44.17.-¿CUÁNTO SE LES ROBA A LOS EXPORTADORES Y EN CUÁNTO SE PREMIA A LOS IMPORTADORES PARA ALIGERAR LA INFLACIÓN? – D.H. & R.L.W.*

El índice Big Mac

Tipos de cambio globales, para ir

The Economist inventó en 1986 el índice Big Mac (Hamburguesa grande). Se trataba de una indicación fácil de captar sobre si las monedas estaban o no en su nivel “correcto”. La teoría de referencia es la de la paridad de su poder adquisitivo (PPP), muy popular en el cálculo de los salarios reales aplicándole a los salarios nominales el costo de la vida.

13 jul 2017,- Pero aquí se trata de dos monedas y por lo tanto a la larga los tipo de cambio o tasa cambiaria deberán moverse hacia la tasa que igualaría de nuevo los precios de una canasta idéntica de bienes y servicios (en este caso, una hamburguesa). La muestra es muy pequeña para ser científica; pero resultó muy significativa. Por ejemplo, el precio promedio de una Big Mac en Estados Unidos en julio de 2017 fue de $ 5,30; en China fue de solo $ 2.92 a las tasas de cambio del mercado. Entonces, el índice “crudo” de Big Mac dice que el yuan estaba infravalorado en un 45% en ese momento. En Colombia vale $3.24 o sea que el índice crudo también dice que el peso está infravalorado, después de una soberbia devaluación de 50% pasando de $2000 a $3000 por dólar. Esa es el brutal robo que se le aplicaba a los exportadores colombianos. ¡Haga la cuenta y después de tal experiencia quién los puede poner a ser competitivos!

El 27 de enero de 2014, el diario Portafolio había titulado “Big Mac en Colombia sigue siendo la segunda hamburguesa más cara. Esto de acuerdo con el Índice de ‘The Economist’ en su versión de enero del 2014, que se ajusta al Producto Interno Bruto per cápita”. http://www.portafolio.co/economia/finanzas/big-mac-colombia-sigue-siendo-segunda-cara-45098

 Aunque Burgernomics nunca tuvo la intención de ser una cifra  precisa de la desalineación de divisas, pero parece ser un  buen indicador para hacerle el seguimiento a este problema que castigó con violencia a los exportadores y premió a los importadores durante más de diez años, paliando inflación, para gusto de los señores miembros de la Junta Directiva del Banco de la República. Puesto que el índice Big Mac se ha convertido en un estándar global, incluido en varios libros de texto económicos y el tema de al menos 20 estudios académicos vale la pena usarlo no solo para costear viajes al extranjero con una versión gourmet del índice.

Este índice ajustado responde a la crítica de que usted esperaría que los precios promedio de las hamburguesas fueran más baratos en los países pobres que en los ricos porque los costos laborales son más bajos. Señales de PPP donde las tasas de cambio deberían estar encaminadas en el largo plazo, a medida que un país como China se enriquece, pero dice poco sobre la tasa de equilibrio de hoy. La relación entre los precios y el PIB por persona puede ser una mejor guía para el valor justo actual de una moneda. El índice ajustado utiliza la “línea de mejor ajuste” entre los precios Big Mac y el PIB por persona para 48 países (más la zona del euro). La diferencia entre el precio pronosticado por la línea roja para cada país, dado su ingreso por persona, y su precio real da una medida desproporcionada de subvaluación y sobrevaluación de la moneda.

Guía del usuario:

El botón ‘seleccionar moneda base’ le permite elegir entre cinco monedas base: el yuan, el euro, el yen, la libra esterlina y el dólar estadounidense. También puede optar por ver el índice en su forma original ‘en bruto’, o ajustar por PIB por persona. De forma predeterminada, el panel de la parte inferior muestra un gráfico de dispersión que representa el precio local de una Big Mac (expresada en la moneda base actual) con respecto al PIB por persona en ese país. Seleccione puntos individuales para más detalles.

A medida que explore el mapa, el diagrama de dispersión se reemplazará por un gráfico de líneas que trazará la subvaloración insuficiente o excesiva del país resaltado con respecto a la moneda base actual a lo largo del tiempo. Puede seleccionar un país en el mapa para “congelarlo” (a excepción de Internet Explorer), lo que le permite pasar el puntero del mouse sobre el gráfico de líneas y ver indicadores detallados para su selección a lo largo del tiempo. Para ‘descongelar’ el mapa, haga clic / toque en el país resaltado nuevamente.

Nota: el precio de enero de 2017 de Sri Lanka se ha revisado a partir del 13 de julio de 2017.

.Lea “De dólares y hamburguesas”, nuestra evaluación del índice Big Mac de julio de 2017 aquí enseguida. *Notas sobre Colombia: Altereco.

https://www.lanacion.com.ar/2042642-el-dolar-segun-el-indice-big-mach

44.17.- EL COMERCIO ELECTRÓNICO Y LA OMC – Deborah James

Gráfico: Attify blog

A principios de la década de 1990, las empresas transnacionales (ETN) agrícolas, de servicios, farmacéuticas y manufactureras consiguieron acuerdos en la Organización Mundial del Comercio -OMC- en cada uno de esos sectores que les aseguraron el derecho a esas empresas de participar en los mercados en condiciones ventajosas, al mismo tiempo que la capacidad de los gobiernos de reglamentar y moldear sus economías se veía mermada y restringida.  Las materias acordadas reflejaban la agenda empresarial corporativa de ese momento

17 nov 2017.- Hoy las corporaciones empresariales más grandes de todas también están procurando asegurarse derechos y perpetuarlos a través de acuerdos comerciales, incluso en la OMC, que a su vez maniatan la reglamentación de interés público.  Pero ahora, las cinco empresas más grandes son todas de un mismo sector –el de tecnología–; y todas son de un solo país: Estados Unidos.  Google, Apple, Facebook, Amazon y Microsoft, con apoyo de otras empresas y los gobiernos de Japón, Canadá y la UE (y algunos países en desarrollo alineados con éstos), están intentando reinventar las normas de la economía digital del futuro tratando de obtener para ello un mandato dentro de la OMC[1] para negociar normas vinculantes rotuladas como de “comercio electrónico”.

Sin embargo, las normas que pretenden establecer abarcan mucho más que lo que la mayoría de nosotros entendemos por “comercio electrónico”.  Su primera prioridad es asegurarse el libre acceso al recurso más valioso hoy en día en el mundo: los datos, que son el nuevo petróleo.  Quieren que se les permita hacerse de los miles de millones de datos que producimos a diario como humanos interconectados digitalmente, trasladar o transferir esos datos a cualquier lugar que les plazca, y guardarlos en servidores en cualquier lugar de su elección, que en la mayoría de los casos es Estados Unidos.  Eso pondría en riesgo la privacidad y la protección de los datos en todo el mundo, dado que en Estados Unidos se carece de protección jurídica para los datos.

Después pueden procesar esos datos y transformarlos en inteligencia artificial que puede empacarse y venderse a terceros para obtener enormes ganancias, de manera semejante a las rentas derivadas de las patentes monopólicas.  Quien posea los datos controlará el mercado en la economía del futuro.  Estas empresas ya son blanco de muchas críticas por su comportamiento monopólico y oligopólico, que se vería reforzado si logran lo que están proponiendo en la OMC.

Piensen nomás en Google, que es hoy el mayor recaudador de ingresos por publicidad gracias a su capacidad de análisis y re-embalaje de nuestros datos.  Y en Uber, que es la empresa de transportes más grande del mundo, aunque no cuenta con una flota propia de automóviles y sus conductores no figuran en su nómina de empleados.  Su activo más valioso es la gigantesca cantidad de datos que posee acerca de cómo la gente se mueve en las ciudades.  Su tamaño y la ventaja que le da ser el primer operador del mercado, sumado al ejército de abogados con que cuenta, puede eliminar o sencillamente comprar y absorber a la competencia en cualquier parte del mundo.  Los trastornos que Uber ha ocasionado en el sector del transporte pronto se harán ver en prácticamente cualquier sector de la economía que uno pueda imaginar.  Todo lo que se pueda decir hoy sobre las consecuencias de esto para el empleo y los trabajadores y trabajadoras probablemente se quede corto.

Otra norma clave a la que aspiran estas mega-corporaciones habilitaría a las empresas de servicios digitales a operar y obtener ganancias dentro de un país sin necesidad de tener ningún tipo de presencia, ni física, ni como persona jurídica.  Pero si una entidad de servicios financieros por Internet va a la quiebra, por ejemplo, ¿cómo podrán los ahorristas buscar y obtener compensación?  Si a una trabajadora o trabajador contratado por la empresa se le violan sus derechos, o si un consumidor es estafado, ¿cómo podrán conseguir que se les haga justicia?  Y si la empresa no tiene presencia comercial en el país, ¿cómo se le cobrarán los impuestos que corresponde para que su actividad no represente una competencia desleal con las empresas locales?  La mayoría de los países exigen que los proveedores de servicios extranjeros tengan presencia comercial física para poder operar en el país, justamente por estos motivos; pero las grandes empresas de tecnología condenan este requisito como un obstáculo al comercio (y a ganancias inusuales).  La reglamentación de interés público se vería seriamente socavada.

Pero eso no es todo.  Las grandes empresas de tecnología no quieren que se les exija dejar beneficios en las economías locales donde extraen ganancias.  La mayoría de los países aplican una serie de políticas conocidas genéricamente como ‘requisitos de desempeño’ para garantizar que la economía local se beneficie de la presencia de empresas transnacionales: transferencia de tecnología, que contribuya al surgimiento de nuevas empresas locales; componentes o insumos nacionales, para estimular así a las empresas locales; y contratación de mano de obra local, para fomentar el empleo.  Sin embargo, aunque todos los países que hoy llamamos desarrollados utilizaron estas estrategias para desarrollarse, ahora quieren ‘patearles la escalera’ a los países en desarrollo para que no puedan hacer lo mismo, exacerbando así las desigualdades entre países.

El modelo de negocios de muchas de estas empresas se basa en tres estrategias que conllevan graves impactos sociales: desreglamentación, precarización creciente del empleo y ‘optimización fiscal’ –que la gran mayoría catalogaríamos como semejante a la evasión de impuestos–.  Todas estas tendencias a la baja se acelerarían y perpetuarían si en la OMC se llegasen a aprobar las nuevas normas propuestas sobre “comercio electrónico”.

“Colonialismo digital”

Desde que presentaron por primera vez sus propuestas en la OMC el año pasado, los promotores de las normas sobre “comercio electrónico” han intentado alterar el mandato actual de “discusiones” sobre comercio electrónico y convertirlo en mandato para “negociar normas vinculantes” sobre comercio electrónico en la OMC.  La justificación que esgrimen para sus propuestas es que el comercio electrónico promoverá el desarrollo y beneficiará a las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyME), como si fomentar el comercio electrónico fuese lo mismo que establecer normas vinculantes al respecto en la OMC, redactadas por las propias transnacionales.  Pero los países en desarrollo han centrado sus demandas en esta área en que haya más infraestructura, acceso a financiamiento, cerrar la brecha digital (obteniendo acceso asequible), capacidad regulatoria creciente, y otras inquietudes que no serán abordadas por las nuevas normas sobre comercio electrónico propuestas en la OMC.  Hay un grupo de 90 países que hace tiempo viene planteando propuestas en la Organización que dotarían de mayor flexibilidad a los países en desarrollo para ejecutar políticas nacionales de fomento al desarrollo, pero sus propuestas son habitualmente ignoradas en las negociaciones.

Entretanto, las MiPyME ya tienen participación en el comercio electrónico; pero si se adoptan normas sobre comercio electrónico en la OMC, estas empresas tendrán menos chance de beneficiarse de la escala y sacar provecho de los subsidios que históricamente reciben, la infraestructura sólida auspiciada por el Estado, estrategia de exención fiscal, y un sistema de normas de comercio redactadas por ellas mismas y sus abogados.  Lo que necesitan las MiPyME son políticas públicas en función de una estrategia de industrialización digital; pero las políticas que avizoran los promotores de normas vinculantes sobre “comercio electrónico” en la OMC más probablemente conduzcan a lo que se ha dado en llamar nuevo “colonialismo digital”.

Nuevas estrategias de negociación

Debido a la resistencia en masa que ha opuesto el bloque africano y algunos países asiáticos y latinoamericanos, los promotores de esas normas vinculantes han optado ahora por aminorar sus ambiciones.  Ahora están proponiendo asuntos aparentemente más técnicos como el pago electrónico, firmas electrónicas, y correo basura.  Pero estos asuntos son jurisdicción de otros foros que es donde corresponde discutirlos, tales como la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (CNUDMI, o UNITRAL por su sigla en inglés) o la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), que en lugar de guiarse por intereses meramente comerciales, cuentan con equipos técnicos y de expertos en leyes que durante muchos años asesoraron a los gobiernos para el establecimiento de mejores normas.

Pensando tal vez en un Plan B, los promotores de dichas normas están sugiriendo que la “neutralidad tecnológica” ya existe en la OMC.  Esto supuestamente implicaría que si un país “comprometió” los servicios financieros en la OMC –es decir, que estuvo de acuerdo en someter los servicios financieros a normas que restringen la reglamentación de ese sector– entonces los servicios bancarios transfronterizos por Internet quedarían ahora automáticamente comprometidos, con todos los riegos potenciales que supone esa modalidad de suministro de servicios bancarios, tales como las amenazas que representa para la ciberseguridad el ser víctima de hacking, o la potencial inestabilidad financiera que pueden acarrear los flujos de dinero irrestrictos, generando caos en los sistemas bancarios locales.  Pero esto es un disparate, una noción absurda que nunca fue acordada por los miembros de la OMC, por más que ahora haya algunos países que intentan hacerla pasar como un principio aceptado

Esos mismos promotores también están presionando por la renovación de una exención de aranceles a los productos entregados por medios electrónicos.  Pero no existe ningún fundamento económico para que los productos comercializados digitalmente no deban contribuir al fisco nacional mientras que los intercambiados por medios tradicionales generalmente sí lo hacen.  Las grandes empresas de tecnología quizás consigan la renovación de esa exención, ya que generalmente es usada como moneda de cambio por otra exención que ayuda a estabilizar el mercado de medicamentos genéricos en los países en desarrollo, que contribuye a garantizar el acceso de millones de personas en esos países a medicamentos vitales.

El desenlace de la reunión Ministerial de la OMC que se realizará en Buenos Aires[2] (diciembre de 2017) dependerá en gran medida de la resistencia que los países en desarrollo opongan a este nuevo libreto gran-empresarial de las mayores empresas de tecnología.  Para ello deben contar con la resistencia firme de la sociedad civil como ayuda contra la imposición de nuevas normas pro-empresariales que invadan a diario nuestras vidas.

* Deborah James es Directora de Programas Internacionales del Centro de Investigación en Economía y Política (www.cepr.net) y coordina la red mundial Nuestro Mundo No Está en Venta (OWINFS, por su sigla en inglés).

[1] Ver https://www.alainet.org/en/articulo/185505

[2] http://cepr.net/publications/op-eds-columns/state-of-play-in-the-wto-toward-the-11th-ministerial-in-argentina

Artículo publicado en la Revista América Latina en Movimiento: Internet ciudadana o monopolios 16/11/2017

https://www.alainet.org/es/articulo/189295

43.17.- “PARADISE PAPERS”, HONOR Y PRIVILEGIOS – Sophie Wahnich

Sabemos que las imágenes del menú de la gente de las campañas que llevan a la espalda encorvaron a la aristocracia de Ancien Regime. Un hombre altanero cargando sobre sus hombros a un hombre gordo y satisfecho. Los “Documentos del Paraíso” revelaron la oportunidad de esta imagen hecha para producir indignación y promover una demanda de equidad al impuesto.

Las exenciones eran legales y se llamaban “privilegios”. La nobleza estaba automáticamente exenta porque se suponía que debía pagar el impuesto de sangre defendiendo el reino. Solo el no noble, el “innoble”, le pagó. En 1788 y 1789, la justicia fiscal estuvo a la vanguardia del libro de quejas. “Ha llegado el momento de sentar las bases para una distribución justa”,declara el cuaderno de las tres órdenes de Langres, en Haute-Marne. La amenaza hecha en Vizille en Isère y París una huelga de impuestos, proteger y promover el trabajo revolucionario en mayo y junio de 1789 y el 17 de junio 1789 y los diputados objetivo Sombrerero presentar una moción, que afirma que solo la nación soberana en presencia de su Asamblea puede consentir el impuesto. Debemos reformar el impuesto para que sea más equitativo pero también más lucrativo para el estado. Establecer una reforma fiscal es necesariamente largo, provoca un debate político de importancia solo para saber qué se debe imponer. ¿Gente, bienes, ingresos, objetos de consumo? Pero se trata de saber qué sentido dar al impuesto. Para algunos, debe ser un signo de distinción, para otros, el lugar de igualación por honor de contribuir a la vida de la Ciudad de acuerdo con la equidad de la proporcionalidad. Para que la igualdad política sea real, es necesario que exista un impuesto que afecte a todos. Marat declara el 23 de agosto de 1789:“Es razonable, es correcto que todos los temas tengan su parte de las oficinas públicas; es el precio de la seguridad de su persona, de su libertad, de su honor, de su fortuna; el precio en una palabra de todos los beneficios que derivan del pacto social. Por lo tanto, cada individuo privilegiado es un monstruo en el orden político, a menos que regrese al estado en servicios gratuitos el equivalente de lo que debe en contribuciones directas “.

Mientras esperamos construir esta nueva institución vital, debemos encontrar recursos extraordinarios. El 6 de octubre de 1789, se decidió una contribución patriótica. Se fija en “una cuarta parte de los ingresos que disfrutan todos”, es enorme y debe tener lugar una sola vez, pero distribuirse en los próximos tres años. Los ingresos de menos de £ 400 al año determinan su propia proporción. Los trabajadores y jornaleros sin propiedad no estarán obligados a hacer ninguna contribución, pero la oferta libre y voluntaria de cualquier ciudadano no puede ser rechazada. Permite a todos, por pobres que sean, invertir en lo que hace que el cuerpo político viva, sea “de carne y hueso”. Porque es la equivalencia entre lo real del cuerpo y el dinero real lo que basa la idea de que no debemos gravar un impuesto sino solicitar a un contribuyente.

Las contribuciones patrióticas permiten intercambiar el verdadero rastro del gasto de trabajo con el reconocimiento público y los honores. Parte del plan de estudios de honor, transforman el tema del Ancien Régime en el héroe ordinario de un pueblo constituido sobre el principio de igualdad. Contribuir es tener el honor de vivir la Revolución.

La igualación de los honores es socavada inmediatamente por los electores porque el impuesto permitirá distinguir a los ciudadanos activos de los ciudadanos pasivos -diferencia de la que se deriva el alcance del derecho de voto- y, entre los ciudadanos activos, los elegibles. y el no elegible. Sin embargo, la presencia del obsequio patriótico altera estas clasificaciones e instala la cuestión de la generosidad que vincula el trabajo, el dinero, los obsequios y el honor con el corazón del vínculo social revolucionario.

La evasión legal de impuestos puede por lo tanto ser interpretada como una contrarrevolución. Los impuestos que las multinacionales y los ultrariches no pagan deben, de hecho, compensarse con más impuestos aplicados al resto de la población. La iniquidad y la injusticia están aumentando y las desigualdades se están ampliando.

Cuando los impuestos no se aumentan para el resto de la población, el gasto público debe reducirse. La calidad del pacto social luego disminuye, a riesgo de romper el vínculo social democrático. Por lo tanto, como señaló el economista Gabriel Zucman, los ingresos perdidos por la Unión Europea, debido a la evasión fiscal de las multinacionales, corresponden al 50% del gasto en educación superior. Si la universidad se convierte en una mera mercancía, la deuda sagrada debida por cada estado a sus ciudadanos para que se conviertan en ciudadanos ilustrados se habrá hundido en el mar.

http://www.liberation.fr/debats/2017/11/15/paradise-papers-honneur-et-privileges_1610341

42.17.- LOS CAPITALES SE FUGAN Y EL DESARROLLO NO LLEGA – Léonce Ndikumana

La fuga de capitales y los flujos financieros ilícitos están minando el desarrollo de los países atrasados. En particular, ese crimen financiero hace estragos en África.

Ya conocemos la historia: África es pobre y necesita ayuda de los países ricos. El hecho de que las potencias occidentales hayan explotado al continente negro por medio de esclavitud, colonialismo y extracción de recursos, es ya agua pasada. A día de hoy se comportan de modo generoso, tratando de erradicar la pobreza y promoviendo el desarrollo sostenible.

Pero el problema de esta historia, es que, por más que nos la hayan repetido ad nauseam, es falsa. Desde hace ya tiempo venimos sabiendo que África es acreedor neto del mundo entero. En las últimas décadas la cantidad de recursos acumulados en el extranjero, provenientes de la fuga de capitales, supera con creces el movimiento de los recursos en dirección contraria, inclusive ayuda y deuda. Anualmente entre 30 y 60 billones de dólares son desviados anualmente fuera del continente, según un informe publicado por la Comisión Económica para África de Naciones Unidas (UNECA), dirigida por Thabo Mbeki, ex presidente de Sudáfrica. En cualquier caso, esta estimación sigue siendo bastante modesta.

¿Pero en que consiste esta hemorragia que los especialistas denominan «flujos financieros ilícitos»? Por supuesto incluye los ingresos de actividades criminales de todo tipo (tráfico de drogas, armas, etc.) y blanqueo de capitales provenientes de la corrupción. Pero son las empresas multinacionales son las principales responsables de estos movimientos de capitales al exterior mediante la manipulación de transacciones comerciales. Las transacciones engañosas, en el cálculo de los precios de transferencia a la hora de formular los pagos entre empresas y subsidiaros, así como los diversos mecanismos de transferencia de activos y beneficios, son prácticas comunes de las empresas en busca del máximo beneficio. Las compañías usan la evasión de impuestos (siendo ilegal) y la evasión fiscal, aprovechándose de los vacíos legales que existen para las empresas en el cuadro del sistema tributario internacional.

La fuga de capitales es un fenómeno global. Desde hace años, los países desarrollados consideraban que el problema de las corrientes financieras ilícitas era primordialmente una cuestión de lucha en contra del terrorismo, blanqueado de capitales y otros crímenes financieros. Recientemente, sin embargo, aunque vienen siendo tiempos difíciles para los presupuestos nacionales, los gobiernos de los países avanzados han intensificado sus esfuerzos por combatir la evasión de impuestos corporativos/sobre las sociedades. Esto explica la batalla que se desarrolla actualmente en Europa, dónde países como Francia o Alemania están ya cansados de ver a peces gordos del sector digital como Google, Apple, Facebook o Amazon zafándose de sus obligaciones fiscales por medio del desvío de ingresos a Irlanda o Luxemburgo.

Pero el impacto de la fuga de capitales es mucho más devastador en los países en vías de desarrollo, especialmente en el caso de África. Las recaudaciones tributarias son de por sí bajas en África, nos encontramos con un promedio del 17 porciento del PIB, siendo del 35 porciento en los países ricos. Las autoridades tributarias no cuentan con los recursos adecuados para luchar contra las, cada vez más, sofisticadas y agresivas estrategias de las multinacionales para evadir impuestos, por no mencionar la dificultad añadida que supone la corrupción, cuando las instancias decisorias locales venden su complacencia/complicidad al mejor postor.

Sufrimos un costo económico y humano gigantesco proveniente de los abusos relacionados al manejo del impuesto sobre las sociedades. Lo cual hace que existan cada vez menos fondos para infraestructura, educación, sanidad, nutrición, protección de los derechos de la mujer o programas de protección medioambiental. De hecho las Naciones Unidas declararon que estos flujos financieros ilícitos son una desventaja para la financiación del desarrollo y un obstáculo para cumplimentar los objetivos de un desarrollo sostenible.

En este contexto, la Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional (ICRICT) ha instado a las Naciones Unidas a combatir la evasión de impuestos por parte de las multinacionales mediante la estrategia de frenar especialmente aquellos flujos financieros ilícitos.

Esta lucha en contra de los flujos financieros ilícitos involucra el compromiso tanto de los Estados como de toda la comunidad global, en un esfuerzo por mejorar la transparencia global de los sistemas e intercambios financieros y de reforzar las capacidades de las distintas administraciones fiscales nacionales. Esto incluye obligar a las grandes compañías a desvelar los detalles de sus actividades en cada país en el que operan, para poder asegurar que todas las ganancias están siendo correctamente tasadas en el país dónde ocurren esas actividades productivas y comerciales. También significa tener en el punto de mira a aquellos que hagan posible la huida de capitales, especialmente la de aquellos bancos que ayuden a encubrir los recursos financieros que son desviados ilegalmente fuera de África.

Fuente: Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional (ICRICT).http://nuso.org/articulo/donde-los-capitales-se-fugan-el-desarrollo-no-llega  

 

42.17.- CUANDO LAS EMPRESAS SON MÁS PODEROSAS QUE LOS PAÍSES – Cristina Galindo

Los gigantes tecnológicos han transformado el poder corporativo, mientras ganan peso los mercados en ‘la sombra’ y nuevas formas de inversión. Son los datos, y no el petróleo, el recurso más valioso

Tim Cook, de Apple, explica cómo es la nueva sede de la empresa. JOSH EDELSON AFP / GETTY

4 nov 2017.- Imagine una compañía con la influencia de Google, Facebook o Amazon que además tiene garantizado por el Estado el monopolio del comercio con una zona geográfica. También puede cobrar impuestos, firmar acuerdos comerciales, encarcelar a delincuentes y declarar guerras. Estos eran algunos de los poderes y atribuciones de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales, fundada en el siglo XV por unos empresarios con el apoyo del Gobierno de los Países Bajos para comerciar con Asia. Fue la primera corporación trasnacional que emitió bonos y acciones en el mercado para financiar su crecimiento, un notorio precedente que siglos después llegó hasta las multinacionales modernas. Los nuevos gigantes empresariales no cuentan con los excepcionales privilegios de la histórica compañía holandesa, pero su valor bursátil e ingresos llegan a superar el PIB de decenas de países.

Hoy la concentración de poder es especialmente evidente en el sector tecnológico. Las cinco grandes —­Apple, Google, Microsoft, Facebook y Amazon— son las más valoradas en Bolsa en el mundo. Su capitalización oscila entre los 500.000 millones de dólares de Facebook y los 850.000 millones de Apple. Con este criterio —un tanto volátil, pero indicador del potencial de una empresa—, si Apple fuera un país, tendría un tamaño similar al de la economía turca, holandesa o suiza. Silicon Valley, además, tiene una presencia considerable en los nuevos negocios: Google acapara el 88% de cuota del mercado de publicidad online. Facebook (incluido Instagram, Messenger y WhatsApp) controla más del 70% de las redes sociales en teléfonos móviles. Amazon tiene el 70% de cuota del mercado de los libros electrónicos y en EE UU absorbe un 50% del dinero gastado en comercio electrónico.

69 de las 100 principales entidades económicas
del mundo son empresas
y solo 31 países

Las compañías de Indias (los británicos y los franceses también tuvieron las suyas durante la época colonial) fueron un reflejo de su tiempo, pero su poder recuerda en ciertos aspectos a las grandes corporaciones actuales. ¿Son los nuevos colonos? La organización no gubernamental Global Justice Now realiza una clasificación en la que compara la cifra de negocio de las principales empresas con los ingresos presupuestarios de los países. Según esta lista, si la cadena norteamericana de grandes almacenes Walmart fuera un Estado, ocuparía el 10º puesto, por detrás de EE UU, China, Alemania, Japón, Francia, Reino Unido, Italia, Brasil y Canadá. En total, 69 de las 100 principales entidades económicas son empresas. Las 25 corporaciones que más facturan superan el PIB de numerosos países.

Comparación de la cifra de negocio de las empresas con los ingresos consignados en los presupuestos de los países. GLOBAL JUSTICE NOW Resultaría ingenuo creer que el sector privado no influye en las decisiones políticas, en la gestación de las leyes y en el día a día de los ciudadanos. ¿Cómo se articula ese poder hoy?

Moisés Naím argumenta en El fin del poder (2013) que las estructuras estáticas que caracterizaban a las grandes empresas hace unas décadas, como las de las llamadas Siete Hermanas (compañías que dominaron la industria petrolera entre los años cuarenta y setenta), han cambiado. El patrón, que se repetía en la mayoría de los sectores antaño, consistía en “unas pocas compañías que dominaban sus respectivos mercados y eran tan grandes, ricas, potentes y arraigadas que prescindir de ellas era impensable”.

Comparación de la cifra de negocio de las empresas con los ingresos consignados en los presupuestos de los países. GLOBAL JUSTICE NOW

El autor, miembro del Carnegie Endowment for International Peace, un think tank de Washington, afirma que el concepto mismo de poder empresarial es ahora más volátil, más flexible y está más fragmentado. “Se ha creado un ambiente en el que es más fácil para los nuevos —en general, no solo en economía, incluso los que tienen ideas tóxicas— conseguir poder”, afirma Naím. “ExxonMobil, Sony, Carrefour y JPMorgan Chase tienen un poder inmenso y autonomía, pero sus líderes están más limitados ahora”, asegura. Para adaptarse a esta transformación, la humanidad debe “encontrar nuevas formas de gobernarse a sí misma”.

El poder es hoy más competitivo. Se han reducido las barreras de entrada: llegan a la cima nuevas compañías, como Inditex, y desaparecen clásicos como Compaq. “Hay que tener en cuenta el horizonte temporal, porque hace 10 años hablábamos del dominio de Microsoft y ahora ya no”, responde en una entrevista Naím en referencia al poder de Google o Facebook. Rechaza comparar empresas con países: “La capacidad de influir no se mide necesariamente por la facturación de una empresa en relación con el PIB de un país, porque la forma del poder empresarial difiere de la del Estado”. Además, hay nuevos actores cada vez más influyentes, como las nuevas firmas de inversión, los fondos especulativos (­hedge funds) y mercados como los dark pools, donde se negocia la compraventa de acciones al margen de las autoridades supervisoras.

Comparación de la cifra de negocio de las empresas con los ingresos consignados en los presupuestos de los países. GLOBAL JUSTICE NOW

El nuevo poder es más intangible. “Las empresas tienen hoy menos activos fijos y menos empleados, reflejo de una nueva manera de producir más orientada a los servicios y al conocimiento”, expone Jesús María Valdaliso, profesor de Historia e Instituciones Económicas en la Universidad del País Vasco y coautor de Historia Económica de la Empresa(Crítica).

Y además hoy los datos son un activo esencial. Millones de ciudadanos se informan, se relacionan con sus amigos y compran en Internet. Van dejando a su paso un reguero de información que se ha convertido en el “petróleo de la era digital”, según The Economist. Esta información personal permite elaborar perfiles de los usuarios gracias a los algoritmos, que son capaces de aprender en minutos patrones de comportamiento que a un ser humano le llevaría años discernir. “Una de las grandes estrategias de las compañías tecnológicas es el efecto red: cuantos más usuarios, mejor. Porque resulta que la gente utiliza tu servicio, por muy aburrido que sea, si otros también lo usan. ¿Cómo no estar en Facebook si todos tus amigos están?”, opina el periodista Noam Cohem, autor de The Know-It-Alls: The Rise of Silicon Valley as a Political Powerhouse and Social Wrecking Ball (2017) (Sabelotodos. El auge de Silicon Valley como centro político y bola de demolición social). Pocos eligen vivir al margen de las redes sociales.

Las cinco empresas más cotizadas son tecnológicas: Apple, Google, Facebook, Microsoft y Amazon

¿Cuál es el efecto político de ese nuevo oro negro? A través de la Red se puede influir en la opinión pública, como se ve en la investigación en curso en EE UU sobre las interferencias de Rusia en las elecciones que dieron la victoria a Trump hace un año y en las que fueron claves Facebook, Google y Twitter. “Las empresas tecnológicas temen que, tarde o temprano, se intente aprobar una regulación que altere sustancialmente su modelo de negocio”, explica Pankaj Ghemawat, profesor en la New York University y en el IESE Business School. Autor de World 3.0: Global Prosperity and How to Achieve It, (Mundo 3.0: Prosperidad global y cómo conseguirla) pone el acento en la dificultad que supone cuantificar y seguir algo tan inmaterial como la información.

Comparación de la cifra de negocio de las empresas con los ingresos consignados en los presupuestos de los países. GLOBAL JUSTICE NOW

Este trasiego de datos no existía cuando, a finales del siglo XIX, John D. Rockefeller fundó la Standard Oil. “Hay voces que dicen que ya no importan los límites. Yo creo que es algo exagerado, pero ciertamente es significativa la habilidad de algunas empresas para expandirse a todo tipo de negocios”, opina Ghemawat. Amazon no es solo una de las empresas que más han crecido en los últimos años, también es de las que más se han diversificado: líder en comercio electrónico, una de las mayores plataformas logísticas y de marketing y proveedor de sistemas de almacenaje en la nube (entre sus clientes, la CIA). Además, produce películas y series, ha comprado una cadena de supermercados y acaba de lanzar su propia línea de ropa. ¿Se está haciendo Amazon demasiado grande?

Las grandes corporaciones modernas emergieron a final del siglo XIX como resultado de la producción y la distribución en masa, según teorizó Alfred D. Chandler, profesor de la Harvard Business School, que a partir de los años setenta fue pionero en el estudio de la historia de las empresas. Para Chandler, los managers habían sido los verdaderos héroes de la era industrial, porque habían organizado la actividad económica, ensamblando las partes del negocio para crear grandes compañías como General Motors. El académico defendió esta idea en uno de sus libros, La mano visible (1977), titulado así en oposición a la “mano invisible”, la metáfora creada por el economista Adam Smith en el siglo XVIII para expresar la supuesta capacidad autorreguladora del mercado libre.

Koh Dong-jin, presidente de Samsung Electronic durante la presentación del Galaxy S8. KIM HONG-JI REUTERS

Un ejemplo extremo de gran corporación son los chaebol, conglomerados familiares impulsados por Corea del Sur para reactivar el crecimiento tras la guerra (1950-1953). El mayor de ellos es Samsung, del que depende el 20% del PIB del país asiático. Pero en los últimos años Seúl ha tomado medidas para reducir el poder de estos gigantes. Una muestra es la reciente condena por corrupción del heredero de Samsung, Lee Jae-yong.

Comparación de la cifra de negocio de las empresas con los ingresos consignados en los presupuestos de los países. GLOBAL JUSTICE NOW

Las Samsung y General Motors de hoy son diferentes. Lejos ha quedado la repetida frase de Charles Wilson en los cincuenta, cuando era secretario de Defensa de EE UU: “Lo que es bueno para nuestro país es bueno para General Motors”. Antes de ocupar ese cargo, Wilson dirigió esa compañía (el actual secretario de Estado, Rex Tillerson, presidía antes ExxonMobil). Pero la globalización ha llevado a las grandes empresas a dispersarse por el mundo. Por ejemplo, del extranjero llega el 65% de las ventas de las empresas que cotizan en la Bolsa española.

Comparación de la cifra de negocio de las empresas con los ingresos consignados en los presupuestos de los países. GLOBAL JUSTICE NOW

Entonces, ¿dónde se localiza el poder en este mundo dislocado? Tres analistas de sistemas complejos del Instituto Federal Suizo de Tecnología de Zúrich han recurrido a las matemáticas para construir un mapa de la estructura del poder económico. Han recabado datos de 43.060 compañías trasnacionales y los han cruzado con su accionariado y facturación. El resultado reveló que 147 firmas controlaban el 40% de la riqueza, casi todas instituciones financieras, como Barclays Bank, JPMorgan Chase y Goldman Sachs.

Comparación de la cifra de negocio de las empresas con los ingresos consignados en los presupuestos de los países. GLOBAL JUSTICE NOW

El estudio fue publicado en PLoS One en 2011. Uno de sus autores, James Glattfelder, explica que trabajan para actualizar los datos: “La previsión es que la distribución del poder se mantenga concentrada en las manos de unos pocos actores altamente interconectados”.

Este estudio es interesante, pero hay que tener en cuenta que las instituciones financieras no siempre controlan el destino de las empresas en las que participan. Casi siempre, simplemente gestionan un dinero que pertenece a inversores particulares. Glattfelder responde que, desde 1980 y en particular desde la crisis de 2008, se ha producido “una enorme concentración de la propiedad de acciones en manos de unos cuantos inversores institucionales”. Esos inversores suelen ser bancos, fondos de pensiones, seguros o sociedades de inversión que invierten grandes cantidades de dinero.

Comparación de la cifra de negocio de las empresas con los ingresos consignados en los presupuestos de los países. GLOBAL JUSTICE NOW

Desde los noventa, algunas firmas son cada vez más influyentes. Una es BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo (maneja cinco billones de dólares, casi cinco veces el PIB español). En mayo, accionistas liderados por esta firma se rebelaron contra la dirección de ExxonMobil para forzar a la empresa a informar sobre sus medidas contra el cambio climático.

En un ejemplo más cercano, hace semanas trascendió que la decisión de empresas y bancos catalanes de cambiar sus sedes llegó de Nueva York o Londres. Allí están los grandes gestores de fondos de inversión, de pensiones y compañías de seguros, los accionistas de las entidades o los dueños de parte de su gran deuda. El cambio de sede trataba de contrarrestar la incertidumbre política que amenaza sus objetivos de rentabilidad. En EE UU, los fondos institucionales poseen un 80% del capital del índice Standard & Poor’s 500, y en Europa, el 58% del índice Standard & Poor’s Euro. En España, el 43% del capital está en manos de fondos internacionales, un récord.

También desempeñan un papel importante los hedge funds, o fondos especulativos, que utilizan los mercados de derivados para apostar a futuro la caída de un valor. Uno de los más populares es el fondo de George Soros, conocido por ganar millones tras tumbar la libra en los noventa, aunque también perdió mucho dinero apostando (erróneamente) por una caída de las Bolsas tras la victoria de Trump. En 1998 había unos 3.000 fondos de este tipo, ahora hay más de 10.000.

Y vuelve a surgir el papel clave de la tecnología. Resulta interesante el auge de los robots en el mundo financiero. Se suelen utilizar, por ejemplo, en la gestión de un mecanismo de nombre malvado: los dark pools. Son redes privadas en las que los inversores compran o venden acciones para que no se sepan sus intenciones y evitar cambios de valor de los títulos que les perjudiquen. Un 42% del volumen diario negociado en los mercados se realiza en esos dark pools, según Tabb Group.

Aunque estos mercados en la sombra existen desde hace décadas, se han multiplicado en los últimos años gracias a la inteligencia artificial. El tiempo que se necesita para ejecutar una orden de compraventa se ha acortado de los 20 segundos de hace dos décadas a los 10 microsegundos actuales. Es decir, 40.000 operaciones en un parpadeo. Por eso conviene ampliar el campo de visión. Ya no basta con mirar a los consejos de administración, la raíz del poder va directa al algoritmo.

https://elpais.com/economia/2017/11/03/actualidad/1509714366_037336.html

 

41.17.- LOS MIL MILLONARIOS CRECEN MÁS EN PAÍSES EMERGENTES – Raúl Jaime Maestre

La riqueza de los mil millonarios ha aumentado un 17 por ciento a 6 billones de dólares estadounidenses, en 2016, tras registrar un declive el año anterior. Encabezados por China, la cantidad de mil millonarios de la región superó por primera vez a Estados Unidos.

2 Nov 2017.- Los más ricos de Estados Unidos siguen controlando la mayor parte de la riqueza, con 2,8 billones de dólares estadounidenses. El aumento en la riqueza total de los mil millonarios fue el doble que el incremento del 8,5 por ciento del índice mundial MSCI ACWI.

Nos podemos preguntar: En el planeta, ¿dónde se concentra la mayor cantidad de mil millonarios? y ¿Cómo generan sus fortunas los mil millonarios?

Asia se encumbra como la región de los mil millonarios

La expansión de la economía en Asia ha visto surgir en promedio por cada día un nuevo multimillonario dentro de los países que la componen. A este ritmo, Asia superará a Estados Unidos, como la mayor región que se concentra la riqueza del mundo en un periodo de 4 años, ya que se situarán en 1.550 mil millonarios.

Esto ha pasado por la combinación de la estabilidad geopolítica que se está dando en China, el aumento de los precios de los bienes raíces dentro de China, el gasto que se realiza en infraestructuras, la creciente clase media y los favorables precios de las materias primas. Todo esto ha ayudado a impulsar la riqueza de estos mil millonarios.

Por tanto, 3 cuartas partes de los nuevos mil millonarios del mundo provienen de las regiones de Asia como China e India. El número de mil millonarios de Asia han aumentado en 117 a un total de 637, y los mil millonarios que han hecho su fortuna vieron crecer su caja más rápido que aquellos que se han hechos ricos con los legados de sus familias.

Estados Unidos y Europa se quedan atrás en la carrera de los mil millonarios

A diferencia de la región asiática, en Estados Unidos, la cifra de mil millonarios ha aumentado en 25 hasta alcanzar un total de 563 personas.

La cantidad de personas mil millonarias en Europa se ha mantenido básicamente igual con unas 342 personas, en parte debido a las defunciones y porque las compañías emprendedores encuentran que los países europeos son difíciles para hacer sus negocios, debido a la cultura empresarial conservadora como a las regulaciones tan estrictas que tienen.

Las 500 personas más ricas del plantea suman entre sus fortunas alrededor de 824.000 millones de dólaresestadounidenses en lo que va el 2017, es decir, han aumentado sus fortunas en un 19 por ciento. Su patrimonio neto total se estimo que alcanza unos 5,2 billones de dólares estadounidenses.

Las fortunas de los mil millonarios europeos están relacionadas con las economías de sus países, por lo que Alemania, la mayor economía de Europa, lidera el puesto con 117 mil millonarios, Reino Unido con 55 mil millonarios, Italia con 42 mil millonarios, Francia con 39 mil millonarios y Suiza con 35 mil millonarios.

En Europa, en Francia es el país donde el patrimonio de los mil millonarios más ha aumentado durante el año pasado con un aumento del 15 por ciento, impulsando por las fortunas de unas cuantas familias.

Le siguieron Suiza, con un aumento del 12 por ciento, España con un 10 por ciento, el Reino Unido con un 1 por ciento y Alemania tuvo un ligero aumento de su patrimonio por encima del 0 por cinto.

Han aumentado los mil millonarios en España

El patrimonio total de los mil millonarios españoles ha aumentado un 10 por ciento respecto el año pasado hasta llegar a los 124.700 millones de dólares estadounidenses, alrededor de 105.811 millones de euros.

Estos millones de euros se han repartido durante el año pasado entre 25 mil millonarios en España, frente a los 21 mil millonarios que había durante el año 2015. En el 2015, la fortuna acumulada de los españoles mil millonarios ascendía hasta los 113.200 millones de dólares estadounidenses, es decir, 96.053 millones de euros.

Las grandes fortunas se respaldan en el arte y los deportes

Sus fortunas han aumentado gracias a las redes informales y formales que organizan acuerdos e inversiones, además esto ayuda con otros temas que pueden surgir de sus fortunas como sería la filantropía, las herencias y la acumulación de obras de arte.

En estas últimas décadas, ha surgido una gran cantidad de riquezas al amparo del arte y de los deportes. Como los precios del arte se han disparado desde principios de siglo, más mil millonarios lo han convertido tanto en un símbolos de estatus como en un activo.

Entre los principales coleccionistas de arte del mundo, alrededor de 150 personas eran mil millonarios el año pasado, frente a los 28 que había a principios de la década de los 90.

Más de 140 importantes clubes deportivos de todo el mundo son propiedad de 109 mil millonarios, que en promedio tienen casi 70 años y una riqueza acumulada de 5.000 millones de dólares estadounidenses.

Existen 4 sectores para generar riqueza para los mil millonarios

Los cuatro principales sectores detrás del aumento global de la riqueza de los mil millonarios a través de sus inversiones durante el año pasado han sido los materiales, la tecnología, los servicios financieros y la industria.

La recuperación de las materias primas ha ayudado a aumentas las fortunas en la minería, el acero y la industria del petroleo. El aumento de los precios inmobiliarios en Asia y la fluctuaciones del dólar estadounidense también han ayudado aumenta las fortunas de los mil millonarios.

Durante el 2015 las correcciones de los mercados de las materias primas y los movimientos con el dólar estadounidenses supusieron un lastre para los inversiones de los mil millonarios. Para lo que queda del 2017 y el año 2018 el crecimiento económico, los mercados financieros, materias primas y monetario generaran riqueza a los mil millonarios.

Alrededor de 2,4 billones de dólares estadounidenses de la fortuna de los mil millonarios serán transferidos durante las próximas décadas a medida que estas personas fallezcan, y gran parte del patrimonio de estas personas serán destinadas a causas filantrópicas.

Por tanto, los mil millonarios son segmento objetivo clave, ya que la riqueza de las personas con un patrimonio neto de los mil millonarios aumente más rápido que el promedio de riqueza mundial.

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41.17.-LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA – Amylkar D. Acosta

La energía se rige por dos principios fundamentales de la termodinámica: el primero, el de la conservación de la energía, desarrollado por Clausius y Thomson y el segundo, el de la degradación de la energía, desarrollado por S. Carnot, más conocido como la entropía. Las fuentes de energía se clasifican entre aquellas que son renovables y las que son no renovables. Históricamente la generación, el transporte y el uso de la energía han dependido de los desarrollos de las tecnologías, los cuales a su vez han sido los protagonistas de las cuatro ediciones de la revolución industrial que han jalonado el crecimiento y el desarrollo de la economía global.

 

4 nov 2017.- Como bien lo dijo Joseph A. Schumpeter, “la innovación implica, por virtud de su naturaleza, una gran paso y un gran cambio…y difícilmente se mantiene alguna de las formas de hacer las cosas que fueron óptimas antes”. Y es propio de la tecnología su evolución disruptiva, a saltos. Así se explica que la primera revolución industrial (1784) fue posible gracias a la invención de la máquina a vapor, la segunda (1870) se caracterizó por la generación eléctrica a gran escala, concomitantemente con la invención del motor de combustión interna, la tercera (1969) por la electrónica y las tecnologías de la información y la cuarta, la actual, por los sistemas físicos cibernéticos (Big Data, IoT, Smart Cities y la inteligencia artificial).

Entre las fuentes primarias de energía, así como en la matriz energética han tenido y siguen teniendo una gran preponderancia aquellas de origen fósil (el carbón, el petróleo y el gas, especialmente), superando el 80% de las mismas. Hoy el mundo produce unas 12.000 millones de toneladas equivalentes de petróleo (TEP) de energía, equivalente a 218 millones de barriles de petróleo equivalente (MMBPE), de las cuales el 81% se obtienen del carbón, del petróleo y el gas. No obstante, las megatendencias apuntan hacia una recomposición de la matriz energética, debido a dos factores fundamentales, la reconfiguración del mercado energético (2007)  y el Acuerdo de París contra el Cambio climático (2015).

La teoría del “pico” de Hubbert, también conocida como cenit del petróleo, se tuvo por mucho tiempo como la verdad revelada. Según ella, las reservas de crudo empezarían a declinar con el despuntar del siglo XXI y de paso su escasez mantendría por las nubes su cotización. Lo sintetiza muy bien el experto petrolero Luis Giusti, cuando afirmaba que “a un precio de US $75/barril, el petróleo de esquistos se torna ´muy sucio´, el bitúmen canadiense ´muy viscoso´, el crudo pre – salino de Brasil ´muy profundo´y el Ártico de Rusia ´imposible´”.

Pero, de pronto, irrumpió la tecnología del fracking en los EEUU para explotar yacimientos no convencionales y ello catapultó a la potencia del norte, que llegó a equipararse con Arabia Saudita como gran productor. Y de paso la “revolución de los esquistos”, como se le denomina, arrastró a la baja los precios del petróleo. Si antes se especulaba sobre el momento en que las reservas de crudo empezarían a declinar, ahora abundan los vaticinios sobre el momento en que empezará a decaer la demanda del mismo. Y con la caída de la demanda caerá también el precio del crudo. Según un estudio reciente del FMI, el consumo de petróleo crecerá en los próximos años a un ritmo del 50% del ritmo de crecimiento del PIB global y estima que hacia el año 2040 el precio del petróleo se estabilizará alrededor de los US $ 15 el barril (¡!).

Pese al empeño de los escépticos y de los “mercaderes de la duda”, que es como los denominan Naomi Oreskes y Erik Conway, encabezados por Trump, en negar el cambio climático, cada día el consenso es mayor sobre la necesidad de encararlo a riesgo de abocar al mundo a su autodestrucción. Por fuerza de las circunstancias, la comunidad internacional arribó en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio Climático (COP21) en París (2015) al consenso en el sentido que “el mundo debe alcanzar la ´neutralidad´ de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en la segunda mitad de este siglo”. Y para ello es menester impulsar el objetivo 7, de los 17 y 32 metas, de las 169 de los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) a alcanzar para el 2030. Se trata de que la energía sea asequible y no contaminante, con lo cual se le abre un espacio enorme al desarrollo de las energías renovables y limpias.

En este sentido nos parece pertinente el llamado que hizo la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL Alicia Bárcena, cuando afirmó en la instalación del XXXVI período de sesiones de la misma que “las inversiones en energías renovables y en otros proyectos medioambientales están en la base de la propuesta de la CEPAL de potenciar el desarrollo de la región con un gran impulso o big push ambiental, para avanzar hacia un patrón de producción, energía y consumo bajos en carbón”.

Como lo dijo Parke Dickey, en 1958, anticipándose a lo acontecimientos, “muchas veces en el pasado pensábamos que nos estábamos quedando sin petróleo, pero realmente nos estábamos quedando sin ideas”. Y lo dijo Bill Gates, “la clave del éxito está en saber detectar hacia dónde va el mundo y llegar allí primero”. En esa carrera están los países, tratando de llegar primero y gracias a la torpeza de Trump China esta sacándole ventaja a EEUU y no sólo a EEUU. Lo dijo claramente la Comisaria de Industria de la Unión Europea Elzbieta Bienkowska: “si China introduce una cuota de 10% de vehículos eléctricos – como acaba de hacer – los fabricantes europeos no pueden invertir únicamente en mejorar los motores de combustión”.

El mensaje es claro y ello explica el giro que viene dando la Unión Europea. En el viejo continente, especialmente, está haciendo furor el motor eléctrico en reemplazo del motor de combustión interna, a tal punto que nos podemos aventurar a afirmar que los días de este último están contados. Holanda ya se impuso la meta de cerrarle el paso a los vehículos con motores de combustión en 2025 y ya el 2.5% de los vehículos nuevos matriculados están dotados de motor eléctrico, Noruega se fijó esa misma meta y el 35% de los carros nuevos son propulsados con motores eléctricos. La canciller alemana Ángela Dorotea Merkel ya le dio un ultimátum a la industria automotriz de su país: a partir del año 2030 saldrán de la circulación los vehículos con motores de combustión.

Y no es para menos, dado que el transporte es el responsable del 25% de las emisiones de GEI relacionadas con el sector energético. Y es de tal gravedad, que si no se hace nada para “neutralizarlas”, como lo manda el Acuerdo de París, pasará de arrojar a la atmósfera 7.7 gigatoneladas de CO2 a alrededor de 15 gigatoneladas en 2050, lo cual sería una barbaridad. Y dado que el sector transporte acapara el 19% de la energía que se consume en el mundo, la sustitución del motor de combustión por el motor eléctrico significará un enorme impulso a la demanda por electricidad hacia los próximos años. Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), el 97% del crecimiento de la demanda de electricidad entre el 2013 y el 2030 corresponderá a la actividad del transporte.

De allí la advertencia de la Comisaria, “en la década de los 2000 no creímos en los teléfonos inteligentes y perdimos”, dijo ella. Y trae la Comisaria a colación, como ejemplo de lo que les puede volver a pasar, si no se avispan, lo que ocurrió con la finlandesa Nokia. Por no apostarle a la nueva generación de teléfonos se dejó arrollar por la estadounidense Apple, Huawei china y la surcoreana Samsung. Lo mismo le pasó a la legendaria neoyorkina KODAK que, al desestimar el invento de su ingeniero Steven Sasson y llevada por el temor de destruir su mercado cautivo de sus tradicionales rollos fotográficos, después de 130 años de existencia, se dejó arrastrar a la quiebra por la irrupción de la cámara digital. Estamos, entonces, en medio de una transición energética que no se va a detener y de lo que se trata es de no rezagarse, de no dejarse sorprender. El que no espabila pierde!

Barranquilla, noviembre 4 de 2017

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40.17.-EMPODERANDO A LOS NUEVOS OBRADORES DE MILAGROS DE CHINA – Michael Spence

El Congreso del Partido Comunista revalidó a Xi Jinping y elevó su poder y su figura. Sin embargo, el futuro del país no dependerá solo de él y de sus camaradas políticos. Los tecnócratas que llevarán a cabo las reformas económicas tendrán un papel sumamente relevante.

Como ha revelado el 19 Congreso Nacional del Partido Comunista Chino, gran parte del foco ha estado depositado en quién ocupará las posiciones clave en la administración del presidente Xi Jinping en los próximos cinco años. Pero la futura trayectoria de China depende crucialmente de otro grupo de líderes que han recibido mucha menos atención: los tecnócratas que llevarán a cabo las tareas específicas asociadas con la reforma económica y la transformación de China.

Octubre 2017.- En las últimas cuatro décadas, los tecnócratas de China han pergeñado de manera colectiva una transformación milagrosa. La generación actual, un grupo talentoso de responsables de formular las políticas, dimitirá en marzo de 2018 o alrededor de esa fecha, y le pasará el bastón a una nueva generación. Esa generación -altamente educada, experimentada y, en su mayor parte, exitosa por méritos propios- está preparada para llevar adelante el progreso económico y social de China con gran capacidad y dedicación. El interrogante es si tendrá un campo abierto en el cual correr.

De algo no hay dudas: la próxima generación de tecnócratas enfrentará condiciones muy diferentes de las que confrontaron sus predecesores. China ha llegado a un momento de incertidumbre importante. Más allá de las cuestiones inherentes al proceso de traspaso generacional, ha habido un cambio drástico en el marco de las políticas dominantes de China bajo la administración de Xi.

En el gobierno de Deng Xiaoping -el líder que inició la «reforma y apertura» radical de China en 1978-, el objetivo político singular era la transformación y el crecimiento económico domésticos, que se alcanzarían con un modelo de toma de decisiones colaborativo que incluía un intenso debate interno. Deng explícitamente descartó una agenda internacional más amplia para China -un dictado que los responsables de las políticas en China siguieron durante más de tres décadas.

Desde que asumió el poder en 2012, Xi ha cambiado su marco normativo de varias maneras. Por empezar, abordó la corrupción endémica que venía minando la credibilidad del PCC (y, por extensión, el modelo de gobernancia de China), y para ello lanzó una campaña sin precedentes contra las componendas que alcanzó los niveles más altos del liderazgo del partido.

Muchos esperaban que la campaña anticorrupción de Xi fuera una iniciativa temporaria, destinada a preparar el camino para la implementación de las reformas económicas agresivas anunciadas en la Tercera Sesión Plenaria del 18 Comité Central en 2013. La campaña, por el contrario, se ha convertido esencialmente en una característica permanente de la administración de Xi.

Xi cree que la legitimidad de un gobierno es, principalmente, una función de valores que se brindan de manera consistente, junto con un progreso económico y social, en donde el compromiso estricto con el interés público tiene prioridad sobre la forma de gobernancia. Mientras que pocos observadores occidentales han reconocido plenamente esta perspectiva, los acontecimientos en Occidente en los últimos diez años -la crisis financiera de 2008, la mayor desigualdad de ingresos y riqueza y la profundización de la polarización política- han reforzado esta postura.

En consecuencia, los líderes y ciudadanos chinos están más convencidos que nunca de que el gobierno de un único partido fuerte es un pilar esencial de estabilidad y crecimiento. Creen que el foco en Occidente en la forma de gobernancia, en contraposición a resultados económicos y sociales inclusivos, es errado, porque los sistemas tanto democráticos como autocráticos pueden ser corruptos.

Es más, la agenda económica de China en el gobierno de Xi se ha expandido más allá de su foco limitado en el crecimiento y desarrollo domésticos para incluir un esfuerzo concertado destinado a expandir la influencia china en la economía global, especialmente en el mundo en desarrollo. Esta agenda externa amplia y en expansión genera pedidos de recursos -no se puede ser el inversor externo dominante en África y Asia central sin invertir mucho dinero- a la vez que influye en las elecciones políticas. Por ejemplo, las empresas de propiedad del estado, inclusive los bancos, pueden responder de manera más flexible que las empresas puramente privadas a una mezcla variable de incentivos y retornos de inversión públicos y privados.

Finalmente, en los últimos años, los marcos normativos de China han reflejado cada vez más la tensión inherente entre el imperativo de larga data de garantizar la estabilidad social y política y el objetivo más moderno de la liberalización del mercado. El liderazgo de China sigue estando firmemente comprometido con proteger los intereses del Partido que, a su entender, coinciden con los de la sociedad. Por ese motivo, el PCC sigue concentrándose en mantener el orden e instilar valores en todos los aspectos de la vida china, manteniendo una presencia activa no sólo en los debates sobre las políticas sino también en las actividades y asuntos sociales del sector privado.

Al mismo tiempo, el gobierno intenta asignarles a los mercados un papel más decisivo en la economía, impulsar el poder de la actividad empresarial y la innovación, y responder de manera más efectiva a las necesidades y deseos de una clase media joven, educada y en franco crecimiento. Y con buenos motivos: estos son los motores internos que le han permitido a China alcanzar un crecimiento anual del PIB de 6-7% en medio de un giro estructural difícil y una transición a ingresos medios, llevada a cabo en una economía global relativamente débil.

Es difícil decir con certeza si estos dos objetivos se contraponen de manera directa. Pero existe un motivo de preocupación. El tipo de competencia dinámica que conduce a la innovación, después de todo, dista mucho de un proceso guiado de manera centralizada, aunque las elecciones del sector público en áreas como la investigación básica sí tienen un impacto sustancial.

Es más, tanto en la formulación de políticas públicas como en el mundo académico, es indispensable un debate activo para diferenciar las ideas buenas de las malas. Sin embargo, si bien el sistema chino ha demostrado su capacidad para un debate de políticas internas de alto nivel entre participantes altamente entrenados y experimentados cuya lealtad no está en duda, y que luego actúan de manera rápida y decisiva, los líderes de China siguen sospechando del debate público y de los comentarios sin restricciones. Pero muchas decisiones complejas en materia de políticas -por ejemplo, sobre la reforma y apertura del sector financiero- se verían beneficiadas con el proceso de depuración que permite una mayor apertura.

En los próximos cinco años, el éxito de China dependerá en gran medida de cómo se maneje la agenda compleja del gobierno, y las tensiones que esto conlleva. Para alcanzar sus objetivos, los líderes de China tendrán que encontrar un delicado equilibrio entre un Partido fuerte, disciplinado y ubicuo, que fija estándares y protege los intereses de la población, y mercados innovadores, empoderados y potentes, que impulsan la economía hacia el futuro.

Fuente: Project Syndicate http://nuso.org/articulo/empoderando-los-nuevos-obradores-de-milagros-de-china/

 

39.17.-LOS NACIONALISMOS QUE ENVENENARON EUROPA – Guillermo Altares

La inclusión de todos los ciudadanos en un mismo Estado ha logrado solucionar problemas que parecían imposibles

El tranvía que une Estrasburgo y Khel en el momento de cruzar la frontera.  PATRICK HERTZOG AFP

Toda la historia de Europa discurre en un sentido: la construcción de Estados donde los derechos sean políticos y, por lo tanto, correspondan a todos los ciudadanos, frente a aquellas naciones e las que los derechos dependen de la pertenencia a una idea, etnia, lengua o religión. Y no ha sido fácil llegar hasta aquí. El camino ha superado una larga sucesión de desastres y cataclismos, desde las guerras de religión en los siglos XVI y XVII hasta los conflictos que provocaron cientos de miles de muertos en la antigua Yugoslavia en los años noventa del siglo pasado. La Europa actual tiene muchos problemas, algunos con tantos ecos en el pasado como los efectos de la crisis económica o el resurgir de la ultraderecha, pero la inclusión de todos los ciudadanos en un mismo modelo ha logrado apagar conflictos que parecían imposibles de resolver.

19 oct 2017.-  El mundo de ayer (Acantilado), las memorias del escritor judío vienés Stefan Zweig, se ha convertido en el equivalente literario al Himno a la alegría, de Beethoven, un canto inagotable a la sabiduría de este continente, pero también una advertencia sobre la fragilidad de sus logros. Zweig se suicidó en Brasil en 1942 cuando pensaba que ya no existía ninguna esperanza para Europa y que el triunfo de Hitler era inevitable. Esto es lo que escribe sobre el nacionalismo: “Por mi vida han galopado todos los corceles amarillentos del apocalipsis, la revolución y el hambre, la inflación y el terror, las epidemias y la emigración; he visto nacer y expandirse ante mis propios ojos las grandes ideologías de masas: el fascismo en Italia, el nacionalsocialismo en Alemania, el bolchevismo en Rusia y, sobre todo, la peor de todas las pestes: el nacionalismo, que envenena la flor de nuestra cultura europea”.

La frase de Zweig debe ser aplicada con cautela a la situación actual: no nos encontramos ante un asalto contra la razón y la sociedad similar al que representaron los grandes totalitarismos, no hay en Europa nada parecido a Hitler o Stalin. Pero cuando el escritor sitúa el nacionalismo como el peor de los males, como un veneno, se refiere a la exclusión que representa para todos los que se quedan fuera. Su idealización del Imperio Austrohúngaro se debe a que fue una entidad en la que pudieron vivir bajo una misma ley y unos mismos derechos pueblos, lenguas y religiones totalmente diferentes.

El derrumbe de aquel Imperio provocó el levantamiento de fronteras que siempre dejaban fuera a alguien, porque si se trazan los límites basándose en imaginarios derechos nacionales siempre hay alguien excluido —los húngaros de Rumanía o los rumanos de Hungría, los italianos y los eslovenos de Trieste y así hasta el infinito—. No hay naciones uniformes. El gran escritor austriaco era plenamente consciente de ello y por eso veía con tanto pesimismo la evolución que vivió Europa en los años treinta.

Cuando se independizó, Eslovenia borró a 18.000 ciudadanos porque no habían nacido en esta antigua república yugoslava

Como la de Zweig, la peripecia personal del sociólogo alemán Norbert Elias puede servir para resumir el siglo XX: veterano de la Primera Guerra Mundial, huyó de Alemania por ser judío —su madre no consiguió escapar y fue asesinada en Auschwitz—, vivió en Inglaterra, donde fue deportado a la isla de Man por ser alemán, y luego trabajó en universidades de Alemania y Holanda. Escribió un libro muy influyente, El proceso de civilización (FCE), sobre la cimentación del Estado en Occidente y la protección que, al final, daba el Estado-Leviatán a los individuos. Esta obra sirvió de inspiración a Steven Pinker para escribir Los ángeles que llevamos dentro (Paidós), un ensayo que da una visión profundamente optimista del presente ya que, mantiene, vivimos en el momento menos violento de la historia. Elias explica que Europa en el siglo XV tenía 5.000 unidades políticas independientes, la mayoría baronías; 500 a principios del siglo XVII; 200 en la época de Napoleón, a principios del siglo XIX; y menos de 30 en 1953.

Estos datos representan un resumen perfecto de lo que ha ocurrido en el continente desde que Zweig escribió sus memorias: menos Estados como solución a los conflictos nacionales. La UE nació con el propósito de compartir los recursos —el carbón y el acero—, pero rápidamente cuajó como algo mucho más ambicioso: crear una estructura inclusiva, en la que estén representados los países, las naciones y sus diferencias, pero sobre todo los ciudadanos. La historia de Europa es tan intrincada que no hay otra forma de resolver conflictos milenarios. En su libro L’invention de l’Europe, el demógrafo francés Emmanuel Todd explica que “la civilización europea actual es el producto de una síntesis, lenta y trabajosa” porque “sus pasiones, religiosas o económicas, están inscritas en el espacio”. Darle un nuevo sentido a ese espacio, que sea de todos los ciudadanos sin que importen sus pasiones (porque, no lo olvidemos, el nacionalismo es una pasión, no una realidad), es el gran logro de la UE. Y dar marcha atrás sería un error gigantesco.

Algún político insensato ha hablado de algo así como el “modelo esloveno” para el desafío separatista de Cataluña. Incluso obviando datos que no se deberían obviar —una guerra de 10 días, 70 muertos, el principio de la catástrofe yugoslava, la peor que ha sufrido Europa desde el final de la II Guerra Mundial—, es interesante recordar un fleco de aquella independencia, que refleja lo que ocurre cuando se crean Estados basados en la nación: los llamados “borrados”. Cuando Eslovenia se independizó, un 10% de la población (200.000 de dos millones) era de origen yugoslavo, se había instalado en la República más rica, pero no había nacido allí, aunque estaban integrados. Primero se les obligó a regularizarse (¡en el país en el que llevaban viviendo desde hacía décadas!) y 18.000 de ellos fueron “borrados”, eliminados de los registros como si nunca hubiesen existido. Era una conclusión lógica: en el Estado de los eslovenos, los que no lo son no tiene cabida. En un Estado plurinacional, ese problema no existe. ¿Cuándo se solucionó? Después de que Eslovenia entrase en la UE y Bruselas le obligase a arreglar tan feo asunto.

El fin de semana del referéndum ilegal, visitó España un escritor bosnio llamado Velibor Colic, autor de un libro, lleno de humor, sobre la dificultad de empezar de cero en otro país, Manual de exilio(Periférica). Bosnio de origen croata, desertó durante la guerra, estuvo en un campo de concentración del que se fugó y se exilió en Francia. Aprendió el idioma y acabó convertido en un escritor de éxito. Ahora vive en Estrasburgo, trabaja con inmigrantes (50 nacionalidades conviven en la ciudad) y contemplaba con una mezcla de preocupación e incredulidad lo que ocurría en Cataluña. Colic decía que los referendos nacionalistas los carga el diablo. Y no paraba de bromear con que su siguiente exilio sería el más cómodo y barato, porque un tranvía une Estrasburgo con Khel, en Alemania. Se inauguró el 24 de abril y cruza, por 1,40 euros, una frontera que provocó tres guerras entre 1870 y 1945. Aquel exiliado bosnio no podía entender que alguien quisiese bajarse de ese tranvía que cruza fronteras y deja atrás para siempre una triste historia.

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