17.18.-LA LIGA IMPONE SU SESGO RADICAL IDEOLÓGICO EN EL ACUERDO DE GOBIERNO ITALIANO – Daniel Verdú

La última versión rebaja notablemente las amenazas contra la UE, pero mantiene la tarifa plana de IRPF, la renta de ciudadanía y las deportaciones de inmigrantes

FOTO: El líder de la Liga, Matteo Salvini, ayer en Monza. / VÍDEO: El líder del Movimiento 5 Estrellas, Luigi Di Magio, anuncia la creación de la renta básica, este viernes. MATTEO BAZZI (AP) / QUALITY-REUTERS

El Movimiento 5 Estrellas (M5S) y La Liga han cerrado ya un contrato de Gobierno definitivo. Un documento sin precedentes en Europa basado en dos programas de corte antiestablishment, soberanista y euroescéptico, en el que La Liga ha impuesto su sesgo extremista. Son 58 páginas y 38 puntos clave que van desde la expulsión de migrantes irregulares a la bajada de impuestos radical con una suerte de tarifa plana de IRPF, la introducción de una renta básica de ciudadanía y subvenciones en guarderías solo para italianos. Un cóctel sin una base clara de financiación que ha despertado la inquietud de los mercados y que las bases del M5S ya han aprobado a través de una votación online (94% de síes) en la que solo se ha permitido participar a 44.000 personas.

Tres borradores después, decenas de globos sondas, una prima de riesgo disparada y el desplome en bolsa del Banco Monte Dei Paschi di Siena, el documento que certifica el acuerdo de gobierno entre La Liga y el Movimiento 5 Estrellas (M5S) —y que deberán ratificar las bases— solo espera la firma de los líderes de ambas formaciones. Es una versión bastante diluida respecto a sus redacciones precedentes. Se han caído las amenazas de crear un mecanismo para salir del euro, la descabellada petición de condonar 250.000 millones de deuda italiana al BCE o la idea de regresar a la Europa previa al Tratado de Maastricht. Pero prevalece el aire de sospecha hacia la UE y medidas fiscales radicales. Un acuerdo cerrado entre hombres en una mesa sin una sola mujer y donde escasean también las cifras y la base financiera para ejecutarlo. Algunas fuentes elevan su coste en una cifra que superaría los 65.000 millones de euros. Un torpedo contra una economía a la cola de crecimiento en la zona euro y cuya deuda supone hoy el 130% del PIB.

Renta de ciudadanía. La propuesta estrella del M5S -casi 11 millones de votantes- ha quedado convertida en una confusa iniciativa que no arrancaría antes de 2020 y que se parece más a un subsidio por desempleo que a una renta universal. Inicialmente, el M5S había calculado que costaría unos 17.000 millones anuales, aunque algunos expertos cifraban esa cantidad en casi el doble. En la última versión del programa, sin embargo, solo se habla de 2.000 millones de euros.

LA FLAT-TAX

La propuesta estrella de la Liga ha entrado finalmente en el acuerdo. La Flat Tax, una tarifa fija de IRPF para familias y empresas, se ha incluido con algunos matices. El nuevo régimen fiscal, reza el docuemnto, se caracterizará por dos tipos del 15% y el 20% (hoy la más alta es de 43%) para personas físicas, IVA y familias. Para estas últimas, esta prevista una deducción de hasta 3.000 euros sobre al base de la renta. Una medida introducida para respetar el orden constitucional italiano, que exige la progresividad en los impuestos. Con esta propuesta, la futura coalición cree que logrará frenar la evasión fiscal desbocada que impera en Italia. Pero en el sur de Italia, de nuevo, no terminan de entender un proyecto mucho más pensado para las rentas altas.

El motivo es que la propuesta ha quedado limitada a dos años en los que el beneficiario —identificado a través del cálculo de sus ingresos y patrimonio— deberá aceptar, al menos, una de las tres ofertas de trabajo que reciba una vez se inscriba en un centro de empleo (si es que las recibe). La única diferencia con el subsidio de paro —que ya existe— es que se percibe por el mero hecho de ser ciudadano, y no de haber acumulado un tiempo determinado de contribución a la Seguridad Social. La medida no entrará en vigor hasta que se reformen las agencias de empleo regionales, un proyecto que correrá a cargo de fondos europeos y que no entrará en funcionamiento hasta dentro de, al menos, dos años.

Fin de las sanciones a Rusia. Matteo Salvini y Luigi Di Maio, líderes de La Liga y el M5S, respectivamente, aseguran que Italia seguirá dentro de la OTAN con EE UU como aliado privilegiado. Pero con “una apertura a Rusia, que debe percibirse no como una amenaza sino como un socio económico y comercial cada vez más relevante”. “Es oportuno el levantamiento de las sanciones comerciales [La Liga cifra el daño a Italia en 5.000 millones de euros] y su rehabilitación como interlocutor estratégico para la resolución de crisis como Siria, Libia o Yemen”, afirma. [APARTADO]

Eurofobia de baja intensidad. Las incendiarias medidas previstas en anteriores borradores contra la UE han quedado liquidadas. Ahora el único dardo se dirige a la Comisión Europea: “El objetivo es el refuerzo del papel de los poderes del Parlamento Europeo, ya que es la única institución europea que tiene una legitimidad democrática directa. En consecuencia, debería restarse poder a los organismos que no la tienen”.

Comité político paralelo. La explosiva relación que pueden mantener a lo largo de cinco años dos partidos como la Liga y el M5S ha llevado a incluir la creación de un organismo paralelo para dirimir sus diferencias sin dinamitar su mayoría parlamentaria. Se trata de una injerencia clara de los aparatos de los partidos en la gestión pública. Aunque algo suavizado, sigue presentando enormes dudas sobre su constitucionalidad.

La banca. La crisis bancaria en diferido en Italia fue uno de los caballos de batalla contra el ex primer ministro Matteo Renzi. El discurso de la connivencia del Partido Democrático (PD) y del resto del supuesto establishment con las entidades financieras ha alimentado enormemente el tirón electoral de La Liga y el M5S. El documento alude al cambio de papel de los bancos rescatados, específicamente al nuevo del Monte dei Paschi di Siena (MPS): “El Estado accionista se debe a la redefinición de la misión y de los objetivos del instituto de crédito en una óptica de servicio”. El mero redactado ha hecho caer los títulos del MPS un 9% en Bolsa.

Deportaciones y ONG. La Liga ha logrado introducir aquí varios de sus eslóganes. Empezado por la utilización del término “negocio de la inmigración” para referirse, entre otras cosas, a las ONG que operan en el Mediterráneo y a las empresas que prestan servicio para la acogida de migrantes. Para ellas, se pide revisar el sistema de ayudas. Pero, sobre todo, señala a 500.000 migrantes irregulares y a quienes se pretendería expulsar con sistemas de repatriación “más veloces”. No se dice cómo ni cuánto costaría.

Corruptores encubiertos. La lucha contra la corrupción es una de las banderas de ambos partidos. La Liga, separada ya de Forza Italia, tiene ahora las manos más libres para explorar estas políticas. Entre las propuestas hay medidas tan exóticas como la creación de “agentes provocadores”: funcionarios que de forma encubierta ofrecerán sobornos a cargos de la Administración para comprobar su honradez.

Seguridad y autodefensa. El acuerdo prevé el aumento del gasto en seguridad para contratar a más policiales. Además, se señala a los campamentos de gitanos de las grandes ciudades como focos de delincuencia: “Hoy 40.000 personas viven en los campos nómadas y el 60% son menores. Es necesaria la clausura de todos esos campamentos”. Salvini ha logrado meter el “derecho a la legítima defensa” como un punto clave. Se propone eliminar incertidumbres interpretativas; en pocas palabras, saber cuándo se le puede disparar a un ladrón que entra casa.

https://elpais.com/internacional/2018/05/18/actualidad/1526668040_387312.html

17.18.-EL SUR DE ITALIA SE REBELA – Daniel Verdú

La parte meridional del país, arrasada económica y socialmente, abraza masivamente las propuestas de M5S y reconoce en Luigi Di Maio a uno de los suyos

Un vecino de Pomigliano D’Arco pasea delante de los carteles electorales. ANTONELLO NUSCA

Muchas de aquellas reuniones se celebraban en el pequeño bar de Rosa Carace, en el centro de Pomigliano D’Arco. No tenían ni 20 años y ya querían arreglar el mundo, recuerda ella detrás de la barra mientras ruge su vieja cafetera. Se ocultaban detrás de una mampara, pero podía escucharles perfectamente. Luigi Di Maio (Avellino, 1986)llevaba la voz cantante, siempre tuvo madera de líder. Los fines de semana repartía pasquines en el mercado con su madre del brazo, preguntaba a la gente, se metía en todos los líos. Maria, Assunta y Nunzia, que fue su compañera de colegio, asienten en la barra. Hijo de una profesora y de un pequeño constructor de la zona, el líder del Movimiento 5 Estrellas (M5S), el partido más votado y un auténtico ciclón en el sur de Italia (una de cada dos papeletas), es hoy el orgullo de un pueblo poco dado a las alegrías colectivas. Al cabo de 10 minutos, la tertulia política en el bar ya reúne a siete personas con el mismo fervor por Di Maio. Entonces, Rosa deja de remover un café con la cucharilla y se pone seria.

—Escriba esto bien claro. Puede que Luigi no tenga ningún título universitario, pero tiene dignidad. Justo lo que les falta a los demás. Es uno de los nuestros.

No es casualidad que Luigi Di Maio creciera en Pomigliano D’Arco (39.900 habitantes), un pequeño pueblo a 20 kilómetros de Nápoles golpeado por casi todos los males del sur de Italia. Una crisis industrial que diezmó la plantilla de la histórica fábrica de Fiat, una tasa de paro que alcanza los niveles más altos del país y un terreno abonado para el crimen organizado. Cerca de aquí se descubrió en 2003 que la Camorra tenía más de 1.200 vertederos de residuos ilegales que llevaban años envenenando a la gente. En la Tierra de los fuegos —como la llamaron— la tasa de tumores es un 46% superior a la media en los hombres y un 21% en las mujeres. No es casualidad tampoco que Sergio Costa, el general de los Carabinieri que llevó la investigación, sea el candidato de M5S a ministro de Medioambiente. Ni siquiera es fortuito que la propuesta estrella de la formación, una renta mínima de ciudadanía que supuestamente permitiría a todo el mundo llegar los 780 euros mensuales, haya sido el golpe definitivo. El sur de Italia, inclinado antiguamente a un voto clientelar hacia los partidos de gobierno, ha dicho esta vez basta.

Hay un vínculo directo entre el éxito de M5S (32,7% de los votos), la renta per cápita y la tasa de desempleo del país. La formación, una suerte de start up política creada en 2009 por el cómico Beppe Grillo y el empresario de comunicación Gianroberto Casaleggio, gana donde el malestar y el cabreo son mayores. El gráfico marca una diagonal ascendente desde regiones del norte como Lombardía o Trentino Alto Adige, donde la riqueza es inversamente proporcional a sus votos, hasta Calabria, Campania, Basilicata, Puglia, Sicilia o Cerdeña, donde el PIB está por debajo de la media europea y el paro muy por encima de la italiana. Ahí el M5S ha obtenido entre el 40% y el 50% de los votos y ha marcado una frontera política insólita en un país ya de por sí históricamente fracturado.

Celebración de la victoria electoral en Pomigliano D’Arco. ANTONELLO NUSCA

El artefacto político que lidera Di Maio, construido fuera del tradicional eje ideológico izquierda-derecha, es el que mejor ha sabido leer la herida de una Italia que sigue invirtiendo mayores recursos en las zonas más ricas (296 euros por persona en el norte) y menos donde mayor es la necesidad (107 en el sur, según datos de Svimez). La victoria también es significativa en los barrios periféricos y más degradados como Scampia, la zona cero durante años de la Camorra napolitana (más del 65% de votos), o San Giovanni a Teduccio, una depauperada zona industrial del este de la capital de Campania (60%).

Hay un vínculo directo entre el éxito de M5S (32,7% de los votos) en algunas zonas, la renta per cápita y la tasa de desempleo del país

El fenómeno se reproduce donde hay obreros y el ruido de las máquinas ha dejado de sonar. A las 14.00 comienza el cambio de turno en la fábrica de Fiat de Pomigliano D’Arco. Decenas de trabajadores terminan la jornada y se dirigen en grupo a la salida. Salvatore Esposito, 56 años, tres décadas en la cadena de montaje. Siempre votó a la izquierda. “Era de los duros, del Partido Comunista”, suelta masticando la mala leche de las ocho horas en el tajo. La izquierda ya no representa a los obreros, protesta. El mantra recorre Europa y brilla en el sur de Italia. “Por primera vez en mi vida he dejado de votarles. Apoyo a Di Maio”. Las 20 personas que caminan junto a él hacia la salida asienten y levantan la mano mostrando los cinco dedos: Cinco estrellas.

Las pensionistas tienen una visión parecida. Domenico Leone, un tipo alto y robusto que aparece con un pequeño ramo de mimosas para su hija en el Día de la Mujer, trabajó 43 años en la misma fábrica. Hubo cambios. Primero fue Fiat. Luego General Electric. Pero él se mantuvo siempre en la izquierda. Votó comunista, socialistas, luego PD… Y algo se rompió. “Son peores que la Democracia Cristiana. Aquella gente que luchó con nosotros ahora son casta, tienen sueldos vitalicios, puestos en los consejos de administración. Nos han abandonado”. Domenico fue el último en convencerse de sus antiguos compañeros, no le sonaba bien el rollo del Movimiento. “Me costó aceptarlo. No son lo mismo… Pero el PD ha hecho política contra nosotros, el Jobs Act [la reforma laboral de Renzi] nos ha masacrado. Di Maio no es de izquierdas, pero lucha por la moralidad de la política, por la transparencia”. El 37% de los obreros de Italia ha votado M5S, según el instituto Cattaneo.

Don Peppino, párroco y amigo de Luigi Di Maio en Pomigliano. ANTONELLO NUSCA

“La política, especialmente en el sur, está fuera de la vida real”, critica el párroco de Pomigliano

La izquierda ha muerto, viva la izquierda. El partido de Luigi Di Maio ha enterrado al PD en el sur. La mayoría de votos que ha perdido el partido de Renzi ha ido a parar los grillinos(14%) o a la abstención (22%). Un fenómeno que sugiere, como ha sucedido en España, que tarde o temprano las dos formaciones en auge —Liga y M56— tratarán de fagocitar a los partidos tradicionales a izquierda y derecha. Este es solo un paso intermedio en el trasvase de votantes. “El sur ha votado para hacer tabla rasa de las clases dirigentes, sobre todo de izquierda. Una parte de la culpa es de Renzi, de su desvinculación con la izquierda clásica. Aquí se ha pagado muchísimo en la crisis, pero sobre todo, unas políticas de austeridad asimétricas que, en términos de contribución, han pesado el doble que en el norte”, señala Giuseppe Provenzano, vicedirector de Svimez, la asociación que analiza el desarrollo del sur.

La antipolítica se institucionaliza, pero el fenómeno ha cuajado en la base. Don Peppino, el párroco de Pomigliano, llega a la parroquia con un grupo de niños de familias sin recursos. Se ocupa de ellos y de otras batallas sociales. De eso conoce a Di Maio, católico practicante, desde que tenía 15 años. Trabajaron juntos en la preparación de un referéndum contra la privatización del agua en la región. El líder de M5S participó en lo que el cura define como un “observatorio político” gestionado desde la parroquia. Una forma de analizar los problemas de la gente sin atender a los ejes ideológicos que encontró un encaje perfecto en el M5S. “Esto es una revolución. La gente ha dicho basta. Está harta de que no se respeten sus derechos. La política, especialmente en el sur, está fuera de la vida real”. En Pomigliano creen que, por fin, uno de los suyos ha llegado a Roma para solucionarlo.

LA RENTA MÍNIMA, UNA ARMA DE DOBLE FILO

                                                                                          Un hombre se cubre con un paraguas de Movimiento 5 Estrellas A. NUSCA

Silvio Berlusconi, en plena amargura por la derrota electoral, se acordó de la promesa grillina que tanto daño le ha hecho en el sur. En el vídeo que lanzó desde su casa no pudo contenerse. “Lamentablemente, muchos electores han creído en la promesa infundada de la renta de ciudadanía. Se darán cuenta pronto con una desilusión”. Para el ex Cavaliere, que sabía que se jugaba los últimos días de su carrera política en el sur de Italia, ese ha sido el arma devastadora del M5S.

Y algo de razón tiene. El pasado jueves, en varias oficinas de la administración fiscal del sur ya había colas el pasado jueves para pedir los 780 euros. La propuesta, ni está aprobada ni consiste exactamente en eso. Giuseppe Provenzano, sin embargo, advierte que centrar el análisis en esta promesa podría ser equivocado. “Es una reducción racista y simple. No es así, porque este voto está ligado al sufrimiento social. Pero también es transversal de las fases sociales. Hay muchos jóvenes también. Creo que es un momento de rechazo a un estado que no garantiza servicios a la altura. Ha sido un voto contra el abandono del sur. Y ese abandono se refleja en las clases dirigentes”. Pero la expectativa levantada es tan alta, que el arma puede terminar siendo de doble filo.

Además, la llamada renta mínima, en realidad no responde a lo mismo que en otros países. Se trata más bien de un subsidio temporal por desempleo. Las condiciones para recibirla son ser mayor de 18 años, estar desocupado o recibir una renta por debajo de los 780 euros, inscribirse a un centro de ocupación y aceptar, como máximo, la tercera oferta que se reciba. Son 9 millones de italianos que no llegan a 9.360 euros al año. Pero, de hecho, el país ya tiene un mecanismo parecido que entrará en vigor a partir de julio. La gran diferencia es que la cantidad es de 485 euros.

https://elpais.com/internacional/2018/03/09/actualidad/1520623600_458526.html?rel=str_articulo#1526763506834

16.18.-A CREAR NUEVOS PARTIDOS – Cecilia López Montaño

Con el Liberalismo destruido, el Conservador dividido, el Polo fraccionado, el Verde un coctel de ideologías, es hora de proponer nuevos partidos, como el Social Demócrata de Colombia

Si algo está claro en estos difíciles momentos por los que atraviesa el país, es la muerte de todos sus partidos políticos. La prueba reina de esta realidad es que estamos jugando para la Presidencia de la República con individuos y nombres, así el Centro Democrático respalde totalmente a Iván Duque. Pero una sola pregunta: ¿es ese el partido dominante que toda la sociedad colombiana desea? Si de verdad la mayoría de los colombianos creemos en la democracia, no en el caudillismo; si nos jugamos por el respeto a los derechos consagrados en la Constitución del 91; si creemos que la vida se debe respetar independientemente del tipo de individuo de que se trate, y que es la justicia la que debe determinar su castigo y no una o varias personas por importantes que se crean, este no es ni el jefe de un verdadero partido, ni el tipo de político a quien debemos apoyar.

8 mayo 2018.- Una mirada al Liberalismo, el más destruido de todos; al Conservador dividido como pocos; al Polo fraccionado en muchos pedazos, al Verde que es un cóctel de ideologías; es evidente que uno de los grandes errores que ha cometido Sergio Fajardo y sus más cercanos y eternos seguidores como Iván Marulanda, es haber acabado con “Pido la Palabra”, el más serio intento que se ha hecho para organizar un partido realmente democrático.

En la primera vuelta cada uno votará por quien mejor se ajusta a sus ideales,
en mi caso lo haré por Humberto De la Calle;
después será la hora de la reagrupación

Pero para no seguir llorando sobre la leche derramada, es hora de hacer propuestas viables y una de ellas es la creación de nuevos partidos sin los cuales no hay democracia posible. Mucha gente está totalmente insatisfecha con la política actual y existen muchas coincidencias entre distintos sectores. Para no hablar de derecha e izquierda realidad que, como las brujas, quiérase o no, existe, la verdad es que siempre en una sociedad se dan por lo menos tres tendencias. Una que preserva los valores del pasado, y que en términos económicos cree en el crecimiento del pastel para después repartirlo, como si los pobres pudieran seguir esperando. Otro sector que se va al extremo y quiere un Estado que controle demasiado y que reparta independientemente de cuánto y cómo se crece. Y como siempre, el centro, aquel en donde siempre se ubica la verdad. Desarrollo sí, pero incluyente, respeto a los derechos de todos sin excepción; igualdad en donde es evidente y posible; inclusión económica y social e integración a este mundo global que tanto afecta la vida de todos y cada uno de los individuos de este planeta.

En la primera vuelta cada uno votará por quien mejor se ajusta a sus ideales, en mi caso lo haré por Humberto De la Calle; pero después de estos resultados frente a los dos ganadores —hombres porque a las mujeres les pusieron un techo de cristal, la vicepresidencia— será la hora de la reagrupación. Solo los liberales aguastibias se irían con el Centro Democrático y como lo que les importa es el poder y no las ideas guiados por el peor enemigo del Partido, César Gaviria, muchos se unirán a Uribe. Algo similar les pasará a los conservadores que se identifican de entrada con los ideales del Centro Democrático, que no tiene nada de centro y muy poco de democrático.

El centro, a menos que se produzca un milagro que muchos deseamos, será el que quede pulverizado y tendrá que reinventarse. Pero depurado de aquellos “Ni Ni”, se agruparán los verdaderos socialdemócratas, los que se la juegan por la paz y con seguridad habrá mucha gente de los Verdes, muchos Liberales y aquellos no extremistas de la izquierda, que los hay. Se sugiere que así surja el partido Social Demócrata de Colombia. Los otros dos partidos serán el Centro Democrático y la extrema izquierda. ¿Será posible este sueño?

E-mail cecilia@cecilialopez.com www.cecilialopezcree.com www.cecilialopez.com https://www.las2orillas.co/crear-nuevos-partidos/

 

15.18.-LOS DAÑOS INCALCULABLES DE LA ECONOMÍA ‘ORTODOXA’ – Lucrezia Fanti y Mauro Gallegati

Los modelos económicos y econométricos utilizados para planificar y evaluar las políticas económicas de los gobiernos y los bancos centrales se derivan de la adopción de un paradigma teórico falaz y obsoleto. Pero eso sigue produciendo un daño enorme a la vida de todas las personas, pero muchas prefieren hacer el avestruz.

28/04/2018.- La economía es una ciencia social que permite cuantificar y evaluar empíricamente muchas variables relacionadas con su análisis: variables micro, meso y macroeconómicas. La evaluación de los fenómenos económicos y sus determinantes está vinculada a la teoría económica subyacente y a la forma de entender el sistema económico en términos social e históricamente determinados.

Criticar y repensar el paradigma económico dominante y sus teorías derivadas, por lo tanto, no es un ejercicio estéril entre académicos y expertos, sino que es un elemento esencial de la discusión acerca de las políticas económicas que afecten materialmente al contexto económico y social en el que todos vivimos.

Las políticas económicas aplicadas por los gobiernos y los bancos centrales son el resultado de evaluaciones sobre la tendencia de variables económicas clave, como el PIB, el desempleo o la deuda pública, pero el signo de estas políticas es una consecuencia directa del paradigma teórico subyacente en los modelos económicos (y econométricos) utilizados por las instituciones en cuestión.

Las políticas económicas adoptadas por los gobiernos que se sucedieron en Italia en los últimos años y que no son una excepción -a su vez influenciadas y orientadas por indicaciones y restricciones impuestas a  escala comunitaria-, son objeto de las críticas y análisis propuestos en este e-book.

La crisis económica de 2007 ha puesto dramáticamente en evidencia la inadecuación de los modelos macroeconómicos ‘ortodoxos’, no solo por no predecir el advenimiento de grandes crisis, como la que golpeó a los Estados Unidos y luego a una gran parte de las economías avanzadas (un ejemplo de ello es la ahora famosa «pregunta de la reina»[1]), sino también sin ni siquiera haber considerado su eventualidad.

A pesar de las numerosas críticas de economistas de prestigio internacional como Joseph Stiglitz y Paul Romer [2], los modelos DSGE (Dynamic Stochastic General Equilibrium) son hoy el instrumento más utilizado -si no el único- por las instituciones económicas internacionales para evaluar el impacto de las políticas económicas y realizar estimaciones y pronósticos sobre la evolución de variables macroeconómicas clave. Los ejemplos incluyen el modelo QUEST de la Comisión Europea, el modelo ITEM -el modelo econométrico trimestral para la economía italiana- y el modelo IGEM (Italy General Equilibrium Model).

Las evaluaciones y estimaciones relacionadas con la marcha de la macroeconomía en Italia, presentadas cada año por el Ministerio de Economía en el Documento Económico y Financiero (DEF) y las Notas de Actualización a la DEF se hacen precisamente a través de los modelos ITEM e IGEM.  Actualmente se está actualizando en una nueva versión denominada IGEM-F, que incluye un sector bancario que permita el análisis de «fricciones» financieras.

Algunas críticas al uso de estos modelos por parte del Ministerio de Economía y Finanzas provienen recientemente de la misma Oficina de Presupuesto Parlamentario (UPB) en su Informe sobre Programación Presupuestaria 2016 [3], con referencia a la evaluación del impacto de las políticas estructurales presente dentro de la DEF 2016.

Las observaciones planteadas por la UPB se refieren a la utilización de los modelos QUEST III, ITEM e IGEM para la evaluación del impacto de las reformas estructurales (por ejemplo, la Ley de Empleo) sobre el PIB potencial [4]. La UPB enfatiza cómo el uso de estos modelos, con un enfoque teórico centrado en la oferta y viciado por los defectos inherentes de los axiomas en los que pivota la estructura del equilibrio general, obvia el papel central desempeñado por la demanda agregada y los efectos de la distribución.

El sistema teórico de la DSGE es, de hecho, el del equilibrio económico general de la economía neoclásica (o marginalista) -formalizado por Leon Walras hace casi 150 años- y refinado a lo largo de los años por medio de anexos analíticos y teóricos sujetos a las influencias de cada momento [5]. Estos modelos aún se basan en suposiciones teóricas muy débiles, como las expectativas racionales, el uso de procedimientos de optimización intertemporal de las funciones de utilidad del agente representativo y la interacción exclusivamente indirecta de los agentes a través del sistema de precios.

En términos de la teoría económica, tal enfoque se centra exclusivamente en el análisis de los factores económicos del lado de la oferta [6], descuidando completamente el lado de la demanda y otros efectos «keynesianos», excluyendo también las interacciones directas entre agentes económicos heterogéneos y las consecuencias que estas interacciones tienen sobre las variables macroeconómicas agregadas, y viceversa (efectos de retroalimentación).

Más allá de las cuestiones metodológicas que acabamos de mencionar y las consecuencias teóricas que producen, parece necesario hacer hincapié en que el paradigma económico dominante hoy en día es el neoclásico o marginalista, con algún matiz de «keynesianismo bastardo» de intensidad variable, y que es el que representa el soporte teórico que propone las recetas económicas de respuesta a la crisis – en primer lugar la «austeridad expansiva»- y al mismo tiempo los instrumentos de evaluación de la eficacia de dichas políticas (a través del uso de modelos como el ya mencionado IGEM) basado en el logro, o no, de objetivos, a su vez basados en la misma teoría, en un círculo vicioso interminable.

Un buen ejemplo viene de las estimaciones sobre el denominado output gap, que indica la diferencia entre el PIB potencial [7] y el real, basada a su vez en las estimaciones del autodenominado NAWRU (Non-Accelerating Wage Rate of Unemployment), es decir, la tasa de desempleo de «equilibrio» a largo plazo que no altera la dinámica salarial. De este indicador económico, estimado por la Comisión Europea, y de su interpretación, depende el destino de la mayoría de las políticas económicas europeas, incluidas las limitaciones del déficit estructural impuesto a los países miembros [8].

En este sentido, cuanto menor es la distancia entre NAWRU y la tasa real de desempleo, menor será la diferencia entre el potencial del PIB – estimado, como hemos dicho, sobre la base de la hipótesis del «equilibrio de pleno empleo» – y el PIB real (por lo tanto, la brecha de producción). Una menor brecha de producción estimada se asocia con un menor endeudamiento cíclico y, por lo tanto, la deuda estructural (es decir, el endeudamiento eliminado por el ciclo económico) que un país miembro deberá corregir será más amplia.

Hemos visto en los últimos años la evidencia de las estimaciones de NAWRU que han tendido a aumentar, en lugar de disminuir, la tasa de desempleo de los países miembros, especialmente los países de la periferia de la eurozona más afectados por la crisis con una tasa más alta de desempleo real, con la consecuencia directa de la imposición de políticas fiscales restrictivas que impiden o ralentizan la recuperación.

Esto es exactamente lo que ha sucedido con la imposición de recetas de «austeridad expansiva» y con la introducción del Pacto Fiscal como piedra angular de las políticas económicas y de finanzas públicas en los países miembros de la zona euro. Y es solo uno de los ejemplos de las consecuencias serias y concretas que un marco teórico dado y los modelos económicos resultantes pueden implicar para la definición e imposición de políticas económicas que influyen en nuestro punto de vista y que están en el centro del debate económico y político cotidiano.

Que hacer?

En primer lugar, fomentar el pluralismo en el estudio de la teoría económica y dentro del debate académico e institucional. Las alternativas al paradigma ‘ortodoxo’ dominante existen y están ganando cada vez mayor solidez, tanto en el nivel teórico como en el metodológico.

En un nivel teórico, el papel de la demanda agregada en un sentido genuinamente keynesiano, de la innovación como motor del crecimiento económico [9], la heterogeneidad como elemento central para el análisis de los conflictos distributivos y las desigualdades en el ingreso y la riqueza, y la hipótesis de la inestabilidad financiera (teorizada por Hyman Minsky) como un fenómeno intrínseco de los sistemas capitalistas, hoy son elementos esenciales en muchos campos de investigación, tanto teóricos como empíricos, investigados y desarrollados por un número creciente de investigadores y economistas.

En el campo de la economía aplicada y del análisis econométrico empírico, muchas contribuciones ya subrayan: i) la necesidad de analizar cuidadosamente la interacción entre la demanda agregada, la innovación y el crecimiento económico para comprender la tendencia y los determinantes de los «círculos virtuosos» o «viciosos» para las economías avanzadas [10]; ii) el papel del aumento de las desigualdades en los ingresos y la riqueza y los motores que hacen que se vuelva más intenso [11]; iii) los efectos perjudiciales de las políticas de flexibilización del mercado laboral sobre los procesos innovadores y el crecimiento económico [12].

Desde un punto de vista metodológico, estos enfoques teóricos se insertan cada vez con mayor frecuencia en modelos económicos que utilizan las herramientas analíticas de los «sistemas adaptativos complejos» aplicados a sistemas económicos, en primer lugar, los modelos basados en agentes heterogéneos ABM (Agent-Based Models).

Además, en los últimos años, los modelos basados en agentes heterogéneos se han integrado con frecuencia [13] con modelos agregados de SFC (Stock-Flow Consistent), es decir, modelos macroeconómicos que analizan sistemáticamente la dinámica de las variables de stock y de flujo -ambas realidades financieras- entre los diferentes sectores de una economía de producción monetaria y dentro de cada uno de los sectores, a fin de hacer un seguimiento de la evolución en el tiempo de variables macroeconómicas clave y poder identificar cualquier desequilibrio y fenómeno de crisis, también gracias al análisis explícito del sector financiero [14].

Notas:

[1] Según los periódicos ingleses, el 5 de noviembre de 2008, la reina Isabel de Inglaterra, visitando la London School of Economics, habría preguntado a los presentes por qué nadie había previsto la crisis financiera de 2007.

[2] Ver J. E Stiglitz (2017), “Where Macroeconomics Were Wrong”, en la Oxford Review of Economic Policy: https://www.ineteconomics.org/uploads/papers/Where-Modern-Macroeconomics-Went-Wrong.pdf; P. Romer (2016), “The Trouble with Macroeconomics”, en Stern School of Business Working Paper: https://paulromer.net/wp-content/uploads/2016/09/WP-Trouble.pdf

[3] Oficina de Presupuesto Parlamentario (2016), Informe sobre la Programación Presupuestaria 2016: http://www.upbilancio.it/wp-content/uploads/2016/05/Rapporto-sulla-programmazione-2016.pdf

[4] Para un análisis empírico de los efectos negativos de la Jobs Act, ver M. Fana, D. Guarascio y V. Cirillo (2015), ” Jobs Act: crónica de un fracaso anunciado”, en sbilanciamoci.info: http://sbilanciamoci.info/il-mercato-del-lavoro-ai-tempi-del-jobsact-cro…. Ver también la contribución de Claudio Gnesutta “Il lavoro, quello sconosciuto” más adelante en estas páginas y en http://sbilanciamoci.info/lavoro-quello-sconosciuto/

[5] Los dos principales áreas de desarrollo de modelos DSGE – derivada del RBC (Real Business Cycle) – son, de hecho, el ámbito de la NCM (Nueva Macroeconomía Clásica), estrictamente neoclásico, y el NK-DSGE (neokeynesiano). Este último es el enfoque teórico más utilizado en las instituciones económicas internacionales y europeas, y representa una revisión del sistema marginalista neoclásico con la adición de «rigideces nominales» y las imperfecciones del mercado típicas del análisis keynesiano. Hablamos del modelo keynesiano tal como fue formulado por John Hicks en 1937 con su «síntesis neoclásica», que es lo que J. Robinson llamó “keynesianismo bastardo”.

[6] Como un ejemplo de análisis de las consecuencias económicas de las políticas centradas exclusivamente en el lado de la oferta, consulte la contribución escrita por Francesco Saraceno “La Flat Tax: solo un problema di finanza pubblica?” más adelante en estas páginas y en http://sbilanciamoci.info/la-flat-tax-solo-un-problema-finanza-pubblica/

[7] Ese es el producto que un país obtendría en condiciones de pleno uso de los factores productivos (capital y trabajo), es decir, el «equilibrio del pleno empleo». En este sentido, el tema de la teoría económica subyacente es fundamental, ya que en la mayoría de los casos (si no en todos) el cálculo realizado por las instituciones internacionales (como la OCDE y la Comisión Europea) se apoya, como pilar conceptual, en el modelo de crecimiento neoclásico de Solow (1956) y la llamada «Productividad Total de los Factores» como una fuente exógena de cambio tecnológico. Para una crítica detallada sobre este punto, consulte “El engaño del desempleo de equilibrio” (2014), en Keynes blog: https://keynesblog.com/2014/10/29/limbroglio-della-disoccupazione-di-equilibrio /

[8] La estimación de la brecha de producción es un tema muy controvertido dentro del debate macroeconómico. La OCDE, por ejemplo, utiliza como un indicador para el cálculo de la brecha de producción la NAIRU (Non-Accelerating Inflation Rate Unemployment), es decir, la tasa de desempleo de «equilibrio» que no genera presiones inflacionarias, obteniendo estimaciones drásticamente diferentes de las obtenidos por la Comisión Europea, con efectos sustanciales sobre las políticas y restricciones impuestas a las maniobras de financiación pública otorgadas a los países miembros. Para un análisis detallado sobre el tema, véase C. P Parello y Colocci D. (2015), “L’output gap non è uno solo: le stime della Commissione Europea e quelle dell’OCSE”, en Eticaeconomia: https://www.eticaeconomia.it/loutput-gap-non-e-uno-solo-le-stime-della-commissione-europea-e-quelle-dellocse/

[9] Véase, por ejemplo, G. Dosi, G. Fagiolo e A. Roventini (2010) “Schumpeter Meeting Keynes: A Policy-Friendly Model of Endogenous Growth and Business Cycles”, en Journal of Economic Dynamics y Control, 34 (9 ), pp. 1748-1767.

[10] Para un análisis detallado, véase, por ejemplo, F. Bogliacino, M. Lucchese, L. Nascia y M. Pianta (2016), “Modeling the Virtuous Circle of Innovation. A Test on Italian Firms”, en ISIGrowth Working Paper:: http://www.isigrowth.eu/wp-content/uploads/2016/01/working_paper_2016_3.pdf

[11] Véase M. Pianta y M. Franzini (2016), Disuguaglianze: quante sono, come combatterle, Laterza. Véase también la contribución por escrito de Maurizio Franzini  “Disuguaglianze, una cura possibile” más adelante en estas páginas y en http://sbilanciamoci.info/disuguaglianze-cura-possibile/

[12] Véase D. Guarascio, A. Cetrulo y V. Cirillo (2018), “¿Troppa flessibilità del lavoro fa male all’innovazione?”, en Eticaeconomia:    https://www.eticaeconomia.it/troppa-flessibilita-del-lavoro-fa-male-allinnovazione/. Para un análisis de los efectos del cambio tecnológico en el PIB y el empleo y algunas propuestas de políticas, ver la contribución de Enzo Valentini y Fabiano Compagnucci  “Verso industria 4.0: la governance del cambiamento”, más adelante en estas páginas y en http://sbilanciamoci.info/verso-industria-4-0-la-governance-del-cambiame…

[13] Para una discusión de carácter divulgativo sobre el uso de modelos de agentes heterogéneos en economía, ver M. Gallegati (2016), Acrescita, Einaudi. Como contribución académica, ver el modelo macroeconómico de referencia de A. Caiani, A. Godin, E. Caverzasi, M. Gallegati, S. Kinsella y JE Stiglitz (2016), “”Agent Based-Stock Flow Consistent Macroeconomics: towards a benchmark model”, en Journal of Economic Dynamics and Control, 69 (c), pp. 375-408. Sobre el tema de financiarización y desigualdad, ver también A. Cardaci y F. Saraceno (2016), “Inequality, Financialisation and Credit Booms: a Model of Two Crises”, in LUISS Guido Carli Working Paper, 6/2016.

[14] No es coincidencia que W. Godley, un economista poskeynesiano y padre de la metodología SFC, fue uno de los pocos que predijo la llegada inminente de la crisis financiera de 2007. Véase: http://www.ilsole24ore.com/art/SoleOnLine4/dossier/Italia/2009/commenti-sole-24-ore/09-settembre-2009/chi-ha-visto-la-crisi_PRN.shtml

Lucrezia Fanti

enseña en el Departament de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Sapienza de Roma

Mauro Gallegati

es un reputado economista y catedrático de la Università Politecnica delle Marche de Ancona

Fuente:

Traducción:

Ana Jorge

http://www.sinpermiso.info/textos/los-danos-incalculables-de-la-economia-ortodoxa

 

15.18.-POPULISMO PARA PRINCIPIANTES – José Miguel Santamaría

Esto es gracias a que, hasta ahora, hemos sido relativamente inmunes a este flagelo a diferencia de lo que ha pasado en muchos países de la región.

Si me pusiera a enumerar país por país los principales populistas, seguramente dejaría algunos por fuera; cosa injusta. El mundo debe saber quienes son y por lo tanto simplemente voy a recoger algunos de los mas representativos:

Juan Domingo Perón en Argentina

Lula da Silva en Brasil

Alan García en el Perú

Rafael Correa en Ecuador

Evo Morales en Bolivia

Hugo Chávez en Venezuela

Daniel Ortega en Nicaragua

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Cada uno, con las diferencias normales por su personalidad o por sus países, tuvieron en sus gobiernos similitudes que en la mayoría de las oportunidades terminaron o siguen siendo catastróficas para la población.

Las principales características de sus gobiernos son:

  1. Tratan a toda costa de mantenerse en el poder, antes por las vías de hecho y hoy electoralmente. Se convirtieron en unos magos para manipular las elecciones y volver estas cada vez más oscuras.
  2. Abrazan todas las ramas del poder público y las ponen a trabajar bajo sus caprichos. Si antes lo hacían cerrando el Congreso y las Cortes por la vía armada, hoy las manejan con corrupción, contratos y dadivas.
  1. Silencian los medios de comunicación. No les gustan las críticas, ni que los estén vigilando.
  1. Aumentan el gasto público exorbitantemente, emiten billetes, se endeudan más de la cuenta, generan hiperinflación, piensan que el Estado debe ser el mayor generador de riqueza y de empleo; para eso estatizan y expropian compañías para controlar sectores de la economía que consideran estratégicos.
  1. Generan subsidios como base para la manipulación de las comunidades, así terminan manejándolas a su antojo.
  1. Les encanta el balcón. La mayoría de ellos son capaces de hablar horas y horas sin parar -sin decir nada- y mantener a la muchedumbre feliz.
  1. Su objetivo final es mantener la pobreza de la población. Ellos son conscientes que si se acaba la pobreza pierden el poder.

Aunque en Colombia no hemos tenido todavía ningún gobierno de este corte, sí hemos tenido personajes que encajan en el perfil. Afortunadamente, hasta ahora solo han llegado a tener poder en gobernaciones y alcaldías, pero estas elecciones pueden ser la vencida. Hay un candidato que cumple específicamente con las características del populismo y está segundo en las encuestas.

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Gran parte de nuestro atraso en términos sociales, de la desigualdad tan grande que existe y del desempleo, han dependido de muchos factores como la violencia, que obliga al gobierno a utilizar una gran cantidad de recursos para combatir las guerrillas mientras que pudieron usarse en otros propósitos o la corrupción que ha permeado al país y le quita recursos a los más desfavorecidos por cuenta de unos pocos que se aprovechan, pero también hemos tenido el problema que hemos enarbolado algunas causas populistas que han desgastado al Estado, no han rendido frutos y sí han dejado un hueco fiscal enorme.

Estas son algunas de las normas que tienen tinte populista y que hoy en día es poco para lo que sirven:

  1. Aunque nuestro salario mínimo no es el más alto, sí es uno de los que tiene más parafiscales. Hoy en día el costo de contratar un empleado es alto, por lo cual no fomentamos el empleo formal. Seguimos con uno de los desempleos más alto del continente.
  1. El impuesto del GMF o 4 por 1.000, pasó de ser un impuesto temporal para salvar a la banca a uno permanente. Este es el gran responsable de la no bancarización de los colombianos. Con las tasas de interés de inversión actuales, este impuesto se recupera después del día 60.
  1. Mantener el sistema mixto pensional ha sido un error muy grande. El régimen de prima media en vez de ayudar a los menos favorecidos a tener una pensión más digna ha ayudado es a los que tienen pensiones altas a aprovecharse.
  1. Y -esta que no le va a gustar a muchos que la diga- las casas gratis. Soy un convencido que a las personas las cosas les deben costar para que las quieran. Adicionalmente, esta política sirvió para politiquear ya que es muy difícil entregar este regalo sin amiguismos y aprovechamiento.

Debe haber muchas más normas como estas, que no ayudan, pero sí estorban. Que generan inequidad y le ponen una tranca al desarrollo ¿imagínense cómo sería este país con un gobierno de corte populista?

Yo no lo quiero vivir.

https://www.dinero.com/opinion/columnistas/articulo/populismo-para-principiantes-por-jose-miguel-santamaria/258129

 

 

14.18.-“LA CRISIS HUMANA” Y LAS OPCIONES IMPOSIBLES – Umut Özkirimli *

Poco después de la Segunda Guerra Mundial, el famoso escritor y pensador francés Albert Camus fue invitado a los Estados Unidos para ofrecer una serie de conferencias. Se le pidió que se valiera de sus áreas de especialización -literatura, teatro y filosofía- para explicar Francia al público estadounidense. Camus no quiso hablar de literatura o filosofía porque, en sus propias palabras, son solo reflejos de un tema más fundamental: la vida y la lucha por la humanidad.

23 abr 2018.- En su conferencia titulada “La crisis humana”, pronunciada en la Universidad de Columbia el 28 de marzo de 1946, Camus habló de esta lucha desde la perspectiva francesa. Para el pueblo de Francia, el final de la guerra no significó el fin de la amenaza contra la humanidad. Según Camus, esta amenaza es una “crisis humana” nacida de la decadencia moral, y solo puede superarse creando un ideal humano alternativo.

Para explicar la decadencia moral de la sociedad, que calificó de “monstruosa hipocresía”, Camus contó cuatro historias cortas.

La primera historia tiene lugar en una capital europea, en un apartamento que ha sido confiscado por la Gestapo. Dos hombres acusados, al recuperar la conciencia después de toda una noche de tortura se encuentran atados, sangrando y en presencia del superintendente del edificio. El superintendente, que probablemente acaba de disfrutar de un buen desayuno, se está ocupando tranquilamente de sus obligaciones rutinarias. Cuando una de las víctimas de la tortura se enfrenta a él, le responde enojado: “Nunca me meto con los asuntos de mis inquilinos”.

En la segunda historia, Camus habla de un camarada al que arrastran fuera de su celda para su tercer interrogatorio. Sus orejas han sido desgarradas en las sesiones anteriores, por lo que lleva un vendaje alrededor de la cabeza. El oficial alemán que lo arrastra es el que realizó las dos primeras sesiones y por lo tanto el responsable del daño físico. Y sin embargo, se inclina y pregunta: “con un aire de afectuosa preocupación”: “¿Cómo van tus oídos?”

La tercera historia, que inspiró la galardonada novela de William Styron, “Sophie’s Choice” (que se convirtió en una película), trata de tres hermanos que son tomados como rehenes en una operación contra insurgentes griegos. En el momento en que uno de los oficiales que participó en la operación está a punto de ejecutar a los hermanos, su anciana madre se arrodilla y le ruega al oficial que perdone a sus hijos. El oficial responde que perdonará a uno de ellos, pero con una condición: la madre debe elegir qué hijo vivirá. La madre elige salvar a su hijo mayor, ya que tiene una familia de la que cuidar. Los otros dos hijos son ejecutados.

Los protagonistas de la cuarta historia son un grupo de mujeres insurgentes, entre las cuales una amiga de Camus, capturadas y repatriadas. En su camino hacia Francia a través de Suiza, se encuentran con un cortejo fúnebre. Cuando las mujeres ven la procesión, estallan en carcajadas. “Así es como se trata a los muertos aquí”, dicen.

Camus nos dice que contó estas cuatro historias cortas para no responder a la pregunta “¿Hay una crisis humana?” con un simple “sí” , de cliché. Según el escritor, “hay una crisis humana porque en el mundo de hoy podemos contemplar la muerte o la tortura de un ser humano con un sentimiento de indiferencia, preocupación amistosa, interés científico o simple pasividad”.

En los 70 años que han transcurrido, no podemos decir que vivamos en un mundo muy diferente. La respuesta corriente a la tercera victoria consecutiva en las elecciones del primer ministro húngaro, Viktor Orbán – quien declaró, “no queremos que nuestro color … se mezcle con otros” y basó su campaña en la xenofobia – ¿es algo más que un “¿Cómo van tus oídos?”

La tendencia generalizada en los medios y el mundo académico a encubrir a los actores y movimientos políticos, cuyas credenciales racistas y nacionalistas son indiscutibles, con adjetivos estériles, incluso afirmativos como “populista” o “nativista” y su preocupación por cuestiones superfluas como “¿puede haber democracia sin liberalismo?” mientras en todo el mundo tienen lugar genocidios y masacres, no son mejores que la risa sorprendida pero alegre de las mujeres insurgentes que remarcaron, “así es como se trata a los muertos aquí”.

A pesar de la naturaleza cuestionada de las elecciones que llevaron a estos líderes y movimientos al poder, las mayorías que los apoyan apenas son cuestionadas. Quienes se atreven a plantear preguntas se encuentran con la réplica enojada del superintendente del edificio que decidió atender sus tareas en lugar de cuidar a los torturados. Los críticos son etiquetados como “elitistas” (ignorando el hecho de que estas voces críticas también desaprueban las opciones políticas de las élites) o acusados ​​de subestimar las preocupaciones de la mayoría.

Incluso aquellos que son conscientes de que el mundo se dirige hacia el desastre se niegan a hablar; prefieren permanecer pasivos antes que arriesgarse. Como señaló Murat Sevinç en un artículo reciente, las personas a menudo ni siquiera se preguntan “¿por qué?” Incluso rehúyen acciones simples, “sin riesgo” (como no coger un taxi durante uno o dos días si estamos descontentos con las reacción de los taxistas hacia Uber; no ir a áreas comerciales si estamos preocupados por el desarrollo urbano no planificado; boicotear actividades en las universidades que impiden la libertad de expresión y en algunos casos incluso despiden académicos).

Y quienes se ven obligados por su “superior” a elegir, prefieren salvar el día en lugar de rechazar la opción imposible. Se ponen del lado de los poderosos, porque como Camus señaló en su conferencia, cuando la decadencia moral se cuela hasta en los más pequeños intersticios de la sociedad, todo lo que queda es “poder”. La elección ya no está entre lo justo y lo injusto, sino entre “amos” y “esclavos”, donde los maestros -el superintendente, el torturador, el verdugo- siempre tendrán razón.

Y así, la gran “crisis humana” continúa…

*Umut Özkirimli 

Es un politólogo nacido en Turquía, estudioso del nacionalismo. Escribe en Ahval. Traducción: Anna Maria Garriga Tarré Fuente:  https://ahvalnews.com/morality/human-crisis-and-impossible-choices      

 

13.18.-ENTREVISTA A BRANKO MILANOVIĆ “: REVERTIR LA CONCENTRACIÓN DEL CAPITAL” – Anja Papenfuss

El economista Branko Milanović analiza la creciente desigualdad en el capitalismo contemporáneo. En un análisis pormenorizado, desarrolla los motivos por los que las fracturas sociales resultan peligrosas para la democracia. 

En Alemania se da una situación paradójica: aunque la economía está en auge, muchas personas sienten que no se están beneficiando de ella. Culpan a los partidos tradicionales y eligen partidos populistas. ¿Hay algo en eso?

Alemania es considerada un excelente ejemplo de un país que se ha adaptado con gran éxito a la globalización. Actualmente es el país que más exporta en el mundo. La tasa de desempleo es de aproximadamente 5,7%, y se debe tener en cuenta que, simultáneamente, recibe a un millón de inmigrantes. Eso es todo muy positivo.

abr 2018.- Lo que es menos positivo es que los ingresos reales del 50% más desfavorecido de la población alemana no han aumentado en los últimos 15 años. Si se considera este dato y otros factores como la migración o el temor a la pérdida de empleos, es bastante comprensible que el desarrollo económico en Alemania haya conducido al crecimiento de los populistas.

¿Qué pasa con los sindicatos? ¿Han hecho lo suficiente por los trabajadores?

Debido a los cambios en los puestos de trabajo y en el mercado laboral, el retroceso de la organización sindical es un fenómeno global, tanto en el sector privado como en el público. También en Alemania los sindicatos han perdido poder. Esto plantea serios problemas a los partidos de izquierda. En Francia, Alemania y otros países solía haber una relación estrecha con los sindicatos. En Francia, los sindicatos socialistas y comunistas estaban estrechamente vinculados al Partido Socialista, lo que incluía periódicos, revistas, etc. Hoy, este vínculo se ha debilitado, por lo tanto, la izquierda debe repensar la política económica.

¿En qué sentido?

Hasta ahora, si usted y yo teníamos ingresos diferentes, la política se centraba en equilibrarlos con transferencias e impuestos. Pero si nuestros puntos de partida son bastantes similares en términos de educación y capital, nuestros ingresos no se diferencian significativamente entre sí y el Estado no tiene que intervenir tanto.

Los partidos de izquierda deberían esforzarse más en equilibrar las condiciones de acceso al mercado laboral para las personas. En lugar de invertir todo en la redistribución del ingreso ya generado, se debería canalizar más dinero hacia una educación igualmente buena para todas las personas, independientemente de su extracción socioeconómica, y debería redistribuirse el capital a favor de las clases medias. Esa sería mi recomendación.

Tal como escribe en su libro Global Inequality, la creciente desigualdad tiene su origen principalmente en la globalización. ¿Es el proteccionismo comercial, tal como lo practica Donald Trump, la respuesta correcta?

No, creo que esta política es incorrecta. También es muy difícil de implementar debido a las regulaciones internacionales. E incluso si Trump siguiese impulsando estas medidas, en mi opinión, solo serían temporales y no generarían ninguna mejora a largo plazo, o incluso a mediano plazo, en la situación económica de la gente. Muy pocas personas se beneficiarían con ellas, y muchas sufrirían.

Estas medidas son malas a largo plazo, tanto para Estados Unidos como para el resto del mundo. La reducción de los aranceles aduaneros fue un gran avance. Mientras que en los últimos 50 años estos aranceles en los países ricos han promediado entre 10% y 12%, ahora alcanzan solo a 1% o 2%. El regreso a la vieja política sería un error.

Pero también los acuerdos multilaterales de libre comercio, como el Tratado de Asociación Transpacífico (TTP) y el Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP), han sido duramente criticados en Estados Unidos y Europa.

Como usted sabe, muchas de estas negociaciones son secretas. El conocido economista Paul Krugman se ha enterado de detalles de estas conversaciones solo a través de documentos que lograron filtrarse. Allí se plantean numerosas medidas monopólicas para proteger derechos de propiedad intelectual, patentes de medicamentos, computadoras, software, etc. La verdad es que hay lobbistas que trabajan para dejar plasmados sus propios deseos en los acuerdos comerciales, los cuales no benefician a los consumidores ni a los trabajadores.

¿Cómo es que en las últimas tres décadas ha disminuido la desigualdad entre los países de todo el mundo, mientras que ha crecido dramáticamente dentro de la mayoría de los países occidentales?

La respuesta es bien simple, ya que la economía ha crecido en países más pobres y poblados, como China, la India y Vietnam. Se podría decir que allí ha surgido una clase media global. Eso se puede ver en el aumento masivo de turistas chinos en Europa. Ese fue el factor que causó la reducción de la desigualdad global.

Pero en lo que se refiere a la desigualdad dentro de los países: como reacción al crecimiento de China, en los países occidentales muchas personas han visto reducirse sus salarios y desaparecer puestos de trabajo en sectores que competían con China. El mismo auge de la globalización que ha impulsado los ingresos en China y ha dado lugar a la clase media global probablemente ha reducido los ingresos de muchos trabajadores estadounidenses. Por lo tanto, la desigualdad está creciendo en Estados Unidos. Pero para mí esta relación no es argumento para introducir aranceles punitivos, sino argumento para dar apoyo a las personas afectadas por la globalización.

¿Por qué la creciente desigualdad amenaza a la democracia, porque redundará en beneficio de los populistas?

No solo por eso. Al aumentar la desigualdad, más recursos terminan en manos de la porción más rica de la población. Si se observan los deseos de los ricos y las leyes que se hacen, se ve una clara conexión. Las leyes debatidas reflejan las preferencias de los ricos. A medida que los ricos se vuelven más poderosos y financian los procesos políticos y los partidos, también dictan la política económica. Y tienen sus propios intereses en mente. En ese sentido, refuerzan la ventaja que ya tienen. Creo que eso es peligroso para la democracia, porque se ha demostrado de forma empírica y con claridad que el principio según el cual cada voto cuenta por igual ya no es válido.

Ese es uno de los peligros. El otro peligro es que una mayor polarización también trae consigo el declive de la clase media. Eso no significa necesariamente que las personas se vuelvan pobres. Muchos también migran a las clases más ricas, pero los del medio terminan en apuros. Y luego surge la pregunta: si la clase media era la base indispensable para la democracia, ¿cómo puede la democracia seguir funcionando en este contexto polarizado?

¿Cómo repercute en la composición de un parlamento que haya muchos ricos y muchos pobres? En relación con mi primer argumento, esto puede tener un impacto muy negativo. Eso no sería populismo, sino una plutocracia.

Veo estos dos posibles peligros: la plutocracia y el populismo. La ironía es que Trump, de forma probablemente intuitiva, encarne ambos. Porque primero baja los impuestos a los ricos, una medida absolutamente plutocrática que beneficia solo a la clase alta. Y ahora dice: elevaré los aranceles aduaneros, lo que es muy populista. Probablemente se lo pueda calificar de plutopopulista.

¿Seguirá habiendo clase media en los países occidentales en 2050?

Probablemente, pero estará en declive en todos los países, en España, Finlandia, etc. Aunque, como dije, no tiene por qué ser algo malo. En Finlandia, por ejemplo, cuatro de cada cinco personas de clase media han ascendido a una clase más rica, y solo una se ha vuelto más pobre. Entonces esto no es per se negativo, pero plantea la pregunta: ¿dónde está la base de la democracia en una sociedad muy polarizada?

¿Qué recomendaría para revertir esta tendencia?

Primero, debemos revertir la concentración de capital, porque la participación del capital en el ingreso neto total está aumentando. Si el capital continúa estando concentrado, nuestra sociedad se vuelve automáticamente más desigual. En segundo lugar, debemos ofrecer a todas las personas las mismas oportunidades educativas de excelencia. Esto vale especialmente para Estados Unidos, pero también para otros países. Por lo tanto, el énfasis no debe estar en una mejor distribución del ingreso ya logrado, sino en garantizar a todos un punto de partida comparable.

Me parece que este es el campo político futuro de la izquierda, junto con un impuesto a la herencia, aunque no sea muy popular. Tal impuesto no significa que se vayan a gravar todas las herencias, sino solo las grandes herencias de, digamos, más de un millón de euros. Esta podría ser una política sensata de izquierda: enfocarse más en el estadio anterior a la redistribución. Esta es una igualdad más sustancial que simplemente redistribuir el dinero que ya se ha ganado.

*Branko Milanović es profesor invitado en la City University of New York. Antes de eso fue, entre otras cosas, economista senior del departamento de investigación del Banco Mundial. Recientemente publicó el libro Global inequality: A New Approach for the Age of Globalization, [Desigualdad global: Un nuevo enfoque para la era de la globalización], por el que fue distinguido en 2018 con el Premio Hans Matthöfer de periodismo económico “Wirtschaft.Weiter.Denken.” de la FES.

http://nuso.org/articulo/revertir-la-concentracion-del-capital/

 

13.18.- VACÍO EN LA IZQUIERDA – editorial

Ciudadanos no puede ser la única alternativa de gobierno al PP

La Presidenta de Andalucía, Susana Díaz, junto al líder del PSOE, Pedro Sánchez en la feria de Sevilla. PACO PUENTES EL PAIS

 

18 abr 2018.- La práctica totalidad de los sondeos de opinión publicados en los últimos meses —incluyendo los de Metroscopia para este diario— muestran un debilitamiento sostenido de las perspectivas electorales del Partido Popular y, en paralelo, un reforzamiento de Ciudadanos tan notable que sitúa a este partido como potencial primera fuerza política.

Mientras tanto, el PSOE y Podemos aparecen en declive o estancados, sin capacidad de sumar a nuevos ni atraer a viejos votantes. Que ni las formaciones que lideran Pedro Sánchez y Pablo Iglesias muestren pulso político en un momento de máximo desgaste de Rajoy ni, en consecuencia, capacidad alguna de ofrecer a la ciudadanía una alternativa a las propuestas de Partido Popular y Ciudadanos debería ser motivo de seria reflexión.

El conocimiento de la oferta de los socialistas madrileños a la alcaldesa Manuela Carmena de liderar su lista municipal y, de forma simultánea, la revelación de una oferta por la que Carolina Bescansa se aliaría con Íñigo Errejón para apoyarse mutuamente con el fin de hacerse con la dirección de Podemos, al margen de la dudosa viabilidad de ambas iniciativas, no hace sino confirmar la enorme preocupación que a muchos en ambos partidos les provoca el estancamiento de perspectivas en el que se han sumido con vistas a las elecciones municipales y autonómicas.

Gran parte de ese estancamiento electoral se debe a la confusión que impera en ambas formaciones. El PSOE, que siempre fue y quiso ser un partido de gobierno, ha querido reforzarse ideológicamente armándose de un discurso que reivindica la izquierda y sus símbolos, pero a cambio ha perdido a gran parte de sus votantes moderados, ha cerrado el paso cualquier posibilidad de trabajar con Ciudadanos para desalojar a Rajoy de La Moncloa y ha dejado de ser percibido como una alternativa mayoritaria: todo ello sin siquiera haber conseguido desgastar a Podemos.

Por su parte, Podemos, bajo la batuta de Iglesias y de Montero, en su afán de construir un partido férreamente centralizado, ha marginado o se ha desprendido de algunas valiosas figuras, incluidos tres de sus miembros fundadores (Errejón, Bescansa y Alegre), ha errado gravemente en sus decisiones sobre Cataluña y se ha radicalizado ideológicamente, lo que le ha alejado de una posición en la que pueda ejercer una influencia positiva.

El resultado es que Ciudadanos se presenta hoy como la única alternativa al PP mientras que las posibilidades de que llegue al poder un centro-izquierda útil, reformista, que acepte el normal juego institucional y que presente un proyecto atractivo a una amplia mayoría de ciudadanos se desvanecen progresivamente.

https://elpais.com/elpais/2018/04/18/opinion/1524075993_718921.html

 

12.18.-¿INDICADORES DE LA CALIDAD DEMOCRÁTICA O DE LA DEMOCRACIA MAINSTREAM? – Camila Vollenweider y Bárbara Ester*

Luego de la oleada de dictaduras latinoamericanas, y concluidos los procesos de transición y consolidación democrática, el interés de las Ciencias Sociales se ha centrado en las características y funcionamiento de las nuevas democracias. En este sentido, uno de los temas que suscita mayor interés es la calidad democrática. Muchos estudios comparativos han examinado el funcionamiento de las democracias, evaluando su calidad de acuerdo a determinados patrones o estándares. Se trata de una cuestión sumamente compleja y controversial que ha dado lugar a conceptualizaciones y aproximaciones empíricas muy disímiles

12 abr 2018.- La calidad de la democracia, a pesar de su popularidad, no goza de un consenso elemental respecto a su definición[2]. Cuando se analizan sus dos componentes –calidad y democracia-, se observa que cada uno cuenta con interpretaciones muy dispares[3]. Aun partiendo de una concepción similar de democracia pueden ser empleados diferentes parámetros para analizar y evaluar su nivel de calidad.

Las aproximaciones conceptuales a la calidad de la democracia pueden ser clasificadas en dos grandes grupos. En primer lugar, agrupando las basadas en definiciones procedimentales de democracia, que toman como punto de partida la noción de poliarquía de Robert Dahl (2002)[4]. En esta concepción, la democracia es concebida como un conjunto específico de procedimientos que regulan el acceso al poder político, esto es, como un tipo de régimen político.

En relación a esta perspectiva, algunos autores consideran que al aspecto procedimental de la poliarquía le falta un aspecto clave: el control del poder político.  En segundo lugar, se encuentran las definiciones que amplían el contenido de la democracia con aspectos sustantivos. Es decir, la democracia no sólo implica ciertos procedimientos para escoger y controlar el poder político, sino también objetivos y resultados, tales como el desarrollo económico, la justicia social o la igualdad.

Índice de Democracia (The Economist Intelligence Unit)

Uno de los indicadores más reproducidos por medios de comunicación para establecer la calidad democrática de los países es el Índice de Democracia (ID) que calcula The Economist Intelligence Unit (EIU) desde el  año 2006. Con dicho índice pretende clasificar el estado de las democracias en países de todos los continentes. A partir de una serie de indicadores, los países quedan clasificados según cuatro “calidades” de democracia.

El ID toma en cuenta cinco categorías –que agrupan 60 indicadores- para clasificar las democracias: 1) proceso electoral y pluralismo, que contempla la libertad en la celebración de elecciones, la competencia política justa y otras cuestiones vinculadas con la libertad política; 2) participación política, que mide niveles de participación en cada país, considerando la predisposición de la ciudadanía para contribuir al debate público, para involucrarse en partidos o movimientos políticos y para acudir a las urnas con regularidad; 3) cultura política es la categoría que indicaría en qué medida las sociedades tienen asimiladas las reglas del juego electoral y, por lo tanto, son capaces de sobrellevar adecuadamente los resultados electorales; 4) libertades civiles y derechos humanos básicos, alude a la capacidad de cada país para garantizar derechos humanos y derechos de las minorías, así como también libertad de culto, de reunión y asociación, etc., aun cuando la voluntad que impere sea la de las mayorías; 5) calidad del funcionamiento del Gobierno, finalmente, es la categoría que mide la capacidad/voluntad de los Gobiernos para implementar las decisiones o propuestas.

El ID asume valores entre 0 y 10, correspondiéndose los valores más altos con mayor calidad democrática. Cada una de las cinco categorías obtiene una calificación en una escala de 0 a 10, y el ID es un promedio simple de esas categorías. A su vez, la calificación de cada categoría se calcula promediando el valor de los indicadores que la conforman convertidos a una escala de 0 a 10.

Fuente: The Economist Intelligence Unit’s Democracy Index

Así, el ID clasifica a los países en cuatro niveles de democracia: a) democracias plenas, que engloba a aquellos países que tienen una cultura política sólida, además de garantizar cabalmente derechos y libertades políticas y civiles. Además de esto, en los países con democracia plena los medios de comunicación son plurales y diversos, existe un sistema eficaz de controles y equilibrios entre poderes, y el funcionamiento del Gobierno es satisfactorio. Los problemas en el funcionamiento de la democracia son muy limitados en los países que pertenecen a esta categoría de democracia; b) democracias imperfectas, en aquellos países que tienen elecciones justas y libres, donde también se respetan las libertades políticas y civiles básicas, pero que a su vez presentan un desarrollo insuficiente de la cultura política, tienen bajos niveles de participación y presentan problemas de gobernanza; c) los regímenes híbridos serían aquellos en los que los resultados electorales no son confiables. Generalmente los Gobiernos ejercen presiones sustantivas sobre los partidos o candidatos opositores y la baja intensidad de la cultura política, la participación y el funcionamiento del Gobierno es más marcada que en la categoría anterior. En estos regímenes la corrupción está muy extendida y el estado de derecho es débil. No existen el equilibrio y la división de los poderes del Estado, y el trabajo de los medios de comunicación está condicionado por las presiones de los poderes fácticos; por último, d) los regímenes autoritarios son aquellos que se asemejan a las dictaduras. The Economist engloba con este rótulo a los países en los que si se celebran elecciones no son justas ni libres, tienen instalada la censura y se ejerce de manera sistemática la persecución a la diferencia ideológica. No hay respeto alguno por las libertades civiles, por el derecho de las minorías y el derecho a la información. La división de poderes no existe.

¿Cómo obtiene la Economist Intelligence Unit la información para clasificar las democracias de los países? Fundamentalmente por dos vías: encuestas de opinión de aquellos países que cuentan con ellas –aunque las que utilizan principalmente son World Values Survey, EurobarometerGallup y Latin American Barometer– y la “evaluación de expertos”. Respecto de esta última fuente de información, la EIU no ofrece mayores detalles sobre los “expertos”: sólo se sabe que son 130 especialistas y economistas[6]. Tampoco la Unidad revela detalles metodológicos imprescindibles para conocer el modo en que se elaboran los rankings. Paradojas de un índice que, entre otras cuestiones, mide transparencia y calidad democrática.

Un panorama del último informe de la EIU (2017) en América Latina podría otorgarnos algunas pistas, si no del origen de los “expertos”, al menos de sus inclinaciones ideológicas:

  • El único país latinoamericano incluido en la categoría “democracia plena” es Uruguay, con 8.12 de puntuación.
  • Como “democracia imperfecta” cuentan Chile (7.84), Costa Rica (7.88), Panamá (7.08) y la Guyana Francesa (7.80), colonia maquillada de región francesa.
  • El grueso del resto de países latinoamericanos son considerados como “regímenes híbridos”, excepto:
  • Cuba (3.31), Nicaragua (4.66), Honduras (5.72), Guatemala (5.86), Bolivia (5.49) y, Venezuela (3.87). 

Indice Freedom House (FH)

Las puntuaciones de FH se desprenden de un análisis cualitativo compuesto por puntuaciones, ratings e índices de categorías nominales realizados por expertos sobre diez elementos de derechos políticos y quince de libertades civiles, los cuales incluyen la evaluación de su vigencia efectiva. Las puntuaciones se basan en las siguientes subcategorías:

  • Derechos políticos:proceso electoral, pluralismo y participación política, funcionamiento de Gobierno.
  • Libertades civiles: libertad de expresión y religiosa, derechos asociativos y organizativos, imperio de la ley, autonomía personal y derechos individuales[7].

Es decir la definición de FH se basa ante todo en el aspecto procedimental de poliarquía aunque incluyendo aspectos sustantivos a partir de los índices realizados por expertos y encuestas, pero con una escasa utilización de indicadores cuantitativos. Las dimensiones procedimentales propias de las poliarquías que FH no analiza mediante sus indicadores son: gobernabilidad, representación y participación ciudadana. Al tiempo que desde la perspectiva que enfatiza los aspectos de la democracia sustantiva excluye: igualdad socioeconómica, soberanía, responsiveness (responsabilidad social), satisfacción ciudadana y participación (en un sentido más amplio que la participación en las urnas) y accountability (mecanismo de control) horizontal y vertical.

Sesgos ideológicos:

En primer lugar, la construcción de los instrumentos de medición no es inocua. La evaluación de los derechos políticos y las libertades civiles que presenta FH está a cargo de grupos de expertos, de modo que la orientación ideológica de estos permite cierta discrecionalidad  a la hora de la elaboración de los puntajes y escalas.

Desde otra arista, es fácil encontrar sesgos ideológicos al recorrer el cuestionario, lo que se hace presente en la elaboración de categorías e indicadores. Una de las mayores polémicas esbozada por D. Levine y J. Morales[8] es la inclusión de las categorías «libertad económica y propiedad privada» como partes constitutivas de las «libertades civiles». Independientemente de la posición respecto a la libertad económica –lo que de por sí constituye una polémica entre la derecha y la izquierda – son muchos quienes consideran que sería más correcta su utilización como un componente de la dirección de las políticas públicas en la evaluación de un  Gobierno, en lugar de un indicador de calidad de la democracia. Es decir que, tal como está planteado el actual sistema de puntuación, la FH obtiene resultados que subestiman la calidad de la democracia en los países gobernados por la izquierda.

Un segundo sesgo consiste en el indicador en torno a la «autonomía personal», en este punto -además de otros aspectos- se incluye como uno de los aspectos a evaluar el grado en que los ciudadanos tienen una «excesiva dependencia del Estado». Ambos indicadores nada tienen que ver con los procedimientos de la democracia formal sino con un presupuesto tendencioso.

Fuente: Libertad en América 2018, Freedom House[9]

En este sentido los únicos países de la región considerados como “No Libres” son Cuba y Venezuela. Mientras que otros como Honduras (no reconocimiento de los comicios) o Brasil (golpe parlamentario e intento de proscripción del candidato con mayor intención de voto) son considerados “Parcialmente Democrático” y “Libre” respectivamente en su informe 2018.

Ampliaciones de los indicadores, hacia una definición más abarcativa de democracia

Si bien los indicadores de FH incluyen la medición de los procesos electorales, no incluyen la «respuesta a la voluntad popular», es decir el grado de satisfacción, aprobación y representación de la ciudadanía con el sistema político en sus distintas esferas. En la práctica, el análisis de la dimensión responsiveness (capacidad de respuesta del Gobierno a la voluntad popular) constituye uno de los indicadores más complicados dado que no se cuenta con indicadores precisos. Generalmente se opta por uno de los indicadores más utilizados: el nivel de satisfacción de los ciudadanos con el funcionamiento de la democracia. En concreto, el indicador recoge las respuestas cualitativas ordinales de las encuestas de Latinobarómetro, que están recopiladas en la base de datos DataGob -elaborada por el Banco Interamericano de Desarrollo-. Se trata de un indicador con limitaciones, especialmente, porque se corre el riesgo de medir la opinión ciudadana respecto al funcionamiento de varias instituciones en lugar de la calidad democrática o de medir el nivel de aprobación de los resultados de la gestión del Gobierno.

En la misma línea, elementos clave como el nivel de participación electoral a menudo son meramente reducidos al porcentaje de la población apta para votar que efectivamente acude a las urnas sin ponderar otros factores que hacen a la participación ciudadana desde la sociedad civil, la libertad de expresión y organización, y a los mecanismos de participación popular. Es decir no toma en cuenta, por ejemplo, que en muchos casos los pedidos de rendición de cuentas o la protesta social pueden ser acallados por la represión, interfiriendo en la calidad democrática.

Para poder realizar elecciones verdaderamente libres el electorado debe contar con una distribución relativamente equitativa de los recursos cognitivos, es decir, debe contar con las  herramientas conceptuales que le permitan elegir a conciencia y disponer de una pluralidad de información. A menudo se enfatiza la libertad de prensa, sin considerar factores clave como el grado de alfabetización y acceso a la educación media y superior de la población. Por su parte el escándalo de Cambridge Analytica[10] pone al descubierto nuevas formas de manipulación de la opinión pública que implican nuevos desafíos en términos analíticos y en la creación de indicadores eficaces a la hora de medir los derechos civiles, como el derecho a la información personal y a la información fidedigna.

En cuanto al sufragio universal, dos de las variables más difundidas, la ampliación o no del derecho al voto a los nacionales que habitan en el exterior, y a los extranjeros que han residido por un tiempo considerable en el país, pueden considerarse como un indicador de calidad, sin embargo no forman parte del los indicadores de FH. De manera que si bien se registran la igualdad de género, la libertad religiosa y el racismo, se excluye la xenofobia por parte del Estado.

Por último, se ha insistido acerca de la necesidad de incorporar indicadores de “soberanía”. Incluir un índice de deuda externa permite calcular el grado de dependencia o independencia de la política económica con mayor o menor grado de injerencia foránea.

A modo de conclusión

La construcción de indicadores de calidad democrática es perfectible y falible. De ningún modo los índices actuales constituyen un dato objetivo sino que emergen de consideraciones teóricas que en muchos casos se corresponden con sesgos ideológicos y metodológicos. En este sentido, cabe profundizar en la elaboración de nuevas formas de medición que garanticen una mayor imparcialidad y permitan la triangulación de datos cualitativos y cuantitativos, para evitar los criterios discrecionales. El mero hecho de ver el mapa de clasificación de las democracias en América Latina a la luz de los hechos políticos que atraviesa cada país basta para desconfiar de la neutralidad de los indicadores.

[1] http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-20372011000200003

[2] Munck, Gerardo (2004), “La política democrática en América Latina: contribuciones de una perspectiva institucional”, Política y Gobierno,  XI  http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4754375&pid=S1665-2037201100020000300031&lng=es

[3] http://www.celag.org/hablamos-cuando-hablamos-democracia/

[4] Dahl, Robert (2002) La poliarquía: participación y oposición, Madrid, Tecnos. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4754333&pid=S1665-2037201100020000300010&lng=es

[5]https://infographics.economist.com/2018/DemocracyIndex/

[6] http://www.eiu.com/home.aspx#about

[7] (ver más en https://freedomhouse.org/report/methodology-freedom-world-2018 ).

[8] http://www.redalyc.org/html/308/30804502/

[9] https://freedomhouse.org/report/freedom-world/freedom-world-2018

[10] https://www.celag.org/cambridge-analytica-el-big-data-y-su-influencia-en-las-elecciones/


*
Camila Vollenweider es historiadora y socióloga, miembro del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG) de Quito, Ecuador Bárbara Ester Licenciada en Sociología, Universidad de Buenos Aires (UBA) Profesora en Sociología Universidad de Buenos Aires (UBA).

http://www.sinpermiso.info/textos/indicadores-de-la-calidad-democratica-o-de-la-democracia-mainstream –  http://www.celag.org/indicadores-de-la-calidad-democratica-o-de-la-democracia-mainstream/

12.18.-EL “PRECARIADO” BAJO EL CAPITALISMO RENTISTA – Guy Standing*

Nos hallamos en medio de una Transformación Global, análoga a “La Gran Transformación” (1944)** descrita por Karl Polanyi en ese transcendental libro.. Mientras que la transformación de Polanyi se refería a la construcción de sistemas de mercado nacionales, la de hoy en día se refiere a la penosa construcción de un sistema de mercado global.

Por utilizar la denominación de Polanyi, la fase ‘des-insertada’ se ha visto dominada por una ideología de liberalización de mercado, mercantilización y privatización, orquestada por intereses financieros, igual que en su modelo. Las semejanzas se extienden también al desafío fundamental de hoy, como construir una fase ‘re-insertada’, con nuevos sistemas de regulación, distribución y protección social.

Contrariamente a lo que se afirma de modo generalizado, no ha habido ninguna desregulación del mercado, sino más bien una re-regulación del Estado. Así, por ejemplo, la autorregulación de las ocupaciones profesionales (en buena medida ignorada por los economistas convencionales del trabajo) se ha visto desplazado por la regulación estatal por medio de complejos sistemas de concesión, mientras que el mercado de trabajo y la política social se han ido desplazando hacia la evaluación condicionada a los  medios económicos o el comportamiento y hacia programas de trabajo para desempleados, dirigiendo a los parados y demás para que se dediquen a actividades determinadas por el Estado  para conseguir prestaciones condicionadas a la evaluación de medios económicos. Toda apariencia de política social universalista asentada en derechos se ha ido batiendo en retirada en casi todas partes.

Fomentar la globalización en el contexto de la revolución tecnológica en curso ha favorecido globalmente el crecimiento económico. Pero gobiernos y organismos internacionales han fracasado de manera notable a la hora de contrarrestar los resultados distributivos adversos a escala nacional.[1] De modo semejante, al abogar por la flexibilidad del mercado de trabajo, se ha prestado una atención desdeñable a las extendidas inseguridades económicas que esto ha generado.[2]

Entretanto, la fase neoliberal de la globalización ha evolucionado como un ‘capitalismo de rentistas’ en el que hay cada vez más ingresos que acaban en manos de quienes poseen propiedad física, financiera o intelectual.[3] Los ingresos rentistas se han visto impulsados por el incremento de la concentración de empresas en muchos sectores económicos – encarnado en el ascenso de ‘empresas superestrellas’ – y por la acción gubernamental, sobre todo notablemente por el reforzamiento de los derechos de propiedad intelectual y el crecimiento de un Estado que otorga subvenciones, pues los gobiernos han elegido competir lanzando subvenciones a las grandes corporaciones y a los particulares ricos. Al obrar así, han mermado regresivamente los presupuestos públicos.

Un término para describir esta política fiscal convencional es el de pluto-populismo, por el cual los recortes fiscales y las subvenciones se concentran en los llamados emprendedores y ‘creadores de riqueza’, mientras se recortan prestaciones del Estado y servicios públicos destinados a grupos de rentas bajas, ostensiblemente con el fin de reducir los déficits presupuestarios que son resultado de la generosidad fiscal hacia los rentistas. [2]

Por consiguiente, en la mayoría de los países, la parte de la renta que corresponde al capital ha aumentado de modo drástico y la porción que corresponde al trabajo se ha desplomado. Dentro de la porción que corresponde al capital, ha aumentado la parte relativa a los rentistas; dentro de la parte correspondiente al trabajo, ha aumentado la porción correspondiente a los que ganan mucho.

Si queremos escapar del paradigma económico regresivo, debemos alimentar un relato y un vocabulario que se centren en los grupos socioeconómicos emergentes. A este respecto, se ha ido configurando una estructura global de clases en la que la nueva clase masiva es el ‘precariado’.

El precariado se define en tres dimensiones. Primero, quienes se encuentran en él se ven presionados para aceptar una vida de trabajo inestable, inseguro, en el que la informalización se está hoy generalizando por medio de relaciones laborales indirectas en la ‘economía del conserje’ [todo por encargo y de inmediato], el ‘crowd labour’ [trabajo mediante transacciones digitales sin relación laboral] y contratos de disponibilidad [‘on-call contracts’]. En la próxima década, la mayoría de las transacciones laborales pueden ser de este género, y serán ubicuos los mediadores laborales y las aplicaciones.

Pero si bien muchos comentaristas afirman que el precariado se define sencillamente por el trabajo inseguro, lo que es más importante es que carece de identidad o relato de su ocupación profesional, debe realizar una cantidad creciente de trabajo-por-empleo que ni se reconoce ni se remunera, y normalmente tiene que desempeñarse en empleos por debajo de su nivel educativo.[4]

La segunda dimensión consiste en una ‘renta social’ diferenciada. El precariado depende principalmente del salario en dinero, que ha ido cayendo en términos reales a la vez que se vuelve cada vez más volátil e imprevisible. El precariado está perdiendo también las prestaciones de empresa no salariales (permisos remunerados, permisos médicos, pensiones por ocupación profesional, etc.) que ofrecen una seguridad asentada en el trabajo. Perder eso significa que los ingresos monetarios minimizan la creciente desigualdad.

Para agravar la inseguridad, el precariado ha perdido prestaciones del Estado asentadas en derechos, y se ha visto afectado por la deriva hacia prestaciones condicionadas a la evaluación de medios económicos y del comportamiento. Las trampas de pobreza resultantes y lo que he llamado ‘trampas de precariedad’ son poderosos desincentivos a la hora de aceptar empleos de bajos salarios. El precariado se enfrenta a menudo con lo que son en efecto tipos impositivos marginales por encima del 80%, que deplorarían los organismos internacionales si se aplican al salariado o a las élites.

La tercera dimensión del precariado resulta crucial. Quienes se encuentran en él están perdiendo toda forma de derechos, civiles, culturales, sociales, económicos y políticos [5]. Se ven reducidos a la condición de suplicantes, obligados a complacer a la gente para ganarse sus ingresos o prestaciones y dependientes de burócratas que emitan juicios discrecionales que les sean favorables. Se trata de algo humillante y acrecienta la sensación de inseguridad.

Si bien son evidentes estas dimensiones del precariado, nos faltan todavía las estadísticas requeridas para analizarlas adecuadamente. Igual que la crisis de la Gran Transformación llevó a una revolución de las estadísticas laborales, nos hace hoy falta una cosa así. Deberíamos empezar por reconceptualizar el trabajo, escapando del prejuicio del siglo XX de que sólo cuenta el trabajo remunerado.

De manera similar, debe reformarse la regulación laboral para que se corresponda con las formas emergentes de relaciones laborales, habría que regular las prácticas de contratación y habrá que ajustar el sistema de regulación de las ocupaciones profesionales para fortalecer el derecho a prácticas.

Puesto que una gran proporción del precariado consiste en migrantes, se precisa un debate de mayor madurez sobre la migración. Se ha visto dominado por lo que se dice de muros y restricción de prestaciones, y la política ha sufrido una regresión siguiendo rumbos basados en la clase. También se hace necesario responder al crecimiento de regímenes de exportación de trabajo. La OCDE debería ocuparse de estas cuestiones.

Lo que es importantísimo es que la distribución de ingresos del siglo XX se ha desmoronado. A lo largo y ancho de la OCDE, los salarios reales llevan tres décadas y es improbable que suban gran cosa en el próximo decenio, por razones tecnológicas y de globalización. Si este es el caso, las opciones consisten bien en permitir que la desigualdad crezca o en erigir un nuevo sistema de distribución que asigne ingresos de forma más equitativa. Esto último no es lo mismo que ingeniar una política fiscal más redistributiva. El nuevo sistema debería promover un crecimiento ecológicamente sostenible y mostrar un respeto apropiado por los libres mercados.

Esta perspectiva debería conducir a reconsiderar mecanismos emancipatorios, tales como la renta básica y los fondos soberanos, que deberían resultarles atractivos a gobiernos, empresarios, sindicatos y precariado en general. En resumen, la perspectiva debería permitirnos contemplar la fase de re-inserción de la Transformación Global.

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 **“La gran transformación” es el  libro publicado en 1944.  – (Título completoThe Great Transformation: The Political and Economic Origins of Our Time) intenta explicar la gran crisis económica y social con la que, desde principios del siglo XX, concluyó en Occidente un periodo relativamente largo de paz y confianza en el librecambio. Concretamente, Polanyi busca las causas profundas de una amplia serie de conflictos y turbulencias que incluye dos guerras mundiales, la caída del patrón oro o el surgimiento de nuevos proyectos políticos totalitarios. En último término, La gran transformación caracteriza el liberalismo económico como un proyecto utópico cuya puesta en práctica habría destruido los cimientos materiales y políticos de la sociedad moderna. Metodológicamente, La gran transformación une datos económicos, sociológicos y antropológicos para analizar acontecimientos históricos de gran magnitud. 

[1] Véanse, en particular, los trabajos de Branko Milanovic.

[2] Durante los años 80 y 90, este autor avisó repetidamente de las consecuencias sociales y políticas. Véase, por ejemplo, G. Standing, Global Labour Flexibility: Seeking Distributive Justice (Harmondsworth, Macmillan, 1999). El enfoque ortodoxo queda resumido en la OCDE y su informe estrella, The Jobs Study, de 1995.

[3] G. Standing, The Corruption of Capitalism: Why Rentiers Thrive and Work Does Not Pay (Londres, Biteback, 2016).

[4] Para un análisis de ello, véase G. Standing, The Precariat: The New Dangerous Class (Londres, Bloomsbury, 2011).

[5] Véase Guy Standing, A Precariat Charter: From Denizens to Citizens (Bloomsbury, 2014).

Guy Standing es autor de The Precariat: The New Dangerous Class (2011), A Precariat Charter: From Denizens to Citizens (2014), The Corruption of Capitalism: Why Rentiers Thrive and Work Does Not Pay (2016) y Basic Income: And How We Can Make It Happen (2017). La traducción castellana de este último libro, realizada por Julio Martínez-Cava, aparecerá en el mes de mayo con un addendum de David Casassas y Daniel Raventós.

http://www.sinpermiso.info/textos/el-precariado-bajo-el-capitalismo-rentista

 

11.18.-¿UNA SOLA SUPERCORTE? – Rodrigo Uprimny*

La propuesta de Iván Duque de reemplazar todas nuestras altas cortes por una sola supercorte es una idea que puede en teoría suscitar cierto interés, pero que en la práctica, en la coyuntura colombiana, es inconveniente.    

A nivel académico es posible discutir las bondades o los defectos de tener una sola y poderosa supercorte, o por el contrario varias altas cortes especializadas con competencias definidas.

A favor de la supercorte suele aducirse que asegura mayor coherencia jurisprudencial, pues no habría los llamados “choques de trenes” entre altas cortes; que sería menos costosa, pues habría menos magistrados con altos sueldos. Y que los integrantes de esa supercorte tendrían gran visibilidad, por lo que su nombramiento y comportamiento estarían sometidos a mayor escrutinio público.

7 abr 2018.- A favor de varias altas cortes suele aducirse la eficiencia y la calidad, pues múltiples tribunales pueden resolver no sólo más casos, sino fijar en mejor forma la jurisprudencia, pues se especializan en determinados asuntos, mientras que una sola supercorte tendría mayor riesgo de congestionarse y de cometer grandes equivocaciones al saltar de una especialidad a la otra. Además, añaden los defensores de esta opción, la existencia de varias cortes no tiene por qué traducirse en choques de trenes si sus competencias y sus relaciones son adecuadamente definidas; y de esa manera se evita concentrar tanto poder y responsabilidad en un solo supertribunal.

Los argumentos de lado y lado son interesantes. Además, existen países que han funcionado bien con una sola supercorte, como Estados Unidos, pero también hay otros que tienen muy buenos sistemas judiciales con múltiples altas cortes, como Alemania, que tiene seis altas cortes federales.

No existe pues un modelo único de organización judicial, por lo que un país puede funcionar bien con uno u otro esquema judicial. Y podríamos debatir el tema durante años. Pero el problema de la propuesta del uribismo es que en la situación concreta de Colombia aporta muy poco a la solución de los problemas de nuestra justicia y en cambio presenta muchos riesgos.

¿Qué solucionaría en realidad una corte única? No es claro. ¿El choque de trenes? Existe una solución mucho más sencilla, que es clarificar los casos en que la Corte Constitucional, por tutela, puede revisar las sentencias de otras altas cortes, como se hace en Alemania, en donde ese tema está prácticamente resuelto.

Por el contrario, los riesgos de esa propuesta son enormes, pues implicaría casi inevitablemente la revocatoria de las actuales altas cortes. ¿O cómo podría transitarse a una supercorte, en un plazo corto, sin dicha revocatoria?

Algunos dirán que esa revocatoria no es grave, debido a los escándalos que han comprometido a algunos magistrados de las cortes. Y es un sentimiento comprensible, pero poner en interinidad a las cortes es muy riesgoso, pues erosiona la independencia judicial, que exige la estabilidad de los jueces en sus cargos, mientras tengan buen comportamiento. Por ejemplo, en Venezuela, el chavismo puso en interinidad a las cortes y a los jueces, lo cual le permitió la cooptación del poder judicial y la destrucción de la democracia en ese país. No digo que la pretensión de Duque sea destruir la independencia judicial, pero es indudablemente el riesgo de su propuesta. Ahora bien, a pesar de todos los problemas de su justicia, Colombia ha tenido una independencia judicial significativa, que ha sido una importante garantía democrática. ¿Por qué entonces aventurarnos en una propuesta riesgosa, que no soluciona los problemas de la justicia colombiana, en vez de hacer propuestas más realistas y específicas?

*Investigador de Dejusticia y profesor de la Universidad Nacional. https://www.elespectador.com/opinion/una-sola-corte-columna-748683

 

10.18.- «LA EDAD DE LOS DERECHOS DEL HOMBRE HA ECLIPSADO LA NOCIÓN DE IGUALDAD» – Jean-Philippe Dedieu*

Manifestación en Nueva York contra el respaldo de los Estados Unidos a la dictadura haitiana. Photo NY Daily News via Getty Images

El ideal abstracto de los derechos humanos llevó al abandono de las promesas del estado de bienestar, lamenta el historiador estadounidense Samuel Moyn, autor de una suma notada sobre el tema. Da formas de renovar el socialismo en el sentido de una mayor justicia social.

Paris – 28 mars 2018.- P.- “La era de los derechos humanos ha eclipsado la noción de igualdad”

R.- En las últimas décadas, las violaciones de los derechos humanos han recibido una atención sin precedentes debido a las campañas iniciadas por organizaciones no gubernamentales. Pero la noción de igualdad, que había sido una poderosa aspiración moral a la edad de los estados de bienestar, ha desaparecido. En su lugar, el mercado se ha convertido en una fuerza dominante e inexorable en las economías nacionales y mundiales. Autor de No Suficiente.

Derechos Humanos en un Mundo Desigual (Harvard University Press), Samuel Moyn, profesor en Yale, analiza estas grandes transformaciones de los ideales de la justicia a través de una ambiciosa historia global. Su trabajo seminal demuestra los vínculos paradójicos entre los derechos humanos y el neoliberalismo. Él llama a renovar el proyecto socialista, la principal víctima de nuestra era populista, en torno a las ideas de igualdad y justicia social.

P.- ¿Cómo puede explicar por qué las promesas de igualdad material contenidas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos adoptada en 1948, en la que se abre su libro, han sido olvidadas durante tanto tiempo?

R.- En las últimas décadas, la Declaración Universal se ha leído con mayor frecuencia como un proyecto global o transnacional para la protección de los derechos humanos, con especial énfasis en la protección de los derechos civiles más fundamentales en los regímenes que se han hundido o están a punto de hundirse en él. dictadura. En realidad, reunió promesas que no solo se basaban en el acceso a los derechos económicos y sociales, sino que también formaban parte de una ciudadanía materialista que reflejaba el estado de bienestar de la época.

El desafío de los derechos humanos era transformar los criterios de ciudadanía en cada estado, no estigmatizar las atrocidades cometidas en otros. Los actores de esta transformación no fueron las ONG distribuyendo anatemas y estigmas, sino que los partidos socialistas y los sindicatos determinaron encontrar compromisos con la capital bajo la supervisión del Estado. Los objetivos eran muy diferentes de lo que significan hoy los derechos humanos: no era tanto promover la responsabilidad cosmopolita como defender una costosa solidaridad local. Una vez que se recuerda este contexto histórico, las razones por las cuales la Declaración Universal ha permanecido durante tanto tiempo son evidentes por sí mismas.

Durante un siglo, la izquierda había desafiado el lenguaje de los derechos para realizar sus ideales. Algunos reiteraron las preocupaciones de Karl Marx sobre su relevancia para promover los intereses de la clase trabajadora. Otros desarrollaban la nueva categoría de “derechos sociales”, como el sociólogo Georges Gurvitch. Más ampliamente, entonces, había muchas tradiciones ideológicas que podrían apoyar los compromisos del estado de bienestar, como el socialismo o la democracia cristiana en Europa continental.

P.- El período posterior a la descolonización lleva a una escala más global los debates sobre la igualdad material a medida que comienza la revolución de los derechos humanos.

R.- Los estados que fueron más lejos en establecer una protección social generosa fueron los estados imperiales que solo habían consentido después de una larga lucha. Después de la independencia, el mundo poscolonial se embarcó de inmediato en un ambicioso programa para globalizar el estado del bienestar sin tener necesariamente los medios materiales para hacerlo. En 1974, los estados del Sur global incluso pidieron el establecimiento de un “Nuevo Orden Económico Internacional” para reemplazar el establecido por los estados imperiales con el apoyo de los Estados Unidos al final de la Segunda Guerra Mundial. .

Ellos defendieron la idea de que la realización del estado de bienestar debería hacerse ahora mediante su extensión al mundo, no estado por estado. Tanto local como globalmente, se han comprometido a un mínimo de igualdad material mucho más resueltamente que los estados de bienestar occidentales. Para decirlo de otra manera, las principales demandas del Sur no fueron remediar la pobreza global sino redistribuir la riqueza internacionalmente. La década de 1970 cambió radicalmente la situación. Los derechos humanos han sido privados de su asociación previa con la noción del estado de bienestar.

Cuando los países del Sur exigieron asistencia social, los del Norte respondieron recordando las violaciones de derechos humanos cometidas por regímenes despóticos en el extranjero o, en el mejor de los casos, acordando la importancia del derecho a una existencia decente, los derechos a los derechos a la alimentación, la vivienda o el agua … Los derechos sociales se han desvinculado de un marco más amplio que antes era igualitario a nivel nacional y que el mundo poscolonial se había convertido en un sueño global.

P.- ¿Cómo pudo el proyecto socialista perder su fuerza con el triunfo del neoliberalismo?

R.- Uno de los principales desafíos de este libro es descifrar la relación entre los derechos humanos y el neoliberalismo. El problema no es totalmente ajeno a la vida intelectual francesa, a juzgar por el tedioso intento que Marcel Gauchet tuvo que hacer en la reciente y última entrega del advenimiento de la democracia. Pero respondo de una manera muy diferente, porque es ante todo una dificultad relacionada con la historia global. Uno de los problemas más centrales es captar las razones por las cuales el socialismo murió ideológicamente. Según mi análisis, las críticas hechas por los disidentes del socialismo de Estado en Europa del Este, que se celebraron en Francia y en otros lugares en los años 70 y 80, contribuyeron al abandono de los ideales de una justicia redistributiva. a favor de compromisos más abstractos a favor de los derechos humanos.

 Reuniéndolo, la izquierda procedió como si los mecanismos de protección social, incluidos los abiertos por los derechos económicos y sociales, fueran suficientes, a pesar de que la explotación y la desigualdad habían sido durante mucho tiempo el centro de sus preocupaciones. . Como ha demostrado Pierre Rosanvallon en la Society of Equals, el proyecto llevado por la izquierda ha sido dislocado estructuralmente. Sin embargo, no hay razón para pensar que hoy no podamos encontrar un equivalente funcional similar al reformismo que condujo a compromisos sociales y políticas redistributivas a mediados del siglo XX. Mi nuevo libro nos invita a reclamar la noción de igualdad que fue una poderosa aspiración moral antes de la era de los derechos humanos.

P.- ¿Por qué razones las ONG han sido tan reacias a denunciar la explosión de desigualdades y el fundamentalismo de mercado?

R.- Las primeras ONG heredaron un conjunto de normas y leyes que no se referían a la igualdad. En el mejor de los casos, denunciaron las insuficiencias o fallas de los sistemas de protección social, al tiempo que continuaron condenando los ataques del Estado a la libertad de pensamiento y expresión y el derecho a disponer de ellos. cuerpo. También heredaron una visión ética por la cual el estado era el culpable tradicional de la violación de los derechos. Descuidaron tener en cuenta que había otros actores poderosos, como las corporaciones multinacionales, y que los estados normalmente favorecían a las clases privilegiadas, ahora más que nunca. Las ONGs solo han podido involucrarse en un activismo discreto con solo información y denuncia de armas, a kilómetros de distancia de las estrategias más agresivas adoptadas por otras formas de movimientos sociales. A costa de las luchas en cada organización, los principales aprendieron a promover los derechos económicos y sociales, pero ninguno ha aprendido a estigmatizar la desigualdad. Desde la Fundación Ford hasta George Soros, muchos de sus donantes se dieron cuenta de que la defensa de los derechos humanos más básicos podría ser insostenible si los rechazaban las mayorías políticas de las democracias. Su financiación se ha ajustado a estas nuevas prioridades, y la desigualdad se ha tomado más en serio que nunca, al menos en el discurso.

P.- A medida que las democracias se enfrentan al auge del populismo, ustedes abogan por restablecer la justicia social como prioridad.

R.- Debemos renovar el ideal socialista, que es una de las principales víctimas de la era populista. El viejo eslogan “Socialismo o barbarie” encuentra, por una vez, su fortaleza en Francia como en otros lugares donde los fallos de la izquierda tecnocrática benefician a la extrema derecha. El centrismo tecnocrático encarnado por mujeres y hombres como Emmanuel Macron se ve como una alternativa que podría salvar el populismo de derecha e izquierda, mientras que en el mejor de los casos es solo un paliativo o incluso un colaborador. a su ascenso Más concretamente, para prevenir otras crisis, es esencial promover una genuina globalización alternativa que no abandone un cosmopolitismo económico o moral duramente logrado, sino que encuentre una manera de salvar la defensa de la igualdad local y global. Si los proyectos centrales de la economía política internacional continuaran en la forma de la promoción continua del crecimiento económico a cualquier precio acompañado de una lucha más puntual contra la pobreza, terminaríamos en un mundo con una miseria, ciertamente menos absoluta, pero una jerarquía social cada vez más osificada.

*Jean-Philippe Dedieu historiador y sociólogo, profesor en la historia y del máster de historia y literatura de Columbia University

http://www.liberation.fr/debats/2018/03/28/l-age-des-droits-de-l-homme-a-eclipse-la-notion-d-egalite_1639561

10.18.- LA INIQUIDAD E INEQUIDAD TRIBUTARIA – Amylkar D. Acosta

SE OBEDECE PERO NO SE CUMPLE

Según la Comisión del Gasto Público, “el esquema tributario colombiano actual es insuficiente en materia de recaudo; además, de que no cumple con los principios de eficiencia y equidad característicos de un sistema fiscal exitoso”. Y estos, además de los principios de progresividad y redistribución, deberían ser inherentes al Estatuto tributario, porque así lo consagra la Constitución política, pero al igual que sucedía durante la Colonia española con las cédulas reales, en este caso tales principios se obedecen pero no se cumplen.

Como lo afirma el analista Mauricio Cabrera, no son progresivos los impuestos en Colombia “porque la única tarifa progresiva es la de renta de personas naturales, pero estas solo contribuyen con el 5% del total de impuestos recaudados, mientras que en los países de la OCDE representan el 75% del impuesto de renta”. Lo propio puede afirmarse con respecto a su esperado efecto redistributivo, toda vez que al comparar los países que hacen parte de la OCDE, Club exclusivo a cuya membresía aspira Colombia, mientras en ellos el Gini de la distribución del ingreso antes y después de impuestos y transferencias pasa de 0.47 a 0.30, cae el 26% (¡!), en Colombia permanece estático en el 0.51.

Según afirma la Comisión de expertos, “el sistema tributario no es progresivo o equitativo verticalmente, pues quienes tienen mayor capacidad de pagar impuestos no aportan relativamente más que aquellos con menores posibilidades”. Y ello aplica no solamente cuando hablamos del impuesto sobre la renta de las personas sino a los impuestos corporativos. Se suele decir con alguna ligereza que en Colombia la tasa impositiva sobre las empresas es exageradamente alta, pero sólo se refieren a la tarifa nominal y no a la tarifa efectiva, que es sobre la cual se tributa2.

DE LA TARIFA NOMINAL A LA TARIFA ECECTIVA

Bien se ha dicho que el sistema tributario colombiano se asemeja al queso gruyere, debido a sus perforaciones por cuenta de las exenciones, exclusiones, descuentos y deducciones que proliferan en el mismo. Estas, según el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) del Ministerio de Hacienda ascendieron en 2

2016 a la friolera de $72.3 billones (sólo en referencia al impuesto de renta al Cree de las empresas), un 8.1% más que en 2015, cuando sumaron $61 billones. El ex director de la DIAN Horacio Ayala nos cuenta que “de acuerdo con el Banco Mundial, en el 2010 había 99 beneficios tributarios en el impuesto de renta, con costo fiscal de 2.4% del PIB; en diez años habían crecido 50% en número y 77% en el costo fiscal”3. Y lo más preocupante, por no decir alarmante, que dichos beneficios fueron blindados a través de los contratos de estabilidad jurídica, amparados en la Ley 963 de 2005. 8 El Tiempo. Marzo, 26 de 2018

De allí que cuando se descuentan estos beneficios la tasa efectiva que pagan las empresas es sensiblemente menor que la tasa nominal. Se ha llegado a afirmar, sin sustento alguno, que en Colombia las empresas tributan hasta un 70% sobre sus utilidades operacionales, lo cual explicaría su baja competitividad frente a aquellas domiciliadas en otros países. Nada más alejado de la realidad, pues según FEDESARROLLO la tasa efectiva es de sólo el 29.5%. Ello es tanto más cierto después del desmonte del impuesto sobre la riqueza y de la sobretasa al impuesto de renta, amén de la supresión del impuesto a las remesas de utilidades4, que existe en casi todos los países, pasando la tasa nominal de 40% en 2017 al 33% en 20195.

Además, se desmontaron los aportes parafiscales6, considerados por las empresas como una carga insoportable, al tiempo que se había eliminado la contribución del 20% en la tarifa de los servicios públicos7. Por ello no es de extrañar que más recientemente, según estudio realizado por los economistas del Banco de la República Martha Delgado Rojas y Hernán Rincón Castro, “durante el período 1994 – 2016 las tasas efectivas promedio netas sobre el consumo, el trabajo y el capital fueron, respectivamente, de 10.7%, 18.6% y 15.4%. Entre tanto para 2016, alcanzaron, en su orden, niveles de 11.2%, 20.8% y 21.4%”8.

Si bien es cierto la presión fiscal en Colombia, del 14% del PIB, está por debajo del promedio de Latinoamérica, que oscila entre el 16% y 17% del PIB, el recaudo no es mayor debido a la erosión de la base impositiva a consecuencia de tales beneficios. A ello se viene a sumar la alta tasa de evasión y elusión 3

fiscal. Ello explica que, no obstante que en Colombia se aprueba una reforma tributaria cada 18 meses, siempre para aumentar los gravámenes, ello no redunda en mayores ingresos para el fisco. También explica el por qué pese a los progresos en la reducción de la pobreza relativa, que pasó del 49.4% en 2002 al 26.9% en 2017, Colombia sigue siendo el octavo país con mayor desigualdad de ingresos en el mundo. Y no hay que perder de vista que, como lo afirma el profesor del Centro Internacional sobre pobreza Nanak Kawani, “una mejor distribución del ingreso, además de disminuir el número de pobres, refuerza el crecimiento”. En cambio, “los países con mala distribución del ingreso tienden a crecer menos”, así lo sostienen Rodrick, Persson y Stewart. Dicho de otra manera, la inequidad en la distribución del ingreso frena el crecimiento potencial de la economía.

El Congreso de la República está en mora de aprobar una reforma tributaria verdaderamente estructural, que corrija los entuertos del Estatuto tributario, en vez de seguir cargándole la mano a los impuestos indirectos que, como el IVA, son tremendamente regresivos y sólo contribuyen a la mayor concentración del ingreso. Bien dijo Albert Einstein que “locura es seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes”. Y éste es el caso!

9.18.-LA FED, GUERRAS COMERCIALES Y RECESIÒN – Michael Roberts*

Los mercados bursátiles mundiales han sufrido otra caída tras la noticias de que la Reserva Federal de Estados Unidos, con su nuevo presidente Jerome Powell, ha subido su tasa de interés de política y que el presidente Trump amenaza con desencadenar una guerra comercial internacional aumentando aún más las tarifas ya anunciadas para el acero y el aluminio importados, y una nueva serie de aranceles para los productos chinos importados. Como es probable que China tome represalias, aumentan los riesgos de una nueva recesión provocada por el aumento de los costes del servicio de la deuda y la caída de las exportaciones a nivel mundial.

23 mar 2018.- La administración Trump anunció el jueves pasado sus planes para imponer aranceles a los 60 mil millones de dólares anuales en importaciones procedentes de China, aumentando los temores de una guerra comercial entre las dos economías más grandes del mundo, lo que hundió las bolsas estadounidenses.

La tasa de interés ‘política’ de la Fed establece la base de todos los costes de los préstamos en los EEUU e incluso a nivel internacional en muchos países. Es ahora del 1,75%, un nivel no visto desde 2005. Y comité de política de la Reserva Federal (FOMC) ha señalado que tiene la intención de aumentar su tasa al menos dos veces más este año y aún más en 2019 y 2020, hasta el 3,5 %, es decir, el doble. Powell ha comentado que “la economía está en su mejor momento desde hace diez años” (es decir, desde el inicio de la Gran Recesión en 2008).

La Larga Depresión -que se caracteriza por la debilidad del crecimiento económico (la más lenta recuperación de una crisis tras la post-guerra), las bajas tasas de inversión y rentabilidad en el sector capitalista-, parecía haber terminado. Y esto justificaba nuevas subidas de tipos de interés para “normalizar” la economía. Además, los recientes recortes de impuestos a las empresas y otras medidas del presidente de Trump darían lugar a un fuerte impulso a la demanda de los consumidores y a la inversión “por lo menos, digamos, en los próximos tres años”.   La economía de Estados Unidos está preparada para crecer a un 3% anual como mínimo, sugiere Powell.

En notas anteriores he defendido que si el coste de los préstamos aumenta mientras que las ganancias y la rentabilidad en el sector empresarial caen, la Fed podría provocar una nueva recesión, como ocurrió en 1937 durante la Gran Depresión de la década de 1930, cuando la autoridad monetaria de EEUU creyó que la depresión había terminado. Pero la rentabilidad no se había recuperado y los crecientes costes de los créditos absorbieron las ganancias que podían alimentar la inversión, empujando de nuevo a la economía a la crisis.  El riesgo es que esto pueda volver a suceder.

La Fed no se fija en la rentabilidad como un indicador de la salud del capital en Estados Unidos; su mandato se centra en el empleo y la inflación. El empleo sigue aumentando, con la tasa oficial de desempleo en los niveles anteriores a la crisis; y la inflación sigue siendo relativamente moderada. Así que todo parece ir bien. Y si la Fed se fijara en la rentabilidad, también podría argumentar que las cosas van bien. Pero eso no es del todo correcto. Como he señalado en notas anteriores, la tendencia general de los beneficios empresariales de Estados Unidos ha sido decreciente en los dos últimos años. Y este es particularmente el caso de los beneficios no financieros, el sector clave para impulsar la inversión productiva.

De hecho, aunque no ha terminado el primer trimestre de 2018, diversos indicadores económicos pronostican que el crecimiento económico de Estados Unidos, lejos de acelerarse hacia 3% anual, se ha reducido a menos del 2% , desde el 2,5% a finales de 2017.

Podría tratarse de una caída aislada del primer trimestre, como ha ocurrido en años anteriores. Después de todo, la Fed ha elevado su previsión para el conjunto de 2018 hasta el 2,7% y el 2,4% para 2019 – no el 3%, pero es un poco mejor que en los años anteriores desde 2008.

En realidad, a pesar de la jactancia de Trump y las expectativas de Powell, la economía de Estados Unidos se ha quedado atascada en el 2% en su expansión económica. Y los economistas de la Fed son conocidos por sus errores en la previsión del crecimiento económico, la inflación y el empleo. El la verdadera recuperación desde el punto más bajo en el ciclo de crecimiento a corto plazo de Kitchin 2015-6 ha tenido lugar fuera de los EEUU; en Europa y en cierta medida Japón y Asia. El crecimiento del PIB real en Europa es actualmente mayor que en los EEUU.

Lo más significativo ha sido la recuperación de los beneficios. Los economistas de JP Morgan recientemente analizaron los beneficios empresariales globales, cuya leve recuperación he señalado en notas anteriores. Al medir los beneficios como ganancias de las empresas más cotizadas en diversas bolsas de valores (que no es una forma perfecta de hacerlo, como admite JPM), los economistas JPM registraron un salto significativo de los beneficios en la mayor parte del mundo capitalista después de una “contracción recesiva a mediados de 2016”.

¿Cómo se ha producido este aumento de beneficios? Principalmente en el sector de la energía, ya que los precios del petróleo se han recuperado de su profunda caída en 2015-6; y en el sector financiero, gracias al crecimiento de los mercados de acciones y bonos. Por el contrario, la asistencia sanitaria, la informática y las telecomunicaciones han visto una desaceleración de sus ganancias. Y esto ha sucedido en las economías avanzadas, mientras que las economías emergentes solo han experimentado avances modestos. Dentro de las economías capitalistas avanzadas, los beneficios crecieron en Europa y Japón – áreas en las que el sector empresarial había estado de capa caída o en crisis hasta hace poco.

Nada de esto puede durar. Los indicadores de ‘alta frecuencia’ de la actividad económica, llamados índices de compra de los gerentes (PMI), han estado en niveles muy altos. Cualquier cosa por encima de 50 implica que una economía está en expansión y algo más del 60 significa un fuerte crecimiento de hasta el 4% anual. EL PMI ‘agregado’ de los EEUU se sitúa en 54 – no está mal, pero difícilmente excitante. El de a zona euro es superior a 55, pero a la baja. El de Japón es de alrededor de 52 y el de China 53.

De hecho, las cifras de ventas al por menor (el gasto de los consumidores), el empleo y el crecimiento del PIB sugieren una ‘saturación’ de la reciente aceleración desde 2016. Y ahora las principales economías capitalistas se enfrentan al doble golpe del aumento de los costes del endeudamiento y la perspectiva de una guerra comercial internacional – justo cuando el comercio se estaba recuperando de los baches de la Larga Depresión.

Una medida clave del coste del crédito en los Estados Unidos, el diferencial entre la tasa Libor a tres meses en Estados Unidos y la tasa Overnight Index Swap, ha alcanzado su nivel más alto desde 2009. Ya sabemos que la deuda corporativa en los EEUU, Japón y Europa, se encuentra en niveles récord en relación al PIB.

El esperado final de la Larga Depresión puede que sea un espejismo.

*Michael Roberts es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.

https://thenextrecession.wordpress.com/2018/03/23/th  http://www.sinpermiso.info/textos/la-fed-guerras-comerciales-y-recesion

 

8.18.-LA DESLOCALIZACIÓN DE PRODUCCIÓN NO CESA PERO… ESTA VEZ A LA QUE LE AFECTA ES A LA PROPIA CHINA – Derblauemond

La deslocalización de producción hacia países de mano de obra de bajo coste ha sido una constante desde los inicios de la globalización. China e India han sido los dos receptores principales de cadenas productivas enteras y, al calor de la llegada de esta actividad económica importada, sus cifras de crecimiento hacen palidecer a las de los países desarrollados.

Pero lejos de frenarse en seco tras la fiebre inicial (que ha durado décadas), lo cierto es que la deslocalización de producción sigue estando muy activa. Tanto, que ahora es a países como la propia China a los que está afectando.

De la globalización a la deslocalización

17 Marzo 2018.- El caso es que la globalizacion no es una tendencia económica reciente, ni mucho menos. Los inicios de la globalización se remontan unas cuántas décadas atrás en el tiempo, entrando de bien de lleno en pleno siglo XX según ya les expusimos en “Aunque no lo parezca, aún nos queda la tercera y más disruptiva fase de la Globalización”.

Pero no es menos cierto que es en los últimos lustros cuando se ha sentido en Occidente con más virulencia la corriente deslocalizadora de empresas. Como ya analizamos en “El American Dream está roto y por eso los americanos votan a Trump: “Es la economía, estúpido””, es ahora cuando los ciudadanos han tomado plena consciencia de las implicaciones de aquella deslocalización tan anárquicamente planificada. Los ciudadanos han pasado a sentir en sus ciudades y pueblos sus efectos finales, resultado de exportar masivamente producción a países como China.

Mientras tanto, el dragón asiático era capaz de engullir toda la actividad manufacturera que iba a parar a sus lares. Y en consecuencia, las cifras macroeconómicas del gigante rojo han venido mostrando una envidiable fortaleza, sin comparación posible con las cifras de crecimiento de los países desarrolladosque la alimentaban.

El resultado ha sido que, aquella China infradesarrollada, paupérrima, y mayormente rural, se ha transformado en una pujante economía dictapitalista, hasta situarse en el podio como segunda mayor economía del planeta, dejando atrás a los líderes tradicionales del capitalismo a secas. De inicialmente ser un polo magnético mero atractor de producción, lógicamente, ha acabado ejerciendo de generador de potencia económica.

Pero la deslocalización no establece vínculos afectivos, sino juegos de intereses: ahora también afecta a China

Lo cierto es que, en nuestro mundo de hoy en día, las empresas se deben más que nunca a las cuentas de resultados, y no hay ninguna relación empresarial que sea inquebrantable con ninguna otra empresa, institución o país que no pueda ser debidamente sustituída por otra que dé mayores réditos en los balances corporativos.

China, por muy estatalizada que pueda estar, por mucho que su politburó sea un órgano fuertemente politizado y hermético al exterior, por mucho que sea un estandarte del dictapitalismo más avezado… a pesar de todo ello, sus dirigentes también se han hecho milmillonarios a costa de (o en connivencia con) su tejido empresarial. Y cuando la fortuna de cualquier dirigente de hoy en día está en juego, ya se sabe no hay interés general que se precie que pueda obstaculizar el seguir haciendo más “negocio” allá donde se más tercie.

La noticia en cuestión que nos trae Bloomberg sobre este tema es que China está convirtiendo a Etiopía en una gigantesca factoría de la conocida como “fast fashion”. El proyecto de deslocalización es el gran experimento de Pekín con el outsourcing, esa famosa palabra que para Occidente casi siempre evocaba a India o China.

Etiopía presenta un caldo de cultivo en el que China sabe sembrar mejor que nadie

Para Etiopía, un país inestable y con una economía bastante precaria, el experimento es como para recibirlo con los brazos abiertos, pues supone una inyección de capital de 10.000 millones de dólares: para los deteriorados estándares nacionales eso es mucho mucho dinero.

Además, ese dinero que mayormente ingresa el estado etíope (puesto que estos complejos industriales son prácticamente públicos en su totalidad) se acaba reinvirtiendo en construcción de infraestructuras, presas, carreteras, redes móviles, etc. tras cuyos contratos hay de nuevo (¡Oh casualidad!) empresas chinas. Y estas otras empesas también chinas acaban también contratando otra vez a más trabajadores locales etíopes. Un círculo virtualmente virtuoso (especialmente para China).

Pero tampoco hay que restar mérito al esfuerzo y a las facilidades business-friendly que están desplegando las autoridades etíopes para la ocasión. Bloomberg nos cuenta cómo, el pasado Noviembre se inauguró el polígono industrial Hawassa, y tan sólo seis meses después ya alberga a 1.400 trabajadores locales. Las perpectivas son aún más ambiciosas, y el plan es que en 2019 serán 20.000.

En apenas 24 meses han sido capaces de transformar un terreno de tierras de cultivo en un mastodóntico complejo industrial con 56 hangares industriales, haciendo alarde de una agilidad administrativa y empresarial digna de admiración. En Occidente sólo obtener los permisos ya puede llevar buena parte de ese tiempo.

¿Y cuál ha podido ser la motivación para que los dirigentes chinos hayan puesto sus ojos sobre Etiopía en detrimento de sus propios nacionales? Adivinen… los chinos están aquí por los mismos motivos que los occidentales fueron a China. Cada día hacen cola a las puertas del complejo industrial cientos de personas venidas de zonas rurales de Etiopía, y que tratan de conseguir un trabajo por… por la mágica cantidad de 25$ de salario al mes. Una cifra lo sufientemente tentadora incluso para los estándares chinos, que han ido viniendo a más con el progreso económico reciente del gigante rojo.

Este panorama a las puertas de los nuevos complejos industriales etíopes recuerda demasiado al panorama de hace unos años en el gigante asiático, donde millones de inmigrantes provenientes de la China rural se agolpaban a las puertas de las macrourbes chinas para conseguir una vivienda y un empleo. Ahora las tornas han cambiado, y los chinos han visto cómo esa inmigración del medio rural chino ha aflojado sensiblemente, cambiando totalmente aquellas perspectivas de mano de obra “virtualmente infinita” para las factorías chinas.

Por el contrario, ahora en Etiopía se reproduce ese éxodo masivo de un medio rural (azotado por las hambrunas y por las sequías), y los chinos ven un gran atractivo en un proceso que les resulta tremendamente familiar, y que saben aprovecharse de él mejor que ningún otro país (con permiso de La India).

La nueva tendencia no ha hecho más que empezar

No debemos olvidar que Etiopía tiene 100 millones de habitantes, por lo que al lucrativo éxodo le puede quedar gasolina para rato, y desde Pekín no quieren dejar pasar la ocasión de añadir más ceros a sus cuentas de resultados y a ciertas cuentas corrientes.

Y el hecho es que tal vez sean los chinos los que abanderan esta nueva tendencia en el país del cuerno de África, pero lo cierto es que los productos que se fabrican en estos macrocomplejos industriales son de primeras marcas occidentales, y acaban principalmente, como no podía ser de otra forma, en las estanterías y lineales de tiendas y centros comerciales de los países desarrollados.

Muchas veces se trata incluso de marcas de lujo, para las que al final el coste de producción de cada par de calcetines es tan marginal que prácticamente se puede considerar que tiende a cero. Pero es un cero que mágicamente, al multiplicarse por la rentabilidad de la China continental, da un resultado muy distinto de cero, y ya aporta una interesante rentabilidad al entramado empresarial chino de turno. Y lo mismo vuelve a ocurrir al dar el salto a Europa, USA, Japón u otros países desarrollados.

No hace falta que les diga que las rentabilidades desde el origen hasta lo que usted paga se miden por miles de puntos porcentuales, porque desde los 15 Euros que puede pagar usted por un pack de calcetines, hay una cascada en orden descendente que acaba con un etíope fabricando cientos de packs por hora a razón, no lo olviden, de 25$ al mes.

Como habrán podido leer en el artículo de Bloomberg enlazado antes, un tema que no podemos dejar de nombrar es las condiciones laborales de los etíopes bajo el patronato chino. Atendiendo a los estándares del país asiático, ya de por sí chocantes para un occidental, y teniendo en cuenta que ahora además los etíopes están por debajo en la cuestionable escala de valores capitalista, se pueden imaginar las micro-pausas para comidas, las jornadas extenuantes, las vacaciones anecdóticas, etc. y toda una serie de factores que suponen un choque cultural en tierra propia para unos etíopes acostumbrados a tener vida familiar y social.

La adaptación psicológica, el choque cultural, el cambio de mentalidad, las afecciones psiquiátricas, y la deserción de las filas manufactureras han sido sólo algunos de los problemas más complejos a los que se han tenido que enfrentar los patrones chinos a la hora de gestionar plantillas etíopes. En una África mucho más cálida socialmente, estos factores han hecho acto de presencia con mucha más virulencia que en la China continental.

Esta tendencia deslocalizadora siempre ha estado latente en nuestras socioeconomías

Efectivamente, esta tendencia deslocalizadora siempre ha estado latente en nuestras socioeconomías en las últimas décadas, y como todos sabemos, el dictapitalismo ha tomado de nuestros sistemas (sólo) todo lo que podía darle réditos económicos (que no políticos ni de libertades).

A un servidor un análisis como el de hoy no le extraña en absoluto. De hecho, recuerdo perfectamente cómo ya a principios de la década pasada ya me llamaba poderosamente la atención noticias sobre una deslocalización de producción china de bajo valor añadido a la vecina India.

Ahora les parecerá de lo más normal, pero puedo asegurarles que hace casi un par de décadas era algo cuyos titulares llamaban la atención. Una vez entrados en el cuerpo de la noticia, y conociendo como conocemos los mecanismos de nuestros sistemas socioeconómicos, aquella noticia tenía todo el sentido del mundo (conocido) según su concepción actual.

La cuestión era que la noticia explicaba cómo la decisión en Occidente de deslocalizar a China o India se tomaba mayormente por otros factores distintos al coste de la mano de obra, que en ambos casos se consideraba casi residual. En la decisión lo que pesaba era la logística, las conexiones políticas y administrativas, la burocracia, la capacidad de influencia local, la cualificación de los trabajadores, etc.

Pero el hecho es que, aunque para Occidente la diferencia entre pagar (por entonces) 1€/hora a un obrero chino y pagar 60 céntimos a un indio era casi imperceptible. Sin embargo, poniéndonos en el lugar de los empresarios chinos de entonces, deslocalizar producción de (aún más) bajo valor añadido a La India les suponía un irresistible 40% de ahorro en costes de mano de obra. Es la “magia” de los tantos por ciento, que son inevitablemente relativos a la cantidad absoluta inicial de partida.

Y finalizaremos por hoy sin querer entrar a propósito en debates éticos sobre explotación de unos trabajadores etíopes que en el fondo escapan de una hambruna segura o de una sequía más que severa, y sin querer entrar tampoco en justificar a unas multinacionales con unas rentabilidades desde origen que pueden resultar obscenas a más de uno.

Me permito remarcales que hoy me he limitado simplemente a exponerles las cifras en toda su crudeza. No obstante, sí que me gustaría hacerles notar que la vida, y el mundo, dan muchas vueltas, y los que algunos daban en calificar como los “explotados” del ayer pueden perfectamente pasar a ser los “explotadores” de hoy. Y si no, que les pregunten a los etíopes.

Y esto aplica a cualquiera, pero a cualquiera cualquiera. ¡Quién sabe qué nos aguardará a los trabajadores occidentales dentro de unos años, ni si tendremos patrono chino, indio o quién quiera que sea! Como decía el gran Groucho Marx: “Por favor, paren el mundo que yo me bajo”, porque esto gira tan rápido que uno empieza a marearse incluso habiendo ingerido la Biodramina de las décadas de experiencia en los mercados. El mundo nunca dejará de dejarnos boquiabiertos.

https://www.elblogsalmon.com//economia/la-deslocalizacion-de-produccion-no-cesa-pero-esta-vez-a-la-que-le-afecta-es-a-la-propia-china?utm_source=NEWSLETTER&utm_m

 

7.18.- LA ÉTICA DE LAS INSTITUCIONES MULTILATERALES – Beethoven Herrera

La conclusión es que esas entidades no son tan racionales están bien informadas cuando realizan sus análisis, sino que los adecúan según convenga a los intereses de los mayores aportantes.

La confesión del Banco Mundial, en el sentido de que manipuló la calificación de Chile, concede razón a quienes sostienen que esa entidad, al igual que el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Centro Internacional de Arbitrajede Asuntos de Inversión (Ciadi) y la Corporación Financiera Internacional, actúa sesgadamente para proteger a las empresas multinacionales, la banca privada acreedora, los intereses de los países desarrollados, y a los políticos de derecha.

11 mar 2018.- El economista jefe, Paul Romer, anunció que se recalculará la calificación de Chile para los últimos cuatro años, reconociendo que se manipuló, por motivaciones políticas, coincidiendo con el periodo electoral. Cabe concluir que calificar mal a la socialista Bachelet, pudo ayudar a la victoria del empresario Piñera.

Michel Camdessus debió renunciar a su cargo de director del FMI, pues envió una nota de felicitación a Tailandia, semanas antes del colapso de 1997. El FMI invitó a su asamblea anual de 1999 al presidente argentino Carlos Menem, como elogio a su ‘buena’ gestión económica, dos años antes de que ese país declarara la mayor moratoria de la historia, porque el incremento de la deuda externa de 50.000 millones de dólares a 150.000 millones de dólares, justamente bajo el gobierno de Menem, la hizo impagable.

La conclusión obligada es que esas entidades no son tan racionales ni bien informadas cuando realizan sus análisis –Stiglitz, quien trabajo en el Banco Mundial, sostiene que copian informes de un país para otro–, sino que los adecuan según convenga a los intereses de los mayores aportantes. Por ese sesgo, Ecuador y Venezuela se retiraron del Ciadi, tras los fallos favorables a empresas multinacionales.

El reconocimiento del FMI en la cumbre del G20 del 2009, luego de la explosión de la burbuja hipotecaria en Estados Unidos, en el sentido de que no advirtió la gestación de esa crisis, pues estaba concentrada en hacer seguimiento a los países en desarrollo, es una falacia, pues hace medio siglo que Estados Unidos arrastra un continuo déficit externo y largos periodos de déficit fiscal severo.

Pero el Fondo nunca le ha exigido ajustarse, permitiéndole trasladar sus déficits a los demás países a través de la emisión inorgánica de dólares (para Vietnam) o la emisión de bonos del Tesoro.

¡Contrasta la dureza con la que tratan a los países en desarrollo, con la escasa ética de sus funcionarios y de sus procedimientos!

¿Cómo entender, por ejemplo, que no haya una auditoría de la deuda externa contratada por dictadores, ni sobre su utilización, pese a que la década de mayor endeudamiento fue ‘perdida’ para el desarrollo? Máxime si aparecen revelaciones de evasión hacia paraísos fiscales.

¿Por qué, en lugar de imponer a los países pobres el pago de esas deudas ilegítimas, no apoyan que los bancos acreedores trasladen de las cuentas secretas de los dictadores los dineros robados, como abono a las dudas de esos países?

http://m.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/la-etica-de-las-instituciones-multilaterales-515130

6.18.- XI JINPING, EL PRESIDENTE CHINO MÁS PODEROSO DESPUÉS DE MAO ZEDONG – Emile Frenkiel

“¿Veremos al Sr. Xi Jinping permanecer en el poder desafiando las reglas informales de los últimos veinte años?, preguntó Jean-Louis Rocca recientemente en nuestras columnas. El Partido Comunista Chino acaba de dar una respuesta, anunciando su intención de levantar el límite de dos mandatos presidenciales actualmente en vigor en la Constitución. A partir del 5 de marzo, los legisladores votarán sobre la propuesta presentada por el todopoderoso Partido.

Mientras China busca hacer frente a la crisis impulsando el consumo y abriendo su sector financiero, la agitación desordenada del gobierno ha puesto en crisis financiera internacional este verano. No es seguro que las autoridades logren gestionar un “aterrizaje suave” de la economía. Políticamente, el presidente Xi Jinping controla todas las ruedas del poder. ¿Será suficiente para calmar el descontento?

Chi Peng. – “NOW_ing”, 2011 Galería Chi Peng / M97, Shanghai

¿Es prudente considerar al Sr. Xi Jinping, Presidente de la República Popular de China (PRC) durante dos años, como un nuevo Príncipe Rojo, digno heredero de Mao Zedong? Esto es lo que sugieren algunos comentaristas de Europa y Estados Unidos, después de su cambio de estilo desde que asumió el cargo en marzo de 2013: un toque personal, un tono más directo y accesible y más franco y sencillo. Mucho se ha dicho sobre un nuevo culto a la personalidad en torno a la figura de Xi Dada (tío Xi).

Lo que hace temblar a los analistas extranjeros no es el intento de dejar de lado la jerga y la austeridad habituales dentro del liderazgo colectivo del Partido Comunista Chino (PCCh) a favor de una encarnación unificada  de la autoridad del Partido en la persona del Presidente. Es más bien la exageración de los medios lo que le gusta: según China Media Project, un observatorio crítico de los medios chinos de la Universidad de Hong Kong, en los primeros dos años de sus respectivos mandatos, su nombre apareció dos veces más que el de su predecesor, el Sr. Hu Jintao, en la sección principal del Diario del Pueblo, principal órgano del Partido (1). La puesta en escena bien orquestada del Sr. Xi de fútbol, ​​disparos de fusil, sosteniendo su paraguas él mismo, o un desvío a un restaurante de moño, y especialmente multitudes de adoración frente a él, muestran que este hijo de El héroe comunista Xi Zhongxun no es refractario a la movilización masiva en Mao.

Además, en los últimos meses, las declaraciones estruendosas contra la infiltración de los titulares “valores occidentales” han hecho, sobre todo cuando el Ministro de Educación Yuan Guiren la arremetió contra los libros de texto importados que promueven un sistema multipartidista y socavan el respeto socialismo, declarando que era necesario “evitar a toda costa la difusión de los valores occidentales en las clases” (2). Añadido a las diatribas contra algunas compañías americanas (Cisco, Apple, Microsoft, Google e Intel), acusados ​​de ser “puestos de avanzada del gobierno de Estados Unidos (3)” .El presidente chino, creyendo, al igual que sus predecesores, al igual que muchos intelectuales, que la democratización rápida e incondicional del país podría ser catastrófico, establece una visión esencialista “características chinas”: la historia y la sociedad se supone que deben hacer que el país y la democracia multipartidista incompatibles. Por ejemplo, en un discurso ante el Colegio de Europa en Brujas, explicó que “China ya experimentó con una multitud de sistemas políticos, ninguno de los cuales funcionó y [ellos] pudieron incluso tienen consecuencias desastrosas si fueron reintroducidos (4) “.

El control del Sr. Xi de los asuntos militares también es preocupante. Al igual que su estrategia de colocar a sus seres queridos en posiciones clave de la defensa, y una agresión desinhibida hacia el exterior. Sea testigo de las actividades y demandas en el Mar del Sur de China, que contrastan con la prudencia de los líderes desde Deng Xiaoping, cuya táctica era mantener un perfil bajo y nunca ser un líder.

El año pasado, durante su visita a Francia, Xi anunció explícitamente el ascenso de China al referirse a una profecía de Napoleón: “China es un león dormido que sacudirá al mundo cuando despertará. “Bueno, el león chino ya se ha despertado, pero él es pacífico, amistoso y civilizado. “Al tiempo que declara su intención de” hacer oír la voz de China e [inyectar] más elementos chinos en los estándares internacionales (5).

El estilo simple, el destaque de un líder fuerte, el culto de la persona el lecho de roca recuerda la era maoísta. Además, al igual que Mao en su época, Xi tiene una opinión decidida sobre todo, incluso en cuestiones no políticas: religión, educación, sueño o la llamada gran sensualidad de la sociedad. Particularmente impresionó a los espíritus en diciembre pasado al denunciar la vulgaridad del mundo del arte; propuso que los artistas sean “enviados [al país] a vivir en contacto con las masas cada año” para “adquirir un punto de vista correcto sobre el arte” (6) y luego servir mejor a los valores socialistas, como en el momento de la Revolución Cultural y el envío de jóvenes educados al campo. El Presidente no duda en utilizar los lemas y aforismos del Pequeño Libro Rojo para llevar a cabo su política, lo que es su rival caído, el Sr. Bo. Xilai (en prisión por corrupción) también había tenido mucho éxito en Chongqing hace unos años. Así revivió la “línea de masas” de Mao, un principio de participación popular, según el cual las ideas dispersas de los chinos comunes serían recogidas y concentradas por los cuadros comunistas a través de numerosos viajes redondos. Su principal campaña anticorrupción tiene como objetivo “matar a los tigres y aplastar a las moscas”, es decir, altos ejecutivos y cuadros subordinados. Más de doscientos mil funcionarios han sido procesados. Zhou Yongkang, ex jefe de seguridad interna, es el líder chino de más alto rango que ha sido sentenciado desde el juicio “Gang of Four” (7): fue sentenciado a cadena perpetua en prisión a principios de junio de 2015. Nadie, ni siquiera entre los príncipes o hijos de ex líderes del Partido, parece haberse salvado. Cuatrocientos mil más han sido sancionados. Internet limitada, mayor represión Al mismo tiempo, la represión se ha reforzado. El año pasado, cerca de un millar de personas de la “sociedad civil” (abogados, activistas feministas, líderes de asociaciones …) fueron arrestados, según los defensores chinos de los derechos humanos, lo que nunca se había visto desde la represión de los derechos humanos. 1989. El acceso a Internet se ha deteriorado significativamente en los últimos meses, con una conexión a Google y Gmail más limitada que nunca, junto con el bloqueo esporádico de las redes privadas virtuales (VPN), la principal salvavidas para cibernautas chinos y expatriados que necesitan acceso gratuito a toda la red mundial (redes sociales, medios de comunicación, revistas científicas, etc.). Hay una clara rigidez de la censura hacia los usuarios de Internet, periodistas, artistas, profesores, intelectuales. Se pone en tela de juicio el principio de liderazgo colectivo desarrollado por Deng: este último había creado una división del trabajo dentro del Politburó, impulsando la competencia entre facciones y forjando coaliciones dentro del Partido para evitar el surgimiento de un nuevo hombre fuerte. El Sr. Xi, combina las funciones – Secretaría General del PCCh, presidencia de la Comisión Militar Central, pero también el liderazgo de varios organismos a cargo de la seguridad nacional y la ciberseguridad. El presidente, sin duda, aparece como el líder más autoritario, el más poderoso desde Mao.Si no faltan las referencias al Gran Timón, es importante distinguir los elementos del maoísmo resueltamente eliminados.

La política del Sr. Xi no incluye el uso del campesinado como una base política, el aislacionismo, el rechazo de las instituciones globales y la propiedad privada, el apoyo a la revolución armada o la iconoclasia. o el rechazo de las tradiciones chinas, incluido el pensamiento confuciano. Cuando se tilda a Mao como una figura tutelar, es especialmente para Xi ganar popularidad revitalizando la legitimidad moral del PCC y confiando en el aura del antiguo líder con muchos chinos. De hecho, si Mao se asocia a menudo en la imaginación intelectual occidental con el hambre, la política económica desastrosa, las persecuciones y el voluntarismo ideológico destructivo, evoca más en China el poder y la dignidad nacional, la integridad, la igualdad socioeconómica y de género, y progreso industrial. Según una encuesta, encargada en diciembre de 2013 por Global Times, un periódico cercano al Partido, el 85% de los encuestados chinos creía que el éxito de Mao era mejor que sus errores y fallas.

El presidente chino tiene más sentido si se lo sitúa en el contexto de una crisis profunda y de una modernización imperativa que constriñe al equipo de gestión. De hecho, Xi se esfuerza por presentarse como el salvador de la nación china, respondiendo a una fuerte demanda de los neoconservadores, como el historiador Xiao Gongqin (8), desde principios de la década de 1990. la población, moviliza técnicas de comunicación refinadas en Europa y Estados Unidos, basadas en la personalización del poder y el carisma, más las del culto a la personalidad de estilo soviético. Por lo tanto, se presenta como un vigilante lo suficientemente poderoso y resuelto para limpiar el PCCh en un momento en que una parte de la población se está rebelando contra la escala de desigualdad y opulencia de los cuadros del Partido y sus familiares. Esto se evidencia por los ciento cincuenta mil levantamientos registrados anualmente así como los debates en la web china. Por lo tanto, Xi aparece como un “monje Shaolin”, un vigilante inteligente y poderoso, oportunamente al rescate de una República Popular y un Partido Comunista a punto de ser barrido por la corrupción, pero también por contaminación, amenaza terrorista, inestabilidad en el Tíbet, Xinjiang y Hong Kong, por una caída en el crecimiento económico, etc. La estrategia del Sr. Xi es retratarse a sí mismo como el hombre providencial, un Mao, para permitir que China pase por tiempos difíciles.

 Insiste en que el país está pasando por una crisis sin precedentes: “La tarea de nuestro Partido para la reforma, el desarrollo y la estabilidad en el país es más pesada que nunca, y los conflictos, peligros y desafíos son más muchos más que nunca “, dijo al Politburó en octubre de 2014 (9). Para responder a esta emergencia, monopolizó algunos elementos del repertorio maoísta al afirmarse como un líder moderno. La prensa se divirtió con el lanzamiento de la “pequeña aplicación roja” para teléfonos inteligentes, un tipo moderno de “pequeño libro rojo” que reúne los pensamientos y poemas favoritos de Xi (10). Su recepción permite medir de manera indirecta la recepción que la población china le ofrece. Mientras que algunos lo ven como la sombra de una nueva Revolución Cultural, la aplicación tiene una calificación de 3.5 (de 5) por sus usuarios y se encuentra entre las cinco mejores aplicaciones educativas descargadas de China.

Esto es aún más importante ya que la mitad de la población usa un teléfono inteligente. Este indicador un tanto fantasioso es confirmado por una encuesta del Pew Research Center: el 92% de los encuestados chinos dijeron que confían en su presidente en 2014, un 10% más que su predecesor Hu Jintao (11). Se persiguen Por supuesto, las encuestas son a menudo cuestionables. Pero los resultados subrayan la brecha entre cómo los chinos evalúan a sus líderes de observadores externos. Lo que obviamente hace a Xi popular entre varios sectores de la sociedad son sus esfuerzos por imponer aún más a China en la escena internacional (que atrae a una gran parte de la juventud), así como su impresionante lucha contra la corrupción, que rompe la imagen de cuadros intocables del Partido y da la impresión de acercar a los líderes a los ciudadanos comunes.

Sin duda, las clases media y alta son más sensibles a su deseo de buscar y profundizar la reforma económica. También es necesario que el declive en el crecimiento no represente un desafío para sus logros (12). El actual secretario general del PCCh de hecho no ha cuestionado de ninguna manera la cooptación, radicalmente antimaoísta, de los empresarios capitalistas dentro del Partido, que el ex líder Jiang Zemin había formalizado como “las tres representaciones” (13). Pero a partir de ahora le corresponde a él promover su propio pensamiento más que el de sus predecesores, con el fin de marcar la historia de nuevos lemas como “el sueño chino” y “los cuatro objetivos globales”, es decir, la construcción completa de una sociedad modestamente próspera, la profundización de la reforma, el estado de derecho y la disciplina dentro del Partido. Se supone que debe colocarlo un nivel por encima del MM. Jiang Zemin (1989-2002) y Hu Jintao (2002-2012), a nivel de los líderes del ritmo de Mao y Deng.

Las principales reformas anunciadas de la política del hijo único (tener un segundo hijo está permitido cuando uno de los padres es hijo único) y los campos de reeducación laboral (se ha anunciado su abolición), que tienen los titulares en 2013, por el momento, no han sido tan radicales como se esperaba. Se debe, en cualquier caso tener cuidado con las generalizaciones, como reformas Sr. Xi van en la dirección de una mayor apertura del mercado y la competencia, y ciertamente no es un retorno a la planificación maoïste. Emilie Frenkiel

Bibliografía.-  Sinologue, Profesor de la Universidad Paris Est Créteil, Val de Marne, autor de Talking politics in China. intelectuales chinos a favor o en contra de la democracia, Presses Universitaires de France, París, 2014. (1) Andrew Jacobs y Chris Buckley, “se mueven sobre Mao: Amado” Papi X “awes de China”, The New York Times, 7 de marzo de 2015. (2) Xinhua (en chino), 29 de enero de 2015, y Sébastien Falletti, “Tou tornillo marxista r en China, “Le Point, París, 30 de enero de 2015. (3) Estos cargos han hecho la cubierta de un gran semanario económico Zhongguo Jingji Zhoukan. (4) Yves Logghe,” Xi Jinping, dice multipartidista no funciona para china “Reuters, 2 de abril de 2014. (5) Philip Stevens,” Ahora china, comienza a hacer las reglas “Financial Times, Londres, 28 de mayo de 2015. (6) Sarah Williams,” reacción mixta a la china planean enviar artistas al campo “, Voice of America, 12 de diciembre de 2014. (7) El juicio de la” pandilla de los cuatro “, que incluía a Jiang Qing, la esposa de Mao Zedong, tuvo lugar al final de la Revolución Cultural. durante el invierno de 1980-81. (8) Este profesor de historia en la Universidad Normal de Shanghai es uno de los que teorizó el neoconservadurismo chino después de la represión de junio de 1989. (9) “Xi Jinping en el Comité Central del PCCh “(en chino), Xinhua, octubre de 2014, cpc.people.com.cn (10) Matthew Bell,” Mao tenía un poco de rojo libro, Xi Jinping tiene una pequeña aplicación roja, “Public Radio International, 9 de abril de 2015. (11)” Opiniones del presidente chino, “Pew Research Center. (12)” China no está (aún) en crisis. Entrevista con Jean-François Huchet, “La vida de las ideas”, 28 de agosto de 2015. (13) La teoría desarrollada por Jiang Zemin en 2000-2001, de que el PCCh debe representar a las “fuerzas productivas progresivas”, la cultura china moderna y los “intereses fundamentales de la mayoría del pueblo chino”.

https://www.monde-diplomatique.fr/2015/10/FRENKIEL/53964

5.18.-BITRCOIN Y CRIPTOMONEDAS SON LIBERTAD, LA INTELICENCIA ARTIFICIAL ES COMUNISMO – Alejandro Nieto

Peter Thiel es uno de los personajes más polémicos de Silicon Valley. Co-fundador de Paypal, usó el dinero de la venta para crear un hedge fund global con el que controla inversiones en el mundo del capital riesgo. Fue uno de los primeros accionistas de Facebook y forma parte de su consejo de administración.

Sin embargo últimamente es más conocido por el apoyo al Presidente de EEUU, Donal Trump, en la campaña electoral, debido a que la mayoría de las personalidades de Silicon Valley apoyaban a Hillary Clinton. Y por eso está en el punto de mira todo lo que dice y hace: es un ganador y con opiniones nada convencionales.

24 Febrero 2018.-  Peter Thiel, las criptomonedas y la libertad individual

Recientemente, en un debate público, afirmó que “las criptomonedas son libertarias”. Uno de los motivos por los que Peter Thiel apoyó a Trump es porque el Presidente Republicano está cerca de sus ideales libertarios, donde el individuo y su libertad individual están por encima del Estado.

Para Thiel las criptomonedas como Bitcoin permiten transacciones comerciales de una forma incontrolable por el Estado y Hacienda, y por eso pueden ser una herramienta muy potente para sus ideales libertarios. Es más, los fondos no se pueden confiscar sin averiguar las claves privadas que protegen los monederos individuales.

Inteligencia artificial y comunismo

En cambio, otra de las tendencias de Silicon Valley, la inteligencia artificial, está, según Thiel, en el otro lado del espectro político. La inteligencia artificial permite un control masivo por parte del Estado, cosa que era imposible hasta la fecha. El sueño de cualquier Estado Comunista es el control centralizado de la economía, y esto no es posible sin el procesado rápido y preciso de ingentes cantidades de información.

Por eso, asegura Thiel, los Estados Comunistas, como China, están muy contentos con la inteligencia artificial y no tanto con las criptomonedas. Porque el machine learning sirve a su objetivo de control total de los ciudadanos y en cambio las criptomonedas otorgan a estos vías de escape.

Una visión sesgada

Por supuesto en el debate en el que expresó estas ideas Thiel tuvo un adversario, el fundador de Linkedin, Reid Hoffman. Este replicó que las criptomonedas podrían ser un instrumento de la anarquía y la inteligencia artificial, en cambio, del imperio de la ley.

Efectivamente, y aquí expreso mi opinión personal, las criptomonedas pueden ser muy disruptoras y servir no solo para actividades delictivas, sino también para escapar del control de las Haciendas Públicas. Y no hay que olvidar que los Estados modernos son la mejor forma de organización colectiva que conocemos, nunca hasta hoy hemos logrado un nivel de prosperidad tan alto.

En cambio la inteligencia artificial puede ser un instrumento para que estos Estados funcionen mejor, tomando decisiones en base a mejores datos y evitando catástrofes. Puede sonar a que a nivel individual se pierde libertad, es cierto. Desde luego si la utopía del comunismo tenía algo de atractiva se desmoronó precisamente por una aplicación sumamente imperfecta, repleta de corrupción (siempre recuerdo aquello de que si los Alemanes no lograron hacer funcionar eficientemente un Estado Comunista, nadie puede).

Quizá un Estado organizado entorno a una inteligencia artificial sea la pesadilla de un libertario, pero podría traernos niveles de prosperidad todavía más altos y llevar a una aplicación práctica aquello de “la libertad individual acaba cuando empieza a afectar la de los demás”.

Sinceramente, entre un mundo libertario y anárquico, con un Estado incapaz de recaudar impuestos y controlar actos delictivos, regido por la avaricia individual de cada uno y otro controlado por una inteligencia artificial buscando el bien de la Humanidad, me quedo con el segundo. Lo siento, Peter. Asimov me convenció hace tiempo.

Imagen | Heisenberg Media

https://www.elblogsalmon.com//protagonistas/las-criptomonedas-son-libertad-la-inteligencia-artificial-comunismo-segun-peter-thiel?utm_source=recommended&utm_medi

 

5.18.-LA REMONTADA DE LOS PAÍSES EMERGENTES – Ignacio Fariza 

El capital riesgo y las inversiones reactivan las economías que sufrieron el parón tras la Gran Recesión

Los países del mal llamado tercer mundo no gustaban en los parqués de Nueva York o Londres. Corría 1981 y había que buscar una alternativa terminológica para referirse a lo nuevo: economías pujantes que, desde la periferia y desde niveles mucho más bajos de renta, empezaban a competir con el también mal llamado primer mundo. ¿Cómo hacer para aumentar el sex appeal de estos nuevos mercados a ojos de los inversores? Sin querer, la solución la puso encima de la mesa el economista del Banco Mundial Antoine van Agtmael en una conferencia al referirse a ellos como “emergentes”. Y bajo ese nombre han permanecido hasta hoy.

LUIS TINOCO

La anécdota, recuperada por los técnicos de la aseguradora francesa AXA con motivo del 30 aniversario del principal índice bursátil del mundo emergente, el MSCI, ilustra el cambio de paradigma respecto a estas naciones en menos de cuatro décadas. La primera transformación evidente ha sido la composición del propio índice: a principios de los ochenta, Portugal y Grecia, hoy miembros de la zona euro, recibían esa etiqueta y quedaban encuadrados en el mismo saco que economías mucho más rezagadas como las de India o Indonesia. El segundo, el tamaño: en la actualidad los emergentes suman el 60% del PIB mundial, 20 puntos más que hace dos décadas, y reclaman su lugar en los principales foros de toma de decisión del planeta. El 80% del crecimiento de la economía mundialdepende de lo que haga este ramillete de países, más del doble que a finales de la década de los noventa, y mucho tendrían que cambiar las cosas para que en 30 años seis de las siete mayores economías del globo no sean emergentes, según la consultora PwC. De entre las potencias tradicionales Estados Unidos es la única que aguanta el tipo frente al empuje de estas naciones.

Tras la fuerte salida de capitales de muchos de los mercados en 2013 y el amago de crisis de la Bolsa en China en agosto de 2015, que levantó todo tipo de suspicacias sobre la salud de la segunda mayor economía mundial —pieza clave en el engranaje en los nuevos actores—, y la severa crisis brasileña, estos países han regresado a la escena con fuerzas renovadas. Tres motivos explican este retorno por la puerta grande: el mayor impulso económico del mundo desarrollado, el tirón de la demanda interna en sus propios países a medida que las clases medias crecen y la recuperación del precio de las materias primas, que en última instancia ha permitido la salida de la recesión de Rusia y Brasil, asegura Alejandro Werner, director del departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI). También han influido positivamente, añade Juan Ignacio Crespo, autor de Las dos próximas recesiones (Deusto), la acumulación de moneda extranjera en el periodo de vacas gordas y la reciente debilidad del dólar. “Excepto para Brasil, los últimos años han sido buenos en todos estos países, en gran medida por la cantidad de divisas que acumularon entre 2000 y 2008 [cuando estalló la Gran Recesión], un buen momento para las materias primas”.

Paradójicamente, 2017, un año marcado por el descontento social a lo largo y ancho del mundo —sobre todo en Occidente—, con los salarios estancados y la desigualdad nacional al alza, el mundo disfrutó de su primer año de crecimiento sólido y acompasado en todos los rincones del planeta. La crisis de deuda de la Unión Europea quedó bastante atrás y Estados Unidos va camino de encadenar su ciclo de crecimiento más largo de su historia: en marzo serán 105 meses de expansión ininterrumpida y si la tendencia continúa en poco más de un año superará el récord cosechado entre 1991 y 2001.

Pese al susto bursátil de hace dos semanas en todo el mundo, que ha provocado a su vez un bache en la entrada de capitales en los mercados emergentes, y la mencionada madurez del ciclo en EE UU, que empieza a rondar en la cabeza de muchos analistas, 2018 empieza más o menos como terminó el ejercicio anterior: con todos los motores económicos del mundo activos, en buena forma y retroalimentándose entre sí. Buenas noticias para los emergentes.

El PIB mundial crecerá este año casi un 4%, según las cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI), y entre 2018 y 2020 la expansión global debería estar más cerca del 4% que del 3%. Los riesgos —el regreso de las retóricas proteccionistas, la beligerancia de Donald Trump en su política exterior y el regreso de la inflación en EE UU y, en consonancia, el fin del dinero barato como referencia a seguir para los bancos centrales— continúan ahí y convendría no obviarlos. “Pero el escenario central sigue siendo el de una recuperación sincronizada de las economías desarrolladas y emergentes con una convergencia a sus niveles de crecimiento potencial”, subraya Ángel Melguizo, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

En el caso de las economías avanzadas, el repunte este año será del 2,3%. “EE UU, Europa y Japón han tenido un 2017 excelente y se espera que esta tendencia continúe. Y ese es un determinante principal de la buena marcha del mundo emergente”, subraya Alicia García Herrero, economista jefe para Asia del banco de inversión francés Natixis. En este contexto, el bloque de países emergentes y en desarrollo, como los cataloga el FMI, rozará en 2018 el 5% de crecimiento con los países asiáticos al frente. Si a su principal cliente, Occidente, le va bien, a ellos también les va bien. Con una ventaja adicional: a diferencia de los países ricos, los emergentes están en una etapa inicial de su ciclo, subraya Stéphanie de Torquat, estratega de Lombard Odier, en un reciente análisis.

El bloque de países en desarrollo no está exento de incertidumbre, pero sus Gobiernos parecen haber tomado el camino correcto en sus políticas. Al contrario de lo que sucedía en el anterior ciclo alcista de la economía mundial, que terminó abruptamente el 15 de septiembre de 2008 con la quiebra de Lehman Brothers, en los últimos años muchos emergentes han tratado de reducir su dependencia de Occidente. En ese cambio, y también en su buen momento actual, desempeña un papel esencial la creciente demanda interna “en línea con el fuerte aumento de las clases medias, algo especialmente cierto en Asia”, subraya desde García Herrero, que también es investigadora del think tank Bruegel.

EL DÓLAR COMO FACTOR ESTABILIZADOR

2017 parecía ser el año de despegue del dólar frente al resto de grandes monedas internacionales. En la ecuación de los inversores estaba el fuerte crecimiento económico en la primera potencia mundial y la necesidad de la Reserva Federal de, antes o después, acelerar el ritmo de subida de los tipos de interés. Pero la victoria de Donald Trump en noviembre de 2016 dio la vuelta a la tendencia en el mercado de divisas: aunque el magnate republicano no ha ocultado su preferencia por un billete verde fuerte —sin tener en cuenta que eso sería un duro golpe para las posibilidades de exportación de su adorado sector manufacturero—, el dólar ha perdido un 15% de su valor frente al euro y cotiza a su nivel más bajo en más de tres años.

Las grandes monedas emergentes —peso mexicano, real brasileño y rublo ruso, entre otros— también han recuperado terreno frente a la moneda estadounidense. En parte por la recuperación de las materias primas; en parte por los menores temores de ruptura del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), vital para la economía mexicana; y en parte, también, por la propia debilidad del dólar. Esta también es una buena noticia para los países en desarrollo. Por dos motivos: reduce el coste de devolución de su deuda en dólares, en un momento en el que la subida de tipos amenaza con encarecer su financiación, y apoya la actividad económica global justo cuando más lo necesita —en el tramo final del ciclo en Estados Unidos—.

Según los cálculos de Gabriel Sterne, de Oxford Economics, la debilidad del billete verde agregará un 3% adicional a la tasa de crecimiento del comercio mundial este año, una variable de vital importancia para la mayoría de economías emergentes. La razón principal de este aumento radica en que los precios de la mayoría de productos y servicios intercambiados a lo largo y ancho del mundo está fijado en dólares y la depreciación de esta moneda abarata automáticamente su coste, aumentando el apetito de compra de los consumidores. En plena subida de tipos de interés en EE UU, también supone un alivio para los países y empresas endeudados en dólares: aunque sube el interés a pagar por la deuda, el abaratamiento del dólar también hace menos oneroso el repago.

La conversión de clases trabajadoras —mayoritariamente dedicadas a la manufactura tras huir del campo chino o indio— en clases medias con ingresos suficientes como para pensar más allá de la subsistencia ha creado una base de consumidores indispensable para reducir la dependencia de las exportaciones como único propulsor de la economía. Las ventas al exterior ya no son la única vía de crecimiento. Hoy los emergentes ya no son solo una plataforma productiva con mano de obra barata, como en los noventa: centenares de millones de sus ciudadanos se han convertido en nuevos consumidores conectados a las cadenas de suministro globales, hasta el punto de que el 85% del aumento del consumo mundial es achacable solo a estos países.

El caso de China habla a por sí solo: el consumo interno ya supone el 60% de su crecimiento económico y el frenazo industrial, lejos de los malos augurios del turbulento verano de 2015, está siendo menor del esperado. Siempre bajo el férreo control de las autoridades, que en los últimos años han aplicado importantes medidas de estímulo fiscal y monetario. Aunque esas inyecciones no han conseguido sofocar periodos de elevada volatilidad, que probablemente se repitan, añade Werner, del FMI, el PIB cerrará 2018 con un crecimiento superior al 7%. Pero el ejemplo chino no es único.

India, otro gigante llamado a liderar la economía mundial en las últimas décadas, también está viviendo un proceso acelerado de cambio en su matriz económica. En su caso, la transición es aún más abrupta: de la agricultura a los servicios sin apenas pasar por la manufactura. Con la demanda interna picando al alza, las actividades terciarias sumando ya casi la mitad del PIB y con un importante proceso de reformas en marcha, el país asiático ha logrado en los últimos años capitalizar el apetito inversor y va camino de cerrar su particular década dorada con un crecimiento medio por encima del 7%. Este año, salvo accidente mayúsculo, la mayoría de casas de análisis apuntan a una expansión superior al 7,4%. Para poner en contexto esta cifra baste decir que, de seguir ese ritmo, la economía india duplicaría su tamaño en solo una década.

Más allá de las etiquetas, a ojos de los inversores, los emergentes ya no son los mismos países plagados de incertidumbre de hace unas décadas. Su rentabilidad sigue yendo en consonancia con el mayor riesgo esperado que en las economías avanzadas, pero la mayoría han mejorado su marco institucional y han puesto en marcha reformas estructurales ortodoxas. “Muchos de los desequilibrios se han reducido y se ha producido una disminución de las discrepancias en sus cuentas corrientes”, remarca Torquat, de Lombard Odier. Salvo excepciones, han seguido las recetas de los grandes organismos internacionales.

También salvo en contadas excepciones —como los citados casos de India y China, donde la exportación de materias primas apenas tiene incidencia en su matriz económica y el abaratamiento de los productos básicos es positiva para su economía—, en el imaginario económico el país emergente sigue siendo sinónimo de exportador de commodities. Destacan los casos de Rusia (petróleo, gas, carbón y cereales, entre otros); Brasil (soja, azúcar, carne, mineral de hierro) o Sudáfrica (platino, diamantes, mineral de hierro), que forman junto con China e India el selecto grupo de economías emergentes conocidas bajo el término BRICS. Pero también los de otros tres países destacados en América Latina: Argentina (soja en todas sus variedades, maíz y otros cereales, carne), Chile (cobre) y Colombia (petróleo y café).

En todos ellos, su elevada dependencia de la exportación de productos básicos hace que su ciclo económico fluctúe al son de su cotización en los mercados internacionales. No cabe duda de que la reciente recuperación de su precio está siendo un factor positivo a tener en cuenta. El barril de crudo Brent, el de referencia en Europa, cotiza hoy a 65 dólares, un 65% más que hace dos años. Un nivel moderado que no daña el crecimiento de las economías desarrolladas, que en su mayoría tienen que importarlo, pero suficiente para propiciar una recuperación de las economías petroleras. Aunque la mayoría de materias primas alimentarias han permanecido casi estancadas, el cobre y otros minerales han reafirmado la tendencia alcista de las commodities. Buenas noticias, también, por ese flanco.

La etiqueta emergente, sin embargo, se queda corta para describir la enorme diversidad de estas economías. Mientras la Asia emergente crece por encima del 6% y África está cerca del 4%, América Latina está solo en el rango de entre el 2% y el 3%, lastrada todavía por la atonía brasileña, que se lame las cicatrices de su profunda crisis. “Son países dispares que, inevitablemente, presentarán resultados económicos y financieros muy diversos”, matiza Torquat. En base a ese análisis asimétrico, el banco privado al que representa, Lombard Odier, apuesta abiertamente por Asia, Rusia y “parte de América Latina”, en detrimento de Turquía y Sudáfrica, donde el riesgo político empaña su potencial económico.

Principal riesgo

El panorama es alentador, pero no todo son buenas nuevas para el bloque emergente. ¿Cuál es el principal riesgo a corto plazo? Todos los analistas consultados lo tienen claro: la deuda, en un momento que toca subir tipos y retirar estímulos en EE UU y, más pronto que tarde, también en la Eurozona. Esto encarecerá su devolución y pondrá en aprietos a naciones y empresas que afrontan vencimientos importantes en los próximos años. “Ha ido en aumento en muchos de estos países. En algunos casos como Brasil y Rusia ha sido la deuda pública. En otros, como China, India y, en menor medida, también Brasil y Rusia, el incremento ha venido por el lado de los pasivos privados”, subraya García Herrero, de Natixis y Bruegel.

Si nada cambia, el endeudamiento del bloque emergente asiático se irá por encima del 100% del PIB en el medio y largo plazo, en su mayoría de titularidad privada, según un documento de Oxford Economics. Tras la Gran Recesión de 2008 y la posterior crisis de la deuda europea, los países más pujantes de Asia aceleraron su ritmo de endeudamiento y solo ahora, según las últimas cifras del Banco de Pagos Internacionales (BIS), el ritmo de aumento del crédito empieza a estabilizarse. “Ese elevado endeudamiento pesará sobre el crecimiento, particularmente en China, Malasia y Tailandia, pero no provocará el descarrilamiento de sus economías”, pronostica Priyanka Kishore, economista principal para Asia de la consultora británica.

El mayor foco de incertidumbre para los emergentes está, según José Luis Machinea, en un factor que escapa de su control: las políticas monetarias restrictivas en marcha en los países desarrollados para contener la incipiente inflación. Sobre todo, si ese aumento es acelerado, lo que causaría un impacto en los mercados de valores y aumentaría la incertidumbre a escala global y, en particular en los países en desarrollo, donde el coste de la deuda se dispararía. “A pesar de ello, mi opinión es que tendremos un aumento gradual de las tasas de interés en EE UU y mucho más gradual en Europa (aunque el riesgo puede ser el recambio de autoridades en el BCE) y Japón”, apunta el economista argentino, también ex secretario general de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

“Nos preocupa que el proceso de normalización de la economía monetaria lleve a una volatilidad en los flujos de capitales a los emergentes y encarezca la financiación pública y privada de algunos de estos países”, reconoce Werner, del FMI. “Es uno de los escenarios de riesgo, junto con los recientes episodios de volatilidad”, apunta en referencia al reciente batacazo de las Bolsas mundiales, pese al cual muchos índices siguen cotizando cerca de máximos históricos. Sin embargo, la “abundante” liquidez, las “amplias” reservas internacionales y los “mejores” plazos de su deuda son, en su opinión, motivos para la calma. “Si bien el excesivo endeudamiento de algunas empresas y Gobiernos locales es preocupante, difícilmente generará una crisis”, profundiza Machinea, hoy decano de la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato di Tella. También, completa, los cambios políticos en algunos países en desarrollo “pueden generar alguna incertidumbre, pero nada que quite el sueño por ahora”.

“La normalización de la política monetaria de la Reserva Federal, no solo por la subida de tipos sino por la reducción de su balance, no favorece a las economías emergentes”, añade García Herrero. “Pero esta vez son mucho más fuertes que en 2013: las balanzas corrientes son positivas en muchos de estos países y la normalización de la política monetaria en EE UU ha sido descontada ya por los mercados. El mayor riesgo hoy es el político: una posible actuación militar en Corea del Norte y/o un fuerte aumento de las fricciones entre Washington y Pekín”, agrega la jefa de análisis de Natixis para Asia Pacífico.

El otro gran riesgo, cierra Machinea, es que un segundo episodio de volatilidad en los mercados de valores, junto con cierto sesgo proteccionista en el mundo y sobre todo en EE UU, genere una tormenta perfecta. “Es decir, que una turbulencia financiera o macroeconómica se convierta, por la actitud proteccionista [de Trump], en una gran crisis. El mundo ya aprendió el coste de esas políticas en la década de 1930, pero no sería la primera vez que olvidamos las lecciones del pasado”

https://elpais.com/economia/2018/02/23/actualidad/1519380339_401396.html

 

4.18.-EL PETRÓLEO ES EL PRESENTE – Mauricio Cabrera*

Lo único que tenemos en el presente es el petróleo, por eso hay que asegurar que nos dure, para lo cual hay que invertir más en exploración y poner freno a los atentados terrorista del Eln. 

18 feb 2018.- Colombia debe terminar con su dependencia de las exportaciones de petróleo y carbón. Es una verdad de a puño con la que todos están de acuerdo. Los analistas alertan sobre el peligro de esta dependencia, los organismos internacionales recomiendan la diversificación y los candidatos prometen políticas para eliminarla. Lo que nadie dice es con qué vamos a reemplazar los hidrocarburos, ni menos cuánto tiempo nos va a tomar hacerlo.

“El petróleo no es el futuro”, afirmó el exministro José Antonio Ocampo en una columna reciente. Tiene toda la razón, porque son irrefutables sus argumentos sobre el bajo nivel de reservas de crudo que tiene el país, así como la tendencia de largo plazo de reducción de la demanda y los precios por políticas contra el calentamiento global.

Pero, también, hay que decir que el petróleo sí es el presente, puesto que en el corto plazo no hay productos de exportación que lo reemplacen, lo cual implica que hay que acelerar al máximo la promoción de estos nuevos productos, pues tomará muchos años para que generen el volumen de ingresos que hoy representa el hidrocarburo.

Veamos las cifras. En el pico de la bonanza en el 2013, los ingresos por exportaciones de hidrocarburos fueron de 40.000 millones de dólares. Con la destorcida de los precios en el 2016, cayeron 60 por ciento, a 15.000 millones de dólares, y aún así representaron la mitad de las ventas externas. ¿Con qué productos se puede reemplazar una caída de ingresos de esa magnitud?

Las frutas son uno de los renglones más promisorios de exportación por las indudables ventajas geográficas y climatológicas del país, y su desarrollo tiene que ser promovido intensamente. Pero las dimensiones económicas no dan para sustituir al crudo, como se puede ver en los casos de la piña y el aguacate. Costa Rica tiene 45.000 hectáreas sembradas de piña y es el principal exportador del mundo. Si por arte de magia, en un año, Colombia pudiera tener esa cantidad y reemplazar a Costa Rica en el mercado global, recibiría 850 millones de dólares anuales.

En aguacate, México es el primer productor mundial, y no se puede sustituir por su cercanía con EE. UU., pero si reemplazáramos al segundo exportador mundial, que es Perú –se demoró más de una década en alcanzar esa posición–, el año pasado habríamos tenido ingresos de 558 millones de dólares. Chile es una potencia internacional en materia de exportación de frutas. Si por algún milagro lográramos desarrollar, en un año, la plataforma exportadora de frutas que construyó a lo largo de 25 años, con cuantiosas inversiones en ciencia y tecnología, tendríamos ingresos por 4.800 millones de dólares; es decir menos del 20 por ciento de lo que perdimos por la caída de los precios de hidrocarburos.

Sería equivocado concluir que hay que olvidarse de promover estas exportaciones porque son muy pequeñas en relación con el petróleo. Por el contrario, hay que intensificar su promoción y encontrar más productos para diversificar la canasta exportadora del país. Sin embargo, debe haber conciencia de que su desarrollo toma mucho tiempo, y que, mientras tanto, lo único que tenemos en el presente es el petróleo, por eso hay que asegurar que nos dure, para lo cual hay que invertir más en exploración y poner freno a los atentados terrorista del Eln, que está destruyendo la riqueza de todos los colombianos.

Mauricio Cabrera G. Consultor privado mcabrera@cabreraybedoya.com

http://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/el-petroleo-es-el-presente-514396

COMENTARIO ALTERECO: la confusión no parece semántica sino económica. ¿Las exportaciones colombianas dependen del petróleo, el carbón y el níquel? Incorrecto porque esos sectores están expresamente exentos del reintegro de los dólares de exportación, salvo Ecopetrol que gasta sus dólares en importación de solventes para tratar sus crudos pesados.  ¿Querrían decir el fisco depende de los impuestos y regalías del petróleo, el carbón y el níquel? Correcto. El problema es fiscal y no de balanza de pagos. Las exportaciones están en relantina quizá por la tendencia revaluacionista de la tasa cambiaria, por las políticas microempresarias en sector de alta confrontación competitiva y comercialización de cocteles y alegres encuentros con la demanda mundial con 49 países con quienes hemos firmado Tratados de Libre Comercio! Con Japón serán 50 comensales.

3.18.- APARECEN LAS PRIMERAS SOSPECHAS FUNDADAS DE MANIPULACIÓN MASIVA DE LA CRIPTOBURBUJA – Derblauemond

Ante la posible existencia de una burbuja en Bitcoin y otras criptomonedas, se han escrito ya ríos de tinta, con varios afluentes fluyendo desde estas líneas. En concreto nuestros análisis han sido siempre bajo los estrictos criterios de rigor que se corresponden a un medio serio y riguroso como El Blog Salmón, y siempre aportando los debidos datos, teorías, estadísticas y argumentos.

 

9 feb 2018.- Pero lo cierto es que ahora ya están apareciendo las primeras noticias que levantan la sospecha (muy fundada) de la existencia de una criptoburbuja masiva y planificada que, como tantas veces a lo largo de la historia, apunta al presunto enriquecimiento manipulado de unos pocos a costa de la mayoría.

La noticia que alberga las fundadas sospechas incluye incluso la apertura de una investigación judicial

Un número creciente de inversores en criptoactivos venía desde hace semanas (y meses) sospechando de la posible manipulación masiva de los criptomercados, y más concretamente también tanto de Bitcoin, el estandarte por excelencia de tanto la nueva criptoeconomía, como de su efervescente burbuja.

El reputado New York Times informó recientemente de cómo el famoso criptointermediario financiero Bitfinex, que ya tiene un nutrido pasado de casos de hacking y también de prácticas opacas, en esta ocasión se ve bajo la sospecha muy fundada de haber estado inflando artificialmente el precio de Bitcoin y de otras criptomonedas.

Esas actividades han tenido especial intensidad en los momentos inmediatamente posteriores a las contundentes caídas que ha venido experimentando Bitcoin a lo largo de su volátil historia. Estas recuperaciones fulgurantes han servido de argumento recurrente para aquellos criptodesaforados que no querían ver la burbuja de ninguna de las maneras, y que argumentaban que Bitcoin era volátil pero más que fiable en el largo plazo.

Ahora estas agresivas recuperaciones parece que empiezan a tener una posible explicación más lógica y (tristemente) tradicional, además de muy censurable. Y por cierto, debo matizar que, cuando me refiero a los criptodesaforados, diferencio claramente el grado de esta cariñosa acepción con el de criptoentusiastas, entre los cuales un servidor se sigue incluyendo (a pesar del tema del análisis de hoy).

El porqué de que Bitfinex sea un potencial caso de una manipulación que sería masiva

Ya en el pasado Diciembre, Bloomberg informó de las irregularidades que estaban ocurriendo en torno al criptointermediario Bitfinex y a Tether. Tether es el token hermano de Bitfinex, con el que se ha acabado sabiendo que casualmente comparten CEO: Jan Ludovicus van der Velde.

En el criptomercado, Tether no es un mal concepto, más bien al contrario: era una interesante iniciativa (hasta la reciente noticia). Teóricamente cada token de Tether estaba respaldado por un dólar, y su valor de cambio es el más estable de la criptoeconomía. Este valor lógicamente se ha venido manteniendo pegado a la paridad con el dólar, dando un importante valor añadido para los comerciantes y criptousuarios que se podrían ver perjudicados por la extrema volatilidad de Bitcoin y otras criptomonedas.

Tether empezó a negociarse en 2015, y pretendía ser el puerto seguro de la criptoesfera: en la práctica era utilizado para poner a buen y estable recaudo fondos virtuales, sin necesidad de volver al mundo de las monedas tradicionales o fiat. Pero claro, un aspecto clave, que ahora parece estar en seria tela de juicio, es si ese repaldo uno-a-uno con el dólar está garantizado. Las dudas se ciernen sobre el destino de los fondos en dólares que los compradores de Tethers depositan en la compañía, y que deberían ser el salvavidas que sirviera de respaldo y garantía. Ser esta canalización natural hacia una criptoeconomía sin volatilidad es lo que hace de Bitfinex el vehículo ideal para la manipulación masiva de los criptomercados.

Una (breve) vida convulsa con numerosos casos de anomalías

Pero la breve historia de Tether ha estado salpicada de comportamientos anómalos y sospechosos, de los que ya se hizo eco también Bloomberg el pasado Diciembre. Entre esta serie de hechos de dudosa naturaleza están por ejemplo el hecho de que el banco americano Wells Fargo &Co decidió abruptamente poner fin a su relación con Bitfinex, por la cual era la entidad financiera que canalizaba los envíos de dinero del mundo fiat a Bitfinex y Tether. Bitfinex acudió a los tribunales tras esta decisión unilateral del banco, pero sospechosamente acabó retirando una demanda judicial que, si todo era como aparentaba, debería haberle beneficiado casi con total seguridad.

También en Diciembre, Bitfinex anunció por sorpresa, dejando perplejos a muchos seguidores de los criptomercados, que dejaba de dar servicio a los clientes estadounidenses, aduciendo que le resultaban muy caros. Cabe reseñar en este punto que las autoridades estadounidenses, como es sabido, están sometiendo a la criptoeconomía a una escrupulosa vigilancia, y se plantean su regulación desde hace meses. Obviamente, el celo de los reguladores norteamericanos ahuyenta a las actividades ilícitas o potencialmente ilícitas, aunque sólo sea por la que pudiera venir.

Por acabar con las actividades sospechosas, como informan los medios enlazados en este artículo, hay que mencionar también que Bitfinex ha cambiado su nombre como empresa tras cortos lapsos de tiempo, o que no ha atendido a las peticiones reiteradas de reintegro de fondos por cantidades muy importantes a clientes.

El hecho es que hace tan sólo unas semanas, según informó Bloomberg en su momento, Bitfinex recibió incluso una citación judicial para comparecer ante los tribunales. Sin duda, este paso judicial lleva las sospechas del criptomercado a otro estadio mucho más preocupante y fundado. Es ya más que un aviso a criptonavegantes.

La gasolina que Bitfinex y Tether han podido estar arrojando sobre la hoguera del criptomercado

Desde estas líneas, al hablar de la criptoburbuja, generalmente nos hemos ceñido a factores constatados como la psicología de mercado, a claros excesos del criptomercado, a indicadores varios, a la comparación con la burbuja inmobiliaria española o la conocida como burbuja .com, etc. Pero hay una línea argumental que también hemos explorado con ustedes aportando los pocos datos disponibles al respecto, y se trata ni más ni menos del gran riesgo de manipulación al que nos exponía el actual ecosistema de Bitcoin.

He de admitir que es cierto que en el análisis “Estos indicadores apuntan a una burbuja en Bitcoin y otras criptomonedas abordamos este riesgo de potencial manipulación por la parte de la concentración de Bitcoin en unas pocas manos fuertes. Pero también saben que siempre les hablamos del gran invento que es internet, la criptoeconomía y tantos otros avances de progreso, pero que la informatización y la globalización nos exponen a nuevos riesgos a los que es mejor anticiparse con creatividad e imaginación, antes de que se hagan mainstream sistemas y tecnologías que aún tienen que ser depurados. Y aún así: recuerden que el futuro es siempre impredecible, también para cualquier software como es Bitcoin.

Hasta el momento no les hemos hablado más extensivamente de ello porque, siendo rigurosos y serios, no se puede hablar de un asunto de una potencial manipulación masiva de este calibre especulando por especular, y sin unos mínimos hechos fehacientes sobre la mesa. Pues bien, ya tenemos aquí esos primeros hechos como han leído en los párrafos anteriores, lo cual ya nos lleva una sospecha más que fundamentada de la existencia de acciones de una naturaleza ciertamente “anómala”.

Y la conexión de esta naturaleza “anómala” con la efervescencia de la criptoburbuja va más allá del mero puerto seguro que se supone que son Bitfinex y Tether. El hecho comprobado es que, como mencionaba en el artículo anterior el NYT, en los últimos meses se han creado nuevos Tethers por valor de centenares de millones de dólares.

Esto ha ocurrido casi siempre cuando el precio de otras criptomonedas se hundía, y esos Tethers se usaron en Bitfinex para realizar compras masivas de Bitcoin y otras monedas virtuales. Como consecuencia, y tras el análisis de los datos de Bitfinex realizados por el New York Times, las cotizaciones de esos tokens rebotaban violentamente al alza. Por lo tanto, vemos cómo ese comportamiento que los criptodesaforados enarbolaban como una innovadora fortaleza de Bitcoin, parece ser que todo apunta a que era una mera manipulación masiva. Como ven, y como les hemos dicho en innumerables ocasiones, en los mercados no todo es lo que parece, ni cript-oro todo lo que reluce. Lo que no cambia es la naturaleza humana (de algunos).

Poniendo en marcha la impresora (virtual) de dinero para crearlo de la nada

Pero más allá de una especulación sobre la que ya veníamos advirtiéndoles desde hace tiempo, más allá de la manipulación manifiesta del mercado que ahora puede aflorar, más allá de demostrar que no todo lo “cripto” tiene porque formar parte del futuro que sí que va a llevar ese prefijo, hay un hecho muy reseñable a concluir.

El hecho es ni más ni menos que Bitcoin, y en general las criptomonedas, fueron concebidas como la liberación de los ciudadanos respecto al poder de los bancos centrales y no centrales, al calor de la terrible crisis que se inició con la caída de Lehman Brothers en 2008. Muchos criptoentusiastas creían firmemente que la creación de dinero arbitraria por parte de las entidades e instituciones era una causa casi exclusiva de todos los males económicos, y compraron el argumento de que eso con Bitcoin se iba a acabar, puesto que el valor de la moneda pasaba a residir en la comunidad.

Pero las novedades financieras las carga el diablo, y aunque como todo hay que abrazar las innovaciones, hay que hacerlo con sumo cuidado, cautela, y mecanismos de prevención. Como les decíamos antes, el futuro siempre es impredecible, pero lo que es más impredecible es un mercado desbocado y sin regulación. Por ello nuestro consejo siempre ha sido de precaución ante las novedades criptofinancieras, y de alertarles ante sus potenciales peligros, aunque también hemos analizado siempre sus innumerables ventajas.

En esta ocasión, tanto la sucesión de acontecimientos, como la reciente caída en picado de la cotización de Bitcoin, que ha corregido más de un 50% desde sus recientes máximos en torno a 20.000$/BTC, parece que empiezan a darnos la razón, especialmente después de haber llegado a cotizar ayer ligeramente por encima de 8.000$/BTC. Aunque aún no es momento de echar las campanas al vuelo, ni de entrar en un mercado que no ha dibujado un suelo ni ha confirmado un pinchazo. También es cierto que, en esta ocasión, sin la especulativa contribución de Bitfinex y Tether, tal vez Bitcoin ya no se recupere como solía.

En todo caso, aquí estaremos para analizarlo: todo sea por el bien y por la cultura socioeconómica de nuestros preciados lectores, nuestro principal objetivo. Les contaremos puntualmente si se confirma que Bitcoin (en su actual concepción) ha resultado ser una decepción. A la vista de lo agresivo de los criptodesaforados que nos rebatían la existencia de una burbuja, esta decepción recuerda demasiado a la decepción a la que cada cuatro años nos someten nuestros políticos. Y es que vivimos tiempos en los que la tecnología se está imbricando y fundiendo con todo, incluso con la política. Es la sociedad técnica que viene y que debemos moldear para tener un futuro sostenible. No huyan de esta sociedad técnica que viene: es inútil, no hay escapatoria posible.

https://www.elblogsalmon.com//productos-financieros/aparecen-las-primeras-sospechas-de-manipulacion-masiva-de-la-criptoburbuja?utm_source=recommended&

2.18.-HAY UNA ASIMETRÍA CONSIDERABLE ENTRE LA REMUNERACIÓN AL TRABAJO Y LA RENTABILIDAD DEL CAPITAL – Jorge Iván González

En la reunión que acaba de terminar en Davos, Oxfam presentó el nuevo informe sobre la desigualdad en el mundo. Para lograr la equidad, afirma, es necesario “premiar el trabajo, no la riqueza”.

 Y Oxfam insiste porque no obstante la contundencia de sus mensajes anuales, los ricos del mundo y los gobiernos no prestan atención y no toman las medidas que serían necesarias para combatir la desigualdad que continúa aumentando.

Al dividir la población de la humanidad en dos grupos, el de mayor ingreso (3.600 millones de personas) y el de menor ingreso (las otras 3.600 millones), en el 2015, las 85 personas más ricas del mundo tenían un ingreso superior al de la mitad de la población del mundo de menos ingresos. En el 2017 la cifra se redujo a 42 personas.

2  feb  2018.- En el Informe presentado este año, Oxfam muestra en que hay una asimetría considerable entre la remuneración al trabajo y la rentabilidad del capital y de los activos.

La desigualdad crece a niveles exponenciales. Entre 2006 y 2015 los salarios aumentaron a un promedio de 2% anual, mientras que la riqueza se incrementó en un 13%.

Estas diferencias tan significativas muestran que la brecha se amplía en lugar de cerrarse. En el 2017, el 82% de la riqueza generada fue a parar a manos del 1% más rico. Mientras tanto, la riqueza del 50% más pobre “no aumentó lo más mínimo”.

En la teoría económica siempre se ha justificado la diferencia salarial por la productividad del trabajador. El argumento convencional es sencillo: si la productividad aumenta el salario debe crecer en la misma proporción. Pero, observa Oxfam, actualmente la desigualdad en la riqueza tiene muy poco que ver con “el talento, el esfuerzo y el riesgo de innovar”.

Los mayores excedentes tienen su origen en “herencias, monopolios, o relaciones de nepotismo o de connivencia con los gobiernos”. Así que una gran parte de la riqueza no está vinculada al “espíritu empresarial” schumpeteriano.

Los informes anuales de Oxfam no causan indignación, y no mueven a las sociedades. Los gobiernos y los empresarios que van a Davos escuchan a Oxfam pero no toman ninguna decisión que lleve a modificar de manera sustantiva la tendencia hacia una mayor desigualdad.

Las acciones que se han tomado, sobre todo en el campo tributario, van en sentido contrario. Los impuestos a los ricos disminuyen, y aumentan los beneficios para quienes poseen capital y activos.

Desde el punto de vista de Oxfam, las decisiones que tomó Estados Unidos en materia tributaria empeoran la desigualdad porque favorecen, sobre todo, al 1% más rico. Mientras tanto los empresarios felicitan a Trump, y los gobiernos desconcertados no saben si seguir el ejemplo de los Estados Unidos y entrar en la lógica de la mínima tributación.

Por estar alabando las bondades de los menores impuestos, se deja por fuera la reflexión sobre el aumento exponencial de los saldos de la deuda pública que se observa en la mayoría de los países del mundo. En la Unión Europea y en Estados Unidos la relación entre el saldo de la deuda pública y el PIB es superior al 100%.

En lugar de atender el mensaje de Oxfam, los sistemas tributarios parecen ir en la dirección contraria. Esta especie de miopía internacional se ha acentuado con la llegada de Trump, y el triunfalismo de su discurso sobre el estado de la Unión muestra que todavía no se van a tomar las decisiones adecuadas.

*Oxfam  Comité de Oxford de Ayuda contra el Hambre fue fundada en 1995 por un grupo de organizaciones no gubernamentales independientes. Su objetivo era trabajar en conjunto para lograr un mayor impacto en la lucha internacional por reducir la pobreza y la injusticia.

https://www.larepublica.co/analisis/jorge-ivan-gonzalez-506394/oxfam-insiste-2595136

 

1.18.-MALESTAR EN EL LIBRE COMERCIO. NUEVO ROL PARA LA OMC – Clara Weinhardt / Fabian Bohnenberger

Cuando se creó la Organización Mundial del Comercio (OMC) hace más de dos décadas, muchos dieron por hecho que las promesas de la globalización económica avanzarían de manera irresistible y que, como consecuencia de ellas, vendría naturalmente la liberalización comercial.

 No obstante, la política comercial sigue siendo una cuestión en disputa, con importantes consecuencias distributivas en los ámbitos nacional e internacional. Es por ello que es necesario redefinir el papel de la 0rganización Mundial del Comercio omc: el libre comercio debe complementarse con políticas distributivas justas en el plano nacional, que limiten su potencial disruptivo y debiliten el giro al nacionalismo económico.

 

Introducción

Septiembre – Octubre 2017 Cuando se creó la Organización Mundial del Comercio (omc) en 1995, poco después del fin de la Guerra Fría, muchos de sus Estados miembros estaban convencidos de que vendrían décadas de una liberalización comercial cada vez más ambiciosa. La omc no solo proporcionó un marco legal sin precedentes para obligar a los Estados miembros a cumplir el compromiso de abrir sus mercados internos, sino que también allanó el camino para una liberalización más profunda en nuevas áreas como el comercio de servicios.

En ese «apogeo» del neoliberal Consenso de Washington, muchos actores compartían una firme creencia en los beneficios del libre mercado tanto para países desarrollados como en desarrollo. Dos décadas más tarde, mientras el modelo neoliberal enfrenta desafíos que provienen no solo de la izquierda sino también de la derecha, el consenso acerca de la idea del libre comercio parece estar resquebrajándose.

Las iniciativas recientes para firmar acuerdos comerciales megarregionales1 que prometen una liberalización comercial sin precedentes han sufrido una serie de visibles contratiempos. Por ejemplo, parece haber poco deseo político de recomenzar las negociaciones estancadas para la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (ttip, por sus siglas en inglés) entre Estados Unidos y Europa. Anunciadas al principio como una oportunidad revolucionaria de crear estándares globales, estas conversaciones han recibido una crítica feroz desde ambos lados del Atlántico. Los consumidores locales están preocupados por la reducción en la salubridad de los alimentos o en los estándares ambientales; sobre todo las voces de izquierda critican que el ttip podría permitir a las empresas iniciar acciones legales contra sus gobiernos2. Mientras tanto, los líderes populistas hacen campaña apelando al nacionalismo económico y demandan medidas proteccionistas que favorezcan a los trabajadores locales frente a los extranjeros. Aunque esto no significa que el libre comercio esté muerto, como lo demuestra la reciente firma del acuerdo de libre comercio entre la ue y Japón, queda claro que está creciendo el escepticismo en relación con los beneficios ilimitados de la apertura de los mercados.

Mientras tanto, el fracaso para concluir satisfactoriamente la Ronda de Doha de la omc ha puesto en duda para muchos de los Estados miembros la capacidad del sistema multilateral para regular el comercio global. La Ronda de Doha, la primera y hasta ahora única ronda de negociaciones de la omc, fue lanzada en 2001 y se la ha declarado muerta varias veces3. Las negociaciones se han prolongado por más de 16 años sin haber dado muchos frutos, mientras crece la necesidad de redactar nuevas reglas que capten la naturaleza cambiante del comercio global. Esta situación ha impulsado a muchos Estados a llenar los vacíos resultantes con acuerdos de libre comercio bilaterales o regionales, que conducen a una creciente marginalización de la omc y a una mayor fragmentación de las estructuras de gobernanza.

Estos procesos contribuyen a una profunda incertidumbre acerca del futuro del sistema comercial global y de su institución central: la omc. En este artículo sostenemos que estas dos tendencias principales –la fragmentación creciente de la gobernanza del comercio global y el surgimiento de sentimientos antiglobalización– determinarán el futuro del sistema comercial. Finalizaremos presentando algunas maneras de abordar los desafíos que representan y de mejorar la situación actual, en particular en los países en desarrollo. En un sistema cada vez más fragmentado, darle a la omc la capacidad de impulsar una mayor coherencia y concesiones asimétricas para los países en desarrollo será crucial para asegurar que los países que avanzan con mayor lentitud no sean dejados de lado. Pero para preservar la legitimidad del comercio internacional, los responsables de las políticas deberán también lograr un desempeño de los mercados abiertos que disminuya la desigualdad del ingreso hacia el ámbito nacional, en lugar de incrementarla.

Principales tendencias

La fragmentación y los sentimientos antiglobalización están a punto de transformar de raíz el sistema comercial global y presentan desafíos formidables para una economía mundial abierta e inclusiva. Para enfrentar estos desafíos, es importante entender de dónde provienen. Ambas tendencias son complejas, pero entre las principales fuerzas que las impulsan se encuentran la multipolaridad y la desigualdad del ingreso en el ámbito nacional.

Cómo contribuyó la multipolaridad a la fragmentación de la gobernanza del comercio global. El paso de un mundo unipolar a otro multipolar se convirtió en una fuerza impulsora importante de la fragmentación del sistema de comercio internacional. La gobernanza comercial se ha vuelto cada vez más difícil, a medida que aumenta el número de Estados miembros activos de la omc y se amplía el espectro de temas por debatir. Las cambiantes relaciones de poder en un mundo multipolar son la principal razón por la que tambalea la Ronda de Doha. El propósito original de esta era mejorar las perspectivas comerciales de los países en desarrollo, para compensar a esos Estados miembros por las concesiones que hicieron en la fase previa al establecimiento de la omc. Pero el impulso político para lograr un resultado orientado al desarrollo se desvaneció muy pronto. En su lugar, la capacidad y voluntad crecientes de economías emergentes como las de Brasil, la India y China para oponerse a los poderes establecidos condujeron a un estancamiento de la discusión sobre cómo cumplir con las promesas de la Ronda de Doha respecto al desarrollo (y si hacerlo). El enfrentamiento entre China y los países occidentales4 en relación con su «estatus de economía de mercado» en la omc es un buen ejemplo5.

El fracaso de los miembros de la omc en adaptar la organización a las nuevas realidades ha demostrado socavar su relevancia. Ante la posibilidad de que la oportunidad de un gran avance resulte limitada, los Estados miembros consideran que el tiempo y el esfuerzo invertidos en las conversaciones multilaterales no guardan proporción con los beneficios potenciales. En consecuencia, se han volcado a modos alternativos de negociación enfocados en grupos más pequeños de países –lo que se conoce como acuerdos plurilaterales en lugar de multilaterales– o en temas puntuales en lugar de paquetes de medidas.

Los acuerdos plurilaterales en el marco de la omc parecen ofrecer alternativas más sencillas y rápidas para obtener algunos beneficios del comercio, aunque más limitados. Por ejemplo, solo 53 de los 164 miembros de la omc firmaron la extensión del Acuerdo sobre la Tecnología de la Información en Nairobi en 2015. Al mismo tiempo, hemos sido testigos del surgimiento de una nueva modalidad de negociación y de la autorización de acuerdos parciales: los miembros de la omc presentes en la ix Conferencia Ministerial de Bali, en 2013, permitieron por primera vez acuerdos con un enfoque más limitado y concreto. Este enfoque permitió a los miembros de la omc firmar el Acuerdo sobre Facilitación del Comercio. Pero las voces críticas se quejan de que este enfoque tan fragmentario dificulta abordar temas que son centrales a la Ronda de Doha, tales como los subsidios a la agricultura, que involucrarían compensaciones como parte de un acuerdo global.

Más allá de la omc, somos testigos de una creciente regionalización de la cooperación comercial. Enfocar la política comercial en regiones determinadas les permite a los Estados seleccionar o excluir a ciertos socios comerciales. El Acuerdo Transpacífico de Asociación Económica (tpp, por sus siglas en inglés), que fue concebido entre eeuu y 11 naciones del Pacífico, excluye a China, por ejemplo. China, sin embargo, está negociando su propia Asociación Económica Integral Regional (rcep) con 15 socios de Asia y el Pacífico. Junto con un creciente número de acuerdos comerciales plurilaterales, esto ha creado un sistema comercial mucho más fragmentado, en el que la omc ha perdido centralidad.

El cambio en las relaciones de poder y la erosión del consenso le han dificultado a la omc la regulación del comercio global y la conservación de su propia centralidad en el sistema. Es probable que esta tendencia se profundice en el futuro, a medida que la multipolaridad sea más marcada.

Los sentimientos antiglobalización: desigualdad de ingresos y otras fuerzas impulsoras. Las poblaciones de países con economías cada vez más abiertas se han dado cuenta de que la liberalización comercial no ha sido tan auspiciosa y que, en cambio, algunos sectores de la sociedad pueden estar en peor situación a causa del comercio. Las negociaciones de acuerdos comerciales megarregionales como el ttip y el tpp, particularmente, han producido un retroceso sin precedentes para la sociedad, y en muchas economías la oposición pública a la liberalización comercial parece estar creciendo. Del mismo modo, las recientes victorias electorales de líderes populistas como Donald Trump, que hizo campaña contra el libre mercado más que otros candidatos en la historia reciente de eeuu, muestran el atractivo de aquellos políticos que dan voz al enojo de los perdedores reales y autopercibidos de la globalización. Una fuerza impulsora fundamental de los sentimientos antiglobalización presentes en muchas sociedades se asocia a la desigualdad del ingreso.

La globalización amplió las oportunidades para muchos exportadores, empresas transnacionales, inversionistas y profesionales que pueden beneficiarse de mercados más grandes e interconectados. También ayudó a que algunos países pobres transformaran rápidamente sus economías y que de ese modo se dispararan sus exportaciones y se redujera la pobreza. Pero la reducción generalizada de la desigualdad global se produjo al precio de un incremento de la desigualdad y de las divisiones socioeconómicas internas de los países. De acuerdo con un estudio reciente, cerca de dos tercios de los hogares en 25 economías avanzadas registraron la caída o el estancamiento de sus salarios entre 2005 y 20146. Los impuestos y las transferencias contribuyeron a suavizar solo parcialmente el impacto. El fracaso de los gobiernos para manejar las perturbaciones internas derivadas de la globalización ha llevado a una generalización de la frustración y la incertidumbre entre los perdedores de las economías abiertas.

Para decirlo con claridad: la apertura de los mercados no es la única fuerza impulsora de la desigualdad de ingresos; según muchos testimonios, la digitalización, la automatización y la desregulación juegan un rol equivalente o quizás más importante. Sin embargo, la liberalización del comercio es con frecuencia señalada como la causa más controvertida del desplazamiento de empleos o la pérdida de ingresos. Como sostiene el economista de Harvard Dani Rodrik, esto no ocurre tan solo porque la política comercial es un chivo expiatorio que les permite a los políticos culpar a los extranjeros7. En cambio, el comercio «se ha manchado con el estigma de la injusticia que [el progreso tecnológico] evadió», porque puso a los trabajadores de cada país a competir directamente con otros que podrían no seguir las mismas reglas.

Además, la oposición pública frente a la liberalización del comercio en muchas sociedades occidentales se alimenta de la preocupación por su efecto en el proceso democrático de formulación de leyes, en especial si los acuerdos comerciales conducen a una erosión de las «regulaciones sociales» tales como la protección al consumidor y los estándares laborales y medioambientales8. Mientras tanto, en muchas regiones de países en desarrollo –como América Latina–, la preocupación por la privatización y la desregulación ya había conducido previamente a una crítica de la agenda de globalización neoliberal en respuesta al desempleo creciente9.

Los desafíos de un sistema comercial abierto e inclusivo

La fragmentación y los desafíos de la complejidad y el crecimiento desigual. Una mayor fragmentación alentará a algunos países líderes a cooperar más profundamente con socios comerciales seleccionados. Como resultado, aumentarán los riesgos para los miembros que avancen más lentamente y, en particular, para los países en desarrollo pobres, que podrían quedar rezagados. Pero, en general, es probable que la creciente complejidad dificulte a todos los países la regulación del comercio global.

Es probable que el número creciente de iniciativas que se originan fuera de la omc reduzca la influencia de los países en desarrollo en la futura estructura del sistema comercial mundial. Mientras que los países en desarrollo habían antes aunado esfuerzos en la omc para defender sus intereses económicos, las negociaciones en subgrupos limitan la construcción de este tipo de coalición. Los riesgos son menores para los poderes comerciales emergentes, que pueden unirse a la competencia en busca de asociaciones comerciales regionales, a diferencia de países en desarrollo más pequeños de África, América Latina o Asia. China ya está negociando el rcep, como así también su Iniciativa de la Franja y la Ruta, para promover la cooperación económica con Asia central y Europa10.

Al mismo tiempo, la expansión de los acuerdos de comercio regionales y bilaterales también ejerce una mayor presión sobre los países en desarrollo para que liberalicen su comercio11. Para cumplir con las reglas de la omc, estos acuerdos deben ir más allá de los compromisos multilaterales existentes y así lograr una mayor apertura de los mercados. Los países en desarrollo que no quieren quedar relegados se ven obligados a acordar la liberalización en cada vez más áreas. Mientras tanto, los nuevos acuerdos bilaterales y regionales firmados por otros países no solo contrarrestarían el acceso preferencial a mercados de países desarrollados del que gozan muchos países en desarrollo, sino que también podrían dificultarles la atracción de capital y tecnología.Por último, la fragmentación también conduce a una creciente complejidad, lo que dificultará y volverá más costoso para todos controlar el comercio global. Si las reglas no se fijan de manera multilateral, hay grandes chances de que difieran ampliamente en los diferentes acuerdos bilaterales y regionales. Esto implica menos transparencia y costos más altos para los productores a la hora de cumplir con una multitud de conjuntos diferentes de normas, según el destino de sus exportaciones. Por ejemplo, es necesario que los exportadores observen diferentes normas de origen para poder beneficiarse de aranceles más bajos de acuerdo con ciertos acuerdos de libre comercio, mientras que las rebajas de aranceles en el nivel de la omc se aplican automáticamente a todos.

Los sentimientos antiglobalización y el desafío de un proteccionismo en aumento. Es probable que en el futuro los debates sobre el rol del Estado en el manejo de mercados interconectados, la redistribución de las ganancias provenientes del comercio y el mantenimiento de un equilibrio precario entre los grupos de interés nacionales se vuelvan más agitados en términos políticos. Los segmentos de la población que se sienten afectados negativamente por el incremento de la apertura económica podrían alejarse más de la política u optar por el populismo o los partidos nacionalistas que prometen soluciones simples a problemas complejos. A corto plazo, los gobiernos podrían recurrir a medidas proteccionistas, en un intento por seducir a porciones críticas del electorado o a aquellos con intereses especiales.

El resultado probable del ascenso del proteccionismo en el mundo, en particular en los países occidentales, es que las relaciones comerciales se volverán más confrontativas. El informe más reciente de Global Trade Alert12 muestra un abrupto aumento del número de acciones políticas estadounidenses que dañaron los intereses comerciales de otros miembros del g-20 durante los primeros seis meses de gobierno de Trump. El informe también revela que el número de medidas discriminatorias implementadas por el g-20 tendió a incrementarse durante los últimos cinco años, a pesar de los repetidos compromisos de no recurrir al proteccionismo.

Los países en desarrollo pueden sentir las consecuencias de este incremento del proteccionismo comercial de las naciones occidentales en forma muy severa. El peso económico de los países más pequeños es demasiado limitado como para hacer frente a las medidas proteccionistas amenazando con tomar represalias. Además, no hay garantía legal de que los principales destinos de exportación, como la ueo eeuu, sostengan los esquemas unilaterales existentes de acceso preferencial a sus mercados para los países en desarrollo si el proteccionismo va en aumento. Ya se han expresado temores de que eeuupueda derogar la Ley de Crecimiento y Oportunidad en África, una regulación bajo la cual países del África subsahariana pueden exportar ciertos productos a eeuu sin pagar aranceles.

Es importante tomar en cuenta que el desafío del creciente proteccionismo no implica que las medidas proteccionistas sean problemáticas per se. La omc reconoce varias razones válidas para el proteccionismo, como por ejemplo la salud pública o cuestiones de seguridad esencial. Asimismo, las medidas proteccionistas se consideran con frecuencia legítimas si son empleadas por los países en desarrollo con el propósito de «recuperar terreno». Las políticas industriales proactivas son una herramienta fundamental para desplazar puestos de trabajo de la agricultura a los sectores industriales de mayor productividad13. Pero esta práctica difiere visiblemente del creciente número de medidas comerciales distorsivas que se emplean para beneficio político, con frecuencia para violar o burlar la normativa de la omc y desequilibrar aún más el campo de juego en favor de los países poderosos. En un mundo de nacionalismo económico, en el que todos los países recurren a un proteccionismo injusto, serán los países más pequeños los que en definitiva saldrán perdiendo.

Soluciones: revivir la omc y enfrentar la desigualdad creciente

La estabilidad y el carácter inclusivo del sistema comercial mundial dependen de dar una respuesta a los desafíos que plantean la erosión de la centralidad de la omc y el crecimiento de los sentimientos antiglobalización.

Asegurar la apertura y la inclusión en un sistema comercial cada vez más complejo. El principal desafío para los responsables de la formulación de políticas comerciales en los años venideros será evitar una pérdida aún mayor de la relevancia de la omc como foro de negociación central. Un «sistema multinivel con varias velocidades» implica que los países serán tratados en el futuro más desigualmente. En la actualidad, ni la omc ni sus miembros pueden detener a los que luchan por una integración más profunda con socios comerciales seleccionados. Sin embargo, lo que sí se puede hacer en un sistema con varias velocidades es conectar a los grupos de integración profunda con los miembros de avance más lento, protegiendo y a la vez aumentando potencialmente el conjunto de normas comerciales fundamentales que son aceptables para todos. Hacer esto mitigará los riesgos de dejar atrás a los países en desarrollo.

Como una suerte de control de daños, será importante asegurar que los acuerdos bilaterales y plurilaterales complementen el sistema comercial multilateral, en lugar de debilitarlo. Lo importante en este proceso será resaltar el rol de la omc en el proceso de promover una mayor coherencia en la formulación de la política comercial global. Si bien es improbable que la omc llegue alguna vez a estar equipada con una capacidad efectiva de supervisar los acuerdos bilaterales y regionales entre sus Estados miembros, la organización será crucial para sumar los puntos de vista de sus integrantes y proveer puntos de referencia y pautas para el desarrollo futuro del régimen comercial en su conjunto. La omc no podrá evitar la fragmentación, pero podría dar orientación sobre cómo controlarla. Resulta dudoso que sus Estados miembros estén listos para seguir esa orientación, pero esto sería necesario para minimizar los riesgos de la fragmentación. Sostener el carácter inclusivo del sistema debe ser un objetivo: los nuevos acuerdos, independientemente del número de firmantes, no deberían perder de vista los intereses de los Estados excluidos y deberían proveer maneras de trasladar las concesiones de apertura de mercados a terceros países. Esto significa que los exportadores de todos los países puedan beneficiarse, con independencia de si han firmado o no el acuerdo. Los acuerdos plurilaterales existentes dentro de la omc ya siguen este enfoque. Pero esta práctica también podría ser usada en acuerdos bilaterales y regionales, en particular para extender el acceso al mercado a los productores de los países menos desarrollados.

De igual modo, una cláusula de acceso abriría los acuerdos bilaterales o regionales a partes interesadas14. Si bien los países adherentes tendrían poca influencia en los contenidos de los acuerdos existentes, la posición de «beneficiaria de las normas» podría ser aceptable para economías que ya han negociado sus propios tratados bilaterales con uno o todos los firmantes de esos acuerdos y que siguen teniendo una profunda interdependencia con estos mercados. Considerar la opción de un acceso parcial también podría significar que se aplicaran menos obligaciones y de un carácter menos exigente a los países en desarrollo adherentes, en áreas como servicios, competencia e inversión.

En un nivel más fundamental, sin embargo, la ausencia de voluntad política entre los miembros de la omc para hacer cumplir las promesas de Doha para los países en desarrollo produce amargura, en momentos en que muchos líderes de países desarrollados hablan de sus supuestos deseos de «hacer más en África», especialmente por temor al aumento de los flujos de refugiados. Es improbable que las promesas de ayuda nivelen el campo de juego. Es hora de mostrar más voluntad política para convertir a la omc en una institución que mejore la coherencia entre el comercio y otros objetivos15. Estos incluyen las herramientas políticas acordadas en otros contextos multinacionales, como por ejemplo la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, los estándares laborales o los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (onu). Los Estados miembros de la omc y sus misiones podrían, por ejemplo, invertir en aumentar el personal mejor entrenado para trabajar en los vínculos entre el comercio y otras áreas temáticas. La rotación de personal proveniente de departamentos no comerciales o ministeriales para irrumpir en el compartimento estanco de la formulación de políticas para el comercio será crucial para asegurar que la coherencia no continúe siendo solo un término de moda.

Contrarrestar la desigualdad en cada país compensando a los perdedores del libre comercio. Para contrarrestar las crecientes tendencias proteccionistas y la desilusión pública con la apertura económica, será crucial enfrentar mejor el incremento de la desigualdad dentro de cada país con el que se asocia el comercio global. Buena parte de la reacción contra la globalización puede ser considerada como una respuesta frente a los muchos años de minimizar los efectos malignos del libre comercio por parte tanto de las figuras políticas como de los economistas. Su tardío reconocimiento de que la apertura económica necesariamente produce ganadores y perdedores ha conducido ahora a una discusión sobre la compensación de los perdedores mediante programas de reeducación y Estados de Bienestar más fuertes. Pero los mecanismos existentes de compensación no abordarán satisfactoriamente los efectos negativos y es probable que no logren superar las objeciones generalizadas contra la globalización económica. Lo que en realidad se necesita es una respuesta continua y predecible frente al potencial disruptivo del libre comercio, que se encuentre completamente integrada en los Estados de Bienestar y que extienda las redes de contención establecidas.

Los mecanismos de compensación existentes, como la Asistencia por Ajustes Comerciales (taa, por sus siglas en inglés) en eeuu y el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (feag) en el ámbito de la ue, siguen siendo limitados en su apoyo a los trabajadores desplazados16. Una revisión oficial del taa por el Departamento de Trabajo estadounidense descubrió que los beneficios del programa no compensaban plenamente a los trabajadores afectados por la disminución de los salarios17. De manera similar, con un presupuesto anual de 150 millones de euros, el feag solo pudo asistir a una parte de la fuerza de trabajo europea afectada desde su creación en 2007. Y aunque la Comisión Europea argumenta en favor de hacer más operacional y flexible el feag18, son los gobiernos nacionales los que siguen estando mayoritariamente a cargo de las principales herramientas políticas para compensar a los perdedores. Como es escaso el dinero adicional que fluye hacia medidas de asistencia social pasiva, como las redes de seguridad social vigentes, los trabajadores se encuentran con frecuencia insuficientemente compensados por la presión adicional que la liberalización del comercio, la automatización u otros factores ejercen sobre sus salarios y sus perspectivas laborales.

Las investigaciones muestran que el apoyo público a los acuerdos comerciales crece –en especial entre quienes perciben bajos ingresos– cuando el comercio está acompañado de una asistencia de adaptación a corto plazo19. Pero todavía queda al menos una cuestión fundamental referida a la compensación que está directamente conectada con una mayor liberalización del comercio. Rodrik plantea un argumento convincente:

Mientras revertir los acuerdos de comercio resulta costoso, los gobiernos siempre tienen un incentivo para prometer una compensación, pero casi nunca para llevarla a cabo. Los ganadores necesitan el apoyo de los perdedores para el acuerdo. Pero una vez que se aprueba el acuerdo, los ganadores tienen pocos motivos para cumplir sus promesas. Esta es en buena medida la historia del taa en eeuu.20

Esta observación también resalta la importancia de las políticas redistributivas que están firmemente enraizadas en Estados de Bienestar y no sujetas a un pensamiento cortoplacista. También apunta a un cambio mucho más fundamental en el equilibrio de poder entre el capital y el trabajo. Los mercados abiertos han ido restringiendo la influencia del trabajo organizado para establecer salarios a escala nacional, asegurar que los acuerdos comerciales resulten beneficiosos para los trabajadores y extender las redes de seguridad internas. Bajo estas circunstancias, es raro que se produzca una real compensación, y en muchos casos esta resulta demasiado limitada en términos de alcance y duración.

Aliviar las pérdidas resultantes de los acuerdos comerciales requiere mecanismos permanentes que formen parte de los Estados de Bienestar y que aseguren que los costos y los beneficios se compartan de manera justa. No se puede depender de medidas proteccionistas o aranceles punitivos para brindar una protección confiable a los trabajadores o recuperar puestos de trabajo perdidos. De manera similar, por las razones antes descriptas, la compensación no debería responder a las negociaciones comerciales o adaptarse a ellas. La redistribución de las ganancias provenientes del comercio para compensar las presiones en pos de una reducción de los salarios, así como la pérdida de puestos de trabajo, debería ir de la mano de medidas que aborden otros motores del cambio en el mercado laboral, como la automatización, la digitalización y el crecimiento o la disminución de la población en edad activa. Esto también significa que los Estados necesitan sistemas de asistencia social eficientes e impuestos progresivos, que incluyan la capacidad de impedir que las empresas transnacionales y los individuos ricos se aprovechen de las lagunas impositivas o escondan su riqueza en guaridas fiscales. La redistribución de las ganancias del comercio debería ser parte de un esfuerzo mayor para superar la desigualdad y, en consecuencia, la adaptación a la apertura económica requiere una respuesta más amplia, que no esté limitada al comercio, sino que abarque todo el espectro de la política social. Será fundamental aprender de las experiencias de los países latinoamericanos, que han introducido varios programas sociales que incluyen transferencias de dinero dirigidas a los pobres21, o de los países escandinavos, que introdujeron modelos de ingreso básicos22.

Conclusión                                                                      Cuando se creó la omc hace más de dos décadas, muchos asumieron que las promesas de la globalización económica serían irresistibles y que la subsiguiente liberalización comercial sería una consecuencia natural. Pero la política comercial sigue siendo una cuestión políticamente en disputa, porque tiene importantes consecuencias distributivas en los ámbitos nacional e internacional. A medida que una variedad mayor de actores encontró su voz en las negociaciones comerciales multilaterales y algunos grupos dentro de cada país terminaron por asociar el comercio con la desigualdad, la inseguridad y la reducción de las aspiraciones, la liberalización del comercio se volvió un tema cada vez más polémico.

En un sistema comercial global cada vez más complejo, permitirle a la omc presionar por una mayor coherencia será crucial para evitar la fragmentación y el surgimiento de conjuntos de reglas y enfoques que compitan entre sí. Es necesario que la superación de las brechas entre los más avanzados y los miembros que progresan con mayor lentitud involucre maneras de trasladar el acceso al mercado a terceros países, de proveer lineamientos para la liberalización del comercio bilateral y regional y de mejorar la coherencia entre la política comercial y otras metas acordadas, tales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Estas medidas darían apoyo a los Estados más pobres y contribuirían a disminuir la desigualdad internacional.

Pero para preservar la legitimidad del comercio internacional y evitar el surgimiento de medidas proteccionistas injustas impulsadas por populistas de derecha, será necesario que los legisladores también aborden la creciente desigualdad dentro de los países. Aunque hayan sido lentos para reconocer esta tendencia, muchos gobiernos se han vuelto mucho más explícitos acerca de propiciar que los ciudadanos aprovechen mejor las oportunidades de la globalización económica. Este es un gran desafío. A la luz de la revuelta populista registrada en algunos países, podría ser necesario que la reconciliación involucre una reformulación de la manera en que se articulan las preferencias sociales y el modo en que se definen los objetivos de la política comercial. Lo que es más importante, el libre comercio tiene que complementarse con políticas distributivas justas en el plano nacional, que limiten su potencial disruptivo y de ese modo mitiguen el giro al nacionalismo económico.

  • Estos acuerdos no solo cubren la mayor proporción del comercio mundial, sino que también representan una liberalización profunda que roza la regulación nacional del comercio e incluye temas como los estándares de la producción o los derechos laborales, en oposición a los acuerdos que apuntan sobre todo a reducir los aranceles.
  • Claire Provost y Matt Kennard: «The Obscure Legal System that Lets Corporations Sue Countries» en The Guardian, 10/6/2015.
  • Evan Davis: «The Death of the wto’s Doha Talks» en bbc, 25/7/2006.
  • Mark Wu: «The ‘China, Inc.’ Challenge to Global Trade Governance» en Harvard International Law Journal vol. 57 No 2, primavera de 2016.
  • Tratar a China como un «país sin economía de mercado», en el que los subsidios del Estado prevalecen en muchos sectores, permite a los países importadores un uso más riguroso de su defensa comercial y sus medidas antidumping, algo a lo que Beijing quiere poner término. Actualmente China mantiene una demanda contra la UE y EEUU en el Órgano de Solución de Diferencias de la OMC por el incumplimiento de su compromiso de tratar a China como una economía de mercado establecido para diciembre de 2016.
  • Richard Dobbs et al.: «Poorer than Their Parents? A New Perspective on Income Inequality», McKinsey Global Institute, 7/2016.
  • D. Rodrik: «Populism and the Economics of Globalization», nber Working Paper No 23.559, 6/2017.
  • F. Bohnenberger y Christian Joerges: «A Conflicts-Law Response to the Precarious Legitimacy of Transnational Trade Governance» en Moshe Hirsch y Andrew Lang (eds.): Research Handbook on the Sociology of International Law, Edward Elgar, en prensa.
  • Stephen Marks: «Latin America’s Rising Anti-Globalisation Movement» en Green Left Weekly, 28/1/2001.
  • Ver Dietmar Dirmoser: «La Gran Marcha china hacia el oeste. El megaproyecto de la nueva Ruta de la Seda» en Nueva Sociedad No 270, 7-8/2017, disponible en www.nuso.org.
  • C. Weinhardt y F. Bohnenberger: «Risks of ttip and ttp» en d+c, 21/8/2015.
  • Simon J. Evenett y Johannes Fritz: «Will Awe Trump Rules: Global Trade Alert Report», cepr / Max Schmidheiny Foundation / Global Trade Alert, Londres, 2017, disponible en www.globaltradealert.org/reports/42.
  • unctad: «Trade and Development Report, 2016», onu, 2016, disponible en http://unctad.org/en/PublicationsLibrary/tdr2016_en.pdf.
  • F. Bohnenberger y C. Weinhardt: «ttip: How to Minimize Risks For Third Countries» en Atlantic-Community.org, 28/4/2015.
  • 15 C. Weinhardt: «The wto Bicycle Is Falling Over And Needs A New Push» en Social Europe, 30/11/2016.
  • Benjamin Collins: «Trade Adjustment Assistance for Workers and the taa Reauthorization Act of 2015» en Congressional Research Service, 14/9/2016.
  • Ronald D’Amico y Peter Z. Schochet: «The Evaluation of the Trade Adjustment Assistance Program: A Synthesis of Major Findings» en Mathematica Policy Research, 30/12/2012.
  • Comisión Europea: «Reflection Paper on Harnessing Globalisation», 10/5/2017.
  • Sean D. Ehrlich y Eddie Hearn: «Does Compensating the Losers Increase Support for Trade? An Experimental Test of the Embedded Liberalism Thesis» en Foreign Policy Analysis vol. 10 No 2, 2014.
  • D. Rodrik: ob. cit., p. 12.
  • Santiago Levy: «Is Social Policy in Latin America Heading in the Right Direction? Beyond Conditional Cash Transfer Programs» en Brookings, 21/5/2015.
  • Jon Henley: «Finland Trials Basic Income for Unemployed» en The Guardian, 3/1/2017.

Septiembre – Octubre 2017

http://nuso.org/articulo/malestar-en-el-libre-comercio/

 

44.17.-¿CUÁNTO SE LES ROBA A LOS EXPORTADORES Y EN CUÁNTO SE PREMIA A LOS IMPORTADORES PARA ALIGERAR LA INFLACIÓN? – D.H. & R.L.W.*

El índice Big Mac

Tipos de cambio globales, para ir

The Economist inventó en 1986 el índice Big Mac (Hamburguesa grande). Se trataba de una indicación fácil de captar sobre si las monedas estaban o no en su nivel “correcto”. La teoría de referencia es la de la paridad de su poder adquisitivo (PPP), muy popular en el cálculo de los salarios reales aplicándole a los salarios nominales el costo de la vida.

13 jul 2017,- Pero aquí se trata de dos monedas y por lo tanto a la larga los tipo de cambio o tasa cambiaria deberán moverse hacia la tasa que igualaría de nuevo los precios de una canasta idéntica de bienes y servicios (en este caso, una hamburguesa). La muestra es muy pequeña para ser científica; pero resultó muy significativa. Por ejemplo, el precio promedio de una Big Mac en Estados Unidos en julio de 2017 fue de $ 5,30; en China fue de solo $ 2.92 a las tasas de cambio del mercado. Entonces, el índice “crudo” de Big Mac dice que el yuan estaba infravalorado en un 45% en ese momento. En Colombia vale $3.24 o sea que el índice crudo también dice que el peso está infravalorado, después de una soberbia devaluación de 50% pasando de $2000 a $3000 por dólar. Esa es el brutal robo que se le aplicaba a los exportadores colombianos. ¡Haga la cuenta y después de tal experiencia quién los puede poner a ser competitivos!

El 27 de enero de 2014, el diario Portafolio había titulado “Big Mac en Colombia sigue siendo la segunda hamburguesa más cara. Esto de acuerdo con el Índice de ‘The Economist’ en su versión de enero del 2014, que se ajusta al Producto Interno Bruto per cápita”. http://www.portafolio.co/economia/finanzas/big-mac-colombia-sigue-siendo-segunda-cara-45098

 Aunque Burgernomics nunca tuvo la intención de ser una cifra  precisa de la desalineación de divisas, pero parece ser un  buen indicador para hacerle el seguimiento a este problema que castigó con violencia a los exportadores y premió a los importadores durante más de diez años, paliando inflación, para gusto de los señores miembros de la Junta Directiva del Banco de la República. Puesto que el índice Big Mac se ha convertido en un estándar global, incluido en varios libros de texto económicos y el tema de al menos 20 estudios académicos vale la pena usarlo no solo para costear viajes al extranjero con una versión gourmet del índice.

Este índice ajustado responde a la crítica de que usted esperaría que los precios promedio de las hamburguesas fueran más baratos en los países pobres que en los ricos porque los costos laborales son más bajos. Señales de PPP donde las tasas de cambio deberían estar encaminadas en el largo plazo, a medida que un país como China se enriquece, pero dice poco sobre la tasa de equilibrio de hoy. La relación entre los precios y el PIB por persona puede ser una mejor guía para el valor justo actual de una moneda. El índice ajustado utiliza la “línea de mejor ajuste” entre los precios Big Mac y el PIB por persona para 48 países (más la zona del euro). La diferencia entre el precio pronosticado por la línea roja para cada país, dado su ingreso por persona, y su precio real da una medida desproporcionada de subvaluación y sobrevaluación de la moneda.

Guía del usuario:

El botón ‘seleccionar moneda base’ le permite elegir entre cinco monedas base: el yuan, el euro, el yen, la libra esterlina y el dólar estadounidense. También puede optar por ver el índice en su forma original ‘en bruto’, o ajustar por PIB por persona. De forma predeterminada, el panel de la parte inferior muestra un gráfico de dispersión que representa el precio local de una Big Mac (expresada en la moneda base actual) con respecto al PIB por persona en ese país. Seleccione puntos individuales para más detalles.

A medida que explore el mapa, el diagrama de dispersión se reemplazará por un gráfico de líneas que trazará la subvaloración insuficiente o excesiva del país resaltado con respecto a la moneda base actual a lo largo del tiempo. Puede seleccionar un país en el mapa para “congelarlo” (a excepción de Internet Explorer), lo que le permite pasar el puntero del mouse sobre el gráfico de líneas y ver indicadores detallados para su selección a lo largo del tiempo. Para ‘descongelar’ el mapa, haga clic / toque en el país resaltado nuevamente.

Nota: el precio de enero de 2017 de Sri Lanka se ha revisado a partir del 13 de julio de 2017.

.Lea “De dólares y hamburguesas”, nuestra evaluación del índice Big Mac de julio de 2017 aquí enseguida. *Notas sobre Colombia: Altereco.

https://www.lanacion.com.ar/2042642-el-dolar-segun-el-indice-big-mach

44.17.- EL COMERCIO ELECTRÓNICO Y LA OMC – Deborah James

Gráfico: Attify blog

A principios de la década de 1990, las empresas transnacionales (ETN) agrícolas, de servicios, farmacéuticas y manufactureras consiguieron acuerdos en la Organización Mundial del Comercio -OMC- en cada uno de esos sectores que les aseguraron el derecho a esas empresas de participar en los mercados en condiciones ventajosas, al mismo tiempo que la capacidad de los gobiernos de reglamentar y moldear sus economías se veía mermada y restringida.  Las materias acordadas reflejaban la agenda empresarial corporativa de ese momento

17 nov 2017.- Hoy las corporaciones empresariales más grandes de todas también están procurando asegurarse derechos y perpetuarlos a través de acuerdos comerciales, incluso en la OMC, que a su vez maniatan la reglamentación de interés público.  Pero ahora, las cinco empresas más grandes son todas de un mismo sector –el de tecnología–; y todas son de un solo país: Estados Unidos.  Google, Apple, Facebook, Amazon y Microsoft, con apoyo de otras empresas y los gobiernos de Japón, Canadá y la UE (y algunos países en desarrollo alineados con éstos), están intentando reinventar las normas de la economía digital del futuro tratando de obtener para ello un mandato dentro de la OMC[1] para negociar normas vinculantes rotuladas como de “comercio electrónico”.

Sin embargo, las normas que pretenden establecer abarcan mucho más que lo que la mayoría de nosotros entendemos por “comercio electrónico”.  Su primera prioridad es asegurarse el libre acceso al recurso más valioso hoy en día en el mundo: los datos, que son el nuevo petróleo.  Quieren que se les permita hacerse de los miles de millones de datos que producimos a diario como humanos interconectados digitalmente, trasladar o transferir esos datos a cualquier lugar que les plazca, y guardarlos en servidores en cualquier lugar de su elección, que en la mayoría de los casos es Estados Unidos.  Eso pondría en riesgo la privacidad y la protección de los datos en todo el mundo, dado que en Estados Unidos se carece de protección jurídica para los datos.

Después pueden procesar esos datos y transformarlos en inteligencia artificial que puede empacarse y venderse a terceros para obtener enormes ganancias, de manera semejante a las rentas derivadas de las patentes monopólicas.  Quien posea los datos controlará el mercado en la economía del futuro.  Estas empresas ya son blanco de muchas críticas por su comportamiento monopólico y oligopólico, que se vería reforzado si logran lo que están proponiendo en la OMC.

Piensen nomás en Google, que es hoy el mayor recaudador de ingresos por publicidad gracias a su capacidad de análisis y re-embalaje de nuestros datos.  Y en Uber, que es la empresa de transportes más grande del mundo, aunque no cuenta con una flota propia de automóviles y sus conductores no figuran en su nómina de empleados.  Su activo más valioso es la gigantesca cantidad de datos que posee acerca de cómo la gente se mueve en las ciudades.  Su tamaño y la ventaja que le da ser el primer operador del mercado, sumado al ejército de abogados con que cuenta, puede eliminar o sencillamente comprar y absorber a la competencia en cualquier parte del mundo.  Los trastornos que Uber ha ocasionado en el sector del transporte pronto se harán ver en prácticamente cualquier sector de la economía que uno pueda imaginar.  Todo lo que se pueda decir hoy sobre las consecuencias de esto para el empleo y los trabajadores y trabajadoras probablemente se quede corto.

Otra norma clave a la que aspiran estas mega-corporaciones habilitaría a las empresas de servicios digitales a operar y obtener ganancias dentro de un país sin necesidad de tener ningún tipo de presencia, ni física, ni como persona jurídica.  Pero si una entidad de servicios financieros por Internet va a la quiebra, por ejemplo, ¿cómo podrán los ahorristas buscar y obtener compensación?  Si a una trabajadora o trabajador contratado por la empresa se le violan sus derechos, o si un consumidor es estafado, ¿cómo podrán conseguir que se les haga justicia?  Y si la empresa no tiene presencia comercial en el país, ¿cómo se le cobrarán los impuestos que corresponde para que su actividad no represente una competencia desleal con las empresas locales?  La mayoría de los países exigen que los proveedores de servicios extranjeros tengan presencia comercial física para poder operar en el país, justamente por estos motivos; pero las grandes empresas de tecnología condenan este requisito como un obstáculo al comercio (y a ganancias inusuales).  La reglamentación de interés público se vería seriamente socavada.

Pero eso no es todo.  Las grandes empresas de tecnología no quieren que se les exija dejar beneficios en las economías locales donde extraen ganancias.  La mayoría de los países aplican una serie de políticas conocidas genéricamente como ‘requisitos de desempeño’ para garantizar que la economía local se beneficie de la presencia de empresas transnacionales: transferencia de tecnología, que contribuya al surgimiento de nuevas empresas locales; componentes o insumos nacionales, para estimular así a las empresas locales; y contratación de mano de obra local, para fomentar el empleo.  Sin embargo, aunque todos los países que hoy llamamos desarrollados utilizaron estas estrategias para desarrollarse, ahora quieren ‘patearles la escalera’ a los países en desarrollo para que no puedan hacer lo mismo, exacerbando así las desigualdades entre países.

El modelo de negocios de muchas de estas empresas se basa en tres estrategias que conllevan graves impactos sociales: desreglamentación, precarización creciente del empleo y ‘optimización fiscal’ –que la gran mayoría catalogaríamos como semejante a la evasión de impuestos–.  Todas estas tendencias a la baja se acelerarían y perpetuarían si en la OMC se llegasen a aprobar las nuevas normas propuestas sobre “comercio electrónico”.

“Colonialismo digital”

Desde que presentaron por primera vez sus propuestas en la OMC el año pasado, los promotores de las normas sobre “comercio electrónico” han intentado alterar el mandato actual de “discusiones” sobre comercio electrónico y convertirlo en mandato para “negociar normas vinculantes” sobre comercio electrónico en la OMC.  La justificación que esgrimen para sus propuestas es que el comercio electrónico promoverá el desarrollo y beneficiará a las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyME), como si fomentar el comercio electrónico fuese lo mismo que establecer normas vinculantes al respecto en la OMC, redactadas por las propias transnacionales.  Pero los países en desarrollo han centrado sus demandas en esta área en que haya más infraestructura, acceso a financiamiento, cerrar la brecha digital (obteniendo acceso asequible), capacidad regulatoria creciente, y otras inquietudes que no serán abordadas por las nuevas normas sobre comercio electrónico propuestas en la OMC.  Hay un grupo de 90 países que hace tiempo viene planteando propuestas en la Organización que dotarían de mayor flexibilidad a los países en desarrollo para ejecutar políticas nacionales de fomento al desarrollo, pero sus propuestas son habitualmente ignoradas en las negociaciones.

Entretanto, las MiPyME ya tienen participación en el comercio electrónico; pero si se adoptan normas sobre comercio electrónico en la OMC, estas empresas tendrán menos chance de beneficiarse de la escala y sacar provecho de los subsidios que históricamente reciben, la infraestructura sólida auspiciada por el Estado, estrategia de exención fiscal, y un sistema de normas de comercio redactadas por ellas mismas y sus abogados.  Lo que necesitan las MiPyME son políticas públicas en función de una estrategia de industrialización digital; pero las políticas que avizoran los promotores de normas vinculantes sobre “comercio electrónico” en la OMC más probablemente conduzcan a lo que se ha dado en llamar nuevo “colonialismo digital”.

Nuevas estrategias de negociación

Debido a la resistencia en masa que ha opuesto el bloque africano y algunos países asiáticos y latinoamericanos, los promotores de esas normas vinculantes han optado ahora por aminorar sus ambiciones.  Ahora están proponiendo asuntos aparentemente más técnicos como el pago electrónico, firmas electrónicas, y correo basura.  Pero estos asuntos son jurisdicción de otros foros que es donde corresponde discutirlos, tales como la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (CNUDMI, o UNITRAL por su sigla en inglés) o la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), que en lugar de guiarse por intereses meramente comerciales, cuentan con equipos técnicos y de expertos en leyes que durante muchos años asesoraron a los gobiernos para el establecimiento de mejores normas.

Pensando tal vez en un Plan B, los promotores de dichas normas están sugiriendo que la “neutralidad tecnológica” ya existe en la OMC.  Esto supuestamente implicaría que si un país “comprometió” los servicios financieros en la OMC –es decir, que estuvo de acuerdo en someter los servicios financieros a normas que restringen la reglamentación de ese sector– entonces los servicios bancarios transfronterizos por Internet quedarían ahora automáticamente comprometidos, con todos los riegos potenciales que supone esa modalidad de suministro de servicios bancarios, tales como las amenazas que representa para la ciberseguridad el ser víctima de hacking, o la potencial inestabilidad financiera que pueden acarrear los flujos de dinero irrestrictos, generando caos en los sistemas bancarios locales.  Pero esto es un disparate, una noción absurda que nunca fue acordada por los miembros de la OMC, por más que ahora haya algunos países que intentan hacerla pasar como un principio aceptado

Esos mismos promotores también están presionando por la renovación de una exención de aranceles a los productos entregados por medios electrónicos.  Pero no existe ningún fundamento económico para que los productos comercializados digitalmente no deban contribuir al fisco nacional mientras que los intercambiados por medios tradicionales generalmente sí lo hacen.  Las grandes empresas de tecnología quizás consigan la renovación de esa exención, ya que generalmente es usada como moneda de cambio por otra exención que ayuda a estabilizar el mercado de medicamentos genéricos en los países en desarrollo, que contribuye a garantizar el acceso de millones de personas en esos países a medicamentos vitales.

El desenlace de la reunión Ministerial de la OMC que se realizará en Buenos Aires[2] (diciembre de 2017) dependerá en gran medida de la resistencia que los países en desarrollo opongan a este nuevo libreto gran-empresarial de las mayores empresas de tecnología.  Para ello deben contar con la resistencia firme de la sociedad civil como ayuda contra la imposición de nuevas normas pro-empresariales que invadan a diario nuestras vidas.

* Deborah James es Directora de Programas Internacionales del Centro de Investigación en Economía y Política (www.cepr.net) y coordina la red mundial Nuestro Mundo No Está en Venta (OWINFS, por su sigla en inglés).

[1] Ver https://www.alainet.org/en/articulo/185505

[2] http://cepr.net/publications/op-eds-columns/state-of-play-in-the-wto-toward-the-11th-ministerial-in-argentina

Artículo publicado en la Revista América Latina en Movimiento: Internet ciudadana o monopolios 16/11/2017

https://www.alainet.org/es/articulo/189295

43.17.- “PARADISE PAPERS”, HONOR Y PRIVILEGIOS – Sophie Wahnich

Sabemos que las imágenes del menú de la gente de las campañas que llevan a la espalda encorvaron a la aristocracia de Ancien Regime. Un hombre altanero cargando sobre sus hombros a un hombre gordo y satisfecho. Los “Documentos del Paraíso” revelaron la oportunidad de esta imagen hecha para producir indignación y promover una demanda de equidad al impuesto.

Las exenciones eran legales y se llamaban “privilegios”. La nobleza estaba automáticamente exenta porque se suponía que debía pagar el impuesto de sangre defendiendo el reino. Solo el no noble, el “innoble”, le pagó. En 1788 y 1789, la justicia fiscal estuvo a la vanguardia del libro de quejas. “Ha llegado el momento de sentar las bases para una distribución justa”,declara el cuaderno de las tres órdenes de Langres, en Haute-Marne. La amenaza hecha en Vizille en Isère y París una huelga de impuestos, proteger y promover el trabajo revolucionario en mayo y junio de 1789 y el 17 de junio 1789 y los diputados objetivo Sombrerero presentar una moción, que afirma que solo la nación soberana en presencia de su Asamblea puede consentir el impuesto. Debemos reformar el impuesto para que sea más equitativo pero también más lucrativo para el estado. Establecer una reforma fiscal es necesariamente largo, provoca un debate político de importancia solo para saber qué se debe imponer. ¿Gente, bienes, ingresos, objetos de consumo? Pero se trata de saber qué sentido dar al impuesto. Para algunos, debe ser un signo de distinción, para otros, el lugar de igualación por honor de contribuir a la vida de la Ciudad de acuerdo con la equidad de la proporcionalidad. Para que la igualdad política sea real, es necesario que exista un impuesto que afecte a todos. Marat declara el 23 de agosto de 1789:“Es razonable, es correcto que todos los temas tengan su parte de las oficinas públicas; es el precio de la seguridad de su persona, de su libertad, de su honor, de su fortuna; el precio en una palabra de todos los beneficios que derivan del pacto social. Por lo tanto, cada individuo privilegiado es un monstruo en el orden político, a menos que regrese al estado en servicios gratuitos el equivalente de lo que debe en contribuciones directas “.

Mientras esperamos construir esta nueva institución vital, debemos encontrar recursos extraordinarios. El 6 de octubre de 1789, se decidió una contribución patriótica. Se fija en “una cuarta parte de los ingresos que disfrutan todos”, es enorme y debe tener lugar una sola vez, pero distribuirse en los próximos tres años. Los ingresos de menos de £ 400 al año determinan su propia proporción. Los trabajadores y jornaleros sin propiedad no estarán obligados a hacer ninguna contribución, pero la oferta libre y voluntaria de cualquier ciudadano no puede ser rechazada. Permite a todos, por pobres que sean, invertir en lo que hace que el cuerpo político viva, sea “de carne y hueso”. Porque es la equivalencia entre lo real del cuerpo y el dinero real lo que basa la idea de que no debemos gravar un impuesto sino solicitar a un contribuyente.

Las contribuciones patrióticas permiten intercambiar el verdadero rastro del gasto de trabajo con el reconocimiento público y los honores. Parte del plan de estudios de honor, transforman el tema del Ancien Régime en el héroe ordinario de un pueblo constituido sobre el principio de igualdad. Contribuir es tener el honor de vivir la Revolución.

La igualación de los honores es socavada inmediatamente por los electores porque el impuesto permitirá distinguir a los ciudadanos activos de los ciudadanos pasivos -diferencia de la que se deriva el alcance del derecho de voto- y, entre los ciudadanos activos, los elegibles. y el no elegible. Sin embargo, la presencia del obsequio patriótico altera estas clasificaciones e instala la cuestión de la generosidad que vincula el trabajo, el dinero, los obsequios y el honor con el corazón del vínculo social revolucionario.

La evasión legal de impuestos puede por lo tanto ser interpretada como una contrarrevolución. Los impuestos que las multinacionales y los ultrariches no pagan deben, de hecho, compensarse con más impuestos aplicados al resto de la población. La iniquidad y la injusticia están aumentando y las desigualdades se están ampliando.

Cuando los impuestos no se aumentan para el resto de la población, el gasto público debe reducirse. La calidad del pacto social luego disminuye, a riesgo de romper el vínculo social democrático. Por lo tanto, como señaló el economista Gabriel Zucman, los ingresos perdidos por la Unión Europea, debido a la evasión fiscal de las multinacionales, corresponden al 50% del gasto en educación superior. Si la universidad se convierte en una mera mercancía, la deuda sagrada debida por cada estado a sus ciudadanos para que se conviertan en ciudadanos ilustrados se habrá hundido en el mar.

http://www.liberation.fr/debats/2017/11/15/paradise-papers-honneur-et-privileges_1610341

42.17.- LOS CAPITALES SE FUGAN Y EL DESARROLLO NO LLEGA – Léonce Ndikumana

La fuga de capitales y los flujos financieros ilícitos están minando el desarrollo de los países atrasados. En particular, ese crimen financiero hace estragos en África.

Ya conocemos la historia: África es pobre y necesita ayuda de los países ricos. El hecho de que las potencias occidentales hayan explotado al continente negro por medio de esclavitud, colonialismo y extracción de recursos, es ya agua pasada. A día de hoy se comportan de modo generoso, tratando de erradicar la pobreza y promoviendo el desarrollo sostenible.

Pero el problema de esta historia, es que, por más que nos la hayan repetido ad nauseam, es falsa. Desde hace ya tiempo venimos sabiendo que África es acreedor neto del mundo entero. En las últimas décadas la cantidad de recursos acumulados en el extranjero, provenientes de la fuga de capitales, supera con creces el movimiento de los recursos en dirección contraria, inclusive ayuda y deuda. Anualmente entre 30 y 60 billones de dólares son desviados anualmente fuera del continente, según un informe publicado por la Comisión Económica para África de Naciones Unidas (UNECA), dirigida por Thabo Mbeki, ex presidente de Sudáfrica. En cualquier caso, esta estimación sigue siendo bastante modesta.

¿Pero en que consiste esta hemorragia que los especialistas denominan «flujos financieros ilícitos»? Por supuesto incluye los ingresos de actividades criminales de todo tipo (tráfico de drogas, armas, etc.) y blanqueo de capitales provenientes de la corrupción. Pero son las empresas multinacionales son las principales responsables de estos movimientos de capitales al exterior mediante la manipulación de transacciones comerciales. Las transacciones engañosas, en el cálculo de los precios de transferencia a la hora de formular los pagos entre empresas y subsidiaros, así como los diversos mecanismos de transferencia de activos y beneficios, son prácticas comunes de las empresas en busca del máximo beneficio. Las compañías usan la evasión de impuestos (siendo ilegal) y la evasión fiscal, aprovechándose de los vacíos legales que existen para las empresas en el cuadro del sistema tributario internacional.

La fuga de capitales es un fenómeno global. Desde hace años, los países desarrollados consideraban que el problema de las corrientes financieras ilícitas era primordialmente una cuestión de lucha en contra del terrorismo, blanqueado de capitales y otros crímenes financieros. Recientemente, sin embargo, aunque vienen siendo tiempos difíciles para los presupuestos nacionales, los gobiernos de los países avanzados han intensificado sus esfuerzos por combatir la evasión de impuestos corporativos/sobre las sociedades. Esto explica la batalla que se desarrolla actualmente en Europa, dónde países como Francia o Alemania están ya cansados de ver a peces gordos del sector digital como Google, Apple, Facebook o Amazon zafándose de sus obligaciones fiscales por medio del desvío de ingresos a Irlanda o Luxemburgo.

Pero el impacto de la fuga de capitales es mucho más devastador en los países en vías de desarrollo, especialmente en el caso de África. Las recaudaciones tributarias son de por sí bajas en África, nos encontramos con un promedio del 17 porciento del PIB, siendo del 35 porciento en los países ricos. Las autoridades tributarias no cuentan con los recursos adecuados para luchar contra las, cada vez más, sofisticadas y agresivas estrategias de las multinacionales para evadir impuestos, por no mencionar la dificultad añadida que supone la corrupción, cuando las instancias decisorias locales venden su complacencia/complicidad al mejor postor.

Sufrimos un costo económico y humano gigantesco proveniente de los abusos relacionados al manejo del impuesto sobre las sociedades. Lo cual hace que existan cada vez menos fondos para infraestructura, educación, sanidad, nutrición, protección de los derechos de la mujer o programas de protección medioambiental. De hecho las Naciones Unidas declararon que estos flujos financieros ilícitos son una desventaja para la financiación del desarrollo y un obstáculo para cumplimentar los objetivos de un desarrollo sostenible.

En este contexto, la Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional (ICRICT) ha instado a las Naciones Unidas a combatir la evasión de impuestos por parte de las multinacionales mediante la estrategia de frenar especialmente aquellos flujos financieros ilícitos.

Esta lucha en contra de los flujos financieros ilícitos involucra el compromiso tanto de los Estados como de toda la comunidad global, en un esfuerzo por mejorar la transparencia global de los sistemas e intercambios financieros y de reforzar las capacidades de las distintas administraciones fiscales nacionales. Esto incluye obligar a las grandes compañías a desvelar los detalles de sus actividades en cada país en el que operan, para poder asegurar que todas las ganancias están siendo correctamente tasadas en el país dónde ocurren esas actividades productivas y comerciales. También significa tener en el punto de mira a aquellos que hagan posible la huida de capitales, especialmente la de aquellos bancos que ayuden a encubrir los recursos financieros que son desviados ilegalmente fuera de África.

Fuente: Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional (ICRICT).http://nuso.org/articulo/donde-los-capitales-se-fugan-el-desarrollo-no-llega  

 

42.17.- CUANDO LAS EMPRESAS SON MÁS PODEROSAS QUE LOS PAÍSES – Cristina Galindo

Los gigantes tecnológicos han transformado el poder corporativo, mientras ganan peso los mercados en ‘la sombra’ y nuevas formas de inversión. Son los datos, y no el petróleo, el recurso más valioso

Tim Cook, de Apple, explica cómo es la nueva sede de la empresa. JOSH EDELSON AFP / GETTY

4 nov 2017.- Imagine una compañía con la influencia de Google, Facebook o Amazon que además tiene garantizado por el Estado el monopolio del comercio con una zona geográfica. También puede cobrar impuestos, firmar acuerdos comerciales, encarcelar a delincuentes y declarar guerras. Estos eran algunos de los poderes y atribuciones de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales, fundada en el siglo XV por unos empresarios con el apoyo del Gobierno de los Países Bajos para comerciar con Asia. Fue la primera corporación trasnacional que emitió bonos y acciones en el mercado para financiar su crecimiento, un notorio precedente que siglos después llegó hasta las multinacionales modernas. Los nuevos gigantes empresariales no cuentan con los excepcionales privilegios de la histórica compañía holandesa, pero su valor bursátil e ingresos llegan a superar el PIB de decenas de países.

Hoy la concentración de poder es especialmente evidente en el sector tecnológico. Las cinco grandes —­Apple, Google, Microsoft, Facebook y Amazon— son las más valoradas en Bolsa en el mundo. Su capitalización oscila entre los 500.000 millones de dólares de Facebook y los 850.000 millones de Apple. Con este criterio —un tanto volátil, pero indicador del potencial de una empresa—, si Apple fuera un país, tendría un tamaño similar al de la economía turca, holandesa o suiza. Silicon Valley, además, tiene una presencia considerable en los nuevos negocios: Google acapara el 88% de cuota del mercado de publicidad online. Facebook (incluido Instagram, Messenger y WhatsApp) controla más del 70% de las redes sociales en teléfonos móviles. Amazon tiene el 70% de cuota del mercado de los libros electrónicos y en EE UU absorbe un 50% del dinero gastado en comercio electrónico.

69 de las 100 principales entidades económicas
del mundo son empresas
y solo 31 países

Las compañías de Indias (los británicos y los franceses también tuvieron las suyas durante la época colonial) fueron un reflejo de su tiempo, pero su poder recuerda en ciertos aspectos a las grandes corporaciones actuales. ¿Son los nuevos colonos? La organización no gubernamental Global Justice Now realiza una clasificación en la que compara la cifra de negocio de las principales empresas con los ingresos presupuestarios de los países. Según esta lista, si la cadena norteamericana de grandes almacenes Walmart fuera un Estado, ocuparía el 10º puesto, por detrás de EE UU, China, Alemania, Japón, Francia, Reino Unido, Italia, Brasil y Canadá. En total, 69 de las 100 principales entidades económicas son empresas. Las 25 corporaciones que más facturan superan el PIB de numerosos países.

Comparación de la cifra de negocio de las empresas con los ingresos consignados en los presupuestos de los países. GLOBAL JUSTICE NOW Resultaría ingenuo creer que el sector privado no influye en las decisiones políticas, en la gestación de las leyes y en el día a día de los ciudadanos. ¿Cómo se articula ese poder hoy?

Moisés Naím argumenta en El fin del poder (2013) que las estructuras estáticas que caracterizaban a las grandes empresas hace unas décadas, como las de las llamadas Siete Hermanas (compañías que dominaron la industria petrolera entre los años cuarenta y setenta), han cambiado. El patrón, que se repetía en la mayoría de los sectores antaño, consistía en “unas pocas compañías que dominaban sus respectivos mercados y eran tan grandes, ricas, potentes y arraigadas que prescindir de ellas era impensable”.

Comparación de la cifra de negocio de las empresas con los ingresos consignados en los presupuestos de los países. GLOBAL JUSTICE NOW

El autor, miembro del Carnegie Endowment for International Peace, un think tank de Washington, afirma que el concepto mismo de poder empresarial es ahora más volátil, más flexible y está más fragmentado. “Se ha creado un ambiente en el que es más fácil para los nuevos —en general, no solo en economía, incluso los que tienen ideas tóxicas— conseguir poder”, afirma Naím. “ExxonMobil, Sony, Carrefour y JPMorgan Chase tienen un poder inmenso y autonomía, pero sus líderes están más limitados ahora”, asegura. Para adaptarse a esta transformación, la humanidad debe “encontrar nuevas formas de gobernarse a sí misma”.

El poder es hoy más competitivo. Se han reducido las barreras de entrada: llegan a la cima nuevas compañías, como Inditex, y desaparecen clásicos como Compaq. “Hay que tener en cuenta el horizonte temporal, porque hace 10 años hablábamos del dominio de Microsoft y ahora ya no”, responde en una entrevista Naím en referencia al poder de Google o Facebook. Rechaza comparar empresas con países: “La capacidad de influir no se mide necesariamente por la facturación de una empresa en relación con el PIB de un país, porque la forma del poder empresarial difiere de la del Estado”. Además, hay nuevos actores cada vez más influyentes, como las nuevas firmas de inversión, los fondos especulativos (­hedge funds) y mercados como los dark pools, donde se negocia la compraventa de acciones al margen de las autoridades supervisoras.

Comparación de la cifra de negocio de las empresas con los ingresos consignados en los presupuestos de los países. GLOBAL JUSTICE NOW

El nuevo poder es más intangible. “Las empresas tienen hoy menos activos fijos y menos empleados, reflejo de una nueva manera de producir más orientada a los servicios y al conocimiento”, expone Jesús María Valdaliso, profesor de Historia e Instituciones Económicas en la Universidad del País Vasco y coautor de Historia Económica de la Empresa(Crítica).

Y además hoy los datos son un activo esencial. Millones de ciudadanos se informan, se relacionan con sus amigos y compran en Internet. Van dejando a su paso un reguero de información que se ha convertido en el “petróleo de la era digital”, según The Economist. Esta información personal permite elaborar perfiles de los usuarios gracias a los algoritmos, que son capaces de aprender en minutos patrones de comportamiento que a un ser humano le llevaría años discernir. “Una de las grandes estrategias de las compañías tecnológicas es el efecto red: cuantos más usuarios, mejor. Porque resulta que la gente utiliza tu servicio, por muy aburrido que sea, si otros también lo usan. ¿Cómo no estar en Facebook si todos tus amigos están?”, opina el periodista Noam Cohem, autor de The Know-It-Alls: The Rise of Silicon Valley as a Political Powerhouse and Social Wrecking Ball (2017) (Sabelotodos. El auge de Silicon Valley como centro político y bola de demolición social). Pocos eligen vivir al margen de las redes sociales.

Las cinco empresas más cotizadas son tecnológicas: Apple, Google, Facebook, Microsoft y Amazon

¿Cuál es el efecto político de ese nuevo oro negro? A través de la Red se puede influir en la opinión pública, como se ve en la investigación en curso en EE UU sobre las interferencias de Rusia en las elecciones que dieron la victoria a Trump hace un año y en las que fueron claves Facebook, Google y Twitter. “Las empresas tecnológicas temen que, tarde o temprano, se intente aprobar una regulación que altere sustancialmente su modelo de negocio”, explica Pankaj Ghemawat, profesor en la New York University y en el IESE Business School. Autor de World 3.0: Global Prosperity and How to Achieve It, (Mundo 3.0: Prosperidad global y cómo conseguirla) pone el acento en la dificultad que supone cuantificar y seguir algo tan inmaterial como la información.

Comparación de la cifra de negocio de las empresas con los ingresos consignados en los presupuestos de los países. GLOBAL JUSTICE NOW

Este trasiego de datos no existía cuando, a finales del siglo XIX, John D. Rockefeller fundó la Standard Oil. “Hay voces que dicen que ya no importan los límites. Yo creo que es algo exagerado, pero ciertamente es significativa la habilidad de algunas empresas para expandirse a todo tipo de negocios”, opina Ghemawat. Amazon no es solo una de las empresas que más han crecido en los últimos años, también es de las que más se han diversificado: líder en comercio electrónico, una de las mayores plataformas logísticas y de marketing y proveedor de sistemas de almacenaje en la nube (entre sus clientes, la CIA). Además, produce películas y series, ha comprado una cadena de supermercados y acaba de lanzar su propia línea de ropa. ¿Se está haciendo Amazon demasiado grande?

Las grandes corporaciones modernas emergieron a final del siglo XIX como resultado de la producción y la distribución en masa, según teorizó Alfred D. Chandler, profesor de la Harvard Business School, que a partir de los años setenta fue pionero en el estudio de la historia de las empresas. Para Chandler, los managers habían sido los verdaderos héroes de la era industrial, porque habían organizado la actividad económica, ensamblando las partes del negocio para crear grandes compañías como General Motors. El académico defendió esta idea en uno de sus libros, La mano visible (1977), titulado así en oposición a la “mano invisible”, la metáfora creada por el economista Adam Smith en el siglo XVIII para expresar la supuesta capacidad autorreguladora del mercado libre.

Koh Dong-jin, presidente de Samsung Electronic durante la presentación del Galaxy S8. KIM HONG-JI REUTERS

Un ejemplo extremo de gran corporación son los chaebol, conglomerados familiares impulsados por Corea del Sur para reactivar el crecimiento tras la guerra (1950-1953). El mayor de ellos es Samsung, del que depende el 20% del PIB del país asiático. Pero en los últimos años Seúl ha tomado medidas para reducir el poder de estos gigantes. Una muestra es la reciente condena por corrupción del heredero de Samsung, Lee Jae-yong.

Comparación de la cifra de negocio de las empresas con los ingresos consignados en los presupuestos de los países. GLOBAL JUSTICE NOW

Las Samsung y General Motors de hoy son diferentes. Lejos ha quedado la repetida frase de Charles Wilson en los cincuenta, cuando era secretario de Defensa de EE UU: “Lo que es bueno para nuestro país es bueno para General Motors”. Antes de ocupar ese cargo, Wilson dirigió esa compañía (el actual secretario de Estado, Rex Tillerson, presidía antes ExxonMobil). Pero la globalización ha llevado a las grandes empresas a dispersarse por el mundo. Por ejemplo, del extranjero llega el 65% de las ventas de las empresas que cotizan en la Bolsa española.

Comparación de la cifra de negocio de las empresas con los ingresos consignados en los presupuestos de los países. GLOBAL JUSTICE NOW

Entonces, ¿dónde se localiza el poder en este mundo dislocado? Tres analistas de sistemas complejos del Instituto Federal Suizo de Tecnología de Zúrich han recurrido a las matemáticas para construir un mapa de la estructura del poder económico. Han recabado datos de 43.060 compañías trasnacionales y los han cruzado con su accionariado y facturación. El resultado reveló que 147 firmas controlaban el 40% de la riqueza, casi todas instituciones financieras, como Barclays Bank, JPMorgan Chase y Goldman Sachs.

Comparación de la cifra de negocio de las empresas con los ingresos consignados en los presupuestos de los países. GLOBAL JUSTICE NOW

El estudio fue publicado en PLoS One en 2011. Uno de sus autores, James Glattfelder, explica que trabajan para actualizar los datos: “La previsión es que la distribución del poder se mantenga concentrada en las manos de unos pocos actores altamente interconectados”.

Este estudio es interesante, pero hay que tener en cuenta que las instituciones financieras no siempre controlan el destino de las empresas en las que participan. Casi siempre, simplemente gestionan un dinero que pertenece a inversores particulares. Glattfelder responde que, desde 1980 y en particular desde la crisis de 2008, se ha producido “una enorme concentración de la propiedad de acciones en manos de unos cuantos inversores institucionales”. Esos inversores suelen ser bancos, fondos de pensiones, seguros o sociedades de inversión que invierten grandes cantidades de dinero.

Comparación de la cifra de negocio de las empresas con los ingresos consignados en los presupuestos de los países. GLOBAL JUSTICE NOW

Desde los noventa, algunas firmas son cada vez más influyentes. Una es BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo (maneja cinco billones de dólares, casi cinco veces el PIB español). En mayo, accionistas liderados por esta firma se rebelaron contra la dirección de ExxonMobil para forzar a la empresa a informar sobre sus medidas contra el cambio climático.

En un ejemplo más cercano, hace semanas trascendió que la decisión de empresas y bancos catalanes de cambiar sus sedes llegó de Nueva York o Londres. Allí están los grandes gestores de fondos de inversión, de pensiones y compañías de seguros, los accionistas de las entidades o los dueños de parte de su gran deuda. El cambio de sede trataba de contrarrestar la incertidumbre política que amenaza sus objetivos de rentabilidad. En EE UU, los fondos institucionales poseen un 80% del capital del índice Standard & Poor’s 500, y en Europa, el 58% del índice Standard & Poor’s Euro. En España, el 43% del capital está en manos de fondos internacionales, un récord.

También desempeñan un papel importante los hedge funds, o fondos especulativos, que utilizan los mercados de derivados para apostar a futuro la caída de un valor. Uno de los más populares es el fondo de George Soros, conocido por ganar millones tras tumbar la libra en los noventa, aunque también perdió mucho dinero apostando (erróneamente) por una caída de las Bolsas tras la victoria de Trump. En 1998 había unos 3.000 fondos de este tipo, ahora hay más de 10.000.

Y vuelve a surgir el papel clave de la tecnología. Resulta interesante el auge de los robots en el mundo financiero. Se suelen utilizar, por ejemplo, en la gestión de un mecanismo de nombre malvado: los dark pools. Son redes privadas en las que los inversores compran o venden acciones para que no se sepan sus intenciones y evitar cambios de valor de los títulos que les perjudiquen. Un 42% del volumen diario negociado en los mercados se realiza en esos dark pools, según Tabb Group.

Aunque estos mercados en la sombra existen desde hace décadas, se han multiplicado en los últimos años gracias a la inteligencia artificial. El tiempo que se necesita para ejecutar una orden de compraventa se ha acortado de los 20 segundos de hace dos décadas a los 10 microsegundos actuales. Es decir, 40.000 operaciones en un parpadeo. Por eso conviene ampliar el campo de visión. Ya no basta con mirar a los consejos de administración, la raíz del poder va directa al algoritmo.

https://elpais.com/economia/2017/11/03/actualidad/1509714366_037336.html

 

41.17.- LOS MIL MILLONARIOS CRECEN MÁS EN PAÍSES EMERGENTES – Raúl Jaime Maestre

La riqueza de los mil millonarios ha aumentado un 17 por ciento a 6 billones de dólares estadounidenses, en 2016, tras registrar un declive el año anterior. Encabezados por China, la cantidad de mil millonarios de la región superó por primera vez a Estados Unidos.

2 Nov 2017.- Los más ricos de Estados Unidos siguen controlando la mayor parte de la riqueza, con 2,8 billones de dólares estadounidenses. El aumento en la riqueza total de los mil millonarios fue el doble que el incremento del 8,5 por ciento del índice mundial MSCI ACWI.

Nos podemos preguntar: En el planeta, ¿dónde se concentra la mayor cantidad de mil millonarios? y ¿Cómo generan sus fortunas los mil millonarios?

Asia se encumbra como la región de los mil millonarios

La expansión de la economía en Asia ha visto surgir en promedio por cada día un nuevo multimillonario dentro de los países que la componen. A este ritmo, Asia superará a Estados Unidos, como la mayor región que se concentra la riqueza del mundo en un periodo de 4 años, ya que se situarán en 1.550 mil millonarios.

Esto ha pasado por la combinación de la estabilidad geopolítica que se está dando en China, el aumento de los precios de los bienes raíces dentro de China, el gasto que se realiza en infraestructuras, la creciente clase media y los favorables precios de las materias primas. Todo esto ha ayudado a impulsar la riqueza de estos mil millonarios.

Por tanto, 3 cuartas partes de los nuevos mil millonarios del mundo provienen de las regiones de Asia como China e India. El número de mil millonarios de Asia han aumentado en 117 a un total de 637, y los mil millonarios que han hecho su fortuna vieron crecer su caja más rápido que aquellos que se han hechos ricos con los legados de sus familias.

Estados Unidos y Europa se quedan atrás en la carrera de los mil millonarios

A diferencia de la región asiática, en Estados Unidos, la cifra de mil millonarios ha aumentado en 25 hasta alcanzar un total de 563 personas.

La cantidad de personas mil millonarias en Europa se ha mantenido básicamente igual con unas 342 personas, en parte debido a las defunciones y porque las compañías emprendedores encuentran que los países europeos son difíciles para hacer sus negocios, debido a la cultura empresarial conservadora como a las regulaciones tan estrictas que tienen.

Las 500 personas más ricas del plantea suman entre sus fortunas alrededor de 824.000 millones de dólaresestadounidenses en lo que va el 2017, es decir, han aumentado sus fortunas en un 19 por ciento. Su patrimonio neto total se estimo que alcanza unos 5,2 billones de dólares estadounidenses.

Las fortunas de los mil millonarios europeos están relacionadas con las economías de sus países, por lo que Alemania, la mayor economía de Europa, lidera el puesto con 117 mil millonarios, Reino Unido con 55 mil millonarios, Italia con 42 mil millonarios, Francia con 39 mil millonarios y Suiza con 35 mil millonarios.

En Europa, en Francia es el país donde el patrimonio de los mil millonarios más ha aumentado durante el año pasado con un aumento del 15 por ciento, impulsando por las fortunas de unas cuantas familias.

Le siguieron Suiza, con un aumento del 12 por ciento, España con un 10 por ciento, el Reino Unido con un 1 por ciento y Alemania tuvo un ligero aumento de su patrimonio por encima del 0 por cinto.

Han aumentado los mil millonarios en España

El patrimonio total de los mil millonarios españoles ha aumentado un 10 por ciento respecto el año pasado hasta llegar a los 124.700 millones de dólares estadounidenses, alrededor de 105.811 millones de euros.

Estos millones de euros se han repartido durante el año pasado entre 25 mil millonarios en España, frente a los 21 mil millonarios que había durante el año 2015. En el 2015, la fortuna acumulada de los españoles mil millonarios ascendía hasta los 113.200 millones de dólares estadounidenses, es decir, 96.053 millones de euros.

Las grandes fortunas se respaldan en el arte y los deportes

Sus fortunas han aumentado gracias a las redes informales y formales que organizan acuerdos e inversiones, además esto ayuda con otros temas que pueden surgir de sus fortunas como sería la filantropía, las herencias y la acumulación de obras de arte.

En estas últimas décadas, ha surgido una gran cantidad de riquezas al amparo del arte y de los deportes. Como los precios del arte se han disparado desde principios de siglo, más mil millonarios lo han convertido tanto en un símbolos de estatus como en un activo.

Entre los principales coleccionistas de arte del mundo, alrededor de 150 personas eran mil millonarios el año pasado, frente a los 28 que había a principios de la década de los 90.

Más de 140 importantes clubes deportivos de todo el mundo son propiedad de 109 mil millonarios, que en promedio tienen casi 70 años y una riqueza acumulada de 5.000 millones de dólares estadounidenses.

Existen 4 sectores para generar riqueza para los mil millonarios

Los cuatro principales sectores detrás del aumento global de la riqueza de los mil millonarios a través de sus inversiones durante el año pasado han sido los materiales, la tecnología, los servicios financieros y la industria.

La recuperación de las materias primas ha ayudado a aumentas las fortunas en la minería, el acero y la industria del petroleo. El aumento de los precios inmobiliarios en Asia y la fluctuaciones del dólar estadounidense también han ayudado aumenta las fortunas de los mil millonarios.

Durante el 2015 las correcciones de los mercados de las materias primas y los movimientos con el dólar estadounidenses supusieron un lastre para los inversiones de los mil millonarios. Para lo que queda del 2017 y el año 2018 el crecimiento económico, los mercados financieros, materias primas y monetario generaran riqueza a los mil millonarios.

Alrededor de 2,4 billones de dólares estadounidenses de la fortuna de los mil millonarios serán transferidos durante las próximas décadas a medida que estas personas fallezcan, y gran parte del patrimonio de estas personas serán destinadas a causas filantrópicas.

Por tanto, los mil millonarios son segmento objetivo clave, ya que la riqueza de las personas con un patrimonio neto de los mil millonarios aumente más rápido que el promedio de riqueza mundial.

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41.17.-LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA – Amylkar D. Acosta

La energía se rige por dos principios fundamentales de la termodinámica: el primero, el de la conservación de la energía, desarrollado por Clausius y Thomson y el segundo, el de la degradación de la energía, desarrollado por S. Carnot, más conocido como la entropía. Las fuentes de energía se clasifican entre aquellas que son renovables y las que son no renovables. Históricamente la generación, el transporte y el uso de la energía han dependido de los desarrollos de las tecnologías, los cuales a su vez han sido los protagonistas de las cuatro ediciones de la revolución industrial que han jalonado el crecimiento y el desarrollo de la economía global.

 

4 nov 2017.- Como bien lo dijo Joseph A. Schumpeter, “la innovación implica, por virtud de su naturaleza, una gran paso y un gran cambio…y difícilmente se mantiene alguna de las formas de hacer las cosas que fueron óptimas antes”. Y es propio de la tecnología su evolución disruptiva, a saltos. Así se explica que la primera revolución industrial (1784) fue posible gracias a la invención de la máquina a vapor, la segunda (1870) se caracterizó por la generación eléctrica a gran escala, concomitantemente con la invención del motor de combustión interna, la tercera (1969) por la electrónica y las tecnologías de la información y la cuarta, la actual, por los sistemas físicos cibernéticos (Big Data, IoT, Smart Cities y la inteligencia artificial).

Entre las fuentes primarias de energía, así como en la matriz energética han tenido y siguen teniendo una gran preponderancia aquellas de origen fósil (el carbón, el petróleo y el gas, especialmente), superando el 80% de las mismas. Hoy el mundo produce unas 12.000 millones de toneladas equivalentes de petróleo (TEP) de energía, equivalente a 218 millones de barriles de petróleo equivalente (MMBPE), de las cuales el 81% se obtienen del carbón, del petróleo y el gas. No obstante, las megatendencias apuntan hacia una recomposición de la matriz energética, debido a dos factores fundamentales, la reconfiguración del mercado energético (2007)  y el Acuerdo de París contra el Cambio climático (2015).

La teoría del “pico” de Hubbert, también conocida como cenit del petróleo, se tuvo por mucho tiempo como la verdad revelada. Según ella, las reservas de crudo empezarían a declinar con el despuntar del siglo XXI y de paso su escasez mantendría por las nubes su cotización. Lo sintetiza muy bien el experto petrolero Luis Giusti, cuando afirmaba que “a un precio de US $75/barril, el petróleo de esquistos se torna ´muy sucio´, el bitúmen canadiense ´muy viscoso´, el crudo pre – salino de Brasil ´muy profundo´y el Ártico de Rusia ´imposible´”.

Pero, de pronto, irrumpió la tecnología del fracking en los EEUU para explotar yacimientos no convencionales y ello catapultó a la potencia del norte, que llegó a equipararse con Arabia Saudita como gran productor. Y de paso la “revolución de los esquistos”, como se le denomina, arrastró a la baja los precios del petróleo. Si antes se especulaba sobre el momento en que las reservas de crudo empezarían a declinar, ahora abundan los vaticinios sobre el momento en que empezará a decaer la demanda del mismo. Y con la caída de la demanda caerá también el precio del crudo. Según un estudio reciente del FMI, el consumo de petróleo crecerá en los próximos años a un ritmo del 50% del ritmo de crecimiento del PIB global y estima que hacia el año 2040 el precio del petróleo se estabilizará alrededor de los US $ 15 el barril (¡!).

Pese al empeño de los escépticos y de los “mercaderes de la duda”, que es como los denominan Naomi Oreskes y Erik Conway, encabezados por Trump, en negar el cambio climático, cada día el consenso es mayor sobre la necesidad de encararlo a riesgo de abocar al mundo a su autodestrucción. Por fuerza de las circunstancias, la comunidad internacional arribó en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio Climático (COP21) en París (2015) al consenso en el sentido que “el mundo debe alcanzar la ´neutralidad´ de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en la segunda mitad de este siglo”. Y para ello es menester impulsar el objetivo 7, de los 17 y 32 metas, de las 169 de los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) a alcanzar para el 2030. Se trata de que la energía sea asequible y no contaminante, con lo cual se le abre un espacio enorme al desarrollo de las energías renovables y limpias.

En este sentido nos parece pertinente el llamado que hizo la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL Alicia Bárcena, cuando afirmó en la instalación del XXXVI período de sesiones de la misma que “las inversiones en energías renovables y en otros proyectos medioambientales están en la base de la propuesta de la CEPAL de potenciar el desarrollo de la región con un gran impulso o big push ambiental, para avanzar hacia un patrón de producción, energía y consumo bajos en carbón”.

Como lo dijo Parke Dickey, en 1958, anticipándose a lo acontecimientos, “muchas veces en el pasado pensábamos que nos estábamos quedando sin petróleo, pero realmente nos estábamos quedando sin ideas”. Y lo dijo Bill Gates, “la clave del éxito está en saber detectar hacia dónde va el mundo y llegar allí primero”. En esa carrera están los países, tratando de llegar primero y gracias a la torpeza de Trump China esta sacándole ventaja a EEUU y no sólo a EEUU. Lo dijo claramente la Comisaria de Industria de la Unión Europea Elzbieta Bienkowska: “si China introduce una cuota de 10% de vehículos eléctricos – como acaba de hacer – los fabricantes europeos no pueden invertir únicamente en mejorar los motores de combustión”.

El mensaje es claro y ello explica el giro que viene dando la Unión Europea. En el viejo continente, especialmente, está haciendo furor el motor eléctrico en reemplazo del motor de combustión interna, a tal punto que nos podemos aventurar a afirmar que los días de este último están contados. Holanda ya se impuso la meta de cerrarle el paso a los vehículos con motores de combustión en 2025 y ya el 2.5% de los vehículos nuevos matriculados están dotados de motor eléctrico, Noruega se fijó esa misma meta y el 35% de los carros nuevos son propulsados con motores eléctricos. La canciller alemana Ángela Dorotea Merkel ya le dio un ultimátum a la industria automotriz de su país: a partir del año 2030 saldrán de la circulación los vehículos con motores de combustión.

Y no es para menos, dado que el transporte es el responsable del 25% de las emisiones de GEI relacionadas con el sector energético. Y es de tal gravedad, que si no se hace nada para “neutralizarlas”, como lo manda el Acuerdo de París, pasará de arrojar a la atmósfera 7.7 gigatoneladas de CO2 a alrededor de 15 gigatoneladas en 2050, lo cual sería una barbaridad. Y dado que el sector transporte acapara el 19% de la energía que se consume en el mundo, la sustitución del motor de combustión por el motor eléctrico significará un enorme impulso a la demanda por electricidad hacia los próximos años. Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), el 97% del crecimiento de la demanda de electricidad entre el 2013 y el 2030 corresponderá a la actividad del transporte.

De allí la advertencia de la Comisaria, “en la década de los 2000 no creímos en los teléfonos inteligentes y perdimos”, dijo ella. Y trae la Comisaria a colación, como ejemplo de lo que les puede volver a pasar, si no se avispan, lo que ocurrió con la finlandesa Nokia. Por no apostarle a la nueva generación de teléfonos se dejó arrollar por la estadounidense Apple, Huawei china y la surcoreana Samsung. Lo mismo le pasó a la legendaria neoyorkina KODAK que, al desestimar el invento de su ingeniero Steven Sasson y llevada por el temor de destruir su mercado cautivo de sus tradicionales rollos fotográficos, después de 130 años de existencia, se dejó arrastrar a la quiebra por la irrupción de la cámara digital. Estamos, entonces, en medio de una transición energética que no se va a detener y de lo que se trata es de no rezagarse, de no dejarse sorprender. El que no espabila pierde!

Barranquilla, noviembre 4 de 2017

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40.17.-EMPODERANDO A LOS NUEVOS OBRADORES DE MILAGROS DE CHINA – Michael Spence

El Congreso del Partido Comunista revalidó a Xi Jinping y elevó su poder y su figura. Sin embargo, el futuro del país no dependerá solo de él y de sus camaradas políticos. Los tecnócratas que llevarán a cabo las reformas económicas tendrán un papel sumamente relevante.

Como ha revelado el 19 Congreso Nacional del Partido Comunista Chino, gran parte del foco ha estado depositado en quién ocupará las posiciones clave en la administración del presidente Xi Jinping en los próximos cinco años. Pero la futura trayectoria de China depende crucialmente de otro grupo de líderes que han recibido mucha menos atención: los tecnócratas que llevarán a cabo las tareas específicas asociadas con la reforma económica y la transformación de China.

Octubre 2017.- En las últimas cuatro décadas, los tecnócratas de China han pergeñado de manera colectiva una transformación milagrosa. La generación actual, un grupo talentoso de responsables de formular las políticas, dimitirá en marzo de 2018 o alrededor de esa fecha, y le pasará el bastón a una nueva generación. Esa generación -altamente educada, experimentada y, en su mayor parte, exitosa por méritos propios- está preparada para llevar adelante el progreso económico y social de China con gran capacidad y dedicación. El interrogante es si tendrá un campo abierto en el cual correr.

De algo no hay dudas: la próxima generación de tecnócratas enfrentará condiciones muy diferentes de las que confrontaron sus predecesores. China ha llegado a un momento de incertidumbre importante. Más allá de las cuestiones inherentes al proceso de traspaso generacional, ha habido un cambio drástico en el marco de las políticas dominantes de China bajo la administración de Xi.

En el gobierno de Deng Xiaoping -el líder que inició la «reforma y apertura» radical de China en 1978-, el objetivo político singular era la transformación y el crecimiento económico domésticos, que se alcanzarían con un modelo de toma de decisiones colaborativo que incluía un intenso debate interno. Deng explícitamente descartó una agenda internacional más amplia para China -un dictado que los responsables de las políticas en China siguieron durante más de tres décadas.

Desde que asumió el poder en 2012, Xi ha cambiado su marco normativo de varias maneras. Por empezar, abordó la corrupción endémica que venía minando la credibilidad del PCC (y, por extensión, el modelo de gobernancia de China), y para ello lanzó una campaña sin precedentes contra las componendas que alcanzó los niveles más altos del liderazgo del partido.

Muchos esperaban que la campaña anticorrupción de Xi fuera una iniciativa temporaria, destinada a preparar el camino para la implementación de las reformas económicas agresivas anunciadas en la Tercera Sesión Plenaria del 18 Comité Central en 2013. La campaña, por el contrario, se ha convertido esencialmente en una característica permanente de la administración de Xi.

Xi cree que la legitimidad de un gobierno es, principalmente, una función de valores que se brindan de manera consistente, junto con un progreso económico y social, en donde el compromiso estricto con el interés público tiene prioridad sobre la forma de gobernancia. Mientras que pocos observadores occidentales han reconocido plenamente esta perspectiva, los acontecimientos en Occidente en los últimos diez años -la crisis financiera de 2008, la mayor desigualdad de ingresos y riqueza y la profundización de la polarización política- han reforzado esta postura.

En consecuencia, los líderes y ciudadanos chinos están más convencidos que nunca de que el gobierno de un único partido fuerte es un pilar esencial de estabilidad y crecimiento. Creen que el foco en Occidente en la forma de gobernancia, en contraposición a resultados económicos y sociales inclusivos, es errado, porque los sistemas tanto democráticos como autocráticos pueden ser corruptos.

Es más, la agenda económica de China en el gobierno de Xi se ha expandido más allá de su foco limitado en el crecimiento y desarrollo domésticos para incluir un esfuerzo concertado destinado a expandir la influencia china en la economía global, especialmente en el mundo en desarrollo. Esta agenda externa amplia y en expansión genera pedidos de recursos -no se puede ser el inversor externo dominante en África y Asia central sin invertir mucho dinero- a la vez que influye en las elecciones políticas. Por ejemplo, las empresas de propiedad del estado, inclusive los bancos, pueden responder de manera más flexible que las empresas puramente privadas a una mezcla variable de incentivos y retornos de inversión públicos y privados.

Finalmente, en los últimos años, los marcos normativos de China han reflejado cada vez más la tensión inherente entre el imperativo de larga data de garantizar la estabilidad social y política y el objetivo más moderno de la liberalización del mercado. El liderazgo de China sigue estando firmemente comprometido con proteger los intereses del Partido que, a su entender, coinciden con los de la sociedad. Por ese motivo, el PCC sigue concentrándose en mantener el orden e instilar valores en todos los aspectos de la vida china, manteniendo una presencia activa no sólo en los debates sobre las políticas sino también en las actividades y asuntos sociales del sector privado.

Al mismo tiempo, el gobierno intenta asignarles a los mercados un papel más decisivo en la economía, impulsar el poder de la actividad empresarial y la innovación, y responder de manera más efectiva a las necesidades y deseos de una clase media joven, educada y en franco crecimiento. Y con buenos motivos: estos son los motores internos que le han permitido a China alcanzar un crecimiento anual del PIB de 6-7% en medio de un giro estructural difícil y una transición a ingresos medios, llevada a cabo en una economía global relativamente débil.

Es difícil decir con certeza si estos dos objetivos se contraponen de manera directa. Pero existe un motivo de preocupación. El tipo de competencia dinámica que conduce a la innovación, después de todo, dista mucho de un proceso guiado de manera centralizada, aunque las elecciones del sector público en áreas como la investigación básica sí tienen un impacto sustancial.

Es más, tanto en la formulación de políticas públicas como en el mundo académico, es indispensable un debate activo para diferenciar las ideas buenas de las malas. Sin embargo, si bien el sistema chino ha demostrado su capacidad para un debate de políticas internas de alto nivel entre participantes altamente entrenados y experimentados cuya lealtad no está en duda, y que luego actúan de manera rápida y decisiva, los líderes de China siguen sospechando del debate público y de los comentarios sin restricciones. Pero muchas decisiones complejas en materia de políticas -por ejemplo, sobre la reforma y apertura del sector financiero- se verían beneficiadas con el proceso de depuración que permite una mayor apertura.

En los próximos cinco años, el éxito de China dependerá en gran medida de cómo se maneje la agenda compleja del gobierno, y las tensiones que esto conlleva. Para alcanzar sus objetivos, los líderes de China tendrán que encontrar un delicado equilibrio entre un Partido fuerte, disciplinado y ubicuo, que fija estándares y protege los intereses de la población, y mercados innovadores, empoderados y potentes, que impulsan la economía hacia el futuro.

Fuente: Project Syndicate http://nuso.org/articulo/empoderando-los-nuevos-obradores-de-milagros-de-china/

 

39.17.-LOS NACIONALISMOS QUE ENVENENARON EUROPA – Guillermo Altares

La inclusión de todos los ciudadanos en un mismo Estado ha logrado solucionar problemas que parecían imposibles

El tranvía que une Estrasburgo y Khel en el momento de cruzar la frontera.  PATRICK HERTZOG AFP

Toda la historia de Europa discurre en un sentido: la construcción de Estados donde los derechos sean políticos y, por lo tanto, correspondan a todos los ciudadanos, frente a aquellas naciones e las que los derechos dependen de la pertenencia a una idea, etnia, lengua o religión. Y no ha sido fácil llegar hasta aquí. El camino ha superado una larga sucesión de desastres y cataclismos, desde las guerras de religión en los siglos XVI y XVII hasta los conflictos que provocaron cientos de miles de muertos en la antigua Yugoslavia en los años noventa del siglo pasado. La Europa actual tiene muchos problemas, algunos con tantos ecos en el pasado como los efectos de la crisis económica o el resurgir de la ultraderecha, pero la inclusión de todos los ciudadanos en un mismo modelo ha logrado apagar conflictos que parecían imposibles de resolver.

19 oct 2017.-  El mundo de ayer (Acantilado), las memorias del escritor judío vienés Stefan Zweig, se ha convertido en el equivalente literario al Himno a la alegría, de Beethoven, un canto inagotable a la sabiduría de este continente, pero también una advertencia sobre la fragilidad de sus logros. Zweig se suicidó en Brasil en 1942 cuando pensaba que ya no existía ninguna esperanza para Europa y que el triunfo de Hitler era inevitable. Esto es lo que escribe sobre el nacionalismo: “Por mi vida han galopado todos los corceles amarillentos del apocalipsis, la revolución y el hambre, la inflación y el terror, las epidemias y la emigración; he visto nacer y expandirse ante mis propios ojos las grandes ideologías de masas: el fascismo en Italia, el nacionalsocialismo en Alemania, el bolchevismo en Rusia y, sobre todo, la peor de todas las pestes: el nacionalismo, que envenena la flor de nuestra cultura europea”.

La frase de Zweig debe ser aplicada con cautela a la situación actual: no nos encontramos ante un asalto contra la razón y la sociedad similar al que representaron los grandes totalitarismos, no hay en Europa nada parecido a Hitler o Stalin. Pero cuando el escritor sitúa el nacionalismo como el peor de los males, como un veneno, se refiere a la exclusión que representa para todos los que se quedan fuera. Su idealización del Imperio Austrohúngaro se debe a que fue una entidad en la que pudieron vivir bajo una misma ley y unos mismos derechos pueblos, lenguas y religiones totalmente diferentes.

El derrumbe de aquel Imperio provocó el levantamiento de fronteras que siempre dejaban fuera a alguien, porque si se trazan los límites basándose en imaginarios derechos nacionales siempre hay alguien excluido —los húngaros de Rumanía o los rumanos de Hungría, los italianos y los eslovenos de Trieste y así hasta el infinito—. No hay naciones uniformes. El gran escritor austriaco era plenamente consciente de ello y por eso veía con tanto pesimismo la evolución que vivió Europa en los años treinta.

Cuando se independizó, Eslovenia borró a 18.000 ciudadanos porque no habían nacido en esta antigua república yugoslava

Como la de Zweig, la peripecia personal del sociólogo alemán Norbert Elias puede servir para resumir el siglo XX: veterano de la Primera Guerra Mundial, huyó de Alemania por ser judío —su madre no consiguió escapar y fue asesinada en Auschwitz—, vivió en Inglaterra, donde fue deportado a la isla de Man por ser alemán, y luego trabajó en universidades de Alemania y Holanda. Escribió un libro muy influyente, El proceso de civilización (FCE), sobre la cimentación del Estado en Occidente y la protección que, al final, daba el Estado-Leviatán a los individuos. Esta obra sirvió de inspiración a Steven Pinker para escribir Los ángeles que llevamos dentro (Paidós), un ensayo que da una visión profundamente optimista del presente ya que, mantiene, vivimos en el momento menos violento de la historia. Elias explica que Europa en el siglo XV tenía 5.000 unidades políticas independientes, la mayoría baronías; 500 a principios del siglo XVII; 200 en la época de Napoleón, a principios del siglo XIX; y menos de 30 en 1953.

Estos datos representan un resumen perfecto de lo que ha ocurrido en el continente desde que Zweig escribió sus memorias: menos Estados como solución a los conflictos nacionales. La UE nació con el propósito de compartir los recursos —el carbón y el acero—, pero rápidamente cuajó como algo mucho más ambicioso: crear una estructura inclusiva, en la que estén representados los países, las naciones y sus diferencias, pero sobre todo los ciudadanos. La historia de Europa es tan intrincada que no hay otra forma de resolver conflictos milenarios. En su libro L’invention de l’Europe, el demógrafo francés Emmanuel Todd explica que “la civilización europea actual es el producto de una síntesis, lenta y trabajosa” porque “sus pasiones, religiosas o económicas, están inscritas en el espacio”. Darle un nuevo sentido a ese espacio, que sea de todos los ciudadanos sin que importen sus pasiones (porque, no lo olvidemos, el nacionalismo es una pasión, no una realidad), es el gran logro de la UE. Y dar marcha atrás sería un error gigantesco.

Algún político insensato ha hablado de algo así como el “modelo esloveno” para el desafío separatista de Cataluña. Incluso obviando datos que no se deberían obviar —una guerra de 10 días, 70 muertos, el principio de la catástrofe yugoslava, la peor que ha sufrido Europa desde el final de la II Guerra Mundial—, es interesante recordar un fleco de aquella independencia, que refleja lo que ocurre cuando se crean Estados basados en la nación: los llamados “borrados”. Cuando Eslovenia se independizó, un 10% de la población (200.000 de dos millones) era de origen yugoslavo, se había instalado en la República más rica, pero no había nacido allí, aunque estaban integrados. Primero se les obligó a regularizarse (¡en el país en el que llevaban viviendo desde hacía décadas!) y 18.000 de ellos fueron “borrados”, eliminados de los registros como si nunca hubiesen existido. Era una conclusión lógica: en el Estado de los eslovenos, los que no lo son no tiene cabida. En un Estado plurinacional, ese problema no existe. ¿Cuándo se solucionó? Después de que Eslovenia entrase en la UE y Bruselas le obligase a arreglar tan feo asunto.

El fin de semana del referéndum ilegal, visitó España un escritor bosnio llamado Velibor Colic, autor de un libro, lleno de humor, sobre la dificultad de empezar de cero en otro país, Manual de exilio(Periférica). Bosnio de origen croata, desertó durante la guerra, estuvo en un campo de concentración del que se fugó y se exilió en Francia. Aprendió el idioma y acabó convertido en un escritor de éxito. Ahora vive en Estrasburgo, trabaja con inmigrantes (50 nacionalidades conviven en la ciudad) y contemplaba con una mezcla de preocupación e incredulidad lo que ocurría en Cataluña. Colic decía que los referendos nacionalistas los carga el diablo. Y no paraba de bromear con que su siguiente exilio sería el más cómodo y barato, porque un tranvía une Estrasburgo con Khel, en Alemania. Se inauguró el 24 de abril y cruza, por 1,40 euros, una frontera que provocó tres guerras entre 1870 y 1945. Aquel exiliado bosnio no podía entender que alguien quisiese bajarse de ese tranvía que cruza fronteras y deja atrás para siempre una triste historia.

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