21.17.- AXEL KICILLOF: “SI ESTO SIGUE ASÍ, ARGENTINA TERMINA EN UN DESASTRE” – Carlos E. Cué

Axel Kicillof, exministro de Economía de Kirchner, ahora referente de la oposición, rechaza las críticas a la herencia que dejaron y sostiene que solo les faltó tiempo para profundizar el modelo industrialista.

El diputado y exministro de Economía Axel Kicillof durante la entrevista con EL PAÍS SILVINA FRYDLEWSKY

 

Axel Kicillof (Buenos Aires, 1971) es una figura clave del kirchnerismo y su gran ariete parlamentario. Para los argentinos que votaron a Mauricio Macri y para la mayoría de los empresarios es, sin embargo, la quintaesencia de todos los males. Fue ministro de Economía durante los dos últimos años de Cristina Fernández de Kirchner y el Gobierno le culpa de la herencia recibida. Se le responsabiliza de la situación económica argentina por su política heterodoxa. Él defiende su gestión, cree que Macri lleva a Argentina al desastre y sostiene que el único problema real del kirchnerismo es que le faltó tiempo para profundizar su modelo.

16 jun 2017.- Argentina tiene elecciones intermedias en octubre y el kirchnerismo busca derrotar a Macri en la provincia de Buenos Aires, un paso previo para intentar volver al poder en 2019.

Pregunta. El Gobierno justifica los problemas económicos de Argentina en la herencia recibida que ustedes niegan. ¿Admite al menos que dejaron el país en una situación complicada: déficit alto, sin acceso al crédito internacional, con alta inflación, una pobreza del 30%…

Respuesta. No, el último año creció el 2,6% el PBI con Brasil cayendo el 3%. El déficit no era preocupante. Hay que ver la evolución en 12 años [los que gobernó el kirchnerismo]. El desempleo pasó del 25% al 6%. Duplicamos el PBI. Pasamos de 138% a 38% el endeudamiento. Lo hicimos con administración del comercio, administración de precios y fuerte programa social. Pero sí, había tensiones. Argentina tenía un gran problema para acceder al crédito internacional que se agravó por el conflicto de los fondos buitres. Ellos no querían arreglar porque sabían que el gobierno que venía iba a ser mejor para ellos que el que se iba.

“¿Autocrítica? Nos faltó tiempo, otros 10 o 15 años, para profundizar el modelo, industrializar más”.

P.¿Dejar un 30% de pobreza después de 12 años de Gobierno no es como para hacer algo de autocrítica?

R .No es que yo no reconozca el 30% de pobreza. Pero hay medidas diferentes. Con ese mismo criterio que se usa en Argentina en Brasil habría un 66% de pobreza. Desde 2001 se bajó a la mitad la pobreza. En los últimos años dejó de bajar, pero no creció. El nivel absoluto de pobreza es un tema muy discutido.¿Que faltó bajar más la pobreza? Sí, claro. Pero cuando llegó Macri creció muy fuerte.

P.¿No hay autocrítica para hacer?

R.Mi principal autocrítica es que nos faltó industrializar más, profundizar el modelo. Nos faltaron 10 o 15 años, la industrialización en China llevó 40 años, esto no se hace en poco tiempo. Pero nuestro defecto no fue no aplicar un programa neoliberal, al contrario. Faltó avanzar en el combate de la pobreza, mejorar la inflación, siempre falta. La caída del precio de las commodities a partir de 2008 nos complicó muchísimo.

 “ME PREOCUPA QUE EL FMI APOYE TANTO A MACRI”.

P.Ustedes dicen que hay mucho ajuste pero otros critican a Macri por no ajustar lo suficiente. El déficit no bajó.

R.Esa es la paradoja de la austeridad. La política recesiva baja la recaudación, además está reduciendo impuestos a las exportaciones. Los economistas neoliberales más importantes dicen que esto es insostenible y va a terminar en un desastre. Coincido con su análisis pero no con su receta. Si sigue por este camino acaba en desastre, es muy difícil revertirlo. En año y medio duplicó nuestra deuda externa. Está aplicando un programa neoliberal que es exactamente el mismo que a mí me recomendaba Christine Lagardedesde el Fondo Monetario Internacional. Macri quiere beneficiar a los sectores primarios, pero eso trae graves problemas a mediano plazo porque los sectores agropecuarios, mineros o petroleros no son grandes fuentes de trabajo en Argentina. Australia tiene el doble de riqueza natural que Argentina y la mitad de población. Si nos dedicamos solo a la producción primaria el 50% de la población se queda sin fuente de trabajo.

P.¿Si va al desastre, por qué Macri tiene tanto apoyo internacional? Acaba de visitarlo y aplaudirlo Angela Merkel. Muchas grandes empresas están diciendo “ahora que no está Kicillof y el kirchnerismo volvemos a Argentina”.

“MACRI APLICA UN PROGRAMA NEOLIBERAL QUE ES EL MISMO QUE ME RECOMENDABA CHRISTINE LAGARDE DESDE EL FMI”.

R. También en los 90, cuando se llegó al desastre, los gobiernos latinoamericanos tenían mucho apoyo de EEUU y del FMI. A mí me preocupa cuando el FMI apoya tanto a Macri. Tampoco creo que a Merkel le preocupe mucho la calidad de vida del conurbano bonaerense. Además, las inversiones extranjeras de 2016, primer año de Macri, fueron la mitad que las de 2015. Tanto que lo aplauden podrían traer plata, no lo están ayudando nada.

P. Si su modelo funcionaba, ¿por qué perdieron las elecciones? Muchos expertos dicen que la gente votó más contra ustedes que a favor de Macri

R, Un Gobierno con 12 años tiene desgaste, teníamos un enfrentamiento muy fuerte con algunos medios de comunicación importantes, que querían que cambiara el Gobierno. Pero Macri ganó por azar, 51% a 49%. No perdimos por 30 puntos y fuimos liquidados. No hicimos la mejor campaña electoral del mundo, hubo muchas peleas internas en nuestra fuerza. Además aplicaron de forma muy efectiva el márketing, vendieron el producto Macri. Hubo mucha mentira.

P.¿Y cómo es posible entonces que Macri mantenga una popularidad alrededor del 50%, una de las más altas de América Latina?

R. Perdió 20 puntos, es muchísimo. Está en 45%. Y no sé si es mucho teniendo todos los medios a favor y teniendo los tres principales gobiernos: nación, provincia de Buenos Aires y ciudad.

P. ¿La corrupción hundió al kirchnerismo?

R.El Gobierno de Macri es más corrupto. Pero eso depende de cómo se presenten los medios. Yo fui acusado de corrupción con cosas que quedaron en la nada.

P.Usted estuvo en un Gobierno con gente que ahora está en la cárcel, con un responsable de Obra Pública que tiró maletas con nueve millones de dólares por encima de la tapia de un convento. Eso no es de los medios, es real.

R. Eso son casos de corrupción, que se presentan en muchos gobiernos. En nuestro gobierno hubo casos de corrupción, no lo estoy negando. Pero se han descubierto casos muy fuertes del Gobierno de Macri que no tienen seguimiento mediático. Si me hubieran encontrado a mí 56 empresas ocultas en paraísos fiscales yo hoy estaría preso.

“No conseguimos darle credibilidad a las estadísticas oficiales. Eso es un problema”.

P.¿Usted no vio nunca nada sospechoso mientras fue ministro de Economía?

R. No, no era mi función controlar las licitaciones, pero estaban controladas por la oposición y todos los mecanismos previstos. Si después resulta que hubo una maniobra oculta, uno no lo puede saber. Perdimos por un punto, no creo que la corrupción fuera determinante.

P. ¿Cristina Kirchner se presenta?

R.No lo sé, pero si lo hace ganaría. Me gustaría que tenga un papel protagónico, eso no es necesariamente ser candidata.

P.¿Con el rechazo que genera, ella ayuda a Macri?

R. No veo ese rechazo. Hoy es la política con mayor intención de voto en la provincia de Buenos Airesque tiene el 40% del padrón electoral. Las sociedades polarizadas son un reflejo de la época. Macri está trabajando muy fuerte para que no se lo evalúe a él, creo no le va a funcionar.

P.¿La clase media argentina se asustó con la política de Kicillof?

R. No creo, sacamos el 49% después de 12 años. La clase media históricamente nunca apoyó al peronismo en Argentina, sobre todo en las grandes ciudades. Macri levantó el supuesto cepo pero la clase media no está comprando dólares porque no puede pagar la luz. ¿No es peor ese cepo? Nadie tuvo pérdida de poder adquisitivo en 2015. Creo que la economía no fue determinante para perder la elección.

“NO FUE LA ECONOMÍA NI LA CORRUPCIÓN LA QUE NOS HIZO PERDER. FUE SOLO POR UN PUNTO. HUBO MUCHAS PELEAS INTERNAS EN NUESTRA FUERZA”.

P.¿Fue un error perder la credibilidad de las estadísticas oficiales?

R.Hay que darle la mayor credibilidad posible a las estadísticas públicas, no lo conseguimos. Uno de los grandes problemas con China ahora es que nadie le cree a las cifras oficiales. Eso es un problema.

P.¿La década dorada de la izquierda latinoamericana se verá con los años como una ocasión perdida?

R. En un primer momento hubo la impresión de que todas las fuerzas políticas populares iban a perder. Pero Dilma (Rousseff) no perdió, la echaron, y ahora el político con más apoyo es Lula (Da Silva). Cristina perdió por un punto y es la que tiene más intención de voto en Buenos Aires. En Ecuador, donde parecía que iba a perder (Rafael) Correa, ganó su candidato. Evo Morales no ganó el plebiscito pero sigue siendo el político con más intención de voto. En Uruguay sigue ganando el Frente Amplio. Es cierto, en la parte de la autocrítica, que nos faltó profundizar el modelo, darle bases más sólidas al crecimiento.

http://internacional.elpais.com/internacional/2017/06/15/argentina/1497544581_256345.html?rel=lom

 

20.17.- ISRAEL: CINCUENTA AÑOS DEL 10 DE JUNIO DE 1967- Daniel Barenboim

Daniel Barenboim Chef d’orchestre, fondateur de l’orchestre du Divan occidental-oriental réunissant des musiciens israéliens, arabes et palestiniens

Junio ​​de 1967 soldados israelíes antes de retratos de Nasser en el desierto de la Fundación Sinaï.Photo Gilles Caron. gama

Este 10 de junio marca los 50 años de ocupación israelí de los territorios palestinos. La situación parece estar bloqueado. Director de orquesta Daniel Barenboim llama Alemania y Europa para hacer una prioridad a la solución de conflictos.

 Cincuenta años después del 10 de junio de, 1967

La política internacional es actualmente dominada por temas como la crisis del euro y de los refugiados, el repliegue sobre sí mismo de los Estados Unidos de Trump, la guerra en Siria y la lucha contra el fanatismo islamista. Un sujeto, sin embargo, casi omnipresente hasta mediados de la primera década del nuevo siglo es todavía, más allá de noticias de televisión y que por lo tanto está en la conciencia de la población: es el conflicto en el Medio Oriente. Durante décadas, el conflicto entre israelíes y palestinos era sostenible y su resolución en una prioridad del sujeto político americano y europeo. Después de muchos intentos fallidos en la última solución, una especie de status quo establecido. El conflicto se considera bloqueado, con algunas molestias, pero también de desconcierto y de una forma de desilusión.

Esto es tanto más trágico que los frentes siguen endureciendo la situación palestina sigue deteriorando considerablemente, e incluso los más optimistas adivinan que  el actual gobierno de Estados Unidos no estará involucrado en el conflicto en forma más relevante.

Lo que es particularmente trágico es que conmemoramos este año y el próximo año dos fechas tristes, sobre todo para los palestinos. En el año 2018, que será de 70 años de “Al-Nakba” lo que los palestinos llaman la “catástrofe”, es decir, la expulsión de más de 700.000 palestinos del antiguo territorio bajo el mandato británico, Palestina como un resultado directo del plan de partición de Palestina y la creación del Estado de Israel el 14 de mayo de 1948. Al-Nakba dura aún porque más de 5 millones de descendientes directos de los palestinos expulsados ​​siguen viviendo en el exilio forzado .

Y este año, 10 de Junio, 2017, celebramos 50 años de ocupación israelí sostenible de los territorios palestinos, un estado de hecho moral insoportable. Incluso aquellos que pensaban que la guerra de seis días terminó en esa fecha era necesario para la defensa de Israel no puede negar que la ocupación y sus consecuencias son un desastre absoluto. No sólo para los palestinos, sino también a los israelíes, estratégica y moralmente.

Medio siglo es bien empleado y la solución nunca ha parecido tan lejano. Nadie puede esperar que un joven palestino y un joven israelí se den la mano. Y aunque el tema, como se ha dicho antes, no es muy “popular”: Importante, sí, y por demás existencial. Para el pueblo de Palestina e Israel, para todo el Oriente Medio, para  todo el mundo.

 Es por eso que se llama hoy en día, por los 50 años de ocupación, a Alemania y Europa para que le den prioridad a la solución a este conflicto. Un conflicto que no es político, sino la convicción profunda de que los dos pueblos tienen derecho a la misma parcela de tierra. Si Europa se expresa diciendo que se necesita más fuerza e independencia, por lo que la fuerza y ​​la independencia pertenecen a reclamar de forma explícita el final de la ocupación y el reconocimiento del estado palestino.

Como judío viviendo desde hace veinticinco años en Berlín, tengo una perspectiva particular sobre la responsabilidad histórica de Alemania en este conflicto. Tengo la libertad y la felicidad de vivir en Alemania, porque los alemanes cuestionaron su pasado y funcionó. Por supuesto, también está presente en Alemania preocupantes tendencias a la extrema derecha que hay que combatir. Pero en general, la empresa alemana desde 1945 se ha transformado en un sociedad tolerante, libre y consciente de su responsabilidad humanitaria.

Por supuesto, las relaciones germano-israelíes siempre han prestado una especial sensibilidad; Alemania siempre ha sentido una obligación hacia Israel, con razón. Pero tengo que ir más allá porque Alemania tiene una responsabilidad especial también hacia los palestinos. Sin el Holocausto, nunca habría sido el intercambio de Palestina o de Al-Nakba, o la guerra de 1967 o la ocupación. De hecho, no es sólo una responsabilidad alemana, sino Europea porque el antisemitismo fue un fenómeno presente en toda Europa, y los palestinos están sufriendo ahora las consecuencias de este antisemitismo, sin ser responsables.

Es más urgente que Alemania y Europa asuman su responsabilidad hacia los palestinos. Esto significa tomar medidas contra Israel y por los palestinos. La ocupación durable  es inaceptable tanto moral como estratégicamente, y debe parar. Hasta ahora, el mundo se ha hecho nada significativo, pero Alemania y Europa debe exigir el cumplimiento de las fronteras anteriores a 1967.  Deben darse cuenta de la solución de dos Estados para Palestina finalmente se reconozca como una estado independiente.

Una solución justa debe encontrarse a la cuestión de los refugiados. Hay que reconocer el derecho al retorno de los palestinos, la instalación se materializó en consulta con Israel. La distribución justa de los recursos y la garantía de los derechos humanos y ciudadanos palestinos básicos deben convertirse en una realidad. Es la misión de Europa, sobre todo en un orden mundial cambiante.

Cincuenta años después del 10 de junio de 1967, podemos estar lejos de una solución al conflicto palestino-israelí. Pero si Alemania y Europa están empezando a asumir la responsabilidad y la acción de los palestinos, entonces tal vez podemos impedir  el celebrar dentro de cincuenta años los 100 años de la ocupación israelí de los territorios palestinos PORQUE que nada habría cambiado.

*Director de orquesta Daniel Barenboim, fundador de la orquesta de la West-Eastern Divan reúne a músicos israelíes, palestinos y árabes

http://www.liberation.fr/debats/2017/06/08/cinquante-ans-apres-le-10-juin-1967_1575417

 19.17.- VENEZUELA: CONSTITUYENTE INMADURA – Rodrigo Uprimny*

Una ASAMBLEA CONSTITUYENTE (AC) puede servir para salir de crisis difíciles, si logra que las principales fuerzas sociales y políticas alcancen un pacto sobre unos principios y unas reglas de juego para tramitar pacíficamente los conflictos.

4 jun 2017.- Los ejemplos exitosos son muchos: la AC italiana, que dio lugar a la Carta de 1947, que aún perdura; la AC española, que permitió la transición del franquismo a la democracia, o nuestra AC de 1991,

que en una coyuntura dramática promulgó una Constitución de consenso, que sigue contando con amplio respaldo. Pero la AC convocada por Maduro no tiene esa virtud, pues no busca un pacto entre las fuerzas enfrentadas sino que pretende aplastar a la oposición, por un mecanismo antidemocrático, que es además un fraude a la Constitución.

Esa AC es antidemocrática, pues un tercio de los constituyentes no será elegido por voto popular y secreto, como corresponde en las democracias, sino por “sectores sociales”, en donde predominan las organizaciones maduristas. Los otros dos tercios son electos popularmente, pero con reglas amañadas: aquellas regiones dominadas por el madurismo tendrán, proporcionalmente a su población, más representantes que aquellas zonas en donde la oposición es fuerte. No habría ninguna sorpresa: sería una AC dominada por Maduro, a pesar de que Maduro no ganaría hoy ninguna elección popular, y por ello suspendió las elecciones regionales, que debieron ocurrir hace meses.

Esa AC es además un fraude a la Constitución. Maduro elude los procedimientos normales de “enmienda” o “reforma” constitucional, pues tendría que pasar por la Asamblea Nacional, controlada por la oposición. Y por ello recurre a un procedimiento extraordinario, que es la AC. Pero el presidente no puede convocarla directamente, sino que tan sólo tiene la iniciativa para comenzar el proceso. La convocatoria misma de la AC corresponde al pueblo, según el artículo 347 del texto venezolano, y por ello la ciudadanía debe aprobar, por un referendo o algún mecanismo semejante, la convocatoria y la composición de la AC. Pero Maduro desconoció esa exigencia, para lo cual contó con el aval de su sumisa y vergonzosa Sala Constitucional. Y ahora, para maquillar un poco la cosa, anuncia que la nueva Constitución sería sometida a referendo. Pero es una distracción: la AC, una vez electa, es soberana y puede tomar la decisión que quiera al respecto.

La mayor paradoja es que esta AC es además doblemente antichavista: primero, porque acabaría con la Constitución de 1999, que es el principal legado de Chávez. Y segundo, porque distorsiona a Chávez, quien defendió que las constituciones se legitimaban por voto democrático directo. Y por ello no sólo la convocatoria de la AC de 1999 fue aprobada por referendo, sino que sus representantes fueron electos populares y el texto final también fue aprobado por referendo. Todo eso lo desconoce Maduro.

La comunidad internacional e incluso el chavismo auténtico deben oponerse a esta inmadura AC, que agravaría la crisis venezolana y destruiría lo poco que queda de democracia en ese país.

* Investigador de Dejusticia y profesor de la Universidad Nacional de Colombia. @RodrigoUprimny

http://www.elespectador.com/opinion/constituyente-inmadura-columna-696712

19.17.- LAS IZQUIERDAS LATINOAMERICANAS Y LA CUESTIÓN DE VENEZUELA – Marcelo Pereira

¿Será que nunca haremos más que confirmar

la incompetencia de la América católica

que siempre necesitará ridículos tiranos

Caetano Veloso. Podres poderes (1984)

La crisis venezolana es un parteaguas en la izquierda latinoamericana y en el territorio más amplio del «progresismo» regional. Los motivos de esta división y la índole de las posiciones que quedan de uno y otro lado, quizá no sean tan simples como parecen. Considerar de qué modo se dividen los campos en Uruguay puede tener alguna utilidad para comprender mejor el fenómeno.

Es frecuente que se identifique el apoyo al presidente Nicolás Maduro con sectores de «izquierda ortodoxa», y en ese contexto «ortodoxia» significa al igual que el término «sesentismo», el apego a un ideario que se presupone obsoleto. Esta manera de abordar el asunto tiene algunos inconvenientes. Por un lado, no se sabe bien de qué posiciones supuestamente perimidas se habla, ni a cuáles se considera, en cambio, moderna y razonable. Además, subyace a esa clasificación algo muy parecido a un argumento tautológico: quienes respaldan al gobierno chavista de Venezuela serían exponentes de una izquierda ortodoxa porque ese gobierno también lo es, y el hecho mismo de defenderlo probaría una identidad semejante a la suya. Pero ¿en qué sentido se puede considerar a Hugo Chávez o a sus herederos políticos parte de alguna ortodoxia izquierdista?

Si se detecta esa presunta ortodoxia en que la redistribución de los ingresos petroleros (mientras estos se mantuvieron en altos niveles) atendió mejor que antes algunas necesidades sociales básicas, o en el protagonismo omnipresente del Estado, la comprensión de lo que significa «izquierda» se queda corta. Si se considera que el izquierdismo anacrónico del chavismo reside en atribuir culpas al imperialismo estadounidense por los males de nuestra América, o en prácticas a las que se puede aplicar la difusa categoría «populismo», estamos en el territorio caricaturesco y frívolo del ‘Manual del perfecto idiota latinoamericano’.

El hecho es que, pese al notorio deterioro de los niveles de formación y de reflexión política de la izquierda latinoamericana en las últimas décadas, parece muy difícil que algún dirigente medianamente experimentado haya llegado a ver a Chávez o a sus epígonos como modelos de referencia, o se haya tomado en serio lo del «socialismo del siglo XXI», que nunca pasó de ser un producto ideológico de baja calidad con más componentes cortoplacistas y retóricos que pensamiento estructural y estratégico (el socialismo no era, por cierto, «la electricidad más los soviets», pero mucho menos es el extractivismo más un líder carismático, con bases dependientes en extremo de la providencia estatal).

En Uruguay, la pregunta no es solo por qué algunos sectores de la izquierda apoyan abierta y decididamente al gobierno de Maduro, sino también a qué se debe que otros –a los cuales es difícil catalogar como radicales u ortodoxos– mantengan sus cuestionamientos en un tono muy matizado y comedido.

O sea, por qué, ante la clara deriva antidemocrática de ese gobierno, oscila entre la justificación y algo muy semejante a la «crítica fraterna» una izquierda como la uruguaya, cuya reivindicación de José Artigas se inscribe en una tradición muy diferente de la bolivariana. Esa tradición Artiguista es cultora de una racionalidad y un antimilitarismo que se llevan muy mal con el estilo chavista. En ella se forjó gran parte de la identidad del Frente Amplio (FA) en la lucha contra la dictadura de 1973-1984, con una fuerte revalorización de la democracia y las libertades. No resulta casual, por ello, que el general Liber Seregni, líder histórico del FA, se negara a reunirse con Chávez cuando este visitó Uruguay en 1994, por la simple razón de que era «un militar golpista».

Hay fuertes indicios de que esa gama de actitudes tiene motivos bastante alejados de la afinidad ideológica. Consideremos brevemente seis de ellos (el orden de exposición no implica atribuirles mayor o menor importancia).

  1. Desde un punto de vista geopolítico, la llegada del chavismo al gobierno de Venezuela fue un factor significativo de cambio en las relaciones entre los gobiernos latinoamericanos, y en las de estos con Estados Unidos. La escenificación en 2005, durante la IV Cumbre de las Américas realizada en Mar del Plata, del rechazo a la propuesta de Área de Libre Comercio de las Américas, con fuerte protagonismo de Chávez, tuvo un fuerte impacto simbólico como esbozo de nuevos alineamientos a escala continental, y también de relaciones eventualmente más equilibradas en el campo del «progresismo» latinoamericano, que redujeran o por lo menos contrapesaran en alguna medida el poderío brasileño. Otro asunto es en qué medida esa escenificación simbólica correspondió a las causas reales de lo que ocurrió en Mar del Plata, y en qué medida –como seis años antes, en la III Conferencia Ministerial en Seattle de la Organización Mundial del Comercio– se impuso un relato épico que no registra el papel de fuerzas contrarias al avance del libre comercio pero muy distantes del «progresismo». Y aún otro asunto es qué suerte tuvo, luego, la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA).
  2. La alianza explícita de Chávez con Fidel Castro, que aseguró un acceso al petróleo venezolano crucial para la supervivencia de Cuba, le otorgó al chavismo una especie de salvoconducto a los ojos de una izquierda uruguaya que, por encima de sus diferencias y salvo raras excepciones, mantiene una actitud ante la cuestión cubana que abarca desde la adhesión incondicional hasta el silencio piadoso (una izquierda, podría decirse, históricamente «fidelizada»).
  3. A las izquierdas de este siglo, asediadas por la incertidumbre estratégica y las contradicciones políticas les da vértigo cortar algunas amarras que aún las ligan a buena parte de sus bases tradicionales y de su propia historia. Por eso, una ruptura enfática con el chavismo puede parecerles más riesgosa que indispensable.
  4. En su período más exitoso, Chávez pudo representar la ilusión de un atajo para sortear viejos dilemas no resueltos, en la medida en que se presentó como alguien que era al mismo tiempo nacionalista e internacionalista, gran ganador de elecciones y enterrador del sistema partidario tradicional en su país (un bipartidismo que estuvo, junto con el uruguayo, entre los más sólidos de América Latina), con voluntad de permanencia ininterrumpida en el poder pero sostenido por un pueblo dispuesto a movilizarse (como en el fallido golpe de Estado de 2002) y por un ejército politizado. De ilusión también se vive
  5. Está, por supuesto, la cuestión del dinero. Una parte de los cuantiosos recursos manejados por el chavismo se destinó a resolver problemas de otros gobiernos del campo progresista latinoamericano (incluyendo a Uruguay), y a apoyar de distintas formas a sectores y dirigentes de ese campo. El modo en que esto se hizo no fue siempre transparente o siquiera confiable, pero así se establecieron vínculos fuertes y se forjaron lealtades.
  6. No hacen falta teorías conspirativas para ver el avance de las derechas en las Américas y en el hemisferio norte. Ante esto, los progresistas no parecen demasiado deseosos de facilitarle el camino al gobierno a una oposición venezolana que incluye a notorios golpistas y reaccionarios, claramente alineados con intereses estadounidenses. Las izquierdas ya deberían haber aprendido, tras numerosas lecciones desde el siglo pasado, que el criterio de defender todo lo que sea atacado por la derecha –o, peor, la idea de que algo debe ser defendido porque la derecha lo ataca– es una pésima brújula para quienes quieren rumbear hacia relaciones sociales más libres y más justas. Pero parece que todavía no lo aprendieron.

El autor es Periodista, editor de La Diaria, Uruguay. http://nuso.org/ http://nuso.org/articulo/las-izquierdas-latinoamericanas-y-la-cuestion-de-venezuela/

19.17.- ¿QUÉ TAN GRAVE ES LA CRISIS DE BRASIL PARA AMÉRICA LATINA? Manuel Restrepo

Los países en América Latina además de Brasil seguirán dependiendo de sus factores idiosincráticos para el crecimiento económico.

Michel Temer, el sustituto de Dilma Rousseff en la presidencia de Brasil.

El drama político en Brasil ante los recientes escándalos del Presidente Michel Temer han creado una nueva incógnita para los inversionistas, no sólo sobre qué tan oscuro se ha convertido el futuro de Brasil, sino su impacto sobre los otros países de América Latina.

Aunque todavía hay mucho por definirse en el futuro liderazgo del gigante brasileño, el consenso parece afirmar que los días de Temer en el poder serán cosa del pasado. Sin embargo lo que podría parecer un caos político, no necesariamente es el retorno a la crisis que Brasil vivió años atrás con el Gobierno de la ex Presidenta Dilma Rousseff, sino más bien un tiempo de transición para el crecimiento económico.

Esta semana pasada las cifras de crecimiento económico de Brasil para el primer trimestre de 2017 exhibieron un crecimiento trimestral de 1% luego de 8 caídas consecutivas.  Asimismo, el Banco Central decidió reducir la tasa de referencia en 1%. ¿Tiene sentido que un banco central realice dicha maniobra en un país que tiende a sufrir periodos de “hiperinflación” cuando experimenta crisis políticas? Me inclinaría a afirmar más bien que la señal que el banco central le dio a los mercados fue ratificando que estamos en medio de una eventualidad, que no es crisis sino contingencia.

Recordemos que el déficit de cuenta corriente en Brasil se ha reducido en los últimos 18 meses, mientras que la inflación se estima que logrará niveles inferiores al target de 4.5%. Asimismo como afirma la casa de análisis independiente Capital Economics, un nuevo Gobierno no necesariamente implica un stop a la reforma pensional.

En lo que respecta al resto de América Latina, el efecto negativo más pronunciado sobre los otros países sería el impacto sobre el comercio con Brasil, donde países como Argentina serían entre los más afectados. Asimismo la inversión extranjera directa se debería ver mermada en toda la región por el mismo efecto de la crisis brasileña. Por último, el turismo y la importancia del sector financiero brasileño sobre la región también serian amenazas directas sobre países como Colombia, Argentina y Chile.

Lo cierto es que ninguno de estos efectos parecen tener relevancia en la región. Como vimos anteriormente, no hay signos determinantes de una desaceleración interna que pueda reducir dramáticamente las importaciones de otros países hacia Brasil. El turismo no tiene gran relevancia sobre las principales economías de la región, y el sector bancario en Brasil está lejos de experimentar una crisis, sino que por el contrario, demuestra tener una buena solidez y rentabilidad.

Los países en América Latina además de Brasil seguirán dependiendo de sus factores idiosincráticos para el crecimiento económico. México demuestra tener mayor estabilidad en la moneda y en sus relaciones con EE.UU, lo que genera una expectativa de crecimiento de aproximadamente 2.2% para 2017. Argentina continua el proceso de consolidación financiera con el reto de las elecciones legislativas. Colombia sigue experimentando debilidad como consecuencia de la reforma tributaria, no obstante la expectativa de caída en la inflación y en las tasas de interés podrían generar algo de alivio a la reciente desaceleración. Chile debería seguir la senda de recuperación luego del rezago que generaron las mineras sobre el desempeño económico, aunque no es para celebrar el crecimiento que se espera. Perú debería demostrar un crecimiento económico sólido a pesar de las inundaciones. Lamentablemente en el caso de Venezuela, esperamos una crisis al borde del colapso económico con la alta expectativa de un default entre 2019 a 2020.

http://www.dinero.com/emprendimiento/articulo/essential-el-nuevo-telefono-inteligente-de-andy-rubin/246133

18.17.- ARGENTINA: FUGA DE CAPITALES Y AUMENTO DE LA DEUDA EXTERNA, UNA RECETA CONOCIDA – Fabián Kovacic

Argentina conoce un proceso de endeudamiento similar al observado poco antes de la debacle de 2001. La fuga de divisas y la falta de inversiones siguen deteriorando la economía cotidiana de los ciudadanos en el corto plazo.

Entre enero y marzo de este año la fuga de dólares del sistema financiero argentino alcanzó los 4.000 millones, según un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav).(1) Un récord cuyo antecedente más cercano se dio en 2003, previo a la llegada de Néstor Kirchner a la presidencia.

 27-05-2017.- En los últimos diez años, según otro informe, titulado “Paro y blanqueo. La dialéctica de los dos paros”, de los economistas Tomás Raffo y Claudio Lozano (del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas, Ipypp, y ligados a la Cta), la fuga de dólares alcanzó unos 240.000 millones con un aceleramiento en los últimos tres meses. Cifras similares exponen también en su último informe el Centro de Economía Política Argentina (Cepa) y estudios contables a los que consultó Brecha.

Dólares voladores

Datos como estos apuntan a un futuro incierto para la economía argentina. Según el informe de la Undav, la salida de 4.000 millones de dólares en dos meses supera en 83,9 por ciento al promedio de fuga de dólares de los últimos quince años, y los factores que provocan esa estampida financiera son los siguientes: una política de endeudamiento en pesos y en dólares; la apertura indiscriminada de la importación de bienes manufacturados que intensifica la salida de divisas y destruye el entramado industrial nacional; la eliminación de restricciones a la permanencia mínima de capitales que ingresan al país, lo que estimula la inversión especulativa y los llamados capitales golondrina (cortoplacistas) y, finalmente, el desmantelamiento de la Unidad de Investigaciones Financieras (Uif), que ha tenido como consecuencia la disminución de los controles que esa repartición estatal debiera ejercer para prevenir y combatir delitos económicos.

No obstante, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, insistió en considerar un logro el resultado de la colocación de bonos en lo que va del gobierno de Macri y el blanqueo de capitales pergeñado por su antecesor, Alfonso Prat Gay. Pasada la fecha límite del 31 de marzo para declarar bienes y capitales y acogerse al régimen de amnistía fiscal, la ley de blanqueo de activos generó un ingreso de 9.500 millones de dólares a las arcas estatales. A su vez, el titular del Banco Central (Bcra), Federico Sturzenegger, ensayó una cabriola gramatical para explicar la fuga de capitales. Frente al crecimiento de la deuda externa y la cantidad de dólares argentinos en cuentas extranjeras, Sturzenegger afirmó, en junio de 2016 durante un seminario en el Bcra organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (Bid), que “el país es acreedor neto respecto del resto del mundo”, porque sobre un monto de deuda externa cercano a los 160.000 millones de dólares (a fines de 2015; 2016 cerró con una deuda externa bruta de más de 192.000 millones de dólares) los activos privados argentinos radicados en cuentas y propiedades fuera del país superan los 226.000 millones. “Esto es ine-ficiente, es cierto”, reconoció, admitiendo la desconfianza en el sistema económico local. “Pero el aspecto positivo es que el ahorro está ahí: lo que enfrentamos es la elección de dónde invertir y cómo hacerlo en moneda local”, añadió quien fuera funcionario durante el gobierno de la Alianza (1999-2001) y procesado a propósito de la operación financiera conocida como “megacanje”, por la cual en 2001, mediante la emisión de bonos, se difirieron vencimientos por casi 17.000 millones de dólares, lo cual dio lugar al tristemente célebre corralito financiero, implementado por el ministro Domingo Cavallo, que terminó con una salida masiva de divisas del circuito financiero argentino y la debacle de diciembre de ese año, con la caída del gobierno. Recién en setiembre pasado Sturzenegger fue sobreseído por la justicia federal.

Mitad en blanco

La mirada del titular del Bcra sobre los bienes en moneda y propiedades de argentinos en el exterior se apoya también en los resultados del llamado “blanqueo de capitales”. La ley de sinceramiento fiscal sancionada en julio de 2016 permitía declarar cuentas bancarias y propiedades pagando por única vez un impuesto mínimo de 5 por ciento hasta un máximo de 15 por ciento, según el monto y la fecha en que fuera hecha la declaración patrimonial. El resultado festejado por el oficialismo deja en claro que efectivamente los bienes argentinos en el exterior superan ampliamente la deuda externa del país. Brecha realizó una encuesta entre estudios contables vinculados con estas operaciones de blanqueo. Éstos coincidieron en que “muchos clientes optaron por no declarar los bienes fuera del país y otros tantos sólo blanquearon una parte, lo cual eleva la cifra de fuga de capitales probablemente al doble de lo declarado”.

Pese a los acuerdos firmados en los últimos años entre Argentina y Uruguay para detectar bienes de argentinos en el país vecino, para muchos estudios contables y bufetes de abogados de Buenos Aires sigue siendo una plaza atractiva para “resguardar valores”, según describió un contador a Brecha. Incluso teniendo en cuenta el acuerdo firmado entre ambos gobiernos en 2012, por el cual Argentina puede solicitar datos puntuales sobre cuentas bancarias, propiedades y movimientos financieros de argentinos en Uruguay, la situación sigue siendo favorable para inversionistas de Buenos Aires.

Panamá Papers

El revuelo que generaron las revelaciones de los llamados Panama Papers sobre las empresas offshore creadas por el estudio Mossack Fonseca en Panamá alertó a los argentinos que utilizaban ese método para la fuga de dinero. “Esa vía no tiene buena prensa, digamos, pero sigue siendo legal”, subrayó un contador a Brecha, y reconoció que en los últimos tres meses, mientras pequeños ahorristas blanqueaban dinero que tenían depositado en Uruguay, al mismo tiempo medianas y grandes empresas utilizaban el país para transferir dinero hacia otros destinos. “Panamá o Uruguay son vías legales dentro del juego de salida de efectivo por la eterna falta de confianza en la situación económica y legal del país”, señaló.

En ese sentido, y como contracara de la interpretación de Sturzenegger, el informe elaborado por los economistas Claudio Lozano y Tomás Raffo señala que “se trata de una fuga de excedentes económicos y financieros que lleva cuarenta años de historia económica”. Lozano y Raffo indican que además de los 240.000 millones de dólares acumulados en el exterior en setiembre de 2016 (según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, Indec), otras “estimaciones privadas ubican en 375.000 millones de dólares los activos de los millonarios argentinos en el exterior”.

El Centro de Economía Política Argentina (Cepa) confirma el fenómeno con otros datos reveladores. “Con la apertura de la economía en diciembre de 2015 y la salida del cepo al dólar impuesto por el kirchnerismo en 2011, se verificó que desde entonces por cada dólar ingresado como inversión salieron cinco fugados hacia el exterior”, sostiene en su informe de abril, titulado “Cinco por uno, no va a quedar ninguno”.

El informe muestra que está en obra un mecanismo de endeudamiento similar al practicado durante el gobierno de la Alianza, con un régimen de cambio flotante, inversiones extranjeras a corto plazo y compra de bonos argentinos de manera tercerizada, en el que el ciclo de salida de dólares se genera por la toma de deuda del Estado para pagar subsidios a empresas privadas contratistas de obras de infraestructura que luego salen del país a cuentas privadas en bancos extranjeros. El Cepa señala que “en este modelo, las reservas no tienen mayores utilidades dado que el Bcra no opera de manera directa en el mercado cambiario. El único fin del endeudamiento es el financiamiento artificial de la fuga de capitales”.Todos los informes mencionados señalan además de la fuga de capitales, la falta de inversiones o, en todo caso, que las inversiones de capitales golondrina volvieron a ser parte del panorama económico argentino desde que asumió Mauricio Macri, el 10 de diciembre de 2015. La reciente visita del presidente argentino a su colega estadou-nidense Donald Trump para atraer inversión hacia Argentina es parte de una coreografía de anuncios poco factible para un modelo pensado para la especulación financiera similar a la implementada en los períodos 1976 y 1983, bajo la dictadura militar y en los años del menemismo, cuando Sturzenegger y Dujovne fueron funcionarios de sus segundas líneas. Mientras tanto la emisión de deuda sigue creciendo a ritmo sostenido.

Nota

1) Santiago Fraschina (coordinador), “Política monetaria y cambiaria”, Marzo de 2017.
Fuente: http://brecha.com.uy/

 

18.17.- EL ECUADOR DE LENÍN MORENO – Mauricio Jaramillo/ AFP.

 24 May 2017.- Alcaldes opositores en las principales ciudades, precios bajos del petróleo e incertidumbre frente a la integración regional, son los retos a los que se enfrentará el nuevo mandatario.

Llegó el momento de la posesión de Lenín Moreno, en medio de una sociedad dividida, sin el entusiasmo de otros mandatos, aunque con un resultado claro en las urnas. Ecuador votó por la continuidad, pero no a cualquier precio, y sin que aquello pueda ser interpretado como un mandato renovado e ilimitado para el correísmo. Lenín Moreno comienza su gobierno cuando aún Guillermo Lasso, candidato de CREO, movimiento opositor, no reconoce la victoria del oficialismo en las urnas. Esto también habla de la incapacidad y torpeza política de la oposición ecuatoriana, que en diez años de gobierno de Alianza PAIS se mostró incapaz de forjar un proyecto político viable, que rivalizara con ese socialismo pragmático, técnico e incluso con visos de autoritarismo, que Rafael Correa le imprimió al Ecuador.

Lenín Moreno deberá gobernar con una mayoría importante en la Asamblea (74 escaños de un total de 137), pero sin disponer de la posibilidad de enmiendas constitucionales, una ventaja que Correa siempre tuvo a la mano, y le permitió ir moldeando el sistema político para llevar a cabo algunas de sus reformas más emblemáticas y polémicas, por cierto. Pero Moreno seguramente, por su talante y algunas de sus promesas, cambiará el estilo de gobierno e intentará superar la confrontación, cosecha del decenio Correa, por un ánimo conciliatorio que no sólo depende de él sino de al menos tres factores. Primero, la postura de una oposición herida en su orgullo por el pobre desempeño electoral en la segunda vuelta, luego de que se pensara que con la fórmula “todos contra Lenín”, podrían derrotarlo.

A esto se suma que la comunidad internacional al unísono reconoció el resultado, y en ello tuvo que ver la inteligencia del correísmo de solicitar la misión de observación de la OEA (a diferencia de Venezuela desde la llegada de Maduro) y la de acompañamiento de Unasur. En pleno, los observadores respaldaron la transparencia del proceso, por lo que difícilmente, la oposición tenía opciones de hacer eco regional de sus denuncias de fraude. No obstante, la oposición suma 60 escaños a diferencia de los 34 que hasta el momento tenía. Es decir, cuenta con casi el doble de escaños, si logran que Pachakutik (partido indigenista) se sume a la disidencia contra Alianza PAIS.

Será una Asamblea con una mayoría de gobierno, pero que no tendrá el margen de maniobra de la pasada administración. Además, la oposición sigue teniendo el control de las alcaldías de Quito y Guayaquil, esto puede representar un problema en la gobernabilidad especialmente desde la costa que se empieza a erigir como bastión de la oposición. Allí Moreno tendrá un complejo reto, si desea continuar con ese ánimo de unidad y reconciliación nacional.

Segundo, Moreno difícilmente tendrá un barril de petróleo que alcance los 70, 80 o hasta los 90 dólares como sucedió con su antecesor. Esto implica dificultades en dos sentidos. De un lado, menos ingresos pues el petróleo constituye el 10 % del PIB. Correa teniendo como líder a su vicepresidente Jorge Glass, le apuntó a una nueva matriz energética que buscaba el autoabastecimiento, y la reducción de la dependencia petrolera. Aunque los logros son notables, pues se pasó de una participación del 14 % al 10 % en el PIB, la economía sigue apoyándose en el crudo. Un nuevo bajón en el precio del petróleo preocupa al nuevo gobierno. Y de otro lado, vale recordar que la caída de los precios del petróleo que ha terminado por encarecer el dólar, ha tenido un efecto nefasto en las exportaciones ecuatorianas y en la competitividad de sus productos.

Para colmo de males, en una economía dolarizada los instrumentos de corrección monetaria se reducen drásticamente por lo que se depende de los impuestos, profundamente antipopulares, para mantener la economía a flote. Una dura tarea tendrá el equipo económico que acompañe al recién posesionado presidente. La ventaja reside en que Correa creó una cultura tributaria que hace a Ecuador un país menos vulnerable económicamente que por ejemplo Venezuela, donde cualquier política de ajuste será fuertemente rechazada.

Y, por último, en política exterior, Lenín llega en el peor momento para la izquierda, desde que se habló de dicho giro a comienzos de siglo. La crisis en Venezuela ha empequeñecido el proyecto regional abanderado por Lula, Chávez y Kirchner, y ha dado argumentos para los que le apuestan por acercamientos regionales apalancados en lo comercial, sin el menor reparo por la política.

En su posesión deberá hacer frente al complejo ejercicio de contribuir para que lo antes posible, los doce presidentes suramericanos se pongan de acuerdo para elegir al nuevo secretario general de Unasur. Las disputas entre Argentina, Brasil y Paraguay con Venezuela pueden comprometer la viabilidad del bloque. El principal damnificado si esto ocurre será Ecuador, pues en el caso de los tres primeros, se sabe de antemano que su proyecto exterior está más vinculado a Mercosur, y en cuanto al gobierno bolivariano, hace rato le dejó de preocupar el aislamiento regional.

En cambio, Quito ha hecho de Unasur su principal apuesta en política exterior. El gobierno de Correa donó la sede en la Mitad del Mundo cerca de la capital, e hizo expresa su intención de que Unasur fuese el gran proyecto de concertación política para una región que fue creciendo separada entre el Cono Sur, la Comunidad Andina, y los casos excepcionales de Chile con su modelo de inserción particular desde la era pinochetista, y Guyana y Surinam tradicionalmente más involucrados con el mundo caribeño que con el suramericano.

Moreno deberá demostrar que la Revolución Ciudadana va más allá de la figura de Correa, y que es posible un socialismo que reconcilie los valores fundamentales del liberalismo, con las correcciones necesarias a la economía de mercado desde el Estado. Ecuador se consolida como uno de los escasos reductos donde la nueva izquierda sobrevive e intenta trascender.

www.elespectador.com/noticias/el-mundo/militantes-islamistas-decapitan-jefe-local-de-la-policia-en-filipinas-articulo-695253

17.17.-STEDILE: “PRECISAMOS DE ELECCIONES DIRECTAS YA Y DE UN PLAN POPULAR DE EMERGENCIA”- Joana Tavares

Después de que caiga Temer, el coordinador del MST convoca a no abandonar las calles

João Pedro Stedile, dirigente del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) y del Frente Brasil Popular analiza en esta entrevista el escenario político brasileño, el papel de la Red Globo, las divisiones en el campo golpista, y habla sobre la necesidad de construir un gobierno de transición y un proyecto popular para Brasil.

18 05 2017.-  Brasil de Fato: ¿Cuál es el interés de la Globo en difundir estos audios y porqué insisten en elecciones indirectas?

João Pedro Stedile: La Red Globo se convirtió en el principal partido de la burguesía brasileña. Cuida los intereses del capital, utiliza su fuerza de manipulación de la opinión pública y articula con los sectores ideológicos de la burguesía, que incluyen el Poder Judicial, algunos procuradores, y la prensa en general.  Ellos saben que Brasil y el mundo viven una gran crisis económica, social y ambiental, causada por el modus operandi del capitalismo. Eso en Brasil se convirtió en una crisis política, porque la burguesía precisaba tener hegemonía en el Congreso y en el gobierno federal para poder aplicar sus planes de poner todo el peso de la salida de la crisis sobre la clase trabajadora. Por lo tanto, la Globo es mentora, y, al mismo tiempo, gestora del golpe.

Por lo tanto, poner a Temer después del impeachment de Dilma fue un tiro en el pie, ya que su bando –como lo reveló el propio Eduardo Cunha- es un bando de “lúmpenes”, oportunistas y corruptos, que no estaban preocupados con un proyecto burgués de país, sino tan solo con sus propios bolsillos.

La operación “Carne frágil” fue otro tiro en el pie, que ayudó a desacreditar al PMDB –partido de Temer-, ya que varios de ellos estaban involucrados y acabaron provocando a un sector de la burguesía agroexportadora. Ahora, ellos precisan construir una alternativa a Temer. La forma en que va a salir se decidirá en las próximas horas o días, si es mediante renuncia, si lo juzgan en el Supremo Tribunal Electoral o incluso si aceleran los pedidos de impeachment que entraron en el Congreso. En las próximas semanas se decidirá quién ocupará su lugar, y muchos factores incidirán en este sentido. El resultado no será fruto de algún plan maquiavélico de algún sector –la propia Globo- sino de la lucha de clases real, de cómo estas clases se moverán en las próximas horas, días y semanas.

¿Cómo se organiza el campo golpista?

– JPS El campo golpista está dividido desde 2014. Y eso nos ayuda. Porque en los golpes anteriores, el de 1964, y en el período de gobierno de Fernando Henrique Cardoso (FHC) de 1994, la burguesía estaba unida, tenía un comando único, un proyecto de país y una retaguardia importante en el capital estadounidense.

Ahora, no tienen proyecto de país. Perdieron la retaguardia gringa, porque se alineaban con Hilary Clinton, y quieren salvaguardar solo sus intereses económicos particulares. Como dice el sociólogo tucano (del PSDB) José de Souza Martins, “las reformas de la previsión social y del trabajo son medidas capitalistas, que aumentan la explotación de los trabajadores, pero que también son contradictorias con un proyecto capitalista de país”.

Tampoco los golpistas tienen comando único. Están divididos entre el poder económico (Meirelles –ministro de Hacienda-, JBS, etc); el grupo de lúmpenes del PMDB (Romero Jucá, líder del gobierno en el senado, Eliseu Padilha, Ministro de la Casa Civil, Temer, Moreira Franco, Jefe de la Secretaría General de la Presidencia), que tienen el poder de las leyes, pero comienzan a tener fisuras, como es el caso de Renán Calheiros. Hay también un grupo ideológico compuesto por Globo, y el Poder Judicial, pero hay muchas contradicciones internas entre ellos. Es por eso que tampoco tienen claro ahora a quién colocar en lugar de Temer.

El ideal para ellos sería invisibilizar a Lula, tener un gobierno de transición, que fuese aceptado por la mayoría de la población, que podría ser hasta la ministra Carmen Lucia, hasta octubre de 2018, y ahí intentar ganar las elecciones. Pero esa división aparece también para las candidaturas, ya que todavía no consiguen construir un FHC, un Collor. Están tanteando a la opinión pública, presentando a João Doria –actual alcalde de San Pablo- o a Luciano Hulk. Pero saben, por las encuestas, que son inviables y extenderían más la crisis política.

¿Qué pueden hacer en este contexto los trabajadores y las organizaciones populares?

JPS- Nosotros estamos debatiendo desde el año pasado, en el ámbito de los más de 80 movimientos populares y organizaciones políticas que forman parte del Frente Brasil Popular, que las salidas que le interesan a la clase trabajadora son un conjunto de medidas que se complementan. Primero, bajar a los golpistas y suspender todas las medidas legislativas que vienen tomando contra el pueblo. Después de eso, tener un gobierno de transición, que convoque a elecciones presidenciales para octubre de 2017, y que se discuta una forma de tener una reforma política inmediata, que garantice la voluntad del pueblo, y se elija un nuevo Congreso. Otro punto es que el nuevo gobierno asuma el compromiso, ya en su campaña, de convocar una Asamblea Constituyente Exclusiva para construir un nuevo modelo democrático de régimen político-electoral en el país. De forma paralela, construimos un “Plan Popular de Emergencia”, que incluye más de 70 medidas de emergencia que el gobierno de transición y el nuevo gobierno deberían implementar, que, desde nuestro punto de vista, sacarían al país de la crisis económica, social y política.

Durante la campaña electoral precisamos discutir un nuevo proyecto de país, que tome en cuenta la necesidad de reformas estructurales a mediano y largo plazo, como la reforma tributaria, la reforma de los medios de comunicación, la reforma agraria, y la propia reforma del Poder Judicial. Pero para que todo esto ocurra, los trabajadores, las masas, precisan tomar las calles de forma urgente. La fuerza del pueblo se ejerce ahí, en las movilizaciones, en las ocupaciones y la presión popular. Creo que en las próximas horas y días, habrá plenarios para debatir calendarios concretos de movilización. De nuestra parte, creemos que la semana que viene es decisiva. Precisamos acampar en el Supremo Tribunal Federal, para asegurar la renuncia de los golpistas y que sean apresados los corruptos denunciados por Joesley Batista. Precisamos realizar amplias movilizaciones en todas las capitales y grandes ciudades, el próximo domingo 21. Precisamos transformar el 24 de mayo no sólo en una movilización en Brasilia, sino en todo el país, ocupando las Asambleas Legislativas, las carreteras, en fin. El pueblo precisa entrar en el campo, y presionar para acelerar los cambios que necesitamos.

¿Las elecciones directas pueden traer avances al país? ¿Cómo? ¿Quiénes serían los candidatos?

JPS- Claro, las elecciones directas para presidente y para un nuevo Congreso son una necesidad democrática, para sacar al país de la crisis política. O sea, sólo las urnas pueden conducir a un gobierno que represente los intereses de la mayoría y pueda tener legitimidad para hacer los cambios a favor del pueblo que permitan salir de la crisis económica. Porque la crisis económica es la base de toda la crisis social y política. El candidato de la clase trabajadora es Lula, que representa a las amplias mayorías del pueblo brasileño, y que se puede comprometer con un proyecto de cambios y apoyar nuestro plan de emergencia.

Probablemente, habrá otros candidatos, como Bolsonaro, el representante de la extrema derecha, Marina Silva, que intentará atraer un electorado de centro, pero su base real es apenas la iglesia Asamblea de Dios. Los “tucanos” están en crisis, porque Alckmin está involucrado en varias denuncias. Doria es un playboy de quinta categoría. Y la Globo no ha tenido tiempo de construir una alternativa, como fue Collor en 1989.

¿Cuál es la salida para impedir los retrocesos de la agenda golpista?

JPS – Movilizar, luchar, y no salir de las calles. Debemos trabajar en los próximos días en la perspectiva de una huelga general por tiempo indefinido. Toda nuestra militancia social y los lectores de nuestro Brasil de Fato deben estar alertas, los próximos días serán de batallas definitivas para definir los rumbos del país en los próximos años. La fuerza de la clase trabajadora sólo se expresa en las calles.

Edición: Frederico Santana Desde Belo Horizonte (MG) Fuente:https://www.brasildefato.com.br/2017/05/18/stedile-precisamos-de-elecciones-directas-ya-y-de-un-plan-popular-de-emergencia/

 

 

16.17 .-¿CHINA LE TEME A ESTADOS UNIDOS? – Beethoven Herrera

VERDADERA BALANZA COMERCIAL

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La trayectoria plana de nuestras exportaciones confirma la visión de estadistas consagrados, el presidente Álvaro Uribe y su sucesor Juan Manuel Santos, quienes  han firmado  Tratados de Libre Comercio con  59   países: con 28 países européos, tres con los países de Norteamérica, tres con los de la Comunidad Andina, cuatros con los países de Mercosur, uno con Corea del Sur, uno con Chile, tres con El Salvador, Guatemala y Honduras, cuatro con los países de EFTA Islandia, Liechtenstein, Noruega, Suiza, y doce con los países de CORICOM. Están a la espera el tratado con Japón, Turquía, Nueva Zelanda.  Existen otros acuerdos como con Cuba y otros parciales con Venezuela y Nicaragua. Uno especial para la Alianza Pacífico con México, Chile y Perú.

La llanura de nuestras exportaciones y su insuficiencia para financiar las importaciones que compiten con la producción nacional es endémica. Lo mismo que  el recurso al endeudamiento externo. Un diseño tan majestuoso de mercados atravesando mares y montañas no es digno de un parto exportador tan precario ratón.

¿CHINA LE TEME A ESTADOS UNIDOS? – Beethoven Herrera

Tras la visita del presidente chino en Florida, Trump escribió que había sido “enorme”, antes de advertir: “el tiempo dirá sobre el comercio”

Pese a las críticas de varios mandatarios a Trump, China se mantuvo impasible, a pesar de que durante la campaña, el candidato republicano había acusado al país desde piratería informática hasta atribuirle la ‘invención’ del cambio climático, manipulación cambiaría.
y copia de inventos

7 may 2017.- La incertidumbre generada por los anuncios de Trump ha acelerado la salida de capitales desde China al exterior de 725.000 millones de dólares –50.000 millones por encima del monto del 2016–, reduciendo las reservas de divisas chinas en 320.000 millones de dólares y causando una devaluación del yuan del 6,5 por ciento. (Portafolio 3/02/17).

Actualmente, los extranjeros no pueden tener mayoría en empresas de seguros de China, y mientras Estados Unidos espera que el gigante asiático reduzca sus aranceles del 25 por ciento sobre las importaciones de automóviles, Beijing reclama mayor protección para sus inversiones, que se triplicaron el año pasado, llegando a más de 45.000 millones de dólares, y que Washington relaje las restricciones para la venta de productos de alta tecnología.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Lu Kang, ha expresado que “40 por ciento del superávit comercial de China con EE. UU. es creado por compañías estadounidenses en territorio chino (Portafolio 31/03/17), que fueron relocalizadas en el país asiático, buscando beneficiarse de los bajos salarios, las exenciones fiscales y la tolerancia ambiental. Kang agregó que “el comercio bilateral ha generado 2,6 millones de puestos de trabajo en EE. UU., y los dos países son altamente complementarios” (Íbid).

Hay consenso en que la baja inflación registrada por EE. UU. se explica por los productos chinos baratos, y China es el principal tenedor de bonos americanos, permitiendo al coloso del norte reducir impuestos, a la vez que lanza acciones militares; una decisión china de vender esos bonos sería catastrófica para la hegemonía del dólar.

Recién elegido, Trump sostuvo una conversación telefónica con la presidenta de Taiwán, pero después del reclamo del presidente de China, advirtió que respetará el principio de ‘una sola China’, pues este país mantiene como condición para tener relaciones diplomáticas, el reconocimiento por parte de sus socios, de que ‘existe una sola China’.

El presidente Trump y Xi Jinping, su homólogo chino, decidieron, en su primer encuentro, acelerar las negociaciones para producir resultados en 100 días. Para evitar una guerra comercial, Xi ofreció terminar la prohibición de importación de carne estadounidense y comprar más granos y productos agrícolas para reducir el superávit comercial de bienes de 347.000 millones de dólares. Además, propuso mejorar el acceso al sistema financiero, mientras que EE. UU. exigió a China influir para detener el programa nuclear norcoreano.

Tras la visita del presidente chino Xi a su mansión en Florida, Trump escribió que había sido “enorme”, antes de añadir una advertencia: “pero solo el tiempo dirá sobre el comercio”.                                                                                                http://www.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/china-le-teme-a-estados-unidos-beethoven-herrera-valencia-505642

 

15.17.- EL MODELO DEL BANCO DE LA REPÚBLICA  ESTÁ PIFIADO – Eduardo Sarmiento

VERDADERA BALANZA COMERCIAL

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EL MODELO DEL BANCO DE LA REPÚBLICA  ESTÁ PIFIADO – Eduardo Sarmiento

La constante en los últimos dos años y medio es que las proyecciones de los círculos dominantes fallan sistemáticamente. La práctica común es reducir las previsiones de crecimiento. En las teorías de comportamiento se considera que los agentes económicos racionales no incurren en errores persistentes. En algún momento descubren la causa del error y lo corrigen. En este sentido, el error persistente de las predicciones es una evidencia de que los fundamentos de análisis no corresponden a la realidad. Si las teorías fueran correctas, en unos casos se equivocarían hacia arriba y en otros hacia abajo, y se podría hablar de errores aleatorios o casuales, pero cuando se presentan en la misma dirección habría que reconocer fallas persistentes o deliberadas.

6 may 2017.- Las autoridades económicas están fundamentadas en el modelo convencional de que cuando la economía cae, la tasa de interés desciende y el tipo de cambio se devalúa hasta recuperarla. Sin embargo, el piloto automático no funciona dentro de un marco de tasa de interés cero, baja respuesta de las exportaciones a la tasa de cambio y cuantioso déficit fiscal.

Estamos en un mundo donde no se cumple la doctrina. La revaluación de diez años, la caída del precio del petróleo, la devaluación masiva infructuosa, el alza de la tasa de interés, la reforma tributaria basada en el IVA, y la colocación de TES han dado lugar a un sistema que opera con un exceso de ahorro sobre la inversión, dicho en otros términos, ingreso nacional superior al gasto. La diferencia impide que la liquidez monetaria entre a la economía. En efecto, los medios de pago, la base monetaria y el crédito bajan 8 % en términos reales, cuando normalmente subían 10 %. La demanda de dinero supera la oferta, que ha sido el patrón general de las recesiones mundiales, y da lugar a un estado general de sobreproducción.

El país está montado en la ficción de que la caída persistente de la actividad económica durante dos años y medio se puede arreglar con disminuciones de 0,25 o 0,50 en las tasas de interés. Así, dentro de una completa ingenuidad piensan que por ese camino aumentaría el consumo y el ingreso, se ajustaría la balanza de pagos, disminuiría el déficit fiscal y se reactivaría la producción y el empleo.

El principal obstáculo es el déficit fiscal de 3,5 % del PIB financiado con TES. La colocación de estos títulos presiona la tasa de interés de mercado, impidiendo que la baja de la tasa de referencia afecte la tasa de interés activa y el crédito. Los bancos preferirían colocar sus depósitos en TES que en préstamos al público. De cualquier manera, la tasa de interés no puede bajar suficientemente para equilibrar el ingreso y el gasto.

La verdad es que la caída de la economía obedece a deficiencias estructurales que no se pueden corregir con el método de inflación objetivo, basado en la trilogía macroeconómica de cambio flotante, austeridad fiscal y autonomía de la tasa de interés. No se cumplen las leyes de Say y de equilibrio que presumen que los ingresos siempre se igualan a los gastos. La tasa de interés se torna totalmente inoperante para regular la economía. El sistema queda expuesto a una restricción de la liquidez que precipita la caída libre. Estamos en un mundo de desequilibrio que requiere instituciones y acciones de desequilibrio.

Así las cosas, la solución al deterioro creciente no es bajar la tasa de interés de referencia, sino cambiar el modelo de inflación objetivo por un nuevo modelo que corrija el desajuste de la balanza de pagos, a tiempo que amplíe la liquidez por la vía del crédito y el déficit fiscal. En la práctica implica intervenir el tipo de cambio, financiar el déficit fiscal con emisión, darle un manejo pasivo a la tasa de interés y adoptar políticas industriales y agrícolas.

http://www.elespectador.com/opinion/es-el-modelo-del-banco-de-la-republica-columna-692566

14.17.- EL REVÉS DE LAS PRIVATIZACIONES – Eduardo Sarmiento

BALANZA COMERCIAL

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EL REVÉS DE LAS PRIVATIZACIONES – Eduardo Sarmiento 

En los últimos 25 años el país se embarcó en un programa de privatizaciones en todos los niveles, sobre la base de que el sector privado es más eficiente que el público, que la liberación de recursos permite realizar actividades más urgentes y que la competencia convierte los esfuerzos por el lucro individual en beneficios para toda la sociedad, en particular para los menos favorecidos. Tras dos décadas, la información acumulada en los últimos días sobre educación, pensiones y telefonía es valiosa para confrontar la validez de estas concepciones con la realidad.

29 Abr 2017.-  En la información reportada sobre los exámenes de Saber – Pro de 2016 se observa un retroceso de las universidades públicas con respecto a las privadas. El resultado revela los esfuerzos oficiales para elevar el desempeño de las universidades privadas por diversos medios. Así, el programa Ser Pilo Paga les significa un cuantioso subsidio a las universidades privadas de alta reputación, que reciben sumas muy superiores a los costos de formación. Así, los estudiantes de altos ingresos y mayor capacidad cognoscitiva se concentran en universidades privadas, que a su turno disponen de mejores medios para prestarles el servicio. Como estos estudiantes por razones históricas obtienen mayores puntajes, el desempeño de las universidades privadas sube en relación con el promedio. La mayor eficiencia se consigue a cambio de inequidad.

El país operó durante décadas con un sistema público en que las pensiones se cubrirán con las cotizaciones de los afiliados y representan el 75 % del salario. Como la pensión era de 8 % del salario y la relación afiliado-pensionado 9 a 1, el sistema se autosostenía. Sin embargo, con el argumento de que el sistema estaba al borde de la insolvencia y que las administraciones privadas son más eficientes, se estableció la modalidad privada. Sus autores predecían que generaría mesadas iguales o mayores que las del público de prima media y evitaba el colapso. Luego de 25 años se vio que todo era ficción.

Los AFP reconocen mesadas del orden de 25 % del salario y la erogación presupuestal para cubrir la diferencia entre las pensiones y las cotizaciones del sistema público asciende a $38 billones anuales. En una columna anterior denuncié que se había configurado una pirámide en que los activos en forma de préstamos al sistema financiero superan a los pasivos pensionales y, como ocurre en este tipo de organizaciones, los dueños obtienen ganancias desproporcionadas y en algún momento el andamiaje se desploma causando serias lesiones a los más débiles.

La otra perla es Telecom. Luego de varios años de desprestigio y bloqueo, en 2006 la mitad de la empresa se vendió en US$350 millones a Telefónica de España con la condición de que cubriera el pasivo pensional. Como Telefónica no cumplió el compromiso, el Gobierno tuvo que hacer una cuantiosa capitalización para mantener la participación en la sociedad. Ahora resulta que otra vez el pasivo pensional no se cubrió y que el Estado tiene que realizar una nueva capitalización por $1,2 billones. Al final, al país le tocó pagar para que le recibieran la mitad de la empresa y por la restante le dieron una participación minoritaria.

Los resultados anteriores constituyen una clara evidencia en contra de las concepciones teóricas que justificaron las privatizaciones. La administración privada no siempre es más eficiente que la privada, las operaciones le han restado recursos al sector público y, en general, significan grandes transferencias del trabajo al capital. Si los recursos dilapidados en los programas descritos se hubieran canalizado hacia el 50 % más pobre, el país no tendría los coeficientes de Gini que lo colocan entre las diez naciones más desiguales del planeta.

http://www.elespectador.com/opinion/el-reves-de-las-privatizaciones-columna-691623

13.17.- Recesión y nueva teoría – Eduardo Sarmiento

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Se requiere un marco institucional distinto basado en la intervención del tipo de cambio, protección basada en el aprendizaje en el oficio y las economías de escala, activismo fiscal con sustento monetario, y políticas industriales y agrícolas.

22 Abr 2017.- En el libro Producción, capital y salario: Bases para una nueva teoría, que presentaré en la Feria del Libro, muestro que uno de los eventos más trascendentales de la ciencia económica se dio a mediados del siglo XX, cuando se demostró en términos académicos la existencia del equilibrio competitivo.

De acuerdo con este principio, el mercado conduce a un estado de equilibrio, donde las ofertas y las demandas se igualan y dan lugar a la máxima eficiencia. El resultado, a pesar de no haber sido confrontado empíricamente, le dio un poder sobrenatural al mercado. De allí surgió el Consenso de Washington, que presentó la liberación de los mercados como el modelo perfecto de desarrollo de América Latina. Más aún, le abrió espacio a todo tipo de paradigmas basados en el equilibrio que no tienen verificación con la realidad y se controvierten a lo largo de la obra.

Entre estos desequilibrios adquiere actualidad el marco macroeconómico y monetario que sirvió de fundamento al banco central autónomo, que ha sido la principal causa de los quebrantos económicos de los últimos 25 años. El banco se concibió como un medio de facilitar, o si se quiere engrasar, el sistema financiero para mantener la igualdad entre la oferta y la demanda de dinero. En la práctica opera como una criatura que baja la inflación a cambio de la estabilidad de la balanza de pagos, la producción y el empleo.

Después de que la recesión de 1999 fuera causada por el Banco de la República y el Gobierno, la historia se está repitiendo en la actualidad. Primero, se permitió durante diez años una revaluación que desmanteló la industria y la agricultura, en conjunto con la caída de los precios del petróleo, y configuró un déficit en cuenta corriente de 6 % del PIB. Por lo demás, consintió una devaluación de 60 % que fue seguida de una reducción de las exportaciones a la mitad y un alza desproporcionada del precio de las importaciones que precipitó la caída de la inversión. Luego, cuando la economía estaba en franco declive, determinó un alza de la tasa de interés que redujo el crédito y una reforma tributaria basada en el IVA para complacer al FMI y las firmas calificadoras de riesgo.

La suma de los desaciertos ocasionó una fuerte caída de la inversión que contrajo la actividad productiva. Así, en las encuestas de la industria y comercio se observa que los mayores descensos se dan en los bienes de capital, como materiales de la construcción, maquinaria y equipo de transporte. Se configuró un estado de caída del gasto superior al ingreso (aumento del exceso de ahorro) que tiende a ampliarse y reforzarse, y tiene como contraparte una severa contracción de la liquidez monetaria. Por eso, la economía está cerca de la recesión y los indicadores más recientes de industria y ventas revelan que no ha tocado fondo.

El proceso descrito no se puede detener con medidas de 25 o 50 puntos básicos de la tasa de interés. La verdad es que el modelo macroeconómico se convirtió en un desequilibrio que no se puede enfrentar con las concepciones de equilibrio de tasa de cambio flexible, austeridad fiscal y cambios mecánicos de la tasa de interés. En su lugar, se requiere un marco institucional distinto basado en la intervención del tipo de cambio, protección basada en el aprendizaje en el oficio y las economías de escala, activismo fiscal con sustento monetario, y políticas industriales y agrícolas.

En el libro se muestra que situaciones similares se presentan en el comercio internacional, la industria y la agricultura, el mercado laboral y la distribución del ingreso. Los desequilibrios, que son previsibles en una disciplina donde el principal protagonista es el ser humano, se trata con diagnósticos e instituciones de equilibrio, cuando lo que se requiere es avanzar en ideas y proposiciones evidenciadas por la realidad.

http://www.elespectador.com/opinion/recesion-y-nueva-teoria-columna-690439

12.17.- FRANCIA: JEAN-LUC MELENCHÓN SE DISPARA – Manolo Monereo

A mí me asombra. De las personalidades que más me interesan en la izquierda europea tres son socialdemócratas que, por serlo, abandonaron los partidos socialistas oficiales, devinieron defensores a ultranza de los derechos sindicales y laborales y son críticos muy duros de la Unión Europea. Me refiero a J. P. Chevenement, a Oskar Lafontaine y, sobre todo, a J-L. Mélenchon.

13 abr 2017.-  A Jean-Luc lo vi hace pocas semanas en Roma en un debate sobre la UE y su futuro; como siempre, claro y preciso. Si llegara a la Presidencia de Francia, su propuesta sería reformar los Tratados y poner fin a las políticas de austeridad. Si esto no fuese aceptado, iniciaría el proceso de salida del euro. Es más, en una conversación privada me dijo que él no aceptaría un acuerdo con Hamon y que arriesgaría. Él creía que el pacto con los socialistas significaría el fin de cualquier proyecto alternativo en Francia, dejando las manos libres a Marie Le Pen.

La biografía de Mélenchon es conocida. Nacido en Tánger –habla un excelente español con acento del Sur– desciende de españoles por ambos progenitores. Hizo una larga carrera en el Partido Socialista francés y fue ministro con Lionel Jospin. Abandonó el Partido Socialista y creó el Partido de la Izquierda. En las elecciones presidenciales de 2012 quedó en 4º lugar (11,1%) encabezando el Front de Gauche junto al Partido Comunista y otras fuerzas. En 2015 anunció que quería ser candidato a la Presidencia de Francia sin el Front de Gauche, fuera del marco de los partidos y apostando por una Francia insumisa. Ni más ni menos.

Seguramente el dato más característico de la personalidad política de Mélenchon es su conocimiento preciso de la crisis del sistema de partidos en Francia, combinado con una alta dosis de audacia que muchas veces deja a su equipo fuera de juego. Jean-Luc cree que poco o nada se puede hacer en el marco del sistema dominante y que es necesario innovar y arriesgar.

Ha aprendido mucho de América Latina, de las izquierdas europeas, de Podemos y, sobre todo, de la compleja realidad de Syriza. Se podría decir, sin temor a equivocarse, que ha ido a estas elecciones en base a una enorme confianza en sí mismo, a un proyecto claramente alternativo y al convencimiento de que había una posibilidad ligada a él.

Captó con inteligencia que el candidato Hamon no tendría demasiado recorrido, que una parte significativa del Partido Socialista terminaría apoyando a Macron y que solo él podría encabezar una alternativa democrática. Entendió que la línea divisoria izquierda/derecha (los socialistas siguen gobernando Francia) nada o poco dice y que el problema real era construir una alternativa nacional-popular al proyecto de Marie Le Pen. Para decirlo de otra forma, en momentos de excepción, hay que arriesgarse y tomar también medidas excepcionales; más allá de los partidos existentes y con una firme voluntad de gobierno y de poder.

El programa de Mélenchon es diáfano: poner fin a las políticas neoliberales desde un punto de vista republicano, ecosocialista y pacifista. El candidato de la Francia insumisa promueve, es la parte más polémica de su programa, un proceso constituyente en la perspectiva de la VI República; la defensa intransigente de los derechos de las personas, del Estado social y de la reindustrialización de Francia, apostando por un proteccionismo solidario a la altura de los desafíos de nuestra época.

El ecosocialismo es tomado en serio convirtiéndose en el horizonte de un nuevo modelo de sociedad, Estado y de poder. Antes se ha dicho: la Francia insumisa no acepta las reglas neoliberales de la UE y apuesta por cambiarlas; si esto no fuese posible, iniciaría un proceso de salida de UE. Esto lo ha dejado claro una y otra vez. Su política internacional estará marcada por la paz, por la seguridad y un nuevo orden económico internacional más justo e igualitario. La prioridad es la defensa de la soberanía popular y de la independencia nacional con relaciones equilibradas con Alemania y la búsqueda de acuerdos equitativos con Rusia y con Eurasia.

La remontada de Mélenchon ha sido enorme, ha cambiado la agenda de la campaña electoral francesa y aparece, cada vez más, como alternativa democrática, no solo a Marie Le Pen sino al neoliberalismo que representan Macron y Fillon. Hay similitudes formales con las elecciones norteamericanas, en un sentido muy preciso: las élites eligen a un centrista neoliberal para derrotar al populismo de derechas.

La diferencia es que Mélenchon es un Bernie Sanders que puede ganar, que quiere ganar. En todas partes lo mismo: solo se puede derrotar a las derechas extremas y a la extrema derecha desde una democracia económica, social y cultural comprometida con los derechos, defensora del Estado social, protectora de las mayorías y promotora de una res pública de hombres y mujeres libres e iguales. Jean-Luc se ha jugado todo, todo, a una carta. El pueblo francés se lo merece.

Jean-Luc Melenchón: la remontada

11.17.- ECONOMÍA COLOMBIANA PELA EL COBRE – S.Kalmanovitz,A.Montenegro, F.Jaramillo,C.Ronderos,

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COYUNTURA RECESIVA – Salomón Kalmanovitz

Todavía no estamos en recesión. Su definición técnica es que exista contracción de la actividad económica en dos trimestres seguidos. Pero los llamados indicadores líderes o anticipados que son verdaderos semáforos están en alerta máxima. De 26 indicadores, 13 estuvieron en rojo, siete en amarillo y sólo seis en verde.

9 abr 2017.- Se destacan, entre otros, un deterioro del mercado laboral (aumento del desempleo urbano), la producción industrial se contrajo al igual que la de petróleo, las licencias de construcción cayeron 12 %, se deterioró la confianza industrial y la del consumidor y se contrajeron las ventas al por menor (-1,4 %). En amarillo, reflejando menor crecimiento que en el pasado, estuvieron la cartera de crédito y los datos del Producto Interno Bruto, de los que solo se conocen los del cuarto trimestre de 2016.

En verde estuvieron los resultados de la inflación (4,7 % anual) y las exportaciones. El Índice de Precios al Consumidor de marzo sorprendió al mercado, que esperaba que el aumento del impuesto al valor agregado impactara el resultado; por el contrario, la inflación descendió 0,8 % comparada con el mes anterior, acercándola al rango meta del Banco de la República (entre 2 y 4 %) hacia final del año. Las exportaciones repuntaron 16 % gracias a la recuperación del precio del petróleo, pero las manufactureras y agropecuarias permanecieron en territorio negativo.

En la última junta directiva del Banco de la República se redujo la tasa de interés de referencia 0,25 %. Según las minutas hechas públicas de la reunión, la decisión mayoritaria se tomó con cautela, pues “algunos destacaron el mal comportamiento de varios componentes del IPC que están fuertemente relacionados con fenómenos de indexación y persistencia. En su opinión, se han elevado simultáneamente los riesgos de desaceleración excesiva y de persistencia en la inflación, aumentando la incertidumbre sobre el paso al que se deben realizar reducciones adicionales de las tasas de interés”. La tasa de referencia actual es de 7 %, lo que en términos reales (2,3 %) la coloca en terreno contractivo.

El peso se ha revaluado considerablemente en los dos últimos meses, lo que alivia la inflación de bienes importados y transables en general, mientras que los precios de alimentos son los que más han bajado, gracias a la gran cantidad de agua que ha caído. Los precios de los bienes no transables siguen perturbando el panorama, reflejando el ajuste del salario mínimo sobre todos los costos de la economía. El efecto de la revaluación en la actividad económica es, sin embargo, negativo porque induce a que aumenten las importaciones y se frenen las exportaciones.

El clima internacional está enrarecido por las políticas erráticas y falta de liderazgo del presidente Trump. La Reserva Federal restringirá la liquidez en Estados Unidos y la represión contra los inmigrantes hará que los salarios aumenten, afectando la inflación y haciendo endurecer más la política monetaria. Para el resto de países puede significar un debilitamiento de sus monedas y más inflación.

En Colombia, el balance de riesgos entre inflación y crecimiento se inclina con fuerza hacia la recesión. Las expectativas de inflación se han corregido sustancialmente, como lo muestran las encuestas y los mercados de bonos hacia futuro, al tiempo que la mayor parte de los semáforos que reflejan el comportamiento de la economía están en rojo. La autoridad monetaria tiene mucho espacio para relajar su política.

http://www.elespectador.com/opinion/coyuntura-recesiva-columna-688612

* Comentario Altereco.- La triple BBB, como calificación de capacidad de pago para créditos, dada a Colombia por las compañías calificadoras de riesgo, miran con detención la Balanza de Pagos y las Cuentas del Estado. Sin entrar en pormenores, es justo apreciar la evolución de la balanza comercial en la Balanza Cambiaria y en las Cuentas de Compensación y su consolidado. A diferencia de la Balanza de Pagos, las exportaciones están disminuidas de petróleo, carbón y níquel porque estos productos de compañías extranjeras no reintegran las divisas. Están exentos de ello porque se presume que con ese monto exportado amortizan su propio capital. Solo tributan impuestos y regalías. Por eso las balanzas de caja son las que usan los miembros de la Junta Directiva del Banco de la República y difieren de las territoriales de aduanas (Dane) y pueden ilustrar los nocivos efectos de la permanente revaluación del peso sobre las exportaciones, apadrinada por el mismo Banco que prefiere abaratar las importaciones.

11.17.- MALO EL PRIMER TRIMESTRE – Armando Montenegro 

Fue un mal trimestre para la economía. Como estaba previsto, continuó el lentísimo crecimiento que se venía observando desde el final de 2016. El dato de enero, registrado por el ISE del DANE, arrojó una cifra de apenas un 1,2 % anual. Y los distintos datos sectoriales no dan razones para pensar que la situación hubiera mejorado en febrero y marzo.

7 Abr 2017.- La industria y el comercio siguen mostrando señales negativas. El desempeño del crédito corporativo también registra, mes a mes, aumentos cada vez menores. Las cifras de confianza de los consumidores y las expectativas de los empresarios son deprimentes. Y varios datos de sectores clave son malos: el consumo de energía viene exhibiendo tasas negativas y lo mismo sucede con los despachos de cemento y la producción de petróleo (frente a las cifras del año anterior).

Ante esta situación, entre los economistas hay dos visiones principales sobre el desempeño de la economía en lo que resta del año. Unos, los más optimistas, encabezados por las autoridades, piensan que habrá una recuperación de la producción y el consumo, sobre todo en el segundo semestre, entre otras cosas por el desempeño de los proyectos de infraestructura, el impacto del programa Colombia Repunta, la mejoría de las exportaciones y el efecto expansivo de las reducciones de las tasas de interés que, poco a poco, está realizando el Banco de la República. De acuerdo con ellos, las expectativas sobre el consumo y la inversión mejorarán paulatinamente en los próximos meses y, al final, la economía podría crecer en este año algo más del 2 % anual, una cifra levemente superior a la del año anterior.

El otro grupo –los pesimistas frente a los miembros del primer grupo– piensa que la situación del primer trimestre se mantendrá más o menos inalterada en lo que resta del año. Sus integrantes señalan que la ejecución de los proyectos 4G será más lenta de lo previsto; piensan que la reciente apreciación del peso dificultará la recuperación de las exportaciones y que el Banco Central será tímido en sus políticas expansivas (por el temor de que no se cumpla la meta de inflación, por tercer año consecutivo, en 2017). Piensan, además, que las expectativas de inversión no mejorarán mucho, especialmente por la polarización política, la incertidumbre por las elecciones presidenciales y algunas dificultades sobre el proceso de paz. Estos economistas señalan que el crecimiento de este año será de alrededor del 1 % anual.

Un observador externo, independiente de los grupos en amigable debate, podrá concluir con facilidad que la diferencia entre estos escenarios es bastante baja. Añadirá que, en cualquiera de los dos casos, la situación no es buena y que, a la luz de estos resultados, los crecimientos de la economía colombiana del 4 % o el 5 % parecen cosa del lejano pasado, difícilmente repetibles en el futuro próximo.

Ante esta realidad, es tiempo de pensar otra vez en reformas estructurales que favorezcan el crecimiento, las mismas que, ante el dinero abundante de la bonanza petrolera, pasaron a un segundo plano en la agenda de las políticas públicas. De otra forma, no debería extrañarnos que Colombia termine estancada con un bajo crecimiento por muchos años, con un altísimo costo en términos sociales, especialmente en lo que tiene que ver con la reducción de la pobreza y la generación de empleo.

http://www.elespectador.com/opinion/se-fue-el-primer-trimestre-columna-688489

11.17.- LA POLÍTICA COMERCIAL DE TRUMPCarlos Ronderos

Documento central en el reciente foro sobre amenazas y oportunidades para Colombia en la era Trump, organizado por La República, fue el que publicó la oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR por sus siglas en inglés). Con el nombre 2017 Trade Policy Agenda, y en escasas siete páginas, la actual administración sintetiza y ordena los dispersos planteamientos que ha hecho el presidente Trump respecto a aranceles, tratados de libre comercio y la Organización Mundial del Comercio, entre otros temas.

6 abr 2017.- Desde su inicio, el documento establece de manera clara que “todas las acciones que tomemos respecto al comercio estarán diseñadas para promover el crecimiento y el empleo de los Estados Unidos, promover la reciprocidad con nuestros socios comerciales, fortalecer nuestra base manufacturera y nuestra habilidad de defendernos y expandir nuestras exportaciones agrícolas y de servicios”.

Estos planteamientos claramente esconden la visión de que el comercio exterior es una guerra en la cual unos ganan y otros pierden; un ejercicio de suma cero. Igualmente esta visión supone creer que en este mundo globalizado existen las “industrias nacionales”, cuando la realidad es que la industria se organiza de manera creciente mediante cadenas globales en lo que la OMC llama “Made in the World”. Es la suma de las eficiencias de muchos productores en el mundo lo que genera riqueza en el comercio y no cabe en la economía actual las políticas “nacionalistas” sin sacrificar eficiencia.

Este derrotero enunciado al principio se sustenta en cuatro pilares:

  1. Defender la soberanía nacional por encima de la política comercial.

El mensaje es que cualquier fallo de la OMC que, a juicio del gobierno, no favorezca el bienestar y el crecimiento de los EE.UU. debe ser el desacato. Este es un golpe fatal a la OMC y a su órgano de solución de controversias. Si EE.UU. manifiesta que sería selectivo en el acatamiento de los fallos del órgano de apelaciones: ¡apague y vámonos!

  1. Hacer valer y aplicar las leyes de comercio de los Estados Unidos.

Por esto se entiende avanzar de manera categórica en la aplicación de medidas de defensa comercial (salvaguardias y antidumping) cuando crea que su industria está amenazada. Esto es totalmente entendible en un mundo en que exista la OMC a la cual se pueda recurrir si se considera injusta la medida. La carencia de otra instancia puede llevar a decisiones arbitrarias.

  1. Utilizar todas las acciones en procura de que otros países abran sus mercados a los bienes y servicios de los Estados Unidos.

Se trata de un mensaje claro de retaliaciones y presión por todos los medios disponibles cuando EE.UU. crea que por razones técnicas o fitosanitarias, o aún de manejo de la moneda, un mercado se le cierra. Hacer valer el peso específico de los EE.UU. sin consideraciones.

  1. Negociar mejores acuerdos comerciales con mercados claves.

Entiende el documento por mejores acuerdos los de carácter bilateral desechando aquellos multilaterales. La administración Trump ya se retiró del TPP, está cuestionando el Nafta y le queda el más importante de todos los multilaterales: la OMC.

Si bien el discurso señala hacía acuerdos de tipo bilateral, lo que hace claramente se deduce del documento es que los mejores acuerdos son aquellos que les permitan a los EE.UU. generar superávit comercial y los malos déficit. Déficits en el ámbito industrial, pues en el agrícola y en el de servicios los EE.UU. son superavitarios.

En resumen, la política a la cual se enfrentará el mundo frente a EE.UU. será una de protección de la industria, autonomía en sus decisiones en un mundo global (America First) y búsqueda de comercio ventajoso. Para bien o para mal, el destinatario de esta política no es otro que la China.

http://www.larepublica.co/la-pol%C3%ADtica-comercial-de-trump_493411

Nota Altereco.- Como usted bien lo acepta, los Estados Unidos pueden registrar desventajas con países que compran poco y venden mucho, acumulando dólares a granel… O llevándose sus empresas para que disparen desde allá o inundando sus mercados con merca a precios irrisorios. O sea que esos chicos, a diferencia de Colombia, se portan mal. En cambio nosotros cambiamos balanza comercial positiva por una negativa, recibimos capitales golondrina para tener la tasa cambiaria con peso sobrevaluado contra nuestros exportadores, no les robamos empresas sino que les vendemos a precios muy cómodos nuestras pocas y mejores fábricas. ¡Trump debería mencionarnos como buenos chicos!

11.17.- COLOMBIA, A PISAR FUERTE EN ASIA ORIENTAL – Felipe Jaramillo

 Ante la coyuntura geopolítica y los cambios en los modelos económicos de las grandes potencias, Colombia tiene la oportunidad de consolidarse como un destino clave para los negocios en Asia oriental.

Es un mercado estratégico. El bloque conformado por cinco países no sólo concentra el 22 % de la población mundial, con más de 1.500 millones de habitantes. También es responsable de dos quintas partes del crecimiento económico global, según el Banco Mundial.

Por ello, avanzamos en una agenda del más alto nivel en China, Corea del Sur y Japón, que incluye reuniones con empresas privadas y organizaciones aliadas en Asia para demostrar que, en tiempos de paz, Colombia es un destino idóneo para la instalación de proyectos de inversión que promuevan el desarrollo y para el turismo de cultura y naturaleza, los dos nichos que más buscan los viajeros asiáticos.

De acuerdo con la OMT, China es el mayor emisor de viajeros en el mundo, con 128 millones de personas al año y un gasto de US$292.000 millones. Para ellos, estrenaremos próximamente la cuenta de Colombia en Wechat, la red social más importante de China, con 806 millones de usuarios activos, y estamos trabajando en una plataforma de e-learning para mayoristas y agencias de viaje.

Es el tercer inversionista de Asia en Colombia. Desde el año 2010, Procolombia acompañó la instalación de 19 empresas chinas que han generado al menos 3.500 puestos de trabajo especializados y transferencia de conocimiento en sectores como logística, metalmecánica, telecomunicaciones y automotor.

Corea del Sur, por su parte, viene ganando cada vez más terreno en el escenario macroeconómico global. Con un PIB per cápita cercano a los US$35.000, según la OCDE, es sin duda un mercado al que los empresarios colombianos deben mirar con mayor atención.

Estamos explorando oportunidades de negocio para impulsar las exportaciones de las empresas colombianas en el marco del TLC. Colombia puede ganar transferencia de tecnología para avanzar hacia la sofisticación de la oferta, y los surcoreanos, productos agrícolas y materias primas de alta calidad.

Dada la alta demanda de alimentos y los beneficios arancelarios del acuerdo, estimamos que a corto plazo las mayores oportunidades de exportación están en productos como la piña, la pitahaya, el banano orgánico, las flores, los cafés especiales, el cacao y sus derivados, y las frutas procesadas.

En turismo, experiencias de cultura y naturaleza, como el agroturismo, el avistamiento de flora y fauna, ciudades capitales, compras y destinos patrimonio están cada vez más presentes en los catálogos de viajes surcoreanos.

Como parte de la estrategia para impulsar la llegada de más turistas surcoreanos, lanzamos nuestra guía oficial de viajes, Colombia.travel, en ese idioma. De esta manera, la página web está disponible en ocho idiomas, incluyendo sus versiones en mandarín y japonés.

En cuanto a Japón, el primer inversionista de Asia en Colombia, tiene un gran potencial de crecimiento en sus proyectos en el país. Su confianza en nuestra economía quedó ratificada en la reciente encuesta presentada por Jetro, la agencia de promoción de ese país. Los avances de Colombia para alcanzar la paz han cambiado la percepción, de manera que hay un mayor optimismo de los inversionistas. De hecho, el 75 % de los encuestados aseguró que planea ampliar sus negocios en Colombia en los próximos dos años. La encuesta destaca mejoras en el clima de inversión por cuenta del crecimiento del mercado, una situación social y política estable, además de la alta calidad y disponibilidad de mano de obra.

Son noticias que nos hacen sentir orgullosos y motivados a seguir trabajando por la atracción de compradores, inversionistas y turistas. En tiempos de paz, los ojos del mundo están puestos en nuestro país, y este es el momento de construir juntos la Colombia más grande que todos queremos.

* Presidente de Procolombia. @felipejaramillo http://www.elespectador.com/opinion/colombia-pisar-fuerte-en-asia-oriental-columna-687656

Nota Altereco.- Desde tiempos del presidente César Gaviria y la primera apertura económica se viene pisando fuerte con eventos, delegaciones de técnicos y empresarios, con asesores y consultores a granel, con rachas publicitarias aquí  y en el exterior. ¡Colombia en plan de conquistar el mundo entero! Lástima que tan ingentes gastos y esfuerzos hayan producido efectos tan nimios.  Todo un parto de los montes. Y atención, los gloriosos records de exportaciones de petróleo, carbón y níquel son rubros del capital extranjero expresamente eximidos de reintegrarle al país los dólares correspondientes.

10.17.-CIFRAS: DESEMPLEO Y POBREZA  – Eduardo Sarmiento

En días pasados se divulgaron cifras que muestran aumentos en el desempleo y la pobreza. El mercado laboral se ha venido debilitando por la caída de la actividad productiva y se ocultó por el aumento de los trabajadores inactivos. En febrero, el empleo no varió con respecto al mismo mes del año anterior, el desempleo aumentó medio punto y en Bogotá llegó a 11,5 %, al tiempo que se revirtió la tendencia decreciente de la pobreza. En cierta forma se está regresando a la crisis ocasionada por la apertura económica a finales de la década del 90.

1 Abr 2017.-  Nada de esto es nuevo. En los últimos diez años, la población colombiana experimentó una elevación del ingreso generada por el abaratamiento de las importaciones ocasionado por la revaluación y los altos precios del petróleo. La expansión de la economía se hizo cada vez más dependiente de los productos básicos, los servicios y la construcción. Pero esta estructura no era sostenible. El cambio de las condiciones externas ocasionó un deterioro de los ingresos que provocó una fuerte caída en los servicios, la construcción y la minería y no tuvo mayor compensación por el sector externo. Las exportaciones se redujeron a la mitad en los últimos dos años y el aumento de las importaciones se compensó con una fuerte caída de la inversión. El empleo decayó paralelamente a la producción.

El anuncio del Gobierno de que compensaría la caída del petróleo con la construcción no funcionó. En febrero, el empleo del sector cayó 4 %. Los grandes aumentos de los presupuestos viales no se reflejan en el índice de las obras civiles, los materiales de construcción y ahora en la mano de obra. En cierta forma se confirma que el sistema de contrataciones en el que los concesionarios obtienen las licitaciones a pérdida y derivan grandes ganancias en los reajustes estimula el soborno y acrecienta el valor de los proyectos.

Algo similar ha ocurrido en la pobreza. Parte de la reducción de la pobreza de los últimos años se logró con un cambio metodológico que bajó la línea de referencia y le dio un mayor juego a la encuesta de hogares. La otra parte de la reducción obedeció a la elevación del crecimiento económico que se extendió a todos los niveles, y ahora revierte el proceso con la misma intensidad.

La fuerte relación entre el crecimiento, el desempleo y la pobreza dejan al descubierto la carencia de una política social autónoma que proteja a los menos pudientes de los ciclos económicos generados por la opulencia. Las dos variables están al arbitrio de la economía. En las épocas de alto crecimiento, el capital se lleva la mayor parte de los beneficios, y en la época de destorcida el peso recae en los sectores pobres por el desempleo y la pobreza. Esta es una de las razones de los altos índices de inequidad de la sociedad colombiana.

Los hechos se han encargado de demostrar que el crecimiento liderado por la industria y la agricultura no se da dentro del modelo neoliberal predominante en Colombia. Luego de un retroceso de diez años, el país está en clara desventaja con los socios comerciales que se han dedicado a abaratar las importaciones sustituyendo la mano de obra por automatización. Tampoco es fácil superar el deterioro de la distribución del ingreso dentro de una estructura fiscal imperante de gravámenes menos que proporcionales al ingreso y gasto público que se destina al 40 % más pobre en un porcentaje menor. La economía colombiana está abocada a un marco de bajo crecimiento con desempleo y pobreza crecientes, y sólo podrá remontarlo con un nuevo modelo de política industrial y agrícola que saque ventaja del aprendizaje en el oficio y las economías de escala y de equidad fiscal que grave el capital ocioso y oriente los recaudos al 40 % más pobre.

http://www.elespectador.com/opinion/desempleo-y-pobreza-columna-687426

9.17.- SIN PLAYAS NI PALMERAS, LOS PARAÍSOS FISCALES ESTÁN A LA VUELTA DE LA ESQUINA. – Pilar Blázquez

Ni palmeras, ni playas paradisíacas, ni mares escondidos. Toca cambiar el cliché mental a la hora de hablar de paraísos fiscales. Al menos, en lo que se refiere a las preferencias de los grandes bancos europeos que, según el último informe de Oxfam y las Fair Finances Guide International, se decantan por Hong Kong, Luxemburgo, Irlanda. Solo en esos tres países se acumula el 72% de los beneficios fiscales obtenidos en paraísos fiscales, seguidos por Bélgica y Singapur.                                       3

26 Marzo 2017.-  Los 20 grandes bancos europeos (Santander y BBVA entre otros) obtuvieron 25.000 millones de beneficios procedentes de negocios localizados en paraísos fiscales en 2015. Esto representa el 25% del total de beneficios, cuando en esos territorios solo tienen el 12% de su facturación y apenas el 7% de su personal. Estos datos son el resultado del análisis que la ONG Oxfam ha realizado de los informes de actividad país por país. Una información que la Unión Europea exige desde 2013 hacer pública a las empresas que facturen más de 750 millones de euros y tengan actividad en una determinada lista de paraísos fiscales.

Ni siquiera el coste reputacional que implica esta exigencia de transparencia compensa el dulce caramelo fiscal que implican para la gran banca canalizar su actividad a través de lugares con baja tributación. “La actividad de los bancos en jurisdicciones con baja fiscalidad es claramente desproporcionada comparada con el 1% de la población mundial y el 5% del PIB mundial que esos países representan”, asegura el informe. Pero, ¿a quién le importa la población cuando el beneficio se puede obtener sin ni siquiera tener presencia física? De total de beneficios procedentes de paraísos fiscales, 628 millones procedían de territorios en los que las entidades financieras no poseían ni una simple sucursal, ni siquiera de un empleado. A la cabeza de estas prácticas está el banco francés Société Générale que ha declarado beneficios en Islas Bermudas; Islas Caiman, Curaçao, Chipre y Malta sin tener en esos territorios ninguna actividad física. En la misma situación está BNP Paribas obtuvo un beneficio de 134 millones de euros libres de impuestos en las Islas Caimán y el Banco Santander con una lucrativa presencia casi fantasma en Islas Caimán.

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Competencia fiscal al lado de casa

El informe de Oxfam viene a confirmar una tendencia que se ha consolidado en los últimos años. Y es que, mientras los grandes organismos internacionales demonizan los tradicionales paraísos fiscales de palmeras y cálidos mares, se ha desatado una descarnada competencia en el corazón de mundo occidental. Los bancos internacionales ya no tienen que cruzar ningún océano para esquivar el pago de impuestos en sus países de origen. A algunos les basta con cruzar una inexistente frontera.

Así, el minúsculo Luxemburgo en pleno corazón de Europa acoge el 12% del mercado de servicios financieros ‘offshore’ en todo el mundo. El país, famoso por sus tax ruling o acuerdos bilaterales con multinacionales destapados tras las filtraciones del Luxleaks, es el principal centro de banca privada y gestión de activos en la Eurozona y el segundo en el mundo para fondos de inversión, según el índice de Secreto Financiero que elabora la Red de Justicia Fiscal.

Los 20 mayores bancos europeos analizados por Oxfam, obtuvieron 4.900 millones de euros de beneficios en Luxemburgo, más que los obtenidos conjuntamente en el Reino Unido, Suecia y Alemania. Barclays, el quinto banco más grande en Europa, contabilizó 557 millones de euros de beneficios en Luxemburgo en 2015, por los que pagó un impuesto efectivo del 0,2%.

El caso de Irlanda es aún más llamativo. El país, que tuvo que ser rescatado por la Unión Europea en 2010, Oficialmente, el tipo impositivo del Impuesto de Sociedades en Irlanda es del 12,5%. Pero la realidad es mucho más generosa. Los bancos europeos localizados en ese país tienen un gravamen medio por su actividad del 6%, que en casos como Barclays, RBS o Crédit Agricole baja hasta el 2%.

A pesar de las presiones internacionales, Irlanda no ha implantado medidas especiales para controlar posibles casos de evasión y elusión fiscal en su territorio. Oxfam califica a este país como “el sexto más agresivo de mundo” desde el punto de vista fiscal. No es casualidad que sea el cuartel general de grandes multinacionales como Appel o Google.

Su legislación permite la implantación estructuras financieras muy flexibles, llamadas vehículos con propósito especial, que facilitan el flujo de grandes cantidades de dinero sin apenas control. Esto da lugar a situaciones tan llamativas como que bancos como RBS, Société Générale, UniCredit, Santander o BBVA hayan declarado en Irlanda más beneficios que facturación en ese país. Todo un ejemplo, según refleja el informe que “indica que están trasladando artificialmente a Irlanda beneficios obtenidos en otros países”.

El negocio para todos parece redondo. Solo en 2015, el PIB de Irlanda creció en un 26%, más del triple de lo que las estimaciones apuntaban.

Casos de escándalo

Mención especial merecen para Oxfam los casos de Barclays y Deustche Bank. Dos entidades que han tenido en vilo al sistema financiero internacional en los últimos años. En España, por ejemplo, Barclays tuvo que ser rescatado por CaixaBank. Y durante el verano de 2016, los rumores de que el banco aemán pudiera convertirse en un segundo Lehman Brothers y colapsar de nuevo las finanzas mundiales tumbaron las bolsas.

Pues bien, mientas que Deutsche Bank declaró unas pérdidas globales de 6.100 millones de euros en 2015. Sus beneficios en Luxemburgo alcanzaron los 1.200 millones de euros. Y eso, a pesar, según señala el informe de Oxfam que “el banco solo tenía alrededor de 600 empleados a tiempo completo. Lo que implica unos beneficios por empleado en Luxemburgo de dos millones de euros anuales, una cifra excepcionalmente elevada.”

Las cuentas de Barclays tampoco están claras. Barclays declaró unos beneficios totales de 5.000 millones de euros en 2015, de los cuales aproximadamente 900 millones correspondían a Luxemburgo, Suiza e Irlanda. Solo en Luxemburgo, los 42 empleados de Barclays en Luxemburgo generaron 557 millones de euros de beneficios, lo que supone una productividad de 13,255 millones por empleado, 348 veces superior a la media del banco (38.000 euros). Sobre estos enormes beneficios, Barclays apenas pagó impuestos tan sólo 1 millón de euros, lo que implica un 0,2% de tipo impositivo.

Unos datos, que según Oxfam merecen una explicación más detallada teniendo en cuenta que implican que el banco británico obtuvo el 18% de todo su beneficio en estos tres países, cuando en ellos apenas tiene el 0,4% de su mano de obra.

Fuera de territorio europeo destacan dos grandes territorios. Hong Kong, por ser el territorio en el que más beneficios declaran los grandes bancos europeos y Delaware, paraíso preferido para localizar las filiales en EEUU. El secreto bancario asegurado y la posibilidad de no pagar ni un centavo en impuestos para las empresas allí localizadas aunque no acrediten ningún tipo de presencia física convierten a este enclave en el corazón de EEUU en el lugar ideal para evadir impuestos de las multinacionales.

No en vano, el informe de Oxfam asegura que “200 de las 479 filiales (el 42%) de 11 bancos para las que se encontró una dirección postal se encontraban exactamente en el mismo domicilio: 1209 Orange Street, Wilmington, un edificio conocido por ser el domicilio legal de más de 285.000 empresas distintas, incluidas algunas grandes multinacionales estadounidenses.” El edificio, asegura la ONG, está gestionado por CT corporation, una empresa que ofrece servicios como agente registrado. Otro 20% de las filiales están domiciliadas en: 2711 Centerville Road, Suite 400, gestionada por una entidad similar y que presta los mismos servicios Corporation Service Company (CSC).

Estos datos confirmar que casi ocho años después de la famosa cumbre del G20 de Pittsburgh sus intenciones quedaron en papel mojado. En 2009, los países más importantes del mundo anunciaron su disposición a sancionar la actividad de los paraísos fiscales. Analizados los datos más de un lustro después queda claro que las zonas de baja de tributación en el mundo en lugar de desaparecer casi podría decirse que se han hecho más fuertes. Los grandes bancos y las multinacionales siguen utilizando la opacidad que les brinda como pieza clave en su estrategia para no pagar impuestos ellas mismas y para facilitar el movimiento de dinero negro por todo el planeta.

Los resultados son desoladores. Las estimaciones de Oxfam apuntan que cada año las grandes multinacionales privan a los países pobres de más de 100.000 millones de dólares en ingresos fiscales. “Dinero suficiente para financiar servicios educativos para los 124 millones de niños y niñas sin escolarizar o atención sanitaria que podría evitar la muerte de al menos seis millones de niños y niñas.”

Por ello, la ONG ha puesto en marcha la campaña contra el Escaqueo Fiscal . En ella, propone que los gobiernos “impulsen con carácter urgente una ley contra la evasión fiscal “que ayude a generar ingresos para todas las personas y que garantice financiación para las políticas públicas como la sanidad, la educación, la protección social y la cooperación”. Según explican, “esta ley tiene que contribuir a cerrar todos los resquicios de la elusión fiscal, así como garantizar la transparencia y la rendición de cuentas, revisar la contratación pública libre y la definición de los paraísos fiscales.” Sin duda, todo un reto.

https://www.elblogsalmon.com/productos-financieros/ni-playas-ni-palmeras-los-paraisos-fiscales-estan-a-la-vuelta-de-la-esquina?utm_source=NEWSLETTER&utm_medium

9.17.- El muro virtual de Trump – Kenneth Rogoff

Se habla poco del impuesto fronterizo de Trump, que puede dañar mucho más que el muro con México

El plan del Partido Republicano de aplicar un “impuesto fronterizo” en Estados Unidos es, de muchas maneras, el complemento virtual del muro que el presidente Donald Trump planea construir en la frontera entre México y EE UU. Aunque este “ajuste” no ha calado en la consciencia colectiva de la misma manera que la barrera física, puede acabar afectando mucho más al estadounidense medio, y no necesariamente para bien.

18 mar 2017.- Superficialmente, la idea básica es plantarle a las exportaciones un recargo de, digamos, un 20%, y ofrecer rebajas fiscales a las exportaciones por esa cuantía. La reacción instintiva de la mayoría de los populistas es pensar que será fantástico para el empleo en EE UU, porque desanima las importaciones y estimula las exportaciones. Pero, por desgracia, hay un cabo suelto en ese argumento, un problema que ya se ha señalado antes: Estados Unidos tiene un tipo de cambio variable.

Un dólar más fuerte (que será, probablemente, el resultado de aplicar un impuesto fronterizo) hace que a los estadounidenses les cueste menos comprar artículos importados, porque un dólar comprará más divisas extranjeras. Por otro lado, la revalorización de la moneda hará que los productos estadounidenses les cuesten más a los extranjeros. En suma: como indica cualquier libro de texto, la variación en el tipo de cambio anulará plenamente cualquier ganancia obtenida con el impuesto: la balanza de pagos quedará tal cual. Si cree que la propuesta de los republicanos le suena a conjuro, puede que tenga razón: pero dejemos esto de lado por un momento.

Varios académicos muy bien considerados están a favor de un impuesto fronterizo, pero por razones enteramente diferentes. Están absolutamente seguros de que el tipo de cambio, de hecho, neutralizará los efectos comerciales de esta tasa. Pero les gusta, de todas maneras.

En primer lugar, Estados Unidos importa mucho más de lo que exporta, es decir, mantiene un gran déficit comercial que, según la medición más amplia (el “déficit por cuenta corriente”), anda por el 2,5% del PIB. Aunque eso supone una gran mejora respecto al 6% del PIB que tenía Estados Unidos hace una década, el país todavía compra en el extranjero bastante más de lo que le vende. De modo que el Gobierno puede recaudar mucho más con el impuesto del 20% a las importaciones que lo que perdería en exenciones impositivas para los exportadores. El adicional recaudado mediante el esquema de impuestos y subsidios puede llegar a unos 90.000 millones de dólares al año (sobre el papel, al menos).

Y la magia no se acaba allí. Los que piensan que el tema de las importaciones y exportaciones es una cuestión de “nosotros contra ellos” tal vez no lo sepan, pero lo cierto es que más o menos la mitad de todo el comercio internacional de Estados Unidos es intraempresarial, es decir, se trata de transacciones entre divisiones extranjeras y locales de una misma empresa. Y como los impuestos de sociedades en Estados Unidos están entre los más altos del mundo, las empresas tratarán de tributar lo más posible con las filiales extranjeras y lo menos posible con las estadounidenses.

Un modo de hacerlo es asignar un precio contable artificialmente alto a las importaciones intraempresariales y uno artificialmente bajo a las exportaciones. Infravalorar los ingresos y sobrefacturar gastos es un viejo modo de evadir impuestos y controles. Y cuando las transacciones son entre partes de una misma empresa, sólo hace falta un poco de magia contable para registrar las ganancias en jurisdicciones impositivamente favorables.

Como señaló por primera vez Alan Auerbach (de la Universidad de California en Berkeley), el impuesto fronterizo es un modo de limitar el recurso a la sub y sobrefacturación en un país con una presión fiscal alta, como Estados Unidos. Así que, a fin de cuentas, incluso si ese impuesto no contribuye a hacer las exportaciones de Estados Unidos más competitivas, es un modo eficiente de aumentar la recaudación, que puede crear margen para bajar otros impuestos.

Entonces, ¿qué puede salir mal con una idea tecnocráticamente tan buena? En primer lugar, depende de algunos supuestos arriesgados; por ejemplo, que las empresas no hallarán fácilmente modos de aprovecharse de los vericuetos del sistema, y que los Gobiernos extranjeros se abstendrán de tomar represalias. En segundo lugar, pasa por alto una multitud de difíciles problemas transicionales.

Para empezar, la inmensa mayoría de lo que importa Estados Unidos se contrata en dólares. Así que un abaratamiento de la moneda extranjera no beneficiará a los importadores atados a contratos en dólares, mientras que sus costes aumentarán un 20% por el impuesto a las importaciones. Y a pesar de la exención impositiva, algunos exportadores saldrán perjudicados porque (como señala un documento reciente del Banco de la Reserva Federal en Nueva York), para la fabricación de sus productos, dependen de bienes intermedios importados.

Otro problema es que el encarecimiento del dólar provocará una inmensa pérdida patrimonial para los estadounidenses, porque reducirá el valor de muchos activos extranjeros en su poder, como bien han explicado mis colegas Emmanuel Farhi, Gita Gopinath y Oleg Itskhoki. Pero el problema más grande es dar por sentado tan alegremente que el tipo de cambio variará justo lo necesario para compensar el esquema de impuestos y subsidios.

Si algo nos enseñan los últimos 40 años de investigaciones en materia cambiaria es que una perturbación de los tipos de cambio puede alejarlos de sus valores fundamentales en forma errática por muchos años. Suponer que un impuesto de frontera provocará inmediatamente una variación del precio del dólar de la magnitud justa para neutralizar sus efectos es aventurado. El proceso puede demorar muchos años, y bien podría ser que los efectos inmediatos sobre la tasa de desempleo en Estados Unidos sean negativos.

Claro que hay un modo en que un impuesto de frontera alto puede impulsar la creación de empleo. El esquema demandaría un enorme incremento de la cantidad de funcionarios de aduana, y es casi seguro que provocaría una importante expansión de la economía subterránea conforme las empresas traten de evadir los impuestos. Pero ¿son esos los tipos de empleo en los que piensan los proponentes del impuesto de frontera?

Kenneth Rogoff, ex economista principal del FMI, es profesor de Economía y Políticas Públicas en la Universidad de Harvard. © Project Syndicate, 2017.www.project-syndicate.org

http://economia.elpais.com/economia/2017/03/17/actualidad/1489743327_628194.html

8.17.-EUROPE NIEGA STATUS PARA PROTEGER SU INDUSTRIA CONTRA CHINA… – Cecile Ducourtieux y Jean-Pierre Stroobants

El Parlamento votó en Estrasburgo, el jueves, 12 de mayo pasado, frente a conceder o no a China el estatus de economía de mercado. Los eurodiputados votaron abrumadoramente en contra de conceder a China el estatus de economía de mercado. Se manifestaron así, fuertemente, contra el dumping de Beijing en el sector del acero, que amenaza a miles de puestos de trabajo. Consideraron que, si se concede dicha condición, la Unión Europea (UE) podría reducir aún más su capacidad resistencia a la invasión de productos chinos.

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Beijing, que se unió a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001, actualmente tiene el estatus de “no economía de mercado”. Normas de la OMC obligan a cambiar el método de cálculo, después de quince años, para introducir barreras antidumping. Métodos menos ventajosos para aquellos que quieren protegerse. En una resolución – no vinculante – el Parlamento dijo que China no cumplió, según él, los criterios requeridos: el status que había sido prometido en 2001, implicaba una reforma de sus estructuras económicas.

Para los eurodiputados, los Veintiocho ahora deben seguir adelante con sus principales socios comerciales con el fin de seguir aplicando a los productos chinos medidas antidumping “no estándar” – que tengan en cuenta los precios en el mercado chino, sino también a la estructura corporativa y la ayuda que reciben.

El Consejo Europeo (Estados) está en el visor de los parlamentarios que lo acusaron de bloquear los instrumentos de defensa. La Comisión, sin embargo, ha aplaudido por haber propuesto el  fortalecimiento de la capacidad de respuesta comercial para hacer frente a la guerra de precios practicada por Pekín.

Otorgar a China el estatus de economía de mercado significaría la pérdida “enorme” de empleos, según Bruselas: de 200 mil o 3,5 millones según fuentes estadounidenses. Un cambio de status  parcial, con excepciones para sectores amenazados, como el acero, se podría considerar.

Un número creciente de investigaciones

El dumping China de, una cuestión planteada por los sindicatos, los grupos de presión industriales y algunos países (Francia, Italia, Alemania …) debe ser discutido por los ministros de comercio en un consejo en Bruselas, el viernes, 13 de mayo. El tema está caliente. En primer lugar, debido a que China, en plena recesión, incluso crea mayores exportaciones para evacuar su excedente. Los fabricantes europeos más frágiles, que no han evolucionado para el extremo superior, están arrodilladas.

China importó cerca de 1,5 millones de toneladas de acero …

http://www.lemonde.fr/economie/article/2016/05/13/l-europe-veut-mieux-proteger-ses-industriels-face-a-la-chine_4918905_3234.html

7.17 .-ENTREVISTA A BERNIE SANDERS –  Ed Pilkington

“Perder la esperanza no es una opción” Frente al autoritarismo de Trump, el senador Bernie Sanders propugna en esta entrevista que los demócratas vuelvan a sus raíces más progresistas y abandonen a una élite progresista aislada de los votantes. Dijo que el Partido Demócrata se ha distanciado enormemente de las necesidades de las familias de clase trabajadora del país.

Bernie Sanders en un mitin en Santa Monica, California, en junio de 2016. JOHN LOCHER / AP

 Cuando Donald Trump pronunció hace diez días su discurso ante el Congreso ateniéndose por primera vez con esmero al teleprompter, los medios de comunicación lo alabaron por el tono estadista y presidencial. Una persona sentada en primera fila y a solo unos metros de Trump no pensaba lo mismo.

Con cada frase, Bernie Sanders, de 75 años, se horrorizaba un poco más. Hasta que Trump empezó a hablar sobre el medio ambiente y el senador independiente por Vermont casi estalló en una carcajada. Ese mismo día el presidente había firmado un decreto que echaba por tierra los controles federales para prevenir la contaminación de ríos y canales. Y ahora prometía a los legisladores de EEUU promover “un agua y una atmósfera libres de contaminación”.

“¡Fue de una hipocresía inaudita!”, dice Sanders, todavía sin poder contenerse. “¡Habla de proteger el agua y la atmósfera el mismo día en que firma una orden que aumentará la contaminación del agua y de la atmósfera!”.

La oficina de Sanders en el Congreso luce intacta, como si hubiera pasado sin dejar rastro el estratosférico ascenso que en 2016 lo llevó desde un relativo anonimato hasta convertirlo en un serio aspirante a la Casa Blanca. En las paredes hay colgadas pintorescas fotografías de su Estado. “Primavera en Vermont”, dice una con vacas en un monte. Además hay una estantería llena de libros con títulos del estilo Sanders, como “Never Give In” (Nunca rendirse) o “The Induced Ignorance of Power” (La ignorancia inducida del poder).

Vestido con ropa informal, Sanders entra rápidamente en su oficina. Tiene el pelo blanco despeinado y la apariencia de alguien que ha sido interrumpido mientras estudiaba muy concentrado. En cuanto empezamos a hablar, se vuelve fascinante. Queda claro en un instante por qué tanta gente sintió la llama (“feel the Bern”, un juego de palabras con el nombre del senador y la frase “feel the burn” o sentir la llama): Sanders puede sentir la intensidad de esa llama en su interior.

“Estos son tiempos muy alarmantes para la gente de EEUU y para el mundo entero. Tenemos un presidente que miente patológicamente. Trump miente todo el tiempo”. Sanders cree que las mentiras de Trump no son casuales: “Miente con el objetivo de socavar los cimientos de la democracia estadounidense”. Tomemos como ejemplo sus “feroces ataques contra los medios, cuando dice que casi todo lo que publican los principales medios de comunicación es mentira”. O cómo denigró a uno de los altos cargos judiciales nombrados por George W. Bush, llamándolo “supuesto juez”, y sus falsas afirmaciones de que cerca de cinco millones de personas votaron de manera ilegal en las elecciones.

Según Sanders, este tipo de declaraciones, que él llama “delirantes”, apuntan a que lleguemos a una sola conclusión: “Que la única persona en EEUU que representa a los estadounidenses y que dice la verdad, la única persona que hace las cosas bien es el presidente de EEUU. Eso es algo sin precedentes en la historia de este país”.

Bernie Sanders en un mitin en Iowa en las primarias demócratas en febrero de 2016. DAVID AKE / AP
Bernie Sanders en un mitin en Iowa en las primarias demócratas en febrero de 2016. DAVID AKE / AP

Cuando le pregunto cuál podría ser la estrategia final de Trump, Sanders se adentra en el terreno de la distopía. “Lo que él quiere es terminar siendo líder de una nación que ha dado pasos agigantados hacia el autoritarismo; una nación en la que el presidente de EEUU tiene poderes extraordinarios, muchos más de los que otorga la Constitución”.

A estas alturas de la entrevista, Sanders ya ha cogido su ritmo y dirige la conversación haciendo grandes ademanes con los brazos, golpeando las palabras con ese gruñido característico de Brooklyn mezclado con Vermont. Es imposible no sentirse cautivado por un hombre que parece tan auténtico.

Sanders ocupa un lugar prominente en el actual mapa político. En 2016 ganó 23 elecciones primarias y caucus (Hillary Clinton ganó 34) y recibió 13 millones de votos. Teniendo en cuenta las probabilidades en su contra– el poder de Clinton entre el establishment, el sesgo de los “superdelegados” que al darle el 15% de los votos al establishment del Partido Demócrata volcaron las primarias hacia ella, y los cínicos esfuerzos de la maquinaria del partido, a través de la Convención Nacional Demócrata, para debilitar su campaña y poner en duda sus habilidades como líder y sus creencias religiosas (como se supo por supuestamente filtrados por hackers rusos y difundidos por WikiLeaks)– lo conseguido no fue un pequeño logro.

Si Sanders hubiera ganado la candidatura, ¿habría derrotado a Trump? No he terminado la pregunta y ya puedo sentir el rechazo que provoca. El desagrado que expresa el lenguaje corporal de Sanders es tan aplastante que parece haber sido insultado: se le arruga la cara, se encoge de hombros y tiene el aspecto de alguien que está siendo pinchado con agujas. “No creo que esa especulación merezca la pena”, dice. “La respuesta es: ¿quién sabe? Tal vez sí, tal vez no”.

Cambiamos de tema rápidamente. Le pregunto si en la noche electoral anticipaba el resultado o si se quedó estupefacto como tantos otros cuando Trump empezó a ganar con holgura en estados del cinturón industrial como Michigan y Wisconsin (donde, por cierto, Sanders había derrotado a Clinton en las primarias y en los caucus). “No lo esperaba, pero no me sorprendió. Cuando me fui a dormir la noche anterior, pensé que Clinton podía ganar con un margen de dos o tres a uno en su favor, pero no pensaba ‘es imposible que gane Trump’. Nunca pensé eso”.

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La optimista respuesta de Sanders está arraigada en su análisis crítico del capitalismo moderno que ha dejado a EEUU, junto con Reino Unido y otras importantes democracias, a merced del ataque de la derecha. Es así como relaciona a Trump con el Brexit y, a su vez, con el miedo que vive el continente europeo en vísperas de las elecciones de Francia y Alemania. Según Sanders, todo ese miedo es una manifestación muy común de los estragos de la globalización.

“Una de las razones que explican el Brexit, la victoria de Trump y el resurgimiento de los candidatos ultranacionalistas de derecha en toda Europa es el hecho de que la economía mundial ha sido muy buena para las grandes multinacionales. En más de un aspecto, eso fue algo positivo para la gente con estudios. Pero hay millones de personas en este país y en todo el mundo que han sido olvidadas”.

Le hablo a Sanders de la epifanía que experimenté en septiembre cuando vi a Trump decir frente a un grupo de multimillonarios en un salón del hotel Waldorf Astoria de Manhattan que él lograría que todos los obreros siderúrgicos recuperen sus empleos. ¿Obreros siderúrgicos? ¿Cómo diantres es posible que el Partido Demócrata, el partido de los trabajadores, haya cedido tanto terreno político para que un multimillonario (un “falso multimillonario”, me corrige Sanders con firmeza) se pueda poner de pie frente a otros multimillonarios en el hotel Waldorf y simular que es el gran defensor de los obreros siderúrgicos?

“Esa es una excelente pregunta”, dice el senador. La incomodidad se esfuma. “A lo largo de los últimos 30 o 40 años, el Partido Demócrata ha pasado de ser un partido de la clase trabajadora (trabajadores blancos, negros e inmigrantes) a ser un partido marcadamente controlado por una élite progresista que se ha distanciado enormemente de las necesidades de las familias de clase trabajadora de este país”.

Sanders continúa lamentándose sobre lo que él ve como una dicotomía innecesaria entre la identidad política elegida por esas élites progresistas y las raíces obreras tradicionales del movimiento, como la que representan los obreros siderúrgicos. Está tan indignado con esa falsa división que es lo que define la definición sobre sus ideas: “Solo por esa razón me considero un progresista y no un liberal” (en este caso, “liberal” en el sentido utilizado en EEUU, sinónimo de progresista del Partido Demócrata)

Le pido que desarrolle la idea. Me explica que la tendencia de la izquierda progresista a concentrarse en intereses transversales, los de género, los de raza o los de estatus (por los inmigrantes), ha hecho que deje de ver las necesidades de una clase media cada vez más pequeña y con grandes niveles de desigualdad en los ingresos. No tenía que haber sido así, dice. “La verdad es que podemos y debemos hacer ambas cosas. No es una o la otra: son las dos”.

Le pregunto si ve un patrón similar en la trayectoria del Partido Laborista británico y la cara se le empieza a arrugar de nuevo. Aparentemente, la política del Reino Unido también está en la lista de temas de discusión indeseables. “No quiero decir que sé más de lo que sé”, dice Sanders. Pero enseguida añade: “Pero obviamente estoy algo informado”.

Hay un lazo que une a Sanders con el Reino Unido y es su hermano mayor, Larry: vive en Oxford y en octubre se presentó (sin éxito) como el candidato del Partido Verde para el escaño de Witney, vacante tras la salida del ex primer ministro David Cameron. Sanders dice que su hermano es una gran influencia en su vida, aunque últimamente no hayan estado muy en contacto. “Hablamos de vez en cuando”.

Los asuntos familiares representan otro de los temas que le incomodan. Sanders también es reacio a hablar sobre Jeremy Corbyn. “No estoy al día con el tema”, dice para esquivar una pregunta acerca del duro momento que está pasando el líder del Partido Laborista.

Pero con gusto hace una broma implícita sobre Tony Blair y el Nuevo Laborismo, en la que sugiere que cayó en el mismo pozo en el que se encuentra el actual Partido Demócrata de EEUU. “Corbyn estableció que hay una enorme brecha entre los líderes del laborismo y las bases del partido. Lo dejó bien claro. Los dirigentes del partido tienen que darse cuenta en qué lugar están la clase trabajadora y los jóvenes del Reino Unido”.

La charla empieza a tomar un giro un poco deprimente. Gran parte de la izquierda moderna se ha separado de la clase trabajadora; el vacío reinante ha dado lugar a su vez a escenas como la del Waldorf, donde los obreros siderúrgicos piden por su salvación a los (falsos) multimillonarios. En la refriega resultante ascienden Trump, el Brexit y la extrema derecha, lanzando al abismo a las democracias más importantes del mundo.

Afortunadamente, no es el fin del relato. Sanders es una persona con demasiada determinación y compromiso con su propia forma de ver la vida como para dejarnos perdidos en una niebla distópica. Y con razón: Sanders sigue siendo una fuerza importante a la que tener en cuenta. Nadie debería cometer el error de pensar que está acabado, aunque estos días no forme parte del debate público como solía hacerlo cuando estaba en el pico máximo de su batalla con Clinton.

Técnicamente todavía es independiente, pero Sanders está haciendo presión para reformar las normas internas del Partido Demócrata: dar más poder a los votantes y quitárselo a los dirigentes para, según dice, reducir la brecha entre la élite progresista y la clase trabajadora. El senador también sigue usando la fuerza de su activismo de base para empujar al partido hacia una postura económica más radical, basada en regular Wall Street y en hacer que los más ricos paguen impuestos. Dice haber tenido algo de éxito: “El programa del Partido Demócrata no llega tan lejos como me gustaría pero trabajé en él con Clinton y es, de lejos, el más progresista en la historia de la política estadounidense”.

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En el Senado, Sanders también participa activamente en el proceso de confirmación del Gobierno de Trump. En particular, promete poner en aprietos a Neil Gorsuch, el candidato del presidente para el Tribunal Supremo de EEUU, por su postura sobre el aborto y sobre el fallo de financiación de campañas electorales conocido como “Citizen United”, que desató una gran corriente de dinero de las empresas privadas en el proceso electoral.

Gorsuch nunca ha emitido un fallo sobre el aborto pero sí ha dicho que “quitar la vida a un ser humano de manera intencional siempre está mal”. Sobre la financiación de las campañas electorales, el juez dio a entender que abriría el proceso político para permitir la llegada de aún más capital privado.

Le pregunto a Sanders por qué no piensa ir más lejos en lo relativo a Gorsuch. ¿Por qué no seguir el ejemplo de los republicanos y decir simplemente que no? Después de todo, ellos ni siquiera consideraron al candidato de Obama para el Tribunal Supremo, Merrick Garland. Así fue como robaron, de hecho, un puesto que correspondía a los demócratas. “Hay que buscar las razones para decir que no. Uno no dice: ‘Voy a votar que no incluso antes de saber quién es el candidato’”, responde Sanders.

–Pero eso es lo que hicieron los republicanos…

–Creo que es más efectivo dar un motivo racional.

Pero el verdadero trabajo de Sanders y de la resistencia empieza cuando se apagan las luces de su oficina en el Senado, cuando deja atrás las peleas de Washington y lleva su estilo de populismo progresista al corazón de EEUU. Lo que hace pasa mayormente inadvertido. No lo hace a escondidas pero sí discretamente, sin hacer mucho ruido. Pero lo está haciendo y el objetivo es evidente: reconstruir el movimiento progresista desde abajo.

Tiene reminiscencias del Tea Party, el perturbador grupo de base de la derecha que en sólo dos años desestabilizó la presidencia de Obama y sentó las bases para todo lo que estamos viendo hoy. ¿De eso se trata? ¿Eso es lo que hace Sanders mientras viaja por todo el país, asiste a mítines, habla a las legiones de sus todavía fervientes y jóvenes seguidores y los alienta a resistir? ¿Está sentando las bases de un Tea Party progresista, como han pedido tantas personas influyentes y como pide la guía de resistencia Indivisible escrita por tres exasesores del Congreso?

Como era de esperar, Sanders no está de acuerdo con esa idea. Pero mucho de lo que está haciendo, amplificado por la red que surgió de su campaña presidencial, Our Revolution (Nuestra Revolución), sigue pasos similares: empieza a nivel local y luego lleva el debate a una postura más radical. Ganar una elección primaria por vez.

“Mi trabajo es aumentar considerablemente la cantidad de gente que participa en el proceso político. Hemos tenido bastante éxito en ese sentido, logramos que cada vez más personas se presenten como candidatos. Me estoy centrando en eso”.

Este es el momento en el que un rayo de luz atraviesa la oscuridad: Sanders está convencido de que la resistencia ya está funcionando. En un vídeo de 14 minutos publicado en Facebook Live inmediatamente después del discurso de Trump ante el Congreso, Sanders llegó incluso a decir que los republicanos estaban a la defensiva.

¿A la defensiva? ¿En serio? Parece una afirmación audaz, dada la oleada diaria de decretos presidenciales y la hoguera de regulaciones que procede de la Casa Blanca. Sanders lo demuestra con Trump y el tan promocionado plan de los republicanos para desechar el Obamacare (la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible): “Bueno, sucedió algo gracioso. Millones de personas se involucraron activamente y dijeron: ‘Disculpe, si quiere mejorar la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible, hagámoslo, pero no va a derogarla sin más y mandar a 20 millones de personas a la calle sin ninguna cobertura médica. Ahora los republicanos han quedado en una situación difícil, están avergonzados, y eso me dice que, en ese aspecto, están a la defensiva”.

Sanders pone otro ejemplo aún más evidente. Durante las últimas semanas, los líderes republicanos que organizan reuniones en sus circunscripciones por todo el país han sido abordados por manifestantes enfurecidos, con pancartas en oposición a la derogación del Obamacare. En algunos casos ha tenido que intervenir la policía. Tras los airados encuentros, los líderes conservadores exigieron más seguridad para esas reuniones.

Para Sanders, el significado es claro: “Cuando los republicanos literalmente tienen miedo de asistir a reuniones públicas, algunos argumentan: ‘¡Ay, Dios mío, tenemos miedo por cuestiones de seguridad!’, siento que es porque saben que los estadounidenses están preparados para luchar”.

Esa es la característica clásica de Bernie Sanders: levantarse y luchar. Y eso nos lleva de nuevo al dilema original: cómo responder a la amenaza autoritaria de Trump. ¿Qué consejo daría Sanders a los jóvenes veinteañeros que tienen miedo y sienten que su país está contra ellos? ¿Qué deberían hacer?

“Esto es lo que deberían hacer”, dice Sanders, encendiendo su llama interior. “Reflexionar profundamente acerca de la historia de este país, entender sin ninguna duda que estos son tiempos muy difíciles y aterradores. Pero también entender que en tiempos de crisis lo que ha pasado una y otra vez es que la gente se ha levantado y ha luchado. Perder la esperanza no es una opción”.

Fuente: http://www.eldiario.es/theguardian/Bernie-Sanders-entrevista_0_621188095.html

6.17.- LOS DESTINOS DE LULA – Camila Vollenweider

En una entrevista reciente  la ex presidenta Dilma Rousseff afirmó que el golpe que la sacó de la presidencia aún no había concluido y que temía la impronta aun más radicalizada y represiva de una segunda fase golpista. Entre otros aspectos, ésta nueva fase del golpe buscaría quitar a Lula de la carrera electoral hacia las presidenciales de 2018 y, de concretarse esta posibilidad, destaca Rousseff, la democracia brasileña estaría ya herida de muerte.

I

Según la última encuesta de intención de voto realizada en Brasil, Lula lidera en todos los escenarios, tanto en primera como en segunda vuelta –creciendo en apoyos respecto de la encuesta realizada en diciembre por Datafolha [2], que sólo lo daba ganador en todas las opciones de primera vuelta-. La más reciente, de mediados de febrero, aplicó dos técnicas: en la primera, que se le pedía al entrevistado que mencionara espontáneamente un candidato al cual votar en 2018, Lula obtuvo el primer puesto (16,6%) seguido del ultraderechista Jair Bolsonaro (PSC, 6,5%) y luego por Aecio Neves (PSDB, 2,2%), Marina Silva (REDE, 1,8%), Michel Temer (PMDB, 1,1%), Dilma Rousseff (PT, 0,9%), Geraldo Alckmin (PSDB, 0,7%) y Ciro Gomes (PDT, 0,4%) [3]. Aquí también el número de indecisos fue muy elevado (57,1%), y los votos blancos y nulos sumaron el 10,7%. En la segunda, se les ofrecieron nombres de candidatos para el primer turno y el segundo. Lula lidera los tres escenarios del primer turno: (a) con el 30,5% frente al 11,8% de Marina Silva, el 11,3% de Bolsonaro y el 10,1% de Aecio Neves como candidato del PSDB; (b) con el 31,8% seguido de Marina Silva (12,1%), Jair Bolsonaro (11,7%), Geraldo Alckmin como candidato del PSDB (9,1%) y Ciro Gomes (5,3%); (c)  Sin Alckmin y Gomes en el primer turno, Lula recoge el 32,8% de la intención de voto, seguido de lejos por Marina Silva (13,9%), en tanto que el tucano Aecio Neves y Jair Bolsonaro quedan casi empatados con el 12,1% y el 12%, respectivamente. En cuanto a los escenarios de segundo turno Lula gana en los 3 en que fue considerado: si fuera contra Aecio Neves, le ganaría con 39,7% frente a los 27,5% del tucano; si el oponente fuera Michel Temer, Lula obtendría 42,9% y el anterior 19% y, en el caso que la contienda fuese contra Marina Silva, ésta obtendría 27,4% y Lula el 38,9% de las intenciones de voto.

II

Dado este panorama, no son infundados los temores de Rousseff: poca efectividad a mediano plazo tendrían el golpe institucional sufrido por ella y el accionar políticamente sesgado de la justicia brasileña si Lula ve allanado su camino para disputar –y con chances de éxito- la presidencia en 2018. Si bien el ex mandatario cuenta con apoyos históricos y con una reciente ola de nostalgia entre ex aliados de izquierda y ciudadanos afectados con las políticas sociales y económicas de Temer, cuenta también con un potente cerco mediático-judicial que podría impedirlo de disputar la presidencia.

A lo largo de estos últimos años, Lula ha acumulado 5 imputaciones judiciales, esto es, que los jueces responsables aceptaron como válidas o suficientes las acusaciones del Ministerio Público y decidió llevar a juicio al acusado [4]. Más allá de que todo indique que es un caso de lawfare, lo cierto es que está en manos de la justicia cerrarle a Lula el camino a Planalto. Según la legislación electoral brasileña, Lula podría ejercer su derecho a ser candidato, aun estando imputado o preso, siempre y cuando estas resoluciones se hayan dado en la primera instancia. Si él apelase y la causa pasa a una segunda instancia, y allí obtiene otra sentencia desfavorable, se le aplica la “ley de ficha sucia”, que lo inhabilitaría a ser candidato durante 8 años.

De los cinco procesos judiciales en contra del ex mandatario, tres están bajo jurisdicción del juez Sergio Moro [5], el superhéroe del “ciudadano de bien” (de derecha), que ha exhibido en reiteradas oportunidades su animadversión por el ex presidente y dirigente sindical. Hasta agosto del pasado año, de los pedidos de habeas corpus y recursos ordinarios presentados, sólo un 4% fueron avalados, con lo que la tendencia parece ser adversa para Lula [6].

III

La candidatura de Da Silva no ha sido oficializada aun. El ex presidente se ha mostrado dispuesto a encabezar la fórmula por el PT, y la mayoría de la base partidaria y social afín a la sigla lo demanda [7]. Uno de los interrogantes es si ello acontecerá antes o durante el 6° Congreso Nacional del PT que está previsto para el 1, 2 y 3 de junio. Una pre-candidatura anticipada tal vez ponga en mayor evidencia los intentos judiciales de inhabilitarlo, puesto que los selectivos tiempos de la justicia brasileña podrían quitar a Lula de la carrera presidencial antes de haberse colocado en la largada.

El otro interrogante es si la dinámica interna del PT, y la estrategia política a seguir se renovarán, como pretenden las bases, o primará el “pragmatismo” de parte de su burocracia que, como se vio en las discusiones previas a la votación de los presidentes del Senado y Diputados [8], aun defienden las negociaciones con partidos y figuras políticas con destacada participación en el golpe institucional. La inhabilitación política de Lula sería el tiro de gracia a la ya moribunda calidad democrática de las instituciones brasileñas. Pero, con o sin Lula, el PT necesita reformarse y retomar una agenda radicalmente democrática al interior y por fuera del partido, que lo posicione como una alternativa de izquierda al oscurantismo reaccionario y elitista que ha tomado el poder en Brasil.

Notas

[1] http://www.sul21.com.br/jornal/o-golpe-nao-terminou-a-segunda-etapa-pode-ser-muito-mais-radicalizada-e-repressora/

[2] http://g1.globo.com/politica/noticia/lula-tem-25-marina-15-e-aecio-11-aponta-pesquisa-datafolha-para-2018.ghtml

[3] http://www.cartacapital.com.br/politica/lula-lidera-eleicoes-de-2018-em-todos-os-cenario-diz-cnt-mda

[4] http://brasil.elpais.com/brasil/2016/12/15/politica/1481837478_502004.html

[5] http://brasil.elpais.com/brasil/2016/12/15/politica/1481837478_502004.html

[6] https://www.brasil247.com/pt/247/midiatech/281389/Merval-detalha-estrat%C3%A9gia-judicial-para-inviabilizar-Lula.htm

[7] http://www.redebrasilatual.com.br/politica/2017/01/candidatura-de-lula-depende-de-programa-diz-rui-falcao

[8] http://oglobo.globo.com/brasil/eunicio-oliveira-eleito-presidente-do-senado-20859066 y http://www.cartacapital.com.br/politica/novo-presidente-da-camara

Fuente: http://www.celag.org/los-destinos-de-lula/

 5.17.- MUERTE Y BAJADAS DE IMPUESTOS – Paul Krugman

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump  EFE
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump  EFE

En todo el país los republicanos se han topado con multitudes que exigen saber cómo se protegerá a los 20 millones de estadounidenses que consiguieron un seguro médico gracias a la Ley de Asistencia Sanitaria Asequible, y que lo perderán si se revoca esta ley. Y, tras todos esos vituperios contra los males de Obamacare, resulta que no tienen nada.

25 feb 2017.-  En cambio, hablan de libertad, lo que, en los tiempos que corren, es el verdadero refugio de los canallas.

De hecho, muchos republicanos destacados ni siquiera han llegado al punto de intentar responder a las críticas; se limitan a lloriquear sobre lo malos que son sus votantes y a hablar de teorías conspiratorias. Vamos, unos tiquismiquis a los que les encanta criticar pero no soportan que los critiquen.

De modo que el representante Jason Chaffetz ha insistido en que las protestas generalizadas solo son “un intento pagado de acosar e intimidar”; Sean Spicer, secretario de prensa de la Casa Blanca, tacha todas las manifestaciones contra Trump de “movimiento falsamente popular y muy bien pagado”. Y el tuitero en jefe ha declarado con enfado que las protestas “están planeadas por activistas liberales” (porque ¿qué podría ser peor que la acción política de gente políticamente activa?).

Muchos republicanos ni si quiera responden a las críticas; se limitan a lloriquear por lo malos que son sus votantes

Pero quizás el espectáculo más triste lo esté dando Paul Ryan, presidente de la Cámara, a quien los medios de comunicación llevan años presentando como un conservador serio y sincero, alguien con reflexiones profundas sobre cómo reformar el colchón de seguridad estadounidense. Esa reputación nunca ha estado justificada; aun así, incluso a los que hace mucho nos dimos cuenta de que era un embaucador nos ha sorprendido su absoluta incapacidad para estar a la altura.

Tras años de preparación, Ryan por fin reveló lo que se suponía era el esquema general de un plan de asistencia sanitaria. Se trataba, en esencia, de un chiste malo: desgravaciones fiscales fijas, sin relación con los ingresos, que pueden aplicarse a la contratación del seguro médico.

Obviamente, estas desgravaciones serían insuficientes para las familias de ingresos bajos e incluso medios que consiguieron cobertura sanitaria gracias al Obamacare, por lo que el número de personas sin seguro se dispararía. Por otra parte, a los ricos les llovería un buen dinerito del cielo. Es curioso que eso pase con cada una de las propuestas de Ryan.

Eso fue la semana pasada. Esta semana, quizás siendo consciente del mal recibimiento de su plan, ha empezado a tuitear sobre la libertad, que él define como “la capacidad para comprar lo que uno quiera, en función de lo que necesite”. ¡La soberanía de los consumidores o la muerte! Y el Obamacare, ha declarado, es malo porque priva a los estadounidenses de esa libertad, al hacer cosas como establecer criterios mínimos para las pólizas de seguro.

Dudo mucho que esto vaya a cuajar, ahora que los estadounidenses de a pie empiezan a darse cuenta de lo devastadora que sería la pérdida de cobertura sanitaria. Pero, para que conste, permítanme recordar a todo el mundo algo que llevamos años diciendo: cualquier plan que permita a todos acceder a una asistencia básica tiene que conllevar cierta restricción de la capacidad de elección.

Supongamos que quieren conseguir que las personas ya enfermas accedan a un seguro médico. No se pueden limitar a prohibir que las aseguradoras discriminen en función de los antecedentes médicos; si lo hacen, la gente no se inscribiría hasta que cayera enferma. De modo que la contratación del seguro tiene que ser obligatoria; y hay que dar subvenciones a las familias de ingresos más bajos, para que puedan pagar las pólizas. La consecuencia final de este razonamiento es… Obamacare.

Y una cosa más: las pólizas de seguro tienen que ajustarse a unos criterios mínimos. De lo contrario, la gente sana adquirirá pólizas baratas con una cobertura escasísima y muchos gastos desgravables, que viene a ser lo mismo que no contratar ningún seguro.

De modo que sí, el Obamacare restringe un poco la capacidad de elección; pero no porque los entrometidos burócratas quieran arruinarles la vida, sino porque se necesitan algunas restricciones como parte del paquete que, en muchos sentidos, hace libres a los estadounidenses.

Porque la reforma sanitaria ha sido una experiencia tremendamente liberadora para millones de personas. Significa que los trabajadores no tienen que temer que dejar de trabajar para una gran empresa vaya a traducirse en la pérdida de su seguro médico, y que los emprendedores no tienen que tener miedo a trabajar por cuenta propia. Significa que esos 20 millones de personas que han obtenido cobertura no tienen que tener miedo a la ruina económica si enferman (o a una muerte evitable si no pueden permitirse el tratamiento). No hay motivos reales para cuestionar que Obamacare salva decenas de miles de vidas cada año.

Entonces, ¿por qué los republicanos lo odian tanto? No es porque tengan ideas mejores; como hemos visto estas últimas semanas, llegan con las manos vacías a la parte de la “sustitución” de su eslogan “revocación y sustitución”. No es, lamento decirlo, porque sientan un respeto profundo por el derecho de los estadounidenses a elegir la póliza de seguro que quieran.

No, fundamentalmente, odian el Obamacare por dos razones: demuestra que el Gobierno puede mejorar la vida de la gente y, en gran parte, se paga con los impuestos de los ricos. Su objetivo primordial es suprimir esos impuestos. Y si para conseguir esas rebajas de impuestos, un buen número de personas tiene que morir, recuerden: ¡libertad!

PAUL KRUGMAN ES PREMIO NOBEL DE ECONOMIA © THE NEW YORK TIMES COMPANY, 2017. TRADUCCION DE NEWS CLIP

http://economia.elpais.com/economia/2017/02/24/actualidad/1487952654_054317.html

 

4.17-. ¿REPUNTA COLOMBIA? – Salomón Kalmanovitz

La narrativa presentada por el Gobierno en el lanzamiento de un programa para impulsar el crecimiento del país es que el choque que recibió por la caída de precios de sus exportaciones fue uno de los más graves del continente, a pesar de lo cual fue capaz de un buen desempeño del empleo y de la inversión. El deterioro del empleo no fue mayor, gracias a que se dejó de colgarle a la nómina los pesados fardos parafiscales en la reforma tributaria de 2014. Lo de la inversión es menos cierto, pues se viene deteriorando con el ajuste del gasto necesario para que las importaciones se redujeran al ritmo de las exportaciones, que cayeron 50 %.

19 Feb 2017.-  Es verdad que no tuvimos desórdenes macroeconómicos de la magnitud de los que tuvieron Venezuela, Argentina o Brasil, ni nos vimos sometidos a una tasa de cambio fija como la del Ecuador, que le ha golpeado directamente el ingreso y obligado a un enorme ajuste fiscal. Pero no fuimos previsivos, no ahorramos la bonanza fuera del país para que afectara menos la tasa de cambio ni para invertirla durante los años de vacas flacas.

La otra narrativa, más cercana a lo que pasó, informa que durante la bonanza las administraciones Uribe y Santos no sólo no ahorraron, sino que se endeudaron, redujeron impuestos y gastaron a la lata. El sector privado no invirtió por la competencia de importaciones baratas. Comparado con Perú y Chile, Colombia tuvo déficits fiscales todo el tiempo, su endeudamiento externo se duplicó haciendo que su tasa de cambio fuera la que más se revaluara en el auge (agudizando la enfermedad holandesa) y en la destorcida la que más se devaluara, haciendo que la inflación se disparara, algo que no sucedió en esos dos países. El Banco de la República se demoró bastante en reaccionar, aturdido por la presencia de una fuerte sequía que aumentó los precios de los alimentos; hoy la inflación no está descendiendo suficientemente porque, entre otras cosas, la política monetaria ha perdido credibilidad.

No ha ayudado que el nuevo gerente del banco sea cercano al presidente, que haya sido poco discreto hasta ahora, que opine como si fuera ministro y no como vocero de la junta directiva que lo nombró. Hace tiempos que el gerente del banco no asistía a actos del Gobierno, como lo fue el lanzamiento de Colombia Repunta, en donde el propio ejecutivo le comunicó, en tono por demás risueño, que debía reducir la tasa de interés; algunos voceros del sector privado replicaron la presión.

El ajuste del salario mínimo del 7 % y el aumento de tres puntos del IVA incentivan la inflación. El problema es que las expectativas son de un alza de precios del 4,6 % a fines de 2017, lejos del rango máximo de 4 %, y haría que se incumplan las metas del banco central por tercer año consecutivo. Eso significa que la política monetaria no puede relajarse todavía y que fue un error la movida sorpresiva de diciembre que redujo la tasa de interés sin que estuvieran ancladas las expectativas hacia la meta de inflación.

Estamos en la parte descendente del ciclo económico, donde se van acumulando reducciones del ingreso y de la demanda que afectan negativamente la inversión. Las exportaciones industriales o agrícolas no han reaccionado todavía, pero algo ayuda la recuperación del petróleo. El ciclo recesivo no se revierte con anuncios públicos ni con la esperanza de que la paz va a hacer el milagro de la recuperación económica inmediata.

http://www.elespectador.com/opinion/repunta-colombia-columna-680753

Nota altereco.- La caída de las exportaciones no fue tanta porque ni petroleros, ni carboneros, ni mineros del níquel reintegran dólares. Están exentos, usted lo sabe bien. Sí hubo caída del fisco porque regalías e impuestos sí pagan. Dígame ahora cuál es la vieja doctrina del B.de la República para no regular la tasa cambiaria y mantener a los exportadores en el ostracismo. Qué hubo del famoso crawling peg, o la devaluación gota a gota de 444 /67 de Carlos Lleras?

3.17 – CUANDO EMPIECE EL INCENDIO – Paul Krugman

Lo que de verdad sorprende de leer a Trump en Twitter son sus ganas palpables de que ataquen a Estados Unidos

Donald Trump, esta semana en la Casa Blanca. JIM BOURG REUTERS
Donald Trump, esta semana en la Casa Blanca. JIM BOURG REUTERS

10 feb 2017.- ¿Qué harán cuando los terroristas ataquen, o la fricción entre Estados Unidos y alguna potencia extranjera se convierta en enfrentamiento militar? No me refiero a su vida personal, en la que deberían mantener la calma y seguir adelante, sino desde el punto de vista político. Piénsenlo con detenimiento: puede que el destino de la república dependa de su respuesta.

Por supuesto, nadie sabe si ocurrirá algo espantoso como lo del 11-S, o qué forma adoptará. Pero, desde luego, es bastante probable que, en algún momento de los próximos años, pase algo desagradable, como un atentado terrorista en algún lugar público, o un tiroteo en el mar de China Meridional, lo que sea. ¿Y entonces, qué?

Después del 11-S, la respuesta mayoritaria de los ciudadanos consistió en cerrar filas en torno al comandante en jefe. Se desecharon las dudas sobre la legitimidad de un presidente que había perdido la votación popular y había sido investido por una escasa mayoría del Tribunal Supremo. Muchos estadounidenses consideraron que lo que el patriotismo exigía era un apoyo incondicional al hombre que ocupaba la Casa Blanca.

La verdad es que, incluso entonces, el llamamiento a la unidad nacional vino de un solo lado, y la explotación republicana de aquella atrocidad para obtener rédito político empezó casi de inmediato. Pero la gente no quería saber nada del tema; recibía mensajes furiosos no solo de republicanos, sino también de demócratas, cada vez que señalaba lo que estaba pasando.

Por desgracia, la suspensión del pensamiento crítico acabó como suele acabar esa clase de suspensiones: mal. El Gobierno de Bush se aprovechó de la ola de patriotismo posterior al 11-S para meter a Estados Unidos en una guerra sin relación con los atentados y, acto seguido, utilizó la inicial ilusión de triunfo en esa guerra para colarnos unas enormes rebajas fiscales a los ricos.

Sin embargo, por malo que eso fuese, si Donald Trump se ve con un poder similar, las consecuencias serán mucho peores, sin comparación.

Solo llevamos tres semanas de gobierno de Trump, pero ya ha quedado claro que cualquier esperanza de que las responsabilidades del cargo fuesen a ennoblecer lo más mínimo a Trump y a quienes lo rodean eran vanas. Cada día tenemos nuevas pruebas de que este es un hombre que mezcla por completo el interés nacional con su interés personal, y que se ha rodeado de gente con el mismo punto de vista. Y cada día también tenemos más indicios de su falta de respeto por los valores democráticos.

Podríamos sentir la tentación de afirmar que su último estallido, ante la decisión de Nordstrom de dejar de vender la ropa de Ivanka, es una nimiedad. Pero no lo es. Por un lado, hasta ahora habría sido inconcebible que un presidente en ejercicio atacase a una empresa privada por decisiones que perjudican los intereses empresariales de su familia.

Pero todavía peor es el modo en que Sean Spicer, el portavoz de Trump, ha presentado el asunto: la decisión empresarial de Nordstrom ha sido un “ataque directo” a las políticas del presidente. L’état, c’est moi [El Estado soy yo].

El ataque de Trump al juez James Robart, que ha suspendido su orden antiinmigración, tampoco tiene precedentes. Otros presidentes, entre ellos Barack Obama, han discrepado de sentencias judiciales y se han quejado de ellas. Pero eso es muy distinto de criticar el derecho del juez —o, como ha dicho el hombre que controla 4.000 armas nucleares, el “supuesto juez”— a fallar en contra del presidente.

Sin embargo, lo que de verdad sorprende de la diatriba de Trump en Twitter son sus ganas palpables de que ataquen a Estados Unidos, puesto que ello demostraría a todo el mundo que limitar su poder es una locura: “No puedo creerme que un juez ponga a nuestro país en semejante peligro. Si pasa algo, la culpa será suya y del sistema judicial. Gente entrando a raudales. ¡Malo!”

Pasemos por alto la absoluta falsedad de la afirmación de que las malas personas están “entrando a raudales” o, para el caso, la premisa en la que se basa la prohibición. Lo que tenemos delante es al hombre más poderoso del mundo anunciando descaradamente su intención de utilizar la desgracia nacional para conseguir aún más poder. Y la pregunta pasa a ser: ¿quién va a pararle?

No me hablen de las instituciones, ni del control y el equilibrio que generan. Las instituciones son buenas en la medida en que lo es la gente que las integra. El autoritarismo, el estadounidense, solo puede evitarse si la gente tiene el valor de rebelarse contra él. ¿Y quién es esa gente?

Desde luego, no el círculo cercano a Trump. No será Jeff Sessions, el nuevo fiscal general, con su larga trayectoria de desdén por el derecho al voto. Podrían ser los tribunales, pero Trump está haciendo todo lo posible por deslegitimar la supervisión judicial de antemano.

¿Y qué hay del Congreso? Bueno, a sus miembros les gusta dar discursos patrióticos. Y quizás, solo quizás, haya suficientes senadores republicanos a los que de verdad les importen los valores fundamentales de Estados Unidos y los defiendan por encima de lo que diga su partido. Pero, a juzgar por lo que hemos visto hasta ahora, no es más que una conjetura optimista.

Al final, me temo, va a depender de los ciudadanos, o de que haya bastantes estadounidenses dispuestos a posicionarse públicamente. No podemos afrontar otra suspensión de las dudas sobre el hombre que está al frente, como la que hubo tras el 11-S; si eso sucede, el Estados Unidos que conocemos desaparecerá en breve.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía. © The New York Times Company, 2017. Traducción de News Clips.

http://economia.elpais.com/economia/2017/02/10/actualidad/1486731871_196386.html

2.17 – INCERTIDUMBRE TRUMPIANA – Joseph E. Stiglitz

¿Por qué la reacción popular en Estados Unidos llegó justo cuando la economía parecía estar mejorando, en lugar de haber llegado antes?

Cada enero trato de elaborar un pronóstico para el año que comienza. Los pronósticos económicos son notoriamente difíciles de realizar; pero, a pesar de la verdad expresada en la solicitud de Harry Truman cuando pidió un economista que tenga un solo brazo (quien, por lo tanto, estaría incapacitado para decir “en contrapartida, en la otra mano…”), mi récord ha sido verosímil.

14 ene 2017.- Durante los últimos años, predije correctamente que, en ausencia de estímulos fiscales más fuertes (que no eran inminentes ni en Europa ni en Estados Unidos), la recuperación de la Gran Recesión de 2008 sería lenta. Para elaborar estas predicciones, deposité mi confianza más en el análisis de las fuerzas económicas subyacentes que en modelos econométricos complejos.

Por ejemplo, a comienzos de 2016, parecía estar claro que era poco probable que las deficiencias de la demanda agregada en el ámbito mundial, que se habían manifestado durante los últimos años, fuesen a cambiar drásticamente. Por lo tanto, pensé que los pronosticadores de una recuperación más fuerte estaban mirando el mundo a través de cristales de color rosa. La evolución de la economía se desarrolló en gran manera tal como yo pronostiqué que ocurriría.

La situación fue distinta con respecto a los acontecimientos políticos de 2016. Estuve escribiendo durante años sobre que, a menos que se abordase la creciente desi­gualdad —especialmente en EE UU, pero también en muchos países de todo el mundo—, iba a haber consecuencias políticas. Pero la desigualdad continuó empeorando y se obtuvieron datos llamativos que mostraron que la esperanza de vida promedio en EE UU estaba disminuyendo. Estos resultados fueron presagiados por un estudio realizado el año pasado por Anne Case y Angus Deaton, quienes demostraron que la esperanza de vida estaba en retroceso para grandes segmentos de la población —incluyendo para los denominados hombres estadounidenses enojados del Cinturón de Óxido (Rust Belt: el área del Medio Oeste donde se concentra la industria pesada estadounidense)—.

Sin embargo, ya que las retribuciones del 90% de la población en la parte inferior de la distribución de ingresos estuvieron estancadas durante cerca de un tercio de siglo (y disminuyendo para una proporción significativa de ese grupo), los datos de salud simplemente confirmaron que las cosas no iban bien para los grandes segmentos del país. Y, si bien Estados Unidos pudiese estar situado en la posición más extrema de dicha tendencia, las cosas no iban mucho mejor en otros lugares.

Aun así, si bien parecía estar claro que se tendrían consecuencias políticas, su forma y el momento en el que irían a ocurrir eran mucho menos evidentes. ¿Por qué la reacción en Estados Unidos llegó justo cuando la economía parecía estar mejorando en lugar de llegar antes? ¿Y por qué se manifestó con un desplazamiento atropellado hacia la derecha? A fin de cuentas, fueron los del Partido Republicano quienes bloquearon la asistencia a aquellos que perdían sus empleos como resultado de la globalización que los empujaba incesantemente. Fueron los republicanos quienes, en 26 Estados, se negaron a permitir la expansión de Medicaid, y de este modo negaron acceso al seguro de salud a los que estaban en la parte más baja de la distribución de ingresos. Y ¿por qué el vencedor fue alguien que se ganaba la vida usufructuando de los demás, alguien que admitió abiertamente que no pagaba su parte justa de impuestos e hizo que la evasión fiscal sea un motivo de orgullo?

Donald Trump comprendió el espíritu de la época: las cosas no iban bien, y muchos votantes querían un cambio. Ahora lo obtendrán: nada se hará de la forma acostumbrada. Sin embargo, rara vez ha habido más incertidumbre. Las políticas que Trump siguen siendo desconocidas, por no lo que no se puede decir nada sobre si serán exitosas o sobre cuáles serán las consecuencias que conllevarán.

Trump parece estar empeñado en sostener una guerra comercial. Pero ¿cómo responderán China y México? Trump puede entender que lo que él propone violará las reglas de la Organización Mundial del Comercio, pero también puede que sepa que la OMC se demorará bastante antes de pronunciarse en su contra. Y, para ese entonces, puede que la balanza comercial de EE UU ya se haya reequilibrado.

Pero dos partes pueden jugar ese mismo juego: China puede tomar acciones similares, aunque es probable que su respuesta sea más sutil. Si se produjera una guerra comercial, ¿qué pasaría? Trump puede tener razones que le lleven a pensar que podría ganar; después de todo, China es más dependiente de las exportaciones a Estados Unidos que viceversa, lo que otorga a EE UU una ventaja. Pero una guerra comercial no es un juego de suma cero. Estados Unidos pierde también. China puede ser más eficaz en apuntar sus represalias para causar un dolor político agudo. Y los chinos pueden estar en una mejor posición para responder a los intentos estadounidenses de infligirles dolor de la que Estados Unidos está para responder al dolor que China podría infligir a los estadounidenses. Nadie puede adivinar con certeza quién puede soportar mejor el dolor. ¿Será Estados Unidos, donde los ciudadanos comunes ya han sufrido por mucho tiempo, o será China, que, a pesar de los tiempos difíciles, ha logrado generar un crecimiento superior al 6%?

En términos generales, la agenda de Trump, con sus recortes de impuestos aún más inclinados hacia favorecer a los ricos que la receta estándar del Partido Republicano supondría, se basa en la idea de la prosperidad por goteo —una continuación de la economía de la oferta de la era Reagan, que nunca funcionó en los hechos—. Una retórica candente, o unos tuits delirantes a las tres de la madrugada, puede que alivien la cólera de aquellos que fueron dejados atrás por la revolución de Rea­gan, por lo menos por un tiempo. Pero ¿por cuánto tiempo? Y, en ese momento, ¿qué pasará?

A Trump le gustaría derogar las leyes básicas de la economía, a medida que emprenda su propia versión de la economía del vudú. Pero no puede. No obstante, a medida que la economía más grande del mundo lidere el camino hacia aguas políticas inexploradas durante 2017 y los años venideros, sería temerario que un mero mortal intentara realizar un pronóstico, aparte de indicar lo obvio: casi con seguridad se puede decir que las aguas serán turbulentas, y muchas, si no la mayoría, de las naves con eruditos que naveguen por ellas naufragarán durante el viaje.

Joseph E. Stiglitz, premio Nobel de Economía, es profesor universitario de la Universidad de Columbia y economista en jefe de la Institución Roosevelt. Su libro más reciente es ‘The Euro: How a Common Currency Threatens the Future of Europe’.

Copyright: Project Syndicate, 2017. www.project-syndicate.org

1.17 – LIGEREZA TRIBUTARIA – Jorge Iván González

El desencanto es grande porque las expectativas creadas por el Gobierno fueron enormes. Se dijo que la reforma tributaria sería “estructural”, “integral” y “equitativa”. Los retazos aprobados por el Congreso no cumplen con ninguno de estos tres objetivos. Es una reforma ligera, que tiene como ejes el aumento del IVA de 16% a 19%, y la reducción de los impuestos a las empresas. Se trata, entonces, de una reformita, que es irreconciliable con las exigencias del proceso de paz. Hasta el último momento, el gobierno ha insistido en calificar la reforma de “estructural”, y en reiterar que es un instrumento adecuado para mejorar la distribución del ingreso.

12/23/2016.-  La reforma no es estructural porque no hace ninguna consideración sistemática sobre el balance impuestos/subsidios. Este es un asunto central en la discusión fiscal de los países de la Ocde. El bienestar de las familias depende del balance neto que resulta de ponderar los impuestos y los subsidios. El tema fue considerado de manera explícita por la Comisión de Expertos, pero quedó por fuera de los debates de la reforma tributaria.

El ministro de Hacienda apenas menciona el tema de paso, cuando afirma que una parte del aumento del IVA financiaría programas sociales. Pero estos comentarios no hacen parte de un análisis completo que permita precisar el impacto neto sobre la capacidad de pago de los hogares.

 La discusión sobre la eficiencia del gasto se ha reducido a declaraciones de buena voluntad. Es la misma actitud pasiva que se ha tomado frente a la lucha contra la evasión y a la reducción de las exenciones. Una muestra de la poca eficiencia del gasto es el despilfarro de $10 billones de las regalías en más de 10.000 pequeño proyectos, aprobados sin ninguna perspectiva estratégica.

Tampoco es estructural porque parte de una simplificación inaceptable. Se dice que las empresas no son competitivas porque los impuestos son altos. Esta mirada es miope. La relación de causalidad es distinta: las empresas no son competitivas porque la tributación es baja y, entonces, los servicios públicos (educación, salud, ciencia y tecnología, etc.) y la infraestructura (vías, aeropuertos, etc.) son deficientes.

La reforma no es integral porque desconoce la capacidad fiscal de los municipios, y no propone mecanismos para reducir la centralización de los ingresos públicos. Se olvida que las ciudades, sobre todo las grandes, tienen grandes potencialidades tributarias. El gobierno se niega a buscar ingresos por el lado de la propiedad del suelo y de los excedentes que genera la dinámica urbana.

Y la reforma no es equitativa porque: i) El aumento del IVA se reflejará en una mayor concentración del ingreso. ii) La tarifa del impuesto a los dividendos es muy baja, y apenas es ligeramente progresiva. iii) Se despreció el impuesto a la riqueza. iv) La tarifa del impuesto a la renta, además de ser baja, no crece en el margen, a medida que aumenta el ingreso.

A través del IVA, el mayor peso de la reforma será asumido por las familias de ingresos medios y bajos. Con toda razón, en la mesa de negociación del salario mínimo se ha puesto en primer plano la discusión sobre el impacto que tendrá el aumento del IVA en la capacidad de compra. Con claridad y contundencia los trabajadores, y algunos gremios como el de los comerciantes, piden que el aumento del salario mínimo permita contrarrestar el impacto negativo que tendrá el mayor IVA en la demanda agregada y en la capacidad de compra de los hogares.

http://www.larepublica.co/ligereza-tributaria_454751

052.-ES ESENCIAL APROBAR LA REFORMA TRIBUTARIA –  José Antonio Ocampo

Aumentar el IVA es necesario y menos costoso que los recortes de gasto en educación o salud.

 Las reformas tributarias son siempre incómodas. Pero también son necesarias, porque proveen los recursos para que el Gobierno pueda financiar el gasto social, en infraestructura, justicia y seguridad. Como lo señaló una publicidad del Gobierno español que invitaba a pagar impuestos: “Hacienda somos todos”. 

26 de nov 016.- Desde el punto de vista coyuntural, la reforma es urgente por tres motivos diferentes: hay que sustituir los ingresos fiscales provenientes del petróleo, compensar los impuestos temporales que decretaron anteriores reformas y garantizar los recursos para la paz.

Además, con el triunfo de Donald Trump se han reducido los flujos de capital hacia los países emergentes, encareciendo el crédito para América Latina en casi un punto porcentual. Es posible que esta tendencia se refuerce con el alza de tasas de interés que debe decretar pronto la Reserva Federal. Y existe, además, el riesgo de que Colombia pierda de nuevo el “grado de inversión” que otorgan las calificadoras de riesgo, como ya lo perdió Brasil.

La reforma presentada por el Gobierno y que iniciará su debate firme en los próximos días tiene muchas virtudes: simplifica el régimen tributario; reduce la tasa de tributación de las empresas, que está afectando la competitividad del país; permite deducir el IVA a los bienes de capital; limita muchos beneficios tributarios, aunque no tantos como propuso la Comisión de Expertos; crea el monotributo para las pequeñas empresas; y establece nuevos mecanismos para controlar la evasión.

Sin embargo, no va lo suficientemente lejos en reducir los beneficios tributarios, ni en corregir el principal problema de la estructura tributaria colombiana en relación con la de los países desarrollados: la baja tributación de las personas naturales de altos ingresos. De acuerdo con el estudio de Facundo Alvarado y Juliana Londoño, el 1 por ciento más rico de la población colombiana paga apenas un 10 por cierto en impuestos.

De no aprobarse la reforma, el costo para el país sería enorme. La reducción de la inversión pública ya ha sido excesiva y debe ser revertida. Sin eso, será virtualmente imposible hacer los gastos para consolidar la paz. Obligaría, además, a hacer un recorte acumulado del gasto público de cerca de 30 billones de pesos en relación con el pico alcanzado en el 2013, simplemente catastrófico para la educación, la salud y otros gastos del Estado.

Por eso, una regla básica del debate parlamentario debe ser que quien proponga no incluir alguno de los elementos de la reforma debe proponer cómo reemplazarlo. Es lo único responsable, dadas las necesidades fiscales del país.

Aumentar el IVA es necesario y menos costoso que los recortes de gasto en educación o salud que tendrían que hacerse. La estructura del IVA en Colombia no es, además, regresiva, por la exclusión de bienes básicos de la canasta familiar. Pero si se quiere que el aumento de la tasa más alta sea algo inferior, habrá que aumentar otros impuestos.

Estas son mis sugerencias: una tasa mínima de impuesto a las utilidades de todas las empresas (incluyendo la hotelería y otras que continúan con beneficios); aplicar también el impuesto a los dividendos a las personas jurídicas; gravar todas las ganancias de capital con al menos la tasa de tributación de los dividendos; crear un escalón adicional para estos del 15 %; y mantener el impuesto a la riqueza o restablecer el de patrimonio para personas naturales, exigiendo además que sus activos estén estimados a precios de mercado, especialmente las inversiones en sociedades limitadas.

Por todo lo señalado, invito al Congreso a apoyar la reforma e invito en particular a mi partido, el Liberal, a hacerlo.

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/es-esencial-aprobar-la-reforma-tributaria/16759742

051.- EL SUEÑO AMERICANO DE TRUMP – Jorge Iván González

El llamado reiterado de Trump “Make America Great Again” (“De nuevo, haz de Estados Unidos un Gran País”) fue escuchado por sus electores. Y frente a la sorpresa que ha causado su triunfo, es necesario tratar de entender. El ejercicio analítico es indispensable porque detrás de los mensajes simplistas de Trump se anida una lógica autoritaria y excluyente.

11/11/2016.- El enfoque de Trump no admite matices. No deja espacio para pensar, y sus opciones responden a duplas extremas: blanco/negro, nosotros/ellos, buenos/malos, normales/anormales, cristianos/musulmanes, nacionales/inmigrantes, mexicanos/americanos, etc. Esta bipolaridad, que no permite dudar, cierra cualquier posibilidad del más mínimo diálogo socrático. Y en medio de esta aterradora simplificación, Trump se atreve a negar la inminencia del cambio climático porque en los inviernos norteamericanos él siente frío.

El candidato nunca permitió que se indagara por el significado de “Great”. Si él se hubiera atrevido a admitir la pregunta, habría tenido que reconocer que no tiene respuesta. Trump no sabe si Estados Unidos debe ser grande en términos del producto interno, de la demografía, del bienestar, de la capacidad militar, del empleo, de la productividad, de la competitividad… Le bastó con afirmar que con él sí se logrará la grandeza, cualquiera que sea el significado del término. Desde esta perspectiva, el análisis es lo que menos importa.

En lugar de invitar a pensar, la campaña propuso frases cortas, que movieron el sentimiento, y que no admitían ninguna duda básica. Y este simplismo le facilitó la tarea al elector, que terminó convencido que las carencias de su vida cotidiana se deben a la falta de “grandeza” de los Estados Unidos. Los inconformes de hoy confían en que en la América grande de Trump todos puedan ser exitosos como él. Es la nueva versión del sueño americano.

El candidato tampoco dio pie para que se le preguntara en qué momento el país fue grande. ¿En los tiempos de los fundadores de la nación? ¿Antes, o después de las guerras mundiales? ¿En la época del Vietnam? ¿En los días de la invasión a Irak? ¿Antes de Obama, durante las administraciones Bush? Como Trump nunca definió la grandeza, tampoco tiene la más mínima idea de cuándo el país fue grande y, mucho menos, cuándo dejó de serlo. Pero el elector no piensa, y se emociona al escuchar que América volverá a ser grande.

Frente al avance de la derecha en el mundo contemporáneo, es oportuno escuchar las advertencias de Hannah Arendt, que en los años cincuenta trataba de explicar las dinámicas sociales que llevaron a los totalitarismos. Primero, “no podemos aplazar nuestra lucha contra el totalitarismo hasta que lo hayamos entendido”. Segundo, el ejercicio de la comprensión es necesario, sabiendo que el proceso de entender “no tiene fin”, y que “no produce resultados ciertos”. Tercero, “en la Historia humana, cada acontecimiento revela un escenario inesperado de acciones, sufrimientos y nuevas posibilidades”. Cuarto, “el no pensar que parece un estado tan recomendable para los asuntos políticos y morales tiene también sus peligros”. Quinto, recordemos que los atenienses tacharon a Sócrates de subversivo porque mostró que “el viento del pensamiento era un huracán que barre todos los signos establecidos por los que los hombres se orientan en el mundo; trae desorden a las ciudades y confunde a los ciudadanos, especialmente a los jóvenes”.

http://www.larepublica.co/el-sue%C3%B1o-americano-de-trump_440426

050.-1989 – 2016 Armando Montenegro*

Los historiadores dirán en el futuro que en 2016 terminó un período de rápido avance de la globalización que comenzó en 1989.  Con los triunfos de Trump y el Brexit se cierra un ciclo que arrancó con la caída del Muro de Berlín, cuyas características centrales fueron la promoción del comercio internacional y los flujos de capitales; la movilidad de personas; la expansión de la democracia y los derechos humanos; y la negociación de acuerdos contra el cambio climático. A pesar de sus diferencias, los gobiernos de los presidentes Bush, padre e hijo, Bill Clinton y Barack Obama se comprometieron en la consolidación de este proceso. Y los presidentes de Colombia, desde Virgilio Barco hasta Juan Manuel Santos, mantuvieron el objetivo de vincular al país a este orden internacional.

Los principales motores económicos fueron la expansión de la comunidad europea, con una moneda común; la espectacular apertura económica de China; la proliferación de tratados de libre comercio y la revolución y difusión de las nuevas tecnologías digitales, entre ellas el internet y la telefonía celular, prácticamente desconocidas en los ochenta en muchos lugares del mundo.

El modelo comenzó a flaquear con la gran depresión de 2008, fruto de los errores de regulación y control financiero, que sumió al mundo, especialmente a Estados Unidos y Europa, en una profunda crisis de estancamiento y desempleo, que, además, puso de presente el deficiente diseño del euro y la vulnerabilidad de las economías europeas.

Ante el bajo crecimiento económico, el aumento de la desigualdad y el mayor desempleo surgió el rechazo de millones de trabajadores y desempleados contra la globalización, las importaciones y los inmigrantes que se asentaban en sus vecindarios. Los partidarios del Brexit y de Trump, en su mayoría blancos sin educación, sin empleo o con malos trabajos, protestaron contra la falta de ocupación, los extranjeros y la injerencia de los tratados y compromisos multilaterales sobre sus vidas.

Esos historiadores seguramente anotarán que en 2016 comenzó un período de cierta desglobalización, intensificación del nacionalismo, mayor protección económica y avivamiento de tensiones políticas, así como de retroceso de los compromisos multilaterales contra el cambio climático.

Las señales son evidentes. Con el Brexit se profundiza la crisis europea, que se avivará con nuevas amenazas que están surgiendo en Francia e Italia. Y, al cumplir sus promesas, Trump revisará el Nafta, las bases de los intercambios comerciales con Europa, China y México, y retirará a su país del tratado de París.

Se esperan numerosos cambios de la política de Estados Unidos en América Latina: además de lo del Nafta, la construcción del muro en la frontera con México, un nuevo congelamiento de las relaciones con Cuba, mayor presión contra Maduro, algunos cambios en los tratados bilaterales de libre comercio y un endurecimiento de las políticas contra el narcotráfico (que necesariamente afectará la política interior y exterior de Colombia).

No hay que descartar que, a imagen y semejanza de la figura de Trump, puedan surgir en la región candidatos populistas, nacionalistas, que desprecien a las minorías y el cuidado del medio ambiente, que clamen por la corrección de los que consideran los excesos de la globalización y la defensa de los derechos humanos.

* Director del Departamento de Planeación Nacional DNP en el gobierno de César Gaviria, presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras, director alterno del Banco Mundial, gran impulsor de las reformas neoliberales.

http://www.elespectador.com/opinion/1989-2016

050.-EL ABRAZO DE LOS DEMÓCRATAS AL NEOLIBERALISMO FUE LO QUE SENTENCIÓ EL FUTURO DE EEUU –  Naomi Klein*

Le echarán la culpa a James Comey y al FBI. Le echarán la culpa al registro de voto y al racismo. Le echarán la culpa a Bernie Sanders o a Bust y a la misoginia reinante. Le echarán la culpa a los terceros  partidos y a los candidatos independientes. Le echarán la culpa a los grandes medios por darle tanta pantalla, a las redes sociales por ser un altavoz y a Wikileaks por sacar los trapos al sol.

12-11-2016.- Pero todo esto no toma en cuenta la fuerza más responsable de crear la pesadilla en la cual estamos bien despiertos: el neoliberalismo. Esa visión del mundo –encarnada de verdad por Hillary Clinton y su maquinaria– no es rival para el extremismo estilo Donald Trump. La decisión de poner a competir a uno contra el otro es lo que selló nuestro destino. Aunque no  aprendemos nada más, ¿podemos por favor aprender de este error?

Esto es lo que necesitamos entender: hay mucha gente está adolorida. Bajo las políticas neoliberales de desregulación, privatización, austeridad y alianzas empresariales, sus estándares de vida han caído en picada. Han perdido sus empleos. Han perdido sus pensiones. Han perdido buena parte de la seguridad social que permitía que estas pérdidas fueran menos aterradoras. Ven un futuro aún peor que su precario presente.

Al mismo tiempo, son testigos del ascenso del exclusivo club Davos, una ultraconectada red de multimillonarios de los sectores banquero y tecnológico, líderes electos por el voto popular que están formidablemente cómodos con esos intereses, y celebridades de Hollywood que hacen que todo se vea insoportablemente glamoroso. El éxito es una fiesta a la cual no fueron invitados los que sufren, y saben de corazón que esta creciente riqueza y poder de alguna manera está conectada con sus crecientes deudas e impotencia.

Para la gente que asumía la seguridad y el estatus como un derecho de nacimiento –sobre todo los hombres blancos–, estas pérdidas son insoportables.

Trump le habla directamente a ese dolor.

La campaña del Brexit le habló también sobre ese dolor. También lo hacen todos los partidos de extrema derecha en ascenso en Europa. Responden a ese dolor con un nacionalismo nostálgico y un enojo contra las lejanas burocracias económicas, ya sea Washington, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, la Organización Mundial del Comercio o la Unión Europea. Y, claro, responden a él atacando a los inmigrantes y las personas de color, vilipendiando a los musulmanes y degradando a las mujeres. El neoliberalismo de élite no puede ofrecer algo contra ese dolor, porque el neoliberalismo dio rienda suelta a esa clase privilegiada de Davos. Gente como Hillary y Bill Clinton son el brindis de la fiesta de Davos. De hecho, ellos la organizaron.

El mensaje de Trump fue: “Todo esto es un infierno”. Clinton contestó: “Todo está bien”. Pero no está bien: nada más lejos de la realidad.

Las respuestas neofascistas a la desenfrenada inseguridad y desigualdad no van a desaparecer. Pero lo que sabemos de los años 30 del siglo pasado es que lo que hace falta para enfrentar al fascismo es una verdadera izquierda. Se le podría quitar buena parte del apoyo a Trump si hubiera una auténtica programa de redistribución sobre la mesa. Una agenda que enfrente a la clase multimillonaria con algo más que retórica y que use el dinero para un nuevo pacto ecológico.

 Un plan de este tipo podría crear una oleada de empleos sindicalizados bien pagados; llevar recursos y oportunidades, tan necesarios, a las comunidades negras. Que insista en que quienes contaminan paguen para que los trabajadores vuelvan a ser capacitados y sean incluidos en este futuro.

Podría crear políticas que luchen, al mismo tiempo, contra el racismo institucional, la desigualdad económica y el cambio climático. Se podrían enfrentar los malos acuerdos comerciales y la violencia policiaca, y respetar a los pueblos indígenas como los protectores originales del territorio, el agua y el aire.

La gente tiene derecho a estar enojada, y una poderosa agenda de izquierda, intersectorial, puede canalizar ese enojo adonde debe estar, mientras lucha por soluciones holísticas que unifiquen a una crispada sociedad.

Una coalición así es posible. En Canadá comenzamos a construirla bajo la bandera de una agenda popular llamada El Manifiesto para Dar el Salto, suscrito por más de 220 organizaciones, desde Greenpeace Canadá hasta Las Vidas Negras Importan Toronto, y algunos de nuestros más importantes sindicatos.

La impresionante campaña de Bernie Sanders avanzó en la construcción de una coalición de este tipo, y demostró que el apetito por un socialismo democrático está allí. Pero al inicio la campaña falló en conectar con votantes latinos y negros de mayor edad, quienes son el sector demográfico que más sufre con nuestro actual modelo económico. Esa falla no dejó que la campaña alcanzara su máximo potencial. Esos errores pueden ser corregidos, y una audaz y transformadora coalición ya está ahí para construir sobre ella.

Esa es la principal tarea por delante. El Partido Demócrata necesita ser arrebatado de manos de los neoliberales pro corporativos o de lo contrario debe ser abandonado. Desde Elizabeth Warren a Nina Turner, a los egresados de Ocupa Wall Street que llevaron la campaña de Bernie Sanders a escala supernova, este el más fuerte conjunto de líderes progresistas, promotores de una coalición, que haya habido en mi vida. Estamos llenos de líderes progresistas inspiradores de una coalición. Todos somos líderes, como dicen muchos en el Movimiento por las Vidas Negras.

Así que salgamos del shock lo más rápido posible y construyamos un movimiento radical que tenga una auténtica respuesta al odio y al miedo que representan los Trumps de este mundo. Hagamos a un lado lo que sea que nos separa y comencemos ahora mismo.

*Naomi Klein: autora de This Changes Everything (Thischangeseverything.org). @NaomiAKlein Publicado por The Guardian Fuente: ttp://www.jornada.unam.mx/2016/11/11/opinion/022a2pol Traducción: Tania Molina Ramírez

 

049.-VENEZUELA EN CUIDADOS INTENSIVOS – Alfredo Meza

El ajedrez del Vaticano en Venezuela – Alfredo Meza

Las gestiones de la Iglesia han sido claves para que se iniciara el diálogo entre la oposición y el Gobierno 

El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y Nicolás Maduro. MIGUEL GUTIERREZ EFE
El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y Nicolás Maduro. MIGUEL GUTIERREZ EFE

José Luis Rodríguez Zapatero ha viajado muchas veces a Caracas en los últimos seis meses. Pero de esas visitas, algunas de ellas casi clandestinas, la de mediados de octubre fue la más importante en la concreción del dialogo entre el Gobierno y la oposición de Venezuela. El expresidente español, cuya participación en el conflicto político del país sudamericano encuentra mucha resistencia entre el sector más radical de la oposición, se reunió con el presidente, Nicolás Maduro y el jefe negociador del chavismo, Jorge Rodríguez. No era una cita más. Tenía Zapatero una advertencia para la delegación chavista: o hacían esfuerzos para concretar la mediación o esta finalizaba. El Vaticano jugaría un papel determinante.

La oposición ha sido reacia a sentarse a hablar. Se negaban porque no había condiciones para el diálogo al no avanzarse en la concreción de un referéndum revocatorio y la liberación más de 100 presos políticos. Además, tampoco el chavismo estaba muy convencido de que el Vaticano se sumara como facilitador. “Parte del trabajo de Zapatero fue convencer al Gobierno de que, si la Iglesia no se sumaba, sería difícil sentar a la oposición”, afirma uno de los negociadores.

A mediados de septiembre se hizo pública una carta en la que monseñor Pietro Parolín, secretario de Estado del Vaticano, aceptaba la oferta de Unasur, la organización que facilita el diálogo, de sumarse a las conversaciones como mediador. Era una petición especial de la oposición, enfrascada entonces en la organización del complejo operativo que suponía la recolección de las firmas de la segunda etapa del referéndum revocatorio. Cuando el CNE suspendió el evento acatando el dictamen de cinco tribunales de provincias, la violencia entre venezolanos dejó de ser una opción latente para convertirse en la posibilidad más real.

Henrique Capriles, que en 2013, cuando perdió en las reñidas elecciones que eligieron al sucesor del fallecido presidente Hugo Chávez, había impedido un baño de sangre conteniendo a la multitud que sentía que el Gobierno había ganado con trampas, se mostraba esta vez tajante. El 24 de octubre, en un enérgico discurso, denunció un golpe de Estado en Venezuela, anunció que la Asamblea –de mayoría opositora- iniciaría un juicio político a Maduro e instó a los venezolanos a acudir, en una marcha, hasta el Palacio de Miraflores, la sede presidencial.

El Vaticano se puso entonces manos a la obra. Al día siguiente, sábado 25 de octubre, el nuncio en Caracas, monseñor Aldo Giordano, se reunió con el secretario general de la Mesa de la Unidad Democrática, Chúo Torrealba y los representantes de los otros partidos políticos de la alianza. Buscaba el nuncio que la oposición asistiera a la reunión inicial del diálogo, pero vencer, sobretodo, las reservas que había entre los cuatro partidos que dominan la coalición opositora (Un Nuevo Tiempo, Acción Democrática, Primero Justicia y Voluntad Popular). La mediación del Vaticano, para el sector de la MUD más proclive al diálogo, cobraba otro sentido: con la muerte súbita del revocatorio, la mediación de la Iglesia católica, cuya presencia en principio había sido requerida para ayudarle a despejar los obstáculos en el camino del referéndum, se convertía en la última opción para evitar la violencia. Pero para otro, representado por Voluntad Popular, no había condiciones para iniciar el diálogo: con su principal líder preso, Leopoldo López, con el asalto al Parlamento del tercer domingo de octubre, no había otra opción que llevar al Gobierno, mediante el juicio político y la protesta callejera, a una negociación política .

Consciente de la responsabilidad que tenía, la Iglesia decidió poner más presión a los actores políticos. El domingo distribuyó un comunicado a la opinión pública con el propósito de que la oposición superara sus diferencias y agregó un nuevo elemento: era de muy mal gusto reclamar la presencia de un enviado del Papa Francisco para luego no acudir a la cita. “El comunicado fue crucial para Primero Justicia”, reconoció en una conversación con este diario Carlos Ocariz, alcalde del municipio Sucre (este de Caracas) y uno de los negociadores de la oposición. “También influyó en Acción Democrática”, reconoció un allegado a ese partido consultado. Con Un Nuevo Tiempo ganado desde hace meses al diálogo, solo quedaba por quebrar la resistencia de la formación de López. No lo lograron.

Con la ausencia de Voluntad Popular se inició el diálogo, pero no estaba despejada la posibilidad de la violencia. Fue el ultimo movimiento en el ajedrez del Vaticano. El lunes, el enviado del Papa, monseñor Claudio Maria Celli, pidió a la oposición que suspendiera el proyectado juicio político al presidente y que desviaran la anunciada marcha hacia el palacio de Miraflores prevista para el jueves. La oposición aceptó después de que el Gobierno excarcelara a seis presos políticos.

La Iglesia ha logrado desactivar un enfrentamiento que lucía evidente, pero ahora quedan otros retos. El Vaticano y los mediadores coinciden en que Venezuela no puede celebrar elecciones en medio de los desastrosos resultados de su economía, porque supondría, de ganar la oposición, el inicio de un período incierto y de alta probabilidad de violencia. Esa lectura cuenta con el apoyo de Estados Unidos. La Iglesia quiere convencer al Gobierno de que permita la apertura de un canal humanitario que implique la llegada de los alimentos y las medicinas que apenas se consiguen en el país. “Lo más avanzado que tenemos es una hoja de ruta que permita revertir la crítica situación del abastecimiento en Venezuela”, advierte uno de los negociadores opositores. La Iglesia también va a trabajar por una salida electoral como colofón del acuerdo, aunque los negociadores saben que la salida política no dependerá del Vaticano. “El Vaticano quiere darle un voto de confianza a Maduro para que se logre pirmero la estabilidad de Venezuela”, afirma esa misma fuente. Son partidarios de esa estrategia Zapatero y el expresidente de Panamá, Martín Torrijos, uno de los mediadores, que trabaja en un acuerdo para lograr que las instituciones recuperen su credibilidad e independencia.

Con esas prioridades en el ambiente, el referéndum revocatorio ya luce un asunto del pasado. Uno de los negociadores piensa incluso que está muerto. Tal vez por eso la oposición comienza a ver con agrado la posibilidad de lograr un acuerdo político que permita, mediante una enmienda constitucional, adelantar las elecciones para finales de 2017. Falta saber si el Gobierno aceptará esa solución. En el recuerdo de los opositores más desconfiados, tan lejana fecha supone que Maduro, con la ayuda de la comunidad internacional, pueda enderezar el rumbo y ganar la elección proyectada. Lo hizo Chávez cuando en 2003, en una circunstancia similar, se instaló una mesa de diálogo, coordinada por la Organización de Estados Americanos (OEA), que allanó el camino para un referéndum revocatorio de su mandato. En un año de negociaciones Chávez pudo recuperar su popularidad, iniciar sus exitosos programas sociales y gobernar hasta el día de su muerte. La oposición esta vez está convencida de que tal milagro no ocurrirá. La economía del país no se recuperará en el tiempo que resta para renovar todos los cargos y pesará con un lastre en las aspiraciones del chavismo. A ese mantra se confían.

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/11/05/america/1478381931_508641.html

048.- ¿POR QUÉ HAY GENTE QUE A PESAR DE TODO APOYA A TRUMP? – Javier J Navarro

23 Octubre 2016.-  Estamos en un momento en el que no parece que nadie en sus cabales vaya a ser capaz de votar a Donald Trump para presidente de Estados Unidos. Sus declaraciones se han considerado extremadamente machistas, de hecho incluso algunos miembros notables del partido republicano como Bush padre han declarado que no van a votar por él. Incluso periódicos que no se suelen decantar por un candidato u otro han acabado declarándose en contra del magnate de los bienes raíces.

En cambio, a pesar de todo, Trump sigue teniendo apoyos. Sigue habiendo personas que lo quieren como presidente. Especialmente en la América rural. ¿Cuál es el motivo detrás de ello? Aunque no lo parezca,hay un motivo fácil de entender, y es, en parte, económico.

División Campo – Ciudad

Si vemos cualquier mapa de apoyo a Trump, veremos que en general hay estados más conservadores que lo apoyan y hay otros que apoyan a Hillary. Pero** si miramos a nivel condado, veremos que en todos los estados hay bastante apoyo a Trump en los condados rurales y bastante apoyo a Hillary en los condados urbanos.**

Este mapa de Mark Newman de la Universidad de Michiganmuestra los resultados de las elecciones de 2012, Obama Vs Romney. En azul están los condados en los que ganó Obama y en rojo los condados en los que ganó el candidato republicano. Territorio rojo más extenso, pero con menor población que las manchas azules.

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Se ve que como las zonas rurales apoyan a los republicanos y las urbanas a los demócratas. Casi se pueden adivinar las principales aglomeraciones urbanas de EEUU

Es normal que haya diferencias. Hoy en día las ciudades tienen unos intereses distintos de la de las zonas rurales. Por ejemplo el Brexit tuvo apoyo mayoritariamente en las zonas rurales de Inglaterra y Gales, mientras que Londres y Escocia votaron por quedarse. Las ciudades dependen más de la economía de servicios y de la movilidad internacional. De hecho, en cierto modo, se dice que hay más en común entre un londinense y un neoyorkino que entre el londinense y un habitante de Shropshire o el neoyorkino y un habitante de un condado rural de Iowa.

Incluso en España a veces lo podemos notar en menor medida, que viviendo en una ciudad grande uno siente que su estilo de vida es más parecido al de otro habitante de ciudad grande. ¿Tienen más en común en su forma de vida un barcelonés y un madrileño entre ellos que con un habitante de un pueblo catalán y un pueblo castellano respectivamente?

Las ciudades se adaptan a la globalización, el campo no

Desde hace décadas se nos lleva diciendo que la era de la información haría innecesario trabajar en una gran ciudad, y que podríamos irnos a trabajar dónde quisiéramos. Podríamos irnos a seguir siendo ingenieros, arquitectos, traders, periodistas, analistas, científicos, diseñadores gráficos, publicistas, traductores y casi cualquier profesión que se haga con un ordenador fuera de las ciudades.

En la práctica esto no ha sucedido. Las ciudades no paran de crecer, la tecnología está centralizando, no descentralizando. Es cierto que existen excepciones como pueblos viviendo del e-commerce opersonas que se van al campo, pero eso no implica que en la práctica esté sucediendo lo contrario como tendencia general. Tendencia más bien elitista.

El desempleo suele ser más alto en los condados rurales, así como la tasa de suicidio, que se ha incrementado en los hombres blancos y en los medios rurales. En el campo la calidad de vida está disminuyendo, en parte por la falta de empleo. Hay más probabilidades de ser pobre en muchos condados rurales que en muchas ciudades y también de tener un nivel educativo menor, los menos educados también son los que más apoyan a Trump, que se lo agradeció diciendo que la gente sin educación era mejor que los que habían ido a la universidad.

Y es que en el fondo muchas de las tendencias de los últimos años las han pagado los condados rurales. La tendencia a usar energías limpias ha acabado con la minería del carbón, algo que daba empleo a muchas personas. La tendencia a fabricar en China ha acabado con muchas fábricas que estaban en el campo aprovechando los recursos naturales.

Trump no tiene más que decir que permitirá contaminar y volver al carbón para que en los condados carboníferos se alegren y que obligará a a Apple a fabricar los iPhones en territorio americano en vez de en China para que aquellos que vieron como las fábricas cerraron, vean una oportunidad fabricando smartphones.

Porque cómo ya han dicho varios medios, hay una América que está muriendo y es la que apoya a Trump.

En cambio, como he dicho antes, las ciudades no parecen tener este problema. ¿No les han afectado el cierre de las fábricas? ¿No les afecta la globalización y las energías limpias? Por supuesto que sí. Hasta hace relativamente poco las ciudades eran centros industriales. Para que nos hagamos una idea, el hoy elitista barrio SoHo de Nueva York en su momento era un polígono industrial en el que trabajaban los inmigrantes italianos de Little Italy. En el hoy elitista barrio residencial “Chelsea” de Nueva York antes estaba la fábrica de las galletas Oreo.

Hoy a nadie se le ocurriría montar una fábrica en un lugar con los terrenos tan caros cómo Manhattan. Pero es que las ciudades han ido creando empleos de servicios que han permitido a sus habitantes encontrar ocupaciones alternativas en la industria. En la mencionada fábrica de las galletas Oreo hoy hay un mercado de puestos de comida trendy, se graban programas de televisión y Google ha ocupado algunas plantas de oficinas. No muy lejos de ahí, Oprah graba su programa. Puede que ya no podamos trabajar haciendo galletas, pero sí siendo cámaras de televisión o sirviendo cerveza artesana.

Antes he mencionado el nivel educativo, y es que los trabajadores educados se adaptan mejor a los cambios en la economía de servicios. Un abogado laboral puede litigar tanto si los trabajadores son de una fábrica como si lo son de una empresa de software. Un graduado en filosofía puede que no encuentre fácilmente trabajo, pero sí que detecte las tendencias y se reconvierta abriendo una tienda de cupcakes o un food truck de hamburguesas veganas.

Quizás, antes de pensar que es una locura que alguien se oponga a la globalización y apoye a Donald Trump y su muro, es posible que haya que pensar que es normal que aquellos que están perdiendo con el cambio se quejen, y se lancen a los brazos de quién creen que más les va a ayudar, a pesar de sus muchos defectos.

http://www.elblogsalmon.com//entorno/por-que-hay-gente-que-a-pesar-de-todo-apoya-a-trump?utm_source=recommended&utm_medium=DAILYNEWSLETTER&utm_campaign=25

047.-LA POLÍTICA ECONÓMICA Y LA PAZ – Jorge Iván González*

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A partir de un diagnóstico simplista y un afán inmediatista, la estrategia y las propuestas del gobierno en materia fiscal y sectorial contradicen su discurso de construcción de la paz y la equidad en Colombia.

EN CONTRAVÍA

17 Octubre 2016.- Las propuestas y acciones del gobierno para salir de las dificultades económicas no tienen nada que ver con los acuerdos que se están discutiendo con las FARC. Tampoco son consistentes con la búsqueda de la equidad, que es uno de los pilares del Plan de Desarrollo del gobierno Santos, “Todos por un Nuevo País”.

El discurso y la estrategia gubernamentales ante la crisis que atraviesa la economía colombiana tienen cuatro características desafortunadas:

  • son unicausales;
  • son inmediatistas;
  • son tímidos, y
  • son esquizofrénicos.

DIAGNÓSTICO SIMPLISTA

Se insiste en que la crisis tiene su origen en la caída de los precios de los hidrocarburos. Al gobierno le conviene esta visión unilateral porque toda la responsabilidad dependería de factores externos, que no tendrían ninguna relación con las decisiones de política interna.

Pero las dificultades actuales tienen causas más profundas, relacionadas con no haber sembrado la bonanza petrolera y permitir que la economía experimentara los males de laenfermedad holandesa (apreciación del peso, aumento de las importaciones, destrucción del aparato productivo nacional).

El déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos ha aumentado de manera sistemática. No se trata de un fenómeno coyuntural. Incluso cuando los precios del petróleo estaban altos, el déficit seguía creciendo: entre 2001 y 2015 este déficit pasó de 1,3 a 6,5 por ciento del PIB, y en 2012, cuando los precios del petróleo estaban en sus niveles más altos, ascendió a 3 por ciento del PIB. En otras palabras: aun en el mejor momento de la bonanza petrolera, la economía presentaba una situación frágil; no es cierto, entonces, que los problemas actuales se deban a la caída de los precios del petróleo.

No es cierto, que los problemas actuales se deban a la caída de los precios del petróleo.

En su momento no se aceptó que la economía sufría los síntomas de la enfermedad holandesa, y no se tomaron medidas para evitar la destrucción del aparato productivo industrial y agropecuario. El informe reciente de la Misión para la Transformación del Campo Colombiano pone en evidencia la baja productividad y la poca competitividad del agro y recomienda que el Estado aumente la oferta de bienes y servicios públicos (vías, asistencia técnica, educación, salud, vivienda, crédito subsidiado, etc.); este camino, dice la Misión, es más adecuado que la distribución de subsidios directos como se hizo, por ejemplo, con Agro Ingreso Seguro.

VISIÓN INMEDIATISTA

Como el problema es estructural, la solución requiere tiempo.

Pero se ha dicho que las medidas correctivas tienen que tomarse con urgencia, y que las calificadoras de riesgo no dan espera. En este afán no se están considerando medidas de mediano plazo, que son indispensables para consolidar la “nueva economía”, como ha llamado el gobierno al impulso de la agricultura, la industria y el turismo.

En el desespero por apagar las alarmas que han encendido las calificadores de riesgo, no se ha tomado en serio el primer punto del Acuerdo de La Habana. El cierre adecuado de la frontera agrícola, la formalización de la propiedad y la modernización del campo no se pueden realizar de la noche a la mañana. Por eso desde ahora deberían tomarse medidas como la modernización del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), y la delegación de la formación y actualización catastral a algunas ciudades y departamentos.

En este momento únicamente Bogotá, Medellín, Cali y Antioquia tienen catastros relativamente autónomos. Otras ciudades y entidades territoriales (como el Área Metropolitana del Valle de Aburrá) podrían asumir la responsabilidad de la formación y actualización catastral, con el visto bueno y la asesoría técnica del IGAC.

Las advertencias infundadas del presidente Uribe sobre los peligros que tendría la propiedad privada si se consolidan los acuerdos con las FARC parecen haber tenido eco, y ello se refleja en la negativa a subir los impuestos a la gran propiedad terrateniente y, en general, a la riqueza.

ACCIONES TIBIAS

Nuevamente el gobierno no quiere molestar a los ricos. El ajuste fiscal se quiere hacer aumentando el IVA y buscando recursos entre los peluqueros y los tenderos de barrio. Mientras tanto se trata con mano blanda a las grandes propiedades agrícolas y a la riqueza. Y los llamados a la equidad vuelven a quedarse solo en buenas intenciones.

Está bien avanzar en la formalización de los peluqueros y de los tenderos, pero este proceso se puede llevar a cabo sin necesidad de aumentar la tributación de los pequeños propietarios.

En lugar de poner los ojos en los ingresos medios y bajos, el gobierno debería prestarle atención a la forma como se hizo el ajuste en Islandia. En 2008, cuando llegó la crisis, el índice Gini de Islandia era 0,29. A pesar de ser uno de los Gini más bajos del mundo, el gobierno consideró que el peso de ajuste fiscal debería caer, sobre todo, en los hombros de los más ricos. Y después de aplicar una política tributaria claramente distributiva obtuvo los ingresos necesarios y logró reducir el Gini a su nivel actual de 0,23.

No sobra reiterar que el Gini de concentración de la tierra en Colombia es cercano a 0,90. Y aun así, el presidente Uribe dice que desde La Habana se conjura un malévolo plan contra la propiedad privada.

En medio de su desespero, el gobierno opta por incomodar con más tributos a los tenderos y a los peluqueros, dejando tranquilo al 1 por ciento más rico de la población, que tiene el 20,5 por ciento del ingreso nacional, tal como observa laComisión de Expertos para la Equidad y la Competitividad Tributaria.

DISCURSO ESQUIZOFRÉNICO

Las discusiones sobre política económica se realizan como si los compromisos adquiridos en el punto uno del Acuerdo de La Habana fueran irrelevantes. Se pretende aplicar una ortodoxia que nada tiene que ver con un país que está tratando de salir de la guerra y que se ha comprometido a construir una sociedad más incluyente.

Es el momento para comenzar a tomar medidas que contribuyan a cerrar la enorme brecha entre lo urbano y lo rural, y a abrir el abanico de oportunidades para todos los colombianos.

El problema fiscal que se desprende de los acuerdos de La Habana no es conseguir los recursos para cubrir el actual nivel de gasto. El reto es mucho más complicado. Se trata de financiar un gasto que tiene que ser considerablemente mayor para que Colombia (la rural y la urbana) pueda ser el país más educado de América. Además, sin la acción decidida del Estado no es posible cumplir los objetivos de la “nueva economía”.

El gobierno opta por incomodar con más tributos a los tenderos y a los peluqueros.

Se debería tener claro que los recursos que se necesitan no son para responder a los chantajes de las calificadores de riesgo, sino para comenzar a construir la paz. Y en este proceso complejo, no basta con garantizar el acceso a la tierra. Tal y como se observa en el Acuerdo entre el gobierno y las FARC, se debe ir mucho más lejos: “Que si bien este acceso a la tierra es una condición necesaria para la transformación del campo, no es suficiente por lo cual deben establecerse planes nacionales financiados y promovidos por el Estado destinados al desarrollo rural integral para la provisión de bienes y servicios públicos como educación, salud, recreación, infraestructura, asistencia técnica, alimentación y nutrición, entre otros, que brinden bienestar y buen vivir a la población rural – niñas, niños, hombres y mujeres”.

La paz barata es frágil porque es excluyente. Ha llegado el momento de ordenar la política económica en función de los propósitos de equidad e inclusión. El tema no es importante solamente porque se haya discutido en La Habana, sino porque es la condición para modernizar un país que el año entrante aspira a ser parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

*Cofundador de Razón Pública. Para ver el perfil del autor, haga clic en este enlace.   jorgeivangonzalez29@gmail.com

http://www.razonpublica.com/index.php/conflicto-drogas-y-paz-temas-30/9793-la-pol%C3%ADtica-econ%C3%B3mica-y-la-paz.html

 

 046.- UNION FORZOSA EN TORNO  A HILLARY CLINTON – John R. MacArthur

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Octubre de 16 de 2016.-  Hillary Clinton continuó su apoyo al libre comercio, confesando estar desconectada “, debido a la vida que he vivido y la fortuna que mi marido y yo disfrutamos”, o sea diciendo que Qatar y Arabia Saudita quien apoyó la fundación Clinton, también financia el terrorismo: estas son algunas de las revelaciones contenidas en el correo electrónico al equipo de campaña del candidato demócrata a la presidencia de los Estados Unidos, revelado por Wikileaks. Todo esto no impide que muchos votantes, que odian incluso su oponente republicano, y que creen que los otros candidatos no tienen ninguna posibilidad de ganar, tengan que votar a favor.

El rechazo del candidato republicano sofoca la crítica

Unión forzosa alrededor de Clinton

Laboriosa, la victoria de Hillary Clinton al ganar las primarias demócratas no fue suficiente para opacar su impopularidad. los votantes progresistas siguen echándole la culpa de su proximidad a Wall Street, pero no tienen más remedio que votar por ella. A riesgo de asociarse con la comunidad empresarial, que prefiere al incontrolable Donald Trump.

En una columna de 24 de mayo de 2016, el columnista conservador David Brooks del New York Times le preguntó: “¿Por qué es tan impopular Hillary Clinton? “En lugar de buscar la respuesta en su trayectoria política, se apoyó en su psicología. “Comienzo mi explicación por esta pregunta: ¿Qué me puede decir lo que hace Hillary Clinton para divertirse? “

Si la ex primera dama sufre por seducir, sería sobre todo debido a su temperamento constantemente absorto en su carrera, no en la alegría de vivir. “Su falta de popularidad es la de un adicto al trabajo”, dijo Brooks, que pondría “fuera de sintonía con las costumbres de la era de las redes sociales, que valoran la intimidad y la vulnerabilidad.” Esta indulgencia puede sorprender a un editor próximo al Partido Republicano. Pero el rechazo al señor Donald Trump es tal que estamos en presencia de alianzas (aparentemente) inusuales.

Al leer a Brooks, uno podría pensar que Clinton llega en la vida política de Estados Unidos, cuando fue sucesivamente la primera dama de los Estados Unidos, la senadora y Secretaria de Estado. Ha olvidado su compromiso con la invasión de Irak en 2003, sus tres discursos pagados 225 000 dólares (202 000 euros), todos frente a los banqueros de Goldman Sachs, su inquebrantable apoyo a los acuerdos de libre comercio, su apoyo al derrocamiento del líder libio Muammar Gaddafi?

Y ¿qué pasa con el conflicto de interés en que la Fundación Clinton – especie de filantropía multinacional familiar – cuando Clinton sirvió como la administración de Obama? Según el New York Times (18 de octubre de 2015), los ejecutivos de la fundación gestionada por una intensa presión por parte de la Secretaría de Estado, para la transferencia de dinero del programa federal de lucha contra el SIDA en Ruanda,  hacia  uno de sus programas de formación.

Esto sin mencionar la proximidad de la candidata demócrata con Wall Street, cuyas cabezas de puente financian tanto su campaña y su fundación. Hasta el señor Trump ha dado a la tienda de Clinton: más de $ 100 000 en 2009. Hay que decir que el multimillonario se ha demostrado, desde hace tiempo, muy cordial con la pareja, a la que había invitado a su tercer matrimonio, en enero de 2005.  En la iglesia, “Bill y Hillary” se instalaron en la primera fila y a juzgar por sus radiantes sonrisas, pasaban por un excelente momento. Así es como se divierte la señora Clinton.

De hecho, votar por Clinton en noviembre, es elegir una pareja inseparable, cada uno de cuyos miembros es el asesor más cercano del otro. Además, el ex secretario de Estado ya ha establecido el tono. En caso de ganar las elecciones, es su marido quien dirigirá su política económica: será responsable de “revitalizar la economía, porque sabe cómo hacerlo”, dijo en una reunión en Kentucky 15 de mayo de 2016.

De acuerdo con la imagen que le gusta dar, la Sra. Clinton es un              a apasionada por la suerte de los niños. Esta pasión nació hace más de treinta años, cuando su marido era gobernador de Arkansas. Luego se asocia con organizaciones benéficas como el Fondo para la Defensa de los Niños, con la esperanza de construir su leyenda mujer generosa. Sin embargo, durante sus años en el sur otra causa ocupaba su diario vivir: 1977-1992, trabajó para el bufete de abogados Rose, especializado en el tema de las patentes y propiedad intelectual. Una encarnación de la colusión entre la clase política y la comunidad de negocios de Arkansas, uno de sus clientes  fue la firma Walmart, la tentacular cadena de hipermercados conocido por su odio a los sindicatos y su amor por los productos fabricados a bajo costo en los países donde la mano de obra es explotada a merced (1).

Cómoda con la administración Bush

La situación de los servicios de la abogada Clinton le abrieron las puertas de la junta directiva de la multinacional, en la que se desempeñó desde 1986 hasta 1992, ganando 18 mil dólares por año (aproximadamente 31.000 dólares actuales, teniendo en cuenta la inflación). Cortesía obliga y ella siempre mantuvo fuera de la discusión pública los temas que pudieran alterar la compañía de Bentonville, en particular su política de compresión de salarios.

Sin embargo, es muy difícil criar a los niños ganando 19.427 dólares al año – el salario promedio actual de una cajera de Walmart. A la vuelta de un viaje al sur de los Estados Unidos llevó a cabo en 2013 y 2014, el escritor Paul Theroux dijo que vio, en Arkansas, “ciudades que se asemejan a las ciudades de Zimbabwe, y tan olvidadas como aisladas (2 ) “. Se burlaba de la Fundación Clinton, ambiciosa cuando se trataba de “salvar a los elefantes en África” – este es uno de sus programas estrella – pero que no estaba interesada en las familias negras pobres en el estado natal del Sr. William Clinton.

Desde el comienzo de su primer mandato, el presidente, ansioso de mejorar la financiación de las campañas electorales, demasiado dependiente de los grandes sindicatos industriales, había aprovechado para empujar al Partido Demócrata hacia la derecha. Para ello, había apostado todo a la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), tan apreciado por las multinacionales que odiaban a los votantes demócratas. La señora Clinton nunca se opuso.

El 29 de septiembre 1992 participó incluso en la crucial reunión, que tuvo lugar en el Hotel Sheraton de Arlington (Virginia), después de lo cual su marido decidió apoyar el tratado negociado por el presidente George H. W. Bush. Luego ayudó a definir la estrategia para convencer a los electos aún recalcitrantes: estaban “conquistando representantes, uno tras otro mediante la determinación de lo que podría ser manejado y cómo”, resumió el Sr. Thomas Nides, ex miembro de la equipo de Clinton (3). En noviembre de 1993, con el apoyo del Sr. Newton Gingrich, entonces número dos de los republicanos en la Cámara de Representantes, el TLC fue ratificado. La primera dama de los Estados Unidos pudo sacar una conclusión feliz: “Creo que el TLC ha demostrado su eficacia”, consideraba ella el 6 de marzo de 1996.

Alentados por el éxito de libre comercio, el presidente Clinton regresa gradualmente a los principios esenciales de la seguridad social estadounidense, en vigor desde la década de 1930 y el New Deal de Franklin D. Roosevelt. Siempre con el apoyo de Gingrich, quien se convirtió en presidente de la Cámara después de la derrota de los demócratas en las elecciones intermedias de 1994, impuso una reforma de la ayuda pública que negó la ayuda más de once millones de familias pobres. En señal de protesta, Peter Edelman – marido de la fundadora del Fondo para la Defensa de los Niños, tan  caro para la señora Clinton – renunció al puesto de subsecretario para la planificación y evaluación: “Esta ley no fomenta el trabajo. Se penalizará a millones de niños pobres “, dijo en marzo de 1997 en el The Atlantic Monthly. ¿Los niños, especialmente negros y latinos, afectados por las políticas de su propio marido? Una vez más, Clinton guardó silencio.

Unos años más tarde, y todavía gracias a la cooperación de sus “adversarios” los republicanos que el presidente desregulada al Wall Street. En noviembre de 1999, que derogó la Ley Glass-Steagall, que separaba la banca comercial desde 1933 y las funciones de banca de inversión con el fin de desalentar la especulación con el dinero de los pequeños depositantes. Algunos, como el republicano John McCain, ahora proponen para volver a esta derogación. No la candidata demócrata: “No habrá un retorno a la ley Glass-Steagall,” sentenció su asesor económico Alan Blinder, entrevistado por Reuters el 13 de de julio de 2015.

La carrera política personal de la señora Clinton comienza realmente en 2000, cuando, lanzada en  paracaídas por su marido y sus potentes relaciones en el Partido Demócrata, se presenta al puesto de senadora de Nueva York, un estado en el que nunca había residido. Una vez elegida, se encuentra muy cómoda con la administración Bush. El 10 de octubre de 2002, en el Senado, ella afirma su apoyo a la invasión de Irak, uniéndose a todas las mentiras de la Casa Blanca sobre “armas de destrucción masiva” de Saddam Hussein. Defiende el concepto de “guerra preventiva”, y ella establece un paralelismo con el bombardeo de Serbia que su marido había decidido en 1999 en el noble objetivo, dice, para “detener la persecución y la limpieza étnica dirigida a más un millón de albano-kosovares “. Y añade: “Tal vez mi decisión está influenciada por la experiencia de mis ocho años en la Casa Blanca, y ver a mi marido enfrentar los desafíos que enfrenta nuestra nación. “Sus comentarios realmente no son muy feministas, pero no son sorprendentes, viniendo de una mujer que se define hoy en su cuenta de Twitter, primero como” esposa, madre y abuela “.

El discurso en el Senado 2002 se caracteriza por una notable banalidad de expresión, pero sería injusto acusar a la Sra. Clinton de ser su autora. De hecho, ella tiene la costumbre de utilizar las plumas prestas, rara vez reconocidas. La Profesora Barbara Feinman Todd se quejó de no ver aparecer su nombre en “Se necesita un villorio”(4), el primer best seller de la primera dama consagrado a “lecciones que los niños nos enseñan”. Ni siquiera es seguro que la candidata haya escrito sus propias memorias (5): para contar sus recuerdos como secretaria de Estado, movilizó un “libro de equipo”, que apenas menciona (6).

De todos modos, la historia de sus cuatro años al frente de la diplomacia estadounidense no inspira mucha confianza. En 2011, mientras que la rebelión libia está creciendo, la Sra. Clinton demostró por primera vez una gran prudencia: “Soy de los que creen que sin la autorización internacional, una acción solitaria de los Estados Unidos llevaría al país a una situación cuyas consecuencias no se pueden medir”, dijo el 11 de marzo ante un comité del Congreso.

Luego cambia de opinión. ¿Por qué? “Sarkozy no ha cesado de hablarme de una intervención militar. Es un personaje dinámico, siempre lleno de exuberante energía, que ama ser el centro de la acción. Él también fue influenciado por el intelectual Bernard-Henri Lévy. Ambos fueron sinceramente conmovido por la difícil situación del pueblo libio, embrutecido por un dictador “, cuenta ella. Seducido por el dúo francés, y para evitar una “catástrofe humanitaria”, la Secretaria de Estado, cambia por lo tanto al campo de intervencionista. Con el presidente Barack Obama,  precipita a los Estados Unidos en una nueva guerra, sin pedir permiso del Congreso, como se requiere en la Constitución. Afortunadamente, todo termina así: “En sesenta y dos horas las defensas aéreas [Gadafi] fueron vencidas y el pueblo de Bengasi salvaron de la destrucción inminente”. El resto del libro lo recuerda.

Aparente reversa en el libre comercio

La Sra. Clinton sabe que su imagen de derecha constituye un obstáculo a la conquista de los votantes de Bernie Sanders. Inclinándose hacia la izquierda por el éxito de su rival socialista en las primarias, ella enunció varias medidas progresistas: imputaciones fiscales para los bancos demasiado endeudados, aumentar el salario mínimo a 12 dólares por hora, ajustar las tasas de Universidad sobre la base de ingresos de los padres, etc.

Su cambio de opinión sobre el tema del libre comercio es particularmente espectacular. Si, el 15 de noviembre de 2012, se maravilló de la Asociación Trans-Pacífico (TPP), “el modelo de elección para los acuerdos de libre comercio con el fin de establecer un mercado libre, transparente y justo”, tres años más tarde el viento ha dado la vuelta. Las críticas de los MM. Trump y Sanders parecen convencer a los votantes: “Hasta la fecha, no apoyo lo que sé del tratado del Pacífico TPP. Yo no creo que vaya a alcanzar los altos estándares de exigencia que yo pongo hoy “, dice 7 octubre de 2015. Más allá de los discursos, Clinton, sin embargo, se niega a registrar el rechazo del TPP en su programa presidencial.

La candidata demócrata, sin embargo, parece más predecible que el señor Trump, que multiplica las palabras violentas contra “musulmanes radicales” y “inmigrantes”. Su calma y el sentido de la proporción pueden seducir hasta algunas toldas republicanas. La Sra. Meg Whitman, presidente y CEO de Hewlett-Packard y ex co-director de finanzas del candidato presidencial conservador anterior, el Sr. Willard Mitt Romney, la ha apoyado abiertamente, como el neoconservador Robert Kagan, también un ex asesor Romney. Incluso la familia Bush anunció que se abstendrá en la próxima elección.

Además, Clinton cuenta con un fuerte apoyo dentro de los medios de comunicación del establecimiento, que se presenta como el último bastión contra la barbarie. “Una elección nacional que ya ha ofrecido una opción tan radical?, preguntaba 20 de junio de 2016, el editor del New Yorker David Remnick. La señora Clinton tendrá que hacer campaña con fuerza y determinación contra el más peligroso y el más impredecible de los candidatos – un demagogo que quiere ir más allá de todos los límites, incluyendo los de la decencia, para ganar poder. “

Este tipo de discurso se hace eco de la confrontación entre el señor Jacques Chirac y Jean-Marie Le Pen en 2002, cuando la izquierda francesa tuvo que apoyar a un candidato de la derecha para proteger al país del “peligro fascista”. Pero Chirac fue probablemente más progresista que Clinton, sobre todo en la política exterior. La campaña presidencial en realidad podría equivaler a un duelo entre Angela Merkel y Silvio Berlusconi; y la izquierda americana habría decidido apoyar Merkel.

(1) Lire notre dossier « La multinationale du XXIe siècle », Le Monde diplomatique,janvier 2006.

(2) Paul Theroux, « The hypocrisy of “helping” the poor », The New York Times,2 octobre 2015.

(3) Cité par John R. MacArthur, The Selling of « Free Trade » : NAFTA, Washington and the Subversion of American Democracy, Hill and Wang, New York, 2000.

(4) Hillary Rodham Clinton, It Takes a Village : And Other Lessons Children Teach Us,Simon & Schuster, New York, 1996.

(5) Hillary Rodham Clinton, Le Temps des décisions. 2008-2013, Mémoires, Fayard, Paris, 2014.

(6) Paul Farhi, « Who wrote that political memoir ? No, who actually wrote it ? », The Washington Post, 9 juin 2014.

http://www.monde-diplomatique.fr/2016/08/MACARTHUR/56067

045.- EL COMITÉ NORUEGO VS. EL CENTRO DEMOCRÁTICO – Salomón Kalmanovitz

Según la declaración del Centro Democrático, frente al otorgamiento del Premio Nobel de la Paz a Juan Manuel Santos, el comité noruego “confirma la decisión de los resultados del pasado domingo que obliga a construir un nuevo acuerdo con cambios profundos”.

Esta afirmación no la hizo el ente internacional, que, por el contrario, está otorgando una distinción por unos esfuerzos continuados para lograr una paz difícil.

El premio se otorga en razón de “sus decididos esfuerzos para acabar con más de 50 años de guerra civil, una guerra que ha costado la vida al menos a 220.000 colombianos y desplazado a cerca de seis millones de personas”, algo que el expresidente estuvo negando sistemáticamente durante sus ocho años de gobierno: no había conflicto interno sino una guerra contra el terrorismo, apoyada por grupos ilegales, que permitió la apropiación de millones de hectáreas por parte de narcotraficantes, políticos y negociantes. Ellos compraban barato a los desplazados o falsificaban escrituras. También hubo francos excesos de la Fuerza Pública, como los falsos positivos y otros desmanes.

El Gini de tierras, que es una medida de concentración, aumentó de 0,86 en 1970 a 0,96 en 2014, uno de los más altos del mundo. Un 0,2 % de las unidades mayores de 1.000 hectáreas, incluyendo El Ubérrimo del expresidente Uribe, son dueñas del 73 % de toda la tierra disponible en el país, 81 millones de hectáreas. No es de sorprender que el Centro Democrático se oponga radicalmente a que se haga un nuevo catastro, a que se cobre un impuesto predial progresivo y a que se constituya un fondo de tres millones de hectáreas destinadas a campesinos sin tierra o que cuentan con tierra insuficiente.

Añade el comité que el premio “es un claro apoyo a la decisión del mandatario de invitar a un amplio diálogo nacional para que el proceso de paz no muera tras el fracaso del referendo”, después de que se “ha acercado de forma significativa hacia una solución pacífica del sangriento conflicto”. Esa es una clara sugerencia de que hay que construir sobre lo construido, que es distinto a hacerle cambios profundos al acuerdo que acorralen a la insurgencia para obligarla a la guerra. Ese ha sido el objetivo del Centro Democrático desde que se inició el proceso hace más de cuatro años, utilizando tácticas sucias para emberracar al electorado, como lo reconoció el jefe de campaña del No; con el relativo triunfo que obtuvieron el 2 de octubre, se han envalentonado y pretenden dictar los términos de una rendición que ninguna fuerza digna puede aceptar.

Es lamentable que el senador Uribe se empeñe en subvertir incluso los equilibrios macroeconómicos que mal que bien defendió durante su largo mandato. Ha anunciado su oposición radical a la reforma tributaria, requerida urgentemente para impedir que al país se le reduzca su calificación crediticia y con ello deje de conseguir el capital para sobreaguar la difícil coyuntura por la que atravesamos. El único antecedente que se me ocurre de tan irresponsable conducta es la de Laureano Gómez en los años 40 del siglo pasado, cuando llevó al país a la guerra civil y al franco deterioro de su economía.

El comité noruego termina afirmando que Santos “ha sentado las bases para un desarme verificable de las Farc y de un proceso histórico de reconciliación nacional”. No se trata precisamente del aniquilamiento de una de las partes del conflicto.

http://www.elespectador.com/opinion/el-comite-noruego-vs-el-centro-democratico

044.- EL ACUERDO DE PAZ – Salomón Kalmanovitz

Escribo sin conocer el resultado del plebiscito del 2 de octubre, pero con el deseo de que el electorado ratifique el fin del conflicto con las Farc. Los portavoces del No han sido irresponsables al descalificar sus alcances y al ocultar las consecuencias catastróficas que tendría su triunfo para el futuro de la República.

 2 OCT 2016 Un análisis cuidadoso de Jorge Orlando Melo sobre los acuerdos firmados en La Habana muestra, primero que todo, que el balance final del conflicto fue favorable al Estado colombiano. Las Farc no pueden ni quieren aceptar que fueron derrotadas políticamente con las abrumadoras manifestaciones contra el secuestro en febrero de 2008; las campañas militares contra sus comandantes mermaron severamente su dirigencia, ya alcanzada por los años y sin haber podido educar cuadros nuevos en la política marxista.

Gracias a la acumulación de fuerzas que logró la administración Pastrana, a la asesoría técnica, a recursos avanzados que proveyó el Plan Colombia y a la persistencia de la política de seguridad democrática de Álvaro Uribe, todas las ganancias de territorio valioso que había logrado la insurgencia desde 1998 fueron retrotraídas y se vieron obligadas a devolverse a la guerra de guerrillas. Si el narcotráfico permitió su financiamiento holgado y la multiplicación de sus tropas, también los degradó moralmente y contribuyó al fuerte rechazo que se han ganado dentro de la ciudadanía.

Imaginemos que el conflicto hubiera terminado en un empate; las Farc entonces hubieran podido cobrar la mitad del legislativo y del gabinete y no diez representantes temporales de 256. No hubieran aceptado ser juzgados por jueces independientes ni permitido la posibilidad de que sus dirigentes fueran condenados; aun sin penas privativas de la libertad, las sanciones tendrán un contenido moral que les puede hacer mucho daño políticamente.

Tampoco hubo una clara victoria del Gobierno: las Farc quedaron con capacidad de hacerle daño a la economía y de seguir produciendo víctimas por sus acciones de guerra y de su destemplada política fiscal, como la llamó Romaña para justificar las pescas milagrosas y la barbarie del secuestro. Por eso lograron en la mesa el derecho a hacer política, derecho que nunca se le debió quitar a ningún grupo político y mucho menos exterminarlo cuando amenazara intereses de las élites, como fue el caso de la Unión Patriótica.

Es muy poca ilustrada, para decirlo suavemente, la pretensión del Centro Democrático de impedir que grupos de izquierda puedan participar en la competencia electoral. Es paranoico expresar que van a ganar las próximas elecciones y a montar rápidamente la República Socialista de Colombia. El Centro Democrático tuvo procurador que les arrebató los derechos políticos a sus oponentes y defendió la corrupción de sus aliados y la propia, descomponiendo el Ministerio Público. Quizá saben que sus prácticas deslegitiman la justicia y la democracia y que nuevos grupos con ideologías frescas y discursos éticos pueden desplazarlos del panorama político, ya sin la polarización que tanto los ayuda.

La justicia transicional que se les aplica a las Farc es mucho más rigurosa que la que ofreció Uribe a los paramilitares; está a años luz de total impunidad por los crímenes de lesa humanidad de La Violencia o de las amnistías otorgadas a los dirigentes del M-19. Se trata de un buen acuerdo que refleja el balance de poder con que terminó la guerra.

http://www.elespectador.com/opinion/el-acuerdo-de-paz

043.- Ordenanza del Banco Mundial sobre protección social – Beethoven Herrera Valencia

Sep 25 2016.-  En la asamblea anual de Naciones Unidas, el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, y el Director de la Organización Internacional del trabajo (OIT), Guy Ryder, anunciaron la asociación de esfuerzos para extender la protección social en todo el mundo, como parte de los esfuerzos para combatir la pobreza y la creciente desigualdad de los ingresos, siguiendo la tendencia internacional que ha llevado a varios países a establecer servicios de cobertura universal.

En comunicado conjunto, dichas entidades informaron que este acuerdo busca ayudar a los países a extender a todos los grupos pobres y vulnerables una serie de beneficios que garanticen que nadie carezca de acceso a las principales formas de apoyo cuando las necesiten.

La cobertura universal de protección social está en el centro del mandato de la OIT, guiada por sus normas sobre seguridad social, en particular la Recomendación 202 sobre los pisos de protección social adoptada por 185 Estados en el 2013. Por su parte, el Banco Mundial considera que esta iniciativa está en consonancia con el doble objetivo de erradicar la pobreza extrema e impulsar la prosperidad en el mundo, según los Objetivos de Desarrollo Sostenible, cuyas metas deben cumplirse en el año 2030.

Hasta ahora, más de 30 países de ingresos bajos y medios han instaurado regímenes de protección social universal, o casi universal. Otros están ampliando la protección social y expandiendo beneficios a nuevos grupos poblacionales. El Director de la OIT, único organismo tripartito del sistema de Naciones Unidas, elogió los esfuerzos de países como China, Namibia y Thailandia: “nuestro objetivo común es aumentar el número de países que proporcionan protección social universal y ayudar los a desarrollar e implementar sistemas de protección social sostenibles”, declaró Guy Ryder.

La protección social universal comprende: transferencias en efectivo, en cantidad adecuada para quienes lo necesitan, en particular los niños; prestaciones y apoyo a las personas en edad de trabajar –en caso de maternidad, desempleo o accidente de trabajo– y pensiones para los ancianos. Esta protección puede ser suministrada en el marco de la seguridad social, prestaciones sociales financiadas con los impuestos, servicios de asistencia social, programas de obras públicas y otros que garanticen un ingreso básico seguro.

Estimaciones de la OIT concluyen que el costo de las medidas que constituyan un piso mínimo de protección social para los grupos vulnerables (niños, madres y adultos mayores), costaría entre 1 y 5 por ciento del PIB en países de ingresos medios.

Colombia cuenta con varios avances y trabaja en los análisis para garantizar protección social básica, con prioridad en el campo y enfocada a los grupos más vulnerables. ¡Ello será, sin duda, fundamental para la consolidación de la paz!

Beethoven Herrera
Profesor U. Nacional y Externado
beethovenhv@gmail.com

http://m.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/oit-y-banco-mundial-proteccion-social-universal-beethoven-herrera-500550

042.-La tierra aún importa –  Beethoven Herrera Valencia

Según el Censo Agrario solamente el 21,4 por ciento de los predios rurales están ocupados por propietarios formales.

Sep13 DE 2016.- Al instalar en Noruega las negociaciones con las Farc, el jefe del equipo gubernamental, Humberto de la Calle, expresó que no se negociaría el carácter del Estado, la estructura de propiedad, el modelo de desarrollo, ni el papel de las fuerzas armadas. Se trataba de acordar la reinserción de los combatientes a la política legal, para que presenten sus propuestas a la ciudadanía, y las apliquen si logran la aceptación electoral.

En la agenda acordada para dicha negociación, el primer punto se refirió a la cuestión de la tierra, reconociendo que en dicha área existen problemas que han tenido que ver con el origen del conflicto y se han constituido en grave obstáculo al desarrollo del país, a la superación de la pobreza y desigualdad, a la soberanía alimentaria y a una inserción sostenible en la economía mundial. Y los acuerdos a ese respecto respetan la propiedad legítimamente obtenida, proponen la formalización de títulos en los casos en que la tenencia sea legal, pero informal, y crean un fondo de tierras para reparar a las víctimas.

El presidente Tomás Cipriano de Mosquera (1842-1845) expropió los terrenos de manos muertas que pertenecían a la Iglesia y representaban las tres cuartas partes de la tierra de la Nueva Granada –heredadas de los difuntos, no se podían comercializar, no eran productivas y constituían un obstáculo al desarrollo moderno–. Después de la expropiación, el presidente fue juzgado y civiles compraron esas tierras con títulos de deuda pública adquiridos a bajo precio y aplicados por su valor nominal. Pasamos así de un latifundio clerical improductivo a un latifundio laico, igualmente improductivo.

La Ley 200 de 1936 sobre régimen de tierras, de López Pumarejo, estableció el acceso de los aparceros a la propiedad del terreno al cabo de 10 años de trabajo; pero, al terminar su periodo presidencial, ese plazo fue ampliado y tras la renuncia forzada de López, en su segundo mandato, esa promesa nunca se cumplió.

La Reforma Agraria impulsada por Lleras Restrepo con las Leyes 135 de 1961, como senador, y la Ley 1 de 1968, como presidente, priorizó los distritos de riego, impulsó la colonización de baldíos, y, finalmente, fue revertida en el Pacto de Chicoral, en la administración de Pastrana Borrero.

De acuerdo con el Censo Nacional Agropecuario, solo el 36,4 por ciento de los hogares rurales tienen acceso a la tierra, y según el Igac, el 75,6 por ciento de estos tienen menos de cinco hectáreas. Los problemas de informalidad y concentración de la tierra han sido graves históricamente, y entre el 2009 y el 2011 se presentó un aumento de la concentración de la propiedad, al pasar el índice de Gini de 0,859 a 0,863, con bajísima cobertura de seguridad social, acceso a crédito, educación y apoyo técnico.

Y los instrumentos de política han sido de bajo impacto. Por ejemplo, el Subsidio Integral de Tierras administrado por el Incoder, tuvo 132.782 aplicaciones entre el 2008 y el 2014, pero solo 7.623 adjudicaciones (Aurelio Irragorri, Revista Economía Colombiana. Julio/Agosto 2016).

Una condición del desarrollo es el derecho a la propiedad, garantizado por títulos legítimos que permitan acceder al crédito y servicios, y tener un proyecto productivo, así como trabajadores formales. Mal pueden desarrollar un proyecto productivo los tenedores de predios sin título legal, pues no tendrán acceso al crédito, no podrán contratar legalmente a sus trabajadores, no aportarán a la seguridad social de los mismos, ni tributarán al fisco.

En Colombia, según el Censo Agrario solamente el 21,4 por ciento de los predios rurales están ocupados por propietarios formales, y el 59,1 por ciento están en condición de informalidad. Y, como lo señala el Igac, buena parte de los predios formalizados se encuentran en ‘falsa tradición’, y si se refiere al ordenamiento productivo, encontramos una severa subutilización del suelo, inaceptable en un país con pobreza.

Actualmente, tenemos 7’155.000 hectáreas cultivadas de un potencial de 26,5 millones. En cuanto al uso del suelo, el 37,3 por ciento de las tierras pueden tener vocación agropecuaria, lo que representa 42 millones de hectáreas, de los cuales 22 millones están destinados a ganadería y 19,2 para agricultura; pero se usa el 34,9 por ciento para el primero, y solo el 5,3 por ciento en cultivos agrícolas.

La reducción de la pobreza en las zonas rurales ha sido jalonada por el indicador multidimensional más que por el de ingreso. Entre el 2003 y el 2014, la pobreza multidimensional se redujo en 33 puntos porcentuales, mientras la de ingresos solo en 15 por ciento. Esto se explica más por las transferencias gubernamentales que por mejoramiento del ingreso.

En el lanzamiento de la versión en español de El capital en el siglo XXI, de Thomas Piketty, el presidente Santos criticó la tesis de James Robinson, en el sentido de que la tierra actualmente no es importante y que hay que dedicarse a educar, y sostuvo: “por supuesto que hay que hacerlo, por eso mi visión para el país es paz, equidad y educación; pero Robinson decía que era perder el tiempo, por ejemplo, retornarle a los campesinos la tierra que les fue quitada a punta de fusil, y yo si discrepo completamente de esa apreciación. No es una perdedera de tiempo, es apenas algo justo”.

Beethoven Herrera Valencia
Profesor de las U. Nacional y Externado.

http://www.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/la-tierra-aun-importa-analisis-500306

Comentario Altereco.- La inequidad en la distribución de la tierra es muy gruesa. 1.- La ganadería de hato y extensiva, por ejemplo, si tiene pastos mejorados y suplementos alimenticios, es mucho más productiva. La ganadería intensiva y estabulizada con base a granos, no es rentable en los trópicos por el costo de los granos importados. Su geografía y su ecología son típicas. 2.- Las grandes manchas de agricultura cafetera y la economía mixta campesina, por fuerza, está en las periferias próximas de las ciudades. En lejanías esa agricultura no es rentable por costos de transporte. Su geografía y su ecología también son típicas. 3.- En grandes extensiones casi vacías de población se espera que ratifiquen su vocación hacia cultivos agroindustriales. Las enormes sumas de capital para la adecuación de tierras, infraestructura de riego, avenamiento y transporte, así como la fertilización adecuada y el duro mercadeo internacional son los bemoles que se trata de superar. En conclusión, si se hacen análisis teniendo en cuenta sólo estas tres zonas típicas, la tenencia de la tierra tendría otros resultados. Recuerda, prof. Beethoven, la recia polémica de los socialistas alemanes vía junker y vía americana a principios del siglo XX,  o la soviética entre sovkhos y kolkhoz o en fin, el aparente dilema cubano entre plantaciones de caña y cooperativas agrícolas.

041.-Perú.- Exención de impuestos: Fujimorismo y PPK – Claudia Cisneros

Los grandes empresarios que no pagan sus impuestos pueden respirar tranquilos. El ministro Alfredo Thorne, en concordancia con el fujimorismo, ha dicho esta semana que quiere una “Sunat amigable”. El problema es que la quieren amigable para los grandes empresarios, para que no paguen todos los impuestos y la Sunat no pueda castigarlos, mientras que al pequeño o al mediano lo ajochan sin piedad. Thorne ha anunciado que el gobierno eliminará la Norma XVI y la Chacón lo ha aplaudido.

¿Qué es la Norma XVI? Una herramienta tributaria para que los millonarios paguen sus impuestos y no los eludan con esquemas artificiosos y estrategias. Es la norma a la que más temen los grandes acaudalados porque hará que no puedan esconder sus millones en paraísos fiscales fuera del Perú. ¿Cuál es la diferencia entre evadir impuestos y eludirlos? En la evasión, directamente se transgrede la ley y se deja de pagar impuestos. Mientras en la elusión, se deja de pagar los impuestos de manera indirecta, mediante artificios legales y tributarios. La Norma XVI permite a Sunat echar el guante a la gran empresa que usa estas estrategias y por eso se la quieren tirar abajo.

El fujimorismo una vez más a espaldas del pueblo, ahora en concomitancia con Thorne y PPK. No es coincidencia que Thorne haya dicho lo de la derogatoria de la Norma XVI frente a la prensa y en respuesta a la pregunta dirigida del fujimorismo. Thorne en evidente lapsus de su inconsciente dijo que “La ley de elusión tributaria ha afectado a muchos individuos y la vamos a derogar”. Pero si solo estuvo vigente 2 años y la Sunat no llegó a ejecutarla, ¿cómo puede haber afectado a alguien? Salvo que se refiere a que la posibilidad a ser ampayados eludiendo millonarias sumas afecta a sus amigos millonarios. Porque además, la Norma XVI quedó congelada en el 2014 por presión y lobby del poder económico (http://goo.gl/OyBm7I) que logró que se metiera su suspensión de contrabando en el llamado Paquetazo Ambiental (Ley 30230).

¿Por qué la Norma XVI es necesaria, además de que por justicia los millonarios deben pagar impuestos? Porque el Perú está decidido a entrar al club de ricos de la OCDE y el combate contra la elusión fiscal es un requisito. Eso explica por qué Miguel Castilla fue el principal impulsor de la Norma XVI como ministro de economía del gobierno anterior. (En esta entrevista poco conocida, Castilla se queja de los argumentos que han usado los grupos de poder contra la Norma XVI, http://goo.gl/JBLSUz p.10-11).

¿Y quién defiende que los millonarios no paguen sus impuestos? El fujimorismo, por propia confesión. Esto dijo la Chacón apenas Thorne anunció la eliminación de la Norma XVI: “Nosotros desde Fuerza Popular saludamos esta decisión. Nuestra bancada siempre se opuso a esta ley y nunca apoyamos su aprobación”.

Proteger a quienes eluden impuestos no es algo nuevo en el fujimorismo. Resulta que la primera legislación para combatir la elusión tributaria se dio en 1996 (la Norma VIII), y adivinen quién la derogó 5 meses después: el congreso fujimorista. Mediante Ley 26663 mutilaron la entonces Norma VIII del Código Tributario y le quitaron el párrafo que se refería a la lucha contra la elusión (Ver aquí p. 10 http://goo.gl/cl0o2I).

Desde el 96 que los fujimoristas mutilaron la Norma VIII, pasaron 16 años para que en 2012, Castilla lograra reintroducir la elusión mediante la Norma XVI. Pero la presión de la CONFIEP, CCL, SNI logró suspenderla en el 2014. Intentaron eliminarla (hasta formaron un grupo de trabajo en el Congreso con Luis Iberico a la cabeza (http://goo.gl/myXCbb) para eliminar la norma) pero solo lograron suspenderla porque el MEF resistió. Humala debió firmarla antes de irse ((http://goo.gl/AjmdZW) pero arrugó y dejó al MEF y Sunat esperando que firme PPK (http://goo.gl/sHFXIS).

PPK prometió en campaña impulsar la entrada del Perú a la OCDE, organismo que agrupa a las principales economías mundiales y al que el Perú ha solicitado formalmente incorporarse (http://goo.gl/PqNFDY). Si Thorne, en correlación con el fujimorismo, deroga la Norma XVI, incumple uno de los requisitos de OCDE: aplicar medidas normativas y prácticas para acabar con la “Erosión de la Base Imponible y el Traslado de Beneficios”.

Pero ni eso les importa a los (supuestos) liberales peruanos que deberían defender la vigencia de la norma, que es justa y beneficia al pueblo. Ellos prefieren defender los bolsillos de los grandes empresarios. Así, los políticos, capturados por el poder económico, les seguirán robando futuro al país y a su gente.

http://larepublica.pe/impresa/opinion/801916-norma-xvi-fuji

morismo-y-ppk

040.- ¿Y el Instituto Geográfico Agustín Codazzi? -Jorge Iván González

El presupuesto anual del Igac es cercano a los $150.000 millones. Es una cifra muy baja si se tiene en cuenta la complejidad de sus tareas y la relevancia que tiene la formalización de la propiedad del suelo en esta coyuntura posterior a la firma de los acuerdos de La Habana.

09/02/2016.-  Las Farc y el gobierno han reconocido la importancia que tiene la formalización de la propiedad del suelo en el proceso de consolidación de la paz. En el plan de desarrollo del actual gobierno, Todos por un Nuevo País, se pone en primer lugar la necesidad de modernizar el catastro, y de mirarlo con una perspectiva global. Por ello se insiste en la relevancia del catastro multipropósito. Siguiendo estos lineamientos, el documento Conpes no. 3859 de 2016 hace un buen diagnóstico de la situación actual, y propone alternativas que, efectivamente, pueden llevar a mejorar el funcionamiento del catastro.

La formalización de la propiedad del suelo tiene numerosas ventajas, comenzando porque permite consolidar el mercado de tierras. Además, favorece el ordenamiento del territorio y la conservación ambiental. Los impuestos al suelo y al urbanismo tienen muchas potencialidades, y en el futuro inmediato pueden ser una fuente de recursos significativa. En el Conpes se muestra que la informalidad de la propiedad del suelo ha sido una de las causas de la violencia en el país. No obstante la contundencia del diagnóstico, las decisiones que ha tomado el gobierno son muy débiles, y una expresión de ello es el reducido presupuesto del Igac.

El diagnóstico es alarmante: 28% del territorio colombiano no tiene formación catastral, y entre las áreas que tienen catastro, la desactualización es de 64%. Ello significa que 722 municipios no tienen el catastro al día. En promedio, la desactualización es de 10,6 años. En algunos municipios como Unguía (Chocó), Jericó, La Uvita y San Mateo (Boyacá), hace más de 25 años que no se actualiza el catastro. Y entre los municipios que han sido afectados por el conflicto, 79% no tienen información catastral.

Los mayores avances se han conseguido en las ciudades que tienen un catastro descentralizado: Medellín, Cali y Bogotá. No obstante los logros, los montos de recaudo todavía son muy inferiores a las potencialidades. En Bogotá, el año pasado, el ingreso predial promedio por predio fue $857.299. Mientras tanto, 975 entidades con catastros formados, administrados por el Igac, tuvieron un recaudo por predio de $200.543. En Bogotá, el recaudo predial anual per cápita fue de $262.849, y en los municipios administrados por el Igac solo alcanzó los $65.608. En todos los casos, estos valores son relativamente bajos.

Uno de los primeros pasos que se deberían dar después de firmados los acuerdos de La Habana es la modernización del Igac. Hay un cierto consenso en que el Instituto tiene que ser fortalecido como autoridad catastral, pero no se toman las medidas pertinentes, y ello se refleja en su bajo presupuesto. El Igac, además, debería delegar los procesos de formación, actualización y conservación del catastro en un mayor número de entidades locales. Y, en este contexto, adquiere relevancia la puesta en operación del Sistema Nacional de Administración de Tierras.

El desprecio secular por el catastro es una manifestación del poder político que tienen los grandes propietarios del suelo quienes, desde siempre, han encontrado los mecanismos para ponerle obstáculos a la actualización catastral.

http://www.larepublica.co/%C2%BFy-el-igac_416791

039..Premio Lee Kuan Yew para Medellín – Beethoven Herrera Valencia

Se reconoció la sobresaliente transformación urbana, alcanzada con determinación, visión y creatividad, con recursos limitados.ransformación urbana, alcanzada con determinación, visión y creatividad, con recursos limitad

.Agosto 21 de 2016.- El World City Prize Laureate fue establecido en Singapur en homenaje al fundador de esa Ciudad-Estado, y busca reconocer a los líderes y organizaciones claves de la sociedad por su previsión, buena gobernanza e innovación en el manejo de los problemas urbanos.

Al otorgarlo a Medellín este año, se reconoció la sobresaliente transformación urbana, alcanzada con determinación, visión y creatividad, con recursos limitados.

Las dificultades que vivió Medellín a causa de la violencia generada por las drogas, ocasionaron una alta vulnerabilidad. Al pasar de 170.000 habitantes en 1940 a dos millones en 1990, se produjo un auge en la construcción de vivienda. No obstante, la migración desordenada creó barrios de alta densidad, extendidos por las montañas, ocasionando frecuentes deslizamientos. El acceso a servicios, seguridad, infraestructura, al igual que la ilegalidad y degradación ambiental eran retos para las autoridades, los cuales han sido enfrentados con continuidad en varias administraciones.

Aunque similares problemas se viven en otras capitales, a Medellín se le reconoce la forma creativa de integrar los asentamientos informales y elevar la calidad de vida de sus residentes.

El Alcalde Sergio Fajardo (2004-2007) diseñó el Programa Urbano Integral, enfocado en los barrios más pobres, conocido como ‘acupuntura urbana’, pues buscaba, a través de pequeños proyectos disminuir las actividades ilegales, fortalecer la autoridad del Gobierno y reconstruir las instituciones, incrementando la presencia policial para combatir el crimen y elevar la seguridad, a la vez que se desarrollar la infraestructura.

La estrategia adoptada se orientó a legalizar los asentamientos informales, apoyando las viviendas que resultaran recuperables, evitando el costo de la relocalización. Para articular las zonas apartadas del metro, se construyeron escaladores y teleféricos; este mejoramiento de la conectividad permitió a sus pobladores acceder a oportunidades de trabajo y educación, con la consecuente reducción de la problemática social. Simultáneamente, se lanzó el programa de Parques Biblioteca, que también funciona como centro comunitario, ayudando a mejorar la cohesión social en una urbe fracturada por la violencia.

Como los asentamientos ilegales tienden a ser expansivos y vulnerables, se construyó un cinturón verde de contención, conocido como Jardín Circunvalar, el cual, además de reducir la erosión del suelo sirvió como pulmón verde e incluso como área de cultivo. Los analistas reconocen que este resultado fue posible por la cultura de cooperación, tradicional en la sociedad antioqueña, y ella sirvió de base a la planeación social que permitió el involucramiento de las comunidades y los sectores público, privado, académico y social. Las comunidades deciden la asignación del 5 por ciento del presupuesto público, las empresas públicas entregan el 30 por ciento de sus rendimientos, y, adicionalmente, los sectores público y privado se integran en el distrito Medellinnovation, centro tecnológico con participación de empresas multinacionales.

Beethoven Herrera Valencia
Profesor U. Nacional y Externado
Colaboración de Estefanía Jaramillo

http://www.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/premio-lee-kuan-yew-para-medellin-499745

038.-El primer bache de la reforma sanitaria de Obama  – Paul Krugman

No hay ningún problema con el sistema de salud que no pueda arreglar un Congreso dispuesto a hablar.

19 ago 2016.- Han transcurrido más de dos años y medio desde que la Ley de Asistencia Sanitaria Asequible, también llamada Obamacare, entrase plenamente en vigor. Desde entonces, la mayoría de las noticias relacionadas con la reforma sanitaria han sido buenas, contrariamente a las sombrías predicciones de los agoreros de derechas. Pero esta semana han llegado noticias que sí son malas de verdad: Aetna, el gigante asegurador, ha anunciado que se retirará de muchos de los “intercambios”, los mercados especiales de seguros creados por la Ley.

Esto no significa que la reforma vaya a fracasar. Pero sí están surgiendo algunos problemas reales. Se trata de problemas que sería relativamente fácil resolver si tuviésemos un sistema político normal, uno en el que los partidos puedan ponerse de acuerdo para hacer que funcione la Administración. Pero no se resolverán si elegimos a un presidente incapaz (aunque este recurriría a gente fantástica, los mejores, la mejor gente, créanme. O no). Y será difícil resolverlos incluso con una presidenta experta y competente, si se topa con la oposición devastadora de un Congreso hostil.

Esto es lo que ha pasado hasta ahora: desde que Obamacare entró plenamente en vigor en enero de 2014, han ocurrido dos cosas. Primera, el porcentaje de estadounidenses sin seguro sanitario ha caído en picado. Segunda, el aumento de los costes sanitarios se ha ralentizado considerablemente, de modo que está costándoles a los consumidores y a los contribuyentes menos de lo esperado.

Por otra parte, las cosas malas que se suponía iban a suceder no han sucedido. La reforma sanitaria no ha disparado el déficit presupuestario ni ha destruido puestos de trabajo en el sector privado. De hecho, el empleo ha crecido más deprisa desde que Obamacare entró en vigor que en cualquier otro momento desde la década de 1990. También hay cada vez más datos que indican que la Ley ha mejorado considerablemente la salud y la seguridad financiera de millones de estadounidenses, probablemente decenas de millones.

¿Cuál es el problema, entonces?

Pues bien, Obamacare es un sistema que depende de las aseguradoras privadas para ofrecer gran parte de su cobertura sanitaria ampliada (no toda, ya que una sanidad pública ampliada también representa una parte importante del sistema). Y muchas de estas aseguradoras privadas se encuentran ahora con que pierden dinero, porque resulta que los estadounidenses que antes no tenían seguro y ahora se han registrado en el sistema están más enfermos y necesitados de cuidados costosos de lo que pensábamos.

Algunas aseguradoras responden subiendo las primas, que al principio se encontraban muy por debajo de lo que esperaban los creadores de la Ley. Y otras aseguradoras sencillamente se salen del sistema.

En el caso de Aetna, hay motivos para pensar que influye también otro factor: el afán de venganza de la aseguradora, después de que las autoridades antimonopolio rechazasen una propuesta de fusión. Ese es un asunto importante, pero no crucial para la reforma sanitaria en general.

¿Y hasta qué punto es grave el problema?

Una gran parte del nuevo sistema funciona bastante bien (no solo la ampliación de la sanidad pública, sino también los intercambios basados en seguros privados, en estados grandes que intentan que la Ley funcione, como California). La mala noticia afecta sobre todo a estados poco poblados y/o con gobiernos hostiles a la reforma, donde la salida de las aseguradoras podría dejar a los mercados sin suficiente competencia. No sucedería en todo el país, pero sería un revés importante.

Sin embargo, sería bastante fácil arreglar el sistema. Parece claro que las subvenciones por la adquisición de un seguro, y en algunos casos las que reciben las propias aseguradoras, deberían ser algo mayores. Esta es una propuesta económicamente viable dado que hasta la fecha el programa ha costado menos de lo presupuestado, y fácilmente justificable ahora que sabemos lo mucho que algunos de nuestros conciudadanos necesitan la cobertura sanitaria. También habría que esforzarse más para conseguir que los estadounidenses sanos adquieran un seguro, como exige la ley, y no esperen a ponerse enfermos para hacerlo. Estas medidas contribuirían en gran medida a reencauzar el programa.

Y, aparte de todo eso, ¿qué hay de la sanidad pública?

La idea de permitir que el Gobierno ofreciese un plan sanitario directamente a las familias se descartó en 2010 porque las aseguradoras privadas no querían enfrentarse a esa competencia. Pero si a estas aseguradoras no les interesa en realidad ofrecer sus seguros, ¿por qué no dejar que intervenga el Gobierno (como de hecho propone Hillary Clinton)?

El obstáculo, por supuesto, es el Congreso: si los republicanos controlan una de las cámaras, es muy probable que hagan lo que mejor se les da: tratar de sabotear a una presidenta demócrata negándose a cooperar. A menos que un vuelco electoral permita a los demócratas hacerse con la Cámara de Representantes, o al menos contar con un respaldo popular mayoritario, las soluciones evidentes para la reforma sanitaria quedarán descartadas.

Dicho eso, todavía puede haber margen de acción en el plano ejecutivo. Y hay quien propone que los estados ofrezcan su propia cobertura sanitaria pública; si esta opción tuviese éxito, poco a poco podría convertirse en la norma.

Sea como sea, es importante ser conscientes de que, por lo que hemos visto hasta ahora, Obamacare no tiene ningún defecto que no pueda arreglarse fácilmente con un poco de cooperación entre ambos partidos. Lo único que dificulta esa cooperación es la capacidad de bloqueo de los políticos que quieren que la reforma fracase.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía.

Traducción de News Clips. http://economia.elpais.com/economia/2016/08/19/actualidad/1471615694_399899.html

037.-Monedas de plata –  Paul Krugman

Costará perdonar a la cúpula republicana su traición a los principios estadounidenses                           a cambio de bajar impuestos a los ricos

Simpatizantes de Donald Trump en un mitin en Kissimmee, Florida. Eric Thayer Reuters

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12 ago 2016.- A estas alturas, resulta evidente para cualquiera que quiera verlo que Donald Trump es un ególatra ignorante, extremadamente falso, errático, inmaduro y camorrista. Por otro lado, es una persona horrible. Pero, a pesar de algunas deserciones muy destacadas, la mayoría de las figuras importantes del Partido Republicano —incluidos, especialmente, Paul Ryan, el presidente de la Cámara, y Mitch McConnell, el líder de la mayoría del Senado— siguen apoyándolo, con amenazas de violencia y todo. ¿Por qué?

Una respuesta es que estos hombres y mujeres nunca se han caracterizado por sus principios. Sé que, en los medios de comunicación, muchos siguen decididos a presentar a Ryan, en concreto, como un hombre honrado que se toma en serio la política, pero el hecho es que sus propuestas políticas siempre han sido estafas evidentes.

Otra respuesta es que, en una época de partidismo intenso, el mayor riesgo al que se enfrentan muchos políticos republicanos no es el de perder las elecciones generales, sino el de perder frente a un extremista advenedizo de su propio partido. Por eso les da miedo contrariar aTrump, cuya fealdad canaliza los verdaderos sentimientos de las bases del partido.

Pero hay una tercera respuesta, que puede resumirse en un número: 34.

¿De qué se trata? Es, según cálculos de la Oficina Presupuestaria del Congreso, el tipo impositivo medio del 1% más rico en 2013, el último año para el que se dispone de datos. Y ha subido desde solo el 28,2% en 2008, gracias a que el presidente Obama dejó que expiraran las rebajas fiscales para las rentas más altas aprobadas por Bush, y creó nuevos impuestos para sufragar una extraordinaria ampliación de la cobertura sanitaria, en virtud de la Ley de Asistencia Sanitaria Asequible. Los impuestos que pagan los extremadamente ricos han subido aún más.

Si Hillary Clinton gana, los impuestos de la élite permanecerán, como mínimo, en ese nivel, y puede que incluso suban considerablemente si a los demócratas les va lo bastante bien en las elecciones al Congreso para que Clinton consiga aprobar leyes nuevas. El Centro de Política Tributaria, sin vinculaciones partidistas, calcula que el plan tributario de Clinton elevaría otros 3,4 puntos porcentuales el tipo tributario medio del 1% más rico, y cinco puntos porcentuales el tipo del 0,1% más rico.

Pero si el “populista” Donald Trump gana, los impuestos que pagan los ricos bajarán mucho; en concreto, Trump pide la eliminación del impuesto sobre sucesiones, que en la actualidad solo afecta a un pequeño número de propiedades muy, muy grandes (una pareja casada no paga ningún impuesto si su propiedad no vale más de 10,9 millones de dólares).

De modo que, si uno es rico, o es alguien que ha hecho carrera defendiendo fielmente los intereses de los ricos, la decisión está clara: siempre que no le importen demasiado cosas como el racismo más repelente, la defensa de la democracia y la libertad de culto o incluso evitar una guerra nuclear, Trump es su hombre.

Y, en gran medida, así es como la cúpula republicana sigue viéndolo. Librarse del impuesto sobre sucesiones es “la piedra angular del movimiento conservador”, declaraba un importante donante a Sahil Kapur, de Bloomberg. Hay que tener claras las prioridades.

¿Debería sorprendernos que miembros destacados del Partido Republicano estén tan dispuestos a aceptar este trato? Bueno, sí que debería; nunca, jamás, debemos empezar a aceptar esta clase de situaciones como algo normal en la política. Pero no debería extrañarnos, porque no es más que una prolongación del pacto con el diablo que la derecha económica lleva décadas haciendo, desde la época de la “estrategia sureña” de Nixon.

No se lo crean porque lo diga yo; escuchen a los conservadores que han dicho basta. Hace poco, Avik Roy, republicano y destacado experto en política sanitaria, ha tenido la valentía personal y moral de admitir lo que los liberales (y los politólogos) llevan años diciendo: “En realidad, el centro gravitatorio del Partido Republicano es el nacionalismo blanco”.

Quiero dejar claro que no estoy diciendo que los máximos dirigentes republicanos sean o hayan sido racistas. Pero eso no importa. Lo que sí importa es que han estado dispuestos a hacerles la pelota a los intolerantes a cambio de rebajas tributarias para los ricos y liberalización financiera. Recuerden, Mitt Romney aceptó encantado el apoyo de Trump en 2012, sabiendo de sobra que estaba acogiendo a un defensor de teorías conspirativas de índole racista.

Todo lo que ha ocurrido este año se ha debido a que los nacionalistas blancos han pasado de ser personajes secundarios a ser protagonistas. Así que, cuando los republicanos que estuvieron de acuerdo con la estrategia inicial dicen basta cuando llega Trump, en realidad no están defendiendo ningún principio, sino quejándose del precio. Y la cúpula del partido ni siquiera está dispuesta a eso.

Si estas elecciones transcurren como es probable que transcurran, de aquí a unos meses, esas figuras republicanas destacadas tratarán de fingir que en realidad nunca han apoyado al candidato del partido, que en el fondo siempre han sabido que era la persona equivocada.

Pero las dudas que puedan albergar, sean las que sean, no justifican sus actos y, de hecho, los vuelven aún más imperdonables. Porque el hecho es que, ahora mismo, cuando importa, han decidido que las rebajas de impuestos a los ricos son una buena recompensa por traicionar los ideales estadounidenses y poner en peligro la república tal como la conocemos.

http://economia.elpais.com/economia/2016/08/12/actualidad/1471013448_873405.html

036.- Medidas contra la fuga de capitales

Joseph E. Stiglitz

Los países en desarrollo se preparan para atravesar por una importante desaceleración este año. De acuerdo con el informe de la ONU Situación y perspectivas de la economía mundial 2016, el crecimiento de estos países solamente llegó a un promedio del 3,8% en 2015, la tasa más baja desde la crisis financiera mundial del año 2009 y que sólo se iguala, en este siglo, a la tasa del año 2001, que fue un año en el que primó la recesión. Además, es importante tomar en cuenta que la desaceleración en China y las recesiones profundas en Brasil y la Federación de Rusia sólo explican parte de la amplia caída del crecimiento.

Es cierto, la demanda descendente de China con respecto a los recursos naturales (la misma que da cuenta de casi la mitad de la demanda mundial de metales básicos) ha tenido mucho que ver con las fuertes caídas de estos precios, caídas que han afectado fuertemente a muchos países en desarrollo y a muchas economías emergentes en América Latina y África. De hecho, el informe de la ONU enumera 29 economías que probablemente se verán gravemente afectadas por la desa­ce­leración de China. Además, el colapso de los precios del petróleo en más de un 60% desde julio de 2014 ha socavado las perspectivas de crecimiento de los exportadores de petróleo.

La verdadera preocupación, sin embargo, no es solamente la caída de los precios de las materias primas, sino también las salidas masivas de capital. Durante el periodo 2009-2014, los países en desarrollo recibieron colectivamente una entrada neta de capital de 2,2 billones de dólares, en parte debido a la flexibilización cuantitativa en las economías avanzadas, que empujó a sus tasas de interés a situarse en cerca de cero.

La búsqueda de mayores rendimientos condujo a inversores y especuladores hacia los países en desarrollo, donde las entradas de capital aumentaron el apalancamiento, elevaron los precios de las acciones y, en algunos casos, apoyaron un auge de los precios de las materias primas. La capitalización de las bolsas de valores de Bombay, Johannesburgo, São Paulo y Shanghái, por ejemplo, casi se triplicó en los años posteriores a la crisis financiera. Los mercados de acciones en otros países en desarrollo también fueron testigos de un aumento espectacular y análogo durante este período.

Como hizo malasia, los países en desarrollo pueden suspender por un tiempo la retirada de dinero.

Sin embargo, los flujos de capital ahora se están revirtiendo, tornándose negativos por primera vez desde el año 2006 y superando, en el año 2015, un nivel de salidas netas desde los países en desarrollo del orden de los 600.000 millones, más de una cuarta parte de los flujos de entrada que recibieron durante los seis años anteriores. Los mayores flujos de salida han ocurrido mediante canales bancarios, y los bancos internacionales han reducido sus riesgos crediticios brutos con los países en desarrollo en más de 800.000 millones en 2015. Es probable que las salidas de capital de esta magnitud tengan efectos innumerables: puede que sequen la liquidez, incrementen los costes de los préstamos y de servicio de la deuda, debiliten las monedas, mengüen las reservas y conduzcan a la disminución de los precios de las acciones y otros activos. Habrá grandes efectos de reacción en cadena en la economía real, incluyendo daños graves a las perspectivas de crecimiento de los países en desarrollo.

Esta no es la primera vez que los países en desarrollo han hecho frente a los desafíos que representa gestionar capitales calientes procíclicos; sin embargo, las magnitudes en esta ocasión son abrumadoras. Durante la crisis financiera asiática, las salidas netas de capital desde las economías de Asia Oriental fueron sólo del orden de los 12.000 millones en 1997.

Por supuesto, las economías de Asia Oriental hoy en día son más capaces de soportar dichas salidas masivas de capital debido a su acumulación de reservas internacionales a partir de la crisis financiera del año 1997. De hecho, la cantidad mundial de reservas se ha más que triplicado desde la crisis financiera asiática. China, por ejemplo, usó cerca de 500.000 millones de sus reservas en el año 2015 para hacer frente a las salidas de capital y prevenir la fuerte depreciación del yuan; sin embargo, China aún tiene más de tres billones en reservas.

Es importante que actúen pronto para evitar una crisis catastrófica

La cantidad de reservas puede explicar en parte por qué enormes salidas de capital no han desencadenado una crisis financiera en pleno apogeo en los países en desarrollo. No obstante, no todos los países son tan afortunados de tener un gran arsenal.

Una vez más, se demuestra que los defensores de la libre movilidad de los desestabilizantes flujos de capital están equivocados. Muchos mercados emergentes reconocieron los peligros y trataron de reducir las entradas de capital. Corea del Sur, por ejemplo, ha utilizado una serie de medidas macroprudenciales desde el año 2010 con el objetivo de moderar los pasivos procíclicos transfronterizos del sector bancario. Las medidas tomadas tuvieron sólo un éxito parcial, tal como los datos anteriores muestran. La pregunta es: ¿qué deben hacer ahora?

Los sectores empresariales en los países en desarrollo, debido a que aumentaron su apalancamiento con entradas de capital en el período posterior al 2008, son especialmente vulnerables. Las salidas de capital afectarán negativamente a los precios de sus acciones, empujarán hacia arriba sus ratios deuda-capital, y aumentarán la probabilidad de suspensiones de pagos. El problema es especialmente grave en los países en desarrollo exportadores de materias primas, donde las empresas se endeudaron extensivamente, esperando que los altos precios de las materias primas persistiesen.

Muchos de los gobiernos de los países en desarrollo no aprendieron las lecciones de las crisis anteriores, las mismas que deberían haber incentivado que se adopten reglas e impuestos que restrinjan y desalienten exposiciones a riesgos ligados a las divisas. Ahora, los gobiernos deben tomar medidas rápidas para evitar ser responsables de estas exposiciones. Los procedimientos de quiebra expeditos y amigables con los deudores podrían garantizar una rápida reestructuración y podrían proporcionar un marco para la renegociación de las deudas.

Los gobiernos de los países en desarrollo también deben fomentar la conversión de tales deudas a bonos ligados al PIB o a otros tipos de instrumentos indexados. Aquellos que tienen altos niveles de deuda externa pero que tienen reservas, también deberían considerar la recompra de su propia deuda soberana en el mercado internacional de capitales, aprovechando que los precios de los bonos están en caída.

Si bien las reservas pueden proporcionar cierta protección para minimizar los efectos adversos de las salidas de capital, en la mayoría de los casos no serán suficientes. Los países en desarrollo deberían resistirse a la tentación de elevar las tasas de interés para frenar las salidas de capital. Históricamente, las subidas de tipos de tasas de interés han tenido poco efecto. De hecho, las tasas de interés más altas pueden ser contraproducentes debido a que dañan el crecimiento económico, al reducir aún más la capacidad que tienen los países para cumplir con sus servicios de deuda externa. Las medidas macroprudenciales pueden desalentar o retrasar las salidas de capital, pero tales medidas, también, pueden ser insuficientes.

En algunos casos, puede ser necesario introducir controles de capital que sean selectivos, dirigidos a objetivos determinados y delimitados en el tiempo, especialmente para flujos de salida a través de canales bancarios. Esto implicaría, por ejemplo, restringir las transferencias de capital entre bancos matrices en países desarrollados y sus filiales o sucursales en países en desarrollo. Siguiendo el exitoso ejemplo de Malasia en el año 1997, los países en desarrollo también podrían suspender temporalmente todas las retiradas de capital para estabilizar los flujos de capital y los tipos de cambio. Quizás este sea el único recurso que muchos países en desarrollo tienen para evitar una crisis financiera catastrófica. Es importante que dichos países actúen pronto.

http://economia.elpais.com/economia/2016/02/25/actualidad/1456427800_288955.html

Joseph E. Stiglitz es premio nobel de economía y Hamid Rachid es jefe de vigilancia económica global en Naciones Unidas.

Traducido del inglés por Rocío Barrientos.

035.- China: ‘Brexit’ sin pánico – Bethoven Herrera Valencia

La economía china se está reorientando, con un fortalecimiento de la producción y apertura discrecional al ingreso de capitales externos.

julio 31 de 2016 .- En septiembre se reunirá el G-20 en China, y en octubre el yuan comenzará a ser incluido en la cesta de monedas que sirven de base al DEG; existía incertidumbre del impacto que el ‘Brexit’ podía ocasionar en la estabilidad de la divisa china.

Cabe recordar que en enero del 2015 el yuan se depreció 1,9 por ciento, y en agosto 3 por ciento, causando salidas de capital estimadas en 700 billones y un trillón de yuanes ese año. Citigroup estima que 573 billones de yuanes salieron en el 2015, y Golmand Sachs calcula que 170 billones de yuanes salieron hacia Hong Kong, en tanto que el Banco Central de China reconoce en 330 billones el monto de tales movimientos. Por ello, el país necesitaba devaluar, sin los traumatismos que ocurrieron el pasado año y sin generar pánico, que alimentara la salida de capitales. Y la prueba del ‘Brexit’ fue crucial.

El yuan se devalúo solo 1 por ciento en junio, pues el Banco Central tiene pocas reservas en libras y yenes, monedas que tuvieron severas caídas; así mismo, las reservas chinas en divisas aumentaron 13-4 billones en junio del 2016, alcanzando un monto total de 3,21 trillones de dólares. El momento de mayor tensión ha pasado, y la desaceleración de la fuga de capitales obedece a mayores controles a los giros, facilidades para la repatriación de capitales y al temor de los chinos a endeudarse en el exterior frente al riesgo de futuras devaluaciones. (The Wall Street Journal, 8/junio/2016).

La deuda de los chinos en moneda extranjera era 1,1 trillones de dólares al término del 2015, y ha descendido hasta 500 billones de dólares, restando presión a las autoridades para el manejo del tipo de cambio, de modo que devaluará gradualmente al yuan hasta 6,8 por dólar para finales del 2016.

Estamos en presencia de una reorientación de la economía china, con fortalecimiento de la producción nacional y apertura discrecional al ingreso de capitales externos, con estricta supervisión para evitar una estampida de capitales.

Lo anterior comienza a generar reacomodamientos y contradicciones con las multinacionales que decidieron ubicarse en China en las últimas cuatro décadas buscando beneficiarse por sus bajos salarios, escasa regulación ambiental, ausencia de huelgas y menores costos en seguridad social; con la creencia ingenua de que lograrían evadir los mayores costos de Occidente, y que China seguiría siendo indefinidamente una gran zona franca maquiladora para ensamblar los componentes que se diseñaban en el exterior. Esta estrategia ha resultado suicida, pues la emergencia de poderosas marcas como Lenovo, Foton, Huawei y Alibaba ha cambiado el escenario en pocos años y no parece que las empresas occidentales tengan una clara táctica para enfrentar estos retos.

http://www.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/china-brexit-sin-panico-499213

034.- Se agrava la economía –  Eduardo Sarmiento

Las autoridades económicas no han logrado enfrentar la caída de los ingresos petroleros dentro de un marco de crecimiento. La solución consistió en darle rienda suelta a la devaluación y elevar la tasa de interés, lo que resultó en inflación que duplica la meta del Emisor y crecimiento económico de 2 %, cercano al aumento de la población. El modelo de libre cambio y de la inflación objetivo regulada por la tasa de interés hizo agua.

23 jul 2016.- Es hora de que se entienda el insuceso de la devaluación. No se cumplió el principio sagrado de la ortodoxia de que el alza del tipo de cambio aumenta las exportaciones y reduce las importaciones. Como el aumento de los precios de las importaciones ha sido mucho mayor que el de las exportaciones, las empresas han recortado la producción de las exportaciones para ampliar la sustitución de importaciones. La reducción de las compras externas se compensa por las menores ventas. La diferencia no ha variado considerablemente; el déficit en cuenta corriente se mantiene en 6 % del PIB.

Lo grave es que el alza de los precios de las importaciones se trasladó rápidamente a la producción doméstica y elevó la inflación a 8 %, y en el desespero, las autoridades económicas buscaron contrarrestarla subiendo paralelamente la tasa de interés. En cierta forma se cayó en el error conceptual de acudir a la austeridad monetaria para contrarrestar la inflación de costos ocasionada por la devaluación. Ambos aspectos ocasionaron una reducción del crédito y una caída del salario real que se llevaron por delante la actividad productiva.

La economía entró en un proceso acelerado de deterioro que aparece claramente registrado al final del primer semestre. El consumo de energía, los recaudos tributarios, las ventas del comercio y el empleo registran índices negativos. La industria, la agricultura, la minería, la energía, el comercio y la construcción pública y privada, que representan más de la mitad del producto nacional, en conjunto descienden con respecto al mismo período del año anterior. El pobre aumento de la producción se origina en algunas actividades menores de servicios que carecen de cifras confiables y en la entrada de Reficar, que es un efecto de una sola vez.

Lo anterior tiene una clara manifestación en el mercado laboral. En los últimos tres meses el empleo descendió con respecto al año anterior. La tasa de desempleo se sostiene porque los trabajadores, ante la decepción de no encontrar empleo, dejaron de buscarlo.

El desenlace no podía ser más alarmante. El ajuste externo por la vía de la recesión y el desempleo configuró un cuadro de crecimiento de 2 %, déficit en cuenta corriente de 6 % del PIB, déficit fiscal de 3,9 % del PIB e inflación de 8 %. No es necesario profundizar mucho para advertir que semejante estructura revela un estado de crisis insostenible. Infortunadamente, el camino escogido para rectificarla no actúa en la raíz de la dolencia. Para evitar el incumplimiento de la regla fiscal y tranquilizar a las firmas calificadoras de riesgo, el Gobierno ha presentado una reforma tributaria basada en la elevación del IVA y orientada a reducir el déficit fiscal a menos de 2,5 % del PIB. La fórmula acentuaría las tendencias recesivas y no corregiría el déficit en cuenta corriente, sin duda, la causa dominante de la crisis.

La alternativa es de Perogrullo. Lo que se plantea es un ajuste del desbalance externo por la vía de la reactivación. En la práctica se lograría por la baja de la tasa de interés, mantenimiento por ahora del déficit fiscal y su reducción gradual en el futuro, y, lo más importante, la adopción de una política industrial y agrícola, en el amplio sentido de la palabra, que propicie las exportaciones y las concilie con la sustitución de importaciones.

http://www.elespectador.com/opinion/se-agrava-economia

033.-Presentan proyecto de ley para bajar salario a congresistas pagándoles por sesión

Legisladores no recibirían salario por ausentismo

El próximo 20 de julio será radicada la iniciativa que llevaría a un pago máximo mensual de $13’789.080 a cada senador y representante, y no $27’929.064 como está estipulado hoy.

PARLAMENTO

15 jul 2016.- Los congresistas no sesionan durante cuatro meses del año, pero reciben su salario.

El “salario de la indignación”. Así es conocido en muchos círculos de opinión el reciente aumento decretado, del 7,77 %, en la remuneración de los congresistas, que les permitió pasar a devengar mensualmente $27’929.064. Como se sabe, los senadores y representantes a la Cámara sólo asisten a sesiones de comisiones y plenarias los días martes y miércoles, y eventualmente uno que otro jueves, mientras que el salario mínimo mensual que devengan gran parte de los colombianos es de $689.454 por un trabajo de 48 horas cada semana.

El Congreso de la República es una de las instituciones con mayor imagen desfavorable en el país y para muchos ciudadanos su trabajo es muy pobre y no se justifican ese tipo de salarios tan altos, por lo que en más de una ocasión se ha intentado que haya una reducción. En 2015, la senadora Paola Holguín, del Centro Democrático, y la representante Angélica Lozano, de la Alianza Verde, presentaron dos proyectos encaminados a bajarles el pago a los congresistas. Como era de esperarse, ambas iniciativas sucumbieron y una vez más, hace pocos días, volvió la cólera ciudadana al conocer del decreto del Gobierno con el aumento salarial para los “padres” de la Patria.

Sin embargo, una vez más en el Capitolio Nacional, a modo de mea culpa,empezó a ser impulsado un proyecto de ley para bajar esa mensualidad. El objetivo central es reducir de una manera significativa los gastos del Estado con respeto a cada congresista. El senador Jimmy Chamorro, del Partido de la U, uno de sus promotores, anunció que el próximo 20 de julio, cuando regresan del receso de mitad de año, se dará la presentación del texto que establecería el mismo régimen que tienen los concejos municipales en Colombia: con pago por sesión laborada.

La intención es que se devengue un salario mínimo por cada sesión con un máximo de 20 sesiones al mes. Eso significaría que los legisladores pasarían a ganar $13’789.080, reduciendo casi en dos terceras partes los gastos directos que implica cada uno de ellos en Senado y Cámara.

Y al margen del objetivo central de bajar el salario, también se pasaría a combatir el fenómeno de ausentismo, que periódicamente tiene en el ojo del huracán al Congreso, ya que quien no vaya a las sesiones, no recibiría salario.

“Si el Congreso quiere dar el mensaje adecuado al país, debe adelantar una reforma en este sentido. Es hora de cambiar la mentalidad para que quien llegue al Senado o la Cámara entienda que no va por un beneficio monetario, sino como un acto de servicio al país”, explicó Chamorro.

Pero el proyecto va más allá al señalar que no habría pago por el período que no se esté en labores. El reglamento del Congreso establece que las sesiones van del 20 de julio al 16 de diciembre y del 16 de marzo al 16 de junio de cada año, tiempo de sesiones ordinarias. Aunque suene insólito, los legisladores no sesionan en cuatro meses del año e igual reciben su remuneración mensual.

Poco a poco el proyecto de Chamorro va recibiendo el respaldo de algunos de sus homólogos. Precisamente el presidente de la U, Armando Benedetti, dijo que cualquier cosa que se haga para que la gente no se gane el sueldo sin trabajar, está bien. “Buscaré el consenso con los otros colegas del partido para que acompañen esa iniciativa”, dijo.

Esenador Alfredo Ramos, del Centro Democrático, anunció por su parte que acompañará el proyecto porque los ciudadanos quieren un Congreso más austero y que trabaje: “El pago por sesión serviría mucho frente al fenómeno de falta de quórum, que es la peor ofensa para los electores”, enfatizó.

Con una justicia cuestionada y tras la caída en la Corte Constitucional de la Comisión de Aforados y el Consejo de Gobierno Judicial para revivir a la desacreditada Comisión de Acusación y al Consejo Superior de la Judicatura, hay voces que insisten en el camino de una constituyente para reformar esa rama. Y en el Congreso saben que si eso se da, de “carambola” podría implicarlos. Por eso muchos creen que llegó la hora de autorreformarse y proyectos como este son un primer paso.

http://www.elespectador.com/noticias/politica/presentan-proyecto-de-ley-bajar-salario-congresistas-pa-articulo-643608

032.- ¿Quién detendrá la inflación? – Luis Carvajal Basto

El 8.65% al que llegamos en junio demuestra que el Banco de la República fracasó. ¿Por qué? Los funcionarios no son responsables solamente por lo que hacen sino por lo que dejan de hacer. Le toca al gobierno, aunque tarde, actuar a fondo, porque  la inflación sigue galopando y el alza de las tasas de interés está asfixiando el crecimiento.

10 julio 2016.- La cifra de inflación es la mayor desde diciembre de 2.000  y más del doble de la meta  para 2016 (4%), lo que no deja de ser contradictorio en vista de la reducción   del crecimiento esperado   hasta un probable 2.5%, el cual no es solamente imputable a la disminución de las exportaciones petroleras o a los sucesivos apretones en el gasto del gobierno.

El impacto de la devaluación y la reducción de la oferta en los precios han sido superiores, en sus efectos, a las alzas en las tasas de interés recetadas equívocamente  por el Banco de la República que han contribuido, en cambio, al freno de la economía. Porque no se trata de una inflación de demanda sino de oferta y de costos.

Desde esta y muchas otras opiniones advertimos que la subida de tasas de interés resultaría inocua para controlar la inflación. Ahora, faltando mucho de sus efectos por verse, esperamos  que no  conduzca  a un escenario de reducción del crecimiento combinado con inflación desbordada; es decir, estanflación.

El alza de tasas, inútil para controlar una inflación generada en la oferta, ha estado, más bien, dirigida  a prevenir el colapso cambiario que  generaría un alza de intereses  en  Estados Unidos, cosa que no ha ocurrido. El Banco  ha quedado en el peor de los mundos: con el pecado  y sin  género mientras  miembros de la junta parecen sorprendidos porque sus remedios no sirven.

Esto ocurre en un momento en que la economía  ha mejorado tres puntos, desde febrero, en la manera en que los colombianos perciben sus principales problemas, como  señala la encuesta  Gallup publicada la semana pasada, y el indicador de Confianza Industrial de Fedesarrollo ha mejorado hasta “el nivel más alto para ese mes(Mayo) desde 2011”. Pese a ello, no podemos engañarnos: se trata de los efectos de la tasa de cambio que ha hecho más competitiva la industria pero, a través de la inflación, ha deteriorado la capacidad de compra.

Es cierto que  salarios e ingresos  reales han disminuido más allá del incremento en el salario  decretado en diciembre (7%), pero un nuevo aumento  aceleraría las presiones inflacionarias. Mejor dicho: más nos demoraríamos en decretarlo, como  piden las centrales obreras, que las alzas de precios en devorarlo. Aunque nos encontramos en un momento políticamente complejo, por la inminencia del plebiscito,  lo más razonable sería que la dirigencia sindical entre en razón sin producir  daños colaterales.

Es la oportunidad para reconocer que en el desbordamiento de la inflación, además de las decisiones erráticas del Banco, hemos tenido problemas de gestión. Desde los paros campesinos siguiendo con el impacto del niño y ahora  el paro  del transporte, se ve más claramente que la gestión de algunos ministerios no ha sido afortunada.

 Echarle culpas al clima no es, precisamente, un modelo de gobierno. Sabemos que una cosa es la economía y otra la política económica o la gestión gubernamental, pero el paro transportador, por ejemplo, ha revelado la magnitud de  asuntos pendientes que se han mantenido debajo de la mesa: el recién llegado ministro ha debido afrontar una situación incubada durante años en los que peajes desbordados, precio de los combustibles y sobreoferta de transporte convergen sin que sea función del gobierno colocar un flete “artificial”. Pobre ministro. ¿Qué dirá el Vicepresidente Vargas Lleras, director supremo de ese ministerio  desde hace años?

¿No debimos importar más, y oportunamente,  alimentos que dispararon los precios?; ¿Sirvieron de algo las medidas de fomento al sector agrícola luego de los paros campesinos? El paro de transporte, por su contribución a la inflación, afecta el interés general que está por encima de los que puedan reclamar los transportadores.

¿No es hora de ejercer la autoridad de que  el ministerio está investido?
Mientras varios altos funcionarios le echan culpas al clima y al cielo por lo que dejaron de hacer y otros guardan silencio por sus aspiraciones electorales, la inflación sigue galopando y las tasas de interés asfixiando el crecimiento.

Adiós Amigo: con inmenso dolor registramos la partida de Cesar González Muñoz, maravilloso ser humano, gran economista; compañero  de causas y luchas Liberales, y leal amigo. Gracias muy querido Cesar. Hasta siempre.

http://www.elespectador.com/opinion/quien-detendra-inflacion

031.-Censo agropecuario aún en ciernes – Amadeo Rodríguez Castilla*

Los resultados no aparecen gracias a gestión deficiente y contaminación clientelista

Cuando finalmente el gobierno Santos toma la decisión política de realizar el Censo Agropecuario, entre otras razones por la presión de las protestas de las llamadas cumbres agropecuarias, el país estaba ad portas de los debates electorales parlamentarios y presidenciales de 2014, y el entonces director del Dane, Jorge Bustamante, sugirió realizarlo después de esas dos elecciones, por la obvia interferencia que el clientelismo local podría tener en su realización, lo cual iba en detrimento de la calidad de este proyecto, propuesta que el gobierno central no aceptó por lo que se produjo la renuncia de Bustamante.

En la enérgica carta de respuesta del Presidente Santos le decía a Bustamante que era de la responsabilidad del director del Dane “blindar el censo de la interferencia política”, y que el país no podía sujetar la ejecución de los planes gubernamentales a la ejecución de unos procesos electorales. Por supuesto que ello generó un debate público, en el cual se destacó una columna en El Tiempo, de la ex ministra Cecilia López, “Censo con mermelada”, en la cual defendió la gestión de Bustamante y declaró que no conocía al primer director del Dane que se atreviera a desafiar la voracidad de los políticos locales.

Es que el Censo adquirió una importancia coyuntural muy especial para el clientelismo local por cuanto, su realización, estaba justificada técnicamente por el rubro de Ciencia y Tecnología, cuyos recursos no estaban sujetos a la prohibición de contratar en épocas electorales de acuerdo con la ley de garantías.

En ese contexto, comienzan los apuros para ejecutar los recursos del Censo con el nombramiento del actual director del Dane, Mauricio Perfetti, un tecnócrata de buenas calificaciones académicas pero con una casi nula experiencia en los menesteres de la información y la estadística y mucho menos en la realización de una operación estadística de campo, como es la complejidad de un censo agropecuario.

Dicho nuevo funcionario declaró, sin todavía posesionarse, ni conocer ni tener contacto con los profesionales y técnicos responsables, que el censo se realizaría tal como estaba previsto en la programación cuya primera etapa estaba a quince días de su posesión.

Lo que siguió fue una carrera contra el tiempo para suscribir el convenio de administración y gestión de recursos con Fonade, contratación de personal supernumerario, y adquisición de los bienes y servicios necesarios para su realización, entre los cuales se contaban los dispositivos móviles de captura (DMC) que tanto éxito tuvieron en el Censo General 2005, en la administración de Ernesto Rojas Morales.

A marchas forzadas se realizó la capacitación de los funcionarios locales cuyos nombres llegaban con el aval y filtro político de los respectivos alcaldes y  según algunos testimonios de los capacitadores, que del nivel central se desplazaron a cumplir esa tarea, muchos de los cuales expresaban su decepción por el escaso nivel del recurso humano a capacitar, muchos de los cuales llegaban cuando ya la operación estaba en marcha y, sin embargo, había que incluirlos.

Por ello, fue evidente en la primera etapa, el escaso dominio que tenían esos encuestadores de los dispositivos móviles de captura (DMC) y lo defectuosa que resultó la captura de la información de campo problema que, cuando adquirió dimensiones colosales obligó a volver al formulario en papel para intentar superar esa contingencia.

En enero de 2015 el DANE publicó un costoso aviso en una edición dominical de El Espectador, en el que se le informaba al país que ya el censo se había terminado y señalaba algunas características sobre sus bondades. De inmediato revisé la respectiva página web y al no encontrar información alguna llamé al Banco de Datos del Dane en donde no tenían información al respecto y lo mismo me dijeron, con carácter confidencial, profesionales que habían tenido importantes responsabilidades técnicas en su organización.

Por tal razón escribí en El Tiempo una columna en la que decía que tal información no era exacta pues, un proyecto estadístico de esta magnitud, se considera terminado cuando se entregan la totalidad de sus resultados que, en este caso, estaban representados por  alrededor de 500 cuadros de salida o tabulados, habida consideración que el formulario tenía 180 preguntas, los que debían mostrar la realidad del sector agropecuario a los niveles nacional, departamentales y municipales.

El Dane no se pronunció al respecto y más bien  optó por una estrategia de distracción de la opinión, consistente en hablar de la realización de un nuevo censo de población en el cual, según entrevista a su director publicada en El Espectador, uno de los aspectos “novedosos”, sería incluir a la población habitantes de calle. De nuevo le respondí, en otra columna, que esa supuesta novedad ya el Dane la venia incluyendo desde los dos últimos censos y que, por ejemplo, el General de 2005 en Bogotá, se realizó  en colaboración con la Policia Nacional y las entidades del área social del Distrito, previa sensibilización de la gente del Bronx y demás “ollas” que entonces existían.

Esa columna la concluí diciendo que no era posible que el país fuera a entregarle al Dane $350.000 millones para realizar ese nuevo censo, sin que estuvieran listos el total de resultados del censo agropecuario, lo cual era más grave en una situación de crisis fiscal como la que se anunció desde 2015.

A mediados de 2015, se hizo una gran promoción mediática, con el Presidente Santos y ministros a bordo, de la supuesta entrega, por fin, de los resultados del censo agropecuario. Pero lo que allí se hizo fue una operación de fachada estadística, al presentar los grandes agregados nacionales de unas pocas variables pero sin presentar los respectivos subtotales territoriales. Incluso se incurrió en un gran error conceptual y metodológico al presentar, como resultado del censo, la variable de pobreza multidimensional cuando los expertos saben que esa variable no se deriva como un resultado inmediato del censo, sino que es una especie de indicador sintético es decir, que es producto de la suma de un gran número de indicadores,  muchos de los cuales son obtenidos  de otras fuentes, por ejemplo registros administrativos.

Luego se dijo que semanalmente se irían haciendo entregas  del resto de resultados pero después de un año de que tal ejercicio se inició,  los resultados totales todavía no aparecen, tal como ellos deben ser presentados de acuerdo con la normatividad estadística internacional que, para este caso, es el manual de la FAO.

Lo mas grave es que los pocos resultados presentados han sido objeto de cuestionamientos por los académicos que trabajan el tema, especialmente de la Universidad Nacional,  y por las agremiaciones del sector las cuales exigieron explicaciones, en su momento, al director del Dane, quien poca claridad hizo al respecto en la reunión llevada a cabo a tales efectos.

Un último aspecto que atañe a la transparencia es que, cuando se hizo la programación del censo, que debió servir de base para la elaboración y sustentación del respectivo documento CONPES, el total de recursos previstos era de $220.000 millones con un total de funcionarios a contratar  de 15.000; sin embargo, por declaraciones de prensa del director se supo que el censo tuvo un costo total de $350.000 millones y que se habían contratado 25.000 personas. Cuando traté de confrontar esas cifras con la programación inicial me encontré con la sorpresa de que, no solo la programación inicial había desaparecido de la página web sino también el respectivo documento Conpes.

¿Habrá hecho, la Contraloría General de la República, la evaluación pertinente del trazado documental que se realiza como parte de los resultados de una buena auditoría?

Es una lástima que un proyecto tan estratégico en la coyuntura actual de avances en el proceso de paz, acuse tan protuberantes debilidades y falencias debidas, principalmente, a la deficiente gestión gerencial y la contaminación clientelista.

*Economista consultor

031.-En la coyuntura del niño  Colombia importó la mayor cantidad de productos agropecuarios en 20 años

Según la SAC, la situación se ha presentado, entre otras cosas, por la alta demanda de alimento balanceado para animal. Entre las importaciones que más aumentaron se encuentran las de maíz. /Bloomberg

27 jun 2016.- En abril Colombia importó 1,6 millones de toneladas de productos agropecuarios y agroindustriales, por un valor de US$612 millones, de acuerdo con un análisis hecho por la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC). Las cifras significan un aumento de 73% en volumen y 21,2% en valor, si se compara con el mismo mes en 2015.

Según la SAC, lo anterior indica que abril de 2016 ha sido el mes que ha presentado mayor volumen importado de estos productos en los últimos 20 años.

En lo corrido de enero a abril, el volumen comprado en el exterior alcanzó 4,9 millones de toneladas, por un valor de US$2.000 millones, cifras que, comparadas con las reportadas en igual periodo de 2015, representan aumentos de 24,4% en volumen y un ligero descenso -0,3% en valor. La SAC explicó que la situación se dio por los bajos precios internacionales de los productos agropecuarios.

Las importaciones de productos que más aumentaron fueron, entre otras, las de maíz, torta de soya y aceite de palma. En meses pasados, el gremio palmero, Fedepalma, se opuso al desmonte de aranceles que implementó el gobierno para las compras externas de grasas y aceites. La medida buscaba frenar la inflación (Lea Fedepalma también dice que política comercial del Gobierno es contradictoria).

“La devaluación del peso frente al dólar, que para los últimos seis meses reporta un nivel de 26% promedio anual, no ha contribuido a reducir las compras externas de alimentos y materias primas agropecuarias como se tenía previsto, pues al parecer los bajos precios internacionales compensan el incremento por tasa de cambio”, analizó la SAC.

El gremio agregó que el dinamismo de los sectores avícola y porcícola aumentó la demanda de alimento balanceado, que se produce a partir de productos como el maíz. La demanda de alimento “no pudo ser suplida con producción nacional, debido a la pérdida de áreas sembradas y al descenso en los rendimientos por hectáreas causados por la fuerte sequía y las altas temperaturas provocadas por el fenómeno de El Niño”, aseguró la SAC.

También es preciso recordar que estas cifras se dan al tiempo que el Gobierno trata de promover la siembra de un millón de hectáreas nuevas de productos como maíz y soya, para la sustitución de importaciones, a través de la estrategia llamada Colombia Siembra.

Pero, como expuso la SAC, “para la temporada 2015-2016 se reportó una caída del 33% en la producción de maíz, descenso que se atribuye a la pérdida de 44.316 hectáreas sembradas y a la afectación de otras 85.000”.

http://www.elespectador.com/noticias/economia/colombia-importo-mayor-cantidad-de-productos-agropecuar-articulo-640242

Las finanzas y el fin del conflicto      Salomón Kalmanovitz 

La firma del cese al fuego bilateral definitivo toma al Gobierno en una situación financiera difícil.

26 jun 2016.-El Marco Fiscal de Mediano Plazo, revelado el 15 de junio pasado, informa que el déficit fiscal para 2016 sería de casi 4% del PIB, zafándose momentáneamente de la llamada regla fiscal que se impuso la primera administración Santos. Se trata de un compromiso de disciplina fiscal que pierde credibilidad si se rompe al poco tiempo de adoptarse.

Los mercados reaccionaron negativamente con la noticia y eso llevó a la liquidación de bonos del Gobierno colombiano por los inversionistas extranjeros, algo que también hacen los locales, y el peso se devaluó adicionalmente. Después se ha presentado una gran volatilidad en todo los mercados globales que se enfrentan a un escenario desconocido y peligroso como es el resquebrajamiento de la Comunidad Europea de Naciones. Es el primer gran triunfo de la derecha nacionalista y xenofóbica contra la arquitectura pacifista y solidaria que surgió de las ruinas y de la muerte de buena parte de las juventudes europeas que participaron en las dos guerras mundiales que explotaron en 1914 y 1939. La comunidad europea es el lado progresista de la globalización: reduce las barreras al libre flujo de mercancías, capitales y personas en un gran mercado regional, dotado de un enorme poder adquisitivo.

La ampliación del déficit fiscal en Colombia se debe a la práctica desaparición de la renta petrolera, pero también a una ampliación del gasto público que ha cobijado la captura de muchas entidades del Estado por los políticos y sus huestes de funcionarios procaces e incompetentes, según Luis Guillermo Vélez de Eafit. Eso aplica a la Superintendencia de Notariado (¡$1 billón!), a la Procuraduría ($159.000 millones) en particular, ente parasitario y contraproducente en manos de la ultraderecha, pero también a sin número de instituciones como la Auditoría Nacional más la Contaduría ($55.000 millones), la Defensoría del Pueblo (¡$453.000 millones!), las veedurías y las CAR ($71.000 millones) que se empacan de funcionarios bien pagos pero disfuncionales. La propia Presidencia ha venido creando una burocracia paralela costosa para ejecutar programas sociales que duplica las funciones de otros entes estatales, pero que cuenta con empleados mejor pagos.

El faltante fiscal es también consecuencia de la corrupción que pudo haberse tragado una parte sustancial de la renta petrolera, asociados a los extra costos de Reficar que representan dos puntos del PIB. Los costos adicionales a los presupuestados no han sido aclarados por los entes que deben investigarlos ni han provocado una sola renuncia de los involucrados, a diferencia de Petrobras, que provocó la caída de un Gobierno y el encarcelamiento de muchos políticos tocados por el escandalo. El faltante allá fue la mitad de lo que presuntamente se perdió en Colombia.

Lo que está haciendo el Gobierno es recortar la inversión porque el resto del presupuesto es inamovible, a pesar de la irracionalidad clientelista, lo cual compromete el futuro de la infraestructura y reduce la posibilidad de destinar recursos a las regiones más dañadas por el conflicto.

Falta ver con qué sale el Gobierno en su propuesta de reforma tributaria. Debe presentarla con urgencia para disipar las dudas que se extienden sobre su voluntad de obtener los recursos requeridos, pero sobre todo debe asegurar que salgan de los bolsillos que mejor puedan soportarlos.

http://www.elespectador.com/opinion/finanzas-y-el-fin-del-conflicto

030.-La creación de una sociedad del aprendizaje –  Joseph E. Stiglitz 

Nueva York – Los ciudadanos de los países más ricos del mundo han llegado a pensar que sus economías se basan en la innovación. Pero la innovación ha sido parte de la economía del mundo desarrollado durante más de dos siglos. De hecho, durante miles de años, hasta la Revolución Industrial, los ingresos se encontraban estancados. Posteriormente, el ingreso per cápita se disparó, aumentando año tras año, y solamente se vio interrumpido por los efectos ocasionales de las fluctuaciones cíclicas.

El economista y premio Nobel Robert Solow señaló alrededor de sesenta años atrás que, en gran medida, los aumentos en ingresos no se deberían atribuir a la acumulación de capital, sino que se los deberían atribuir a los avances tecnológicos – es decir, al aprendizaje de cómo hacer las cosas mejor. Si bien una parte del incremento de la productividad refleja el impacto que tienen los grandes y espectaculares descubrimientos, una gran parte de dicho incremento se ha debido a cambios pequeños y graduales. Y, si ese es el caso, tiene sentido centrar la atención en cómo las sociedades aprenden, y qué es lo que se puede hacer para promover el aprendizaje – incluyendo la promoción de cómo aprender a aprender.

Hace un siglo, el economista y politólogo Joseph Schumpeter argumentó que la virtud central de la economía de mercado era su capacidad para innovar. Sostuvo que el enfoque tradicional de los economistas sobre los mercados competitivos se ubicaba en el lugar equivocado; lo que importaba era la competencia por el mercado, no la competencia dentro del mercado. La competencia por el mercado fue lo que condujo hacia la innovación. Una sucesión de monopolistas conduciría, según este punto de vista, a niveles de vida superiores en el largo plazo.

Las conclusiones de Schumpeter se han visto sometidas ante pruebas. Los monopolistas y las empresas dominantes, como por ejemplo Microsoft, en realidad pueden inhibir la innovación. Si dichas empresas no son sometidas a revisiones por parte de las autoridades antimonopolio, ellas pueden involucrarse en comportamientos contrarios a la competencia que refuercen su poder monopólico.

Además, puede que los mercados no sean eficientes ya sea en cuanto al nivel o a la dirección de las inversiones destinadas a la  investigación y el aprendizaje. Los incentivos privados no se encuentran bien alineados con los beneficios sociales: las empresas pueden obtener ganancias de las innovaciones que aumentan su poder de mercado, que aquellas que les permiten eludir regulaciones, o de las que canalizan rentas que de otra manera irían a ser aprovechadas por otros.

Pero una de las ideas fundamentales de Schumpeter ha quedado bien parada después de ser sometida a pruebas: una vez que se tome una perspectiva de innovación/aprendizaje a largo plazo, puede que las políticas convencionales que se centran en la eficiencia a corto plazo no sean deseables. Esto es especialmente cierto para los países en desarrollo y los mercados emergentes.

Las políticas industriales – mediante las cuales los gobiernos intervienen en la asignación de recursos entre sectores o intervienen para favorecer más a algunas tecnologías en comparación a otras – pueden ayudar a aprender a las “economías incipientes”. El aprendizaje puede ser más marcado en algunos sectores (como por ejemplo en el sector de la manufactura industrial) en comparación con otros, y los beneficios de dicho aprendizaje, incluyendo el desarrollo institucional necesario para el éxito, podría extenderse a otras actividades económicas.

Este tipo de políticas, una vez adoptadas, han sido blanco frecuente de críticas. Se dice a menudo que el gobierno no debería involucrarse en la selección de ganadores. Según dichas opiniones, el mercado actúa de mucha mejor manera cuando se deben realizar estas decisiones.

Sin embargo la evidencia al respecto no es tan convincente como aseveran los defensores del libre mercado. El sector privado de Estados Unidos fue notoriamente malo en lo que se refiere a la asignación de capital y la gestión del riesgo durante los años previos a la crisis financiera mundial; al mismo tiempo se tienen estudios que demuestran que los rendimientos promedio para la economía que provienen de proyectos gubernamentales de investigación son, en los hechos, más elevados que los rendimientos promedio provenientes de los proyectos que son llevados a cabo por el sector privado – especialmente debido a que el gobierno invierte con más énfasis en importantes investigaciones básicas.  Uno solamente tiene que pensar en los beneficios sociales que se pueden retrotraer a la investigación que condujo hacia el desarrollo de la red de Internet o al descubrimiento del ADN.

Pero, dejando de lado dichos éxitos, el propósito de la política industrial no es de ninguna manara elegir a ganadores. Por el contrario, las políticas industriales exitosas identifican fuentes de externalidades positivas – es decir, sectores donde el aprendizaje puede generar beneficios en la economía.

Visualizar las políticas económicas a través de las lentes del aprendizaje ofrece una perspectiva diferente sobre muchos temas. El gran economista Kenneth Arrow hizo hincapié en la importancia de aprender haciendo. La única manera de aprender lo que se requiere para el crecimiento industrial, por ejemplo, es tener un sector industrial. Y eso puede requerir que se garantice que el tipo de cambio del país sea competitivo o que se garantice acceso privilegiado al crédito para ciertas industrias  – tal como lo hicieron un número de países de Asia oriental como parte de sus estrategias de desarrollo notablemente exitosas.

El concepto de economía incipiente es un argumento convincente a favor de la protección industrial. Por otra parte, la liberalización de los mercados financieros puede socavar la capacidad que tienen los países para aprender otro conjunto de habilidades que son esenciales para el desarrollo: la forma de asignar recursos y gestionar riesgos.

Del mismo modo, la propiedad intelectual, si no se la diseña correctamente, puede ser un arma de doble filo cuando se la ve desde una perspectiva de aprendizaje. Si bien puede aumentar los incentivos para invertir en investigación,  también puede aumentar los incentivos para actuar con secretismo – lo que impide el flujo de conocimiento, que es esencial para el aprendizaje, mientras que al mismo tiempo alienta a que las empresas maximicen lo que obtienen del conjunto de conocimientos colectivos y minimicen lo que aportan a dicho conjunto. En este escenario, el ritmo de innovación, en los hechos, se reduce.

En términos más generales, muchas de las políticas (especialmente las relacionadas con el neoliberal “Consenso de Washington”) que fueron impuestas a los países en desarrollo con el noble objetivo de promover la eficiencia en la asignación de recursos, hoy en día realmente impiden el aprendizaje, y por lo tanto conducen, a la larga, hacia estándares de vida más bajos.

Prácticamente cada una de las políticas gubernamentales, de forma deliberada o no, para bien o para mal, tiene efectos directos e indirectos sobre el aprendizaje. Los países en desarrollo, donde los formuladores de políticas están conscientes de estos efectos son más propensos a cerrar la brecha de conocimiento que los separa de los países más desarrollados. Los países desarrollados, por su parte, tienen la oportunidad de reducir la brecha entre las prácticas promedio y las mejores prácticas, y de evitar el peligro del estancamiento secular.

https://www.project-syndicate.org/commentary/joseph-e–stiglitz-makes-the-case-for-a-return-to-industrial-policy-in-developed-and-developing-countries-alike?versio

Traducido del inglés por Rocío L. Barrientos.

029.-Decreciendo – Salomón Kalmanovitz

12 jun 2016.- Los resultados del DANE sobre el crecimiento de la economía colombiana en el primer trimestre de 2016 son preocupantes. Aunque la cifra del PIB no parece mala, pues creció 2,5 % al compararla con las del pasado, sí refleja que entramos en una senda de desarrollo decreciente.

Una cifra más informativa es el crecimiento entre el trimestre IV de 2015 y el I de 2016, que fue de sólo 0,2 %, lo cual, proyectado para todo el año de 2016, arrojaría un 0,8 %. Aunque en Colombia no se le presta atención, esta medida es la más utilizada en Estados Unidos y Europa pues permite auscultar de alguna manera cómo será el crecimiento futuro. Se acabaron entonces los años locos en los que crecíamos a tasas muy elevadas y se despertaban los espíritus animales de los empresarios nacionales y extranjeros.

Francisco Azuero calcula en su blog que el ingreso nacional disponible cayó en 1 % para el primer trimestre de 2016. A diferencia del PIB, el ingreso nacional sustrae las utilidades repatriadas de la inversión extranjera y los intereses pagados por la deuda externa del país, tanto pública como privada, y suma las transferencias que los colombianos laborando en el exterior envían a sus familias. Se trata entonces de una medida que refleja mejor la salud de la economía; revela en particular la fortaleza de la demanda agregada que recae sobre la producción nacional.

La devaluación ha servido para desviar esa demanda por las importaciones hacia la producción local. Gracias a ello, la industria creció 5,3 %, dato tergiversado por la entrada en operación de la Refinería de Cartagena, cuya producción creció más de 20 %, mientras que varias ramas industriales declinaron. La agricultura, por su parte, creció sólo 0,7 %, dada la fuerte sequía que azotó al país hasta abril de este año, lo que también originó una mayor presión inflacionaria.

La construcción creció 5,2 %, casi toda explicada por vivienda y oficinas, ya que las obras civiles crecieron sólo 0,4 %, a pesar de los anuncios de la Vicepresidencia sobre la iniciación de megaautopistas. Si cruzamos el dato de construcción privada con el del ingreso nacional, se prende otra alarma: el acervo de construcciones nuevas sin venderse aumentará, algo confirmado por una baja en el precio de la vivienda tanto nueva como usada. Eso puede deteriorar el balance de los bancos que hicieron préstamos tanto a los constructores como a las personas que adquirieron vivienda, en especial a los que se dedicaron a especular con ella. La quiebra de Pedro Gómez, gran urbanista en todas las ciudades del país, tiene que ver con esta preocupante situación.

La rama financiera creció 3,8 % y se trata de una intermediación donde el valor generado es la diferencia entre las tasas de interés de captación y las de colocación. El crédito apalanca tanto la inversión como el consumo, pero se lleva una buena tajada de las utilidades de las empresas y de los ingresos de las familias. El debilitamiento de la actividad económica también pondrá a prueba la resistencia del sistema financiero frente a las turbulencias que se le vienen encima.

El Gobierno vacila entre tanto en proponer al Congreso la reforma tributaria que, de aumentar el IVA, frenaría más el consumo de los hogares. Sin embargo, si introduce impuestos a los dividendos, grava la propiedad accionaria y castiga a las fundaciones con que se evaden impuestos, podría financiar la inversión en obra pública y con ella contrarrestar el debilitamiento de la demanda.

http://www.elespectador.com/opinion/decreciendo

028.- Bandazos cambiarios – Eduardo Sarmiento

El Banco de la República anunció en días pasados su propósito de intervenir el mercado cambiario y procedió a vender US$420 millones. La medida fue seguida por el alza del dólar a $3.100.

En mayo 7, en una entrevista a El Espectador, el gerente del Banco de la República señaló que habría sido un gran error defender el nivel del dólar. A los 15 días siguientes cambió de opinión.

En desarrollo de la última junta directiva, anunció con bombos y platillos que el Banco de la República intervendría el tipo de cambio y que para tal efecto vendería US$500 millones. Al día siguiente el ministro de Hacienda lo desautorizó. Sin contemplaciones, suspendió la operación cuando iba en US$420 millones y declaró que aplicaría otros procedimientos para controlar la inflación.

La intervención cambiaria requiere un sistema sólido de programación y continuidad. La decisión de vender dólares sólo tiene sentido si al mismo tiempo se señala que el manejo se mantendrá hasta alcanzar el propósito de bajar o sostener el tipo de cambio. Pero si, en su lugar se suspende la operación, la política se torna inefectiva, equivale a quemar en físico los dólares y termina beneficiando a los especuladores.

Las contradicciones y desautorizaciones revelan que el Banco de la República no ha podido reponerse del desacierto de haber promovido una devaluación masiva que colocó la inflación en más del doble de la meta. La solución dentro de la cartilla del Banco de la República ha resultado destructiva. La inflación generada por ellos mismos se ha buscado controlar con alzas de tasas de interés que han provocado el desplome del crédito.

El balance es lamentable. Al cabo de dos años de la caída de los precios del petróleo, el país no ha avanzado en el diagnóstico ni la solución. Por razones que expliqué en su momento, luego de una devaluación del 60 %, el déficit en cuenta corriente se mantiene en 6,0 % del PIB, la inflación y la tasa de interés se duplicaron y el crecimiento de la cartera bancaria se redujo a la tercera parte en términos reales. Estamos ante la típica devaluación recesiva. El empleo dejó de crecer y el producto nacional entró al sendero del 2 %.

El país regresó a mediados del siglo XX, cuando se vio abocado a devaluaciones masivas que terminaban en inflación y caída de la producción y desempleo. En esa época se aprendieron las ventajas del ajuste gradual del tipo de cambio y del tratamiento selectivo de las crisis cambiarias. En virtud de esos dos elementos, el país avanzó en un estatuto cambiario que dejó atrás la crisis cambiaria y le significó en el período 1962-1980 el mayor crecimiento registrado de la historia.

Claro está que el país podía realizar una devaluación expansiva dentro de una concepción que se apartara del modelo universal del FIM, que predice que el aumento del tipo de cambio da lugar a un aumento similar de las exportaciones y contemplara la experiencia histórica. Tal habría sido el caso de una política de abierta intervención en el mercado cambiario para mantener la devaluación gradual y evitar que el dólar no superara los $2.700, establecimiento de condiciones diferentes para las exportaciones industriales y agrícolas, y las importaciones mediante la introducción de un certificado de cambio, el mantenimiento del déficit fiscal y la ampliación del crédito privado.

El país se encuentra ante una encrucijada. No se ha reconocido que la devaluación y el libre cambio fracasaron ni la necesidad de adoptar un esquema diferente al del FMI y las firmas calificadoras de riesgo. Está visto que la corrección al monumental déficit en cuenta corriente y el freno de las tendencias recesivas no se podrán lograr sin la intervención del tipo de cambio, el tratamiento preferencial a la industria y la agricultura, y la expansión del crédito.

http://www.elespectador.com/opinion/bandazos-cambiarios

027.-Privatización con cifras artificiales – Eduardo Sarmiento

28 mayo 2016 .-En una columna publicada hace un mes mostré cómo la información reportada por el gerente de la ETB para justificar la venta de la empresa contenía una alta dosis de juego contable. Las pérdidas para los años 2014 y 2015 que fueron empleadas para ilustrar el fracaso de la empresa se basan principalmente en la transición a la información NIIF.

Es ampliamente reconocido que la evolución de los ingresos es el indicador más representativo de la estructura de las empresas y de su potencial, toda vez que captura tanto su capacidad de expansión física como la de penetrar en los mercados. Por lo demás, debido a su simplicidad y generalidad no es fácil de manipular. Óigase bien.

Luego de que los ingresos de la empresa descendieron durante diez años, la tendencia cambió en 2012, cuando se inició la transformación. Dichos ingresos crecieron 1,5 en 2013, 0,5 en 2014, 3,3 en 2015 y 6 % en el primer trimestre de 2016. Aún más diciente, en 2015 el avance de la ETB fue mayor que el de Claro y Telefónica, y de acuerdo con estimativos de expertos de la empresa, este año superará el 10 %.

Lo anterior tiene un claro reflejo en la historia bien contada. En la década anterior a 2012 la inversión creció por debajo de la depreciación y la concentración en la telefonía fija se mantuvo. El programa de modernización digital, que significó el fortalecimiento de internet, telefonía móvil y televisión, así como la ampliación de la inversión en $1,8 billones cambiaron drásticamente el comportamiento. Las actividades diferentes a la telefonía fija pasaron a crecer por encima de 5 %, con claros visos de incrementarse. En el primer trimestre internet creció 13 % y telefonía móvil 180 %.

Este parte de éxito no lo divulgó la empresa ni lo registró el Concejo, pero lo percibieron con enorme claridad los accionistas que siguen a diario la evolución de la empresa. La recuperación de los ingresos ha ido de la mano de la cotización de la acción, que se elevó 45 % en dos años.

El manejo de las cifras explica en buena medida la irregularidad del proceso. La aprobación al Concejo se presentó dentro del trámite del Plan de Desarrollo, que de entrada impedía el análisis detallado de la decisión señalado en la Ley 226 de 1995. De acuerdo con esta ley, los estudios de enajenación se deben presentar en los 60 primeros días del año para que los legisladores puedan estudiarlos y perfeccionarlos. El requisito no se cumplió y, lo más grave, el principal estudio, que de acuerdo con la misma ley es la valoración de la empresa, no existe.

Ni más ni menos, el Concejo está en trance de aprobar la enajenación de un activo de más de cien años sin conocer su valor. La cifra de $2,1 billones presentada en el documento del Plan de Desarrollo no pasa de ser una opinión más para demeritar la empresa. Como se verá en algún momento, en cualquier ejercicio serio la valoración de la empresa resultará muy por encima de esa suma, y dejará sin piso la cantaleta de que perdió valor en los últimos cuatro años.

Estamos ante una empresa en que la inversión supera la depreciación, los ingresos crecen por encima de los competidores y el valor del mercado aumenta. El desafío es administrar estos resultados para consolidarlos y perfeccionarlos.

Pero se adoptó por el camino fácil. La presentación de la ETB por los mismos directivos como un negocio en quiebra e inviable, la deformación de los indicadores más representativos de su estado y el incumplimiento de los requisitos establecidos por la Ley 226 contribuyeron a desacreditar la empresa y deprimir su valor real. Se creó una renta que les significará grandes ganancias a los compradores, a cambio del detrimento patrimonial de la nación.

http://www.elespectador.com/opinion/privatizacion-cifras-artificiales-0

026.- Declive de la economía – Eduardo Sarmiento

21 MAYO 2016.- En el primer trimestre la economía experimentó una fuerte caída. Los indicadores más representativos entraron en terreno negativo. Las exportaciones, el empleo, las ventas del comercio, la construcción y los despachos de cemento descendieron con respecto al mismo trimestre del año anterior. Como se anticipó al principio del año, la economía entró en un sendero de crecimiento cercano al 2 %, con visos de descender. El Gobierno, el Banco de la República y los centros de estudios afines se equivocaron de nuevo al anticipar que la economía mejoraría con respecto al año anterior.

Definitivamente el país se equivocó durante 15 años en la priorización de las commodities. Primero, propició una revaluación y un déficit en la cuenta corriente en la creencia de que los precios del petróleo se mantendrían por encima de US$100. Luego dejaron que la caída de los precios del petróleo y la consecuente escasez de divisas dispararan la devaluación. Tan sólo reaccionaron cuando se elevó la inflación. De acuerdo con la cartilla del Banco de la República, procedieron a elevar la tasa de interés en forma persistente, lo que no demoró en frenar el crédito.

La economía se encuentra en el peor de los mundos. Está montada en una devaluación que no reduce el déficit en cuenta corriente y en un alza de la tasa de interés que deprime el crédito. Un error se corrige con otro error. Se configuró un estado en que el déficit en cuenta corriente no es contrarrestado con el crédito privado y el crédito público (déficit fiscal). El resultado ha sido una contracción de la producción y el empleo que se autosostiene y termina en recesión o déficit fiscal no deseado por las autoridades económicas.

El panorama se verá enrarecido por la inminente alza de la tasa de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos. La medida ocasionará salidas de capitales que incrementarán las presiones de devaluación, y dentro del marco existente, significarán mayores tasas de interés.

El país tiene que apartarse de las visiones convencionales que lo llevaron a la devaluación y las altas tasas de interés. En el fondo la prescripción fue la misma de la crisis de 1999 y ha fracasado en la mayoría de los países latinoamericanos. Sin embargo, no se divisa una voluntad para adelantar una política industrial y agrícola que reemplace el predominio del petróleo. La recuperación industrial se origina en la entrada de Reficar que genera monumentales pérdidas y opera con una rentabilidad cinco veces menor a la prevista en la programación. Ni siquiera se accede a rectificar los errores, como sería intervenir el tipo de cambio y adoptar un manejo comercial y cambiario selectivo.

La única solución que se ventila es la ampliación de la construcción, que no es fácil realizar en estrechez financiera. En marzo las licencias de edificaciones cayeron 20 % y los despachos de cemento, 8 %. Se repite la historia de que las grandes asignaciones presupuestales para la infraestructura vial no se manifiestan en realizaciones físicas. En los últimos años el valor de las concesiones viales por contratación directa y licitaciones se ha duplicado durante la ejecución.

En un principio el Gobierno señaló que el agravamiento de la crisis por la caída de los precios del petróleo se arreglaría en 2015 y 2016, y ya se percibe que la solución no llegará en lo que queda del año ni en el siguiente. Hasta el momento, los desaciertos en la predicción y la gestión de la política no han sido suficientes para que cambie la orientación macroeconómica. Si el déficit en cuenta corriente no se aminora con rectificaciones de fondo en la concepción y el manejo de la economía, el país continuará durante muchos años con crecimientos de 2 % y desempleo por encima de 10 %.

http://www.elespectador.com/opinion/el-declive-de-economia

025.- A Macri no le cuadran las cifras en Argentina – Holman Rodriguez M.

14 de mayo de 2016.- En cinco meses en el poder, encontró una realidad distinta de la economía en ese país.

argentina

Tras cinco meses de mandato, el duro plan de ajuste de la economía del nuevo presidente, Mauricio Macri, está causando un doloroso despertar en el pueblo argentino, que sufre por un acelerado incremento de la inflación y de la pobreza.

Todos en Argentina sabían que sincerar y sanear la economía iba a ser un proceso traumático, pero nadie imaginó a qué punto. Y el ajuste está causando no solo un gran malestar social, sino también una caída en los índices de popularidad del mandatario, que hasta hace poco era sinónimo de esperanza.

Analistas extranjeros consultados por este diario y voceros del Gobierno argentino coinciden en afirmar que con el propósito de darle un nuevo impulso a la economía y corregir el déficit fiscal, en buena parte por la falta de inversiones, se tuvo que hacer una esperada y contenida devaluación del peso y afrontar un fuerte incremento de la inflación. Solo en los 3 primeros meses del año ese indicador ya acumulaba un alza de 12,5 por ciento y se espera que el 2016 cierre en al menos 30 por ciento.

Y eso que esa cifra, al igual que otras como el desempleo o el producto interno bruto, todavía no son plenamente confiables, pues en los últimos 10 años hubo un mal manejo de las estadísticas argentinas y del organismo que las calcula (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, Indec), lo que motivó la censura del Fondo Monetario Internacional y otros entes.

Y como en un efecto dominó, la alta inflación ha generado una caída del consumo, que a su vez impacta en los empleos informales, a los que se dedican los habitantes más pobres de las grandes ciudades, especialmente Buenos Aires.

Así, el número de pobres, que en la última parte del 2015 ya venía aumentando, pasó en pocos meses del 29 por ciento al 32,6 por ciento al cierre de abril, de acuerdo con un estudio de la Universidad Católica.

Algunos analistas hablan que en ‘plata blanca’ esto es entre un poco más de un millón y hasta cerca de dos millones de personas más en la pobreza, con lo que la cifra total estaría cercana a los 13 millones de argentinos en esta condición.

Y es que ni siquiera la nómina de empleados públicos se ha quedado quieta. Hasta el momento se contabilizan 10.000 despidos y se revisan contratos de otras 24.000 plazas de trabajo.

Igualmente, en los últimos meses se tuvieron que ajustar las tarifas de los servicios públicos que no se habían tocado, pero tampoco se habían realizado obras de mantenimiento, por lo que en las últimas semanas se han presentado continuos cortes de electricidad.

Pero el gobierno de Macri ha exhibido en las últimas semanas una carta victoriosa: es el acuerdo al que la administración llegó con los poseedores de títulos de deuda argentinos que habían demandado al país en tribunales internacionales desde hace varios años y que se sintieron afectados o no aceptaron una reducción del capital e intereses de los títulos tras una negociación en momentos en los que el país declaró la cesación de pagos (default) hace 15 años.

El objetivo del acuerdo con los acreedores era generar confianza en los mercados internacionales para llamar la atención de la inversión extranjera que ayude a generar más empleos. La operación financiera posterior a ese acuerdo consistió en la colocación de 15.000 millones de dólares en nuevos bonos de deuda, aunque hubo una demanda por 68.000 millones de dólares por parte de los mercados en los que se colocaron los papeles.

Bajará el IVA

Una buena noticia, que toca directamente a la gente, es el anuncio del Gobierno de bajar el IVA al consumo de alimentos para 8 millones de personas, con lo que busca minimizar el impacto del aumento de tarifas de los servicios públicos y la inflación.

En diálogo con EL TIEMPO, Juan Pablo Fuentes, economista de la firma estadounidense Moody’s Analytics, señala que “el nuevo gobierno argentino tenía conocimiento de que la situación fiscal y los indicadores económicos no eran los reales, pero hubo sorpresa por la magnitud real de los problemas”. Fuentes asegura que en el caso de Argentina “se maquillaron las cifras de pobreza”.

A pesar del difícil momento, a nivel internacional se está valorando el hecho de que la nueva administración tenga el ánimo de corregir y volver más transparente la economía.

Kathryn Rooney, estratega macroeconómica sénior de la firma Bulltick Capital Markets le dijo a este diario que “el gobierno de Cristina Fernández escondía la realidad de lo que estaba pasando en su país”.

“Ahora debe venir la corrección de los datos y reconocer la realidad para que mejore la inversión, se genere empleo, transparencia y no se suban más los impuestos y hacer una redistribución de la riqueza”.

http://www.eltiempo.com/mundo/latinoamerica/gobierno-de-mauricio-macri-en-crisis-economica/16593104

025.- Trump y los impuestos

Paul Krugman

may 13, 2016.- Esta semana parece ser la apropiada para las misteriosas declaraciones de renta de Trump. Un misterio es por qué Donald Trump, a diferencia de cualquier otro principal  nominado del partido en los tiempos modernos, se niega a publicar sus declaraciones de renta. El otro misterio  es por qué, después de haber decidido que necesita expertos para limpiar sus ridículas propuestas de reducción de impuestos, optó por recurrir a los servicios de una banda incapaz de pensar con claridad.

Primer misterio: la excusa del Sr. Trump, de que no puede publicar sus declaraciones mientras estén siendo auditadas, es obviamente una mentira. Por el contrario, el hecho de que está siendo auditada (o al menos eso dice que está siendo auditado) debería hacer más fácil para él  presentarla al público – después de todo, él no tiene por qué temer que se desencadene  una auditoría! Es claro que este señor debe estar escondiendo algo. ¿Qué?

Podría ser lo poco que paga en impuestos, una revelación que perjudicó a Mitt Romney en 2012. Pero lo dudo; dados los rollos que forma el Sr. Trump, él probablemente se jacta de que su habilidad para jugar con el sistema de impuestos muestra lo inteligente que es comparado con todos los perdedores que andan por allí.

Así que yo creo, compartiendo con varios observadores, que el sucio secreto oculto en esos rollos es que él no es tan rico como dice ser. En el Trumworld, la revelación es de que sólo vale un par de miles de millones de dólares – tal vez incluso menos de mil millones – lo cual sería del todo humillante. Así que va a tratar de hacerse fuerte. Por supuesto, si lo hace, nunca lo sabremos.

Mientras tanto, sin embargo, podemos mirar a las propuestas políticas del candidato. Y lo que ha estado ocurriendo no es tan revelador, a su manera, como su intento de esquivar el control de sus finanzas personales.

La historia hasta ahora: en el otoño pasado el Sr. Trump sugirió que iba a romper con la ortodoxia republicana por aumentar los impuestos a los ricos. Pero luego se dio a conocer un plan de impuesto que, de hecho, son enormes recortes de impuestos a los ricos lujosos. Y sería también, según los análisis no partidistas, causaría un déficit de explosivo, que se adiciona a cerca de $ 10 billones a la deuda nacional de más de una década.

Ahora, no aparecía la inconsistencia entre el discurso del Sr. Trump y sus propuestas concretas como para hacerle daño en las primarias republicanas. Tampoco le hizo daño la irresponsabilidad salvaje de esos detalles, tal vez porque todos los principales contendientes por la nominación al G.O.P, proponen recortes de impuestos, recortes a los abultaldos presupuestos de los ricos. Es cierto que ninguno de ellos estaba tan fuera de serie como el plan de Trump, pero tales distinciones se perdieron, es probable, para los votantes primarios – $ 4 billones de dólares, $ 10 billones, y a quién le importa?

Una vez asegurada la nominación, sin embargo, al parecer, el Sr. Trump siente la necesidad de parecer más respetable. El objetivo, sospecho, es llevar las cifras generales lo suficiente como para dejar que la propensión de los medios de comunicación proclives a las falsas equivalencias. Hillary Clinton tiene un plan presupuestal que realmente se suma, mientras que Donald Trump tiene un plan que tendrá un costo de $ 4 billones de dólares, pero lo que él reclama es un déficit-neutral? Hey, es la misma cosa!

Oh, y mientras tanto, sugirió una vez más que podría aumentar los impuestos a los ricos, a continuación, se devolvió de nuevo hacia los medios de comunicación, listos a comer de todo.

Pero lo que es realmente interesante es a quien le ha llevado el señor Trump sus planes para que los revisen, según aspecto político: Larry Kudlow de CNBC y Stephen Moore, de la Fundación Heritage. La noticia obtuvo analistas económicos que toman su café de la mañana en todo Estados Unidos.

Para aquellos que no siguen estas cosas, el Sr. Kudlow tiene un registro de equivocarse sobre casi todo. En 2005 ridiculizó  las “burbujas que esperaban choques de precio de la vivienda en Las Vegas o en Naples, Florida, para reducir el consumo, y el resto de la economía, y la totalidad del mercado de valores” – que fue exactamente lo que sucedió. En 2007 predijo tres años de prosperidad “Ricitos de oro”. Y así sucesivamente.

El señor Moore tiene un record de pronósticos comparable, pero también tiene una notable incapacidad para obtener la información correcta. Tal vez el más famoso, en que una vez trató de refutarme, con un artículo que detalla los supuestos beneficios de los recortes de impuestos estatales; increíblemente, de los muchos números en ese artículo ninguno era correcto.

Así que ¿por qué el Sr. Trump recurre a éstos entre todas las personas que  puedan fijarse en sus números?

Podría ser una ofrenda de paz, un intento de tranquilizar a los iniciados por la incorporación de Mr. Kudlow y el Sr. Moore, que son miembros influyentes del establishment republicano – que por cierto te dice mucho acerca de su partido.

Pero mi suposición es que la explicación es más simple: El candidato tiene ni idea de quién es y quién no es competente. Es decir, no es como si tuviera ningún conocimiento independiente de la economía, o incluso sabe lo que no sabe. Por ejemplo, él sigue afirmando que Estados Unidos tiene los impuestos más altos del mundo, cuando en realidad estamos en la parte inferior entre las naciones avanzadas.

Así que probablemente sólo se fue con un par de tipos que ha visto en la televisión, en el supuesto de que deben estar allí, ya que saben lo que hacen.

Ahora, puede que se pregunte cómo alguien tan descuidado y poco curioso tuvo un gran éxito en los negocios. Sin embargo, una respuesta es, qué tan exitoso fue, en realidad? ¿Qué hay en esas declaraciones de impuestos?

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024.- La nueva geoeconomía – Joseph E. Stiglitz, 16 ene 2016

Si la autoridad sobre las políticas nacionales se cede a organismos supranacionales, estos deben responder a preocupaciones democráticas

El año pasado fue memorable para la economía mundial. No solo el rendimiento global fue decepcionante; el sistema económico en general ha sufrido cambios profundos —para bien y para mal—. El más notable fue el acuerdo contra el cambio climático alcanzado en París el mes pasado. Por sí solo, el pacto está lejos de ser suficiente para limitar el calentamiento global a dos grados centígrados sobre los niveles preindustriales. Pero ha servido para advertir a todo el mundo que el planeta está moviéndose de forma inexorable hacia una economía verde. Un día no muy lejano, los combustibles fósiles serán en gran medida una cosa del pasado, así que el que invierte hoy en carbón lo hace por su cuenta y riesgo. Con más inversiones verdes saliendo a la palestra, sus financiadores (esperamos) contrarrestarán la presión de la industria del carbón, dispuesta a poner en riesgo nuestro mundo en beneficio de sus miopes intereses.

De hecho, el que nos estemos alejando de una economía basada en el uso extensivo del carbono, en la que a menudo predominan los intereses de los sectores del carbón, el gas y el petróleo, es solo uno de varios cambios importantes en el orden geoeconómico global. Otros son inevitables, habida cuenta de la creciente importancia china en la producción y la demanda globales. El Nuevo Banco de Desarrollo, establecido por los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), se puso en marcha durante el año pasado, la primera gran institución financiera internacional encabezada por los países emergentes. Y, pese a las resistencias del presidente de EE UU, Barack Obama, este mes empezará a operar el Banco Asiático de Inversiones en Infraestructuras, organizado por China.

Estados Unidos ha actuado de forma más sensata en lo que a la moneda china se refiere. No impidió la entrada del renminbi en la cesta de divisas que forman los activos de reserva del Fondo Monetario Internacional, los derechos especiales de giro (SDR, en sus siglas en inglés). Además, media década después de que el Gobierno de Obama aceptara pequeños cambios en los derechos de voto de China y otros mercados emergentes en el FMI —un breve guiño a las nuevas realidades económicas—, el Congreso de EE UU ha aprobado al fin esas reformas.

Las decisiones geoeconómicas más controvertidas del año pasado fueron las relativas al comercio. Sin casi darnos cuenta y tras años de conversaciones infructuosas, la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio —cuyo objetivo era rectificar los desequilibrios de acuerdos anteriores que favorecen a los países desarrollados— fue enterrada sin alharacas. La hipocresía estadounidense, que aboga por el libre comercio mientras se niega a abandonar las subvenciones estatales al algodón y a otras materias primas agrícolas, se convirtió en un obstáculo insuperable para las negociaciones en la capital catarí. En lugar de conversaciones globales sobre el comercio, Estados Unidos y Europa han construido una estrategia de “divide y vencerás”, basada en bloques comerciales y acuerdos que se superponen.

En consecuencia, lo que estaba previsto que fuera un régimen de libre comercio global se ha convertido en un régimen de distintos intercambios regulados. Para la mayor parte de las regiones del Atlántico y el Pacífico el comercio estará gobernado por acuerdos de miles de páginas de longitud y repletos de complejas regulaciones de origen que contradicen los principios básicos de eficiencia y de libre circulación de bienes.

Estados Unidos ha participado en unas negociaciones secretas en lo que puede ser el peor acuerdo comercial en décadas, la llamada Asociación Transpacífica (TPP, en sus siglas en inglés), y ahora se enfrenta a una difícil batalla para su ratificación, dado que todos los candidatos demócratas a la presidencia (y muchos de los republicanos) han dado su opinión en contra. El problema no son las cláusulas del acuerdo relativas al comercio, sino el capítulo de “inversiones”, que restringe seriamente regulaciones medioambientales, sanitarias, de seguridad e incluso financieras que tengan un impacto económico significativo.

En concreto, el capítulo da a los inversores extranjeros el derecho de llevar a los Gobiernos a tribunales internacionales cuando crean que las regulaciones gubernamentales contraríen los términos del TPP (que tienen más de 6.000 páginas). En el pasado, estos tribunales han interpretado el requisito de un “tratamiento justo y equitativo” para los inversores extranjeros como una base para invalidar nuevas leyes promulgadas por los Gobiernos, aunque estas no sean discriminatorias y solo busquen proteger a los ciudadanos de nuevos y escandalosos abusos.

la vez que el lenguaje es complejo —lo que invita a costosos procesos entre poderosas corporaciones y Gobiernos a los que les cuesta financiarse—, incluso las regulaciones que protegen al planeta de las emisiones de gases de efecto invernadero son vulnerables. Los únicos reglamentos que parecen a salvo son los que tienen que ver con cigarrillos: los juicios abiertos contra Uruguay y Australia por pedir un simple etiquetado acerca de los riesgos sanitarios han recibido demasiada atención negativa. Pero hay aún muchísimas dudas acerca de la posibilidad de demandas judiciales en miles de otras áreas.

Además, una cláusula de “nación más favorecida” asegura que las empresas puedan pedir el mejor tratamiento ofrecido en cualquiera de los acuerdos que haya firmado el país en el que estén instaladas. Eso da pie a una carrera hacia el fondo, justo lo contrario de lo que prometió el presidente estadounidense.

Incluso la forma en la que Obama ha defendido el acuerdo ante la opinión pública es reveladora de cómo su Gobierno está desconectado de la emergente economía global. Ha dicho repetidas veces que el TPP determinará quién escribe las reglas del comercio en el siglo XXI: si Estados Unidos o China. La forma correcta es llegar a esas reglas de forma colectiva, transparente y con la voz de todas las partes implicadas. Obama ha querido perpetuar el business as usual, en el que las reglas que gobiernan el comercio global están escritas por y para las grandes empresas estadounidenses. Esto debería ser inaceptable para cualquiera comprometido con unos principios democráticos.

Los que buscan una mayor integración económica global tienen la responsabilidad de ser especialmente grandes defensores de una reforma de los sistemas por los que se gestiona el mundo. Si la autoridad sobre las políticas nacionales se cede a organismos supranacionales, la elaboración, implementación y aplicación de las reglas han de ser especialmente sensibles a las preocupaciones democráticas. Por desgracia, ese no ha sido siempre el caso en 2015.

En 2016, debemos esperar que el TPP sea derrotado y se inicie una nueva era de acuerdos comerciales que no recompensen a los poderosos y castiguen a los débiles. El acuerdo climático de París puede presagiar el espíritu y la mentalidad necesarios para sostener una auténtica cooperación global.Ç

http://economia.elpais.com/economia/2016/01/14/actualidad/1452790898_339891.htmlJ

oseph E. Stiglitz es premio Nobel de Economía de 2001

023.- El gobierno Santos está contra la pared – Carlos Caballero Argáez

La renovación parcial del gabinete ministerial del presidente Santos y la reorganización de la Casa de Nariño trasladaron la discusión nacional a los temas de la política partidista. Aunque el gabinete se llame de la “paz” o del “posconflicto”, las conversaciones en La Habana están un tanto difuminadas y las preocupaciones económicas han pasado a segundo o tercer plano.

Es grave que los comentaristas separen el juego político del fin de conflicto armado y de la economía. Ciertamente, el nuevo gabinete cuenta con una mayor representación regional y política, y puede servirle al Presidente para que el acuerdo de paz sea aprobado en el plebiscito: pero no se debe olvidar que política, paz y economía deben ir de la mano. Y que, por consiguiente, el gabinete de la paz tiene que servir a propósitos económicos.

Los ministros que entran ahora al gabinete –y los que se ratificaron– tienen que ayudarles al Presidente y al Ministro de Hacienda para que se presente, discuta y apruebe en el Congreso una reforma tributaria que siga las recomendaciones de la Comisión de Expertos, creada por una ley de la República a finales del 2014 y que entregó su trabajo en diciembre del año pasado. Si esto no sucede, la economía colombiana, que ha dado muestras de una gran resiliencia y se está ajustando gradualmente a la desaparición de una renta petrolera que le suministraba al Gobierno Nacional el 20 por ciento de sus ingresos corrientes, entraría, sin duda, en una situación de crisis.

Hace un par de semanas, Leonardo Villar, director de Fedesarrollo y miembro de la Comisión de Expertos, hizo una presentación del Informe de la Comisión a los estudiantes de la Maestría en Políticas Públicas de la Universidad de los Andes. Mostró, de manera contundente, la necesidad de aprobar en este año una reforma que simplifique la estructura tributaria, mejore su equidad y su eficiencia y aumente el recaudo de impuestos.

El problema no se concentra exclusivamente en el déficit fiscal de este año y el próximo, sino en el mediano plazo. Las proyecciones de Fedesarrollo van hasta el 2020; tampoco se limitan al período del presidente Santos. Porque no solamente se trata de reponer la renta petrolera perdida sino, como están previstas las cosas, de que en el 2019 dejarían de existir el impuesto a la riqueza, la sobretasa del Cree y el gravamen sobre los movimientos financieros, y, obviamente, se ampliaría el faltante fiscal.

Así las cosas, si no se hace nada, el déficit fiscal se saldría de madre, el endeudamiento del Gobierno central superaría el 50 por ciento del PIB, el país perdería su grado de inversión y, ante una crisis traumática, tocaría continuar reduciendo el gasto público y elevar los impuestos a la fuerza. Y si simplemente se reponen los impuestos actuales (riqueza, sobretasa al Cree y 4 × 1.000), el déficit no se cubriría, la deuda también se elevaría y la inversión privada caería dramáticamente; porque estos tributos son antitécnicos, desestimulan la inversión y promueven la fuga de capitales.

En otras palabras, el gobierno Santos, quiéralo o no, está contra la pared. Si quiere ajustarse a la regla fiscal en el 2020, tiene que aumentar el recaudo –con respecto al nivel actual– en algo así como el 1,5 por ciento del PIB. Es decir, no solamente tiene que reponer lo que recibe por tributos como el de la riqueza y la sobretasa del Cree, sino, adicionalmente, elevar el recaudo en unos 13 billones de pesos del 2016.

En estas circunstancias, la totalidad del gabinete ministerial y de los altos funcionarios del Estado deben tener claridad de que no hay margen para ningún experimento populista; que no pueden caer en esa tentación así les parezca atractiva para afianzar sus aspiraciones políticas.

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/no-a-la-tentacion-populista/16577827

022.- EL LAVADO ES EL NEGOCIO  –  Héctor E. Schamis

La información más valiosa de los Panama Papers no es tanto la evasión fiscal como el lavado.

En América Latina, la corrupción encabeza la agenda del debate público. Se trataría de una cierta disonancia si efectivamente se registra una disminución de la misma, según reportan de forma independiente entre sí AmericasBarometer, Latinobarómetro y Transparencia Internacional. Con buen criterio, ello enfatiza un reciente artículo de Kevin Casas-Zamora y Miguel Carter, a pesar de tomar los datos como válidos.

Son todos surveys muy respetados, pero bien podría tratarse de un clásico ejemplo de empiricismo falaz. Es que menos casos de corrupción no necesariamente significa menos corrupción. Otras lecturas, otras maneras de “medir”, son capaces de capturar mejor el fenómeno, por ejemplo, en montos de dinero, de vidas, en impunidad, o en términos de colusión con el poder político. También puede ser que se hayan desarrollado economías de escala en corrupción, es decir, menos episodios pero más concentrados y de mayor magnitud.

Si ello es así, y es una hipótesis, hay que precisar mejor lo que se mide. No se trata solo de validar sino de entender la naturaleza del fenómeno. Más allá del número de escándalos de corrupción, eufemismo con el que a menudo se representa esta conducta criminal, el debate apenas si ha rasgado la superficie. Quedan varios acertijos por resolver sobre la cuestión y sus efectos en la política.

La corrupción ha dejado de ser un medio para lograr el enriquecimiento rápido, y se ha convertido en una finalidad política: el control del Estado

He sugerido con anterioridad, en este mismo espacio, analizar la corrupción como forma de

dominación, o sea, como régimen político. Para ello hay que mirar al Estado como causa y consecuencia al mismo tiempo.Tal vez la corrupción sea un subproducto de aquello que llamamos “globalización”, ese término que nos dice que los bienes, los servicios, las personas, la cultura y la información son hoy más móviles que nunca, y que las nociones tradicionales de soberanía—el Estado—constituyen formas de control obsoletas. Ello también para el caso de los ilícitos.

A veces el argumento es exagerado, pero tiene sentido en América Latina, sobre todo por que el problema es endémico: el Estado siempre ha sido débil, frágil, defectuoso, a menudo fallido y casi siempre capturado por grupos privados. El mapa del Estado como aparato burocrático y legal no coincide con el mapa político en casi ningún país de la región. En vastas zonas de la periferia no hay presencia estatal, son actores privados quienes administran justicia, cobran impuestos y monopolizan el uso de la fuerza. O más bien una caricatura de todo ello.

Ello es propicio para la corrupción, un tema viejo y nuevo al mismo tiempo. Es que ya no se trata de un simple funcionario que paga un sobreprecio para quedarse con la diferencia. Lo nuevo es la criminalidad transnacional, la magnitud de sus recursos, su capacidad de penetrar la sociedad y de capturar—literalmente—el aparato del Estado.

La corrupción ha dejado de ser un medio para lograr el enriquecimiento rápido, y se ha convertido en una finalidad política: el control del Estado.

Si los partidos se han debilitado y fragmentado, además de haber perdido la confianza de la sociedad, lo cual es frecuente, la corrupción ocupa ese vacío. Cumple así las funciones básicas de la política: seleccionar dirigentes, organizar la competencia electoral, ejercer la representación y el esencial control del territorio y, desde luego, financiar campañas.

La perpetuación es la consecuencia lógica de esta nueva realidad y el crecimiento geométrico de las cifras de la corrupción, que pueden llegar a miles de millones de dólares, su requisito necesario. De este modo, la información más valiosa de los Panama Papers no es tanto la evasión fiscalcomo el lavado, componente habitual de la corrupción. Para ello hay que saber cuales son las cuentas abiertas durante o inmediatamente después de que su titular pasara por el poder, a diferencia de las que existían con anterioridad a la política.

Todo esto porque, además, la corrupción mata. Es una implacable aseveración, pronunciada por la sociedad civil argentina en ocasión del accidente ferroviario causado por falta de mantenimiento, consecuencia de la apropiación de recursos que debieron usarse para tal fin. El caso motivó la condena con cárcel de varios exfuncionarios de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Es que si la corrupción mata, tal vez estemos entrando en un nuevo terreno a explorar: la corrupción como violación de derechos humanos y, de este modo, potencialmente sujeta a jurisdicción universal.

Algo ya existe en la legislación internacional, pero ha tomado forma concreta en Guatemala con la CICIG, comisión internacional contra la impunidad que llevó a la caída al gobierno de Pérez Molina, y en Honduras con la MACCIH, misión de apoyo contra la corrupción y la impunidad creada por la OEA. Si se plantea en términos de derechos humanos, es una estrategia a profundizar. Sería un círculo completo y virtuoso: los mismos recursos globales que hacen la corrupción posible, ofrecen instrumentos para combatirla.

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/04/09/actualidad/1460237527_346259.html

 021 ¿Qué está frenando a la economía mundial?

El Nobel de Economía carga contra la política monetaria del Banco Central (la Fede)

JOSEPH E. STIGLITZ /HAMID RASHID, 10 FEB 2016

Según el informe de las Naciones Unidas (ONU) titulado Situación y Perspectivas de la Economía Mundial 2016la tasa promedio de crecimiento en los países desarrollados ha disminuido en más del 54% desde la crisis. Se estima que cerca de 44 millones de personas están desempleadas en los países desarrollados, aproximadamente 12 millones más que en 2007, mientras que la inflación ha alcanzado su nivel más bajo desde la crisis.

Así es que siete años después de que entrase en erupción la crisis financiera mundial en 2008, la economía del mundo ha continuado dando tumbos en 2015.

Aún más preocupante es el hecho de que las tasas de crecimiento de los países avanzados también se han tornado más volátiles. Esto es sorprendente, ya que, en su posición de economías desarrolladas con cuentas de capital totalmente abiertas, estas economías deberían haberse beneficiado de la libre circulación del capital y de la distribución internacional del riesgo —y, por lo tanto, deberían experimentar poca volatilidad macroeconómica—. Además, las transferencias sociales, prestaciones por desempleo incluidas, deberían haber permitido a los hogares estabilizar sus niveles de consumo.

Sin embargo, las políticas dominantes durante el período posterior a la crisis —el ajuste fiscal y la flexibilización cuantitativa (QE)— han ofrecido poco apoyo para estimular el consumo de los hogares, la inversión y el crecimiento. Por el contrario, han tendido a empeorar las cosas.

En EE UU, la flexibilización cuantitativa no impulsó el consumo y la inversión porque, en parte, la mayor parte de la liquidez adicional regresó a las arcas de los bancos centrales, en forma de excesos de reservas. La ley de flexibilización regulatoria de los servicios financieros de 2006 autorizó a la Reserva Federal (Fed) a pagar intereses sobre las reservas obligatorias y sobre las reservas en exceso, socavando, de esta manera, el objetivo clave de la regulación monetaria QE.

De hecho, con el sector financiero de Estados Unidos al borde del colapso, la ley de Estabilización Económica de Emergencia de 2008 adelantó en tres años la fecha de entrada en vigencia del ofrecimiento de pago de intereses sobre reservas, estableciendo que la misma se iniciaría el 1 de octubre de 2008.

Como resultado, el exceso de reservas que se mantiene en la Fed se disparó, pasando de un promedio 200.000 millones de dólares durante el período 2000-2008 a 1,6 billones durante el período 2009-2015. Las instituciones financieras optaron por mantener su dinero en la Fed en lugar de realizar préstamos a la economía real, ganando casi 30.000 millones —sin correr ningún riesgo— durante el último lustro.

Esto equivale a una generosa —y, en gran medida, oculta— subvención de la Fed al sector financiero. Y, como consecuencia de la subida de tasas de interés estadounidense del mes pasado, la subvención se incrementará en 13.000 millones este año.

Los incentivos perjudiciales son solo una de las razones por las que no se materializaron muchos de los beneficios que se esperaba recibir como resultado de las bajas tasas de interés. Dado que la QE logró mantener las tasas de interés cerca a cero durante casi siete años, se debería haber incentivado a que los gobiernos de los países desarrollados obtengan préstamos e inviertan en infraestructuras, educación y sectores sociales. El aumento de las transferencias sociales durante el período posterior a la crisis habría impulsado la demanda agregada y suavizado, en cierta medida, los patrones de consumo.

Por otra parte, el informe de la ONU muestra claramente que en todo el mundo desarrollado la inversión privada no creció como era de esperar, tomando en consideración las extremadamente bajas tasas de interés. En 17 de las 20 mayores economías avanzadas, el crecimiento de la inversión se mantuvo más bajo durante el periodo posterior a 2008 respecto al nivel alcanzado durante los años anteriores a la crisis; asimismo, cinco economías experimentaron una disminución de la inversión durante el periodo 2010-2015.

En todo el mundo, los títulos-valores emitidos por las corporaciones no financieras —las mismas que, se supone, llevan a cabo inversiones fijas— aumentaron significativamente durante el mismo período. Esto implicaría que muchas corporaciones no financieras obtuvieron préstamos, aprovechando las bajas tasas de interés. Sin embargo, en lugar de invertir, estas corporaciones utilizaron el dinero prestado para volver a comprar sus propias acciones o para adquirir otros activos financieros. Por lo tanto, la QE estimuló fuertes incrementos en el apalancamiento y en la rentabilidad del sector financiero.

Sin embargo, dígase una vez más, nada de esto fue de mucha ayuda para la economía real. De manera clara, mantener las tasas de interés en un nivel cerca de cero no conduce necesariamente a niveles más altos de crédito o inversión. Cuando a los bancos se les da la libertad de elegir, eligen ganancias libres de riesgo o incluso eligen la especulación financiera en lugar de realizar préstamos que apoyarían el objetivo más amplio de crecimiento económico.

Por el contrario, cuando el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional prestan dinero barato a los países en desarrollo, se imponen condiciones a estos países con relación a lo que ellos pueden hacer con dicho dinero. Para tener el efecto deseado, la QE debería haber ido acompañada no sólo por esfuerzos por reestablecer los deteriorados canales de préstamos (especialmente aquellos que dirigen fondos a las pequeñas y medianas empresas), sino también por objetivos específicos de otorgamiento de créditos para los bancos. En vez de fomentar efectivamente a que los bancos no presten, la Fed debería haber penalizando a los bancos por mantener excesos de reservas.

Si bien las tasas de interés extremadamente bajas produjeron pocos beneficios para los países desarrollados, dichas tasas impusieron costos significativos a las economías de los mercados en desarrollo y emergentes. Una consecuencia no intencionada, pero no inesperada, de la flexibilización monetaria ha sido los fuertes aumentos en los flujos de capital transfronterizos. El total de entradas de capital a los países en desarrollo aumentó desde alrededor de 20.000 millones en 2008 a más de 600.000 millones en 2010.

En dicho momento, muchos mercados emergentes tuvieron dificultades para manejar el aumento repentino de flujos de capital. Muy poco de ese flujo se dirigió a la inversión fija. De hecho, el crecimiento de la inversión en los países en desarrollo se redujo significativamente durante el período posterior a la crisis. Este año se espera que los países en desarrollo en su conjunto registren su primera salida neta de capital desde 2006.

Ni la política monetaria ni el sector financiero están haciendo lo que tiene que hacer. Parece ser que la inundación de liquidez se ha dirigido de manera desproporcionada hacia crear riqueza financiera e inflar burbujas de activos, en lugar de ir a fortalecer la economía real. A pesar de las fuertes caídas de los precios de las acciones, la capitalización de mercado como porcentaje del PIB mundial sigue siendo alta. El riesgo de una nueva crisis financiera no puede ser ignorado.

Hay otras políticas que mantienen la promesa de restaurar el crecimiento sostenible e integrador. Estas políticas comienzan con la reinvención de reglas para la economía de mercado con el propósito de garantizar una mayor igualdad, más pensamiento a largo plazo y la aplicación de controles al mercado financiero mediante una regulación eficaz y estructuras de incentivos que sean apropiadas.

Pero también se necesitará un gran aumento de la inversión pública en infraestructura, educación y tecnología. Estos incrementos tendrán que ser financiados, al menos en parte, por la imposición de impuestos ambientales, incluyendo impuestos al carbono y al monopolio, así como impuestos a otras rentas, mismas que se han tornado en omnipresentes en la economía de mercado y que contribuyen enormemente a la desigualdad y al crecimiento lento.

http://economia.elpais.com/economia/2016/02/10/actualidad/1455130861_691790.html

La desprevenida Europa  Paul Krugman –  nov 2015   

     La crisis y el terrorismo socavan la capacidad del continente para protegerse

Migrantes caminan bajo la lluvia tras cruzar la frontera griega hacia Macedonia, cerca de la ciudad de Gevgelija….

El día de Acción de Gracias, tal como lo conocemos, no data de la época colonial, sino de mediados de la Guerra Civil, cuando Abraham Lincoln lo convirtió en una festividad federal. Es, en otras palabras, una celebración de la unidad nacional. Y nuestra unidad es, sin duda, algo por lo que estar agradecidos. Para entender la razón, piensen en el desastre que, a cámara lenta, está eclipsando el proyecto europeo en distintos frentes

Para quienes no estén familiarizados con el término, el “proyecto europeo” tiene un significado muy específico. Se refiere al intento, a largo plazo, de fomentar una Europa pacífica y próspera mediante una integración económica y social cada vez mayor, un proyecto que se inició hace más de 60 años con la creación de la Comunidad del Carbón y el Acero. El esfuerzo siguió adelante con la formación del Mercado Común en 1957; la ampliación de ese mercado para incluir a los países recién democratizados del sur de Europa; el Acta Única Europea, que garantiza la libertad de movimiento de las personas y los productos; una nueva ampliación de la Unión Europea para integrar a los antiguos países comunistas; el tratado de Schengen, que suprimió muchos controles fronterizos dentro del continente; y, por supuesto, la creación de una moneda común europea.

Todas estas actuaciones podrían considerarse intentos de conferir a Europa muchos de los atributos de un país individual, sin una unión política formal (al menos, no todavía). La esperanza más o menos explícita de muchos miembros de la élite europea era que la integración técnica y económica propiciase poco a poco la unificación psicológica y, en último término, allanase el camino hacia unos Estados Unidos de Europa. Y, durante mucho tiempo, el proyecto funcionó muy bien y Europa se fue volviendo progresivamente más próspera, pacífica y libre. Pero, ¿cómo afrontaría el proceso los contratiempos? Después de todo, el proyecto europeo estaba generando una interdependencia cada vez mayor sin crear ni las instituciones ni, a pesar de las esperanzas de la élite, la sensación de legitimidad política que se necesitaría para administrar esa interdependencia si las cosas se torciesen.

Y eso me lleva a los desastres.

A simple vista, podría parecer que la crisis financiera, la crisis de los refugiados y los atentados terroristas no tienen nada en común. Pero, en cada uno de estos casos, resulta que la capacidad de Europa para protegerse a sí misma se ha visto socavada por su unión imperfecta.

Respecto a la crisis financiera: la inmensa mayoría de los economistas (aunque, por desgracia, no los políticos) coincide en que los males que aquejan a Europa se deben sobre todo a los cambios de humor de los inversores privados, que de un modo imprudente invirtieron dinero en el sur de Europa tras la creación del euro, para luego cambiar bruscamente de dirección una década después. Sin embargo, también pasó algo similar en Estados Unidos, donde el dinero fluyó primero hacia los préstamos hipotecarios en los “estados arenosos” —Florida, Arizona, Nevada, California— y después se esfumó. Sin embargo, en EE UU, las instituciones federales, desde la Seguridad Social hasta los seguros de depósitos, mitigaron el sufrimiento causado por ese cambio. En Europa, por desgracia, los Gobiernos nacionales tuvieron que afrontar el coste de los rescates bancarios y mucho más, por lo que el endeudamiento excesivo del sector privado pronto se convirtió en una crisis fiscal.

Por lo que respecta a los refugiados: las políticas respecto a los inmigrantes en general, y los refugiados en particular, son horribles en todo el mundo; no tienen más que escuchar a Donald Trump o Ted Cruz. Pero Europa, además, intenta mantener abiertas las fronteras interiores, mientras deja el control de las exteriores en manos de Gobiernos nacionales como el de Grecia, empobrecida y arrasada por la austeridad. No es de extrañar, por tanto, que vuelvan los controles fronterizos.

Y en cuanto al terrorismo

Ninguna sociedad libre puede estar siempre absolutamente segura frente a los ataques. Pero piensen en lo mucho que se complica todo cuando la lucha antiterrorista depende en su mayoría de Gobiernos nacionales, cuya capacidad de control es muy desigual. Imaginen cómo se sentirían los neoyorquinos si la parálisis política de Nueva Jersey se interpusiese en el camino de cualquier política antiterrorista eficaz para Nueva York, y ya tienen una idea bastante aproximada de los problemas que Bélgica le ha generado a Francia.

Lo ideal sería que Europa respondiese a estos contratiempos reforzando su unión, creando más instituciones necesarias para administrar la interdependencia. Pero parece faltar la voluntad política que requiere esa clase de actuación, incluso para las medidas más evidentes. Por ejemplo, el pasado martes, la Comisión Europea proponía la entrada en vigor gradual de un sistema paneuropeo de garantía de depósitos, que es el requisito mínimo imprescindible para mantener la estabilidad de los bancos dentro de una unión monetaria. Sin embargo, el plan se enfrenta a una oposición feroz en Alemania, que lo considera un regalo para sus vecinos derrochadores.

La alternativa es dar un paso atrás, que es lo que ya está pasando con los controles fronterizos. A los dirigentes europeos les preocupa, con razón, que cada una de estas acciones perjudique al proyecto europeo en general. Pero ¿qué alternativa realista hay? La verdad es que desconozco la respuesta. Tan solo me siento agradecido de que Estados Unidos tenga la clase de unidad con la que Europa solo puede soñar, al menos por ahora. Ya veremos lo que queda después de que el presidente Trump acabe con ella. http://economia.elpais.com/economia/2015/11/27/actualidad/1448638560_300827.html

El despertar de la farsa Paul Krugman nov. 2015

El pánico es la esencia de la derecha en EE UU, y eso definirá al candidato republicano

Erick Erickson, redactor jefe de la web RedState.com, es una influencia importante en los círculos de derechas. Perorar en la reunión anual de RedState es un rito de iniciación para los aspirantes a político republicano, y este año Erickson ha sido noticia por retirar la invitación a Donald Trump.

Así que vale la pena prestar atención a lo que dice Erickson. Y, como imaginarán, no es que tenga una muy buena              opinión de las políticas antiterroristas del presidente Obama.3Aun así, su respuesta a los atentados de París ha sido un tanto sorprendente. Los propios franceses insisten en mantener la calma, y por supuesto, en salir a las cafeterías para demostrar que se niegan a que los intimiden. Pero Erickson ha declarado en su página web que no acudirá a ver la nueva película de Star Wars el día del estreno porque “en los cines estadounidenses no hay detectores de metal”.

Es una reacción extraña, pero, si se paran a pensar en ello, forma parte de un patrón más general. En los tiempos que corren, los ataques de pánico que tienen lugar después de que suceda algo malo son la norma más que la excepción, al menos a un lado de la frontera política.

Fíjense primero en la reacción a los atentados de París. Dejando a un lado las espadas láser, ¿son los temores de Erickson más estúpidos que los de la multitud de gobernadores —casi todos republicanos— que quiere prohibir a los refugiados sirios entrar en sus estados?

Sin duda, Obama opina que actúan de un modo ridículo; se ha burlado de los políticos que afirman ser tan duros que podrían mirar a los ojos a los enemigos de Estados Unidos hasta hacerles apartar la vista, pero “tienen miedo de las viudas y los huérfanos”. (Es probable que se refiriese en concreto a Chris Christie, que ha dicho que quiere prohibir la entrada incluso a los niños pequeños). De nuevo, llama la atención el contraste con Francia, donde el presidente François Hollande ha reafirmado la disposición del país a acoger refugiados.

Y resulta bastante difícil encontrar a alguien a ese lado del espectro político, incluso entre las voces aparentemente respetables, que dé muestras de tener siquiera una pizca de perspectiva. Jeb Bush, el antiguo candidato de la clase dirigente, quiere tomar medidas drásticas contra la acogida de refugiados a menos que estos “puedan demostrar que son cristianos”. El historiador Niall Ferguson, uno de los favoritos de la derecha, afirma que los atentados de París han sido exactamente como el saqueo de Roma por parte de los Godos. Hum… ¿Volvieron los antiguos romanos a las cafeterías al cabo de pocos días?

Pero la verdad es que no debería sorprendernos, porque esta película ya la hemos visto antes (salvo que estuviésemos demasiado asustados para ir al cine). ¿Se acuerdan del pánico al ébola en 2014? La amenaza de una pandemia, al igual que la de un atentado terrorista, era real. Pero se exageró enormemente, debido en gran parte al sensacionalismo de la misma gente que ahora exagera el peligro terrorista.

Más aún, las supuestas “soluciones” eran similares también, por su combinación de crueldad y estupidez. ¿Recuerdan que Trump declaró que “la plaga surgiría y se propagaría” por Estados Unidos a menos que interrumpiésemos de inmediato todos los vuelos procedentes de los países infectados? ¿O el hecho de que Mitt Romney adoptase una postura similar? Resultó que los responsables de la salud pública sabían lo que hacían y el ébola quedó controlado enseguida (pero es poco probable que nadie de la derecha aprendiese algo de aquella experiencia).

¿Cómo se explica la actual propensión de la derecha al pánico? No cabe duda de que, en parte, se debe al conocido hecho de que muchos bravucones son también cobardes. Pero creo que también tiene que ver con la mentalidad apocalíptica que se ha ido generalizando entre los republicanos durante los años de gobierno de Obama.

Piensen en ello. Desde el día en que Obama llegó al cargo, sus enemigos políticos han estado poniéndonos en guardia ante alguna catástrofe inminente. ¡Crisis fiscal! ¡Hiperinflación! ¡Catástrofe económica, propiciada por el azote de los seguros sanitarios! Y nadie de la derecha se atreve a señalar que los desastres prometidos nunca se han materializado, ni a proponer la adopción de una postura más matizada.

En este contexto, es perfectamente normal que la derecha utilice un atentado terrorista en Francia como prueba de que Obama ha dejado a Estados Unidos indefenso y vulnerable. Ted Cruz, que tiene muchas opciones de convertirse en el candidato republicano, llega al extremo de afirmar que el presidente “no quiere defender este país”.

El contexto también explica que los enterados de Washington hayan sido tan estúpidos como para suponer que los atentados de París hundirían la candidatura de Donald Trump, que los votantes republicanos pondrían la mirada en los candidatos del establishment, que se toman en serio la seguridad nacional.

¿Quiénes son exactamente estos candidatos “serios”? ¿Y por qué los poderes establecidos, que llevan años animando a sus bases a regocijarse en sus temores y rechazar toda matización, iba ahora a esperar que esas bases entendiesen la diferencia entre las fanfarronadas y la verdadera eficacia?

Cómo no, los sondeos posteriores a los atentados de París indican que, de hecho, Trump ha ganado terreno.

La cuestión es que, a estas alturas, el pánico es la esencia de la derecha, y la candidatura republicana irá a parar a quienquiera que consiga canalizar ese pánico de forma más eficaz. ¿Sucederá lo mismo en las elecciones generales? Seguiremos informando.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía de 2008.

© The New York Times Company, 2015.- http://economia.elpais.com/economia/2015/11/20/actualidad/1448023699_751617.html

‘Obamanomics’ Aurelio Suárez Montoya, octubre de 2015

EE. UU. empezó a recoger los dólares diseminados y sacudirá las demás economías, empezando por China.

Muchos analistas, para explicar la desaceleración económica nacional, encuentran razones en los déficits recurrentes en cuentas externas y fiscales, en la caída de la industria, de la minería, de los hidrocarburos y del agro, y no falta quienes la atribuyan al fenómeno del Niño. Estos desequilibrios cuentan en el análisis, pero no logran exponer por completo las causas, en una economía interconectada, de las turbulencias –manifiestas en Colombia, en Estados Unidos y en China y en las mayores economías– convertidas en signo de la organización económica contemporánea.

¿Tendrá algo que ver la política económica de Estados Unidos, guiada por el manejo del patrón moneda mundial, como primer factor activo y como forma palpable de la definición de globalización de Kissinger, como “papel dominante norteamericano”?

En 2009 estalló la Gran Recesión. Los reportes económicos del consejo de asesores del presidente al Congreso de Estados Unidos, de 2013 y 2015, reproducen cifras consolidadas para ese año funesto. Bajó el PIB en –2,9 % con desempleo del 10,2 %; déficit fiscal del 9,8 % del PIB y presupuestal de más de 1,41 billón (en español) de dólares y caída del ingreso por habitante a 45,481 dólares.

Y vino la ‘Obamanomics’ de rescate. ¿Cómo creció, en promedio, al 2,2 % entre 2010 y 2014? ¿Cómo redujo el desempleo al 6,2 %? ¿Cómo crecieron las ganancias corporativas del 10,2 % del PIB en 2009 al 15,4 % en el tercer trimestre de 2014? ¿Cómo se recupera el mercado de vivienda? ¿Cómo comprimió el déficit fiscal a –2,8 % del PIB en 2014 y el de la cuenta corriente a –2 % del PIB? ¿Y cómo esto en una senda de inflación a la baja?

La repuesta integra varios elementos. Primero, la descomunal expansión monetaria, con el crecimiento, entre 2009 y 2014, de los principales agregados monetarios, de 8,48 billones a 11,625 billones, en un 37 %; también del crédito, de los papeles del Tesoro y del gasto público, con énfasis en defensa, todo a costa de la revaluación de las demás monedas y del derrumbe global de industrias y agriculturas. Los papeles del Tesoro pasaron de 12,3 billones en 2009 a 18,14 en 2014, y la deuda pública, del 82,4 % del PIB al 103,2 %.

Esa laxitud, que a cualquier neocolonia le hubiera acarreado drástica intervención del FMI, se acompañó del libre comercio. Los informes reiteran que la “evolución de los acuerdos multilaterales y regionales ha trabajado para (…) alta calidad de libre comercio”; contabilizan en 1,59 billones de dólares el monto del comercio de quince TLC firmados, incrementado en 95 % respecto a una década atrás, y pronostican que, con Transpacífico y Transatlántico, se agregarían otros 2,6 billones.

Obama fortaleció así mismo la demanda interna, apoyando a la clase media, acrecentando sus ingresos 2,8 % en 2014, contrayendo la relación entre los presupuestos familiares y sus deudas, y transfiriéndole un alivio del 11 % adicional, aminorando sus gastos en salud en razón de la reforma del sistema.

Igualmente relevante es la ‘revolución energética’, para sustituir dependencias del petróleo extranjero, aumentando participación en la canasta de suministro del gas natural y de los combustibles renovables del 31,5 % al 35 % y duplicando la producción de petróleo de 4,4 millones de barriles por día a 8,22, disminuyendo importaciones en más del 25 %. Los salarios se incrementaron en índices similares a los de la productividad y se busca, a través de la Ocde, un sistema tributario internacional que elimine las distorsiones por tasas más bajas en otros países que sirven de escondrijo de las ganancias corporativas.

Estados Unidos ha empezado a recoger los dólares diseminados y sacudirá a las demás economías, empezando por China. Cada cual amortiguará el choque según su exposición en la fase expansiva: si, como Colombia, acrecentó la subordinación al ahorro externo para financiarse y a las exportaciones primarias, se entrará en zonas de fragilidad y mayor riesgo-país.

En Estados Unidos, “el 1 por ciento se lleva a casa la riqueza” (Stiglitz), pero la preocupación es elevar y estabilizar la tasa de ganancia del capital corporativo, que en 2008 cayó a 0,34, logró escalar a 0,38 en 2012, pero que cálculos preliminares para 2014 fijan en 0,36. No se estabiliza, y quizás requiera más ‘Obamanomics’, de herejías prohibidas a las economías más débiles o ‘emergentes’.

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/obamanomics-aurelio-suarez-columnista-el-tiempo/16401392

caso azúcar: Nueva economía política agropecuaria en Colombia Aurelio Suárez Montoya, noviembre de 2015

Aunque se halague al consumidor, lo que asoma en el fallo de la SIC es la desestabilización del sector azucarero.

Los azucareros son tenidos como un gran poder en Colombia. Trece ingenios producen 2,4 millones de toneladas de azúcar –de las que exportan cerca de 800.000–, 2,5 millones de barriles de etanol y más de 280.000 toneladas de melazas, en 225.000 hectáreas, un 75 por ciento de propiedad de 2.750 cultivadores independientes, y generan 188.000 empleos directos e indirectos. Configura el núcleo de la cadena del dulce.

También a ella pertenecen 350.000 familias paneleras, que cultivan 205.000 hectáreas, ocupando directa e indirectamente a 846.000 personas, que muelen, en 20.000 trapiches, 1,3 millones de toneladas. La panela es un bien sustituto, y las variaciones en su precio obedecen en 62,96 por ciento “a cambios en el precio del azúcar”.

La producción azucarera en el Valle del Cauca data desde Benalcázar, favorecida en la colonia por el mercado de esclavos de Popayán. Durante el siglo XX, tres hitos la consolidaron: 1) La Misión Chardon, en 1929, que recomendó expandir el cultivo y tecnificar la industria para atender el mercado interno, y así sucedió en las olas industriales de 1930 y de la Segunda Guerra Mundial, cuando aumentaron tanto ingenios como producción; 2) Las necesidades de Estados Unidos, luego de cortar el suministro de Cuba, que tenía el 37 por ciento de su mercado, al buscar proveedores sucedáneos otorgó a Colombia una cuota del 3 por ciento; y 3) El pacto de la Organización Internacional del Azúcar, que, desde 1968 hasta 1978, aseguró precios y cantidades a los países productores de la órbita occidental y asignó una cuota exportable de 75.000 toneladas. Entre 1962 y 1983 la producción creció 5,9 por ciento anual y las exportaciones 6,6 por ciento, ya arriba de 200.000 toneladas.

Siempre el sector pidió separar precios internos de externos. El mercado mundial es de excedentes, con distorsiones causadas por cuantiosos subsidios, que anualmente en Brasil valen 2.500 millones de dólares; en Tailandia, 1.300, y en Europa, 650; por la volatilidad de los ciclos de precios y por la posición brasileña dominante del 40 por ciento del comercio. Esa disociación se dio en 1995 con el Sistema Andino de Franja de Precios. Así mismo, se estableció el Fondo de Estabilización, para regular la relación entre cultivadores e ingenios. Estudios independientes e institucionales atribuyen a ambos mecanismos un mayor carácter de estabilización del precio interno –más que de protección–, en un 28 por ciento por encima de la cotización internacional, de los más bajos entre muchos países.

En las negociaciones del TLC con Estados Unidos, el arancel norteamericano no bajó a cero y se acordó una baja cuota preferencial. A los azucareros se les ofreció, junto con los palmeros, el ‘espejito’ de exportar etanol y biodiésel, respectivamente, aunque Estados Unidos fuera el primer exportador y productor mundial de alcohol carburante, a costos inferiores, que tenderán aún más a la baja cuando la celulosa sea la materia prima principal.

Esta economía política histórica de favorecimiento se contradice con la sanción por 320.000 millones de pesos, impuesta por la SIC, atendiendo demandas de empresas procesadoras multinacionales, a doce de los ingenios, directivos, organizaciones gremiales y comerciales por “una conducta concertada y coordinada para obstruir importación de azúcar de otros países…”. Es un punto de quiebre.

La contradicción del fallo no estriba solo en el monto descomunal del castigo, igual a las utilidades del sector en el 2014, ni en los alegatos jurídicos en torno al debido proceso y algunas pruebas, sino en el hecho irrefutable de que las importaciones de azúcar (2010-2014), que suman 1,053 millones de toneladas, y las de etanol, provenientes de Estados Unidos (abril/2013-agosto/2015), que alcanzaron 196.000 barriles, no brindan evidencia de un “cartel antiimportador”.

Aunque se halague al consumidor, lo que asoma en el fallo de la SIC es la desestabilización del sector, que hasta cuestiona sus mecanismos de regulación, y, en sintonía con la intentona de Mincomercio de bajar los aranceles máximos, algo que podría incluso extenderse a otras ramas, se enmarca en los requisitos del futuro acuerdo TPP, que anticipa como ganadores a Australia y a la agricultura estadounidense con su poderosa industria de etanol, hoy con márgenes disminuidos en más del 10 por ciento por el bajo precio del petróleo. La noticia es un regresivo cambio en la economía política agrícola, de la nacional a la extranjera, un salto al vacío.

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/nueva-economia-politica-agropecuaria-en-colombia-caso-azucar/16428023

Socializacion de pérdidas en la energía – Eduardo Sarmiento, Nov. 2015

Hace más de un cuarto de siglo se advirtió que la privatización de los servicios públicos significaría el traslado del poder monopólico a los agentes privados, que llevaría a grandes abusos en contra del interés público, como sería la socialización de las pérdidas. Lo que se observa en la actualidad en el sector eléctrico es lo mismo que sucede en el sistema financiero, la salud, las ncesiones de obras públicas y las pensiones. Los agentes privados quedan en condiciones de transferirles las pérdidas a los contribuyentes.

La estructura financiera que resultó de la privatización energética es lamentable. Con base al cargo de confiabilidad que está explícito en las tarifas, el Gobierno otorga subsidios a diestra y siniestra. Para empezar las empresas térmicas reciben una compensación para cubrir las pérdidas en las épocas de abundancia de agua y mantener las plantas en pie. Ahora, ante la escasez de lluvias generada por el fenómeno del niño, resulta que las empresas no están dispuestas a operar por la elevación de costos de los combustibles y el Gobierno procede a elevar las cargas por electricidad para cubrirles los faltantes financieros. Es el mejor mecanismo que se ha inventado para socializar las pérdidas en forma permanente. En las épocas de abundancia de agua y precios bajos de la energía las empresas reciben subsidios para cubrir los costos fijos y en las épocas de escasez de agua y altos precios obtienen ingresos superiores a los dictaminados por el mercado.

Las plantas térmicas son parte de un sistema de emergencia para enfrentar un mal público, como son los apagones. Lo lógico es que el sistema operara bajo el control y acción directa del Estado. Mal puede esperarse que la tarea la realicen un conjunto de empresas dispersas basadas en el lucro individual y estimuladas por subsidios. En el fondo, se configura un cartel que se orienta a sacar ventaja de las condiciones de necesidad y aumenta el riesgo de desabastecimiento.

El comportamiento descrito se replica en múltiples áreas. En las concesiones viales los beneficios obtenidos por las licitaciones son incrementados por créditos con plazos muertos garantías de tráfico y sobrecostos. En la salud los egresos por concepto del programa obligatorio de salud (POS) son sistemáticamente mayores que los ingresos por concepto de las cotizaciones, y la diferencia se queda en alta proporción en las EPS. Los administradores de los fondos privados de pensiones (AFP) tienen acceso a préstamos del mismo sector.

A la luz de estas evidencias, el argumento de que la privatización conduce a una mayor eficiencia tiene un alto elemento de engaño. La entrega de las empresas públicas no ha generado la competencia que lleve a bajar los costos y mejorar la calidad. Por el contrario, en la práctica ha significado el traslado de poderes monopólicos al sector privado y la conformación de alianzas con la administración que lesionan a los usuarios. En las épocas malas se socializan las pérdidas y en las buenas se obtienen ganancias excesivas.

La socialización de pérdidas es uno de los factores que más ha contribuido en la elevada rentabilidad del capital con respecto al trabajo, que aparece como la principal causa de las enormes diferencias de ingresos de la sociedad colombiana. En la práctica adquiere la forma de una apropiación incorrecta de los fondos públicos. La agenda nacional para mejorar la distribución del ingreso en el posconflicto debe empezar por detener las privatizaciones y rectificar las existentes.

 http://www.elespectador.com/opinion/socializacion-de-perdidas-energia-

Desaceleración economica peligra reducción pobreza

El mundo se ha fijado un plazo de 15 años para acabar con este flagelo. Será más difícil, pero no imposible.

ISABELLE SCHAEFER*  México DF OCT 2015

El Banco Mundial reconoce que lograr ese objetivo en estos 15 años será difícil, pero no imposible, a pesar de la desaceleración económica global y con el final de la bonanza de las materias primas exportables, la reducción de impuestos y regalías de algunos países petroleros y la fuga de capitales de los mercados emergentes. El fin de la pobreza extrema en el mundo tiene un plazo: 2030. Al menos, esa es la fecha que ha fijado esa institución, el Banco Mundial.

Las razones para del relativo optimismo están en el hecho de que se espera que este año, a nivel global, el porcentaje de personas viviendo en pobreza extrema llegue a menos de 10%. Es decir, personas con ingresos inferiores a US$1,90 por día, según la “línea global de pobreza ajustada recientemente por el Banco Mundial”.

Este descenso, aseguran, es consecuencia de un esfuerzo sostenido de más de un cuarto de siglo de políticas para la reducción de la pobreza. Sin embargo, gran parte de ellas serán difícilmente sostenibles puesto que se basan en subsidios estatales y no en una fuerte política por crear empleos dignos.

El Banco acaba de renovar este compromiso en sus Reuniones Anuales, que concluyeron la semana pasada en Lima, unos días antes de que la ONU celebre el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, el próximo 17 de octubre.

Además, recientemente se publicaron los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (que apuntan a la concreción de los Objetivos de Desarrollo del Milenio), que tienen como punto número uno, precisamente, el fin de la pobreza, e incluye otros temas relacionados con ese objetivo, como la educación de calidad y la igualdad de género.

Cinco tendencias

En América Latina y el Caribe, el Banco Mundial considera que una persona con ingresos inferiores a US$2,50 al día está en pobreza extrema. El porcentaje de personas en esa situación en esta región bajó del 12,2% en 2012 al 11,5% en 2013, según los datos que maneja la institución.

El esfuerzo de poner fin a la pobreza extrema en nuestra región en un plazo de 15 años va a estar dominado por estas cinco tendencias:

1.- La tasa de la pobreza extrema cayó a la mitad en 10 años. Los latinoamericanos y caribeños viviendo en pobreza extrema pasaron de representar el 24,1% de la población en 2003 hasta 11,5% en 2013, de acuerdo con el estudio citado anteriormente. En Haití, uno de los países con más pobreza en la región, también se logró que la pobreza extrema -que las autoridades haitianas establecen en US$1,23 por día- se redujo del 31% al 24% entre 2000 y 2012. En este video (ing) se pueden ver los obstáculos que ha superado y los retos que tienen enfrente esta pequeña nación.

2.- Un poco más de la mitad de los que vivían con menos de 4 dólares por día en 2004 escaparon de la pobreza entre ese año y 2012. Sin embargo, uno de cada cinco latinoamericano no lo pudo lograr. Son los llamados pobres crónicos. “Son unos 130 millones de latinoamericanos en total que no se han beneficiado para nada del impresionante desarrollo de la región en la última década”, dice en este video Ana Revenga, directora de la Unidad de Reducción de la Pobreza del Banco Mundial.

3.- La desigualdad de ingresos disminuyó en la década de los 2000 durante el auge de las materias primas exportables. Desde 2010, la desigualdad se ve estancada en la región, según un estudio del Banco Mundial. “No siempre es necesario desarrollar grandes y costosos programas nuevos: podemos integrar el análisis del comportamiento a los programas existentes”, dice Ana Revenga, “haciendo modificaciones pequeñas y económicas que pueden ayudarnos a alcanzar a aquellas personas olvidadas por los programas tradicionales”. Por ejemplo en Perú, un programa experimentó con mensajes de texto para alentar a las personas a ahorrar más, logró una tasa de incremento en los ahorros 16%. En Nicaragua, un programa que brinda subvenciones y capacitación a empresas generó un espacio para que beneficiarios y líderes locales pudieran contactarse. Esto aumentó el ingreso no agropecuario en US$3,30 per cápita.

4.- Por primera vez en la historia, hay más personas en la clase media que en la pobreza. Casi 100 millones de personas han escalado posiciones sociales y económicas entre 2003 y 2013 en América Latina para convertirse en miembros de la clase media. Este crecimiento tiene que ver con la dinámica de crecimiento y de la generación de empleos, explica Augusto de la Torre, economista jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial. Eso se refleja en cambios importantes en la vida cotidiana de la gente. “Es la primera vez que viajo en avión”, dice en este video Jorge, en San Paulo, Brasil, “y si todo va bien lo haré siempre”.

5.- La actual desaceleración pone en peligro las ganancias sociales de América Latina y el Caribe. Se espera que la región tenga un crecimiento del 0 % para 2015, lo cual sería el cuarto año consecutivo en el que estaría registrando un desempeño inferior a lo pronosticado, según el más reciente informe del Banco Mundial sobre expectativas para la región. Si bien la tasa de desempleo no ha aumentado de manera apreciable, la generación del empleo se está estancando, la calidad del empleo se ha deteriorado y la tasa de participación laboral ha caído, explica el informe. Sin embargo, como explica de la Torre en esta entrevista, con redes de protección social bien enfocadas se puede ayudar a amortiguar el impacto de la desaceleración económica entre los más vulnerables.

* Isabelle Schaefer es productora online del Banco Mundial

Deudas ocultas  llevan a emergentes a la crisis

Las deudas de las economías emergentes parecen moderadas, pero suelen ser subestimadas.

Por:  CARMEN REINHART | octubre de 2015

En el mundo emergente abundan síntomas de una creciente vulnerabilidad económica. Atrás quedaron los días en que los problemas de las economías avanzadas para recuperarse de la crisis del 2008 monopolizaban las reuniones del FMI. La discusión volvió a centrarse en las emergentes.

En todas las crisis tienden a repetirse síntomas: desaceleración del crecimiento y las exportaciones, relajación del boom de precios de activos, aumento del déficit de cuenta corriente y fiscal, apalancamiento creciente y reducción del ingreso de capitales. Signos que, en mayor o menor grado, hoy aparecen en los países emergentes.

El punto de inflexión fue en 2013, cuando la expectativa de aumento de tipos de interés en EE. UU. y la caída de los precios de los commodities pusieron fin al auge de ingreso de capitales que sostenía el crecimiento de las economías emergentes. La reciente desaceleración de China, al generar turbulencia en los mercados globales y debilitar todavía más los precios de las materias primas, magnificó el cambio de tendencia. Estos retos por lo menos son visibles. Pero es posible que las economías emergentes también padezcan otro síntoma de crisis, difícil de detectar: la deuda oculta. Esta no aparece en los estados contables ni en las bases de datos típicas y por eso suele pasar inadvertida hasta que es tarde.

Por ejemplo, hasta el estallido de la crisis del peso en 1994 y 1995 el mundo no supo que los bancos privados mexicanos habían asumido un alto grado de riesgo cambiario en préstamos extracontables. Así mismo, hasta la crisis financiera asiática de 1997, el FMI no advirtió que las reservas de Tailandia estaban casi agotadas (el total declarado de 33.000 millones de dólares no tenía en cuenta las obligaciones a futuro, de modo que las reservas netas eran unos 1.000 millones). Y hasta la crisis de Grecia en el 2010 se creyó que su déficit fiscal y su endeudamiento eran menores, gracias al uso de contabilidad creativa por parte del Gobierno.

De modo que la gran pregunta es dónde se ocultan las deudas de los emergentes. Por desgracia, diversos obstáculos impiden sacarlas a la luz, empezando por la opacidad de las transacciones de China, que financió grandes proyectos en otras economías. Siendo préstamos denominados sobre todo en dólares, quedaron sujetos a riesgo cambiario, lo que añade otra dimensión de vulnerabilidad a los países deudores.

Poco se sabe del volumen de esa deuda, porque buena parte de los préstamos salió de bancos de desarrollo chinos no incluidos en las estadísticas del Banco de Pagos Internacionales. Y como muy pocos se emitieron como títulos internacionales, tampoco aparecen en las del Banco Mundial.

Según la información reunida por la Iniciativa de Gobernanza Económica Global y el Diálogo Interamericano, entre el 2009 y el 2014 Venezuela recibió de China préstamos por un valor equivalente al 18 por ciento del PIB anual del país; en el caso de Ecuador, superan el 10 por ciento. Y en el de Brasil estuvieron más cerca del 1 por ciento.

Puede ser que los desembolsos hayan sido menores a lo previsto en los planes, con lo que las deudas de esos países con China serían inferiores. Pero también puede ser que los datos no incluyan algunos proyectos, acreedores o deudores, en cuyo caso serían mayores. Además, las cifras no incluyen otras formas de endeudamiento, como la financiación de importaciones y exportaciones. Y también habría que añadir los acuerdos de intercambio de monedas.

En síntesis, si bien las deudas de las economías emergentes parecen moderadas, es muy probable que estén subestimadas. De ser así, la actual inversión de signo de los flujos de capitales en estos países podría ser mayor de lo que se piensa, tal vez tanto como para provocar una crisis. En este contexto, es más importante que nunca hacer un seguimiento de esos vínculos financieros opacos.

CARMEN REINHART Profesora de sistema financiero internacional en la Escuela de Gobierno Kennedy, de la Universidad de Harvard. http://www.eltiempo.com/economia/sectores/deudas-de-economias-emergentes/16400295

Argentina exhibe el lanzamiento de un nuevo satélite de tecnología propia

CARLOS E. CUÉ Buenos Aires OCT 2015

Argentina vive en plena campaña electoral y en un momento económico delicado, como casi toda América Latina. Pero el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner está decidido a lanzar la imagen de que este país está en uno de los mejores momentos de su historia y ha “renacido” desde la crisis de 2001. Kirchner y su equipo tuvieron un momento único para reforzar esa idea.

El Gobierno exhibió ante todos los argentinos, a través de la llamada cadena nacional –discursos de la presidenta que todas las televisiones están obligadas a transmitir- un gran orgullo nacional: el lanzamiento al espacio del segundo satélite exclusivamente argentino, el Arsat 2, que fue enviado al espacio por el cohete europeo Arianne desde una base de la Guayana francesa. Hasta allí se trasladó el ministro de planificación, Julio De Vido, un kirchnerista desde los inicios en la provincia de Santa Cruz, que celebró en una conexión con la presidenta en Buenos Aires el éxito de la tecnología argentina.

El Arsat 2, que sigue al Arsat 1 que se lanzó el año pasado, ha costado 250 millones de dólares y está diseñado para ofrecer cobertura de internet, datos, telefonía IP y televisión para todo el continente americano. El Arsat 1 solo cubría argentina. La tecnología es un desarrollo absolutamente argentino.

Kirchner fue más lejos al anunciar que llevará al Congreso una ley para declarar estas inversiones de interés nacional. Su Gobierno está dedicando las últimas semanas antes de las elecciones del 25 de octubre a aprobar en el Congreso leyes para impedir que su sucesor pueda deshacer las líneas básicas de su proyecto. Acaba de aprobar una para que no se puedan vender empresas públicas si no es con el apoyo de dos tercios del Parlamento. Un mensaje claro para reducir el margen de Daniel Scioli, su candidato, si gana, o de los de la oposición.

“Esto tiene que tener continuidad. Vamos a enviar una ley al Congreso de desarrollo de la industria satelital argentina. Queremos declarar de interés público el desarrollo de la industria satelital, porque esto no puede ser obra de un gobierno, esto es una inversión de los 40 millones de argentinos. Queremos declararlo de interés nacional. Estamos pensando no sólo en este año y el que pasó. Desarrollamos un plan que va hasta 2035 para empoderar a los argentinos que son los verdaderos dueños de los satélites”, aseguró Fernández de Kirchner.

http://internacional.elpais.com/internacional/2015/10/01/actualidad/1443705206_934353.html

 

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