45.18.-LA NORMA CONSTITUCIONAL DEL FISCO – Eduardo Sarmiento

El gobierno terminó modificando la propuesta inicial de gasto y la recomendación tributaria. La nueva versión es la mitad de la original y deja al país en espera de una nueva Reforma Tributaria. Lo que no se puede hacer es un hueco fiscal anunciado y trasladar la obligación de subsanarlo al Congreso. Inevitablemente se convierte en una carrera desesperada para aumentar los recaudos. Las reformas tributarias se vuelven cada vez menos estructurales y ni siquiera garantizan la proyección de los ingresos tributarios.

El país y el Gobierno han fallado en el manejo profesional del presupuesto. En la reforma constitucional de 1991 se estableció la modalidad de presupuesto desbalanceado. De ese modo, el Gobierno presenta las necesidades de gasto y con base en los recursos disponibles determina los faltantes, titulados hueco fiscal. Así mismo, se establece que el Gobierno debe señalar los medios para subsanarlos, es decir, tiene la iniciativa en la consecución de los recursos. La historia del tema se trata en el libro reciente de Ricaurte Lozada titulado La Constitución Descuartizada.

1 dic 2018 – Desde el principio los partidos políticos y los congresistas rechazaron la propuesta tributaria del Gobierno. La iniciativa de nuevos impuestos quedó en el Congreso, que no dispone de la información para evaluar la incidencia y viabilidad de los tributos específicos. Al final, apareció una colcha de retazos que busca desesperadamente recursos para cumplir el compromiso del hueco fiscal. No deja de ser irónico que la Ley de Financiamiento sometida para aprobación del Congreso sea la misma sugerida por los parlamentarios.

La Constitución establece que la iniciativa de la propuesta tributaria provenga del Ejecutivo y que el Congreso se limite a aceptarla o rechazarla. Lo que no se puede hacer es un hueco fiscal anunciado y trasladar la obligación de subsanarlo al Congreso. Inevitablemente se convierte en una carrera desesperada para aumentar los recaudos. Las reformas tributarias se vuelven cada vez menos estructurales y ni siquiera garantizan la proyección de los ingresos tributarios. Sin ir muy lejos, la última reforma tributaria de Cárdenas, que es similar a la de Carrasquilla, terminó en una disminución de los recaudos con respecto al año anterior.

Debe advertirse que el sistema de presupuesto desbalanceado exige procedimientos más elaborados de proyección y análisis económico. De ninguna manera se puede reducir o establecer unas necesidades de gastos y cotejarlos con los recursos disponibles para establecer un hueco, cuyo cumplimiento queda a disposición del Congreso. El Congreso podía negar la propuesta de Carrasquilla, pero no tenía facultades para modificarla.

La norma constitucional pretendía darle al Gobierno una mayor discrecionalidad para focalizar el gasto hacia los sectores más necesitados y disponer de mayor flexibilidad para incrementar los recursos fiscales y tornarlos más progresivos. Nada de esto se ha conseguido en los 25 años de vigencia de la norma presupuestal. El gasto público y la estructura fiscal no reciben la suficiente atención de los gobiernos. El gasto público que llega efectivamente al 40 % más pobre no corresponde ni al 15 % de los recaudos fiscales. El sistema fiscal se ha hecho cada vez más regresivo y más dependiente de la tributación indirecta; la tarifa del trabajo aumenta con respecto al capital. En consecuencia, el coeficiente de Gini antes y después de impuestos es similar. La estructura presupuestal reproduce la inequidad de los ingresos personales.

La norma constitucional que buscaba una mayor discrecionalidad en el gasto para movilizarlo a los sectores más necesitados, al igual que una mayor flexibilidad para aumentar la progresividad fiscal, no ha tenido los resultados propuestos. En la práctica se ha convertido en una forma de aumentar el gasto público sin propósitos definidos y ampliar el recaudo. Se ha regresado a las épocas en que los presupuestos se modificaban antes de ser divulgados y que la distribución de la carga tributaria se realizaba con criterios individuales

https://www.elespectador.com/opinion/constitucionalidad-fiscal-columna-826760

44.18.-PERFECTA INCERTIDUMBRE MUNDIAL – Eduardo Sarmiento

Las altas fluctuaciones bursátiles que se observan recientemente en los mercados internacionales son la manifestación más visible de los desajustes internos y la incertidumbre. La economía mundial no ha logrado recuperarse. Europa tuvo un respiro en el último año y decayó en el tercer trimestre. América Latina continúa estancada por más de cuatro años, con sus economías mayores en recesión. La excepción es Estados Unidos, que ha logrado recuperarse como consecuencia de la reducción de los impuestos, pero se ve enrarecido por el alza de la tasa de interés propiciada por la Reserva Federal y el desorden de la actual administración.

24 nov 2018.- Los bancos centrales han perdido su capacidad para regular la economía por conducto de la tasa de interés; su eficacia es mucho menos que la de hace diez años. Aún más grave, el sistema mundial, por las intervenciones de los países mayores en los tipos de cambio y la política comercial, ha perdido transparencia. Los países emergentes están expuestos a fuertes desequilibrios que no son corregidos con alteraciones moderadas del tipo de cambio.

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Los desajustes son especialmente críticos en América Latina, en particular en Brasil, Argentina y Colombia. No se cumple el precepto de que las balanzas de pagos son equilibradas por el sistema mundial de tasas de cambio flexibles y los países disponen de una amplia flexibilidad para emplear las políticas fiscales y monetarias para alcanzar la máxima capacidad y el pleno empleo. Los países no tienen más opción que aplicar políticas fiscales y monetarias recesivas para corregir los desequilibrios de la balanza de pagos. Existe un abierto conflicto entre la estabilidad de la balanza de pagos y la actividad productiva. Se regresó a mediados del siglo pasado, cuando las crisis de los países emergentes se originaban por deficiencias externas incontrolables.

La verdad es que el sistema de libre comercio basado en las ventajas comparativas no funcionó dentro de las premisas de la ortodoxia. Se esperaba que el experimento redujera las diferencias de estructuras productivas entre los países desarrollados y en desarrollo y tendiera a igualar los salarios. Por el contrario, las diferencias productivas se agravaron, porque los países desarrollados procedieron a especializarse en bienes altamente intensivos en capital físico y humano, y dejaron los bienes rudimentarios y los intensivos en recursos naturales por cuenta del resto del mundo. Así se observa claramente en el estudio reciente de la CAF, que muestra que la productividad del trabajo de América Latina se amplió con respecto a Estados Unidos. Lo que los países de la región obtienen por conducto del abaratamiento de las importaciones lo pierden por estructuras deficitarias que amplían las brechas salariales.

De hecho, en América Latina se plantea la necesidad de políticas comerciales industriales que subsanen la deficiencia del sistema mundial de tasa de cambio flexible. Hay que racionalizar y frenar el predominio de los sectores intensivos en recursos naturales y propiciar la expansión industrial de alta complejidad y demanda. La coordinación de este manejo con las políticas fiscales y monetarias permitiría alcanzar el balance externo entre el ingreso y egreso de divisas, al igual que el balance externo entre el ingreso nacional y el gasto, y sostener elevados crecimientos de la producción y el empleo.

En fin, el estancamiento de América Latina y su retraso con respecto al resto del mundo en los últimos cinco años obedece a resultados imprevistos de los bancos centrales autónomos y la globalización basada en las ventajas comparativas. La solución es un nuevo orden económico que les dé espacio a las políticas industriales y comerciales, y sustituya la autonomía del Banco Central por la estricta coordinación de la política monetaria y fiscal.

https://www.elespectador.com/opinion/abdon-espinosa-valderrama-columna-820460

43.18 A – GOBIERNO LANZA 27 PACTOS PARA LOGRAR METAS DEL PLAN DE DESARROLLO – Martha Morales*

Como se puede advertir, en las bases hay de todo y para todos los gustos. Baja en pobreza, desempleo y ajustes en la   SIC.  Y todo depende de la Plata. Al fin de cuentas, es un plan presupuestal y no un plan estratégico indicativo.

El presidente Iván Duque durante la conmemoración de los 60 años de Planeación Nacional, se refirió al Plan de Desarrollo. Foto: EFE

Con la salvedad de que los resultados del Censo 2018 y el rumbo que tome la ley de financiamiento en el Congreso puedan llevar a tener que ajustar las metas, el gobierno del presidente Iván Duque presentó oficialmente las bases del plan de desarrollo para el cuatrienio, el cual se llama ‘Pacto por Colombia, pacto por la equidad’.

El plan incluye 27 pactos que fueron insertados en los tres pilares que sostienen este derrotero para el desarrollo del país hasta el 2022: legalidad, emprendimiento y equidad.

18 nov 2018.- “Hablamos de pacto porque lo que tenemos que buscar no es seguir ahondando en las diferencias, no es seguir buscando lo que nos diferencia para promover el incendio nacional. Lo que tenemos es que buscar hilos comunes y una agenda necesaria para el país”, dijo el mandatario.

Más allá de cifras generales, como la de los 1.100 billones de pesos que costará sacar adelante las metas, entre las cuales la equidad se lleva la mayor tajada ($ 516,1 billones), hay un sinnúmero de detalles que traducen las promesas de campaña del jefe de Estado, pero que, para algunos analistas, no son tan fáciles de hacer realidad. “Las bases muestran un plan ambicioso pero idealista, sin cifras muy claras, que ojalá Planeación Nacional aterrice para construir metas posibles”, indicó Cecilia López.

Hablamos de pacto porque lo que no podemos es seguir buscando lo que nos diferencia para promover el incendio nacional

Una Colombia que pasaría de tener 12,8 millones personas en pobreza monetaria a 9,9 millones en 4 años y le daría un golpe contundente a la pobreza extrema, pasándola de 3,5 millones personas a 2 millones, es la que se describe en el plan, cuya apuesta es aumentar la productividad del país en 1,1 puntos porcentuales al final del cuatrienio, con lo cual el crecimiento de la economía tendría que sobrepasar el 4 por ciento, abonando el camino para que se logre pasar la barrera de los 7.000 dólares de ingreso promedio por habitante en el país.

Otra de las apuestas que evidencia el documento es el aumento de cobertura en educación media, de 47,7 por ciento a 50 por ciento en 2022, cuentas que suenan escasas en un entorno global altamente competitivo.

MÁS EXPORTACIONES AGRÍCOLAS

Durante el cuatrienio, con el acelerador puesto en el impulso a los distintos sectores de la economía para que generen empleo, la tasa de desocupación se pretende pasar de 9,4 a 8 por ciento. Y la intención es que se promueva el empleo decente, por lo que la meta es aumentar la formalidad laboral, de 36,8 a 41,2 por ciento.

Entre otras metas que se describen en el plan están la de agrandar las posibilidades del agro para aumentar exportaciones (la meta es pasarlas de US$ 7.368 millones a 8.542 millones). En 220 páginas, que solo son el resumen de las bases del plan, el Gobierno expresa la intención de corregir un problema que afecta a los agricultores y es el de las pérdidas cuando hay sobreoferta de productos. “Poner en marcha la producción agrícola por contrato para asegurar demanda de compra”.

Un país sin hambre o, con menos hambre, es el que se dibuja en el plan. Varios de los objetivos insertos en los pilares apuntan a mejorar la capacidad de compra de alimentos por los hogares, además de que se hace énfasis en dos de las zonas más afectadas por la pobreza: La Guajira y Chocó, en donde se busca, por ejemplo, “implementar un programa de tienda escolar saludable y regular la publicidad y promoción de alimentos a menores de 18 años”.

Según las bases del plan, en Colombia habrá multiplicación de vehículos eléctricos. Se parte de la base de que existen 1.695 vehículos de este tipo, y en cuatro años se contaría con 6.600.

En materia tecnológica, se pretende pasar de 50,2 por ciento de hogares conectados a internet a 70 por ciento, mientras que en lectura la apuesta es incrementar de 2,9 libros leídos a 3,2.

LETRA MENUDA

Según López, hay ciertas dificultades para ‘pasar el charco’, como lo prevé el plan. “La consecución de las metas se enfrenta a dos elementos complicados: la debilidad del Gobierno, pues la última encuesta mostró una baja en la imagen del Presidente, y la división que hoy tiene la sociedad”.

Por el contrario, a José Antonio Ocampo, miembro de la junta directiva del Banco de la República, le gustaron las propuestas, con un pero. “Lo que he visto aún es muy general, pero me gusta y me parece realizable. Sin embargo, dependerá mucho de los recursos”.

Lo cierto es que en la letra menuda del plan de desarrollo se evidencia que el Gobierno busca mejorar temas claves como la atención en salud. “Tener hospitales con infraestructura adecuada y capacidad para responder con calidad y efectividad a las necesidades de toda la población” está inscrito en las bases. Inclusive, se habla de armar una infraestructura de salud móvil que permita llegar a población en lugares remotos y zonas rurales dispersas.

La consecución de las metas se enfrenta a dos elementos complicados: la debilidad del Gobierno, pues la última encuesta mostró baja en la imagen del Presidente, y la división que hoy tiene la sociedad

Para la tercera edad también hay retos. Mejorar la protección económica para la vejez es uno, pero esto no solo será a punta de subsidios, aunque se incluye un mejoramiento en el monto que se asigna a los ancianos a través de Colombia Mayor. También se habla de “promover el acceso a esquemas de protección económica e inclusión laboral”.

Refleja la reforma tributaria

La reforma tributaria que actualmente hace trámite en el Congreso también deja ver su rostro en las bases del plan.

Allí está descrita la “simplificación regulatoria y tributaria para el emprendimiento”, lo que implica bajar impuestos a empresas.

La base de datos para promover los programas sociales, el Sisbén, tiene una casilla especial. En el 2020 se implementará el Sisbén IV, con información robusta, dice el informe.

Esta tarea está ligada a la intención, esbozada en la reforma tributaria, de devolver el IVA a los más pobres si el Gobierno logra convencer al país de que es justo poner IVA a la canasta familiar. En el plan se habla de “garantizar una plataforma operativa para la compensación de IVA a los hogares con menores ingresos”.

Otras medidas

Un fortalecimiento de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), encaminada a “lograr mayor efectividad en el cumplimiento de la política de competencia en Colombia” también está en el plan. De igual manera, se vuelve a hablar de reforma de las CAR y reestructuración de Fonade.

En el documento también está incluido el censo económico, que ya anunció el Dane, para capturar los cambios que ha tenido la actividad empresarial en Colombia.

Ahora falta el cómo, que no solo tiene que ver con plata, sino también con institucionalidad y liderazgo, concluye Cecilia López.

Economía naranja, un capítulo aparte

La economía naranja es una de las banderas del plan de desarrollo, y en la ley de financiamiento, hasta se salvarían de quedar gravada con impuestos. Según el documento, se crea el Consejo Nacional de Economía Naranja, liderado por el Ministerio de Cultura para formular la política integral en el tema y tendrá un viceministerio específico.

Se espera que la economía naranja “pueda contribuir a solucionar algunos de los desafíos productivos y de empleo del país”. El Dane liderará un sistema de información para las actividades de la economía naranja.

*MARTHA MORALES MANCHEGO Redacción Economía y Negocios
@marthamoralesm

 https://www.eltiempo.com/vida/educacion/se-acaba-el-tiempo-para-que-universidades-salven-el-semestre-294922

B .-43.18-¿TUMBAR LA LEY DE FINANCIAMIENTO? – Bruce Mac Master

El proyecto contiene prácticamente todas las recomendaciones de la Comisión de expertos de la Ocde.

Quienes tenemos, entre otras funciones, la tarea de emitir nuestra opinión frente a las distintas propuestas que nacen, hoy nos enfrentamos a cuatro opciones: 1) Rechazar la propuesta. 2) No decir nada. 3) Apoyarla irrestrictamente. 4) Apoyar su trámite proponiendo mejoras. Estoy convencido de que nos corresponde optar por la cuarta opción, y quisiera exponer algunas razones y propuestas que lo sustentan.

18 nov 2018.- Un análisis profundo muestra que el proyecto contiene prácticamente todas las recomendaciones producidas por la Comisión de Expertos y la Ocde que buscaban hacer de Colombia un país más equitativo, más competitivo, más justo en el sentido de reducir la evasión y más formal desde el punto de vista de empresas y empleos.

El proyecto se encarga de financiar los programas vitales que hoy en día se encuentran desfinanciados por 14 billones de pesos, y trae el avance en competitividad que permitirá generar el empleo formal que el país necesita y competir en el mundo. Por su parte, el régimen simple propuesto es el gran incentivo a la formalización que hemos esperado por años.

La crítica más generalizada al proyecto es la de aumentar el IVA para el 30 % de productos de la canasta familiar. Hoy en día, el 53 % tiene IVA. Algunos argumentan el efecto sobre las personas de clase media; otros, el efecto sobre la demanda agregada. Los dos son argumentos válidos que merecen ser atendidos con juicio.

Desde el punto de vista de la progresividad, es conveniente incluir todos los productos en el régimen del IVA cuando está acompañado de la devolución anticipada que se ha propuesto. Operativamente complejo, pero manejable si se usan bases de datos y canales de pago del Sisbén, Familias en Acción y cajas de compensación familiar. Permite, además, reducir la informalidad, la evasión y ampliar la base de actividades económicas contribuyentes.

Parece entonces que un camino es el de buscar minimizar el IVA para los nuevos productos propuestos y llevarlo a un punto más razonable que permita mantener los objetivos fundamentales del proyecto. Para lograrlo, hacemos las siguientes propuestas:

No reducir el IVA actual al 18 y 17 %. Esto ha sido indicado por varios economistas y liberaría 2,8 billones el primer año y 5,8 billones en adelante.

De otro lado, dado que el proyecto busca hacer crecer la actividad económica y el empleo, y que estas dos variables toman un tiempo en arrojar resultados, proponemos acudir a la venta de algunos activos de la Nación para invertir esos recursos en construir esa rampa de crecimiento económico y equidad. Es cambiar activos no estratégicos por un objetivo superior: el desarrollo.

Estas dos acciones permitirían contar con un IVA para los nuevos productos entre el 8 y el 12 %, lo que minimizaría el efecto sobre la clase media y el consumo.

El proyecto tiene decenas de puntos sobre los cuales tenemos observaciones y preguntas. En forma constructiva las hemos comunicado y las seguiremos comunicando al Gobierno y al Congreso.

Será responsabilidad del ministro de Hacienda y del Gobierno correr modelos que permitan identificar el punto exacto en el cual se logren todos los beneficios de largo plazo y no se ponga en duda la recuperación económica de corto plazo que está requiriendo el país.

Será responsabilidad del Congreso aprobar una ley que refleje un propósito superior libre de intereses particulares.

Será responsabilidad de quienes opinamos apoyar, sin tragar entero, una propuesta que permita construir un mejor país para todos.

Comentarios a @Brucemacmaster https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/bruce-mac-master/tumbar-la-ley-de-financiamiento-294618

C .-43.18 – REFORMA SIN PROPÓSITOS DEFINIDOS – Eduardo Sarmiento

La reforma tributaria se desintegró antes del debate. Se presentó como una reforma estructural, pero terminó en una carrera para tapar el hueco fiscal creado por el mismo Gobierno. A mediados de la semana aparecieron tres indicadores que aclaran el marco general de la economía. Primero, en los tres trimestres el producto nacional creció 2,5 %; la industria continuó estancada, con la mitad de los sectores en índices negativos, el empleo crece 1 % y las obras civiles caen 4 %. De nuevo se equivocan las instituciones internacionales y nacionales en las previsiones de la economía. A principio de año el FMI vaticinó que la economía colombiana crecería por encima de 3 %.

17 nov 2018.-  Segundo, los precios del petróleo cayeron por debajo de US$60. Las mayores expansiones de la producción se presentan en Rusia y EE. UU. No será fácil para Arabia Saudita liderar un cartel en el que el mayor potencial de producción se encuentra en organismos externos. La economía colombiana continúa asediada por la enfermedad holandesa, que mantiene el predominio del petróleo y la minería e impide el resurgimiento de las exportaciones industriales y agrícolas. Está abocada a un déficit en cuenta corriente que solo es sostenible en períodos de altas cotizaciones de los productos básicos.

Tercero, la propuesta oficial del IVA a la canasta familiar, que es el principal instrumento del Gobierno para reactivar la economía y cumplir la regla fiscal de reducir el déficit a 2,4 % del PIB, de entrada, fue rechazada por la mayoría de los partidos. El hueco fiscal surge de la ley de presupuesto, que establece un gasto excesivo con respecto al pasado y a las disponibilidades financieras, y obliga al Congreso a cubrirlo.

Los indicadores recientes de producción y el aumento del déficit en cuenta corriente sugieren que el propósito gubernamental de reducir el déficit a 2,4 % del PIB agravaría el estancamiento de la producción y el empleo. La brecha entre los dos déficits se ampliaría. Así ocurrió en la última reforma de Mauricio Cárdenas, que agravó el estancamiento y no incrementó los recaudos. Cómo se enseña en el primer curso, la reducción del déficit fiscal en una economía en estancamiento y deficiencia de balanza de pagos no es el medio adecuado para recuperar la actividad productiva.

La verdad es que el modelo imperante del Consenso de Washington no está funcionando en América Latina. La política de reactivación basada en la reducción del salario y el asistencialismo no es sostenible. El rechazo del IVA a la canasta familiar es una clara manifestación de inconformidad colectiva. El IVA y la reactivación quedaron relegados a un segundo plano. La manija está en el Congreso, cuyo propósito es cubrir el hueco fiscal. Está pagando la culpa de aprobar un presupuesto desfinanciado. La ley de financiamiento acabó siendo una carrera desesperada para aumentar el recaudo fiscal y el gasto.

Lo que se plantea ahora desde el punto de vista del método científico es alinear los instrumentos y objetivos. El medio indicado para reactivar en la economía es la coordinación de la política monetaria y fiscal para conciliar los dos déficits y la política industrial y comercial para rectificar la estructura deficitaria de la balanza de pagos. Falta por ver qué tipo de conciliación se hará para llenar el hueco fiscal y salir de la encrucijada. Lo cierto es que el hueco fiscal le introduce ruido al proceso de decisión y desvía los propósitos centrales. La política fiscal no puede ser guiada por desbalances que aumentan el gasto y los recaudos, sino por la progresividad tributaria en que los que tienen más pagan más.

https://www.elespectador.com/opinion/reforma-sin-propositos-definidos-columna-824100

Nota Altereco: la repetida “enfermedad holandesa” no es por cuenta de la minería y el petróleo, como lo afirma usted y muchos otros economistas, es por cuenta del capital financiero. Así lo demostró Aurelio Suárez en estudio publicado aquí y además verifique don Eduardo, que en la Balanza Cambiaria sólo aparecen registros de reintegro de divisas de Ecopetrol. El resto de compañías extranjeras están exentas, usted lo sabe. Claro que todas pagan impuestos y regalías. No más.

42.18.-ANGUSTIA FISCAL – Eduardo Sarmiento

Los desaciertos del Gobierno en materia fiscal han generado un estado de incertidumbre e inseguridad.  Los anuncios de la elevación del IVA a la canasta familiar y el aumento de las tarifas a las rentas y las pensiones a las personas naturales han generado la sensación de una carga tributaria que supera las posibilidades de la clase media.

10 Nov 2018.- En la última columna mostré como a la clase media le corresponde en la propuesta oficial cubrir la baja de las tarifas de las empresas las personas jurídicas,  la devolución del IVA,  el hueco fiscal y la reducción del déficit fiscal. La operación significa una cuantiosa contracción de la demanda que puede desestabilizar al sistema económico. No se advierte que las clases medias de los países desarrollados tienen ingresos varias veces mayores que los de Colombia, y, en consecuencia, pueden soportar cargas fiscales mucho más altas.

Los economistas neoliberales del mundo y de Colombia no han entendido que la ley de Say no se cumple en muchas circunstancias.  La oferta no crea la demanda.  Tal ha sido el caso de la economía colombiana en los últimos cuatro años. El diagnóstico se analiza en varias columnas, y tienen la manifestación más clara en el crecimiento del crédito por debajo del producto nacional y en el rezago de los salarios con respecto a la productividad del trabajo.

Lo anterior ocurrió durante la administración anterior. Mauricio Cárdenas justificó la última reforma tributaria como una forma de aumentar los recaudos y reducir el déficit fiscal.  Las cosas no resultaron porque la elevación de los gravámenes frenó la actividad productiva. La regla fiscal dejó de cumplirse y significó la inconformidad del FMI  y las firmas calificadoras de riesgo.  Lo cierto es que el hueco fiscal reapareció y el Gobierno entrante se ve obligado a repetir el ritual para complacer a los organismos internacionales.

El desespero fiscal se origina en el desconocimiento de las deficiencias del modelo económico en materia comercial y financiera. La organización externa da lugar a un cuantioso déficit en cuenta corriente.  En las circunstancias actuales asciende a 2.8% del PIB y podría aumentar considerablemente si el petróleo se coloca en la franja de precios entre 40 y $60 dólares el barril. Lo más grave es que el modelo de la inflación objetivo del Banco de la República ha resultado totalmente ineficaz para contrarrestar la contracción de la demanda. La baja tasa de interés de referencia no ha tenido ninguna influencia sobre la tasa y el volumen del crédito.  La economía opera con un exceso de ahorro que impide que la producción iguale el ingreso nacional, al igual que la entrada del crédito al sistema.

El estancamiento de la economía, que lleva más de cuatro años, no se origina en el sector fiscal sino en el sector externo y en el balance macroeconómico. El modelo económico no garantiza la estabilidad de la balanza de pagos ni el aprovechamiento de la capacidad instalada, y la reforma agravaría la insuficiencia.

La ley de financiamiento sobra. La Constitución le da amplios poderes al Estado para impulsar la economía.  Otra cosa es que no hayan sido empleados adecuadamente. La concepción del banco central autónomo para regular la inflación y la austeridad fiscal está fracasando a lo largo y ancho del planeta.

De ninguna manera la solución al estado actual de la economía es una reforma tributaria inequitativa. La recuperación del crecimiento económico se puede lograr con la modificación del modelo imperante. El primer paso es separarse del criterio de inflación objetivo que no ha dado los resultados previstos. A renglón seguido se plantea una rígida coordinación fiscal, monetaria y comercial para corregir la deficiencia estructural de la balanza de pagos y superar el exceso de ahorro que deprime la demanda.

https://www.elespectador.com/opinion/angustia-fiscal-columna-822953

41.18.-LA LEY DE FINANCIAMIENTO – EduardoSarmiento

En artículos anteriores descubrimos con los globos del ministro de Hacienda hacia dónde se dirigía la reforma tributaria. La ley eleva el IVA de la mayoría de los productos e incrementa la tarifa de renta de las personas naturales, baja la tarifa de renta de las personas jurídicas e introduce una devolución del IVA para los estratos 1 y 2 (30 % más pobre). En cierta forma, se acude a la práctica de deprimir los salarios para propiciar la producción y el crecimiento económico.

3 nov 2018.-  Los países no han logrado resolver el conflicto entre el salario y el ahorro. Se considera que el crecimiento y el buen desempeño de las empresas están en el mantenimiento de bajos salarios, y luego en su compensación mediante la elevación de los impuestos y la ampliación del gasto público. La depresión salarial se busca superar con asistencialismo. El esquema no funciona mal en Europa, donde la clase media tiene un ingreso muy superior al del 30 % más pobre y dispone de un estado sólido de bienestar. En cambio, en los países que no existen esas condiciones, la distribución del ingreso se deteriora y los ingresos del trabajo se contraen.

La reforma contempla tres aspectos. Primero, la elevación de los recaudos mediante la elevación de las tarifas del IVA a la mayor parte de la canasta y aumento de la tarifa a la renta de las personas naturales. Segundo, reducción de la tarifa de renta a las personas jurídicas e introducción de todo tipo de subsidios para las empresas. Tercero, devolución del IVA al 30 % más pobre. El primer componente implica una elevación de los recaudos de $13 billones, el segundo una reducción de $10 billones y el tercero una disminución de $2 billones.

No es cierto que la reforma tributaria se destine a cubrir el hueco fiscal. El verdadero propósito es bajar los impuestos de las personas jurídicas y subir los subsidios de las empresas, y compensarlos con la elevación del IVA y el alza de las tarifas de renta de las personas naturales. El hueco fiscal se cubre con otros mecanismos contemplados en la ley de financiamiento, como la privatización de empresas, la normalización tributaria y la modernización de la DIAN, el alza de los precios del petróleo y la supuesta reactivación de la economía.

La justicia tributaria no opera en un sistema dominado por el IVA y de menores gravámenes al capital que obtiene las remuneraciones más altas. La regresividad no se corrige con la devolución del IVA: está visto que la reducción del impuesto a las personas jurídicas es muy superior a lo que recibe el 30 % más pobre. Se repite la práctica general de las reformas tributarias de darle prioridad al recaudo sobre la equidad fiscal. Los que tienen más pagan menos. Por lo demás, la asimetría se acentúa cuando se advierte que el gasto público, que llega al 30 % más pobre, es muy inferior a ese porcentaje. Simplemente, una gran parte del gasto público se destina a partidas que reflejan la misma dispersión de los ingresos individuales.

Para completar, no es claro que la reforma tributaria contribuya a la reactivación de la economía. Los estímulos de oferta de la baja de salarios resultan inefectivos en economías que operan con deficiencia de demanda. La solución solo se puede lograr con un manejo coordinado de la política fiscal, monetaria y comercial que supere el exceso de ahorro y sostenga el balance externo.

La reforma tributaria se presentó como una forma de cubrir el hueco fiscal, reducir las inequidades y supera el estancamiento de varios años. El articulado apunta en una dirección distinta. Las disposiciones se orientan principalmente a reducir los gravámenes de las personas jurídicas y el capital, elevan la participación del capital en el producto nacional y no garantizan la reactivación de la producción y el empleo.

https://www.elespectador.com/opinion/la-ley-de-financiamiento-columna-821797

41.18.-¿Y DÓNDE ESTÁ LA PLATA? – Salomón Kalmanovitz

La propuesta de reforma tributaria del Gobierno es regresiva: aumenta de nuevo los impuestos indirectos, reduce los que recaen sobre las empresas, afectando a sus dueños ligeramente al reintroducir el impuesto al patrimonio. Se incrementa la tributación de los altos salarios y pensiones con tarifa de un 37 %, lo que está bien, pero el impuesto a los dividendos sigue en su tímido nivel de 5 y 10 % que legó la reforma de 2016.

5 nov 2018.-  La inequidad de la propuesta se revela en las desproporcionadas cargas contra la clase media y los pobres que ganan más de un salario mínimo, a quienes no se les reembolsará, como a los que ganan hasta ese límite. El azúcar y las bebidas azucaradas quedaron con un IVA de 18 %, pero deberían pagar el doble, porque causan obesidad y diabetes entre la población.

El Gobierno calcula que el cambio del IVA le reportará 1,1 % del PIB adicional. Las personas naturales, especialmente las de altos salarios, aportarán extra 0,2 puntos del PIB, mientras que las empresas pagarán 1,1 % menos en 2020. El impuesto al patrimonio vuelve a ser temporal por cuatro años, con tasas de 0,75 y 1,5 %, que arrojará 0,1 % del PIB cada año. Así, el IVA es permanente, pero el impuesto a la riqueza no lo es. Se puede deducir que el grueso de la plata que tienen los colombianos no está dónde la está buscando el Gobierno y quizá requiere de unas pistas para encontrarla.

Según Juliana Londoño, el 1 % de las familias más ricas apropian el 21,6 % del ingreso nacional, lo que de acuerdo con las proyecciones de 2018 corresponde a $216 billones. Permítase que deduzcan el 35 % que se propone para los salarios de la clase media y deberán pagar sobre $136 billones, con la tarifa del 37 %. El ejercicio arroja la saludable cifra de $52 billones, que es más de un tercio del recaudo total del Gobierno central. Pongan a tributar los ingresos de los que arriendan su propiedad raíz de lujo y los que concentran la propiedad del suelo rural en el país y obtendrán otro par de puntos del PIB que siempre han evadido de manera olímpica.

También deberían abolir de un tajo todas las exenciones que atienden las zonas francas y muchos más negocios, incluyendo los nuevos regalos que se proponen para los hoteles, la agricultura y la economía naranja, porque la evasión se alimenta de un estatuto tributario que es un colador, aprovechado por los más ricos. De hecho, las exenciones de renta fueron de $59,3 billones en 2017 con un costo fiscal de 1,3 % del PIB (MFMP, 2018, p. 464). Deberíamos tener una ley tributaría rigurosa, igual para todos, sin importar el capital o la tierra de cada cual.

Con todos estos recursos acá propuestos, el Gobierno obtendría el anhelado equilibrio fiscal, podría incluso prepagar la deuda más costosa, al tiempo que puede reducir la tributación de las empresas, que evidentemente es excesiva. Tendría entonces mucha más plata para invertir en educación, salud e infraestructura.

La falta de tributación ha conducido a aumentar la deuda pública, que hoy alcanza 43 % del PIB; con la perspectiva de tasas de interés más altas en el mundo, se va a hacer más costoso estar refinanciando ese hueco fiscal. De esta deuda, hay una parte externa, de US$47.500 millones, que con la devaluación se puede volver muy onerosa. Esta reforma, si es aprobada, será un paño de agua tibia frente al faltante.

https://www.elespectador.com/opinion/y-donde-esta-la-plata-columna-821959 También le puede interesar:  La reforma tributaria de Iván Duque: ¿Un golpe a los más pobres? 

40.18.-CONTEXTO DE LA LEY DE FINANCIAMIENTO – Noelia Cigüenza

Los posibles escenarios que tendrá la ley de financiamiento del presidente Duque

Colprensa La iniciativa legislativa se debería presentar la próxima semana.

A tan solo unas semanas del fin de la legislatura, la expectativa para que el Gobierno presente a consideración del Congreso la denominada ley de financiamiento necesaria para aprobar los $14 billones que le faltan al Presupuesto para la vigencia de 2019 es máxima. Para cumplir con los tiempos establecidos, el Ejecutivo deberá iniciar la próxima semana una carrera frenética en la que le tocará convencer con su propuesta tanto al Senado como a la Cámara de Representantes. Lo más complicado para dar vía libre a este proyecto será alcanzar un consenso en el tema de las tarifas de IVA.

27 oct 2018.- De lo contrario, el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, ya ha asegurado que se vería en la obligación de suspender las apropiaciones del Presupuesto que no tengan financiación, pues aunque el proyecto fue aprobado con 113 votos a favor y 18 en contra por un valor de $258,9 billones, no podría quedar desfinanciado.

Como en el papel no se radicaría una reforma tributaria por la que se necesitan hasta ocho debates, el Congreso solo tendría en principio cuatro citas. La primera de ellas sería en las Comisiones Económicas tanto de Senado como de Cámara; la segunda se daría en la plenaria del Senado; también habría debate paralelo en la plenaria de Cámara; y por último se llegaría a una conciliación.

¿Qué incluirá la ley? 
A nivel general, la ley se dividirá en cuatro grandes bloques: el cambio del sistema tributario, la reformulación de los gastos administrativos del Estado, la lucha contra la evasión fiscal y la reforma de la Dian.

Hasta el momento, tanto el presidente Iván Duque como el ministro Carrasquilla y el director de la administración tributaria, José Andrés Romero, han venido dando pistas de algunas de las propuestas que serán parte de la columna vertebral de este articulado. Entre ellas, destacan algunas como la reducción de la tarifa efectiva que asumen las empresas, la obligación al mayor pago de renta a las aproximadamente 10.000 personas naturales que se embolsan cada mes unos $50 millones o la eliminación de manera gradual de unos $1,2 billones de gastos innecesarios del Gobierno en 2019.

Además, en estas últimas semanas también han hablado de simplificar el engorroso sistema tributario, de generarle incentivos a las empresas de la denominada economía naranja o del agro que generen empleo, de eliminar el monotributo para crear un régimen simple, de reducir la evasión fiscal en 10% cada año, penalizar con cárcel a los evasores de impuestos o implementar la factura electrónica.

No obstante, el gran as bajo la manga que todavía se guarda el Ejecutivo es el de los cambios que podría tener el polémico Impuesto al Valor Agregado (IVA), pues podría empezar a gravar a todos los productos de la canasta familiar que hoy en día están exentos como el huevo, la leche, la carne o el pescado; excluidos como el arroz, las frutas o el gas; o que se benefician de una tarifa diferencial de 5% como el café, las harinas o las carnes frías.

¿Cómo obtener recursos? 
Para sondear previamente a los congresistas, que son los que tendrán que dar luz verde a dicha ley, el ministerio de Hacienda les presentó hace unas semanas tres posibles combos con los que el Gobierno podría tener planteado recaudar los $14 billones que le hacen falta. De llevarse a cabo, el primero de ellos le daría a las arcas públicas $13,5 billones; con el segundo conseguirían $10,4 billones y con el tercero apenas unos $6,9 billones.

LOS CONTRASTES

RICHARD AGUILAR SENADOR DE CAMBIO RADICAL

“El Gobierno estaría planeando gravar toda la canasta familiar con 16%, incluidos los productos exentos y excluidos”.

Cabe destacar que las tres propuestas comparten una estructura idéntica y que la diferencia en el recaudo se basa únicamente en el cambio que se le aplicaría al IVA. Mientras en el primer combo se propone que la tarifa general de 19% se extienda al resto de la canasta, algo que recaudaría en un año hasta $15,3 billones; en el segundo, se establece una reducción gradual de la tasa de 19% a 16% también con una ampliación en la base; y en el tercero, que este tributo se reduzca a 17%. El segundo permitiría $11,9 billones adicionales para el próximo año y el tercero lograría $8,5 billones.

El resto de propuestas son similares en los tres combos. (ver gráfico). En materia de renta, que las personas naturales que ganan unos $30 millones mensuales paguen una tarifa de 37% generaría $2,4 billones para 2019. Sin embargo, que la tarifa de las empresas disminuya (hasta ubicarse en 32% a partir de 2022) no le empezaría a reportar pérdidas al Estado hasta 2020.

Adicionalmente, según este documento, otras propuestas como mejorar la administración tributaria le darían a la Nación $1,5 billones para 2019. Por otro lado, entre los grandes gastos del Gobierno estaría la devolución del IVA por la adquisición de bienes de capital, con una caída en los ingresos de $6,1 billones.

¿Qué pasará con el IVA? 
Aparte de la moción de censura al ministro Carrasquilla y el debate del Presupuesto de la Nación y del de Regalías, otra de las posibles razones del retraso de la radicación de esta ley podría haber sido la disparidad de opiniones en torno al cambio del IVA.

De hecho, como ninguno de estos tres combos tuvo una buena acogida entre los congresistas, ni entre los partidos de la coalición de gobierno como el Centro Democrático o el Conservador, el ministro podría haber estado evaluando otras opciones. De momento, las que más suenan son las de aplicar una tarifa unificada por debajo de ese 19% a toda la canasta u otra diferencial entre los productos. Asimismo, se estaría analizando concienzudamente el mecanismo idóneo para devolver este tributo a las personas de los estratos uno y dos a través de diferentes programas sociales.

“El Ejecutivo estaría pensando en bajar la tarifa de 19% a 16% para todos los productos incluso los que ahora están exentos o son excluidos o también podrían proponer una tarifa diferencial, es decir, que los bienes gravados con 5% pasen a 10%, o similar. Nosotros no vamos a apoyar que se grave la canasta”, aseguró el senador de Cambio Radical Richard Aguilar Villa, quien manifestó que existe una cultura de consumir menos si se gravan los productos.

Por su parte, la representante a la Cámara por Bogotá Katherine Miranda aseguró que el aumento de este tributo sería totalmente injusto, sobre todo, para las personas de más bajos recursos. “A pesar de que el recaudo aumentaría pues las personas de mayores ingresos estarían pagando más, la cuestión no es tan básica porque lo que para una persona de estrato 2 vale una bolsa de leche con respecto a su salario, para otra de estrato 5 o 6 es mucho menor. El costo del IVA es más elevado para los que menos tienen”, sentenció.

https://www.larepublica.co/especiales/contexto-de-la-ley-de-financiamiento/los-posibles-escenarios-que-tendra-la-ley-de-financiamiento-de-duque-2787146

Nota altereco.- harto se ha publicitado las escandalosas pensiones que limitarlas hubo la Corte Constitucional y luego las truculentas trampas para lograr aquellos gajes; pero cuando se habla de someter las pensiones a la tarifa de impuestos común y corriente como se practica en casi todos los países de la oecd, los políticos colombianos se crispan. Sólo iva va, aunque sea regresivo. bg.

40.18.-TIEMPOS DIFÍCILES – Salomón Kalmanovitz

El dólar cerró en $3.180 el 26 de octubre, una devaluación aproximada del 11 % desde febrero de este año. Las razones para este deterioro fueron una caída abrupta de los precios del petróleo y, quizá más importante, el endurecimiento de la política monetaria de Estados Unidos.

El deterioro del precio del combustible reflejó el debilitamiento de la economía china, que apenas comienza a sentir las agresiones comerciales del presidente Trump; política que también deberá afectar negativamente el crecimiento de Europa, el de América Latina y eventualmente el de la propia economía norteamericana. Es que el proteccionismo trumpiano es un tiro en el pie y afecta negativamente a todo el mundo.

La Reserva Federal reacciona frente a un crecimiento fuerte de la economía, estimulada por una reducción de impuestos a las corporaciones norteamericanas que era injusta e innecesaria. La economía venía creciendo de manera sostenida desde la segunda administración Obama y el estímulo fiscal resulta contraproducente, al propiciar la inflación. Por lo demás, cuando su efecto se agote totalmente en 2020, la administración no contará con munición fiscal para enfrentar una nueva recesión y está abocada a fuertes incrementos de la deuda pública, que superará el 110 % del PIB. El sesgo a favor del capital de la reforma tributaria fue tan evidente que Trump prometió a la clase media que también a ellos les reduciría los impuestos para que votaran por los republicanos en las elecciones del 6 de noviembre.

No valió que el energúmeno presidente tildara de “loco” (así, literal, en español) al presidente del banco central norteamericano que él mismo designó y que debe seguir las pautas de su comité técnico, que debe aumentar las tasas de interés hasta que desaparezca la presión inflacionaria. Eso significa que el dólar se fortalecerá contra el resto de las monedas del mundo, incluyendo las de países como Colombia, que no tiene una fortaleza exportadora diferente a la del petróleo y otras materias primas.

Siguiendo el mal ejemplo de Trump, el presidente Duque promete rebajas de impuestos para las inversiones que se hagan en la economía naranja (desde cine y TV hasta la actividad digital) y en la agricultura. Mientras tanto, la situación fiscal de Colombia continúa siendo deficitaria, a pesar de la reforma tributaria de 2016. Según el ministro Carrasquilla, hay un faltante de $14 billones que piensa enjuagar con el IVA del 19 % impuesto a toda la canasta familiar, con alguna forma de devolución arbitraria a los más pobres; también Duque promete un incremento del impuesto a la renta de los más ricos, que no le debe gustar a Carrasquilla. Por el contrario, él quiere poner a declarar renta a los que ganan desde $1,9 millones mensuales, lo cual no le pronostica nada bueno a esta clase media precaria. Lo cierto es que habrá política fiscal contractiva cuando la economía está resentida y a duras penas crece.

Para rematar, la política monetaria también tendrá que ser contractiva para contrarrestar la mayor devaluación del peso colombiano. La pérdida de valor de la moneda en sí misma contribuye a la recesión: reduce la capacidad adquisitiva de la gente y golpea la inversión que requiere importaciones de bienes de capital; no obstante, dirige la demanda hacia la producción local e incentiva las exportaciones industriales y agrícolas.

Sumándolo todo, como dice el título de esta columna, se vienen tiempos tormentosos.

https://www.elespectador.com/opinion/tiempos-dificiles-columna-820645

39.18.-POLÍTICA FISCAL Y ESTANCAMIENTO – Eduardo Sarmiento

Los índices parciales divulgados para el tercer trimestre revelan que la economía no sale del estancamiento. El producto nacional crece 2,5 % y el empleo cerca de 0 %. El crédito aumenta 2 %. Las exportaciones manufactureras y agrícolas no salen del letargo de varios años. Lo más sorprendente es que el recaudo tributario desciende 1 %.

La verdad es que el modelo macroeconómico de inflación objetivo y regulación de la tasa de interés no logró los resultados propuestos. Debido a la tasa de interés cero y a la baja cobertura de las operaciones de redescuento del Banco de la República, el sistema carece de mecanismos automáticos para igualar el ingreso nacional y el gasto. La tarea solo puede realizarse con una estrecha coordinación monetaria y fiscal.

20 oct 2018.- El exministro Juan Camilo Restrepo, que ocupó altos cargos en la administración anterior, en un reportaje de María Isabel Rueda manifestó que la economía está bien, pero que la política fiscal se encuentra muy mal. La ilustración no podía ser más gráfica: el Gobierno adoptó tres reformas tributarias, el recaudo no aumentó y la actividad productiva cayó.

La administración anterior orientó las reformas tributarias a elevar el recaudo para reducir el déficit fiscal y mantenerlo por debajo del déficit en cuenta corriente. El dispositivo dio lugar a un exceso de ahorro y no afectó considerablemente el déficit en cuenta corriente. La economía se mantuvo estancada. Por lo demás, la baja del salario indujo un aumento del gasto social asistencialista y ocasionó una contracción de la actividad productiva por debajo de los recaudos. Lo que se ganó en ingresos tributarios con el IVA se contrarrestó con el aumento del gasto público y la caída de la actividad productiva. Por eso, a los pocos meses de divulgadas las reformas tributarias aparecía de nuevo el hueco fiscal, que llevaba a una nueva reforma tributaria.

El país quedó montado sobre reformas tributarias basadas en el IVA, que bajan el salario y aumentan el gasto público. Luego de tres reformas tributarias, el descenso de los recaudos revela el desconocimiento de las interrelaciones económicas. En un principio, las reformas contraen la actividad productiva y alivian la estrechez de recursos, y al cabo de un tiempo reaparece el faltante. En la práctica son mecanismos temporales para incrementar los recaudos y tapar huecos de gastos no programados. Mal pueden calificarse como estructurales.

No se trata de eludir responsabilidades culpando a una sola política. Como las dos políticas no son independientes, la responsabilidad es compartida. El culpable es el modelo económico que fija prioridades fiscales y desconoce las limitaciones del manejo monetario en un mundo de tasa de interés cero. Lo preocupante es que la nueva administración está comprometida con el mismo modelo. En el fondo pretende reactivar la economía con la ampliación del IVA, que reduce el salario real y aumenta los recaudos tributarios. Está visto que el expediente no supera el exceso de ahorro de la economía, es decir, no la reactiva, ni evita que el hueco fiscal reaparezca y conduzca a nuevas reformas tributarias.

La reactivación de la economía no puede realizarse con políticas fiscales aisladas. Lo que se requiere es una política fiscal y monetaria combinada que mantenga el déficit fiscal por debajo del déficit en cuenta corriente y le suministre amplia liquidez a la economía para ampliar el crédito y la inversión. Asimismo, es indispensable una estructura fiscal progresiva que permanezca durante décadas y no esté expuesta a las angustias de los recaudos.

https://www.elespectador.com/opinion/el-premio-nobel-y-la-industrializacion-columna-817805

39.18.-REFORMAS TRIBUTARIAS PROGRESISTAS Mauricio Cabrera

Bajar impuestos a los ricos se presenta como la fórmula milagrosa para acelerar el crecimiento, tan buena que en Colombia algunos quieren copiarla.

La reforma tributaria de Trump sigue de moda. Bajar impuestos a los más ricos se presenta como la fórmula milagrosa para generar empleo y acelerar el crecimiento, tan buena que en Colombia algunos quieren copiarla. Por fortuna, el presidente Duque no se ha tragado ese cuento fantasioso y ha planteado que quiere un sistema tributario más equitativo en el cual los privilegiados de altos ingresos paguen más impuestos.

15 oct 2018.- En otras partes del mundo también se adoptan medidas orientadas a disminuir la desigualdad y a dotar al Estado con más recursos para financiar programas sociales. El año pasado, por la misma época en que los congresistas conservadores aprobaron la neoliberal reforma ‘trumpista’, en otro país el Congreso aprobó una reforma diametralmente opuesta. A pesar de ser un Estado importante, su reforma no tuvo cubrimiento en los medios de comunicación.

La estrategia central de esa reforma fue el aumento de la tarifa del impuesto sobre la renta a las grandes empresas y a las personas naturales de altos ingresos; además se aumentaron los tributos a las ganancias de capital y se limitaron deducciones a gastos financieros que permitían bajar los gravámenes pagados.

El objetivo del gobierno no era una reforma neutra, es decir no subió unos impuestos para poder bajar otros, sino que espera incrementar el recaudo tributario 5 por ciento para fondear los crecientes costos de sus programas de salud, pensiones y vivienda subsidiada. En ese país, los impuestos a las personas naturales ya eran elevados y progresivos, con tarifas desde el 6 por ciento para los ingresos bajos hasta el 40 por ciento para los más ricos. Con la reforma se subió la tabla, y los ingresos más altos quedaron con un impuesto del 42 por ciento, frente al 33 por ciento de Colombia.

A diferencia de nuestro país, donde el impuesto a las ganancias ocasionales es fijo y bajo –solo 10 por ciento para cualquier ganancia– en ese otro país se tenía un impuesto progresivo con tarifas entre el 6 y el 40 por ciento dependiendo del monto de la utilidad. Con la reforma también se modificó esta tabla, de manera que la tarifa más alta subió al 42 por ciento.

Con altos impuestos a la personas, las empresas gozaban de una tributación más baja: solo 22 por ciento de sus utilidades, más una sobretasa del 10 por ciento del impuesto pagado. Con la reforma se elevó esta tarifa al 25 por ciento para las grandes empresas, mientras que las pequeñas y medianas continuaron con el anterior 22 por ciento.

Aunque no se modificó en la reforma, vale la pena mencionar que en ese país se pagan impuestos altos en las compraventas de finca raíz: 10 por ciento de IVA, más 5 por ciento de bonos de vivienda y otro 5 por ciento de impuestos de registro y adquisición. En total, los costos y tributos al comprar una propiedad pueden llegar al 22 por ciento de su valor, mientras que en Colombia solo son el 5,8 por ciento, o 10,8 por ciento para las viviendas de más de 900 millones de pesos.

La subida de impuestos en ese país no ha espantado a los inversionistas ni se han cerrado empresas; por el contrario, su crecimiento es de los más dinámicos del mundo.
Coletilla. Pregunta para concurso: ¿cuál fue el país que hizo esa reforma progresista? Pistas: no fue el Psoe de España, ni Bolivia, con su socialismo del siglo XXI, ni los liberales progresistas de Canadá, tampoco el país de la Utopía de Tomás Moro. ¿Cuál fue?

Mauricio Cabrera Galvis
Consultor privado
mcabrera@cabreraybedoya.com

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/reformas-tributarias-progresistas-522299

38.18.-AMPLIAR LA BASE DEL IVA – Mauricio Cabrera

La reforma del 2016 estableció un IVA del 5 por ciento a las ventas de vivienda nueva con valor superior a 900 millones de pesos.

Ampliar la base del IVA es una manera eficiente de aumentar el recaudo tributario. Por eso se está proponiendo extenderlo a los productos de la canasta familiar, lo que produciría unos 15 billones de pesos anuales, según estimativos de Minhacienda, a los que habría que descontar unos 2 billones de pesos de la compensación para los más pobres.

7 oct 2018.- Sin embargo, gravar la canasta familiar es regresivo e iría en contra del objetivo que ha planteado el presidente Duque de una ley de financiamiento que permita tener un sistema tributario más equitativo. Aun suponiendo que se superen las dificultades logísticas para compensar a los más pobres, el mayor impacto sería para los vulnerables, esa nueva clase media que no recibe subsidios, pero que apenas subsiste con ingresos un poco superiores a 2 dos salarios mínimos.

En lugar de ampliar la base del IVA hacia abajo, hay que ampliarla hacía arriba, a bienes y servicios que solo compran los privilegiados que, de nuevo, según el presidente Duque son los que deben pagar más impuestos. Una forma muy eficiente de hacerlo es imponer IVA a casi todas las ventas de inmuebles que hoy están excluidas.

La reforma del 2016 abrió esta puerta al establecer un IVA del 5 por ciento a las ventas de vivienda nueva con valor superior a 900 millones de pesos. Fue un primer paso en la dirección correcta, que debe ampliarse por dos caminos: elevando la tarifa, y ampliando su aplicación a otras compraventas de finca raíz.

La tarifa del 5 por ciento es muy baja en comparación con el promedio de los países de la Ocde, que en la mayoría de los casos gravan las ventas de vivienda con la tarifa general del IVA (de 19 hasta 25 por ciento); solo algunos países imponen una tarifa menor, como España e Italia (10 por ciento), mientras que en el vecindario, Chile las grava con la misma tarifa general (19 por ciento). Así debería ser en Colombia.

En cuanto al ámbito de aplicación, debe ampliarse a todas las compras de bienes inmuebles, con excepción de vivienda VIS y VIP. El gobierno pasado contempló la posibilidad de imponer IVA a la venta de oficinas, bodegas y locales comerciales, pero se echó para atrás sin que haya justificación para esta excepción.

También deben gravarse las transacciones de inmuebles usados, pues excluirlos conlleva una utilidad no justificada para propietarios actuales, pues el efecto de gravar los inmuebles nuevos será el de incrementar los precios de todo el inventario de inmuebles del país. En España se grava con el mismo IVA toda venta de inmuebles, así sea la tercera o cuarta transacción.

Finalmente, este IVA debe aplicarse a las compraventas de terrenos rurales y urbanos. Es una forma de impuesto a la tierra que permitiría capturar parte de las enormes valorizaciones que se han dado, con la ventaja de que solo se aplica en el momento de transacciones, de manera que el contribuyente tiene la liquidez para pagarlo.

Esta ampliación del IVA es muy fácil de recaudar, porque se haría en las notarías, y si se supone que aplicaría solo a la mitad de las transacciones de finca raíz que se hacen en el país, podría generar unos 10 billones de pesos anuales. Por supuesto, hay que controlar la evasión que existe al declarar los predios por un valor inferior al comercial, pero hay mecanismos para hacerlo.

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/ampliar-la-base-del-iva-522059

37.18.-¡POR FIN EL BANCO DE LA REPÚBLICA INTERVIENE LA TASA CAMBIARIA! – Eduardo Sarmiento

A finales de la semana pasada, el Banco de la República anunció el propósito de intervenir el mercado de divisas. Se anticipó que cuando el tipo de cambio descienda durante 20 días consecutivos, el Banco procederá a adquirir divisas por un procedimiento complejo de subastas. Si esta determinación se hubiera adoptado durante la administración Uribe y los cuatro primeros años de Santos, la economía no habría experimentado la revaluación de diez años, ni la devaluación posterior que ha mantenido a la economía colombiana en un estancamiento de más de cuatro años.

6 oct 2018.- ¿Por qué no se actuó con anterioridad? Parte de la explicación se encuentra en que el tipo de cambio flexible es un componente central de la trilogía macroeconómica del banco central autónomo. En el momento en que el banco adquiere divisas se genera una emisión de dinero que quiebra la neutralidad monetaria. Por lo demás, se abre la posibilidad de que el sistema cambiario se utilice con mecanismos financieros para cubrir el presupuesto nacional.

El banco central autónomo se justificó con la teoría del equilibrio monetario, en la cual el movimiento de las tasas de interés asegura la reactivación y el equilibrio de la balanza de pagos. El dispositivo entró en descrédito en la crisis de 2008, cuando el mundo se precipitó en un estado de exceso de ahorro y tasa de interés mundial cero. Estados Unidos y Europa no tuvieron más opción que acudir a la compra de bonos del tesoro, para consolidar la reactivación luego de la gran recesión. La tasa de interés de los bancos centrales perdió efectividad para regular el sistema económico.

La decisión del Banco de la República, así no se reconozca en forma explícita, es una respuesta a la ineficacia de la política monetaria para reactivar la economía por la vía de la tasa de interés. La baja de la tasa de referencia no evitó que la economía se mantuviera en estancamiento por más de cuatro años. También constituye un reparo la incapacidad de la modalidad de cambio flexible para enfrentar las alteraciones ocasionadas por los productos básicos y la injerencia de los países desarrollados en las relaciones comerciales. En las épocas de alza de los productos básicos se presentan grandes revaluaciones que desplazan los bienes industriales y agrícolas, en tanto que en las épocas de caída se precipitan devaluaciones y déficits en cuenta corriente que frenan la producción y el empleo. Quiérase o no, se regresó a la época en que el tipo de cambio se fijaba dentro del marco de ajustes graduales.

El nuevo modelo requiere políticas y prácticas muy distintas a las existentes. El Banco de la República deja de operar como piloto automático y se torna dependiente de los movimientos de divisas y las condiciones fiscales. Su principal función pasa a ser la coordinación con la política fiscal. Lo importante es que al ampliar los instrumentos de control, se incrementa la efectividad de la política macroeconómica para alcanzar el balance interno entre el ingreso nacional y el gasto y sobre todo, se fortalece la flexibilidad para alcanzar el balance de las cuentas externas.

Por ahora convendría que el Banco de la República explique las razones que lo llevaron a abandonar la teoría de la autonomía para regular la tasa de interés y cuáles son los elementos de la nueva concepción. En particular, debe precisar la forma como combinará el manejo fiscal para reactivar la producción y el empleo. El resultado final del modelo dependerá de la forma como se articule para armonizar la macroeconomía, impulsar el crecimiento y estabilizar la balanza de pagos.

https://www.elespectador.com/opinion/intervencion-cambiaria-columna-816458

36.18.-PRIVATIZACIÓN E IVA – Eduardo Sarmiento

Durante el predominio neoliberal se generaron grandes rentas que se las han apropiado los más poderosos. El capital encontró un campo abonado en las privatizaciones y las reformas tributarias.

Las privatizaciones significaron transferencias que les generan ganancias mayores que las actividades regulares. En el sistema pensional los fondos privados (AFP) obtienen ingresos muy superiores a las reservas pensionales. Las AFP se quedaron con los cotizantes y Colpensiones, con los pensionados. Mientras el sistema privado opera con grandes excedentes, Colpensiones lo hace con faltantes que le significan al presupuesto nacional erogaciones de $42 billones.

29 sep 2018.- En el sistema de salud, las EPS le adeudan más de $8 billones a los hospitales, que los presentan como activos, pero sin aclarar que en algún momento tendrán que ser asumidos por el Gobierno. En el sistema educativo, los estudiantes del programa Ser Pilo Paga causan erogaciones muy superiores a los costos de las universidades públicas y les reportan márgenes de ganancia excesivas a las instituciones privadas. Para completar, no sobra señalar que las licitaciones de obras públicas se consiguen a pérdidas y las ganancias se obtienen luego con los ajustes y sobrecostos.

Es claro que las privatizaciones de las pensiones, la salud, la educación y las concesiones de infraestructura significan cuantiosas transferencias del sector público al capital. La secuela social está a la vista. El 40 % más pobre obtiene solo el 15 % de la factura tributaria.

Las reformas tributarias de los últimos años se han orientado a sustituir la tributación a la renta y el patrimonio por el impuesto de valor agregado (IVA). La disposición reduce la carga tributaria del capital y aumenta la del trabajo, en particular de la clase media. El efecto neto sobre el recaudo no es muy grande en los países desarrollados, donde los ingresos de la clase media son superiores a los del promedio.

En cambio, en los países en desarrollo como Colombia, donde el ingreso de la clase media es inferior al promedio, se reduce la capacidad de recaudo y se incrementa la inequidad. Es precisamente lo que se observa en la realidad. A pesar de las frecuentes reformas tributarias, la tributación del país es inferior a la de naciones similares y es altamente inequitativa; el coeficiente de Gini es similar antes y después de impuestos.

En los cursos elementales se enseña que la función primordial de la política fiscal es aumentar los recaudos y reducir las desigualdades. Por lo general el logro de un propósito se consigue a cambio de otro. En el caso de la tributación dominada por el IVA se configura el peor de los mundos. La modalidad significa reducción tanto en la equidad como en los recaudos.

El predominio del IVA resulta de una concepción equivocada. En los altos círculos de la OCDE y de los organismos internacionales, se creía que los países habían entrado en una etapa en que el capital se debilitaba y el crecimiento recaía en forma ascendente en el trabajo. Sin embargo, los resultados han sido distintos. El capital es el gran ganador. En todas partes su participación en el producto aumenta 4 % anual.

Si el país pretende avanzar en un Estado social equitativo tiene que empezar por introducirle modificaciones radicales al gasto público. Se requiere una estructura en la cual los sectores menos favorecidos obtienen una participación en la tributación similar o mayor a su participación en la población. Adicionalmente, se plantea volver a la estructura tributaria basada en los gravámenes a la renta y al patrimonio de tarifas crecientes con el ingreso y la riqueza.

https://www.elespectador.com/opinion/la-crisis-argentina-columna-811005

36.18.-¿CUÁLES SON LOS MALABARES CON EL PRESUPUESTO DE 2019 EN EL CONGRESO?

La administración encontró, mediante una movida de su estrategia de financiamiento, una fórmula para cubrir las necesidades de inversión del próximo año, con lo que prácticamente selló la aprobación del presupuesto del 2019. La inversión total pasó de $35,4 billones a $46,5 billones.

¿Cuáles son los malabares con el Presupuesto de 2019 en el Congreso? Foto: Semana 

Sin embargo, aún no le dice claramente al país cómo va a solventar el hueco que tiene.

20 sep 2018.- Ayer se conoció una presentación donde los técnicos del Ministerio de Hacienda proyectaban posibles escenarios de un ajuste fiscal que incluye modificaciones en los impuestos, recortes en el gasto y medidas para impulsar la administración de impuestos.

La sorpresa entre los congresistas es que el impacto de tales medidas de ajuste, depende en una gran medida de aumentar el recaudo tributario por la vía de modificar el IVA.

Lea también: Estos son los escenarios de la reforma de Carrasquilla

El senador Richard Aguilar, del partido Cambio Radical, aseguró, luego de la sesión de las comisiones económicas conjuntas donde se discutieron las partidas regionales, que el gobierno aumentó el presupuesto de inversión, pasando unos recursos que estaban destinados al abono de capital de la deuda, lo que equivale a unos $14 billones.

Fue sobre la base de esta medida de ajuste que se realizó la discusión este jueves en el Congreso sobre a dónde van a ir las partidas de inversión del Presupuesto General de 2019.

Aguilar aseguró que esto significa “un tiro al aire”, porque si el Gobierno Nacional no logra aprobar medidas tributarias que aumenten el caudal de recursos para el fisco, se va a enfrentar a dos salidas.

La más drástica es decretar el próximo año un duro recorte en el gasto que se llevaría por delante los recursos para Familias en Acción, los subsidios a servicios públicos de los estratos bajos, los compromisos vigentes de Ser Pilo Paga y los Programas de Alimentación Escolar (PAE). Eso tendría enormes implicaciones económicas porque llevaría el gasto público a niveles muy bajos.

La otra salida sería incumplir la regla fiscal, lo que tendría también derivaciones problemáticas, porque inmediatamente se encarecería el costo del capital para toda la economía colombiana.

Lea también: Presupuesto de 2019: no hay plata pa’ tanta gente

https://www.dinero.com/economia/articulo/como-va-a-financiar-el-gobierno-duque-el-presupuesto-de-2019/262271

36.18.-DEVOLUCIÓN DEL IVA – Jorge Iván González

En la discusión sobre las posibles fuentes de financiamiento, el Gobierno ha dicho que la incidencia negativa que tendrá para los pobres la ampliación del IVA, o el aumento en la tarifa, se compensará mediante instrumentos que le devuelvan a las familias un monto equivalente, de tal manera que el impuesto no afecte su nivel de ingreso y su capacidad de consumo.

La reflexión gubernamental se basa en dos postulados. El primero es la aceptación de la regresividad del IVA. Y el segundo es su certeza sobre la posibilidad de la compensación.

28 sep 2018.- Como suele suceder con los tributos indirectos, por su misma naturaleza el IVA es regresivo. Ello significa que impactan más el ingreso de los pobres que el de los ricos. La regresividad del IVA se puede analizar de dos maneras.

Por un lado, considerando el peso relativo que tiene en el ingreso. Las estimaciones que se han realizado en el país muestran que las familias pobres pueden estar destinando al pago del IVA 8%-9% del ingreso, mientras que en los grupos de ingresos altos la relación puede ser de 9%-10%.

Así que los porcentajes son muy similares. De acuerdo con estas relaciones, el IVA es regresivo porque los ricos no pagan, como porcentaje de su ingreso, un monto significativamente mayor que los hogares pobres.

La otra forma de examinar la regresividad del IVA es comparando el Gini antes y después del impuesto. El estudio realizado por el equipo de la Universidad del Rosario (Subsidios y Contribuciones. Balance Financiero de los Hogares Bogotanos), muestra que “… el impuesto del IVA aumenta en casi 1,2 puntos porcentuales la desigualdad del ingreso en el país”.

Estas evidencias sobre la regresividad del IVA son contundentes y, de hecho, el Gobierno las acepta, y por esta razón busca los mecanismos de compensación. Habría tres formas de evitar la regresividad del IVA. La primera es no aumentarlo y, en su lugar, recurrir a los impuestos directos, que se pueden diseñar con criterios de progresividad.

El segundo camino, que ha generado mucha confusión, consistiría en devolver el dinero en efectivo a través del sistema bancario. Para los intermediarios financieros este camino es ideal porque consolida la bancarización.

Pero esta solución es muy compleja porque es prácticamente imposible individualizar el monto que se paga por IVA. Y el tercer camino consiste en ampliar los alcances de la política social, atendiendo prioritariamente a los pobres.

Si la alimentación escolar mejora y se universaliza, si se reduce la tarifa del transporte público, si se consolidan los subsidios a los servicios públicos, si los cupos en las universidades se amplían, etc., las familias pobres recibirían del Estado unos bienes y servicios que compensarían los pagos del IVA.

Desgraciadamente, en Colombia y en América Latina no se han logrado estas compensaciones, y la política fiscal, entendida como la conjugación de impuestos y de subsidios, no reduce el Gini.

Mientras que, por ejemplo, en Bélgica el Gini pasa de 0,5 a 0,2 gracias a la conjunción adecuada de impuestos y subsidios, en América Latina el Gini no se mueve. Claramente la compensación no ha sido posible. Para modificar el Gini de manera sustantiva no basta con medidas de política social, sino que se requiere afectar la riqueza con impuestos progresivos.

https://www.larepublica.co/analisis/jorge-ivan-gonzalez-506394/devolucion-del-iva-2776057

36.18.-¿POR QUÉ EL BANCO DE LA REPÚBLICA COMPRARÁ 400 MILLONES DE DÓLARES?

Subastas se harán cuando la tasa de cambio esté por debajo de su promedio de los últimos 20 días.

La semana se ha caracterizado por fuertes fluctuaciones de la divisa. Foto:  Reuters/Archivo- EL TIEMPO

 Luego de varios años, el Banco de la República reinicia este lunes una etapa de reacumulación de reservas internacionales. La primera subasta se llevará a cabo por 400 millones de dólares y podrá ejercerse entre el 2 y el 31 de octubre.

Tras la junta directiva del Banco de la República que se realizó el viernes, donde además se mantuvo la tasa de interés en 4,25 por ciento, el gerente del Emisor, Juan José Echavarría, dijo que la subasta se hará con el fin de prepararse para una posible reducción de la línea de crédito flexible (11.500 millones de dólares) del Fondo Monetario Internacional (FMI), en el 2020.

30 sep 2018.- Los analistas coinciden en que en la medida que se eleve la tasa de interés de los bonos del Tesoro de EE. UU., que hoy se encuentra entre un rango de 2 y 2,25 por ciento, los costos de endeudarse fuera serán mayores para el Gobierno, entidades, empresas y financieras, entre otros agentes. Banco de la República mantuvo tasas de interés en 4,25 %El dólar perdió 35 pesos esta semana y otras noticias en datos

El director de Estudios Económicos del Grupo Bolívar, Andrés Langebaek Rueda, prevé que el Emisor reemplazará una parte de la línea de crédito contingente con el FMI, que actúa como un seguro ante reducciones en ingresos por divisas.

“Sin embargo, tiene un costo (prima) importante. Las reservas internacionales y la línea de crédito contingente con el FMI son mecanismos equivalentes para mejorar la liquidez en divisas; la escogencia de uno u otro mecanismo depende del costo”, agrega el experto.

En su concepto, el alza de la tasa en EE. UU. aumenta el interés que ha obtenido el Banco de la República por mantener reservas internacionales, por lo cual se favorece este mecanismo de acumulación de los bancos emisores.

“En resumen, se vuelve más rentable para el Banco acumular reservas y pagar una prima menor por la renovación de la línea de crédito con el FMI”, explica.

No obstante, como es habitual, el Banco no avisó cuánto durará el programa de acumulación de reservas y ni cuál es su monto.

Las subastas se hacen por medio del mecanismo put, esto significa que se harán efectivas cuando la tasa de cambio esté por debajo de su promedio de los últimos 20 días hábiles y se evitan en períodos de presión al alza de la tasa de cambio.

“Hay que mirar qué tanto puede devaluar la moneda esta medida en tanto hay un nuevo agente comprador de dólares en el mercado colombiano. Si se deprecia mucho, el dólar puede afectar la inflación, pero ayuda a las exportaciones”, dijo el director de investigaciones económicas de BTG Pactual, Sergio Olarte.

Aunque el experto considera que la medida del Banco de la República es inesperada, pues veía como principal riesgo inflacionario la depreciación del tipo de cambio, cree que dicho riesgo ha disminuido.

En tanto, Juan David Ballén, director de Análisis de Casa de Bolsa, señala que como se presenta una elevada vulnerabilidad y fuertes presiones al dólar, era oportuno que el Banco de la República proyectara acumular reservas si se llega a presentar un fuerte choque externo.

Mientras que Mauricio Reina, investigador del centro de estudios Fedesarrollo, opinó que no ve esto como una señal de alarma si se miran la situación de la región, los buenos precios de divisa y la caída del dólar en los últimos días.

https://www.eltiempo.com/economia/sector-financiero/banco-de-la-republica-va-a-comprar-400-millones-de-dolares-275250 

35.18.-LA ECONOMÍA Y LA REFORMA TRIBUTARIA – Salomón Kalmanovitz

El crecimiento económico del segundo trimestre repuntó levemente. Tanto la agricultura como la industria tuvieron un buen comportamiento; la primera, gracias a una Niña de muchísima agua que se prolongó desde 2017 hasta mediados de agosto y una tasa de cambio que la favorece a ella y a la industria. Desafortunadamente, la caída de los precios está generando pérdidas a agricultores y lecheros que auguran un receso del sector hacia el futuro.

24 sep 2018 .- La construcción sigue siendo un lastre para la economía porque todavía tiene un enorme inventario de apartamentos y oficinas sin vender. Tanto las licencias de construcción como los despachos de cemento registran cifras negativas y los precios de la vivienda vienen cayendo desde hace cuatro años. En el país hay poco crédito para constructores y compradores, lo que sugiere que las inversiones y adquisiciones se hacen de contado.

La mejor noticia para el Gobierno fue la recuperación del precio del petróleo que contribuirá a mejorar sus ingresos a fin de año y que también cerró bastante el déficit en cuenta corriente que tiene el país con el resto del mundo, algo que tenía nerviosos a los mercados e inversionistas extranjeros. Sin embargo, no aumentó el volumen real de exportaciones de carbón o petróleo, que se mantiene por debajo de los 800.000 barriles diarios. La tasa de cambio se ha vuelto a devaluar por la expectativa de que Estados Unidos apriete su política monetaria, algo a lo que se opone el presidente Trump. Su guerra comercial contra el resto del mundo está creando mucha volatilidad en los mercados cambiarios globales.

El déficit fiscal se viene corrigiendo: se proyecta que alcance 3,5 % del PIB en 2018 y hay que seguirlo reduciendo, para lo cual es ineludible otra reforma tributaria. De todas maneras, la prima de riesgo país para Colombia se redujo de 315 en 2016 a 116 hoy, que es igual a la de México. El resultado electoral también atrajo algo de inversión extranjera que estaba a la expectativa del resultado, pero el guarismo del segundo trimestre se acercó sólo a los US$6.000 millones, por debajo de los años de bonanza en que se duplicaba esa cifra.

El ministro Carrasquilla no sabe bien qué hacer de reforma tributaria así que preparó un menú con tres opciones, en todas ampliando la base del IVA: en la primera, le extrae $15,3 billones a los consumidores, devuelve $6,2 billones a los empresarios que compren bienes de capital y $1,5 billones a los estratos 1 y 2; en la segunda, el recaudo del IVA es de $12 billones y le devuelve igual a los empresarios y $1,4 billones a los pobres; en la tercera, reduce la tarifa del IVA al 17 %, obtiene sólo $8,6 billones, le otorga igual a los empresarios y un poco menos, $1,3 billones, a los pobres. En el combo 1 se logran $13,5 billones de recaudo total nuevo en 2019 aunque hacia 2021 alcanza 21,5 billones, mientras que en el combo 3 solo se obtiene la mitad, menos de 1 % del PIB.

Aunque se dice que Carrasquilla salió fortalecido del debate por los bonos del agua con los que se repitió la historia de la burbuja inmobiliaria de 2008, en la que se prestaba mucho dinero a personas sin capacidad de pago, lo cierto es que hasta el senador Uribe se le atravesó en el camino de su reforma tributaria. Sin el apoyo de la bancada del Centro Democrático, es difícil que se apruebe una que lleve el sello personal del controvertido ministro. Parece que el combo 3 busca seducir al presidente eterno.

https://www.elespectador.com/opinion/la-economia-y-la-reforma-tributaria-columna-813908

35.18.-URIBE AÑORANDO LA RERUM NOVARUM – Jorge Iván González

El expresidente Uribe propone que el país avance hacia una “economía cristiana”. Al tratar de explicar los fundamentos que debería tener este tipo de economía se le siente su añoranza por la Rerum Novarum, la famosa encíclica de León XIII, que fue promulgada en 1891.

Por aquellos días, el Manifiesto del Partido Comunista, escrito en 1848, e inspirado por Marx y Engel, anuncia con tono profético: “Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo. Contra este fantasma se han conjurado en una santa jauría, todas las potencias de la vieja Europa, el papa y el zar…”.

14 sep 2018.- El mensaje revolucionario del Manifiesto es contundente: “Tiemblen si quieren las clases gobernantes, ante la perspectiva de una revolución comunista. Con ella, los proletarios no tienen nada que perder, sino sus cadenas. Por el contrario, tienen todo un mundo entero que ganar. Proletarios de todos los países, uníos!”.

A finales del siglo XIX las condiciones de vida de la clase obrera y de los pobres eran durísimas. Las descripciones de autores como Dickens y Hugo son conmovedoras. El gran aporte que le hizo la teoría económica a la sociedad, dice Sylvia Nasar en su reciente libro, La Gran Búsqueda, fue mostrar que los pobres no siempre estarán entre nosotros porque las condiciones sociales se podían cambiar.

Numerosos economistas rechazaron la “ley de pobres” porque perpetuaba la pobreza. Y esta opción por el cambio de sociedad no solo era un asunto de los comunistas, sino que también inspiró el pensamiento liberal. En esta búsqueda de alternativas participaron activamente autores como John Stuart Mill y Henry George, para quienes la propiedad privada tiene sentido solamente si está acompañada de medidas impositivas radicales.

En medio de estas tensiones y conflictos, León XIII lanza un mensaje de conciliación, invitando a la armonía entre empresarios y trabajadores, y pidiéndole a los pobres que acepten su condición porque allí está reflejada la voluntad de Dios: “… a los afligidos por alguna calamidad se ve más inclinada la voluntad del mismo Dios, pues bienaventurados llama Jesucristo a los pobres”. Esta opción conciliadora de la catolicidad ni siquiera la compartieron los liberales.

Al tiempo que George se enfrenta con los terratenientes y los acusaba de “delincuentes” y “ladrones”, la Rerum Novarum invoca la propiedad de la tierra para los pobres, pero es tímida frente al poder terrateniente.

Los terratenientes se acabaron en Europa a principios del siglo XX. Y esta fue una condición básica para poder avanzar hacia la modernidad. En Colombia, los terratenientes siguen imponiendo sus condiciones, y para mantener este estado de cosas lo mejor es recurrir a la Rerum Novarum.

La catolicidad de Uribe es premoderna. Ordoñez lo acompaña desde la OEA, suplicándole, como lo hace en su tesis de grado, “… a nuestra señora la Virgen María… la restauración del orden cristiano y el aplastamiento del comunismo ateo”.

Las preocupaciones del papa Francisco son de otra naturaleza. Su encíclica Laudato Si’ abre discusiones relacionadas con el crecimiento verde, y supone de entrada que con los terratenientes no es posible la modernidad. El problema para Francisco no es el comunismo ateo, sino la búsqueda de las condiciones mínimas que permitan que la especie humana pueda permanecer en el planeta Tierra.

https://www.larepublica.co/analisis/jorge-ivan-gonzalez-506394/anorando-la-rerum-novarum-2770793

 

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