30.17.- LA ESPERANZA LATINA DE LOS DEMÓCRATAS – Jan Martínez Ahrens

Tom Pérez fue el único hispano en el Gabinete de Obama y hoy dirige el comité central de su partido

tom Pérez – foto COSTHANZO

Las batallas nunca se acaban. Sólo se postergan. Lo saben bien los generales. Tras cualquier victoria o derrota, viene la reorganización y el contragolpe. En EE UU, el descalabro que sufrieron el 8 de noviembre pasado los demócratas fue profundo e inesperado. Durante meses casi nadie creyó que el multimillonario catódico pudiese vencer a Hillary Clinton. Pero ocurrió, y de las cenizas emergió un partido perplejo que ahora, bajo el mando de Tom Pérez (Búfalo, Nueva York, 1961), busca recuperar la iniciativa.

El objetivo es complejo. Donald Trump desborda la escena y quiere concurrir a un segundo mandato. Como presidente del Comité Nacional Demócrata, el trabajo de Pérez no consiste en rivalizar con el republicano, ni responder a sus latigazos diarios; su meta es comandar el contragolpe desde las candidaturas. Primero las parlamentarias, y luego las presidenciales.

En un modelo como el americano, donde prima la persona sobre la estructura, su capacidad de maniobra no es comparable a la de los secretarios generales europeos, pero bien dirigido es un arma mortal. Un puesto clave de la oposición, que el núcleo duro de Barack Obama evitó que cayera en manos de un protegido del izquierdista Bernie Sanders.

Fue una apuesta de riesgo. Pérez no es un estratega, tampoco un especialista electoral. Pero dispone de una cualidad innegable. Es un progresista en estado puro. El primer hispano en ocupar el puesto. Alguien claramente identificable desde cualquier trinchera demócrata y que es aceptado por el establishment, por muchos seguidores de Sanders y por los grupos de presión latinos y negros. Todo en uno.

Trabajó como recogedor de basuras para costearse la carrera de Derecho en la Universidad de Brown

Esa personalidad polivalente es el destilado de largos años de lucha. En su vida, Pérez ha sido el primero en muchas cosas. Hijo de exiliados dominicanos, se crio como el menor de cinco hermanos en Búfalo, una ciudad de fuerte influencia canadiense. Su destino, como casi todos en su familia, era ser médico, pero su espanto ante las operaciones le llevó por otros derroteros.

Muerto su padre de un infarto cuando él tenía 12 años, la familia atravesó dificultades y él mismo costeó su carrera. Admitido para estudiar Derecho en la Universidad de Brown, trabajó como recogedor de basura para pagarse los cursos (11.000 dólares el año). Después se tituló con las máximas notas en la Escuela de Leyes de Harvard y en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy.

Hecho a sí mismo, empezó una carrera que le llevó a asesorar al senador Ted Kennedy y a asistir a la fiscal general Janet Reno. Siempre bajo la égida demócrata, el primer fogonazo de gloria le alcanzó tras la victoria de Obama, cuando se hizo cargo de la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia. Una unidad de gran poder simbólico y desde la que Pérez libró batallas que hicieron vibrar a la nación.

La primera fue su enfrentamiento a los grandes bancos hipotecarios. Su acción resultó decisiva y, bajo la amenaza de acciones judiciales, los obligó a cerrar acuerdos de devolución por más de 650 millones de dólares. Su otro gran golpe vino cuando se enfrentó al xenófobo y mediático sheriff de Manicopa, Joe Arpaio, al que acusó de imponer patrones racistas contra los latinos. El pulso, en pleno año electoral, le validó como paladín de los derechos civiles.

No es un estratega, tampoco un especialista electoral, pero es un progresista en estado puro

Católico y jaleado como un héroe por la comunidad latina, cuando Obama renovó mandato, fue nombrado secretario de Trabajo y asumió la antorcha de ser el único hispano en su Gabinete. “La historia de Tom nos hace recordar la promesa de este país; si trabajas duro, sin importar quién eres, de dónde vienes o cuál es tu apellido, puedes triunfar”, dijo Obama.

Durante cuatro años fue un alfil del presidente y mantuvo excelentes relaciones con Clinton. Su lealtad fue recompensada después del desastre del 8 de noviembre. Ganó con facilidad la presidencia del partido, pero se ha topado con un panorama oscuro. El mapa electoral ha saltado por los aires y el tiempo corre en contra. El 6 de noviembre de 2018 se renuevan toda la Cámara de Representantes, un tercio del Senado y 39 gobernaturas.

“Su problema es que el voto está escorado hacia el lado republicano. Pese a que Trump perdió por dos puntos en las presidenciales, ganó en 30 Estados mientras que Clinton sólo en 20. Esto implica que 60 de los 100 senadores proceden de Estados donde triunfó Trump. A su vez, el escaño medio de la Cámara de Representantes corresponde a circunscripciones en las que venció Trump por más de tres puntos”, detalla el experto Kyle Kondik.

La brecha es grande y superarla enfrenta otro escollo. En la derrota de Clinton fue decisiva la fuga de voto. Un estudio del think-tank progresista The Third Way revela que seis millones de personas que apoyaron a Obama en 2012 auparon a Trump en 2016.

Bajo estas condiciones, la batalla será dura. A Pérez le exigen que recaude fondos y que siga de cerca las evoluciones de La Resistencia, el poderoso e imprevisible movimiento civil surgido como contestación a Trump. Entretanto, se ha activado una campaña para recuperar apoyos con la promesa de subidas del salario mínimo y programas de salud. Los resultados aún son imperceptibles, pero las esperanzas están ahí. “La buena noticia para ellos es que elecciones como las de 2018 normalmente se resuelven a favor del partido que no gobierna la Casa Blanca, particularmente si un presidente es impopular”, dice Kyle.

Ganar o perder. Esa será la vara de medir de Pérez. Tiene apenas 15 meses para preparar el asalto. Su enemigo le espera. Se llama Trump y no suele darse por vencido.

https://elpais.com/internacional/2017/07/31/actualidad/1501514324_766179.html

 

29 .17 .-EL TLC SE ADAPTA A LOS TIEMPOS — Ignacio Fariza

El nuevo tratado comercial norteamericano debe recoger capítulos importantes que no están en el texto actual, como el comercio electrónico o la economía colaborativa

Un operario revisa varios paquetes dispuestos para ser enviados de EE UU a México. N. L. AP

A principios de los noventa, entre reunión y reunión sobre el proyecto del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), los negociadores estadounidenses, mexicanos y canadienses se intercambiaban a miles de kilómetros de distancia enormes pilas de papeles de trabajo para preparar el siguiente encuentro. Lo que hoy sería cuestión de un clic y pocos segundos, todavía suponía un trabajo arduo: el fax era el principal medio de transmisión de documentos y eso convertía en tedioso todo el proceso.

México 17 AGO 2017.-  Casi un cuarto de siglo después, las nuevas tecnologías de la información lo han cambiado todo: entre la ronda que ha comenzado este miércoles en Washington y la que se celebrará en septiembre en la Ciudad de México, los negociadores apenas invertirán unos segundos en enviarse la documentación por correo electrónico. Muchos de ellos ni siquiera llevarán papeles en la cartera; casi con total seguridad tomarán un Uber para sus desplazamientos en la capital estadounidense y probablemente recurran a Amazon para compras de última hora.

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Este cambio de paradigma no puede estar ausente en la recién comenzada renegociación del TLC. “El mundo ya no es el mismo que en los años noventa y, más allá de la retórica proteccionista de Donald Trump, el tratado estaba abocado a una actualización”, resume Ignacio Bartesaghi, uno de los mayores expertos académicos en temas de comercio de internacional de América Latina. Entre los nuevos capítulos que, según los especialistas, tendrá que recoger sí o sí el nuevo tratado estará el comercio electrónico y la denominada economía colaborativa. También habrá retoques, auguran, en materia de propiedad intelectual. Aunque en ninguno de esos puntos se prevé una discusión tan acalorada como la que habrá en el plano laboral, en el que Estados Unidos –y, en menor medida, Canadá– presiona para obligar a México a elevar sus estándares de trabajo y los salarios para evitar lo que ellos consideran una “competencia desleal” con los trabajadores estadounidenses, nadie duda de que desempeñarán un papel relevante en la negociación.

Comercio electrónico. “La clave en este punto estará en que no se imponga ningún tipo de gravamen”, augura Ricardo Ramírez, ex juez mexicano ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) y gran conocedor de las interioridades jurídicas del TLC. Más allá de las trabas arancelarias, la discusión en un tratado tan amplio como este se centrará, en el valor máximo de un pedido hecho a través de Internet para poder esquivar la aduana y evitar, así, el pago de impuestos adicionales. “En EE UU ese umbral está hoy en alrededor de 300 dólares (255 euros) y en México, en solo 50 (43 euros). Pero la idea de la Administración Trump es elevarlo hasta 800”, prevé el director general adjunto del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), Manuel Molano, el único mexicano presente en las audiencias públicas de la Casa Blanca sobre la renegociación.  Todo, pese a las tiranteces de la Casa Blanca con Amazon, buque insignia del sector. En el caso de México, en el que las aduanas son un importante elemento de recaudación fiscal –y en el que muchos paquetes de alto valor provienen de EE UU– este cambio podría levantar ampollas.

Economía colaborativa. La uberización de la economía se ha convertido en una realidad diaria en las grandes urbes de la región –también en la Ciudad de México, donde el despegue de este tipo de plataformas ha sido muy rápido–, la delegación estadounidense defenderá en la mesa de diálogo los intereses de sus empresas en el ámbito del consumo colaborativo. “El mercado mexicano es muy apetitoso”, subraya Ignacio Martínez, coordinador del ‎Laboratorio de Análisis en Comercio Exterior de la Universidad National Autónoma de México (UNAM). Con unas tasas de hogares conectados y de teléfonos inteligentes mucho más bajas que las de sus vecinos del norte y una población en constante crecimiento que ya casi alcanza los 130 millones de habitantes, el país latinoamericano se ha convertido en un bocado suculento que las empresas del sector, en su mayoría estadounidenses, no quieren dejar pasar. Y Martínez cree que Washington buscará que el nuevo TLC tenga capacidad de enmendar las trabas que algunos municipios mexicanos que se oponen al desembarco de estas plataformas.

Propiedad intelectual. Con la industria del software en constante expansión en los Estados del norte y, en menor medida, del centro de México, este capítulo tendrá un peso específico en la renegociación. “Hay mucho por hacer”, resume Molano. “En México la creación de software se protege a través de los derechos de autor, mientras que en EE UU es una patente más. Tanto las autoridades estadounidenses como el propio sector en México van a querer presionar para que el marco mexicano se parezca más al de EE UU”, destaca el jefe adjunto del IMCO. A su juicio, el gran problema es que las nuevas industrias, entre ellas la del software, están “demasiado ausentes” en la discusión, “en parte porque no están tan organizadas como las tradicionales, en parte porque no se les escucha tanto”.

Paradójicamente, es muy probable que el marco conceptual sobre el que se renegocien estos nuevos capítulos –o se actualicen algunos de los ya existentes, como en el caso de la propiedad intelectual– sea el Acuerdo Transpacífico (TPP), del que Trump descolgó a EE UU en su primera jornada de trabajoen el Despacho Oval pero en el que sus dos compañeros de viaje en el TLC siguen presentes. “Puede parecer chocante que Washington vaya a tomar como referencia un tratado que ha abandonado, pero a la vez es inteligente porque será negociar sobre la base de puntos que ya han sido aceptados por México y Canadá”, opina Bartesaghi. Una suerte de regreso al pasado para sentar las bases de futuro un acuerdo pensado para durar otros 23 años o más.

https://elpais.com/internacional/2017/08/16/mexico/1502904928_765591.html

 

2817.- EL CASTRISMO, ENFERMEDAD INFANTIL DEL IZQUIERDISMO – Héctor E. Schamis*

La crisis de Venezuela viene a desnudar a una izquierda desconectada de su propio pasado, a la deriva moral y abrumada por una hipocresía casi inimaginable

5 ago 2017.- En febrero de 2014 escribí aquí mismo La desmemoriada izquierda latinoamericana. Nótese la fecha. La amnesia en cuestión era por el silencio ante los atropellos de Maduro. Decía allí que la represión de las fuerzas regulares y los paramilitares, los “colectivos motorizados”, evocaba las violaciones a los derechos humanos en la América Latina de los setenta y ochenta.

Ello porque la izquierda, sus partidos, sindicatos y movimientos sociales, habían sido especialmente victimizados en aquellos años. En la posterior transición, y la paz en América Central, esa misma izquierda concluyó que la democracia constitucional —arreglo por el cual el poder público está dividido y limitado por normas permanentes— era el único régimen político capaz de proteger los derechos fundamentales de las personas. Y sobre todo de aquellas sin poder estructural, es decir, los más pobres.

Ergo, la democracia era condición necesaria para la vigencia de los derechos humanos y, de manera transitiva, sin constitucionalismo liberal no podría haber progresismo. Nos damos cuenta hoy que semejante revolución copernicana en buena parte de la izquierda vernácula, al final siempre obediente de la dinastía de los Castro, fue mero oportunismo.

Es que si son incapaces de decir que no hay diferencia alguna entre un asesinato perpetrado por sujetos que circulan en un Ford Falcon sin placas, como en Argentina, o por un escuadrón de la muerte, como en El Salvador, o por quienes van en motocicleta vestidos de camisa roja, como los colectivos chavistas, aquella tragedia de los setenta —la sangre derramada, en su propio argot— ha sido completamente en vano.

La sociedad venezolana vive aterrorizada y dicho terror se origina en el Estado, tal como era entonces en el cono sur. Pero si medimos —miden— los derechos humanos en base a la ideología de quien los vulnera, pues allí mismo está el fin de los derechos humanos. La crisis de Venezuela viene a desnudar a una izquierda desconectada de su propio pasado, a la deriva moral y abrumada por una hipocresía casi inimaginable.

Hay una historia que sirve para entender. Las transiciones de los ochenta coincidieron con la Perestroika y el Glasnost en la Unión Soviética. Reforma económica y transparencia, reestructuración y apertura; el mismo Estado-partido iniciaba el cambio. Acabado el monopolio sobre los recursos materiales y políticos, también comenzó a erosionarse el monopolio de la verdad. Con la caída del muro de Berlín, el edificio enteró implosionó.

El socialismo realmente existente resultó ser aún peor que aquel sistema burocrático criticado por el Eurocomunismo. La izquierda tuvo que abandonar el estalinismo. En América Latina, la estrategia de la lucha armada llegó a su fin, siendo el proceso de paz colombiano de hoy tal vez el último y tardío capítulo. Y los partidos comunistas se reciclaron como socialdemocracias en Budapest, Varsovia y casi todas partes.

Con excepción de Cuba, claro está. Abandonados por Moscú, los Castro se atrincheraron para resistir el período especial de los noventa, una década de penurias. Del socialismo de Estado solo quedaban ruinas, económicas, desde luego, pero sobre todo éticas e intelectuales. El relato era un disco rayado sin contenido. El hombre nuevo por cierto que no residía en la Sierra Maestra.

Sin embargo, la longevidad de los Castro fue recompensada por Chávez. Después del fallido golpe de 2002, Venezuela se acercó más a Cuba, una trascendental consecuencia no buscada por los miopes golpistas. En 2004 se creó ALBA, en 2005 se fundó Petrocaribe y más tarde, la Celac. La política exterior del chavismo abrió la puerta para el ingreso pleno de Cuba a América Latina, quizás por primera vez.

Y ni que hablar de la renta petrolera sin tener petróleo. Ahora con recursos que jamás tuvieron, los Castro reciclaron la épica de la vieja, nueva trova y un poco de aquel romanticismo guevarista. Tuvieron que ocultar que algunos de los trovadores más talentosos ya habían hecho explícito su desencanto y que, una generación después, se trataba de una restauración, estalinista por supuesto y, como toda restauración, conservadora.

A partir de la enfermedad y muerte de Chávez, dicha influencia se profundizó. Ya no eran solo los médicos sino también los oficiales militares. En 2010 se calculaba que había 500 cubanos cumpliendo funciones de inteligencia. Hoy algunos estiman esa cifra en 17.000. Siempre se supo que Maduro era el mejor súbdito de la monarquía de los Castro. Es la venganza de playa Machurucuto, dicen varios, lugar que la izquierda latinoamericana no tiene idea dónde queda. En su mapa solo aparece playa Girón.

Este desenlace en las relaciones internacionales de Venezuela, y estas sí que son relaciones carnales, explica la fraudulenta constituyente de soviets que acaba de instalarse. Curiosamente, también liquida la experiencia populista del chavismo y su viabilidad futura.

Ocurre que es inherente al populismo la crisis sucesoria, todos la han tenido. Ello debido a que el momento plebiscitario es fugaz y jamás sobrevive al líder fundador. Muere con él, lo cual exégetas como Laclau prefirieron ignorar. Ergo, el gran dilema es cómo reproducir esa identidad, ausente la figura carismática originaria.

Post Cárdenas, el PRI institucionalizó la norma de no reelección presidencial y luego se sometió a la competencia electoral. Supo cuándo, y cómo, dejar el poder para seguir existiendo. Getúlio Vargas preparó su partida formando dos partidos que le sobrevivieron, el PSD y el PTB. Hasta la llegada de los Kirchner, el peronismo resolvió la crisis de la muerte de su fundador creando “un partido político normal”, como decía Cafiero, para ganar y también perder elecciones, lo cual ocurrió en varias ocasiones.

El chavismo maduro-cabellista no tiene regla sucesoria, se suicida en esta conversión al estalinismo, protectorado cubano bajo un Estado policial. Así sacrifica su viabilidad política, su proyección en el tiempo. Sorprende, por cierto, que no sean muchos más los chavistas en disidencia, aquellos genuinamente interesados en mantener viva su propia identidad política, pero tanta inteligencia cubana también tiene tiempo para ellos.

Y mientras tanto, Raúl Castro desde La Habana, Maduro en Caracas y sus repetidores de “izquierda” en el resto del continente siguen hablando de la agresión imperialista. Las comillas porque el imperialismo en cuestión acaba de confiscarle activos por cifras astronómicas a la primera línea de funcionarios del gobierno de Venezuela. El capitalismo es robo, por aquel concepto de plusvalía, entonces que también robe el camarada El-Aissami, dicho esto en marxismo chatarra.

Pero, ¿cuál izquierda? Nadie les pregunta cómo justifican esas cuentas, habiéndose pasado los últimos 18 años en el sector público. Nadie objeta que hayan invertido de tal manera en Estados Unidos, siendo tan antiimperialistas. Y que, además, si es que hay una inminente invasión, según repiten ad nauseam, ¿pues por qué la están financiando ellos mismos?

En definitiva, no hay tal izquierda, ni invasión, ni imperio. Se trata solo de una patología. En América Latina, el castrismo es la enfermedad infantil del izquierdismo.

@hectorschamis *Consejero Académico del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL). https://elpais.com/internacional/2017/08/05/america/1501960015_574083.html

 

27.17.-AMÉRICA LATINA Y SU FIEBRE POR EL CLUB DE LOS RICOS OCDE – Alejandro Frenkel

El acercamiento de los países latinoamericanos a la OCDE marca una nueva etapa para la región. La necesidad de generar confianza externa y atraer inversiones parece ser la principal motivación de los gobiernos liberales. ¿Qué consecuencias trae involucrarse de lleno en el organismo multilateral? 

Julio 2017.- Hasta hace menos de 10 años, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) –aquel organismo de gobernanza global inaugurado en 1961 por los países más desarrollados de Occidente- tenía un solo miembro latinoamericano: México. Hoy en día, sin embargo, el panorama es bien distinto: Chile se unió como Estado parte en el año 2010; Colombia y Costa Rica están en proceso de adhesión y los dos pesos pesados de Sudamérica –Argentina y Brasil- han manifestado recientemente su intención de sumarse al organismo multilateral.

A ello hay que agregar a Panamá, Perú, República Dominicana y Uruguay, quienes –entre 2009 y 2017– se fueron incorporando como miembros del Centro de Desarrollo de la OCDE, un foro en el que se elaboran diagnósticos y recomendaciones de políticas públicas. ¿Cómo debe entenderse esta aparente «OCDE-fiebre» que atraviesa a América Latina? ¿Existe alguna estrategia conjunta en tanto países del sur global o es más bien una sumatoria de acciones individuales para fortalecer los lazos con los países desarrollados de Occidente?

Se suele calificar a la OCDE como un «club de países ricos». Razones para ello, no faltan: en su conjunto, los países que integran la organización acaparan casi el 50% del PBI mundial y el 70% del comercio global. No obstante, a diferencia de otras organizaciones internacionales, la OCDE no es un organismo que otorgue financiamiento, créditos o recursos para financiar inversiones.

Tampoco se presenta como una instancia en la que se diseñan y negocian las principales reglas del comercio internacional o como un esquema de integración en el que se acuerdan normativas comunitarias. Aun así, se presume que estar o no estar en este organismo multilateral tiene implicancias en materia de financiamiento externo, estándares económicos y comerciales e internalización de legislaciones a nivel doméstico.

Quienes reivindican las potencialidades de la OCDE, destacan que pertenecer a dicho organismo empuja a los Estados a adoptar políticas de transparencia en la gestión pública y de fortalecimiento institucional que terminan siendo positivas para el desarrollo de los países. Las posturas más críticas, por su parte, señalan que incorporarse a la OCDE conlleva incorporar un conjunto de códigos, estándares y disposiciones en temas como la libertad de movimiento de capitales, comportamiento de empresas transnacionales o regulación de inversiones extranjeras que, en la práctica, terminan reproduciendo las asimetrías entre países desarrollados y países en desarrollo; además de condicionar la capacidad de decisión de los gobiernos nacionales.

En el caso de los países latinoamericanos, las acciones destinadas a estrechar los vínculos con la OCDE deben entenderse como una consecuencia de la adopción de modelos de desarrollo que se articulan de afuera hacia adentro. Modelos cuyo nervio central se basa en generar confianza externa y a través de los dividendos que otorga esa confianza, captar inversiones, atraer capitales internacionales y mejorar la inserción competitiva en los mercados globalesEn este sentido, si bien la OCDE puede representar una vía para lograr una mayor transparencia las políticas públicas o como una forma de mejorar los canales de cooperación multilateral, lo cierto es que en el imaginario de los actuales gobiernos latinoamericanos dicha organización se configura, principalmente, como una plataforma de inserción internacional orientada a dar señales de «país confiable» a los mercados y los actores económicos globales. Cuando Chile se sumó al organismo, la presidenta del país trasandino expresó: «El ingreso a la OCDE será una señal muy potente de que Chile es un país estable y confiable, lo que también creemos puede traducirse en más inversión extranjera».

Siguiendo esta lógica, no es casualidad que la mayoría de los Estados de la región que tienen membresía plena en la OCDE o están en vías de obtenerla, sean integrantes de la Alianza del Pacífico. Un esquema de regionalismo meramente comercialista, destinado más a incrementar la participación en los mercados globales mediante la producción de commodities y la radicación de capitales externos que a fortalecer las cadenas de valor intrarregionales.

Las recientes expresiones de Argentina y Brasil respecto de incorporarse a la OCDE tienen que ver con esta tendencia general, pero también con algunos aspectos particulares. Durante los gobiernos kirchneristas, la relación del país austral con la OCDE estuvo marcada por la distancia y la desconfianza. Buenos Aires se mostraba renuente participar en determinadas instancias internacionales que pudieran suponer un condicionamiento por parte de las potencias del Norte. Con la llegada de Mauricio Macri a la presidencia en 2015, sin embargo, el escenario cambió significativamente: bajo un prisma aperturista, Argentina proclamó la «vuelta al mundo» y estableció una relación más próxima con el organismo multilateral, hasta candidatearse para sumarse como Estado parte. Según afirmaba la entonces canciller, Susana Malcorra: «En esta organización se pautan los estándares del mundo y formar parte de ella es parte de la estrategia del presidente Macri para la integración internacional. Mientras tanto, estamos trabajando para volvernos más confiables».

En el caso de Brasil, el acercamiento con la OCDE no es algo novedoso: ya desde mediados de los noventa que el país verde amarelo participa en algunas de sus instancias. En 2007, cuando se vaticinaba un reacomodamiento del poder mundial a favor de los países emergentes, las potencias occidentales nombraron a Brasil, China, India, Indonesia y Sudáfrica como «socios claves». Para un Brasil en ascenso, estrechar el vínculo con la OCDE se amoldaba con la estrategia globalista que combinaba una «activa y altiva» participación en los regímenes internacionales, sin abandonar la matriz autonomista de la política exterior. El declive brasileño iniciado en la última etapa del gobierno de Dilma Rousseff, sin embargo, hizo que las pulsiones autonomistas fueran cediendo terreno y el vínculo adquirió nuevos tintes: así como ganaron lugar las presiones para flexibilizar el Mercosur y acercarse a la Alianza del Pacífico, en 2015 se lanzaba el Programa de Trabajo OCDE-Brasil, destinado a asesorar y apoyar la agenda de reformas en el país sudamericano. Con Michel Temer al frente del Planalto, el viraje se profundizó y Brasil, al igual que Argentina, proclamaría su intención de incorporarse al organismo en forma plena. En la carta de solicitud, el ministro de Relaciones Exteriores, Aloysio Nunes, destacó que el acercamiento «forma parte de una estrategia más amplia del gobierno brasileño con vistas a consolidar un camino para el desarrollo inclusivo y sostenido». Según explica el politólogo brasileño Diego Azzi, este posicionamiento simboliza la mudanza en la política exterior brasileña hacia una estrategia de una subordinación mediante la integración. En este caso, a la OCDE.

Otro elemento para entender el reciente acercamiento de Argentina y Brasil hacia el organismo multilateral tiene que ver con que ambos países están llevando a cabo un ambicioso programa de apertura económica y desregulación de los mercados. En este sentido, obtener la membresía de la OCDE aparece como una forma asegurar la implementación de estas medidas a través de la adopción de compromisos internacionales. Al caso brasileño hay que sumarle, además, otro ingrediente: incorporarse a la OCDE es para el cada vez más débil Michel Temer una forma de legitimar externamente su gobierno.

Pero no todo lo que brilla es oro para los países latinoamericanos. Si la OCDE es visualizada como un «sello» de calidad para irradiar confiabilidad y credibilidad frente a los actores internacionales, un buen ejercicio es analizar hasta cuáles son los resultados que arroja contar con este «sello». Si se toma como indicador a la Inversión Extranjera Directa (IED), los resultados no son muy prometedores. Por caso, según datos del Banco Mundial, desde que Chile ingresó al organismo en 2010, la IED tuvo un ascenso inicial y en solo un año pasó a representar el 7,3% del PIB al 11,4%. No obstante, a partir de 2011 experimentó un descenso sostenido hasta llegar al 4,9% en 2016. En Colombia y Costa Rica los números tampoco parecen ser alentadores: la IED en el país cafetero pasó del 4,2% en 2013 al 4,8% en 2016. Es decir, prácticamente se mantuvo igual. Y en el país centroamericano, en el mismo período, las inversiones foráneas bajaron del 6,4 a 5,5%.

En materia de flujos de comercio, a excepción de México, en ninguno de estos países se produjo un aumento del comercio internacional como porcentaje del PBI desde que se incorporaron al organismo. Sea en calidad de miembros pleno, o en como Estados en proceso de adhesión.

Entonces, si pertenecer a la OCDE no parece mejorar los índices de inversiones extranjeras ni el volumen del comercio internacional, ¿cuál podría ser la motivación parar formar parte de ella? Hay un indicador que ofrece una buena respuesta: para Chile, Colombia, Perú, Costa Rica y México, la inclusión en el organismo multilateral ha significado una mejora en las calificaciones de riesgo de agencias como Standard & Poor’s, Moody’s y Fitch. Es decir, el sello de la OCDE se traduce en un aumento de la credibilidad para obtener financiamiento internacional.

Este «estándar de credibilidad» se reflejada bien en el nivel de endeudamiento externo: desde que Chile ingresó a la OCDE, la deuda pública pasó del 8,5% del PBI al 17,3%. O sea, se duplicó. En Colombia, las obligaciones externas a 2013 –año en que inició su proceso de adhesión- representaban el 37,7% del PBI. Para 2016, no obstante, se habían disparado al 50,6%. México tampoco escapa a esta tendencia: la deuda pública externa que a mediados de los noventa era del 40%, en 2016 ascendería al 58% del Producto Bruto Interno.

Como último aspecto, vale destacar que, más allá de las intenciones por incorporarse a la OCDE, los países latinoamericanos deben enfrentar un escenario que los excede: la ampliación del organismo es un asunto de discrepancias entre las potencias occidentales. Los países europeos, por un lado, mantienen una postura más proclive a incorporar nuevos miembros. Especialmente, a aquellos países del «sur global», entre los cuales entrarían Argentina y Brasil. Estados Unidos, en la otra vereda, sostiene una posición renuente a ampliar el staff de países con membresía plena.

Por un lado, estas posturas reflejan el estado de situación que atraviesa a Occidente en la actualidad: una Europa que sigue reivindicando las banderas del orden liberal de la posguerra fría y un Estados Unidos que con Trump se ha vuelto más reacio al multilateralismo y las agendas de liberalización del comercio internacio17 nal. En la última reunión del G-20, celebrada en Hamburgo el pasado 7 y 8 de julio, el secretario general del organismo multilateral, el mexicano Ángel Gurría, tomó una clara posición frente al tema de agenda que sobrevoló el cónclave y se plegó a los países que reafirman al multilateralismo y la cooperación internacional como la mejor vía para afrontar los desafíos globales. El mensaje, claro, estaba dirigido a aquellos países –con Estados Unidos a la cabeza– que cuestionan las bondades del libre comercio y la globalización.

Pero, al mismo tiempo, la negativa norteamericana debe ser leída con una óptica de más largo aliento, que excede a la llegada del magante inmobiliario a la Casa Blanca: la burocracia del Departamento de Estado no está convencida de incorporar a países en desarrollo que, eventualmente, puedan usar a la organización como un foro desde donde blandir posturas críticas del sistema económico internacional. A fin de cuentas, la diplomacia norteamericana conoce mucho mejor a los países latinoamericanos y sabe que el «fantasma del populismo» no se ha disipado completamente en la región. Especialmente, en Argentina y Brasil, en donde Cristina Fernández de Kirchner y Lula da Silva siguen siendo figuras centrales de la política nacional.

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http://nuso.org/articulo/america-latina-y-su-fiebre-por-el-club-de-los-ricos/

26.17 LA ECONOMÍA COLOMBIANA ESTÁ ENDEUDADA Y EN RIESGO DICE AURELIO SUÁREZ – Germán Enrique Nuñez

Para el analista económico, la situación es muy compleja porque el país está agudizando su pobreza con unas reformas económicas que resultaron nocivas y contractivas. La triste realidad, cada niño que nace debe $10 millones.

El analista económico y reconocido hombre experto en la industria cafetera, así como crítico del libre comercio, Aurelio Suarez, le dijo a Diariolaeconomia.com que de manera equivocada Colombia tuvo una reforma tributaria que no fue estructural pues fue apenas coyuntural para contar con algunos recursos que permitieran pasar el chaparrón.

En su opinión, el país sigue dependiendo de unos déficits gemelos porque hay un déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos por arriba del 4.5 por ciento del producto interno bruto (PIB) y lo complejo, anotó, es que el país va entre 3,5 y 4 por ciento del PIB en déficit fiscal.

“Mientras tengamos un modelo de déficits gemelos, que es fundamentalmente dependiente del capital extranjero yo veo con mucha dificultad que el país salga adelante, esa es una situación que no es estable, es acumulativa en materia negativa y ya las calificadoras de riesgo nos tienen en la mira. Para no ir tan lejos, la principal exportación de Colombia en los últimos años han sido los TES, en esos papeles llevamos más de 25.000 millones de dólares lo cual es de riesgo porque son inversiones muy volátiles que se pueden perder en una disminución de impuestos en Estados Unidos, en una elevación de tasas de intereses por parte de la Reserva Federal y por ello es innegable que el país está en un riesgo grande, no hay duda”, expuso el señor Suárez.

Afirmó que políticamente no hay espacio para otra reforma tributaria, pero razonó que en ese tema todo es incierto y por ello no hay certeza de qué hará el país ante esa posibilidad. Recalcó que Colombia tiene que modificar su esquema y su modelo económico porque no puede seguir dependiendo de la inversión extranjera como variable fundamental para salir del gran problema en el que está, razón por la cual hay que volver al mercado interno, a la industria nacional, a la agricultura nacional y a potenciar la actividad interna porque con la dependencia del ahorro externo y no del ahorro nacional, el país correrá riesgos permanentes.

Sobre la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos; OCDE, Suárez indicó que este organismo dejó de ser un club de países ricos para convertirse en un hub de la globalización o un nodo de acoplamiento para las nuevas fases de esa globalización y por ello Colombia tiene que decidir si está en capacidad de subir en esa nueva fase, previo estudio y análisis de los resultados que hasta ahora se han tenido en materia económica.

“Yo creo que entrar a la OCDE es claramente inconveniente para el país porque es perentorio buscar otra cosa en vista que Colombia es un país de 50 millones de habitantes que necesitan más plata en sus bolsillos, que se les pague mejor sus cosechas, que se les reconozca un mejor salario, que se formalice el empleo y en donde se dinamice la demanda interna, es decir que se genere un círculo virtuoso en la economía, haciendo esas correcciones que son fundamentales tenemos futuro, pero mientras vivamos del capital extranjero y de los mercados externos deprimidos y emproblemados, el país no tiene como arrancar”, aseguró el analista económico.

Consideró que el gasto del gobierno hay que controlarlo, pero todo lo que tiene que ver con gasto ineficiente. Dijo que solamente tiene cabida el gasto proactivo y productivo que permita su recuperación en el tiempo.

Precisó que si el gobierno invierte la plata en lo que necesita una nación y hace inversión en desarrollo y dinámica económica, ese gasto no le va a doler al país y caso opuesto le va a servir. Expresó que el daño a una nación lo hace el gasto ineficiente, el robo y la corrupción.

Colombia, afirmó Suárez, está en una situación de endeudamiento muy grave porque hoy cada colombiano debe 10 millones de pesos debido a una obligación bruta de 470 billones de pesos que se divide en 47 millones de colombianos.

“El niño colombiano que nace hoy en la clínica de la Samaritana llega al mundo debiendo diez millones de pesos, hace quince años la deuda per cápita era de un millón y medio lo que dice por si solo que ha pasado en la economía y como la han manejado”, aseveró Aurelio Suárez.

De los Brexit y otras infamias

Sobre este tema del proteccionismo y la carrera que hace en los países desarrollados, el experto manifestó que el problema colombiano no son los Brexit como tal, pero aclaró que Colombia necesita un nuevo trato económico tal y como lo hizo Roosevelt en 1930.

En las actuales condiciones, el docto en temas económicos, especificó que ahora se abre una nueva posibilidad para la integración de América Latina en donde Colombia tiene grandes posibilidades y es ganadora, pero dejó claro que el país perforó todas las relaciones comerciales con el Pacto Andino, deterioró el arancel externo común por el Tratado de libre comercio y por ello las fábricas colombianas perdieron el mercado venezolano y otros de la región en tanto que los TLC no compensaron en principio lo que se perdió con Venezuela.

“Es bueno decir que Colombia no es un país cualquiera en vía de desarrollo porque es ni más ni menos que 14 veces Uruguay, cuatro o cinco ecuadores, cinco veces Bolivia y no sé cuántas veces Paraguay, no lo hablo en detrimento de esos países, lo que digo es que Colombia tiene unas oportunidades enormes porque es un mercado de 50 millones de habitantes que tan solo requieren de ingreso y una mejor perspectiva económica”, anotó.

Libre comercio y café, una mala mezcla

Sobre el tema cafetero, dijo que preocupantemente los efectos se están viendo en varios ángulos porque en primera medida los precios internacionales están prácticamente congelados en torno a una media de 1,37 y 1,40 dólares en los últimos diez años y los países productores terminan viviendo de la tasa de cambio.

En segundo lugar, dijo, el libre comercio no se fue por la calidad y en ese sentido termino muy mentiroso el viejo debate que si se acababa el Pacto Cafetero le iría mejor a los países que pusieran en el mercado buena calidad, el libre comercio terminó buscando una mezcla de variedades que les resultó a las procesadoras mucho más barata.

Indicó que lamentablemente la gran consecuencia es que se están disminuyendo los países productores porque México que fue líder en la producción cafetera de Centroamérica, está reducido a la mitad, Nicaragua, sostuvo, nunca arrancó, Costa Rica que en un momento fue próspero tampoco muestra avances en caficultura.

“Estamos viendo una jefatura de Honduras en Centroamérica que puede ser volátil y la producción mundial de café se está concentrando entre Colombia, Vietnam y Brasil que representan el 65 por ciento de la producción mundial del grano”, comentó el analista.

Aseguró que la caficultura mundial tiene que modificarse y hacerse viable porque al paso en que va, las tostadoras van a quedarse muy seguramente sin materia prima.

Para tener en cuenta y tras recordar las medidas económicas de los entes multilaterales de crédito que con el fin de resarcir el daño causado en Vietnam, el tiro salió por la culata porque la caficultura de ese país se hace en condiciones deplorables.

“Vietnam está poniendo en el mercado mundial del café 30 millones de sacos, pero con el hambre del pueblo vietnamita porque no tiene una caficultura avanzada ni una caficultura de desarrollo sino una producción extractiva y casi rayando en esclavitud”, concluyó.

http://diariolaeconomia.com/banca-y-finanzas/item/3252-la-economia-colombiana-esta-endeudada-y-en-riesgo-aurelio-suarez.html

 

25.17.-LOS SALARIOS DE LOS CONGRESISTAS – Mauricio Cabrera

La noticia de que los sueldos de los congresistas subieron a 30 millones de pesos mensuales, ha vuelto a suscitar las críticas.

La noticia de que el salario de los congresistas subió a 30 millones de pesos mensuales, ha vuelto a suscitar las críticas que consideran excesiva esa remuneración y las propuestas para reducirla. Y no solo el salario, sino los demás beneficios que reciben como carros, escoltas, teléfonos, pasajes aéreos y 50 salarios mínimos para pagar hasta 10 colaboradores personales en las Unidades de Trabajo Legislativo (UTL). En total, cada congresista nos sale costando a los contribuyentes unos 80 millones de pesos mensuales.

10 jul 2017.- A riesgo del linchamiento mediático, debo decir que, si bien los beneficios extrasalariales hay que limitarlos, no me parece que sea excesivo ese salario para un congresista que trabaje por el interés público y el bien común, cumpliendo a cabalidad la enorme responsabilidad de legislar para el buen funcionamiento de la sociedad. Sí es una remuneración exagerada e injusta para los que no lo hacen y trabajan para sus intereses privados y particulares.

El problema no es el monto del sueldo. Creo que es populista pedir que sean bajos los salarios de los funcionarios, porque ellos merecen una adecuada remuneración por la carga de trabajo que tienen junto con las responsabilidades y riesgos que asumen. Además, bajos salarios son un incentivo a la corrupción, pues inducen a la búsqueda de ingresos adicionales, incluso de origen legal.

Sin embargo, en el caso de muchos congresistas, no de todos, la indignación pública es justificada: mientras el empleado normal trabaja mínimo 250 días al año, el congresista solo tiene unos 100 días de sesiones, y solo unos pocos van a todas. El resto del tiempo lo dedican a la politiquería de cultivar sus fortines electorales para garantizar su reelección, y muchos funcionarios de las unidades de trabajo legislativo UTL no están dedicados a preparar leyes o debates, sino a conseguir votos.

La solución no es bajarles el sueldo, sino aumentar la carga de trabajo y exigirles que lo hagan bien. Hay varias propuestas que apuntan en esa dirección.

Una, aumentar por lo menos a 200 el número de sesiones anuales del Congreso, es decir 5 semanales durante 10 meses, de manera que las leyes se preparen y estudien con cuidado, en lugar de las carreras y pupitrazos de última hora; además, para combatir el ausentismo parlamentario, se debe imponer una penalización del 5 por ciento del salario por cada sesión a la que no se asista. Igualmente, con esta carga de trabajo se puede reducir el número de congresistas

Dos, el aumento anual de los salarios debe ser únicamente el equivalente al aumento de la inflación (IPC), y no igual al promedio del incremento de todos los empleados públicos. Así se evita que aumentos justificados, por ejemplo de maestros o policías, arrastren hacia arriba el sueldo de los congresistas.

Tres, como un ingreso de 40 SMLV es más que suficiente para vivir muy bien, se deben imponer sanciones económicas ejemplares –por ejemplo pérdida de los beneficios pensionales– para el congresista que incurra en prácticas corruptas para buscar otros ingresos.

Cuatro, convertir las UTL, que hoy son para el beneficio particular y político de los parlamentarios, en oficinas de apoyo, estudio e investigación de los partidos políticos.
Cada congresista podría mantener uno o dos asistentes personales, pero el costo sería mucho menor, pues no se necesitan 2.600 funcionarios, que es lo que hoy tienen las UTL. El principal beneficio no es el económico, sino el fortalecimiento de las bancadas parlamentarias y la consolidación ideológica y programática de los partidos.

Si el Congreso no es capaz de reformarse, los ciudadanos debemos encontrar la forma de hacerlo.

http://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/mauricio-cabrera-g-los-salarios-de-los-congresistas-507585

 

25.17.- LÁSTIMA QUE LOS ASESORES DEL PRESIDENTE DE EE. UU. LEAN TANTO A TUCÍDIDES EN LUGAR DE AL KANT DE LA ‘PAZ PERPETUA’ – Máriam M- Bascuñán 

 

14 JUL 2017 – 17:00 COT

Donald Trump durante su discurso en Varsovia el 6 de julio. JAKUB KAMINSKI EFE

Quizá se deba al confuso trajín de la intelligentsia americana con la famosa “trampa de Tucídides”,pero parece que los asesores de Trump están leyendo al historiador griego, y eso no son buenas noticias. El viejo ateniense vio con claridad que las Guerras del Peloponeso eran, en esencia, una disputa entre dos fuerzas (Esparta y Atenas) por la hegemonía política y militar griegas. Hoy, como ayer, se observa una tensión similar en el escenario global, con Estados Unidos y China como actores principales de la contienda.

Un fruto de esa lectura de Tucídides por parte de algún espabilado speechwriter fue el discurso de Trump en Varsovia antes de incorporarse a las reuniones del G20. Si se releen la Oración fúnebre de Pericles —es un decir— contenida en el libro del primer realista político de la historia, se ve cómo la arenga de Trump es una copia aggiornata de la loa del líder griego a los logros civilizatorios de Atenas. Solo que el panegírico de Trump a la cultura occidental aparece ya en clave de farsa. Lo que en Pericles es “nos hemos procurado frecuentes descansos para nuestro espíritu (…) y amamos la belleza con economía y amamos la sabiduría sin blandicie”, en Trump se convierte en “componemos sinfonías (?). Perseguimos la innovación”. Pero hay similitudes espectaculares, como la celebración de los héroes que cayeron por la libertad y la patria, o la defensa de las virtudes de la democracia.

Lo relevante del discurso de Trump es su visión sustancialista de los valores de Occidente, que dice querer defender con fruición frente a potenciales enemigos externos e internos como ya hiciera Le Pen con su “choix de civilisation”: la guerra de interpretaciones al interior mismo de Occidente está servida. Y es simbólico que Trump la urdiera en Polonia, donde gobierna un populismo intolerante e integrista. Pericles elevó su oración a los caídos en plena guerra, y Trump recurrió a los mártires y héroes polacos como ejemplo y modelo de lo que significa “la lucha por la libertad, la familia, la patria y por Dios”. Su advertencia es clara, un aviso a navegantes. ¡Lástima que sus asesores lean tanto a Tucídides en lugar de al Kant de la Paz perpetua! @MariamMartinezB

https://elpais.com/elpais/2017/07/14/opinion/1500032465_695044.html

24.17.- LUC MÉLENCHON, FRANCIA INSUMISA, POPULISMO – Pierre Rousset

Esta contribución ha sido escrita para la Sozialistische Zeitung (SOZ), mensual publicado en Alemania. Está dirigido por tanto a un público lector extranjero, que no se supone que conozca gran cosa sobre la situación francesa. Constituye también, por mi parte, una intrusión en el debate sobre las recientes elecciones y la campaña realizada por Jean-Luc Mélenchon en nombre de “Francia Insumisa” -un debate que afecta a cuestiones bastante fundamentales sobre el “populismo”, en particular, y que esta intrusión invita a proseguir. Algunas referencias suplementarias han sido añadidas a la versión inicial y algunos pasajes han sido precisados (el 27 de junio de 2017) como consecuencia de las críticas y comentarios que se me han hecho.

 

08-07-2017.- La campaña presidencial o legislativa que Jean-Luc Mélenchon ha realizado este año es muy diferente de las precedentes. Ha habido una modificación profunda de sus relaciones con los partidos políticos en general y con los que eran sus aliados en el Frente de Izquierdas en particular. Es importante comprender las razones de esta evolución, cuáles son sus implicaciones y en qué marco se ha producido, en Francia.

Volvamos primero sobre quién es Mélenchon. Ha llamado a “echar” al personal político tradicional logrando hacer olvidar que él mismo es un representante de dicho personal bastante caricaturesco. Miembro de la corriente “lambertista” (de referencia trotskysta, que vive en simbiosis con los aparatos socialdemócrata, francmasón y sindical en el seno de FO-Fuerza Obrera) fue enviado en 1976 al Partido Socialista en el que hizo carrera. En 1983 fue elegido consejero municipal, luego departamental. Político profesional, no se enraizó en una circunscripción, convirtiéndose en senador -los senadores en Francia no son elegidos por la población, sino por los grandes electores-, y luego en diputado europeo, un escrutinio por lista. Fue miembro del gobierno con el Primer Ministro Jospin (él también de origen lambertista). Solo ahora ha entrado en el Parlamento, pero tras haberse presentado como “paracaidista” en una circunscripción de Marsella, la gran ciudad portuaria del sur. Político “sin suelo fijo”, animaba sin embargo una corriente de izquierdas en el seno del PS -Izquierda Socialista-, una corriente efectivamente militante -lo que le permitió abandonarlo en 2008 y fundar el Partido de Izquierdas (Parti de Gauche PG).

¿Cuáles son sus referencias políticas? Originalmente, como he dicho, viene de la corriente lambertista que no es la más democrática de la movida trotskysta francesa. No rompió los puentes en relación a ese pasado, pero se integró completamente en el seno del Partido Socialista. De hecho, una de sus principales referencias contemporáneas (¿la principal?) es François Mitterrand, Presidente de la República en 1981-1995, con el que tenía una relación estrecha. Mitterrand es para él un maestro en política. Individuo relativamente aislado, logró capturar el PS, subordinar el PCF aliándose con él (Unión de la Izquierda), conquistar la presidencia de la República y mantenerla durante dos mandatos de siete años cada uno (un récord de longevidad, ¡pero no de radicalidad!).

No se identifica en absoluto con las revoluciones del siglo XX. Parece como si para él no hubieran jamás existido. Hay un antes -la Comuna de París, Jean Jaurès -y un después- Hugo Chávez… Manifiesta muy poca empatía (y es un eufemismo 1/) hacia los revolucionarios de mi generación.

Pertenece a un sector muy fuerte en Francia, de izquierdas sobre cuestiones sociales (servicios públicos, etc.) y a la vez nacionalista. Volveré sobre este tema.

2012-2017: de la ambición presidencial al escaño de diputado

Desde su salida del PS, en 2008, ¿en qué cree Mélenchon? En sí mismo. Decirlo así no es una ocurrencia, sino un hilo conductor. Se ha identificado con los individuos que encarnan un cambio de poder (comenzando por Chávez -pero también Mitterrand en 1981, tras 25 años de reino de la derecha en Francia). He necesitado tiempo para admitirlo, tan rara era para mí una idea así, tan “extranjera” me resultaba pero Jean-Luc Mélenchon ha tenido por ambición, efectivamente, convertirse en presidente de la República con ocasión de las elecciones de 2012 y de 2017. Si no se comprende esto, no se comprende nada. Las modificaciones de orientación entre 2012 y 2017 tienen que ver ante todo con un sentido de “la oportunidad”. Ha elegido el personaje que va a encarnar y la política que va a poner en pie en función de un análisis táctico, y no de un proyecto estratégico. Es lo que señala Jorge Lago, miembro del Consejo ciudadano de Podemos, describiendo cómo cambia su táctica en 2017, tras haberse dado cuenta de que su lectura de las presidenciales era errónea (Fillon candidato de la derecha y no Sarkozy, Hamon candidato del PS y no Valls u Hollande, Bayrou apoyando a Macron…) 2/

La insurrección ciudadana para Mélenchon es la “revolución por las urnas”. Se proponía una conquista rápida de la presidencia: en 2012, de un golpe, o al menos imponiéndose como el “tercer hombre” con vistas a 2017. Solo fue el cuarto tras… Marine Le Pen del Frente Nacional. Había sido el candidato del Frente de Izquierdas, un frente electoral que aliaba al Partido de Izquierda, el PCF y diversos grupos y redes que constituyeron Ensemble!. Con el 11,2% de los votos, había captado lo esencial de los votos de “izquierda radical”, lo que no estaba mal, pero que era muy insuficiente a sus ojos.

Los debates de entonces seguían siendo los clásicos, versando en particular sobre la política de alianzas electorales con el PS y dividiendo al PG (Mélenchon) y el PCF -este último con numerosos electos cuya reelección depende a menudo de un acuerdo con el Partido Socialista, mientras que el Partido de Izquierdas tenía muy pocos (elegidos cuando eran miembros del PS, ironías de la historia…).

En respuesta a este primer fracaso, Mélenchon decidió liberarse de toda obligación respecto a los partidos constituidos, hacia sus aliados del Frente de Izquierdas, pero también hacia su propio partido, el PG 3/. Se “bonapartiza” imponiendo su candidatura presidencial sin consultas o negociaciones previas y creando, en 2016, su propio movimiento-plataforma de acción electoral, Francia Insumisa (FI). Va muy lejos en este camino. Ya no tiene por tema el reagrupamiento (tras él) sino el del reemplazo. Mélenchon se construye siempre “en contra”, eligiendo un objetivo. Éste fue durante varios años el Frente Nacional. Emprendió duelos con Marine Le Pen, en las presidenciales de 2012 y presentándose contra ella en las legislativas siguientes, en Hénin-Beaumont- en el norte. Los perdió todos. En 2016-207, cambia de dirección. “Echadles a todos”. En las legislativas, se presenta ahora, en Marsella, no en una circunscripción en la que el FN sea poderoso, sino donde él ha conseguido un excelente resultado en la primera vuelta y en la que el diputado saliente (PS), Mennucci, no tiene ya ninguna oportunidad de mantener su puesto -será efectivamente echado como la mayor parte de los electos de ese partido.

El programa económico no cambia cualitativamente, plantea en grandes rasgos, un keynesianismo radical, sin anticapitalismo, e integra, mucho más que en el pasado, la dimensión ecológica. En cambio, a lo largo de los meses, el discurso, la comunicación y los símbolos se modifican. Mélenchon ha estudiado mucho lo que ha funcionado en otros países, como en los Estados Unidos el uso por Obama de las redes sociales, luego la campaña de Sanders, o la historia de Podemos en España. Toma buena nota de la bajada de la influencia de los medios clásicos. Trabaja su personaje hasta en los detalles (la elección de su vestimenta…). Busca golpes de comunicación -por ejemplo el doblaje de un mitin vía un holograma, un muy costoso gadget ya utilizado en el extranjero (al contrario de lo que ha dado a entender), particularmente por el Primer Ministro Modi en India. Trabaja estrechamente con comunicadores. Más que nunca, es un profesional de la política.

Cuando es amenazado por la izquierda por el candidato “rebelde” Benoît Hamon, acentúa el perfil populista de su campaña. Jorge Lago lo subraya aprobándolo, lamentando solo que este giro haya venido tardíamente, por oportunidad táctica más que por convicción estratégica: “La campaña [de Mélenchon] está muy bien trabajada. Por ejemplo, el clip de campaña que muestra cómo será la Francia de 2018, un año después de su elección, es muy inteligente puesto que habla la lengua del Estado […]. Es un discurso del Estado que está integrado por los franceses. Cuando vivía en Francia el hecho de que el discurso del Estado fuera también corriente entre la gente es una de las cosas que más me marcó. Para resumir, la idea de reducir a nada el discurso de la izquierda clásica y la mitología izquierdista, la desaparición de las banderas rojas y de las referencias en los mitines, en muy opinión han sido muy bien hechos pero quizás un poco tarde”.

Hablar la lengua del Estado, reducir a nada el discurso de la izquierda clásica y la mitología izquierdista, hacer desaparecer las banderas rojas… Mélenchon “construye” muy sistemáticamente el Insumiso en ruptura con las referencias y símbolos históricos de una identidad de clase (y no simplemente de la llamada “izquierda clásica”). A la vez que defiende la llegada de una VI República, se inscribe plenamente en la tradición de la V según la cual las presidenciales son el encuentro de un hombre (raramente una mujer) y el pueblo francés. Se beneficia del rechazo hacia los partidos en el que Emmanuel Macron ha también surfeado. En un marco así, el “perfil” de una candidatura, su marca mediática, lo que encarna, es más importante que el detalle del programa. Antes de volver sobre este tema, terminemos con la secuencia electoral.

Una vez recuperado de su decepción presidencial y respaldado por su resultado del 19,6% en la primera vuelta, Jean-Luc Mélenchon ha llamado a elegir una mayoría parlamentaria de Francia Insumisa, lo que le habría permitido convertirse en Primer Ministro e imponer una cohabitación conflictiva a Emmanuel Macron. El resultado de la primera vuelta de las legislativas (11%) ha forzado a un poco más de sobriedad, aunque Mélenchon se haya alegrado de estar personalmente en posición ganadora en su circunscripción de Marsella.

Tras haber disputado la presidencia de la República, Jean-Luc Mélenchon se ha contentado finalmente con ser elegido diputado y poder constituir un grupo parlamentario FI con 17 miembros (son precisos un mínimo de 15 para constituir uno). Es mejor que lo que preveían los sondeos. De hecho, todos los partidos de oposición se han beneficiado de una desmovilización relativa del electorado macronista en la segunda vuelta de las legislativas.

El PCF en particular ha obtenido 11 escaños y el FN 8 (Mélenchon no ha tenido el placer de una revancha indirecta sobre Marine Le Pen que, como él, ha entrado por primera vez en la Asamblea Nacional). El PCF ha formado un grupo parlamentario independiente de Francia Insumisa, con el aporte de cinco diputados ultramarinos, lo que le permite alcanzar el umbral fatídico de los quince escaños.

El nuevo grupo FI se posiciona claramente en la izquierda. Hace, como el PCF, de la defensa de un código de trabajo protector su caballo de batalla. Es demasiado pronto para saber cómo Mélenchon va a repensar su perfil, lo que va a hacer de Francia Insumisa (cuya vocación, bajo su forma actual, solo era temporal, durante una campaña electoral). Se puede y debe sin embargo tener en cuenta las constantes de la orientación de Mélenchon y las implicaciones del “momento populista” de 2017.

El simbolismo populista

Jean-Luc Mélenchon es capaz dar pruebas de un sentido agudo del momento político. Así ocurrió, por ejemplo, cuando rompió con el Partido Socialista en 2008 para fundar el Partido de Izquierdas (PG), y luego el Frente de Izquierdas con el PCF. Aquel año nosotros mismos lanzamos el proyecto del NPA (Nuevo Partido Anticapitalista), que recibió un eco muy favorable, lo que Mélenchon probablemente notó entonces. La construcción del NPA no podía ser sino la conclusión de un proceso; en cambio, la creación del PG fue instantánea, a partir de la base organizativa ya constituida en el seno del PS.

El “proceso NPA” fue iniciado cuando el PG y el Frente de Izquierdas no existían. El NPA fue creado cuando existían y estaban a la ofensiva. Como consecuencia, la dinámica de fundación del NPA resultó desequilibrada.

Cuando el agotamiento del Frente de Izquierdas se hizo sentir (simple frente electoral, se esterilizó), Jean-Luc Mélenchon intentó librarse de él de diferentes formas, en particular lanzando un Movimiento por la VI República. Me pareció entonces que era algo fuera de campo, dado que las preocupaciones populares eran ante todo sociales. Este movimiento nació muerto, pero la idea de la VI República ha tenido recorrido, al aparecer a la luz del día en 2017 la crisis institucional de la V República y del régimen correspondiente de los partidos.

Jean-Luc Mélenchon está al acecho de lo nuevo; esa es una de sus cualidades. Es también un hombre del escenario, que utiliza, incluso abusa de él. En un sistema presidencializado como en Francia, eso es una baza. El PCF era incapaz de producir una candidatura capaz de hacerle la competencia en este terreno, lo que le permitió hegemonizar el Frente de Izquierdas y luego abandonarlo.

Volvemos a encontrar esta cuestión de la encarnación individual de un futuro político -de la identificación de su proyecto al de su destino. Hipótesis: es el punto de encuentro entre Jean-Luc Mélenchon y los actores o teóricos del populismo de izquierdas: Chantal Mouffe y Ernesto Laclau, Pablo Iglesias e Íñigo Errejón…

La propia Chantal Mouffe, en la página de Verso Books, defiende a Mélenchon como “reformista radical contra una oligarquía en ascenso” 4/. Diferencia con prudencia el contexto latinoamericano (sociedades ultra oligarquizadas) del contexto europeo (donde no se puede ignorar la división izquierda/derecha); pero ahí también, se trata de poner fin a la dominación del sistema oligárquico mediante una refundación democrática.

Raquelle Garrido, una portavoz de Mélenchon, miembro del círculo de sus íntimos, toma menos precauciones en una entrevista en Jacobin 5/. Las palabras clave de la campaña de 2017 son humanismo, populismo, patriotismo y Constitución. Francia Insumisa es “un movimiento ciudadano de base, nuestra ideología es humanista. De muchas formas, hemos adoptado la estrategia populista de Chantal Mouffe y Ernesto Laclau. [El populismo] es un programa. Es una línea de demarcación entre “ellos” [la oligarquía] y “nosotros” [el pueblo]. […] Nuestro movimiento tiene por objetivo construir algo más allá de los partidos. Se ha construido en función de un proyecto -verdaderamente de forma deliberada- como algo diferente del cártel de partidos que teníamos en 2012”.

La situación está “madura” para “lo que proponemos -que tenemos necesidad de una solución pacífica” a las múltiples tensiones que atraviesan la sociedad francesa. En 2012, Mélenchon podía aparecer como “demasiado radical, demasiado subversivo”. “Ahora aparece como un sabio”.

Por su parte, Jean-Luc Mélenchon seguiría siendo un “jauresiano”, manteniendo la referencia de clase, pero situándose en el seno de la de la República. Sin embargo, la campaña electoral ha visto el borrado voluntario de sus símbolos. A lo largo de las semanas, las banderas rojas han desaparecido en beneficio de únicamente las banderas tricolores, la Internacional en beneficio únicamente de la Marsellesa. La palabra “humanista” se ha bastado a sí misma. Tras la hoz y el martillo, incluso el puño en alto cede su lugar a la letra griega φ (phi).

“Phi” es en adelante la sigla del movimiento, omnipresente hasta en las papeletas electorales. Hay un juego de palabras (Phi por FI, igual que EM-Emmanuel Macron- en En Marcha), pero bastante más. “Phi”evoca filosofía, harmonía, amor -y no tiene pasado político. Este símbolo no es ni de derechas ni de izquierdas. Cuestión de armonía, Mélenchon la rompe a menudo con sus declaraciones llenas de arrogancia y de desprecio. “Phi” no deja de ser un identificante neutro.

El trabajo ha estado en el corazón de la campaña de Mélenchon (contra la inversión de las normas en el código del trabajo, sobre la nómina o los impuestos, etc.) pero no las clases sociales. El “99%” es el pueblo contra los oligarcas. Mélenchon ha logrado de forma repetida las mayores concentraciones durante la campaña electoral. Para las decenas de miles de personas que han participado en ellas, la identidad de clase resultaba invisible. Esto tendrá consecuencias, al ser Francia uno de los países de Europa occidental en el que, tras haber sido central, esta identidad ha sido eficazmente marginada, fragmentada -mucho más, me parece, que en Bélgica o en Gran Bretaña, por ejemplo. Una victoria de la ofensiva ideológica neoliberal. Ahora bien, aunque ambos sean de tradición socialdemócrata de izquierdas, Jean-Luc Mélenchon es en este terreno la antítesis de Jeremy Corbyn.

El populismo, de izquierdas, ¿es una táctica temporal? Para Juan Carlos Monedero, uno de los fundadores de Podemos, no debe ser utilizado más que temporalmente, en lo que llama la fase “destituyente” del movimiento, pero debe ser superado en la fase “constituyente” 6/. Monedero critica específicamente las concepciones de Íñigo Errejón:

“Los defensores de la “hipótesis populista”, y ante todo Íñigo Errejón, pensaban que había que movilizar solo elementos que pudieran hacernos ganar y que no debíamos hablar de temas que podían hacernos perder votos, es decir que había que hablar únicamente de cosas abstractas para tener el apoyo más amplio posible: la patria, la casta, la corrupción. Preconiza vaciar los significantes, acaba por vaciar las verdaderas posibilidades de cambio. […] Cuando Laclau dice que la política y la economía son lo mismo, pone de lado las condiciones materiales de la lucha de clases. Pienso que es un error”.

Jean-Luc Mélenchon puede muy bien, desde el Parlamento decidir rehabilitar un discurso “de clase” y no dejárselo solo al PCF. Sin embargo -y la pregunta vale para Monedero- ¿es tan sencillo reconstruir lo que en un primer momento se ha eficazmente deconstruido?

El “reemplazo” y la Francia Insumisa

El “reemplazo” se ha convertido en el tema central del discurso de Mélenchon y de sus opciones políticas. No vamos a echar de menos al PS (que había dejado desde hacía mucho de ser un “partido obrero”) ni desear que encuentre una nueva vida. Si solo se tratara de esto, ¡viva el reemplazo!

Sin embargo, para Mélenchon, la era de los partidos ha pasado, ¡vivan los movimientos! No se contenta con tomar nota del declive de los mencionados partidos, sino que contribuye activamente a su marginación. Esto entra en resonancia con la situación francesa, pues es también lo que ha logrado Macron y su movimiento En Marcha (luego La República en Marcha-LREM).

Es una opción cuyas consecuencias pueden ser particularmente graves, si se tiene en cuenta la coyuntura. ¿Junto con quién oponer a Macron un frente de resistencia social y democrática, si se tiene por ambición “reemplazar” a todos los posibles aliados partidarios? Tras haber cuidadosamente separado el campo electoral (asunto de los políticos) del campo social (asunto de los sindicatos), Mélenchon parece ahora presentarse, y presentar a su grupo parlamentario, como el correspondiente parlamentario natural de las luchas que el movimiento sindical emprenda.

De forma urgente hay que reagrupar a todas las fuerzas de resistencia, so pena de ser rápidamente derrotados por la ofensiva que prepara Macron en un abanico de cuestiones que va desde los poderes dados a la patronal en cada empresa hasta la introducción en la ley corriente del régimen de excepción que es el estado de urgencia.

Problema: el reemplazo es una antítesis del reagrupamiento.

Pregunta: ¿en qué va a convertirse Francia Insumisa? ¿Qué quiere decir que se ha acabado con los partidos (tradicionales)?

Mélenchon juega con la idea de que se puede eludir a los partidos, marginarlos completamente, desintegrarlos -pero no ha explicado aún con qué reemplazarlos 7/. En efecto, Francia Insumisa no ha sido concebida como una formación hecha para durar, sino como un instrumento temporal, durante el tiempo de unas elecciones. Fue creada en febrero de 2016. No podías afiliarte a ella, era imposible cotizar en ella, solopodías efectuar donaciones para la campaña electoral. Cotización significa miembro, con derechos y deberes. Inscribirse en el planteamiento de la FI se hacía sin derechos ni deberes. No se exige nada de ti, no tienes ningún poder formal.

Ha habido quizás 500 000 clics en Internet para inscribirse en Francia Insumisa. Es considerable. Los y las internatutas han presentado ideas en la red. Una “síntesis”, un programa, El Futuro en Común 8/, ha sido sometido a aprobación y ha recibido alrededor del 97% de clics positivos. Se han decretado reglas restrictivas: los grupos de apoyo a Francia Insumisa no debían superar los quince miembros ni cubrir más de una circunscripción ni coordinarse en un territorio. Nada de congreso o de asamblea general. Este tipo muy inhabitual de funcionamiento (que no ha sido siempre respetado localmente) refuerza evidentemente la autoridad de la cúspide, sin eliminar necesariamente las negociaciones electorales con diversas componentes partidarias en competencia. Globalmente, la estructura horizontal era muy informal, el control vertical por el núcleo dirigente muy firme.

Se han formado equipos militantes, a menudo iniciados desde la cúspide, que han asumido diferentes tareas y, en particular, han asegurado brillantemente la difusión en las redes sociales. Hay analogías con Podemos pero no es un copiar y pegar. No hemos tenido movimientos de masas de una misma amplitud en Francia y no había lugar en el proceso de FI para una organización fundadora como Anticapitalistas en España.

El núcleo de dirección proviene del Partido de Izquierdas. Es de alguna forma una especie de equipo familiar, con una larga historia común. Una parte son ahora diputadas y diputados de FI, donde se encuentra también a ex-LCR/NPA, pasados por Ensemble!.

La identificación con el jefe ha alimentado comportamientos muy sectarios del fan-club que actúa en manada para denunciar toda crítica vía Internet, hasta el punto de llegar a veces a bloquear el funcionamiento de las cuentas de sus objetivos. Al propio Mélenchon le gustan poco los desacuerdos. Insisto en ello, porque esto se inscribe en una evolución muy negativa a la izquierda de la izquierda, donde los debates de fondo son muy pobres, pero donde las “demonizaciones” se han vuelto muy frecuentes. El desacuerdo está considerado como ilegítimo en cuanto toca una cuestión “sensible”.

Esto por lo que se refiere a de dónde se viene; pero ¿a dónde se va? Mélenchon y sus allegados deben ahora precisar a qué movimiento duradero quieren dar nacimiento -y, ¿cómo va a expresarse el pluralismo de la sociedad, si no es en particular por la pluralidad de partidos?

Hay buenas razones para el descrédito de los partidos. Ni Macron ni Mélenchon son responsables de ello. El PS, en particular, se ha destruido él mismo bajo el quinquenio de Hollande. El PCF y la extrema izquierda no deben buscar chivos expiatorios para sus propios fracasos. Idem a la derecha. Pero, ¿qué reconstruir?

El enraizamiento social de Francia Insumisa es muy superficial. Sería bastante irónico que se presente hoy con la misma pretensión hegemónica que el PCF de la época estalinista. Es la cuestión que plantea, en términos muy mesurados, Roger Martelli, que estuvo mucho tiempo en el Partido Comunista y que ha apoyado con constancia a Mélenchon 9/:

“Francia Insumisa, en el fondo, podría muy bien, como el PCF de la gran época, explicar que no hay ningún lugar, fuera de ella, para una práctica que sea a la vez realista y revolucionaria. Ahora bien, en un momento de crisis y de recomposición, cuando se trata de reagrupar ampliamente y de inventar conjuntamente, una lógica que aparecería de alguna forma como una llamamiento a la adhesión no sería la más adecuada”.

El pueblo y el patriotismo

Jean-Luc Mélenchon canta a Francia y esto no es algo nuevo. Canta la Francia-potencia, la que está presente en todos los océanos. Quiere que Francia abandone la OTAN, pero “a la gaullista”, para que pueda defendermejor sus intereses y su aura en el mundo. Todo esto no tiene nada que ver con las correlaciones reales de fuerzas; pero ha irrigado la campaña de Francia Insumisa. Postulante a Presidente, a Mélenchon le gustaba hablar como (futuro) jefe de los ejércitos, cuyas capacidades hay que reforzar (y preservar su armamento nuclear).

El pueblo es un pueblo-nación, fundamento del patriotismo. ¡El patriotismo en un país imperialista no es un valor asegurado de izquierdas! Sin embargo, para Mélenchon, Francia no es imperialista. FI no combate el imperialismo francés, pues ese combate no tiene lugar de ser. La visión de la política exterior no procede de un punto de vista internacionalista, sino geoestratégico 10/. Así, su lectura de la situación en Medio Oriente se queda en las relaciones entre potencias, de ahí sus llamamientos a colaborar con Rusia y tanto peor si hay que apañarse con Assad.

Puede aplicar incluso en Europa esta lógica de potencias rivales -el blanco es entonces la Alemania de Angela Merkel (y las palabrasbordeando a veces la germanofobia).

Mélenchon sacraliza también la unidad de la República, el carácter “uno e indivisible” de Francia, “despotrica contra la Carta de las lenguas regionales”, denuncia a Hollande cuando propone reforzar los poderes regionales en Córcega, y muchos temas más -lo que le ha valido, en particular, una interpelación por parte de Philippe Pierre-Charles, del GRS martiniqués 11/, que concluye 12/:

“La moral de la historia es que los progresistas de los dos lados del océano Atlántico no pueden exonerarse de un debate serio y fraternal sobre las vías y medios de una erradicación total del colonialismo”.

Es preciso constatar que el posicionamiento de Mélenchon en este terreno ha provocado muy pocas reacciones en el seno de la izquierda “radical” francesa. Es un síntoma inquietante y, a decir verdad, bastante desmoralizador.

Un impacto contradictorio

Es natural, en particular en el extranjero, no ver en el éxito de Francia Insumisa más que una esperanza de renovación para la izquierda radical -y en una gran medida, el voto por FI ha sido de izquierdas. La otra cara de la moneda, es que este éxito está también construido sobre una política de desintegración de las identificaciones, de los símbolos, de las referencias históricas de izquierda (en el sentido verdadero de la palabra izquierda).

Una interpretación tradicional no permite tomar en cuenta esta aparente paradoja. Es sin embargo esencial hacerlo. El riesgo, en efecto, es que a fin de cuentas el saldo se demuestre más negativo que positivo, las consecuencias destructoras sobre las conciencias más profundas que los puntos de apoyo de una reconstrucción. El caso de Francia Insumisa reclama una interpretación específica que restituya su alcance contradictorio.

Francia Insumisa es evidentemente un mundo heterogéneo. Muchos cuadros militantes dela izquierda radical se han implicado en ella con un argumento de peso: hay que estar donde ocurren las cosas. Desgraciadamente esto se hace sin debate de fondo (con raras excepciones, como Sammy Johsua). En cualquier caso, un capítulo está ahora cerrado. La larga secuencia electoral 2016-2017 está terminada. Las decisiones que van a contar en adelante son las que van a tomarse los días y semanas que vienen.

No es posible ahorrarse un debate de fondo sobre la noción misma de “populismo de izquierdas”, de sus ambigüedades y de los peligros que contienen. Como señalan Samy Johsua y Roger Martelli, “popular” no es “populista” 13/:

“La tentación de un populismo de izquierdas no es ciertamente una abominación, tiene sólidos argumentos, pero puede convertirse en un callejón sin salida. Se pretende combativa, pero corre el riesgo de preparar ya las derrotas futuras. No se disputa la nación a la extrema derecha: se abre la soberanía popular hacia todos los espacios políticos sin distinción. No se le disputa la identidad colectiva, nacional u otra: se aboga por las libres identificaciones, por el libre juego de las pertenencias y por la revalorización masiva de la igualdad, única base duradera del común. No se disputa el populismo a la extrema derecha: se deslegitima su dominio oponiéndole la constitución de un polo popular de emancipación. Y “popular” no es “populista”. Es este polo de la dignidad popular el que debe concentrar los esfuerzos”.

De nuevo sobre la situación política

Globalmente los resultados de las presidenciales son muy inquietantes. La noche de la primera vuelta, las tres candidaturas en cabeza eran de derechas o de extrema derecha. Emmanuel Macron es un hombre de derechas en todos los terrenos: económico, pero también “filosófico” (su concepción del individuo en la sociedad), simplemente es de una derecha moderna en las cuestiones de sociedad a diferencia de François Fillon, tercero, muy católico conservador. En cuanto a Marine Le Pen, segunda, es el mascarón de proa del Frente Nacional (en cuestión tras haber hundido su fin de campaña de la segunda vuelta y sufrido un fuerte voto de barrera).

Las presidenciales han revelado también la fragilidad de la “gobernanza” burguesa del país, dada la importancia tomada por “accidentes de recorrido”. Tras las primarias de la derecha François Fillon era considerado como el ganador seguro de las presidenciales. Sin embargo, ha sido atrapado en una sucesión de escándalos financieros bastante inauditos, hay que decirlo. El hecho que marca, es que su partido ha sido incapaz de reemplazarlo y se ha puesto con ello la cuerda al cuello. Sin ello, Macron no habría ganado en 2017.

Benoît Hamon, un rebelde, ha tenido su oportunidad, siendo designado como candidato por las primarias socialistas. Durante un tiempo ha superado a Mélenchon en las intenciones de voto -pero no ha sabido romper con el PS y el aparato de dicho partido moribundo le ha cortado las alas. Sin ello, no es seguro que Mélenchon hubiera podido logrado su despegue a tiempo para alcanzar el 19,6%.

El umbral de credibilidad de Mélenchon se ha ganado en poco tiempo y algunas etapas: la transferencia de intenciones de voto de decepcionados de Hamon, una intervención televisada en la que ha dominado a los otros cuatro candidatos, la impresión de que podía llegar a la segunda vuelta de las presidenciales…

La cualidad de Macron y de Mélenchon es haber sabido aprovechar la oportunidad que la parálisis de los dos grandes partidos de gobierno les ha ofrecido. El resultado, es que a derecha (en grande) igual que a la izquierda (en pequeño), la escena institucional está dominada por dos movimientos “en construcción”. La composición de la Asamblea Nacional está renovada en un 72%, algo nunca visto. Hemos entrado en un período, digamos, muy aleatorio.

La relación entre las presidenciales y las legislativas me parece, por contra, que muestra los límites del cambio. La mayoría presidencial ha sido asegurada, pero sin triunfo. En la primera vuelta de las legislativas, las listas de oposición han conocido la bajada habitual de los resultados en relación a sus candidatos presidenciales; no han sido repuestas en la segunda vuelta más que gracias a una desafección del electorado macroniano, probablemente desorientado por nuevos “escándalos” que salpicaban a ministros recién nombrados (Richard Ferrand, François Bayrou…). La abstención en cada votación ha batido todos los récords precedentes (hasta más del 57% en la segunda vuelta de las legislativas!).

Mélenchon probablemente ha pagado un cierto precio por haberse negado claramente a plantear una barrera a Marine Le Pen en la segunda vuelta de las presidenciales (cuando quería preservar sus votos de todo tipo) y por haber exagerado sus ambiciones en cada etapa. Macron ha pagado un precio por los escándalos que han afectado a miembros de su primer gobierno. Pero en el fondo, no ha habido ni insurrección por las urnas en la izquierda ni plebiscito en la derecha. Incluso en una situación muy agitada, la desafección política ha seguido siendo dominante 14/. La crisis democrática se profundiza.

Emmanuel Macron sabe que no ha sido plebiscitado. Sabe también hasta qué punto sus adversarios están, por el momento, debilitados. Puede pues actuar y va a actuar para lo peor. Nos encontramos de nuevo en una posición muy defensiva. Probablemente, será preciso tiempo para construir un frente de resistencia social y democrática de envergadura (hay ya resistencias, pero aún muy minoritarias). Esto no se hará sin unidad y sin una renovación de las prácticas políticas en la izquierda de la izquierda y en el movimiento social.

Notas

1/ ESSF (article 39537), Nous n’acceptons pas de voir notre passé commun insulté par Jean-Luc Mélenchon : http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article39537

2/ Disponible en ESSF (article 41318), L’hypothèse populiste – Du Front de gauche à la France insoumise : quelles influences de Podemos ? : http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article41318

3/ Sobre la crisis del PG en 2015, ver ESSF (article 36297), What Happened to the French Left ? – Mélenchon, the rise and crisis of the Parti de Gauche : http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article36297

4/ Disponible en ESSF (article 40838), French presidential candidate – Mélenchon : A Radical Reformist Against Mounting Oligarchy : http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article40838

5/ Disponible en ESSF (article 40763), France Rebels – Jean-Luc Mélenchon’s campaign, humanist populism, patriotism, Constitution : http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article40763

6/ http://lvsl.fr/6278-2

7/ Voir les formules qu’il utilise dans son texte Ver las fórmulas que utiliza en su texto “Le peuple et le “mouvement” y los comentarios de Samy Johsua, ESSF (article 40781), La France insoumise – « L’ère du peuple » et « l’adieu au prolétariat » ? : http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article40781

8/ https://avenirencommun.fr

9/ ESSF (article 41359), France insoumise, PCF – Réflexions stratégiques sur l’après législatives : http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article41359

10/ Pierre Rousset, ESSF (article25138), Jean-Luc Mélenchon, l’habit présidentiel, l’arme nucléaire et la gauche française : http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article25138

11/ ESSF (article 25065), Mélenchon, le PCF et les colonies : http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article25065

12/ ESSF (article 25835), La question oubliée : la République, la gauche et les colonies : http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article25835

13/ ESSF (article 40365), Considérations sur le populisme de gauche – « Un pôle populaire et non populiste » : http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article40365

14/ ESSF (article 41383), Abstention – Jean-Luc Mélenchon : la légitimité à géométrie variable : http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article4138

http://www.europe-solidaire.org/

Traducción de Faustino Eguberri – Viento Sur

http://www.vientosur.info/

http://rebelion.org/noticia.php?id=228901

http://rebelion.org/noticia.php?id=228901

23.17.- Replantear la globalización para mejorar los resultados sociales

Es necesario replantear la globalización para abordar directamente la reacción política y las preocupaciones de la ciudadanía en toTodas las entradasrno de la inseguridad económica y los resultados del  mercado, que benefician a unos pocos en vez de a la mayoría. Esto im- plica reformular el discurso político con un lenguaje que enfoque de manera directa las condiciones internas, que se centre en las personas y que movilice a las sociedades hacia un futuro mejor.

En primer lugar, los líderes del G-20 deben replantear la globalización para que se desplace desde la coordinación de política económica hacia el establecimiento de normas de políticas nacionales y la promoción de nuevos contratos y acuerdos socia- les, dirigidos a generar mejores resultados en esta área.

En segundo término, los líderes del G-20 deben ir más allá de su enfoque sobre trabajo y ámbito laboral para adoptar una visión de las personas como ciudadanos, miembros y líderes de comunidades y de familias. Las crisis actuales afectan a toda la persona y sus relaciones sociales.

En tercera instancia, los líderes del G-20 deben dirigir la mirada hacia el futuro, com- prometiendo a las sociedades a concebir el mundo que desean (por encima de las condiciones que padecen actualmente) y utilizando la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como marco para que los esfuerzos nacionales permi- tan alcanzar precisamente la sostenibilidad.

Estamos viviendo un momento político intenso. El 24 de junio de 2016, el referéndum sobre el Brexit en el Reino Unido conmovió al mundo. Las elecciones en Estados Uni- dos y en Francia revelan en qué medida los ciudadanos están enojados y dispuestos no solo a rechazar a los par- tidos y los líderes políticos tradicionales, sino también a derribar el orden de posguerra y minar la Unión Europea y otros acuerdos internacionales.

El problema fundamental es la creciente desconfianza ha- cia las instituciones, las organizaciones políticas y las elites globales existentes. A los ojos de la ciudadanía, la econo- mía global parece beneficiar a unos pocos en vez de a la mayoría y agudizar la pobreza en los países en desarrollo, la desigualdad en todos y la falta de legitimidad del lide- razgo. Este es el nuevo contexto global, bajo el cual se realizará en julio la cumbre del G-20 en Hamburgo.

Introducción y panorama general: el nuevo contexto global

Esta nueva coyuntura surge porque la economía de mer- cado no logra generar resultados sociales que sean polí- ticamente sostenibles. 

Aunque el drama político inmediato hoy transcurre en Occidente, la dura verdad es que la mayoría de las eco- nomías del mundo en desarrollo han venido experimen- tando este fracaso durante décadas. La crisis a la que nos enfrentamos es económica, social y política; es nacional     y global; y se superpone con urgentes desafíos ambien- tales, que también tienen un impacto holístico. Como resultado, se presenta efectivamente una combinación única de fuerzas, un potente torbellino que se vuelve in- controlable y afecta a todos en todas partes. Por si esto   no fuera suficiente, vivimos en un tiempo de política po- larizada, con la violencia y el terrorismo como respuestas frente al nuevo contexto global y con el miedo como un elemento central de la vida pública y    privada.

Este momento político plantea desafíos a los líderes, a los responsables de la formulación de políticas y a los para- digmas profesionales en materia de economía y gober- nanza, en el campo empresarial y laboral, y en el ámbito de las instituciones financieras y los mercados. El saber convencional hoy está en tela de juicio. Habrá quienes sostengan que se debe evitar un debate acerca de valo- res. Sin embargo, en definitiva, esta confluencia de crisis

nos obliga a admitir que lo que de hecho está en juego son los valores. Si hacemos la vista gorda frente a esto, será imposible apreciar el cuadro completo.

Hay grandes desafíos en cuanto a qué hacer. Pero tam- bién hay inmensos retos políticos referidos a cómo diri- girse a los ciudadanos de un modo tal que se haga eco de sus preocupaciones básicas.

Particularmente en este hemisferio, debemos compren- der que los valores dominantes en el orden internacional del siglo XX  derivaron  sobre  todo  de  países  occidentales.  Se relacionaron de manera directa con principios orien- tados a constituir gobiernos, establecer economías de mercado, enfrentar amenazas militares convencionales y crear un orden institucional internacional basado en el poder. La libertad individual  y  de  cultos,  los  derechos de propiedad privada, la  competencia,  la  soberanía  y los intereses nacionales fueron los  principales  valores del siglo XX. Estos valores basados en conceptos occiden- tales son controvertidos en otros países del mundo; allí   no se les adjudica un carácter universal, sino un sesgo prescriptivo de este  hemisferio.

Ahora que la diversidad cultural del mundo está interna- lizada en la vida nacional de la mayoría de los países oc- cidentales, necesitamos reexaminar estos valores no solo para mejorar las relaciones internacionales, sino por razo- nes internas. Debemos reexaminar las tensiones existentes entre el interés propio y la compasión, entre la vida priva- da y la responsabilidad pública, entre lo propio y lo social, entre el individualismo y la pertenencia, y entre el hecho de identificarse con gente que es similar a nosotros y saber que nos enriquecemos al conocer a gente que es diferen- te. Para debatir qué capacidad tiene la economía global de generar resultados sociales políticamente sostenibles, debemos rearticular los valores, a fin de que promuevan la equidad, el acceso igualitario, el respeto, la responsabi- lidad, la confianza y la seguridad como respuesta directa frente a las preocupaciones de la ciudadanía.

Durante el 7 y el 8 de julio Hamburgo será sede de la cumbre del G-20, la duodécima que se celebra desde  2008. Y el 24 de septiembre se llevarán a cabo las elec- ciones nacionales en Alemania.  En  este  período  crítico  se materializará la combinación  por  antonomasia  entre lo interno y lo global. Según lo señalado por el país anfi- trión de la reunión del G-20, la reacción ciudadana con-   tra la globalización será un tema clave en esta cumbre.

En este momento crítico corresponde a Alemania definir un nuevo nexo entre las urgencias políticas internas y las fuerzas globales, y articular un nuevo discurso que res- ponda directamente al contexto político actual.

1.   Replantear la globalización: desde una coordinación macroeconómica externa hacia la fijación concertada

de normas internas en un marco de liderazgo y cumbres a escala global

El Brexit y la elección de Trump en EEUU revelan una reac- ción política contra la globalización que subyace entre los trabajadores, ciudadanos y familias de todo el mundo. La prioridad política central para los líderes y gobiernos nacionales consiste ahora en gestionar el impacto interno de la globalización. Las recientes elecciones en países claves, los resultados de los referéndums y el populismo de derecha plantean serios desafíos al futuro del mul- tilateralismo. Estos acontecimientos políticos internos y los recientes cambios geopolíticos indican que el enfo- que tradicional de las cumbres globales, orientado a la coordinación y cooperación de la política exterior de los principales países, está desfasado en el tiempo.

A escala global, una responsabilidad importante del lide- razgo y el eje central de las cumbres consiste en ajustar el discurso político al nuevo contexto internacional, a fin de abordar directamente las preocupaciones de cada país. Para hacer esto, es necesario replantear la globalización. 

El nuevo imperativo global es gestionar el impacto interno de la globalización.

En la era de Bretton Woods, la coordinación internacional se centraba en administrar el comercio mundial, los tipos de cambio, el flujo de capitales y la inversión extranjera directa transfronteriza. Desde entonces ese enfoque ha sido transformado por el nuevo contexto global, donde la tecnología, las comunicaciones, el cambio climático y la inmigración tienen un enorme impacto social interno. El impacto interno ahora debe ser gestionado; no puede ser dejado simplemente a merced de las fuerzas del mer- cado, que tienden a aumentar la brecha.

Este replanteamiento de la globalización genera nuevos im- perativos para los líderes mundiales. En julio, los represen- tantes del G-20 deberán demostrar en Hamburgo que   son

capaces de actuar en conjunto para apoyar mutuamente los esfuerzos internos y afrontar así los efectos de desborda- miento hacia adentro (spill-in) de las fuerzas globales, que se manifiestan en las condiciones de cada país y determinan de manera decisiva la vida y el sustento de su población.

Esto implica una diferencia fundamental respecto a la tarea realizada tradicionalmente por la gobernanza glo- bal y los organismos internacionales, que gestionan los efectos de desbordamiento hacia afuera (spill-over) de- rivados de políticas económicas desajustadas. Los desa- fíos actuales surgen porque entre los distintos ámbitos nacionales y las distintas fuerzas internas existe una in- terpenetración. En cierto modo, se combinan los efectos de desbordamiento hacia adentro y hacia afuera. Pero no son el resultado de fuerzas externas per se ni de la política internacional de determinados países.

Esta es la diferencia fundamental, que obliga a «replan- tear» la naturaleza del liderazgo y de las cumbres a esca- la global. Es necesario que los líderes del G-20 cambien su enfoque y pasen de la coordinación internacional de políticas externas a la consulta y la concertación global en la fijación de normas para afrontar las oportunidades y los desafíos internos.

La consulta y la concertación también marcan una dife- rencia fundamental respecto a la coordinación. Esta últi- ma implica un acuerdo entre las principales economías, que alinean sus políticas en pos de un objetivo común deseado, mientras que la consulta y la concertación so- bre políticas internas requieren:

n examinar experiencias de mejores prácticas;

n adaptar innovaciones de otros al propio contexto interno; n ser sensible a las distintas circunstancias institucionales, culturales y políticas que atraviesa cada país; y

n apuntar a resultados sociales que se centren en las per- sonas y sean decididamente mejores que las prácticas anteriores.

En lugar de buscar un acuerdo en torno de posiciones políticas comunes, que pueden conducir a alineamien- tos «uniformes» o forzados y generar mejores resulta- dos globales, esta nueva iniciativa intenta reconocer la diversidad en las condiciones internas e impulsar a los gobiernos a mejorar los resultados a través de enfoques políticos similares pero diferenciados, que optimicen los beneficios sociales en el plano interno.

El nuevo enfoque del liderazgo global se centra menos en instrumentos estándar de política macroeconómica y más en

innovaciones en el campo de las instituciones y la go- bernanza,

emprendimientos sociales

nuevas alianzas sociales

comunicaciones

trabajo en red

conocimiento

experimentación

comportamientos

incentivos

bien global» puede surgir a partir de una mayor cohe- sión social dentro de los principales países, que frente a los profundos desafíos políticos estabilice los pilares de la economía global y aumente así la legitimidad de los go- biernos y la confianza en la economía de mercado como sistema capaz de favorecer a las personas.

Algunos podrán decir que este nuevo enfoque de lide- razgo mundial es inapropiado para el carácter interna- cional de las cumbres y que entraña el riesgo de imponer soluciones a interlocutores poco receptivos. Este argu- mento ignora los peligros globales que supone erosionar   el apoyo político a las instituciones establecidas, los go- biernos y la economía de mercado, así como el saber, la experiencia y el conocimiento ya acumulados para afron- tar  las  cuestiones sociales.

Al desconectarse del discurso público y las preocupaciones de la gente, la economía no ha logrado involucrar en sus debates de política interna a una parte más amplia de la ciudadanía. El defecto de las cumbres del G-20 realizadas hasta la fecha es su énfasis excesivo en lo económico, que genera una jerga específica y soluciones técnicas cuando, en realidad, los ciudadanos buscan liderazgo, visión e ideas sobre el futuro deseado, más que sobre las condiciones actuales que padecen. La reacción contra la globalización es el resultado de estas falencias.

Y la reacción es global, no se limita a Europa y Améri-   ca del Norte. Para la opinión pública mundial, la eco- nomía global parece beneficiar a unos pocos en vez de   a la mayoría. Los líderes de los países del G-20 son un

foco esencial para reafirmar la responsabilidad pública con el fin de mejorar los resultados globales. Si los líde- res del G-20 no demuestran en julio en Hamburgo que comprenden el alcance planetario del descontento ciuda- dano, que entienden la decepción de la gente respecto  a sus perspectivas económicas personales, que escuchan las voces del enojo y que comparten la visión acerca de cómo avanzar hacia un futuro mejor, el liderazgo político sufrirá un fracaso estrepitoso.

Es necesario replantear la globalización como una ges- tión del futuro para mejorar los resultados sociales mediante una acción concertada en las fronteras de la política interna y dejar la coordinación macroeconómica donde corresponde, es decir, en manos de los ministros de Finanzas del G-20. Esto implica proyectar el liderazgo global de un modo fresco, innovador, visionario y sensi- ble a las personas, que se haga eco de la angustia de la ciudadanía y responda consecuentemente en este nuevo contexto global.

2.   Hacia un nuevo discurso para los líderes del G-20 en Hamburgo: el trabajo en primer plano

La tendencia de la participación del trabajo en el PIB du- rante las últimas décadas es un indicador clave del origen de la angustia de la ciudadanía. Los datos destacan dos hechos particularmente relevantes: la participación de la renta del trabajo en la renta nacional ha disminuido a  lo largo de los últimos 20 años; y la productividad la- boral ha aumentado más rápido que su remuneración (salarios). Estos datos se registran tanto en las economías avanzadas como en los mercados emergentes y en los países en desarrollo. Son tendencias globales.

Esto significa que el cambio tecnológico ha aumentado la productividad del trabajo sin que este haya recibido los beneficios graduales de su propia mejora en la produc- tividad. También significa que el rendimiento del capital deja rezagada a la remuneración del trabajo. Con el cre- cimiento global, la distribución del ingreso dentro de los países no ha mejorado, sino empeorado.

Las tendencias observadas violan principios básicos de equidad. Generan la reacción política contra los resultados del mercado y ponen las cuestiones laborales en el centro de las prioridades nacionales y de la agenda del   G-20.

Estos patrones no constituyen una mera cuestión de ri- cos contra pobres; revelan una presión sobre los asala- riados de ingresos medios en todos los países y sobre los empleados de las capas medias en economías avanza- das. El mal de la marginación se ha extendido más allá de los pobres para alcanzar a los registros medios dentro de la escala de ingresos.

Para empeorar las cosas, las probables tendencias del fu- turo son más amenazantes que los modelos del pasado. El potencial impacto social de la inteligencia artificial y la digitalización amenaza no solo a los obreros, sino también a los trabajadores más calificados. Durante la revolución industrial el cambio tecnológico suponía reemplazar a tra- bajadores por maquinaria intensiva en capital, que era cara y requería tiempo para ser construida, mientras que las innovaciones de software son baratas y pueden implemen- tarse de manera rápida y generalizada.

Como parte de la preparación para la cumbre del G-20 que se realizará en julio en Hamburgo, se están elabo- rando dos enfoques estratégicos en relación con los de- safíos laborales. Uno consiste en el desarrollo y la capaci- tación de los trabajadores; el otro radica en gestionar el impacto que generan la digitalización y la inteligencia ar- tificial sobre el trabajo, dentro de una estrategia integral que involucre a todas las estructuras gubernamentales.

Para que cada uno de estos enfoques tenga éxito, es esen- cial que exista un compromiso social en el desarrollo de la estrategia. Al sector empresarial le conviene que aumente la remuneración del trabajo, no solo para recompensar a su propia fuerza laboral y retenerla, sino también para in- crementar la movilidad social de los trabajadores en pos de una mayor cohesión social y estabilidad política. Al sector del trabajo le conviene que crezcan los negocios, porque son una fuente estable de ingresos y seguridad económica. A la sociedad le conviene que haya resultados justos para el trabajo, que significan un beneficio para la economía y la armonía social. Y en todas partes los gobiernos ya saben que no alcanza con que manejen los resultados sociales y económicos; el compromiso social es un ingrediente esen- cial para lograr una gobernanza sostenible.

Una nueva forma de generar acuerdos sociales hacia   un futuro mejor es la colaboración entre sectores em- presariales, laborales, gubernamentales y otros actores interesados con el fin de forjar relaciones innovadoras y resultados  sociales superiores.

Los líderes del G-20 deben usar la cumbre de Hamburgo para desarrollar diversos enfoques estratégicos dirigidos a instrumentar e incentivar una inversión significativa- mente mayor, realizada por parte de las empresas priva- das y orientada a promover la capacitación y la suba sala- rial como retribución a una mayor productividad laboral. Estas acciones podrían impulsar la absorción y retención de mano de obra en sectores económicos donde el cam- bio tecnológico representa un factor importante.

Los incentivos e instrumentos específicos pueden variar en los diferentes entornos nacionales. Sin embargo, debe haber un denominador común para su implementación: el compromiso de los líderes del G-20 de establecer una cooperación social adecuada para cada país. Estos nue- vos acuerdos podrían acelerar la inversión privada des- tinada a mejorar la capacitación laboral y la formación técnica. Además, podrían presionar a las empresas para que ajusten la remuneración del trabajo y reflejen así el valor agregado por el mayor nivel de calificación. Los aumentos salariales dirigidos a reflejar los aumentos en el valor agregado por la mayor calificación contribuirían a promover la equidad y la movilidad y cohesión en el ámbito social, así como a generar lealtad y compromiso hacia la empresa por parte de los trabajadores. Por ende, tanto la capacitación de la mano de obra como su retribución por el incremento resultante en la productivi- dad redundan en beneficio de los negocios.

Para abordar específicamente el problema del desplaza- miento de mano de obra, agudizado como consecuencia de la digitalización y la inteligencia artificial, es necesario contar, por un lado, con enfoques privados y públicos más amplios e integrales y, por el otro, con alianzas so- ciales más ágiles e inclusivas. Lo ideal es afrontar tales desafíos a través de un conjunto de equipos multidisci- plinarios que muestren una rápida evolución, que combi- nen lo público con lo privado y que estén conformados a partir de los sectores gubernamental, empresarial y labo- ral. Esos equipos deberían adoptar las mejores prácticas del área y utilizar un enfoque colaborativo iterativo para crear una política integral y coherente, establecer marcos regulatorios, elaborar un modelo de sus efectos socioe- conómicos y someterlos a pruebas piloto.

Estas dos propuestas –una mayor inversión privada diri- gida a la capacitación de la mano de obra como modo de aumentar la remuneración del trabajo y un enfoque de cooperación social de carácter extenso, iterativo, ágil

e integrado para afrontar las potenciales perturbaciones causadas en el mercado laboral por las innovaciones tecnológicas– demuestran que se requiere un esfuerzo amplio y profundo para que los trabajadores obtengan mejores resultados sociales en la economía global. Las propuestas en cuestión podrían alentar a los sectores interesados en todos los países a mejorar su diseño, re- forzar su eficacia y multiplicar su impacto, de manera tal de aumentar significativamente la remuneración laboral y conseguir una mayor seguridad económica para los trabajadores.

Sin embargo, estas dos propuestas solo indican el tipo de esfuerzo que debe realizarse a lo largo de un amplio espectro de ámbitos políticos y dominios públicos para lograr mejoras sociales a partir de iniciativas nacionales y globales. Las propuestas son necesarias, pero no sufi- cientes por sí solas para que los resultados alcancen la magnitud requerida.

Para transmitir y encarnar una mayor sensibilidad fren- te a la inseguridad económica y el abandono percibido por la mayoría, los líderes deben articular un marco que vaya más allá de las políticas laborales y conecte a los individuos como ciudadanos de sus países, miembros de sus comunidades, cabezas de sus familias y actores inte- resados en la salud de sus sociedades. Los líderes deben aportar un sentido general de la relación que existe entre el trabajo y la vida, entre el tratamiento dado a las perso- nas en el lugar de trabajo y su rol en la sociedad.

Las empresas dependen de la estabilidad y la cohesión social, dotada de políticas que generen un clima eco- nómico propicio para el crecimiento de los negocios. Si existen medidas correctivas que apuntan a extender los logros y favorecen la creación de sociedades sanas, su implementación contribuye a los intereses estratégicos empresariales a largo plazo tanto como lo hacen las polí- ticas orientadas a la salud de la economía en un sentido estricto. Son los líderes políticos quienes deben inculcar el lenguaje, las normas, la cultura y el clima para fomen- tar un mayor nivel de inclusión, respeto, confianza y se- guridad. De ese modo podrán fortalecer el tejido social para que beneficie a todas las personas, no solo a los individuos en su rol de trabajadores.

Es necesario que haya mejores políticas para los trabaja- dores; siguen siendo importantes los pilares para la nego- ciación, que incluyen el fortalecimiento de los  derechos

laborales, los convenios colectivos y la libre asociación sindical. No obstante, se requiere un discurso más amplio y que abarque a toda la persona para analizar adecuada- mente las dimensiones sociales de los múltiples roles de la gente y todas las consecuencias que provoca la tensión económica en el tejido social. Esto deja en claro el costo general de desatender a los que están en situación de riesgo y, a la inversa, los beneficios generales de adoptar acciones que afianzan a los segmentos marginados y mal remunerados. A tal efecto, el mundo necesita un marco más amplio, que comprenda la gama completa de requi- sitos previos para alcanzar resultados sostenibles en el campo económico, social, ambiental y político.

3.   Objetivos, acciones y resultados globales:  la  sostenibilidad como

el  metadesafío  del futuro Ahora se podrá evaluar si la sostenibilidad política de la economía global de mercado es capaz de generar mejo-  res condiciones sociales. A grandes rasgos, esto significa que el mundo atraviesa una crisis en la que las actuales orientaciones, prácticas y sistemas económicos, sociales, ambientales y políticos no consiguen resultados sosteni- bles. Esta crisis de sostenibilidad sistémica exige respues- tas acordes. Por definición, los países sistémicamente importantes del G-20 –es decir, las  mayores  economías del planeta– son cruciales para obtener una respuesta sistémica  global.

La Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), junto con el Acuerdo de París, firmado como par-   te de la Convención Marco sobre el Cambio Climático, pueden considerarse como normas universales, abarca- doras e integradas, que son muy importantes para de- sarrollar enfoques estratégicos de cara al futuro y res- ponder al descontento ciudadano en todos los países. La gente suele pensar en los objetivos globales como me-    tas exclusivas para los países en desarrollo. A diferencia  de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y los Objetivos de Desarrollo Internacional (ODI) establecidos anteriormente, los ODS representan  metas  universales,  lo que significa que también son válidas para los países avanzados y las economías de mercados     emergentes.

La gente también suele pensar que los objetivos globa- les son impulsados desde arriba hacia abajo por «elites» desconectadas de su ciudadanía. En verdad, en los   tres

conjuntos de objetivos globales  elaborados  hasta  aho-  ra, el desarrollo de las normas sociales consagradas y las propias metas surgieron a partir de un enorme esfuerzo  de consulta a escala mundial, y fueron representantes de las sociedades nacionales los que realizaron la mayor parte del esfuerzo necesario para presentar cada serie de objeti- vos. Pero la verdad más importante es que estos conjuntos de objetivos, y los ODS en particular, son metas indicativas creadas para guiar, no  para  determinar;  para  movilizar,  no para imponer; y para involucrar a las sociedades en   sus propios debates sobre su propio futuro, más que para ofrecer a todos los países una solución   uniforme.

Si la crisis actual hubiera ocurrido en un momento pre- vio a las iniciativas desarrolladas para crear un consenso planetario sobre sostenibilidad, para poner en práctica un mecanismo de guía como el G-20 o para establecer un sistema de organismos internacionales dirigidos a cumplir la voluntad de la comunidad global a lo largo  de diversas áreas, el mundo se encontraría en un vacío político. No habría a escala global un marco estratégico para generar mejores resultados sociales y ambientales, ni un foro liderado por países sistémicamente importantes para guiar la economía, ni un conjunto de organismos in- ternacionales capaces de abordar los desafíos existentes.

Hoy nos enfrentamos a una crisis política y a desafíos sis- témicos que son intimidantes. Pero el mundo cuenta con estos importantes activos, que puede usar para construir un futuro mejor basado en el pluralismo social, la inclu- sión económica y la gobernanza receptiva.

Para fomentar este esfuerzo global orientado a un futuro más sostenible, necesitamos valores diferentes de aquellos que constituyeron la base del orden internacional poste- rior a la Segunda Guerra Mundial. Los criterios sugeridos por el nuevo entramado de fuerzas del siglo XXI son  más neutros que el conjunto adoptado en el siglo XX. La diversidad global da lugar al respeto por la diversidad cultu- ral como un valor importante para apuntalar los esfuerzos globales del siglo XXI. Las amenazas sistémicas obligan a aceptar la responsabilidad ciudadana como una respuesta necesaria en todos los niveles de la sociedad. No hay deus ex machina ni mecanismo automático que pueda tener bajo control el futuro de la humanidad: su destino común.

Para ejercer la responsabilidad ciudadana  es  necesa- rio que haya un proceso eficaz de toma de decisiones     y  un  buen  funcionamiento  de  las  instituciones,    queproporcionen mecanismos de mediación y comporta- mientos capaces de alcanzar una conclusión. El claro de- ber de lograr la sostenibilidad en sus múltiples dimensio- nes, como prevén los 17 ODS y la Agenda 2030, destaca la necesidad primaria de asegurar la equidad mediante  el acceso universal a los servicios básicos. El nuevo orden mundial multipolar exige construir una confianza estraté- gica entre los principales actores geopolíticos. Y la prima- cía de la sostenibilidad convierte la seguridad personal en una prioridad para todos y en todas partes.

Estos valores no provienen únicamente de Occidente, sino que se originan en el entramado del siglo XXI, compuesto por diversidad cultural, liderazgo, visión, gobernanza, res- ponsabilidad, respeto, acceso, equidad, confianza, seguridad, multipolaridad y sostenibilidad. Se debe instar a los líderes del G-20 a que en Hamburgo afirmen tales valores, generen una conexión con el dolor de sus ciudadanos y fortalezcan los acuerdos, los mecanismos y los organismos globales ya existentes para que el mundo pueda avanzar hacia un futuro mejor.

Uno de los grandes beneficios de los ODS y  la  Agenda 2030 es que ya no se limitan a las políticas económicas     de corto plazo orientadas a un sucesivo crecimiento, sino que ponen el foco en las oportunidades que tienen las sociedades para modificar sus trayectorias a más largo plazo y lograr así un mejor futuro. Para los países en desarrollo,  es  conveniente  que   las   metas   universales de los ODS se reflejen en resultados internos en países sistémicamente importantes, ya que eso promoverá un impacto global favorable en sus propias economías y, además, ayudará a fortalecer la credibilidad política para replantear la globalización como una gestión del futuro, dirigida a mejorar los resultados sociales a todos y  en  todas partes.

Conclusiones: acciones del G-20 para captar nuevas fuerzas en pos del cambio social

Los líderes del G-20 pueden utilizar su creciente dedica- ción a la concertación mutua para elaborar normas socia- les más fuertes, que impongan medidas destinadas a au- mentar la remuneración económica del trabajo, su valor relativo y la movilidad y cohesión en el plano social. Los jefes de Estado y de Gobierno del G-20 pueden utilizar su liderazgo interno consensuado con el propósito de:

movilizar nuevas coaliciones de acción para aumentar la sostenibilidad laboral, social y ambiental;

 generar condiciones que propicien un aumento sig- nificativo de la inversión orientada a los jóvenes y a la población activa; y

crear amplias redes sociales que faciliten diversas inno- vaciones sistémicas para amortiguar el futuro impacto de la economía digital.

Estas nuevas iniciativas podrían vigorizar aún más los es- fuerzos nacionales. La variedad de temas encarnados en los ODS proporcionan un marco sumamente oportuno y útil para ampliar y profundizar los esfuerzos sociales, que apuntan a crear nuevos recorridos en aras de una mayor cohesión y sostenibilidad en todos los países. Con un discurso político más amplio, que considere a los indivi- duos en sus múltiples roles como ciudadanos, miembros de comunidades, cabezas de familias, líderes sociales y trabajadores afectados por los cambios en su lugar de desempeño, se puede dar al debate público un encuadre que mejore el impacto social.

Los líderes del G-20 pueden subrayar explícitamente que, en virtud de su gran impacto, los negocios globa- les han logrado eludir regulaciones y normas laborales   y fiscales en todo el mundo. Tomando  como ejemplo    la evolución en las reglas de tributación    internacional,

mediante la concertación e incluso la coordinación de regulaciones y normas internas, los líderes del G-20 pue- den obligar a las empresas globales a cumplir disposicio- nes de alcance planetario, que beneficien a la mayoría y no a unos pocos. 

Estas acciones del G-20 pueden impulsar nuevas iniciativas     y promover mayores esfuerzos para lograr mejoras    sociales.

¡Nunca se debe desperdiciar una crisis por falta de resulta- dos! Por su propia supervivencia política, los representantes del G-20 deben aprovechar este momento para ejercer un nuevo liderazgo, atendiendo a las preocupaciones de todos aquellos que se sienten excluidos y privados de identidad y seguridad. Si se desea restablecer la credibilidad en la econo- mía global de mercado, recuperar la confianza en una gober- nanza con capacidad de respuesta y alcanzar una sostenibi- lidad sistémica frente a las dudas y al enojo de la ciudadanía, será necesario aprovechar al máximo la actual crisis política para obtener resultados duraderos. 

La cumbre del G-20 en julio puede ser determinante. En Hamburgo se pueden establecer procesos sociales e ins- titucionales innovadores, que insten a los líderes políticos de cada país a conectarse con sus ciudadanos e intensifi- quen los esfuerzos para aumentar la seguridad económi- ca de la gente y la cohesión social, a fin de lograr mejores resultados sociales para la mayoría.

22.17.- HORA DE RECTIFICACIONES – Eduardo Sarmiento

La economía ha entrado en un estado crítico; las cifras más recientes señalan caídas de 5 y 2 % en la industria y el comercio. El sistema se encuentra en un estado de tasa de crecimiento de menos de 1 % y cada vez más cerca de la recesión. Al mismo tiempo, se observa que el déficit en cuenta corriente se encuentra en 3,7 % del PIB y el déficit fiscal en 4 %.

24 Jun 2017.- Las tres cifras revelan un sistema inconsistente que se salió de cauce y va a la deriva. Las proyecciones de los organismos oficiales, los centros de estudios cercanos, el FMI y las firmas calificadoras de riesgo se han vuelto una fuente de confusión. Por lo general, se presentan diciendo que la economía tocó fondo y que la tendencia se revertirá en los meses siguientes, y a los pocos días los hechos las obligan a rectificar y repetir el cuento.

No es fácil entender cómo en un período de reducción del déficit en cuenta corriente y aumento del déficit fiscal se desploma la producción. Al parecer, ambos elementos se lograron a cambio de introducir factores contractivos como la reducción de la inversión y el recorte del crédito privado. Se configuró un esquema de ingreso-gasto perverso. Los efectos directos sobre el gasto de la reducción del déficit en cuenta corriente y el aumento del déficit fiscal fueron compensados por los efectos indirectos de la colocación de títulos TES y la reducción de las importaciones.

Tal como se ha reiterado en esta columna, la economía se encuentra en un estado de ingreso nacional superior al gasto, definido como la suma del consumo, la inversión y el superávit de la balanza de pagos, que se autorrefuerza y tiene su manifestación más clara en la extinción de la liquidez representada en los índices negativos de la base monetaria, los medios de pago y el crédito. No se cumplen las condiciones clásicas de equilibrio del mercado monetario que inspiraron la independencia del banco central. El crecimiento económico cae en forma persistente y genera fuerzas que lo acentúan.

El descuadre se acrecienta por la caída de las cotizaciones internacionales de petróleo, que ha sido un desacierto persistente de los expertos gubernamentales. No se ha entendido que no es posible mantener el precio de un producto por encima de los costos sin un cartel organizado. Como era fácil de imaginar, luego de un proceso de gran inestabilidad de alzas y bajas, la cotización terminó en desplome.

Lo cierto es que la economía se ha quedado sin instrumentos. Mientras el déficit fiscal se mantenga en 4 % del PIB, la política de inflación objetivo de bajar la tasa de interés es inefectiva. Los bancos y los agentes privados prefieren mantener sus excedentes de liquidez en TES que entregarlos a sus competidores y al Banco de la República. Por su parte, la ampliación del déficit fiscal es infructuosa mientras se financie con TES, porque causa congestión al comprimir el crédito y la inversión privada.

Estamos ante el fracaso del sistema de cambio flexible, austeridad fiscal y autonomía monetaria. El escaso debate gira en torno de los responsables del error histórico, que no van más allá de increparse entre ellos y demandar más austeridad monetaria. A estas alturas no hay un diagnóstico sobre las causas estructurales del derrumbe.

El país debe entender que el déficit en cuenta corriente, el déficit fiscal y el crecimiento del producto revelan un cuadro inviable. La recuperación de la producción y la estabilidad de la balanza de pagos no se podrán conseguir con el procedimiento de inflación objetivo y déficit fiscal de 4 % del PIB financiado con títulos de ahorro. La solución de fondo requiere un sistema macroeconómico que intervenga el tipo de cambio, acepte la emisión coordinada para el déficit fiscal y sustituya la tasa de interés de referencia por el control directo del crédito y la tasa de colocación.

http://www.elespectador.com/opinion/hora-de-rectificaciones-columna699979

22.17 .-ESTABILIZAR EL GASTO PÚBLICO – Santiago Montenegro

En el Gobierno César Gaviria se organizó un gran seminario para analizar los efectos de lo que se esperaba fuese la bonanza petrolera de Cusiana y Cupiagua y para discutir la política óptima de manejo de los choques externos.  Una de sus grandes conclusiones fue reiterar lo que la teoría económica llevaba mucho tiempo recomendando: un gobierno debe pensar no solo en la presente generación, sino también tener en cuenta las futuras generaciones y, así, debe modificar su gasto solo en el efecto permanente de los choques externos sobre los ingresos.  Y, ¿cuál es el componente permanente del ingreso correspondiente a un choque externo?  A grandes rasgos, dicho monto es igual al cambio de la riqueza debido al choque externo multiplicado por la rentabilidad “razonable” de la economía.

25 jun 2017.- Naturalmente, estos cálculos no son fáciles de realizar, pues dependen de estimaciones sobre futuros precios y sobre el tamaño de las reservas probadas y calidades del petróleo en el subsuelo, entre otras variables. Mientras más permanente es la bonanza, mayor es el incremento de la riqueza y, por lo tanto, mayor puede ser el incremento del gasto. Y, por el contrario, cuanto más transitorio es un choque externo, menor será su efecto sobre la riqueza y, por lo tanto, el ajuste en el gasto del Gobierno deberá ser mínimo. Esto quiere decir, por ejemplo, que si un choque es positivo pero transitorio hay que ahorrarlo, y que si es igualmente transitorio pero negativo, el Gobierno podría legítimamente mantener el nivel de gasto y financiar el déficit resultante con endeudamiento.

Debido a que, aun con los mejores modelos y técnicas estadísticas, es imposible predecir con exactitud qué tan permanente será un choque, los macroeconomistas más curtidos han recomendado una regla simple: trate los choques externos positivos como transitorios y los negativos como permanentes. Es decir, ahorre las bonanzas y reduzca el gasto cuando caen, por ejemplo, los precios del petróleo.

El problema es que, usualmente, los políticos no tienen en cuenta los efectos de los choques externos sobre las próximas generaciones sino solo sobre las próximas elecciones y, como consecuencia, adoptan una posición exactamente contraria: cuando hay una bonanza la asumen como permanente y cuando hay una destorcida la toman como transitoria.

Analizando el comportamiento reciente de la economía, es claro que el manejo de la pasada bonanza petrolera no fue el más adecuado. El gasto público se elevó por encima de su nivel sostenible y, como consecuencia, terminamos con un déficit fiscal muy alto y con un enorme déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos, cuyo ajuste ha recaído primordialmente sobre los hogares y las empresas. Una de las lecciones de este período es que la llamada regla fiscal resultó inadecuada para el manejo de la coyuntura. Más que una regla para determinar el monto del déficit, lo que necesitamos es una regla para fijar el nivel del gasto público. Esto puede hacerse acordando un porcentaje “óptimo” del gasto público como porcentaje del PIB o creando un fondo de estabilización de los ingresos petroleros que transfieran al gobierno solo los montos permanentes del ingreso asociado a los choques externos.

No es tarde para recordar las lecciones que nos dejó el seminario de Cusiana y Cupiagua. Después de todo, la verdadera actitud racional consiste en aprender de los errores pasados para no repetirlos en el futuro.

http://www.elespectador.com/opinion/la-libertad-academica-columna-698979

 

21.17.- ¿POR QUÉ EN ESPAÑA QUIEBRAN BANCOS Y EN ITALIA Y ALEMANIA NO SE HUNDE NINGUNO A PESAR DE QUE ESTÁN MUCHO PEOR? – Pilar Blázquez

26 días. Un mes menos cuatro días. Este es el tiempo record que ha durado exactamente la agonía del Banco Popular. Una rocambolesca sucesión de hechos que ha desembocado con la que, posiblemente sea, la liquidación financiera más rápida de la historia.

 

12 Junio 2017.- Desde que el día 1 de mayo, El Confidencial publicase que el banco buscaba comprador urgente, seguido de su desmentido oficial de la noticia con un hecho relevante remitido a la CNMV, se han sucedido todo tipo de informaciones y rumores, entre ellas las históricas declaraciones, una semana después, del Ministro de Economía en las que aseguraba que “el Banco Popular no tiene problemas de solvencia ni de liquidez”. Lo de después: debacle bursátil, desbandada de activos… y estreno del Mecanismo Único de Resolución de la Unión Bancaria. En la madrugada del 7 de junio, la Junta de Resolución debutó siendo capaz entre el cierre del mercado de un miércoles y la apertura de jueves de liquidar un banco y venderlo al mejor postor por un simbólico euro.

La jugada podría considerarse como un ejemplo de eficiencia de la nueva unión bancaria. Pero no tiene visos de que sea ese el calificativo con el que pasará a la historia. Hay demasiadas suspicacias a su alrededor que ya han desatado la amenaza de demandas por parte de accionistas afectados.

Pero la operación sorprende mucho más cuando comparamos el modus operandi de los reguladores europeos con el ya difunto Banco Popular frente a lo que se hace en países de vecinos con entidades e incluso sectores financieros en condiciones de solvencia mucho peores que las del Popular.

Sin ir más lejos. Ahí está, Deutsche Bank y toda la banca italiana con Monti dei Paschi a la cabeza.

El too big to fail europeo

Hace justo un año, el FMI bautizó al Deutsche Bank como “el banco más peligroso del sistema financiero”, el de mayor riesgo sistémico. La noticia provocó una debacle para el supuesto buque insignia de las finanzas alemanas. Como mostraba esta imagen publicada por El Confidencial entonces, la cotización del banco se hundía a mínimos históricos.

En julio de 2016, la presentación de sus resultados hizo saltar todas las alarmas. Sus beneficios cayeron un 67%, la facturación se desplomó un 20%… El banco alemán tenía todas las papeletas para desatar el pánico financiero en todo el mundo. Pero el ruido no pasó de la tormenta mediática.

Apenas un mes después, en julio de 2016 la Autoridad Bancaria Europea publicó sus test de estrés. Ese examen que se supone enfrenta a los bancos en situaciones extremas y deducen si están o no en condiciones de superarlas. Pues bien, Deutsche Bank a pesar de sus problemas superó el examen, como también lo hicieron todos los bancos españoles.El Popular, eso sí, por los pelos.

La realidad, según se conoció tres meses después, es que el examen no había sido igual para todos y que Deustche Bank había tenido un trato de favor en ese proceso de supervisión. En Estados Unidos, donde no hubo esa condescendencia, Deutsche Bank suspendió. También las agencias de rating dudaban pasado el verano de 2016 de la calidad de los activos del Deutsche Bank y le añadían el riesgo añadido de la debilidad de todo el sistema financiero alemán. Que, en contra de lo que sucede con el español, son muy pocas las entidades supervisadas directamente por el Banco Central Europeo y que se someten a los test de estrés de la Autoridad Bancaria Europea.

Es decir, estamos hablando de serías dudas sobre la solvencia de uno de los gigantes de la banca mundial, cuya debilidad amenaza directamente la de todo el sistema financiero germano, pero aún más la de todo el sistema financiero mundial.Un problema demasiado grande como para estrenar el recién creado Mecanismo de Resolución Europeo.

Fráncfort y Berlín no iban correr riesgos excesivos. Cuando tres meses después las dudas volvieron a arreciar sobre el Deutsche Bank, la actuación para cortar los rumores fue contundente. El banco lanzó una compra masiva de bonos en los mercados y se lanzó el mensaje de que Angela Merkel y su Gobierno ya tenían preparado el plan B para rescatar al Deutsche Bank.

Un proceso de alrededor de cuatro meses de margen de actuación y acciones contundentes por parte de la dirección del banco y el Gobierno que le respaldaba. Ninguno de esos elementos se ha visto en la crisis de Banco Popular.

A Italia, rescates públicos a pesar del MUR con excepciones

Mucho mayor ha sido el periodo de gracia que se le ha concedido al italiano Monti dei Pachi. El suspenso más destacado de los test de estrés de julio de 2016, no ha sido rescatado hasta el pasado mes de junio. El modelo final del rescate se conoció apenas dos días antes del de Banco Popular. Casi un año ha estado batallando el Gobierno italiano con la Unión Europea para gestionar la quiebra del Monte dei Paschi. Las primeras alarmas saltaron en julio de 2016 cuando el Banco Central Europeo solicitó a este banco italiano reducir su cartera de préstamos improductivos un 30%, para lo cual le dio un plazo de tres años.

La situación del Monti die Paschi era mucho peor que la del Banco Popular con una cartera de activos mucho más deteriorada. A pesar de ello, no ha llegado a ser declarado ” en quiebra” en ningún momento del último año, ni siquiera antes de ser rescatado.

En ningún momento el italiano permitió que se agotaran las líneas de liquidez de emergencia del Banco Central de Europeo. Porque en ningún momento se le negaron los avales, como si ha ocurrido con Banco Popular. El Tesoro italiano, con consentimiento del BCE, ha sido la garantía del Monti Dei Pachi para evitar que haya sido catalogado como insolvente.

¿Alguien duda que si los políticos hubieran querido, la máquina de hacer dinero del BCE no hubiera tenido músculo suficiente como pasar cubrir las necesidades del Popular?

Otra de las grandes contradicciones en la operación italiana es que se ejecuta con el Mecanismo Único de Resolución europeo en plena vigencia. Es decir, con la prohibición expresa de que los contribuyentes asuman pérdidas derivadas de la mala gestión de los bancos. Aún así, a Italia se le ha permitido, sin ningún pudor, rescatar al Monti de Paschi con dinero público.

Un aval similar por parte del Estado español hubiera salvado al Banco Popular. Y, si su negocio es tan atractivo como el Banco Santander ha explicado a los analistas tras su adquisición, según se puede consultar en el documento presentado a la CNMV, tal vez con algo más de tiempo y una gestión adecuada el vetusto banco del Opus español no sería ya un episodio más de historia económica.

Pero. ¿quién sabe si con el paso de los años los libros de Historia Económica contarán que el Banco Popular fue el cabeza de turco utilizado por Europa para salvar la dignidad de un Mecanismo Único de Resolución que en su estreno con Monti dei Paschi había fracasado estrepitosamente?

Europa tenía ante sí una complicada decisión: dejar caer al Monti Dei Paschi cumpliendo las reglas oficiales del Mecanismo Único de Resolución podría destapar la caja de pandora de la inestable banca italiana que ha esquivado toda la crisis sin hacer sus deberes. Además, está la tensión que podría provocar las masivas pérdidas de los tenedores de deuda de los bancos italianos que son los pequeños ahorradores. Italia ha llegado a reconocer el fraude de los bancos italianos colocando deuda a sus clientes, de manera similar a como lo que ocurrió en España con las preferentes. Y la actuación del Moti dei Paschi no es una excepción, la mayoría de los bancos italianos hicieron lo mismo.

La caída del Monti dei Paschi podría desatar una tensión financiera que ni Italia ni Europa están dispuestas a asumir.

Frente a ello, la operación del Popular castiga principalmente a grandes accionistas, algunos ni siquiera europeos, y a un cantidad más o menos controlada de pequeños accionistas. Mientras, el negocio y la resolución de los problemas de gestión los asume un banco con la solvencia y experiencia del Banco Santander. Además, el Gobierno de Mariano Rajoy tampoco está con fuerza suficiente como para aprobar más rescates financieros a la banca.

La duda es… ¿alguien esperaba el rápido contagio al sector financiero español? ¿Estaba en la hoja de ruta de la operación el desplome de Liberbank? Atendiendo a las posiciones cortas sobre la entidad parece que los hedge funds les ha pillado de sorpresa.

Claro que lo de Popular también pilló a muchos fuera de juego, si atendemos a las recomendaciones que hacian los analitas el día antes de que la acción desapareciera del mapa tal y como tuiteo @drobloes

Solo quienes el 7 de junio diseñaron la resolución del Popular saben si ese es o no solo el principio de un nuevo ajuste del sistema financiero español y ya tiene pautado un rescate de Liberbank por otro de los grandes.

De lo que no hay duda, es de que en el juego de la banca de la Europa unida, a la unión de las reglas del juego todavía le queda mucho recorrido. PILAR BLÁZQUEZ@praxagora21

https://www.elblogsalmon.com/mercados-financieros/por-que-en-espana-quiebran-bancos-y-en-italia-y-alemania-no-se-hunde-ninguno-a-pesar-de-que-estan-mucho-peor?

 

 20.17.-¿CÓMO VA LA ECONOMÍA? Fanny Kertzman

Dada la discusión entre Alvaro Uribe Vélez y Mauricio Cárdenas, Ministro de Hacienda, sobre la situación económica del país, he llevado a cabo un análisis a partir de series

Empezando por el crecimiento del PIB y el PIB per capita en los últimos 16 años, notamos que hay una notable desaceleración, especialmente el año pasado. Hay que reflexionar sobre el crecimiento del PIB per capita: siempre es menor al del PIB total. Esto significa que cada vez está más concentrado el capital. Solamente en 2015 se presenta un crecimiento per capita superior al del PIB total, para reversarse completamente en 2016, cuando el PIB per capita cayó 4.5%.

En conclusión, hay una disminución importante en las tasas de crecimiento del PIB, al punto que el PIB per capita cayó en 2016 en términos reales.

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Esto coincide con la pérdida adquisitiva que sufrieron todos los colombianos con el aumento del IVA a 19 por ciento, que sobrepasó en términos reales el aumento del salario mínimo.

El desempleo, por su parte, que había subido a dos dígitos en la década pasada, volvió a bajar a indicadores de un dígito en 2013, y se ha mantenido ligeramente por debajo del 10 por ciento. Es significativo que no haya ninguna relación entre el crecimiento del PIB y la tasa de desempleo.

Esto denota que los empleos que se están creando son informales, sin prestaciones sociales. Nuevos negocios como Rappi, Uber, Domicilios y otros, son intensivos en mano de obra. Son servicios, que por definición crean un importante valor agregado y crecen más rápido que la producción de bienes. Este sector, junto con servicios financieros, fueron los que jalonaron el crecimiento el primer trimestre de este año.

La inflación ha bajado considerablemente en este período de 17 años, al pasar de casi 25% en 2000 a 4% este año. No obstante, las tasas de intermediación son exageradamente altas. Durante todo el período analizado, las tasas de interés más que doblan la inflación. En este momento, la inflación se sitúa en cuatro por ciento, pero el margen de intermediación es de 6,5%, más del 200% de la inflación.  El sector financiero colombiano es un oligopolio que no permite la entrada a nuevos competidores.

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En el sector externo las cosas no son mejores

Se han agravado profundamente los déficit paralelos, fiscal y en cuenta corriente. Tanto en la balanza de bienes como de servicios hay déficit que deben ser cubiertos. Precisamente varias evaluadoras de riesgo están siguiendo cuidadosamente a Colombia porque el efecto de la reforma tributaria no se tradujo en mejora del déficit fiscal y en cuenta corriente, que se sitúan hoy en 2,2 y 4,4 por ciento respectivamente.

Otro factor que agrava el desequilibrio internacional es la deuda externa, que se sitúa en 42,4 por ciento del PIB, cuando en 2000 era de 36,2 por ciento. Este indicador se había mantenido bajo control, pero en los dos últimos años ha subido al 38 por ciento en 2015 y 42,4 por ciento en 2016. Esta es otra de las causas por las que calificadoras de riesgo siguen cuidadosamente la situación económica del país.

La industria, por su parte, presentó un crecimiento negativo al sacar a Reficar del conjunto de la producción. Efectivamente, la refinación de petróleo y derivados aumentó más de 17 por ciento con la entrada en producción de Reficar, pero sin tener en cuenta este factor el crecimiento de la industria es negativo en lo corrido de 2017.

La inversión externa se ha mantenido en niveles razonables, aunque en menor cuantía relativa a los US$16 millardos que se presentaron en 2014.

En resumen, el PIB ha bajado en crecimiento y en el mismo sentido lo han hecho la producción industrial sin combustibles; el PIB per capita y ha empeorado la distribución del ingreso.

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No obstante, el desempleo sigue en los límites de un dígito y no ha sido golpeado por el menor ritmo de la economía, ya que los empleados creados son informales en su mayoría. Las cuentas externas no dejan de ser preocupantes, pero definitivamente no estamos en crisis, ni en vísperas de una crisis, a menos que las calificadoras de riesgo decidan bajarle el puntaje a Colombia por su pobre manejo de los déficit paralelos: Fiscal y Cuenta Corriente de la balanza de pagos.

http://www.dinero.com/opinion/columnistas/articulo/como-va-la-economia-colombiana-fanny-kertzman/246537

 

19.17.- EL NAZISMO DE MARTIN HEIDEGGER – Salvador López Arnal

Entrevista con Nicolás González Varela sobre Martin Heidegger y el nazismo

“Heidegger le había confesado a Karl Löwith que su compromiso político con el nacionalsocialismo se encontraba en su concepto de Historicidad”

El entrevistado, Nicolás González Varela, es ensayista, editor, traductor y periodista cultural. Ha estudiado Filosofía y Psicología y ha enseñado Ciencias Políticas en la Universidad de Buenos Aires, así como traducido a Heidegger, Graves, Negri, Marx y Pessoa, entre otros.

Es autor de diversos artículos y estudios sobre Arendt, Blanchot, Céline, Heidegger, Engels, Graves, Gramsci, Lenin, Stalin, Marx, Pound, Spinoza y colabora en distintos medios gráficos y digitales de actualidad y cultura. Sus últimas obras publicadas son: Nietzsche contra la Democracia (Montesinos, Barcelona, 2010), Los Archivos de Nación Apache (Libros del Sur, Buenos Aires, 2011) y ha sido traductor y cuidador de la edición del Cuaderno Spinoza, de Karl Marx (Montesinos, Barcelona, 2012), así como de la edición de Sobre el suicidio, también de Marx (El Viejo Topo 2012). En 2013 publicó una edición crítica de textos de Fernando Pessoa: Política y profecía. Escritos políticos 1919- 1935 (Montesinos, Barcelona, 2013).

SLA: Tomo pie en tu reciente artículo –excelente, magnífico en mi opinión- “Racismo y Filosofía: Sobre los Schwarze Hefte de Heidegger” [1]. Te pregunto sobre él. ¿Qué son esos “Schwarze Hefte”?

NGV: Gracias Salvador por tus palabras. Efectivamente los “Schwarze Hefte” SH, literalmente “Cuadernos Negros” por su tipo de encuadernación, consisten en 33 cuadernos, que comienzan a inicios de los 1930’s y finalizan poco antes de su muerte en 1975, cuyos contenidos la editorial define en tono márketingfilosófico de la siguiente manera: “habría escrito en ellos ideas y experiencias importantes de los esfuerzos de su pensamiento a lo largo de más de cuatro décadas”; de estos 33 originales faltan dos: Überlegungen I (von 1931/32) y Anmerkungen I (von 1945/46), que se han extraviado. Heidegger dejó la expresa orden de que se publicaran al final de sus llamadas “obras completas”, sus polémicas Gesamtausgabe. Lo que es más preocupante todavía: según su albacea testamentario, su hijo Hermann, planificó “coronar” sus obras con estos textos antisemitas y plenos de una visión Weltanschauung nacionalsocialista. Se trata de un Nachlass inesperado, inédito y que exhibe sin pudor al Heidegger secreto, esotérico… Todavía sabemos poco de ellos, salvo lo que ha circulado en Francia gracias al editor Peter Trawny que alarmado hizo circular fotocopias de los manuscritos entre sus colegas, y fueron leídas en la radio, en el programa “France-Culture”. La editorial anuncia la aparición de dos volúmenes, alrededor de 1.200 páginas, en marzo de 2014.

SLA: Abres tu escrito describiendo una fotografía que se tomó en un acto central en el Alberthalle de Leipzig. La ocasión, señalas, era un rally de intelectuales y científicos nacionalsocialistas por Alemania, “bautizado como “Manifestación de la Ciencia Alemana”, con el fin de apoyar la decisión del Führer de abandonar la Sociedad de las Naciones”. ¿Qué era, qué es eso de la Ciencia Alemana? ¿Heidegger era partidario de ella?

NGV: La foto tiene su propia historia interna. La política de rearme planeada por Hitler debía evitar un ataque preventivo de sus vecinos más belicosos, Francia y Polonia, y esta idea conformó la conducta de la representación de Alemania en la conferencia de desarme de Ginebra, que estaba en pleno proceso cuando Hitler fue nombrado canciller en enero de 1933. Hitler detestaba la participación alemana en ese foro tanto como la pertenencia de este país a la Sociedad de las Naciones, las Naciones Unidas de la época, establecida después de la Gran Guerra para mantener la paz mundial. Al no tener armas por el Tratado de Versailles o bien se permitía que el Reich se rearmase hasta un grado adecuado de autodefensa, o bien Francia y Gran Bretaña reducían su potencia militar hasta el nivel de Alemania. Al negarse Inglaterra (para apoyar la intransigencia de Francia) Hitler tuvo la excusa perfecta que necesitaba. Era el momento oportuno para dejar la Liga en unas condiciones en las que parecía que la parte “agraviada” era la Alemania desarmada. La ventaja propagandística, especialmente en el interior del país acentuada por el clima de terror político y control unipartidista, la famosa Gleichhaltung (Nivelación), era una oportunidad plebiscitaria demasiado buena para desaprovecharla. En octubre de 1933 ordenó a su delegación abandonar la conferencia y al mismo tiempo, anunció la retirada de Alemania de la Sociedad de las Naciones.

SLA: Japón ya la había abandonado…

NGV: Exacto. El Japón militarista y racista ya la había abandonado a principio del mismo año. La URSS de Stalin también. Inmediatamente disolvió el Reichstag, prohibió los partidos políticos y anunció la celebración en noviembre de un referéndum nacional ex post facto para que el pueblo alemán manifestara su adhesión a las medidas de octubre, en palabras del propio Hitler “pido al Pueblo alemán que se identifique con la política de paz del gobierno del IIIº Reich a través de un plebiscito. Con estas medidas privamos al mundo de la posibilidad de acusar a Alemania de una política agresiva. Este procedimiento proporciona también la posibilidad de atraer la atención del mundo de una forma completamente nueva.” El 12 de noviembre de 1933, un día después de la fecha de rendición del Ejército Alemán en 1918 y jornada de luto para la memoria de todos los alemanes, Hitler convocó a un plebiscito por su política exterior y, al mismo tiempo elecciones para las bancas en el Reichstag con lista única del NSDAP, que logró el 92,1% de los votos (661 bancas). La retirada de la Liga de las Naciones obtuvo un 95,1% de los votos. El índice de rechazo (voto negativo y abstención) fue en algunos casos notables (en ciudades “rojas” como Hamburgo o Berlín) pero en general fue un triunfo por aclamación plebiscitaria y el nacimiento de Hitler como caudillo natural, gran e infalible Führer. La tendenciosa pregunta en la papeleta, con estilo pomposo, era la siguiente: “¿Apruebas tú, alemán, y tú, alemana, esta política de tu gobierno del Reich y estás dispuesto a declarar que es la expresión de tu propia opinión y de tu voluntad y le prestas solemnemente tu apoyo leal?” La mala fe del régimen no era tan sofisticada y profesional como lo sería en los plebiscitos de 1936 y 1938 pero no estaba ausente. La manipulación y el engaño fueron generalizados.

SLA: El secreto del voto no estaba garantizado, además, según tú mismo has comentado.

NGV: No, no lo estaba. Después de estas pseudoelecciones se inauguró una nueva cámara legislativa monopartidista, integrada exclusivamente por miembros del nacional socialista NSDAP, con la única misión de aprobar unánimemente resoluciones y decretos del Führer. Este acto de apoyo al SS-Staat (en realidad Heidegger participó en tres) consistía en el soporte de los “científicos alemanes más destacados”, no se aceptaban “no-arios” ni “gente de color” (sic), a la política interna y externa de Hitler. Estos discursos fueron pronunciados por Heidegger en días sucesivos dentro del apoyo militante al pseudoplebiscito de Hitler. El primero dirigido a los estudiantes, el segundo apelando al pueblo alemán y el último al cuerpo de docentes y profesores. El Gauobmann (gobernador en la jerga nazi) de Sajonia, el SA Göpfert, de quién partió la iniciativa, apoyó además la publicación de un ostentoso libro con la totalidad de los discursos pronunciados en Leipzig. La obra tendría una introducción, un Vorrede titulado “Llamamiento a todos los hombres cultos del Mundo”, manifiesto colectivo aprobado en el mitin, destinado a todos los gobiernos e instituciones educativas extranjeras y hombres de ciencia eminentes. Se había pensado en una edición de lujo in octavo, que debía ser pagada con fondos del partido nazi y contribuciones de cada universidad. El Rektor Heidegger, sin pérdida de tiempo, envío una carta personal el 13 de diciembre de 1933 a los restantes decanos pidiéndoles el urgente apoyo económico: “Debe ser conservado en la memoria [el libro] como un hito en la historia de la ciencia alemana y su significación debe ponerse al servicio de la política exterior de Hitler”. Heidegger, al parecer informado hasta en los detalles íntimos del proyecto, informa a los decanos que el proyecto editorial contempla la publicación además de en alemán en otras lenguas: inglés, francés, italiano y español, y agrega que debe testimoniar la voluntad monolítica de toda la ciencia del Reich. Pide además que el manifiesto introductorio sea firmado por la mayor cantidad posible de académicos y científicos: “Para evitar que en el extranjero se piense que las firmas han sido falsificadas, cada volumen deberá llevar el facsímil de las firmas originales”. Para cubrir los gastos de papel, impresión y distribución (unos diez mil reichsmarks de la época) Heidegger sugiere contribuciones individuales de los profesores y que cada universidad contribuya proporcionalmente según su prestigio. La carta de Heidegger concluye con la siguiente frase ignominiosa: “Resulta, por cierto, superfluo recomendar que en la página destinada a las firmas no figure ningún no-ario (“Nichtarier”). La publicación se llevó a cabo y más de mil docentes e investigadores académicos alemanes puramente arios participaron de la suscripción propuesta por Heidegger. El discurso de ocasión de Heidegger, titulado “¡Docentes Alemanes y Camaradas! Declaración de apoyo a Adolf Hitler y al Estado Nacional Socialista”, del 11 de noviembre de 1933 lo he traducido al español, puede leerse on-line en rebelión.org Como curiosidad, en los textos Heidegger, obsesivo en lo lexicográfico y semántico, siempre coloca destacada en itálica, la cópula del verbo “ser” cuando se refiere al Führer Adolf Hitler…

SLA: ¡Qué cosas que cuentas! Doy la referencia del discurso [2]. El filósofo más influyente del siglo XX en Occidente, o uno de los más influyentes cuanto menos, era un nazi típico se ha señalado en repetidas ocasiones. Conjeturo tus respuesta pero te pregunto sobre ello: ¿lo era en tu opinión?

NGV: Heidegger fue catalogado como “Nazi typique”, tal la conclusión lógica y objetiva a la que llegaron las fuerzas de ocupación francesas en Freiburg cuando “desnazificaron” la universidad después de 1945. Durante la Épuration , que estuvo a punto de confiscarle su casa (considerada como un edificio del nacional socialismo NSDAP) y su amada biblioteca, Heidegger bajo juramento declaró que negaba “la base espiritual y metafísica del Biologismo de la doctrina del partido” porque “lo social y nacional no estaban vinculados esencialmente con la Concepción del Mundo biológica y racial”, aunque había apoyado a Hitler “porque era la única y suprema posibilidad de evitar el avance del Comunismo”. La filosofía de Heidegger por supuesto no se reduce ad Hitlerium, es un pensador demasiado complejo, creativo y sofisticado como para mecánicamente asimilarlo sin más a la ideología nacional socialista NS, pero sí tiene puntos de contactos vitales y afinidades electivas con el Mainstream ideológico völkische, popular-racial de la nueva derecha alemana. Heidegger no tiene una marginalen Stellen con el Totalitarismo nazi sino una relación nuclear y necesaria. La relación de Heidegger con el partido nazi está bien testimoniada y era notoria a mediados de los años 1920’s. A modo de ejemplo: el poeta residente en Badenweiler, René Schikele, anota en su diario personal el 2 de agosto de 1932: “…en los círculos universitarios de Freiburg se cuenta que Heidegger ya sólo se relaciona con los nacionalsocialistas…”; el mismo Jaspers anota en notas póstumas semejantes rumores. El gran filósofo Edmund Husserl, maestro y padrino en su carrerismo académico, señalaba las tendencias políticas evidentes de Heidegger hacia el nacionalsocialismo, en fechas tan tempranas como 1929, así como de su antisemitismo furioso. En el famoso debate con el neokantiano judío Cassirer en Davos en 1929, Toni, la esposa del filósofo, recuerda en sus memorias quedar sorprendida por el rampante radicalismo de derecha y el antisemitismo de Heidegger. Los contactos de Heidegger con el NSDAP se ligaban a su relación con la “NsDStB”, la Nationalsozialistischer Deutscher StudentenBund, asociación de estudiantes nazis, encuadradas en las SA, y su estrecha amistad con su líder regional, Gerhard Kruger, por lo menos desde 1931. Heidegger también confesó haber leído Mein Kampf de Hitler… Sabemos de su correspondencia con su esposa (Elfride fue un cuadro político nacionalsocialista) que leía diariamente el órgano de prensa del NSDAP, el Völkischer Beobachter, dirigido por Alfred Rosenberg, cuyo motto era “Kampfblatt der nationalsozialistischen Bewegung Großdeutschlands” (Diario de combate del Movimiento Nacionalsocialista de la Gran Alemania) o que ya en 1932 votó las listas nacionalsocialistas. No es casualidad la referencia misteriosa de Heidegger a las características de semidiós olímpico del Führer. En estos textos (sus discursos públicos), y contra la hermenéutica de la inocencia que practican los heideggerianos, Heidegger utiliza toda la analítica existencial de su obra magna, Ser y Tiempo (1927), en especial la desarrollada a partir del capítulo V, “Temporalidad e Historicidad” y en particular el parágrafo 74, “La constitución fundamental de la historicidad” y el parágrafo 77 sobre el problema de la Historicidad. No es ningún hallazgo…

SLA: ¿No lo es? ¿Por qué?

NGV: Heidegger mismo le había confesado a su ex alumno y ayudante, el filósofo Karl Löwith, que su compromiso político con el Nacionalsocialismo se encontraba “en su concepto de Historicidad”. La cuestión es triple: por un lado Heidegger ya tenía una filosofía política in nuce, orientada hacia los grandes ejes ideológicos de la nueva derecha alemana y europea (Conservadores-revolucionarios; Nacionalsocialistas, movimiento Völkisch); por el otro, en su obra Sein und Zeit se encuentra, en potencia, in pectore, las premisas de su compromiso político abierto y militante de 1933; en tercer lugar, Heidegger de alguna manera introduce su filosofía práctica en la gran corriente ideológica del Nacionalsocialismo, le hace “coincidir” en una nueva síntesis que intentará competir con otros filósofos oficiales del IIIº Reich, mucho más mediocres como Hayse (por cierto un epígono de sus ideas), Krieck o Baeumler. Esto es bien visible en el “uso” de palabras-hongo de la ideología nazi, como “Decisión”, “Racial-Popular”, “Comunidad Racial-Popular” o “Principio del Caudillo”. Heidegger creía fanáticamente en una reconstrucción, según el modelo griego, de la Volksgemeinschaft, la antigua vida comunitaria germánica, reconstituida sobre la base de una religión “Sangre y Tierra” estética. El uso no inocente de términos como Blut, Boden, Volksgemeinschaft, Weltjudentum, Führer, Gefolgschaft, fulgurando desde faros filosóficos, es suficiente constancia no sólo de su adhesión leal y militante, sino de una aceptación al sustrato racista-biológico del NSDAP. Por supuesto: esto último era negado a rajatabla por Heidegger y por supuesto por el Heideggériannismo. Y entonces aparecen los “Schwartzen Hefte”…

SLA.- Los Cuadernos Negros… Citas en tu escrito un paso muy transitado, lo explicado por Jaspers en sus Memorias: “En mayo de 1933… le dije: ¿Cómo puede gobernar a Alemania un hombre inculto como Hitler? ‘La educación es algo totalmente indiferente’–, me respondió Heidegger: ‘¡Vea usted sus maravillosas manos!’”. ¿Tuvo Herr Heidegger un mal momento? ¿Le quiso tomar el pelo a un Jaspers entregado? ¿Se las daba de profundo y original? ¿Estaba de atar y no soltar rápidamente?

NGV: No se trataba de una ironía. En absoluto. Es una proposición insólita, bizarra pero filosófica. Ya en su libro sobre Kant (1954) Heidegger le confiere a la intuición un papel fundamental, juzgándola como el origen de todo conocimiento. La dualidad intuición-concepto, debida a la finitud del “Dasein” y a su necesidad de recurrir a los conceptos para conocer, sería secundaria y provendría de una identidad originaria en la proyección de un mundo: “En la medida en que la intuición sea la que dirija todo conocimiento, se obtiene una de las partes necesarias para la solución del problema general de la filosofía trascendental u ontología…”. También tiene que ver con la propia filosofía de Heidegger y su idea de la “phrónesis” de Aristóteles. “Phrónesis”, el concepto fundamental de la filosofía práctica de Aristóteles, significa el actuar racional que tiene que ver con algo que escapa al “estar-dado-de-antemano” de los fines técnicos y a los medios para su realización, y que sólo tiene eficacia en un ámbito inaccesible al mero saber de la “bios theorikós”. Aristóteles tiene como premisa al hombre libre, que posee en acto la intelección práctica, el “phrónimos”. Su pathos anti-Ilustrado y anti-Modernista lo venía desarrollando a través de los 1920’s, y Heidegger dirá que yo puedo ver al ser del hombre siendo (“Seiendes”) en bruto auténticamente sólo y de manera exclusiva cuando yo “veo” en su historia (“Geschichte”). En tanto y en cuanto ubicada en el contexto de la Historia, sin embargo, la “phrónesis” es fundamentalmente transfigurada, decidiendo, no por la luz de la razón, sino por la “iluminación” del mismo tiempo. De este modo la “Lichtung”, el despejamiento, reemplaza al “nous” como otro modo de fabricación de virtudes dianéticas. La decisión por la razón práctica del hombre se convierte en decisión por algún tipo de aproximación a una inspiración en el momento histórico, el kairós, de origen místico-mesiánico. Un semidios como Hitler no puede ser juzgado cartesianamente, con predicados normales, con modos y atributos racionalistas, con proposiciones derivadas de las ciencias físico-matemáticas, sino a través de la intuición, el Augenblick de la visión “phronética” es el que nos provee de la respuesta a la cuestión de lo que uno puede y debe hacer, de la decisión. Heidegger dirá que desde su punto de vista, el momento o instante (“Augenblick”) no es otra cosa que la mirada o contemplación, el Blick de la resolución, en la cual una situación plena de acciones abiertas en sí mismas son poseídas, en ese mismo estado de apertura. Este es el verdadero instante “phronético” que, en una estado de apertura fundamental, posibilita la opción de una auténtica existencia del “Dasein”. En el instante, en el “Augenblick” de la visión que permite la “phrónesis”, es a través de la cual puede ser posible la transformación radical y epocal del “Dasein”. Y esta relación con el mundo y su entorno es de característica única y extraordinaria. Cada decisión, cada “Entscheidung” se encuentra colocada en un contexto particular y siempre está determinada, no tanto por una serie de antecedentes causales suficientes, por una cadena de causa y efecto, sino por una evaluación que el futuro guarda en su seno, de las posibilidades que están siendo abiertas en el “Augenblick” de la visión “phronética”. En lo que respecta a esta conformación del “Augenblick”, el carácter cuasi-místico del momento “phronético”, se asemeja mucho más a una experiencia de conversión religiosa, a una suerte de “insight” trascendental que a un juicio deliberativo en el sentido de como lo entendía Aristóteles. El racionalismo de la Modernidad impide “ver” el Ser a través de las manos del Führer. Por eso la estupefacción (incomprensión) de Jaspers…

SLA.- ¿Por qué se ha tratado de negar, dificultar o minimizar todo lo posible e imposible los rastros de su compromiso político con el nacionalsocialismo? Michael Dummett, por ejemplo, descubrió el pangermanismo ultraconservador de Frege (que le hirió hasta el fondo de su alma) y no lo ocultó, en absoluto, y Dummett, lo recuerdo innecesariamente, fue autor del más grande estudio realizado hasta el momento sobre la obra del gran lógico y filósofo alemán.

NGV: Quizá sería parecido el proceso de la hermenéutica de la inocencia en sus discípulos si Frege fuera el fundamento de toda una corriente ideológica como el Posmodernismo, fundamental en los procesos de legitimación y en la reproducción ampliada del capitalismo tardío. O si Frege, en lugar de dedicarse a la lógica matemática y simbólica, parcialmente neutra e inmune a la contaminación “espiritual” (por su propio vacío de contenido, por sus tautologías), hubiera practicado filosofía sin más. Si no me equivoco Frege fue no solo un pangermanista, sino militarista, antisemita, protofascista (en su diario escribió su admiración por el reaccionario general Ludendorff y por un entonces joven Hitler)… creo que algunos dedujeron una alteración psíquica grave, paranoia…

SLA: No, no te equivocas en lo señalado sobre Frege. Haces referencia al libro de Farías y hablas de sus desméritos. “Que tiene muchos” afirmas. Nos ilustras sobre esto último.

NGV: El “Fall-Heidegger” tuvo varias estaciones polémicas a partir de 1945. Lo que yo considero la cuarta ola de la controversia que se inician con las sucesivas y decisivas pesquisas debidas al historiador local friburgués Hugo Ott en 1983 (por cierto su libro está en español)

SLA: En Alianza si no recuerdo mal. Fue editado a principios de los noventa.

NGV: Sí, creo que sí. Y está también el conocido libro de Victor Farías de 1987 que señalas. Farías no podría existir sin Ott (y sin Schneeberger). Aunque hay que reconocer que fue gracias a la ruptura del libro de Farías, que incorporó e hizo masivas las revelaciones terminantes de Ott. Hasta ese momento solo habían aparecido publicadas en revistas institucionales y boletines locales de Freiburg, y por lo tanto inaccesibles para el lector profano; sería por medio de su trabajo archivista incansable que, por primera vez desde 1945, en el “Fall-Heidegger”, la cantidad de hechos, datos e informaciones se trastocarían en calidad. Este hecho dio como resultado que el carácter de la dedicación y el compromiso político total de Heidegger con el NSDAP primero, y con el NS-Staat después, se transformará en un hecho incontrastable, indiscutible y premisa de cualquier debate serio sobre el caso. La incompleta fuente de datos sobre el período 1930-1945 en la vida de Heidegger, muchas veces planificada, había permitido, antes del “corte epistemológico” de Ott, tanto a la hagiografía heideggeriana como al mismo Heidegger, salvar decorosamente la ropa sucia de su reputación profesional y clausurar todo intento de interconectar su filosofía con la política nacionalsocialista ¡durante casi 30 años! La defensa del Meister sólo repetía, con variaciones personales, las muletillas, las deformaciones y las pequeñas omisiones del canon establecido por Heidegger ya en su descargo al comité antinazi en 1945, repetido en el famoso “interview” póstumo de 1976 en la revista Der Spiegel. Se podría decir, sin exagerar, que es a partir de Ott (y una serie de valiosos historiadores locales), y gracias su divulgación masiva vía Farías, que en el debate sobre el compromiso y la profundidad de la relación entre Heidegger y el NSDAP, se ha abierto paso la más importante cuestión filosófica: de cómo y de cuánto está implicada la Ontología heideggeriana en la decisión política resuelta por el Nacionalsocialismo. El problema de Farías, en esto me hace recordar al caso de Lukács con Nietzsche, es que es muy extrínseco a la filosofía de Heidegger, su Kritik no toca la médula ideológica, no demuestra el nexo necesario y la razón suficiente entre la analítica heideggeriana y la corriente de las SA en el NSDAP.

SLA: Esa sería tu crítica principal…

NGV: Farías no devela la relación esencial, tanto en el fundamento como en lo fundado, entre la Weltanschauung SA (básicamente un cuerpo paramilitar compuesto de parados y proletarios), diríamos su “StrasserismusIdeologie”, y la filosofía práctica heideggeriana. Desde Hegel y Marx el trabajo de la Kritik materialista debe recorrer necesariamente el camino de lo criticado, entenderlo como verdadero, no colocarse como un mero “opuesto”. Si lo hacemos, nos colocamos desde un punto de vista unilateral; la refutación no debe proceder desde fuera del sistema a abordar, no debe partir de suposiciones, incluso aunque sean brillantes, que se hallan fuera de aquel y a las que no le corresponde, porque entonces el “defecto” será solamente el defecto para quien parte de las necesidades y exigencias que se fundan sobre aquellas suposiciones. El valor de la refutación extrínseca se funda entonces en mantener por su cuenta, rígidas y firmes, las formas supuestas de las suposiciones del crítico. La verdadera refutación materialista tiene que penetrar en la fuerza del adversario y colocarse en el ámbito de su vigor. Por eso Heidegger no es “refutado”, no es asumido y superado, por eso subsiste en su esencialidad en el corazón posmoderno. Para Farías, desde la primera página, Heidegger sería, sin más, un SA, un camisa parda simple y llano, un pequeño burgués de provincia radicalizado, seguidor de Röhm, del “ala izquierda” del Nazismo, que a partir de 1934, luego de la purga en la “Noche de los Cuchillos Largos”, perdió su lugar dentro del movimiento. Pero al finalizar su crítica no queda clara la necesidad entre el fundamento de la filosofía de Heidegger y el condicionamiento de la ideología de las SA. Por cierto, Farías termina sosteniendo la tesis de los “amigos” de Heidegger que declararon a su favor en 1945 y afirmaban la misma opinión.

SLA: “Las tesis de Heidegger son más radicales que las de la mayoría de los intelectuales orgánicos del Tercer Reich” Estábamos en Farías. ¿Sostiene éste la tesis de los amigos de Heidegger?

NGV: Se busca obsesivamente un hito, ya sea para colocarle el signo positivo o el negativo. Y el hito haría superflua la crítica textual e ideológica. Parcialmente sí, ya que ellos fijan (por ejemplo Petzet o heideggerianos franceses como Lacoue-Labarthe) también como fecha del “desencanto” de Heidegger, final de su pequeño tropiezo, de su “aventura” (Johanna Arendt), el año 1934, cuando Hitler liquida de manera sanguinaria a la cúpula de las SA. A partir de ese año comenzaría, salvífico, sin pecado, el Heidegger II, el del Kehre, el del “retorno” (al Ser)…

SLA: Heidegger, señalas también en tu trabajo, no era sólo un simpatizante ingenuo, naive, ni un abogado defensor de la nationalsozialistische Revolution. “En la mayoría de los casos podría afirmarse con seguridad que Heidegger era plus royaliste”. ¿Y esto qué significa exactamente?

NGV: Heidegger era el más radical entre los radicales. Sus tesis contra el Comunismo, contra el Judaísmo Mundial y toda forma de pensamiento individual y humanista son más radicales y más hitlerianas que aquellas de la mayoría de los intelectuales “promedio” orgánicos del Tercer Reich. Creía profundamente en “la Verdad y en la grandeza interna del Nacionalsocialismo”, y lo demostró con amplitud, ya sea radicalizando políticas que llegaban desde Berlín, ya sea improvisando hacia el espíritu de Hitler, ya sea intentando convertirse en el Führer filosófico. Para tener una idea concreta sobre lo que Heidegger tenía en mente se puede enumerar aquí sus actividades durante el período en que fue Rektor de la Universidad de Freiburg. En primer lugar, puso en práctica todos estos principios en las tareas de la re-organización institucional de las Facultades, incluidos ceses y expulsiones, todas medidas guiadas por el Führerprinzip: todos los departamentos y áreas de disciplinas individuales fueron presionadas a adaptarse a la nueva visión del ser alemán, por esta aplicación extremista del “principio del líder” fue juzgado en 1945; con entusiasmo insertó modélicamente los ejercicios paramilitares de las S.A. en la actividad curricular normal, con el objetivo de evitar el exceso de intelectualismo y el individualismo burgués. Quizá lo más extremista fue que diseñó y llevó a la práctica un “Campo Científico de Trabajo”, tomando como modelo uno administrado por las S.A. en Bebenhausen. La experiencia del campo “heideggeriano”, poco conocida, duró del 4 al 10 de octubre de 1933, pensado como futura escuela de formación de líderes para las venideras generaciones del Nacional Socialismo NSDAP, que como él mismo definió: “…el trabajo en el campamento no debe transcurrir según un programa o una teoría vacía. Debe basarse en una verdadera relación entre el ‘Führer’ y el espíritu de obediencia, y, a partir de ese punto, el campamento podrá elaborar sus propias normas… el éxito del campamento depende del alcance de un coraje nuevo, de la claridad y de la vigilancia de lo que está por venir, de un mayor desapego respecto a lo que ha sido hasta ahora, de la determinación de una voluntad de fidelidad, sacrificio y servicio. Fuera de estas fuerzas, un verdadero espíritu de obediencia y lealtad corre peligro. Y este espíritu es el único que soporta y protege a una auténtica ‘Gemeinschaft’ alemana…” El famoso “Campo Científico de Trabajo” de Todtnauberg tenía también la misión de ser una prueba piloto…

SLA: ¿Prueba piloto?

NGV: Sí, un laboratorio de ensayos y pre-diseño de la futura academia nacional que estaría situada en Berlín y formaría los futuros Übermensch del imperio ario milenario, sus nuevos héroes auténticamente alemanes.

De esa “Gemeinschaft” surgiría una auténtica vinculación de la Universidad con la vida profesional del pueblo, que debía iniciar un trabajo común, en todas las distintas especialidades, entre el cuerpo de estudiantes y los trabajadores intelectuales ya profesionalizados. La idea de la “ciencia política” alemana, tematizada en su proyecto para la nueva academia, se basaba en su propia definición emitida en la Rektoratsrede: “…la ciencia debe ser el centro que determina, desde lo profundo, todo su ‘Dasein’ como pueblo y como estado…el poder que abarca y da dureza a todo el ‘Dasein’…la ciencia es el firme mantenerse preguntando en medio de la totalidad del ente, que sin cesar se oculta. Este perseverar activo sabe de su impotencia ante el destino…” Se trataba, de tal manera, de inculcar una formación totalmente novedosa y radical, gracias a la íntima vinculación con una “Wissenschaft” que procede de lo más íntimo del espíritu alemán, una ciencia que se ha despertado, como Alemania, a la realidad vital de la naturaleza y de la historia. Esta “Bildung” habría superado la interpretación del mundo teológico-cristiana y el pensamiento técnico-matemático del “Uno” liberal. El sentimiento de obediencia era considerado, en perfecta consonancia con el Führerprinzip, central y clave en la estructura de la futura Universidad nacionalsocialista y, concretamente, en la relación entre la jefatura y la auténtica obediencia de aquellos que están decididos y poseídos por el nuevo valor. La nueva comunidad debía aprovechar su tiempo muerto en actividades colectivas y grupales, recreacionales, incluyendo ejercicios marciales, largas marchas y celebraciones neopaganas del nuevo calendario del SS-Staat. Pero no todo era actividad en común, por supuesto.

SLA: Algún ejemplo de estas actividades “no-comunes”.

NGV: Después de las conferencias y consignas del Führer local, que servían para establecer el ambiente, el clima de base y la actitud fundamental, llegaría el tiempo para la soledad y el recogimiento en pequeñas células de conversación. Y hay más: estaba previsto, para cada miembro de la academia nacionalsocialista, su propia y monástica celda. Heidegger daba siempre un paso más en el grado de radicalidad nazi. Hace mucho tiempo se creía poder disociar las opiniones, cursos y discursos del universitario nazi de los escritos fundacionales del filósofo. Sin embargo, la publicación en 2001 del volumen que contiene los tomos 36/37 de las Obras completas vuelve imposible esa disociación acuñada por su amante Arendt, por cierto que va contra el espíritu de la propia filosofía heideggeriana, en contra de la historicidad del Dasein. En ellas Heidegger formula sobre todo el programa del “exterminio total” del enemigo interior (“mit der Ziel der Völlingen Vernichtung”) al tiempo que plantea una definición “racial” de la Verdad. Esa publicación, programada por el propio maestro, incorpora plenamente a su obra filosófica propósitos de esa naturaleza. Formulado en 1933-34, dicho programa será hecho válido en 1942, durante la puesta en obra de la “solución final”: Heidegger escribe entonces que el exterminio (das Vernichten) es aquello que “ofrece garantías […] contra la decadencia”, contra el Verfall de Occidente y Alemania. Hay que remarcar cómo a lo largo de las lecciones universitarias de Heidegger entre 1939 y 1945, su analítica existencial se funcionaliza y se pone a disposición del destino histórico del IIIº Reich. Para que nos demos una idea de la íntima conexión actualmente hay en marcha un proyecto multidisciplinario académico coordinado por François Rastier (CNRS-París) y Peter Blumenthal (Universität Köln) para realizar una estudio comparativo entre dos corpora digitalizados: los discursos de Hitler (incluido el infame Mein Kampf) y los escritos de Heidegger…

SLA: ¿Definición “racial” de la Verdad, con racial entrecomillada? ¿Y eso qué es? ¿Una verdad o verdades accesibles sólo a una raza de superhombres?, ¿una verdad singular construida por ellos, una verdad con sabor, olor de esos superhombres y con su valor semántico propio?

NGV: Para Heidegger los griegos ya habían asociado la Verdad con el Ser. Si la Verdad está en una conexión originaria con el Ser, entonces el fenómeno de la Verdad entra en el ámbito, de medio a medio, de la problemática de una Ontología fundamental. El Ser “va” junto a la Verdad, y que una proposición sea verdadera significa que el enunciar es un “estar-vuelto-hacia-la-cosa-misma-quees”.Lo que se evidencia no es la clásica “adaequatio”, concordancia de conocer y objeto, sino que lo que necesita ser evidenciado es únicamente el “estar-des-cubierto” del Ente mismo, de él en el “cómo” de su estar al des-cubierto. La proposición es verdadera sólo significa: que des-cubre al Ente en sí mismo; enuncia, pro-pone, muestra, permite, “hace-ver”, al Ente en su estar al des- 8 www.lahaine.org cubierto. El llamado “Ser verdadero” o Verdad (“Warheit”) de la proposición debe entenderse como un “Ser des-cubridor”; la Verdad no tiene de ningún modo la estructura de una concordancia o adecuación, no es un silogismo, y el “Ser des-cubridor” sólo es ontológicamente posible en virtud del “in-der-Welt-sein”. Este fenómeno es el Fundamento (“Grund”) del acontecimiento originario de la Verdad. La definición de “Warheit” que nos propone no significa, en los términos de Sein und Zeit, un rechazo a la tradición de la metafísica occidental, sino una apropiación aún más originaria, un volver hacia los presocráticos. La Verdad como “estado de des-cubierto” y “Ser des-cubridor” surge del análisis de los comportamientos del “Dasein” más verdaderos y el “Ser des-cubridor”, en tanto “Ser verdadero”, es una forma del ser del “Dasein”. “Dasein” no es una monada leibnizniana, recordemos es la indicación hermeneútica del Volk alemán. Si la Verdad (Warheit)se encuentra en íntima conexión con la Autenticidad (Wahrhaftigkeit)y ésta remite al suelo de la Patria (Boden der Heimat), tenemos que el pueblo metafísico por excelencia, el alemán, siempre estará más cerca de la Verdad… Cito a Heidegger: “El Pueblo alemán gana nuevamente la Verdad (“Warheit”) para su Voluntad de Existencia (“Daseinswillens”), por verdad entendemos la Revelación (“Offenbarkeit”) de aquello que hace a un pueblo seguro, lúcido y fuerte en sus acciones y en su conocimiento. La voluntad genuina sabe elevar tal verdad. Y esta voluntad sabe circunscribir el derecho a conocer. Y de allí, finalmente, los límites son medidos por fuera del interrogatorio genuino y la investigación debe legitimar y demostrar. Tal es el origen de la Ciencia, que es reprimido y constreñido por la necesidad de la existencia de la Autorresponsabilidad popular-racial. Ciencia es así la pasión por educar aquello que ha sido refrenado por esta necesidad, la pasión que necesita saber en el orden que hace el conocimiento. Ser conocidos, “essere sapienti”, para nosotros significa: ser Amo (“Lehrmeister”) de las cosas con claridad y ser resueltas con la acción.” Observa además Salvador el concepto politizado de Ciencia que propone…

SLA: De nuevo me apoyo en ti. El autor de Sein und Zeit, señalas, no apoyó simplemente “ruidosamente” al NS-Staat y su “despertar de Alemania”, sino que –el punto es esencial desde luego- “la elección valorativa y la extrema opción por el NSDAP emana, sin dudas, de premisas internas de su Ontología y Filosofía de la Existencia”. En especial de su concepto de Sorge, de su idea radical de la Historicidad y del desarrollo de una auténtica Filosofía de la Historia, la “Historia del Ser”. No pretendo que nos desarrollas aquí y ahora una tesis doctoral sobre ello, pero te pregunto sobre esa emanación: ¿de qué premisas internas de su ontología y filosofía de la existencia emana esa elección valorativa y extrema?

El concepto de Política en Heidegger, dentro de su amplia filosofía práctica expresada en Sein und Zeit, no es políticamente neutral. Se trata de un brillante racconto de la Weltanschauung de la nueva derecha revolucionaria alemana, como tal tiene como adversarios no solo al Marxismo, a la Socialismo reformista, sino a la propia derecha oficial: al Conservadurismo clásico, al Liberalismo, incluso a cierta Teología ortodoxa. Heidegger es el Nietzsche del siglo XX en este aspecto. Muy bien visto. De acuerdo a las propias premisas de las Daseinanalityk, su obra tiene relación vital con el Tiempo, con la Historicidad, así muchas proposiciones de Sein und Zeit son correctas, como indicaciones hermenéuticas, desde el punto de vista de Heidegger, en el Mundo de 1927, pero ya no lo serán a partir de enero de 1933. Como un segundo nivel ideológico, es evidente en Heidegger los rescoldos de un (fallido) intento de superar a Marx. En Heidegger la realidad histórico-material, el “espíritu objetivo”, reaparece en la constitución de la historicidad, como una simple y pobre “estructura de acaecer del estar”, reprimida y reducida a determinaciones de algún modo “privadas” y “preracionales”, como cura (“Sorge”), herencia (“Erbe”), destino individual (“Schicksal”), golpes del destino (“Shicksalsschlägen”), repetición (“Wiederholung”), destino colectivo (“Geschick”), tradición (“Überlieferung”), ser deudor (“Schuldigsein”), deuda (“Schuld”), etc. Por un mecanismo eminentemente filosófico, elementos de inextirpable procedencia óntica (material e histórica), son 9 www.lahaine.org inflacionados, elevados jerárquicamente y, una vez desmaterializados, desinfectados de toda huella de “espíritu objetivo”, se los presenta como ontológicos. La famosa “cura”, la “Sorge”, que es el ser del “Dasein”, posee una significación ontológica, un existenciario que le sirve para designar el ser de un posible “in-der-Welt-sein” (Ser-en-el-Mundo). La expresión, argumentará Heidegger, no ha sido elegida porque el “Dasein” sea in-mediatamente y en gran medida un ser económico y “práctico”, sino porque el ser mismo del “Dasein” es “cura”, “Dasein” es “Sorge”. La palabra “Sorge” (concepto derivado de San Agustín) aparece en un lugar central en Heidegger: “…la radical aprehensión existencial y la temporalización de la problematicidad; cuestionarse a sí mismo y problematizar la vida y los actos decisivos, es el concepto fundamental de todo esclarecimiento y del más radical esclarecimiento…” Se debe filosofar no “sobre” la vida fáctica, sino “desde” ella misma y, al mismo tiempo, poner en juego toda su existencia interior y exterior. Lo característico de la “Leben” es el “más acá” (“dieseitigkeit”) y el “más acá” no es otra cosa que el mal soportar. Si la vida fáctica se halla siempre a la fuga ante los principios y valores, que es con lo que tiene que ver la filosofía estricta en la visión de Heidegger, no puede causarnos sorpresa que el retorno a la “Leben” no esté “ahí y sin más”.

SLA: ¿Y cuál es la razón profunda de que este regreso a la vida fáctica sea tan difícil?

La razón profunda es que un horror vacui nos impulsa hacia un mundo en la búsqueda de algo que llene y nos dé sentido. Pero hay algo que hace que lo cotidiano y acostumbrado aparezca como transfigurado, y Heidegger lo llama “cura” o “cuidado”, y lo define así: “…la ‘Leben’ es ‘Sorge’ y es cuidado en la inclinación a tomarse a sí misma superficialmente, en la tendencia a la huída…” “Sorge” es una designación que engloba a ese complejo de actitudes que los griegos conocían como “praxis”, y Heidegger lo explica como un “andar-a-la-búsqueda-de-algo”, un “preocuparse-por”, un “velar-por-sus-derechos”, etc., por lo que “Sorge” es el actuar en un horizonte espacial y, sobretodo, temporal, en un continuum de pasado, presente y futuro. Pero en la “praxis” no sólo puedo anticiparme a mí mismo, sino que, en general, me puedo perder a mí mismo en un mundo de cuidado en el cual vivo fijado en los contextos de los que he de cuidarme. “…La vida fáctica bloquea el acceso a sí misma y en el bloqueo no se deshace de sí. En un constante apartar la mirada, la vida fáctica se busca siempre a sí misma…” y, por lo tanto, la nada de la vida fáctica es el caída (“Verfall”), y por ello: “…la vida fáctica se convierte en una nada en tanto se pierde en el ‘Dasein’ en ruinas…existe un no-ocurrir de la vida fáctica en el ‘Dasein’ en ruinas…” La “Sorge” designa entonces la manera y el modo de cómo el “Dasein” está en el mundo y de qué forma puede ser utilizado; el “Dasein” no existe sino y en cuanto “cuidado” o “cura” y los objetos de la “praxis” no son sino el punto imaginario sobre el cual se concentra, momentáneamente, una facultad que lo sobrepasa infinitamente. Como estamos siempre “in-der-Welt” es que nos orientamos prácticamente por él y es allí donde surge el “cuidado” de tal misión, aunque la “Sorge” no crea sus objetos, pues ambas surgen de el “in-der-Welt-sein” y entonces el saber comienza siempre por serle útil al obrar. La “Sorge” designa entonces la manera y el modo de cómo el “Dasein” está en el mundo y de qué forma puede ser utilizado; el “Dasein” no existe sino y en cuanto “cuidado” o “cura” y los objetos de la “praxis” no son sino el punto imaginario sobre el cual se concentra, momentáneamente, una facultad que lo sobrepasa infinitamente. La idea ya estaba en el ambiente ideológico de la nueva derecha: el reaccionario Spengler, leído cuidadosamente por Heidegger, en La decadencia de Occidente, hablaba de la Cura como un sentimiento originario, constitutivo del ánima occidental, y que comporta una custodia de la tradición (incluido el principio racial) y una voluntad de futuro, incluso a la falsa seguridad de la sociedad liberal la llamaba “Sorglos”, o sea: una comunidad privada de cura o cuidado. Heidegger, igualmente, hablará, en los cursos de 1934-1938, de la cotidianeidad liberal como “Sorg-losigkeit”, ausencia de cura. “Sorge” surgió como un intento de refutación y superación del concepto marxista de “praxis”, ya que para Heidegger la cura es el suelo primordial de la “praxis”, una suerte de “Ur-praxis”… “Teoría” (“theoreín”) y “Práctica” (“praxis”) son posibilidades de ser de un ente cuyo ser debe ser siempre definido como “Sorge”, como “cura” o “cuidado”. La “Sorge”, en cuanto totalidad estructural originaria, se da existencialmente a priori, “antes” de toda posición o conducta fáctica, sea económica o de otro tipo, del “Dasein”.

SLA.- “Heidegger abrazó la causa nacionalsocialista desde posiciones cercanas a la corriente nacional-social de F. Naumann” Vuelvo a tu escrito. Heidegger, señalas, volverá en breve a ser juzgado por su imbricación profunda con la ideología völkisch del Nacionalsocialismo y añades “pero ahora estamos en un proceso más profundo y denso, en un nivel cada vez más complejo, con una novedad: como compañero de ruta de su pensar filosófico surge un furibundo antisemitismo”. ¿De qué va este furibundo antisemitismo? ¿Pero no sintió Heidegger profundo amor y respeto por una filósofa que era judía? ¿No se comportó correctamente, y con algún riesgo, en el caso de algunos colegas suyos que eran judíos?

-La hagiografía heideggeriana sostiene lo siguiente: Heidegger no tenía nada que ver con el odio racial a los judíos propio de los nazis, Heidegger sentía “exclusivamente” una cierta aversión cultural a ciertas formas judías de pensamiento; este antijudaísmo sería en ese momento una práctica intelectual habitual alemana, por así decirlo, una actitud mental “standard” de izquierda a derecha; ergo: no puede probarse con rotundidad una hostilidad sistemática de Heidegger frente a los judíos. Heidegger era un simple pensador conservador de provincias, con un vago antisemitismo espiritual (geistigen Antisemitismus), una perversión cultural.

SLA: ¿Y no es eso?

-Todas estas tesis oficiales son muy cuestionables incluso sin los inéditos SH, hay suficientes testimonios, algunos te los he mencionado, aparte de acciones concretas durante su rectorado o menciones en su correspondencia privada. Pero en los SH, Heidegger habla explícitamente del “Principio de la Raza” (Rasseprinzip) y añade que los judíos tenían un “talento” especial para el “cálculo” (Rechnerische). Tenemos que explicar aquí que lo obtenido mediante cálculo (das Rechnerische) posee, para Heidegger, un sentido despectivo, ya que quien calcula “no piensa”. El dominio del número (die Herrschaft der Zahl está vacío, falto de sentido, se agota en el “ingenio sin fondo” y la “racionalidad abstracta”. Lo calculado (das Rechnerische) es la marca de Caín de la mente sin espíritu, el indicador del “impulso ilimitado de la descomposición de la comprensión”. Después de la observación de que los judíos dotados para el cálculo habrían vivido históricamente la mayor parte del tiempo según el Rasseprinzip sigue una frase ignominiosa. Heidegger se queja de que los judíos habrían hecho todo lo posible para asegurar que el Rasseprinzip no se les aplicara a ellos mismos, ergo: a pesar de que vivían según un criterio racial no querían ser tratados en consecuencia, atribuyendo a los judíos “calculadores” (rechnerisch) una forma de vida (viven según el Rasseprinzip) para luego descalificarlos y desnaturalizarlos atribuyéndoles esa misma característica. Si se aplicara legítimamente el Rasseprinzip a los judíos, estos no poseerían política, cultural y socialmente el poder que no les corresponde de acuerdo con sus propios principios. Reflexionemos: Heidegger escribe con plena conciencia del odio oficial a los judíos impulsado por el Nacionalsocialismo. Esta afirmación evoca, al imputar a los judíos un “talento” (Begabung) particular para el “cálculo” (Rechenhafte), el fundamento de la racionalidad “sin fondo”: Heidegger alude a la infamia recurrente dentro de la inteligencia NS (y no solo, basta con pensar en Wagner o Nietzsche en el siglo XIX) de que los judíos habrían inventado el “Universalismo” -la Igualdad de todas las personas-, para ser ellos mismos reconocidos como iguales, mientras de manera oculta guiaban a su pueblo con el Rasseprinzip. Ahora entendemos en su plenitud su aversión contra todo Humanismo en la polémica con Sartre después de 1945. La invención judía de la igualdad y de la moral (el Cristianismo, la Ilustración, el Anarquismo, el Socialismo, el Marxismo) era la coartada para conseguir el Poder y la influencia histórica; fundaron el imperio de la existencia (Daseins) sin raíces en la profundidad existencial de los pueblos metafísicos (los alemanes), el dominio del mero “ente” (Seienden) sobre el “ser” (Sein). Heidegger era el filósofo más innovador de Alemania entre 1927 (recordemos la fecha de publicación de Sein und Zeit) y 1933, justo cuando los judíos empezaron a irse del país por el ascenso del Nacionalsocialismo. No debería sorprendernos que los judíos alemanes más talentosos para la Filosofía hubieran estudiado con él, tal era su fama, como lo cuenta la propia Arendt. ¿Podían los estudiantes judíos alemanes (que no se sentían judíos racialmente, se encontraban integrados en Weimar) en los años veinte saber el perverso “camino” que el Meister iba a tomar?

SLA: -No, no podían probablemente aunque tal vez tuvieran algunas pistas delante suyo. Pero después…

-Después de 1945, muchos de ellos como Herbert Marcuse, Leo Strauss, Günther Anders, Hans Jonas o Karl Löwith se volvieron críticos abiertos de su letra y espíritu. En cuanto a Arendt siempre fue su amante judía vergonzosa, oculta y nocturna, y creo que tenían afinidades electivas en cuanto a la matriz conservadora en filosofía. El sello de su absolución fue puesto por Arendt, en un discurso de cumpleaños difundido por la radio de Alemania Occidental en 1969: el nazismo de Heidegger, explicó, fue una “aventura”, un error, que ocurrió sólo porque el pensador, ingenuamente, “sucumbió a la tentación… de ‘intervenir’ en el mundo de los asuntos humanos”. La moraleja que se desprende del caso de Heidegger fue que “el ‘Yo’ pensante” es completamente diferente del yo de la conciencia”, de modo que el pensamiento de Heidegger no puede estar contaminado por las acciones del simple hombre. Esta rigurosa y autoritaria concepción de la no unidad entre obra y autor, donde el contenido de verdad de una “corpus” filosófico no tiene que reflejarse necesariamente en la mentalidad y en la ética de la vida del filósofo, exacerba y agudiza de tal forma la autonomía “débil” de la filosofía, que cualquier comportamiento o acción en el ámbito de lo político, de por sí despreciable y relegada a mera nota biográfica, no puede arrojar ningún cono de sombra sobre su “opus magnum” o ser utilizado como “via regia” para nuevas lecturas interpretativas. Dicho secamente: no puede desacreditarse, al realizar la conexión entre política y filosofía, la ontología heideggeriana, ni ninguna otra, poniéndola a trasluz con asuntos que resultan, por definición, “externos”, como lo es una decisión resuelta en política.Pero: ¿Heidegger era racista ex ante de 1933? Ya hay pistas de antisemitismo völkisch, muy cercano al sentimiento nazi, en 1916 en una carta a su mujer Elfride: Heidegger le hablaba del “Judaización” (Verjudung) de la Cultura alemana y de las Universidades, y que la Raza alemana (deutsche Rasse) deberá encontrar una gran fuerza interior para superarlo; en 1929 Heidegger volvía a avisar contra el peligro de die Verjudung des deutschen Geistes, una “creciente judaización” de la vida espiritual alemana”. En el ámbito universitario tenemos un caso testimoniado de su antisemitismo académico: el caso de la filósofa Helene Weiss

SLA:-No conozco el caso. ¿Puedes explicarlo?

-En 1934 Heidegger la rechazó como candidata al doctorado por el hecho de ser judía (“weil Sie Jüdin war”); Weiss había estudiado con Heidegger desde 1920 y en la famosa entrevista a Der Spiegel aquél la calificó cínicamente como una de las alumnas “más antiguas y capaces”, señalando simplemente que su doctorado en Freiburg “no fue posible”; Weiss se fue de Alemania y se doctoró en 1942 en Basilea con el profesor Schmalenbach, con una tesis sobre la causalidad y la caída en la filosofía de Aristóteles, en la que deja constancia de su deuda intelectual con el trabajo de hermenéutica que Heidegger había practicado sobre el corpus aristotélico en los años ’20. ¿Se comportó correctamente con colegas suyos judíos? En la foja del Heidegger–Rektor nazi figura su violenta denuncia de 1933 contra el filósofo judío Richard Hönigswald que enseñaba filosofía del lenguaje en la Universidad de Münich (Benjamin le hizo una bella recensión a una de sus obras) escribiendo un informe a las autoridades utilizando todo el léxico racista del NSDAP; a Hönigswald lo acusa de enseñar una filosofía que “no ve la tradición racial fundada en su origen en la Sangre y el Suelo” (seiner Herkunft aus Blut und Boden), de utilizar una Dialéctica “sin arraigo” para engañar a los jóvenes, etc.; por supuesto gracias al dossier de Heidegger, Hönigswald fue expulsado y terminó salvando su vida emigrando a EEUU. El objetivo político de Heidegger es claro

SLA -¿Y cuál es?

-Asegurar en la universidad lo que el NSDAP llamaba “Homogeneidad Racial” (la Gleichartigkeit der Rasse)…

SLA -Heidegger, señalas también, coloca como causas del “olvido del Ser” al Platonismo, Cristianismo, Liberalismo, Socialismo y al Marxismo. ¿Y de qué va todo esto del olvido del Ser?

-El “Olvido del Ser” es un terminus tecnicus clave, fundamentado en la idea de decadencia, muy querida y utilizada por el nuevo universo ideológico de la derecha europea, de Taine a Nietzsche, de Pessoa a Pound. Heidegger fue atraído por el Nacionalsocialismo porque creyó, hasta su muerte, que el movimiento ofrecía la solución definitiva a la crisis de la civilización europea. Esta “Krisis”, tomada en el sentido griego de “krínein”, como situación inestable que aguarda una decisión, este “estado de perdido del hombre” o “Selbstverlorenheit des Menschen”, era el resultado del “olvido” o “retirada” en torno a la cuestión del ser. Heidegger va a argumentar que el más representativo y la más peligrosa forma de este pathos tecnológico se encuentra en el Americanismo y el Bolchevismo o Comunismo. Europa occidental se ha “dis-puesto” en medio del ente y este emplazamiento fundamental de la Modernidad es justamente “lo técnico”. Dicha disposición no es técnica porque haya máquinas a vapor primero, y luego motores a explosión, sino que, continua Heidegger, al contrario: si hay tales instrumentos es porque la época es “técnica”. Eso que llamamos “tecnología moderna” no es sólo una herramienta: previamente a todo es esa “técnica” un modo ya decidido de interpretación del mundo, una Weltaschauung, que no sólo determina los medios de transporte, la distribución de alimentos y la industria del ocio, sino toda la actitud del hombre en su abanico de posibilidades. La “Technik” acuña previamente al hombre sus capacidades de equipamiento; por eso ella sólo es dominada allí donde, entrando previamente en ella y sin reservas o miramientos, se le dice un “sí incondicional”. Esto significa, concluye Heidegger, que la dominación práctica de la técnica y su despliegue carente de condiciones, presupone ya la sumisión metafísica a la “Technik”. La salvación del Occidente europeo depende de poner bajo la cuestión del “Sein” la pregunta por la Técnica, pero no bajo los presupuestos del Liberalismo y el Marxismo, estrechamente ligados. En esta tarea de ejecución de esa voluntad metafísica, que no puede verse como un simple “producto” del egoísmo y arbitrariedad de “dictadores” y “estados autoritarios”, es donde Heidegger cree que el nacional-socialismo puede garantizar el volver al ocaso del inicio griego y poner en obra aquello que en aquel comienzo le adivino esencialmente al saber.

 SLA: Y esto es un punto nodal en su cosmovisión político-filosófica.

-Es aquí donde él cree ver, en el NSDAP y en Adolf Hitler, la respuesta más efectiva al problema del olvido del ser que culminó con el problema de la técnica. Heidegger abrazó la causa nacionalsocialista, como lo reconoce él mismo, desde posiciones político-filosóficas cercanas a la corriente nacional-social de F. Naumann (Heidegger mismo lo ha confesado), corriente congregada durante la década del ’20 en el “Juni-Klub” de Moeller van der Bruck, el autor de un libro célebre editado en 1923: Das Dritte Reich. La vertiente Naumann sostenía la idea de un nuevo “Reich”, un estado cesarista, una nueva comunidad del pueblo alemán, el papel rector de una gran Alemania en Europa, todo ello en un programa político revolucionario, antiliberal, antibolchevique, antiparlamentario y… socialista “alemán”. La enorme seducción que ejerció sobre Heidegger el NSDAP se basaba en la creencia que presentaba, aparte de una opción real de poder, la solución final a la “Verfall” de Occidente y la promesa de un nuevo “inicio” en la historia del ser. Era obvio para un intelectual de la talla de Heidegger que tanto la opción Naumann como la opción más tardía, ambas enemigas acérrimas de la república de Weimar y la derrota de 1918, planteaban una “konservative Revolution”, antiliberal, antimarxista y con fuertes contenidos antisemitas. La Krisis en la que estaba inmersa Europa era, en la visión apocalíptica de Heidegger, una fase, en los hechos, “escatológica” y “climática” de olvido del ser. Esta etapa estaba jalonada por los nombres de Platón, Descartes y Nietzsche, y en ella la historia de la metafísica occidental era sólo un reflejo exacto de que la ruina del saber, la pregunta primordial por la cuestión del ser, es proporcional a la tarea pendiente de la época sólo en un sentido: la decadencia, la Verfall, al igual que la tarea pendiente, es gigantesca, un trabajo de Sisífo. En este sentido, Sein und Zeit era el intento, dentro de la visión de Heidegger en 1933, de recoger el fundamento (“Grund”) de ese olvido del Ser, olvido sobre el cual se apoya y crece, desde Platón, la decadencia del Occidente europeo.

SLA -En cambio, el Dasein es otra cosa muy distinta.

-El “Da-sein”, lamentablemente, no vive en general como sí mismo, sino del modo en que “se” vive; es vivido por la dictadura del “se”. En su “encontrarse” misterioso, el “Gehimmis”, y en su “estar de acuerdo con”, no puede el “Da-sein” plantear “de qué (“dass”) él es” y se aparta finalmente del “dass” de su “ser-en-el-mundo”, abriéndose tan sólo hacia aquello que le sale a su encuentro. Por ello tiene el “Da-sein” miedo, ansiedad y angustia ante la posibilidad de la nada y la muerte. El lenguaje mismo no permite al “Da-sein” una apertura del propio “ser-en-el-mundo”, sino que hace “cháchara”, “charla”, que demora el encuentro con el “Sein”, introduciendo la ambigüedad y hundiéndolo en lo impropio de la autenticidad (Sein und Zeit; parágrafos: 35; 36 y 37). Obviamente el hecho que el “Da-sein” pueda, desde Platón, hundirse (“Einfallen”) muestra que, según su ser, este estado puede modificarse; esto también quiere decir, dirá Heidegger: si hasta ahora (el año 1927) el “Da-sein” es “impropiamente”, también puede ser “propiamente”, a través de una revolución radical, que exige el estado de decisión, la “Entscheidung”. Y ese momento kairológico será la Machtergreifung, la toma del poder por los nazis en 1933…

SLA -El Comunismo –“igualado con el Bolchevismo judeo-asiático- es sólo un desarrollo más, vuelvo a citarte, con el cual prosigue y se completa el “despliegue del Poder”. ¿En qué poder pensaba Heidegger? ¿De qué despliegue hablaba?

-A un alumno y discípulo suyo, Herbert Marcuse, Heidegger le confesaba por carta en 1947 que “ yo esperaba del Nacionalsocialismo una renovación espiritual de la vida entera, una conciliación de la lucha de clases y la salvación de la existencia occidental ante el peligro del Comunismo…”. Esas frases son de el período 1938-1941, el despliegue del Poder es la extensión del Nihilismo a nivel mundial, por cierto, el famoso Americanismo que describía Gramsci, es decir, del Liberalismo como mera potencia del Ente (entendido como pérdida y olvido del Ser) que es ilimitado por medio del Maquinismo (traducido de la jerga de la autenticidad heideggeriana: el sistema capitalista). El Bolchevismo en su variante stalinista es un artículo injertado, una mercadería exportada de Occidente al Ost eslavo-asiático, y con ella lleva de contrabando a Asia su Machenschaft, el “Maquinismo”, el Americanismo, central en su filosofía tardía. En un primer nivel de significado designa la capacidad de posesión de lo real en orden de dominarlo y hacerlo parte de nuestros fines subjetivos, el reino liberal del cálculo y la utilidad burguesa. Para Heidegger la democracia liberal no puede corresponderse, en una relación adecuada y de dominio, con la técnica. Para él existe, como en Jünger, una estrecha conexión entre el grado de movilización de la tecnología, en los niveles parcial, general o total, y la “razón de estado” que le corresponde en grado de controlarla y manipularla. A la “totale Mobilmachung” de la edad de la técnica moderna le corresponde el FührerPrinzip y una raza especial, la alemana, raza que tiene el portento exclusivo de “Meditar” (filosofar) y no el parlamentarismo como sistema político ideal y la mezcla racial o los Üntermenschen.

SLA: El antisemitismo profundo de Heidegger es visible en su vida cotidiana” Estábamos en los esfuerzos de los heidégeriannes franceses en su hermenéutica de la inocencia. Una tontería mía: ¿por qué ese empeño inagotable?, ¿de dónde las fuentes del empeño?

Y no solo franceses. Por ejemplo el mediático filósofo italiano posmoderno Gianni Vattimo todavía en 2012 afirmaba que “ma Heidegger non era razzista”, y con un retorcido argumento señalaba que “afiliarse al Nazismo, Heidegger realizó una acción valiente […] Subió al estrado y puso en obra su concepción personal del intelectual comprometido. Que a continuación la idea haya resultado errónea es otra historia. Pero se ensució las manos”: O el filósofo pop, posmoderno de izquierda, el inefable Zizek afirma claramente que Heidegger no es grande a pesar de su militancia nazi, sino gracias a la misma, y critica a Hitler por no haber sido “suficientemente violento”.

SLA.- ¿Tal cual?

Tal cual. El Fall-Heidegger, debido a la extensión, alcance y vehemencia, ha comenzado a erosionar los fundamentos de la corriente post-moderna, cuya deuda con Heidegger (y Nietzsche) es obvia y manifiesta. La demostración, en la era post-Ott, de la íntima conexión y compromiso de Heidegger con el NS-Staat, ha puesto inmediatamente en cuestión el sentido político del pensamiento postmoderno, enraizado en un abrazo mortal al sino de la ontología heideggeriana, como es el caso más notorio de Derrida, Lyotard y pensadores menores como Aubenque, Jamblet, Lacoue-Labarthe, Palmier y una tercer línea de intelectuales-comentadores o profesores de liceo. El empeño inagotable proviene de una defensa a ultranza de Heidegger y Nietzsche, que dicho brutalmente, son el nervio motor de la ideología dominante.

SLA: Lo que los Hefte mostrarían, apuntas, es que Heidegger sostuvo un complejo “racismo metafísico, pero racismo al fin, que lo aparta de las visiones simplistas y burdas que sostenían intelectuales völkische como Ernste Krieck o Alfred Bäeumler”. ¿Y qué significa eso de racismo metafísico?

Heidegger no necesita en el complejo edificio filosófico que erige del argumento qua racista. En esto tiene la misma sutileza que Nietzsche. Dice Heidegger, por ejemplo, que detrás de las apócrifas Enseñanzas de los Sabios de Sión (¡a las que le otorga veracidad total!) -y aquí resuena la voz del prusiano crítico Nietzsche- se oculta la “Voluntad de Poder”, que era un mero medio de autoafirmación judía. La figura del judío en la Weltanschauung de la nueva derecha alemana y europea podía ser o bien bolchevique o o bien capitalista, pero en todos los casos era algo inasible pero omnipresente. Sujeto desterritorializado, falso ciudadano, comunitario exclusivamente en relación con los otros judío, etc. Pero el auténtico “secreto” de los judíos será para Heidegger el huir del “Destino” (Geschick) y la Historia del Ser. La profecía de las Enseñanzas… se refiere a un “arte” judío para protegerse del “Destino” y para eludirlo. “Destino” (Geschick) es otro concepto clave para Heidegger como señalamos antes; indica el “acontecer global” que une al individuo con la “experiencia básica de la Comunidad”, con la “Herencia” pre-dada, con la determinación nacional a la que nadie puede escapar, el gran determinismo del suelo y la sangre. Dicho en palabras de 1933: se trata del vínculo con las “fuerzas del Suelo y la Tierra” del Volk . Y de eso exactamente carecen la “Judería mundial” (Weltjuderei, Weltjudentum). Los judíos no sólo ocultan su “Voluntad de Poder” bajo la máscara de los sabios; no sólo se niegan a aceptar la “Historicidad de la Historia”; la Weltjuderei parece ser también el responsable de la deplorable situación del Mundo, de su caída, su Verfall . Esta monstruosidad está escondida en una enigmática frase inofensiva, pero que compila todas las otras atribuciones. Heidegger habla de la “Amundanidad” (Weltlosigkeit) del Judaísmo, seguido de la observación de que la “habilidad” para el “calcular” y el “empujar” (Shieben) oculta la quizá “más vieja” figura de lo “titánico” (Riesigen).

El Antisemitismo profundo de Heidegger es visible en su vida terrestre: por ejemplo en sus reflexiones sobre el filósofo Karl Jaspers (su amigo y compañero de ruta intelectual) y sobre el afecto profundo que siente éste por su mujer, una judía.

SLA: A ver, a ver. Me cuentas esto de Jaspers.

 “Me enfurece ver cómo puede este hombre, puramente alemán, con el instinto más auténtico y que percibe la más alta exigencia de nuestro Destino […] seguir vinculado a su mujer”. “Es en su relación original con los Griegos”, prosigue a Heidegger, “que la metafísica del Dasein alemán podrá convertirse en activa”, y “Jaspers piensa demasiado indudablemente en función de la humanidad” (carta del 19 de marzo de 1933). En resumidas cuentas, Heidegger querría que el Dasein alemán renunciara a todo pensamiento sobre la Humanidad como tal y eliminara todo vínculo con los judíos, para estar vinculado exclusivamente a una Grecia mythifiée. Hay que explicar que para Heidegger lo “titánico” es un estado que nace cuando el “calcular” y el “empujar” sufren un cambio repentino, brevemente: cuando la racionalización del mundo produce paradójicamente una nueva opacidad, un enorme malestar, que es tan omnipresente que se vuelve incomprensible para los seres humanos. Al proyectar lo “calculable” en el Judaísmo, acuñarlo en una etnia y en una confesión religiosa, lo convierte en el origen del deterioro del Mundo, en la primera “ocultación” de lo “titánico”. Pues como lo “más viejo”, el “calcular” se encuentra en el origen del pensamiento occidental, y después de dos mil años, al parecer, lo “titánico” oculto ha llegado al Poder (tanto en América como en la URSS, recordemos la figura del judío-bolchevique en la mortal fantasía nazi) y ha infectado a Europa de la “amundanidad”. En los SH, pero en otros textos de la época, Heidegger no revela quiénes son los poderes reinantes de la “amundanidad” desplegada: Estados Unidos (Liberalismo) y la Rusia de Stalin (Marxismo, Comunismo).

SLA: Me apoyo en las preguntas finales de tu artículo: ¿se puede, señalas, extender este apoyo incondicional al NS-Staat, como acto filosófico, hasta el pensamiento primigenio de Heidegger, incluyendo su magnum opus trunca Ser y tiempo? ¿Se puede te pregunto yo ahora?

Grosso modo y con la documentación que conocemos hoy en día se podría compendiar la biografía política del pensador Heidegger de la siguiente manera: 1) inicialmente un católico reaccionario, luego un nacionalista ultraconservador revolucionario de provincias y desde 1929 simpatizante fervoroso del Nacional Socialismo NSDAP; 2) desde 1933, en pleno furor dictatorial de la Gleichschaltung nazi, miembro pleno (pagando religiosamente las cuotas de afiliado hasta abril de 1945) y muy activo del NSDAP, Rektor de la Universidad de Freiburg, aspirante serio a ser el Führer filósofo del Nacionalsocialismo; 3) después de su renuncia al rectorado en 1934 se aparta de algunos aspectos “vulgares” del NS-Staat, pero manteniendo el entusiasmo y el apoyo de sus ideales, incluso la fe en Adolf Hitler; 4) finalmente, después de la derrota del IIIº Reich y la èpuration de 1945, silencio y retiro de la vida pública hasta su re-integración docente en 1951, manteniendo, hasta su muerte en 1976, la creencia en la “verdad interna” del movimiento nazi con respecto a la errancia del ser en Occidente. Tal como su propia concepción de la hermenéutica de la facticidad, su filosofía se articula y adapta a estos diferentes momentos históricos.

SLA La segunda pregunta. ¿Fue Heidegger, el de la filosofía tardía de la Kehre, un crítico al Nacionalsocialismo o simplemente se distanció del NSDAP por una idealización filosófica de la visión del mundo Blut und Boden? Tu respuesta.

Basta con repasar sus discursos y lecciones entre 1933 y 1945 para rápidamente corroborar que la especificidad teórica de la interconexión entre Martin Heidegger y el Nacionalsocialismo no puede ser encorsetada ni comprendida, so pena de oscurecer y distorsionar esta relación, con la distinción dicotómica “humanismo/ antihumanismo”. A modo de ejemplo: si seguimos la palabra-hongo Volksgemeinschaft (la traducción correcta sería “Comunidad popular-racial”) en la evolución textual, podremos ver que es una totalidad muy particular, una Ganzheit peculiar, una entidad conceptual que nada tiene que ver con la categoría universal de “Humanidad” que se podría asociar al humanismo occidental, o con la idea de “comunidad” o “pueblo” del idealismo alemán; o la idea- hongo de “destino histórico”, que viene fijada en Heidegger por una pre-comprensión vinculante anterior a la Razón y en la cual hay que buscar resonancias en la crítica pre y anti-iluminista a la subjetividad moderna, y por lo tanto, totalmente extraña a los contenidos universalistas del Humanismo, tanto de la ilustración como incluso del positivismo. Si a esto se le suma que el Heidegger “post-Kehre” borra toda traza o vestigio “humano” de responsabilidad individual o grupal-nacional al ascenso y triunfo del nacionalsocialismo, al atribuir su surgimiento en la historia a fuerzas esotéricas y nebulosas, totalmente impersonales y pre-racionales, como “tecnología planetaria”, “americanismo”, “dictadura de la opinión pública”, “historia acontecida de la metafísica occidental”, “Nihilismo pleno”, “voluntad de la voluntad”, “Machenschaftliche”, etc. Desde que el NS-Staat y todas sus consecuencias catastróficas es, en la “Seinsgeschichte”, meramente un escalón en el ascenso del pensamiento enderezado a hacer factible lo que hay que hacer, la “industrialización planetaria”, y que es ella misma symptom del olvido del ser que ha signado la historia de Occidente desde Platón, la especificidad y el espesor histórico concreto del período 1933-1945, sobredeterminado por el supraesquema antihumanista de la Seinsgeschichte, quedan reducidos a un capítulo menor y un episodio fatal. Hubo una idealización de Heidegger de la ideología völkisch que le apartó, en un rasgo típico del mandarinado académico alemán, de la Realpolitik de Hitler. Pero jamás dudó de la “grandeza interna” del Movimiento Nacional Socialista NS.

SLA: La tercera: ¿se puede hablar de una geistige Widerstand, de una resistencia espiritual al Nacionalsocialismo desde sus posiciones filosóficas después de 1934 como intentan afirmar sus hagiógrafos posmodernos? ¿Se puede hablar de ello en opinión?

Es un término acuñado por su hijo Hermann, “Resistencia Espiritual”, una variante cínica del concepto de “Emigración interna”, y que, sin prueba alguna, supondría que a partir de las lecciones sobre Nietzsche en 1935, Heidegger llevó a cabo en los claustros universitarios una crítica total al NS-Staat. Una tesis sostenida también por los posmodernos franceses, como Derrida o LacoueLabarthe. De más está decir que la idea fue lanzada por el mismo Heidegger después de 1945. Carece de todo fundamento, no existe ninguna prueba de ello, ni en la práctica de Heidegger, ni en sus escritos… Los núcleos de resistencia no-comunista en Freiburg, ligados al círculo cristiano de “La Rosa Blanca” (que serían ejecutados en la guillotina, como Sophie Scholl) jamás escucharon hablar de este misterioso Heidegger resistente espiritual… Simbólicamente, cuando la fracción académica conservadora retomó la conducción de la universidad de Freiburg y abolieron el obligatorio saludo nazi al comienzo de las clases, sólo Heidegger lo conservó, por ejemplo en sus lecciones sobre Nietzsche…

SLA: La cuarta, voy acabando: ¿existe un “hilo de Ariadna”, coherente y lógico, entre Ser y tiempo, el SDAP y una versión heideggeriana de la visión völkische del nacionalsocialismo? ¿Crees que existe?

Por supuesto, hay que demostrarlo. Una vía para aproximarse a examinar los conceptos filosóficos de Heidegger, sin repetir la fórmula de premisa-consecuencia intentada por Löwith, entrelazándolos y poniéndolos en contacto con su decisión política, es la de enfocarlos como un verdadero “hipertexto”, un lenguaje de enlace entre un nivel “macro” o visible, al nivel del estado y la política alemana en general, y reconducirlos a un nivel “micro”, hacia la microfundación en los diferentes niveles ideológicos: en la pequeña escala de la política universitaria, el espacio preponderante de la militancia nacionalsocialista de Heidegger; en su jerga filosófica y finalmente en su enseñanza académica. Es decir: el texto filosófico se toma como un conjunto de instrucciones, serie de órdenes o “etiquetas”, que controlan la forma política, tanto en su nivel “macro” como en el “micro”, en la que interviene el concepto filosófico. Dichas “órdenes” no aparecen en el campo de la filosofía práctica, y mucho menos en las intervenciones terrestres en la política cotidiana. Es la mediación clave para desmontar la falsa unidad entre autor y obra. La tarea de un nuevo trabajo crítico sobre el Fall-Heidegger se transforma, en realidad, en una labor de visualización de códigos filosóficos que están “detrás” de la página biográfico-política. Uno de los conceptos-puente, una verdadera orden de cabecera, que produce “enlace” entre lo político y lo filosófico, entre el texto “activo” y el “pasivo”, es la visión heideggeriana de la Krisis de Occidente: hablamos de la definición de “declinación” o “decadencia”, la Untergang de la historia acontecida universal, preámbulo del olvido del Ser.

SLA “Déjame ubicarme en otras coordenadas. No sé si recuerdas la tesis doctoral de Manuel Sacristán sobre la gnoseología de Heidegger. Sé que me salgo un poco-bastante de tema (Herr MH y el Nazismo), pero ¿cuál es tu opinión sobre “Las ideas gnoseológicas de Heidegger”.

Es interesante porque aunque cicunscripto al tema gnoseológico y limitado por la misma época (creo que noviembre de 1954), Sacristán primero se cuestiona si el pensamiento heideggeriano puede aportar algo al Racionalismo y percibió con meridiana claridad que detrás de la Ontología del Dasein vibraba un nuevo y sofisticado Irracionalismo. También Sacristán descubre en Heidegger una suerte de materialismo, cierta primacía de lo ontológico sobre lo óntico, el intento heideggeriano de superar a Marx; y finalmente la absoluta irresponsabilidad de su filosofía: correctamente Sacristán deduce que no existe elemento ético-moral en la doctrina de Heidegger. Recordemos que en España en la década de los cuarenta, el Nacional-Catolicismo convierte a Heidegger en un paradigma, no solo contra Marx y el Masonismo sino contra el nuevo Existencialismo comprometido de Sartre, y en lo interno contra el heterodoxo Ortega y Gasset. En la revista Laye, Salvador tú me dirás, creo que Sacristán recibió una buena dosis de Heidegger (un gran referente juvenil de su formación filosófica), que fue asimilando críticamente hasta cristalizar en su crítica de la tesis doctoral. Fue todo un ajuste de cuentas de su pasado ideológico, todavía hoy, a pesar de las limitaciones en que trabajaba Sacristán, es un gran trabajo sobre Heidegger, en especial hay que leer a contrapelo sus conclusiones, con un enfoque y estilo muy a lo Lukács. Además de la tesis, hay un artículo muy interesante, de 1953, titulado “ Verdad: desvelacion y ley”, en el cual Sacristán intenta deconstruir el concepto de Verdad desde Sein und Zeit …

SLA Estás muy bien informado, no tengo nada que añadir ni siquiera un matiz. El artículo que citas apareció en el número 23 de Laye y está incluido en el segundo volumen de “Panfletos y materiales”: Papeles de filosofía. La tesis doctoral sobre la gnoseología heideggeriana fue reeditada por Francisco Fernández Buey en Crítica, a los diez años del fallecimiento de su amigo y maestro. El prólogo que escribió es magnífico. En mi opinión está entre sus mejores cosas. Una pregunta final que sé que muy general y que incluso me avergüenza formulártela: ¿de qué Heidegger bebe el postmodernismo en algunas de sus variantes?

Grosso modo podría decirse que toda la obra de Derrida no es más que notas a pie de página de Heidegger, pero ¿de cual? Evidentemente el canon clásico del Posmodernismo se sustrae a dos autores: Nietzsche y Heidegger; a su vez esos autores se autolimitan a una selección absurda de su obra, la producida en la última parte de sus vidas. Curiosamente un pensador reaccionario y otro nacionalsocialista. En el segundo caso arbitrariamente en el llamado “Heidegger-II”, algo que ya había sido sugerido y recalcado el mismo Heidegger en el reportaje a Der Spiegel: que fue a partir de sus lecciones sobre Nietzsche entre 1936-1940, que se habría iniciado la etapa del Heidegger II, el filósofo creador de la Kehre y crítico “espiritual” del Nacionalsocialismo. Esto permite una inteligente operación ideológica-textual: el “extravío” de Heidegger en 1933 sólo es pertinente y válida para la obra de Heidegger pre-1935, por lo que el Heidegger post-1935 emerge virtualmente “beatificado” y plenamente utilizable en la academia. El Heidegger I o pre-“Kehre”, cuyo pensamiento se encuentra sobresaturado de superfluos residuos metafísicos, puede ser confrontado y discutido con el Heidegger II, el post-humanista lector de Nietzsche y autor de la Briefe über den Humanismus, pero de ninguna manera derivarse éste de aquel. El Posmodernismo plantea al adversario que el Heidegger primigenio, el de “Ser y Tiempo”, aún continúa atrapado en el pantano de la tradición metafísica de Occidente y que, por lo tanto, su “ruptura”, su Abbruch, en profundidad y extensión, ha sido insuficiente y limitada. La ecuación es que Nietzsche “salva” a Heidegger permitiéndole volver a la búsqueda del Ser… El Posmodernismo, cuya acta de nacimiento histórica es la derrota del 1968, simplemente es una suerte de mimesis, una “repetición devota” de las palabras del maestro. Como consecuencia ilógica de estos argumentos, sostenidos por destacadas figuras como Derrida o Lacoue-Labarthe, es que fue un “exceso” de Humanismo y metafísica subjetiva …¡lo que empujó a Heidegger al campo del Nacionalsocialismo! Lo que hace que el Nazismo sofisticado de Heidegger sea un verdadero desafío –en comparación con ser simplemente un escándalo privado– es que no “deriva” del Mal, sino que es un camino para entrar en él, es el caso más patente de la irresponsabilidad filosófica. El Mal ya lo conocemos: se trata del Nacionalsocialismo, única propuesta doctrinaria en que seres humanos racionales exigían programáticamente el exterminio de toda una etnia por el sólo hecho de serla. Y una vez que reconocemos el poderoso atractivo de su obra, además de la constante reproducción ideológica a través del Posmodernismo y que ésta es la necesidad y el fundamento de la ideología burguesa actual, estamos obligados moralmente e intelectualmente a explorar qué parte de dicha atracción se debe a las ideas con un potencial para el Mal. Estamos obligados éticamente a superarlo por la crítica… Nunca más válido como epitafio de la vida del filósofo Martin Heidegger que la verdad encerrada en la segunda estrofa del poema: A los Alemanes de Hölderlin, que recitara, a pedido expreso de él mismo, su hijo Hermann a los pies de su tumba: “¿Surge la acción, como el fruto de las sombrías hojas del follaje, del escrito apacible?”

SLA Mil gracias, querido y admirado. Me he quedado sin habla… y sin preguntas. ¿Quieres añadir algo más? Esperar haber sido útil y pedagógico a los lectores al tratar de exponer a un filósofo tan decisivo y complejo como Heidegger.

Notas. [1] http://fliegecojonera.blogspot.com/2014/01/racismo-y-filosofia-sobre-los-schwarze.html [2] http://fliegecojonera.blogspot.com.es/2008_10_01_archive.html Salvador López Arnal es nieto del cenetista aragonés asesinado en el Camp de la Bota de Barcelona, en mayo de 1939 –delito: “rebelión militar”-, José Arnal Cerezuela.

file:///C:/Users/USUARIO/Documents/ALTERECO%2019.17%20ENTREVISTRA%20DE%20gonzalezv_heidegger.pdf

 

18.17.- TRUMP CREÓ SU VOLCÁN – Beethoven Herrera

Elaine Kamarak, de Brookings Institute, ha declarado que “o Trump es culpable o acaba de cometer un error monumental”.

21 may 2017.- Cada día trae una nueva controversia sobre Trump, y al cumplir 100 días de gobierno, en la rueda de prensa con Santos –en vísperas de su primer viaje al exterior– tuvo que recurrir al artilugio de decir next question para eludir la respuesta a cuestionamientos incontestables.

Ha propuesto eliminar ruedas de prensa, argumentando que los comunicados hacen más precisas las informaciones y evitan que los funcionarios caigan en contradicciones. La caída en su favorabilidad comienza a preocupar a líderes republicanos, y hay quienes comparan la destitución del director del FBI, James Comey, con la destitución del fiscal Archibald Cox por parte de Nixon, cuando investigaba la infiltración presidencial a la convención demócrata en Watergate. ¡Y Nixon tuvo que renunciar!

Los portavoces del gobierno argumentaron que la decisión de despedir a Comey obedeció a insatisfacción por la forma en que condujo una investigación sobre los correos electrónicos de la exsecretaria del Estado Hillary Clinton. En la audiencia ante el Legislativo, Comey se negó, en varias ocasiones, a confirmar si adelantaba una investigación contra el presidente, y antes bien pidió recursos para ampliar indagaciones sobre la influencia rusa; y había emitido órdenes judiciales para forzar la entrega de documentos a miembros de la campaña.

Trump reconoció que preguntó a Comey si estaba siendo investigado por el FBI, pero al pedido de ‘lealtad’ que el presidente le hizo, Comey solo le ofreció ‘honestidad’. El problema es que, inicialmente, la Casa Blanca afirmó haber despedido a Comey por recomendación del vicefiscal Rosenstein, pero, luego de que este amenazara con renunciar si seguían utilizando su carta como justificación, la Casa Blanca cambió su versión para tratar de justificar la salida de Comey.

La pregunta que irritó a Trump fue si había pedido a Comey abstenerse de investigar a Michel Flynn, asesor presidencial, a quien se le probó que en la campaña mantuvo contactos con Rusia, los cuales había negado. Ello obligó a Trump a exigirle la renuncia frente a las críticas por este perjurio.

Trump ha lanzado una amenaza: “mas le vale a Comey que no haya cintas de nuestras conversaciones antes de que él empiece a hacer filtraciones a la prensa”, sugiriendo que tiene grabaciones de esas conversaciones y que podría utilizarlas, pero sus asistentes no confirmaron ni negaron la existencia de las cintas. Así comenzó Nixon…

Elaine Kamarak, de Brookings Institute, ha declarado que “o Trump es culpable y está tratando desesperadamente de descarrilar la investigación, o acaba de cometer un error monumental. Si en realidad es inocente, sus acciones lo hacen ver culpable, y al actuar bajo impulso, muestra su poco conocimiento de la historia y su falta de respeto frente a las instituciones. ¿Y si es culpable? Bueno, ya todos sabemos a dónde conduce” (El Tiempo 14 -05-17).

http://www.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/trump-creo-su-volcan-22-mayo-2017-506090

 

17.17.- INDUSTRY 4.0 O CÓMO LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS ESTÁN PONIENDO PATAS ARRIBA EL SECTOR INDUSTRIAL – Derblauemond

Empezaremos por la Internet de las Cosas o IoT según su acrónimo en inglés. La IoT no es más ni menos que una Internet del futuro en la que electrodomésticos, robots, wearables, dispositivos domésticos e industriales… El segundo concepto es la Inteligencia Artificial o AI por sus siglas anglosajonas. Este concepto es más evidente a juzgar por el propio término, y es la capacidad masiva de trabajo y de apoyo en la toma de decisiones. Tercero, el Cloud Computing o la computación en la nube, permite a las plantas industriales disponer de capacidad de cálculo ilimitada sin tener infrastructura dedicada. Finalmente, el cuarto saber, son los Sistemas Ciberfísicos, o CPS por sus siglas en inglés, simplemente les diré que se trata de aquellos mecanismos controlados o monitorizados por algoritmos computacionales. Sistemas Ciberfísicos pueden ser el coche autónomo, sistemas robóticos, o sistemas industriales de control de procesos.

Industry 4.0 es un concepto aún no demasiado conocido, y que de primeras evoca futuristas robots manufactureros en fábricas casi completamente automatizadas. Si esto es lo que ha venido a la mente del lector, no va muy desencaminado, pero lo cierto es que Industry 4.0 es un concepto mucho más ambicioso (y futurista). Industry 4.0 abarca un enfoque de componente fuertemente tecnológico que no sólo lleva la robotización a nuestras plantas manufactureras, sino que hace entrar por la puerta grande todos los avances que las nuevas tecnologías traen, para acabar situando las fábricas industriales en la vanguardia del tejido productivo.

18 Mayo 2017.-  Pero lo que más sorprendente puede resultar de este nuevo paradigma industrial no es ni su proyección a futuro, ni su profunda capacidad disruptora, ni cómo va a rebajar los costes de producción, ni cuántos puestos de trabajo puede llegar a hacer innecesarios… Todo esto son factores que inevitablemente van de la mano de Industry 4.0, y que constan en los dossiers sobre el tema que ya están encima de la mesa de cualquier directivo industrial que se precie. Aunque lo realmente sorprendente es que el Industry 4.0 ya está aquí, y ha venido no sólo para quedarse, sino además para traer toda una serie de compañeros de viaje clave como la Internet de las Cosas (IoT), la Inteligencia Artificial (AI), el Cloud-Computing, o los Sistemas Ciberfísicos (CPS). Son son duda los cuatro estandartes del mundo del futuro que viene, aunque algunos dirán que se trata más bien de los cuatro jinetes del Tecno-apocalípsis.

El nacimiento de un nuevo concepto en la cuna industrial europea por excelencia

A pesar de que hay cierto debate académico sobre si con el Industry 4.0 llega la Cuarta Revolución Industrial o no, vamos a ponerles en antecedentes para que puedan juzgar por si mismos. La Primera Revolución Industrial llegó en el siglo XIV con una economía que se transformó desde un sector primario y mayoritariamente agrícola, a una economía en la cual ya se erigieron factorías de producción. La Segunda Revolución Industrial vino de la mano del uso del acero y de los altos hornos, y posteriormente de la electricidad, y acabó permitiendo la producción en masa cuando culminó al inicio de la Primera Guerra Mundial. La Tercera Revolución Industrial empezó a mediados del siglo De con el paso gradual de las tecnologías analógicas y mecánicas, a tecnologías electrónicas y, ya más adelante, también digitales.

Para ubicar el momento en que este nuevo concepto de Industry 4.0 ha sido acuñado, no debemos remontarnos tan atrás, tan sólo hemos de retroceder nada más que unos pocos años atrás. Por otro lado, como era de esperar, el país que lo alumbró es hoy por hoy un país líder indiscutible del sector industrial y de la ingeniería a nivel mundial.

Efectivamente, fue en Alemania en el primer lugar donde se empezó a oír el término Industry 4.0 como tal. Como pueden leer en esta noticia, una de las primeras veces que se oyó este término fue en 2013, cuando el gobierno alemán publicó un memorándum que perfilaba la estrategia de alta tecnología para automatizar casi completamente la industria manufacturera, y que ésta pudiese producir sin apenas involucración humana.

Posteriormente, habrán leído que Angela Merkel habló insistentemente en el World Economic Forum de Davos de 2015 de este nuevo concepto. Entre sus palabras, profirió un visionario párrafo que decía “Tenemos la obligación – y digo esto como la canciller alemana al frente de una economía alemana fuerte – de abordar rápidamente la fusión entre el mundo online y el mundo de la producción industrial. En Alemania, a eso lo llamamos Industry 4.0”, y prosiguió “Porque en caso de que no lo hagamos, aquellos que son líderes del mundo digital también se podrán a la cabeza de la producción industrial. Entramos en esta carrera con gran confianza, pero se trata de una carrera que todavía no hemos ganado”.

Las nuevas tecnologías que han permitido el despegue del Industry 4.0

Como les adelantaba brevemente antes, el Industry 4.0 más oficial y académico se basa en la confluencia y la adaptación a las plantas industriales de cuatro nuevas tecnologías: la Internet de las Cosas (IoT), la Inteligencia Artificial (AI), el Cloud-Computing, o los Sistemas Ciberfísicos (CPS). Estas tecnologías altamente disruptivas hacen que, como bien han sabido ver en Alemania de manera temprana, cualquier país con un sector industrial que aspire a tener algo de futuro en el día de mañana, debe inevitablemente abordar cuanto antes la implantación en su tejido productivo del concepto de Industry 4.0. No se trata de una elección, sino de una necesidad (imperiosa).

Para la no versados en esos términos tecnológicos, que a veces resultan un tanto abstrusos, para que logren hacerse una idea más detallada de lo que es la Industry 4.0, explicaremos brevemente en qué consiste cada una de las cuatro patas tecnológicas del Industry 4.0 enumeradas arriba.

Empezaremos por la Internet de las Cosas o IoT según su acrónimo en inglés. La IoT no es más ni menos una Internet del futuro en la que electrodomésticos, robots, wearables, dispositivos domésticos e industriales… casi todo objeto que desempeñe un papel destacado en nuestras vidas online u offline, llevará una unidad de proceso con la que tomará las decisiones relativas a su funcionalidad. Además, y aquí viene la verdadera novedad, se conectará a Internet por sí mismo para interactuar con otros dispositivos o personas. Un ejemplo básico aplicable a nuestra vida diaria puede ser por ejemplo una nevera que automáticamente haga la compra, o una cadena de producción que automáticamente lance pedidos de aprovisionamiento, antes de quedarse sin stock de componentes de suministro.

El segundo concepto es la Inteligencia Artificial o AI por sus siglas anglosajonas. Este concepto es más evidente a juzgar por el propio término, y es la capacidad masiva de trabajo y de toma de decisiones (y yo diría más bien de “apoyo” a la toma de decisiones) que la capacidad computacional, los avances en software, y la abundancia de datos empiezan a soportar con la explosión tecnológica de los últimos años. Por respeto a los lectores habituales no voy a extenderme más en este punto, y me limito a enlazarles dos artículos anteriores sobre el tema con título “El futuro económico que viene con la Inteligencia Artificial”, y desde un punto de vista más centrado en los omnipresentes datos “Aunque suene a buzzword, así revolucionará el Big Data las empresas y la economía”.

El Cloud Computing o la computación en la nube, permite a las plantas industriales disponer de capacidad de cálculo ilimitada sin tener infrastructura dedicada

El Cloud Computing, es esa capacidad de proceso y almacenamiento que está en ubicada en Internet, y a la cual accedemos a través de una ubicua presencia de Internet. El líder (y realmente primer jugador en innovar en el nuevo subsector) ha sido Amazon con su Amazon Web Services o AWS, que es una plataforma que soporta herramientas como su Dropbox, que almacena sus fotos en un centro de datos ubicado en algún lugar del planeta. Pero no sólo es Dropbox o el almacenamiento de datos, el concepto es mucho más ambicioso y disruptivo, pues literalmente permite a la empresas y a las fábricas no tener un centro de datos en sus instalaciones (o reducirlo a lo estratégico y/o imprescindible), pudiendo llevar en los casos de uso que resultan indicados sus servidores y su capacidad de cómputo a la nube.

Finalmente, sobre los Sistemas Ciberfísicos, o CPS por sus siglas en inglés, simplemente les diré que se trata de aquellos mecanismos controlados o monitorizados por algoritmos computacionales. Están altamente integrados con Internet y con los usuarios, y unifican los conceptos segregados de un Hardware y un Software que pasan a interactúar más allá de la mera integración, comportándose como un sólo concepto. Ejemplos más comprensibles de Sistemas Ciberfísicos pueden ser el coche autónomo, sistemas robóticos, o sistemas industriales de control de procesos.

Pero, ¿Qué es exactamente Industry 4.0?

Industry 4.0 crea lo que ha sido denominado como la “fábrica inteligente”. Dentro de estas fábricas inteligentes con estructuras modulares, los Sistemas Ciberfísicos monitorizan los procesos físicos, y crean un modelo abstracto y virtual del mundo físico de la planta de manufactura y sus procesos. Esto permite que así se puedan tomar mejores decisiones, tanto agregadas como descentralizadas, por parte de los sistemas y por parte también de los trabajadores humanos. A través de la Internet de las Cosas, los Sistemas Ciberfísicos interactuarán en tiempo real entre sí mismos y con el personal humano. También a través de Internet, las fábricas inteligentes además ofrecerán servicios tanto internos como para con otras organizaciones que participan en su cadena de valor.

Es innegable que este concepto de Industry 4.0 trae grandes oportunidades, pero también se enfrenta a grandes retos. Entre los más destacados podríamos citar por ejemplo el hecho de llegar a comprender la profundidad del nuevo papel organizacional que la IT está llamada a jugar. Ya no valdrán esas IT que se limitan a un Departamento de Sistemas simplemente integrado en la Dirección de Compras o en la Dirección Financiera como en muchos casos del sector industrial de hoy en día. La IT estará intrínsecamente una a todas las ramas de cualquier organización, y será un componente estructural estratégico que definirá la rentabilidad de la planta industrial en cuestión, su calidad de producción, la imagen corporativa, los productos y servicios que proveerá, y así hasta un largo etcétera que lo abarcará todo, incluso el ser soporte esencial para la toma de decisiones al más alto nivel.

La IT pasa a ser parte estratégica del negocio en sí mismo, y como tal habrá que dotar a la Dirección de Tecnología de los mejores medios humanos y técnicos, especialmente para dar un servicio robusto y con respaldo, una vez que se ha demostrado que las interrupciones de servicio de los sistemas serán más dañinas que nunca antes en el sector.

Otro riesgo de la Industry 4.0 es el que se refiere al mercado laboral, y más en concreto al mercado laboral de personal de IT y de transformación tecnológica. Con unos perfiles especializados demasiado escasos, que a día de hoy mayormente todavía no existen (al menos no en la medida en la que la explosión del mercado va a requerir), y en un campo en el que la evolución exponencial crece día a día sin que el sistema educativo pueda seguirle en tiempo y plazos, será altamente estratégico y absolutamente imprescindible para cualquier planta industrial proveerse del personal técnico cualificado que la Industry 4.0 va a requerir. El riesgo cierto puede materializarse en forma de una inflación salarial en este subsector, que dañe especialmente a los que no puedan permitirse ofrecer los salarios a los que puede llevar la potencial escasez de perfiles especializados.

Y, entre los más reseñables, otro riesgo para la Industry 4.0 del que les voy a hablar es ya un viejo conocido para los lectores habituales de estas líneas. Sí, de nuevo les estoy hablando de uno de los temas más recurrentes de los que les hablo desde hace tiempo: la robotización y su impacto en nuestras socioeconomías y en nuestros mercados laborales. Para los que nos lean sobre apasionante tema por primera vez, simplemente les enlazo el último artículo (de entre varios) en el que he analizado el tema: “Aunque no lo parezca, aún nos queda la tercera y más disruptiva fase de la Globalización”.

El último riesgo, que tan sólo les citaré por ser conocido para todos, es la Seguridad Informática. Creo que no hace falta que les explique nada sobre el daño potencial que puede llegar a hacer un ataque cibernético a una fábrica inteligente en la cual casi todo está digitalizado, automatizado, y, sobre todo, hiperconectado. Eso por no hablar de las posibilidades que abre al espionaje industrial a gran escala.

Industry 4.0 no es un futurible a plantearse con tranquilidad: es un futuro apremiante que ya está aquí

A buen seguro que, a estas alturas de el análisis de hoy, la mayoría de ustedes ya es consciente de que se debe empezar a ver cómo nos va a afectar y que habrá que hacer en un futuro para “meterse en esto de la Industry 4.0”. Craso error, y el error está en ese “en un futuro”. No procastrinen y den la patada hacia adelante a unas decisiones que deben empezar a plantearse y ejecutar de forma apremiante ya hoy mismo. La supervivencia de nuestras plantas industriales y manufactureras está en juego. Es ineludible abordar la Industry 4.0 cuanto antes, y los que sepan verlo y llevarlo a cabo serán los líderes industriales del mañana.

Por si no les es suficiente con el tono y la importancia que les he expuesto antes con la que se plantea el tema la máxima dirigente de una de las mayores y más avanzadas potencias industriales del planeta como es Alemania, como muestra de lo apremiante del párrafo anterior, les traigo una noticia reveladora y demostrativa a partes iguales. Según habrán podido leer en la noticia de ZDNET enlazada hace unos párrafos, y como también pueden leer en esta noticia más específica, ya hay fábricas inteligentes que han empezado a hacerse tambalear los mismos cimientos de un sector tan emblemático como es el industrial.

Efectivamente, en la localidad bávara de Amberg, Siemens dispone de una puntera fábrica inteligente en la que ha puesto en práctica la tecnología que pretende a su vez vender e implantar en sus clientes. En esta fábrica, que produce componentes electrónicos, Siemens ha conseguido que un 75% del proceso productivo de principio a fin sea realizado por máquinas y ordenadores. Los resultados obtenidos por Siemens hablan por sí mismos: con la ayuda de la automatización y la digitalización, la planta de Amberg ha conseguido hundir el número de errores de 500/millón de acciones a tan sólo 11/millón de acciones en 2015, alcanzando una contundente tasa de calidad del 99.9988%. Además, durante los 10 años precedentes, esta planta ha mantenido una plantilla más o menos estable en torno a los 1.000 empleados, mientras que ha multiplicado su productividad por 6. Aunque esto supone sólo la punta del iceberg más visible, puesto que la planta en sí misma supone una auténtica revolución industrial en muchos aspectos más internos.

Por su carácter también fuertemente industrial, y compartir nacionalidad con Siemens, no podemos dejar de nombrar a la también alemana Bosch, que posee innumerables plantas industriales a lo largo y ancho del planeta. Bosch es otro de los protagonistas que han cogido el toro por los cuernos, y que despuntan en liderar desde el primer día los avances en Industry 4.0.

Otros factores no tenidos en cuenta en los informes y análisis mainstream

El enfoque de Industry 4.0 no se debe limitar a tratar de encajar robots en el puzzle de las cadenas de montaje: eso es algo que ya se hace desde los años 90, con la industria de la automoción como una de las pioneras. De lo que se trata ahora es de hacer que toda una planta industrial se comporte en conjunto como un colosal sistema único, que produce como único output la manufactura en cuestión. Esto implica un evidente cambio organizacional, pasando de una IT puramente departamental, a un nuevo enfoque IT-centric. Bajo este nuevo prisma la IT debe adquirir una gran relevancia, y pasar a estar intrínsecamente imbricada en todas y cada una de las Direcciones y departamentos de la planta productiva.

Por otro lado, con la hiperconectividad y la Inteligencia Artificial (AI), no es que los empleados humanos vayan a dejar de tener un rol de decision-makers, sino que es precisamente al revés: se verán reforzados en su desempeño como mentes pensantes, teniendo una herramienta más de apoyo en su toma de decisiones, y liberándose de prácticamente la totalidad del trabajo rutinario y que no aporta gran valor añadido desde el punto de vista de las capacidades intelectuales de orden superior. Cometerán un error los que (al menos por ahora) vean en la tecnología un sustituto absoluto de las capacidades humanas de más alto nivel: ésta no es un sustituto de la mente humana (y permítanme insistir en el “por ahora” anterior); eso si, es una herramienta que está llamada a tener un papel más que esencial. Y más allá de verla como una mera herramienta, debemos ver que además la tecnología será a la vez herramienta, compañero de trabajo, jefe, y subordinado: es un enfoque que podríamos acuñar aquí como IT-360 grados.

La interacción será clave, por ello en este análisis nos gustaría destacar otro factor que habitualmente no se cita en los informes sobre Industry 4.0, y que sin duda jugará un papel destacado. Es la realidad aumentada y la fusión entre ciberrealidad y la planta productiva física. Imaginen lo útil que sería que el trabajador humano esté desempeñando sus tareas de supervision por la fábrica, y vaya viendo con un visor alarmas, incidencias, estado de las maquinas, KPIs, SLAs, producción… Todo en tiempo real y superpuesto sobre la imagen real de cada componente o robot de la cadena de manufactura.

Y un último factor clave apenas tenido en cuenta es la necesidad de estandarización, pues también emerge como esencial de cara al futuro la capacidad de integración con otras plantas productivas, tanto de proveedores como de clientes. Por ejemplo, para que un cliente sepa en tiempo real si hay algún retraso irrecuperable en la entrega de su pedido, y que automáticamente el sistema de su planta manufacturera receptora pueda reprogramar su logística, e incluir el retraso en cuadros de mando ejecutivos. Esto último a largo plazo hará que ese concepto de maquinaria única no se limite tan sólo a una planta manufacturera concreta, sino que será el tejido productivo en su conjunto lo que podrá verse conceptualmente como una maquinaria automatizada y sincronizada para producir y ensamblar los productos finales.

Este concepto de tejido productivo unificado aparece en algunas de las grandes novelas distópicas del siglo XX, pero estarán de acuerdo en que, precisamente este concepto, no tiene por qué ser distópico en absoluto. Es más, si nuestras socioeconomías saben sacar de él lo más evidente e inmediato, además de encajarlo en nuestra realidad social, será fuente indudable de un progreso socioeconómico nunca antes visto en la historia de la humanidad. El país que lo abandere será líder indiscutible del sector industrial a nivel mundial: ahí tenemos el reto por delante, si no somos nosotros uno de esos líderes, no será porque desde aquí no lo hayamos analizado a tiempo.

https://www.elblogsalmon.com/sectores/industry-4-0-o-como-las-nuevas-tecnologias-estan-poniendo-patas-arriba-el-sector-industrial?utm_source=NEWSLETTER&utm_mediu

16.17 .-EL PECADO DE LA DEMOCRACIA DIRECTA – Cristina    de la Torre

El referendo concebido para aplastar a la minoría homosexual, a solteros y mujeres cabeza de familia es fruto excelso de la democracia directa instituida a la ligera, sin salvaguardias, en la Constitución del 91. Y ésta se inspiró, entre otros, en el filón despótico de Rousseau, quien concedió a la voluntad general el mismo poder inapelable y sin esguinces que otros atribuyeron al monarca absoluto. Aquella Carta defendió el pluralismo, la diversidad y el Estado laico, sí.

Pero, inflamada contra el clientelismo y los partidos, se extravió en la fiebre de una democracia “participativa” en bruto, cuyo llamado ardía entonces en la región que se sacudía las dictaduras. Fue su primera usufructuaria la autocracia de Uribe Vélez, edificada sobre su Estado de opinión, que se brincó mientras pudo las instituciones y reglas de la democracia. Abrevando en la misma fuente de ideas, vociferaron ahora Viviane Morales y Lucio, en arrebato místico y a la caza de votos, contra la llamada ideología de género, la homosexualización del país y su venezolanización.

16 may 2017.- Aquella democracia directa del 91 obraría en cabeza de individuos libres que convergen, dueños por fin de su destino, para adoptar por mayoría decisiones soberanas, esquivando la mano peluda de los partidos. Abundaron los constituyentes de la época en panegíricos a la expresión directa de las masas, en invectivas contra la clase política. Al punto que quisieron erigirse en Asamblea eterna, todopoderosa, y clausuraron el Parlamento para convocar, a desgana, nuevas elecciones. La divisa, armonizar modernización política con el modelo económico que Washington imponía y nuestra Carta cooptó. Tal pauta, empero, en vez de fortalecer la participación política, la debilitó aún más; en vez de desarrollar un sentido de ciudadanía, lo bloqueó; al atacar sus organizaciones, desactivó a la sociedad y la atomizó.

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Enemigo jurado de los partidos y del sistema representativo fue Rousseau, heraldo de la voluntad general. Si Hobbes concibió el Estado como poder único, soberano, indivisible y absoluto, el ginebrino le confirió los mismos atributos a la voluntad general. Ya desde el Estado, ya desde la sociedad, ambos militan con la divisa absolutista: el pueblo-uno, corolario del poder-uno, tan caros a dictadores que vemos desfilar, con botas o sin ellas, en nuestros días. Como comprobamos, acá y allá, que la voluntad general así concebida es voluntad unívoca, implacable y ciega a la diversidad de la sociedad contemporánea. Presupone aquella una sociedad uniforme, que asegura su cohesión y acalla el conflicto con el postrer recurso de Rousseau: la religión civil.

No fue civil la que Calvino impuso en Ginebra por votación directa, la mano en alto, del pueblo-uno en plaza pública; pero Rousseau formularía el mecanismo después. Como lo sería la imposición de la particular fe religiosa de Morales para dictar la moral, la ley y el ejercicio del poder en un Estado laico; para quitar y poner derechos fundamentales por capricho. Confesa añoranza del representante Carrasquilla, que querría gobernar con la Biblia y no con la Constitución.

Tocqueville advirtió sobre la tiranía de la mayoría; como antídoto propuso descentralizar el poder y multiplicar partidos y organizaciones sociales. Por oposición a la voluntad general de Rousseau, previno también contra las tendencias niveladoras, homogenizadoras de la igualdad en la democracia. En suma, peca la democracia directa porque avasalla a las minorías, lacera su ciudadanía y puede conducir al totalitarismo. O, a lo menos, a una dictadura electiva, ataviada como democracia del aplauso. O como populismo refrendario, que es perversión de la democracia directa.

http://www.elespectador.com/opinion/el-pecado-de-la-democracia-directa-columna-693919

 15.17.- “LA APLICACIÓN DE GRAMSCI A VENEZUELA IMPLICARÍA HOY ASUMIR DECISIONES REVOLUCIONARIAS”- Entrevista a Claudio Katz

En el marco de las “Jornadas Gramsci y América Latina”, organizadas en Buenos Aires a fines de abril por el Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe, entrevistamos a Claudio Katz, uno de los conferencistas del encuentro.

¿Cuál es el significado de estas jornadas en la actual coyuntura latinoamericana?

6 may 2017.- – Nos permite evaluar la situación de la región a la luz de algunos conceptos de Gramsci. No cabe duda que el principal dato del momento es la restauración conservadora que presenta tres modalidades. Primero los gobiernos derechistas continuados, que en países como México, Perú o Colombia llevan muchos años aplicando políticas neoliberales de expansión del desempleo, la precarización y la desigualdad.

Segundo los nuevos mandatarios derechistas que lograron cortar el ciclo progresista con sus victorias electorales. Es el caso de Macri que implementa un proyecto reaccionario sin las mediaciones tradicionales. Encabeza la gestión estatal de una Ceocracia embarcada en la demolición de conquistas populares.

Finalmente, en otros países la derecha accedió al gobierno por medio de golpes institucionales. Una banda mixta de parlamentarios corruptos, jueces y dueños de de los medios de comunicación consumaron en Brasil, la misma asonada que en pasado perpetraban los militares. A toda velocidad recortan planes sociales, flexibilizan el empleo y desfinancian las jubilaciones.

Esta modalidad golpista se inició en Honduras en el 2009 y continuó en Paraguay en el 2014. Sigue un modelo de imponer el cambio por la fuerza para convalidarlo luego en los comicios. Introduce además todas las manipulaciones imperantes desde hace décadas, en el sistema político mexicano.

¿Pero qué implicancias tiene ese proceso desde una mirada gramsciana?

– Supone un mayor peso de las formas coercitivas de dominación, en comparación a las modalidades persuasivas de hegemonía que utiliza la clase dominante.

En algunos regímenes derechistas simplemente persiste el autoritarismo y el terror. Más de un centenar de luchadores ambientalistas han sido ultimados junto a Berta en Honduras. También supera el centenar el número reciente de militantes sociales asesinados en Colombia y en nueve años se contabilizan 253 muertos en Perú por represión a las protestas.

En México persiste la impunidad. En lugar de esclarecer los crímenes de Ayotzinapa, el gobierno respondió con ocho nuevos muertos a las manifestaciones de los docentes. Con estos modelos en mente Macri tantea acciones represivas apaleando maestros, desalojando piqueteros y adiestrando gendarmes para actuar en las calles. Temer trabaja en la misma dirección.

¿Es factible ese curso represivo en un contexto económico tan adverso?

– Lo intentan. La prosperidad de la década pasada quedó atrás y desde el 2012 impera un ciclo recesivo. Brasil padeció en los últimos dos años el peor retroceso económico desde la crisis del 30. Los precios de las materias primas oscilan entre nuevas caídas y leves recuperaciones, sin recuperar el elevado promedio de la década anterior. Las remesas y la inversión externa retroceden y el previsible repunte de la tasa de interés estadounidense disuade la llegada de capitales.

Además, al cabo de un intenso proceso de expansión del agro-negocio retrocede la industria local y crece el desempleo. Como los gobiernos derechistas retoman la ortodoxia neoliberal se agrava la pobreza, la desigualdad y la precarización. Ahora buscan acuerdos de libre-comercio con la Unión Europea y aceptan la agenda china de invasión importadora y saqueo de los recursos naturales. También reactivan las privatizaciones inconclusas o fracasadas de los años 90 e implementan un brutal recorte de los derechos populares, con mayor flexibilización laboral y contra-reformas en el sistema de jubilaciones.

Esa cirugía agrava el escenario social y ahonda la división por arriba. En la nueva reorganización neoliberal se afianza el capital financiero, despuntan problemas en las actividades primarias y la industria se desmorona.

En términos de Gramsci se podría afirmar que la reestructuración por arriba potencia las divisiones en las elites y obstruye la conformación de un bloque estabilizado de las clases dominantes.

¿Por eso pierden legitimidad los gobiernos derechistas?

 – Es otro rasgo compartido por regímenes signados por un alto grado de corrupción. En la república de delincuentes que impera en Brasil se acrecienta el número de ministros y congresistas involucrados en malversaciones de fondos. Macri es un presidente off shore, al frente de una cleptocracia de millonarios que se enriquece endeudando al estado. El sistema de coimas organizadas que destapó el caso de Odebrecht ensucia a varios presidentes y ministros de Perú, Colombia y Panamá.

Como la restauración conservadora combina fragilidad económica con ilegitimidad política se afianza un escenario de gran turbulencia. Pero si recordamos las distinciones que establecía Gramsci entre distintos tipos de crisis (corto y largo plazo, dominación, dirección), convendría precisar que el contexto actual es de enorme inestabilidad pero no de crisis orgánicas. No se observa aún el tipo de colapso que conocimos a principio del milenio en Argentina, Bolivia o Ecuador.

Me parece que el dato de la ilegitimidad es clave. Ya no rige el marco de los años 80, cuando Gramsci era leído para explicar la novedad de los sistemas constitucionales pos-dictatoriales. Las discusiones sobre esa forma de dominación de la burguesía han quedado atrás. Las elecciones son habituales y las expectativas en los políticos, el parlamento o las instituciones han decaído al mismo nivel que el resto del mundo.

Sin embargo mencionaste en el seminario que la movilización callejera de la derecha es un nuevo y preocupante dato

– Si efectivamente las derechas han comenzado a reinventarse en las calles, con el padrinazgo de los medios de comunicación y un sofisticado manejo de las redes sociales. Construyen su propio imaginario político combinando ideas liberales y antiliberales. Por un lado enaltecen el individualismo y la consiguiente fantasía de actuar por decisión propia sin ningún condicionante. Por otra parte retoman el discurso de hostilidad a la política por la impotencia de esa actividad para resolver el flagelo de la inseguridad o la corrupción.

Los vimos en la marcha del 1 de abril en Argentina. Ponderan la “plaza republicana” y desprecian la “plaza populista”. Despliegan un gran revanchismo y un desenfrenado odio de clase. En un clima de 1955 retoman los mitos del gorilismo tradicional, descalificando a los morochos “arreados” a las marchas por un simple choripán.

Pero a diferencia de los cacerolazos de los últimos años, los derechistas ya no gritan sólo contra Venezuela y Cuba. Ahora insultan a los docentes y exigen represión de los piquetes o prohibición de las huelgas. Repiten un libreto acorde al giro conservador de los intelectuales mediáticos decepcionados con el progresismo que han copado la pantalla.

Un proceso semejante se observó en Brasil en los manifestantes que el año pasado determinaron la caída de Dilma. Ese beligerante grupo social desplegó la bandera de la anti-política y opera como sostén de la cirugía conservadora que motoriza el Juez Moro.

El mismo sentido reaccionario tiene el movimiento de Uribe, que logró el triunfo del No en el plebiscito de Colombia o las fuerzas callejeras, que desde el 2015 gestaron la candidatura de Lasso en Ecuador. La diabolización del chavismo es el guión común de esas campañas reaccionarias.

La presencia callejera de la derecha recién despunta y afronta muchas limitaciones. Se sostiene exclusivamente en las clases medias y altas. En pocos casos logran superar en número a las marchas rivales de la izquierda o el progresismo. Pero configura el dato más peligroso del momento. Si se afianza podría aportar un sostén más consistente a la restauración conservadora.

¿Como el fascismo en la época de Gramsci?

– Sólo en cierta medida y primero tienen que ganar. Pero tu analogía nos advierte sobre los casos más extremos. Por ejemplo en Venezuela, el sanguinario elemento pinochetista está muy presente en todo el conglomerado antichavista.

En cualquier caso me parece que las teorías del revolucionario italiano nos permiten entender el enorme peso de la ideología conservadora, en la irrupción callejera de la derecha. Esas creencias reaccionarias retoman el modelo de temor al comunismo que se forjó durante la guerra fría, pero con una inédita incidencia de los medios de comunicación.

Cuando en los 80 las teorías de Gramsci recobraron influencia se debatía intensamente cuál era el canal de transmisión predominante de la ideología burguesa: las ilusiones en el sistema constitucional, la mercantilización de la sociedad o la radio y la televisión. Una respuesta actual sin duda enfatizaría la primacía de los medios.

En tu exposición también subrayaste la centralidad de la resistencia popular. ¿Cuál es la gravitación de esa lucha?

– Enorme y decisiva. Hay una batalla social en curso en toda la región con movilizaciones gigantescas en Argentina. En marzo pasado hubo un millón de personas en las manifestaciones de los sindicatos y el paro general tuvo un nivel de efectividad que corroboró la gran capacidad de acción de la clase trabadora.

Lo mismo comienza a observarse en Brasil. Este año no sólo los movimientos sociales sustituyeron a la derecha en la ocupación de las calles. Se realizó la primera huelga general en décadas con un gran acatamiento. En México el gasolinazo marcó un punto de giro, luego de las intensas luchas de los maestros y las víctimas de Ayotzinapa. En Chile la batalla contra los Fondos de Pensión congrega multitudes y en Colombia se acrecientan las protestas de los movimientos sociales.

Es necesario subrayar la gravitación de estas acciones por abajo, si queremos retomar el énfasis asignado por Gramsci a la voluntad y a la subjetividad en la transformación de la sociedad. Ese es el sentido de su filosofía de la praxis, en contraposición al fatalismo o la resignación.

Y también un aliento a la militancia…

– Por supuesto. Hay nueva generación luchadores que resiste la restauración conservadora. Participaron activamente en la experiencia política de la década pasada, sin padecer las frustraciones y derrotas que afectaron a sus antecesores de los años 70.

Actúan en un marco también distinto al escenario de entre-guerra que vivió Gramsci. Pero hay ciertas batallas políticas en el contexto latinoamericano que actualizan los planteos del revolucionario italiano. Gramsci trabajó para unir el campo popular en un bloque histórico, forjando alianzas de la clase obrera con los campesinos. Esa misma política supone en la actualidad hermanar a los asalariados con los informales y la clase media.

La derecha sólo puede prevalecer imponiendo una desgarradora guerra de pobres contra pobres. Por eso alienta la hostilidad contra las huelgas. Coloca en toda la región muchas fichas, en la erosión de la solidaridad con los combativos movimientos de la docencia. Frente a situaciones de ese tipo Gramsci sugeriría actuar con radicalidad y audacia.

– Pero en el plano político situaste el eje de la resistencia en la batalla de Venezuela. ¿Por qué razón?

Porque ahí se define el resultado de toda la etapa latinoamericana. No cabe la menor duda que hay un golpe reaccionario en marcha, que combina el sabotaje de la economía con la violencia callejera y las provocaciones diplomáticas. En un plazo más prolongado es lo mismo ocurrió con Salvador Allende.

El trasfondo obvio de esa agresión es el petróleo. Venezuela es la principal reserva continental de crudo y provee el 12% del combustible importado por Estados Unidos. Para confiscarlo el Departamento de Estado promueve una situación de caos, tendiente a repetir lo operativos de Irak, Libia o Panamá. Saben que  una vez derrocado el gobierno ya nadie se acordara dónde queda Venezuela.

En ese operativo la hipocresía de los medios no tiene límite. Transmiten en cadena escenarios terminales con denuncias macabras del país, luego de silenciar el golpe de Brasil, Paraguay u Honduras. No le asignan ni cinco minutos a los crímenes en Colombia y México o al fraude electoral de Haití. Legitiman a los golpistas, ocultando que Leopoldo López estaría condenado a perpetua en Estados Unidos por su responsabilidad en las muertes de las guarimbas. Acusan al gobierno de cualquier tropelía, omitiendo que el grueso de los asesinatos afecta a militantes del chavismo.

La derecha ha provocado el desastre actual intentando tumbar una y otra vez al gobierno desde la Asamblea. Cuenta con la descarada complicidad de las clases dominantes de la región. Esos gobiernos se amoldan a Trump conspirando desde la OEA contra Venezuela.

En términos de Gramsci esta batalla presenta un doble significado. En el plano moral definirá un resultado de confianza o resignación en el movimiento popular. Si gana la derecha se creará un escenario de derrota y una sensación de impotencia frente al imperio.

En otro terreno Venezuela sintetiza una lucha antiimperialista, directamente conectada a los anhelos nacionales que subrayaba Gramsci. Es controvertible su interpretación de esa dimensión pero no la centralidad que le asignaba. Hoy Venezuela es la principal trinchera contra Trump. Su programa de avasallar la región empezando por el muro en México, transita por la confiscación del petróleo venezolano.

Igualmente señalarse críticas al gobierno bolivariano

– Ciertamente y en varios planos, aunque en el marco de la gran decisión de Maduro de resistir. A diferencia de Dilma o Lugo no se entrega. Esa firmeza explica el odio de los poderosos de la región.

Pero hasta ahora el gobierno ha priorizado el enfrentamiento con la derecha en términos burocráticos de un poder del estado contra otro. El Ejecutivo o Judicial versus el Legislativo. Reacciona por arriba y responde a un golpe de la Asamblea con una acción del Tribunal de Justicia. Apuntala más el sostén del ejército que el respaldo por abajo. Por eso en la durísima confrontación del último año no apeló al poder comunal y en ausencia de ese basamento el pueblo tomará distancia.

Lo más grave es la tolerancia de la corrupción y sobre todo de la fuga de capitales. No expropian a los empresarios que provocan el colapso de la economía con manipulaciones de las divisas y los bienes importados.

Pero estamos en medio de la batalla y no está escrito el resultado final. Hubo una interesante reactivación de los mecanismos para paliar el desabastecimiento y se adoptó la excelente iniciativa de retirar al país de la OEA. La única forma de vencer a la derecha es transformar en hechos el discurso socialista. En las situaciones límites y frente al abismo el proyecto bolivariano puede renacer con un perfil más radical.

La aplicación de Gramsci a Venezuela implicaría hoy asumir decisiones revolucionarias. El líder comunista convocaba a adoptar esas decisiones sin ninguna vacilación. Por eso ponderó la acción de los bolcheviques como una “revolución contra El Capital”, en el sentido de procesos que vulneran todas las prescripciones previas. Subrayó la inexistencia de un curso predeterminado de la historia. Aplastar el sabotaje de los capitalistas con el poder comunal sería el equivalente a la acción de los soviets que reivindicaba Gramsci.

Hay otro tema que discutiste en las jornadas, al conectar el legado del pensador italiano con los debates sobre el ciclo progresista

– Si efectivamente es un problema clave. Yo creo que el ciclo progresista en Sudamérica fue un resultado de rebeliones populares que tumbaron gobiernos neoliberales, modificaron las relaciones de fuerza, evitaron los brutales ajustes aplicados en otras regiones y permitieron mejoras sociales o conquistas democráticas.

Pero no fue un periodo pos-liberal. Las transformaciones no tuvieron la solidez requerida para dejar atrás el neoliberalismo. No se alteró la estructura primarizada de las economías y se mantuvieron los privilegios de los grupos dominantes. La restauración conservadora determina el declive de ese período, aunque la derrota de la derecha en Ecuador indica una indefinición. La disputa final se define en Venezuela.

Cualquiera sea el diagnóstico es indiscutible el retroceso del ciclo progresista. Especialmente en Brasil y Argentina ese declive obedece a las inconsistencias económicas de un modelo neo-desarrollista, que renunció a implementar las transformaciones básicas para superar la dependencia de las exportaciones primarias. En el terreno político mantuvieron el viejo sistema de alianzas y corrupción de los grupos dominantes y cuando aparecieron las protestas sociales se asustaron y facilitaron la demagogia de la derecha. Sufrieron el desgaste que sobreviene a la ausencia de radicalización.

En tu presentación contrapusiste este balance con el expuesto por los teóricos del progresismo.

– Si. Es un debate importante porque muchos de ellos se auto-definen como marxistas y gramscianos. Pero exponen un balance idílico de Kirchner o Lula, estimando que fueron gobiernos exitosos. A lo sumo destacan la existencia de errores en la connivencia con los bancos, las disputas con los medios de comunicación o la batalla cultural para aproximar a una clase media atada al consumismo.

Yo creo que esa lectura es superficial y elude reconocer que los gobiernos progresistas declinaron por su adaptación a la agenda de las clases dominantes. Esa mirada repite los mismos desaciertos que cometieron los gramscianos socialdemócratas de los 80, cuando presentaban al constitucionalismo burgués como un nuevo camino hacia la emancipación.

Al igual que en ese momento el gramscismo liberal considera indispensable acotar cualquier cambio a lo marcos del capitalismo. Se guían por el principio de impedir el desborde de ese sistema y olvidan que una política antiliberal consecuente exige transitar por senderos anticapitalistas. Ese estrecho vínculo entre Gramsci y Lenin es desconocido por los socialdemócratas. 

La consecuencia política de esta postura es la promoción de una estrategia exclusivamente centrada en el retorno electoral a la presidencia en el 2018 y 2019. Ese objetivo tiene total prioridad frente a la resistencia social. Dan por seguro el fracaso de la derecha y suponen que todo puede recomenzar como si nada hubiera ocurrido. Recrean a futuro la misma fantasía de un capitalismo humanitario y redistributivo que propagaron en la última década.

Pero ese no es el único balance del ciclo progresista.

– Ciertamente. Hay una interpretación opuesta que niega la existencia de ese proceso o supone que concluyó hace mucho tiempo. Considera que los gobiernos centroizquierdistas o radicales coincidieron con sus pares derechistas en la primarización extractivista y estima que finalmente adoptaron un perfil autoritario y populista.

Esta mirada considera que Lasso y Moreno expresaron en Ecuador dos vertientes complementarias del neoliberalismo y que en Venezuela la burguesía derechista confronta con sus pares chavistas.

Es una errónea simplificación de la realidad latinoamericana. La continuada dependencia de las exportaciones agro-mineras no equipara a gobiernos tan contrapuestos. La centralidad del petróleo, el gas o el litio no asemeja a Maduro, Evo Morales o Raúl Castro con Lula o Correa y menos aún con Peña Nieto o Macri. Es equivocado, además, impugnar a los gobiernos progresistas con los mismos razonamientos de vago republicanismo que utilizan los liberales.

¿Pero no sería acertado observar esos procesos con la óptica de la “revolución pasiva” que estudio Gramsci?

– Es una idea interesante pero de dudosa aplicación a lo ocurrido en la última década. El contraste entre jacobinismo y bismarkismo no tiene correspondencia con lo sucedido en Sudamérica y es muy discutible la propia concreción de una modernización conservadora. Esta noción choca con la primacía del agro-negocio y la ausencia de transformaciones económicas significativas. El período estuvo signado además por importantes conquistas populares. Igualmente es un tema abierto y todo depende de la interpretación asignada a la noción de revolución pasiva.

Pero el mayor problema no radica en la aplicación de ese concepto gramsciano, sino en la mirada general de los teóricos autonomistas. Renuevan la estrategia de soslayar la batalla por el manejo del estado. Retoman la idealización de los movimientos sociales y la fascinación con el ámbito defensivo de la territorialidad.

Me parece que la promoción de metas anticapitalistas debe ser complementada con la definición de políticas socialistas para alcanzarlas. Gramsci postulaba esa conexión y por eso compartía la prioridad asignada por Lenin a la transformación de la sociedad mediante la conquista del poder. 

Pero la lectura de Gramsci ha servido para subrayar la complejidad de ese camino que es ignorada por muchas corrientes…

– Sin duda. Esa omisión salta a la vista entre quiénes simplemente proclaman que todos los gobiernos de América Latina son indistintamente burgueses. Las consecuencias extremas de esta ceguera se han observado recientemente en Ecuador, entre las vertientes de izquierda que llamaron a votar a Lasso con argumentos insólitos.

Afirmaron que el banquero facilitaría un mayor respeto de la democracia o que sería más fácil desenvolver la lucha por mejoras populares. Hay que remontarse varias décadas para encontrar algún precedente de semejante miopía.

Yo creo que el mayor peligro actual de las posturas sectarias se verifica en Venezuela. Algunos hacen causa común con la derecha en la crítica a Maduro. Repiten las mismas acusaciones de los medios de comunicación hegemónicos o recurren a despistadas comparaciones con Gadafi y Hussein. No exponen sus cuestionamientos desde un terreno de lucha común contra el golpe.

Aquí conviene recordar el rechazo total de Gramsci a teoría del social-fascismo, que en su época equiparaba a Hitler y Mussolini con los adversarios socialdemócratas. Al igual que Trotsky promovía estrategias de frente único contra la derecha, que son vitales en el contexto actual de Venezuela.

A escala regional es el momento de la solidaridad. Tal como ocurrió con Cuba durante el periodo especial hay que poner el hombro en las circunstancias más difíciles de acoso, demostrando que la izquierda se ubica en el campo opuesto de la reacción.

¿El trasfondo de los problemas que señalas no es la atadura al modelo revolucionario de 1917 que Gramsci comenzó a renovar?

– Puede ser. Pero yo evitaría cualquier sugerencia de contraposición entre Lenin y Gramsci. Me parece que existe una complementariedad, derivada de la incorporación de temporalidades más largas a la vertiginosa experiencia soviética de doble poder. Hay complementariedad y no antagonismo entre la “guerra de posición” y la “guerra de maniobra”. Son momentos sucesivos de una misma estrategia

Los procesos de China, Vietnam o Cuba ya demostraron en condiciones bélicas la preeminencia de períodos revolucionarios prolongados. También los escenarios institucionales vigentes en las últimas décadas obligar a reconsiderar las temporalidades. Exigen replantear la tradición que concibe al gobierno de los trabajadores, la captura del estado y la transformación de la sociedad como procesos simultáneos. Actualmente son válidas las hipótesis de gobiernos populares, estados en disputa y grandes fracturas en la sociedad a lo largo un periodo significativo.

¿Cuál sería entonces el principal legado de Gramsci para la coyuntura latinoamericana actual?

– No hay una sola faceta, pero quizás conviene resaltar lo más obvio: la necesidad de forjar identidades políticas propias de la izquierda, con nítidos perfiles anticapitalistas. Como ese cimiento supone la reivindicación abierta de nuestras tradiciones socialistas, antiimperialistas y revolucionarias, una actitud gramsciana actual se contrapone con la fascinación que despierta el Papa Francisco.

Resalto este dato porque Bergoglio fue elogiado primero como eventual sustituto de Chávez y ahora como una alternativa mundial progresista a Trump. Es asombrosa la falta de realismo de esta actitud, que confunde necesidades de supervivencia de los procesos radicales con expectativas favorables hacia la institución más reaccionaria del planeta.

¿Pero cuál es la conexión con Gramsci?

– Su crítica frontal al Vaticano. Gramsci fue un militante comunista empeñado en revolucionar la conciencia de los oprimidos para que actuaran al servicio de sus propios intereses. En cambio la Iglesia recluta fieles y no quiere protagonistas. Rechaza a los militantes y disuade la lucha. Busca apaciguar o disciplinar a los rebeldes. Con ese propósito elaboró una doctrina social contra el ideal comunista.

La filosofía de la praxis apunta hacia la dirección opuesta de expandir la conciencia socialista. Actualmente ya no interesa tanto el ámbito elegido por los intelectuales orgánicos para enlazar la teoría con la práctica. Retomar a Gamsci implica priorizar la vigencia y primacía del proyecto socialista.

*Economista, profesor universitario e invetigador argentino.

http://rebelion.org/noticia.php?id=226296

14.17.- CUATRO ECONOMISTAS DAN CON LA CLAVE DE POR QUÉ NO CRECE LA PRODUCTIVIDAD – Rebeca Gimeno

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La productividad es uno de los mantras de la Industria 4.0, pero esta no deja de caer. Cuatro economistas estudian por qué: sus conclusiones son llamativas

Si preguntáramos a los economistas qué es lo que les quita el sueño, muchos responderían: “la productividad”. Vale, es un poco exagerado, pero da una idea de la importancia que tiene este indicador un poco de segunda división (no suele acaparar grandes titulares como sus colegas PIB, IPC o deuda). Como dice el periodista John Cassidy, “la productividad es uno de esos temas que fascina a los economistas y aburre al resto del planeta”.

26 ABR 2017.- Pero debería empezar a preocuparnos un poco porque una baja productividad es como tener anemia; si se prolonga en el tiempo es preocupante. Estamos, pues, ante una nueva paradoja para resolver en el campo económico.

Hace unos días supimos por qué la productividad va tan mal en España en un detallado informe de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie). Nuestra economía ha crecido mucho desde 1980, pero la (ya casi famosa) productividad se ha quedado estancada.

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Esta enfermedad se está extendiendo como un virus. En este gráfico del FMI podemos ver su evolución en países avanzados, emergentes y pobres:

Si uno se para a pensarlo, ¿tiene sentido que la productividad no crezca casi nada? Con todas las cosas que se están inventando: que si coches sin conductor, los drones repartidores, la impresión en 3D… Es difícil encontrar un momento en la historia con tanto avance tecnológico que, en teoría, nos debería ayudar a producir más y mejor, es decir, a ser más productivos. ¿Por qué no sale todo esto reflejado en el indicador? Quizá deberíamos empezar a hacernos otra pregunta:

¿Y si las buenas ideas son cada vez más difíciles de encontrar?

Este es el provocativo título que han elegido para su artículo Nicholas Bloom, Charles I. Jones, John Van Reenen y Michael Webb y que ha suscitado atención (y controversia porque la verdad es que es un poco deprimente). La respuesta a la pregunta, según su análisis, está clara: sí, las ideas que realmente tienen un impacto en el crecimiento económico son cada vez más difíciles de conseguir.

“Dicho de otra manera, solo para poder mantener el ritmo de crecimiento de renta per cápita constante en Estados Unidos, el esfuerzo dedicado a la investigación tiene que doblarse cada trece años para compensar la dificultad de encontrar nuevas ideas”.

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Y eso es básicamente lo que ha pasado. Este gráfico contiene la clave:

La línea azul representa la evolución de la productividad total en Estados Unidos. Pocas alegrías desde los años 40 (ya avisé que este indicador iba mal). La línea verde es el número de investigadores (los autores lo han calculado dividiendo el gasto en I+D entre el salario de personal cualificado). Hoy en día hay 25 veces más de investigadores que en los años treinta, pero la productividad de la economía no está creciendo.

“El crecimiento económico surge de las ideas que crea la gente y a largo plazo es producto de dos términos: el número efectivo de investigadores y la productividad de las ideas de estas personas (“Idea TFP”). Presentamos una amplia variedad de evidencia empírica que demuestra que en contextos muy diferentes y a distintos niveles de desagregación, el esfuerzo investigador está creciendo notablemente pero la productividad de esta investigación está cayendo considerablemente. El crecimiento económico estable se produce cuando estas dos tendencias se compensan.”

Es importante aclarar a qué se refieren los autores con ese Idea TPF(porque algunas críticas han venido por este lado). Parten de la siguiente ecuación:

Crecimiento de las ideas = “Idea TPF” x Número de investigadores

¿Cómo se puede medir el crecimiento de las ideas? ¿Al fin y al cabo, cuál sería la unidad de una idea? Los autores, tirando de literatura previa, dicen que el enfoque adecuado es equiparar ese crecimiento de las ideas al crecimiento de la productividad de la economía. Así, recabando datos sobre investigación y la evolución de la productividad calculan la productividad específica de las ideas (“Idea TPF”) en varios sectores y contextos. Y empiezan con la economía en general:

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En este gráfico se puede ver cómo la productividad de las ideas (“Idea TPF”) ha caído a un ritmo del -5,1% al año desde 1930, mientras que el número de investigadores crecía una media de 4,3% anual (se ha multiplicado por 23). Conclusión: las buenas ideas cada vez cuestan más.

Esta sería la visión general, pero a nivel micro podría esconder algunos factores relevantes. Por eso, los autores analizan esta misma evolución en tres sectores: semiconductores, agricultura y medicina. ¿Cómo han ido las ideas en estas áreas?

Semiconductores

Este sector sigue de manera casi milagrosa la conocida como ley de Moore: el número de transistores que cabe en un chip se duplica cada 18 meses, lo que supone crecer un 35% al año. La industria ha conseguido mantener este ritmo anual pero ¿cómo? Multiplicando por 78 el número efectivo de investigadores respecto al nivel de 1970.

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La línea azul es el crecimiento de las ideas, que se mantiene constante en ese 35% famoso de la ley de Moore, pero es un 78% más difícil de conseguirlo hoy que en 1970. La productividad de ese gasto de investigación ha caído un 25% entre 1971 y 2014.

Agricultura

Este mismo fenómeno se observa también en el cultivo de maíz, soja y trigo (se salva por los pelos el algodón), donde se han dedicado enormes esfuerzos para mejorar los cultivos. Sí, la producción crece año tras año, pero la productividad de la investigación cae entre un 3% y un 9% al año.

Medicina

El estudio recuerda que gracias a la investigación médica, la esperanza de vida en Estados Unidos ha crecido a una tasa regular de 1,8 años cada década. Pero las vidas que salvan los avances médicos son también cada vez menores. La investigación contra el cáncer sirve muy bien de ejemplo. En este caso, los autores han calculado el esfuerzo en la búsqueda basándose en el número de publicaciones y de ensayos clínicos realizados (es un proxy del número de personas que se dedican a investigar). Lo que se observa es que si en 1985 un ensayo clínico salvaba 16 vidas por cada 100.000 personas, en 2006 ya solo era una vida por cada 100.000 personas. (Ya avisé de que era un poco deprimente).

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¿Cuál es la conclusión?

Los autores aseguran que su descubrimiento tiene implicaciones para los modelos de crecimiento endógeno porque se basan en la hipótesis de que un número constante de investigadores puede generar un crecimiento exponencial constante. Esto es: supone asumir también que la productividad de las ideas (“Ideas TPF”) es constante y el artículo demuestra en varios contextos que esto no es así.

Claramente si tienen razón no se puede parar el ritmo de recursos destinados a la investigación, sino que tienen que ir a más si queremos mantener nuestro crecimiento: eso supone apostar por la educación para formar a más generadores de ideas.

Por último, por deprimentes que parezcan los resultados, tienen su lógica: los inicios de las investigaciones tuvieron más impacto con menos recursos por eso de que recoger la fruta de las ramas más bajas siempre es más fácil (low hanging fruit). A pesar de las dificultades que supone avanzar en las ideas, es posible que a la vuelta de la esquina nos esté esperando un verdadero descubrimiento que cambie este panorama. ¿Quién sabe? Un poco de optimismo para contrarrestar este paper.

 http://retina.elpais.com/retina/2017/04/24/tendencias/1493052453_673817.html

14.17.- “EL SOBERANISMO HA GANADO LA BATALLA CULTURAL EN FRANCIA” – Enric Bonet 

 ENTREVISTA AL ECONOMISTA Y POLITÓLOGO FRANCÉS JACQUES SAPIR

Miembro de la fachoesfera, simpatizante de Vladimir Putin, el economista predilecto de Marine Le Pen… El heterodoxo -y prestigioso- economista Jacques Sapir (Puteaux, 1954) no suele recibir demasiados elogios en la prensa francesa. Director de estudios en la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS) de París y miembro de la Academia de Ciencias de Rusia, este especialista de la economía rusa se ha erigido como una de las voces más críticas en Francia con el euro y la globalización económica en su forma actual.

Militante de izquierdas radical durante los setenta, Sapir participó en la campaña por el No a la Constitución europea en 2005 al lado de intelectuales y militantes comunistas y del ala izquierda del Partido Socialista. Su editor es el economista Jacques Généreux, principal responsable del programa económico del izquierdista Jean-Luc Mélenchon. Pero Sapir también se ha codeado con el candidato soberanista Nicolas Dupont-Aignan y el año pasado intervino con un vídeo en la universidad de verano del Frente Nacional (FN). Considera, de hecho, que esta formación “no es un partido racista en su discurso oficial”.

Tras haber publicado recientemente obras como Souveraineté, démocratie, laïcité o L’Euro contre la France, Sapir recibe a CTXT en su despacho en la EHESS en la rive gauche (zona predilecta de los intelectuales) de París. Analiza los resultados de la primera vuelta de las presidenciales, el auge de los movimientos soberanistas en Francia y la crisis de la democracia en Europa.

28 mar 2017

El centrista Emmanuel Macron será probablemente el próximo presidente francés. En su programa defiende suprimir 100.000 puestos de funcionarios, pero también quiere impulsar un plan de inversiones de 50.000 millones de euros. ¿El programa de Macron servirá para relanzar la economía francesa?

– No lo creo. En el programa de Macron vemos a la vez medidas de austeridad que afectarán al poder adquisitivo y un plan de relanzamiento para compensar este aspecto recesivo. Pero cuando una mano apoya sobre el freno y la otra acelera, a lo mejor tiene un resultado nulo. Macron, como ministro de Economía, pensó en ayudar fiscalmente a las pequeñas y medianas empresas para mejorar la situación de su tesorería. Lo que no era una mala idea. Pero la aprobación de una reducción de los impuestos de 40.000 millones a todas las empresas sirvió para incrementar los beneficios de los grandes grupos, que los distribuyeron entre sus accionistas, y no permitió incrementar las inversiones en Francia. Mélenchon o Le Pen defienden, en cambio, lo contrario, que hay que incentivar fiscalmente las inversiones en el territorio francés.

¿Esto significa que las políticas de Macron favorecerán que continúe la situación actual de deflación y letargia económica?

– Sin duda alguna. Su programa representa la continuidad del programa de Hollande y no habrá cambios sustanciales. Aunque se presente como un joven, Macron es un conservador y quiere conservar el marco económico e institucional actual, que sabemos que no funciona.

Ante el continuismo que representan las políticas de Macron, ¿Le Pen tiene alguna posibilidad para vencer en la segunda vuelta de las presidenciales?

– Macron es favorito, pero nada es definitivo. Los sondeos conceden el 60% de los votos a Macron y el 40% a Le Pen, pero todo dependerá de cómo hagan campaña. Si Le Pen es capaz de abrir su campaña hacia otras franjas de los movimientos soberanistas que existen en Francia y si encuentra las palabras adecuadas para dirigirse a los votantes de la Francia Insumisa, puede crecer por encima del 40%.

Si sumamos los resultados la primera vuelta de las presidenciales de Le Pen (21,30%), Mélenchon (19,58%) y Dupont-Aignan (4,70%), casi la mitad de los franceses apostaron por candidatos con una visión muy crítica de la UE y la globalización. ¿Cómo valora este crecimiento del soberanismo?

– El soberanismo ha ganado la batalla cultural en Francia. Quizás no ha ganado la batalla política, ya que Macron será elegido probablemente como presidente en la segunda vuelta de las presidenciales, pero las ideas soberanistas han progresado enormemente en la sociedad francesa. La mejor prueba de ello es que Macron durante su discurso de la noche electoral utilizó en dos ocasiones la palabra patriota. Es extremadamente significativo en un hombre que hace dos semanas decía que no hay una cultura francesa y que no había recurrido a este tipo de vocabulario.

¿Pero no teme que este retorno de la nación sea aprovechado por formaciones racistas o xenófobas?

– En el fondo pienso que hay un riesgo de que los movimientos soberanistas sean capturados por nacionalistas en el sentido estrecho del término. Es decir, por personas que priorizan su idea de la nación en contra del resto de la población. Es un riesgo evidente. Este riesgo resulta aún más fuerte ya que nos encontramos bajo el marco de la globalización, que ha permitido que se desarrolle toda una serie de movimientos racistas y xenófobos. Pero sólo a través de una reapropiación de la idea de la nación podemos combatir este riesgo.

¿Qué aspectos positivos ha aportado el FN al debate político francés?

– El FN ha hecho volver a la política a franjas de la población que habían salido de la política desde hacía una quincena o una veintena de años. Mélenchon ya dijo hace veinte años que el único partido que hacía política en Francia era el FN. También el FN ha adoptado propuestas en materia económica y social que no se encuentran demasiado alejadas de las de Mélenchon. Luego hay otras propuestas que son criticables. Cuando Le Pen dice que quiere derogar el derecho al suelo [el derecho de cada habitante nacido en Francia a obtener la nacionalidad francesa], estoy en contra de ello. Podemos debatir sobre las condiciones de aplicación del derecho al suelo, de si la ley sobre la nacionalidad francesa hace que sea demasiado fácil obtenerla. Pero el derecho al suelo debe ser mantenido.

Una de las novedades de la campaña de Mélenchon es que ha mantenido un discurso muy crítico con la globalización y ha defendido propuestas como el proteccionismo solidario o la supresión del estatus diferenciado de los trabajadores de empresas extranjeras que no cotizan a la seguridad social francesa. ¿Cómo valora estas propuestas?

– Estas propuestas han sido un punto importante en la campaña de Mélenchon. La campaña de la Francia Insumisa estuvo marcada primero por un momento ecologista, ya que su programa es el más coherente respecto a la cuestión ecológica. Pero luego también hubo un momento patriota. Mélenchon hizo numerosas referencias a Francia. Sin duda, sigue la línea del patriotismo republicano, del patriotismo de la Primera República Francesa (1792-1804) y los escritos de Victor Hugo, al que suele citar. Pero se trata de un patriotismo duradero en el tiempo. Además de este patriotismo, añade su crítica a la globalización que me parece muy interesante. Mélenchon no aborda la cuestión del proteccionismo a través de posiciones exclusivistas, que consisten en decir que estamos completamente a favor o en contra. Reivindica que en determinadas ocasiones hará falta adoptar medidas proteccionistas.

Mélenchon propone un plan de inversiones de 100.000 millones de euros para relanzar la economía. ¿Pero resulta posible aplicar este tipo de políticas bajo el marco actual del euro?

– La política propuesta por Mélenchon no es coherente con el mantenimiento del euro. Pero que él desee que sean Alemania y el Banco Central Europeo (BCE) los que provoquen la implosión de la zona euro lo puedo comprender. Se trata de una táctica política. Dice que quiere hacer un plan de inversiones y que lo hará a través del Banco de Francia sin tener en cuenta lo que diga el BCE. Pero él sabe muy bien que esto no es aceptable ni por Alemania ni por el BCE.

Usted defiende un discurso muy crítico con el euro. ¿Por qué?

– Porque he constatado desde hace años que la moneda única ha llevado a Europa y a los países que forman parte de ella a una depresión generalizada de la economía. Estamos empujando la economía mundial hacia abajo. Vemos claramente que el euro favorece a la economía alemana. Favorece una devaluación del marco alemán virtual y produce una sobreevaluación de la divisa en países como Francia, Italia o España. Esta es la causa del gran excedente comercial de Alemania que se hace en detrimento de países como Francia o Italia. Por este motivo, pienso que hay que salir del euro.

Considera que el euro no sólo tiene efectos económicos negativos sobre países como Francia o España, pero que también está destruyendo políticamente Europa.

– El euro no es sólo una moneda, sino también un modelo de gobernanza que se ha impuesto a los países. Este instituye una autoridad supranacional que vacía el poder de decisión de los parlamentos de los distintos países miembros. La negación de la democracia vinculada al euro está haciendo implosionar a Europa. Lo vemos con el crecimiento de movimientos antieuropeos.

¿Qué se puede hacer para hacer frente a esta crisis de la democracia en Europa?

– Si queremos hacer sobrevivir la UE, que no es lo mismo que Europa, sólo hay dos maneras posibles: que se reforme de manera extremadamente importante o que abandone el euro. Si se abandona el euro, podría haber un sistema de paridades monetarias que podrían circular, de forma no excesivamente controlado. Nos podríamos poner de acuerdo para que estas paridades sólo fluctuaran durante un determinado momento durante el año. Pero la fluctuación del valor de las monedas me parece central para la supervivencia de la UE.

El FN ha intentado durante esta campaña no pronunciarse sobre la cuestión del euro. ¿Esta formación ha moderado su posición respecto al abandono de la moneda única?

– No lo creo. Le Pen ha modificado un poco su discurso respecto a este tema, pero se trata de un ajuste táctico. A Florian Philippot [vicepresidente de la formación] le preguntaron el domingo 23 de abril por la noche si seguían defendiendo la salida del euro y respondió que sí. Pero nos encontramos ante una situación extraña en Francia. La mitad de la población está en contra de la UE, pero sólo el 40% de ella está en contra del euro. Lo que es absurdo. Porque si salimos de la UE, saldremos del euro. Lo entendería mejor si la mayoría de la población deseara salir del euro, pero no de la UE.

¿Cómo explica la contradicción de que haya más franceses en contra de la UE que del euro?

– Se trata de una contradicción comprensible desde un punto de vista psicológico. Para la gente, tocar su moneda provoca una gran inquietud. Poner en duda la UE es una discusión más política. La gente entiende mejor este discurso y una parte de la población está convencida de que la UE comporta unas condiciones nefastas para Francia.  @ENRICQUART

 http://ctxt.es/es/20170426/Politica/12408/Jacques-Sapir-entrevista-elecciones-Francia-Le-Pen-Macro-UE.htm 

13.17.- COSTO DEL RESCATE AL SECTOR FINANCIERO EN LA UNIÓN EUROPEA – Marc Fortuño

Con el estallido de la crisis a partir de 2008, se pusieron en marcha un elevado número de ayudas para sostener el sistema bancario a escala global. Si nos centramos en la Unión Europea, gran parte de los países han solucionado los problemas bancarios cargándolo al bolsillo del contribuyente, mediante las cuentas públicas.

Sólo muy pocos países de la UE pueden decir aquello de “no hemos salvado a los bancos”, en concreto tendríamos a República Checa, Estonia, Malta, Polonia, Rumanía, Eslovaquia, Finlandia, Hungría y Suecia. Estos países no han ejercido intervenciones a cargo del presupuesto público o bien han tenido un impacto muy insignificante que no puede ser catalogado de rescate.

      14 abr 2017.-  La factura de los rescates

Vayamos con los datos incómodos… Para la resolución del rescate bancario se ha aprobado desde la UE un total de 820.900 millones de euros. De este importe, han sido utilizados 465.600 millones de euros para el sistema bancario. En términos de PIB, los fondos utilizados equivaldrían al 3,31% del PIB de la Unión Europea.

Los países en los que más ha aumentado la deuda pública, en términos absolutos, como consecuencia del rescate financiero han sido: Alemania (225.000 millones de euros), Reino Unido (131.000 millones), Irlanda (unos 58.000 millones), España (cerca de 52.000 millones), Grecia (45.000 millones), Austria (37.000 millones) y Países Bajos (30.000 millones).

En el caso de España en particular, se aprobaron un total de ayudas de 174.300 millones de euros, esto significa que tenía la capacidad de utilizar este importe para la resolución de los problemas bancarios y de las cajas de ahorros en particular.

De esta cantidad, 100.000 millones de euros suponían la capacidad máxima de financiación legalmente establecida para el FROB en 2010, y el resto incluye los recursos del programa de asistencia financiera de la UE de 2012. El volumen de recursos que fueron utilizados fueron más reducidos, llegando la cifra a 62.000 millones de euros. Esta cifra bruta equivale al 5,5% del PIB español.

Sin embargo, hay otro dato relevante y es ¿Cuánto se ha conseguido recuperar con todas las recapitalizaciones? En este aspecto, la Unión Europea ofrece resultados muy dispares entre los diferentes países que forman parte. En el siguiente gráfico se expresan el valor máximo que alcanzaron los pasivos derivados de las intervenciones en el sector financiero desde 2008, frente el valor actual.

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En base al gráfico, Dinamarca sería el mayor caso de éxito dentro de la UE pues prácticamente ha recuperado todo lo desembolsado para rescatar a la banca. Con una recuperación cercana al 50% tendríamos a Reino Unido, Holanda, Bélgica, Letonia e Irlanda y Alemania habría recuperado un 40%.

Los peores casos de recuperación los tendríamos en España y en Eslovenia (reducciones muy limitadas de los pasivos públicos para rescatar a sus entidades), mientras que en 2015 el endeudamiento público provocado por la asistencia al sector financiero continuaba incrementándose en países como Grecia, Chipre, Portugal y Austria.

El Bail-in como consecuencia positiva tras la crisis bancaria

Si hay que señalar una consecuencia positiva de toda la crisis bancaria, es que parece ser que Europa ha aprendido lo que no hay que hacer en medio de una crisis bancaria y cómo deben ser solucionados los problemas.

Muy probablemente, dado que la UE se enfoca como un proyecto económico a largo plazo y deberá asistir a mayores crisis bancarias, en enero de 2016 entró en vigor la regulación bail-in que conlleva que antes de recurrir a financiación externa, las entidades han de utilizar al menos el 8% de su pasivo total para absorber sus problemas de capitalización.

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Esto significa que en la práctica se sigue un orden de jerarquía de la que no quedarían excluidos los acreedores de deuda senior no garantizada. También se prevé un requisito mínimo de pasivos elegibles que garantice finalmente la eficacia de los procesos de imposición de pérdidas (este requisito aún no ha quedado concretado).

Tiene todo el sentido del mundo una regulación que apueste por el sistema de rescate bail-in, frente a la metodologías bail-out a cargo del contribuyente para aislar las responsabilidades en una entidad.

Los accionistas deben de sufrir el primer golpe, porque saben que están arriesgando su dinero al ser los propietarios de banco. Si eso no es suficiente para estabilizar el banco, los tenedores de bonos subordinados deben intensificar las pérdidas por la vinculación a las inversiones arriesgadas sobre la entidad.

Si con todo ello no fuera suficiente, los tenedores de bonos senior convierten la deuda en capital y, en último lugar, serían los depositantes no asegurados a quiénes se les repercuta el proceso (la UE se refiere a aquellos depositantes con más de 100.000 euros).

¿Cuál es el coste de una crisis bancaria?

Según el documento de trabajo elaborado por Luc Laeven y Fabián Valencia para el FMI, en el que se analizan hasta 147 crisis bancarias desde el año 1970 hasta el año 2011, el coste fiscal vinculado a las ayudas percibidas por el sector financiero representa en promedio el 6,8% del PIB en términos brutos (no se tienen en cuenta los ingresos percibidos tras las ayudas).

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Con las crisis bancarias, las economías avanzadas experimentan mayores pérdidas de PIB y aumentos de la deuda pública que los países emergentes o bien en vías de desarrollo. La razón que subyace a este comportamiento es que las economías avanzadas mantienen unos sistemas bancarios más profundos, lo que nos lleva a que una crisis bancaria sea más perturbadora para la economía.

Sin embargo, si nos referimos al coste de la asistencia pública en las economías avanzadas, el coste fiscal tiende a ser del 3,8% del PIB en los países avanzados y del 10% en los emergentes y en vías de desarrollo.

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El coste final dependerá de diferentes factores, como la coincidencia en el tiempo con crisis cambiarias o de deuda soberana como la que se ha experimentado en Europa con los abultados déficits de los países periféricos que recibieron en nombre de “PIIGS”.

¿Cómo se combate a una crisis bancaria?

Mientras que el 16% de las crisis bancarias son precedidas por una crisis bancaria en los tres años anteriores al inicio de la crisis bancaria, el 21% de las crisis bancarias siguen una crisis monetaria dentro de los tres años siguientes al año de inicio del crisis.

La diferencia es aún mayor para las crisis de deuda soberana. Sólo el 1% de las crisis bancarias preceden a una crisis de deuda soberana dentro de los tres años anteriores al inicio de la actividad bancaria. Por el contrario, el 5% de las crisis bancarias se producen tras una crisis de deuda soberana en los países.

La reacción de los Gobiernos tiende a ser diferente según si una economía es emergente o desarrollada. En los supuestos de una economías emergentes tienden a producirse corralitos bancarios, mientras que en las economías desarrolladas las garantías son más habituales, debido a que ofrece unas instituciones más sólidas y el acceso a los mercados internacionales de capitales, permite hacer más creíble el anuncio de las garantías.

https://www.elblogsalmon.com/economia/este-es-el-coste-del-rescate-al-sector-financiero-en-la-ue?utm_source=recommended&utm_medium=DAILYNEWSLETTER&utm_

12.17.- El cerebro de la victoria de Trump contra el globalismo: Steve Bannon y su nacionalismo económico, –  Erlik

De la plétora de personajes que han llegado a la primera línea de la política estadounidense junto a Donald Trump, pocos (quizá ninguno) tienen tanta influencia sobre las decisiones presidenciales como Steve Bannon, el gran ideólogo del trumpismo (sea lo que sea éste) que pasó de dirigir una web marginal de extrema derecha a tener oficina a unos pasos del Despacho Oval. Pese a que acaba de ser relevado del Consejo de Seguridad Nacional, sigue siendo el Jefe de Estrategia de la Casa Blanca.

De él se ha dicho que es un supremacista blanco y que admira el fascismo, amén de otras muchas cosas aún menos aduladoras.

 

Pero Bannon desprecia esos calificativos: él se define a sí mismo como un nacionalista económico. ¿En qué consiste el nacionalismo económico de la mano derecha de Donald Trump?

13 abr 2017.-  Un paso atrás… ¿cómo llego Steve Bannon a convertirse en el cerebro de la campaña presidencial?

Bannon no procede de la casta política de Washington D.C. y su ideología en muchos campos es una incógnita, al margen de las pistas que ha ido ofreciendo en Breitbart en los últimos años. Bannon llegó a la dirección de esta web conservadora en 2012, convirtiéndola en uno de los principales altavoces de la alt-right. La candidatura del empresario, políticamente incorrecto y al margen del sistema, supuso una plataforma política para este movimiento, del que Breitbart ejerció como portavoz de forma entusiasta.

Antes de Breitbart, Bannon ya tenía a sus espaldas una carrera como propagandista del ala más extrema del partido republicano, en su faceta de productor cinematográfico (con documentales como La Invicta, sobre Sarah Palin). Convertido en director de campaña de Trump, Bannon se centró en mensajes polémicos (muros, deportaciones, mano dura) que acapararon todos los titulares, haciendo que la campaña girara en torno al mensaje del candidato republicano sin apenas invertur un duro. Su éxito fue premiado con un puesto en la Casa Blanca del que muchos le consideran indigno.

¿En qué consiste el nacionalismo económico de Bannon?

No soy un “nacionalista blanco”. Soy un nacionalista económico. Los globalistas han sacado las tripas a la clase obrera norteamericana y creado una clase media en Asia. El tema ahora es acerca de los americanos buscando que no les jodan.  

— Steve Bannon

Las ideas económicas manifestadas con Bannon no tienen que ver con la línea tradicional de los conservadores americanos sino más bien con la de los populistas europeos. Se basan fundamentalmente en el proteccionismo y la oposición al ‘globalismo’, lo que en la práctica supondría la subida de aranceles en las importaciones y las ayudas a la producción interna, cargándose décadas de política estadounidense a favor del libre comercio internacional. Independientemente de su solidez económica, se trata de un mensaje transversal que cala a izquierda y derecha y que ha llevado a muchos bastiones demócratas a apostar por Trump en esta ocasión.

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La reticencia del mainstream político estadounidense a la guerra comercial que quiere desatar el gobierno de Trump no es casual. La última vez que Estados Unidos intentó proteger a los trabajadores norteamericanos entorpeciendo las importaciones extranjeras (la Ley Smoot-Hawley de 1933) lo único que consiguió fue empeorar significativamente la Gran Depresión. La reacción en cadena tras una subida de aranceles norteamericana podría repercutir en todo el mundo, y la ganancia de empleos industriales (fuertemente automatizados ya, de todos modos) sería pírrica en comparación a las pérdidas asociadas al parón del comercio internacional.

El proteccionismo inspirado por Bannon se plasmó en la primera medida de Trump: la retirada del Acuerdo Trans-Pacífico (TPP), una espantada que ha conseguido enfurecer a un aliado clave como Japón y entregar la primacía comercial de la región pacífica a China, a cambio dudosos posibles beneficios para la producción estadounidense. Como muestra de la transversalidad de estas medidas, basta mencionar que uno de los mayores críticos del TPP era el Nobel Joseph Stiglitz, uno de los economistas de referencia de la izquierda.

Si Trump cumple lo prometido, el siguiente paso sería la retirada del NAFTA, el tratado de libre comercio entre EEUU, Canadá y México que según Bannon –y muchos otros– destruye puestos de trabajo estadounidenses al eliminar barreras a la importación de productos más baratos desde México. La posibilidad de perder el libre acceso al mercado norteamericano sería una debacle para la economía mexicana, cuya moneda se ha devaluado significativamente frente al dólar desde la elección de Trump. Pero en la mesa del NAFTA hay otro invitado: Canadá, con tres cuartos de sus exportaciones yendo a Estados Unidos. Pese a que el gabinete de Trump tranquiliza a los canadienses con promesas de un acuerdo bilateral, el premier canadiense Justin Trudeau ya ha lanzado una ofensiva diplomática para defender el NAFTA.

El verdadero enemigo es el “globalismo”

Bannon ha conseguido redefinir los frentes de la batalla política norteamericana. Ya no se trata de conservadores frente a liberales, sino nacionalistas frente a globalistas (al tiempo que en Europa el debate se mueve desde el eje izquerda-derecha hacia el enfrentamiento entre partidos tradicionales y populistas).

En la visión de Bannon, el ‘globalismo’ es ese movimiento aperturista que ha llenado Estados Unidos de productos chinos e inmigrantes mexicanos, “destripando” a las clases populares nativas del país. Es una dialéctica calcada a la que propició la victoria del Brexit: hay que recuperar el control del país frente a fuerzas externas incontrolables. No es de extrañar que Breitbart considerara el Brexit como una derrota del globalismo. El brazo armado del globalismo son los mainstream media, los medios de comunicación tradicionales contra los cuales Trump se declaró en guerra desde el inicio de su campaña.

El discurso anti-globalista ha calado hondo entre millones de americanos de todo el espectro político, exactamente igual que ha pasado en Europa. La noción de que la globalización ha generado enormes beneficios pero estos no se han transmitido hacia abajo es el perfecto caldo de cultivo para un mensaje como este, que Bannon y sus afines se encargaron de transmitir a través de Breitbart antes de llegar al equipo de Trump. El camino ha sido largo: la extrema derecha norteamericana comenzó a referirse al globalismo como enemigo desde el final de la Guerra Fría.

La inmigración como parte del problema económico

Bannon no oculta que en su opinión los inmigrantes son parte del problema, y les considera responsables del empeoramiento económico de los trabajadores norteamericanos. Se le considera uno de los cerebros detrás de la propuesta de construir un muro con México, así como de las medidas económicas para que sea el país hispano quien asuma el coste indirectamente si se niega a hacerlo directamente (mediante una tasa adicional del 20% a las exportaciones mexicanas a EEUU, además de limitando el envío de remesas de EEUU a México).

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A pesar de que Bannon niega ser racista, resulta inverosímil pensar que medidas como la prohibición de entrada indiscriminada a países musulmanes responde a criterios puramente económicos. En múltiples ocasiones ha identificado el momento histórico actual con la situación narrada en la novela francesa El Desembarco (Le Camp des Saints, en su título original), en la que cientos de miles de refugiados indios entran en Europa y acaban por destruir la civilización occidental. Es difícil, por tanto, obviar el componente racial en su concepción de la sociedad norteamericana.

¿No es cierto que el verdadero corazón del problema, lo que tenemos que resolver aquí, no es la inmigración ilegal? ¿No tenemos un problema cuando hemos mirado hacia otro lado frente a esta inmigración legal que ha abrumado el país? Cuando miras y 61 millones, el 20% del país, son inmigrantes.

– Steve Bannon

Steve Bannon aporta además un nuevo ángulo al discurso anti-inmigración: la oposición a la inmigración legal y cualificada, una postura que en Estados Unidos encuentra poco respaldo. Bannon está detrás de la propuesta de Trump de limitar los visados cualificados H1-B con los que tantos ingenieros y científicos han llegado a Norteamérica. Esto ya ha ocasionado la enérgica protesta de los gigantes tecnológicos de Silicon Valley.

Según Bannon, la excusa de la ‘inmigración cualificada’ ha servido para inundar los campus americanos de estudiantes asiáticos que después acaparan los mejores puestos de trabajo del país empujando al grueso de los ‘locales’ a la precariedad laboral. La exageración no es solo cualitativa, sino cuantitativa: en realidad, el porcentaje de población estadounidense nacida en el extranjero está lejos del 15%. Pero pese a la oposición de Silicon Valley y los varapalos judiciales, la cruzada de Trump para limitar la inmigración, legal o ilegal, sigue adelante inspirada en los principios del nacionalismo económico.

El ‘plan del trillón de dólares’

Soy el tipo que va a lanzar un plan de infraestructuras de un trillón de dólares. Con tipos de interés negativos, es la mejor oportunidad para reconstruir todo. Astilleros, siderurgias, reactivémoslos todos. Será tan emocionante como en los años 30, más grande que la revolución de Reagan – conservadores junto a populistas en un movimiento económico nacionalista.

– Steve Bannon

El estado decadente de las infraestructuras es un tema recurrente en la política norteamericana. Las redes de transporte terrestre, aéreo y marítimo necesitan mejoras pero el presupuesto se encoge con los años: el grueso procede de los impuestos sobre los combustibles, que se mantienen fijos mientras el consumo disminuye gracias a las mejoras de eficiencia.

La idea de lanzar un gran plan de infraestructuras (inyectando dinero en la economía y generando empleo con resultados visibles a corto plazo) no se le ocurrió a Bannon. De hecho fue Hillary Clinton la primera candidata que propuso una inversión federal de 275.000 millones de dólares. El gran estratega de Trump subió la apuesta al billón de dólares (trillion en términos americanos).

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Este enorme plan de estímulo económico para mejorar y construir infraestructuras es la medida económica estrella de Bannon junto al proteccionismo comercial y el control migratorio. Las (pocas) ideas esbozadas hasta ahora se centran exclusivamente en la generación de puestos de trabajo, sin tener en cuenta criterios técnicos o de rentabilidad. Al margen de que la cifra parece sacada de la manga, el plan tiene serios problemas.

Para empezar, es contradictoria con otra de las propuestas económicas estrella de Trump: la reducción de impuestos. Disminuir la recaudación y a la vez aumentar el gasto implica necesariamente más deuda, y con ello, atraer más inversión extranjera y fortalecer el dólar, lo que a su vez aumentaría el déficit comercial estadounidense (uno de los grandes caballos de batalla del proteccionismo trumpiano).

Además, el bajón del comercio internacional asociado a las políticas proteccionistas de Trump previsiblemente hará bajar la demanda de los ferrocarriles o astilleros que quiere reactivar Bannon. Su plan sería una magnífica forma de tirar el dinero en infraestructuras inútiles, algo sobre lo que en España podemos darle unas cuantas lecciones.

¿Hasta que punto podrá llevar a cabo sus planes?

El fracaso del decreto anti-inmigración inspirado por Bannon puede servir de pista. Es posible que House of Cards sea ficción, pero el delicado equilibrio de poderes que refleja es real: en Estados Unidos el presidente no puede ‘dictar’ la ley ni siquiera con su partido controlando ambas cámaras, como sucede ahora con los republicanos.

Barack Obama tardó casi una legislatura en aprobar su plan estrella, el Obamacare, dadas las enormes implicaciones sociales y económicas del mismo. Las grandiosas propuestas inversoras de Bannon son tan impactantes o más, y su aprobación podría tardar años, en caso de producirse en absoluto. Las medidas anti-inmigración ya han comenzado a darse de bruces contra las resoluciones judiciales. Y la Reserva Federal ya ha anunciado subidas de los tipos de interés, haciendo que los castillos de naipes construidos sobre un posible endeudamiento barato se tambaleen.

Parece que escribir teorías conspiranoicas en Breitbart y gobernar Estados Unidos son tareas muy distintas. Hasta ahora, Bannon ha fracasado en sus intentos. Sin embargo, su nacionalismo económico sigue siendo la brújula de Donald Trump y su gobierno.

                     https://magnet.xataka.com/en-diez-minutos/asi-es-el-nacionalismo-economico-de-steve-bannon-el-cerebro-de-la-victoria-de-trump-contra-el-globalismo?utm_source=el

11.17.- ¿QUÉ HACER CUANDO LLEVAS CASI 20 AÑOS SIN DAR BENEFICIOS? GENERAL MOTORS LO TIENE CLARO, REPLEGARSE – Raúl Jaime Maestre

General Motors es una de las empresas más emblemáticas de Europa ya que lleva 90 años fabricando coches en el continente. Pero después de este tiempo ha decido abandonar el continente. La decisión ya se lleva tiempo planteándose.5

La dirección ha tomado la decisión y su primera premisa es que el tamaño importa.  Pero no en el sentido de ser la más grande ya que ahora mismo esa no es su prioridad, sino en reducir su dimensión para que sea más rentable en los tiempos que corren.

   5 Abr 2017.- General Motors ha decidido vender las operaciones de Opel y Vauxhall al grupo que integra Peugeot y Citröen, por 2.300 millones de dólares estadounidenses. General Motors compró al fabricante alemán después de la primera guerra mundial por 33 millones de dólares estadounidenses.

Su época dorado fue la gran parte de los años 90 cuando llegando a competir con Toyota y esto sentó las bases para crecer en el mercado asiático.

Nos podemos preguntar: ¿A partir de qué año General Motors empezó acumular pérdidas en Europa? ¿Por qué no funcionó su plan de reestructuración en Europa? ¿Cuál es la situación actual de General Motors? ¿Cuál va a ser la estrategia de General Motors a partir de ahora?

A partir de 1999 General Motors empezó acumular pérdidas en Europa

Las decisiones que se tomaban desde General Motors empezaron a no funcionar y acumulaba pérdidas en Europa desde 1999 ascendiendo hasta los 22.500 millones de dólares estadounidenses. Los años más complicados fueron 2008 y 2009 con 6.200 millones de dólares estadounidenses de pérdidas llegando a la situación de la suspensión de pagos.

La presión política durante esa época para que se vendiera Opel fue muy fuerte, porque no se quería financiar con dinero público un rescate. Pero la empresa aguantó y fueron mejorando las cuentas de la empresa a partir del 2012.

En 2016 las pérdidas operativas en Europa fueron de 260 millones de dólares estadounidenses, frente a los 810 millones que tuvieron en el año 2015. La cuota de mercado se estabilizó alrededor del 6 por ciento desde 2012, pero en el año 2000 se situaba alrededor del 10 por ciento de la cuota de mercado.

No ha funcionado el plan de reestructuración de General Motors en Europa

General Motors alrededor de 5 años presentó un plan de reestructuración para conseguir que Opel fuera rentable de una manera sostenible. Pero los esfuerzos que se han realizado no han llegado a buen puerto, porque la cuota de mercado sigue al niveles bajísimos. La conclusión es que los esfuerzos que se deben realizar no van aportar un retorno aceptable para General Motors.

General Motors lleva tiempo para entender la industria global en el sector de la automoción y ya tuvo que reducir su dimensión en un proceso de reestructuración casi en la bancarrota. En este tiempo Toyota se aprovecho y consiguió quitarle cuota de mercado. Si General Motors sale de Europa se reduce en un 10 por ciento el volumen de sus ventas.

General Motors pensaba que a mayor tamaño y, por tanto, mejores economías de escala. La dirección de General Motors ahora apuesta por maximizar la rentabilidad en el coste del volumen de fabricación.

La venta de Opel en Europa es el movimiento más radical realizado por ahora de la dirección de General Motors. Aunque la empresa no cierra la puerta del todo a Europa, ya que quieren reconstruir la marca Cadillac en Europa con el Camaro y el Corvette de Chevrolet.

¿Cuál es la situación actual de General Motors?

General Motors es en estos momentos el tercer grupo del sector de automóvil a nivel mundial, con más de 10 millones de unidades vendidas durante el año pasado. Es un volumen que nunca había tenido antes.

Con la venta de su división en Europa perderá una producción de alrededor 1,160 millones de unidades. Por tanto, la separación no va a ser nada fácil, ya que los ingenieros y diseñadores de Opel son una parte fundamental en el desarrollo de nuevos modelos.

Ahora se deberá concentrarse e los ingenieros que la empresa tiene en la China y en Corea del Sur, pero aún así perderá volumen y técnicos, aunque las cuentas se van a beneficiar con un aumento en el beneficio. La empresa ha decidido concentrar su peso en China, India y América del Sur, donde la expansión de su clase media le ofrece mucho más oportunidades.

General Motors se concentra en China ya que en 2016 ha tenido unas ventas de 3,87 millones de matriculaciones, un crecimiento del 7,1 por ciento respecto al año pasado. Es el mercado con más potencial desde hace un lustro. Por tanto, la empresa quiere concentrar sus esfuerzos en la demanda China.

¿Cuál va a ser la estrategia de General Motors a partir de ahora?

General Motors quiere concentrar sus inversiones en aquellas oportunidades que puedan ofrecer mayor rentabilidad para la empresa. Este es un cambio radical en la manera en que ha llevado la empresa durante años desde su sede en Detroit ya que su nueva estrategia incluye iniciativas de movilidad, propulsión alternativa, conectividad, conducción autónoma, sistemas de coche compartido…

Por otra parte, el planteamiento es disciplinarse en donde se concentra el capital. Se va a priorizar las camionetas ligeras y los todoterrenos, porque aporta mayor rentabilidad, así se van a recortar la inversión en los modelos donde es margen es reducido. Esto va a implicar que los nuevos modelos de coches en el mercado de Estados Unidos no van a sufrir cambios sustanciales en su diseño.

En el proceso de aumentar la rentabilidad, la deslocalización de la producción en Estados Unidos también es clave. Las operaciones de plantas de ensamblaje se van a trasladar al sur del país, donde la presión sindical es menor y la mano de obra de la Alabama y Tennessee es más barata, pero también se apuesta por México y Canadá.

General Motors ha vendido 3,63 millones de unidades en el mercado de Estados Unidos, Canadá y México, de los que 3 millones de unidades corresponden a Estados Unidos. Es más pequeño el mercado de China, aunque por ingresos es uno de los más importante, con un volumen de negocio valorado en alrededor de 119.000 millones de dólares estadounidenses y el más rentable con un beneficio operativo de 12.050 millones de dólares estadounidenses.

También están las promesas del actual presidente de la Casa Blanca, Donald Trump, el cual prometió, a cambio de aumentar la producción en Estados Unidos, un aumento de los incentivos fiscales y una menor regulación para las empresas que lo realicen. Pero todavía queda por ver cuales van a ser los movimientos de Trump y General Motors en este sentido.

En El Blog Salmón | PSA Peugeot-Citroën compraría Opel ¿nos hemos vuelto todos locos? https://www.elblogsalmon.com/sectores/que-hacer-cuando-llevas-casi-20-anos-sin-dar-beneficios-general-motors-lo-tiene-claro-replegarse?utm_source=NEWSLETTER&u

 

10.17.- CORREDOR CHINA- PAQUISTÁN: NUEVAS DIMENSIONES GEOPOLÍTICAS EN ASIA – Soraya Caro

Los países asiáticos juegan sus cartas de manera contundente frente a Occidente. Frente a un Occidente que se rehúsa a aceptar el advenimiento y consolidación de un mundo multipolar y que repliega su propio discurso neoliberal, los países asiáticos juegan sus cartas de manera contundente. Una adecuada infraestructura es una precondición para la integración económica de países vecinos, así como para la estabilidad de la región: el Corredor Económico China- Paquistán (CECP) es parte de esa visión, pero sobre todo es la expresión de cómo China entiende las reglas de la siguiente era globalizadora.

Las bolsas de valores de algunos países asiáticos han caído desde los anuncios proteccionistas del presidente Trump. Es probable que, ante esto, China recupere su influencia. foto: efe
Las bolsas de valores de algunos países asiáticos han caído desde los anuncios proteccionistas del presidente Trump. Es probable que, ante esto, China recupere su influencia. foto: efe

 

30 mar 2017.- En el 2013, el presidente Xi Jinping, presentó al mundo el ambicioso proyecto de integración euroasiática conocido como “Belt & Route” (OBOR) o la nueva Ruta de la seda. Una sombrilla de megaproyectos en tierra y mar, que incrementarán la conectividad entre Asia, Europa y el continente africano en las próximas décadas. La iniciativa involucra 65 países, representa el 30% de la economía global y su construcción demandará una suma cercana a los US$5 trillones.

“Belt and Route” fue la respuesta china al Acuerdo Transpacífico que lideraba Estados Unidos para debilitar el avance del gigante asiático. El Corredor Económico China-Paquistán (ECCP), en ese contexto, es el proyecto de mostrar, por ser el mayor de los que se adelantan fuera de China, sumado a su innegable impacto económico en la región del sur de Asia y a los efectos en el balance de poderes en la región, los cuales han despertado las alarmas de India.

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US$ 46 billones cuesta poner a China en el Océano Índico

En abril de 2015, China y Paquistán suscribieron el acuerdo para la construcción de una ruta de 3.218 kilómetros que se desarrolla en cuatro fases, hasta el 2030. El proyecto de interconectividad más grande del planeta incluye autopistas, líneas ferroviarias, oleoductos, gasoductos, puertos marítimos y secos, aeropuertos, líneas de metro, líneas de fibra óptica para telecomunicaciones y planes para la generación de energía.

El corredor, cuyo costo estimado inicial fue de 46 billones de dólares, une la ciudad de Kashgar en la remota región suroccidental de China, Xinjiang, con el puerto de Gwadar, localizado en la costa de Baluchistán (Paquistán) en el Mar Arábigo. Una ruta que le permite a China acceder al Océano Índico sin pedir permiso a India, además de administrar de manera más segura el transporte de petróleo que viene del medio oriente y que alimenta su ingente actividad industrial. China reducirá de 12.000 a 3.000 kilómetros la distancia en transporte marítimo del 80% de sus necesidades energéticas, además de mejorar su posición estratégica en el mar frente a rivales como India, Estados Unidos o Japón.

Según analistas paquistaníes, el corredor permitirá en el mediano y largo plazos, la ansiada interconexión de los hoy aislados países de Asia Central con Europa, el Medio Oriente, Irán e India, además de rutas más eficientes para transar su riqueza con el resto del mundo. Por supuesto, el primer beneficiario del flujo de inversiones públicas y privadas es Paquistán, que podrá superar la precariedad de su infraestructura comercial, rejuvenecer su red de telecomunicaciones, superar la crisis energética y generar millones de empleos que, en últimas, pondrán un freno a las decenas de grupos terroristas que operan en su territorio.

China reducirá de 12.000 a 3.000 kilómetros la distancia en transporte marítimo del 80%, además de mejorar su posición estratégica en el mar frente a rivales como India, Estados Unidos o Japón

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Los nuevos ejes de poder: el factor India

Pero la conveniencia y capacidad integradora del Corredor Económico, está cuestionada por importantes actores. Nuevos poderes económicos en la región han cambiado los ejes tradicionales del comando. Al caer el muro de Berlín en 1989, India, tradicional aliada de la desaparecida Unión Soviética, se encontró aislada en su propio territorio. La exacerbación de conflictos limítrofes con casi todos sus vecinos y el avance de China en la región, mediante la construcción de infraestructura terrestre y marítima en países como Sri Lanka, Nepal, Myanmar, la empujaron a tender lazos más estrechos con su vecindario, el sudeste asiático y posteriormente con los Estados Unidos.

A mediados del 2.000, los ejes de poder ya se encontraban redefinidos: Estados Unidos – India – Japón, con el claro interés de ralentizar la expansión económica y militar de China, y el eje China-Paquistán, con misiones como la de contrarrestar la incidencia de los Estados Unidos en Asia, defender a Paquistán del poder militar de India y colocar una poderosa barrera en la proximidad de Rusia e India, que los dos países, pese a los cambios en los sistemas políticos, han procurado mantener.

El gobierno de Narendra Modi se opone a un proyecto que atraviesa una zona en disputa entre India y Paquistán en la región de Cachemira y sostiene que la iniciativa atenta contra la soberanía india, y que internacionaliza un conflicto que el país siempre quiso mantener en el ámbito bilateral, dada su complejidad y peculiaridades.

El gobierno de Modi responde al corredor con prevención, alerta sobre la expansión de China en el Mar del Sur y prioriza sus propios planes de corredores transnacionales –en los cuales juega un importante inversionista es Japón– además de su agresiva política de industrialización. Por su parte China busca la vinculación de Rusia, el antiguo aliado de India al emprendimiento, con el fin de reducir las tensiones y evitar el fracaso de su proyecto bandera.

Oportunidades, o distanciamiento regional

Los escenarios para el continente asiático parecen signados por el dualismo: o Asia se une en torno a sus iniciativas de interconectividad para confrontar el mermado poder de Occidente, superar de facto sus confrontaciones y merecer el protagonismo que le asignan los ejercicios de prospectiva global, o el continente alcanzará un enorme desarrollo económico pero no suficiente para superar sus conflictos políticos, étnicos y religiosos, lo cual acabaría reduciendo los alcances de su desarrollo material.

Si el Corredor Económico se convierte en un vector de integración y equilibrio continentales se revelará como un ejemplo de lo que la articulación económica puede hacer por el progreso y la paz en la postmodernidad. Si el Corredor sucumbe en medio del ascenso de las contradicciones políticas, simplemente Asia continuará mostrando notables indicadores, pero navegando como un gigante interoceánico que sobrevive bajo las amenazas de los conflictos entre credos, formas de Estado, diferendos territoriales y estructuras de poder, los cuales se encargarán de sacudir la ruta de avance con explosiones en medio oriente y la parte oriental de Eurasia, en Cachemira, Indochina, la península de Corea y otros lugares.

Diferir la resolución del conflicto India – Paquistán en Cachemira, o profundizar las diferencias entre tendencias al interior de los credos mayores, sería una calamidad histórica para un continente llamado a incidir en el fututo de la humanidad. Confiemos entonces en que el Corredor represente una nueva dimensión en el ámbito geopolítico y un escenario congregante para el entendimiento entre los protagonistas de la historia de los lustros por venir.

*Dra. Soraya Caro Vargas – Directora: Centro de Estudios sobre India y Asia Meridional CESICAM
Universidad Externado de Colombia

http://www.eltiempo.com/mundo/asia/geopolitica-en-asia-corredor-china-paquistan-73252

 

9.17.-BRASIL EN RECESIÓN

1.- Gasto público al tope. El endeudamiento externo obliga a pagos por intereses hasta por el 40% del presupuesto. Una administración presupuestaria lejos de perfecta

2.- Después de una larga y sostenida revaluación del dólar, la fuga de capitales especulativos, provoca una devaluación de 50%.

3.- El golpe de la devaluación provoca un empuje inflacionario hasta del 10%.

4.- Su poderoso desarrollo industrial se refleja en el hecho de que el 74% de los bienes exportados son manufacturados y semi manufacturados y el sector representa cerca del 31% del PIB. En el campo aeroespacial Brasil tiene presencia regional.

5.- la desaceleración en China, la baja de los precios en los commodities. Caída de las exportaciones y de las importaciones

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6.- PARADOJA.- Brasil cerró 2015 con un superávit comercial de 19.681 millones de dólares, su mejor resultado desde 2011 y el primero positivo tras el déficit de 2014 (-4.054 millones), a pesar de que las exportaciones cayeron a sus niveles más bajos en un lustro, informó hoy el Gobierno.

Las exportaciones bajaron un 14,1 % con respecto a 2014 y se situaron en 191.134 millones de dólares, pese a que la depreciación de la divisa brasileña, el real, que fue del 48,3 % en el año, favoreció las ventas al extranjero.

La caída de las importaciones fue del orden del 24,3 %, hasta los 171.453 millones de dólares, según el balance oficial presentado por el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior.

El secretario (viceministro) de Comercio Exterior, Daniel Godinho, atribuyó la merma de las exportaciones a la fuerte caída de los precios internacionales del hierro, el petróleo y la soja, los principales productos de Brasil.

“La caída de precios explica la caída de las exportaciones”, afirmó Godinho en una rueda de prensa.

El descenso de las importaciones fue especialmente agudo en combustibles (-44,3 %), aunque también hubo importantes retracciones en las compras de bienes de capital (-20,2 %), materias primas y productos intermedios (-20,2 %) y bienes de consumo (-19,6 %).

China se mantuvo como principal cliente de Brasil, con una facturación de cerca de 35.600 millones de dólares y un descenso de las ventas para ese destino del 11,3 %, lo que afectó principalmente a materias primas como la soja y el hierro.

http://www.efe.com/efe/america/economia/brasil-cerro-2015-con-superavit-comercial-a-pesar-de-la-caida-las-exportaciones/20000011-2803298

¿Qué hundió a Brasil? Las verdaderas causas de una crisis anunciada.

Muchos expertos señalan al desplome del precio del petróleo pero no es la causa principal

  • El PIB brasileño retrocederá un 3% y un 1% en 2016
  • La tasa de inflación anualizada de noviembre fue del 10,5%

Bolsamanía

Bolsamania | 14 dic, 2015  20:44

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La economía brasileña se encuentra en recesión, con una caída del 4,5% en el tercer trimestre respecto al año anterior. ¿Cómo ha llegado Brasil a esta situación? Según Wall Street Journal es una combinación de políticas contrarias al crecimiento desde 2008, cuyos resultados eran predecibles.

Por el momento, no parece que la situación vaya a mejorar sustancialmente, ya que el Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica que en 2015 el Producto Interior Bruto (PIB) brasileño retrocederá un 3% y un 1% en 2016. Además, la tasa de inflación anualizada de noviembre fue del 10,5% y se espera un déficit fiscal del 10,5% este año.

¿Quién es el culpable? Muchos expertos señalan a los precios del petróleo y al fortalecimiento del dólar estadounidense. Pero el problema está en otra parte: Brasil es una de las economías más cerradas del G-20, según indica Wall Street Journal. En 2014, sus exportaciones fueron del 10,5% y el 40% de ellas estaban vinculadas a las materias primas.

Durante el segundo mandato de Lula, en 2008, la crisis financiera global golpeó al país y el presidente incumplió sus promesas

Hace diez años, todo indicaba que la prosperidad de Brasil estaba a la vuelta de la esquina debido al optimismo que despertaron las reformas económicas, fiscales y monetarias del presidente Fernando Henrique Cardoso entre 1995 y 2002. En 2003, llegó a la Presidencia Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT). Su trayectoria como líder sindicalista generó pánico en los mercados y, para detener la estampida, se comprometió a no intervenir en la autonomía del banco central ni en la estabilidad del real. También prometió no alterar de manera significativa la política económica. Cosas que cumplió.

Según ha explicado Geanluca Lorenzon, director de operaciones del Instituto Mises Brasil, a Wall Street Jounal, durante un tiempo Lula incluso profundizó el compromiso del Gobierno con la restricción fiscal. Pero durante su segundo mandato, en 2008, la crisis financiera global golpeó al país, y Lula cedió. Acudió entonces al estímulo del gasto, mientras el banco central, supuestamente autónomo, comenzó a permitir una mayor inflación como forma de impulsar la recuperación.

Lea también: Aumentan las dudas sobre Brasil

EFECTOS DE LAS MEDIDAS POLÍTICAS

Brasil tiene otra desventaja, al contar con una cultura política predispuesta al abuso de poder económico por parte del Gobierno. Romper las normas establecidas durante la gestión de Cardoso, diseñadas para limitar este exceso, permitió la vuelta de las malas costumbres.

Desde los años 60, Brasil ha establecido altos niveles de proteccionismo y subsidios para los productores nacionales con el objetivo de fomentar su industrialización. El fracaso de esta estrategia, señala Wall Street Journal, es evidente pero permitir la quiebra de las empresas tenía un coste político que ni Lula ni su sucesora Dilma Rousseff estaban dispuestos a asumir.

Desde los años 60, Brasil ha establecido altos niveles de proteccionismo y subsidios para los productores nacionales con el objetivo de fomentar su industrialización

Estos dirigentes prefirieron incrementar el proteccionismo y los subsidios, además de expandir el crédito a través del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) y otras entidades estatales.

Se financiaron grandes déficits a través de préstamos internos y la triplicación de la administración pública disparó aún más el gasto, junto con los aumentos del salario mínimo, las prestaciones sociales y los beneficios de jubilación.

¿Cuál fue el efecto de estas medidas? En 2010, la economía de Brasil se expandió un 7,5%. Según el Instituto Mises Brasil, “lo que realmente sucedió es que la economía brasileña se mantuvo viva por las nuevas y crecientes dosis de crédito estatal”.

Para salvar los préstamos que concedió a las empresas nacionales, el Gobierno ha incrementado los aranceles a las importaciones y ha promovido el consumo de productos de fabricación nacional, algo que, lejos de tener un efecto positivo, ha perjudicado la innovación y el desarrollo. Las grandes reservas de petróleo marino probablemente no se desarrollarán mientras los inversores estén obligados a utilizar equipos nacionales.

Lo que está ocurriendo ahora es simple según Wall Street Journal: Brasil está cosechando los frutos de una política industrial nacional que no puede producir crecimiento ni prosperidad. La burbuja de crédito ha estallado y los consumidores, las empresas y el Gobierno no podrán volver al equilibrio sin un ajuste doloroso.

http://www.bolsamania.com/noticias/economia/que-hundio-a-brasil-las-verdaderas-causas-de-una-crisis-anunciada–965259.html

ACTUALIDAD

Viernes 04 de Marzo de 2016 05:14:00

Brasil: estas son las cuatro causas del desplome de la mayor economía de América latina

04-03-2016 El “gigante sudamericano” confirmó que su PBI se retrajo 3,8% en 2015. Es la mayor recesión que sufre en el último cuarto de siglo. Evalúan beneficiar a los arrepentidos que brinden datos sobre corrupción. Investigan los pagos a más de 100 empresas que obtuvieron obra pública.

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Temas: PetrobrascorrupcioneconomiaBrasil

La economía de Brasil tuvo en 2015 su peor recesión en 25 años. Este jueves el “gigante sudamericano” anunció que su PIB se contrajo 3,8% en ese año.

La noticia fue divulgada por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). Más aún, los expertos prevén que el PIB brasileño retrocederá 3,45% en 2016, lo que marcaría la primera vez que el país pasa dos años consecutivos de recesión desde 1930-31, cuando el mundo sentía los efectos de la Gran Depresión.

Brasil figura como uno de los países que tuvo peor desempeño económico el año pasado a nivel regional -después de Venezuela- y del club BRICS de naciones emergentes (que incluye a Rusia, India, China y Sudáfrica).

Con su índice de aprobación pública por el piso, la presidenta Dilma Rousseff sostuvo recientemente que la crisis se debe a problemas internos y externos, como la sequía del año pasado o la inestabilidad de la economía China.

Sus funcionarios salieron a apoyar esta idea. Tras conocerse los nuevos datos sobre la contracción brasileña en 2015, la peor registrada desde 1990 (cuando fue de 4,3%), el ministro brasileño de Comunicación aseguró que “la economía va a recuperarse“.

Edinho Silva dijo, en declaraciones relevadas por la BBC, que quizás las medidas que adopta el gobierno creen condiciones de crecimiento este mismo año, pero evitó señalar una fecha segura para el repunte.

Por otra parte, diversos economistas sostienen que, más allá de China o la baja de los precios de las materias primas que afecta a la región en general, hay factores estructurales que explican la fuerte caída del PIB brasileño. La cadena británica resumió estos factores en cuatro causas del desplome, que son las siguientes:

Modelo agotado
La sorprendente expansión económica de Brasil en la década pasada, que llegó a 7,5% en 2010, se basó en gran medida en un aumento del consumo de las familias, que ahora cae en picada.

“Ese modelo se agotó“, dijo Luciano Rostagno, estratega jefe del Banco Mizuho do Brasil, en declaraciones a BBC Mundo. El consumo de los brasileños cayó en 2015 tras 11 años de crecimiento, afectando la actividad en general.

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A su juicio, la diferencia es que antes la tasa de desempleo era tan alta en Brasil que las medidas del gobierno para estimular el consumo -como el aumento del salario mínimo, excenciones fiscales y subsidios para la adquisición de bienes- lograron mover la actividad económica.

“El problema es que cuando el mercado de trabajo pasó a estar apretado por una tasa de empleo a bajo nivel, comenzó a generar inflación”, explicó Rostagno. “Y el gobierno dobló la apuesta: intentó controlar la inflación por la vía de precios administrados, lo que generó un problema fiscal enorme”, continuó.

El recorte de inversiones y la pérdida de competitividad de la industria por el alza de los costos de producción debilitaron la actividad, llevando al país al actual espiral descendente, concluyó el analista. Se estima que Brasil pedió 1,5 millones de puestos de trabajo formal el año pasado.

Crisis política
Algunos expertos señalan que la madre de la recesión económica en Brasil es la crisis política que se ha desatado en el país, con un pulso intenso entre el gobierno y el Congreso.

“Hoy el problema económico más importante no es fiscal“, sostiene Margarida Gutierrez, profesora de macroeconomía en la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ).

La tensión entre el Congreso y el gobierno de Brasil es vista como una clave del desastre económico. Según Gutierrez, si Brasil tuviera un ambiente político mejor, ya habría medidas en marcha para devolverle dinamismo a la economía.

“Pero como el Gobierno no tiene una base aliada (en el Congreso) no consigue aprobar ninguna reforma fiscal que indique una luz al final del túnel o una posibilidad de regresión del déficit primario a dos, tres o cinco años”, señaló.

Corrupción

Otro problema que está hundiendo la economía brasileña es la corrupción, con un escándalo de sobornos en la petrolera estatal Petrobras que salpica bastante más allá del gobierno.

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La propia Petrobras recortó 25% su plan de inversiones entre 2015 y 2019, lo que representa u$s32.000 millones que no se inyectarán en la economía del vecino país. “La reducción de las inversiones de Petrobras tiene un impacto muy grande en el crecimiento económico”, aseguró Luciano Losekann, un especialista en economía industrial de la Universidad Federal Fluminense (UFF), en diálogo con BBC Mundo.

El escándalo de corrupción ha comprometido además a las mayores empresas brasileñas de ingeniería y construcción, como Odebrecht, Andrade Gutierrez y OAS. Son firmas que solían ejecutar grandes obras de infraestructura, que impulsaban el PIB brasileño, pero ahora lidian con arrestos y procesamientos de quienes eran sus ejecutivos.

Los resultados oficiales divulgados este jueves señalan que durante 2015 la contracción en la industria brasileña fue de 6,2% y en los servicios de 2,7% respecto al año anterior. Sólo el sector agropecuario registró un alza de actividad, aunque leve: 1,8%.

Crisis de confianza
Los economistas señalan además que Brasil se ha visto perjudicado por un deterioro de la confianza de los mercados en su economía.

Un reflejo de ello fue la reciente decisión de las principales calificadoras internacionales de riesgo de quitarle el grado de inversión al país, un preciado sello de buen pagador que le habían otorgado en la década pasada.

A medida que el gobierno de Rousseff pierde recaudación por impuestos y pide dinero prestado a intereses mayores para combatir la inflación, la deuda pública bruta de Brasil aumenta en relación al PIB: llegó a 66% en 2015 y se proyecta que este año seguirá creciendo.

Los datos oficiales de este jueves muestran diez trimestres seguidos de caída de las inversiones en Brasil, que sólo en los últimos tres meses de 2015 tuvieron un retroceso de 4,9% respecto al trimestre anterior.

Según los expertos, esto no sólo se debe al recorte de las inversiones de Petrobras y del Estado en general, sino también a que el índice de confianza industrial se desmoronó al nivel más bajo desde 2001.

http://www.iprofesional.com/notas/228606-Brasil-estas-son-las-cuatro-causas-del-desplome-de-la-mayor-economa-de-Amrica-latina

LUNES, 27 DE MARZO 2017, 09:16:49

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5 puntos clave sobre la crisis económica y política en Brasil

El nivel de deuda pública de Brasil se incrementó a 70% del PIB en 2015 y podría aumentar a cerca de 90% hacia el 2025.

Bandera de Brasil (Foto: Reuters) 18. Marzo .2016
Bandera de Brasil (Foto: Reuters) 18. Marzo .2016

 

En la actual situación de Brasil, que tiene el PIB más grande América Latina y el octavo dentro del G-20, hay componentes económicos y políticos. Por un lado, el país enfrenta su peor recesión en décadas y, por otro, múltiples investigaciones por corrupción que cimbraron al gobierno de Dilma Rousseff, quien está a las puertas de un juicio político.

Un informe sobre perspectivas de la economía mundial del Fondo Monetario Internacional (FMI) a enero de 2016 señala que el producto interno bruto (PIB) agregado de la región de América Latina y el Caribe se contraerá este año, como reflejo de la recesión de Brasil y otros países que registran problemas económicos.

“En términos de la composición por países, las revisiones pueden atribuirse principalmente a Brasil, cuya recesión (causada por la incertidumbre política en medio de las secuelas ininterrumpidas de la investigación de Petrobras) está demostrando ser más profunda y prolongada que lo esperado”, indica el informe.

Un análisis de Capital Economics destaca 5 cosas que son necesarias saber sobre la crisis política y económica por la que atraviesa Brasil:

1 ¿Qué detonó esta situación, la economía o el escándalo político? La situación política es una de las causas secundarias de la recesión que se vive en Brasil. La crisis por la que atraviesa el país ha sido también por los problemas políticos que han paralizado al sector empresarial y que ocasionaron una caída en las inversiones por parte de la iniciativa privada. Sin embargo, esto es un motivo secundario, pues la economía brasileña se encontraba en problemas antes de que los conflictos políticos se agravaran.

Hasta ahora, su PIB ha disminuido en un 7.8% desde su nivel máximo.

La firma indicó que, a pesar de que la crisis política es un factor secundario en la crisis, se prevé que ésta incremente su importancia en los siguientes trimestres.

2 ¿Cómo está la deuda en Brasil? La dinámica de la deuda en Brasil es “bastante grave”, comenta Neil Shearing, economista de Capital Economics para mercados emergentes. El nivel de deuda pública se incrementó a 70% del PIB en 2015 y podría aumentar a cerca de 90% hacia el 2025. “Una pérdida de ingresos fiscales ha contribuido al desorden en este rubro, pero el mayor problema ha sido el fracaso para contener el gasto. A pesar de los crecientes temores, la deuda soberana en default sigue siendo poco probable”, indica el estudio.

3 ¿La situación actual se debe a la desaceleración de China? Debido a que el mayor impacto en los precios de las materias primas a nivel mundial y en China ya pasó, ahora el foco se encuentra en los factores internos.

4 ¿Qué sigue? Los principales ajustes en la política del país deben ser en el ámbito fiscal. Un cambio en el gobierno, ya sea por la dimisión de Dilma Rousseff o en las próximas elecciones de 2018, podría traer consigo modificaciones en el rubro fiscal, aunque existe el temor de que se fortalezca el populismo económico. Al respecto, la carga permanecerá en la política monetaria y el banco central.

5 ¿A qué pondrán atención los inversionistas? En los próximos 6 a 12 meses, los inversionistas podrían ver signos de que la deuda en Brasil está empezando a deteriorase. “Pondremos especial atención en la deuda y en la evolución del mercado de crédito”, según Capital Economics.

El jueves, la Cámara baja del Congreso de Brasil puso en marcha un proceso de juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff, mediante la aprobación de una comisión de 65 miembros que estudiarán si existen razones para destituirla por la manipulación de cuentas del gobierno.

Ello en medio de las protestas que se viven en el país debido a la decisión de Rousseff de integrar al ex mandatario Luiz Inácio Lula da Silva como su jefe de gabinete.

https://www.forbes.com.mx/5-puntos-clave-la-crisis-economica-politica-brasil/#gs.g8bloKI

Lecciones de crisis económica de Brasil

Gerardo Bongiovanni

Nº 2

Finalmente, ha ocurrido lo que se temía desde hace mucho tiempo. Brasil no ha podido sostener su tipo de cambio, ha tenido que devaluar y su economía ha entrado en una profunda crisis, arrastrando a ella a los principales países de Sudamérica, y en particular a la Argentina. No obstante, este desenlace no debiera sorprender a ningún observador advertido; tampoco será justo pensar en que sólo la crisis del sudeste asiático o la caída en los precios de los commodities (materias primas) son causales de esta situación.

De hecho, la economía de Brasil adolece de problemas estructurales gravísimos, que en los últimos tiempos se agudizaron y generaron la actual coyuntura. También Argentina, mucho más avanzada en el proceso de transformaciones, tiene determinadas realidades en su estructura económica que la hacen extremadamente vulnerable ante contingencias como las presentes. Y en ambos casos estas realidades tienen estrecha vinculación con la falta de reformas de fondo o bien con la forma inadecuada en que estas reformas fueron llevadas adelante.

Las causas de la crisis en Brasil

Los principales problemas estructurales del Brasil en los últimos años, pasan claramente por la estrategia “desarrollista” que significó una fuerte intervención del estado en la economía y que trajo como consecuencia una creciente presencia del sector público, tanto a nivel federal, como en los estados y gobiernos locales. Así creció el gasto publico, se incrementó fuertemente el déficit fiscal alcanzando en 1998 el 8% del PIB y se generó una deuda pública enorme e inmanejable.

Ciertamente, las dudas de los operadores y de los mercados sobre la posibilidad de que el Gobierno de Cardozo pudiera afrontar con éxito la solución al problema del endeudamiento público, fue la causa principal de la devaluación del real ocurrida meses atrás. Tengamos en cuenta que esta deuda pública, que era en 1985 equivalente al 14% del PIB, llega hoy a la astronómica cifra de 380.000 millones de dólares, es decir casi 40% del PIB. Es importante señalar que cerca de un tercio de esta deuda es responsabilidad de los gobiernos estaduales y de los municipios, que han sido parte esencial en el aumento de las erogaciones públicas, de la mano de un esquema de regulaciones, dádivas y privilegios que forman un sistema político ineficiente y corrupto.

Pero el problema no termina ahí, ya que una parte muy significativa de esta deuda alrededor de 120.000 millones de dólares está concentrada en el muy corto plazo, generando cargas altísimas por los intereses a pagar. Así es como el estado ha llegado a pagar intereses que en algún momento alcanzaron el 40% anual. En este contexto, con un Gobierno no muy convencido de la necesidad de aplicar una “cirugía mayor” y con severas restricciones políticas para intentar las transformaciones que Brasil requiere, no se ha alcanzado el apoyo del Fondo Monetario Internacional ni del Banco Mundial para trasmitir confianza a los mercados. No ha bastado siquiera la promesa del presidente Clinton promesa, por cierto, muy devaluada por sus propios problemas domésticos de que “EE.UU. no dejará caer a Brasil”.

Lo cierto es que el real se ha devaluado un 50%, las reservas internacionales cayeron en pocos meses de 75.000 a 35.000 millones de dólares, el país afronta una profunda recesión y el inicio de una espiral inflacionaria, mientras los políticos miran para otro lado. No parece haber voluntad, al menos en el corto plazo, de hacer los profundos y postergados cambios que la economía brasileña necesita para salir adelante.

El impacto en Argentina

Obviamente, Argentina es el país de América del Sur que más está sufriendo las consecuencias de esta situación. Y este impacto puede apreciarse en dos aspectos: los mercados financieros y el comercio internacional. Por el lado financiero, la retracción de los inversores internacionales hacia la región ha dificultado el financiamiento del estado y de las empresas nacionales, y elevado considerablemente el costo de ese financiamiento. Adicionalmente ha castigado fuertemente a la Bolsa local, que, sin fondos del extranjero, ve transcurrir sus días entre la abulia y la desconfianza.

Esto refleja, no obstante, una de las principales debilidades de la economía argentina: su excesiva dependencia de los capitales financieros. Lo que, a su vez, se vincula con el aumento del gasto fiscal y de la deuda pública y la consiguiente necesidad de financiarla en los mercados financieros internacionales.

Por el lado del comercio exterior, el impacto es también muy fuerte. Argentina es “Brasil dependiente”, le vende 34% de sus exportaciones totales y más del 60% de los productos industriales exportados van a Brasil. En particular algunos sectores, como el automotriz y el de tractores, tienen prácticamente todo su comercio hacia o desde Brasil. Desde luego, el golpe será más que considerable y las primeras estimaciones permiten inferir que las exportaciones argentinas caerán este año entre un 15 y un 20%.

Sin embargo, también aquí debe señalarse otra debilidad de la Argentina, que tras ser una de las economías más abiertas del mundo a principios del siglo, se había cerrado casi totalmente a partir de la década de los 40. Desde 1989, cuando Menem inicia las importantes reformas llevadas adelante desde entonces, se intentó también reabrir la economía argentina al mundo, pero este proceso tuvo éxito sólo a medias. Las exportaciones y las importaciones siguen siendo muy bajas, en relación al PIB, y la integración comercial tuvo lugar esencialmente entre los países del Mercosur, lo que no es malo en sí, pero pone de manifiesto algunos problemas de competitividad y dificultades para comerciar con el resto del mundo. Como ejemplo puede mencionarse que mientras las exportaciones argentinas al Mercosur crecieron del 23 al 44% del total entre 1992 y 1997, las ventas a la Unión Europea cayeron en ese periodo del 31 al 16%.

Hay, de todas formas, dos aspectos claramente positivos en Argentina durante la actual crisis: la convertibilidad y el comportamiento del sistema bancario. El sistema de convertibilidad peso-dólar se mantiene firme -apoyado por oficialistas y opositores- y no parece haber a la vista ningún riesgo para su continuidad. Incluso el gobierno ha tratado de avanzar aún mas en esta dirección lanzando una audaz y cuestionada idea de “dolarizar” completamente la economía, estableciendo una unión monetaria con EE.UU. En cuanto a la banca, han quedado bien lejanas las “corridas”, cierres de instituciones financieras y des- confianza de los ahorristas de los tiempos del “efecto tequila” cuando en 1995 el sistema financiero perdió 20% de los depósitos en tres meses y desaparecieron cerca de 40 bancos. A merced de las asociaciones de los bancos locales con bancos internacionales, a ventas y fusiones de entidades, y a la labor del Banco Central, el sistema bancario se encuentra hoy muy fortalecido y cuenta con la confianza de la población. En el fondo, las causas de los problemas son las de siempre.

Las lecciones que deja la actual crisis de Brasil y sus repercusiones en Argentina y en otros países de América es que sus causas son las mismas que contribuyeron a la decadencia de estos países: irresponsabilidad política, aumento en los gastos públicos y los déficit fiscales, endeudamientos estatales desproporcionados, economías semi-cerradas, mentalidad empresarial contraria a la competencia, etc. Incluso en países como la Argentina, que ha avanzado notablemente en el proceso de cambio, queda muy claro que los dolores de cabeza que hoy le genera la situación de Brasil tienen que ver fundamentalmente con la forma y la metodología en que se han realizado estos cambios.

Apertura a medias manteniendo la protección a los amigos, integración económica con un bloque regional en vez de con todo el mundo, privatizaciones monopolísticas y regulaciones laborales que aumentan los costos empresariales y la competitividad de la economía, tasas impositivas altísimas para financiar un estado aún enorme e ineficiente, no son obviamente las mejores recetas para ayudar a la transformación, y explican en buena medida los problemas de nuestras economías en las actuales circunstancias.

http://www.clublibertaddigital.com/ilustracion-liberal/2/lecciones-de-crisis-economica-de-brasil-gerardo-bongiovanni.html

 

8.17.- DESDE LAS ECONOMÍAS FASCISTAS NO SE VEÍA ALGO COMO TRUMP – Edmund S. Phelps*

El gobierno de Donald Trump debería centrarse en abrir la competencia, no solo en recortar las regulaciones.

En Estados Unidos, muchos creen que actualmente está en marcha un desplazamiento político interno que lleve del cosmopolitismo al nacionalismo y de las ‘élites’ metropolitanas izquierdistas a las ‘populistas’ rurales de derecha. La ideología económica imperante también está desplazándose desde un corporativismo regulador redistributivo a algo parecido al viejo corporativismo intervencionista**.

19  mar 2017.- Votantes descontentos se encuentran detrás de ambos cambios. Durante décadas, los estadounidenses creyeron que viajaban sobre una alfombra mágica de crecimiento económico, gracias a los avances en la ciencia y, posteriormente, al surgimiento de Silicon Valley. De hecho, el crecimiento de la productividad total de los factores ha sido lento desde principios de la década de 1970. El auge de internet (1996-2004) fue solo una fugaz desviación de dicha tendencia.

Con el tiempo, a medida que las empresas recortaban la inversión en respuesta a los rendimientos decrecientes, el crecimiento de la productividad de la mano de obra y de los salarios por hora ha disminuido, y muchos trabajadores han abandonado la fuerza laboral.

(Especial: Avances más signiticativos de la historia de Internet)

Este es el “estancamiento secular” que el economista Alvin Hansen (1887-1975) describió en el pasado. No ha afectado particularmente a la riqueza establecida porque las tasas de interés ultrabajas llevaron los precios de las acciones a dispararse. Sin embargo, una porción considerable del público se ha exasperado con los líderes gubernamentales, que parecen tener otras prioridades en lugar de restaurar un crecimiento de base amplia. Algunos comentaristas llegan incluso a la conclusión de que el capitalismo ha terminado su curso y de que la economía terminará en un estado relativamente estacionario de saturación de capital.

Desde 1970, la remuneración agregada por mano de obra (salarios, más beneficios complementarios) ha crecido solamente un poco más lentamente que las ganancias agregadas. Sin embargo, la compensación promedio por hora de los trabajadores del sector privado (empleados de producción y empleados que no son supervisores) ha crecido mucho más lentamente que los beneficios de todos los demás. Y en el 2015, la participación de la industria manufacturera en el empleo total fue solo una cuarta parte de la que había en 1970.

(Además: Jefes de empresas ganan 18 veces más que los operarios)

La pérdida de puestos de trabajo de manufactura en el Cinturón de Óxido de Estados Unidos (Rust Belt) dejaron, de manera predominante, a hombres blancos de clase obrera con un nivel de vida ligeramente superior al alcanzado por sus padres. Durante muchos años, especialmente en los Apalaches, ellos han sentido que la sociedad les muestra poco respeto. Ya no pueden desempeñar papeles importantes dentro de sus familias, sus comunidades o su país, y la percepción de que quienes reciben altos ingresos no están pagando su porción justa –mientras otros reciben beneficios sin trabajar– magnifica su sensación de injusticia.

No obstante, existen razones más profundas para su enojo. Estos hombres han perdido la oportunidad de hacer un trabajo significativo y de tener una sensación de protagonismo. Y se han visto privados de un espacio donde pueden obtener la satisfacción de tener éxito en algo y crecer en una vocación que les proporcione autorrealización. Les gustaría ser capaces de imaginar y crear cosas que importan. Los ‘empleos buenos’ en algunas ramas de la manufactura ofrecían a estos hombres la perspectiva de nuevos retos, de aprendizaje y promociones complementarias. En cambio, los puestos de trabajo en los peldaños inferiores de las ventas al por menor y en la industria de servicios no ofrecen nada de lo mencionado.

Al perder sus ‘empleos buenos’, estos hombres se quedaron sin la fuente central que les daba significado a sus vidas. El aumento de suicidios y muertes relacionadas con las drogas entre estadounidenses que se halló en el estudio conducido por Anne Case y Angus Deaton (nobel de economía) es evidencia de dicha pérdida.

Para determinar una respuesta apropiada a este problema, primero debemos considerar las causas subyacentes del estancamiento en Occidente. En un artículo del año 1934, Hansen escribió que el “estancamiento secular es causado por la falta de nuevos inventos o nuevas industrias” Y, como demuestro en mi libro ‘Mass Flourishing: How Grassroots Innovation Created Jobs, Challenge, and Change’ (2013), la innovación estadounidense comenzó a disminuir o estrecharse a finales de la década de 1960.

Para ese entonces, el espíritu innovador de Estados Unidos –el amor por imaginar, explorar, experimentar y crear– se había debilitado, dando paso a una ideología corporativista que permeó todos los niveles de gobierno y reemplazó a la ideología individualista sobre la cual prospera el capitalismo. Si bien la propiedad privada sigue siendo extensa, el Gobierno ejerce ahora el control sobre gran parte del sector privado. Un particular con una nueva idea a menudo necesita la aprobación gubernamental para implementarla, y las empresas que entran a una industria existente deben competir con participantes ya establecidos que normalmente ya cuentan con el apoyo estatal. Si bien Silicon Valley creó industrias y mejoró el ritmo de la innovación durante un período corto, también se ha topado con rendimientos decrecientes.

(También: Pensamiento público)

Para reactivar la innovación necesitamos cambiar la forma en que se hacen los negocios. El gobierno de Donald Trump debería centrarse en abrir la competencia, no solo en recortar las regulaciones. Desafortunadamente, el Presidente no se ha enfocado en esto, hasta ahora: rara vez menciona la innovación y su equipo está considerando un abordaje que podría socavarla.

Para empezar, en lugar de culpar a la innovación perdida por la difícil situación en la que se encuentran los trabajadores estadounidenses, Trump culpa al comercio. Es cierto que algunos economistas muy capaces parecen compartir esta suposición. Pero si bien las ‘naciones innovadoras’ tradicionales, como EE. UU., el Reino Unido y Francia, han experimentado grandes descensos en la participación de la mano de obra masculina, todo sugiere que la principal causa de dicha situación no es el comercio, sino la innovación perdida.

En segundo lugar, él está suponiendo que las medidas del lado de la oferta para impulsar las ganancias de las empresas (después de impuestos) aumentarán los ingresos y crearán empleos. Pero esa rebaja de impuestos también podría conducir a una explosión de la deuda pública y, en última instancia, precipitar una profunda recesión.

Por último, y lo peor de todo, Trump piensa que al intimidar a ciertas empresas, como Ford y Carrier, y ayudar a otras, como Google, impulsará la producción y el empleo. Esta es una expansión de la política corporativista en una proporción que no se ha visto desde las economías fascistas de Alemania e Italia en la década de 1930. Si este pensamiento persiste, habrá más interferencias en el sector empresarial para proteger a los participantes ya establecidos y bloquear a quienes apenas llegan. Esto obstruirá las arterias de la economía, y lo más probable es que se evite mucha más innovación de la que se estimule entre quienes ya se encuentran establecidos.

Los formuladores de políticas deben despertar ante los peligros del corporativismo que resurge bajo el gobierno de Trump. Tal abordaje del estancamiento y las privaciones económicas de hoy amenaza con hundir un clavo de plata en el corazón de la innovación, y de la clase obrera estadounidense.

*EDMUND S. PHELPS Premio nobel de economía en el 2006 por “profundizar nuestro entendimiento de la relación entre los efectos a corto y largo plazo de la política económica“, y director del Centro sobre Capitalismo y Sociedad de la Universidad de Columbia.© Project Syndicate Chicago http://www.eltiempo.com/mundo/eeuu-y-canada/desde-las-economias-fascistas-no-se-veia-algo-como-trump-69314

** Nota Alterco.- Aparte del libro “Cuasi-corporativismo: El fascismo autóctono de los Estados Unidos” por Robert Higgs: … “Bajo condiciones de crisis, todas aquellas fuerzas que normalmente obstaculizan el desarrollo del corporativismo estadounidense disminuyen. Desde principios del siglo veinte, en las emergencias nacionales asociadas con la guerra, la depresión económica, la inflación rápida y acelerada, o los disturbios laborales a gran escala, el gobierno nacional ha respondido con la adopción de políticas que consolidan el poder en la cima y extienden el ámbito de su autoridad. Con el poder más concentrado y más activamente empleado, el incentivo para que los grupos de intereses privados se organicen, incrementen el número de miembros, supriman sus disputas internas, y exijan tener voz en la generación de las políticas es mayor.

Patrocinio gubernamental.- Lejos de resentir a tal coalición de intereses privados, el gobierno por lo general la aprueba, la alienta, y a veces incluso la patrocina. En una crisis, la acción veloz es algo imperativo, y el gobierno precisa intereses privados con los cuales pueda tratar de manera rápida mientras preserva la legitimidad que se origina en el hecho de concederles a las partes afectadas un papel en la realización de las políticas. Cuando el gobierno se encuentra imponiendo restricciones o exigencias poco comunes sobre los ciudadanos, como siempre lo hace durante las principales emergencias, necesita crear la percepción, sino la realidad, de que estas cargas han sido aceptadas—mejor todavía, propuestas y escogidas—por quienes deben soportarlas.

Las emergencias nacionales crean condiciones en las cuales los funcionarios del gobierno y los grupos de intereses especiales privados tienen mucho que ganar mediante la generación de negociaciones políticas entre ellos. El gobierno obtiene los recursos, la pericia, y la cooperación de las partes privadas, que usualmente resultan esenciales para el éxito de sus políticas de crisis. Los grupos de intereses especiales privados se benefician con la aplicación de la autoridad gubernamental a fin de lograr el cumplimiento de las reglas de su cartel, lo que es esencial para impedir el “viaje gratis” que normalmente pone en peligro el éxito de todo arreglo para la provisión de bienes colectivos a los grupos de intereses especiales. La crisis promueve una politización ampliada de la vida económica, la que a su vez alienta la organización y las negociaciones políticas adicionales.

En la historia de los Estados Unidos, el cuasi-corporativismo ha emergido y declinado durante el transcurso de las emergencias nacionales, pero cada episodio ha dejado legados y acreencias de corporativismo incorporadas en la estructura del gobierno estadounidense, el que es en parte elitista y en parte pluralista. Pero en la actualidad estas acreencias, asumiendo la forma de arreglos del neocorporativismo desagregado dispersos por toda la economía, representan una parte significativa de la política económica.*

*La discusión precedente está extraída de una cita mucho más extensa y plenamente documentada en mi libro Against Leviathan: Government Power and a Free Society (Oakland, California: The Independent Institute, 2004), p. 177–200. Traducido por Gabriel Gasave 31/1/2006 http://www.elindependent.org/articulos/article.asp?id=1663

 

7.17.- TRUMP, VUELVE A DESREGULARIZAR LA BANCA –  Oscar Ugarteche, Jorge Zaldívar

10 mar 2017.- Los precios de las acciones de los bancos de Estados Unidos tuvieron un crecimiento acelerado desde el día después del triunfo de Donald Trump. La repentina subida de las acciones se debió a la propuesta del desmantelamiento de la Ley Dodd-Frank y a la reducción del impuesto tributario corporativo. Los que se preguntan para quien trabaja Trump, la respuesta está debajo.

Con el alza de precios de las acciones de la banca americana, el precio de las acciones de los bancos europeos se disparó. Lo impresionante es que las acciones tanto de bancos ingleses, alemanes como italianos habían estado a la baja entre 2015 y el día antes de las elecciones americanas, como efecto de escándalos de crimen organizado y por el estancamiento secular que atraviesa Europa.

La controversia sobre el manejo de las finanzas internacionales con la llegada de Trump al poder, además de replantear el tema de la desregulación del sistema financiero hace que esto se pueda analizar utilizando el dilema del prisionero, ¿cómo se ejecutaría la política del gobierno de Donald Trump? Hay cuatro jugadores: el corporativo de Wall Street, el gobierno de Trump, los reguladores del sistema financiero, y al pueblo. El objetivo ideal sería “ganar-ganar” para cada uno, pero como cada jugador conoce la estrategia de su oponente, la rivalidad, la competencia y la avaricia llevarán a que cada agente busque su mayor beneficio, no importando si se perjudica al contrincante. Trump juega a sacar a los otros del juego, reguladores y pueblo, para beneficio de los corporativos de Wall St. El gobierno de Trump son ellos mismos del corporativo de Wall St, como vimos antes.

Visto desde un análisis Gramsciano, los dueños del poder están sentados en el poder y subordinan a todos los demás actores para su beneficio. Por primera vez de manera abierta, los dueños del poder no tienen representantes en el poder político sino están ellos mismos. Trump ganó las elecciones y la bolsa comenzó a crecer. Luego anunció la derogación de la ley Dodd-Frank en el “Presidential Executive Order on Core Principles for Regulating the United States Financial System” del 3 de febrero y la bolsa de valores entró en un frenesí y pasó los 21,000 puntos. Estaba en 18,000 puntos en noviembre. En tres meses el valor de las acciones en bolsa ha subido 16% y de los bancos. El 21 de febrero, las bolsas de Estados Unidos valían 900,000 millones de dólares más que tres meses antes. Esto equivale al 80% del PIB de México.

Falta aún el anuncio de la disminución de los impuestos corporativos de 35% a 15% de las utilidades netas antes de impuestos. De lograrse la propuesta, Wells Fargo entre otros seis bancos serían beneficiados. El sistema bancario ahorraría 12 mil millones de dólares al año y sus ganancias se incrementarían en un 14 por ciento, de acuerdo a datos de Bloomberg [i].

La reacción de Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo fue de una profunda preocupación[ii] ya que puede llevar a un nuevo colapso financiero con devastadores impactos sobre todo el mundo, como la crisis del 2008.

En Europa, los banqueros han presionado desde finales de 2016 para que los requerimientos de capital se reevalúen. Porque según ellos, están subestimando el peso de sus activos. A los bancos más grandes se les pide una mayor capitalización, lo que pasa a afectar a los bancos más pequeños que deben seguirles el paso. Hasta antes de noviembre de 2016 los bancos europeos habían cotizado por debajo de la mitad de su valor en bolsa. Los malos reportes de sus hojas de balance y los escándalos de crimen organizado con bancos americanos en los mercados de oro, tasa de interés, mercado cambiario y de futuros los afectó mucho.

Tras la elección de Trump el 7 de noviembre del 2016, y su objetivo de desregular la reforma financiera, muchos de estos bancos vieron una recuperación del precio de sus acciones, análoga a la recuperación de la banca americana. Esto quiere decir que hay una gran apuesta por parte de los banqueros europeos por la desregulación de los mercados financieros primero en Estados Unidos y luego en Europa. Deutsche Bank, que fue el blanco constante de multas por parte del Departamento de Justicia (DoJ) americano, observó un crecimiento en el precio de sus acciones de casi el 40 por ciento desde noviembre del 2016 (ver gráfico)

Los bancos ingleses igualmente mostraron una mejora en el precio de sus acciones. Royal Bank of Scotland había tenido una caída de sus acciones de 47 por ciento en el 2016 y para inicios de 2017 mostró un crecimiento del 22 por ciento. Lloyds Banking Group y Barclays que estuvieron coludidos en la manipulación de la tasa de interés Libor y que también fueron multados por el DoJ, mostraron un mejoramiento de sus acciones del 17 y 23 por ciento respetivamente.

https://us-mg5.mail.yahoo.com/neo/launch?.rand=13o1ucdba3j23#6464616482

 

6.17.- EL NUEVO ENEMIGO – Mario Vargas LLosa 

El comunismo se ha convertido en una ideología residual. Ahora la amenaza es el populismo, que ataca por igual a países desarrollados y atrasados

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El comunismo ya no es el enemigo principal de la democracia liberal —de la libertad— sino el populismo. Aquel dejó de serlo cuando desapareció la URSS, por su incapacidad para resolver los problemas económicos y sociales más elementales, y cuando (por los mismos motivos) China Popular se transformó en un régimen capitalista autoritario. Los países comunistas que sobreviven —Cuba, Corea del Norte, Venezuela— se hallan en un estado tan calamitoso que difícilmente podrían ser un modelo, como pareció serlo la URSS en su momento, para sacar de la pobreza y el subdesarrollo a una sociedad. El comunismo es ahora una ideología residual y sus seguidores, grupos y grupúsculos, están en los márgenes de la vida política de las naciones.

5 mar 2017.-  Pero, a diferencia de lo que muchos creíamos, que la desaparición del comunismo reforzaría la democracia liberal y la extendería por el mundo, ha surgido la amenaza populista. No se trata de una ideología sino de una epidemia viral —en el sentido más tóxico de la palabra— que ataca por igual a países desarrollados y atrasados, adoptando para cada caso máscaras diversas, de izquierdismo en el Tercer Mundo y de derechismo en el primero. Ni siquiera los países de más arraigadas tradiciones democráticas, como Reino Unido, Francia, Holanda y Estados Unidos están vacunados contra esta enfermedad: lo prueban el triunfo del Brexit, la presidencia de Donald Trump, que el partido del Geert Wilders (el PVV o Partido por la Libertad) encabece todas las encuestas para las próximas elecciones holandesas y el Front National de Marine Le Pen las francesas.

¿Qué es el populismo? Ante todo, la política irresponsable y demagógica de unos gobernantes que no vacilan en sacrificar el futuro de una sociedad por un presente efímero. Por ejemplo, estatizando empresas y congelando los precios y aumentando los salarios, como hizo en el Perú el presidente Alan García durante su primer Gobierno, lo que produjo una bonanza momentánea que disparó su popularidad. Después, sobrevendría una hiperinflación que estuvo a punto de destruir la estructura productiva de un país al que aquellas políticas empobrecieron de manera brutal. (Aprendida la lección a costa del pueblo peruano, Alan García hizo una política bastante sensata en su segundo Gobierno).

Ingrediente central del populismo es el nacionalismo, la fuente, después de la religión, de las guerras más mortíferas que haya padecido la humanidad. Trump promete a sus electores que “América será grande de nuevo” y que “volverá a ganar guerras”; Estados Unidos ya no se dejará explotar por China, Europa, ni por los demás países del mundo, pues, ahora, sus intereses prevalecerán sobre los de todas las demás naciones. Los partidarios del Brexit —yo estaba en Londres y oí, estupefacto, la sarta de mentiras chauvinistas y xenófobas que propalaron gentes como Boris Johnson y Nigel Farage, el líder de UKIP en la televisión durante la campaña— ganaron el referéndum proclamando que, saliendo de la Unión Europea, Reino Unido recuperaría su soberanía y su libertad, ahora sometidas a los burócratas de Bruselas.

Hay gobernantes que no vacilan en sacrificar el futuro de una sociedad por un presente efímero

Inseparable del nacionalismo es el racismo, y se manifiesta sobre todo buscando chivos expiatorios a los que se hace culpables de todo lo que anda mal en el país. Los inmigrantes de color y los musulmanes son por ahora las víctimas propiciatorias del populismo en Occidente. Por ejemplo, esos mexicanos a los que el presidente Trump ha acusado de ser violadores, ladrones y narcotraficantes, y los árabes y africanos a los que Geert Wilders en Holanda, Marine Le Pen en Francia, y no se diga Viktor Orbán en Hungría y Beata Szydlo en Polonia, acusan de quitar el trabajo a los nativos, de abusar de la seguridad social, de degradar la educación pública, etcétera.

En América Latina, Gobiernos como los de Rafael Correa en Ecuador, el comandante Daniel Ortega en Nicaragua y Evo Morales en Bolivia, se jactan de ser antiimperialistas y socialistas, pero, en verdad, son la encarnación misma del populismo. Los tres se cuidan mucho de aplicar las recetas comunistas de nacionalizaciones masivas, colectivismo y estatismo económicos, pues, con mejor olfato que el iletrado Nicolás Maduro, saben el desastre a que conducen esas políticas. Apoyan de viva voz a Cuba y Venezuela, pero no las imitan. Practican, más bien, el mercantilismo de Putin (es decir, el capitalismo corrupto de los compinches), estableciendo alianzas mafiosas con empresarios serviles, a los que favorecen con privilegios y monopolios, siempre y cuando sean sumisos al poder y paguen las comisiones adecuadas. Todos ellos consideran, como el ultraconservador Trump, que la prensa libre es el peor enemigo del progreso y han establecido sistemas de control, directo o indirecto, para sojuzgarla. En esto, Rafael Correa fue más lejos que nadie: aprobó la ley de prensa más antidemocrática de la historia de América Latina. Trump no lo ha hecho todavía, porque la libertad de prensa es un derecho profundamente arraigado en Estados Unidos y provocaría una reacción negativa enorme de las instituciones y del público. Pero no se puede descartar que, a la corta o a la larga, tome medidas que —como en la Nicaragua sandinista o la Bolivia de Evo Morales— restrinjan y desnaturalicen la libertad de expresión.

Inseparable del nacionalismo es el racismo, y se manifiesta sobre todo buscando chivos expiatorios

El populismo tiene una muy antigua tradición, aunque nunca alcanzó la magnitud actual. Una de las dificultades mayores para combatirlo es que apela a los instintos más acendrados en los seres humanos, el espíritu tribal, la desconfianza y el miedo al otro, al que es de raza, lengua o religión distintas, la xenofobia, el patrioterismo, la ignorancia. Eso se advierte de manera dramática en el Estados Unidos de hoy. Jamás la división política en el país ha sido tan grande, y nunca ha estado tan clara la línea divisoria: de un lado, toda la América culta, cosmopolita, educada, moderna; del otro, la más primitiva, aislada, provinciana, que ve con desconfianza o miedo pánico la apertura de fronteras, la revolución de las comunicaciones, la globalización. El populismo frenético de Trump la ha convencido de que es posible detener el tiempo, retroceder a ese mundo supuestamente feliz y previsible, sin riesgos para los blancos y cristianos, que fue el Estados Unidos de los años cincuenta y sesenta. El despertar de esa ilusión será traumático y, por desgracia, no sólo para el país de Washington y Lincoln, sino también para el resto del mundo.

¿Se puede combatir al populismo? Desde luego que sí. Están dando un ejemplo de ello los brasileños con su formidable movilización contra la corrupción, los estadounidenses que resisten las políticas demenciales de Trump, los ecuatorianos que acaban de infligir una derrota a los planes de Correa imponiendo una segunda vuelta electoral que podría llevar al poder a Guillermo Lasso, un genuino demócrata, y los bolivianos que derrotaron a Evo Morales en el referéndum con el que pretendía hacerse reelegir por los siglos de los siglos. Y lo están dando los venezolanos que, pese al salvajismo de la represión desatada contra ellos por la dictadura narcopopulista de Nicolás Maduro, siguen combatiendo por la libertad. Sin embargo, la derrota definitiva del populismo, como fue la del comunismo, la dará la realidad, el fracaso traumático de unas políticas irresponsables que agravarán todos los problemas sociales y económicos de los países incautos que se rindieron a su hechizo.

http://elpais.com/elpais/2017/03/02/opinion/1488458309_164217.html?rel=cx_articulo#cxrecs_s

Nota Altereco: publicaremos la respuesta del presidente Nicolás Maduro y de Donald Trump.

5.17.- AMÉRICA LATINA SÍ PRODUCE TECNOLOGÍA: ESTAS SON LAS MILLONARIAS CIFRAS DEL NEGOCIO

Foto: Getty
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A pesar de que la de tecnología es hasta ahora una industria naciente en América Latina, una nueva generación de empresarios está impulsando los negocios en esa área y ahora le siguen los pasos a los referentes mundiales en la materia. Estas ciudades y países tienen las ‘startups’ más exitosas.

24 2 2017 Una verdadera revolución en materia de innovación y tecnología se abre paso en la región de la mano de avances significativos en indicadores ‘clave’ como la conectividad a internet, dado que en la actualidad un 47% de la población tiene acceso a la red.

Justamente un reciente informe realizado por Surfing Tsunamis,  NXTP Labs y el apoyo del Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin),  da cuenta del interesante crecimiento que han tenido las tecnolatinas en los últimos años.

“América Latina es testigo del surgimiento y crecimiento de una nueva especie de empresas, que está transformando nuestro panorama empresarial: las tecnolatinas, compañías privadas de base tecnológica nacidas en la región. La mayoría son digitales y emprendedoras, con huella internacional”, explica el documento.

El informe destaca que este tipo de compañías “ya pueden contarse por miles” y afirma están generando una transformación más allá de internet, al generar importantes aportes en campos como la biotecnología, medicina digital, energías renovables, seguridad del software, tecnología espacial, el fintech y el agtech.

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Como parte del informe titulado ‘Tecnolatinas: América Latina en el Tsunami de la tecnología’ se estableció que en la región hay más de 5.000 empresas con dichas características, que en conjunto representan un valor aproximado de US$38.000 millones en valorización.

Es preciso señalar que 124 de estas tecnolatinas en conjunta superan los US$25 millones en valorización. Aunque resulta sorprendente saber que solo 9 unicornios o ‘startups’ tecnológicas están valorizadas por más US$1.000 millones (61% del valor del ecosistema).

Este listado de las tecnolatinas más poderosas está compuesto por compañías como B2W (Brasil), Crystal Lagoons (Chile), Despegar (Argentina), Globant (Argentina), Kio Networks (México), Mercado Libre (Argentina), OLX (Argentina), Softtek (México) y ToTvs (Brasil).

Estas empresas se han convertido en referentes para ‘startups’ regionales que están en crecimiento, estas equivalen al 58% de la totalidad del ecosistema y en conjunto valen menos de US$100 millones según el informe.

Uno de los datos más interesantes que arrojó este análisis es que el mapa de las tecnolatinas es muy distinto al mapa de las multilatinas, es decir las multinacionales de América Latina (mayormente ubicadas en sectores tradicionales).

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Esto responde, según la investigación, a que “los factores clave para tener éxito en este espacio, son muy distintos de los sectores tradicionales”.

Como hecho destacable puede afirmarse que Brasil y Argentina acumulan el 37% de las multilatinas y el 66% de las tecnolatinas  Argentina representa un 37% del total del valor del ecosistema regional).

Por otro lado, México, Chile y Colombia representan el 55% de las multilatinas pero solo el 29% de las tecnolatinas, lo que demuestra una vez más que el liderazgo en cada segmento cambia y depende de varios factores.

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Por urbes, hay que subrayar que la mayoría de las tecnolatinas se encuentran en las megaciudades más grandes de la región: Sao Paulo (51), Buenos Aires (20) y Ciudad de México DF (13), que representan el 68% de estas compañías y el 87% de la creación de valor del ecosistema, destacando el valor de un gran y diverso grupo de talentos y éxitos tempranos.

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A diferencia de lo que ocurre en mercados maduros como el de Estados Unidos o Europa, en América Latina la vasta mayoría de las tecnolatinas son nuevas (el 69% tiene menos de 10 años) y fueron creadas por emprendedores jóvenes.

Son el resultado de un ecosistema de apoyo rápido y floreciente que incluye ONGs, universidades, inversionistas, gobiernos y proveedores de servicios. Su referencia cultural es Silicon Valley”, señala el informe.

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Sin embargo, estas no son las únicas características que identifican a los creadores de las ‘startups’ de tecnología más poderosas de la región, ya que  también se identifican por el hecho de que:

  • Se mantienen actualizados sobre las tendencias mundiales y globales del mercado utilizando las tecnologías digitales más avanzadas.
  • Están experimentando constantemente con las últimas prácticas de negocios como modelos de negocio en canvas, pruebas A/B y crowdfunding.
  • Se proponen cambiar el mundo y en muchos casos, prueban, que no es una aspiración tan extravagante sino una posibilidad real.

Finalmente, el estudio afirma que hasta ahora un gran parte de las tecnolatinas replican el modelo de otros exitosos provenientes de Estados Unidos y que aún no han puesto un pie en la región.

Además, se centran en espacios donde hay fricción local (es decir, necesidad de distribución, contratos, soluciones de pago). Crean valor mediante el desarrollo de lo que más tarde se convertirá a menudo en bloques de construcción para los actores globales, acelerando la penetración de soluciones en la región”, concluye.

http://www.dinero.com/emprendimiento/articulo/las-tecnolatinas-mas-grandes-de-america-latina/242335

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3.17 – ¿QUÉ HIZO REALMENTE EL TLCAN? . Dani Rodrig

26 en 2017.- Brad De Long ha escrito un extenso ensayo que defiende el TLCAN (y otros acuerdos comerciales) de la acusación de que son responsables de la pérdida de empleos manufactureros en los EE.UU. Estoy de acuerdo con mucho de lo que dice – en particular con los puntos que la disminución en El empleo manufacturero ha sido un proceso a largo plazo que es anterior al NAFTA y al choque de China y que está impulsado principalmente por la tendencia secular de los avances tecnológicos que ahorran mano de obra. No hay manera de que el NAFTA sea responsable de la desindustrialización del empleo en los Estados Unidos o de esperar que un acuerdo “mejor” con México traiga esos empleos de vuelta.

Al mismo tiempo, el ensayo me deja frustrado e inquieto. Parece pasar por alto el dolor distributivo del TLCAN y exagerar las ganancias globales.

Entonces:, ¿qué dice la evidencia sobre estos temas? Tenemos ahora algunos buenos artículos académicos que tratan tanto de las ganancias globales como de los impactos distributivos.

Comencemos con el panorama general. Recuerde primero que muchos defensores del TLCAN hicieron al principio algunas afirmaciones salvajemente optimistas acerca de lo que el TLCAN iba a lograr. El más extravagante de los estudios, y el que probablemente fue el más difundido, fue uno producido en el Instituto Peterson de Economía Internacional (entonces sólo el Instituto de Economía Internacional). Este estudio argumentó que el NAFTA sería un creador neto de empleo para los Estados Unidos, gracias a una mejoría proyectada en la balanza comercial estadounidense. (Este estudio aparentemente ya no está disponible en el sitio web de PIIE, pero se pueden encontrar extractos aquí , véase la página 58 para los mpactos proyectados).

Este argumento siempre fue un obstáculo: no se supone que los acuerdos comerciales creen un empleo neto; Simplemente reorganizan el empleo. El TLCAN ni restara, ni agregó un número considerable de empleos a la economía estadounidense. En el mejor de los casos, hizo que la economía estadounidense fuera más eficiente reasignando a los trabajadores a empleos más productivos.

Y ciertamente esto pasó. Pero las ganancias globales de eficiencia son bastante pequeñas, mucho más pequeñas de lo que los efectos del volumen de comercio le llevaría a creer. Un estudio académico publicado recientemente por Lorenzo Caliendo y Fernando Parro utiliza todas las campanas y silbatos de la teoría del comercio moderno para producir la estimación de que estas ganancias totales equivalen a una ganancia de “bienestar” del 0,08% para los Estados Unidos. Es decir, el octavo Del 1 por ciento! Vea su Tabla 2 ( aquí o aquí ). Los impactos en el volumen de comercio fueron mucho mayores: una duplicación de las importaciones estadounidenses de México.

Lo que es igualmente interesante es que la mitad de la minúscula ganancia del 0,08% para EE.UU. no es una ganancia de eficiencia, sino un beneficio debido a la mejora de términos de intercambio. Es decir, Caliendo y Parro estiman que los precios mundiales de lo que las importaciones estadounidenses cayeron en relación con lo que exporta. Estos no son ganancias de eficiencia, sino transferencias de ingresos de otros países (principalmente México y Canadá). Estas ganancias se hicieron a expensas de otros países.

Una ganancia, no importa cuán pequeña, es todavía una ganancia. ¿Qué pasa con los impactos distributivos?

El análisis empírico más detallado de los efectos en el mercado de trabajo del TLCAN está contenido en un artículo de John McLaren y Shushanik Hakobyan . Ellos encuentran que los efectos agregados fueron bastante pequeños (en línea con otros trabajos), pero que los impactos sobre las comunidades directamente afectadas fueron bastante severos. Merece la pena citar a John McLaren en una entrevista :

  1. De acuerdo con su estudio, ¿cuáles son los impactos clave del TLCAN en los salarios estadounidenses?

Para el trabajador medio, no hay mucho impacto, pero para ciertas bolsas importantes de trabajadores, las barreras a la importación reducidas resultantes del TLCAN parecen haber reducido el crecimiento salarial muy por debajo de lo que habría sido. Esto es particularmente cierto para los trabajadores manuales. No vimos mucho efecto sobre los trabajadores con educación universitaria, y los ejecutivos en el otro extremo del espectro obtuvieron algún beneficio de la globalización de su línea de producción.

También hay un gran componente geográfico. Incluso si usted no trabaja en una industria afectada, si usted trabaja en una ciudad que depende de una de esas industrias, su crecimiento salarial probablemente fue afectado. Por ejemplo, una camarera que trabaja en una ciudad que depende en gran medida de la fabricación de prendas de vestir podría perder el crecimiento de los salarios, aunque no trabaja en una industria directamente afectada por el comercio. Para mí, este fue uno de nuestros hallazgos más llamativos.

  1. Entre los trabajadores afectados, ¿cómo cambiaron los salarios?

Los trabajadores más afectados fueron los que abandonaron la escuela secundaria trabajando en industrias que dependían en gran medida de las protecciones arancelarias vigentes antes del TLCAN. Estos trabajadores vieron caer el crecimiento de los salarios en hasta 17 puntos porcentuales en relación con el crecimiento salarial en las industrias no afectadas. Si usted es un obrero al final de los 90 y su salario es 17 por ciento más bajo de lo que podría haber sido, podría ser un desastre para su familia. Ese fue el mayor impacto que vimos, y es importante recordar que el impacto es mucho menor para el trabajador promedio.

  1. ¿Qué industrias han soportado el peso del impacto?

Las industrias que tuvieron una gran caída arancelaria a causa del TLCAN y que producen algo que México tiende a exportar, fueron las más afectadas en términos de crecimiento salarial. Según nuestros datos, esto incluía muchas industrias manufactureras de la vieja línea, tales como la fabricación de prendas de vestir, textiles, calzado o productos de arcilla estructural como ladrillo y teja.

  1. ¿Cuáles son las zonas geográficas más vulnerables?

Encontramos los mayores impactos en partes de Georgia, Carolina del Norte, Carolina del Sur e Indiana, con áreas como Washington, DC, Virginia del Norte y Maryland entre las localidades menos vulnerables.

En la discusión que rodea al TLCAN, a menudo se oye hablar de los impactos en estados manufactureros como Ohio y Pennsylvania. No tuvimos demasiado impacto allí, probablemente porque sólo estábamos mirando los efectos de las reducciones de los aranceles de los Estados Unidos contra los productos mexicanos. Este estudio no analizó los efectos de la reducción de los aranceles mexicanos sobre los productos procedentes de Estados Unidos, lo que, paradójicamente, podría causar problemas a los trabajadores estadounidenses a medida que los fabricantes mueven las cadenas de producción hacia el sur. Eso es algo que estamos investigando actualmente y podría explicar lo que estamos viendo en áreas como Ohio y Pennsylvania.

En otras palabras, los desertores de secundaria que trabajaban en industrias protegidas por aranceles antes del TLCAN experimentaron reducciones en el crecimiento salarial de hasta 17 puntos porcentuales en relación con el crecimiento salarial en industrias no afectadas. No creo que nadie pueda argumentar que una caída de 17% es pequeña. Como recalcan McLaren y Hakobyan, estas pérdidas se propagaron a lo largo de las localidades en las que vivían estos trabajadores.

Así que aquí está el panorama general que estos estudios académicos representan para los Estados Unidos: el TLCAN produjo grandes cambios en los volúmenes comerciales, pequeñas ganancias de eficiencia en general y algunos impactos muy significativos en las comunidades afectadas.

Las consecuencias del TLCAN para México son otro tema que requeriría un puesto separado. Permítanme decirles que no se han cumplido las grandes expectativas que tenían los formuladores de políticas del país para el TLCAN. A pesar de la integración del país en las cadenas productivas norteamericanas, la productividad general se ha estancado. México ha sido uno de los países con menor desempeño de América Latina.

¿Así que Trump está engañado sobre el impacto global del TLCAN en los empleos de manufactura? Absolutamente sí.

¿Fue capaz de capitalizar las pérdidas reales que este y otros acuerdos comerciales produjeron en ciertas partes del país de una manera que los demócratas no pudieron? De nuevo, sí.

23 DE ENERO DE 2017

Nuevos resultados sobre el cambio estructural durante el reciente auge del crecimiento en los países en desarrollo – Dani Rodrig

Las últimas dos décadas han sido un raro período de rápida convergencia para las economías en desarrollo del mundo. Todo el mundo está familiarizado con la experiencia de China y la India, pero el crecimiento fue más allá de estas dos grandes economías. Muchos países de África subsahariana y de América Latina tuvieron su mejor desempeño en décadas, si no nunca.

En un nuevo artículo , mis coautores Xinshen Diao (IFPRI) y Margaret McMillan (Tufts e IFPRI) y yo examinamos esta experiencia. Nos preguntamos qué fue lo que impulsó este crecimiento y cuan sostenible es. Mirar el crecimiento reciente a través de la lente del cambio estructural resulta particularmente perspicaz.

Aquí está nuestra descomposición de las recientes aceleraciones del crecimiento en los términos dentro del sector e intersectorial. Este último término captura la contribución al crecimiento del cambio estructural: la reasignación del trabajo entre sectores con diferentes productividades laborales.

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Lo que destaca el análisis es que las recientes aceleraciones del crecimiento se basaron en un crecimiento rápido de la productividad del trabajo dentro del sector (América Latina) o en un cambio estructural que crecía en el crecimiento (África), pero rara vez ambos al mismo tiempo. En América Latina, el crecimiento de la productividad laboral dentro del sector ha sido impresionante, pero el cambio estructural promotor del crecimiento ha sido muy débil. De hecho, el cambio estructural ha hecho una contribución negativa al crecimiento general, excluyendo la agricultura, lo que significa que la mano de obra ha pasado de sectores de alta productividad a actividades de baja productividad. En África, la situación es el espejo del caso latinoamericano. El cambio estructural promotor del crecimiento ha sido significativo, especialmente en Etiopía, Malawi, Senegal y Tanzania. Pero esto ha sido acompañado en estos países por un crecimiento negativo de la productividad laboral en sectores no agrícolas.

Esto no es cómo el crecimiento se supone que suceda. Como se muestra en el documento, el patrón de crecimiento de Asia oriental fue muy diferente, con ambos términos contribuyendo fuertemente al crecimiento general en los períodos de alto crecimiento. Desarrollamos un modelo simple de equilibrio general de dos sectores en el papel para arrojar luz sobre estos patrones, especialmente el contraste entre los modelos africano y asiático.

Mostramos que el patrón asiático de fuertes componentes “dentro” y “entre” es consistente con el crecimiento que está siendo impulsado principalmente por choques positivos de productividad para los sectores modernos. Por el contrario, el modelo africano está en consonancia con el crecimiento impulsado no por el sector moderno, sino por los choques de demanda agregada positivos (debido a las transferencias extranjeras, por ejemplo) o por el crecimiento de la productividad en el sector tradicional (agricultura). En esta versión del modelo, el sector moderno se expande y el cambio estructural que favorece el crecimiento se produce cuando el aumento de la demanda se extiende al sector moderno. (Nuestras hipótesis sobre las preferencias garantizan que los cambios en la demanda estén lo suficientemente sesgados hacia el sector moderno para asegurar que el sector moderno se expanda en ambos casos, a pesar de los ajustes en los precios relativos). Pero la productividad del trabajo en el sector moderno se reduce como subproducto, Disminuyen los rendimientos del capital y las empresas menos productivas. Esto también es compatible con el desempeño relativamente pobre de la manufactura en África.

Para obtener más información, consulte el documento http://drodrik.scholar.harvard.edu/files/dani-rodrik/files/recent_growth_boom_in_ldcs.pdf

2.17 – 6 CLAVES SOBRE TRUMP Y EL FUTURO, SEGÚN NOAM CHOMSKY – Rodrigo Riquelme

Chomsky encuentra varias similitudes entre Trump y otras figuras demagógicas de la historia, como Adolfo Hitler.

 El fin de la República de Weimar, en 1933, es el escenario que se asemeja más a la situación que está viviendo Estados Unidos con el arribo de Donald Trump al poder, de acuerdo con Noam Chomsky, profesor emérito del Instituto Tecnológico de Massachusetts y una de las figuras más contestatarias frente a las políticas neoliberales de diversas administraciones estadounidenses.

En una entrevista con Truthdig, en el 2010, Chomsky hizo una predicción que parece estarse cumpliendo: “Si llega alguien carismático y honesto, este país está en problemas, sobre todo debido a la frustración, la desilusión, el enojo justificado y la ausencia de una respuesta coherente (…) Se nos dirá que los hombres blancos son una minoría perseguida. Nos dirán que tenemos que defender el honor de la nación. La fuerza militar será exaltada. La gente será golpeada. Esto podría convertirse en una fuerza abrumadora”.

Chomsky se interesó desde muy pequeño por dos cosas: el lenguaje y la política. Sus estudios lingüísticos lo llevaron a convertirse en el fundador de toda una rama de esta ciencia, la gramática generativa, la cual cimbró los cimientos de la lingüística tradicional. Pero desde hace varias décadas, su intenso activismo político y social han hecho que sea uno de los intelectuales más contestatarios del siglo XX. En una conversación con Sam Fragoso, de la revista Pacific Standard, Chomsky detalló su opinión sobre lo que espera que ocurra con el ascenso al poder de un hombre cuya demagogia compara con la política de Adolfo Hitler.

  1. Es un estafador

A la pregunta de Fragoso sobre si un personaje con una personalidad vacía y con una política confusa, como Chomsky ha definido a Trump en repetidas ocasiones, puede llegar a los votantes, el profesor en lingüística del Instituto Tecnológico de Massachusetts respondió que el presidente electo de Estados Unidos es “como un estafador. Fue capaz de decir cosas a un sector de la población que, de alguna manera, articuló sus propias preocupaciones y sentimientos, y lo hizo con bastante eficacia”.

Chomsky encuentra una contradicción crucial en el carácter de Trump al comparar la retórica de éste cuando le habla a la clase trabajadora con los nombramientos de su gabinete. Cuando habla con la clase trabajadora “él es anti-establishment, él va a enfrentar a Wall Street (…) Él dice que va a traer de vuelta trabajos (…) ¿Cómo va a hacer eso? Al elegir a un secretario de Trabajo (Andrew F. Puzder) que es sumamente anti-laboral”.

  1. Para Trump, todo es culpa de los demás

Muchas de las personas que votaron por Donald Trump también votaron por Barack Obama en el 2008 y en el 2012. El periodista de Pacific Standard le preguntó a Chomsky el estado al que tendría que llegar Estados Unidos para que las personas se den cuenta de que Trump no está actuando con las mejores intenciones. Para el activista y escritor, el eslogan de Trump “Make America Great Again” le dio a los votantes la misma sensación que ofreció el discurso de Obama durante sus campañas electorales, una sensación de esperanza y cambio, la cual fue disminuyendo conforme avanzaba su administración.

Pero cuando las personas se den cuenta de que el gobierno de Trump tampoco puede ofrecer esa esperanza y ese cambio, hay varias alternativas que, de acuerdo con Chomsky, no son nada alentadoras. Una de estas alternativas es “una usual acción de las figuras y de las estructuras autoritarias cuando no pueden cumplir sus promesas, buscar un chivo expiatorio: ‘Vamos a culpar a las personas más vulnerables y que están sufriendo. Hagamos que sea culpa suya’”, explica Chomsky. El investigador recuerda que Trump ya ha comenzado con esta práctica, ya que ha culpado a los inmigrantes por los problemas que enfrenta la Unión Americana.

  1. La educación está bajo ataque

En palabras de Chomsky, el sistema educativo estadounidense, del que ha formado parte desde hace más de 65 años, no motiva la curiosidad de los estudiantes. Por el contrario, las escuelas y universidades han convertido a este sistema en una estructura que fomenta el control del aprendizaje y la falta de curiosidad entre sus miembros, fortaleciendo un sentimiento de pasividad en ellos. Además, de acuerdo con el lingüista, con la llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos el sistema educativo estadounidense se encuentra bajo ataque, sobre todo si se considera que el presidente electo ha elegido a una persona que está en contra de la educación pública, la empresaria Betsy DeVos, como su próxima secretaria de Educación.

  1. Hay sólo fragmentos de verdad en el panorama

Las palabras de Trump han conducido a Estados Unidos y a buena parte del mundo a vivir en una era post-factual, es decir, que los hechos y la realidad han dejado de tener importancia; son las palabras y su interpretación la moneda de cambio de una era en la que la opinión vertida en redes sociales es más relevante que los hechos reales. Para Trump, “si yo digo que es falso, entonces es falso”.

Chomsky compara esta actitud con la propaganda nazi que llegó 10 años después de que Alemania alcanzara la cumbre de la civilización occidental. “El pico de la civilización occidental, en muchos sentidos, fue Alemania en los años 20 en las artes, las ciencias e incluso como un modelo para la democracia. En 10 años, había descendido a las profundidades de la barbarie en una sociedad post-factual”. Para Chomsky, al igual que durante el régimen nazi, flotan en el aire fragmentos de una verdad que confunden más que esclarecen.

  1. Estamos en una situación histórica específica

Chomsky encuentra varias similitudes entre Trump y otras figuras demagógicas de la historia, como Adolfo Hitler. La diferencia que existe entre la Alemania nazi de Hitler y Estados Unidos con Trump, es que en este caso existen formas efectivas de evitar los peligros que implica que un personaje como él llegue a la Oficina Oval y de aprovechar las oportunidades que se presenten para construir la base de un mejor futuro. El activista pone como ejemplo el plan de infraestructura que Trump ha anunciado que llevará a cabo durante su mandato. Según Chomsky, el plan de infraestructura de Trump implica que las empresas les quitarán dinero a los contribuyentes para construir la infraestructura que ellos creen es la necesaria. Sin embargo, para Chomsky esto no es más que un acto de corrupción.

“Una alternativa sería un programa de infraestructura que desarrolle cosas que realmente necesitamos, como un tren de alta velocidad, por ejemplo, o sistemas de escuelas públicas con salarios docentes dignos y con respeto por los maestros (…) Esto requeriría la inversión del gobierno, lo que significa el compromiso popular de utilizar los fondos para el beneficio del público en general”, refiere.

  1. Debemos defender los derechos fundamentales

Las últimas preguntas de Fragoso a Chomsky tienen un matiz más personal, más cercano. La voz del escritor y activista social es una de las más escuchadas y reconocidas en el ámbito de las prácticas políticas estadounidenses. Pero para el investigador, perder su voz, es decir, ser censurado, no es un problema relevante. “Ha habido tiempos mucho peores, y hay muchas oportunidades y mucha protección para la libertad de expresión y asociación, si defendemos estos derechos enérgicamente, lo mismo que las oportunidades que tenemos”.

De acuerdo con Chomsky, sus opiniones no son complejas y en realidad no importa quién las diga, sino que sean dichas, para que sean escuchadas. Uno de los intelectuales más importantes del último siglo concluyó la entrevista apelando a la responsabilidad que tienen todos los estadounidenses para cumplir objetivos comunes. “ Todos tenemos cosas que podemos hacer. Tenemos oportunidades, debemos perseguirlas en la mayor medida posible”.

Fuente: http://eleconomista.com.mx/internacional/2017/01/13/6-claves-sobre-trump-futuro-segun-noam-chomsky

1.17 – EL PODEROSO DÓLAR – Cronometrador

Por qué un fortalecimiento del dólar es malo para la economía mundial 

PODEORSO
La subida del dolar parece bienvenida. Así, se pasa por alto el papel central que juega el dólar en las finanzas globales

La más importante moneda del mundo flexiona sus músculos. En las tres semanas  tras la victoria de Donald Trump, el dólar tenía uno de sus más agudas subidas,  siempre contra una cesta de pares de países ricos. Ahora es un 40% por encima de sus mínimos en 2011. Se ha fortalecido en relación a monedas de mercados emergentes, también.

El yuan ha caído a su nivel más bajo frente al dólar desde el año 2008; funcionarios chinos ansiosos se dicen que están pensando en restricciones más estrictas sobre adquisiciones de valores extranjeros por empresas nacionales para frenar la presión hacia abajo. India, que tiene problemas de su propias manufacturas (ver artículo), ha visto su moneda llegar a un mínimo histórico contra el dólar. Otras monedas asiáticas se han sumergido en profundidades nunca vistas desde la crisis financiera de 1997-98.

El dólar ha ido ganando fortaleza poco a poco, durante años. Pero el significado de esta última oleada es la mezcla de las perspectivas de un cambio en la política económica en América. El peso del dinero de los inversionistas  ha apostado a que Mr Trump recorte los impuestos y gaste más  fondos públicos en consolidación de la deteriorada infraestructura de América. Un gran impulso fiscal llevaría a la Reserva Federal a elevar las tasas de interés a un ritmo más rápido para controlar la inflación. Rendimiento de los bonos de diez años de Estados Unidos aumentó de casi 1,7% a 2.3%, en la noche de las elecciones. Los rendimientos más elevados son un imán para los flujos de capital (ver artículo).

El crecimiento brillante en la economía más grande del mundo suena como a bienvenida. Un precedente ampliamente es citado es el primer mandato de Ronald Reagan como presidente, en tiempos de déficit presupuestario cada vez más amplio y altas tasas de interés, durante las cuales el dólar subió. Ese episodio causó problemas en el extranjero y esta vez podría ser aún más complicado. Aunque la economía de Estados Unidos representa una porción menor de la economía mundial, los mercados financieros y crediticios globales han explotado en tamaño. El dólar se ha vuelto más importante. Eso hace que un dólar más fuerte sea más peligroso para el mundo y para América.

Novus ordo seclorum

La influencia relativa de Estados Unidos como potencia comercial ha estado en constante declive: el número de países para los que  es el mayor mercado de exportación cayó de 44 en 1994 a 32 dos décadas más tarde. Pero la supremacía del dólar como un medio de intercambio y una reserva de valor no se cuestiona. Algunos aspectos del poder del billete verde son claros de ver. Según una estimación en 2014, una zona de dólar de facto, compuesta por Estados Unidos y países cuyas monedas se mueven en línea con el dólar, abarcaba quizás el 60% de la población mundial y el 60% de su PIB.

Otros elementos son menos visibles. La cantidad de financiamiento en dólares que tiene lugar más allá de las costas de Estados Unidos ha aumentado en los últimos años. A medida que los mercados emergentes crecen más ricos y más hambrientos para las finanzas, también lo hace su demanda de dólares. Desde la crisis financiera, las bajas tasas de interés en Estados Unidos han llevado a los fondos de pensiones a buscar rendimientos decentes en otros lugares. Se han apresurado a comprar bonos denominados en dólares emitidos en lugares improbables, como Mozambique y Zambia, así como los bonos emitidos por grandes empresas de mercados emergentes. Estos emisores estaban muy contentos de pedir prestado en dólares a tasas más bajas que las prevalecientes en casa. El año pasado este tipo de deuda en dólares ascendió a casi 10 millones de dólares, de los cuales un tercio en los mercados emergentes, según el Banco de Pagos Internacionales, en un foro para los banqueros centrales.

Cuando el dólar sube, también lo hace el costo del servicio de esas deudas. Pero el dolor causado por un dólar más fuerte se extiende mucho más allá de su efecto directo en los deudores en dólares. Esto se debe a que los préstamos offshore baratos han causado en muchos casos una mayor oferta de crédito local. Las entradas de capital elevan los precios de los activos locales, alentando nuevos préstamos. No todos los dólares prestados por las empresas de mercados emergentes se han utilizado para invertir; Parte del dinero terminó en cuentas bancarias (donde se puede prestar de nuevo) o financiado otras empresas.

Un fortalecimiento del dólar envía este ciclo en reversa. A medida que el billete verde sube, los prestatarios en paralelo requieren más dinero para atender el creciente costo de sus propias deudas. A medida que el capital fluye, los precios de los activos financieros caen. El resultado es que las condiciones crediticias en muchos lugares fuera de Estados Unidos están cada vez más estrechamente vinculadas al destino del dólar. No es una coincidencia que algunos de los mayores perdedores contra el dólar recientemente han sido monedas en países como Brasil, Chile y Turquía, con montones de deudas en dólares.

El ojo de la providencia

Hay peligros al acecho en un dólar más fuerte para América, también. El déficit comercial se ampliará a medida que una moneda fuerte reprime las exportaciones y chupa las importaciones. En la era Reagan, un déficit altisonante alimentó el proteccionismo. Esta vez América comienza con un gran déficit y uno que ya ha sido politizado, no menos por el Sr. Trump, que lo ve como prueba de que las reglas del comercio internacional son manipuladas en favor de otros países. Un déficit mayor aumenta las posibilidades de que actúe sobre sus amenazas para imponer aranceles abruptos a las importaciones de China y México en un intento de equilibrar el comercio. Si el señor Trump sucumbe a sus instintos proteccionistas, las consecuencias serían desastrosas para todos.

Mucho depende naturalmente de en donde se encuentre el dólar hasta de aquí. Muchos inversionistas son optimistas. El greenback está comenzando a parecer querido contra sus pares. La Fed tiene un récord de respaldo a la subida de las tasas si hay problemas en los mercados emergentes. Sin embargo, las monedas a menudo se alejan de los valores fundamentales durante largos períodos. Tampoco es obvio que los inversionistas que huyen de la moneda de Estados Unidos puedan llegar allá. El euro y el yuan, los dos pretendientes a la corona del dólar, tienen profundos problemas propios. La Fed, cuya próxima reunión de fijación de la tasa de interés de referencia tarifas lugar este mes, podría encontrar más difícil que antes evitar el endurecimiento en una economía que se está calentando.

Si el dólar permanece fuerte, ¿podría desactivarse la presión proteccionista mediante una acción internacional coordinada? La novedad habla de un nuevo pacto que rivaliza con el Acuerdo de Plaza, un acuerdo de 1985 entre Estados Unidos, Japón, Gran Bretaña, Francia y Alemania Occidental para empujar el dólar de nuevo, que parece extraviado. Japón y Europa están luchando contra la baja inflación y no están demasiado interesados en monedas más fuertes, y mucho menos en las políticas monetarias más estrictas que serían necesarias para asegurarlas (ver artículo).

Los mercados bursátiles en Estados Unidos se han reunido en la perspectiva de un crecimiento más fuerte. Están siendo demasiado arrogantes. La economía global es débil y el músculo del dólar lo debilitará aún más.

http://www.economist.com/news/leaders/21711041-rise-greenback-looks-something-welcome-ignore-central-role?fsrc=permar|image2

052.- CHINA SE ASOMA AL VACÍO – LLuís Bassets

Pekín tiene todas las cartas para liderar el libre comercio, el cambio climático y el nuevo orden global. No hace falta esperar a los primeros cien días de Donald Trump para ponderar razonablemente las cartas con que cuenta China para salir como la gran vencedora de las elecciones presidenciales en Estados Unidos. No es la única potencia con posibilidades, pero sí la que tiene mejores expectativas. 

Rusia puede obtener ventajas regionales en Europa oriental y Oriente Próximo, en Ucrania principalmente, como resultado del debilitamiento del lazo transatlántico y del desinterés de Washington por el futuro de Siria.

También puede sacar tajada la República Islámica de Irán, que ya aprovechó la guerra de Bush para extender su esfera de influencia en Irak, regresó a la escena internacional gracias al acuerdo nuclear con Obama y ahora puede sacar partido de la nueva estrategia de Trump para consolidar al régimen aliado de Bachar el Asad. 

Un barco navega entre la niebla en el río Yangtsé (China). GETTY 
Un barco navega entre la niebla en el río Yangtsé (China). GETTY

28 nov 2016.- En el caso de China, las ventajas no son solo regionales. El proteccionismo comercial de Trump, con la denuncia del TTP (Tratado Comercial con el Pacífico) y la vía muerta para el TTIP (Tratado Trasatlántico de Comercio e Inversiones), entrega a Pekín la bandera del multilateralismo y del libre comercio, y no tan solo en Asia, donde China promueve una alternativa regional que incluye a 16 países en el denominado RCPE (Regional Comprehensive Economic Partenership), sino en la entera región del Pacífico, con la inclusión de los latinoamericanos (México, Perú y Chile). La oportunidad para Pekín a partir de ahora es liderar y apropiarse de la globalización, que Washington promovió e impulsó y ahora parece dispuesto a abandonar.

  • China busca reforzar su vínculo con América Latina tras el triunfo de Trump
  • La OTAN se inquieta ante un líder que cuestiona la defensa colectiva aliada
  • Europa achaca a Estados Unidos el bloqueo del TTIP

Idéntico movimiento cabe respecto a los acuerdos sobre cambio climático alcanzados en París y Marraquech en caso de confirmarse la línea negacionista de Trump y sus propósitos de inhibición en su financiación y aplicación en EEUU. Pekín tiene la oportunidad de quedarse con el liderazgo global de la reducción de emisiones, después de haberse asociado a Washington en Copenhague ya en 2009 hasta compartir la dirección del proceso en la última tanda negociadora.

Las palabras producen efectos, aunque se hayan pronunciado en campaña electoral, sobre todo cuando han salido de la boca del vencedor, por más que luego siga un expectante silencio. Los propósitos aislacionistas y unilaterales crean un vacío geopolítico solo con su enunciado. Los dos tratados de defensa denunciados por Trump antes de las elecciones, la Alianza Atlántica y el Tratado Japón-Estados Unidos, son piezas angulares del sistema de seguridad internacional y probablemente los tratados de defensa más eficaces de la historia. Es difícil que un gobernante responsable de los países afectados se inhiba ante la eventualidad de encontrarse al descubierto por la retirada en un próximo futuro del paraguas defensivo estadounidense. De ahí que objetivamente, antes incluso de que tome posesión, Trump sea en el capítulo de defensa un estímulo para la carrera armamentística y para la proliferación nuclear, así como en el comercial su victoria es un estímulo a los reflejos proteccionistas, la escalada arancelaria y las guerras comerciales.

La realidad mundial de hoy es que hay un presidente electo en Estados Unidos que ha manifestado su desinterés por la marcha del planeta y por su gobernanza multilateral y otro presidente, el de China, Xi Jinping, que tiene planes de inversión en infraestructuras y de conectividad para todo el complejo tricontinental de Asia, Europa y Africa –bajo el nombre de Nueva Ruta de la Seda, de antiguas resonancias imperiales para China- e iniciativas de construcción de nuevas instituciones globales a partir de su visión asiática del mundo y no de la visión de EEUU y de las antiguas potencias europeas.

El pivote asiático de Hillary Clinton y Barack Obama queda desdibujado en la política exterior en ciernes

Trump atacó duramente a China en la campaña electoral, acusándola de depreciación competitiva de su moneda y de inventarse la idea del cambio climático para debilitar la economía estadounidense. La debilidad de estos argumentos, propios para debates de barra de bar, acrecientan la inyección moral que significa para el Partido Comunista de China el contraste entre la eficacia de su oscurantista y lento sistema de selección de sus líderes y la escandalosa e incomprensible elección de un personaje salido de los reality shows como es Trump, sin idea estratégica alguna, y además con menos votos populares que su contendiente demócrata. Es también una victoria ideológica frente a la democracia occidental, que regocija a todos los regímenes autoritarios, especialmente los más competitivos respecto a Washington, como son los de Teherán y Moscú.

Además de la ventaja estratégica global, China también se asoma a una ventaja regional, muy concretamente en su zona de expansión natural que son los mares circundantes, donde disputa la soberanía sobre islas e islotes con Japón y está utilizando arrecifes y peñascos para construir numerosos aeropuertos, puertos e instalaciones militares hasta reivindicar una extensa zona marítima en forma de lengua de vaca que penetra en el Mar de la China Meridional hasta las costas de Filipinas, Malaysia, Indonesia y Vietnam. Pekín está aplicando allí una versión asiática de la Doctrina Monroe –América para los americanos— que le sirve para enfrentarse al paraguas defensivo de EEUU y para soslayar incluso la vigencia del derecho internacional del mar y la jurisdicción de los tribunales internacionales.

Los planes de inversión militar de Trump, y especialmente la prevista construcción de 78 nuevos buques y submarinos, afectan directamente a la competencia militar con China en esta zona, aunque el debilitamiento de la política de alianzas y el unilateralismo de la nueva administración republicanaaflojarán todavía más los lazos con los países de la región y desdibujarán el llamado pivote asiático o desplazamiento del centro geoestratégico de EE UU del Mediterráneo al Pacífico, anunciado por Hillary Clinton y Obama.

El nombramiento del secretario de Estado puede matizar algunas de estas políticas trumpistas. En caso de que el designado sea el ex gobernador de Massachussets y ex candidato republicano Mitt Romney, quedaría compensada la fuerte inclinación hacia Putin manifestada por el magnate inmobiliario. Romney considera a Rusia como la principal amenaza estratégica para Estados Unidos, algo que sin duda alguna está pesando más que los enfrentamientos con Trump en la campaña de las primarias republicanas como baza en su contra en las discusiones sobre la nominación. La incertidumbre respecto al gabinete presidencial es parte de la niebla estratégica que se ha cernido sobre el mundo desde el 9 de noviembre y bajo cuyo manto una vieja superpotencia como Rusia o una aspirante a la hegemonía mundial como China avanzan sus peones con sigilo y determinación.

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/11/25/actualidad/1480094388_697839.html

051.- LOS ACADÉMICOS Y LA CRISIS – Beethoven Herrera Valencia

La ciencia económica quedó comprometida de manera grave por la conducta de algunos de sus eminentes profesionales que falsearon la realidad en sus análisis. La crisis que ha afectado al Reino Unido está en el origen de la emergencia de la xenofobia y de las tendencias aislacionistas que terminaron por imponerse a favor del ‘Brexit’.

14 nov  de 2016.-  Tras la explosión de la crisis financiera, la reina Isabel preguntó a los académicos “¿por qué nadie advirtió que la crisis de crédito estaba en camino?”. Entonces, el Foro de la Academia Británica le remitió una carta en la cual sostenía que si bien algunos economistas habían previsto la crisis, e incluso informes oficiales mostraban desbalances de los mercados financieros, la economía mundial, cada agente económico, de manera independiente, asumió riesgos, seducido por los beneficios del mercado.

Y agregaron que los modelos financieros fueron buenos para predecir solo peligros pequeños y de corto plazo, pensando que las autoridades tenían los instrumentos correctos para enfrentar cualquier dificultad a mayor escala.

En diversos análisis acerca de la crisis hipotecaria estadounidense (por ejemplo, en las películas Inside Job, The Big Short y Wall Street I y II), se muestran los conceptos favorables de algunos bancos que en realidad estaban quebrados, producidos por diversos economistas famosos, a cambio de jugosos honorarios; y lo que es peor, el cambio de esos conceptos tan pronto apareció la crisis. El nombre más mencionado es el de Lawrence Summers.

Además, se menciona a Raghuram Rajan (execonomista jefe del FMI), quien advirtió acerca de la formación de la burbuja y su próxima explosión, pero no fue atendido.

Tampoco tuvieron eco las advertencias de Nouriel Roubini, Paul Krugman y Joseph Stiglitz acerca de la política riesgosa de los bancos, al conceder hipotecas incobrables. De modo que la ciencia económica quedó comprometida de manera grave por la conducta de algunos de sus profesionales que falsearon la realidad en sus análisis.

Los académicos ingleses afirmaron que la mayoría estaba convencida de que “los bancos sabían lo que estaban haciendo. Creían que los magos financieros habían encontrado nuevas y brillantes formas de manejar los riesgos”. Y reconocieron que “una generación de banqueros y financieros se engañó a sí misma y a quienes pensaban que eran los ingenieros que marcan el paso de las economías avanzadas”.

Y concluyeron diciendo que, “aunque la falla para prever el momento, la extensión, la gravedad de la crisis y evitarla tuvo muchas causas, fue, ante todo, una falla de la imaginación colectiva de muchas personas inteligentes, de este país y del extranjero, para entender los riesgos para el sistema en su conjunto” (Academia Británica, 2009).

Es usual controvertir acerca de las causas de la crisis, y de la pertinencia y eficacia de las respuestas. Ahora, está en cuestión la capacidad de los economistas para preverla y actuar para prevenirla.

*Profesor de las U. Nacional y Externado beethovenhv@yahoo.com

http://www.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/la-reina-los-academicos-y-la-crisis-beethoven-herrera-501629

050.- BOLIVIA: ECONOMÍA EJEMPLO DE PRECAUCIÓN – Alfredo Serrano Mancilla

 Bolivia camina por su propio carril. Este año acabará con un crecimiento del PIB por encima del 4,5%. En un momento de contracción económica mundial, de vientos en contra, el país andino crece sostenidamente. ¿Por qué? La razón es bien sencilla: Evo Morales entendió a tiempo los ciclos que sufre la economía mundial.

01/11/2016.-  Desde el inicio de su mandato en el año 2006, Bolivia construyó un orden económico propio. En absoluto, autárquico ni desconectado del mundo. Todo lo contrario: un modelo económico vinculado con el exterior pero en forma soberana e inteligente. Lo primero fue la nacionalización de los hidrocarburos, fundamental para edificar una casa propia. Justa en clave social y eficaz en materia económica. Se rompe así el mito que cualquier nacionalización merma capacidad de crecimiento. Bolivia multiplicó su PIB nominal por cuatro en este tiempo. Y aún continúa en su ciclo largo de crecimiento pese a la coyuntura internacional.

A medida que el gobierno de Evo fue repotenciando el papel del Estado en la economía, tampoco huyeron las inversiones extranjeras directas ni hubo fuga de capitales. El ahorro interno creció a niveles histórico. Hoy en día Bolivia presume de tener reservas (38% PIB) para afrontar efectivamente el actual shock externo negativo. Pero no es únicamente ahorro público, también hay un significativo crecimiento del ahorro privado. En total, contemplando todas las fuentes, Bolivia posee un ahorro de 48.000 millones de dólares. Muy por encima de su PIB (38.000 millones de dólares). Lo que le permite apalancar inversiones productivas para los próximos años. Tiene colchón suficiente para sortear la restricción externa.

Bolivia optó por una economía eficazmente precavida. No arrastrada por los vaivenes de los precios de las materias primas. Supo construir su cinturón de seguridad sin necesidad de sacrificar derechos sociales. Lo hizo gracias a una deliberada intención de conformar un mercado interno. La redistribución de la riqueza, además de satisfacer principios de justicia social, fue indispensable como método para ampliar la demanda interna. El consumo creció gracias a un incremento de los ingresos a lo largo de toda la distribución. Las políticas activas de empleo y los programas sociales para niños (Bono Juancito Pinto), mayores (Renta Dignidad) y mujeres embarazadas (Bono Juana Azurduy) fueron cruciales para este logro. Según el propio Banco Mundial, Bolivia es campeón planetario en mejorar los ingresos para el 40% de la población más pobre. El país se fue desendeudando socialmente sin mayor endeudamiento financiero; la deuda pública actualmente es del 19% del PIB. Y además, la inversión pública no paró de crecer pasando de 879 millones de dólares en 2006, a los 6.396 millones de dólares proyectados en los Presupuestos Generales del Estado para 2016. Este aumento de la inversión pública ha llegado hasta el punto que la formación bruta de capital fijo es mayor hoy en día que el volumen destinado a los salarios públicos.

La política económica boliviana no obedece a ningún manual. Tomó su propio camino mezclando un poco de todo con muy buenos resultados macroeconómicos. Tras ello, existe una indudable explicación: la política. Este éxito económico es fruto de una buena gestión técnica sometida a criterios políticos acertados e innegociables. Ejemplo de esto fue el serial de nacionalizaciones que Evo decidió a lo largo de esta década. En el sector minero, el Estado en promedio se queda con el 50-55% del excedente generado; en el sector hidrocarburífero, con el 85-93%. Se demuestra así que las decisiones políticas a favor de las mayorías no están reñidas con la eficacia económica. En el caso boliviano, la bonanza macroeconómica no viene acompañada de malestar microeconómico, ni austeridad social. Se impone la evoconomía: llegar a la meta pero sin rezagados ni excluidos.

Alfredo Serrano Mancilla, Director CELAG, Doctor en Economía@alfreserramanci

 https://us-mg5.mail.yahoo.com/neo/launch?.rand=13o1ucdba3j23#6612905788

049.-Cuál ha sido el impacto de los Tratados de Libre Comercio en Colombia 30/10/2016

Desde 1990 Colombia ha firmado Tratados de Libre Comercio con el fin de ampliar el mercado de bienes y servicios en el país, pero ¿han contribuido estos a la economía del país?
Desde 1990 Colombia ha firmado Tratados de Libre Comercio con el fin de ampliar el mercado de bienes y servicios en el país, pero ¿han contribuido estos a la economía del país?

Impacto del TLC

1.- Los últimos gobiernos han firmado 14 tratados de libre comercio TLC con diferentes países, los cuales han significado grandes impactos en los diferentes sectores de la economía nacional

2.- En la comisión quinta del senado diferentes empresarios, trabajadores y académicos se reunieron para realizar un balance de la economía nacional tras la implementación de los TLC.

3.- ¿Cuándo empezaron los TLC en Colombia? – Se acuerda en el mandato de Virgilio Barco y se impone en el mandato de César Gaviria en 1990. En los últimos años Colombia ha suscrito 10 acuerdos con más de 40 países.

4.- Rezagos de los TLC desde el año 2010 hasta el año 2015, el déficit comercial con la Unión Europea aumentó en 1,16%.

5.- 2.600 toneladas de carne bovina y sus despojos son importados a Colombia anualmente, pero el país está exportando más de 12 millones de toneladas de alimentos.

6.- El año pasado se aumentaron en 109% las importaciones de productos lácteos, cerca de 40.000 toneladas fueron importadas a precios más bajos que los nacionales.

7.- De cada 100 kilogramos de cerdo consumidas en Colombia 15 son extranjeros, 9.5 son de los Estados Unidos.

8.- La producción nacional de vehículos pasó del 60% de participación en el mercado al 35%.

9.- En el sector de gases y aceites, los productos colombianos están por encima de los importados entre $300 y $400, a causa de los aranceles aduaneros.

10.- De los 120 millones de pares de zapatos que se venden en Colombia, 50 millones son nacionales.

11.- En 1970 se producían 280 mil hectáreas de algodón, actualmente se producen 30 mil hectáreas.

12.- Hacer una camiseta de algodón cuesta alrededor de  $40.000 en Colombia y $15.000 en los Estados Unidos.

http://www.dinero.com/pais/articulo/cual-ha-sido-el-impacto-de-los-tratados-de-libre-comercio-en-colombia/237487

Comentario  Altereco: El reciente informe ‘Balance de 10 décadas de TLC’, por  el profesor Saúl Pineda Hoyos de la Universidad                                       del Rosario en el Centro de pensamiento en estrategias competitivas, señala que  “Cuando se miran las exportaciones colombianas distintas al oro, al ferro-níquel, al petróleo, al carbón, que prácticamente no necesitan TLC porque están exentas de reintegrar los dólares de sus exportaciones, se observa que las exportaciones agrícolas prácticamente mantienen los mismos valores de 2005. Las exportaciones industriales han caído y están muy por debajo de las exportaciones de 2005”, y luego precisa: “Colombia es un país que antes de los TLC exportaba poco, y ahora con TLC exporta poco”. Además, la balanza comercial no ha cesado de deteriorarse.

Comercio mundial: ¿qué hay detrás de su enfriamiento?

Foto: 123rf
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 Comercio mundial retoma fuerza luego de casi dos años en descenso

El mundo está dejando de creer ciegamente en el libre comercio, ni siquiera en las naciones industrializadas principales, donde se encontraba su principal fuente de apoyo, están tan convencidos. Los resultados empiezan a verse en las cifras económicas.

El comercio mundial está cambiando en formas que preocupan a incluso los más optimistas analistas de la economía global.

Una cifra en particular aterra a más de uno.

1/11/2016 .- Como indicaba el analista Binyamin Appelbaum del diario estadounidense TheNew York Times este lunes, en el primer trimestre de 2016 el volumen del comercio mundial se mantuvo casi estático y cayó por 0,8% en el segundo trimestre del año.

Applebaum subraya que sólo en Estados Unidos el comercio total de la nación con el mundo se redujo en US$200.000 millones en 2015 y en otros US$470.000 millones en los primeros meses de este año.

Lo que realmente les preocupa es que es la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que el comercio cae en momentos en que la economía crece.

Lo que apunta a un realineamiento más profundo en la economía mundial, en el que, por primera vez en mucho tiempo, el libre comercio ya no juega un papel tan central.

De la Gran Depresión a la Gran Recesión

En los países desarrollados, la creencia en los beneficios de la libertad de comercio ha sido un dogma de fe casi incuestionado.

En su defensa siempre se ha invocado la memoria de un tiempo traumático: el que siguió a la Gran Depresión de la década de 1930.

En ese momento, como ahora, los grandes centros mundiales de la economía en América del Norte y Europa habían sufrido una profunda crisis financiera que resultó en desempleo, inestabilidad política y zozobra.

La reacción de las grandes potencias entonces fue retraerse del libre comercio en un intento desesperado por proteger sus economías.

En Estados Unidos la tristemente célebre ley Smoot-Hawley impuso en la década de 1930 fuertes aranceles a las importaciones, situación que se replicó del otro lado del Atlántico por las naciones europeas.

Al fascismo

El consenso es que esa serie de medidas proteccionistas empeoró la crisis económica e hizo que la Gran Depresión se profundizara y alargara, con las consecuencias políticas catastróficas a las que contribuyó, incluyendo por supuesto el fascismo y la Segunda Guerra Mundial.

Por eso, al terminar el conflicto en 1945, Estados Unidos y las otras potencias victoriosas insistieron en un sistema económico internacional que debería proteger el libre comercio, pues asociaban el proteccionismo comercial con esos desastres pasados.

Hoy el mundo está nuevamente recuperándose de una profunda crisis económica, en este caso la Gran Recesión de 2008.

Después de dos décadas en las que el libre comercio se expandió al tiempo que se derrumbaba el comunismo en Europa y China, y se ampliaban las reformas neoliberales en buena parte del mundo en desarrollo, hoy ese mismo libre comercio se está deteniendo en el corazón industrializado de la economía mundial.

Y como en los años 30 del siglo pasado, empiezan a surgir movimientos políticos poderosos que aseguran que la solución al desempleo en las naciones industriales está precisamente, en retraerse de los mercados comerciales internacionales.

Desigualdad

La Gran Recesión de 2008 no ha sido tan grave como lo fue la Gran Depresión en la década de 1930, pero expertos piden no olvidar las lecciones que dejó la una, a la hora de atender las consecuencias de la otra.

“Es fácil echarle la culpa al comercio de todos los males que aquejan a un país. Pero limitar el libre comercio detendría un motor que ha generado ganancias de bienestar sin precedente alrededor del mundo por varias décadas”, aseguró la directora ejecutiva del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, en un comunicado el pasado 1 de septiembre.

Uno de los problemas con este razonamiento, es que esas ganancias de bienestar que supuestamente produce el libre comercio están eludiendo a muchos grupos sociales en todos los países.

En los países desarrollados, en particular, las clases obreras han visto la pérdida de millones de empleos que han cruzado la frontera en busca de salarios más bajos, alentados por lostratados de libre comercio.

Lea también: Cuál ha sido el impacto de los Tratados de Libre Comercio en Colombia

“El libre comercio, aseguran, obligó a los industriales estadounidenses a irse a países con mano de obra más barata para evitar que los competidores internacionales les ganaran la competencia. Pero al partir han dejado atrás trabajadores y comunidades que sufren”, reporta la corresponsal de negocios de la BBC, Zoe Thomas.

“La ira que esas pérdidas dejan ha sido una de las fuerzas detrás de la campaña presidencial de Donald Trump. En discurso tras discurso ha criticado a las empresas que reubican sus fábricas a sitios como México. Trump incluso ha prometido renegociar (el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, conocido por sus siglas en inglés como) NAFTA“, asegura nuestra corresponsal.

Y en el entretanto, al amparo de la prosperidad de la globalización, ciertos grupos privilegiados han aumentado de manera dramática su riqueza, creando en esas naciones industriales niveles de desigualdad que antes eran considerados un problema exclusivo de las naciones en desarrollo.

En las políticas

Por lo que el consenso en torno a la conveniencia absoluta del libre comercio se ha deteriorado.

A tal punto que hasta el mismo Fondo Monetario Internacional, en un reciente informe de un grupo de sus investigadores, empezó a discutir la conveniencia de haber seguido sin atenuantes esa fórmula por tantos años en tantos países.

La discusión en torno a la conveniencia o no del libre comercio está muy lejos de verse zanjada en el terreno intelectual.

Pero en el campo de las políticas, los números evidencian que los dirigentes de los países más poderosos del mundo ya no se comprometen incondicionalmente con ello.

Y, por eso, no hay garantía que las cifras del libre comercio global, anémicas desde 2015, vayan a cambiar de tendencia pronto.

http://www.dinero.com/economia/articulo/por-que-cae-el-comercio-sin-haber-recesion-en-el-mundo/238511

048.- INDUSTRIA ARGENTINA  SE DESPLOMÓ 8% EN SEPTIEMBRE Y SE ESTIMA LENTA RECUPERACIÓN

27/10/2016 Cuando se creía que lo peor había quedado atrás, la industria volvió a caer fuerte en septiembre. En la comparación con igual mes del año pasado, se desplomó un 8% y, respecto a agosto, también bajó, un 2,6% (en la medición desestacionalizada), según los datos de la FIEL (Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas). Sin embargo, los analistas esperan que en los últimos meses repunte la actividad fabril, aunque de manera tibia, de la mano de un mayor consumo y también un desempeño levemente mejor de Brasil.

 

Otro punto a favor será que noviembre y diciembre del año pasado fueron malos en distintos aspectos económicos, razón por la cual sólo por el impacto estadístico los dos últimos meses deberían arrojar datos positivos, en la comparación interanual.

Para FIEL, la industria acumula en los primeros nueve meses del año una baja de 5%. Por sectores, todas las ramas de actividad mostraron una contracción: la baja la lidera la siderurgia, con una baja de 14,2%, seguida por automotriz, con 14%; cigarrillos (10,8%) y metalmecánica (6,5%).

“Esperábamos una recuperación en el segundo semestre, más puntualmente en agosto; si bien en ese mes se dio una leve mejora, septiembre abortó esa levantada”, sostuvo Fausto Spotorno, de Orlando J. Ferreres y Asociados. De hecho, para esta consultora en el noveno mes la industria cayó un 4,7% interanual y acumuló una baja de 2,6%.

Spotorno catalogó a la industria en cuatro grandes sectores: por un lado, la producción automotriz, sobre la cual dijo que habrá que esperar a que Brasil reaccione. En segundo lugar, a los sectores vinculados a la construcción (la obra pública empieza a empujar más que la privada). Los sectores de químicos y agroquímicos, que ya se empiezan a recuperar. Y, por último, los de alimentos: los del consumo interno recién con el impacto del bono de fin de año, pero más fuerte cuando se renegocien paritarias, mejorará; los de la exportación, en los primeros meses de 2017. “No es algo homogéneo la industria”, definió.

El dato de la variación mensual, de una baja de 2,6%, llamó la atención a los analistas. “Es una caída fuerte”, señaló Camilo Tiscornia, de CyT Asesores. Identificó que en siderurgia hubo parada de plantas; en automotriz, tanto en septiembre como en agosto las bases de comparación son elevadas; agroquímicos viene un poco mejor, ligado al campo; y en alimentos y bebidas impacta de lleno la baja del consumo.

Destacó dos aspectos positivos. “La confianza del consumidor elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella subió bastante, un 6% y, cuando el número es arriba de 5 ya implica una mejora significativa; y, por el otro lado, el crédito bancario viene aumentando bastante más fuerte que la inflación, que implica un estímulo al consumo”, detalló.

Marina Dal Poggetto, del Estudio Bein, aportó que las empresas identifican en agosto al punto de inflexión, “aunque septiembre no está siendo mejor”. En ese sentido, arrojó una luz de esperanza: tanto en noviembre como diciembre la base de comparación es baja, ya que los dos últimos meses del año pasado no fueron de una buena acometida.

http://www.cesla.com/detalle-noticias-de-argentina.php?Id=26223 Fuente: Cronista (Ar)

047.-Los colombianos son los líderes en compra de inmuebles en Miami

El país colombiano registró el 10% de todas las transacciones de compradores internacionales en el sur de la Florida, según una encuesta realizada por la Asociación Nacional de Agentes de Bienes Raíces.

miami                                         Archivo El Espectador

Según los recientes resultados del informe la Asociación de Agentes de Bienes Raíces de Miami,los colombianos encabezan la lista de búsquedas por internet para adquirir un bien inmobiliario en Miami. Así lo confirmó el presidente de Real Estate Investments by Borrero Corp, Xavier Borrero Chiriboga, quien indicó que en los últimos meses, los colombianos han mostrado gran interés por dolarizar sus inversiones ante la devaluación del peso y los cambios que se vienen con la nueva reforma tributaria. 

24 oct 2016.-  “Miami es una ciudad cosmopolita y con muchas actividades de arte y cultura, una economía diversificada y un sistema de transporte público que comienza a desarrollarse. Los compradoresinternacionales llevan mucho tiempo invirtiendo en Miami, y siguen haciéndolo”, explicó Borrero.

La tendencia indica que a los colombianos les interesa comprar más que todos proyectos que están construidos y en obra negra, ya sea bodegas, locales comerciales o vivienda.  En lo que va del año, el país registró el 10% de todas las transacciones de compradores internacionales en el sur de la Florida, según una encuesta realizada por la Asociación Nacional de Agentes de Bienes Raíces.

De acuerdo con el estudio se clasifican a los países según el número de búsquedas por internet de propiedades en el siguiente orden:

  1. Colombia
    2. Venezuela
    3. Brasil
    4. Argentina
    5. Filipinas
    6. Canadá
    7. Reino Unido
    8. India
    9. México
    10. Francia

http://www.elespectador.com/noticias/economia/los-colombianos-somos-lideres-comprar-inmuebles-miami-articulo-661968

046.-LA EXPLOSIÓN ECONÓMICA DE VIETNAM – Hedelberto López Blanch

La vertiginosa carrera de Vietnam a partir de la primera década de 1990 se ha convertido en un ejemplo para muchos países en desarrollo en este duro bregar de una economía mundial completamente globalizada.

15-10-2016.- El gobierno de Hanoi ha seguido al pie de la letra el pensamiento del líder Ho Chi Minh cuando afirmó: “Seremos como el pino y el ciprés, para ellos la tormenta es una oportunidad de mostrar su fuerza y estabilidad”.

La revista especializada The Economist indicó que la cifra básica que describe la situación en la economía de Vietnam es un 6 % de crecimiento anual medio desde el año 1990: una ficha “fuerte y a menudo subestimada”.

Hanoi tiene el segundo índice más alto de crecimiento constante en el mundo, después de China, lo cual le ha permitido transformarse de uno de los países más pobres del orbe a uno con ingresos medios.

En 2015 la inversión extranjera directa creció en un 17,7 % y se estima que en el 2016 se capten 4 500 millones de dólares que serán dirigidos al desarrollo industrial y a las construcciones. La cartera de negocios con otros países llegó a los 11.300 millones de dólares en el primer trimestre del 2016.

Un factor determinante para el desarrollo del país ha sido, innegablemente, su situación geográfica pues tiene fronteras por mar y tierra con China, una de las principales naciones económicas del mundo, además de la cercanía con los llamados tigres asiáticos: Corea del Sur, Malasia, Indonesia, Tailandia, Filipinas y Singapur.

En 2014 se convirtió en el máximo exportador de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) a Estados Unidos, desplazando a otros potenciales competidores de esa organización.

Para el país asiático resultó de gran beneficio unirse desde 1995 a la ASEAN, agrupación integrada por Tailandia, Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur, Brunei, Vietnam, Laos, Birmania y Cambodia.

Recientemente Hanoi aprobó la implementación del sistema de Ventanilla Única Nacional y su conexión a la red común de la Asean, cuyo objetivo es facilitar los trámites aduanales a través de los servicios públicos online en todo el país, controlados por un sistema de despacho automático.

Este sistema es un impulsor de la eficiencia comercial en la región y posibilita el intercambio de datos sobre empresas, agencias de transporte, mercaderías y gestiones estatales.

El país cuenta con una población relativamente joven cuya edad promedio es de 30,7 años mientras el gasto público en educación, se ubica muy por encima de las cifras medias para el mundo con aproximadamente el 20 % del Producto Interno Bruto (PIB) anual.

Esto permite que la cobertura para el sistema educacional sea buena y se alcancen altos índices de graduados profesionales en las diferentes especialidades. Por ejemplo, en una clasificación educacional para las ciencias y las matemáticas, efectuada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Vietnam ocupó el 12 lugar, mientras que Estados Unidos quedó en el puesto 28.

Los logros de la nación han sido indetenibles pese a la enorme destrucción en que quedó el país tras la derrota de los invasores estadounidenses el 30 de abril de 1975. Las tropas norteamericanas bombardearon indiscriminadamente fábricas, edificios de viviendas, puentes y destruyeron casi toda la infraestructura.

Actualmente la alfabetización alcanza al 94,3 % de la población y la esperanza de vida es de 72 años, una de las más altas de la región.

La pobreza se redujo de 58 % en 2003 a cerca del 12 % en 2015 y sacó de la miseria en menos de 20 años a más de 25 millones de personas. El desempleo es uno de los más bajos del mundo que oscila entre 3 y 4 %.

Para el 2016, e l Banco Asiático de Desarrollo (BAD) pronosticó que la economía vietnamita crecerá 6,0 %, tasa inferior a vaticinios previos, debido a la sequía en la altiplanicie occidental y en la región del Mekong, unido a los ba­jos precios de las materias primas en el planeta.

Para el 2017, el BAD estima que la expansión económica será de 6,3 %.

La manufactura creció en 16,6 % en productos como calzado, textiles, muebles, bienes electrónicos y componentes de computadoras al aumentar la producción de plantas con inversión extranjera; l a industria petrolera estableció record en la exportación del crudo por un valor de 5 650 millones de dólares que contribuyó en un 30 % al presupuesto estatal. La producción se situó en 20 246 000 toneladas de crudo.

En el área de los servicios la mejoría se debió al incremento del comercio interno, al crédito bancario y al aumento del 25 % en la llegada de turistas.

En 2015 la industria sin humo atrajo a 3 200 000 personas provenientes mayormente de China, Japón, Surcorea, Estados Unidos, Francia, Malasia, Singapur y Tailandia. Se espera que en 2016 la cifra se ubique en 3 500 000 visitantes.

También fueron sumamente importante las remesas de vietnamitas en el exterior que alcanzaron 3 000 millones de dólares.

En el último semestre de este año, se elevará el crecimiento económico motivado por nuevos flujos de inversión extranjera directa, mayores exportaciones y créditos, junto a una ligera recuperación de la agricultura, así como la aceleración de en­trega de capitales en programas de infraestructura.

Aunque Vietnam aún se halla entre los países en vías de desarrollo, la meta que plantean sus dirigentes es la de cruzar esa línea a partir del 2020 cuando alcanzarán logros superiores como nación moderna e industrializada.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=217970&titular=la-explosi%F3n-econ%F3mica-de-vietnam-

045.- MATRIMONIO CHINO CON MULTINACIONALES NUEVO MODELO DE DESARROLLO – Bernardo García

La irrupción de China en el mercado mundial, le ha dado un vuelco a las teorías de desarrollo económico. Aunque China recorrió en forma nacionalista y endógena las clásicas etapas de modernización, transición, despegue y marcha hacia la madurez tecnológica, ahora se ha transformado en una fuerza motriz inédita de la globalización que remueve a las potencias económicas y frena la industrialización de los emergentes.

EL MATRIMONIO DE CHINA Y LAS MULTINACIONALES

Su extraordinaria atracción a las grandes multinacionales son 1.- el gigante mercado potencial, 2.- sus relativos bajos salarios y 3.- su moneda con un sistema de moneda barata (subvaluada) favorable a las exportaciones. Más de quinientas empresas multinacionales y miles de medianas empresas extranjeras operan en China. Al principio era casi forzoso la organización de empresas mixtas, extranjeras-chinas de riesgos compartidos,  el compromiso de exportar gran parte de su producción, y asegurar transferencia tecnológica. Pero esas exigencias se han relajado.

En efecto, para un gran número de empresas extranjeras su gestión goza de sistemas de planeamiento estratégico que permite confortablemente socios minoritarios, la mayoría de los clientes de sus exportaciones son los mismos que atendían en sus países de origen y la transferencia tecnológica por patentes, copias o fraude fluye con abundancia.

Lo inédito y original es que se asiste a un espectáculo de los imperios con sus empresas multinacionales alojadas en un país que les ofrece todas las garantías y ventajas. De modo que el establecimiento de sus casas matrices fuera de sus países de origen y el atesoramiento de sus ganancias está asegurado por los paraísos fiscales, y para empezar los más herméticos y fuera de control: Hong Kong y la City de Londres.

Este novedoso modelo, proclamado como utópico en tiempos de las teorías clásicas de desarrollo económico, la combinación del capital abundante en los países avanzados con la mano de obra barata de los países del Tercer Mundo, se ha constituido en una perturbadora realidad. El matrimonio de las multinacionales  se puede repetir con otros países asiáticos  como India, Indonesia y otros países que posean 1.- un mercado potencial enorme, 2.- mano de obra barata y 3.- moneda subvaluada.

Ante esta situación, ¿qué pueden hacer los países que no reúnen esas tres condiciones, porque su mercado es relativamente pequeño, la mano de obra no es tan barata y la moneda local suele estar subrevaluada?

LA REACCIÓN DEL RESTO

Las potencias industriales del Grupo de los Siete empiezan a registrar con asombro su relativa desindustrialización. Con acento teórico algunos economistas famosos como el Nobel Paul Krugman pronosticaron que tal fenómeno ofrecía a las potencias el chance de convertirse en países especializados en el sector de servicios. No obstante, si tal reconversión puede ser secular, en el presente deja ciudades y regiones en el desempleo. Tal realidad se traduce en el éxito político de líderes nacionalistas como Donald Trump.

Por otra parte, los llamados países emergentes incluidos los BRICS, han perdido su impulso industrial y exportador, y se han visto forzados a ser fuertes proveedores de materias primas, como en la tradicional y odiosa división internacional del trabajo. No es posible competir con un país que aloja industrias de gran escala, con mano de obra, con monedas baratas y con la mejor tecnología de punta. De contera se ven obligados a revaluar sus monedas ante el esfuerzo de las monedas-divisa dólar, yen y euro, por mantener a fuerza de devaluaciones su competitividad exportadora.

La única lección cierta es que los pequeños y medianos países emergentes sólo pueden reequilibrar el desbalance geoeconómico mediante la integración económica regional seria y mediante el control de las tasas cambiarias. Lo que no se puede es bajar los salarios a niveles competitivos con China, ni infringir el compromiso de no elevar sus aranceles.

La gran intriga hipotética es que mientras la gran geopolítica, -política y militar se afianza-, parece que empieza a flotar un nuevo continente geoeconómico cada vez más autónomo, mantenido con rigor normativo por el Fondo Monetario Internacional, la Organización Mundial del Comercio y el Banco Mundial. La nueva ciudadela flotante de grandes empresas multinacionales de todo el mundo, incluídas claro está, chinas y japonesas, son el nuevo gobierno económico en el mundo y por lo tanto los rectores del desarrollo económico. Un red de grandes ciudades y no naciones-pais son los puntos de apoyo de su juego, con caja financiera libre en los paraísos fiscales.

Anexo: PERIPLO DEL DESARROLLO CHINO

China había iniciado su etapa de modernización tras un período turbulento: 1.- las guerras del opio, culminadas con el Tratado que cede Hong Kong a los británicos, les otorga libertad de navegación y comercio (1.860). 2.- Luego la derrota ante los japoneses, con la sesión del protectorado de Corea y a Taiwán, a finales del siglo XIX, 1895.

El 10 de octubre de1911 se produce el levantamiento de Wuchang, rebelión contra la dinastía Qing en la actual ciudad deWuhan, que provoca la Revolución de Xinhai, que acabará con el derrocamiento definitivo de Puyi,  el último emperador de la dinastía Qing, en 1912.

El líder revolucionario chino Sun Yat-sen, llega a ser nombrado Presidente fugaz de la República de China. Aunque el país se encuentra dividido, dominado por señorías locales, logra llegar a un acuerdo con el destacado militar Yuan Shikai, que controlaba los restos del ejército del depuesto emperador Puyi en el norte, para que éste sea presidente.

Dada la ambición del nuevo presidente Yuan Shikai, que llegaría a autoproclamarse emperador en 1915, crece en su territorio la oposición. China se encuentra aún dividida. Sun Yat-sen vuelve del exilio para instalarse en Cantón, desde donde dirige el Kuomintang, su partido político y una intensa campaña por la modernización: “nacionalismo, democracia y bienestar del pueblo”. En Cantón, Sun Yat-sen funda la Academia Militar de Whampoa, en donde forma el ejército, bajo el mando de Chiang Kai-shek, sucesor de Sun Yat-sen, fallecido en 1.925 . Al frente del Kuomintang, consigue  conquistar gran parte de China y establece en Nankín la capital de la República de China, cumpliendo la ambición de Sun Yat-sen.

Enfrentado al Partido Comunista Chino y a los japoneses, sólo hasta finales de la Segunda Guerra Mundial logra la evacuación nipona, pero estalla en 1947-49 la guerra civil que culmina con la victoria del Partido Comunista, liderado por Mao Tse-Tung. El Gran salto adelante con el propósito del control de aguas para mitigar las frecuentes hambrunas y la difusión de pequeñas siderúrgicas regionales, la reforma agraria y otras acometidas del Primer Plan quinquenal al estilo soviético, iniciaron una creciente modernización. Con gobierno centralizado, con partido único y severo control político, China pudo llegar a una etapa conocida como de “despegue industrial”, a pesar de que se rompieran los planes de asistencia técnica con la Unión Soviética, calificada como “la mayor transferencia tecnológica en la historia del mundo” (1.954-1959).

Admitida como miembro de la Onu y como miembro del Consejo de Seguridad en 1.971, China logra consolidar su despegue con industria pesada y su propia revolución agraria a través de esforzados planes quinquenales desde 1953 hasta 1978. Desde el III Plan quinquenal, separado de la asistencia soviética, avanza hacia un sistema más descentralizado y de comunas agrícolas. No cabe duda de que en ese lapso de tiempo la diversificación industrial y la difusión tecnológica es suficiente para encarar la posterior etapa de consumo de masas.

Entonces empezó el viraje actual. En 1975, en uno de sus últimos actos públicos, Zhou Enlai da otro paso para las Cuatro Modernizaciones en la Cuarta Asamblea Popular Nacional de China. Después de la muerte de Zhou y la de Mao poco después, Deng Xiaoping asumió el control del partido, a finales de 1978. En diciembre de 1978, en el Tercer Pleno del 11º Comité Central, Deng Xiaoping anunció el lanzamiento oficial de las Cuatro Modernizaciones, lo que marca el inicio de la época de reformas.

  • Agricultura: Hasta 1978 la agricultura se había basado en la colectivización. La mayor parte de la tierra era propiedad pública. Deng puso en marcha dos reformas para un aumento en la productividad: la extensión de las parcelas privadas y el trabajo de tierras.
  • Industria: Abandona la autosuficiencia económica y la desconfianza extranjera. Abre distintas zonas a favor de aumentar las industrias. Se les permitió incentivos a los trabajadores, y la libre elección del trabajo. Se terminó parcialmente la fijación de precios por parte del estado. Se concedió más libertad para fijar salario, contratar y despedir los trabajadores. Se permitió la creación de nuevas empresas privadas.
  • Defensa nacional: Fueron re introducidos los grados militares, la milicia perdió su independencia y fue reducida a una reserva utilizada en caso de guerra. Aumentó el ejército.
  • Ciencia y tecnología: Aportó dinero a escuelas de calidad, los mejores estudiantes fueron enviados a las mejores universidades en el extranjero para aprender su cultura y progreso. Todo esto se hizo para mejorar su educación y así la ciencia y tecnología.

La modernización de la ciencia y la tecnología, resultó ser un objetivo más teórico que alcanzable. El aislamiento durante décadas de los científicos chinos de la comunidad internacional occidental constituía un bache creciente. El Gobierno Chino obtuvo el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP) en otoño de 1978 para proporcionar recursos financieros para implementar la fase inicial de proyectos específicos. Los proyectos iniciales de 1979-1984 incluían programas de formación en el extranjero, programas académicos, centros de procesamiento de información y el desarrollo de métodos para tomar decisiones basadas en los principios del mercado. El asesor principal del Gobierno Chino en nombre del UNDP fue Jack Fensterstock de Estados Unidos. Este primer esfuerzo de asistencia técnica (CPR/79-001) del PNUD llevó a la entrada de organismos de financiación multilaterales a gran escala, incluido el Banco Mundial y el Asian Development Bank.

Las Cuatro Modernizaciones en marcha impulsaron el aumento del volumen de comercio extranjero, para lo que abrió sus mercados, destacando especialmente la adquisición de maquinaria de Japón y el Occidente. Con este crecimiento impulsado por las exportaciones, su desarrollo económico se aceleró con la llegada masiva de inversión extranjera, una mayor destreza en la gestión mercantil privada y una riada de tecnologías avanzadas.

044.- DE LAS CAR GEOPOLÍTICAS A LAS CEE ECOSISTÉMICAS   –    Bernardo García

Las Corporaciones Autónomas Regionales CAR han sido objeto de numerosas e insistentes críticas e intentos de reforma. En este trabajo se asume que las CAR tienen un defecto básico de ingeniería conceptual y organizativa que las hace aptas para funcionar con particular ineficacia. Las razones son las siguientes:

Las CAR tienen treinta y un funciones a desempeñar, suprema mente complejas y especializadas que exigen un equipo de personal muy calificado en cada función y por lo tanto imposibles de ejecutar con los presupuestos y el personal disponible. Las CAR en consecuencia debían tener funciones especializadas en el manejo y vigilancia de uno u otro ecosistema.

Ocho serían los principales ecosistemas nacionales: el cafetero, el campesino de economía mixta, el agroindustrial y de plantaciones, los corredores industriales urbanos, las ganaderías de hato, el ecosistema hídrico y los bosques de explotación maderera, minas petróleos y canteras.

  1. Aunque se presumía que las CAR tendrían un ámbito ambiental y ecológico, sin embargo el diseño regional de las CARS no es el ecosistema regional dominante sino el simple criterio geopolítico, es decir departamental. De allí,  el énfasis político en la gestión. Las CAR deberían ser exclusivamente ecosistémicas.

En su gestión social deben participar los gremios privados como la Federación de cafeteros, la asociación de ganaderos, las asociaciones campesinas, los gremios de la agroindustria, los de la industria y pymes, los de minas, petróleos y anteras.

3.- Las Cuentas Ambientales se han orientado más a complejos inventarios permanentes de los recursos naturales,  que no permiten diseñar políticas precisas sobre el manejo de los recursos por su lejanía metodológica con las con las Cuentas Económicas Nacionales y/o regionales. La gestión ecológica debería estar atada a la gestión económico-social.

Puesto que las Cuentas Económicas tienen un soporte en precios y cantidades físicas, al tomar las cantidades físicas sectorializadas y localizadas, se miden directamente los impactos sobre los recursos naturales. Tal impacto puede evaluarse frente a los inventarios de los recursos naturales y optar por normas sobre su manejo. La metodología está al canto.

CONCLUSIÓN

Las ocho Corporaciones Ecosistémicas especializadas  CEE tendrían su sede principal escogida entre aquellas regiones en donde el ecosistema dominante respectivo sea el más denso. La antiguas corporaciones autónomas regionales pasarían a ser una secretaría del respectivo departamento con especial énfasis en la ejecución, el control y vigilancia policiva conforme a las normas de manejo dictadas por las CEE. La coordinación nacional de las CEE estaría a cargo del Instituto de Hidrología Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia IDEAM, adscrito al Ministerio del Medioambiente y desarrollo sostenible.

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043.- “Macri representa la angustia por lo nuevo”

Entrevista a Fernando Henrique Cardoso

El ex mandatario habla de los partidos políticos y de la relación con la sociedad.

El ex presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, durante la entrevista con Clarín. (Gustavo Ortiz)
El ex presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, durante la entrevista con Clarín. (Gustavo Ortiz)

¿Esta divorciada la sociedad del sistema político?

Si, totalmente. No es solo en Brasil, es en el mundo. La estructura política de la democracia se basa en partidos y los partidos tradicionalmente están vinculados a sectores sociales, segmentos sociales, clases, grupos importantes. Esos eran los partidos. El socialdemócrata vinculado a los trabajadores o sindicatos, otros a conservadores o liberales. La sociedad contemporánea esta mucho más fragmentada.

-¿No lo ha estado siempre?

No es que no existan clases o agrupamientos sociales fuertes, sucede que no son los únicos a los cuales uno se afilia. Existen muchas otras dimensiones que condicionan el comportamiento de las personas y los partidos difícilmente abordan esos temas, que son lo que se plantean las personas. Los partidos se quedaron en el pasado.

Es muy claro eso en América Latina

En todo el mundo. En España, claro, en toda Europa. Mire EE.UU., el establishment norteamericano fue derrotado por los candidatos. Hillary Clinton ganó su interna, pero Bernie Sanders casi llegó. Y Donald Trump derrotó a todo el establishment norteamericano. O Gran Bretaña que sale del mercado común. Hay un desajuste con las transformaciones que viven las sociedades.

¿También lo ve en Argentina?

Acá también, claro. La cultura de los nuevos desafíos es general. Y se mira siempre con los lentes del pasado: izquierda, derecha, clase tal o clase cual.

¿De esto habló con Macri?

Claro. Justamente Macri representa esa angustia de la gente por lo nuevo y por el cambio. Un cambio que también puede suceder en Brasil.

¿Quién seria ese personaje?

En este momento todavía no se ve, pero nunca se sabe. Puede ser alguna sorpresa. Se dirá que los candidatos ya están, pero faltan dos años, falta mucho tiempo y hay esa falta de confianza en el liderazgo puramente politico. La gente quiere otra cosa y los partidos se callan sobre la mayoría de las cuestiones que atañen a la gente. No tienen coraje, no hablan de droga, no hablan de medio ambiente. Hay un tabú porque piensan que perderían votos, y los jóvenes lo que quieren es discutir estos temas. Tengo mucho contacto con la gente joven. Y me resulta más fácil ser escuchado por esas capas.

¿Y qué le dijo Macri?

Intercambiamos impresiones sobre Brasil. Le dije que Brasil tienen posibilidades de salir del impasse porque tenemos una base sólida y un agrobusiness muy sólido. Pero tenemos una necesidad brutal de infraestructura. Debemos ver cómo vamos a tratar con la industria porque Brasil está más industrializado que todos los demás países de la región, y la industria depende de vinculación con los flujos de creatividad globales. Yo transmití mi impresión a Macri en ese aspecto.

¿Hubo algo más?

Bueno también que no creo que habrá dificultades en la relación de Brasil y Argentina en lo que hace al mundo y al Mercosur, porque de alguna manera es necesario volver a la idea de que el Mercosur tiene que sostenerse en base a los intereses del comercio. Pero no sólo eso. debe ponerse al margen del espíritu ALBA (bolivariano), el espíritu puramente político, tiene que ser una cosa mucho más pragmática. Y ahora tenemos el restablecimiento del vínculo con Europa.

¿Cómo juega Venezuela en eso?

Lo de Venezuela es una tragedia. Yo me llevaba bien con Hugo Chávez, pero era claro que sería juzgado por la historia según su capacidad de diversificar una economía petroleo-dependiente. No lo logró. Esa fue su tragedia. Se suma a ello esa vision populista de que no hay que mirar demasiado los equilibrios presupuestarios o que el enemigo es externo. Y la visión de que todo se resuelve con un gobierno más fuerte. A eso se ha llamado socialismo del siglo XXI, sin explicar nunca qué clase de socialismo es ese.

No lo ha visto como una experiencia de izquierda

  • Es otra cosa, es un neofascismo, algo nasserista, una confusión. Predomina un estado fuerte, y mientras predomine una presencia carismática eso más o menos amortigua a la gente, que es de lo que carece Nicolás Maduro. Pasó lo mismo con Lula y Dilma. Lula tenía carisma y ella no.

http://www.clarin.com/mundo/Macri-representa-angustia-nuevo_0_1656434444.html

042.- Así está escalando la carrera armamentística en Asia y en el Pacífico, el polvorín del planeta -Jesús Manuel Pérez Triana

En noviembre de 2011 tuvo lugar en Hawái, estado natal del presidente Barack Obama, la cumbre anual del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC en sus siglas en inglés). En un encuentro con directores generales de empresa el presidente Obama afirmó que su país había pasado la pasada década “muy concentrado en asuntos de seguridad, especialmente en la región de Oriente Medio” a causa del 11-S y que había llegado el momento de volver la vista hacia la región Asia-Pacífico.

15 Septiembre 2016.-  Esa política de reorientación estratégica fue bautizado el “Giro hacia Asia“. El interés por la región se explica por su dinamismo económico y las expectativas futuras de un continente en el que la franja que va de India a Japón pasando por elarchipiélago malayo engloba a la mitad de la población del planeta. Pero el asunto central, el que aparece en los documentos de los think-tanks de Washington y preocupa en los Ministerios de Defensa de la región, es el auge de China como superpotencia militar en el siglo XXI.

La expansión China, algo más que una simple amenaza para sus vecinos

Durante el siglo pasado, China vivió un período convulso desde la revolución que acabó en 1911 con 4.000 años de monarquía hasta la consolidación del poder del Partido Comunista en 1949, al término de la guerra civil. Al año siguiente, la nueva República Popular China se anexionó Tíbet, incluyendo varios enclaves bajo administración de Bután. Durante las siguientes décadas, China vivió varios conflictos fronterizos con los países vecinos por la soberanía de territorios en sus fronteras terrestres. Así, China entró en guerra con la India en 1962 y se anexionó la región de Aksai Chin.

En 1969 China vivió otro conflicto con la Unión Soviética, antiguo aliado con el que había roto ideológicamente, en el que se llegaron a producir combates limitados por la soberanía de una isla en el río Ussuri. La disputa no fue resuelta hasta la firma de un acuerdo fronterizo en 1991.

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Invasión de Vietnam por las fuerzas armadas chinas entre enero y marzo de 1979

También, a pesar de haber sido aliado de Vietnam del Norte durante la guerra contra su vecino del sur, China entró en guerra contra el Vietnam unificado en 1979. Pequeñas franjas de territorio vietnamita quedaron entonces en poder chino. El cúmulo de estas experiencias es la existencia de reclamaciones territoriales pendientes y una desconfianza entre los países de la región hacia el gigante chino que trata en cambio de presentar su auge como un “ascenso pacífico“.

La ruptura con la Unión Soviética en plena Guerra Fría privó a China de su proveedor de tecnología militar y la industria de defensa china quedó congelada en el tiempo. Se dedicó a modificar repetidamente la misma tecnología soviética de los años 50. Así, China estuvo produciendo para exportación hasta 2013 el caza Chengdu J-7, versión local de un avión soviético cuyo prototipo voló por primera vez en 1955. Y el bombardero estratégico chino Xian H-6K, que entró en servicio en 2009, es una versión modificada y modernizada de un diseño soviético cuyo prototipo voló en 1952. Pero todo cambió para China con la caída del comunismo en Europa.

Hasta la disolución de la Unión Soviética, Moscú mantenía un criterio selectivo en la venta de tecnología militar. Con la depresión económica rusa de los años 90, China se encontró con las puertas abiertas a la compra de la tecnología rusa más avanzada.

China siguió con la tecnología militar entonces a partir de los años 90 el mismo camino que con la industria civil. Primero sus factorías fabricaron productos extranjeros bajo licencia. Luego produjeron versiones modificadas con más o menos respeto a la propiedad intelectual ajena. Por último, presentó sus propios diseños creados desde cero pero con claras influencias extranjeras. Así, con los aviones militares chinos se puede practicar el mismo juego que proponía Motorpasión con los vehículos chinos: buscar los sospechosos parecidos con diseños previos.

LA RUPTURA CON LA UNIÓN SOVIÉTICA EN PLENA GUERRA FRÍA PRIVÓ A CHINA DE SU PROVEEDOR DE TECNOLOGÍA MILITAR Y LA INDUSTRIA DE DEFENSA CHINA QUEDÓ CONGELADA EN EL TIEMPO. SE DEDICÓ A MODIFICAR REPETIDAMENTE LA MISMA TECNOLOGÍA SOVIÉTICA DE LOS AÑOS 50

Un caso especial es el del primer portaaviones chino. Fue botado en un astillero del puerto soviético de Mykolaiv, actualmente parte de Ucrania, el 4 de diciembre de 1988. La disolución de la Unión Soviética dejó el proyecto a medias y el buque quedó incompleto como un cascarón vacío sin motores sometido a los elementos hasta que una empresa de Hong Kong lo compró por 20 millones de dólares en 1998 para convertirlo en un hotel-casino flotante en Macao.

El buque fue remolcado en una larga ruta bordeando África hasta China, donde fue sometido a obras para reaparecer completado no como un hotel-casino flotante sino como el buque de guerra Liaoning. Hoy los astilleros chinos trabajan en el segundo portaaviones, un diseño local denominado Tipo 001A, que mejora el anterior. Y ya se espera un Tipo 002 aún más avanzado.

El interés chino por desarrollar su poder aeronaval responde a su condición de fábrica del mundo y gran consumidor de recursos. La gran parte de esos recursos naturales y bienes producidos son transportados por vía marítima y en China preocupa que sus líneas de comunicación marítimas pueden ser cortadas por países rivales en caso de conflicto. Precisamente frente a la fachada marítima de China encontramos una cadena de países que son estrechos aliados de Estados Unidos.

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Japón en el ojo de la geostrategia

En la perspectiva geoestratégica china, la cadena de islas que va de Japón a Filipinas constituyen un cerco al país y en caso de guerra sería una prioridad neutralizar las fuerzas de Estados Unidos que se puedan desplegar allí. Pero para los países de la zona la ayuda militar estadounidense podría no estar disponible en caso de crisis y se han lanzado a una carrera armamentística donde la preocupación por China es evidente.

En Japón, la traumática experiencia de la Segunda Guerra Mundial llevó a una política de no injerencia en asuntos externos, y a ponerle a sus fuerzas armadas el eufemístico nombre de Fuerzas de Autodefensa. En 1967 decidió aplicar una norma no escrita de no exportar material militar. Hoy esa decisión es historia. Japón ha ofrecido aviones de patrulla antisubmarina Kawasaki P-1 a Reino Unido y ha ofrecido la construcción conjunta de submarinos clase Sōryū a Australia.

El nombre de esa clase de submarinos, tomado del primero construido, aporta un detalle significativo. Hasta hace poco, Japón bautizaba sus submarinos con nombres de corrientes marinas. En cambio, Sōryū significa “dragón azul” y fue el nombre de un portaaviones de la Armada Imperial Japonesa hundido en la batalla de Midway.

Que Japón ahora sí esté dispuesto a exportar tecnología militar responde a que encontrar clientes extranjeros es la única forma de amortizar el gasto en I+D cuando se desarrollan proyectos complejos. Por ejemplo, Japón está embarcado en el desarrollo de un caza invisible al radar. El prototipo Mitsubshi X-2 Shinshinvoló por primero vez el 22 de abril de 2016. Japón se convirtió en el cuarto país en contar con un avión así después de EEUU, Rusia y China. No se trata de un avión que entrará pronto en servicio, sino un demostrador para probar tecnologías.

Pero Japón ya ha dado así un paso en una carrera tecnológica en la que Europa no ha llegado ni siquiera a establecer los requerimientos del proyecto.

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Mitsubishi X-2 Shinshin

Japón rompió otra tabú con la construcción de los portaeronaves clase “Izumo”, que tienen un desplazamiento a plena carga de 27.000 toneladas. Se trata de buques equiparables al L61 “Juan Carlos I” de la Armada Española, aunque de momento no operarán con aviones. En Japón se les denomina eufemísticamente “destructores portahelicópteros” aunque no tengan nada que ver con undestructor. Son en realidad los buques de guerra más grandes construidos en el país desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Antes se construyeron dos portahelicópteros más pequeños, la clase Hyūga, que heredaron los nombres de dos acorazados de la Armada Imperial Japonesa.

El interés de Japón por contar con buques portahelicópteros y con capacidad de transportar tropas para operaciones de asalto anfibio tiene que ver con la preocupación japonesa de proyectar fuerzas hacia lugares como las islas Senkaku, cuya soberanía le disputan China y Taiwán. Como parte de esa preocupación, Japón ha convertido un regimiento de su ejército en una unidad de infantería de marina y desplazó a militares a California para recibir formación de los marines en su nuevo rol de fuerza de asalto anfibio.

Corea del Sur y su preparación ante la eterna amenaza

Corea del Sur es otro país que, como Japón, está desarrollando un caza furtivo y construyendo buques de asalto anfibio. La industria aeronáutica coreana tiene menos experiencia que la japonesa, su primer avión militar voló por primera vez en 2002, así que para el desarrollo del proyecto KF-X se buscaron socios externos. Indonesia aporta el 20% del presupuesto mientras que la estadounidense Lockheed se incorporó al proyecto como socio tecnológico. Las reticencias estadounidenses a la transferencia de tecnología y el temor a que el avión se termine convirtiendo en competencia directa de sus propios productos se derivó en retrasos. Así que la entrada en servicio del avión está prevista para 2025.

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Portahelicópteros de la clase Dobko de la armada de Corea del Sur

 La armada coreana lanzó en 2001 un plan ambicioso para contar con un flota de alta mar que ahora está dando sus frutos. En 2007 entró en servicio el primero de los dos portahelicópteros de la clase Dobko. Se trata de un buque pensado para las operaciones de asalto anfibio, con capacidad para transportar tropas y albergar dos aerodeslizadores en su duque inundable. La capacidad de enviar tropas a la orilla a gran velocidad en helicóptero y aerodeslizadores forma parte de la doctrina militar de “operaciones más allá del horizonte“, que consiste en permanecer lejos de la orilla y las defensas enemigas para, tras encontrar buscar un lugar no defendido, enviar allí rápidamente la fuerza de desembarco.

Otra novedad de la armada coreana es contar por primera vez con destructores con el sistema AEGIS de defensa antiaérea, que permite seguir 800 blancos en un radio de 175 millas náuticas. Las armada de Corea del Sur ha encargado seis buques de la clase “Sejong El Grande“, que cuenta con un desplazamiento de 11.000 toneladas a plena carga. Eso supone que por primera vez Corea del Sur cuenta con destructores de mayor desplazamiento que cualquiera en servicio en las armadas de Europa Occidental.

No solo las grandes potencias están preocupadas por el poder militar chino

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Vuelo de prueba del FA-50 creado por Corea del Sur

 Si un repaso a estos proyectos nos permite comprobar que los países con más recursos de la región están decididos a dotarse de aviones furtivos y capacidad de proyección anfibia, es interesante comprobar también que otros con menos poderío económico están igualmente preocupados por el desarrollo militar chino. Los mayores buques de la armada de Filipinas son dos antiguos patrulleros de altura retirados del servicio en la Guardia Costera estadounidense. Y su fuerza aérea carecía hasta hace poco de aviones de combate.

En 2014 firmó un contrato por 12 cazabombarderos ligeros FA-50 construidos en Corea del Sur. Como dijo el presidente Duterte, no son capaces de hacer frente a los aviones de la fuerza aérea china. Así que el país está buscando alianzas.

En febrero de este año, Filipinas firmó una alianza militar con Japón, país que ya le había realizado donaciones de material. Mientras que un nuevo acuerdo permitirá la presencia estadounidense en cinco bases en territorio filipino. La presencia no será permanente, sino que las unidades estadounidenses rotarán por ellas en un tipo de despliegue parecido al que se lleva a cabo en Europa del Este. Además, las armadas estadounidenses y filipinas realizarán patrullas conjuntas.

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  Otro país que también ha modernizado sus fuerzas armadas pero busca nuevas alianzas es Vietnam. Al término de la Guerra Fría sus fuerzas armadas contaban con armamento soviético y mantuvo el vínculo con Moscú convirtiendo a Rusia en su proveedor principal. Su armada compró fragatas, corbetas y submarinos rusos mientras que la punta de lanza de su fuerza aérea, los cazabombarderos Su-30MK2, son también de origen ruso. Pero poco a poco, Vietnam ha ido diversificado sus proveedores. Así, ha comprado fusiles de asalto a Israel o aviones de patrulla a Canadá y España. Pero lo realmente significativo ha sido el acercamiento a Estados Unidos.

El 1 de junio de 2015 ambos países firmaron un acuerdo militar en el que se avanzaba desde el memorando de entendimiento firmado en 2011 para plantear la posibilidad de exportaciones de armamento estadounidense a Vietnam e incluso la coproducción. Se trata de una novedad si consideramos que hasta el momento existía un embargo estadounidense a la venta de armas a Vietnam. China es el principal socio comercial de Vietnam, así que es pronto pensar que el país se va a lanzar en brazos de Estados Unidos.

Pero ese tipo de movimientos son señales que se envían y China reaccionó rápidamente con una cumbre bilateral de ministros de asuntos exteriores donde el ministro chino mostró su deseo de mejorar la gestión de las fronteras conjuntas y la cooperación bilateral.

Similitudes con la Europa previa a la I Guerra Mundial

Hay quien ve paralelismos entre la actual situación de la región de Asia-Pacífico y la de Europa en el período previo a la Primera Guerra Mundial. En aquel entonces las potencias europeas vivieron una carrera armamentística naval, especialmente Alemania y Reino Unido. Mientras, los países del continente quedaron entrelazados en una red de alianzas que hizo que cuando un nacionalista serbo-bosnio asesinó al príncipe heredero del Imperio-Austrohúngaro el sucesivo cumplimiento de los pactos firmados prendió fuego al continente en una guerra desde Gran Bretaña a Rusia.

La región de Asia-Pacífico muestra hoy los síntomas típicos del nacionalismo de los países emergentes, el equivalente de las crisis de adolescencia. Esos gestos de autoafirmación y necesidad de reconocimiento podrían ser temporales y ser canalizados mediante mecanismos de generación de confianza construidos vía organizaciones regionales.

LA REGIÓN DE ASIA-PACÍFICO MUESTRA HOY LOS SÍNTOMAS TÍPICOS DEL NACIONALISMO DE LOS PAÍSES EMERGENTES, EL EQUIVALENTE DE LAS CRISIS DE ADOLESCENCIA

Pero también podría suceder que una futura crisis económica regional, como lacrisis financiera asiática de 1997, se expandiera más rápido por la mayor interconexión y los líderes asiáticos recurrieran a los enemigos externos como vía de escape. Unas fuerzas armadas más capaces serían las herramientas que permitirían aventuras militares insensatas.

Fotos😐 LiPang | Ceresnet | DoD | KoreaAeorospace      industries | Azurri13579

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041.-Italia, ¿El nuevo enfermo de Europa? – Marc Fortuño

31 agosto 2016.-  Italia vive una situación económica que preocupa a Bruselas, con una deuda pública disparada, un crecimiento económico estancado, una preocupante morosidad y un referéndum a la vista que concede un mayor riesgo político al país.

Incluso está sonando el término “Italexit”, como referencia a un mal por venir del país dentro de la moneda única con la confluencia de todos estos riesgos. Asimismo, a diferencia de Grecia, Italia al ser la tercera economía de Eurozona se le considera “No rescatable”, siendo uno de los grandes riesgos en el euro.

Seguidamente vamos a ver en detalle los factores más relevantes de la economía italiana, así como, qué países están más expuestos a la deuda del país transaplino.

Deuda pública del 133% sobre PIB

La deuda pública era de alrededor de 100% del PIB en el momento de la adhesión del euro y en la víspera de la crisis financiera mundial, y desde entonces ha escalado a casi el 133% del PIBel segundo más alto en la zona euro, sólo por detrás de Grecia.

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El país debe a sus acreedores 2,2 billones de euros. Y debemos de tener en cuenta que los tipos de interés están excepcionalmente bajos y que el BCE está manipulando en mercado de bonos con su QE. Pero… ¿Cómo se refinanciará la deuda pública italiana cuando la burbuja de bonos pinche?

La agencia de calificación S&P ha fijado la calificación más baja en Italia de las tres agencias principales, sólo un punto por encima del bono basura en BBB-, pero con una perspectiva estable. Por su parte, Moody’s mantiene el rating en Baa2, mientras que Fitch tasas lo establece en BBB+.

Crecimiento estancado

En 2015, la economía italiana comenzó a recuperarse **después de tres años de recesión. **Se expandió sólo un 0,8%, a pesar de un entorno de política monetaria excepcionalmente laxa, disminución de los precios de las materias primas, y la mejora de la confianza sobre los esfuerzos de reforma por las autoridades.

A pesar de la recuperación, para nada es una recuperación intensa en el país transalpino. El crecimiento trimestral se redujo en el transcurso de 2015 al finalizar el año en un total desestacionalizado de 0,2% respecto al trimestre anterior y se recuperó ligeramente a Un 0,3% intertrimestral en el primer triemestre de 2016.

Uno de los pilares de la recuperación es el consumo privado. No obstante, después de varios años que las exportaciones netas contribuyeron positivamente al crecimiento, las exportaciones netas son ahora un lastre en el crecimiento como la desaceleración de la demanda mundial que pesa sobre las exportaciones mientras que las importaciones se recuperan.

Como dato interesante, desde que se inició el proyecto de la moneda única en 1999, los estados miembros han crecido un 22%. Por su parte,Italia ha crecido un 4,4% en estos años, una cifra que es incluso peor que Grecia ya perdió una cuarta parte de su PIB desde 2007.

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Para el FMI, el crecimiento del PIB real italiano se estima en un 1,1% en 2016 y alrededor de 1,25% en 2017-18, con el apoyo de las políticas monetarias y fiscales expansivas y los continuos bajos precios del petróleo. Bajo las proyecciones,la economía italiana no se espera que vuelva a su nivel anterior a la crisis (2007) hasta mediados de la década de 2020.

Morosidad bancaria italiana por las nubes

El índice de morosidad en Europa ha estado en aumento durante los últimos años. Sin embargo, los bancos italianos en particular están sufriendo específicamente un alto índice de morosidad. El índice de morosidad en Italia se encuentra en niveles tan extremos que el país podría convertir la crisis del euro en noticia de primera plana de nuevo.

El país alpino, en la actualidad mantiene 360.000 millones de euros en créditos morosos, un 18% del total, una cifra que representa el 22% del producto interno bruto de Italia, desestabilizando el sistema bancario italiano y en consecuencia a la economía y sus perspectivas.

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Los altos índices de morosidad están afectando negativamente a la solidez de la banca italiana. De hecho, los márgenes de los bancos italianos se encuentran entre los más bajos de Europa, lo que influye en la capacidad de conceder crédito.

Como consecuencia de estos riesgos, la valoración bursátil de los valores bancarios italianos se ha reducido significativamente en lo que va de año. El Banca Monte dei Paschi di Siena lidera las pérdidas desde enero con una caída del 80,76%. Además, la mayoría de entidades italianas se han desplomado más de un 50%: Banco Popolare (-77,21%), Ubi Banca (-61,61%), Banca Popolare di Milano (-59,01%), Unicredit (-57,43%) y Banca Popolare dell Emilia e Romagna (-51,22%)

Referéndum a la vista

Matteo Renzi, el primer Ministro, ha propuesto un referéndum nacional sobre la reforma constitucional que los observadores temen que sea la primera piedra de un camino parecido al Brexit, con un resultado inesperado que llevará a una gran inestabilidad política en el país.

Entre las medidas más controvertidas de la reforma está rebajar los plazos de aprobación de leyes. Esto implica deshacerse de sistema “bicameral”, que otorga al Congreso y al Senado el mismo grado de poder, cuya razón de ser originaria era evitar la concentración de poder en una camara.

Este proceso democrático es visto como una manera para que los italianos puedan canalizar su descontento general con la clase política. Por su parte, Renzi se comprometió en primer lugar ante los votantes que dejaría la política si finalmente el referéndum no tuviera la aprobación de la sociedad italiana. No obstante, recientemente ha asegurado que “Cometí un error al haber dicho que era un referéndum sobre Renzi”.

Las fechas clave para la resolución de los mayores riesgos políticos de Italia son por un lado el referéndum constitucional está previsto para noviembre, mientras que por el otro lado, las elecciones generales deben ser celebradas a más tardar en mayo de 2018.

Exposición de los países a la deuda italiana

Alta deuda pública, crecimiento raquítico, debilidad del sistema financiero y el referéndum a la vista es un cóctel muy peligroso para Italia que podría sufrir una dura crisis derivada de estos factores que finalmente llevaría a un desplome en el mercado de bonos con aumento de las TIR’s.

Cuanto más cayeran los precios de los bonos, los balances de las entidades bancarias quedarían más deteriorados ya que tienen una gran parte de estos bonos, lo que nos llevaría a una estampida de los bonos italianos.

El efecto contagio iría más allá de las costas italianas… La exposición total de los bancos franceses a la deuda italiana supera los 250.000 millones de euros. Este importe es el triple de la cantidad de exposición de la segunda nación europea más expuesta, Alemania, cuyos bancos mantener 83,2 millones de euros en bonos italianos.

El Deutsche Bank es el único que tiene más de 11.760 millones euros en bonos italianos en sus registros. Los otros sectores de la banca con mayor riesgo de contagio serían España (44,6 mil millones), los Estados Unidos (42,3 millones), el Reino Unido (29,8 millones) y Japón (27.6 millones).

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De hecho, ante la percepción del riesgo italiano, se ha producido un cambio sustancial entre los diferenciales del bono español y el bono italiano a diez años. Si en los últimos años la rentabilidad del bono italiano se situaba por debajo de la del español, actualmente, el bono español cotiza bajo una TIR del 0,939% y el bono italiano con una TIR del 1,159%.

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040.- Cuando la ideología importa más que la salud -Paul Krugman

El problema del plomo en millones de viviendas demuestra que el partidismo no es solo simbólico

Un hombre mide el pH del agua de su casa en Richfield (Pennsylvania, EE UU) para descubrir si está contaminada con plomo. GARY CAMERON REUTERS

2 SEP 2016 .- Donald Trump sigue afirmando que “la delincuencia en las ciudades está alcanzando niveles inauditos” y prometiendo salvar a los afroamericanos de la “matanza”. Lo cierto es que este apocalipsis urbano es producto de su imaginación; la delincuencia urbana se mantiene de hecho en niveles históricamente bajos. Pero Trump no es una de esas personas a las que les preocupe otro veredicto de “completamente falso” de PolitiFact.

Pero, naturalmente, hay cosas que distan de estar bien en nuestras ciudades, y hay mucho que hacer para ayudar a nuestras comunidades negras. Podríamos, por ejemplo, dejar de bombear plomo en la sangre de sus hijos.

Quizá piensen que hablo de la crisis del agua en Flint, Michigan, que provocó —con razón— la indignación nacional a principios de este año, para enseguida desaparecer de los titulares. Pero Flint fue solo un ejemplo extremo de un problema mucho mayor. Y es un problema que debería formar parte del debate: nos guste o no, envenenar a niños es un tema político.

Sin duda, hay mucha menos intoxicación por plomo en el Estados Unidos actual que en la época que los partidarios de Trump consideran los buenos tiempos. De hecho, algunos analistas creen que el descenso de la contaminación con plomo ha sido un factor importante en el descenso de la delincuencia.

Pero acabo de leer un estudio publicado por un equipo de economistas y expertos en salud que confirma el creciente consenso en que incluso niveles bajos de plomo en el torrente sanguíneo de los niños tienen efectos perjudiciales significativos sobre su conducta cognitiva. Y, aún hoy, hay una importante relación entre crecer en el seno de una familia desfavorecida y la exposición al plomo.

¿Pero cómo puede ocurrir esto en un país que afirma creer en la igualdad de oportunidades? Por si no resulta obvio: los niños intoxicados por su entorno no disfrutan de las mismas oportunidades que aquellos que no lo están.

Para tener una perspectiva más amplia he leído un libro publicado en 2013,Lead Wars: The Politics of Science and Fate of America’s Children [Las guerras del plomo: la política de la ciencia y el destino de los niños estadounidenses]. Para ser sinceros, la historia que el libro cuenta no sorprende tanto. Pero sigue siendo deprimente. Porque llevamos generaciones conociendo el daño que causa el plomo y, sin embargo, las medidas solo se han tomado lentamente y aún hoy están lejos de completarse.

“Llevamos generaciones conociendo el daño que causa el plomo y, sin embargo, las medidas solo se han tomado lentamente y aún hoy están lejos de completarse”

Pueden ustedes imaginarse de qué va la cosa. La industria del plomo no quería que su negocio se hundiese por culpa de unas normativas incómodas, de modo que quitó importancia a la ciencia al tiempo que exageraba enormemente el coste de proteger a la población (una estrategia que conocerán todos aquellos que hayan seguido los debates sobre la lluvia ácida, el ozono o el cambio climático).

Sin embargo, en el caso del plomo, se sumaba también el elemento adicional de culpar a las víctimas: afirmar que el envenenamiento por plomo era solo un problema de ignorantes “familias negras y puertorriqueñas” que no arreglaban sus viviendas y no cuidaban de sus hijos. Esta estrategia consiguió retrasar la acción durante décadas; décadas que dejaron un legado literalmente tóxico en forma de millones de hogares y viviendas saturadas de pintura con plomo.

Al final, la pintura con plomo se retiró del mercado en 1978, pero ahí es donde entró la ideología. Ronald Reagan insistía en que el Gobierno era siempre el problema, nunca la solución. Si la ciencia apuntaba problemas que necesitaban una solución pública, era el momento de negar la ciencia y acosar a los científicos; o, al menos, asegurarse de que los grupos de expertos que ayudaban a establecer la política oficial estuviesen colmados de promotores favorables a la industria. Lo mismo hizo el Gobierno de George Bush padre.

Lo que nos lleva a la actual situación política. Con toda la información que nos satura, puede que resulte difícil centrarse en la intoxicación con plomo o en las cuestiones medioambientales en general. Pero en dichos temas hay enormes diferencias entre los candidatos y entre los partidos. Y son diferencias que importan, independientemente de lo que pase con el Congreso: buena parte de la política medioambiental consiste en decidir cómo aplicar las leyes existentes, de modo que, si se convierte en presidenta, Hillary Clinton podrá influir de manera sustancial, aunque se enfrente a la obstrucción de un Congreso republicano.

Y la división entre los partidos es exactamente la que sería de esperar. Clinton ha prometido “quitar el plomo de todas partes” en un plazo de cinco años. Probablemente no lograría que el Congreso pagase ese ambicioso programa, pero todo en la historia de la candidata — sobre todo, las décadas que ha dedicado a políticas para las familias— hace pensar que haría un serio esfuerzo.

Por el contrario, Trump… Bah, da igual. Despotrica contra las normativas públicas de todo tipo y pueden imaginarse qué pensarían sus amigos en el sector inmobiliario de la obligación de retirar el plomo de todos sus edificios. Bueno, a lo mejor, las pruebas científicas logran convencerle de que haga lo que debe. O también, a lo mejor, se le puede convencer de que se convierta en monje budista, lo cual parece igual de probable.

La cuestión es que las diferencias entre partidos acerca del plomo no solo deberían considerarse algo importante en sí mismo, sino también un indicador de lo que está en juego. Si piensan que la ciencia debería influir en la política y que los niños deberían estar protegidos de los productos tóxicos, sepan que eso es ser partidista.

039.-China oficializa el cambio de modelo con el viraje hacia servicios y consumo

  • Un sector terciario débil y la contracción fabril amenazan el crecimiento

chinos

 China aumenta su presupuesto de Defensa un 8%


4/03/2016.- La Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CPPCC), el máximo órgano asesor político del país, inició ayer su encuentro anual en Pekín, con el boato y la magnificencia habituales en los actos formales del gigante asiático, pero con los crecientes nubarrones de la ralentización económica flotando sobre la cita. De hecho, todas las miradas se centran en la sesión de mañana, sábado, cuando se inaugure el Congreso Nacional del Pueblo (NPC).

Todo apunta a que el Gobierno chino consolidará este fin de semana su viraje oficial de modelo económico, centrándose en los servicios y en el consumo interno como palanca del crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB). No obstante, los servicios muestran a las claras signos de debilidad, como ayer certificó la consultora Caixin al publicar su índice de gerentes de compra de febrero, que refleja una caída hasta los 51,2 puntos y por tanto menor brío que en meses previos.

Son varios los frentes abiertos en la economía del gigante asiático. Por una parte, los analistas avisan que sólo impulsando servicios y gasto de los hogares no se compensará la contracción manufacturera (en febrero sufrió la séptima caída consecutiva). Además, la fuerte ralentización fabril se traduce en despidos: el lunes pasado el Ejecutivo auguró la desaparición de 1,8 millones de empleos en la industria del carbón y el acero (el 15%).

Posible rebaja de objetivos

De fondo planea la posible rebaja del objetivo oficial de crecimiento para 2016. Mientras la agencia de rating china Dagong espera un avance del PIB del 6,8% y el Gobierno de Pekín pronostica entre el 6,5% y el 7%, la firma de calificación Moody’s prevé apenas el 6,5%.

Un lastre añadido es que la deuda del país ha subido con fuerza: se situó en el 41% del PIB a finales de 2015, frente a niveles del 32,5% en 2012. Por si fuera poco, los analistas de Moody’s temen una nueva escalada del endeudamiento público, hasta el 43,5% en 2017, a la vez que sostienen que el ajuste fiscal exigirá al Gobierno aumentos del gasto y una posible rebaja de presión fiscal.

Mientras, crece la vulnerabilidad exterior de China, con unas reservas de divisas que han disminuido mucho en el último año y medio, hasta los 3,2 billones de dólares (2,9 billones de euros) el pasado eneroPolíticas fiscal y monetaria

China se está apoyando en las políticas fiscal y monetaria para lograr su meta de PIB, lo que arriesga la celeridad en las reformas. Y ello coincide con que la gran carga de deuda puede amortiguar la inversión empresarial, a la vez que el panorama empeora por la presión demográfica. Además, si la deuda crece más de lo previsto, ello puede agravar las salidas de capital.

Los decepcionantes datos de los sectores manufacturero y servicios esta semana llegan justo cuando el Banco Central redujera la tasa de reserva a los bancos, en un intento de Pekín de aumentar la liquidez, para que los bancos presten más y estimulen el alza del PIB.

http://www.eleconomista.es/economia/noticias/7396382/03/16/China-oficializa-el-cambio-de-modelo-con-el-viraje-hacia-servicios-y-consumo.html

038.-Crisis por exceso de liquidez es la nueva amenaza de la economía mundial – Marco Antonio Moreno

7 Mayo 2015.- Remenber. Mientras la crisis de Grecia sigue sin resolverse y se intensifica la presión por la deuda, la liquidez del sistema financiero se adelgaza creando nuevos miedos en los mercados. Puede resultar una paradoja que la crisis financiera en ciernes sea desatada por una crisis de exceso de dinero en momentos en los bancos centrales de todo el mundo han vertido fuertes inyecciones de liquidez para luchar, entre otras cosas, con la deflación.

El volumen de estas inyecciones alcanza la histórica cifra de 20 billones de dólares (U$D 20000000000000), más del 25 por ciento de todo el PIB mundial. Pero la evolución de los mercados financieros y su delgadez de crédito, unido al precario nivel de crecimiento, es el presagio paradógico de que la falta de liquidez anuncia sombríos tiempos por delante.

Porque la creación de liquidez está asociada al riesgo y a medida que aumenta el riesgo de impago se seca la financiación. Este es un círculo vicioso que se retroalimenta hacia abajo y potencia el ciclo recesivo. A medida que baja la economía, el comercio, la demanda y la inversión, los flujos financieros se hacen más estrechos desestabilizando y asfixiando a la economía real. Prueba de este deterioro es la caída del comercio mundial. China, Europa y Estados Unidos han debilitado sus intercambios comerciales y de ello da cuenta el índice Baltic Dry que se encuentra en mínimos históricos.

Mínimos de 40 años

El Baltic Dry Index o Baltic Exchange Dry Index, también conocido por sus iniciales BDI o abreviatura BALDRY, es un índice de los fletes marítimos de carga a granel seca de hasta 20 rutas clave marítimas en régimen de fletamento de todo el mundo, administrado por el Baltic Exchange de Londres. Obviamente, en la medida en que la economía mundial entra en crisis, se reducen los contratos de transporte de materias primas y en consecuencia el Baltic Dry Index desciende.

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El índice Baltic Dry se encuentra en mínimos de 40 años y el elevado déficit comercial de Estados Unidos (el mayor en siete años, ver gráfica)) dan cuenta de que el sistema se tambalea en una cuerda floja a punto de romperse. La fragilidad del sistema se ha hecho evidente y las caídas bursátiles de este martes (con el Dax alemán deslizándose -2,51%, el Ibex español -2,74%, el FTSE inglés -2,76 o el francés Cac -2,22%) es un tibio prolegómeno de lo que viene. No es hora de comprar porque la demanda y la inversión viven niveles de asfixia. Las políticas del dinero barato de los principales bancos centrales del mundo (Reserva Federal, BCE y Banco de Japón) han cimentado las bases de la destrucción masiva de la economía y la próxima recesión implicará nuevas pérdidas masivas a los contribuyentes.

El mundo se dirige a una trágica deriva de mayor desigualdad por los errores de diseño del sistema financiero que permitió el más abultado nivel de abusos masivos. El colapso del sistema financiero de 2008 solo fue diferido por las políticas de Ben Bernanke y la impresión de dinero barato y los estímulos cuantitativos. Lo que no ocurrió en 2008 está por llegar en 2015 o 2016. El desmoronamiento del sistema financiero ponzi (opirámide invertida del dinero) está en pleno desarrollo. El índice Baltic Dry llegó a los 580 puntos en su nivel más bajo en cinco años. Hay que recordar que el año 2008 superaba los 11.000 puntos.

Esto confirma que la aparente calma de los mercados financieros y el hinchamiento de nuevas burbujas ha enmascarado la verdadera crisis. El precio de los bonos de deuda soberana ha comenzado a desplomarse provocando un fuerte aumento en sus rendimientos revirtiendo la tendencia a la baja en la prima de riesgo y haciendo que países como España, Italia o Estados Unidos paguen más por la deuda. Son los signos de la falta de liquidez que sufre el sistema ante los gigantescos desequilibrios que se han cimentado entre la esfera financiera y la esfera real, que corren por caminos separados confirmando que la teoría de la neutralidad del dinero se da sólo bajo circunstancias muy especiales. Cuando la economía se ha hecho altamente dependiente de la deuda, el dinero no puede ser neutral. Y así lo confirma la guerra de divisas desatada a escala global.

La debilidad de los datos de comercio de Estados Unidos, entregados el martes (gráfica encabeza), es una de estas aristas. El déficit en la balanza comercial de Estados Unidos fue significativamente más alto que todo lo esperado: 51.400 millones de dólares. Una cifra de esta magnitud no se conocía desde fines de 2008. Se despeja así la falsa fortaleza del dólar para los mercados financieros dejando bajo sospecha al euro y al yen. Hasta Bill Gates y Warren Buffet llamaron a crear una canasta de monedas, en la que se incluyera al yuan chino, pare terminar con la incertidumbre del dólar como divisa mundial. El dólar ha terminado siendo el principal enemigo para la economía de Estados Unidos. Y un dólar débil es también una gran amenaza para los productores europeos.

http://www.elblogsalmon.com/mercados-financieros/crisis-de-liquidez-es-la-nueva-amenaza-de-la-economia-mundial

037.-Alza de inversión en 2017 depende de la reforma tributaria

Partidas sociales del presupuesto suman $ 32,9 billones y el Gobierno pide reforma de los impuestos.

De acuerdo con la propuesta presupuestal del Gobierno, el país contará en el 2017 con unos ingresos tributarios de 126,9 billones de pesos.

1 de agosto de 2016.- Aunque varios congresistas habían solicitado al Gobierno que incluyera en el proyecto de presupuesto 2017 todos o parte de los recursos que se espera obtener en el primer año por cuenta de la reforma tributaria que se cursará en el Congreso antes de finalizar el 2016, la carta financiera presentada, según indicó el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, no los contempla.
Pero el funcionario dijo que si la transformación que le harán al Estatuto Tributario genera recursos adicionales en el 2017, se destinarán a incrementar la inversión pública.

Este renglón del proyecto de presupuesto, aforado en 224,4 billones de pesos, fue el más sacrificado, pues solo contará con 32,9 billones de pesos, menos de la tercera parte (23,8 por ciento) de lo que se destinará a funcionamiento: 137,7 billones, y un poco más de la mitad (60,5 por ciento) de lo que se le asigna a la deuda pública: 54,3 billones de pesos.
El mensaje presidencial que acompaña a este proyecto, el cual tendrá que estar aprobado en su totalidad el 20 de octubre, sustenta la fuerte reducción de la inversión y expresa que se trata de la continuación de lo que hasta ahora se ha llamado ‘austeridad inteligente’.
Esa premisa proviene de un triángulo más o menos hermético en el que están las finanzas públicas.
Por un lado, los recursos se cayeron en más de 30 billones porque el petróleo, con un bajo precio, no generó renta ni regalías.
Pero, además, el Gobierno está condicionado por la regla fiscal que no le permite aumentar el déficit fiscal más allá de lo que permita esa ley (para el próximo año será de 3,9 por ciento del producto interno bruto).
Por ello, la única salida está expuesta en el mensaje anexo al proyecto de presupuesto 2017, en el que el presidente Santos confirmó lo que muchos temían que no se daría para este año: “Para proteger la sostenibilidad fiscal se iniciará el trámite en las próximas semanas de una reforma tributaria. Dado el carácter temporal de algunos impuestos, así como la caída de las rentas provenientes del sector petrolero, es inaplazable una reforma que le imprima al Estatuto Tributario más equidad, competitividad y simplicidad”.

Locomotoras, con poco impulso
De acuerdo con la propuesta presupuestal del Gobierno, el país contará en 2017, año en el que se estima que la economía crecerá un poco más de lo que logrará este año, con unos ingresos tributarios de 126,9 billones de pesos, es decir, 6,3 billones más en comparación con el recaudo esperado para este año.
No obstante, la mayor austeridad estará en la inversión, que se reduce en 10,3 por ciento frente a la destinación con la que cuenta en la actualidad. Mantener el nivel de inversión que se traía no es sostenible de acuerdo con el nivel de ingresos actual, ni con la estructura que impone la regla fiscal. Razón por la cual será el sector privado el responsable de jalonar la actividad económica del país en los próximos años¨, dice el presidente en el mensaje anexo al proyecto presupuestal.
Es así como, sectores como el agropecuario, que están contemplados como uno de los claves en la llamada Nueva economía, pasará de tener 2,5 a 1,6 billones de pesos. La caída total de los ingresos para el agro es del 33,6 por ciento, pero como la asignación presupuestal cubre gastos de funcionamiento e inversión, el que más declina es este último, con una reducción del 41 por ciento en comparación con el presupuesto inmediatamente anterior.
En total son 14 los sectores que tendrán menos plata en el presupuesto del próximo año. Minas y energía, por ejemplo, que en otros tiempos fue locomotora de la economía, contará con 2,2 billones de pesos, lo que implica que tendrá un recorte de más de un billón de pesos frente a lo asignado para este año, que es de 3,3 billones de pesos.
Deporte, cultura y hasta inclusión social son otros de los renglones que sentirán el recorte, al igual que el sector transporte.
Los que tradicionalmente reciben la mayor tajada de la torta presupuestal, también en esta oportunidad son los que más incremento tendrán. Es el caso de educación, que seguirá a la cabeza, como el que más recibe recursos: 33,5 billones, dos billones más que en el año en curso, lo que va en línea con la meta de hacer de Colombia la más educada.
El segundo lugar entre los sectores con más asignación vuelve a ser para defensa y policía, que contará con 29,5 billones de pesos, es decir, un crecimiento de 2,8 por ciento. El sector trabajo es otro de los favorecidos, con otro de los mayores rubros: 27,5 billones, seguido del renglón de la salud, con 21,4 billones de pesos. Entre tanto, para vivienda se destinarán 3,8 billones de pesos, 550 mil millones más que en el presupuesto actual.
El proyecto de presupuesto surtirá dos debates en el Congreso, uno en comisiones terceras y cuartas conjuntas y otro en plenarias. Los parlamentarios tendrán la tarea de revisar 105 artículos, toda vez que esta iniciativa no solo trae las propuestas relacionadas con los ingresos y gastos, sino que también incluye otras normas, como la que esta vez señala las reglas para aplicar la austeridad en el gasto de la nómina pública.
Con todo y la reducción de la inversión en sectores que hacen parte de la llamada nueva economía (sin petróleo), el Gobierno aspira a que en 2030 Colombia será una nación moderna, con una economi?a basada en 3 sectores: agro productivo, industria competitiva, servicios con alto valor agregado y turismo pujante. Estos sectores son los que van a prosperar en una Colombia en paz’, concluye el mensaje presidencial.
http://www.eltiempo.com/economia/sectores/reforma-tributaria-2016-alza-en-inversion/16660711

036.-Economía y humanidades: un camino seguro –  José Manuel Restrepo

Hace algunos meses el profesor Wolfgang Streeck, director emérito del Instituto Max Planck, sorprendió al mundo con una preocupación sobre el futuro del sistema capitalista.

Señala él que hay tres tendencias que mutuamente se retroalimentan y que podrían anticipar una eventual nueva crisis mundial, como la de 2008, pero multiplicada en su intensidad. Se trata del aumento en la desigualdad, la caída en el crecimiento y el aumento en la deuda pública (o impresión de nueva moneda). Mientras esto sucede, también en los países del tercer mundo la clase media y las burocracias pierden la esperanza y hay una sensación de que las promesas de desarrollo se han visto golpeadas.

En lo social esto tiene un impacto en el desinterés por la participación política o la búsqueda de alternativas de nuevo populismo que suman problemas adicionales de inestabilidad. La conclusión es que vivimos un momento de transición en el que sabemos de dónde venimos, pero no tenemos idea de para dónde vamos. Esta aproximación podría, entre otras, explicar parcialmente la incertidumbre que hoy se vuelve regla en lo que sucede en materia económica.

En un país como el nuestro, lo que se describe antes no parece lejano. Por muchos años vivimos en un modelo económico basado en algunos bienes básicos (que explicaban buena parte del crecimiento del PIB y de los ingresos fiscales) y generoso en el gasto público, y hoy a la caída de sus precios internacionales, plantean una seria problemática de cuenta corriente, de balance fiscal y de sostenibilidad de la tasa de crecimiento. En adición a lo anterior, los avances sociales en reducción de la pobreza y el desempleo, así como la saludable construcción de clase media, quedan en entredicho.

Una eventual salida, así sea parcial, a la eventual crisis que anuncia el académico alemán, es la invitación que hace la filósofa norteamericana Marta Nussbaum a devolverle a la economía su origen ligado a la filosofía y a las humanidades. Es necesario recuperar el sentido de la economía en relación con las humanidades y su valor como una ciencia social y no exacta, que entienda que muchas de las decisiones de política económica necesitan una mirada interdisciplinar mucho más amplia que tome en consideración problemas como la inequidad, la ética, la cultura, la dignidad humana, el bien común, la construcción de sociedad, entre otros asuntos. No podemos seguir tomando muchas decisiones sin tener en consideración su impacto en lo político o en lo social, o pasar por alto la urgencia de construir sociedades más equitativas, más pluralistas y respetuosas de las diferencias, más justas y honestas. Como dice ella: “Las explicaciones sobre el bienestar social y el desarrollo que son producidas sin la participación activa y continua de la filosofía (humanidades) dejan mucho que desear…. Pero la alternativa parece ser construir intrincados castillos en el aire. Esto es divertido y estéticamente agradable, pero no es una buena ni responsable manera de construir progreso…”.

Si esto hubiese estado en la mente de los hacedores de política económica o por lo menos en las expresiones públicas de los líderes de opinión, posiblemente otros hubiesen sido los resultados de las recientes votaciones en el Reino Unido con motivo del denominado Brexit, o no tendríamos riesgo alguno con lo que podría suceder en EE. UU. a finales del año.

Preguntas y reflexiones como la anterior nos devuelven a la esencia de la ciencia económica y debiesen por lo menos abrir el debate sobre muchas de las decisiones que un país como el nuestro tiene hacia delante en su reforma tributaria, en otras reformas estructurales, en la identificación de nuevas fuentes de crecimiento, en la construcción de un modelo competitivo de progreso sostenible y aun en reformas curriculares a la educación en economía y otras ciencias similares.

Y de cara al mundo ratifican lo que ha recomendado el secretario general de Naciones Unidas, cuando propone urgentemente una transición a un sistema económico más equitativo, innovador y amplio, por oposición a ese que nos quieren llevar, incluso en Estados Unidos, que luce más proteccionista, xenofóbico y desigual.

¿Será este un camino deseable en lo que se nos viene por delante?

jrestrep@gmail.com /@jrestrp

http://www.elespectador.com/opinion/economia-y-humanidades-un-camino-seguro

035.- Y al Dane, ¿quién lo ronda? – Amadeo Rodríguez Castilla

Varios analistas le hemos recordado al Dane que sus actuaciones deben estar guiadas por la independencia técnica frente al gobierno de turno.

29 de julio de 2016.-Cuando se plantearon los ocho desafíos que Colombia debía afrontar para poder ser admitida en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), más conocido como el club de países que aplican las mejores prácticas de gestión, se destacó que uno de ellos era el fortalecimiento del Dane, sobre lo cual el entonces decano de Economía de la Universidad de los Andes y hoy ministro de Salud, Alejandro Gaviria, dijo: “El país tiene que empezar a tener una oficina estadística que tenga periodo fijo, que sea creíble y que tenga unos estándares internacionales”.

Esas gestiones empezaron en la administración de Jorge Bustamante y han ido avanzando al parecer con buenos logros; sin embargo, la gran tradición de alta competencia y profesionalismo del Dane se está viendo afectada en su independencia y credibilidad, por la forma obsecuente como el actual director, Mauricio Perfetti, maneja sus relaciones con el Gobierno central, en cuanto que actúa más como si fuera miembro del equipo económico, que a todo trance debe buscarle el lado amable a las cifras que muestran los resultados de la política económica en curso.

Varios analistas le hemos recordado al Dane que sus actuaciones deben estar guiadas por la independencia técnica frente al gobierno de turno, pues este no es un simple organismo del engranaje institucional adscrito al Ejecutivo central, sino que su marco de acción es la de un ente del Estado que debe responderle a la sociedad por la adecuada medición de los resultados de la política económica en sus diversos frentes.

De esas críticas podemos destacar las de la exsenadora y exministra Cecilia López, quien advirtió sobre los peligros de que el censo agropecuario se convirtiera en abundante provisión de “mermelada” para el clientelismo local dada la época electoral; Aurelio Suárez, quien cuestionó la forma de cálculo del indicador sintético sobre la pobreza multidimensional; Salomón Kalmanovitz, a quien le pareció insólita una conferencia de prensa en el palacio de Nariño, en donde el Presidente de la República tuvo que darle una mano al director del Dane en cuanto a una más clara explicación de un informe sobre empleo, y las que en esta columna hemos hecho en varias ocasiones sobre el fiasco del censo agropecuario.

En el último mes otros analistas han demostrado su perplejidad y preocupación sobre la forma como el Dane sigue presentando sus datos, entre los cuales podemos destacar a Ricardo Ávila, director de Portafolio, quien, sobre los últimos datos de empleo, dijo el 1.° de julio en su columna ‘Brújula’ lo siguiente: “Una mirada más detallada de los datos sugiere que hay que tomar los resultados con un grano de sal”. “… el grupo que se conoce como los inactivos –compuesto por gente que no está buscando trabajo– se incrementó en 449.000 ciudadanos. Puesto de otra manera, la oferta laboral experimentó un bajón significativo, lo cual se expresa en una menor tasa de participación”. Y al respecto dice que llama la atención que “frente al año pasado, la tasa de participación del Distrito descendió en casi tres puntos porcentuales, que no es una variación menor”, y que “por eso, antes de celebrar, bien vale la pena examinar el motivo de la que alguien podría describir como una anomalía estadística”.

Ese mismo día, 1.° de julio, en El Espectador el columnista, académico y profesor del Cesa, José Roberto Acosta, escribió sobre el mismo fenómeno en su columna titulada ‘El Dane y sus numeritos de empleo’, en la cual fue más explícito y contundente al calificar de “maquillaje mediático” las cifras de empleo, tras hacer notar que la reducción de la tasa de participación en 449.000 personas equivalía a hacer desaparecer igual número de desempleados y, en consecuencia, disminuir artificiosamente el impacto de ese fenómeno.

Sobre este asunto, el director del Dane le envió una larga y confusa carta de rectificación al analista Acosta, la cual fue calificada por este de “respuesta cantinflesca”, en su columna del pasado 8 de julio, la cual denominó “Si se equivocan tanto toca cambiarlos”, en la cual se ratificó en el contenido de sus observaciones de lo escrito el primero de julio.
Amadeo Rodríguez Castilla
* Economista consultor

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/y-al-dane-quien-lo-ronda/16658814

034.- Marcelo Odebrecht se compromete a delatar soborno a Ricardo Martinelli: O´Globo

El empresario, Marcelo Odebrecht,  condenado a 19 años de cárcel por el escándalo de Petrobras, habría acordado con fiscales entregar detalles de como presuntamente habría sobornado al expresidente Ricardo Martinelli, a cambio de ganar millonarias obras.

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Marcelo Odebrecht, presidente de la compañía de ingeniería y construcción Norberto Odebrecht, quien se encuentra detenido desde el año pasado, se comprometió a delatar a todos los funcionarios extranjeros, incluyendo a presidentes y expresidentes a los que sobornó para conseguir millonarios contratos.

La información fue dada a conocer la mañana de este domingo por el diario brasileño O´Globo.

De acuerdo al texto periodístico, dentro de las personas a las que delatará Odebrecht, a cambio de un trato con los fiscales para reducir su pena, se encuentra el expresidente de Panamá, Ricardo Martinelli.

“También será detallada en la siguiente fase de delaciones, una situación en donde un soborno fue negociado directamente con Ricardo Martinelli, expresidente de Panamá en donde Odebrecht cuenta con obras como el metro y una hidroeléctrica”.

Los proyectos de Odebrecht en Panamá superan los $8 mil 500 millones; solo la adjudicación de la segunda línea del Metro representa $1,857 millones.

En abril de este año, la constructora brasileña Norberto Odebrecht anunció la venta de $3 mil 300 millones en activos para intentar paliar la crisis producida por el escándalo de corrupción de Petrobras por el cual su presidente, Marcelo Odebrecht, fue condenado a 19 años de prisión recientemente.

http://www.prensa.com/politica/Marcelo-Odebrecht-Ricardo-Martinelli-OGlobo_0_4536296332.html

033.- Del Brexit al futuro – Joseph E. Stiglitz

Pasará mucho tiempo antes de que Gran Bretaña y Europa asimilen, en su plenitud, las implicaciones del referendo “Brexit” del Reino Unido.

 Las consecuencias más profundas, por supuesto, dependerán de la respuesta de la Unión Europea a la retirada del Reino Unido. En un principio, la mayoría de las personas asumieron que la UE no “se patearía a sí misma, autocastigándose”; al fin y al cabo, un divorcio amigable parece ser lo mejor para todos. Sin embargo, el divorcio –como pasa en muchos casos– podría llegar a ser problemático.

Los beneficios del comercio y la integración económica entre el Reino Unido y la UE son mutuos y si la UE tomó en serio su convicción de que una mayor integración económica es la mejor alternativa, sus líderes deberían buscar garantizar los vínculos más cercanos posibles teniendo en consideración las circunstancias. Sin embargo, Jean-Claude Juncker, el arquitecto de los mecanismos de evasión de impuestos corporativos masivos de Luxemburgo y en la actualidad presidente de la Comisión Europea, está tomando una línea dura: “fuera significa fuera”, dice él.

Es posible que esta reacción precipitada sea comprensible, si se tiene en cuenta que Juncker puede llegar a ser recordado como la persona que presidió la etapa inicial de disolución de la UE. Él argumenta que para disuadir a otros países que pudiesen querer salir de la UE, se debe actuar de manera inflexible; y se debe ofrecer al Reino Unido solamente un poco más de lo que ya está garantizado mediante los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio.

En otras palabras, no se debe mantener unida a Europa por los beneficios que brinda, mismos que superan con creces los costos. La prosperidad económica, el sentido de la solidaridad y el orgullo de ser un europeo no son suficientes, según Juncker. Se debe mantener unida a Europa mediante amenazas, intimidación y miedo.

Esa posición ignora una lección enseñada tanto por el voto Brexit como por las elecciones primarias del Partido Republicano de Estados Unidos: grandes porciones de la población no tienen una vida próspera. La agenda neoliberal de las últimas cuatro décadas puede haber sido buena para el 1% en la cúspide de la pirámide, pero no lo fue para el resto. Yo predije tiempo atrás que, con el pasar del tiempo, llegaría el día en el que este estancamiento tendría consecuencias políticas. Ese día ya ha llegado.

A ambos lados del Atlántico, los ciudadanos culpabilizan a los acuerdos comerciales, señalándolos como una de las fuentes de sus males. Si bien esa es una simplificación excesiva, es comprensible. Los tratados comerciales de hoy en día se negocian en secreto; en estos tratados los intereses corporativos están muy bien representados, pero los ciudadanos o trabajadores de a pie están completamente excluidos. Como era de esperar, los resultados han sido parcializados: la posición de negociación de los trabajadores se ha debilitado aún más, agravando los efectos que tienen las leyes que socaban los derechos de sindicatos y empleados.

Si bien los tratados comerciales desempeñaron un papel en la creación de esta desigualdad, hubo mucho más que contribuyó a inclinar la balanza política en dirección al capital. Las normas de propiedad intelectual, por ejemplo, han aumentado el poder que tienen las compañías farmacéuticas para elevar los precios. Sin embargo, cualquier aumento en el poder de mercado de las corporaciones de hecho se traduce en una reducción de los salarios reales –hoy en día, el aumento de la desigualdad se ha convertido en una característica principal de la mayoría de los países avanzados.

A lo largo y ancho de muchos sectores, la concentración industrial es cada vez mayor – así como también lo es el poder del mercado. Los efectos de los salarios reales estancados y en descenso se han combinado con los efectos de la austeridad, lo que hace que se ciernan amenazas de recortes de los servicios públicos, de cuyas prestaciones sociales dependen grandes cantidades de trabajadores de medianos y bajos ingresos.

La incertidumbre económica resultante para los trabajadores, al combinarse con la migración, fermentó una pócima tóxica. El Occidente contribuyo a muchas de las guerras y opresiones de las que hoy son víctimas los refugiados. Proporcionar ayuda es una responsabilidad moral de todos, pero especialmente de las potencias que en el pasado fueron colonizadoras.

Y, sin embargo, a pesar de que muchos podrían negarlo, un aumento en la oferta de mano de obra poco cualificada conduce –siempre y cuando se tengan curvas de demanda normales con pendientes negativas– a salarios de equilibrio más bajos. Y, cuando los salarios no se pueden bajar, o directamente no se los baja, el desempleo aumenta. Esto es más preocupante en los países donde la mala gestión económica ya ha dado lugar a un nivel alto de desempleo generalizado. Europa, especialmente en la eurozona, ha sido mal administrada durante las últimas décadas, hasta llegar al punto de que su desempleo promedio es de dos dígitos.

La migración libre dentro de Europa, de manera predecible, se traduce en que los países que han tenido un mejor desempeño en cuanto a la reducción del desempleo van a ser los países que terminen con una proporción de refugiados superior a la que se consideraría como equitativa. Los trabajadores de estos países asumen el costo de los salarios disminuidos y el aumento del desempleo, mientras que los empleadores se benefician de tener a disposición mano de obra barata. No es de extrañar que la carga de los refugiados recaiga sobre quienes tienen menor capacidad para llevar su peso.

Por supuesto, se habla mucho acerca de los beneficios netos de la migración de lugares menos poblados a lugares más poblados. En el caso de un país que proporciona a todos sus ciudadanos un bajo nivel de prestaciones garantizadas –es decir, niveles bajos de protección social, educación, salud y otros– eso sí puede ser cierto. Sin embargo, en países que proporcionan una red de seguridad social bastante decente es todo lo contrario.

El resultado de toda esta presión a la baja que se ejerce sobre los salarios y para incrementar los recortes en los servicios públicos ha aniquilado a la clase media, extrayendo sus entrañas; y ha tenido consecuencias similares en ambos lados del Atlántico. Los hogares de clase media y trabajadora no han recibido los beneficios del crecimiento económico. Ellos están conscientes de que los bancos son los causantes de la crisis del año 2008; sin embargo, acto seguido vieron que se destinaron miles de millones para salvarlos y montos triviales para salvar sus hogares y puestos de trabajo. Si se considera que el ingreso promedio real (ajustado por la inflación) de un trabajador a tiempo completo en EE.UU. está en un nivel más bajo del que estuvo hace cuatro décadas, la presencia de un electorado enojado no debería causar ninguna sorpresa.

Para añadir a todo esto, los políticos que prometieron el cambio no cumplieron con lo esperado. Los ciudadanos de a pie sabían que el sistema no era justo, pero se tuvieron que enfrentar a la realidad de que el sistema es incluso más amañado de lo que habían imaginado, y perdieron la poca confianza que aún tenían en la capacidad o la buena voluntad de los políticos tradicionales para corregir dicha situación. Eso, también, es comprensible: los nuevos políticos compartían la visión de futuro de aquellos quienes habían prometido que la globalización beneficiaría a todos.

http://www.elespectador.com/opinion/del-brexit-al-futuro

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