25.18.-¿SE PARECEN EN ALGO DUQUE Y TRUMP? – Juan Manuel López

Gira nuestro interés alrededor de dos mandatarios que copan el espacio de todos los medios. Y pareciera que nada tan diferente como la imagen de Trump y de Duque.

Trump es un mandatario que nos desvela al manejar la política como si fuera un reality en el que lo que cuenta es mantenerse como el centro del espectáculo.

Y, siguiendo la versión ortodoxa, ello se consigue exagerando lo que se propone al punto de crear suspenso pero sin concretar nada diferente de la expectativa por saber cúal será el próximo capítulo.

El caso del Presidente Americano se destaca sobre todo en las posiciones internacionales. El primer golpe o el primer paso es descalificar lo que se va a negociar o a quien va a adelantar las conversaciones. Escandalizar y volver noticia su futura presencia convirtiéndola en el centro de atención del mundo de la manera  más contraria a lo ‘diplomático’ y/o a lo ‘políticamente correcto’.

Lo hizo desde las primeras declaraciones de amenaza de bombardeo contra Corea del Norte y el tratamiento a su gobernante, con lo cual se llegó hasta temer el inicio de un desastre nuclear; pero después lo convirtió en unas ‘amigables’ conversaciones en las cuales calificó como un triunfo que ese peligro hubiera desaparecido.

Lo hizo en el caso de Irán, saliéndose del acuerdo pactado pero sin implicar ninguna consecuencia diferente de mostrar al mundo que él no se sometía a las reglas convencionales de los pactos internacionales y que con él siempre los temas deberían ser tratados como un partícipe especial.

Lo repitió cuando atacó a la señora Merkel y la posición que ha tomado Alemania respecto a las relaciones con Rusia y el tema del manejo de los inmigrantes; el resultado fue el alivio porque eso no se expresó en actos o medidas que perturbaran la relación existente.

Después en vísperas de la reunión de la OTAN adelantó los cuestionamientos a los demás miembros pareciendo que hasta la Alianza podría quedar en entredicho, pero concluyendo con que debían seguir y cumplir simplemente con los aspectos económicos proyectados.

Antes de encontrarse con la Primera Ministra Británica Teresa May se metió en la política local opinando sobre la conveniencia de la salida de Inglaterra de la Unión Europea y promoviendo con sus intervenciones el rechazo popular que lo llevaría al centro de las noticias del momento. Ninguna conclusión o acción concreta salió de esa visita excepto la declaración de que entre las dos naciones existe un vínculo especial, como la han dicho todos los Presidentes de los Estados Unidos y los Primeros Ministros británicos en todas las reuniones bipartitas.

Y ya lo había hecho en la reunión de los 7 en Canadá cuando además de declarar su descontento con el NAFTA llegó a proclamar la negativa a firmar el comunicado conjunto.

En todos los caso lo que logró fue destacar su presencia como un elemento ajeno al mundo en el cual circulaba, pero no para lograr cambios o concesiones sino solo para incomodar a los que declaraba como contrapartes.

Nuestro Mandatario Electo parece ser amigo de la estrategia contraria. Comienza por desvirtuar todas las amenazas que podían acompañarlo durante su campaña y desligarse de los excesos que sus partidarios y su mentor proclamaban como objetivos de su gobierno.

Aparece tan discreto como es posible, tanto en el sentido de no ser demasiado protagónico creando escenarios a su alrededor, como el de ser reflexivo y moderado en sus planteamientos.

Muy diplomático y políticamente correcto, no busca ‘alebrestar’ las audiencias o los interlocutores y muy paso a paso parece sondear como sale de los compromisos que podrían crearle dificultades para cumplirlos, como la promesa de llevar la juventud al poder o reconocer por lo menos la mitad del gabinete en cabeza de mujeres.

Esperemos que lo bueno de este contraste no se refleje en los resultados y que detrás de esa buena presentación no vengan las medidas y las políticas que para la mitad de los colombianos fueron amenazas.

Porque -estrategia deliberada o no- los dos mandatarios se parecen en que su imagen política la forman desmontando la amenaza que ellos mismo decidieron representar.

25.18.-DE QUIEBRA-EMPRESAS A MINISTROS – Mario Valencia

El papel de algunos gremios se ha tergiversado, para convertirse en trampolines de sus di rigentes a cargos políticos, en detrimento de los intereses de sus afiliados.

Forma parte de la naturaleza humana la necesidad de pertenecer a algún grupo, llámese equipo de fútbol, comunidad religiosa o partido político. Además, en la era moderna han surgido nuevos modos de organización que contribuyen a conseguir los objetivos de sus miembros y defender sus aspiraciones, como los sindicatos para los trabajadores y gremios para las empresas. La importancia de la existencia de estas instituciones para el desarrollo económico es obvia.

2 jul   2018.-  Gremios de la producción fuertes son la máxima garantía para ubicar en la agenda pública las necesidades empresariales, exigiendo a las instituciones gubernamentales políticas y medidas en beneficio del desarrollo económico. Las empresas tienen responsabilidades sociales, una de ellas es producir riqueza individual y nacional, así que, aunque suene obvio, deberían ser los primeros defensores del estímulo a la producción.

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No sorprende entonces, pero sí desconcierta, que gremios empresariales que han sido duramente golpeados por políticas públicas, como la reducción de aranceles, y otros que han sido víctimas de una clara persecución política, como la emprendida por la ficha de un candidato presidencial en una súper poderosa Superintendencia, hayan terminado apoyando a sus verdugos.

El papel de algunos gremios se ha tergiversado, para convertirse en trampolines de sus dirigentes a cargos políticos, en detrimento de los intereses de sus afiliados. Así ocurrió con Luis Carlos Villegas de la Andi, hoy ministro de Defensa. Y lo mismo está pasando con la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC. Su presidente, Jorge Enrique Bedoya, convirtió al gremio en un fortín electoral en la reciente campaña presidencial, para impulsar su aspiración ministerial.

Bedoya nunca ha protegido a los agricultores; no lo hizo como presidente de Fenavi, cuando permitió que el gobierno de Uribe, en la madrugada del 27 de febrero de 2006, negociara en el TLC con Estados Unidos un contingente de 26.000 toneladas de cuartos traseros de pollo. En lo corrido de la implementación del acuerdo, las importaciones de este producto se han incrementado 567%.

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Mucho menos lo ha hecho en la SAC, desde donde ha defendido ese mismo TLC que está arruinando a sus agremiados, diciéndoles que la culpa es su falta de competitividad, y que los TLC hay que aprovecharlos porque “hay personas que no lo hicieron porque no lo comprendieron o quizás porque no quisieron y no lo aceptaron”.

Recientemente, en un hecho que ha pasado inadvertido, el gremio de los cerealeros, Fenalce, se retiró de la SAC, alegando que desde las reformas emprendidas por Bedoya “ya no tiene como fin primordial la defensa del sector agrícola nacional”, y mantendrá su independencia “frente a los hechos económicos, sociales y políticos del país” de la SAC, como por ejemplo el que Bedoya ya hace parte del equipo de empalme del presidente electo Duque, en el área de agricultura liderado por Iván Darío Gómez.

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Bedoya también ha hecho poco por proteger a los lecheros, ganaderos y azucareros en las recientes negociaciones del TLC con Australia y Nueva Zelanda, que de concretarse acabarían con estos renglones de la economía. El presidente electo prometió a los empresarios en el Consejo Gremial que no firmaría nuevos TLC y se comprometió a evaluar los vigentes, por medio de una ley que aprobó en el Congreso el Representante del Centro Democrático Federico Hoyos. Mientras tanto, parece que algunos dirigentes gremiales seguirán apelando a la puerta corrediza, en donde pasan de quebrar empresas a ser ministros.

https://www.dinero.com/opinion/columnistas/articulo/de-quebrar-empresas-a-ministros-por-mario-valencia/259753

24.18.-FRENTE AMPLIO CON GABINETE EN LA SOMBRA – Bernardo García

La idea no es muy original –como me sugiere un comentarista- pero no deja de ser muy interesante porque una oposición gaseosa tiende a evaporarse. Ni es un partido, ni es una coalición, ni es un movimiento. Lo acaecido en Colombia es simple oposición en el acto electoral. No obstante puede devenir un Frente Amplio con las alas de una mariposa de colores; pero que sólo puede volar si tiene un ligamento en la cintura. Que ese podría ser el gabinete en la sombra.

En Inglaterra, El segundo partido forma el denominado “gabinete en la sombra”.                             

Lo cierto es que las finanzas del Estado colombiano, con el despiporre de los precios del petróleo, carbón y níquel, andan periclitando. No es un tema apto para la demagogia. Un buen ministro de hacienda tendría que cuadrarlo. Sin rematar a Ecopetrol, ni reducir a la mitad los sueldos y salarios. Y la producción del campo está en desmedro. Pero además si se quiere repartir a fuerza de impuestos, la productividad no salta a la vista. Son productos de baja elasticidad de la demanda y los precios no marchan a la par con las alzas en insumos de abonos y pesticidas. Del enredo del sistema de salud, ni hablar. Un gran pulpo burocrático del Estado no parece viable, pero una descentralización total también es riesgosa. Un buen ministro con sus asesores podría ponerle un punto final al despelote. Y así en otros ministerios como Educación e industria y comercio exterior.

Hasta los años setenta, los Estados contaban con gobiernos que medraban en la intervención en la economía buscando el bien general. Algo misterioso resultó de la crisis de los precios del petróleo de 1973 y subsiguientes. Los Estados Árabes castigaban a los países que apoyaron a Israel en aquella última guerra. Surgió en Occidente un fuerte brote inflacionario de origen en los disparados costos del petróleo y al tratar de controlarlo por la vía de la demanda monetaria agregada, se consagró le recesión en la producción. Algo sucedió entonces para que se enrostrara la vigencia de los Estados y se enarbolara la bandera de la liberación financiera. El resultado misterioso es ese: liberación financiera.

Desde entonces se decretó el”Estado Pequeño” y se añadió además el “Libre Comercio Internacional”. Estado pequeño que es también un negocio y que ofrece negocios y contratos. Se juntó entonces la avaricia que dejó de estar bajo control, con la vanidad del poder con ejercicio irresponsable. Sería el mercado el que resuelve todo el resto. No obstante ya está sonando una tremenda alarma: los Estados Unidos no pueden esperar   más tiempo que su endeudamiento comercial se agigante, sin que los mercados se ajuicien. Y es así como los ministros deben volver a sus puestos con mayor responsabilidad, preparación y trabajo en equipo. Al menos, si se trata de sustituir neoliberales y de enfrentarlos con lucidez, como alternativa de poder. Jaime Bateman decía: “Si no se puede hacer la revolución, hay que hacer la conmoción”, pero la conmoción suele ser puro ruido. No más.

23.18.-¿FRENTE AMPLIO DE IZQUIERDA? – Bernardo García

Un frente amplio es más sólido que un frente unido. Porque es más simple y cubre sin dificultades mayores un amplio espectro ideológico. Es toda una vertiente que se decanta frente a una situación sin remedio:  o se identifica con el uno o se va con el otro. No por militancia, ni por identidad de programas, sino por empatía y sinergia.  Claro que la ceremonia en la Plaza de los mártires, en la que Petro denegó de algunos principios y prácticas del Castro-Chavismo que le endilgaba el Uribismo. ¿Eso sacó en limpio principios programáticos de un apoyo electoral? Ciertamente no, aunque limpió el camino de supuestas ignominias.  Esta es la letanía de la ceremonia:  

1.- No expropiar 2. No dilapidar los recursos públicos y disciplina fiscal. 3. impulso a la economía privada y formalización laboral. 4. Democracia pluralista y respeto a la diversidad.  5. Respeto al Estado Social de Derecho  y a la separación de poderes.

Pero claro que de paso se tocaron las teclas de Populismo chambón practicado otrora en el Chile allendista y ahora en la Venezuela de Maduro: el plan Vuscovic. Se supone que disciplina fiscal es ante todo no financiarse con emisiones de dinero y desencadenar una inflación imparable. Se supone que el impulso a la economía privada rescata los planes indicativos de desarrollo para nuevos sectores productivos.  Y se presume también que se ataca más la pobreza creando más empleos formales  y estables que con subsidios.

 Lo que no se tocó fue la comandancia del frente. No venía al caso. Se trataba simplemente de un apoyo electoral condicionado a la pequeña letanía. Pero de pensar en un frente amplio no se requiere un jefe, sino una dirección colegiada y una secretaría rotativa.  Sin funciones ejecutivas, pero con capacidad de coordinar opiniones comunes frente a los debates y los proyectos de ley en el Congreso. Coordinar no significa suplantar porque las bancadas parlamentarias del Frente guardan su autonomía.

En cambio,  los Frentes Unidos requieren una unidad más orgánica y por lo tanto una dirección más deliberante y ejecutiva. Es otra cosa, pero es una meta. Un partido con matices y tendencias de convivencia y alta tolerancia. Por ahora ni los dirigentes padecen de alta sinergia y simpatía, ni las militancias les guardan igual lealtad a todos los jefes por el acto electoral.

Alianza Verde logró 10 senadores y 9 representantes, el Polo Democrático Alternativo 5 Sen. y 2Repr., la coalición Lista de la decencia 4 Sen., para un total de 19 senadores y 11 representantes. Los votos totales  de verdes, polo y decentes por senado suma 2’468.806 de votos. Tuvo que acontecer una riada de un poco más de 5’500.000 votos de opinión  más  para llegar a las presidenciales con ocho millones.

Sin duda, del liberalismo de izquierda; de conservadores social cristianos, de movimientos sociales, de afros e indígenas y de algún resto de jóvenes que ya degustaron los agrios manjares del neoliberalismo. Todo ese anti establecimiento podía haber rimado con Fajardo-presidente, o con de la Calle aunque sin su partido.  Petro lo hizo bien y su prestigio de parlamentario valiente y de alcalde mártir de persecución infame,  salieron revalidados de la gesta electoral. No obstante, el apoyo electoral recibido no lo consagra como jefe de una oposición fraccionada y una militancia vaporosa. Pero sí lo legitima para convocar a un Frente Amplio con dirección colectiva y secretaría rotativa, y con mucha parsimonia a cuestas.

23.18.-INDICADOR EXTERNO

23.18.-INCONSISTENCIA PENSIONAL DESAFÍO PARA DUQUE – Eduardo Sarmiento

El sistema pensional es el aspecto más crítico del gasto público y la distribución del ingreso. La privatización de las pensiones adoptada en la Ley 100 se ha convertido en una fuente de inequidades. Ni más ni menos significa trasladar el ahorro intergeneracional de los trabajadores a los fondos privados (AFP) y a los sectores de mayores ingresos de la sociedad colombiana. inicuo.

30 Jun 2018.-  En el sistema público de prima media, que operó antes de la Ley 100, las pensiones se cubrían con aportes de los nuevos cotizantes. Como por cada pensionado había 10 cotizantes, el mecanismo operaba con holgura financiera. En el nuevo sistema los pensionados tienen la opción de quedarse en el sistema público de prima media (Colpensiones) o pasar a la modalidad privada antes de diez años de la fecha de retiro.

En virtud de la solidaridad, los sistemas pensionales generan un ahorro que se traslada a las siguientes generaciones. En consecuencia, las empresas intermediarias obtienen ingresos mayores que los pasivos registrados en los balances. En las Administradoras de Fondos de Pensiones AFP, el excedente les significa grandes ganancias. En los sistemas de prima media, como el que funcionó antes de la Ley 100 y actualmente en Colpensiones, el excedente se traslada a los afiliados en la forma de pensiones mayores que las cotizaciones incrementadas por la tasa de interés de mercado. En la actualidad, Colpensiones opera con ingresos muy inferiores a los egresos y le causa al presupuesto nacional una cuantiosa erogación fiscal.

Estamos en el peor de los mundos. En esencia, se configuró un dispositivo en el cual el Estado se queda con los pensionados y los fondos privados de pensiones con los cotizantes. En las AFP, los beneficios del ahorro intergeneracional se adicionan al capital, y en el público de prima media se trasladan a los afiliados en forma proporcional al ingreso, y para completar, la inconsistencia del sistema le genera al presupuesto nacional un cuantioso subsidio. Al final se materializa una enorme transferencia de ingresos al capital y a los sectores de mayores ingresos que arruina la capacidad distributiva de la política fiscal.

Unas pocas cifras ilustran la inequidad. Sólo el 25 % de los ciudadanos en edad de retiro tienen acceso a las pensiones y los sectores de menores ingresos no obtienen ni el 4 % del valor de las pensiones. Debido al bajo acceso al subsidio pensional, el 40 % más pobre sólo recibe por la vía del gasto público el 15 % de los ingresos tributarios. Por eso, el coeficiente de Gini es igual antes y después de impuestos, y Colombia registra uno de los índices más altos del mundo.

La actitud de la actual administración ha sido elusiva. En un principio reconoció la gravedad del sistema pensional y anunció la necesidad de introducirle reformas de fondo, pero no hizo nada en las tres reformas tributarias. Se limitó a conformar una comisión que no ha resultado en mayor compromiso. Una parte de los miembros sugiere acentuar la privatización y prescindir de Colpensiones , y la otra parte propone mantener el sistema actual, pero limitando la modalidad de prima media a salarios cercanos al mínimo.

Si bien la segunda propuesta es un avance en relación con lo existente, no resuelve el problema de fondo. El daño está hecho. Los pensionados actuales y los que están en la transición de Colpensiones  reclamarán derechos adquiridos inmodificables. Los fondos de pensiones señalarán que las grandes ganancias están comprometidas en créditos de largo plazo al sector financiero. De seguro, la reforma se aplicará sólo a los nuevos afiliados y se manifestará luego de varias décadas. Por ahora, ¿el país tendrá que operar con un sistema fiscal regresivo y soportar una de las peores distribuciones del ingreso del universo?.

https://www.elespectador.com/opinion/inconsistencia-pensional-columna-797496

23.18.-SÁNCHEZ TIENE UN PLAN PARA GARANTIZAR LAS PENSIONES  (Y NO VA GUSTAR A TODO EL MUNDO) – Alejandro Nieto 

El nuevo Gobierno del PSOE tiene un plan para garantizar las pensiones. Después de años de inacción por parte del Gobierno del PP, que lo único que hizo fue poner parches al sistema de Seguridad Social mediante préstamos del Estado que no va a poder devolver, por fin hay un plan concreto para sostener el sistema público de pensiones.

30 Jun 2018.-  Sin embargo el plan se centra exclusivamente en aumentar los ingresos del sistema, y no en contener los gastos. Por tanto será un plan a medias, pues la presión demográfica hará que todas las medidas de aumentos de gastos sean insuficientes.

Aumento de ingresos

El plan que Sánchez tiene en la cabeza fue desgranado en la entrevista que dio ayer en TVE. La estrategia tiene cuatro patas, a cada cual más polémica:

La primera es “destopar” el máximo de cotización a la Seguridad Social. En la actualidad aquellas personas que ganen más de 45.000 euros llegan al tope y no pagan más a la Seguridad Social por su salario. Es decir, una persona que gane 45.000 euros, 100.000 o 1.000.000 de euros al año pagan lo mismo a la Seguridad Social. ¿Dónde está el truco? Pues que esas tres personas, cuando se jubilen, cobrarán todas lo mismo, la pensión máxima (que este año se sitúa en 36.000 euros).

La segunda medida es la creación de nuevos impuestos. Aquí Sánchez ha sido bastante ambiguo, pero nos podemos imaginar impuestos especiales a la banca o a multinacionales tecnológicas.

La tercera medida es eliminar las bonificaciones a la contratación fija. Esto ahora mismo está siendo una sangría para la Seguridad Social y sus efectos sobre la creación de empleo son más que discutibles.

Y la cuarta medida es la subida de salarios, ya sea con presiones o con nueva legislación (se habla de subir el sueldo mínimo a 14.000 euros al año), con lo que aumentarán los ingresos del sistema pero con la contrapartida de que los derechos adquiridos de los trabajadores supondrán una presión mayor al sistema en el futuro.

La polémica está servida

Todas las ideas tienen sus pros y sus contras. Está claro que el PSOE ha creado una hoja de ruta para salvar las pensiones y eso es bueno. Pero pone la presión exclusivamente en el aumentos de ingresos, cuando también habría que contener los costes.

El aumento de ingresos tiene sus pegas. Si se quitan los topes de cotización está claro que se hace el sistema menos contributivo: los mayores salarios estarán aportando mucho más al sistema de lo que reciben. De hecho esto ya pasa, cualquiera que gane más de 36.000 euros al año está aportando más de lo que recibe en la jubilación. Pero esa franja es estrecha, ya que a partir de 45.000 euros no se cotiza de más, cosa que va a cambiar.

Es innegable que para hacer el sistema sostenible algo de esto tenía que haber, el sistema tenía que ser más solidario y menos contributivo. De hecho es un movimiento que ya se ha dado en los últimos años sin mucho debate, pues la pensión máxima se ha ido congelando mientras que el tope de contribución ha ido subiendo. Ahora si Sánchez aplica lo que ha anunciado el efecto será más bestia.

Por otro lado crear nuevos impuestos y financiar la Seguridad Social no solo con cotizaciones es algo que también se veía venir. De hecho el Estado ha estado realizando préstamos a la Seguridad Social en los últimos años. ¿Es sostenible? El problema es que tiene pinta de que la Seguridad Social se va a ir comiendo todos los recursos del Estado. Y sí, las pensiones es una parte muy importante del Estado del Bienestar, pero si vamos dedicando más y más recursos a esta pata, dejamos cojas las otras (como Sanidad y Educación).

La eliminación de las bonificaciones las veo bastante bien. Como ya he dicho es muy discutible que incentive la creación de empleo y son una sangría. Incentivar el empleo fijo debería hacerse con un tratamiento menos dual de nuestro mercado laboral, por ejemplo equiparando la indemnización de despido de ambos tipos de contratos como propone Ciudadanos (si deberían ser 15, 20 o 33 días por año trabajado es otro tema).

Y por último, la subida de salarios para aumentar ingresos del sistema es pan para hoy y hambre para mañana. Si suben los salarios (los más bajos), se estarán creando en el futuro pensiones más altas. No veo mal que los salarios suban, ni mucho menos, pero esto no es una solución a la larga para las cuentas de la Seguridad Social.

¿Y qué pasa con el factor de sostenibilidad?

El problema de todo esto es que el PSOE no mira en ningún momento a los gastos del sistema. Y la reforma de 2013 tenía cosas buenas que se van a cargar. La Seguridad Social tiene que ser sostenible, tiene que tender de forma automática a déficit cero. El Gobierno anterior no hizo nada para lograrlo y este lo va a intentar subiendo los ingresos, pero la reforma de 2013 tenía estabilizadores automáticos para reducir los gastos si esto no sucedía, el factor de sostenibilidad.

El Gobierno del PSOE podría perfectamente aumentar los ingresos y dejar que el sistema baje automáticamente los gastos si esto no sucede. Pero parece que es un trago muy grande para un partido político que recibe muchos votos de jubilados. Y esto tenderá a incrementarse, no olvidemos que la edad media en España no para de subir y ya anda por los 43 años.

https://www.elblogsalmon.com/economia-domestica/sanchez-tiene-plan-para-garantizar-pensiones-no-va-gustar-todo-mundo

 

AGONÍA DE LA DEMOCRACIA COMIENZA CON LA DE LA JUSTICIA – Victor Ginsburgh

Rudy Giuliani, el gran vigilante Donald Trump dice que está por encima de la justicia, diciendo en un tweet del 4 de junio de 2018 que tenía el “absoluto derecho” de perdonarse a sí mismo por cualquier posibilidad de un acto criminal (1). Hace poco más de un mes, decidió ordenar justicia para investigar la investigación llevada a cabo por Rober Mueller. Y en el transcurso de 2017, se arrogó el derecho de hacer lo que quería con su Ministerio de Justicia.

Rudy Giuliani, le grand justicierRudy Giuliani, le grand justicier

Es apoyado en esto por su nueva banda de abogados, incluido el ex alcalde de Nueva York, el famoso Rudy Giuliani. Su padre fue acusado de delitos mayores y robos, incluso pasó algún tiempo en la famosa prisión estadounidense Sing Sing. El hermano de su madre estaba a la cabeza de una organización criminal para préstamos de usura y salas de juego. Bueno, nos olvidaremos, porque el pequeño Rudy no es responsable de sus padres, pero seguramente aprendió mucho para “limpiar”, como dijo, la ciudad de Nueva York de su inframundo y trata hoy para poner el “borracho” de Trump en la silla de montar.

Esta es obviamente la forma más directa para una buena dictadura, algunos países de la Unión Europea están muy cerca de: Hungría, Polonia, Italia, Austria y me sugirieron a un colega rumano, Rumania.

Bélgica todavía no está allí, aunque … Todavia que.

Para leer dos artículos recientes en L’Echo, uno tiene la impresión de que la justicia, que debe rendirse en un tiempo razonable y de manera igual para todos, se está afianzando cada vez más. El primer artículo se titula “¿Plazos para apelar ante los tribunales de Bruselas? De dos a tres años “(2): 4.500 nuevos archivos cada año, cerca de 4.500 archivos tratados, pero 2.5 veces más, o 11.500 permanecieron en las bodegas del Palais de Justice. Y agrega el periódico “Se esperan varios retiros de magistrados a fines de 2018, su reemplazo no está en la agenda, y las nuevas citas toman nueve meses”. Damos prioridad a ciertos casos, algunos casos se entregan hasta cinco veces, y dejamos que los casos penales financieros se alarguen, obviamente beneficiando a aquellos que conocemos: “ya no contamos”, escribe el periodista, “los enormes archivos con varios cientos”. miles de euros que bajan y exceden el período de limitación. Los estafadores tienen un bulevar frente a ellos. Y los políticos deciden los presupuestos. Te veo venir?

Fiesta en el Palacio de Justicia de Bruselas

El segundo es el resultado de una entrevista con Frédéric Lutgens (3) quien agrega que “en la corte, ver que los registros financieros fracasan es doloroso”. Lutgens, ex juez, ahora asesor del Tribunal Supremo, se especializa en grandes asuntos financieros: KB Lux, Tractebel Kazakhgate en la que empapó el elegante ex presidente del Senado, Armand De Decker, finalmente procesados de tráfico de influencias hace 6 semanas, cuando el caso se conocía desde 2011. En general, silencioso, Lutgens le dijo al periodista que entrevista: “A menudo me quejaba de la manera en que los registros financieros son tratados en las comidas entre colegas para no dar marcha atrás cuando se me ofrece expresarme “y que se queja de los” magistrados sin formación en delitos financieros “mientras se refiere a” razones menos aceptables “en nombre de algunos y límites de tiempo ridículamente bajos para casos que requieren decenas de miles de horas de trabajo para ser entendidos correctamente “y, me atrevo a agregar, negocios obviamente montado por abogados de formidable inteligencia.

Y durante este tiempo, el Ministro de Justicia piensa en una “desaparición programada de los jueces de instrucción tal como existen”.

El camino, qué es lo que digo, la autopista de cinco carriles a la ausencia de democracia está abierto.

http://www.thebingbangblog.be/

 

22.18.-30 AÑOS DE DESARROLLO PERDIDOS – Mario Valencia

Con el presidente electo Iván Duque, Colombia cumplirá 30 años perdidos en materia de desarrollo, no porque el país carezca de los recursos necesarios para hacerlo, sino porque la dirigencia política -que acaba de re-re-reelegirse- está empeñada en impedirlo.

Es imposible pensar que personas tan estudiadas, formadas en las mejores universidades del planeta, se hayan equivocado ingenua y sistemáticamente durante tres décadas en las políticas desarrollistas, si acaso es lo que querían. Es cierto que en este periodo ha habido avances en algunos aspectos económicos, incluyendo la calidad de vida, pero solo para un sector de la población, porque Colombia es todavía el segundo país más desigual de América Latina y Duque no logrará cambiar esta situación. Explicaré por qué:

El trabajo involucrado en la producción es la fuente de toda riqueza, que se materializa en el comercio interno y externo. Esto no tiene misterio, en eso consiste el capitalismo. Una nación puede decidir hacerlo o no, pero si no lo hace es imposible lograr una verdadera creación de riqueza. Duque, aunque lo sabe, difícilmente lo aplicará porque tiene otros intereses. Defender al consumidor implica inevitablemente proteger a los productores. Sin producción no hay creación de empleo, entonces no hay consumidores. Los productores colombianos no están protegidos, todo lo contrario. El Estado actúa como enemigo, como su mayor obstáculo, siendo cómplice de la competencia desigual que los afecta.

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La clase política tradicional que eligió a Duque es exactamente la misma protagonista de la corrupción. No quiere decir esto que todos quienes apoyaron a Duque son corruptos, pero sí que todos los corruptos apoyaron a Duque. Por cuenta de la corrupción Colombia ocupa el puesto 129 entre 137 países en eficiencia del gasto público, el puesto 119 en favoritismo de decisiones de funcionarios del gobierno y el 131 en desvío de fondos públicos, según el Foro Económico Mundial. Con estos niveles Colombia se parece más a Somalia -el más corrupto- que a Nueva Zelanda -el menos-. Como se roban los recursos públicos, no queda suficiente para crear bienes y servicios públicos, como carreteras, ferrocarriles, redes eléctricas, dar acceso al crédito, invertir en ciencia y tecnología o financiar la educación y la capacitación de alta calidad. Sin estos elementos, el país no puede competir con sus socios comerciales, por más creativos y emprendedores que sean sus empresarios.

Para completar, el Estado ha suscrito malos negocios comerciales en los que Colombia no es capaz de vender lo poco que produce, pero sí compra (con deuda o con recursos naturales) lo que otros países fabrican. De esta forma, la riqueza del trabajo y la producción se queda en esos países. El presidente electo Iván Duque cree en estos acuerdos, los ha defendido y aprobado, en contra de los intereses de los empresarios y los trabajadores nacionales. ¿Estará dispuesto a revisarlos y renegociarlos? En eso consistirá una parte importante de la oposición y la movilización ciudadana que deberá construirse.

Visite: Reindustrializar es la prioridad

La economía colombiana de las tres últimas décadas se ha sustentado en la extracción de recursos naturales, atrayendo inversión con enormes beneficios fiscales y un alto costo social y ambiental. De esta actividad se ha nutrido la especulación financiera y con los recursos que quedan en el país se mueve el comercio de revendedores y el trabajo de rebuscadores, pero no la producción y el empleo de calidad. El presidente electo Duque, el “mozalbete inteligentón” como lo llamó su copartidario Fernando Londoño, es consciente de esto pero no hará nada para cambiar la orientación porque es preso de su dogmatismo y -sobre todo- del Centro Democrático, el partido Conservador, Liberal, la U (de Uribe y Santos), Cambio Radical y todos quienes lo apoyaron… los mismos con las mismas

https://www.dinero.com/opinion/columnistas/articulo/30-anos-de-desarrollo-perdidos-por-mario-valencia/259376

22.18.-INDICADOR EXTERNO

 

21.18.- Y COLOMBIA NO REPUNTÓ – Mario A. Valencia*

No hay un solo texto de economía, ni un solo modelo matemático que pueda pronosticar resultados diferentes a los muy lamentables del 2017, si se hace lo que hace Colombia

El déficit fiscal más el de cuenta corriente fue 7,8 % del PIB en 2017, la industria manufacturera cayó 0,7 % entre enero a noviembre, el desempleo 9,4 % en el mismo periodo … Foto: La Patria/EFE 

¿Han notado el optimismo desbordado del ministro Mauricio Cárdenas cuando comienza cada año, en contraste con su pesimismo cuando se negocia el salario mínimo en diciembre? No es extraño, es su naturaleza: la de la astucia.

22 ene 2018.- Que Santos gobernó para hacer felices a las transnacionales y a los organismos internacionales no es una ocurrencia. Sin embargo, es preocupante el estado económico y social del país. Porque un buen desempeño económico no se logra con discursos de superación personal, sino con resultados. En 2017 Cárdenas se inventó Colombia Repunta y afirmó: “la economía vuelve a crecer más rápidamente, la inflación desciende, es decir, un año con una proyección mejor en el 2017…Empiezan las expectativas favorables, de confianza, optimismo”. Después agregó: “nuestro país está en una transición hacia una Nueva Economía basada en la industria, el agro y el turismo”.

Reforma tributaria regresiva en 2016 que asaltó la capacidad adquisitiva
de los hogares, presupuesto público destinado a la mermelada,
aumento del endeudamiento externo…

¿Cuáles fueron las medidas de política económica que acompañaron este optimismo? i) reforma tributaria regresiva en 2016 que asaltó la capacidad adquisitiva de los hogares, ii) profundización de acuerdos económicos internacionales lesivos a la producción y al empleo, iii) disminución de aranceles a los productos importados, iv) presupuesto público destinado a la mermelada, v) dependencia de la extracción de recursos naturales, vi) aumento del endeudamiento externo y vii) agresión contra el ahorro nacional. Sin contar los impactos económicos y sociales de la corrupción. No hay un solo texto de economía, ni un solo modelo matemático que pueda pronosticar resultados diferentes, si se hace lo que hace Colombia. El déficit fiscal más el de cuenta corriente fue 7,8 % del PIB en 2017. La industria manufacturera cayó 0,7 % entre enero a noviembre de 2017, el desempleo se ubicó en 9,4 % en el mismo periodo, el comercio minorista cayó 0,2 % a octubre, la inversión extranjera cayó 3,1 % a septiembre, la moratoria de los hogares creció 39 % a octubre, la confianza de los hogares completó 24 meses seguidos en terreno negativo y Colombia volvió a ser el octavo país más desigual del planeta.  Y todavía hay algunos candidatos que no se sonrojan al decir que si se cambia la orientación “hará inviable a Colombia como Nación”. ¿Más?

Que 2018 va a ser un mejor año que el anterior está por verse. Si son los mismos con las mismas, haciendo MAL de lo mismo, no es posible esperar resultados positivos. Por eso la economía es una ciencia, pero manejada en Colombia por charlatanes.

*Director de Cedetrabajo y miembro de Justicia tributaria.                                                                              https://www.las2orillas.co/y-colombia-no-repunto/

21.18.-INDICADOR EXTERNO

 

20.18.-EL SÍNDROME DE ESTOCOLMO EMPRESARIAL – Mario Valencia

El rasgo psicológico del síndrome de Estocolmo consiste en que la víctima desarrolla un vínculo afectivo con su captor, porque considera que la ausencia de maltrato físico es un acto de humanidad por parte del verdugo. Eso pareciera ser lo que ocurre a una parte de la dirigencia empresarial del país.

El camino de la creación de riqueza ha sido marcado por otras naciones durante los últimos dos siglos. Se sabe que las fuerzas del mercado existen y operan, pero generan externalidades negativas que deben ser corregidas por el Estado. Así ha ocurrido en todas las crisis del capitalismo desde 1873 hasta nuestros días.

El Estado, además, es responsable de equipar al país de competitividad, para que las empresas disfruten de un menor costo país. Para financiarla se requiere tener un recaudo tributario suficiente y un gasto público eficiente. Las empresas son las primeras responsables de la creación de empleos de alta calidad, con el objetivo de aumentar el ingreso per cápita y tener un mercado interno robusto.

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04 jun 2018.-  Este círculo virtuoso no se ha presentado en el país, haciendo que el bienestar no sea realidad para el grueso de la población. Con la tesis de que el Estado no debía intervenir en la economía porque los privados maximizan mejor los beneficios, se abrió camino a los mayores niveles de corrupción de la historia, haciendo que con recursos y políticas públicas se favorezca a unos pocos negociantes nacionales y extranjeros.

En términos generales, el desarrollo empresarial del país se ha estancado. Miles y miles de empresas transformadoras se han cerrado o emigrado como consecuencia del lesivo marco institucional, convirtiendo los trabajos en rebusque y reemplazando fábricas por revendedores de importaciones. A pesar de la vastísima riqueza del territorio y una abundante población, los empresarios se ven en la obligación de buscar su futuro en mercados extranjeros en donde la competencia es desleal, porque los países desarrollados sí protegen y estimulan a sus productores. En cambio el mercado nacional se entregó a los inversionistas foráneos para extraer -a pérdida para Colombia- recursos naturales.

Los responsables están plenamente identificados: la clase política tradicional, que -una vez más- ganó en marzo y en mayo. Los principales gremios del país han caído en el síndrome de Estocolmo, cohonestando con los gobiernos y el Congreso en las malas decisiones que impiden un mayor crecimiento económico. No de otra forma se explicaría por qué muchos decidieron respaldar a Iván Duque en primera vuelta y seguramente lo harán también en segunda. Duque representa la visión económica y social fallida, de menos impuestos directos y más indirectos, cumplimiento de las exigencias recesivas de los organismos multilaterales, entrega a los privados de enormes recursos a nombre de alianzas público privadas, respaldo a los tratados de libre comercio y disminución de los derechos e ingresos de los trabajadores, que son los mismos consumidores incapaces de dinamizar la economía para que las empresas produzcan y vendan más.

Los empresarios escogen a su verdugo para que los represente, con la ilusión de ser su amigo y evitar el maltrato. Lamentablemente lo que ha ocurrido es que en este caso el captor no se enamora de sus rehenes, sino que los usa y los coopta para seguir su fechoría. Una opción menos enfermiza sería que los empresarios tomaran mejores decisiones políticas. Ahora toca esperar otros cuatro años de desaceleración para intentarlo nuevamente.

https://www.dinero.com/opinion/columnistas/articulo/el-sindrome-de-estocolmo-empresarial-por-mario-valencia/258997

20.18.-LA SEGUNDA VUELTA Salomón Kalmanovitz

Los resultados de la primera vuelta arrojaron un resultado novedoso, pero a la vez amenazador para el sistema político clientelista: el voto de opinión de centro e izquierda fue mayoritario 50,9 % (sumando Petro, Fajardo y de la Calle) contra 46,4 % por la extrema derecha y el clientelismo (Duque más Vargas Lleras). Aunque no es fácil que se unifique el voto ciudadano para ganar la próxima contienda, es un campanazo de alerta que puede revolcar el sistema político colombiano hacia futuro.

Álvaro Uribe volvió a ser la última esperanza de los políticos que son financiados por los contratistas o por el crimen organizado para acceder a las posiciones del Estado, desde las cuales malversan los recursos públicos o se los quedan. Cambio Radical, la mayoría del Partido de la U, casi todo el Partido Conservador y el pedazo del liberal con que se quedó César Gaviria fueron a pedir y recibir la protección del gran señor de la política.

Eso también le hará perder apoyo a Iván Duque en la opinión, pues socava su credibilidad de que combatirá la corrupción. En qué quedan sus promesas de que no habrá un solo beneficio para los corruptos, ni casa por cárcel ni reducción de penas. Hizo la aseveración rotunda de que “crearemos la extinción de dominio exprés para recuperar todo lo que se roben y empoderaremos a los ciudadanos para denunciarlos”. Con miles de políticos sub judice que lo apoyan y esperan nombramientos y contratos a cambio es imposible cumplir su promesa.

La amenaza que se cierne sobre el futuro del clientelismo también hará que busque aprovechar su mayoría legislativa para establecer la reelección indefinida del presidente eterno y aprobar las reformas electorales que le corten el paso a las nuevas fuerzas sociales que desató la ausencia de un enemigo armado. El país se encamina hacia una relativa normalización como escenario de competencia política pacífica, basada en argumentos, ideologías, sin miedos.

Esto lo han comprendido miembros de la Alianza Verde, como Antanas Mockus y Claudia López, para alejarse de la posición del voto en blanco que no puede contrarrestar efectivamente los avances electorales de la campaña Uribe-Duque.

Claudia López destacó que no cree que las dos candidaturas sean óptimas para el país, pero no son lo mismo: la de Uribe entraña un enorme riesgo, “por su pasado de abuso, corrupción, falsos positivos”; su revanchismo contra el partido político FARC puede terminar acorralando este grupo, invitándolo a sumarse a las disidencias armadas y también a que se descarrile el proceso de paz iniciado con el Eln. Las posiciones de Petro son coherentes con la búsqueda de la paz y se compromete a no cambiar las instituciones del país, respetar la independencia al Banco de la República y no excederse en el endeudamiento para financiar el gasto público.

Otros temas no menores tienen que ver con las amenazas contra las libertades individuales y las minorías por miembros de la coalición orquestada por Uribe, incluyendo al exprocurador destituido Alejandro Ordóñez y a Viviane Morales, quienes andan callados para no espantar el centro político al que Duque pretende seducir.

Daniel Coronell ha llamado la atención sobre las amenazas que se ciernen sobre la libertad de prensa y la mordaza a la televisión pública, proclamadas sin ambages por el propio Uribe, porque se siente seguro de su triunfo. Sería otra amable sorpresa de la democracia colombiana que el resultado de la segunda vuelta lo desfavorezca.

https://www.elespectador.com/opinion/la-segunda-vuelta-columna-793617

20.18.-INDICADOR EXTERNO

19.18.-EL POPULISMO SUBE DE ALCURNIA – Bernardo García

– Adolfo Hitler pudo haber sido un loco de amarrar, pero lo que decía era lo que el pueblo alemán deseaba oír. ¿O es que el pueblo alemán no estaba derrotado militarmente y en el colmo de la humillación con unas brutales reparaciones de guerra impuestas por los aliados? Esa fue la seca respuesta de Hans NN. un viejo alemán que vive hace más de cincuenta años en Colombia y que cuando era niño frecuentó a Hitler en persona.

– ¿Y el holocausto de los judíos?

– La crisis económica era terrible con desempleo e inflación. Se sabía que la causa era financiera, el derrumbe de las bolsas de valores. Entonces, culpar a los judíos con fama de financistas resultaba cómodo y aceptable para el pueblo. El resto no fue un secreto a gritos, como dicen algunos. Fue  una barbaridad terrible, un secreto criminal de las SS.

De manera, concluí, que el violento populismo alemán del Tercer Reich no fue sólo el efecto de un líder frenético y unos ejércitos en marcha. Eran causa y efecto.

En Rusia fue distinto. Lenin tuvo que escribir duros panfletos y una obra maestra, “El desarrollo del capitalismo en Rusia” para contener la fuerza de los populistas. Más aún, la escritora y revolucionaria Vera Zasulich  elevó consulta a Marx y Engels para saber si por la vía de los talleres artesanales y las comunas campesinas se podría llegar al socialismo industrial sin pasar por el capitalismo.

Carlos Marx dio un rotundo sí. En cambio, Federico Engels más marxista que Marx dijo que no, que eso era un imposible. No obstante, el movimiento se desvaneció hacia 1881 tras el asesinato del zar Alejandro II  y una terrible persecución.

En Estados Unidos, ante los ojos de la gente, el gobierno favorecía los intereses privados en detrimento del bien común. Eran los años en que se formaron grandes fortunas como las de Andrew Carnegie, J.P. Morgan, John D. Rockefeller, Leland Stanford o Cornelius Vanderbilt. Había una amplia percepción social de que el gobierno sacrificaba el bien del país a las fortunas individuales y abandonaba a los granjeros embargados  por miles de hipotecas. James D. Weaver fue el  candidato del Greenback Party en 1880 y luego desafortunado candidato presidencial de los populistas en 1892, el movimiento declinó. .

Quizá en Argentina con Juan Domingo Perón y en Colombia con Jorge Eliecer Gaitán, no sólo existía un caldo de cultivo, sino que además, el uno como diplomático y el otro como estudiante de posgrado asistieron a la explosión populista del facismo italiano de las camisas negras liderada por Benito Mussolini. En Argentina al menos era flagrante la existencia de una cúpula social dominante de origen británico. En cambio en Colombia reinaba el anuncio de un denso conflicto político que luego sería “la violencia” de los años cincuenta. Otra cosa.

En suma, se puede decir que todos esos populismos que se rebelan contra la representaciones  tradicionales de la democracia liberal, al aparecer ahora en Europa con tintes nacionalistas como en Francia con Le Penn, en España con Podemos y también en Estados Unidos con Trump rebelándose contra la globalización, se vuelven dignos de un análisis y no de una simple descripción peyorativa. El concepto subió de alcurnia intelectual.

Le Pen, Iglesias y Trump. ¿La modernidad populista?

Ya no se puede decir alegremente que el populismo es fruto de un demagogo que capta masas marginales de la población. Ya no es el gamonal de a caballo seguido por una multitud de peones y aparceros. Ni son el conflicto consagrado del proletariado y la burguesía.  Ni se expresa como una explosión de pobres contra ricos. El populismo es muy diverso en su composición, pero empuja con la coherencia intelectual que le imprime su líder. Por esa razón, vale la pena no sólo dilucidar cuáles son los factores que lo inducen si no además,  cuál es la meta que se propone.

Casi siempre la reivindicación es distributiva en el orden económico y participativa en el orden político. Y en principio, en su exageración yace su perdición. Baste recordar la experiencia del gobierno de Salvador Allende y su famoso Plan Vuskovic. Plan que conoció muy de cerca Fidel Castro y lo avaló, aunque sentenció que sólo se podría ejecutar con las armas en la mano. Pero no advirtió que la inflación y el endeudamiento se comen las armas.

Chile tenía y tiene el sólido recurso del cobre, como primer productor del mundo, y se supone que su similitud con la petrolera Venezuela, podría servir de objeto. Por fortuna, Colombia no es petrolera, aunque así lo crea Petro. Ni minera. Están exentos de integrar los dólares de exportación. Sólo pagan impuestos y regalías al gobierno. Por lo demás son un simple enclave de la economía. Pero no es que tampoco no se pueda hacer nada.

https://es.wikipedia.org/wiki/Populismo

18.18.-INGRESAR A LA OCDE: ¿OPORTUNIDAD O EMBELECO? – Bernardo García

China tiene en vilo a los países de punta: ha logrado atraer una plétora de sus empresas, que se trastean con sus máquinas y tecnología para exportarles a buenos precios a sus países de origen. Resultado: deuda comercial creciente. Aún no se conoce el pensamiento de la globalizante OCDE. Hacen aproximaciones. Aunque los Europeos tienen el mismo problema que los USA con los chinos, pero ya está visto que no les gusta tener el mismo líder.

THE OECD AND CHINA A strategic partnership that atters more than ever                                                                                                    

Nació en medio de los escombros de la segunda guerra mundial, pero con buenos músculos financieros y gran prestigio entre los grandes. Aquella organización de 18 países europeos más Estados Unidos y Canadá  canalizaba los ingentes recursos del Plan Marshall para la reconstrucción europea. Rica y poderosa, esta asociación fue considerada como un selecto club de los países más desarrollados y con voluntad de orientar una civilización más acorde con los principios de la gran reforma del capitalismo iniciada al final de la guerra. Es notable su enorme capacidad investigativa y de publicación de libros, revistas y estadísticas. Cualidad que la hermana con el Fondo Monetario Internacional, con el Banco Mundial y como faro de la Organización G7. Las decisiones de sus foros no son de forzoso cumplimiento para sus treinta y seis socios.

Su mirada progresista en el campo económico, político y social tuvo un lunar cuando se adentró en el terreno del Tercer Mundo. Fincada en países colonialistas, sus proposiciones no pudieron traspasar el énfasis en la “especialización en productos primarios y en ayuda a los países subdesarrollados”. Resulta muy difícil superar el ancestral etnocentrismo europeo para entender y proclamar otras mejores políticas para una vida mejor en países en desarrollo. No era una pérdida de foco sino más bien una lamentable insuficiencia.

Llegados los tiempos del neoliberalismo, su inspiración primera que frente al ideal nacional socialismo nazi presentaba las reformas socialdemócratas cristalizadas en el Estado del Bienestar, se ha trocado más prosélita de la política de globalización. Nacida y criada en las patrias de la gigantes empresas transnacionales, no tiene otra alternativa y en eso están.

Colombia tiene un régimen de economía mixta. En el artículo 333 de la Constitución Política se declara la libre empresa y economía de mercado. En el artículo 334 se establece que el Estado es el supremo director y coordinador de toda la economía. El problema se limita a definir cuánto de Estado y cuánto de empresas privadas. El neoliberalismo quiere Estado pequeño y privatizar todo lo que se pueda. ¿Esa es la obsesión que se justifica como mejores prácticas para el desarrollo, a pesar de que se ha constatado en más de veinte años que el desarrollo se volvió más bien un marasmo? Pero, se refugian en sus falsos principios.

Hay que regresar por fuerza al esfuerzo conjunto del Estado conductor y el batallador sector privado. Eso se llama planes indicativos de desarrollo. El universo de la lógica de las transnacionales no puede pasar por encima de los países que ni tienen un mercado gigante, ni salarios de hambre, ni  tecnología de punta. China, que tiene las tres cosas, tiene a los países de punta en vilo: han logrado atraer una plétora de empresas, que se trastean con sus máquinas y tecnología para exportarles a buenos precios a sus países de origen.  Y eso da deuda comercial abultada, creciente e insostenible, como afirma el presidente Trump.

http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-8731241

                                                                                                                                                                                         18.18 LEGALIZACIÓN DE LA DROGA                                                                                                                                                    Alicia Bárcena dijo en París hoy 28 de mayo, que había llegado con ganas de lanzar propuestas un tanto provocadoras y no decepcionó. Ante el Foro América Latina y el Caribe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la jefa de la CEPAL reclamó la legalización de la droga como parte de la solución a los problemas económicos y sociales de una región que hoy en día deja, recordó, a gran parte de su juventud más vulnerable a merced de los carteles.              https://elpais.com/tag/fecha/20180528 

18.18.-Colombia y la OCDE – Salomón Kalmanovitz 

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) cuenta con 36 países miembros y se encarga de emitir directrices sobre las mejores prácticas en materia económica, laboral, medioambiental, tributaria y medidas contra la corrupción y para el buen gobierno de las empresas públicas y privadas. Hace también análisis del comportamiento del grupo y de cada uno de sus miembros. Colombia es el socio 37 y el más pobre en términos de ingreso por habitante, después de México y Chile.

27 may 2018.-  Las directrices emanadas de la OCDE no son de obligatorio cumplimiento, a pesar de las reservas de los profetas del desastre que advierten que está en juego nuestra soberanía. Ellos temen que “se imponga el pensamiento económico dominante sobre las finanzas sanas”, a favor de las finanzas enfermizas, me imagino. Las directrices sí constituyen una presión por el lado de los argumentos y de la autoridad moral de países serios a favor de políticas que contribuyan al desarrollo incluyente. Por ejemplo, las medidas de protección a la actividad sindical han sido acogidas por el Gobierno colombiano, gracias a las prácticas que defiende la OCDE, después de que fuera tan vulnerada durante la era Uribe.

Con relación al medio ambiente, el impuesto a las bolsas plásticas y el que recae sobre el carbono en Colombia, que han contribuido a protegerlo, fueron resultado de una de estas directrices. Atendiendo a la regulación de la competencia, la mayor independencia de las superintendencias con períodos fijos de cuatro años para sus titulares le puede dar más dientes a su vigilancia, aunque a veces defiendan a los oligopolios contra los consumidores.

El promedio del tamaño del Estado en las economías de la OCDE es de 34 % del PIB, que va del 47 % para Dinamarca al 16,5 % para México, lo que sugiere que la civilización política y el avance social requieren de un Estado grande. Colombia grava sólo el 14,5 % del PIB para alimentar su enclenque Estado, que además tiene enormes problemas de corrupción, ausencia de burocracia educada e ineficiencia sistémica.

La organización también es ejemplo de tributación justa. Mientras en la OCDE el impuesto a la renta de las personas alcanza el 8,4 % del PIB, en Colombia es de sólo 1 %; si acá los impuestos a las empresas están en 6,5 % del PIB, en el promedio OCDE es de 2,8 %. La nuestra es una mezcla socialmente inequitativa y contraproducente para el desarrollo económico. Igualmente, acá son bajos los impuestos a la propiedad inmueble e inexistentes para las grandes propiedades rurales. En cada uno de sus países miembros, el catastro está actualizado y sirve para asegurar los derechos de propiedad de todos los ciudadanos, lo que permite profundizar los mercados de tierras y de arriendos, algo que no sucede por estos lares. También, en Colombia es desproporcionada la carga que recae sobre trabajadores y patrones para financiar las pensiones y las contribuciones a la salud, pues en la OCDE el Estado más fuerte sirve para asumir una parte importante de los costos de la seguridad social.

La OCDE sugiere respetar los derechos de propiedad en general y los de propiedad intelectual en particular, lo que incluye patentes sobre inventos y fármacos. En Colombia no hay lucha contra la piratería de películas, música y otras obras, que se deberá emprender hacia futuro. En casi todos los países miembros hay monopsonios estatales que logran abaratar los medicamentos utilizados en sus sistemas de salud, con la excepción de Estados Unidos.                                                                                                                                       https://www.elespectador.com/opinion/colombia-y-la-ocde-columna-791034

 

18.18.-LO QUE NO SE DICE DE LA OCDE – Mauricio Cabrera

Aceptando que es un gran logro para el país el ingreso a la Ocde, creo que no se conocen bien todos los alcances de esa membresía.

Que Colombia haya sido aceptada en el exclusivo club de solo 36 países que integran la Ocde es otra muestra de que afuera creen que la situación y las perspectivas del país son mucho mejores que lo que dicen en las encuestas la mayoría de los propios colombianos. “De lejos dicen que se ve más claro” afirmaría Serrat, no porque afuera tengan menos información, sino porque hay menos pasiones y envidias de expresidentes que distorsionan el análisis de la realidad.

27 may 2018.- Sin embargo, aún aceptando que es un gran logro para el país, el ingreso a la Ocde, creo que no se conocen bien todos los alcances de esa membresía ni todas las buenas prácticas que impulsa y recomienda el club. Lo que más destacan los medios es la mejor imagen que tendrá el país, con el consiguiente aumento de la confianza de los inversionistas internacionales por las políticas fiscales, de comercio exterior, de gobernanza de empresas públicas o de propiedad intelectual que recomienda la Ocde.

De hecho, uno de los temas que demoró el ingreso de Colombia fue la presión de las farmacéuticas norteamericanas contra el esfuerzo del ministro Alejandro Gaviria de controlar sus abusos de precios de medicamentos. Afortunadamente, el gobierno no cedió en esa materia.

Son mucho menos conocidas otras buenas prácticas que recomienda la Ocde en campos que interesan menos a los inversionistas y a los mercados financieros y mucho más al resto de la población. Son aquellas en materia de derechos de los trabajadores, de promoción del trabajo decente, de lucha contra la pobreza y la desigualdad, de desarrollo sostenible y protección del medio ambiente.

Es menos conocido que otro de los obstáculos que tuvo que superar Colombia para ser aceptada fueron las objeciones del Comité Laboral por la persecución a sindicalistas y los asesinatos de líderes sociales. En estos temas el Estado sí tuvo que hacer compromisos y adoptar políticas que demostraran su compromiso con los derechos de los trabajadores.

El lema de la Ocde es “Mejores prácticas para mejores vidas”, y no es un defensor de las políticas neoliberales. Por el contrario, tal vez por la orientación de su director el mexicano Ángel Gurría, ha dedicado mucho esfuerzo a promover políticas no solo para reducir la pobreza, sino también las desigualdades de ingreso, de riqueza, de género y raza.

Un ejemplo de este enfoque es su último informe anual que es una contribución a la iniciativa del Pacto Mundial por el Trabajo Decente y el Crecimiento incluyente. También el informe del 2015 se dedicó al mismo tema con el título “Juntos en ello: Por qué la menor desigualdad beneficia a todos”. Estos documentos están en la página web de la Ocde, donde también hay una completa base de datos sobre la distribución del ingreso y la riqueza.

Para el caso de Colombia, el informe de recomendaciones preparado en el 2015 parece un programa progresista y socialdemócrata, pues está enfocado a las políticas prioritarias para el desarrollo inclusivo, tales como desarrollo rural, educación universal, o trabajo decente, para lograr un crecimiento inclusivo, una economía más justa y mayor equidad.

El próximo gobierno decidirá si sigue estas recomendaciones y avanza hacia un país más equitativo y en paz, o nos mantiene en el pasado de injusticias y guerra. Eso es lo que está en juego en estas elecciones.

http://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/lo-que-no-se-dice-de-la-ocde-517531

 

17.18.-DE ESTADO Y EMPRESAS: LO OLVIDADO EN LA PRIMERA VUELTA – Bernardo García

Ni Iván Duque, que lo sabe bien, ni Petro, que lo entiende bien, hablan del asunto. Esa es materia delicada reservada a los príncipes de la OCDE. Quienes son los que dan línea en la globalización. Quizá Vargas Lleras pueda recordar la crisis del 68, en la que Carlos Lleras renunció y al fin logró la reforma constitucional que le daba al Ejecutivo la potestad de regular el ahorro nacional. Y duró hasta que llegaron los bárbaros. Así que en la relación del Estado con las Empresas económicas reside el nudo gordiano que define si pueden  o no trabajar en consuno. Si juntos ponen la economía a caminar o si siguen separados a paso de marmota mientras los problemas van a paso de ganso.

Es claro que lo opuesto del desarrollo liderado por el Estado no es el liderado por el mercado sino por las empresas. La contra reforma neoliberal lo dejó bien claro.  Y las empresas son sus dueños y accionistas en un territorio. Razón por la cual los tratados de libre comercio van más lejos: adscriben esos territorios a las gigantes empresas internacionales, sin el estorbo de los Estados y con ciertas normas vigiladas por la Organización Mundial del Comercio OMC.

La coexistencia  “libre” de los grupos empresariales de países emergentes con sus gigantes correlatos de los países desarrollados, con felices Tratados de Libre Comercio, crea la famosa asimetría estructural. Se manifiesta de inmediato la desproporción y el bloqueo. La única forma de buscar un relativo equilibrio es mediante una sana relación de las empresas con su Estado. Éste podrá entonces jugar el papel clásico de demiurgo productor, custodio y regulador, partero promotor y administrador a medio tiempo. No es el corporativismo fascista, pero sí acuerdos transparentes en que el Estado ponga su capacidad de iniciativa y convocatoria, su envergadura administrativa al servicio de propósitos acordados en consuno. El presidente Lula, por ejemplo, creo un comité consultivo corporativo muy particular al respecto. Clave de su éxito en política económica, diferente de la monetaria del Banco Central.

La cultura anglosajona tiene una tradición de separación radical del Estado y el sector privado de la economía. Pero esa separación es bastante aparente porque viven relaciones concubinas en  voluminoso cabildeo (lobby). En la vieja tradición alemana y japonesa esa relación es más transparente e institucional sin llegar a la constitución de parlamentos corporativos de estilo fascista. En Colombia los cafeteros, los ganaderos, los agricultores, los mineros y los sindicatos obreros, entre otros, tenían una larga experiencia y un banco a bordo. Pero fueron menguados. Ahora los grandes conglomerados empresariales son los que pueden gozar de tener un banco a bordo.

Se pueden traer a cuento el Grupo Santodomingo, el Sindicato Antioqueño, el grupo Aval liderado por Luis Carlos Sarmiento, la organización Ardila Lulle, el Grupo Bolivar… Según un informe de la Supersociedades, de los 537 grupos empresariales registrados en 2011, 430 entregaban sus balances a las Supersociedades, mientras que unos 40 lo hacían a la Superfinanciera. Las sociedades subordinadas a esos grupos pasaron de 1.487 en 2010 a 1.833 en 2.011. No se puede decir que esa relación de control y vigilancia de las superintendencias sea un feliz encuentro para trabajar en consuno.

Con nuestra piadosa devoción a los grandes y fuertes, los líderes políticos se han quedado encerrados con la caja fuerte del presupuesto, cegatones de las perspectivas del país. País que se metió para mal en el mar grande de los animales grandes. En esa situación crítica y con horizontes cerrados es forzoso examinar para la 2ª vuelta el tema para volver a la carga en consuno. La gran reforma del capitalismo no sólo fue el Estado del Bienestar, sino también la licencia soberana de independencia e industrialización para los entonces países del Tercer Mundo. Falta algo que se parezca a un Plan Indicativo de Desarrollo con el IFI en punta aunque le disguste a Luis Alberto Moreno, destructor del IFI y luego presidente del Banco Interamericano de Desarrollo.

Ver más adelante: “TRABAS A LA INDUSTRIALIZACIÓN DE ORGANIZACIÓN MUNDIAL DEL COMERICIO OMC”

16.18.-INDICADOR EXTERNO

16.18.-CRECIMIENTO ESPERADO EN COLOMBIA – Bernardo García

Todo candidato presidencial que se respete, hace crecer el PIB a un 5 o 7% anual. Con esa premisa se absorbe el desempleo, se aumenta la tributación y se desarrollan muchos programas sociales. Con esta premisa, amplia es castilla. No se hace populismo puesto que lo prometido, está financiado. Y nadie puede discutirles. Petro sentencia futuros con solvencia, a Germán Vargas no le tiemblan los labios construyendo país, Duque no es Iván el terrible sino el ensueño venidero, De la Calle compite con el viejo programa populista de las Farc y en fin, Sergio Fajardo puede hacernos soñar con un sistema educativo en tercera dimensión espacial. Todo es posible y soñar no cuesta nada.

 Pero la cuestión es la premisa. Si el futuro presidente es el que va hacer crecer el PIB, entonces hay que introducir una salvedad: “El Estado intervendrá en la economía para garantizar su crecimiento acelerado”. Intervención seria del Estado: con planeación indicativa para el sector privado. Imaginemos los  comentarios de los candidatos según su talante ideológico.

Duque replicaría: – esa proposición es incorrecta porque el Estado sólo debe intervenir cuando el mercado resulte insuficiente. Pero el mercado puede garantizar el crecimiento acelerado, luego no es necesario que intervenga el Estado.

Preguntado ¿cuál es la garantía del mercado?

– La inversión inducida por la expansión de la demanda genera una mayor producción. Y esa demanda está controlada por el Banco Central que permite una expansión adecuada del volumen de dinero sin caer en la inflación. Ese crecimiento de la demanda es la correa de trasmisión que obliga a la oferta a producir más.

– De acuerdo, le digo, pero ese es el crecimiento normal, con baja tasa de inflación y a condición de que esa mayor demanda monetizada llegue en buena proporción a los salarios que son los que más consumen. Mira que durante diez años, desde 2008, los Estados Unidos soltaron los medios de pago (dinero), con tasas de interés vecinas a cero,

y la economía apenas si se mosqueaba. El Estado tiene que intervenir invirtiendo en obras para reanimar la demanda interindustrial, que reanima la demanda efectiva con empleo y salarios. Además habría que pensar en la expansión de la demanda externa, o sea en las exportaciones que son función de la tasa cambiaria.

– Exacto, interviene Germán Vargas, hay que controlar la tasa cambiaria para que las exportaciones sean competitivas. A los argentinos les gusta el dólar barato, porque les gusta ahorrar en dólares y les gusta importar. Pero es mejor el dólar caro si de exportar se trata y de expandir la producción colombiana. La devaluación gota a gota, llamada crawling peg, la instaló mi abuelo Carlos Lleras y funcionó bien durante 30 años.

– En tono de moderador, digo yo, que esas dos intervenciones del Estado en la economía, son las que acepta el neoliberalismo, en el Consenso de Washington, y con buena suerte con los precios de los bienes exportables es posible que la economía crezca por encima de la tasa de crecimiento de la población, pero no más como lo sabemos por experiencia.

– Cómo así que con moneda sana y tasa cambiaria competitiva es suficiente para acelerar el crecimiento y ¿la educación qué?, protesta Sergio Fajardo.

– Aclaro, digo yo. Su reclamo, doctor Fajardo, es como una puñalada para los economistas cortoplacistas. Es que aún no hemos hablado de los aceleradores del crecimiento a mediano y largo plazo. Kennedy y su asistente WW Rostow decidieron meterle planes industriales a Latinoamérica para evadir las tentaciones castristas y  lograron bastante en el mediano plazo. Corea del Sur logró mucho más en el largo plazo. México y Brasil, también bastante. Siempre con la educación creciendo en paralelo.

– Pero, advierte Iván Duque, es que la planificación industrial está mandada a recoger. Todos los países del mundo están comprometidos con la Organización Mundial del Comercio OMC de no poner nuevos aranceles y sin aranceles no hay industria nueva que resista.

Petro se rebota e irrumpe: – La OMC acepta cuatro motivos para elevar los aranceles: contra el dumping, por defensa nacional, frente a nuevos productos y algo más…. si a una industria nueva no se la protege morirá aplastada por la competencia mundial. La OMC tiene que aceptar el criterio de la defensa nacional directa. No es una metáfora.

A Fajardo no le cae bien ese directo desafío y pide la palabra: – primero debemos repasar el protocolo que Colombia firmó para el ingreso a la OMC. En detalle hay que mirar cuáles son los aranceles tope a que se comprometió el país. Claro que con la asesoría de Urrutia y Hommes es posible que Gaviria no haya establecido márgenes interesantes para sectores promisorios. Hay que mirar caso por caso.

Por ahora, concluyo, no habrá planes de desarrollo sectoriales para el sector privado. Tampoco habrá libertad soberana para proteger con aranceles a la industria naciente. No obstante aún no sabemos cómo va a terminar el enfrentamiento del presidente Trump con China y en dónde va a parar la Organización Mundial del Comercio OMC. Por el momento, queda vetada la premisa de crecimiento acelerado y sus deliciosas conclusiones.

https://noticias.caracoltv.com/colombia-decide-2018/noboteelvoto-que-candidatos-estan-echando-carreta-con-sus-propuestas 

16.18.-INDICADOR EXTERNO

15.18.- IVAN DUQUE DIJO QUE NO SE NEGOCIARÁN MÁS TRATADOS DE LIBRE COMERCIO TLC, PERO SE PROTEGERÁN LOS YA FIRMADOS CON 58 PAÍSES – Bernardo García

“No se negociarán más tratados de libre comercio. Se pretenderá insertar al país en cadenas de valor”

Esa promesa electoral no pudo ofender a su preceptor Álvaro Uribe, porque además promete que se pretenderá insertar al país en las “cadenas de valor”. Debió más bien traerle a la memoria las gestas libradas con su colega político y abogado Fabio Valencia Cossio, nombrado entonces como Alto Delegado para la Competitividad Nacional. Rimbombante honor. Hace once años. Recién  firmado el primer TLC con los Estados Unidos. No hay noticia sobre los aportes de tal cargo.

Quizá trataba de remediar el problema de las inteligencias astutas, es decir rápidas y refinadas, capaces de meterse por entre una rendija, pero que no saben a dónde llegan. Y la llegada tuvo que ser sorpresiva: más de quinientas empresas. Muchas superan considerablemente por el valor de sus ventas al producto interno bruto de Colombia. Son firmas de miedo por su cobertura en el mundo, su poderío y sus acelerados ritmos de crecimiento. El presidente Uribe de entonces quizá pensaba que firmaba un documento de compra-venta con el presidente Bush. No más. Y luego le vinieron con el cuento del diamante de Michael Porter y sus cadenas de valor que eran prácticas de gestión para las empresas, no para ciudades, ni países.

Pero luego vendría la sorpresa mayor. Ese rebaño de gigantes corporaciones ya no vienen a instalar sucursales. Tampoco nos exportan desde sus casas matrices. No. Lo hacen desde Pakistán, Malasia, Vietnan y sobre todo desde China a precios fuera de competencia aún con aranceles. En ese enredo están también los Estados Unidos. Cargan cada año con una onerosa deuda comercial, provocada en gran parte por sus propias empresas radicadas en Asia.

Por el contrario, el otro candidato Germán Vargas Lleras denunció las estafas resultantes de las decisiones de la escuela de Rudolf Hommes y compañía. “Revisaremos los Tratados de Libre Comercio, sentenció en Cúcuta, donde 8 de los 14 tratados vigentes presentan un déficit comercial, según el DANE”, concluyó. Denuncia tardía la del vice-presidente, aunque más vale tarde que nunca.

  1. En cambio, por sorpresa, Humberto de la Calle dijo: “Decir que vamos a renegociar los tratados de libre comercio, sin más, puede ser riesgoso. Quiero que entre todos examinemos ventajas y desventajas de los TLC, que ya tienen mecanismos de salvaguarda y protección para los sectores que se han visto afectados”. Pareciera que los cuatro años de reclusión negociadora en la Habana, lo sustrajeran de la realidad: desindustrialización visible y documentada, balanzas comerciales negativas, racha de importaciones de alimentos que deprimen la agricultura. Algún día dijo Keynes: “vale la pena comer un poco más caro, pero con un desempleo menos peligroso”.

Sergio Fajardo y Gustavo Petro, radicales pero no locos. Ambos propusieron revisar y evaluar los tratados de Libre Comercio y entrar a renegociarlos para suprimir sus desafueros. Y eso es duro porque las locuras, cuando se permiten, difícilmente toleran reformas. Hay que acostumbrarse a denunciar tratados locos para establecer lo razonable de siempre: Tratados de comercio, con sus ampliaciones, restricciones y revisiones aceptables para las dos partes. Sobre todo si son entre estados muy, muy desiguales. Tratados sin razonables talanqueras son un despropósito. Lula se lo dijo: “presidente, acepto del tratado pero no lo celebro porque la asimetría estructural puede traernos problemas”.

Qué pasó con el diamante de Porter y las microempresas.

Veamos un ejemplo apto para la finca El Ubérrimo propiedad del expresidente. Mientras se han subastado 1.777 toneladas de leche en polvo colombiana en los últimos tres meses, las importaciones registradas tan solo en el mes de enero de 2018 superan las 7 mil toneladas de leche y derivados lácteos, procedentes de Estados Unidos (74 %) y la Unión Europea (9 %). mientras tanto, sólo Colanta tiene 12.000 toneladas atascadas en bodega que le ha traído problemas de liquidez por falta de ventas. En todas las subastas colombianas se tiene como base de negociación el precio internacional de la leche en polvo, establecido por Fonterra la compañía neozelandesa multinacional, líder mundial de productos lácteos y el mayor exportador de lácteos del mundo. Pero la inundación es incontenible.

Lo que descubrió Michael Porter en su tesis de grado, “Estrategia competitiva” (1980) es que las doscientas grandes empresas exitosas en la costa este de los Estados Unidos, eran firmas dominantes en los cinco caras del diamante: 1.- disponibilidad de infraestructura, recursos naturales y recursos humanos 2.- frente a su clientela de compradores no asociados 3.- competencia débil de otras empresas o posibilidad de eliminarla 4.- crecimiento favorable de sectores afines y auxiliares. 5.- Gobierno y dirección. Estímulos favorables del gobierno y empeño de la gerencia en investigación y desarrollo. Excelente capacidad de negociación.

Tratados de Libre Comercio de la República de Colombia con 58 países: 28 países de la Unión Europea), 3 de Norteamérica, cuatro de Centroamérica, cuatro de Mercosur, cuatro del Grupo Andino, 1 con Chile, 12 Países de Caricom, Israel y Corea del Sur. En trámite Japón, Turquía y Nueva Zelanda.

15.18.-INDICADOR EXTERNO

15.18.- RETOS DE LA IZQUIERDA COLOMBIANA – Luis Gabriel Galán

Independientemente del resultado en las elecciones presidenciales, los datos son irrefutables. El desembarco de la izquierda ya no es el de un solitario Robinson Crusoe que tiene como únicos acompañantes los restos del naufragio y al simpático Viernes.

Las elecciones parlamentarias y las encuestas lo han demostrado. Incluso, una sumatoria arbitraria de porcentajes, y no del todo precisa ni concluyente, revela una notable intención de voto. Sumar a Petro, Fajardo y De la Calle se aproximaría al 50% del censo electoral que está dispuesto a votar. Después de una prolongada guerra que sirvió de “transformismo hacia la derecha”, la izquierda colombiana empieza a tener un futuro promisorio. No obstante, los retos son numerosos.

4 mayo  2018.- El primero será ampliar la democracia urbana y rural. Un dato de sumo interés. Las elecciones del plebiscito apenas movilizaron el 35% del censo electoral. Si tomamos una muestra más pequeña, p. e. Antioquia, es evidente que la ciudad no domina significativamente las elecciones colombianas. Medellín y los municipios aledaños representaron no más del 50% de la votación total del departamento. En muchos municipios antioqueños la votación total no superó el 27% del electorado. Estas cifras son todavía muy bajas. Por contraste, en las últimas elecciones parlamentarias en Italia votó más del 70% del electorado.

La izquierda colombiana deberá incorporar la masa del censo electoral urbano y rural que perdura en el anonimato de la abstención. Ensanchar la democracia parece ser la única manera de derrotar las maquinarias personalistas de los viejos partidos, un aspecto fundamental para ganar la presidencia y tener gobernabilidad en el Congreso. No obstante, el asunto parece importar muy poco. Petro y Fajardo han sido incapaces de constituir partidos políticos o de crear instituciones políticas duraderas. Y aquí es útil comparar de nuevo con el socialismo europeo. En gran medida, la longevidad de sus partidos socialistas se debió a que ampliaron la democracia urbana e incluso rural, como en Italia, con partidos de masas que propagaron la política con la ayuda de sindicatos, cooperativas, barberos, librerías, clubes sociales y clubes deportivos.

Este no es un llamado a la politización de la sociedad. Sólo quiero mostrar que la izquierda creció en ciertos parlamentos europeos creando instituciones nuevas y viejas para rivalizar con los partidos conservadores de los aristócratas y junkers. En Europa, estos partidos lucharon contra la abstención y enseñaron a votar a millones de campesinos y obreros que no conocían el sufragio. Si la izquierda pretende crecer en el Congreso colombiano, deberá crear nuevas instituciones y atraer las existentes -ligas agrarias, sindicatos, cabildos o JAC- para movilizar los electores apáticos.

Es innegable que la izquierda se ha perfilado en estas elecciones como una amenaza a largo plazo para el statu quo y la derecha colombiana. Pero un segundo reto será superar la historia de desunión; una tradición no propiamente colombiana. Las peleas entre el Polo, Petro y los Verdes recuerdan las viejas peleas entre la izquierda europea. Allí, los anarquistas, comunistas y socialistas no vivieron en armonía, aunque trabaran ocasionales alianzas. Las consecuencias saltan a la vista. En Inglaterra, los Laboristas hicieron alianzas con los Liberales que les permitió adueñarse del parlamento y realizar reformas sociales mientras que el Partido Socialista alemán nunca tuvo una buena relación con los Comunistas y el Partido de Centro Católico y por ello nunca logró tener mayorías parlamentarias que le permitiera aprobar sus anheladas reformas sociales.

El último reto que deberán enfrentar los políticos será definir qué tipo de izquierda prevalecerá, en medio del amplio espectro político. Es claro que la facción que representa Petro infunde temor a gran parte del electorado o lo mantiene en la indiferencia más absoluta. La izquierda debe definirse en relación con sus rivales. Parte del fracaso en Rusia antes de la revolución bolchevique fue su extremo radicalismo que condujo a la extrema violencia con la que fue reprimida por parte de la aristocracia y del Zar (no olvidemos que unos anarquistas asesinaron al Zar Alejandro II). Estos actos, sumados a la torpe antipatía de Nicolás II por las reformas sociales, creó un abismo irreconciliable y sangriento.

En nuestro caso, las guerrillas giraron el país hacia la derecha. Y Petro, que surge de una de ellas, ha sumado a su fallida experiencia administrativa la torpeza de no tener una posición clara y distante del modelo venezolano. Todo esto lo envuelve en unas brumas que no disipará fácilmente en un futuro cercano.

Por otra parte, tengo mis dudas acerca de la conveniencia de una opción de izquierda que sea vista como extrema. En Italia, condujo a Mussolini; en Rusia, desencadenó una guerra civil sangrienta que implantó a Stalin; y en Alemania entronizó al nazismo. En Colombia, las guerrillas reavivaron el paramilitarismo. Ahora, en el campo electoral, Petro nos está conduciendo de nuevo a Uribe.

El lector se preguntará por qué el juego con tantos paralelos europeos. Sin duda, eran sociedades muy distintas a la nuestra. Yo mismo soy escéptico de pensar la historia como una maestra de vida o una serie de procesos repetibles en condiciones distintas. Sin embargo, es posible sacar una que otra lección del surgimiento de los partidos socialistas europeos.

David Lloyd George en plaza pública a principios del siglo XX

Todos tuvieron que enfrentarse a los conservadores. Todos tuvieron que ampliar su electorado. Todos tuvieron que resolver sus divisiones. Alemania, Rusia y el Reino Unido abrigaron distintos tipos de izquierda que se definieron con base a sus rivales y a sus estructuras sociales. Sus programas, sus instituciones y sus métodos de lucha política variaron de forma importante.

El menos celebrado, el menos admirado, el menos conocido de los socialismos, es el inglés. Los británicos triunfaron porque cumplieron con los tres retos que debe superar hoy la izquierda colombiana. Fue quizás el único socialismo en la historia que logró una transformación social pacífica en medio de un cambio extraordinario de época. Fue el único que superó el péndulo de la extrema izquierda y la extrema derecha con su moderación. Pero no por ello dejó de lograr cosas importantes. El “People’s Budget” de Lloyd George culminó décadas de reformas: impuestos a los ricos, impuestos a la tierra, una reforma electoral que derrotó las viejas maquinarias, reavivó la producción agrícola y consolidó un servicio civil profesional que erradicó en gran medida el clientelismo. ¿Alguna semejanza con las ideas de nuestros candidatos?

http://blogs.eltiempo.com/el-excursionista/2018/05/04/retos-la-izquierda-colombiana/

 

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