21.17 .-EL OCASO DE LA EXTREMA DERECHA – Salomón Kalmanovitz

Los triunfos del populismo ultranacionalista se sucedieron uno tras otro en el mundo en los últimos seis meses: el triunfo de Donald Trump en las elecciones de noviembre; el brexit radical de Inglaterra, apoyado por Trump como causa propia; el avance de Marine Le Pen en Francia, y el crecimiento de las candidaturas simpatizantes del fascismo en Austria y Holanda. Parecía la disolución de la arquitectura surgida después de la Segunda Guerra Mundial que sirvió de base a un orden mundial en democracia, arropado en el libre comercio, la integración y el debilitamiento de las fronteras nacionales, que trajeron la prosperidad de la Comunidad Europea y de Estados Unidos.

18 Jun 2017.- El panorama es hoy desolador para la extrema derecha. Trump y Theresa May (“Maybe” según el Economist) han perdido capacidad de avanzar sus programas de gobierno, el primero enredado por su propia incompetencia y su beligerancia autodestructiva, mientras que May sufrió una humillante derrota a manos del dirigente laborista Jeremy Corbyn que la obliga a negociar una salida suave de la Comunidad Europea y a ser menos radical en todos los temas sociales que le pasaron factura. La decisiva victoria de Macron en Francia con un programa de defensa de Europa unida y del cosmopolitismo contra el ultranacionalismo de Le Pen y el retroceso de las huestes antimigratorias en los otros países europeos le abren un compás de esperanza al orden abierto mundial.

Sin embargo, no hay que cantar victoria. El columnista Edward Luce, del Financial Times, argumenta que, donde es mayor el dominio del mercado y la desigualdad, se desarrollan mejor los movimientos populistas. Inglaterra y Estados Unidos en los años 80 optaron por políticos de la derecha que redujeron impuestos a los ricos y atacaron las bases de la sociedad del bienestar. La economía de mercado avanzó hacia una mercantilización de la vida social. Bajo las alas de tales gobiernos se fueron incubando poderosos movimientos racistas y religiosos que desplazaron a los políticos pragmáticos por los más radicales demagogos que plantearon el cierre de las fronteras nacionales a la inmigración mundial y atacaron al liberalismo como el enemigo del pueblo.

Mientras que Francia y Alemania son sociedades de baja desigualdad que cuentan con programas sociales de alcance universal, Inglaterra y Estados Unidos agudizaron la inequidad y debilitaron sus coberturas sociales. Es por eso que en Inglaterra resurgió un populista de izquierda, frente a la derecha de un Boris Johnson y a una primera ministra sin carisma, y que en Estados Unido tomó fuerza Bernie Sanders, que interpela a los mismos sectores obreros y desempleados que movilizó Trump.

Luce considera que la reforma laboral que se propone implementar Macron en Francia, siguiendo el ejemplo de Margaret Thatcher en Inglaterra en los 80, puede socavar su base política y conducir al resurgimiento de Le Pen o del candidato de la izquierda Melenchon, a quien le fue relativamente bien en la primera vuelta de la elección a la Presidencia de Francia.

Lo que se puede concluir es que, si bien la extrema derecha está perdiendo las grandes oportunidades que se le abrieron en Europa y en Estados Unidos, la estabilidad política tan notable de los grandes países anglófilos puede perderse con el fortalecimiento de los populismos no sólo de derecha sino también de izquierda. Es la revuelta de los descontentos con la globalización y con la desigualdad.

http://www.elespectador.com/opinion/el-ocaso-de-la-extrema-derecha-columna-698975

 

20.17.- GRAVE PROBLEMA PENSIONAL – Salomón Kalmanovitz

En el primer semestre de 2016, la Superintendencia Financiera reportó que las utilidades de los fondos privados de pensiones arrojaron $866.000 millones. Las administradoras de pensiones obligatorias ganaron $366.000 millones y el saldo correspondió a las voluntarias, que cuentan con generosas exenciones del fisco para los ahorristas. Los bancos ganaron nueve veces más en el mismo período.

11 Jun 2017.-  Los fondos privados de pensiones invierten los ahorros de sus afiliados en papeles de deuda pública, renta fija y acciones, incluyendo títulos en dólares, de acuerdo con el perfil que escoja cada aportante, de menor a mayor riesgo. El fondo acumulado es hoy de $204 billones; una pequeña parte de sus rendimientos es destinada a cubrir las obligaciones de los pocos pensionados con que cuenta, pues el sistema privado tiene sólo 24 años de edad. Las utilidades de los fondos corresponden al 3 % de lo acumulado, menos un seguro de depósito. Las pensiones que termina pagando corresponden al ahorro efectuado por cada cual y, como se sabe, son por lo general una tercera parte menores que los que reconoce el sistema público. Existe un fondo que garantiza una pensión mínima que aportan todos los cotizantes.

El rendimiento de los fondos privados colombianos ha sido bastante bueno, a pesar de que hubo varios períodos en los que los rendimientos de la deuda pública y la renta fija estuvieron bajos, como ha sucedido en todo el mundo después de la crisis financiera de 2008. Ello ha causado que las pensiones en los países desarrollados se redujeran considerablemente, algo que fue notable en Inglaterra.

Colpensiones, como fondo público, obtuvo un déficit de $38,2 billones durante 2016, equivalente a 4,4 % del PIB, mayor que todo el gasto en educación, salud o defensa. La razón es que las mesadas que paga ($50,9 billones) no tienen relación con los aportes ($12,7 billones). El sistema colombiano de pensiones es un parche de un sistema público muy generoso, especialmente las pensiones que corresponden a los congresistas, magistrados y altos funcionarios del Estado (entre los cuales me cuento), con el sistema privado que paga una pensión de acuerdo con el rendimiento financiero de cada cuenta individual.

El sistema público paga pensiones más generosas a sus congresistas y magistrados que cualquier país del mundo. La pensión máxima acá es de US$76.334 anuales, equivalentes a 14 mesadas de $16 millones. En España es de US$40.744 y en Inglaterra de US$11.457. Casi todos los países tienen edades de retiro de 65 años para hombres, mientras acá es de 62 años. Esto hace que el sistema sea crecientemente deficitario.

Dos problemas adicionales socavan el sistema pensional colombiano: la informalidad y los cambios demográficos que nos esperan. Hay 8,4 millones de trabajadores que cotizan, lo que equivale a 62 % de informalidad, y sólo una cuarta parte de los mayores de 65 años recibe pensión. En 1950 había 11 trabajadores por cada adulto, mientras en 2015 se redujeron a 6,7, coeficiente que seguirá decreciendo en la medida en que cae el crecimiento de la población.

Las soluciones son impopulares: hacer un solo sistema pensional, igual para todos, que refleje la realidad de un país pobre y de alta informalidad; aumentar la edad de retiro y las cotizaciones a la seguridad social; cobrar impuestos sobre las pensiones altas; no seguir ofreciendo subsidios a los viejitos de Colombia, como reducir los pagos en salud que acaba de aprobar el Senado de la República.

http://www.elespectador.com/opinion/los-problemas-pensionales-columna-697898

 

19.17.- SUBSIDIO A LA DEMANDA – Eduardo Sarmiento

El subsidio a la demanda surgió como un medio para privatizar los servicios públicos. En el pasado, los subsidios se hacían por medio de la oferta mediante empresas públicas, como los hospitales, las universidades públicas y los sistemas públicos de pensiones. En la nueva modalidad, los subsidios se entregan a las empresas privadas que se encargan de convertirlos en beneficios a los sectores señalados. Los promotores de la modalidad daban por hecho que el excesivo apetito por el lucro de los organismos privados sería contenido por la competencia que se encargaría de convertirlos en beneficios públicos. El milagro corría por cuenta de la mano invisible.

3 jun 2017.- Las cosas resultaron muy distintas. Los intermediarios, por la inelasticidad de la demanda y la información asimétrica, adquieren un poder monopólico que les permite recibir las cotizaciones con un compromiso y luego entregar el servicio que les reporta las máximas ganancias. Lo cierto es que en las actividades descritas los ingresos de las empresas son superiores a las erogaciones y les generan grandes ganancias. Las EPS obtienen cotizaciones por encima de los servicios que les permiten sacar recursos del sistema; los fondos privados de pensiones obtienen ingresos superiores a las reservas pensionales; en el programa Ser Pilo Paga algunas universidades privadas perciben aportes por estudiante tres veces mayores que el costo en las universidades públicas.

A lo anterior se agrega una estructura tributaria regresiva en que las personas pagan impuestos proporcionales al ingreso. El coeficiente de Gini antes y después de impuestos es similar. Más aun, las tarifas tributarias son más altas para el trabajo y el capital. Parte de la explicación está en el comercio internacional. Los impuestos a las utilidades de las empresas y a las nóminas reducen la competitividad externa, es decir, encarecen el precio de las exportaciones. Ante la proscripción de los aranceles, los países han procedido a proteger las empresas sustituyendo los impuestos a las utilidades, la nómina e incluso a la renta por el impuesto al consumo (IVA) que grava en mayor proporción a los grupos de menores ingresos.

El balance es lamentable. Los derechos y los subsidios sociales se han justificado como una forma de reducir las diferencias de ingreso, pero son nulificadas por el sistema de tributación y de gasto. En aras del fundamentalismo de mercado, se terminó configurando una organización fiscal de baja capacidad de transferencia en una sociedad asediada por las desigualdades.

Lo grave es que la rectificación se busca dentro de las concepciones de los organismos internacionales y de la OECD que causaron el fiasco. Así, en días pasados un alto funcionario del organismo propuso elevar la edad de jubilación y reducir la diferencia entre hombres y mujeres. El expediente acentuaría la baja de las pensiones con respecto al sistema tradicional y ampliaría las enormes ganancias de los fondos causadas por la aplicación de la ley 100 durante 25 años. Lo que requiere es intervenir los excedentes de los fondos y movilizarlos a Colpensiones para ampliar el acceso de los grupos menos pudientes.

En realidad, el subsidio a la demanda fue impulsado por los organismos internacionales y los gobiernos como una práctica para mejorar el desempeño de las instituciones mediante el mayor juego del mercado y la competencia. Tan solo ahora, ante la evidencia de los hechos, han venido a advertir las enormes repercusiones sobre la equidad. Sin embargo, sus propuestas no pasan de fortalecer las instituciones y las políticas que causaron el daño. La solución es una gran reforma que recoja la experiencia y se oriente dentro de una visión que concilie los conflictos y le conceda prioridad a la equidad.

http://www.elespectador.com/opinion/la-etb-contra-la-pared-columna-694682

18.17.- CRISIS SIN DIAGNÓSTICO NI RECETA – Eduardo Sarmiento

La información del primer trimestre revela un deterioro acelerado de la economía. El producto nacional crece por debajo de la población; el ingreso per cápita desciende. La minería, la industria y la construcción se mantienen con índices negativos, y ahora el comercio, que constituye la variable más estable de la economía, ingresó al mismo grupo.

27 may 2017.- Ante el desconcierto por lo inesperado, los gestores del modelo económico han salido a cuestionar a sus antiguos compañeros por no adoptar posiciones objetivas con respecto a la situación crítica de la economía. Luego de que durante varios años se unieron para descalificar a quienes no compartían su doctrina, ahora se culpan los unos a los otros.

Definitivamente, los fracasos no tienen padres. El silencio neoliberal no se debe tanto al temor de discrepar con la línea oficial como a la resistencia a reconocer los errores. Desde hace veinticinco años ha existido un total unanimismo en los círculos influyentes sobre la economía. Hace poco estuvieron de acuerdo con la devaluación masiva, el alza de las tasas de interés, la reforma tributaria basada en el IVA. En esencia, estaban alineados con la ortodoxia del FMI de enfrentar los desequilibrios de la balanza de pagos con devaluación y austeridad fiscal. El drama es que el consenso ha girado alrededor del libre comercio y la autonomía del banco central para bajar la inflación, y ambas concepciones están haciendo agua.

La apertura económica gobernada por la ventaja comparativa dio lugar a un perfil comercial basado en productos que pueden ser elaborados más fácilmente. La diferencia de productividad con respecto a Estados Unidos es igual a la de hace diez años. Se indujo una estructura de baja productividad y complejidad y escasa demanda externa. La insuficiencia sólo se vino a ver cuando la devaluación masiva no afectó las exportaciones y recayó en las importaciones que arrastraron consigo la inversión.

Lo anterior hizo corto circuito con la organización monetaria fundamentada en el equilibrio; las acciones de las autoridades económicas se reducen a establecer las tasas de interés señaladas por la inflación y el mercado. Sin embargo, el sistema se encuentra en un total desequilibrio, que tiene la manifestación más clara en los índices negativos de liquidez, como los medios de pago, la base monetaria y el crédito. Se configuró la típica situación de exceso de ahorro sobre la inversión o, si se quiere, de ingreso nacional por encima del gasto en inversión, consumo y exportaciones.

Luego, dentro de un total error de diagnóstico, en el que incurrieron el FMI, las firmas calificadoras, los centros de estudio y el Gobierno, confiaron en que la reactivación de la economía se lograría mediante una reforma tributaria basada en el IVA. Las cosas resultaron al revés. La reforma tributaria acentuó la caída de la demanda y agravó la dinámica de exceso de ahorro. El gasto cae más rápidamente que el ingreso, como lo ilustran los indicadores de comercio e inversión, y la economía tiende a un deterioro progresivo.

Frente a este panorama crítico, el Gobierno y los centros de estudios cercanos no han avanzado en un diagnóstico del retroceso ni en recetas convincentes para superarlo. Se equivocan de nuevo. La solución requiere una política industrial que contrarreste con el aprendizaje en el oficio la diferencia de productividad con los países industrializados, a tiempo que establezca metas y compromisos sectoriales; una política agrícola que propicie el aprovechamiento de las economías de escala en los cereales y la ganadería, y una organización macroeconómica de intervención cambiaria y coordinación fiscal y monetaria que les dé prelación a la balanza de pagos, la producción y el empleo.

http://www.elespectador.com/opinion/crisis-sin-diagnostico-ni-receta-columna-695822

17.17.- LA EMPRESA DE TELÉFONOS DE BOGOTÁ ETB, CONTRA LA PARED – Eduardo Sarmiento

La privatización ha sido la reforma neoliberal de mayores tropiezos e inequidades. Las empresas públicas se entregaron a menos de la mitad de su valor real, y ahora se intenta repetir la historia con la ETB. La operación de la venta fue autorizada por la junta directiva, la asamblea general, los cuerpos técnicos y administrativos, las firmas calificadoras de riesgo y el Concejo de Bogotá. La administración anunció la apertura del proceso de licitación y fijó como referencia un precio cercano al del mercado.

Fue necesario que un juez independiente examinara desprevenidamente el proceso para advertir que no se cumplió con los requisitos establecidos en la ley en materia de estudios y procedimientos, y procediera a suspenderla. Tan cierto es esto que todos los trámites se realizaron sin el estudio de valoración exigido como requisito central en la Ley 226, de privatizaciones. La tarea se le contrató posteriormente a la firma JP Morgan y hasta ahora los resultados no han sido presentados a la opinión pública.

20 may 2017.- Lo más lamentable ha sido el esfuerzo del alcalde y del gerente para desprestigiar la empresa. Sin mayor consideración por sus cargos. La han calificado de fiasco, lastre, zapatos viejos, ineficiente, incompetente.

El desastre se ha tratado de ilustrar en la presentación de los balances con el rubro de pérdidas y ganancias, que en el año 2016 registró un valor negativo de $120.000 millones. El indicador corresponde al Ebitda, que representa la diferencia entre los ingresos y los costos y constituye un parámetro estructural menos la depreciación, que es un dato contable, y la amortización, que es un elemento financiero temporal.

La cifra tiene mucho que ver con el elevado nivel de inversión realizado entre 2012 y 2016. Por tratarse de una actividad de tecnología compleja y altos costos fijos, la elevada inversión da lugar a gastos operacionales y depreciaciones que en un principio no tienen como contraparte el flujo de ingresos que se genera posteriormente. Lo malo es que a esto se agrega la acción deliberada del gerente, la auditoría y la junta directiva de inflar el componente contable para mostrar un estado de quiebra que obliga a vender el activo para evitar un deterioro mayor.

La realidad es distinta. Como lo he mostrado en repetidas oportunidades, la inversión de $2,2 billones realizada por la administración anterior entre 2012 y 2016 en las actividades digitales de fibra óptica, televisión y telefonía celular, cambió totalmente el panorama. En la actualidad estos servicios crecen por encima de 70 % y representan el 25 % de los ingresos. Así, en los últimos dos años la empresa ha aumentado su participación en el mercado y mejorado significativamente el Ebitda. A la luz de esta información, se estimó con el método de valor presente el valor de la empresa y resultó en más de $4 billones.

El índice de pérdidas y ganancias es un indicador del pasado. Lo que cuenta para el precio económico es el futuro, que tiende a ser más determinado por el Ebitda, toda vez que la amortización y la depreciación tenderán a disminuir en la medida que se utilice más intensamente la inversión. Por esta razón, nuestro cálculo duplica el valor de mercado.

Estamos ante una empresa en la que los indicadores contables y estructurales no coinciden. El precio económico determinado por las condiciones del futuro es superior al precio de mercado determinado por los malabares contables. Si se mantiene como referencia para la subasta un precio de la acción cercano al del mercado, se estaría propiciando la venta de la empresa muy por debajo de su valor real, generando al comprador una rentabilidad estrafalaria y a la ciudad un detrimento patrimonial.

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16.17 .- LA CRUDA REALIDAD DE LA LUCHA CONTRA LAS DROGAS: CULTIVAR COCA ES MUCHO MÁS RENTABLE QUE CULTIVAR CAFÉ –  Iban de Rementeria*

El actual proceso de paz de Colombia tiene muchos retos: se trata un país que ha sufrido las peores consecuencias de la guerra internacional de la droga y uno de los principales dilemas es qué hacer con las regiones rurales que se han especializado en el cultivo de la hoja de coca, el principal ingrediente de uno de los productos más lucrativos del país.

8 may 2017.- Durante 35 años, el comercio internacional de cocaína enriqueció a los carteles de la droga y ayudó a fundar y expandir las actividades de las guerrillas de la FARC en las zonas más remotas de Colombia. Incluso durante el periodo de tres años de negociaciones de paz, el cultivo de coca en Colombia aumentó un 39%, pasando de las 69.000 hectáreas en 2014 a las 96.000 hectáreas en 2016.

Obviamente, los productores de coca colombianos no se han beneficiado de su comercio de la misma manera que los carteles y la mayoría de los campesinos siguen siendo pobres. Sin embargo, la hoja de coca ha supuesto un sustento para miles de familias durante generaciones. ¿Qué puede hacer el gobierno para que abandonen este sector y al mismo tiempo acabar con las guerrillas que en su día controlaban las zonas de producción de la coca?

Una de las propuestas menos controvertidas en los acuerdos de paz de las FARC es la idea de sustituir los cultivos y cambiar el desarrollo en dichas regiones. Con la ayuda del gobierno y de la ONU, alrededor de 100.000 familias en las provincias de Nariño, Cauca, Putumayo, Caquetá, Meta, Guaviare, Catatumbo, Antioquía y Bolívar empezarán a cultivar cacao, café o miel en vez de coca.

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En teoría suena bien, pero en la práctica se trata de una propuesta extremadamente compleja debido a la incómoda realidad sobre los mercados internacionales agrícolas: solamente en los mercados ilícitos los productores locales pueden vender sus productos a un precio que cubra el coste de la inversión (la tierra, la mano de obra y el capital).

En un mundo globalizado, recurrir a cultivos ilegales de coca, cannabis y opio es una respuesta razonable a los precios ruinosos de los productos agrícolas de importación subvencionados.

Las subvenciones agrícolas distorsionan el mercado

Los gobiernos dan subvenciones a los agricultores que complementen sus ingresos, gestionen el suministro de productos agrícolas e influyan en el coste y el suministro de los productos. Aunque son muchos los países que utilizan estas políticas económicas, las subvenciones son más significativas en los países ricos. Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD), dichas ayudas financieras alcanzaron los 41.000 millones de dólares en 2014.

El mercado del maíz, por ejemplo, recibe muchas subvenciones. De 1979 a 1992, las subvenciones para los productores de maíz en los países de la OECD aumentó del 28 al 38%. En los Estados Unidos, el precio de mercado del maíz se mantuvo en aproximadamente 2,5 dólares por bushel durante dicho periodo de 13 años.

Ni Colombia ni el resto de los países andinos se pueden permitir subvenciones similares, lo que significa que los productores locales no pueden competir con las importaciones de bajo coste. En Colombia, el precio de mercado del maíz bajó aproximadamente un 20% de 1979 a 1992 y en el caso del café, el cacao y el azúcar los precios bajaron aún más.

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No es una relación lineal, pero es real: en 2002 la FAO reconoció que las subvenciones agrícolas de los países ricos dañaban a los productores de los países en vías de desarrollo. Estas medidas permiten a los agricultores distorsionar el mercado ofreciendo productos baratos que se venden a un precio más bajo que los costes de producción, eliminando así cualquier tipo de competencia por parte de los productores de países más pobres.

No es coincidencia que el cultivo más importante de coca de los Andes comenzara cuando aumentaron las subvenciones agrícolas en los países ricos. De 1980 a 1988, en Bolivia, Colombia y Perú la superficie dedicada al cultivo de la hoja de coca aumentó de 85.000 hectáreas (con una producción de 99.000 toneladas métricas) a 210.000 hectáreas (con una producción de 227.000 toneladas métricas). Desde entonces la producción se ha establecido en unas 157.000 hectáreas con una producción de aproximadamente 170.000 toneladas métricas de hoja de coca.

En resumen, el cultivo de la coca es simplemente una parte de una revolución en el comercio agrícola global donde los papeles tradicionales de los países productores y consumidores se han invertido. En 1977, los países en desarrollo tenían un superávit comercial de 17.500 millones de dólares en relación con los países desarrollados; para el año 1996 dicho superávit había pasado a ser un déficit de 6.000 millones en relación con los países ricos. según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

La racionalidad de la coca

Bajo este sistema, los cultivos ilegales se convirtieron en una de las pocas formas para ganarse la vida para muchos agricultores.

Los expertos internacionales que promueven un desarrollo alternativocomo solución para la coca colombiana parece que ignoran este detalle. Para que los mercados sean efectivos (ya sean legales o ilegales) tienen que cubrir ampliamente los costos de producción. Si el precio de la mercancía está por debajo de los costos de producción locales, dicho modelo de producción tiene todas las de perder.

Los campesinos no pueden renunciar a los ingresos procedentes del cultivo de la hoja de coca, al igual que no pueden cambiar fácilmente su lugar de residencia o las condiciones del agua, del tiempo o del suelo en la región de los Andes. La coca no deja de ser una planta andina ancestral que ha sido usada durante siglos por las poblaciones locales: un factor a tener en cuenta para entender por qué muchos campesinos quieren seguir cultivándola.

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Estas cuestiones son parte de lo que se conoce como la “lucha por la tierra”, el baño de sangre en los campos, los paramilitares y la violencia de la guerrilla que ha plagado Colombia durante los últimos 52 años.

Esto no significa que se tengan que descartar del todo los otros cultivos alternativos. Es necesario establecer nuevos proyectos de desarrollo ruralque ayuden a la población local a tener acceso a necesidades básicas (agua potable, vivienda, infraestructura de comunicaciones y urbana) y a los servicios sociales (sanidad, educación y ocio), independientemente de si sus cultivos son legales o ilegales.

Sin embargo, el principal problema estratégico del cambio de cultivos sigue siendo los bajos márgenes de ganancias para productos como el café, la miel o el chocolate. Hasta que el mercado agrícola internacional solucione problema de las subvenciones, la hoja de coca seguirá siendo el cultivo más rentable de Colombia, aunque no podemos saber a ciencia cierta si lo seguiría siendo si la coca fuera legal.

*Autor: Iban de Rementeria, profesor e investigador del Programa de Política de Drogas de la Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Chile. Este artículo ha sido publicado originalmente en The Conversation. Puedes leer el artículo original aquí. https://magnet.xataka.com/en-diez-minutos/la-cruda-realidad-de-la-lucha-contra-las-drogas-cultivar-coca-es-mucho-mas-rentable-que-cultivar-cafe

Nota Altereco.- Las cifras sobre el terreno no favorecen mucho esta hipótesis. En realidad la ganancia del cultivo no es grande y además oscila como el café. El peso de los costos de insumos obligatorios como abonos e insecticidas es fuerte y siempre en ascenso. Los escasos y móviles raspachines tienen capacidad de negociación y de imponer precio/kilo recogido de hoja y condiciones de alojamiento y comida que en el monte resulta muy cara. La rentabilidad más bien tiende a ser muy semejante a la del café y del cacao. Pero lo que no tiene ningún parecido es la formidable logística. Los “planteros” en general tienen contratos con patrones de diversa índole, pero que financian, compran in situ, procuran abonos e insecticidas y los asisten en todo tipo de necesidades. El único riesgo en solitario es la policía, a la que se transa o se padece. Inevitable pagar a paras o guerrilleros. Pero el transporte eleva el precio de una manera maravillosa y cuando llega al consumidor el gramo puede valer entre siete y diez veces más que su precio fob puerto de embarque Colombia. Esos patrones pueden tener su multinacional funcionando, aunque la ganancia mayorista ahora tienen que repartirla con intermediarios en México. El expreso Caribe-Miami fue suspendido por las fuerzas navales y aéreas… También el Buenaventura-San Francisco.

 

15.17.- LEY DE TIERRAS, CONTRA VIENTO Y MENTIRAS – Cristina de la Torre

Cómo destruirán los acuerdos; cómo defenderán la tierra usurpada: ¿argumentando? ¿orando? ¿disparando?

Tras la oferta uribista de volver añicos el “maldito” Acuerdo de Paz podrá escudarse la oposición armada a la reforma rural que buscaría formalizar la propiedad en el campo, dar tierra pública al campesino y forzar la producción en tierras inexplotadas.

Tímido intento liberal que asoma periódicamente desde hace 80 años, para desfallecer con la misma regularidad aplastado por una derecha cerril y violenta empotrada desde la edad de piedra en el poder. En la intrincada rebatiña de Eln, paramilitares, bacrim, mafias y una disidencia de las Farc por territorios y negocios que fueron de esa guerrilla, se refocilan también los enemigos más bravíos de la devolución de tierras, ejércitos antirrestitución comprendidos. Y acaso terminen éstos por disparar asimismo contra la ley agraria que será avenida principal hacia la paz.

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8 May 2017.- Ni alarmismo ni retórica, que el embate podrá escalar a genocidio. Defensoría del Pueblo y ONU cifran en centenares los dirigentes sociales, de derechos humanos y de izquierda asesinados o amenazados de muerte en el último año. El Cinep confirma la expansión del paramilitarismo, autor en ese año de 550 víctimas de asesinato o amenaza; de 83 ejecuciones extrajudiciales, 44 heridos, nueve desaparecidos y 12 torturados. Y centenares de casos permanecen en la sombra. 72 son los líderes de restitución de tierras asesinados.

Como ambientando acciones ejemplarizantes, avasalla la caverna el debate razonado sobre la ley rural, para potenciarlo como táctica de la mentira, cuya eficacia probó el 2 de octubre pasado. En impecable contravía de la realidad, le atribuye al proyecto el propósito de colectivizar la tierra y de entregársela a las Farc. Un editorial de La República lo señala como “venezolanización del campo”. Tanto crédulo dispuesto a comulgar con ruedas de molino; tan desangelada batalla del Gobierno por la estrategia madre del posconflicto podrán hasta salvar a la ultraderecha del ridículo.

Despojada la controversia de sus deformaciones más groseras, una idea nuclear se saca en limpio: el proyecto de ley armoniza la entrega de tierra al campesino con garantías jurídicas al empresario del campo. Aunque en el proceso de conciliación reparos van, reparos vienen, desde la izquierda, desde la academia, desde los gremios de empresarios. Para unos, el proyecto legaliza el despojo y favorece una mayor concentración de la propiedad, en detrimento del campesino. Para los empresarios, la ley pone en riesgo la propiedad privada.

 Según Yamile Salinas, el proyecto permite la acumulación ilegal de baldíos y menoscaba el derecho de la sociedad a conocer la magnitud del despojo. Otros resintieron falta de garantías de indemnización en procesos de expropiación; y objetaron el poder que el Gobierno se daba para expropiar y decretar extinción de dominio. Éste modificó el proyecto en función de esa crítica.

Pero la ultraderecha presenta por su anverso la verdad. Desde el podio de pastor en auditorio de iglesia, preside Uribe la convención de su partido; y, en delirio de dios y patria, insta al rebaño a seguirlo en su carrera ciega contra el tratado de paz; en marcha de vencedores contra el enemigo de la sacrosanta propiedad.

Evocan Ordóñez y Lafaurie su concentración de un año atrás en apoyo de los llamados compradores de buena fe de tierras arrebatadas a sus dueños. Interpelado se sintió a su vez Aníbal Guerra, falso propietario de predio ajeno quien, a una con alias El Patriota, juró defender con su vida hasta el último centímetro de esa tierra. Merodeaban hombres con leyendas contra la restitución de tierras. Cómo destruirán éstos los acuerdos; cómo defenderán la tierra usurpada: ¿argumentando? ¿orando? ¿disparando?

Cristinadelatorre.com.co http://www.elespectador.com/opinion/ley-de-tierras-contra-viento-y-mentiras-columna-692859

15.17.- ¿VICTORIA DEL COMERCIO SOBRE LA SALUD? – Editorial El Espectador.

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El decreto que regula la declaratoria de interés público con fines de control de precios privilegia la propiedad intelectual y el comercio sobre el derecho a la salud. / Cristian Garavito.

Tras un engorroso proceso de 25 meses, caracterizado por las presiones de las multinacionales farmacéuticas, su gremio Afidro, el gobierno suizo y otros actores, el año pasado el Ministerio de Salud resolvió favorablemente la solicitud de varias organizaciones de la sociedad civil de emitir una declaratoria de interés público (DIP) en favor del imatinib, medicamento contra el cáncer que mantiene con vida a miles de personas, y estableció un sistema de control de precios para medicamentos con DIP, que abrió la puerta a la reducción del precio de medicamentos con precios exorbitantes. Acto seguido, redujo el precio del imatinib 44 %, lo que significa bajar el costo del tratamiento en $24 millones y un ahorro para el sistema de salud superior a $14.000 millones anuales. En ambos casos actuó basado en normas de la OMC y en recomendaciones de la OMS. Ahora, todo indica que en Colombia será más fácil bloquear valientes decisiones como esa.

El ejemplo del imatinib alarmó a las multinacionales farmacéuticas porque podían ver afectadas las altísimas utilidades que obtienen en el país gracias a los altos precios de sus medicinas, razón por la cual se inició una labor de presión que incluyó el anuncio de demandas internacionales y la amenaza de bloquear el ingreso de Colombia a la OCDE, el club de países con buenas prácticas.

Los efectos de dichas presiones se vieron el pasado 25 de abril con la expedición del decreto 670, que: i) elimina las DIP con fines de control de precios, lo que permitirá a las multinacionales seguir cobrando precios escandalosos, con el consiguiente impacto sobre la sostenibilidad del sistema de salud, y ii) pone trabas a la emisión de licencias obligatorias, esto es, al ejercicio del derecho de autorizar a terceros para producir versiones genéricas de un medicamento patentado, derecho que la normativa internacional ordena ejercer plenamente siempre que sea necesario para asegurar a todos el acceso a medicinas necesarias.

Esto último se deduce de la incorporación del Ministerio de Comercio y de Planeación Nacional al comité técnico encargado de conceptuar sobre la pertinencia de una DIP con fines de licencia obligatoria —hoy conformado íntegramente por expertos del Ministerio de Salud—, ambos organismos con vocación de proteger la propiedad intelectual y el comercio por encima del derecho fundamental a la salud.

Si bien se ha defendido que el decreto apenas introduce flexibilidades que son normales en todo el mundo, que las decisiones de ese comité ampliado no son vinculantes y que existen otros mecanismos más efectivos para controlar los precios, intranquiliza saber que este decreto fue gestado en reuniones cerradas en las que no estuvo el ministro de Salud, quien tampoco participó en su redacción.

Falta saber qué piensa y que hará el presidente Santos, quien hasta ahora ha permanecido en silencio. Después de haber demostrado su determinación para enfrentarse a la injusticia de los altos precios de los medicamentos, en apoyo a su ministro de Salud, no sería coherente que cediera ahora a las presiones para privilegiar el comercio sobre su obligación de respetar, proteger y cumplir el derecho a la salud. Sería un inmenso retroceso.

 http://www.elespectador.com/opinion/editorial/victoria-del-comercio-sobre-la-salud-articulo-692476

 14.17.- ¿POR QUÉ NO HAN REPUNTADO LAS EXPORTACIONES? – Diego Guevara*

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La intensa devaluación del peso ha debido estimular la producción nacional y las exportaciones. Pero en efecto quedamos con la mayor inflación y con menor crecimiento.  ¿A qué se debe la paradoja aparente?

¿Crisis = oportunidad?

La economía colombiana ha afrontado una desaceleración marcada durante el último año. Este hecho no se debe solo a la caída de los precios del petróleo, sino a no haberle dado prioridad o atención a la estructura productiva de la industria nacional (a pesar de una década de buen crecimiento).

Ante este panorama, el deterioro de los términos de intercambio y el déficit de cuenta corriente se han hecho evidentes, lo cual ha resultado en una de las devaluaciones más profundas de la moneda colombiana  durante el siglo XXI (Gráfica 1).

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Fuente: Banco de la República, construcción propia.

En palabras muy sencillas, ahora se pueden comprar menos dólares por cada peso y la m moneda colombiana ha perdido poder adquisitivo internacional.  Según las teorías tradicionales, este escenario es ideal para aumentar la venta de productos hechos en Colombia y para fortalecer las exportaciones. Y sin embargo- como muestra la Gráfica 2- las exportaciones siguen cayendo después de un año de intensa devaluación: entre  enero de 2015 y enero de 2016 las exportaciones disminuyeron en 34,5 por ciento.

Fuente: DANE.
Fuente: DANE.

Crisis estructural

Lo anterior deja ver que tenemos un problema estructural es decir, que no logramos  aumentar las exportaciones a pesar de la tasa de cambio favorable. Y aquí debe notarse que el anterior aumento de las ventas al exterior se concentró en sectores de baja complejidad, especialmente del sector minero-energético. Esto se ve de manera clara en la Gráfica 3.

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Fuente: Banco de la República y construcción propia

Por otra parte, el debilitamiento de la estructura productiva e industrial de Colombia   obedeció sobre todo a las recientes soleadas de desregulación comercial y tratados de libre comercio.

Bajo estas circunstancias, el simple hecho de la devaluación (o sea de tener precios competitivos en el mercado mundial) no garantiza que  muchos sectores “despeguen”  por el sencillo hecho de que han dejado de existir o porque se les dificulta importar a mayor precio la maquinaria o bienes de capital y los insumos que necesitan para aumentar su producción.

Enero de 2015 y enero de 2016 las exportaciones disminuyeron en 34,5 por ciento. 

De esta manera muchas empresas industriales presentan alzas de costos muy por encima del aumento de sus ventas externas. Y también por encima del aumento en los precios de bienes importados que compiten con ellas, lo cual implica que tampoco se produzca la “sustitución de  importaciones” – esa otra vía de desarrollo industrial que en teoría debe darse a raíz de la devaluación-.

Por supuesto que algunos sectores, como la floricultura y el café, han mostrado alguna  recuperación en sus exportaciones, como se muestra en la Gráfica 3, pero las “locomotoras” que más divisas generaban  no han sido muy sensibles a la devaluación  y son los que marcan la tendencia a la baja.

Tasa de cambio y balanza comercial

 El Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas. Foto: MINHACIENDA

El Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas.
Foto: MINHACIENDA

La intensidad de estos efectos depende de la sensibilidad de la demanda de los bienes en cuestión al cambio de los precios, vale decir a la llamada “elasticidad-precio” de los bines en cuestión. E infortunadamente, muchos estudios han mostrado que la demanda por bienes tiene un comportamiento poco sensible en el corto plazo, de suerte que la devaluación no siempre puede tener los efectos deseados sobre la balanza comercial.Una devaluación significa que a los extranjeros les resulten más baratos nuestros productos y que por lo tanto aumenten su demanda por los bienes que exportamos, pero también significa que aumente el precio de los bienes importados por nosotros y disminuya  su demanda. Para que la devaluación mejore la balanza comercial (exportaciones menos importaciones), el primer efecto debe ser más intenso que el segundo.

En este punto existen muchos debates en la literatura académica acerca de si -después de un cierto lapso de caída de las exportaciones en un escenario de devaluación, como ocurre hoy en Colombia- se produce o no un  repunte de las ventas en el extranjero  (la hipótesis conocida como curva “J”).

En el caso de Colombia es muy claro que no todos los bienes importados son sensibles al precio porque algunos de ellos son productos de primera necesidad que no pueden ser sustituidos con facilidad por empresas locales. Por más que el ministro Cárdenas lleve más de un año insistiendo en la necesidad de “comprar colombiano”, es evidente que en Colombia no existen o han sufrido un completo estancamiento ciertas industrias de alta tecnología o especialización.

Por otra parte la devaluación no ha compensado por completo la caída de los precios externos del petróleo y demás exportaciones bandera de Colombia, de modo que en realidad hay que decir que nuestras principales  exportaciones son muy poco sensibles a variaciones en la tasa de cambio.

Los hechos anteriores ponen en duda la validez de la teoría convencional sobre el efecto de la devaluación  para el caso concreto de la economía colombiana actual.

Repunte coyuntural

Aunque los últimos datos de crecimiento del sector industrial (con un acumulado de 1,7 por ciento entre enero de 2015 y enero de 2016), han sido presentados como uno de los beneficios de la devaluación, esta cifra se debe en realidad a hechos coyunturales como la entrada en servicio de la Refinería de Cartagena y el repunte de las ventas de autos ensamblados en Colombia.

No obstante, otros sectores claves e intensivos en mano de obra dentro de la industria manufacturera, como los textiles, las carrocerías y el acero, siguen mostrando un sostenido y preocupante deterioro.

Malas decisiones

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Por una parte la presión inflacionaria resultante del encarecimiento de las importaciones es muy fuerte – ya que las empresas tienen que elevar sus precios en proporción al alza de sus costos-. Y a esto hay que sumarle que una  proporción cada vez mayor de los productos de la canasta familiar dependen de las importaciones. Para el caso colombiano basta recordar que más de un 20 por ciento de los alimentos consumidos provienen del extranjero (y ni mencionar otros bienes de primera necesidad).Los daños de la devaluación parecen ser peores que su supuesta bondad para las exportaciones o para la sustitución de importaciones.

Estas presiones inflacionarias acaban por deteriorar los salarios reales de los trabajadores, más todavía cuando la política de salario mínimo se ha reducido a una actualización anual para ajustar el salario a la inflación que ya había carcomido su poder adquisitivo.  Al no aumentar el poder de compra,  esta política desemboca en una  reducción de la demanda interna que no puede ser apalancada indefinidamente por el crédito.

En conclusión y en vez de fortalecer el aparato productivo nacional,  la devaluación ha  frenado el crecimiento y ha acentuado la inflación. Consecuencias directas de que el Banco de la República  no hubiese asumido el riesgo de utilizar las reservas en su momento para controlar la dramática caída del peso colombiano.

En este escenario, la respuesta del Ministerio de Hacienda ha consistido en enviar mensajes de tranquilidad y adaptación al nuevo escenario con la idea de que una moneda devaluada impulsaría el crecimiento del país.

La realidad es muy distinta: déficit en cuenta corriente y déficit fiscal que llevarán a  ajustes dolorosos donde el mito de la austeridad macroeconómica seguirá primando y donde la teoría de un modelo de crecimiento guiado por las exportaciones y apalancado en una tasa de cambio competitiva se pone en duda. En ese escenario, pueden ser más los problemas que los beneficios.

* Profesor e investigador del Centro de Investigaciones para el Desarrollo (CID) de la Universidad Nacional. dieguevarac@unal.edu.co @diegoguevaro  http://www.razonpublica.com/index.php/economia-y-sociedad/9329-%C2%BFpor-qu%C3%A9-no-han-repuntado-las-exportaciones.html

 

Nota Altereco.- 1) Si usted, profesor Guevara, no tiene en cuenta la tasa real de cambio no se explicaría el fenómeno. Los exportadores llevaban 10 años de revaluación acumulada hasta llegar a un 40%, por lo tanto de encarecimiento de nuestras exportaciones y abaratamiento de las importaciones. Con la devaluación se puso al día el poder de compra y se inició la misma historia. Sólo con el 444 de Carlos Lleras se había neutralizado ese dañino problema. 2.- Para exportaciones no contar con las cifras del Dane porque son erróneas: registra petróleo, carbón y níquel como exportaciones, pero salvo Ecopetrol, todas las demás empresas extranjeras están exentas de reintegrar los dólares correspondientes. Se debe usar la balanza cambiaria consolidada con las cuentas de compensación del Banco de la República.

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13.17.- PROPUESTAS DE LA MISIÓN ELECTORAL – Salomón Kalmanovitz

La reacción de los entes judiciales, electorales y de control frente a las propuestas de la misión surgida de los acuerdos de La Habana ha sido negativa. Eso no debe sorprender pues todos hacen parte de un sistema electoral disfuncional, que no cuenta con un sistema jurídico especializado que regule y vigile las elecciones, no sólo de los políticos sino también de funcionarios como procurador, fiscal y contralor. Asimismo, es notorio el enorme poder que despliegan estos funcionarios, del que han abusado de manera tan descarada en el pasado y que podría ser moderado por una corte electoral independiente que actúe rápida y eficazmente.

23 Abr 2017.- Es frecuente que en cada elección se inscriban candidatos que han sido delincuentes que han perdido sus derechos políticos o que tienen cuentas pendientes con la justicia, no sólo en La Guajira o en Sucre, sino en el Valle, en Cundinamarca o el Distrito Capital. La Registraduría, por ejemplo, no determina si un candidato está inhabilitado para participar en las elecciones y sólo organiza los comicios, a veces de manera parcializada y fraudulenta; también sin ningún control judicial efectivo.

Algunos políticos elegidos terminan destituidos sólo cuando les falta unos pocos meses para culminar sus mandatos o, como el procurador Ordóñez, cuando habían causado enorme daño institucional a todo el sistema de justicia. Según el magistrado Alberto Yepes, una corte especializada podría fallar “antes de que las personas se posesionen y no cuando están ejerciendo sus cargos”. Aplicaría algo similar para las elecciones de fiscal, procurador y contralor, en las que se han manifestado frecuentes conflictos de interés que deben descalificar a los aspirantes.

Sí sorprende que el procurador, Fernando Carrillo, se oponga a las reformas propuestas por la comisión. A él le ha correspondido enmendar los destrozos que le legó Alejandro Ordóñez en materia de condenas sin fórmula de juicio a funcionarios que fueran de izquierda o que no se avinieran a su ideología ultracatólica. Es inherentemente injusto que un ente de control pueda ser segunda instancia de una decisión que pudo ser tomada en forma arbitraria. El poder del procurador sólo puede ser balanceado por las tardías decisiones del Consejo de Estado que terminaron por exonerar a funcionarios como Alonso Salazar, y parcialmente a Piedad Córdoba y a Gustavo Petro, tres o cuatro años más tarde.

Le ha tocado también a Carrillo una nueva Procuraduría empacada de funcionarios devotos, pero incompetentes, porque la carrera administrativa puede ser ignorada por estos nuevos inquisidores, supuestos mosqueteros. Bajo el nuevo esquema, la Procuraduría acusaría y la Corte Electoral juzgaría bajo los estándares internacionales de justicia y de derecho a la defensa.

La Fiscalía y la Contraloría también se han empoderado demasiado, lo que les permite hacer linchamientos mediáticos para probar su supuesta eficiencia y probidad en cada escándalo que estalla en el país; ellos terminan por condenar a chivos expiatorios sin expurgar la corrupción que se reproduce por doquier.

La corte propuesta por la Misión Electoral podría garantizar de mejor manera la estabilidad y la legitimidad de las elecciones, tanto de políticos como de funcionarios que ejercen las delicadas funciones de control; nivelaría además el campo de competencia electoral para la oposición. Conduciría a la sociedad colombiana por el camino de la civilización.

http://www.elespectador.com/opinion/las-propuestas-de-la-mision-electoral-columna-690583

 

12.17.- CHILE, INSURRECCIÓN PENSIONAL – Beethoven Herrera

Los fondos de pensiones fueron la llave maestra del crecimiento económico de Chile en los últimos 35 años.Chile fue precursor en privatizar las pensiones, bajo la dictadura de Pinochet, diseñada por su ministro de trabajo José Piñera, hermano de quien llegaría después a la presidencia de la República. Entonces, se cambió el sistema de reparto por uno privado, obligatorio y basado en cuentas individuales de capitalización, manteniendo a los militares y carabineros en el sistema público de reparto, al cual se calificaba de inviable.

La consecuencia es que los militares se jubilan con su último sueldo, y los policías con el promedio de los últimos seis meses de salario, muy diferente a las condiciones que se aplican a los demás trabajadores.

16 abr 2017.- Para Piñera, los fondos de pensiones fueron la llave maestra del crecimiento económico de Chile en los últimos 35 años, pues sin ellos las empresas y bancos tendrían que haber recurrido a otras fuentes de financiamiento. Según un estudio del 2003, dirigido por Klaus Schmidt-Hebbel y Vittorio Corbo, más del 10 por ciento del crecimiento económico del país desde 1981 ha sido aportado por las inversiones de los fondos, causantes del conocido ‘milagro chileno’.

Las AFP tienen una participación entre 16 y 23 por ciento en las eléctricas Gener, Cólbun, ECL y Endesa; mientras que en Falabella o los bancos BCI y Santander, participan entre 4 y 6 por ciento. El total de afiliados en las Administradoras de Fondo de Pensiones es de 10’099.818, y 5’236.251 el número total de cotizantes. Desde el año pasado, ha estallado una serie de protesta contra las pírricas pensiones que están obteniendo quienes culminan su vida laboral: en total, el 79 por ciento de las pensiones están por debajo del salario mínimo, y el 44 por ciento ni siquiera supera el umbral de pobreza.

Es muy poco conocido que los empleadores no aportan a la seguridad social de sus trabajadores, en tanto que los trabajadores lo hacen 12,4 por ciento del sueldo, del cual se destina 10 por ciento para financiar el fondo de pensiones, 1 por ciento para el seguro de invalidez y el restante 1,4 por ciento para gastos y beneficios de las AFP. Cuando las mujeres cumplen 60 años y los hombres 65), pueden escoger entre un retiro programado o cobrar una renta vitalicia. Hoy, existen 6 compañías privadas (AFP) que administran casi 170.000 millones de dólares, equivalentes a dos tercios del PIB de Chile, según la Unidad de Datos de El Mostrador, a marzo de 2016.

Las AFP duplicaron sus beneficios entre el 2010 y el 2015 y los aumentaron 71,4 por ciento en los primeros nueve meses del 2015. Según el Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo (Cenda), las administradoras de fondos de pensiones recaudaron 500.000 millones de pesos en abril, pero solo repartieron 200.000 millones entre los pensionistas chilenos.

Beethoven Herrera Valencia Profesor U. Nacional y Externado Colaboración, Daniel Díaz.

http://www.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/chile-insurreccion-pensional-504992

 

11.17.- EL ESTANCAMIENTO DE LOS ANTILIBERALES – Joseph E. Stiglitz

Hoy, un cuarto de siglo después del final de la Guerra Fría, Occidente y Rusia están otra vez enfrentados. Pero esta vez (al menos para uno de los lados), está claro que la disputa tiene que ver más con el poder geopolítico que con la ideología. Occidente ha apoyado, en diversas formas, a movimientos democráticos en la región pos-soviética, sin disimular su entusiasmo por las varias “revoluciones de colores” que sustituyeron a viejos dictadores por líderes más receptivos (aunque no todos resultaron los demócratas convencidos que decían ser).

Demasiados países en el antiguo bloque soviético siguen bajo control de líderes autoritarios, entre ellos algunos que, como el presidente ruso, Vladímir Putin, aprendieron a mantener una fachada electoral más convincente que sus predecesores comunistas. Estos líderes promueven un sistema de “democracia iliberal” sustentado en el pragmatismo, no en alguna teoría universal de la historia, y se justifican con el argumento de ser más eficaces.

Lo cual es indudable, si se mide por la capacidad de agitar el sentimiento nacionalista y suprimir el disenso. Pero no han sido tan eficaces en lograr crecimiento económico duradero. El PIB de Rusia (que supo ser una de las dos superpotencias del mundo) hoy es aproximadamente el 40% del de Alemania y poco más del 50% del de Francia. La esperanza de vida al nacer es la 153ª del mundo, justo detrás de Honduras y Kazajistán.

Por ingreso per capita (según la paridad del poder adquisitivo), Rusia está en el puesto 73º, muy por debajo de los ex satélites de la Unión Soviética en Europa central y del este. El país se desindustrializó: la inmensa mayoría de sus exportaciones ahora procede de recursos naturales. No evolucionó hacia una economía de mercado “normal”, sino hacia una forma peculiar de capitalismo de Estado amiguista.

Los errores cometidos no deben debilitar nuestra determinación de trabajar por Estados democráticos de derecho

Es verdad que en algunas áreas, por ejemplo la posesión de armas nucleares, Rusia aún tiene capacidades propias de una nación más poderosa. Y conserva el derecho al veto en las Naciones Unidas. También cuenta con herramientas cibernéticas que le permiten inmiscuirse seriamente en las elecciones de Occidente, de lo que da cuenta la reciente intrusión en los sistemas del Partido Demócrata en Estados Unidos.

Intrusiones que, según todos los indicios, no se detendrán. Dados los estrechos vínculos del presidente estadounidense, Donald Trump, con ciertos oscuros personajes rusos (que, a su vez, tienen estrechos vínculos con Putin), en Estados Unidos hay mucha inquietud sobre el grado de influencia que pueda ejercer Rusia (un asunto que tal vez las investigaciones en curso puedan aclarar).

Cuando cayó el telón de acero, Rusia y toda la ex Unión Soviética suscitaban grandes esperanzas. Aunque tras siete décadas de comunismo la transición a una economía de mercado democrática no iba a ser fácil, se suponía que (dadas las obvias ventajas del capitalismo de mercado democrático respecto del sistema que acababa de derrumbarse) la economía florecería y los ciudadanos exigirían más voz en la marcha de su país.

¿Qué salió mal? ¿Quién tiene la culpa, si alguien la tiene? ¿Podría haberse manejado mejor la transición poscomunista de Rusia?

Los regímenes “iliberales” no han sido eficaces a la hora de lograr un crecimiento económico duradero

Nunca podremos responder estas preguntas más allá de toda duda, porque es imposible rebobinar y repetir la historia. Pero creo que lo que vemos es en parte herencia de los errores del Consenso de Washington, que definió la transición rusa. La influencia de este marco conceptual es visible en la importancia superlativa que dieron los reformadores al proceso de privatización (sin importar cómo se hiciera), y a su rapidez por encima de cualquier cosa (incluida la creación de la infraestructura institucional necesaria para que una economía de mercado funcione).

Hace 15 años, cuando escribí La globalización y sus descontentos, sostuve que esta modalidad de reforma económica basada en una “terapia de shock” estaba condenada al fracaso. Pero los defensores de la doctrina recomendaban paciencia, aduciendo que para poder emitir un juicio se necesitaba una visión a largo plazo.

Hoy, transcurrido más de un cuarto de siglo desde el inicio de la transición, mi tesis resultó confirmada, y refutados los argumentos de quienes sostenían que la institución de derechos de propiedad privada bastaría para alentar demandas más amplias de aplicación del imperio de la ley. Rusia y muchos de los otros países en transición están más rezagados que nunca respecto de las economías avanzadas y, en algunos casos, el PIB es menor al que tenían al principio de la transición.

Muchos rusos creen que el Tesoro de Estados Unidos impulsó las políticas del Consenso de Washington para debilitar a Rusia; creencia que fue reforzada por la profunda corrupción del grupo de académicos de la Universidad de Harvard elegido para “ayudar” a Rusia a hacer la transición (descrita en un informe detallado que publicó en 2006 la revista Institutional Investor).

Yo creo en una explicación menos retorcida: las ideas erradas, aun con la mejor de las intenciones, pueden traer consecuencias serias. Y las oportunidades que ofrecía Rusia a la codicia egoísta fueron demasiado irresistibles para algunos. Es evidente que la democratización de Rusia demandaba medidas que garantizaran la prosperidad compartida, no políticas conducentes a la creación de una oligarquía.

De modo que los errores de Occidente no deben debilitar la determinación de trabajar ahora en pos de la creación de Estados democráticos que respeten los derechos humanos y la legalidad internacional. Estados Unidos está luchando para evitar que el extremismo del Gobierno de Donald Trump (por ejemplo, prohibir la entrada a musulmanes, promover políticas ambientales contrarias a la ciencia o amenazar con ignorar acuerdos comerciales internacionales) se convierta en norma. Pero tampoco pueden “normalizarse” las violaciones del derecho internacional cometidas por otros países, como las acciones de Rusia en Ucrania.

Joseph E. Stiglitz es premio nobel de economía, es profesor distinguido de la universidad de columbia y economista principal del instituto roosevelt. su último libro es ‘the euro: how a common currency threatens the future of europe’ (el euro: cómo una moneda común pone en riesgo el futuro de europa). Traducción de esteban flamini © PROJECT SYNDICATE, 2017. http://economia.elpais.com/economia/2017/04/06/actualidad/1491474388_913825.html

   

 10.17.- EL SILENCIO CÓMODO DE LAS UNIVERSIDADES – Jorge Iván González

Después de leer el informe realizado por la Contraloría General sobre la utilización de los recursos del Fondo de Ciencia y Tecnología (FCT), sorprende el silencio cómodo de las universidades. En lugar de haber denunciado desde el comienzo los criterios absurdos con los que se distribuían las regalías para ciencia y tecnología, prefirieron acomodarse y pelear por pedacitos de la piñata. Las pocas voces críticas fueron de profesores y académicos aislados.

31 mar 2017.- A lo largo de todo el proceso, las universidades no tuvieron el coraje de rechazar los criterios que alimentaron el Ocad del FCT. Su triste papel estuvo acompañado de la lamentable secretaría técnica de Colciencias. El informe del Contralor no es grave por los detalles amarillistas que deleitan a los medios, que se la han pasado entrevistando al dueño del asadero Pío Pío, en lugar de estar haciendo una reflexión cuidadosa sobre lo que pasó. La raíz de la pésima distribución de los recursos del FCT radica en la incapacidad autocrítica de las universidades, que optaron por acomodarse y cumplir pasivamente con los requisitos formales del Ocad, en lugar de haber propuesto un debate nacional sobre los lineamientos que deberían guiar las opciones en ciencia y tecnología.

El primer gran error de las universidades consistió en aceptar que los dineros del FCT se distribuyeran entre los departamentos en la misma proporción en que lo hicieron los fondos de Desarrollo Regional y de Compensación Regional. Los recursos para estos dos fondos dependen de los niveles de pobreza, de la población y del desempleo. Para cualquier universidad debería haber sido claro que estas dimensiones no tienen nada que ver con la capacidad para llevar a cabo los proyectos de ciencia y tecnología. Como lo demuestra el Contralor, esta forma de distribuir llevó “a que departamentos que tienen fuertes falencias en capacidades científicas e institucionales reciban los más altos recursos”. Es deplorable que 64% de los recursos de ciencia y tecnología quedaran en los departamentos “con menores capacidades”.

El Ocad tiene una composición que, por su misma naturaleza, no favorece la discusión seria sobre las prioridades científicas del país. Allí está el gobierno nacional (DNP, Colciencias, Minminas, Ministerio de Agricultura, MinTIC), el gobierno territorial (6 gobernadores, uno por cada región del país, y universidades (4 públicas, 2 privadas, 1 universidad representante de las comunidades étnicas). Al aceptar estas reglas de juego, las universidades terminaron presentando proyectos que complacieran a los gobernadores. De esta manera renunciaron a su autonomía, y demostraron su incapacidad de liderazgo. Y este sometimiento a la voluntad de los gobernadores fue recompensado, porque gracias al régimen especial de la contratación asociada a CyT, 87,8% de los recursos se asignaron de manera directa y solamente 12,2% por concurso.

La piñata entre las universidades ejecutoras de los proyectos se distribuyó así: Valle ($38.000  de millones), Tecnológica de Chocó ($33 mm), Cauca ($27.000 millones), Tecnológica de Pereira ($26.000 millones), Nacional ($25.000 millones), Tolima ($24.000 millones), UIS ($19.000 millones), Guajira ($19.000 millones), Caldas ($15.000 millones), Nariño ($13.000 millones), Pacífico ($4.000 millones), Colegio Mayor del Cauca ($3.000 millones), Amazonía ($2.000 millones), Antioquia ($2.000 millones), Uptc ($2.000 millones). Es inaceptable que las universidades terminaran realizando numerosos proyecticos sin ninguna visión estratégica.

http://www.larepublica.co/el-silencio-c%C3%B3modo-de-las-universidades_490791

 

9.17.- EL GIGANTE BRASIL SIGUE EN ESTADO RECESIVO  POR MÁS DE  OCHO TRIMESTRES CONSECUTIVOS.

8 marzo, 2017.-  El PIB brasileño se contrajo 3,8% en 2015 y, según las estimaciones, habría caído un 3,5% en 2016, lo que redundaría en su primer bienio recesivo desde los años 30. Para 2017, el Banco Central proyecta un modesto crecimiento

 13 feb  2017.-  Y las causas aún no han desaparecido. Los amigos de Lula y Dilma comentaban que su revolución había llegado al tope. Con esto querían significar que el presupuesto expansivo empezó a marcar un déficit preocupante, mientras que el nuevo crédito se cerraba. Los préstamos empezaron a vencerse y entre intereses y los pagos alcanzaban el 40%. Sigue el afán de imponer la austeridad. Prohibido apelar a préstamos por expansión monetaria. Luego se vino la devaluación masiva para presionar la inflación por la vía del encarecimiento de las importaciones.

Michel Temer, presidente de Brasil, en la cuerda floja. (Crédito: miguel schincariol/afp/getty images)  
Michel Temer, presidente de Brasil, en la cuerda floja. (Crédito: miguel schincariol/afp/getty images)

La nota de las calificadoras de riesgo crediticio es de BBB, igual que para Colombia. La firma evaluadora de riesgo Standard & Poor’s consideró que la economía brasileña aún muestra señales de debilidad, pero reconoció mejoría en los indicadores de deuda de la petrolera Petrobras.

Por otra parte, su recesión es una caída típica provocada por el sector externo. Brasil sufrió directamente los efectos de la crisis financiera de los USA en 2008, luego la desaceleración de la economía china y la caída de los precios de las commodities, y en fín, los del petróleo. Luego, una devaluación masiva de un 50% fruto de una apreciación de más de 10 años por cuenta de las jugadas del abundante dólar.

De alguna manera la finalización de las enormes obras para el mundial de futbol y para las olimpíadas, también pusieron su cuota. La inestabilidad política y los juicios de responsabilidad por corrupción a una numerosa élite de empresarios y políticos, ha intimidado quizá al capital extranjero. Pero son el presupuesto, la tasa cambiaria y la contracción de sus exportaciones, las causas primeras del estado recesivo.

A pesar de los indicios de una recuperación en curso, la vida no está mejorando para los brasileños comunes, dicen los expertos. “No parece que la recesión haya terminado en las calles de Brasil, pero hay mucho optimismo en las salas de juntas y en las filas del gobierno”, dice Brian Winter, vicepresidente del Consejo de las Américas. No obstante el panorama político es oscuro. El único dirigente que aún goza de popularidad, Lula da Silva, también está en la mira del juez Moro.

La empresa brasileña envuelta en este escándalo, Odebrecht, fue penalizada con la mayor multa anticorrupción de la historia en diciembre, aceptando pagar al menos 3.500 millones de dólares a autoridades de Brasil, Suiza y Estados Unidos. El pago es una admisión de los ejecutivos de la compañía de haber violado la ley. Colombia está involucrada en ese tipo de negocios, que tocan nada menos que a las elecciones presidenciales del 2010 y del 2014; además del monumental crecida de costos del proyecto de la refinería de Cartagena Reficar. Proyecto por cuenta de compañías americanas, no brasileñas.

“Aunque no sin fallas, las investigaciones revelaron al país la naturaleza sistémica de la corrupción en Brasil. Los brasileños sabían intuitivamente que el problema existía pero no entendían cuán extenso era”, dice Paulo Sotero, director del Instituto Brasil en el Wilson Center en Washington DC.

El actual gobierno de Brasil, encabezado por el presidente Michel Temer, que asumió el cargo en mayo, sigue siendo profundamente impopular. La aprobación de Temer asciende alrededor del 10%. Cinco de sus ministros dimitieron debido a denuncias de corrupción, y la semana pasada su ministro de Relaciones Exteriores, José Serra, renunció citando razones de salud.

 El gobierno de Temer aprobó una ley clave para poner un tope al gasto público, que se había disparado durante las dos presidencias anteriores. Aunque fue alabado por los economistas e inversionistas, hay un desprecio generalizado por parte de los brasileños que luchan en la pobreza y el desempleo.

Sin embargo, para disciplinar verdaderamente el gasto público, Temer está tratando de reformar el sistema de pensiones del país. Con una baja aprobación y las elecciones presidenciales en el horizonte en el 2018, los expertos sostienen que tal reforma será difícil de aprobar.

Pero hay señales de recuperación. La inversión extranjera, asustada por el escándalo de sobornos, ha vuelto. El mercado bursátil brasileño subió un 60% en los últimos doce meses en términos de dólares y su moneda, el real, se ha recuperado tras caer. El FMI prevé que la recesión de Brasil concluirá este año, pero que el crecimiento será inferior al 1%.

http://cnnespanol.cnn.com/2017/03/08/la-peor-recesion-de-brasil-ocho-trimestres-consecutivos-de-contraccion/#0  (editado).

 

8.17.-CINCO ESTRATEGIAS QUE PROPONEN REVOLUCIONAR LA INTEGRACIÓN LATINOAMERICANA

Expertos locales e internacionales se dieron cita para discutir uno de los temas críticos que enfrenta Latinoamérica hoy: una mejor integración económica. Conozca las principales conclusiones sobre la importancia y estrategias que pretenden renovar la integración de la región.

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15 mar 3  2017 Una mayor integración económica entre los países de América Latina y el Caribe hará más competitiva a la región en los mercados internacionales e impulsará el crecimiento económico a largo plazo, señala una reciente publicación del Banco Mundial.

Mejores vecinos: Hacia una renovación de la integración económica en América Latina”, se presentó en Bogotá este 15 de marzo en la Universidad de los Andes, en el cual participaron expertos como el Vicepresidente del Banco Mundial para la región latinoamericana, el Ministro de Hacienda, el presidente de la Andi, entre otros.

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En este informe se analiza que una renovada estrategia de integración, que aproveche los factores complementarios entre la integración económica a nivel global y regional, contribuirá a un crecimiento con estabilidad.

El Vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Jorge Familiar, afirmó que la región ha buscado integrarse desde la década de los 60, y desde los años 90 se ha observado una revitalización.

Sin embargo, las exportaciones intrarregionales en América Latina siguen siendo un 20% de las exportaciones totales, muy por debajo del 60% y 50% que las exportaciones intrarregionales representan para regiones como la Unión Europea y Asia, respectivamente.

Según Familiar, el éxito en la integración de la región implica algo más allá que la reducción de los aranceles (los cuales son actualmente del 8% a diferencia del 12% evidenciado en los años 90) ¿Por qué?

Actualmente, exportadores latinoamericanos presentan elevados costos de transporte, déficits de infraestructura y problemas de armonización regulatoria (que hacen menos eficiente el comercio entre los países).

Por estos motivos, el experto señaló que la integración es no solo un instrumento para lograr el crecimiento económico, sino también para mejorar la productividad, competitividad y calidad de vida en la región.

“Una integración intrarregional más robusta nos volverá más competitivos en el escenario mundial. La integración efectiva demandará inversiones en infraestructura, conectividad y logística, lo que brindará un impulso adicional al crecimiento económico”, señaló Familiar.

Por su parte, el ministro de hacienda Mauricio Cárdenas, resaltó que “la Alianza del Pacífico es un esfuerzo para cambiar la historia y busca resolver el problema de integración que se presenta actualmente en América Latina”.

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Asimismo, Cárdenas indicó que a pesar de los desafíos que aún se tienen en transporte y logística, también hay que tener en cuenta el índice de conexión marítima que se distingue en el estudio. En este índice, Estados Unidos tiene unos resultados de 98/100 mientras que Colombia presenta alrededor de 52/100.

Con estos resultados, Colombia ocupa el primer lugar con relación a este índice entre los países latinoamericanos, por lo cual el ministro concluye que hay que darle una mayor importancia al tema de transporte desde el centro a los extremos del país y a los principales puertos colombianos.

Las estrategias

A grandes rasgos, el Banco Mundial propone un  “regionalismo abierto” que saque provecho de las sinergias desaprovechadas entre la integración económica a nivel regional y mundial, “sobre la premisa de que una integración con el mundo favorable al crecimiento no podría lograse sin primero fortalecer el propio vecindario”.

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Para lograrlo, se proponen estos componentes:

  • Reducir de costos del comercio

Las deficiencias en infraestructura y topografía, hacen que las distancias sean mucho más ‘caras’ para el comercio latinoamericano. La proporción de vías sin pavimentar en la región es de un 70%, haciendo que el transporte terrestre encarezca los costos del comercio.

  • Integrar los mercados de capital y trabajo

Mediante una liberalización de los flujos migratorios y de capital en la región. La integración de los mercados de trabajo a través de fronteras puede ayudar a los países a volverse más productivos e impulsar el crecimiento.

  • Reducción adicional de aranceles

Para estimular la actividad económica localmente, atraer inversión extranjera, posibilitar el intercambio de conocimiento y facilitar el ingreso en los mercados de exportación.

  • Ajustar normas y procedimientos

Para permitirles a las empresas utilizar elementos de otros países sin perder el acceso preferencial, con el fin de aprovechar completamente los acuerdos comerciales. “La armonización de estándares normativos también puede ayudar a la región a capitalizar plenamente los importantes avances logrados en torno una red energética integrada”.

  • Profundizar la integración económica entre Suramérica, Centroamérica, el Caribe y México

A través de nuevos Acuerdos Comerciales Preferenciales (ACP), donde cada una de las subregiones puede beneficiarse y sacar un mayor provecho del comercio, “lo cual será particularmente relevante para las economías más pequeñas al integrarse con países grandes”.

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http://www.dinero.com/economia/articulo/como-esta-la-integracion-economica-en-america-latina/242921

Nota Altereco.- Si subes los aranceles en mercado ampliado, atraes capital extranjero directo. Si los bajas, las metrópolis prefieren exportarte su producción. Quizá pueda regresarse algún día a aranceles externos comunes, como en la U-Europea  o en Usa.

7.17.-EL REINO UNIDO JUEGA CON FUEGO EN RELACIÓN CON EL BREXIT–Martin Wolf

El país tiene una mano de cartas débil pero, si no negocia un buen acuerdo para su salida de la UE, el comercio y las relaciones se dañarán.

A finales de este mes, la primera ministra británica Theresa May iniciará la negociación más significativa en la que el país se haya involucrado desde que negoció la adhesión a la Comunidad Económica Europea (CEE)  principios de la década de 1970.

10 mar 2017.- En esta ocasión, el país rechazará su pertenencia a lo que es hoy la Unión Europea (UE) al activar el artículo 50 del Tratado de Lisboa. Sin importar si se estuvo a favor de salirse o de quedarse, ha de esperarse que la Sra. May logre un buen trato.

El destino del Reino Unido siempre estará vinculado al del continente. También será siempre una significativa potencia europea. Pero estos intereses comunes no serán lo suficiente para asegurar un buen trato.

Estas negociaciones van a ser difíciles. Las posibilidades de un resultado calamitoso, con venenosas consecuencias a largo plazo, son significativas. Algunos de los más fanáticos partidarios del Brexit parecerían desear esto. La Sra. May debe resistirse a tal presión.
¿Cómo debe el gobierno del Reino Unido abordar estas negociaciones? Debe fijar los objetivos adecuados, comprender su posición y adoptar un enfoque eficaz.

El objetivo primordial debe ser lograr el mejor trato posible en el ámbito comercial. Sin embargo, la realidad es que el Reino Unido tiene una mano de cartas débil: sin un acuerdo, experimentaría una interrupción en su comercio y una arruinada relación con el continente.

Sus contrapartes lo saben. El Reino Unido comercia mucho más con el resto de la UE que el resto de la UE con el Reino Unido. Tiene más que perder. El ex primer ministro Sir John Major ha planteado la mejor estrategia: “Los resultados más exitosos se obtienen cuando las conversaciones se llevan a cabo con buena voluntad: es mucho más fácil llegar a un acuerdo con un amigo que con un vecino combativo. Pero la atmósfera ya está deteriorada”.

Charles Grant, del Centro para la Reforma Europea (CER, por sus siglas en inglés), añadió: “En un momento de incertidumbre global, la decisión del Reino Unido confunde a sus socios. Ellos se sienten despreciados, heridos y, en algunos casos, inseguros”.

Si las negociaciones han de tener éxito, el Gobierno debe enfocar sus energías. Esto no debiera ser sobre los términos del divorcio, en particular del dinero o de los derechos de los ciudadanos de la UE a quedarse.

La UE pretende solicitar €60 mil millones (£52 mil millones). Esto representa aproximadamente el 3 por ciento del PIB anual del Reino Unido. En un período de, por ejemplo, una década, esta cantidad representaría el 0,3 por ciento del PIB anualmente. Esto es, a la larga, poco dinero. El futuro de su relación con la UE es mucho más importante.

Del mismo modo, a cambio de un excelente acceso al mercado único — a través de un amplio acuerdo de libre comercio y de un régimen de “equivalencia optimizada” para los servicios, además de una transición sin tropiezos a dicho acuerdo — el Reino Unido debiera estar dispuesto a pagar una contribución continua a la UE.

Esto contradeciría la afirmación de los partidarios del Brexit de que la salida de la UE liberará £350 millones a la semana para el Servicio Nacional de Salud. Pero eso era una mentira.

Los partidarios de este enfoque pudieran ser condenados como “enemigos del pueblo”. Puesto que Robespierre, Lenin, Hitler y Mao aplicaron variantes de esta frase a quienes masacraron, yo considero este epíteto un honor. En una democracia liberal, ninguna mayoría temporal puede arrogarse el término de ‘el pueblo’. El 48 por ciento que votó por quedarse también representa a ‘el pueblo’.

En este caso en particular, no existen buenas razones para concluir que la forma de ‘Brexit’ duro que actualmente es probable hubiera obtenido la pequeña mayoría que logró ganar en junio de 2016 el grupo que deseaba la salida de la UE.

Algunos en el Gobierno y numerosos partidarios del ‘Brexit’ sostienen que si el Reino Unido no obtiene el trato de la UE que desea, debiera convertirse en un estado de libre comercio de bajos impuestos similar a, tal vez, Hong Kong.

Pero, como señala Sir John, “tal dirección de política, una vez entendida por el público, nunca recibiría apoyo”. No solo es contraria a todo lo que establece la campaña en pro de la salida, sino que también es contraria a todo lo que la Sra. May ha declarado desde que asumió el cargo. Esto sería un ultraje antidemocrático.

Supongamos que el Gobierno fracase en obtener un buen trato a través de sus negociaciones con la UE. Supongamos que este fracaso no se deba a que abordó esta negociación con un espíritu arrogante y exigente, sino más bien razonable. Entonces
¿qué se ha de hacer?

El ex primer ministro Tony Blair argumenta que “si nuestro gobierno estuviera llevando a cabo una negociación que genuinamente tratara de promover los intereses de nuestro país, esa negociación incluiría la posibilidad de que el Reino Unido permaneciera en una Europa reformada”.

Teóricamente no tengo ninguna objeción a la idea de que la solicitud para salir de la UE pudiera ser revertida una vez que la naturaleza del Brexit se clarificara. No es menos patriótico desear quedarse que salirse.

Por otra parte, el resultado de un referéndum en una fecha determinada no puede ser sacrosanto para siempre. Es posible que el electorado cambie de opinión. Los partidarios del Brexit que insisten en la soberanía parlamentaria tampoco pueden objetar en principio a una votación parlamentaria acerca de los términos del acuerdo que realmente se alcance, contrapuesto a la opción de permanecer en la UE.

Sin embargo, en la práctica, esta opción es muy poco verosímil. Esto se debe, en parte, a que acabaría con la estabilidad del partido conservador en un momento en que no existe oposición creíble. Sin embargo, lo que es aún más importante, es la opinión del resto de la UE. Me resulta imposible imaginar que, después de dos años de duras negociaciones, al Reino Unido se le permitiera salirse con la suya diciéndoles a sus contrapartes que el trato que han ofrecido es tan malo que ha decidido quedarse dentro de la UE, casi como una forma de castigo. Esto violaría todas las normas de comportamiento decoroso.

Sospecho que cualquier intento de retirar la solicitud del artículo 50 en estas circunstancias sería rechazado por los miembros, apoyados por el Tribunal de Justicia Europeo, el cual consideraría ese caprichoso comportamiento incompatible con la supervivencia de la UE en sí.

La elección de Marine Le Pen como presidenta de Francia pudiera hacer que todo esto fuera irrelevante. Pero, como están las cosas actualmente, la suposición debe ser que el Reino Unido se saldrá de la UE. La pregunta es exactamente cómo. En relación con eso, todo sigue en juego.

* Columnista del Financial Times
http://www.portafolio.co/opinion/otros-columnistas-1/reino-unido-juega-con-fuego-en-relacion-con-el-brexit-administracion-portafolio-11-de-marzo-de-2017-504035

6.17.- COCAÍNA TRAMPOSA – Paola Ochoa

Las últimas noticias sobre las drogas tienen un ingrediente común que nadie quiere ver en Colombia: el fin del negocio de la cocaína se aproxima. Tanto la explosión de los cultivos de coca en el país —casi 200.000 hectáreas— como la proliferación de mulas criollas hacia China —163 colombianos presos por este delito— tienen detrás la misma explicación lógica: la cocaína ya pasó de moda y está obsoleta en gran parte del planeta.
06 mar 2017.-  Basta ver lo que está pasando en Estados Unidos, el país más drogadicto del mundo: el consumo de cocaína ha caído 50 % en los últimos ocho años seguidos. Según el más reciente informe de la DEA, hoy la coca solo representa el 7 % de la amenaza de las drogas en Norteamérica. La gran preocupación —casi en un 70%— gira en torno a la heroína y las metanfetaminas

Y es que mientras la cocaína mató a 2.000 personas en Estados Unidos en el último año, la heroína y las anfetaminas les cobraron la vida a casi 50.000. Eso es 25 veces más las muertes por sobredosis que produce nuestra vieja, decrépita y prehistórica cocaína ochentera. Y más del doble de lo que mató la pavorosa epidemia del ébola en la última década.

En todas las ciudades de Estados Unidos ya nadie quiere meter rayas de perico, sino un mar de pepas y heroína hasta por los oídos. Pepas que, dicho sea de paso, están fabricando los chinos en grandes volúmenes, como si se tratara de pares de zapatos. La más afamada se llama fentanilo, una droga 50 veces más poderosa que la heroína y que se está vendiendo como pan caliente en las calles de Nueva York, Los Ángeles, Baltimore y Chicago.

Por eso, los traficantes de cocaína están teniendo que buscar nuevos mercados, y por eso están inundando con mulas colombianas los mercados asiáticos. Por eso, también, el consumo de cocaína dentro de Colombia está creciendo más de lo esperado: porque los vendedores de perico tuvieron que volcarse en el mercado interno, porque afuera su producto se les volvió obsoleto.

Por eso, las Farc se sentaron a negociar la paz: porque su negocio principal —la venta de cocaína— viene en picada libre desde el año 2008. Y por eso decidieron rellenar el país de matas de coca en este último año: a ver si al menos logran la indemnización que les prometió el Gobierno vía sustitución de cultivos, tal y como quedó establecido en los acuerdos.

Dudo mucho que esa explosión de 200.000 hectáreas de coca se traduzca en algún momento en rayas de cocaína para inhalar dentro de los Estados Unidos. Más bien se trata de la mermelada de las Farc para operar igual que los Ñoños y sus amigos: una estrategia clientelista para financiar su futuro partido político. El negocio de la droga cambió, y las Farc lo tienen clarito desde hace mucho tiempo.

Ahora que los gringos no nos vengan a joder por este aumento en los cultivos, cuando ya nadie en su país mete rayas de perico. Cuando son sus propios médicos los que de tanto prescribir medicinas para el dolor —con base en opioides y opiáceos— volvieron a la gente adicta a la heroína, el fentanilo y las anfetaminas.

Que no nos jodan los gringos, cuando es su marihuana hidropónica –que ya tiene 10 nuevos millones de consumidores en Estados Unidos– la que está generando unas sicosis y unos desequilibrios mentales nunca antes vistos entre los adolescentes y adultos.

Pero claro, como ambos negocios son de ellos –tanto el de las medicinas por prescripción como el de la marihuana hidropónica– entonces ahí sí se hacen los pendejos. A nosotros, en cambio, sí nos mandan la DEA y todo el departamento antinarcóticos en pleno. Gringos hipócritas, impostores y embusteros.

@PaolaOchoaAmaya http://pre.eltiempo.com/opinion/columnistas/paola-ochoa/cocaina-tramposa-6-de-marzo-de-2016-64562 

 

5.17.-EL CRECIMIENTO FINANCIERO – Salomón Kalmanovitz

Llama la atención que el crecimiento de la economía dependa tanto del sector financiero. En 2016, por ejemplo, la economía creció sólo 2 %, “gracias” a que el valor agregado de ese sector aumentó 5 %, siendo el renglón más grande de la economía colombiana pues ocupa más de una quinta parte del Producto Interno Bruto.

26 feb 2017.-  Compárese con los sectores considerados productivos que tienen participaciones del 11 % para la industria, 6,5 % el petróleo y minería y 6 % el agropecuario. Mientras la manufactura creció bien (3 %), esto se debió a la entrada en operación de la Refinería de Cartagena; descontándola, el sector creció sólo 1 %. La minería obtuvo un segundo año de contracción con -6,5 % y el sector agropecuario creció a duras penas 0,5 %.

¿Qué tanto hace el sector financiero? Recoge ahorro del público y lo presta a las empresas y a las familias. Las empresas pueden invertir más, mientras que las familias adquieren vivienda, carros y otros bienes de consumo que no podrían pagar de contado. El PIB del sector es igual a las utilidades (muy elevadas) más los salarios que son un monto modesto porque es poco intensivo en trabajo, sobre todo después de la introducción de cajeros automáticos y la informatización de todas las operaciones bancarias. Las utilidades surgen de la diferencia entre las tasas de interés de captación y las de colocación que va de 5 % en créditos a las empresas hasta el 25 % en lo que cobran por las tarjetas de crédito. Están además los cargos por comisiones y descuentos que nos irritan tanto a los usuarios del sistema. Por último, están los rendimientos de las inversiones que hacen en bonos del gobierno y en todos los sectores de la economía.

Los bancos administraron activos por $575 billones en 2016 que prestaron o invirtieron directamente. El Gobierno les ha entregado a las administradoras de fondos privados el manejo de la mayor parte de las pensiones y de las cesantías que deben abonar los empresarios y empleados. Estos activos sumaban $428 billones que pueden invertir incluso en proyectos de alto riesgo como los de infraestructura, algo notorio en el grupo Aval. El total de activos del sistema financiero fue de $1.401 billones.

La distribución entre los empleados del sector y sus propietarios se ha deteriorado, según las cuentas institucionales del Dane: en el año 2000, los asalariados apropiaban 43 % del valor agregado y los dueños (excedente bruto de explotación) el 53 %; en el año 2015, los primeros bajaron su participación a 30 % y los propietarios subieron al 66 %. Si proyectamos a la cifra del PIB financiero de 2016 de $181 billones, tendremos que el excedente apropiado por sus propietarios fue de $120 billones, mucho más que lo informado en sus propios informes contables y los de la Superintendencia Financiera ($16,4 billones).

El grupo Aval se alimentó de bancos quebrados y nacionalizados (Banco de Bogotá, su banco bandera) o públicos (Banco Popular) que compró a precio de feria, concentrando la mitad de los activos del sistema financiero. Corficolombiana es la institución del grupo que invierte en gas y energía, construcción de infraestructura en la que destaca Episol, enredada con Odebrecht, palmicultura y hoteles (la cadena Estelar). A la fecha el grupo no ha sido investigado por autopréstamos, que le dan ventaja frente a sus competidores en las pujas por obra pública, ni castigado en la Ruta del Sol 2, adjudicada gracias a sobornos abonados generosamente por la firma brasileña.

http://www.elespectador.com/opinion/el-crecimiento-financiero-columna-681953

4.17.- EFECTOS DE LA REFORMA TRIBUTARIA – Eduardo Sarmiento

El ministro de Hacienda es materia de rápidas mutaciones. A finales del año pasado estuvo comprometido en una reforma tributaria para reducir el déficit fiscal y alza de tasas de interés para bajar la inflación, y ahora se encuentra empeñado en aumentar el gasto público para compensar las secuelas sobre el gasto privado. En el fondo, está operando más con recetas generalistas de libro de texto que con un diagnóstico sobre las causas del desplome de la economía que se inició en el 2014 y, como se ha anticipado en varias oportunidades, continuará en 2017.

18 Feb 2017.-  El Gobierno y el Banco de la República, inspirados en el fundamentalismo del FMI, sostuvieron que la reforma tributaria basada en el IVA reduciría el déficit en cuenta corriente y reactivaría la actividad productiva. Como lo advertí reiteradamente, la realidad resultó muy distinta. La reforma les succionó $7 billones a los grupos medios y bajos, lo que acentuó la contracción de la demanda y las tendencias recesivas. Así lo confirman los indicadores de diciembre y comienzos del año. La industria, el comercio y el empleo muestran claros descensos con respecto a los meses anteriores. La tendencia declinante de los últimos dos años se acelera.

La causa de la caída de la economía ha sido el déficit en cuenta corriente ocasionado por la revaluación de diez años y la caída del petróleo, y luego agravada por el fracaso de la devaluación que no afectó las exportaciones y deprimió en forma drástica las importaciones y el alza de la tasa de interés que asfixió la economía. Lo grave es que la reducción de las importaciones ocasiona una fuerte contracción de la inversión que contrae el ingreso nacional y se refuerzan. Así, la reforma tributaria se adicionó la tendencia declinante de la demanda.

Ante la evidencia de que la reforma tributaria no reactivaría la economía sino la deprimiría, ahora pretenden contrarrestarla con un gasto imprevisto en infraestructura física que ha demostrado total ineficacia para estimular la producción. Luego de seis años de esfuerzos infructuosos, no se ha logrado que la inversión vial impulse la economía. Los monumentales recursos destinados al sector se han quedado en sobornos, privatizaciones y sobrecostos. En los últimos tres trimestres, las obras civiles crecieron por debajo de la economía y de la tendencia histórica. De acuerdo con la información de la encuesta industrial del DANE y la Andi, los materiales de la construcción y el cemento caen cerca de 8 %.

Todavía no se sabe a ciencia cierta de los proyectos anunciados cuántos serían obras adicionales y cuántos traslados. En cualquier caso, su impacto, que en los círculos oficiales se estima en 1,3 % del PIB, es muy inferior a la contracción generada por la reforma tributaria y la que viene de atrás. Mal puede esperarse que revierta la tendencia declinante del producto nacional y el empleo.

El drama de la economía es que no se han entendido las causas de su desplome continuado durante dos años y medio. La verdad es que la severa crisis externa que se gestó durante varios años de predominio de las commodities y revaluación desembocó en cuantiosos déficits en cuenta corriente, y luego los desaciertos para corregirlo configuraron una deficiencia de demanda efectiva, que no aparece en las cartillas de la ortodoxia. Los esfuerzos para corregir una falencia agravan la otra. Las soluciones no pueden lograrse con medidas generalistas de impuestos y gasto público. En su lugar, se plantean cambios de fondo en la estructura de la producción industrial y agrícola y en el marco de políticas comerciales, cambiarias y financieras.

http://www.elespectador.com/opinion/despues-de-la-reforma-tributaria-columna-680585

3.17 – Ecuador. Los dos modelos de sociedad: lo que está en juego el 19 de febrero

René Ramírez

El Telégrafo

La economía en 2017 se empieza a recuperar luego de los shocks externos que afectaron al país el año anterior.

 Cuando se analiza la economía política de un proyecto político, una pregunta relevante sería cómo se reparte el pastel cuando este crece o cómo se distribuye cuando el pastel se contrae. Analizar qué sucedió en la década de la Revolución Ciudadana (RC) en comparación con lo sucedido en la que la precedió podría dejar traslucir si ha existido o no diferencias en la economía política de la distribución de la riqueza.

Entre 1996 y 2006, la economía ecuatoriana medida a través del PIB nominal creció 85% al pasar de $ 25.214 millones a $ 46.802 millones; mientras que entre 2006 y 2016 creció el 105,6% (más que se duplicó al alcanzar una producción estimada de $ 96.217 millones).

¿Cómo se redistribuyó el crecimiento entonces? Como se observa en el gráfico 1 claramente hay dos intencionalidades políticas en la distribución del ingreso entre ambas décadas. Mientras en la década neoliberal el crecimiento de los ingresos personales fue pro-rico, en el período de la RC fue pro-pobre. En efecto, mientras que entre 1996-2006 el ingreso del 10% más rico creció el 112%, el del 10% más pobre aumentó apenas el 20% en toda la década. No es fortuito en este marco que la desigualdad medida según el coeficiente de Gini del ingreso haya aumentado el 18% esos 10 años. En el período de la RC, por el contrario, se invierten los papeles. Si bien gana toda la sociedad en su conjunto, claramente se evidencia que los que más se benefician son los más pobres. Entre 2006 y 2016, los ingresos del 10% más pobre crecieron el 112%, mientras que los ingresos de los más ricos crecieron el 40%. En este marco, no es azaroso tampoco que la concentración del ingreso medido igualmente por el mismo coeficiente señalado haya decrecido el 14%.

Dicho de otra forma, mientras en la década neoliberal del crecimiento del pastel se dio 5,6 veces más al 10% más rico que al 10% más pobre, en la Revolución Ciudadana tuvimos un pastel más grande, y se le dio tres veces más de pastel al 10% más pobre que al 10% más rico. Cuando se compara la distribución del ingreso real, es decir, el que iguala el poder de compra pues el valor nominal se corrige por el nivel de precios, se tiene otra conclusión que diferencia claramente a los dos períodos. En efecto, como se observa en el gráfico 2, en el período 1996-2006 cayó el ingreso real de todos los deciles o se podría decir, en otras palabras, que los ingresos personales globales se achicaron. Sin embargo, repitiendo lo que se había descrito en el gráfico 1, mientras el ingreso de los más pobres cayó el 87%, el de los más ricos se contrajo en 76%; es decir, los menos perjudicados fueron los más ricos. En cambio en el período 2006-2016 todos los ingresos reales crecieron, casi tres veces más en el decil pobre comparado con el de más altos ingresos. Lo importante de resaltar es que creció en todos los deciles, pero fue desigual porque benefició en mayor medida a los de más bajos ingresos.

Ahora bien, una cosa es cuando se redistribuye crecimiento y otra es cuando se redistribuye decrecimiento. ¿Qué grupo social se quedó con menos pastel? Es usual que en momentos de decrecimiento económico los gobiernos tomen medidas antipopulares a través de los denominados “paquetazos” que afectan los niveles de vida de las grandes mayorías y sobre todo de los más pobres. Subir los precios de los bienes básicos, bajar salarios, eliminar subsidios al transporte, a la energía, etc., suelen ser medidas que se toman para solventar los problemas macroeconómicos.

Ecuador entre 2015 y 2016 vivió lo que el presidente Rafael Correa denominó la “tormenta perfecta”: caída de los precios del barril de petróleo, lo cual condujo a que el Gobierno no reciba un dólar por más de un año para financiar la inversión pública; apreciación del dólar (moneda oficial de Ecuador); devaluación de la moneda de Perú y Colombia (principales competidores comerciales de Ecuador); contingencias legales que el Estado tuvo que pagar a Occidental ($ 1.067,7 millones) y Chevron ($ 112 millones); fenómeno ‘El Niño’; erupción del Cotopaxi y -como si esto fuera poco- un terremoto con una magnitud de 7.8 Mw cuyo epicentro fue Pedernales, constituyéndose en el sismo de mayor impacto social de los últimos 60 años. Tales factores exógenos condujeron a que la economía ecuatoriana tenga un decrecimiento económico en 2016.

En términos de ingreso per cápita se podría decir que este decreció el 3% entre 2015 y 2016. No obstante, los promedios esconden información valiosa de la economía política de la RC. Si dividimos este decrecimiento según deciles de ingreso podemos ver que en promedio el 70% de la población no vio afectado su ingreso y que el peso del decrecimiento económico recayó el 30% más rico (ver gráfico 2).

FALTA AQUÍ EL GRÁFICO!!!!!!!!

En efecto, mientras el 70% de la población no redujo en promedio su ingreso, el ajuste se financió con la reducción en promedio de $ 19 per cápita del 30% más rico (4% de su ingreso total). De esta manera, las medidas tomadas no solo resultaron justas sino que se trata, además de una decisión que es racional desde el punto de vista de la eficiencia y eficacia económicas, de un elemento de ética ciudadana que corresponde a la solidaridad que nos debemos entre los ecuatorianos. ¿Por qué? Si a una persona que gana $ 1.000 se le quita $ 19 mensuales lo más seguro es que no reduzca su demanda.

En cambio, si a una persona que gana menos de $ 50 (aproximadamente la línea de extrema pobreza) mensuales se le restan los mismos $ 19 no solo que disminuirá su demanda, sino que tendrá graves impactos en sus condiciones de vida. La decisión política en 2016 fue no afectar a las grandes mayorías (70% de la población) y que el costo del impacto económico lo asuman aquellos grupos sociales que tienen las capacidades para salir adelante sin afectar sus estándares de vida.

Si bien cuando hay decrecimiento de la economía usualmente la pobreza y la desigualdad suelen dispararse, en Ecuador, entre 2015 y 2016, ni la pobreza ni la desigualdad se incrementaron. En efecto, si bien la pobreza pasó de 23,3% a 22,9% y el coeficiente de Gini de 0,476 a 0,466 de 2015 a 2016, estas reducciones no resultan estadísticamente significativas.

La política pública impidió que el malestar macroeconómico conlleve una pérdida de bienestar microeconómico en los sectores más pobres de la población, y que se trastoque la estructura distributiva del ingreso de los ciudadanos.

Con las medidas tomadas se ha podido demostrar que es posible hacer un “ajuste hacia arriba”, rompiendo de esta manera la ley de la “gravedad” económica vivida en la historia de Ecuador y de la región: en donde se socializan las pérdidas y las grandes mayorías y los más pobres son los grandes perjudicados siempre. Para la RC, las políticas de austeridad hacia abajo son absurdos económicos pues al contraer la demanda de las grandes mayorías, el sector productivo deja de ofertar productos, lo que a su vez impacta en el nivel de empleo y en las condiciones laborales de los trabajadores, quienes al verse afectados también restringen su consumo agravando cualquier panorama económico. No hay mejor salud para una empresa que una buena mejora del bienestar de la población que demande y consuma su producción.

Debe quedar claro que además de los malos resultados económicos de estrangular a las mayorías con las políticas de austeridad, es imprescindible añadir a la cuenta social del ajuste el socavamiento de la democracia y la cohesión social por las brechas e injusticias que provoca el empobrecimiento de las mayorías y la concentración de la riqueza en una pequeña oligarquía.

No es de sorprender, que luego de los grandes shocks externos vividos entre 2015 y 2016, Ecuador ya haya recuperado la senda del crecimiento y se espere que en 2017 la economía crezca por encima del promedio de América Latina. El Gobierno de la RC ha tenido claras sus prioridades: proteger a todos los ecuatorianos, pero primero a los pobres y a las grandes mayorías; reivindicando los principios de igualdad y solidaridad que son la base de una democracia política, social y económica, en todas sus dimensiones. Así, frente al mito neoliberal de que por ley de la gravedad los beneficios del crecimiento “caerán por goteo” a la ciudadanía, la política económica de la RC ha demostrado su falsedad y ha evidenciado que no hay fenómenos naturales en el campo de la economía, sino voluntades políticas para cambiar el rumbo de la historia.

Lo que está en juego el próximo 19-F es el tipo de sociedad en el que queremos vivir. No tomar en cuenta los niveles de disparidad social y económica es negar la posibilidad de consolidación de una sociedad que construya encuentro, vida en común, donde la mercantilización de la vida cotidiana deje de ser el común denominador y donde sea posible gestar colectivamente un porvenir social compartido que no se base en los principios del egoísmo y la envidia, sino en los de la cooperación, reciprocidad y solidaridad.

René Ramírez, secretario de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación

http://rebelion.org/noticia.php?id=222802

2.17- LAS RAZONES QUE TIENEN EN ENTREDICHO A LA GLOBALIZACIÓN – Ricardo Ávila

El ‘brexit’ o la popularidad de políticos como Donald Trump son serias amenazas, opinan expertos.

Movimientos que defienden las economías locales han tomado fuerza en el mundo. Aquí, un manifestación en Australia. Foto: Alex Bainbridge / AFP

9 de octubre de 2016.- No es una mera coincidencia que en la misma fecha tanto Barack Obama como Christine Lagarde hayan hablado extensamente del mismo tema. El primero lo hizo en un texto publicado el viernes por la revista británica ‘The Economist’, mientras que la segunda lo convirtió en el elemento central del discurso que pronunció ese día en Washington, con ocasión de la asamblea anual conjunta del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, a los que pertenecen 189 naciones.

El asunto es la globalización, definida como la creciente interdependencia entre las naciones de los cinco continentes, la misma que es la fuerza impulsora del mayor cambio en la historia de la humanidad desde el punto de vista del desarrollo. Gracias al comercio y el creciente movimiento de personas y capitales, centenares de millones de personas han salido de la pobreza en las últimas dos décadas, tanto en Asia como en África y América Latina.

Esa transformación, que se expresa en mayores niveles de ingreso, aumento en la esperanza de vida y tasas más elevadas de escolaridad, entre otras cosas, se encuentra en riesgo. El motivo es el surgimiento de una serie de movimientos políticos que ponen en entredicho las ganancias obtenidas y sostienen que los costos son muy superiores.

Las fuerzas en contra

Algunos argumentos son convincentes. Quien lo dude no tiene más que mirar eventos recientes como la votación en la cual la mayoría de los ciudadanos británicos escogieron a finales de junio la opción de abandonar la Unión Europea, de la cual forman parte desde hace 43 años. El ‘brexit’ todavía no se ha hecho efectivo, pero la primera ministra Theresa May ya anunció que el camino formal empezará a recorrerse en marzo, mientras los analistas hablan de las secuelas negativas que podría dejar un divorcio que tocará desde las ventajas arancelarias hasta la inmigración hacia el Reino Unido.

Y los riesgos van al alza, como bien lo señaló el FMI en su informe de perspectivas mundiales dado a conocer el martes. La principal razón es la probabilidad de que Donald Trump triunfe en las elecciones presidenciales del próximo mes en Estados Unidos y haga realidad su promesa de erigir un muro en la frontera con México, imponerles sanciones a las exportaciones provenientes de China o limitar seriamente la entrada de musulmanes a territorio norteamericano. Un ‘ping-pong’ de retaliaciones muy seguramente deprimiría el comercio y los flujos de inversiones, con consecuencias adversas sobre la economía del planeta.

“Para muchos de sus críticos, la globalización es un proyecto de las élites del mundo para beneficiarse, principalmente a costa de los trabajadores”, explica el respetado analista venezolano Moisés Naím. Tal como lo afirma el propio Obama: “Décadas de crecimiento de la productividad en declive e inequidades al alza han resultado en un aumento más lento de los ingresos para las familias de renta baja y media”.

En la práctica eso se traduce en los millones de empleos que se han perdido en territorio estadounidense debido a la necesidad de muchas empresas tradicionales de bajar costos con el fin de competir mejor. Un caso típico es fabricar automóviles en plantas mexicanas o importar confecciones hechas en Vietnam o Bangladés, con lo cual desaparecen puestos de trabajo bien remunerados al norte del río Grande.

Las investigaciones realizadas demuestran que los que más sufren son los operarios con bajos niveles de educación a quienes es difícil entrenar en otra labor y acaban ocupando cargos en los que ganan mucho menos. De hecho, si se quiere mirar en dónde está la fortaleza electoral de Trump, su base está constituida por personas de clase media con poca escolaridad que piensan que si hubo fiesta, no fueron invitados a ella.

En el norte de Inglaterra, la rabia es contra los recién llegados –sobre todo de Europa del este–, quienes laboran por un menor salario y traen sus propias costumbres. La crisis de los refugiados en el Viejo Continente disparó las alarmas sobre el arribo de un buen número de musulmanes y una eventual invasión de turcos, que no tenía ningún asidero en la realidad. Esa mezcla de presiones económicas, culturales y religiosas ha sido aprovechada para inspirar temor, xenofobia y llamados a cerrar las fronteras.

Como consecuencia, los nacionalismos están a la orden del día. Desde Italia hasta Suecia, pasando por Hungría y Polonia, han aparecido movimientos que plantean que la integración debe tener un límite. No es aventurado pronosticar que el mapa político europeo se verá influenciado por esta situación, un fenómeno que es posible que se extienda a otras latitudes.

(Lea también: La cumbre de la ONU sobre refugiados, sin metas concretas)

Ganadores y perdedores

Lo que los populistas no cuentan es que los beneficios colectivos superan el saldo en rojo, así sea indispensable prestarle atención a la mala distribución de la riqueza. Para comenzar, están los ahorros para los consumidores o el surgimiento de nuevas oportunidades de negocios. El desempleo en Estados Unidos se encuentra en 5 por ciento, mientras que el año pasado el alza en los ingresos de los hogares se concentró en el 20 por ciento más pobre de la ciudadanía.

Además, hay que reconocer los efectos de otras realidades. “La globalización y el comercio se volvieron chivos expiatorios para las disrupciones causadas por los avances tecnológicos, que todos los días remplazan trabajadores y vuelvan ciertas industrias obsoletas. Claro, hay ganadores y perdedores, pero son la tecnología, la robotización y el uso de ‘big data’ los que nos deben quitar el sueño”, afirma Peter Schechter, director del Centro Adrienne Arsht para América Latina, con sede en Washington.

El punto es válido. Muchos de los oficios tradicionales empiezan a ser amenazados por la irrupción de aquello que se conoce como la cuarta revolución industrial. El problema es que reeducar a la gente es algo en lo cual los gobiernos –ricos y pobres– son especialmente lentos, pues hay que invertir en entrenamiento y no abandonar a tantos a su suerte.

Ante la avalancha de quejas y la irrupción de la política, cualquier esfuerzo de profundización se ve congelado. En la campaña electoral estadounidense, tanto Donald Trump como Hillary Clinton han criticado el acuerdo transpacífico –conocido como TPP, por sus siglas en inglés–, a pesar de que la ex secretaria de Estado y hoy candidata demócrata ayudó a negociarlo. Tampoco se le ve viabilidad a un pacto entre norteamericanos y europeos, pues no parece haber voluntad de sacarlo adelante en ningún lado del Atlántico.

Y por esta región, las cosas tampoco avanzan. Quizás con la única excepción de la Alianza del Pacífico, que integran Chile, Perú, Colombia y México, los demás esquemas de integración latinoamericanos están en crisis, como sucede con Mercosur o la Comunidad Andina. El proteccionismo está vigente en Ecuador y Venezuela, al igual que en Brasil. En nuestro caso hay una voluntad explícita de no firmar más tratados de libre comercio, a pesar de que nuestro nivel de apertura al exterior está entre los más bajos del mundo.

“Es muy importante reconocer que la globalización también tiene perdedores”, opina el colombiano José Antonio Ocampo, profesor en la Universidad de Columbia en Nueva York. Y agrega: “Pero las ganancias netas son positivas y, en particular, han creado oportunidades para los países en desarrollo. Por eso sus manifestaciones patológicas, como la xenofobia en algunos países europeos y el proteccionismo a ultranza de Trump, deben ser rechazadas”.

Además, vale la pena mirar el asunto con un lente más amplio. “Desde una perspectiva cerrada, los pilares de la globalización son el comercio internacional, las inversiones extranjeras y las finanzas, pero esta es una visión miope de lo que es un proceso amplio, muy descentralizado y fragmentado, de creciente integración entre países y gentes, a través de muchos más canales”, dice Moisés Naím. Y añade: “El Estado Islámico y Netflix, la internacionalización de iglesias evangélicas y de epidemias como la del Zika, la diversidad racial de los jugadores de los equipos de fútbol, las redes de activistas que operan en múltiples países, así como las remesas de dinero de un continente a otro o las masivas oleadas de inmigrantes ilegales en todo el mundo, forman parte de la nueva realidad, al igual que la adopción de estándares sobre derechos humanos, de combate a la discriminación racial o respeto a las preferencias sexuales. Todos son ejemplos de manifestaciones concretas y transformadoras de lo que vivimos”.

RICARDO ÁVILA
Director de Portafolio

http://www.eltiempo.com/economia/sectores/razones-que-tienen-en-entredicho-a-la-globalizacion/16722176

1.17 – TIEMPO DE AIRES ASFIXIANTES – Paul Krugman

La política medioambiental de Donald Trump es impermeable a la ciencia y la razón

Central térmica a carbón Scherer, en el estado de Georgia, la más contaminante de EE UU. JOHN AMIS AP

9 dic 2016 Muchas personas votaron a Donald Trump porque se creyeron la promesa de que nos devolvería a lo que imaginan que fueron los buenos tiempos (la época en que Estados Unidos tenía montones de puestos de trabajo tradicionales extrayendo carbón y fabricando productos manufacturados). Van a llevarse un buen chasco: la desaparición de los trabajos manuales tiene que ver sobre todo con el cambio tecnológico, no con la globalización, y por mucho que escriban en Twitter o que reduzcan los impuestos, esos puestos de trabajo no van a volver.

Pero, en otros aspectos, Trump sí que puede devolvernos a la década de 1970. Puede, por ejemplo, devolvernos a la época en que, con demasiada frecuencia, respirar aire no estaba exento de peligro. Y ha empezado con buen pie al escoger a Scott Pruitt, enemigo acérrimo del control de la contaminación, para dirigir el Organismo de Protección del Medio Ambiente. ¡Hacer que Estados Unidos vuelva a ahogarse!

Muchos de los comentarios sobre el nombramiento de Pruitt se han centrado en su rechazo a la ciencia del clima y en la alta probabilidad de que el Gobierno entrante deshaga los importantes avances contra el cambio climático que el presidente Obama empezaba a conseguir. Y, a la larga, esto es lo realmente grave.

Al fin y al cabo, el cambio climático pone en peligro la existencia de un modo en que no lo hace la contaminación, y la llegada del equipo de Trump al poder tal vez signifique que hemos perdido la última oportunidad de llevar a cabo un esfuerzo de cooperación para frenar esa amenaza.

Todos los que han contribuido a este resultado —especialmente, si se me permite decirlo, los periodistas que convirtieron el asunto esencialmente trivial de los correos electrónicos de Hillary Clinton en el tema dominante de la información sobre la campaña— son en parte responsables de lo que podría acabar siendo un acontecimiento que destruya la civilización. No, no es una exageración.

Pero el cambio climático es una amenaza de avance lento y en gran medida invisible, difícil de explicar y demostrar a la ciudadanía (que es una de las razones por las que los negacionistas del cambio climático, espléndidamente financiados, han tenido tanto éxito confundiendo al respecto). Así que vale la pena señalar que la mayoría de las normas medioambientales tienen que ver con amenazas mucho más evidentes, inmediatas y en ocasiones mortíferas. Y es muy probable que gran parte de esa normativa vaya camino del olvido.

Piensen en cómo era Estados Unidos en 1970, el año en que se fundó el Organismo de Protección del Medio Ambiente. Seguía siendo un país industrial, en el que aproximadamente la cuarta parte de los trabajadores se dedicaban a la fabricación, a menudo con sueldos relativamente altos gracias, en parte, a un movimiento sindical todavía fuerte. (Resulta curioso que los trumpistas que prometen restaurar los viejos tiempos nunca mencionen ese detalle).

Sin embargo, también era un país muy contaminado. En las grandes ciudades era bastante frecuente que el aire fuese irrespirable por la niebla tóxica; en la zona de Los Ángeles, eran bastante habituales los avisos de contaminación extrema, a veces acompañados de advertencias sobre que incluso los adultos sanos debían evitar el exterior y moverse lo menos posible.

Ahora está muchísimo mejor (no perfecto, pero mucho mejor). Hoy en día, para experimentar la clase de crisis de contaminación que antes era tan frecuente en Los Ángeles o Houston, hay que ir a sitios como Pekín o Nueva Delhi. Y la mejora de la calidad del aire ha tenido beneficios claros y medibles. Por ejemplo, se está viendo que la función pulmonar de los niños de la zona de Los Ángeles está mejorando considerablemente, un hecho claramente vinculado a una menor contaminación.

La cuestión clave es que la mejora del aire no es algo casual: es consecuencia directa de la normativa (la cual se topó a cada paso con una oposición radical por parte de intereses creados que criticaban las pruebas científicas sobre el daño causado por la contaminación, mientras insistían en que limitar las emisiones destruiría empleo).

Como habrán adivinado, esos intereses creados se equivocaban en todo. Los beneficios para la salud de un aire más limpio son clarísimos. Por otra parte, la experiencia demuestra que el crecimiento económico es perfectamente compatible con la mejora del medio ambiente. De hecho, la reducción de la contaminación reporta grandes beneficios económicos cuando se tienen en cuenta el coste de la atención sanitaria y los efectos de una menor contaminación sobre la productividad.

Mientras tanto, una y otra vez se ha comprobado que las afirmaciones sobre los grandes costes empresariales de los programas medioambientales son erróneas. Tal vez no resulte sorprendente, dado que los grupos de interés intentan defender su derecho a contaminar. Resulta, sin embargo, que hasta el propio Organismo de Protección del Medio Ambiente ha tenido tendencia a sobrestimar el coste de sus normas.

Así que el deterioro de la protección medioambiental que se avecina será malo en todos los sentidos: malo para la economía, y malo también para la salud. Pero no esperen que los argumentos racionales al respecto persuadan a las personas que pronto dirigirán la Administración. Después de todo, lo que es malo para Estados Unidos puede seguir siendo bueno para los hermanos Koch y otros como ellos. Además, mis contactos siguen diciéndome que defender una medida política basándose en hechos y cifras es arrogante y elitista, toma ya.

La buena noticia, o algo así, es que algunas de las nefastas consecuencias ambientales del trumpismo probablemente salten a la vista —literalmente— muy pronto. Y cuando volvamos a los tiempos del aire contaminado, sabremos exactamente a quién culpar.

*Paul Krugman es premio Nobel de Economía.
© The New York Times Company, 2016.
Traducción de News Clips.

http://economia.elpais.com/economia/2016/12/09/actualidad/1481282276_790264.html

52.-ENTIDADES SIN ÁNIMO DE LUCRO (ESAL) Y TRIBUTARIA – Francisco Azuero*

Las medidas tributarias propuestas frente a las Entidades Sin Ánimo de Lucro pueden evitar que estas organizaciones sean un instrumento de evasión  tributaria. Sin embargo, los afanes fiscalistas pueden atentar contra la sostenibilidad en el largo plazo de las auténticas corporaciones, fundaciones y asociaciones sin ánimo de lucro.

27 nov 2016.- En toda sociedad democrática existen organizaciones privadas que tienen como propósito adelantar, desinteresadamente, acciones de interés general o de beneficio público. Es conveniente para la sociedad que haya ciudadanos que quieran asociarse para adelantar de manera organizada acciones filantrópicas. Ello no debería ser obstaculizado por el estado.

Por otra parte, el propósito de un impuesto a la renta es el de gravar los ingresos de las personas naturales. El ingreso gravable, según un principio universal (principio Haig-Simon se le conoce en la literatura académica tributaria) recogido en el artículo 26 de nuestro estatuto tributario, es que el ingreso sujeto a impuestos debe ser aquél que es susceptible de incrementar el patrimonio del contribuyente.  Si se justifica que exista un impuesto a las sociedades, como lo señalamos en una anterior entrada, es porque es una manera de gravar a sus accionistas, que son en últimas personas naturales.

En la medida en que los fundadores, promotores o donantes de una auténtica ESAL no se benefician patrimonialmente de las utilidades o excedentes generados por ellas, no existe motivo para que ellas sean objeto del impuesto a la renta. Ello está reconocido en nuestra normatividad tributaria, al aceptar (art 19 ET) la existencia de entidades con un régimen tributario especial, entre las cuales están las corporaciones, fundaciones, y asociaciones sin ánimo de lucro, con la condición de que sus excedentes sean reinvertidos totalmente en la actividad de su objeto social.

Un riesgo de la existencia de organizaciones sujetas a un régimen tributario especial consiste en que pueden convertirse en instrumento para evadir impuestos. Si una actividad comercial se desarrolla bajo este esquema, se podría considerar que está compitiendo, en condiciones no equitativas, con otras empresas que sí deben pagar los impuestos. Puede darse el caso, inclusive, que algunas entidades se creen con el propósito de evadir impuestos. Los promotores de estas organizaciones pueden beneficiarse a través de pagos que la fundación les haga como real o supuesta remuneración por contratos de trabajo, asesoría, alquiler de activos, etc. Todavía recordamos el escándalo que puso en evidencia que ese era el sistema utilizado por los fundadores de una institución de educación superior recientemente intervenida por el gobierno.
Es necesario entonces que la exención tributaria de estas organizaciones esté condicionada a que el estado esté en capacidad de controlar que efectivamente se trata de organizaciones que no puedan ser utilizadas como fuente de enriquecimiento para sus fundadores o promotores. Ello implica que debe cumplir unas condiciones muy estrictas tanto en sus estatutos como en su funcionamiento interno, y además deben someterse a la fiscalización de las autoridades tributarias. Es el sistema que normalmente existe en muchos países. En Estados Unidos, por ejemplo ,  estas disposiciones están contenidas en la  sección 501 del Internal Revenue Service.

En Colombia, sin embargo, no existe ningún control tributario serio por parte de la DIAN que permita comprobar que se trata realmente de entidades sin ánimo de lucro. Como lo señala el informe final de la Comisión de Expertos (pag 192) el comité que se había creado en la Ley 75 de 1986, y que tenía ese propósito, fue declarado inconstitucional por la Corte Suprema de Justicia.  Hoy basta que una entidad se registre como ESAL ante una administración municipal para que automáticamente se beneficie del régimen tributario especial.

Frente a esta situación, la reforma radicada por el Gobierno propone lo siguiente:

–          Las asociaciones, fundaciones y corporaciones constituidas como entidades sin ánimo de lucro, incluyendo aquí las cajas de compensación familiar, y las religiones reconocidas como tales por el Ministerio del Interior, serán contribuyentes del impuesto sobre la renta y complementarios. Pueden pertenecer al Régimen Tributario Especial aquellas entidades que se constituyan como ESAL, que su objeto sea de interés general, a las cuales tenga acceso la comunidad y que sus aportes no puedan ser reembolsados ni sus excedentes distribuidos bajo ninguna modalidad. Si pertenecen a este régimen pagarán un impuesto del 20%. Pero si el excedente se destina en el año siguiente a aquel en el cual se obtuvo al desarrollo  del objeto social y a la actividad meritoria de la entidad, este excedente se considerará exento. La parte que no se invierta será gravable en el año en que esto ocurra

–          Las entidades que superen los 160.000 UVT ($4.524 millones) de ingreso anual estarán obligadas a presentar a la DIAN una memoria económica sobre su gestión.

Los pagos por concepto de prestación de servicios, arrendamientos, honorarios, comisiones, intereses, bonificaciones especiales, o cualquier otro tipo de pagos que se hagan a los fundadores, aportantes, donantes, representantes legales o administradores, su cónyuges o familiares, serán consideradas por la administración tributaria como distribución indirecta de excedentes. Ocasionará la exclusión del RTE.

En principio, estas propuestas pueden considerarse como positivas, pues contribuyen a filtrar entre las auténticas ESAL y aquellas que solo sirven como instrumento de enriquecimiento para sus patrocinadores o promotores.

Sin embargo, la normatividad propuesta tiene algunas limitaciones, sobre las cuales quiero llamar la atención:  

Exige que los excedentes sean gastados en el año siguiente al que fueron obtenidos. En casos excepcionales, autorizados por la Asamblea General o por el órgano de administración que haga sus veces, este plazo puede ser hasta de cinco años. Esto crea un problema en el caso de los legados (o endowments como se conocen en los países anglo-sajones)  que reciben algunas ESAL y que tienen el mandato explícito de que solo se pueden gastar en el propósito social los rendimientos financieros del legado obtenidos en un período determinado.

  Así funcionan algunas ESAL en Colombia. El caso más conocido a nivel mundial es el de la Fundación Nobel. Su fundador, Alfred Nobel, cedió su fortuna a la Fundación que lleva su nombre, con la condición de que el ingreso proveniente de sus inversiones fuera distribuido en forma de premios anuales para aquellos que en el año anterior hubieran conferido los más grandes beneficios para la humanidad (ver aquí). De haber existido una norma semejante en Suecia a principios del siglo XX, la Fundación Nobel habría tenido que gastar el legado recibido (sería un ingreso en términos de la normatividad tributaria) por tarde en 1905. No tendríamos hoy premios Nobel.

 El artículo 357 del ET, que seguiría vigente, señala que el excedente de las ESAL (que se debe aplicar directamente al objeto social de la organización) se calcula tomando la totalidad de los ingresos y restando el valor de los egresos, incluyendo en los egresos las inversiones que se hagan en cumplimiento del objeto social. Es decir que si una ESAL decide construir o ampliar sus instalaciones, o mejorar sus sistemas de información para mejorar la calidad de atención a sus beneficiarios, el valor de esas inversiones se considera como gasto, y por lo tanto no hace parte del excedente.

  Lo anterior, sin embargo, con otra propuesta de la reforma (artículo 149 del proyecto de Ley), que establece se puede establecer por el método de comparación patrimonial entre los patrimonios líquidos del año gravable y del año anterior. En la medida en que las inversiones hechas por la ESAL pasan a hacer parte de su patrimonio, esta disposición desvirtúa la posibilidad de que se resten las inversiones para determinar el excedente gravable. Desestimula por completo el crecimiento de las ESAL.

El artículo 168 del proyecto de Ley contempla las causales que llevarían a un ESAL  a ser excluida del régimen tributario. Es claro que si no cumplen con las normas que las regulan deben perder ese carácter. Pero el numeral 3 de ese artículo señala  que también se pierde ese carácter cuando miembros de la junta directiva, representantes legales o miembros de órganos de dirección sean declarados responsables penalmente por delitos contra la administración pública, el orden económico social o el patrimonio económico. También si son sancionados con la caducidad de un contrato celebrado con una entidad pública. Estas sanciones se pueden presentar por hechos que no tienen nada que ver con la labor de la ESAL dirigida por ellos. Esta disposición es absolutamente peligrosa y sospecho que inconstitucional. Es hacer que una persona jurídica distinta pague las consecuencias del accionar de alguien.  En el pasado reciente colombiano, fundaciones respetables han tenido en sus órganos directivos a personas que han resultado condenadas por delitos económicos. De haber existido esta disposición, hubieran perdida su régimen especial.

 Positivo que se cierren las posibilidades de evasión, filtrando claramente las auténticas ESAL de  aquellas que no lo son.  Pero debe tener cuidado el Congreso de no afectar la sostenibilidad de largo plazo de las primeras.

* Por un poco de transparencia, debo señalar que soy empleado de una entidad sin ánimo de lucro, y pertenezco además al órgano directivo de otra. 

http://franciscoazuero.blogspot.com.co/2016/11/la-reforma-tributaria-y-el-regimen-de.html

051.-¿CÓMO JUEGA EN TODO ESTO LA REFORMA TRIBUTARIA? – Armando Montenegro   

La turbulencia desatada por la elección de Donald Trump, precisamente cuando se observan algunos síntomas de desaceleración económica, hace que, más que nunca, sea necesaria la aprobación de la reforma tributaria a consideración del Congreso. Veamos.

19 nov 2016.- En los últimos meses de este año y a comienzos del entrante, la economía estará creciendo a una tasa inferior al 2% anual. Entre las noticias preocupantes se encuentra el escaso incremento de la cartera bancaria, especialmente la comercial; las declinantes tasas de expansión de algunos agregados monetarios; crecimientos negativos de la demanda de energía, despachos de cemento y ventas al por menor; la contracción de las importaciones de bienes de capital y algunas variables de la construcción. Y los últimos datos del indicador mensual de producción económica, ISE, del Dane, muestran tasas de crecimiento muy bajas, pero positivas, en julio y agosto.

En contra de estos indicadores adversos, las cifras más recientes de empleo, las de octubre, no muestran, en conjunto, un deterioro y, por el contrario, confirman el hecho de que se mantiene cierto dinamismo en algunos sectores.

En medio de este panorama se han presentado los efectos de la elección de Trump, que ha causado agitación y volatilidad en los países emergentes. Se depreciaron las monedas, se desvalorizaron los títulos de deuda y cayó el precio del petróleo. En Colombia, el valor del dólar se acerca a los $3.200 y se elevaron las tasas de los TES. La incertidumbre, en estas circunstancias, hará que se aplacen algunos proyectos de inversión, un fenómeno que contribuirá a acentuar la lenta expansión económica en los próximos meses.

¿Cómo juega en todo esto la reforma tributaria? En contra de lo que piensan quienes se limitan a analizar su impacto de corto plazo sobre la demanda, esta iniciativa es fundamental para que el país pueda recuperar sus tasas de crecimiento en los próximos años. La certidumbre de que las cuentas fiscales se mantendrán dentro de los parámetros permitidos por la regla fiscal asegurará que Colombia no pierda el grado de inversión otorgado por las agencias calificadoras de riesgo. Así, el país podrá mantener su acceso a la financiación externa, a menores tasas de interés, una condición esencial para dinamizar la inversión y el crecimiento.

La necesidad de la reforma es todavía más evidente después del triunfo de Trump. En medio de un ambiente de acentuada desconfianza hacia las economías emergentes, es imperativo que Colombia demuestre que su situación fiscal y la sostenibilidad de su deuda están bajo control y que, por lo tanto, puede seguir siendo objeto de la confianza de los inversionistas. De otra forma, tanto el crecimiento como otras variables macroeconómicas se verán seriamente afectados en los próximos años.

La aprobación de la reforma tributaria es, además, uno de los prerrequisitos para que se pueda producir una ordenada reducción de las tasas de interés en 2017, por supuesto, siempre y cuando las cifras de inflación den señales firmes de que apuntan hacia las metas del Emisor (sin embargo, la crítica experiencia de México, un país en la mira de las agresivas políticas de Trump, muestra que la orientación de la política monetaria puede verse limitada por la necesidad de contrarrestar el impacto de las turbulencias de los mercados internacionales).

http://www.elespectador.com/opinion/trump-economia-y-los-impuestos

050.-EL NUEVO DESORDEN MUNDIAL DE TRUMP – Philippe Legrain

El presidente electo de EE UU pone en peligro lo que hicieron predecesores más sensatos que él

Donald Trump durante un acto de campaña en Carolina de Sur. J. Watson AFP

Vaya con el fin de la Historia. Veintisiete años después del día en que la caída del Muro de Berlín marcara el colapso del comunismo en Europa, la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos pone en peligro el orden liberal internacional creado por predecesores más sensatos y de mentalidad más abierta que él.

11 nov 2016.- La agenda “antiglobalización” de Trump, con “América primero”, amenaza con guerras comerciales proteccionistas, un “choque de civilizaciones” mundial, el fin de la paz en Europa y Asia del Este, y más violencia en Oriente Próximo. Sus opiniones nativistas y autoritarias también socavan los valores comunes, la fe en la democracia liberal y el supuesto de la hegemonía estadounidense benigna de la que depende el sistema internacional de normas. Ya en un declive relativo, Estados Unidos parece ahora destinado a un airado repliegue del mundo.

Los optimistas albergan la esperanza de que Trump no haya ido en serio con sus promesas de campaña y se rodee de asesores internacionales experimentados, y que sus instintos más salvajes queden atemperados por los contrapesos del sistema político estadounidense. Esperemos que así sea, pero no hay ningún rasgo de su temperamento que así lo sugiera. Y dado que los republicanos conservan el control del Senado y la Cámara de Representantes, Trump tendrá más libertad de acción que la mayoría de los presidentes. Esto es especialmente cierto en cuanto a políticas de comercio y asuntos exteriores, en que los presidentes de EE UU disfrutan de un margen discrecional mucho mayor y cuyos daños pueden ser inmensos y duraderos.

Comencemos por el comercio. La globalización ya había reducido su marcha en los últimos años. Como mínimo, su victoria acaba con las vagas esperanzas de llevar a término los dos grandes acuerdos de comercio que la Administración de Obama había estado negociando: el Acuerdo Transpacífico (TPP) que había llegado a término, pero estaba pendiente de ratificación con 11 países del Pacífico, y la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP) con la Unión Europea, que se encontraba en un momento de estancamiento.

Trump también ha prometido renegociar el Acuerdo Norteamericano de Libre Comercio (NAFTA) con Canadá y México. Peor todavía, quiere elevar los aranceles aduaneros sobre las importaciones chinas, lo que sin duda provocará una guerra comercial. Incluso ha hablado de abandonar la Organización Mundial del Comercio (OMC), el sistema multilateral de comercio.

Una agenda así no solo amenazaría con una recesión global, sino que tentaría a las regiones a dividirse en bloques comerciales rivales, perspectiva preocupante para un Reino Unido posBrexit que aparentemente intenta salir de la Unión Europea para correr por cuenta propia. En Asia, el colapso del TPP, del que la Administración Obama excluyera a China imprudentemente, allana el camino para que los chinos creen su propio bloque comercial.

Quizás el daño más duradero lo sufra el poder blando de Estados Unidos y el atractivo de su democracia liberal

La victoria de Trump amenaza además tanto la seguridad del este de Asia como su economía. Al abandonar el libre comercio y generar dudas sobre las garantías de seguridad de Estados Unidos para sus aliados, podría impulsar a Japón, Corea del Sur y otros países a intentar adquirir armas nucleares para protegerse de una China en ascenso. Es posible que Filipinas no sea el último país de la región en concluir que acercarse a China conviene más que depender de unos Estados Unidos cada vez más aislacionistas.

La victoria de Trump también afecta a la seguridad de Europa. Es alarmante su admiración por Putin, el líder autoritario de Rusia, que lamenta la disgregación de la Unión Soviética, desea volver a generar una esfera de influencia rusa en su región del mundo y ya ha invadido Georgia y Ucrania. La insinuación de que su compromiso con la defensa de sus aliados de la OTAN no es incondicional es una invitación al expansionismo ruso.

Las repúblicas bálticas de Estonia, Letonia y Lituania, miembros de la OTAN, que en el pasado formaron parte del imperio soviético y tienen en sus territorios importantes minorías rusas, son las que están más en riesgo. Si bien una amenaza externa común tendría que impulsar a la UE a aumentar su gasto de defensa y profundizar su cooperación en seguridad, los votantes europeos euroescépticos y afectados por la austeridad podrían tener poco apetito para hacerlo. De hecho, muchos Gobiernos europeos parecen tentados a aplacar a Putin, más que a enfrentársele.

El abierto racismo de Trump, su hostilidad hacia los inmigrantes hispánicos y su retórica islamofóbica amenaza con que se produzca en Estados Unidos un choque de culturas (e incluso violencia). Hasta podría generar las condiciones para el “choque de civilizaciones” sobre la que advertía Samuel Huntington. Intimidar a México para intentar obligarle a pagar el enorme muro fronterizo que Trump planea erigir sería un acto de hostilidad hacia todas las personas de origen latino. Tachar a los musulmanes de enemigos (y negarles el acceso a Estados Unidos, como prometió en su campaña) sería un potente factor de reclutamiento para el Estado Islámico y Al Qaeda, como lo es sugerir que Estados Unidos debería apoderarse de los campos petroleros de Irak.

Quizás el daño más duradero lo sufra el poder blando de Estados Unidos y el atractivo de su democracia liberal. La elección de un presidente racista con tendencias fascistas constituye una crítica patente al sistema político estadounidense. Trump mismo se ha mostrado despectivo hacia la democracia, señalando que no aceptaría los resultados si perdiera y amenazando con encarcelar a su oponente. Las autoridades chinas no serán las únicas que vean como deficiente un sistema donde las mentiras, el odio y la ignorancia vencen al debate sensato. Estados Unidos ya no es “la ciudad que brilla sobre la colina”, que un presidente tras otro decían que era.

Los insurgentes antisistema tienen ahora el viento a su favor. Ante la crisis financiera y un desgarrador cambio económico, es comprensible que muchos votantes hayan dejado de creer en las élites occidentales, a las que ven como incompetentes, corruptas y sin contacto con la realidad. También culpan equivocadamente a los inmigrantes por sus problemas y se sienten amenazados por el liberalismo social. Frente a la falta de alternativas positivas a un statu quo profundamente imperfecto, es alto el riesgo de que se produzca un retroceso todavía mayor. Con todo lo improbable que sea desde la perspectiva de las encuestas actuales, bien podría ocurrir que en Francia triunfara Marine Le Pen, del Frente Nacional de extrema derecha. Sería un mazazo para el euro, la UE y Occidente en conjunto.

Los internacionalistas liberales no se pueden permitir el lujo de la complacencia. La victoria de Trump es un desastre que puede empeorar mucho más. Tenemos el imperativo de defender nuestras sociedades abiertas y liberales y ofrecer cambios positivos para recuperar a los votantes nerviosos y angustiados.

Philippe Legrain, exasesor económico de la Comisión Europea, es investigador sénior visitante del Instituto Europeo de la London School of Economics y autor de European Spring: Why Our Economies and Politics are in a Mess – and How to Put Them Right (La primavera europea: por qué nuestras economías y políticas son un desastre, y cómo solucionarlo).

Otro texto del autor: La desintegración de Europa Traducción de David Meléndez Tormen © Project Syndicate, 2016. http://elpais.com/elpais/2016/11/11/opinion/1478890389_053938.html

 

050.-LA SORPRESA ELECTORAL DE ESTADOS UNIDOS – Eduardo Sarmiento

Los resultados electorales de Estados Unidos han creado estupor y desconcierto. En general, el voto no es un pronunciamiento sobre la orientación futura de la sociedad, sino el descontento con las instituciones y los partidos políticos que han predominado en las últimas décadas. Mal puede interpretarse como una clara determinación ideológica, en particular en materia económica, donde Donald Trump tiene coincidencias con Bernie Sanders.

 

12 NOV 2016.-  La sociedad estadounidense ha vivido dentro de la ficción de que los círculos que detectan el poder tienen derecho a la razón y el resto está supeditado a sus designios. La mejor ilustración está en el libre comercio. La idea se justificó en virtud del principio de Ricardo y se proclamó en las administraciones de Reagan y Thatcher. De acuerdo con este principio, la mejor opción para los países es especializarse en los bienes que están en mejores condiciones de elaborar y adquirir los restantes en las naciones socias. Esta primera lección se presentaba como obvia y servía para descalificar a quienes no la aceptaban. Sin embargo, no evitó que el ciudadano del común formara su propia percepción. Los trabajadores de Michigan y Pensilvania entendieron muy bien que la apertura comercial y la entrada de productos chinos los despojó de sus empleos y le impidió ascender a la clase media.

El drama es que las teorías de la globalización que llevaron a adoptar el libre mercado no han sido validadas por los hechos. Primero, el libre comercio es un juego en el que no todos ganan; el proceso genera ganadores y perdedores. Segundo, el libre comercio favorece a los países que tienen mayor demanda por los productos de ventaja comparativa; la economía que se especializa en bienes de bajo contenido tecnológico, como sucede en las áreas abundantes en recursos naturales, configuran estructuras deficitarias financiadas con inversión extranjera. Tercero, la competencia mundial por generar superávits en cuenta corriente coloca los salarios por debajo de la productividad y amplía la participación del capital en el producto nacional.

Frente a este panorama, las cosas no resultaron de acuerdo con los deseos. El libre comercio no generó los beneficios que proclamaban las teorías clásicas. Hoy en día los hechos han venido a revelar que probablemente los trabajadores de Michigan y Pensilvania tenían mejor percepción de la realidad que los círculos que descalificaban a quienes no reconocieran los beneficios inmensurables del libre mercado.

El otro insuceso grave es la imprecisión de las encuestas realizadas recientemente en Estados Unidos, Inglaterra y Colombia. Se ha vuelto costumbre que los sufragantes que no están en línea con el pensamiento dominante no expresan su intención de voto en las exposiciones públicas y los sondeos. Por su parte, las encuestas se calibran para no apartarse de los colegas y de los deseos de los contratantes. Curiosamente, luego de las leyes de la estadística y las probabilidades probadas durante siglos, así como los avances de la computación, las elecciones se asemejan cada vez más a juegos del azar.

De todas formas, el resultado electoral revela la incapacidad del establecimiento de Washington para superar los estereotipos que han fracasado reiteradamente. El sistema bipartidista demócrata y republicano dentro de la concepción neoliberal dominante ha traído el retroceso del crecimiento económico, la caída del salario real en los últimos diez años del 70 % menos afortunado, los retornos excesivos del capital, la pérdida de empleo en las áreas industriales y el deterioro de la distribución del ingreso. Lamentablemente, las soluciones han quedado en manos de una personalidad que no tiene la trayectoria ni los planes concretos para realizarlas.

http://www.elespectador.com/opinion/sorpresa-electoral-de-estados-unidos

049.- SOBRE POPULISMO: CH.Mouffe VS E.Krauze

EL MOMENTO POPULISTAChantal Mouffe

Vivimos una época en la que se está imponiendo en todas partes una manera de hacer política que consiste en establecer una frontera que divide la sociedad en dos campos, apelando a la movilización de ‘los de abajo’ frente a ‘los de arriba’

Raquel Marín

Hoy en Europa estamos viviendo un momento populista que significa un punto de inflexión para nuestras democracias, cuyo futuro dependerá de la respuesta que se dé a ese reto. Para afrontar esa situación es necesario descartar la visión mediática simplista del populismo como pura demagogia y adoptar una perspectiva analítica. Propongo seguir a Ernesto Laclau, que define el populismo como una forma de construir lo político, consistente en establecer una frontera política que divide la sociedad en dos campos, apelando a la movilización de los de abajo frente a los de arriba.El populismo no es una ideología y no se le puede atribuir un contenido programático específico. Tampoco es un régimen político y es compatible con una variedad de formas estatales. Es una manera de hacer política que puede tomar formas variadas según las épocas y los lugares. Surge cuando se busca construir un nuevo sujeto de la acción colectiva —el pueblo— capaz de reconfigurar un orden social vivido como injusto.

9 JUN 2016.- Examinado desde esa óptica, el reciente auge en Europa de formas populistas de política aparece como la expresión de una crisis de la política liberal-democrática que se debe a la convergencia de varios fenómenos, que en los últimos años han afectado a las condiciones de ejercicio de la democracia. El primero es lo que he propuesto llamar pospolítica para referirme al desdibujamiento de la frontera política entre derecha e izquierda. Fue el resultado del consenso establecido entre los partidos de centroderecha y de centroizquierda sobre la idea de que no había alternativa a la globalización neoliberal. Bajo el imperativo de la modernización se aceptaron los diktatsdel capitalismo financiero globalizado y los límites que imponían a la intervención del Estado y a las políticas públicas. El papel de los Parlamentos y de las instituciones que permiten a los ciudadanos influir sobre las decisiones políticas fue drásticamente reducido. Así fue puesto en cuestión lo que representa el corazón mismo de la idea democrática: el poder del pueblo.

OTRO ARTÍCULO DE LA AUTORA

La estrategia económica de Estados Unidos

Hoy en día se sigue hablando de democracia, pero solo para referirse a la existencia de elecciones y a la defensa de los derechos humanos. Esa evolución, lejos de ser un progreso hacia una sociedad más madura, como se dice a veces, socava las bases mismas de nuestro modelo occidental de democracia, habitualmente designado como republicano. Ese modelo fue el resultado de la articulación entre dos tradiciones: la liberal del Estado de derecho, de la separación de poderes y de la afirmación de la libertad individual, y la tradición democrática de la igualdad y de la soberanía popular. Estas dos lógicas políticas son en última instancia irreconciliables, ya que siempre existirá una tensión entre los principios de libertad y de igualdad. Pero esa tensión es constitutiva de nuestro modelo republicano porque garantiza el pluralismo. A lo largo de la historia europea ha sido negociada a través de una lucha agonista entre la derecha, que privilegia la libertad, y la izquierda, que pone el énfasis en la igualdad.

Al volverse borrosa la frontera izquierda/derecha por la reducción de la democracia a su dimensión liberal, desapareció el espacio donde podía tener lugar esa confrontación agonista entre adversarios. Y la aspiración democrática ya no encuentra canales de expresión en el marco de la política tradicional. El demos, el pueblo soberano, ha sido declarado una categoría zombi y ahora vivimos en sociedades posdemocráticas.

El aumento de las desigualdades ya no afecta solo a las clases populares, sino también a las medias

Esos cambios a nivel político se inscriben en el marco de una nueva formación hegemónica neoliberal, caracterizada por una forma de regulación del capitalismo en la cual el capital financiero ocupa un lugar central. Hemos asistido a un aumento exponencial de las desigualdades que ya no solamente afecta a las clases populares, sino también a buena parte de las clases medias, que han entrado en un proceso de pauperización y precarización. Se puede hablar de un verdadero fenómeno de oligarquización de nuestras sociedades.

En ese contexto de crisis social y política ha surgido una variedad de movimientos populistas que rechazan la pospolítica y la posdemocracia. Proclaman que van a volver a darle al pueblo la voz que le ha sido confiscada por las élites. Independientemente de las formas problemáticas que pueden tomar algunos de esos movimientos, es importante reconocer que se apoyan en legítimas aspiraciones democráticas. El pueblo, sin embargo, puede ser construido de maneras muy diferentes y el problema es que no todas van en una dirección progresista. En varios países europeos esa aspiración a recuperar la soberanía ha sido captada por partidos populistas de derecha que han logrado construir el pueblo a través de un discurso xenófobo que excluye a los inmigrantes, considerados como una amenaza para la prosperidad nacional. Esos partidos están construyendo un pueblo cuya voz reclama una democracia que se limita a defender los intereses de los considerados nacionales.

La única manera de impedir la emergencia de tales partidos y de oponerse a los que ya existen es a través de la construcción de otro pueblo, promoviendo un movimiento populista progresista que sea receptivo a esas aspiraciones democráticas y las encauce hacia una defensa de la igualdad y de la justicia social.

El pueblo puede ser construido de maneras diferentes y no todas van en dirección progresista

Es la ausencia de una narrativa capaz de ofrecer un vocabulario diferente para formular esas demandas democráticas lo que explica que el populismo de derecha tenga eco en sectores sociales cada vez más numerosos. Es urgente darse cuenta de que para luchar contra ese tipo de populismo no sirven la condena moral y la demonización de sus partidarios. Esa estrategia es completamente contraproducente porque refuerza los sentimientos antiestablishmentde las clases populares. En lugar de descalificar sus demandas hay que formularlas de modo progresista, definiendo el adversario como la configuración de fuerzas que afianzan y promueven el proyecto neoliberal.

Lo que está en juego es la constitución de una voluntad colectiva que establezca una sinergia entre la multiplicidad de movimientos sociales y de fuerzas políticas cuyo objetivo es la profundización de la democracia. En la medida en que amplios sectores sociales están sufriendo los efectos del capitalismo financiarizado, existe un potencial para que esa voluntad colectiva tenga un carácter transversal que desborde el clivaje derecha/izquierda tal como está configurado tradicionalmente. Para estar a la altura del reto que representa el momento populista para el devenir de la democracia se necesita una política que restablezca la tensión entre la lógica liberal y la lógica democrática y, a pesar de lo que algunos pretenden, eso se puede hacer sin poner en peligro las instituciones republicanas. Concebido de manera progresista, el populismo, lejos de ser una perversión de la democracia, constituye la fuerza política más adecuada para recuperarla y ampliarla en la Europa de hoy.

Chantal Mouffe es profesora de Teoría Política en la Universidad de Westminster en Londres.

http://elpais.com/elpais/2016/06/06/opinion/1465228236_594864.html

EL NARCISISMO DE PODEMOS – Enrique Krauze

Los líderes del partido emergente han escalado el poder con credenciales del saber. Están convencidos de que, desde el claustro universitario, pueden imponer su maqueta de sociedad perfecta. Son capitalistas curriculares y guerrilleros de salón

Eulogia Merle

Para “entender Podemos” no hay que verlo como lo que dice ser, sino como lo que es. No es un núcleo de pensamiento crítico, sino un núcleo de narcisismo universitario (típicamente latinoamericano) como el que ha estudiado desde hace cuarenta años el mexicano Gabriel Zaid. En De los libros al poder escribe: la universidad otorga credenciales de saber para escalar en la pirámide del poder. A veces, ese asalto al poder ha sido pacífico, otras no. En América Latina, a partir de la construcción imaginaria de la universidad como nueva iglesia, varias generaciones de universitarios buscaron imponer a la realidad la maqueta ideal de la sociedad perfecta. La guerrilla latinoamericana (en Perú, Centroamérica) no fue campesina, ni obrera ni popular: la encabezaron profesores y estudiantes. Si la realidad no se ajustaba a sus teorías, peor para la realidad. Para nuestros países, el costo histórico de la guerrilla universitaria ha sido inmenso.

24 abr 2016.-  Podemos es la versión española de la caracterización de Zaid. La confirmación está en el texto Entender Podemos, publicado por Pablo Iglesias en la revista inglesa New Left Review (julio/agosto de 2015). Se trata de una vaporosa teoría de la historia universal que desemboca en… Podemos. Ante la “derrota de la izquierda en el siglo XX [informaba Iglesias], el pensamiento crítico quedó reducido al trabajo de universitarios”. Solo en el claustro universitario podía surgir la “producción teórica” que hiciera posible una “izquierda realista”. Al sobrevenir la crisis financiera global, el “vaciamiento” de las soberanías estatales europeas y la indignación social por los casos de corrupción en las elites políticas, España tuvo la fortuna de contar con “el conocido grupo de docentes e investigadores de la Universidad Complutense de Madrid”, que integraría Podemos.

El objetivo de ese “núcleo” de “pensamiento crítico” era “agregar” las nuevas demandas derivadas de la crisis en torno a un “liderazgo mediático” capaz de “dicotomizar” el espacio público. ¿Cómo lograrlo? Volteando a “las experiencias acontecidas en América Latina”, ricas en “instrumentos teóricos para interpretar la realidad española”. De hecho —imaginaba Iglesias—, Europa toda se hallaba en un “proceso de latinoamericanización, entendido como la apertura de una estructura política”. Por un lado, había que absorber la obra del filósofo Ernesto Laclau (principal teórico del populismo en Latinoamérica).

Por otro, había que “pensar políticamente en clave televisiva”, objetivo que se logró con los programas La Tuerka y Fort Apache, nuevos “partidos” que trasladaron la política del Parlamento a la televisión. Esos programas —revelaba Iglesias— fueron la escuela que “nos formó para el asesoramiento en comunicación política que desarrollamos paralelamente en España y América Latina”. Pero, para superar “ciertos estilos” (que Iglesias, enemigo del castellano pero amigo del oxímoron, llamaba “movimientistas paralizantes”), se requería algo más: “Usar mi protagonismo mediático”. Era necesario “identificar al pueblo de la televisión con un nosotros nuevo”. Así fue como la “representación de las víctimas de la crisis” encarnó en su propia persona: “El fenómeno televisivo”, el “tertuliano-referente”, “el significante”, “Pablo Iglesias/el profesor de la coleta”.

Hay quien piensa que para ser político no hay nada mejor que ser politólogo

Para los huérfanos de “pensamiento crítico”, estas ideas seminales no son fácilmente comprensibles. Por eso, en beneficio de los legos, a mediados de 2014 el tertuliano/referente y significante concedió en Venezuela una entrevista para un programa de televisión donde se le ve escuchando a Hugo Chávez: “La revolución avanza, la patria avanza [decía el Comandante en 2012]. Esto solo es posible en socialismo, solo es posible con un Gobierno que coloque en primer lugar al hombre, al humano, a la mujer, a la niña, al niño”.

Visiblemente conmovido, Iglesias reacciona en “clave televisiva”: “…Cuántas verdades nos ha dicho este hombre… Lo que está ocurriendo aquí es una demostración de que sí hay alternativa, de que la única manera de gobernar no es gobernar para una minoría de privilegiados y contra las mayorías sociales. Ese es el ejemplo de América Latina… una alternativa para los ciudadanos europeos”.

El mensaje era el mismo para el lector de la New Left Review y el “pueblo de la televisión”: el futuro de España y de Europa era y debía ser (historia y norma, poder y deber, hermanados) la Revolución Bolivariana encabezada por su respectivo caudillo mediático.

Para refutar a Iglesias, alguien señaló lo mucho que Laclau debe a Carl Schmitt, teórico del nazismo, experto en la “dicotomización”, que veía la historia como el escenario de dos fuerzas: “Amigo” y “enemigo”. (Traducción para España: por un lado “el pueblo”, representado por Podemos, representado por Iglesias; por otro el “no pueblo”, representado por todas las otras formaciones políticas). Pero a estas alturas esos reparos intelectuales son lo de menos. Ahora, la mejor refutación de la teoría de Podemos está en la espantosa realidad en la que viven “el hombre, el humano, la mujer, la niña, el niño” en la Venezuela creada por el chavismo, una devastación sin precedente en América Latina, comparable a la provocada en Zimbabue por Robert Mugabe.

La mejor refutación de sus  teorías está en la espantosa realidad que viven los venezolanos

El profesor Iglesias, por supuesto, no admitirá nunca esa realidad. Y se entiende: Podemos tiene intereses creados en creer lo que cree o dice creer. Esos siete millones de euros no se cobraron en vano. Lo que no está claro es el sentido de esa operación de “asesoramiento en comunicación pública”. ¿Cobraron por un servicio prestado al chavismo o cobraron por el honor de ser asesorados por Hugo Chávez, el mayor experto mundial en “dicotomizar” a la sociedad, “pensar políticamente en clave televisiva” y construir un “liderazgo mediático”?

Sobre el peso relativo de la teoría y la práctica en su doble rol de Secretario General y Politólogo, Iglesias confiesa: “Sin el segundo, el primero no habría sido posible”. Lo cual supone que la universidad prepara a las personas para la vida. ¿Es así? Zaid llegó a la conclusión de que la mitología universitaria es responsable de ese y otros equívocos, que impiden un progreso que sirva a la vida. Cualquier profesionista responsable sabe que la experiencia práctica, con sus errores inevitables, es la verdadera maestra. No obstante, en una extraña vuelta al platonismo, hay quien piensa que la teoría prepara para la práctica y en cierta medida la supera. Y que para ser político nada mejor que ser politólogo.

Los líderes de Podemos han escalado el poder con credenciales del saber. Son capitalistas curriculares. Son guerrilleros de salón. Desde los peligrosos cañaverales de la Complutense, construyeron teorías contra el poder democrático financiados por el poder revolucionario. Del ciudadano español depende desenmascarar su inanidad teórica, su inexperiencia práctica, su vasta mentira, su mala fe.

*Enrique Krauze es escritor y director de la revista Letras libres.

http://elpais.com/elpais/2016/04/21/opinion_new/1461253735_518654.html

 

048.-La democratización de la EEB – Eduardo Sarmiento

En días pasados, la administración distrital sometió a consideración del Concejo la enajenación del 20 % de la participación accionaria en la Empresa de Energía de Bogotá. 

29 OCT 2016.-  El trámite sigue el ejemplo de Isagén de intercambiar activos de alto rendimiento en el sector energético por activos de bajo rendimiento en la infraestructura vial. Asimismo, se repite la experiencia de la privatización de la ETB que se justificó con cifras ficticias y sin los estudios exigidos por la ley 226 de privatizaciones. Luego de un año de haber sido anunciada la operación, no se dispone de un estudio de valoración de la empresa.

Los balances de la EEB muestran incrementos anuales de más de 30 % en los ingresos y utilidades. No es aventurado afirmar que la rentabilidad está cerca de 34 %. En términos simples, el Distrito dejaría de recibir esta cifra a cambio de obtener otra de 5 % en las obras viales, incurriendo en claro detrimento patrimonial.

Las empresas como Isagén y EEB tienen características que les permiten generar rentabilidades futuras superiores al resto de las empresas y el promedio de la economía. Como las evaluaciones se hacen con cifras del pasado, que no siempre captan adecuadamente las posibilidades del futuro, tan solo después de 3 o 4 años se advierte el verdadero potencial económico. Así, la enajenación de Isagén la justificó el ministro de Hacienda sobre la base de que la rentabilidad de la empresa es igual a la de un CDT, algo así como 3,5 %. La afirmación ha sido totalmente controvertida por los hechos: en el último año el precio de la acción aumentó más de 20 %. Lo mismo ocurrió con la venta de la subsidiaria de EEB de gas GTI por US$430 millones. Tan solo recientemente se reconoció que el valor de la empresa se duplicó en tres años.

En el fondo se trata de empresas que valen más que las acciones. La diferencia no se capta en las cotizaciones de mercado ni en los balances del pasado. Solo se observa en el futuro, cuando la empresa se valoriza y obtiene rentabilidades estrafalarias. Este hecho, que es ignorado por el Distrito y el Concejo, lo conocen muy bien los compradores y la aplican a la perfección.

Los recursos de la privatización de la EEB, al igual que la privatización de la ETB, se destinaran a la financiación de grandes planes de infraestructura vial. Ni más ni menos, se plantea elevar la inversión anual en 50 % durante los próximos tres años. Sin embargo, nadie sabe quiénes adquirirán o utilizarán esos servicios y, lo más grave, cómo se pagarán. Si se tiene en cuenta que los grandes beneficiarios de las obras públicas son los sectores de altos ingresos, la operación podría resultar altamente inequitativa.

También se dice que la operación favorecerá a los ciudadanos de a pie, que podrán obtener grandes valorizaciones en las acciones. La realidad es muy distinta. En general se encuentra que las personas naturales que adquieren esos títulos son una minoría y que la mayor parte queda en los grupos económicos, y en este caso particular, los fondos privados de pensiones.

La exposición de motivos desconoce las condiciones financieras de la empresa y no incluye un análisis de los beneficios para la ciudad. Al igual que ocurrió con la ETB, se incumple la ley 226, que establece como primer requisito para la privatización la valoración de la empresa. Las estimaciones tentativas basadas en las cotizaciones de las acciones y los balances del pasado subvaloran la empresa. Lamentablemente, la propuesta resquebraja la estructura de las empresas distritales para configurar un programa faraónico de infraestructura vial, cuando lo que se requiere es conservarla y fortalecerla para mantener un flujo permanente de ingresos que permita ampliar la red de servicios básicos y erradicar la exclusión social de la ciudad.

http://www.elespectador.com/opinion/democratizacion-de-eeb

047.-POR QUÉ CLINTON ESTÁ GANANDO – Paul Krugman

Ya va siendo hora de desmentir la idea de que lo que tiene la candidata demócrata es buena suerte

Hillary Clinton es una candidata horrible. Bueno, eso es lo que los entendidos llevan diciendo desde que empezó esta campaña interminable. Hay que remontarse a Al Gore en 2000 para encontrar un político que haya afrontado tantas burlas de los medios de comunicación por todo tipo de cosas, desde denuncias de falta de honradez (que por lo general resultan infundadas) hasta asuntos de índole personal.

21 OCT 2016.- Curiosamente, sin embargo, Clinton consiguió la candidatura demócrata con bastante facilidad, y ahora, tras haberle dado una paliza a su oponente en tres debates sucesivos, la mayoría de los expertos la considera favorita para ganar en noviembre, probablemente por un amplio margen. ¿Cómo es posible? Los sospechosos de rigor ya se están aunando en torno a una respuesta: que, sencillamente, ha tenido suerte. Según su razonamiento, si los republicanos no hubiesen elegido a Donald Trump, la derrota de Clinton sería estrepitosa.

Pero aquí tienen un argumento inverso: a lo mejor Clinton va a ganar porque posee algunos puntos fuertes fundamentales, puntos fuertes que no alcanzan a ver muchos expertos.

En primer lugar, ¿quién es ese otro candidato más duro al que podría haber escogido el Partido Republicano? Recuerden que Trump se hizo con la candidatura porque dio a las bases del partido lo que querían, al canalizar el antagonismo racial que desde hace décadas constituye la fuerza motriz del éxito electoral republicano. Lo único que hizo fue decir alto y claro lo que sus rivales trataban de transmitir de forma encubierta, lo cual explica por qué estos tuvieron tan poco éxito a la hora de plantarle cara.

Y esos candidatos de la cúpula republicana eran mucho más trumpistas de lo que reconocen quienes fantasean con una historia diferente (por ejemplo, una en la que el candidato republicano fuese Marco Rubio). Mucha gente recuerda el mal funcionamiento del cerebro de Rubio: las frases enlatadas sobre que “vamos a disipar este mito” que no paró de repetir en su desastrosa actuación en el debate.

Pocos parecen ser conscientes de que esas frases, de hecho, articulaban una descabellada teoría conspirativa que, en esencia, acusaba al presidente Obama de debilitar intencionadamente a Estados Unidos. En el fondo, ¿es eso mucho mejor que lo que dice Trump? Solo si suponemos que Rubio no se creía lo que decía; pero, sin duda, su falta de sinceridad, el modo evidente en que intentaba representar un papel, formaba parte de su debilidad.

Este es, de hecho, un problema generalizado entre la cúpula republicana. ¿Cuántos de ellos creen de verdad que las rebajas fiscales tienen poderes mágicos, que el cambio climático es un engaño gigantesco ¿O que solo con pronunciar las palabras “terrorismo islámico” se derrotará de algún modo al Isis? Sin embargo, fingir que uno se cree esas cosas es el precio de admisión en el club (y la falsedad de ese fingimiento se nota).

Y un comentario más sobre Rubio: ¿qué sentido tiene imaginar que un hombre que se derrumbó ante los ataques infantiles de Trump habría vencido a la mujer que mantuvo la cabeza fría durante 11 horas de interrogatorio sobre Bengasi, y que hizo que sus interrogadores pareciesen tontos? Y esto nos lleva al tema de los puntos fuertes de Clinton.

Cuando los analistas políticos elogian el talento político, lo que parecen tener en mente es la capacidad de un candidato para encajar en alguno de los arquetipos de una serie muy limitada: el dirigente heroico, el tipo corriente y campechano con el que uno se tomaría una cerveza, y el orador elevado. Clinton no es ninguna de esas cosas: demasiado singular, por no decir demasiado mujer, para ser una persona corriente, es una oradora mediocre y sus ocurrencias preparadas tienden a quedarse en el intento.

Sin embargo, la persona a la que millones de telespectadores han visto en los debates de este otoño ha sido de lo más impresionante a pesar de todo: dueña de sí misma, mostrando una calma casi prodigiosa ante la presión, tremendamente preparada, con un dominio claro de los asuntos políticos. Y, además, su trabajo seguía un plan estratégico: en cada debate, su victoria parecía mucho mayor al cabo de un par de días, una vez que las conclusiones habían tenido tiempo de calar, de lo que podía parecer esa misma noche.

Ah, y las virtudes de las que hizo gala en los debates también le serán muy útiles como presidenta. Me parece importante mencionarlo. Y tal vez los ciudadanos de a pie se hayan percatado de lo mismo; tal vez la competencia y la desenvoltura evidentes en situaciones de estrés equivalga a una especie de madera de estrella, aunque no encaje en la idea convencional de carisma.

Es más, Clinton ha aportado a esta campaña algo en lo que ningún republicano del sistema podría haberla igualado: se preocupa de verdad por las cuestiones que más la definen y cree en las soluciones que defiende.Sí, ya sé que se supone que debemos verla como una persona fríamente ambiciosa y calculadora, y en relación con algunos asuntos —como la macroeconomía— sí que parece que no tiene sangre en las venas, aun cuando está claro que entiende del tema y dice cosas sensatas. Pero cuando habla de los derechos de la mujer, de la injusticia racial o del apoyo a las familias, su compromiso, e incluso su pasión, son evidentes. Es genuina de un modo en el que nadie del otro partido puede serlo.

Así que disipemos el mito de que Hillary Clinton ha llegado a donde está solo por un fortuito golpe de buena suerte. Es una figura formidable, y lo ha sido desde el principio.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía. © The New York Times Company, 2016. Traducción de News Clips.

http://economia.elpais.com/economia/2016/10/21/actualidad/1477049916_322265.html

 

046.- DIEZ TEMAS ESPECÍFICOS DEL PLEBISCITO PROPUESTAS POR LOS ‘NO’ Y TRAMITE SUBSECUENTE

Álvaro Uribe, Andrés Pastrana, Alejandro Ordóñez, Marta Lucía Ramírez, y Sofía Gaviria de la Federación Colombiana de Víctimas, principales líderes del ‘No’ en el plebiscito. Foto: Archivo / ETCE

1– TRIBUNAL DE PAZ

Centro Democrático CD: Proponen eliminar la denominada Jurisdicción Especial para la Paz y ser reemplazada por un sistema de justicia transicional dentro de la justicia ordinaria.

– Este sistema de justicia transicional tendría unas salas especializadas que se denominarían Cortes para la Paz, así como Fiscalías para la Paz. Las primeras estarían encargadas de juzgar y las segundas de investigar. Estos tribunales no podrán tener jueces extranjeros.

Martha Lucía Ramírez MLR: También formula crear la Sala Especial de Paz, integrada por colombianos y extranjeros, dentro de la Corte Suprema de Justicia, con una duración 15 años. Finalmente pide que el nuevo acuerdo no sea incorporado a la Constitución Política y que su implementación esté ligada a los mecanismos ordinarios contemplados en la Carta.

Andrés Pastrana AP: En materia de justicia, admite la creación de la Jurisdicción Especial para la Paz, pero pide que tenga un límite en el tiempo de dos años para comenzar los procesos. Los que lleguen luego irían a la justicia ordinaria.
En este mismo punto propone que la Justicia Especial para la Paz esté articulada con la jurisdicción ordinaria mediante dos mecanismos: una última instancia que esté a cargo de una sala especial de la Corte Suprema de Justicia, y que las acciones de tutela sean revisadas por la Corte Constitucional. Propone que todos los jueces de la justicia transicional sean nacionales.

Alejandro Ordóñez AO: Propone que la base del tratamiento especial de la justicia transicional sea la confesión completa, no solo el reconocimiento de los crímenes que el Estado logre demostrar.

Pide además, que la totalidad de la riqueza acumulada por las Farc e individualmente por sus integrantes sea entregada como condición previa para acceder a la justicia transicional.

2.- AMNISTÍA 

CD: Admiten que los guerrilleros rasos que no estuvieron involucrados en delitos de lesa humanidad sean cobijados por una amnistía.

MLR: Sobre el punto del fin del conflicto, plantea que las Farc den a conocer el serial de las armas entregadas y eliminar la participación de los dos miembros de la guerrilla en la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad.

AP.- Pide que las Farc, seis meses después de que se firme un nuevo acuerdo, entreguen toda la información que tengan disponible sobre el narcotráfico: rutas, contactos extranjeros y nacionales, compradores y vendedores de coca, marihuana y opio, ubicación de laboratorios y rutas de ingreso de insumos, entre otros.

AP.- Sobre el delito del narcotráfico, propone que este no sea conexo a la rebelión y que por tanto no sea objeto de amnistía.

AO: – Acepta que se tramite una ley de amnistía en el Congreso para favorecer a los guerrilleros que no hayan cometido delitos de lesa humanidad.

AO: “Quienes hayan sido miembros de una organización victimaria no pueden formar parte de cuerpos armados ni crear aparatos armados privados”, dice el documento de peticiones de Ordóñez. De esta manera, pide eliminar del acuerdo el sistema de protección especial a los miembros de las Farc, del que formarían parte integrantes del grupo guerrillero y miembros de las Fuerzas Armadas.

3.- PENAS 

CD: En cuanto a las penas a los guerrilleros involucrados en delitos de lesa humanidad, establecen que si hay reconocimiento de la responsabilidad, deberán pagar entre 5 y 8 años de privación efectiva de la libertad, así sea en granjas agrícolas. Y si no hay reconocimiento de responsabilidad, entre 15 y 20 años en prisión convencional.

MLR: En materia de justicia transicional, sugiere establecer que los responsables de delitos de lesa humanidad tengan condenas de reclusión en colonias penales agrícolas desde 6 hasta 10 años, pero efectivas entre 3 y 5 años si dicen toda la verdad y reparan a las víctimas. Propone que los recursos de las Farc sirvan para ese efecto.

AP: En materia de penas, acepta que los responsables de delitos de lesa humanidad no paguen sus delitos en cárceles, pero a cambio propone que cumplan la reclusión en zonas que cuenten con restricción de la movilidad y monitoreo del Estado, en “zonas rurales de transición”, definidas geográficamente. Excepcionalmente, las penas podrían ser cumplidas en el exterior.

AO: – Sobre la participación política de los miembros de las Farc, insta a que esta sea condicionada al cumplimiento de la pena y a la satisfacción de las víctimas.

4.- PARTICIPACIÓN EN POLÍTICA 

CD: En materia de participación política, admite que se otorguen curules especiales a las Farc. Aceptan las cinco curules en el Senado y las cinco en la Cámara de Representantes, ya contempladas en el acuerdo, pero advierten que estas no podrán ser ocupadas por personas que hayan sido condenadas por delitos de lesa humanidad.

MLR: En materia de participación política, propone que la financiación del partido que surja de las Farc sea igual a la de los demás partidos existentes; que quede claro que su actividad política no se podrá realizar con los dineros ilegales y que los responsables de delitos atroces no podrán ser congresistas ni presidentes.

5.- NARCOTRÁFICO 

CD: propone que, en el punto de narcotráfico, las Farc se comprometan a entregar toda la información de sus zonas de cultivo, sus rutas empleadas, su cadena logística, sus proveedores de precursores químicos y sus redes de lavado de activos, así como emplear por razones de seguridad nacional la aspersión aérea.
Pide además que se precise que el narcotráfico sea un delito autónomo y que, por lo tanto, no pueda ser amnistiable.

AO: Asegura que el narcotráfico es un delito conexo a los de lesa humanidad, de guerra y de genocidio, y que por tanto quienes hayan estado involucrados en esa actividad –no conexo al delito político para Ordóñez–, no pueden ser amnistiados.

6.- SECUESTRADOS Y MENORES 

Federación Colombiana de Víctimas (Sofía GaviriaI) FCV: Entrega inmediata de secuestrados, de todos los menores reclutados y de las coordenadas de quienes hayan sido desaparecidos por las Farc.

7.- REPARACIÓN DE VÍCTIMAS

FCV: Reparación a las víctimas con patrimonio de las Farc.

FCV: Propone priorizar a las víctimas en la entrega de tierras y sugiere contemplar un modelo empresarial para el desarrollo rural, más allá de la entrega de predios a campesinos.
8.- BLOQUE DE CONSTITUCIONALIDAD

FCV: Que lo acordado en materia de víctimas no se adhiera al bloque de constitucionalidad.

AP.- Si bien no se opone a buscar un seguro para garantizar el cumplimiento de lo que se acuerde, asegura que este mecanismo no puede ser la incorporación de lo acordado al Bloque de Constitucionalidad, pues ello llevaría a la sustitución de la Constitución vigente.

AO: – Asegura que la garantía de cumplimiento de lo acordado no puede sustituir a la Constitución.

9.- PROGRAMA AGRARIO

Martha Lucía Ramírez MLR: Sobre el punto agrario, propone definir la extinción del dominio por incumplimiento de la función social o ecológica de la propiedad, como mecanismo para conformar el Fondo de Tierras.

MLR: Pide precisar que las zonas de reserva campesina no tengan autonomía política o administrativa, e incorporar un cronograma de los compromisos del Estado sujeto a la regla fiscal.

AP: Otra de las ‘líneas rojas’ del expresidente es la “protección plena” de la propiedad privada.

10.- IDEOLOGÍA DE GÉNERO

AO:  Una de las críticas del exprocurador Ordóñez es la supuesta presencia de la llamada ‘ideología de género’ en el acuerdo. Es por eso que solicita revisar que “no quede ninguna ambigüedad que exponga a la sociedad” a este concepto. Solicita que en el nuevo acuerdo que se logre se agregue un enfoque de familia que proteja la “célula fundamental de la sociedad”.

15 octubre de 2016.-  http://www.eltiempo.com/politica/proceso-de-paz/propuestas-de-los-del-no-en-el-plebiscito/16727272

 

046.- EFECTOS DE NO GANAR EL PLEBISCITO Y TRÁMITE SUBSECUENTE (memorando) – Gustavo Zafra

¿QUÉ SUCEDIÓ?

  1. Que el gobierno debe renegociar el acuerdo de la Habana, porque el acatamiento al resultado del plebiscito es obligatorio para el Presidente de la República.
  2. Pero el gobierno mantiene su autonomía en la renegociación.
  3. Una vez renegociado, el gobierno debe llevarlo al Congreso a través de los procedimientos de la Constitución del 1.991. No aplican los poderes especiales otorgados al presidente de la República (fast track) porque estaba condicionado por la aprobación mayoritaria del SÍ en el plebiscito, según sentencia de la Corte Constitucional.

¿QUÉ SIGUE?

  1. La eligibilidad política de incursos en delitos muy graves, el otorgamiento de curules automáticas, las circunscripciones electorales especiales 2.018 y 2022, y el tema de la justicia transicional (eventual riesgo de la teoría de la sustitución de la Constitución) son temas que requieren reforma constitucional y se deben tramitar en dos legislaturas (marzo-junio y Julio-diciembre).
  2. Temas que requieren ley estatutaria: Estatuto de la oposición, Jurisdicción agraria, Aspectos relativos al derecho de participación.

6.- Temas que requieren ley orgánica: puntos de planeación, Presupuesto, ciertas autonomías territoriales como las Entidades Territoriales Indígenas Etis u otros modelos.

7.- Leyes aprobatorias. Puede requerirse una ley especial para acuerdo de la Habana con relación al Derecho Internacional Humanitario. Según la Corte Constitucional Corte Constitucional (Sentencia C-574/92, octubre 28 de 199225), en Colombia opera el principio de la incorporación automática de todo el derecho internacional humanitario en el régimen jurídico colombiano, lo cual además es congruente con el carácter imperativo de estas normas.

8.- Temas que requieren leyes ordinarias para algunos aspectos del tema agrario, más actos administrativos en la mayoría de ellos.

9.- Ley de amnistía e indultos votada por mayoría de dos tercios. El presidente tiene amplias facultades para indultos, los jueces aplican amnistías conforme a la ley o depende de mecanismo acordado con la fiscalía y la justicia transicional.

10.- Las leyes de orden público actuales y facultades presidenciales permiten desmovilización y dejación de armas, cese al fuego y dejación y monitoreo de la ONU acordado con ésta.

11.- El presidente tiene facultades para incluir a la OEA, Unasur y países del Caribe.

12.- La política de sustitución de cultivos no necesita leyes. Gobierno y fiscalía y Keynes (téngalos en erradicación manual 20 años).

13.- Reparación de víctimas del Estado y victimarios, puede requerir ajustes  menores de leyes, pero se maneja con sistema actual. El artículo 90 de la Constitución, más normas procesales de intervención de parte civil en procesos, más extinciones de dominio, recuperación de baldíos, nuevas adjudicaciones, más bienes de estupefacientes, más expropiaciones dentro de la Constitución de 1991. (no es nuevo).

14.- Seguridad de los desmovilizados con el sistema actual con ajustes ONU.

15.- Tema económico. Es un proceso lento, reenfoque sobre reparto regalías, paz territorial, desligar reforma tributaria del tema del acuerdo de la Habana y plantearla como equidad y desarrollo sostenible.

16.- Reforma necesaria IVA, entidades sin ánimo de lucro y contribución nacional de valorización ligada a APPS de infraestructura para nutrir entidad financiera estatal. En renta ojo con el espejismo de la bajada de tarifas. Recordar efecto Laffer no acertado. Reforma territorial demasiado sesgada a Bogotá. Pizza, Lewin y Bonilla por un lado, y Perry y Urrutia por otro lado es una mirada nacional no descentralizada. Respetar Ica al sector financiero. Impuestos a bebidas azucaradas y gaseosas como departamentales más impuesto a las ventas que Ivas.

17.- El diseño de la regla fiscal es antidemocrático. Tecnocracia no elegida ni siquiera con responsabilidad política con decisión decide sobre el punto económico más importante de una democracia como es la financiación del presupuesto. Estos dogmas merecen someterse a discusión. So pretexto de una “Nueva Economía” se maquilla el neoliberalismo. Esto también es captura del Estado, en este caso por Academias y Universidades.

 

045.-CAMPAÑA ELECTORAL EN E.U. IGNORA  EL CAMBIO CLIMÁTICO –  Paul Krugman

Y el planeta, ¿qué?

Foto: Rafael Ricoy

Nuestros dos principales partidos políticos discrepan en muchos temas, pero en ninguno la brecha es mayor o más importante que en el del clima.

7 oct 2016.- Si Hillary Clinton gana, seguirá adelante con las medidas del Gobierno Obama, una mezcla de negociación internacional y políticas nacionales que promuevan las energías limpias, un dúo eficaz que da alguna esperanza de controlar las emisiones de gases de efecto invernadero antes de que el cambio climático se convierta en catástrofe climática.

Si Donald Trump gana, la política climática de estilo paranoide —la creencia de que el calentamiento del planeta es un engaño pergeñado por una conspiración internacional de científicos— se convertirá en doctrina oficial, y la catástrofe será casi inevitable.

Entonces, ¿por qué los medios de comunicación parecen tan decididos a no prestar atención a este asunto? En concreto, ¿por qué casi siempre da la impresión de que existe una norma que prohíbe sacarlo a colación en los debates?

Antes de entrar en ello, un breve resumen sobre la división política. Resulta extraño lo poco que se le reconocen al Gobierno de Obama sus políticas ambientales. Todo el mundo ha oído hablar del fiasco de las garantías de préstamo concedidas a una empresa de energía solar, Solyndra, con un coste, por cierto, equivalente a poco más de la mitad de lo que el propio Trump perdió en solo un año por culpa de sus malas decisiones empresariales.

Sin embargo, poca gente ha oído hablar de la revolución de las energías limpias que los préstamos del Gobierno y otras ayudas políticas contribuyeron a promocionar, y que ha reducido drásticamente el precio de las energías solar y eólica, y disparado su consumo.

Tampoco hay muchos que hayan oído hablar del endurecimiento de las normas gubernamentales sobre ahorro de combustibles, especialmente para camiones y autobuses, que por sí sola es una de las medidas ambientales más importantes de las últimas décadas.

Y si Clinton gana, es casi seguro que se harán realidad medidas todavía más importantes: el Plan de Electricidad Limpia, que regularía las emisiones de las centrales eléctricas, y el Acuerdo de París sobre el Clima, por el que todas las grandes economías del mundo se comprometen a recortar considerablemente sus emisiones.

Por otro lado, está Trump, quien una y otra vez ha tachado el cambio climático de bulo y ha insinuado que se lo inventó China para perjudicar la competitividad estadounidense. Ojalá pudiera decir que esto le convierte en una excepción dentro de su partido, pero no es así.

De modo que, en materia de política climática, existe una brecha inmensa e increíblemente trascendente. No solo porque haya una distancia enorme entre ambos partidos, y entre sus candidatos, sino porque esa distancia posiblemente tenga más importancia para el futuro que cualquiera de sus desacuerdos. Entonces, ¿por qué no se habla más de ella?

No digo que no se haya informado en absoluto sobre las diferencias en materia climática, pero nada comparable a, por ejemplo, el empecinamiento con las noticias sobre el servidor de correo electrónico de Clinton. Y resulta verdaderamente increíble que, en los tres debates emitidos en todo el país que se han celebrado hasta ahora —el foro “Comandante en jefe”, con la participación de Clinton y Trump, el primer debate presidencial y el debate vicepresidencial—, los moderadores no hayan planteado ni una sola pregunta sobre el clima.

Fue especialmente curioso durante el debate del martes. De algún modo, a Elaine Quijano, la moderadora, le dio tiempo a hacer no solo una, sino dos preguntas inspiradas por el Comité para un Presupuesto Federal Responsable, una organización a la que le preocupa que, a pesar de los déficits presupuestarios relativamente bajos y el extremadamente bajo coste de los préstamos, el Gobierno federal pueda toparse con problemas fiscales de aquí a un par de décadas. Puede que este asunto tenga algún interés, aunque no tanto como afirman los cascarrabias del déficit (y Quijano se las arregló para insinuar que las propuestas de Clinton, cuyo coste está completamente cubierto, no son mejores que la multibillonaria explosión de la deuda de Trump).

Pero si nos preocupan las consecuencias a largo plazo de las políticas actuales, el aumento de los gases de efecto invernadero es un problema mucho más grave que la acumulación de deuda a un interés bajo. Es raro que se hable de lo segundo pero no de lo primero.

Y este punto ciego tiene mucha importancia. Los sondeos indican que a la generación del fin del milenio, en concreto, le preocupan mucho la protección del medio ambiente y las energías renovables. Pero también muestran que más del 40 % de los votantes jóvenes cree que no existen diferencias entre ambos candidatos en estas cuestiones.

Sí, lo sé, la gente debería prestar más atención, pero, no obstante, ese dato nos dice lo fácil que es que los votantes que dependen de las noticias de la televisión o no leen los artículos de las páginas interiores de los periódicos pasen por alto algo que debería ser un tema fundamental de esta campaña.

La buena noticia es que aún tenemos dos debates por delante, que nos brindan la oportunidad de enmendar algunas cosas.

Ya va siendo hora de terminar con el bloqueo informativo que pesa sobre el cambio climático. Tiene que ser un asunto crucial y de primer orden, y las preguntas deben ir acompañadas de una comprobación de los hechos en tiempo real, no quedar relegadas al limbo de “su palabra contra la mía”, porque este es uno de esos asuntos en los que la verdad suele perderse en medio de una ventisca de mentiras.

Dicho de manera simple, no hay ningún otro asunto tan importante como este, y pasarlo por alto sería una irresponsabilidad casi criminal.

*Paul Krugman es premio Nobel de Economía.

http://economia.elpais.com/economia/2016/10/07/actualidad/1475838574_424846.html

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