la fórmula del remplazo potencial del Presidente de turno empezó a cojear en sus requisitos de necesidad y eficiencia. La vicepresidencia, como la designatura, en realidad, no se necesitan para nada, hasta cuando realmente se necesitan. Y eso solo ocurre cuando el Presidente falta. Pero mientras tanto, por si acaso eso sucedía, el designado vivía en la sombra, mientras el vicepresidente sí existe. Al carecer de funciones fijas, toca que el Presidente se las invente, para que no se vea tan desocupado. La del vicepresidente es una figura activa, a la que solo le falta, se dice jocosamente, que el desgraciado de su jefe deje de insistir en seguir viviendo. En cambio, un designado no ejerce un papel activo en la política, en la que tiene cero relevancia; pero por su vocación de gobernar en una eventualidad, sí mantiene una máxima significación personal. Los vicepresidentes son al revés. Tienen una gran relevancia política porque los rodea un segundo centro de poder, y la misma fuente de legitimidad del Presidente, que es la elección popular. Pero su máxima significación personal pasa a un segundo plano, porque los vicepresidentes son cada vez más escogidos saltándose el requisito de estar a la altura de las responsabilidades del cargo, y terminan ejerciendo las funciones que le corresponderían a un ministro.

Hoy pesan más los factores de inclusión y complemento: que sea afro, mujer, y que sea capaz de arreglar problemitas electorales, incluyendo levantarle a la elección del Presidente un puñado de votos minoritarios que le arreglen algún faltante.

¿Pero ser un(a) ‘vice’ vistoso(a) y carismático(a) son cualidades que reemplazan todas las que se le deben exigir a la persona adecuada para cumplir con su misión principal, que no es la de ser un acompañante, sino un suplente del Presidente de la República? El criterio para seleccionar a un vicepresidente no se puede limitar a su raza, género u origen regional, porque la inclusión no es una función de la vicepresidencia y, en cambio, desdibuja la única tarea del ‘vice’: estar a la altura de las responsabilidades del cargo, en lugar de convertirlo en un riesgo.

Si se vuelve en Colombia una obligación que los segundos de los candidatos presidenciales sean en el futuro mujeres y afros, como lo sugiere que cinco de los actuales lo sean (con la excepción de Murillo, que es afro pero hombre), y la excelencia se ve reemplazada por la inclusión, veremos llegar el día en que un candidato hombre y blanco, aunque esté lleno de cualidades para gobernar, parecerá una herejía. Y que exista una mujer que quiera votar por un hombre, una traición. La democracia colombiana se tiene que ampliar con mujeres y con afros, pero no dejarla parqueada allá como única opción. Candidatas mujeres y afros seguirán surgiendo, por fortuna, para consolidar un gran avance de la inclusión, pero sin abandonar el concepto de que, por encima de todo, esa persona debe tener verdaderamente la capacidad de reemplazar al Presidente, cuando no esté.

Ojalá la selección de los compañeros de batalla presidencial no se vuelva más un acto simbólico y de comunicación e imagen, que de responsabilidad política.

Entre tanto… Noche de Óscares: muy regular la favorita, ‘El poder del perro’.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/el-derecho-a-vivir-sabroso-columna-de-maria-isabel-rueda-661136

22.10.-Chile: no te está permitido – ASCANIO CAVALLO

El Presidente Gabriel Boric junto a las ministra de Relaciones Exteriores, Antonia Urrejola.

Todas las veces que asume un gobierno nuevo, la oposición protesta por el nombramiento de representantes políticos, militantes o amigos en los cargos de embajadores en el exterior. Pero cuando llega al gobierno, es lo primero que olvida; vuelve la repartija de embajadas. El gobierno del presidente Boric está ahora en la misma situación, incluyendo el peor de los problemas de costumbre, la filtración de nombres para los cuales aún se está pidiendo el agrément de los anfitriones. Hay muchos que ni siquiera parecen saber que los gobiernos deben dar permiso a los embajadores que llegan.

26 mar 2022.- El escalafón de embajadores del Ministerio de Relaciones Exteriores contempla un total de 93 cupos, 77 en el exterior y 16 en funciones dentro de Chile. Los problemas de presupuesto suelen impedir que se ocupen todos esos puestos. Hoy hay 75 y un acuerdo no escrito desde inicios de la transición estableció una cuota de un 20%, con tolerancia de hasta 25%, de embajadores “políticos”. Es decir, entre 15 y 19.

Estos acuerdos tuvieron lugar después de la restauración democrática, cuando se creía que el régimen dictatorial había dejado demasiados partidarios en la Cancillería, como en todo el aparato público. Treinta y dos años después, ese argumento ya carece de sentido. Es decir, que si alguna vez tuvo una justificación real, cada vez es más feble. Pero desde hace años, las embajadas se siguen usando para completar equilibrios políticos, recompensar lealtades personales o desplazar “por arriba” a aliados incómodos.

Un argumento tradicional -y atendible- es que hay embajadores profesionales de mala calidad y embajadores políticos de excelencia. Pero este no es un problema de las categorías, sino de las evaluaciones del ministerio y del hecho de que destituir a un embajador profesional significa terminar con su carrera. En la realidad, hoy un profesional que sigue toda la carrera está llegando a embajador recién a los 60 años o más. Hay un problema de estructura de la carrera funcionaria que ninguna de las nuevas leyes del ministerio ha solucionado, pero el efecto de tapón en los niveles superiores no hace más que agravarse cuando se le quitan cupos.

Esta es la dimensión, por así decirlo, funcionaria. Lo más importante es la dimensión política. Por definición, todos los embajadores son personas de exclusiva confianza del Presidente de la República, que lo representan a él y a sus líneas de política exterior. En teoría, no hay diferencia entre un profesional y un político. En la realidad, sí la hay. Los embajadores militantes son un mensaje que se envía al país anfitrión, cuya evolución política obviamente no depende del Presidente chileno. Por eso es que las grandes cancillerías del mundo evitan a ese tipo de embajadores, y los reciben -para decirlo de manera elegante- con una muesca de alerta.

¿Cuál es el panorama con que se enfrenta la política exterior chilena? Primero: hay una guerra en suelo europeo, con la peor amenaza nuclear desde la Crisis de los Misiles de 1962 (o de la crisis secreta de 1983, según algunos). Es una guerra de muy fácil extensión. En los bordes de Rusia campean los gobiernos autoritarios, algunos de ultraderecha, con altísima volatilidad. De un día para otro, el planeta se puede ver envuelto en una conflagración sin bordes.

La guerra está causando un enorme trastorno migratorio, con unos siete millones de ucranianos huyendo de su territorio, que se suman a un tráfico de inmigrantes previamente detectado en Bielorrusia. Europa se ha unido como nunca antes contra Putin, pero sus severas sanciones están golpeando la cadena de materias primas y afectando la inflación mundial. Putin ha sido denunciado a la Corte Penal Internacional y, cualquiera sea el resultado de tal acción, está alterando el equilibrio multilateral. Y eso, sin hablar todavía del sistema mundial de derechos humanos.

Cualquier designación en Europa y en los órganos multilaterales debería tener en cuenta la singularidad del momento; en este cuadro, enviar aficionados o debutantes es un despropósito.

Estados Unidos espera el alineamiento de Occidente en contra de la agresividad de Putin. Le importa poco de qué signo sean los gobiernos, siempre que no fallen en este punto. Ya se sabe que no estarán allí Venezuela, Nicaragua ni Cuba, que mantiene una relación atávica con Rusia. Pero estos son los gobiernos que dividen dramáticamente a la coalición de Apruebo Dignidad: por aquí pasa la grieta entre sus fuerzas, como pasó en la Nueva Mayoría, esa vez con un PC más subordinado y menos central.

El segundo problema, previsible, pero no visto por este gobierno, es Bolivia. La propuesta de reabrir relaciones diplomáticas fue respondida según el libreto clásico del MAS, a pesar de la derrota de su demanda en La Haya. La emocional invitación del Presidente Boric al ex vicepresidente Álvaro García Linera -uno de los arquitectos de la demanda- no reparó nada, y probablemente ni siquiera tuvo en cuenta que el próximo viernes 1 de abril se iniciarán los alegatos por el río Silala. El resultado de esa demanda -Bolivia la perderá, probablemente- pondrá en un nuevo aprieto al gobierno, que ya fue maltratado sin más motivo que su buena voluntad.

El desorbitado esfuerzo por no parecerse a los gobiernos anteriores limita, en general, con la continuidad de la política exterior. No es cosa de patear la estantería de los tratados de libre comercio cuando el 60% del PIB depende de ellos y cuando -lo que es peor- se enerva con ello la relación con más de 80 países. Más importante que las declaraciones estridentes, en este momento, es mantener la calidad del abastecimiento sanitario y de vacunas que logró la administración saliente. Una falla en esto sería catastrófica para el gobierno, en un momento en que no se termina de conocer si la pandemia está en retirada (como parece) o no.

“A ti no te está permitido”, les dice Jehová en el Deuteronomio a quienes parten a visitar tierras extrañas. Jehová puede ser un anacronismo en los tiempos que corren, pero su milenaria advertencia sigue conteniendo una sabiduría profunda para los que salen de la provincia a enfrentarse al mundo ancho y ajeno.

https://www.latercera.com/opinion/noticia/columna-de-ascanio-cavallo-no-te-esta-permitido/MAOZWWPIWVGXBNHKNCFU3MIZAM/

22.10.-Lula regresa a Curitiba – EMIR SADER 

Fuentes: Rebelión [Imagen: Lula recibiendo un baña de multitudes en el asentamiento Eli Vive el 19 de marzo de 2022. Créditos: Ricardo Stuckert, tomado de la web personal de Lula]

En este artículo el autor relata el viaje que Lula realizó a Curitiba, en donde estuvo preso 580 días, y al asentamiento del MST en Londrina, en donde agradeció a las gentes del Paraná y del MST, que le hubiesen reconfortado el alma durante su encierro.

22 mar 2022.- Hace cuatro años –el 7 de abril de 2018–, Lula se despidió de todos nosotros en el Sindicato de los Metalúrgicos de São Bernardo; inmediatamente después, fue detenido por la Policía Federal y llevado a Curitiba, capital de Paraná, en donde estuvo preso durante 580 días, casi 20 meses.

La gran mayoría se opuso a su entrega voluntaria, nadie estaba seguro de lo que podían hacer con Lula en la Policía Federal. De hecho, le fue difícil abandonar las dependencias del Sindicato, en un primer momento, un muro humano le impedía la salida.

Solo después de pronunciar su discurso de despedida, en el que dijo que iba a demostrar su inocencia, consiguió abandonarnos aquel domingo, aún conservamos la imagen de la dolorosa escena de su detención. En Curitiba fue recibido por un grupo de personas, antes de ser trasladado a las dependencias de la Policía Federal.

Allí, Lula estuvo acompañado por quienes estuvimos en la Vigilia Lula Livre durante los 580 días y noches, amaneciendo con un cariñoso ‘Buenos días, compañero Lula‘ y despidiendo los días con un no menos cariñoso ‘Buenas noches, compañero Lula‘, cuando respondía apagando y encendiendo la luz en su celda por tres veces. Ese fue el contacto que mantuvimos con él durante todo ese tiempo, salvo para quienes pudimos visitarlo, aunque fuera brevemente.

Cuando lo fui a visitar, pude ver la celda sencilla donde estaba confinado, con una cama a la izquierda, al pie de la cual estaba la televisión. Una estantería, con los libros que estaba leyendo; leyó más que nunca en su vida, enfocando sus lecturas en los temas de la esclavitud y las luchas de los movimientos populares en la historia de Brasil.

El encuentro fue muy emotivo, poder volver a abrazarlo, hablarle, sentir sus palabras y su cariñosa sonrisa. Más triste fue despedirme de él, volver a dejarlo en manos de esos policías, sin saber cuándo lo volveríamos a ver y cuando estaría libre de nuevo.

Lula salió de la PF para intentar visitar a su hermano muerto, sin poder hacerlo, y por la muerte de su querido nieto. Pero definitivamente, no se fue de allí hasta el 8 de noviembre de 2019. Se fue y finalmente tuvo contacto directo con todos en la Vigilia.

Desde entonces Lula no había regresado a Curitiba. Ahora ha regresado, para la primera concentración política de masas después de mucho tiempo, para la afiliación de su amigo Roberto Requião, ex gobernador de Paraná, quien aceptó su invitación para afiliarse en el PT. Fue un hermoso y emotivo acto político, que consagró definitivamente la relación entre los dos grandes líderes políticos, enmarcado en un escenario de entusiastas movilizaciones de los petistas, que colmaron el auditorio. Lula tuvo muestras de afecto y de apoyo de líderes de movimientos de masas, así como de parlamentarios y de líderes políticos.

En su discurso, además de expresiones de reconocimiento a Requião como líder político nacional, Lula se prodigó en palabras de elogio para Paraná como estado. Además, puso a sus acusadores en el lugar que les correspondía, mostrando dónde están ahora y dónde está él.

Habló del cariño que recibió de los paranaenses durante todo el tiempo que estuvo preso, habló de la fortaleza de un Estado que tuvo el coraje de elegir a Requião como alcalde, como gobernador de Paraná y que ahora lucha por traerlo de vuelta al gobierno del estado de nuevo. Habló del cariño y lazos que tiene con el Estado, cuya imagen nada tiene que ver con la que proyectaron los medios durante su encarcelamiento.

Antes del acto, Lula se reencontró con el pueblo de la Vigilia. Finalmente, pudo agradecerle el apoyo que tuvo durante todo su encarcelamiento. Ahora, sin límites, podía abrazar y ser abrazado, sacarse fotos, emocionarse todos. Tanto Roberto Bagio, el dirigente del MST encargado de organizar toda la Vigilia, como todos los que le acompañaron fuera de la PF, mitigando todo su tiempo de soledad en la cárcel.

Al día siguiente, Lula viajó a Londrina, al interior de la provincia, con Requião y Gleisi Hoffman, presidenta del PT, para visitar el asentamiento Eli Vive del MST, la mayor área resultante de la reforma agraria en una región metropolitana en todo Brasil. El acto formó parte de la “Jornada Solidaria: Hacia los Comités Populares”, que reunió a 10 mil personas, en su mayoría de comunidades del MST de todas las regiones de Paraná.

No puede haber mejor y más hermoso reencuentro que el de Lula con Curitiba y Paraná. En esta ocasión, fue recibido por el pueblo del estado y sus dirigentes, no por miembros de la PF. Pudo elegir con quién estar, qué decir y a quién abrazar, libremente. Finalmente, Paraná se ha reencontrado nuevamente con Lula Livre y Lula Livre con Paraná y su gente, que lo abrazaba todo el tiempo, diciéndole ¡Buen regreso, Presidente Lula!

https://rebelion.org/lula-regresa-a-curitiba/

*22.9.-Brasil: sólo un gobierno antineoliberal salvará el país – EMIR SADER
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El triunfo histórico del Pacto y la resistencia popular – LUIS ALFONSO MENA
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Chile: los balazos en el lugar caliente, Ercilla –  ASCANIO CAVALLO

Las ministras Izkia Siches y Camila Vallejo.

El gobierno de Boric empezó, como lo hacen muchos, con un esfuerzo por copar la agenda pública. Un empeño, en este caso denodado, por diferenciarse del gobierno saliente, sobre el cual mantiene el juicio que tenía mientras era parte de la oposición más implacable, pero que ahora debe abordar desde la perspectiva de la continuidad republicana. Es siempre una paradoja en la que cuesta encajarse.ECAC

19 mar 2022.- Lo que ocurrió esta vez es que el principal acto inaugural fue una buena idea convertida en mala en virtud de su ejecución. Era una buena idea que la ministra del Interior, Izkia Siches, debutara el lunes en La Araucanía, subrayando la prioridad que el gobierno confiere a la situación de esa zona. Era una mala idea que lo hiciera en Ercilla, uno de los lugares más candentes, sin tomar el cúmulo de previsiones que podía ser necesario para que no la recibieran a balazos. Sin embargo, tampoco se puede pedir a ningún ciudadano -autoridad o no- que no pueda circular por caminos que son públicos. Ambos son delitos: interrumpir vías y usar armas de fuego sin autorización.

La reacción de la ministra ha sido evitar la presencia de esos delitos. Aceptar que lo son podría complicar lo que desea, que es abrir una ruta de diálogo, con la idea fija de que el gobierno de Piñera no hizo nada de eso, sino todo lo contrario. Terminar el estado de excepción es otra parte -coherente, racional- de ese enfoque.

Y entonces, en un acto que es casi de diseño, desvió la atención hacia la prensa, anunciando la preparación de un manual de buenas prácticas para referirse al pueblo mapuche. Hay que entender que ese manual aún no existe, pero la ministra “colgó” en su cuenta de Twitter otro, anterior, elaborado por dos periodistas étnicas, que es altamente normativo. Muchos de los contenidos de ese texto son adecuados no sólo para el pueblo mapuche, sino que servirían para poner atención al tratamiento de muchos otros grupos sociales de Chile. Al mismo tiempo, sin embargo, representa un punto de vista comprometido, no esconde su orientación ideológica y, por lo tanto, no podría servir a la libertad editorial de los medios. Es un trabajo laborioso, interesante, dentro de sus propios márgenes.

La ministra Siches declaró que no sería el propósito de su futuro manual servir como censura a los medios. Es una promesa para retener, porque los manuales oficiales siempre tienen una inclinación restrictiva. Su fin es crear homogeneidad, no respetar la diversidad ni el pluralismo. Por eso suelen ser un instrumento autoritario, salvo cuando -como anunció la ministra- tienen un propósito de homogeneidad dentro del gobierno, y no fuera de sus dispositivos de comunicación. Dentro de ese espacio pueden cumplir su vocación de instrumentos disciplinarios.

Nunca es fácil convivir con una prensa libre, pero es imposible conservar la democracia sin ella. La tentación de parametrar sus conceptos y sus orientaciones infantiliza a la prensa y también a aquellos que pretende proteger. Es el reflejo de una mirada simplificadora y paternalista sobre la complejidad social. Pero -de acuerdo con sus dichos- lo que busca la ministra Siches dista mucho de tal cosa.

Esto es importante, porque el conflicto mapuche -y no “el conflicto del Estado con el pueblo mapuche”, como exige el manual anterior, puesto que esto simplemente no es cierto en muchos de los casos de violencia- no se resolverá con la imposición de un punto de vista en contra de los otros. No se resolverá si no se aceptan todos los puntos de vista en conflicto, aunque tome mucho tiempo. Esto se lo dijo a Fernando Paulsen el exministro Alfredo Moreno, a quien se atribuye la calidad de haber sido el único que se acercó a conseguir una conversación fecunda acerca de la situación del sur.

Moreno estuvo en esto durante el 2018 y parte del 2019 y lo dejó, no después del asesinato de Camilo Catrillanca como usualmente se cree, sino después del retorno de los atentados violentos en la zona, que cancelaron la posibilidad de continuar sin la presencia de fuerza estatal. Es probable que fuese justamente lo que buscaban los autores de esos hechos: esa es la copiosa experiencia de los grupos violentistas en Chile y el mundo. Esto ocurrió en la primera mitad del segundo período de Piñera. En la segunda mitad, en cambio, se pasó cinco meses con estado de excepción, y tiene razón Siches cuando dice que la excepción no puede ser permanente. ¿Cuál es la otra opción? Conviene escuchar la principal lección de Moreno: “Hay que ocupar muchísimo tiempo”.

La advertencia sugiere, con toda nitidez, que no podrá ser la ministra Siches quien lleve el proceso, a menos que se dedicase exclusivamente a él. El envío a La Araucanía del subsecretario Manuel Monsalve, un socialista experimentado y de peso político, es un indicio de que el gobierno tendrá que estructurar un diseño especial para el caso, sin rodearlo de espectacularidad noticiosa ni del protagonismo oficial. Vale decir, evitando las fantasías de un éxito rápido y de una refundación de un debate que pasa de 200 años.

El gobierno de Boric tiene la preciosa oportunidad de cambiar el eje de la discusión sobre La Araucanía. Los que dispararon en el camino de Ercilla le han planteado un desafío violento, delictuoso, pero no decisivo. Sólo han mostrado la inmensa complicación que ha alcanzado la ocupación territorial en la región, antes siquiera de discutir si ella es legítima o no y si ese territorio está sujeto a un estándar diferente de los bienes públicos que el resto de los chilenos está obligado a respetar. Le han hecho ver que los gestos publicitarios no son suficientes, ni siquiera bienvenidos.

Tampoco lo sería dirigir a la prensa.

https://www.latercera.com/opinion/noticia/columna-de-ascanio-cavallo-los-balazos-en-ercilla/ES7CLPRDPNHCJDWFA5QICIZYYA/ 

22.9.-Brasil: sólo un gobierno antineoliberal salvará el país – EMIR SADER

Fuentes: Rebelión [Imagen: Manifestación bajo el lema ‘Fora Bolsonaro’ en Campinas, el 29 de mayo de 2021. Créditos: Parzeus, tomada de la Wikipedia]

En este artículo el autor sostiene que solo un gobierno antineoliberal puede salvar a Brasil, un gobierno que garantice el pleno retorno de la democracia y la superación del neoliberalismo.

17 mar 2022.- La mayoría de los brasileños ya no pueden soportar vivir como están viviendo. La pandemia y la situación económica, con sus consecuencias sociales, son responsables de esta situación, a la que se suma la saturación derivada del clima de odio, agresión e intolerancia impuesto por el gobierno.

El nivel de rechazo a Bolsonaro y su gobierno es el elemento predominante en el clima político del país. Por otra parte, directamente relacionado con él, permanece el favoritismo de Lula en las encuestas.

Por supuesto, el clima electoral solo se está imponiendo gradualmente, revelando la voluntad de la derecha de convertir la política en una guerra por otros medios. La derecha apelará a todos los instrumentos a su alcance, intensificando los que ya utiliza, con plataformas de bots y fake news al límite de lo que tolerará el poder judicial. Intentará retomar el antipetismo, con las viejas acusaciones de corrupción y similares. La disputa tenderá a recrudecerse, en el marco del favoritismo de Lula, quien buscará consolidar su posición con una campaña de masas, utilizando un discurso de denuncia y responsabilidades de la situación que vive Brasil hoy, comparándola con las conquistas del PT y de la potencialidades que tiene el país para salir de la crisis.

Lula construye un frente amplio, que incluye a todos los sectores antibolsonaristas. El objetivo inmediato es derrotar y sacar al bolsonarismo del gobierno, restaurando la democracia.

Este frente muy amplio incluye sectores que ya apoyaron a Lula y otros que ahora se adhieren. Varios de ellos -entre ellos, el empresario Ricardo Semler- que, al expresar su opción de votar por Lula, instan a los empresarios a acercarse al ex presidente, tomando los nombres de personas como Persio Arida, Pedro Malan o Arminio Fraga, teóricos históricos del PSDB.

Es cierto que algunos de ellos han revisado sus posiciones francamente neoliberales del pasado reciente, pero todos pertenecen a los equipos económicos responsables de las políticas neoliberales.

Lula ha reafirmado definiciones que chocan con el neoliberalismo: el fin del tope de gastos, una reforma fiscal sobre todo con los impuestos a los más ricos, la revisión de la reforma laboral o la recuperación de empresas privatizadas para el Estado, entre otras. Lula sabe que los gobiernos del PT fueron exitosos, atendieron las necesidades de la población, recuperaron la imagen del país frente a los propios brasileños y en el mundo, porque tenían esas directrices, que hay que rescatar.

Un gobierno que permita a Brasil salir de la mayor crisis de su historia, tiene que restaurar la democracia, pero también retomar el crecimiento económico, generar empleos e implementar políticas sociales para la distribución del ingreso.

Este gobierno puede tener una composición amplia, con todos los sectores antibolsonaristas. Pero, aun incluyendo entre ellos a los economistas que integran el equipo -en el Banco Central, por ejemplo, como en gobiernos anteriores del PT-, las directrices fundamentales, como se ve en las medidas anunciadas por Lula y Gleisi Hoffman, son de corte antineoliberal.

Porque solo con medidas de este tipo será posible generar empleos formales, con contrato de trabajo, para los millones de desocupados y para los millones que sobreviven en la precariedad. Solo con la prioridad de las políticas sociales y no de los ajustes fiscales, será posible reducir las desigualdades en el país más desigual del continente más desigual del mundo.

Solo un gobierno antineoliberal puede salvar a Brasil. El pleno retorno de la democracia es una condición indispensable. Porque puede reconducir al país por el camino de la superación del neoliberalismo y la restauración de políticas de combate a las desigualdades sociales y territoriales y de justicia social.

https://rebelion.org/solo-un-gobierno-antineoliberal-salvara-el-pais/

22.9.-El triunfo histórico del Pacto y la resistencia popular – LUIS ALFONSO MENA

Se avecinan dos meses y medio de intensas luchas, donde diez candidatos competiran por la presidencia buscando los millones de votos que se abstuvieron de ir a las urnas el 13 de marzo

El Pacto Histórico emergió este domingo 13 de marzo como la primera fuerza política de Colombia, no solo por la extraordinaria votación de Gustavo Petro, que superó la de todas las consultas, sino por alcanzar la mayor votación para el Senado de la República y para la Cámara de Representantes, sumadas todas las circunscripciones departamentales. 

Estos resultados los podemos entender como el inicio en firme del camino hacia el cambio de la cultura política colombiana, pues persiste un sistema electoral anquilosado y antidemocrático que relega fuerzas por la falta de proporcionalidad en la repartición de curules, derivado ello de la aplicación de un umbral descalificador, y porque ese sistema poco hace contra la corrupción electoral.

La votación del Pacto Histórico se fraguó a pesar y en contra de la compra masiva de votos promovida por las mafias de los partidos tradicionales y de los nuevos partidos de la oligarquía; contra el constreñimiento ejercido de manera masiva por funcionarios del Estado sobre empleados y trabajadores públicos y oficiales, y contra las maquinarias multimillonarias de las empresas electorales del establecimiento, apoyadas en la contratación pública.

Para esto último fueron levantadas las restricciones que imponía la Ley de Garantías. Y vaya que esa decisión típica de una clase política corrupta dueña hasta ahora de la mayoría del Congreso sí que se notó y les dio resultado a las estructuras del poder.

Así que, enfrentando todo esto, el Pacto obtuvo los más altos guarismos nominales en consultas, Senado y Cámara. De esa magnitud es el logro del Pacto, que en la consulta alcanzó cinco millones 600 mil votos, cuatro millones y medio por el ganador de ella, el hoy ya candidato presidencial Gustavo Petro Urrego.

Fue un triunfo, igualmente, contra la guerra sucia, las mentiras y las calumnias propaladas por las derechas y su enorme maquinaria mediática.

Los más de dos millones 300 mil votos del Pacto para su lista cerrada al Senado le permiten elegir 16 curules, punto de partida para alianzas con otros sectores políticos, aunque es lamentable la pérdida de opción de acceder a curules por parte de Fuerza Ciudadana, a pesar de sus 450 mil votos, liderados por Gilberto Tobón.

La equivocada estrategia de abrir otra lista afín a Gustavo Pedro, pero de voto preferente, privó al Pacto de ese registro importante de Fuerza Ciudadana, cuya votación se perdió, pues no alcanzó el umbral, por efectos del sistema electoral antidemocrático que señalamos arriba, votos que le hubieran permitido al campo alternativo tener no 16 sino 20 senadores.

Boquete a la hegemonía en las regiones

En cuanto a la Cámara de Representantes, los casi dos millones 600 mil votos del Pacto, sumadas todas las listas por departamentos, le permiten acceder a 25 curules, incluida la de colombianos en el exterior, en la persona de la líder indígena en el exilio Carmen Felisa Ramírez Boscán, quien rompió la hegemonía del uribismo en el exterior.

Pero a esas 25 curules hay que agregar las del Pacto Histórico en el departamento de Bolívar, donde fue elegida con una alta votación (más de 80 mil papeletas) la líder palenquera Durina Hernández Palomino, y la del departamento del Meta, además de curules del Pacto en coalición con Alianza Verde en los departamentos del Tolima y Caldas, para un total de 29.

De igual manera, se deben tener en cuenta en la Cámara por las fuerzas alternativas dos bancas alcanzadas en el departamento de Risaralda por la coalición Polo Democrático-Alianza Verde y la curul lograda por Fuerza Ciudadana en el departamento del Magdalena, subiendo así a 32 los escaños progresistas en la Cámara de Representantes.

Lo anterior, sin contar otros posibles aliados en ambas cámaras, procedentes de las circunscripciones indígenas, como Aída Marina Quilcué, elegida por el Movimiento Alternativo Independiente y Social, Maís, en el Senado.

Finalmente, es necesario plantear que los partidos tradicionales, Liberal y Conservador, volvieron por sus fueros, aceitaron bien sus maquinarias, y ocupan el segundo y tercer puesto en cuanto a los resultados en ambas cámaras legislativas.

Cedieron terreno y perdieron curules, sin embargo, los muy cuestionados partidos Cambio Radical, de la U y “Centro Democrático” (uribismo), a los que no les alcanzó su frondosa cuota burocrática y la multimillonaria irrigación de dineros para la compra de votos, como se ha denunciado de manera profusa en los últimos días.

Además, es muy preocupante la cooptación de un número grande de las 16 nuevas curules de paz que, en vez de quedar en manos de las víctimas, como era lo legislado, no pocas fueron a dar al registro de partidos oligárquicos, camarillas politiqueras y hasta de personas como el hijo del condenado paramilitar alias Jorge 40, quien terminó compitiendo solo en el departamento de Córdoba, pues los demás contendientes se retiraron. El establecimiento sigue siendo fuerte desde las regiones en el Congreso, pero el Pacto Histórico le ha abierto un boquete a su hegemonía.

De las calles a las urnas

Por otra parte, la participación electoral de las fuerzas comprometidas en el Pacto Histórico hay que entenderla en el marco de las luchas sociales y de las masivas resistencia juveniles y populares que vivió el país desde el 28 de abril de 2021 y a lo largo de tres meses, protestas de exigencias de derechos sociales que fue respondida a sangre y fuego por el régimen de Iván Duque.

Por eso es tan importante el resultado del Pacto en el Valle del Cauca, donde el campo alternativo no tenía ni un representante a la Cámara y ahora da el salto cualitativo a cinco, hecho que no solo deja al Pacto como la principal fuerza política en el departamento, sino que es evidencia de que la resistencia popular pasó de las calles a las urnas.

Los casi 400 mil votos del Pacto en el departamento y los 215 mil logrados en Cali constituyen una derrota para la extrema derecha, representada en el uribismo, Cambio Radical, el Conservatismo y otras estructuras de la política segregacionista de la región, que le apostaron no solo a desprestigiar la validez y legitimidad de la protesta, sino que creyeron, absurdamente, en una ilusoria “sanción” a la izquierda en las urnas.

Resultó todo lo contrario: la sanción fue para la extrema derecha, que desarrolló una política de odio y persecución contra la juventud y el pueblo en el Paro Nacional, patrocinó la represión más brutal y fue cómplice del paramilitarismo urbano evidenciado en las calles, protagonizado por sectores de la clase adinerada de Cali y municipios del Valle.

Así que es un hecho histórico inusitado que ahora el Valle tenga cinco representantes a la Cámara del campo alternativo, progresista y de izquierda, reflejo también de que la estrategia trazada por Petro de listas cerradas y cremallera dio resultados.

Pero es, igualmente, el acumulado de años y años de luchas populares de las que la población de Cali ha sido protagonista, desde el mítico e histórico levantamiento estudiantil de la Universidad del Valle, en 1971, y el Paro Cívico Nacional de 1977, hasta hoy.

Cali no solo fue la capital de la Resistencia en 2021, sino que ha sido epicentro de luchas sociales y políticas a lo largo de la historia contra la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla y las políticas represivas del régimen del Frente Nacional, y se ha convertido también en la capital antiuribista de Colombia. Los resultados electorales y el apoyo de 290 mil caleños a Petro en la Consulta así lo muestran.

Vale la pena mencionar aquí los cinco elegidos por este departamento, que fue tan duramente golpeado por la represión de Iván Duque contra el Paro Nacional en todo el departamento, pero especialmente en Cartago, Tuluá, Buga, Yumbo, Palmira, Cali y Jamundí.

Son: José Alberto Tejada, Gloria Elena Arizabaleta, Cristóbal Caicedo Angulo, Jorge Alejandro Ocampo y Alfredo Mondragón Garzón, a quienes les espera el enorme reto de representar con denuedo al pueblo del Valle del Cauca en resistencia y, de manera especial, hacer honor desde la Cámara a la memoria de las víctimas del régimen, que en Cali fueron 48 y en municipios del departamento, 18.

El Valle del Cauca espera mucho de sus cinco representantes a la Cámara y de los tres senadores de esta región elegidos en la lista nacional de Senado (Alexander López Maya, Roy Barreras Montealegre y Wilson Arias Castillo).

El de ayer con el Pacto fue el triunfo de la juventud, cuya participación se notó en las urnas y se tendrá que redoblar camino al 29 de mayo, como uno de los elementos para garantizar la victoria en primera vuelta y toda vez que un eventual gobierno de Petro lo será igualmente de la juventud colombiana, empoderada y en resistencia.

Frente amplio, la estrategía

¿Qué sigue ahora? Corresponde ser estratégicos, y por eso Petro va paso a paso en la definición de la fórmula vicepresidencial, pues se esperan alinderamientos de sectores que no han estado con el Pacto hasta ahora, y urge la expansión del espectro político de las alianzas hacia una confluencia más grande.

La participación de Francia Márquez en la Consulta, con casi 800 mil votos (superando incluso al ganador de la consulta del centro, Sergio Fajardo), fue extraordinaria, pero no se puede olvidar que gran parte de esa votación se debe también al Polo Democrático, el partido que integra el Pacto Histórico y la avaló a ella. qEl Polo asumió este respaldo como su carta de presentación luego del retiro del Moir (Jorge Robledo orientó la escisión del Polo para fundar el Partido Dignidad), e históricamente siempre ha puesto 500.000 votos para el Congreso. Iván Cepeda y, sobre todo, Alexander López, se echaron al hombro la candidatura.

Hay que ganar en primera vuelta y, para ello, se requiere ampliar el espectro, así haya aliados que no gusten a integrantes del Pacto. Esa es una percepción que empieza a ganar terreno, pues una segunda vuelta sería muy peligrosa para el objetivo del Pacto Histórico de llegar a la Casa de Nariño.

Por eso, con visión estratégica, Petro planteó el domingo 13 de marzo, en su discurso de la primera victoria de esta lid por la Presidencia: “Aquí los únicos que no caben son los corruptos y los genocidas”. En consecuencia, se abre el proceso de configurar lo que él ha denominado el Frente Amplio, un espacio político más allá del Pacto Histórico.

La derecha sabe que el Pacto y Petro picaron en punta, y ya se produjo la primera deserción: Óscar Iván Zuluaga, el fusible uribista, se quemó mucho antes de lo previsto y este lunes renunció a su aspiración para sumarse a Federico Gutiérrez. Quedan nueve aspirantes presidenciales contrincantes de Petro, pero con seguridad habrá nuevos retiros de aquí al viernes, cuando se cierren las modificaciones de inscripciones. La mayoría de esas deserciones se irán al lado de Gutiérrez, quien solo alcanzó dos millones 150 mil votos en la consulta de la derecha, menos de la mitad de los votos logrados por Petro, y le urge fortalecer su aparataje.

En cuanto a Germán Vargas Lleras, los malos resultados de su partido, Cambio Radical, para el Congreso no lo dejan bien posicionado. Él había puesto en dependencia de las cifras de este domingo su lanzamiento como otro candidato de la derecha en la lid por la presidencia. Todo indica que desistirá en los próximos días. Hasta ahora siguen en la pugna, además de Gutiérrez y Fajardo, el candidato del centro que solo obtuvo 721 mil votos en su consulta, otros siete, que no participaron en las primarias.  Son: Rodolfo Hernández (admirador de Hitler, de Liga Anticorrupción), Enrique Gómez Martínez (conservador, del Movimiento de Salvación Nacional), Jhon Milton Rodríguez (ultra godo de iglesias cristianas), Germán Córdoba (inscrito para guardarle el puesto a Vargas Lleras) e Ingrid Betancourt (de Oxígeno Verde). Estos cinco, aspirantes del campo de la derecha y la extrema derecha. Hay otros dos aspirantes, Luis Pérez (liberal inscrito como independiente) y Luis Gilberto Murillo (de Colombia Renaciente). Especialmente este último, podría dar un viraje ante el muy escaso alcance de su aspiración y unirse a Petro.

Se avecinan dos meses y medio de intensas luchas y nueve candidatos enfrentados a Gustavo Petro. Ahora, el pueblo colombiano tiene la palabra y los votos, pues fueron millones los que se abstuvieron de ir a las urnas el 13 de marzo. Seguramente, el Pacto Histórico irá por ellos.

https://www.alainet.org/es/articulo/215154

*22.8.-Nos dejaron viendo un chispero – MARÍA ISABEL RUEDA
*
No haga más el oso, presidente – PATRICIA LARA
*
La ‘pole position’ del 13 de marzo – AMYLKAR ACOSTA
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Cambiar el Congreso – MAURICIO CABRERA
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Ecuador: un frente para construir poder popular – LUIS CUBILLOS
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«No podemos festejar que los gobiernos populares paguen las deudas de los neoliberales” – JUAN GRABOIS
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Chile: el comienzo de otra cosa – ASCANIO CAVALLO
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Brasil: Lula y las posturas de izquierdas – EMIR SADER

Fuentes: Rebelión [Imagen: Lula siempre supo estar muy cerca del pueblo. Créditos: Ricardo Stuckert]

En este artículo el autor sostiene que Lula es el aglutinador de la izquierda, tanto en el presente como en el pasado, durante los gobiernos del PT.

10 mar 2022.- El PT es un partido de izquierda, el partido de izquierda más fuerte que ha tenido Brasil, el único partido verdaderamente nacional hoy, con grandes proyecciones en América Latina y el mundo.

Siempre ha habido debates en el PT entre diferentes posiciones, de ahí la novedad democrática del partido que contiene la presencia de diferentes corrientes en su seno.

Los debates se dieron en todo momento de la historia del PT, prácticamente desde su fundación, incluso sobre el carácter que debía tener el nuevo partido. Los debates no siempre dejan lecciones claras para la trayectoria del partido.

Fue contra la dirección que venía tomando el PT, con su programa diseñado para las elecciones, que Lula impulsó un vuelco en 2002, que permitió al partido ganar, por primera vez, la presidencia de la República. El partido mantenía su nivel histórico de poco más del 30% de preferencias en las encuestas, con el favoritismo de Ciro Gomes y la disputa con José Serra.

Cuando Serra, ante el riesgo de quedarse fuera de la segunda vuelta, tiró todo para quitarle el favoritismo a Ciro Gomes, buena parte de ese electorado quedó disponible para disputarse entre el PT y los tucanos. Serra tuvo dificultades, por el desgaste del gobierno de FHC, cuya continuidad representaba directamente. Lula se lanzó a conquistar esos votos con la Carta a los brasileños y la proyección de la imagen de “Lulinha paz y amor”.

Lula entre dos asesores durante el debate electoral que los Bandeirantes promovieron en su canal televisivo. Créditos: Folha de Sao Paulo

La combinación de estos dos instrumentos es lo que llevó a Lula a la victoria en la segunda vuelta, cuando saltó del 30% al 50%. Lula captó no solo las condiciones para la victoria, sino la forma de combatir el neoliberalismo.

Inició su gobierno con un pequeño ajuste fiscal, de modo que tuviera los recursos para implementar la gran clave del éxito de los gobiernos del PT: la centralidad de las políticas sociales. Rescató el papel activo del Estado para inducir la reanudación del crecimiento económico y para poner en práctica una política exterior soberana activa, priorizando los procesos de integración regional y no el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Todo ello manteniendo el equilibrio de las cuentas públicas y controlando la inflación.

Este esquema de gobierno no solo permitió a Lula ganar, sino gobernar, incluso en medio de una dura ofensiva derechista y mediática, llevando a Brasil a tener los gobiernos más virtuosos de su historia. La economía volvió a crecer, con políticas de distribución del ingreso, con ampliación del mercado interno para el consumo popular y confrontación con las desigualdades sociales y regionales. Para ello, Lula organizó las alianzas políticas que, bajo la hegemonía de las políticas del PT, llevaron al gobierno a tener la fuerza política y parlamentaria para gobernar con éxito Brasil. Nunca la izquierda ha sido tan fuerte y ha logrado la hegemonía en el país, como cuando Lula concluyó su segundo mandato, con un 87% de apoyo.

Una izquierda que le permitió al PT tener la hazaña de ganar cuatro elecciones presidenciales seguidas, democráticamente, respetando los mecanismos republicanos, conviviendo con la dura oposición de los medios y el poder judicial. Porque Lula había encontrado los medios para que la izquierda fuera hegemónica en el país, aún sin ser mayoría en el voto popular y en el Congreso.

El PT lideró las fuerzas democráticas y populares para gobernar el país, aún en medio del predominio mundial del modelo neoliberal. Apoyado en lo que caracteriza a las posiciones de izquierda, en el PT y en otros partidos: ser frontalmente antineoliberal, rescatar el papel activo del Estado y poner en práctica una política exterior soberana.

Estas son las posiciones que siguen caracterizando a la izquierda, encabezada por Lula. Comprendió que, para volver a poner en práctica estas posiciones, la derrota del bolsonarismo es una condición, para lo cual es fundamental contar con un amplio marco de alianzas políticas, tanto para ganar las elecciones como para poder gobernar.

Los debates internos del PT siempre son sanos, plantean las alternativas y obligan a esclarecer las razones de las posiciones asumidas por el partido. Bajo el liderazgo de Lula y la presidenta del partido, Gleisi Hoffman, el partido se ha mostrado a la altura de los mayores desafíos que ha enfrentado el país: salir de los desastres a los que la derecha brasileña ha llevado al país con este gobierno, devolverlo a la democracia, política de justicia social y de reconquista de posiciones prestigiosas de Brasil en el mundo.

Faltan todavía muchas definiciones programáticas, de las cuales el PT ya ha esbozado el norte: fin del techo de gastos, recuperación para el Estado de empresas privatizadas, reforma fiscal para dotar al Estado de recursos para enfrentar la superación del actual caos en el país, entre otras iniciativas. Es necesario aprovechar los meses de aquí a las elecciones para perfilar con mayor precisión el programa con el que el PT, de resultar victorioso, pretende volver a gobernar Brasil.

La dirección de Lula, abierta a las posiciones de todos los sectores que estén dispuestos a luchar contra el bolsonarismo, permite al PT enfrentar estos desafíos. Hay tareas pendientes, para llegar, en menos de 7 meses, en condiciones de – quién sabe, incluso – ganar en la primera vuelta, pasar esta horrible página de la historia de Brasil y recuperar el país, su imagen en el mundo y el orgullo de ser brasileños.

https://rebelion.org/lula-y-las-posturas-de-izquierdas-en-brasil/ 

22.8.-Nos dejaron viendo un chispero – MARÍA ISABEL RUEDA

  1. UU. entendió que su política hacia Venezuela era inconducente, cambió el garrote por zanahorias.

Ingenuos? Fuimos los últimos en enterarnos de que funcionarios del Gobierno de EE. UU. se reunían con funcionarios del gobierno Maduro. Aunque contando con el eficiente embajador de Colombia en Washington, Juan Carlos Pinzón, se logró la cumbre Biden-Duque. Que salió… regulimbis.

12 mar 2022.- Al concretarse, por fin, la reunión, las agendas internacionales habían cambiado. Y a lo mejor, hasta el encuentro se facilitó por eso. Los EE. UU. tenían algo muy importante que explicarle a Colombia: que ahora terminarían comprándole petróleo a Venezuela. Pero ese no es el verdadero ni único motivo del acercamiento.

La guerra en Ucrania rompió con los paradigmas geopolíticos mundiales, quizás para siempre. Si antes de esta guerra EE. UU. podía darse el lujo de mantener anulados los canales de comunicación con Venezuela y sostener drásticas sanciones sobre las cabezas de Maduro, su cúpula de gobierno y sus familias, eso se tendría que revisar luego de que la guerra en Ucrania empezó.

La nueva situación que vio EE. UU. fue la de una Rusia que mientras invadía a Ucrania se estaba apoderando, sin ninguna resistencia, de un país en América Latina, Venezuela, donde estaba instalando bases militares. Es como si EE. UU. les estuviera regalando Venezuela a los rusos, en el escenario de la geopolítica mundial. Eso no podía continuar.

  1. UU. entendió que su actual política hacia Venezuela era inconducente y que debía iniciar acercamientos con Maduro. Y si ello molestaba a Colombia, pues ya se inventarían un premio de consolación. ¿Cuál fue? El anuncio de Biden de que designará a Colombia como “aliado no miembro de la Otán”.

Pero el premio de consolación resultó viejo. El congresista republicano Bob Meléndez había anunciado hace cerca de un mes, y tengo prueba porque lo comenté en un Tik-Tak en ‘Semana’, que presentaría un proyecto de ley en esa dirección. Desde luego, si Biden se compromete a acelerarlo, pues más seguridad. Este “honor” nos significa ventajas militares que, en parte, ya tenemos, como asesorías, financiación, tecnologías, maquinarias y equipos de defensa. Pero en ningún caso implica que si Colombia llega a ser atacada, los países de la Otán enviarán sus ejércitos a defendernos, ni viceversa.

En el encuentro privado que hubo primero entre los presidentes, Biden tuvo que haberle explicado a Duque por qué eso estaba sucediendo. Y lo debió dejar bastante sorprendido, porque si en algo ha sido terco Duque es en que no habrá negociaciones con la dictadura de Maduro mientras él sea presidente. Y, hasta ahora, estaba convencido de tener a Biden de socio.

En la agenda en Washington siguió el encuentro con los funcionarios de ambos países, en donde se habló de vacunas, de migrantes venezolanos y de preparativos para la celebración de los 200 años de relaciones bilaterales. Pero la pepa del encuentro era Venezuela. Y al respecto, se confirmó lo que muchos sabíamos: que EE. UU. es un país pragmático, que defiende sus intereses donde le toque hacerlo. Y ahora le tocó hacerlo en Venezuela.

En el nuevo mapa geopolítico, a EE. UU. no le falta razón. Hay que abrir canales para que Maduro tenga alguna interrelación con los gringos. Sobre esos encuentros exploratorios entre funcionarios de los dos países, algunas fuentes sostienen que están más avanzados de lo que sabemos, y que hasta podrían desembocar en reanudación de relaciones diplomáticas en poco tiempo con Venezuela. Al punto de que el jueves la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, cariñosamente conocida como ‘la Chilindrina’, tuvo que viajar a Turquía a explicarle a Lavrov, canciller de Putin, estas movidas con EE. UU., para que los rusos no se encabriten.

Esta mano tendida de EE. UU. le cae bien a Venezuela. Porque los rusos, como sanción, tienen cerrados sus mercados financieros y embargados sus bienes en EE. UU. y en la UE. Si a Rusia le taponan sus canales bancarios con el cierre del mecanismo Swift, Maduro, que trabaja por esas rutas, tendrá grandes problemas en mantener circulando su dinero a través de los bancos rusos.

Asfixiar a Maduro puede no ser la táctica que prefieran en este momento los gringos. Posiblemente cambiándole el garrote por la zanahoria, lo necesitan transando, para poner un freno a la presencia militar de Putin en Venezuela, más reinstaurar, probablemente, relaciones diplomáticas. Puro pragmatismo gringo.

Mientras tanto, Iván Duque admite que en la reunión sí se habló de que EE. UU. “no tiene pensado, al igual que Colombia, convertir a la dictadura venezolana en un interlocutor”. Entonces, no sé cómo se llama que los funcionarios de un gobierno estén hablando con los del otro.

Entre tanto… Colombia sigue en el oso de pedirle a Juan Guaidó que nos extradite a Aída Merlano.

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-isabel-rueda/nos-dejaron-viendo-un-chispero-columna-de-maria-isabel-rueda-657977

22.8.-No haga más el oso, presidente – PATRICIA LARA

“Las banderas de Estados Unidos y Venezuela se veían bonitas, unidas”, afirmó el presidente Nicolás Maduro, a propósito de la reunión que sostuvo hace una semana con los delegados del presidente Joe Biden, Juan González, asesor de la Casa Blanca, y James Story, embajador de EE. UU. en Venezuela, quien reside en Bogotá. “Yo podría calificar (la reunión) de respetuosa, cordial, muy diplomática”, agregó el mandatario venezolano, a quien acompañaron en el encuentro su esposa y la vicepresidenta, Delcy Rodríguez.

11 mar 2022.- Por su parte, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo que en el encuentro se abordaron “una variedad de temas”, que incluyen la seguridad energética y la salud de los norteamericanos detenidos en Venezuela.

Un par de días después, Venezuela liberó a dos prisioneros estadounidenses en ese país. La liberación de los presos es considerada por EE. UU. un punto clave en el camino de la mejoría de las relaciones entre ambas naciones.

De modo que esa mejoría ya comenzó, impulsada, paradójicamente, por la invasión de Rusia a Ucrania y por la necesidad que tiene EE. UU. de abastecerse de petróleo en otros mercados.

¿Pero, en realidad, qué significa la reunión entre Maduro y los enviados de Biden? Pues nada más y nada menos que EE. UU., de hecho, ha reconocido a Maduro como el presidente de Venezuela. ¿Y en qué queda Juan Guaidó? El pobre queda en nada: sin poder, sin respaldo y limitado a hacer el ridículo.

Lo peor es que el ridículo no lo hace solamente Guaidó. Lo ha hecho también Colombia desde comienzos del 2019, cuando el presidente Duque, convencido de que la caída del dictador se produciría en cuestión de días, lideró con el gobierno de Trump y con Guaidó la fracasada “invasión” de camiones con “ayuda humanitaria” a Venezuela, dizque para tumbar a Maduro. Pero ese oso no le bastó a Duque. Él siguió haciendo el ridículo después, cuando anunció que era al supuesto presidente Guaidó, y no a Maduro, a quien le iba a pedir en extradición a la exparlamentaria Aida Merlano, con la intención evidente de que no la extraditen para que no delate ante la justicia a sus cómplices y mentores.

Sin embargo, el manejo que Duque ha dado a las relaciones con Venezuela no es solo ridículo. Es también muy equivocado, porque ha logrado exacerbar la rabia de Maduro contra Colombia. Ello tiene el efecto de que el venezolano proteja con muchas más ganas y descaro a los miembros del Eln y de las disidencias de las Farc que están en su territorio. Además, ese manejo torpe de las relaciones con Venezuela les ha dificultado mucho la vida a los miles de personas que viven en un lado de la frontera y trabajan en el otro, y a los niños que habitan en un país y estudian en el vecino.

¿Será que Duque entrará en razón cuando se intensifiquen los diálogos entre Biden y Maduro? Soñar no cuesta nada…

Por esa misma razón anhelo, también, que el domingo derrotemos la compra de votos y elijamos un Congreso que trabaje por Colombia, y aspiro a que las coaliciones que prometen el cambio salgan fortalecidas, pues este país no resiste más de lo mismo.

***

Que las Águilas Negras (señores de los organismos de inteligencia, ¿de casualidad ustedes saben quiénes las componen?) amenacen a los magistrados de la Corte Constitucional que votaron a favor de la despenalización del aborto es un hecho de gravedad extrema, que debe ser repudiado por todo el país y toda la institucionalidad, empezando por el propio presidente de la República. Así le sepa a cacho…

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/patricia-lara-salive/no-haga-mas-el-oso-presidente/

22.8.-La ‘pole position’ del 13 de marzo – AMYLKAR ACOSTA

De manera que esta elección del 13 de marzo reviste una gran importancia y trascendencia para el futuro del país, pues al igual que ocurre en las carreras de autos, del lugar que se ocupe en la Pole position dependerá cómo será el nuevo mapa político para los próximos cuatro años y también el posicionamiento de los aspirantes a la Presidencia de la República en la grilla de partida en la contienda presidencial.

Este 13 de marzo se darán cita los colombianos para ejercer su derecho y el deber, como lo consagra la Constitución Política, de sufragar en los comicios para la elección de 108 senadores y 188 representantes a la Cámara. Son 2.835 los aspirantes a ocupar una curul, inscritos por 25 colectividades entre coaliciones, movimientos y partidos políticos. De los 24 partidos políticos con personería jurídica, sólo 7 de ellos inscribieron listas propias, son ellos: Comunes, Cambio Radical, Nuevo Liberalismo, Partido Liberal, Partido Centro Democrático, el Conservatismo y la U.

9 mar 2022.- Esta elección tiene dos particularidades dignas de resaltar: aunque el Congreso de la República aprobó la reforma del Código Electoral, no rige para esta elección, dado que está cumpliendo con el trámite contemplado en la Carta que obliga la revisión por parte de la Corte Constitucional. De manera que no estará vigente de otra parte, esta es la primera elección que tendrá lugar, luego de que mediante la Ley de Presupuesto dejara sin efecto los dispuesto en la Ley de Garantías que prohibía “la suscripción de convenios interadministrativos para la ejecución de recursos públicos dentro de los cuatro meses anteriores a la elección”.

En un hecho inédito esta vez la elección del nuevo Congreso de la República se dará concomitantemente con las consultas de tres coaliciones para escoger su candidato a la Presidencia de la República, lo que ha terminado por presidencializar este debate electoral en curso, es importante señalar que el más remoto antecedente de las consultas para seleccionar candidato presidencial se dio por parte del Partido Liberal en 1990, a instancias del inmolado Luis Carlos Galán Sarmiento. Posteriormente se elevó a rango constitucional su realización (artículo 265), el cual se desarrolló mediante las Leyes 996 de 2005 y 1475 de 2011.

De tal suerte que el 13 de marzo se definirá a “voto limpio” el candidato presidencial de cada una de las tres coaliciones (Alianza Verde – Centro Esperanza, Pacto histórico y Equipo por Colombia), a los cuales se le sumarán para la primera vuelta de la elección presidencial el 29 de mayo los otros 6 que no se someterán a este escrutinio por parte de los electores. Son ellos: los ex ministros Oscar Iván Zuluaga y Luis Gilberto Murillo, el ex alcalde de Bucaramanga Rodolfo Hernández, la ex senadora Ingrid Betancur, el senador John Milton Rodríguez y el abogado Enrique Gómez Martínez. Entonces, de 52 precandidatos que estaban en la palestra, sólo se medirán finalmente en las urnas 9 de ellos.

De manera que esta elección del 13 de marzo reviste una gran importancia y trascendencia para el futuro del país, pues al igual que ocurre en las carreras de autos, del lugar que se ocupe en la Pole position dependerá cómo será el nuevo mapa político para los próximos cuatro años y también el posicionamiento de los aspirantes a la Presidencia de la República en la grilla de partida en la contienda presidencial.

https://www.elheraldo.co/columnas-de-opinion/amylkar-d-acosta-m/la-pole-position-columna-de-amylkar-d-acosta-893014

22.8.-Cambiar el Congreso – MAURICIO CABRERA

El mal funcionamiento del Congreso pone en duda todo el sistema de la democracia representativa y se abren las puertas a regímenes totalitaristas.

Hace 24 años un político conservador que era presidente del Congreso, y de cuyo nombre no me acuerdo, dijo en su discurso al dar posesión a un presidente de cuyo nombre prefiero no acordarme, “o cambiamos o nos cambian”.

6 mar 2022.- Se refería al desprestigio del Congreso y a la necesidad de tomar la iniciativa para corregir todos los vicios, mañas y escándalos de corrupción que han sido casi endémicos en ese cuerpo colegiado, antes de que en las urnas los sacaran de sus cómodas poltronas y perdieran sus enormes privilegios.

La triste realidad es que en tantos años ni el Congreso cambió, ni los electores los cambiaron. Por el contrario su desprestigio ha ido aumentando a punto tal que una encuesta de Invamer muestra que el 87% de los colombianos tienen una opinión desfavorable del Congreso, nivel de descalificación casi tan alto como el de la guerrilla, lo cual es muy grave pues refleja una profunda desconfianza en el funcionamiento del sistema democrático.

La mayoría de los congresistas (no todos porque hay muchas valiosas excepciones) continuaron con las mismas prácticas clientelistas: unos comprando votos para hacerse elegir, otros vendiendo sus votos por puestos, contratos o notarías. Además con casos evidentes de corrupción, como los intentos de sobornos a jueces del exsenador Pulgar, o los cuatro congresistas vinculados al robo de $70.000 millones al MinTic. Hoy son más de 30 los congresistas investigados por la Fiscalía o la Corte Suprema por casos de corrupción.

Ninguna institución puede funcionar bien con ese tipo de integrantes que, demás eligen como sus dignatarios a plagiadoras de tesis o personajes sin la mínima preparación académica o con vocación de cantantes. Si a esto se añade la práctica de los gobiernos de turno de repartir mermelada para lograr la aprobación de sus proyectos o para evitar las mociones de censura a sus ministros, se tiene la receta perfecta para un poder legislativo que no cumple con las responsabilidades que tiene en la democracia.

Porque el Congreso no ha sido capaz de sacar adelante reformas tan necesarias para el país como la electoral, la de la justicia o la de ordenamiento territorial. Tampoco ha sido capaz de auto reformarse aprobando reiteradas propuestas de las minorías para reducir el número de parlamentarios, disminuir sus períodos de vacaciones de 18 semanas, o adoptar medidas de austeridad en sus salarios y prebendas.

La admonición de “o cambiamos o nos cambian” tiene ahora una connotación peligrosa, porque el mal funcionamiento del Congreso pone en duda todo el sistema de la democracia representativa y se abren las puertas a regímenes totalitaristas cuando los pueblos caen en la trampa de creer que hay dictadores buenos, o por lo menos mejores que los corruptos que ellos mismos han elegido.

Por eso es tan importante votar y votar bien en las elecciones del próximo domingo. No hay que perder la esperanza porque hay una excelente lista de la Coalición de la Esperanza.

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/cambiar-el-congreso-562556

22.8.-Ecuador: un frente para construir poder popular – LUIS CUBILLOS

Elementos de análisis para la coyuntura ecuatoriana. El rol y los desafíos del campo progresista ante la perdida de aprobación del gobierno de Guillermo Lasso.

La disputa entre los PRIVILEGIADOS y el PROGRESISMO

Con el triunfo de Lasso, los PRIVILEGIADOS que gobernaron el Ecuador desde el retorno a la democracia, han regresado. Los responsables del Feriado Bancario en 1999 y de la destrucción de la economía nacional, los que han manejado el país durante 30 años, hasta el 2007, están nuevamente en el gobierno.

9 mar 2022.- La falsa disputa entre correismo y anti-correismo planteada por los neoliberales con el apoyo de los grandes medios de comunicación durante los últimos 6 años, queda sin sustento en los últimos meses del año 2021, con el realineamiento de las fuerzas políticas ante las políticas del gobierno; el sector progresista del movimiento indígena dice que la falsa disputa no puede justificar el apoyo a políticas anti-populares.

El gobierno de Lasso lleva 9 meses en funciones y tenemos incertidumbre sobre los énfasis y prioridades para desarrollar un Programa Neoliberal, con privatizaciones, reducción de gasto público; no están claros los apoyos de todos los privilegiados para continuar con la destrucción iniciada por el gobierno de Moreno y que Lasso apoyó decididamente, hay contradicciones entre los productores y el sector financiero; no sabemos lo que el gobierno de EEUU y el Fondo Monetario estarían dispuestos a arriesgar en Ecuador teniendo en cuenta el avance del Progresismo en Latinoamérica.

Luego de sufrir 2 años pandemia con 80 mil fallecidos y sin que las causas de la desatención, de la falta de información, la desaparición de cadáveres, los negociados con los insumos médicos para enfrentar el COVID 19 estén esclarecidas ni sancionados los responsables, los ecuatorianos nos sentimos sin norte, sin conducción.

La vacunación, el aumento de los $25 en el salario mínimo, la supuesta entrega de créditos al 1% a 30 años plazo, el anuncio de que no se volverán a incrementar el precio de los combustibles, sin embargo el precio de la gasolina súper tiene ya un incremento del 47% respecto a sept/2019; no son elementos suficientes para detener la caída de la aceptación de la gestión del gobierno. La encuestadora Perfiles de Opinión, en ene/2022, dice que el 60,16% de los ecuatorianos consideramos mala o muy mala la gestión de gobierno y CEDATOS, la encuestadora del gobierno informó hasta el 5/agosto/2021 de una aprobación de 73,5% y una credibilidad del presidente de 63,1%, luego no ha vuelto entregar información seria sobre el asunto.

Los presidentes electos llegan al gobierno con altos niveles de aprobación convirtiéndose en esperanza de transformaciones y cuando no cumplen sus promesas, sus niveles de aprobación caen rápidamente y en algunos casos son destituidos; en 1996 cuando Bucaram inicia su gestión con el 67% de aprobación y 7 meses después es destituido con 6%; en 1998 Mahuad inicia con el 66% y es destituido luego de la dolarización y el Feriado Bancario en enero/2000, con el 7% de aprobación; en 2003 Lucio Gutiérrez inicio con 64% y luego de acusaciones de corrupción, política económica anti popular, quiebra de la institucionalidad con la destitución de los Magistrados de Justicia y el levantamiento popular de los “forajidos”, es destituido con el 32% de aprobación .

Los 10 años de la DECADA GANADA con el gobierno de Rafael Correa que inició su gestión en enero/2007 con el 68% de aprobación y luego de ganar las elecciones en 2009 y 2013, terminó su gestión (luego de la transformación del Ecuador) en mayo/2017 con el 46% de aprobación.

Credibilidad y aceptación del gobierno cae en picado

 En abril/2021 el 52% de los ecuatorianos votó por Lasso y según Perfiles de Opinión, empezó con una credibilidad por las expectativas que generó el nuevo gobierno en 29/mayo/2021 , del 68,30% y la aceptación de gestión como buena y muy buena el 13/julio era del 74%; pronto empezó a caer y en Agosto/2021 la aceptación era del 58,71% y la aceptación del 64,03%; en octubre/2021 la credibilidad era del 28,06% y la aceptación del 34,01%, nivel al que se ha mantenido durante 4 meses ya que el 31/enero/2022 la credibilidad de Lasso es del 26,34% y la aceptación de su gestión como buena y muy buena, del 35,16%.

En los primeros 5 meses la caída fue en picado por:

  • Información compartida por 600 periodistas acerca de los Pandora Papers, la confirmación de que Lasso, sus familiares y sus testaferros tienen plata en Paraísos Fiscales, la confirmación de que nunca trajo la plata al Ecuador, lo que demuestra que el tampoco cree en su propia política económica y no invierte en Ecuador. Según Perfiles de Opinión el 78,05% de la población considera entre grave y muy grave esta situación.
  • Disminución del presupuesto en salud educación y seguridad.
  • Masacres en las cárceles, inseguridad y la falta de control, el enfrentamiento entre bandas, los asesinatos en las calles.

Desde octubre el debilitamiento de la institucionalidad y la democracia ha continuado.

  • Asalto a la Presidencia del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social – CPCCS con la Policía Nacional y un representante del Ministerio de Trabajo
  • Violación de la Constitución, falta de respeto a las instituciones de la democracia, no entregar información solicitada por otras funciones del Estado, utilización de la función judicial y los organismos de control para perseguir a los adversarios políticos, la utilización de la Asamblea Nacional, en complicidad con su presidenta Guadalupe Llori, para aprobar leyes rechazadas por la mayoría de la Asamblea.
  • Prepotencia y amenazas al movimiento popular y a sus dirigentes que se organizan para resistir a las políticas neoliberales y exigir derechos.
  • Falsas acusaciones de conspiración y desestabilización, sin pruebas, a la oposición, al movimiento indígena y popular, a sus dirigentes, a la Revolución Ciudadana e incluso al Partido Social Cristiano, su aliado en las elecciones en las que triunfó.
  • Venta no clara del Banco del Pacifico.

Sin embargo estas decisiones y acciones políticas del Ggbierno no han tenido mayor efecto ni en la credibilidad, ni en la aceptación de la gestión del gobierno por lo que dicha caída se ha ralentizado.

¿Por qué para la caída?

Debemos recordar que Moreno desde octubre/2019 hasta mayo/2021 se mantuvo en el gobierno con una aceptación y una credibilidad menor al 10%, se mantuvo con el apoyo decidido de los poderes fácticos, los medios de comunicación, los voceros religiosos, las fuerzas armadas, el gobierno de los EEUU, los partidos políticos de los banqueros y privilegiados, el partido de Lasso, la 6 y los oportunistas como algunos sectores de Pakchacutic que privilegiaron sus prebendas a los intereses de los sectores populares.

Venimos de soportar 24 meses de PANDEMIA, con intensidades diferenciadas en diversos periodos, en los que las autoridades en lugar de enfrentar la situación para salvar vidas y reactivar la economía, se han aprovechado, promocionándose, pescando a rio revuelto, haciendo campañas proselitistas, entregando ayudas, promocionando candidaturas. Nadie asume ni determina responsabilidades. Nadie presenta un informe con recomendaciones sobre cómo actuar después de esta experiencia. Hay quemimportismo, la población se siente desamparada, desatendida, a la deriva.

En este contexto, la vacunación a 13’595.355 ecuatorianos es una muestra de atención. El desgobierno, la falta de inversión en seguridad, educación y salud, la falta de obras, los impuestos, quedan en un segundo plano frente a la certeza de tener vida.

La inseguridad, el sicariato, los asesinatos, la presencia de mafias y carteles del narco tráfico, genera medio y zozobra, los más pobres, los más afectados por las políticas económicas se han auto confinados en sus casas.

En lo político, el gobierno y sus aliados, los poderes facticos, los medios de comunicación, los voceros religiosos, las fuerzas armadas, el gobierno de los EEUU, los partidos políticos de los banqueros y privilegiados, el partido de Lasso, los social cristianos de la 6 y los oportunistas han logrado el debilitamiento de las instituciones democráticas.

La ciudadanía no cree en la Asamblea Nacional fragmentada, con bloque mayoritario de la REVOLUCIÓN CIUDADANA – UNES, con 47 asambleístas de 135, con una aceptación de solo el 13,74%, no la ve como un instrumento vinculado a las demandas populares, ni útil para el control del gobierno ni para la redacción de leyes que contribuyan a la reactivación económica, ni para garantizar derechos, es un adorno de la nueva decoración institucional. Este no es un problema que se resuelve con el cambio de la Presidencia de la Asamblea, ni con la evaluación del CAL, ni con la reestructuración de la Comisiones; la Asamblea y los asambleístas han perdido representatividad. Las funciones, judicial, de Transparencia y Control Social y la electoral tampoco tienen aceptación ni credibilidad.

Por lo tanto una de las razones para que se pare la caída es que la ciudadanía no ve posibilidades de una salida institucional. A no ser que los asambleísta logren una mayoría suficiente para “muerte cruzada”, la destitución del presidente y convocatoria a nuevas elecciones de presidente y asambleístas.

El miedo, la zozobra, la PANDEMIA, el debilitamiento de las instituciones y las repetitivas acusaciones sin pruebas de corrupción, contribuyen al debilitamiento de la respuesta popular. En el MOVIMIENTO REVOLUCION CIUDADANA – RC todavía pensamos que la salida está en las débiles instituciones y en lo electoral en feb/2023 o en el 2025, la importante campaña de afiliación no es suficiente, falta movilización y acción política; el movimiento popular e indígena, debilitado y golpeado por las políticas neoliberales todavía está en compás de espera y no toma la iniciativa para ejercer “el derecho a la resistencia frente a acciones u omisiones del poder público” como lo establece el artículo 98 de la Constitución.

¿Qué hará el gobierno?

El gobierno de Lasso tiene la responsabilidad de hacer esfuerzos y usar sus recursos y habilidades para salir de esta crisis de credibilidad y aceptación, pero no va a sorprendernos, va a continuar con lo que ha hecho hasta ahora, va a seguir insultando y mintiendo, va seguir envalentonado y prepotente, va a continuar privatizando y monetizando, convirtiendo en negocio los servicios, no va traer su plata de los “Paraísos Fiscales”, sus aliados, los privilegiados y banqueros, seguirán acumulando y seguirán enriqueciéndose, no va a combatir la codicia, está muy cómodo en esta situación, ha logrado su objetivo de debilitar la institucionalidad democrática, puede:

  • ejercer su derecho al veto y bloquear las iniciativas legislativas que perjudiquen a sus aliados, los privilegiados y banqueros;
  • desarrollar, vía decreto ejecutivo, algunas de sus políticas neoliberales; y
  • lograr flexibilidad del Fondo Monetario, del capital financiero internacional, del BID y del Banco Mundial para desarrollar políticas de remediación a fin de frenar el avance del PROGRESISMO que tiene la iniciativa en Latinoamérica.

Con sus amenazas y falsas acusaciones de desestabilización y conspiración logra desmovilizar las posibles disidencias entre sus aliados. Los ciudadanos, a pesar del debilitamiento de las instituciones, todavía apuestan a la salida democrática y ahí el gobierno maneja los hilos.

El gobierno tiene un hilo suelto, su contradicción con el Partido Social Cristiano por la representación de la derecha y de los privilegiados, su deseo de hegemonizar fortalece a su contradictor con organización política de vieja data en todo el país, lo que debilita su posición y le permite al PROGRESISMO tener eco en su llamado para un acuerdo de la oposición.

¿Qué debe hacer el PROGRESISMO?

Rafael Correa toma la iniciativa al plantear la creación del FRENTE PATRIOTICO y DEMOCRÁTICO para la SALVACION NACIONAL como estrategia del PROGRESISMO para:

  • articular una propuesta unitaria en la que participen todos los afectados por las políticas neoliberales,
  • detener la destrucción y garantizar los derechos de la población más vulnerable,
  • recuperar la confianza en las instituciones,
  • esclarecer todo sobre la PANDEMIA, los muertos, los desaparecidos, los negociados,
  • esclarecer sobre la persecución política, las acusaciones de corrupción,
  • apoyar a los productores que arriesgan y generan empleo.

Se trata de un FRENTE para construir el poder popular, para construir la nueva sociedad del “BUEN VIVIR” que diseña la Constitución, NO para definir candidaturas ni para establecer un acuerdo entre membretes. En el FRENTE deben estar los productores, los industriales, los campesinos, los pequeños y medianos propietarios, los comerciantes autónomos, los transportistas formales e informales, los trabajadores ambulantes, las mujeres, los jóvenes, los indígenas, los afrodescendientes, los montubios, los representantes de los gobiernos Locales.

El FRENTE no puede ser una réplica de los que fue el Frente Unidos, ni de lo que fue UNES, en los que el MOVIMIENTO REVOLUCION CIUDADANA – RC transmitía sus propuestas y resoluciones y los aliados tenían que comentar, se debe escuchar y construir una relación basada en el respeto, sin que el hecho de la numerosa adhesión, ni el tener o no registro electoral sea determinante, que reconozca y procese adecuadamente las diferencias. Todos debemos recuperar la humildad y comprender que está en juego el FUTURO.

En el FRENTE debe estar la representación política y social del PROGRESISMO, en el que todos deben ser protagonistas, deben estar los socialistas honestos que no se ponen al servicio de los neoliberales, los comunistas, el centro, los de Sur-gente que lidera Carlos Rabascall, Centro Democrático de las lista 1, que en el 2021 nos cedieron su registro electoral, debe estar el movimiento indígena, del Compañero Leónidas Iza que en dic/2021 dijo que era un error no votar contra proyectos de ley que favorecen a los neoliberales por el solo hecho de no querer coincidir con RC, tienen que estar todos y por supuesto tiene que estar el MOVIMIENTO REVOLUCION CIUDADANA – RC. 

https://www.alainet.org/es/articulo/215082 

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