30.17.- “Si Podemos no radicaliza su programa, será destruido como Syriza” Entrevista a Costas Lapavitsas – Yago Álvarez

El economista griego Costas Lapavitsas (1961), profesor en la School of Oriental and African Studies of London (SOAS), dimitió como diputado de Syriza cuando Alexis Tsipras aceptó el tercer memorándum de rescate y cedió ante la Troika. Lapavitsas visitó Barcelona para participar en las jornadas “ Redefiniendo soberanías y logrando la igualdad en Europa ” organizadas por la European Research Network on Social and Economic Policy , un think tank del que forma parte y que debate las posibles formas y políticas económicas para salir de Europa. Recibe a El Salto para charlar sobre Europa, el Brexit, el auge de la extrema derecha, Podemos y mucho más.

 Economista griego Costas Lapavitsas Fotografía: Víctor Serri

¿Qué ha fallado en Europa?

Depende de lo que se quiera decir con fallar. Si las expectativas eran que se creara una Europa donde haya convergencias entre los diferentes países, entonces sí que ha fallado. Pero creo que nunca fue esa la intención. Más que lo que ha fallado, tenemos que ver lo que ha surgido. Lo que surge de esta Unión Europea es una Europa cada vez más estratificada y desigual entre el núcleo y la periferia. Con divergencias en vez de convergencias. Esto está creando una situación de desigualdad, insostenibilidad y tensión social entre los países. La UE, tal y como se ha creado, está detrás de todo esto.

Siempre afirmas que Syriza nunca fue una amenaza real y creíble para confrontar con Europa. ¿Cómo sería una amenaza real?

Syriza necesitaba un plan para salirse de la Unión Monetaria. Tenía que ser un plan coherente, bien organizado y que abarcara muchos aspectos de la economía. La segunda condición es que ese plan tenía que tener apoyo popular y ser entendido por las clases trabajadoras. Syriza falló en las dos cosas. Nunca lo tuvo y nunca lo debatió con la gente porque nunca lo quiso hacer. Querían quedarse en la Unión Monetaria porque creían que podrían cambiarla desde dentro. Eso es imposible y por ello Syriza fue aplastada.

¿Y si un país como España quisiera hacerlo?

Hay que tener claro que un país pequeño como Grecia o de medio tamaño como España no podría ser completamente libre en la economía internacional porque, obviamente, estarían bajo la presión de los mercados internacionales y los poderes financieros. Por lo que no es una cuestión de romper Europa o la UE y creer que ya podríamos hacer lo que quisiéramos. De lo que se trata es de crear situaciones donde se puedan alcanzar mayores grados de libertad que nos den la posibilidad de implementar políticas que favorezcan a las clases trabajadoras y al interés de la economía nacional. Para ello se necesita crear tu propia liquidez, mediante una moneda propia. Además, se tendrán que crear nuevos instrumentos económicos y acometer reformas en la políticas de comercio, de inversión, fiscales y monetarias. Todo es perfectamente alcanzable y debe ser el plan que debe trabajar la izquierda para salir de Europa.

“Lo que podemos sacar del Brexit es que, si te sales de la Unión Monetaria, podrás hacer políticas de izquierda que son demandadas por la gente”

¿Es el Brexit un ejemplo a seguir?

Es un ejemplo muy interesante porque fue fruto de una reacción popular al neoliberalismo, a la desigualdad y a las políticas de distracción aplicadas por el Gobierno británico. Los grandes poderes financieros querían permanecer en Europa y continuar con las políticas neoliberales, pero la gente no quería y eso se cristalizó en el Brexit. Pero la izquierda estuvo ausente y el proceso fue dominado por la derecha. Han sido estos últimos los que se han apoderado de la victoria. La realidad sobre el Brexit se ha visto más clara cuando un año más tarde el Partido Laborista ha mejorado sus resultados y si hay unas nuevas elecciones dentro de poco, lo cual parece bastante probable, creo que seguramente las ganarán. Todo esto es parte del proceso del Brexit. Ahora que la salida de Europa es un hecho, el Partido Laborista ha presentado un programa socialdemócrata que es totalmente realizable porque nunca entraron en la Unión Monetaria y se han salido de la UE. No voy a ser yo quien alabe un programa socialdemócrata, pero, comparado con los programas neoliberales anteriores, está claro que es un gran cambio. Esto muestra que los británicos no se están escorando a la derecha, sino que quieren medidas y políticas de izquierda. Por lo que esa es la verdadera lección que debemos sacar del Brexit: si te sales de la Unión Europea podrás hacer políticas de izquierda que son demandadas por la gente.

¿Qué está haciendo mal la izquierda para que la extrema derecha se apodere del discurso de salir de Europa?

El Brexit empezó dominado por la extrema derecha, pero ha hecho que el partido laborista vuelva con un programa socialdemócrata muy fuerte. Lo que demuestra que no hay nada que pueda parar a la izquierda para ganar este debate. Lo que la izquierda tiene que hacer es salir con confianza y hablar sobre la realidad de la vida de las personas, sobre cómo mejorar sus vidas, de creación de empleo, de inversiones públicas, etc, para poder cambiar la relación de fuerzas entre trabajo y capital. Si la izquierda hace todo eso con confianza, la salida de la Unión Monetaria empezará a verse como una opción probable y aceptada por la población.

“La cuestión del euro y la pertenencia de Grecia a la unión monetaria volverán a estar sobre la mesa”

¿Crees que hay una relación directa entre la estructura de la Unión Europea y el auge de la extrema derecha?

Creo que las políticas neoliberales que aplica la UE, las cuales incluyen la privatización y la desregulación, dan espacio a la extrema derecha. Porque estas políticas son contrarias a la democracia y a la soberanía. La UE crea un descontento entre la población que es el caldo de cultivo perfecto para que la extrema derecha se aproveche de ello. O sea que, en ese sentido, sí que creo que la estructura y las políticas neoliberales de la UE facilitan el resurgir de la extrema derecha en Europa.

Mélenchon, Corbyn… ¿son nuevas esperanzas para la izquierda europea?

Está claro que los resultados en Francia y en Reino Unido son resultados muy interesantes y esperanzadores. Han obtenido buenos resultados si los comparas con elecciones anteriores. Estos datos demuestran que partidos políticos que plantean soluciones radicales, y opuestas al neoliberalismo impuesto en la UE, tienen aceptación entre las clases trabajadoras. Los dos han presentado unos programas muy parecidos a los que hace 30 años hubiéramos llamado socialdemócratas, pero que ahora son tildados de radicales. Corbyn podría hacer mucho más que Mélenchon, ya que el Reino Unido no está en la UE.

Y a Podemos, ¿lo ves también como una esperanza?

Por supuesto que creo que Podemos es una esperanza. Lo es para muchos de nosotros en Europa. Creo que está ahora mismo madurando. Está adquiriendo una mejor visión de la política internacional y de la situación en el continente. Está aprendiendo de sus errores y su trayectoria está haciendo que se convierta en una amenaza real para el régimen y los poderes existentes en España y en Europa. Si hubieran llegado al poder antes podría haber sido un desastre, teniendo en cuenta la situación en la que se encontraban. Pero queda mucho por jugar. Creo que Podemos necesita un programa más claro que explique cómo pretende cambiar Europa, así como un mejor entendimiento sobre ésta y una actitud más radical en cuanto a democracia y soberanía.

No parece que tengan una postura muy concreta en cuanto a Europa.

Exacto. A eso me refiero. Necesitan radicalizar mucho más su programa. Si lo hacen, dentro de muy poco podrían estar confrontando a la Unión Europea.

¿Qué crees que pasaría si Podemos se encontrara en la misma situación que Syriza?

Hay mucha gente que cree que un partido de izquierdas de un país como España o Italia podría hacerlo mejor que Syriza por el simple hecho de pertenecer a un país más grande. Creen que se podría tener más poder de negociación por ser una economía mayor. Pero ese argumento no tiene sentido. España no lo haría mejor, Podemos no lo haría mejor, si confrontan a la UE de la misma manera y con la misma estrategia que lo hizo Syriza. Es una cuestión de tener un programa político diferente. Si Podemos no radicaliza su programa, será destruido como Syriza.

Otro banco, el Banco Popular, ha quebrado en España. ¿Es una muestra de que el sistema financiero sigue siendo muy débil?

No creo que sea solo una cosa de un sistema débil sino de que no todo es tan saludable en el sistema financiero español. Está muy concentrado y las entidades que lo dominan son muy poderosas, son capaces de influir mucho en los poderes políticos. El sistema financiero necesita que se vigile y se incrementen las precauciones, porque lo ocurrido puede haber sido provocado por o para los intereses de alguno de los bancos que quedan. Lo que yo sugiero es que alguien mire lo ocurrido con detenimiento y que ponga el foco en la corrupción. Que se haga vigilando las relaciones entre las grandes entidades financieras y los poderes políticos relacionados en este caso, porque a mi me suena y me huele muy mal.

Fuente: https://saltamos.net/costas-lapavitsas-entrevista-podemos-radicaliza-programa-sera-destruido-syriza/

 

29.17.- EL CETA, NUEVO CABALLO DE TROYA DE UN CARO NEOLIBERALISMO

En pleno corazón del verano, ni visto ni conocido, el acuerdo de libre comercio entre la UE y Canadá, denominado CETA, abre con tranquilidad su camino.  Las conciencias relajadas no se alborotan: los cambios potencialmente inducidos por la CETA afectan nuestra salud, el medio ambiente, ampliando el creciente campo de la competencia siempre libre y sin distorsiones. Y en el fondo, es cuestión de nuestra soberanía. Un bajo nivel de ruido. Demasiado poco ruido.

Clémentine Autain (a la derecha) y Chantal Mouffe (a la izquierda), el 18 mars, plaza de la República, en Paris. Photo Boris Allin. Hans Lucas

El 31 de julio, el Consejo Constitucional dictó su sentencia tras la votación de 153 parlamentarios: la CETA es consistente con nuestra Constitución, nos dicen los sabios. Donde se podía esperar que los salvaguardias republicanos, podían se esperados, atendidos, este aviso de naturaleza jurídica abre el camino para una posible ratificación del CETA. Indica sin duda cómo es nuestra Constitución, aquí como en otras áreas, inadaptada para defendernos frente a los retos del presente. La marcha debería debería ser la de un proceso constituyente para  una nueva República, capaz de aumentar los derechos, la democracia, la protección del ecosistema como nuestra capacidad para resistir a un neoliberalismo globalizado tan depredador. Pero los “caminantes” son a la revolución lo que los peces de colores son a la bicicleta, se nos pide por ahora hacer eso.

Es por esto que hay que construir un equilibrio de poder político, social, ciudadana, para evitar que la CEAT se convierta en una realidad. El caso está en curso, pero el muro de silencio es difícil de romper. Pero el gobierno Macron / Philippe estará encantado de dirigir la CETA lejos de las cámaras, en los círculos cerrados herméticamente de la globalización. Para nosotros, para encender las luces, focos en lugar de velas. Porque la historia de la negociación de la CEAT está hecha de sombras y secretos.

El 15 de febrero de, 2017 pasado, el Parlamento Europeo ratificó en un silencio ensordecedor este tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Canadá. Peor aún, a despecho de todos los valores democráticos y sin previa consulta a la representación nacional, casi el 90% de las acciones de este tratado será aplicable del 21 de septiembre, así como los ciudadanos no saben realmente los efectos desastrosos del acuerdo !

CHEQUE EN BLANCO PARA MULTINACIONALES

Las consecuencias del CETA,  nuestro país pagarían en términos de desregulación de normas sociales, ecológicas y alimentarias. Los servicios públicos inevitablemente serán desmantelados y sometidos a la competencia de las empresas privadas canadienses. La competencia con las granjas industriales canadienses impulsaría la crisis agrícola y la reducción de la calidad de los productos cultivados por los agricultores franceses. Esta competencia tendría un impacto directo en la salud de los consumidores, mientras que el principio de precaución, el principio fundamental de nuestra Constitución no es reconocido por la CETA.

Por último, el tratado resultaría completamente en desacuerdo con los principios del Acuerdo de París debido a que la CETA no prevé ningún mecanismo asegurar la protección del medio ambiente o la lucha contra el calentamiento global. En total, su aplicación podría incluso conducir a la pérdida de 200 000 puestos de trabajo en Europa, incluyendo más de 45.000 en Francia y golpearía en especial los grupos más vulnerables, ya debilitados por las órdenes del Código de Trabajo. Este tratado no sería más que un cheque en blanco a las multinacionales!

Estas podrían demandar a los Estados a través de una estructura de arbitraje privado y aún serían  consultados en el desarrollo de nuestras leyes a través del cuerpo cooperación regulatoria. Baste decir que la privatización de la administración de justicia sería así  organizada.

Es por eso que desafié al primer ministro en la sesión de preguntas al gobierno de 19 de julio 2017. Incómodo, rascándose la barba frenéticamente de 1’49 mi discurso Edouard Philippe prefería retirar y enviar a la Señora Ministra de Asuntos europeos de carbón – se puede ver resoplar a la administración, “Loiseau.” Nathalie Loiseau, ex director de la ENA, respondió al tono de “circulen no hay nada qué ver”, remitiéndose a la creación de una comisión de expertos para decidir sobre el impacto del Tratado. Esta respuesta tecnocrática no es de naturaleza para tranquilizar a los millones de ciudadanos franceses y europeos hostiles a los tratados de libre comercio.

Muchas ONG tienen desde ya marcada la parcialidad de esta comisión, cuya composición ha sido revelada por el primer ministro el 6 de julio último.

Ma creencia es que no existe en Francia una mayoría a favor de la CEAT. En nombre de la democracia y la buena vida suficiente para muchos, la batalla debe ser librada para evitar el tratado sirva. En marcha.

http://www.liberation.fr/debats/2017/08/01/le-ceta-nouveau-cheval-de-troie-d-un-neoliberalisme-cheri_1587545

28.17.-OCHO INDICADORES DE QUE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA SE ESTÁ RECUPERANDO – Erlik

  • 31 Julio 2017 .- Han pasado ya casi nueve años desde que el colapso de Lehman Brothers provocó un auténtico terremoto financiero que paralizó la actividad económica mundial y dejó al descubierto los débiles cimientos del crecimiento experimentado en los años anteriores.

    La crisis se cebó especialmente en los países del sur de Europa, España entre ellos. Mientras Norteamérica y las economías emergentes comenzaban a recuperarse, Europa vivió sus momentos más críticos entre 2011 y 2012. En España el desempleo se disparó hasta el 27% y el colapso de las cajas de ahorros requirió la ayuda europea e importantes ajustes presupuestarios.

 

  • Pero los débiles signos de recuperación de los últimos años se están consolidando. Tal como describe el New York Times, “por fin termina la larga pesadilla económica española“. A ritmo lento pero aparentemente seguro, la economía española está remontando y acercándose a los niveles anteriores de la crisis. Repasamos ocho indicadores que lo demuestran.

    El precio de la vivienda

    La burbuja inmobiliaria fue el principal elemento que hizo que la crisis fuese más grave en España que en otros países europeos. La demanda se frenó en seco y los precios bajaron: demasiados trabajadores dependientes del sector rápidamente engrosaron las listas del paro, mientras que miles de familias se veían con enormes hipotecas para pisos cuyo valor había caído drásticamente.

  • Variación interanual del precio de la vivienda en España / Fuente: INE (ine.es)

    Después de varios años seguidos de caídas, desde 2015 los precios de la vivienda están subiendotímidamente, muestra de que el sector comienza a recuperarse después de tocar fondo. La subidas son especialmente fuertes en Madrid y Barcelona, donde algunos temen que los alquileres turísticosalimenten una nueva burbuja de precios.

    La bajada del paro

    A comienzos de 2013 la tasa de paro alcanzó un triste récord histórico: 27% de parados, una cifra inédita en una economía desarrollada. El número de parados comenzó a descender progresivamente desde entonces, a un ritmo que se ha acelerado en los últimos trimestres. Actualmente, el porcentaje de parados se sitúa en el 17%. Sigue siendo alto, pero lejos de aquellas cifras dramáticas.

    Variación interanual del número de ocupados / Fuente: INE

    En los últimos años no solo se observa un descenso en el número de parados (que muchas veces se debe a gente que abandona el mercado laboral) sino un aumento en el número de personas ocupadas, señal inequívoca de mejoría económica. Tras varios trimestres de crecimiento continuo, hay casi 19 millones de ocupados en el país (aún lejos de los 20,5 millones de trabajadores con empleo que había en 2007).

    El aumento del turismo

    Los llamados ‘bienes de lujo’, es decir, todos aquellos no imprescindibles, siempre son los primeros en resentirse durante las crisis económicas. En los peores años de la crisis muchas familias españolas se vieron obligadas a reducir o suprimir sus vacaciones, lo que tuvo un impacto negativo en el turismo nacional.

    Pero en los últimos años la situación se ha revertido: en 2016 los españoles realizaron un 3,7% más de viajes que en 2015, en los que gastaron un 9,1% más. Nueve de cada diez de esos viajes tuvo como destino España, amplificando el efecto positivo en la economía.

    El uso del transporte público

    El transporte público es uno de los engranajes de toda economía desarrollada: es fundamental poder mover a los trabajadores de forma eficiente desde sus hogares hasta sus puestos de trabajo. El uso del transporte público disminuye si la economía se resiente y la gente comienza a perder su trabajo, y aumenta en caso contrario, de modo que es un buen indicador de la recuperación económica.

    En España, el uso del transporte público subió en 2015 y 2016 tras varios años de caída. En 2016, de hecho, experimentó la mayor subida de los últimos 11 años. Es lógico, teniendo en cuenta el aumento del número de ocupados.

    Las ventas de vehículos

    ¿Cambio de coche? cuando las perspectivas económicas son dudosas, es algo que puede esperar. Pese a los programas de ayuda gubernamental, la venta de automóviles y otros vehículos fue uno de los indicadores en los que la crisis se hizo más visible. De los casi 2,5 millones de vehículos matriculados en 2007, se pasó a menos de un millón en 2012.

    Matriculaciones de vehículos / Fuente: INE, elaboración propia

    Pero aquí también se nota la recuperación. Tras tres años de crecimiento en todas las categorías (turismos, camiones y motocicletas) en 2016 se superó el millón y medio de matriculaciones. La tendencia continúa en 2017: el pasado mes de junio fue el mejor de la última década, en este aspecto.

    Las compras en las rebajas

    El comercio minorista fue otro de los sectores fuertemente impactados por la crisis. Las persianas cerradas sustituyeron a los escaparates abiertos en muchas calles comerciales del país, mientras las estadísticas de consumo no paraban de empeorar. Ni siquiera los meses de enero y julio, con el incentivo de las rebajas, se salvaron.

    Volumen de ventas en meses de rebajas / Fuente: INE, elaboración propia

    En los últimos años se observa otra vez un repunte positivo. Aunque en las rebajas de enero de 2017 el crecimiento se estancó (en buena medida a causa de la liberalización de fechas, que permite adelantar los descuentos a diciembre), la expectativa para la campaña veraniega es que continúe aumentando el volumen de ventas.

    El consumo de cerveza

    Puede parecer un indicador arbitrario, pero no lo es tanto si tenemos en cuenta que se calcula que la cerveza contribuye hasta un 1,4% de nuestro PIB, sobre todo gracias a su impacto en la hostelería. Según datos del sector, la cerveza genera directa e indirectamente 344.000 empleos. En toda la UE, sólo Alemania supera esta cifra.

    El consumo de cerveza en España lleva años subiendo de forma continua, una buena noticia teniendo en cuenta que el 90% es de producción nacional. Las exportaciones de cerveza española han aumentado brutalmente durante la crisis: un 261% en los últimos diez años. Mención aparte merece la cerveza artesana, un sector que prácticamente se ha creado desde cero en plena crisis, con un crecimiento del 1600% (no, no sobran ceros) entre 2008 y 2015.

    La explosión de la compra online

    No solo son pedidos ocasionales de libros o electrónica: hacer la compra online es ya algo habitual en las grandes ciudades españolas, mientras que las motos y bicis de decenas de compañías de reparto surcan sus calles. El sector ha experimentado una auténtica explosión en el país.

    Dicho aumento no se debe solo a la mayor penetración de intenet: desde 2007, el uso de internet en los hogares españoles ha aumentado un 58%. En el mismo periodo, el número de españoles que compra online habitualmente ha crecido un 144%. Este incremento ha tenido un impacto positivo en el empleo: por ejemplo, la plantilla de Amazon en España se ha multiplicado por ocho desde su apertura hace seis años.

    En conclusión, los números muestran que la economía española se está recuperando. Queda camino por recorrer para llegar a los niveles previos a la crisis, pero parece que al fin, tras casi una década de ajustes, hemos encontrado el rumbo.

    https://www.elblogsalmon.com/economia/8-indicadores-de-que-la-economia-espanola-se-esta-recuperando

     

  • 28 17.- BCE: COMPRA DEUDA PERO DICE QUE LA DEUDA SERÁ UNA LOSA EN LA RECUPERACIÓN, ¿A QUÉ JUEGA? . Raúl Jaime Maestre

  • 265 Agosto 2017  España con su deuda públicatiene más que una piedrita en el camino, ya que se enfrenta a una pesada losa. España es el país que ha estado creciendo más en la Unión Europea, entorno de un 3 por ciento anual, y el que ha ido generado más empleo pero con la segunda tasa de desempleo más alta, y el déficit público parece que este más controlado que hace años atrás.

Tenemos que tener en cuenta que existen problemasque amenazan a la consolidación de la recuperación económica, y la deuda pública es uno de estos problemas. No debemos de olvidar que el origen de algunas crisis económicas han sido producidas por un exceso de deuda acumulada, tanto en las empresa como en las familias.

Por tanto, el problema tiene origen en la caída de la actividad y un descenso del empleo durante la crisis reduciendo la recaudación fiscal. Un aumento del gasto en prestaciones y la factura del rescate. El déficit aumentó y la deuda pública empezó a acumularse.

Nos podemos preguntar: ¿Cómo ha evolucionado la deuda pública la última década? ¿Por qué una excesiva deuda pública deja poco margen a la política fiscal? ¿Por qué el BCE compra deuda y le dice a España que va a ser una pesada losa? ¿Por qué el BCE favorece la financiación nacional a bajo coste?

En 2007 había una deuda del 35,6% y ahora ronda el 100% del PIB

Durante el año 2007, España acumulaba el 35,6 por ciento de su PIB en deuda pública. A partir de ese año ha aumentado considerablemente, hasta llegar al 100,4 por ciento en 2014, y desde entonces sigue en ese nivel.

Gracias a la leve recuperación económica se pueden afrontar los pagos inmediatos con mucha más holgura, no hay que olvidar que van a salir 32.271 millones de euros durante este año para pagar la financiación como el importe de deuda pública.

El Gobierno del PP insiste en que la deuda va disminuyendo. La previsión del Gobierno del PP es que a finales del 2017 será el 99 por ciento del PIB, se reduzca al 97,7 por ciento en 2018 y en 2019 con un 95,4 por ciento del PIB.

De momento, la deuda pública se sitúa al límite del 100 por ciento, y total de la deuda está en 1.124.961 millones de euros. No parece que el Gobierno del PP este aprovechando la coyuntura económica para reducir el peso de la deuda.

La política de tipos congelados del Banco Central Europeo (BCE) contiene los riesgos asociados a este fuerte endeudamiento, pero un cambio de política monetario u otra nueva etapa de inestabilidad podrían desatar verdaderos problemas. Los organismos internacionales no deja de alertar de los grandes peligros que causa una deuda pública excesiva.

La excesiva deuda pública deja poco margen a la política fiscal de España

La gran tasa de deuda pública en España deja poco margen a la política fiscal para responder a posibles problemas que puedan surgir en la economía.

Referente a la política fiscal, el Fondo Monetario Internacional (FMI) aconseja a España aplicar un IVA del 21 por ciento a muchos de los productos que actualmente tienen tipo reducido, ya que considera que la recaudación en España en relación a su PIB sigue siendo inferior a de otros países en Europa.

Es decir, creen que reduciendo algunas ineficiencias del sistema fiscal se podría disminuir el déficit como la deuda pública. Por tanto, El FMI piensa que no hay muchas alternativas para reducir esta pesada losa, o aumentan impuestos o reducen los gastos.

La Unión Europea no tiene un mensaje diferente del FMI

El mensaje de la Comisión Europea a España es parecido al del FMI. La Comisión Europea le dice a España que su elevado nivel de deuda, tanto pública como privada, es un reflejo de los compromisos externos de España al tiempo que a los cambios de sentido de los mercados.

También añade que la reducción escalonada prevista de la deuda pública hasta el 2018, al 98,5 por ciento, es puede realizar a través de un crecimiento nominal del PIB, por lo que es fundamental que España continúe con la consolidación fiscal con el objetivo de reducir tanto el déficit como la deuda pública.

La Comisión Europea reconoce el esfuerzo que han realizado las familias y las empresas no financieras españolas para reducir su elevado endeudamiento durante esta última década. Estima que a pesar de una progresiva disminución de la deuda, el nivel de deuda privada continúa elevada en España, sobre todo en el caso de las familias.

Las deudas de las familias y las empresas no financieras en España se ha reducido en 482.000 millones de euros desde el año 2010, equivalente al 50 por ciento del PIB. Desde el 2008 solo en intereses pagados por las familias y las empresas no financieras españolas se han reducido en 83.000 millones de euros de la carga de su deuda.

Por tanto, este desendeudamiento pendiente , de las familias y las empresas no financieras españolas, condiciona la recuperación, en otros factores, del crédito bancario que supone un freno al consumo y a la inversión.

La política del BCE favorece a unos costes de financiación bajos de la deuda pública

Lo bueno es que estos costes de financiación están costeados a mínimos por la política de tipos de interés del BCE. El Tesoro tiene previsto emitir en el 2017 unos 35.000 millones de euros, para cubrir las emisiones de medio y largo plazo de 122.904 millones de euros tras cubrir vencimientos de 87.904 millones de euros.

En total el Tesoro espera emitir 220.017 millones de euros de deuda, levemente inferior a la que se realizó durante el año pasado. En el 2016, se han registrado mínimos tanto en el coste de las nuevas emisiones, 0,61 por ciento, como en el coste medio de deuda en circulación, 2,77 por ciento.

Estos mínimos históricos en los costes de emisión han sido posibles incluso en el marco de una estrategia dilatada en el tiempo potenciada en una emisión de tramos a largo plazo. La vida media de la emisión a medio y largo plaza está situada en 11,5 años, cifra superior a la que se registraba el año 2015, que era de 9,1 años.

El patrón de las emisiones ha contribuido alargar la vida media de la cartera de deuda pública en circulación reduciendo así el riesgo de refinanciación de deuda ante una posible subida de los tipos de interés por el BCE.

https://www.elblogsalmon.com//economia/bce-compra-deuda-pero-dice-que-la-deuda-sera-una-losa-en-la-recuperacion-a-que-juega?utm_source=NEWSLE

 

27.17.- PARÍS DESPLIEGA SUS ENCANTOS PARA SER LA NUEVA CITY LONDINENSE TRAS EL ‘BREXIT’ – Silvia Ayuso

Macron, la gran baza de Francia ante la fuerte competencia de Fráncfort

Francia ve en el Brexit jugosas oportunidades de negocio. No oculta su deseo de que París se convierta en el nuevo Londres, la City —o cité— de las finanzas, una vez se consume el abandono británico del bloque. Pero la competencia es dura. Varias ciudades europeas se disputan ese cotizado premio y, por el momento, Fráncfort (Alemania) lleva una cómoda ventaja. Algunas entidades financieras han elegido ya a la urbe alemana de las finanzas como su próxima sede temporal. París cuenta sin embargo con una baza que podría acabar inclinando la balanza: su nuevo presidente, que ha logrado poner al país a la cabeza de los más influyentes del mundo.

Una bandera europea ondea ante el Parlamento en Londres durante una manifestación anti-Brexit DANIEL LEAL-OLIVAS AFP | EPV

 

París 30 jul 2017

De la mano de Macron, que con solo 39 años ha conseguido en poco más de un año pasar de no tener ni siquiera un partido político —aunque ocupaba la cartera de Economía en el Gobierno del socialista François Hollande— a ocupar el Elíseo y ser una de las figuras clave del panorama internacional, Francia ha saltado cuatro puestos para colocarse en el primer lugar de la lista de países más influyentes del mundo, según una clasificación dada a conocer los últimos días. En la lista “Soft Power 30”, que mide la influencia de los países en función de su poder blando —su poder de atracción y persuasión mediante factores no coercitivos— Francia, que estaba hace un año en quinta posición, pasa ahora a la primera, desbancando a Estados Unidos, Reino Unido y, también, a su principal rival europeo, Alemania, que cae un puesto hasta quedar en el cuarto lugar.

La búsqueda de una nueva sede europea es una medida que están preparando todos los bancos internacionales establecidos hasta ahora en Londres para poder seguir operando en la UE en caso de que sus filiales en Londres pierdan el derecho a operar en el bloque europeo cuando Reino Unido abandone la UE, en marzo de 2019.

El premio por convertirse en la nueva City europea es jugoso. Según el laboratorio de ideas Bruegel, Londres podría perder tras el Brexit hasta 10.000 puestos de trabajo en los bancos y otros 20.000 relacionados con servicios financieros. Por eso, París está jugando fuerte tras el cambio de mando en el Elíseo. Demasiado, según el representante de la City ante la UE, Jeremy Browne, quien en un informe filtrado a la prensa británica denunció los esfuerzos de las autoridades francesas por “debilitar a Reino Unido y degradar la posición de Londres” como plaza financiera.

“Queremos que Francia se convierta en la nueva primera plataforma financiera, tras el Brexit”, admitió el primer ministro francés, Édouard Philippe. Y no lo hizo en cualquier lugar. Durante dos días a mediados de julio, se celebró en la capital francesa el Paris Europlace Financial Forum, que acogió a 2.500 altos responsables de la industria financiera “europea y global”. Más de 50 países estuvieron representados. Todos escucharon atentamente lo que el nuevo Gobierno francés tiene que ofrecer, y este asegura que no es poco.

El Gobierno de Macron está preparando una ambiciosa reforma laboral que quiere tener lista y aprobada antes de que acabe el verano. Ello irá acompañado de un sustancial paquete de medidas fiscales para hacer más atractivo el país para las empresas y los empleados con salarios altos como son los trabajadores de la City, así como la eliminación de la práctica conocida como gold plating de introducir exigencias o procedimientos añadidos a la hora de trasponer una directiva europea al derecho francés cuando la propia directiva no lo exige. A ello, el ejecutivo francés le ha agregado una guinda que Philippe reveló ante los altos ejecutivos internacionales: la inauguración de tres escuelas internacionales en París y el impulso de las clases bilingües en otros colegios para hacer más fácil el traslado a la capital francesa de cualquier ejecutivo internacional con hijos.

Pese al fenómeno Macron y sus planes para hacer París la plaza más apetecible, Fráncfort, que comenzó mucho antes que la capital francesa su campaña para convertirse en heredera de Londres tras el Brexit, sigue manteniendo su ventaja.

El banco de inversiones Morgan Stanley ha elegido finalmente Fráncfort como su base de operaciones temporal —un matiz que para París es importante— una vez que el Brexit entre en vigor. Alrededor de 200 puestos serán reubicados en la metrópolis financiera alemana, de los 5.000 que tiene la entidad en Londres.

Fráncfort es también la opción elegida hasta el momento por Citigroup, Standard Chartered Plc y Nomura Holdings, mientras que Goldman Sachs está planteándose una decisión similar, según Bloomberg.

Por ahora, la única entidad financiera internacional que se ha comprometido a trasladarse a París tras el Brexit es HSBC, que contempla reubicar hasta mil puestos de Londres a la capital francesa. También lo hará la gala Société Générale, cuyo presidente, Frédéric Oudéa, anunció este mes que el banco “concentrará las relocalizaciones en Francia”. Esto implicará, indicó, la reubicación a París de entre 300 y 400 empleos de los 2.000 que tiene actualmente en Londres. Pero la cifra de empleados de bancos franceses trasladados de Londres a París podría llegar al millar, según la Federación Bancaria Francesa (FBF), que agrupa a las grandes entidades bancarias del país.

Con 4.000 puestos pendientes de reubicación, JP Morgan Chase es uno de los premios gordos a disputar en este proceso. Hasta el momento, ha transferido varios centenares a Dublín, pero todavía no ha anunciado planes para ubicar su cuartel general permanente en la UE. París no pierde la esperanza. Durante la cita en París, su presidente, Jamie Dimon, consideró que la elección de Macron, un presidente con “mentalidad empresarial” era un activo fuerte. Francia todavía puede dar otra sorpresa.

https://elpais.com/internacional/2017/07/20/actualidad/1500550931_705837.html?autoplay=1

 

 

27.17.- EL BCE ANALIZA CUANDO LOS PAÍSES HACEN SUS REFORMAS ESTRUCTURALES… ¡CON UNAS CONCLUSIONES INTERESANTES! – Marc Fortuño

27 julio 2017.- Desde el BCE se publicado el documento del trabajo: “When do countries implement structural reforms?” En él se analiza el papel que han tomado la reformas estructurales en la mayoría de países de la Eurozona durante los últimos años y su ejecución.

También se describe las razones que llevan a los países a acometer reformas estructurales, quiénes han sido los países más y menos reformadores en los últimos treinta años y el papel del BCE con la política de tipos de interés, una medida utilizada para “comprar tiempo”.

¿Qué son las reformas estructurales?

A menudo se hace referencia a que un gobierno determinado ha adoptado medidas en forma de reformas estructurales. Sin embargo, no tiende quedar muy claro qué es aquello de una reforma estructural, y en qué se diferencia del resto de medidas que puede adoptar un ejecutivo.

Las reformas estructurales son aquellas que abordan los obstáculos a los impulsores fundamentales del crecimiento mediante la liberalización de los mercados de trabajo, productos y servicios, fomentando así la creación de empleo, la inversión y mejorando la productividad.

Por lo tanto, el objetivo final de las reformas estructurales son aumentar la competitividad, el potencial de crecimiento y la capacidad de ajuste de la economía. Aunque el término reforma estructural abarca una amplia gama de medidas, las más comunes son:

  • Hacer que los mercados de laborales sean más adaptables a la realidad económica.
  • Liberalizar los sectores de servicios, impulsar la competencia en los mercados de productos y servicios, sectores específicos o mejorar el entorno empresarial global.
  • Fomentar la innovación.
  • Mejorar la calidad de los sistemas fiscales públicos.
  • Abordar los desafíos del envejecimiento de la población en el Estado de Bienestar.

En la Unión Europea, para promover el crecimiento y crear más empleo, la Comisión Europea aboga por una estrategia económica basada en la responsabilidad fiscal, la inversión y las reformas estructurales.

La Comisión ayuda a los países de la UE a definir prioridades de reforma y políticas eficaces en su Estudio Anual sobre el crecimiento. No obstante, el papel de estas instituciones no han sido bien recibidas por parte de algunos países -por la intromisión en la política nacional-, dando alas a un resurgimiento de partidos eurófobos y una de las consecuencias finales ha sido el Brexit.

La importancia del contexto: Una mayor tensión favorece las reformas estructurales

En términos generales, la implementación de reformas estructurales tiende a contextualizarse en momentos en el que la economía sufre una recesión, depresión económica o en momentos de un crecimiento estancado. Se puede ver, de manera más clara, en las reformas estructurales del mercado de trabajo que se efectúan solo cuando las tasas de desempleo son relativamente altas, frente al histórico del país.

Ésto lo podemos apreciar claramente en España. Durante los años de crisis económica, España fue el país que lideraba la destrucción de desempleo a nivel europeo. Por esta razón, en 2012 se implementó una nueva reforma laboral en la que se abarataban los costes del despido, el convenio de empresa prevalecía sobre otros convenios y una mayor facilidad de la empresa para ajustarse a su realidad -cambiar jornadas, turnos, funciones y hasta rebajar salarios.

Los datos económicos avalaron seguidamente la reforma estructural en el mercado laboral a partir de febrero de 2013, en el que cambió la tendencia de la evolución de los afiliados a la Seguridad Social y con ese punto de inflexión, se ha conseguido recuperar 1.971.475 afiliados a la Seguridad Social -el 60% de la destrucción de empleo en los años de crisis-. A día de hoy España es el país de la UE que lidera en la creación de empleo.

También existen otros factores destacar que dan lugar a poner en marcha reformas estructurales. Las condiciones estructurales iniciales de un país afectan a la probabilidad de implementar reformas finales. Es decir cuanto más lejos está un país de una sólida estructura económica/institucional, más probable será que se implementen reformas del calado para mejorar las prácticas económicas.

Las presiones externas son clave para entender por qué un país decide adoptar reformas estructurales. Las presiones externas pueden venir dados por los mercados que dudan de la capacidad del gobierno y exigen mayores intereses por su deuda. También las presiones externas pueden venir de los programas de la asistencia financiera.

Si un país ve que cada vez tiene una mayor problemática para emitir deuda -y refinanciar su deuda- perseguirá a hacer reformas vinculadas a generar confianza a los inversores externos. En España lo vimos en septiembre de 2011 cuando se reformó el artículo 135 de la Constitución. Uno de los puntos más controvertidos fue el punto tres en el que se especificó una prioridad para el pago de la deuda:

Tres. El Estado y las Comunidades Autónomas habrán de estar autorizados por Ley para emitir deuda pública o contraer crédito.

Los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y su pago gozará de prioridad absoluta. Estos créditos no podrán ser objeto de enmienda o modificación, mientras se ajusten a las condiciones de la Ley de emisión.

Durante los años de crisis, la Unión Europea acordó llevar a cabo diferentes restantes sobre los países de la periferia europea: Grecia -tres rescates-, Portugal, Irlanda y el sistema financiero español. Todas estas intervenciones por parte de la Unión Europea, tuvieron una contraprestación en materia de reformas que tenían como objetivo equilibrar las cuentas públicas – con claros objetivos de déficit-, y diferentes reformas para mejorar la competitividad y el mercado laboral.

Países de la Eurozona y reformas estructurales en los últimos treinta años

El departamento de investigación del BCE ha analizado la intensidad y las áreas de las reformas llevadas acabo por los países desde el año 1986 hasta 2013.

El periodo más reformista de los principales países de la Eurozona fue el periodo comprendido entre 1996 y 2004. Y en este periodo el país más reformista fue Alemania, que por aquellos años era considerado “el enfermo de Europa”. Un escenario de bajo crecimiento, elevado déficit y un mercado laboral que incrementaba sus niveles de desempleo.

El partido socialista alemán (SPD), liderado por Gerhard Schröder, acometió una agenda de profundas reformas estructurales, en las que se destacó poner los cimientos de una reforma laboral que ha conseguido la menor tasa de desempleo desde la reunificación del país.

Seguidamente, los países que han llevado a cabo las reformas con mayor intensidad han sido Grecia, España e Italia. Durante el periodo 1997-2015 la intensidad de la reforma en la reducción de las barreras a la inversión extranjera directa ha sido más intensa en Bélgica y Finlandia, mientras que si el periodo es de 2003-2015 Grecia ha sido el país que registró el proceso de mayor intensidad de reformas para la mejora de sus condiciones macroeconómicas.

Por el lado contrario, el país menos reformador ha sido Irlanda. Sin embargo esto se debe al hecho de que muchas reformas ya se llevaron acabo durante la década de los años 80, lo que llevó a los objetivos en las estructuras económicas que funcionan correctamente en todas sus áreas.

El papel del BCE: Comprar tiempo para desarrollar las reformas estructurales

En el documento se extrae una conclusión interesante y es que los bajos tipos de interés tienden a favorecer la aplicación de reformas estructurales en lugar de obstaculizar el proceso reformista.

La razón es que el BCE tiene capacidad para alterar las condiciones de financiación de un país mediante la intervención de la parte corta de la curva de tipos de interés y la parte larga de la curva mediante la intervención en el mercado secundario de deuda.

Si un estado puede financiarse de manera más barata, a pesar de que exista un contexto de dudas sobre las expectativas económicas del país y del pago de la deuda a terceros, en la práctica se está comprando tiempo, que puede ser utilizado por el gobierno para implementar una agenda de reformas estructurales que modifiquen el potencial de la economía.

Lo hemos visto de manera clara en julio del año 2012 cuando Mario Draghi, presidente del BCE, pronunció una palabras que cambiaron las expectativas de los inversores“Dentro de nuestro mandato, el BCE está dispuesto a hacer lo que sea necesario para preservar el euro. Y créanme, será suficiente.”

Una autoridad monetaria tiene la facultad de cambiar las expectativas de los inversores ya que puede intervenir el mercado de deuda por la cantidad que le plazca, y en consecuencia, hundir las rentabilidades de los bonos. Los inversores conocen perfectamente que la fuerza del balance de una autoridad monetaria solvente puede llegar a ser superior que unas expectativas coyunturales (Gráfico del balance del BCE frente la evolución de la rentabilidad del bono alemán a diez años).

Sin embargo, esta facultad de comprar tiempo, puede ser malinterpretada por los estados. Y es que si un gobierno ve que a pesar de mantener un fuerte desequilibrio presupuestario, cada vez descienden los intereses en el mercado de deuda, no existen incentivos para aplicar profundas reformas estructurales de calado para corregir las cuentas y sólo se lleva a cabo pequeños retoques. Por esa razón, probablemente, varios países de la Eurozona han superado cuotas alarmantes del 100% de deuda pública sobre PIB.

Un punto que no comenta el documento del BCE son los riesgos futuros de una política monetaria no convencional como la que se ha aplicado por parte de la autoridad monetaria. Y es que a día de hoy, nos encontramos en un escenario de burbuja financiera en los instrumentos de deuda, al mantenerse rentabilidades nominales en negativo, un hecho que nunca en la historia se ha producido con anterioridad y veremos cuáles son las consecuencias finales cuando los estados deban refinanciar los vencimientos de deuda y esta burbuja desaparezca.

https://www.elblogsalmon.com//economia/el-bce-analiza-cuando-los-paises-hacen-sus-reformas-estructurales-con-unas-conclusiones-interesantes?utm_source=recommended&utm_medium=DAILYNEWSLETTER&utm_campaign=30_Jul_2017+El+Blog+Salm%C3%B3n

26.17.- Periodistas: una espina en el pié del sultán – Aydin Engin*

23 juillet 2017 Once de los détenidosus del équipo de «Cumhuriyet», en prision desde más de nueve meses. Por órden de pie de izquierda a derecha:  Kadri Gürsel, Murat Sabuncu, Kemal Güngör (avocat), Ahmet Şık, Turhan Günay et Musa Kart. Sentados de izquierda a derecha: Önder Çelik, Güray Öz, Akin Atalay, Hakan Kara et Bülent Utku (avocat). (Illustration Semih Poroy, collaborateur de «Cumhuriyet») 

El título del periódico turco se ha convertido en prácticamente la única oposición independiente. El juicio de diecisiete periodistas y empleados se abre el lunes entrante. Nueva etapa de la empresa liberticida del presidente Erdogan. 

 TURQUÍA, UNA ESPINA EN EL PIÉ DEL SULTÁN

 Todos los gobiernos del mundo, los partidos políticos y las grandes empresas están acusados ​​de tener periodistas a sueldo. En general, los individuos influyentes en los órganos de prensa en los que trabajan, el mayor rango posible en la jerarquía de los medios de comunicación de que se trate. En cada coyuntura crítica de la vida social o económico del país, queremos apelar a su “sentido del deber”. Es lo mismo en Turquía. O mejor dicho, que era el mismo …

Debido a que el gobierno del AKP (o simplemente Erdogan, si se prefiere) trajo esto a su fase suprema: ya no se compra más periodistas, sino de la totalidad de los medios de comunicación. Oficialmente, el nuevo jefe no es ciertamente el AKP (partido de gobierno) o Erdogan, sino un hombre de negocios muy útil que se compromete a comprar los medios de comunicación en nombre de Erdogan, a cambio de la gran subasta las obras públicas de carreteras, líneas de metro o puentes.

A través de este método, el 70% de la prensa y de información de los programas de televisión se han convertido en “órganos” de Erdogan. Esto no quiere decir que el 30% restante de los medios independientes. La mayoría se han convertido en medios estériles, o más bien “Pingüinos” los medios de comunicación, como nos gusta llamarlos en Turquía, en referencia a los canales de noticias que emiten documentales sobre la vida de los pingüinos  en lugar de imágenes de la revuelta de Gezi Parque en 2013 …

los valores modernos

Cumhuriyet tiene un lugar en este paisaje. Este periódico tiene la edad de la República de Turquía: 93 años. A pesar de que ha tenido algunas fluctuaciones en su editorial (apoyar el golpe de Estado en 1960, pero firme oposición a los siguientes), Cumhuriyet siempre ha sido un “periódico de referencia” defensor de los valores de la moderna Turquía; pero fue prohibido en varias ocasiones durante las dictaduras militares, sus periodistas han sido encarcelados, y siete de ellos fueron asesinados.

La prensa kurda está completamente amordazada, Cumhuriyet, con sus 230 empleados y periodistas, su circulación de cerca de 50.000 copias (más de 1,5 millones de usuarios individuales de Internet que visitan su página web), prácticamente el único periódico de oposición independiente . Ya que es propiedad ni por el Estado ni por un particular (el “jefe” es una fundación dirigida por los periodistas), el gobierno no tiene control sobre él.

Este, el AKP no podía soportarlo. Tuvo que morir de esta bolsa de resistencia y silenciar el periódico tratando de alguna manera de hacer su trabajo. La operación había sido preparado desde hace mucho tiempo. El 1 de noviembre, en la madrugada, 14 empleados Cumhuriyet, cuyo CEO, el editor, la redacción y los líderes de la fundación vieron aterrizar a la policía en sus casas: han revuelto sus apartamentos, se apoderaron de sus computadores, teléfonos móviles y otros objetos que podrían convertirse en evidencia de la infracción, incluyendo – en especial! – sus libros … Y los empleados del periódico fueron detenidos.

REPUTACIÓN FATAL

Después de cinco días de aislamiento total, el fiscal lanzó dos empleados (de contabilidad) y exigió la detención de los otros. El tribunal dejó en libertad a dos periodistas debido a su avanzada edad (Hikmet Çetinkaya, 75 y Me, 76), sin embargo, les prohíbe salir del país. Otros periodistas y empleados Akin Atalay, Murat Sabuncu, Musa Kart, Kadri Gürsel, Güray Oz, Turhan Günay, Bülent Güngör Utku Mustafa Kemal, Önder Çelik y Hakan Kara fueron encarcelados en la prisión de Silivri, de fatal reputación.

Este lunes, doscientos sesenta y siete días más tarde (casi nueve meses), se abre el juicio de 17 miembros del equipo de Cumhuriyet – algunos prisioneros, otros en libertad condicional – con la adición de Ahmet Şık detenido en diciembre. ¿Por qué este acoso judicial a nuestro periódico? En realidad, la respuesta no es muy complicada: periodistas Cumhuriyet representan todos los matices diferentes movimientos seculares y progresistas, pero tienen en común no masticar sus palabras contra el gobierno del AKP. El periódico no duda en publicar información – siempre y cuando sea veraz y verificada – sin tener que agacharse ante el poder.

Hoy en día es la única espina en el panorama de los medios turcos que Recep Tayyip Erdogan y su partido quieren convertir en rosas de jardín inofensivos, despojados de todo picante. Cumhuriyet sigue siendo una espina señaló a arrancar. Por tanto, es necesario el silencio, si es posible prohibición o la conquista de colocar en manos de personas confiables y serviles. Este es el reto de este ensayo.

Retratos de periodistas detenidos

AHMET ŞIKJournaliste

Mi viejo amigo Ahmet es la búsqueda apasionada de la verdad. Buscó sin descanso abusos de las fuerzas de seguridad, empujó tabúes. Encarcelado durante trece meses en 2011 por revelar las acciones de gülenistes, fue encarcelado de nuevo por siete meses … acusado de ser él mismo güleniste!

Erol Onderoglu RSF representante de Turquía

MURAT Jefe SABUNCU, Rédacteur

Subimos juntos todos los niveles de periodismo, tras la pista de información y el intercambio de innumerables conversaciones. No es casualidad que se convirtió en editor de Cumhuriyet. Como dijo Judi Dench en una película reciente, “Todo va a mejorar con el tiempo, si no es el final de todo …”

por Doğan Akin, director de la información del sitio turco “T24”

libros de suplementos Turkhan GÜNAYResponsable

Lo que, el editor de los libros libro Cumhuriyet durante veinticinco años, la memoria viva de la literatura turca, la plácida y tranquila presenciado el mundo editorial, el amigo de todos los escritores, que está en la cárcel “complot terrorista islamista” … Eso, mi viejo Turhan incluso Orwell no podría haber inventado.

por Yiğit Bener, escritor

kadri GÜRSELEditorialiste

En el balcón, hablamos y reímos de todo. Tuve la oportunidad de editar el último libro (Turquía el año cero) de este periodista sin par que aspiraba a poner “la historia en el lugar.” Kadri es respetado por su espíritu de lucha y su sentido del honor, sino también la elegancia – su sombrero de marca – y su humor.

por Sebastien de Courtois, escritor

*Aydin Engin miembro de la escritura “Cumhuriyet” Dibujo Semih Poroy Colaborador de “Cumhuriyet”

http://www.liberation.fr/planete/2017/07/23/turquie-une-epine-dans-le-pied-du-sultan_1585695

 

25.17.- ALEMANIA SÍ PROTEGE SUS EMPRESAS DE ADQUISICIONES EXTRACOMUNITARIAS – Ana Carbajosa

Se quiere blindar sectores estratégicos ante el crecimiento de inversiones chinas.

Los líderes del G20 reconocieron ‘el papel de instrumentos legítimos de defensa comercial’. 

Economía abierta y libre mercado sí, pero siempre que los sectores e infraestructuras claves para garantizar la seguridad nacional estén protegidos. La nueva normativa aprobada el miércoles por el consejo de ministros alemán amplía el abanico de supuestos en los que el Gobierno puede investigar y vetar adquisiciones extracomunitarias.

13 jul 2017.- Aunque no se menciona explícitamente, la norma trata de controlar las inversiones a través de las cuales Pekín transfiere ‘know how’ alemán de sectores estratégicos.
La iniciativa para proteger a las empresas alemanas se produce en un momento de intenso debate sobre los límites al proteccionismo y las virtudes del libre mercado.
La cumbre del G20 –países más industrializados y emergentes– celebrada el pasado fin de semana en Hamburgo reflejó esas tensiones.

Por un lado, concluyó que los mercados permanecerán abiertos y que lucharán contra “el proteccionismo incluidas las prácticas comerciales injustas”.Los líderes del G20 reconocieron, sin embargo, “el papel de instrumentos de defensa comerciales legítimos”.

Berlín trata de actualizar el catálogo de sectores potencialmente sensibles a las amenazas externas

 “Seguimos siendo una de las economías más abiertas del mundo, pero también prestamos atención a que las condiciones de la competencia sean justas”, indicó la ministra alemana de Economía, Brigitte Zypries, en un comunicado.

En él explica que en los últimos años las adquisiciones procedentes de fuera de la Unión Europea han crecido en número y complejidad y que el Gobierno ha decidido tomar medidas ante esta nueva realidad.

“Se lo debemos a nuestras empresas. A menudo compiten con países cuyo orden económico no es tan abierto como el nuestro”, añade el comunicado.

El secretario de Estado Matthias Maching lo expresó con claridad en declaraciones al Süddeutsche Zeitung.

“Sabemos que tenemos infraestructuras claves, que son atractivas para los inversores”. Y añadió: “Tenemos una economía abierta, pero no somos ingenuos, naif”.

Hasta ahora, el Gobierno podía examinar y vetar las inversiones extranjeras extracomunitarias que ascendieran al menos al 25 por ciento de una empresa alemana con el objetivo de asegurarse que no suponen un peligro para “el orden público o la seguridad” nacional.

A partir de ahora, ese examen se amplía de dos a cuatro meses, para poder recabar el máximo de información posible, y se aplicará a áreas sensibles en materia de seguridad incluida la tecnología armamentística o la informática.

Con esta normativa en la que el Gobierno lleva un año trabajando, Berlín trata de actualizar el catálogo de sectores potencialmente sensibles a las amenazas externas, incluyendo por ejemplo el software en el contexto de la ciberguerra, como explica el preámbulo de la norma.

Las adquisiciones en empresas proveedoras de software aplicable a la red eléctrica, hospitales, aeropuertos, trenes o telecomunicaciones serán a partir de ahora objeto de examen gubernamental.

El papel del Estado

Berlín trata además de averiguar hasta qué punto los gobiernos están detrás de adquisiciones con apariencia de transacciones puramente privadas y crean condiciones de competencia desleal mediante subsidios.

“En el caso de las inversiones chinas en Alemania, a menudo no está claro qué papel juega en las adquisiciones un Gobierno, cuya estrategia declarada es lograr que sus empresas inviertan en países con una alta tecnología potente y lograr una transferencia tecnológica”, explica Cora Francisca Jungbluth, investigadora económica de la fundación Bertelsmann.

Esta experta indica que a partir del 2014 se ha producido un importante incremento de adquisiciones de empresas de tecnología alemanas por parte de China y advierte que en muchos casos han sido también beneficiosas en términos de creación de empleo.

La más sonada fue, el año pasado, la compra de Kuka, fabricante alemán de robots y exponente de la digitalización de la producción.

La adquisición dio pie a un intenso debate en el país, que el miércoles ha culminado con la aprobación de la nueva normativa.

Una portavoz del Ministerio de Economía explicó que Alemania trata junto con Francia e Italia sacar adelante una iniciativa similar para toda la Unión Europea, donde, sin embargo, no hay de momento acuerdo para limitar las inversiones extracomunitarias, ya que supondría renunciar a una importante inyección de dinero fruto del expansionismo chino.

Ana Carbajosa Ediciones EL PAÍS, SL 2017.

http://www.eltiempo.com/economia/sector-financiero/alemania-protege-sus-empresas-de-adquisiciones-extracomunitarias-108878

25.17.- SIRIA, PUENTE ENTRE PARÍS Y WASHINGTON – Sami Naïr

Lo que es seguro es que ha comenzado una importante negociación que requerirá paciencia

Emmanuel Macron y Donald Trump durante la visita del presidente estadounidense a Francia. CHARLES PLATIAU REUTERS

El compromiso de Francia sobre Siria se perfila cada vez más claramente. Las discusiones entre el ministro de Asuntos Exteriores, Jacques Le Drian, y su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, dejaban claro que el cambio de la postura francesa, que ahora no exige la dimisión de Bachar el Asad como condición para una coalición internacional contra el Estado Islámico (ISIS, en sus siglas en inglés), iba a generar, a la vez, una reacción inmediata de Estados Unidos que, pese a las apariencias, comparte la misma idea, tanto como Vladímir Putin. En el encuentro del G20 en Hamburgo entre los dos presidentes, ruso y norteamericano, las negociaciones sobre Siria fueron intensas, llegando a decidir un alto el fuego sobre el terreno.

14 JUL 2017.-  Mientras, la diplomacia francesa, que considera que su cambio de orientación está abriendo serias posibilidades de alcanzar un acuerdo global de las potencias involucradas en este conflicto, sigue a la ofensiva: Macron invitó a Trump a participar en las celebraciones de la fiesta nacional del 14 de julio, y a quedarse tres días en Francia, como muestra de amistad entre ambos países. Una excelente iniciativa, que permite sacar a Trump de su aislamiento actual respecto de Europa y fortalecer el papel político de Francia, aprovechando un momento en el que Theresa May está empeñada en alianzas difíciles para gobernar, y Angela Merkel está dedicada sobre todo a la preparación de las elecciones de septiembre.

Ahora, la cuestión es saber cómo convendrán sobre el porvenir de la región y cuál será el papel de las fuerzas adversas al régimen sirio. Hace mucho tiempo, los norteamericanos abandonaron a su suerte a la oposición democrática siria, que, según ellos, no pesa mucho; actúan directamente en el terreno con sus instructores y, a la vez, vigilan a los kurdos en el norte de Siria, sabiendo que los turcos no les dejarán utilizar la lucha contra el supuesto califato para realizar su deseo de un Estado kurdo. En cambio, Turquía controla a la oposición islamista siria, muy dividida. En realidad, el papel de las potencias internacionales es decisivo: la toma de Mosul por las tropas iraquíes hubiera sido imposible sin el apoyo de Estados Unidos. Del mismo modo, sin la intervención de Rusia, El Asad hace años que se habría esfumado. Y el conjunto Rusia-Irán no está dispuesto a abandonar a El Asad en un acuerdo de transición, sobre todo si se organiza, como muchos países lo pregonan, una coalición entre todos los actores para desencadenar la ofensiva terrestre contra el ISIS. El régimen sirio es el único que puede llevar a cabo esta tarea en el campo de batalla.

Lo que es seguro es que ha empezado una importante negociación, que requerirá tiempo, paciencia y perseverancia. La sintonía actual entre Trump, Putin y Macron sobre Siria desembocará, sobre todo si Turquía se junta, sobre un paradigma más alentador. Pero no se debe olvidar que El Asad tendrá, un día u otro, que pagar por sus crímenes. La comunidad internacional no se puede lavar las manos de tanta sangre.

https://elpais.com/elpais/2017/07/14/opinion/1500049134_605308.html

24.17.-REFORMA PENSIONAL SIN RUMBO – Eduardo Sarmiento

El Gobierno designó una comisión de gasto público que tiene como función principal modificar el sistema pensional. La reforma de la Ley 100 de 1993 no dio los resultados previstos. Las pensiones del sistema privado son la cuarta parte de las prometidas y de las reconocidas por la modalidad pública. Las erogaciones fiscales para atender los faltantes del sistema pensional ascienden a $38 billones. Las AFP obtienen ganancias que se salen de toda proporción.

8 Jul 2017.- Como lo manifesté hace 25 años, el traslado de sistema público de prima media al privado se copió de Chile y nunca se analizó en detalle. Las modalidades privadas sólo pueden tener justificación en estados pensionales maduros con una cobertura total.

En la modalidad pública de prima media las cotizaciones se cubren con los aportes de los afiliados. Lo que entra es igual a lo que sale. En cambio, en el sistema privado las reservas de pensiones se realizan con base en el portafolio financiero de las empresas. Como los aportes de los cotizantes aumentan por encima de la tasa de interés de mercado, los fondos obtienen ingresos mayores que las reservas pensionales. Lo que entra es más de lo que sale. Así, los fondos obtienen excedentes que los colocan en el mercado financiero y les significan pensiones cuatro veces menores que las del público.

Se configura un marco que se sale de las prácticas financieras convencionales. Los pasivos corresponden a los beneficios de los pensionados que se gestan en los ingresos y la población del pasado, y son menores que los activos correspondientes a los ingresos corrientes de los afiliados. La diferencia constituye un estado de activos mayores que los pasivos que les significan ganancias desproporcionadas a los intermediarios. Es la típica pirámide financiera que puede terminar en tragedia. En el sistema público (Colpensiones) el excedente se traslada a las pensiones que superan las cotizaciones, y en el privado se queda en ganancias de las AFP. Por eso, las mesadas del sistema público son mayores que las del privado.

Los dos sistemas son incompatibles. Si existiera una amplia información comprensible que mostrara que los cotizantes obtienen menores beneficios muy superiores en el privado, los afiliados se desplazarían masivamente al público. Las AFP perderían los clientes. No ocurre así por la complejidad del sistema y, sobre todo, porque en las propagandas de las AFP y los pronunciamientos gubernamentales se clama a viva voz que las mesadas son mayores en el sistema privado. En la divulgación más reciente se dice contra toda evidencia que las dos terceras partes de las pensiones se generan en las ganancias financieras. La inconsistencia del sistema se mantiene con el engaño.

Infortunadamente, esta realidad no se ha reconocido. Las anomalías del sistema se atribuyen al envejecimiento de la población, la entrada creciente de la mujer a la fuerza de trabajo y la elevación de la expectativa de vida. Las propuestas del Gobierno, las AFP y la OCDE se enfilan en la dirección de marchitar la participación de Colpensiones y reducir aún más los beneficios de los afiliados. La solución agravaría las inequidades del sistema. Significarían más ganancias para las AFP, menores pensiones y mayores cotizaciones  para los afiliados, y no resolvería el desajuste fiscal.

El gran fiasco está en el intento de privatizar las pensiones. Lo que se plantea es fortalecer a Colpensiones ampliando el acceso de los sectores menos favorecidos. La inconsistencia que induce los traslados de un sistema a otro sólo se puede superar separando los clientes de las dos modalidades. En la práctica se conseguiría concentrando a Colpensiones en las rentas de menos de 1,7 salarios mínimos y las AFP en las altas.

http://www.elespectador.com/opinion/reforma-pensional-sin-rumbo-columna-702053

 

23.17.- ¿QUE ALEMANIA SE ARME? – Beethoven Herrera

Según cita la BBC, Merkel sostuvo que “Europa debe cooperar más en asuntos de defensa, haciendo una puesta en común de recursos”.

En la Conferencia de Versalles, que cerró la Primera Guerra Mundial, se discutió el tratamiento que debería darse a Alemania, y el delegado francés, Georges Clemenceau, exigió imponerle sanciones como reparación por los daños causados, a lo cual se opuso Keynes, con el argumento de que Alemania no estaba en capacidad de pagar y podría generar revanchismo.

26 jun 2017.- Al no ser atendidos sus argumentos, Keynes se retiró y publicó el libro Las consecuencias económicas de la paz. En una década llegó la Gran Depresión y a los 20 años Hitler cumplió todos los augurios de Keynes, llevando al mundo a la Segunda Guerra.

En Bretton Woods, julio de 1944, Harry Dexter White White –negociador estadounidense– propuso ‘agrarizar’ a Alemania, para impedir que se rearmara, pero Cordel Hull, secretario de Estado, advirtió que eso dejaría a Alemania Occidental expuesta a una eventual superación por parte de Alemania Oriental, controlada por la URSS. Y se llegó a la transacción de reconstruirla con el Plan Marshall, pero sin armas y con ocupación de tropas de EE. UU.

En Bruselas, Trump sostuvo que “los miembros de la Otan deben contribuir con su cuota justa y cumplir sus obligaciones financieras (…), y deberían estar pagando por su defensa”. Esto significa el abandono de la tesis central de la geopolítica de la Guerra Fría cuando Estados Unidos era el soporte de la defensa común frente a la URSS; y no mencionó el tratado de la Otan, cuando establece que “el ataque a un miembro es un ataque a todos”.

La canciller Angela Merkel, respondió que “los tiempos en los que podíamos contar con los demás se han acabado …, nosotros los europeos debemos tomar nuestro destino en nuestras propias manos”. Y concluyó: “necesitamos saber que tenemos que luchar por nuestro futuro y nuestro destino nosotros mismos como europeos”.

Según cita la BBC, Merkel sostuvo que “Europa debe cooperar más en asuntos de defensa, haciendo una puesta en común de recursos, administrando los gastos de los presupuestos militares, de manera más inteligente, y reforzándolos tanto como sea posible”.

En este momento, hay 1.200 soldados alemanes combatiendo en Siria e Irak contra el Estado Islámico, y en el 2016 había 35.800 soldados estadounidenses en suelo alemán. En esa línea, la Unión Europea aprobó la apertura de su primer cuartel militar en Bruselas, el cual estará bajo el mando del Servicio Europeo de Acción Exterior, encargado de las acciones europeas de no combate. Entre tanto, los berlineses recibían multitudinariamente a Obama, con carteles como: “Obama eres berlinés” y “Te extrañamos”.

Adenda: Carrier, tenía previsto relocalizarse en México y trasladar 1.400 empleos, pero Trump amenazó con gravar las importaciones de las plantas reubicadas en México, por ello la empresa aceptó quedarse en Indiana. Ahora, acaba de comunicar que despedirá a 632 trabajadores y reubicará parte de su producción en Monterrey.

www.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/que-alemania-se-arme-507161

 

22.17 .- LA COMPLACENCIA DE LA OCDE – Jorge Iván González

El informe de la Ocde sobe Colombia es complaciente con el gobierno en dos sentidos. Primero, considera que la política económica ha permitido responder de manera adecuada a la caída de los precios del petróleo y de la minería. Y segundo, afirma que la reciente Reforma Tributaria es un avance en la lucha contra la desigualdad. Y este error de percepción llega hasta el punto de considerar que la reforma tributaria es “progresiva”.

  • OECD Economic Surveys: Colombia 2017     
  • Published on May  25, 2017

23 jun 2017.- La Ocde se equivoca en el diagnóstico porque no es cierto que el país haya utilizado bien los recursos de la bonanza petrolera y minera. En el informe de la Ocde no se menciona la enfermedad holandesa que le propinó un duro golpe a la economía colombiana. Entre otras razones, porque destruyó la producción industrial y agropecuaria. La política económica fue incapaz de sembrar la bonanza, y ante este fracaso las manifestaciones ciudadanas anti-minería son una respuesta lógica.

Las poblaciones de los municipios mineros no perciben que la explotación de los recursos naturales les haya favorecido. En los municipios del país se repite, una y otra vez, “minería pero no así”. La población constata que las zonas donde hay minería y petróleo no logran mejorar sus condiciones de vida. Basta observar los pésimos indicadores sociales del Magdalena Medio y de La Guajira, para mencionar solamente dos casos. En lugar de constatar esos hechos, la Ocde felicita al Gobierno colombiano porque la caída del PIB ha sido más suave que en otros países de América Latina.

 No se entienden las razones por las cuales la Ocde considera que la última Reforma Tributaria es progresiva, y que va a mejorar la distribución del ingreso y de la riqueza. En palabras de la Ocde, la Reforma Tributaria de 2016 “puede ayudar a abordar la gran desigualdad y la baja productividad, al aumentar la progresividad”. En realidad, la Reforma redujo la carga tributaria de los más ricos. El impuesto a los dividendos, que la Ocde pone como un ejemplo de progresividad, tiene dos inconvenientes. Por un lado, la tarifa es muy baja y, por el otro, basta constituir una sociedad para evitar su pago. Dicho de otra manera, la Reforma Tributaria no es progresiva, y no contribuye a la lucha contra la desigualdad.

 La Ocde reconoce que “las políticas sociales han redistribuido demasiado poco y el gasto social y de desarrollo es considerablemente más bajo que el promedio de la Ocde” pero, al mismo tiempo, supone que la Reforma Tributaria puede lograr los efectos distributivos que no se alcanzan por la vía del gasto público.

 La Ocde acepta que la productividad del país es muy baja, pero no muestra los vínculos que hay entre la equidad, la sostenibilidad y la capacidad productiva. Propone, sin más, que se reduzcan las cargas no salariales, y deja de lado cualquier consideración sobre la relación positiva que existe entre los salarios y la productividad. En países líderes de la Ocde, como Alemania, los salarios altos han sido el incentivo para mejorar los niveles de productividad. La propuesta de que el salario mínimo se determine por edad y por regiones no resuelve los problemas estructurales y puede llevar a una ampliación de las brechas entre regiones. Finalmente, en las recomendaciones de la Ocde se le da muy poca relevancia al crecimiento verde y a la producción sostenible.

http://www.larepublica.co/la-complacencia-de-la-ocde_520382

 

21.17.- LAS ADIVINANZAS DEL DOCTOR LEMOINE SOBRE COLOMBIA – Bernardo García

En las adivinanzas Carlos Lemoine se debe tener en cuenta que el genio rastrea el país con una formidable maquinaria de encuestas CNC y con ninguna simpatía por las bolas de cristal. Se pueden destacar algunas particularidades, en mayo 2017:

Por teléfono o presencial, los encuestadores tienen las orejas atentas al rojo vivo.

1.- El presidente Santos ha tenido una imagen negativa durante casi todo su mandato con 50 a 60 puntos porcentuales en la calificación negativa sobre 100. Se salvan dos períodos en 2015 y en 2016, en 11 encuestas sobre un total de 33 y dos empates. Habría, por ejemplo, que recordar qué evento, noticia o declaración hundió el prestigio del mandatario hasta un 70% en Julio de 2014 o qué milagros o festejos ocurrieron en marzo de 2016 para que la estima positiva subiera hasta el 68%. Sin duda que los acontecimientos y la versión de los medios mandan en esa veleta de afectos y desafectos con el primer mandatario. Eso dicen los científicos de la opinión pública; pero valdría la pena hacer el ejercicio.

2.- A juzgar por la gestión, en mayo 2017 por ejemplo, el presidente va con 66% negativos de imagen, explicados probablemente en gestión de  la salud se gana un 60% malo, en gestión seguridad Bacrim, delincuencia común, paramilitares, narcotráfico anda en un negativo entre un 50 y un 65. En empleo tampoco pasa la materia con 51% en negativo. En cambio en tecnología y comunicaciones se lleva un 49% de bueno, 38% en regular y apenas un 9% de malo. En un total de 21 temas se raja en ocho, pero tan importantes como seguridad, salud y empleo.

 3.- Si el país va por buen o por mal camino, los resultados se parecen demasiado a los de la imagen del presidente y resultan interesantes para contrastarlos una vez más con acontecimientos y enviones de los medios de comunicación. Curioso que las costas pacífica y atlántica sean las que ratifican buen camino con mayor puntaje y Bogotá, Santander y Antioquia sean las que marcan un grueso de mal camino. ¿Cierto o manifestación política?

4.- En cuanto a pesimismo u optimismo hacia el futuro, los jóvenes de 18 a 25 años la ven blanca un 74%, luego se modera y los viejos todavía optimistas con un 60%. Los hombres son más optimistas que las mujeres y ambos superan el 50%. País alegre, por cierto. En partidos políticos los más optimistas son los partidos de gobierno, conservadores, liberales  y la U, en cambio los partidos de oposición  Polo, Verde, con Cambio Radical mayor grado pesimistas y el Centro Democrático  se lleva la corona con 68% de amargura. En departamentos, Antioquia el más infeliz a futuros con 51% y Bolivar ve futuro con 66% de optimismo. Quizá el turismo campea y el gran puerto importador, también.

5.- En cuanto al proceso de paz, suena un campanazo de alerta: a un 58% le parece negativo el proceso con las Farc y más negativo 73% con el ELN. Pero en cuanto a la importancia de la                                                 desmovilización, un 58% la considera muy importante, un 22% de alguna importancia  y un 19% poco importante. Es  probable que esas opiniones estén cargadas por la poca creencia que los colombianos tienen en la voluntad de paz de las guerrillas y su preferencia por la renegociación del proceso de paz (48 contra 43%).

6.- En cuanto a presidenciables, no hay muchas sorpresas. Vargas Lleras , Sergio Fajardo y Humberto de la Calle en punta. Luego, una curiosidad: Juan Manuel Galán, Claudia López, Gustavo Petro, Clara López y Martha Lucía Ramírez forman un bloque bastante compacto de persecución. Así va la carrera a la presidencia con una cola larga de 13 candidatos más, que pueden reducirse con las primarias partidistas y de alianzas. Entretanto, diviértase con la imagen de los líderes del país con Sergio Fajardo en el pináculo y Timochenko en el ostracismo. Pero si Timochenko y sus muchachos se portan bien, es posible que Humberto de la Calle agarre la punta-punta en el envión final.

 

 

 

21.17.- COLOMBIA, EL ESPEJO NEOLIBERAL AL DESNUDOFederico Kucher y Pablo Wahren*

El modelo económico de Colombia es un espejo para los nuevos gobiernos conservadores de la región. Michel Temer anunció en Brasil un congelamiento del gasto público por los próximos 20 años imitando las reglas fiscales que aplica el equipo económico de Santos. Los funcionarios de Mauricio Macri festejan en la Argentina la política de tipo de cambio flexible y metas de inflación que aplican las autoridades colombianas. El Banco Central argentino utiliza las conferencias de prensa para poner de ejemplo a Colombia y asegura que su hoja de ruta se basa en las políticas monetarias de ese país.

La manipulación biopolítica que realizan los medios de comunicación está basada en el poder fascinante que produce la imagen, lo que posibilita los actuales fenómenos globales de servidumbre voluntaria y apego a ciertas estructuras de poder que incluso va en contra de los intereses de las mayorías.

14-06-2017
La estrategia de austeridad en los gastos y la obsesión por tener una baja inflación no puede ser un ejemplo para ningún proyecto político con objetivos económicos que apunte a defender los intereses de las mayorías. Colombia es el segundo país que menos recursos destina a la educación de la región (4,4% del PBI). Los colombianos consiguieron frenar los precios sacrificando la movilidad social ascendente y manteniendo uno de los salarios más bajos de América latina. La tarea de analizar en detalle las tensiones que atraviesa la sociedad colombiana es central para comprender la estafa de la propuesta neoliberal.

La crisis del trabajo y la producción

Los sectores que viven del trabajo y la producción quedaron desprotegidos ante la apertura comercial indiscriminada, la desregulación de los movimientos de capitales especulativos y el protagonismo de los negocios financieros. Así, el PIB crece al ritmo del petróleo, el níquel y el carbón… propiedad de empresas extranjeras y por lo tanto exentas de reintegrar los dólares de sus exportaciones. Sí pagan impuestos y regalías. Los demás sectores, salvo el financiero y a ratos la construcción, entraron en coma inducido. La industria periclita y la agricultura retrocede ante el empuje importador.

El salario mínimo de los colombianos se ubica en los 250 dólares, un 36% por debajo de la media regional. Nueve de cada diez trabajadores gana menos de dos salarios mínimos y sólo el 1 por ciento de la población tiene ingresos mensuales por encima de 3000 dólares.

El desempleo se encuentra estancado hace cuatro años en torno al 10% y entre las mujeres jóvenes asciende a casi el 25 por ciento. Unos 13 millones de individuos viven en condición de pobreza monetaria y la mitad de los trabajadores se desempeña en la informalidad. La lista de los indicadores que reflejan la falta de bienestar social es interminable.

La industria, con la entrada masiva de productos del extranjero, perdió la mitad de su peso en el PBI en los últimos años (pasó de 20,5% en 1993 a 11,2% en 2016) y en el campo no sólo se registraron caídas en la superficie sembrada sino que siguió concentrándose la propiedad de la tierra (el 70% de las unidades productivas ocupa apenas el 5% de toda el área rural). Cuatro de cada diez hogares rurales atraviesan una situación de inseguridad alimentaria.

El auge de los bancos y la especulación

Los ganadores del modelo económico colombiano son los bancos y las multinacionales dedicadas a explotar los recursos naturales. La minería, el petróleo y las finanzas explican una porción cada vez mayor del PBI y los beneficios extraordinarios de estos negocios son embolsados por unos pocos conglomerados.

Los hombres más ricos de Colombia son dueños de los principales grupos financieros del país y en los últimos años diversificaron sus actividades para pasar a controlar los medios de comunicación tanto gráficos como audiovisuales. Las políticas no sólo impulsaron a la banca sino que le permiten a las empresas extranjeras que explotan minerales y energía conseguir importantes beneficios impositivos elevando las ganancias. La última reforma impositiva elevó el impuesto al valor agregado (de 16 a 19%) al mismo tiempo que mantuvo intactas las exenciones fiscales.

El círculo de la dependencia y la pobreza

La decisión del Gobierno de favorecer los intereses de sectores financieros y multinacionales, al tiempo que se deja a la intemperie la producción local frente al ingreso irrestricto de las importaciones, no resulta gratuita para la sociedad colombiana.

En los últimos años aumentó en forma exponencial el déficit de las cuentas comerciales, que cerraron el año pasado con un rojo de más de 10 mil millones de dólares, el equivalente a 3 puntos del PBI. Las cuentas fiscales, con un sector público que le regala al sector privado la renta extraordinaria de la intermediación financiera, la minería y el petróleo, sumaron fuertes distorsiones, con un rojo del presupuesto equivalente a 3 puntos de PBI.

El endeudamiento público fue la principal fuente de financiamiento del Estado para cubrir los desequilibrios de la macroeconomía. La deuda externa redondea los 120 mil millones de dólares, una cifra superior al 40 por ciento del Producto Bruto Interno. El endeudamiento es acelerado, tan solo hace cinco años representaba el 20 por ciento y se estima que seguirá subiendo en 8 mil millones de dólares al año.

La necesidad de acudir a los mercados globales de crédito para sostener el modelo económico potencia la dependencia del país ante los intereses extranjeros y adelanta un mayor ajuste sobre los sectores vulnerables de la población. Colombia no puede ser más el espejo de los Gobiernos conservadores de la región. Necesita avanzar urgente en cambios estructurales que le permitan reordenar el caos de su economía y priorizar a las mayorías.

No omitir un dato clave: Colombia tiene las fuerzas armadas más poderosas del continente. El número de soldados per capita es superior a cualquier otro país. Entre lucha contra las guerrillas y guerra contra el narcotráfico, la represión de este militarismo es tan natural y eficiente que las muestras de descontento mueren con facilidad. No las manifestaciones, sino los líderes.

*Federico Kucher y Pablo Wahren, Investigadores Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica CELAG http://www.celag.org/colombia-el-espejo-neoliberal-al-desnudo/

21.17.- ¿TERCERA VÍA O TERCER MUNDO DR. SANTOS? –  Juan Manuel López

Mientras no se concreten una serie de vaguedades, nosotros no somos un modelo de la tercera vía sino del tercer mundo

La tesis de la tercera vía usó Santos más como estrategia mediática que como propuesta política

14 jun 2017.- Más como estrategia mediática que como propuesta política, usó el presidente la tesis de la tercera vía.

Frases como ‘tanto mercado como sea posible, tanto Estado como sea necesario´ son de alto impacto pero de poco contenido. O más exactamente son lugares comunes presentados como genialidades. Toda gestión pública incluye ambos y lo que queda indefinido es justamente cuánto es posible del uno y cuánto necesario del otro.

Algo parecido sucede con la defensa de ‘la función social de la propiedad’: el tema no es si tal función existe y se debe implementar, sino ¿en que consiste?; se enmarca dentro de la definición de que el interés público debe prevalecer sobre el interés particular, pero ¿se reduce acaso a esto? ¿Cómo se refleja más allá del ‘derecho’ propiamente?

Mientras estas vaguedades no se concreten nosotros no somos un modelo de la tercera vía sino del tercer mundo.

Tercer mundo entendido no tanto por el nivel de industrialización como se calificaba antes, sino por el de desarrollo político, social y económico, al cual pertenecen los países que no logran una organización en estos aspectos; o, como lo ve nuestro presidente, aquellos que no pertenecen ni podrían pertenecer a la OCDE; los que no han alcanzado a construir un Estado que maneje o coordine esas relaciones entre los ciudadanos.

En el tercer mundo no se tiene en cuenta que Estado es el conjunto de unas instituciones, mientras el Gobierno son solo las personas que conforman transitoriamente su administración.

Y si algo caracteriza a Colombia es la pobreza o la inoperancia de las instituciones. Sobra repetir la falta de credibilidad en su rama legislativa o de la rama judicial. Por sustracción de materia la rama ejecutiva acaba remplazando al Estado.

Nos preciamos de ser una ‘nación democrática’ pero lo que tenemos es una autocracia elegida mediante un simulacro de participación popular (votantes que no escogen en función de propuestas sino movilizados de acuerdo a la capacidad de conseguir recursos de los candidatos).

Con un promedio de cambios en la Constitución de uno cada tres meses; con centenares de proyectos y reformas que se presentan pero no se concretan; con legislaciones transitorias o de excepción; se puede concluir que somos un país sin reglas del juego, donde todo depende de quien es el ‘primer mandatario’. Que además no es tal porque no recibe mandato alguno -no se le dan instrucciones de qué propuesta adelantar- sino al cual solo se le entrega la capacidad de tomar decisiones sobre la marcha.

 No existen la noción de modelo,
ni de verdadera planeación
más allá de un seudoprograma ocasional

  No existen la noción de modelo, ni de verdadera planeación más allá de un seudoprograma ocasional, y toda intervención es casuística, relativa a un suceso o circunstancia del momento. Como bien se repite: todo es ‘coyuntural’.

Aparece ahora -por su naturaleza- en el manejo del llamado ‘acuerdo de paz’ (que en sentido realista es apenas el desarme de uno de los actores armados de un conflicto social); la polarización resultante no es porque la mitad del país no quiera la Paz, sino porque el camino seguido es tan controversial como incierto su futuro, ya que solo en países del tercer mundo surgen movimientos de insurgencia armada.

Pero igual pasa en las negociaciones de los paros. La solución a la protesta no insurgente ni armada es igualmente caótica o improvisada, sin insertarse dentro de ningún programa o modelo que justifique lo ‘negociado’, y solo como respuesta a la situación crítica a la cual se va llegando.

Y como tercer mundo se reacciona con la tendencia del péndulo: por falta de parámetros confiables para un manejo, la exageración se vuelve parte del funcionamiento y cada problema se sobredimensiona tanto en su diágnostico como en su corrección.

Hoy todo defecto o error aparece como fruto de la corrupción;
se presume la culpabilidad en vez de la inocencia;
todo funcionario público es sujeto de sospecha

 

Así hoy todo defecto o error aparece como fruto de la corrupción; se presume la culpabilidad en vez de la inocencia; todo funcionario público es sujeto de sospecha.

Los casos son deformados en su presentación, como cuando se atribuyen a pérdidas o peor a robos los costos de Reficar que corresponden a inversiones adicionales; o cuando se señalan como desfalco las inversiones en salud o complementarios (v.gr. clínicas) que no se consideran contempladas en los destinos de las EPS.

Y las correcciones a su turno son exageradas. Se le dan 18 años de cárcel a Andres Felipe Arias por interpretar las leyes propuestas por él en forma diferente de sus jueces (el AIS no era para los campesinos sino para garantía de los inversionistas). Los daños causados por la política minera y de hidrocarburos (política consistente en no intervenir) llevan a fortalecer toda clase de medidas contrarias a su desarrollo y no a una regulación razonable.

Los defectos o características de la ‘cultura’ de tercer mundo no se atacan buscando cambiarla sino adaptándose a ella, asimilándola; algo similar al cuento del marido que encuentra a su señora con otro en el sofá de la sala y resuelve que toca vender el sofá; solo que decidiendo cambiarlo de sitio o ponerle un forro diferente.

https://www.las2orillas.co/tercera-via-tercer-mundo-dr-santos/

 

20.17.- OBAMACARE O LEY 100, ¿CUAL ESCOGERIA USTED? Francisco Azuero

Una muy breve comparación entre la reforma de salud impulsada por el ex-presidente Obama y la Ley colombiana. Algunas sorpresas

Uno de los principales puntos de campaña de Trump consistió en que iba a acabar con la reforma al sistema de salud impulsado por el presidente Obama, conocido como Obamacare.  Los dirigentes republicanos están en el mismo plan desde hace varios años. Quieren desmantelarlo. De hecho, ya han aprobado en la Cámara una reforma que, de ser confirmada en el Senado,  va a tener la consecuencia, según la oficina de Presupuesto del Congreso, de privar del aseguramiento a 14 millones de personas

En Colombia también tenemos, desde 1993, 17 años antes que el Obamacare, un sistema de aseguramiento en salud que buscó darle cobertura universal a todos los colombianos. También este sistema tiene enemigos: algunas organizaciones de médicos y hospitales, muchos columnistas, y la izquierda. Todos ellos quisieran que se acabara.

Ambos sistemas están basados en la participación de aseguradores, que se encargan de recoger las contribuciones y de contratar con los proveedores los servicios. Ambos sistemas buscan el aseguramiento universal. En ambos países, antes de estas leyes,  existía una amplia proporción de la población no asegurada, puesto que esa protección  estaba ligada fundamentalmente a la relación formal laboral.

En ambos países también existe la obligación de asegurarse.  Esta es una condición importante para la sostenibilidad del sistema, pues evita el conocido fenómeno de “selección adversa” que llevaría a que solo los enfermos o los que tengan más posibilidades de enfermarse se aseguren, haciendo subir el valor de las primas y espantando a los pacientes más sanos (especialmente los jóvenes).

Por otra parte, en ambos sistemas está prohibido que una aseguradora rechace afiliados. En el Obamacare, el sistema prohíbe que se cobre una prima adicional  por razones de preexistencia. Permite una prima adicional para los más ancianos.

Financiación. El monto de la contribución al sistema depende en Colombia de los ingresos.  8,5% para empleados con menos de 10 salarios mínimos y 12,5% para aquellos que ganen más de 10 salarios mínimos (4,5% lo paga en estos casos el empleador). En el caso de los afiliados al régimen subsidiado, el valor de la contribución lo paga el Estado.  En Estados Unidos el Medicaid asegura a las personas que ganen hasta el 133% de la línea de pobreza (la línea de pobreza está en US$ 24000 para una familia de 4 personas) Ver aquí.

 De allí en adelante, existe un subsidio para quienes ganen entre 133% y 400% de la línea de pobreza (US$97000 para la familia de 4 personas) , subsidio que va disminuyendo a medida que aumentan los ingresos..

Valor de la “prima de seguros”. En Estados Unidos existe un mercado libre para determinar el valor de la prima. Se supone que la competencia entre varios aseguradores debe ser la encargada de mantener a raya a los aseguradores. Cada Estado debe facilitar un sitio de transacción (exchange) , en el cual los aseguradores deben ofrecer las condiciones de cubrimiento, el valor de las primas y los deducibles a aplicar.

En Colombia el valor de la prima de seguros es fijado por el gobierno. Corresponde a la Unidad de Pago por Capitación, que hoy en día es de $746 mil pesos en promedio para el afiliado del régimen contributivo y de $667 mil para el subsidiado.

Deducibles. El sistema de USA permite que los aseguradores ofrezcan planes con diversos montos de deducibles, es decir, montos que el paciente debe pagar cuando se enferma. Obviamente, entre menor el valor del deducible, mayor será el monto de la prima. Aproximadamente el 51% de los afiliados tenía deducibles de al menos US$1000 (ver aquí)

En cuanto a cobertura, el Plan de beneficios efectivo en Colombia es bastante amplio, comparado no solamente con los Estados Unidos, sino con otros sistemas de protección en salud, aún en países desarrollados. En un primer momento la ampliación del plan de beneficios (llamado en su momento POS) se logró a partir de tutelas y posteriormente a través de Comités Técnicos Científicos. A partir de la expedición de la Ley Estatutaria en Salud, se amplío significativamente el cubrimiento automático (es decir, no hay necesidad de autorizaciones previas posteriores a la formulación por parte del médico).  Dentro del plan de beneficios, lo que no es pagado por las aseguradoras (EPS), es pagado por el Estado (gobierno nacional o territorial) a través del sistema de recobros.

En comparación, el Plan de Beneficios en el sistema Obamacare es bastante modesto. Cubre los “beneficios esenciales en salud”, tales como la atención ambulatoria, los servicios de emergencia, la hospitalización, la maternidad y el cuidado de la salud, la salud mental y los servicios ligados a desórdenes por uso de drogas. Excluye explícitamente:

–          Los tratamientos contra la obesidad, salvo casos excepcionales. En Colombia un procedimiento como la cirugía bariátrica está incluido en el plan de beneficios. La ley 1355 de 1999 estableció la obesidad como una prioridad de salud pública.

–          Tratamientos de medicina alternativa, como acupuntura y medicina homeopática (salvo en cinco estados, la primera). En Colombia, la Corte Constitucional estableció que deben proporcionarse estos tratamientos alternativos, salvo que se demuestre científicamente su no utilidad. No son los acupunturistas o los homeópatas los que deben mostrar la utilidad de su procedimiento, es el Estado el que debe demostrar que no sirve. Este principio quedó consagrado en el estudio que hizo la Corte sobre la Ley Estatutaria en Salud, como tuvimos oportunidad de comentarlo en esta entrada del blog.

–  Tratamientos de largo plazo no están incluidos. El que quiera comprarlo lo hace por su cuenta

Los republicanos acusan al Obamacare de ser un instrumento socialista, enemigo de la libre empresa y de las libertades ciudadanas. Un sistema mucho más progresista  en términos de su financiamiento  y mucho más generoso en términos de su cubrimiento, es acusado en Colombia por amplios sectores de ser un modelo neo-liberal  y privatizante.  ¿No nos dice esto algo sobre la calidad del debate político en nuestros país?

 

19.17.- QUÉ IMPULSA, O FRENA, EL PIB? – Mauricio Cabrera

Si la demanda no es buena y no hay compradores suficientes, caerán los precios.

Cada vez que el Dane presenta las cifras del crecimiento del PIB los analistas suelen destacar el sector o los sectores de la producción que impulsaron o frenaron el crecimiento en ese periodo.

29 may 2017.- Para el primer trimestre del año se dijo que la agricultura (7,7%) y los servicios financieros (6,4%) habían jalonado el crecimiento, mientras que petróleo y gas (-12,3%) y la construcción de edificaciones (-7,1%) habían sido los sectores que habían contribuido al mal resultado del trimestre (solo 1,1% anual).

Este tipo de análisis es el que se denomina el PIB por el lado de la oferta, que permite ver, por ejemplo, cuanto creció la producción agrícola, industrial o minera, o cuanto aumentó la oferta de servicios de transporte, comercio, financieros, etc.; pero en la mayoría de los casos las variaciones de la oferta dependen de cómo se comporte la demanda de esos bienes y servicios.

En el corto plazo, la oferta agrícola puede aumentar por una buena cosecha en un período –como sucedió el trimestre pasado con el café y otros cultivos que en el 2016 estuvieron afectados por ‘El Niño’–. Pero si la demanda no es buena y no hay compradores suficientes, caerán los precios y en el periodo siguiente los agricultores van a disminuir el área cultivada y bajará la producción. En la industria, la entrada en funcionamiento de una nueva planta como Reficar también puede implicar un aumento súbito de la oferta, pero para que sea sostenible también requiere tener mercado para sus productos.

Por eso, para entender las causas de las variaciones del PIB es necesario ver sus componentes por el lado de la demanda, tanto la interna –es decir el consumo y la inversión– como la demanda externa neta –es decir las exportaciones menos las importaciones–. Se comprende entonces por qué durante el primer trimestre la economía creció solo 1,1%, pues la demanda externa fue negativa y la interna, muy débil.
En el frente interno, cayó la Inversión (-0,7%) mientras que el consumo de los hogares solo se incrementó 1,1%.

Además, hay que señalar que los rubros de estos gastos que más crecieron fueron los de equipos de transporte y bienes durables, que tienen un alto componente importado, es decir que no jalonan la producción doméstica.

Cabe señalar también que el pago de los servicios financieros absorbe una parte creciente del gasto de empresas y hogares, lo que explica los buenos resultados de ese sector.

Como consecuencia de la reforma tributaria, y en particular el aumento del IVA, el sector público fue un freno al PIB en este trimestre, pues si bien el crecimiento del consumo del Gobierno fue mayor que el total (2,1%), se debe tener en cuenta que los impuestos aumentaron todavía más (2,7%).

En el frente externo, se incrementó el déficit comercial porque cayeron más las exportaciones (-3,6%) que las importaciones (-0,4%). El petróleo explica buena parte de ambos resultados, ya que las ventas al exterior estuvieron muy afectadas por declive de la producción petrolera (y también del oro), mientras que por el lado de las importaciones, Reficar permitió sustituir la llegada de productos refinados, que se redujeron 26%.

Otros rubros de importación que compiten con la producción doméstica tuvieron aumentos significativos.

Adenda: para estimular la demanda e impulsar el PIB es lógico que tres de los directores del Banco de la República hubieran votado por reducir en 50 puntos la tasa de interés. Pero desafortunadamente, la preocupación de los otros cuatro por la inflación solo permitió que bajara 25 puntos.

http://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/que-impulsa-o-frena-el-pib-506330

18.17.- CINCO GENIOS PRESIDENTES, PERO PUERTOS, VÍAS Y CIUDADES, 25 AÑOS DE FRACASO ¿POR QUÉ? – Gustavo Moreno

Los cinco presidentes de la apertura economómica y cerca de cincuenta Tratados de Libre Comercio.

Desde el gobierno de César Gaviria con el que comenzaron las privatizaciones se han intentado modelos público-privados que no han funcionado. El 90 por ciento de la industria del mundo está situada en puertos marítimos, pero en Colombia lejos del mar y con costosas carreteras de alta montaña.  Resultados en severa reserva.

El comercio internacional es reto importante para la economía nacional. Colombia tuvo economía muy protegida hasta 1990. En ese momento, al abrirse el país al mundo, era evidente la necesidad de tener mejores puertos y vías para facilitar su inserción en la economía mundial, pero no se acometió un plan ordenado para subsanar las deficiencias.

Se entregaron en concesión los puertos de Cartagena, Buenaventura, Barranquilla y Santa Marta, propiedad del Estado, a sociedades regionales, y se propició la inversión en empresas que compiten entre sí en un mismo puerto. Además se dilató la construcción de las vías necesarias para conectar el interior con las costas, tarea aún hoy inconclusa. Tampoco se han replanteado las ciudades para ajustarlas a estrategias de desarrollo apropiadas para la región respectiva. Ha pasado un cuarto de siglo y el déficit nacional de infraestructura persiste.

Ciudades competitivas son esenciales para aprovechar las ventajas comparativas de las diversas regiones y lograr costos menores para productos importados necesarios. Una economía pequeña, como la colombiana, exige esfuerzos para capturar economías de escala, defender el aparato productivo, lograr educación básica y formación profesional apropiadas a las exigencias de los mercados y las estrategias de las diversas regiones, e incluso impulsar ajustes en lo cultural para mejor articulación internacional. Para lograr esos propósitos se requiere dotar al país de la infraestructura requerida cerca al mar.

Los puertos deben competir entre sí, pero la fórmula escogida, en la cual diversos conjuntos de muelles en un mismo puerto se consideran competencia, no tiene sentido, porque reduce los beneficios de las economías de escala y hace más difícil la inversión en mejoras que reduzcan costos o permitan mayores volúmenes de carga. Desde el principio las sociedades portuarias podrían haber integrado la totalidad de la infraestructura del puerto correspondiente, pero en Cartagena, primer puerto colombiano según valor de exportaciones e importaciones diferentes de petróleo y carbón, se construyeron instalaciones portuarias en Contecar, de la Flota Mercante, y El Bosque, de accionistas del Grupo Corona.

En Buenaventura, segundo puerto por valor de exportaciones e importaciones y primero por tonelaje, hubo desde el principio firmas diferentes de la Sociedad Portuaria Regional en el mismo sitio, como OPP Graneles y Grupo Portuario, y además hay dos firmas nuevas con sus propias instalaciones: TCBuen, orientado a contenedores, y Aguadulce, terminal versátil, ambas con capital internacional. En Barranquilla hay una instalación adicional a la de la Sociedad Portuaria muy cerca de esta, y otra en Palermo, al frente, en la ribera opuesta del río Magdalena.

La Sociedad Portuaria Regional de Cartagena firmó contrato por 30 años desde el principio, en tanto que las demás lo hicieron por 20, ampliados a otro tanto con posterioridad, sin hacer más bien subasta de activos cuando es evidente que ninguna empresa del sector privado invierte para recuperar su esfuerzo y compensar su riesgo en tanto tiempo. La Sociedad Portuaria de Cartagena compró Contecar con el paso de los años, con beneficios evidentes en competitividad frente a otros puertos del Caribe, que también hacen transbordo. Buenaventura tiene gran participación en la atención al comercio de granos para humanos y animales; por ende, por allí se importa mucho más que lo exportado. Atención: se importa mucho más de los exportado.

La eficiencia de los puertos mejoró en forma notable como consecuencia de la vinculación de capital privado y el desmonte de Colpuertos, entidad estatal de pésima gestión y costosas convenciones colectivas que la hicieron insostenible, pero los logros no son suficientes ni siquiera en el caso de Cartagena, donde los indicadores son buenos, para atender las necesidades si la economía se ajusta más a las exigencias del mundo de hoy. La proporción en el comercio internacional de Colombia de los puertos de combustibles en la Guajira, en Ciénaga, en Cartagena y en el golfo de Morrosquillo sigue siendo abrumadora, situación sin sentido.

Las ciudades y los puertos son nodos en cadenas de valor que vinculan orígenes, destinos y puntos intermedios. El resultado de la cadena como un todo es decisivo para cada uno de sus elementos constitutivos. Por ello sorprende el lento desarrollo de infraestructura en Colombia. Todos los presidentes que han gobernado con economía abierta, desde Gaviria hasta Santos, comparten responsabilidad. Se destaca la ineptitud del difunto Ministro del gobierno de Álvaro Uribe, Andrés Uriel Gallego, quien estuvo ocho años en el cargo sin avances importantes; en cambio, bajo su égida se celebró el contrato del segundo tramo de la Ruta del Sol, para cuya adjudicación la firma brasileña Odebrecht corrompió al Viceministro Gabriel García, en caso que ha sido escándalo sonado en días recientes, con plena confesión para evitar el juicio penal.

La doble calzada entre Buga y Buenaventura, único puerto colombiano de relieve en el Pacífico, no tiene perspectivas de terminarse antes de 2021, en tanto que el cruce en tiempo razonable del paso de La Línea, en la Cordillera Central, ni siquiera tiene perspectiva clara de terminación.

Desde el comienzo del gobierno del Presidente Juan Manuel Santos se ha trabajado en un proyecto de 8000 kilómetros de vías en concesión de cuarta generación, pero menos de 1500 kilómetros son de doble calzada; parte importante del plan tiene como propósito atender compromisos fallidos de la administración Uribe para conectar bien algunas partes de Antioquia con respaldo en el balance de Interconexión Eléctrica S.A.; los beneficios sociales y económicos de esa inversión no son persuasivos. La administración de Santos al menos le asignó la tarea a la Agencia Nacional de Infraestructura, más razonable que involucrar en el riesgo a ISA, empresa cuya misión es la inversión y operación en el transporte de energía a alta tensión, actividad regulada con el propósito de participar en la atención a necesidades de electricidad.

Las ciudades, puntos de origen y destino de las cadenas de valor, no tienen claras sus estrategias. Aunque se enuncian subsectores con ventajas naturales o adquiridas, no hay políticas nacionales y regionales acordes con la retórica. El asunto no se limita a definir el ordenamiento territorial de núcleos urbanos e impulsar estrategias serias convenidas entre lo privado y lo público. Quizá el mayor pecado es haber incorporado al gasto corriente el ingreso transitorio derivado de precios extraordinarios de petróleo crudo (impuestos y regalías), que coincidió además con aumentos importantes en el volumen de exportaciones de crudo y carbón.

La consecuencia natural fue el robustecimiento artificial de la moneda. Así, los ingresos corrientes de la Nación aumentaron 50% entre 2010 y 2014, y los recursos se usaron de manera que no mejoró la competitividad de las regiones de manera sostenible. Más bien se invirtió en proyectos discutibles, como la construcción con propósito político de cien mil viviendas de interés prioritario sin costo para el adjudicatario, que no añaden mayor valor a la sostenibilidad económica, social y ambiental de las comunidades. Por los días en que cayó el precio del crudo a finales de 2014 la situación del sector manufacturero se había deteriorado en forma considerable como consecuencia de una revaluación sin fundamento.

Si se hubiera ahorrado una proporción sustancial de estos recursos, como hizo Noruega, el aparato productivo habría crecido en un ambiente de tasa de cambio apropiada, con los beneficios correspondientes en aspectos como la construcción de conocimiento y el aumento de exportaciones con valor agregado, y la deuda pública no habría crecido en forma preocupante. Como es natural, la participación de la industria manufacturera en el PIB se redujo de manera significativa, y hoy la productividad por hora de Colombia es la tercera más baja de Latinoamérica, detrás de Haití y Honduras.

El gobierno actual tiene todavía tiempo de dejar el país con un plan serio en materia de puertos, vías y ordenamiento de ciudades para mejorar la competitividad de sus regiones. No es posible hacer mucha inversión adicional en el corto tiempo que queda, pero sí mejorar la visión de necesidades de infraestructura para atender necesidades de largo plazo. Es conveniente aprovechar las competencias comprobadas de Luis Fernando Andrade, quien dirige la Agencia Nacional de Infraestructura y fue durante muchos años cabeza en Colombia de McKinsey, la firma de consultoría más importante del mundo. Trazar el sendero en esta materia es prioritario en estas épocas de estrechez fiscal.

https://www.las2orillas.co/puertos-vias-y-ciudades-25-anos-de-fracaso-por-que/#

 

17.17.- EL TRINO DE MIN.HACIENDA – Bernardo García

 “Razones para la confianza” argumenta el Ministro Cárdenas en su columna dominical en El Tiempo. No es de extrañar. Con una calificación de BBB dado a Colombia por empresas calificadoras de riesgo, se está al borde de pasar de grado bajo a grado especulativo, o sea tipo ruleta por si alguien quiere prestarle dinero o invertir en Colombia. Grave                                                                   

Lo que nadie entiende es que ex presidente Uribe y presidente Santos tienen al país en tensión sobre la paz con las Farc. Uribe le apuesta a una paz tipo tratado de Versalles, en la que los aliados le aplicaron a Alemania una vendetta en forma. Santos en cambio prefiere la vía americana con Plan Marshall de reconstrucción de Europa, Alemania incluida. Son dos estilos; aunque no hay que olvidar que el tratado de Versalles fue cuna del nazismo.

Pero puesto que los dos personajes emprendieron la carrera de los TLC, con entusiasmo desmedido y sin prueba de inventario, miran ahora con franca y desinteresada parsimonia los menesteres de la economía. El Consenso de Washington los eximió de meterse en el tema y sólo el presupuesto convoca sus afanes. Otrosí, y para fortalecerlo, remate de empresas públicas. Extraño comportamiento que la historia  someterá a juicio.

Pero ahora la caída de los precios del petróleo sí pone el presupuesto en vilo. No la balanza de pagos puesto que ni carbón, ni níquel, ni petróleo reintegran sus dólares de exportación. Salvo Ecopetrol, todo el resto de empresas extranjeras están expresamente exentas de tal reintegro. Se presume que con esos embarques amortizan y se pagan las ganancias de sus capitales. Lo mismo sucede con el PIB creciendo con aquellos minerales que no nos pertenecen y no cuentan para el cálculo del Ingreso Nacional de residentes, descartadas empresas con casa matriz residente en el extranjero.

Por lo tanto es impropio de registrarlas como exportaciones como manda el FMI. Sin contraflujo financiero esos embarques deberían registrarse como transferencias de capital o como salidas de capital en especie. Pero lo que sí es correcto es que pagan regalías y pagan impuestos, en pesos. Y ese es el hueco que le abrió la caída de los precios de las commodities y en especial del petróleo. Hueco en las finanzas públicas porque inclusive la aparatosa devaluación la produjo un escape de los capitales especulativos…no el precio del petróleo.

¿Qué propone el gobierno? Uno, dice el ministro Càrdenas: “las tasas de interés que efectivamente cobran los bancos deben bajar a la mayor rapidez posible. El Gobierno ha dejado claro que, en el caso de las tarjetas de crédito, cobrar la tasa de usura para todos los deudores es inaceptable”. Así se habla, pero dudo que los banqueros le paren bolas.

Dos, agrega el ministro, el Congreso aprobó una adición presupuestal, con base a la caída de los intereses que pagan los TES. Así podrá aumentar la inversión en 12% en lugar de caer en 3%. Si la inversión del Estado es productiva, claro que apalanca al pasmado sector privado. Lo dijo Keynes y lo practicó el gran jefe neoliberal Ronald Reagan.

Tres, es posible que la Cámara libere regalías en caja por un monto de 1,5 billones que se transformarían en obras civiles en zonas rurales. ¿Seguro, Ministro? También es posible que la Financiera del Desarrollo Nacional permita que bancos internacionales sin presencia en el país puedan financiar en pesos a las 4G de carreteras, la esperanza a la vista. Ojalá que los bancos chinos se apiaden de nosotros.

Por lo visto, no hay soluciones de fondo como políticas de Estado. Los Jefes están dedicados a las Farc y encendidos con las Farc. El país real se les ecripsó. La Reforma Tributaria se quedó corta. Pero el ministro trina y se las ingenia para no bajarse del triple BBB. Quizá la próxima reforma tributaria empiece por voltear el financiamiento del Estado: 60% por las personas naturales y 40% por las empresas, como en los países con fortaleza empresarial y redistribución de ingresos, sin las calamitosas tentaciones castro-chavistas. Veamos con grima nuestro PIB:

 La agricultura repuntó gracias a la formidable cosecha cafetera. El resto sigue en la inclemente competencia de las importaciones. Los establecimientos financieros siempre avantí porque están en su belle epoque. Lástima que la construcción reculó, aunque se espera el arranque tan anunciado de las carreteras 4G. Las exportaciones siguen frenadas pese a los 50 tratados de libre comercio. La industria sigue en modorra total, pese a que entró a funcionar la Refinería de Cartagena… con el escándalo de los supermega costos a cuestas. 

 

16.17.- JUDAS, LAS BAJADAS DE IMPUESTOS Y LA GRAN TRAICIÓN – Paul Krugman

Es ingenuo pensar que los republicanos se unirán a los demócratas para investigar las conexiones con Rusia

3

El denario, moneda de plata de la antigua Roma, era supuestamente el salario diario de un trabajador manual. En ese caso, las reducciones de impuestos que el 1% más rico de los estadounidenses recibirán si se revoca la Ley de Atención Sanitaria Asequible —reducciones de impuestos que son, obviamente, la verdadera razón de la revocación— ascenderían al equivalente de 500 monedas de plata al año. ¿Qué me ha inspirado este cálculo? El espectáculo de Mitch McConnell, líder de la mayoría en el Senado, y Paul Ryan, presidente de la Cámara de Representantes, defendiendo el despido de James Comey por parte de Donald Trump.

Todo el mundo sabe que Comey no fue despedido por sus fechorías durante la campaña electoral —fechorías que ayudaron a Trump a llegar a la Casa Blanca— sino porque su investigación de las conexiones de la maquinaria electoral de Trump con los rusos estaba acelerándose y, presumiblemente, acercándose demasiado a la verdad. De modo que esto tiene toda la pinta de una utilización del poder presidencial para encubrir una posible subversión extranjera del Gobierno estadounidense.

Y por lo visto, los dos líderes republicanos del Congreso están satisfechos con ese encubrimiento, porque el ascendiente de Trump les está dando la oportunidad de hacer lo que siempre han querido, es decir, quitarles el seguro sanitario a millones de estadounidenses y al mismo tiempo bajarles los impuestos a los ricos.

Entenderán ustedes por qué me acuerdo de Judas.

Durante generaciones, los republicanos han puesto en entredicho el patriotismo de sus rivales. A lo largo de la Guerra Fría, afirmaron que los demócratas se mostraban muy blandos con el comunismo; después del 11-S, que se mostraban muy blandos con el terrorismo. Pero ahora tenemos algo que puede ser real: pruebas circunstanciales de que una potencia extranjera hostil podría haber actuado en connivencia con una campaña presidencial estadounidense, y que tal vez conserve una influencia indebida en los niveles más altos del Gobierno estadounidense. Y todos esos patriotas autoproclamados se callan, o peor.

Seamos claros: no sabemos a ciencia cierta si miembros importantes del Gobierno de Trump, o incluso él mismo, son marionetas rusas. Pero hay pruebas suficientes como para tomárselo en serio; basta con pensar en el hecho de que Michael Flynn se mantuvo en el cargo de asesor de seguridad nacional varias semanas después de que los responsables del departamento de Justicia advirtiesen de su implicación, y que solo fue cesado cuando la noticia saltó a la prensa.

Y sabemos cómo resolver el resto de las dudas: investigaciones independientes llevadas a cabo por funcionarios con fuertes competencias jurídicas, aislados de la influencia política partidista.

Y aquí es donde estábamos el jueves por la tarde: 138 demócratas e independientes habían solicitado el nombramiento de un fiscal especial; solo un republicano se unió a la solicitud. Ochenta y cuatro demócratas más solicitaron una investigación independiente, a los que solo se sumaron seis republicanos. En otras palabras: a estas alturas, un partido casi al completo parece haber decidido que aceptar la posible traición a cambio de sostener la causa de la bajada de impuestos a los ricos no es un vicio. Y apenas exagero.

¿Y cómo es que todo un partido se ha vuelto tan antiestadounidense? Porque esta historia va mucho más allá de Trump.

En ciertos aspectos, el conservadurismo vuelve a sus raíces. Se ha hablado mucho de la recuperación por parte Trump de la expresión “Estados Unidos primero”, nombre de un movimiento que se opuso a la intervención del país en la Segunda Guerra Mundial. Lo que no se menciona a menudo es que muchos de los miembros más destacados de ese movimiento no solo eran aislacionistas, sino simpatizantes activos de los dictadores extranjeros; hay una línea más o menos recta entre el orgullo con que Charles Lindbergh exhibía la medalla que le había concedido Hermann Göring y las relaciones cordiales de Trump con Rodrigo Duterte, el presidente de Filipinas que es, literalmente, un asesino.

Pero la cuestión más próxima es la transformación del Partido Republicano, que guarda poco parecido, si es que guarda alguno, con la institución que era antes, por ejemplo, durante las vistas del Watergate en la década de 1970. En aquel entonces, los congresistas republicanos eran primero ciudadanos y después miembros de un partido. Pero hoy, el republicano se parece más a una insurgencia radical y antidemocrática que a un partido político convencional.

Los analistas políticos Thomas Mann y Norman Ornstein llevan años intentando explicar esta transformación, librando una difícil batalla contra la falsa equivalencia que aún predomina entre los expertos en política. Como señalan ambos, el partido republicano no solo se ha vuelto “extremista desde un punto de vista ideológico”, sino que “menosprecia la legitimidad de su oposición política”.

De modo que sería ingenuo esperar que los republicanos unan fuerzas con los demócratas para llegar al fondo del escándalo ruso, incluso aunque ese escándalo pueda afectar a las raíces mismas de nuestra seguridad nacional. Los republicanos de hoy no cooperan con los demócratas, punto. Prefieren trabajar con Vladimir Putin.

De hecho, es probable que algunos lo hayan hecho.

Vale, a lo mejor estoy siendo demasiado pesimista. A lo mejor hay suficientes republicanos con conciencia —o, en su defecto, suficientemente asustados por un retroceso electoral— como para que el intento de matar la investigación sobre Rusia fracase. Esperemos que sea así.

Pero va siendo hora de afrontar una terrible realidad. La mayor parte de la población se ha dado ya cuenta, creo, de que Donald Trump desprecia los valores políticos básicos de Estados Unidos. Lo que necesitamos entender es que buena parte de su partido comparte ese desprecio.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía. © The New York Times Company, 2017. Traducción de News Clips. http://economia.elpais.com/economia/2017/05/12/actualidad/1494601632_548149.html

 

15.17.- INESTABILIDAD FINANCIERA – Jorge Iván González

A nivel internacional, los procesos monetarios y financieros se van distanciando del mundo real creando una burbuja que se va haciendo más frágil e inestable. En un informe publicado el año pasado (Horizontes 2030. La Igualdad en el Centro del Desarrollo Sostenible), la Cepal llama la atención sobre la forma como el volumen de operaciones financieras se está incrementando con respecto al PIB.

28 abr 2017.-  En 1980 la relación entre el valor del PIB y el de los activos (y derivados) financieros era cercana a uno. En 2015 la relación era de 20 veces. El aumento exponencial de las operaciones financieras es la causa de la creciente vulnerabilidad de las economías del mundo. Con el paso del tiempo se han ido profundizando los ciclos de los activos financieros y de sus derivados, y se ha acentuado la burbuja financiera.

Este proceso se ha ido gestando desde finales de los años setenta. Las raíces de la inestabilidad financiera las analizó con cuidado Minsky en los años sesenta y setenta. Para entender el fenómeno, dice, es necesario analizar las características de las instituciones, porque el comportamiento de las finanzas “depende las relaciones institucionales, de los lazos entre los activos financieros, y de la historia de la economía”. Una de las funciones complejas del orden institucional es evitar que las dinámicas financiero-monetarias se distancien de los procesos que se llevan a cabo en el mundo real. Como punto de partida de la reflexión se debe tener en cuenta que lo que es conveniente para el sector financiero no necesariamente es bueno para el conjunto de la economía.

En la publicación reciente de su Obra Selecta (Universidad Tadeo y Taurus), Salomón Kalmanovitz reproduce un artículo que escribió con Fernando Tenjo en 1986. Este texto, inspirado en Keynes y en Minsky, examina las características de la inestabilidad financiera y pone en evidencia la fragilidad por la que atravesaba la economía colombiana, al estar inmersa en un mundo financiero que se hacía cada vez más frágil. Kalmanovitz y Tenjo advertían que el panorama se oscurece cuando se presentan “innovaciones financieras que terminan por disminuir el valor de las garantías que respaldan las deudas y estas se facilitan grandemente”. Y muestran que en este proceso no solamente intervenían los bancos y los intermediarios financieros, sino que las firmas también participaban activamente en operaciones de financiación o de crédito. En aquella coyuntura “los recursos del crédito utilizados por las firmas superaron considerablemente las necesidades aparentes del sector”. Las empresas también actuaron como especuladores.

A medida que el sector financiero se tecnifica más y mejora su eficiencia, incrementa la volatilidad. El fenómeno ya había sido advertido por Hicks desde los años treinta. Y, con razón, dicen Kalmanovitz y Tenjo: “la mayor eficiencia financiera puede ser peligrosa”.

Los estudios posteriores que se han realizado en el país sobre las dinámicas industriales no han seguido esta rica veta de análisis. Y, de manera simplista, se dice que la industria colombiana no es competitiva porque los impuestos son altos. Esta manera de abordar el problema deja de lado la reflexión sistemática sobre la forma como las firmas se financian y las implicaciones que ello tiene sobre las ganancias y la productividad. La inestabilidad financiera impacta la dinámica del mundo real y puede ahogar a las empresas.

http://www.larepublica.co/inestabilidad-financiera_502081

14.17.- EL SISTEMA PENSIONAL: ROBIN HOOD, PERO AL REVÉS – Carlos Caballero

El problema es muy complejo. Pero el mayor obstáculo para resolverlo es el político. Por eso no está mal que el asunto se vuelva tema de campaña electoral.

29 abr 2017.-  Se le hizo muy tarde al presidente Santos para plantear la necesidad de la reforma pensional. Algo de lo cual viene hablándose desde principios del siglo XXI, cuando Juan Manuel Santos se desempañaba como ministro de Hacienda.

Se le hizo muy tarde al presidente Santos para plantear la necesidad de la reforma pensional. Algo de lo cual viene hablándose desde principios del siglo XXI, cuando Juan Manuel Sant                                                Está bien que se conforme una misión de estudios sobre los sistemas de pensiones, que en el 2018 entregue sus recomendaciones al nuevo Presidente de la República inmediatamente después de su elección. Los numerosos candidatos deberían comprometerse con esta reforma, si es que se quiere atacar la inequidad y el problema fiscal, que son, entre muchos, los problemas más apremiantes del país.

A los analistas y escritores públicos nos encanta afirmar que, con excepción de Haití, Colombia es el país más desigual de América Latina. Es algo que se sabe en todos los círculos y que los políticos, que tienen la última palabra en la solución del problema, conocen bien. Pero no se hace nada. Como escribía recientemente el exministro Alberto Carrasquilla en su columna de la revista Dinero, ‘Equidad esquiva’, al votante medio le “gustan los subsidios pensionales, porque se queda con buena parte de ellos. Por razones similares, le gusta el subsidio para la educación superior y le sacan la piedra los impuestos personales, porque terminaría pagando buena parte de ellos. Así las cosas, ni nos soñemos con mejorar la equidad” (Dinero, 13 de abril de 2017, pág. 21).

Los candidatos deberían comprometerse con esta reforma, si es que se quiere atacar la inequidad y el problema fiscal, que son, entre muchos, los problemas más apremiantes del país.

El sistema actual de pensiones es un verdadero desastre.

Cifras publicadas por el BID recientemente vuelven a mostrar que su cobertura es baja e inequitativa. “La cobertura en pensiones contributivas alcanza al 32 % de los trabajadores, nivel inferior al de otros países de Latinoamérica, como Argentina, con 54 %; Brasil, con 65 %; o Chile, con 74 %”. La fragmentación de los regímenes es absurdo y su costo, altísimo: “Colombia asigna un 3,8 % del PIB (unos $ 30 billones por año, casi lo mismo de lo que se destina a la educación) al sistema de pensiones público, financiado por el presupuesto nacional, para una cobertura de la tercera parte de la población en edad de jubilarse, al tiempo que Chile, con una cobertura de dos terceras partes de dicha población, gasta un 3,1 % de su PIB anual”.

En la asamblea de los fondos privados de pensiones, que se reunió hace una semana en Cartagena, Carmen Pages, la economista que maneja en el BID el departamento de mercados laborales, fue más allá. Para ella, el sistema de pensiones colombiano es “Robin Hood, pero al revés: les quita a los menos favorecidos el dinero para dárselo a las personas de mayores ingresos”. Son subsidios absolutamente regresivos, que favorecen a unas pocas personas de altos ingresos sin que ni siquiera sobre ellos se pague un impuesto, porque los congresistas –que tienen un claro conflicto de interés– no aprueban un tributo de esta naturaleza.

En la misma reunión, el senador Navarro Wolff afirmó que la clase media que se pensiona no tiene subsidios (El Espectador, 24 de abril de 2017). Imagino que se refería a la clase media pobre, porque, de acuerdo con el doctor Carrasquilla, los subsidios llegan a los hogares ubicados en el 20 % más pudiente y habría que redirigirlos al 20 % menos pudiente”.

Propuestas para la reforma del régimen de pensiones es lo que hay. No son independientes de aquellas orientadas a la formalización de los empleos –para que los trabajadores ahorren para su pensión–, de la necesidad de que la actividad productiva se expanda por toda la geografía nacional y de introducir racionalidad en las reglas de las pensiones.

El problema es muy complejo. Pero, repito, el mayor obstáculo para resolverlo es el político. Por eso no está mal que el asunto se vuelva tema de campaña electoral.
http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/carlos-caballero-argaez/el-sistema-pensiona-robin-hood-al-reves-82780

14.17.- El FMI LE PONE LOS PUNTOS SOBRE LAS IES A LAS REFORMAS de TRUMP – Sandro Pozzi

El Fondo señala que “las primas de riesgo y las volatilidad podrían dispararse” si las reformas anunciadas no se llevan a cabo

11

El Fondo Monetario Internacional mira el entusiasmo que reina en los mercados desde hace seis meses y se hace una pregunta. ¿Se justifica tanto optimismo? Su respuesta es que los inversores están adoptando una actitud “relativamente despreocupada” ante la incertidumbre que genera políticas como la desregulación financiera que propone el presidente Donald Trump o el conformismo que parece haber en Europa pese a los problemas estructurales que arrastra la banca, falta de rentabilidad.

19 abr 2017.- La buena noticia es que el FMI certifica que la estabilidad financiera continúa afianzándose gracias a que la economía avanza en la dirección correcta, apoyada por un repunte de la confianza, unas políticas monetarias que siguen siendo laxas y a la recuperación del precio de las materias primas. El alza de precios de los activos refleja este optimismo en torno a las perspectivas a medio plazo.

Pero la recuperación global, como señala el FMI, hay que asegurarla y nutrirla para que se sostenga. Y aunque el equipo de economistas de Christine Lagarde asegura que el potencial es al alza, hay un gran factor de incertidumbre que genera nuevos riesgos para la estabilidad financiera. El organismo empieza directamente con Estados Unidos a la hora de identificar los puntos calientes.

Los inversores de Wall Street abrazaron las elecciones presidenciales con la expectativa de una reforma fiscal, del repliegue de la regulación y el aumento del gasto en infraestructuras. Pero si las reformas anunciadas no dan el impulso esperado al crecimiento económico y disparan la deuda, “las primas de riesgo y las volatilidad podrían dispararse”. Eso, añade, pondrá en compromiso la estabilidad lograda.

Conveniencia política

Hay más. Aunque no cita directamente a EE UU, advierte que un giro hacia el proteccionismo en los países desarrollados “podría enfriar el crecimiento y el comercio mundial, entorpecer los flujos de capital y empañar el optimismo de los mercados”. Si a esto se le suma la posibilidad de un repliegue generalizado de la regulación financiera, “podría contrarrestar los avances logrados con tanto esfuerzo”.

El FMI señala que las propuestas que plantea Trump pueden ser “políticamente convenientes”, pero advierte de que en última instancia tienen un coste que debe ser estudiado con atención. “Abandonar de una manera unilateral y sin coordinación regulaciones mutuamente establecidas conducirá a una fragmentación financiera y reavivará la carrera de mínimos en el ámbito regulatorio”, afirma.

El FMI también menciona como riesgo potencial un aumento de la deuda corporativa en Estados Unidos, por el incentivo fiscal que se está planteando Donald Trump para potenciar la inversión y la creación de empleo.

El informe del FMI elaborado para la cumbre semestral también da un toque de atención directo para Europa. Cita en concreto el peligroso cóctel de las tensiones políticas, la falta de avance en los esfuerzos por corregir los problemas estructurales del sistema bancario y los elevados niveles de endeudamiento. En este sentido, advierte de que esta combinación “podría reavivar las inquietudes”.

Nuevos riesgos

Para el FMI no vale conformarse con que haya crecido el valor de la banca europea en los mercados de acciones. La situación sigue siendo “particularmente dura” para los grandes bancos nacionales cuando se analiza su escasa rentabilidad. Es el gran reto al que se enfrenta la industria financiera. Hay demasiados bancos, tienen demasiadas sucursales y eso eleva los costes operativos. “Si la situación no se resuelve”, advierte, “podría elevar los riesgos”.

El temor de los expertos es que los mercados reaccionen de una manera brusca al cambio de expectativas, que salpicaría también a los mercados emergentes “al desencadenar nuevas salidas de capital” o poniendo en peligro a las empresas más frágiles por su elevado nivel de endeudamiento.

La situación de China también se sigue muy de cerca, porque ahí el crédito crece con rapidez y eso provocó que los activos bancarios tripliquen ya el producto interior bruto nacional. Las instituciones no bancarias también están muy expuestas. Y no es solo que el sistema financiero chino se haga más grande. El FMI advierte en su análisis semestral de que es también “más opaco e interconectado,

http://economia.elpais.com/economia/2017/04/18/actualidad/1492552575_830475.

 

13.17.- EL PAÍS YA APROBÓ EN 20 DE LOS 23 COMITÉS REQUERIDOS – Stefany Castaño

Colombia, a tres pasos de estar en la OCDE

23 Abr 2017.- Hoy, el Comité de Gobernanza Pública del organismo evalúa el acceso a justicia, transparencia, integridad y capacidad territorial del Estado colombiano. Catalina Crane, quien ha liderado el proceso, explica qué requerimientos ha cumplido Colombia y lo que falta aún.

10

¿Cuál es su papel en este proceso?

He coordinado el proceso de acceso de Colombia a la OCDE en el interior del Gobierno. El proceso tiene muchos elementos, entonces han participado todas las entidades del Gobierno. Yo era la alta consejera y una de mis funciones era esa coordinación, pero cuando empezó el proceso formalmente en la Embajada de París, pasé a fortalecer esa coordinación, a ser coordinadora de todas las entidades.

¿Cuándo empezó este proceso?

Antes de la posesión del presidente. Él le manifestó a la OCDE que el país estaba interesado en ingresar y nos dijeron que empezáramos a participar en ciertos comités. Hicieron estudios y evaluaciones de otros temas para conocer al país. Tres años después, en el 2013, la OCDE invitó a Colombia a que comenzara formalmente el proceso de acceso. Desde entonces se crearon 23 comités y en cada uno hay que hacer una revisión, presentarla, sustentarla, recibir las correcciones, cambiarlas. En ese proceso estamos desde 2013.

¿Qué requisitos tiene que cumplir Colombia para ingresar a la organización?

Son muchos y de muy distinto tipo. Algunos son obligatorios, otros son recomendaciones que le parecen convenientes para que nos pongamos en las mismas prácticas de los países miembros.

¿La reforma pensional fue una recomendación o un requerimiento?

Esa fue una recomendación. La OCDE dijo: ustedes tienen un sistema de pensiones que tiene muchos problemas, especialmente la inequidad, están gastando mucha plata en las pensiones de la gente que tiene más ingresos, tienen una cantidad de gente descubierta y eso hay que corregirlo, el sistema es muy inequitativo, están gastando la plata mal. Entonces recomendaron hacer el sistema sostenible, porque no alcanza la plata. Esta es una recomendación, no un requerimiento.

¿Cuáles han sido los requerimientos obligatorios?

Por ejemplo, mejorar todos los sistemas de administración de las empresas públicas, hacerles un seguimiento centralizado, ponerles metas y objetivos específicos. Mejorar el sistema de administración de las juntas de empresas públicas. Manejar bien las empresas, con criterios de bienestar del país, y esos criterios hay que implementarlos a través de las juntas directivas, hay que hacerlas más profesionales, más independientes. Dijeron que no era una buena práctica que los ministros estuvieran en las juntas directivas de las empresas, para evitar conflictos entre las políticas públicas y las dinámicas de las empresas.

¿Ese requerimiento lo cumplió Colombia?

Sí, ya lo cumplió. Se sacó a todos los ministros de las juntas directivas, con unos plazos para dos empresas, en las que se acordó que estaba bien mantener por un tiempo al ministro.

¿Cuáles son las empresas que tienen plazos?

En Ecopetrol había tres ministros en la junta: el ministro de Minas, el director de Planeación y el ministro de Hacienda. Entonces se acordó sacarlos gradualmente. Primero el de Planeación, después el de Minas y por último el ministro de Hacienda, que saldrá el próximo año. La otra excepción fue la junta de la Financiera de Desarrollo Nacional, porque estaba acordado que el ministro de Hacienda estuviera temporalmente en la junta.

La semana pasada, la ministra del Trabajo viajó a París a exponer los avances en el comité laboral. ¿Por qué no lo aprobaron?

Presentamos los avances del Ministerio del Trabajo en cuanto a la formalización y la lucha contra la intermediación o tercerización ilegal del empleo, otro relacionado con el cumplimiento de las normas laborales en general, y el tercero, sobre la violencia contra sindicalistas, el fortalecimiento de la negociación colectiva y el diálogo social. En el tema de la violencia contra líderes sindicales se ha mostrado la reducción, hay muchos menos casos, pero todavía hay mucho ruido y sensibilidad sobre la historia en los sindicatos y en los países europeos. Obviamente, el proceso de paz les da una enorme tranquilidad de que es, en últimas, la solución de fondo de todos esos problemas de violencia, y que la violencia contra los sindicalistas es una más de las expresiones del conflicto que ha tenido Colombia.

¿Qué tan cerca está Colombia de entrar a la OCDE?

Ya estamos bastante cerca. Nos faltan unas cuestiones más en los comités y yo creo que ya falta muy poco. Es el consenso general aquí y ya estamos cerca del final. Esperaríamos terminar todo el proceso para finales de este año.

¿Qué significa para el país?

Lo voy a resumir en una frase: es una mejor forma de hacer las cosas en el interior del Gobierno. De trabajar, de diseñar e implementar las políticas públicas en un campo con más seriedad y solidez a todo lo que hacemos, y también nos exponemos a que revisen cómo hacemos las cosas, y eso es una estabilidad para los ciudadanos.

http://www.elespectador.com/economia/colombia-tres-pasos-de-estar-en-la-ocde-articulo-690601

 

12.17.- LA SALIDA DE LA CRISIS Y EL MODELO DE CRECIMIENTO – Mikel Buesa

Son los aumentos del empleo los que están tirando principalmente de la economía, mientras que la progresión en la productividad continúa siendo débil.

1

Paul Krugman –que, en los asuntos del crecimiento, ha estado más cercano a la ortodoxia neoclásica de la economía que a la retórica del izquierdismo keynesiano– observó en cierta ocasión que la expansión de las economías modernas se ajusta fundamentalmente a dos modelos distintos.

El primero, al que tildó de crecimiento por transpiración, es el que se basa sobre todo en la expansión del empleo, de manera que en él las ganancias de productividad juegan un papel más bien menor. Y el segundo, al que se refirió como crecimiento por inspiración, encuentra su fundamento precisamente en estas últimas, como resultado principalmente del desarrollo tecnológico, siendo secundaria la creación de empleo. Para Krugman, como para la mayoría de los economistas, el crecimiento basado en la productividad es más deseable que el sustentado sobre el aumento del trabajo, pues se considera que, con él, se aseguran mejor las ganancias del bienestar.

2017-01-29.- Si observamos el curso de las seis últimas décadas en España, veremos que nuestra economía ha crecido tanto por inspiración como por transpiración, dependiendo del período al que hagamos referencia. Señalemos, primero, que el Producto Interior Bruto (PIB) por habitante se multiplicó por algo más de cinco veces entre 1955 y 2016, al pasar de 4.375 a 23.741 euros –medidos con la capacidad adquisitiva del año 2010–. Aproximadamente un 70 por ciento de ese aumento tuvo lugar entre la primera de las fechas mencionadas y el comienzo de la década de 1990; es decir, en el período en el que la economía española creció por inspiración y casi todo el avance en el PIB per cápita se debió al aumento de la productividad. Señalaré que hay matices en esto porque en la etapa posterior a la crisis del petróleo, en la segunda mitad de la década de 1970 y los primeros años ochenta, las ganancias de productividad fueron decayendo paulatinamente.

Pero con la crisis del sistema monetario europeo, en 1992, nuestro modelo de crecimiento se volvió claramente hacia la transpiración. Con ella continuó aumentando el bienestar de los españoles, aunque a un ritmo más pausado, hasta que al final de 2007 se desencadenó la crisis financiera internacional. Entre 1992 y 2007, cuatro de cada cinco euros en el aumento del PIB por habitante se debieron a la expansión del empleo –que pasó de una cifra de poco más de 14 millones de ocupados a otra superior a los 21,3 millones– y sólo uno al incremento de la productividad.

Explicar las bases de esos dos modelos de crecimiento sería demasiado prolijo y, por ello, no me detendré en tan importante asunto. Pero lo que sí me importa destacar es que, desde la perspectiva del enriquecimiento de los españoles, la preferencia de los economistas por el crecimiento por inspiración frente al crecimiento por transpiración está plenamente justificada, pues, en efecto, el PIB per cápita aumentó un 3,8 por ciento anual entre 1955 y 1992, mientras que sólo lo hizo en un 2,3 por ciento entre este último año y 2007.

Luego vino la crisis y nuestro bienestar promedio se contrajo en algo más del 10 por ciento hasta 2013, empezando un nuevo ciclo de crecimiento al año siguiente. Llevamos así tres ejercicios de recuperación económica que aún no nos han permitido recobrar el nivel del PIB por habitante anterior a la crisis, pues de esos 10 puntos porcentuales de retroceso, a los que acabo de referirme, sólo nos hemos repuesto de siete. Pero la pregunta que más me inquieta no es si la restauración del bienestar previo tardará más o menos, sino más bien si tal restablecimiento viene o no de la mano de un nuevo cambio en el modelo de crecimiento. Formulándola con claridad nos preguntaríamos si en estos últimos años estamos volviendo al crecimiento por transpiración o si más bien retornamos hacia un más sólido crecimiento por inspiración.

Con los datos que se han publicado en las últimas semanas podemos hacer ya una conjetura razonable acerca del valor en 2016 de las principales variables que son necesarias para responder a esa cuestión y, de esa manera, contemplar de forma completa el trienio de la recuperación. No voy a cansar al lector con una avalancha de datos. Basta con decir lo siguiente: en los años 2014 a 2016, el PIB per cápita creció a una tasa anual del 2,58 por ciento –que es casi igual que la del 2,34 por ciento correspondiente al período 1992-2007–.

De esa tasa, un quinto se explica por el comportamiento de la productividad y lo demás por el del empleo. Volvemos así al modelo del crecimiento por transpiración de la década de los 90 y los primeros siete años del siglo XXI, porque, en efecto, en ese período ocurrió casi exactamente lo mismo. Son, por tanto, los aumentos del empleo los que están tirando principalmente de la economía, mientras que la progresión en la productividad continúa siendo débil. En definitiva, la recuperación de la economía española no se está encauzando hacia el patrón de crecimiento más deseable y ello debería ser tenido en cuenta tanto por el gobierno como por la oposición que, en esta materia, hacen como si no se enteraran.

http://www.libremercado.com/2017-01-29/mikel-buesa-la-salida-de-la-crisis-y-el-modelo-de-crecimiento-81260/

11.17.- LA ‘REGIÓN DEL CARBÓN’ ES UN ESTADO DE ÁNIMO – Paul Krugman

Es aterrador que el cambio climático pueda acelerarse por lo que algunos votantes creen que son

4

Virginia Occidental votó mayoritariamente por Donald Trump en noviembre (de hecho, este consiguió casi el triple de votos que Hillary Clinton). Y puede que el motivo parezca evidente: este estado es el corazón de las cuencas carboneras, y Trump prometió recuperar los puestos de trabajo de este sector eliminando la normativa medioambiental del Gobierno de Barack Obama. De modo que, a simple vista, las elecciones de 2016 parecen un reajuste político que refleja las diferencias entre los intereses regionales.

Pero esta historia tan sencilla se viene abajo cuando se analiza la realidad de la situación (y no solo porque la protección medioambiental sea un factor secundario en el declive del carbón). El motivo es que la región del carbón ya no es la región del carbón, ni lo ha sido desde hace mucho.

¿Por qué un sector que ya no genera demasiado empleo ni siquiera en Virginia Occidental sigue cautivando tanto a la región y empujando a sus habitantes a votar mayoritariamente en contra de sus propios intereses?

El carbón impulsó la Revolución Industrial y, hace mucho tiempo, sí que daba trabajo a mucha gente. Pero el número de mineros empezó a caer en picado después de la Segunda Guerra Mundial, y sobre todo a partir de 1980, aunque la producción de carbón siguiese aumentando. Ello se debía principalmente a que las técnicas modernas de extracción —como la voladura de las cimas de las montañas— requerían mucha menos mano de obra que la antigua minería de pico y pala. El declive se aceleró hace aproximadamente una década, cuando el auge de la fracturación hidráulica volvió más competitivo al barato gas natural.

Así que los puestos de trabajo del carbón hace ya mucho que están desapareciendo. Incluso en Virginia Occidental, el estado más orientado hacia el carbón, ha transcurrido ya un cuarto de siglo desde que dichos puestos representaban el 5% del empleo total.

¿A qué se dedican entonces los habitantes de este estado para ganarse la vida hoy en día? Bueno, muchos de ellos trabajan en la sanidad: casi uno de cada seis trabajadores pertenece a la categoría laboral de “asistencia sanitaria y social”.

Ah, ¿y de dónde viene el dinero para esos puestos sanitarios? Lo cierto es que una gran parte procede de Washington.

Virginia Occidental tiene una población relativamente mayor, de modo que el 22% de sus habitantes está cubierto por la asistencia médica gratuita a los jubilados (Medicare), frente al 16,7 % de la media nacional. También es un estado que se ha beneficiado muchísimo de la reforma sanitaria del presidente Obama (Obamacare), ya que la población sin seguro médico se ha reducido del 14% en 2013 al 6% en 2015; este avance se ha debido sobre todo a la gran ampliación de la cobertura médica gratuita (Medicaid).

Es cierto que el país en su conjunto financia estos programas sanitarios mediante los impuestos. Pero un estado más envejecido y pobre como Virginia Occidental recibe mucho más de lo que aporta (y no se habría beneficiado de casi ninguna de las rebajas de impuestos que Trumpcare habría prodigado a los ricos).

Ahora piensen en lo que el trumpismo supone para un estado así. La supresión de la normativa medioambiental podría servir para recuperar unos cuantos trabajos en la minería, pero no muchos, y en cualquier caso, la minería no es primordial para la economía. Por otro lado, el Gobierno de Trump y sus aliados acaban de intentar sustituir la Ley de Asistencia Sanitaria Asequible. De haberlo logrado, las consecuencias habrían sido catastróficas para Virginia Occidental, por el recorte drástico de Medicaid y porque se habrían disparado las primas de los seguros de las personas más mayores y con menos ingresos.

Además, no olviden que Paul Ryan lleva mucho tiempo presionando para que Medicare se convierta en un plan de cupones canjeables infradotado, lo que asestaría otro golpe a los estados con muchos jubilados.

Y aparte del devastador efecto para la cobertura, piensen en lo que supondría el ataque republicano contra Obamacare para ese sector sanitario que da trabajo a tantos habitantes de Virginia Occidental. Casi con seguridad, la pérdida de empleo causada por la contrarreforma (llamémosla Trumpcare) habría superado con creces la posible recuperación de puestos en el sector carbonero.

De modo que Virginia Occidental votó mayoritariamente en contra de sus propios intereses. Y no solo porque sus ciudadanos no fuesen conscientes de las cifras, la realidad de los pros y contras para el empleo en la sanidad y en la minería.

Lo sorprendente, como he dicho, es que el carbón ni siquiera es el sector más importante del estado en la actualidad. Los habitantes de la “región del carbón” no votaron para preservar lo que tienen, o tuvieron hasta hace poco; votaron en nombre de una historia que su región cuenta sobre sí misma, una historia que ya no es cierta desde hace una generación o más.

Sus votos a favor de Trump ni siquiera beneficiaban a la región; tenían que ver con el simbolismo cultural.

Ahora bien, el evocar un pasado desaparecido no es ni mucho menos exclusivo de la región de los Apalaches; piensen en los tejanos paseando con sombrero y botas de vaquero por centros comerciales con aire acondicionado. ¡Y no tiene nada de malo!

Pero cuando hablamos de política energética y medioambiental, ya no se trata de una simple afectación cultural. El retroceso en materia medioambiental enfermará y matará a miles de personas en un futuro cercano; a largo plazo, es muy plausible que, si no se actúa contra el cambio climático, la civilización se derrumbe.

Así que resulta increíble, y aterrador, pensar que estemos a punto de llegar a todo eso porque Donald Trump haya conseguido alimentar la nostalgia cultural por ese pasado desaparecido en el que los hombres eran hombres y los mineros cavaban hondo.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía. © The New York Times Company, 2017. Traducción de News Clips. http://economia.elpais.com/economia/2017/03/31/actualidad/1490971017_909739.html

 

  10.17.- GATES: IMPUESTO A LOS ROBOTS – Beethoven Herrera

El Financial Time propone que sean los consumidores y no los empresarios quienes paguen dicho tributo.

La presencia de un robot coreano en una discusión en el Foro de Davos, el lanzamiento de vehículos sin conductor en varios países del mundo y el avance del internet de las cosas –que permite operar a control remoto las funciones básicas del hogar– han puesto en discusión los impactos de la cuarta revolución industrial en el empleo, la calidad de vida y las relaciones sociales.

02 abr 2017.- Por ello es notable que Bill Gates, quien impulsa la inteligencia artificial, proponga que los gobiernos cobren un impuesto por utilizar robots para compensar los impactos que causan en el mercado laboral. En contravía de Gates, el Financial Time ha propuesto que, dado que los productos fabricados por robots son menos costosos, sean los consumidores y no los empresarios quienes paguen dicho impuesto.

Estas propuestas se inspiran en el propósito de reducir la desigualdad y promover el crecimiento. El experimento de más duración es el de Alaska, que creó un fondo de inversión en 1976 para que las petroleras entregaran parte de sus beneficios para compensar a los ciudadanos por explotar un recurso público no renovable, destinando el 25 por ciento de los ingresos que recibe Alaska.

A partir del reconocimiento de que cada vez mas actividades van a ser realizadas por robots, el fundador de Microsoft propone que el mencionado impuesto sea equivalente al salario, impuesto sobre la renta y aporte a la seguridad social que se causaría por un trabajador personal. Un estudio de la Universidad Oxford del 2013 sobre el impacto de la robotización en 702 oficios concretos, estima en 47 por ciento los empleos de Estados Unidos que están en riesgo de desaparecer, y el Banco Mundial estima pérdidas mayores en Argentina (65%), India (69%) y China (77%), coincidiendo con estimaciones de Brooklyn Institute, que calculó que entre el 2012 y el 2017 los robots industriales han aumentado de 1,2 a 1,9 millones.

Olli Kangas, director del Departamento de Estudios de Kella, en Finlandia, ha propuesto crear una renta básica universal a cada ciudadano de 550 euros en la fase piloto y 800 euros más adelante por la simple condición de ser ciudadano; y esta asignación reemplazaría todas las actuales prestaciones. El exministro francés y candidato presidencial, Benoit Hamon, ha propuesto la renta básica de 600 euros, que llegaría hasta 750 euros mensuales para todos los ciudadanos. Por su parte, en Suiza, en el 2016, el 77 por ciento de votantes se pronunció en contra de un ingreso básico, argumentando que ello desestimularía a los ciudadanos a trabajar.

Los robots permiten liberar a los trabajadores de tareas peligrosas y estimula una sociedad del conocimiento. El impuesto permitiría financiar el entrenamiento de trabajadores desplazados y programas para la tercera edad y niños especiales, de ingresos bajos y movilidad reducida.

Beethoven Herrera Valencia Profesor U. Nacional y Externado beethovenhv@gmail.com

http://www.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/gates-impuesto-a-los-robots-columna-beethoven-herrera-valencia-3-de-abril-de-2017-504634

9.17.- Por Odebrecht, van 693 bienes incautados

5

Bogotá

La investigación de la Fiscalía en el caso Odebrecht ya arroja resultados: la entidad ha ocupado 693 bienes con fines de extinción de dominio por un valor de $65.500 millones.

Ayer materializó medidas cautelares sobre siete bienes (cinco inmuebles y dos vehículos) y cuatro millones de acciones de la empresa Pacific Infrastructure, valoradas en cerca de US$4 millones, todo esto, propiedad de los hermanos Enrique José y Eduardo Assad Ghisays, y el exviceministro Gabriel García Morales, acusado de recibir sobornos de Odebrecht en la adjudicación del contrato de la Ruta del Sol II.

Según informó la Fiscalía, el valor de estos bienes, que están ubicados en las zonas más exclusivas de Cartagena, es de $12.500 millones. Así, sumado a los $53.000 en 686 bienes que le fueron ocupados al exsenador Otto Nicolás Bula, daría un total de $65.500 millones.

Christian Wolffhügel, Ph.D en Derecho Penal y profesor de la Universidad Sergio Arboleda, explicó que el ente dirigido por Néstor Humberto Martínez inició este proceso porque “ tiene elementos de juicio para presumir que esos bienes se adquirieron a través de dineros ilícitos”, entonces lo que se ordena es “abrir un proceso, pero aún no se ha definido nada, ya que eso le corresponde a un juez de la República”.

En caso de que el juez determine que efectivamente se hicieron las operaciones con dinero ilícito, los bienes se extinguen a favor del Estado y luego se pueden vender, dijo el académico, quien añadió que este proceso es diferente al que podría ser judicializado García, quien puede ser acusado de enriquecimiento ilícito y lavado de activos, delitos que suponen penas mayores a 10 años.

En las investigaciones de la Fiscalía también se determinó que, a través de una cuenta de la empresa Lurion Trading, creada en colaboración con los hermanos Ghisays, se canalizaron los US$6,5 millones que García Morales recibió de la constructora brasileña.

“Se constituyó una empresa en Panamá, por medio de la cual se canalizaron US$2 millones para la compra de unas acciones en la empresa Pacific Infrastructure”, explicó en un comunicado la Fiscalía. Después, “el ex viceministro ordenó a los hermanos Ghisays Manzur, la constitución de una nueva sociedad a la que llamó Oil & Gas Logistics, a las cuales fueron cedidas estas acciones”.

Hace unas semanas, Juan Ricardo Noero, presidente de Pacific Infrastructure, le ratificó esto a AL y manifestó que las acciones fueron cedidas, “por un motivo interno de ellos, que desconocemos, nos informaron y nosotros hicimos la transferencia”.

Cabe recordar que la semana pasada Enrique Ghisays fue enviado a la cárcel, acusado de los delitos de lavado de activos y enriquecimiento ilícito de particulares.

Las opiniones

Christian Wolffhügel
Ph.D en Derecho Penal
“Se inició este proceso porque la Fiscalía tiene elementos de juicio para presumir que esos bienes se adquirieron a través de dineros ilícitos, pero no se ha definido nada, ya que eso corresponde a un juez”.

Federico hoyos
Analista político
“Este es un resultado agridulce, ya que es bueno por el lado de que se están tomando medidas concretas, porque la corrupción está pagando, pero se está desviando la atención sobre otros jugadores”.

http://www.larepublica.co/por-odebrecht-van-693-bienes-incautados_483486

 

 

 

8.17 .- ¿VICTORIA DEL GOBIERNO TRUMP EN LA CUMBRE DEL G20 DE FINANZAS? – Por: Afp

El sábado último, EE. UU. logró que el G20 retire de su comunicado final el cambio climático y el proteccionismo.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, en la cumbre G20 de Finanzas. Foto: AFP / Thomas Kienzle
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, en la cumbre G20 de Finanzas. Foto: AFP / Thomas Kienzle

El gobierno estadounidense de Donald Trump, hostil al actual tipo de libre comercio y escéptico ante el cambio climático, influyó en la cumbre del G20 de Finanzas y logró este sábado 18 de marzo  que se retiren del comunicado final menciones al proteccionismo y al Acuerdo de París sobre el clima.

“Trabajamos para reforzar la contribución del comercio a nuestras economías” se limita a afirmar la declaración laboriosamente negociada en la cumbre del G20 Finanzas, celebrada el viernes y sábado en Baden-Baden (Alemania), de los ministros de Finanzas de las grandes economías y de las principales naciones emergentes del mundo.

La tradicional condena al proteccionismo económico, que el G20 hace siempre, desaparece esta vez del comunicado final de cinco páginas.

“El lenguaje histórico (del G20 en sus comunicados) no era pertinente, y lo que es pertinente es lo que hemos acordado como grupo: incrementar la contribución del comercio a nuestras economías (…)” comentó el nuevo secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, en conferencia de prensa al término de la reunión.

El comunicado del G20 Finanzas tampoco menciona el Acuerdo de París de 2015, tal como sí lo hiciera el precedente comunicado divulgado tras la cumbre del G20 de Hangzhu en 2016.

Según varias fuentes, la nueva administración de Donald Trump en Estados Unidos se opuso a que se hiciera mención a estos temas.

“Un desacuerdo entre un país y todos los demás” resumió el ministro francés Michel Sapin en conferencia de prensa. “Lamento que nuestras conversaciones no hayan llegado a buen puerto sobre dos prioridades absolutamente esenciales (…) sobre las que Francia desea que el G20 siga actuando con firmeza y de manera concertada” dijo el ministro francés de Finanzas, Michel Sapin, en un comunicado.

Este G20 de Finanzas supuso la primera gran reunión multilateral para el secretario de Estado estadounidense, Steven Mnuchin.

Evitar fracturas visibles

Alemania, que preside este año el G20, obró para evitar cualquier enfrentamiento o fractura que fuera demasiado visible, e intentó minimizar estas rupturas con la doctrina del G20.

“Los estadounidenses no han estado aislados. El rol de la presidencia (del G20) es reunir, no aislar” declaró en la conferencia de prensa final el ministro alemán de Finanzas Wolfgang Schauble.

De forma más general, los participantes destacaron que progresaba el crecimiento de la economía mundial. “Es evidente que las cosas van mejor desde el punto de vista de la coyuntura mundial” comentó Sapin.

“El crecimiento se refuerza en todo el mundo” comentó la directora general del FMI Christine Lagarde, en un comunicado.

En los demás temas recurrentes en este tipo de cumbre, como la lucha contra el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo, así como la lucha contra la optimización fiscal, hubo consenso, en la línea de los comunicados habituales del G20.

Lo mismo ocurrió sobre el tema de tipos de cambio de las monedas, un tema sin embargo sensible tras las recientes declaraciones de Washington sobre la divisa china o europea.

Entre los nuevos temas, el G20 expresó asimismo su preocupación por las potenciales consecuencias de la cibercriminalidad en los sistemas financieros internacionales, y pidió al consejo de estabilidad financiera (FSB) una implementación de normas y prácticas al respecto.

Cita en julio

Ante los desacuerdos frente a Estados Unidos sobre comercio y clima, la responsabilidad de hallar una solución –o confirmar una ruptura– le puede corresponder a los jefes de Estado y de gobierno del G20 que se reunen en julio en Hamburgo.

“La lucha contra el cambio climático requiere la movilización del conjunto de los países del G20, incluso el asunto de su financiación. Estoy seguro de que los jefes de Estado y de gobierno reafirmarán en julio el pleno compromiso de la comunidad internacional hacia el Acuerdo de París”, declaró el ministro francés Sapin.

http://www.elpais.com.co/economia/ee-uu-logra-que-el-g20-retire-comunicado-sobre-cambio-climatico-y-proteccionismo.html

7.17.-CHINA, EN LA AGENDA DE TRUMP – Pío García

Los mandatarios se reunirán en florida. El encuentro entre Xi Jinping y Donald Trump, que tendría lugar entre el 6 y el 7 de abril, ocurrirá en medio de las amenazas del magnate de desbaratar el equilibrio de sus relaciones. China también apuesta por expandirse sin freno.

13 mar 2017.-  El objetivo de “hacer grande a Estados Unidos otra vez” es una factura que la nueva administración de la Casa Blanca quiere endosar a muchos países. Desde la campaña, el empresario Trump se encarnizó en señalar tres grandes adversarios, a quienes prometió someter o aniquilar. Ellos siguen siendo sus mayores obsesiones: las organizaciones islámicas radicales, la inmigración ilegal y China. Entre las primeras medidas, provocadoras de controversia interna, arremetió contra seis países de mayoría islámica y desde los cuales, por cierto, no llegaron los atacantes del territorio estadounidense. Esa orden terminaría refutada en las cortes nacionales.

México, dada su doble condición de base manufacturera, país exportador de inmigrantes ilegales y tránsito de refugiados, migrantes lejanos y drogas, lleva hasta ahora la peor parte, como efecto del muro de la ignominia. Las restricciones comerciales harán honda mella en la economía nacional, cuyo 80 % de operaciones externas dependen del vecino gigante, ahora salido de casillas. Con toda razón, los mexicanos empezaron a movilizarse en masa para exigir respeto a su dignidad y a los acuerdos internacionales comerciales y de derechos humanos.

El tercer vértice de este triángulo de enemigos lo constituye China, a la que en campaña calificó de “malvada”. Xi Jinping y su equipo guardaron cautela en la puja electoral de Estados Unidos, al contrario del presidente ruso, quien mostró sus simpatías por el empresario candidato. Estos tres países conforman el trío de potencias con mayor poder nuclear y, por ello, son actores claves de la geopolítica global. ¿Hasta dónde puede llegar la arremetida contra China y cuáles serían las consecuencias?

La administración Obama aplicó reformas internas contradictorias para remediar el desastre económico y social de su antecesor. De un lado, rescató con dinero público a los bancos más grandes, con el fin de mantener a flote el sistema financiero, y contrajo el gasto en otros frentes, como obras públicas y defensa. Por otro, trató de aplacar la pobreza creciente expandiendo la cobertura del servicio público de salud. Al final, la economía volvió a crecer, el desempleo bajó al 5 % y una parte de la población se sintió satisfecha. No obstante, otra parte considerable de la población desempleada acogió la promesa de la reinvención productiva nacional y la prédica chovinista concomitante. En cambio, en el orden internacional, el presidente afroamericano no se apartó de la línea seguida por sus antecesores: alta y continua injerencia en los países árabes y musulmanes, protección a Israel, alianza estratégica con Europa, choques intermitentes con Rusia y trato ambiguo con China. Esto es, competencia militar con ese país y de influencia en Asia y África, pero entendimiento en lo económico. Por esta razón, el mercado estadounidense estaba dispuesto a las exportaciones chinas, en tanto el mercado y la mano de obra china no dejaron de ser el paraíso para las empresas de los norteamericanos. Tal statu quo es el que Trump amenaza con desbaratar.

Ciertas declaraciones y decisiones iniciales parecen estar dirigidas a provocar y acorralar a China. Son dicientes al respecto la temprana conversación con la presidenta de Taiwán, la gira del secretario de Defensa, James Mattis, por Asia —con el fin de reafirmar los acuerdos de seguridad con Japón y Corea, donde hay más de 50 soldados estadounidenses—, el trato cortés con Rusia y las declaraciones del asesor Bannon de una inevitable guerra en el mar de Sur de China.

En la medida que emergieron, los chinos se empeñaron en ser aceptados como poder global colaborador o una “potencia mundial insatisfecha pero responsable”, en franco “ascenso pacífico”. Por tal motivo defendieron los principios de la no agresión, la coexistencia pacífica, la integración regional y las instituciones multilaterales. Tal despliegue es el que ahora Trump tendría que interrumpir, para sufragar la factura estadounidense. En términos simples: paralizar a China, para que la supremacía estadounidense brille de nuevo en los cuatro puntos cardinales.

Embriagado de racismo, xenofobia y misoginia, el presidente Trump es incapaz de advertir las minucias de las relaciones internacionales. Subordinar a China es imposible, tanto como poner a su fiel servicio a Putin. La estructura del poder global, reorganizada en los últimos veinticinco años, ha facilitado el dominio estadounidense, pero no sin variaciones y costos ineludibles. La dinámica económica llevó al sostenimiento financiero de Estados Unidos y su especialización en los servicios y la informática, en operaciones combinadas con China, India y otros países asiáticos que concentraron la actividad manufacturera. En el movimiento reverso, esos países financian el gasto estadounidense, incluido el todavía abultado rubro militar, comprando los bonos del tesoro. Los grandes perdedores de este círculo económico exitoso fueron Europa, sus países periféricos, el resto de África y Japón. De ese modo, en tanto las relaciones económicas con Europa y Japón languidecieron, con China no pararon ni en los momentos más duros de la crisis de 2008.

Provocar a China con sanciones económicas, como lo hizo Obama con Rusia al final de su mandato, es una opción que hace agua la boca del jefe de la Casa Blanca. Esperar que ello redunde en bienestar estadounidense es ridículo, dado que la mitad de los US$500.000 millones en comercio están representados por los productos de Apple, General Electric, IBM y demás multinacionales que explotan el mercado laboral chino barato. De ahí, la inmediata reacción de esos grandes empresarios por la nueva política comercial. Al mismo tiempo, implicaría una enorme caída de la financiación externa: China es el mayor poseedor de bonos del tesoro, por el orden de los US$3 billones, que corresponden a la tercera parte del PIB de Estados Unidos. Aún más, una devaluación del yuan renminbi por parte de las autoridades chinas pondría su maquinaria, equipo, autos, textiles y demás bienes de exportación tan rebajados en el mercado internacional que no valdrían de nada los elevados aranceles para proteger la producción local.

Decisiones como la de paralizar el Tratado Transpacífico tienen un grado considerable de ignorancia y estupidez. En vez de afectar a China, le facilita sus planes a largo plazo. El tratado fue negociado en secreto por la administración Obama, los grandes empresarios estadounidenses y un grupo de once países leales a Washington, con el propósito claro de activar el comercio entre ellos y debilitar a China. Este país, por su parte, impulsó el acuerdo comercial de Asia Oriental, con quince países en donde están Japón e India entre otros, mecanismo que refuerza su liderazgo en la integración regional.

La complementariedad económica con Estados Unidos ha sido molesta para China. Sus planes a largo plazo le buscan reemplazo a ese vínculo. Dada la competencia estratégica que heredó de la Unión Soviética, el estímulo para que su sistema productivo se sostenga sólido tiene tres frentes: el desarrollo del mercado interno, la ya operante integración de Asia del Este y el entronque transcontinental con Europa y África. Para ello canalizó sus excedentes financieros en el Banco de Desarrollo de Infraestructura de Asia, entidad encargada de financiar los proyectos en curso de la nueva Ruta de la Seda, que mediante trenes y puertos renovados conectará por tierra y por mar el borde asiático de Asia con esos dos continentes.

La hipotética alianza de Estados Unidos con Rusia, que implicaría colaboración militar abierta, arreciaría su distanciamiento de Europa y la cooperación eurochina. Sin embargo, este escenario no es tan plausible. Es poco probable que el aparato industrial-militar estadounidense permita desmontar la OTAN y empezar un trato con sus viejos rivales rusos. Por un corto tiempo, durante la ofensiva de Bush en Afganistán, en 2001, hubo intentos de acciones conjuntas contra los grupos islamistas, pero no prosperaron. Obligar a Rusia a abandonar Siria a favor de un despliegue estadounidense contra el régimen de Al Asad tampoco está a la mano, y desvertebrar la alianza ruso-china equivaldría a cercenar la principal fuente de financiamiento externo ruso de las próximas cuatro o cinco décadas.

Bajo estas condiciones, como dijo el sinólogo Orville Schell, arrinconar a China aceleraría el “hacer grande a China de nuevo”. Como en tantos otros frentes, es más factible que Trump y su equipo revisen algunas de sus consignas de campaña y mantengan el statu quo vigente. Un primer paso fue la reciente conversación con el presidente Xi Jinping. Así, en los próximos años no habría variaciones sustanciales en las relaciones entre esos cuatro actores centrales: Estados Unidos, China, Europa y Rusia, ubicados en ese orden jerárquico.

http://www.elespectador.com/noticias/el-mundo/china-en-la-agenda-de-trump-articulo-684316

6.17.- RECORTES Y PRIVATIZACIÓN, COTIDIANIDAD EN EL BRASIL DE TEMER – Crismar Lujano

1

Congreso en defensa del petróleo. “El petróleo es nuestro”
[Fue la frase pronunciada por el entonces presidente de la República,
Getúlio Vargas, con ocasión del descubrimiento de reservas de petróleo en Bahía. Desde ese momento, la opinión pública se mantuvo dividida entre los nacionalistas (defensores de Petrobas) y los entreguistas (defensores de la entrega del petróleo al capital extranjero)]

Desde el golpe parlamentario en contra de la presidenta Dilma Rousseff en Brasil, se libra una batalla por reinstalar el modelo económico de austeridad social y entreguismo al capital extranjero. Esta disputa entre modelos no es nueva en Brasil, y ha sido recurrente desde mediados del siglo XX.

Una vez se hizo con el poder, Michel Temer no perdió tiempo en dar a conocer la hoja de ruta económica a seguir durante los próximos años. Del agresivo viraje neoliberal, destaca un paquete de privatizaciones y concesiones previstas para un período de tres años que bajo el clásico discurso de mejorar la competencia entre empresarios y garantizar la transparencia de los contratos, se pretende, según sus propias palabras, “hacer una apertura extraordinaria de la infraestructura brasileña a la iniciativa privada”.

El plan lleva por nombre “Proyecto Crecer” y contempla 34 objetivos, en su mayoría, vinculados con la privatización de activos estratégicos del Estado que aportan beneficios millonarios a las arcas públicas.

Por otra parte, los gobernadores estaduales, no se quedan atrás con los recortes presupuestarios y la venta de activos públicos. En Río, el paquete de maldad, expresa el mismo modelo.

Desmantelamiento de Petrobras

Si en la primera etapa ya se vendieron eléctricas, hidroeléctricas, parques eólicos, puertos y aeropuertos a precio de “galinha-morta”[1], ahora le toca el turno a la joya de la corona brasileña: Petrobras.

El plan privatizador parece acelerarse en las últimas semanas, y de este modo, en sólo una semana se realizaron cuatro ventas relacionadas con la estatal petrolera:

  1. Luego de meses de negociaciones, el 28 de diciembre de 2016, la estatal petrolera finalmente acordó la venta de dos de sus activos más importantes: la compañía petroquímica Suape, y la Compañia Integrada Textil, Citepé, ambas ubicadas en el estado de Pernambuco y cedidas a la mexicana Alpek.La operación cifrada en US$385 millones se pagará en reales brasileños y sujetos a ajustes en capital de trabajo y deuda circulante.

Las dos compañías de ingeniería textil operan un sitio con una capacidad de producción de poliéster de entre 450.000 y 700.000 toneladas por año. Citepé, también opera una planta de hilos texturizado con capacidad de 90 mil toneladas por año.

  1. Ese mismo día, Petrobras vendió el total de sus acciones de la Corporación Guarani, el tercer mayor productor de azúcar de Brasil, a Tereos Participations (grupo de capital francés).  Las participaciones de la petrolera que correspondían al 45,97% del capital total de la compañía, fueron cedidas por US$202 millones. De este modo, la francesa Tereos se hizo con el 100% de Guarani ya que antes de la compra era el accionista mayoritario con el 54,03%.
  1. Un día después, el 29 de diciembre de 2016, Petrobras vendió su refinería Nansei Seikyu, localizada en la isla nipona de Okinawa, a la japonesa Taiyo Oil Company, compañía que pagó US$165 millones por la totalidad de las acciones. La ahora ex refinería brasileña tiene una capacidad de procesamiento de 100 mil barriles diarios de petróleo y posee 36 tanques que almacenan 9,5 millones de bdp y derivados, además de tres muelles para carga y descarga de navíos, que responden por el 50% del mercado naval de Okinawa.
  1. En la primera semana de 2017, se informó sobre la venta por US$470 millones de otro de los bienes pertenecientes a Petrobras más apetitosos al gran capital. Se trata de la filial Petrobras Chile, la cual se encargaba de la distribución de combustibles de la estatal en ese país y que cuenta con 279 puntos de servicio, una planta de lubrificantes, ocho terminales de distribución, operaciones en 11 aeropuertos y participación en dos empresas de logística. Todos estos activos fueron cedidos a Southern Cross Group, una firma de capital privado dueña de activos por un valor de US$2.900 millones y un portafolio de inversiones en Latinoamérica en los sectores industrial, servicios, logística y productos de consumo.

Las ventas de la estatal se enmarcan en el proceso de “desinversiones” lanzado por la nueva directiva de la petrolera con la que – según el relato oficial – se busca recaudar dinero para hacer frente a la gigantesca deuda que arrastra causada, entre varias cosas, por una red de corrupción denunciada en su interior. La pregunta sería: ¿desinversiones para afrontar pasivos o para recompensar al gran capital que apoyó el golpe a Dilma? Queda claro que Temer debe pagar por los favores recibidos.

Paquete de Maldad, ajuste en Río

Y sobre el plan privatizador que asola Brasil, Rio de Janeiro se ha convertido en el laboratorio avanzado de experimentación sobre el proceso privatizador brasileño. La semana pasada, Rio de Janeiro fue epicentro de protestas en contra de las medidas de ajuste fiscal propuestas por el gobierno fluminense que están a la espera de ser votadas en los próximos días por la asamblea legislativa de ese estado.

Siguiendo la línea retórica que ha utilizado el gobierno de Temer para poner en macha sus planes económicos en todo Brasil, el gobernador de Río, Luiz Fernando Pezão, firmó en junio un decreto por el cual el estado está en un régimen administrativo de emergencia debido al “estado de calamidad económica”.

Desde entonces, el gobierno de rio ha impulsado un paquete de medidas de austeridad llamado paquete de maldad que incluye, entre otras cosas, una rebaja de jubilaciones y salarios de funcionarios públicos, aumento del pasaje de transporte público. La discusión del proyecto pautada para diciembre pasado pero que fuera pospuesta por la agudización de las protestas, reposa en el legislativo del estado de Rio a la espera de la sanción para ser implementado.

El paquete presentado ante la asamblea legislativa en 2016, también prevé la extinción del programa renta mejor entregado desde 2008 a 160 mil familias en extrema pobreza, que además reciben el bolsa familia, el plan social del gobierno nacional creado por el ex presidente Lula da Silva. La segunda medida de gran impacto que levantó protestas en toda la ciudad desde el año pasado, dispone que aquellos pensionados que cobran menos de 1.600 dólares, tendrán un descuento del 30 por ciento en sus haberes durante 16 meses.

El proyecto pretende sumar unos 400 millones de dólares al año al erario público con el aumento del descuento jubilatorio del 11 por ciento al 14 por ciento a los empleados públicos. Por su parte, las secretarías de atención social y de apoyo a las minorías y de cultura serán extinguidas, y en total el número de carteras del estado de río caerán de las actuales 20 a 12.

Otra de las propuestas más impopulares es el pretendido aumento del 15 por ciento el valor del transporte público intermunicipal, el más usado en la ciudad que pasará a costar 2,3 dólares, pues se trata de una medida que impactará directamente sobre el bolsillo de la clase trabajadora y sus ya deprimidos sueldos por la recesión económica que atraviesa Brasil.

Sin embargo, dispuesto a no perder tiempo, Pezão se ha hecho de un plan B. El gobernador fluminense ha acordado un crédito con el gobierno federal por 2 mil millones de dólares a cambio de la privatización de la compañía estadual de aguas y cloacas, recortes de gastos cifrados 3 mil millones de dólares, aumento de impuestos y la exigencia de ingresos futuros de regalías de petróleo.

Río de Janeiro es, quizás, el estado más afectado por la crisis económica que atraviesa Brasil. Crisis que los ciudadanos no provocaron pero serán los más castigados en medio de la escalada de los sectores tradicionales de vuelta al poder y sus planes de revocar las conquistas sociales de empoderamiento político y económico alcanzadas durante los gobiernos progresistas al frente del país durante la última década.

[1] http://www.celag.org/brasil-en-rebajas/

 Fuentehttp://www.celag.org/recortes-y-privatizacion-cotidianidad-en-el-brasil-de-temer/

5.17.- LIBRANZAS Y CONTRATACIONES PÚBLICAS  – Eduardo Sarmiento

En los últimos días se presentaron serios trastornos por la aparición de pirámides en las libranzas y los sobornos cometidos por la empresa Odebrecht. En ambos eventos quedan al descubierto serias falencias institucionales.

25 Feb 2017 .- En los cursos elementales de contabilidad se encuentra que los activos (edificios, equipos y sistemas de transporte) son iguales a los pasivos (deudas y patrimonios). Hace cien años se descubrió que cuando las instituciones financieras crecen rápidamente, los activos remunerados superan los pasivos. Las empresas experimentan grandes ganancias que se diluyen en la medida que declinan la entrada de los ahorradores, incluso hasta volverse negativas. Los administradores proceden a sacar los recursos, lo mismo que los más informados, a sabiendas que los últimos no podrán recuperar los activos.

En el fondo se trata de un engaño en el cual ganan los más informados y pierden la mayoría. Por tal razón las prácticas son prohibidas y sancionadas en la mayoría de los países. El sistema de libranzas es una invitación en la dirección contraria. Las organizaciones conceden préstamos a los empleados públicos y los pagarés se colocan en el mercado. Los administradores están en capacidad de fijar altas tasas de interés, que en la exuberancia llegaron a 22 %, para atraer ahorradores y conformar la burbuja.

Las autoridades de vigilancia no tienen los medios ni la competencia para detectar las irregularidades. La diferencia entre los activos y pasivos, que constituye la clara demostración de la burbuja, no aparece en los balances; sólo se capta en los cruces financieros. Así la alta tasa de interés pasiva con respecto a la activa y los niveles dominantes del mercado constituye un claro indicio de que los activos superan los pasivos y que un buen número de los ahorradores no recuperarán la inversión. Lamentablemente, tanto en Interbolsa como en las libranzas las superintendencias sólo se percataron de las burbujas cuando explotaron.

No menos diciente es la información de las obras viales. Los proyectos salen valiendo más del doble de lo presupuestado o asignado por la licitación pública. A la luz de esta información, los concesionarios están dispuestos a iniciar el negocio a pérdidas y esperar que las utilidades se obtengan más tarde por la vía de los sobrecostos. De hecho, quedan expuestos a cambiar los diseños, intereses políticos, prestamos de la ANI y sobornos. Sin ir lejos, los episodios de Odebrecht dejan al descubierto una clara relación entre la entrega de los sobornos y los cambios drásticos en las condiciones establecidas inicialmente en la licitación pública. Al igual que ocurre con las pirámides, la operación no deja rastros en los balances contables. La comisión se entrega y se distribuye a través de los bancos internacionales.

Los incentivos están mal puestos. La ganancia del proyecto no está en cumplir las especificaciones técnicas y suministrar el producto al menor costo y mayor calidad, sino en justificar los sobrecostos.

Las pirámides y las contrataciones de obras públicas aparecen como áreas donde las irregularidades vienen de tiempo atrás, prosperan por deficiencias institucionales y generan grandes transferencias de riqueza. En el caso de las pirámides la solución está en perfeccionar la información de los intermediarios financieros y fortalecer la competencia de las superintendencias para evitar los desequilibrios financieros e intervenir en el momento adecuado. En las obras públicas habría que empezar por prohibir los cambios de diseño de los constructores, mantener las reglas del juego definidas en las licitaciones públicas y avanzar en sistemas de subastas que aseguren que el valor inicial del proyecto corresponde a los costos reales.

http://www.elespectador.com/opinion/columna-61´

4.17 -.Impuestos y productividad  Jorge Iván González

Cuando se estaba discutiendo la reforma tributaria se dijo que había que reducir los impuestos a las empresas con el fin de estimular la productividad. Del último informe del Banco de Pagos Internacionales (BPI) se desprende una conclusión muy distinta: los problemas de la productividad tienen que ver con la asimetría que se ha presentado entre las dinámicas del mundo financiero y las necesidades de la economía real.

El Banco de Pagos Internacionales BPI muestra la evolución que ha tenido la productividad laboral entre 1970 y 2015. En las economías avanzadas el índice bajó de 200 a 25. Esta caída notable se debió, en palabras del BPI, “al legado del desproporcionado auge financiero precedente”, ya que “los auges financieros pueden minar el crecimiento de la productividad”.

Este diagnóstico no tiene nada que ver con el que se ha hecho en Colombia. De manera equivocada aquí se le ha atribuido a los impuestos una incidencia negativa en la productividad. En el momento de mayor productividad (1970), la tarifa marginal del impuesto a la renta estaba por encima de 60%. En Inglaterra era de 82%, en Estados Unidos de 70%, en Suecia de 88%, en Francia de 62%. A medida que ha ido cayendo la tarifa, la productividad laboral se ha ido reduciendo.

De acuerdo con esta dinámica, no es cierto que los impuestos marginales altos perjudiquen la productividad de las empresas. Todo lo contrario, si la tributación es alta, la productividad mejora. Y la explicación no es difícil. Los impuestos altos favorecen la estabilidad fiscal y permiten que haya bienes y servicios públicos de calidad. La infraestructura, las vías, la ciencia y la tecnología, la educación de alto nivel, la salud, etc., favorecen la productividad de las empresas.

La disminución de los impuestos se ha ido reflejando en un mayor saldo de la deuda pública sobre el PIB. En 2015, en las economías avanzadas, esta relación llegó a 260%, un nivel sin precedentes. La financiación de estos déficit colosales ha contribuido a la generación de burbujas y a la agudización de la brecha entre las dinámicas financieras y las necesidades del mundo real.

La relación entre el saldo de la deuda y el PIB ha aumentado de manera sistemática desde 2007. Y de acuerdo con las proyecciones del BPI, el endeudamiento seguirá creciendo. La relación del saldo de la deuda pública de Japón con respecto al PIB será de 290% en 2030 y de 380% en 2050. La de Estados Unidos será de 220% en 2050, y la de Alemania de 140%. Estos porcentajes eran inimaginables hace 10 años. Para el BPI, esta situación, que es insostenible, ha puesto en tela de juicio los indicadores financieros tradicionales.

La creciente volatilidad financiera, que se agudizó a partir de los 80’s, se ha expresado en una trampa de liquidez, que ha reducido de manera peligrosa el margen de maniobra de la política monetaria. En los últimos años, en los países avanzados, la tasa de interés real de los títulos de deuda pública ha sido negativa. La situación actual es excepcional y no se había presentado en ningún momento después de la guerra. Cuando la tasa de interés real es negativa la autoridad monetaria no puede controlar la liquidez y, además, pierde instrumentos para estimular la inversión.

Las burbujas financieras generan volatilidad, y ello ha afectado de manera negativa la productividad de las empresas. El Banco de Pagos Internacionales BPI considera que la estabilidad de los mercados financieros es una condición necesaria para que la productividad mejore.

http://www.larepublica.co/impuestos-y-productividad_472876

3.17 – LA DEUDA PÚBLICA ESTADOUNIDENSE,  LA GRAN AFECTADA DE ‘TRUMPONOMICS’ – Marc Fortuño

trump 2

La era Trump ya ha empezado, y no está dejando indiferente a nadie. Como primeras medidas ya hemos visto como ha firmado la orden ejecutiva para retirarse del Acuerdo Transpacífico (TTP), revivir el proyecto del oleoducto Keystone XL, decretó el cierre temporal de las fronteras estadounidenses para los inmigrantes que pertenecieran a siete países que se ha visto en suspensión judicial.

Y aún no se ha iniciado la parte más esperada por muchos de sus votantes… Uno de los mayores recortes de impuestos que ha vivido Estados Unidos en los últimos años y la puesta en marcha de diferentes proyectos de infraestructura.

No obstante, la fuerte reducción de impuestos añadido al incremento de gasto público nos plantea uno de los problemas más relevantes para un país… ¿Y qué sucede con la deuda? En las siguientes líneas veremos cómo se estructura su reforma fiscal y cómo enfocara su política de mayor gasto público y los efectos que tendrá sobre la deuda pública del país.

Menos impuestos y más gasto público

Trump llevará a cabo una reforma fiscal en Estados Unidos que supondrá los mayores recortes de impuestos desde el mandato de Ronald Reagan. Tanto el IRPF como el Impuestos sobre Sociedades se verán duramente recortados lo que incrementará la renta disponible de familias y los beneficios netos empresariales.

Si nos centramos en el impuesto sobre la renta, en la actualidad nos encontramos con siete tramos impositivos en el modelo fiscal estadounidense mientras que Trump pretende una simplificación hasta tres tramos con el 12,25 y 33 por ciento. Por su parte si el tipo marginal máximo actual es del 39,6%, quedaría rebajado 6 puntos porcentuales hasta el 33%.r}}}tabala

El impuesto de sociedades de Trump es otra de las medidas estrellas. La parte superior marginal del impuesto de sociedades se reduciría a una tasa del 15%, desde el 35% que se mantiene en la actualidad, según la propuesta de Trump.

También ha propuesto una moratoria fiscal para las empresas que repatriaen sus beneficios realizadas en el extranjero a una tasa del 10%. Se espera que estos cambios generen incentivos de acumular dinero en efectivo en el extranjero, y para cambiar las bases tributarias de otros países a través de las inversiones.

Trump se ha comprometido a aumentar drásticamente la inversión en infraestructura. Su proyecto más notable es el muro que ha prometido construir a lo largo de la frontera con México. El 25 de enero Trump ordenó la construcción “inmediata” del muro. A pesar que en primer lugar,se estimo que costaría entre 5.000 y 10.000 millones, las estimaciones independiente valoran el proyecto en 25.000 millones de dólares.

En el resto de proyectos de infraestructura nos encontramos en inversiones en los sistemas de la red eléctrica y de telecomunicaciones, así como reparaciones y mejoras a carreteras, puentes, puertos, aeropuertos y oleoductos. Todo ello se ha valorado en un billón de dólares en inversión en infraestructura en los próximos diez años.

Consecuencias del programa fiscal

En el mes de septiembre, el centro de investigaciones independiente ‘Tax Foundation’, estimó que el plan de Trump reduciría los ingresos fiscales federales entre 4,4 y 5,9 billones de dólares durante la próxima década en una base estática. Aunque incorporando la previsión del crecimiento este importe se situaría entre 2,6 y 3,9 billones de dólares.

La pregunta que nos surge a todos es si es sostenible para el equilibrio presupuestario de las cuentas públicas estadounidenses, pues la contrapartida de reducción de gasto público sería ‘reducción de la burocracia, eliminación de los gastos superfluos y mejora recaudatoria en los ingresos’, lo que no es especialmente especifico dado el fuerte ajuste de ingresos.

Muchas instituciones o los departamentos de Research de algunos bancos han evaluado el impacto de las medidas propuestas por Trump sobre el déficit y la deuda pública de los próximos años.

Según CBO (Congressional Budget Officve), la previsión actual es que la cantidad que los gastos superen los ingresos del gobierno entrante, sea de 559.000 millones de dólares en el año fiscal 2017 (termina el 30 de septiembre), en comparación con 587.000 millones un año antes, y aún inferiores en el año 2018 a que el déficit sería de 487.000 millones de dólares.

Tras esos dos años fiscales la cosa empezaría a cambiar… Se esperaría que el déficit crezca de manera constante durante la próxima década hasta alcanzar la cifra de 1,4 billones de dólares para el año fiscal 2027, en parte debido a los costes asociados a la jubilación del baby boom. Eso implicaría un nivel de déficit más o menos similar al año fiscal 2009.

Una de las publicaciones más recientes la ha elaborado Goldman Sachs, en la que prevé que en todos los años se vaya incrementando el nivel de déficit público de Estados Unidos. En el ejercicio fiscal de 2017 sería de 650.000 millones de dólares, mientras que en el año 2020 superaría el billón de dólares.

Como es lógico, el déficit continuado en los próximos años incrementaría los niveles de deuda público que asume la primera economía del mundo, lo que implicaría un mayor riesgo para hacer frente a los vencimientos. Dado que Estados Unidos ocupa una posición privilegiada en los mercados financieros, este riesgo es más relativo que en cualquier otro país para las condiciones de financiación por el polo de atracción de capital.

Actualmente, la deuda pública sobre PIB se sitúa en el 108%, pues bien, si los recortes de impuestos son compensados por recortes de gastos, la deuda nacional aumentaría en más del 26 puntos porcentuales sobre PIB en el año 2026 y más del 50 puntos sobre PIB en 2036.

¿Quiénes son los titulares de la deuda?

Estados Unidos cuenta con una elevada deuda pública de la que el 16% corresponde queda integrado en el balance de la Reserva Federal gracias a su programa de compras, el 46% pertenece a bonos y obligaciones de los que son titulares los inversores privados y el 38% restante, es de tenedores extranjeros.

Entre esos tenedores extranjeros nos encontramos en primer lugar a Japón, que suma en títulos de deuda pública 1,13 billones de dólares, mientras que China suma 1,12 millones de dólares (la relación más baja de la deuda de Estados Unidos desde 2010).

Durante los últimos meses, China ha estado vendiendo deuda estadounidense desde hace meses para apoyar a su moneda y evitar una considerable depreciación del yuan que perdió un 7% el pasado ejercicio.

La interdependencia entre Estados Unidos y China es crucial para ambos… Y es que, tal y como prometió Trump, si Estados Unidos pretende atacar su déficit comercial impactando directamente a China, la segunda economía puede contraatacar y lanzarse a vender deuda estadounidense al mercado.

Bajo este supuesto, los intereses de la deuda estadounidense se acelerarían haciendo que refinanciar la deuda sea más caro y que la partida ‘intereses’ se incremente en los presupuestos.

https://www.elblogsalmon.com/economia/la-deuda-publica-estadounidense-la-gran-afectada-de-trumponomics?utm_source=NEWSLETTER&utm_medium=DAILYNEWSLETTER&ut

2.17 – El riesgo país de Colombia ha aumentado casi 25% en lo que va del año, según JP Morgan.

El Embi+ para Colombia superó los 400 puntos, valor que sigue siendo el más alto desde abril del 2009. Además, es uno de los países en que ha subido más rápido.

 Aunque Colombia está en la parte baja del riesgo país entre los países emergentes, lo cierto es que ha sido una de las naciones que más ha visto un incremento en los indicadores que miden esta percepción, tanto en el último año como en lo que va del 2016.

04 feb 2016.- Uno de ellos es el Embi +, calculado a diario por el JP Morgan y que muestra la diferencia en la tasa de interés que piden los inversionistas por los bonos de un país determinado frente a los de Estados Unidos.
Este índice para Colombia ya superó los 400 puntos, valor que sigue siendo el más alto desde abril del 2009, cuando el mundo apenas reaccionaba al estallido de la crisis financiera en Estados Unidos.
Este jueves, el Embi+ del país tuvo una leve baja y cerró en 399 puntos, que representan un aumento de 24,3 por ciento frente al dato con el que inició el 2016 y es casi el doble del que tenía hace un año.
Ese puntaje es relativamente bajo entre todos los que mide JP Morgan, pues solo está por encima del de México, Indonesia, Perú, Polonia y Rusia. Además, está muy lejos de los más de 7.000 punto, máximo crítico e histórico que alcanzó en el 2002.

Sin embargo, lo que inquieta es el fuerte ascenso que ha tenido el riesgo país de Colombia en los últimos 12 meses, pues tal incremento solo se ve en países que han tenido situaciones políticas complejos, como Brasil, Venezuela, Ecuador, y los del norte de África.

Este comienzo de año ha sido complicado para la economía global, pues se han deteriorado las proyecciones, especialmente por un enfriamiento de la economía de China.

Y en cuanto a los emergentes, las perspectivas de crecimiento de analistas, Gobiernos y organismos internacionales han sido revisadas a la baja, con lo cual es apenas normal que aumente el nerviosismo de los inversionistas.

Pero en el caso puntual de Colombia, la explicación no es otra que la vulnerabilidad del país frente a los precios del petróleo.

La destorcida en las cotizaciones del crudo, cuyo golpe más fuerte se producirá este año, ha tenido serias repercusiones en distintos frentes.

Desde el punto de vista fiscal, al Gobierno se le secó una fuente importante de recursos que provenía de la actividad petrolera. Entre tanto, las exportaciones se desplomaron y la inversión extranjera para actividades extractivas también retrocedió, lo cual abrió un boquete de grandes proporciones en las cuentas externas del país, y elevó el precio del dólar a niveles que hace apenas un año eran impensables.

Esta situación se refleja directamente en los precios de los activos en Colombia.
Por los lados de la deuda pública, los TES han sentido incrementos en su tasa de interés, que en la práctica representan desvalorizaciones de estos títulos. El papel de referencia, que vence en julio del 2024, terminó ayer con una tasa de 8,61 por ciento, más de un punto por encima del nivel que tenía a comienzos del 2015.
Y aunque las acciones en general acumulan una valorización de 3 por ciento en lo que va del 2016, no todos los títulos van pasando en limpio.

http://www.portafolio.co/economia/riesgo-pais-aumento-2016-40056

1.17 – ENTREVISTA A LARRY COHEN, SECRETARIO GENERAL DE “OUR REVOLUTION” (tras B.Sanders) – Álvaro Guzmán

Larry Cohen no tenía tiempo que perder. En el momento en que se hizo evidente que Bernie Sanders no se enfrentaría a Donald Trump como candidato demócrata, fundó, junto a un grupo de trabajadores de Sanders, una agrupación heredera de la campaña a senador del socialdemócrata. La organización, denominada Our Revolution (Nuestra Revolución) pretende impulsar las fuerzas progresistas  alentadas por la tentativa de Sanders de acceder a la presidencia. 

El grupo lo constituyó la legión de simpatizantes y voluntarios de Sanders –incluida una enorme lista de correos electrónicos- con el fin de crear una estructura que apoye iniciativas y candidatos progresistas en todos los ámbitos del gobierno de Estados Unidos. Cohen, veterano colaborador de Sanders y líder sindical que ejerce como secretario general de Our Revolution, respondió a la llamada de CTXT unas horas antes de la toma de posesión de Donald Trump para comentar las intenciones de la organización, su funcionamiento interno de estilo “populista” y su agenda, así como el modo en que la agrupación pretende presionar tanto al gobierno de Trump como a la clase dirigente demócrata para lograr un cambio progresista.

Empecemos con un poco de historia: el pasado mes de marzo, CTXT publicó un análisis de Nathan J. Robinson, editor de Current Affairs, que en esencia predecía que si los demócratas presentaban a Hillary Clinton como candidata, perdería porque únicamente Bernie Sanders podría derrotar a Trump. ¿Cree que ocurrió así? ¿Estaba Hillary Clinton destinada a perder?

Yo no diría que estuviera destinada a perder. En cualquier otra democracia habría resultado elegida. Ganó en voto popular por 2,8 millones de papeletas y tenemos lo que yo calificaría de una democracia muy limitada en muchísimos aspectos. Sin embargo, yo participé activamente en las primarias y diría que era evidente que plantear una campaña negativa basada en los aspectos nocivos de los republicanos le acarrearía problemas. Lo importante de Bernie desde el principio, y siempre ha actuado así –le conozco desde hace 25 años–, es que se presenta como candidato para algo. Si de algo le puede acusar la gente políticamente, es de que no hizo campaña muy en contra de Clinton, sino que se centró en su agenda: la asistencia sanitaria, la enseñanza superior, el empleo, la raza, el medioambiente, la injusticia social. La campaña se hacía esencialmente para algo. En la medida en que fuese en contra de algo, sería contra los demócratas corporativos.

Usted ha afirmado que hubo quien criticó a Sanders por no competir suficientemente contra Hillary Clinton. Retrospectivamente, ¿cree que fue una buena decisión apoyarla como candidata tras perder las primarias? En su momento mucha gente no lo aprobó.

A juzgar por el historial de Bernie, creo que detesta el tipo de política que ejerce Donald Trump en conjunto. La política de crear divisiones, en particular la de dividir a la clase trabajadora, eso lo detesta. Una de las razones por las que se presentó a candidato demócrata fue porque no quería que se repitiera lo del año 2000. Si se hubiera presentado como independiente, es muy probable que hubiera obtenido un resultado similar, aunque el hecho de presentarse como independiente le habría hecho cargar con la culpa de la elección de Donald Trump. De modo que su oposición a Donald Trump y a cualquier otro republicano fue siempre mayor que su oposición a Hillary Clinton.

Our Revolution, la agrupación heredera de la campaña de Sanders, cuya secretaría usted preside, arrancó antes de que finalizaran las elecciones. ¿Por qué fue así y cuál es su cometido como organización?

Durante la campaña de Sanders todos hablábamos de revolución política, no solo de alguien que habría sido un magnífico presidente y que es un gran líder. A lo largo de toda la campaña la idea era: “Involucrarse, organizarse tanto para temas específicos o con el fin de elegir a alguien para la junta escolar o el congreso y crear un movimiento político”. A medida que avanzaba, la campaña se centraba más en Bernie, pero en un principio se pretendía, en igual medida, crear un movimiento político de masas.

¿Our Revolution es heredera de esa idea, del principio de creación de un movimiento?

Así es. Gracias a Bernie Our Revolution tiene la información y los voluntarios de cada distrito electoral procedentes de la campaña, además de muchos grupos de base, aproximadamente 900. Seguimos intentando encontrar el modo de articularlo todo, y todo se complica, obviamente, cuando tienes un candidato que todos acaban adorando además de votarlo, es una fuerza unificadora. Sin esa campaña presidencial, al menos de momento, tienes que construir una unidad que se base en otros aspectos. Es mucho más complicado.

¿Qué ha hecho la organización desde que se formó y cómo han ido evolucionando sus objetivos?

Por el camino ha habido gente que se ofreció para presentarse a las elecciones. Parte de un compromiso implícito era que cuando alguien se ofrece, le apoyamos. Crecimos rápidamente y, antes de las elecciones de noviembre, teníamos más de cien candidatos, que es mucho para algo totalmente nuevo. Tuvimos que ingeniárnoslas para ayudar a atraer voluntarios y dinero para esas cien campañas. Porque ninguno de ellos eran demócratas corporativos, si no, no hubieran recibido nuestro apoyo. Todos tenían problemas de recursos.

El siguiente paso eran las medidas sujetas a consulta. Tenemos la firme creencia de que las propuestas, incluidas las que se pueden presentar para que el gobierno estatal o municipal las someta a votación, junto con los candidatos, son parte de la forma en la que podemos cambiar las cosas. Teníamos 15 medidas importantes sujetas a consulta, entre las que se incluía alguna relativa a dinero y política, así como a la asistencia sanitaria, el derecho a voto y la pena de muerte.

Trabajamos para movilizar a los votantes, no solo para el congreso, sino también para la gente que vive, por ejemplo, en Black Hawk, Iowa, donde apoyamos a los candidatos que querían un supervisor de condado. También trabajamos en lo que se llama la compatibilidad del pequeño donante, que tiene un equivalente gubernamental independientemente de lo que los candidatos obtengan de pequeños donantes como forma de compensar las grandes cantidades de dinero en los procesos electorales. Teníamos a 8.000 personas trabajando para que se aprobara en Howard County, un gran condado de Maryland.

La tercera cuestión eran las propuestas. Desde el principio abordamos el Acuerdo Transpacífico. Estuvimos cerca, pero no conseguimos que entrara en la plataforma del partido demócrata. Entonces nos manifestamos en contra en distritos electorales clave. Movilizamos esas bases y conseguimos que una cantidad ingente de personas, más que ninguna otra organización, llamaran a sus representantes en el Congreso. Se trataba de circunscripciones muy disputadas, y logramos que la gente les dijera: “¿Por qué no sales a la palestra, por qué no te defines? ¿Por qué no te opones al Acuerdo Transpacífico?” Esa batalla la ganamos.

A partir de aquí acabamos trabajando en otros problemas como defender la reserva india Standing Rock Sioux, o ahora apoyando refugios a escala municipal. También nos tomamos muy en serio la lucha por la asistencia sanitaria. Nos oponemos a cualquier recorte en sanidad. El lunes [16 de enero] retransmitimos en directo desde Michigan la charla que Sanders daba ante cientos de miles de personas, que firmaron para abordar dicho asunto. También estamos bloqueando los nombramientos del gabinete de Trump. Realizamos una acción directa en Des Moines, Iowa, donde un centenar de personas entraron en el despacho de Chuck Grassley, jefe del Comité del Senado para Asuntos Judiciales. ¿Por qué estaba imponiendo una vista antes de que Jeff Sessions fuera nombrado Fiscal General? Esa lucha la llevamos a Iowa, no solo a una sala oscura del congreso de aquí. Todos esto son aspectos de lo que llamaría una combinación de resistencia, además de una forma de seguir impulsando la idea de lo que podría ser este país.

¿Cómo funcionan dentro de la organización? Ha mencionado propuestas y candidatos que respalda, ¿cómo los elige?

En la mayoría de los casos son ellos los que nos eligen. Tenemos aproximadamente 900 grupos de base. La mayoría de nuestras propuestas e iniciativas proceden de dichos grupos. Un grupo puede hacer lo que quieran sus miembros, para empezar. No tratamos de controlar a ninguno. En ese aspecto es un movimiento populista similar a Podemos.

Supongamos que te presentaras para alcalde de algún sitio y quisieras apoyo nacional, obtención de fondos a escala nacional. Hay un proceso de aprobación que acaba en el comité político de nuestra junta. De nuevo, si solo quieres apoyo local, los grupos locales van por su cuenta. La junta está formada por 11 personas, todas figuran en nuestra página web. Todas son conocidas activistas. Hay un comité político presidido por la senadora de Ohio Nina Turner. Si la gente quiere apoyo a escala nacional acaba llegando a ese comité político, a menos que haya un consenso a escala municipal, en cuyo caso queda refrendado automáticamente.

¿No surgen problemas con dicho proceso de evaluación?

Hay casos en los que te encuentras con grupos que compiten entre sí y que reclaman que se realice una solicitud progresiva para recibir apoyo. Para lograr la aprobación, tendría que pasar por dicho comité o podría no haber refrendo. Dicho de otro modo, demasiados conflictos, olvidémoslo.

Actualmente hay aproximadamente diez estados organizando comités, como es el caso de Texas, Maryland, Wisconsin, Minnesota y Massachusetts. Es probable que crezcan, lo que significa que esencialmente pueden ser Our Revolution en esos estados. Entonces acordarán ese tipo de decisiones, pero además obtendrán recursos a escala local. Hay una premisa por la que forjamos nuestro poder político en los estados y después en el gobierno municipal, no solo a escala nacional.

Otro asunto que no he mencionado es que muchos de nuestros grupos están intentando participar en la reorganización del Partido Demócrata. Algunos de ellos son independientes del Partido Demócrata, pero la mayoría quiere cambiarlo y está intentando hacerlo a escala nacional apoyando la presidencia de Keith Ellison. En California, el pasado sábado [14 de enero], eligieron a 1.100 personas para la convención estatal. Estas proceden de cada asamblea de distrito. Nosotros enviamos 100.000 mensajes de texto personales para que los ciudadanos acudieran a votar. El resultado fue que la mayoría de la gente que va a una convención estatal es claramente de base progresista. Esto no había ocurrido anteriormente.

Lo que usted describe es algo así como un proceso que se cuece a fuego lento. ¿Por qué no formar un partido político a la izquierda del Partido Demócrata, en vez de tratar de reformarlo? Sanders nunca perteneció a los demócratas, ¿no?

No, por una parte, Bernie nunca ha pertenecido al Partido Demócrata. Por otra, durante los últimos 25 años, ha participado en los caucus como demócrata para el Congreso. Esto le permitió lograr una posición de liderazgo. Eso es lo que yo llamo estrategia hacia dentro y hacia fuera. Sin duda es complicado, incluso a veces confuso. Estos grupos intentan funcionar como si estuvieran creando un partido, pero no son un partido aparte. La razón es la forma en que está estructurada lo que llamamos democracia, dificulta mucho salirse de esa dinámica a menos que tengas una base gigantesca de millones y millones.

En la medida que podamos reestructurar el Partido Demócrata, puede convertirse en un partido nuevo. En este país hay una cantidad ingente de problemas estructurales, pero también tenemos el contenido, que es por lo que la gente está verdaderamente entusiasmada. Dicho de otro modo, quiénes son los candidatos, qué defienden, cómo logramos justicia medioambiental, racial, social y económica. La clave es el modo en que se equilibra todo lo anterior. Si tienes otro partido, y tenemos muchos a la izquierda, la cuestión es cómo llegar a un punto en el que puedas ganar unas elecciones.

En Richmond, California y en otros lugares Our Revolution apoyó a ciudadanos que se presentaron como independientes y de hecho, en algunos casos, ganó. Es un debate justo que hay que mantener.
Hablemos de propuestas. ¿Cómo definiría lo que defiende Our Revolution?

Nosotros lo definimos como justicia medioambiental, social y económica. ¿Y cómo se define algo así? Intentamos proceder como hicimos en la propia campaña. Lo cual se traduce en 15 dólares de salario mínimo; eliminar la matrícula en colegios comunitarios y universidades públicas, asistencia médica pública universal y no sólo para mayores de 65 años, una política comercial totalmente diferente; acabar con los encarcelamientos masivos; establecer el derecho a votar de forma automática; como en cualquier país, sacar las grandes fortunas de la política. A largo plazo, se tiene que luchar por estos objetivos a escala nacional pero, mientras tanto, trabajaremos en asuntos acordes con pequeños donantes como la ciudad de Nueva York en el ayuntamiento, e intentar expandirlo por todo el país donde sea posible. Ese es el hilo narrativo. Del libro Our Revolution serían los diez últimos capítulos.

Usted tiene un pasado laborista. Parece que hubo una división entre la dirección de los sindicatos y sus bases durante la campaña de este año. Muchos de los miembros de los sindicatos no votaron por Clinton en las elecciones generales. Sin embargo, la dirección de muchos grandes sindicatos optaron por ella en las primarias. ¿Qué le indica este dato sobre la relación entre los sindicatos y un movimiento como el que usted está intentando formar? 

Mucho. De hecho, escribí un artículo sobre ello. Está publicado en el New Labor Forum. En él preguntaba: “¿Creemos que la clase trabajadora puede ganar? ¿Creemos que podemos elegir un gobierno que defienda a la clase trabajadora?” Si es así, tenemos que apoyar a candidatos como Bernie Sanders, ya que no van a caer del cielo.
En las primarias muchas encuestas a pie de urna mostraron que los afiliados a sindicatos votaron por Bernie, independientemente de lo que el sindicato hubiera hecho a escala nacional. Un dato muy elocuente, que incluye estados clave como Wisconsin y Michigan. Debería haber supuesto una llamada de atención, por cierto. Creo que muchos afiliados están hartos. Pasé mucho tiempo en la fábrica de Carrier en Indianápolis antes de las primarias, no solo por Bernie, sino para ayudarles a crear un movimiento masivo para defender sus trabajos. Nos manifestamos por las calles de Indianápolis. Bernie acudió y habló.

Tenemos que hacernos cargo de asuntos como ese, luchar por nuestros trabajos en vez de decir cosas como: “Nos encaminamos a una economía de servicios, no se pueden defender los puestos de trabajo de manufacturación” como dijo el presidente Obama. Lo cierto es que estábamos promocionando la exportación de trabajos de manufacturación, a diferencia de cualquier otro país del mundo. Los EE. UU. tienen un déficit comercial de medio billón de dólares al año. La mayor parte procede de la manufacturación. Parte de las pérdidas de puestos de trabajo de manufacturación se debe a la automatización además de otros factores, pero hay varios millones de trabajo de manufacturación relacionados con una política comercial que en realidad favorece la exportación de estos empleos.

La gente está harta, en particular los afiliados a los sindicatos. Esto ha derivado en una aversión hacia los políticos que dicen a la gente que no se va a hacer nada al respecto. Aunque no es el único factor, eso es lo que, entre otras cosas, se ha visto reflejado en las elecciones de este año. En las primarias esa es la razón por la que ganamos parcialmente Michigan, Indiana y Wisconsin, Minnesota y West Virginia.

Muchos de esos lugares optaron por Trump en las elecciones generales.

Sí. Es cierto, algunos eran los mismos votantes. Recientemente, Bernie organizó una asamblea pública en Kenosha, Wisconsin, en el salón de los trabajadores del sector del automóvil. Lo emitieron en la NBC y era sorprendente ver que en los dos paneles que mostraron, deliberadamente, con los votantes de Trump, todo el mundo, excepto una persona de un panel dijo: ‘Yo te habría votado a ti, Bernie.’ Muchos de esos votantes de clase obrera creían, aunque fueran republicanos, en primarias abiertas, estaban deseando votarle porque en realidad creían en lo que reflejaba, él era uno de ellos, era auténtico. No vivía con los ricos, no formaba parte de la élite.

La élite llega hasta la dirección sindical, llega a la dirección de organizaciones sin ánimo de lucro que están bien financiadas y, llega a los grupos de presión empresariales que están en ambos partidos. Solo hay que observar la votación esta semana, en la que hubo, creo, 12 demócratas votando en contra de permitir que se importen fármacos de Canadá porque obtienen enormes aportaciones de las empresas farmacéuticas. Los votantes son inteligentes, entienden lo que pasa, se dan cuenta.

Usted ha mencionado la palabra resistencia. Las relaciones de fuerza han cambiado mucho desde que lanzó Our Revolution, en particular ahora que tenemos al presidente Trump y una supermayoría republicana. Sin embargo, gran parte de lo que ha descrito está relacionado con procesos que llevan su tiempo. ¿Qué se debería hacer ahora bajo la presidencia de Trump? Sanders sorprendió a algunos al decir que, al menos al principio del proceso poselectoral, estaba abierto a trabajar con Trump. ¿Está Our Revolution abierto a trabajar con Trump?

Vamos a situarnos en la realidad. No estamos trabajando con Trump, estamos trabajando contra Trump. Estamos trabajando prácticamente contra todos los nombramientos de su gabinete. Estamos pidiendo aliados en el Senado, que es donde tienen que ir esos nombramientos, para solicitar y utilizar las 30 horas completas que tenemos para oponernos a cada uno ellos. Estamos apoyando las manifestaciones del sábado [21 de enero].

Impulsaremos una ofensiva a gran escala contra cualquier tipo de recorte social como la asistencia sanitaria pública para mayores de 65 años y personas de bajos ingresos, la seguridad social y mantener la Ley de Servicio de Salud Asequible. Obviamente, no van a mejorar esta última ley. A nosotros nos gustaría mejorarla con una asistencia sanitaria universal. Podríamos continuar y no parar, pero estamos preparados para encontrarnos con una resistencia generalizada, tanto en propuestas como en aspectos como los nombramientos.

La razón por la que le he preguntado es porque el pronóstico está exageradamente en su contra, en contra de casi todo lo que ha expuesto como el programa de lo que Our Revolution defiende. ¿Hasta qué punto pueden trabajar dentro de las instituciones cuando Trump y los republicanos van a detentar el control de casi todas ellas?

Un ejemplo sería cómo paramos el Acuerdo Transpacífico. No lo detuvimos en el Senado, sino en el pleno. Donald Trump apenas tuvo nada que ver con su paralización, tal vez un 1%. Es que a Paul Ryan [presidente de la Cámara de Representantes] le fallaron al menos 65 republicanos y no pudo ganar el caucus. En el lado demócrata teníamos a 160 de 188.

He dedicado cinco años, una parte importante de mi tiempo, a luchar contra el TPP. Tuvimos que ir a las bases republicanas, a sus condados y crear una oposición entre la gente que puede que siga votando a los republicanos. De otro modo no lo hubiéramos logrado. No podemos quedarnos en nuestra trinchera y pretender ganar. Es uno de los problemas que tiene la gente de izquierdas de este país. Tenemos la obligación de intentar detener a los que están en contra de la clase trabajadora, a las agenda hostiles con las minorías.

Para lograrlo vamos a tener que salir y hablar con la gente que haya podido votar a Trump, o que votaron por otros republicanos, que son clase trabajadora en un sentido amplio, y también conseguir que la gente participe activamente. Aunque estuvieran en contra de Trump, muchísima gente no votó. Tenemos la peor participación electoral del mundo. Tenemos que organizar a la gente, a los que no votaron o a los que votaron a Trump, Clinton, Jill Stein o a cualquier otro. Esa es la estrategia para ganar, aunque sea para oponer resistencia como hicimos con el presidente Obama con el TPP durante cinco años. Tal vez no sea agradable, pero es la forma en que ganamos.

Lo lograron adentrándose en el otro bando, si lo he entendido correctamente.

Tres cuartas partes de lo que hicimos fue preparar a los demócratas para que votaran en contra. Una cuarta parte fue alentar a los republicanos para crear las condiciones necesarias para que las bases aumentaran la oposición. De otro modo no hubiéramos ganado. Podemos darnos palmaditas en la espalda todo lo que queramos, pero el objetivo clave era bloquear el TPP y que los republicanos tuvieran que decir: “no, no lo apoyamos”. De modo que en realidad se trata de construir un apoyo mayoritario. El populismo progresista de Podemos, en España, es un buen ejemplo. En este país vamos a necesitar una sólida fuerza populista como Podemos, si pretendemos crear mayorías. He leído y seguido a Ernesto Laclau y creo que esas ideas son cruciales en este país, al menos tanto como en España.

Traducción de Paloma Farré.

Fuente: http://ctxt.es/es/20170118/Politica/10729/sanders-trump-partido-demócrata-populismo.htm

052.-EL NUEVO ACUERDO Y UNA RECTIFICACIÓN – SALOMÓN KALMANOVITZ

Un amigo me preguntó el lunes pasado si estaba en contra del nuevo acuerdo de paz, a lo cual respondí que lo apoyaba. 

La impresión que le había dejado era que se le habían hecho tantas concesiones a los del No que el acuerdo quedaba muy debilitado. El meollo era que había amplificado como cierta la cancelación del nuevo catastro que había expresado otro columnista, algo que al leer con cuidado el texto acordado encontré que se mantenía sin modificaciones. 

 27 nov 2016.- El nuevo texto dice que el Gobierno pondrá en marcha “un Sistema General de Información Catastral, integral y multipropósito, que en un plazo máximo de siete años concrete la formación y actualización del catastro rural, vincule el registro de inmuebles rurales y se ejecute en el marco de la autonomía municipal”. Asimismo, otorgará subsidios para que los municipios más débiles y los predios pequeños puedan contar con catastros actualizados y se implementará prioritariamente en los municipios más afectados por el conflicto. Se continúa con la delegación en los Concejos municipales de la fijación de las tarifas de los impuestos prediales, aunque estos deben contar con una estructura progresiva, algo que requerirá una reforma tributaria territorial. Se redefinirán las reservas forestales que tengan vocación agrícola y no se les concederán poderes especiales a las comunidades sino que seguirán en cabeza de las autoridades tradicionales.

Las concesiones que se le hacen a los voceros del No tienen que ver con un período más largo para hacer las grandes inversiones que requiere el campo, de 15 y no diez años, y que estas no vulneren los equilibrios fiscales. Se reconoce explícitamente el respeto a la propiedad privada y se acepta la combinación de gran agricultura con la campesina. Se les resta apoyo a las zonas de reserva campesina y se deja entender que no habrá nuevas.

Lo que es cierto es que las Farc cedieron en muchas partes del acuerdo inicial y estuvieron al borde de cruzar sus líneas rojas. No aceptaron, y no podían hacerlo, que se les impidiera su participación en política, para lo cual se habían comprometido a cesar el uso de la violencia y terminar así con el conflicto de 52 años. El vocero del No, Álvaro Uribe, se sintió tan empoderado que comenzó a hacer exigencias en todos los temas de la vida nacional, como si hubiera sido reelecto; entre otros, demandó que no se hiciera el nuevo catastro ni se ajustaran sus valores, porque piensa que los terratenientes tienen el histórico derecho a no pagar impuestos. Pero el No había ganado por estrecho margen un plebiscito que no era precisamente una elección general, así que no tenía por qué hacer exigencias que él mismo sabe que son inaceptables.

Es muy impresionante que Uribe y Andrés Pastrana no tengan estatura de estadistas, que no puedan aceptar que deben pasar a buen y digno retiro. Si uno los compara con Alberto Lleras, quien siempre defendió las instituciones democráticas, resaltan sus desmedidas ambiciones individuales y sus atropellos contra el Estado de derecho. Lo mejor para la sociedad es que no ejerzan el poder nuevamente y menos que lo hagan en forma destructiva.

Entramos en una fase de incertidumbre propiciada por los que pretenden exterminar a los que se alzaron en armas contra el Estado, a pesar de que están dispuestos a abandonarlas y aceptan todas sus reglas de juego. Ahora los subversivos son otros, los de la derecha recalcitrante.

http://www.elespectador.com/opinion/el-nuevo-acuerdo-y-una-rectificacion

051.- PRIVATIZACIÓN DE LAS PENSIONES – Eduardo Sarmiento

En los altos círculos financieros se propone cerrar Colpensiones y trasladar a los afiliados a los fondos privados (AFP). La operación significaría grandes ganancias para los AFP, la reducción de las mesadas pensionales del promedio de los afiliados y el aumento de las erogaciones presupuestales.

19 nov 2016.- El país operó hasta la expedición de la Ley 100 con un sistema de prima media. Las pensiones se cubrían con los aportes de los afiliados. El sistema operaba holgadamente con cotizaciones correspondientes al 12 % de los ingresos.

El sistema privado funciona en forma distinta. Las pensiones se cubren con las cotizaciones acumuladas durante la vida útil incrementada por los rendimientos financieros de la cartera de los fondos. En virtud de que el crecimiento de los cotizantes es mayor que la tasa de interés, los fondos generan grandes excedentes que se colocan en el mercado de capitales. De tiempo atrás, los trabajadores pueden escoger entre los dos sistemas y trasladarse de uno a otro.

Los proponentes de la eliminación de Colpensiones acusan al sistema de prima media de haber sido el causante de la erogación fiscal por pensiones que superan los $35 billones. No es cierto. La elevada erogación de las pensiones obedece a que múltiples dependencias oficiales incurrieron en pasivos pensionales que carecían de reservas y obligaron a los gobiernos a asumirlos en el presupuesto nacional. La situación se vio agravada por la entrada de los fondos privados de pensiones. Los afiliados se trasladaron o dejaron de ir al sistema público. Colpensiones se quedó con los pensionados y las erogaciones se cargaron al presupuesto nacional. En el fondo se trata de una transferencia de los contribuyentes a los fondos privados de pensiones.

El sistema de pensiones, por sus complicaciones operacionales, ha servido para grandes engaños. Las propagandas y los intermedios no ahorraron artificios para mostrarles a los individuos que obtendrían mayores pensiones en el sistema privado. La comparación de los beneficios certificados en las dos modalidades despeja la falacia. En el sistema público se obtienen pensiones hasta del 75 % del ingreso, y en la modalidad privada apenas llegan al 20 %. La explicación es simple. Mientras en el sistema público los ingresos por cotizaciones se destinan en su totalidad al pago de pensiones, en el privado se comprometen en buena parte en la adquisición de activos del sector financiero.

La sustitución de la tributación directa por la indirecta y la privatización de las pensiones y, en general, de la administración de los servicios básicos, se adoptó como una estrategia para elevar el ahorro y la capitalización a expensas del salario. El expediente ha sido una de las causas del aumento de la participación del capital en el producto y del deterioro de la distribución del ingreso, y en este momento está seriamente cuestionado a nivel mundial.

El fracaso se agravaría con la propuesta de cerrar Colpensiones. Las cotizaciones que en la actualidad van al sistema público para cubrir las pensiones se desplazarían a las AFP, que a su turno las orientarían al sector financiero y tendrían que ser sustituidas por ingresos tributarios o la ampliación del déficit fiscal.

Ciertamente, las personas de altos ingresos obtienen los mayores beneficios del sistema de prima media. Sin embargo, la solución no puede ser desmontarlo para trasladar los afiliados al sector privado. Por el contrario, lo que se plantea es fortalecerlo con una focalización de los recursos con claros criterios equitativos. Un primer paso consistiría en limitar el acceso a las rentas por debajo de 1,7 salarios mínimos, propiciar la presencia del 40 % más pobre y gravar las altas pensiones como ingresos corrientes.

http://www.elespectador.com/opinion/privatizacion-de-pensiones

050.- ELECCIONES ESTADOS UNIDOS 2016 – Paul Krugman

Ideas para los horrorizados ¿Entonces, qué hacemos ahora?

Me refiero a todos en la izquierda, el centro y hasta la derecha que vieron a Donald Trump como el peor hombre que haya buscado la Presidencia y supusimos que una sólida mayoría de nuestros conciudadanos estarían de acuerdo.

2 nov 2016 .- No hablo de replantearse la estrategia política. Habrá un momento para eso; Dios sabe que está claro que casi todos en la centroizquierda, y me incluyo, no tenían ni idea de lo que realmente funciona para persuadir al electorado. Por ahora, no obstante, estoy hablando de la actitud y el comportamiento personales de cara a esta terrible sacudida.

Antes que nada, hay que recordar que las elecciones determinan quién llega al poder, no quién dijo la verdad. La campaña de Trump no tuvo precedente en cuanto a su deshonestidad; el hecho de que las mentiras no tuvieran un costo político, de que hasta resonaran con un gran bloque de votantes, no las hace menos falsas. No, nuestros barrios marginados no son zonas de guerra con crímenes récord. No somos el país que paga los impuestos más altos en el mundo. No, el cambio climático no es una estafa que promueven los chinos.

Así es que si están tentados a conceder que la visión del mundo de la derecha por internet podría tener algo de verdad, no lo hagan. Las mentiras son mentiras, sin importar qué tanto poder las respalda.

Y ya que estamos hablando de honestidad intelectual, todos necesitan enfrentar la desagradable realidad de que un gobierno de Trump dañará enormemente a Estados Unidos y al mundo. Claro que podría equivocarme; quizá el hombre en la Presidencia será completamente diferente al hombre al que hemos visto hasta ahora. Sin embargo, es poco probable.

Desafortunadamente, no solo estamos hablando de cuatro años malos. Los efectos colaterales por lo del martes durarán décadas, quizá generaciones.

A mí me preocupa particularmente el cambio climático. Nos encontrábamos en un punto crucial, acabábamos de llegar a un acuerdo mundial sobre las emisiones y teníamos un claro camino político para mover a Estados Unidos hacia una dependencia mucho mayor en la energía renovable. Ahora, es probable que se venga abajo y el daño bien podrá ser irreversible.

El daño político también se extenderá en el futuro. Las probabilidades son que algunas personas terribles se convertirán en magistrados de la Corte Suprema. Los estados se sentirán empoderados para participar en todavía más supresiones de electores de las que hicieron este año. En el peor de los casos, podríamos ver cómo una forma ligeramente cubierta de Jim Crow se convierte en la norma en todo Estados Unidos.

Y también tienen que preguntarse por las libertades civiles. Pronto, la Casa Blanca estará ocupada por un hombre con obvios instintos autoritarios y el Congreso controlado por un partido que no ha mostrado ninguna inclinación a oponerse a él. ¿Qué tan mal se pondrán las cosas? Nadie sabe.

¿Qué hay del corto plazo? Mi primera reacción fue decir que la trumponomía provocaría con rapidez una crisis económica, pero, después de unas horas de reflexión, decidí que eso probablemente estaba equivocado. Escribiré más al respecto en las próximas semanas, pero la mejor suposición es que no habrá ningún castigo inmediato.

Las políticas trumpistas no ayudarán a los que votaron por Donald Trump; de hecho, sus partidarios terminarán mucho peor. Sin embargo, es probable que esta historia evolucione gradualmente. Desde luego que los oponentes políticos del nuevo régimen no deberían contar con alguna reivindicación obvia, en ningún momento en el corto plazo.

¿Entonces, dónde nos deja todo esto? ¿Qué deberíamos hacer?

Una respuesta natural sería el quietismo, darle la espalda a la política. Es, definitivamente, tentador concluir que el mundo se va al infierno y no hay nada que uno pueda hacer al respecto, así es que ¿por qué no solo dedicarse a la jardinería? Yo mismo me pasé gran parte del día después evitando las noticias, haciendo cosas personales, básicamente, tomándome unas vacaciones en mi propia cabeza.

Sin embargo, al final, esa no es la forma en la que los ciudadanos de una democracia —lo cual seguimos siendo, al menos uno espera eso— deban vivir. No estoy diciendo que todos deberíamos ofrecernos de voluntarios para morir en las barricadas; no creo que llegue a eso, aunque desearía estar seguro. Sin embargo, no veo cómo se puede uno aferrar al respeto por sí mismo a menos que esté dispuesto a defender los valores estadounidenses verdaderos y fundamentales.

¿Tendrá, finalmente, éxito esa defensa? No hay garantías. Los estadounidenses, sin importar qué tan laicos sean, tienden a pensar de sí mismos que son ciudadanos de una nación con una providencia divina especial, una que puede dar giros equivocados, pero siempre encuentra el camino de regreso, uno en el que, al final, siempre prevalece la justicia.

No obstante, no tiene que ser cierto. Quizá los canales históricos de la reforma —la oratoria y los escritos que cambian formas de pensar, el activismo político que al final cambia quién está en el poder— ya no son efectivos. Quizás Estados Unidos no es especial, es solo otra república que tuvo su momento, pero está en el proceso de degenerar a ser un país corrupto, gobernado por hombres fuertes.

Sin embargo, no estoy listo para aceptar que eso sea inevitable; porque aceptarlo como inevitable haría que se convirtiera en una profecía que contribuye a cumplirse.

El camino para que Estados Unidos retorne a lo que debería ser va a ser más largo y más difícil de lo que ninguno de nosotros esperaba, y es posible que no lo logremos. Sin embargo, tenemos que tratar.

2016 New York Times News Service http://www.elespectador.com/opinion/ideas-los-horrorizados

049.-Gabelas tributarias al capital especulativo – Sergio Clavijo

En las primeras de cambio, los inversionistas de portafolios especulativos del exterior se mostraron extrañados de que el proyecto de reforma tributaria estructural, presentado al Congreso, no incluyera la reducción en la tasa de retención en la fuente de 14% a 7% o a cero, como le habían entendido al ministro de Hacienda que ocurriría, durante las reuniones anuales del FMI-Banco Mundial.

Se ha dicho, inclusive, que “el mercado” ya descontaba ese accionar al verse reducidos en cerca de 50 puntos básicos pbs  las cotizaciones de los TES en la parte larga de la curva (10-15 años), prácticamente “tomada” por el mercado off-shore, mientras los inversionistas institucionales locales se han refugiado en la parte corta de la curva (1 a 5 años).

El gobierno debió debatir mucho a su interior los pros vs. los contras de una medida de este tipo y, al menos en su proyecto inicial, se abstuvo de hacerlo al evaluar que esa sería una medida riesgosa al contar ya con una participación cercana a 23% de la deuda en manos de extranjeros. ¿Cuáles pudieron ser esos considerandos por parte del gobierno para llegar a tal conclusión?

A favor de reducir dicha retención de 14% a 7% o a cero creemos que debieron primar dos considerandos: i) usar ese instrumento de gabela tributaria para “blindar” la participación de 23%; y ii) jugarle, eventualmente, a ganancias relativas en los “índices pasivos de inversión internacional” (como el conocido GBI de JP Morgan); esto ya había ocurrido en el pasado y podría dar más réditos si se aprovechaba la coyuntura de deterioro en países “competidores” (Rusia, Brasil y Turquía).

Pero, en contra de esas hipótesis, debieron gravitar dos fuertes argumentos: iii) los inversionistas “pasivos” son, en realidad, “más dedicados a seguir los índices” que a comportamientos golondrina, luego el impacto marginal de la gabela tributaria no debía pesar mucho a favor del “blindaje” o de las “ganancias marginales” (antes argumentadas); y iv) “vender” en el Congreso la idea de continuar dando gabelas a los del exterior no sería tarea fácil, especialmente al incrementarse los “castigos” a los locales con mayores gravámenes (con mayor imporrenta a los hogares y mayores tasas del IVA).

Estos dos argumentos en contra de la rebaja de 14% a 7% o a cero son nuevos y potentes; el primero, de hecho, borra una percepción histórica errada sobre la volatilidad de capitales especulativos, que fueron ciertas en décadas pasadas, pero que se ha ido demeritando debido al mayor posicionamiento de los “índices pasivos” (que ahora abundan no solo en la renta fija de deuda pública, sino también en la renta variable, bajo diferentes pelambres… tipo ETFs, etc..); el segundo argumento de economía política tiene su propio peso específico y nadie mejor que el gobierno para saber su importancia en estos momentos pos-No en el plebiscito y el Sí a la urgencia de tener que incrementar el IVA en 3 puntos porcentuales.

Por último, cabe pensar que, después de cierto umbral, la participación del off-shore en la renta fija pública puede tener un efecto boomerang: en umbrales de 10% a 20% de participación, se complementan bien con los mercados institucionales locales (AFPs y Fiduciarias); pero en los rangos que ahora nos asomamos de 25% o más, el efecto de desbandada en manada puede acarrear grandes daños al valor del activo TES (especialmente si las razones para ello resultan ser de tipo estructural y no por capricho golondrina).

Estos últimos considerandos creemos que debieron pesar bastante a la hora del Ministerio de Hacienda decidir que no debían reducir dicha retención en la fuente en esta ocasión. Pensar que podrían incluir esa cláusula a medida que avanzan las discusiones en el Congreso, especialmente si este deteriora la calidad de la tributaria estructural radicada, es una doble quimera: de una parte, solo podrían hacerlo en primeros debates y, de otra parte, este argumento iría en contra de que se trata de capitales “dedicados”.

ww.larepublica.co/gabelas-tributarias-al-capital-especulativo_436657?platform=hootsuite

049.-DERECHOS DE PROPIEDAD – Salomón Kalmanovitz

 La historia del conflicto colombiano es la del arrasamiento de los derechos de propiedad de campesinos y granjeros. 

6 nov 2016.- El desplazamiento y el traspaso de predios a los socios de los violentos o a ellos mismos, la fumigación de cultivos ilícitos y de pan coger por el Gobierno desconocieron los derechos de millones de víctimas sobre sus haberes productivos, sobre todo a los que no contaban con el registro de sus títulos de propiedad. Los grupos insurgentes pudieron contar con el apoyo de muchas comunidades porque se erigieron como supuestos protectores de esos derechos.

Por lo tanto es importante que el Gobierno establezca un pacto social con las comunidades afectadas por la guerra, en el que se garanticen sus derechos, se proceda a la titulación de sus propiedades de hecho y se ponga en cintura a los usurpadores. Uno de los pasos más importantes es un catastro universal que haga el inventario de las propiedades que existen, incluidas las del propio Estado, consultando a los vecinos, para inventariar toda la riqueza inmueble y proceder paralelamente a la titulación y registro de cada una de ellas. De no hacerse, se mantendrá el caldo de cultivo para que surjan grupos armados que actúen de garantes de esos derechos.

En la negociación que siguió al triunfo del No en el plebiscito sobre el acuerdo de paz con las Farc, el expresidente Uribe se autoerigió dueño y señor del resultado, como si los que así votaron lo hubieran hecho a favor del despojo de las víctimas. Pero el sentido de todos los votos fue a favor de la negociación por la paz, como lo revela la encuesta de Gallup, que muestra que el 78 % de los ciudadanos apoya la salida negociada del conflicto.

Sintiéndose reelegido por el pueblo, el senador Uribe exigió todo un pliego que nos devuelve al territorio de la guerra y a la revictimización de los afectados por ella. En efecto, asume que los portadores de derechos de propiedad adquiridos sobre predios expropiados o desalojados por los violentos actuaron de buena fe. Este sería un supuesto fuerte sobre personas que conocían que adquirieron predios en territorios sacudidos por el conflicto y que debieron hacer un balance de la situación de seguridad de ellos; también considera de manera prejuiciada que las víctimas que se atrevan a demandar por la restitución actúan de mala fe y no menciona el alto número de ellas que han sido asesinadas. Lo más elemental es que un juez de tierras analice caso por caso con base en sus méritos y no suponer sobre la buena o mala fe de los adquirientes o antiguos poseedores.

El senador Uribe se opone al nuevo catastro, pues así se podrán esclarecer, por medio del testimonio de vecinos y comunidad, a quién pertenece cada predio. Considera que la actualización del catastro hará que los grandes terratenientes tengan que pagar impuestos prediales más elevados que los que pagan hoy en día y eso le parece negativo. Afirma que el predial ha aumentado considerablemente; algo que es cierto para las ciudades, pero no para el área rural. Allí, los únicos que pagan impuestos son los que transan frecuentemente sus propiedades, que son pequeños y medianos campesinos.

Lo que debe hacer el Gobierno es legislar sobre impuestos territoriales, hacer el predial progresivo, introducir el uso económico de la tierra para que paguen más agroindustrias y fincas de placer y considerar las propiedades mayores de 1.000 hectáreas como lotes de engorde, con una tarifa punitiva del 3,3 %.

http://www.elespectador.com/opinion/derechos-de-propiedad

049.- REFORMA TRIBUTARIA Y DETERIORO ECONÓMICO – Eduardo Sarmiento

La comisión tributaria fue conformada hace más de un año, cuando se consideraba que la economía colombiana era la excepción de América Latina y estaba blindada a perturbaciones externas. La reforma tributaria fue concebida como una forma de compensar la reducción de los recaudos tributarios ocasionados por la caída de los precios del petróleo. En un total desconocimiento de los tiempos, la reforma se presenta como la única salida a la crisis actual, cuando fue concebida mucho antes de que ésta se incubara.

 5 nov 2016.- En el último año se ha presentado una fuerte caída de la actividad productiva y el agravamiento de las condiciones externas. Las políticas de ajuste del sector externo, la devaluación y el alza en las tasas de interés quebraron el balance macroeconómico. En los dos años siguientes a la devaluación masiva las exportaciones se redujeron a la mitad y el déficit en cuenta corriente se mantiene cerca de 6 % del PIB. El producto nacional, que venía avanzando a más de 5 %, pasó a 1,5 %, contrariando todas las predicciones del gobierno y los organismos internacionales; el empleo ha entrado en un estado de crecimiento por debajo de la población y las ventas del comercio descienden. La industria no arranca y la infraestructura vial no supera los anuncios.

El manejo macroeconómico falló en contrarrestar los efectos del déficit en cuenta corriente sobre la demanda agregada y no avanzó en cambiar la estructura productiva para corregirlo. La política del Banco de la República se ha dirigido a corregir el desajuste externo por la vía fácil de la contracción de la producción y la depresión del salario real, primero con la devaluación masiva y luego con el alza de la tasa de interés. Ahora se repite la escena con la reforma tributaria basada en la sustitución de la tributación directa por la indirecta.

La reforma tributaria no es el medio idóneo para corregir el monumental desajuste de la balanza de pagos. En la forma como está planteada agrava las condiciones de demanda y no contribuye a corregir los desbalances externos en forma importante. Mal puede esperarse que la baja del salario mediante la ampliación de la tributación indirecta constituya la mejor solución para elevar la competitividad de las exportaciones colombianas.

En el fondo lo que se necesita es una estrategia para impulsar las exportaciones que disponen de demanda externa. El camino no es una política fiscal de bajos salarios y reducción indiscriminada de los costos laborales para todas las empresas, que acentuaría las desigualdades de la sociedad colombiana. Se plantea, más bien, la aplicación de apoyos dirigidos a las empresas que efectivamente están en capacidad de exportar y generar empleo, al igual que la intervención en el tipo de cambio y el tratamiento distinto para los bienes industriales y agrícolas.

La propuesta de la comisión tributaria se elaboró antes del agravamiento de la economía y como una solución a la caída de las cotizaciones del petróleo. En el fondo es una fórmula para contrarrestar los errores de las reformas anteriores e incrementar los recaudos fiscales. De ninguna manera constituye una solución a la caída libre de la economía y al déficit creciente de la balanza de pagos. Lo que se plantea es una estrategia por la vía de la ampliación de la producción y la defensa del salario y la distribución del ingreso para ampliar las ventas externas, dentro del contexto de política industrial orientada a promover las actividades de mayor demanda mundial, política tecnológica encaminada a elevar la productividad de las actividades complejas mediante el aprendizaje en el oficio y política comercial que reduzca los costos laborales de los productos que efectivamente se exporten y generen empleo.

 http://www.elespectador.com/opinion/reforma-tributaria-y-deterioro-economico

048.- ‘Obamacare’ tropieza con un bache – Paul Krugman

Las últimas noticias sobre el sistema sanitario son malas pero en absoluto son catastróficas

   Manifestación en Washington a favor de la reforma sanitaria de Obama GETTY STEPHEN BOITANO
Manifestación en Washington a favor de la reforma sanitaria de Obama GETTY STEPHEN BOITANO

Desde el punto de vista técnico, no cabe duda de que la respuesta es que sí. Insistir en la obligatoriedad; ampliar las subvenciones; cerrar las lagunas legales que han permitido a algunas aseguradoras saltarse los intercambios; adoptar una actitud más activa a la hora de establecer normas y llegar a las familias para que sean conscientes de las opciones que tienen. Algunos Estados lo están haciendo mucho mejor que otros, y no resultaría muy caro extender las prácticas más efectivas al conjunto de la nación.

28 Oct 2016.- Para los defensores de la reforma sanitaria, la historia de la Ley de Asistencia Sanitaria Asequible, también llamada Obamacare, ha sido una auténtica montaña rusa.

Primero, el drama legislativo, con una reforma al borde del fracaso hasta el mismísimo momento de su aprobación. Luego, el caos inicial de la web, seguido de noticias increíblemente buenas sobre el número de registros y los costes. Ahora, la reforma ha tropezado con un bache: tras varios años en los que han estado muy por debajo de las predicciones, las primas de los planes sanitarios cubiertos se han disparado más de un 20%.¿Hasta qué punto es malo el panorama? Quienes se han pasado todo el tiempo diciendo que la reforma no funcionaría, y se han equivocado una y otra vez, exigen que se les dé la razón. Pero se equivocan de nuevo. La mala noticia es real. Pero también lo son los logros de la reforma, que no desaparecerán aunque no se haga nada por resolver los problemas que están surgiendo. Y, desde un punto de vista técnico, e incluso político, son problemas bastante fáciles de arreglar.

La reforma sanitaria tenía dos grandes objetivos: asegurar a quienes no tienen seguro y frenar el aumento generalizado del coste de la asistencia sanitaria (“doblar la curva”, en la jerga de los expertos). Por supuesto, el porcentaje de estadounidenses sin seguro médico se ha reducido hasta ser más bajo que nunca, al tiempo que el aumento del coste ha caído en picado: desde que el Congreso aprobó la ley, el precio de los seguros privados ha subido a menos de la mitad del ritmo al que subió durante la última década, y los costes de Medicare han subido a menos de un quinto del ritmo anterior.

Pero si los costes sanitarios pintan bien, ¿a qué se debe el repunte de las primas? Solo afecta a un elemento del sistema sanitario: los “intercambios”, los mercados de seguros que creó Obamacare para quienes no están cubiertos ni por sus empresas ni por los programas gubernamentales, principalmente Medicare y Medicaid.

Las últimas noticias sobre el sistema sanitario son malas pero en absoluto son catastróficas

En teoría, el funcionamiento de los intercambios se basa en que tanto las personas sanas como las menos sanas se registren, de modo que las aseguradoras cuenten con una buena combinación de riesgo que les permita ofrecer pólizas a precios razonables. Se daba por hecho que la participación sería amplia porque la ley exige que todo el mundo esté asegurado —la “obligación”—, bajo pena de multa. Supuestamente, contratar un seguro seguiría siendo asequible porque la ley ofrece subvenciones a las familias con ingresos medios y bajos, lo que garantiza que los costes no suban demasiado en relación con los ingresos.

Muchas aseguradoras entraron en el mercado con la creencia de que el sistema funcionaría según lo anunciado. Después de todo, sistemas conceptualmente similares ya funcionan en otros países, como Suiza; Massachusetts tiene un sistema parecido desde 2006 (motivo por el que algunos lo llamamos ObamaRomneycare); e incluso ahora sigue funcionando bien en California, donde el programa se ha gestionado correctamente.

Sin embargo, en muchos Estados no se registró un número suficiente de personas, y ahora, las aseguradoras se están retirando o están subiendo las primas, en respuesta al desequilibrio en cuanto al riesgo. Como hasta ahora las primas eran muy inferiores a lo previsto, con esto solo vuelven al nivel esperado. Pero es evidente que no son buenas noticias.

¿A cuántas personas les afecta esta subida de las primas? No a tantas como se podría pensar.

Si están cubiertas por un seguro de su empresa, por Medicare o por Medicaid, no les afecta. Aunque contraten una póliza en los “intercambios”, están protegidas si sus ingresos son lo bastante bajos —97.200 dólares para una familia de cuatro miembros— para poder optar a una subvención. De modo que hablamos de una fracción de una fracción de la población (que, aun así, podría abarcar a varios millones de personas). Ah, y tengan en cuenta que muchos de los afectados por el repunte de las primas ya tenían antes problemas de salud, y que sin Obamacare no tendrían ninguna cobertura en absoluto.

Aunque los efectos directos de la subida de este año no sean tan grandes, ¿podría significar que Obamacare esté a punto de fracasar? No. La mayoría de las personas que participan en los intercambios recibe subvenciones, lo que significa que el repunte de las primas no las llevará a abandonar el sistema; quienes hablan de una “espiral mortal” no han hecho los deberes. De modo que la noticia es mala, pero su malignidad es limitada. Aun así, los artífices del Obamacare esperaban crear un sistema que, con el tiempo, cubriese a casi todo el mundo.

¿Se pueden resolver los problemas actuales?

Desde el punto de vista técnico, no cabe duda de que la respuesta es que sí. Insistir en la obligatoriedad; ampliar las subvenciones; cerrar las lagunas legales que han permitido a algunas aseguradoras saltarse los intercambios; adoptar una actitud más activa a la hora de establecer normas y llegar a las familias para que sean conscientes de las opciones que tienen. Algunos Estados lo están haciendo mucho mejor que otros, y no resultaría muy caro extender las prácticas más efectivas al conjunto de la nación.

El problema es que el Congreso tendría que votar a favor de ese gasto. De modo que, a menos que los demócratas consigan hacerse con la Cámara de Representantes (algo improbable) o los republicanos estén dispuestos a cooperar por el bien del interés general (aún más improbable), esa solución sencilla que salta a la vista tendrá que esperar algún tiempo.

En resumen, ¿son decepcionantes las últimas noticias sanitarias? Sí. ¿Son catastróficas? En absoluto.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía.

http://economia.elpais.com/economia/2016/10/28/actualidad/1477667634_917213.html

047.-TRIBUTARIA: TRES PUNTOS DE VISTA – S.Kalmanovitz, E. Sarmiento, F.Azuero

COLOMBIA NECESITA FORTALECER SU ESTADO

Salomón Kalmanovitz 

No puede depender de la renta petrolera que se esfumó en el aire, sino de las contribuciones de sus ciudadanos. El logro de los últimos 25 años —pasar de un recaudo de impuestos de 10 % al 15,5 % del PIB— permitió ampliar los gastos sociales, hacer algo de infraestructura y enfrentar exitosamente la insurgencia. Todavía se trata de un Estado pequeño que no tiene presencia en todo el territorio y que no ha logrado disciplinar a las élites para que contribuyan lo que les corresponde.

23 oct 2016.-  Lo mejor que tiene la propuesta del Gobierno es estrechar las avenidas de evasión y convertir en delito el robo al fisco. Si es delito robar propiedad privada, debería serlo mucho más robar propiedad pública. Las penas son de cárcel hasta por nueve años, pero si el sujeto roba menos de $5.000 millones, no le pasa nada; también se pueden cerrar establecimientos que se queden con recursos del IVA.

Otro paso en la dirección correcta es imponer tributos a las personas naturales que reciban dividendos de las sociedades. El impuesto es muy bajo, del 10 %, en vez de utilizar la tarifa a la renta correspondiente, pero rompe el mito de la supuesta doble tributación. Quedan exentos del impuesto los dividendos que se repartan a otras empresas, que son la mayor parte, donde hay muchas sociedades simplificadas (SAS) y otras supuestamente sin ánimo de lucro que sirven para evadir y eludir todos los impuestos.

Se aumentan las tarifas del impuesto a la renta para las personas y se reduce el umbral, intentando ampliar la base, aplicando el principio de que todos ponen, aunque sea poco. Faltaron otras medidas que hubieran hecho más justa la reforma, como dejar de eximir el ahorro voluntario y los intereses que se obtengan en fondos de pensiones y de inversión, lo cual es un subsidio que beneficia al sector financiero y a la clase media alta. Las pensiones siguen exentas, a pesar de que hay viejitos ricos y privilegiados que debiéramos contribuir al financiamiento del Estado.

Hay dos impuestos nuevos que son progresivos y saludables: al tabaco y a las bebidas azucaradas. Al elevar sus precios, contribuyen a la reducción de las adicciones que generan ambos y al mejoramiento de las índices de salud de la población; además, aportan recursos para mejorar la atención de las enfermedades pulmonares, obesidad y diabetes, cuya responsabilidad no es asumida por las tabacaleras ni por los azucareros.

La propuesta descansa sobre el IVA, que se aumenta a niveles cercanos al de los países de la OECD y que exige sacrificios a todos los consumidores, sin importar su capacidad de pago. Algunas tarifas son del 5 %, pero otras alcanzan el 19 %. En una economía con tan alto grado de informalidad —más del 50 % de la fuerza de trabajo y millones de negocios, algunos muy prósperos—, es el único tributo que todos terminan pagando. Tendría mejor presentación, sin embargo, que se aumentaran las cargas de los más ricos, a la vez que todos hacemos mayores esfuerzos para financiar los gastos corrientes del Estado, sus inversiones y las destinadas al posconflicto.

Otras omisiones de la propuesta: un impuesto predial progresivo con tasas castigo para los lotes de engorde, que son prácticamente todos los predios mayores de 1.000 hectáreas, y tributos adicionales para darles vida económica a los departamentos que son entes atrofiados, sin capacidad de impulsar el desarrollo regional.

http://www.elespectador.com/opinion/reforma-tributaria-estructural-0

047.-Reforma tributaria y salario – Eduardo Sarmiento 

La reforma tributaria se entregó por pedazos. Como de costumbre, se trata de confundir al público con tecnicismos que deforman la realidad. Así, con la etiqueta estructural se define un producto que no cumple con el significado del término. Sin mayores explicaciones, se proclama que la reforma tributaria mejorará las condiciones de los grupos menos afortunados.

22 oct 2016.- Las características centrales de un buen sistema tributario son, primero, quienes tienen más pagan más, y segundo, no interfiere con el funcionamiento regular de la economía. Infortunadamente, las dos condiciones no se cumplen en forma simultánea.

En general se encuentra que los impuestos más progresivos, como el patrimonio y la renta, son los que más afectan el funcionamiento del mercado y reducen el ahorro. El dilema siempre estuvo presente y durante la era neoliberal, que se inició con Reagan y Thatcher, el mundo se inclinó a favor de los gravámenes indirectos, que son más inequitativos, interfieren menos en la eficiencia del mercado y generan más recaudos. Esta visión se impuso en el país hace 30 años y ha predominado en las múltiples reformas tributarias, que han tenido como constante el desmonte de la tributación progresiva y su reemplazo por la indirecta, y la elevación de la tributación del trabajo con respecto al capital.

Los detalles de la reforma tributaria divulgada por el Gobierno el fin de la semana constituyen un paso más decidido en la misma dirección. Se amplían los productos sujetos al IVA y se eleva la tarifa de 16 a 19 %. Se establece un gravamen fijo a los tenderos y pequeños negocios. Se sustituye el impuesto a la riqueza y al ingreso por un impuesto plano a las utilidades de las empresas y la contribución efectiva se reduce de 41 a 33 %.

Así las cosas, se ha configurado una estructura que sustituye los gravámenes directos (los que tienen más pagan más), por los indirectos (los que tienen menos pagan más), se elimina la progresividad del patrimonio y del ingreso a las personas jurídicas y se eleva la carga tributaria del trabajo con relación al capital. La típica reforma tributaria que sacrifica la equidad fiscal para ampliar el recaudo y sostener la rentabilidad del capital.

En el fondo la concepción fiscal se encasilla en la doctrina que justifica bajar el salario como una forma de elevar el ahorro y la competitividad externa. En este sentido, la gestión del crecimiento se reduce a deprimir los salarios y propiciar altas rentabilidades del capital. Así ocurrió en la mayoría de los países en los últimos 25 años y Colombia no fue la excepción: el retorno del capital evolucionó por debajo del crecimiento del producto nacional, la participación de los ingresos del capital en el producto nacional aumentó en forma sistemática y el coeficiente de Gini se deterioró.

En fin, la reforma tributaria es una disculpa para bajar el salario real. Luego del fracaso de la devaluación masiva para rectificar el desajuste de la balanza de pagos ocasionado por los desaciertos de varios años y el deterioro creciente de la economía, el Gobierno y los organismos internacionales no vieron otro camino que reducir los ingresos del trabajo, replicando la experiencia de los países periféricos de Europa.

Se equivocan en materia grave. El ajuste se puede lograr por otros medios menos injustos, como una política industrial orientada a ampliar las exportaciones que tienen demanda mundial y una severa regulación financiera para elevar el ahorro del capital. La reforma tributaria, en la forma que está concebida, acentúa las tendencias recesivas de la economía y el deterioro de la distribución de ingreso.

http://www.elespectador.com/opinion/reforma-tributaria-y-salario

047.- Tributaria: el tratamiento a los ingresos de capital – Francisco Azuero

La propuesta presentada por el gobierno en el tratamiento de las rentas de capital es progresiva.  Hizo caso a algunas recomendaciones de la Comisión de Expertos, pero no siempre. Es un avance.

Después de varias semanas de expectativa, el gobierno nacional radicó esta semana el proyecto de reforma tributaria en el Congreso.

Se trata de un documento extenso, de 311 artículos, cuyo estudio no es fácil, aún para los entendidos en temas tributarios, puesto que aborda modificaciones importantes tanto en los impuestos directos e indirectos de orden nacional y territorial; propone impuestos para promover hábitos saludables (a bebidas azucaradas y al consumo de tabaco) , y un impuesto a la emisión de carbono en los combustibles fósiles; regula la situación tributaria de las organizaciones  constituidas sin ánimo de lucro, e introduce cambios importantes en el procedimiento tributario destinados a combatir la evasión.

Se trata, indudablemente de una reforma “estructural” como reza el título del proyecto, y como lo habían solicitado medios académicos, organizaciones internacionales, y calificadoras de riesgo. El proyecto se apoyó en buena medida en las recomendaciones del Comité de Expertos

Vamos a destinar las próximas entradas e este blog a analizar algunas de las propuestas. Comenzaremos hoy con el impuesto a la rentas de capital, en el cual se proponen modificaciones importantes.

Tratamiento “cedular” de los diferentes ingresos de las personas naturales.

Recordemos que la reforma tributaria de 2012 había introducido una extraña clasificación de las personas naturales para efectos tributarios. Las dividía en “Empleados”  y en “Trabajadores por Cuenta Propia”. Dejó por fuera de esta clasificación a los rentistas de capital y las personas que no estén agrupadas en ninguna de las anteriores categorías. En la propuesta inicial de dicha reforma, se le aplicaba el Impuesto Mínimo Alternativo Nacional (IMAN) a todas las personas naturales, incluidos los trabajadores por cuenta propia y los rentistas de capital.

Esta propuesta tenía como propósito poner un límite a las deducciones utilizadas para disminuir la renta gravable, deducciones que favorecen en la práctica a las personas de ingresos más altos. Pues bien, el Congreso, en su sabiduría, determinó que este sistema “presuntivo y obligatorio” de determinación de la base gravable solo debía ser aplicable para los empleados, definidos estos como aquellos que recibirían un 80% o más de su ingreso por la prestación de servicios por cuenta y riesgo del empleador o contratante. No se aplicaría el IMAN para los rentistas de capital ni a los asalariados o contratistas con ingresos complementarios superiores al 20% de sus ingresos totales. Esta disposición generó inequidad en contra de los empleados, como lo señalamos en su oportunidad.

Es positivo que el proyecto de ley sustituya esa clasificación de personas, para sustituirlo por un sistema “cedular”, en el cual las diferentes categorías de ingresos: trabajo, pensiones, de capital, no laborales, y dividendos y participaciones, tienen cada una su propio sistema de depuración, de tal manera que las exenciones y deducciones de cada cédula no puedan ser objeto de reconocimiento simultáneo ni generen doble beneficio. Esto es una medida progresiva, en la medida en que cierra un canal de elusión para contribuyentes de altos ingresos.

La Comisión de Expertos había recomendado elevar el monto de la renta presuntiva (lo mínimo que debe rentar un patrimonio líquido en un año) del 3% al 4%. Esta recomendación la acoge el Gobierno. Sigue siendo baja, pero constituye un elemento progresivo

La tributación al capital y el impuesto corporativo

En la medida en que los dueños de las empresas (o en general, de las personas jurídicas) son, en ultimas, personas naturales, es claro que un impuesto a las empresas lo terminan pagando las personas. Surge un problema técnico: ¿en cabeza de quién es mejor cobrar el impuesto, en  las empresas o en las personas?  La respuesta no es indiferente, desde el punto tanto de la eficiencia económica como de la equidad.

Existen  razones de eficiencia administrativa para gravar el ingreso generado en las empresas.  En primer lugar, la gran mayoría del ingreso generado en una economía moderna se realiza por medios empresariales. Por ejemplo, un 49 % del PIB colombiano del año 2014 se originó en las empresas, tanto financieras como no financieras. Por otra parte, es mucho más fácil para la autoridad tributaria hacer seguimiento a las transacciones empresariales que a las personales. Es lo que justifica que las empresas son utilizadas como instrumentos de retención de los ingresos recibidos por otros agentes económicos (retención en la fuente para empleados y contratistas, tanto para el impuesto de renta como para el IVA y el ICA).

La gran desventaja de un sistema, como el colombiano, que se apoye de manera preferencial en el impuesto corporativo, tiene que ver con la imposibilidad de conseguir por este mecanismo objetivos de progresividad tributaria. Puesto que los accionistas de las empresas pueden ser personas de diferentes ingresos, la tasa corporativa uniforme   impide que la tasa que resulten pagando las personas tenga una relación directa con los ingresos, condición fundamental para que se pueda hablar de progresividad.

El sistema colombiano se adoptó en 1986 (Ley 75 de dicho año), cuando, en aras de eliminar la supuesta “doble tributación”, se determinó que las empresas serían las que pagarían impuestos, y quedaron por lo tanto exentos los dividendos. El impuesto corporativo quedó en ese momento en el 30%. En ese mismo nivel se estableció la tarifa marginal máxima que pagarían las personas naturales. Antes de dicha Ley, la tasa marginal a que estaba expuesta una persona en el tramo superior, es decir, que ganara más de $525 millones de pesos ($17000 millones de hoy en día, según mis cuentas), era de 49%, mientras que con el nuevo sistema pasaba a tributar solo un 30%. En la medida en que los accionistas de las empresas son personas situados en los tramos superiores de ingresos, esta reforma tuvo consecuencias claramente regresivas.

A lo anterior se añade que en sucesivas reformas tributarias se han ido estableciendo tratamientos privilegiados a ciertas actividades económicas, tales como exenciones a la renta gravable, deducciones que no tienen ninguna relación con la actividad generadora de renta, deducciones a inversiones (para eso se supone que existe la depreciación) y tarifas discriminatorias más bajas para ciertas empresas (como la de las empresas situadas en zonas francas).

Muchos de estos tratamientos diferenciales fueron reforzados mediante los contratos de estabilidad jurídica (CEJ), autorizados por la Ley 963 de 2005, que tenían como propósito garantizar a los inversionistas que los suscribieran la estabilidad de las normas tributarias que hubieran sido identificados por ellos como determinantes de la inversión. La reforma tributaria de 2012 (Ley 1607) derogó la autorización al gobierno para firmar nuevos CEJ. Sin embargo, quedaron firmados 66 contratos, que en la práctica se traducen en un régimen tributario diferente para cada una de las empresas firmantes, aumentando la complejidad del sistema administrativo, y violando el principio de equidad tributaria.

La consecuencia de lo anterior ha sido la de profundizar las inequidades del sistema tributario. Utilizando la información financiera proporcionada por las empresas a las superintendencias de sociedades y financiera, se encuentra que las tarifas efectivas pagadas (monto de impuesto a la renta y CREE  dividido por las utilidades contables) pueden ir desde 0% hasta el 100%. Solo una tercera parte de las empresas paga una tarifa que esté entre el 30% y el 40%. 6% de las empresas pagan entre el 0% y el 10%. Es posible deducir que los principios de equidad y progresividad difícilmente pueden cumplirse con este tipo de estructura tributaria empresarial.

 Qué propone el proyecto

El proyecto de reforma tributaria plantea varias reformas al impuesto a la renta a pagar por las personas jurídicas. En primer lugar, propone la eliminación del CREE y  que la tarifa general aplicable a las personas jurídicas sea del 32%, lo cual es una disminución frente a la existente hoy, que es del 34% (25% renta y 9% CREE). Recuérdese que esta tarifa combinada puede llegar temporalmente (hasta el 2018), hasta el  43% para las empresas más grandes, en virtud de la sobretasa al CREE creada en la reforma de 2014 (Ley 1739). Es indudable que una empresa que no haya logrado exenciones, deducciones injustificadas, y descuentos tributarios, termina pagando una carga excesiva con relación a las utilidades contables.

Pero, además de lo anterior, los dividendos recibidos por los accionistas personas naturales sí estarán gravados a una tarifa marginal que puede ser del 10% por encima de las 600 Unidades de Valoración Tributaria (UVT), es decir, $16 millones.  Vale la pena señalar que la comisión de expertos había propuesto un sistema más progresivo:  los dividendos recibidos entrarían a formar parte del ingreso total de la persona natural, y se le aplicaría a la totalidad de esos ingresos la tasa marginal correspondiente (en la propuesta de la comisión no existían las cédulas independientes por categoría de ingreso). En la medida en que las empresas ya habían pagado un impuesto, la persona podría contabilizar un descuento tributario del 20% de su impuesto calculado. Para las personas de altos ingresos, que tuvieran una tasa marginal de 35%, ello significaría una tasa sobre los dividendos del 15%.

Por otra parte, la propuesta elimina, positivamente en mi opinión, muchas de las rentas exentas existente hoy en día, como las contempladas en el artículo 207-2 del ET:  prestación de servicios de transporte fluvial en embarcaciones de bajo calado, los servicios de ecoturismo, el aprovechamiento de nuevas plantaciones forestales, nuevos productos medicinales y software, elaborados en Colombia y calificados por Colciencias, y la prestación de servicios de sísmica para el sector de hidrocarburos.

 En cuanto a tarifas diferenciales, a pesar de la recomendación de la Comisión de Expertos, se mantiene la de las empresas usuarias de zonas francas, que será de ahora en adelante inferior en 10 puntos a la tarifa general corporativa. Sigo pensando que no tiene ninguna justificación ese tratamiento privilegiado.

La ley 788 de 2002 había creado también una exención total durante 30 años a los ingresos provenientes de hoteles que se construyeran o se remodelaran dentro de los 15 años siguientes. El gobierno está proponiendo que a partir de 2017 estas empresas paguen un 9%.

Las empresas editoriales también están hoy en día exentas de impuesto a la renta, pero no del CREE. Recuérdese que el CREE se estableció para compensar la eliminación de las cuotas del empleador para Salud, Sena e ICBF correspondiente a los salarios inferiores a 10 salarios mínimos. De aprobarse la reforma as empresas editoriales con base gravable de hasta 33610 UVT  ($950 millones) pagarán el 9% de renta. Los ingresos que superen esa suma pagarán la tarifa general del impuesto a la renta.

En conclusión, si bien el gobierno no acogió íntegramente las recomendaciones de la Comisión de Expertos, es cierto que está proponiendo reformas importantes en el sistema de impuesto a las rentas de capital, que constituyen un paso hacia la progresividad. Solo resta esperar que los sectores afectados no tengan éxito en su actividad de lobby ante el Congreso, para defender los privilegios tributarios hoy existentes. La opinión pública estará pendiente de la manera en que actúen nuestros congresistas.

Corrección: En una versión anterior de esta entrada, mencioné que el proyecto de reforma buscaba eliminar la exención contemplada en el artículo 46 del ET, consistente en que para el ganadero, el valor de los terneros nacidos y enajenados en el mismo año gravable no constituye ingreso gravable. En realidad, como me hizo caer en cuenta el lector Andrés Castro Araujo, esta exención fue había sido eliminada por la Ley 863 de 2003. El texto del Estatuto Tributario que yo tengo no tenía, desafortunadamente, esa actualización.

http://franciscoazuero.blogspot.com.co/2016/10/empezando-analizar-la-propuesta-de.html

046.-LOS PLANES DE UN GOBIERNO CLINTON – Paul Krugman

No basta con derrotar a Trump; la candidata demócrata necesitará de un Congreso favorable a su ambiciosa agenda

4

Esto todavía está lejos de acabarse, pero, como dicen los analistas especializados en temas de información secreta, es muy probable que Hillary Clinton gane estas elecciones. Los modelos basados en sondeos situaban sus opciones en torno al 90 % a principios de esta semana (y eso, antes de que la campaña se volviese no apta para menores).

Pero ¿qué será capaz de lograr realmente nuestra primera mujer presidenta? Eso depende de lo grande que sea la victoria que obtenga. No me refiero a la magnitud de su “misión”, que no significa nada: a juzgar por los años de gobierno de Obama, los republicanos se opondrán a todo lo que Clinton proponga, por muy derrotados que salgan. La pregunta, más bien, es qué pasará con el Congreso.

Piensen, primero, en las consecuencias de una victoria por la mínima: Clinton se convierte en presidenta, pero los republicanos se aferran a ambas cámaras del Congreso. Una victoria así no sería insignificante. Evitaría la pesadilla de una presidencia de Trump y también bloquearía el programa radical de privatización y bajada de impuestos que Paul Ryan, el presidente de la Cámara de Representantes, ha dejado claro que impondrá si Trump se las arregla para ganar. Pero dejaría poco margen para acciones positivas.

Las cosas serían muy distintas si los demócratas reconquistaran el Senado. Según los modelos basados en sondeos, la probabilidad de que eso ocurra es de solo el 50 %, pero quienes apuestan sobre las elecciones les dan muchas más posibilidades, dos o tres contra uno. Ahora bien, ni siquiera un Senado demócrata posibilitaría que Clinton aprobase leyes si en la Cámara se topa con una mayoría republicana de un obstruccionismo implacable. No obstante, le permitiría colocar a alguien en el puesto del Tribunal Supremo que quedó vacante tras la muerte de Antonin Scalia.

Esto tendría enormes consecuencias, en especial para la política ambiental. Durante sus últimos años en el cargo, el presidente Obama ha dado un gran impulso a las medidas medioambientales recurriendo a sus poderes normativos; por ejemplo, haciendo mucho más estrictas las normas de emisiones de los camiones pesados. Pero la pieza más importante de su programa —el Plan de Energía Limpia, que reduciría en gran medida las emisiones de gases de efecto invernadero de las centrales eléctricas que funcionan con carbón— está parada actualmente, a causa de una suspensión impuesta por el Tribunal Supremo. La conquista demócrata del Senado eliminaría ese obstáculo.

Y tengan presente que el cambio climático es, con creces, el problema más importante al que se enfrentan Estados Unidos y el mundo, aunque por alguna razón, la gente que escoge las preguntas de los debates presidenciales se niegue a sacarlo a colación. Dicho de forma bastante simple: si los demócratas conquistan el Senado, tal vez tomemos las medidas mínimas necesarias para evitar una catástrofe; si no lo logran, no las tomaremos. ¿Y qué hay de la Cámara de Representantes? Todos, y subrayo lo de todos, los logros legislativos del Gobierno de Obama tuvieron lugar durante el periodo de dos años en el que los demócratas controlaron las dos cámaras del Congreso. ¿Puede volver a suceder?

Hasta hace unos días, la probabilidad de que la Cámara cambiase de manos parecía baja, aun cuando, como ahora parece casi seguro, los candidatos demócratas obtengan en total más votos que los republicanos. Ello se debe, en parte, a que los gobiernos estatales controlados por el Partido Republicano han emprendido una campaña de manipulación de las circunscripciones generalizada y, en parte, a que las minorías, que votan mayoritariamente al Partido Demócrata, se encuentran agrupadas en un número relativamente pequeño de distritos urbanos.

En cualquier caso, la conclusión es que, si piensan quedarse en casa el día de las elecciones porque el resultado está asegurado, no lo hagan.

En efecto, una victoria de Clinton lo bastante amplia podría cambiar la situación, sobre todo si las mujeres de clase acomodada dan la espalda a un Partido Republicano que se ha convertido en el partido de los sobones. Y eso permitiría a Clinton sacar adelante un programa mucho más ambicioso. En qué consistiría ese programa no tiene mucho misterio. No sé por qué hay tantos expertos que afirman que Clinton carece de una visión para Estados Unidos, cuando de hecho ha proporcionado una cantidad poco habitual de detalles en su página web y en sus discursos.

En términos generales, reforzaría considerablemente la red de seguridad social, sobre todo en el caso de los niños y las personas muy pobres, haciendo hincapié en asuntos relacionados con la familia como la baja por maternidad o paternidad. Esos programas costarán dinero, aunque no tanto como afirman los detractores; Clinton propone, y es verosímil, recaudar ese dinero subiendo los impuestos a las rentas más altas, de modo que el resultado general sería una reducción de la desigualdad.

El control demócrata de la Cámara también abriría la puerta a las inversiones a gran escala en infraestructura. Si resultase factible, sé que muchos economistas progresistas —entre los que me incluyo— instaríamos a Clinton a ir mucho más allá de lo que ahora propone.

Si todo esto les suena a una segunda ronda de lo que hizo el presidente Obama en 2009-2010, es porque lo es. ¿Y por qué no? A pesar del obstruccionismo republicano, durante el mandato de Obama ha aumentado notablemente el número de estadounidenses con seguro médico, se ha reducido considerablemente la pobreza y se han creado más de 11 millones de puestos de trabajo en el sector privado.

En cualquier caso, la conclusión es que, si piensan quedarse en casa el día de las elecciones porque el resultado está asegurado, no lo hagan. Salvo una catástrofe política equivalente al impacto de un meteorito, Hillary Clinton será la próxima presidenta, pero la magnitud de su victoria determinará la clase de presidenta que pueda ser.

Paul Krugman es premio Nobel de economía. © The new york times company, 2016. Traducción de news clips.

 http://economia.elpais.com/economia/2016/10/14/actualidad/1476455099_409179.html

045.- LA DEUDA ODIOSA DE AMÉRICA LATINA – Beethoven Herrera Valencia

El 9 de diciembre de 1824, un día después de la victoria en Ayacucho, Antonio José de Sucre obligó al general español José Canterac a firmar el Acta de Rendición, en cuyo Artículo Octavo se repudian las deudas que las colonias habían contraído bajo dominio español.

oct 09 de 2016.- El mismo criterio se consignó en el Tratado de París, suscrito el 10 de diciembre de 1898 entre el Subsecretario de Estado del presidente William McKinley, y el presidente del Senado español, Eugenio Montero Rios. España pretendía que tras independizarse Cuba (apoyada por Estados Unidos), el nuevo gobierno asumiera las deudas contraídas por el gobierno colonial.

España había desdeñado las ofertas de mediación del Papa y de Alemania para evitar la guerra, y pretendía recibir 1.500 millones de pesetas, pero los negociadores norteamericanos transcribieron la nota de los estudiantes de la Universidad de La Habana en la que preguntaban: “¿han sido jamás consultados los habitantes que están interesados en este asunto? El país no ha sido consultado, y ahora, por primera, vez se les notifica que deben pagar estas deudas”.

Como lo ha recordado Fernando del Corro, el Tratado sentó por primera vez la teoría de la deuda ‘odiosa’, según la cual “las deudas que han sido impuestas a los pueblos sin su consentimiento y, más aún, con el agravante de haberlas asumido mediante el uso de la fuerza, son ilegítimas, y no podrán ser reclamadas en ningún sentido, ni moral ni jurídicamente”.

Estados Unidos compró Alaska a Rusia, Luisiana a Francia y Filipinas a España, y en todos los casos las deudas precedentes fueron asumidas por los vendedores, quedando liberados de esa carga los territorios negociados. Tras la invasión de Irak, Estados Unidos aplicó similar teoría para evitar pagar las deudas a los acreedores europeos, y el Vaticano promovió, en el Jubileo 2000, la condonación de deudas pequeñas.

El gobierno del presidente Alfredo Palacio, de Ecuador (precedente de Correa), constituyó una Comisión de Auditoría de la deuda externa, y esta encontró que una parte de la misma estaba constituida por déficits vencidos que fueron reactivados, o deudas privadas que fueron asumidas por el Gobierno, o cobros de intereses sobre intereses, o contratadas por funcionarios sin facultades para esto. Por ello, se negó a pagarlas…

Pero nadie ha propuesto revisar la legitimidad de las deudas contratadas por dictadores como Pinochet, Videla o Somoza, salvo la decisión del Senado de Estados Unidos de multar con 25 millones de dólares a los bancos que abrieron cuentas a Pinochet, y el hecho de que la década de mayor endeudamiento haya mostrado bajo desarrollo (denominada la ‘década perdida’), deja abierto el interrogante acerca del destino final de esos recursos.

¡Los Papeles de Panamá serían una buena fuente para indagarlo!

Profesor, U. Nacional y Externado
beethovenhv@yahoo.com

http://www.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/la-deuda-odiosa-de-america-latina-opinion-de-beethoven-herrera-500896

044.- PAZ Y POLÍTICA ECONÓMICA – Jorge Iván González

El primer punto del acuerdo que firmó esta semana el Gobierno con las Farc es crucial para el desarrollo futuro de la economía nacional. La Reforma Rural Integral (RRI) busca transformar de manera sustantiva las relaciones pre-modernas que existen en el campo colombiano. Tal y como ha sido concebida en el acuerdo, la RRI debe llevar a la “transformación estructural del campo”, y una de las expresiones de este proceso sería la eliminación de las “brechas entre el campo y la ciudad”. Se debe buscar que la calidad de vida de la población rural sea similar a la de las ciudades. La mirada de la dinámica rural, continúa el acuerdo, se tendría que realizar desde la perspectiva de las regiones. El propósito final de la RRI es “integrar las regiones, contribuir a erradicar la pobreza, promover la igualdad y asegurar el pleno disfrute de los derechos de la ciudadanía”.

09/30/2016.- Para cumplir estos objetivos tan ambiciosos no se requiere abandonar el capitalismo y pasar a un modelo socialista. Las metas del acuerdo apenas son la expresión de una sociedad capitalista moderna. Por tanto, el “modelo” se mantendrá. No obstante, el acuerdo sí exige que haya modificaciones radicales en la política económica y en la concepción que se ha tenido del desarrollo. Las obligaciones del punto uno del acuerdo son de tal naturaleza, que no se pueden cumplir si se mantienen los actuales lineamientos de la política económica. El acuerdo acierta al mostrar que la construcción de la paz demanda cambios sustantivos.

La informalidad de la propiedad es la manifestación más evidente de la pre-modernidad del campo. Para que el mercado de tierras se pueda consolidar, y el cierre de la frontera agrícola se lleve a cabo de manera adecuada, es necesario definir los derechos de propiedad. Con razón, el acuerdo insiste en mejorar la información catastral e integrarla con la de registro.

El acceso a la tierra “es una condición necesaria para la transformación del campo” pero “no es suficiente”. Se requiere, además, que el Estado mejore “la provisión de bienes y servicios públicos como educación, salud, recreación, infraestructura, asistencia técnica, alimentación y nutrición…”. Ello significa que la política pública, que se había centrado en la entrega de subsidios, tiene que cambiar para darle prioridad a la oferta de servicios. Es bueno recordar que la mitad de los municipios del país todavía no tienen acueducto, y que en algunas regiones se siguen presentando casos de niños que mueren de hambre.

Para avanzar hacia las metas del acuerdo habría que renunciar a la “austeridad inteligente”, y llevar a cabo una política económica expansiva. Decisiones como el aumento continuo de la tasa de interés, o la reducción del gasto público, van en contra de lo firmado en Cartagena. Mientras que el acuerdo llama la atención sobre la necesidad de distribuir la riqueza y la tierra, los mensajes gubernamentales sobre la próxima reforma tributaria parecen ir en sentido contrario. La forma como se ha absolutizado la regla fiscal tampoco contribuye al clima de paz.

Los instrumentos de la nueva política económica para el campo ya se han diseñado bastante bien en dos informes recientes: Misión para la Transformación del Campo, dirigido por José Antonio Ocampo, y Colombia Rural: Razones para la Esperanza, dirigido por Absalón Machado. Las recomendaciones de estos estudios son la mejor hoja de ruta hacia la modernización del campo en un proceso de paz.

http://www.larepublica.co/paz-y-pol%C3%ADtica-econ%C3%B3mica_425846

043.-Resistencia a las hegemonías – Santiago Montenegro

Este es un buen momento de reflexión de lo que somos, de dónde venimos y de lo queremos ser como país.

No es un ejercicio fácil porque no contamos con consensos o ideas fuerza sobre la sicología de la gente, los grandes quiebres históricos o los logros y zozobras, como las que tienen, por ejemplo, los mexicanos con El Laberinto de la Soledad, de Octavio Paz. Desde que publicó su ensayo, en 1950, la mayoría, si no todas, las deliberaciones y conjeturas que han hecho nacionales y extranjeros sobre ese país han sido para afirmar o para refutar los argumentos de su autor, quien ejerció durante décadas un liderazgo casi hegemónico sobre la intelectualidad, en un país también proclive a muchos otros tipos de hegemonías. 

25 SEP 2016.-  Como contraste, Colombia ha sido una tierra poco abonada a las hegemonías. En el campo de las ideas intelectuales, en Colombia nadie ha ejercido un dominio semejante al de Paz. Pero tampoco en otras áreas, como en el santoral religioso y menos aún en el mundo de la política. En el mismo México, la virgen de Guadalupe ha ejercido un casi virtual monopolio de adoración y reverencia sobre los otros santos y santas. Como contraste, entre nosotros, en cada región encontramos figuras religiosas de fervor, como la virgen de las Lajas en el sur del país, la virgen las Mercedes —La Michita— en mi tierra, el Señor de los Milagros, de Buga, la virgen de Chiquinquirá en el altiplano Cundi-Boyacense, la Madre Laura en Antioquia, el Divino Niño y Nuestra Señora del Rosario, entre los bogotanos, entre otros.

Y, por supuesto, en la esfera de la política Colombia ha sido una tierra remisa a los gobiernos dictatoriales, a las autocracias y a los caudillos, como los de los Santanas, Porfirio Díaz, Pérez Jiménez, Somozas, Castros, Chávez y los Maduros. Desde los albores de la república, y a diferencia de la mayoría de los países de la región, nuestro país ha sido liderado por gobiernos civilistas, que han sido elegidos por medio de elecciones y que han hecho un uso limitado del poder.

Consistente con este diagnóstico, en 1959, el presidente Alberto Lleras planteó la necesidad de construir un gran propósito nacional sobre la base de un ethos o carácter de los colombianos. Lleras era consciente de la dificultad de encontrarlo, pero se atrevió a argumentar que, si había un común denominador de los colombianos, era su apego a la libertad, concebida en su sentido lógico como negativa, como ausencia de coacción externa para la realización de fines y metas. Por supuesto, lo planteó como un punto de partida para la construcción de ese gran proyecto nacional, un ethos que era y es consistente y consecuente con la historia de un país de regiones fuertes que han aborrecido los gobiernos autoritarios, en una de las geografías más quebradas del continente y con culturas, modos de hablar, músicas y hábitos de comer y de vestir tan disímiles como si fueran casi de naciones diferentes.

Un democracia plena, con un Estado social de derecho, requiere, por supuesto, mejorar y alcanzar muchos objetivos en todas las esferas. Pero, para quienes creemos que el poder debe estar limitado tanto en el espacio como en el tiempo, nos da mucho alivio saber que Colombia tiene esas resistencias profundas a todo tipo de hegemonías. Vengan de donde vengan.

http://www.elespectador.com/opinion/resistencia-hegemonias

042.-El Baloto cayó en La Ceja – Jorge Iván González

La comparación de la renta diferencial de la tierra o plusvalía con el Baloto ayuda a clarificar los términos del debate.

A raíz de las denuncias que ha hecho la ciudadanía por la forma como el Acuerdo 008 del 2011 del Concejo de La Ceja (Antioquia) exonera el pago de la participación en plusvalías, se ha abierto un espacio para reflexionar sobre el cobro de rentas derivadas del cambio de uso del suelo. En este caso, áreas que antes estaban clasificadas como rurales, ahora se pueden urbanizar. De acuerdo con las estimaciones de Diego Vanegas, director de la Lonja del Oriente Antioqueño, La Ceja podría recaudar $77.000 millones por participaciones en plusvalía. Lo más interesante de la discusión es que en medio del alegato los vecinos afirman, con razón, que la plusvalía originada en el cambio de uso del suelo equivale a ganarse el Baloto y, como sucede con cualquier lotería, es obvio que la sociedad reclame una parte de este excedente, que no ha sido el fruto de la actividad empresarial.

Al identificar la plusvalía con el Baloto, se pone en evidencia que este mayor valor es una renta diferencial y no un costo. Desde esta perspectiva, la participación en plusvalía es la exigencia que hace el gobierno local al propietario para que comparta con el resto de la comunidad una renta que no nació del ingenio empresarial, sino de los procesos urbanos. Para el propietario del lote que se beneficia del mayor valor, este excedente equivale a una lotería.

La asimilación de la plusvalía al Baloto ayuda a clarificar los términos del debate. En la cuantificación de los proyectos urbanísticos se suele considerar, de manera equivocada, que el pago que se le hace a la ciudad por la participación en plusvalía es un costo, cuando en realidad es un descuento que la sociedad le hace al beneficiario de una renta diferencial. La persona que se gana la lotería sabe que tiene que hacer partícipe al Estado de una parte de este ingreso extraordinario. Desde el punto de vista contable, a nadie se le ocurría calificar el impuesto a las ganancias ocasionales como un costo.

Las razones por las cuales la sociedad debe participar de las rentas extraordinarias se han discutido desde hace muchos años. En la historia del urbanismo es célebre la polémica planteada en 1868 por Henry George, un liberal radical. Por aquellos días, en San Francisco, en solamente un año, el valor del acre pasó de US$1 a US$15. La diferencia de US$14 es una renta diferencial enorme que, como advertía George, no se debía a la habilidad empresarial de ninguno de los habitantes de San Francisco, sino que se explicaba por los anuncios de la llegada del ferrocarril. En opinión de George 100% de esta renta diferencial debería ser para el gobierno. El argumento era sencillo y contundente: puesto que ninguno de los habitantes de San Francisco ha hecho nada para que suba el valor del suelo, toda la renta diferencial debe ir a la administración pública.

En la actualidad no es necesario llevar la participación en plusvalía tan lejos como proponía George, pero sí es importante que los municipios del país estimulen los cobros derivados de la participación en plusvalía. Algunos municipios que han aprobado las participaciones en plusvalía no las están cobrando, o si lo hacen, recaudan muy poco. El mensaje de los vecinos de La Ceja es el mismo de George. El Baloto que cae en las manos de los propietarios del suelo no le pertenece solamente a ellos. Tienen que compartir la lotería. Es bueno recordarles que sus predios valen más gracias a la dinámica urbana, y no a su capacidad empresarial.

http://www.larepublica.co/el-baloto-cay%C3%B3-en-la-ceja_421251

041.-Las fallas del metro – Eduardo Sarmiento

En la campaña a la alcaldía de Bogotá y en los días siguientes a la posesión el alcalde Peñalosa abandonó los estudios existentes, suspendió la licitación y anuncio que realizaría el metro elevado. La decisión la justificó con en el supuesto de que la modalidad elevada resultaría tres veces menos. 

10 sep 2016.- En los análisis de factibilidad realizados hace varios años el metro de Bogotá aparecía como la obra de infraestructura vial más rentable. Los beneficios superaban en 1.6 veces los costos. De hecho, se justificaba la alternativa que ocasionara menos traumatismos en la construcción y mayor comodidad a los usuarios.

La valoración del proyecto estuvo expuesta a intereses y factores políticos que llevaron a serias deformaciones de la realidad. Los estudios realizados por la firma española Sener en 2009 y revisados por la Universidad de los Andes se referían a un costo por kilómetro de US $40 millones, que no guardaba relación con la experiencia internacional. El bajo valor de la obra se originó en el intento de configurar un metro financiado en su totalidad con tarifas, lo cual es un contrasentido. Debido a que los costos fijos son muy superiores a los variables, el sistema opera en todas partes del mundo con tarifas subsidiadas.

Los interrogantes vinieron a subsanarse con el estudio de detalle de ingeniería contratado por la administración anterior y adelantado por la firma Cano y Jiménez, que incluía un estudio detallado de suelos de Bogotá, y llegó a un estimativo de costo por kilómetro en US $ 200. Sobre esta base se diseñó y adquirió forma la línea subterránea entre el Tunal y la avenida 126.

No obstante que Peñalosa descalificó los estudios de suelos, la firma Sistra contratada por su administración los empleo y adoptó para la evaluación del sistema aéreo, y más, dejo sin piso el argumento de que el sistema aéreo cuesta tres veces menos. El costo estimado es apenas 25% menos que el estimado para el subterráneo en el estudio contratado por la administración anterior. Si se tiene en cuenta la imprecisión de la información en este tipo de actividades, la diferencia es inferior a la aproximación de las cifras.

No es fácil entender como la excavación para construir un metro subterráneo es solo  25% por encima de la aérea. La modalidad subterránea es una ciudadela que amplía el espacio del transporte con posibilidades indefinidas de expansión. En cambio, el aéreo reduce la locomoción de otros medios y genera impactos negativos, visuales, ambientales y urbanísticos. Al final se observa que los mayores costos del metro subterráneo son más que compensados por los impactos negativos del aéreo. Así lo confirma la experiencia mundial. Los metros subterráneos de gran extensión son preferidos en las grandes ciudades, y cuestan más que los aéreos.

Al parecer, la pequeña diferencia entre el metro subterráneo y el aéreo obedece al suelo arcilloso e irregular de Bogotá. Las perforaciones para sostener la estructura en pilotes profundos no es muy distinta a la de construir el sistema subterráneo con los grandes avances de la tecnología de excavación con tuneladoras.

La decisión del metro se postergó en los últimos 8 años por el desconocimiento del objeto y la falta de continuidad de los estudios. Primero el prejuicio de la financiación con tarifas dio lugar a sistemas inviables, luego la evaluación de las dos opciones sin un estudio de suelos llevó a abandonar la modalidad subterránea y escoger la aérea con una presunción falsa de costos, y ahora la ciudad quedará abocada a una modalidad que no le significa los mayores beneficios a la población. La historia sería muy distinta si se hubiera reconocido que el metro requiere tarifas subsidiadas, que los costos de las dos modalidades no son muy distintos y que la relación beneficio – costo es mayor en el subterráneo.

http://www.elespectador.com/opinion/fallas-del-metro

040.- Predial y catastro – Salomón Kalmanovitz

El mapa de la cobertura catastral en Colombia muestra vacíos enormes: Nariño, Vichada, Casanare y Caquetá, en general todos los teatros del conflicto, no cuentan con identificación de predios ni de sus linderos.

 Eso dificulta el desarrollo económico de los territorios, facilita la legalización de predios obtenidos mediante la violencia o que son baldíos. Ni siquiera el Estado colombiano cuenta con un inventario de sus propiedades. Esta ausencia de conocimiento paraliza incluso las grandes inversiones que algunos grupos privados quieren adelantar en la Altillanura. Planeación Nacional sólo ha hecho un estudio sobre catastro e impuestos, y ni siquiera está colgado en la red.

El Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) tiene grandes falencias técnicas y de presupuesto que impiden que entregue una buena información sobre el valor de los predios. Mientras que la Superintendencia de Notariado y Registro tiene un presupuesto de medio billón de pesos, el IGAC no alcanza a $150.000 millones. Cuenta con un avión para hacer aerofotografía, pero lo alquila a terceros para completar su exiguo presupuesto y no para sus fines misionales. Sus funcionarios están mal pagos y no cuentan con suficiente capacitación para hacer bien su tarea. A los municipios les cobra por elaborar sus catastros, y a estos no les resulta rentable adelantarlos. En 2014, el catastro descentralizado que llevaron a cabo Bogotá, Antioquia y Cali recaudó el 62 % de los impuestos prediales del país, mientras que el IGAC hizo la cobertura para el resto del territorio. El predial promedio del sistema descentralizado fue de $560.000, mientras que el del IGAC fue de $200.000; aunque hay diferencias de riqueza, estas no explican la diferencia tan grande.

El atraso de los avalúos en el resto del territorio se extiende por más de 20 años, impidiendo que sus municipios puedan contar con ingresos suficientes. Pero su problema mayor es que los grandes propietarios que pueden pagar altos impuestos controlan los concejos municipales, que dictan la normas y tasas del predial. Tal situación favorece a todos los propietarios, grandes y pequeños: a nadie le interesa pagar impuestos, que son la base del progreso municipal. Por esa razón, el recaudo del predial lo debería hacer la DIAN, que contaría con la información catastral actualizada y cruzada con el registro que hace la Superintendencia de Notariado y Registro. Una vez cobrado el predial se le reintegraría al municipio, descontando los costos de su administración, tal como se hace en Chile.

El nuevo catastro debiera contar con modelos econométricos con que actualizar el avalúo anualmente con valores cercanos a los comerciales. Contar con una actualización automática ha permitido que Bogotá recaudara más de $2 billones en 2014 y $2,4 billones en 2016. Lo que muestran estos datos es que las ciudades no tienen problema a la hora de organizar su catastro y recaudar recursos, mientras que en el campo está todo por hacerse. Es por eso que el nuevo catastro debe focalizarse en avanzar la cobertura catastral rural y no combinarla con la urbana, que justificará no hacer ninguna.

Es necesario también que se consulte a la comunidad y a los vecinos de cada predio rural para evitar litigios, algo que no contempla el plan del nuevo catastro. Se hace imperativo que se condicione cualquier transacción inmobiliaria con la actualización de la cédula catastral y que el propietario pudiente pague por ella.

http://www.elespectador.com/opinion/predial-y-catastro

039.- La próxima será el agua – Paul Krugman

Una zona de desastre no es sitio para un circo político.

27 ago 2016.- El gobernador de Luisiana, devastada por las inundaciones, le pidió al presidente Barack Obama que pospusiera su visita mientras todavía se estuvieran realizando los esfuerzos de socorro. (Entre tanto, según todos los testigos, la respuesta federal sustancial ha sido infinitamente superior a la del gobierno de Bush ante Katrina). Le hizo la misma solicitud a Donald Trump y declaró, razonablemente, que si bien se recibiría con agradecimiento la ayuda, no sería así en el caso de una visita por el interés de realizar una sesión de fotografías.

Como era de esperar, el candidato del Partido Republicano llegó en avión, saludó de mano a algunas personas, firmó algunos autógrafos y lo filmaron sacando cajas de Play Doh de un camión. Si extendió algún cheque, no lo han mencionado ni la coordinación de su campaña ni nadie más. ¡Estupendo trabajo, Donnie!

Sin embargo, el comportamiento grosero y egocéntrico es lo menos malo. Con mucho, el mayor problema es que, aun cuando Trump hizo un esfuerzo torpe (y agarrado) para explotar el desastre más reciente de Luisiana para obtener ganancias políticas, siguió afianzando una posición política que hará que esos desastres sean cada vez más frecuentes. Retrocedamos por un instante y hablemos del verdadero significado de las inundaciones en Luisiana.

En caso de que no se haya hecho el seguimiento, se debe saber que a últimas fechas hemos estado estableciendo marcas mundiales en temperaturas cada mes. ¿Se recuerda cuando los negadores del clima solían señalar al enfriamiento temporal que hubo después de un año inusualmente caliente en 1998 como la “prueba” de que se había detenido el calentamiento global? Siempre fue un argumento tonto y deshonesto, pero, de cualquier forma, ahora hemos excedido prácticamente todas las marcas anteriores.

Y una consecuencia de un planeta más caliente es que hay más evaporación, más humedad en el aire y, por lo tanto, más inundaciones desastrosas. Como siempre, no es posible decir que el cambio climático causó algún desastre en particular. Lo que sí se puede decir es que el calentamiento hace que sean más probables los eventos del clima extremo, de tal forma que, por ejemplo, las inundaciones que solían suceder cada 500 años, ahora están sucediendo casi en forma rutinaria. Así es que la proliferación de desastres como el de Luisiana es exactamente de lo que nos han estado advirtiendo los climatólogos.

¿Qué podemos hacer? Las malas noticias son que hace mucho que debió haberse actuado drásticamente para reducir las emisiones de los gases invernadero. Las buenas son que las bases tecnológicas y económicas para tal acción nunca antes habían parecido mejores. En particular, las energías renovables —eólica y solar— se han vuelto mucho más baratas en los últimos años y se ve que es cada vez más probable que el progreso en su almacenamiento resuelva el problema de la inestabilidad (el Sol no siempre brilla y el viento no siempre sopla).

O, para expresarlo en forma diferente, enfrentamos un peligro claro y presente, pero tenemos los medios y el conocimiento para lidiar con él. El problema es la política; lo cual nos trae de vuelta a Trump y a su partido.

Es probable que no sorprenda enterarse de que cuando se trata del cambio climático, como con tantos temas, Trump ha caído en una profunda situación complicada, aseverando no sólo que el calentamiento mundial es una estafa, sino que es una estafa fraguada por los chinos para hacer que Estados Unidos sea menos competitivo.

La cuestión es que no es el único que ha caído en ese abismo. En cuanto a otros temas, es posible que los republicanos traten de decir que su candidato presidencial no habla por el partido que lo eligió. Ya estamos oyendo que se dice que Trump no es un verdadero conservador, que, en efecto, es un verdadero liberal, o, de cualquier forma, que los liberales son, de alguna forma, los responsables de su ascenso. (Mi teoría favorita en esto es una que tiene unos cuantos defensores y dice que yo personalmente causé el trumpismo por haber sido cruel con Mitt Romney.)

Sin embargo, cuando se trata de negar el cambio climático y la divulgación de extrañas teorías de la conspiración para justificar la evidencia, Trump está de lleno en la corriente dominante republicana. Es posible que esté diciendo tonterías, pero lo más probable es que cualquiera de los que era factible que escogiera su partido como candidato habría estado diciendo las mismas tonterías.

Es interesante preguntar por qué la negación del clima se ha convertido no sólo en algo aceptable, sino en un requerimiento esencial dentro del Partido Republicano. Sí, el sector de los combustibles fósiles es un enorme donador del partido. Sin embargo, con todo y eso, la vehemencia de la hostilidad hacia la climatología parece desproporcionada; hay que tener en mente que, por ejemplo, en este momento son menos de 60.000 los mineros del carbón, es decir, menos de 0,05 % de la fuerza laboral. Lo que está pasando, sospecho, es que la negación climática se ha convertido en una especie de insignia de la identidad de la derecha, por encima y más allá del motivo, todavía funcional, de recompensar a los donadores.

De cualquier forma, es factible que estas elecciones sean decisivas para el clima, de una forma o de otra. Obama tomó algunas medidas serias para abordar al calentamiento mundial, y hay muchas razones para creer que Hillary Clinton continuaría con este impulso —por medio de los decretos presidenciales si tuviera que encarar a un Congreso hostil—. Dados los avances tecnológicos de los últimos años, este empuje podría ser justo suficiente para evitar los desastres. Donald Trump, por otra parte, haría todo lo que estuviera en su poder para destruir al planeta, con el entusiasta apoyo de su partido. Entonces, ¿cuál será? Manténgase en sintonía.

(c)2016 New York Times News Service

http://www.elespectador.com/opinion/proxima-sera-el-agua

038.-EEUU, China… La guerra de divisas se acelera – Daniel Lacalle

La respuesta monetaria no se corresponde con el crecimiento real, y por lo tanto, vamos por una tercera fase de la guerra de divisas

La presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen. (Reuters)

señoraa

Sentenció Paul McCartney “The Pound is sinking, the peso´s falling, the Lira´s reeling, feeling quite appalling”

Imaginen ustedes una economía donde se han lanzado $27 billones de estímulos, el desempleo ha bajado al 4,9%, la inflación subyacente sube un 2,3%… Una economía en la que, claramente, un banco central no “puede” subir los tipos de interés en la monstruosa cantidad de… 0,25%, ¿verdad? Pues esa es la economía que lleva a la Reserva Federal a reducir la senda de “normalización de tipos”.

18.03.2016.- La realidad es que es un arma en la guerra de divisas que llevamos comentando desde hace meses.

Recordemos lo que decíamos en enero sobre las tres fases de dicha guerra de divisas.

La respuesta monetaria no se corresponde con una mejora de las expectativas de crecimiento real, y por lo tanto, se pasa a una tercera fase de la guerra de divisas.

La primera es que la moneda de reserva global devalúe de manera agresiva, exportando inflación a todas las economías dolarizadas y creando hiperinflación en activos de riesgo.

La segunda supone que le sucedan otras monedas con el objetivo de suplir problemas estructurales demográficos, endeudamiento y de sobrecapacidad con un aumento de liquidez que busque generar una demanda artificial.

La tercera es peligrosa porque ya no se trata de un movimiento defensivo para amortiguar excesos de crédito y capacidad pasados, sino que se convierte en un movimiento ofensivo que busca anular al contrario y hacer que sus medidas de política monetaria no prosperen. Eso es lo que ha hecho la Reserva Federal, tras las medidas anunciadas por Draghi en Europa y Kuroda en Japón.

Esa tercera fase es la más dañina, porque las otras pueden crear burbujas, o perpetuar ineficiencias y sobreendeudamiento, pero se le concede un cierto nivel de “bondad”. Ustedes lo habrán oído en muchas ocasiones, el famoso “habría sido peor”. Pero esta no tiene como objetivo intentar subsanar emergencias solo anular al contrario. Un “a mí no me pasas tu devaluación”.

Y, por lo tanto, aunque genera un efecto placebo a corto plazo, crea un agujero mayor a medio plazo.

Pero, incluso si ese es el objetivo… algo no cuadra. Y es que esa decisión de la Reserva Federal no sería justificada ante una guerra con el Yen y el Euro, dos monedas con las que no tiene una balanza financiera ni comercial especialmente preocupante.

Si China se suma a la guerra de divisas de manera activa, se daría el efecto combinado de caída de crecimiento potencial chino y alta volatilidad

El elefante en la habitación, hablando con amigos de la Reserva Federal, es el miedo a que China haga otra devaluación importante. China ha perdido casi un 17% de su PIB en reservas de moneda y su deuda se ha disparado, como explicamos en esta columna, en los últimos meses. En el momento en el que el Banco Central chino ha dicho que “no buscarán activamente la devaluación” han saltado todas las alarmas.

Pensemos por un momento en el análisis del FMI sobre el posible efecto de la volatilidad en el mercado financiero y de la ralentización de China en el crecimiento global (China’s Slowdown and Global Financial Market Volatility: Is World Growth Losing Out? de Paul Cashin, Kamiar Mohaddes y Mehdi Raissi).

El impacto de una caída del 1% del PIB estimado de China resta –y son estimaciones un poco optimistas- un 0,23% al crecimiento del PIB del mundo. Pero, adicionalmente, un aumento drástico de la volatilidad puede restar hasta un 0,29%. Es normal dada la fragilidad del sistema, con la deuda global creciendo $60 billones en ocho años. No es una cifra pequeña, y la experiencia nos muestra que suele ser mayor en la realidad. Si China se suma a la guerra de divisas de manera activa, y la aceleración de sus desequilibrios me hace pensar que lo hará, se daría el efecto combinado de caída de crecimiento potencial chino y alta volatilidad en los mercados. Un 0,50-0,60% mínimo de menor crecimiento.

Recuerdo haber leído que la guerra de divisas no es mala porque la hace todo el mundo. Es una de las afirmaciones más ridículas que he visto en mi vida. Pero, desde luego, la reacción de una Reserva Federal que se encuentra con un cuadro macroeconómico como el descrito y no sube tipos como se estimaba, nos dice que a) o el cuadro macro no es ni de lejos como lo pintan o b) el riesgo de acelerar la tercera fase de la guerra de divisas es mayor. O las dos cosas.

http://blogs.elconfidencial.com/mercados/lleno-de-energia/2016-03-18/la-guerra-de-divisas-se-acelera_1170415/

037.-Los 7 “mejores” eufemismos de los tratados de libre comercio

Este listado de eufemismos del TTIP y el CETA permite entender cuáles son las ’bondades’ que hay que abrazar y las ’barreras’ por eliminar según los defensores de los tratados de libre comercio.

Tras las filtraciones de Greenpeace y su impacto social y mediático, las instituciones europeas y los medios liberales se han visto obligados a explicar en qué consisten esas cosas raras llamadas TTIP o CETA. Para ello utilizan una gran variedad de eufemismos positivistas que nos hacen “entender” las bondades del maravilloso libre comercio y otros negativos que nos muestran cuáles son las ‘barreras’ que hay que derribar.

Armonización

Como si se tratara de buscar la sintonía perfecta entre las normativas europeas y estadounidenses, la palabra ‘armonización’ es usada por los pro-TTIP para referirse al proceso por el que las distintas legislaciones, normativas y controles se igualan para que no haya diferencias entre las dos partes. Lo que no suelen explicar es que las grandes multinacionales y lobbies que tienen normativas más permisivas en su país no tienen la intención de dejar que aumenten esos controles, por lo que queda claro –y más viendo otros tratados firmados anteriormente– que esta armonización es un bonito eufemismo para referirse a “igualar a la baja”.

Barreras no arancelarias

Como si de un summum de eufemismos negativos se tratara, este concepto combina tres palabras que ya de por sí tienen connotación negativa. Esta técnica es usada para que el receptor entienda que de lo que se está hablando es de algo muy malo y que se tiene que eliminar. Pero lo que se esconde tras las “barreras no arancelarias” son legislaciones como la que prohíbe el uso de sustancias que no se haya probado que no son cancerígenas, las denominaciones de origen o los controles fitosanitarios. Para un comercio totalmente abierto, todo lo que sea una “barrera” para las mercancías es algo malo que se debe eliminar, incluida nuestra salud.

Normas proteccionistas

A las “barreras no arancelarias” también se les puede llamar normas proteccionistas. Utilizar el término ‘proteccionista’ con connotaciones negativas ha sido repetido y normalizado por el neoliberalismo. Para los defensores del libre comercio, los gobiernos no deben “proteger” sus mercados, sus empresas, su naturaleza ni a su población, porque el “proteger” está en contra del sagrado libre comercio.

Burocracia fronteriza

La palabra ‘burocracia’ siempre ha llevado la connotación de papeleo innecesario y trabas a algo que debería ser sencillo. Los defensores del libre comercio utilizan este término para hablar de los controles fronterizos que necesitan pasar las mercancías, para evitar, por ejemplo, que pollos bañados en cloro lleguen a nuestras mesas. Es bastante increíble que la Unión Europea o en los Estados Unidos, donde para poder entrar o residir necesitas realizar bastante más que interminables trámites burocráticos si eres migrante, insistan en eliminar esa otra “burocracia fronteriza”.

Tribunales arbitrarios independientes privados

¡Toma ya! Nos superamos con un eufemismo de cuatro palabras. Los tribunales privados incluidos en los tratados de libre comercio deciden sobre los litigios entre empresas y gobiernos. Este concepto, más que un eufemismo, puede considerarse un oxímoron, ya que decir que algo privado que tiene que mediar entre gobiernos y empresas es ‘independiente’ cuesta de creer.

Cooperación reguladora

Como suele ser normal en el uso de los eufemismos, aquellos que los usan se apoderan de palabras tan positivas como ‘cooperación’ para esconder que tras esta ‘regulación’ sólo se encuentra la cooperación entre multinacionales y funcionarios de la Comisión Europea que nunca han sido votados. El “consejo de cooperación reguladora” de estos tratados pretende que estos actores sean los que puedan “cooperar” para modificar las leyes a medida que les vaya haciendo falta.

Productos de tecnología agrícola moderna

Con los transgénicos hemos topado. A pesar de que la mayoría de los expertos reconocen que el hambre en el mundo es un problema de distribución y no de escasez, la industria agroalimentaria de los Estados Unidos puja fuerte para que los estándares de seguridad se equiparen a la baja para poder inundar el mercado europeo de alimentos, semillas, herbicidas, etc., con su correspondiente patente. Las dificultades a la llegada de maíz y soja transgénicos no autorizados en Europa representaron un duro golpe para las exportaciones estadounidenses, por lo que no descartamos nuevoseufemismos modificados ideológicamente.

http://www.elsalmoncontracorriente.es/?Los-7-mejores-eufemismos-de-los

036.-China amenaza a EEUU con vender su deuda si sube tipos con celeridad

27/08/2015.-  “¿Está China vendiendo bonos del Tesoro?”, se preguntaba en Twitter a última hora del miércoles Bill Gross, gestor de Janus Capital. Una voz de alarma que corría como la pólvora en los mentideros de la Calle del Muro. En un momento en que el gigante asiático ha desatado una montaña rusa en las bolsas de medio mundo, Washington confirmaba que Pekín ha desinvertido en bonos estadounidenses en busca de acumular dólares para apoyar los movimientos sufridos por el yuan.

“Este viraje en la política de la divisa ha impulsado un cambio importante sobre las expectativas del yuan, que seguirá devaluándose dada la importante fuga de capitales, que se estima ha llegado hasta los 200.000 millones de dólares en el último mes”, explica George Saravelos, estratega de Deutsche Bank. “La respuesta del Banco Popular de China ha sido defender el yuan, vendiendo divisas de reserva y reduciendo su tenencia de activos de renta fija”, o sea bonos,añade.

Este hecho simula la retirada de la Fed y su compra de bonos del Tesoro, una operación conocida como Quantitative Easing. Recordemos que desde 2003, la economía China ha acumulado reservas por valor de 4 billones de dólares en activos extranjeros, entre ellos deuda estadounidense.

“El equivalente de este cúmulo de activos imitó al QE, ya que el banco central de China imprimió yuanes y los utilizó para comprar deuda extranjera”, aclara Saravelos. De ahí que la rentabilidad de los bonos del Tesoro permanecieran bajos, las curvas se aplanaran y los expertos bautizasen este evento como el “enigma de la renta fija”, los bonos.

Sin embargo, dadas las circunstancias, parece que el gigante asiático ha optado por dar un zarpazo al mercado con una venta masiva de sus tenencias de bonos americanos. Según confirmaba Bloomberg, China se ha deshecho de deuda estadounidense directamente, así como a través de agentes en Bélgica y Suiza. Un hecho notificado a las autoridades de EEUU por parte de sus homólogos en Pekín.

De hecho, como relataba Saravelos, el banco central chino ha reducido sus reservas en dólares para comprar divisa china y apoyar así el tipo de cambio, una operación que ha reducido sus reservas en divisa extranjera en unos 315.000 millones de dólares durante los últimos 12 meses. Bloomberg estima que los 3,65 billones de dólares en reservas de divisa extranjera que acumula podrían reducirse en otros 40.000 millones mensuales durante lo que queda de año.

Los datos del Tesoro de EEUU y de Bloomberg indican que China posee en torno a 1,48 billones de dólares de la deuda americana y cerca de 200.000 millones de estos activos se conservan en Bélgica, según Nomura. Desde Société Générale consideran que China ha liquidado algo más de 100.000 millones de dólares en bonos del Tesoro durante las últimas dos semanas, una cifra calculada según la liquidez inyectada al sistema financiero chino a través de las medidas anunciadas el pasado martes.

“Si esa elevada cifra es cierta, habría que considerar que el dinero del inversor privado vuelve a preferir al mercado de deuda (y especialmente al norteamericano) como objetivo de inversión pese al escenario de próximas subidas de tipos”, estimaba este jueves en un informe, Jose Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España.

Para Saravelos, las implicaciones de esta operación son negativas para los activos de riesgo, “ya que la liquidez global se reduce considerablemente”, justifica. En el caso de la renta fija, el impacto en la rentabilidad de los bonos es “ambivalente”, ya que “la demanda del sector privado de bonos como valor refugio podría compensar la venta por parte del banco central chino”. Aún así, la rentabilidad real de los bonos debería seguir subiendo y las expectativas de inflación continuar a la baja. “Esta ha sido la reacción del mercado durante las últimas dos semanas, es como si la Fed estuviera adelgazando su balance”, indica el estratega de Deutsche Bank.

El problema en estos momentos es que la fuga de capital en China tiene el potencial de seguir recrudeciéndose en los próximos meses. Un hecho que despierta tensión en el mercado, ya que indicaría que la desinversión por parte de Pekin en activos de deuda extranjera, especialmente estadounidense, podría continuar. Entonces, ¿cuál sería la solución a corto plazo?. “Otros bancos centrales deberían ocupar la brecha que China ha dejado, con el Banco de Japón o el Banco Central Europeo como principales cantidatos”, estima Saravelos. ¿Sigue el festín?

carrosa

http://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/6963565/08/15/China-amenaza-a-EEUU-con-vender-su-deuda-si-sube-tipos-con-celeridad-.html


35.- Tasas de interés especulativas – Eduardo Sarmiento

A mediados del siglo XX se proclamaba en las teorías económicas dominantes que el comercio internacional es un juego en el que todos ganan. Hoy la inconformidad en Estados Unidos y en Europa está precisamente en el incumplimiento del dogma.

30 JUL 2016.- La experiencia acumulada durante 60 años revela que el comercio es una confrontación en que unos ganan y otros pierden. Los mayores beneficios recaen en los países que tienen mayor demanda por sus productos de ventaja comparativa; en la práctica están representados por las economías con superávits de balanza de pagos, como Alemania y los Tigres Asiáticos. Por su parte, los perdedores son aquellos que tienen limitaciones de demanda que generan déficits en cuenta corriente financiados con inversión extranjera. En este grupo se encuentran los países del sur de Europa y los países ricos en recursos naturales, y desde luego Colombia. El libre comercio, el desmonte arancelario, los TLC y el tipo de cambio flexible le significaron al país una estructura débil que se manifestó en 1999 en un déficit en cuenta corriente de 6 % del PIB y tasa de interés de 70 %, que lo condujo a la mayor recesión de la historia registrada.

Ahora se está repitiendo la historia. La operación con superávits en cuenta corriente durante diez años y la caída de los precios del petróleo llevaron de nuevo a un déficit en cuenta corriente de 6 % del PIB. Primero, la escasez de divisas ocasionó una devaluación masiva que no redujo el déficit en cuenta corriente y provocó la elevación de la inflación. Luego se procedió a elevar las tasas de interés para reducir la inflación mediante la entrada de capitales.

El dispositivo no ha logrado bajar la presión inflacionaria y generó un estímulo perverso. Los inversionistas obtienen recursos a menos de 1 % en los mercados internacionales de capitales y los colocan en Colombia entre 8 y 10 %, convirtiendo al país en el paraíso de las tasas de interés especulativas. Lo grave es que la ganancia especulativa se realiza a costa de los intereses de los TES que son cubiertos por los contribuyentes o por las utilidades de las empresas.

La operación es claramente contradictoria. La elevación de la tasa de interés atrae los recursos del exterior que se colocan en TES o en otros activos del sector financiero, y al contraer el crédito, impide que se materialice en gasto efectivo. Se configura un exceso de ahorro sobre la inversión que deprime la producción y el empleo, y tiene como contraparte una contracción de la liquidez que asfixia la economía. Por eso, la actividad productiva ha entrado en un proceso de caída ante la mirada atónita de los economistas oficiales.

No menos dicientes son las repercusiones legales. La Constitución establece que el Banco de la República sólo le puede conceder préstamos al Gobierno mediante la aprobación unánime de todos los miembros del organismo. Sin este requisito, la junta no tiene discrecionalidad para emitir bonos de endeudamiento al Gobierno, y menos para elevar los intereses con el fin de atraer inversionistas que coloquen los recursos en TES con intereses a cargo de los contribuyentes.

Las elevadas tasas de interés y la inversión extranjera pretenden superar deficiencias estructurales de la balanza de pagos causadas por el libre mercado dentro de un marco recesivo y especulativo. Es el peor de los mundos. Lo que se plantea es un nuevo modelo de políticas industriales y agrícolas, comerciales, cambiarias y financieras que reconozcan la realidad del comercio internacional, reduzcan el déficit en cuenta corriente y aseguren su consistencia con el crédito privado y el déficit fiscal.
http://www.elespectador.com/opinion/tasas-de-interes-especulativas

035.- Integralidad en el transporte de carga – Jorge Iván González

Para que el servicio del transporte de carga sea sostenible, las demandas del gremio obligan a mirar el conjunto de la cadena logística. A las asimetrías que el Ministerio del Transporte y los gremios han detectado desde hace años todavía no se les ha prestado suficiente atención.

Las ineficiencias del transporte de carga tienen causas micro, como la débil organización empresarial, y macro, como las deficiencias de infraestructura. Este paro de transportadores debería ser la oportunidad para avanzar en la reforma estructural de toda la cadena.

Por el lado de la organización empresarial es necesario tener en cuenta a los siguientes agentes: 1) Los generadores y receptores de carga, que pueden contribuir a que la cadena sea más eficiente si la formalización va a la par con la transparencia en la información y la reducción de los tiempos de cargue y descargue, que pueden llegar a ser superiores a la duración del trayecto. 2) Las organizaciones proveedoras de servicios, que incluyen a las empresas transportadoras, a las aseguradoras y a las instituciones relacionadas con los servicios logísticos. La empresa transportadora tiene que garantizar oportunidad y eficiencia. En el proceso de chatarrización se ha aceptado que el 1-1 es una alternativa adecuada. 3) Los conductores que llevan la peor parte. La formalización de la actividad de las empresas permitirá que haya información regular y sistemática, y que los conductores tengan incentivos para permanecer en las empresas (“fidelización”), con remuneración adecuada y prestaciones sociales. 4) Las organizaciones encargadas de la infraestructura. Es evidente el atraso que tiene el país en el desarrollo de la infraestructura en todos los modos de transporte (marítimo, fluvial, férreo, aéreo y carretera).

Los gremios, por su parte, tienen la responsabilidad de pensar sus reivindicaciones desde la perspectiva del conjunto de la cadena. La mirada ha sido muy parcial, porque cada uno de los agentes ha luchado por sus propias reivindicaciones sin considerar la secuencia de toda la cadena.

Las entidades públicas tienen una triple tarea. Primero, crear incentivos para que la competencia entre los agentes que participan en la cadena favorezca al conjunto. Segundo, consolidar los sistemas de información. Tercero, presionar la formalización de las empresas, mostrando que la eficiencia del sector es el resultado exitoso de la coordinación entre los agentes.

En principio, el Ministerio del Transporte no tienen que actuar directamente sobre el valor de los fletes. Su acción puede ser indirecta, creando incentivos para que se modifiquen las formas de interacción entre los generadores de la carga, los empresarios y el transportador final. No obstante, en coyunturas específicas y en virtud de los márgenes de acción que permite la libertad vigilada, el Ministerio sí debe intervenir con el fin de garantizar que el precio del flete no baje con respecto al costo eficiente. Desde esta lógica, es fundamental consolidar el Sistema de Información para la Regulación del Transporte Público de Carga por Carretera (Sirtcc) y el Sistema de Información de Costos Eficientes (Sice Tac). Por su parte, el Dane debe continuar con su Índice de Costos de Transporte de Carretera (Ictc). El Ministerio del Transporte está llamado a definir reglas de juego que obliguen a los agentes (generadores, empresarios y transportadores), en franca competencia, a fijar unos fletes que compensen las variaciones de los costos.

http://www.larepublica.co/integralidad-en-el-transporte-%07de-carga_402086

034.- Donald Trump, El candidato siberiano – Paul Krugman

Julio 22 2016.- Si es elegido,  Donald Trump sería el hombre de Putin en la Casa Blanca? Esta debería ser una pregunta absurda, indignante. Después de todo, tiene que ser un patriota – que incluso hace gestos prometedores para hacer grande de nuevo a Estados Unidos.

Pero estamos hablando de un candidato ridículo, extravagante. Y el comportamiento reciente de la campaña Trump tiene un buen número de expertos en política exterior que se preguntan qué tipo de fijación tiene Putin sobre el candidato republicano, y si esa influencia seguirá, si gana.

No estoy hablando simplemente admirando la admiración de Putin – de estar impresionado por el dictador de “fuerza”, y queriendo emular sus actuaciones. Estoy, en cambio, hablando de los indicios de que el señor Trump, ya en la oficina Oval, quiera en realidad seguir una política exterior pro-Putin, a expensas de los aliados de Estados Unidos y su propio interés.

Eso no es para negar que el señor Trump lo hace, de hecho, admira a Putin. Por el contrario, ha elogiado en repetidas ocasiones el hombre fuerte de Rusia, a menudo en términos extravagantes. Por ejemplo, cuando el señor Putin publicó un artículo atacando la excepcionalidad estadounidense, el Sr. Trump lo calificó como una “obra maestra”.

Pero admiración por el Putinismo no es inusual en el partido del Sr. Trump. Mucho antes de que la candidatura de Trump, la envidia de Putin por la derecha ya era muy conocida.

Por un lado, Putin es alguien que no se preocupa por las cosas pequeñas como el derecho internacional cuando decide invadir un país. Es “lo que se llama un líder”, declaró Rudy Giuliani, después de que Rusia invadió Ucrania.

Es también claro que la gente que alegremente coreaban “a la cárcel” – por no mencionar al asesor de Trump quien llamó a la ejecución de Hillary Clinton – quienes encuentran mucho que admirar en el camino de ofertas hechas por Putin a sus oponentes políticos y críticos. Por cierto, mientras que el Servicio Secreto está investigando los comentarios acerca de la ejecución de la señora Clinton, cuando toda la campaña Trump no tenía más que decir que “no está de acuerdo con esas declaraciones.”

Y muchos en la derecha también parecen tener una extraña admiración, en lugar de repulsa frente al estilo personal del señor Putin. Rush Limbaugh, por ejemplo, declaró que mientras habla con el presidente Obama, “Putin probablemente tenía la camisa práctica de tai chi.”

Todo esto es, o debería ser, muy preocupante; como podría ser que los medios de comunicación digan que las principales figuras del Partido Demócrata habitualmente elogian a los dictadores de izquierda? Pero lo que ahora estamos viendo es que el Sr. Trump y sus asociados va más allá de la emulación, y está empezando a parecerse a la sumisión.

En primer lugar, está la cuestión Ucrania – uno en el que los líderes republicanos se han pronunciado sistemáticamente con línea dura y criticó a Obama de la acción insuficiente, Y John McCain, por ejemplo, acusando al presidente de “debilidad”. Y en la plataforma del Partido Republicano se va a incluir una declaración reafirmando esta línea, pero que  resultó aguadas en suavidad ante la insistencia de los representantes de Trump.

Luego vino la entrevista del Sr. Trump con The New York Times, en el que, entre otras cosas, declaró que incluso si Rusia atacaba a miembros de la OTAN que vendría en su ayuda, si, ellos eran aliados – porque estamos obligados por un tratado defensa- habiendo “cumplido con sus obligaciones frente a nosotros.”

Ahora, algo de esto es pura ignorancia del señor Trump sobre la política, su aparente incapacidad para comprender que el gobierno de EE.UU. no puede ejecutar la forma en que él ha recorrido dejando su imperio empresarial destartalado. Sabemos de muchos informes sobre su revuelto de vendedores, su historia de sacarle el jugo a las empresas, incluso cuando se van a la quiebra, que él ve los contratos como sugerencias, siendo las obligaciones financieras son claras y como puntos de partida para una negociación. Y sabemos que él ve como la política fiscal no es diferente; que ya se ha hablado de renegociación de la deuda EE.UU. ¿Por qué deberíamos estar sorprendidos de que él vea las obligaciones diplomáticas de la misma manera?

Pero hay más en esta historia? ¿Hay algún canal específico de influencia?

Sabemos que Pablo Manafort, jefe de campaña del Sr. Trump, ha trabajado como consultor para diversos dictadores, y fue durante años en la nómina de Viktor Yanukovich, el ex presidente de Ucrania y un aliado de Putin.

Y hay razones para preguntarse acerca de los propios intereses financieros de Trump . Recordemos , no sabemos nada sobre el verdadero estado de su imperio empresarial , y él se ha negado a publicar su pago de  impuestos , cosa que nos podría ilustrar más. Lo que sí sabemos que ha tenido sustancial participación turbia con las empresas y los rusos ricos. Se podría decir que estos son los actores privados, no el gobierno – pero en el paraíso de camaradas – siendo Putin un capitalista, ésta es una distinción no tiene sentido.

En cierto nivel, los motivos del Sr. Trump no deberían importar. Deberíamos estar horrorizados ante el espectáculo de un candidato principal del partido sugiera como por casualidad que podría abandonar a los aliados de los estadounidenses – al igual que debemos horrorizarnos cuando ese mismo candidato sugiere que podría hacerse el Galés con las obligaciones financieras estadounidenses . Pero hay algo muy extraño e inquietante que está pasando aquí , y que no debe ser ignorado.

http://www.nytimes.com/2016/07/22/opinion/donald-trump-the-siberian-candidate.html?_r=0

033.- La Corte pela el cobre –  María Isabel Rueda

Ese fenómeno pone en riesgo la democracia, especialmente cuando se ejerce directamente.

17 de julio de 2016.- No me gustaba toda la ley de equilibrio de poderes. Era peligroso que para la necesaria eliminación de la reelección presidencial en Colombia, se le colgara una reformita al Poder Judicial, hasta dejarla convertida en un árbol de Navidad condenado a no ver el 24 de diciembre. Ya quedó claro que no lo verá.
Es impúdico que los magistrados de esta Corte Constitucional, varios investigados por sobornos, venta de tutelas y por grabar en secreto conversaciones (métodos mafiosos), no se hubieran declarado impedidos para tumbar una reforma que establecía un sistema efectivo para investigarlos y juzgarlos. Por eso, por decencia, la constitucionalidad de esta reforma la debió haber resuelto un grupo de conjueces no impedidos. Sobre todo en el caso de la presidenta de la Corte, María Victoria Calle, cuyo esposo, el exconsejero de Estado Gustavo Gómez, lideró hasta manifestaciones en la plaza de Bolívar contra la reforma de equilibrio de poderes.

Pero lo que más ofende son los argumentos utilizados por los honorables magistrados.

La figura de la “sustitución de la Constitución” se la inventó la Corte Constitucional para secuestrar el poder constituyente, de manera que hoy no solo ellos opinan sobre los vicios de forma, función que le atribuyó la Constitución del 91, sino también, y cada vez con mayor frecuencia, a través del callejón furtivo que se fabricó con la teoría de la “sustitución de la Constitución”. Examinan y tumban reformas porque consideran que tienen vicios “de competencia”. ¿De cuándo acá se atribuyen una función que no tienen? Los guardianes de la Constitución se apoderaron de ella.

En el fallo dicen que el equilibrio de poderes les “viola la independencia judicial”. ¿Cómo puede ser que un magistrado o un fiscal tenga más garantías juzgado por los políticos que por un órgano independiente, judicial, técnico, de su misma jerarquía, que creaba la reforma bajo el nombre de Tribunal de Aforados?

En un párrafo, la Corte pela el cobre y confiesa por qué: “El congresista puede considerar que existen fuertes pruebas contra un alto dignatario, pero estar convencido de que su destitución puede tener efectos catastróficos para el país y por ello, consultando el bien común, opinar y votar a favor del investigado”. Que, traducido, significa que la Comisión de Acusación de la Cámara es garantía de total impunidad de las malas conductas en que pueden incurrir estos funcionarios. Que delincan, porque tumbarlos es peor. Como el 8.000 con Samper.

Y qué contradicciones en las que incurre la Corte Constitucional en este fallo. Al tiempo que rechaza el control político del Congreso, para que los investiguen y los juzguen sí prefieren a los políticos. Pero depende. Montealegre nunca acudió al llamado de los parlamentarios para que explicara los algoritmos de 4.000 millones de la Springer.

Pero eso no es todo. ¿Cómo puede ser sustitución de la Constitución la segunda reelección de Uribe, pero la primera no? ¿Cómo puede ser sustitución de la Constitución incorporar en carrera a unos pobres funcionarios públicos que llevan años en interinidad, a la administración pública?

Y al revés: ¿cómo puede no ser sustitución de la Constitución un plebiscito que rebaja caprichosamente el umbral? ¿Cómo puede no sustituir la Constitución una justicia paralela a la constitucional, que solo juzgará a determinadas personas? ¿No sustituye la Constitución que el Presidente legisle? ¿O que el Congreso no cumpla debates reglamentarios? ¿O que se dicten reformas constitucionales desde La Habana? La Corte Constitucional tiene bajo llave la posibilidad de reformar la Constitución. Y esa llave no la entrega sino cuando le llegan las instrucciones de los que está tratando de complacer.

Pero, en cambio, sí es sustitución de la Constitución que al Fiscal y a los magistrados los investiguen sus pares.
Como me dijo un querido amigo: tenemos problemas demasiado grandes, para una corte tan chiquita.

Entre tanto… Ya no necesitan explosivos. Ni granadas. Ni AK-47. Solo una multitud y un camión. ¿A qué mundo nos estamos dirigiendo?

. http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/la-corte-pela-el-cobre-maria-isabel-rueda-columnista-el-tiempo/16646979

032.-Las facilidades del nominado – Paul Krugman

El Partido Republicano es una máquina que proporciona al 1% más rico grandes beneficios después de impuestos

Hace un par de semanas, Paul Ryan, el presidente de la Cámara de Representantes, medio presentó un plan de asistencia sanitaria y un plan fiscal. Digo “medio” porque en ninguno de los dos se ofrecían los detalles suficientes para hacer cualquier tipo de análisis cuantitativo. Pero quedaba claro que estas últimas propuestas de Ryan seguían la misma línea general que todas las demás propuestas que ha hecho: enormes subvenciones fiscales para los ricos, combinadas con drásticos pero menores recortes de las ayudas a los pobres, y la afirmación de que todo ello reducirá de alguna manera el déficit presupuestario gracias a medidas adicionales sin especificar.

Con todo lo que está pasando, esta última entrega de ryanonomía ha llamado poco la atención. Sin embargo, un grupo que sí se ha fijado en ella ha sido Fix the Debt [Arregla la deuda], un colectivo no partidista que protesta por el déficit y que antes tenía bastante influencia en Washington. De hecho, Fix the Debt ha publicado una declaración, pero no, como cabría esperar, de condena hacia Ryan por hacer propuestas que incrementarían el déficit. No, en la declaración lo elogian. “Nos preocupa que las políticas del plan puedan no cuadrar”, reconocen, pero a continuación declaran que “damos la bienvenida a este proyecto”.

Y ahí, en miniatura, está la historia de cómo Estados Unidos ha acabado con alguien como Donald Trump de supuesto candidato republicano y posible futuro presidente. Todo se reduce a los facilitadores, y a los facilitadores de los facilitadores. En cierto sentido, todo lo que ha hecho Trump es canalizar el racismo que siempre ha formado parte de nuestra vida política —es, literalmente, tan típicamente estadounidense como la tarta de manzana— y unirlo a la vena autoritaria que también ha acechado siempre tras las normas democráticas. Pero hay una razón por la que estas tendencias están lo bastante concentradas en el Partido Republicano como para que el trumpismo haya triunfado en las primarias: una estrategia política cínica que la cúpula del partido sigue desde hace décadas.

Por decirlo sin rodeos, el Partido Republicano moderno es, en esencia, una máquina diseñada para proporcionar al 1% más rico unos beneficios elevados después de deducidos los impuestos. Fíjense en Ryan: ¿alguna vez se ha mostrado mínimamente dispuesto, por la razón que sea, a hacer que los ricos paguen ni tan siquiera diez centavos más de impuestos? Todo se reduce a hacer que los acomodados se sientan cómodos. Pero no hay muchos votantes a los que les interese ese objetivo. Así que el partido ha prosperado políticamente sacando provecho de la hostilidad racial, algo que lleva décadas alentando de forma no muy discreta.

En estos días, al expresidente George W. Bush se le trata como a un estadista veterano, demasiado caballeroso para respaldar a alguien como Donald Trump (pero recuerden, es el que utilizó el anuncio de Willie Horton). Mitt Romney también se está quedando al margen (pero no tuvo reparo alguno en aceptar el apoyo de Trump cuando el ahora candidato era famoso por su rabiosa negativa a admitir la ciudadanía estadounidense del presidente Obama). Y Ryan, tras fingir brevemente que le preocupaba el fenómeno de Trump, actúa ahora como un auténtico perro de presa en nombre del candidato. Después de todo, el plan fiscal de Trump sería un enorme regalo para los ricos, mientras que Hillary Clinton seguramente mantendría la considerable subida de impuestos del Presidente Obama a las rentas más altas, y trataría de incrementarla aún más.

No digo que todos los republicanos destacados sean racistas; la mayoría de ellos probablemente no lo sea, aunque Trump seguramente sí. Lo que pasa es que, mientras iban en pos de sus objetivos económicos —intereses de clase, en realidad—, han estado dispuestos a actuar como facilitadores, a convertir su partido en un refugio para los prejuicios. Y la consecuencia es una base republicana sorprendentemente racista, con un gran número de votantes que cree que Obama es musulmán y otras cosas (unas bases que esperan la llegada de un candidato dispuesto a decir claramente lo que la institución republicana daba a entender mediante insinuaciones).Pero hay aquí un elemento más decisivo: no habríamos llegado a este punto si tanta gente de fuera del Partido Republicano —en concreto, periodistas y centristas autoproclamados — no se hubiese negado a admitir lo que estaba pasando.

A los analistas políticos que intentaron hablar de la transformación del Partido Republicano, como Norman Ornstein del Instituto Empresarial Estadounidense, se los condenó de hecho a años de ostracismo. En cambio, lo respetable y lo “equilibrado” era fingir que ambos partidos eran simétricos, hacer la vista gorda ante el cinismo del proyecto republicano moderno. Lo que me lleva de nuevo a Ryan, líder de facto de su partido antes del trumpapocalipsis. ¿Cómo llegó a ocupar esa posición? No fue inspirando en las bases un profundo sentimiento de lealtad, sino consiguiendo un tratamiento increíblemente favorable por parte de periodistas y centristas deseosos de demostrar su bipartidismo encontrando a un republicano serio y honrado al que elogiar (o, al menos, a alguien capaz de interpretar de forma convincente ese papel en la televisión). Y, como pone de manifiesto la reciente declaración de Fix the Debt, la charada continúa.

La cuestión es que esta especie de falso equilibrio es verdaderamente perjudicial. Los poderes establecidos republicanos han facilitado directamente que se desaten las fuerzas que han encumbrado a Trump; pero mucha gente influyente de fuera del Partido Republicano les ha facilitado las cosas a esos facilitadores. Y aquí nos tienen ahora.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía.

http://economia.elpais.com/economia/2016/07/08/actualidad/1467987323_089114.html

031.-Corte suprema deja firme condena por lozas contra exdirector del IDU

Corte Suprema deja en firme condena contra exdirector del IDU, Andrés Camargo

Fue sentenciado a cinco años de cárcel por las irregularidades que rodearon los contratos de relleno fluido para la Fase I de TransMilenio. Se ordena su captura.

TRANSMILENIO

22 JUN 2016 .-La Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia dejó en firme la condena de cinco años de prisión en contra del exdirector del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), Andrés Camargo Ardila por su responsabilidad en las irregularidades que rodearon la celebración de contratos para las losas en la primera fase de TransMilenio durante la primera administración de Enrique Peñalosa como alcalde de Bogotá.

Este pronunciamiento se hizo tras atender la orden de la Corte Constitucional que le ordenó a la Sala de Casación Penal revisar el proceso penal contra Camargo Ardila. En el debate jurídico el alto tribunal rechazó el recurso de casación presentado por la defensa del exfuncionario y dejó en firme el fallo emitido en agosto de 2013 por la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá.

Camargo, quien recuperó su libertad el pasado mes de octubre, fue sentenciado por el delito de celebración de contrato sin el cumplimiento de requisitos legales por las falencias que rodearon la celebración y ejecución del polémico contrato de relleno fluido para las losas del sistema masivo de transporte, las cuales presentaron fallas a los pocos meses de su instalación en el año 2000.

En la decisión emitida este miércoles el alto tribunal consideró que Camargo Ardila no evitó un resultado típico (la violación de los principios de planeación y responsabilidad en materia de contratación administrativa) teniendo la capacidad, los medios de control y el conocimiento de la situación para evitarlo. (Ver Revive el caso Andrés Camargo)

En este sentido considera que desde su cargo fue el encargado de dar apertura al proceso de licitación pese a que no se habían elaborado los diseños suficientes para iniciar la referida obra, una de la más importantes de la época. (Ver Procuraduría le solicitó a la Corte Suprema absolver al exdirector del IDU, Andrés Camargo)

Permitiendo así la modificación del material de relleno fluido en el pliego de condiciones, tanto en su calidad de resistencia como en las áreas en las cuales iba a aplicarse. Y siempre estuvo al tanto de tales incidencias, bien sea por las reuniones de la Junta Directiva, o por la información directa que recibía de sus subalternos.

Estas acciones condujeron a daños graves en la adecuación de la autopista Norte para el proyecto TransMilenio superiores a los 108 mil millones de pesos. Afectando así el bien jurídico de la administración pública y del bienestar de los bogotanos que sufrieron las falencias. (Ver Corte Constitucional ordena revisar proceso contra exdirector del IDU, Andrés Camargo)

Para la Fiscalía General el entonces director del IDU incurrió en fallas en el proceso de contratación de la troncal de TransMilenio al seleccionar el denominado ‘relleno fluido’ el cual presentó fraccionamiento al poco tiempo de su instalación pese a que el convenio contractual afirmaba que tenía una garantía de 10 años. Esto obligó al Distrito a invertir 23.400 millones de pesos para reparar 4.834 losas.

Para el ente investigador en la celebración de este contrato se presentaron evidentes irregularidades puesto que la empresa seleccionada no contaba con la experiencia ni con los requerimientos exigidos para la realización de dicha obra. En su defensa Camargo indicó que no tuvo participación directa en la celebración de este contrato puesto que el mismo fue avalado por la junta directiva.

http://www.elespectador.com/noticias/judicial/corte-suprema-deja-firme-condena-contra-exdirector-del-articulo-639366

 030.- El miedo y el ‘Brexit’ –   Paul Krugman

Hay que estar muy seguro de que la UE es irreformable como para irse. Yo no lo estoy

jun 2016.- Todavía faltan cuatro meses y medio para las elecciones presidenciales. Pero este jueves hay una votación que podría ser tan importante para el futuro del mundo como lo que suceda en Estados Unidos: el referéndum británico sobre la permanencia en la Unión Europea.

Por desgracia, esta votación es una elección entre lo malo y lo peor; la pregunta es cuál es cuál.

No me andaré con evasivas: yo votaría por la permanencia. Lo haría siendo plenamente consciente de que la UE tiene graves problemas de funcionamiento y da pocas muestras de reformarse. Pero la salida de Gran Bretaña —el Brexit— probablemente empeoraría la situación, no solo para Gran Bretaña, sino para Europa en general.

El planteamiento económico básico está claro: el Brexit empobrecería a los británicos. No conduciría necesariamente a una guerra comercial, pero sin duda perjudicaría al comercio entre la isla y el resto de Europa, lo que reduciría la productividad y los ingresos. Mis cálculos aproximados, que coinciden en líneas generales con otros, indican que Gran Bretaña acabaría siendo alrededor de un 2% más pobre que si se quedase, prácticamente para siempre. Eso es un gran revés.

También existe el riesgo, más difícil de cuantificar, de que elBrexit perjudique a la City de Londres —el homólogo británico de Wall Street—, que es una gran fuente de exportaciones e ingresos. Así que los costes podrían ser considerablemente mayores.

¿Y qué hay de las advertencias sobre que la salida desencadenaría una crisis financiera? Ese es un temor exagerado. Gran Bretaña no es Grecia: tiene su propia moneda y toma dinero prestado en esa moneda, de modo que no corre el riesgo de que el pánico bancario desate el caos monetario. Durante las últimas semanas, la probabilidad de que gane el “no” a la UE ha aumentado de manera clara, pero los tipos de interés británicos han bajado, no subido, siguiendo los pasos del descenso global de la rentabilidad. Aun así, desde el punto de vista económico, la salida de la UE parece una mala idea.

Es cierto que algunos defensores del Brexit afirman que la salida de la UE daría a Gran Bretaña libertad para hacer cosas maravillosas, como liberalizar los mercados y dar rienda suelta a su magia, lo que conduciría a un crecimiento espectacular. Lo siento, pero eso no es más que vudú envuelto en la bandera de Reino Unido; es la misma fantasía sobre el libre mercado que ha resultado ilusoria en todo lugar y momento.

No, ese argumento económico es todo lo sólido que puede llegar a ser. ¿A qué se debe, entonces, mi tono pesimista respecto a la permanencia?

En parte, la respuesta radica en que las repercusiones de la salida de la UE serían dispares: Londres y el sureste de Inglaterra se verían muy perjudicados, pero es probable que la salida condujese a una libra más débil, lo que de hecho ayudaría a algunas de las antiguas regiones industriales del norte.

Sin embargo, es más importante la triste realidad de la UE que Gran Bretaña dejaría atrás. El llamado proyecto europeo empezó hace más de 60 años y, durante muchos de ellos, ha sido una fuerza tremendamente beneficiosa. No solo ha fomentado el comercio y contribuido al crecimiento económico; también ha sido un baluarte de paz y democracia en un continente con una historia terrible.

Pero la UE de hoy es la tierra del euro, un gran error agravado por la insistencia de Alemania en convertir la crisis causada por la moneda única en una historia moralizante sobre pecados (de otros, por supuesto) que deben expiarse mediante recortes presupuestarios de consecuencias catastróficas. Gran Bretaña tuvo la sensatez de conservar su libra, pero no escapa a otros problemas que desbordan a Europa, en particular la instauración del libre tránsito sin un Gobierno común.

Se puede argumentar que los problemas causados, por ejemplo, por los rumanos que usan el Servicio Nacional de Salud se han exagerado y que los beneficios de la inmigración superan con creces esos costes. Pero resulta difícil defender ese argumento ante una ciudadanía descontenta por los recortes de los servicios públicos (especialmente cuando los expertos proeuropeos tienen tan poca credibilidad).

Porque eso es lo más frustrante de la UE: parece que nadie admite nunca los errores ni aprende de ellos. Si hay algún examen de conciencia en Bruselas o Berlín en relación con la terrible trayectoria económica de Europa desde 2008, es muy difícil verlo. Y siento cierta solidaridad por los británicos que ya no quieren estar vinculados a un sistema que rinde tan pocas cuentas, aunque la salida tenga un alto precio económico.

La pregunta, sin embargo, es si las cosas mejorarían algo porque los británicos votaran a favor de marcharse. Podría funcionar como una saludable voz de alarma que por fin saque a las élites europeas de su complacencia y las lleve a hacer reformas. Pero me temo que, en realidad, empeoraría la situación. Los fracasos de la UE han provocado un aterrador auge del nacionalismo reaccionario y racista; pero, muy probablemente, el Brexit daría aún más poder a esos movimientos, tanto en Gran Bretaña como en el resto de Europa.

Es evidente que puedo equivocarme respecto a estas consecuencias políticas. Pero también es posible que mi frustración por la reforma europea sea exagerada. La cosa es que, como señala Simon Wren-Lewis, de Oxford, Gran Bretaña seguirá teniendo la opción de salir de la UE en el futuro si ahora vota por quedarse, mientras que la salida no tendrá vuelta atrás. Para defender el Brexit, hay que estar muy, muy seguro de que Europa no tiene solución.

Así que yo votaría por la permanencia. No habría alegría en ese voto. Pero hay que tomar una decisión, y es la conclusión a la que he llegado.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía.
© The New York Times Company, 2016.
Traducción de News Clips.

http://economia.elpais.com/economia/2016/06/17/actualidad/1466173066_065746.html

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

029.- El ID que se comió el planeta – Paul Krugman

11 jun 2016.-  El Consejo en Defensa de los Recursos Naturales, uno de los grupos ambientalistas más influyentes de EE. UU., hizo su primera adhesión presidencial en la historia, a Hillary Clinton. Eso significó disparar la pistola una semana antes con respecto a su inevitable designación como la probable nominada demócrata, pero salta a la vista que el Fondo de Acción NRDC está impaciente por seguir con la elección general.

Y no es difícil ver por qué: en este punto, la personalidad de Donald Trump pone en peligro a todo el planeta.

Estamos en un momento peculiar: si continúan las políticas actuales, la perspectiva para el cambio climático nunca ha sido peor, pero las opciones para alejarse de la destrucción nunca se han visto mejor. Todo depende de quién termine ocupando la Casa Blanca durante los próximos años.

¿Recuerdan los alegatos diciendo que el calentamiento global había hecho una pausa, que las temperaturas no habían subido desde 1998? Ese siempre fue un argumento estúpido, pero, en cualquier caso, ahora ya fue disipado por una serie de nuevos récords de temperatura y una proliferación de otros indicadores que, tomados en conjunto, cuentan una aterradora historia de inminente desastre.

El acelerado progreso tecnológico en energía renovable está convirtiendo en tonterías —o quizá debería decir, más tonterías— otro mal argumento en contra de la acción climática, el alegato de que nada puede hacerse con respecto a emisiones de gases de invernadero sin paralizar la economía. La energía solar y eólica se están volviendo más baratas cada año, y crecen incluso sin incentivos para alejarse de combustibles fósiles. Si se proveen esos incentivos, una revolución energética estaría justo a la vuelta de la esquina.

Así que estamos en un estado en el que hay cosas terribles en perspectiva, pero se pueden evitar con medidas relativamente modestas, políticamente factibles. Quizá usted quiera una revolución, pero no necesitamos una para salvar al planeta. Todo lo que haría falta es que EE. UU. ponga en marcha el plan de energía limpia de la administración Obama y otras acciones —que ni siquiera requieren de nueva legislación, solo de una Suprema Corte que no se interpondrá en su camino— para seguir con el rol que tomó en el acuerdo de París del año pasado, guiando al mundo de manera integral hacia marcadas reducciones de emisiones.

¿Qué pasa si el próximo presidente es un hombre que no cree en la ciencia del clima, o efectivamente en hechos inconvenientes de cualquier tipo?

La hostilidad republicana a la ciencia del clima y la acción climática suele atribuirse a la ideología y al poder de intereses especiales, y ambos seguramente desempeñan papeles de importancia. Los fundamentalistas del libre mercado prefieren rechazar la ciencia a reconocer que hay alguna vez casos en que es necesaria la regulación gubernamental. En el ínterin, comprar políticos es una inversión de negocios bastante buena para magnates del combustible fósil como los hermanos Koch.

Sin embargo, siempre había tenido la sensación de que había un tercer factor, que es esencialmente sicológico. Hay algunos hombres —casi siempre son hombres— que se enfurecen ante cualquier sugerencia de que deben renunciar a algo que quieren, por el bien común. Con frecuencia, la ira es desproporcionada al sacrificio; por ejemplo, conservadores prominentes sugiriendo violencia en contra de funcionarios gubernamentales porque no les gusta el desempeño del detergente exento de fosfato. Sin embargo, la ira de contaminadores no gira en torno al pensamiento racional.

Lo cual nos lleva al probable candidato republicano a la Presidencia, quien encarna el ID conservador de tiempos modernos en su forma más desnuda, despojado de los disfraces que los políticos suelen usar para ocultar sus prejuicios y hacerlos parecer respetables.

Trump odia la protección ambiental, en parte, por las razones usuales. Sin embargo, hay una capa adicional de veneno en sus posturas a favor de la contaminación que es tanto personal como alucinantemente mezquina.

Por ejemplo, él ha denunciado repetidamente restricciones enfocadas a proteger la capa de ozono —una de las grandes historias de éxito de la política global para el ambiente— porque, alega, son la razón de que su aerosol para el cabello no funcione tan bien como solía. No estoy inventando esto.

También es un amargo enemigo de la energía eólica. Le gusta hablar sobre cómo turbinas de viento matan aves, que a veces lo hacen, pero no más que edificios altos; sin embargo, todo parece indicar que su verdadera motivación es la ira en torno a infructuosos intentos por bloquear una granja eólica frente a la costa, cerca de uno de sus campos de golf.

Además, si se interpone evidencia en su egocentrismo, no tiene importancia. Hace poco les aseguró a diferentes públicos que no hay sequía en California, que los funcionarios solo se han negado a abrirle al agua.

Sé cuán ridículo suena eso. ¿Puede realmente el planeta estar en peligro debido a que un tipo rico se preocupa por su peinado? Sin embargo, los republicanos están marchando alrededor de este tipo justamente como si él fuera un candidato normal. Y si los demócratas no se reúnen de la misma forma, quizá pudiera llegar a la Casa Blanca.

© 2016 New York Times News Service

http://www.elespectador.com/opinion/el-id-se-comio-el-planeta

027.-La nueva era del monopolio – Joseph E. Stiglitz

27 mayo 2016.- La batalla contra el poder atrincherado no sólo es una batalla por la democracia, sino también por la eficiencia y la prosperidad compartida.

Durante 200 años, ha habido dos escuelas de pensamiento sobre qué es lo que determina la distribución de los ingresos –y sobre cómo funciona la economía. Una, que surge de los pensamientos de Adam Smith y los economistas liberales del siglo XIX, se centra en los mercados competitivos.

La otra —consciente de la forma como el liberalismo de Smith conduce a una rápida concentración de la riqueza y el ingreso— toma como punto de partida la tendencia sin restricciones que tienen los mercados para dirigirse hacia el monopolio. Es importante entender ambas escuelas debido a que nuestros puntos de vista sobre las políticas gubernamentales y las desigualdades existentes se moldean según cuál de las dos escuelas de pensamiento cada uno de nosotros cree que es la que proporciona una mejor descripción de la realidad.

Para los liberales del siglo XIX, y para sus acólitos de estos últimos días, debido a que los mercados son competitivos, los rendimientos que reciben los individuos se relacionan con sus contribuciones sociales –con su “producto marginal”, en el lenguaje de los economistas. Los capitalistas son recompensados por ahorrar en lugar de consumir –por su abstinencia, en palabras de Nassau Senior, uno de mis predecesores en la Cátedra Drummond de Economía Política en la Universidad de Oxford. Las diferencias en los ingresos en aquel entonces se relacionaban con la propiedad de los “activos” –capital humano y financiero. Los académicos que estudiaban la desigualdad, por lo tanto, se centraban en los factores determinantes de la distribución de los activos, incluyendo cómo estos se transmitían de generación en generación.

La segunda escuela de pensamiento toma como punto de partida “el poder”, incluyendo la capacidad para ejercer control monopólico o, en el caso de los mercados de trabajo, para hacer valer la autoridad sobre los trabajadores. Los académicos en esta área se han centrado en lo que da lugar al poder, cómo se mantiene y cómo se fortalece, y otras características que pudiesen impedir que los mercados sean competitivos. El trabajo sobre la explotación que emerge de las asimetrías de información es un ejemplo importante.

En Occidente, en la época posterior a la Segunda Guerra Mundial, la escuela liberal de pensamiento fue la escuela dominante. No obstante, a medida que la desigualdad se ampliaba y las preocupaciones sobre la misma crecían, esta escuela basada en la competencia y que visualiza los rendimientos individuales en términos de producto marginal, pierde cada vez más su capacidad para explicar cómo funciona la economía. Por lo tanto, hoy en día, la segunda escuela de pensamiento se encuentra en ascenso.

Al fin de cuentas, los grandes bonos que se pagaron a los directores ejecutivos cuando ellos conducían a sus empresas a la ruina y a la economía al borde del colapso son difíciles de conciliar con la creencia de que los pagos que reciben los individuos tienen algo que ver con su contribución social. Por supuesto, históricamente, la opresión de grandes grupos –esclavos, mujeres y minorías de diversos tipos– se presentan como casos evidentes en los que las desigualdades son el resultado de las relaciones de poder, y no de los rendimientos marginales.

En la economía de hoy, muchos sectores –telecomunicaciones, televisión por cable, buscadores digitales, seguros de salud, productos farmacéuticos, agronegocios y muchos más– no se pueden entender mirándolos a través de la lente de la competencia. En estos sectores, la competencia que existe es oligopólica, no es la competencia “pura” que se describe en los libros de texto. Se puede definir a unos pocos sectores como sectores “definidores de precios”; las empresas son tan pequeñas que no tienen ningún efecto sobre el precio de mercado. La agricultura es el ejemplo más claro, pero la intervención gubernamental en el sector es enorme, y los precios no se establecen, primordialmente, a través de las fuerzas del mercado.

El Consejo de Asesores Económicos (CEA) del presidente estadounidense Barack Obama, dirigido por Jason Furman, ha intentado calcular la magnitud del aumento en la concentración de mercado y algunas de sus implicaciones. En la mayoría de las industrias, de acuerdo con el CEA, las métricas estándar muestran grandes –y en algunos casos, dramáticos– aumentos en la concentración de mercado. El porcentaje de participación en el mercado de los depósitos de los diez primeros bancos, por ejemplo, aumentó de un nivel aproximado del 20% al 50% en tan sólo 30 años, entre 1980 y 2010.

Parte del aumento en el poder de mercado viene como resultado de cambios en la tecnología y la estructura económica: considere las economías en red y el crecimiento de las industrias del sector de servicios a nivel local. Una parte de dicho aumento de poder se debe a que las empresas –Microsoft y las compañías farmacéuticas son buenos ejemplos– han aprendido de mejor manera la forma de erigir y mantener barreras de ingreso, a menudo con el apoyo de fuerzas políticas conservadoras que justifican la laxa imposición de legislación antimonopólica y el fracaso en la imposición de limitaciones al poder de mercado basándose en el razonamiento que indica que los mercados son competitivos “naturalmente”. Otra parte del mencionado aumento refleja el abuso descarado y el apalancamiento de dicho poder de mercado a través de procesos políticos: los grandes bancos, por ejemplo, presionaron al Congreso de Estados Unidos mediante acciones de lobby para que modifique o derogue legislación que separa la banca comercial de otras áreas de las finanzas.

Las consecuencias se pueden evidenciar en los datos, que muestran un aumento de la desigualdad en todos los niveles, no sólo a lo largo del espectro de los individuos, sino también a lo largo y ancho de las empresas. El informe del CEA señaló que “las empresas que están en el 90 percentil ven rendimientos sobre sus inversiones en capital que son más de cinco veces la mediana. Este ratio estaba más próximo a dos veces la mediana sólo hace un cuarto de siglo atrás”.

Joseph Schumpeter, uno de los grandes economistas del siglo XX, argumentó que uno no debe preocuparse por el poder del monopolio: los monopolios sólo llegarían a ser temporales. Se daría una feroz competencia por el mercado y esta competencia sustituiría la competencia en el mercado y se garantizaría que los precios se mantuvieran competitivos.

Mi propio trabajo teórico ya tiempo atrás mostró los defectos en el análisis de Schumpeter, y ahora los resultados empíricos proporcionan una fuerte confirmación. Los mercados de hoy en día se caracterizan por la persistencia de elevadas ganancias monopolistas.

Las implicaciones de esto son profundas. Muchas de las suposiciones acerca de la economía de mercado se basan en la aceptación del modelo competitivo, con rendimientos marginales conmensurados a las contribuciones sociales. Este punto de vista ha dado lugar a dudas acerca de la intervención oficial: si los mercados son fundamentalmente eficientes y justos, es poco lo que incluso el mejor de los gobiernos podría hacer para mejorar la situación. Pero si los mercados se basan en la explotación, la lógica que justifica una actitud laissez-faire desaparece. En efecto, en ese caso, la batalla contra el poder atrincherado no sólo es una batalla por la democracia, sino también por la eficiencia y la prosperidad compartida.

* Premio Nobel de Economía 2001

© Project Syndicate 1995–2016

http://www.elespectador.com/opinion/nueva-era-del-monopolio

026.- Un poder imperial en la cuesta abajo – Los desafíos de 2016  – Noam Chomsky, Tom Dispatch

Introducción de Tom Engelhardt

El otro día cogí un ajado ejemplar del estante “El lector de Chomsky” de mi biblioteca. Hojeando algunos ensayos de la época de la guerra de Vietnam que nombraba aquel libro en rustica publicado en 1987 recordé al joven Tom Engelhardt, que en la segunda mitad de los sesenta del siglo XX estaba realizando una sorprendente transformación: la que iba desde el sueño de servir a su gobierno hasta oponerse a él. Los escritos de Noam Chomsky tuvieron algo que ver con esa transformación.

Me detuve en su escalofriante ensayo de 1970After Pinkville, que recuerdo haberlo leído apenas se publicó (‘Pinkville’ [Villa Rosada], que connotaba la influencia comunista, era la expresión de la jerga militar utilizada para nombrar la aldea donde tuvo lugar la infame masacre de My Lay). No era el primer ensayo de Chomsky que leía. Este honor le podría corresponder a The Responsibility of Intellectuals [La responsabilidad de los intelectuales, en castellano, 1969], que él escribió en 1966 (“La responsabilidad de los intelectuales es hablar la verdad y poner al descubierto las mentiras, Lo menos que puede decirse de esto es que parece ser toda una perogrullada; sin embargo no lo es. Para el intelectual moderno no es algo tan obvio”).

After Pinkville todavía permanece muy vívido en mi conciencia, desde el momento en que una creciente sensación de horror provocada por una remota guerra estadounidense, que iba siendo cada vez menos ajena y más bruta,l me lanzó al activismo contra la guerra. Sus primeras frases continúan yendo al corazón de las cosas: “Es importante entender que la masacre de la población rural de Vietnam y su forzado desplazamiento no es un subproducto fortuito de la guerra. Antes bien, es la esencia misma de la estrategia de Estados Unidos”. Después de que él lo escribiera, Chomsky colocaría la matanza indiscriminada de unos 500 vietnamitas –hombres, mujeres y niños– en el penoso contexto de los mayores crímenes de la época. Tal vez sea notable que ninguno de ellos pareció ocasionar demasiada preocupación (en EEUU). Solo se trataba de la acción de una compañía de soldados medio locos que fue vista como un escándalo y una desgracia para Estados Unidos. Ciertamente, habría sido un escándalo nacional –si asumiéramos esa posibilidad– solo si hubieran sido llevados a los tribunales, aunque no lo fueran quienes habían creado y aceptado la atrocidad con la que aquellos habían contribuido con un detalle: apenas algunos centenares más de vietnamitas asesinados”.

Tantas décadas después, todo esto sigue siendo penosamente familiar. En parte debido a la naturaleza de nuestro momento mediático, continuamos absortos frente al televisor mirando los espantosos actos cometidos contra europeos y estadounidenses. Aun así, la ‘preocupación’ por lo que ha hecho Estados Unidos en nuestras lejanas guerras –desde el asesinato de civiles en bodas, funerales y ceremonias conmemorativas hasta la voladura de hospitales, secuestros e incluso el asesinato de prisioneros, los ataques con drones tan ‘quirúrgicos’ y ‘precisos’ que cientos de personan son asesinados a pesar de que hayan sido solo unos pocos los seleccionados oficialmente para morir– parece haber desaparecido en acción desde hace mucho tiempo. Al contrario de lo que fue en la época de la guerra de Vietnam, “nada de esto”, para citar a Chomsky, “parece que preocupe mucho”. Ciertamente.

No obstante, hay excepciones; permitidme que mencione una de ellas. Cincuenta años después, Noam Chomsky sigue escribiendo con la misma escalofriante elocuencia sobre la versión actualizada de la guerra contra el terror de esta pesadilla estadounidense. Su ‘preocupación’ no ha quedado atrás, algo que es imposible de dejar pasar en su nuevo libro, Who Rules the World? [¿Quién gobierna el mundo (N. del T.)], que se ocupa, entre otras cosas, de lo que en tiempos de la guerra de Vietnam podría haberse llamado ‘la arrogancia del poder’. En momento en que el avión de bombardeo preferido en Vietnam, el B-52, vuelve a ser utilizado en la guerra contra el Estado Islámico [en adelante, Daesh], él también ha vuelto a la acción. A continuación, la primera parte de un resumen de su libro sobre el poder de Estados Unidos y el mundo.

* * *

Amos de la humanidad (Parte 1)*

Generalmente, cuando preguntamos “¿Quien gobierna el mundo?”, lo hacemos en el marco de la convención estándar de que los actores de los asuntos internacionales son países, sobre todo las grandes potencias y pensamos en sus decisiones y en la relación existente entre esas decisiones. Esto no está mal. Pero estaría mejor que recordáramos que este nivel de abstracción puede ser también muy engañoso.

Por supuesto, las naciones tienen una compleja estructura interna, y las opciones y las decisiones de sus líderes políticos están intensamente influidas por la concentración interna del poder, mientras que la población está a menudo marginada. Esto es así incluso en las sociedades más democráticas; obviamente, en las que no lo son. No podemos llegar a una comprensión realista de quién gobierna el mundo si ignoramos a los “amos de la humanidad”, como los llamó Adam Smith: en su tiempo, los comerciantes y los dueños de las fábricas de Inglaterra; en el nuestro, los conglomerados multinacionales, las mayores instituciones financieras, los imperios de la venta al por menor y otros por el estilo. Aun así, según Smith, también es sensato prestar atención a la “maldad máxima” a la que se consagran los “amos de la humanidad”: “Todo para nosotros y nada para el pueblo”, una doctrina también conocida como lucha de clases, una lucha cruda e incesante, frecuentemente unilateral, en gran parte en detrimento del pueblo del país del que se hable y del mundo.

En el orden global contemporáneo, las instituciones de los amos detentan un enorme poder, no solo en el escenario internacional sino también en el interior de su país, en las que confían para proteger su poder y proporcionar apoyo económico con una gran variedad de medios. Cuando pensamos en el papel de los amos de la humanidad, nos referimos a las prioridades del estado policial de este momento, como el Acuerdo TransPacífico (TPP) uno de los acuerdos reivindicativos de los derechos de los inversores mal llamados “de libre comercio” en la propaganda y los comentarios. Aparte de los cientos de abogados corporativos y los lobbistas que se ocupan de redactar los detalles decisivos, se negocian en secreto. El objetivo es su aprobación en el mejor estilo stalinista con procedimientos de ‘vía rápida’ diseñados para impedir la discusión y permitir solo la opción por sí o por no (o sea, sí). En general, sus diseñadores lo hacen bastante bien. El pueblo llano es algo meramente incidental, con las consecuencias que es posible anticipar.

La segunda superpotencia

Los programas neoliberales de la pasada generación concentraron la riqueza y el poder en unas poquísimas manos y debilitaron el funcionamiento de la democracia, igualmente originaron oposición, sobre todo en América latina pero también en los centros del poder mundial. La Unión Europea (UE), una de las iniciativas más prometedoras del tiempo posterior a la Segunda Guerra Mundial se ha tambaleado debido a las consecuencias de las rigurosas políticas de ajuste durante un periodo recesivo, condenadas incluso por los economistas del Fondo Monetario Internacional (si no por los mismos actores políticos del FMI). La democracia ha quedado mal parada con el traspaso de la toma de decisiones a la burocracia de Bruselas y los bancos del norte de Europa; su sombra se proyecta sobre las deliberaciones.

Los partidos de la corriente dominante han perdido seguidores rápidamente en beneficio de la izquierda y la derecha. El director ejecutivo del grupo de investigación EuropaNova, con sede en París, atribuye el generalizado desencanto a “un clima de resentida impotencia a medida que el poder real para determinar los acontecimientos se ha trasladado de los líderes políticos (que, en principio al menos, están sujetos a la política democrática) al mercado, las instituciones de la UE y las corporaciones”, en un todo de acuerdo con la doctrina neoliberal. Un proceso muy similar está produciéndose en Estados Unidos, por más o menos las mismas razones; una cuestión relevante y preocupante no solo para EEUU sino también, dado el poder que este detenta, para el resto del mundo.

La creciente oposición contra el asalto neoliberal pone de relieve otro aspecto crucial de esta convención estándar: deja a un lado al público, que con frecuencia considera inaceptable la condición de mero ‘espectador’, en lugar de ‘participante’, que se le asigna en la teoría democrática legal. Esta desobediencia siempre ha inquietado a las cases dominantes. Si nos atenemos a la historia de Estados Unidos, George Washington veía al pueblo común que formaba la milicia que él debía comandar como “una gente excesivamente sucia y asquerosa [que muestra] una inexplicable estupidez en las clases más bajas”.

En su magnífico análisis de las insurgencias –desde la “insurgencia estadounidense” hasta la contemporánea en Afganistán e Iraq– Violent Politics, William Polk llega a la conclusión de que el general Washington “estaba tan ansioso por deshacerse [de los combatientes que despreciaba] que estuvo muy cerca de perder la Revolución”. Ciertamente, “en realidad, eso podría haber sucedido” si Francia no hubiese intervenido masivamente y “salvado la Revolución”, que hasta entonces había sido ganada por las guerrillas –a quienes hoy llamaríamos “terroristas”– mientras que el ejército de Washington, al estilo del británico, “era derrotado una y otra vez y casi pierde la guerra”.

Un rasgo común de las insurgencias exitosas, escribe Polk, es que una vez que se disuelve el apoyo popular tras la victoria, el liderazgo reprime al “pueblo sucio y asqueroso” que realmente ganó la guerra mediante la lucha de guerrillas y el terror debido al temor de que este pueblo pueda desafiar sus privilegios de clase. El deprecio de las elites hacia “las clases más bajas” ha tomado variadas formas con el transcurso de los años. En los últimos tiempos, una expresión de ese desdén es el llamamiento a la pasividad y la obediencia (la “moderación democrática”) por parte de los internacionalistas liberales que reaccionaron ante las peligrosas consecuencias democratizadoras de los movimientos populares de los sesenta del pasado siglo.

Algunas veces, los países consienten en atender a la opinión pública provocando la furia de los centros de poder. En caso paradigmático fue el de 2003, cuando la administración Bush invitó a Turquía para que se uniera a la coalición que invadió Iraq. El 85 por ciento de los turcos se opuso a ello y, para asombro y horror de Washington, el gobierno turco adoptó el punto de vista de la población. Turquía fue amargamente condenada por su defección y comportamiento irresponsable. El subsecretario de Defensa Paul Wolfowitz, nombrado por la prensa el “idealista en jefe” de la administración reprendió a los militares turcos por haber permitido la inconducta del gobierno y exigió un pedido de disculpas. La prensa, imperturbable por esta y muchas otras muestras de nuestro legendario “anhelo de democracia”, continuó con sus comentarios laudatorios en favor del presidente George W. Bush por su dedicación a la “promoción de la democracia; algunas veces lo criticó por haber pensado –ingenuamente– que un poder exterior pudiera imponer a otros sus anhelos democráticos.

La opinión pública turca no estuvo sola. La oposición a la agresión de Estados Unidos e Inglaterra en el mundo fue abrumadora. Según las encuestas, el respaldo a los planes bélicos de Washington apenas alcanzó al 10 por ciento fuera donde fuese. La oposición realizó grandes manifestaciones de protesta en todo el mundo, también en Estados Unidos; probablemente, fue la primera vez en la historia que una agresión imperial era cuestionada con tanta fuerza antes incluso de que se iniciara oficialmente. En la portada del New York Times, el periodista Patrick Tyler informó de que “es posible que todavía queden dos superpotencias en el mundo: Estados Unidos y la opinión pública mundial”.

Una manifestación de protesta sin precedentes en Estados Unidos fue la de quienes décadas antes habían condenado la agresión de las guerras estadounidenses en Indochina y cuya protesta alcanzó un nivel importante de influencia, incluso aunque fuese demasiado tarde. Hacia 1967, cuando el movimiento pacifista había cobrado una fuerza significativa, el historiador y especialista en Vietnam Bernard Fall advirtió de que “Vietnam, como la entidad cultural e histórica que es… está amenazada de extinción… mientras la campiña se muere acosada por los golpes de la mayor maquinaria militar jamás lanzada contra una zona de esta extensión”.

Pero el movimiento por la paz y contra la guerra se había convertido en una fuerza que no podía ser ignorada. Tampoco lo podía ser cuando Ronald Reagan llegó a la Oficina Oval resuelto a lanzar un asalto contra América Central. Su administración imitó al milímetro los pasos que John F. Kennedy había dado 20 años antes cuando desencadenó la guerra contra Vietnam del Sur, pero tuvo que retroceder ante la vigorosa protesta pública que había faltado en los sesenta del pasado siglo. El ataque fue suficientemente atroz. Sus víctimas aún están recuperándose. Pero lo que pasó a Vietnam del Sur y más tarde a toda Indochina, donde “la segunda superpotencia” impuso sus límites, fue incomparablemente peor.

Es frecuente que se sostenga que la enorme oposición pública a la invasión de Iraq no tuvo consecuencias. Esto me parece equivocado. Una vez más, a invasión fue suficientemente horrorosa y las secuelas absolutamente grotescas. Aun así, podrían haber sido mucho peores. El vicepresidente Dick Cheney, el secretario de Defensa Donald Rumsfeld y el resto de los altos funcionarios de la administración Bush nunca habrían contemplado siquiera el tipo de medidas que el presidente Kennedy había adoptado 40 años antes sin una protesta importante.

Un poder occidental bajo presión

Por supuesto, hay mucho más que decir sobre los factores que inciden en la determinación de la política de un país que son dejados a un lado si adoptamos la convención estándar que supone que los países son los actores de los asuntos internacionales. Pero con una advertencia de ningún modo trivial como es esta, permitidnos que de todas maneras la adoptemos, al menos como una primera aproximación a la realidad. Entonces, la cuestión de quién gobierna el mundo nos conducirá inmediatamente a asuntos tales como el surgimiento de China en el poder mundial y el reto que esto representa para Estados Unidos y el ‘orden mundial’, la nueva guerra fría que se cuece a fuego lento en la Europa del Este, la Guerra Global contra el Terror, la hegemonía de Estados Unidos, la decadencia estadounidense y una variedad de consideraciones similares.

Los desafíos planteados por el poder de Occidente en el comienzo de 2016 están muy bien resumidos dentro del marco convencional por Gideon Rachman, columnista jefe de asuntos internacionales del Financial Times, de Londres. Empieza con una mirada general a la imagen del orden mundial: “Sin cesar desde el final de la Guerra Fría, la abrumadora supremacía del poder militar estadounidense ha sido el elemento central de la política internacional”. Eso es particularmente crítico en tres regiones: el Este de Asia, donde “… la marina de Estados Unidos se ha acostumbrado a considerar el Pacífico como un ‘lago estadounidense’”; Europa, donde la OTAN –es decir, Estados Unidos, a cargo de un sorprendente 75 por ciento del gasto militar de la Organización– “garantiza la integridad territorial de sus estados miembros”; y Oriente Medio, donde la existencia de enormes bases navales y aéreas de Estados Unidos “tranquiliza a los amigos e intimida a los rivales”.

El problema actual del orden mundial, continúa Rachman, es que “esos órdenes destinados a la seguridad están hoy siendo desafiados en las tres regiones” debido a la intervención rusa en Ucrania y Siria y debido a que China está convirtiendo sus mares territoriales junto al lago estadounidense en “aguas claramente en discusión”. La cuestión fundamental de las relaciones internacionales, entonces, es si acaso Estados Unidos “aceptaría que otras potencias importantes tengan ciertas zonas de influencia en su vecindad”. Rachman piensa que sí debería, tanto por razones de “difusión del poder económico en todo el mundo como por simple sentido común”.

Para mayor seguridad, existen formas de mirar al mundo desde distintos puntos de vista. Pero permitámosno atenernos a estas tres regiones que, con toda seguridad son muy importantes.

Los desafíos de hoy en día: Asia del Este

Comencemos por el “lago estadounidense”. Es posible que algunas cejas se arqueen con la información de mitad de diciembre de 2015 de que un bombardero B-52 de Estados Unidos en misión de rutina en el mar Meridional de China cruzó, sin proponérselo, el límite de dos millas marinas de una isla artificial construida por China, dijeron funcionarios de Defensa, empeorando una situación de división ya de por sí caliente entre Washington y Beijing”. Quienes están familiarizados con los nefastos acontecimientos de los setenta del siglo pasado, en la época de las armas nucleares, saben muy bien que este tipo de incidentes son los que a menudo acercaron peligrosamente el mundo a la ignición de una guerra nuclear que sería la última. No es necesario ser partidario de las acciones provocativas y agresivas chinas en el mar Meridional de China para percibir que en el incidente no estuvo implicado un bombardero chino con capacidad nuclear en el mar Caribe ni frente a las costas de California, zonas en la que China no pretende establecer un “lago chino”. Afortunadamente para el mundo.

Los líderes chinos comprenden muy bien que las rutas comerciales marítimas de su país están rodeadas de potencias hostiles desde Japón hasta el estrecho de Malacca y más allá, todas ellas respaldadas por abrumadoras fuerzas militares de Estados Unidos. Por consiguiente, China está expendiéndose hacia el oeste con cuantiosas inversiones y cuidadosos movimientos en pro de la integración. En parte, esos desarrollos están dentro del marco de la Organización de Cooperación de Shanghai (SCO, por sus siglas en inglés), que incluye a los países de Asia Central y Rusia, y pronto a India y Pakistán, junto con Irán en calidad de observador, un estatus que le ha sido negado a Estados Unidos, al que además se le pidió que cierre todas las bases militares en la región. China está construyendo una versión modernizada de las antiguas ‘rutas de la seda’, con la intención no solo de integrar la región a la zona de influencia china sino también de llegar a Europa y las zonas de producción petrolífera de Oriente Medio. Está destinando enormes cantidades de dinero a la creación de un sistema asiático integrado de energía y comercio con extensos ferrocarriles de alta velocidad y oleoductos.

Uno de los componentes del programa es una carretera que atreviese las cordilleras más altas del mundo hasta llegar al puerto de Gwadar, Pakistán –desarrollado por China– que protegerá las cargas marítimas de crudo de posibles interferencias de Estados Unidos. El programa también puede –así lo esperan en China y Pakistán– estimular el desarrollo industrial pakistaní, de lo que no se ha ocupado Estados Unidos a pesar de la importante ayuda militar; esto podría incentivar también la represión del terrorismo local, un tema muy serio para China en la provincia occidental de Xinjiang. Gwadar formará parte del ‘collar de perlas’, es decir, las bases construidas en el litoral del océano Índico para fines comerciales pero potencialmente también para uso militar, con la expectativa de que China sea un día capaz de proyectar poder hasta el golfo Pérsico por primera vez en tiempos modernos.

Todos estos movimientos siguen siendo inmunes al aplastante dominio militar de Washington, a menos que se produjera una guerra nuclear de aniquilación de la que Estados Unidos sería una víctima más.

En 2015, China también creó el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB, por sus siglas en inglés) del que es el principal accionista. En su inauguración –junio de 2015– participaron 56 países, entre ellos varios aliados de Estados Unidos, como Australia y Gran Bretaña, además de otros que lo hicieron desafiado los deseos de Washington. Estados Unidos y Japón no estuvieron presentes. Algunos analistas creen que el nuevo banco podría convertirse en un competidor de las instituciones nacidas en Bretton Woods (el FMI y el Banco Mundial), en las que EEUU mantiene el poder de veto. Existen también ciertas expectativas de que el SCO podría con el tiempo convertirse en el equivalente de la OTAN.

Los desafíos de hoy en día: Europa del Este

Si giramos la vista hacia la segunda región, la Europa oriental, hay una crisis cocinándose en la frontera entre los países de la OTAN y Rusia. No se trata de un asunto menor. En su esclarecedor y acertado estudio académico de la región,Frontline Ukraine: Crisis in the Borderlands , Richard Sakwa –con toda verosimilitud– escribe que “la guerra ruso-georgiana de agosto de 2008 fue en realidad la primera ‘guerra para parar la expansión de la OTAN’: la segunda, sería la crisis de Ucrania. No está claro si la humanidad sobreviviría a una tercera”.

Occidente ve que la ampliación de la OTAN como algo benigno. Lógicamente, Rusia, junto con buena parte del Sur Global, tiene un parecer distinto, como también lo tienen prominentes analistas occidentales. George Kennan advirtió tempranamente de que la ampliación de la OTAN “es una trágica equivocación”; a él se unieron importantes personalidades políticas de Estados Unidos en una carta abierta a la Casa Blanca describiéndola como un “error político de proporciones históricas”.

La actual crisis tiene sus orígenes en 1991, en coincidencia con el final de la Guerra Fría y el derrumbe de la Unión Soviética. Había entonces dos visiones contrapuestas de un nuevo sistema de seguridad y economía en Eurasia. En palabras de Sakwa, una visión era la de una “‘Europa ampliada’ alrededor del centro representado por la UE, pero cada vez más colindante con la seguridad euro-atlántica y la comunidad política; en el otro lado, estaba la idea de una ‘Europa mayor’, una visión de una Europa continental extendiéndose desde Lisboa a Vladivostok, con múltiples centros –entre ellos Bruselas, Moscú y Ankara–, pero con el propósito común de superar las divisiones que desde siempre han atormentado el continente”.

El líder ruso Mikhail Gorvachov fue el principal proponente de la ‘Europa mayor’, un concepto que también tenía raíces europeas en el gaullismo y otras iniciativas. Sin embargo, según Rusia se venía abajo debido a las devastadores reformas de los mercados en los noventa del siglo pasado, la visión fue difuminándose. Solo fue rescatada cuando Rusia empezó a recuperarse y a buscar un sitio en el escenario mundial bajo Vladimir Putin quien, junto con su colega Dmitry Medveded, llamó repetidamente a la “unificación geopolítica de todos los componentes de la ‘Gran Europa’, desde Lisboa a Vladivostok, para crear una auténtica ‘asociación estratégica’”. Estas iniciativas fueron “recibidas con cortés desdén”, escribe Sakwa, y vistas como “poco más que un restablecimiento encubierto de la ‘Gran Rusia’, realizado con furtividad”, y un esfuerzo por “meter una cuña” entre América del Norte y Europa occidental. Esos asuntos conectan con los temores reinantes durante los primeros años de la Guerra Fría, los temores de que Europa pudiera convertirse en una “tercera fuerza” independiente tanto de las mayores como de las menores superpotencias y promover vínculos más estrechos con las segundas (tal como puede verse en laOstpolik de Willy Brandt y otras iniciativas).

La respuesta occidental al derrumbe de Rusia fue el triunfalismo. Fue saludado como si marcara “el fin de la historia”, la victoria final de la democracia occidental capitalista, casi como si Rusia debiera ser instruida para que regresase a su estatus anterior a la Primera Guerra Mundial, como si fuera una virtual colonia económica de Occidente. La ampliación de la OTAN empezó de inmediato, violando garantías expresadas verbalmente a Gorbachov acerca de que las fuerzas de la OTAN no se moverían “ni una pulgada hacia el este”, después de que él accediera a que una Alemania unificada pudiera convertirse en miembro de la organización atlántica, una notable concesión a la luz de la historia. Esa discusión se limitó a Alemania Oriental. La posibilidad de que la OTAN se expandiera más allá de Alemania no se discutió –ni siquiera privadamente– con Gorbachov.

Muy pronto, la OTAN empezó a moverse más lejos, justo hasta la frontera rusa. La misión general de la organización fue modificada oficialmente hasta convertirse en un mandato para proteger “infraestructura esencial” del sistema mundial de la energía, rutas de navegación, oleoductos y gasoductos, lo que le concedió una zona de operaciones que abarcaba todo el planeta. Más aún, gracias a una decisiva revisión occidental de la ahora ampliamente promocionada doctrina de la “responsabilidad de proteger”, absolutamente diferente de la versión oficial de Naciones Unidas, ahora la OTAN solo puede ser una fuerza de intervención si lo hace a las órdenes de Estados Unidos.

Rusia está particularmente preocupada por los planes de expansión de la OTAN en Ucrania. Esos planes fueron articulas explícitamente en la cumbre de la OTAN de abril de 2008 realizada en Bucarest, cuando se les prometió a Georgia y Ucrania la posibilidad de integrarse en la organización atlántica. El discurso no tenía ambigüedad alguna: “La OTAN da la bienvenida a las aspiraciones euro-atlánticas de Ucrania y Georgia respecto de la incorporación en la OTAN”. Con la victoria de los candidatos pro-occidentales de la “Revolución Naranja” en 2004, el representante del departamento de Estado Daniel Fried se apresuró a acudir allí para “recalcar el apoyo estadounidense a las aspiraciones de Ucrania respecto de la OTAN y el euro-atlantismo”, como reveló una información de Wikileaks.

Las preocupaciones rusas son comprensibles. Son esbozadas por el académico especialista en relaciones internacionales John Mearsheimer en el principal periódico del establishment Foreing Affairs, quien escribe que “la raíz de la crisis actual (relacionada con Ucrania) es la ampliación de la OTAN y la dedicación de Washington a la causa de sacar a Ucrania de la órbita moscovita e integrarla a Occidente”, algo que es visto por Putin como “una amenaza directa al corazón de los intereses rusos”.

“¿Quién puede reprochárselo?”, pregunta Mearsheimer, señalando que “A Washington quizá no le guste la posición de Moscú, pero debería entender la lógica que hay tras de ella”. Eso no debería ser tan difícil. Después de todo, como cualquiera lo sabe, “Estados Unidos no tolera que grandes potencias distantes desplieguen fuerzas militares en cualquier sitio del hemisferio occidental, mucho menos en sus fronteras”.

De hecho, la posición de Estados Unidos es mucho más fuerte. No tolera lo que oficialmente recibe el nombre de “rebeldía exitosa” en la Doctrina Monroe de 1823, que declaraba (pero todavía no ha podido implementar) el control estadounidense del hemisferio. Así, un pequeño país que lleva adelante y con éxito semejante acto de rebeldía puede ser sometido a “los terrores de la Tierra” y a un aplastante bloqueo, como sucede con Cuba. No es necesario que nos preguntemos cómo habría reaccionado Estados Unidos de haberse unido los países latinoamericanos al Pacto de Varsovia y de haber existido planes para que México y Canadá también se unieran a ese Pacto. El mero atisbo de la primera tentativa en esa dirección habría “terminado con extremos perjuicios”, para utilizar la jerga de la CIA.

Como en el caso de China, no hay por qué ver con simpatía las acciones y las motivaciones de Putin para entender la lógica que hay tras ellas, tampoco para darse cuenta de la importancia de comprender esa lógica en lugar de lanzar imprecaciones contra ella. Como en el caso de China, hay demasiado en juego, incluso cosas tan importantes –literalmente– como la supervivencia.

Los desafíos de hoy en día: el mundo islámico

Giremos ahora hacia la tercera región de las principales preocupaciones, el mundo (en buena parte) islámico, que es también el escenario de la Guerra Global Contra el Terror (GWOT, por sus siglas en inglés) declarada por George W. Bush en 2001 después de los ataques terroristas del 11-S –en beneficio de la exactitud, debería decirse re-declarada–. La GWOT fue declarada por la administración Reagan desde su primer día con una enfebrecida retórica sobre la “plaga propagada por unos depravados que se oponen a la propia civilización” (tal como lo describió Reagan) y un “regreso a la barbarie en la era moderna” (según las palabras de su secretario de Estado, George Shultz). Silenciosamente, la primera GWOT fue retirada de la historia. Se convirtió muy rápidamente en una asesina y destructiva guerra terrorista que asoló América Central, el sur de África y Oriente Medio, cuyas nefastas repercusiones llegan hasta nuestros días, entre ellas la condena de Estados Unidos por parte del Tribunal Internacional de Justicia (desestimada por Washington). Sea cual sea el acontecimiento, no se trata de la historia apropiada para la Historia, por lo tanto ya no existe.

El éxito de la versión Bush-Obama de la GWOT puede evaluarse perfectamente mediante el examen directo. Cuando se declaró la guerra, los objetivos terroristas se limitaban a los existentes en un rincón del Afganistán tribal. Estaban protegidos por afganos que, en su mayor parte, no los podían ver o los despreciaban profundamente, pero se atenían a los códigos tribales de la hospitalidad, unos códigos que desconcertaban a los estadounidenses cuando algunos campesinos pobres se negaban a entregar a Osama bin Laden por la astronómica –para los campesinos– suma de 25 millones de dólares”.

Hay buenas razones para creer que una acción policial bien implementada, o incluso unas negociaciones diplomáticas serias con el Talibán, podrían haber puesto en manos de Estados Unidos a los sospechosos de los crímenes del 11-S para llevarles a los tribunales y condenarles. Pero ese tipo de opciones no estaba en consideración. En lugar de ello, la elección pensada fue la violencia a gran escala, no con el objetivo de destruir al Talibán (eso llegó más tarde) sino para dejar en claro el desdén estadounidense respecto a cualquier ofrecimiento que aquel hiciese de una posible extradición de bin Laden. Hasta qué punto eran serios esos ofrecimientos, no lo sabemos, ya que la posibilidad de que fuesen explorados nunca fue contemplada.

O tal vez, Estados Unidos solo estuviera tratando de “mostrar músculo, apuntarse una victoria e intimidar a todo el mundo en el planeta. A ellos no les importa el sufrimiento de los afganos ni cuánta gente perderíamos”. Esta es la opinión del muy respetado líder anti-Talibán Abdul Haq, uno de los numerosos críticos que condenaron la campaña estadounidense de bombardeo aéreo lanzada en octubre de 2001 por tratarse de “un gran retroceso” en sus esfuerzos para acabar con el Talibán desde dentro, un objetivo que ellos veían al alcance de la mano. Este parecer ha sido confirmado por Richard A. Clarke, director del Grupo de Seguridad y Contraterrorismo de la Casa Blanca con el presidente George W. Bush cuando se formularon los planes de ataque contra Afganistán. Tal como Clarke describe la reunión, cuando informó de que el ataque violaría la ley internacional, “el presidente gritó en la pequeña sala de conferencia: ‘No me importa lo que dicen los picapleitos internacionales; nosotros vamos a patear unos cuantos culos’”. El ataque también fue duramente cuestionado por la mayor organización de ayuda que trabajaba en Afganistán, que advirtió de que había millones de personas al borde de la muerte por hambre y de que las consecuencias podían ser horrendas.

Las consecuencias para la pobre Afganistán de años después todavía necesitan ser reconsideradas.

El mazazo siguiente fue para Iraq. La invasión anglo-estadounidense, totalmente desprovista de un pretexto creíble, es el crimen más importante del siglo XXI. La invasión llevó a la muerte a cientos de miles de personas en un país en el que la sociedad civil ya había sido devastada por las sanciones de Estados Unidos y Gran Bretaña, unas sanciones que fueron vistas como “genocidas” por los dos distinguidos diplomáticos encargados de administrarlas; ambos renunciaron por esta razón. La invasión produjo también millones de refugiados, destruyó la mayor parte del país y dio lugar a un enfrentamiento entre sectas que continúa desgarrando Iraq y toda la región. Es asombroso que en ciertos círculos informados y progresistas de nuestro mundillo cultural, intelectual y moral, esa invasión pueda ser llamada –con toda frivolidad– “la liberación de Iraq”.

Algunas encuestas del Petágono y el ministerio británico de Defensa revelaron que apenas el 3 por ciento de los iraquíes pensaba que el papel de Estados Unidos en Oriente Medio tenía alguna legitimidad, menos del 1 por ciento creía que las fuerzas de la “coalición” (EEUU-Inglaterra) eran útiles para su seguridad y el 80 por ciento se oponía a la presencia de fuerzas de la coalición en su país; la mayoría de estos últimos apoyaban los ataques a las tropas aliadas. Afganistán había quedado tan destruido que la posibilidad de realizar un sondeo confiable era algo impensable, pero hay indicios de que también algo parecido podía ser cierto allí. Sobre todo en Iraq, Estados Unidos sufrió una grave derrota, abandonó los objetivos oficiales que le llevaron a la guerra y dejó el país bajo la influencia del único victorioso: Irán.

La maza también golpeó en otros sitios, particularmente en Libia, donde los tres poderes imperiales tradicionales (Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos) trabajaron para aprobar la resolución 1973 del Consejo de Seguridad e inmediatamente la violaron, convirtiéndose en la fuerza aérea de los rebeldes libios. La consecuencia fue el debilitamiento de cualquier posibilidad de arreglo negociado y pacífico; el gran aumento de las bajas (que se multiplicaron al menos por 10, según el politólogo Alan Kuperman); una Libia en ruinas y en manos de las milicias de combatientes; y, más recientemente, la provisión al Daesh de una base desde la cual puede extender el terror. Algunas propuestas diplomáticas bastante sensatas de la Unión Africana, que en principio habían sido aceptadas por la Libia de Muammar al Gadaffi, fueron ignoradas por el triunvirato imperial, como lo consigna el especialista en África Alex de Waal. Gracias a un enorme flujo de armas y yihadistas, el terror y la violencia se ha extendido desde el oeste de África hacia el Levante, mientras los ataques de la OTAN, a su vez, han puesto en marcha una avalancha de refugiados de África hacia Europa.

Otro triunfo más de una “intervención humanitaria”; como el largo y espantoso historial lo revela, no es algo insólito: apenas un regreso a los orígenes de hace 400 años.

Traducción del inglés para Rebelión de Carlos Riba García.

https://www.rebelion.org/noticia.php?id=212351

* Esta es la primera de dos notas de que consta el trabajo; una selección extraída del nuevo libro de Noam Chomsky, Who Rules the World? (Metropolitan Books, the American Empire Project, 2016). La Parte 2 será publicada próximamente. (N. del T.)

Noam Chomsky es profesor emérito en el Departamento de Lingüística y Filosofía del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Es colaborador habitual de TomDispatch; entre sus libros más recientes están Hegemony or Survival y Failed States. Su sitio web es www.chomsky.info.

http://www.tomdispatch.com/post/176137/tomgram%3A_noam_chomsky%2C_the_challenges_of_2016/#more   https://www.rebelion.org/noticia.php?id=212351

025.-Desmonte de la integración regional de A.L. – Emir Sader*

13/05/2016.- El ministro de economía de Argentina, Alfonso Prat-Gay, ha declarado que los cambios políticos en Brasil son “una buena oportunidad para refundar el Mercosur”. La coincidencia de gobiernos que plantean el restablecimiento del modelo neoliberal, con su política de apertura de los mercados y reacercamiento con los países del Norte, especialmente con los EEUU, posibilitaron promover el desmonte de los procesos de integración regional.

Esos procesos han tenido un momento decisivo cuando EEUU y Brasil estaban listos para concluir el proyecto del ALCA, que transformaría al continente en una inmensa área de libre comercio, comandada por la economía norteamericana. Sería la extensión hacia toda la región de lo que se estaba poniendo en práctica en México. (Los balances de los 20 años del Tratado entre EEUU, Canadá y México han revelado ser altamente negativos para este último. Era lo que nos aguardaba.)

La victoria de Lula en 2002 ha permitido que Brasil rompiera con ese proyecto, bajo la dirección de Celso Amorim en la política externa brasileña y abriera el camino hacia el fortalecimiento de los procesos de integración existentes y hacia la construcción de otros espacios de integración. Fue así que del fortalecimiento del Mercosur se avanzó hacia la fundación de Unasur, con su Consejo Suramericano de Defensa, el Banco del Sur, entre otros organismos, y que desembocara en la Celac, que cerraba definitivamente con la vigencia de la Doctrina Monroe, para que América Latina y el Caribe tuvieran finalmente un organismo propio de integración, separada de la OEA, donde la presencia de EEUU y Canadá descaracterizaban esa integración.

Nunca EEUU habían estado tan aislados en el continente como han estado hasta aquí en este siglo. Al mismo tiempo, América Latina había cambiado su inserción internacional, especialmente los países que han empezado a salir del modelo neoliberal. La prioridad de esos países pasó a ser la integración regional y el intercambio Sur-Sur y no los Tratados de Libre Comercio con los EEUU.

Esa nueva inserción ha permitido una integración más grande entre nuestras economías, a la vez que nos permitió resistir en mejores condiciones a los impactos de la prolongada y profunda crisis recesiva internacional.

El intercambio regional, la intensificación del comercio con China y la extensión y profundización del mercado interno de consumo popular fueron claves en esa resistencia a la recesión, que en otras condiciones nos habría llevado a la peor recesión de nuestra historia.

El cambio de gobierno en Argentina y ahora en Brasil es la oportunidad tan aguardada por los EEUU para la ruptura de su aislamiento en América Latina. El viaje de Obama a Argentina y su identificación con el proyecto neoliberal del gobierno Macri revela los objetivos centrales de EEUU en la región. El silencio cómplice de Obama respecto al golpe en Brasil confirma el regocijo de Washington con esa posibilidad.

La declaración del ministro de economía de Argentina coincide con las posiciones del nuevo ministro de relaciones exteriores de Brasil, conocido por sus citicas a la política exterior brasileña. Su obsesión con la entrega del petróleo brasileño a las grandes empresas petrolíferas internacionales ha llevado a José Serra, candidato a la presidencia de Brasil en el 2010, a realizar una reunión que debiera haber sido clandestina, con representantes de las más grandes empresas internacionales de petróleo, en Foz de Iguazú, prometiendo entregarles el proyecto del Pre-sal.

¿Qué significaría “refundar el Mercosur”?  La derecha siempre ha querido, sin terminar con el Mercosur, abrir espacios para acuerdos bilaterales de libre comercio con los EEUU. Este es el objetivo central de esa “refundación”.  Por ahora, se anuncia el rebajamiento del perfil del Mercosur, con la agilización de los acuerdos con la Unión Europea y de intercambios con la Alianza para el Pacifico. Pero la firma de acuerdos bilaterales con EEUU es el objetivo mayor de esa llamada refundación.

Sería el comienzo del desmonte de los procesos de integración regional, debilitando al Mercosur, a Unasur y a Celac. La estrecha alianza entre los gobiernos de Brasil y de Argentina, establecida por Lula y por Néstor Kirchner, y continuada por Dilma y por Cristina, fue el eje a partir del cual esos procesos de integración se han desarrollado. Ahora se trataría de, a partir de la reversión de los gobiernos de esos países, revertir ese proceso, promoviendo un nuevo proceso de norteamericanización de la región, con un cerco todavía más grande a países como Venezuela, Bolivia y Ecuador.

Esa reversión conservadora depende de la fuerza que pueda tener el gobierno golpista brasileño. Por el momento, parece no disponer fuerza suficiente para un período largo y grandes trasformaciones. De ahí la importancia todavía más grande de la lucha de resistencia de los brasileños en la conquista de nuevas elecciones, que deslegitimen definitivamente el gobierno de Temer y permitan al pueblo brasileño volver a definir su destino democráticamente, incluida la inserción internacional de Brasil, entre la integración regional y el intercambio Sur-Sur o el viejo destino de “patio trasero” del Imperio.

– Emir Sader, sociólogo y científico político brasileño, es coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ).

http://www.alainet.org/es/articulo/177453

Brasil, fin de una era

La separación de Dilma Rousseff del poder va más allá del maquillaje de cuentas.

La presidenta Dilma Rousseff no ha robado, no ha sido salpicada por los escándalos de corrupción que golpean a su país, ni tampoco –que se sepa– ha espiado a sus enemigos o ha cometido violaciones de los derechos humanos. Más aún, 54 millones de votos respaldaron su reelección.

Sin embargo, este jueves fue apartada del poder por 180 días, y será sometida a un juicio político de destitución por un Senado que tiene al 80 por ciento de sus integrantes en investigaciones que van desde corrupción hasta inasistencia alimentaria. Su delito: maquillaje de cuentas públicas, que es, a juicio de ella, una falta administrativa menor, que además han practicado sus predecesores, sin que fueran considerados criminales.

Pero, y acá viene la fatal paradoja, su gobierno ha sido sacudido semana tras semana por los más pavorosos escándalos de corrupción, que han envuelto a miembros de su más cercano entorno político, entre ellos su mentor, el carismático Luiz Inácio Lula da Silva. A esto se añadió que la que en su mejor momento fue la sexta economía mundial va rumbo al desbarrancadero, con una contracción del 3,8 por ciento al cierre del año pasado, con un desempleo del 10,9, con una inflación del 9,28, y sin buenas perspectivas. La popularidad de Dilma apenas si llega al 10 por ciento. El hecho de que los mercados cerraran al alza cuando el proceso contra ella daba un paso más muestra con quién está el establecimiento.

Así que si queremos buscar las razones que desembocaron en la suspensión de la mandataria, hay que sumar todo pero, sin duda, escarbar más en estas cifras que en el relato oficial del ‘impeachment’. Hay que analizar más las razones por las cuales un importante porcentaje de los 30 millones de brasileños que el modelo Lula sacó de la pobreza y pasaron a la clase media están hoy en franco regreso a su estado inicial. Detenerse en una matriz que brilló mientras el precio internacional de las materias primas empujaba los programas sociales, pero que nunca se preparó para la inevitable llegada de las vacas flacas. Entender, como una lección que taladra las certezas de los populismos latinoamericanos actuales, que aunque el asistencialismo ayuda como medida de choque, a largo plazo se vuelve insostenible si no se da un salto en el modelo productivo.

Y aquí es donde aparece la figura de Temer, el sucesor. Siendo un político de bajo perfil, hábil componedor de alianzas y fórmula vicepresidencial de Dilma, se alejó del Gobierno cuando el barco empezó a hacer agua. Ese cambio de bando marcó el destino de la presidenta, lo que no significa que se haya conjurado una crisis, sino que quizás se hayan abierto otras muchas: Temer tiene un proceso por falsificación de cuentas en la campaña presidencial del 2014.

En lo internacional, es un golpe más para la izquierda latinoamericana y un aliado menos para el presidente Maduro.

Temer será un presidente en remojo y con poco tiempo. Si su ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, no da con el chiste de hacer reflotar las finanzas, el transatlántico brasileño podría buscar otro capitán o forzar nuevas elecciones. Nunca como ahora la frase acuñada en la campaña presidencial de Bill Clinton en 1992 tuvo tanto sentido en Brasil: “Es la economía, estúpido”.

http://www.eltiempo.com/opinion/editorial/brasil-fin-de-una-era-editorial-el-tiempo-13-de-mayo-de-2016/16590581

024.- El Banco de la República se raja – Bernardo García

Da grima Leer el Informe del Banco sobre la deuda externa/ y repasar su colección de cuadros estadísticos de la deuda colombiana según países de origen, según departamentos, según plazos, según sectores privados, según sectores públicos y una enorme frecuencia de mención de la deuda con relación al PIB. Más bien debían ilustrar con cifras y gráficos, la relación entre deuda externa y las exportaciones con reintegro. Si estas caen y la deuda crece, entonces se podría dudar sobre las perspectivas de liquidez y solvencia sostenible. Pero faltan datos y sobre desidia bien paga.

Todos saben, desde los años cincuenta y los primeros pasos del Fondo Monetario Internacional, que la deuda externa no se paga con pedazos de PIB, sino con exportaciones. Dos cosas que no se parecen. El entonces muy famoso economista del FMI, Jacques Polak, inclusive llega a formular modelos en los que articula una política económica que practica la disciplinada costumbre de invertir 30% de los préstamos en sectores que produzcan divisas, 40% en sectores neutrales frente a la Balanza de Pagos y 30% en sectores con efecto importador. Fórmula mágica que demostraba que el FMI de entonces, era muy cauto con el futuro flujo de pagos y servicios financieros/exportaciones. Banquero previsivo.

Más tarde, la Cepal con ánimo regulador para evitar las frecuentes y desastrosas crisis de Balanza de Pagos, propuso unos indicadores contables y preventivos, tales como capacidad de importar y capacidad de pago. Práctica que fue bastante difundida en la década de los sesentas. En cambio ahora, en tiempos del reino de las finanzas y los bancos, el fraude y la laxitud en el endeudamiento externo, goza de respetados honores los “magos de las finanzas”. Veamos:

1) En el masudo informe estadístico y analítico, en una sola ocasión se atreven a anotar: “El flujo de pagos de la deuda y sus servicios financieros llegó al 23% de las exportaciones”. Háganme el favor, señores, ¿de qué exportaciones hablan? ¿Exportaciones fob-Dane, con todas las minero petroleras que no reintegran dólares por expresa exención del Estatuto Cambiario? ¿O se trata de las exportaciones de la Balanza de Pagos, con algunas correcciones sobre cifras del Dane? ¿O se trata de las exportaciones con reintegro cash de las divisas, de la balanza cambiaria + cuentas de compensación?

Las diferencias entre esa jugarreta de cifras no especificadas es muy grande. El flujo de pagos de la deuda y sus servicios financieros puede haber cruzado hace tiempo la línea roja del 30%, si la medición se hace sobre exportaciones con reintegro cash, que es lo que cuenta. Con esas ancestrales mañas estadísticas, como le sucedió a Grecia y a Argentina hace unos años, cuando lo advierten, la soga ya está en el cuello.

Para que los analistas de Banco recuerden y practiquen, adiciono algunas referencias a modelos que sacaron a flote a las exportaciones reintegradas cash, como punto de referencia del endeudamiento,. No es justo endeudarse para amortiguar golpes fiscales como en acaecido con la caída de los precios del petróleo (que sí paga impuestos, regalías y pago de servicios laborales y públicos). ¿En emergencias el Banrepública no podría acudir unánime para prestarle al gobierno? ¿O es que tampoco pueden? Tampoco es justo endeudarse para amamantar a los importadores excesivos con capitales golondrina, manteniendo diferenciales altos en la tasa de interés.  Cuenta corriente en déficit progresivo como en los años noventa de la grave crisis. Las graves chambonerías menguarían si empiezan por iluminarse con el brasileño Simonsen y diseñar informes menos estadísticos y más analíticos en sustancia

SIMONSEN, Mario Henrique (1985): “The Developing-Country Debt Problem”, in Gordon W. SMITH and John T. CUDDINGTON (eds.): International Debt and the Developing Countries. The World Bank, Washington,D.C.

BACHA, Edmar (1986): “Crecimiento con oferta limitada de divisas: una revaluación del modelo de dos brechas”, en Edmar BACHA: El milagro y la crisis. Economía brasileña y latinoamericana, Fondo de Cultura Económica, México.

BHADURI, Amit (2001): “On the Viability of External Debt”, en Kazimierz LASKI (ed.): External Constraints on Sustainable Growth in Transition Countries, Working Paper Nº 19, Vienna Institute for International Economic Studies, setiembre.

FRENKEL, Roberto (2001): “Reflexiones sobre el financiamiento del desarrollo”, en Revista de la CEPAL, Nº 74, Comisión Económica para América Latina, Santiago de Chile, agosto.

http://www.banrep.gov.co/economia/pli/bdeudax_t.pdf

023.- Medidas contra la fuga de capitales  – Joseph E. Stiglitz

Los países en desarrollo deben seguir trabajando para atravesar por una importante desaceleración este año. De acuerdo con el informe de la ONU Situación y perspectivas de la economía mundial 2016, el crecimiento de estos países solamente llegó a un promedio del 3,8% en 2015, la tasa más baja desde la crisis financiera mundial del año 2009 y que sólo se iguala, en este siglo, a la tasa del año 2001, que fue un año en el que primó la recesión. Además, es importante tomar en cuenta que la desaceleración en China y las recesiones profundas en Brasil y la Federación de Rusia sólo explican parte de la amplia caída del crecimiento.

Es cierto, la demanda descendente de China con respecto a los recursos naturales (la misma que da cuenta de casi la mitad de la demanda mundial de metales básicos) ha tenido mucho que ver con las fuertes caídas de estos precios, caídas que han afectado fuertemente a muchos países en desarrollo y a muchas economías emergentes en América Latina y África. De hecho, el informe de la ONU enumera 29 economías que probablemente se verán gravemente afectadas por la desa­ce­leración de China. Además, el colapso de los precios del petróleo en más de un 60% desde julio de 2014 ha socavado las perspectivas de crecimiento de los exportadores de petróleo.

La verdadera preocupación, sin embargo, no es solamente la caída de los precios de las materias primas, sino también las salidas masivas de capital. Durante el periodo 2009-2014, los países en desarrollo recibieron colectivamente una entrada neta de capital de 2,2 billones de dólares, en parte debido a la flexibilización cuantitativa en las economías avanzadas, que empujó a sus tasas de interés a situarse en cerca de cero.

La búsqueda de mayores rendimientos condujo a inversores y especuladores hacia los países en desarrollo, donde las entradas de capital aumentaron el apalancamiento, elevaron los precios de las acciones y, en algunos casos, apoyaron un auge de los precios de las materias primas. La capitalización de las bolsas de valores de Bombay, Johannesburgo, São Paulo y Shanghái, por ejemplo, casi se triplicó en los años posteriores a la crisis financiera. Los mercados de acciones en otros países en desarrollo también fueron testigos de un aumento espectacular y análogo durante este período.

Como hizo malasia, los países en desarrollo pueden suspender por un tiempo la retirada de dinero

Sin embargo, los flujos de capital ahora se están revirtiendo, tornándose negativos por primera vez desde el año 2006 y superando, en el año 2015, un nivel de salidas netas desde los países en desarrollo del orden de los 600.000 millones, más de una cuarta parte de los flujos de entrada que recibieron durante los seis años anteriores. Los mayores flujos de salida han ocurrido mediante canales bancarios, y los bancos internacionales han reducido sus riesgos crediticios brutos con los países en desarrollo en más de 800.000 millones en 2015. Es probable que las salidas de capital de esta magnitud tengan efectos innumerables: puede que sequen la liquidez, incrementen los costes de los préstamos y de servicio de la deuda, debiliten las monedas, mengüen las reservas y conduzcan a la disminución de los precios de las acciones y otros activos. Habrá grandes efectos de reacción en cadena en la economía real, incluyendo daños graves a las perspectivas de crecimiento de los países en desarrollo.

Esta no es la primera vez que los países en desarrollo han hecho frente a los desafíos que representa gestionar capitales calientes procíclicos; sin embargo, las magnitudes en esta ocasión son abrumadoras. Durante la crisis financiera asiática, las salidas netas de capital desde las economías de Asia Oriental fueron sólo del orden de los 12.000 millones en 1997.

Por supuesto, las economías de Asia Oriental hoy en día son más capaces de soportar dichas salidas masivas de capital debido a su acumulación de reservas internacionales a partir de la crisis financiera del año 1997. De hecho, la cantidad mundial de reservas se ha más que triplicado desde la crisis financiera asiática. China, por ejemplo, usó cerca de 500.000 millones de sus reservas en el año 2015 para hacer frente a las salidas de capital y prevenir la fuerte depreciación del yuan; sin embargo, China aún tiene más de tres billones en reservas.

Es importante que actúen pronto para evitar una crisis catastrófica

La cantidad de reservas puede explicar en parte por qué enormes salidas de capital no han desencadenado una crisis financiera en pleno apogeo en los países en desarrollo. No obstante, no todos los países son tan afortunados de tener un gran arsenal.

Una vez más, se demuestra que los defensores de la libre movilidad de los desestabilizantes flujos de capital están equivocados. Muchos mercados emergentes reconocieron los peligros y trataron de reducir las entradas de capital. Corea del Sur, por ejemplo, ha utilizado una serie de medidas macroprudenciales desde el año 2010 con el objetivo de moderar los pasivos procíclicos transfronterizos del sector bancario. Las medidas tomadas tuvieron sólo un éxito parcial, tal como los datos anteriores muestran. La pregunta es: ¿qué deben hacer ahora?

Los sectores empresariales en los países en desarrollo, debido a que aumentaron su apalancamiento con entradas de capital en el período posterior al 2008, son especialmente vulnerables. Las salidas de capital afectarán negativamente a los precios de sus acciones, empujarán hacia arriba sus ratios deuda-capital, y aumentarán la probabilidad de suspensiones de pagos. El problema es especialmente grave en los países en desarrollo exportadores de materias primas, donde las empresas se endeudaron extensivamente, esperando que los altos precios de las materias primas persistiesen.

Muchos de los gobiernos de los países en desarrollo no aprendieron las lecciones de las crisis anteriores, las mismas que deberían haber incentivado que se adopten reglas e impuestos que restrinjan y desalienten exposiciones a riesgos ligados a las divisas. Ahora, los gobiernos deben tomar medidas rápidas para evitar ser responsables de estas exposiciones. Los procedimientos de quiebra expeditos y amigables con los deudores podrían garantizar una rápida reestructuración y podrían proporcionar un marco para la renegociación de las deudas.

Los gobiernos de los países en desarrollo también deben fomentar la conversión de tales deudas a bonos ligados al PIB o a otros tipos de instrumentos indexados. Aquellos que tienen altos niveles de deuda externa pero que tienen reservas, también deberían considerar la recompra de su propia deuda soberana en el mercado internacional de capitales, aprovechando que los precios de los bonos están en caída.

Si bien las reservas pueden proporcionar cierta protección para minimizar los efectos adversos de las salidas de capital, en la mayoría de los casos no serán suficientes. Los países en desarrollo deberían resistirse a la tentación de elevar las tasas de interés para frenar las salidas de capital. Históricamente, las subidas de tipos de tasas de interés han tenido poco efecto. De hecho, las tasas de interés más altas pueden ser contraproducentes debido a que dañan el crecimiento económico, al reducir aún más la capacidad que tienen los países para cumplir con sus servicios de deuda externa. Las medidas macroprudenciales pueden desalentar o retrasar las salidas de capital, pero tales medidas, también, pueden ser insuficientes.

En algunos casos, puede ser necesario introducir controles de capital que sean selectivos, dirigidos a objetivos determinados y delimitados en el tiempo, especialmente para flujos de salida a través de canales bancarios. Esto implicaría, por ejemplo, restringir las transferencias de capital entre bancos matrices en países desarrollados y sus filiales o sucursales en países en desarrollo. Siguiendo el exitoso ejemplo de Malasia en el año 1997, los países en desarrollo también podrían suspender temporalmente todas las retiradas de capital para estabilizar los flujos de capital y los tipos de cambio. Quizás este sea el único recurso que muchos países en desarrollo tienen para evitar una crisis financiera catastrófica. Es importante que dichos países actúen pronto.

http://economia.elpais.com/economia/2016/02/25/actualidad/1456427800_288955.html

022.-El ahorro Colombiano en Panamá –  Eduardo Sarmiento

Las listas de los personajes poderosos que acuden a las sociedades de papel para evadir impuestos han generado sorpresa y rechazo. Se observa cómo en las sociedades capitalistas los agentes económicos se inclinan en favor de las alternativas que les rinden el máximo lucro.

Por eso, desde tiempos remotos, los individuos han buscado evadir la tributación para obtener el máximo beneficio individual. También es cierto que las elevadas tributaciones inducen estados generalizados de incumplimiento que obligan a cambiarlas.

Las reformas financieras, cambiarias y sectoriales se adoptaron dentro de la convicción de que los individuos pudieran colocar los recursos donde obtuvieran el máximo rendimiento. Ante la salida masiva de los recursos al exterior y sus efectos demoledores sobre el ahorro y la balanza de pagos, los autores del experimento entendieron que la economía estaba entrando en un estado de inviabilidad y que había que hacer algo para evitarlo.

En consecuencia, en la última reforma tributaria introdujeron una extraña normatividad para atraer recaudos fiscales. De un lado, se establece un gravamen del 200 % para los individuos que tienen activos no declarados en el exterior, y a renglón seguido, se ofrece una amnistía tributaria a aquellos que entreguen a la DIAN el 11 % del valor de los activos. Como reacción apareció un tercer grupo que se desplazó masivamente a esconder los fondos en las sociedades de papel.

Las autoridades claman que las horas de este grupo están contadas y advierten que los intercambios de información los dejarán al descubierto. Sin embargo, el propósito se ve dificultado por los conflictos de intereses que inducen a los países y las instituciones financieras a establecer procedimientos laxos para captar clientes y obtener ganancias. La tendencia generalizada es reducir los impuestos a la renta y al patrimonio para abaratar los movimientos de los bienes y capitales, y en este contexto no será fácil alcanzar un acuerdo que unifique las condiciones disímiles de los países.

En las circunstancias actuales se advierten dos opciones. La primera es mantener el sistema creado en la última reforma tributaria. Tal como se ha visto, el expediente genera algunos ingresos tributarios e induce las sociedades de papel. La segunda consistiría en sustituir la sanción confiscatoria del 200 % por otra más suave que atraiga a los inversionistas que están dispuestos a cubrir los impuestos omitidos en el pasado con las correspondientes multas. Esta fórmula generaría mayores ingresos tributarios y detendría el estímulo a esconder el capital.

El país enfrenta un serio dilema. Las salidas de capitales tienen un claro reflejo en el bajo ahorro y el desequilibrio de la balanza de pagos. La falencia se buscó subsanar en el pasado con inversión extranjera y crédito externo que, lejos de corregirla, la acentuaron. El gran desafío del futuro es recuperar el ahorro fugado, o por lo menos, evitar que la tendencia continúe.

Lo cierto es que mientras persista el desangre de ahorro, no será posible alcanzar elevadas tasas de crecimiento y mejorar la distribución del ingreso. Mal podría esperarse que el resultado pudiera lograrse con simples medidas tributarias, que si bien contribuyen a ampliar los recaudos, no atraen el ahorro.

Es necesario ir mucho más lejos con un nuevo marco institucional que actúe en múltiples frentes, como el sector financiero, el régimen comercial y cambiario, y el perfil sectorial. La tarea se hizo en el pasado con el Decreto 444 expedido en la administración de Carlos Lleras Restrepo en 1963 y suspendido en 1991.

http://www.elespectador.com/tags/el-ahorro-en-panam%C3%A1

021 Suiza revoluciona el dinero si elimina la creación de dinero de la nada

Marco Antonio Moreno 

El Gobierno federal de Suiza confirmó el pasado jueves que celebrará un referéndum para decidir si se debe prohibir a los bancos comerciales la atribución de crear dinero de la nada, con el cual se facilita la especulación financiera. Esta información la habíamos adelantado en septiembre y ahora es confirmada por The Telegraph. En un breve comunicado, el Consejo Federal del gobierno suizo señaló que se recibieron más de 110 mil firmas válidas para impulsar el referéndum.

La campaña fue liderada por el movimiento Swiss Sovereign Money, conocido como Iniciativa Vollgeld‘, y está destinado a limitar la creación de dinero, al exigir a los bancos privados mantener el 100% de sus reservas contra sus depósitos.

“Los bancos no deben crear dinero de la nada para sí mismos, y solo podrán prestar el dinero que tienen de los ahorradores o de otros bancos”, señalan en la organización. De cumplirse esta iniciativa, Suiza sería el primer país en terminar con la creación de dinero de la nada, justamente el motor que está detrás de las crisis financieras y el hinchamiento de las burbujas especulativas.

La creación de dinero de la nada

La creación de dinero es el proceso por el cual se incrementa la oferta de dinero de un país o una región monetaria, como la zona euro. Si bien los bancos centrales pueden introducir nuevo dinero en la economía en lo que se denomina política monetaria expansiva, son los bancos comerciales los que crean la mayor cantidad de dinero cuando generan préstamos para compras inmobiliarias, de automóviles o consumo.

Aunque mucha gente piensa lo que dice a teoría (que los préstamos se realizan con los depósitos que previamente han hecho los ahorrantes), lo cierto es que los bancos crean dinero cada vez que hacen un préstamo dado que el volumen de préstamos es muy superior a los depósitos existentes. Por eso que cada préstamo de un banco genera nuevo dinero porque se deposita en el mismo banco. El optimismo en los períodos de auge lleva a la banca a expandir exponencialmente los préstamos con lo que la cantidad de dinero en la economía se dispara.

Uno de los mecanismos de expansión de la cantidad de dinero es el conocido como Sistema de Reserva Fraccionaria, donde la cantidad de dinero real (oferta de dinero) es un múltiplo bastante mayor de la Base Monetaria ofrecida por el banco central. En este caso se habla de multiplicador monetario o bancario, y está relacionado inversamente con la tasa de reservas del sistema financiero. A menor valor de la tasa de reservas, mayor es el valor del multiplicador monetario.

Si la tasa de reservas de los bancos es del 20 por ciento el multiplicador es 5, multiplicándose por 5 veces la base monetaria.  Si la tasa de reservas es del 5 por ciento, se multiplica por 20 veces la base monetaria. En los período previos al estallido de la crisis de 2008 se comprobó que hubo bancos cuya tasa de reservas era de 0,1 por ciento, multiplicando por mil la base monetaria.

Lo de Suiza puede ser el primer golpe serio al sistema financiero para romper la adicción a la creación de dinero. El sistema financiero se ha hecho adicto a la creación de dinero de la nada y alimenta una interminable cadena de burbujas especulativas.

http://www.elblogsalmon.com//mercados-financieros/suiza-sera-el-primer-pais-que-eliminara-la-creacion-de-dinero-de-la-nada?utm_source=recommended&utm_mediu

EL MULTIPLICADOR MONETARIO Y LA OFERTA DE DINERO

El proceso por el cual los bancos crean dinero es tan simple que es repelido por la inteligencia.
John Kenneth Galbraith
Sólo hace falta proteger los secretos pequeños. Los grandes se mantienen secretos debido a la incredulidad de la opinión pública
Marshall McLuhan

Uno de los malentendidos más fuertes y frecuentes de la economía contemporánea es la respuesta a las preguntas ¿de dónde viene el dinero? y ¿quíen crea el dinero?. Se piensa que la oferta monetaria es creada por los bancos centrales. Pero los bancos centrales sólo crean la Base Monetaria (M0), mientras la oferta sería más bien la suma de todos los agregados monetarios: M0 + M1 + M2 + M3. Sin embargo, desde noviembre de 2005 la Reserva Federal de Estados Unidos dejó de llevar la estadística sobre M3, que compilaba desde 1959 y que es el indicador más amplio de la oferta de dinero. El abandono de este indicador, que ofrecía la mejor señal de la actividad económica y la inflación, puede estar directamente relacionado con la incapacidad de la Reserva Federal para prever el colapso del sistema financiero de 2008. Este fue el último dato de la Reserva Federal que incluyó M3, también conocido como dinero en la sombra.

Con esa decisión de la Reserva Federal, 3,3 billones de dólares (U$3.300.000.000.000, la diferencia entre M2 y M3) desaparecieron de las estadísticas y del radar del mercado. M3 era considerado el salvaje oeste de la oferta monetaria y consideraba la contabilidad de numerosos valores respaldados por activos (RMBS, CMBS, ABS), obligaciones con garantía prendaria (OCE) y obligaciones garantizadas por derivados (CDO).

Estos repos no están sujetos a reservas, lo que permite a los bancos asumir altos niveles de apalancamiento de 30:1, 40:1 y hasta 50:1, como lo hizo Lehman Brothers. Es muy probable que si la Fed hubiese hecho un seguimiento a los repos en el período 2006-2007 hubiese podido advertir la crisis antes de su estallido.

M3, en todo caso era una estadística muy imperfecta porque no capturaba toda la extensión de su influencia. Mucho dinero se desviaba hacia los paraísos fiscales y se estima que el total de la oferta monetaria de Estados Unidos llegaba, en noviembre de 2005 a 12 billones de dólares, un 20 por ciento más de lo que reconocía oficialmente. En otras palabras, la oferta monetaria era 15 veces superior a la base monetaria.

Dinero de alto poder expansivo

¿Cómo creció tanto la oferta monetaria?. Para comprender este hecho debemos relacionar base monetaria (BM), multiplicador monetario (m) y oferta de dinero (M). La base monetaria es el dinero que crean los bancos centrales; el multiplicador monetario es el inverso de las reservas (m=1/r) y la oferta de dinero es el resultado de la multiplicación de ambos: M = BM x m. De ahí que la base monetaria sea también conocida como dinero de alto poder expansivo. Si la tasa de reservas es de 10 por ciento (como en Estados Unidos), la oferta monetaria es 10 veces la base monetaria (m=1/0,1). Si la tasa de reservas es de 20 por ciento (como en China), la expansión monetaria multiplica por cinco veces la base monetaria. Si el encaje es del 1 por ciento, como en Europa, la oferta monetaria es 100 veces la base monetaria.

Muchas personas se sorprenderían al saber que incluso entre banqueros, economistas y políticos, no hay un entendimiento común sobre la creación de dinero, quien lo crea y cómo se crea. Esto genera varios problemas que impiden las reformas al sistema financiero. La banca siempre se hace pasar como un mero intermediario entre depositarios y prestatarios, amparándose en el concepto de la economía neoclásica queel dinero es neutral. Sin embargo, ¿puede ser neutral el dinero cuando la banca comercial crea el 97 por ciento del dinero?. De acuerdo a informes de los propios bancos centrales, los bancos centrales crean sólo el 3 por ciento del dinero existente.

Hay varias maneras contradictorias de describir lo que hacen los bancos. La versión más simple es que los bancos tienen el dinero de los ahorradores, y prestan el dinero a quien lo pide, ganando con ello un interés. Pero esto no es del todo cómo funciona el proceso. Los bancos no tienen que esperar a un cliente para depositar el dinero antes de que puedan hacer un nuevo préstamo a otra persona. De hecho, es exactamente lo contrario; la realización de un préstamo crea un nuevo depósito en la cuenta del cliente, y la banca gana con cada nuevo préstamo que hace. De ahí que en la euforia especulativa la banca prestó dinero a quienes no tenían como devolverlo, a los ninjas(acrónimo de no income, no job, no asset; sin ingresos, sin empleo, sin activos).

¿Por qué no hay hiperinflación?

Cuando comenzaron los planes de flexibilización cuantitativa (QE) o inyecciones de liquidez a la banca, muchos apuntaron a la hiperinflación que se estaba creando con el aumento descomunal de la oferta de dinero. Esta idea viene de la Teoría Cuantitativa del dinero (TQM) que dice que “todo aumento de la oferta monetaria se traducirá de inmediato en un aumento de los precios”, es decir, en una inflación galopante. A siete años de los primeros rescates a la banca la predicción de la TQM no solo no se ha cumplido sino que lejos de inflación el mundo vive una seria y problemática deflación.

Una de las razones para comprender este fenómeno (ver este artículo de Martin Wolf en Financial Times) está justamente en la esencia del sistema monetario moderno. La banca creó dinero de la nada en su creciente ambición por generar préstamos que vulneraban todos los niveles de confianza. Las masivas inyecciones de dinero realizadas más tarde por la Reserva Federal y el Banco Central Europeo no han aumentado la oferta monetaria. Solo han llenado las arcas ficticias que crearon los bancos comerciales en su desmedida operación de crear dinero.

Una versión sofisticada en la creación de dinero lo aporta el concepto de “banca de reserva fraccional”. Esta descripción reconoce que los bancos pueden prestar a cabo muchas veces más que la cantidad de dinero en efectivo que reciben y las reservas que mantienen en el Banco Central.

Esta es una imagen más precisa, pero es aún incompleta y engañosa. Implica un fuerte vínculo entre la cantidad de dinero que los bancos crean y la cantidad que ellos tienen en el banco central, por lo que si se quiere calcular el volumen de la oferta monetaria solo hay que multiplicar BM x m.

Este enfoque asume que los bancos centrales tienen un control significativo sobre la cantidad de reservas que los bancos mantienen y con la creación de dinero. Pero los bancos vulneraron esa confianza al no respetar el nivel de la tasa de reservas (impuesto por la Fed en 10%) y llevarlo a niveles inferiores al 1 por ciento (0,5% – 0,1%) multiplicando por 500 y mil veces el dinero real. Con estas prácticas, destruyeron el sistema.

http://www.elblogsalmon.com/mercados-financieros/el-multiplicador-monetario-y-la-oferta-de-dinero

Más información y referencias | Financial TimesPositive Money,
Modern Money Mechanics, (Reserva Federal);
Modern creation in the modern economy (Bank of England),
En El Blog Salmón | Cómo los bancos crean dinero de la nada¿Cómo funciona el sistema monetario?

Nota Altereco.- Sin ninguna responsabilidad política, la Junta del Banco de la República, decidió elevar brutalmente la tasa de interés y convertir la crisis de Balanza de Pagos en 1999 en una crisis financiera total. Allí perecieron más de doscientas mil familias atadas al UPAC. Otrosí, ahora que se sufre una limitada inflación de costos e importada

La frágil independencia del Emisor Salomón Kalmanovitz  nov 2015

(devaluación) los genios del Banco de la República quieren darle un tratamiento monetarista e inducir una estanflación, es decir una recesión con inflación. La “ejemplar” Fede cohonestó la peor crisis en los Estados Unidos en 2008 de los bonos tóxicos, aún con recuperación incierta. Tanta independencia sin ninguna responsabilidad política, ni penal, también es el peor adefesio.

__

Hace un mes la junta directiva del Banco de la República aumentó su tasa de interés 0.5% para llevarla al 5.25%, ante una inflación al alza y un déficit externo que se agudiza.

La llamé una ducha fría porque el mercado no se la esperaba. El ministro de Hacienda parece que no estuvo de acuerdo con la medida y por eso la junta se prolongó más de 10 horas.

El ministro fue secundado por el presidente Santos quien declaró lo siguiente el 5 de noviembre: “La administración coordinada de la política monetaria hay que defenderla. Por ejemplo, me pareció exagerado, y así se lo dije al ministro de Hacienda, el aumento de 50 puntos básicos y no de 25, que debió ser pausado para no correr riesgos de pegarle un frenazo a la economía. Pero esa decisión se respeta y por eso hemos alcanzado logros tan importantes como contar con una de las más bajas tasas de inflación de América Latina”.

En países donde se respeta de verdad la independencia del banco central, los ministros no participan en sus directorios ni los presidentes presionan sobre las decisiones que allí se toman. Esta vez Santos criticó públicamente a la junta, lo que dejó en claro que la política invadió el ámbito técnico; eso abre interrogantes muy serios sobre si en un futuro se le exijirá al banco central que haga lo que necesita el Ejecutivo y no lo que demanda la economía.

Para esta junta, el mercado estaba esperando otra elevación de la tasa de referencia del Banco de la República de 50 puntos básicos, pero se encontró con que la amenaza presidencial surtió efecto y sólo se aumentó en 25 a 5.5%, todavía a un nivel inferior a la inflación de 5.9% en octubre. Para decirlo claramente: el presidente decidió socavar la credibilidad de la junta al intervenir en el ámbito de sus decisiones; esa confianza se ha ganado paulatinamente, siendo crucial para que las expectativas de inflación converjan hacia la meta que el Emisor se plantea cumplir.

En la última junta, la coyuntura se presentó similar a la de hace un mes con la inflación aumentando, la economía creciendo de manera aceptable, una mayor certeza de que se normalizará la política monetaria de la Reserva Federal en diciembre, pero con un dato preocupante: el déficit comercial seguía disparado con US$ 11.303 millones entre enero y septiembre de 2015.

La economía debe ajustarse a una capacidad de importar que se ha reducido en más de un 40% y aunque cuenta con un colchón que son las reservas internacionales (US$46.000 millones) y alguna capacidad de endeudamiento externo adicional, lo cierto es que ya debería estar en una senda de reducción fuerte de las importaciones, o sea necesita del “frenazo” que no le gusta a Santos.

El comunicado de la junta dice así: “las expectativas de inflación han aumentado y el riesgo de una desaceleración de la demanda interna, más allá de lo coherente con la caída registrada del ingreso nacional, se ha moderado. Con el fin de asegurar la convergencia de la inflación a la meta de 3% decidió aumentar en 25 puntos básicos la tasa de interés de referencia, continuando así la fase de endurecimiento de la política monetaria iniciado en septiembre pasado”.

Ahora sólo falta que el Gobierno le exija al Banco de la República que contribuya a financiar su déficit fiscal con tanta obra pública que anuncia alegremente por doquier.

http://www.elespectador.com/opinion/fragil-independencia-del-emiso

015.- ¿Cumple la banca una función social?

En época de desaceleración económica me parece importante llamar la atención sobre el desempeño del sector bancario. Mucho se habla sobre la inclusión financiera como un indicativo de desarrollo económico en nuestro país. Según la Banca de Oportunidades, para finales del año pasado el porcentaje de adultos, con al menos un producto financiero, llegó al 72,7%, lo que indicaba que 23,3 millones de colombianos gozaban de ese servicio; pero tan solo el 60,5%, equivalente a 19,4 millones de adultos, tenían un producto financiero activo.

El comportamiento de la cartera de crédito, en los últimos años, ha sido mas o menos constante. El año anterior  se distribuyó así: 58% comercial, 29% consumo, 10% vivienda y 4% microcrédito. En esta composición crediticia ha tenido la banca una participación cercana al 90% lo que demuestra claramente el peso de ese sector en nuestra economía.

De otra parte, hay alborozo entre algunos comentaristas económicos por el crecimiento en el número de operaciones crediticias en el país, que en el segundo trimestre del presente año crecieron 17%. Según la firma Experian que administra la central de riesgo de Datacrédito, ocho de cada diez operaciones crediticias se hacen en los estratos 1, 2, y 3, con una clara orientación al sector real, mientras que en los estratos altos, el crédito se orienta a los créditos hipotecarios y de consumo que representan el 83,6% en el estrato 6, frente al 58,5% del estrato 1, lo que muestra la necesidad del crédito en los estratos bajos para generar ingreso.

Según informes de la Superintendencia Financiera, los bancos reportaron ganancias, a junio del presente año, por un valor cercano a los $4 billones, en plena desaceleración económica, lo que representa para algunos analistas rentabilidades entre el 15% y el  20% sobre su patrimonio, al igual que en Perú y Chile.

Frente a este panorama lo más preocupante son las tasas de los créditos, de las cuales poco se habla, por prudencia, o porque el peso del sector, que nada en la abundancia, gracias a una regulación favorable al mejor estilo norteamericano, ha creado la impresión de que si le va bien, al país le va bien; lo cual es relativamente cierto.

Según la Superintendencia Financiera, en el año 2014, los créditos de comercio, preferenciales y ordinarios, se otorgaron a tasas entre el 7,27% y el 10,69%, mientras los sobregiros, como productos de corto plazo, se situaron al 23,52%. Para tarjetas de crédito, la tasa tuvo un promedio de 27,77%, mientras otros productos para consumo bordearon el 17,26%. Para vivienda, el 2014 presentó tasas entre el 11,37% para VIS y 10,70% para otro tipo de vivienda.

Este espectro crediticio debe ser motivo de análisis para los expertos y para el Gobierno, pues una simple mirada a lo que sucede en países del primer mundo prende las alarmas. El premio nobel Stiglitz  afirma que el sistema financiero llega a ser tan grande que no se puede quebrar, y en la medida que crece, absorbe la riqueza de un país, en el afán de obtener lucro, con la enorme ventaja de que el Estado es su garante, y cualquier revés lo terminan pagando los contribuyentes.

Solo para tener una referencia, sin pretender hacer comparaciones asimétricas: Francia tiene tasas de 4,2% para consumo y 2,23% para vivienda, mientras Inglaterra maneja 4,33% y 3,35% para consumo y vivienda, respectivamente.

La pregunta es obvia: ¿está nuestro sector bancario en la ruta correcta para contribuir al desarrollo económico y social del país?

http://www.larepublica.co/responsabilidad-social

La reforma tributaria estructural  José Antonio Ocampo, agosto 2015

La manera de garantizar su progresividad puede ser la de poner un límite al monto de los beneficios.

Los retos tributarios que enfrentan el Gobierno y la Comisión que creó para asesorarlo en esta materia son inmensos. La caída de los ingresos petroleros se une con las demandas de recursos que generarán el acuerdo de paz y los rezagos del país en múltiples dimensiones del desarrollo. Los problemas más importantes son, sin duda, la carga excesiva sobre las empresas y, por el contrario, las bajísimas tasas efectivas de tributación sobre personas naturales, que son la fuente fundamental de estos impuestos en los países desarrollados.

En el caso de las empresas, la tasa de tributación (renta, Cree e impuesto de riqueza) es excesiva para los patrones internacionales. Una de las razones es la multiplicidad de beneficios tributarios, que implican que la carga está desigualmente distribuida.

Algunos de estos beneficios deben ser eliminados. Entre ellos se cuenta el de las zonas francas. Este beneficio, así como el que tienen en materia de IVA en la compra de sus insumos, tiene sentido para fomentar las exportaciones no tradicionales, pero, según el Dane, el 85 por ciento de las mercancías que han salido de las zonas francas este año se han destinado al mercado nacional. Por ese motivo, la menor tasa de tributación no solo es un costo fiscal injustificable, sino una fuente de competencia desleal con las empresas que pagan las tasas normales de tributación.

Por lo demás, debido a estas implicaciones tributarias, la autorización de crear nuevas zonas francas debe estar en el Ministerio de Hacienda y no en el de Comercio, como lo determinó el Decreto 1289 del 2015.

También deben ser eliminados o restringidos muchos otros, entre ellos los prolongadísimos beneficios a la industria hotelera, los que benefician a la industria editorial (podrían mantenerse para producción de textos escolares) y los que han permitido que las grandes ventas accionarias no paguen impuestos.

Como se trata de un tributo con muchas menos excepciones, una alternativa que debe considerarse seriamente es generalizar el impuesto a la renta para la equidad (Cree), sin excepción alguna, y eliminar el impuesto de renta de sociedades. Este sería, sin duda, el camino más rápido para poder adoptar una tasa de tributación más baja a las empresas, generando un beneficio importante a la inversión.

En el caso de personas naturales, el problema fundamental es también la cantidad de beneficios. Entre ellos se destaca el que favorece a los dividendos, que deben ser gravados nuevamente en cabeza de las personas naturales. Otro fuertemente regresivo que debe ser eliminado es el de las cuentas de Ahorro para el Fomento a la Construcción (AFC). Otros son de difícil debate, entre ellos las deducciones por ingresos laborales e intereses de vivienda y la exención de los ingresos pensionales.

El conjunto de beneficios ha eliminado la progresividad del impuesto de renta, como lo demostró la exposición de motivos de la reforma tributaria del 2012. En todos estos casos, la manera de garantizar su progresividad puede ser la de poner un límite absoluto al monto de los beneficios, o garantizar una tasa de tributación mínima progresiva, fortaleciendo el llamado Imán.

Finalmente, los beneficios tributarios son una forma oculta de gasto público y por ello deben ser siempre temporales. Debería haber una norma constitucional que los limite a ciertos propósitos e incluso que restrinja los ya concedidos (incluyendo a través de los contratos de estabilidad jurídica) cuando no cumplen dichos propósitos. Por el contrario, la práctica que se ha venido estableciendo de decretar impuestos de carácter temporal es inconveniente porque, dada la demanda de recursos, alimenta la mala costumbre colombiana de tener reformas con excesiva frecuencia.

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/la-reforma-tributaria-estructural-jose-antonio-ocampo-columnista-el-tiempo/16273222

‘Lo que se busca es dignificar la política del país’: José Antonio Ocampo

El destacado economista José Antonio Ocampo habla del nuevo movimiento que se conformó.

Por:  DANIEL VALERO, 12 de agosto de 2012

Los colombianos asistieron esta semana al nacimiento de una nueva corriente política de centro-izquierda que busca ser alternativa entre la polarización de santistas y uribistas, en 2014.

El exministro José Antonio Ocampo, uno de los economistas con mayor reconocimiento y miembro de este movimiento, comienza a ser visto como opción presidencial.

¿Qué hace un economista de talla mundial en un nuevo movimiento de política local?

Siempre he estado en política. He dialogado con todos los grupos políticos de Colombia y apoyo la filosofía del Partido Liberal. He sido socialdemócrata y mi partido es parte de la Internacional Socialista.

¿Este nuevo papel lo asume como miembro liberal?

No, este es un papel individual, aquí no hay filiaciones políticas. Este movimiento tiene personas de diferente origen.

¿Por qué llegó aquí?

He actuado políticamente en más de un momento y quise ser parte del lanzamiento de un proyecto cuyo principal objetivo es dignificar la política.

¿Esto refleja sus intenciones políticas y electorales?

Intenciones políticas sí tengo, porque quiero contribuir a un debate nacional que apunte a mejorar la calidad de la política y hacer algunas propuestas concretas sobre temas que hemos venido debatiendo.

¿Es un movimiento? ¿Un partido? ¿Una corriente?

Es un movimiento de gente que proviene de muy distintos lados, que se unen en el deseo común de debatir y hacer propuestas sobre los grandes problemas nacionales.

¿Promoverán candidatos?

Por ahora es un movimiento incipiente y no creo que tenga ese propósito a corto plazo. Pero buscamos consolidar una plataforma de diálogo y acción política ciudadana. No se descarta un proceso electoral.

¿Usted sería candidato?

Por ahora soy un profesor universitario y participo en muchos debates internacionales. Pero siendo uno de los creadores de esto, quiero contribuir a la política de mi país.

¿Por una candidatura dejaría su labor internacional?

Hay que verlo en su momento. Es una hipótesis aún muy lejana, pero nada es imposible.

¿Cuáles son las propuestas que usted quiere impulsar?

Primero, dignificar la política. Segundo, el país tiene que ponerse como objetivo básico reducir la desigualdad, lo que implica incluir objetivos sociales en el diseño de la política económica. Tercero, ayudar con algunas soluciones a los problemas del modelo económico, ya que hay un predominio de la locomotora minera y eso es perjudicial.

¿El modelo económico de Santos está fallando?

De un lado, hay elementos positivos en su propuesta, como la infraestructura y el impulso que le ha dado. Por otro, desde un inicio ignoró la importancia de la industria y no aparece en el plan de desarrollo. Tampoco se puede ignorar la agricultura, porque en Colombia las zonas más pobres dependen de ella.

¿Qué consecuencias tiene eso?

Colombia se volvió tremendamente dependiente de unos altos precios de minerales, que dependen a su vez de un crecimiento muy rápido de China. En la eventualidad en que esos precios comiencen a bajar, vamos a ver que nuestro crecimiento era artificial.

¿Apoyaría la reelección del presidente Santos?

No estoy de acuerdo con la reelección inmediata, es perjudicial en términos genéricos. En nuestro sistema político la reelección inmediata es muy difícil de manejar. Soy partidario de eliminar esa figura.

¿Hay necesidad de reconciliar a Santos y a Uribe?

No es necesario, pero si ellos quieren hacerlo eso es parte de la democracia. Recuerdo que desde antes de la elección de Santos le dije a mucha gente que el jefe de la oposición iba a ser Uribe. La democracia consiste en que haya ideas diferentes y se deben ventilar política y públicamente.

http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12119424

El documento de la Asociación Nacional de Industriales Andi es una enorme contribución que debe servir para generar un debate sobre uno de los temas de mayor relevancia para el país: el papel de la industria en nuestro desarrollo futuro.

En su reciente congreso, la Andi presentó uno de los documentos gremiales más interesantes en mucho tiempo: ‘Estrategia para una nueva industrialización’. Algunos hemos tratado de introducir este tema en el debate nacional desde hace años, con resultados limitados. Era esencial que la asociación cuya ‘I’ todavía recuerda su origen, como el gremio de la industria, pusiera en el centro de atención la necesidad de una política industrial moderna.

La propuesta responde al fuerte proceso de desindustrialización que ha tenido el país desde hace más de tres décadas e incluso al hecho de que la producción industrial del 2014 fue apenas un 3 % superior a la del 2008, contra un crecimiento del PIB del 29 %. Es decir, la industria desapareció como fuente de expansión económica durante la fase más reciente del auge energético-minero y casi toda la demanda adicional de bienes manufacturados se suplió con importaciones. Esto es ahora inviable debido al fin del ciclo de precios altos de productos básicos.

El documento hizo saltar a los sospechosos habituales. No faltaron los comentarios de que la propuesta representaba volver 25 años atrás, ni las recriminaciones de que se buscaba mayor protección arancelaria. Afortunadamente, otros comentaristas discutieron constructivamente las propuestas para reducir el costo país, aumentar la productividad de las empresas, promover un entorno competitivo, profundizar y aprovechar los acuerdos comerciales, consolidar encadenamientos productivos y fortalecer las instituciones.

La propuesta define una política industrial moderna, como “el conjunto de medidas de política pública que debe tomar un Estado para implementar una estrategia de largo plazo que produzca un salto significativo en el aparato productivo de un país para ponerlo a la vanguardia mundial en términos tecnológicos, económicos y comerciales, en uno o varios sectores”. Esta formulación tiene el mérito de poner el desarrollo tecnológico y la inserción del país en los mercados globales como dos elementos esenciales, así como la coordinación que debe ejercer el Gobierno dentro de una estrategia que por definición debe ser público-privada.

El presidente de la Andi resalta en el prólogo la necesidad de pensar las empresas en términos de sus encadenamientos globales. Los diferentes componentes de una cadena productiva pueden ser fácilmente trasladados a otros lugares. Por eso, el país tiene que tomar una decisión estratégica sobre qué eslabones de qué cadenas quiere conformar.

El documento contiene recomendaciones con las que pocos podrán estar en desacuerdo. La Andi sugiere apalancar los mecanismos de compras públicas para estimular los encadenamientos productivos y, al tiempo, buscar la inserción en las cadenas de la región y aprovechar la cercanía con EE. UU. para utilizar empresas ancla en ese país para insertarse en cadenas de valor globales. Recomienda ajustar los instrumentos de financiamiento a los ciclos productivos de las empresas, desarrollar una industria de capital de riesgo y fortalecer el sistema de garantías mobiliarias. Resalta la necesidad de promover una infraestructura y corredores logísticos especializados, así como laboratorios acreditados por organismos internacionales y fortalecer el capital humano para la exportación.

Independientemente de lo que se piense sobre estas propuestas concretas, que personalmente respaldo, el documento de la Andi es una enorme contribución que debe servir para generar un debate sobre uno de los temas de mayor relevancia para el país: el papel de la industria en nuestro desarrollo futuro. Por encima de acuerdos o desacuerdos con propuestas específicas, es urgente aceptar que la política de transformación productiva no es un dinosaurio del siglo pasado.

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/la-hora-de-la-politica-industrial/16418167

El cruel dilema: inflación o desempleo .  Jorge Iván González,10/2015

A finales de los años sesenta, Tobin decía que los gobiernos se enfrentan a un cruel dilema: inflación o desempleo. Por aquellos días las discusiones entre los keynesianos y los friedmanianos eran muy álgidas. La relación negativa entre desempleo e inflación fue propuesta en 1958 por Phillips. Los keynesianos convirtieron la curva de Phillips en un instrumento fundamental de la política económica. Como buen keynesiano, Tobin describía así las alternativas del Gobierno: si quiere reducir el desempleo tiene que pagar el costo de una mayor inflación, y si busca disminuir la inflación tiene que aceptar un mayor desempleo. No es posible lograr reducciones significativas del desempleo con inflaciones bajas. De manera inevitable, el Gobierno tiene que elegir entre dos males, inflación o desempleo.

La existencia de la curva de Phillips suele ser un tema álgido de discusión. Cuando Friedman recibe el premio Nobel en 1976 critica la curva de Phillips, mostrando que la estanflación (inflación con desempleo) es la prueba reina en contra del keynesianismo. Si la curva de Phillips no se cumple en la realidad, concluye Friedman, no existe ningún dilema, y la inflación se puede controlar sin que ello tenga consecuencias negativas en el nivel de empleo.

Las decisiones que ha tomado el Banco de la Reserva Federal en los Estados Unidos se guían por el cruel dilema de la curva de Phillips. La tasa de interés se reduce aunque la inflación aumente, porque se le está dando prioridad a la reactivación de los negocios y a la reducción del desempleo. Janet Yellen ha dicho con claridad que la tasa de interés de los bonos del Tesoro únicamente subirá cuando la actividad económica se haya consolidado.

Siguiendo una lógica completamente distinta, en Colombia el Banco de la República ha decidido aumentar la tasa de interés con el fin de reducir las presiones inflacionarias. Este camino está equivocado por tres razones.

Primero, porque la economía colombiana sigue pasando por una coyuntura recesiva, y el aumento de la tasa de interés tiene un impacto negativo en la producción y el empleo. La actividad industrial y agrícola está lejos de la recuperación.                                 Segundo, porque la inflación no ha llegado a niveles que sean preocupantes. Janet Yellen advertía estos días que las inflaciones bajas pueden ser perjudiciales, y recomendaba políticas monetarias flexibles que permitan aumentar el nivel de precios. Esta era la opinión de Vickrey en 1996, cuando definió “quince falacias funestas del fundamentalismo financiero”. Una de ellas es pensar que la reducción de la inflación siempre tiene efectos positivos en la actividad económica.                                                        Y, tercero, porque el Banco de la República termina asociando la inflación únicamente a los factores monetarios, dejando de lado variables reales, como la baja productividad de la industria y la agricultura.

Los precios de los alimentos no suben solamente porque hay devaluación sino porque el costo de producirlos en el país es relativamente alto. Las masivas importaciones de alimentos terminaron destruyendo el aparato productivo, y ahora se sienten las consecuencias. El Banco de la República debería llamar la atención sobre estos factores estructurales que inciden en los mayores precios. En el mediano plazo la lucha contra la inflación será más efectiva si se mejora la productividad. Sobre todo en el sector agropecuario, porque el alza de los alimentos termina impactando, por la vía del salario, los demás precios.

http://www.larepublica.co/el-cruel-dilema_314336

Demócratas y republicanos se juegan la democracia – Capitalismo de Casino

Amy Goodman* y Denis Moynihan

Democracy Now!

“Buenas noches a todos. Estamos en vivo en el hotel Wynn Resort de Las Vegas para el debate presidencial demócrata de CNN y Facebook. ¡Bienvenidos!”. Con estas palabras se dio inicio al primer debate de pre-candidatos demócratas a la presidencia de cara a las elecciones generales de 2016. Sí, la sede del evento fue un casino hotel de Las Vegas.

Cinco candidatos demócratas tuvieron un lugar reservado en el escenario: la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, el senador de Vermont Bernie Sanders, el exgobernador de Maryland Martin O’Malley, el exsenador de Virginia Jim Webb y el exgobernador de Rhode Island Lincoln Chafee. CNN, la cadena que emitió el debate, tenía preparado un sexto podio con la esperanza de que el vicepresidente Joe Biden entrara al cuadrilátero a tiempo para aumentar sus índices de audiencia. Pero Biden declinó la invitación.

Entonces, el candidato demócrata Larry Lessig estaba dispuesto a utilizar el sexto podio, pero se le prohibió participar. Lessig es docente de la Universidad de Harvard y un reconocido intelectual que se postula a la presidencia por el Partido Demócrata con una plataforma que incluye un único punto: eliminar el dinero de la política. Según su campaña, Lessig recaudó un millón de dólares en 28 días gracias al aporte de unas 10.000 personas, obtuvo el apoyo de votantes de todo el espectro político, alcanzó el 1% en la primera encuesta nacional desarrollada por su campaña y habló en la Convención del Partido Demócrata en New Hampshire junto a otros candidatos. Aún así, el Comité Nacional Demócrata ha ignorado sistemáticamente su candidatura. El exgobernador Chafee, por el contrario, recaudó poco menos de 28.000 dólares en el primer semestre de 2015.

Bernie Sanders se ha convertido en el candidato sorpresa de este año al atraer a una cantidad sin precedentes de público a sus actos de campaña, recaudar millones de dólares en pequeñas donaciones y subir de manera sostenida en las encuestas en comparación con Hillary Clinton. Se describe a sí mismo como socialista, hecho en el que centró su atención desde el principio el moderador del debate de CNN, Anderson Cooper:

“Senador Sanders, una encuesta de Gallup muestra que la mitad de la población no pondría a un socialista en la Casa Blanca. Usted se describe como un demócrata de orientación socialista. ¿Cómo podría ganar una elección general en Estados Unidos un socialista, del tipo que fuera?”.

– “Vamos a ganar, primero porque vamos a explicar qué significa esta visión demócrata-socialista. Y esta visión demócrata de orientación socialista se trata de decir que es inmoral e incorrecto que el 1% más rico de la población de este país posea casi el mismo patrimonio que el restante 90% junto, que está mal que hoy en día, con un sistema económico fraudulento, el 57% de todo nuevo ingreso vaya a parar al 1% más rico”.

Cooper insistió: “Entonces, ¿usted no se considera capitalista?”.

A lo que Sanders respondió: – “¿Si me considero parte del casino capitalista que hace que tan pocos tengan tanto y tantos tengan tan poco, el que permite que la codicia y la irresponsabilidad de Wall Street arruinen la economía de este país? No. Creo en una sociedad en la que a toda la gente le va bien, no solo a un puñado de multimillonarios”.

Por supuesto que los demócratas no tienen el monopolio de la política de casino. Unos días antes del debate demócrata, el candidato republicano Marco Rubio hizo un peregrinaje a otro casino, el The Venetian Casino-Hotel de Las Vegas, para reunirse con su dueño, el magnate del juego Sheldon Adelson. Los candidatos republicanos hacen fila para “besarle el anillo” a este multimillonario que según Forbes es la decimoctava persona más rica del mundo. Con la generosidad de su dinero puede lanzar o hacer caer una candidatura y los candidatos acuden a su casino en una competencia que fue apodada como “las primarias de Adelson”. Se dice que Rubio lleva la delantera en la carrera por ganarse el apoyo de este magnate de la industria del juego. En el ciclo electoral de 2012, Sheldon Adelson gastó cien millones de dólares en apoyo a la causa republicana.

Y no nos olvidemos del favorito de los republicanos, el multimillonario Donald Trump. Él también es un magnate de los casinos por sus propios méritos y tiene una escabrosa trayectoria en el rubro. Ha sido dueño y ha dirigido numerosos casinos, desde establecimientos en Atlantic City y Las Vegas, hasta un barco-casino en el Río Mississippi, la mayoría de los cuales terminaron en la quiebra a lo largo de los años.

Muchas personas sospechan que las máquinas tragamonedas y otras opciones para realizar apuestas en Las Vegas son manipuladas. La misma crítica se ha hecho a los debates presidenciales. Los dos principales partidos conformaron una compañía privada en el año 1987, la Comisión de Debates Presidenciales, para quitarle el control de los debates a la organización independiente Liga de Mujeres Votantes. Dadas las reglas que establece esta compañía, los demás partidos prácticamente no tienen oportunidad de participar de los debates realizados en el marco de las elecciones generales. La Comisión de Debates Presidenciales está dirigida por un demócrata y un republicano: Mike McCurry, exsecretario de Prensa de la Casa Blanca durante la presidencia de Bill Clinton, y el expresidente del Comité Nacional Republicano Frank J. Fahrenkopf.

Hasta el año 2013, Fahrenkopf dirigió además la Asociación Estadounidense de Juegos de Azar (AGA, por sus siglas en inglés). Sí, dirigió el grupo de presión de la industria del juego. La AGA lanzó recientemente una iniciativa, llamada “¡Voto a favor de los juegos de azar!”, en apoyo a los candidatos partidarios de los juegos de azar en estados clave en los que la contienda está muy disputada, entre ellos, como habrán imaginado, Nevada. Según parece, a la AGA no le gusta correr riesgos, por lo que divide sus donaciones casi por partes iguales entre demócratas y republicanos.

El mundo arde en llamas. El clima está cambiando y se cierne sobre el planeta la amenaza de daños catastróficos e irreversibles. Mientras estallan guerras que obligan a millones de personas a huir desesperadamente, en Estados Unidos, la desigualdad alcanza su punto más alto en la historia. Hay mucho en juego en las elecciones presidenciales estadounidenses y su resultado no tendría que estar determinado solamente por aquellos que hacen las grandes apuestas. Nuestra democracia y el planeta merecen mucho más que eso.

© 2015 Amy Goodman

Traducción al español del texto en inglés: Fernanda Gerpe. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

*Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es coautora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

Fuente:http://www.democracynow.org/es/blog/2015/10/16/capitalismo_de_casino_democratas_y_republicanos

EE UU mueve ficha TTP para contener a China

DRAGON CHINOLUIS TINOCO

      MARC BASSETS, Washington  OCT 2015

A Barack Obama le restan solo dos grandes  iniciativas para coronar su mandato: el acuerdo sobre el programa nuclear de Irán, concluido el verano pasado en Viena y la Asociación Transpacífica (TPP), el mayor tratado de libre comercio en décadas. Cerrado el pasado lunes, tras cinco años de negociaciones, el tratado está pendiente de la ratificación en los 12 países firmantes.

Aunque Obama logró del Congreso de Estados Unidos la licencia de operar bajo el permiso de “negociación rápida” (Fast Track), espera ahora que se apruebe en bloque lo acordado. Cuenta, paradójicamente, con la oposición republicana a favor y en contra a un grueso de los demócratas que sostienen las tesis de sus sindicatos. El Congreso es un obstáculo que el acuerdo con Irán ya ha superado. El destino del TPP todavía es algo incierto.

Son acuerdos geopolíticos de alto calado. El de Viena modifica los equilibrios de poderes en Oriente Próximo. El segundo, en la enorme región de Asia-Pacífico. Pero a ambas iniciativas les anima el mismo espíritu: la idea de que sólo mediante el multilateralismo, los acuerdos internacionales y la diplomacia —político en un caso; comercial en el otro— Estados Unidos puede hacer valer la influencia mundial en un momento de dudas sobre su estatus como potencia hegemónica.

Obama ve el TPP en términos geopolíticos. Lo han suscrito, además de EE UU, Canadá, México, Perú, Chile, Australia, Nueva Zelanda, Japón, Vietnam, Malasia, Singapur y Brunei. Los asesores del presidente creen que el éxito del acuerdo de Viena es una cuestión de “seguridad nacional”, de “Realpolitik”. El TPP, en cambio, es un tratado para reducir las barreras al comercio y la inversión.

“La región Asia-Pacífico es hoy la parte más dinámica del globo y el lugar donde gran parte de la historia de este siglo se escribirá”, dijo en mayo, mientras se negociaba el pacto, el secretario de Estado, John Kerry. “Hay una necesidad de liderazgo estadounidense”, añadió.

En 2011, dos años después de llegar a la Casa Blanca, Obama estableció como prioridad el giro —pivot o pivote, en inglés— hacia Asia. El giro partía de una constatación. El centro de gravedad económico se había desplazado hacia Asia. También el centro de gravedad geopolítico. Ambos desplazamientos tienen una causa común: China. Coinciden con el ascenso económico chino y el deseo, por parte de Pekín, de afirmar su zona de influencia regional.

El ‘pivote asiático’ debe contrarrestar el ascenso chino. Se sustenta, de un lado, en el refuerzo de la cooperación militar con países de la región. Y, del otro, en la cooperación económica que tiene en el TPP su máxima expresión. “Teniendo en cuenta que más del 95% de nuestros clientes potenciales viven fuera de nuestras fronteras, no podemos permitir que países como China escriban las reglas de nuestra economía”, dijo Obama el lunes, tras concluirse el acuerdo.

Lee Branstetter es profesor de economía en la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburgh (Pensilvania) y miembro no residente del Peterson Institute for International Economics, en Washington. En este laboratorio de ideas se forjó el llamado “consenso de Washington”, emblema indudable de las políticas liberalizadoras de las últimas décadas.

“La globalización es algo que está ocurriendo, y podemos participar activamente en las negociaciones de este proceso, o apartarnos y permitir que el proceso [los tiempos, la dirección, las normas… lo definan otros”, dice Branstetter. La aprobación del TPP, continúa, “envía el mensaje de que, pese a todos sus problemas políticos, Estados Unidos será un participante activo en el proceso de negociar cómo avanzará esa globalización”. No obstante, China ha demostrado que a pesar del ALCA, ¡ya ha llegado a ser el primer proveedor de los Estados Unidos! ¿Qué pueden estos tratados contra una agresiva competitividad laboral, energética y cambiaria de China?

La oposición en EE UU

Para los responsables de AFL-CIO —la federación que agrupa a 56 sindicatos y representa a 12,5 millones de trabajadores—, la realidad de los acuerdos comerciales es más sombría. “Las normas que se han acordado en el TPP establecen el neoliberalismo, un sistema amañado en el que, sin duda, hay beneficios”, dice Celeste Drake, especialista en política comercial en la AFL-CIO. “Pero las normas [del acuerdo] garantizan que estos beneficios vayan a las élites corporativas, al 1%, y harán realmente difícil para los trabajadores obtener su parte justa del trabajo”.

Una de las críticas de la izquierda estadounidense al TPP se dirige al organismo que debe resolver las disputas entre inversores y Estados. El temor es que este organismo socave la soberanía nacional: que una demanda de un inversor extranjero acabe obligando a cambiar las leyes de un país —Estados Unidos u otro— por la puerta trasera. La crítica se fundamenta en el balance de otros acuerdos comerciales.

“Cuanto los países, para competir, nos acercamos cada más a través de acuerdos comerciales, los trabajadores afrontan la siguiente situación”, dice Drake. “Están intentando organizar un sindicato en una nueva fábrica, o intentan renegociar un contrato. Y la empresa les dice: si votáis a favor del sindicato, cerraremos y moveremos la fábrica. Con el TPP tendrán más lugares para hacerlo, lugares donde existirán protecciones para la inversiones. O pueden decir: lo siento pero no os podemos subir el salario. Tendréis que renunciar a estos beneficios. Si no, cerraremos la fábrica”.

En Estados Unidos, la caída de las barreras comerciales se asocia con el aumento de las desigualdades, el estancamiento de los salarios y la erosión de la clase media. Drake menciona un estudio del laboratorio de ideas Economic Policy Institute según el cual el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte, con México y Canadá (TLCAN o NAFTA, en inglés), adoptado en 1993, destruyó 682.000 empleos en Estados Unidos. Las deslocalizaciones industriales se explican por este proceso, según esta visión. Branstetter, del Peterson Institute, replica a este argumento diciendo que el declive industrial estadounidense no se explica tanto por el acuerdo con México y Canadá como por el ascenso de China. Y precisamente China no está ni en NAFTA ni en el TPP.

En este debate, la AFL-CIO cuenta con poderosos aliados políticos. Esta semana se ha sumado a las críticas al tratado Hillary Clinton, exsecretaria de Estado y ahora aspirante demócrata a suceder a Obama en la Casa Blanca tras las elecciones presidenciales de noviembre de 2016. Clinton, una política con historial moderado, legitima la oposición al tratado. Pero el acuerdo fast track va al Congreso por un sí o un no en bloque y sin modificaciones.

http://economia.elpais.com/economia/2015/10/09/actualidad/1444407683_868930.html

Jornada laboral de 6 horas: experiencia sueca

Verónica Lechuga           septiembre de 2015

La reducción de la jornada laboral para facilitar la vida familiar llama a golpes a la puerta de los distintos países europeos. En España, las interminables jornadas de más de ocho horas, la dificultad de implantar el teletrabajo y el gusto por el presencialismo en las compañías empiezan a oler rancio y los trabajadores miran cada vez más al norte para comparar su sistema laboral con el de los avanzados vecinos nórdicos.

En estos países están a años luz de los del sur de la región en lo que a hábitos laborales se refiere. Tienen mucha más flexibilidad y la familia es una prioridad tanto para trabajadores como para los empresarios. Suecia es uno de esos paradigmas en los que es más sencillo trabajar y tener una vida familiar placentera.

Pero van un poco más allá y ya están probando nuevas fórmulas, entre las que destaca la reducción de la jornada laboral de ocho horas a seis. El sector público ha sido el pionero y ha empezado implantándolo en el sector sanitario, donde los sanitarios y el personal de los hospitales ya está trabajando esas seis horas diarias.

Según las impresiones que se recogen en un artículo publicado por The Guardian, la experiencia está siendo bastante buena, pues permite a los trabajadores que rindan mejor tanto en el trabajo como en el hogar.

El sector privado no se queda atrás

No obstante, esta tendencia no se queda en el sector público. El privado también va dando pasos en el camino de reducir los horarios, es más, algunas compañías hace años que implantaron la jornada de seis horas. Es el caso de la fábrica de Toyota en la ciudad sueca de Goteburgo, donde se tomó esta decisión hace ya 13 años.

El artículo del rotativo británico también recoge las impresiones de sus trabajadores, los cuales dicen disfrutar de una vida más placentera. Pero no solo eso. En estos años, los beneficios de esta empresa han crecido un 25%, es decir, acortar las jornadas laborales no tiene un impacto negativo en el negocio, al contrario.

Esta compañía no es la única que sigue el modelo de las seis horas. El reportaje recoge más casos de empresas públicas y privadas que ya empezaron a probar con este horario en los años 90 del siglo pasado. Por lo tanto, para los suecos el revuelo que se está empezando a formar en el resto de Europa exigiendo mayor flexibilidad laboral no es nada nuevo.

¿Sería posible aplicarlo en España?

Muchos pensarán que este horario funciona en las sociedades nórdicas como la sueca porque en esas regiones son mucho más modernos y avanzados que en el atrasado sur de Europa, donde las costumbres de hace años están más arraigadas en la cultura de la gente.

En esta zona de Europa nuestra vida gira en torno al sol, algo que determina en gran medida nuestros horarios a la hora de trabajar o de hacer cualquier tipo de actividad. Además, al no seguir el horario londinense –que Franco adelantó una hora en 1940- hace que las jornadas laborales se alarguen más de lo recomendable.

En el caso de España, la mayoría de los empresarios sigue la máxima de mantener a sus empleados pegados a la silla cuanto más tiempo mejor, lo que dificulta mucho más la apertura a nuevas fórmulas más flexibles y, en muchos casos, más productivas. En esto el Gobierno tiene mucha culpa, pues hace años que aparcó una nueva normativa sobre esta cuestión para darle prioridad a la recuperación económica. Y a los recortes…

http://www.elblogsalmon.com/mundo-laboral/la-experiencia-sueca-con-la-jornada-laboral-de-6-horas

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*