38.17.- Y SI LOS BANCOS CENTRALES CAUSARÁN MÁS CRISIS FINANCIERAS – Marc Fortuño

Los bancos centrales, como autoridades monetarias, fueron creados para dar una respuesta a las crisis financieras y controlar la oferta monetaria, mediante la ejecución de la política monetaria.

Toda economía moderna tiene un banco central. En Estados Unidos tienen el sistema la Reserva Federal, en el Reino Unido el Banco de Inglaterra, en Europa el Banco Central Europeo y en Japón el Banco de Japón. Estos bancos centrales se encuentran entre las instituciones más poderosas del mundo moderno.

12 oct 2017.-   Las acciones que se desarrollan vía política monetaria, determinan el interés que podemos obtener en nuestras cuentas bancarias y el coste de nuestras hipotecas. Indirectamente, también influyen en el valor de nuestras viviendas, nuestras pensiones y el coste de nuestras compras semanales vía inflación.

Cuando se gestionan de forma incorrecta, los bancos centrales tienen capacidad de desencadenar recesiones económicas, periodos de deflación o estanflación, turbulencias financieras o, como vemos hoy en día en Venezuela, o en Alemania en los años veinte, la hiperinflación con su colapso económico y social asociado.

Las crisis financieras y los bancos centrales

Los bancos centrales no son intrínsecamente necesarios para las economías de mercado** que se desarrollan en la actualidad. De hecho, gran parte de la historia económica de las principales economías del mundo ha sido sin la presencia de bancos centrales.

Pensemos que la Reserva Federal no se fundó hasta 1913, y por aquel entonces no tenía ningún papel monetario. Estados Unidos operaba bajo el patrón oro y por lo tanto, no tenía necesidad de un banco central para controlar el suministro de dinero.

Un patrón oro, o de cualquier producto básico, pone una limitación natural a la creación de dinero, que es el coste de los recursos para extraer el producto básico. Sin embargo, los bancos centrales presentes sólo necesitan controlar la oferta monetaria con dinero fiat (papel).

Es interesante recalcar que el Banco de Canadá no se fundó hasta el año 1935. Y curiosamente, el sistema bancario canadiense sobrevivió a la Gran Depresión sin grandes quiebras bancarias a pesar de los fuertes nexos comerciales con Estados Unidos. Por el contrario, miles de bancos estadounidenses quebraron a pesar de la existencia de la Reserva Federal, por lo que no parece que la Fed hubiera contribuido especialmente a la estabilidad bancaria.

Las crisis financieras tienen un cierto denominador común. Por un lado, es necesario ciertas facilidades para el acceso al crédito que controla la autoridad monetaria y por otro, un activo con una percepción de altas rentabilidades como ocurría en la bolsa estadounidense en los felices años veinte. De modo que el apalancamiento, sólo tiene sentido si el coste de financiación es superior a la rentabilidad marginal del activo.

Mayor frecuencia en las crisis financieras

Cierto es que las crisis financieras han existido antes que los bancos centrales. Por ejemplo, la intensa crisis de 1907, que por aquel entonces la Reserva Federal no estaba constituida aún no estaba constituida. Sin embargo, sí podemos apreciar una mayor frecuencia de las crisis financieras a partir de la creación de los bancos centrales.

Como podemos observar en el siguiente gráfico del Deutsche Bank, el siglo XX ha sido el siglo en el que más crisis financieras se han producido, siendo la más intensa el crash de 1929 que precedió a la Gran Depresión.

Incluso desde los años 90 hemos visto el estallido de la burbuja inmobiliaria japonesa y también una serie de crisis de mercados emergentes: la “crisis del tequila” en México en el año 1994, la crisis asiática en 1997, y la crisis rusa en 1998.

Si nos centramos en el siglo XXI, hemos visto en primer lugar el estallido de la burbuja punto.com en el año 2000, la burbuja subprime que eclosionó en 2008 y la crisis de deuda europea a partir de 2011.

Con los bajos tipos de interés actuales y la actuación de los bancos centrales en estos años hemos llegado a un punto en el que se aprecian altas valoraciones en la renta variable estadounidense, renta fija europea (bonos con rentabilidades negativas) o bien una intensa burbuja inmobiliaria en China que ha disparado sus niveles de deuda privada. Por ello, probablemente veamos en los siguientes años nuevos shocks en estos activos.

Esto se produce porque desde la autoridad monetaria, con su la política monetaria, se ha primado las facilidades de crear dinero generando ciclos artificiales con posteriores shocks frente a una política monetaria que cree dinero en relación al crecimiento de la economía.

El control de la oferta monetaria por parte de los bancos centrales

El sistema bancario es quién crea el crédito pero quién controla estas acciones son los bancos centrales que mediante diversas actuaciones poseen la capacidad de “abrir y cerrar el grifo” de la cantidad de dinero que circula en la economía.

Desde el banco central existen diferentes medidas para controlar la oferta monetaria como el requisito de reservas, la fijación de tipos de interés o bien las operaciones de mercado abierto.

Cuando el banco central quiere que más dinero circule en la economía, puede reducir el requerimiento de reservas. Esto significa que el banco puede prestar más dinero. Si desea reducir la cantidad de dinero en la economía, puede aumentar el requisito de reservas. Esto significa que los bancos tienen menos dinero para prestar y, por lo tanto, serán más exigentes a la hora de emitir préstamos.

También, el banco central tiene la clave del tipo de interés de la política monetaria: El tipo de interés al que los bancos comerciales obtienen préstamos del banco central, Por lo que los tipos de interés más bajos tienden a aumentar el endeudamiento, lo que significa que aumenta la cantidad de dinero en circulación y tipos más altos reducen la oferta monetaria.

Los bancos centrales influyen en la cantidad de dinero en circulación al comprar o vender valores del Estado a través del proceso conocido como operaciones de mercado abierto. Cuando un banco central intenta aumentar la cantidad de dinero en circulación, compra títulos del Estado a bancos e instituciones comerciales. Con ello, se consigue liberar activos bancarios, ya que tienen más dinero para prestar. En el supuesto contrario, de venta de títulos del balance lo que conlleva es retirar el dinero en circulación del sistema bancario.

La cantidad de dinero que circula en una economía afecta tanto a las tendencias microeconómicas como macroeconómicas. A nivel de la microeconomía, una gran oferta de dinero barato significa un mayor gasto personal. Los individuos también tienen mayores facilidades para obtener préstamos tales como préstamos personales, préstamos para automóviles o hipotecas para la vivienda.

A nivel macroeconómico, la cantidad de dinero que circula en una economía afecta variables como el PIB, el crecimiento económico, las tipos de interés y las tasas de desempleo. Los bancos centrales tienden a controlar la cantidad de dinero en circulación para lograr objetivos económicos.

https://www.elblogsalmon.com//entorno/y-si-los-bancos-centrales-causaran-mas-crisis-    financieras?utm_source=recommended&utm_medium=DAILYNEWSLETTER

37.17.- EL MANIFIESTO LIBERAL – Mauricio Cabrera Galvis

En países como Inglaterra, donde los partidos políticos son serios y las elecciones son una confrontación de ideologías y proyectos de sociedad, los manifiestos electorales de las coaliciones son un elemento fundamental de las campañas; en ellos se plantean las políticas y programas de gobierno que aspiran ejecutar si llegan al poder. 

1 oct 2017.- La gente les para bolas porque esos manifiestos son contratos de un partido con sus electores, y son exigibles. Los candidatos que aspiran a cargos de elección popular deben inscribirse a nombre de un partido y comprometerse a defender los postulados del manifiesto. En Colombia, estamos a años luz de esas prácticas democráticas.

Acá, los partidos se han debilitado al punto que muchos de los aspirantes a la Presidencia han preferido inscribirse por firmas. Unos carecen de coherencia ideológica y son solo un mecanismo para repartirse cargos de la burocracia estatal o una agrupación de dirigentes que controla sus pequeños feudos electorales. Otros son más disciplinados, pero antidemocráticos, son fieles seguidores de un caudillo que no se atreven a discrepar de sus opiniones.

En medio de tan oscuro panorama, ha surgido una inesperada excepción y el Partido Liberal ha planteado un manifiesto de principios básicos, con la exigencia de que deben ser aceptados por cualquier candidato que quiera contar con el aval del partido para las elecciones. Este manifiesto liberal está lejos de ser un completo programa de gobierno, como sucede en Inglaterra, pero sí incluye los postulados centrales de un liberalismo moderno y progresista, que son la base para construir un país justo y equitativo donde quepamos todos.

Son 8 los principios liberales plasmados en el manifiesto: 1. libertad de todas las personas, pero 2. libertad real que garantice el goce efectivo de todos los derechos; 3. logro de la igualdad con un modelo económico incluyente; 4. respeto a las minorías rechazando cualquier discriminación por razones de raza, orientación sexual; 4. garantía de un Estado laico, 5. lucha contra la corrupción y por la transparencia de los asuntos públicos y 6. la defensa del Acuerdo de Paz con las Farc para construir una paz estable y duradera.

Algunos interesados en socavar los principios liberales, han planteado que la exigencia de comprometerse con este manifiesto es una estratagema para excluir a Vivian Morales. Nada más alejado de la realidad. Desafortunadamente la senadora, que es liberal y progresista en muchos temas, en otros ha antepuesto sus respetables convicciones religiosas queriéndolas convertir en políticas públicas, alineándose así con posturas de extrema derecha como la del destituido exprocurador. Ella misma se ha excluido, como se excluiría Iván Duque, del Centro Democrático, si sigue atreviéndose a discrepar del expresidente.

Por el contrario, en el Congreso Liberal que acaba de reunirse, 4 de los precandidatos se comprometieron con este ideario: Humberto de la Calle, Juan Fernando Cristo, Luis Fernando Velasco y Edinson Delgado manifestaron su talante liberal e hicieron propuestas concretas para su realización. Juan Manuel Galán no asistió por discrepancias sobre la fecha de la consulta para seleccionar el candidato del partido, que ojalá se superen para contar con él.

Con cualquiera de esos cinco candidatos, el liberalismo estará bien representado para participar en la consulta interpartidista que se debe realizar en marzo entre todas las fuerzas progresistas, que deben unirse si quieren derrotar a quienes se oponen a la paz, discriminar a las minorías y mantener el statu quo de desigualdad e injusticia.

Mauricio Cabrera G. Consultor privado mcabrera@cabreraybedoya.com http://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/el-manifiesto-liberal-columnista-510240

NOTA ALTERECO.- parece muy neoliberal el programa. nada dice sobre políticas de desarrollo con intervención del estado.

36.17.-EL PARO DEL 14 DE SEP. DE 1977 – Jorge Iván González

Estos días se cumplieron 40 años del paro cívico del 14 de septiembre de 1977. La protesta contra el gobierno de Alfonso López (1974-1978) fue interpretada por algunos grupos de izquierda como un momento pre-insurreccional. Sin ir tan lejos, el paro sí tuvo un impacto significativo. En esta alianza de los sindicatos, de los movimientos sociales, de la izquierda y del partido conservador, se cuestionaron los logros del “mandato claro”. Agobiados por el alto costo de vida, los manifestantes expresaron su rechazo a lo que llamaron el “mandato caro”.

29 sep 2017.- Había razones claras para protestar y hoy, con una mirada de largo plazo, se puede concluir que el paro fue exitoso. En los años inmediatamente anteriores al paro la inflación había aumentado de manera significativa. Entre 1961 y 1972 fue, promedio anual, de 9%. Entre 1973 y 1976 la inflación llegó a 22% anual. Este considerable aumento de los precios se reflejó en una pérdida de la capacidad de compra de la población colombiana: entre 1970 y 1976 el salario real se redujo en 4%. En estas circunstancias es comprensible que hubiera descontento. Después del paro, entre 1978 y 1983, el salario real creció 9%.

Este resultado favorable para los trabajadores, también lo fue para el conjunto de la economía. En 1976 la tasa de desempleo era de 12%, y se fue reduciendo de manera progresiva, pasando de 10,5% en 1978 a 5,2% en 1985. Esta dinámica positiva comenzó con un crecimiento del PIB real de 7% en 1978. Es decir, el aumento del salario real estuvo acompañado de un crecimiento del PIB y de una reducción del desempleo.

Estas relaciones son interesantes porque van en contra de postulados que se suponen inquebrantables. Usualmente se afirma que los mayores salarios se reflejan en un crecimiento del desempleo. Este supuesto está muy marcado por la visión de corto plazo del empresario. Keynes nunca estuvo de acuerdo con esta lógica. Para él, como años antes para Henry Ford, el aumento de los salarios se traduce en una mayor capacidad de compra de los trabajadores, en un aumento de la demanda y, por tanto, en un mayor empleo. Y esta dinámica implica una mayor ganancia para el empresario. En 1914, cuando el salario hora era de US$2 diarios, la Ford Motor Company comenzó a pagar US$5 diarios. En palabras de Ford: “Queríamos pagar estos salarios para que la empresa estuviera asentada sobre unos cimientos duraderos. Estábamos construyendo para el futuro. Una empresa que pague unos salarios bajos siempre es insegura… El pago de US$5 al día por una jornada de ocho horas ha sido una de las mejores medidas que hemos tomado nunca para reducir costes”.

El aumento del salario que tuvo lugar después del paro de 1977 tuvo tres consecuencias positivas. Primero, mostró que los movimientos sociales son un elemento constitutivo de las dinámicas económicas y políticas. Segundo, la capacidad de pago de los trabajadores mejoró gracias a negociación obligada por el paro. Tercero, los mayores salarios beneficiaron al conjunto de la economía, ya que el desempleo disminuyó y el PIB aumentó.

Si el proceso de paz se consolida, la protesta social está llamada a jugar un papel determinante en la construcción de un país más incluyente. En lugar de rechazarla a-priori, es necesario tratar de entender los motivos de sus reivindicaciones.

https://www.larepublica.co/analisis/jorge-ivan-gonzalez-506394/el-paro-del-14-de-sep-de-1977-2553508

 

36.17.- CORRUPCIÓN Y ESTADO – Salomón Kalmanovitz

El Estado colombiano está a medio construir: no cuenta todavía con el monopolio legítimo de los medios de violencia, no ejerce el control de la tributación, muchos de sus funcionarios se lo roban o venden sus atributos. Fue sintomático de la carencia de lealtad de muchos políticos con el Estado que dos expresidentes, representantes de la unidad nacional en su momento, hayan acusado al gobierno frente al imperio, lo que pudo tener consecuencias graves para los intereses de la Nación.

1 Oct 2017 .- Hemos progresado sin duda. En las últimas tres décadas se duplicó el tamaño del Estado y se fortaleció militarmente, reduciendo la delegación del ejercicio de la violencia en grupos ilegales y debilitando las organizaciones insurgentes. No obstante, hubo un uso ilegítimo de violencia por las fuerzas armadas en varias sentidas ocasiones y todavía hay un control de facto de grupos de narcotraficantes y paramilitares en muchas regiones del país. Proliferan el narcotráfico y la minería ilegal.

Aunque dotado de cierto poder económico, el Estado colombiano se basa “en instituciones débiles que no logran imponer el imperio de la ley y que, por consiguiente, deben estar en constante negociación con actores políticos” (Dejusticia, 2017). No se ha podido construir la necesaria autonomía del Estado frente a los agentes privados ni imponerles una tributación progresiva. No hay una burocracia reclutada por mérito, bien paga y estable que defienda lealmente los intereses colectivos. Ello permite la primacía de redes locales y regionales de poder que capturan las rentas públicas. El nepotismo es rampante.

El país nunca ha sido una democracia basada en partidos disciplinados que obedezcan reglas electorales de proporcionalidad, donde los ciudadanos puedan manifestar libremente sus preferencias. Por el contrario, las ideologías y el sectarismo han conducido a largos conflictos que han cercenado los derechos de los trabajadores, los campesinos y las minorías étnicas, y han causado masivas expropiaciones de sus modestas propiedades.

El sistema político se basa en el clientelismo de mercado en el que se intercambian bienes y servicios por apoyo electoral: los caciques locales compran votos, ofrecen materiales y camisetas, se hacen elegir al Congreso, donde logran partidas del Ejecutivo para sus regiones. Es así como pueden apropiar cuantiosos recursos para su pecunio y sus campañas futuras.

El Estado colombiano comanda hoy una quinta parte de la riqueza nacional, de la cual la contratación de obra pública, las transferencias regionales y los gastos en salud son capturados en importante medida por funcionarios, políticos y los financistas de sus campañas. Incluso segmentos del Estado, otrora dotados de cierta autonomía y administrados por una tecnocracia de alto nivel, han sido socavados por los intereses de los grandes contratistas y electores.

El sistema de justicia, que es fundamental para castigar la corrupción, es su mayor protector. Los mismos vicios del clientelismo mercantil lo hacen provisor de impunidad, que trafique con sus sentencias y las posiciones de que dispone. Los magistrados han logrado enriquecerse y se otorgan pensiones privilegiadas. Por eso mismo, una reforma a la justicia como la propuesta será insuficiente mientras no se construya Estado a partir de una tributación justa, competencia política y partidos fuertes, oposición vigilante, burocracias autónomas y organismos de control eficientes y probos. https://www.elespectador.com/opinion/corrupcion-y-estado-columna-715914

 

35.17.-CHINA, NUEVA NORMALIDAD – Beethoven Herrera

La caída de su economía, después de la crisis financiera internacional, ha obligado a la dirigencia del gigante a rediseñar su modelo de desarrollo.

24 SEP  2017.- La caída de la economía china, después de la crisis financiera internacional del 2008, ha obligado a la dirigencia del gigante asiático a rediseñar su modelo de desarrollo, bautizado ahora como ‘Nueva normalidad’, fieles a la tradición de continuidad y cambio.

Hasta 1978, la población urbana representaba el 17,8 por ciento del total, pero se ha producido una rápida urbanización y hay distritos de Beijing donde las residencias cuestan más que en Nueva York. Con un sistema de ‘arraigo’, que obliga a las personas a mantener la residencia en donde se registraron al nacer, hay gran presión para que se permita el cambio de ciudad de residencia, lo cual se autoriza a quien haga una inversión productiva en una región diferente.

Por la alta población y el elevado nivel de pobreza, se estableció la política de ‘un hijo por familia’, la cual era frecuentemente violada en los campos. Pero el envejecimiento de la mano de obra y el poco interés de los jóvenes por tener hijos han producido una tendencia ascendente en los salarios y predicciones de escasez de mano de obra en el futuro. Entre tanto, los menores salarios de Vietnam, Bangladesh e India van atrayendo inversiones para producción de manufacturas.

Por el aumento en el nivel de ingreso, así como por la población que accede a la jubilación, el pasado año salieron 150 millones de turistas, y se estima que en cinco años viajaran 500 millones anualmente. ¡Ni América Latina ni Colombia son aún conscientes de las oportunidades que se abren si se promueve la llegada de esos turistas!

Por indicadores de la dimensión de la evolución que vive China es que hay en Estados Unidos 450.000 estudiantes originarios de ese país, que deben crearse 13 millones de empleos nuevos cada año y que el acelerado desarrollo de los clústeres exportadores de la costa ha agravado la brecha con el interior.

Hacia el exterior, China quiere diversificar sus inversiones en energías renovables e innovación científica, para lo cual su inversión en ciencia y tecnología asciende a 2,4 por ciento del PIB (10 veces más que Colombia). Y si antes del 2008 importaba 7 por ciento de las materias primas, ahora solo compra 50 por ciento.

El precio de la vivienda sube aceleradamente, pero no habrá crisis hipotecaria porque hay bancos de construcción donde las familias depositan los ahorros . El 60 por ciento de las transacciones se hacen por medios digitales, y el yuan, además de haber sido incorporado al DEG, ya circula en centros financieros y es cambiado por moneda local en países como Chile.

Dada la alta incidencia del Estado en las decisiones económicas ,la corrupción ha presentado casos graves, denunciados por el presidente Xi Jinping;, por ello se busca encontrar el difícil equilibrio entre el mercado y el Estado.

http://www.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/china-nueva-normalidad-510001

 

34.17.-LA JORNADA DE TRABAJO – Salomón Kalmanovitz

La jornada de trabajo en Colombia es anómala. Por un decreto de Laureano Gómez, en 1950 se fijó en 48 horas semanales, ocho más de las que habían logrado los trabajadores de los países avanzados desde fines del siglo XIX. La Organización Internacional del Trabajo recomienda no exceder las 40 horas como promedio en sus países miembros y hacerlo progresivamente hasta alcanzar ese límite. Colombia nunca ha atendido esta recomendación e incluso hubo extensiones de las jornadas en algunas áreas de la especialización del trabajo y una reducción de lo que se consideran horas extras durante la primera administración Uribe, que prolongó la jornada “diurna” hasta las 10 de la noche.

17 Sep 2017.-  En Inglaterra se logró hacia 1850 la jornada de 10 horas diarias que resultó, según Carlos Marx, en un florecimiento de la vida social, una fuerza de trabajo menos extenuada y más productiva, que condujo a una sociedad más próspera y menos opresiva. Hoy, en Europa, los trabajadores trabajan entre 33 y 37 horas a la semana, en contraste con los países latinoamericanos, en donde se trabaja en promedio 44 horas semanales (Colombia, Costa Rica y Panamá) y un poco menos en México, Chile y Brasil (39 horas), según La República. Estados Unidos es el único país desarrollado donde se trabaja 39 horas a la semana. En Japón hay también largas jornadas por el estancamiento demográfico y la fuerte oposición a admitir inmigrantes que llenen las vacantes, lo cual de por sí ha determinado el estancamiento de su economía.

Lo que es todavía más distintivo de Colombia es que casi un 30 % de los trabajadores labora más de 48 horas a la semana. Entre ellos se cuentan los taxistas, los vigilantes y trabajadores de la salud, pero muchos otros en actividades informales, quienes deben trabajar jornadas más largas, pues no se les reconoce el salario mínimo y no alcanzan a adquirir la canasta básica de consumo.

Llegar a una jornada de trabajo regular en una economía donde la informalidad se aproxima al 60 % de la fuerza de trabajo es un reto enorme. Pasa por reducir los costos de la formalización de los trabajadores que tienen que ver con las cotizaciones necesarias a la pensión y a la salud, pero otras arandelas como las del Sena, el ICBF y, sobre todo, las cajas de compensación, que no aportan mucho al bienestar de los trabajadores, pero sí encarecen la nómina y son improductivas.

Los patronos estarán muy en contra porque obviamente les aumenta los costos salariales casi proporcionalmente a la reducción de la jornada, sabiendo que es moralmente inaceptable reducir los salarios y creará un gran malestar entre los trabajadores afectados. La ventaja principal es que introduce incentivos fuertes a aumentar la productividad, que ha estado estancada durante mucho tiempo en el país. Como fuera demostrado por Adam Smith hace varios siglos, la riqueza de las naciones se basa en los aumentos de la productividad del trabajo y del capital.

http://www.elespectador.com/opinion/la-jornada-de-trabajo-columna-713631

 

33.17.- ESTADOS UNIDOS: COLAPSO UNIVERSITARIO – Beethoven Herrera

La educación superior estadounidense está caracterizada por un limitado o nulo aprendizaje en una vasta proporción de estudiantes. 

La notable ventaja de Estados Unidos en el patentamiento de inventos y el reconocido prestigio de sus posgrados, contrasta con las falencias de sus pregrados. Es creciente el número de estudiantes universitarios que no logran graduarse, pues menos del 40 por ciento de quienes cursaron cuatro años no obtienen el título.
Además, la generación de la posguerra está saliendo del mercado laboral, las nuevas generaciones son menos educadas. Un estudio reciente encontró que los incrementos en los salarios en las universidades están concentrados en los investigadores y en algunos departamentos académicos.

Solo un tercio de los profesores universitarios son permanentes y existe el riesgo de que su vinculación se acorte para reducir costos, pero sin docentes con mejor calificación y más dedicación es imposible mejorar la educación.

Otro estudio realizado por Paul Courant, de la Universidad de Michigan, y Sarah Turner, de la Universidad de Virginia, concluyó que “dentro de los departamentos donde los profesores reciben pagos más elevados enseñan a menos estudiantes de pregrado y regentan menos cursos que sus colegas de menos salarios”. Los autores concluyen que los salarios en las Universidades “son determinados principalmente por los resultados de investigación y la reputación asociada con dichos resultados” (The Washington Post, junio 19 del 2017).

Hay una creciente separación entre los docentes que enseñan y aquellos que orientan investigaciones, y la mayor parte de los que ejercen mayor enseñanza trabajan a tiempo parcial, y entre los profesores que no están en carrera docente, la mitad laboran a tiempo parcial.

En su estudio ‘Campus confidencial: cómo la universidad trabaja o no para profesores padres y estudiantes’, el profesor Jacques Berlinerblau, de la Universidad de Georgetown, sostiene que los maestros de tiempo completo son más efectivos en el aula de clase y como tutores para estudiantes, y concluye que “las universidades más prestigiosas destinan a los profesores más calificados para trabajar en los pregrados”.

El estudio ‘Academically Adrift’ (2011) encontró que un tercio de estudiantes de pregrado no avanzan en escritura, razonamiento complejo o razonamiento crítico, y sus autores –Richard Arum y Josipa Roksa– concluyeron que esto se explica por falta de rigor; su encuesta demostró que los alumnos gastan 12 horas por semana estudiando, gran parte en grupos, y muchos no toman cursos que les exijan leer más de 40 páginas por semana, o escribir más de 20 páginas por semestre.

Los autores sostienen que “la educación superior estadounidense está caracterizada por un limitado o nulo aprendizaje en una vasta proporción de estudiantes”, y concluyen que muchos jóvenes “cursan la universidad sin un claro objetivo”.

Por el creciente costo de las matrículas, padres y estudiantes se concentran en la preparación para el trabajo y la pronta graduación, pero la investigación es larga y costosa.

Beethoven Herrera Valencia
Profesor de las universidades Nacional y Externado
beethovenhv@yahoo.com

a notable ventaja de Estados Unidos en el patentamiento de inventos y el reconocido prestigio de sus posgrados, contrasta con las falencias de sus pregrados. Es creciente el número de estudiantes universitarios que no logran graduarse, pues menos del 40 por ciento de quienes cursaron cuatro años no obtienen el título.

Además, la generación de la posguerra está saliendo del mercado laboral, las nuevas generaciones son menos educadas. Un estudio reciente encontró que los incrementos en los salarios en las universidades están concentrados en los investigadores y en algunos departamentos académicos.

Solo un tercio de los profesores universitarios son permanentes y existe el riesgo de que su vinculación se acorte para reducir costos, pero sin docentes con mejor calificación y más dedicación es imposible mejorar la educación.

Otro estudio realizado por Paul Courant, de la Universidad de Michigan, y Sarah Turner, de la Universidad de Virginia, concluyó que “dentro de los departamentos donde los profesores reciben pagos más elevados enseñan a menos estudiantes de pregrado y regentan menos cursos que sus colegas de menos salarios”. Los autores concluyen que los salarios en las Universidades “son determinados principalmente por los resultados de investigación y la reputación asociada con dichos resultados” (The Washington Post, junio 19 del 2017).

Hay una creciente separación entre los docentes que enseñan y aquellos que orientan investigaciones, y la mayor parte de los que ejercen mayor enseñanza trabajan a tiempo parcial, y entre los profesores que no están en carrera docente, la mitad laboran a tiempo parcial.

En su estudio ‘Campus confidencial: cómo la universidad trabaja o no para profesores padres y estudiantes’, el profesor Jacques Berlinerblau, de la Universidad de Georgetown, sostiene que los maestros de tiempo completo son más efectivos en el aula de clase y como tutores para estudiantes, y concluye que “las universidades más prestigiosas destinan a los profesores más calificados para trabajar en los pregrados”.

El estudio ‘Academically Adrift’ (2011) encontró que un tercio de estudiantes de pregrado no avanzan en escritura, razonamiento complejo o razonamiento crítico, y sus autores –Richard Arum y Josipa Roksa– concluyeron que esto se explica por falta de rigor; su encuesta demostró que los alumnos gastan 12 horas por semana estudiando, gran parte en grupos, y muchos no toman cursos que les exijan leer más de 40 páginas por semana, o escribir más de 20 páginas por semestre.

Los autores sostienen que “la educación superior estadounidense está caracterizada por un limitado o nulo aprendizaje en una vasta proporción de estudiantes”, y concluyen que muchos jóvenes “cursan la universidad sin un claro objetivo”.

Por el creciente costo de las matrículas, padres y estudiantes se concentran en la preparación para el trabajo y la pronta graduación, pero la investigación es larga y costosa.

Beethoven Herrera Valencia Profesor de las universidades Nacional y Externado
beethovenhv@yahoo.com
http://www.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/estados-unidos-colapso-universitario-509570

 

32.17-Globalización financiera y estrategias de desarrollo

Santos, Theotonio dos

Theotonio dos Santos: Economista brasileño. Profesor titular del Departamento de relaciones internacionales de la Universidad de Brasilia. Profesor visitante de las

Las posibilidades de un nuevo ciclo de desarrollo a nivel mundial pasan por reformas socioeconómicas en los países atrasados y de desarrollo medio para destrabar  los canales de crecimiento y generar un movimiento financiero no especulativo, ligado a una nueva fase de expansión del sistema productivo. ¿Pero cuáles son las posibilidades de una nueva política industrial latinoamericana y caribeña que aproveche sus ventajas relativas y el potencial de sus fuerzas productivas en el contexto de una fuerte reestructuración de la economía mundial, donde las fuerzas capaces de ordenar intereses y potencializar capacidades productivas pasaron a desempeñar un papel fundamental?

Las crisis económicas estructurales o de largo plazo, como la iniciada en 1967, se acompañan de un fuerte proceso de especulación financiera tendiente a compensar el descenso de la tasa de ganancia con el aumento de los valores financieros. Este proceso encuentra su límite en sus propios efectos inflacionarios, que tornan inviable un crecimiento económico sustentado. La especulación con los activos financieros aumenta con la elevación de las tasas de interés, la especulación con acciones y otros papeles y con los activos materiales como los inmuebles y la tierra, que tienden a sufrir ascensos artificiales; tales movimientos especulativos terminan quitando recursos del sector productivo. En consecuencia las propias empresas se inclinan por buscar ventajas en la inversión financiera a cambio de la inversión productiva y se asiste a una creciente liquidez en el conjunto de la economía.

Como todo proceso de este tipo, la especulación termina generando su contrario: la generalizada desvalorización de los activos financieros. Esta se ve precedida por la baja en la utilización de los activos productivos existentes o la subutilización de la capacidad instalada, que lleva a la simple y pura quiebra de las empresas tecnológicamente obsoletas o poco competitivas en general. En la fase actual del capitalismo monopolista de Estado, esta tarea de destrucción de sectores industriales enteros se realiza a través de políticas estatales, programadas alrededor de amplios vimientos de reconversión industrial, reestructuración de empleos, retiros anticipados

La caída de las inversiones productivas se apoya también en el aumento de las tasas de interés, creando diversos excedentes orientados hacia la especulación, a la espera de nuevas oportunidades de inversión. Es evidente que el surgimiento de excedentes financieros autónomos, sin pasar por el ciclo del capital productivo, termina provocando el efecto contrario: la caída de los valores de esos excedentes y de la tasa de interés y una reasignación de inversiones productivas hacia nuevas bases tecnológicas, dejando atrás los sectores en retroceso o incluso destruidos, para abrir camino a nuevas inversiones con gastos en capital constante más bajos y de mayor productividad, que se complementa con la búsqueda de mayor productividad del trabajo y mejor calidad de los productos. Se diseñan, así, dos curvas opuestas entre inversiones productivas y especulación financiera.

Desindustrialización

Los datos revelan que la crisis de largo plazo del ciclo de Kondratiev, iniciada en 1967, se caracterizó por una caída del ritmo de crecimiento del sector industrial. La tasa media de aumento anual de la industria manufacturera en los países de economía «de mercado» fue de 4,5% entre 1938 y 1958, de 6,6% de 1958 a 1967, de 5,2% de 1967 a 1971 y de 2,5% de 1971 a 19811. Estos datos brindan un panorama más realista cuando al desdoblar los diversos sectores y ramas industriales se ve claramente la debacle de una parte de ellos, en tanto emergen otros nuevos. Lo cierto es que, en el período señalado, prevalece la caída y la destrucción sobre la reconstrucción. Durante los años 70 y 80 vimos la «desindustrialización» de EEUU, Europa y Japón, con la desaparición del sector siderúrgico tradicional, gran parte de la producción textil, de las industrias de manufacturas, etc. En los nuevos sectores electrónicos se produjo también el surgimiento de industrias de piezas y equipos periféricos y hasta de montaje de productos finales en los países de desarrollo medio o en «zonas comerciales e industriales libres». ¿Qué ocurre con las variables monetarias y financieras en este contexto? Según el estudio señalado, los índices de precios de los principales países de la OCDE revelan un movimiento opuesto, desde los 60, entre el dólar y las demás monedas. Pese a todos sus tropiezos, el dólar mantiene la convertibilidad con el oro hasta 1971, cuando se inicia su violenta caída en el mer- 1Datos de la ONU, calculados por el CEPIL, en Denis Aulters: L ‘Economie Mondiale, La Decouverte, París, 1987, p. 210. En los años 80 esta tasa se reduce al 2,3% (misma fuente, en CEPIL: Commerce Internacional: La fin des Avantages Acquis, Económica, París, 1989, p.3).cado mundial. Esto se refleja en el índice de precios: después de una ola inflacionaria en EEUU desde 1960 a 1971, se inicia una caída en el aumento de nivel de precios hasta 1980, cuando surge una nueva ola hasta 1985 , después de la cual asistimos a una tendencia deflacionaria que se prolonga hasta 1992. Los demás países del Grupo de los Siete presentan un movimiento opuesto (excepto Francia entre 1960 y 1971). El hecho más importante es la tendencia a índices más altos de inflacióna partir de 1983, cuando EEUU revela una caída del índice medio de precios. Es necesario recordar también que la desvalorización del dólar en el mercado monetario mundial es también una forma de desvalorización de los activos norteamericanos y de desinflación. La tendencia a la baja del dólar terminó por imponerse desde 1990 y tenderá a prolongarse hasta 1994, completando el ciclo iniciado en Este movimiento descendente, y sólo él, permitirá a la economía capitalista mundial regular sus precios relativos, terminar de liquidar sectores industriales que sobreviven a costa de proteccionismos y monopolios exacerbados y abrir los caminos para una nueva fase de crecimiento económico más estable, a partir de la definición de las zonas hegemónicas principales y de los nuevos patrones tecnológicos.

Para adaptarse a esto, el sistema financiero viene sufriendo una fuerte conmoción y profundas transformaciones. La más importante es la caída de su poder de autorregulación,valorización excesiva y consecuente especulación. En la medida en que se profundiza la crisis del sector productivo y las empresas abandonan totalmente la demanda de préstamos, tornándose incluso en aplicadoras líquidas en el mercado de valores – tal como viene ocurriendo y deberá acentuarse en el transcurso de la recesión actual – el costo del dinero viene cayendo drásticamente, arrastrando consigo a enormes imperios financieros construidos en la fase especulativa. No sería de extrañar que, en la fase de esta nueva desvalorización, nuevos sectores financieros acompañen el movimiento de los años 70 (cuando se nacionalizaron los   sectores financieros de Francia, Portugal y México, entre otros casos de estatización parciales) y se transfirieran al Estado, a fin de que él asuma tanto los reales como potenciales perjuicios. De hecho estamos asistiendo, desde hace varios años, a fuertes movimientos de desvalorización de activos financieros. El crac de octubre de 1987 hizo desaparecer de la economía mundial cerca de 3.000 millones de dólares en un solo día. La devaluación del dólar en casi un 40%, producida enseguida, conmovió fuertemente las mayores reservas financieras del mundo y, aunque posteriormente esos activos en parte se recuperaron, podemos ver cómo la baja del dólar se convirtió en una tendencia dominante en los años siguientes, depreciando en consecuencia la deuda externa norteamericana y los excedentes financieros de Japón y Alemania, entre otros.

Deudas

Otra manifestación de la desvalorización de activos internacionales es la caída de la deuda externa del Tercer Mundo en los mercados financieros. A fines de 1988 y comienzos de 1989 el desaguo de esta deuda llegaba a hacerla rondar el 20% de su valor nominal. La gravedad de la situación llevó al reconocimiento estatal del problemay al lanzamiento del plan Brady que, al admitir la compra de los títulos porel 80% de su valor, provocó su inmediata recuperación, promoviendo un aumento del valor real de la deuda en los mercados paralelos y salvando a los bancos norteamericanos(sobre todo los menores) de una crisis extremadamente grave.

Era necesario, con todo, que el plan Brady se tradujera en acciones más o menos inmediatas lo que sólo ocurrió con México. Un escepticismo respecto de su aplicación derivó en una nueva caída del valor real de las obligaciones del Tercer Mundo,particularmente las de América Latina. Sobre todo si tomamos en cuenta los cambios políticos ocurridos en el continente y que llevaron a un endurecimiento de la posición de los países deudores. Dura postura compensada con una creciente aceptación de las políticas económicas propuestas por el FMI y por un liberalismo económico sorprendente mente adoptado en algunos casos por corrientes políticas opuestas a él. Pero, por otro lado, aumentó la disposición de negociación de los bancos internacionales en quiebra, así como el perdón de una parte de las obligaciones. Junto a una baja de las tasas de interés a nivel internacional, la conjugación de todos estos factores llevó a una disminución del valor real de los compromisos.

Vemos pues que la coyuntura financiera internacional, inaugurada con el crac de 1987, indicaba un claro sendero de desvalorización de activos financieros. Las políticas de aumento de las tasas de interés difícilmente pudieron salvar esta situación pues reforzaron las tendencias recesivas de la economía mundial y la transferencia de recursos desde el sector productivo al financiero en busca de más elevadas rentas. En la medida en que ningún sector económico pudo pagarlas, solamente el déficit público fue capaz mantener aquellas altas tasas de interés. Pero el déficit público

es un recurso cada vez más limitado a nivel internacional; enseguida asistimos a medidas de descenso de las tasas de interés y a reluctantes pero inevitables cortes en el «déficit» público.

El crecimiento de los títulos de la deuda pública emitidos en los años 80 provocó un aumento demasiado fuerte del volumen de pagos en concepto de interés y de su peso relativo en las erogaciones del sector. Esto se tornó sobre todo válido en Estados Unidos. El renglón correspondiente a pago de intereses de la deuda pública se ha ido convirtiendo en uno de los principales responsables del déficit que paradójicamente pretende financiar. Es pues evidente que el mecanismo de endeudamiento para pagar el endeudamiento – el «reciclaje» de la deuda – debe llegar próximamente a su final y junto con él la imposibilidad del Estado de pagar los intereses artificiales que sirvieron, en gran parte, de soporte al movimiento especulativo de la década del 80.

En verdad, el gigantesco déficit público de EEUU y los títulos lanzados para cubrirlo se convirtieron, en los años 80, en el punto de partida de un inusitado movimiento de especulación financiera internacional. Los excedentes acumulados por Alemania y Japón, a partir de sus superávits comerciales, se volcaron a EEUU alimentando un mercado financiero gigantesco. El auge económico resultante de esa situación engendraba, al mismo tiempo, un mercado de acciones en alza especulativa fuera de lo común. Fue el reino de los «yuppies» y de los dueños del dinero. Los países deudores del Tercer Mundo agregaron más leña a esta fogata entregandoenormes recursos financieros, como pago de los intereses de sus deudas, al mismo tiempo que tomaban nuevos préstamos para pagar el resto. Como ocurre con todo movimiento especulativo, cuando éste comienza a inviabilizar el ciclo productivo en que se apoya, inmediatamente empiezan a derrumbarse los castillos de arena de valores artificiales construidos por la especulación desenfrenada. En la medida en que desciende el ritmo de la especulación, comienza a caer todo un sistema de cotizaciones artificiales de papeles y otros valores, como los inmobiliarios, sin respaldo en la circulación de bienes.

En la fase actual del capitalismo, el Estado aún dispone de un poder de intervención muy fuerte. Pero es imposible que pueda anular la tendencia a la caída de ese sistema financiero. Las intervenciones del encargado de finanzas norteamericano, tratando de generar mecanismos para salvar la desvalorización de la deuda y estableciendo nuevos aumentos de la tasa de interés para secar la economía, a costa del aumento del déficit público generado en parte por el pago de intereses, indicaron exactamente las posibilidades y los límites del capitalismo de Estado para neutralizar los movimientos cíclicos. Independientemente de sus objetivos, estas medidas tuvieron un efecto deflacionario y recesivo grave y relativamente largo. La recesión iniciada en 1990 debe prolongarse hasta 1994, aparte de extenderse al mundo entero.

Es evidente que esta recesión viene provocando una caída de la demanda norteamericana y del comercio mundial apoyado en ella. Japón y Alemania tuvieron que buscar alternativas para su dinámica económica exportadora y para salvar sus inversiones en moneda norteamericana. Esto llevó a Alemania a una búsqueda creciente de nuevos mercados en el Este europeo, profundizándose la crisis del socialismo en la región. Esto llevó también a Japón a reorientar su política en el sudeste asiásito acentuando su aproximación a Corea, China y Vietnam, aparte de su mayor agresividad económica en la región.

América Latina

América Latina podría sacar partido de esta situación si dispusiera de los medios políticos para diseñar una política económica que reconociese la drástica rebaja del valor de su deuda. Puede negociarla no tanto a precio de mercado, sino por lo menos anularla en parte, suspendiendo la remesa de intereses en el corto plazo y obteniendo mejores condiciones de negociación. Así podría mantener una posición comercial no tan desfavorable en la coyuntura de baja del comercio mundial diseñada desde el comienzo de los 90. Le falta con todo reorientar firmemente los flujos comerciales de los países más industrializados de las regiones hacia los países que ofrezcan recursos para la importación de maquinarias actualizadas por la revolución electrónica actual. Esto viene siendo posible a través del fortalecimiento del comercio regional, pero debe diseñarse todavía un plan de desarrollo para el conjunto de la región.

Estas políticas aparentemente contradictorias están convirtiéndose en viables debido a los desequilibrios del comercio mundial en su conjunto y a la necesidad de utilizar los excedentes financieros girados en los 80. Una política de inversiones bien conducida puede atraer en esta coyuntura excedentes que renuncien a la búsquedade ganancias inmediatas a cambio de su implantación en nuevas zonas del mundo con perspectivas de futuras cosechas. Para atraer estos capitales se hace necesario, con todo, extender los mercados internos y el intercambio entre las zonas más y menos industrializadas. Para que el Brasil, Argentina y México puedan absorber las posibles inversiones japonesas y alemanas, deberían montar una enorme operación de ampliación de sus amplios mercados internos potenciales y un programa de desarrollo de los otros países de América Latina y el Caribe, de Africa y de otras regiones del mundo, como los ex-países socialistas que necesitan de productos de tecnología intermedia. Sólo así podrían encontrar salida para sus industrias básicas subutilizadas.

La otra fórmula que está siendo ya implementada es el ingreso, como exportador hacia el mercado norteamericano, a través del TLCAN o por la denominada Iniciativa Bush. De esta manera los países más industrializados de América Latina se convertirían en plataformas intermedias para las exportaciones japonesas y europeas hacia EEUU. Este camino sería, con todo, una reproducción de los rasgos dependientes, excluyentes y marginalizadores del desarrollo de la región. Este camino podrá, en lugar de ser un factor de crecimiento, una alternativa a las reformas socioeconómicas que necesita la región.

Las posibilidades de un nuevo ciclo de desarrollo a nivel mundial pasan por reformas socioeconómicas en los países atrasados y de desarrollo medio para destrabar los canales de crecimiento y generar un movimiento financiero no especulativo, ligado a una nueva fase de expansión del sistema productivo. ¿Pero cuáles son las posibilidades de una nueva política industrial latinoamericana y caribeña que aproveche sus ventajas relativas y el potencial de sus fuerzas productivas en el contexto de una fuerte reestructuración de la economía mundial, donde las fuerzas subjetivas capaces de ordenar intereses y potencializar capacidades productivas pasaron a desempeñar un papel fundamental?

Nuevos modelos de desarrollo

Luego de varios años de intentos por descartar la teoría de la dependencia como punto de referencia básico para comprender la realidad de América Latina y el Caribe, las ciencias sociales del continente vuelven a atender las primeras cuestiones apuntadas por aquélla. La deuda externa, que considerábamos como la síntesis de la dependencia, cobró su precio en la década del 80. La condición de exportadores de excedentes económicos, oculta por varios mecanismos y argumentos tendenciosos, ya no puede ser camuflada más. Los efectos de esa transferencia de recursos hacia el exterior sobre nuestro crecimiento y nuestra miseria social quedaron evidentes y son hoy universalmente aceptados. El fracaso de un liberalismo político que intentó compatibilizar democracia con dependencia, concentración de la renta y miseria social, comienza a evidenciarse con la tendencia del electorado a cambios políticos claramente dirigidos hacia movimientos y partidos de origen popular o populista – o incluso de izquierda o socialistas -.

Es hora pues de retomar una línea de análisis, abandonada en nombre de la ciencia y de la objetividad, cuando en verdad fue sustituida por una verdadera postura ideológica, que buscaba ocultar las realidades vividas por nuestros pueblos. Debemos situar nuestra evolución económica en el contexto de la economía mundiaanalizando las modalidades de inserción de nuestras economías nacionales en su movimiento global, cuyas direcciones tenemos que descubrir para entender las perspectivas de los modelos locales y nacionales de desarrollo. Es aconsejable también que abandonemos de una vez por todas las tentativas de importar modelos económicos, sociales, políticos y culturales de los centros dominantes de la economía mundial. La realidad de esos países se explica en parte por nuestra realidad; somos la otra cara de su expansión internacional. Por definición, no podemos repetir sus patrones de desarrollo.

Por otro lado, la expansión de estos países hacia el exterior explica un aspecto fundamental de las condiciones estructurales de nuestro desarrollo, caracterizado por un tipo de capitalismo dependiente, concentrador, marginalizador y excluyente. Este hecho no niega las distintas realidades de cada país o región en el contexto

global. Cada una de ellas tiene su propia estructura de clases, desarrollo de las fuerzas productivas y resistencia de manera específica a las tendencias globales del sistema mundial. No es posible pues reducir las realidades nacionales y locales a la lógica de la economía mundial. Pero es imposible también comprender esa lógica local o nacional fuera del contexto de nuestra inserción en la economía mundial. Vimos que ésta se encuentra bajo la acción de tres grandes factores o variables básicos:

1)La revolución científico técnica (RCT), que determina la evolución de fuerzas productivas en el sentido de un gasto creciente en investigación y desarrollo (I y d), planeamiento, diseño, mercadología y en la formación de mano de obra de alta calificación al mismo tiempo en que libera, a través de la automatización, el trabajo directamente productivo dando origen a una creciente proporción de tiempo libre en la sociedad – que puede expresarse en desempleo o en una menor jornada de trabajo o mayor tiempo de ocio -. La RCT determina también la aparición de nuevas tecnologías – nuevos materiales, biotecnología, inteligencia artificial – que deberán revolucionar sus propias bases. En su fase actual de desarrollo, la RCT provoca la sujeción de la ciencia aplicada a la ciencia básica, convirtiendo esta actividad en parte de la circulación del capital y del planeamiento estratégico de desarrollo económico. Este se hace cada vez más intensivo en lugar de extensivo, se modifican fuertemente los términos de las políticas de desarrollo que deberán encuadrarse dentro de una nueva división internacional del trabajo – en la cual el control de la ciencia y la tecnología y de las actividades de servicios básicos propios de la era de la comunicación ocupa un lugar privilegiado en relación a los centros de producción industrial -.

2) El proceso de globalización, que resulta del aumento de la comunicación entre los hombres en forma cada vez más instantánea y generalizada y lleva a la internacionalización del sistema productivo y de los servicios. Se crea en consecuencia una nueva realidad en la cual la economía mundial, la cuestión de la guerra o la paz, la superación de las antiguas estrategias militares, la conquista espacial conjunta, la preservación del medio ambiente, la elevación de la calidad de vida, la superación del hambre, la miseria y el analfabetismo, la gestión de una sociedad mundial, la garantía de una convivencia democrática, pluralista y fecunda entre distintas civilizaciones dejan de ser problemas filosóficos y morales para constituirse en necesidades prácticas cuya solución es la garantía para la sobrevivencia de la humanidad y la viabilización de su funcionamiento. La humanidad dejó de ser una abstracción para convertirse en una realidad material y cotidiana.

3) La regionalización, que tiende a crear las condiciones para una sociedad mundial más cooperativa, a través de las integraciones regionales, pero que favorece al mismo tiempo el fraccionamiento de la economía mundial en grandes bloques, con mercados relativamente protegidos. Este proceso tiende a la generación de poderes supraestatales, aunque al mismo tiempo fuerza a los Estados nacionales a aumentar su poder regulador sobre las economías nacionales para servir de intermediarios en la coordinación de las iniciativas regionales.

Estado nacional y región global

También estos procesos globales afectan fuertemente el funcionamiento de Estados nacionales, empresas y movimientos sociales; y recolocan en nuevos términos el debate entre liberalismo y proteccionismo, mercado y planeamiento, descentralización y centralización. América Latina y el Caribe se sitúan en este complejo global en una posición dependien e y subordinada. No participa en la creación y desarrollo de la RCT, sino que recibe sus influencias bajo la forma de importación de tecnologías y conocimientos científicos, disponiendo de un aparato mínimo de producción de conocimiento. Dentro de sus limitaciones, la región viene realizando, con todo, un esfuerzo para insertarse en la producción contemporánea de conocimiento científico y de las nuevas tecnologías que tendrán un enorme impacto en las futuras estructuras productivas. En los estudios sobre el «state of arts» de las ciencias y las tecnologías en la región puede apreciarse sus limitaciones globales en I y D, en formación de científicos, ingenieros y técnicos, en creación de propia tecnología.

Pese a los esfuerzos realizados, es evidente que no pueden esperarse grandes resultados en este sector en tanto la región no disponga del control de su propia economía y no pueda aplicar una política de desarrollo volcada hacia sus propias necesidades superando la dependencia estructural, las sobrevivencias oligárquicas de su clase dominante y su condición subordinada, antinacional y antipopular, las fuertes concentraciones de la renta y la propiedad, las fuertes tasas de explotación del trabajo que desestimulan las inversiones en alta tecnología, etc.

Solamente cambiando las estructuras básicas de clase y de poder sería posible modificar radicalmente las prioridades de las políticas públicas, favoreciendo a la población: su alimentación básica, salud y vivienda, educación y capacitación para el trabajo y la gestión de la economía y de la vida política nacional. Al contrario, en las últimas décadas hubo un abandono creciente de las inversiones en recursos humanos y de carácter social. Un reciente estudio sobre la política para el desarrollo social de la región muestra que los avances del sector fueron modestos en las fases de crecimiento de 1950 a 1980, y que su situación se torna desastrosa en la década del 80, marcada por la recesión y el pago de los servicios de la deuda externa2.

La profundidad de la actual crisis latinoamericana y caribeña es un reflejo de los límites de su estructura interna y también de su inserción en la economía mundial. Pese a las enormes transformaciones realizadas por el capitalismo mundial en los últimos años, éste se reveló relativamente fuerte en su capacidad para destruir las economías precapitalistas pero bastante incapaz de expandir sus relaciones de producción acia las zonas colonizadas y de menor desarrollo. La consecuencia de estos límites es la situación de dependencia y subdesarrollo en que se sumergen estas regiones, cada vez más alejadas de los niveles de civilización alcanzados en los centros internacionales.

Expansión y dependencia

Las razones para esta aparente contradicción se encuentran en la propia naturaleza de la expansión capitalista mundial. A pesar de presentarse en un contexto ideológico marcado por la idea de difusión de una civilización industrial para el planeta, el vehículo para esa globalización es extremadamente limitado. Las empresas capitalistas, ya sea en sus versiones liberales – aquellas de los monopolios de fines del siglo XIX, trusts y carteles -, ya sea en la forma de corporaciones multinacionales posteriores a la segunda guerra mundial, o incluso en su evolución posterior hacia 2V. Roberto Guimarâes: «A Procura da Equidade: Restriçôes e Políticas para o Desenvolvimento Social da América Latina» en Revista Brasileira de Ciencia Política, vol. 1, Nº 1, Brasilia, 3/1989. la forma de corporaciones trasnacionales y bajo su forma reciente de empresas globales, en todas estas versiones ellas siempre vieron en los países coloniales una fuente de rápidas y elevadas ganancias, nunca un espacio a ser integrado al mercado mundial. Mucho menos, es cierto, tuvieron alguna identificación con los intereses de sus pueblos como naciones, como ciudadanos o incluso como conjunto de individuos económicamente utilizables. De ahí el resultado insuficiente y pobre de la expansión capitalista en las zonas excoloniales del llamado Tercer Mundo. Su capacidad de integrar internamente esa  economías y sociedades, y por tanto de incorporarlas como conjunto a la economía mundial es muy limitada. Varios autores ven una oposición entre el nacionalismo económico del Tercer Mundo y su integración en la economía mundial. Nada más equivocado. Solamente la realización de los ideales nacionalistas de integración de las economías nacionales y el aumento de su potencial productivo volcado hacia su mercado interno daría a esas naciones el poder de incorporarse realmente al mercado mundial como vendedoras y compradoras. Los teóricos del nacionalismo económico tercermundista siempre se apoyaron en autores como Friedrich List, en la experiencia del proteccionismo norteamericano que triunfó con la guerra de secesión, en el proteccionismo casi espontáneo de Japón, etc., para justificar sus propias visiones de construir una nación integrada y poderosa para poder competir en el mercado internacional. Ninguna de esas experiencias llevó al cerramiento de esas naciones frente a la economía mundial. EEUU, Alemania y Japón son los principales puntales de la economía mundial contemporánea.

El poder competitivo de las corporaciones multinacionales, la fuerza y la atracción de la demanda de los países centrales sirvieron siempre como un dique frustrador de esas esperanzas. Especializaron a aquellos países en actividades de alta rentabilidad inmediata en el mercado internacional y abortaron los factores integradores de sus economías nacionales. Sus burguesías nacionales fueron muy débiles para oponerse a las ventajas ofrecidas por el mercado mundial. El resultado ha sido sin embargo decisivo: la modernización promovida por el sector exportador está siempre limitada a una parte reducida de la población. La mayoría se ve trasladada, en ondas sucesivas, de las actividades de sobrevivencia y lanzada a un mercado capitalista incapaz de absorberla. Excluida y marginalizada, no forma un mercado interno fuerte y no impacta sobre la producción capitalista. Al contrario, funciona como un inmenso ejército de reserva potencial que corroe la capacidad de negociación de los trabajadores del sector productivo y los mantiene con bajos salarios, limitando consecuentemente la expansión del mercado y la capacidad de compra de la población en su conjunto.

El cruce de esta situación económica y social marginal con elementos étnicos y culturales tradicionales y con la asimilación de una cultura urbana y de masas en dosis violentas, sin condiciones de alcanzar un mínimo de los niveles de consumo de las masas urbanas de los países capitalistas desarrollados, crea una psicología social extremadamente inestable, violenta y destructiva que limita la capacidad de organización contra esta situación estructural. Este no es evidentemente el ambiente ideal para una sociedad democrática. De ahí la especificidad de la problemática enfrentada por los políticos, administradores y cientistas sociales del Tercer Mundo en general y de América latina y el Caribe en particular. Es imposible entender esta realidad sin definir las modalidades de inserción de estas naciones en la economía mundial y sus varias fases; sin definir claramente las formas de propiedad (nacional o internacional) que se instalan en esos países y las especificidades de sus clases dominantes, que ocupan una posición incluso intermediaria de las clases dominantes externas; sin entender el papel de las remesas de ganancias y otras modalidades de envío de excedentes generados desde el país, el rol de los préstamos internacionales como viabilizadores de esa estructura y como una forma más de captación de sus recursos internos.

Las modalidades específicas de desarrollo económico viables en esas condiciones (tales como sustitución de importaciones), los efectos de las especialización del aparato productivo y sus resultados en la estructura socioeconómico interna y en las relaciones internacionales (términos de intercambio desfavorables), la importancia de la superexplotación del trabajo para viabilizar esta estructura dependiente,el papel de las masas marginadas en la degradación de los salarios del sector de los trabajadores empleados, el papel de los servicios personales (empleadas domésticas  cargadores, prostitución, etc.) en la perpetuación de la oligarquía y de una clase media de comportamientos y costumbres aristocráticos. He aquí una temática específica a las condiciones de desarrollo capitalista dependiente.

Son pues formaciones sociales que se consolidan, en contacto con y como consecuencia de la economía mundial. Pero, al mismo tiempo, son muchos los factores que bloquean la integración de esas economías nacionales en el movimiento global de la creación de una sociedad planetaria. Se trata evidentemente de anacronismos, formas arcaicas reproducidas por una modalidad limitada y estrecha de modernización. ¿Qué escenario podemos anticipar para América Latina y el Caribe si se repitieran, en una nueva fase, de evolución de las fuerzas productivas, los ciclos anteriores de incorporación dependiente a la economía mundial? Esta incorporación se materializaría en la condición de exportadores manufactureros, dentro de la nueva división internacional del trabajo, nacida de la actual evolución de la economía mundial, sin las debidas correcciones impuestas por las voluntades nacionales de los países de la región y por las necesidades de sus poblaciones.

Es necesario resaltar que las unidades de producción contemporáneas son complejos sistemas productivos que incorporan el financiamiento de investigación y desarrollo, el planeamiento, el diseño y las metas de producción, divididas en varias unidades incorporadas a diferentes sectores económicos. La división del trabajo a través de varias ramas industriales implica unidades de producción y diferentes servicios directa e indirectamente productivos hasta el montaje del producto final y su colocación en el mercado (mercadeo, publicidad, distribución, ventas, financiación al consumidor, etc.). En este sistema complejo, la producción manufacturera es cada vez menos independiente. Ella se convierte en la fase de un proceso global que es comandado por la I y D y las estrategias centrales de planeamiento financiero, de producción y de ventas. Especializarse en una pequeña fracción de este proceso es el mejor camino para reproducir, en forma aún más profundamente margina y excluyente, las relaciones de dependencia estructural que describimos anteriormente. No solamente significa perder cualquier control del proceso productivo interno. Significa también restringir ese proceso a su parte menos modernizadora y menos generadora de empleo, reforzando drásticamente la marginalidad social, el subempleo e incluso el desempleo abierto. Como vimos, en la fase actual de la RCT, la automatización tiende a destruir gran parte de las actividades directamente productivas. El empleo asalariado agrícola e industrial es hoy el sector menos dinámico de la fuerza de trabajo. La gran fuente de empleo actual se encuentra en los sectores indirectamente productivos: en la comunicación, la educación, la investigación y desarrollo, la administración y gerencia, los servicios sociales, el ocio, el turismo, etc.

Especializarse en una producción manufacturera localizada y definida por el mercado mundial, sin integrar la economía nacional, sin promover la educación y modernización de las masas urbanas marginalizadas, sin desarrollar una infraestructura propia de I y D, sin explotar las posibilidades de las nuevas tecnologías de ofrecer mayor competitividad internacional; éste es el camino para un nuevo ciclo de graves problemas económicos, sociales y culturales. El contacto de estas masas analfabetas, famélicas, desempleadas o subempleadas con los fantásticos medios de comunicación modernos a los cuales terminarán teniendo cada vez mayor acceso – debido a su abaratamiento y a su rápida sustitución, que crea un enorme mercado de productos de segunda mano – sólo podrá producir más violencia y anomia social, desagregación cultural, consumo de drogas y criminalidad.

No se trata de una visión catastrofista. Los datos actuales muestran la degradación de la vida social del continente y el crecimiento de la anomia. Es innegable que el persistir en el mismo modelo económico social bajo una forma más eficiente e intensiva sólo podrá acentuar estas tendencias.

*Nota: Este texto corresponde a dos capítulos del libro Economía mundial, integraçâo

regional e desenvolvimento sustentável, inédito en castellano.

Referencias

*Aulters, Denis, L’ECONOMIE MONDIALE. p210 – París, La Decouverte-CEPIL. 1987; A Procura

da Equidade: Restriçoes e Políticas para o Desenvolvimento Social da América Latina.

*Aulters, Denis, COMMERCE INTERNACIONAL: LA FIN DES AVANTAGES ACQUIS. p3 – París,Económica. 1989;*Guimaraes, Roberto, REVISTA BRASILEIRA DE CIENCIA POLITICA. 1, 1 – Brasilia. 1989;Este universidades de Ritsumeikan (Kyoto) y París VIII

31.17.- Régis Debray: “La división izquierda-derecha es parte del mobiliario nacional”

En una entrevista con el “Le Monde”, el escritor explica los trastornos de la campaña electoral francesa por el declive de la civilización europea. EL MUNDO | 03.05.2017 a 06h34 • Actualizado el 03.05.2017 a 10h16 | Por Nicolas Truong (/ periodista / Nicolas truong /) y el escritor mediólogo, editor de la revista el medio – cuyo número de 51 de abril a junio, titulado “A French” (220 páginas, 14 euros) acaba de publicar – Régis Debray publicó Civilización (Gallimard, 231 páginas, 19 euros), una reflexión sobre cómo “nos convertimos en estadounidenses” y mira hacia atrás en una campaña presidencial que busca la dansa de las viejas divisiones políticas. Régis Debray en su casa de Eure-et-le-Vieux (Francia). -Loir, 2 de mayo de 2017. lAS CRESPI PARA eL MUNDO 27/08/2017 Régis Debray, “la división izquierda-derecha es parte del mobiliario nacional”

http://www.lemonde.fr/idees/article/2017/05 /03/regis-debray-l-europe-est-sortie-de-l-histoire_5121260_3232.html 2/5

¿Cree que la brecha entre la derecha y la izquierda sea superada por una oposición entre progresistas y conservadores,  globalistas y patriotas sea más adecuado para calificar las confrontaciones ideológicas de nuestro tiempo? Usted sabe el adagio dado a Valéry: “Todo lo que es simple es falso y todo lo que no es, es inutilizable. “Nuestras políticas, en este sentido, están haciendo un buen trabajo. Los programas electorales, como sabemos, son publicidad falsa. Los clientes ideológicos no tienen menos talento, con el maniqueísmo para niños de 7 años. El abierto contra el cerrado? ¿Prefieres, querido votante, el sótano o la terraza, el aire viciado o el aire en alta mar? Felicitaciones. ¿Pero abierto a los privilegiados del vasto mundo o a sus condenados? Y cerrándose en que pequeño lugar de sí?

Otra oposición: El Sr. Macron representa a los patriotas ,sea, pero, ¿dónde obtuvo su mejor puntaje en la primera ronda, con una mayoría absoluta? Entre los franceses de Nueva York y la City de Londres, los patriotas un poco extranjeros, digamos: evasivos.

 La Sra. Le Pen opone también lo nacional al mundo. Pero la construcción nacional ha funcionado con la ley del suelo, por asimilación de inmigrantes de todas partes y bajo el signo de lo universal, mientras que el nacionalismo es lo contrario. En cuanto a los “progresistas contra los conservadores,” que habría hecho sonreír a Camus, para lo cual el progreso ya no consistía en un mundo nuevo, sino para evitar que el que disponemos se deshaga. Es decir, para mantener lo más posible el subjuntivo  imperfecto, Seguridad Social, pollos de granja, una vieja desconfianza de los bancos, una tendencia más empedernido de preferir la soberanía del pueblo al del pueblo, los amigos de Fouquet o la Rotonda. Ciertamente, cuando usted es un bohemio, y yo soy uno, es mejor que amas la ribera izquierda de la orilla derecha de dinero, pero hay muchos puentes entre Neuilly y Montparnasse … Y este partido descarado, sin demora, con el Starlets muy en la moda de Tout-Paris conectado… Vamos, los hicks, no teneis opción, alíneaos, y rápido. Con imágenes y palabras bien escogidas, ambas partes pueden darse la apariencia que necesitan para llenar las lagunas. La realidad básica no es tan útil. Francia desde arriba contra Francia desde abajo, para ir rápido. Dudo mucho que la división izquierda / derecha desaparezca. Es parte del mobiliario nacional y probablemente de la naturaleza humana, como el yin y el yang. Los intereses de clase no son una vieja luna. La comunicación que han olvidado la fuerza social de Boris Séméniako 08/27/2017 Régis Debray, “La división izquierda-derecha es parte del mobiliario nacional” http://www.lemonde.fr/idees/article/2017/05/ 03 / regis-Debray-l-europa-es-fuera-de-la-histoire_5121260_3232.html 3/5 causa el pensamiento social y debe considerar la sociología de votos. Es la buena vieja lucha de clases a través de boletines interpuestos, pero con un frente invertido, por desgracia. Usted ha apoyado la candidatura de Jean-Luc Mélenchón. Va a quedar de  “rebelde” como para resistir la orden moral en favor de los votos Emmanuel Macron para evitar que Le Pen suba al poder? La culpa de los vacilantes, la “teneis correctamente ” lanzada tres veces al día por los ensayos unánimes y todo lo que importa en Francia también parece contra-productivas como el coro de sí antes del referéndum de la UE. Esto puede producir urticaria. No invirtamos las responsabilidades. El neoliberal y el neotribal se pasan la pelota como ladrones en feria, cada polo justificado y fortaleciendo en su opuesto, de hecho su complemento. Entre un capitalismo financiero al que todo está permitido y un socialismo que ha olvidado hasta que su ab.ba, se ha abierto una gran brecha, y la corriente de aire que sale desde allí, hace girar las alas de la fábrica de Le Pen durante los últimos veinte años.

Los que tienen este sentimiento tienen derecho a darse tiempo para reflexionar. Se pregunta si podemos romper el ciclo volviendo a la quebrada para evitar la lluvia. Garabato, visto recientemente en el ámbito internacional: así el West Bush democratizar el Oriente Medio bajo una lluvia de bombas y la entrega al islamismo Daech. La llamada cruzada cristiana ha liquidado a los cristianos de la región. Pero para nosotros, qué puede hacer pensar que  un niño Jaures tenga la menor complacencia para los niños Maurras?

Podemos no estar de acuerdo en todos los puntos con M. Mélenchon, en mi caso, pero señalar con el dedo a aquel que fue ayer para desafiar la Sra Le Pen en su bastión electoral, que elimina el monopolio de los votos FN popular, y ha subido por una campaña modernissime, 18-35 años de edad, con ideales de igualdad y fraternidad que se burlan nuestros modernizadores patentados, parece cómico, si no es obsceno. Ni siendo ni un líder político, ni un líder de opinión, no tengo a unirse a los donantes de consignas. Puedo distinguir, eso dicho, entre una inmediata y un peligro a medio plazo y por lo que me limitaré a entrar en la cabina de votación, en el ciudadano feliz de vivir en una República donde el voto es secreto, privacidad, privado .

 ¿Por qué el frente republicano está tan desmoronándose? Tal vez porque la República Francesa ha desaparecido bajo la democracia anglosajona. Pero no es un científico político, que carecen de las herramientas para hacer frente a usted muy bien. Me interesan las cuestiones de civilización, religión y mentalidad colectiva. Emmanuel Macron no se explota una síntesis de la vieja Francia y el Nuevo Mundo, Ricoeur y la estrella de rock? Nuestro presidente valiente y futuro se ha alcanzado de hecho una hermosa síntesis entre tradición católica-sociale, Bayrou y Delors, y la línea protestante, Rocard y Jospin. Esta martingala milagrosa había fallado a su lejano predecesor Lecanuet, candidato presidencial en 1965, democristiano, asociado de filosofía, joven, fotogénico, europea y atlantista, que también quería romper el sistema y volver, literalmente, “el Francia en movimiento “. La Tercera Fuerza es una tradición de casa. La Cuarta República tenía el arte de unir a la izquierda de la derecha y  la derecha de la izquierda, con resultados inciertos. Lecanuet había fallado, lo recuerdo. La Quinta República gaullista retrasa la estandarización general y Mauriac podría devolver el “Kennedillon” en las cuerdas. Desde 1965, hemos hecho grandes progresos. Homo economicus reemplazó el homo comandos Político, como los EE.UU., con el capital de la autopista al Capitolio. Importamos el lado primario del Atlántico, la pareja presidencial toma la mano en la mano, animado por su nombre de pila Primera Dama, la vida pública se privatiza y viceversa, la imagen suplanta lo escrito, el espectáculo con pequeñas banderas es pre-formateada para la captura del vídeo y una arenga de televangelist en éxtasis, los brazos extendidos, ventiladores en trance. Bajo la estrella de rock, déjame detectar el autoempresario de la salvación en el campo político. No hay necesidad de fiestas, como ayer para los sacerdotes. El empresario  está iluminado, el evangélico nacido de nuevo, no hay nada imposible. Neoprotestantismo ha ganado. Con respecto a una cáscara de Ricoeur sobre la legislación laboral, les recuerdo que la romanización respetado los primeros siglos, el genio de la tierra? El Gallo 27/08/2017 Régis Debray, “La división izquierda-derecha es parte del mobiliario nacional” http://www.lemonde.fr/idees/article/2017/05/03/regis-debray-l-europe -es fuera-de-la-histoire_5121260_3232.html 4/5

Romain podía mantener sus dioses y costumbres, que no eran los de África romana o Siria. La aclimatación nunca es una estandarización. Añadimos al modelo nuestro toque francés, y podemos estar orgullosos de ello. Una civilización contagiosa, en la flor de la vida, viene en muchas variaciones, es en su inspiración y plural en sus adaptaciones locales. Las bolsas europeas no serán los únicos que alegrarán el 8 de mayo, nosotros también estaremos alegres que tengan éxito dos presidentes sin educación un hombre de cifras que tiene letras. Un barniz es mejor que nada. ¿Cree que la cuestión de la presidencia o “un problema de la civilización”, como se indica por Marine Le Pen, que se refleja el temor de un cambio en las personas, “un gran reemplazo” de la población y ¿Una transformación de la civilización francesa y europea a través de la inmigración y el cruzamiento? La civilización es una palabra que se presta a todo, como, de hecho, pueblo o nación. He intentado en mi ensayo para restaurar su significado preciso, braudeliana, que no es cíclica u oportunista. Puede definirse como “la primera y Complejo de permanencias “. Lo subliminal de una sociedad, si se prefiere, que persiste a través del tiempo y ni siquiera necesita firmar para imponerse a todos como algo natural. Es una obra secular de uno mismo sobre sí mismo, siempre en conversación y confrontación con otras civilizaciones. No está a merced de una tormenta política. Una guerra perdida, sí, puede precipitar el movimiento, la aceleración de las transferencias de hegemonía de un país o de un continente a otro, creo que para nosotros en 1940, pero ciertamente no es una derrota electoral. La americanización de Francia exigió un buen siglo. Personalmente le doy comienzo en 1918. El “gran reemplazo” por el Islam es un mito ya no puede ser utilizado desde una política siempre tiene dos ingredientes: el miedo y la esperanza. Uno debe comenzar por asustar para recolectar. Y cuando ya no hay esperanza creíble, ansiedad cultural, las ganancias de pertenencia se convierten en la gran preocupación. La señora Le Pen piensa sin duda en la civilización occidental, blanca y cristiana, frente a los jinetes de Mahoma. Charles Martel contra los sarracenos. Habla a la imaginación, especialmente con los ataques, pero, visto en perspectiva, no es muy grave. Europa surgió de la historia, en el sentido fuerte de esta palabra, es incontestable, y Valery lo había sentido a partir de los años treinta. Pero el nuevo epicentro de buenas prácticas, normas de conducta y los sueños de cada uno de alma posmoderna no ha hecho girar en Bagdad ni en Yakarta o en Estambul, sino en California, a través de Nueva York. Y las razones que permitieron el traslado del centro de gravedad tienen mucho que ver con la revolución tecnológica con la agitación política en Francia.

Es mucho más amplio y profundo, incluso si los signos externos de la superposición, en nuestro caso, están a la vista de todos. El mundo se está convirtiendo en americanizado y Europa se provincializa aun cuando la doctrina estadounidense es evasiva, donde Trump, como Obama tampoco parece listo para jugar a los policías del mundo. ¿Es la americanización paradójicamente en su apogeo con la decadencia del imperio americano? Sí, creo, y esta coincidencia nos parece extraña porque nos hemos convertido en economistas alucinados. ¡Como si la historia de las mentalidades fuera sólo la sombra de las curvas estadísticas! En 1945, la estrella estadounidense está en su apogeo, con la mitad del PNB mundial, el monopolio nuclear, una moneda universal y ninguna competencia china. Al mismo tiempo, Francia está devastada, pero sus códigos culturales no han cambiado. Ella ignora la hamburguesa, blue jeans, tag, rock, franglais y el semestre en la universidad. Sólo la brillante Simone Weil adivinó, en Londres, en 1943, la americanización en la marcha del globo. Es un viejo clásico, ese cambio. La crisis económica y monetaria del Imperio Romano en los siglos II y III, bajo Marcus Aurelius y luego los Severianos, no impidió que esta civilización dominante distribuyera sus beneficios, leyes, arquitectura urbana y carreteras a su alrededor. Y es esta romanización la que hará la felicidad del cristianismo, la basílica pasando suavemente del estado de mercado cubierto al de la iglesia. Y luego, ya sabes, un imperio en crisis tiene 700 bases militares en todos los continentes, diez portaaviones en funcionamiento, China y Rusia tienen un solo cada uno, y cuyo presupuesto de defensa es equivalente a la de Todos los demás países pueden ver sin demasiado miedo. Y no hablemos de lo esencial: el agarre de GAFA [Google, Amazon, Facebook, Apple] en nuestra práctica del mundo. 8/27/2017 Régis Debray: “La división izquierda-derecha es parte del mobiliario nacional” http://www.lemonde.fr/idees/article/2017/05/03/regis-debray-l-europe-est- fuera-de-la-histoire_5121260_3232.html 5/5

Como para algunos emperadores locos, Roma conoció más de uno. La romanización de la Europa bárbara fue un éxito formidable; Si se juzga bueno o malo, la americanización del mundo es otra. ¿No minimizas el islamismo radical que, afirma, conduce una verdadera guerra de civilización e impone la suya a los “incrédulos”? ¿La Unión Europea, que se reduce a un supermercado desencarnado para usted, nunca será capaz de llevar los ideales y los valores de los europeos? Hay un largo camino desde la copa hasta los labios. Los ideólogos de la jihad no tienen en modo alguno los medios prácticos de sus pretensiones. Lenin también estaba seguro de conquistar Occidente en el corto plazo vendiéndole la cuerda al último capitalista para colgarlo. Y tal fue tomado, al final, que creyó tomar. Los Programas mileniarios son aterradores, están hechos para eso. Pero para ganar una guerra de civilizaciones, hoy en día, hay que ofrecer una civilización superior a la de ataque, en el conocimiento científico, las innovaciones tecnológicas, la hegemonía política, los medios militares y sobre todo mejor postor Cultural música, cine,  comodidad. La aceptación de la muerte como la llave del paraíso en unos pocos individuos desequilibrados no es suficiente, me parece, incluso si se puede hacer mucho daño en nuestras mitologías y las empresas privadas para quien la muerte es el final de todo. En cuanto a la Unión Europea, la paz a su alma. El euro sobrevivirá, pero esta administración habrá sido tan desencarnada que su evanescencia pasado mañana puede pasar desapercibida.

¿Cree usted, como Walter Benjamin, que “no hay documento de cultura que no sea también un documento de barbarie”? Sí por supuesto. Él tenía esclavos para liberar a los hombres de Atenas, siervos y hogueras a constructores de catedrales, el ébano nuestra luz chicotte colonial nuestras repúblicas liberales y debe trabajadores del sector textil en Bangladesh en nuestro sobreexplotadas Desfiles de moda Es un lugar común, pero nunca es malo recordarlo cuando haces todo lo posible para olvidarlo.

¿No es su libro una forma de decirle a los lectores que es inútil tener miedo a la decadencia y que Europa debe ir acompañada de una especie de alegría trágica en su caída? Hago totalmente la mina el segundo término de su alternativa. La alegría trágica puede incluso ser doblada por una certeza, nada muere, todo se transforma. Debemos recordar a los declinistas que ya no hablamos del Imperio Romano Inferior sino de la Antigüedad tardía, y eso es justicia. Ningún período fue más fértil, enjambre y rebotes que esta supuesta decadencia. Siempre hay una reanudación de la antorcha, y nuestra modernidad tardía también tendrá sus herederos. Los romanos conquistadores creyeron que habían terminado con Grecia, y los sobrevivieron por diez siglos levantándose otra vez en Byzantium. Austria-Hungría dejó de ser una gran potencia después de su derrota por Prusia en Sadowa en 1866 y Viena más tarde se convirtió en la capital mundial del arte y la ciencia de vanguardia, Freud, Schoenberg, Wittgenstein Hasta la llegada de Hitler. Medio siglo de efervescencia creativa. Todos somos, históricamente, los hijos del Apocalipsis Gozoso. Una razón más para no tirar el mango después del hacha, ¿no crees? Nuestro mundo modelado por América es un hecho, pero no prohíbe que nadie o ningún país, en su rincón, crea e invente.

http://www.lemonde.fr/idees/article/2017/05/03/regis-debray-l-europe-est-sortie-de-l-histoire_5121260_3232.html

 

30.17.- ESCLAVOS EN EE. UU.: EMANCIPACIÓN SIN LIBERTAD – Cristina de la Torre

Trump no es el único comprometido en este nuevo estallido del racismo que acompaña desde su cuna al país estrella de la democracia en el mundo. Responsable sería también Abraham Lincoln, emancipador a regañadientes de los esclavos, por el legado de ambigüedad que el prócer dejó. Movido siempre por el interés electoral, jugó él a dos bandas entre esclavistas y rebeldes, hasta dar con una emancipación sin verdadera libertad de los vejados.

21 ago 2017.-  Su doble moral no apagó el odio de blancos prevalidos de una superioridad moral y étnica que se resolvió a lo largo de la historia en humillación, linchamiento y crucifixión de negros, por decenas de miles. Y que la semana pasada aupó explosión de nazis y miembros del Ku Klux Klan, supremacistas armados de fusiles y granadas y escudos y cascos y garrotes en Charlottesville, donde gigantones rugientes, ya rapados, ya de larga cabellera, tronaron, gesticularon y asesinaron a una joven, en heroica defensa de la estatua del general Lee; adalid de los confederados alzados en guerra en 1860 para preservar el sistema esclavista del Sur.

Extremos de insania anclados en un pasado que se niega a morir. Pero también hechura de Donald Trump, pavoroso animador de la bestia del racismo que dormita a trechos en el resentimiento de una franja blanca de trabajadores maltratados. Primero, como peones de la aristocracia sureña. Dueña y señora de plantaciones infinitas de algodón y tabaco, cultivadas por esclavos negros sin paga, configuró el más formidable modelo de acumulación de capital, pues la industria del Norte hacía sus primeras armas. Hoy, una desindustrialización inducida hundió en la pobreza a los trabajadores blancos y enriqueció hasta la obscenidad al 1 % de la población. Derrumbado el mito de la sociedad igualitaria, se acude a la ficción aristocratizante y fácil de sentirse superiores al oprimido de siempre. Hasta violentarlo.

Tras cinco años de guerra de secesión contra 11 estados del Sur, se rinde el ejército confederado en 1865 y se proclama la libertad de los esclavos. Mas obra al punto la restauración de la supremacía blanca, y la lucha interminable de los negros por libertades y derechos escritos en el papel y burlados todos los días por nuevas leyes y abusos. Un hito en este recorrido fue la insurrección de los años 60 por los derechos civiles. Y ahora, el pronunciamiento en masa de demócratas de todos los partidos contra la involución homicida de Trump.

Escribe Howard Zinn que en vísperas de la guerra se mostró el Gobierno dispuesto a suprimir la esclavitud, pero sólo en condiciones favorables a los blancos y a los intereses económicos de la élite. Y fue Lincoln quien ensambló la lógica de los negocios con el trazado del Partido Republicano y una retórica humanitaria. Plutocracia, negros una clase media en ascenso cupieron ahora en el mismo saco.

Creía Lincoln que la esclavitud era hija de la injusticia, sí; pero que buscar abolirla podía agravar el mal. Propuso en 1849 acabar la esclavitud, mas para devolver los negros al África. Y adaptaba su discurso a conveniencia electoral. Ya proclamaba en Chicago la igualdad entre los hombres y, a poco, la negaba en Charleston: siempre habrá una raza superior y otra inferior, dijo; y “yo tengo por raza superior a la blanca”. Terminada la guerra, 19 estados del Norte negaron el voto para los negros. Y todos los del Sur consagraron en leyes la segregación racial. Llegado a la Presidencia en 1860 confesó: “mi objetivo estratégico en esta lucha es salvar la Unión (Americana), no salvar o destruir la esclavitud”. Dijo por estos días Susan Sarandon: este país se fundó sobre el genocidio de los nativos americanos y sobre las espaldas de los esclavos.

http://www.elespectador.com/opinion/esclavos-en-ee-uu-emancipacion-sin-libertad-columna-709184

 

29.17.- TRABAJO FORMAL, ¿EN SERIO? – Cecilia López

El gobierno celebra una leve caída del desempleo en medio de la desaceleración de la economía y el aumento de un empleo formal ¡de corto término y sin prestaciones!

“Delicioso, pero sobre todo rentable, definir como formal el trabajo informal solo por ser remunerado”Agosto 08, 2017.- El gobierno, en medio del lento crecimiento de la economía, celebra muy contento que el desempleo baja levemente y que es mayor el número de personas que buscan o tienen trabajo.

Tiene razón porque una primera mirada a las cifras muestra un comportamiento del mercado de trabajo que no es el obvio. Cuando el crecimiento es más lento de lo esperado, lo normal es que surja el fenómeno del trabajador desalentado. Esto se traduce en que la reducción en el número de desocupados se explica parcialmente porque muchas personas en edad laboral ya no buscan más oportunidades de ocupación. Es decir, baja la tasa de participación laboral. Esto no es lo que está sucediendo en Colombia porque frente a la desaceleración de la actividad productiva, los colombianos no se desalientan, sino que por el contrario, buscan con mayor intensidad hacer algo que les produzca algún ingreso. Ante esto, el gobierno sale a celebrar con bombos y platillos como si esa aparente mostrara que la situación económica tocó fondo y que empieza a recuperase.

Sin embargo, el entusiasmo del gobierno no se limita a resaltar que no está sucediendo lo que se espera normalmente, sino que además agrega que esto está acompañado por un aumento del empleo formal con la obvia consecuencia de que la informalidad decrece. No se trata de dañarle la fiesta, pero si es necesario hacer un llamado para que no caigamos en una euforia que puede estar escondiendo problemas tan o más graves que un aumento en la desocupación de la población trabajadora.

El problema nace por la definición que se use, implícita o explícitamente, para diferenciar el rebusque de la estabilidad laboral y bien remunerada de los trabajadores. Sobre esto Colombia no ha sido suficientemente serio y de manera irresponsable no profundiza sobre lo que realmente está sucediendo en el mercado laboral del país.  Para aclarar este delicado punto es necesario preguntar a quien corresponda en el gobierno, ¿que se entiende por trabajo formal y que clasifica como actividad informal? Lo obvio seria definir la formalidad en el trabajo siguiendo los lineamientos de la OIT que diferencia Trabajo Decente del que no lo es.

Según la OIT, dedicada a este tema, Trabajo Decente solo debe definirse como decente —o sea trabajo formal—, cuando le garantiza al trabajador continuidad en sus labores, vacaciones pagadas por la entidad contratante, pago de parte de su seguridad social. En blanco y negro, es remuneración adecuada, cumplimiento de la ley laboral del país, y un panorama claro sobre su futuro para quienes desempeñan actividades en un sector público o privado. Pero resulta que cada vez más, empezando por el Estado, se contrata bajo esquemas de servicio, a término definido o mejor dicho corto plazo, el trabajador paga toda su seguridad social, no tiene vacaciones remuneradas, y vive relativa incertidumbre sobre su futuro como trabajador.  Esa es hoy la situación de la gran mayoría de los colombianos. Entonces, ¿es eso trabajo decente, en serio?

Definitivamente se informalizó el llamado trabajo formal, ¡en serio!
Pregunten como están vinculados los trabajadores de empresas como ETB, Movistar,
y muchos de ellos en el gobierno central, regional municipal.
 

El problema que el Estado no quiere reconocer, es que quienes viven en esas condiciones no son solo los vendedores ambulantes y los pequeños microempresarios. No, la verdad es que una gran cantidad de empleados por el Estado y grandes empresas —entre ellas multinacionales— vinculan a sus empleados solo de esa manera, y aunque estos reciban buenos ingresos no son trabajadores formales de acuerdo con la OIT. Lo que está sucediendo en este país es que tanto el Estado como corporaciones nacionales e internacionales se burlan de la ley porque solo tienen trabajadores informales. Definitivamente se informalizó el llamado trabajo formal, ¡en serio! Pregunten como están vinculados los trabajadores de empresas como ETB, Movistar, y muchos de ellos en el gobierno central, regional municipal.

La confusión entre formal e informal —servicio sin prestaciones, es muy cómoda. Delicioso, pero sobre todo rentable, definir como formal el trabajo informal solo por ser remunerado, basarse en un contrato firmado que no los obliga a vincular a sus empleados al sistema de salud, pensiones, cajas de compensación, etc. Porque es el trabajador quien debe asumir esos costos si quiere el puesto. Entonces, ¿vacaciones pagadas por el contratante, en serio? De ninguna manera y estabilidad asegurada, ni chance.

Para aguar la fiesta, el sector agropecuario es donde más esa creciendo el empleo, y allí, casi todo el trabajo es informal y la excepción es cumplir con el Código Sustantivo del trabajo. De tal manera, señores del gobierno, la baja del desempleo en medio de la desaceleración de la economía no da para celebrar nada. Lo que queda claro es la imperiosa necesidad de hacer estudios de fondo, sensatos, sobre lo que está pasando realmente con la población trabajadora de Colombia. ¡En serio!

E-mail Cecilia@cecilialopez.com www.cecilialopez.com https://www.las2orillas.co/trabajo-formal serio/?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=hoy_en_las2orillas_roberto_prieto_el_hombre_que_tiene_

“Delicioso, pero sobre todo rentable, definir como formal el trabajo informal solo por ser remunerado”

28.17.- LOS INDIOS EN COLOMBIA: POCO YOGA Y MUCHOS NEGOCIOS – Adriana Arcila

Cerebros tecno indios crearon el software de MinHacienda; sus plaguicidas fumigan cultivos como el banano y sus motos son las que más ruedan en el país

Con solo 250 ciudadanos indios viviendo en Colombia, es impresionante la influencia que la economía india, la séptima más grande del mundo, en el país. Se importan motocicletas, autopartes, químicos, productos farmacéuticos, algodón y fibras sintéticas, automóviles y sus partes, maquinaria, servicios en tecnología de la información y tecnología industrial. Casi la totalidad de la producción india llega por vía marítima a los puertos de Buenaventura, Barranquilla y Cartagena, embarcados desde 6 de sus puertos después de más o menos 42 días de navegación.

1 Ag 2017.- Son cerebros indios los que han posibilitado la sistematización de procesos como el famoso SIIF – Sistema Integrado de Información Financiera que utiliza el Ministerio de Hacienda para controlar la ejecución presupuestal, todo contrato con el estado debe pasar por este sistema para poder ejecutarse. También son indios quienes han realizado las renovaciones tecnológicas de varias de las plataformas en el sector financiero, a través de empresas como Infocorp con su producto Infosys, o Shopos Banking Solutions que soporta las operaciones de la Bolsa de Colombia. La famosa Tata Consulting Services– TCS, una de las 4 marcas de Tecnologías de Información más valoradas en el mundo con actividades en 46 países, presta servicios con más de 1.300 programadores a través de sus oficinas en Bogotá y Medellín. Bancolombia eligió a TCS como su socio estratégico en tecnológica, quién se ha encargado del desarrollo servicios y mantenimiento de software, la implementación de una fábrica de testing y la implementación de SAP.

La persecución de plagas en el campo también es por cuenta de una agroquímica india, la empresa UPL que opera en Barranquilla y en cuya planta produce cerca de 20 mil toneladas de plaguicidas que se exportan a Norte, Centro y Suramérica.  En 2010 la compañía United Phosphorus Limited (UPL) le compró a la multinacional DuPont el negocio mundial del componente activo Mancozeb, que produce el plaguicida Manzate, utilizado para combatir la Sigatoka negra en el banano, incluyendo el inventario y las instalaciones de fabricación localizadas en Barranquilla. UPL es un competidor del gigante americano Monsanto, está entre los cinco principales productores mundiales de agroquímicos y opera en 86 países.

En el meganegocio de los ingenios del Valle del Cauca, el etanol que ha transformado el negocio del azúcar, también pesan los indios. Cuando en 2001, el gobierno ante los elevados costos del petrolero y para beneficio ambiental, estableció que a partir de septiembre de 2005 las ciudades con más de 500 mil habitantes deberían utilizar gasolina con una mezcla de 8 % de etanol, los ingenios miraron hacia la India, y específicamente a Praj Industries como su proveedor de tecnología e invirtieron más de USD 75 millones en la implementación de plantas de etanol en los ingenios de Providencia, Manuelita, Mayaguez, Incauca y Risaralda. El 100% de la producción de etanol, en su proceso de fermentación, destilación del alcohol y deshidratación para generar el alcohol carburante o alcohol sin agua, se realiza en Colombia a través de maquinaria Praj. Las siete plantas de etanol instaladas tienen una capacidad de producción de 1,05 millones de litros por día. Inició con la producción de la primera planta en octubre de 2005 y la séptima es en Riopalia Castilla, por un valor de USD 20 millones permite producir 400.000 litros por día de etanol usando jugo de caña de azúcar y melaza.

Cuando alguien en Estados Unidos llama a 1-800-Flowers.com para solicitar unas flores, esta llamada puede estar siendo recibida en Bogotá, Barranquilla o Pereira,  por alguno de los 1.500 empleados con nivel conversacional de inglés de más de 90 % que trabajan para la compañía Sutherland Global Services, y forman parte de una red de call-centers que se encuentra en 22 países, y ofrece subcontratación de servicios a grandes empresas. La oficina en Rochester (Nueva York) es la encargada de redirigir los clientes de EEUU que se atienden desde Colombia.

La mayoría de las motocicletas que rueda por el país, son de tecnología india, Auteco ensambla Bajaj, la moto más vendida y AKT ensambla TVS y Royal Enfield. Hero es la mayor productora de motocicletas en el mundo con 8.1 millones de unidades anuales y presencia en 29 países, pero con plantas de producción solo en India y Colombia.  Un colombiano Álvaro José Serrano es la cabeza de la planta ensambladora de Hero inaugurada en el 2015 en la Zona Franca de Villa Rica, Cauca, donde puede beneficiarse de las ventajas de la Ley Páez, y desde donde salen cada año 80.000 motos de 10 modelos, para las distintas regiones del país, del Perú y Centroamérica.

Forzada por el escenario político internacional y como resultado de las sanciones de USA y Naciones Unidas, la India tuvo que revaluar a Irán como proveedor de petróleo y buscar alternativas. Estableció acuerdos con Brasil, Colombia, México y Venezuela, de donde importa el 20 % del petróleo crudo que requiere. Pero desde  Colombia no solo importa petróleo, sino que realiza exploración y explotación en 7 proyectos a través de ONGC Videsch, el brazo exterior de la estatal Oil and Natural Gas Corporation (ONGC). Tiene a su vez acuerdos de asociación con Ecopetrol, la británica Amerisur Resources y Petrobras.

De gran importancia es su asociación con la petrolera china Sinopec, a través de la empresa Mansoravar Energy Colombia, que cuenta con 10 pozos en operación en el país de los que extrae 50.000 barriles diarios. La quinta producción del país utilizando la eficiente tecnología Steam Flooding  que consiste en la inyección continua de vapor caliente, para elevar el factor de recobro que hoy se encuentra en 34 %, y se espera alcanzar el 43%.

La exportación de medicamentes genéricos en una de las fortalezas de la India, durante los últimos cinco años ha sido el mayor exportador de estos a Latinoamerica, así como de API (principal ingrediente activo) que permite a los laboratorios nacionales reducir sus costos de producción de fármacos. De India se importa más del 25 % de los medicamentos oncológicos y VIH que se comercializan en el país, principalmente Zidovudine de Aurobindo Pharma y Abacavir/Lamivudina de Ranbaxy Laboratories.

A través de más de 40 compañías en Bogotá, Antioquia, Valle del Cauca y Atlántico, la india tiene una fuerte presencia en el país, generando entre 2005 y 2015 más de 3.300 empleos. El valor de las importaciones alcanzó el año pasado USD 908,3 millones en productos y servicios de alta tecnología.

La Primera Ministra Indira Gandhi quien visitó a Colombia en 1968 inauguró las relaciones comerciales en 1970, en el gobierno de Carlos Lleras Restrepo, que creció lentamente hasta el impulso que le dio Andrés Pastrana quien visitó la India en 2001 con un equipo de gobierno y empresarios, que continuó el gobierno de Uribe. En el año 2008 se creó la Cámara Colombiana India de Comercio e Industria, que ha ayudado a dinamizar la relación entre ambas naciones.

La India es en el imaginario de los colombianos, no solo un país remoto sino con mucha pobreza, y aunque ambos conceptos son ciertos, se desconoce su gran riqueza cultural y económica. No obstante, las exportaciones colombianas distintas a algo de petróleo son casi nulas, aunque los turistas considerados como importación de bienes y servicios, también van en aumento y anualmente al menos 3.200 colombianos visitan a la India cada año, la mayoría de ellos para practicar yoga, meditación y retiros espirituales.

 https://www.las2orillas.co/los-indios-colombia-poco-yoga-muchos-negocios/?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=hoy_en_las2orilla

 

27.17.- LOS BIOCOMBUSTIBLES SON PARTE DE LA SOLUCIÓN – Amylkar D. Acosta M*

“Seguridad energética, economía, ambiente, cambio climático y seguridad nacional están todos interconectados y tenemos que verlos en perspectiva horizontalMike Froman

LA POLÍTICA DE PRECIOS DE LOS COMBUSTIBLES

Mucho se ha discutido en torno a la fijación de precios de los combustibles en Colombia por parte del Ministerio de Minas y Energía y sobre los precios mismos. Pero en este debate ha habido más calor que luz. La variabilidad de los precios, que depende tanto de las oscilaciones de los precios internacionales del crudo como de la cotización del dólar, también se ve afectada por el comportamiento de los precios del etanol y del biodiesel, que se mezclan en porcentajes del 8% y 10%, respectivamente, con la gasolina y el diesel-motor.

Tanto a ECOPETROL como refinador, como a los productores de etanol y biodiesel, el precio que se les paga corresponde al costo de oportunidad; en el primer caso se toma como referencia el precio en el Golfo de México y en el segundo según su cotización del azúcar en la Bolsa de Londres y el precio del aceite de palma en Malasia, en su orden. Estas son las reglas de juego y lo que es igual no es ventaja para ninguna de las partes. Recientemente, al llamar “la atención a cómo se fija el precio de la gasolina en el país”2 , el profesor Salomón Kalmanovitz, que ha sido un acervo crítico de los biocombustibles, lo ejemplifica “con lo que pasó en el mes de julio” de este año. Qué fue lo que pasó? Que el Ministerio de Minas y Energía al tiempo que redujo inicialmente el precio de referencia de la gasolina para el mes de julio en $46 por galón y decretó un aumento de $14 para el diesel, a poco andar se reversó dicha medida para la gasolina.

En efecto cinco días después de expedida la Resolución anterior expidió otra reajustando esta vez el precio de la mezcla del etanol con la gasolina en $41. 6 el galón, en razón del aumento del porcentaje de la mezcla de etanol que pasó del 6% al 8%3 , en respuesta a un aumento de su producción y disponibilidad. Pero, así como en esta ocasión el precio de la gasolina subió por cuenta del efecto-precio del

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 1 Miembro de Número de la ACCE

2 El Espectador. Julio, 23 de 2017

3 Resolución 4 – 0626, julio 4 de 2017, modificatoria de la Resolución 4 -0527, junio 7 de 2017 ´

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 etanol, en otras oportunidades la baja del precio del etanol ha neutralizado en parte los mayores incrementos del precio del combustible al consumidor final.

EL SUBSIDIO A LOS COMBUSTIBLES

 Al ex rector de la Universidad Jorge Tadeo Lozano José Fernando Isaza le parece escandaloso que “a los productores de alcohol combustible se les compra el producto a $8.564,24/galón; por el mismo volumen, Ecopetrol recibe $4.031,32; es decir, los consumidores pagan un subsidio de $4.532,94/galón a los productores de etanol” /4 . Lo primero que tenemos que decir es que el precio de la gasolina no se puede equiparar con el del etanol, dado que este no es un sustituto de aquella, es fundamentalmente un aditivo de alto octanaje que oxigena las gasolinas reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en su combustión y como no contienen los contaminantes de los combustibles fósiles, disminuyen la contaminación de la atmósfera respirable. La diferencia de precios, además, se explica por el hecho de que mientras la gasolina es un refinado del crudo que se extrae del subsuelo, el etanol se produce a partir de la caña de azúcar, que le sirve de materia prima, uno de los eslabones de una larga cadena productiva que conlleva mayores costos. Es claro entonces que esa diferencia de precios no se trata de un subsidio de los consumidores a los productores de etanol.

Es más, en donde sí hay un subsidio implícito es en el precio de la gasolina, en la medida que ECOPETROL sólo recibe como ingreso al productor lo que le cuesta producirla, de allí que históricamente el segmento de la refinación le ha significado pérdidas, que son ingresos que deja de recibir el Estado, del orden de los $730.000 millones anuales. Como si lo anterior fuera poco, pese a que desde 1999 se dispuso el desmonte del subsidio de los precios de los combustibles, este se resiste a desaparecer. De hecho, el déficit acumulado del Fondo de Estabilización de los Precios de los Combustibles (FEPC), con el que se cubren dichos subsidios, asciende a más de $5 billones, el cual tendrá que enjugarse vía Presupuesto General de la Nación. El Fondo se venía financiando con emisiones de TES, hasta que la más reciente reforma tributaria5 estableció el “diferencial de participación” para tal cometido. Según el Plan Financiero de 2017, el déficit del FEPC se incrementó en 2016 en $651.000 millones y se calcula que al cierre de 2017 puede elevarse hasta los $6 billones. Huelga decir que este es uno de esos casos de selección adversa, en los que los beneficiarios no son propiamente los más necesitados.

LOS COSTOS OCULTOS

Además, se suele pasar por alto los costos ocultos de los combustibles de orígen fósil (gasolina y diesel), los cuales, por ello mismo, no se pagan a través de su

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4 El Espectador. Julio, 13 de 2017

5 Ley 1739 de 2014, artículos 69 y 70

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 precio al consumidor final. Nos referimos al impacto ambiental de su producción, transporte y uso. Es bien sabido que por cada barril de crudo que se extrae se emiten entre 69 y 174 kilogramos de CO2, al tiempo que por cada kilogramo de petróleo quemado se emiten 7.1 kilogramos de CO2. Un vehículo de motor de 1.4 litros de gasolina emite aproximadamente 181 gramos de CO2 por kilómetro recorrido. Y se sabe que existe una gran correlación entre las concentraciones de CO2 en la atmósfera y la temperatura global6 , causante del cambio climático y, de contera, la polusión del medio ambiente con su impacto sobre la salud.

 Después de analizar los datos de mortalidad recogidos entre 1980 y el 2012, el médico Elkin Martínez, quien lideró el último estudio epidemiológico del Área Metropolitana de Medellín para evaluar la correlación entre la calidad del aire y la salud de los más de 3.8 millones de habitantes Del Valle de Aburrá, encontró que en Medellín fallecen 3.000 personas cada año, en promedio, por enfermedades relacionadas con la polución del aire. En otras palabras ocho personas muertas por día o sea una persona muerta cada tres horas (¡!)7 . Esto es impresionante, además del costo en vidas humanas se incurre también en un enorme costo financiero. Según estimativos del DNP, el costo, con corte al 2015, para el sector salud por tratamientos de las enfermedades asociadas con la contaminación del medio ambiente fue de $20.7 billones, “el 2.6% del PIB para ese año”8 . Y el mayor impacto, según el DNP, se atribuye a la contaminación del aire urbano, “que aportó el 75% de los gastos, con cerca de 15.4 billones de pesos. Estos gastos se asocian a más de 10.000 muertes y 67.8 millones de síntomas y enfermedades” 9 . Y este costo no se paga al cancelar el galón de gasolina o diesel en la estación de servicio, se asume por parte del Estado o sea por parte de todos los contribuyentes vía impuestos. Aquí si que aplica el adagio popular de que lo “barato” sale caro!

LOS BIOCOMBUSTIBLES Y LOS ODS

A este respecto sostiene José Fernando Isaza que “el impacto de los biocombustibles sobre los gases de efecto invernadero no es concluyente… Cuando se incluye la cadena completa, los resultados son neutros o negativos”10. No obstante, de acuerdo con un estudio desarrollado en Colombia en 2011 por parte del consorcio colombo-suizo CUE y financiado por el BID y los Ministerios de Minas y Energía, Agricultura y Desarrollo Rural, así como el de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS), con base en un análisis del ciclo de vida, la reducción de GEI del etanol de caña de azúcar en Colombia con respecto a la

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6 Amylkar D. Acosta M

7 El Tiempo. Marzo 26 de 2017 8 El Tiempo. Mayo,    

8 de 2017

9 Idem

10 Idem 4

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gasolina es del 74% y en el caso del biodiesel de palma colombiano está entre el 83 % y el 108 % de las emisiones en comparación con el combustible de origen fósil. Gracias a ello, con las mezclas actuales, los biocombustibles ya están contribuyendo a reducir 2.5 millones de toneladas/año, equivalentes a 6 por ciento de la meta al año 2030 a que se comprometió Colombia en la Cumbre de Paris (COP21) a finales de 201511, como parte de su agenda para dar cumplimiento a los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS)12. De acuerdo con el estudio realizado por la firma Quantis13, al 2025 el beneficio ambiental neto de la mezcla de los biocombustibles excederá los 5 billones de pesos. Los resultados no son neutros, como afirma José Fernando Isaza.

Aquí hagamos una digresión para ponderar el esfuerzo que tendrá que hacer Colombia para no quedar mal con los ODS. Colombia, aunque no es un gran emisor de GEI, pues sólo participa con el 0.4% de las emisiones totales a nivel mundial y ocupa el puesto 40 en el ranking global, sí preocupa el ritmo de su crecimiento en los últimos años. En efecto, entre 1990 y el 2010 pasó de emitir GEI 165 millones de toneladas a 220 millones. Si el país no hiciera nada, la proyección para el año 2030 sería de 333 millones de toneladas. El objetivo, entonces, es reducir 66.5 millones. Debemos recordar que de acuerdo al inventario de GEI del IDEAM, el sector transporte contribuye con el 32,6% de tales emisiones y la tarea de dicho sector es reducir 13 millones de toneladas, según lo dispuso el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS)

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 11 El Tiempo. Juan M Santos, Presidente de la República. Discurso de instalación de las sesiones del Congreso de la República. Julio, 20 de 2015

12 Amylkar D. Acosta M. De los ODM a los ODS. Septiembre, 19 de 2015

13Quantis Latin America. Simón M Gmünder. Critical review report. Evaluación de resultados del Documento CONPES 3510 de 2008

LOS BENEFICIOS COLATERALES DE LOS BIOCOMBUSTIBLES

Finalmente, es necesario poner en contexto la discusión en torno a la importancia de los biocombustibles en la matriz energética del país, pues no sólo contribuye a mejorar la calidad de los combustibles que se consumen en el país por el mayor octanaje del etanol y cetanaje del biodiesel de palma, sino que contribuyen a la seguridad energética y al desarrollo del sector agrícola. A la mezcla de los biocombustibles le debe el país la ampliación de la frontera agrícola en los últimos 15 años en cerca de 165.000 hectáreas nuevas de cultivo de palma y de 30.000 de caña de azúcar, que son las materias primas para las plantas procesadoras. La mezcla de los biocombustibles le ahorra al país 19.000 barriles/día; de no contar con ella habría que sumarle este volúmen a las importaciones de 35.000 barriles/día de gasolina y 25.000 barriles/día de diésel. La preocupación aumenta cuando nos percatamos que las precarias reservas de crudo con las que cuenta el país (1.665 millones de barriles) sólo nos alcanzan para ser autosuficientes 5 años y no más.

De otra parte, el cultivo de caña y de palma representan 7.74% del PIB agrícola (4.03% la palma y 3.71% la caña). Esta agroindustria genera más de 110 mil empleos formales directos e indirectos permanentes, principalmente en el campo, sobre todo en las zonas en donde el conflicto social y armado ha sido más agudo y cruento. De allí la importancia que el Gobierno Nacional relance y le de un renovado impulso al uso de los biocombustibles en Colombia14, pues si bien es cierto no son la solución sí son parte de la solución a la problemática social, ambiental y energética del país y lejos están de ser el problema como algunos lo sugieren. Otro beneficio colateral de los biocombustibles es la generación eléctrica a partir del bagazo de la caña y del material vegetal excedentario del proceso de la palma como combustibles, con una capacidad instalada de 280 MW y 20 MW (Con un potencial de 300 MW de potencia), respectivamente, amén de la producción de fertilizantes orgánicos utilizando como materia prima la vinaza, residuo este del procesamiento de la caña de azúcar y de los residuos del proceso de extracción de la palma. Hoy por hoy la participación de la biomasa en la matriz energética del país es del 0.8%, lo cual se debe en gran medida a la industria de los biocombustibles.

Bogotá, julio 28 de 2017 www.amylkaracosta.net 14 Amylkar D. Acosta M. La apuesta por los biocombustibles. Marzo, 26 de 016file:///C:/Users/USUARIO/Downloads/LOS%20BIOCOMBUSTIBLES%20SON%20PARTE%20DE%20LA%20SOLUCI%C3%93N%20(1).pdf 

27.17.-La verdadera solidaridad – Santiago Montenegro

La campaña presidencial del presidente Santos se equivocó al prometer una reducción de la cotización a salud de los pensionados y ahora el Gobierno hace bien en objetar la ley que respalda dicha reducción, pero se equivoca al argumentar que lo hace sólo por razones fiscales. 

30 Jul 2017.- Porque, si se es riguroso con la Carta de 1991 y con el ordenamiento legal, se deberían también tener en cuenta los principios fundamentales que ellos consagran. A partir de la Constitución de 1991, en Colombia tenemos un Estado social de derecho, que argumenta como características esenciales de nuestra organización política el respeto de la dignidad humana, el trabajo, la solidaridad y la prevalencia del interés general sobre el interés particular.

La Carta Política impone al Estado y a los ciudadanos, sin que afecte su individualidad, el deber de solidaridad respecto a las otras personas cuando se vean amenazadas en la vida, la salud y en su integridad personal. En particular, con relación a la seguridad social, en su artículo 48 la Constitución afirma que debe estar sujeta a los principios de solidaridad, universalidad y eficiencia. En diversos artículos y sentencias, la Constitución y la jurisprudencia constitucional han exaltado el principio de la solidaridad con referencia a la protección a grupos vulnerables de la población, incluyendo grupos de la tercera edad y personas con limitaciones de carácter físico, sensorial o mental, y acoge, como parte del bloque de constitucionalidad, las responsabilidades asumidas por el Estado en estas materias al suscribir diversas convenciones y tratados internacionales.

Consistente con la Constitución, la legislación, en la Ley 100 de 1993 y sus reformas, asigna al Estado y a los ciudadanos la responsabilidad de garantizar la solidaridad en el Sistema de Seguridad Social para que los recursos públicos se apliquen siempre a favor de los grupos más vulnerables de la población.

En Colombia tenemos unos 5,5 millones de personas en edad de retiro laboral, de las cuales sólo 1,3 millones reciben una pensión de vejez de, por lo menos, un salario mínimo. De los 4,2 millones restantes, 1,5 millones están en el programa Adulto Mayor, que les reconoce un ingreso mensual de $75.000, y los restantes 2,7 millones no tienen absolutamente nada para vivir. Esto explica por qué la población adulta de Colombia tiene la cifra de pobreza más alta de América Latina y por qué, entre otras razones, el régimen público de pensiones de Colombia es el único de la región que aumenta la inequidad, al deteriorar el coeficiente de Gini.

La reducción de la cotización a la salud no está dirigida a proteger a los más vulnerables y cuesta unos $3 billones, monto con el cual se podría incluir en el programa Adulto Mayor a los 2,7 millones que hoy no están. Si hubiesen más recursos para la solidaridad social, se debería incrementar a $100.000 el monto que recibe cada afiliado de Adulto Mayor, lo que cubriría la línea de miseria, y, si hay más recursos, a $200.000, que cubriría la línea de pobreza.

Esa sería la política social realmente consistente con nuestra Constitución y ordenamiento legal y, además de la estrechez fiscal, el verdadero argumento para aplicar con relación a la cotización en salud de los pensionados. Es la política que es consistente con el principio de solidaridad, pero también con el principio de universalidad que consagra nuestra Constitución.

http://www.elespectador.com/opinion/la-verdadera-solidaridad-columna-705655

26.17.- DE PAÍSES DE BAJA TRIBUTACIÓN QUE PUEDEN SER PARAÍSOS, PROVIENE 30 % DE INVERSIÓN EXTRANJERA – Rolando Lozano

Vienen de islas del Caribe y de Luxemburgo. Sin embargo, pagan impuestos en países de origen.

Se los 2.515 millones de dólares que arribaron en el primer trimestre, el 30,7 por ciento (772 millones) provinieron, entre otros, de Panamá, Bermudas, Islas Caimán e Islas Vírgenes Británicas. Hernando Herrera, archivo EL TIEMPO

Los centros financieros ‘offshore’, entre otros islas del Caribe, son el origen de casi la tercera parte de la inversión extranjera directa (IED) en el país.

21 de julio 2017.- Las estadísticas de la Balanza de Pagos que reveló el Banco de la República indican que de los 2.515 millones de dólares que arribaron en el primer trimestre, el 30,7 por ciento (772 millones) provinieron de Panamá, Bermudas, Islas Caimán, Islas Vírgenes Británicas, Anguila, Barbados y Luxemburgo.

Aunque mucho se ha dicho sobre el origen de los recursos, lo cierto es que también pagan tributos en el origen, aunque menores, y son un mecanismo puente de las multinacionales para inyectar recursos a terceros países.

“La globalización económico-financiera ha acrecentado la importancia de los paraísos fiscales, dado que conlleva significativos flujos comerciales y financieros transfronterizos en un marco de creciente desregulación financiera, los importantes aumentos en la inversión extranjera directa y la consolidación de las empresas transnacionales”, dijo recientemente la secretaria general de la comisión Cepal, Alicia Bárcena.

En el primer trimestre Bermudas, isla del Caribe, pasó de remitir a Colombia 489 millones de dólares en los tres primeros meses del 2016 a solo 20 millones en igual lapso de este año.

Los nuevos flujos de capital de largo plazo también se redujeron desde Holanda, 84,6 por ciento, al pasar de 433 millones de dólares a 67 millones.

Entre tanto, los Estados Unidos pasaron de enviar 402 millones de dólares a 371 millones en el primer trimestre, con una caída del 7,5 por ciento, frente a igual periodo del año pasado.

Por su parte, la IED desde Inglaterra retrocedió el 19,1 por ciento, al sumar 144 millones de dólares en los tres primeros meses, luego de haber aportado 178 millones en igual periodo del 2016.

Los flujos internacionales de capitales también aumentaron desde España, al pasar de 322 millones de dólares a 336 millones, con un progreso del 4,3 por ciento también respecto al primer trimestre del año pasado.

Mientras que desde Barbados, Panamá, México y Suiza aumentaron, respectivamente, 108, 32, 30 y 16 por ciento.

Respecto a la inversión extranjera directa (IED) de Panamá, aunque cayó el año pasado 16,4 por ciento, al sumar 1.387 millones de dólares y el nivel más bajo desde el 2009, en el primer trimestre del 2017 subió de 216 a 281 millones. 

Las estadísticas de la Balanza de Pagos, con corte al primer trimestre, indican igualmente que Canadá –país origen de los fondos con los que la firma Brookfield adquirió el año pasado a la generadora Isagén– pasó de remitir 1.987 millones de dólares a desinvertir 56 millones en el primer trimestre de este año.

Cabe recordar que la venta de Isagén al fondo Brookfield –que primero adquirió el 57 por ciento perteneciente de la Nación en la generadora eléctrica y luego el otro 43 por ciento en manos de los socios minoritarios– aportó 3.361 millones de dólares por la operación, lo que representó el 24,7 por ciento de la IED que llegó al país en el 2016, que sumó 13.593 millones.

Por ello, el Ministerio de Hacienda se fijó una meta de IED en el 2017 de 11.113 millones de dólares, lo que representaría una caída del 18,2 por ciento frente a la del 2016.

Una disminución, que según agregó el Ministerio de Hacienda, no acentúa el déficit de la cuenta corriente, resultado de la operación entre los residentes del país y el resto del mundo.

ROLANDO LOZANO GARZÓN
Redacción Economía y Negocios

http://www.eltiempo.com/economia/sectores/de-paraisos-fiscales-proviene-30-de-inversion-extranjera-en-colombia-111216

 

25.17.-NUEVOS INDICADORES ECONÓMICOS PARA UNA NUEVA ECONOMÍA – CELAG*

Bajo la lógica cartesiana de división del conocimiento, el estudio de los fenómenos económicos no tardó en convertirse en un compartimento estanco sin relación aparente con el resto de las ciencias sociales. Esto se agudizó con el empuje de la economía neoclásica y la utilización de indicadores económicos particularmente sesgados en favor de la medición de la acumulación del capital y el nivel de ingresos de los sectores formales de la clase media, y en desmedro de la obtención de información respecto de cuestiones distributivas y los niveles de ingreso y calidad de vida diferencial de los sectores más acaudalado y más vulnerables de la sociedad.

12-07-2017.- En este sentido, no se trata de desechar el uso de indicadores, los modelos matemáticos u otras herramientas, sino de utilizarlos como elementos de apoyo para entender el mundo real. Es por esto que desde el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG) consideramos fundamental discutir sobre el uso de los indicadores que actualmente conforman lo que se denomina como Sistema de Cuentas Nacionales (SCN) para entender sus limitaciones e iniciar un debate sobre la necesidad de definir, diseñar y utilizar nuevos indicadores que obedezcan a la realidad económica y social de los países latinoamericanos. Es absolutamente necesario contar con indicadores propios adaptados a las realidades de nuestros países y que nos confíen la información verdaderamente relevante para la planificación, el diseño y la ejecución de la política económica.

Este documento plasma los debates que se desarrollaron el 4 de mayo de 2017 en el Encuentro de la Economía Por Venir coorganizado por el CELAG en la ciudad de Caracas. Como se verá, no es un documento que cierre el debate, sino, por el contrario, pretende ser un punto de partida para impulsar la necesidad de contar con nuevos y mejores indicadores económicos que contengan la realidad de los países latinoamericanos.

El sistema de indicadores actual

El Sistema de Cuentas Nacionales (SCN), sistema de indicadores utilizado en todas las naciones latinoamericanas, nació como necesidad en el contexto de crisis de la gran depresión en 1929 y de la mano de John M. Keynes. La necesidad de llevar cuentas agregadas de producción, consumo, gasto y poder compararlo con otros países, podía dar muestra de la salud de una economía y facilitar las decisiones de política económica.

El primer Sistema de Cuentas Nacionales data de 1968. Desde entonces se realizaron 5 actualizaciones del Sistema para revisar metodología y eficacia de la medición, las cinco organizaciones que conforman el grupo de trabajo para esta actualización son: la Oficina de Estadísticas de la Unión Europea (Eurostat), el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el Banco Mundial (BM)1. Como es sabido, el indicador de resultados más utilizado es el PIB.

¿Cuán confiable es la medición del PIB para Latinoamérica?

El PIB ha sumado, a lo largo de los años, diversas críticas sobre su efectividad para indicar justamente los resultados económicos de un país y particularmente de los países latinoamericanos, debido a las características particulares que el sistema de cuentas nacionales no tiene en consideración.

Uno de los principales puntos que no contempla es la economía informal. Las economías latinoamericanas cuentan con una gran parte de su economía no formalizada, esto incluye desde mercados enteros que ocupan grandes extensiones de territorio, hasta pequeños emprendimientos de economía social que no son contabilizados bajo este sistema y que sin embargo forman parte de la forma de vida de gran parte de la población. Dentro de este rubro de economía informal puede contarse también la economía doméstica, que abarca todo lo que es manutención del hogar y producción para consumo familiar. Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para 2014 el 47,7% del empleo en Latinoamérica es informal.

Desde el punto de vista ambientalista, el sistema de cuentas no considera en su contabilidad el costo patrimonial que resulta de la utilización de recursos naturales no renovables para la producción. La extracción de estos recursos implica por lo menos un costo de oportunidad. Por otro lado, el deterioro del ambiente, como puede ser la desforestación o la contaminación por la utilización de algún químico, tampoco se contabilizan, de hecho, los gastos de las empresas para reparar el daño ambiental son considerados como un aumento del producto por aumento del gasto. Estos gastos ocasionados para preservar los niveles ambientales o mejorarlos, reciben el nombre de gastos defensivos, mitigadores o compensatorios. William Kapp (1983) consideró que las medidas de crecimiento y producción que toma la sociedad son cada día más inadecuadas debido a que gran parte de lo que finalmente se computa como producción y desarrollo son realmente gastos defensivos

El PIB como medida de bienestar

Muy usualmente este indicador es utilizado no solo para ver si un país crece o no entre períodos y su comparación con otras economías, sino que también se intenta extrapolar el crecimiento a cierto nivel de bienestar de la población y de desarrollo de su economía.

Sin embargo, esta es una mala utilización del indicador. El PIB mide la producción de bienes y servicios en un país y tiempo determinado. Su indicador “per cápita”, calcula esa producción dividida entre la cantidad de personas que viven en ese país. Esto nos indicaría la cantidad de producción que corresponde a cada uno de los habitantes si la misma se repartiera en partes iguales entre todos ellos. Es decir, no contempla la distribución de la riqueza y por tanto en ningún caso puede ser inferido como un indicador de bienestar de la población.

En 1990 se empieza a calcular el Índice de Desarrollo Humano (IDH), intentando dimensionar en un índice compuesto por variables relativas a la salud (esperanza de vida al nacer), la educación (tasa de alfabetización y tasa bruta de matriculación en los distintos niveles) y el PIB per cápita, el grado de desarrollo de cada uno de los países. Ideado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) e inspirado en las críticas de Amartya Sen al desarrollo capitalista.

Sin embargo, este índice no registra desigualdad interna ni condiciones particulares, no tiene en cuenta las condiciones de vida y mucho menos las posibilidades de desarrollo de cada individuo. Lastimosamente la mejora de las variables mencionadas en el indicador, se ha transformado en la meta a cumplir por los gobiernos de muchos países para alcanzar un “nivel de desarrollo mayor”.

En el 2008, el presidente de Francia encomendó la creación de una comisión que evaluara las limitaciones del PIB como indicador de resultados económicos y del progreso social. El resultado de la misma fue un Informe realizado por Stiglitz, Sen y Fitoussi (2009), que destaca el error de utilizar el PIB para ese propósito y analiza en profundidad cuáles son los aspectos a considerar para lograr un buen indicador de progreso social. Resaltan la necesidad de considerar no solo indicadores cuantitativos sino cualitativos, evaluar la sustentabilidad de bienestar es decir, no evaluarlo solo para el momento que se mide y no ver solo números agregados sino identificar la diversidad de experiencias.

Un indicador para todo y para todos

Como se mencionaba anteriormente, el PIB es el indicador más utilizado y referencia sobre la actividad económica de un país. En este sentido, es usado para medir la capacidad de pagar deuda externa (sin considerar la diferencia de monedas de valuación), bienestar (sin considerar medidas de desigualdad intrapoblacional) y desarrollo (sin considerar las capacidades tecnológicas). Bajo esta mirada, si el PIB es tan cuestionado y si no logra expresar correctamente la producción de nuestros países de acuerdo a las diferencias y falencias mencionadas, es necesario replantearnos si éstos son los mejores indicadores para comprender y diagnosticar nuestras economías.

El conjunto de actores comprometidos en la actualización del sistema de cuentas nacionales, muestra claramente quien decide cual es la vara de medición, en qué condiciones y cuál es el objetivo económico a perseguir por todas las economías incorporadas al sistema. Lo que se mide (lo que tiene que ser) y lo que no se mide (lo que no existe o no tiene que ser).

Una nueva economía

En la primera década de este siglo algunos pueblos y gobiernos de la región plantearon la necesidad de un cambio. Después de haber sido durante años el laboratorio del modelo neoliberal y de haber tenido terribles crisis humanitarias al finalizar el siglo, surgieron miradas alternativas sobre lo que significa el desarrollo. ¿Implica desarrollo para nuestros pueblos la explotación extrema de nuestros recursos naturales y el deterioro consecuente del medio ambiente? ¿Implica desarrollo el consumo desmedido? ¿Son necesarios para el bienestar todos los bienes que se importan? La economía del Buen Vivir en Ecuador o del Vivir Bien en Bolivia nos permite cuestionar las categorías de mundo desarrollado y sub desarrollado.

El planteamiento parte de una necesidad de convivencia del ser humano con la naturaleza, el respeto de las costumbres locales y los pueblos originarios, el consumo de lo producido localmente, la producción social y comunitaria, la integración y el cambio de los modos de relación social. Abandonar la idea de que la utilidad es la base del bienestar, tanto desde la teoría económica como desde la concepción social.

Intentando caminar por esta dirección es que se hace evidente la necesidad de generar nuevos indicadores que expresen las problemáticas específicas de la región y sirvan para diagnosticar y analizar de acuerdo a los objetivos anteriormente planteados.

Nuevos indicadores

Los indicadores socioeconómicos pueden clasificarse, considerando sus objetivos, en indicadores de diagnóstico e indicadores de monitoreo. Los primeros deben otorgar señales que permitan elaborar un diagnóstico complejo de la situación, que abarque todas y cada una de las realidades, de todos y cada uno de los problemas existentes. Estos indicadores suelen ser los resultados de los censos poblacionales que se realizan muy espaciadamente debido a su costo, extensión, cantidad de información relevada etc., sin embargo, los mismos datos requieren de un método continuo de relevamiento en cada área y ganar profundidad en el campo de acción. En cada censo se relevan los hogares con Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), este indicador de pobreza necesita ser de continua evaluación por aquellos funcionarios encargados de resolver las falencias evidenciadas en el indicador como el acceso al agua potable.

Por otro lado, existen los indicadores que podemos llamar de monitoreo, que son aquellos que se generan con datos diarios o semanales que nos indican la necesidad de decisiones políticas del momento, por ejemplo, la evolución del tipo de cambio, reserva de divisas etc.

Indicadores de Diagnóstico

Bienestar

Dentro de los indicadores de diagnóstico mencionábamos anteriormente la necesidad de saber cuál es el grado de bienestar de las poblaciones, para lo que no basta con medir su nivel de ingreso en el momento.

El informe Stiglitz, Sen y Fitoussi (2009) presenta una serie de puntos a tener en cuenta a la hora de armar un indicador de bienestar. Más que la producción, en este sentido es necesario evaluar los ingresos y gastos de la familia, considerando como ingreso también las actividades no mercantilizadas. Incorporar a este análisis una medida de sostenibilidad de la situación que tiene que ver con el patrimonio, con los bienes y riqueza que no dependen del ingreso del momento. Por supuesto, el acceso a la salud, educación y vivienda; el nivel de desigualdad que existe en la sociedad de la que forma parte; el tiempo libre del que dispone la persona; la situación medioambiental que lo rodea; la participación social y la seguridad y medirlo a través de entrevistas de calidad de vida y problemática social.

Como se mencionaba anteriormente, cada una de las áreas (salud, educación, deportes, trabajo), deberá hacer un esfuerzo de recopilación de datos sobre cantidad de gente atendida, cantidad de tiempo de espera, efectividad, atención satisfactoria, niveles de atención, todo dato que se pueda recopilar ayudará a conocer mejor lo que sucede en realidad.

Indicadores de concentración, restricción externa y dependencia

Las economías latinoamericanas se distinguen por tener procesos inflacionarios, impulsados por un acceso muy limitado a las divisas y por la dependencia de los países desarrollados en varios aspectos tales como exportaciones, inversión extranjera directa, y financiación principalmente.

En este sentido, y dado que la historia económica ya tiene suficiente evidencia empírica y teórica al respecto, la creación de indicadores que reflejen con mayor claridad las particularidades de cada uno de estos aspectos para poder tomar decisiones de política económica correctas son esenciales y claramente no forman parte del sistema de cuentas nacionales.

Inflación

Con economías en diversos tipos al interior de la región, la inflación es una característica común. Los economistas neoliberales buscan combatir la inflación (ya que deteriora el valor de la moneda), congelando la economía, reduciendo gastos, aumentando la tasa de interés para que la gente no invierta y meta sus ahorros en el banco. Sin duda, la inflación es un síntoma que deteriora la capacidad de compra, afectando más a los que menos tienen, pero no ha resultado una solución para estos mismos congelar la actividad y que pierdan sus trabajos. La inflación en América Latina es estructural y ésta depende de la determinación de los precios. La concentración de producción/importación en pocas manos permite que estas empresas determinen su precio (maximizando su ganancia) y mediante él la oferta y demanda. En términos de los liberales clásicos, el mercado no estaría funcionando bajo competencia perfecta.

Siendo este uno de los problemas fundamentales, aunque no el único que determina la inflación, avanzar en medir el grado de concentración por rubro y total de la economía podría aportar a pensar cómo resolver el problema de la determinación de precios irrisorios y del desabastecimiento.

Para el caso de Ecuador, existe un análisis de la concentración económica, medida con el Índice Herfindahl Hirschmann. El mismo indica que para 2009 el 44% de los sectores económicos poseía una alta concentración y un 35% de alto poder de determinación de precios2. Así mismo, utiliza el índice de Gini para medir desigualdad entre sectores, obteniendo como resultado que el 75% de los mismos son inequitativos.

Entre los indicadores de concentración, se pueden utilizar otros aspectos que no miden directamente cuantos oferentes tiene cada sector sino como se comportan (es decir si compiten o hay monopolios) como la estimación sector por sector de la persistencia de las rentabilidades relativas, indicador que, de ser muy elevado, indica barreras a la entrada y poder de monopolio.

Los procesos inflacionarios pueden tener distintos impactos en la distribución del ingreso según la causa que los origine. Por ejemplo, la inflación desencadenada por puja distributiva tiende a ser progresiva en materia distributiva mientras que la cambiaria deriva en lo contrario. En este sentido, resulta relevante medir el impacto de la variación generalizada de precios sobre cada décil de la economía a partir de la construcción de canastas de consumo por cada subgrupo.

Restricción Externa

Crear una nueva economía implica pensar los problemas desde casa. Siendo así, uno de los principales problemas a abordar es el de la restricción externa. Los países actualmente inmersos en el modelo neoliberal económico resuelven el problema de la restricción externa o endeudándose, o liberalizando su mercado para recibir fuertes cantidades de inversión extranjera. En algunos casos, las remesas recibidas son fundamentales para este equilibrio. Debido a la estructura económica desequilibrada que caracteriza nuestros países (Diamand, 1972) la mayor parte no logra sostener el equilibrio de su balance de pagos vía exportaciones.

El planteamiento de la Nueva Economía, parte de la idea de concentrarse en producir localmente, sustituir importaciones y no importar cosas innecesarias. Este paradigma necesita de un cambio de mirada hacia lo que determina el bienestar. Nuestros países han chocado una y otra vez en los famosos ciclos de “stop and go” (Braun y Joy, 1981) con que el crecimiento es limitado por la restricción externa. El cambio de nuestra matriz productiva necesita un cambio de perspectiva en el corto plazo y esta tiene que ver con no alcanzar la restricción y lograr ampliar el límite día a día.

El indicador clásico para medir la fortaleza en divisas de un país son las Reservas Internacionales. Sin embargo, no siempre son un buen reflejo de la sustentabilidad de un país. Por ejemplo, si las mismas se incrementan producto del aumento de la deuda externa (que luego debe ser devuelta con intereses) la vulnerabilidad externa puede estar aumentando.

Un intento de avanzar en un indicador que condense la complejidad de factores que hacen a la sustentabilidad externa es la experiencia en la construcción de un Índice de Vulnerabilidad Externa (IVE) en Argentina. El IVE se construyó a partir de una combinación de indicadores públicos que permiten captar la multiplicidad de factores que explican la sustentabilidad externa: liquidez, pasivos sobre activos, resultado de la balanza comercial, endeudamiento, diversificación de las exportaciones y nivel de importaciones ociosas3.

Dependencia Económica

La globalización neoliberal actúa como persiana para encubrir los problemas generados por la dependencia económica de América Latina4. Pensar en soberanía económica es “aislamiento del mundo” para el neoliberalismo. Ninguna de las “verdades” neoliberales, como el siglo de las comunicacionesla teoría de las ventajas comparativas o la inflación como producto de costos altos de producción local comparada con importaciones baratas han resuelto el problema del hambre y la desigualdad en nuestros países, sino que más bien los ha profundizado.

La dependencia económica de nuestra región se ha implantado desde los días de la conquista española. Imperio tras imperio han contribuido a que esto siga siendo así, mediante distintas formas de opresión. Actualmente la dependencia comercial, tecnológica, de flujo de Inversiones Extranjeras y de financiación son las principales formas de dependencia.

Estas formas de dependencia tienen un costo, que cada vez va haciendo más difícil cambiar la estructura económica que nos mantiene con alto porcentajes de pobreza, y los mayores a nivel mundial de desigualdad y de inseguridad (como consecuencia de las anteriores).

En este sentido resalta la necesidad de promover la creación de un índice de heterogeneidad productiva medido desde el Estado que indique la dispersión de productividades intersectoriales, y de cuenta de un factor estructural de dependencia económica. Esta herramienta es fundamental para tener claridad en cuanto a políticas de promoción industrial y de cadenas de valor de producción nacional.

El problema de la recopilación de datos

Otra de las características que diferencia a Latinoamérica de los países llamados desarrollados, es que la insuficiencia de datos limita la capacidad de armar indicadores y ver la profundidad de los problemas. Los censos son, como se mencionaba, una gran fuente de datos, pero, por ejemplo, el cuestionario a las personas sobre sus ingresos puede resultar en sobredeclaración o subdeclaración por vergüenza o desconfianza. La subfacturación para evadir impuestos es moneda corriente y la subdeclaración en Declaraciones Juradas lo mismo. El uso de la tecnología debería colaborar para solucionar estos problemas pero es decisión de los gobiernos la implementación de los diversos sistemas electrónicos y la eficacia con que se aplique.

Un ejemplo en este sentido es la utilización de la factura electrónica. El uso de la misma brinda mucha información al Estado sobre la cadena de valor de cada producto, información que de otra forma depende de la voluntad de las empresas revelarlo.

En un estudio realizado acerca de las ventajas y desventajas de la aplicación de la misma en Ecuador queda evidente el acceso a esta información “La gran ventaja que se desprende de emitir guías de remisión electrónicas es que la Administración Tributaria puede realizar controles mucho más efectivos ya que dispone de información en línea y en tiempo real de lo que se está transportando, lo que facilita los procesos de control de inventarios, adquisiciones y transporte de mercaderías realizados por el SRI…” (Pazmiño, p. XX, 2015).

Asimismo, se encuentra desaprovechada la expansión exponencial de la información disponible surgida a partir de las nuevas tecnologías. Sería interesante usar los avances en materia de Big Data para realizar cálculos alternativos de indicadores convencionales y explorar mediciones que no pueden ser realizadas con los medios tradicionales. Una de las ventajas de aplicar este método es la posibilidad de realizar indicadores de rápida disponibilidad dada la forma permanente e instantánea de recopilación de información.

Conclusiones

El sistema de cuentas nacionales no refleja correctamente la actividad económica de los países latinoamericanos. La economía informal, que en nuestros países alcanza casi la mitad de la economía total, se ve incorporada de manera muy marginal. De esta forma, no existe una correcta contabilidad de la producción de nuestras economías y por lo tanto todos los indicadores que se desprenden del PIB poseen este mismo problema. Incorporar la economía social y doméstica en nuestra contabilidad es esencial. Sin embargo, se encuentra en la decisión de los gobiernos de la región avanzar en mejorar la recolección de estos datos y sistematizarlos e incorporar indicadores teniendo en cuenta nuestra propia problemática.

Estos indicadores que pueden ser nuevos, o no, deben ser consecuentes con los nuevos enfoques sobre el desarrollo de la región relacionado con el bienestar de las grandes mayorías de la población, con una mirada ligada al Buen Vivir o al Vivir Bien, que incluya dimensiones como la diversidad cultural, la relación con la naturaleza y la cosmovisión propia de los pueblos indígenas originarios y contemple las características propias de los modelos de producción y las estructuras económicas de nuestros países.

En este sentido, es esencial generar indicadores que muestren efectivamente las condiciones de vida de la población. En esto, es necesario avanzar en el destierro del papel hegemónico que el PIB tiene para este fin y construir nuevos indicadores que permitan un mayor acercamiento a conocer los niveles de bienestar de nuestros pueblos y nos permitan, a partir de ellos, sentar las bases de las políticas económicas encaminadas a mejorarlo. Estos indicadores deben recoger datos tanto cuantitativos como cualitativos y tener en cuenta las características mencionadas en el documento.

Paralelamente, es necesario el uso de otros indicadores que reflejen los problemas específicos de nuestras economías como la concentración de la producción, la restricción externa, prever la utilización de divisas de acuerdo al cálculo de la población de altos ingresos, es decir, anticipar la fuga de capitales, y la dependencia de nuestras economías. Existen en este sentido algunos indicadores que ya fueron elaborados y que es importante se incorporen al análisis, se mejoren, y se planteen objetivos de cumplimiento para lograr el cambio deseado.

Ante todo esto, es importante mencionar que el esfuerzo no se reduce a pensar y utilizar los indicadores, sino a generar y recoger los datos necesarios para que estos indicadores sean fiables. En este sentido la incorporación de tecnología puede contribuir a dar un gran salto para proveernos de la información necesaria para aplicar políticas acordes a lo que nuestros pueblos tienen derecho.

Referencias

– Braun, O., y Joy, L. (1981). Un modelo de estancamiento económico-Estudio de caso sobre la economía argentina. Desarrollo económico, 585-604.

– Cardoso, F. H., y Faletto, E. (1969). Desarrollo y dependencia en América Latina. México: Siglo XXI.

– Diamand, M. (1972). La estructura productiva desequilibrada argentina y el tipo de cambio. Desarrollo económico12(45), 25-47.

– Stiglitz, J., Sen A. y Fitoussi J.P. (2009), “Rapport de la Commission sur la mesure des performances économiques et du progrès social. Recuperado el 10 de diciembre de 2009, de http://fbses.webou.net/IMG/pdf/rapport_francais_stiglitz.pdf

– Pazmiño Rubio, V. A.. (2015), Análisis de la implementación de facturación electrónica en el Ecuador: ventajas y desventajas frente a la facturación física. Quito. Tesis (Maestría en Tributación). Universidad Andina Simón Bolívar.

– Kapp W., (1983). Social Cost, Economic Development and Environment Disruption, Univ. Press of America, Lanham, Londres, (edición original, 1970).

Notas:

(1) Sistema de Cuentas Nacionales 2008

(2) http://scpm.gob.ec/wp-content/uploads/2013/02/FORMULARIO-GESTION4.pdf

(3) Observatorio de Coyuntura Económica y Políticas Públicas

(4) La teoría de la dependencia latinoamericana, Cardoso y Faletto, 1969.

*Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. Unidad de Debates Económicos Fuente: http://www.celag.org/nuevos-indicadores-para-una-nueva-economia/

 

24.17.- INDICADORES ECONOMICOS

Información recopilada y calculada por el Departamento Técnico y de Información Económica del Banco de la República.

 

4 de julio de 2017

La información económica de tipo estadístico, así como cualquier otra de carácter general y de conocimiento público que se encuentre en la página (sin incluir análisis, adaptaciones, proyecciones, compilaciones, comentarios u opiniones), puede ser reproducida o divulgada libremente por cualquier persona, siempre que no se altere o modifique su contenido y que se

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ÍNDICE

Cuadro 1. Producto interno bruto (PIB)

Gráfico 1. Producto interno bruto (PIB)(precios constantes de 2005; variación porcentual anual)

Cuadro 2.Tasa de desempleo en Colombia

Gráfico 2.Tasa de desempleo en Colombia: total nacional

Cuadro 3. Sector financiero

Gráfico 3. Crecimiento de la cartera de los establecimientos de crédito

Gráfico 4. Variación anual de la base monetaria

Gráfico 5. Variación anual del M3

Cuadro 4. Comportamiento de la inflación y tipo de cambio

Gráfico 6. Inflación y meta de inflación

Gráfico 7. Devaluación nominal y real

Cuadro 5. Tasas de interés y precios de activos

Gráfico 8. Tasa de interés de intervención y DTF semanal

Gráfico 9. Indice de precios de vivienda usada (IPVU)(variaciones anuales)

Cuadro 6. Sector fiscal

Gráfico 10. Situación fiscal.SPC y GNC como porcentaje del PIB

Gráfico 11. Gobierno nacional central: ingresos, gastos y balance (bill. de $ y % del PIB)

Gráfico 12. Deuda bruta del SPNF y GNC     (% del PIB)

* Fecha de entrada en vigencia de la modificación.

** Tasa definida el 26 de mayo de 2017

1/ Corresponde al IPI total. EL DANE rediseñó la metodología de la Muestra Mensual Manufactura.

La nueva base del Índice de Producción Industrial es promedio mensual del año 2014=100.

2/ El dato de un año atrás corresponde al 01 de junio de 2016. El dato anterior corresponde al 23 de junio de 2017 3/ Se refiere a la fecha de cálculo. La vigencia de la tasa DTF es del Lunes siguiente a Domingo.

4/ Bonos = A partir de la semana del 9 de diciembre de 2016 se incluyen en toda la serie los bonos denominados en pesos emitidos en el exterior por Findeter en 2014.  5/ Se excluyen las variaciones originadas por tipo de cambio

6/ SPC: Sector público consolidado. Comprende SPNF, balance cuasifiscal del Banco de la República, balance de Fogafin y  costos de reestructuración del sistema financiero.

*** Las cifras de agregados monetarios y crediticios, se presentan de acuerdo con la información financiera recibida de los Establecimientos de Crédito.

Estas entidades están registrando bajo NIIF a partir de enero de 2015.

Se puede perder la compatibilidad frente a cifras anteriores, por cambios de metodología.

Sector real 

Cuadro 1. Producto interno bruto (PIB)

(precios constantes de 2005)

fuente: cuentas nacionales, Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas  (DANE).

* Se refiere a la variación de cada trimestre con respecto al mismo trimestre del año anterior. http://www.banrep.gov.co/es/info-temas-a/4024 http://www.dane.gov.co/index.php?option=com_content&view=article&id=128&Itemid=85

cuadro 2.Tasa de desempleo en Colombia Total nacionalFuente: encuesta continua de hogares, Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE).

 

* Representa el porcentaje de las personas en edad de trabajar que participan en el mercado laboral.

** Representa el porcentaje de personas no ocupadas que pertencen a la población económicamente activa.

http://www.dane.gov.co/daneweb_V09/index.php?option=com_content&view=article&id=61&Itemid=67

* Incluye ajustes por titularización de cartera hipotecaria y leasing operativo.

** Excluye variaciones de la cartera en moneda extranjera originadas por movimientos de la tasa de cambio.

Las cifras de agregados monetarios y crediticios, se presentan de acuerdo con la información financiera recibida de los Establecimientos de Crédito.

Estas entidades están registrando bajo NIIF a partir de enero de 2015.

Se puede perder la compatibilidad frente a cifras anteriores, por cambios de metodología.

Fuente: Superintendencia Financiera de Colombia; cálculos del Banco de la República

http://www.banrep.gov.co/es/listado-archivos/2100

 

Cuadro 5. Tasas de interés y precios de activos

 

N.D. No Disponible

1/ Tasa vigente a fin de periodo.

2/ Se refiere a la fecha de cálculo. La vigencia de la tasa DTF es del Lunes siguiente a Domingo.

3/ Corresponde al promedio anual simple de la tasa de colocación promedio ponderada mensual en cada modalidad. Cálculos de la Superintendencia Financiera de Colombia hasta el año 2001. A partir de 2002 corresponde a la tasa calculada a partir del formato 088 de la Superintendencia Financiera de Colombia; cálculos del Banco de la República. Información disponible desde el año 1998 desagregada por modalidad.

4/ Corresponde al promedio simple en cada periodo de las tasas de los créditos ordinarios, de tesorería y preferenciales.

5/ Corresponde al promedio anual simple de la tasa mensual ponderada de los créditos desembolsados para adquisición de vivienda en pesos y en UVR. Antes de realizar el promedio simple a la tasa de los créditos en UVR se le suma la variación anual promedio de la UVR del respectivo mes. No incluye vivienda VIS. Fuente: datos de la Superintendencia Bancaria hasta noviembre de 1996, a partir de diciembre de 1996 información de Asobancaria y desde mayo de 2002 información del Banco de la República formato 088.

6/ Variación porcentual anual del índice global de la Bolsa de Valores de Colombia. Fuente: BVC

7/ La información presentada corresponde al promedio semanal de las tasas spot cero cupón, las cuales se estiman utilizando la metodología de Nelson y Siegel con un proceso de optimización el cual busca replicar los precios de mercado de los diferentes TES en pesos transados diariamente.  Fuente: Banco de la República.

http://www.banrep.gov.co/series-estadisticas/see_tas_inter.htm

23.17.- CRISIS ENERGÉTICA ANUNCIADA – Alejandro Martínez

Las proyecciones son malas. De no aparecer nuevos descubrimientos, el país perderá la autosuficiencia de petróleo crudo en el año 2021 (CGR).

Hace unos años titulé una de estas columnas con una pregunta: ‘¿Fin anticipado del auge petrolero?’ –basado en un estudio de Anif con ese título–, para señalar el hecho de que desde el el 2012 estaba marchitándose, injustificadamente, la actividad petrolera en el país. En el presente escrito me referiré a la crisis energética, en la que ya estamos sumidos, pero voy a enfatizar que los impactos serán mayores, dada la necesidad inminente de importar hidrocarburos para abastecer el mercado doméstico.

3 jul 2017.- En efecto, desde el 2012 se advertía que las empresas petroleras querían invertir, pero no lo lograban por factores de entorno: licenciamiento ambiental, ataques terroristas, consultas populares y bloqueos a las operaciones. En el 2014 se oían voces que, además, proponían gravar al sector petrolero para financiar, en parte, los 12,5 billones de pesos que faltaban para el presupuesto de la nación del 2015. De hecho, alcancé a afirmar que “gravar a un sector en declinación es disminuir los ingresos estatales en el inmediato futuro. De eso no puede caber duda”.

Las empresas siguen sin poder operar y el impacto es profundo. Además, porque el precio internacional se desplomó. Esta caída tuvo dos efectos, que resalto porque solo con un buen diagnóstico podremos implementar soluciones efectivas: (1) profundizó la tendencia de la caída de las inversiones petroleras en el país, y (2) opacó el hecho de que los factores de la declinación eran otros, y los precios bajos atraparon al país cuando el sector ya se estaba marchitando.

El costo ha sido alto. La Contraloría General de la República indica que el valor de las exportaciones petroleras cayó casi 69 por ciento del 2013 al 2016. El Ministerio de Hacienda y Crédito Público, en el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP), calculó en 23,6 billones de pesos la caída de los ingresos petroleros para el 2016, comparados con el 2013.

¿Ello que ha implicado? Aumento de los impuestos y de la deuda pública del país, sin que se pueda avizorar ningún otro sector que hoy pueda sustituir los aportes del ramo extractivo (minas e hidrocarburos).

Ojalá hubiera forma de reclamarle a quienes andan por las regiones desinformando sobre el impacto ambiental del petróleo y la minería, o a aquellos que han promovido consultas populares manipulando a los votantes. En fin.

Pero el capítulo dos de la crisis por el marchitamiento del sector se está conformando y seguramente nos veremos abocados a importar. Las proyecciones son realmente malas. De no aparecer nuevos descubrimientos, el país perderá la autosuficiencia de petróleo crudo en el año 2021 (CGR); la de gas natural en el 2020 (UPME, escenario medio de demanda), y la de combustibles líquidos en el 2022 (CGR).

De hecho, para el GLP (‘gas propano’) estaremos importando el 12 por ciento de la demanda nacional, desde el segundo semestre del presente año. Este combustible tiene, además, la característica de que llega a los sectores más vulnerables de la sociedad (estratos 1 y 2), sin subsidios en la mayor parte del país, quienes serían gravemente afectados con el incremento en el precios, si el déficit de abastecimiento se profundiza.

¿Cuáles son las posibilidades que aparezcan nuevas reservas en Colombia? Muy bajas. En materia de pozos exploratorios, este año terminaremos con menos de la mitad de los perforados en el 2012; muchos de ellos porque en el 2015 la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) le permitió a las compañías posponer la perforación de pozos para aliviarles los problemas de caja por los precios bajos.

En cuanto a exploración sísmica, no se ha corrido ni un kilómetro al mes de mayo de este año, lo cual es grave porque sin ella no es posible perforar pozos exploratorios en los años venideros.

¿Qué se requiere, entonces, para que aumenten las reservas? Que el país tome la decisión de impulsar a la industria extractiva (minas e hidrocarburos), porque el problema grave es de inviabilidad de las operaciones y no tanto de competitividad fiscal o government take. ¿Cómo se logra esto? El Ministerio de Minas y Energía, la Upme, la Creg, la ANH y la ANM están haciendo la tarea, y el país debe agradecérselos. Pero sin el apoyo del resto del gobierno, las cortes y la opinión pública no podrán lograrlo. Ojalá nos demos cuenta pronto de que el problema y sus soluciones no son temas solamente del Ministro de Minas y Energía, sino de todos.

Alejandro Martínez Villegas, Presidente de la Asociación Colombiana del GLP – Gasnova.

http://www.portafolio.co/opinion/alejandro-martinez-villegas/crisis-energetica-anunciada-507342

 

23.17.- ‘UNA COSA ES UNA COSA, Y OTRA…’ – Ricardo Villaveces

Lo que se requiere ahora es aprovechar al máximo el potencial de Reficar, y sentirnos orgullosos de que podamos contar la refinería.

Este dicho resulta apropiado para un tema que ha ocupado los titulares desde hace varios meses, y que exacerba los sentimientos de los colombianos cuando se habla de corrupción. Hablo de Reficar, que se ha convertido en un caso emblemático y su nombre termina siempre asociado con chanchullos, falta de vigilancia y negocios turbios. Sobre esto hay investigaciones en curso, pleitos, arbitramentos y procesos disciplinarios que, ojalá eviten detrimentos al patrimonio de la Nación y, al fin de cuentas, a todos los colombianos. 

11 jun 2017.- Eso es lo relacionado con los aspectos financieros del proyecto. Lo que no puede confundirse es con lo que es hoy la Refinería de Cartagena, y lo que significa para el país.
Tuve el privilegio de conocerla en días pasados, en una visita detallada con los responsables de su operación, y no puede uno menos que asombrarse por las dimensiones del proyecto, el profesionalismo de quienes la operan, las oportunidades que abre a la industria del petróleo y el impacto que un proyecto de estas dimensiones puede traer a Colombia.

De una parte, duplica la capacidad de procesamiento que tenía la antigua refinería, pero más importante es que tiene unas características de flexibilidad en el uso de la materia prima que se ajusta muy bien a las condiciones del país, y con la que no se contaba en el pasado. Dada la heterogeneidad de los crudos disponibles y la importancia que tienen los llamados ‘crudos pesados’, una de las grandes ventajas de este complejo es que puede formular la mezcla de crudos de diferentes viscosidades, a la medida de las disponibilidades, y de los mercados, lo que representa un gran avance.

De otro lado, la canasta de productos finales es mucho más amplia y diversificada no solo en término de productos, sino de mercados. Esta refinería puede producir: gasolina corriente y extra, diésel o acpm, combustibles para aviones (Jet A-1), combustóleo o fuel oil, nafta virgen y nafta de alto octano, arotar –también llamado ‘negro de humo’, usado en la fabricación de llantas–, propileno, coque, azufre y gas licuado (GPL).

También, se trata de un complejo con tecnología de punta, completamente automatizado que permite recorrer sus cerca de 200 hectáreas y observar el cumplimiento de estrictas normas de calidad, seguridad y manejo ambiental, y cuando se visita el centro de control se siente uno en una película sobre la Nasa, en la cual se puede apreciar el control y la seguridad con que se maneja un proyecto de esas dimensiones. Y es que solo pensar que hay 31 instalaciones diferentes en ese espacio, que utilizaron en su construcción 181.000 m3 de concreto, 45.000 toneladas de acero, 700 km. de tubería, 4.500 km. de cable y 45.000 instrumentos, da una idea de las dimensiones del mismo.

Lo que se requiere ahora es aprovechar al máximo el potencial de ese complejo y sentirse orgullosos de que el país pueda contar con una refinería de esas características, y no confundir una cosa con otra cosa.

Ricardo Villaveces Consultor privado rvillavecesp@gmail.com http://www.portafolio.co/opinion/ricardo-villaveces-p/una-cosa-es-una-cosa-y-otra-506718

 

22.17.- FECODE NO VIVE SÓLO DE LUCHA POR SALARIOS – Hernán Suarez

Así como existe una forma tradicional, previsible, rutinaria, de realizar paros por parte de Fecode, y por supuesto, una manera tradicional y autoritaria  de enfrentarlos por parte del Estado, también existe una forma tradicional de evaluarlos.

20 Jun, 2017.- Tradicionalmente se evalúa cuanto ganaron los maestros en materia salarial, cuanto fue el aumento, que nueva prima lograron, que nueva  promesa les hicieron. El reciente paro de educadores representa algo nuevo, no es lo mismo de antes y de siempre. Esta vez, tras una larga batalla de 35 días,  el gran ganador no fueron los maestros sino la educación. Lo cual constituye un logro de la mayor trascendencia para el país. Un logro que habla bien de Fecode y de los  maestros y de su capacidad de sobreponer el interés superior  y colectivo de la educación por encima de unos puntos más o menos en su salario.

Fecode ha sido desde hace muchos años el único doliente de la educación pública. Buena parte de lo que hoy tenemos en educación se debe a la lucha y compromiso de los educadores. Los partidos políticos, todos, incluido los de izquierda, poco les importa la educación,  carecen de proyectos educativos, programáticamente son lamentables. Les interesan más los contratos y los negocios vinculados a la educación.  O a lo sumo como eslogan de campaña.

El gran motivo y el gran logro del paro del magisterio  fue  demandar y comprometer al gobierno de Santos  en el propósito  de destinar una mayor parte de la  riqueza del país para el financiamiento de la educación. Técnicamente se le llama una mayor participación de la educación en el Sistema General de Participaciones o aumentar el PIB en educación.

Las grandes carencias y limitaciones que padece la educación desde el año 2001, se deben a la insuficiencia  de recursos para atender la educación como un derecho. El régimen quiere todo barato: la paz, la educación, la salud, las pensiones, sin que le cueste a los que más tienen, sin tocar las utilidades de las empresas y empresarios. Y así no se puede. O mejor aún, la gente no está dispuesta a seguir con el manido  y trajinado argumento de NO HAY PLATA, “nuestros recursos son escasos”, “no nos podemos dar esos lujos”, y el largo recetario de excusas y dilaciones

En el caso de la educación, los maestros y Fecode tomaron la decisión de no tolerar ni cohonestar la educación pobre  y para pobre que hoy tenemos. Sostenida a medias, con recursos que solo alcanzan para tapar la cabeza, pero que dejan al desnudo los pies.

El asunto es muy simple: no es posible garantizar el derecho a la educación, alcanzar una educación de calidad y pertinencia, tener una jornada única de ocho horas diarias  en todos los colegios públicos, ser los más educados de América latina  y demás utopías, mientras no se modifique el sistema actual de financiación de la educación. No se trata de unos milloncitos para los maestros, sino de billones para financiar adecuadamente la educación de los más pobres.

El propio gobierno lo sabe, lo reconoce, así no obre en consecuencia. La siguiente gráfica es elocuente.

Según cifras del Ministerio de Hacienda, Colombia destina el 3 % del PIB a la educación (2013), mientras países como Venezuela destina el 5,5 %, Chile el 4,5 %, panamá el 3,2 % y Guatemala el 3,1%.

El gasto promedio en Colombia al año por estudiante es de 1200 dólares, mientras que el de Chile, Argentina y Brasil es de 3729 dólares para primaria y 5266 dólares para secundaria. http://www.razonpublica.com/index.php/economia-y-sociedad/10286-paro-de-maestros-seguimos-sin-resolver-el-problema-de-fondo.html

Los maestros exigen que se aumente del 3 al 7% del Producto Interno Bruto como recursos destinados a la educación, en un plazo de 10 años.  Un poco menos de que el propio candidato presidencial J.M. Santos prometió a los educadores con tal de lograr su apoyo y salvarse de las afugias electorales después de la derrota en primera vuelta. Los maestros le creyeron y entusiastas votaron por él  y por la paz. Después Santos se olvidó del 7,5 del PIB  para educación, pero los maestros no. El paro no fue  más que una vieja cuenta por cobrar y por pagar

Por lo demás fue el propio Santos quien se encargó de esquilmar y reducir drásticamente los recursos presupuestales  para la educación. En su condición de ministro de Hacienda de Pastrana, y Cecilia María Vélez como ministra de Educación, logró reducir el porcentaje de la educación en el Sistema General de Participaciones. Mediante el Acto Legislativo 01 de 2001 y la Ley 715 de 2001 se desligaron los recursos del sector educativo de los Ingresos Corrientes de la Nación (ICN). El llamado equilibrio fiscal que buscaba el ministro Santos se impuso a costa de recortar el presupuesto de la educación. En efecto, se pasó de invertir el 32 % de los ICN en el año 2000 a solo un 22 % en 2016.

El inamovible emblema de  los últimos tiempos, NO HAY PLATA, tuvo que ceder ante la presión y la fortaleza del paro.  El gobierno a regañadientes adquirió el compromiso  de resolver de fondo el problema de la financiación de la educación, para lo cual “el Ministerio de Educación y Fecode acuerdan llevar conjuntamente a la discusión sobre la reforma la propuesta de que los recursos para educación aumenten progresivamente en un horizonte de 10 años posteriores a la entrada en implementación de la reforma. Para tal efecto, se acuerda crear una comisión de alto nivel, que contará con la participación del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el Ministerio de Educación, la Procuraduría General de la Nación y Fecode, entre otros. Esta comisión deberá ser instalada antes de que transcurra un mes después de la firma de esta acta, de tal forma que antes de que finalice el primer semestre de 2018 se tenga una propuesta a presentar al Congreso de la República”.

“El Ministerio de Educación Nacional y FECODE reconocen la necesidad de una reforma estructural del Sistema General de Participaciones (SGP) que permita garantizar de manera progresiva los recursos necesarios para seguir cerrando las brechas relativas a: 1) el acceso universal al sistema educativo público de todos los niños y jóvenes desde los tres grados del preescolar hasta el grado once, 2) la canasta educativa para todos los estudiantes en el sistema educativo público, 3) los requerimientos necesarios para la implementación de la jornada única, 4) los déficits históricos vinculados al retraso en la renovación de la infraestructura educativa pública y 5) las relaciones técnicas alumno-docente y alumno-grupo”.

Por supuesto se trata de una promesa y una comisión, pero como lo han señalado los dirigentes el magisterio, “el paro termina, empieza la lucha por concretar los acuerdos y hacerlos realidad.”

En materia salarial  los maestros lograron una aumento del 8.75 %, dos puntos por encima de los demás funcionarios públicos, tal como estaba pactado en el anterior paro.

La prima de servicios que reclamaba Fecode,  de la cual disfrutan los demás  funcionarios públicos, fue transada por una “bonificación pedagógica” del 15% que será pagada de manera progresiva así: en el año 2018 los docentes recibirán un pago correspondiente al 6% de la asignación básica mensual. En el año 2019 un 11% de la asignación básica mensual. A partir del año 2020 los docentes recibirán un pago equivalente al 15% de la asignación básica mensual, la cual se pagará una vez al año y constituye factor salarial.

Así mismo los maestros lograron que se revise, con su concurso, el modelo de implementación de la Jornada Única en que está empeñado el gobierno y discutir “una hoja de ruta” para lograr el viejo anhelo de que los niños  pobres tengan tres años de educación preescolar atendida por el Estado.

http://www.fecode.edu.co/index.php/noticias-principales-4

Modificar sustancialmente el actual sistema de financiación y conseguir mayores recursos  para la educación  pública constituye la más importante victoria del magisterio y de Fecode en los últimos años. Participar en la formulación y definición de las políticas públicas, en un asunto tan medular como la financiación  los recursos destinados a la educación, constituye un logro sin antecedentes en las luchas por la educación, solo comparable  a la concertación que hizo Fecode de la Ley General de Educación en 1994, su otro gran logro en materia de políticas públicas educativas.

Así como en el pasado Fecode impulso el Movimiento Pedagógico Nacional para promover transformaciones especialmente en el campo de la enseñanza y los contenidos y métodos pedagógicos, hoy los maestros  se proponen conformar un Movimiento Nacional por la Educación, que tiene como pilar lograr que el Estado destine mayores recursos de la riqueza del país a la educación y por ende fortalecer la educación pública, como garantía del cumplimento del Derecho a la Educación. De eso se trata: convertir la educación y las escuelas  en territorios y albergue de la paz

https://www.sur.org.co/no-solo-de-luchar-por-salarios-vive-fecode/

 

21.17.- Misère de la pensée économique, en format de poche

MISÈRE DE LA PENSÉE ÉCONOMIQUE,OrTaf  OrTaf 

 

* * * * * Analyse complète de la crise – avec les solutions

Par  Un texte indispensable qui nous emmène d’Aristote à John Maynard Keynes en passant par Robespierre, St Just, Ricardo, Karl Marx, jusqu’à Joseph E. Stiglitz. L’auteur est trader aux USA, au coeur de la bulle immobilière des Subprimes au moment où elle explose. Il nous développe ses idées: son modèle productif qui au moment de la vente d’une marchandise/un service, produit un « Surplus » à distribuer entre actionnaires, entrepreneur et salariés. La part des salariés s’est fortement rétrécie au profit des actionnaires et des entrepreneurs, méritant un rééquilibrage en faveur des salariés, dont Keynes avait fait le « pivot » de son économie de marché. L’auteur propose une « Constitution pour l’Economie » dont l’un des axes est d’interdire les paradis fiscaux l’autre axe est d’interdire toute forme de « paris » sur l’évolution des prix (sur les marchés financiers). Mais, les ventes à terme ainsi que les options d’achat seraient autorisées. Elles lieraient leurs contreparties jusqu’à livraison. En conséquence, il n’existe pas pour elles de marché secondaire. Effectivement cela réduirait de 80% le volume de la spéculation dans le « casino » financier ! Avec pour conséquence une nouvelle bulle immobilière globale pour toutes les énormes masses financières (des Trillions de $) qui chercheraient à s’investir quelque part en catastrophe. A mon avis, c’est une nouvelle catastrophe pour les produits financiers qui ne pourraient plus se vendre. Alors qu’il faudrait d’abord rediriger ces masses financières vers une éco-économie pour préparer l’avenir…

* * * * * Indispensable…

Par pierre guerraz le 31 mars 2013

Pour comprendre quelque chose à l’horreur économique qui est en train de nous tomber sur le dos.
Tous les rouages sont mis à nu, par quelqu’un qui ne raconte pas d’histoires.
Merci, Mr. Jorion.

* * * * * Indispensable pour comprendre ce qu’il nous arrive

Par Beteille Alain le 5 décembre 2012

L’analyse scientifique et réaliste d’un témoin acteur du système financier;Lequel nous emporte vers un sombre destin;si les peuples du monde ne se réveillent pas de leur léthargie ou depuis deux cents ans on les a plongés .

* * * * * A mon avis le meilleur livre de Paul Jorion

Par Paul Trehin le 16 décembre 2012

L’auteur envisage la chose économique dans son ensemble des racines les plus profondes aux branches les plus développées. Il montre à quel point nos outils d’analyse et de prévision sont souvent inadaptés à l’évolution actuelle de nos sociétés. Il montre aussi combien cette évolution nous échape de plus en plus suite à une accélération de l’évolution technologique que nous créeons nous même et pour laquelle nous créons des outils des outils de plus en plus puissants.
Livre à lire par tous les étudiants en économie et en gestion mais aussi par tous les dirigeants d’entreprises privées ou publiques ainsi que les dirigeants politiques.

 * * * * Oh misère, misère…

Par Enrique Morales le 21 février 2013

Paul Jorion démonte les concepts de la « science » économique. Une entreprise idéologique libérale (marginaliste ou néo-classique). Le mythe de l’homo œconomicus, rationnel (dans le sens de calculateur), un vrai psychopathe. Une « science » qui est en fait une idéologie favorable aux milieux d’affaires et qui n’a rien découvert ni permis de prévoir ou d’éviter. Le tout enrobé d’un appareil mathématique impressionnant pour se donner l’aspect d’une science dure indiscutable à l’image de la physique.

20.17 EL SECRETO CHINO – Yi Wen (Por entregas)

SÍNTESIS.- El surgimiento de China es sin duda uno de los acontecimientos más importantes de la historia económica y geopolítica mundial desde el inicio de la Revolución Industrial. La teoría institucional del desarrollo basada en una dicotomía de instituciones políticas extractivas versus inclusivas es altamente inadecuada para explicar el ascenso de China y predecir su camino. Este artículo argumenta que sólo una reinterpretación radical de la historia de la Revolución Industrial y el surgimiento de Occidente (como incorrectamente retratado por la teoría institucional) puede explicar plenamente el milagro de crecimiento de China y por qué el ascenso determinado de China es imparable a pesar de  “su” sistema financiero y las instituciones políticas.

Por el contrario, la transformación espectacular y rápida de China de una sociedad agraria empobrecida a una formidable superpotencia industrial arroja luz considerable sobre la debilidad fundamental de la teoría del desarrollo dominante y proporciona reevaluaciones más precisas de episodios históricos como la trampa de la pobreza duradera de África, Las reformas, la década perdida de América Latina y la crisis de la deuda, el siglo XIX con el gran escape de Europa de la trampa malthusiana y la propia Revolución Industrial.

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/1 Este artículo está basado en mi libro (en progreso) con el mismo título. Me gustaría dar las gracias a Ping Chen y Bill Gavin por el fuerte estímulo y comentarios perspicaces sobre este proyecto. Gracias también a Jess Benhabib, Yong Wang y Yang Yao por sus comentarios y críticas, ya María Arias y Jinfeng Luo por su ayuda en la investigación. Mi gratitud más grande va a George Fortier, que ha cuidadosamente editado el manuscrito entero y ha proporcionado numerosas sugerencias constructivas y profundas para mejorar la exposición de las ideas presentadas aquí.

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Tabla de contenido

“La pobreza o el atraso o la falta de industrialización es siempre y en todas partes un problema de coordinación-fracaso social. El problema surge debido a los enormes costos sociales de la creación del mercado”.

“La revolución industrial en curso en China ha sido impulsada no por la adopción de la tecnología per se, sino por la creación continua del mercado conducida por un gobierno mercantilista capaz.”

“La Revolución Gloriosa no hizo que el gobierno británico fuera más “inclusivo” en el sentido de compartir el poder político con la clase obrera (glorificado por Acemoglu y Robinson (2012, p.1-5) en su evaluación del movimiento de la primavera árabe). Simplemente hizo que el gobierno fuera más autoritario y poderoso al imponer impuestos, imponer restricciones comerciales mercantilistas, crear mercados y redes comerciales y controlar la economía británica”.

“El ascenso de China es imparable porque ha seguido la secuencia correcta de industrialización, en contraste con sus tres intentos previos de industrialización entre 1860 y 1978 bajo varios sistemas políticos”.

“Debajo de las dramáticas diferencias en las instituciones políticas y la retórica ideológica, el modelo de desarrollo chino es esencialmente el mismo que el modelo de desarrollo británico del siglo XVIII, el modelo de desarrollo americano del siglo XIX y el modelo de desarrollo japonés del siglo XX”.

 Yi Wen: “la fabricación de una superpotencia económica”.

ÍNDICE:

Resumen 1

  1. Introducción 4
  2. Principales medidas adoptadas por China para poner fin a una revolución industrial 17
  3. La seguridad alimentaria y la trampa malthusiana 17

Ii. Una revolución agrícola primitiva 23

Iii. Una Proto-Industrialización en las Zonas Rurales 26

Iv. Cambio Ideológico hacia el Comercio y el Comercialismo 32

  1. Gobiernos mercantilistas como creadores de mercado 37

Vi. Corrupción, estilo chino 44

Vii. Lecciones y cuestiones centrales del desarrollo 50

  1. Derramar luz sobre la naturaleza y la causa de la revolución industrial 62
  2. La Naturaleza de la Empresa 62

Ii. El síndrome del textil indio 63

Iii. El auge de la industria textil y la lógica de la revolución industrial inglesa 71

Iv. La Trinidad Industrial y la “Naturaleza y Causa” de la Revolución Industrial inglesa. 81

  1. ¿Por qué la subida de China es imparable? 89
  2. Estrategias correctas de desarrollo 93

Ii. “Aprender haciendo” -La fuente última de innovación tecnológica 100

Iii. Un gobierno mercantilista capaz como creador del mercado 108

  1. ¿Qué hay de malo con el Consenso de Washington y la teoría institucional? 117
  2. Un poco de teoría: los teoremas fundamentales de la economía social 117

Ii. El Consenso de Washington como Antítesis del ISI 119

Iii. Tales teorías son económicamente engañosas 123

Iv. Tales teorías son políticamente ingenuas

  1. Conclusión: Una nueva teoría del desarrollo económico 136

Referencias 150

  1. INTRODUCCIÓN

La repentina aparición de China como superpotencia económica ha asombrado al mundo. Incluso hace tan sólo 15 años (digamos, alrededor de la crisis financiera asiática de 1997), pocos habrían pronosticado el dominio de China como una potencia industrial regional, y mucho menos una superpotencia mundial. De hecho, muchos estaban apostando por el colapso de China, citando el grave incidente de la Plaza de Tiananmen, el colapso de la Unión Soviética y el comunismo de Europa Oriental, la crisis financiera de Asia y la recesión global de 2008 (que redujo las exportaciones casi permanentemente en más del 40% Debajo de la tendencia).

Pero la realidad ha desafiado en repetidas ocasiones todas estas predicciones pesimistas: con un crecimiento de 35 años, China llegó, vio y prosperó. En sólo una generación, China ha creado fuerzas productivas más masivas y más colosales que todas sus precedentes 5000 Y de una nación agraria muy empobrecida (con un ingreso de capital equivalente a sólo un tercio del nivel medio de África subsahariana) en la mayor y más vigorosa fábrica de manufactura del mundo.

China, por ejemplo, con menos del 6% de los recursos hídricos del mundo y sólo el 9% de las tierras cultivables del mundo, puede producir en un año 50.000 millones de camisetas (más de 7 veces la población mundial), 10.000 millones de pares de zapatos, 800 millones de toneladas métricas de acero bruto (50% de la oferta mundial y 800% del nivel estadounidense), 2,4 gigatonelones de cemento (casi el 60% de la producción mundial), cerca de 4 billones de toneladas métricas de carbón (quema casi tanto Carbón como el resto del mundo combinado), más de 22 millones de vehículos (un cuarto de la oferta global) y 62 mil solicitudes de patentes industriales (150% más que en Estados Unidos y más que la suma de Estados Unidos y Japón). China es también el mayor productor mundial de coches de pasajeros, barcos, trenes de velocidad, túneles, puentes, carreteras, máquinas herramientas, teléfonos celulares, computadoras, bicicletas, motocicletas, acondicionadores de aire, refrigeradores, lavadoras, muebles, textiles, Juguetes, fertilizantes, cultivos agrícolas, cerdo, pescado, huevos, algodón, cemento, cobre, aluminio, libros, revistas, programas de televisión, así como estudiantes universitarios.

La asombrosa expansión de China fue 30 veces el PIB real desde 1978 era inesperada, no sólo debido a su atraso generalizado después de Siglos de turbulencia y regresión económica, sino a causa de sus duraderas instituciones políticas “extractivas” y autoritarias -que, según las teorías institucionales del desarrollo económico, no predecirían más que un triste fracaso para la industrialización de China.

Estas teorías glorifican excesivamente las instituciones políticas occidentales modernas que China carece, pero ignoran los caminos históricos no tan gloriosos que las potencias occidentales viajaron una vez. Al suponer que las instituciones occidentales modernas y el estado de derecho son requisitos previos para el desarrollo económico, tales teorías pasan por alto el carácter endógeno y evolutivo de las instituciones y las frecuentes desconexiones entre la retórica y la práctica, entre el estado de derecho anunciado y su aplicación efectiva, Con causa, correlación con causalidad, superestructuras políticas con fundamentos económicos, acceso abierto al poder político con acceso libre a los derechos económicos. Específicamente, tales teorías ignoran que el sufragio universal fue la consecuencia de la Revolución Industrial en vez de su causa, que los modernos sistemas jurídicos occidentales sofisticados y la capacidad de hacerlos cumplir eran el resultado de siglos de desarrollo económico bajo el colonialismo, el imperialismo, el mercantilismo, y Dolorosas acumulaciones primitivas./3

Tal confusión está en la raíz del entusiasmo occidental por avanzar la democracia de estilo occidental en países atrasados ​​y en desarrollo, independientemente de sus condiciones económicas, sociales y políticas iniciales. La consecuencia de tal

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/2 Véase, por ejemplo, D. Acemoglu y J. Robinson, 2012. “Por qué fallan las naciones: los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza”.

/3 Acemoglu y Robinson (2012) ven la falta de democracia (o de instituciones políticas “inclusivas” absolutas) como la causa raíz de la pobreza y los estancamientos en todo el mundo. Por ejemplo, no sólo están de acuerdo con los manifestantes de Tahrir durante la revolución del jazmín egipcio que “Egyps es pobre precisamente porque ha sido gobernado por una élite estrecha que han organizado la sociedad para sus propios beneficios a expensas de la gran masa de personas”, pero también argumentan que “esta interpretación de Egipto La pobreza [por la gente en la Plaza Tahrir] … proporciona una explicación general de por qué los países pobres son pobres “. Toda la tesis de su popular libro” Why Nations Fail “es” mostrar que los países pobres son pobres para (Acemoglu y Robonson, 2012, p.3) No es de extrañar que tales teorías sean muy inadecuadas para explicar el triste fracaso de Rusia en la reforma económica bajo la terapia de choque en los años noventa, el crecimiento milagroso de China Desde 1978 bajo un régimen político autoritario, así com, Así como la rápida industrialización de Japón durante la Restauración Meiji, el despegue económico de Corea del Sur en los años 1960-80 y el milagro económico post-independencia de Singapur. Tales teorías ni siquiera pueden explicar por qué con instituciones políticas idénticas (por ejemplo, en ciudades estadounidenses como Chicago o St. Louis) hay tanto bolsas de pobreza extrema y bloques de extrema riqueza, tanto delitos violentos como obediencia al estado de derecho; Ni pueden explicar por qué el sur de Italia es significativamente más pobre que el norte de Italia; O por qué la República Holandesa no inició una revolución industrial en el siglo XVII a pesar de tener instituciones políticas y económicas más liberales que Inglaterra.

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política de arriba hacia abajo para el desarrollo económico, ha sido claro: mire el estancamiento económico y la continua agitación política en Afganistán, Egipto, Irak y Libia; Y las situaciones en Ucrania y otras partes de Europa Oriental; donde la democracia avanza hasta el colapso, los estándares de vida sólo progresan para regresar, y las esperanzas de prosperidad sólo se elevan para estallar/4.

Así, a pesar de casi 250 años desde la publicación de “La riqueza de las naciones” y toda la tinta derramada sobre los modelos de equilibrio general del crecimiento económico, los economistas todavía están en la oscuridad buscando la clave – la “doble hélice” –del desarrollo económico.

Adam Smith quizás estaba más cerca de encontrarlo que sus modernos seguidores neoliberales. Explicó la riqueza de las naciones mediante la división del trabajo basada en el tamaño del mercado, utilizando ejemplos de fábricas de alfiler del siglo XVIII, pero sus estudiantes neoliberales modernos mezclan democracia con mercados libres, mercados libres con derechos de propiedad y derechos de propiedad con incentivos. Afirman que la Revolución Industrial británica podría haber seguido su curso mientras la democracia prevaleciera, sin el gran viaje y descubrimiento de América, y la hegemonía de Inglaterra sobre los mercados textiles globales, su riqueza colosal generada por la trata de esclavos transatlántica, la asistencia estatal en la creación y coordinación de actividades de mercado y su feroz protección militar de los intereses comerciales globales de la Compañía de Indias Orientales.

En el otro extremo, los modelos de crecimiento neoclásicos basados ​​exclusivamente en las asignaciones de recursos (libres de gobiernos) aún enfrentan desafíos de enredo que conecta las decisiones individuales racionales con el crecimiento económico a largo plazo: ¿Cómo podría simplemente replegar los ingresos disponibles por individuos interesados ​​en diferentes paquetes de consumo Han permitido a Europa

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/4 Irónicamente, después de 4 años de estancamiento económico en Túnez tras el derrocamiento del dictador Zine El Abidine Ben Ali, que dio inicio a la primavera árabe en 2011, un ex ministro del antiguo régimen dictatorial de Túnez, Beji Caid Essebsi, Ganó la primera elección democrática del país para el presidente el 22 de diciembre de 2014. La razón es simple. La democracia tiene poco que ver con las fuerzas fundamentales del desarrollo económico; Puede ser tan ineficaz como una mala dictadura para acabar con la corrupción y la pobreza en un país en desarrollo, y es aún más probable que genere inestabilidad política. De hecho, Túnez desde 2011 se ha convertido en un caldo de cultivo para los yihadistas y ahora es la mayor fuente de combatientes extranjeros que se unen al Estado islámico (ISIS) y otros grupos extremistas en Siria e Irak (véase, por ejemplo, http: //www.theguardian .com / world / 2014 / oct / 13 / tunisia-cría-tierra-islámico-estado-combatientes.

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el gran escape de la trampa malthusiana y produjo oleadas sin precedentes de cambios tecnológicos y revoluciones industriales? En tales modelos de crecimiento no sólo el Estado es redundante, sino que el mercado y sus creadores existen automáticamente, tanto que la línea de ensamblaje de automóviles de Ford y el taller de carga de textiles son lo mismo, siempre y cuando tengan la misma participación de capital en una función de producción /5.

No es de extrañar que el cambio tecnológico siga siendo una caja negra en los modelos de crecimiento neoclásicos. No es de extrañar que el “residuo de Solow” no mida nada, sino nuestra ignorancia. No es de extrañar que la Revolución Industrial que tuvo lugar hace aproximadamente 250 años en Inglaterra siga siendo un gran misterio.

Incluso para los historiadores de la economía aprendida, la Revolución Industrial es, en el mejor de los casos, un conocimiento “tácito” que pertenece sólo a un puñado de países “predestinados” dotados de lugares geográficos o genes culturales misteriosos. “Explicar la Revolución Industrial es el premio final, elusivo de la historia económica. Es un premio que ha inspirado a generaciones de eruditos a vidas de hasta ahora, búsqueda infructuosa. “(Economista Gregory Clark, 2012).

Pero China ha redescubierto este conocimiento “tácito”, la receta secreta de la revolución industrial. Este hecho ha pasado casi completamente desapercibido y no apreciado por la academia y los medios occidentales; por lo tanto, vemos en Occidente la severa sub-previsión y la falta de comprensión del rápido y pronunciado ascenso de China a la prominencia económica.

En términos de cronología industrial, China ya terminó exitosamente su Primera revolución industrial durante su crecimiento rural-industrial inicial de 15-20 años después de la reforma de 1978. Ya está a medio camino de su segunda Revolución industrial y está a punto de arrancar una tercera revolución-“engañosamente” y obstinadamente, a pesar de todos los estereotipos y

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/5 excepto tal vez la diferencia en el nivel abstracto de la productividad total de los factores (TFP, o el llamado residuo de Solow). Para el comportamiento del residuo de Solow medido en China, véase Zhu (2012). Para los modelos neoclásicos que Explican la Revolución Industrial, ver Desmet y Parente (2012), Hanson y Prescott (2002), y Yang y Zhu (2013), entre muchos otros. Tales modelos tratan de captar algunas características importantes del desarrollo económico presentados aquí, pero tratan el cambio tecnológico como más o menos exógeno y asumen que el suministro puede automáticamente crear su propia demanda. Estos modelos ignoran los problemas de coordinación social asociados con la creación de la división del trabajo y la especialización y pasar por alto la fuerza de la demanda del mercado para estimular las innovaciones tecnológicas, así como el papel central del gobierno en la creación de mercados (entre otros). Por lo tanto, tales modelos matemáticos elegantes siguen siendo poco prácticos para los encargados de formular políticas en los países en desarrollo.

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visiones pesimistas que predicen el colapso de China./6

¿Qué es la Revolución Industrial? ¿Por qué estuvo ausente o retrasado en China por más de 200 años? ¿Cómo logró China finalmente detonar tal revolución industrial (o una secuencia de procesos Revolucionarios) poco después de una Revolución Cultural de diez años de duración que destruyó gran parte de su ya escaso capital humano y sus genes empresariales y culturales?

¿Cuáles son los papeles que la geografía, los derechos de propiedad, las instituciones, Derecho, cultura, religión, recursos naturales, ciencia, tecnología, democracia, Educación, capital humano, comercio internacional, política industrial, Proteccionismo, mercantilismo y poder estatal juegan en la industrialización? Son recetas secretas para lograr una industrialización rápida, “ingeniería”? Pueden otros países en desarrollo como la India y Etiopía emular a China y tener éxito y encender su propia revolución industrial en el siglo XXI?

La perseverancia de China y los intentos irrefutables de industrialización                                                                                       

La Revolución Industrial aparece como un proceso misterioso de cambios que sólo un puñado de países occidentales (con sólo pequeño porcentaje de la población mundial) experimentado en los siglos XVIII y XIX . Es un proceso que muchas naciones atrasadas (con más del 90%De la población mundial) deseaban emular, pero fracasaron miserablemente y repetidamente en el siglo XX. Y es un proceso que los economistas y historiadores económicos todavía están luchando por comprender su causa última y explicaciones./8

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/6 Quizás la persona más conocida que ha estado predicando repetidamente el colapso de China en las décadas pasadas es Gordon G. Chang, autor del libro “El derrumbamiento que viene de China.” Los libros y los artículos similares son abundantes, Y las predicciones pesimistas sobre el aumento de China todavía dominan los nuevos medios occidentales a pesar de repetidos fracasos (véase, por ejemplo, el artículo más reciente del 2 de marzo de 2015, en la popular revista bimestral The National Interest, titulada “Doomsday: Preparándose para el colapso de China”, http://nationalinterest.org/feature/doomsday-preparing-chinascollapse- 12343) Para discusiones y análisis sobre la propensión de los medios occidentales a criticar a China en publicaciones tales como como el New York Times, el Washington Post, Bloomberg, el Financial Times y el Wall Street Journal,”Lidiando con el flagelo de ‘Schadenfreude’ en Relaciones Exteriores sobre China” (3 de octubre de 2014) por freelance Escritor (también un banquero internacional y ex funcionario del Departamento de Estado de EE.UU.) Stephen M. Harner; disponible en Http://blog.hidden

/7 El nuevo primer ministro de la India, Narendra Modi, prometió “hacer del siglo XXI el siglo de la India”. ¿Tener éxito? ¿Qué se necesita? (Ver el análisis en las próximas 2 secciones).                                                                                                                                                                                            

/8 Véase, por ejemplo, R. Allen (2009), D. Acemoglu y J. Robinson (2012), G. Clark (2007), D. Landes (1999), R. Lucas (2003), D. McCloskey (2010), J. Mokyr (2010), I. Morris (2010), D. Norte (1981), K. Pomerranz (2001), entre muchos otros.

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Pero si un perceptivo observador occidental pudiera viajar a China una vez al año en los últimos 35 años, sin llevar un enfoque institucional eurocéntrico, hubiera presenciado la Revolución Industrial vívidamente delante de sus ojos. China comprimió los aproximadamente 150 a 200 (o aún más) años de cambios económicos revolucionarios experimentados por Inglaterra en 1700-1900 y los Estados Unidos en 1760-1920 y Japón en 1850-1960 en una sola generación. Lo que el viajero occidental podría ver en China son las ideas de Adam Smith (1723-1790), Alexander Hamilton (1755-1804), David Ricardo (1772-1823), Friedrich List (1789-1846), Karl Marx (1818-1883), y Joseph Schumpeter (1883-1950) desarrollando y Jugando vívidamente en los 96.000.000 kilómetros cuadrados de teatro chino, con más de mil millones de actores chinos reales, cientos de millones de Campesinos-campesinos organizados, artesanos, ingenieros, empresarios, comerciantes, trabajadores textiles, mineros de carbón, constructores de ferrocarriles, industriales, Especuladores, arbitradores, innovadores, el estado y las empresas oficiales del gobierno. Todos usan trajes chinos y por lo tanto los observadores occidentales los miran como desconocidos. Sin embargo, China hoy es quizá más “Capitalista” que cualquiera de las potencias occidentales emergentes del siglo XIX o XX. Con Mercantilismo por un lado y competencia en el mercado por el otro, /9 sin

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/9 El mercantilismo es el nacionalismo económico con el propósito de construir un Estado rico y poderoso basado en Comercio y fabricación. Se trataba de enriquecer el país restringiendo las importaciones de manufacturas y Fomentar las exportaciones de productos manufacturados. En resumen, enfatiza y promueve la fabricación sobre la agricultura, Comercialismo sobre la fisiocracia. Sin embargo, la mayor parte de la literatura sobre el mercantilismo la considera simplemente como una forma de Proteccionismo y pasa por alto el punto clave del comercio y la manufactura. Una economía basada únicamente en La agricultura no tiene nada que beneficiar del mercantilismo. Pero una nación que tiene la intención de construir sobre la fabricación puede beneficiarse Gran parte del mercantilismo porque la fabricación estimula la división del trabajo y genera las economías de escala. La importancia histórica del mercantilismo en la Europa del siglo XVI al XVIII como prototipo del capitalismo y El paso clave que conduce a la revolución industrial inglesa nunca puede enfatizarse lo suficiente. De hecho, la promoción de la fabricación inherente al mercantilismo rara vez ha sido apreciada por los economistas clásicos, incluyendo a Adam Smith, a diferencia de Friedrich List (1841). Un ejemplo del impacto del mercantilismo en el desarrollo económico es la  19 Revolución Industrial Americana basada en el “Sistema Americano”, que era una Estrategia de desarrollo imaginada por Alexander Hamilton (1755-1804) en 1791 y aplicada vigorosamente a lo largo del siglo 19 para ganar la competencia global con Gran Bretaña. Consistió en varios mutuamente partes de refuerzo: aranceles elevados para proteger y promover el sector manufacturero norteamericano en fase infantil; un Banco nacional para fomentar el comercio, estabilizar la moneda y controlar los bancos privados que asumen riesgos; Un mantenimiento de los altos precios de los terrenos públicos para generar ingresos federales; subsidios federales a gran escala para carreteras, canales y otras infraestructuras para desarrollar un mercado nacional unificado -financiado a través de las tarifas y la venta de tierras. También Ver Ha-Joon Chang (2003), “Pateando la escalera: estrategias de desarrollo en perspectiva histórica”, para muchos grandes ejemplos de mercantilismo y el papel histórico que desempeñó en el desarrollo económico occidental. Sin embargo, muchos países latinoamericanos de mediados del siglo XX también adoptaron diversas formas de Mercantilismo (por ejemplo, la industrialización de la sustitución de importaciones), pero fracasó miserablemente. Las razones Éxitos y fracasos son precisamente lo que trata este artículo (libro)

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ninguna “Revolución Gloriosa”, “Revolución Francesa”, “Naranja Revolución “o” Revolución del jazmín “, Deng Xiaoping y sus sucesores (O materialismo capitalista) el Espíritu Absoluto de China (a la Hegel) en el nuevo milenio. Y lo hicieron bajo los llamados Instituciones “extractivas”.

Pero, ¿qué es exactamente “capitalismo”? ¿Es una nueva forma de vida (McCloskey «Dignidad burguesa»), un nuevo sistema de creencias e ideologías (Joel Mokyr “Economía iluminada”), una nueva ética del trabajo (ascética de Max Weber Protestantismo), una nueva configuración de la civilización, el poder estatal y (A Samuel P. Huntington), o un nuevo modo de producción (a la Karl Marx)?

Muchos economistas e historiadores económicos han preocupado Con el “premio final y elusivo” de explicar por qué el La Revolución Industrial tuvo lugar hace 250 años en Inglaterra a finales del siglo XVIII,  En lugar de China del siglo 18 o la India. Pero, ¿no es igual o incluso más Intrigante preguntar por qué China y la India se quedaron sin industrializarse  250 años más tarde a pesar de las amplias oportunidades de emular la industrialización británica? En  otras palabras, la razón fundamental por la que tuvo lugar la Revolución Industrial primero en Inglaterra en lugar de la India se puede encontrar preguntando por qué India sigue estando sin industrializar aún hoy. La falta de democracia y de derechos de propiedad no son  claramente la explicación: la India ha sido la democracia más grande por Décadas, con una de las historias más largas de derechos de propiedad tierra. Tampoco el desplazamiento de la ventaja comparativa en los textiles de algodón de la India a Inglaterra en el siglo XVIII (Broadberry y Gupta, 2009) explica el fracaso de la India en emprender la Revolución Industrial: la India más de 200 años para observar, aprender, emular y reclamar la Ventaja comparativa de Inglaterra, al igual que China finalmente, hizo en el Década de 1990 (China se convirtió en el mayor productor y exportador 1995). Igualmente intrigante es la propensión de los investigadores a preguntar por qué la Revolución Industrial no se inició en la China del siglo XVII y XVIII,

dadas sus tecnologías superiores y la hiper económica prosperidad de la región del delta del río Yangtze /10, en lugar de preguntar por qué China seguía siendo pobre e incapaz de

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/10 Véase la gran literatura sobre el “Needham Puzzle” y la literatura más reciente sobre la Gran Diferencia entre El Occidente y el Este por K. Pomerranz (2001). Una buena introducción al debate sobre la gran divergencia es el artículo de la Bishnupriya Gupta y Debin Ma (2010), “Europa en un espejo asiático: la gran divergencia”, y el artículo de Loren Brandt, Debin Ma y Thomas G. Rawski (2012), “De la divergencia a la convergencia: Reevaluar la Historia detrás del auge económico de China “.

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industrializarse incluso cientos de años después en el siglo XX? Simplemente atribuyendo este fracaso a los intereses creados de la clase de élite (como Teorías institucionales) no es convincente en el mejor de los casos y engañosa en el peor.

Tomar nota de que la reforma económica en 1978 no fue el primer intento ambicioso de prender  la industrialización en una vasta y populosa población empobrecida tierra. Fue el cuarto intento liderado por el estado en 120 años desde la segunda Guerra del opio alrededor de 1860.

El primer intento fue hecho durante 1861-1911, después de la derrota de China en el Segunda guerra del opio por los británicos en 1860./12 Profundamente humillada por la desigualdad de los Tratados impuestos por las potencias industriales occidentales, la última monarquía Qing emprendió un ambicioso programa para modernizar su sistema agrario incluyendo el establecimiento de un moderno sistema naval e industrial. Esta Intento comenzó 10 años antes que la Restauración Meiji que desencadenó La exitosa industrialización de Japón. Pero 50 años después la monarquía Qing el esfuerzo resultó ser un gigantesco fracaso: el gobierno estaba muy endeudado y la “esperada” base industrial no estaba a la vista. No es de extrañar China Fue aplastado en 1894 por la marina japonesa en la primera guerra chino-japonesa. Al igual que los conflictos anteriores contra los británicos, la guerra fue una derrota desequilibrada para China. Incluso un Japón semi-industrializado superó gravemente a los todavía subdesarrollada China./13

La incompetencia del gobierno Qing para defender a China contra los Agresiones provocaron la demanda de reformas políticas y la agitación. Disturbios que finalmente llevaron a la Revolución Xinhai de 1911 que derrocó La monarquía “extractiva” Qing y estableció la República de China,

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11 Véase, por ejemplo, Acemoglu y Robinson (2005 y 2012).

12 China luchó dos Guerras de Opio contra el Imperio Británico (alrededor de 1840 y 1860 respectivamente). En ambas guerras,Gran Bretaña se basó en su poderosa tecnología de navegación y poder naval y aplastó los esfuerzos de China para prohibir las importaciones de opio De la India británica, que el gobierno británico utilizó como medio para equilibrar su gran déficit comercial con China y la Pérdida de su reserva de plata resultante de importaciones de seda y té. China perdió ambas guerras. El único país que ha ganado Las guerras contra el tráfico internacional de drogas (comercio del opio) en la historia son los Estados Unidos industrializados a finales del siglo XX Contra traficantes de drogas latinoamericanos.

/13 La tecnología importa. Los soldados españoles equipados con armas, gérmenes y acero mataron fácilmente a los desorganizados Agrarios, a pesar de ser superados en número por varios cientos de veces. Sin embargo, se necesita más que tecnología pura para Ganar una guerra o conquistar un país agrario: la industrialización da lugar a la fuerza nacional en la organización humana Capital y capacidad logística para proyectar las fuerzas militares y proporcionar el suministro requerido de recursos económicos.

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Primer gobierno “inclusivo” en la historia china basado en estilo occidental constituye una verdadera revolución mucho más omnipresente que la English Glorious Revolution: no limitó simplemente el poder Monárquico  del Qing, sino que la eliminó por completo. En la nueva república, el Gobierno chino trató de industrializar a China mediante una imitación Instituciones políticas estadounidenses como la democracia y la separación de poderes (Es decir, los poderes legislativo, ejecutivo y judicial del gobierno). los lemas más famosos entre los chinos en ese momento eran “De la gente, por La gente y para el pueblo “y” Sólo la ciencia y la democracia pueden Salvar y modernizar a China “. Los revolucionarios de élite educados creían que el fracaso de la monarquía Qing en industrializarse y el atraso global de China se debía a su falta de democracia, inclusión política y pluralismo (Exactamente como ha argumentado el institucionalismo moderno).

La Gobierno republicano estableció un gobierno inclusivo, basado en el acceso abierto Poderes políticos (incluyendo en el gobierno incluso al partido comunista), /15 corporaciones modernas, nuevas leyes de propiedad privada y Universidades nunca antes vistas; estas reformas alentaron el libre comercio, se dio la bienvenida al capital extranjero y abrazó plenamente el estilo de vida burgués En toda China, especialmente en las grandes ciudades comerciales como Shanghai. Pero pasaron 40 años y, en 1949, China siguió siendo una de las más pobres Naciones en la tierra en términos de nivel de vida promedio y esperanza de vida. /16.

El segundo intento fallido de industrialización en China también explicó la invasión y conquista casi sin esfuerzo pero despiadada de Japón de China en la Finales de 1930 y principios de los 40, como se manifiesta en la Masacre de Nanking.

La ineficacia del gobierno de la República en la solución del problema de la pobreza de China resultó patente en su derrota por parte del ejército comunista campesino (el ejército popular de Liberación) en 1949. Con el apoyo de 600 millones de personas empobrecidas campesinos (votados por sus pies), Mao declaró que “El pueblo chino (finalmente) se levantó! “E inició el tercer intento ambicioso de

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/14 La revolución surgió porque el estado Qing había demostrado ser altamente ineficaz en sus esfuerzos de medio siglo para Modernizar China y enfrentar la agresión extranjera; También fue exacerbada por el resentimiento étnico contra el gobierno Manchú.

/15 El gobierno incluyente de la República estaba abierto a los comunistas. Por ejemplo, el joven líder comunista Mao Zhedong era un alto miembro oficial del gobierno de la República en los años 20 tempranos.

/16 En 1949, la población campesina de China como porcentaje del total nacional se mantuvo en más del 90%, sin mucho cambio Desde 1860. La esperanza de vida media se mantuvo tan bajo como 30-35 años.

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Industrializar a China-esta vez imitando el papel social de la Unión Soviética Modelo de planificación en lugar del capitalismo y la democracia. Treinta años pasaron Y el intento fracasó de nuevo: en 1978, China permaneció esencialmente en el misma trampa malthusiana con ingresos por capital no significativamente diferente de lo que era en torno a la Segunda Guerra del Opio./17

El tercer fracaso en la industrialización llevó a la nueva economía de Deng Xiaoping En 1978 -el cuarto intento de China para la industrialización en 120 años./18

¡Auge! Esta vez trabajó y aturdió al mundo (incluyendo China sí mismo). La onda de choque sigue reverberando y penetrando las economías alrededor el mundo. Esta revolución industrial, detonada por 1.300 millones de personas, China y la economía global. Con su colosal demanda de Las materias primas, los recursos energéticos y el acceso al mercado Mercado, China está movilizando y alimentando a todo el continente asiático, América, África, e incluso el Occidente industrial avanzando, con Impulso 20 veces mayor que la fuerza económica de la aparición de Estados Unidos a finales del siglo XIX y 100 veces la del Reino Unido en Principios del siglo XIX./19 Para tener una idea del poder y alcance del ascenso de China, Simplemente mirar la producción de China y el consumo de cementos, uno de los materiales industriales más básicos desde la Revolución Industrial: Los estados consumieron un total de 4,5 gigatoneladas de cemento en 1901-2000; pero China en tres años han utilizado más cemento que los Estados Unidos en todo el siglo XX/ 20.

El legado de China y los planes de este artículo

 

/17 Para ser correctos y justos, cada intento había logrado algún progreso, pero no suficiente para desencadenar una revolución industrial. Por ejemplo, en el tercer intento, China logró establecer una base industrial básica (aunque muy poco rentable) Que dependía en gran medida de los subsidios del gobierno a través de impuestos pesados ​​sobre la agricultura. La productividad agrícola, Sin embargo, mejoró significativamente (excepto durante el Gran Salto Adelante), la esperanza de vida aumentó significativamente De 35 años en 1949 a 68 años a finales de los años setenta; Mortalidad infantil se redujo de 250 muertes a 40 muertes por Cada mil nacidos vivos, la tasa de malaria disminuyó del 5,55% de toda la población china al 0,3% Población (http://en.wikipedia.org/wiki/Healthcare_reform_in_China). Sin embargo, el aumento de la La productividad se tradujo inmediatamente en una expansión de la población -de 600 millones en 1950 a 1.000 millones a finales Dejando el ingreso per cápita apenas cambiado desde 1949, cuando el régimen comunista tomó el poder. Por lo tanto, la El tercer intento no proporcionó escape de la trampa malthusiana y de la maldición de la seguridad alimentaria.

/18 Estos ciclos repetidos de “stop-and-go” o “start-and-fail” deberían sonar familiares a los países latinoamericanos, como Argentina y en África, como Egipto.

/19 La población era de unos 10 millones para el Reino Unido alrededor de 1810, 60 millones para los Estados Unidos Alrededor de 1890, y mil millones para China alrededor de 1980, y 1,2 mil millones para China alrededor de 1995.

/20 Véase http://www.gatesnotes.com/About-Bill-Gates/Concrete-in-China.

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Este camino especial de desarrollo merece, pues, un nivel apropiado de aprecio intelectual y escrutinio imparcial. Sin embargo, China no debe tratarse como un caso especial o un valor desarrollo. Con 1.300 millones de personas y 56 grupos étnicos y un Una zona geográfica similar a Europa, sería demasiado dudoso un desarrollo económico. Por lo tanto, el caso de China ofrece una Oportunidad de repensar toda la teoría del desarrollo económico, reflexionar sobre los principios básicos de la economía política y recuperar Ideas sobre la mecánica misma de la Revolución Industrial. /21

El objetivo de este artículo es por lo tanto doble: (i) describir y explicar la clave Patrón de la rápida industrialización de China y los cambios socioeconómicos desde 1978; Y (ii) utilizar la experiencia china para arrojar luz sobre el antigua Rompecabezas de la Revolución Industrial. Al hacerlo, espero encontrar

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 /21 Acemoglu y Robinson (2012) atribuyen el milagro de crecimiento de China bajo gobierno autoritario y extractivo Instituciones a su severo atraso y gran brecha tecnológica de los países industrializados fronterizos. Pero el La cuestión central de toda la economía del desarrollo y toda la tinta que se derrama sobre por qué las naciones no es precisamente para explicar por qué las naciones atrasadas no crecen a pesar de su atraso.

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respuestas a las preguntas planteadas por el historiador económico David Landes cuando Crítica  Gerschenkron (1962), la teoría del desarrollo influyente de avanzando a través de la adopción capital-intensivo modernas  y eficientes Tecnologías: “¿Cómo los países atrasados, pobres en capital y mano de obra, Crear una industria moderna y con uso intensivo de capital? Y como Logran adquirir los conocimientos y el know-how? Finalmente, cómo Superaron las barreras sociales, culturales e institucionales que ¿empresas industriales? ¿Cómo crearon los arreglos apropiados Y las instituciones? ¿Cómo hicieron frente a las tensiones del cambio? ” (Landes, 1999, p.274)

Estas preguntas son intrigantes porque muchos países en desarrollo han caído presa de la estrategia de desarrollo falsa sugerida por Gerschenkron (1962), /22 o sus variantes ofrecidas por otras escuelas –como La estrategia de sustitución de importaciones, la teoría del Big Push, el shock (Big Bang) Y el programa de ajuste estructural basado en el programa del Consenso Washington. Estas estrategias y teorías de desarrollo comparten una Característica en común a pesar de sus apariencias drásticamente diferentes: todos ellos Toman el techo de un edificio para su fundamento y el efecto para su causa.

Toman las consecuencias de la industrialización occidental como  el prerrequisito del desarrollo económico. Enseñan a las naciones agrarias pobres a comenzar industrialización mediante la construcción de industrias avanzadas de capital intensivo (como Químicas, siderúrgicas y automovilísticas), o mediante la creación de Sistemas financieros (como un tipo de cambio flotante, los flujos de capital y la privatización plena de las propiedades y recursos naturales), o mediante la construcción de instituciones políticas modernas Democracia y sufragio universal).

De hecho, ¿por qué molestarse en imitar los talleres textiles británicos del siglo XVIII? Cuando se puede emular una moderna línea de montaje de automóviles? Por qué molestarse en  repetir el anticuado mercantilismo norteamericano del siglo XIX cuando uno

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/22 Gerschenkron (1962) tenía razón al argumentar que la creciente escala y complejidad de las tecnologías Cada vez más necesario que los países en vías de desarrollo avanzados que emprenden la industrialización dependan Más centrada en la asistencia gubernamental y en vehículos institucionales poderosos para movilizar Financiamiento y para ponerse al día con las naciones desarrolladas. Sin embargo, era incorrecto sugerir que la manera de ponerse al día Es embarcarse directamente en modernas tecnologías fronterizas eficientes, como se verá en este artículo.

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puede replicar el moderno capitalismo de Wall Street? Por qué molestarse en vivir Monarquía cuando se puede disfrutar de la democracia? ¿Por qué molestarse en mantener la tradición las estructuras familiares cuando se puede disfrutar de la liberación sexual?

Sin embargo, el éxito del desarrollo de China desde 1978 (e incluso su Fracaso) rechaza rotundamente tales filosofías ingenuas de desarrollo económico y opiniones sobre cómo el mundo funciona. Las experiencias de China (buenas y malas, alegres y dolorosas, exitosas y fallidas) demuestran que los procedimientos correctos desarrollo, las secuencias correctas de desarrollo y las Políticas y estrategias de desarrollo basadas en la propia estructura son las condiciones socio-políticas importantes. Ellos importan mucho. No importan Sólo para el bienestar de las personas, sino también para la supervivencia, dignidad y destino.

La industrialización no es sólo un cambio revolucionario en el modo de producción a nivel de empresa, sino también un esfuerzo de construcción estatal. Eso Requiere la mayor coordinación de todas las clases sociales y grupos de interés, Y la movilización de toda la población de base (especialmente los campesinos) Y recursos naturales y sociales y políticos sin explotar. Incorrecto las estrategias de desarrollo y las políticas industriales pueden crear Incluso consecuencias irreversibles para una nación. El mercado libre por sí solo no puede Hacer la tarea, la democracia no es la receta, la privatización de la venta La liberación financiera no es la clave, y el consenso de Washington no es el solución.

¿Por qué? Antes de empezar a contar la historia china, vale la pena volver a enfatizar Que el desarrollo de China desde la reforma de 1978 estaba muy fuera de plan. Más bien, fue el resultado de un ensayo y error porque no existían Las teorías económicas podrían aconsejar a China cómo proceder./23 Teorías y consejos existían en Occidente, China se negó sabiamente a tomar (A diferencia de África, América Latina, Rusia y Europa del Este). Sin embargo, Reexaminando el camino recorrido por China en las últimas tres décadas, Puede ver claramente cómo el camino chino siguió la misma lógica de hierro de la Revolución industrial española hace casi 250 años a pesar de una Condiciones socioeconómicas iniciales y las condiciones institucionales e internacionales Ambientes. Debajo de las diferencias superficiales en la política Superestructuras y la retórica institucional, el modelo chino de Desarrollo es esencialmente el mismo que el modelo británico del siglo Desarrollo, el modelo norteamericano de desarrollo del siglo XIX y el Modelo de desarrollo japonés del siglo XX.

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23 Véase B. Naughton (1995) para una descripción y análisis en profundidad de la aparentemente caótica pero sistemática de China Enfoque de ensayo y error para la reforma y el desarrollo.

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19.17.- COREA, TIERRA Y DESARROLLO EXITOSO – Beethoven Herrera

En Corea, la prohibición de tener la tierra a personas que no fueran agricultores permitió que esta fuera utilizada para la producción agropecuaria.

Desde que Colombia apoyó a Corea en la guerra de 1953, entre los dos países surgió una profunda amistad, pero el ejemplo económico del aliado asiático, que lo ha llevado al éxito, es inaplicado en nuestra nación.

29 may 2017.- Entre los objetivos de la presencia japonesa en Corea estaba el control de la agricultura como soporte por ser un activo valioso, y por ello la explotación agrícola fue punto central de la administración colonial.

El dominio extranjero le obstaculizó la posibilidad al Gobierno coreano de ser más flexible para impulsar su desarrollo económico en varias áreas, como por ejemplo la tierra, debido a que uno de los principales intereses de Japón sobre Corea fue la agricultura. Existía una simbiosis entre las élites privilegiadas y los extranjeros, y ello dificultó el desarrollo económico; otra traba fue la prolongación de la dinastía Yi hasta entrado el siglo XX.

Hacia 1919 Japón adelantó un censo catastral para determinar el tamaño, valor y propiedad de cada parcela, para luego implantar un sistema impositivo que gravara la tierra, muy parecido al sistema japonés. La confiscación compensada (1945-1948) de la tierra que los grupos élite coreanos habían comprado a los japoneses fue una mezcla de política progresista y de transacción con los sectores más conservadores.

Pese a que el sistema colonial proporcionó elementos importantes para el mercado de tierras, la reforma agraria (1949-1952) buscó formar un mercado de tierras para que los campesinos tuvieran participación en la propiedad, bajo el protectorado estadounidense de la posguerra. La reforma se basó en el principio de confiscación compensada y reparto gratuito, según el cual el Gobierno compraba las tierras de labranza a los terratenientes a precios obligatorios y las vendía a los agricultores a precios inferiores al mercado.

La reforma agraria prohibió la propiedad de tierras de labranza a personas que no fueran agricultores, se estipuló la cantidad máxima de tierras que podía tener cada campesino y se prohibió la aparcería. La extensión máxima permitida por personas que no fueran agricultores muestra el compromiso de impedir la formación de una clase que acaparara gran parte de la tierra. Por último, la prohibición de la aparcería contribuyó al ascenso del campesinado en la escala social y a su vez finiquitó los intereses de las élites en la tierra.

El límite a la propiedad de la tierra y la prohibición de tenerla a no agricultores permitió que el suelo fuera utilizado netamente para la producción agropecuaria, y ello derrumbó el objetivo de muchos terratenientes: la tierra como ‘alcancía’ que genera rentabilidad a través de su valorización.

Este es un punto central que obligó a los tenedores de tierra a trabajarla y poder producir un excedente para ser reinvertido o consumido. Nota Altereco.- Corea tiene un territorio agrícola pequeño y una alta densidad de población. Esa “vía americana” de reforma agraria no es incompatible con la “vía prusiana” para ciertos cultivos, cuya productividad mecanizada y en grandes escalas es muy superior, para atender a la creciente población urbana y exportar. http://m.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/corea-tierra-y-desarrollo-exitoso-506329

18.17.- ANTI-RODRIK –  Bernardo García

Muy valioso que ante los jolgorios de la globalización de China y el gran capital internacional, se tenga en cuenta la evolución de los países en desarrollo y emergentes. Pero como diría el señor Einstein, todo es relativo porque depende del punto de mira. Rodrik apunta al Producto Interno Bruto PIB. Además muy valiente meterse en una gran base de datos a explorar algunas variables importantes. Pero,

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1) El PIB es una medición inadecuada. El PIB mide la producción en el territorio nacional, mientras que el Ingreso Nacional I.N. mide el ingreso de la población nacional residente. La diferencia entre uno y otro es que el I.N. es el mismo PIB menos los ingresos percibidos por los no residentes (las empresas filiales cuyas casas matrices son residentes en el extranjero, son no residentes), más los ingresos recibidos por los nacionales en el extranjero.

En algunos países esa diferencia puede ser muy abultada, cuando existen poderosos enclaves mineros y petroleros extranjeros cuyas cifras pesan considerablemente en las cuentas de PIB y en las exportaciones FOB de la Balanza de pagos. Esto quiere decir que economías huéspedes de las potencias económicas crecieron  por esos rubros más que las economías en desarrollo anfitrionas.

Ahora bien, en conclusión, el gran motor de la expansión de los países de desarrollo en la gran década de la globalización fueron las commodities, es decir, soyas, petróleos, carbones, níqueles… y otros similares, emprendidos en gran parte por compañías extranjeras. Eso hincha el PIB territorial, pero se desinfla si se mide en términos de Ingreso Nacional.

2) No es cualquier cambio tecnológico.  Rodrik se reclama de dos vertientes tecnológicas desarrollistas. Con el Nóbel de economía 1953) Arthur Lewis se registra un cambio tecnológico mediante la migración masiva de personas del sector tradicional al sector moderno. La otra vertiente liderada por otro Nobel de economía (1987) Robert Solow, demuestra los desarrollos de la producción a través de cambios en la tecnología de producción y que ya había generalizado Joseph Schumpeter, más famoso que los otros dos Nobel, con sus teorías del empresario y la innovación…

Pero existen otras teorías propias del desarrollo económico en que le asignan a la tecnología una trascendental impacto en el desarrollo inicial  o despegue (take off) y en otros auges subsecuentes. WW. Rostow obligó a sus famosos contradictores a desagregar sectores para aceptar el aserto. El impacto es fuerte y duradero si genera demandas interindustriales que impulsan zonas cada vez más amplias. Si son los ferrocarriles, por ejemplo, que sea a la manera Inglesa inicial que demandó construcción de trochas y estaciones, producción industrial de traviesas, rieles de acero, máquinas rodantes a vapor, vagones y su compleja constelación de servicios. No a la manera Argentina, que revolucionó el transporte y punto porque todo se importó de Inglaterra.

En consecuencia, la avalancha exportadora de commodities con la tecnología adecuada no posee la complejidad productiva, ni de valor agregado, como para desatar empujes de desarrollo nacionales sostenibles. Habría que obligar a los investigadores a descender de las cifras macro del PIB para identificar los sectores en donde se operan cambios tecnológicos significativos.  De lo contrario, estamos ante la intensificación de los enclaves tipo minero-petrolero sin mucho significado para el desarrollo de los países atrasados y emergentes.

El cambio de punto de vista, sí explica la desindustrialización de América Latina aunque con incremento en el sector moderno (quizá la terciarización masiva de la mano de obra industrial puede crear un efecto ficticio). La semi parálisis de África, salvo su mayor urbanización. Aquí interviene además el receptáculo de el retardo industrial, la masa flotante de población informal y en desempleo disfrazado de empleo, por baja productividad y bajos ingresos. Ese marasmo no se reabsorbe como lo pronosticaba Arthur Lewis. Sigue más bien migrando de la pobreza a la semi miseria, bajo el impulso de mejores ingresos a la vista (A.Lewis) y mayores probabilidades de encontrar empleo (Todaro).

18.17.- EL RECIENTE AUGE DE CRECIMIENTO DE LOS PAÍSES EN DESARROLLO – X.Diao, M.McMillan, D.Rodrik.

EL CRECIMIENTO RECIENTE DEL CRECIMIENTO EN LAS ECONOMÍAS EN DESARROLLO:

UNA PERSPECTIVA DE CAMBIO ESTRUCTURAL

ABSTRACTO

El crecimiento se ha acelerado en una amplia gama de países en desarrollo en los últimos decenios, dando lugar a un período extraordinario de convergencia con las economías avanzadas. Analizamos esta experiencia desde la óptica del cambio estructural: la reasignación de la mano de obra de los sectores de baja a alta productividad. Los patrones de cambio estructural difieren mucho en la reciente experiencia de crecimiento. En contraste con la experiencia de Asia oriental, ninguna de las recientes aceleraciones del crecimiento en América Latina, África o Asia meridional fue impulsada por la rápida industrialización. Más allá de eso, documentamos que las recientes aceleraciones del crecimiento se basaron en un crecimiento rápido de la productividad laboral dentro del sector (América Latina) o en un cambio estructural creciente (África), pero raramente ambos al mismo tiempo. La experiencia africana es particularmente intrigante, ya que el cambio estructural que mejora el crecimiento parece haberse producido normalmente a expensas de la disminución del crecimiento de la productividad laboral en los sectores más modernos de la economía. Explicamos esta anomalía argumentando que las fuerzas que promovieron el cambio estructural en África se originaron en el lado de la demanda, ya sea a través de transferencias externas o aumento de los ingresos agrícolas. En contraste con Asia, el cambio estructural fue el resultado de una mayor demanda de bienes y servicios producidos en los sectores modernos de la economía en lugar de mejoras en la productividad en estos sectores.

Xinshen Diao
International Food Policy Research Institute
Washington, DC 20006
x.diao@cgiar.org
Margaret McMillan
Tufts University
Medford, MA 02155
Margaret.mcmillan@tufts.edu
Dani Rodrik
John F. Kennedy School of Government
Harvard University
Cambridge, MA 02138
dani_rodrik@harvard.edu

El reciente auge del crecimiento en las economías en desarrollo: una perspectiva de cambio estructural

Xinshen Diao, Margaret McMillan y Dani Rodrik

Enero 2017

  1. Introducción

Los países en desarrollo han experimentado un período extraordinario de desarrollo económico en los últimos decenios. Al lado de la India y China, que registraron tasas récord de crecimiento económico, los países de África subsahariana y de América Latina han logrado igualar o superar el desempeño de los años sesenta y primeros de la década de los setenta. La reciente caída de la economía mundial ha echado una oscura sombra sobre el futuro de este desempeño, y América Latina, en particular, ha sido fuertemente afectada por la caída de los precios de las materias primas. Pero el crecimiento en los países de bajos ingresos de África ha sido resistente y sigue siendo elevado.

Incluso una mirada superficial a la experiencia de los recientes campeones del crecimiento indica que su experiencia difiere mucho de la ruta estándar de Asia oriental. Los países de Asia oriental como Corea del Sur, Taiwán y China crecieron a través de una rápida industrialización orientada a la exportación. Por el contrario, ninguna de las recientes experiencias de crecimiento fuera de Asia oriental muestra evidencia de una rápida industrialización. En cambio, los países latinoamericanos han experimentado una desindustrialización prematura, mientras que en África las industrias manufactureras apenas se mantienen en la mayoría de los países.

¿Cómo entendemos esta reciente ola de crecimiento económico en los países en desarrollo? ¿Cuáles han sido los principales impulsores, y cuán sostenibles son? Ofrecemos una perspectiva estructuralista de esta experiencia reciente, centrada en el papel del cambio estructural en la conducción del crecimiento de la productividad laboral en toda la economía. En los países de Asia oriental, el movimiento de la mano de obra desde la agricultura y la informalidad de baja productividad hasta las industrias manufactureras modernas y las actividades asociadas desempeñó un papel fundamental. ¿Hubo una transformación similar en la reciente oleada de aceleraciones del crecimiento? Incluso si la industrialización no desempeñó un papel sustancial, ¿la sustituyó por la expansión de otras actividades modernas como los servicios? ¿Y cuál ha sido la relación entre los patrones de cambio estructural y el crecimiento de la productividad laboral dentro de sectores específicos o el componente “dentro” del crecimiento de la productividad laboral en toda la economía?

Comenzamos por revisar y actualizar algunos de los hechos estilizados de McMillan y Rodrik (2011) sobre el dualismo estructural en las naciones en desarrollo y relacionar la perspectiva estructuralista con el modelo de crecimiento neoclásico (sección 2). Luego pasamos a episodios recientes de aceleración del crecimiento en América Latina, África,

Y la India (sección 3). Descomponemos el crecimiento de la productividad del trabajo durante estos episodios en dos términos: crecimiento de la productividad dentro del sector y reasignación intersectorial del trabajo.

Nuestro hallazgo más interesante es que las recientes aceleraciones del crecimiento se basaron en un crecimiento rápido de la productividad del trabajo dentro de un sector (América Latina) o en un cambio estructural que crecía en el crecimiento (África), pero raramente ambos al mismo tiempo (sección 4). Hay una fuerte correlación negativa entre los dos componentes del crecimiento entre países, con la India como la única excepción. En América Latina, el crecimiento de la productividad laboral dentro del sector ha sido impresionante, pero el cambio estructural promotor del crecimiento ha sido muy débil. De hecho, el cambio estructural ha hecho una contribución negativa al crecimiento general, excluyendo la agricultura, lo que significa que la mano de obra ha pasado de sectores de alta productividad a actividades de baja productividad. En África, la situación es la imagen especular del caso latinoamericano. El cambio estructural promotor del crecimiento ha sido significativo, especialmente en Etiopía, Malawi, Senegal y Tanzania. Pero esto ha sido acompañado en estos países por un crecimiento negativo de la productividad laboral en sectores no agrícolas.

También mostramos en la sección 4 que esta experiencia contrasta fuertemente con la experiencia clásica de crecimiento de Asia oriental (como en Corea del Sur y China), en la cual ambos componentes de la productividad laboral contribuyeron fuertemente al crecimiento global. Además, el patrón de Asia oriental parece repetirse en casos asiáticos más recientes de aceleración del crecimiento (en Bangladesh, Camboya, Laos y Vietnam, e India, como se mencionó anteriormente).

En McMillan y Rodrik (2011) se observó y discutió el modelo latinoamericano de cambio estructural débil o negativo, relacionado con la dependencia de los productos básicos de la región, los tipos de cambio sobrevaluados, las relativamente bajas tasas de empleo agrícola y la desindustrialización. Pero el patrón africano es desconcertante. El rápido cambio estructural que ha favorecido el crecimiento se ha convertido en una característica del panorama económico africano, algo que no fue evidente en los datos de McMillan y Rodrik (2011), lo que seguramente es una buena noticia. También es algo sorprendente, dado que la industrialización no ha ocupado un lugar prominente en la región. Pero ahora se produce a expensas de la disminución del crecimiento de la productividad laboral en los sectores más modernos de la economía. ¿Cómo podemos dar sentido a esta anomalía?

Desarrollamos un modelo simple de equilibrio general de dos sectores en la sección 5 para arrojar luz sobre los patrones regionales de cambio estructural, especialmente el contraste entre los modelos africano y asiático. Hacemos supuestos específicos sobre las preferencias, a saber, que la demanda no es homotética (con una participación presupuestaria decreciente en el sector tradicional) y el sector moderno bueno es elástico en los precios. Demostramos que el patrón asiático de fuertes componentes “dentro” y “entre” es consistente con el crecimiento impulsado principalmente por

Positivas a los sectores modernos. El modelo genera una correlación positiva entre los dos componentes del crecimiento agregado de la productividad laboral: a medida que el sector moderno se expande gracias al choque positivo de la productividad, saca mano de obra de los otros sectores menos productivos de la economía.

Por el contrario, el modelo africano está en consonancia con el crecimiento impulsado no por el sector moderno, sino por los choques positivos de la demanda agregada (debido a las transferencias extranjeras, por ejemplo) o por el crecimiento de la productividad en el sector tradicional (agricultura). En este modelo, el sector moderno se expande y el cambio estructural que favorece el crecimiento ocurre cuando el aumento de la demanda se extiende al sector moderno. (Nuestras hipótesis sobre las preferencias garantizan que los cambios en la demanda estén lo suficientemente sesgados hacia el sector moderno para asegurar que el sector moderno se expanda en ambos casos, a pesar de los ajustes en los precios relativos). Pero la productividad del trabajo en el sector moderno se reduce como subproducto. Disminuyen los rendimientos del capital y las empresas menos productivas. Esto también es consistente con el desempeño relativamente pobre de la manufactura en África.

Estas consideraciones sugieren que el cambio estructural positivo en los países africanos puede ser impulsado principalmente por el lado de la demanda, ya sea debido a las transferencias externas oa los efectos de la demanda inducida por el aumento de los ingresos agrícolas. Esto a su vez plantea la cuestión de la sostenibilidad del crecimiento reciente, cuestión que discutimos en la sección final.

  1. Dualismo Estructural y Crecimiento de la Productividad Laboral

El concepto de dualismo estructural tiene sus raíces en la economía del desarrollo y la obra de Lewis (1954). Esta obra establece una clara distinción entre los sectores tradicionales y modernos de la economía; La acumulación, la innovación y el crecimiento de la productividad tienen lugar en el sector moderno, mientras que el sector tradicional se mantiene tecnológicamente atrasado y estancado. Así, el crecimiento de toda la economía depende en gran medida de la tasa a la que los recursos, principalmente la mano de obra, pueden migrar del sector tradicional al moderno. La razón por la que este concepto sigue siendo tan importante en el contexto de los países en desarrollo es porque las economías de los países pobres de hoy todavía están muy caracterizadas por el dualismo estructural. La implicación de este dualismo es que hay potencialmente grandes beneficios para los trabajadores en movimiento fuera del sector tradicional y en el sector moderno.

Por supuesto, el énfasis en el dualismo estructural no implica que no haya ningún papel para el modelo de crecimiento neoclásico introducido por primera vez por Solow (1956). Pero es el proceso de cambio estructural mediante el cual los recursos fluyen de actividades menos a más productivas que tienden a impulsar un rápido

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Primeras etapas de desarrollo. Por el contrario, en los modelos neoclásicos, el crecimiento depende de los incentivos para ahorrar, acumular capital físico y humano y (en variantes subsiguientes que endogenizan el cambio tecnológico) innovar desarrollando nuevos productos y procesos (Grossman y Helpman, 1991). Los dos canales pueden tener determinantes comunes. Por ejemplo, la mejora de los incentivos para invertir y adoptar nuevas tecnologías en el sector moderno puede permitir al sector expandir y absorber mano de obra del sector tradicional. Pero los dos modelos enfatizan diferentes procesos como críticos para el crecimiento.

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Estas tradiciones ofrecen perspectivas complementarias sobre el crecimiento económico (Rodrik 2014). Una forma de combinar sus ideas es pensar en el modelo neoclásico como esencialmente centrado en el proceso de crecimiento dentro de los sectores modernos, mientras que el modelo de doble economía se centra en las relaciones y flujos entre sectores. Cada perspectiva proporciona una lógica distinta detrás del crecimiento en los países rezagados. En lo que sigue, presentamos primero evidencia que sugiere fuertemente que el dualismo está vivo y bien en los países en desarrollo. A continuación, exponemos nuestro marco conceptual para pensar sobre las fuentes de crecimiento que incorpora tanto la economía dual como los modelos neoclásicos de crecimiento

Dualismo estructural: los datos

Nuestra evidencia sobre el dualismo estructural se basa en la base de datos de 10 sectores producida por investigadores del Centro de Crecimiento y Desarrollo de Groningen (GGDC). Utilizamos la versión más reciente de los datos que se actualizaron por última vez en enero de 2015 (Timmer, de Vries y de Vries 2015). Estos datos consisten en el empleo sectorial y agregado y las estadísticas de valor añadido real para 30 países en desarrollo y 9 países de ingresos altos que abarcan el período hasta 2010 y, para algunos países, para 2011 o 2012. Los países y su distribución geográfica se muestran en Tabla 1, junto con algunas estadísticas de resumen. Se calcula la productividad laboral dividiendo el valor agregado real de cada sector por el correspondiente nivel de empleo sectorial. El desglose sectorial que utilizamos en el resto del documento se muestra en la Tabla 2.

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Entre los años del censo. Los datos del censo y otras encuestas de hogares tienden a tener una cobertura más completa del empleo informal. En resumen, una caracterización aproximada de los datos sería que los números de empleo en el conjunto de datos del GGDC coinciden ampliamente con los niveles reales de empleo, independientemente del estado de formalidad, mientras que el grado en que los datos de valor agregado incluyen o excluyen el sector informal depende en gran medida del Calidad de las fuentes nacionales. Para una explicación detallada de los protocolos seguidos para compilar la base de datos GGDC 10-Sector, consulte Timmer, de Vries y de Vries (2015) y “Fuentes y Métodos” en la página web de la base de datos:

Http://www.ggdc.net/databases/10_sector.htm.

La segunda preocupación -y que ha recibido mucha atención en la literatura reciente- es que la calidad de los datos recogidos por los organismos nacionales de estadística en los países pobres y en África en particular no es muy buena. Al igual que Diao, Harttgen y McMillan (2017), nuestra confianza en las estimaciones del valor agregado a nivel sectorial se ve reforzada por los siguientes hechos. En primer lugar, los países africanos incluidos en la base de datos del GGDC son los países de África con las oficinas nacionales de estadística más fuertes y estos países han estado recopilando datos de las cuentas nacionales durante algún tiempo. En segundo lugar, los investigadores del GGDC se especializan en proporcionar medidas coherentes y armonizadas de valor añadido sectorial y nuestra opinión es que esta experiencia confiere credibilidad a estas cifras. Por último, los investigadores han demostrado que las medidas sectoriales del valor agregado basadas en los datos de las cuentas nacionales están altamente correlacionadas con las medidas sectoriales de consumo (Gollin, Lagakos y Waugh, 2014).

La tercera preocupación proviene de la medición de los insumos de mano de obra. Idealmente, en lugar de utilizar el número medido de trabajadores empleados en un sector, utilizaríamos el número de horas trabajadas en un sector. Esto corregiría los sesgos asociados con la estacionalidad de la agricultura que podrían conducir a una subestimación de la productividad del trabajo agrícola. Este es un problema serio y para los propósitos de este trabajo, nos basamos en el trabajo de Duarte y Restuccia (2010) que muestran que en una muestra de 29 países desarrollados y en desarrollo la correlación entre horas trabajadas y el empleo es de cerca de uno y Gollin , Lagakos y Waugh (2014), quienes muestran que la corrección de las medidas de productividad del trabajo por horas trabajadas no invalida el resultado de que la productividad del trabajo en la agricultura es significativamente menor que la productividad del trabajo en el resto de la economía. Tenga en cuenta que esto no significa que no haya

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1 Véase, por ejemplo, Klasen y Blades (2013).

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Actividades en las zonas rurales que traen menos ingresos, por ejemplo, que la agricultura. De hecho, esto es muy probable en economías muy pobres donde una gran parte de la actividad económica es de subsistencia.

Por último, las brechas de productividad que describimos aquí son las diferencias en la productividad laboral media. Cuando los mercados funcionan bien y las limitaciones estructurales no se unen, son las productividades en el margen que serían igualadas. Bajo una especificación de la función de producción de Cobb-Douglas, la productividad marginal del trabajo es la productividad media multiplicada por la participación del trabajo. Por lo tanto, si las partes del trabajo difieren considerablemente entre las actividades económicas, entonces la comparación de las productividades laborales promedio puede ser engañosa. El hecho de que la productividad media en la minería sea tan alta, por ejemplo, simplemente indica que la participación laboral en este sector de capital intensivo es muy pequeña. En el caso de otros sectores, sin embargo, no parece haber un sesgo claramente significativo. Una vez que se tiene en cuenta la parte de la tierra, por ejemplo, no es obvio que la participación laboral en la agricultura sea significativamente menor que en la manufactura (Mundlak, Butzer y Larson, 2012). Por lo tanto, las grandes diferencias observadas en la productividad laboral media entre la manufactura, por ejemplo, y la agricultura, indican grandes lagunas en la productividad marginal

El dualismo estructural: la evidencia
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La Figura 1 muestra que para los 11 países africanos de la muestra de GGDC, las brechas de productividad entre los sectores son en realidad enormes.3 Cada bin en la figura corresponde a uno de los nueve sectores en el conjunto de datos, 4 con el ancho del bin correspondiente al Del empleo total del sector y la altura correspondiente al nivel de productividad laboral del sector como una fracción de la productividad laboral media de la economía. La agricultura, con el 35 por ciento de la productividad media, tiene la productividad más baja de lejos; La productividad de la manufactura es 1,7 veces más alta, y la productividad de la minería es 16,8 veces más alta. Además, la cifra pone de manifiesto que la mayor parte del empleo en la muestra africana se encuentra en los sectores más improductivos, con aproximadamente dos tercios de la mano de obra en los dos sectores con productividad inferior a la media (agricultura y servicios personales). Sobre la base de esta cifra, parece que el potencial de cambio estructural para contribuir al crecimiento de la productividad del trabajo sigue siendo bastante grande en la mayoría de los países africanos.

No es de extrañar que las brechas de productividad en África sean grandes. Es evidente en la Tabla 1 que los países menos productivos de nuestra muestra se encuentran en África. En trabajos previos (McMillan y Rodrik, 2011),

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 2Utilizando los datos de LSMS-ISA McCullough (2015) encuentra que corregir las horas trabajadas reduce la brecha entre la productividad del trabajo en la agricultura y en otras actividades de manera significativa, pero no explica la gran diferencia entre sus resultados y los resultados de Gollin, Lagakos y Waugh (2014).

3 Utilizamos África en este documento para referirnos a los 11 países subsaharianos incluidos en la base de datos de GGDC.

4 La Figura 1 excluye los servicios gubernamentales.

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Mostró que estas brechas de productividad tienden a reducirse a medida que los países se hacen más ricos.

2

Proporcionamos evidencia actualizada sobre esta relación en la Figura 2. El coeficiente de variación se registra en el eje vertical y el registro del valor agregado real por trabajador se registra en el eje horizontal. No es sorprendente que extender la muestra hasta 2010 no altere nuestra visión principal; A medida que los países se hacen más ricos se reducen las brechas en la productividad laboral en todos los sectores. La consecuencia es que hay un margen relativamente mayor de lograr aumentos de la productividad laboral en los países pobres, moviendo la mano de obra de la agricultura hacia otros sectores más productivos.

La evolución de este proceso nos dice algo importante sobre el proceso de desarrollo. McMillan y Rodrik (2011) documentaron que la brecha de productividad entre los sectores agrícola y no agrícola de la economía sigue una relación en forma de “U”. La lógica económica detrás de esta relación es intuitiva. En los países muy pobres y con pocas industrias modernas, la brecha de productividad entre la agricultura y el resto de la economía es baja. A medida que comienzan a desarrollarse nuevas actividades en el sector moderno, la brecha comienza a ampliarse y la economía se vuelve más dual (Kuznets, 1955). A medida que la mano de obra comienza a moverse del sector tradicional al sector moderno, la productividad comienza a converger entre los dos sectores. Como señalan McMillan y Rodrik (2011), esta historia destaca dos dinámicas clave de transformación estructural: el surgimiento de nuevas industrias (es decir, la diversificación económica) y el movimiento de recursos de industrias tradicionales a estas nuevas industrias. Sin la primera, hay poco que propulsa la economía hacia adelante. Sin el segundo, los aumentos de la productividad no se difunden en el resto de la economía.

Por supuesto, estos son patrones amplios en los datos y nuestra historia es sobre la forma en que las cosas deberían funcionar si el proceso de desarrollo está en camino. Si profundizamos un poco más, podemos aprender más sobre cómo el proceso de cambio estructural está evolucionando entre los países. Para hacer esto, comenzamos con un poco de álgebra que aclara las fuerzas en acción descritas en el párrafo anterior. Que la productividad relativa del sector agrícola (RPA) se defina como sigue:

1

Donde   Representan las partes del valor añadido y del empleo en el sector i, respectivamente.

¿Qué sucede con la productividad relativa del sector agrícola APR durante el desarrollo? Para entender esto, nos centramos en el último término de la ecuación (1). El aumento de las nuevas industrias aumenta el valor agregado en el sector no agrícola, lo que por sí solo reduce el numerador causando que el RPA caiga. Al mismo tiempo, sin embargo, atraídos por nuevas oportunidades en el sector no agrícola, la mano de obra sale de la agricultura y la participación en el empleo Agricultura, lo que a su vez eleva la productividad relativa del trabajo en el sector agrícola. Por lo tanto, el RPA sólo cae en las primeras etapas de desarrollo cuando el crecimiento de la productividad en el sector no agrícola supera las fuerzas de contrapeso que trabajan para elevar el RPA.

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8

Agricultura, lo que a su vez eleva la productividad relativa del trabajo en el sector agrícola. Por lo tanto, el RPA sólo cae en las primeras etapas de desarrollo cuando el crecimiento de la productividad en el sector no agrícola supera las fuerzas de contrapeso que trabajan para elevar el RPA.

Muy pocos países de nuestra muestra realmente encajan en este patrón, pero son grandes países. La Figura 3 muestra que esto ocurrió en China y la India, pero por diferentes razones.5 En China, el crecimiento de la productividad en la manufactura se produjo muy rápidamente junto con el cambio estructural. Como han demostrado Wei y Zhang (2011), la mayor parte de este crecimiento de la productividad fue el resultado de la entrada de nuevas empresas privadas en el sector manufacturero. Este rápido crecimiento de la productividad en la fabricación superó a la mano de obra de la agricultura, disminuyendo así el RPA. Por el contrario, en el caso de la India, el reciente crecimiento rápido de la productividad en el sector moderno de los servicios (por ejemplo, IT) superó los cambios en las cuotas de empleo, principalmente porque estos servicios modernos emplean relativamente pocos trabajadores.

SEFVSERF

 El patrón más típico en los datos para un país en desarrollo es un largo período (20-40 años) donde las fuerzas de contrapeso mantienen el RPA bastante constante. Demostramos este patrón para Chile y Tailandia en la Figura 4. En el caso de Tailandia, el RPA se mantuvo en torno a 0,10 durante casi 40 años y es sólo en los últimos 10 años o así que ha comenzado a la pulgada hacia arriba a un nivel de toda la economía Productividad laboral superior a 10.000 PPP USD. El patrón no es tan diferente para Chile, aunque los datos para Chile empiezan en un nivel de ingresos mucho más alto. En general, la APR sólo comienza a aumentar cuando los cambios en el empleo de la agricultura a la no agrícola se hacen mínimos y el crecimiento de la productividad de la mano de obra agrícola comienza a superar el crecimiento de la productividad en el sector no agrícola. Este patrón se puede ver para los Estados Unidos en la Figura 4 y es típico de los países desarrollados en nuestra muestra. Pero también es evidente en varios países en desarrollo de ingresos medios en Asia y América Latina.

Un patrón diferente parece estar surgiendo en una serie de países africanos pobres. Se muestra este patrón para Etiopía, Malawi y Tanzania en la Figura 4. En los tres países, la APR parece estar tendiendo hacia arriba, pero a niveles muy bajos de productividad laboral en toda la economía. Dado que sabemos que la proporción de empleo en la agricultura ha disminuido en el tiempo en estos tres países, la tendencia al alza en la APR implica que la productividad laboral en la agricultura está creciendo más rápidamente que la productividad laboral en el sector no agrícola. Este es el mismo patrón que vemos en los países desarrollados, pero a niveles mucho más altos de ingresos. En países pobres como Etiopía, Malawi y Tanzania, esperamos que la productividad

5 El RPA también cayó en Nigeria, pero esto es impulsado únicamente por una productividad extremadamente alta en el sector petrolero sin cambios estructurales significativos.

Moderno para crecer más rápidamente que, o al menos, al mismo ritmo que la productividad del trabajo en la agricultura. Volveremos a este punto más adelante en el papel

Una formalización de las dos tradiciones de crecimiento

Si bien el dualismo estructural es claramente una característica importante de los países en desarrollo, una explicación completa del crecimiento de la productividad laboral debe tener en cuenta el hecho de que el crecimiento de la productividad del trabajo puede lograrse de dos maneras. En primer lugar, la productividad puede crecer dentro de las actividades económicas existentes a través de la acumulación de capital o el cambio tecnológico. En segundo lugar, la mano de obra puede pasar de actividades de baja productividad a actividades de alta productividad, aumentando la productividad laboral global en la economía. Siguiendo a McMillan y Rodrik (2011) expresamos estos dos componentes del crecimiento de la productividad laboral usando la siguiente descomposición:3

Donde ?? y ??? se refieren a los niveles de productividad laboral en toda la economía y sectoriales, respectivamente, y es la proporción del empleo en el sector i. El Δ operador denota el cambio en la productividad o las cuotas de empleo entre t-k y t y ??> ??. El primer término de la descomposición es la suma ponderada del crecimiento de la productividad en sectores individuales, donde los pesos son la proporción de empleo de cada sector al inicio del período. Como en McMillan y Rodrik (2011), lo llamamos el componente “dentro” del crecimiento de la productividad. El segundo término captura el efecto de la productividad de las reasignaciones laborales en los diferentes sectores. Es el producto interno de los niveles de productividad (al final del período), con el cambio en las proporciones del empleo entre sectores. Llamamos a este segundo término el término “cambio estructural”.

El segundo término de la ecuación (2) podría descomponerse aún más en un componente estático y dinámico del cambio estructural, como en de Vries, Timmer y de Vries (2015). Optamos por no seguir esa ruta porque el componente dinámico del término de cambio estructural es a menudo negativo y difícil de interpretar. Por ejemplo, cuando el crecimiento de la productividad agrícola es positivo y la participación laboral en la agricultura está disminuyendo, el término es negativo, aunque, en promedio, el movimiento de los trabajadores fuera de la agricultura a otros sectores más productivos de la economía contribuye positivamente a la Cambio y el crecimiento de la productividad laboral en toda la economía. Además, el cambio estructural es, por su propia naturaleza, un fenómeno dinámico; Por lo tanto, nos parece contrario a la intuición etiquetar una parte del cambio estructural estático.

La descomposición que utilizamos clarifica cómo los análisis parciales del desempeño de la productividad dentro de sectores individuales (por ejemplo, la manufactura) pueden ser engañosos cuando hay grandes diferencias en las productividades laborales  en todas las actividades económicas. En particular, una alta tasa de crecimiento de la productividad en un sector puede tener implicaciones ambiguas para el desempeño económico general si la participación del sector en el empleo se reduce y no se expande. Si el trabajo desplazado termina en actividades con menor productividad, el crecimiento económico sufrirá e incluso puede volverse negativo. Esta ha sido una razón importante para el pobre crecimiento de la productividad en toda América Latina, donde los sectores modernos han tenido un desempeño muy bueno, pero sin expandir su participación en la fuerza de trabajo de la economía (McMillan y Rodrik, 2011).

Esta descomposición puede usarse para estudiar patrones generales de cambio estructural dentro de un país y entre países. Un ejemplo de este tipo de análisis se puede encontrar en McMillan y Rodrik (2011). Proporcionamos un breve análisis de las metodologías de descomposición del crecimiento y el método utilizado en este documento en el Apéndice. Los componentes individuales de la descomposición, como las proporciones del trabajo y los cambios en la productividad dentro del sector, también pueden utilizarse en los países para profundizar en los cambios estructurales que se están produciendo o no y para comprender mejor los factores específicos del país que Cambios estructurales. Por ejemplo, si sabemos que la expansión de la manufactura es una característica del cambio estructural en un país en particular, podríamos usar datos más detallados sobre la manufactura para identificar qué industrias específicas se expandieron, cuántas personas fueron empleadas y si eventos específicos o políticas contribuyeron A la expansión o contracción de un sector en particular. Para análisis específicos de cada país de este tipo, véase Cambios Estructurales, Fundamentos y Crecimiento: Un Marco y Estudios de País (en preparación), editado por McMillan, Rodrik y Sepúlveda.

  1. Identificación de las aceleraciones del crecimiento

Utilizamos datos de las Tablas Penn World 9.0 para calcular las tasas de crecimiento anualizadas e identificar las aceleraciones del crecimiento de los países latinoamericanos y africanos incluidos en la base de datos sectorial del GGDC. Nuestra definición de una aceleración del crecimiento se basa en una versión ligeramente modificada del filtro aplicado por Hausmann, Pritchett y Rodrik (2005) – hasta ahora HPR. En lugar de examinar el crecimiento anualizado del PIB per cápita en un período de ocho años, nos limitamos a un período de siete años, ya que nuestro análisis se centra principalmente en episodios recientes de crecimiento. Así, diremos que un país ha experimentado un período de aceleración del crecimiento si satisface las tres condiciones siguientes:

4

5

Donde el horizonte temporal relevante es de siete años (es decir, n = 6).

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En el Cuadro 3 se resume el momento y la naturaleza de estas aceleraciones de crecimiento. La columna (1) de la Tabla 3 indica el año en que comenzó la aceleración del crecimiento para cada país. Las columnas (2) y (3) muestran las tasas de crecimiento anual promedio en los períodos previos y posteriores a la aceleración, respectivamente. En la columna (4) se presenta la diferencia entre las tasas de crecimiento pre y post aceleración. En la columna (5) se indica si la producción post-crecimiento supera el pico anterior al episodio. En la columna (6), informamos la tasa de crecimiento después de los siete años iniciales de cada episodio de crecimiento. Los números de la columna (6) indican que, con la excepción de Venezuela, los países de África y América Latina han seguido creciendo, sobre todo a un ritmo acelerado, tras el período inicial de aceleración del crecimiento.

Es evidente a partir de la Tabla 3 que la mayoría de los países satisfacen las tres condiciones en las ecuaciones (3) – (5), pero hay algunas excepciones. En lugar de dejar a los países del análisis, modificamos el filtro de manera que incluya a todos los países latinoamericanos y africanos en nuestro análisis. Para 8 países – 4 en América Latina y 4 en África – que no satisfacen la primera condición en la ecuación (3), bajamos el punto de corte a 2,0 ppa. Además, en 7 de cada 20 países, el nivel del PIB per cápita en el primer año de aceleración del crecimiento aún no ha superado el pico anterior al episodio. Por último, en la última fila de la Tabla 3 se presentan estadísticas para la India, ya que a diferencia del resto de Asia, el crecimiento de la India en el despegue es relativamente reciente . Aunque comenzó a acelerar en 1983 y se ha vuelto más rápido en los años 90 y 2000.

Para comprobar la solidez de los resultados presentados en la Tabla 3, utilizamos los datos del PIB per cápita de los indicadores de desarrollo mundial (IDM) y del valor agregado por trabajador del Centro de Crecimiento y Desarrollo de Groninga (GGDC). Los resultados de esta comparación se presentan en la Tabla 4. En la columna (1) repetimos el año inicial de la aceleración del crecimiento basado en los datos de la Tabla 3. Aunque no se indica en la Tabla 4,

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encontramos que las dos fuentes de datos producen idénticos Años iniciales para el inicio de la aceleración del crecimiento en casi todos los países, mientras que está apagado por sólo 1 o 2 años para algunos países. Por lo tanto, nuestras comparaciones se basan en el año inicial de la aceleración identificada utilizando los datos PWT. En las columnas (2) – (4) presentamos tasas de crecimiento anualizadas en los 7 años previos a la aceleración del crecimiento basadas en PWT, WDI y GGDC y en las columnas (5) – (7) presentamos estas mismas tasas de crecimiento durante el período del

7 años de aceleración del crecimiento. En las columnas (8) – (10) informamos de la diferencia en las tasas de crecimiento entre los períodos previos y posteriores a la aceleración basados en los números de las columnas (2) – (7).

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/5 El RPA también cayó en Nigeria, pero esto es impulsado únicamente por una productividad extremadamente alta en el sector petrolero sin cambios estructurales significativos.

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Los datos de PWT y WDI muestran tasas de crecimiento similares antes y durante los episodios de crecimiento para todos los países excepto México. Para México, los datos de la WDI muestran una tasa de crecimiento mucho más baja en el episodio de crecimiento identificado utilizando el PWT (1,57% frente a 2,28%) y una menor diferencia en las tasas de crecimiento antes y después de la aceleración del crecimiento (1,04% frente a 2,40%). Sin embargo, mantenemos a México en nuestra muestra, ya que en el análisis de descomposición del crecimiento, los componentes dentro y entre los componentes pueden seguir siendo informativos.

Por el contrario, una comparación entre el crecimiento del PIB per cápita y el crecimiento del valor añadido por trabajador o el aumento de la productividad laboral utilizando los datos de la GGDC revela que las tasas de crecimiento de la productividad laboral son comparables a las tasas de crecimiento del PIB aunque ligeramente inferiores. Sin embargo, México y Venezuela son excepciones. El crecimiento de la productividad laboral en México es negativo durante la fase de aceleración post-crecimiento, mientras que la tasa de crecimiento del PIB per cápita utilizando los datos de PWT y WDI es positiva. Y el crecimiento de la productividad laboral en Venezuela es mucho menor que el crecimiento del PIB per cápita. En general, sin embargo, las diferencias en el crecimiento de la productividad laboral en los dos períodos son comparables a las del crecimiento del PIB per cápita. Esto es importante porque cuando descomponemos el crecimiento en su ‘dentro y entre los componentes usamos los datos de GGDC.

  1. Cambios estructurales durante las aceleraciones del crecimiento

    Comparación de los patrones en África y América Latina

Para comprender mejor las fuentes y la sostenibilidad de las aceleraciones de crecimiento que identificamos en la Sección 3, descomponemos el crecimiento de la productividad laboral en su “dentro y entre componentes”. Utilizamos los datos de GGDC para este análisis y la metodología expuesta en la Sección 2 para la descomposición del crecimiento. Para examinar los cambios en los patrones de crecimiento de la productividad del trabajo, se amplía el horizonte de tiempo de cada lado de la ruptura en tres años, de modo que en esencia se estudia el crecimiento Descomposición en los 10 años previos a la aceleración del crecimiento y en los 10 años posteriores a la aceleración del crecimiento.

Comenzamos con patrones amplios y luego exploramos los detalles de cada país. La Figura 5 resume las descomposiciones de crecimiento por región e ingreso. Incluimos a la India como una “región” separada para propósitos de comparación. El crecimiento de la productividad laboral se indica a lo largo del eje horizontal y oscila entre menos 1% y cerca de 3%. Las barras se codifican según la cantidad de trabajo

El crecimiento de la productividad proviene del cambio estructural (en líneas negras verticales) y de cuánto proviene del crecimiento de la productividad laboral del sector (en líneas grises diagonales). Como puede verse en la Figura 5, los grupos de ingresos corresponden casi exactamente a los grupos regionales, ya que la mayoría de los países de bajos ingresos se encuentran en África. Excluimos a Venezuela de este análisis porque su crecimiento no se mantuvo (véase el cuadro 3). También excluimos a Botswana y Mauricio por no pertenecer a nuestro grupo de aceleraciones de crecimiento “tardías” (ver Tabla 3, primera columna).

El Gráfico 5 muestra el período de aceleración del crecimiento de la productividad del trabajo mucho más alto en todas las regiones y grupos de ingresos y las tasas de crecimiento de la productividad laboral baja o negativa durante los períodos de aceleración antes del crecimiento. Esto es como se esperaba y es por diseño. En cuanto a la descomposición del crecimiento, podemos observar que para África, tanto los componentes del cambio dentro del sector como los cambios estructurales del crecimiento de la productividad laboral son negativos antes de la aceleración, mientras que el crecimiento de la productividad laboral es cercano a cero en América Latina. Durante el período posterior a la aceleración del crecimiento, el cambio estructural contribuye significativamente al crecimiento en África, pero sólo al crecimiento en América Latina. Esto no es sorprendente, ya que esperamos que el cambio estructural sea mayor en los países pobres. La India difiere de ambas regiones en que la diferencia entre las tasas de crecimiento de la productividad laboral en toda la economía antes y después de la aceleración es más modesta y la contribución del cambio estructural es mucho mayor durante el período de crecimiento relativamente alto.

La Figura 6 es un diagrama de dispersión de la relación entre el crecimiento de la productividad laboral dentro del sector (eje horizontal) y el crecimiento de la productividad laboral que surge como resultado del cambio estructural (eje vertical). Los detalles del país se presentan en la Tabla A1. El patrón más importante revelado en el Gráfico 6 es la correlación negativa entre el crecimiento de la productividad laboral dentro del sector y el crecimiento de la productividad laboral que proviene del cambio estructural. Este patrón de crecimiento es intrigante, ya que contrasta con la experiencia de crecimiento en Asia, en la que el crecimiento de la productividad dentro del sector y el cambio estructural contribuyeron positivamente -y fuertemente- al crecimiento agregado de la productividad durante el período de aceleración post-crecimiento. En otras palabras, las recientes experiencias de alto crecimiento en África y América Latina se han basado tanto en un alto crecimiento de la productividad dentro de los sectores como en un cambio estructural rápido y promotor del crecimiento, pero rara vez ambos al mismo tiempo. Volveremos a esta anomalía y posibles explicaciones más adelante en el documento. Los detalles de las diversas experiencias de los países también se pueden ver en la Figura 6 y caen ampliamente en línea con los patrones agregados reportados en la Figura 5.

El Gráfico 7 presenta la relación entre el crecimiento de la productividad del trabajo dentro del sector y el cambio estructural en el período posterior a la aceleración del crecimiento en relación con el período anterior al período

Aceleración del crecimiento. Las relaciones representadas en la Figura 7 están más estrechamente asociadas con el segundo filtro HPR para identificar aceleraciones de crecimiento, ya que nos dicen algo sobre la importancia relativa del cambio estructural y los componentes dentro del sector de crecimiento de la productividad del trabajo al empujar a un país hacia una aceleración del crecimiento. Una vez más, existe una fuerte correlación negativa entre el interior y los componentes de crecimiento estructural del crecimiento entre los países cuya aceleración del crecimiento de la productividad laboral es moderada (-0,839). Pero la relación negativa parece ser débil entre los países con rápida aceleración del crecimiento (-0,375), y no se mantiene más en todos los países considerados (-0,194).

Dado que el crecimiento económico sostenido está estrechamente asociado con la expansión de las actividades del sector moderno y el crecimiento de la productividad dentro del sector no agrícola, examinamos cada una de estas contribuciones al crecimiento de la productividad laboral en toda la economía. Esto nos ayuda a medir la importancia relativa de cada una de estas contribuciones para el crecimiento de la productividad laboral en América Latina y el África subsahariana. Presentamos este resultado de la descomposición del crecimiento por región y para la India en la Figura 8. Las tasas de crecimiento de la productividad laboral se informan a lo largo del eje horizontal; En el sector agrícola el crecimiento de la productividad laboral está sombreado con líneas diagonales, dentro del sector no agrícola el crecimiento de la productividad laboral está sombreado con un patrón de tablero de ajedrez, y el crecimiento de la productividad laboral procedente del cambio estructural está sombreado con líneas negras verticales.

El Gráfico 8 muestra que el crecimiento de la productividad laboral atribuible a cada uno de los componentes internos del crecimiento en África combinados es menor que el crecimiento de la productividad laboral del sector en el sector no agrícola solo en América Latina. Para América Latina, no hay crecimiento dentro de la productividad del sector agrícola y el cambio estructural también contribuye poco al crecimiento de la productividad en toda la economía. De hecho, el componente de cambio estructural es negativo para toda América Latina si nos enfocamos sólo en la no-agricultura.6 Este último hallazgo implica que el trabajo se ha movido de subsectores más productivos a subsectores menos productivos dentro de la no-agricultura durante el período de crecimiento relativamente alto en América Latina America. La desindustrialización explica en parte este patrón a medida que los sectores de servicios se han expandido para absorber a los trabajadores desplazados del sector manufacturero. La India es similar a América Latina en términos de mostrar un fuerte crecimiento de la productividad dentro del sector en la economía no agrícola. Pero a diferencia de América Latina, el cambio estructural también ha desempeñado un papel en la India.

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6.- La Figura 8 muestra sólo promedios regionales. A nivel de los países individuales, podemos esperar ver diferentes patrones. De hecho, Chile y Perú, los países latinoamericanos con mayor rapidez.

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(4.13% y 4.03%, respectivamente, véase el Cuadro A1) se caracterizan por fuertes contribuciones tanto del componente sectorial no agrícola del crecimiento de la productividad laboral como del componente de cambio estructural. Sin embargo, para el resto de los países de América Latina el patrón es similar al promedio regional. Existe una fuerte correlación negativa entre el crecimiento de la productividad dentro del sector no agrícola y el cambio estructural (-0.892) en estos países; Esta correlación negativa desaparece cuando se añaden Chile y Perú.

Para algunos países africanos, el acelerado crecimiento de la productividad de la economía después de la aceleración del crecimiento es aún mayor que en Chile y Perú. Por ejemplo, la tasa de crecimiento de la productividad laboral en toda la economía es de 4,65% para Etiopía y de 4,23% para Tanzania en el período posterior a la aceleración del crecimiento (véase el cuadro A1). Sin embargo, la correlación negativa entre el crecimiento de la productividad laboral en el sector no agrícola y el crecimiento de la productividad laboral como resultado del cambio estructural sigue siendo negativo incluso cuando se incluyen estos dos países (coeficiente de correlación de -0,888 para todos los 10 países africanos y -0,920 cuando Etiopía y Tanzania están excluidos).

Excavación profunda: fuerte cambio estructural con un débil crecimiento de la productividad no agrícola en África

Los componentes del cambio dentro del sector y del cambio estructural del crecimiento de la productividad en los países africanos se representan en la Figura 9 en varios subsectores no agrícolas para el período de aceleración posterior al crecimiento. Incluimos los siguientes seis subsectores privados no agrícolas en la figura si han contribuido positivamente al crecimiento agregado de la productividad laboral a través del cambio estructural: manufacturas, construcción, servicios comerciales, servicios de transporte, servicios empresariales y servicios personales. También incluimos sectores manufactureros que han contribuido negativamente al cambio estructural, pero que han experimentado un crecimiento positivo en la productividad laboral del sector. Excluimos minería, servicios públicos y servicios gubernamentales, ya que estos no son sectores que se puede esperar que contribuyan de manera significativa al crecimiento de la productividad laboral en toda la economía.

La cifra sugiere que podemos clasificar los países incluidos en dos grupos:

Grupo 1: Fuerte cambio estructural con crecimiento negativo de la productividad en el sector no agrícola. Los países de este grupo son Etiopía, Malawi, Senegal y Tanzania. Los seis sectores no agrícolas de estos cuatro países se muestran con puntos en la Figura 9.

Grupo 2: Cambio estructural débil. Los cuatro países siguientes pertenecen a este grupo: Ghana, Kenya, Nigeria y Sudáfrica. Sus sectores están representados con cuadrados en la Figura 9.

Observamos un gran coeficiente de correlación negativa entre el crecimiento de la productividad dentro del sector (eje x) y el cambio estructural (eje y) (-0,721) para los países del Grupo 1, indicando que los sectores que contribuyen positivamente al cambio estructural son a menudo los que experimentaron Disminución de la productividad laboral dentro del sector. El sector manufacturero sigue un patrón similar para al menos tres de los países de este grupo. Para los países del Grupo 2, existe una débil correlación negativa entre el modesto cambio estructural y el crecimiento de la productividad laboral dentro del sector (con un coeficiente de -0.246).

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El Cuadro 5 ofrece más detalles sobre el crecimiento de la productividad dentro del sector de los subsectores no agrícolas que contribuyen positivamente al cambio estructural en los cuatro países del Grupo 1. Mientras que la expansión de la manufactura contribuye en general al crecimiento de la productividad laboral de estos países (el término de cambio estructural), el crecimiento de la productividad laboral en la manufactura tiende a ser negativo o cercano a cero.

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Una forma alternativa de observar estos patrones es centrarse en las correlaciones entre los países para cada uno de los subsectores no agrícolas. Esto se hace en la Tabla 6, que muestra la correlación entre el término de cambio estructural y el crecimiento de la productividad dentro del sector entre los distintos países, sector por sector. Consideramos cinco sub-sectores no agrícolas aquí y la Figura 10 muestra la relación en un diagrama de dispersión. La preponderancia de las correlaciones negativas es sorprendente, especialmente para los países del Grupo 1. Una vez más, los sectores que contribuyen fuertemente al crecimiento impulsado por el cambio estructural tienden a ser los que hacen peor en términos de crecimiento de la productividad dentro del sector.

Patrones africanos versus asiáticos de transformación estructural

A efectos de comparación, presentamos información similar para cinco países asiáticos durante los primeros 10 años después de sus aceleraciones iniciales de crecimiento en la Figura 11. Los países cubiertos son los incluidos en el conjunto de datos del GGDC. En contraste con el africano, la Figura 9 muestra que los países asiáticos muestran una correlación positiva entre el interior y los componentes del cambio estructural del crecimiento de la productividad laboral. En otras palabras, en Asia, los sectores no agrícolas de alto rendimiento han contribuido al crecimiento de la productividad en toda la economía, tanto al extraer mano de obra de sectores de menor productividad como a experimentar mejoras rápidas de productividad.

¿Podrían estos patrones ser debido a las diferencias en el momento de las aceleraciones del crecimiento? Utilizando el mismo filtro HPR y los datos del PWT 9.0, identificamos cuatro países asiáticos de bajos ingresos que experimentaron aceleraciones de crecimiento a partir de los años 90 o principios del 2000; Estos son Bangladesh, Camboya, Laos y Vietnam. Dado que estos países no están incluidos en el conjunto de datos GGDC, en su lugar

Datos agregados del sitio web de la División de Estadística de las Naciones Unidas (UNSD) y datos sobre empleo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Estos datos nos permiten descomponer la producción y el empleo sólo en tres grandes sectores: agricultura, industria y servicios. Observamos que la fabricación tiende a dominar el empleo y el valor agregado en estos países. Una segunda limitación es que la OIT sólo proporciona datos sectoriales sobre el empleo para el período 2003-2014. Aparte de Bangladesh, todos estos países experimentaron aceleraciones de crecimiento durante los años noventa. Sin embargo, dado que el crecimiento se aceleró y la participación industrial en el empleo siguió aumentando en los años 2000 para los cuatro países, nos basamos en los datos de 2003-2014 para examinar sus patrones de crecimiento después de la aceleración.

Los resultados se muestran en la Figura 12. En los cuatro países, el componente dentro del sector del crecimiento de la productividad fue el que más contribuyó al crecimiento global de la productividad laboral, pero el componente de cambio estructural también fue positivo y contribuyó sustancialmente al menos en tres de Los cuatro casos. Observando específicamente el papel de los sectores no agrícolas como lo hicimos antes, encontramos que casi sin excepción, la industria y los servicios contribuyeron significativamente tanto al interior como al componente de cambio estructural del crecimiento de la productividad del trabajo (Figura 13).

La conclusión principal que podemos extraer de estas cifras es que cuando el cambio estructural contribuyó significativamente al crecimiento global como lo hizo en los cuatro países asiáticos de bajos ingresos, no fue a costa de un pobre rendimiento de la productividad en los sectores en expansión como en África. Como vimos anteriormente, esto es también el caso de los primeros países en rápido proceso de industrialización, como Corea y China en Asia, pero también de Mauricio en África.

En la próxima sección, desarrollamos un modelo que intenta explicar las intrigantes diferencias entre los países africanos y asiáticos tras las aceleraciones del crecimiento. Aquí simplemente observamos que la comparación asiática plantea preocupaciones sobre la sostenibilidad de la reciente experiencia de crecimiento en África. Si bien el cambio estructural es fuerte y ha conducido a un rápido crecimiento de la productividad en los países africanos, se ha visto acompañado de un desempeño débil a negativo en el crecimiento de la productividad del sector en los sectores no agrícolas de la economía7. En la productividad laboral entre los sectores no agrícolas de alta productividad y el sector agrícola disminuiría prematuramente. Es decir, mientras que estos países siguen siendo relativamente pobres. Esto, a su vez, conduciría a una disminución del potencial de crecimiento general y limitaría el papel del cambio estructural que induce al crecimiento en el futuro.

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/7 Timmer et al. (2015) han señalado anteriormente que los sectores que ampliaron sus cuotas de empleo tendieron a tener tasas de crecimiento de la productividad inferiores a las de los sectores en disminución durante el período 1990-2010. El mismo punto también se hace en forma más rígida en el contexto africano en de Vries et al. (2015).

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  1. Un marco económico simple

En esta sección desarrollamos un modelo económico simple para ayudarnos a interpretar el patrón de correlaciones que analizamos anteriormente. Nuestro enfoque se centra en la comprensión de la relación entre los diversos tipos de choques de la demanda y de la oferta, por un lado, y los patrones de cambio estructural y el rendimiento de la productividad laboral dentro del sector, por otro. En particular, ¿qué podría explicar la diferencia entre el patrón asiático y el patrón africano más reciente? En el primero, los sectores de alta productividad que se expandieron también experimentaron altas tasas de crecimiento de la productividad, mientras que en los últimos, los sectores de alta productividad han experimentado un pobre crecimiento de la productividad.

Destacamos que esta y otras asimetrías relacionadas son probablemente el resultado de diferencias en la naturaleza de los choques que impulsan el crecimiento en las dos regiones. En Asia, fue la expansión de los sectores modernos (especialmente la manufactura) que actuaron como el motor del crecimiento. En las aceleraciones más recientes del crecimiento en África, el impulso no vino de la manufactura ni de las partes modernas de la economía, sino de los choques de demanda positivos o del crecimiento de la productividad en la agricultura.

Dividimos la economía en sectores tradicionales y modernos, identificados por los subíndices t y m. En términos de la clasificación que utilizamos antes, la agricultura es el principal sector tradicional, mientras que los servicios urbanos y la manufactura comprenden el sector moderno.

Las funciones de producción en los dos sectores se6

Donde ?? y ?? son las producciones de los dos sectores, ?? es la proporción del empleo de la economía en los sectores modernos, y ? (.) Y ? (.) Son funciones de producción neoclásicas . Los parámetros θ? y θ? son desplazadores que nos permitirán hacer una estática comparativa de los choques del lado de la oferta en diferentes partes de la economía. Denotando el precio relativo de los bienes modernos por ??, la producción agregada (PIB) es

7

Permitimos que los gastos totales de la economía difieran del PIB, de modo que podamos realizar una estadística comparativa también en torno a los cambios en el lado de la demanda. Expresamos los gastos totales, ??, como la suma del PIB y una transferencia externa, ?.

8

Por el lado de las preferencias de los consumidores, planteamos una función de utilidad tipo Stone-Geary para que los patrones de demanda no sean homotéticos entre los bienes tradicionales y modernos. Además, asumimos la demanda para el bien moderno es precio elástico. Si σσ?? es el nivel de “subsistencia” del bien tradicional, los gastos en el bien moderno se expresan como:

9

Donde ? ? es el nivel de consumo físico del bien moderno y  ‘(?) <0. Tenga en cuenta que la parte del presupuesto del bien moderno aumenta con el gasto total ??, ya que ? ??? = γ (?) ?1-σ???. En el límite, cuando ? se hace muy grande con respecto al consumo de subsistencia σσ??, la parte presupuestaria del bien moderno converge de abajo a γ (?). Y dado que γ ‘(?) <0, esta participación presupuestaria también está disminuyendo en el precio relativo del sector moderno. La demanda de los bienes producidos por el sector tradicional 10

Necesitamos expresar la claridad del mercado para al menos uno de los sectores, lo que hacemos por el moderno:11

Donde ρ (?) es el componente de la transferencia externa que viene en la forma del bien moderno.

La mano de obra es móvil entre los dos sectores, pero establecemos el equilibrio del mercado laboral de manera que permita una mala asignación estructural en la economía. En particular, suponemos que hay una cuña de magnitud  0 que impide la igualación del valor de los productos marginales del trabajo en los dos sectores. Asi que:

12

Esto completa la descripción del modelo formal. Tenemos un sistema de ocho ecuaciones independientes que determina las siguientes ocho variables endógenasUtilizaremos este sistema para realizar una estática comparativa tanto en el lado de la demanda (??) como en el lado de la oferta (θ?, θ?).

El eje horizontal representa el tamaño de la fuerza de trabajo, con los dos vértices como los orígenes de los sectores moderno y tradicional, respectivamente. Los ejes verticales miden el valor producto marginal del trabajo en los sectores moderno (eje izquierdo) y tradicional (eje derecho) (? ? y  ? ?). Los horarios de pendiente descendente, desde la perspectiva de cada origen, captan el producto marginal físico decreciente del trabajo a medida que aumenta el empleo, manteniendo todo lo demás constante. La asignación de equilibrio del trabajo se determina tal que ? ?? excede exactamente ? by por φφ, la cuña entre la productividad en los dos sectores. Obsérvese que la tabla ? ?? se dibuja para el valor de equilibrio del precio relativo p, que se determina con la adición del lado de la demanda del sistema.

Comenzamos analizando los choques del lado de la oferta, estableciendo ?? = 0. Consideremos primero un choque de oferta positivo al sector moderno que lleva al sector a expandir su impacto. En términos del modelo, esto corresponde a un aumento en θ?. Esto cambia el calendario de ?

up, como se muestra en la Figura 15. Sin embargo, esto no puede ser el final de la historia, ya que el aumento en los ingresos que se genera en el sector moderno tiene implicaciones para los precios relativos. En cuanto al impacto, el choque de oferta eleva el suministro de bienes modernos, dejando sin cambios el suministro de bienes tradicionales. Las ganancias de ingresos resultantes se mostrarán como aumentos en la demanda de ambos bienes. En consecuencia, el efecto de impacto del choque es crear un exceso de oferta del bien moderno (y un exceso de demanda del bien tradicional). El precio relativo del bien moderno (??) por lo tanto tendrá que declinar.

La magnitud de la disminución depende de las preferencias. Dada nuestra asunción de la demanda elástica de precios para el bien moderno, la disminución en ?? debe ser menor en términos proporcionales que el aumento en. Para ver por qué, supongamos, de manera contraria, que la disminución fue proporcionalmente idéntica, de modo que el

esquema ? ? regresó a su posición original de pre-choque (es decir, que 13

Puesto que la caída en compensa exactamente el aumento en ??, no habría efecto de ingreso en la composición de los gastos (recuerde que  . Sin embargo, seguiría existiendo un exceso de demanda para el bien moderno, porque la demanda de precio elástico implica que la cantidad demandada habría aumentado más que la demanda

suministro. Por lo tanto, para restablecer el equilibrio del mercado de bienes ?? debe caer por menos (de modo que

15
En consecuencia, la programación VMPL cambia sólo parcialmente en el equilibrio final

El resultado es que el choque positivo en la oferta al sector moderno acaba aumentando tanto la productividad laboral

16

como el empleo (??) en el sector moderno (Figura 15). Téngase en cuenta, además, que cualquier aumento de los gastos totales ?? debido al choque positivo de la productividad reforzaría este resultado, ya que conduciría a una mayor demanda en el margen del sector moderno y, por consiguiente, al aumento del empleo en ese país. Como se discutió en la sección anterior, este es el patrón canónico del cambio estructural de Asia oriental durante el proceso de desarrollo económico.

A continuación, considere un choque positivo en la productividad en el sector tradicional (VMPL). Esto desplaza la programación

16.5   hacia arriba (Figura 16). Una vez más, habrá un ajuste de precio relativo. El exceso de oferta del bien tradicional elevará el precio relativo del sector moderno, p. En cuanto a la dirección del cambio en la asignación de equilibrio del trabajo, lo que importa es si el aumento de p es proporcionalmente mayor o menor que el aumento de θ?. Nuestras suposiciones sobre preferencias tiran en direcciones opuestas en este caso. El efecto ingreso produce un aumento deseado en la parte presupuestaria del bien moderno, lo que requiere un aumento proporcionalmente mayor en p. Pero el hecho de que la parte presupuestaria del bien moderno está disminuyendo en p empuja en la dirección opuesta. Asumimos aquí que el efecto del ingreso domina (como en Matsuyama 1992), de modo que  17 En términos de nuestra figura, esto significa que habrá un desplazamiento ascendente proporcionalmente mayor en la programación VMPL relative en relación con la programación VMPLT . El resultado, como se muestra en la Figura 16., es una vez más un aumento en el empleo en el sector moderno, ??. Sin embargo, en este caso, la expansión del sector moderno se acompaña de una disminución de la productividad laboral en el sector moderno  debido a la disminución de la productividad marginal del trabajo (y la ausencia de cualquier incremento .Este resultado recuerda al modelo africano de cambio estructural que analizamos anteriormente.

Hay razones para creer que la evolución de la agricultura africana en particular ha sido importante para impulsar el crecimiento económico. Gran parte del empleo total (60-80%) en los condados africanos de bajos ingresos permanece en el sector agrícola. Incluso un modesto crecimiento de la agricultura puede

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/8 El caso general, pero con preferencias homotéticas, se deriva de un modelo similar en Dani Rodrik (2016). Para el caso de las preferencias no homotéticas, véase Kiminori Matsuyama (1992). Sin embargo, Matsuyama asume que la elasticidad de precio de la demanda para la fabricación es unidad, que implica que un aumento en la productividad de fabricación deja el empleo de la fabricación sin cambiar. Nuestra asunción de la demanda elástica de precios para el bien moderno produce un resultado diferente, como se explica en el texto.

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Efecto significativo de la demanda en los mercados nacionales de bienes y servicios no agrícolas. El crecimiento de la productividad laboral en el sector se explica principalmente por el crecimiento de la productividad agrícola en 6 de los 8 países, y el crecimiento de la productividad agrícola es importante en tres de los cuatro países del Grupo 1 (ETH, TZA y MI). Cuando los ingresos aumentan entre la población rural y se gastan desproporcionadamente en productos no agrícolas, esto crea un mercado para las pequeñas empresas de la economía informal, incluidas las micro y pequeñas empresas manufactureras que pueden proporcionar sustitutos de importación pero a precios mucho más bajos (ya menudo de menor calidad ). Tales operaciones de fabricación informal suelen tener baja productividad laboral. Esto explica por qué la productividad laboral del sector moderno (incluida la producción manufacturera) disminuye con el cambio estructural.

Finalmente, consideramos un choque positivo en la demanda de la economía, en forma de una transferencia externa ??. Las implicaciones de los precios relativos de esto dependerían de la composición específica de la transferencia en términos de los bienes modernos y tradicionales. Consideramos un choque neutral de “demanda agregada” de manera que la transferencia amplíe la oferta de los dos bienes disponibles para los consumidores domésticos en proporciones iguales. Por lo tanto, a los precios relativos iniciales las proporciones de gastos de los dos bienes permanecen sin cambios.

Sin embargo, puesto que los consumidores son ahora más ricos, su parte presupuestaria deseada del bien moderno aumenta. Esto implica que el precio relativo del sector moderno p debe aumentar. Esto cambia el calendario up e induce un aumento en el empleo en el sector moderno. El equilibrio es como se muestra en la Figura 17. En el nuevo equilibrio, la productividad del trabajo en el sector moderno disminuye a medida que el empleo se expande. Este modelo de cambio estructural impulsado por la demanda también está en línea con el modelo africano.

Los choques que generan patrones asiáticos versus africanos de cambio estructural tienen implicaciones diferentes para los precios relativos, como se esboza arriba. Un choque positivo en el lado de la oferta en el sector moderno reduce el precio relativo del sector moderno, mientras que un choque de demanda agregada positiva o un shock de productividad en el sector tradicional lo eleva. Cuando el cambio estructural es impulsado por el lado de la demanda o por el aumento de la productividad en el sector tradicional, los sectores modernos en expansión también experimentarán un aumento en sus precios relativos. Como se muestra en el cuadro 7, esto es en general coherente con la experiencia africana de los países del Grupo 1 -los que experimentaron fuertes cambios estructurales con la disminución de la productividad del trabajo dentro del sector en los sectores modernos.

También comparamos los precios relativos domésticos de la manufactura (el sector moderno arquetípico) en los países asiáticos y africanos durante sus períodos de alto crecimiento. Como muestra la figura 18, la fabricación

Los precios en Asia muestran una caída muy pronunciada en relación con los precios de la economía, especialmente durante los años de alto crecimiento de los años sesenta y setenta. La disminución es por un factor de 2-4 en un período de tres décadas. En África, por el contrario, hay una declinación mucho menor, o ninguna tendencia descendente en absoluto (Figura 19). Durante los años de aceleración del crecimiento, los países africanos no muestran una caída en los precios relativos de la manufactura. Esto es consistente con la expansión en la manufactura africana (tal como es) impulsada principalmente por los efectos de la demanda de desarrollos originados en otras partes de la economía.

  1. Conclusiones: La sostenibilidad de las recientes aceleraciones del crecimiento

Un gran número de países de América Latina y el África subsahariana han experimentado aceleraciones de crecimiento a comienzos de los años noventa, lo que hace que las últimas dos décadas sean un período raro de convergencia económica con las economías avanzadas. Sin embargo, sabemos de la historia de brotes de crecimiento en el mundo en desarrollo que muchas aceleraciones de crecimiento eventualmente se agotan (Pritchett, Hausmann y Rodrik 2005, Jones y Olken 2008). La presente muestra incluye cuatro países donde, después de la aceleración inicial, el crecimiento anual de la productividad laboral bajó por debajo del 1 por ciento (México, Malawi, Senegal y Sudáfrica) y un país donde se volvió negativo (Venezuela).

Por el contrario, el crecimiento se aceleró temprano y duró de tres a cuatro décadas en Botswana, Ghana, India y Mauricio (ver Tabla 3). Los patrones de crecimiento a largo plazo de estos últimos países podrían ayudarnos a entender mejor los caminos potenciales de otros países de África y América Latina.

Presentamos en la Figura 20 los patrones de crecimiento a largo plazo en cada década después de los despegues de crecimiento de estos cuatro países. Sus aceleraciones de crecimiento fueron desencadenadas por diferentes mecanismos: descubrimientos de diamantes en Botswana a mediados de los años sesenta; La creación de una zona de procesamiento de exportaciones y la aparición de un sector manufacturero de mano de obra intensiva en Mauricio a principios de los años setenta; Y reformas favorables a los negocios y al mercado que desataron la inversión del sector privado en Ghana e India durante los años ochenta. Debido a estos diferentes desencadenantes iniciales, es probable que encontremos diferentes patrones de crecimiento en estos cuatro países.

En resumen, resumimos las características más sobresalientes de la experiencia de cada país en el cuadro 8, prestando especial atención a las funciones del crecimiento de la productividad del trabajo dentro del sector y del cambio estructural. Una cosa que el Cuadro 8 deja claro es la importancia de robusto dentro del crecimiento de la productividad del sector. En los cuatro países, el crecimiento de la productividad del trabajo en el sector contribuye positivamente al crecimiento de la productividad del trabajo en los primeros años y se hace cada vez más importante a medida que pasa el tiempo. Por el contrario, el cambio estructural juega un papel importante en los primeros años y se vuelve menos importante con el tiempo. Esto es como se esperaba: señalamos

En la sección 2, la importancia decreciente de la reasignación intersectorial de mano de obra a lo largo del desarrollo, a medida que disminuyen las brechas estructurales de productividad.

Además, podemos ver en el Cuadro 8 que el sector manufacturero no siempre ha aportado un importante impulso de crecimiento. Mauricio siguió el camino de Asia oriental y la industrialización ocupó un lugar destacado en el crecimiento de la productividad laboral en toda la economía, especialmente durante las dos primeras décadas en que el cambio estructural también desempeñó un papel importante. La proporción del empleo en la industria manufacturera alcanzó su máximo en más del 30 por ciento del empleo total a finales de los años ochenta. Botswana, por otra parte, nunca estableció un sector manufacturero importante. En Ghana, la industria manufacturera contribuyó al crecimiento de la productividad laboral dentro del sector y mostró aumentos modestos en el empleo en los primeros años de la aceleración del crecimiento del país. Pero en períodos subsiguientes la participación de la industria manufacturera se ha mantenido estancada. El crecimiento de la productividad laboral de Ghana ha sido equilibrado en todos los sectores, lo que dificulta la identificación de un sector líder.

Al igual que en Ghana, la participación del empleo industrial en la India se ha estancado en torno al 12 por ciento. La manufactura contribuyó al crecimiento de la productividad laboral a través del cambio estructural, aunque el crecimiento de la productividad laboral dentro del sector ha sido el principal impulsor del crecimiento en la India. Durante un período de casi treinta años, la participación de la India en el empleo manufacturero aumentó en sólo 2 puntos porcentuales. El crecimiento general de la productividad laboral en la India fue modesto durante la primera década de la aceleración del crecimiento, pero se aceleró en las décadas siguientes. Mientras tanto, la participación de la agricultura en el empleo disminuyó en 16 puntos porcentuales, ya que el empleo en los sectores de servicios creció. En términos de patrones generales de cambio estructural, Ghana e India son bastante similares, aunque la India ha experimentado un crecimiento de la productividad del trabajo mucho más alto en los últimos años.

Las experiencias de crecimiento que suscitan mayor preocupación con respecto a la sostenibilidad son aquellas que muestran un estancamiento o una disminución de la productividad laboral dentro del sector en los sectores modernos, como en muchos de nuestros casos africanos. Como muestra la experiencia con crecimiento sostenido que acabamos de resumir, el crecimiento de la productividad en los sectores modernos es la condición sine qua non del desarrollo a más largo plazo.

Esto no es menospreciar la importancia del rápido crecimiento de la productividad en la agricultura, el sector tradicional arquetípico. Nuestro modelo sugiere que la agricultura ha desempeñado un papel clave en África no sólo por su propia cuenta, sino también como motor de un cambio estructural que aumenta el crecimiento. La diversificación en productos no tradicionales y la adopción de nuevas técnicas de producción pueden transformar la agricultura en una actividad moderna en parte. Pero hay límites a hasta qué punto este proceso puede llevar a la economía. En parte debido a la baja

La elasticidad ingreso de la demanda de productos agrícolas, un movimiento de la mano de obra fuera de la agricultura es un resultado inevitable durante el proceso de desarrollo. El trabajo que se libera tiene que ser absorbido en las actividades modernas. Y si la productividad no está creciendo en estos sectores modernos, el crecimiento de la economía en última instancia se detendrá. Esto se debe tanto a los componentes internos como a los estructurales. La contribución que el componente de cambio estructural puede hacer es necesariamente autolimitada si el sector moderno no experimenta un rápido crecimiento de la productividad por sí solo.

Es posible, por supuesto, que el aumento de la demanda de bienes del sector moderno conduzca a la acumulación de capital ya la adopción de tecnología en los servicios modernos, desencadenando un proceso de crecimiento de la productividad. Tal vez esto ocurra en África. Pero no aparece en los datos hasta ahora.

Nada de esto sugiere que los países africanos de bajos ingresos no pueden sostener tasas moderadas de crecimiento de la productividad, sobre la base de mejoras constantes en el capital humano y la gobernanza. En vista de las perspectivas de las economías avanzadas, la convergencia continua parece bastante factible. Sin embargo, las recientes tasas de crecimiento excepcional, diseñadas con la ayuda de un cambio estructural rápido para promover el crecimiento, pueden estar fuera de su alcance.


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16.17.- La frágil independencia del Emisor Salomón Kalmanovitz

Hace un mes la junta directiva del Banco de la República aumentó su tasa de interés 0.5% para llevarla al 5.25%, ante una inflación al alza y un déficit externo que se agudiza.

La llamé una ducha fría porque el mercado no se la esperaba. El ministro de Hacienda parece que no estuvo de acuerdo con la medida y por eso la junta se prolongó más de 10 horas.

El ministro fue secundado por el presidente Santos quien declaró lo siguiente el 5 de noviembre: “La administración coordinada de la política monetaria hay que defenderla. Por ejemplo, me pareció exagerado, y así se lo dije al ministro de Hacienda, el aumento de 50 puntos básicos y no de 25, que debió ser pausado para no correr riesgos de pegarle un frenazo a la economía. Pero esa decisión se respeta y por eso hemos alcanzado logros tan importantes como contar con una de las más bajas tasas de inflación de América Latina”.

En países donde se respeta de verdad la independencia del banco central, los ministros no participan en sus directorios ni los presidentes presionan sobre las decisiones que allí se toman. Esta vez Santos criticó públicamente a la junta, lo que dejó en claro que la política invadió el ámbito técnico; eso abre interrogantes muy serios sobre si en un futuro se le exijirá al banco central que haga lo que necesita el Ejecutivo y no lo que demanda la economía.

Para esta junta, el mercado estaba esperando otra elevación de la tasa de referencia del Banco de la República de 50 puntos básicos, pero se encontró con que la amenaza presidencial surtió efecto y sólo se aumentó en 25 a 5.5%, todavía a un nivel inferior a la inflación de 5.9% en octubre. Para decirlo claramente: el presidente decidió socavar la credibilidad de la junta al intervenir en el ámbito de sus decisiones; esa confianza se ha ganado paulatinamente, siendo crucial para que las expectativas de inflación converjan hacia la meta que el Emisor se plantea cumplir.

En la última junta, la coyuntura se presentó similar a la de hace un mes con la inflación aumentando, la economía creciendo de manera aceptable, una mayor certeza de que se normalizará la política monetaria de la Reserva Federal en diciembre, pero con un dato preocupante: el déficit comercial seguía disparado con US$ 11.303 millones entre enero y septiembre de 2015.

La economía debe ajustarse a una capacidad de importar que se ha reducido en más de un 40% y aunque cuenta con un colchón que son las reservas internacionales (US$46.000 millones) y alguna capacidad de endeudamiento externo adicional, lo cierto es que ya debería estar en una senda de reducción fuerte de las importaciones, o sea necesita del “frenazo” que no le gusta a Santos.

El comunicado de la junta dice así: “las expectativas de inflación han aumentado y el riesgo de una desaceleración de la demanda interna, más allá de lo coherente con la caída registrada del ingreso nacional, se ha moderado. Con el fin de asegurar la convergencia de la inflación a la meta de 3% decidió aumentar en 25 puntos básicos la tasa de interés de referencia, continuando así la fase de endurecimiento de la política monetaria iniciado en septiembre pasado”.

Ahora sólo falta que el Gobierno le exija al Banco de la República que contribuya a financiar su déficit fiscal con tanta obra pública que anuncia alegremente por doquier.

http://www.elespectador.com/opinion/fragil-independencia-del-emisor

Nota Altereco.- Sin ninguna responsabilidad política, la Junta del Banco de la República, decidió elevar brutalmente la tasa de interés y convertir la crisis de Balanza de Pagos en 1999 en una crisis financiera total. Allí perecieron más de doscientas mil familias atadas al UPAC. Otrosí, ahora que se sufre una limitada inflación de costos e importada (devaluación) los genios del Banco de la República quieren darle un tratamiento monetarista e inducir una estanflación, es decir una recesión con inflación. La “ejemplar” Fede cohonestó la peor crisis en los Estados Unidos en 2008 de los bonos tóxicos, aún con recuperación incierta. Tanta independencia sin ninguna responsabilidad política, ni penal, también es el peor adefesio.

 

15.17.- CARACTERÍSTICAS DE LOS MODELOS ECONÓMICOS

Los modelos pueden referirse ya sea a aspectos generales o más específicos del área de estudio de la economía. Un modelo es una herramienta de representación de una realidad algo más compleja, no obstante el modelo sirve para hacer afirmaciones generales sobre la realidad que representa, y en eso reside su valor, que siendo más fácilmente comprensible que la propia realidad permite hacer afirmaciones sobre la realidad que representa. Un buen modelo económico requiere de dos características importantes:

  • Simplificación, dado que el modelo debe resultar comprensible y manejable es importante que un modelo económico simplifique algunos aspectos complejos de los procesos económicos. La complejidad real puede deberse a la diversidad psicológica o de interacción entre agentes económicos, limitaciones de recursos, restricciones ambientales o geográficas, requisitos legales o incluso fluctuaciones puramente aleatorias. El modelo debe substituir estas dificultades por otras cosas, conservando una respuesta similar a la realidad que modeliza. La simplificación requiere por tanto una selección y elección razonada de variables y relaciones entre ellas que sean relevantes para analizar y representar la información útil.
  • Selecciónde los aspectos relevantes, un modelo no predice cualquier complejidad existente en un sistema económico, sino ciertas características generales de los mismos que se consideran importantes. Por ejemplo la inflación es un concepto económico general, pero medir la inflación requiere un modelo de comportamiento, por tanto un economista puede diferenciar entre cambios reales en el precio, y cambios en el precio que pueden ser atribuidos a la inflación. Para ciertos aspectos sólo los cambios reales son importantes, mientras que para ciertas cuestiones económicas sólo el efecto debido a la inflación es importante.

Ámbito de un modelo

Al nivel de la economía propiamente tal, los modelos pueden ser divididos en modelos macroeconómicos y microeconómicos. Ambas áreas contienen modelos tanto específicos como más generales. Al nivel más general los modelos pueden ser considerados “escuelas” del pensamiento. En el presente las principales incluyen: el Monetarismo, la Nueva economía clásica, la Nueva Economía Keynesiana. También existe el modelo marxista. Estos modelos se pueden considerar como teniendo una extensión “intermedia” entre los modelos generales de la economía política y los más específicos de la economía propia.

  • Los modelos macroeconómicosen general se concentran en mostrar el como las relaciones generales entre consumidores y productores determinan la producción y otras variables.6 Sin embargo también hay modelos macroeconómicos que se refieren a cuestiones más específicas, por ejemplo: el Modelo de Kalecki, el Modelo de Phillips, el Modelo de Kaldor. Los principales modelos macroeconómicos son modelos de crecimiento. Entre los más conocidos de estos se encuentran Modelo de crecimiento de Solow, el Modelo Harrod-Domar, el Modelo elemental Samuelson-Hicks, etc. A partir de lo anterior se han desarrollados los llamados Modelos completos. También existen modelos que se aplican otras situaciones generales, por ejemplo, el Modelo IS-LM, el Modelo Heckscher-Ohlin (también llamado (modelo H–O), que a su vez ha dado origen a varias otras propuestas o modelos. etc. Entre los modelos marxistas cabe recordar los esquemas de reproducción ampliada de Shigeto Tsuru, publicado por Paul Sweezy en su libro Teoría del Desarrollo Capitalista. También son notables los modelos de Oskar Lange y del premio Nobel de economía (1975) Leonid Kantorovich.
  • Los modelos microeconómicos“investigan asunciones acerca de los agentes económicos. Un agente económico es la unidad básica de operación en el modelo. Generalmente consideramos que el agente económico es un individuo…. Sin embargo, en algunos modelos económicos, se considera como un agente, una corporación, una nación, una familia o un gobierno. En otras ocasiones, el “individuo” es disuelto en una colección de agentes económicos, cada uno actuando en circunstancias diferentes y cada uno considerado un agente económico”.7 Los modelos microeconómicos más conocidos son: modelo de Competencia perfecta; modelos de Competencia monopolística y competencia imperfecta, modelos de oferta y demanda y asociados (por ejemplo: Modelo de telaraña); modelos de Equilibrio económico (tales como la Teoría del equilibrio general, Equilibrio de Bertrand, Equilibrio de Stackelberg, etc) modelos derivados de la aplicación a la economía de la teoría de juegos (tales como el Equilibrio de Nash) modelos de Discriminación de precios, etc.8

Adicionalmente hay variedad de hipótesis, teoremas y “teorías” que pueden ser, y generalmente son, considerados como modelos, porque al fin de cuentas se trata también de esquemas que simplifican, por ejemplo: la Función de producción de Cobb-Douglas, el Teorema de Coase; el Teorema Marshall-Lerner; el Teorema de Modigliani-Miller; el Teorema de Sonnenschein-Mantel-Debreu, la Teoría del Segundo Mejor, etc.

Descripciones y normatividad

Como se ha avanzado, los modelos pueden tener una función descriptiva — que se refiere a como un sistema económico teóricamente funciona — o una normativa, que se refiere a como los agentes económicos (incluyendo la sociedad en general) deberían comportarse o el cual debería ser el objetivo de la disciplina (por ejemplo, Alfred Marshall postulaba que el propósito de la economía, como ciencia, es “eliminar la pobreza”.9 ).

La función normativa es más evidente a nivel de economía política. Desarrollos en la teoría económica pueden ser usados para apoyar ciertas posiciones políticas, que a su vez dan origen y prestan apoyo a propuestas que favorecen ciertas interpretaciones de la teoría económica (ver, por ejemplo, Ordoliberalismo; Escuela crítica; Escuela austríaca; Escuela de Economía de Chicago; Postautismo; etc.

Es a ese nivel que un modelo adopta más claramente su carácter de propuesta,10 11 o constructo social1 134 15 16 acerca del funcionamiento de la economía, con un uso general en las ciencias políticas, sociología, etc.

Pero incluso al nivel más abstracto o técnico, el de los modelos matemáticos, todo modelo económico implica algún elemento normativo, por ejemplo, en las asunciones o supuestos acerca de la racionalidad económica de los actores. En las palabras de Amartya Sen:

“Para evitar el análisis de una realidad humana compleja, la economía ha glorificado el supuesto de la motivación egoísta, extendiéndolo a todas las acciones económicas. Es sólo una parte de la verdad: el hombre económico no solamente se sale en ocasiones de los patrones de la racionalidad, sino que está en su naturaleza no comportarse siempre bajo el restringido supuesto de la búsqueda del máximo interés propio. Adam Smith generó una cohorte de defensores del egoísmo17como explicación del comportamiento económico a pesar de que su misma obra niega la simplificación del conjunto de motivaciones mediante el arquetipo del agente egoísta. La dimensión ética encierra enormes complejidades, pues el ‘homo economicus’ habrá de moverse por egoísmo o por otros objetivos según el caso, y el análisis científico deja de ser tan simple como muchos quisieron hacerlo. Pero sólo integrando la ética en la economía se puede avanzar en el acercamiento a la realidad. Las normas y valores que guían el comportamiento colectivo tienen, por lo demás, un papel decisivo en el desarrollo de las sociedades.18Lo que incita aún más a la economía a preocuparse por las consideraciones éticas como factor indispensable de su análisis.”.19

Otras críticas generales a las asunciones económicas, especialmente las de la teoría o escuela neoclásica que constituyen la ortodoxia actual, como siendo normativas incluyen las de Thorstein Veblen,20 de acuerdo a quien el concepto de equilibrio económico mismo es normativo, implicando -sin prueba- que es de beneficio para la sociedad y los individuos. Veblen considera que la economía ortodoxa es teleológica y pre-darwiniana. Teleológica porque asume que el proceso económico progresa o tiende a una situación estable (el equilibrio a largo plazo) que ni se observa en realidad ni se deriva de algún análisis sino que se asume como un dado con anterioridad a cualquier análisis u observación. Y es predarwinica porque, en la opinión de Veblen, el proceso económico es un proceso darwiniano de evolución, desarrollándose a través del tiempo como respuesta a diferentes y cambiantes circunstancias pero careciendo de propósito o diseño.21 22

La crítica de Piero Sraffa, en su Producción de mercancías por medio de mercancías fue la génesis de varios de los argumentos desarrollados posteriormente por otros autores en la tradición de la llamada economía heterodoxa.23 Sraffa fue un pensador profundo, cuya crítica forzó a Ludwig Wittgenstein a modificar sus posiciones originales.24 El centro de la crítica de Sraffa es que la concepción actual del valor económico (ver valor subjetivo) esconde normatividad, estando basada una visión contradictoria y lógicamente defectiva. Esta visión dio eventualmente origen al famoso Debate de las dos Cambridge.25 La posición de Sraffa se puede resumir así: una teoría del valor que sea lógicamente consistente tiene que volver a la teoría clásica, considerando que es el caso que lo que interesa en la producción es que, al final del proceso, haya un excedente o plusvalía (ver valor agregado). Sraffa avanzó a construir un tal modelo, lógicamente consistente, y que puede ser usado para explicar no solo el precio relativo de los bienes sino la distribución de los ingresos/ganancias. Una implicación clave del modelo de Sraffa es que la determinación de la relación en la distribución de los ingresos entre salarios y ganancias es debida a factores no económicos: esa relación se origina en cómo se fijan ya sea los ‘salarios de subsistencia’ o la tasa de ganancia.

Modelos, teorías y realidad

Roberto Gómez L sugiere que “los modelos en general juegan un papel fundamental en economía puesto que permiten las representación de teorías mediante la simplificación de la realidad. Como argumenta Anisi (1988, pág.. 15): “La utilidad de los modelos es indiscutible, puesto que difícil es encontrar una argumentación económica que no se apoye en algunos de ellos”. “.26 Entre otros apoyos a esa posición, Gómez cita la posición de von Hayek, quien propone “que un modelo es una representación formal de una teoría en la cual ciertos elementos constituyen abstracciones, mientras otros son ignorados con la finalidad de intentar proporcionar una descripción simplificada de los aspectos más sobresalientes del fenómeno elegido. Los modelos comprenden estructuras, cada una de las cuales es una caracterización bien definida de lo que se pretende explicar. Una teoría sobre el funcionamiento de un sistema, lleva ligado uno o varios modelos que intentan reflejar las principales relaciones del sistema que se consideran relevantes en el contacto de la teoría. por tanto, las teorías no son modelos, sino que incluyen modelos.” (op. cit).

Desde este punto de vista la función del modelo puede verse no solo como un intermediario metodologico entre realidad y teoría sino también, como propone Imre Lakatos, poseyendo un papel defensivo de las teorías. Los modelos constituirían el cinturón protector, pudiendo ser modificados, eliminados o reemplazados por otros modelos nuevos con el objetivo de impedir que se pueda falsear la teoría central o núcleo firme. (ver Falsacionismo sofisticado).

Un ejemplo de lo anterior puede verse en la modelizacion del ciertos aspectos del Keynesianismo, primero en el Modelo IS-LM, posteriormente en el Modelo Mundell-Fleming, etc.

Desde este punto de vista, aún si consideramos una propuesta general (tal como la economía de libre mercado) como modelo, esa propuesta general seria inmune a cualquier falsacion, dado, últimamente, que los supuestos, elementos y relaciones implícitas y explícitas encompasados por una teoría nunca pueden ser totalmente reducidos a una situación específica, (Véase Tesis de Duhem-Quine). Sigue que, cualquiera sea la falla de adecuación entre un modelo y la realidad, es posible que la teoría fuera correcta si las circunstancias fueran diferentes. El modelo, en la otra mano, es manifiestamente incorrecto si sus supuestos y predicciones no corresponden a la realidad. Pero esos supuestos y predicciones son solo un subconjunto de las que la teoría comprende.

Por ejemplo, es perfectamente legitimo señalar que la competencia perfecta no se observa en la realidad -no se encuentran las situaciones o condiciones que asume- Sin embargo, esto no la invalida como teoría o incluso como propuesta. Se puede alegar que los agentes se comportan como si el modelo fuera correcto, pero sucede que en cada caso (mercado) concreto, hay algunos “constreñimientos” que dificultan o deforman la expresión de los comportamientos que predice. Lo que hay que modificar entonces no es la teoría como tal, sino los modelos, a fin de incorporar esas condiciones específicas. Como ejemplo específico: si en la realidad la producción no muestra la flexibilidad (Elasticidad (economía)) que la hipótesis de competencia perfecta implica, difícilmente se determinaran los precios de acuerdo al modelo teórico de la oferta y demanda. Eso se observa en los mercados agrícolas y agropecuarios. Esto no implica que la teoría de la oferta y la demanda, especialmente considerada como abstracción de la realidad, o incluso como propuesta general, sean erróneas, implica que el modelo debe ser modificado en esos mercados.

Por ejemplo, Goodwin, Nelson, Ackerman y Weissskopf aducen que: “Es importante no poner demasiada confianza en la aparente precisión de gráficos de oferta y demanda. El análisis de la oferta y la demanda es una herramienta conceptual útil y precisa que gente inteligente han creado para ayudarnos a ganar una comprensión abstracta de un mundo complejo. No nos da -y no se debería esperar que nos diera- en adición una descripción fiel y completa de cualquier mercado del mundo real.”.27

Por supuesto, también se puede sugerir que, si la propuesta general no se observa en ninguna situación real, su utilidad es limitada, y, consecuentemente, es reemplazado ( Popper – ver La lógica de la investigación científica) o cae en el abandono (Lakatos): en la práctica una “teoría más general” de competencia -que incorpore esos “constreñimientos” seria más “correcta”, adecuada o útil. Sin embargo, Lakatos nota esa situación no lleva necesariamente al abandono de la propuesta, especialmente al nivel más general. Lakatos observa que los científicos, en la ausencia de una nueva “teoría más general” (generalmente aceptada) prefieren seguir utilizando una teoría “defectuosa” aún sabiendo que sus predicciones no son adecuadas, con preferencia a no tener ninguna: la función de la teoría es guiar la investigación. (nótese que el hecho que algunas propuestas son aceptadas por algunos científicos pero no todos constituye la base del desarrollo de “escuelas del pensamiento” o, en la terminología de Lakatos, “programas de investigación”)

Modelos y formalismo

Hay dos maneras principales de evaluar o validar un modelo.28 a) la aproximación directa, que envuelve consideraciones de la validez de los supuestos básicos. Y b) la aproximación indirecta, que solo considera si las predicciones que el modelo hace son, o no, correctas.

Milton Friedman es uno de los representantes más conocidos de la segunda posición. Friedman argumenta que el “realismo” de un modelo no debería ser cuestionado a nivel de las hipótesis subyacentes, sino de las predicciones derivadas del modelo. Es irrelevante, por ejemplo, que las ecuaciones que constituyen el Modelo de telaraña dinámico no se parezcan en absoluto a la realidad, o que la relación de ese modelo con la teoría subyacente sea compleja o que el modelo mismo incorpore supuestos cuestionables, lo que importa y es relevante es si las predicciones que se obtienen del modelo concuerdan con las observaciones empíricas. Si lo son, el modelo es válido, cualesquiera sean los problemas metodológicos.29

Lo anterior enfatiza el punto que la función del modelo es práctica, ser guía para la acción. En las palabras de Paul Samuelson: “es mejor tener un modelo con bases inexactas que le da un buen agarre para manejar la realidad que esperar por una mejor fundación o seguir utilizando un modelo con buenas bases pero que no es útil o relevante para explicar los fenómenos que tenemos que explicar”30

La posición contraria, generalmente más aceptada, por lo menos a niveles académicos, se preocupa con cuestiones metodologicas de la Teoría formal, tales como Consistencia (lógica)Decidibilidad, reglas de inferenciastipos de método, etc.

Esto se hace particularmente relevante para modelos matemáticos, los que se conciben, específicamente, como un conjunto de axiomas o definiciones previas — también llamados postulados o enunciados— datos y asunciones o hipótesis que, mediante algunas reglas de transformación, permiten la creación de teoremas.

Bibliografía y enlaces externos

Referencias.Volver arriba↑ Juan Carlos Martínez C: “Los modelos económicos son también una representación muy simplificada de la realidad en la que no están incluidos hechos que en la práctica serán muy significativos. Una de las críticas más frecuentes a la ciencia económica es que sus resultados se obtienen a partir de modelos tan simplificados que no se parecen en nada a la realidad. Para justificar la conveniencia de los modelos la economista británica Joan Robinson afirmó que de nada nos serviría el plano de una ciudad si estuviera a escala 1-1, si tuviera dibujada cada señal de tráfico a tamaño natural” en Teorías, leyes y modelos económicos – Manual básico de Economía EMVI

  1. Volver arriba↑Universidad Nacional de Colombia: La metodología de la economía
  2. Volver arriba↑John Neville Keynes (padre de John Maynard Keynes) propuso distinguir entre Economía positiva y Economía normativa. La Economía positiva es la que trata simplemente de conocer y describir la realidad tal como es. La Economía normativa, en cambio, propone la dirección en que debe modificarse la realidad y los medios para intervenir sobre ella.
  3. Volver arriba↑Un modelo económico es una “Representación simplificada, generalmente en términos matemáticos, de una determinada realidad económica…. Según Mario Bunge, en su obra Economía y filosofía (1982), los modelos son sistemas hipotético-deductivos que se diferencian de las teorías en tres aspectos. En primer lugar, los modelos tienen un dominio (o clase de referencia) más angosto que las teorías; en segundo lugar, los modelos son representaciones muy idealizadas (simplificadas) de la realidad; y en tercer lugar, a diferencia de las teorías, los modelos pueden no contener leyes.” en [http://www.economia48.com/spa/d/modelo-economico/modelo-economico.htm MODELO ECONÓMICO]
  4. Volver arriba↑Oskar Lange (1966, pág. 99): “Las teorías económicas especifican las condiciones en que las leyes abstractas son verdaderas, y se enlazan de forma determinada. Las condiciones especificadas en una teoría económica se conocen con el nombre de hipótesis, y a una serie de estas hipótesis, referentes a un aspecto determinado de la actividad económica, se le suele llamar modelo económico teórico” citado por Roberto Gómez L, en EVOLUCIÓN CIENTÍFICA Y METODOLÓGICA DE LA ECONOMÍA, III.- LA METODOLOGÍA DE LA ECONOMÍA.- 1.- LA METODOLOGÍA CIENTÍFICA: ASPECTOS GENERALES Y PREVIOS
  5. Volver arriba↑Robert E. Hall y John B. Taylor (1991): “Macroeconomics”, W. W. Norton and Co, New York and London, third edition, p 12
  6. Volver arriba↑Ariel Rubinstein (2006): Lecture Notes in Microeconomic Theory Princeton U Press..- Introduction, p X
  7. Volver arriba↑William R Parke (University of North Carolina): Microeconomic Models
  8. Volver arriba↑Manuel Guerrero (2001): “Si bien aquí se hace referencia a la economía política y a la economía debe distinguirse que mientras la una reflejaba la relación entre economía y la política la segunda está íntimamente conectada con los juicios normativos, es decir, que abarca cuales debían de ser las metas de la sociedad, sin embargo el trabajo de Marshall, refleja que su fuerte se hallaba en el arte de la economía que es capaz de relacionar la ciencia positiva con las metas normativas; es decir que se concentró en la aplicación de la teoría y en la teoría aplicada.” y “A diferencia de los clásicos, Marshall estaba convencido que la economía tenia la tarea principal, de eliminar la pobreza a tal punto que reclamó a Ricardo el hecho de no entender que la pobreza genera más pobreza, dado que la falta de recursos en las familias no garantizan, ni la salud, ni la preparación para permitirles ganar más.” en Alfred Marshall – pensamiento económico
  9. Volver arriba↑MA Gallo-Callejas (2008): EL ESTADO FISCAL EN EL PENSAMIENTO POLÍTICO DE THOMAS HOBBES
  10. Volver arriba↑Edwin J. Asturias (2008): Fundamentalismo de mercado
  11. Volver arriba↑Daniel Little (2000): Historical Concepts, Social Ontology, Macrohistory
  12. Volver arriba↑David Weissman (1999): “A Social Ontology” – Yale University Press ISBN: 9780300079036
  13. Volver arriba↑Benjamin Coriat y Olivier Weinstein (2007 ): The social construction of markets
  14. Volver arriba↑Warren J. Samuels (2004)Markets and their social construction
  15. Volver arriba↑Simon Barrow (2008): Fairness, trade and free market ideology
  16. Volver arriba↑El Egoísmo racional de la Economía neoclásica, que a su vez esta basado en el Egoísmo psicológico de Hobbes
  17. Volver arriba↑Ver, por ejemplo: Economía institucional
  18. Volver arriba↑Amartya Sen y la ética económica
  19. Volver arriba↑por ejemplo: T.Veblen (1900): “Preconceptions of Economic Science.” – ver también: Veblen: Why is Economics Not an Evolutionary Science? Veblen: Why is Economics Not an Evolutionary Science?
  20. Volver arriba↑Ver, por ejemplo: Veblen’s Criticism Of Neo Classical Theory
  21. Volver arriba↑Joseph P. Wesson: “The Teleological Impulse: Thorstein Veblen, the Philosophy of Science, and Existentialism”
  22. Volver arriba↑Para una introducción a esos argumentos ver Bertram Schefold “Mr. Sraffa on joint production and other essays” Essay 3: Critique of Neoclassical Theory
  23. Volver arriba↑De acuerdo a Wittgenstein fue sobre todo la aguda y fuerte crítica de Sraffa que lo forzó a abandonar sus visiones originales y a embarcarse en nuevas rutas. Wittgenstein agrega que sus discusiones con Sraffa lo hicieron sentirse “como un árbol del cual todas las ramas han sido podadas”. – Wittgenstein, citado por J. B. Davies, en Sraffa, Wittgenstein and neoclassical economics
  24. Volver arriba↑Por ejemplo: vi J. Cohen, G. C. Harcourt, “Whatever Happened to the Cambridge Capital Theory Controversies?,” Journal of Economic Perspectives, 17(1), Winter 2003, 199–214
  25. Volver arriba↑Roberto Gómez L, en EVOLUCIÓN CIENTÍFICA Y METODOLÓGICA DE LA ECONOMÍA, III.- LA METODOLOGÍA DE LA ECONOMÍA.- 1.- LA METODOLOGÍA CIENTÍFICA: ASPECTOS GENERALES Y PREVIOS
  26. Volver arriba↑Goodwin, N, Nelson, J; Ackerman, F & Weissskopf, T (2009): Microeconomics in Context 2d ed. Sharpe – ISBN 978-0-7656-2301-0
  27. Volver arriba↑Walter Nicholson (2007):Teoría microeconómica: principios básicos y ampliaciones parte 1, Introducción, p 4 y sig
  28. Volver arriba↑Ver M Friedman (1953): “Essays in Positive Economics” U de Chicago Press, cap I
  29. Volver arriba↑Samuelson, Paul A., Collected Scientific Papers of Paul A. Samuelson, edited by Kate Crowley, (Cambridge, MA: The MIT Press, Volume 5, 1986). p 295

https://es.wikipedia.org/wiki/Modelo_econ%C3%B3mico

 

14.17.-Peso del crimen organizado en la economía global – THIAGO FERRER MORINI

En la primera temporada de la popular serie de televisión The Wire (Bajo Escucha), un agente de policía sigue a uno de los protagonistas, un poderoso narcotraficante, en un paseo fuera de su barrio. Para su sorpresa, se lo encuentra en una clase de administración y dirección de empresas. La razón de ser del crimen organizado es, por debajo de las bambalinas cinematográficas, la asombrosa cantidad de dinero que mueve. “Solo en Estados Unidos, el menudeo de droga representa entre 50.000 y 150.000 millones de dólares”, señala por teléfono Rodrigo Canales, profesor de la universidad de Yale. “Microsoft facturó 86.000 millones de dólares el año pasado”.

En términos cuantitativos, de hecho, hay que considerar al crimen organizado una parte no menor de la economía global. Según el Foro Económico Mundial, se estima que mueve alrededor de tres billones de dólares al año, el equivalente a de un 20% a un 25% del comercio legítimo. Eso impacta directamente en los ingresos fiscales: solo en impuestos sobre el tabaco, el contrabando hace perder a los Estados 50.000 millones de dólares al año. 

¿Cuánto se parecen las organizaciones criminales a las grandes empresas legítimas? Sabemos muy poco, o, al menos, muy poco con certeza. “Es extremadamente difícil responder a esa pregunta”, considera Canales. “Cuando sabemos algo, hacemos inferencias a base de pequeños pedacitos de la película”. “Hay un gran número de ejemplos de organizaciones criminales, pero la información está dispersa en casos separados”, explica Jacob Shapiro, profesor de Política y Relaciones Internacionales de la universidad de Princeton. “Si pudiéramos investigarlos todos, sabríamos más de lo que sabemos hoy”.

En todo caso, lo que sí sabemos revela que muchas de las tendencias del mundo empresarial legítimo también se están aplicando al crimen organizado. Sobre todo, el fin de la gran corporación, familiar, monolítica y diversificada, y su sustitución por modelos de negocio más flexibles, más profesionalizados y más centrados. “No podemos imaginar que la federación de Sinaloa sea una organización como Coca-Cola”, comenta Canales. “Es mucho mejor entenderlo como pequeñas células que se coordinan entre sí y que son bastante fluidas”. Por ejemplo: “Si quiero hacer algo no lo hago yo mismo”, explica Canales. “Contrato a una pandilla de la zona y pago en especie”.

El resultado es profesional. “Imagínese la sofisticación de una cadena de distribución que en media hora te trae droga a casa”, relata Canales. Con una dificultad adicional: el riesgo permanente de captura y las precauciones que deben tomarse. “Para las organizaciones criminales es mucho más difícil, porque no hay papeles”, explica Shapiro. O, como indicó el periodista del New Yorker y socio de la Century Foundation Patrick Keefe en un reportaje sobre el cártel de Sinaloa, “como calco de una organización empresarial legítima, el cártel es como Ginger Rogers, que hacía lo mismo que Fred Astaire pero de espaldas y con tacones”.

¿Tienen las organizaciones terroristas ese mismo talento para los negocios? Ríos de tinta han fluido hablando de la licenciatura en Empresariales de Osama bin Laden y de la eficiencia empresarial de Al Qaeda, pero Shapiro pide prudencia. “Se habla mucho del poderío económico del Estado Islámico”, considera. “Pero, por lo que sabemos, la producción de petróleo se reduce drásticamente cuando toman el poder; la mayoría de sus ingresos son incautaciones”.

Hay un factor adicional que explica el persistente éxito del crimen organizado. “Todos y cada uno de los largos y complejos eslabones de la cadena de valor cuentan con la complicidad de la sociedad”, considera Canales. Porque ninguna de estas organizaciones criminales prosperaría si no hubiera consumidores para sus productos. Como dijo el mafioso Al Capone refiriéndose a su negocio clandestino de alcohol, “todo lo que hago es satisfacer la demanda”.

http://economia.elpais.com/economia/2015/11/05/actualidad/1446722309_829427.html

 

14.17.- POLÍTICA ECONÓMICA Y EMPRENDEDORESCésar Ferrari*

En una economía de mercado en desarrollo, con mercados importantes distorsionados o inexistentes, se requiere conjugar las políticas monetaria, fiscal y de regulación con una política de reformas estructurales que viabilice un desarrollo institucional que promueva mercados competitivos y elimine distorsiones.

18 abr 2017.- Ello implica, por ejemplo, el refuerzo de los sistemas y procesos judiciales que garantice el cumplimiento de los contratos; la eliminación de los procesos burocráticos que asumen una situación de falta en el ciudadano y que obligan a que la carga de la prueba caiga siempre bajo su responsabilidad. Eliminar costos de transacción es también parte del proceso de incremento de la competitividad y rentabilidad de las empresas.

Pero también se necesita una política de ingresos en aras de la equidad, particularmente para la capitalización de las personas de menores ingresos a partir de la promoción de organizaciones financieras no tradicionales que les permita acceso al crédito a tasas de interés competitivas que puedan pagar.

De otro lado, toda política económica induce una estructura de incentivos y de precios que condiciona la operación de las unidades y de los agentes económicos. Esa estructura de incentivos debe inducir altas tasas de inversión y ahorro en sectores de producción de bienes transables sobre la base de las ventajas comparativas dinámicas del país, más allá de los recursos naturales relativamente abundantes (petróleo). Solo así es posible viabilizar el crecimiento de la economía y la generación de empleo y autoempleo de alta productividad.

Esa política debería significar una situación fiscal que tienda al equilibrio y que permita el funcionamiento de un Estado eficiente, promotor del sector privado, y proveedor de bienes públicos; una situación monetaria compatible con niveles de liquidez interna adecuados a los requerimientos del crecimiento, la estabilidad y la equidad; y precios básicos (tasa de cambio, tasas de interés, salarios e impuestos) y de servicios públicos estables y competitivos a nivel internacional.

En ese contexto, pareciera que el empresario jugara sólo un rol pasivo en función de lo que la política económica le permite hacer. Si bien la política económica proporciona el contexto, el progreso económico no depende exclusivamente de ella. Si la política económica no proporciona una estructura de precios básicos adecuados no deben esperarse milagros del empresario. Pero también se puede tener una estructura de precios adecuada, y si el empresario no la aprovecha porque tiene poca iniciativa, porque es rentista o por lo que fuere, tampoco se lograran superar los problemas económicos fundamentales: poco crecimiento, alta inflación, inequidad en la distribución del ingreso.

Hay un caso paradigmático que ilustra el tipo de empresario que es fundamental para el desarrollo: Henry Ford, el fundador de Ford Motor Company, quien vivió entre 1863 y 1947. No sólo fue lo suficientemente innovador para crear el sistema de ensamblaje en línea, que elevó la productividad en la fabricación de automóviles en diez veces, sino el diseñador del automóvil de bajo costo y adquisición masiva que permitió conectar a los Estados Unidos y eliminar el aislamiento rural, el famoso Ford T de 1908 que se fabricó hasta 1927. Gracias a las economías de escala y a su estrategia de masificar el producto, ese automóvil que comenzó vendiéndose en 850 dólares, en 1916 se vendía en 360 dólares. Ese año vendió 580 mil vehículos; en total vendió 15 millones de Ford T.

Ford fue, además, lo suficientemente perceptivo para convencerse de que sus propios trabajadores serían sus principales clientes. De tal modo, contra la oposición de los otros fabricantes de automóviles e industriales de la época, compartió sus ganancias con sus trabajadores duplicándoles el salario. En 1914, cuando el salario industrial era de 14 dólares la semana, decidió pagar a sus trabajadores 5 dólares diarios por jornadas de ocho horas de tal modo que todos pudieran comprar el Ford T que para entonces había reducido su precio a la mitad de lo que comenzó costando. Lo acusaron de todo, de poner en peligro la industria y de ser un populista demagogo. Pero tenía razón y poco tiempo después tuvieron que seguir sus pasos.

Ese es el tipo de empresario que se necesita: el que se plantea que son sus propios obreros quienes deben comprar sus automóviles con tres meses de salario. Si fue una cuestión de inteligencia o de desprendimiento es debatible. De cualquier modo, en la cumbre de su éxito se había vuelto el hombre más rico del mundo.

* Ph.D. Profesor, Pontificia Universidad Javeriana, Departamento de Economía.

http://www.elespectador.com/opinion/proposito-de-la-tragedia-de-mocoa-columna-687907

 

14.17.- LA FALSA CREENCIA EN DIOS – Salomón Kalmanovitz

Las ofensivas palabras del exprocurador Ordóñez contra Alejandro Gaviria me inducen a salir del clóset y presentarme también como ateo, con el agravante de que soy judío. Los ateos somos parte de una pequeña minoría que no disponemos de poder político, pero que nos comportamos de acuerdo con una ética cívica que nos impide linchar a los que piensan diferente a nosotros. Entendemos por qué la gente necesita creer en un ser supremo que los proteja de los azares del destino y de la muerte, pero no la crucificamos por ello.

30 Abr 2017.- El exprocurador es culpable de corrupción, de haber infligido mucho sufrimiento a las mujeres a las que ha vetado su derecho constitucional a abortar en casos desesperados y a negarles la información y educación para que puedan controlar sus cuerpos; ha desatado además persecución abierta contra sus adversarios políticos. Tiene una larga carrera en la secta ultracatólica del lefebvrismo, caracterizada por el antisemitismo y la negación del holocausto nazi.

En La esencia del cristianismo (1841), Ludwig Feuerbach argumentaba que no era cierto que dios creara al hombre a su imagen sino, por el contrario, el hombre había creado a dios de acuerdo con su semejanza, pero mejorada: benevolente, justo y sabio; no mortal sino eterno; el que todo lo sabe, no el ignorante; el todopoderoso que no es impotente frente a su destino y su muerte. Feuerbach seguía la implacable dialéctica de Hegel para obtener el resultado de la inexistencia de dios. Los desarrollos posteriores de la ciencia coinciden en que no existe evidencia alguna a favor de la existencia de un ser sobrenatural que haya creado al hombre y al universo.

Todas las religiones monoteístas conciben un dios a imagen del hombre perfeccionado. A diferencia del catolicismo, el judaísmo y el islam cuentan con una imagen más abstracta de un dios terrible y vengativo; no creen en una sagrada familia misericordiosa ni en los miles de santos que hacen milagros. Los protestantes han vuelto a una visión abstracta de dios y no como padre e hijo sacrificado y torturado para salvar a sus fieles. Cada una de ellas es susceptible al fanatismo, pues un dios único no puede coexistir con otras visiones: son innumerables los crímenes colectivos que se han cometido y se cometen en nombre de dios, de Cristo o de Alá.

No hay evidencia alguna de la mano de dios ni en el origen de la vida ni en el del universo. La teoría de la evolución concibe procesos de selección acumulativa que van dando lugar a cambios lentos en la dotación genética de las especies que permiten su supervivencia a lo largo de una historia de millones de años. En los humanos, la configuración de un cerebro complejo, la capacidad de formular un lenguaje y sobre todo de poder explicar su propio origen, algo que Carlos Darwin logra en 1857, explica su dominio sobre las demás especies.

La astrofísica informa que el universo surgió de un gran choque hace unos 13 mil millones de años, el big bang, del que se desprendieron sus componentes en permanente expansión. Antes hubo una gran contracción. Todas estas hipótesis científicas han sido verificadas rigurosamente, lo que no sucede con las creencias en seres sobrenaturales. Richard Dawkins las identifica como el espejismo de dios, según la traducción al español de su libro, pero que en inglés (delusion) significa la falsa creencia en dios.

Dawkins estará en Bogotá a principios de diciembre de este año, en la Javeriana.

http://www.elespectador.com/opinion/la-falsa-creencia-en-dios-columna-691723

13.17.- EN TIEMPOS DE GLOBALIZACIÓN – Bernardo García

La furia neoliberal sufrió su primer espasmo con la crisis financiera en 2008, en  la masiva estafa de bonos hipotecarios insolventes. La economía internacional se tambaleó, las tasas de crecimiento se derrumbaron, pero la furia siguió su curso hasta que experimentó un segundo espasmo: la llegada del señor Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos. Lejos de aplacarse, la furia se enardece más aún. Ahora parece haber encontrado un enemigo total: el Nobel de literatura Vargas Llosa, veterano vocero de la causa, lo anuncia: el neocomunista “populismo nacionalista”. Pero entonces, ¿en dónde nos encontramos en términos de desarrollo económico?

Modelo de Washington

 El Consenso de Washington fue un manifiesto para rescatar el desarrollo latinoamericano, lanzado a nombre de las grandes instituciones con sede en esa ciudad: el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Secretaría del Tesoro y el Departamento de Estado de los Estados Unidos. Así lo advirtió su editor, John Williamson, y pronto se ratificó con la conducta de esas poderosas instituciones. La Organización Mundial del Comercio OMC nació luego en 1995, con sede en Ginebra y será parte de ese eje disciplinario para el desarrollo. A ese consenso se sumaron los ministros de economía del G-7, los presidentes de los mayores bancos internacionales y no pocos intelectuales (Think-tanks). Luego se convirtió en mandato mundial.

Las diez recomendaciones formuladas por el Consenso de Washington se gestaron en medio de las controversias para rescatar a las economías latinoamericanas postradas en la bancarrota de la década de los años ochenta. No por falta de juicio, sino porque el alza de los precios del petróleo en los setentas, generó una abundante oferta de petrodólares con preferencia para préstamos a países, porque esa misma alza de los precios del petróleo generó en las metrópolis una crisis de hiper-inflación y cuya terapia monetarista produjo una recesión (en suma, “estanflación”). La brutal elevación de las tasas de interés de la terapia monetarista encareció la deuda latinoamericana y la recesión de las metrópolis contrajo su capacidad importadora de productos exportados por latinoamerica. En esas condiciones la deuda se volvió impagable.

En consecuencia, el Consenso de Washington diagnostica como una gestión latinoaméricana errada a corto plazo, receta unas soluciones y finalmente marca un modelo de desarrollo a largo plazo. Veamos en breve.

I.- Diagnóstico de la crisis, aunque el Consenso generaliza a unos estados en permanente crisis por la que transitaban los países latinoamericanos:

  1. un crecimiento excesivo del Estado, un exagerado proteccionismo, demasiada regulación y excesivas cargas sobre las finanzas del Estado, sobre todo por subsidiar ineficientes empresas públicas.
  2. Incapacidad de los gobiernos para controlar el déficit presupuestal, los aumentos salariales del sector público y privado… y por lo tanto inflación.

II.- Cinco medidas que deben aplicarse para la gestión de la macroeconomía en el corto plazo:

Ante ese diagnóstico se recomiendan 1.- Fuerte disciplina fiscal que reduzca el déficit presupuestal. Ni siquiera se exceptúan los déficits provocados para inversiones públicas que reanimen la economía privada en tiempos de crisis y que luego se compensan cuando se inicie la recuperación. Se ataca la benevolencia populista y la costumbre de los gobiernos elegidos, de heredarles a sus sucesores deudas y faltantes.

2.- Un cambio en las prioridades del gasto público, eliminando subsidios a las empresas y redirigiendo parte de esos recursos a educación y salud. O sea que se da de baja al Estado impulsor del desarrollo cuya misión es arrojar luces en base a planes o proyectos indicativos para la inversión privada e incentivarlos con algunos subsidios. Se clausura de paso la planeación indicativa para el sector privado.

3.- Una reforma tributaria basada en impuestos con una base de tributación muy amplia y con tipos marginales moderados. Nada se dice sobre sectores de baja tributación como el financiero y de excesiva, como el productivo. Además se prefieren los impuestos indirectos.

4.- Dejar la determinación de la tasa de interés al mercado. Abandonada la regulación monetaria directa por el Banco Central, la práctica regresó a la determinación de una tasa de interés de referencia (de redescuento para los bancos).  Quizá se usen aún tasas de interés subsidiadas para vivienda o para fomento económico.

5.- Regular la tasa de cambio de modo que guarde su competitividad. Recomendación excelente, despreciada por casi todos los bancos centrales prosélitos. En efecto, abandonada prematuramente la técnica de las bandas cambiarias, cuyo objeto era regular la tasa cambiaria que flotaría dentro de unos límites probables, pero que el Banco Central regularía para mantener la paridad de compra. Pero tras la anunciada fuga de capitales en 1998, se regresó a la práctica de dejar que el mercado revalúe en exceso el peso y periódicamente se operen traumáticas devaluaciones masivas. Esto sin contar con el franco desmedro para las exportaciones y felicidad por el abaratamiento de las importaciones, contribución a contener la inflación, dicen los banqueros y para las exportaciones de los Estados Unidos.

Nota crítica: salvo la radical prohibición de usar el déficit público para apalancar con inversiones públicas la economía privada en tiempos de crisis y la revaluación del peso con desmedro para las exportaciones que son las que financian el equipo y la maquinaria y paga las deudas, lo demás puede ser discutible pero aceptable. Y no son absurdas, como algunas de las siguientes estrategias. Importante, recuperar la competitividad de la tasa cambiaria.

III. Reformas estructurales.

  1. a)La apertura y liberalización del comercio exterior eliminando cualquier tipo de barrera arancelaria y no arancelaria. Se anula así de un tajo el manejo de los aranceles para el desarrollo económico como una técnica históricamente efectiva, cada vez más refinada, focalizada y temporal como debe ser para las jóvenes industrias.
  1. b)Apertura a los capitales sin discriminaciones a las inversiones extranjeras. Pero también, como con las empresas nacionales, las ayudas y subsidios para fomentar el desarrollo deberían obedecer a compromisos recíprocos y disciplinados de seguimiento y control.
  1. c)La privatización de las empresas públicas. Hay empresas públicas que funcionan muy bien, pero un gran número están contaminadas por cuotas políticas de todo tipo, es cierto. No obstante se han feriado empresas públicas o mixtas exitosas y rentables con el fin de restarle poder financiero al Estado.
  1. d)La desregulación de las actividades económicas. La liberación y el descontrol del sector financiero ha resultado especialmente peligroso, vistos los tremendos abusos y estafas masivas con los paquetes hipotecarios. Es un sector que debe ser regulado y controlado.
  1. e)Debe darse garantías a la propiedad privada tanto material como de patentes. Ese suele ser un hecho; pero la propiedad improductiva y sin función social debe ser derecho de propiedad intervenida.

  En conclusión, el Consenso de Washintón marca unas pautas de comportamiento en la política económica de los gobiernos, para que los mercados operen con eficiente competitividad. Repasemos en breve las pautas consagradas para la competitividad del sector privado y que sería la que consagran los mercados.

MODELO EMPRESARIAL

En sentido estricto, desarrollo económico significa industrialización en el sentido lato de la palabra pues abarca la agroindustria y un enorme tipo de servicios derivados o muy relacionados ella, tales como el transporte, la energía, las comunicaciones y el hábitat de las poblaciones aledañas. Significado concreto que expresa la moderna y visible elevación de los niveles de vida. Como una evolución histórica para los países hoy desarrollados y como modelo de futuro para los emergentes y atrasados. Desarrollo económico significa en sustancia industrialización. Sin desconocer la existencia de contextos y efectos múltiples.

Michael Porter, en Competitive Strategy (1980)[1][1], identificó las principales variables que favorecían a las industrias, a partir de un estudio de 200 empresas exitosas en la costa este de los Estados Unidos. De allí surgió el concepto de competitividad, que va más allá del concepto de competencia en precios y calidades. El llamado modelo del Diamante de Porter y clústeres (nichos) sintetiza  en cinco variables positivas, la clave del éxito empresarial:

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1.- condiciones de los factores: mano de obra abundante, calificada y no sindicalizada. Facilidades de economías externas e infraestructura. Energía y recursos naturales disponibles. Nada de esto se refiere al decálogo del Consenso de Washington; pero es obvio que si se abre el mundo al libre comercio y de capitales, los conglomerados fluirán a los países que ofrezcan estas condiciones básicas. Y es evidente que muchos países emergentes han iniciado allí su desarrollo.

2.- condiciones de la demanda: clientes locales refinados y exigentes, pero no organizados con asociaciones de consumidores. Sirven de guía para exportación. Es axiomático que antes de exportar las empresas suelen asegurar su liquidez mediante una expansión en el mercado local. Pero también es una premisa fundamental para la industrialización por sustitución de importaciones. Se sustituye un consumo ya establecido.

3.- condiciones de los proveedores e industrias de apoyo: vecindario de proveedores locales capaces y de empresas en áreas relacionadas; pero no sindicalizadas. Localización en tipo cluster o nicho tecnológico. La tesis central de W.W. Rostow, de cuyo debate salió airoso, consiste en que la industrialización se inicia con industrias cuya interconexión directo e indirecto tipo insumo producto, desata el despegue industrial (take-off). Pero esos nichos tecnológicos pueden ser fruto de la evolución histórica o de la planeación económica tipo MIC japonés o surcoreano. También pueden lograrlo los conglomerados financieros multinacionales mediante su planeación estratégica.

4.- Estrategias, estructura y rivalidad entre empresas: no debe existir una rivalidad doméstica muy agresiva, ni con empresas dominantes. Las estrategias (administrativa, financiera, producción/operación, marketing, recursos humanos, tecnología e innovación, jurídica) deben tener la posibilidad de poner a la empresa por encima de sus rivales existentes o potenciales. Este es el punto nodal del desarrollo porque frente a los grandes conglomerados financieros de los países desarrollados, sin una protección suficiente, su competencia resulta demasiado agresiva y poderosa.

5.- El Estado y la casualidad o el azar que jueguen con probabilidad positiva. La empresa está preparada para tomar nuevas oportunidades, y cuenta con los recursos y el personal necesarios. Las oportunidades ofrecidas por el Estado suelen ser de orden financiero, técnico, de capacitación, certificación, apoyos científicos y tecnológicos, estabilidad jurídica y macroeconómica.

Esas dos variables sueltas –fuera del control de las empresas- radica la puja socio-política que constituye el entorno mayor en donde tanto el auge innovador como el poder de intervención del Estado pueden jugar papeles determinantes. Necesario para los países en desarrollo, como un estorbo para los grandes conglomerados financieros internacionales.

TEORÍAS DE DESARROLLO

El consenso de Washington señala unas normas de política económica para los gobiernos. El diamante de Porter precisa los factores estratégicos de mercado para una política empresarial exitosa. Es decir, tendríamos la inversión industrial en el contexto favorable del Estado. ¿Esta combinación constituiría una teoría económica de desarrollo? Claro que sí.

En las “Teorías del desarrollo económico”, Irman Adelman reseña, a través de una función de producción general (recursos naturales, población, tecnología, capital y el contexto político y social), para sintetizar los diversos puntos de vista de Smith, Ricardo, Marx, Shumpeter y una síntesis de los modernos economistas. Pero dados, en cada país, unos recursos materiales propios e importados, una población nativa y inmigrante, una amplia difusión tecnológica, la variable restante y en cuestión sería el capital-inversión, o sea la implantación de empresas exitosas.

El nobel de economía Jhon Hicks, en su obra sobre ciclos económicos, estableció una original diferencia entre las “inversiones inducidas” por la ampliación de la demanda de sus propios productos  y las nuevas “inversiones autónomas” que dependen de una variable ajena al sistema económico: las “oportunidades rentables de inversión”. Estas oportunidades pueden ser producto de inventos científicos llegados a la economía como innovaciones; pero también pueden ser producto de transferencia de tecnología por conglomerados multinacionales o por programas nacionales de sustitución de importaciones.

Aquí existe una ruptura entre la teoría económica tradicional y la teoría de desarrollo económica, puesto que no existe ninguna sincronía entre el ahorro deseado y la inversión planeada. La inversión autónoma y de largo plazo no depende del ahorro, ni de la tasa de interés. Depende de las oportunidades rentables de inversión. Es claro que esa rentabilidad del proyecto puede expresarse con referente a la tasa de interés, pero no como un determinante sino como un referente tipo costo de oportunidad.

Estas “inversiones autónomas” que van a constituir un proceso de industrialización, sean como take-off de despegue inicial  o como factor de aceleración posterior, cumplan las condiciones necesarias y suficientes, del diamante de Porter, para que sean exitosas por lo competitivas. La primera: mínima competencia y máximo monopolio. Eso significa proteccionismo puntual y temporal para prepararse a ingresar al mercado internacional, que tiene una estructura dominante de competencia inter-oligopólica y de no pocos carteles.

Partidarios del libre comercio, dos de los padres de la patria Georges Washington y Alexander Hamilton impulsaron a Estados Unidos para que durante dos siglos practicara un proteccionismo largo, duro y severo. Esa era la condición para que libre competencia se dirimieran entonces las ventajas comparativas y las especializaciones, pese a la tremenda guerra civil, en la que la esclavitud jugó un papel irritante, pero el proteccionismo era razón permanente.

Inglaterra que ya medraba como pionera en la industrialización en un período mercantilista con proteccionismo en comercio y rutas de navegación. Alemania no se quedó atrás. Federico List, discípulo de Hamilton, fue el vocero más notable de la reunificación alemana, la fundación aduanera zollverein y precursor de la beligerante escuela económica: los historicistas alemanes. En todos los procesos industrialización, desde entonces, se ha practicado un proteccionismo militante. No obstante, es notable la focalización de los artículos protegidos y su duración temporal, como se desarrolló en la última gesta industrial de los “Tigres asiáticos”, en los años setenta. Inclusive entonces, se llegó a hablar con mucho respeto, de la “ciencia arancelaria”.

LA NUEVA PERSPECTIVA DE DESARROLLO

El modelo de desarrollo alternativo son los movimientos de capital, de los grandes países industriales hacia la periferia. Los ejemplos históricos más fehacientes son Brasil y México. Ahora, con mayor razón, China.

En la modalidad clásica los grandes conglomerados internacionales operaban a través de sucursales, de filiales o representantes. En la presente modalidad, esas empresas pueden trasladar sus fábricas principales e inclusive transferir gran parte de su administración financiera a territorio extranjero o a paraísos fiscales.

Los inconvenientes de esta nueva modalidad son los siguientes:

1.- La relocalización de grandes plantas productivas deja brechas de desempleo, difíciles de cerrar en el corto plazo y con trabajos similares. Se requiere una lenta reconversión económica como en Georgia, Carolina del Norte, Carolina del Sur e Indiana, con localidades menos vulnerables como Washington, DC, Virginia del Norte y Maryland.

2.- Muchos de los servicios llamados a remplazar con empleo a las plazas faltantes, son tipos de servicios directamente relacionados con la industria, así como también un gran número de microempresas productoras de bienes.

3.- El regreso masivo de las ganancias logradas en el extranjero ya no regresan ni con rapidez, ni con los ingresos. Tanto el presidente Bush como el presidente Obama estimaban que más de 700 mil millones de dólares de ganancias de compañías estadounidenses estaban acumuladas en Paraísos Fiscales.

Estos tres elementos ponen en tensión los componentes de la república-patria con el imperio-internacional, tanto más que la soberanía –de China, por ejemplo- protege de facto las empresas extranjeras alojadas legalmente en su territorio. No es fácil visualizar los recursos que el presidente Trump tenga a su disposición para dirimir este dilema.

Beneficios de los emergentes.

Nunca se había registrado un crecimiento tan espectacular en los países atrasados y emergentes. Dani Rodrik hizo una especie de balance de ese crecimiento, en base a los datos producidos por el Groningen Growth and Development Center, sobre 30 países en desarrollo y 9 de altos ingresos, relativa al empleo sectorial y agregado, como a las estadísticas de valor agregado.(Ver en: http://drodrik.scholar.harvard.edu/files/dani-rodrik/files/recent_growth_ boom_ in_ldcs.pdf ).

Su clasificación es muy específica, pero a grandes rasgos se divide en países con efecto contundente como China e India, otros en que se nota la reducción de la brecha estructural tradicional-moderno y, en fin, los que logran una elevación de la productividad por la vía tecnológica. Elevación sectorial de su productividad, sobre todo en Latinoamérica y los de evolución estructural en su dualismo con abundantes casos en África. De todos modos, advierten los autores desde la nota introductoria, en ningún país puede identificarse un fenómeno industrial como aquel del Sudeste Asiático. Más bien, desindustrialización.

Esto trae a la memoria, la célebre controversia que se desarrolló entre W.W. Rostow y otros célebres economistas e historiadores como Kuznets. La teoría de Rostow consistía en marcar las etapas del desarrollo por diagnósticos sectoriales, mientras que sus adversarios no veían etapas en los crecimientos globales del PIB por países. Pero los críticos entraron en razón cuando advirtieron que ciertos sectores eran capaces de desencadenar procesos industriales por su alta complejidad de demandas interindustriales, de infraestructura y de insumos… Pauta inicial para marcar los despegues o el take off. (ver reseña del debate en WW. Rostow: Las Etapas del crecimiento económico, Tercera edición 1993, en Coda: reflexiones sobre la situación del debate en 1990, pg. 311).

Pero el gran dilema que ha planteado el presidente Trump es si se ahonda el desarrollo imperial con desmedro de la metrópoli, o si se regresa a la tendencia de un regionalismo proteccionista por continentes. Lo más probable es que el presidente logre amainar los efectos nocivos de la globalización radical; pero que le será imposible contener la masiva deslocalización de las industrias hacia zonas con enorme mercado, bajos salarios y monedas subvaluadas.

No obstante, es muy posible que la moderación librecambista permita volver por los planes nacionales o regionales de desarrollo, con la protección puntual y temporal necesaria para el crecimiento de nuevas industrias en los países emergentes o atrasados y la regulación de la tasa cambiaria.

Eso dependerá en gran parte de la insumisión que expresen las potencias y los países emergentes a los mandatos cortantes del Fondo Monetario Internacional y sus pares. Por lo pronto, China lidera la globalización. Estados Unidos por lo pronto, gesticula. En el resto se advierte una enorme expectativa.

 12.17 .-LA TRIBUTACIÓN EN AMÉRICA LATINA*- Salomón Kalmanovitz

¿Sabe cuál es el país de América Latina y del Caribe con la carga tributaria más pesada? Cuba, con casi el 39 % del PIB, a pesar de que la producción, con pocas excepciones, está estatizada. Venezuela, supuestamente bajo el socialismo del siglo XXI y donde el petróleo estatal es rey, tributa 21 % de su PIB, en su mayoría impuestos al consumo del pueblo, bastante similar a Colombia neoliberal, que lo hace con 20,8 %. Chile, que tiene el Estado más fuerte y menos corrupto del continente, tributa 20,6 % de su PIB. Argentina y Brasil cuentan con una carga tributaria que ronda el 32 % del PIB, que no asignan de la mejor manera.

16 abr 2017.- América Latina recaudó en 2015 casi 23 % del PIB en promedio, 11 % menos que los países de la OCDE, lo cual es reflejo de un menor desarrollo económico y regímenes políticos poco democráticos. Los países del Caribe colonizados por Inglaterra u Holanda tienen impuestos más elevados que los de colonización española, aunque Bahamas, que es paraíso fiscal, recauda menos. Panamá es uno de los coleros en tributación, con sólo 16 % de su PIB, por obvias razones.

En los años 80, el recaudo por impuestos de la región era de 14 % del PIB y los gobiernos se financiaban en gran medida por emisión monetaria, lo que conducía a altas inflaciones y a la inestabilidad macroeconómica. En Colombia, el banco central emitió a favor del Gobierno hasta 6 % del PIB y los legisladores aprovecharon la bonanza de papel moneda para eliminar el impuesto a los dividendos en 1986. Más adelante, les correspondió a todos los países volverse más serios y financiarse con impuestos a las ventas, a la renta y mediante contribuciones a la seguridad social. Esa es la razón para que hayan duplicado su tributación durante el período 1990-2015.

Los impuestos que más se elevaron en la región entre 1990 y 2015 fueron los que recaían sobre el consumo: el IVA pasó de 2,4 % al 6 % del PIB y se tornó en el ingreso mayor de los gobiernos. En Colombia, el IVA en 2015 representó el 38 % del recaudo, el impuesto a la renta el 30 %, pagado casi exclusivamente por empresas, y las contribuciones a la seguridad social un 10 %, lo cual encarece las nóminas. Esa estructura agravó la desigualdad del país, haciendo que la distribución empeorara después de impuestos y gasto público. En los países de la OCDE, las personas naturales pagan el grueso de los impuestos a la renta y las empresas pagan menos que sus dueños; en Europa también las contribuciones a la seguridad social son menores, porque se financian con impuestos a la renta y no generan tanto desempleo e informalidad como en Colombia.

Una de las consecuencias de la elección de alcaldes y del fortalecimiento fiscal de los municipios en Colombia fue un importante aumento de los impuestos locales que dinamizaron la vida política de las grandes ciudades. Sus alcaldes se encargaron de universalizar los catastros y mantenerlos actualizados, con lo cual los impuestos locales superaron el 11 % del recaudo tributario total, uno de los más elevados de la región. No obstante, más de mil municipios no pueden cobrar los impuestos prediales a las grandes haciendas que los rodean, perpetuando así su subdesarrollo y su pobreza. Los impuestos son factor de progreso cuando se utilizan eficientemente, como en Chile, y de redistribución de la riqueza cuando las coaliciones progresistas ganan las elecciones.

* OCDE, Estadísticas tributarias de América Latina y el Caribe, 2017.

http://www.elespectador.com/opinion/coyuntura-recesiva-columna-688612

 

12.17.- CAUSAS DEL DESEMPLEO: TEORÍA NEOCLÁSICA VS TEORÍA KEYNESIANA – Aurelio Jiménez

El desempleo es, sin lugar a dudas, uno de los problemas más importantes que existe por doquier. Ya en varias ocasiones hemos explicado este problema, como también los tipos principales de desempleo que existen. En esta ocasión toca turno de analizar las causas del mismo, pues como es lógico, no puede haber una solución a este problema si no se acierta estipulando las causas que lo provocan.

     24 dic 2016.-  Sin embargo, debido a la complejidad del fenómeno y a la multitud de factores que    le influyen, a lo largo de la historia los economistas no se han puesto de acuerdo sobre los motivos del paro. Por esta razón, existen varias posturas para explicar las causas del desempleo. Las más importantes son la teoría neoclásica y la teoría keynesiana.

Teoría neoclásica

Los defensores de la teoría neoclásica consideran que la regulación excesiva del mercado de trabajo supone un entorpecimiento insalvable para su correcto funcionamiento. Así, si los salarios pudieran subir y bajar libremente, sin convenios ni regulaciones, o si no existiesen trabas a la contratación y libre despido, entre otras medidas liberalizadoras, el desempleo no existiría.

Los neoclásicos equiparan el mercado de trabajaron con un mercado de competencia perfecta, y apuntan directamente a los sindicatos y, sobre todo, a los gobiernos como los causantes del desempleo, al imponer a los empresarios condicionantes como el salario mínimo, que impiden el ajuste correcto de la oferta y la demanda. En una situación de desempleo lo que sucede es que hay un exceso de oferta sobre demanda, pero este no se puede solucionar con una bajada de precios, en este caso de salarios.

La teoría neoclásica del mercado de trabajo defiende la denominada “Ley de Say”, según la cual cada oferta crea su propia demanda. Esto significa que no es posible que exista desempleo de forma involuntaria, con la excepción del paro friccional, siempre que el mercado funcione con plena libertad y sin trabas regulatoria. Obsérvense las dos gráficas de más arriba para una mejor comprensión.

Teoría keynesiana

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Frente a esta visión liberal, la teoría keynesiana ofrece un análisis totalmente opuesto. Por un lado, señala que la principal causa del desempleo no se encuentra en el mercado de trabajo en sí mismo, sino en el mercado de bienes y servicios. Esto se debe a que la cantidad de trabajadores que las empresas están dispuestas a contratar está en función de la cantidad de bienes y servicios que esperan vender, y del precio de estos. Cuando la demanda no es suficiente, las empresas prescinden de trabajadores, generando así desempleo.

Los defensores de Keynes no aceptan la teoría neoclásica de bajar los salarios para reducir así el desempleo, sino que creen que estos se fijan independientemente del volumen del mismo. Así, las empresas sólo aumentarán su contratación cuando esperen vender más. Además, consideran que si se reducen los salarios se disminuye también la demanda e incluso, de forma que se creará más desempleo al disminuir la producción.

Para una mejor explicación de su teoría, los keynesianos introducen el concepto de “expectativa” y defienden que las empresas crearán más o menos empleo en función de dos variables: primero, las “expectativas” sobre la marcha de sus negocios y de la economía en general; y segundo, los tipos de interés, es decir, el precio de endeudarse, de forma que una política de tipos bajos como la actual favorecería la creación de empleo.

Con todo, estos economistas promulgan que cuando el mercado no consigue por sí mismo resolver el problema de la crisis y del desempleo, Papá Estado ha de irrumpir en la economía hasta lograr que la demanda y la inversión se recuperen, y con ello se reduzca el desempleo, aunque ello supongo un aumento del endeudamiento de las finanzas públicas. ¿Recuerdan el Plan E? Pues básicamente eso.

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Los tipos de interés y los impuestos se convierten, de esta forma, en las herramientas utilizadas por el Estado para regular el empleo. A bajos tipos, mayores facilidades de las empresas para acceder a financiación y, con ello, a crear empleo. Sin embargo, ¿no puede dar lugar este dinero barato a inversiones poco rentables, poco productivas y totalmente ineficientes? La hemeroteca de los últimos diez años nos dice que sí.

Del mismo modo, a través de los impuestos se regula la actividad económica en el mercado de bienes y servicios. Sin embargo, ¿subimos impuestos para recaudar más, poder invertir más y así generar más empleo? ¿Bajamos impuestos para incentivar el consumo y con ello aumentar la producción y el empleo? Normalmente los gobiernos optan por la primera opción, pues el afán recaudador es máximo cuando no hay forma de cuadrar las cuentas públicas. Les vuelvo a remitir a la hemeroteca de los últimos diez años.

Por último, esta visión de la economía tiene un problema añadido: cuando se alcanza la plena ocupación, si es que se alcanza, el aumento de la demanda y de la inversión se traduce en un aumento de precios, es decir, en una inflación de demanda. No en vano, para Keynes no podía existir desempleo con inflación ni inflación con desempleo, pues eran incompatibles.

      https://www.elblogsalmon.com/historia-de-la-economia/causas-del-desempleo-teoria-

11.17.- LA REFORMA ELECTORAL – Salomón Kalmanovitz

La propuesta de fortalecer los partidos mediante las listas cerradas de la Misión Electoral haría que los debates giren en torno a las ideas y apunta en la dirección de reducir el clientelismo y la atomización, mientras que a los partidos se les impone cierta disciplina por la prohibición de cambiar de filiación a sus elegidos.

2 abr 2017.- La Constitución de 1991 intentó ampliar la participación de pequeñas agrupaciones políticas, pero terminó favoreciendo la atomización de la representación. De los dos partidos tradicionales hoy contamos con una miríada de partiditos, algunos de carácter religioso que poco contribuyen al desarrollo de la democracia dentro de un Estado laico.

La circunscripción nacional por su parte aumentó el costo de las campañas. Por eso, la corrupción política en Colombia es grande, aunque el meollo del problema es el sistema clientelista que está basado en la compra de las conciencias y en el intercambio del financiamiento de las campañas por contratos y nóminas públicas. La propuesta de fortalecer los partidos mediante las listas cerradas de la Misión Electoral haría que los debates giren en torno a las ideas y apunta en la dirección de reducir el clientelismo y la atomización, mientras que a los partidos se les impone cierta disciplina por la prohibición de cambiar de filiación a sus elegidos.

Lo cierto es que mientras mayor sea el número de votantes en cada circunscripción, se hacen más costosas las campañas y aumenta la influencia de sus financistas. Una solución al problema es reducir el tamaño de las circunscripciones, tal como lo ha venido proponiendo John Sudarsky, acogida a medias por la Misión Electoral. Lo inconveniente de la versión de la Misión es que elige cierto número de representantes por este método, pero deja incólume la circunscripción nacional para el Senado; cuenta con el agravante que aumenta el número de miembros en la Cámara para que nadie se sienta desplazado, disparando el costo para el erario nacional.

Tendría más sentido elegir a la mitad de los 100 senadores por circunscripciones de un millón de habitantes, haciéndolos responsables frente a sus electores por la defensa de sus intereses; en la Cámara se debería aumentar la representación de los territorios que se encuentra diluida, pero se le debería restar a los departamentos sobrerrepresentados, algo a lo que seguramente se opondrán. Allí también se podría mejorar la representación mediante un número de representantes elegidos por circunscripciones más pequeñas en los departamentos más poblados.

Otra propuesta defendida por el presidente es la plena financiación pública de las campañas, por lo menos durante dos períodos, lo cual no excluye que financistas privados lo hagan también de manera subrepticia; así, imponerle topes al financiamiento de las campañas en el pasado no impidió aportes en especie nunca declarados por ellas o dineros consignados en el exterior.

La Misión sugiere tribunales electorales independientes de los partidos que podrían operar como diques contra la corrupción; de esta manera, los políticos no contarían con la complicidad que se presenta hoy día y que convierte al Consejo Nacional Electoral en un circo impotente frente a las descaradas brechas de sus reglas. Los congresistas obviamente están a gusto con el sistema actual y no creo que aprueben cambios importantes que castiguen sus inveteradas costumbres.

Pocos grupos políticos apoyan la reforma electoral. El Centro Democrático en especial se siente a gusto con el financiamiento de las campañas por empresarios como Odebrecht y calcula que con listas abiertas aumentará sus curules. Su marcha contra la corrupción el 1 de abril encubrió su propia indecencia pero insistió en enterrar el proceso de paz y demandó la renuncia del presidente.

 http://www.elespectador.com/opinion/la-reforma-electoral-columna-687523

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10.17.-SIGUEN FALACIAS ESTADÍSTICAS SOBRE LA POBREZA – Amadeo Rodríguez*

Es triste advertir el  incondicionalismo del actual director del Dane frente al gobierno, a lo cual se

han referido muchos analistas, dado que el Dane no es una entidad que haga parte del equipo económico,  sino que es un organismo del Estado encargado de responderle a la sociedad por la adecuada y eficiente  medición de la gestión del gobierno de turno.

En lo que lleva de vida institucional el Dane, no se había visto situación similar pues, aun cuando los directores son de libre nombramiento y remoción, los anteriores siempre asumieron su rol dentro del marco de una independencia técnica y autonomía administrativa y cumplieron su tarea con mucho profesionalismo, al precio de que a algunos les tocó dejar su cargo por desacuerdos no tanto con el presidente sino con sus equipos de asesores entre quienes no faltan los que intentan manipular los resultados.

Hoy, hemos visto de nuevo el espectáculo del director quien, como de costumbre, apareció al lado del Presidente de la República, tratando de hacer juicios de valor sobre los resultados de la pobreza en el país, en la cual se mostró una asimetría bien curiosa y exótica entre una pobreza multidimensional, que la gente del común no conoce ni menos entiende,y la pobreza monetaria que es la asociada al uso que le gente le da a sus ingresos. Esa asimetría consiste en que según el primer concepto el país habría avanzado porque se reduce, mientras que en el otro la pobreza aumenta pero con el peregrino argumento de que fue por la inflación.

Al respecto, es importante realizar las siguientes precisiones:

  1. La pobreza monetaria es un concepto operativo de fácil medición y comprensión por el gran público. Por ejemplo, es con sus ingresos con los que la gente come, se viste, atiende los gastos de

vivienda, paga salud, educación, recreación, etc. Con base en eso uno puede decir que una persona es pobre cuando el ingreso apenas le alcanza para una subsistencia congrua; si tiene alguna capacidad de ahorro ya podríamos decir que se pasa a otro nivel de bienestar.

La pobreza extrema, que antes llamaban pobreza absoluta, es cuando los ingresos apenas alcanzan para adquirir los alimentos de acuerdo con la canasta básica. De ahí se derivan mediciones como la línea de pobreza y viene el análisis de si está por encima o por debajo de la línea de pobreza.

En su poco clara explicación del director del Dane a la W radio, mencionó que la pobreza monetaria está asociada al valor monetario que tiene la canasta familiar en términos calóricos proteicos, lo cual dista mucho de la realidad pues la gente gasta según su racionalidad económica en la adquisición de los bienes que más le apetecen y no consultandolas hojas de balance de alimentos del ICBF.

  1. Pobreza Multidimensional -Esa es una creación de la burocracia internacional en su afán de querer mostrar siempre los beneficios que los países obtienen con sus empréstitos. Para ello, les dieron recursos a algunas universidades y centros académicos para encontrar una denición de pobreza más amigable para los gobiernos y esas instituciones que los proveen de fondos.

Una vez que los académicos parieron tal definición, apareció que unos la definen con quince variables  y otros con 28, como sucedió con  el caso de un estudio de CEPAL de hace algunos años,

cuando los organismos internacionales comenzaron a negociar con los países para que incorporaran tal método de medición, al precio de ofrecer fondos para esas tareas  y, de esa manera, comprometieron a los diversos organismos  estadísticos.

Además, esas definiciones amplias de pobreza mezclan datos coyunturales de corto plazo, con variables estructurales de larga duración.

  1. Con base en lo anterior podemos decir, como lo dije en una columna en El Tiempo de hace un par de años, “Un concepto perverso de la pobreza”, en la cual denunciaba que con los datos muy preliminares del Censo Agropecuario, Julio de 2015, con solo unas cuantas variables, el director del Dane le presentó al país un concepto de pobreza multidimensional, que no era un resultado directo del censo sino una mezcla contaminada de pocos datos del censo con datos de otras fuentes, incurriendo el Dane en una perversa y amañada presentación estadística con el solo objetivo de complacer al gobierno.

Por eso, el intento de hoy es una consecuencia del anterior esfuerzo de manipulación que, además, repercute negativamente en el profesionalismo que siempre había caracterizado al Dane.

*Amadeo Rodriguez Castilla, exdirectivo y exconsultor del Dane

Economista consultor CC 9054429 de Cartagena

https://us-mg5.mail.yahoo.com/neo/launch?.rand=13o1ucdba3j23#1671678892

9.17.- CIFRAS DE LA BALANZA DE PAGOS Y CUENTAS NACIONALES – Francisco Azuero

Disminuyó el déficit en la cuenta corriente, especialmente por la caída en las importaciones. El ajuste se tradujo en una caída en la inversión privada. Cayó el ingreso nacional per cápita.

El Banco de la República publica las cifras de la balanza de pagos de Colombia correspondientes al año anterior. Allí se registra  el resultado de las transacciones de residentes en Colombia con el resto del mundo. El déficit en la cuenta corriente equivale entonces a la diferencia entre los gastos que hacemos todos entre todos (personas, empresas y gobierno) y los ingresos que recibimos. Dicho déficit fue en el 2016 de US$12 mil millones, equivalente a un 4,4% del PIB.  El año anterior había sido de US$19 mil millones, 6,5% del PIB, cifra la más alta que se ha obtenido desde que existe este tipo de registro en el país.

26  mar 2017.- La cifra de déficit del año 2015 era insostenible. No es posible que el resto del mundo nos financie de manera permanente estos montos a través de endeudamiento o de inversión extranjera. Debemos disminuir nuestro nivel de gasto y/o aumentar nuestros ingresos. Una de las maneras en que nos vemos forzados al ajuste es a través de la devaluación. Esta nos debe forzar a gastar menos en productos importados (que ahora son más caros), y se suponía que podría traducirse en un aumento de nuestras exportaciones, al disminuir el precio en dólares de los bienes y servicios producidos en el país. 

Sin embargo, el total de exportaciones disminuyó en el 2016 en un 13%. En el sector minero que, incluye especialmente petróleo y carbón dicha disminución fue del 28%, especialmente por los malos precios que se registraron en el petróleo en el primer trimestre del año anterior (recuérdese que en febrero el precio del barril fue en promedio de US$30). Pero las otras exportaciones no tuvieron ninguna reacción favorable: prácticamente se mantuvieron en su valor.

El peso del ajuste recayó especialmente en las importaciones, que cayeron en un 14%. En primer lugar, como se mencionó anteriormente, eran más caras: la tasa de cambio promedio fue en el 2016 un 11% más alta que en el 2015 y un 53% más que en el 2014.   Normalmente ello debe traducirse en que tanto los consumidores como las empresas deban apretarse el cinturón en su volumen de gastos. El consumo de los hogares en términos reales creció en la misma proporción del PIB, pero la formación bruta de capital fijo, es decir, el monto de inversión que hace la economía para ampliar su capacidad productiva en activos fijos, cayó, también en términos reales, en un 3,6%. Los únicos componentes de este renglón que crecieron fueron las edificaciones y las obras civiles. El componente que está más ligado con el crecimiento futuro de la actividad privada, el gasto en maquinaria y equipo, cayó en un 15%.

Esta situación no es sostenible hacia el futuro. El crecimiento de la economía dependerá de que se aumente la productividad de la economía, para lo cual es fundamental que el trabajador colombiano promedio disponga de más capital, bajo la forma de maquinaria, equipos tecnológicos, infraestructura, etc. Hacia el futuro, para tener unas tasas satisfactorias de crecimiento, es indispensable que aumente la inversión, tanto de capital nacional como extranjero.

Cálculo del ingreso nacional

Un dato que desafortunadamente no publica el DANE, pero que es indispensable para la evaluación de la coyuntura, es el Ingreso Nacional, que  mide el poder de compra de los ingresos que por cualquier naturaleza reciban las personas residentes en el país. Como lo señalamos el año anterior, cuando calculamos el del 2015, no tiene por qué coincidir con el PIB, por varias razones:

–        En primer lugar, una parte del PIB corresponde a ingresos, no de personas residentes en el Colombia, sino en otro país. Es el caso de las utilidades de las empresas extranjeras.

       También de los intereses que es necesario girar por concepto de la deuda externa, sea privada o pública. Esto se compensa con la utilidades o intereses recibidos desde el exterior, pero como puede imaginarse el lector, el monto pagado es en Colombia bastante superior al recibido. Del PIB es necesario entonces restar los “ingresos netos de factores del exterior (pagados menos recibidos)”. En el año 2016, por ejemplo, estos ingresos netos fueron negativos en US$4900 millones. Se restan del PIB.

-Por otra parte, las personas residentes en Colombia recibimos transferencias del resto del mundo. En su gran mayoría, corresponden a las remesas de los colombianos que trabajan en el exterior. El monto neto recibido el año pasado por este concepto fue de US$5600 millones. Se suman al PIB.

–        Para calcular el ingreso en términos de capacidad adquisitiva, es necesario tener en cuenta que los precios de los productos que exportamos o que importamos cambian. Por ejemplo, el año pasado los precios de nuestros productos exportados (especialmente petróleo y otros minerales) cayeron en un 12%, Más o menos lo mismo cayeron los precios de los importados.  Sin embargo, desde el 2013 se ha producido un deterioro en los términos de intercambio de un 32%, que es como se llama la relación de precios entre productos exportados e importados.

Como resultado de los tres factores mencionados, el ingreso nacional real disponible, en lugar de aumentar el 2% como lo hizo el PIB, permaneció al mismo nivel del año anterior. Dado el incremento en la población calculado por el DANE, nuestro ingreso nacional per cápita cayó en un 1,1%. Desde el 2013, como puede apreciarse en el gráfico adjunto, ha caído en un 3,1%. Es el monto en que nos hemos empobrecido.

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Para que no tengamos otro año igual en el 2017 necesitaremos que la economía mundial y por lo tanto la demanda sobre nuestros productos exportados mejore, que los empresarios y los hogares aumenten sus niveles de confianza y se decidan a consumir y a invertir, para lo cual puede contribuir la reducción de las tasas de interés decretada por el Banco de la República, y en fin, que la inversión pública en infraestructura no resulte demasiado afectada por los recientes escándalos de corrupción. Crucemos los dedos.

http://franciscoazuero.blogspot.com.co/2017/03/examinando-ahora-las-cifras-de-la.html

 

817.-APROXIMACIONES AL BIEN-ESTAR – Jorge Iván González

El premio Juan Luis Londoño le fue otorgado a Juan Miguel Gallego de la Universidad del Rosario y, de manera póstuma, a Ximena Peña de la Universidad de los Andes. Entre los diversos aspectos que tocan las investigaciones de Juan Miguel, destaco su preocupación por la comprensión del significado del bien-estar, y por su medición.

17 03 2017.- La teoría económica siempre ha indagado por el bien-estar de la población. Desde los diálogos socráticos se insiste en que la riqueza es una condición necesaria pero no suficiente para conseguir la felicidad: “ni el hombre virtuoso soportaría fácilmente la vejez en medio de la pobreza, ni el no virtuoso, cargado de riquezas llegaría a encontrar satisfacción en ellas”. Para ser feliz, además de la riqueza, se requiere que haya virtuosidad. En el siglo XVIII, Bentham muestra que las porciones de riqueza son porciones de felicidad. Y, por tanto, el aumento de los recursos incide en el bien-estar. Bentham también es consciente que la riqueza no es la felicidad, pero considera que es un instrumento apropiado, aunque imperfecto, para medir la felicidad.

Juan Miguel ha desarrollado varias investigaciones sobre el bien-estar y su medición. Entre los diversos temas que él ha tratado resalto tres: estratificación, segregación y balance neto impuestos/subsidios. Juan Miguel aborda estos problemas desde la academia, pero pone en evidencia sus implicaciones sobre la política pública.

La estratificación en Bogotá ha llegado a una situación límite, y ya no discrimina. La población cada vez se concentra más en los estratos 2 y 3. En el 2014, el 77,3% de las personas estaba clasificadas en estos dos estratos. Inicialmente la estratificación cumplió con la función que le correspondía: diferenciar la población en función de ciertas características socioeconómicas. Pero con el paso del tiempo se fue convirtiendo en un mecanismo endógeno de segregación.

La segregación socioeconómica se ha incrementado en ciudades como Bogotá. Al mejorar la distribución del ingreso se combate una causa estructural de la segregación. Y desde el punto de vista espacial habría dos alternativas para reducir la segregación. Una, es mezclar hogares de diferente nivel socioeconómico. Y la otra, menos compleja, consiste en mejorar los equipamientos de tal forma que se distribuyan de manera equitativa en la ciudad.

El tercer tema en el que Juan Miguel ha aportado es el balance neto entre impuestos y subsidios. El conocimiento de esta relación es fundamental para una buena gestión publica. La relevancia del balance neto fue puesta en evidencia por la Comisión Sarkozy, en la que participaron Stiglitz, Sen y Fitoussi. Al preguntarse por la forma de medir el bien-estar, la Comisión muestra la importancia de evaluar las políticas públicas, nacionales y locales, por su incidencia en la capacidad de pago de los hogares. En los países europeos, el balance entre los impuestos y los subsidios modifica de manera sustantiva la distribución del ingreso. En Austria, el Gini pasa de 0,45 a 0,21. En Bélgica, el cambio también es relevante, y el Gini se reduce de 0,50 a 0,24. En Colombia, el Gini prácticamente no se mueve. Juan Miguel realiza estos ejercicios para Bogotá y muestra que la política fiscal no es progresiva.

La libertad de los miembros del hogar mejora si su capacidad de pago aumenta. La valoración de estos cambios es un instrumento fundamental de la política pública. Y en este campo los aportes de Juan Miguel han sido significativos.

http://www.larepublica.co/aproximaciones-al-bien-estar_485046

7.17.-LA ENCRUCIJADA MACROECONÓMICA – EDUARDO SARMIENTO

 La economía lleva dos años y medio en un retroceso acelerado que a diario contraría los anuncios gubernamentales. En los dos primeros meses del año entró en un estado de índices negativos en consumo, producción industrial, construcción empleo y energía.

11 Mar 2017.-  El proceso se inició con el desplome del petróleo y se agravó por la devaluación, el alza de la tasa de interés y la reforma tributaria. El manejo se ha enfrentado dentro del modelo de inflación objetivo del Banco de la República, que supone que el tipo de cambio y la tasa de interés,
guiados por el mercado, controlan la inflación y mantienen la actividad productiva y el empleo. Nada de esto ha ocurrido. La caída de la actividad económica supera con creces las previsiones oficiales y de los organismos internacionales y la inflación se mantiene por encima de la meta del Banco de la República.

El fracaso de la política ha generado un conflicto con el Gobierno que siempre está presto a culpar a los demás. Durante varios meses, el presidente Santos solicitó bajar las tasas de interés y la junta procedió a subirlas o mantenerlas con el voto opuesto del ministro de Hacienda. Ni corto ni perezoso, el Gobierno empleó las facultades constitucionales para mover la balanza en su favor. En efecto, designó dos ilustres profesionales que están más cerca de la posición del ministro de Hacienda de bajar las tasas de interés. No es sorprendente. Siempre creí que el banco central independiente no pasa de ser una ilusión cuando los miembros son designados y pueden ser removidos por el presidente de la República.

En el pasado, la relación entre la junta y el Gobierno se manejó dentro del contexto de la prioridad a la inflación y la calibración se realizaba mediante reuniones mensuales de la junta. En la actualidad, la prioridad pasó a ser la reactivación de la economía. El gran interrogante es si el simple cambio de prioridades resuelve el dilema. La falla del sistema no está tanto en el voto de los miembros sino en el modelo de inflación objetivo. Si los nuevos miembros contribuyen a bajar la tasa de interés de referencia y se mantiene la flexibilidad cambiaria, el tipo de cambio se devaluaría y, como consecuencia, presionaría la inflación y acentuaría las tendencias recesivas. Y si a esto se agrega el alza de la tasa de interés en Estados Unidos y la baja del petróleo, se configuraría una situación traumática que obligaría a reversar la medida.

Los insucesos del Banco de la República en los últimos veinte años de revaluación profunda y devaluación masiva están en la concepción monetarista que supone que cuando la tasa de interés baja la producción aumenta y cuando sube la inflación baja. El resultado sólo se presenta bajo condiciones idealizadas en los países en desarrollo, como serían la alta respuesta de las exportaciones a la tasa de cambio y el amplio acceso a los mercados financieros. En Colombia es totalmente contraproducente porque el ajuste de la balanza de pagos se realiza principalmente por la vía de las importaciones y la tercera parte de la deuda en títulos de tesorería TES está en manos de extranjeros. La organización macroeconómica no cumple el principio reconocido en las ciencias serias de que el número de instrumentos es igual o superior al número de objetivos. El logro de un objetivo está condicionado al incumplimiento del otro.

La estabilidad de la balanza de pagos, el control de la inflación y la plena capacidad y empleo no pueden lograrse con fórmulas universales fabricadas en los países desarrollados. En su lugar se requieren modelos basados en diagnósticos propios y con acciones en varios frentes, como la regulación cambiaria, las políticas industriales y agrícolas orientadas a estimular los bienes de mayor demanda mundial y la discrecionalidad fiscal con sustento monetario.

http://www.elespectador.com/opinion/la-encrucijada-macroeconomica-columna-684069

6.17.- ¿FRICCIÓN ENTRE PAIS-REPÚBLICA Y PAÍS-IMPERIO? Bernardo García

El desconcierto por el ascenso y la victoria de Donald Trump, obligó a la gran prensa a invocar el fenómeno del populismo.  Luego le añadieron el nacionalismo. Algo de racismo y algunos trucos electorales, como los perversos ataques cibernéticos a Hilary Clinton. Pero intelectuales como el Nobel de economía Joseph Stiglitz y el director de Le Monde Diplimatique Ignacio Ramonet pusieron en evidencia que la globalización había tenido efectos cruzados y percepciones múltiples que el candidato victorioso sí había señalado con rudeza. ¿Efecto populista?

En este confuso encontrón entre el país-república y el país-imperio parece que se evidencia que la globalización forzó la marcha y que requiere ajustes. La severidad de la Organización Mundial del Comercio OMC tendría que convenir circunstancias en se imponen mayores los convenios o cláusulas de excepción que atenúen las asimetrías evidentes. USA y China tienen la palabra.

Los países con intercambios desequilibrados en permanencia caen en el endeudamiento perverso o en desempleo, caída de los salarios reales y declive de su producción. También podría sucederle a los países desarrollados o a éstos con los emergentes. Para muestra un botón. Hay instrumentos para guerras comerciales, pero pocos para ajustes diplomáticos.

Entonces, el populismo deja de ser un fenómeno del Tercer Mundo o resaca del fascismo europeo para convertirse en un concepto explicativo de un fenómeno de respiración contenida, pero que se manifiesta llegada la oportunidad. Las élites de los países desarrollados, es decir, la crema de las gigantes multinacionales habían lanzado a una con los líderes políticos, la política de la globalización. Era la única fórmula para escapar a la creciente oleada competitiva de países emergentes con recursos tecnológicos a discreción y bajos salarios, aunque con capital caro.

Y la fórmula funcionaba con éxito. Más de seiscientos gigantes conglomerados financieros y empresas multinacionales desembarcaron en China, India, Pakistan… No sólo competían en los enormes mercados de aquellos países sino que además atendían con precios reducidos los mercados de sus propias metrópolis. Pero fuera del control de sus respectivas repúblicas, sin su población y lejos de su geografía.

Pese a la prolongada recesión iniciada en 2008 por la crisis de los bonos hipotecarios basura, la economía mundial crecía con acelerado ritmo bajo el liderato de China (con las multinacionales allí enfeudadas). Algunos países emergentes lograron progresos tecnológicos, aunque la gran mayoría o se expandías regresando a su papel de productor de bienes primarios o se desplazaba hacia los servicios.

El nuevo modelo de desarrollo mundial se orientaba a consolidar a algunos pocos países como los talleres industriales del mundo, especializando al resto en materias primas o en servicios. Un viraje monstruoso tan gigante como el ya sucedido con el masivo desplazamiento de los campesinos a las nuevas ciudades industriales. Cambios de formidable tamaño estructural en el cual las élites  desplazan con confort sus capitales y los políticos reglamentan la nueva sociedad urbana, pero que el pueblo resiente y percibe con malestar.

Si era claro que el desarrollo económico tenía que estar fincado en un nacionalismo fervoroso y en lideratos severos, ya resulta menos clara la disyunción entre los estados-nación y países-imperio de los conglomerados financieros internacionales. Quizá la etapa que se visualizaba antes del ímpetu de la política globalizadora, sea unnado: volver por los bloques continentales industriales con un comercio de so regreso afortubrantes y faltantes de producción… Sin la pretensión de volver por un imperialismo neocolonial.

 5.17.-PAUL ROMER, LA ECONOMÍA ‘ORTODOXA’ Y LA REALIDAD -Michael

Roberts

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[‘Marca España’: mientras nuestro último debate patrio sobre el Banco Mundial giraba en torno a la cuestión de la conveniencia o no de la designación a dedo por un gobierno en funciones de un exministro de industria defraudador fiscal, pillado in fraganti en los Papeles de Panamá, como representante del Reino de España en el consejo de dicho Banco Mundial, su nuevo economista en jefe,

Paul Romer (en la foto), desataba una tormenta sobre los fundamentos científicos de los modelos económicos utilizados para explicar la Gran Recesión. Sin duda, el representante posteriormente designado, también a dedo, el ex secretario de estado de economía Fernando Jiménez Latorre, podrá hacer alguna aportación a las críticas de Romer: no en vano fue uno de los máximos responsables de los ‘shocks externos’ que acabaron desencadenando el rescate de la banca española: los reales decretos Guindos I y II, cuyo objetivo declarado era ‘mantener la confianza de los inversores’ en la deuda soberana por el método de aumentarla en 40.000 millones de euros. SP]

25/09/2016.- Paul Romer es uno de los principales economistas ‘ortodoxos’. Romer acaba de ser nombrado economista jefe del Banco Mundial. El presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim describió el nombramiento de Romer con entusiasmo: “Estamos encantados de tener un economista de la talla de Paul Romer con nosotros (…) Estamos más que entusiasmados con su profundo compromiso con la lucha contra la pobreza y la desigualdad y la búsqueda soluciones innovadoras que podamos aplicar a escala“. Para una revisión crítica de las ideas de Romer y su posible influencia en el Banco Mundial, ver esta nota del blog de la  New School Economic Review.

Por lo tanto, es una gran noticia entre los economistas convencionales que Romer haya publicado este mismo mes un documento de trabajo en el que destroza toda la base de la macroeconomía (es decir, el análisis de una economía en su conjunto), tanto la versión neoclásica como la keynesiana, en lo que parece ser una despedida de sus compañeros académicos ( leo16_romer ). Esto es lo que dice en su introducción al papel, El problema de la macroeconomía , “Desde hace más de tres décadas, la macroeconomía ha ido hacia atrás. … Los teóricos de la macroeconomía descartan meros hechos al fingir una ignorancia obtuso … Sus modelos atribuyen las fluctuaciones en las variables agregadas a fuerzas causales imaginarias que no están influenciadas por la acción individual … un fallo general al hacer ciencia que se desencadena cuando el respeto por líderes de gran prestigio se transforma en una deferencia a la autoridad que desplaza a los  hecho objetivos de su posición como el principal factor determinante de la verdad científica“.

La crítica de Romer refleja las críticas expresadas por los economistas heterodoxos y marxistas durante décadas. Por ejemplo, ver el excelente libro de Steve Keen, Desmontando la economía, que denuncia los supuestos falaces y el enfoque de la economía dominante ; o, más recientemente, la crítica de Ben Fine de la micro y la macroeconomía.  Ahora, además, tenemos a un economista ‘ortodoxo’ tan importante como Paul Romer rechazando el enfoque y los métodos que él y otros han enseñado en todos los departamentos de economía de las universidades de todo el mundo.

Romer comienza por un ataque a la explicación de las crisis en el capitalismo como el resultado de “choques exógenos” de un proceso intrínsecamente armónico de crecimiento económico. “Los macroeconomistas se acostumbraron a la idea de que las fluctuaciones de los agregados macroeconómicos son causadas por choques imaginarios, en vez de por acciones que la gente lleva a cabo“.  El gran economista de modelos basados en esos choques fue el ganador del premio Nobel Edward Prescott.  En 1986, calculó que el 84% de la variabilidad de la producción (las crisis) se deben a ‘shocks’ de tecnología, a pesar de que otros encontraron estimaciones de que “toda la serie de las estimaciones de Prescott, que se suponían con una capacidad de acierto del 80%, en realidad deben reducirse a un ¡0 : 003% , 0 : 002% y 0%”! (Romer).

Por “imaginario” se entiende que la economía dominante simplemente inventa posibles causas exógenas de las crisis, ya que no quiere admitir que las crisis podrían ser endógenas. Estos choques exógenos imaginarios se vuelven cada vez menos realistas. Como dice Romer, la “defensa habitual invoca la afirmación metodológica de Milton Friedman (1953) de una autoridad sin nombre de que” cuanto más significativa sea la teoría, menos realistas son sus supuestos” (p.14)”.  Romer añade, “Últimamente se suele decir que ‘todos los modelos son falsos’, lo que parece haberse convertido en la moda universal para descartar cualquier hecho que no se ajuste al modelo que sea en ese momento el favorito.

A lo que este enfoque conduce es a que no podemos identificar adecuadamente lo que causa un cambio económico. Si se continua añadiendo posibles “shocks imaginarios” para explicar los cambios bruscos de una economía, “cuanto más variables más difícil es identificar el problema“.  Como Romer señala, “resolver el problema de la identificación significa analizar hechos con valores de verdad que se puedan evaluar; sin embargo, las matemáticas no pueden establecer el valor de verdad de un hecho. Nunca lo han hecho. Nunca podrán hacerlo“.

El análisis de los hechos ha dado paso a la pureza de los modelos matemáticos y la búsqueda de la verdad ha dado paso a la deferencia a la autoridad.  “Ya que la orientación de la autoridad puede alinear los esfuerzos de muchos investigadores, la conformidad con los hechos no es necesaria a partir de ese momento como un dispositivo de coordinación . Como resultado, si los hechos refutan la visión teórica aprobada oficialmente, se les subordina. El progreso en la disciplina es juzgada por la pureza de sus teorías matemáticas, según lo determinado por las autoridades“.

Romer llega a la conclusión de que “el desconocimiento de los hechos tiene que ser entendida como una opción“. En otras palabras, la economía dominante se ha quedado atascada en una defensa ideológica del status quo y de la “sabiduría convencional”, para usar el término de Keynes y JK Galbraith . La defensa del capitalismo y el orden dominante es más importante que la búsqueda de la verdad.

Romer está de acuerdo en que el economista neoclásico Robert Lucas tenía un punto de razón cuando defendía que los modelos económicos keynesianos “se basan en la identificación de supuestos que no son creíbles“.  Y que las “predicciones de los modelos keynesianos, la predicción de que un aumento en la tasa de inflación causaría una reducción en la tasa de desempleo, han demostrado ser equivocadas“.  Pero Romer también cuestiona al propio Lucas  con su ahora (infame) cita de 2003 de que “la macroeconomía en este sentido original ha tenido éxito: su problema central de cómo prevenir las depresiones ha sido resuelto, a todos los efectos prácticos, y de hecho se ha resuelto desde hace muchas décadas”. Como Romer escribe, “si utilizamos la pérdida mundial de producción como medida, la crisis financiera de 2008-9 muestra que la predicción de Lucas es un fracaso mucho más grave que su predicción de que los modelos keynesianos estaban equivocados“.

El problema con la crítica de Romer es que en realidad acepta la idea de “shocks” externos al crecimiento endógeno de la acumulación de capital como la causa de las ‘fluctuaciones’ o crisis en el capitalismo.  Los suyos sólo son distintos. La principal queja de Romer es que los modelos macro convencionales, al estar vinculados a los modelos neoclásicos de expectativas racionales y suposiciones poco realistas como la “competencia perfecta”, no puede dar cuenta de ‘choques’ causados por las políticas monetarias. Y son esos cambios los que causan ‘fluctuaciones’. Cita como ejemplo que si un banco central eleva su tasa de interés de manera espectacular, por ejemplo 5% en puntos, como el presidente de la Fed Paul Volcker hizo en la década de 1980, causará una depresión. Así que las políticas monetarias sí importan. Esta es su prueba de fuego para el papel del dinero y los bancos centrales.

Ningún economista heterodoxo o marxista negaría el papel del dinero y del crédito en el circuito de la acumulación de capital, pero eso no significa que las medidas de política monetaria sean la principal causa de las crisis. ¿Paul Volcker provocó la recesión “doble” de 1980-2 por su intento de reducir la elevada inflación a finales de 1970? ¿O hubo causas “endógenas” que provocaron el muy bajo nivel de rentabilidad de las empresas a finales de la década de 1970, lo que dió lugar a un colapso de la inversión?

Brad Setser, economista de derechas, señala Romer, parece aceptar que la opinión dominante de que hay algún tipo de equilibrio natural de la tasa de interés que determina cuando una economía está creciendo ‘bien’, con pleno empleo y sin inflación. Pero esa tasa de interés ‘wickselliana’ es tan ‘imaginaria’ como los ‘choques’ neoclásicos que Romer critica.  “Romer… afirma que la tasa de interés real es una medida útil de la orientación de la política monetaria, y no lo es, ni siquiera se acerca. Todos los indicadores tradicionales  son imprecisos. Después de todo, la tasa de equilibrio de Wicksell no puede ser observada directamente. Hay que mirar a los resultados“.

Como Setser señala, al criticar la posición ridícula de Robert Shiller, el economista conductista ‘ortodoxo’, “Shiller parece no darse cuenta de que es normal que la economía sea débil durante los períodos de bajas tasas de interés, y fuerte durante los períodos de altas tasas de interés. Él parece suponer lo contrario. De hecho, las tasas de interés son generalmente bajas precisamente durante esos períodos en que la curva de inversión se ha desplazado hacia la izquierda (es decir, hacia abajo). El error de Shiller  es como si alguien se asombrara de que el consumo de petróleo fue bajo durante el año 2009 ‘a pesar de’ los bajos precios del petróleo“. La causa de la crisis radica en la caída de la inversión, que induce a menores tasas de interés, y no viceversa.

Sin embargo, Romer ha alarmado a los principales economistas keynesianos tradicionales como Simon Wren-Lewis. Después de haber pasado la mayor parte del último mes escribiendo notas en su blog defendiendo que el nuevo líder de izquierda del Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn, era un perdedor y que no tenía ninguna esperanza de ganar una elección (abandonando el consejo asesor de Corbyn en consecuencia), ahora trata de defender los modelos económicos convencionales criticados por Romer.

Wren-Lewis argumenta que Romer estaba anticuado en su crítica y que los últimos modelos (DSGE) tratan de incorporar el dinero y los defectos de una economía: “La macroeconomía tiene que utilizar toda la información fáctica que pueda obtener para parametrizar sus modelos. Macroeconomistas respetados argumentarán que debido a estos microfundamentos problemáticas lo mejor es hacer caso omiso de algo así como la rigidez de precios (salarios) (un argumento keynesiano clave para una economía atrapada en una recesión – MR) al hacer política económica: un argumento que sería risible fuera de los tribunales de tesis en cualquier otra ciencia. En ninguna otra disciplina podría haber un  debate sobre si es mejor modelar lo que se puede micro basar en vez de hacer modelos de lo que se puede ver. Otros economistas entienden esto, pero muchos macroeconomistas todavía piensan que todo esto es bastante normal“.  En otras palabras, hay macroeconomistas y macroeconomía buenas y malas y no hay que tirar al bebé con el agua sucia del baño.

Romer no ha tardado en contestar en una actualización de su ensayo que “Si sabemos que el modelo RBC (Lucas) no tiene sentido, ¿por qué se deja como el núcleo del modelo DSGE (keynesiano)? Esos shocks flogistos (imaginarios) todavía están allí. Ahora se mezclan junto con un montón de otros choques inventados. Por otra parte, no veo ninguna razón para tener confianza en lo que vamos a aprender si algún económetra añade ‘precios rígidos’ y luego hace unas pruebas en el modelo para ver si los choques son más o menos importantes que los precios rígidos. La esencia del problema de identificación es que los datos no dicen cúal es la causa. El económetra decide por su cuenta cual será“.  En otras palabras, los modelos DSGE tipo keynesiano están tan lleno de trucos econométricos y suposiciones poco realistas como los modelos neoclásicos, no monetarios.

El periodista de izquierda Paul Mason escribió un artículo sobre la crítica de Romer , destacando que “el enorme mea culpa de Romer en nombre de la economía dominante es una señal de que, después de décadas de caza de trolls y duendes como la causa de las crisis, el mundo académico tiene ahora que comenzar a buscar la causa de la inestabilidad en el interior del sistema, no fuera de él“.  Tal vez, aunque no soy tan optimista como él de que la teoría económica convencional analice el mundo económico de forma más realista que ideológica  a partir de ahora. Marx pensaba que después de los economistas clásicos, la economía política se convirtió en economía ‘vulgar’, a saber, una apología del capitalismo y la dominación del capital. No espero que esto cambie porque sigue siendo la tarea de la economía convencional.

Mason señala que Marx también intentó desarrollar modelos matemáticos que ayudasen a explicar la economía, pero no tuvo éxito. Eso no significa que no sea posible utilizar modelos matemáticos, siempre y cuando se basen en supuestos realistas y sean probados empíricamente. Pero no estoy seguro de que Mason tiene razón al afirmar que tales modelos se basarán en “grandes simulaciones, basadas en agentes, en las que millones de personas virtuales tomen decisiones al azar conducidos por impulsos irracionales – como el sexo y el altruismo – no sólo la búsqueda de la riqueza”, signifique lo signifique todo eso.

En mi libro, La Larga Depresión , se argumenta que la economía marxista se basa en el método científico. Se empieza con una hipótesis que tiene unas asunciones realistas que han sido ‘abstraídas’ de la realidad y luego construye un modelo o establece un  conjunto de leyes que puedan ser probadas con evidencias. El modelo puede usar las matemáticas para afinar su precisión, pero al final son las evidencias las que deciden.   Por otra parte, la macroeconomía es el mundo de los agregados, no de la conducta individual. Lo que proporciona datos cuantificables para probar una teoría.

Romer termina con un llamamiento para volver al método científico.  “Los científicos se comprometen en la búsqueda de la verdad a pesar de que se den cuenta de que la verdad absoluta nunca se revela. Todo lo que pueden esperar es un consenso que establezca la verdad de una aserción en el mismo sentido amplio que el mercado de valores establece el valor de una empresa. Se puede ir por mal camino, tal vez durante largos períodos de tiempo. Pero con el tiempo, se tiene que volver a la realidad empujado por los críticos que tienen libertad para desafiar el consenso y por los partidarios del consenso que todavía creen que los hechos importan. A pesar de sus defectos evidentes, la ciencia ha sido muy eficaz a la hora de producir conocimiento útil. También es una forma especialmente benigna para coordinar las creencias de un gran número de personas, la único que ha establecido un consenso que se extiende a millones o miles de millones de personas sin el uso de la coacción“.

Es cierto, pero no espero que la economía dominante pueda ser “empujada de nuevo a la realidad”.

Michael Roberts es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.

Fuente: https://thenextrecession.wordpress.com/2016/09/22/paul-romer-the-mainstream-and-reality/ Traducción: G. Buster

4.17-.SUPERESTRUCTURA -´Pierre Pestieau

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A los Sociólogos les gusta distinguir los tipos del Estado del bienestar. Citemos dos taxonomías clásicas. En primer lugar está la doble tipología que enfrenta a dos grandes modelos: el Estado del Bienestar Bismarckiano, creado en Alemania en 1880, y el estado de bienestar de Beveridge, que apareció en el Reino Unido después de la Segunda Guerra Mundial.

El primero se basa en el mecanismo de seguridad social, en el que los beneficios son la contrapartida de las cotizaciones, mientras que el segundo, financiado por los impuestos, proporciona beneficios uniformes a todos los miembros de la sociedad. También existe la tipología ternaria del sociólogo danés Espingo-Andersen, quien distingue tres modelos. En primer lugar, un modelo liberal en el que el estado es el último recurso y el papel principal es interpretado por los mecanismos de mercado. Arquetipos país de este modelo son The Kingdom Unido, los Estados Unidos y Australia. A continuación, el modelo Familio-corporativista donde la calidad de la protección social depende de la profesión y de los ingresos, de acuerdo con una lógica de seguro. La familia juega un papel importante. Dentro de este modelo de Austria, Alemania, Italia, Bélgica y Francia. Por último, el modelo socialdemócrata que tiene como objetivo reforzar la posibilidad de la independencia individual. Los principales países que están cerca de este modelo: Dinamarca, Finlandia, Países Bajos, Noruega y Suecia.

 La pregunta que puede surgir es el de la relevancia de estas distinciones dentro de la historia social y política de los países en cuestión. Cuando se trata de evaluar el desempeño de los Estados del Bienestar europeos en función de sus objetivos tradicionales de protección y la redistribución, es sorprendente ver que estas distinciones sólo desempeñan un papel mínimo.

 A lo sumo, se observa que los países escandinavos funcionan mejor que otros. De ahí a pensar que estas distinciones dentro de lo que Marx llamó la superestructura, que no está sino a un paso   de cruzarlo. Para Marx, esta cuenta, que determina el equilibrio económico y social, que es la infraestructura, informando de que en nuestras sociedades se rigen por el capitalismo financiero y globalizado y motivada esencialmente por la búsqueda de beneficios. Esta infraestructura, que regula la actividad de producción y distribución del ingreso, de la que resulta superestructura. El modelo de estado de bienestar como la religión son parte de la superestructura y en el punto de vista marxista que juegan un papel importante en el crecimiento y la distribución de sus frutos.

Reconozco que esta es una visión bastante fatalista y probablemente demasiado extrema; que no deja lugar a una actitud proactiva. Es alimentado por la invariancia de la desigualdad de los ingresos y la riqueza que parece afectar a todos estos países.

Pierre Pestieau

3.17 –  Análisis del mercado le da al francés Jean Tirole el Nobel de Economía

Es investigador en la Universidad de Toulouse (Francia), desde los años noventa.

Foto: AFPEl economista franc&eacute;s Jean Tirole, premio Nobel de Econom&iacute;a.
Foto: AFPEl economista franc&eacute;s Jean Tirole, premio Nobel de Econom&iacute;a.

13 oct  2014.- El economista francés Jean Tirole ganó este lunes el premio Nobel de Economía 2014 por sus diversas investigaciones sobre las finanzas, la empresa, la regulación y los mercados.

El economista francés fue premiado por su “análisis del poder del mercado y de la regulación”, según anunció en Estocolmo el jurado, a través de un comunicado. Tirole, de 61 años, es investigador en la Universidad de Toulouse (Francia), desde los años noventa, tras un paso por Massachusetts Institute of Technology (MIT), noreste de Estados Unidos.

 “Este premio Nobel evidencia la calidad de la investigación en nuestro país”, afirmó por Twitter el presidente francés, François Hollande. “Tras Patrick Modiano (nobel de literatura 2014), otro francés en el firmamento. ¡Felicidades Jean Tirole!” tuiteó por su lado el primer ministro Manuel Valls.

Jean Tirole es el tercer francés en recibir el Nobel de Economía, después de Gérard Debreu, en 1983, y Maurice Allais, en 1988.

Era citado como uno de los favoritos desde hace algunos años. “Muchas industrias están controladas por un pequeño número de grandes empresas o por un monopolio. Tales mercados pueden generar resultados indeseables, como precios más elevados de los que justifican los costos, o empresas improductivas que sobreviven gracias a impedir la llegada de nuevas y más productivas empresas”, explicó el jurado, para ilustrar la importancia de las regulaciones en las economías nacionales, objeto de los estudios de Tirole. En una serie de artículos y de libros, Tirole ha presentado un marco para concebir tales políticas y lo ha aplicado a sectores, que van desde las telecomunicaciones hasta el bancario.

“Uno mismo no es buen juez de sus propios trabajos y, por tanto, (el premio) no es algo que yo esperaba”, afirmó Tirole al conocer la noticia. Nació en Troyes (noreste de Francia). Es hijo de un padre médico y de una madre maestra de letras. Tras estudios en ingeniería y matemáticas, fundó el Instituto de Economía Industrial, que sería la cuna de lo que hoy se llama la Escuela de Toulouse.

http://www.eltiempo.com/economia/sectores/frances-jean-tirole-premio-nobel-de-economia/14679315

2.17 –   DISTRIBUCIÓN DE INGRESOS – Bernardo García

El “Estado del bienestar” se constituyó en la gran reforma del capitalismo. Con importantes antecedentes políticos como la República de Weimar, filosóficos e ideológicos inspirados por la social democracia, tres brutales factores impusieron tan importante reforma:

1) el desempleo y la miseria generados por la gran crisis de 1929-1933 prendió las alarmas sobre el fin del capitalismo profetizado por Carlos Marx. En definitiva, el sistema no funcionaba bien y podría colapsar.

2) la II Guerra Mundial con sus ochenta millones de muertos, destrucción masiva de fábricas y ciudades, impulsadas por el fascismo y el nazismo como alternativas al capitalismo liberal, dejó las mentes de los políticos, empresarios y militares en una zozobra total.

3) la revolución bolchevique había hecho presencia masiva en las batallas más arduas en Stalingrado y en la toma de Alemania con un potencial humano y armado impresionante, resultaba una amenaza real para el Occidente del laissez faire.

Las políticas del “Nuevo trato al pueblo americano” (New Deal) de presidente Franklin Delano Roosevelt, la Teoría económica de John Meriland Keynes consagrando la intervención del Estado para contrarrestar las crisis económicas y el empuje renovado de la social democracia, transformaron el concepto del Estado y consagraron la existencia de los derechos humanos básicos.  Por amplio consenso, liberales, conservadores y socialistas emprendieron la construcción del Estado del Bienestar y la Carta de las Naciones Unidas sirvió de telón de fondo.

En adelante, el Estado debe garantizarle al pueblo el derecho a la salud, la educación y una vivienda digna. A estos derechos básicos se añadieron el derecho al trabajo y el derecho a los sindicatos y a las huelgas. Transformación que los intelectuales soviéticos consideraban una hipocresía que Estados capitalistas protectores y garantes de los derechos de la burguesía aparentaran socorrer y salvaguardar al proletariado.

Sin embargo, aquellos nuevos principios empezaron a consagrarse en las constituciones republicanas de corte liberal, con democracias representativas y división de poderes. La reforma entró en curso y en medio de la Guerra Fría, en unos países más que en otros empezaron a registrar una nueva distribución de ingresos distinta de la distribución operada en absoluto por la remuneración que ofrecía el mercado a sus “factores de producción” a pro rata de su respectiva productividad. La batalla sigue su curso.

El nuevo Estado del Bienestar ha sido considerado por muchos como una feliz síntesis entre el capitalismo salvaje del laissez faire y el sistema soviético planificado por la fuerza. Y no sólo control y regulación de la economía, sino también distribución de ingresos. Quizá, pero todavía restan márgenes de reforma en países en donde la conocida medición de la distribución de ingresos Gini por tramos de ingresos cambia muy poco antes de impuestos y después de la ejecución del presupuesto nacional.  A veces por el ritmo de las inversiones para el desarrollo, pero otras porque el Estado es muy débil o fuerte pero ostentoso.

Más aún, a partir del 1973, con la caída del gobierno pro comunista de Chile y el traumatismo resentido por la crisis del petróleo (estanflación), tanto el presidente Reagan como la premier británica Margareth Theacher, lideraron un movimiento neoliberal para reducir el Estado del Bienestar y el poder negociador de los sindicatos. Se pensaba que “el exceso” de impuestos y gastos del Estado era la causa de la relativa recesión capitalista.

Pronto advirtieron que esa vía no era la más propicia porque dada la creciente difusión de la tecnología, los bajos salarios en países industrialmente emergentes era la que ponía en peligro creciente su mermada competitividad. Tras la caída del muro de Berlín, se implantó el libre comercio a raíz del Consenso de Washington. Las grandes empresas multinacionales emprendieron su vuelo hacia aquellos países, en especial México, China e India.  Su audaz embestida no tardó en demostrar enormes ganancias en aquellas corporaciones, frente a un mayor desempleo y desigualdad social en sus propias naciones. La situación puede amainarse, pero la tendencia continúa.

Donald Trump lidera desde la presidencia de los Estados Unidos un regreso a la defensa del país-nación. Las gigantes empresas multinacionales son la contraparte.  El senador Berni Sanders, por su parte, emprende una campaña paralela para que se establezcan nuevas reglas de juego en el comercio internacional. Su objetivo es el control de las libertinas empresas multinacionales que se mueven al ritmo de sus codiciosas estrategias y con frecuencia terminan refugiándose en los paraísos fiscales.

1.17 – IV.- COMERCIO EXTERIOR Y GLOBALIZACIÓN – Bernardo García

El reverso a la globalización enunciado en las campañas presidenciales por Donald Trump y por Berni Sanders, obliga a abordar el comercio internacional aludiendo a la geopolítica y a la geoeconomía. Desde la segunda guerra mundial el triángulo de oro (USA, Europa y Japón) concentraba el 80% del comercio, aún sin China. En 2015 Europa (37%), Asia (29%), América del Norte (19%) para un total de 85 por ciento del comercio mundial. El quince por ciento restante se distribuyen entre América del Sur y Central (4), África (3), CEI (2), Medio Oriente (6).

A esta realidad geoeconómica sugerida, hay que ilustrar el género humano que lo habita. Sucede como con el comportamiento de los lobos. Los hay estacionarios que marcan su territorio y los hay nómades que se desplazan por los caminos tras las manadas trashumantes. En los humanos, hay pueblos proteccionistas y pueblos mercantilistas. Durante casi siglo y medio los estadounidenses fueron radicales proteccionistas, pero tras la II Guerra Mundial se convirtieron en líderes librecambistas. Los unos protegen su economía y los otros invaden.

Aún no existe una teoría adecuada sobre el comercio internacional. Las ventajas comparativas y las geometrías sobre la balanza de pagos son enunciados de política económica y principios de análisis contable. El comportamiento teórico lo sintetiza mejor un adagio japonés: “Guerra es guerra y el comercio es guerra”. Y en ella dominan las estrategias y las tácticas.

Así, conforme a su fortaleza, las economías desarrolladas exportan el 55%, los países en desarrollo el 39% y los más atrasados el 2%. Datos que se pueden ilustrar con el valor de los productos agrícolas por 10%, combustibles e industrias extractivas 15% y manufacturas por un 71%. Como lo han demostrado estudios en detalle, los países desarrollados y librecambistas medran en manufacturas y otro resto en exportaciones agrícolas y de materias primas. Y allí comienza el problema digno de atención porque ya no se puede perpetuar.

Desde los años sesenta Estados Unidos dio licencia a los países atrasados para industrializarse. El presidente Kennedy oyó los consejos de su asesor WW.Rostow para contrarrestar la revolución cubana y luego el presidente Jhonson para contener al comunismo vietnamita en el sur este asiático. Desde entonces, el despertar industrial se aceleró. Brasil y Corea del Sur, por ejemplo, arrancaron en punta. La Unión Soviética y China avanzaban por cuenta propia. La situación se maduró y hacia 1973 se advirtió que no sólo el alza del precio del petróleo era el causante de la crisis en los países industriales, sino también la pérdida de mercados. Los bajos salarios, la difusión tecnológica y la audacia exportadora de los nuevos países industriales comenzaban a hacer daños. Luego, con la sustitución de importaciones y el auge exportador subsidiado de los países en desarrollo se anotaban estragos.

Doctrinas de comercio exterior y globalización

Hay cinco doctrinas principales. 1) Los países deben especializarse. Lo dijo Adam Smith y lo dijo David Ricardo. Lo rebatieron los historicistas alemanas arguyendo que las ventajas comparativas eran dinámicas y no estáticas. Con un poco de proteccionismo, tanto los Estados Unidos como Alemania superaron en industrialización a Inglaterra. 2) Además, ya no se puede hablar de dos países como centros de decisión en sus relaciones comerciales recíprocas. Las enormes empresas multinacionales tienen la palabra. Ellas escogen los sitios geográficos en donde las condiciones son óptimas para sus múltiples operaciones, afinando sus estrategias.

El conocido “diamante de Porter” lo ilustra bien. Las grandes empresas exitosas escogen sus diversos sitios de implantación en los nuevos mercados en busca de una posición dominante: 1. que sus futuros clientes no estén organizados y que compitan entre ellos, 2.- que los proveedores ni tampoco los obreros estén agremiados, 3.- que no haya amenazas del ingreso de otros rivales en su misma esfera de producción, 4.- que tampoco exista una amenaza inminente de productos sustitutos. No importa que haya barreras arancelarias razonables porque estarían protegidos. 5.- La rivalidad con otras empresas puede constituir una sana competencia oligopólica y suavizada por acuerdos de mercado, sin constituir un cártel.                                                                            Forzando un poco la doctrina, se puede decir que el diamante de Porter es vecino de la teoría Heckscher-Ohlin quienes basaron las ventajas comparativas en el costo de los factores capital y trabajo, aunque no cabe como base de la especialización sino diversas oportunidades favorables a la  inversión para cualquier multinacional.                                                                                                                           Tampoco cabe muy bien la teoría de la demanda recíproca porque el tamaño del mercado importa más que la intensidad de la demanda. En efecto, el tamaño del mercado implica fábricas de tamaño cada vez mayores, lo que genera economías de escala porque se pulverizan los costos fijos, facilita el crédito de cuantía más barato, mejora su capacidad de negociación con los gobiernos, con los proveedores y permite redes comerciales más densas y extensas.

Hay otras teorías de orden monetario que presumen el equilibrio de las balanzas de pagos. Hay que descartar los equilibrios automáticos. Si se exporta más que lo que se importa (superávit en la balanza comercial) la diferencia crearía una abundancia de dólares y por lo tanto habría una revaluación del peso favorable a los importadores y que castigaría a los exportadores. En caso contrario de déficit comercial el efecto sería el contrario. Escasez de dólares, devaluación de peso como incentivo a los exportadores.                                                                                                                         Esas teorías sufren de las poderosas interferencias que producen los capitales especulativos que se mueven, con mucha inteligencia y rapidez, al vaivén de ganancias que ofrezcan las diferentes tasas de interés y remuneraciones de los bonos y las acciones bursátiles.                                                                                      En conclusión,                                                                                                                                                                      1.- si se excluyen las ventajas absolutas (minas, petróleos, frutos tropicales y otros que también son apropiables por las multinacionales o explotadas en concesión), no son los países sino el universo flotante de las empresas multinacionales quienes determinan desde dónde, qué y cuánto se exporta y se importa.                                                                                                                                    2.- Los déficits de los países se solventan también a través de bancos y empresas multinacionales previos conceptos del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial y de las modernas empresas calificadoras de riesgo.                                                                                                        3.- Queda un margen de maniobra para los países-nación: pueden crear mercados más amplios a través de uniones aduaneras de modo que tengan un mayor poder de negociación y un mayor poder financiero de inversión.

El golpe de timón que espera dar el presidente Trump, quizá pueda dar lugar a que la racionalidad expansiva de las empresas multinacionales encuentre un límite y flexibilidad frente a los intereses de los países-nación. Los pequeños países pueden abandonar las simplezas de  pírricos incentivos tributarios para retomar sus derechos de Estados impulsores del desarrollo. Las estrategias de las grandes empresas multinacionales y su enorme competitividad y capacidad de decisión frente al diamante de Porter, no funcionan como granjas cafeteras, ni como haciendas ganaderas, ni simples periódicos, con simple afán de ganancias. Las estrategias de dominio de los mercados, sea para implantación, sea para exportación, sea para logística de aprovisionamiento, son prioritarias en los planes de largo plazo de las empresas multinacionales. Tamaña diferencia!       

  

052.-POLÍTICA ECONÓMICA III: AHORRO INVERSIÓN – Bernardo García

Política económica de ahorro-inversión. Ese es el axioma de que hay que ahorrar e invertir para lograr el desarrollo económico. Demasiadas ínfulas y poco realismo. Es un embeleco. El ahorro depende de la inversión y ésta depende de las “oportunidades de inversión”. Entonces, la gran faena es explorar, identificar y proyectar “oportunidades de inversión”. Eso es mucho más difícil y complejo que el simplista axioma ahorro-inversión de los gobiernos desidiosos.
Dicen: para invertir hay que ahorrar. Es decir que la inversión depende del ahorro. Lo cual no es cierto. Se puede invertir sin contar con ahorros, acudiendo al crédito o a socios capitalistas. También se puede ahorrar sin invertir en sectores productivos, atesorando en tierras improductivas, en barras de oro, prestándolo para que otros gasten en consumos. Los motivos para invertir no son los mismos que para ahorrar.

Es frecuente que se “invierta” en acciones en la Bolsa de Valores, pero no para financiar las empresas correspondientes sino para jugar con los precios de las acciones. Se compra o se venden acciones frente a las expectativas de bajas o alzas de sus precios. Es lo que se llama especulación bursátil o financiera. Es un juego como muchos juegos de casino. Sin embargo las cantidades de dinero que mantienen en su poder los especuladores, llevó a Keynes a enunciar una nueva función de la moneda: la especulación. Y además, ese es un juego de corto plazo.

Inversiones inducidas y autónomas

Frente a las inversiones productivas hay que distinguir las “inversiones inducidas” por la expansión de la demanda, y las nuevas “inversiones autónomas”. La mayoría de los economistas clásicos y posteriores aceptan que en el largo plazo es el ahorro función de la inversión productiva. Y ésta depende de las “oportunidades de inversión”. El vocablo es opaco y escurridizo. Esa es la razón por la cual las grandes empresas, bancos e instituciones financieras tienen organismos dedicados a construir planes estratégicos e identificar proyectos y financiarlos para llevarlos a cabo.

Los neoliberales rechazan tanto la orientación como la participación del Estado en las inversiones productivas. Pero en tiempos de su industrialización, los países hoy maduros, hicieron muchas operaciones de apoyo. Recuérdese el gigante apoyo del gobierno a la red de ferrocarriles en los Estados Unidos, otorgándoles las franjas territoriales de esas extensas vías. Sin perturbar el sistema de mercados, los coreanos del sur como el último país exitoso en la industrialización tardía, no sólo administró abundantes préstamos externos, sino que además movió las barreras arancelarias con extraordinario tino para crear “oportunidades de inversión”.

Lo más singular de la experiencia coreana es que su gran afición a los préstamos externos y a la “ciencia en el manejo de los aranceles”, siempre procedió con tres principios severos: 1) las empresas beneficiadas se comprometían a exportar. Así el endeudamiento tenía un respaldo firme. Las deudas externas no se pagan con pedazos de PIB sino con dólares contantes y sonantes. 2) El compromiso de exportar y de operar mejoras ciertas en productividad eran estrictamente vigiladas por delegados del gobierno. 3) El empleo y la equidad en los salarios eran condiciones también obligatorias.

El descubrimiento de las nuevas oportunidades de inversión eran en gran parte diligenciadas o apoyadas por el gobierno en sus planes de desarrollo. Esas oportunidades no enfatizaba la innovación, como creen algunos, sino a través del aprendizaje especializado y una juiciosa asistencia técnica extranjera, en especial japonesa. La famosa innovación, teorizada por Joseph Schumpeter, correspondía a lo sucedido en las primeras etapas de la industrialización alemana y norteamericana a finales del siglo XIX. Pero la gigante acumulación de tecnología, les permite a los países emergentes comprar, alquilar, imitar o transformar inventos ya trajinados y perfeccionados con tecnologías de punta.

Este aprendizaje industrial requiere mucha más maestría y esfuerzo que la investigación académica. El aprender haciendo y practicando suele ser la metodología más eficiente; pero a condición de que la inversión esté acompañada por la construcción de un nicho tecnológico que acumule los conocimientos en bibliotecas, talleres e ingenieros prácticos, al respecto. Para montar los gigantes astilleros, los coreanos no sólo se valieron de expertos en construcción, sino además de una eficaz y especializada asistencia japonesa.

Los países emergentes que han gozado de institutos de fomento industrial, adscritos al ministerio de industria y comercio, han podido descubrir, proyectar y financiar para el sector privado o mixto, complejos industriales de industria pesada o de ensamblaje continuo. Las gigantes empresas multinacionales hacen lo mismo y quizá con más rigor imperativo, pero pretenden prohibirlo a los Estados emergentes que carecen aún del gigantismo empresarial.  Paradoja de sistemas de libre mercado y competencia imperfecta.

En conclusión, 1) la teoría del desarrollo socialdemócrata en los países emergentes tiene que gozar no de Estados totalitarios, sino de Estados guía y propulsores de la industrialización. El genio y la intuición de los empresarios individuales es cualidad prescrita frente a los elevados costos de exploración y concreción de proyectos de desarrollo, con tanta envergadura y complejidad. 2) La mayoría de este tipo de proyectos son aptos para grupos financieros y conglomerados que tienen el músculo financiero y empresarial, que deben anteceder a esos programas y proyectos. 3) El Estado impulsor no es una empresa de beneficiencia, sino un Estado capaz de exigir disciplina empresarial, con monitoreo y penalización en caso ocurrente.

La diferencia substancial entre el populismo y la socialdemocracia desarrollista, es que el primero le otorga enorme prioridad a la distribución de ingresos, asumiendo que la demanda es el motor del desarrollo. En cambio la socialdemocracia escoge la vía de la oferta productiva para lograr un desarrollo económico con equidad social. El populismo escoge un prematuro consumo de masas, falleciendo con auges inflacionarios imposibles de administrar. La socialdemocracia se esfuerza por crear empleos y generar salarios, conforme a un crecimiento productivo acelerado.

Otra diferencia es que las sociedades emergentes son sociedades en transición. La clase obrera industrial es naciente. El campesinado migrante está en trance de convertirse en citadino; pero con grandes masas flotantes en la informalidad urbana y en desempleo disfrazado de empleo en actividades con baja productividad y baja remuneración. Las capas medias surgen con un gran empeño de ascenso social y educación profesional.

En consecuencia los partidos políticos no tienen una solidez programática sino más bien populista. Inclusive a los neoliberales, quienes liberan al Estado de deberes económicos, se les facilita consagrar el presupuesto para atender las necesidades de consumo de la población. La libre importación también les permite abundar en vehículos automotores, electrodomésticos y toda la cacharrería extranjera. En cambio, la socialdemocracia carga con el deber de emprender  inversiones que generen empleos productivos y salarios decentes.

Ahora bien, si la definición de ahorro-inversión corresponde al producto interno bruto PIB que no se consume, el ahorro-inversión entra en forzoso conflicto con el consumo. En política, el populismo a secas y el populismo neoliberal llevan las de ganar. Por el contrario, un fuerte crecimiento con impulso del Estado implica menos consumo e importaciones suntuarias y más ahorro-inversión. Camino estrecho y disciplinado difícil de aceptar para estratos sociales en vigoroso movimiento y esperanzas inmediatas de ascenso social. Todo un acertijo en la puja electoral que define la escogencia de poderes y gestión pública.

051.-POLÍTICA ECONÓMICA II – Controversia

¿Por qué se equivoca Eduardo Garzón cuando dice que la emisión de moneda no tiene por qué provocar inflación? – Marc Fortuño

Nota Alterco: la lectura de esta controversia, contribuye a que los legos en economía perciban e identiquen un clásico y neoclásico sofisma de composición, en el cual el arreglo de las premisas suelen conducir a conclusiones falsas o aparentemente verdaderas.

En primer lugar, en la definición de inflación (correcta) se presume que sólo existe una inflación provocada por el exceso de demanda, representada en la masa de dinero en circulación y en las cuentas corrientes de los bancos (M1). Omite las inflación de costos (como la histórica brutal elevación de los precios del petróleo 1973 y 1979), la inflación de oferta provocada por contracciones en la producción (catástrofes climáticas en la agricultura), la inflación externa debido a devaluaciones fuertes y masivas que encarecen las importaciones de todo tipo, o en fín, la inflación provocada por carteles influyentes como los del carbón y el acero en los EE.UU. a finales del siglo XIX.                                                                                                                                                                                      Segundo, si nos restringimos a la inflación de demanda, que suele ser la más frecuente, “el exceso de demanda” se hace con relación a la oferta. De manera que mientras la demanda-monetaria no sobrepase a la oferta, la expansión monetaria no tiene nada que ver con la inflación de demanda. Se usan algunos indicadores estadísticos para medir el punto límite: 1.- el nivel de desempleo, entre más bajo la oferta empieza a colmarse. 2.- la capacidad instalada ociosa de la industria: mientras más chica menos capacidad disponible de producción existe.                                                                                                                                           Tercero, es muy frecuente que los vigilantes de la inflación, los bancos centrales, no solo manejan la moneda sino que además son monetaristas sublimes. Creen que todo lo pueden manejar a través de la moneda, porque Miltón Friedman proclamó que “Siempre y por doquier, la inflación es un fenómeno monetario”. No advirtió: el más frecuente, sino dijo siempre y por doquier! Con ese enfoque, Paul Volker por ejemplo, presidente del Banco Central de los EE.UU., sentenció que iba a matar al dragón inflacionario, de modo que realizó una cruenta contracción monetaria y cosechó una fuerte contracción productiva. Pero como era una inflación de costos petroleros, señor, y además importada, el mundo monetarista contempló sorprendido esa nueva e inédita criatura: la “estanflación”!, alto estancamiento productivo con alta inflación de precios. Volker no fue el primero, pero tampoco será el último. Lea amigo lector la controversia que sigue y póngale las banderillas, olé!                                                       

31 Mayo 2016.- La inflación se basa un incremento sostenido en el nivel general de precios, es decir, una subida del precio representativo de una economía entre dos períodos determinados. Este concepto, aparentemente tan simple llena de controversias por su origen real. Y es que para algunos economistas, entre ellos Eduardo Garzón, asesor del Área de Economía y Hacienda en el Ayuntamiento de Madrid y defensor de la Teoría Monetaria Moderna (TMM), no hay una vinculación directa entre crear dinero y que consecuentemente aparezca la inflación. De hecho en su blog sostiene lo siguiente:

“La creación de dinero no tiene por qué provocar inflación. Es decir, que en algunas ocasiones crear dinero no provocará inflación, y en otras sí. Que ocurra o no dependerá de muchos motivos, de entre los cuales el más importante es el nivel de capacidad utilizada de la economía con respecto al nivel de capacidad instalada: mientras haya infrautilización de la capacidad existente la creación de dinero no provocará inflación sino que estimulará la actividad económica “.

La primera apreciación que podemos hacer es que, en base a esta visión económica, los problemas de una economía son, por definición, por falta de demanda, desvinculando así el modelo productivo que se desarrolle (problema de oferta). Por esa razón, en última instancia, las dificultades económicas pueden ser subsanadas mediante la creación de dinero.

Bajo este planteamiento, pensemos en España en el año 2007… ¿Por qué no seguir con un modelo productivo en el que España construía tanta vivienda como Alemania, Francia e Italia juntas? ¿La solución no hubiera sido, en última instancia, crear dinero para seguir con este modelo productivo evitando la infrautilización de constructoras/inmobiliarias y sectores vinculados?

La creación del dinero y los procesos inflacionistas

El Estado, al tener bajo control su propio pasivo, no puede quebrar mediante la creación de dinero. Esto se debe a que tiene la capacidad de pagar sus necesidades de gasto de manera ilimitada, al menos en términos nominales. Sin embargo, la cuestión es ¿Y en términos reales? Por lo que hay que considerar los escenarios descontando la inflacion, ya que por ejemplo a los pensionistas, lo que les interesa finalmente es si su capacidad de consumo se ha expandido o bien se ha contraído, no si la pensión “sube”.

Para ello, hay que hablar de elevada inflación o bien la hiperinflación, un fenómeno que se produce cuando la tasa de inflación acumulada en tres años es próxima al 100% es decir, lo que supone una tasa de inflación anual del 26% en tres años. Las hiperinflaciones más relevantes son las de Europa entre los años veinte y cuarenta y las producidas en Latinoamérica en los años ochenta y noventa.

Aunque hay muchos ejemplos de hiperinflación, el ejemplo más conocido es la hiperinflación surgida en Alemania en el año 1923. Contextualizando, Alemania perdió en la Primera Guerra Mundial y en base al tratado de Versalles debía pagar a los vencedores en concepto de reparaciones de guerra.

Bajo su complicado déficit fiscal, el gobierno alemán promovió la creación del dinero. Si en el año 1919 la cantidad de moneda circulante era de 22 millones de marcos, en el año 1923 la cifra llegó a 400 trillones de marcos. Para hacernos una idea, un kilo de pan de centeno costaba 6.000 millones de marcos alemanes, lo que en 1913 suponía el valor de todo el efectivo en circulación en Alemania.

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¿Por qué crear dinero conduce a las elevadas hiperinflaciones?

Bajo este punto, Eduardo Garzón comenta que “todas las hiperinflaciones vienen precedidas por caídas de la producción derivadas de algún importante acontecimiento negativo (crisis, sequía, guerras, etc)”. A pesar de ser cierto, que sea el punto de partida no significa que sea necesariamente la causa, es decir, no todas las crisis o intensos shocks económicos generan hiperinflación o altas tasas de inflación (ni mucho menos).

Cuando el déficit fiscal es tan elevado es porque la economía se ha visto sometida a tales shocks y además, porque el gobierno mantiene un gasto público disparado en relación a la capacidad de producción de la economía. En otras palabras, por razones políticas. Por esa razón, la vía del endeudamiento para financiar el déficit queda muerta, debido a la falta de credibilidad de los pagos para proceder a la emisión de deuda.

Una vez anulada la alternativa del endeudamiento, si el Estado persiste en su idea del déficit, queda como alternativa la creación de dinero para financiar el déficit. Mediante este proceso lo que en realidad se está haciendo es crear nuevos depósitos de valor, en forma de dinero, con la finalidad de crear una un mayor nivel de riqueza.

Sin embargo, recordemos la Ley de Say, (economista francés Jean-Baptiste Say en el siglo XVIII):“Toda oferta crea su propia demanda”. Esto significa que para adquirir un producto determinado en el mercado, tenemos dos alternativas posibles: O bien producimos para el intercambio, o comprometemos nuestra producción futura para materializar el intercambio en el presente (crédito).

Dado que la riqueza de una economía no viene dada por su dinero sino por la capacidad de producir bienes y servicios, son los precios los que finalmente, reaccionan al alza formando así la inflación o en casos más extremos de creación de dinero, la hiperinflación.

No sólo existe la inflación económica…

Sin embargo, hay otro punto de vista a tener en cuenta, y es que en no sólo existe la inflación económica sino que también debemos de fijarnos detenidamente en el concepto de inflación financiera. Es decir, la evolución de los precios de instrumentos financieros tales como acciones, bonos soberanos, bonos corporativos, etc. Esta inflación financiera en determinados niveles de sobrevaloración no adquiere el término “hiperinflación” sino burbuja.

En la Eurozona, el Banco Central Europeo está llevando a cabo el programa de compras de bonos mensual en 80.000 millones de euros que ha empujado al balance de la autoridad monetaria por encima de los 3 billones de euros. A pesar de ésto, la inflación interanual en el mes de abril se situó en el -0,2%, por lo que podríamos concluir, tal y como sostiene Garzón, que crear dinero no tiene por qué afectar a la inflación.

Sin embargo, ¿Qué ha sucedido con el precio de los bonos? Dada esta intervención monetaria, estamos viendo cómo la demanda artificial ejercida a títulos de deuda pública los ha llevado a cotizar con rentabilidades paupérrimas o incluso negativas. Por ejemplo, el bono español a dos años ofrece a los inversores un TIR inferior a cero, por lo que el Tesoro español puede emitir deuda a dos años, siendo los acreedores quienes paguen intereses al emisor. Incluso, Hay casos mas extremos como el de Alemania, cuyos bonos hasta siete años ofrecen rentabilidades negativas.

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Asimismo, en Estados Unidos se aprecian rentabilidades nominales positivas pero reales negativas. De hecho, el rendimiento del bono a diez años años se situó recientemente en el 1,72%. Unos niveles que se encuentran por debajo de la última lectura en el índice estructural de precios al consumidor del 2,3%. Por esta métrica, el rendimiento real de los bonos estadounidenses a diez años es del -0.58%.

http://www.elblogsalmon.com/economia/por-que-se-equivoca-eduardo-garzon-cuando-dice-que-la-emision-de-moneda-no-tiene-por-que-provocar-inflacion

050.- POLÍTICA ECONÓMICA II – Bernardo García

1-. El almendrón de la controversia.

El neoliberalismo desde su nacimiento (1947), en la Sociedad del Monte Peregrino liderada por Frederik von Hayek, sentó las bases del libre mercado y sólo un papel de control y vigilancia policiva del  Estado. De esa manera repudiaba las tesis socialdemócratas, apoyadas en la teoría Keynesiana, de intervención de un Estado Benefactor y más aún los principios de la planificación para el desarrollo. El monetarismo es su versión postrera.

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El monetarismo es una disciplina necesaria, pero no lo logra todo. El populismo es su real adversario y el socialkeynesiano su agudo crítico. Frente a los países emergentes, la “moneda dura” manda e impone.

Pero, tras 25 años de ostracismo, el neoliberalismo se empoderó de una teoría monetarista desarrollada por Milton Friedman, que pretendía garantizar la estabilidad de los mercados. El control y vigilancia por el Estado se reduciría a la gestión disciplinada de la tesorería pública (impuestos y gastos) y el control del dinero. Además, se añadió la autonomía del banco central ajena a los gobiernos para el manejo monetario o del dinero.

Si esas dos vigilancias y controles (fisco y moneda) resultaban equilibrados, los mercados serían el sistema ideal de regulación de la economía. Los precios del mercado de bienes y servicios sin nefastas alzas inflacionarias, tampoco en el mercado de trabajo cuyo precio son los salarios, ni movimientos bruscos de la tasa de interés precio del mercado financiero, ni devaluaciones o revalorizaciones erráticas en el precio externo regulado por la tasa cambiaria.

El almeldrón conflictivo aparece cuando los neoliberales afirman que al lograr el equilibrio general de los mercados, se sucede el crecimiento económico y el bienestar social, puesto que la sociedad dispone de una herramienta todopoderosa: los “mercados eficientes”. Como en un reloj, las manecillas del consumo, de la inversión productiva y del comercio internacional marcharían hacia adelante. El progreso, dicen, está asegurado.

Así, se cierra el paso a la regulación del sector externo o el financiero y a todo tipo de planificación por parte del Estado. El núcleo central de la controversia está identificado. Es ese, por radical exclusión del Estado, salvo infraestructura, educación, seguridad armada y quizá salud.

Los socialdemócratas keynesianos, inician su discurso justo en momentos de desequilibrios trágicos que los neoliberales ni pronostican, ni saben explicar, como la trágica crisis de 1929. El argumento fuerte surge de la macroeconomía como suma nacional de toda la producción, del consumo, de la inversión y del comercio internacional. Estos se llaman agregados macroeconómicos de una sociedad y que no representan una racionalidad del comportamiento económico de los individuos, de la clásica microeconomía. Son vectores de fuerza registrados por las estadísticas. Se identifica así, su fuerza, dirección y efectos.

2.- El “monetarismo práctico”. Paul Volcker presidente del Banco Central (Fed 1979) quien enfrentaba una inflación de costos provocada por el alza notable de los precios del petróleo, inauguró una nueva modalidad de controlar la oferta de dinero de una manera más fácil: mover la tasa de interés.

En realidad, no existe ningún conflicto entre los instrumentos que maneja el Banco Central para lograr una expansión o una contracción de la masa monetaria en circulación, en poder del público y en cuentas corrientes. Se pueden vender o comprar bonos del Banco Central (mercado abierto), vender o comprar divisas, prestarle o restarle dinero a los bancos comerciales (redescuentos), aumentar o disminuir las reservas obligatorias en caja de los bancos… o bajar o subir la tasa de interés de referencia, es decir, encarecer o abaratar la tasa a la que el banco central le presta dinero a los bancos comerciales… y estos a sus clientes.

Lo que está en discusión es la eficiencia todopoderosa del monetarismo. Sí se reconoce el efecto sobre la inflación causada por un exceso de demanda. Inflación de demanda. Vicio ese muy frecuente practicado por los gobiernos populistas que tienden a financiar el exceso de gastos del gobierno a través de emisiones de dinero. Práctica hoy en día vetada. Si el gobierno necesita dinero tiene que pedir préstamos al sistema financiero, directamente o vendiendo bonos de deuda. Tiene que amortizarla con rigor y pagar intereses. Por cierto, la economía populista suele ahogarse en la inflación, como sucedía con los populismos argentinos y ahora con el venezolano de la revolución bolivariana.

En cambio el monetarismo patina mal frente a la inflación de costos (alza de precios de petróleo por ejemplo), inflación de oferta (malas cosechas, p.e.), inflación externa (fuertes devaluaciones), e inflación inducida por fuertes carteles o monopolios. Patina porque frena la inflación a medias y provoca una recesión productiva. Fenómeno producto de este dogmatismo: la “estanflación”.

Tampoco está de acuerdo la socialdemocracia keynesiana con la pretensión monetarista en pretender relanzar la economía tras las crisis, dando rienda suelta a la expansión monetaria con cero o muy bajas tasas de interés. Tras siete años de tan poderosa medida desde la gran depresión iniciada en 2007, la economía norteamericana se ha recuperado muy poco y muy lentamente. Janet Yellen, presidenta del Banco Central (la Fed), manifestó su perplejidad ante esa manifiesta lentitud tras tantos años de generoso apoyo.

Con dinero barato presumen que el consumo debe repuntar, pero si se viene de una fase crítica de desempleo y los salarios reales están estancados o a la baja, ese dinero barato no llega con fuerza a la gran masa de trabajadores consumidores. Con dinero barato tampoco pueden invertir empresas cuyos circuitos de comercio, de proveedores, de crédito… se han roto a raíz de la crisis. Tampoco es muy previsible los efectos sobre la tasa cambiaria y sobre la balanza de pagos porque depende de las políticas que a su turno realizan otros gobiernos externos. Quizá los especuladores sí hagan su agosto con el dinero barato, tanto en el país, como en extranjero aprovechando las mayores tasas de interés que perciben.

Esa gran falencia de la pretensión todopoderosa del monetarismo, Keynes la llamó la trampa de la liquidez. Hay dinero barato, pero no hay una fuerte recuperación económica. La escuela socialdemócrata keynesiana siempre ha jugado a las inversiones públicas, en especial en programas de vivienda y de industrias de ensamblaje automotriz, en donde los multiplicadores de la demanda interindustrial entre otros sectores aceleran la recuperación productiva y generan  salarios y el empleo. Se presume que el endeudamiento del gobierno será pagado en la siguiente fase de recuperación de la economía.

3.- Ni hacen, ni dejan hacer.

Esa presunción no hay tal. En realidad creen que la tasa cambiaria debe  flotar a merced de la oferta y demanda de divisas, aunque finalmente son los flujos libres de capitales la determinan. Es decir, las monedas-divisa o sea las monedas fuertes son las que imponen la tasa cambiaria y ya no la fuerza de las exportaciones y las importaciones.

De ese modo, el dólar puede expandirse con márgenes de devaluación, imponiendo a las monedas satélites un curso sobrevaluado, favorable al abaratamiento de las importaciones (sus exportaciones de ellos) y encarecimiento de las exportaciones (sus importaciones de ellos). China es el único país que ha contrariado esa pretensión de las monedas fuertes consagradas por el Fondo Monetario Internacional. El ideal socialdemócrata es un control de cambios, muy versátil, pero que regule el “presupuesto de divisas”. Ese es el talón de Aquiles de todas las economías emergentes, sometidas a devaluaciones masivas tan repetitivas como nefastas.

4.- En conclusión: a.- El control monetario es importante para no caer en calamitosas inflaciones populistas. Recordar efectos del Plan Vuscovic en el Chile de Allende y la evolución de la Revolución Bolivariana de Hugo Chávez. b.- Las inflaciones de costos, de oferta, importada o provocada por importantes carteles o monopolios hay que enfrentarlas de manera diferente. c.- Si bien, las inversiones de largo plazo de los planes de desarrollo pueden provocar presiones inflacionarias, debido al tiempo que media entre la inversión y la producción, es la autoridad monetaria la que debe reabsorber tales desequilibrios. d.- El ágil control de cambios del “presupuesto de divisas”, es fundamental para mantener el ritmo exportador, responsable del pago de la deuda externa. Esa deuda no se paga con fracciones de PIB, sino con dólares.

049.- POLÍTICA ECONÓMICA -Bernardo García

 Introducción.  

 Las discusiones en la red, los debates en los medios de comunicación y aun en los actos públicos se parecen a la concentración de limaduras de hierro pegadas a los polos de algún imán. Alguien enuncia su idea y seguidores o contrincantes se agrupan en polos distintos. Parece que no se puede crear, ni discrepar fuera de lo enunciado. La inercia suele estar al mando.                        pajartos                                                                                                                             

La política económica ni es política pura, ni es ciencia económica. Es más bien una simbiosis en la que el saber y el poder conviven en una complicada amalgama. El hombre, a diferencia de los animales tiene una enorme capacidad de acumulación cultural y una voluntad de poder y dominación que supera con creces a los animales de manada. Saber y poder.

De esa realidad surge la complicación. La ciencia económica tiene un gran acumulado de teorías lógicas, de datos estadísticos y de pruebas y errores. El poder político tiene una constelación de cohortes militantes y de intereses asociados, organizados en lobbies y grupos de presión. La amalgama, por lo tanto, de saber y poder crea nudos gordianos ideológicos. No es fácil dilucidarlos.

El investigador que se atreva a incursionar en ese territorio está advertido. La escogencia del enfoque y la selección de las variables a considerar, lo condenan a ser juez y parte. Así, con la afirmación de verdades absolutas se llega al dogmatismo fanático, como con un relativismo radical se desemboca en un escepticismo estéril. El punto es reconocer que la presunción de una investigación objetiva no es una ilusión, pero tampoco un axioma.

Tanto las preferencias intelectuales, como las simpatías políticas son un óbice para abordar el tema de la política económica. Más bien vale la pena formularlas de antemano con una sana ingenuidad para que el discurso investigativo pueda ser cuestionado en sus premisas, como en efecto lo son. Para este efecto, esta revisión de política económica se hace desde un punto de vista del desarrollo económico y de la socialdemocracia de izquierda.

La temática

La complejidad de las vertientes de política económica obliga a restringirnos a tres corrientes contemporáneas: el neoliberalismo, el estructuralismo socialdemócrata y el populismo de izquierda. Desde finales de la segunda guerra mundial hasta 1973, con la crisis por el alza de los precios del petróleo, campeó el estructuralismo socialdemócrata de inspiración keynesiana. El Estado del bienestar. Con los gobiernos de Reagan en los Estados Unidos y Margareth Teacher se impuso la política económica neoliberal. Con la caída del muro de Berlín y la disolución de la Unión Soviética el neoliberalismo se expandió con políticas de libre comercio y de capitales en búsqueda de la globalización económica.

Algunos países que sufren de una globalización asimétrica y desigual han implantado políticas intermedias de marca socialdemócrata de izquierda como en Brasil de Lula da Silva y de otros de franco populismo de izquierda como Venezuela con la revolución bolivariana de Hugo Chávez.

Metodología

1.- política económica de corto y de largo plazo. Al parecer, un tema académico, pero luego se advierte que allí radica el almendrón de la controversia.

2.- Política económica de ahorro-inversión y ecológica. El axioma de que hay que ahorrar e invertir para lograr el desarrollo económico tiene demasiadas ínfulas, la realidad es muy compleja.

3.- Política económica externa: frente a las imposiciones de las potencias, al menos se puede dilucidar entre ventajas comparativas y competitividad.

4.- Política económica de distribución de ingresos: la equidad como sentido ético ha terminado por imponerse como criterio rector, aunque el forcejeo es constante.

Estos pueden ser temas centrales que requieren metodologías propias de la especialidad, pero no se excluye que una síntesis obligue a introducir otros factores importantes.

 Foto: https://www.diagonalperiodico.net/culturas/31918-no-hay-tal-lugar.html

048.- PERSPECTIVAS DEL COMERCIO  MUNDIAL: UNA APROXIMACIÓN RADICALMENTE NUEVA – por Yes Men

Parecía un momento de lucidez en que la Organización tenía el coraje de admitir que se había equivocado, se disolvía  y buscaba un nuevo camino. ¡Era formidable!

Esta conferencia fue pronunciada el 21 de de mayo de 2002 en Sydney por el Sr. Klinnithrung Sprat, del Departamento de Desarrollo Económico e Investigación de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en un almuerzo de la Asociación de Contadores Públicos de Australia. Se anunció en el programa titulado “La globalización de los alimentos: perspectivas e implicaciones”. Presentamos aquí los extractos más significativos de la reforma proyectada.

Estimados amigos, en primer lugar quiero darle las gracias por su presencia y me disculpo por el cambio en nuestro programa, debido a los cambios inesperados que se produjeron ayer en nuestra sede central en Ginebra.

Al principio, pensé que me gustaría compartir una visión optimista sobre las perspectivas del comercio mundial. Pero ahora me veo obligado a enviarles un mensaje bastante diferente, un mensaje bastante sorpresivo que nos afecta a todos profundamente y presagia cambios radicales en las relaciones con nuestros socios de negocios, con nuestra gente e incluso dentro de nuestra organización. Para algunos de nosotros, estos cambios no ocurrirán sin dolor.

Las  informaciones que acabo de recibir de Ginebra y que pronto se las comunicaré no son del todo  sorpresivas para todos los que han trabajado en la OMC en los últimos meses.

En septiembre, poco después de los sucesos en Nueva York, en una reunión en la calle Lausana, surgió una propuesta bastante alarmante: efectuar una revisión completa de todas las actividades de la OMC desde su creación y sentar las bases para una nueva orientación a la cual es llamada nuestra organización en el mundo después del 11 de septiembre.

Estábamos entonces casi todos de acuerdo en pensar que tal revisión sólo podría ser beneficiosa para la vitalidad de la OMC, pero el curso de los acontecimientos no fue sin sorpresa para todos, tal como somos.

La organización se dividió rápidamente en dos campos: por un lado, los que pensaban que la estructura original de la OMC era fundamentalmente sólida y que tenía poca necesidad de “retoque” menores;  por el otro, los que creyeron que el objeto de litigio eran los principios mismos en que la organización se fundamenta, y que el estado de la organización era irrecuperable.

Por mi parte, yo compartía la primera opinión  y pensé que era una simple reforma deseable y suficiente. (…)

Hoy estoy convencido de que los que crearon el Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT) lo hicieron para beneficiar a todos y que traería prosperidad, incluidos a los más pobres. Pero, al igual que mis colegas, he llegado a aceptar que me dejé  engañar por el culto de la metodología del libre comercio.

Es por eso que es con la mayor serenidad comparto ahora con ustedes lo que aprendí ayer. La  OMC emitirá una declaración pública entre hoy y el fin de semana, pero desde ahora la suerte ya está echada. Desde septiembre de 2002, en vista de los efectos reales de las políticas cuya motivación original era promover la paz y la prosperidad, la OMC dejará de existir en su forma actual.

Durante los próximos dos años, vamos a trabajar para reconstruir nuestras bases de organización sobre bases totalmente renovadas, de acuerdo a una nueva comprensión de los objetivos globales del comercio. La nueva OMC sobre la base de la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU), que parece proporcionar una garantía de que nuestra actividad tendrá por horizonte esencial los intereses de la humanidad, y no los de las empresas.

Todos los acuerdos firmados bajo los auspicios de la OMC serán suspendidos en espera de su ratificación por parte de la nueva encarnación de esta institución, que pensamos bautizar la Organización Reguladora del Comercio (ORC).

Estamos convencidos de que en este nuevo marco institucional, muchos de estos acuerdos se ratificarán una vez más, aunque en una forma diferente. Esto es por lo que sugiero a todos los que tienen un interés en la aplicación de estos acuerdos que disfruten de los próximos tres meses para revisarlos  con mucho cuidado, teniendo en cuenta la prioridad de los derechos humanos y la prosperidad pública.

Un rumor recorre la asistencia

Sé que muchos de ustedes difícilmente pueden creer. Yo mismo, no puedo creer tal cambio, a pesar de conocerlo con varios meses de anticipación. Durante estos meses, he aprendido muchas cosas que han cambiado profundamente mi visión de la labor de la OMC y que me han llevado a tener que reconocer que, en general, nuestra política tuvo el efecto contrario al que se buscaba.

Esto se debe a que me di cuenta de cómo nos hemos equivocado y que podía aceptar con serenidad esta difícil decisión.

Una de las mejores maneras de comprender la magnitud de nuestro error es comparar las dos décadas en las que nuestra filosofía ha dominado el mundo con los veinte años anteriores, durante los cuales los Estados ejerce mucho más control sobre la forma en que la economía podría afectar la vida humana.

Entre 1960 y 1980, los países del África subsahariana crecieron en un 36%. Entre 1980 y 2000, el ingreso se redujo en un 15%. ¡Eso es mucho más que las pérdidas sufridas por muchos países después de la crisis de 1929!

En cuanto a América Latina, su economía creció un 74% entre 1960 y 1980, pero sólo el 6% desde entonces. (…)

Las grandes empresas se sirvieron de la OMC como un instrumento práctico para liquidar  las pocas iniciativas reguladoras a que se atrevían los gobiernos. Casi toda la legislación para la protección del medio ambiente o la salud pública cuestionada por la OMC terminó por ser declarada ilegal. ¿Qué derecho tenemos nosotros de permitimos a condenar en bloque las políticas directas formuladas sobre la base de una escogencia democrática?

La verdad, es que no tenemos derecho. Sin embargo, esta situación continúa. ¿Por qué? El hecho es que eso es lo que desean las grandes empresas y que son ellos los que dirigen el juego.

Siento mucho que no pueda darles más detalles sobre la nueva organización reguladora del comercio (CRO). Ahora es el comienzo de la más ardua labor para nosotros. Básicamente, nosotros, en la OMC, hemos sido hasta ahora los expertos del problema;  de ahora en adelante nos debemos convertir en expertos de la solución, y esa transición no será fácil.

Lo que sabemos es uno de los documentos fundacionales de la ORC es la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU, y su objetivo fundamental será poner al comercio mundial al servicio de todos los seres los seres humanos.

Cada uno de nosotros debe encontrar en su corazón el valor de contribuir de manera sustancial al bienestar de los pobres y, si es necesario, para cambiar de dirección por completo.  Sé que la tremenda inercia de los hábitos adquiridos no facilita ese cambio para aquellos de nosotros que tenemos un interés en el mantenimiento de la situación actual. Yo les imploro que  se unan a nosotros en esta larga lucha, en este esfuerzo para transformar el comercio mundial en beneficio de todos los seres humanos, en lugar de que siga siendo un obstáculo para la mayoría.

Ahora vamos a disfrutar de una excelente comida, que no se nos olvide a todos los que sufren hambre y son conscientes de los efectos devastadores que tenían muchas de nuestras políticas sobre la supervivencia alimentaria de los pobres del mundo.

Pero no pierdan el apetito por todo eso, puesto no se trata de serpientes  lo que quiero que departan. Nos están alimentando también la certeza de que tenemos la voluntad, capacidad y recursos, a través del apoyo de la opinión pública, para mejorar el nivel de vida de los pobres y el resto de la humanidad a través de nuestras decisiones de hoy, de mañana y de pasado mañana.

Gracias.

El público fue entusiasta y aplaudió largamente. Dado que todos estaban de acuerdo para desmantelar el orden económico establecido, y sólo tenían nada distinto  que ir a comer.

—————————————

Esta conferencia es uno de los muchos engaños realizados por el grupo Yes Men. Al principio de la década de 2000, gracias a un sitio web falso de la OMC, se invita a diversas reuniones económicas en donde los expertos presentan sus “conocimientos” en frente de una audiencia encantada. Sus actuaciones eran visibles  en: http://theyesmen.org/

La noticia de la autodisolución de la OMC corrió una chispa alrededor del mundo. El mismo día de la conferencia, el Sr. John Duncan, un parlamentario conservador canadiense llama a su gobierno al Parlamento en Ottawa para que se pronuncie sobre las consecuencias para el país de tal desaparición.

Antes de que el engaño fuera descubierto, las reacciones frente al anuncio del hundimiento de la OMC fueron numerosas y cálidas. Después de la conferencia, una asociación permanente de los contadores de Australia, en una explosión de creatividad, dibujó en una servilleta de un logotipo para la nueva organización. Un participante le expresó al Sr. Sprat que “este es el momento de hacer algo para que aquellos países que nos han beneficiado”.  Otro comentó: “Es muy valiente una organización como la OMC que admita que estaban equivocados, se disuelva y busque otro camino. Creo que es genial. “

http://www.monde-diplomatique.fr/mav/141/YES_MEN/53039

047.- EL REPOSICIONAMIENTO DE BEIJING EN AMÉRICA LATINA – Ulises Noyola Rodríguez*

La caída de los precios de las materias primas evidencia la fragilidad de la relación económica entre China y América Latina que en la actualidad registra una importante desaceleración en las transacciones comerciales, situación de la cual Estados Unidos busca sacar ventaja a fin de reposicionarse en la región. 

18/10/2016.- El gobierno chino decidió apoyar la construcción de grandes obras de infraestructura en América Latina, que seguramente serán edificadas con materiales provenientes del gigante asiático por medio de la creación de diversos fondos de infraestructura con los gobiernos latinoamericanos que alcanzaron un total de 45,000 millones de dólares en 2015.

De esta manera, el interés que el gigante asiático mantiene hacia América Latina está enfocado básicamente en el financiamiento de proyectos de infraestructura que garanticen la provisión de materias primas. La puesta en marcha de ambiciosas iniciativas de alcance continental para transportar los recursos naturales de la región hacia el Pacífico así lo evidencia.

La construcción del Canal de Nicaragua, por su parte, cambiará la relación geopolítica de China con América Latina, ya que el tránsito de mercancías será realizado con el apoyo de la seguridad proporcionada por el gobierno nicaragüense, con lo cual, Washington no tendrá ningún tipo de control militar sobre esta zona a partir de 2020[i].

No obstante, la construcción de infraestructura en América Latina derivada de las inversiones de China no conseguirá aumentar sustancialmente el valor agregado de las exportaciones latinoamericanas, pues esos proyectos de inversión sólo aseguran una alta rentabilidad de corto plazo. Esta situación no modificará la estructura primario-exportadora de los países latinoamericanos[ii].

Por añadidura, las nuevas relaciones estratégicas que China ha logrado consolidar con varios países de Asia y el Medio Oriente (Rusia, Arabia Saudita e Irán) con el fin de diversificar sus fuentes de suministro de recursos naturales estratégicos, intensificará la competencia con los países latinoamericanos por el mercado chino.

En este sentido, la sobreproducción de petróleo impulsada por la competencia internacional sigue acentuando la tendencia deflacionaria del precio del petróleo cotizado actualmente a un precio de 50.35 dólares el barril en los mercados internacionales, que terminó por disminuir aún más el ritmo de crecimiento de las economías latinoamericanas.

Los intentos de los países miembros de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP) por estabilizar el precio del petróleo resultan aún insuficientes. El cartel petrolero y Rusia acordaron una reducción de la producción de 700,000 barriles por día, cifra que representa solamente 1% de la producción mundial de petróleo[iii].

Adicionalmente, las empresas exportadoras chinas intensivas en trabajo con problemas de sobrecapacidad registran una desaceleración de la demanda de materias primas provenientes de América Latina, lo cual dificulta el relanzamiento de la relación comercial con el gigante asiático.

La presión de Washington sobre Beijing provocó el compromiso del gobierno chino de reducir un 13% del exceso de la capacidad productiva durante el período 2014-2020 en la pasada cumbre del G-20, por lo tanto, no es previsible un aumento sustancial de la demanda de materias primas por parte de empresas exportadoras[iv].

Por otro lado, las empresas exportadoras chinas también acentúan la tendencia deflacionaria en la economía mundial dado el precio reducido de sus mercancías comercializadas en los mercados internacionales en los sectores productivos que operan con sobrecapacidad.

El precio reducido de las mercancías producidas por las empresas exportadoras chinas en los sectores intensivos en trabajo tienen una fuerte penetración en los países latinoamericanos, lo cual afecta la rentabilidad de las empresas latinoamericanas, ya que disminuye la producción nacional, la inversión privada y la generación de empleos.

De esta manera, las empresas latinoamericanas ya iniciaron demandas antidumping por prácticas inequitativas de competencia comercial de parte de las corporaciones chinas pues éstas reciben el apoyo de su gobierno a través de ayudas estatales bajo la forma de inversión pública, subsidios y créditos bancarios[v].

Las consecuencias serían graves para las empresas chinas con la disminución de las importaciones de los países latinoamericanos provenientes de China, que ya recibieron las restricciones comerciales de Estados Unidos y desacelerarían aún más las transacciones comerciales entre China y América Latina.

La respuesta del gobierno chino fue atenuar los efectos regresivos de la sobrecapacidad de los sectores intensivos en trabajo a través del aumento del consumo por medio de incrementos salariales, prestaciones sociales y servicios públicos, con el fin de crear una clase media favoreciendo la demanda de alimentos provenientes de América Latina.

Sin embargo, la deslocalización productiva de las empresas chinas en los países asiáticos con salarios inferiores amenaza con destruir los esfuerzos del gobierno chino de cambiar la estructura del nuevo modelo productivo basado en la demanda interna, lo cual limitaría el aumento de los salarios y la demanda de alimentos en China[vi].

Las dificultades económicas de los países latinoamericanos para apoyar las exportaciones con destino al gigante asiático provocaron un acercamiento comercial de las economías más grandes de la región como Brasil y Argentina con Estados Unidos.

Este acercamiento comercial con Estados Unidos podría ser el primer paso para abrir las negociaciones sobre la incorporación de los países latinoamericanos con un mayor peso económico en América Latina a los proyectos de integración (TPP y Alianza del Pacífico) impulsados por Washington.

La consolidación de los proyectos de integración apoyados por Estados Unidos permitiría recuperar el terreno perdido en la participación de las exportaciones latinoamericanas que pasó de 60 a 40% durante el período 2000-2014 con el ascenso de China como primer socio comercial de varios países latinoamericanos principalmente en el Cono Sur[vii].

Sin embargo, el retraso de la aprobación del TPP en el Congreso norteamericano debido a las consecuencias perniciosas para la industria local, el nivel de los salarios y la pérdida de empleos, pone en cuestión la capacidad de Washington de revertir el golpe asestado por China en América Latina.

Por otra parte, el gobierno chino desea también mantener su influencia económica en América Latina con el anuncio de la incorporación de Brasil y la candidatura de varios países latinoamericanos (Venezuela, Chile, Colombia) en el Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (BAII) a principios de 2016[viii].

De esta manera, la participación de los países latinoamericanos en las cadenas de valor de Asia fortalecería las relaciones económicas con el gigante asiático e incrementaría las transacciones en el comercio intrarregional con el financiamiento de proyectos que apoyen la integración productiva en el continente asiático.

No obstante, los proyectos de inversión financiados por el BAII avanzan con demasiada lentitud, puesto que incluyen solamente el financiamiento de cuatro pequeños proyectos en el continente asiático, de tal suerte que aún no se contemplan grandes proyectos de inversión para América Latina en 2016.

Además, los proyectos de inversión financiados por el BAII fueron cofinanciados con el Banco Mundial, el Banco Asiático de Desarrollo y el Departamento para el Desarrollo Internacional del Reino Unido, instituciones que están fuertemente influenciadas por Estados Unidos, lo cual limita la autonomía del gigante asiático en la inversión de proyectos en América Latina.

De forma similar, el Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS financió proyectos de inversión por un monto de apenas 811 millones de dólares en los países miembros (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y firmó un memorándum de entendimiento con el Banco Mundial para financiar proyectos conjuntos en las siguientes operaciones de la entidad financiera[ix].

Por lo tanto, la voluntad de Beijing se dirige a fortalecer las relaciones con las instituciones financieras dominadas por Washington que todavía tienen un rol importante en Latinoamérica, lo cual debilita las posibilidades de China de establecer una relación autónoma en América Latina con respecto a Estados Unidos.

Finalmente, el rol de China como exportador de capitales siguió aumentando su presencia en América Latina, donde los bancos estatales chinos proporcionaron préstamos a los países latinoamericanos por un monto equivalente a 29,000 millones de dólares en 2015, cantidad que superó los préstamos otorgados por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo[x].

Pero la nueva fase de la crisis económica mundial caracterizada por la caída del precio de las materias primas alteró las operaciones de los bancos estatales chinos en América Latina, ya que los préstamos se encuentran respaldados por commodities, situación que anteriormente beneficiaba a los países latinoamericanos por medio del precio elevado de las materias primas.

Por lo tanto, el reembolso de los préstamos demanda la sobreexplotación de los recursos naturales de los países latinoamericanos, que están seriamente expuestos a los bancos estatales chinos con el caso representativo de Venezuela por la caída del precio de las materias primas, lo cual enfrenta la oposición de las clases populares.

Por añadidura, la ambición de China de incorporar el yuan en la canasta de monedas de los Derechos Especiales de Giro estuvo acompañada del aumento de la participación en el financiamiento de Fondo Monetario Internacional que pasó casi a duplicar sus recursos financieros a 659,000 millones de dólares a finales de 2015, lo que volvió a dar a Washington el poder de intervenir en los países latinoamericanos en un futuro[xi].

En conclusión, la turbulencia económica global mantuvo la estrecha cohesión de China con Estados Unidos, que resultó en el planteamiento conjunto de la nueva arquitectura financiera a nivel global, lo cual planteó la cuestión del rol que asumirán ambas potencias en América Latina.

*Colaborador en la División de Estudios de Posgrado de Economía en la UNAM.

[i] Asia Times. Nicaragua canal boosts China power. Fecha de publicación: 22/11/2013.

[ii] Xinhua. Fondo de Inversión para Cooperación en Capacidad Productiva China-América Latina destaca sostenibilidad y control de riesgos.Fecha de publicación: 6/06/2016.

[iii] The New York Times. OPEC Agrees to Cut Production, Sending Oil Prices Soaring. Fecha de publicación: 28/9/2016.

[iv] Bloomberg. Global Steel Glut Concerns Raised in G-20 Draft Statement. Fecha de publicación: 3/09/2016.

[v] Alacero. Investigaciones antidumping contra China: Avances hacia una competencia justa en la industria del acero de América Latina. Fecha de publicación: 22/06/2015.

[vi] Wall Street Journal. China lucha para evitar que sus fábricas se muden. Fecha de publicación: 13/06/2016.

[vii] Comisión Económica para América Latina y el Caribe. América Latina y el Caribe y China: Hacia una nueva era de cooperación económica.Fecha de publicación: 22/05/2015.

[viii] Financial Times. AIIB gathers for inaugural annual meeting. Fecha de publicación: 24/06/2016.

[ix] Xinhua. World Bank, BRICS bank to enhance co-op in infrastructure development. Fecha de publicación: 10/09/2016.

[x] Financial Times. China doubles bets on ailing Latin America economies. Fecha de publicación: 12/02/2016.

[xi] Fondo Monetario Internacional. Reformas históricas que duplicarán los recursos de las cuotas y reforzarán la representación de las economías emergentes y en desarrollo. Fecha de publicación: 27/01/2016. 

  http://www.alainet.org/es/articulo/181033

046.- EL MUNDO VA HACIA LA DERECHA, PERO TAMBIÉN HACIA LA IZQUIERDA – Emir Sader*

Como los grandes medios de comunicación dan una enorme difusión a las olas de derecha y, especialmente, de extrema derecha, proyectan una imagen de que el mundo va hacia la derecha. Lo cual tiene elementos de verdad, pero está lejos de dar cuenta de todas las tendencias, complejas, del mundo contemporáneo.

15 – 16 octubre 2016.- El gran viraje a la derecha se ha producido hace algunas décadas, con el fin del campo socialista y la hegemonía neoliberal en el mundo. La fuerza de este modelo lo ha hecho cooptar a partidos socialdemócratas por todo el mundo y fuerzas nacionalistas, como fue el caso en México y Argentina. La proyección de EEUU como única súper potencia mundial expresó esos cambios de forma global.

Más recientemente, otros fenómenos parecen apuntar a un nuevo ciclo de fortalecimiento de la derecha. La crisis migratoria que llegó a Europa ha expandido la extrema derecha, llegando hasta Escandinavia, mientras se consolidaba en Francia, se desarrollaba en Alemania y en otros países. La votación del Brexit y la candidatura de Donald Trump en EEUU, así como el cambio de gobierno en países como Argentina y Brasil, es tomado como ejemplos de una nueva ola derechista en el mundo.

Lo cual no es errado, pero no puede ser tomado como única expresión de las tendencias actuales, ni tampoco ser agregado a expresiones de derecha sin más. El fenómeno de Trump no es más importante, en perspectiva, que el de Sanders, primer candidato con un discurso anticapitalista que logra un apoyo sorprendente en las primarias demócratas, movilizando a nuevas generaciones como ningún otro lo había logrado. Al Brexit se puede contraponer el surgimiento de Jeremy Corbin, el nuevo líder de izquierda del Partido Laborista inglés. En la misma crisis europea, han surgido, por primera vez, fuerzas con capacidad de disputar la hegemonía a los partidos tradicionales, como Syriza en Grecia y Podemos en España, aun con las dificultades típicas de la austeridad todavía predominante en el continente.

Aun un fenómeno como el Brexit o el apoyo de Trump, son expresiones catalizados por la derecha, del descontento de amplios sectores de la clase obrera de esos países con la globalización, cuya reacción puede volver a los cauces progresistas. Al igual que la extrema derecha ha logrado, en varios países europeos, capitalizar el descontento de sectores populares en contra del euro, pero que puede volverse hacia la izquierda, en caso de que esta salga de la trampa de la política de unidad europea con el eje en la moneda única y la correspondiente política de austeridad.

Los grandes temas de la derecha están desgastados en la opinión pública mundial, sea el modelo neoliberal, siempre derrotado en las elecciones europeas, así como la hegemonía global de EEUU, que ha diseminado las guerras en el mundo. Los discursos con acogida popular son los del Papa Francisco, de Pepe Mujica, de Lula, de Evo Morales, de Trudeau, de Sanders, y no los Ángela Merkel, del FMI, del Banco Mundial.

Aun en América Latina, donde la derecha ha recuperado capacidad de iniciativa, ha tumbado gobiernos, en el caso de Brasil lo ha hecho en contra de inmensas movilizaciones y ha instalado a un gobierno sin ningún respaldo popular, mientras que el único líder político nacional con prestigio es Lula. Mientras que en los países donde sigue gobernando la derecha hace años, como México y Perú, por ejemplo, no hay un gobernante que se mantenga con prestigio más que por uno o dos años al comienzo de su mandato, y luego se verá cómo sus candidatos serán derrotados en las elecciones siguientes. Mientras que los líderes populares con perdurabilidad en el continente son de izquierda: Pepe Mujica, Rafael Correa, Evo Morales, Lula, Cristina Kirchner.

Lo que hay es un debilitamiento de las alternativas conservadoras, de la derecha tradicional, así como las representadas por los partidos social demócratas en Europa, o el mismo Partido Demócrata en EEUU, surgiendo alternativas a la izquierda, pero también a la derecha. En Escandinavia se ha terminado la hegemonía tradicional de la social democracia, que pierde bases obreras incluso para las emergentes fuerzas de la extrema derecha. En el conjunto de Europa hay una pelea entre las alternativas de extrema derecha y las de las nuevas izquierdas, frente al agotamiento de los bipartidismos tradicionales. En la misma América Latina, la disputa es entre los viejos y fracasados esquemas neoliberales de la derecha y la capacidad de renovación y recuperación de fuerzas de la nueva izquierda, que representa a las fuerzas pos neoliberales. Nadie pronostica un buen futuro para los nuevos intentos neoliberales, permitiendo que la izquierda recupere capacidad de acción, por el enorme respaldo popular, mayoritario, que la lucha en contra del neoliberalismo posee.

*Emir Sader, sociólogo y científico político brasileño, es coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ).

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=217963

045.- EL ORO DE PAPEL – Juan M. López-Zafra

“Yo no recibo oro, sino diamantes; cualquier día podemos estar fuera del sistema   patron-oro!”

El pasado 1 de octubre, el FMI celebraba como un hito (‘milestone’, en su versión original) la introducción de la moneda china, el renminbi o yuan, en la cesta de los derechos especiales de giro, el ‘oro de papel’. Esta es una noticia que a la mayor parte de la población le resultará completamente indiferente, ya que se trata de uno de los grandes desconocidos del sistema monetario internacional, a pesar de los cientos de millones de dólares que hemos gastado en su promoción a lo largo de su larga historia de 45 años.

Sí, digo bien ‘hemos’, porque somos los ciudadanos quienes aportamos con impuestos (más impuestos) para cuidar y mantener esta criatura artificial, engañosa y completamente contra natura que los burócratas de Washington, apoyados por los de Fráncfort ahora y por los de la calle de Alcalá antes, se empeñan en mantener “por nuestro bien”. Por nuestro bien asumimos una cuota del 2% del club, valorada (‘sic’, pues solo tiene valor aquello que puede cambiarse libremente, y esta es impuesta y sin contrapartida alguna) en unos 12.000 millones de euros al año. Un club tan exclusivo que en 2010 impuso, sin que nadie se opusiese y sin apenas reflejo en los medios, un incremento del 100% en las cuotas de sus miembros. Recuerden que fue, eso sí, por nuestro bien.

La artificialidad de esos derechos viene derivada tanto de su génesis como de su composición, absolutamente arbitraria. El Fondo Monetario Internacional surgió al par con los acuerdos de Bretton Woods, y con ellos debió morir. Sin embargo, no solo no ocurrió, sino que se vio reforzado con una presencia cada vez mayor en todas las crisis internacionales, interviniendo unas economías y apoyando monedas de forma harto vergonzante.

Así, si el 1 de marzo de 1947 el FMI iniciaba sus operaciones (lo que formalmente había ocurrido, sin efecto alguno, el 25 de junio del año anterior), su primera medida fue premiar los errores de política económica del Gobierno francés otorgándole un préstamo de 25 millones de dólares a tipos de interés muy por debajo de los de mercado, para que así pudiese mantener sobreevaluada su moneda. Este es solo uno de los ejemplos de este, para algunos, adalid del neoliberalismo internacional, un organismo de funcionarios extraordinariamente bien pagados y cuya principal labor ha sido, es y será hasta su desaparición efectuar ingeniería socioeconómica allí donde se lo permitan.

Ese mismo organismo creó a finales de los sesenta una ‘moneda de reserva’ (entienda el lector que no añada en adelante el necesario ‘sic’ a cada afirmación oficial, pues posiblemente ocuparían más que la propia idea que pretendo transmitir) para acabar con el patrón de reserva que en los 3.000 años hasta entonces había sido escogido de forma espontánea por los individuos. No en vano, expresiones como ‘pago en metálico’ aluden a esta milenaria tradición que el FMI se encargó de torpedear, apoyada en los informes de keynesianos y monetaristas.

Recuerden que apenas dos años después de este ‘casual’ nacimiento de esta ‘moneda’, el presidente Richard Nixon, apoyándose en la peor decisión que jamás haya tomado uno de los más grandes economistas que jamás hayan existido, Milton Friedman, decidía cerrar la ventanilla del oro y quebrar, ‘de facto’, todo el sistema monetario internacional. De ello ya escribí aquí hace algún tiempo.

Por supuesto, la historia la escriben los vencedores, y solo hay que acudir a la web del FMI para ver de qué forma tan entrañable modifica la historia, al señalar que fueron “el déficit de oro y dólares norteamericanos” los que llevaron a “la comunidad internacional” a “crear un nuevo activo de reserva internacional con el auspicio del FMI”.

Por eso señalaba al principio que la decisión era engañosa, pues el organismo oculta la realidad y plantea un relato de consecuencias y no de causas: claro que existía un déficit de oro, derivado de unas políticas de expansión del gasto público que provocaron unos déficits públicos y, sobre todo, comerciales como jamás antes en la historia se habían dado —precisamente por la férrea disciplina que provocaba hasta entonces el patrón de reserva natural que era el oro.

De las 16 monedas que inicialmente compusieron los Derechos especiales de giro DEG, se pasó a una cesta de cinco solo al cabo de siete años (mostrando una fiabilidad tan importante como la confianza transmitida), para pasar a cuatro en 1999 con el dólar estadounidense, la libra esterlina, el yen japonés y el euro (que sustituía al franco francés y al marco alemán).

Hoy, 17 años después, accede al ‘prestigioso’ club el renminbi o yuan, que con un peso del 10,9% ha provocado un recálculo muy sustancial de las paridades dentro de la cesta Deg: el dólar mantiene su peso relativo (pasa del 41,9% al 41,7%), y caen todas las demás: el euro (pasa del 37,4% al 30,9%), el yen (del 9,4% al 8,3%) y la libra esterlina (del 11,3% al 8,1%). Según el FMI, los pesos o coeficientes de las monedas no hacen sino reflejar su importancia en el comercio internacional; añadamos que de forma tan poco adecuada que solo se revisan cada cinco años.

Una persona con 100 yuanes en un mercado de Pekín, China. (Reuters)

Dejo la característica de contra natura de esta ‘moneda’ para el final. Si el objetivo del FMI con la creación de los DEG era dotar al sistema monetario de un “activo de reserva internacional” (como literalmente señala en su web), ¿por qué no mantuvo el oro, que desempeñaba ese papel desde hacía 3.000 años? La respuesta es sencilla: el oro no admite manipulación alguna; en las cámaras de los bancos, aseguradoras o particulares, existe la cantidad que existe, conocida y apreciada por todos.

Su volumen crece en una cantidad anual que ha promediado el 1,6% desde 1928, y no puede, ni siquiera hoy en día, ser falsificado. Los burócratas y los políticos lo odian, porque señala los límites del ego personal, castigando a quien despilfarra y premiando a quien ahorra y crece de forma sana. Tanto temor suscita que llevó a nuestro ministro Solbes, al grito de “el oro ya no es una inversión rentable”, a vender antes de la entrada en vigor del euro casi un 50% de nuestras (sí, digo nuestras, porque eran de todos los españoles) reservas a un precio de alrededor de 660 dólares la onza. Hoy cotiza por encima de los 1.300 dólares —el doble—. Visionario.

Y ahora piense, querido lector, qué prefiere, si un kilo de oro o su contravalor en ‘oro de papel’, en Derechos especiales de giro, con el marchamo y la confianza del FMI. Y sabrá por qué este sistema monetario está abocado al fracaso en esta generación.

http://blogs.elconfidencial.com/economia/big-data/2016-10-03/oro-papel_1269310/

044.- COLOMBIA: ¿LA IMPOSIBILIDAD DE LA REFORMA RURAL INTEGRAL?  – Alcides Gómez Jiménez

Los orígenes del problema agrario y su relación con el conflicto armado.  A propósito del compromiso de Acuerdo de Paz firmado el 23 de junio de 2016 en La Habana, Cuba, entre el Gobierno Nacional y las FARC.

“Dialécticamente, la historia ha de servir para relacionar el pasado con lo que está ocurriendo, ya que no existe pasado que pase del todo, y cuyas leyes y raíces no condicionen la vida histórica de los pueblos”   (García, A., “Los Comuneros”, 2010). ¿Cuáles fueron los orígenes de la violencia reciente?

  1. El conflicto en Colombia que entre 1948-1958 se le conoció como “La Violencia”, arrancó en realidad hace 70 años, con el triunfo en las elecciones presidenciales de 1946 de Mariano Ospina Pérez, candidato del partido conservador, que logró imponerse ante la división liberal que tuvo dos candidatos, Gabriel Turbay y Jorge Eliécer Gaitán. Ante la exclusión de las fuerzas políticas distintas a los partidos históricos por los acuerdos del Frente Nacional (1958-1974), que puso fin a la primera ola de violencia liberal-conservadora entre 1948-1958, surgieron a mitad de los sesenta, las guerrillas conocidas como Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia –FARC-, el Ejército de Liberación Nacional –ELN- y el Ejército Popular de Liberación –EPL-, principalmente. A mediados de los años setenta incursionaba el Movimiento 19 de abril (M 19). Desde la segunda mitad de los ochenta y hasta el primer quinquenio del siglo XXI hubo presencia pública de fuerzas paramilitares, llamadas Autodefensas Unidas de Colombia –AUC- a partir de los noventa, quienes contribuyeron con su cuota de barbarie, para copar territorios y poblaciones afectas a la guerrilla.
  2. Los conservadores contaron –como siempre- con gran apoyo de la iglesia católica y consideraron que el país había ido demasiado lejos en las reformas laicas bajo los gobiernos de la llamada “República liberal” que había gobernado en los últimos 16 años (1930-1946). Particularmente impugnaron dos tipos de reformas aprobadas por el congreso de la república, la una en materia agraria, que quiso legalizar la ocupación de ‘baldíos’[2]o tierras de la nación, por colonos grandes (terratenientes) y por colonos pequeños,  La Ley 200 de 1936 se la conoce como la primera Ley de reforma de agraria en el país. La segunda reforma, sobre la educación, insistió en el carácter laico de la misma, quitándola de la tutela de la iglesia católica, asignada a esta desde el Concordato de 1887, y al menos en las instituciones oficiales se retomaría el carácter laico que tuvo la educación pública en el nacimiento de la república. La educación de carácter  confesional, herencia hispánica, reafirmada en la constitución de 1886, frenaba las condiciones de libertad de pensamiento y por ello se requería de un nuevo sistema educativo para que el conocimiento y la ciencia avanzaran como había ocurrido en las sociedades modernas de los países desarrollados de Occidente.
  3. Ya al término del segundo mandato liberal de Alfonso López Pumarejo, la oposición conservadora con algún apoyo liberal de terratenientes logró anular la Ley 200 de 1936 mediante una nueva ley de ‘contrarreforma agraria’ (Ley 100 de 1944) y también se intentó un golpe de Estado que quiso poner preso al presidente López el 10 de julio de 1944, en Pasto[3]. El nuevo presidente Ospina Pérez, había presidido la Federación Nacional de Cafeteros entre 1930-1934, ente privado, y pertenecía al ala moderada del partido conservador, con  espíritu negociador, pero nombró de ministro de relaciones exteriores a Laureano Gómez, ultraconservador, quien antes de la Segunda Guerra Mundial había sido admirador de los regímenes totalitarios del fascismo europeo y en particular del soporte político e ideológico de la dictadura del general Francisco Franco en España, La Falange, Partido Nacional Sindicalista, émulo del Partido Nacional Socialista de A. Hitler.

Bajo el nuevo gobierno de Ospina Pérez (1946-1950), se inicia una persecución a los liberales que se extendió rápidamente por todo el país en campos y ciudades. Por tal motivo, Jorge Eliécer Gaitán en su condición de jefe del partido liberal, convocó en Bogotá a una “marcha del silencio” en el mes de febrero de 1948, con él como único orador y con delegaciones de todo el país. Hubo un lleno total de la Plaza de Bolívar, como nunca antes se había visto y pronunció allí su célebre  “Oración por la paz”, breve pieza literaria de gran factura, donde pedía al presidente de la república cesar la violencia oficial en los campos contra el pacífico pueblo liberal cuya paciencia no era ilimitada y de no atenderse  su clamor, estaría este pueblo liberal en todo su derecho para ejercer la autodefensa.

A tal punto llegó el encono y el desplante, que a la novena Conferencia Panamericana, para revivir la OEA (Organización de Estados Americanos) que se reunía en Bogotá entre finales de marzo y comienzos de abril de 1948, el ministro de Relaciones Exteriores (Laureano Gómez) como anfitrión del evento, no invitó a Jorge Eliécer Gaitán, jefe del partido liberal. Los EE.UU. ya en “Guerra Fría” contra el bloque soviético propusieron y se incorporó a la carta de la OEA el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) aprobado en Río de Janeiro en 1947 que acordaba que cualquier ataque de una potencia extra continental a un país americano, sería respondido por todos, remozamiento de la ‘doctrina Monroe’ de 1823.

A raíz de los hechos violentos desencadenados por el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948, el gobierno de Ospina Pérez reorganizó la policía que pasó a depender del ministerio de gobierno, porque hasta ese entonces dependían de las gobernaciones departamentales. Como gobernador de Boyacá, José María Villarreal tuvo a su cargo a las fuerzas de policía que empezaron a ser llamadas “chulavitas”[4] y tendrían mayor figuración a partir de 1949 a órdenes del Ministerio de Gobierno en cabeza de José Antonio Montalvo, quien se propuso reducir al liberalismo con la consigna, “A sangre y fuego”. Cuando José María Villarreal, es promovido a ministro de gobierno del nuevo presidente Laureano Gómez, culmina la incorporación a la nómina de la nueva policía, de las viejas policías departamentales y se amplifica el accionar de estas bandas de matones, ahora con uniforme, al servicio de caciques políticos y por ello un fenómeno local desbordó su ámbito y en adelante se habló de la ‘policía chulavita’ y se reconoce a Villarreal como su organizador (González G., Fernán E., 2014, 285).

Tanto el gobierno nacional como los EE.UU. atribuyeron el asesinato de Gaitán y los hechos sobrevinientes al comunismo internacional y el gobierno de Ospina Pérez rompió relaciones diplomáticas con la URSS y el TIAR sobre el cual hubo muchas reservas al inicio de las sesiones de la IX Conferencia Panamericana (a finales de marzo/1948), fue aprobado sin objeciones, al reanudarse la Conferencia. El delegado norteamericano a la Conferencia fue el secretario de estado de los EE.UU., general G. Marshall. Los hechos del 9 de abril de 1948 cambiaron de hecho la agenda de la Conferencia: si al comienzo el bloque de países latinoamericanos planteaba un pequeño ‘Plan Marshall’ para la región, en el plano económico, en lugar del TIAR en el plano militar, tal asunto fue desbordado por “El Bogotazo” y por la naturaleza geopolítica del TIAR al reanudarse la Conferencia (Sáenz R., E., 1998).

En 1949 por hechos violentos ocurridos en el congreso, que contaba con mayorías liberales, este fue clausurado por orden presidencial, de manera que a las elecciones para elegir presidente en el período 1950-1954, cuando Gaitán luego de la derrota electoral de 1946 y ante la muerte súbita de Gabriel Turbay en París en 1947, tomara las riendas de la dirección del partido liberal ya se perfilaba como el probable ganador en la justa electoral por la presidencia de la república en 1950. Ante su asesinato el 9 de abril de 1948 y por la clausura del congreso en 1949, el liberalismo consideró que no había garantías, no se presentó a dichas elecciones y así fue elegido en 1950 el único candidato, Laureano Gómez, con quien el conflicto se desbordó como guerra civil entre liberales y conservadores en casi todo el territorio nacional, especialmente en las áreas rurales.

Desde la tarde del sábado 6 de septiembre de 1952, bajo la instigación de los chulavitas, y la policía como espectadora, fueron apedreados, baleados e incendiados el diario El Tiempo y el otro periódico liberal de la capital, El Espectador, ambos situados en la Avenida Jiménez. Más tarde al anochecer fueron incendiadas las casas de los dirigentes liberales Alfonso López Pumarejo y Carlos Lleras Restrepo, quienes se exiliaron. Para los primeros años de la década del cincuenta el país ardía en llamas, con fuerzas de policía desbordadas en los Llanos orientales  por la insurgencia guerrillera de carácter liberal, organizadas al margen de las directivas del partido liberal y en tal situación el ejército se vio involucrado en la contienda y con bajas que alcanzaron casi el centenar de soldados en emboscadas  en los Llanos orientales, como la de El Turpial, en Casanare. Para junio de 1953 el ala moderada del conservatismo, liderada por el Ospinismo aupó y apoyó al general Rojas Pinilla para que conminara al presidente Laureano Gómez a dejar el poder. Este se exilió en España.

  1. El nuevo gobierno se autoproclamó como el “Binomio pueblo-fuerzas armadas” y tomó como eslogan de política la búsqueda de “Paz, justicia y libertad”. Asumió el costo de la paz con la promesa de entrega de tierras y créditos y fue así como logró en los Llanos Orientales, la desmovilización y la entrega de las armas de 5.000 guerrilleros liberales, al general Alfredo Duarte Blum en septiembre de 1953. Luego sus principales líderes amnistiados, fueron cayendo asesinados en campos y ciudades y entre ellos encabezados por Guadalupe Salcedo[5], el guerrillero de mayor notoriedad, muerto en 1957 por la policía en Bogotá.
  2. El segundo núcleo fuerte de las guerrillas liberales estuvo asentado en el Tolima y en un primer tiempo fueron perseguidas las fuerzas gaitanistas en Falan, Chaparral, Cunday y Gaitania. Algunos de los núcleos guerrilleros aceptaron la amnistía gubernamental, pacto de paz vertical, como en Ríoblanco (los Loaiza) y en Rovira (hermanos Borja); otros hicieron un pacto de paz horizontal, entre grupos antagónicos, como el de las “contrachusmas” enfrentados a “limpios” y “comunes” (liberales y comunistas). Poblaciones como Cunday, Villarrica y Planadas sufrieron bombardeos aéreos a mediados de los cincuenta.
  3. Al perder Rojas Pinilla el apoyo del partido conservador en su corriente Ospinista y del partido liberal, desde 1956, dejó en mayo de 1957 el poder y en su lugar, nombró una junta militar de cinco miembros (uno por cada fuerza) que facilitó el tránsito al Frente Nacional pactado entre el liberalismo y la fracción Laureanista del conservatismo y con la anuencia del Ospinismo. De nuevo la paz tenía un precio para desmovilizar a las guerrillas liberales. La mayoría de las fuerzas insurgentes aceptó la amnistía gubernamental, una pequeña fracción prefirió estar atenta y expectante a los nuevos desarrollos, pero fue fuertemente reprimida en el Tolima y entre estos se encontraba Pedro Antonio Marín, cuyos padres fueron asesinados en el 48 en los albores de la violencia gubernamental.
  4. Marín tomaría como nombre de combate el de Manuel Marulanda Vélez, líder sindical asesinado por las fuerzas gobiernistas. El resto de la guerrilla liberal que no se acogió a ningún acuerdo, se transformó en grupos armados ilegales, entre medio y un millar de ‘bandoleros’, como se les llamó (Sánchez G., G. y D. Meertens,1983) viviendo de la extorsión (el ‘boleteo’), pero con gran capacidad para asolar los campos. Fueron eliminados sus jefes, uno a uno por la fuerza pública entre 1958 y 1965. Asumieron nombres exóticos, como “Sangrenegra” (Jacinto Cruz), “Chispas” (Teófilo Rojas), “Desquite” (José William Ángel)[6], “Pedro Brincos” (Roberto González), “Capitán Veneno” (Jair Giraldo), Tarzán (Noé Lombana) y Capitán Peligro” (Alfonso López), entre otros.
  5. Hubo marginamiento para cualquier fuerza política distinta de los partidos históricos tradicionales, con el acuerdo político del Frente Nacional, que excluyó por 12 años primero (1958-1970) y alargado a 16 años (1958-1974) en la puja por alcanzar la presidencia de la república (alternación en el poder) y la paridad, como repartija burocrática del poder, limitada a los partidos liberal y conservador en la obtención de cargos públicos, para tomar así un carácter excluyente con las otras fuerzas políticas.
  6. ¿Cómo el bloqueo a la política de reforma agraria fue un llamado a los aprestos para nuevos y más altos niveles de violencia?
  7. En el plano económico, la CEPAL[7]inspiró con base en el Informe presentado sobre Colombia acerca del desarrollo económico de Colombia entre 1925 y 1955 (CEPAL, 1957), el Plan Decenal de Desarrollo Económico y Social (1960-1970), puesto a consideración del gobierno nacional en 1959. Plan que tardíamente fuera aprobado por el Congreso porque la necesidad de impulsar la reforma agraria allí consagrada, desató la oposición más virulenta en las filas conservadoras sobre todo de su ala más radical, el ‘Laureanismo’. Al final y con el empujón del gobierno de los EE.UU. que presionó en 1961 el alineamiento de todos los gobiernos de América Latina con el nuevo trato propuesto por J.F. Kennedy en el marco de la “Alianza para el Progreso”, la Carta de Punta del Este (Uruguay), suscrita por todos los presidentes de América Latina, acordó como sexto objetivo “impulsar la reforma agraria integral” para todos los países signatarios de la Declaración, salvo Cuba que ya adelantaba la suya y los EE.UU buscaban evitar la propagación de su ejemplo.
  8. En la segunda mitad de los años cincuenta se publicó un informe sobre el estado social y económico del país dirigido por un eminente sociólogo francés, L. J. Lebret, el cual de manera premonitoria advertía sobre las consecuencias de no hacer las reformas inaplazables que el país requería: “Las élites no son aún conscientes de la coyuntura global colombiana dentro de la coyuntura mundial, y, en lugar de colocarse en las perspectivas de un desarrollo proporcionado, coherente, homogéneo y autopropulsivo, del cual se beneficiarían en primer lugar las capas deprimidas de la población, consideran el desarrollo como el crecimiento indefinido de sus propios ingresos. También tienen la tendencia a orientar en su propio beneficio las inversiones del Estado y la ayuda o los préstamos internacionales. La insuficiencia técnica, la inconsciencia histórica y un egoísmo hermético, amenazan a Colombia con una regresión dentro de un plazo más o menos largo” (Lebret, L. J., 1958, 369).

Unos años antes (1949) el Banco Mundial (BM)[8] había enviado una misión de estudios a Colombia, dirigida por el profesor Lauchlin Currie, la cual diagnosticó que el eje del atraso del país se situaba en la agricultura y consignó en su informe que “Probablemente el factor de más importante influencia en la baja productividad de la agricultura en Colombia, es la antieconómica y paradójica utilización de la tierra […],  las tierras planas arables de buena calidad, situadas cerca de los centros populosos, son estrictamente limitadas. Sin embargo, en su mayor parte se dedican a la ganadería y generalmente pertenecen a propietarios ausentes que viven en las ciudades. Por otro lado, la mayor parte de los productos agrícolas se cultiva en pequeñas fincas situadas en inclinadas montañas y en pobres suelos […]” 

  1. Con razón el Informe Currie planteó que una manera de corregir tan anómala situación era gravando tributariamente las tierras sustraídas a la producción por privilegiar sus dueños, la función patrimonialista, especulativa de la tierra. Por esa vía los terratenientes se convertirían en empresarios agrícolas o se verían obligados a vender sus latifundios ante la imposibilidad de pagar altos impuestos para mantener tierra improductiva, ociosa, agregaba el Informe (Currie, L., 1951, 443-445). Esta recomendación fue desechada por el gobierno nacional y décadas después fue propuesta por don Hernán Echavarría Olózaga, corriendo idéntica suerte.

En el plano ideológico una amenaza atenazaba a la sociedad colombiana, según el Laureanismo en el gobierno y la iglesia católica, se trataba del contubernio de liberales secularizadores, masones, judíos y comunistas contra la civilización occidental y cristiana. El obispo de Santa Rosa de Osos, monseñor M. A. Builes, podría haber hecho suyas las palabras de su homólogo de Cartagena (España), M. Gómara, durante la Guerra Civil Española, en favor de los nacionalistas de Franco: “Benditos sean los cañones, si en las troneras que abren, florece el evangelio”. Con tales antecedentes ideológicos y religiosos, hay que recordar que Colombia fue el único país latinoamericano en enviar tropas, alineadas con los EE.UU., a la guerra de Corea (1950-1953), con el “Batallón Colombia”, como entrenamiento en ‘una guerra de verdad’ contra el ‘comunismo internacional’, según lo justificó el gobierno de entonces.

  1. En el plano de las decisiones estratégicas de carácter político-militar el alto gobierno se involucró ligando la preservación de la ‘seguridad nacional’ con la ‘Guerra Fría’ y por ello el alinderamiento del país a la política exterior de los EE.UU., continuó y así Bogotá y Washington coincidían. Ya  desde 1959 se inició la preparación y el diseño de un plan de intervención de contrainsurgencia en el marco de la “Doctrina de Seguridad Nacional” y al efecto activaron el llamado ‘Plan LASO’ (Latin American Security Operation), presentado en 1962 por los EE. UU. La aplicación práctica de este Plan tuvo su comienzo en las operaciones militares con la campaña de “cerco y aniquilamiento” de las autodefensas campesinas de Marquetalia, iniciada en 1964.
  2. En la búsqueda de una respuesta a la pregunta acerca de por qué el carácter prolongado del conflicto armado en Colombia, que según los parámetros de los institutos especializados de Oslo (Noruega) y Upsala (Suecia) corresponden a una guerra civil, una investigación en profundidad (Uribe, L., M. 2013) desarrolla una hipótesis: “Que en 1964 se presentó una coyuntura crítica cuando se cruzaron dos secuencias causales, la primera secuencia estuvo dada por el carácter excluyente del ‘estilo de desarrollo’ colombiano, con su sesgo anti campesino”.

Según el mismo autor, la segunda secuencia causal estuvo dada por “la adscripción de las fracciones más conservadoras del bloque en el poder, incluyendo sectores de  las Fuerzas Armadas, al discurso anticomunista de la Guerra Fría y su uso para  la descalificación y represión violenta de las demandas redistributivas” (Uribe, M., 2013).  Por tal razón, siempre hubo un vínculo histórico  entre  las políticas gubernamentales  que le dieron al campesinado un trato de ciudadanos de segunda clase y el conflicto armado interno, y desde 1946 hasta los acuerdos del Frente Nacional en 1958, ese fenómeno fue llamado eufemísticamente de manera aséptica como “La Violencia”.

Un resultado de la intersección de esas dos secuencias causales en esa coyuntura crítica fue la concreción, de la llamada según fuentes oficiales, “Operación Soberanía” en la que el ejército con 2.400 soldados de apoyo, bombardeó y ocupó una amplia zona del área rural de Marquetalia en comprensión del corregimiento de Gaitania, municipio de Planadas en el sur del Tolima, en mayo de 1964. Las FARC hablarían de 16.000 soldados. Así, desde un lado, se oficializaba la lucha abierta contra el ‘enemigo interno’ y desde el otro lado, como resultado, la Primera Conferencia del Bloque Sur creaba en 1964 las Autodefensas Campesinas, como movimiento de pequeños colonos armados (remanentes de la vieja guerrilla liberal) y embrión de las FARC, ya con lineamientos ideológicos del partido comunista.

  1. Luego de la repetición de la Operación Soberanía, en Ríochiquito, El Pato, Guayabero, Sumapaz y Alto Ariari durante 1965, como resultado, la Segunda Conferencia del Sur del Tolima creaba en 1966, hace cincuenta años, a las denominadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia -FARC-. Fue una coyuntura crítica la de 1964 por cuanto ésta consolidó una trayectoria de desarrollo concentrador de la tierra, con sesgo anti campesino y con guerra civil, donde una y otra mostrarían retroalimentación positiva a lo largo de los últimos cincuenta años, según lo plantea  Mauricio Uribe, el autor de la obra citada arriba.
  2. Sacado del camino J. F. Kennedy con su asesinato en noviembre de 1963, la política exterior norteamericana dejó de lado su programa de “Alianza para el Progreso”, intensificó desde 1964 su involucramiento en la guerra de Vietnam e invadía a la República Dominicana en 1965 para derrocar al presidente social demócrata Juan Bosch, elegido en elecciones libres. Para esta época ya los EE.UU. formaban a la oficialidad latinoamericana en las propias bases militares norteamericanas dentro de los EE.UU. (Fort Bragg, Carolina del Norte), en las guerras de baja intensidad, para combatir al enemigo ‘interno’ mediante el adiestramiento en las nuevas tecnologías de la guerra contrainsurgente, antes y después de la creación de la Escuela de las Américas en Panamá, para ese mismo fin.
  3. En este contexto, el asalto a Marquetalia en mayo de 1964, no cumplió su objetivo final, dado el escape de las autodefensas campesinas hacia otras zonas como Riochiquito en el norte del Cauca. Colonos armados y sus familias se desplazarían en ese mismo año en las llamadas “Columnas de Marcha” hacia zonas de reciente colonización por el cañón del Río Duda y las llanuras del Río Guayabero en el Meta y hacia El Pato en el Huila, en la cordillera oriental, en los límites de Huila y Caquetá. Al año siguiente (1965) continuaron las operaciones militares en gran escala y el ejército ocupaba estos territorios para acabar con las llamadas “Repúblicas Independientes”. Alfredo Molano B, ha enriquecido la sociología histórica con el ‘relato  analítico’[9]en su abultada obra sobre la colonización campesina desde los albores del siglo XX en Colombia.
  4. En el plano político y durante el Frente Nacional se manifiesta una democracia restringida que además va a gobernar con ‘Estado de Sitio’ (Estado de Excepción) cuasi permanente, es decir con supresión y restricción de los derechos civiles y las garantías democráticas. En el plano doméstico y desde 1959, luego del triunfo de la Revolución Cubana, hizo su aparición el Movimiento Obrero Estudiantil (MOE), liderado por Tulio Bayer, Antonio Larrota, Federico Arango Fonnegra, entre otros, el cual para 1961 incursiona como movimiento armado en el Vichada, ya allí como Movimiento Obrero Estudiantil Campesino –MOEC-, con efímera existencia pero anticipatorio de los nuevos movimientos armados que surgirían a mediados de los años sesenta (FARC, ELN y EPL, entre otros). Para el campesinado, la reivindicación principal era el acceso a la tierra y sus conexidades, crédito, educación, salud, tecnología y vías para acceder a los mercados. El núcleo constitutivo de las FARC estuvo integrado por pequeños colonos campesinos y agregados de las haciendas (aparceros y arrendatarios) que nunca pudieron concretar su aspiración de tenedores de la tierra que trabajaban.

Un nuevo hecho se hizo presente en la agenda política cuando el primer gobierno del Frente Nacional, en la presidencia de Alberto Lleras Camargo, ante las demandas redistributivas de la tierra, el gobierno presenta al congreso de la república, desde 1959, un proyecto de ley de reforma agraria y allí un caracterizado vocero del statu quo, el senador Alvaro Gómez Hurtado, hijo de Laureano, luego de 2 años de oposición cerrada, en octubre de 1961 cambiaba la agenda al  denunciar la existencia de ‘repúblicas independientes’ donde el ejército nacional no podía ejercer soberanía porque en Marquetalia  (sur del Tolima), así como en el Vichada el poder lo ejercían otras fuerzas armadas, ‘la chusma’, y por tanto era un llamado a la intervención manu militare para preservar el statu quo.

¿Cómo se dio el proceso de posesión y apropiación privada de la tierra a partir de los baldíos nacionales?

  1. Una comprensión cabal del llamado problema agrario, obliga a repasar la historia. Desde finales del siglo XVII y durante el XVIII  se había afianzado el régimen de la hacienda con  trabajadores ‘agregados’, población de un mestizaje avanzado que ya fungía como mano de obra campesina en condición de arrendatarios, aparceros y peones y empezó a desorganizarse con las guerras civiles de la segunda mitad del siglo XIX. La Misión Corográfica (1851-1859) dirigida por el coronel italiano Agustín Codazzi estimó que para la sexta década del siglo XIX por lo menos el 75% del territorio nacional era baldío, sin apropiación privada de la tierra, por cuanto esta no estaba amparada con títulos legítimos de propiedad privada (Legrand, C., 1988).
  2. De otra parte, el censo de población de 1870 prácticamente confirmó el hallazgo de Codazzi, el 77% del territorio nacional, 1.025.300 kilómetros cuadrados podía considerarse como “área baldía” y el resto se consideraba como “área poblada” con 305.000 kilómetros cuadrados (Palacios, M., 2011, p. 85). El proceso de acumulación originaria se desarrolló desde los albores de la naciente república y giró en torno a la apropiación de las tierras públicas, baldíos, ejidos, resguardos, “usando la violencia, y el uso ilegal de instrumentos jurídicos, o simplemente haciendo uso de las deficiencias y la poca claridad de muchas normas de los dos últimos siglos”[…] “No tenemos una historia como tampoco una memoria construida con los actores sociales sobre los procesos de apropiación de la tierra” (Machado C., A., 2015, 193).

En el tránsito del siglo XIX al XX los gobiernos adelantaron una política de grandes concesiones de tierras baldías, tanto a personas privadas como a compañías comerciales creadas a última hora para beneficiarse de esta política.  Por esa vía, salieron del Estado millones de hectáreas que se convertirían en latifundios improductivos. El Estado emitía bonos del tesoro, captaba recursos para financiarse y ante la imposibilidad de ser redimidos a su término (10 y 20 años), el estado pagaba a sus tenedores, con tierras baldías, propiedad de la nación.

Las primeras décadas del siglo XX fueron objeto de controversias en los estrados judiciales entre campesinos colonos y terratenientes por la apropiación de tierras baldías. Los primeros alegaban como suyas las tierras sustraídas a la selva por el efecto civilizatorio del hacha, el azadón y el machete y hacían suyo el eslogan de ‘tierra para el que la trabaja’. J. E. Gaitán asesoró a los sindicatos agrarios. Los segundos alegaban tener títulos de propiedad sobre los terrenos en disputa y se constituían en agremiaciones radicalizadas de propietarios, como la Acción Patriótica Económica Nacional –APEN-, creada por iniciativa de la Federación de Cafeteros, donde confluían tanto conservadores como liberales moderados (González G., Fernán, 2014, 266).

Para 1926 la Corte Suprema de Justicia (CSJ) pretendió poner orden a tal situación y dado que hasta ese momento jamás se habían especificado los requisitos legales mediante los cuales podían distinguirse los baldíos de las propiedades privadas (LeGrand, C., 1988, 83), estipuló la CSJ que los dueños de tierras y pretendientes de las mismas, debían acreditar la legitimidad de sus títulos, de manera que al no hacerlo se implicaba que tales tierras eran baldías, vale decir, de la nación. Los grandes poseedores de tales tierras rechazaron la sentencia, porque la CSJ les exigía una ‘prueba diabólica’ como la calificaron.

Hubo casos emblemáticos como el de la hacienda Sumapaz con 9.300 hectáreas debidamente tituladas y para 1934 ya ocupaba 203.000 hectáreas. Caso análogo el de la hacienda de la familia Torres Otero que en 1930 sumaba 300.000 hectáreas, cuando en 1823 la finca solo tenía 423 (Arango, M., 2015, 189). En las primeras décadas del siglo XX la colonización de territorios situados en la frontera agraria tuvo ‘hambre de tierra’. En el departamento de Bolívar (que incluía a los departamentos hoy de Córdoba y Sucre) hubo desde 1931 invasión de latifundios, al igual que en predios de United Fruit Company en Santa Marta, luego de la masacre de las bananeras en Ciénaga en diciembre de 1928. También a finales de 1931 fueron invadidas por colonos, once haciendas de Armenia, Quimbaya y Montenegro. Hacendados del Valle del Cauca cercaron baldíos en el norte del departamento con ocupación de tierras en Ansermanuevo, Toro, Obando, Cartago, Caicedonia, Riofrío y Pavas. A finales de los cuarenta, la violencia partidista ya se había entronizado como parte de los “odios heredados” (González, Fernán E., 2014, 260-261).

  1. Mientras el partido comunista tenía en Cundinamarca a Viotá como centro de agitación agraria, bajo liderazgo campesino de Juan de la Cruz Varela, el Partido Agrario Nacional –PAN- y la Unión Nacional Izquierdista Revolucionaria –UNIR-, creada por J. E- Gaitán, hacían agitación política en Fusagasugá, en el oriente del Tolima y en el Alto Sumapaz. La UNIR fue una separación del partido liberal propiciada por Gaitán y centrada en la movilización de pequeños colonos campesinos en zonas de frontera agraria. Las haciendas del Tequendama y Sumapaz, dependían de la mano de obra móvil, la ‘peonada’, pues el régimen de ‘servidumbre crediticia’ ya era historia y tratándose de haciendas cafeteras con penuria de mano de obra libre, competían en condiciones desventajosas con un campesinado independiente y respaldado por la red próspera de comercialización del café, al occidente del río Magdalena.
  2. La Ley 200/1936 –Ley de Tierras- legisló para sanear títulos de propiedad precarios para dos grupos sociales: terratenientes con títulos de propiedad en entredicho y pequeños colonos, donde unos y otros ocupaban baldíos nacionales. Para los terratenientes se extinguiría el dominio privado para predios mayores de 300 hectáreas, si estos permanecieran incultos por 10 años continuos y por tanto revertirían de nuevo al Estado. Los ocupantes precarios –sin títulos- que llevaran más de 2 años no podrían ser expulsados de las parcelas, a menos que los pretendientes dueños de las tierras reclamaran ante las autoridades competentes dentro de los 90 días siguientes a la promulgación de la Ley de Tierras y pagaran al colono por las mejoras permanentes dentro de los 30 días siguientes a la sentencia confirmatoria de su propiedad (Hirschman, A. 1964).
  3. Dice el historiador Marco Palacios que “En cuanto a derechos sobre la tierra, los latifundistas han cruzado a conveniencia las líneas entre la posesión material y la propiedad jurídica de los predios” en el largo proceso de más de cuatro siglos de duración de “las fases de apertura y consolidación de las fronteras interiores colombianas, particularmente cuando hay presencia de ‘empresarios territoriales’”(Palacios, M., 2011, 86). Para transformar la posesión en propiedad privada, vale decir, para convertir la posesión material en un derecho adquirido, se requiere que el interesado adelante ante juez competente, un ‘juicio de pertenencia’ donde demuestre que en los últimos veinte años ha tenido posesión quIeta y pacífica del predio, sin más pretendientes sobre el predio que él mismo.
  4. Los opositores a las reformas tuvieron éxito al promover la Ley 100 de 1944  que neutralizó a la Ley 200 de 1936, al prorrogar el plazo de 10 años (1946) a 5 adicionales (1951) para la explotación económica del predio, antes de revertir al Estado. La nueva Ley 100 de 1944 para asegurar la mano de obra a las nuevas condiciones, ató la prórroga con la condición de que los dueños de la tierra consiguieran arrendatarios y aparceros mediante contratos declarados de “utilidad pública”. Con el ascenso del partido conservador al poder en 1946, el plazo de 10 años para revertir el dominio privado al Estado, cayó en el olvido, así como la prórroga hasta 1951.
  5. Según un estudioso del tema (Fajardo, D., 2015, pp. 6-7), en el siglo XX este proceso de expansión de la hacienda sobre los baldíos “fueron generando un cerco sobre las tierras ocupadas por la pequeña y mediana propiedad, limitadas por el agotamiento productivo, el crecimiento demográfico y los conflictos y ante las limitaciones del desarrollo económico del país, los campesinos debieron “saltar” dicho cerco e internarse en las colonizaciones más allá de las fronteras agrarias, dando impulso a la espiral de la valorización de las tierras por la vía de los ciclos “colonización-conflicto-migración-colonización” que perdura hasta hoy, empujado por la guerra y por las ‘leyes para el destierro’ “.
  6. La historia es larga. Una vez lograda la independencia y en los primeros años de vida republicana tuvo lugar la mayor concentración de la propiedad territorial, como lo indica el hecho que para el primer período 1827-1869, en cuanto a tamaño, los baldíos concedidos de más de 2.500 hectáreas representaron el 82.5% del total y en el período siguiente (1870-1900) esa proporción aún era muy elevada, del 70.3%. En el otro extremo y para los dos períodos considerados arriba, los beneficiarios de concesión de baldíos entre una y 100 hectáreas fue de 0.1 y de 1.5%. Luego y ya en el siglo XX, en el período 1901-1931 los pequeños beneficiarios de la concesión de baldíos, recibieron el 5.8% de la tierra en esa condición (Kalmanovitz y López, 2006, p. 59).
  7. En las primeras décadas del siglo XX la concesión de baldíos como tierras de la nación, estuvo muy concentrada. Entre 1901 y 1917 se otorgaron 399 mil hectáreas a 1.442 beneficiarios, pero 79 de ellos recibieron predios superiores a 1000 has. (43% del total) y con coeficiente Gini de la propiedad territorial de 0.65. Entre 1918 y 1931 se otorgaron 483 mil hectáreas a 2.569 beneficiarios, pero 140 de ellos recibieron concesiones mayores de 1000 has. (72% del total), pero con un Gini ahora de 0.84, con base en C. Legrand (Kalmanovitz, S. y E. López, 2006, Op. Cit.).  En total para el período 1901-1931 se  concedieron 882.000 hectáreas con una tasa anual de entrega de baldíos de 29.400 hectáreas/año.
  8. En la época de la república liberal, la privatización de tierras públicas o de la nación, es decir la apropiación privada de baldíos, toma nuevo aliento y es así como entre 1931-1945 llega a una tasa anual de 60.000 hectáreas, duplicando la tasa observada en las tres primeras décadas del siglo XX. Durante ‘La Violencia’ el ascenso fue desbocado, pues se llegó a una tasa de 150.000 hectáreas anuales entre 1946-1954 y de 375.000 como promedio anual entre 1955-1959, (Uribe López, M., Nota 242, p. 233) cuando al final se concretaba la entrega de tierras baldías en el marco de los acuerdos de paz del Frente Nacional.
  9. En una conferencia dictada en 1987 Carlos Lleras Restrepo al rememorar las reformas al régimen agrario durante la República Liberal, señalaba que muchos propietarios de tierras que hacen gala de la legitimidad de sus títulos de propiedad hoy, en su momento lo hicieron mediante procedimientos non sanctos. “¿Cuál era ese fenómeno que aún subsiste en algunas partes del país? Establecer cuáles eran las tierras de propiedad del Estado y cuáles las tierras que habían pasado a ser propiedad particular en forma legítima. Este era un interrogante que también planteaban los sindicatos agrícolas, que entonces empezaban a florecer en el país, los cuales sostenían, en muchísimos casos con razón, que las tierras que estaban tratando de ocupar y de cultivar, de las que eran sacados por las autoridades en virtud de las denuncias de quienes aparecían como propietarios titulares, en realidad eran terrenos baldíos que nunca habían dejado de ser del Estado. […] Pienso que hoy en día, cuando se invoca tanto el sagrado derecho de propiedad, es importante señalar cómo funcionaba esa forma de apropiación para mostrar que esos derechos no son tan sagrados, pues muchas veces no tuvieron un origen muy defensable”(Lleras R., C. 2012, pp. 226-228).
  10. En la presidencia de Carlos Lleras Restrepo, mentor de la reforma agraria, el tema adquirió centralidad. Con la expedición de la Ley 1ª de 1968 y con el antecedente de la creación de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos de Servicios del Estado –ANUC- en 1967, la ley pretendió que los arrendatarios y aparceros podrían  ser propietarios de las parcelas que ocupaban en las haciendas si se inscribían ante las alcaldías de sus respectivos municipios en un plazo estipulado[10]. Dada la fluidez de la información en los círculos del poder local, los propietarios de haciendas informados de las intenciones de sus trabajadores en condición precaria, procedieron a la expulsión masiva de sus arrendatarios y aparceros con tales pretensiones. El campesinado agrupado en la ANUC en número de un millón, procedió a la ocupación de las haciendas durante 1971 con particular intensidad en la Costa Atlántica, Tolima y Huila (M. Arango, 2014, p. 169).
  11. ¿Cómo se llegó a la desinstitucionalización de la política agraria?
  12. Un cuidadoso análisis de la protesta social durante el Frente Nacional, desglosó ésta en siete modalidades siendo una de ellas la invasión (de tierras) que totalizó entre 1958 y 1974, 681 invasiones y de las cuales 384 se presentaron en el año de 1971. Este dato fue corroborado al examinarse las protestas sociales por sectores en ese período de 1958-1974, cuando la protesta campesina sumó 366 eventos en 1971, sobre un total de 588 eventos de protesta campesina en los 16 años del Frente Nacional (Archila, N., M., 1997, Cuadros 1 y 2, pp. 193 y 194).
  13. En los años setenta, en ese mismo plano institucional, la oposición al proyecto reformista en el congreso de la república, con mayoría de quienes se oponían al proyecto y por otra parte el Comité Evaluador de la Reforma Agraria, con mayoría en ese mismo sentido, trazaron los lineamientos del posterior Acuerdo Político de Chicoral (Tolima) de enero de 1972, el cual adquirió fuerza legal al plasmarse en  las Leyes 4ª y 5ª de 1973, luego del gran congreso de ANUC en Sincelejo a mediados de 1972. La primera ley, (Ley 4ª de 1973) neutralizó la reforma agraria a nombre de impulsarla y la segunda (Ley 5ª de 1973) irrigó crédito abundante para la gran agricultura moderna. La Ley 6ª de 1975 buscaría reglamentar la provisión de mano de obra campesina para la gran agricultura mediante el remozamiento de las aparcerías bajo nuevos Contratos de Asociación entre el capital y el trabajo.
  14. En su momento y situados en los setenta, sobre el alcance de la Ley 4ª de 1973 se precisó que bajo el nombre de una ley de reforma agraria, se aclararon las condiciones de no expropiabilidad, o sea de no aplicación de la reforma agraria! Se dijo: no son expropiables los predios adecuadamente explotados, que estén dedicados eficientemente a programas de producción de alto interés nacional (Decreto 584 de 1976). Si no  lo fueran, se producirían? (Gómez J., A., 1976, 67). Se fijó también el criterio de predio “eficientemente” explotado. Se reglamentó el procedimiento para señalar los ‘Mínimos de Productividad”, a la luz de la reforma tributaria de 1974,  siendo este fijado en el 80% del promedio de producción de los tres años inmediatamente anteriores, respecto a cada cultivo, explotación ganadera o forestal existente en una región, subregión y para cada clase de suelo del Instituto Geográfico Agustín Codazzi.
  15. En las Memorias 1973-1974 del último ministro de agricultura de la administración de Misael Pastrana, se confirma el paso al costado de la reforma agraria, al consignar que “Una reforma agraria integral encontrará en las apropiaciones presupuestales que se le hagan, un límite insuperable, y además no es el único camino para mejorar el ingreso rural”. Con la política alterna para el campo, política de Desarrollo Rural Integrado –DRI-, “La tensión social disminuye y la acción del INCORA tiende a perder actualidad y justificación”, según palabras del exministro de agricultura, Hernán Vallejo (Gómez J., A., 1975, 54). Con toda razón y para esa época, se pudo concluir sobre la aplicación de la Ley 4ª de 1973: Probablemente, su principal efecto haya sido el de generar mayores condiciones de seguridad para los propietarios rurales (Fedesarrollo, 1975).
  16. La Ley de Aparcería de 1976, remozó esa antigua institución agraria para denominarla modernamente, Contrato de Asociación entre el capital y el trabajo. Por el Artículo 28 de la citada ley se eliminó la posibilidad existente hasta entonces de hacer pequeños propietarios a los arrendatarios y aparceros, con una gabela adicional para los señores de la tierra: los propietarios rurales que celebrasen los contratos de aparcería de nuevo cuño, podrían obtener la desafectación de sus predios, es decir, dejarían de ser sujeto y objeto de reforma agraria (Gómez J., A., 1976, 71).

          Desde mediados de los años setenta los programas de reforma agraria quedaron de lado, solo subsistió su sombra burocrática y en su lugar tomó fuerza el impulso a los proyectos de Desarrollo Rural Integrado –DRI- con énfasis en la transferencia de tecnología, el crédito y la comercialización. El DRI tuvo financiamiento externo del Banco Mundial –BM- y del Banco Interamericano de Desarrollo –BID-, con contrapartidas presupuestales del gobierno nacional desde la segunda mitad de los setenta y durante la década de los ochenta y buena parte de los noventa. El problema de la tierra para el campesinado ni siquiera se mencionó, ya que esta no era el problema según la corriente de opinión dominante en las élites. Bastaría, crédito, tecnología de la llamada ‘revolución verde’ y asistencia técnica.

  1. El abandono de la política de reforma agraria, en lo último que quedaba de ella, el discurso, porque le ejecución ya había desaparecido, tuvo consecuencias. La correlación entre el desentendimiento de los problemas del campo y el alza de la lucha armada estuvo presente. Bajo el gobierno del presidente López Michelsen (1974-1978), este llegó a decir que el llamado ‘problema agrario’ ya era historia, por cuanto según el censo de población de 1973, el país se había urbanizado y tres cuartas partes de la población habitaban las áreas urbanas. Como los problemas de la tenencia de la tierra eran muy localizados, la acción del INCORA, aún sobreviviente burocráticamente, debía circunscribirse a las llamadas ‘áreas problema’ de orden público, con acciones de política focalizadas allí.
  2. Cuarenta años más tarde otro presidente de la república intentó ignorar primero y descalificar después al movimiento campesino representado en las “dignidades agrarias”, ningunearlo, al exclamar en agosto de 2013: “El tal paro agrario no existe”, cuando el movimiento campesino recobraba vigor en un nuevo mapa de luchas sociales y en La Habana en ese mismo año, el 26 de mayo, Gobierno y FARC identificaron que el punto número uno de la agenda se denominaba “Política de Desarrollo Agrario Integral” (Restrepo, J.C. y Bernal M., A., 2014).
  3. Sin embargo los hechos fueron tozudos y un gran conocedor del problema agrario, historiador económico él y luego consejero de paz y hasta presidente del importante gremio de dueños de la tierra y productores (Sociedad de Agricultores de Colombia -SAC–, el bien recordado Jesús Antonio Bejarano, demostraría en un cuidadoso estudio, que si en 1985 sobre un total de 1035 municipios del país, 173 contaban con presencia guerrillera, 10 años después dicha presencia se había más que triplicado. En 1995 se extendía a 622 municipios (J.A. Bejarano, 1997, p. 133).

Una mirada retrospectiva del desempeño económico del sector agrario colombiano muestra que en la segunda mitad del siglo XX, cuando arreció el conflicto armado, el tema social sobre el que hubo mayor ruido mediático (reforma agraria y conexos) fue el que menores resultados presentó. En cambio, operó una revolución silenciosa que favoreció ampliamente los intereses ligados al capital agrario. Entre 1950 y 1970 el stock de tractores fue más que cuadruplicado y mientras en 1950 el crédito para los cultivos de la moderna agricultura era apenas del 7% del producto agrícola, veinte años más tarde ya llegaba a un tercio del PIB agrícola (Kalmanovitz, S., 1978).

  1. En la presidencia de Carlos Lleras R., cuando más se habló de políticas para el campesinado, al comparar el comienzo y el final de su cuatrienio (1966-1970), los cultivos típicos de la economía campesina tuvieron un incremento en el crédito por renglones, del 96% para la yuca, del 69% para la papa y del 33% para el plátano. En el otro extremo, los cultivos de la moderna agricultura capitalista, aparte de caña de azúcar y banano, tuvieron una atención preferencial en el incremento del crédito otorgado, del 933% para nuevos cultivos como la palma africana; para la soya del 821% y para el algodón del 607% (CIE Universidad de Antioquia – DANE, 1971).

En los años ochenta y noventa el resultado lógico fue la inactividad del INCORA y la marginalidad de las políticas alternas de reforma agraria, de manera que la Ley 30 de 1988 para encaminar la ‘reforma agraria’ a través de mecanismos de mercado, fracasó. Esa misma vía se intentó transitar a través de la Ley 160 de 1994 sobre reforma agraria y tuvo la misma suerte, salvo dos iniciativas nuevas allí consagradas: la creación de Zonas de Reserva Campesina –ZRC- y las Zonas de Reserva para Desarrollo Empresarial. Las primeras han sido tomadas como bandera de lucha para su extensión al resto del país por parte del campesinado, pero con tentativas de desconocimiento de la misma institucionalidad por parte del gobierno nacional. Las segundas, las Zonas de Reserva Empresarial no prosperaron por ausencia de la mano de obra requerida, pues la mano de obra campesina ya estaba ocupada en sus propios proyectos.

La Reforma Agraria fue completamente marginal en Colombia porque entre 1961-1994, menos del 5% de las tierras que entraron al INCORA fueron expropiadas, el resto compradas (Arango, M., 2015, 190). El 90% de los cuantiosos recursos se invirtieron en distritos de riego, mayoritariamente de grandes propietarios y en burocracia y solo el 10% en parcelas con buenas tierras, ingresaron al Fondo Nacional Agrario. Un experto en el tema agrega que “Otro punto en el que hubo un fuerte retroceso fue el ingreso de tierras por extinción de dominio al INCORA, pues de 3.62 millones de hectáreas en 1962-1987, el 92,5% entraron antes de 1972, y el 7,5% después de ese año”, prueba inequívoca de su desaceleración (Arango, M., 2014, 170).

Ya en el nuevo milenio, reformas cosméticas, como el Decreto 1300 de 2003, suprimió entidades que dejaron de aportar a la ejecución (¿?) de la política agraria tales como el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria (INCORA), el Fondo de Cofinanciación para la Inversión Rural, antiguo Desarrollo Rural Integrado (Fondo DRI), el Instituto Nacional de Adecuación de Tierras (INAT) y el Instituto Nacional de Pesca y Acuicultura (INPA) y en su lugar en ese mismo año 2003 se creó el Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (INCODER) que al centralizar la ineficiencia y corrupción de los entes administrativos desaparecidos, tenía que correr con la misma suerte, al decretarse su desaparición por el Decreto  2365 de dic. 7 de 2015). El diario El País. com.co. de Cali en su versión digital de julio 30/2016, recoge la información acerca de la creación de 6 nuevas dependencias en el Ministerio de Agricultura, en lugar del INCODER: la Agencia Nacional de Tierras, la Agencia de Desarrollo Rural, la Agencia para la Renovación del Territorio, el Consejo Superior de Uso del Suelo, el Consejo Superior de Restitución de Tierras y la Dirección de Mujer Rural.

  1. ¿Cómo los indicadores socioeconómicos confirman la negación del campesinado?
  2. De nuevo el análisis enseña que en el inicio del siglo XXI, no había lugar para el optimismo, por el contrario, toda situación era susceptible de empeorar. La concentración de la tierra suele medirse mediante el coeficiente de Gini que fluctúa entre 0 y 1 en sus extremos y donde  aproximarse a cero es indicativo de una  distribución justa o de una  distribución equitativa y aproximarse a la unidad es indicativo de una desigualdad máxima en la distribución del recurso. Entre los años 2000 y 2009 la concentración de la propiedad de la tierra aumentó en 23 de los 32 departamentos del país y 18 de ellos (el 90% de los que aumentaron) tenían un índice Gini superior  80 y a Antioquia le cabía el dudoso honor de encabezar la lista. Antioquia es el departamento que concentra todas las violencias y allí el coeficiente Gini tuvo un aumento dramático al pasar de 0.86 en 2004 a 0.91 en 2009, según el informe de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas para Colombia, que irónicamente tuvo por Título: “Colombia rural: Razones para la esperanza” (PNUD, 2011, p. 98, Nota 15). 
  3. Para poner en contexto porqué Colombia presenta índices de desigualdad de los más altos del continente y éste a su vez tiene índices de desigualdad superiores a los de África y Asia, presentamos como referencia para la comparación, alguno s de esos índices Gini de propiedad de la tierra (promedios), según continentes y regiones en un período de casi un siglo 1880-1990 (Bértola, L. y J. A. Ocampo, 2013, p. 151): Asia = 0.44; Países Bálticos y Escandinavia = 0.48; EE.UU. y Canadá = 0.53; Europa = 0.64 y América Latina = 0.80.
  4. A partir de los datos aportados por la Encuesta de Calidad de Vida del DANE, el gobierno nacional a través del ministerio de agricultura en su diagnóstico se apoyó en ellos para sustentar el lanzamiento del Programa de Formalización de la Propiedad Rural en 2011, donde solo el 60% de los 3.718.000 predios inscritos tenían títulos registrados (C.A. Suescún, 2013, p. 656, Nota 2). No obstante, la disparidad en los datos es grande, según la fuente consultada.   La encuesta Longitudinal de la Universidad de los Andes que hace seguimiento a 10.000 hogares de los estratos 1 a 4 tanto urbanos como rurales, mostraba que en el 2010 solo el 40% del campesinado dueño de fincas tenía títulos válidos y en 2013 se redujo a 37%.

El problema también está presente en muchas de aquellas transacciones de predios rurales que cumplen formalmente con el ritual de ley donde finalmente en las notarías y por ende en las oficinas de registro de instrumentos públicos se administra legalidad, sin saberse si detrás de un supuesto «acuerdo de voluntades», qué tipo de constreñimiento hubo para la compra-venta de predios. En las últimas décadas los cambios en la titularidad de la tenencia en estas condiciones pasan como transacciones en el mercado de tierras y detrás de las cuales se han puesto en marcha campañas de repoblamiento con fines de dominio y control del territorio, una vez consumado el despojo y la expulsión de la población campesina originaria, tal como se ha documentado (Ver “Basta ya!, Colombia: Memorias de guerra y dignidad”, Centro Nacional de Memoria Histórica, 2013).

Siguen siendo válidas las observaciones de quien ya ajusta cincuenta años de estudio sobre nuestra problemática agraria y advertía al comenzar el nuevo milenio que los malos resultados obtenidos en las políticas para el campo se deben a la manera como los actores clave han leído de manera equivocada nuestra realidad y menciona como las dos primeras: 1) La subestimación del potencial económico de la pequeña agricultura asociada a la creencia equivocada de su menor eficiencia respecto a la gran agricultura, pese a la rica evidencia en la dirección opuesta y 2) “Una comprensión defectuosa de las implicaciones de los diversos contratos entre propietarios y arrendatarios, que a menudo –como en Colombia- llevó a legislar ingenuamente contra ciertas formas o a tratarlas como criterio que afectaba la posibilidad de expropiación de la tierra, y en consecuencia alentó a los propietarios a expulsar a los arrendatarios” (Berry, A. 2002, p. 64).

  1. La Comisión de seguimiento a la Política Pública sobre Desplazamiento Forzoso ha estimado con base en la Encuesta Nacional de Verificación que “las hectáreas despojadas y forzadas a dejar en abandono por causa del desplazamiento entre 1980 y 2010 ascendieron a cerca de 6.6 millones”, en esos 30 años (PNUD, 2011, p. 277), cifra cercana a toda el área  cultivada en Colombia, según los datos arrojados por el reciente Censo Agropecuario  Prueba del desinterés gubernamental por el desenvolvimiento del campo es que desde 1970 no se volvió a hacer Censo Agropecuario hasta 2014: el primer censo agropecuario se hizo en 1960 pero por cambios metodológicos en el siguiente censo, se hizo difícil su comparación. El primer acuerdo en la Mesa de La Habana sobre la paz fue sobre la temática rural, en mayo 27/2013. Siendo el Acuerdo de Paz un asunto de primera importancia lo presentado aquí muestra con claridad que la sociedad colombiana en cabeza de sus élites tiene una deuda histórica con el campesinado desde mucho antes que irrumpieran las FARC en el escenario colombiano.
  2. El Acuerdo de Paz definitivo a firmarse entre Gobierno y FARC no tiene una lectura unívoca por parte de los actores. El presidente Santos ya anticipó la suya en entrevista concedida a Yamid Amad (El Tiempo, domingo julio 24/2016, pp. 2-3). P/ YA: ¿El texto del acuerdo es muy extenso? R/JMS: “Son acuerdos con muchos detalles, pero que se pueden simplificar muchísimo…Yo mismo se los puedo resumir de la siguiente forma: 1. Desarrollo rural: más inversión para el campo, sin expropiar a nadie, sin tocar bajo ninguna circunstancia y de ninguna forma, la propiedad privada adquirida en forma lícita”. P/YA: Pero uno de los orígenes de la guerrilla fue la falta de tierra… R/JMS: “Es que aquí hay muchas tierras que se les van a dar –no a la guerrilla- a los campesinos a través, por ejemplo, de la ley de ZIDRES (Zonas de Interés de Desarrollo Rural Económico y Social), para poner a producir millones de hectáreas que hoy están totalmente improductivas…”

 En consonancia, el director de la nueva Agencia Nacional de Tierras, Miguel Samper S. (hijo del expresidente Ernesto Samper), en entrevista de prensa, respondió así: P/ ¿Van a quitar los baldíos? R/ Mientras la tierra haya sido adquirida de manera legal, no hay nada que temer. Un alto porcentaje de los baldíos productivos está ocupado por gente que los está explotando debidamente. P/ ¿Qué otros problemas van a atacar? R/ Algunos estimativos dicen que cerca del 60% de la propiedad rural está de manera informal…P/ ¿Cómo se hará la formalización? R/ Seguimos tramitando lo que viene por demanda. Tenemos 52.000 solicitudes que vienen del INCODER. Pero la gran apuesta son los programas de formalización masiva…Nuestra meta este año es empezar en 11 municipios…P/ ¿Qué tanto del territorio se va a formalizar? R/ La apuesta en el posconflicto y en los próximos años es definir el tema por completo. P/ ¿Y se repartirán todos los baldíos? R/ El tema de los baldíos es que busca garantizarles acceso a la tierra a las personas que no la tienen, y la idea es generar sinergias para que la tierra junte a los pequeños propietarios con los grandes propietarios e inversionistas… La administración –del programa- no es solo titular, también es generar estos vasos comunicantes entre inversionistas y comunidad (El Tiempo, julio 30/2016, p. 4). 

  1. La lectura del gobierno está en sintonía con el proyecto de ley que aprobara el congreso de la república en diciembre de 2015. Su lema podría ser literalmente: La paz es buen negocio (privado). Se trata de la Ley 1776 de enero 29/2016 que sancionara el presidente Santos, quedando pendiente su Reglamentación. Pablo Catatumbo, uno de los jefes negociadores de las FARC en La Habana, tiene una lectura opuesta sobre el significado y alcance de la Ley de ZIDRES: “En contravía de estos acuerdos, en el congreso se ha aprobado la ley de Zidres, reafirmando el propósito de persistir en ese ciclo de victimización e inequidad extrema que han sufrido nuestros pobladores rurales y que ha sido la causa del conflicto armado” (El Espectador, julio 30/2016, p. 10).

Sorprende tanto golpe recibido por los supuestos beneficiarios de la política gubernamental, dada la descontinuidad institucional y su destinatario en última instancia, el campesinado, siempre a la espera de promesas incumplidas. Ha de ser mandatorio el cumplimiento de las recomendaciones de la Misión para la Transformación del Campo, porque los diagnósticos de esta Misión, entregados en 2015 y sus recomendaciones en 2016, así como la realidad revelada por el Censo Agropecuario de 2014 señalan palmariamente la ausencia de Estado y de construcción de nación para una población confinada a la condición de habitantes, sin derechos sociales, económicos, culturales y apenas con remedo de los derechos políticos.

  1. Según el reciente Censo Agropecuario de 2014 (DANE), algunos de sus resultados no podían ser más dramáticos:

Del total de unidades de producción, solo el 15% tiene maquinaria.

  • La asistencia técnica es del 15%.
  • El 80% de los productores no cuentan con sistemas de riego y en la mayoría son canales viejos con tuberías en mal estado.

La mayor proporción de la población censada tenía entre 45 y 54 años y cada vez es menor la población entre 18 y 40 años.

La población migró, solo quedan mayores y un poco más de la tercera parte son mujeres cabeza de familia.

En el área rural dispersa la forma de tenencia predominante es la propia (72%), pero no tienen títulos. Sigue el arrendamiento (10%).

Solo la mitad del campesinado tiene derechos formales sobre la tierra. El resto tiene problemas de titulación.

La elevada informalidad sobre la titularidad de la propiedad rural, constituye un freno para la inversión, por los elevados costos de transacción, en ausencia de incentivos para la inversión.

La Misión para la Transformación del Campo Colombiano, también conocida como Misión Rural (Informe, 2015), dirigida por el exministro, académico e historiador económico José Antonio Ocampo, complementaba en 2015 el diagnóstico de la grave situación de la población rural:

  • La población rural presenta una alta incidencia de la pobreza, tanto por ingresos como multidimensional. En 2013, 43% de la población rural dispersa eran pobres por ingresos y 46% estaban presos de la pobreza multidimensional.
  • Con las categorías de ruralidad propuestas por la Misión, el 24% de la población en municipios rurales dispersos, incluida su cabecera, están en situación de pobreza extrema (indigencia o miseria).
  • Solamente el 39% de la población de los municipios rurales y el 32% en los municipios rurales dispersos está simultáneamente tanto en inclusión social como inclusión productiva. El grupo excluido, pobre en ambas dimensiones es del 20% en los municipios rurales y del 26% en los municipios rurales dispersos.

En las zonas rurales la tasa de analfabetismo en la población entre 15-24 años, cuadruplica el observado en las zonas urbanas. La deserción escolar también castiga al campo, pues mientras que el 96% y 88% de los jóvenes urbanos y rurales respectivamente terminan primaria, el 74% de los urbanos culmina hasta noveno, solo la mitad lo hace en las zonas rurales.

Si la población rural del país era del 23% en 2014, los puntos de atención o sedes prestadoras de servicios de salud son del 10% del total en las zonas rurales. Las barreras para el acceso efectivo a los servicios de salud en el campo, son, la carencia de servicios y la infraestructura deficiente para tal fin, además de la lejanía de los centros de salud cuando los hay, con costos de transporte elevados.

En las zonas rurales la cobertura de acueducto es del 53% y en alcantarillado solo es del 16%, mientras en las zonas urbanas ambas superan el 90%. Se trata de una brecha estratégica por su incidencia en las tasas de mortalidad infantil por enfermedades gastrointestinales.

La protección y seguridad social en el campo deja mucho que desear. El 49% de los ocupados en áreas rurales son trabajadores por cuenta propia y de estos, el 91% recibe ingresos inferiores al salario mínimo legal vigente. Más del 90% están afiliados al régimen de salud subsidiado (Sisben).

  • Si en las zonas urbanas solo un 25% de los adultos mayores de 65 años recibe una pensión, por debajo de porcentaje de los países de la región latinoamericana y del Caribe (CEPAL), donde el 42% recibe pensión, el rezago en las zonas rurales respecto a las urbanas es mayor, porque en las primeras solo el 7% de los adultos mayores recibe una pensión.

Los responsables de toma de decisiones en materia agraria continúan sin comprender la significación real y simbólica que tiene la tierra para la población campesina: es su espacio vital donde mediante la aplicación de su trabajo tiene como aspiración obtener retribución económica, el ingreso, con sentido de dignidad humana. Sin su tierra la vida no tiene sentido y la paradoja del tránsito de hombres sin tierra a tierra sin hombres, ha propiciado la guerra. Para superar el viacrucis del campesinado no puede soslayarse la función estratégica de la tierra para el logro de una economía sólida, territorialmente integrada y sostenible ambientalmente, como garantía de seguridad alimentaria en campo y ciudades.

Si la guerra civil colombiana (La Violencia) sustrajo alrededor del 2% al crecimiento anual del PIB en los últimos 20 años, la paz puede implicar un costo entre el 1 y el 1.5% del PIB entre 2016-2035, pero adicionalmente con un incremento del PIB anual entre el 1.5 y el 2%, según los estimados de la Misión para la Transformación del Campo (2016), no habrá desfinanciación para la paz. Puede concluirse que históricamente  el campesinado ha sido (mal)tratado como población subalterna, por tanto, objeto de discriminación, como ciudadanos de segunda clase, donde para ellos la instauración de la república a comienzos del siglo XIX continuó reproduciendo los mecanismos de explotación, dominación y sujeción, en los ámbitos económico, político y cultural, tal como bajo la dominación española. Ojalá no se siga con  la política del ‘gatopardismo’ de la novela de Lampedusa: ”Que todo cambie, para que todo siga igual”. 

Como telón de fondo, la historia ha mostrado una operación sistemática para destruir el modo de vida (y de producción) de una población que las élites siempre han considerado como la encarnación del atraso, la rémora que hay que eliminar con todas sus representaciones simbólicas, pero con ello, ocultan esas élites su propia incapacidad de poner en marcha un desarrollo autocentrado en la dinámica del mercado interior (y exterior), con lugar para la moderna agricultura pero a la vez con respeto por un modo de producción y de vida armonioso con la naturaleza y eficiente productivamente, contrario al prejuicio existente de considerar al campesinado como la encarnación del atraso, conforme a la vieja visión dualista del desarrollo económico que inaugurara Arthur Lewis hace más de 60 años.

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Uribe López, Mauricio, 2013, La nación vetada: Estado, desarrollo y guerra civil en Colombia, Universidad Externado de Colombia, Primera edición, marzo, Bogotá, 345 pp.

Medellín, septiembre 20 de 2016

[1] Economista, miembro de número de la Academia Colombiana de Ciencias Económicas –ACCE-; miembro de la Asociación Colombiana de Historia Económica y de la Asociación Colombiana de Historiadores. Profesor Asociado de la Facultad de Ciencias Humanas y Económicas de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín. Agradezco a mis colegas y académicos –ACCE-, Gabriel Misas y Rubén Darío Utria, así como al profesor Mauricio Uribe –EAFIT-, la lectura atenta que hicieron del manuscrito y sus atinadas observaciones para mejorar el texto, no obstante, reclamo para mí los errores que puedan subsistir.

[2] La ocupación de ‘baldíos’ es tan antigua y se remonta a la llegada de los conquistadores españoles. A comienzos del siglo XVI los conquistadores invocaron el derecho de descubrimiento como título legítimo de ocupación, pues según Francisco de Vitoria, el fraile dominico experto en teología social: “Se considera que este título es idóneo porque los lugares que están desiertos son, por el derecho natural y de gentes, del que los ocupa, según la Instituta de Rerum Divisione. Y como los españoles fueron los primeros que descubrieron y ocuparon aquellas provincias, síguese que las poseen legítimamente, lo mismo que si hubiesen descubierto una soledad deshabitada hasta entonces…” (De Vitoria, F., 2012, p. 233). Cuando se promulgaron las Leyes Nuevas en 1542 se invocaba el derecho de Gentes para tomar posesión del hallazgo de territorios deshabitados, baldíos, porque los indígenas no contaban como personas por su condición de pueblos bárbaros, es decir,  paganos (no cristianos).

[3]  Existe un documental audio visual, “Colombia, Rebelión y Amnistía 1944-1985” con entrevistas contextualizadas y de amplio espectro. La dirección y producción estuvo a cargo de Carlos Ronderos y contó con la asesoría en la parte histórica de Alvaro Tirado Mejía. Tiene duración de 4 horas y media, en tres segmentos de hora y media cada uno. Reposa en la videoteca del CINEP en Bogotá. Un libro bajo el mismo título fue publicado posteriormente y recoge la totalidad de los parlamentos del documental.

[4] Los “chulavitas” se caracterizaron por la crueldad de sus métodos para eliminar a liberales y comunistas.  Su nombre proviene de las prácticas sicariales -sanguinarias- de sus integrantes, provenientes, al inicio, en su mayoría de la vereda Chulavita del municipio de Boavita en el norte de Boyacá.

[5] La epopeya de la guerrilla liberal en los llanos orientales tuvo montaje por el Teatro de La Candelaria y dirigida por Santiago García en “Guadalupe Años Sin Cuenta”.

[6] ‘Bajar’ de you tube la Elegía a “Desquite” del poeta Gonzalo Arango, sobre las condiciones psico-sociales, económicas y políticas para el surgimiento del bandolerismo.

[7] CEPAL: Comisión Económica para América Latina y el Caribe, dependencia de la ONU.

[8] BM: Para la época se llamaba Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y otorgaba   créditos a los países para reconstruir sus economías destruidas por la guerra y Colombia fue el primer país subdesarrollado en recibir atención del BM.

[9] No confundir con la ‘narrativa analítica’ porque esta última se propone combinar la investigación histórica con los modelos de la teoría de la ‘elección racional’, donde el conocimiento a fondo de un caso histórico sirve como ilustración para construir modelos explicativos para replicar y generalizar estructuras de relaciones causales y resultados a otros casos bajo condiciones supuestamente similares. Se trata de una forma particular de leer la realidad a través del modelo y el ´modelar’ como una alternativa a la historia comparada. Esta metodología está presente en la conocida obra de los profesores Daron Acemoglu (MIT) y James Robinson (Harvard), “Los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza. Por qué fracasan los países”, 2012. La claridad sobre este punto se la debo al profesor de ciencia política en la universidad EAFIT, Mauricio Uribe L.

[10] Recordar que la Ley 135 de 1961 prorrogó por 5 años los contratos de arrendamiento, aparcerías y similares y en consecuencia el gobierno de Lleras Restrepo mediante el Decreto 2811 de 1966, ordenó la inscripción de arrendatarios y aparceros para ese fin institucional.

043.-La vida en tiempos de austeridad – Angus Deaton*

Con la austeridad se reducen los ingresos, se recortan los beneficios y se destruyen empleos. No tenemos garantías de que estos programas den resultado pronto y la economía vuelva cuanto antes a la normalidad. 

10 mar 201.- Cuando me hizo el honor de concederme el Premio Fronteras del Conocimiento en la categoría de Economía, Finanzas y Gestión de Empresas, la Fundación BBVA mencionó mi reciente trabajo sobre el bienestar. No solo la economía, también la psicología y la filosofía dedican cada vez más atención a este campo de investigación, conocido como “ciencia de la felicidad”. Incluso los institutos de estadística nacionales e internacionales vienen demostrando su interés por medir el nivel de bienestar dentro de su habitual seguimiento de la vida de los países.

Todos quisiéramos ser felices, pero una gran parte del mundo está hoy preocupada porque los programas de austeridad que muchos países padecen nos harán infelices, quizá durante bastantes años. Que la austeridad traerá sufrimiento es, por desgracia, cierto. Sin embargo, los resultados de esta nueva investigación nos ayudan a entender el modo en que nos hará infelices, y tal vez puedan incluso ofrecernos un poco de esperanza y de consuelo.

Con la austeridad se reducen los ingresos, se recortan los beneficios y se destruyen empleos. Aunque confiamos en que estos programas den resultado pronto y la economía vuelva cuanto antes a la normalidad, no tenemos ninguna garantía al respecto, y es posible que nos esperen muchos años de pérdidas de ingresos y de más desempleo. El nivel de vida es más bajo de lo que sería en otras circunstancias, y algunas de las personas que pierden sus trabajos podrían tener problemas para encontrar otro, tal vez incluso durante el resto de su vida activa.

También los jóvenes que acceden por vez primera al mercado laboral están en peligro, y pierden no solo los ingresos que les corresponderían, sino una experiencia de trabajo inestimable para sus futuras carreras profesionales. Y habrá quienes tengan más difícil acceder al colegio y a la universidad, viendo así comprometido su porvenir.

Estas son las cosas que preocupan a los economistas cuando meditan sobre la austeridad o sobre los retrocesos que supone. Y está bien que sea así, porque el descenso de los ingresos y el aumento del desempleo traen privaciones y desesperación a muchas vidas.

La nueva investigación sobre el bienestar no menosprecia este tradicional enfoque económico, pero aporta una perspectiva y un modo de pensar diferentes sobre lo que de verdad importa. Nos ayuda, por tanto, a considerar lo que aguarda a la vida emocional de la gente mientras afronta un futuro enormemente difícil e incierto.

La investigación sobre el bienestar pregunta acerca de las vidas de las personas. Los investigadores inquieren sobre ingresos, sobre empleos y sobre lo que la gente hace. Además, las encuestas preguntan a la gente sobre cómo piensa que le van las cosas -lo que sirve para valorar la satisfacción vital- y también sobre su vida emocional. Hay diversos modos de preguntar por las emociones, pero una de ellas -la que utiliza Gallup en sus encuestas- consiste en preguntar a una persona sobre sus experiencias del día anterior: si sintió mucha felicidad, o tristeza, o preocupación, o estrés, o cólera.

Resulta que todas estas dimensiones de nuestra vida son distintas. Alguien puede decir que su vida va muy bien, pero que ayer estaba triste: tal vez ha conseguido un ascenso, pero está llorando la pérdida de un ser querido. Otro puede estar en paro, tener malas perspectivas laborales, y decir que su vida va fatal, pero informar de que ayer se lo pasó genial con sus amigos. Las vidas emocionales son complejas, y la nueva investigación intenta tener en cuenta todas estas dimensiones. Es algo muy útil cuando pensamos en los efectos que la austeridad tiene en la vida de las personas.

Empecemos por las malas noticias. Cuando los ingresos caen, la gente piensa que su vida empeora. Cuando la gente pierde su empleo las consecuencias son considerables en la valoración de su vida. Visto así, el desempleo es una de las peores cosas que pueden ocurrirle a alguien -no tan malo como perder a quien queríamos, o como divorciarse, pero muy malo-.

El efecto va mucho más allá de la pérdida de ingresos que se deriva del desempleo, porque tener un trabajo es parte sustancial de la autoestima de una persona, y le da a su vida un sentido y un propósito. De modo que cuando la gente pierde su trabajo no solo pierde dinero, sino otra dimensión de su vida que es valiosa. Esto no significa que el dinero no tenga importancia por sí mismo. La gente de los países más pobres suele estar menos satisfecha con su vida, y no hay un solo país donde la gente con más ingresos no tenga en más alta estima su vida que la gente que gana menos. Son estas medidas para valorar la vida las que revelan el dolor que provoca la austeridad.

Estas son malas noticias para los que están padeciendo con los programas de austeridad. Para los que han tenido la mala suerte de perder su trabajo, para los que han visto mermados sus ingresos porque el negocio va mal, será imposible ignorarlo y decir que la vida va bien. La gente sabrá todos los días que su vida no es tan buena como antes. Se preocupará también por el dinero, y sentirá una mayor tensión. Claro está que los programas de austeridad tienen en cuenta que no todo el mundo sufre en la misma medida: en EE UU, durante la gran recesión, solo uno de cada veinte trabajadores perdió su empleo. La vida empeoró notablemente para los damnificados y para sus familias, pero el nivel de satisfacción medio del país no cambió mucho, porque uno entre veinte es un porcentaje pequeño de la población (5%).

Todo esto es muy sombrío. ¿Qué hay de las buenas noticias? Como nos dicen los poetas y los filósofos, el dinero no lo es todo, y puede que ni siquiera sea lo más importante. Nuestros estudios han demostrado que las vidas emocionales son más resistentes a las circunstancias económicas que nuestra percepción de cómo nos va en la vida. El sentimiento de felicidad, alegría, preocupación, tristeza, enfado, dolor o placer que forman el tapiz de nuestra experiencia día a día guarda mucha menos relación con nuestras circunstancias económicas.

Aquello que nos produce alegría -nuestros amigos, la familia, los niños, o en mi caso, mis nietos- no depende tanto del dinero. Los datos de la Encuesta Mundial Gallup demuestran que en los países más pobres del mundo la gente experimenta felicidad con tanta frecuencia como en los países más ricos, y también que algunos de los países del mundo con mayor nivel de satisfacción vital -Dinamarca sería un ejemplo- van bastante peor en el asunto de la felicidad. Este no es el caso de España, que hoy por hoy ocupa el puesto 25 (de 158) en satisfacción vital y el 26 en felicidad.

Las vidas emocionales no son completamente ajenas al dinero. Si yo fuera tan pobre que no pudiera visitar a mis nietos, sería muy infeliz. En general, la falta de dinero -la pobreza- puede interferir gravemente en nuestras vidas emocionales, seguramente porque no tengamos suficiente ni siquiera para hacer vida social, comer con los amigos o practicar deporte con ellos. Pero más allá de eso, el dinero no importa tanto.

Son buenas noticias, y supone también una advertencia. La advertencia de que los programas de austeridad deben diseñarse para proteger a los más desfavorecidos, porque la pobreza puede arruinar gran parte de lo que importa a la gente. Pero si eso se logra, por más que la gente percibe la austeridad con enorme fastidio, hay muchas menos razones para preocuparse por la felicidad. La gente seguirá siendo igual de feliz (o infeliz) que antes, se preocupará quizá un poco más, pero no por ello estará más triste, o más enfadada, y disfrutará igual de sus vidas. La austeridad es mala -ya lo creo que lo es-, pero no tiene por qué destruir nuestros placeres diarios.

*Premio Nobel de Economía en 2015

 http://economia.elpais.com/economia/2015/10/12/actualidad/1444648432_529363.html?rel=mas

Comentario Altereco.- “La Gran Depresión, también conocida como crisis del 29, fue una crisis económica mundial… El desempleo en Estados Unidos aumentó al 25 por ciento, y en algunos países alcanzó el 33 por ciento”. El Nobel Deaton debería saber que el desempleo abierto se calcula como porcentaje de la fuerza de trabajo o sea sobre la población económicamente activa. Si la población total era de 123 millones y había 13 millones de desempleados, el desempleo sería del 11% sobre la población total, no el 5%. Quizá los placeres diarios de las familias no pudo haber flotado con el 25% de sus soportes económicos en el asfalto.

Además, hoy en día, ya se distinguen las encuestas sobre felicidad subjetiva y felicidad objetiva. La primera es síquica y de temperamento. Colombia ha liderado varias veces esa encuesta. La otra es de confort y la suele liderar Noruega. Pero en la combinatoria es posible que existan pueblos pobres felices, como también pueblos ricos amargados. Aunque parezca una paradoja.

042.- Curso sobre Desarrollo económico argentino

Curso sobre desarrollo económico argentino

041.- Condiciones internacionales requeridas para la guerra de divisas

Para que pueda ocurrir una guerra de monedas extendidas, una gran porción de economías significantes deben desear devaluar su economía en un mismo momento. Éste hecho solo ha pasado durante la recesión económica global.

Una devaluación de una moneda individual tiene que evolucionar en un aumento de valor en al menos una moneda. El aumento correspondiente se repartirá, generalmente, en las demás monedas 18 y, a menos que el país que se devalúa tenga una economía gigante y se devalúe sustancialmente, el aumento de las otras monedas será pequeño o incluso poco reconocible. En tiempos normales, los países están felices de aceptar pequeños aumentos en el valor de su moneda o, en el peor de los casos, serán indiferentes a este hecho. Sin embargo, si una gran parte del mundo sufre de recesión, por poco crecimiento o están persiguiendo estrategias que dependen de un balance de pagos favorable, entonces las naciones pueden comenzar a competir entre ellas mismas para devaluar. En estas condiciones, una vez que un pequeño número de países empiezan a intervenir, esto puede causar la intervención correspondiente de otros a medida que estos tratan de prevenir un mayor deterioro en la competitividad de las exportaciones.19

Era de Bretton Woods

Desde el inicio de la segunda guerra mundial hasta 1971, el sistema Bretton Woods de tipos de cambio semi fijos causaba que la devaluación competitiva no fuera una opción, lo cual fue uno de los objetivos principales de los arquitectos del sistema. Adicionalmente, el crecimiento económico se encontraba en niveles altos en este periodo, por lo que había poca incentiva para provocar una guerra de monedas, incluso si ésta fuese posible.31

De 1973 al 2000[editar]

Mientras que algunas de las condiciones que permitían una guerra de monedas se encontraban presentes en varios puntos del tiempo de este periodo, los países generalmente tenían prioridades diferentes, por lo que en ningún punto existió una cantidad de países suficientes que desearan devaluar su moneda de manera simultanea para crear una guerra de monedas.32 En diversas ocasiones, los países estaban generando intentos desesperados para no causar devaluaciones, sino para prevenirlas. Por este motivo, los países no se esforzaban contra otros países sino contra las fuerzas del mercado que se encontraban ejerciendo presión no deseada para devaluar sus monedas. Entre los ejemplos de esta situación podemos encontrar a Inglaterra durante el Miércoles negro y varias economías tigre durante las crisis de Asia de 1997. Durante los años centrales de la década de 1980, los Estados Unidos deseaban devaluar su moneda significativamente, y lograron obtener la cooperación de otras economías grandes con el Acuerdo de Plaza. Mientras que la influencia del libre mercado llegaba a su apogeo durante la década de 1990, las economías avanzadas y las emergentes notaron que era mejor dejar correr a la economía con los mercados y no intervenir, incluso cuando existían déficit substanciales de cuenta corriente..33 31

Del 2000 al 2008

Durante la crisis asiática de 1997, varias economías asiáticas contaban con niveles bajos de reservas internacionales, lo que causaba que éstas tuvieran que aceptar términos duros por parte del FMI, y fueron forzadas a aceptar precios bajos por la venta de sus activos. Lo anterior destrozó la fe que existía en la ideología del libre mercado para los países emergentes, y desde el año 2000 éstos comenzaron a intervenir para mantener el valor de sus divisas a niveles bajos.34 Esto aumentó su habilidad para perseguir un crecimiento económico motivado por las exportaciones mientras que al mismo tiempo generaban grandes cantidades de reservas internacionales para poderse proteger de crisis futuras. En este tiempo ninguna guerra de monedas se pudo observar ya que las economías avanzadas aceptaron esta estrategia, ya que en el corto plazo ésta generaría beneficios para sus ciudadanos quienes podían comprar objetos importados a bajo precio y por este motivo podían mejorar su nivel de vida. El déficit de la cuenta corriente de los Estados Unidos creció de manera substancial, sin embargo hasta el 2007, el consenso general de los economistas de libre mercado y los creadores de leyes como Alan Greenspan, en ese entonces el presidente de la FED, y Paul O’Neill, el secretario del tesoro de Estados Unidos, era que el déficit no era un problema del que se debían preocupar.35 36

Lo anterior no afirma que no existieron intereses acerca de este asunto, en el 2005, por ejemplo, un conglomerado de ejecutivos de Estados Unidos, junto con algunos sindicatos y personas del gobierno de rango medio, hablaron acerca de lo que ellos percibían como prácticas no justas de China.37 Estas preocupaciones fueron disipadas de manera rápida. La estabilidad del dólar fue restablecida a medida que las crisis financieras redujeron las órdenes de exportación de China.

Los economistas como Michale P. Dooley, Peter M. Garber, y David Folkerts-Landau describieron la nueva relación económica entre las economías emergentes y los Estados Unidos como el Bretton Woods II.38 39

Devaluación competitiva después del 2009[editar]

Como la moneda más usada para reservas internacionales, el dólar estadounidense fue la moneda cental en la guerra de divisas del 2010 – 2011.

Para el 2009, algunas de las condiciones necesarias para una guerra de monedas habían regresado, con una depresión económica severa, el comercio global en ese año se redujo un 12%. Existió una amplia preocupación de las economías avanzadas acerca del tamaño de sus déficits, éstas comenzaron a unirse a las economías emergentes en la visión de un crecimiento generado por las exportaciones. En marzo de 2009, incluso antes de que la cooperación internacional alcanzara su mayor nivel con la reunión en Londres del G-20 del 2009, el economista Ted Truman se convirtió en uno de los primeros en advertir de los daños de la devaluación competitiva. Él también acuñó la frase “no apreciación competitiva”.40 41 42

El 27 de septiembre del 2010, el ministro de finanzas de Brasil, Guido Mantega, anunció que el mundo estaba “en medio de una guerra de divisas”.43 44Numerosos periodistas financieros concordaron con el punto de vista de Mantega, como Alan Beattie del Financial Times y Ambose Evans-Pitchard de The Telegraph. Los periodistas ligaron el anuncio de Mantega a las intervenciones recientes por varios países que buscaban reducir el valor de su moneda, incluyendo a China, Japón, Colombia, Israle y Suiza.4546 47 48 49

Otros analistas como Jim O’Neill de Goldman Sachs comentaron que los temores de una guerra de divisas estaban exagerados.50 En septiembre, los creadores de políticas como Dominique Strauss-Kahn, en ese entonces director del IMF, y Tim Geithner, el secretario del tesoro de Estados Unidos, reportaron que las posibilidades de que se creara una guerra de divisas genuina eran bajos, sin embargo en los primeros días de Octubre, Strauss-Kahn alertaba que el riesgo de una guerra de divisas era real. Él también comentó que el IMF podía ayudar a resolver los desequilibrios del mercado los cuales podían ser subyacentes para los conflictos acerca de la valuación de divisas. Mr Strauss-Kahn dijo que, usar las monedas como armas “no es una solución y esto puede llevar a una situación muy mala. No hay solución local a un problema global.”51

Una atención considerable se ha enfocado en los Estados Unidos, debido a sus programas de flexibilidad cuantitativa y en China.52 53 Por gran parte del 2009 y del 2010, China ha estado bajo presión de los Estados Unidos para permitir que el Yuan se aprecie. Entre Junio y Octubre del 2010, China permitió una pareciación del 2% de su moneda, sin embargo hay algunas preocupaciones de los observadores americanos de que China solo relaje su intervención cuando existe una presión alta. La paridad fija no fue abandonada hasta antes de la reunión del G20 en junio, después de la cual el Yuan se apreció un 1% solo para devaluarse de manera lenta tiempo después, hasta que la presión continua de los EU en septiembre que provocó que el Yuan se apreciara de una manera más elevada, justo antes de las juntas del congreso de EU de Septiembre que discutirían medidas para forzar una revaluación.54

Reuters sugirió que China y Estados Unidos estaban ganando la guerra de divisas, manteniendo el valor de sus monedas bajo mientras que impulsaban el valor del Euro, el Yen, y otras monedas de las economías emergentes.55

Maarin Wolf, el economísta lider del Financial Times, comentó que podrían existir ciertas ventajas en las economías occidentales de la posición más confrontal encontra de China, la cual en los años recientes había sido la principal patrocinadora de la devaluación competitiva. Él comento que en lugar de usar medidas proteccionistas que podían iniciar una guerra de divisas, una mejor táctica sería usar controles de capital en contra de China para prevenir que este país pudiera comprar moneda extranjera para devaluar el Yuan, como lo sugirió previamente Daniel Gros, el director del Centro para el estudio de las políticas europeas.56 57

Una vista contrastante fue publicada el 19 de octubre, en un escrito del economista chino Yiping Huang comentando que los Estados Unidos no había ganado la última guerra de divisas con Japón,58 y que tenía menos posibilidades de que ganara la que se encontraba con China; sin embargo él comentaba que EU debía enfocarse en mejorar los ajustes estructurales de la junta del G20 del 2010.59

Discusiones acerca de la guerra de monedas y los desequilibrios dominaron la junta del G20 de 2010, sin embargo poco proceso se realizó para resolver el problema.60 61 62 63 64

En la primera mitad del 2011, los analistas y la prensa financiera han reportado ampliamente que la guerra de monedas ha acabado o al menos que había entrado en calma,65 66 67 68 sin embargo en julio de 2011, Guido Mantega comentó al Financial Times que el conflicto seguía su curso.69

A medida que la confianza de los inversionistas de la economía global cayó en agosto, Bloomberg comentó que la guerra de divisas había entrado en una nueva etapa. Esto continuó con nuevas pláticas acerca de una posible tercera ronda de la flexibilidad cuantitativa por los EU y las intervenciones de los primeros tres días de Agosto por Suiza y Japón bajaron el valor de sus monedas.70 71

En septiembre, como parte del discurso inaugural del debate número 66 de las Naciones Unidas, y además en un artículo del Financial Times, la presidenta de Brasil Dilma Rousseff pidió el fin de la guerra de divisas a través del uso de monedas flotantes y una mayor cooperación y solidaridad entre las economías más grandes, con políticas de tipos de cambio fijadas para el bien en lugar de tener naciones individuales buscando una ganancia para ellos mismos.72 73

En marzo de 2012, Rousseff comentó que Brasil seguía experimentando una apreciación no deseable de su moneda; su ministro de finanzas Guido Mantega comentó que el país no seguiría “haciéndose el tonto” dejando que otros se aprovecharan del uso de la devaluación competitiva; éste anunció nuevas medidas enfocadas a limitar una apreciación mayor del Real brasileño. 74 Para Junio, el Real había caído sustancialmente de su auge contra el dólar y Mantega pudo relajar sus medidas en contra de la apreciación de la moneda.75

Guerra de divisas en el 2013[editar]

A la mitad del mes de enero de 2013, el banco central de Japón mostró intención de implementar un programa de compra de bonos el cual devaluaría al Yen. Esto resultó en un periodo corto pero intensivo de alarma acerca del riesgo de un posible renacimiento de la guerra de divisas.

Diversos banqueros centrales y ministros de finanzas emitieron diversas alertas públicas, el primero siendo Alexei Ulyukaye, el primer diputado en jefe del banco central ruso. A él se unieron muchos otros, incluyendo a Park Jae-wan, el ministro de finanzas de Corea del Sur, y por Jens Weidmann, presidente delBundesbank. Weidmann mantuvo el punto de vista de que las intervenciones en el periodo del 2009 al 2001 no fueron lo suficientemente intensas para contar como una devaluación competitiva, sino que una guerra de divisas genuina no era una posibilidad real.76 El ministro de economía de Japón Akira Amari había dicho que el programa de compra de bonos del banco central de Japón estaba dirigido a combatir la deflación y no para debilitar el yen.77

En los primeros días de Febrero, el presidente del banco ECB Mario Draghi coincidió que la política monetaria de expansión como la QE no habían sido tomadas para provocar una devaluación deliberada. El enunciado de Draghi mostró una indirecta en la que se mencionaba que el ECB tomaría acciones si el euro se continua apreciando, y esto causó que el valor de la moneda caiga de manera considerable.78 A mediados del mismo mes, un anuncio del G7 afirmó el compromiso de las economías avanzadas para evitar una guerra de divisas. Este fue inicialmente interpretado por los mercados como una ratificación de las acciones de Japón, sin embargo una clarificación sugirió que a los EU les agradaría que Japón bajara su lenguaje, específicamente a través de no ligar políticas como la QE a un deseo de devaluar el Yen.79 La mayoría de los comentaristas han comentado que si un nuevo periodo de devaluación competitiva ocurre, la economía global terminaría dañada. Sin embargo algunos analistas han comentado que las acciones planeadas de Japón podrían estar en los intereses de largo plazo para el resto del mundo; así como paso en el incidente del 2010-11, el economista Barry Eichengreen ha sugerido que incluso si otros países comienzan a intervenir en contra de sus monedas, esto podía generar un crecimiento acelerado en el mundo entero, ya que los efectos serían similares a una semicordinación de una expansión monetaria global. Otros analistas han expresado un escepticismo acerca del riesgo de la creación de una guerra de divisas, Marc Chandler, el estratega de divisas en jefe de Brown Brothers Harriman, comentó: “una guerra de monedas es una posibilidad remota”. 80 81 82 83

El 15 de febrero, un anuncio liberado en la reunión del G20 de los ministros de finanzas y los gobernadores de los bancos centrales en Moscow afirmó que Japón no enfrentaría un gran nivel de criticismo internacional por sus planes de política monetaria. En una observación endosada por el presidente de la FED, Ben Bernanke, y el director del IMF Christine Lagarde, comentaron que las preocupaciones recientes acerca de una posible guerra de divisas habían sido pretenciosas.84 Paul Krugman ha hecho eco del punto de vista de Eichengreen acerca de las políticas no convencionales de los bancos centrales se puede entender de mejor manera como una preocupación compartida para impulsar el crecimiento económico y no una guerra de divisas. El estratega Kamakshta Trivedi de Goldman Sachs ha comentado que las subidas de los mercados financieros significan que los jugadores del mercado concuerdan que las medidas de los bancos centrales se pueden comprender como una suavisación monetaria y no una devaluación competitiva. Otros analistas han continuado diciendo que las tensiones sobre la valuación de monedas se mantiene, siendo la guerra de monedas e incluso el comercio un riesgo significativo. Los oficiales de los bancos centrales de Suiza, Suecia y China han hecho anuncios acerca de posibles intervenciones futuras en las monedas de cada país.85 86 87 88

Se han publicado análisis por los estrategas de las divisas en el RBS, calificando a los países según su potencial intervención, midiendo su intención relativa para debilitar su moneda y su capacidad para hacerlo. Los ratings están basados en la apertura de la economía del país, el crecimiento de las exportaciones y la valuación de la tasa real de cambio efectiva, así como la capacidad de cada país para debilitar su moneda sin dañar su propia economía. En enero de 2013, Indonesia, Tailandia, Malasia, Chile y Suecia eran los países con la mayor probabilidad de intervenir, mientras que Inglaterra y Nueva Zelanda se encuentran entre los que tienen menos posibilidad.89

Desde marzo de 2013, las preocupaciones sobre las guerras de divisas futuras se han disminuido, a pesar de que en noviembre diversos periodistas y analistas alertaron sobre una posible guerra. La principal fuente de tensión apareció una vez más, esta vez sin ser Estados Unidos versus China o la eurozona contra Japón, sino los EU contra Alemania. En octubre, los oficiales del tesoro de los EU criticaron a Alemania por llevar a cabo altos superavits en las cuentas corrientes y por lo tanto, arrastrando la economía global.90 91

Guerra de divisas en el 2014[editar]

Desde septiembre del 2014, diversos periodistas, comentaristas y personas del sector financiero han incrementado las alarmas por una posible guerra de divisas futuras. En esta vez, en lugar de ser destinada a ser un impulso a la competitividad, algunos estados, especialmente Japón y la Eurozona, podrían ser motivados a devaluar sus monedas como un medio de amenaza contra la deflación. El presidente del ECB, Mario Draghi ha negado todos los intentos por comenzar una devaluación competitiva.92 93 94

Guerra de divisas en el 2015[editar]

Un programa de flexibilidad cuantitativa de 60 billones de euros fue lanzado en enero de 2015 por el banco central europeo. Mientras que bajar el valor del euro no era parte de los objetivos oficiales del programa, hubo mucha especulación diciendo que el nuevo programa de QE representa una escalada de la guerra de monedas, especialmente desde los analistas trabajando en los mercados de FX. Por ejemplo David Woo, un director del Bank of America Merrill Lynch comento que hay un consenso creciente al rededor de los participantes del mercado que indica que se está entrando en cautelosamente en una guerra de monedas. Un editorial del Financial Times argumentó que las alarmas acerca de la guerra de divisas eran una vez más equivocadas.95 96

En agosto de 2015, China devaluó el Yuan por solo el 3%, parcialmente este hecho se debió por los datos débiles de exportación de -8.3% de los meses previos.97 La caída en las exportaciones es causada por la pérdida de competitividad de este país en contra otros países exportadores como Japón y Alemania, en donde las monedas se han devaluado de manera drástica durante las operaciones previas de flexibilidad cuantitativa. Esto generó una ronda de devaluación en las monedas asiáticas, incluyendo Vietnam y Kazakhstan.98

Notas y citas

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  18. Volver arriba↑Though not necessarily evenly: in the late 20th and early 21st century countries would often devalue specifically against the dollar, so while the devaluing currency would lower its exchange rate against all currencies, a corresponding rise against the global average might be confined largely just to the dollar and any currencies currently governed by a dollar peg. A further complication is that the dollar is often affected by such huge daily flows on theforeign exchangethat the rise caused by a small devaluation may be offset by other transactions.
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  32. Volver arriba↑Though a few commentators have asserted the Nixon shockwas in part an act of currency war, and also the pressure exerted by the United States in the months leading up to the Plaza accords.
  33. Volver arriba↑Though developing economies were encouraged to pursue export led growth – see Washington Consensus.
  34. Volver arriba↑Some had been devaluing from as early as the 1980s, but it was only after 1999 that it became common, with the developing world as a whole running a CA surplus instead of a deficit from 1999. (e.g. see Wolf (2009) p31 – 39)
  35. Volver arriba↑There were exceptions to this:Kenneth RogoffandMaurice Obstfeldbegan warning that the developing record imbalances was a major issue from as early as 2001, joined by Nouriel Roubini in 2004.
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  110. Volver arriba↑http://www.kirkusreviews.com/book-reviews/james-rickards/currency-wars-next-global-crisis/Kirkus Reviews: Currency Wars: The Making of the Next Global Crisis, 15 October 2011.
  111. Volver arriba↑Shigru Akita and Nicholas J. White (2009). The International Order of Asia in the 1930s and 1950s. p. 284. ISBN0-7546-5341-2.

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