39.19.-Balanza comercial de Colombia sigue en rojo pese a menores importaciones

REDACCIÓN CONFIDENCIALCO

El déficit comercial de Colombia aumentó un 6,3% en junio a 760,9 millones de dólares, frente a igual mes del año pasado, a pesar una menor presión de las importaciones, revelaron el miércoles cifras del Departamento Nacional de Estadísticas (DANE).

No obstante, el desbalance comercial en junio fue inferior al que se reportó en mayo, de 817,1 millones de dólares.

El déficit en el sexto mes resultó de importaciones por 3.804,4 millones de dólares y exportaciones por 3.043,5 millones de dólares, precisó el DANE en un comunicado.

El valor de las compras externas realizadas por el país sudamericano bajó un 5,7% interanual en el sexto mes, mientras que el de las exportaciones se derrumbó un 8,7%.

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Las cifras respaldan las dudas que se ciernen sobre el ritmo de recuperación de la cuarta economía de América Latina, en momentos en que el Banco Central redujo sus proyecciones de expansión del Producto Interno Bruto (PIB) a un 3% para este año, más alineada con la visión del mercado, mientras el gobierno mantiene una meta de 3,6%.

El Banco Central proyectó a comienzos de agosto que el deterioro en los datos de comercio llevaría a que el déficit en la cuenta corriente de Colombia se dispare a un 4,4% del PIB en 2019, superior al 3,9% del PIB del año pasado, una de las mayores vulnerabilidades económicas del país.

En el primer semestre, el déficit comercial de Colombia acumuló una caída de 58,9% a 4.421,8 millones de dólares, en comparación con el mismo periodo de 2018.

El Banco Central resaltó que la incertidumbre que ha generado las políticas proteccionistas de Estados Unidos hacia China y otros países, ha comenzado a afectar los volúmenes de comercio mundial.

https://confidencialcolombia.com/lo-mas-confidencial/balanza-comercial-de-colombia-sigue-en-rojo-pese-a-menores-importaciones/2019/08/15/

38.19.-Donarle impuestos a los ricos, ¿es pecado o es un delito?BERNARDO GARCÍA

– No podría ser un pecado, diría el famoso profesor Arthur Laffer, porque en el evangelio se estipula que al que tiene se le dará más y al que tiene poco se le quitará.

– ´Profesor,  pero la parábola se refiere a bienes espirituales. Además su llamada “curva de Laffer”, se aplica sólo a los ricos: se les rebaja la tarifa de impuestos, con la seguridad de que el recaudo tributario correspondiente aumentará.

– Sí señor, así es. Esa curva está inspirada en la frecuencia con que los fenómenos  económicos, sociales e inclusive biológicos se comportan. Por ejemplo, los árboles y los humanos crecen primero muy lentamente como en una rampa, luego crecen en una veloz pendiente exponencial y al final dan una curva de fatiga del crecimiento y luego decaen. Claro que esa curiosa curva que se parece a una ese muy estirada, llamada logística, es una gráfica del crecimiento en función del tiempo. En cambio, la mía es del crecimiento de los ingresos fiscales en función de la tarifa impositiva.

– Entendido. Pero para que la rebaja en impuestos produzca más ingresos fiscales, se necesita saber en dónde se encuentra el punto de saturación, el punto en que la capacidad de tributar está prácticamente agotada y eso no es fácil.

– Esa es una tarea para los funcionarios de impuestos y presupuesto. No se puede saber por simple olfato y debe variar mucho de país a país y de tiempo en tiempo.

– Atendiendo a su sugerencia el presidente Reagan sorprendió a sus electores. Nadie creía en un milagro, pero el candidato Reagan prometió y cumplió; pero pasado un tiempo se vió que no funcionó. El economista Samuelson hizo el cálculo y la ley se quedó como una simple curva hipotética, pero sin verificación ni técnica, ni científica.

– Lo cierto es que Reagan logró un gran repunte en la inversión y en empleo sacando al país de la estanflación. ¿Le parece poco? Por eso la curva se volvió famosa.

– Pero no hubo  mayores ingresos tributarios. Fueron menores. El éxito de Reagan se debió al formidable déficit fiscal alimentado por su famosa “guerra de las galaxias” y un soberbio endeudamiento público nunca visto. Pero aunque en suma hizo una gran operación anticíclica de tipo keynesiano, mientras los militantes republicanos izaban la bandera de la rebaja de impuestos, que se convirtió en bandera del partido. Claro que si te rebajan los impuestos, hay que celebrarlo. Con el mismo resultado fallido, acaba de experimentar el presidente Trump y no por eso se celebra el repunte económico.

– ¿Decía usted que podría ser un delito?

. La rebaja de impuestos la justifican diciendo que no sola habrá mayores ingresos tributarios sino que los empresarios tendrán un margen mayor de ahorros para invertir, para mejorar los salarios de sus trabajadores, para dar más empleo.

– Tremendo error profesor. Sabe usted que las inversiones no son función del ahorro. Es el ahorro el que es función de las inversiones. Y estas son función de proyectos rentables y factibles. Pero la mayoría de los políticos y abogados creen lo contrario. Lástima tanta ignorancia porque entonces hacen regalos de impuestos a los ricos, que los vuelve más ricos, pagan mejores dividendos y compran sus propias acciones. Regalar así, a fondo perdido y como en piñata, sí es un delito de lesa patria.

– ¿Cómo así?

– En la Constitución colombiana, profesor, en el artículo 355 se prohíben taxativamente los auxilios y donaciones procedente del erario público. Claro que la Corte Constituyente ha aclarado que esa prohibición es relativa a la costumbre en el uso de los subsidios parlamentarios que se convirtieron en gajes del oficio electoral. Pero claro que advierte que deben ajustarse estrictamente a los deberes del Estado. Regalar impuestos a quienes compren maquinaria y equipo, por ejemplo, terminó subsidiando a empresas extrajeras mineras y petroleras que mueven mucho equipo y maquinaria. Esos gestos a mano abierta suelen ser operaciones políticas para que los empresarios coticen luego en las campañas electorales. Crimen de lesa patria como Agro ingreso seguro…

37.19.-Sobre la nueva era y sus consecuenciasCÉSAR FERRARI 

Hace poco menos de seis décadas (julio de 1963) se creó en Perú la primera institución académica de posgrado en administración en el mundo de habla hispana: la Escuela de Administración de Negocios para Graduados (ESAN), para formar gerentes a partir de ingenieros y abogados, principalmente. Nació en el marco de un convenio entre los gobiernos de Perú y Estados Unidos con la orientación y el apoyo de la Escuela de Administración de Negocios de la Universidad de Stanford, California.

2 oct 2019.- Pocos años antes, aparecieron en las universidades peruanas los primeros programas de administración de empresas para añadirse a las carreras tradicionales de ingeniería, derecho y medicina. En Colombia, los primeros programas de administración se establecieron en las décadas de los años 40 y 60.

Como es de suponer, todas esas escuelas y programas adhirieron a las teorías o prácticas vigentes para la gestión de las empresas: las clásicas, desarrolladas para acompañar la segunda revolución industrial por Frederick Taylor (taylorismo), vinculadas a la organización y división sistemática y racional del trabajo para optimizar su productividad; por Henry Ford (fordismo), relacionadas con la producción en serie y la línea de ensamblaje, y por Henry Fayol (fayolismo), sobre el proceso correcto de la administración (planear, organizar, dirigir, coordinar y controlar); así como las más modernas desarrolladas por Peter Drucker, sobre la gerencia moderna de las empresas, y por Michael Porter, sobre las opciones estratégicas de las empresas en función de sus recursos, estructura industrial y restricciones institucionales.

La educación superior respondía así a la necesidad de los tiempos generada por la estrategia de sustitución de importaciones que América Latina aplicaba con entusiasmo. Se necesitaba formar a los gerentes y administradores, pero también a los ingenieros, abogados y médicos como empleados dependientes, para hacerse cargo de las nuevas empresas manufactureras, así como de la modernización de las existentes y la gestión de las grandes empresas públicas que proliferaban para desarrollar los sectores considerados entonces como “estratégicos”.

La política y los presidentes “reformistas” eran parte del contexto: Eduardo Frei (1964-1970) en Chile, Fernando Belaúnde (1963-1968) en Perú, Alerto Lleras Camargo (1959-1962) y Guillermo León Valencia (1962-1968) en Colombia, Rómulo Betancourt (1959-1964) en Venezuela, para mencionar a algunos. Nacían también en América Latina la planeación económica y social, las propuestas de reforma agraria y para una más equitativa distribución del ingreso, consideradas por la Alianza para el Progreso, creada en 1961 por el presidente John F. Kennedy, como alternativa a la Revolución cubana de 1959.

Pero ese mundo está desapareciendo y cambiando aceleradamente en muchas dimensiones. Lo está haciendo, primero, en los países desarrollados, pero también en los países asiáticos de reciente industrialización, en particular China. Tarde o temprano los seguirá América Latina.

Las nuevas maneras de producir están incluyendo, cada vez más extensivamente: robotización, teletrabajo, cero inventarios (vigente desde hace décadas), control de la producción por computadores, impresión en tres dimensiones, producción con grandes economías de escala pero a la medida individual de cada demandante, comercialización, ventas y pagos a través de internet y de transferencias electrónicas. Lo que se traducirá en menos empleo dependiente y más autoempleo de alta productividad; más importante, el empleo dependiente será minoritario.

Los cambios incluyen también: 1) la emergencia de una nueva matriz energética basada en energías limpias y renovables, que además son de bajo costo y distribuidas geográficamente, desplazando a la basada en combustibles fósiles, de alto costo y concentrada; 2) lo que en Colombia y en los países dependientes de esos sectores dará paso a una nueva estructura productiva; 3) una nueva geopolítica multipolar, donde Estados Unidos no continuará siendo el líder hegemónico; 4) la preeminencia de los mercados asiáticos en un mundo globalizado, por su dimensión y por la capacidad de compra de su clase media que en 2030 representará 65% de la clase media mundial, según el Brookings Institution; 5) nuevas formas de comportamientos y relaciones sociales, mayoritariamente virtuales; y 6) nuevas maneras de participación política.

Las nuevas maneras de hacer las cosas se darán a través de nanotecnologías, biotecnologías, inteligencia artificial y supercomputadoras, y será extensivo el consumo de nuevos productos como, por ejemplo, carne de res sin reses a partir de crecimiento celular en fábricas totalmente robotizadas, con 99% menos espacio que el usado actualmente, con cero emisiones de gas metano y con costos de producción mínimos. Tampoco será extraño usar vehículos sin conductores y vivir en casas que respondan a comandos de voz.

Así, fordismo, taylorismo y fayolismo no tendrán aplicación y, muy probablemente, las teorías de gerencia moderna y opciones estratégicas de las empresas serán revisadas para adaptarse a las nuevas tecnologías, mercados, relaciones sociales, política y geopolítica. Mejor dicho, aunque habrá fábricas gigantescas para producir con grandes economías a escala, subcontratando gran parte de sus procesos productivos, para vender en todo el mundo, funcionarán casi sin trabajadores, con pocos gerentes altamente calificados, organizados en estructuras jerárquicas muy planas.

Más aún, si la inteligencia artificial, sus aplicaciones y los robots desarrollan las cuestiones rutinarias, repetitivas y programables, es entendible que los estudiantes busquen formarse en lo que los robots no puedan sustituir, como profesiones que requieren y emplean empatía, o las que desarrollan visiones y tareas complejas y estratégicas. A su vez, si el autoempleo será dominante, es predecible que los estudiantes no busquen estudiar carreras para contratarse como empleados dependientes; seguramente, buscarán formarse en lo que específicamente les interese, privilegiando así educaciones muy cortas, modulares, referidas a la aplicación de tecnologías avanzadas. Es decir, los cambios, tecnológicos, geopolíticos y otro, conducirán también a cambios en la educación. ¡Mejor prepararse!

https://www.elespectador.com/opinion/cesar-ferrari

Nota Altereco: habría que esperar un poco para reevaluar esa alucinante tendencia tecnológica, para estimar si la expansión de las gigantes empresas transnacionales –ahora hospedadas en China- pueden corregir las formidables asimetrías creadas en el comercio internacional. Asimetrías que comprometen a las 7 potencias industriales. Empezando por los USA-China. No como antes, sólo a los países del Tercer Mundo.

36.19.-Sobre cómo podemos combatir la crisis climática: “Tenemos una sola oportunidad en este siglo”NAOMI KLEIN 

En este extracto de su último libro On Fire, la autora de No Logo analiza por qué el capitalismo y la política se han interpuesto en el camino para abordar la crisis climática.

Un viernes a mediados de marzo, salieron de las escuelas en pequeños riachuelos, burbujeando de emoción y desafiantes ante un acto de ausentismo escolar. Los pequeños arroyos desembocaban en grandes avenidas y bulevares, donde se combinaban con otros flujos de niños y adolescentes cantando y protestando. Pronto los riachuelos se convirtieron en ríos torrentosos: 100.000 cuerpos en Milán, 40.000 en París, 150.000 en Montreal. Los carteles se balanceaban por encima del océano humano: ¡NO HAY PLANETA B! NO QUEMEN NUESTRO FUTURO. ¡LA CASA ESTÁ ARDIENDO!

No hubo huelga estudiantil en Mozambique; el 15 de marzo, todo el país se preparaba para el impacto del ciclón Idai, una de las peores tormentas de la historia de África, que obligó a la gente a refugiarse en las copas de los árboles a medida que subían las aguas y que acabaría matando a más de 1.000 personas. Y luego, sólo seis semanas más tarde, cuando aún se estaban limpiando los escombros, Mozambique se vería afectado por el ciclón Kenneth; por desgracia, otra tormenta que batiría récords.

Dondequiera que vivan en el mundo, esta generación tiene algo en común: es la primera para la cual la crisis climática a escala planetaria no es una amenaza futura, sino una realidad vivida. Los océanos se están calentando un 40% más rápido de lo que las Naciones Unidas predijeron hace cinco años. Y un estudio exhaustivo sobre el estado del Ártico, publicado en abril de 2019 en Environmental Research Letters y dirigido por el renombrado glaciólogo Jason Box, descubrió que el hielo, en sus diversas formas, se está derritiendo tan rápidamente que el «sistema biofísico del Ártico tiende ahora claramente a alejarse de su estado del siglo XX y a pasar a un estado sin precedentes, con implicaciones no sólo en el interior sino también más allá del Ártico». En mayo de 2019, la Plataforma intergubernamental científico-normativa sobre biodiversidad y servicios de los ecosistemas de las Naciones Unidas publicó un informe sobre la alarmante pérdida de vida silvestre en todo el mundo, advirtiendo que un millón de especies de animales y plantas están en peligro de extinción. «La salud de los ecosistemas de los que dependemos nosotros y todas las demás especies se está deteriorando más rápidamente que nunca», dijo el presidente, Robert Watson. «Estamos erosionando las bases mismas de la economía, los medios de subsistencia, la seguridad alimentaria, la salud y la calidad de vida en todo el mundo. Hemos perdido tiempo. Debemos actuar ahora.»

Han pasado más de tres décadas desde que los gobiernos y los científicos comenzaron a reunirse oficialmente para discutir acerca de la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para evitar los peligros de la destrucción climática. A lo largo de esos años, hemos escuchado innumerables llamamientos a la acción que involucraban a «los hijos», «los nietos» y «las generaciones venideras». Sin embargo, las emisiones mundiales de CO2 han aumentado en más de un 40% y siguen haciéndolo. El planeta se ha calentado alrededor de 1ºC desde que empezamos a quemar carbón a escala industrial y existe el riesgo de que las temperaturas aumenten hasta cuatro veces esa cantidad antes de que finalice este siglo; la última vez que hubo tanto CO2 en la atmósfera, los humanos no existían.

¿Qué decir de esos hijos y nietos y generaciones venideras que fueron invocados tan promiscuamente? Ya no son meros dispositivos retóricos. Ahora están hablando (y gritando, y golpeando) por ellos mismos. A diferencia de tantos adultos en posiciones de autoridad, aún no han sido entrenados para enmascarar lo que está en juego en nuestros tiempos con el lenguaje de la burocracia y la complejidad. Comprenden que están luchando por el derecho fundamental de vivir vidas plenas – vidas en las que no están, como dice Alexandria Villaseñor, de 13 años, «huyendo del desastre».

Ese día de marzo de 2019, los organizadores estimaron que hubo cerca de 2.100 huelgas climáticas juveniles en 125 países, con la participación de 1,6 millones de jóvenes. Este es un gran logro para un movimiento que comenzó ocho meses antes, cuando una adolescente en solitario decidió declararse en huelga en su escuela en Estocolmo, Suecia: Greta Thunberg.

La ola de movilización juvenil que estalló en marzo de 2019 no es sólo el resultado de una niña y su manera única de ver el mundo, por extraordinaria que sea. Thunberg explica siempre que se inspiró en otro grupo de adolescentes que se levantaron en contra de otro tipo de fracaso en la protección de su futuro: los estudiantes de Parkland, Florida, que encabezaron una ola nacional de huelgas estudiantiles para exigir controles estrictos en la tenencia de armas de fuego después de que 17 personas fueran asesinadas en su escuela en febrero de 2018.

Thunberg tampoco es la primera persona con la tremenda claridad moral para gritar «¡Fuego!” Estas voces han surgido en múltiples ocasiones en las últimas décadas; de hecho, es algo así como un ritual en las cumbres anuales de las Naciones Unidas sobre el cambio climático. Pero tal vez porque estas voces pertenecían a personas de las Filipinas, las Islas Marshall y el sur de Sudán, esas clarinadas de alarma fueron historias de un día, si es que llegaron a serlo siquiera. Thunberg también se apresura en señalar que las huelgas climáticas en sí mismas fueron el trabajo de miles de líderes estudiantiles de diverso cuño, sus profesores y organizaciones que les apoyaron, muchas de las cuales llevaban años alarmando de la catástrofe climática.

Durante una década y media, desde que informé desde Nueva Orleáns con agua hasta la cintura después del huracán Katrina, he estado tratando de averiguar qué es lo que está interfiriendo con el instinto básico de supervivencia de la humanidad – por qué muchos de nosotros no estamos actuando como si nuestra casa estuviera en llamas cuando claramente lo está. He escrito libros, hecho películas, dado innumerables charlas y cofundado una organización (The Leap) dedicada, de una manera u otra, a explorar esta cuestión y a intentar adecuar nuestra respuesta colectiva con la magnitud de la crisis climática.

Desde el principio tuve claro que las teorías dominantes sobre cómo habíamos llegado al borde del abismo eran totalmente insuficientes. Se dijo que no actuábamos porque los políticos estaban atrapados en ciclos electorales cortoplacistas, o porque el cambio climático parecía muy lejano, o porque detenerlo era demasiado caro, o porque las tecnologías no contaminantes aún no estaban suficientemente desarrolladas. Había algo de verdad en todas esas explicaciones, pero también se estaban volviendo marcadamente más limitadas con el tiempo. La crisis no estaba lejos; estaba golpeando nuestras puertas. El precio de los paneles solares ha caído en picado y ahora compite con el de los combustibles fósiles. La tecnología limpia y las energías renovables crean muchos más empleos que el carbón, el petróleo y el gas. En cuanto a los costos supuestamente prohibitivos, se han movilizado billones para guerras interminables, rescates bancarios y subsidios a los combustibles fósiles, en los mismos años en que las arcas han estado prácticamente vacías para la transición climática. Tenía que haber algo más.

Es por ello por lo que, a lo largo de los años, me he propuesto investigar un conjunto diferente de barreras -algunas económicas, otras ideológicas, pero otras relacionadas con las profundidades de los relatos sobre el derecho de cierta gente a dominar la tierra y las personas que viven más cerca de ella, relatos que sustentan la cultura occidental contemporánea. Y he investigado el tipo de respuestas que podrían tener éxito en derribar esas narrativas, ideologías e intereses económicos, respuestas que tejen crisis aparentemente dispares (económicas, sociales, ecológicas y democráticas) en una misma historia común de transformación civilizatoria. Hoy en día, esta clase de planteamientos audaces son cada vez más amparados por la bandera del Green New Deal.

Porque, por muy profunda que sea nuestra crisis, algo igualmente profundo está cambiando, y con una velocidad que me sobresalta. Los movimientos sociales se levantan para declarar, desde abajo, una emergencia popular. Además del incendio de las huelgas estudiantiles, hemos visto el surgimiento de Extinction Rebellion, que desencadenó una ola de acción directa no violenta y desobediencia civil, incluyendo el cierre masivo de grandes partes del centro de Londres. A pocos días de sus acciones más dramáticas en abril de 2019, Gales y Escocia declararon el estado de «emergencia climática», y el parlamento británico, bajo la presión de los partidos de la oposición, hizo lo propio con celeridad.

La humanidad tiene una sola oportunidad en este siglo para arreglar un modelo económico que está fallando a la mayoría de la gente en múltiples frentes.

En Estados Unidos, hemos visto el meteórico ascenso del Sunrise Movement, que irrumpió en la escena política cuando ocupó las oficinas de Nancy Pelosi, la demócrata más poderosa de Washington, DC, una semana después de que su partido recuperara la Cámara de Representantes en las elecciones de mitad de período de 2018. Pidieron al Congreso que adoptara inmediatamente un marco de descarbonización rápida, tan ambicioso en velocidad y alcance como el New Deal de Franklin D. Roosevelt, el amplio paquete de políticas diseñadas para combatir la pobreza de la Gran Depresión y el colapso ecológico del Dust Bowl.

La idea detrás del Green New Deal es simple: en el proceso de transformar la infraestructura de nuestras sociedades a la velocidad y escala que los científicos han pedido, la humanidad tiene una sola oportunidad en este siglo para arreglar un modelo económico que está fallando a la mayoría de la gente en múltiples frentes. Porque los factores que están destruyendo nuestro planeta también están destruyendo la vida de las personas de muchas otras maneras, desde el estancamiento de los salarios hasta el incremento de las enormes desigualdades, pasando por el desmoronamiento de los servicios, la creciente supremacía blanca y el colapso de nuestra ecología de la información. Desafiar las fuerzas subyacentes a esos factores es una oportunidad para resolver varias crisis interrelacionadas a la vez.

Para hacer frente a la crisis climática, podemos crear cientos de millones de puestos de trabajo en todo el mundo, invertir en las comunidades y naciones más excluidas sistemáticamente, garantizar la atención sanitaria y el cuidado de los niños, y mucho más. El resultado de estas transformaciones serían economías construidas tanto para proteger y regenerar los sistemas de soporte de vida del planeta como para respetar y sostener a las personas que dependen de ellos.

Esta visión no es nueva; sus orígenes se remontan a movimientos sociales en zonas ecológicamente devastadas de Ecuador y Nigeria, así como a comunidades de color altamente contaminadas en los Estados Unidos. Lo que es nuevo es que ahora hay un grupo de políticos en Estados Unidos, Europa y otros lugares, algunos sólo una década mayores que los jóvenes activistas del clima en las calles, dispuestos a traducir la urgencia de la crisis climática en política, y a conectar los puntos entre las múltiples crisis de nuestro tiempo. Entre esta nueva generación política destaca Alexandria Ocasio-Cortez, que a los 29 años se convirtió en la mujer más joven jamás elegida para el Congreso de los Estados Unidos. La introducción de un Green New Deal fue parte esencial de su programa político. Hoy, con la carrera para liderar el partido demócrata en pleno apogeo, la mayoría de los principales aspirantes a la presidencia dicen apoyarlo, entre ellos Bernie Sanders, Elizabeth Warren, Kamala Harris y Cory Booker. Entretanto, ha sido respaldado por 105 miembros del Congreso y del Senado.

La idea se está extendiendo por todo el mundo: la coalición política European Spring adoptó el Green New Deal para Europa en enero de 2019 así como una amplia coalición de organizaciones en Canadá (el líder del partido Nuevo Demócrata ha adoptado el marco, si no como toda su ambición, al menos como uno de sus pilares políticos). Lo mismo ocurre en el Reino Unido, donde el Partido Laborista se encuentra en medio de negociaciones sobre la adopción de una plataforma verde al estilo del Green New Deal.

Aquellos de nosotros que abogamos por este tipo de plataforma transformadora a veces se nos acusa de utilizarla para promover una agenda socialista o anticapitalista que es anterior a nuestro enfoque sobre la crisis climática. Mi respuesta es simple. Durante toda mi vida adulta, he estado involucrada en movimientos que enfrentan la miríada de formas en que nuestro sistema económico actual tritura las vidas y los paisajes de las personas a causa de su búsqueda despiadada de beneficios. No Logo, publicado hace 20 años, documentó los costos humanos y ecológicos de la globalización capitalista, desde los talleres de explotación de Indonesia hasta los campos petroleros del Delta del Níger. He visto a adolescentes tratadas como máquinas para hacer nuestras máquinas, y montañas y bosques convertidos en montones de basura para llegar al petróleo, el carbón y los metales que hay debajo.

Los dolorosos impactos, incluso letales, de estas prácticas eran imposibles de negar; simplemente se argumentaba que eran los costos necesarios de un sistema que estaba creando tanta riqueza que los beneficios eventualmente se filtrarían para mejorar las vidas de casi todos los habitantes del planeta. Lo que ha ocurrido es que la indiferencia ante la vida que se expresó en la explotación de los trabajadores en las fábricas y en la aniquilación de las montañas y los ríos se ha extendido hasta tragarse todo el planeta, convirtiendo las tierras fértiles en salinas, las bellas islas en escombros, y drenando la vida y el color de lo que antes eran vibrantes arrecifes.

Admito libremente que no veo la crisis climática como algo separable de las crisis más locales generadas por el mercado que he documentado a lo largo de los años; lo que es diferente es la escala y el alcance de la tragedia, con el único hogar de la humanidad ahora colgando de un hilo. Siempre he tenido un tremendo sentido de urgencia acerca de la necesidad de cambiar a un modelo económico radicalmente más humano. Pero ahora hay un rasgo diferente a esa urgencia porque sucede que todos estamos vivos en el último momento posible de la historia en el que cambiar de rumbo puede significar salvar vidas a una escala verdaderamente inimaginable.

Naomi Klein  Autora, entre otros libros, de ‘La doctrina del shock’ y ‘No Logo’.

http://www.sinpermiso.info/textos/sobre-como-podemos-combatir-la-crisis-climatica-tenemos-una-sola-oportunidad-en-este-siglo

35.19.-Deuda pública con interventores de paja –  BERNARDO GARCÍA

El ministro Carrasquilla tiene derecho a refinanciar la deuda. No importa que sea al estilo piramidal de Carlo Ponzi. Lo que está mal es que los gastos financiados dentro de los refinaciamientos, queden fuera de la contabilidad. Ni  tampoco está bien que los nuevos márgenes del refinanciamiento no reciban el permiso del Congreso. A Grecia le fue como a perros en misa.

Su gobierno mintió sobre el monto de su deuda, recibió más dinero; pero cayó al hueco de la insolvencia. Se afirmó entonces que Goldman Sachs le ayudó al patujo con unos préstamos swaps. Corea del Sur en cambio, que aborrecía al capital extranjero directo, se terció en la industrialización a marchas forzadas a punta de cuantiosos préstamos externos. No mentía sino que multiplicaba sus exportaciones para pagar a tiempo y recibir más préstamos. Moraleja: el chiste no está en mentir sino en exportar para pagar. Porque con PIB no se paga.

Y allí está la almendra del primer problema. Los gobiernos felices de endeudarse para gastar hoy y ahora, los  ingresos futuros. O sea, para que paguen los próximos gobiernos. Si son de corto plazo, menos de dos años, saltan baches presupuestales o impulsan la economía en trance de recesión. En el mediano plazo, hasta cinco años, suelen financiar importaciones costosas como equipos y maquinaria. En cambio los préstamos de largo plazo, más de cinco años,  suelen ser cuantiosos destinados a grandes obras de infraestructura física, energética o industrial.

Entonces, ¿cuál es el lío con las agencias calificadoras de escalafón (rating)? Que se llegó a un punto en que alguien tiene que evaluar la capacidad de pago del país que requiere crédito. Y surgieron algunas agencias que cobran por el mandado. Las principales son Moody’s Investors Service (USA), Standard&Poor’s S&P(USA), Fitch Ratings (UDS/UK), Japan Credit Ratings, Dagong Global Credit Rating (China). Pero cada una maneja su metodología confidencial para evaluar el escalafón del cliente en cuestión.  Además, nadie puede garantizar la neutralidad de tales jueces. El vicio nacionalista o el generoso pago del solicitante puede viciar el juicio. Y eso sigue en discusión, pero no impide el ejercicio.

Es claro que existen referencias forzosas para evaluar la solvencia de un país. El balance de ingresos y gastos corrientes del presupuesto debe dejar un margen para el servicio de la deuda (pago de cuotas e intereses). Lo llaman saldo primario. La balanza externa de bienes y servicios, balanza corriente, también tiene que dejar un margen en dólares para pago de la deuda e intereses. También debe contar el crecimiento del PIB que determina los ingresos por impuestos  y el crecimiento de las exportaciones que determina la capacidad de endeudamiento externo.

Todo eso cuenta y por cierto  la Colombia 2019 no recibe una buena calificación. En noviembre 2018 Fitch la calificó con triple BBB, mientras que Moodys le dio un BAA2. Ambos son rangos de la menor calificación antes de entrar en la zona de descalificación, aunque  Standard & Poor’s y Fitch Ratings mantienen una perspectiva más “negativa” hacia el país, mientras que Moody’s considera que está “estable”.

 SUBE LA MAREA

Endeudarse o no endeudarse no es el problema no es el único problema. Una buena arquitectura financiera resuelve el problema, si el ejecutivo presidente de la república no mete la mano. Pero el segundo problema es la pertinencia. El proyecto es necesario, es rentable, es factible. Y allí los políticos patinan. Botan mucha corriente con la intención de captar votos, pero a la hora de gobernar salen con ocurrencias al debe. Nada serio, ni estudiado.

Hay capacidad de endeudamiento y de pago, están listos los costosos anteproyectos de la inversión y los desembolsos están a la vista. Llueven contratistas, subcontratistas y proveedores. Aparecen riadas de políticos y activos cabildantes de intereses en juego. La muchedumbre que se mueve discretamente en torno a estos préstamos es respetable. En la Refinería de Cartagena REFICAR, por ejemplo, se dijo que valía como un portaaviones de la III Guerra Mundial. Pero para la inauguración se dijo que sí costaba eso más una poderosa escuadrilla de aviones supersónicos. El voluntarioso Contralor general de la República quizo identificarlos pero no pudo.  En la construcción de la represa de Hidroituango parece que se ahorraron un túnel y los provisionales se taponaron con la masa vegetal flotante. Otros puentes se caen. Otras carreteras se construyen varias veces y todavía no aparecen.

Ese es el problema del manejo de masas de dinero prestado que entran a funcionar como plata de nadie. Gajes del neoliberalismo con un poco de ética mafiosa.

  • 34.19.-¿Democracias en crisis? CÉSAR FERRARI 
  • ¿Cada vez más gente no cree en la democracia como sistema socioeconómico? Nuestro futuro vuelve a estar en Oriente DERBLAUEMOND

Boris Johnson, del Partido Conservador, fue alcalde de Londres hace unos años. Actualmente es el primer ministro del Reino Unido y el líder de los euroescépticos británicos que quieren provocar una ruptura abrupta entre su país y la Unión Europea el 31 de octubre próximo. Conviene recordar que la votación a favor del brexit logró una reducida mayoría en un referéndum plagado de inexactitudes e informaciones falsas y cuyos ganadores no han querido repetir a pesar del tiempo transcurrido y de las verdades que han emergido en su contra desde su celebración. 

4 sep 2019 – La semana pasada, para evitar que sus intenciones de ruptura abrupta sean bloqueadas por el Parlamento británico, Johnson “solicitó” a la reina Isabel II que clausurara con anticipación las sesiones del Parlamento. La decisión, aunque se considera “legal”, fue calificada como un “golpe de Estado” por la gran mayoría de los británicos, incluida la oposición laborista y la de los liberales demócratas, así como por numerosos diputados del propio Partido Conservador a quienes Johnson amenazó con expulsarlos del partido si se alineaban con la oposición para evitar la salida sin acuerdo. Y los expulsó luego.

Boris Johnson no llegó a ser primer ministro británico como consecuencia de una elección general en la que su partido fue vencedor. En el sistema político británico, el líder del partido ganador de los comicios generales es encargado por la reina para formar gobierno y asumir su jefatura. Ello ocurrió con Theresa May, la anterior primera ministra. Pero la Sra. May tuvo que renunciar, precisamente, porque el acuerdo que había logrado para la salida negociada de la Unión Europea fue rechazado en tres ocasiones por el Parlamento.

De tal modo, el sucesor de May, Boris Johnson, fue elegido en forma exclusiva por los conservadores: obtuvo 66% de su apoyo y 92.153 votos, frente a su rival que obtuvo 34% y 46.656 votos. Mejor dicho, alrededor de 138.000 conservadores acabaron nombrando al primer ministro de un país de 67,6 millones de habitantes; un serio problema de representatividad que se da, precisamente, cuando está por decidirse un evento crucial para el Reino Unido y sus habitantes.

No es el único problema de representatividad democrática. Otro notorio es el de los Estados Unidos. En las últimas elecciones generales, Donald Trump, actual presidente estadounidense, perdió la elección popular por más de 2,8 millones de votos: los resultados fueron 65,8 millones para su oponente Hillary Clinton frente a 63 millones para él. Trump accedió a la Presidencia gracias a un sistema de votos electorales por estados de la unión que no siempre representan votos proporcionales al voto popular; en muchos estados la totalidad de los votos electorales se le otorgan al vencedor del estado, independientemente de cuántos votos obtenga el contendor.

Tampoco es el único problema de representatividad estadounidense. Como cada estado tiene dos representantes en el Senado, el estado de Wyoming, el más pequeño, con una población de 572.381 habitantes, tiene el mismo número de senadores que el estado de California, el más poblado, con 39,75 millones de habitantes. En consecuencia, mientras que un senador de Wyoming representa aproximadamente a 280.000 personas, el de California representa a casi 20 millones. El problema adicional es que el Senado estadounidense es el que nombra a los jueces del Tribunal Supremo quienes, a su vez, son los que deciden sobre las cuestiones constitucionales cruciales de la vida política, social y económica.

Así, resulta que, en estos dos casos notorios, dos líderes políticos con cuestionamientos sobre la legitimidad política de su origen, aunque no necesariamente sobre su legalidad, son los que lideran procesos políticos o económicos que gran parte de sus compatriotas, para no mencionar a la mayoría, cuestionan en términos de su legitimidad democrática y de su conveniencia política, social y/o económica.

Más aún, sus cuestionadas decisiones están provocando problemas que sobrepasan los límites de sus respectivos países, siendo estos, en casi todos los casos, los principales perjudicados. La decisión de romper abruptamente con la Unión Europa significa no solo su debilitamiento, significa también el desplazamiento hacia otras ciudades europeas de sectores, empresas u organizaciones, así como de su personal, como en el caso del sector financiero que está en busca de construir una nueva capital para el sistema financiero europeo.

En términos económicos, provocará a su vez una profunda devaluación de la libra esterlina frente al euro y las otras divisas y la razón es obvia: la imposición de barreras al comercio y al flujo de personas produciría una reducción de las exportaciones británicas a Europa, su principal socio comercial, por encima de la reducción de sus importaciones que siempre reaccionan más lentamente.

Provocará también una recesión en la economía británica (ya se contrajo 0,2% en el segundo trimestre por primera vez en siete años) y la razón es también evidente: las nuevas barreras que no sólo implican aumento de los precios domésticos y, por lo tanto, inflación y reducción de los ingresos reales de los británicos, significan también pérdidas de mercados, por lo tanto, menores ventas y, consecuentemente, menores producciones y más desempleo.

En el caso estadounidense, la actitud (de desprecio a sus antiguos aliados), las decisiones políticas (antiinmigración mexicana) y las comerciales (la guerra comercial que según sus declaraciones iniciales sería fácil de ganar) de su presidente están generando consecuencias negativas para todo el mundo (reducción de comercio, desaceleración mundial y reducción de precios de las materias primas, aumento de incertidumbres). Pero lo más importante que está logrando es destruir el prestigio mundial de Estados Unidos, aislarlo de sus antiguos aliados, mostrar al mundo su incapacidad para doblegar a China y, por lo tanto, su pérdida de liderazgo y hegemonía, entregar iniciativas y espacios económicos importantes a otros actores mundiales, reducir la competitividad y los mercados de numerosos sectores y empresas estadounidenses, entre los principales.

La pregunta que emerge de dichas actuaciones y situaciones es ¿por qué la voluntad y los prejuicios de una sola persona, o del grupo que lidera, que, evidentemente, no representan los de la mayoría de los ciudadanos, acaban imponiéndose, incluso a costa del bienestar de la sociedad? Pareciera que cabe una sola respuesta: la democracia representativa no está funcionando. Y no funciona porque, aunque se respeten sus formas y en algunas oportunidades se pretenda transformarla en una democracia plebiscitaria, no acaba siendo un ejercicio de representatividad genuina y de respeto a los intereses generales por sobre los intereses y prejuicios particulares. América Latina debe aprender de dichas situaciones y sus consecuencias para que su democracia, aún en construcción, no acabe reproduciendo los mismos vicios.

* Ph.D. Profesor titular, Pontificia Universidad Javeriana, Departamento de Economía. https://www.elespectador.com/opinion/cesar-ferrari

34.19.-¿Cada vez más gente no cree en la democracia como sistema socioeconómico? Nuestro futuro vuelve a estar en Oriente DERBLAUEMOND

Las democracias occidentales van cayendo una tras otra en ese estilo emergente de dirigir países que tiene mayormente como denominador común el autoritarismo, el nacionalismo económico, la insostenibilidad socioeconómica en los plazos más largos, y la instrumentalización de la guerra ciber-social aunada con una nueva política de incorrección y de falta de respeto a los oponentes, a los ciudadanos que se crucen, y en última instancia, a la propia democracia.

13 Sep 2019.- Pero a pesar del muy preocupante estado actual de demasiadas democracias occidentales, y en especial de cómo la propaganda va calando hondo entre sus ciudadanos haciendo cundir el desánimo, la falta de confianza en el propio sistema, la indignación, y promulgando las ganas de auto-destruirse, Occidente debe seguir construyendo su futuro, y para ello hoy por hoy debe mirar a Oriente y la gran lección de valores democráticos que nos están dando.

El estado actual de Occidente (y del mundo) es el que es

No vamos a analizar aquí los estilos autoritarios de uno u otro dirigente. Justificaciones injustificables de algunos de por medio, lo cierto es que «casualmente» son ya varios los que tratan de imponer un culto a la personalidad del máximo dirigente por encima de parlamentos democráticos, con la también “casualidad” de que una sola persona, que acapare todo el poder, es mucho más fácilmente manipulable que todo un plural parlamento democrático para quienquiera que esté moviendo los hilos de la propaganda desde la tranquilidad que da la penumbra.

Resulta evidente que algo ha cambiado a nivel global y a nivel nacional en la inmensa mayoría de los países occidentales (y también en los no occidentales). La democracia está en tela de juicio (y sentencia). Desde los EEUU de Trump, al UK de Johnson, pasando por la Rusia de Putin, la Hungría de Orban, la Turquia de Erdogan, la Polonia de Kaczyński, la lista de democracias sondando sus límites ya empieza a ser interminable.

Y a ella aún hay que añadir los regímenes tradicionalmente “dictapitalistas” como China, pero también fuerzas con propuestas igualmente radicales como la AfD de Alemania y otras que en varios países europeos incluso gobiernan en coalición. Tampoco se pueden olvidar las derivas autoritarias y con gobiernos basados en el populismo y la propaganda extrema en otros países más lejanos como la populosa India, el amazónico Brasil, o sin ir más lejos, la vandalizada y depauperada Venezuela. Da igual izquierdas o derechas, hombres o mujeres, jubilados o jóvenes: la propaganda sólo quiere radicalizar como sea para lograr llevar un gobierno títere y pelele al poder para manejarlo.

En realidad, el populismo y la propaganda son dos variables políticas que siempre han estado ahí. No sólo han existido desde tiempos inmemoriales, llegando hasta la Grecia clásica o el propio imperio romano. Pero lo cierto es que, en el contexto de las últimas décadas, es ahora cuando estos viscerales factores potencialmente generadores de insostenibilidad socioeconómica (y guerras) en el largo plazo están alcanzando niveles ciertamente extremos, lo que no augura nada bueno.

El mundo está poniéndose literalmente patas arriba. Y seguramente con la próxima crisis eso sólo va a ir a peor, puesto que las crisis siempre son periodos que tensionan las sociedades y materializan riesgos socioeconómicos y sociales que antes estaban latentes. Y eso es muy peligroso especialmente en el actual contexto socio-político, porque donde el nacionalismo visceral acaba ebulliendo, al final el vecino de al lado acaba convirtiéndose en el conspiranoico enemigo único, y de ahí a la guerra hay un paso que algunos no durarán en dar, porque es el sufrido pueblo (y no ellos) el que siempre pone los muertos.

Es esta práctica figura del enemigo único, que ya estamos viendo hoy en día por todos lados en los discursos más presidenciales, con la que oportunamente se acaban tapando a la postre las desastrosas gestiones propias. Así las sociedades se enfrentan, el odio surge, y los países acaban chocando frontalmente entre sí, o incluso internamente en conflictos civiles que tienen de todo menos ser civilizados. Finalmente, las guerras acaban surgiendo, fruto de ese odio extremo que se va alimentando por puro oportunismo político cortoplacista (o por cosas aún mucho peores). Esto no es una opinión, tan sólo es un exámen de buena parte de la Historia de la Humanidad.

La única duda que me surge ante todo este sombrío panorama no es su existencia, que queda corroborada para cualquiera que lea un poco la prensa y las redes con un sano espíritu crítico y sin temor a la pluralidad. La única duda que me resulta irresoluble es sobre la naturaleza real de todo este surgimiento simultáneo en innumerables países a lo largo y ancho del planeta ¿Es todo una casualidad transnacional o una planificada causalidad global? El que mueve los hilos de la propaganda es el único que tiene la respuesta, así como es el único sabedor de a dónde pretende llevar al mundo con todo esto. Porque lo único que está claro es que aquí huele a gato encerrado (y ya prácticamente muerto).

Si a Occidente le tienta ahondar en el descontento popular y el sentimiento destructivamente anti-sistema, no tiene más que mirar a Oriente

Desde estas líneas saben que somos más que partidarios de toda crítica tanto hacia nuestro contenido, como hacia el sistema, como en todos los planos. La única condición que ponemos para participar en los debates es que esas críticas sean constructivas (en forma, pero también en fondo). De hecho, los lectores más habituales saben perfectamente cómo desde aquí hemos propuesto e incluso criticado severamente algunos aspectos de nuestros sistemas socioeconómicos.

Pero de ahí a recrearse en la auto-flagelación injustificada, en tratar de hacer una crítica destructiva que tire por tierra todo lo conseguido con nuestros actuales estándares de vida y bienestar (y en parte también de los de terceros), en azuzar el descontento popular con la única intención de que nos auto-destruyamos como socioeconomía, o el caer en las pláticas de esa propaganda internacional que busca desesperadamente todo lo anterior… pues entre una cosa y otra hay todo un insalvable trecho que algunos tratan de salvar con endebles puentes construidos con panfletillos 2.0.

No les diré que no hay en nuestro sistema muchas cosas obviamente muy mejorables. No les diré que todo sistema que deja de evolucionar y tratar de mejorar, no acaba sucumbiendo bajo su propio peso. No les diré que no hay otros sistemas posibles que pueden ser incluso más adecuados que el actual según varíen las variables socioeconómicas. Pero lo cierto es que, siempre es mucho mejor construir que destruir, evolucionar que involucionar, mejorar que tirar abajo.

La analogía es clara, y deben tener ustedes en cuenta cómo hacer una reforma es infinitamente menos traumático y arriesgado que derribar todo el edificio para construir uno nuevo, especialmente cuando no tenemos en nuestras manos ni los nuevos planos del oportunista arquitecto, ni sabemos los materiales y las calidades que nos pretenden colar, y ni siquiera tenemos un techo bajo el que guarecernos en el mientrastanto. Eso por no hablar de que, dejándonos llevar por esa propaganda omnipresente y dejando morir de inanición nuestro espíritu crítico, lo que en realidad estamos haciendo es literalmente dejar que sea la propia compañía de derribos la que nos diga qué y cómo tenemos que hacer. Su dictamen es obvio.

El dictamen de los interesados no puede ser otro más que el de poner cargas de dinamita en los cimientos, y dejar que ellos entren luego con sus bulldozers a dejarnos como un solar, por el que luego a buen seguro querrán cobrarnos un oneroso peaje. Toda potencia aspira a controlar el mundo, y algunas han descubierto con la propaganda una nueva arma para conseguirlo.

Así, con un Occidente y un mundo desarrollado que empiezan a estar confundidos, desorientados y más perdidos que “un belga por Soleares” (como decía Sabina), toca el momento en el que debemos fijarnos en otros para ver si debemos re-evaluar nuestros criterios, y aprender de los errores ajenos. Y, como otras veces a lo largo del curso de la Historia, en esta ocasión Occidente debe mirar hacia Oriente.

Una mirada hacia el Oriente debe hacernos recuperar el norte, y recordarnos de dónde venimos (y a dónde vamos)

Efectivamente, con sólo mirar un poco hacia el Oriente más allá del Báltico, deberíamos ser capaces de recuperar el norte en nuestra brújula más sistémica, y recordar de dónde venimos. Les tengo que recordar que el hacia dónde deberíamos seguir yendo ya lo debemos definir nosotros y entre todos, pero en esa definición debe contar constructiva e ineludiblemente lo que veamos con esa esencial mirada hacia Oriente.

Hace unos días, en el Washington Post publicaban un interesante artículo en el cual corroboraban lo que desde hace tanto tiempo que les venimos anticipando desde estas líneas. Oriente no es un “Dorado” de libertades como desde algunos sectores tratan de vendernos interesadamente, sabedores de que la libertad es precisamente uno de los terribles y más importantes puntos flacos de los sistemas “dictapitalistas” y totalitarios. Y de hecho, la situación de “libertad” en aquellos países no es tal, sino que es más bien todo lo contrario. La autora del artículo anterior culmina su pieza con una acertada reflexión, que viene a decir que habitualmente pensamos que Occidente está más avanzado que Oriente, pero lleva a preguntarse si ¿No resultará que ahora Oriente nos ha tomado la delantera en la lucha por las libertades?

A la vista está el desastroso estado de salud en el que se encuentra la democracia rusa, en la cual el eterno candidato Putin descarrila toda opción de la oposición con múltiples tretas que son de todo menos democráticas, y que han catalizado una ola de protestas masivas en todo el país clamando por una verdadera democracia, en lo que constituye la mayor ola de descontento popular desde hace bastantes años. La respuesta de Putin, represión policial mediante, fue la de “barrer democráticamente” bajo la alfombra del Kremlin ese masivo descontento, y optar por descabezar el movimiento sacando de la carrera electoral a todo opositor que tuviese opciones reales de plantarle cara.

Las contramedidas de lo que ya es todo un movimiento de oposición popular fueron que la gente indignada votase por cualquiera de los candidatos no alineados con Putin que quedaban en las papeletas (simplemente seguían ahí porque no suponían inicialmente ningún riesgo para el férreo aparato del poder). De esta manera, incluso aun siendo tan sólo lo único que dejan visible de la punta del iceberg, los resultados de las elecciones regionales han sido elocuentes, y en muchas ciudades han supuesto un duro batacazo para el partido de Putin, que sólo en la capital Moscú (ciudad de referencia a nivel nacional) ha perdido nada más y nada menos que cerca de un 40% de sus asientos.

A pesar de que en Rusia se pone en práctica la táctica tradicional de la URSS comunista, por la que el eterno mandatario estaba en segunda fila, alejado de las decisiones del día a día para no “quemarse” con ellas y poder ir reemplazando cabezas de turco con cada fracaso (manteniéndose siempre «limpio»), este fatal resultado electoral se añade a la larga tendencia por la que Putin ha perdido sus altas cotas de popularidad de hace unos años. De hecho, ante la debacle en la popularidad de Putin, el Kremlin ya forzó sin el menor sonrojo a que se cambiase escandalosamente la forma de medirla, lo cual imposibilitaba la comparación con tiempos anteriores, devolvió un brillo de latón a la imagen del eterno presidente, y evitó poder apreciar el deterioro de la imagen del mandatario ruso en toda su plenitud, ahora corroborada por esas protestas masivas del pueblo, que se ha tirado a las calles.

Y vaya por delante que el líder histórico de la URSS que fue el dictador comunista Stalin está actualmente en máximos históricos de popularidad desde que cayese el bloque comunista. El motivo podría ser un efecto colateral de cómo desde el Kremlin se alienta y azuza el actual clima de hipernacionalismo reinante en Rusia, instrumentalizado como una visceral y oportuna cortina de humo que mantenga al pueblo distraído, mientras los poderes fácticos siguen a lo suyo.

En todo este clima de democracia muy matizable, mientras tanto, lo que nos interesa de cara al tema de hoy es cómo esos ciudadanos rusos que participan masivamente en la ola de protestas están jugándose literalmente su integridad física, e incluso hasta su vida, para demandar esa democracia que, por otro lado y por muy mejorable que sea, aquí en Occidente tenemos y estamos auto-destruyendo. Tomen nota de que lo único que los rusos quieren es algo tan fundamental y básico como es votar libremente a cualquier candidato, y que afortunadamente en Occidente (todavía) no hemos perdido (mayormente).                                                                                                                                  Y más al Oriente todavía…

Más al oriente todavía que Rusia, está la comunista China, que tampoco pasa por un buen momento político precisamente. A la ya pre-existente desaceleración china, se han añadido ahora los efectos de la guerra arancelaria de Trump, y la cierta preocupación incluso entre los propios estamentos chinos por el reciente giro “involucionario” del actual presidente Xi Jingpin. Por si este caldo de cultivo ya no era poco, además tenemos la reciente ola de protestas populares en Hong-Kong, que empezaron cuando el gobierno chino pretendía extender su rodillo jurídico de la China continental a la excolonia británica, y así poder llevarse a los hongkonitas a ser juzgados con su apisonadora judicial continental.

La mecha prendió, y en la isla se viven momentos de tensión extrema, con unas revueltas masivas y populares que ya han pasado de simplemente querer retirar la vulneración China del derecho a un juicio justo (según los anteriores estándares vigentes en la ex-colonia británica): ahora ya exigen directamente restaurar una democracia con garantías en Hong-Kong. Y estas revueltas tratan de ser silenciadas y censuradas mediáticamente por las autoridades chinas por todos los medios, para que no se les extiendan al resto del país. Diversos analistas advierten ya de que puede producirse en Hong Kong un nuevo Tiananmén, y desde luego la sucesión de acontecimientos apuntan en ese camino (no olviden lo que supuso aquella revuelta y como se silenció a base de represión salvaje). Vamos, otro paraíso de la democracia como pueden ver, en el que los hongkonitas también se juegan literalmente su integridad física y hasta la vida en reclamar algo tan simple como votar libremente. Va a ser que, críticas constructivas aparte, aquí no somos capaces de ver el tesoro que aún tenemos, o al menos el que tanto ansían los demás por tener.

Pero lo más preocupante de todo el análisis de hoy no es sólo que en las democracias occidentales haya un sentimiento claramente anti-sistema, que la mayoría de las veces tan sólo aspira a destruir todo el sistema. Lo realmente preocupante es la clara senda iniciada en la extinción de los valores más intrínsecamente democráticos, y cómo hay mucha gente que, ya no es que piense que no vivimos en una verdadera democracia, sino que cada vez más gente piensa que la democracia y el régimen de libertades no es estrictamente esencial para nuestras socioeconomías.

Además, parece ser que en Occidente son los más jóvenes los que menos ven lo esencial de las libertades, y, paradójicamente, son esos mismos jóvenes los que más luchan por ellas en Oriente. Efectivamente, creo que hay ahí afuera ya mucha gente que no sabe lo traumático que es vivir en ausencia de libertad, aunque también los hay que incomprensible e irresponsablemente ya no lo recuerdan. La Historia no es ya que se repita, sino que se repite porque cometemos una y otra vez los mismos errores del pasado. Esto no es tropezar en la misma piedra, sino retozar continuamente en el escarpado pedregal que es siquiera plantearse seriamente la pesadilla que es vivir en una sociedad sin libertades: como demuestran en Oriente, lo es hasta tal punto que merece la pena sacrificarse y jugarse hasta la vida aunque sea sólo por el futuro de sus hijos.

De esta manera, paradójicamente, Occidente debe mirar a Oriente para saber qué rumbo debe tomar. A veces nuestro rumbo debe venir determinado por el viento por el que nos debemos dejar empujar al arriar las velas, y a veces debe venir determinado por el viento que no debemos dejar que nos impulse. Así, debemos ver nuestro futuro socioeconómico más radicalmente anti-sistema reflejado en esos palos y esas pistolas que se desenfundan contra el pueblo un día sí y otro también en países como China o Rusia, y aunque debemos optar por tomar lo mejor que esa crítica sistémica pueda tener, debemos aplicarla en positivo y para mejorar, no para ir marcha atrás.

Resistan. Y no lo digo yo solo, también es el lema de figuras de primera línea cultural como Roger Waters en su emblemática gira y muchos otros. Manténgase con nosotros en la Resistencia Sináptica, y no dejen morir de inanición su sano espíritu crítico: les necesitamos a ambos. Pueden pensar lo que quieran, pero por favor, piensen por sí mismos y no llevados por esa propaganda tan tele-dirigida. Sus mentes son el verdadero campo de batalla donde se libra esta guerra ciber-social, y en ellas nos lo estamos jugando literalmente todo: esto es una democracia, hasta elegir la auto-destrucción.

Pero antes de decidir nada, tan sólo miren un poco a su alrededor, y valoren cómo la post-democracia será todavía mucho peor que la democracia, por muchos defectos que ésta pueda tener ahora mismo. Como decían nuestros abuelos: “El que no valora lo que tiene, está condenado a perderlo”, y claro, luego muchos llorarán como niños por lo que no supieron defender como hombres y mujeres. Es momento de que los demócratas se hagan activistas ciber-sociales, y defiendan en los medios nuestro régimen de libertades. Ahora o nunca. Y sí, simplemente miren a Oriente, y aprendan un poco de esa filosofía oriental tan defensora de los valores democráticos más intrínsecos: se lo agradeceremos todos de todo espíritu (y de todo corazón). Suerte y mucha paciencia en las redes, la van a necesitar, pero el fin justifica el esfuerzo.

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33.19.- ni marx ni kuznets: Thomas Piketty y las leyes generales de la economía: crecimiento económico y la tasa de retorno sobre el capital JAN DOXRUD

 En este artículo    abordaré   la   propuesta   del   economista   francés  Thomas Piketty de establecer  un  impuesto  global  al capital. Revisemos de manera resumida  la   propuesta de Piketty.  Se  han  escrito  una  gran  cantidad   de  artículos   a  favor  y  en contra de  Piketty. A  continuación  intentaré sintetizar las principales ideas que Piketty  expone  en  su  voluminoso libro.

Posteriormente abordaré la crítica    que  distintos  economistas  han  expuesto  contra  Piketty en diversos trabajos. Piketty ha colaborado estrechamente con el Partido Socialista en Francia y fue asesor de la ex candidata presidencial Ségolène Royal. Algunos lo han catalogado, erróneamente desde mi punto de vista, como marxista y otros, lo ven como una versión actualizada de David Ricardo.

El libro de Piketty sin duda es fascinante y provocador. El autor se pregunta si estamos acaso en el   mundo  de  Marx,  donde  la  riqueza y el poder se están concentrando cada vez más en unas pocas manos y en donde las desigualdades se están haciendo cada vez mayores, o estamos en el mundo  del  economista  ruso – norteamericano  Simon  Kuznets  (1901-1985),  es  decir,  en  un mundo  donde  las  fuerzas  equilibradoras  del  crecimiento, la competencia y el progreso técnico están conduciendo espontáneamente a una reducción de las desigualdades.

De acuerdo a Piketty, si bien las predicciones de Marx no  fueron  correctas, especialmente en relación a LTDTG, ya que pasó   por   alto   la   posibilidad  de  un  progreso técnico duradero, así como el crecimiento de la productividad,  igualmente  tenemos   algo  que  aprender  del  pensador  alemán.  Marx,  explica Piketty,  partió  de  una  pregunta  importante y que guardaba relación con la concentración de la riqueza durante la Revolución Industrial.

 Al respecto escribe el economista francés:

“…cabe  destacar  que  el  principio  de acumulación infinita defendido por Marx contiene una intuición fundamental para el análisis tanto del siglo XXI como del siglo XIX…Ya que la tasa de incremento de la población y de la productividad permanece relativamente baja, las riquezas acumuladas en el pasado adquieren naturalmente una importancia considerable, potencialmente desmesuradas y desestabilizadoras para las sociedades a las que atañen…La acumulación se detiene en un punto finito, pero ese punto puede ser sumamente elevado y desestabilizador[1].

Tal lógica es la que ha predominado, señala Piketty, desde las décadas de 1970-1980. De acuerdo al autor,  la  historia  de  la  distribución  de  la  riqueza  ha  sido siempre profundamente política. Explica que la reducción  de  las  desigualdades observadas en los países desarrollados entre las décadas  de  1900  –  1910 y  1950  –  1960,  fueron   ante    todo   fruto  de  las  guerras   y  de las políticas implementadas tras aquellos sucesos. Piketty advierte un cambio considerable en esta tendencia a partir de la década de 1970-1980  que  se  explica  por  cambios  en  materia  fiscal  y financiera. ¿Que sucedió con Kuznets? Piketty  señala  que  de acuerdo a Kuznets “la desigualdad del ingreso se ve destinada   a   disminuir  en   las   fases   avanzadas del desarrollo capitalista, sin importar   por   las   políticas    seguidas   o  las   características   del   país,  y  luego  tiende  a  estabilizarse  en  un  nivel aceptable…”[2].

Tenemos que, si Marx y Ricardo eran los profetas apocalípticos que anunciaban el fin de los tiempos, Kuznets es un panglossiano que nos narra un cuento de hadas. En palabras de Piketty: “… Kuznets   sugirió,  de  manera   casi  anodina,   que   la  lógica  interna   del   desarrollo económico, con independencia de toda intervención política y de todo choque exterior, podría llegar   igualmente  al  mismo  resultado[3]. Frente  a  esto, el  economista francés afirma que la “mágica teoría” de la curva de Kuznets fue formulada en gran medida por malas razones y que su fundamento empírico era frágil.

Piketty insiste en que la reducción de las desigualdades en los países ricos entre 1914 y 1945 se debió  principalmente  a  las  guerras  mundiales  y  a los  choques  económicos  y  políticos que provocaron. La conclusión de Piketty es que se hace necesario reubicar el tema de la distribución en el centro del análisis  económico,  ya  que  desde  la  década  de  1970-1980  se  ha  producido un vuelco en la tendencia  a  la  baja de las desigualdades. Para el autor estamos en una situación similar a la de la segunda mitad del sigloXIX. En la introducción, Piketty ya anuncia cuáles son los resultados   de   su   investigación. 

La  primera   es   la   ya  mencionada, y  es  quela historia de la distribución   de   la   riqueza   es   siempre   profundamente  política.  La  segunda   conclusión   a   la    que   llega   el autor, y que constituye el quid del libro,   es   que   “la dinámica   de   la   distribución de la riqueza  pone  en juego poderosos mecanismos que empujan alternativamente en el sentido de la convergencia  y  de la  divergencia,  y  que  no  existe  ningún  proceso  natural y espontáneo que  permita    evitar    que   las   tendencias    desestabilizadoras  ynoigualitarias  prevalezcan permanentemente[4].  Las  fuerzas  de  convergencia,   como   la   difusión deconocimientos, inversión en capacitación y formación de habilidades, son aquellas fuerzas quevan en el sentido de la reducción y de la compresión de las desigualdades.

Piketty  también  menciona  el  juego  de  la  oferta y demanda y la movilidad del capital como mecanismo de convergencia, pero señala que tienen menor fuerza, y además pueden operar de manera ambigua y contradictoria. Pasemos ahora a lo que Piketty denomina como la fuerza de divergencia fundamental. En una gráfica, Piketty muestra la evolución de la riqueza privada en Alemania, Francia y el Reino Unido desde 1870 hasta el 2010. Durante el período conocido como la Bélle Epoque (1870-1914) existió una norme prosperidad, donde el valor de la riqueza privada se establece  en  alrededor  de  seis o siete años de ingreso nacional. Entre 1870 y 1910 se puede apreciar que el valor del capital privado como porcentaje del ingreso nacional alcanza en Francia más del 700%, mientras que en Alemania y el Reino Unido fluctúa entre el 600% y el 700%. Hacia 1914, año en  que  comienza  la  Primera Guerra Mundial, se produce una fuerte caída. Hacia el año 1950 el valor del capital privado en Francia supera levemente el 300%. A partir de 1950 comienza un   incremento   continuo   hasta  el  punto  de  que  la  riqueza privada parece dirigirse hacia los mismos niveles en que se encontraba en la segunda mitad del siglo XIX.

En la década de 2000-2010 la relación capital/ingreso se sitúa en torno a cinco o seis años de ingreso nacional, tanto en el Reino Unido como en Francia. Es decir, el valor del capital privado de estos países como porcentaje del ingreso nacional se sitúa entre el 500% y el 600%. A continuación tenemos la gráfica anteriormente descrita:

Llegamos ahora a una parte medular de Piketty. El autor señala que en las sociedades de bajo crecimiento, la riqueza originada en el pasado adquiere una importancia desproporcionada y bastaría con un bajo flujo de ahorro nuevo para aumentar continua y sustancialmente el acervo de riqueza.  En  segundo  lugar,  Piketty  afirma  que  si  a  lo  anterior añadimos que la tasa de rendimiento del capital se establece fuerte y por encima de la tasa de crecimiento de un período prolongado,  entonces  se  corre   el riesgo  importante  de divergencia  en  la  distribución de la riqueza.

-A esta desigualdad fundamental, Piketty la expresa como r > g, en donde r representa la tasa de rendimiento del capital, o lo que es lo mismo, lo que en promedio produce el capital a lo largo  de  un  año  en  forma  de  beneficios,  dividendos,  intereses,  rentas y demás ingresos del capital  como  porcentaje de su valor.

-En cuanto a g, esta representa  la  tasa  de  crecimiento,  es decir,  al  incremento  anual  del  ingreso  y  de  la  producción. Tenemos  que,  cuando  la tasa de rendimiento del capital supera a la tasa de crecimiento, r > g, la riqueza originada en el pasado se recapitaliza más rápido que el  ritmo  de  crecimiento  de  la  producción  y  de  los  ingresos.  Acá Piketty se concentra en el tema de la herencia:

Basta, pues, que los herederos ahorren una parte limitada de los ingresos de su capital para que este último aumente más rápido que la economía en su conjunto. En estas condiciones, es casi inevitable que los patrimonios heredadosdominen por mucho a los patrimonios constituidos a lo largo de una vida de trabajo, y que la concentración del capital alcance niveles muy elevados y potencialmente incompatibles con los valores meritocráticos y los principios de justicia social que son el cimiento de nuestras sociedades democráticas[5].

Es importante entender que para el economista francés r > g corresponde a una realidad histórica y  no  tanto  a  una  necesidad  lógica. Se  trata de una realidad histórica más o menos verificada conforme a los períodos y a la coyuntura política. Piketty nos presenta las siguientes dos gráficas:

En el primer gráfico, la tasa  de  crecimiento  global  entre  la  Antigüedad  y  el siglo XVII jamás excedió  por  mucho  tiempo  el 0,1 – 0,2%. Piketty  afirma  que  no  hay duda de que la tasa de rendimiento del capital o rsiempre fue claramente superior. De acuerdo al autor, el valor central observado  a  largo  plazo  gravita en torno a un rendimiento de 4 – 5% anual.

Durante  la   mayor  parte  de  la  historia  de  la  humanidad, el hecho principal es que la tasa de rendimiento del capital siempre fue por lo menos 10 o 20 veces superior a la tasa de crecimiento de la producción y del ingreso. Se trataba en gran medida, del fundamento mismo de la sociedad: es   lo  que  permitía  a  una   clase  de  poseedores  dedicarse  a  otra  cosa  que  a  su propia subsistencia[6].

En los dos  gráficos  anteriores  se observa  la  evolución mundial de la tasa de rendimiento del capital  y  la  tasa   de   crecimiento  desde  la Antigüedad  hasta el siglo XXI.  A  diferencia  del  segundo  gráfico, en el primer gráfico se muestra la evolución de r y g sin incluir los impuestos y las pérdidas de capital como resultado de shocks como pueden ser las guerras.  El hecho es que tenemos  que  r > g   y   la  consecuente   divergencia  constituye  u n potencial  peligro  para  las  sociedades,  ya  que   atentan   contra  los  principios mismos de mérito y  justicia  social. Piketty dice ser menos apocalíptico que Marx, ya que la divergencia  no  es  perpetua, siendo esta una de sus   probables   trayectorias. Esta   desigualdad   fundamental  r > g   no   es   producto  de  las imperfecciones del mercado, sino que todo lo  contrario,  mientras  más  “perfecto”  sea  el  mercado  más  posibilidad  tiene  de cumplirse la desigualdad.

Por  otro  lado,  existen  medidas  que  pueden  contrarrestar los efectos de la lógica implacable, como el establecimiento  de  un  impuesto  global  sobre el capital, medida que Piketty ve como poco  probable  de  ser  implementada. El  hecho  es  que  de  acuerdo al economista francés, los choques acontecidos en el período que  va de 1914  a  1945,  esto  es,  la  Primera Guerra Mundial (1914-1918), la revolución en Rusia (1917),  la crisis  económica de 1929, la Segunda Guerra Mundial y las nuevas políticas de regulación, tributación y control público, principalmente producto de la crisis de 1929, llevaron a los  capitales  privados  a  niveles  históricamente bajos en la década de 1950-1960. Pero posteriormente se produjo una reconstitución de los capitales con la “revolución conservadora”  anglosajona  de  1979-1980 (gobiernos  Ronald Reagan  y  Margaret  Thatcher), el desplome del bloque soviético, la  globalización  financiera y  la  desregulación  de  la  década de 1990-2000. Tenemos entonces a un Piketty que nos dice “ni Marx ni Kuznets”, ya que no acepta la existencia   de    leyes   deterministas   en   economía   que   causen  que   la desigualdad aumente o disminuya, pero cabe preguntarse  si  esto  es  realmente así. Más  adelante   abordaremos esto, cuando examinemos la crítica de Daron Acemoglu y James A. Robinson a Piketty.

La crítica de Piketty no se concentra en Kuznets y otros economistas del desarrollo, sino que en la disciplina económica en general. Afirma que mientras los economistas del siglo  XIX tienen el mérito de haber situado el tema de la distribución en el centro de  su análisis,  los  economistas actuales han menospreciado este tema y se han  encerrado en modelos matemáticos estériles y han ignorado el aporte que pueden realizar otras  disciplinas  dentro  de las ciencias sociales. En palabras  de  Piketty: “Digámoslo  muy  claro:  “la disciplina económica aún no ha abandonado su pasión  infantil  por  las  matemáticas  y  las especulaciones puramente teóricas, y a menudo muy ideológicas, en  detrimento  de  la  investigación  histórica y  de  la  reconciliación  con las demás ciencias sociales[7]. Para el  economista  francés  la economía  es una subdisciplina  más  de  las ciencias sociales al lado  de  la  historia, la sociología, la antropología y otras más. Piketty prefiere utilizar   el   viejo  término “economía política”  que  el de “ciencia económica” ya que este último le parece  arrogante y “podría  hacer  creer  que  la economía  ha  logrado  un  estatuto científico superior,   específico,   distinto   de  las   demás   ciencias sociales[8]. Ya   examinamos  diversas definiciones de economía política en otra parte de este escrito pero   igualmente  creo   necesario referirme  a  lo  que Piketty entiende por esta disciplina. Para  el   autor,  la  economía  política  es aquella  disciplina  que  ha   intentado  estudiar   científicamente o al menos, de manera racional, sistemática y metódica, cuál  debe  ser  el  papel  ideal del Estado en la organización económica y social de un país, es decir,  aquellas  instituciones  u  políticas  publicas  que más acercan a lo que podemos considerar como una sociedad ideal.

http://www.libertyk.com/blog-articulos/2017/7/14/1-ni-marx-ni-kuznets-thomas-piketty-y-las-leyes-generales-de-la-economa-crecimiento-econmico

32.19.-Populismo de linaje castro-chavista BERNARDO GARCÍA

Pedro Vuskovic fue el ministro de economía y luego ministro presidente de la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) del presidente Salvador Allende, en Chile 1970-73 y luego el más preclaro representante del populismo castro-chavista, a través de su modelo denominado “plan Vuskovic”, puesto en marcha entonces. Fue uno de los doce hombres más perseguidos por Pinochet.

– Bienvenido, pero si quieres hablar del modelo Vúskovic es mejor que te vayas, me dice Pedro Vúskovic, mientras avanzamos a su sala de estar.

– No, en absoluto, replico; pero ¿qué te dijo Fidel Castro cuando le explicaste tu modelo?

– Pedro se detiene y me enrostra. Definitivamente tienes que irte, me dice, pero yo avanzo sonriente y me instalo en un sillón.

– Es una simple curiosidad, le digo, pero lo que me interesa es su punto de vista chileno sobre la estanflación gringa.

– Sobre eso ya hay toneladas de literatura y Chile nada tiene que ver con esa estanflación.

– Veamos, le replico mientras él me sirve un vaso de vino. Días antes del golpe de Pinochet, la inflación en Chile andaba por el 300%. Milton Friedman voló a  Santiago para ayudarle a Pinochet con ese problema, con su consigna de que la inflación aquí y por doquier es un problema monetario y ese mismo año los árabes de la Organización de Países Productores de Petróleo OPEP castiga a los países de Occidente que apoyaron a Israel en la reciente guerra. Se disparan los precios del petróleo y se dispara la inflación.

– Claro, era una retaliación apenas comprensible porque en esta guerra ganan más territorio los árabes, en cambio en la guerra del 67, la de los seis días, los israelíes fueron fulminantes… y después de media hora de recopilación de las operaciones comando aéreos que liquidaron gran parte de la flota aérea de guerra de Egipto y Siria, previa neutralización de sus radares, procedieron a destruir tanques y las concentraciones de las tropas de infantería.

– Fue algo milagroso, exclamé.

– Milagroso no. Luego se supo que los israelíes tenían completamente infiltrados a sus adversarios con su famoso batallón de inteligencia militar. De allí la precisión de tiempos y espacio de los fulminantes comandos…

– Te decía que en el 73 en venganza, los árabes dispararon los precios del petróleo y se prendió la inflación. Pero era una inflación de costos y además importada. No era una inflación de demanda y monetaria. Creo que la inflación chilena también fue de costos por la significativa alza de sueldos y salarios. Y de demanda porque fue financiada con expansión monetaria. Muy difíciles de moderar.

– Sobre todo cuando tienes una oferta que sabotea, que retiene la producción e inclusive que ataca con huelgas de transportadores.

– Bueno, de calculina. Hay que caminar con la curva de Phillips para ir calculando la capacidad disponible de la oferta, de modo que responda a los incrementos de la demanda sin provocar inflación… Pero si se agrede a la oferta con nacionalizaciones de fábricas y expropiaciones de fincas, arranca la fiera inflacionaria a hacer destrozos.

– Definitivamente tú me quieres poner a hablar del modelo. Mejor vete y saludos para Gabo.

Más de diez años después me dí cuenta de que Fidel Castro, quien conocía el modelo de primera mano, se lo sopló a Hugo Chávez advirtiéndole que eso solo se lograba con las armas en la mano. Y miren las andanzas en que anda Maduro, dijo la esfinge. 

31.19.-los siete acertijos neoliberales (7 ) – Bernardo García

Control de cambios

“Tenemos presidente antiimperialista”, tituló a cinco columnas y en rojo vivo el semanario del Partido Comunista Voz proletaria. Si el gobierno operaba de antemano una fuerte devaluación, el Fondo Monetario Internacional le acordaría un préstamo stand by para aliviar la Balanza de Pagos que tenía sus reservas internacionales en ceros.

El carácter temperamental de Carlos Lleras, esta vez no se alteró. Con calma inmutable ordenó la detención del Comité Central del Partido Comunista bajo la acusación de ser cómplices y colaboradores de la guerrila las Farc. Si juzgados, resultaren culpables, serían confinados a la antigua base militar de la Marina de Guerra en el puerto de Orocué, a orillas del río Meta. Aunque Orocué significa “sitio de descanso”, no era esa la intención de Lleras.

Por otra parte, envió a su ministro de Hacienda Abdón Espinoza para que ofreciera una conferencia en Washington, en la sede del Fondo Monetario Internacional. El texto sobrevive. En él, el fogoso santandereano explica con cifras e inteligencia el fenómeno repetitivo de la Balanza de Pagos de Colombia: importaciones superiores a la exportaciones, es decir, balanza comercial deficitaria sostenida por capitales especulativos durante algún tiempo y acumulación de deuda externa. Al final la poca capacidad de pago amenaza con liquidar las reservas internacionales y entonces se debe proceder a una devaluación masiva. Para qué, pregunta la esfinge.

– Si el peso vale menos frente al dólar, el exportador recibirá más pesos por cada dólar que consiga con las ventas de sus exportaciones. Eso quiere decir que el precio de sus mercancías en pesos pasados a dólares resultan más baratos y se espera que se venderán mejor.

Por otro lado, las importaciones se encarecen porque para pagar en dólares, ahora tiene que dar más pesos por cada dólar. Así las importaciones se encarecen y   su monto va a disminuir,

En conclusión si aumentan las exportaciones y disminuyen las importaciones, la balanza de pagos vuelve a cuadrarse, si la devaluación es fuerte. No importa que la carestía de las importaciones presione el alza inflacionaria de precios o que termine vendiendo más barato y comprando más caro.  O devalúa o no hay plata.

Carlos Lleras fue el delegado por Colombia a la Conferencia de Bretton Woods en julio de l944, al fín de la II Guerra Mundial, para acordar el nuevo orden económico mundial. El ministro Espinosa recordó que allí si bien se había acordado una política librecambista, se había establecido la excepción para los países que tuvieran problemas estructurales de Balanza de Pagos. Caso demostrado: Colombia. Comienzo frío, pero final con aplausos.

Hubo préstamo y hubo estatuto cambiario. También hubo una modesta devaluación y los camaradas no fueron sometidos a juicio, ni viajaron rumbo a Orocué. Más bien empezó a funcionar una devaluación gota a gota (crawling peg) un poco más acelerada que la tasa real de cambio (ponderada por los costos de la vida) que estimula la exportaciones y registros para el control de las importaciones, como del endeudamiento privado. Estatuto ágil y con reglas claras, dura  25 años hasta que llegó el quinteto de la muerte cabalgando en la globalización, con Tratados de Libre Comercio con 41 países, sin que nunca se hicieran balances como si fueran gobernantes de ciudadanos de casa de muñecas.

 Y desde el comienzo empezaron las crisis hasta que reventó la más brutal de 1999. Tras varios años de creciente balanza comercial negativa, el capital especulativo emprendió la fuga en estampida y la Junta Directiva del Banco de la República disparando la tasa de interés, amplió la crisis al sector financiero y al sector hipotecario con más de 200.000 victimas. Promesa de no repetición.

Sin embargo pocos entienden los efectos de los defectos estructurales. Dígase lo que se quiera sobre el presidente de los Estados Unidos Donald Trump, pero el hombre está en lo cierto. Lo que pasa es que el dólar, moneda internacional de reserva, no puede hacer devaluaciones masivas. Y el FMI tampoco puede salvarlo. No se ve un acuerdo a la vista, dijo la esfinge. Y el tamaño enigma parece que solo se resuelve cortándole el pescuezo a la globalización soñada. bg

30.19.-los siete acertijos neoliberales (6 ) – Bernardo García

PLANEACIÓN

El abominable personaje provocador de la Guerra de los mil días, según los godos, y caballero andante y caudillo de fuego según los liberales, el general Rafael Uribe Uribe fue quien sembró de contrabando en el alma del partido liberal el principio sagrado de la intervención del Estado en la economía. De contrabando porque lo hizo al abrirle  la puerta trasera al concepto del “proteccionismo racional”. Y lo hizo en forma despampanante en el Congreso de la Unión Panamericana en Río de Janeiro. Como delegado oficial del gobierno del general Rafael Reyes  descolgó su discurso además con la sugerencia de que el liberalismo debía beber sus ideas en las fuentes del socialismo. Acostumbrados a escuchar frases célebres del máximo caudillo de la llamada “cúpula radical” colombiana, la nueva declaración fue escuchada como una auténtica, pero extraña conversión, abonada ya por las reformas del presidente Rafael Núñez y por el propio Rafael Reyes.

“Proteccionismo racional” significaba entonces nulo o cero arancel para productos de primera necesidad como medicamentos y que no se producen en el país; arancel bajo para máquinas y materias primas que no se producen en el país; artículos u objetos de lujo deben someterse al derecho más alto; los productos de exportación deben fijarse tan moderadamente como sea posible; la protección aduanera solo debe concederse a los productos de la industria manufacturera nacional en la medida estrictamente necesaria que le permita existir y desarrollarse normalmente; se renuevan otros derechos ya consagrados en derecho único; el promedio de la renta aduanera no puede ser en ningún caso inferior al de la actual tarifa.

Para entonces ya era claro que el librecambismo era muy favorable a los países industrializados y el “proteccionismo racional” era muy favorable para defender a los países atrasados y en construcción. La crisis del 29 y el advenimiento de la política del New Deal del presidente de los Estados Unidos Roosevelt, reafirmó de facto el principio. El teórico Keynes lo ratificaría luego.

En la reforma constitucional de 1936 sentó el principio de que “el Estado puede intervenir por medio de leyes en la explotación de industrias o empresas públicas y privadas con el fin de racionalizar la producción, distribución y consumo de las riquezas, o de dar al trabajador la justa protección a que tiene derecho”. Formulación más severa aún en las subsiguientes reformas, incluida la de 1991, aunque los neoliberales le pusieron hace poco limitantes y clavijas al gasto público.

La racionalidad muy pronto significó Plan. En 1939 puestos en marcha los estruendos de la II Guerra Mundial, los Estados Unidos crearon la Interamerican Financial and Economic Adversury Comettee, con respectivas agencias de fomento en los países. México, Brasil y Colombia sacaron especial provecho de los programas de fomento de la minería, la agricultura, la ganadería y la industria manufacturera. En 1940, el presidente Santos lanzó el llamado Plan Lleras con llamativas regiones y distritos especializados. Pocos historiadores recogen este plan estratégico, aunque indicativo, que dio lugar a revolución verde en Colombia. El estadístico Attkinson la cuantificó más tarde para sorpresa de quienes sólo vieron la violencia política de los años cincuenta. También la creación del Instituto de Fomento Industrial empezó a dar sus frutos, como el diseño y preparación de Acerías Paz del Río, entre otros.

Luego, bajo el amparo de la Alianza para el Progreso, como reacción a los efectos de la revolución cubana, se lanzaron planes de sustitución de importaciones, llamado en Colombia el Plan Decenal que el presidente Alberto Lleras lanzara con la expresa advertencia de que se trataba de un plan indicativo para el sector privado, pero con fuerte apoyo del Estado. Agotado en 1967, el presidente Carlos Lleras, en asocio con el presidente Leoni de Venezuela y de Chile, lanzaron la propuesta del Grupo Andino para ampliar el mercado para industrias de bienes de capital e intermedios. Pero las prioridades políticas tanto en Chile socialista de Salvador Allende como la revolución agraria del general Juan José Torres en el Perú marchitaron la idea.

El famoso economista Lauchlin Currie diseñó un plan estratégico para impulsar la urbanización y la construcción, en el gobierno de Misael Pastrana, 1970-74. A desmedro de los industriales el plan logró una gran envergadura y se incentivaron las exportaciones industriales. En adelante, se quebró esta tradición y los planes de desarrollo se confundieron con planes del presupuesto nacional con algunas prioridades. Quizá el Plan de Integración Nacional PIN del presidente Turbay  (1978-82) y el Plan del Salto Social del presidente Samper (1994-98), siendo también planes públicos, fueron muy fuertes y sobresalientes.

Hoy en día sólo quedan planes de juguete que reparten las partidas regionales a prorrata de los proyectos que el ejecutivo acoja de las iniciativas de los políticos parlamentarios. Su filosofía es producir gobernabilidad, es decir, satisfacción a las necesidades sentidas o subjetivas tan como lo anunciara Mac Namara desde el Banco Mundial para contrarrestar la insurgencia. Gobernabilidad. Si la planeación estratégica y de economía mixta pone pies en polvorosa a los neoliberales en el poder, no tardarán en buscar empleo en la empresas multinacionales en donde la planeación no sólo es estratégico sino además fuerte y obligatoria. O te vás, dijo la esfinge.

29.19.-los siete acertijos neoliberales (5 )Bernardo García

NACIONALISMO

Como escribió en su libro, el nacionalismo sería indispensable en la etapa de la «condición previa para el despegue» (Rostow 1960b: 25-26). El nacionalismo podría estimular «motricidad», así como el motivo de interés capitalista, y este poder debe ser activada en el curso de un plan de desarrollo económico (Rostow 1960b: 55-56).

El uso del nacionalismo podría ser, por una parte, una respuesta a la «conspiración comunista», que pretende manipular a los líderes nacionalistas del Tercer Mundo (Rostow, 1964: 126-127). Por otro lado, las personas que habitualmente tenían fuertes sentimientos nacionalistas en Asia no deben concentrarse en la hostilidad hacia los países desarrollados, sino en la modernización o industrialización (Rostow 1960a: 439).

Al final, escribió Rostow en 1964, todo el proceso de la nueva era, el nacionalismo puede convertirse en un medio crucial y eficaces para movilizar los activos de toda la nación. Más aún, lo consideró como etapa de la “condición previa para el despegue”. ¿Pero qué es el nacionalismo? Los neoliberales ciudadanos del mundo dicen que el nacionalismo es esclavitud y la globalización es liberación. Qué entonces qué es nacionalismo, preguntó la esfinge.

Fue entonces cuando se me vino a la cabeza el general José María Melo y el movimiento de los artesanos en Ospina Vásquez. Nuestro mejor historiador en economía. Ni saltando con las cifras de las cuentas nacionales, ni pellizcando anécdotas. Un tanto desordenado sí y sin una redacción bien hilada. Así corre su libro “Industria y protección en Colombia” entre tablas estadísticas muy precisas y puntuales con observaciones de contexto muy concisas.

Pero cuando aparece el general José María Melo, el último general del Ejército del Libertador y veterano de las principales batallas, su fría mano se sobresalta. Y los cientos de artesanos que entonces lo rodean, con la esperanza de ponerle fin a la locura del libre comercio y volver por los aranceles proteccionistas…su escritura es áspera y despectiva.

En 1854 el liberal centrista José María Obando es elegido presidente. Liberales draconianos y gólgotas, así como conservadores en bloque buscan renuncia de Obando si no firma una nueva constitución, ratificando el libre comercio, eliminando el ejército nacional comandado por el general patriota José María Melo y mayores poderes para los estados federales. Los artesanos organizados en milicias, le exigen al presidente Obando cerrar el congreso y convertirse en dictador popular. Obando prefirió renunciar. Los artesanos le ofrecen  la presidencia a Melo, comandante de las Fuerzas Armadas de Cundinamarca, quien asume.

El general Cipriano Mosquera marcha desde Barranquillas con los ejércitos del Norte, el general José Hilario López encabezó El ejército del Sur y por el occidente avanzó el general Joaquín París con la División Antioqueña del Alto Magdalena. El expresidente Pedro Alcántara Herrán coordinó el ataque conjunto sobre Bogotá. Mosquera penetra en combate hasta la plaza de San Francisco, López se metió por el sur y París llegó hasta la plaza de San Victorino. Herrán tomó las alturas del barrio Egipto. Luego de la victoria los tres ejércitos confluyeron a la Plaza Mayor.

 Eñ general Melo fue apresado y juzgado; pero tras pago de la fianza de su paísano y amigo Manuel Murillo Toro, Melo es desterrado a América Central. Los artesanos fueron desterrados, confiscados sus bienes y enviados a pié para ser encarcelados en Panamá. Pocos fueron los sobrevivientes. Ese es el peor episodio de nuestra historia patria.

Como diría el famoso economista Paul Barán, la explotación y dominio imperialista sobre los países atrasados no son faena del imperio. Las élites de esos países se lucran mucho con representaciones extranjeras e importaciones. La industria nacional no les importa, aunque escuchan el himno nacional con devoción y con la mano abierta sobre el pecho.

28.19.-LOS SIETE ACERTIJOS NEOLIBERALES (5 ) – Bernardo García

Globalización

Europa nació en medio de la tragedia y la esperanza. De salida de la escabrosa II guerra mundial, se encontró flanqueada por dos enormes superpotencias: Estados Unidos de América y la Unión Soviética. Los imperios coloniales, el francés, el inglés, el alemán, el belga, el italiano… aparecían ahora como naciones en reconstrucción. Fue entonces cuando surgió el grito de Europa, Europa Unida. Surgió en 1950 la Comunidad Europea del Carbón y del Acero. La CECA de la Europa de los seis. Pronto se suprimieron las aduanas para establecer el libre comercio y los carros rodaban con placas comunes. Europa estaba de fiesta.

Cuarenta y un años después, 1991, aparece Mercosur .  Setenta por ciento de América del Sur. Acuerdo de conveniencia y con cierta vocación regional, frente a la lógica de bloques continentales en los que parece que se organizan las naciones, a ejemplo de Europa. Así,  los cuatro países suscribieron el 29 de noviembre de 1990 un Acuerdo de Complementación Económica en el marco jurídico de la Asociación Latinoamericana de Integración ALADI.

En cambio, el Grupo Andino (ahora Comunidad Andina de Naciones) nace en 1969 bajo los auspicios de los presidentes Lleras de Colombia, Leoni de Venezuela y Frei de Chile. El motivo central es técnico y económico. Quemada la primera etapa de sustitución de importaciones, era imperativo lograr una ampliación del mercado para iniciar las industrias de bienes intermedios y de capital. Con pequeños mercados eso sería imposible. Y el Grupo sí llegó a definir unas industrias que se reservaba para su ejecución conjunta: metal mecánica, petroquímica, fertilizantes, automotor, electrónico, siderurgia, papel y vidrio.»

Algunas fábricas se pusieron en marcha con ciertos estímulos fiscales. Para el sector automotriz el Grupo construyó un modelo muy complejo para una fabricación conjunta repartiendo partes y piezas. Sin países de planificación estricta y sin empresas ni públicas, ni privadas de mucha envergadura, el modelo fue despresado por delegados políticos, pero la repartija tampoco funcionó. No obstante, para el comienzo del revolcón neoliberal de 1991, Chile tenía tres ensambladoras Peugeot, GM solo para marcas Luv y Renault; Colombia tenía tres: sofasa, CCA y colmotores para cinco marcas; Venezuela siete ensambladoras para nueve marcas, Ecuador cuatro para cuatro marcas. Pero Mercosur ya había pasado los dos millones de unidades mientras que los andinos no superaban las 400.000.

Con los vientos de la apertura económica y luego con los tratados de libre comercio, Colombia, por ejemplo, en 2002 producía 80.000 unidades y en  2009 subió 88.342 mientras que las exportaciones bajaron de 23.000 a 3500 y las importaciones subieron  de 33000 a 95.000 unidades. Luego entró un peligro mayor: el libre comercio con México. La CCA se vió obligada a cerrar puertas. Puede ser que con el Tratado de Libre Comercio con Corea del Sur se remate todo el negocio de las ensambladoras.

Claro está que la OECD tenía toda la razón. Si 2000 empresas multinacionales producen un 75% del PIB mundial, si se allanan las aduanas bajando o anulando los aranceles, esas grandes corporaciones pueden producir lo necesario y holgadamente para satisfacer las necesidades del Planeta tierra. Muchos políticos y dirigentes corrieron a rendir pleitesía al grupo de  los Siete Grandes. Algunos de los nuestros que tenían deudas con la DEA, se convirtieron en el mejor último amigo. Pero estamos absortos contemplando la justa pataleta de Mr. Donald Trump que está demostrando que las ventajas comparativas aunque existan pueden constituir un comercio desproporcional que lleva al endeudamiento y a la quiebra. Ni los yankis la aguantan. ¿Nosotros sí? ¿No hora de hacer un balance y volver por los fueros del Grupo Andino? bg.

27.19.-LOS SIETE ACERTIJOS NEOLIBERALES (4 ) – Bernardo García

¿Fue peor la crisis de 1929 que la de 2008? Claro que sí porque ahora los gobiernos se lanzaron a rescatar a los bancos y financieras, no hicieron contracción monetaria sino al revés y no estrangularon el comercio internacional con aranceles de afán. Pero esta vez sí fue obra del hampa de cuello blanco y corbatín, con unos millares de hipotecarios embargados y ejecutados. Quedó claro que de la adicción al juego especulativo, se asciende a la codicia caliente y se culmina en una fría criminalidad. La famosa liberación financiera preconizada por el neoliberalismo hubo de volver a la vigilancia y control.

Es posible que la guerra comercial entre los USA y China, no sea ni sombra de la barbarie de la segunda guerra mundial. Pero lo cierto es que el enfrentamiento es entre las dos macropotencias en competencia por la hegemonía del planeta. Claro que la deuda de los USA juega y claro que no pinta sostenible, pero el poderío político prima. Luego la globalización parece que va al fracaso en breve, bajo el regreso a bloques continentales o regionales. La protección volverá de nuevo por sus fueros.

Lo importante es que estamos ingresando a un período fecundo como el de los años cincuenta de la segunda posguerra. Fuerte fermento intelectual. Con las Naciones Unidas se consolidó el Estado del Bienestar y se descorrió el colonialismo. Pero además, el comunismo en China  y la independencia de otras naciones, creó el clima de la llamada edad de oro de las teorías de desarrollo. Ya entonces, 1953, la Unesco apoyaba la organización de asociaciones profesionales de economistas y de otras similares, para que las eminencias presentaran sus trabajos para ser sometidos a un intercambio de ideas. Famosos simposios.

http://journals.cambridge.org/action/displayAbstract?fromPage=online&aid=7549264&fileId=S0022050700060071

La primera mesa redonda (Mónaco, 1950) tomó Balance Económico Internacional como su tema (ver Boletín Internacional de Ciencias Sociales, Vol. II, No 4).

El segundo se celebró en Talloires, Francia, en septiembre de 1951, sobre el tema de Concurso de Monopolios y su Reglamento, y los documentos y resumen de las discusiones fueron publicadas por Macmillan & Co. Ltd., Londres.

Inmediatamente antes de la Conferencia sobre Monopolio, tuvo lugar una conferencia más pequeña sobre los métodos de enseñanza de la economía en varios países que se llevó a cabo en el mismo lugar. Los trabajos de esa conferencia los publicó la Unesco.

La cuarta mesa redonda, sobre el problema del ciclo económico (corto plazo) fluctuaciones económicas), se celebró en Oxford, Inglaterra, en septiembre de 1952, y las actas publicadas por Macmillan.

La quinta mesa redonda fue la más ambiciosa hasta el momento: Crecimiento económico. Tema muy complejo, que no puede ser juzgado y explicado adecuadamente.

En términos puramente económicos. Perspectiva histórica, visión filosófica, comprensión de diferentes culturas y civilizaciones, así como económica y sociológica.

Se requieren análisis para obtener una visión adecuada de las condiciones de la economía

Crecimiento y progreso.
La reunión de Santa Margherita fue una reunión de economistas; no era una conferencia interdisciplinaria. Pero se puede decir que los economistas que se reunieron conocían bien las ramificaciones, presupuestos e Implicaciones de su tema. El presidente del comité del programa, el profesor Leon Dupriez de la U. de Lovaina, sobre quien cayó la tarea principal de preparar y organizar la mesa redonda, insistió desde el principio en que el tema no debía ser desarrollo económico en un sentido materialista estrecho, sino el progreso económico, teniendo plenamente en cuenta los factores no económicos.

¿Cúal fue el fruto más original de esta quinta conferencia, preguntó la esfinge? La sorpresa la dio WW Rostow reveló lo que más tarde sería su discutido take off. Por entonces Leontieff ya se ocupaba de su matriz insumo-producto; pero Rostow señaló que allí radicaba en motor de arranque. No en las importaciones de equipo y maquinaria. Los ferrocarriles estuvieron al comienzo de la industrialización inglesa y estadounidense, pero no por la revolución del transporte sino porque traviesas, rieles, motores, chasises, ruedas, vagones y todo el resto se fabricó allí.

26.19.-LOS SIETE ACERTIJOS NEOLIBERALES (3 ) – Bernardo García

La disputa versaba sobre el privilegio del primer proponente. ¿Lo adquiere la empresa que primero presenta una solicitud de concesión petrolera o debe acordársele a Ecopetrol. El ingeniero Madero Paris y yo íbamos por Ecopetrol. Los dos abogados defendían en derecho la primacía al primer proponente. Se transó por la consulta previa a Ecopetrol. Pero la empresa se demoraba en dar su concepto y hubo desmedro en la sísmica y las perforaciones exploratorias. Entonces los abogados me acusaron ante el Ministro de Minas Carlos Gustavo Arrieta de comunista. El ministro me llamó a cuentas por escrito. Le rendí el informe y él me preguntó: ¿Usted es comunista?

– El presidente Carlos Lleras, le dije, me llamó por teléfono a la decanatura de economía y me pregunto a boquejarro: usted es liberal. -No presidente, yo soy social demócrata.  – ah bueno, liberal de izquierda. Posesiónese como economista del Consejo Nacional de Petróleos. Felicitaciones y me colgó. Obvio que puedo ser un tanto nacionalista.

-Y, ¿qué tienen que ver la concesiones petroleras con Ecopetrol? – Si Ecopetrol logra exportaciones propias, los dólares van al Banco de la República. De lo contrario, las empresas extranjeras pagan impuesto y compran el crudo a precio de boca de pozo, las regalías, y cero dólares de exportación. El modelo, dijo la esfinge, era la Empresa Nacional de Hidrocarburos, la italiana ENI que gerenciaba el famoso Enrico Mattei.

Entonces, me prometió noticias. Me llegaron por la prensa: el Consejo fue liquidado y el trámite se trasladó a Ecopetrol, que más tarde el Presidente López formalizaría por decreto la función y las posibles asociaciones de Ecopetrol con las compañías extranjeras.

Veinte años más tarde, cuando las furias globalizantes despeinaron sus mechas, le arrebataron a Ecopetrol la dirección de la política petrolera para dársela a una Agencia Nacional de Hidrocarburos. Los vaivenes de los precios del petróleo y del carbón y del níquel harían bailar los titulares de la gran prensa al son de las cifras que publica el DANE. La esfinge pregunta por qué el Banco de la República guarda prudente silencio. Nadie lo sabe todavía.

Lo cierto es que agotada la euforia de Gaviria, quien privatizó la Flota Mercante Grancolombiana y vendieron también Avianca al extranjero y unas cuantas hidroeléctricas y pasadas las emociones con  los pozos de Cusiana y Cupiagua… la Balanza cambiaria empezó a hacer agua y los perspicaces especuladores extranjeros olfatearon que se venía una fuerte devaluación del peso con ominosas pérdidas para sus capitales golondrina. Con el mero olor, sonó la estampida y emprendieron el vuelo. Famosa es esa crisis de fin del siglo XX, no tanto por la corrida de esos capitales sino sobre todo porque la Junta Directiva del Banco de la República creyó parar esa estampida subiendo abruptamente la tasa de interés. Entonces fue crisis cambiaria, doblada de crisis financiera y de crisis hipotecaria.

Pasado esa crisis amarga con más de doscientos mil acreedores del UPAC caídos en quiebra, vino la era Uribe quien prometió abrir de par en par el mercado norteamericano y luego el euroopeo con sus 28 países, para ajustar con los latinoamericanos los cuarenta y un países en francos tratados de libre comercio. Al decir unísono de nuestros últimos cinco presintes, Colombia se había tomado los mercados de medio mundo. Así lo dicen y lo repiten sin cesar, pero ni níquel, ni carbón reintegran ni un dólar de las exportaciones y en petróleos sólo reintegra Ecopetrol. Y todos repiten que el Dane que gracias a las alzas de precios de las commodities de exportación, las importaciones se sostienen. Falso. Se malsostienen gracias a los capitales golondrinas.

La gracia es bastante sencilla, pero lo inciensos que la rodean no dejan verla. Solo al cabo de los tiempos empieza a cumplirse. Los oráculos de Bernie Sanders y Donald Trump  de muchas maneras y con rabo de diversa especie, ya le han dicho a los Estados Unidos que su destino es matar a su señor padre y casarse con su señora madre patria. ¿En pleito con China no tendrán que sacrificar a sus empresas multiacionales? Lo cierto es que el  libre comercio no es sostenible con la teoría de las ventajas comparativas porque no se trata de dos productos y dos países, sino de más de cinco mil setecientos productos para comerciar entre más de 150 países. BG

25.19 LOS SIETE ACERTIJOS NEOLIBERALES (2) – Bernardo García

El expresidente López Michelsen, preguntado por qué habría calificado a su gobierno de chamboneo, respondió: mucho ajetreo macroeconómico y la bonanza se perdió. Eso no puede ser cierto pensó la esfinge. Eso no puede ser cierto repitió el presidente César Gaviria, preocupado por la bonanza petrolera del Cusiana y el Cupiagua. La riada de dólares que llegan con las bonanzas al cambiarse en pesos, lanza una gran expansión monetaria. Eso se convierte en pura demanda y desata a la fiera inflacionaria.  Eso es cierto, exclamó Gaviria, pero López primero con Abdón  Espinosa y luego con el famoso cofrade, Alfonso Palacio Rudas se inventaron los certificados de cambio en dólares para retardar su monetización. También se reguló la tasa cambiaria para impedir que la plétora de dólares le diera mayor valor al peso y en consecuencia abaratara las importaciones con efectos antiinflacionarios, pero con desmedro de la producción nacional. Se hizo un esfuerzo por hacer una política retención monetaria y austeridad fiscal. ¿Qué más le pide el cuerpo al doctor López Michelsen para descalificar el control de la bonanza cafetera en su propio gobierno? Es el segundo acertijo de la esfinge. ¿Qué lo descalifica?

Con el vicio inveterado de la gran prensa de considerar que las exportaciones de carbón, níquel y petróleo son dólares colombianos, cometen un grave error. Salvo las exportaciones de Ecopetrol que en gran parte se gastan en gasolinas finas y disolventes para aligerar los espesos petróleos llaneros, todas las demás exportaciones son de las compañías extranjeras. Ellas compran el petróleo a precio de boca de pozo o de boca de mina. Eso se llama una regalía. Además pagan impuestos y salarios al personal colombiano. Así que el júbilo, la alharaca y el alboroto que operó la gran prensa se debió a que aún se celebraba la gran apertura económica. Ahora habría llegado el financiamiento.

En el elegante simposio celebrado en Bogotá, bajo los auspicios del Departamento Nacional de Planeación y el Banco Mundial se analizó con técnica, minucia y muchas cifras la amenaza de la “enfermedad holandesa”: muchos dólares, muchas importaciones que compiten con la producción nacional y quizá mucha inflación por la creciente monetización de los dólares, provocando exceso de demanda. Mucha sabiduría pues expuso en aquel Symposio de sabios nacionales y sabios extranjeros, como le complacía al presidente de bienvenidos al futuro, el dr. Gaviria.

Repasando el volumen que recogió el simposio[i], sólo un comentario furtivo de Roberto Junguito habría hecho sonreir a la  esfinge. Hizo amplios y respetuosos comentarios a las políticas económicas planteadas, razonó sobre los intereses contradictorios entre el gobierno –empeñado en el crecimiento- y el Banco de la República -empeñado en controlar la inflación- y de pronto soltó una perla a propósito del modelo de Fedesarrollo, indicando la prioridad de la inversión y para empezar en la actividad petrolera misma. Inversión. Inversión.

Pero cuando sucedió la gran bonanza cafetera de los años setenta, cuando directivos del Instituto de Fomento Industrial corrieron a presentar proyectos, el presidente López sentenció: “la bonanza cafetera es de los cafeteros”. En cambio, César Gaviria, mucho más neoliberal que López nombro a Luis Alberto Moreno para que deshuesara al Instituto de Fomento Industrial. Así lo hizo y le fue reconocido con Ministerio de comercio, primero, y luego con la gerencia del BID.

Si no hay inversiones, ni oportunidades de inversión, ni nadie que las promueva, ni empresarios ni IFIS. ni gobierno, aunque haya ahorros bien pueden gastarse en una plétora de importaciones de carritos y una crisis de balanza de pagos como la sufrida en 1999. Varios años se balanza comercial negativa y déficit fiscal por el generoso programa del presidente Samper contra la pobreza extrema, se vino una corrida de capitales especulativos huyendo de la devaluación que ya se venía encima y que gracias al Banco de la República pudo convertirse en una crisis financiera e hipotecaria. La peor de nuestra historia. Enigma: confundir empresarios con cafeteros y confudir al IFI con una partida de lagartos.

[i] Departamento Nacional de Planeación y Banco Mundial: “Cusiana, un reto de política económica”,  Tercer Mundo editores, Bogotá, 1994. pg.338

24.19.-LOS SIETE ACERTIJOS NEOLIBERALES – Bernardo García

Sino fuera cara de piedra, la esfinge del desierto podría haberse sonreído cuando el presidente César Gaviria se elevó inhiesto y anunció solemne el primer acertijo que habrían de desatar los treinta sabios invitados a Bogotá el 27 de junio de 1994[1]. Anunció primero el axioma: el ahorro genera inversión y la inversión genera desarrollo. Luego con voz trémula, muy preocupada, planteó el enigma: “los países del sudeste asiático han alcanzado y siguen alcanzando un ahorro hasta 40 por ciento del Producto Interno Bruto y un desarrollo fenomenal. ¿Qué nos pasa en América Latina que no alcanzamos ni a la mitad?

La madre esfinge pudo haberse sonreído otra vez porque de inmediato adivinó que el presidente colombiano acababa de recitar un acertijo mentiroso. Había puesto a pensar a treinta eminencias de la economía y a través de ellas a todo el continente sobre el drama de su impotencia frente al mundo emergente. Literalmente, pensó, los puso a buscar un gato negro, en un cuarto oscuro, en donde no había gatos. ¡De  risa me muriera, pensó la esfinge!

El presidente Iván Duque no estuvo allí porque tendría apenas unos 18 añitos, empezando a estudiar derecho. Lástima que el hoy presidente Duque se quedara entonces en ayunas y sin posibilidades de entender la estadística en aritmética elemental, pero aritmética. En cambio el minhacienda Aberto Carrasquilla ya podría tener unos 35 años y trabajaba como gerente técnico del Banco de la República, sin duda que asistió a oir las disertaciones. Juan José Echavarría quien ya frisaba en los 43 y se desempeñaba como Plenipotenciario ante la OEA, no sólo estaba en condiciones de entender los galimatías estadísticos sino que además figuraba entre los treinta sabios.

[1] Las intervenciones del simposio se encuentran en el libro Ed. Mónica Aparicio y William Easterly “Crecimiento económico. Teoría, instituciones y experiencia internacional”- Ed. Banco Mundial – Banco de la República, Bogotá, 1995.

Se trataba de enseñarle a América Latina cómo se desbarata el enigma. Sin ello no habría amanecer, ni serían bienvenidos al futuro, ni nos quitarían el remoquete de cretinos y estúpidos que nos venían plantando en la frente, columnistas en  recio combate en la gran prensa del continente, el ahora Nobel de literatura Vargas Llosa, el cubano Montaner y el colombiano Plínio Apuleyo Mendoza. No eran mosqueteros del rey sino guerreros neoliberales.

Era de ver el ordenado y solemne desfile de los 30 sabios. Era de ver: uno tras otro, los sabios y todos hasta los pies vestidos de negro frack o smoking avanzando a su turno para recitar entre una venia y la otra muchas correlaciones y regresiones. Son cálculos estadísticos bastante elementales que miden la frecuencia e intensidad de las variaciones de unos fenómenos con relación a otros.

 Útil claro está, por ejemplo, para hacer proyecciones. El problema es que casi todos esos fenómenos  están cointegrados –como dicen los econometristas- es decir que participan en una misma familia, o son miembros de una misma constelación o son simples satélites de un planeta principal: educación, salud, infraestructura, profundidad financiera,… Entonces todo el aparataje estadístico de los sabios iba cayendo uno tras otro como simples concordancias; pero sin ningúna fuerza ni sentido de causalidad que diera en el clavo del enigma: el misterio del crecimiento económico. Las leves diferencias de esa plétora de variables entre asiáticos y latinos no le hacía mella a la diferencia formidable ni en ahorro, ni en desarrollo.

Lo peor no se hizo esperar. Reventó la mentira. ¿Oyeron? ¡Es la inversión la que genera ahorro! Y son las oportunidades de inversión las que generan inversión. Y son los empresarios creativos, sean empresas con sus secciones de investigación & desarrollo, gobiernos con sus institutos de fomento industrial o centros de investigación agropecuarios,…los que crean o descubren las nuevas oportunidades de inversión. Esa sí es la lógica. ¿Schumpeteriana? Cierto[2].

El último sabio, Moisés Naim dijo que se llamaba y no parecía un economista más del Banco Mundial con pensamiento cuadrado, tomó la palabra indignado, sí claro, dijo, hay gobiernos desarrollistas como los del sudeste asiático y hay gobiernos depredadores como los de Latinoamérica. Los primeros lanzaron cinco o seis planes quinquenales, uno tras otro, primero como sustitución de importaciones, luego metálicas y químicas básicas, más tarde industria automotriz, industria naviera con sus astilleros, industria electrónica y otras más.

Esas sí son oportunidades rentables de inversión, digo yo, que arrastran ahorro del Banco Mundial, de la banca internacional con el aval de FMI y del mismo tesoro americano. Préstamos y crédito sí, capital privado directo no. Nunca quisieron ser un país de enclaves extranjeros. Exportaciones siempre en primera prioridad para cumplir sin angustia las grandes masas de préstamos.  Y todo manejado por gigantes corporaciones financieras nacionales con estricta disciplina y supervisión del gobierno. Eso se llama economía mixta.

[1] Irma Adelman: “Teorías del desarrollo económico”, ed.FCE, 1965 pg.160

¿Y los depredadores? Ellos incentivan la inversión inducida por la demanda que controlan desde una junta monetaria. También hacen inversiones autónomas en infraestructura que destilan fuertes ganancias. Tan bien inversión, ahorro, y uno poco de desarrollo. En fín, tienen una gran élite de importadores y representantes de firmas extranjeras. No son depredadores salvajes. Son depredadores elegantes y que se tratan de tú a tú con los personajes extranjeros.BG

23.19-.-LA CONTROVERSIA SOBRE EL PRODUCTO INTERNO BRUTO – Diego Otero 

En la última semana se produjo una controversia con el tema de si  nos encontramos en una situación económica  de recuperación o no. En esta discusión han participado el Gerente del Banco de la República, el Presidente de la República, el director del DANE y varios dirigentes gremiales.

El Presidente de la República, los gremios, el director del DANE, el Ministro de Hacienda y otros funcionarios del gobierno afirman que se está en un período de recuperación y que para el 2020 la economía crecerá 4,0%.

18 jun de 2019.- Se acaba la confianza en el DANE

Hay que hacer una primera acotación. El Director del DANE acabó con la confianza en las estadísticas del país. Según él, el Censo de Población está equivocado, como el Censo Agropecuario, cambió cifras de crecimiento del PIB, cambió el IPC y los datos de pobreza. Y además es un director de estadísticas que opina, cuando su papel debe ser el de presentar las estadísticas para que el resto del país comente y analice. Grave daño le está haciendo a la credibilidad de las estadísticas económicas y sociales  este señor.

El crecimiento del primer trimestre de 2019 no es prueba de recuperación

Veamos la realidad. Las cifras del primer trimestre muestran que la economía creció 2,8% al comparar con el primer trimestre de 2018. Al hacer lo mismo con los cuatro trimestre de 2018, se encuentra que con base en el año 2015, salvo el primer trimestre en que la economía creció 2,0%, en los demás el PIB aumentó 2,9% en el segundo, 2,6% en el tercero y 2,7% en cuarto trimestre, para un total de 2,6% en 2018, con lo cual desde este punto de vista lo del primer trimestre de 2019 no es una recuperación sino una continuación de lo que ocurrió en 2018.

Otro análisis interesante es ver los movimientos mensuales  según el Indicador de Seguimiento de la Economía ISE que publica el DANE. En el Cuadro 1 se presentan los resultados mensuales para 2018 y 2019 de la los cambios del PIB para variación anual y año corrido.

Claramente los tres primeros meses de enero, febrero y marzo de 2019 son mejores que los de 2018. Sin embargo, la variación mensual durante 2019 sí muestra  que los aumentos del PIB ya sea por variación anual o año corrido indican disminución en las tasas. En efecto, por cambio anual, en febrero de 2019  el ISE da un crecimiento del PIB de 2,98%, que se reduce a 2,77% en febrero y a  2,56% en marzo. Por año corrido, de 2,98% en enero, se pasa a 2,8% en febrero y a 2,77% en marzo.

Es decir, si en estos tres primeros meses comparados con los últimos de 2018, hay una leve recuperación, al estudiar 2019 se encuentra que ha habido reducción en las tasas de crecimiento, lo que podría decirse que ha habido estancamiento. Entonces, hay que esperar datos de abril, mayo y junio para tener claridad de lo que está ocurriendo en la economía colombiana.

Cuadro 1 Indicadores de seguimiento de la economía ISE

Las comparaciones deben hacerse con los  mismos criterios

El DANE presentó la serie corregida por efecto  estacional y de calendario del primer trimestre de 2019 con el último trimestre de 2018 que da una crecimiento cero. Este es un dato diferente que no puede compararse con la cifra de 2,8% porque obedece a una comparación de períodos diferentes y a una serie corregida por estacionalización y calendario, que se utiliza para otros propósitos.

Lo correcto sería comparar cuanto creció el primer trimestre de 2019 con el último trimestre de 2018 con los mismos criterios, es decir, con la serie original.  Una cosa es una serie original y otra una serie corregida por estacionalización. Hay que tener en cuenta las diferencias porque de lo contrario estamos comparando manzanas con peras.

De todas maneras, el crecimiento de 2,8% del primer trimestre es bastante regular y no muestra que existe recuperación en la economía. El criterio de que estamos mejor que otros países en la región es de una ceguera increíble. Es decir, no importa que estemos mal si los demás están peor. En el país de los ciegos el tuerto es rey.

Pero el gobierno se empeña en afirmar que en 2019 el crecimiento del PIB estará alrededor de 3,6%, lo cual implica que los tres trimestres restantes el PIB debería crecer a tasas superiores a 3,7%, algo  que difícilmente se va a dar. Es parte de toda la propaganda del gobierno para calmar a la opinión pública, y de los gremios de la producción que lo siguen ciegamente y creen que esto los va ayudar a crecer, lo cual es una miopía impresionante. Claro, se entiende, el gobierno les dio gabelas con su reforma tributaria y hay que agradecerle apoyándolo incondicionalmente.

Los indicadores del mercado laboral empeoran

Hay otros indicadores importantes que son los que tienen que ver  con el mercado laboral que señalan categóricamente que vamos por mal camino. Normalmente las tasas de desempleo, que son estacionales, señalan que este cae de los meses de febrero a octubre. Pues bien, en 2019 esto hecho que ha sido normal en los últimos diez años cambió y las tasas de desempleo aumentaron en marzo y abril.

Igualmente, por primera vez en muchos años hay una destrucción de empleo enorme. El empleo total cayó en 775 000 personas de abril de 2018 a abril de 2019 y se volvió a tasas de desempleo de dos dígitos, lo que implicó que la tasa de ocupación bajó de 58,5% a 55,8% de la población económicamente activa. Por primera vez en muchos años, también, la tasa de desempleo rural que venía descendiendo aumentó de 5,0% a 7,0%.

Hay que comentar no obstante que las cifras de abril dejan muchas inquietudes. Hubo una caída en la tasa de participación de 64,6% a 62,2%, lo que significa  que más de un millón de personas salieron de buscar puesto porque si se hubieran mantenido en el mercado laboral la tasa de desempleo habría sido cercana al 12,0%. Igualmente, la destrucción que se produjo en el desempleo solo es posible si en abril la economía creció por debajo de 2,8%. También, puede explicarse algo de esa caída en el empleo por la contracción tan fuerte en el sector de la construcción, bastante intensivo en mano de obra.  Habrá que esperar a las cifras de mayo y junio para dar juicios definitivos de lo que está pasando y no caer en un  análisis de corto plazo con solamente dos meses de referencia de marzo y abril para definir si la economía no crece suficientemente o se ha estancado.

Metas irreales del gobierno para 2020

El gobierno en su plan Marco Fiscal de Mediano Plazo presenta cifras de crecimiento del PIB de 4,0% en 2020 y años siguientes que no son nada realísticas. Utilizan supuestos de un crecimiento del sector privado  por la reducción en los impuestos que no siempre da  lugar a aumentos en el PIB como lo muestran muchas experiencias en el mundo.

En la mente de los teóricos neoliberales del gobierno se parte de la teoría que el ahorro aumenta la inversión  cuando desde Keynes se ha probado que es al contrario, que la inversión  determina el ahorro, y que es la demanda efectiva lo determinante para mover la producción. Si no hay compradores no hay oferta. No es al contrario, como dice la ley de Say que la oferta crea la demanda.

Las proyecciones del crecimiento para 2020 son pesimistas

Las proyecciones que he realizado con un modelo macroeconómico desarrollado en 2017 pronostican un crecimiento promedio de 2,8% en 2019 y de 3,2% en 2010, dentro de unas bandas de más o menos 0,2%, salvo que cambien las políticas económicas, lo cual no parece que pueda darse.

En definitiva, estamos en un momento coyuntural muy difícil en todo sentido, que no se puede negar con afirmaciones fantasiosas  que van contra la realidad de las cifras que son muy tozudas.

https://mail.yahoo.com/d/folders/1/messages/24405?.rand=13o1ucdba3j23

 22.19.-BASES DEL DESARROLLO INDUSTRIAL EN COREA DEL SUR: ANÁLISIS DE LA POLÍTICA ECONÓMICA INTEGRAL1

Juan Felipe López Aymes

CRIM, UNAM

  1. Introducción

En este artículo ofrezco al lector que inicia el estudio del complejo desarrollo económico e industrial de la República de Corea (en adelante Corea o Corea del Sur) una base mínima y sencilla de tal proceso y propongo algunas reflexiones sobre el modelo de economía política que lo hizo posible. Como el objetivo es plantear un punto de partida en el conocimiento de este caso y propiciar el interés no profesional, el abordaje es de carácter interpretativo más que un recuento de datos y hechos. A manera de nota metodológica, en mi interpretación, como la de muchos observadores de Corea, el contexto externo e interno son fundamentales y debemos considerarlos como mutuamente constitutivos; es decir, la historia de la península coreana, sus personajes y paradojas, sus opciones de políticas y los procesos económicos, sociales y políticos tienen que verse a la luz de procesos regionales más amplios (incluyendo el concurso de agentes extra-regionales). Asimismo, los procesos regionales son influidos por acciones, omisiones y percepciones de líderes y la sociedad coreana. Un ejemplo claro de esta correlación es la guerra de Corea y la estructura de seguridad regional emanada de ese evento, así como la forma que adquirió el modelo de desarrollo económico e industrial en Corea del Sur.

Además del propósito de despertar el interés por el estudio de un fragmento de la economía política contemporánea de Corea, este artículo también puede estimular cuestionamientos y propuestas de conducción económica alternativas a la ortodoxia de la economía del mercado. Corea y otros países del este de Asia demostraron que el enfoque desarrollista puede ayudar a la formación de condiciones para aprovechar ventajosa y ordenadamente las fuerzas del mercado; además, el dinamismo desarrollista demostró una gran capacidad de adaptación a los cambios de las estructuras económicas. Su transformación le ha permitido seguir vigente, aún en tiempos de globalización, del discurso dominante de libre mercado, y las restricciones al desarrollo tecnológico por las reglas al comercio internacional.

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21.19.-LA ECONOMÍA EN 2019 Y LAS PERSPECTIVAS PARA 2021N – Diego Otero

Resultados del primer trimestre

El DANE publicó el día 13 de mayo de 2019 los resultados del crecimiento del Producto Interno Bruto- PIB del primer trimestre de 2019 que  comparado con igual trimestre de 2018  da una tasa de  crecimiento de 2,8%, igual al valor del último trimestre de 2018.

7 de junio de 2019.- El crecimiento de este primer trimestre de 2019 es decepcionante  y va contra todas las afirmaciones que ha venido haciendo  el gobierno que 2019 iba a ser el quiebre para una cifra en el año de 3,5%. Es increíble que después de este resultado el Presidente Duque y su Ministro de Hacienda sigan hablando todavía de que el crecimiento de 2019 va a ser precisamente de este valor. Para que esto ocurra, el crecimiento promedio  de los próximos tres trimestres debe ser por lo menos de 3,7%,

Según las series originales, sin corrección por efecto estacional y de calendario, los sectores agropecuario y de industria manufacturera aumentaron a tasas anuales de 1,4% y 2,9%, lo que significa que continúa el estancamiento de los sectores productivos. Fuerte caída experimentó la construcción con un valor negativo de -6%.  Como ha sido normal crecieron con  tasas aceptables el comercio, comunicaciones  y  servicios financieros. Minas y canteras se recuperó con una tasa de 5,3%. El resto de los sectores crecieron a tasas positivas pero menores a 3,5%.

Al analizar por componentes de la demanda agregada, las tasas de crecimiento del primer trimestre de 2019 comparadas con las del primer trimestre de 2018, sobresale el bajo valor de  las exportaciones con un aumento de 3,6% en comparación con 13,7% para las importaciones. El consumo aumentó 3,8% y la inversión bruta lo hizo en 2,8%. Este comportamiento del comercio exterior está muy acorde con la continuación de un déficit alto en la cuenta corriente de cerca de 4,5% del PIB.

Con este crecimiento del PIB por debajo de 3,0% el desempleo no va a bajar. El argumento es muy sencillo. Con una tasa de crecimiento demográfico de 1,2% y una productividad laboral de aproximadamente 1,5%, equivalente a 2,8% compuesto, no hay posibilidad de que el desempleo disminuya. Pero si la oferta laboral aumenta más que la tasa  demográfica, la situación es más compleja y el desempleo más bien sube, como está ocurriendo.

El desempleo aumenta

Las cifras de desempleo en marzo y abril de 2019 son decepcionantes. En marzo de 2019 siguió el quiebre de febrero en las cifras de desempleo porque normalmente debía bajar y ocurrió lo contrario, lo que muestra el fracaso del gobierno en combatir el desempleo. Situación similar ocurrió en abril.

En efecto, el desempleo a nivel nacional aumentó en marzo  a 10,8% en comparación con 9,4% en marzo de 2018, la cifra más alta desde marzo de 2013. En abril fue de 10,3% en comparación con 9,5% en 2018.

Pero lo más grave es el valor del desempleo en 13 ciudades y áreas metropolitanas que subió de 10,7% en abril de 2018 a 11,1% en abril de 2019, la tasa más alta desde abril de 2013. En el trimestre febrero-abril la tasa promedio de desempleo en las cabeceras fue de 12% en comparación con 11,1% en el trimestre febrero-abril de 2018.

El desempleo rural que venía disminuyendo, en marzo como en abril subió de 5,1% en febrero-abril de 2018 a 7% en febrero-abril de 2019, la cifra más alta desde 2013.

En valores absolutos el desempleo subió en el período marzo de 2018 a marzo de 2019 en 383 000 personas, los ocupados solamente lo hicieron en 52 000 y los sub empleados aumentaron en 920 000.

En las 13 ciudades y áreas metropolitanas, en marzo de 2019 la situación fue muy pobre. Cayeron los ocupados en 73 000, aumentaron los desocupados en 186 000 y los subempleados subieron en 576 000.

En abril de 2019 la situación del empleo empeoró.  El total de empleados cayó de  22 673 miles en abril de 2018 a 21 814 miles en abril de 2019, una caída de 757 000 personas. En 13 ciudades y sus áreas metropolitanas el empleo bajó de 10 730 miles de empleados en abril de 2018 a 10 632 miles en abril de 2019, una disminución de 98 000 personas, situación que no se producía en el país hace años.

En conclusión, pésimos meses  para el empleo. El gobierno está fracasando estruendosamente.

Entonces, las cifras del crecimiento del PIB y del desempleo en el primer trimestre de 2019 son negativas y muestran un escenario preocupante.

Perspectivas para 2019 a 2021

Con base en el modelo macroeconómico Avanzar desarrollado en 2017 por Diego Otero Prada y Juan Gustavo Villamarín se han hecho nuevas simulaciones para el período 2019 a 2021, con  resultados  bastante regulares, muy diferentes a las proyecciones del gobierno y otros analistas.

Para 2018 las proyecciones del modelo fueron muy certeras, ya que predecíamos un crecimiento de 2,8%, que fue la cifra que  produjo el DANE.

Para 2019 se calcula un crecimiento promedio  del PIB de alrededor de  2,85% dentro de una banda de un mínimo de 2,65% y un máximo de 3.05%, por debajo del 3,5% que predice el gobierno central. (Cuadro 1).

Para 2020 las perspectivas apuntan a un aumento a 3,21% dentro de una banda de  2,92% y 3,49%. Y  para 2021 las proyecciones son igualmente malas, de un  promedio de 2,9% dentro de un rango de 2,63% y 3,14%.

 Estas estimaciones de las tasas de crecimiento del PIB para 2019, 2020 y 2021 son muy regulares, lo cual lleva a reflexionar que hay plantear nuevas estrategias de desarrollo económico para alcanzar tasas de por lo menos de 4,0%. Todo esto significa  que el mercado laboral no cambiará, que continuaremos con tasas de desempleo por encima de 10,0% y de subempleo de 45%.

Pero ninguna de estas proyecciones tiene en cuenta una posible         recesión mundial que necesariamente va a ocurrir.

         Cuadro 1  Tasas de crecimiento del PIB de 2019 a 2021

Año Estimado crecimiento bajo Proyección estimada Estimado crecimiento alto
2019 2.65% 2.85% 3.05%
2020 2.92% 3.21% 3.49%
2021 2.63% 2.90% 3.14%

El Ministro de Hacienda Carrasquilla habla de unas expectativas optimistas para 2019 por la reducción de los impuestos para las empresas, política  que no se ha cumplido necesariamente en otros países. Las afirmaciones del Ministro de Hacienda hablan de predicciones de aumento del PIB de 3,4% a 3,6% que aún son bajas, entonces no se ve cual es el efecto real de bajar impuestos a las empresas que afectan los ingresos del gobierno. Sus proyecciones, además, son simplemente especulaciones  sin bases reales.

Pérdida de crecimiento por suspensión del comercio internacional con Venezuela

Con el modelo Avanzar  se hicieron simulaciones sobre  la pérdida de crecimiento del PIB por  la crisis con Venezuela. Se supuso que pasaría si hubieran continuado las exportaciones netas a Venezuela del orden de 5200 millones de dólares como se venían presentado en 2008.

En otras palabras, la pregunta  es  qué tanto crecimiento  pierde Colombia  por dejar de  exportar a Venezuela la cifra anterior  La simulación con el modelo Avanzar muestra que se pierde anualmente un mínimo de 0,22% del PIB para los años 2019 a 2020. En esta forma, el crecimiento del PIB en 2019 aumentaría a un promedio de 3,07% en lugar de 2,85% y en 2020 se llegaría a 3,43% en lugar de 3,21 si se recuperara el comercio internacional con Venezuela. Pero esta simulación supone un valor constante de exportaciones. Así que la pérdida de crecimiento es mayor que 0,22% (Cuadro 2).

Esto muestra que las políticas que han seguido los dos países han sido muy negativas. Colombia dejó de vender  bienes agrícolas e industriales a Venezuela, y este país perdió la facilidad  de  abastecer sus necesidades en estos bienes a precios competitivos.

La política injerencista de Duque impide que Colombia sea un socio estratégico de Venezuela para beneficio del país. Es increíble que Colombia prefiera seguir los intereses de los Estados Unidos y los países colonialistas europeos antes que los propios. Es un verdadero error económico con repercusiones muy negativas sobre el bienestar de los colombianos. Cientos de miles de puestos se han perdido por esta política irracional. Cómo le falta a la elite colombiana seguir, como en los países desarrollados, la  estrategia de Real Politik que consiste en dirigir las relaciones internacionales según los propios  intereses materiales más que de acuerdo a declaraciones bonitas sobre  democracia y derechos humanos, que para los Estados Unidos y los países  europeos son ideas para justificar sus intereses.  Y nuestros dirigentes han caído en la trampa.

20.19.-Multinacionales que le dijeron adiós a Colombia

Philip Morris se une a otras grandes que decidieron cerrar sus plantas y quedarse como importadores. Otras firmas definitivamente se fueron.

 Contrabando y reformas tributarias espantan la inversión Foto: Getty Images

El anuncio de la estadounidense Philip Morris, propietaria en Colombia de Coltabaco, de cerrar sus operaciones productivas en sus plantas de Medellín y Barranquilla, así como de dejar de comprarles a cultivadores nacionales de tabaco a partir de 2020, no es un caso aislado, sino que se suma a otras firmas globales que tomaron la decisión de terminar con su actividad industrial y solo quedarse como importadores, así como a aquellas que definitivamente empacaron maletas y se fueron del país, por varios factores.

Quizás la partida más reciente, antes de la de Philip Morris, fue la de marca estadounidense de donas Krispy Kreme, que funcionaba bajo la empresa Industria de Restaurantes Casuales, firma que pertenece al Grupo Nutresa en Colombia. En diciembre del año pasado informó de su retiro del mercado nacional cerrando sus 9 puntos de venta.

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Krispy Kreme estuvo 4 años en el mercado nacional y todo parece indicar que la fuerte presencia de Dunkin Donuts (que vende alrededor de $70.000 millones al año) en el país no le permitió crecer como tenía estimado, aun cuando en 2015 la empresas había anunciado que había alcanzado la suma de 1,5 millones de donas vendidas en Colombia.

Dos años atrás, en 2016, dos marcas de ropa estadounidense que habían sido muy esperadas en Colombia: Banana Republic y GAP, también decidieron partir. La primera llegó con 5.000 referencias de ropa en diciembre de 2012 a un local de 500 metros cuadrados en el centro comercial El Tesoro en Medellín, la segunda, GAP, abrió locales en Bogotá, Medellín y Bucaramanga.

En su caso, las afectó la volatilidad del dólar, pues apuestan por un concepto de moda de bajo costo, con la que no pudieron cumplir en Colombia. Además otras marcas internacionales les cogieron ventaja en el mercado local, tales como Forever 21 y Zara (en ese momento no había llegado H&M), a lo que se suma una fuerte competencia de las marcas locales.

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En 2015, la salida más notoria estuvo por cuenta de la multinacional estadounidense Mondelez, fabricante en el país de las marcas Chiclets Adams, Trident, Sparkies, Certs y Bubbaloo. Cerró su planta de producción en Cali, despidió a 480 empleados y se quedó como comercializadora. En el caso de Philip Morris, la empresa asegura que 250 trabajadores de la factoría quedarán cesantes, pero según la Escuela Nacional Sindical, son 800 empleados directos los afectados, así como 12.000 familias campesinas que en Colombia viven del cultivo del tabaco.

Entre 2013 y 2015 también se fue del país el grupo francés Icollantas-Michelin, el cual terminó su actividad industrial en Chusacá (Cundinamarca) y en Cali. Las dos plantas daban empleo a 460 trabajadores. La compañía anunció que atendería el mercado colombiano desde el exterior, importando los neumáticos.

Igualmente, la farmacéutica Bayer decidió trasladar a México y Guatemala la operación de la fábrica que tenía en Cali, donde se elaboraban los tradicionales medicamentos Aspirina, Alka-Seltzer y cremas Canesten, que ahora se importan. Con este cierre se afectaron unas 100 personas. Cabe decir que Bayer mantiene su planta en Soledad (Atlántico) dedicada a productos fitosanitarios.

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A finales de 2014, la mala noticia llegó por cuenta de la Compañía Colombiana Automotriz (CCA) que cerró su planta en Bogotá, donde ensamblaban los vehículos Mazda. Quedaron cesantes 500 personas mientras la empresa anunció que seguiría abasteciendo el mercado desde México.

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