12.19.- EL ORDEN ECONÓMICO MUNDIAL EN TRANCE . Eduardo Sarmiento

                                                       En trance y soledad                                             

 La economía mundial evoluciona con grandes sobresaltos. Desde la crisis de 2008, la constante de la economía global es la aparición de un área en crisis de escasez de divisas y caída del crecimiento económico. Mientras en el pasado la expansión de las economías se repartía en todas las áreas, en los últimos años significa la caída de alguna de ellas. En el 2008 le correspondió a Estados Unidos, en el 2011 a Europa, en 2014 a América Latina, y ahora vuelve a Europa, con Alemania a la cabeza. La impresión es que estamos en un mundo en que no caben todos los países. Siempre hay un grupo en crisis.

13 Abr 2019.- Como lo señalé en varias columnas, se ha regresado a mediados del siglo XX. En ese entonces el desarrollo y el progreso eran determinados por la generación de divisas y por la capacidad de adquirir bienes en el exterior. El desempeño, en particular en los países en desarrollo, como era el caso de América Latina, era determinado por la disponibilidad para adquirir los bienes esenciales de capital y consumo en el exterior. Algunos países adoptaron transformaciones administrativas para moderar la dependencia de la economía mundial. Así, en el gobierno de Carlos Lleras se instauró un sistema de control de cambio que racionaba las divisas y se siguió un programa de diversificación de exportaciones sin precedentes. La economía dejó de operar con restricciones de balanza de pagos y freno a las importaciones esenciales. En los veinte años siguientes
el producto nacional creció al ritmo más alto de la historia registrada.

En la globalización se pretendió fortalecer el sistema con mecanismos automáticos de ajuste. Se consideró, con base en las teorías dominantes, que el resultado se podía lograr con la modalidad de cambio flotante y con bancos centrales autónomos que intervinieran la tasa de interés. El mecanismo es simple. Cuando un país enfrentaba limitaciones de divisas, la tasa de interés bajaba, el tipo de cambio se devaluaba y el déficit en cuenta corriente se reducía. El sistema funcionó bien al principio, en especial en los países avanzados. Las variaciones menores de la tasa de interés les garantizaba la independencia de la balanza de pagos. El desempeño dependía de sus políticas propias.

El sistema dejó de funcionar cuando la tasa de interés mundial llegó a cero. Las economías se vieron abocadas a excesos de ahorro que no pueden contrarrestarse con las políticas monetarias y fiscales tradicionales, es decir, de baja de tasa de interés y déficit fiscal financiado con títulos de ahorro. La actividad productiva y el empleo operan por debajo de su potencial.

El problema no se resuelve modificando las proyecciones del FMI, ni las votaciones públicas de la junta del Banco de la República. Lo que se requiere es una nueva teoría económica para un mundo de tasa de interés cero que no aparece en los libros de texto más promovidos. En varias de mis obras (Economía y globalización) se muestra cómo las economías con exceso de ahorro funcionan en forma muy distinta a las visiones convencionales de tasa de interés positiva.

En fin, los países están expuestos a caídas de los ingresos externos que se llevan consigo la producción y el empleo. Las economías se tornaron altamente dependientes de las balanzas de pagos. El aumento del déficit en cuenta corriente da lugar a una contracción del mismo orden en la producción. En términos simples, fracasó el orden económico mundial basado en el tipo de cambio flotante y la autonomía de los bancos centrales para influir la tasa de interés. La alternativa es un banco central altamente coordinado con la política fiscal, cambiaria y comercial, a tiempo de una abierta regulación del tipo de cambio mediante la compra y venta de divisas.

https://www.elespectador.com/opinion/el-orden-economico-mundial-en-trance-columna-850337

  • -11.19 -PROFUNDIDAD DE LA CRISIS CAFETERA, OBLIGA SOLUCIONES CIERTAS Y EFICACES (II)Oscar Gutiérrez 
  • FECODE EN SUS 60 AÑOS – Hernán Suárez

 Sin el aporte de los educadores y su organización sindical, los avances logrados en la educación colombiana no habrían sido posibles

En el acto de celebración de los 60 años, su expresidente Abel Rodríguez, gran impulsor del Movimiento Pedagógico y de importantes logros de los educadores ha formulado la siguiente propuesta:

“Propongo a las directivas nacionales de Fecode que convoquen una gran misión educativa, autónoma e independiente, para que, con base en un amplio proceso de concertación social y política, redacte una propuesta de reforma de la educación, que produzca la gran revolución pedagógica y administrativa que el país requiera para el sistema educativo y que una en su defensa a la inmensa mayoría de los colombianos”

Abril 03, 2019.- Las luchas de los educadores en estos 60 años han enfrentado el inveterado desdén y miserabilismo de las clases dirigentes por la educación y en buena medida han logrado remediar sus nefastas consecuencias Sin sus esfuerzos, resistencias y su capacidad propositiva la educación pública, la gratuidad y la cobertura, no hubieran sido posibles.

Los 60 años de existencia que está celebrando, en medio de la indiferencia y el silencio de los grandes medios de comunicación, han sido años de justas exigencias no solo salariales y prestacionales, sino también por mayores recursos presupuestales para la educación, de marchas, de paros, de propuestas desoídas, de logros importantes como el Estatuto Docente de 1979 y la Ley General de Educación. Los maestros han pagado un alto costo por atreverse a luchar. Un total de 1.088 educadores han sido asesinados entre 1985 y 2018. Una verdadera vergüenza ante nosotros y ante el mundo.

La organización sindical de los educadores surgió en marzo de 1959 para hacer frente al lamentable estado de sus condiciones laborales, en una época en que el clientelismo dominaba y administraba la educación. Los maestros debían esperar hasta 6 meses sin recibir su pago oportuno y en algunos departamentos reciban el pago de su salario con botellas de licor que ellos debían vender en tiendas y cantinas para sobrevivir. De igual manera eran víctimas del bipartidismo para su nombramiento y estabilidad. El padrino liberal o conservador era obligado. No existía un estatuto docente que reglamentara y estableciera las condiciones de ingreso y permanencia de los maestros. En ese entonces cualquiera podía ser maestro, bastaba “medio saber leer y escribir” y la recomendación de un politiquero de oficio. El cura y el alcalde eran las autoridades encargadas de evaluar su desempeño laboral. La educación era responsabilidad de los alcaldes y gobernadores.

La primera gran batalla de Fecode que le mereció el reconocimiento y apoyo de la opinión pública fue la Marcha del Hambre, realizada en 1968. El presidente de entonces, Carlos Lleras Restrepo, caracterizado por su arrogancia y actitudes despóticas, se vio forzado a recibir personalmente en su despacho a los maestros marchantes del hambre que venían desde Santa Marta, en la Costa Caribe, hasta Bogotá a reclamar el pago de sus magros salarios, que no recibían desde hacía ocho meses. En esta ocasión, por primera vez un grupo de maestros, junto a los dirigentes de Fecode, se plantaron en actitud enérgica frente al jefe del Estado, para exigir respeto a sus derechos y notificarle al país su voluntad de lucha.

Las luchas libradas para lograr un estatuto docente beneficiaron no solo a los educadores sino también al país. Con el Estatuto Docente se desterró el clientelismo de la educación. Junto con la nacionalización de la educación, impulsada también por el gremio educativo, se acabó con el poder corruptor de politicastros, alcaldes y gobernadores, quienes coaligados habían convertido la educación en un jugoso botín electoral mediante el cual traficaban con los cupos escolares, con el nombramiento y traslado de maestros y hacían deshacían con los recursos destinados a la educación de los municipios y los departamentos. Hoy el viejo clientelismo en la educación ha sido reemplazado por la más rampante corrupción, cuyas más dolorosa realidad es el actual saqueo de los recursos de la alimentación escolar y el engaño a los millones de niños víctimas de su inhumano proceder.

El Estatuto Docente reglamentó y puso orden en el ejercicio de la profesión docente, estableció los requisitos académicos y profesionales para ejercer como educadores y las garantías para su estabilidad, consagró los concurso como el único medio legal para ingresar a la carrera docente, estimuló la profesionalización del magisterio y la formación universitaria. No fue una tarea ni una negociación fácil en medio del caos administrativo que imperaba en el nombramiento de maestros. Fueron necesarias 14 categorías de maestros para ordenar el desmadre reinante.

Un solo ejemplo ilustra el tamaño del problema y el daño causado por el clientelismo a la educación. En el Estatuto Docente de 1979 fue necesario establecer dos categorías, las categorías A y B, para aquellos maestros que no habían terminado ni el bachillerato ni la normal, pero ejercían como educadores en escuelas y colegios públicos. En esta categoría se incluían también un reducido número de maestros que escasamente había terminado la educación primaria. Se les dio un plazo para obtener el título de normalistas y poder así ascender en el escalafón. Los maestros que no habían terminado ni el bachillerato ni la normal ejercían la profesión gracias a la acción corruptora de los políticos y gobernantes que los nombraban sin el lleno de los requisitos y aprovechándose de las necesidades educativas de cientos de veredas que resignadas aceptaban al maestro que les mandaran.

Una vez logrado el Estatuto Docente en 1979, Fecode encaminó sus esfuerzos a impulsar una gran reforma de la educación y la enseñanza. Con tal fin promovió, organizó e impulsó al interior del magisterio el llamado Movimiento Pedagógico, el cual tenía como objetivo comprometer al magisterio en una profunda reflexión colectiva sobre sus prácticas pedagógica y educativas, realizar un examen autocrítico de su quehacer docente, impulsar nuevos métodos de enseñanza y nuevos contenidos en su labor educadora que contribuyeran a formular una propuesta de reforma profunda de la educación y la enseñanza. A mirar no solo la educación con los ojos del sindicalismo, sino también con los ojos y enseñanzas de la pedagogía.

Fue sin duda uno de los momentos estelares de los educadores y su organización. Con su impulso demostró que su lucha no se limitaba a su propio interés corporativo o meramente salarial, sino que también le interesaba la suerte de la educación y el bienestar de los miles de niños y jóvenes que se educan en los colegios y escuelas públicas.

Fruto de este novedoso y creativo Movimiento Pedagógico, impulsado desde 1982 hasta finales de la década del 90, fue la expedición de la vigente, pero inaplicada Ley General de Educación (Ley 115 de febrero de 1994), fruto de la iniciativa de Fecode. La ley fue el resultado de la negociación entre los educadores y el gobierno de César Gaviria.

Desgraciadamente el gobierno de Andrés Pastrana y el régimen de Álvaro Uribe hicieron trizas la Ley General de Educación y se empeñaron en debilitar y contrarrestar el poder y la influencia alcanzado por Fecode. Impusieron una arrasadora contrarreforma y les arrebataron importantes logros profesionales y salariales a los maestros, alcanzados en décadas de lucha, logrando dividir al magisterio en dos estatutos docentes que rigen en la actualidad.

Desde entonces Fecode ha dedicado buena parte de sus energías a defenderse e intentar salvaguardar sus intereses económicos, laborales, prestacionales amenazados, su régimen de salud y la disminución de los recursos destinados a la educación. Por eso el paro se convirtió en su única defensa, con el agravante que cada paro da origen a tres o cuatro más para lograr que se cumpla lo pactado.

El gran desafío para Fecode en sus 60 años es profundizar su defensa de la educación pública, más allá de los intereses corporativos y salariales de los educadores, legítimos sin duda alguna.

La educación pública pobre para pobres que hoy ofrece el Estado está en crisis. Más de 11 millones de colombianos de los estratos 1, 2 y 3 son víctimas de este modelo. Los estratos 4 y 5 hace rato abandonaron la educación pública y realizan ingentes esfuerzos por ofrecer una supuesta educación de calidad en el sector privado. La mayor tragedia para la educación pública es que empiece a perder el estrato tres, como ya ocurre en Bogotá, y termine convertida en una educación pública pobre para los más pobres de los pobres.

El debilitamiento paulatino de la educación pública, fruto de las políticas de Estado, está asociado a su precaria calidad. De nada serviría que el magisterio mediante sus luchas mejore sus condiciones salariales y prestacionales, que su sistema de salud cumpla con lo esperado o que se destinen mayores recursos financieros para la educación, si a la vez no se transforma la orientación y los contenidos pedagógicos del actual sistema. De allí la urgencia de emprender una gran reforma pedagógica de la educación, revolución pedagógica la ha llamado el profesor Julián de Zubiría, que garantice a los colombianos una educación distinta, de calidad, pertinente, para la democracia y el bienestar de las mayorías. Solo una gran reforma o revolución pedagógica podrá salvar y fortalecer la educación pública. Es el gran paso que debe dar Fecode.

Justamente en el acto de celebración de los 60 años, su expresidente Abel Rodríguez, gran impulsor del Movimiento Pedagógico y de importantes logros de los educadores ha formulado la siguiente propuesta:

“Propongo a las directivas nacionales de Fecode que convoquen una gran misión educativa, autónoma e independiente, para que, con base en un amplio proceso de concertación social y política, redacte una propuesta de reforma de la educación, que produzca la gran revolución pedagógica y administrativa que el país requiera para el sistema educativo y que una en su defensa a la inmensa mayoría de los colombianos.

La misión habrá de ser integrada por educadores, profesores e investigadores, intelectuales y académicos independientes, artistas y miembros destacados de las letras, el arte, el periodismo y la cultura en general. Su trabajo será acompañado por un equipo de especialistas en los temas concernidos. Este sería el aporte de Fecode al país y sobre todo a la niñez y la juventud, en sus 60 años de existencia. De esta manera ratificaría su compromiso histórico con la defensa de la educación pública y con Colombia”.

https://www.las2orillas.co/pasado-y-futuro-de-fecode-en-sus-60-anos/

10.19.-MAL DE MUCHOS O FALLA DEL MODELO – Eduardo Sarmiento

                                   ¿Sueño o modorra endémica. señor?       

El debate sobre el crecimiento económico no avanza. El país se acostumbró a que el tema se resuelve con las proyecciones oficiales y de los organismos internacionales. Las cifras de los primeros meses del año señalan que las proyecciones de crecimiento del FMI y el Gobierno no se cumplirán. La economía crecerá por debajo de 3 %.

30 mar 2019.- Ahora, el FMI, tras los fracasos persistentes de las proyecciones de crecimiento, ha montado la teoría de que los países de América Latina están condenados a crecer un punto porcentual menos que la tendencia histórica. El postulado se basa en cifras históricas que revelan comportamientos similares en los países. De allí se deduce que el menor crecimiento de los países con respecto a la tendencia histórica se origina en factores exógenos y desconocidos. Sin ninguna evidencia científica, sostienen que el crecimiento depende de la región geográfica; dicho en otros términos, de la vecindad. Se trataría de un fenómeno endémico que se trasladaría entre los países como las epidemias. Mal de muchos. El crecimiento económico no desciende en Colombia por sus condiciones propias, sino por lo que ocurre en la región.

La causa del deterioro de América Latina está en el modelo económico que ocasiona comportamientos de diversa naturaleza. En general, se opera dentro de formulaciones que funcionaron bien en unos tiempos y dejaron de hacerlo, como sucede con el comercio internacional. Sin embargo, los fenómenos no se presentan en igual forma en todos los lugares. Así, el efecto del sector externo es más fuerte en los países más intensivos en recursos naturales, como Chile, Argentina y Venezuela. Por su parte, las fallas en el manejo macroeconómico del banco central tienen características especiales en Brasil. También se observa que los países mejor librados son los que tienen nichos especiales por las exportaciones intensivas en recursos naturales.

Lo cierto es que América Latina regresó el diagnóstico del pasado en que el crecimiento y la producción eran determinados por el sector externo. En esto no solo influyen las condiciones internas de los países sino en el marco internacional. La globalización configuró un estado de exceso de ahorro y tasa de interés cero mundial que ha debilitado las condiciones de balanza de pagos de los países emergentes. Las economías están comprometidas en impulsar el crecimiento con superávits en cuenta corriente, y como todos no lo pueden lograr, se configuran déficits estructurales que no pueden ser financiados. Esta ha sido la historia de los países del sur de Europa y América Latina después de la crisis de 2008.

Un aspecto generalizado parece ser la intervención macroeconómica de los bancos centrales. Este manejo está inspirado en el modelo del libro de texto de las universidades de Estados Unidos que proclaman que la producción y la tasa de interés están inversamente relacionadas. El expediente deja de ser válido cuando la tasa de interés llega a cero. En ese momento las políticas fiscales y monetarias se tornan inefectivas. Las economías quedan desprovistas de medios para alcanzar el pleno empleo y la máxima capacidad.

Las semejanzas de las economías de América Latina no se originan por estar en la misma región sino por los modelos económicos que tienen rasgos comunes. El bajo crecimiento de Colombia no se origina en factores externos desconocidos, sino en fallas estructurales. La recuperación de las tendencias históricas, que no es nada espectacular, no será posible sin cambios de fondo en la estructura del comercio internacional, la autonomía del banco central basada en el tipo de cambio flexible, el predominio de la minería y la ineficacia del gasto público.

https://www.elespectador.com/opinion/mal-de-muchos-o-falla-del-modelo-columna-847739

A- 9.19 EL PRIMER ‘INFORME’ DEL PRESIDENTE DUQUE – Juan Manuel López

Apareció el miércoles pasado en el periódico El Tiempo (pag. 1-8) un artículo bajo el subtítulo de ‘opinión’ firmado por Iván Duque Márquez, Presidente de Colombia.

Varios comentarios al respecto. Unos de forma, otros sobre los efectos o el impacto y resultado de esa ‘presentación’, y otros sobre su contenido.

18 mar 2019.- En cuanto a la forma, todos los primeros mandatarios tienen maneras personales de relacionarse con la opinión pública. Por supuesto tienen que hacerlo a través de medios masivos de comunicación. Si se excluyen las intervenciones en casos extremos que obligan y requieren de la trasmisión en directo de un discurso unipersonal, el formato ha sido el de entrevistas en los medios de alta circulación con sus periodistas estrella, y el propósito de esas apariciones era comunicar lo que consideraban importante como orientaciones de gobierno o como balances de gestión.

El Dr. Duque se lanzó por una vía inusual al establecer como vía de presencia ante la opinión pública un artículo de ‘opinión’ en un periódico. Era costumbre el hacer la presentación de los ‘cien primeros días’ por parte del Primer Mandatario y, por parte de los analistas, interpretar qué implicaba eso como rumbo del gobierno, pero me parece recordar que no hubo mensaje, ni –si algo hubo- comentarios o evaluaciones por los comentaristas. Es de suponer que eso algo incidió en la mala imagen de ‘falta de liderazgo’, cuando el país no supo bien para dónde íbamos y se divulgaban más las propuestas del Centro Democrático y el Dr. Uribe.

En relación al texto no parece difícil de calificarlo de anodino o falto de interés. Tal vez lo demuestra  el hecho que ni siquiera el diario mismo lo anunciara en su primera página; o aún más, que no apareciera mención alguna en los programas habituales de radio o televisión, ni para bien ni para mal.

De todas maneras es algo prematuro salir con el titular ‘El despegue económico toma fuerza’,  ya que usualmente así parece en el año de elecciones, en parte porque el aumento del gasto público dinamiza algunos sectores, y en parte porque se supone que el recién elegido siempre trae expectativas positivas. Tampoco es correcto reivindicar como éxitos del nuevo gobierno los resultados del año

Pero grave –y más que desafortunado- el mencionar en la inauguración de la Bolsa de Nueva York, y antes de que existan cifras oficiales, un supuesto crecimiento, lo cual tuvo que ser desmentido por el propio DANE. No es pertinente que el Presidente esté especulando y creando falsas expectativas al hablar de resultados que corresponde a otras entidades certificar.

Como ‘informe’ cae en la falta de seriedad de escoger solo las estadísticas que aparecen favorables (desapareció el aumento del desempleo al 12.8%, la cifra más alta del continente y tal vez el salto más alto de que se tenga registro; o la caída en la inversión extranjera, también record en muchos años; ambas noticias o información más importantes para analizar que las por él presentadas). O el mencionar “A esto hay que sumarle otra de nuestras iniciativas en cuanto a la eficiencia en el gasto y la inversión pública que incorporamos en el Plan Nacional de Desarrollo, (…)” cuando éste ni siquiera ha iniciado su trámite en el Congreso.

En fin, en campaña los candidatos siempre muestran promesas de lo maravilloso que vendrá según lo que se propone; por eso se dice que quien gana una elección es quien más capacidad tiene de engañar.

Pero en cuanto a la economía el Presidente no puede ponerse, como si estuviera en campaña, a jugar, manipular o especular (u ‘opinar’) dando como informes lo que debe ser divulgado por el encargado de las estadísticas nacionales.

https://mail.yahoo.com/d/folders/1/messages/19019?.rand=13o1ucdba3j23

B- 9.19 BEMOLES DEL PLAN NACIONAL DE DESARROLLO 2018-2022 – César Ferrari

Un plan nacional de desarrollo es un documento que se plantea como guía de la gestión estatal con la finalidad de lograr las metas del Gobierno para un periodo determinado. Usualmente se diseña bajo diversos escenarios, unos más y otros menos favorables de tal manera que ante unos y otros se planteen políticas que compensen insuficiencias, superen deficiencias y refuercen oportunidades.

20 mar 2019.- El documento “Bases del Plan 2018-2022”, presentado hace pocas semanas al Congreso colombiano, plantea como meta de crecimiento en el periodo de gobierno, en el mejor escenario, una tasa promedio anual de 4,1%, superior a una tasa promedio de 3.3% en el escenario base tomado de las proyecciones para Colombia del Fondo Monetario Internacional de abril de 2018. Las tasas anuales de crecimiento serían en ese mejor escenario: 3,6% en 2019, 4% en 2020, 4,2% en 2021 y 4,5% en 2022.

Los cinco escenarios planteados, que podrían considerarse progresivamente optimistas a partir del escenario base y van incorporando mejoras de productividad que, a su vez, se traducirían en incrementos en la tasa de crecimiento, incluyen: aumentos en los precios petroleros mundiales, de una base de 70 dólares barril (65 en 2019) a una situación más favorable de 75 dólares por barril; mejoras regulatorias que se traducirían en menores trámites; “apuesta” por la agroindustria; mejora productiva en la economía naranja (artes, actividades culturales, turismo, tecnologías de la información), y mayor gasto en la educación.

La primera inquietud tiene que ver con dichas supuestas mejoras en productividad y con incrementos en la capacidad de producción para lograr tasas más elevadas de crecimiento con cada escenario. Aumentos en la productividad, es decir, producir más con menos recursos, implican mejoras en tecnología o en los procedimientos productivos y ambas suponen mayor inversión. Aumentos en la capacidad de producción, es decir, más máquinas para producir, implican también mayor inversión. El plan plantea que la tasa de inversión respecto al PIB aumentaría de 22,3% en el escenario base a 26% en el mejor escenario.

Cabría preguntarse ¿por qué aumentaría la tasa de inversión? Solo podría ocurrir si el monto de inversión crece más rápidamente que el monto del PIB. Tal no se muestra en todos los escenarios. Lo que sí se aprecia es que, en el mejor escenario, la tasa de crecimiento promedio anual proyectada de la inversión es 5,7% mientras que la tasa de crecimiento del PIB, como indicado, sería 4,1%.

Pero ¿por qué se daría esa situación en ese mejor escenario? Significaría que el consumo debería crecer menos que el PIB. Pero la tasa de crecimiento promedio anual proyectada del consumo es también 4,1%. Lo cual implica que ese crecimiento se traduciría en un crecimiento de las importaciones superior al de las exportaciones y, por lo tanto, en mayor financiamiento externo. En efecto, las importaciones se proyectan creciendo 3,5% y las exportaciones 3,4%.

Pero si las importaciones crecen más que las exportaciones, quiere decir que los sectores transables (los que exportan y compiten con importaciones) perderían competitividad y, por lo tanto, rentabilidad. Y que los sectores que más crecerían serían los no transables y que, por lo tanto, la inversión se orientaría hacia estos últimos sectores. En efecto, entre los sectores más significativos en la estructura del producto, las proyecciones más elevadas de las tasas de crecimiento promedio anual son para las actividades financieras (5,4%), comercio (5,2%), y construcción (4,9%); tasas mayores que las que lograrían los sectores transables: agropecuario (4,2%), explotación de minas y canteras (3,7%) y manufacturas (4,7%).

Mejor dicho, todo pareciera descansar en unos buenos precios petroleros que se traducirían en mayores ingresos externos, que dinamizarían las actividades no transables y, así, generarían mayores ingresos internos, pero con mayor endeudamiento externo para financiar al sector privado: el crecimiento promedio anual del gasto público en el mejor escenario es de 3,3% mientras que el del consumo privado en el mismo escenario es de 4,3%.

¿Por qué no plantear escenarios más y menos optimistas y, así, más realistas? Como se señaló en una columna anterior, el Fondo Monetario Internacional proyecta para el 2019 un precio promedio de 48,9 dólares barril para el petróleo WTI, el relevante para Colombia; para los siguientes años estima precios de 50,4 en 2020, 52 en 2021 y 53,4 en 20221. Esos precios son consecuentes con la desaceleración que el mismo Fondo Monetario proyecta recientemente para las principales economías mundiales: la economía estadounidense en 2019 reduciría su tasa de crecimiento a 2,5% y en 2020 a 1,8%; en la Zona Euro la tasa se reduciría a 1,6% en 2019 y a 1,7% en 2020; en China la tasa sería 6,2% en 2019 y 6,2% en 20202.

Y si el mundo acaba siendo menos favorable, ¿los resultados proyectados en el Plan serán también menos favorables? Amanecerá y veremos.

* Ph.D. Profesor titular, Pontificia Universidad Javeriana, Departamento de Economía.

1 https://knoema.com/yxptpab/crude-oil-price-forecast-2018-2019-and-long-term-to-2030.

2 https://www.imf.org/en/Publications/WEO/Issues/2019/01/11/weo-update-january-2019. https://www.elespectador.com/opinion/plan-nacional-de-desarrollo-2018-2022-algunas-inquietudes-economicas-columna-845874

8.19.-INEQUIDAD PENSIONAL Eduardo Sarmiento 

Con los reformadores están las pensiones del país más altas y exageradas, y en las altas cortes y en el Banco Central y otras altas burocracias públicas y privadas.

En el plan de desarrollo se contempla una gran diversidad de subsidios a los grupos de menores ingresos. El procedimiento no es nuevo y poco efectivo.  El 40% más pobre obtiene únicamente el 15% de los recursos tributarios. Sin embargo, no se actúa sobre lo grande que se encuentra en el sistema pensional.  Como se ha visto en diferentes oportunidades, los subsidios del sistema se salen de toda sindéresis.

16 mar 2019.- El sistema privado ha vendo declinando por el lento ingreso de los afiliados y la baja de la tasa de interés. Hoy en día las AFP reconocen rendimientos de 2 % y tasas de reemplazo de 30 %, que les significa a los pensionados una reducción apreciable del nivel de bienestar.

En contraste, el sistema público en promedio opera con una tasa de reemplazo de 75 %.  Las pensiones más que duplican las cotizaciones ajustadas a la tasa de interés de mercado. La diferencia le genera al presupuesto una cuantiosa erogación. Los beneficios de subsidio recaen en los sectores más pudientes de la población. El 40 % más pobre obtiene únicamente 4 % de la factura pensional, en tanto que el 20 % más rico se lleva el 80 %.

En las formulaciones iniciales de la ley 100 y en las reglamentaciones de los gobiernos se consideraba que la tasa de reemplazo sería similar en los dos sistemas. La modalidad privada acabaría absorbiendo el sistema. No ocurrió así porque el retorno del sistema privado resultó muy inferior a las previsiones.  Todo resulto al revés. La tasa de reemplazo del sistema público es mayor que el del privado y la diferencia tiende a aumentar con el tiempo.

Lo que ha ocurrido con el sistema de pensiones desde el principio es que nunca se entendió cómo funcionaba. Se incurrió al espejismo de las pirámides. Se creyó que los altos ingresos generados por la entrada de nuevos afiliados y las desbordadas tasas de interés de la economía se mantendrían indefinidamente. Por lo demás, los rendimientos de las AFP no guardan relación con las enormes ganancias del sector financiero.

Lo grave es que la baja tasa de reemplazo acelera la preferencia de los afiliados por Colpensiones y reduce los rendimientos. De mantenerse la tendencia, en los fondos privados sólo permanecerán aquellas personas que no cumplen con el período de cotización exigido por Colpensiones y los desinformados.

La reforma pensional se justifica como una forma de reducir las enormes inequidades del sistema. Sin embargo, los esfuerzos en la práctica de los gobiernos y las comisiones de estudio es salvar el sistema de capitalización y mantener los fondos privados. Así, la propuesta de Comisión Pensional designada por la administración anterior gira en torno a limitar el acceso al sistema de prima media y elevar las cotizaciones. La fórmula no afectaría mayormente las inequidades y no resolvería las inconsistencias; tan solo conseguiría posponer la crisis.

Lo que se plantea, más bien, es reducir la tasa de reemplazo del sistema público de prima media y en mayor grado para los sectores de altos ingresos. La fórmula reduciría en forma notable tanto las desigualdades como las erogaciones fiscales. Y si a ello se agrega una severa regulación y vigilancia de las AFP en particular con respecto a los rendimientos, se aseguraría la unidad del sistema en favor del interés social.

El sistema pensional, que se concibió como un medio de estímulo al ahorro y de mejoría del bienestar individual, se convirtió en una fuente de inequidad. El subsidio creciente con el ingreso quiebra la progresividad fiscal. Los $40 billones del presupuesto destinado a las pensiones nulifican los beneficios distributivos de la ampliación del gasto en salud y educación contemplado en el estado social de derecho.  Por eso, en Colombia el coeficiente de Gini es similar antes y después de impuestos.

https://www.elespectador.com/opinion/inequidad-pensional-columna-845348

A- 7.19.-RECUPERACIÓN INSOSTENIBLE – Eduardo Sarmiento

De acuerdo con las cifras reportadas por el DANE la semana pasada, la economía creció 2,7 % en el 2018. La mejoría con respecto al año anterior obedece a la expansión de la inversión pública y al cambio metodológico que bajó el crecimiento de 2017 de 1,8 % a 1,4 %. Por lo demás, está acompañada por un disparo del desempleo o, si se quiere, de un crecimiento del empleo de 0,3 % y de un aumento en el déficit en cuenta corriente de 2,8 % del PIB a 3,8 %.

9 Mar 2019.-  La caída del crecimiento originó el desplome de los precios del petróleo, que elevó el déficit en cuenta corriente y puso a la economía a operar por debajo de 2 %. Ahora, la modesta recuperación estuvo acompañada de un aumento significativo del déficit en cuenta corriente, que crea serias dudas sobre la sostenibilidad. Si la economía creciera más de 3 %, el déficit en cuenta corriente volvería a 5 % del PIB y encendería todo tipo de alarmas. Un déficit en cuenta corriente de esa magnitud solo se puede sostener con una financiación masiva del gasto público con emisión, lo que tendría serios riesgos. En cierta forma, se reproduce la situación de Argentina, que opera con déficits gemelos de 6 % del PIB después de cinco años de recesión.

En cierta forma se confirma nuestro diagnóstico de que la economía opera con un exceso de ahorro generado por el déficit en cuenta corriente. La reducción del exceso de ahorro se consigue a cambio de un aumento del déficit en cuenta corriente. Se retornó a mediados del siglo pasado, cuando la actividad productiva y el empleo eran determinados por la balanza de pagos.

La principal causa del retroceso de la economía es el fracaso de la apertura económica, que ocasionó un cuantioso déficit en cuenta corriente y acentuó la dependencia de los recursos naturales. Las exportaciones son iguales a las de hace diez años y la brecha de productividad del trabajo con los países desarrollados es mayor que la de hace 25 años. Se configuró una estructura deficitaria que solo puede nivelarse con altas cotizaciones del petróleo. La cuantiosa devaluación de los últimos tres años no le ha hecho mella. El tipo de cambio flotante no logró la regla de oro de equilibrar los movimientos de divisas.

La función central del Banco de la República es mantener el balance macroeconómico entre el ingreso nacional y el gasto (exceso de ahorro cero). Dentro del marco institucional vigente, la tarea la realiza la tasa de interés de referencia. En condiciones de recesión, la baja de la tasa de interés aumenta la producción y mejora la balanza de pagos. Pero el mecanismo deja de funcionar bajo condiciones de tasa de interés cero y elevado déficit en cuenta corriente. La recuperación de la economía queda por cuenta del déficit fiscal.

Lo más grave es que el desbalance macroeconómico tiene serias repercusiones en el mercado laboral. El aumento de la productividad del trabajo da lugar a una contracción del empleo. La expansión de la producción no se refleja en la ocupación.

En general se espera que la recuperación de las economías ocasione una mejoría de la balanza de pagos y la reducción del desempleo que la refuerza. En las condiciones actuales de la economía colombiana se observa lo contrario y se explica por la conformación de un déficit estructural de la balanza. La expansión de la producción da lugar a un aumento del déficit en cuenta corriente, que reduce la demanda y desarticula el mercado laboral.

En fin, el fracaso de la apertura comercial dejó el modelo económico sin medios adecuados para reactivar la producción, aumentar el empleo y equilibrar la balanza de pagos. La recuperación de la tendencia histórica no será posible sin cambios de fondo en la estructura comercial, la orientación del Banco de la República y la adopción de una moderna política industrial.

https://www.elespectador.com/opinion/recuperacion-insostenible-columna-844043

B- 7.19.-EFECTO VENEZUELA EN DUQUE – Cecilia López

La prueba reina del efecto Venezuela: se disparó el desempleo y Duque no se da por enterado porque solo anda preocupado por la caída de Maduro 

Por favor, presidente usted no es el responsable de tumbar a Maduro y concéntrese en los problemas del país, entre ellos en cómo manejar el efecto Venezuela 

Mientras el presidente Duque tiene sus prioridades concentradas en tumbar a Maduro, Colombia, el país que debería obsesionarlo porque es su responsabilidad, está sufriendo el efecto Venezuela, sin que él se dé por enterado. Esta percepción ya venía siendo generalizada entre muchos analistas, pero ahora si hay un hecho concreto para confirmar lo que ya es una realidad. Se le disparó el desempleo de una manera preocupante y en esto hay un claro efecto Venezuela.

Antes de entrar en materia, es bueno preguntarse por qué se le enredaron las prioridades al presidente de la Republica. La explicación posible es dolorosa, pero la probabilidad de que se ajuste a la realidad es muy alta. Sin agenda clara, el presidente encontró en Venezuela no solo el tema, sino el protagonismo que necesitaba urgentemente. Sin embargo, los resultados de ese esfuerzo están por verse en el país vecino, mientras Colombia sigue sintiendo el coletazo de la crisis venezolana. Pero resulta que los colombianos no somos bobos y ya abundan las criticas porque los problemas del país van en ascenso. No solo su apuesta no le resultó, porque Maduro sigue y seguirá hasta que su pueblo lo tumbe, sino que el país, su propio país le cobra el descuido de la agenda nacional.

Y entremos en el tema: la disparada del desempleo a niveles no vistos desde hace tiempo es el resultado en gran parte del efecto Venezuela. No es un tema menor la llegada de más de un millón de venezolanos al país, por varias razones. Primero, Colombia es un país que no sabía de inmigraciones masivas y no estaba preparado para ello. Es más, no sale de su sorpresa. Segundo, quienes están llegando son personas en edad productiva entre 25 y 60 años con experiencia laboral. Tercero, ante la indiferencia del gobierno, los empresarios están haciendo su agosto aprovechándose de la necesidad de los migrantes, y están botando colombianos para vincular venezolanos que trabajan por salarios mucho más bajos. Resultado, están saliendo muchos colombianos a engrosar las filas de desempleados.

La disparada del desempleo a niveles no vistos desde hace tiempo
es el resultado en gran parte del efecto Venezuela.
No es un tema menor la llegada de más de un millón de venezolanos al país

Esto se le dijo al gobierno, pero como anda despistado, no escuchó y ahora está abrumado. Ha debido evitar los abusos de los empresarios y atender los llamados que se le hicieron desde varias columnas para que se diera una competencia leal entre nacionales y extranjeros. Ahora, qué va a hacer el presidente Duque con los hoteles, por ejemplo, llenos de venezolanos con salarios por debajo de lo establecido por la ley. Qué va a hacer en las ciudades llenas de venezolanos donde la desocupación de nacionales crece significativamente. Pero no. El tema para el gobierno es cuántos de esos migrantes son desertores del ejercito del país vecino, lo que interpreta como la pronta caída de Maduro.

Con urgencia, señores del gobierno, si no quieren que el problema de la desocupación de colombianos se agrave, armen una estrategia. Identifiquen sectores donde esta nueva mano de obra puede aumentar la competitividad del país, sin desplazar colombianos es una prioridad mayor que tumbar a Maduro, algo que, aunque no lo crea nuestro presidente, no es su responsabilidad prioritaria. Se ha mencionado la posibilidad de ubicar esta nueva mano de obra en el sector agropecuario porque tiene probablemente mas educación que la población campesina. Para lograrlos sin que cause una tragedia mayor, se requiere recuperar el agro, algo que este gobierno posterga y posterga simplemente porque no acepta el punto Uno de la Habana.

Por favor, presidente usted no es el responsable de tumbar a Maduro y concéntrese en los problemas del país, entre ellos en cómo manejar el efecto Venezuela. Y solo se está mencionando el impacto sobre el desempleo, pero está la inmensa carga que esta migración representa para el sector salud y el educativo. Además, porque tenemos la obligación de ser solidarios con un país que nos recibió gente cuando estábamos en guerra. Que eso no se nos olvide.

E-mail cecilia@cecilialopez.comwww.cecilialopez.com https://www.las2orillas.co/efecto-venezuela/?utm_source=getresponse&utm_medium=email&utm_campaign=las2orillas&utm_content=Hoy+en+Las2

A-6.19 El mediocre año que pasó – Salomón Kalmanovitz

El DANE reveló tardíamente datos del crecimiento económico del año 2018 que ajustó a un 2,7 %, al tiempo que revisaba el resultado de 2017 de 1,8 % a 1,4 %. La institución estadística revela fallas de gestión que tienen que ver con su carencia de independencia frente al poder ejecutivo y su inadecuado financiamiento, algo que debe remediar por presión de la OCDE. El DANE debiera tener la misma autonomía de la que goza el Banco de la República.

4 mar 2019.- Los datos revelan una recuperación del consumo que crece cerca del 4 % y que se desdobla así: el del Gobierno aumentó casi 6 % y el de las familias, 3,5 %. Es natural que después de casi cinco años de penurias los hogares estén dispuestos a gastar más, pero el factor decisorio fue el gasto en personal del Gobierno. El gasto público para el 2019 puede aumentar gracias al buen resultado de Ecopetrol, pero el balance fiscal va a ser negativo por haber reducido impuestos en vez de elevarlos en la llamada ley de financiamiento.

Según Fedesarrollo, el déficit fiscal este año será de 3,9 % del PIB, cifra preocupante que mantiene el desahorro del Gobierno frente a un panorama financiero internacional incierto, por decir lo menos. Las calificadoras de riesgo le mantuvieron la nota a Colombia en BBB estable, gracias a la recuperación de los precios del petróleo, pero está a un solo paso de BBB-, con el cual puede perder su grado de inversión.

La formación de capital también obtuvo una recuperación pues creció 3,5 %, pero sobre una base revisada de su peso en el producto. Se pensaba que estaba rondando el 27 % del PIB durante los años dorados de la bonanza minero-energética, para ajustarse al 23 % cuando se recalculó con un índice de precios más reciente. La inversión en nuevos bienes de capital solo aumentó 1 %, el resto siendo aumentos de inventarios.

Las exportaciones crecieron menos que las importaciones, reduciendo el crecimiento económico: la resta de los dos rubros durante 2018 fue -7 % y con tendencia a empeorar en el último trimestre del año, a -11 %. El Banco de la República proyecta que en 2019 el déficit en cuenta corriente será de casi 4 % del PIB, lo que vuelve a mostrar que la economía colombiana gasta más de lo que produce, diferencia que el resto del mundo debe financiar. El monto es similar al déficit fiscal, lo cual no es accidental: el Gobierno se endeuda para gastar más y el exceso de gasto se manifiesta en mayores importaciones.

Para la industria, el crecimiento durante 2018 fue de 3,2 %, después de varios años seguidos de contracción. Agricultura creció 2 %, después de un excelente 2017, aunque antes de eso sufrió junto con la industria de una larga y aguda enfermedad holandesa, que es cuando las bonanzas revalúan la moneda y financian la penetración importadora. La recuperación de los precios del petróleo está revaluando el peso que ya se acerca nuevamente al nivel de $3.000 por dólar que abarata las importaciones.

La construcción residencial y de oficinas aumentó 1 %, mientras que las obras civiles terminaron en terreno negativo, consecuencia de los escándalos de Odebrecht que acá tuvieron pocas consecuencias. Durante el cuarto trimestre, hubo un repunte de la construcción residencial de 4,4 % que las autoridades esperan se profundice, pero quien se pasee por los barrios residenciales de todas las ciudades del país verá por doquier el ominoso aviso “Se vende”. El crecimiento intertrimestral fue de 0,6 %, que proyectado para el año 2019 sugiere un pobre 2,4 %.

https://www.elespectador.com/opinion/salomon-kalmanovitz

B- 6.19 CONTINÚA EN AUMENTO EL PESO Y VOLUMEN DE DEUDA EXTERNA – Giovanni E. Reyes*

En términos del porcentaje que representa la deuda respecto al total de producción, este indicador pasó de 36 a 42 por ciento.

Los problemas de la deuda externa gravitan muchas veces en la creación de fuertes nexos de vulnerabilidad para las economías.

Los datos son oficiales y permiten apreciar que tanto los montos de deuda externa de Colombia, como el peso que tienen estos compromisos financieros, en función del producto interno bruto, se van haciendo crecientes. Efectivamente, en 2000 ese monto de obligaciones externas era de 36,000 millones de dólares y para 2018 llegó a la cifra de 127,000 millones –tanto deuda pública como privada. En términos del porcentaje que representa la deuda respecto al total de producción, este indicador pasó de 36 a 42 por ciento. 

1 mar 2019.- Dada la dinámica de la deuda externa de Colombia, es posible evidenciar que la misma cobró notable influencia a partir de 2003 con el primer período presidencial de Álvaro Uribe y que los montos de la misma no variaron en su trayectoria durante los siguientes 12 años, teniendo cobertura del segundo período presidencial de Uribe, así como los dos mandatos de Juan Manuel Santos.

La tendencia, ya con el gobierno de Duque, es que la deuda continúe creciendo. Esto se basaría, entre otras consideraciones, en el denominado faltante que el gobierno ha indicado desde octubre de 2018. En las cuentas del presupuesto nacional en un inicio se habló de 24 billones de peso. Se trata de un notable monto en rojo en esa cuenta nacional. No obstante, luego se indicó que el vacío era de 18, luego que de 14 billones de pesos, para terminar aprobándose una reforma tributaria que redundará en 8 billones de pesos como aportes adicionales al erario nacional.

En muchos gobiernos latinoamericanos se ha hecho claro que con el fin de establecer inversiones, edificar infraestructura física y no aumentar los impuestos a las empresas en nombre de un supuesto círculo virtuoso de inversiones en la economía real, los fondos se obtienen de impuestos indirectos y de aumentos de la deuda. Al menos el aumento de la deuda corresponde al modelo de financiamiento seguido en la Argentina de los años noventa, y que desembocaron en los trágicos acontecimientos del 20 de diciembre de 2001, día del colapso del gobierno de Fernando de la Rúa.

(Lea: Leve descenso del saldo de la deuda externa colombiana)

Con base en lo expuesto anteriormente, los gobiernos pueden llevar a cabo ciertas obras, mantienen su funcionamiento, y no castigan a quienes, desde las grandes corporaciones son parte del eje de poder real de la sociedad y que como tales están en la posibilidad de patrocinar las campañas políticas. También está la colecta producto de impuestos indirectos o regresivos como el IVA, pero estas medidas no son muy populares y constituyen una excelente fuente de desgaste político para los actores en el poder público.

Los problemas de la deuda externa gravitan muchas veces en la creación de fuertes nexos de vulnerabilidad para las economías. Es de tener presente siempre los problemas que trajo la crisis de los años ochenta a raíz de los endeudamientos de la década anterior. En especial el peso de la deuda sobre el total de producción tiende a restringir notablemente, oportunidades de innovación, de mejoras en la competitividad y de solventar en algo, el déficit de demanda interna que tienen los países latinoamericanos.

*Giovanni E. Reyes,  Ph.D. University of Pittsburgh/Harvard.
Profesor Titular y Director de la Maestría en Dirección de la Escuela de Administración de la Universidad del Rosario

https://www.portafolio.co/economia/continua-en-aumento-el-peso-y-volumen-de-deuda-externa-526963 

C– 6.19 PLAN DE DESARROLLO Y LA AUTONOMÍA LOCAL – Jorge Iván González

No son claras las fuentes de financiación del plan de desarrollo, Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad. En la estructura de financiación del Plan hay, por lo menos, tres fuentes que llaman la atención: la privada, la territorial y las regalías. Estos recursos, o son inciertos, o van contra la autonomía local.

1 mar 2019.- De los $1.100 billones que vale el Plan durante los cuatro años, se estima que $363 billones (33%) serán financiados a través de inversión privada, probablemente alianzas público-privadas (APP). Estos recursos son inciertos. La experiencia que ha tenido el país con las APP muestra que hay dificultades intrínsecas para lograr los cierres financieros.

La segunda fuente son $115 billones (10,5%) que provienen de “los recursos propios de las entidades territoriales”. No se entiende por qué razón los gobiernos locales (municipios y departamentos) deben financiar proyectos del Gobierno Nacional. Esta pretensión es, por lo menos, ingenua. Supone que los proyectos y las inversiones locales son compatibles con el plan de desarrollo nacional. Esta apreciación es equivocada. Las prioridades de los gobiernos locales tienen muy poca relación con las del gobierno central. No hay ninguna razón para suponer que vayan a coincidir. Al incluir los recursos territoriales en el presupuesto se rompe la autonomía municipal. Los gobiernos locales no pueden renunciar a sus prioridades de inversión para complacer al gobierno nacional. Esta opción no es factible. Los alcaldes y los gobernadores presentan programas a sus electores que no responden necesariamente a las prioridades presidenciales.

Sería ideal que los proyectos de los municipios y de los departamentos coincidieran con los de la Nación. Y esto se podría lograr a través del presupuesto por programa, pero en las condiciones actuales no es posible. La planeación y la inversión de los municipios y los departamentos responde a lógicas diferentes de las del Gobierno Nacional. La elección popular de los alcaldes y gobernadores abre la posibilidad de que no haya convergencia entre los propósitos del desarrollo local y nacional. La armonización de los planes de desarrollo entre los niveles de gobierno requeriría un cambio institucional significativo. En el Plan se incluye, además, un monto de $57 billones (5%) que se origina en las empresas industriales y comerciales del Estado. Y para que no haya duda, se afirma que este monto incluye los recursos “de las empresas estatales de índole territorial”. El gobierno nacional no puede asignar, por encima de las autoridades locales, el uso de los excedentes de empresas como EPM, EEB o Emcali.

Y, finalmente, frente a los $33 billones de regalías (3%) es oportuno recordar que en los últimos años las instancias del Gobierno Nacional, como el DNP, no han logrado que en el Órgano Colegiado de Administración y Decisión (Ocad) se definan proyectos estratégicos de corte regional. Mientras persistan los Ocad no es plausible que estos recursos se alinderen alrededor de los objetivos del Plan de Desarrollo.

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Al sumar el 33% de los recursos privados, el 10,5% de los entes territoriales, sin incluir las empresas públicas locales, y el 3% de las regalías, el porcentaje sube a 46,5% del valor total del Plan. Los recursos privados son inciertos, y los de los entes territoriales van en contra de la autonomía local. Sin duda, ¡el Plan está desfinanciado!

https://www.larepublica.co/analisis/jorge-ivan-gonzalez-506394/y-la-autonomia-local-2834213

A- 5.19 EL PLAN DE DESARROLLO Y SUS CONTRATACIONES – Juan Manuel Lopez 

Resulta inconveniente que lo que serían las columnas vertebrales de los programas de gobierno no se concreten, y se pierdan o hundan en un mar de intereses difusos.

Según parece, la Ley del Plan del Desarrollo tiene tantos enemigos y cuestionamientos que tendrá tantos debates y tantas reformas como la Ley de Financiamiento.

Esto en buena parte es, por supuesto, por la falta de gobernabilidad buscada o derivada de la campaña agresiva de ‘nada de mermelada’, bajo la cual se presume que cualquier relación con los parlamentarios es equivalente a tratar con potenciales corruptos e implica participar en los ‘carruseles’ que han hastiado a la población.

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El Presidente enfatiza que el dialogar con los miembros de los Partidos –y en consecuencia con los miembros del Congreso- equivale a entregarse a algo como la principal fuente de corrupción. Creo que evidentemente es un error. Error político como se está viendo en la misma falta de ‘gobernabilidad’; error también en cuanto al trato o calificación que probablemente en forma injusta dirige a individuos que no necesariamente caen en los vicios que gratuitamente les atribuye.

La conveniencia política o simplemente en cuanto a consideraciones en las relaciones humanas de esta forma de tratamiento será motivo de diferentes evaluaciones, según varios puntos de vista.

Pero lo que sí es indiscutible es que es inconveniente que lo que suponen ser las columnas vertebrales de los programas de Gobierno no se logren concretar y se pierdan o hundan en un mar de intereses difusos.

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El principio del Gobierno se había caracterizado por la falta de un norte y un liderazgo que unificara la Nación hacia un propósito compartido. Lo que más se repetía es que eran más los ‘un paso para adelante y otro para atrás’ que la claridad de para dónde quería ir el Gobierno. Los malísimos resultados en las encuestas mostraban que ni los que lo eligieron estaban satisfechos con su orientación –a comenzar por el mismo Álvaro Uribe-, ni, por obvias razones, quienes se habían opuesto a sus programas.

Con la magnificación y focalización del ‘enemigo’ interno en cabeza del ELN y externo en cabeza de Maduro, se logró encontrar un punto de convergencia que ha hecho olvidar lo entrabada que está la gestión gubernamental. Es como si con la posibilidad de justificar una ‘segunda seguridad democrática’ se subsanara tal problema.

Pero lo que aparece como solución para mejorar en las encuestas es al mismo tiempo lo que oculta la forma bastante caótica en que también se tramita lo que supone ser la columna vertebral de lo que el Gobierno promete gestionar.

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Hay contradicción entre un Plan a 4 años con una Ley de Financiamiento, que se diseñó para solo un año, y un consenso que predice problemas para los años siguientes. Contradicción entre designar una Comisión de Sabios y los recursos (2%) que se propone asignar a ‘ciencia y tecnología’.

Las contradicciones que aparecen con la presentación de la Ley de Plan de Desarrollo agravan aún más el desconcierto que existe. Pero sobre todo si inicialmente era difícil saber hacia dónde iba el Gobierno; y si la política de ‘no ensuciarse negociando con el Congreso’ había dificultado saber qué deberíamos esperar en este cuatrienio, la contradicción de pretender pasar leyes por un Congreso al cual se trata como símbolo de la corrupción y se declara que cualquier contacto con los parlamentarios es caer en la ‘mermelada’ termina en que se pierde la posibilidad de implementar un proyecto mínimamente coherente.

https://www.dinero.com/edicion-impresa/opinion/articulo/el-plan-de-desarrollo-y-sus-contradicciones-por-juan-manuel-lopez-caballero/267303

B- 5.19PLANEACIÓN SIN INSTRUMENTOS – Eduardo Sarmiento

Vuelo sin motor y sin instrumentos.

Tan pronto como apareció el Plan de Desarrollo señale que el Gobierno se había excedido en las funciones de planeación. El organismo no dispone de los instrumentos para alcanzar los propósitos y metas. A Planeación Nacional no solo le corresponde fijar los propósitos del Plan, sino la articulación de la legislación existente para cumplirlos. La tarea no se podía dejar al Congreso, que aprueba la ley del Plan, ni a la Corte Constitucional, que la ratifica. Se requería un documento acabado que mostrara claramente los medios para alcanzar los objetivos y la forma de contabilizar su cumplimiento.

23 feb 2019.-  La prioridad política ha pasado a predominar sobre la técnica. Los esfuerzos se orientan primordialmente en la fijación de ambiciosas metas en la creencia de que se dispone de una amplia autonomía para establecerlas. No es cierto. De acuerdo con la Constitución y la jurisprudencia de la Corte Constitucional, la ley del Plan no puede discrepar de las normas existentes y de ninguna manera modificarlas sin pasar por los procedimientos regulares. Así, las iniciativas de trasladar el presupuesto de inversión al Ministerio de Hacienda o de darle atribuciones especiales al presidente para reformar el Estado no son viables.

En esto les cabe responsabilidad a las anteriores administraciones de Planeación, que poco a poco le han cedido las funciones constitucionales al Ministerio de Hacienda y la Presidencia. Así, el plan de locomotoras de Santos no fue el resultado del análisis de las características de los vínculos de los sectores con la economía; la minería aparece como la primera prioridad y la industria ni se menciona. Lo cierto es que la estructura productiva influyó en el incumplimiento de la meta de crecimiento y en la actualidad aparece como una seria restricción para superar el estado actual de tasas de crecimiento de 2,5 %.

La prioridad de la política sobre la técnica se manifiesta en un total desbalance entre los objetivos y los instrumentos. En el fondo se trata de un Plan sin instrumentos concretos. Quiérase o no, en la ponencia final de marzo los autores del Plan tendrán que definir los propósitos centrales, al igual que los medios y sus dimensiones para alcanzarlos. Ante todo deberá reconocerse que la economía lleva más de cuatro años estancada, que la distribución del ingreso es una de las más desiguales del mundo y que la brecha de salarios con los países desarrollados se amplía en forma creciente, y que las soluciones solo se pueden lograr con modificaciones de fondo del modelo económico.

Falta ver las respuestas del Congreso y de la Corte Constitucional. De seguro reafirmarán que la ley del Plan no puede discrepar de las normas existentes, que solo se pueden modificar mediante los procedimientos legislativos regulares. Ojalá no se repita la experiencia de la Ley de Financiamiento, en que el Gobierno cedió la iniciativa presupuestal para conseguir la aprobación del Congreso. A estas alturas, el país no sabe qué sucederá en 2020, cuando entre en vigencia la reducción de los gravámenes tributarios a las grandes empresas.

Sin duda, la norma constitucional que establece la planeación indicativa como una forma de fijar metas y propósitos para orientar y rectificar la economía y el establecimiento de instrumentos para lograrlo constituye un avance significativo en la gestión pública. La tarea está condicionada al liderazgo técnico de Planeación Nacional en la confección de los planes y en su presentación a la opinión pública y al Congreso. El sistema deja de funcionar cuando el organismo se convierte en una fuente de promoción y propaganda política.

https://www.elespectador.com/opinion/alcance-del-plan-de-desarrollo-columna-840085

A – 4.19. SE DESBORDÓ LA DESIGUALDAD – Mauricio Cabrera

El Pacto por la Equidad del Plan Nacional de Desarrollo PND no menciona el tema ni plantea ninguna propuesta para reducir la concentración de la riqueza. 

Junto con las preocupaciones por los nubarrones que se ciernen sobre el crecimiento económico mundial, en el foro de Davos volvió a estar presente el tema de la creciente desigualdad en la distribución del ingreso y, sobre todo, de la riqueza. En su informe anual (https://bit.ly/2tfdjlm), la ONG internacional Oxfam muestra, con hechos y datos, cómo, a pesar de los avances en la lucha contra la pobreza, la desigualdad se ha desbordado.

11 feb 2019.- Las cifras son alarmantes: “La riqueza de los mil millonarios del mundo (aquellos con un patrimonio superior a los US$1.000 millones) aumentó en US$900.000 millones en el último año, lo que equivale a un incremento de US$2.500 millones diarios. Mientras, la riqueza de la mitad más pobre de la población mundial, 3.800 millones de personas, se redujo en 11%”.

Y otro dato impresionante: “La riqueza está cada vez más concentrada en menos manos: en el 2018, 26 personas poseían la misma riqueza que las 3.800 millones de personas que son la mitad más pobre de la humanidad; en el 2017 esta cifra era de 43 personas”. La tendencia es acelerada, porque en el 2014 eran 85 personas las que acumulaban esa cantidad de riqueza.

Entre las causas de la creciente concentración de la riqueza, el informe de Oxfam menciona una muy conocida: los súper ricos pagan pocos impuestos y son los grandes beneficiados con las reducciones de tributos, a lo Trump. Además, son grandes evasores usando los paraísos fiscales: “las grandes fortunas ocultan a las autoridades fiscales US$7,6 millones de millones, eludiendo el pago de unos US$200.000 millones en concepto de impuestos”. Citando a la Cepal, mencionan que “en América Latina la tasa efectiva de impuestos que paga el 10% de los más ricos es de tan solo el 4,8%”.

Para defender a los más ricos, algunos columnistas han calificado estos datos como noticias falsas inventadas por una ONG progre e izquierdista. Estas críticas pecan de ignorancia y mala fe, pues no tienen en cuenta cuáles son las fuentes del informe de Oxfam, que incluyen organizaciones como la Ocde y la Cepal, o revistas Forbes y The Economist, que difícilmente pueden ser catalogadas como de izquierda.

La principal fuente de información sobre la distribución de la riqueza mundial, que también utiliza Oxfam, es nada menos que uno de los principales administradores de las grandes fortunas mundiales, el instituto de investigaciones del banco suizo Credit Suisse, poco sospechoso de inclinaciones socialistas.

El banco publica cada año un informe sobre la riqueza mundial (https://bit.ly/2zSln0), en el que muestra en detalle la pirámide de la concentración de esa riqueza: en el 2018, “3.200 millones de adultos con riqueza menor a USD10.000, representan el 64% del total, pero solo poseen el 1,9% de la riqueza global, mientras que en el 2012 tenían el 3,3%. En contraste, 42 millones de millonarios representan menos del 1% (exactamente el 0,8%) de la población adulta, pero poseen el 45% de la riqueza de los hogares”.

En Colombia está aún más desbordada la desigualdad. Sin embargo el Pacto por la Equidad del PND no menciona el tema ni plantea ninguna propuesta para reducir la concentración de la riqueza, sin lo cual no será posible alcanzar la verdadera equidad social.

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/se-desbordo-la-desigualdad-526219

4.19.-PLAN: EQUIDAD RESTRINGIDA – Jorge Iván González

El plan de desarrollo ‘Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad’ define la equidad como la conjunción del emprendimiento y la legalidad. Este enfoque de la equidad es incompleto por dos razones. En primer lugar, porque es incierto el camino que conduce del emprendimiento y la legalidad a la equidad. Y, segundo, porque no se considera de manera explícita, el impacto que tiene la distribución del ingreso y de la riqueza en la equidad.

15 feb 2019.- El Plan asocia el emprendimiento a la inclusión productiva. En el diagnóstico se muestra, con razón, que en los últimos años se ha presentado una asimetría entre los avances importantes que se han conseguido en inclusión social (reducción de la pobreza, ampliación de las coberturas en educación y salud, extensión de programas como Más Familias en Acción…), y los pocos logros que se han alcanzado en la inclusión productiva (informalidad alta, baja productividad, dificultad para acceder al crédito, rezago tecnológico, dependencia excesiva de los hidrocarburos…). Desde la perspectiva del Plan es importante, entonces, que se creen condiciones que permitan que las dos formas de inclusión, la productiva y la social, vayan de la mano. Y para lograr este propósito el emprendimiento se presenta como el instrumento adecuado.

Se considera, además, que un buen ordenamiento legal, el respeto a las normas, la transparencia, la ausencia de corrupción, y el adecuado funcionamiento de los organismos de control, recrean un contexto propicio para el funcionamiento del mundo de los negocios.

Sin duda, la conjunción de emprendimiento y legalidad favorecen la inclusión productiva. Pero ello no significa que necesariamente se mejore la equidad. Una mirada integral de la equidad tiene que incluir, necesariamente, la distribución del ingreso y de la riqueza. Existe un cierto consenso en que una sociedad avanza en equidad cuando el coeficiente de Gini mejora. Esta lectura de la equidad no es constitutiva del Plan. Apenas se menciona de manera marginal, y se limita a la distribución del ingreso laboral. No se dice nada sobre la concentración de la riqueza (tierra, acciones, activos).

Los avances que se consigan en emprendimiento y legalidad no necesariamente disminuyen el Gini. La distribución factorial del ingreso entre asalariados y propietarios puede ser muy desigual aun cuando se haya progresado en la inclusión productiva. La distribución factorial del ingreso tiene que ser mejorada a través de políticas fiscales que hagan un balance adecuado de los impuestos y los subsidios.

Y la legalidad tampoco es garantía de equidad. Precisamente, uno de los grandes retos de las sociedades contemporáneas es evitar que los súper ricos capturen el Estado. Las personas influyentes, con capacidad de lobby, suelen conseguir que las normas los favorezcan. Estos procesos de captura son legales y pasan todos los filtros normativos.

El mercado y la legalidad no necesariamente conducen a la equidad. El primero no lo logra, porque genera concentración y aniquila a los menos capaces. El mercado sin control puede convertirse en un horror moral. Y la segunda tampoco, porque como pasa en Colombia y en numerosos países, los ricos logran que las leyes los favorezcan. La única forma de ir corrigiendo las tendencias concentradoras es mediante políticas fiscales que distribuyan la riqueza, y mejoren la asignación del gasto.

https://www.larepublica.co/analisis/jorge-ivan-gonzalez-506394/equidad-restringida-2828281

3.19.-DESINFLE DE LA GLOBALIZACIÓN Eduardo Sarmiento

Hace diez años la globalización se presentaba en los círculos dominantes como el único modelo viable de funcionamiento de la economía. No había otra opción que pudiera generar más prosperidad y progreso. La actitud cambió a partir de la crisis recesiva del 2008. Los hechos les abren camino a modificaciones de fondo del modelo imperante.

 El balance exportador después de 25 años de globalización es insatisfactorio. Los ingresos en dólares por exportaciones en 2018 son inferiores a los registrados en 2008. En la actualidad el déficit en cuenta corriente asciende a 3,2 % del PIB, y si se agrega la caída de los precios del petróleo bien puede superar el 4 %.

Feb 2019.-  Lo anterior se complementa con una publicación reciente de The Economist, que revela una fuerte decaída del comercio internacional en los últimos diez años. El intercambio comercial crece por debajo del producto mundial. La adquisición de insumos e inversiones en el exterior disminuye. Los flujos de capitales se debilitan. El comercio intrarregional aumenta. El margen de tarifas y transferencias se amplía.

En este contexto, el tipo de cambio flotante no está en capacidad de equilibrar las balanzas de pagos, como se supone en las concepciones convencionales. Deja de cumplirse la condición de equilibrio cambiario que sustenta el orden económico mundial. Algunos países, como ocurre en América Latina y en particular en Colombia, operan con déficits en cuenta corriente que no son rectificados por el mercado e interfieren con la actividad productiva. Las políticas fiscales y monetarias orientadas a equilibrar las balanzas de pagos acentúan el estancamiento y el desempleo.

El país se mantiene en el círculo vicioso del exceso de ahorro y el déficit en cuenta corriente, que se previó en esta columna desde hace más de cuatro años. El déficit en cuenta corriente contrae la demanda e impide la expansión de la inversión. La estabilidad de la balanza de pagos está condicionada a la operación de la economía por debajo de su capacidad máxima y del pleno empleo.

No menos diciente es la incidencia sobre el manejo de la política monetaria. Las nuevas condiciones del comercio internacional le introducen un factor de contracción a la economía que, como se ha mostrado en forma insistente, no se puede evitar con la baja de la tasa de interés de referencia y la regla fiscal. La igualdad macroeconómica entre el ingreso nacional y el gasto (exceso de ahorro cero) requiere una política fiscal y monetaria coordinada.

El modelo de libre mercado idealizado no es el medio adecuado para enfrentar las condiciones externas. Mientras persista la política monetaria aislada de la tasa de interés, el déficit en cuenta corriente de más de 4 % del PIB y el predominio de los recursos naturales, no será posible recuperar las tendencias históricas. Las predicciones de crecimiento de más del 3 % de los organismos internacionales y el Gobierno no pasan de los buenos deseos.

Ante todo, se plantea acudir a políticas industriales para propiciar los bienes de mayor demanda externa y productividad, políticas comerciales para sustituir la producción doméstica de insumos y bienes de inversión y la conformación de uniones aduaneras con países similares para ampliar el comercio dentro de la región. Adicionalmente, habría que reemplazar la política monetaria de tasa interés por la coordinación monetaria y fiscal, y sustituir la prioridad minera por proyectos industriales y agrícolas. En fin, se abre camino un nuevo modelo de políticas macroeconómicas sectoriales y comerciales para enfrentar el enfriamiento de la globalización.

https://www.elespectador.com/opinion/desinfle-de-la-globalizacion-columna-838809

3.19.- EL PRECIO DE LA GASOLINA – Salomón Kalmanovitz

El precio de los combustibles en Colombia es un misterio. La gasolina en febrero de 2019 alcanzó $9.500 por galón, cuando el precio internacional en el Golfo de México está en US$1,45, o sea $4.500. La diferencia se debe básicamente a los impuestos que recaen sobre el combustible. El Gobierno argumenta que cuando el petróleo estaba caro se subsidiaba la gasolina y eso creó un déficit acumulado que ahora pretende recuperar con alzas adicionales.

11 feb 2019.-  El Ministerio de Minas publica un informe sobre el precio de la gasolina que cito a continuación: Ecopetrol recibe $4.880 por galón, $380 más que el precio internacional, que debe ser lo que se está abonando al pasado déficit; los ingenios reciben $7.570 por galón de etanol, que se mezcla al 10 % con la gasolina, pero en el mercado internacional se pagan $4.030 por el mismo etanol, lo que representa $3.540 de subsidio a sus productores.

El impuesto nacional a la gasolina más el de carbono es de $674 y la sobretasa para los municipios es de $1.143, que en Bogotá financian topes, ciclorrutas y máquinas escondidas que les imponen partes a los conductores, pero ninguna vía nueva.

El consumo anual de gasolina en Colombia es de 1.350 millones de galones, a los que se le añaden 135 millones de galones de etanol. Multiplique ese monto por $354 y le estamos entregando a la industria azucarera un subsidio de $48.000 millones por Ecopetrol y, claro está, el Gobierno, que se ha acomodado a los intereses de los gremios que producen biocombustibles, mas no a los de los consumidores.

Esta política adormece el impulso a reducir los costos de producción e impide competir en el mercado mundial de etanol, dominado por Estados Unidos, que lo extrae del maíz, y por Brasil, que produce 50 veces más que Colombia.

En el caso del diésel, el Gobierno recauda $604 por cada galón; pero los municipios reciben solo $300. A los productores de aceite de palma se les compra cada galón a $9.950, mientras su precio internacional es $7.500, subsidio que se agrega a los costos de transporte de todas las mercancías que circulan por el país. El aceite de palma también se mezcla al 10 % con el diésel; retírese el subsidio y surge un ahorro de $245 en cada galón de diesel que consumen camiones y tractomulas.

El consumo anual de diésel alcanza 2.000 millones de galones a los que se les mezclan 200 millones de aceite de palma. Volvemos a hacer la cuenta y nos arroja una suma de $49.000 millones anuales de subsidio a los palmicultores, lo que explica por qué el país se ha llenado de plantaciones de palma africana en tan poco tiempo. Es poco probable que estos productores puedan salir a competir en el mercado internacional, dominado por países eficientes como Indonesia y Malasia, que producen 25 y 20 veces más que Colombia, respectivamente.

El argumento de la industria infante defiende los subsidios para el despegue de nuevas actividades; sin embargo, una vez alcanzada la mayoría de edad de las empresas, los subsidios deben retirarse paulatinamente e incentivar la conquista de los mercados globales. En los casos de los biocombustibles en Colombia, los subsidios permanentes conducen a la explotación del consumidor y al enanismo de las empresas que los producen.

El sistema de precios de los combustibles es irracional: surge de la economía política del capitalismo compinchero, que favorece a los empresarios y sacrifica a los consumidores y transportistas, mientras que tampoco propicia el desarrollo económico.

https://www.elespectador.com/opinion/el-precio-de-la-gasolina-columna-838957

2.19.-¿QUÉ CAMBIÓ DE ‘LA ECONOMÍA VA BIEN PERO EL PAÍS VA MAL? – Juan Manuel López

No es el momento de debatir la frase de Fabio Echeverri, sino entender que a la paz y la armonía social, y en consecuencia al país, le va mal, ¿por qué?

La realidad puede ser que en alguna forma sea cierto que en comparación a los últimos años la economía esté menos grave, y así tratan de defenderlo las autoridades.

Aun se repite la famosa frase de Fabio Echeverri, con confusión parecida a la de Echandía cuando decía ‘¿el poder para qué?’, y algunos la entendían como una muestra de desprendimiento -como si no le interesara el poder-, mientras que él la entendía como que el principio más elemental para quien actúa en política es definir previamente qué se busca o qué se propone como modelo de Estado y de gobierno.

Hoy la variante de ‘la economía va bien aunque el país va mal’ de la frase de Echeverri es la que se ha entendido o asumido sin tener en cuenta la contradicción que esto implica, o como si hubiera la posibilidad de que lo importante fuera que la economía anduviera bien y lo mal que estuviera el país fuera secundario.

Enero 30, 2019.- Y, acorde con el modelo que supone que la función de la economía es solo el manejo de los mercados y de los negocios -el de los economistas puros neoliberales-, así ha sido la visión y parámetro de medición de la gestión de nuestros dirigentes en los tiempos recientes.

Esta, a su turno, es versión de una original que decía ‘el gobierno va bien pero el país va mal’, la cual tomándola nuestros mandatarios como guía, los ha vuelto algo indiferentes a lo que no sea la imagen que de ellos reflejan los medios de comunicación.

Hoy la realidad puede ser que en alguna forma sea cierto que en comparación a los últimos años la economía esté menos grave (aunque esto no es tan claro), y así tratan de defenderlo las autoridades.

Pero sobre lo que no hay duda es que en lo que respecta a la paz vamos mal, y, bajo el reconocimiento que este es nuestro problema más crucial, que el país va mal. Y en ese sentido hay un curioso consenso entre la derecha y la izquierda: sea destacando los actos de terrorismo o los asesinatos a los líderes sociales, lo que se trasmite a la nación es que seguimos siendo un país en guerra. 

Hay un curioso consenso entre la derecha y la izquierda:
lo que se trasmite a la nación
es que seguimos siendo un país en guerra
.

Un problema no se soluciona mientras no se reconozca; y si afecta a dos partes se requiere además que las dos partes, aún si tienen diferentes posiciones ante este, compartan el análisis del mismo; pero nosotros inventamos algo más único y es que las dos partes -sin siquiera intentar compartir el análisis- han llegado a coincidir en que lo que vivimos no se resuelve alrededor de encontrar y solucionar lo que son unas ‘causas objetivas’ de la violencia y la ‘guerra’, sino ganándose a la opinión pública a través de movilizar las pasiones mediante el estímulo de la agresividad y la intolerancia.

Por eso la polarización, por eso al país lo están manejando los medios de comunicación, y por eso, porque los medios viven del rating y su éxito depende del tamaño de la audiencia, ellos tienden a alimentarnos de amarillismo, de escándalos, de ‘noticias’ de baranda, revelaciones y filtraciones, y enfrentamientos personales o políticos que sean susceptibles de despertar emociones y controversias.

El momento no es ya para debatir si ‘la economía (o el Gobierno) va bien pero el país va mal’, sino el de entender que a la Paz y a la armonía social, y en consecuencia al país, le va mal, porque con la polarización a los medios de comunicación les va bien.

La realidad puede ser que en alguna forma sea cierto que en comparación a los últimos años la economía esté menos grave, y así tratan de defenderlo las autoridades.

 https://www.las2orillas.co/que-cambio-de-la-economia-va-bien-pero-el-pais-va-mal/

1.19 A- LOS ERRORES PENSIONALES – Eduardo Sarmiento

El Gobierno postergó para el próximo año la reforma pensional.  Cómo ha sido costumbre, el tema no se coge por los cachos y las soluciones se dilatan. Los sistemas pensionales son un elemento central del crecimiento y la organización social que los gobiernos de los últimos tiempos no han entendido ni tratado en forma adecuada.  Las comisiones de estudio y los trabajos de investigación no han logrado concretar las enormes fallas de la ley 100. 

26 ene 2019.- Antes de la ley 100 el sistema pensional operaba dentro de la modalidad de prima media.  Las pensiones se cubrían con las cotizaciones de los afiliados. Lo que entraba era igual a lo que salía. Cómo se sugiere en los manuales elementales de finanzas, los activos y los pasivos se igualan.

La ley 100 dejó a los cotizantes en las AFP y a los pensionados en Colpensiones. Los primeros generan excedentes que se colocan en el sector financiero en acciones y TES  y los segundos faltantes que se cubren con erogaciones presupuestales. Cómo los afiliados pueden escoger libremente entre las dos modalidades,  el Gobierno no tiene ninguna capacidad de armonizarlos. Los pasivos del sistema son mayores que los activos. Lo que le entra al sistema es menos de lo que le sale para atender las obligaciones de las pensiones. Parte de la diferencia proviene de las transferencias fiscales y la otra parte de la reducción de las pensiones de las AFP  con respecto a Colpensiones.

No hay que engañarse.  La ley 100 configuró un marco pensional de mayores pasivos que activos.  La diferencia se cubre con apropiaciones presupuestales que han tornado al sistema altamente inequitativo.  El Gobierno aparece destinando cuantiosas partidas presupuestales, similares a las de la educación y el gasto militar,  para sostener a los pensionados que se encuentran entre los grupos de mayores ingresos.

El 40% más pobre no obtiene ni el 4% de los beneficios.

En pocas cifras se ilustra el desbalance.  Las cotizaciones pensionales corresponden al 15% de los ingresos, las mesadas  de las AFP cerca de 30% y las de fondos de pensiones 65%. Si se tiene en cuenta que las cotizaciones se pagan durante 20 años y las pensiones durante otro tanto,  no hay forma de equilibrar el sistema. El ahorro intergeneracional ocasionado por el sistema no está en condiciones de llenar los baches. El presupuesto nacional tiene que destinar cada vez más apropiaciones para sostener las pensiones.

Las transferencias en favor del capital y las altas rentas del trabajo no se recuperaran y los compromisos del futuro están blindados por los derechos adquiridos. Lo grave es que el desajuste estructural se busca corregir con cambios menores del andamiaje creado en la ley 100, cómo sería el alza de unos pocos puntos de las cotizaciones y de la edad de jubilación. Es hora que se reconozca que el sistema adolece de fallas estructurales que lo hacen inviable. Permite el retiro de fondos del sistema, y más, deja que los pensionados escojan entre los dos sistemas sin conocerlos a ciencia cierta, cuando en condiciones regulares la modalidad de capitalización privada genera mayores beneficios.

La ley 100 fracaso. El sistema carece de consistencia y es una fuente de inequidades. En primer lugar se plantea frenar la salida de fondos del sistema y someter el sistema de capitalización a la regulación estatal. Adicionalmente, convendría establecer la modalidad de capitalización para las rentas altas y la de prima media para las rentas menores. En este contexto, el manejo combinado de los dos sistemas permitiría recuperar la consistencia financiera y avanzar en un sistema equitativo en el cual el ahorro generacional se destine en un mayor grado a los sectores más necesitados.

https://www.elespectador.com/opinion/los-errores-pensionales-columna-836260

1.19 B- NUBARRONES ECONÓMICOS  EN EL MUNDO – Mauricio Cabrera

Los ministros de Hacienda, Comercio y Agricultura tienen el reto de rediseñar el redescuento fusionando Bancóldex, Findeter, Finagro, y la FDN.  

Mientras las noticias políticas copan los titulares y la atención de la opinión pública en Colombia, en el mundo económico se acumulan señales de tormenta que no deben ser ignoradas, aunque sean menos impactantes que el terrorismo del ELN, la rebelión contra Maduro, las nuevas revelaciones sobre los sobornos de Odebrecht o las primeras medidas de Bolsonaro.

27 ene 2019.- El Foro Económico Mundial de Davos, reunido la semana pasada, fue la ocasión para que se plantearan las preocupaciones de las entidades internacionales, gobernantes y empresarios sobre el futuro de la economía. En contraste con el optimismo de años anteriores, ahora el consenso de la elite apunta a que se está frenando el crecimiento mundial.

Según los pronósticos del Fondo Monetario Internacional se espera un crecimiento global de 3,5% para el 2019, que no solo es inferior al del 2018 (3,7%), sino que significa un recorte de 0,2% frente a las proyecciones hechas hace tan solo tres meses. Las encuestas de opinión a empresarios y consumidores muestran una mayoría que coincide con las expectativas de desaceleración.

Por supuesto este promedio global esconde significativas diferencias entre las regiones. Así, mientras se espera que China e India crezcan por encima del 6%, Europa solo lo hará a una tasa del 1,6%, Japón al 1,1% y en Estados Unidos es donde se sentirá más fuerte la desaceleración bajando de cerca del 3% el año pasado a solo 1,8% en el 2020.

La rebaja de impuestos de Trump fue solo flor de un día. Por el contrario en América Latina se espera que el crecimiento repunte en los próximos dos años, de 1,1% en 2018 a 2,0% en 2019 y 2,5% en 2020, aunque esta recuperación es más lenta que la que se esperaba hace tres meses.

Tres de las principales causas de la desaceleración tienen un fuerte componente político. La guerra comercial entre EE.UU. y China, el Brexit y las tensiones sociales por la globalización, representadas en los chalecos amarillos de Francia.

La otra es la estabilidad del sistema financiero amenazada por los crecientes niveles de endeudamiento, sobre todo en los países desarrollados, donde los gobiernos han tenido que endeudarse más para compensar las rebajas de impuestos a los ricos y los bancos centrales han concluido el ciclo de estímulos monetarios y vuelven a subir sus tasas.

Las tensiones comerciales generadas por las políticas de Trump son tal vez, el nubarrón más importante que se cierne sobre la economía mundial, sobre todo por el carácter impredecible del “maestro de las negociaciones” que acaba de sufrir una vergonzosa derrota en su obsesión por construir el muro en la frontera con México.

Es cierto que ya se logró llegar a un nuevo acuerdo con Canadá y México, que todavía no ha sido aprobado por el Congreso norteamericano, pero siguen vigentes los aranceles al acero y el aluminio que han generado retaliaciones de Europa y otros países, y sobre todo las negociaciones con China tienen tan solo un mes para resolverse antes de que Trump imponga aranceles a otros $200.000 millones de importaciones chinas, lo que generaría una guerra comercial a gran escala.

COLETILLA
En Davos también se discutieron otras dos grandes amenazas, el cambio climático y la creciente concentración de la riqueza que ha llevado a que se desborde la desigualdad. Volveremos sobre estos temas en las próximas semanas.

Mauricio Cabrera Galvis Perito financiero y docente @sercalder60 / sercalder@gmail.com

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/nubarrones-economicos-525661

1.19 C- ¿CUÁL PLAN DE DESARROLLO? – Salomón Kalmanovitz 

El plan económico de la administración Duque se basa en un pacto por la equidad. En esta visión, el emprendimiento y la legalidad conducirán a reducir la inequidad y la pésima distribución de la riqueza en Colombia. Imaginemos millones de emprendedores que son exitosos en sus negocios de economía naranja y de otro tipo, quienes contratan dentro de la formalidad al 48 % de la fuerza de trabajo de las 23 ciudades del país que no está en ella, según el Dane, cifra que empeora en los pequeños municipios y en el sector rural. Muy improbable, ¿cierto?

14 ene 2019.- Estos trabajadores no cuentan con contratos laborales, no reciben prestaciones sociales, se les paga menos del salario mínimo y se les puede despedir sin justa causa. Los empresarios innovadores seguramente los formalizarán, aunque es evidente, precisamente en la economía naranja, que su fuerza de trabajo es tercerizada o se trata de dueños de bicicletas, motos o camionetas que trabajan a destajo en empresas digitales, Rappi o Uber.

No se sabe si el pacto es con fuerzas políticas como los partidos de oposición o los más afines, o siquiera con el partido del propio presidente, y fuerzas sociales —sindicatos o movimientos— que hasta el momento no han sido consultadas ni se han establecido negociaciones sistemáticas con ellos. Se enuncia una lista de mercado como salud de calidad para todos, educación de calidad para todos, deporte y recreación, atención primordial a los niños, seguridad alimentaria, vivienda incluyente, “juventud naranja talentosa” y sigue un largo etcétera de buenas intenciones para todos.

Lo primero que salta a la vista es que un programa por la equidad pasa por una tributación progresiva, que arroje un recaudo cuantioso que sea invertido en programas sociales que beneficien a los más pobres y en bienes públicos. La reforma tributaria recién aprobada, por el contrario, traslada ingresos de las clases medias a favor de las empresas y disminuye efectivamente el recaudo. El Estado sigue siendo raquítico y además se lo roban sin pudor, como siempre, los que apoyan al gobierno.

Las condiciones para que surjan muchas empresas son bienes públicos, financiados por un Estado grande y eficiente que provea ciencia y tecnología, que abarate los costos de transporte y los costos de transacción. Entre estos hay un trío que nadie se atreve a tocar: las notarías (los notarios ganan entre $450 y $600 millones al mes) que establecen peajes sobre todos los negocios y la vida civil, las curadurías sobre las construcciones que se caen y las cajas de compensación que encarecen inútilmente las nóminas e incentivan la informalidad.

El plan lista unas bases transversales que van desde pactos por la sostenibilidad ambiental, por la ciencia y transformación digital, por la identidad y creatividad hasta por la construcción de paz que en manos del Centro Democrático parece bastante amenazada.

En el “pacto por la legalidad” se enuncia que habrá cero tolerancia para los corruptos. Ojalá fuera cierto porque la corrupción endémica causa la pérdida o el desvío de parte importante de los pocos recursos que logra acopiar el Estado. La primera consecuencia de este pronunciamiento debería ser la destitución del fiscal general, que es una figura demasiado poderosa como para estar comprometida con hechos de corrupción en la contratación de obra pública en el país. Lo que presenciamos fue lo contrario: el respaldo irrestricto del presidente Duque al fiscal Martínez Neira.

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46.18 A.-LA ENCRUCIJADA – Eduardo Sarmiento

La economía crece lentamente, la participación del capital en el producto aumenta y el coeficiente de Gini de la distribución del ingreso se mantiene excesivamente alto.

15 dic 2018.- Los episodios recientes sobre la negociación del salario mínimo, la ley de financiamiento y la evolución del producto nacional revelan un panorama enrarecido y confuso. En la negociación del salario mínimo, el Gobierno y las empresas proponen un ajuste del 4 %. El aumento está por debajo del incremento de la productividad del trabajo en el último año y mucho más del nivel absoluto si se tiene en cuenta el atraso de más de 14 puntos que viene de diez años atrás.

Cifras de la DIAN revelan que luego de tres reformas tributarias de la administración anterior, los recaudos aumentaron por debajo de la inflación en los primeros once meses. Algo similar ocurrirá con la reforma tributaria presentada por la actual administración y modificada por el Congreso. Los recaudos aumentarán en el próximo año y luego descenderán. Para completar, la información de los diez primeros meses indican que la economía crecerá cerca del 2,7 %, muy por debajo de las proyecciones de los organismos internacionales y el Gobierno.

Los gestores de la política no solo fracasan en las predicciones, sino también en la función central de mantener la economía dentro de sus posibilidades reales. Estamos ante una economía que no puede incrementar los recaudos tributarios por encima de la inflación, propiciar salarios de acuerdo con la contribución de los trabajadores a la producción y sostener una expansión del gasto igual al producto nacional.

Se configuró un sistema de bajo ahorro inducido por las fugas de capitales a los paraísos fiscales, gasto por debajo del producto nacional causado por la ineficacia de la política monetaria para regular la tasa de interés y el volumen del crédito, y una estructura externa deficitaria dominada por los recursos naturales y los bienes industriales agrícolas de baja productividad.

El sistema no tiene la discrecionalidad para impulsar el crecimiento económico y sostener el salario, que es el principal determinante de la distribución del ingreso. Las acciones gubernamentales se reducen a bajar las tarifas tributarias de las empresas y ampliar los programas asistencialistas con mayores impuestos a la clase media. Sin duda, el libre mercado dejó a los países sin instrumentos para alcanzar los grandes propósitos nacionales. Las economías crecen lentamente, la participación del capital en el producto aumenta y el coeficiente de Gini de la distribución del ingreso se mantiene excesivamente alto.

Se ha configurado una organización que solo puede darles subsidios a las grandes empresas y asistencialismo al 30 % más pobre. No puede ir más allá de aliviar la pobreza. No está en capacidad de generar la riqueza con las posibilidades que ofrece el crecimiento ni mucho menos de distribuirla y reducir en forma significativa las grandes diferencias de ingreso. No se ha salido de las concepciones ficticias del libro de texto, que esperan que el mercado conduzca al máximo crecimiento con equidad.

La conciliación de los dos propósitos requiere la presencia del Estado, con un marco institucional de banco central que coordine la política fiscal y monetaria para mantener la igualdad entre el gasto y el producto nacional, regulación financiera para elevar el ahorro del capital, política comercial e industrial orientada a configurar una estructura superavitaria de alta productividad, y una organización fiscal de elevada progresividad tributaria y focalización del gasto, para que los sectores menos favorecidos reciban un porcentaje superior a su participación en la población.

 https://www.elespectador.com/opinion/la-encrucijada-columna-829363

B -46.18.-LOS PECADOS CAPITALES DE PEÑALOSA  Salomón Kalmanovitz

Bogotá se ha convertido en una ciudad dura y el alcalde no ayuda a mejorar su calidad de vida. Sus políticas medioambientales y de (in)movilidad, la insistencia en proyectos que han mostrado su fracaso para solucionar sus problemas de transporte, la desidia y el desgreño que afectan a grandes sectores de la capital, todos son evidencia de su incompetencia y de su inflexibilidad para enfrentar los líos de la capital. 

16 dic 2018.- La decisión de contratar 500 buses nuevos de Transmilenio que consumen combustible diésel, prohibidos en Europa por su letalidad contra la salud pública, además de declarar desierta la adquisición de buses eléctricos, muestra mucha insensibilidad frente al bienestar de los ciudadanos. Los líderes del sector público deben dar ejemplo a los privados para adoptar tecnologías limpias que entreguen un ambiente más sano, especialmente para los pulmones de niños y personas de la tercera edad. Esta falta de consideración para con el público se evidencia de nuevo en su decisión de acabar con la reserva Van der Hamen para llenarla de concreto que podía convertirse en un pulmón para la asfixiada ciudad, tan desierta de zonas verdes. Para rematar, está acabando con miles de árboles y plantas que siempre ha mirado con recelo porque requieren de mantenimiento.

El alcalde no ha planificado nuevas vías para la trancada ciudad ni una reparación adecuada de los huecos en las calles, sino que insiste en castigar a los vehículos a los que les cobra altísimos impuestos que invierte en ciclorrutas que estrechan aún más las pocas vías disponibles. El secretario de Movilidad, Juan Pablo Bocarejo, ha llenado las calles y otrora rutas rápidas de reductores de velocidad que destruyen la suspensión de los odiados carros y con su geométrico y obsesivo delineamiento de guías que encausan y estrechan el tráfico lo ralentizan aún más. Recientemente plantó nueve topes (si, ¡nueve!) seguidos en la avenida circunvalar por el Parque Nacional que provocan un trancón monumental que se extiende por dos kilómetros de la única vía que permite salir del centro de la ciudad. Se empeña en martirizar a los conductores.

La obsesión del alcalde con su obsoleto proyecto de transporte público le dio la idea de hacer un metro elevado, o sea un transmilenio aéreo que va por encima de las mismas rutas congestionadas por su sistema que cada vez circula a menor velocidad. Como todo iluminado, se cree Adán y no construye sobre lo construido: por el contrario, desecha los proyectos de sus antecesores para insistir en sus errores.

El tradicional centro de la ciudad es quizás el sector más damnificado por el alcalde mayor. Los comerciantes denuncian que han perdido 30 % de sus ventas y hay cientos de locales cerrados y abandonados. La peatonalización de la carrera Séptima, culminada por su antecesor entre la plaza de Bolívar y la Avenida Jiménez, se ha convertido en un basurero público entre la Jiménez y la calle 26, con segmentos enteros en obra negra, plagada de indigentes, sin presencia de la fuerza pública y carente de acceso.

El alcalde adujo que había recibido una ciudad quebrada, pero un estudio del Centro de Estudios Regionales del Banco de la República revela que en 2017 “logró” un superávit de $3,5 billones, o sea que no ha podido invertir los excedentes generados por los impuestos que abonamos religiosamente sus habitantes. Encima nos crucificará con tributos a una valorización que no existe.

https://www.elespectador.com/opinion/los-pecados-capitales-de-penalosa-columna-829503

45.18.-LA NORMA CONSTITUCIONAL DEL FISCO – Eduardo Sarmiento

El gobierno terminó modificando la propuesta inicial de gasto y la recomendación tributaria. La nueva versión es la mitad de la original y deja al país en espera de una nueva Reforma Tributaria. Lo que no se puede hacer es un hueco fiscal anunciado y trasladar la obligación de subsanarlo al Congreso. Inevitablemente se convierte en una carrera desesperada para aumentar los recaudos. Las reformas tributarias se vuelven cada vez menos estructurales y ni siquiera garantizan la proyección de los ingresos tributarios.

El país y el Gobierno han fallado en el manejo profesional del presupuesto. En la reforma constitucional de 1991 se estableció la modalidad de presupuesto desbalanceado. De ese modo, el Gobierno presenta las necesidades de gasto y con base en los recursos disponibles determina los faltantes, titulados hueco fiscal. Así mismo, se establece que el Gobierno debe señalar los medios para subsanarlos, es decir, tiene la iniciativa en la consecución de los recursos. La historia del tema se trata en el libro reciente de Ricaurte Lozada titulado La Constitución Descuartizada.

1 dic 2018 – Desde el principio los partidos políticos y los congresistas rechazaron la propuesta tributaria del Gobierno. La iniciativa de nuevos impuestos quedó en el Congreso, que no dispone de la información para evaluar la incidencia y viabilidad de los tributos específicos. Al final, apareció una colcha de retazos que busca desesperadamente recursos para cumplir el compromiso del hueco fiscal. No deja de ser irónico que la Ley de Financiamiento sometida para aprobación del Congreso sea la misma sugerida por los parlamentarios.

La Constitución establece que la iniciativa de la propuesta tributaria provenga del Ejecutivo y que el Congreso se limite a aceptarla o rechazarla. Lo que no se puede hacer es un hueco fiscal anunciado y trasladar la obligación de subsanarlo al Congreso. Inevitablemente se convierte en una carrera desesperada para aumentar los recaudos. Las reformas tributarias se vuelven cada vez menos estructurales y ni siquiera garantizan la proyección de los ingresos tributarios. Sin ir muy lejos, la última reforma tributaria de Cárdenas, que es similar a la de Carrasquilla, terminó en una disminución de los recaudos con respecto al año anterior.

Debe advertirse que el sistema de presupuesto desbalanceado exige procedimientos más elaborados de proyección y análisis económico. De ninguna manera se puede reducir o establecer unas necesidades de gastos y cotejarlos con los recursos disponibles para establecer un hueco, cuyo cumplimiento queda a disposición del Congreso. El Congreso podía negar la propuesta de Carrasquilla, pero no tenía facultades para modificarla.

La norma constitucional pretendía darle al Gobierno una mayor discrecionalidad para focalizar el gasto hacia los sectores más necesitados y disponer de mayor flexibilidad para incrementar los recursos fiscales y tornarlos más progresivos. Nada de esto se ha conseguido en los 25 años de vigencia de la norma presupuestal. El gasto público y la estructura fiscal no reciben la suficiente atención de los gobiernos. El gasto público que llega efectivamente al 40 % más pobre no corresponde ni al 15 % de los recaudos fiscales. El sistema fiscal se ha hecho cada vez más regresivo y más dependiente de la tributación indirecta; la tarifa del trabajo aumenta con respecto al capital. En consecuencia, el coeficiente de Gini antes y después de impuestos es similar. La estructura presupuestal reproduce la inequidad de los ingresos personales.

La norma constitucional que buscaba una mayor discrecionalidad en el gasto para movilizarlo a los sectores más necesitados, al igual que una mayor flexibilidad para aumentar la progresividad fiscal, no ha tenido los resultados propuestos. En la práctica se ha convertido en una forma de aumentar el gasto público sin propósitos definidos y ampliar el recaudo. Se ha regresado a las épocas en que los presupuestos se modificaban antes de ser divulgados y que la distribución de la carga tributaria se realizaba con criterios individuales

https://www.elespectador.com/opinion/constitucionalidad-fiscal-columna-826760

44.18.-PERFECTA INCERTIDUMBRE MUNDIAL – Eduardo Sarmiento

Las altas fluctuaciones bursátiles que se observan recientemente en los mercados internacionales son la manifestación más visible de los desajustes internos y la incertidumbre. La economía mundial no ha logrado recuperarse. Europa tuvo un respiro en el último año y decayó en el tercer trimestre. América Latina continúa estancada por más de cuatro años, con sus economías mayores en recesión. La excepción es Estados Unidos, que ha logrado recuperarse como consecuencia de la reducción de los impuestos, pero se ve enrarecido por el alza de la tasa de interés propiciada por la Reserva Federal y el desorden de la actual administración.

24 nov 2018.- Los bancos centrales han perdido su capacidad para regular la economía por conducto de la tasa de interés; su eficacia es mucho menos que la de hace diez años. Aún más grave, el sistema mundial, por las intervenciones de los países mayores en los tipos de cambio y la política comercial, ha perdido transparencia. Los países emergentes están expuestos a fuertes desequilibrios que no son corregidos con alteraciones moderadas del tipo de cambio.

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Los desajustes son especialmente críticos en América Latina, en particular en Brasil, Argentina y Colombia. No se cumple el precepto de que las balanzas de pagos son equilibradas por el sistema mundial de tasas de cambio flexibles y los países disponen de una amplia flexibilidad para emplear las políticas fiscales y monetarias para alcanzar la máxima capacidad y el pleno empleo. Los países no tienen más opción que aplicar políticas fiscales y monetarias recesivas para corregir los desequilibrios de la balanza de pagos. Existe un abierto conflicto entre la estabilidad de la balanza de pagos y la actividad productiva. Se regresó a mediados del siglo pasado, cuando las crisis de los países emergentes se originaban por deficiencias externas incontrolables.

La verdad es que el sistema de libre comercio basado en las ventajas comparativas no funcionó dentro de las premisas de la ortodoxia. Se esperaba que el experimento redujera las diferencias de estructuras productivas entre los países desarrollados y en desarrollo y tendiera a igualar los salarios. Por el contrario, las diferencias productivas se agravaron, porque los países desarrollados procedieron a especializarse en bienes altamente intensivos en capital físico y humano, y dejaron los bienes rudimentarios y los intensivos en recursos naturales por cuenta del resto del mundo. Así se observa claramente en el estudio reciente de la CAF, que muestra que la productividad del trabajo de América Latina se amplió con respecto a Estados Unidos. Lo que los países de la región obtienen por conducto del abaratamiento de las importaciones lo pierden por estructuras deficitarias que amplían las brechas salariales.

De hecho, en América Latina se plantea la necesidad de políticas comerciales industriales que subsanen la deficiencia del sistema mundial de tasa de cambio flexible. Hay que racionalizar y frenar el predominio de los sectores intensivos en recursos naturales y propiciar la expansión industrial de alta complejidad y demanda. La coordinación de este manejo con las políticas fiscales y monetarias permitiría alcanzar el balance externo entre el ingreso y egreso de divisas, al igual que el balance externo entre el ingreso nacional y el gasto, y sostener elevados crecimientos de la producción y el empleo.

En fin, el estancamiento de América Latina y su retraso con respecto al resto del mundo en los últimos cinco años obedece a resultados imprevistos de los bancos centrales autónomos y la globalización basada en las ventajas comparativas. La solución es un nuevo orden económico que les dé espacio a las políticas industriales y comerciales, y sustituya la autonomía del Banco Central por la estricta coordinación de la política monetaria y fiscal.

https://www.elespectador.com/opinion/abdon-espinosa-valderrama-columna-820460

43.18 A – GOBIERNO LANZA 27 PACTOS PARA LOGRAR METAS DEL PLAN DE DESARROLLO – Martha Morales*

Como se puede advertir, en las bases hay de todo y para todos los gustos. Baja en pobreza, desempleo y ajustes en la   SIC.  Y todo depende de la Plata. Al fin de cuentas, es un plan presupuestal y no un plan estratégico indicativo.

El presidente Iván Duque durante la conmemoración de los 60 años de Planeación Nacional, se refirió al Plan de Desarrollo. Foto: EFE

Con la salvedad de que los resultados del Censo 2018 y el rumbo que tome la ley de financiamiento en el Congreso puedan llevar a tener que ajustar las metas, el gobierno del presidente Iván Duque presentó oficialmente las bases del plan de desarrollo para el cuatrienio, el cual se llama ‘Pacto por Colombia, pacto por la equidad’.

El plan incluye 27 pactos que fueron insertados en los tres pilares que sostienen este derrotero para el desarrollo del país hasta el 2022: legalidad, emprendimiento y equidad.

18 nov 2018.- “Hablamos de pacto porque lo que tenemos que buscar no es seguir ahondando en las diferencias, no es seguir buscando lo que nos diferencia para promover el incendio nacional. Lo que tenemos es que buscar hilos comunes y una agenda necesaria para el país”, dijo el mandatario.

Más allá de cifras generales, como la de los 1.100 billones de pesos que costará sacar adelante las metas, entre las cuales la equidad se lleva la mayor tajada ($ 516,1 billones), hay un sinnúmero de detalles que traducen las promesas de campaña del jefe de Estado, pero que, para algunos analistas, no son tan fáciles de hacer realidad. “Las bases muestran un plan ambicioso pero idealista, sin cifras muy claras, que ojalá Planeación Nacional aterrice para construir metas posibles”, indicó Cecilia López.

Hablamos de pacto porque lo que no podemos es seguir buscando lo que nos diferencia para promover el incendio nacional

Una Colombia que pasaría de tener 12,8 millones personas en pobreza monetaria a 9,9 millones en 4 años y le daría un golpe contundente a la pobreza extrema, pasándola de 3,5 millones personas a 2 millones, es la que se describe en el plan, cuya apuesta es aumentar la productividad del país en 1,1 puntos porcentuales al final del cuatrienio, con lo cual el crecimiento de la economía tendría que sobrepasar el 4 por ciento, abonando el camino para que se logre pasar la barrera de los 7.000 dólares de ingreso promedio por habitante en el país.

Otra de las apuestas que evidencia el documento es el aumento de cobertura en educación media, de 47,7 por ciento a 50 por ciento en 2022, cuentas que suenan escasas en un entorno global altamente competitivo.

MÁS EXPORTACIONES AGRÍCOLAS

Durante el cuatrienio, con el acelerador puesto en el impulso a los distintos sectores de la economía para que generen empleo, la tasa de desocupación se pretende pasar de 9,4 a 8 por ciento. Y la intención es que se promueva el empleo decente, por lo que la meta es aumentar la formalidad laboral, de 36,8 a 41,2 por ciento.

Entre otras metas que se describen en el plan están la de agrandar las posibilidades del agro para aumentar exportaciones (la meta es pasarlas de US$ 7.368 millones a 8.542 millones). En 220 páginas, que solo son el resumen de las bases del plan, el Gobierno expresa la intención de corregir un problema que afecta a los agricultores y es el de las pérdidas cuando hay sobreoferta de productos. “Poner en marcha la producción agrícola por contrato para asegurar demanda de compra”.

Un país sin hambre o, con menos hambre, es el que se dibuja en el plan. Varios de los objetivos insertos en los pilares apuntan a mejorar la capacidad de compra de alimentos por los hogares, además de que se hace énfasis en dos de las zonas más afectadas por la pobreza: La Guajira y Chocó, en donde se busca, por ejemplo, “implementar un programa de tienda escolar saludable y regular la publicidad y promoción de alimentos a menores de 18 años”.

Según las bases del plan, en Colombia habrá multiplicación de vehículos eléctricos. Se parte de la base de que existen 1.695 vehículos de este tipo, y en cuatro años se contaría con 6.600.

En materia tecnológica, se pretende pasar de 50,2 por ciento de hogares conectados a internet a 70 por ciento, mientras que en lectura la apuesta es incrementar de 2,9 libros leídos a 3,2.

LETRA MENUDA

Según López, hay ciertas dificultades para ‘pasar el charco’, como lo prevé el plan. “La consecución de las metas se enfrenta a dos elementos complicados: la debilidad del Gobierno, pues la última encuesta mostró una baja en la imagen del Presidente, y la división que hoy tiene la sociedad”.

Por el contrario, a José Antonio Ocampo, miembro de la junta directiva del Banco de la República, le gustaron las propuestas, con un pero. “Lo que he visto aún es muy general, pero me gusta y me parece realizable. Sin embargo, dependerá mucho de los recursos”.

Lo cierto es que en la letra menuda del plan de desarrollo se evidencia que el Gobierno busca mejorar temas claves como la atención en salud. “Tener hospitales con infraestructura adecuada y capacidad para responder con calidad y efectividad a las necesidades de toda la población” está inscrito en las bases. Inclusive, se habla de armar una infraestructura de salud móvil que permita llegar a población en lugares remotos y zonas rurales dispersas.

La consecución de las metas se enfrenta a dos elementos complicados: la debilidad del Gobierno, pues la última encuesta mostró baja en la imagen del Presidente, y la división que hoy tiene la sociedad

Para la tercera edad también hay retos. Mejorar la protección económica para la vejez es uno, pero esto no solo será a punta de subsidios, aunque se incluye un mejoramiento en el monto que se asigna a los ancianos a través de Colombia Mayor. También se habla de “promover el acceso a esquemas de protección económica e inclusión laboral”.

Refleja la reforma tributaria

La reforma tributaria que actualmente hace trámite en el Congreso también deja ver su rostro en las bases del plan.

Allí está descrita la “simplificación regulatoria y tributaria para el emprendimiento”, lo que implica bajar impuestos a empresas.

La base de datos para promover los programas sociales, el Sisbén, tiene una casilla especial. En el 2020 se implementará el Sisbén IV, con información robusta, dice el informe.

Esta tarea está ligada a la intención, esbozada en la reforma tributaria, de devolver el IVA a los más pobres si el Gobierno logra convencer al país de que es justo poner IVA a la canasta familiar. En el plan se habla de “garantizar una plataforma operativa para la compensación de IVA a los hogares con menores ingresos”.

Otras medidas

Un fortalecimiento de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), encaminada a “lograr mayor efectividad en el cumplimiento de la política de competencia en Colombia” también está en el plan. De igual manera, se vuelve a hablar de reforma de las CAR y reestructuración de Fonade.

En el documento también está incluido el censo económico, que ya anunció el Dane, para capturar los cambios que ha tenido la actividad empresarial en Colombia.

Ahora falta el cómo, que no solo tiene que ver con plata, sino también con institucionalidad y liderazgo, concluye Cecilia López.

Economía naranja, un capítulo aparte

La economía naranja es una de las banderas del plan de desarrollo, y en la ley de financiamiento, hasta se salvarían de quedar gravada con impuestos. Según el documento, se crea el Consejo Nacional de Economía Naranja, liderado por el Ministerio de Cultura para formular la política integral en el tema y tendrá un viceministerio específico.

Se espera que la economía naranja “pueda contribuir a solucionar algunos de los desafíos productivos y de empleo del país”. El Dane liderará un sistema de información para las actividades de la economía naranja.

*MARTHA MORALES MANCHEGO Redacción Economía y Negocios
@marthamoralesm

 https://www.eltiempo.com/vida/educacion/se-acaba-el-tiempo-para-que-universidades-salven-el-semestre-294922

B .-43.18-¿TUMBAR LA LEY DE FINANCIAMIENTO? – Bruce Mac Master

El proyecto contiene prácticamente todas las recomendaciones de la Comisión de expertos de la Ocde.

Quienes tenemos, entre otras funciones, la tarea de emitir nuestra opinión frente a las distintas propuestas que nacen, hoy nos enfrentamos a cuatro opciones: 1) Rechazar la propuesta. 2) No decir nada. 3) Apoyarla irrestrictamente. 4) Apoyar su trámite proponiendo mejoras. Estoy convencido de que nos corresponde optar por la cuarta opción, y quisiera exponer algunas razones y propuestas que lo sustentan.

18 nov 2018.- Un análisis profundo muestra que el proyecto contiene prácticamente todas las recomendaciones producidas por la Comisión de Expertos y la Ocde que buscaban hacer de Colombia un país más equitativo, más competitivo, más justo en el sentido de reducir la evasión y más formal desde el punto de vista de empresas y empleos.

El proyecto se encarga de financiar los programas vitales que hoy en día se encuentran desfinanciados por 14 billones de pesos, y trae el avance en competitividad que permitirá generar el empleo formal que el país necesita y competir en el mundo. Por su parte, el régimen simple propuesto es el gran incentivo a la formalización que hemos esperado por años.

La crítica más generalizada al proyecto es la de aumentar el IVA para el 30 % de productos de la canasta familiar. Hoy en día, el 53 % tiene IVA. Algunos argumentan el efecto sobre las personas de clase media; otros, el efecto sobre la demanda agregada. Los dos son argumentos válidos que merecen ser atendidos con juicio.

Desde el punto de vista de la progresividad, es conveniente incluir todos los productos en el régimen del IVA cuando está acompañado de la devolución anticipada que se ha propuesto. Operativamente complejo, pero manejable si se usan bases de datos y canales de pago del Sisbén, Familias en Acción y cajas de compensación familiar. Permite, además, reducir la informalidad, la evasión y ampliar la base de actividades económicas contribuyentes.

Parece entonces que un camino es el de buscar minimizar el IVA para los nuevos productos propuestos y llevarlo a un punto más razonable que permita mantener los objetivos fundamentales del proyecto. Para lograrlo, hacemos las siguientes propuestas:

No reducir el IVA actual al 18 y 17 %. Esto ha sido indicado por varios economistas y liberaría 2,8 billones el primer año y 5,8 billones en adelante.

De otro lado, dado que el proyecto busca hacer crecer la actividad económica y el empleo, y que estas dos variables toman un tiempo en arrojar resultados, proponemos acudir a la venta de algunos activos de la Nación para invertir esos recursos en construir esa rampa de crecimiento económico y equidad. Es cambiar activos no estratégicos por un objetivo superior: el desarrollo.

Estas dos acciones permitirían contar con un IVA para los nuevos productos entre el 8 y el 12 %, lo que minimizaría el efecto sobre la clase media y el consumo.

El proyecto tiene decenas de puntos sobre los cuales tenemos observaciones y preguntas. En forma constructiva las hemos comunicado y las seguiremos comunicando al Gobierno y al Congreso.

Será responsabilidad del ministro de Hacienda y del Gobierno correr modelos que permitan identificar el punto exacto en el cual se logren todos los beneficios de largo plazo y no se ponga en duda la recuperación económica de corto plazo que está requiriendo el país.

Será responsabilidad del Congreso aprobar una ley que refleje un propósito superior libre de intereses particulares.

Será responsabilidad de quienes opinamos apoyar, sin tragar entero, una propuesta que permita construir un mejor país para todos.

Comentarios a @Brucemacmaster https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/bruce-mac-master/tumbar-la-ley-de-financiamiento-294618

C .-43.18 – REFORMA SIN PROPÓSITOS DEFINIDOS – Eduardo Sarmiento

La reforma tributaria se desintegró antes del debate. Se presentó como una reforma estructural, pero terminó en una carrera para tapar el hueco fiscal creado por el mismo Gobierno. A mediados de la semana aparecieron tres indicadores que aclaran el marco general de la economía. Primero, en los tres trimestres el producto nacional creció 2,5 %; la industria continuó estancada, con la mitad de los sectores en índices negativos, el empleo crece 1 % y las obras civiles caen 4 %. De nuevo se equivocan las instituciones internacionales y nacionales en las previsiones de la economía. A principio de año el FMI vaticinó que la economía colombiana crecería por encima de 3 %.

17 nov 2018.-  Segundo, los precios del petróleo cayeron por debajo de US$60. Las mayores expansiones de la producción se presentan en Rusia y EE. UU. No será fácil para Arabia Saudita liderar un cartel en el que el mayor potencial de producción se encuentra en organismos externos. La economía colombiana continúa asediada por la enfermedad holandesa, que mantiene el predominio del petróleo y la minería e impide el resurgimiento de las exportaciones industriales y agrícolas. Está abocada a un déficit en cuenta corriente que solo es sostenible en períodos de altas cotizaciones de los productos básicos.

Tercero, la propuesta oficial del IVA a la canasta familiar, que es el principal instrumento del Gobierno para reactivar la economía y cumplir la regla fiscal de reducir el déficit a 2,4 % del PIB, de entrada, fue rechazada por la mayoría de los partidos. El hueco fiscal surge de la ley de presupuesto, que establece un gasto excesivo con respecto al pasado y a las disponibilidades financieras, y obliga al Congreso a cubrirlo.

Los indicadores recientes de producción y el aumento del déficit en cuenta corriente sugieren que el propósito gubernamental de reducir el déficit a 2,4 % del PIB agravaría el estancamiento de la producción y el empleo. La brecha entre los dos déficits se ampliaría. Así ocurrió en la última reforma de Mauricio Cárdenas, que agravó el estancamiento y no incrementó los recaudos. Cómo se enseña en el primer curso, la reducción del déficit fiscal en una economía en estancamiento y deficiencia de balanza de pagos no es el medio adecuado para recuperar la actividad productiva.

La verdad es que el modelo imperante del Consenso de Washington no está funcionando en América Latina. La política de reactivación basada en la reducción del salario y el asistencialismo no es sostenible. El rechazo del IVA a la canasta familiar es una clara manifestación de inconformidad colectiva. El IVA y la reactivación quedaron relegados a un segundo plano. La manija está en el Congreso, cuyo propósito es cubrir el hueco fiscal. Está pagando la culpa de aprobar un presupuesto desfinanciado. La ley de financiamiento acabó siendo una carrera desesperada para aumentar el recaudo fiscal y el gasto.

Lo que se plantea ahora desde el punto de vista del método científico es alinear los instrumentos y objetivos. El medio indicado para reactivar en la economía es la coordinación de la política monetaria y fiscal para conciliar los dos déficits y la política industrial y comercial para rectificar la estructura deficitaria de la balanza de pagos. Falta por ver qué tipo de conciliación se hará para llenar el hueco fiscal y salir de la encrucijada. Lo cierto es que el hueco fiscal le introduce ruido al proceso de decisión y desvía los propósitos centrales. La política fiscal no puede ser guiada por desbalances que aumentan el gasto y los recaudos, sino por la progresividad tributaria en que los que tienen más pagan más.

https://www.elespectador.com/opinion/reforma-sin-propositos-definidos-columna-824100

Nota Altereco: la repetida “enfermedad holandesa” no es por cuenta de la minería y el petróleo, como lo afirma usted y muchos otros economistas, es por cuenta del capital financiero. Así lo demostró Aurelio Suárez en estudio publicado aquí y además verifique don Eduardo, que en la Balanza Cambiaria sólo aparecen registros de reintegro de divisas de Ecopetrol. El resto de compañías extranjeras están exentas, usted lo sabe. Claro que todas pagan impuestos y regalías. No más.

42.18.-ANGUSTIA FISCAL – Eduardo Sarmiento

Los desaciertos del Gobierno en materia fiscal han generado un estado de incertidumbre e inseguridad.  Los anuncios de la elevación del IVA a la canasta familiar y el aumento de las tarifas a las rentas y las pensiones a las personas naturales han generado la sensación de una carga tributaria que supera las posibilidades de la clase media.

10 Nov 2018.- En la última columna mostré como a la clase media le corresponde en la propuesta oficial cubrir la baja de las tarifas de las empresas las personas jurídicas,  la devolución del IVA,  el hueco fiscal y la reducción del déficit fiscal. La operación significa una cuantiosa contracción de la demanda que puede desestabilizar al sistema económico. No se advierte que las clases medias de los países desarrollados tienen ingresos varias veces mayores que los de Colombia, y, en consecuencia, pueden soportar cargas fiscales mucho más altas.

Los economistas neoliberales del mundo y de Colombia no han entendido que la ley de Say no se cumple en muchas circunstancias.  La oferta no crea la demanda.  Tal ha sido el caso de la economía colombiana en los últimos cuatro años. El diagnóstico se analiza en varias columnas, y tienen la manifestación más clara en el crecimiento del crédito por debajo del producto nacional y en el rezago de los salarios con respecto a la productividad del trabajo.

Lo anterior ocurrió durante la administración anterior. Mauricio Cárdenas justificó la última reforma tributaria como una forma de aumentar los recaudos y reducir el déficit fiscal.  Las cosas no resultaron porque la elevación de los gravámenes frenó la actividad productiva. La regla fiscal dejó de cumplirse y significó la inconformidad del FMI  y las firmas calificadoras de riesgo.  Lo cierto es que el hueco fiscal reapareció y el Gobierno entrante se ve obligado a repetir el ritual para complacer a los organismos internacionales.

El desespero fiscal se origina en el desconocimiento de las deficiencias del modelo económico en materia comercial y financiera. La organización externa da lugar a un cuantioso déficit en cuenta corriente.  En las circunstancias actuales asciende a 2.8% del PIB y podría aumentar considerablemente si el petróleo se coloca en la franja de precios entre 40 y $60 dólares el barril. Lo más grave es que el modelo de la inflación objetivo del Banco de la República ha resultado totalmente ineficaz para contrarrestar la contracción de la demanda. La baja tasa de interés de referencia no ha tenido ninguna influencia sobre la tasa y el volumen del crédito.  La economía opera con un exceso de ahorro que impide que la producción iguale el ingreso nacional, al igual que la entrada del crédito al sistema.

El estancamiento de la economía, que lleva más de cuatro años, no se origina en el sector fiscal sino en el sector externo y en el balance macroeconómico. El modelo económico no garantiza la estabilidad de la balanza de pagos ni el aprovechamiento de la capacidad instalada, y la reforma agravaría la insuficiencia.

La ley de financiamiento sobra. La Constitución le da amplios poderes al Estado para impulsar la economía.  Otra cosa es que no hayan sido empleados adecuadamente. La concepción del banco central autónomo para regular la inflación y la austeridad fiscal está fracasando a lo largo y ancho del planeta.

De ninguna manera la solución al estado actual de la economía es una reforma tributaria inequitativa. La recuperación del crecimiento económico se puede lograr con la modificación del modelo imperante. El primer paso es separarse del criterio de inflación objetivo que no ha dado los resultados previstos. A renglón seguido se plantea una rígida coordinación fiscal, monetaria y comercial para corregir la deficiencia estructural de la balanza de pagos y superar el exceso de ahorro que deprime la demanda.

https://www.elespectador.com/opinion/angustia-fiscal-columna-822953

41.18.-LA LEY DE FINANCIAMIENTO – EduardoSarmiento

En artículos anteriores descubrimos con los globos del ministro de Hacienda hacia dónde se dirigía la reforma tributaria. La ley eleva el IVA de la mayoría de los productos e incrementa la tarifa de renta de las personas naturales, baja la tarifa de renta de las personas jurídicas e introduce una devolución del IVA para los estratos 1 y 2 (30 % más pobre). En cierta forma, se acude a la práctica de deprimir los salarios para propiciar la producción y el crecimiento económico.

3 nov 2018.-  Los países no han logrado resolver el conflicto entre el salario y el ahorro. Se considera que el crecimiento y el buen desempeño de las empresas están en el mantenimiento de bajos salarios, y luego en su compensación mediante la elevación de los impuestos y la ampliación del gasto público. La depresión salarial se busca superar con asistencialismo. El esquema no funciona mal en Europa, donde la clase media tiene un ingreso muy superior al del 30 % más pobre y dispone de un estado sólido de bienestar. En cambio, en los países que no existen esas condiciones, la distribución del ingreso se deteriora y los ingresos del trabajo se contraen.

La reforma contempla tres aspectos. Primero, la elevación de los recaudos mediante la elevación de las tarifas del IVA a la mayor parte de la canasta y aumento de la tarifa a la renta de las personas naturales. Segundo, reducción de la tarifa de renta a las personas jurídicas e introducción de todo tipo de subsidios para las empresas. Tercero, devolución del IVA al 30 % más pobre. El primer componente implica una elevación de los recaudos de $13 billones, el segundo una reducción de $10 billones y el tercero una disminución de $2 billones.

No es cierto que la reforma tributaria se destine a cubrir el hueco fiscal. El verdadero propósito es bajar los impuestos de las personas jurídicas y subir los subsidios de las empresas, y compensarlos con la elevación del IVA y el alza de las tarifas de renta de las personas naturales. El hueco fiscal se cubre con otros mecanismos contemplados en la ley de financiamiento, como la privatización de empresas, la normalización tributaria y la modernización de la DIAN, el alza de los precios del petróleo y la supuesta reactivación de la economía.

La justicia tributaria no opera en un sistema dominado por el IVA y de menores gravámenes al capital que obtiene las remuneraciones más altas. La regresividad no se corrige con la devolución del IVA: está visto que la reducción del impuesto a las personas jurídicas es muy superior a lo que recibe el 30 % más pobre. Se repite la práctica general de las reformas tributarias de darle prioridad al recaudo sobre la equidad fiscal. Los que tienen más pagan menos. Por lo demás, la asimetría se acentúa cuando se advierte que el gasto público, que llega al 30 % más pobre, es muy inferior a ese porcentaje. Simplemente, una gran parte del gasto público se destina a partidas que reflejan la misma dispersión de los ingresos individuales.

Para completar, no es claro que la reforma tributaria contribuya a la reactivación de la economía. Los estímulos de oferta de la baja de salarios resultan inefectivos en economías que operan con deficiencia de demanda. La solución solo se puede lograr con un manejo coordinado de la política fiscal, monetaria y comercial que supere el exceso de ahorro y sostenga el balance externo.

La reforma tributaria se presentó como una forma de cubrir el hueco fiscal, reducir las inequidades y supera el estancamiento de varios años. El articulado apunta en una dirección distinta. Las disposiciones se orientan principalmente a reducir los gravámenes de las personas jurídicas y el capital, elevan la participación del capital en el producto nacional y no garantizan la reactivación de la producción y el empleo.

https://www.elespectador.com/opinion/la-ley-de-financiamiento-columna-821797

41.18.-¿Y DÓNDE ESTÁ LA PLATA? – Salomón Kalmanovitz

La propuesta de reforma tributaria del Gobierno es regresiva: aumenta de nuevo los impuestos indirectos, reduce los que recaen sobre las empresas, afectando a sus dueños ligeramente al reintroducir el impuesto al patrimonio. Se incrementa la tributación de los altos salarios y pensiones con tarifa de un 37 %, lo que está bien, pero el impuesto a los dividendos sigue en su tímido nivel de 5 y 10 % que legó la reforma de 2016.

5 nov 2018.-  La inequidad de la propuesta se revela en las desproporcionadas cargas contra la clase media y los pobres que ganan más de un salario mínimo, a quienes no se les reembolsará, como a los que ganan hasta ese límite. El azúcar y las bebidas azucaradas quedaron con un IVA de 18 %, pero deberían pagar el doble, porque causan obesidad y diabetes entre la población.

El Gobierno calcula que el cambio del IVA le reportará 1,1 % del PIB adicional. Las personas naturales, especialmente las de altos salarios, aportarán extra 0,2 puntos del PIB, mientras que las empresas pagarán 1,1 % menos en 2020. El impuesto al patrimonio vuelve a ser temporal por cuatro años, con tasas de 0,75 y 1,5 %, que arrojará 0,1 % del PIB cada año. Así, el IVA es permanente, pero el impuesto a la riqueza no lo es. Se puede deducir que el grueso de la plata que tienen los colombianos no está dónde la está buscando el Gobierno y quizá requiere de unas pistas para encontrarla.

Según Juliana Londoño, el 1 % de las familias más ricas apropian el 21,6 % del ingreso nacional, lo que de acuerdo con las proyecciones de 2018 corresponde a $216 billones. Permítase que deduzcan el 35 % que se propone para los salarios de la clase media y deberán pagar sobre $136 billones, con la tarifa del 37 %. El ejercicio arroja la saludable cifra de $52 billones, que es más de un tercio del recaudo total del Gobierno central. Pongan a tributar los ingresos de los que arriendan su propiedad raíz de lujo y los que concentran la propiedad del suelo rural en el país y obtendrán otro par de puntos del PIB que siempre han evadido de manera olímpica.

También deberían abolir de un tajo todas las exenciones que atienden las zonas francas y muchos más negocios, incluyendo los nuevos regalos que se proponen para los hoteles, la agricultura y la economía naranja, porque la evasión se alimenta de un estatuto tributario que es un colador, aprovechado por los más ricos. De hecho, las exenciones de renta fueron de $59,3 billones en 2017 con un costo fiscal de 1,3 % del PIB (MFMP, 2018, p. 464). Deberíamos tener una ley tributaría rigurosa, igual para todos, sin importar el capital o la tierra de cada cual.

Con todos estos recursos acá propuestos, el Gobierno obtendría el anhelado equilibrio fiscal, podría incluso prepagar la deuda más costosa, al tiempo que puede reducir la tributación de las empresas, que evidentemente es excesiva. Tendría entonces mucha más plata para invertir en educación, salud e infraestructura.

La falta de tributación ha conducido a aumentar la deuda pública, que hoy alcanza 43 % del PIB; con la perspectiva de tasas de interés más altas en el mundo, se va a hacer más costoso estar refinanciando ese hueco fiscal. De esta deuda, hay una parte externa, de US$47.500 millones, que con la devaluación se puede volver muy onerosa. Esta reforma, si es aprobada, será un paño de agua tibia frente al faltante.

https://www.elespectador.com/opinion/y-donde-esta-la-plata-columna-821959 También le puede interesar:  La reforma tributaria de Iván Duque: ¿Un golpe a los más pobres? 

40.18.-CONTEXTO DE LA LEY DE FINANCIAMIENTO – Noelia Cigüenza

Los posibles escenarios que tendrá la ley de financiamiento del presidente Duque

Colprensa La iniciativa legislativa se debería presentar la próxima semana.

A tan solo unas semanas del fin de la legislatura, la expectativa para que el Gobierno presente a consideración del Congreso la denominada ley de financiamiento necesaria para aprobar los $14 billones que le faltan al Presupuesto para la vigencia de 2019 es máxima. Para cumplir con los tiempos establecidos, el Ejecutivo deberá iniciar la próxima semana una carrera frenética en la que le tocará convencer con su propuesta tanto al Senado como a la Cámara de Representantes. Lo más complicado para dar vía libre a este proyecto será alcanzar un consenso en el tema de las tarifas de IVA.

27 oct 2018.- De lo contrario, el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, ya ha asegurado que se vería en la obligación de suspender las apropiaciones del Presupuesto que no tengan financiación, pues aunque el proyecto fue aprobado con 113 votos a favor y 18 en contra por un valor de $258,9 billones, no podría quedar desfinanciado.

Como en el papel no se radicaría una reforma tributaria por la que se necesitan hasta ocho debates, el Congreso solo tendría en principio cuatro citas. La primera de ellas sería en las Comisiones Económicas tanto de Senado como de Cámara; la segunda se daría en la plenaria del Senado; también habría debate paralelo en la plenaria de Cámara; y por último se llegaría a una conciliación.

¿Qué incluirá la ley? 
A nivel general, la ley se dividirá en cuatro grandes bloques: el cambio del sistema tributario, la reformulación de los gastos administrativos del Estado, la lucha contra la evasión fiscal y la reforma de la Dian.

Hasta el momento, tanto el presidente Iván Duque como el ministro Carrasquilla y el director de la administración tributaria, José Andrés Romero, han venido dando pistas de algunas de las propuestas que serán parte de la columna vertebral de este articulado. Entre ellas, destacan algunas como la reducción de la tarifa efectiva que asumen las empresas, la obligación al mayor pago de renta a las aproximadamente 10.000 personas naturales que se embolsan cada mes unos $50 millones o la eliminación de manera gradual de unos $1,2 billones de gastos innecesarios del Gobierno en 2019.

Además, en estas últimas semanas también han hablado de simplificar el engorroso sistema tributario, de generarle incentivos a las empresas de la denominada economía naranja o del agro que generen empleo, de eliminar el monotributo para crear un régimen simple, de reducir la evasión fiscal en 10% cada año, penalizar con cárcel a los evasores de impuestos o implementar la factura electrónica.

No obstante, el gran as bajo la manga que todavía se guarda el Ejecutivo es el de los cambios que podría tener el polémico Impuesto al Valor Agregado (IVA), pues podría empezar a gravar a todos los productos de la canasta familiar que hoy en día están exentos como el huevo, la leche, la carne o el pescado; excluidos como el arroz, las frutas o el gas; o que se benefician de una tarifa diferencial de 5% como el café, las harinas o las carnes frías.

¿Cómo obtener recursos? 
Para sondear previamente a los congresistas, que son los que tendrán que dar luz verde a dicha ley, el ministerio de Hacienda les presentó hace unas semanas tres posibles combos con los que el Gobierno podría tener planteado recaudar los $14 billones que le hacen falta. De llevarse a cabo, el primero de ellos le daría a las arcas públicas $13,5 billones; con el segundo conseguirían $10,4 billones y con el tercero apenas unos $6,9 billones.

LOS CONTRASTES

RICHARD AGUILAR SENADOR DE CAMBIO RADICAL

“El Gobierno estaría planeando gravar toda la canasta familiar con 16%, incluidos los productos exentos y excluidos”.

Cabe destacar que las tres propuestas comparten una estructura idéntica y que la diferencia en el recaudo se basa únicamente en el cambio que se le aplicaría al IVA. Mientras en el primer combo se propone que la tarifa general de 19% se extienda al resto de la canasta, algo que recaudaría en un año hasta $15,3 billones; en el segundo, se establece una reducción gradual de la tasa de 19% a 16% también con una ampliación en la base; y en el tercero, que este tributo se reduzca a 17%. El segundo permitiría $11,9 billones adicionales para el próximo año y el tercero lograría $8,5 billones.

El resto de propuestas son similares en los tres combos. (ver gráfico). En materia de renta, que las personas naturales que ganan unos $30 millones mensuales paguen una tarifa de 37% generaría $2,4 billones para 2019. Sin embargo, que la tarifa de las empresas disminuya (hasta ubicarse en 32% a partir de 2022) no le empezaría a reportar pérdidas al Estado hasta 2020.

Adicionalmente, según este documento, otras propuestas como mejorar la administración tributaria le darían a la Nación $1,5 billones para 2019. Por otro lado, entre los grandes gastos del Gobierno estaría la devolución del IVA por la adquisición de bienes de capital, con una caída en los ingresos de $6,1 billones.

¿Qué pasará con el IVA? 
Aparte de la moción de censura al ministro Carrasquilla y el debate del Presupuesto de la Nación y del de Regalías, otra de las posibles razones del retraso de la radicación de esta ley podría haber sido la disparidad de opiniones en torno al cambio del IVA.

De hecho, como ninguno de estos tres combos tuvo una buena acogida entre los congresistas, ni entre los partidos de la coalición de gobierno como el Centro Democrático o el Conservador, el ministro podría haber estado evaluando otras opciones. De momento, las que más suenan son las de aplicar una tarifa unificada por debajo de ese 19% a toda la canasta u otra diferencial entre los productos. Asimismo, se estaría analizando concienzudamente el mecanismo idóneo para devolver este tributo a las personas de los estratos uno y dos a través de diferentes programas sociales.

“El Ejecutivo estaría pensando en bajar la tarifa de 19% a 16% para todos los productos incluso los que ahora están exentos o son excluidos o también podrían proponer una tarifa diferencial, es decir, que los bienes gravados con 5% pasen a 10%, o similar. Nosotros no vamos a apoyar que se grave la canasta”, aseguró el senador de Cambio Radical Richard Aguilar Villa, quien manifestó que existe una cultura de consumir menos si se gravan los productos.

Por su parte, la representante a la Cámara por Bogotá Katherine Miranda aseguró que el aumento de este tributo sería totalmente injusto, sobre todo, para las personas de más bajos recursos. “A pesar de que el recaudo aumentaría pues las personas de mayores ingresos estarían pagando más, la cuestión no es tan básica porque lo que para una persona de estrato 2 vale una bolsa de leche con respecto a su salario, para otra de estrato 5 o 6 es mucho menor. El costo del IVA es más elevado para los que menos tienen”, sentenció.

https://www.larepublica.co/especiales/contexto-de-la-ley-de-financiamiento/los-posibles-escenarios-que-tendra-la-ley-de-financiamiento-de-duque-2787146

Nota altereco.- harto se ha publicitado las escandalosas pensiones que limitarlas hubo la Corte Constitucional y luego las truculentas trampas para lograr aquellos gajes; pero cuando se habla de someter las pensiones a la tarifa de impuestos común y corriente como se practica en casi todos los países de la oecd, los políticos colombianos se crispan. Sólo iva va, aunque sea regresivo. bg.

40.18.-TIEMPOS DIFÍCILES – Salomón Kalmanovitz

El dólar cerró en $3.180 el 26 de octubre, una devaluación aproximada del 11 % desde febrero de este año. Las razones para este deterioro fueron una caída abrupta de los precios del petróleo y, quizá más importante, el endurecimiento de la política monetaria de Estados Unidos.

El deterioro del precio del combustible reflejó el debilitamiento de la economía china, que apenas comienza a sentir las agresiones comerciales del presidente Trump; política que también deberá afectar negativamente el crecimiento de Europa, el de América Latina y eventualmente el de la propia economía norteamericana. Es que el proteccionismo trumpiano es un tiro en el pie y afecta negativamente a todo el mundo.

La Reserva Federal reacciona frente a un crecimiento fuerte de la economía, estimulada por una reducción de impuestos a las corporaciones norteamericanas que era injusta e innecesaria. La economía venía creciendo de manera sostenida desde la segunda administración Obama y el estímulo fiscal resulta contraproducente, al propiciar la inflación. Por lo demás, cuando su efecto se agote totalmente en 2020, la administración no contará con munición fiscal para enfrentar una nueva recesión y está abocada a fuertes incrementos de la deuda pública, que superará el 110 % del PIB. El sesgo a favor del capital de la reforma tributaria fue tan evidente que Trump prometió a la clase media que también a ellos les reduciría los impuestos para que votaran por los republicanos en las elecciones del 6 de noviembre.

No valió que el energúmeno presidente tildara de “loco” (así, literal, en español) al presidente del banco central norteamericano que él mismo designó y que debe seguir las pautas de su comité técnico, que debe aumentar las tasas de interés hasta que desaparezca la presión inflacionaria. Eso significa que el dólar se fortalecerá contra el resto de las monedas del mundo, incluyendo las de países como Colombia, que no tiene una fortaleza exportadora diferente a la del petróleo y otras materias primas.

Siguiendo el mal ejemplo de Trump, el presidente Duque promete rebajas de impuestos para las inversiones que se hagan en la economía naranja (desde cine y TV hasta la actividad digital) y en la agricultura. Mientras tanto, la situación fiscal de Colombia continúa siendo deficitaria, a pesar de la reforma tributaria de 2016. Según el ministro Carrasquilla, hay un faltante de $14 billones que piensa enjuagar con el IVA del 19 % impuesto a toda la canasta familiar, con alguna forma de devolución arbitraria a los más pobres; también Duque promete un incremento del impuesto a la renta de los más ricos, que no le debe gustar a Carrasquilla. Por el contrario, él quiere poner a declarar renta a los que ganan desde $1,9 millones mensuales, lo cual no le pronostica nada bueno a esta clase media precaria. Lo cierto es que habrá política fiscal contractiva cuando la economía está resentida y a duras penas crece.

Para rematar, la política monetaria también tendrá que ser contractiva para contrarrestar la mayor devaluación del peso colombiano. La pérdida de valor de la moneda en sí misma contribuye a la recesión: reduce la capacidad adquisitiva de la gente y golpea la inversión que requiere importaciones de bienes de capital; no obstante, dirige la demanda hacia la producción local e incentiva las exportaciones industriales y agrícolas.

Sumándolo todo, como dice el título de esta columna, se vienen tiempos tormentosos.

https://www.elespectador.com/opinion/tiempos-dificiles-columna-820645

39.18.-POLÍTICA FISCAL Y ESTANCAMIENTO – Eduardo Sarmiento

Los índices parciales divulgados para el tercer trimestre revelan que la economía no sale del estancamiento. El producto nacional crece 2,5 % y el empleo cerca de 0 %. El crédito aumenta 2 %. Las exportaciones manufactureras y agrícolas no salen del letargo de varios años. Lo más sorprendente es que el recaudo tributario desciende 1 %.

La verdad es que el modelo macroeconómico de inflación objetivo y regulación de la tasa de interés no logró los resultados propuestos. Debido a la tasa de interés cero y a la baja cobertura de las operaciones de redescuento del Banco de la República, el sistema carece de mecanismos automáticos para igualar el ingreso nacional y el gasto. La tarea solo puede realizarse con una estrecha coordinación monetaria y fiscal.

20 oct 2018.- El exministro Juan Camilo Restrepo, que ocupó altos cargos en la administración anterior, en un reportaje de María Isabel Rueda manifestó que la economía está bien, pero que la política fiscal se encuentra muy mal. La ilustración no podía ser más gráfica: el Gobierno adoptó tres reformas tributarias, el recaudo no aumentó y la actividad productiva cayó.

La administración anterior orientó las reformas tributarias a elevar el recaudo para reducir el déficit fiscal y mantenerlo por debajo del déficit en cuenta corriente. El dispositivo dio lugar a un exceso de ahorro y no afectó considerablemente el déficit en cuenta corriente. La economía se mantuvo estancada. Por lo demás, la baja del salario indujo un aumento del gasto social asistencialista y ocasionó una contracción de la actividad productiva por debajo de los recaudos. Lo que se ganó en ingresos tributarios con el IVA se contrarrestó con el aumento del gasto público y la caída de la actividad productiva. Por eso, a los pocos meses de divulgadas las reformas tributarias aparecía de nuevo el hueco fiscal, que llevaba a una nueva reforma tributaria.

El país quedó montado sobre reformas tributarias basadas en el IVA, que bajan el salario y aumentan el gasto público. Luego de tres reformas tributarias, el descenso de los recaudos revela el desconocimiento de las interrelaciones económicas. En un principio, las reformas contraen la actividad productiva y alivian la estrechez de recursos, y al cabo de un tiempo reaparece el faltante. En la práctica son mecanismos temporales para incrementar los recaudos y tapar huecos de gastos no programados. Mal pueden calificarse como estructurales.

No se trata de eludir responsabilidades culpando a una sola política. Como las dos políticas no son independientes, la responsabilidad es compartida. El culpable es el modelo económico que fija prioridades fiscales y desconoce las limitaciones del manejo monetario en un mundo de tasa de interés cero. Lo preocupante es que la nueva administración está comprometida con el mismo modelo. En el fondo pretende reactivar la economía con la ampliación del IVA, que reduce el salario real y aumenta los recaudos tributarios. Está visto que el expediente no supera el exceso de ahorro de la economía, es decir, no la reactiva, ni evita que el hueco fiscal reaparezca y conduzca a nuevas reformas tributarias.

La reactivación de la economía no puede realizarse con políticas fiscales aisladas. Lo que se requiere es una política fiscal y monetaria combinada que mantenga el déficit fiscal por debajo del déficit en cuenta corriente y le suministre amplia liquidez a la economía para ampliar el crédito y la inversión. Asimismo, es indispensable una estructura fiscal progresiva que permanezca durante décadas y no esté expuesta a las angustias de los recaudos.

https://www.elespectador.com/opinion/el-premio-nobel-y-la-industrializacion-columna-817805

39.18.-REFORMAS TRIBUTARIAS PROGRESISTAS Mauricio Cabrera

Bajar impuestos a los ricos se presenta como la fórmula milagrosa para acelerar el crecimiento, tan buena que en Colombia algunos quieren copiarla.

La reforma tributaria de Trump sigue de moda. Bajar impuestos a los más ricos se presenta como la fórmula milagrosa para generar empleo y acelerar el crecimiento, tan buena que en Colombia algunos quieren copiarla. Por fortuna, el presidente Duque no se ha tragado ese cuento fantasioso y ha planteado que quiere un sistema tributario más equitativo en el cual los privilegiados de altos ingresos paguen más impuestos.

15 oct 2018.- En otras partes del mundo también se adoptan medidas orientadas a disminuir la desigualdad y a dotar al Estado con más recursos para financiar programas sociales. El año pasado, por la misma época en que los congresistas conservadores aprobaron la neoliberal reforma ‘trumpista’, en otro país el Congreso aprobó una reforma diametralmente opuesta. A pesar de ser un Estado importante, su reforma no tuvo cubrimiento en los medios de comunicación.

La estrategia central de esa reforma fue el aumento de la tarifa del impuesto sobre la renta a las grandes empresas y a las personas naturales de altos ingresos; además se aumentaron los tributos a las ganancias de capital y se limitaron deducciones a gastos financieros que permitían bajar los gravámenes pagados.

El objetivo del gobierno no era una reforma neutra, es decir no subió unos impuestos para poder bajar otros, sino que espera incrementar el recaudo tributario 5 por ciento para fondear los crecientes costos de sus programas de salud, pensiones y vivienda subsidiada. En ese país, los impuestos a las personas naturales ya eran elevados y progresivos, con tarifas desde el 6 por ciento para los ingresos bajos hasta el 40 por ciento para los más ricos. Con la reforma se subió la tabla, y los ingresos más altos quedaron con un impuesto del 42 por ciento, frente al 33 por ciento de Colombia.

A diferencia de nuestro país, donde el impuesto a las ganancias ocasionales es fijo y bajo –solo 10 por ciento para cualquier ganancia– en ese otro país se tenía un impuesto progresivo con tarifas entre el 6 y el 40 por ciento dependiendo del monto de la utilidad. Con la reforma también se modificó esta tabla, de manera que la tarifa más alta subió al 42 por ciento.

Con altos impuestos a la personas, las empresas gozaban de una tributación más baja: solo 22 por ciento de sus utilidades, más una sobretasa del 10 por ciento del impuesto pagado. Con la reforma se elevó esta tarifa al 25 por ciento para las grandes empresas, mientras que las pequeñas y medianas continuaron con el anterior 22 por ciento.

Aunque no se modificó en la reforma, vale la pena mencionar que en ese país se pagan impuestos altos en las compraventas de finca raíz: 10 por ciento de IVA, más 5 por ciento de bonos de vivienda y otro 5 por ciento de impuestos de registro y adquisición. En total, los costos y tributos al comprar una propiedad pueden llegar al 22 por ciento de su valor, mientras que en Colombia solo son el 5,8 por ciento, o 10,8 por ciento para las viviendas de más de 900 millones de pesos.

La subida de impuestos en ese país no ha espantado a los inversionistas ni se han cerrado empresas; por el contrario, su crecimiento es de los más dinámicos del mundo.
Coletilla. Pregunta para concurso: ¿cuál fue el país que hizo esa reforma progresista? Pistas: no fue el Psoe de España, ni Bolivia, con su socialismo del siglo XXI, ni los liberales progresistas de Canadá, tampoco el país de la Utopía de Tomás Moro. ¿Cuál fue?

Mauricio Cabrera Galvis
Consultor privado
mcabrera@cabreraybedoya.com

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/reformas-tributarias-progresistas-522299

38.18.-AMPLIAR LA BASE DEL IVA – Mauricio Cabrera

La reforma del 2016 estableció un IVA del 5 por ciento a las ventas de vivienda nueva con valor superior a 900 millones de pesos.

Ampliar la base del IVA es una manera eficiente de aumentar el recaudo tributario. Por eso se está proponiendo extenderlo a los productos de la canasta familiar, lo que produciría unos 15 billones de pesos anuales, según estimativos de Minhacienda, a los que habría que descontar unos 2 billones de pesos de la compensación para los más pobres.

7 oct 2018.- Sin embargo, gravar la canasta familiar es regresivo e iría en contra del objetivo que ha planteado el presidente Duque de una ley de financiamiento que permita tener un sistema tributario más equitativo. Aun suponiendo que se superen las dificultades logísticas para compensar a los más pobres, el mayor impacto sería para los vulnerables, esa nueva clase media que no recibe subsidios, pero que apenas subsiste con ingresos un poco superiores a 2 dos salarios mínimos.

En lugar de ampliar la base del IVA hacia abajo, hay que ampliarla hacía arriba, a bienes y servicios que solo compran los privilegiados que, de nuevo, según el presidente Duque son los que deben pagar más impuestos. Una forma muy eficiente de hacerlo es imponer IVA a casi todas las ventas de inmuebles que hoy están excluidas.

La reforma del 2016 abrió esta puerta al establecer un IVA del 5 por ciento a las ventas de vivienda nueva con valor superior a 900 millones de pesos. Fue un primer paso en la dirección correcta, que debe ampliarse por dos caminos: elevando la tarifa, y ampliando su aplicación a otras compraventas de finca raíz.

La tarifa del 5 por ciento es muy baja en comparación con el promedio de los países de la Ocde, que en la mayoría de los casos gravan las ventas de vivienda con la tarifa general del IVA (de 19 hasta 25 por ciento); solo algunos países imponen una tarifa menor, como España e Italia (10 por ciento), mientras que en el vecindario, Chile las grava con la misma tarifa general (19 por ciento). Así debería ser en Colombia.

En cuanto al ámbito de aplicación, debe ampliarse a todas las compras de bienes inmuebles, con excepción de vivienda VIS y VIP. El gobierno pasado contempló la posibilidad de imponer IVA a la venta de oficinas, bodegas y locales comerciales, pero se echó para atrás sin que haya justificación para esta excepción.

También deben gravarse las transacciones de inmuebles usados, pues excluirlos conlleva una utilidad no justificada para propietarios actuales, pues el efecto de gravar los inmuebles nuevos será el de incrementar los precios de todo el inventario de inmuebles del país. En España se grava con el mismo IVA toda venta de inmuebles, así sea la tercera o cuarta transacción.

Finalmente, este IVA debe aplicarse a las compraventas de terrenos rurales y urbanos. Es una forma de impuesto a la tierra que permitiría capturar parte de las enormes valorizaciones que se han dado, con la ventaja de que solo se aplica en el momento de transacciones, de manera que el contribuyente tiene la liquidez para pagarlo.

Esta ampliación del IVA es muy fácil de recaudar, porque se haría en las notarías, y si se supone que aplicaría solo a la mitad de las transacciones de finca raíz que se hacen en el país, podría generar unos 10 billones de pesos anuales. Por supuesto, hay que controlar la evasión que existe al declarar los predios por un valor inferior al comercial, pero hay mecanismos para hacerlo.

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/ampliar-la-base-del-iva-522059

37.18.-¡POR FIN EL BANCO DE LA REPÚBLICA INTERVIENE LA TASA CAMBIARIA! – Eduardo Sarmiento

A finales de la semana pasada, el Banco de la República anunció el propósito de intervenir el mercado de divisas. Se anticipó que cuando el tipo de cambio descienda durante 20 días consecutivos, el Banco procederá a adquirir divisas por un procedimiento complejo de subastas. Si esta determinación se hubiera adoptado durante la administración Uribe y los cuatro primeros años de Santos, la economía no habría experimentado la revaluación de diez años, ni la devaluación posterior que ha mantenido a la economía colombiana en un estancamiento de más de cuatro años.

6 oct 2018.- ¿Por qué no se actuó con anterioridad? Parte de la explicación se encuentra en que el tipo de cambio flexible es un componente central de la trilogía macroeconómica del banco central autónomo. En el momento en que el banco adquiere divisas se genera una emisión de dinero que quiebra la neutralidad monetaria. Por lo demás, se abre la posibilidad de que el sistema cambiario se utilice con mecanismos financieros para cubrir el presupuesto nacional.

El banco central autónomo se justificó con la teoría del equilibrio monetario, en la cual el movimiento de las tasas de interés asegura la reactivación y el equilibrio de la balanza de pagos. El dispositivo entró en descrédito en la crisis de 2008, cuando el mundo se precipitó en un estado de exceso de ahorro y tasa de interés mundial cero. Estados Unidos y Europa no tuvieron más opción que acudir a la compra de bonos del tesoro, para consolidar la reactivación luego de la gran recesión. La tasa de interés de los bancos centrales perdió efectividad para regular el sistema económico.

La decisión del Banco de la República, así no se reconozca en forma explícita, es una respuesta a la ineficacia de la política monetaria para reactivar la economía por la vía de la tasa de interés. La baja de la tasa de referencia no evitó que la economía se mantuviera en estancamiento por más de cuatro años. También constituye un reparo la incapacidad de la modalidad de cambio flexible para enfrentar las alteraciones ocasionadas por los productos básicos y la injerencia de los países desarrollados en las relaciones comerciales. En las épocas de alza de los productos básicos se presentan grandes revaluaciones que desplazan los bienes industriales y agrícolas, en tanto que en las épocas de caída se precipitan devaluaciones y déficits en cuenta corriente que frenan la producción y el empleo. Quiérase o no, se regresó a la época en que el tipo de cambio se fijaba dentro del marco de ajustes graduales.

El nuevo modelo requiere políticas y prácticas muy distintas a las existentes. El Banco de la República deja de operar como piloto automático y se torna dependiente de los movimientos de divisas y las condiciones fiscales. Su principal función pasa a ser la coordinación con la política fiscal. Lo importante es que al ampliar los instrumentos de control, se incrementa la efectividad de la política macroeconómica para alcanzar el balance interno entre el ingreso nacional y el gasto y sobre todo, se fortalece la flexibilidad para alcanzar el balance de las cuentas externas.

Por ahora convendría que el Banco de la República explique las razones que lo llevaron a abandonar la teoría de la autonomía para regular la tasa de interés y cuáles son los elementos de la nueva concepción. En particular, debe precisar la forma como combinará el manejo fiscal para reactivar la producción y el empleo. El resultado final del modelo dependerá de la forma como se articule para armonizar la macroeconomía, impulsar el crecimiento y estabilizar la balanza de pagos.

https://www.elespectador.com/opinion/intervencion-cambiaria-columna-816458

36.18.-PRIVATIZACIÓN E IVA – Eduardo Sarmiento

Durante el predominio neoliberal se generaron grandes rentas que se las han apropiado los más poderosos. El capital encontró un campo abonado en las privatizaciones y las reformas tributarias.

Las privatizaciones significaron transferencias que les generan ganancias mayores que las actividades regulares. En el sistema pensional los fondos privados (AFP) obtienen ingresos muy superiores a las reservas pensionales. Las AFP se quedaron con los cotizantes y Colpensiones, con los pensionados. Mientras el sistema privado opera con grandes excedentes, Colpensiones lo hace con faltantes que le significan al presupuesto nacional erogaciones de $42 billones.

29 sep 2018.- En el sistema de salud, las EPS le adeudan más de $8 billones a los hospitales, que los presentan como activos, pero sin aclarar que en algún momento tendrán que ser asumidos por el Gobierno. En el sistema educativo, los estudiantes del programa Ser Pilo Paga causan erogaciones muy superiores a los costos de las universidades públicas y les reportan márgenes de ganancia excesivas a las instituciones privadas. Para completar, no sobra señalar que las licitaciones de obras públicas se consiguen a pérdidas y las ganancias se obtienen luego con los ajustes y sobrecostos.

Es claro que las privatizaciones de las pensiones, la salud, la educación y las concesiones de infraestructura significan cuantiosas transferencias del sector público al capital. La secuela social está a la vista. El 40 % más pobre obtiene solo el 15 % de la factura tributaria.

Las reformas tributarias de los últimos años se han orientado a sustituir la tributación a la renta y el patrimonio por el impuesto de valor agregado (IVA). La disposición reduce la carga tributaria del capital y aumenta la del trabajo, en particular de la clase media. El efecto neto sobre el recaudo no es muy grande en los países desarrollados, donde los ingresos de la clase media son superiores a los del promedio.

En cambio, en los países en desarrollo como Colombia, donde el ingreso de la clase media es inferior al promedio, se reduce la capacidad de recaudo y se incrementa la inequidad. Es precisamente lo que se observa en la realidad. A pesar de las frecuentes reformas tributarias, la tributación del país es inferior a la de naciones similares y es altamente inequitativa; el coeficiente de Gini es similar antes y después de impuestos.

En los cursos elementales se enseña que la función primordial de la política fiscal es aumentar los recaudos y reducir las desigualdades. Por lo general el logro de un propósito se consigue a cambio de otro. En el caso de la tributación dominada por el IVA se configura el peor de los mundos. La modalidad significa reducción tanto en la equidad como en los recaudos.

El predominio del IVA resulta de una concepción equivocada. En los altos círculos de la OCDE y de los organismos internacionales, se creía que los países habían entrado en una etapa en que el capital se debilitaba y el crecimiento recaía en forma ascendente en el trabajo. Sin embargo, los resultados han sido distintos. El capital es el gran ganador. En todas partes su participación en el producto aumenta 4 % anual.

Si el país pretende avanzar en un Estado social equitativo tiene que empezar por introducirle modificaciones radicales al gasto público. Se requiere una estructura en la cual los sectores menos favorecidos obtienen una participación en la tributación similar o mayor a su participación en la población. Adicionalmente, se plantea volver a la estructura tributaria basada en los gravámenes a la renta y al patrimonio de tarifas crecientes con el ingreso y la riqueza.

https://www.elespectador.com/opinion/la-crisis-argentina-columna-811005

36.18.-¿CUÁLES SON LOS MALABARES CON EL PRESUPUESTO DE 2019 EN EL CONGRESO?

La administración encontró, mediante una movida de su estrategia de financiamiento, una fórmula para cubrir las necesidades de inversión del próximo año, con lo que prácticamente selló la aprobación del presupuesto del 2019. La inversión total pasó de $35,4 billones a $46,5 billones.

¿Cuáles son los malabares con el Presupuesto de 2019 en el Congreso? Foto: Semana 

Sin embargo, aún no le dice claramente al país cómo va a solventar el hueco que tiene.

20 sep 2018.- Ayer se conoció una presentación donde los técnicos del Ministerio de Hacienda proyectaban posibles escenarios de un ajuste fiscal que incluye modificaciones en los impuestos, recortes en el gasto y medidas para impulsar la administración de impuestos.

La sorpresa entre los congresistas es que el impacto de tales medidas de ajuste, depende en una gran medida de aumentar el recaudo tributario por la vía de modificar el IVA.

Lea también: Estos son los escenarios de la reforma de Carrasquilla

El senador Richard Aguilar, del partido Cambio Radical, aseguró, luego de la sesión de las comisiones económicas conjuntas donde se discutieron las partidas regionales, que el gobierno aumentó el presupuesto de inversión, pasando unos recursos que estaban destinados al abono de capital de la deuda, lo que equivale a unos $14 billones.

Fue sobre la base de esta medida de ajuste que se realizó la discusión este jueves en el Congreso sobre a dónde van a ir las partidas de inversión del Presupuesto General de 2019.

Aguilar aseguró que esto significa “un tiro al aire”, porque si el Gobierno Nacional no logra aprobar medidas tributarias que aumenten el caudal de recursos para el fisco, se va a enfrentar a dos salidas.

La más drástica es decretar el próximo año un duro recorte en el gasto que se llevaría por delante los recursos para Familias en Acción, los subsidios a servicios públicos de los estratos bajos, los compromisos vigentes de Ser Pilo Paga y los Programas de Alimentación Escolar (PAE). Eso tendría enormes implicaciones económicas porque llevaría el gasto público a niveles muy bajos.

La otra salida sería incumplir la regla fiscal, lo que tendría también derivaciones problemáticas, porque inmediatamente se encarecería el costo del capital para toda la economía colombiana.

Lea también: Presupuesto de 2019: no hay plata pa’ tanta gente

https://www.dinero.com/economia/articulo/como-va-a-financiar-el-gobierno-duque-el-presupuesto-de-2019/262271

36.18.-DEVOLUCIÓN DEL IVA – Jorge Iván González

En la discusión sobre las posibles fuentes de financiamiento, el Gobierno ha dicho que la incidencia negativa que tendrá para los pobres la ampliación del IVA, o el aumento en la tarifa, se compensará mediante instrumentos que le devuelvan a las familias un monto equivalente, de tal manera que el impuesto no afecte su nivel de ingreso y su capacidad de consumo.

La reflexión gubernamental se basa en dos postulados. El primero es la aceptación de la regresividad del IVA. Y el segundo es su certeza sobre la posibilidad de la compensación.

28 sep 2018.- Como suele suceder con los tributos indirectos, por su misma naturaleza el IVA es regresivo. Ello significa que impactan más el ingreso de los pobres que el de los ricos. La regresividad del IVA se puede analizar de dos maneras.

Por un lado, considerando el peso relativo que tiene en el ingreso. Las estimaciones que se han realizado en el país muestran que las familias pobres pueden estar destinando al pago del IVA 8%-9% del ingreso, mientras que en los grupos de ingresos altos la relación puede ser de 9%-10%.

Así que los porcentajes son muy similares. De acuerdo con estas relaciones, el IVA es regresivo porque los ricos no pagan, como porcentaje de su ingreso, un monto significativamente mayor que los hogares pobres.

La otra forma de examinar la regresividad del IVA es comparando el Gini antes y después del impuesto. El estudio realizado por el equipo de la Universidad del Rosario (Subsidios y Contribuciones. Balance Financiero de los Hogares Bogotanos), muestra que “… el impuesto del IVA aumenta en casi 1,2 puntos porcentuales la desigualdad del ingreso en el país”.

Estas evidencias sobre la regresividad del IVA son contundentes y, de hecho, el Gobierno las acepta, y por esta razón busca los mecanismos de compensación. Habría tres formas de evitar la regresividad del IVA. La primera es no aumentarlo y, en su lugar, recurrir a los impuestos directos, que se pueden diseñar con criterios de progresividad.

El segundo camino, que ha generado mucha confusión, consistiría en devolver el dinero en efectivo a través del sistema bancario. Para los intermediarios financieros este camino es ideal porque consolida la bancarización.

Pero esta solución es muy compleja porque es prácticamente imposible individualizar el monto que se paga por IVA. Y el tercer camino consiste en ampliar los alcances de la política social, atendiendo prioritariamente a los pobres.

Si la alimentación escolar mejora y se universaliza, si se reduce la tarifa del transporte público, si se consolidan los subsidios a los servicios públicos, si los cupos en las universidades se amplían, etc., las familias pobres recibirían del Estado unos bienes y servicios que compensarían los pagos del IVA.

Desgraciadamente, en Colombia y en América Latina no se han logrado estas compensaciones, y la política fiscal, entendida como la conjugación de impuestos y de subsidios, no reduce el Gini.

Mientras que, por ejemplo, en Bélgica el Gini pasa de 0,5 a 0,2 gracias a la conjunción adecuada de impuestos y subsidios, en América Latina el Gini no se mueve. Claramente la compensación no ha sido posible. Para modificar el Gini de manera sustantiva no basta con medidas de política social, sino que se requiere afectar la riqueza con impuestos progresivos.

https://www.larepublica.co/analisis/jorge-ivan-gonzalez-506394/devolucion-del-iva-2776057

36.18.-¿POR QUÉ EL BANCO DE LA REPÚBLICA COMPRARÁ 400 MILLONES DE DÓLARES?

Subastas se harán cuando la tasa de cambio esté por debajo de su promedio de los últimos 20 días.

La semana se ha caracterizado por fuertes fluctuaciones de la divisa. Foto:  Reuters/Archivo- EL TIEMPO

 Luego de varios años, el Banco de la República reinicia este lunes una etapa de reacumulación de reservas internacionales. La primera subasta se llevará a cabo por 400 millones de dólares y podrá ejercerse entre el 2 y el 31 de octubre.

Tras la junta directiva del Banco de la República que se realizó el viernes, donde además se mantuvo la tasa de interés en 4,25 por ciento, el gerente del Emisor, Juan José Echavarría, dijo que la subasta se hará con el fin de prepararse para una posible reducción de la línea de crédito flexible (11.500 millones de dólares) del Fondo Monetario Internacional (FMI), en el 2020.

30 sep 2018.- Los analistas coinciden en que en la medida que se eleve la tasa de interés de los bonos del Tesoro de EE. UU., que hoy se encuentra entre un rango de 2 y 2,25 por ciento, los costos de endeudarse fuera serán mayores para el Gobierno, entidades, empresas y financieras, entre otros agentes. Banco de la República mantuvo tasas de interés en 4,25 %El dólar perdió 35 pesos esta semana y otras noticias en datos

El director de Estudios Económicos del Grupo Bolívar, Andrés Langebaek Rueda, prevé que el Emisor reemplazará una parte de la línea de crédito contingente con el FMI, que actúa como un seguro ante reducciones en ingresos por divisas.

“Sin embargo, tiene un costo (prima) importante. Las reservas internacionales y la línea de crédito contingente con el FMI son mecanismos equivalentes para mejorar la liquidez en divisas; la escogencia de uno u otro mecanismo depende del costo”, agrega el experto.

En su concepto, el alza de la tasa en EE. UU. aumenta el interés que ha obtenido el Banco de la República por mantener reservas internacionales, por lo cual se favorece este mecanismo de acumulación de los bancos emisores.

“En resumen, se vuelve más rentable para el Banco acumular reservas y pagar una prima menor por la renovación de la línea de crédito con el FMI”, explica.

No obstante, como es habitual, el Banco no avisó cuánto durará el programa de acumulación de reservas y ni cuál es su monto.

Las subastas se hacen por medio del mecanismo put, esto significa que se harán efectivas cuando la tasa de cambio esté por debajo de su promedio de los últimos 20 días hábiles y se evitan en períodos de presión al alza de la tasa de cambio.

“Hay que mirar qué tanto puede devaluar la moneda esta medida en tanto hay un nuevo agente comprador de dólares en el mercado colombiano. Si se deprecia mucho, el dólar puede afectar la inflación, pero ayuda a las exportaciones”, dijo el director de investigaciones económicas de BTG Pactual, Sergio Olarte.

Aunque el experto considera que la medida del Banco de la República es inesperada, pues veía como principal riesgo inflacionario la depreciación del tipo de cambio, cree que dicho riesgo ha disminuido.

En tanto, Juan David Ballén, director de Análisis de Casa de Bolsa, señala que como se presenta una elevada vulnerabilidad y fuertes presiones al dólar, era oportuno que el Banco de la República proyectara acumular reservas si se llega a presentar un fuerte choque externo.

Mientras que Mauricio Reina, investigador del centro de estudios Fedesarrollo, opinó que no ve esto como una señal de alarma si se miran la situación de la región, los buenos precios de divisa y la caída del dólar en los últimos días.

https://www.eltiempo.com/economia/sector-financiero/banco-de-la-republica-va-a-comprar-400-millones-de-dolares-275250 

35.18.-LA ECONOMÍA Y LA REFORMA TRIBUTARIA – Salomón Kalmanovitz

El crecimiento económico del segundo trimestre repuntó levemente. Tanto la agricultura como la industria tuvieron un buen comportamiento; la primera, gracias a una Niña de muchísima agua que se prolongó desde 2017 hasta mediados de agosto y una tasa de cambio que la favorece a ella y a la industria. Desafortunadamente, la caída de los precios está generando pérdidas a agricultores y lecheros que auguran un receso del sector hacia el futuro.

24 sep 2018 .- La construcción sigue siendo un lastre para la economía porque todavía tiene un enorme inventario de apartamentos y oficinas sin vender. Tanto las licencias de construcción como los despachos de cemento registran cifras negativas y los precios de la vivienda vienen cayendo desde hace cuatro años. En el país hay poco crédito para constructores y compradores, lo que sugiere que las inversiones y adquisiciones se hacen de contado.

La mejor noticia para el Gobierno fue la recuperación del precio del petróleo que contribuirá a mejorar sus ingresos a fin de año y que también cerró bastante el déficit en cuenta corriente que tiene el país con el resto del mundo, algo que tenía nerviosos a los mercados e inversionistas extranjeros. Sin embargo, no aumentó el volumen real de exportaciones de carbón o petróleo, que se mantiene por debajo de los 800.000 barriles diarios. La tasa de cambio se ha vuelto a devaluar por la expectativa de que Estados Unidos apriete su política monetaria, algo a lo que se opone el presidente Trump. Su guerra comercial contra el resto del mundo está creando mucha volatilidad en los mercados cambiarios globales.

El déficit fiscal se viene corrigiendo: se proyecta que alcance 3,5 % del PIB en 2018 y hay que seguirlo reduciendo, para lo cual es ineludible otra reforma tributaria. De todas maneras, la prima de riesgo país para Colombia se redujo de 315 en 2016 a 116 hoy, que es igual a la de México. El resultado electoral también atrajo algo de inversión extranjera que estaba a la expectativa del resultado, pero el guarismo del segundo trimestre se acercó sólo a los US$6.000 millones, por debajo de los años de bonanza en que se duplicaba esa cifra.

El ministro Carrasquilla no sabe bien qué hacer de reforma tributaria así que preparó un menú con tres opciones, en todas ampliando la base del IVA: en la primera, le extrae $15,3 billones a los consumidores, devuelve $6,2 billones a los empresarios que compren bienes de capital y $1,5 billones a los estratos 1 y 2; en la segunda, el recaudo del IVA es de $12 billones y le devuelve igual a los empresarios y $1,4 billones a los pobres; en la tercera, reduce la tarifa del IVA al 17 %, obtiene sólo $8,6 billones, le otorga igual a los empresarios y un poco menos, $1,3 billones, a los pobres. En el combo 1 se logran $13,5 billones de recaudo total nuevo en 2019 aunque hacia 2021 alcanza 21,5 billones, mientras que en el combo 3 solo se obtiene la mitad, menos de 1 % del PIB.

Aunque se dice que Carrasquilla salió fortalecido del debate por los bonos del agua con los que se repitió la historia de la burbuja inmobiliaria de 2008, en la que se prestaba mucho dinero a personas sin capacidad de pago, lo cierto es que hasta el senador Uribe se le atravesó en el camino de su reforma tributaria. Sin el apoyo de la bancada del Centro Democrático, es difícil que se apruebe una que lleve el sello personal del controvertido ministro. Parece que el combo 3 busca seducir al presidente eterno.

https://www.elespectador.com/opinion/la-economia-y-la-reforma-tributaria-columna-813908

35.18.-URIBE AÑORANDO LA RERUM NOVARUM – Jorge Iván González

El expresidente Uribe propone que el país avance hacia una “economía cristiana”. Al tratar de explicar los fundamentos que debería tener este tipo de economía se le siente su añoranza por la Rerum Novarum, la famosa encíclica de León XIII, que fue promulgada en 1891.

Por aquellos días, el Manifiesto del Partido Comunista, escrito en 1848, e inspirado por Marx y Engel, anuncia con tono profético: “Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo. Contra este fantasma se han conjurado en una santa jauría, todas las potencias de la vieja Europa, el papa y el zar…”.

14 sep 2018.- El mensaje revolucionario del Manifiesto es contundente: “Tiemblen si quieren las clases gobernantes, ante la perspectiva de una revolución comunista. Con ella, los proletarios no tienen nada que perder, sino sus cadenas. Por el contrario, tienen todo un mundo entero que ganar. Proletarios de todos los países, uníos!”.

A finales del siglo XIX las condiciones de vida de la clase obrera y de los pobres eran durísimas. Las descripciones de autores como Dickens y Hugo son conmovedoras. El gran aporte que le hizo la teoría económica a la sociedad, dice Sylvia Nasar en su reciente libro, La Gran Búsqueda, fue mostrar que los pobres no siempre estarán entre nosotros porque las condiciones sociales se podían cambiar.

Numerosos economistas rechazaron la “ley de pobres” porque perpetuaba la pobreza. Y esta opción por el cambio de sociedad no solo era un asunto de los comunistas, sino que también inspiró el pensamiento liberal. En esta búsqueda de alternativas participaron activamente autores como John Stuart Mill y Henry George, para quienes la propiedad privada tiene sentido solamente si está acompañada de medidas impositivas radicales.

En medio de estas tensiones y conflictos, León XIII lanza un mensaje de conciliación, invitando a la armonía entre empresarios y trabajadores, y pidiéndole a los pobres que acepten su condición porque allí está reflejada la voluntad de Dios: “… a los afligidos por alguna calamidad se ve más inclinada la voluntad del mismo Dios, pues bienaventurados llama Jesucristo a los pobres”. Esta opción conciliadora de la catolicidad ni siquiera la compartieron los liberales.

Al tiempo que George se enfrenta con los terratenientes y los acusaba de “delincuentes” y “ladrones”, la Rerum Novarum invoca la propiedad de la tierra para los pobres, pero es tímida frente al poder terrateniente.

Los terratenientes se acabaron en Europa a principios del siglo XX. Y esta fue una condición básica para poder avanzar hacia la modernidad. En Colombia, los terratenientes siguen imponiendo sus condiciones, y para mantener este estado de cosas lo mejor es recurrir a la Rerum Novarum.

La catolicidad de Uribe es premoderna. Ordoñez lo acompaña desde la OEA, suplicándole, como lo hace en su tesis de grado, “… a nuestra señora la Virgen María… la restauración del orden cristiano y el aplastamiento del comunismo ateo”.

Las preocupaciones del papa Francisco son de otra naturaleza. Su encíclica Laudato Si’ abre discusiones relacionadas con el crecimiento verde, y supone de entrada que con los terratenientes no es posible la modernidad. El problema para Francisco no es el comunismo ateo, sino la búsqueda de las condiciones mínimas que permitan que la especie humana pueda permanecer en el planeta Tierra.

https://www.larepublica.co/analisis/jorge-ivan-gonzalez-506394/anorando-la-rerum-novarum-2770793

 

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