• 21.34.-La incomprensible política energéticaJUAN MANUEL LOPEZ
  • Crece la economía y crece la pobreza  – CRISTINA DE LA TORRE

Levitando en la muelle complacencia del poder que le cayó de chepa, desdeña el presidente a los 21 millones de colombianos reducidos a la pobreza. Ni plan de choque para crear empleo en masa, ni renta básica decente ni crédito sin intereses del Banco de la República al Gobierno. En vez de una cirugía capaz de salvar órganos vitales de la sociedad, administra paliativos. Campean la miseria y el desempleo en medio de la algarabía por una reactivación que no lo es, pues economía y pobreza han crecido a la par.

14 sep 2021.- Jugosa cosecha para los negocios que compiten con ventaja y desolación para todo lo demás, dizque a la espera de que la bonanza caiga un día a cuentagotas sobre los menesterosos. Manes del modelo de mercado en su 30 aniversario: es hija suya la crisis, acentuada por la pandemia.

Es producto de la apertura de César Gaviria, que desprotegió la agricultura y la industria nacionales, con resultado contrario al que sus promotores pronosticaron: la desindustrialización. Con todas sus secuelas de atraso, desempleo, trabajo informal y precario. Producto del desmonte del Estado empresario, planificador del desarrollo y regulador de los mercados. Producto de la preeminencia concedida a los banqueros, que se enriquecieron sin pudor. Y ahora, ante la crisis, propone Duque revitalizar la receta fracasada, la que dispara el desempleo y las desigualdades.

Impusieron “los economistas” su pensamiento único a la brava y prometieron una economía exportadora, acicateada por la competencia internacional. Otro fue el desenlace: la quiebra de porciones enteras del empresariado nacional a instancias de mercaderías foráneas que invadieron sin cortapisas el mercado, pues el arancel se redujo a la octava parte en estas décadas. Si en 1982 las importaciones fueron el 10,9 % del PIB, en 2019 alcanzaron el 22,9 %. José Antonio Ocampo sostiene que “hicimos más para diversificar exportaciones cuando combinábamos protección con promoción de exportaciones” (entre 1969 y 1974). Vuelve hoy el crecimiento pero sin empleo: se produce lo mismo que en 2019, pero dos millones adicionales de desempleados por pandemia no encuentran trabajo todavía.

En el origen del modelo que fue religión y hoy periclita, el Consenso de Washington frenó la industrialización alcanzada en 70 años. Modesta, sí, tardía y salpicada de favoritismos del Estado, pero había asegurado un crecimiento anual del 5,6 %; el doble del que se registra desde la apertura. En 1989, la industria representaba el 30 % del PIB; hoy no pasa del 10 %.

A Colombia se proyectó el diagnóstico de la crisis de la democracia que moría bajo dictaduras en el Cono Sur. Con ellas se equipararon las falencias de la nuestra. Se copió la seductora retórica del retorno a la democracia y el modelo económico que fue su corolario: el paradigma neoliberal. No pareció importar que este naciera precisamente en la dictadura de Pinochet. Se cooptó, sobre todo, el privilegio concedido al sector financiero, y la Carta del 91 lo extremó obligando al Banrepública a operar mediante onerosísima intermediación de la banca privada. Escribe Hernando Gómez Buendía en su obra De la Independencia a la pandemia que en 20 años pasó este sector de generar el 8,8 % del PIB, al 22 %: “un cambio en la composición sectorial de la economía (casi sin) precedentes en el mundo (…) La Constitución igualitaria del 91 acabó por entregarles la economía del país a dos grupos financieros gigantes”. Con razón se negó Duque a gestionar crédito directo con el banco central para paliar la pandemia.

Crecimiento sin redistribución es atesoramiento de pocos, no desarrollo. Entre tanto candidato a presidente, ¿habrá quien proponga reordenar prioridades entre los sectores de la economía y privilegiar la productiva sobre la especulativa? ¿Quién ofrece alternativa al esperpento que Duque encarna?

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/crece-la-economia-y-crece-la-pobreza/

21.34.-La incomprensible política energéticaJUAN MANUEL LOPEZ

No se entiende que se haga depender la economía de un país del petróleo que no tiene, ni buscar “energías limpias” eólicas o solares, en vez de las hidroeléctricas.

Solo la terquedad o la soberbia del actual gobierno explican lo incomprensible de permitir y propiciar el desarrollo del fracking 

Es paradójico que teniendo una matriz de energía envidiable, por ser en su mayor parte hidroeléctrica, tengamos la obsesión de la ‘transición energética’; pero aún más el que simultáneamente sigamos estimulando la búsqueda de nuevas formas de extracción de combustibles fósiles (el fracking); y más aún que sea éste sector la columna vertebral de nuestras exportaciones, teniendo en cuenta que no somos un país petrolero (contamos con apenas un 1% de las reservas que tiene por ejemplo Venezuela).

15 sep 2021.- Y, más insólito aún, que, basados en éstas condiciones, se pretenda continuar nuestro modelo de desarrollo sobre el principio del libre comercio (TLC).

El modelo neoliberal con su hipótesis de que el libre comercio internacional produciría un impulso a las exportaciones beneficiándonos del Mercado mundial con una demanda infinita, no resultó cómo se esperaba. Ni nos garantizó o facilitó el acceso de nuestros productos a los consumidores internacionales (porque en ese mercado dependemos es de nuestras capacidades competitivas), ni nos aportó el capital y la tecnología que se suponía iba a venir con la inversión extranjera.  Nos fuimos entonces por el camino fácil de vender nuestros recursos naturales; y de estos escogimos el más fácil, el de menos valor agregado y el que menos se acompaña de generación de riqueza o de empleo como es la venta del petróleo y del carbón.

Probablemente el caso de los problemas de Hidroituango tiene que incidir en las políticas al respecto, pero es necesario que seamos capaces de superarlo

 

Como nuestras reservas petroleras no respaldan ese modelo exportador, caímos en la torpeza de intentar encontrar nuevas reservas o nuevas fuentes para mantener con esas exportaciones nuestra balanza de pagos. Segundo contrasentido, pues no se entiende que se haga depender la economía de un país de un producto que no tiene. En vez de promover la diversificación, intentamos aumentar la dependencia de aquello en lo cual somos débiles.

Como al mismo tiempo el mundo busca acabar o por lo menos reducir el consumo de las energías basadas en elementos contaminantes, en todas partes se promueve la transformación de la matriz energética para independizarla de los combustibles fósiles. En principio casi todas las alternativas son más costosas pues lo que se busca es beneficios ambientales paralelos. De todas esas ‘energías limpias’ la más eficiente y más barata es la hidroeléctrica y Colombia se encuentra entre los países con más recursos hídricos.

Es otro contrasentido dar prioridad a las inversiones en fuentes eólicas o solares, en vez de estudiar las alternativas de hidroeléctricas que podemos tener. Probablemente el caso de los problemas de Hidroituango tiene que incidir en las políticas al respecto, pero es necesario que seamos capaces de superarlo.

Pero solo la terquedad o la soberbia del actual gobierno explican lo incomprensible de permitir y propiciar el desarrollo del fracking para reforzar todo el contrasentido de los puntos anteriores. Esto no solo en contra de toda la lógica ya arriba mencionada, sino en contra de las promesas de campaña e incluso de los pronunciamientos judiciales por parte de la Corte Constitucional.

https://www.las2orillas.co/la-incomprensible-politica-energetica/

 

  • 21.33.-Candidatos presidenciales sufren del síndrome de Estocolmo BERNARDO GARCÍA
  • Policía’ contra economistas BEETHOVEN HERRERA
  • Me preguntan que pienso de la candidatura de Alejandro Gaviria JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Thomas Piketty: «Es hora de abandonar la noción de guerra de civilizaciones y reemplazarla por las de codesarrollo y justicia global» THOMAS PIKETTY

Para salir realmente del período abierto el 11 de septiembre, es necesaria una nueva lectura del mundo.

Crónico. Hace veinte años, las torres del World Trade Center fueron derribadas por aviones. El peor atentado de la historia llevaría a Estados Unidos y algunos de sus aliados a lanzarse a la guerra mundial contra el terrorismo y el «eje del mal».

10 sep 2021.- Para los neoconservadores estadounidenses, el ataque fue una prueba de las tesis de Samuel Huntington en 1996: el “choque de civilizaciones” se convirtió en el nuevo marco para leer el mundo. El libro era su libro de cabecera, al igual que las obras publicadas por Milton Friedman en las décadas de 1960 y 1970 fueron las de los reaganianos de la década de 1980.

Desafortunadamente, ahora sabemos que el deseo de venganza de Estados Unidos solo ha exacerbado los conflictos de identidad. La invasión de Irak en 2003, con grandes golpes de mentiras estatales sobre armas de destrucción masiva, solo socavó la credibilidad de las «democracias». Con las imágenes de soldados estadounidenses sosteniendo a los prisioneros de Abu Ghraib con una correa, no hay necesidad de reclutar agentes para los yihadistas. El uso desenfrenado de la fuerza, la arrogancia del ejército estadounidense y las enormes bajas civiles entre la población iraquí (al menos 100.000 muertos reconocidos) hicieron el resto y contribuyeron poderosamente a la descomposición del territorio iraquí-sirio y al surgimiento del ISIS. El terrible fracaso en Afganistán, con el regreso de los talibanes al poder en agosto de 2021, después de veinte años de ocupación occidental,

Metas de prosperidad

Para emerger verdaderamente del 11 de septiembre es necesaria una nueva lectura del mundo: es hora de abandonar la noción de “guerra de civilizaciones” y reemplazarla por las de codesarrollo y justicia global. Esto requiere objetivos explícitos y verificables de prosperidad compartida y la definición de un nuevo modelo económico, sostenible y equitativo, en el que cada región del planeta pueda encontrar su lugar. Ahora todos están de acuerdo: la ocupación militar de un país solo fortalece a los segmentos más radicales y reaccionarios y no puede hacer nada para bien. El riesgo es que la visión militar-autoritaria sea reemplazada por una forma de retraimiento aislacionista e ilusión económica: la libre circulación de bienes y capitales será suficiente para difundir la riqueza. Se olvidaría la naturaleza altamente jerárquica del sistema económico mundial y el hecho de que cada país no lucha en pie de igualdad .

Lea el editorial de «El mundo»: 11 de septiembre: lecciones para Estados Unidos

Desde este punto de vista, se perdió una primera oportunidad en 2021: las discusiones sobre la reforma de la tributación de las multinacionales se han reducido esencialmente a compartir los ingresos entre los países ricos. Sin embargo, es urgente que todos los países, tanto del Norte como del Sur, reciban una parte de los ingresos que pesan sobre los actores planetarios más prósperos (multinacionales y multimillonarios), según su población.

Primero, porque todo ser humano debería tener un derecho mínimo igual al desarrollo, la salud y la educación, y segundo porque la prosperidad de los países ricos no existiría sin los países pobres. El enriquecimiento occidental ayer o el chino hoy siempre se ha basado en la división internacional del trabajo y la explotación desenfrenada de los recursos humanos y naturales del mundo. Cuando los refugiados aparecen en el otro lado del planeta, a los occidentales les gusta explicar que depende de los países vecinos cuidar de ellos, por muy pobres que sean. Por otro lado, cuando hay que extraer uranio o cobre, las empresas occidentales siempre están ahí primero, independientemente de la distancia.

Soberanía universalista

Si aceptamos el principio de reparto de ingresos entre todos los países, entonces obviamente tenemos que hablar sobre los criterios de asignación y las reglas que deben observarse para tener derecho a ello. Esta sería una oportunidad para definir reglas precisas y exigentes en términos de respeto por los derechos humanos, y en particular los derechos de las mujeres y las minorías, que se aplicarían tanto a los talibanes como a todos los países que deseen beneficiarse de las ganancias inesperadas. Para evitar un mal uso del dinero, también sería necesario generalizar la búsqueda de fortunas mal habidas y hacer toda la transparencia sobre los enriquecimientos excesivos, ya sean del sector público o privado, tanto en el Sur como en el Norte.

El punto central es que los criterios deben definirse de manera neutral y universal y aplicarse en todas partes de la misma manera, en Afganistán como en Arabia Saudita y en las petromonarquías, en París como en Londres o Mónaco. Los países occidentales deben dejar de usar el argumento de la corrupción todo el tiempo para negar cualquier derecho del Sur al autogobierno y al desarrollo, mientras hacen un acuerdo adecuado con todos los déspotas y oligarcas que los benefician. Se acabaron los días del libre comercio incondicional : la continuación de los intercambios debe depender de indicadores sociales y ambientales objetivos .

Lea también Los 20 años del 11 de septiembre: Afganistán, generación perdida

Ciertamente podemos entender que Biden quiera pasar página sobre la guerra de civilizaciones lo más rápido posible. Para Estados Unidos, la amenaza ya no es islamista: es china y, sobre todo, es interna, con divisiones sociales y raciales que amenazan al país y sus instituciones con una nueva cuasi guerra civil. Pero el hecho es que el desafío chino, como el desafío social interno para el caso, solo encontrará una solución a través de la transformación del modelo económico.

Si no se propone nada en esta dirección, es cada vez más frecuente del lado de Pekín y Moscú que los países pobres y las regiones periféricas y olvidadas del planeta se vuelvan para financiar su desarrollo y mantener el orden. El final del 11 de septiembre no debe terminar con un nuevo aislacionismo.

https://www.lemonde.fr/idees/article/2021/09/11/thomas-piketty-il-est-temps-d-abandonner-la-notion-de-guerre-des-civilisations-et-de-la-remplacer-par-celles-de-codeveloppement-et-de-justice-globale_6094268_3232.html

 21.33.-Candidatos presidenciales sufren del síndrome de Estocolmo BERNARDO GARCÍA

Ni Petro de la Colombia humana, ni Galán del Nuevo Liberalismo se atreven a poner a la industria como objetivo próximo. Tampoco se atreven Zuluaga del Centro Democrático, ni el veterano Germán Vargas Lleras. Cuando era ministra de Comercio, Martha Lucía Ramírez era líder del proyecto de la Industria Automotriz Andina. Ahora mira al techo. Ni hablar de los nuevos candidatos. Todos se parecen a los Verdes, un poco ecológicos o climáticos, un poco justicialistas o social demócratas y tantico feministas. Todos apuntan a captar opinión pública sin meterse con la intervención del Estado, menos con los Tratados de Libre Comercio y mucho menos con los aranceles proteccionistas de industrias nacientes.

Todos cautivos con triple cerrojo en la garganta, en las manos y en los pies son rehenes del Consenso de Washington y de la Globalización edictada por la inefable Organización de Cooperación del Desarrollo y la economía OCDE, y ejecutada por el FMI y el BM. Pero cautiverio en pleno fracaso por la tremenda asimetría surgida entre China y los Estados Unidos, sólo queda la alternativa del regreso a las regiones-continente.

Y el fracaso no era del presidente Donald Trump. Porque el fracaso con el Presidente Biden se mantiene. Ya llegó la hora de la liberación, pero los rehenes se enamoraron de sus captores y ahora, hasta Petro el populista más opcionado reclama a voces que su programa se asemeja al del presidente Biden: ¿retirar tropas y emprender obras de infraestructura?

Así hemos llegado a colmo de una trágica paradoja en que todo el mundo a una voz señala que el problema de Colombia y de otros países de la misma ralea, es el desemplo abierto más el desempleo disfrazado de empleo informal. Antes la masiva migración campesina era absorbida por la industria con sus exportaciones y los servicios conexos, pero ahora se receta desindutrialización.

Pero la liberación es inminente. Todos la miran, pero no la ven. Todos la escuchan, pero no la oyen. Todos la sienten, pero no la entienden. Es que el enamoramiento de Estocolmo es más que un amor. Es el embelezo más puro. De lo contrario la OCDE no sería tan inefable, y nuestros políticos serían hombres de Estado.

tropicaloctus@yahoo.com

21.33.-‘Policía’ contra economistas BEETHOVEN HERRERA

La propuesta disponía que la experiencia profesional contara no desde la graduación sino desde la expedición de la tarjeta profesional.

La propuesta Ley del Economista exigía estar inscrito en el registro profesional para ejercer legalmente la profesión en el territorio nacional (artículo 2º). Además ordena “abstenerse de emitir públicamente juicios adversos sobre la actuación de colegas, señalando errores profesionales en que estos incurren […]” (art 29).

5 sep 2021.- Además prohíbe “formular conceptos y opciones que, en forma pública o privada, perjudiquen moral o profesionalmente a otros economistas, a sus clientes o a terceros”. Por esa vía las críticas de Kalmanovtiz a Mario Arrubla, las críticas de Hayek a Keynes recogidas en El camino de la servidumbre y los reparos de Krugman, Stiglitz y Tobin a Friedman estarían limitadas.

La propuesta disponía que la experiencia profesional contara no desde la graduación sino desde la expedición de la tarjeta profesional, minusvalorando el papel de las instituciones académicas y otorgaba papel preponderante a una instancia burocrática de carácter gubernamental. Los jóvenes han logrado que su tiempo de prácticas profesionales sea contabilizado como parte de la experiencia para acceder al empleo, pero este proyecto de ley pretendía dificultarlo.

El Nobel de economía ha sido otorgado a John Forbes Nash, a Robert Aumann, a Oliver Hart y a Bengt Holmström (matemáticos). Igualmente fueron galardonados el ingeniero Jean Tirole, al cientísta político Lars Peter Hansen, el experto en lenguas Eugene Fama, al abogado Ronald Coase (1991), al psicólogo Daniel Kahneman y a los politólogos Elinor Östrom y Herbert Simon.

¡Ninguno de ellos podría obtener la tarjeta de economista en Colombia!

Personalidades tan destacados en docencia, investigación y desempeño de cargos públicos en Colombia como Lleras Restrepo, Palacio Rudas, Perry, Luis Jorge Garay, Manuel Ramírez, Eduardo Sarmiento y Salomón Kalmanovitz no podrían obtener la tarjeta profesional.

La ley crearía un monopolio de Conalpe para el ejercicio de la profesión y agregaría costos pues el profesional recién graduado necesita la tarjeta para ingresar al mercado laboral, pero debe pagar por ella cuando aún no devenga.

El proyecto establecía que “no serían válidos para el ejercicio de la profesión de economista los títulos honoríficos” (cap. 5), como el que otorgó la Universidad del Valle a Estanislao Zuleta, pese a que su discurso de aceptación titulado Elogio de la Dificultad es reconocido como una pieza maestra. El proyecto además establecía negar la tarjeta de economista a los posgraduados en economía lo cual riñe con la tendencia necesaria hacia la interdisciplinariedad.

La Sentencia 087 de 1998 de la Corte Constitucional, al referirse a la facultad del legislador para exigir título académico dice: “no se trata de una potestad arbitraria concedida al legislador: ningún profesional artista o artesano tiene deberes significativamente distintos de los que tiene cualquier buen ciudadano y el impartirlos no es privilegio de ningún claustro. La ética ciertamente no es cosa de poca monta, pero su observancia no es asunto de especialistas”.

Hemos derrotado dos veces esa propuesta…pero como las malas ideas puede renacer.
¡Vigilantes!

https://www.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/policia-contra-economistas-columnista-555935

21.33.-Me preguntan que pienso de la candidatura de Alejandro Gaviria JUAN MANUEL LÓPEZ

Sorprende que se vea posible que llegue a la presidencia una persona sin liderazgo sobre nadie, cuya fuerza es la posibilidad de convertirse en alternativa a Petro

Una cosa era ser ‘el que diga Uribe’ en su momento, y otra ser hoy ‘el que dijo César Gaviria’. Foto: Leonel Cordero/Las2Orillas

No parece haber duda que es una persona con muchas calidades y pocos vacíos.

Infortunadamente tiene entre estos últimos el más grave cuando se pretende ser presidente: que no existe, no es nada en el mundo al cual aspira dirigir.

8 sep 2021.- Es sorprendente que se vea como posible que llegue a la presidencia una persona que no tiene ningún liderazgo o ascendencia sobre nadie; que no es conocido de la opinión publica; que no ha tenido hasta hoy ni en público ni en privado ningún planteamiento o propuesta de orientación para el país o de proyecto de gobierno; que no cuenta con ningún núcleo de organización o equipo, ya sea para movilizar gente en una campaña o para montar una administración nacional; quien supuestamente gobernaría aislado en el poder ejecutivo sin seguidores propios en los cuerpos colegiados; y que no tuvo él mismo la motivación o iniciativa para lanzarse a esa aventura.

Por eso es necesario buscar una explicación a esto:

Básicamente la próxima elección presidencial gira alrededor de si se logra o no detener a Petro. Por lo menos así lo ven el establecimiento y todos lo que representan poder dentro de él actúan en función de eso.

Básicamente la próxima elección presidencial gira alrededor de si se logra o no detener a Petro

De los 47 candidatos máximo 5 pueden aspirar a la primera vuelta; y las diferencias de intereses, ideológicas o de los sectores que representan no les ha permitido garantizar que quien pase a segunda vuelta si le toca competir con Petro le gane.

Hay una búsqueda desesperada por alguien que sea tan inexistente que permita una convergencia alrededor de algo que no produzca ninguna confrontación.

Las condiciones son que sea tácitamente alternativa a Petro pero sin reivindicarse como tal; que busque capitalizar el descontento con el gobierno pero sin manifestarse como su cuestionador; que se muestre como ajeno al ajetreo de los políticos pero busque y acepte que se vinculen a su campaña y pueda contar con sus maquinarias políticas; que cuente con el respaldo de quienes implantan el neoliberalismo pero sin que se vea que es uno de ellos.

Como un candidato es básicamente una imagen que se vende, un vacío es apropiado para llenarlo con lo que se quiera proyectar. Pero un proyecto político no se inventa de la noche a la mañana ni alrededor de algo que no existe y Alejandro Gaviria ni encarna, nI ha sido, ni es un proyecto político.

Si con Duque en circunstancias algo parecidas nos fue como nos ha ido, él sí era por lo menos el representante de un proyecto político, de un poder político, de un equipo,  etc. Pero una cosa era ser ‘el que diga Uribe’ en su momento, y otra ser hoy ‘el que dijo César Gaviria’ (tanto que esto parece ser más un lastre del cual se intenta desprender).

Es decir, pueden darse casi todas las circunstancias para que sea el candidato que buscan los centros de poder mediático, económico y político. Pero las mismas condiciones que lo hacen apto para candidato lo descalificarían para gobernante. Su ‘honestidad’ se encontraría chocando con las mañas del mundo de la política; para ser gobernante se tiene que ser buen actor, bastante ‘negociable’, como decía Belisario ‘buen carnicero’, como decía Turbay aceptar ‘la corrupción en sus justas proporciones’. (Por ejemplo, en caso de pasar a segunda vuelta, los políticos elegidos al Congreso poco le jalan a seguir en campaña, y si lo hacen toca motivarlos con cuotas personales). No basta ser inteligente, capaz y bien intencionado.

Se seguirá tratando de sacar con fórceps una candidatura cuya única fuerza es la posibilidad de convertirse en la alternativa a Petro, y todos los que le temen harán lo que esté en sus manos para promoverla; o sea, crear y vender una imagen como cualquier en campaña publicitaria. Lograr la convergencia de centro para la primera vuelta, no parece tan fácil como aspiran quienes lo promueven; ni -si es del caso- el entusiasmo para ganar la segunda vuelta. Lo grave es que, si, contra toda lógica, llegará a salir elegido, que un gobierno suyo sea lo que se necesita, es altísimamente improbable.

https://www.las2orillas.co/me-pregunta-que-pienso-de-la-candidatura-de-alejandro-gaviria/

 

  • 21.32.-El presidente Duque y ‘¿el poder para qué?’ JUAN MANUEL LÓPZ
  • Hay que revisar el retroceso crítico del sector externo EDUARDO SARMIENTO

La misión conformada por el Gobierno para reactivar y reorientar la economía presenta una severa crítica al modelo aplicado en los últimos 30 años. El informe reconoce el retroceso de la economía con respecto a los períodos anteriores y la tendencia histórica. A la luz de la información disponible de importaciones, exportaciones y balanza de pagos, atribuye el fracaso al desempeño del sector externo. En las últimas tres décadas las importaciones crecieron el doble que las exportaciones.

5 sep 2021.- Sin embargo, el informe no profundiza en los detalles. Los pobres resultados se atribuyen a errores de ejecución, argumentando que la apertura fue mal hecha, y como solución se propone ahondarla para seguir haciendo lo mismo. El señalamiento ha sido aceptado sin mayor réplica por los autores y defensores de la apertura.

Como se advirtió desde un principio, los resultados de la teoría general de comercio internacional varían enormemente con las características de los países, en particular, con el grado de desarrollo. Hoy en día se advierte que las políticas que fueron buenas para los países desarrollados resultaron malas para los países de mediano desarrollo.

Los hechos se encargaron de demostrar que el libre comercio no opera en países que tienen ventaja comparativa en bienes de baja productividad y remuneración del trabajo y escasa demanda, como son los recursos naturales y los productos de primera necesidad. En estos países lo que se necesita son políticas estatales orientadas a modificar las estructuras comerciales y sectoriales. Es decir, industria.

En términos concretos, el fracaso de la apertura en Colombia obedece a la invalidez de la teoría clásica de libre comercio en países que tienen ventaja comparativa en los bienes de baja demanda y escaso adiestramiento de la fuerza de trabajo. Lo que estos países ganan por la adquisición de los productos importados en el exterior a menores precios lo pierden por la baja productividad y los salarios de los bienes exportados.

Así lo confirma la experiencia asiática, que hace 40 años tenía condiciones similares a las de América Latina. En contraste, los países del sureste asiático y China han alcanzado grandes avances en el sector externo y el crecimiento, en virtud de audaces políticas de planificación, industriales y tecnológicas que indujeron estructuras de comercio exterior de alta productividad y remuneración del trabajo.

 De esta manera, lo que los países ganan por adquirir los productos a precios más baratos en el exterior lo refuerzan con la estructura productiva que redunda en la expansión de exportaciones de bienes de alta remuneración del trabajo. La verdadera ventaja del comercio está en la ampliación del espacio para que los países puedan incrementar la producción de bienes de mayor productividad e innovación.

Luego del fracaso de la apertura, reconocido por sus grandes defensores, el país requiere una política menos generalista, en especial, distante del libre comercio. Ante todo, se precisan políticas industriales, tecnológicas y adiestramiento para conformar estructuras de mayor demanda y remuneración del trabajo.

Si adicionalmente se sigue una política arancelaria de tarifas crecientes con la complejidad de los bienes y renegociación de los TLC, el país quedaría en condiciones de reducir las importaciones, aumentar las exportaciones y contraer el déficit en cuenta corriente. Así, el sector externo se convertiría en una fuente poderosa de producción, empleo, crecimiento del producto y mejoría de la distribución del ingreso.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/eduardo-sarmiento/el-retroceso-del-sector-externo/

21.32.-El presidente Duque y ‘¿el poder para qué?’ JUAN MANUEL LÓPEZ

Con el control del Emisor quedan en manos de gobierno todos los centros de poder del Estado, momento para preguntarse, mirando estos tres años, para qué tanto poder

Fuera de la Economía Naranja no se conoce al presidente Duque ningún planteamiento o propuesta económica u orientación ideológica o política diferente de haber sido ‘el que escogió Uribe’. Foto: Instagram/Iván Duque 

Pocos mandatarios -y posiblemente ninguno- habían llegado a concentrar tanto poder institucional como lo logrado por el Dr. Duque (en todo caso ninguno después del Frente Nacional o bajo la nueva Constitución).

1 sep 2021.- Con el nombramiento de Alberto Carrasquilla completa los cinco cupos que suponían garantizar la independencia y autonomía del Banco de la República, ya que el diseño constitucional asumió que los periodos renovables de cuatro años y el nombramiento directo por parte del presidente asegurarían que las diferentes corrientes o tendencias políticas participarían en la dirección de la institución dándole más peso a lo técnico y minimizando la influencia coyuntural del ejecutivo de turno.

Con el control del Emisor quedan en manos de gobierno todos los centros de poder del Estado. La Fiscalía, la Procuraduría, la Defensoría como órganos de control están copados por los candidatos propuestos y se puede decir elegidos por el gobernante.

Y se ve así o se confirma que en el Congreso la polarización a llevado a que los sectores que lo respaldan sean prácticamente incondicionales; el Centro Democrático y el Partido Conservador lo eligieron, Cambio Radical se alineó con el gobierno, y, con tal de no desaparecer, los avalados por César Gaviria (exceptuando una leve protesta de Luis Fernando Velasco) apoyan lo que éste ordene y éste respalda a quienquiera que le dé como reciprocidad cualquier cupo burocrático. En la oposición no queda ni un 20% de los miembros del Parlamento.

En la oposición no queda ni un 20% de los miembros del Parlamento

Petro le ha hecho además el favor de fortalecer la unidad del establecimiento, de forma tal que los medios, los gremios y los Partidos políticos solidariamente como poderes mediático, económico y político -y aunque sea sin mucho entusiasmo- se resignan a apoyarlo.

La pandemia misma le ha permitido gobernar por decretos e incluso levantar las restricciones que le imponía la Regla Fiscal.

Solo la Corte Constitucional tiene aún algo de independencia aunque avasallada por la presión qué tal concentración de poder pues ejercer sobre ella.

La pregunta es ¿y tanto poder para qué?

Porque el supuesto gran proyecto de la ‘Economía NaranJa’ como caballito de batalla desapareció con la pandemia. Fuera de dicho ‘aporte’ no se le conocía ni se le conoce ningún planteamiento o propuesta economíca u orientación ideológica o política diferente de haber sido ‘el que escogió Uribe’.

Tan desvanecido es todo este poder que no solo no busca o propone grandes propuestas sino que ni siquiera levanta polémicas diferentes a las de las críticas por la ausencia de gobierno. No se presentan medidas ni políticas que intenten sacarnos de la inercia y el marasmo político y económico en que nos encontramos.

No hay ni siquiera entre más de 40 precandidatos presidenciales que ya existen, uno que represente la continuidad del actual gobierno o que por lo menos no búsque desligarse de sus resultados y de la imagen que éste proyecta.

https://www.las2orillas.co/el-presidente-duque-y-el-poder-para-que/

  • 21.31.-Protectofobia AURELIO SUÁREZ
  • Deuda laboral con la Constitución – BEETHOVEN HERRERA
  • Radiografía del momento político JUAN MANUEL LÓPEZ

Todo gira alrededor de Petro, con telón de fondo de 30 precandidatos y una pregunta: ¿hasta dónde se llegará para impedir el ascenso que tanto temen de Petro?

Además de Petro que puntea encuestas, otros en la preselección: Gutiérrez, Fajardo, Zuluaga, Peñalosa

Se ha creado una situación en la que todo gira alrededor de Gustavo Petro.

Él no presenta una propuesta propiamente ideológica o programática de lo que sería su gobierno; es más populista que revolucionario; y como administrador no mostró ser bueno pero tampoco tan malo como lo quieren presentar.

25 ago 2021.- Pero si supone presagiar un peligro para los centros de poder actuales, y, como ellos así lo entienden, esa situación se convierte en la característica que en el momento determina el comienzo del proceso político que culminará con las próximas elecciones.

El hecho es que según lo que dicen los sondeos, la ventaja que lleva sobre los otros candidatos le garantizaría quedar como participante en la segunda vuelta.

En lo que ya son las encuestas propiamente, no necesariamente es esto tan claro, en la medida que para tener esta garantía o seguridad necesitaría una porción mínima del 34 % (se encuentra entre el 20% y el 25%);  Pero con el margen que éstas dan (por lo menos el doble del siguiente precandidato), y con el manejo que le dan los medios de comunicación convencionales, sobre este escenario es que hoy se mueven todos los actores. Y entre más se polariza el proceso, ya sea alrededor de él o de otros temas (v. gr. lo que intenta Uribe), más se beneficia y consolida su caudal electoral.

El establecimiento -entendido como el poder económico, el poder de los medios y el poder político tradicional- busca afanosamente un candidato único para que pueda hacer contrapeso a Petro. Pero ante la cantidad y la bajísima calidad de los aspirantes no se logra promover ninguno.

El proceso de preselección con más de 30 precandidatos (¿Macondo?) y una decena de seudopartidos parecería ofrecer opciones para todos los gustos. La verdad es que no son más de 5 o 6 los que merecen ser tenidos en cuenta. Y es entre ellos que se encuentra quien pasaría con Petro a la segunda vuelta.

Como nosotros sustituimos las instituciones por el personalismo, es alrededor de nombres propios, no de proyectos partidistas, que tocará elegir. La mayoría son descartados por ser desconocidos del país. También se excluirían quienes pueden ser medio conocidos -v.gr. exministros por ejemplo de Hacienda- pero sin ningún liderazgo ni seguidores.

Posibles nombres: Peñalosa; Fajardo; Gutiérrez; y eventualmente los que tienen existencia por los medios de comunicación pero sin ningún arraigo en la población como Galán, ahora Alejandro Gaviria, o Zuluaga.

Pero es de anotar que no se habla mucho o no se toma mucho en cuenta los posibles resultados de la elección de marzo y la forma que pueden incidir en las presidenciales.

El Congreso  debería cambiar sustancialmente: el Centro Democrático parece bastante disminuido; seis nuevos partidos atraerán a muchos que dependían del aval de César Gaviria

La composición del Congreso, por ejemplo, debería cambiar sustancialmente: el Centro Democrático parece bastante disminuido; las personerías jurídicas de los nuevos partidos (4 ya aprobados y otros 2 más casi seguros) atraerán buena parte de quienes dependían del aval personal de César Gaviria; para mudarse a estas nuevas colectividades no se da el impedimento por la norma de transfuguismo; así la distribución resultante entre todos los partidos tenderá a rebarajar los respaldos a quienes en ese momento parezcan cercanos a pasar a la segunda vuelta. Es probable que ningún partido consiga el 15 % de los cupos.

Después, mientras que todos los poderes respaldarán a quien vean que puede ser el anti- Petro, los elegidos al Congreso tendrán más interés en saber qué les ofrece ese candidato que en volver a gastar y hacer una nueva campaña para apoyar a alguien si ese nada ofrece. Cómo y hasta dónde consigue respaldos políticos ese candidato no será según unas ideologías partidistas que no existen.

En otras palabras o en resumen, se desfiguró tanto nuestro sistema político que no sabemos ni cómo ni de dónde escoger quién será nuestro próximo gobernante, pero sí que poco se espera de él.

Teniendo en cuenta este panorama, la inquietud es: ¿hasta dónde se llegará para impedir el ascenso que tanto temen de Petro?

https://www.las2orillas.co/radiografia-del-momento-politico/

21.31.-Protectofobia AURELIO SUÁREZ

En tres décadas, las compras totales al exterior crecieron 11,6 veces, mientras que las ventas exportadas solo 6,5, lo que incide en que el comercio exterior sea apenas 30 por ciento del PIB.

28 ago 2021.- En sendas columnas (El Tiempo, La República), Rosario Córdoba y Claudia Lacouture, dirigentes de gremios y think tanks de firmas transnacionales, reiteran “la internacionalización” como eje del proyecto económico, acogen conclusiones de la Misión encargada de ahondarla y ponen los TLC como dogma.

Es “herramienta para elevar el ingreso por habitante”, “el cambio climático es oportunidad”, “energías limpias”, “digitalización del trabajo”, ciencia y tecnología, por lo que sirve estimular la “diáspora de colombianos en el exterior” y la inversión extranjera “que transfiera conocimiento”, razones repetidas hasta el cansancio, incluida la Ocde, adobadas con el chance que, dicen, se dará por la contradicción Estados Unidos-China.

Más revelador es lo que callan que este canto de sirena oído mil veces. En 2012, el ingreso por habitante de Colombia, en precios corrientes, fue de 8.238 dólares y en 2019 (fue peor en el atípico 2020), de 6.508 (BanRep). Así, al iniciarse los TLC, era el 18,5 por ciento del de Estados Unidos y a los siete años solo 11,6 (Fred). No llegó a 25 por ciento, antes bien se distanció.

En cuanto a exportaciones a Estados Unidos, al comparar las de petróleo en 2012, cuando el promedio Brent era 111 dólares el barril, con 2020, cuando estuvo a 42, es obvia su pérdida de participación. Sin embargo, parámetro más ilustrativo son las exportaciones de manufacturas a ese país, que entre 2012 y 2020, descontando piedras preciosas, crecieron de 854 millones de dólares a 1.013, apenas 18 por ciento, al 2 anual (Dane), lo mismo pasa con el número de productos, varios en forma de muestras no sostenibles en ventas o en pequeñas cantidades, así como el de exportadores, aumentado a un compás menor.

¿A cambio de qué? Cuando arrancó la apertura, en 1990, el coeficiente de penetración de importaciones industriales, la porción del mercado interno atendido por manufacturas externas era del 20,13 por ciento. Luego de seis años de TLC, en 2018, ya iba en 44 por ciento (DNP). Y el denominado coeficiente de apertura de exportaciones manufactureras, lo destinado de la producción nacional al mercado externo, era en 1990 del 33,17 por ciento, mientras que en 2018, sin contar cuestionados registros de chatarra y oro, cayeron al 19 por ciento (DNP).

Se cedió el doble del mercado fabril interno y se disipó la mitad del externo y en agricultura, la dependencia en cereales y oleaginosas llega ya al 65 por ciento del consumo nacional, dentro de los más de 14 millones de toneladas de géneros importados, donde además crecen lácteos, papa y cárnicos. En tres décadas, las compras totales al exterior crecieron 11,6 veces, mientras que las ventas solo 6,5, lo que incide en que el comercio exterior sea apenas 30 por ciento del PIB.

La galanteada inversión extranjera predomina en áreas del consumo interior –varias antes en manos nacionales– como comercio minorista en grandes superficies, telecomunicaciones, generación y distribución de energía y servicios públicos, venta de combustibles al detal, productos cosméticos y aseo, comercio farmacéutico a toda escala, cervezas, tabaco y parte del cemento y concesiones viales, renglones de importación al mayoreo, como automotores y autopartes, fertilizantes, prendas de vestir y tecnología, y avanza en financiero, avicultura y salud, en EPS e IPS, como en servicios de suministro de personal, call center y transporte aéreo.

Recolonización, fruto de la seducción con beneficios de toda índole, que suma pasivos internacionales por 378.000 millones de dólares (BanRep, 2020), al agregarse a la inversión directa, incluidos petróleo y minería, créditos, acciones y portafolios bursátiles.

La orgía de importaciones, que causó déficit comercial entre 2012 y 2020 de 50.000 millones de dólares, y la rentabilidad de los capitales extranjeros invertidos, que se estima en el 6 por ciento anual (Cepal), ocasionan un balance negativo recurrente en las cuentas externas que obliga a endeudarnos para financiarlo. De ahí que la deuda del Gobierno central pasó, en lo corrido del siglo, de 70 billones de pesos a 690, se multiplicó por diez. El que a todo habitante le correspondiera de ella 1,5 millones de pesos y ahora más de 13, que el endeudamiento creciera por encima del ingreso por habitante, impelió a 19 reformas tributarias. Todavía son más dañinos los efectos macroeconómicos que los sectoriales.

Pese al desplome del ingreso por habitante; a pérdidas cuantiosas del mercado interno; al retroceso en las ventas al exterior; a la entrega de subsectores claves de demanda interna; a la sangría de ahorro y trabajo por la vía de la deuda impagable; a la asimétrica extranjerización de la economía, los portadores del virus de la Protectofobia descalifican a quienes se resisten a acabar de despeñar a Colombia al fondo del abismo. ¿Qué vacuna precisarán para curarse?

https://www.semana.com/opinion/articulo/protectofobia/202100/

21.31.-Deuda laboral con la Constitución – BEETHOVEN HERRERA

La Corte Suprema le ordenó al Congreso que profiera la ley o leyes que sean necesarias para actualizar la legislación laboral.

En reciente fallo la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema determinó que la ‘añeja’ legislación laboral colombiana no responde a las nuevas realidades, y es necesario que se expida el Estatuto del Trabajo, según ordena la Constitución Política.

22 ago 2021.- La Corte determinó que la legislación laboral es ‘añeja’, no responde a las nuevas realidades y considera que el Estatuto del Trabajo “permitirá poner a tono la normativa social con el discurrir de los tiempos y que seguramente dará un nuevo contenido a cada una de las figuras jurídicas que lo reclaman, entre ellas, la negociación colectiva (convención, pacto y laudo)”.(SL 1 944-2021).

Por eso ordenó al Congreso que profiera la ley o leyes que sean necesarias para actualizar la legislación laboral, que respondan a los principios de la Constitución de 1991 y a los convenios internacionales del trabajo que hacen parte del bloque de constitucionalidad.

La sentencia señala que la legislación laboral colombiana tiene notorio atraso frente a las nuevas relaciones laborales y al avance de las tecnologías de la información. La Corte advirtió que los códigos sustantivo y procesal vigentes deben seguir interpretándose y aplicándose, tratando de armonizar la legislación con la Constitución del 91.

Resulta notable que dicho Estatuto del Trabajo no se haya expedido, que ningún gobierno en este largo periodo haya presentado alguna propuesta al respecto y que las propuestas de origen parlamentario o iniciativas ciudadanas no hayan logrado la aprobación del Congreso.

La celebración de los treinta años de la Constitución Política permitió balances y propuestas. Antonio Navarro destacó que la Constitución consolidó la paz con movimientos insurgentes que se incorporaron a la institucionalidad, pero la violencia persiste porque el Estado no ha cubierto con sus instituciones los territorios que ocupaban otras guerrillas ni ha logrado detener el asesinato de reinsertados.

Rodrigo Uprimny, por su parte, ha destacado que la Constitución es un compendio de derechos que mantienen vigencia y se trata de asegurar su implementación. Y advirtió que quienes proponen una nueva Asamblea Constituyente posiblemente están pensando en limitar esos derechos.

Tampoco se ha cumplido el mandato constitucional de definir el ordenamiento territorial… pero pese a las protestas que han sacudido la país desde 2019, la mayoría de los partidos políticos, organizaciones sociales y académicos defienden la permanencia la Constitución de 1991.

En Chile las movilizaciones llevaron a un plebiscito que aprobó abrumadoramente la convocatoria de una convención constituyente y se rechazó la propuesta de confiar su redacción a un cuerpo mixto integrado por parlamentarios y constituyentes electos. La constituyente es paritaria por género, el Partido Demócrata Cristiano obtuvo uno de 155 constituyentes y la coalición de gobierno no logró el tercio de voceros que le permita bloquear los cambios.

La Convención Constituyente ha sido instalada bajo la presidencia de la académica mapuche Elisa Loncón Antileo, y todo apunta al desmonte del sistema de Fondos privados de pensiones, a la subordinación de las fuerzas armadas al poder ejecutivo y la eliminación del carácter lucrativo de la salud y la educación, como establece la constitución de Pinochet, aprobada en un referendum sin derechos para la oposición.

¡Qué diferente!

https://www.portafolio.co/deuda-con-la-constitucion-opinion-de-beethoven-herrera-valencia-555402

21.30.-Verdades a medias JUAN MANUEL LÓPEZ

Nos destacan el actual ‘crecimiento’ de la economía, haciendo referencia y comparación con otros países, pero omiten que es porque veníamos del mayor deterioro

La peor ‘verdad a medias’ es mostrar en qué le va bien al Estado sin tener en cuenta cómo le va al ciudadano. 

Verdades a medias son simplemente mentiras, o por lo menos, desinformación y engaño.

Es inevitable que los gobiernos acudan a ellas, bien sea presentando solo un lado de la verdad, bien sea omitiendo lo que la complementa, como pueden ser sus consecuencias.

18 ago 2021.- Todos los gobernantes tienen la tendencia natural a mostrar solo lo positivo de su gestión, y en consecuencia todos caen en ese ‘pecado’; así se trata de disimular generalmente con cifras lo que la población percibe de una manera diferente; pero no todos tienen la misma necesidad, puesto que ésta depende de lo fracasado de sus medidas.

En cuanto a la necesidad de la mentira y del tamaño de lo que representa, la visión del actual gobierno es que sus únicas responsabilidades son el crecimiento y el equilibrio fiscal; luego se supone que de ellos depende el resultado de su gestión.

Nos destacan el actual ‘crecimiento’ de la economía, haciendo referencia y comparación con otros países, y citando comentarios de publicaciones como The Economist.

Son verdad los datos comparativos que mencionan más ‘crecimiento’ que nuestros vecinos tomando como referencia estos tiempos desde la pandemia. Pero omiten que parte de ello es porque habíamos sido los que veníamos de mayor deterioro; el refrán de ‘entre más alto, más duro caen’ aplica también a la inversa, y el mayor crecimiento se debe o se facilita por el ‘efecto rebote’ según el cual entre más ha caído una economía más grandes parecen las recuperaciones.

Pero sobre sobre todo la palabra ‘crecimiento’ distorsiona la realidad. El crecimiento supone ser la generación de riqueza, lo cual no es nuestro caso: el aumento del PIB se debe al mayor valor de nuestras exportaciones pero por el alza de sus precios no por el aumento de la producción.

Los rubros que explican el ‘crecimiento’ son por el lado de las exportaciones el petróleo y el café, pero en ambas hemos disminuido la producción (en café habíamos llegado a 14 millones de sacos y ahora rondamos los 11.5 millones, e incluso lo enviado al exterior disminuyó en 1.2%; y en petróleo nos habíamos acercado a 1.000.000 de barriles diarios y hoy estamos cerca de 700.000). Las importaciones aumentaron más que las exportaciones, luego además el balance comercial también se ha empeorado.

Gracias al mayor precio interno del café -debido al alza internacional y la depresión de nuestra moneda- y por el mayor ingreso de remesas de trabajadores en el extranjero, el aumento de la demanda y su reflejo en el PIB es lo que también contribuye a salvarnos de la crisis de producción. Nada tiene que ver con las medidas del gobierno nacional, ni representa crecimiento alguno.

La ‘venta’ de ISA a Ecopetrol; eso no es una venta sino un negocio de ‘yo con yo’ para permitir el endeudamiento externo y la correspondiente emisión

Verdad a medias también la de la ‘reforma tributaria’, a comenzar porque de reforma no tiene nada. Las fuentes de ingresos como ‘la mayor eficiencia en el recaudo’ o la ‘austeridad en el gasto público’ aún si sucedieran no serían propiamente ‘reformas’. Y decir que el déficit fiscal no se subsanará con endeudamiento para no violar la ‘regla fiscal’ es una segunda ‘medio verdad’ pero una triple mentira: los supuestos recursos para equilibrar las finanzas serán los de la ‘venta’ de ISA a Ecopetrol; eso no es una venta sino un negocio de ‘yo con yo’ para permitir el endeudamiento externo y la correspondiente emisión. Ecopetrol -en la práctica el mismo Estado- es el que compra; Ecopetrol se endeuda -seguramente, aunque no lo han dicho, con el aval del mismo Estado-; y el Banco de la República -siendo el mismo Estado- monetiza los préstamos extranjeros mediante nueva emisión.

En general la peor ‘verdad a medias’ es la de mostrar en qué le va bien al Estado sin tener en cuenta cómo le va al ciudadano. Por eso el gobierno se regodea con sus ‘logros’ mientras la población se desespera.

https://www.las2orillas.co/verdades-a-medias-2/

  • 21.29.-De las criptomonedas y el bitcóin JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Los tiempos de la verdad y la CEV  – RODRIGO UPRIMNY 

Varias organizaciones de víctimas presentaron una demanda para que la Corte Constitucional amplíe por algunos meses el periodo formal de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad (CEV), que cumple unas tareas trascendentales: aclarar la verdad de nuestra guerra, promover el reconocimiento de responsabilidades y fomentar la convivencia.

15 ago 2021.- Hay un cierto consenso en apoyar este propósito de que la CEV no termine en noviembre sino que funcione unos meses más, pues la pandemia ha tenido un impacto muy negativo sobre sus labores. A pesar de sus esfuerzos por reestructurar su trabajo, la CEV no pudo desarrollar plenamente sus funciones al menos durante 14 meses de medidas de aislamiento, pues muchas de sus tareas requieren un despliegue presencial en los territorios. Esto afecta gravemente el derecho a la verdad de las víctimas.

A pesar de ese consenso, algunos han criticado la demanda con dos objeciones.

La primera es que el razonamiento de la demanda podría ser usado para ampliar el periodo del presidente, del Congreso o de los alcaldes. Sin embargo, la misma demanda refuta esa objeción con un argumento contundente y es la especificidad de la CEV frente a esas autoridades políticas de origen democrático.

Un alargamiento del periodo formal de la CEV es necesario para proteger el derecho a la verdad y no afecta seriamente ningún otro principio constitucional. En cambio, un alargamiento de los periodos de las autoridades políticas elegidas popularmente no sólo impactaría en forma gravísima el principio democrático, sino que desconocería que esas autoridades están instituidas para enfrentar emergencias imprevistas, como la pandemia, por graves que estas sean, para lo cual cuentan con la posibilidad de adoptar medidas de emergencia, como en efecto lo han hecho.

La segunda objeción es que no correspondería a la Corte sino al Congreso alargar el periodo de la CEV. Este reparo parte de una buena premisa: en general corresponde al Congreso definir los periodos de funcionamiento de instituciones temporales, por lo cual la Corte no debería meterse en esas decisiones. Sin embargo, la objeción no es válida pues esa libertad del Congreso tiene límites.

Si la Constitución establece un término mínimo de funcionamiento de una institución temporal (digamos cuatro años), entonces sería inconstitucional que el Congreso estableciera un periodo más corto (digamos dos años) para esa institución. En tal caso, la Corte tendría que corregir al Congreso y alargar el periodo de esa institución a cuatro años, a fin de que la Constitución sea respetada. Eso hizo precisamente la Corte en la sentencia C-588 de 2019, que amplió la vigencia de la Ley 1448 o Ley de Víctimas hasta 2030.

En este caso, la demanda muestra que la Constitución establece para la CEV un periodo de tres años de funcionamiento efectivo y pleno. Es entonces inconstitucional que el decreto-ley que la regula señale que la CEV termina a finales de noviembre de este año aunque, como consecuencia de la pandemia, no haya tenido los tres años efectivos de funcionamiento pleno exigidos por la Constitución. Corresponde entonces a la Corte corregir ese defecto constitucional del decreto y alargar el periodo formal de la CEV para asegurar que su periodo constitucional de tres años sea efectivo.

Confieso que hubiera preferido que la prolongación del periodo de la CEV hubiera sido fruto de la decisión de un presidente y un Congreso comprometidos con la paz, la verdad y las víctimas. Pero frente a esa inacción de los órganos políticos corresponde a la Corte intervenir para amparar el derecho a la verdad.

Posdata. Por transparencia aclaro que esta demanda fue apoyada por Dejusticia y que hago parte, ad honorem, del consejo asesor de la CEV.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/los-tiempos-de-la-verdad-y-la-cev/

21.29.-De las criptomonedas y el bitcóin JUAN MANUEL LÓPEZ

¿Por qué sobresale el bitcóin entre todas las criptomonedas? ¿Cuál es su éxito?

Este año subió de 10 hasta 70, y Morgan Stanley predijo que llegaría a 100, cayó a menos de 30 por declaraciones de Musk 

Monedas eran originalmente las piezas que según el metal en el que estuvieran fundidas representaban una unidad de valor por el elemento en el cual estaban hechas.

11 ago 2021.- En la historia se pasó de las monedas al ‘papel moneda’ o billete representativo de cierta cantidad de unidades de valor – usualmente gramos de metales preciosos (oro o plata).

Los compromisos y los movimientos de dinero se hacían con esos papeles  que empezaron a remplazar el dinero físico por los valores  que representaban.

Cualquier particular podía hacer ‘emisiones’ y se crearon los bancos privados, especialidad en la cual se destacaron los lombardos y los judíos que desarrollaron lo que se podría llamar el mundo financiero.

Poco a poco el derecho de emisión de ‘papel moneda’ fue restringiéndose hasta ser parte del derecho soberano de los Estados y cada Nación consolidó su moneda local (franco francés o suizo, marco, libra esterlina, peseta, Lira, etc., o entre nosotros el real, los diferentes pesos de cada país,  el quetzal, el bolívar, etc., y por supuesto en los Estados Unidos y algunos otros países, el dólar).

Todas éstas tienen en común el principio de contar con un respaldo real aceptado universalmente, una credibilidad como mecanismo de intercambio de valores, y una convertibilidad medida y supuestamente garantizada en el caso de estas por patrones internacionales. Estas tres características son las que determinan el valor de una moneda.

Lo que caracteriza las criptomonedas es el hasta dónde pueden depender de las dos últimas, pues no tiene ningún respaldo ni regulación. En otras palabras son esencialmente seudovalores especulativos que giran solo alrededor de lo que no es nada diferente de un indicador de la confianza que despiertan.

Se pueden crear criptomonedas para circular dentro de circuitos particulares, donde las operaciones o negociaciones se pactan en dichas criptomonedas a sabiendas que el consolidado o resultado final es convertible a un valor convencional. Es en ultimas parecido a las fichas de un casino que se usan para jugar mientras uno se encuentra adentro y el resultado final lo cambia en la caja al salir.

Es difícil convertirlos en una moneda universal pues la falta de respaldo, y estar en manos de un emisor o gestor que no se considera suficiente garantía, limita su viabilidad, como el petro de Maduro   

Lo difícil es convertirlos en una moneda universal pues la falta de respaldo, y el estar en manos de un emisor o gestor que no se considera suficiente garantía, limita su viabilidad. Como ejemplo se podría citar el caso del intento del ‘Petro’ por parte del gobierno de Maduro. El supuesto es que ante la pérdida de valor del bolívar por ausencia de respaldo en valores físicos y por supuesto desconfianza en la capacidad del gobierno para responder por los compromisos adquiridos en esa moneda, se emitiría una nueva moneda cuyo respaldo serían las reservas petroleras. Pero aunque estas son las más grandes del mundo, ni la confianza en las capacidades del gobierno, ni la falta de convertibilidad inmediata le permitieron prosperar.

¿Cuál es el éxito entonces del bitcóin?

Hasta cierto punto la paradoja de que la falta de emisor o gestor responsable permite eliminar el factor desconfianza. El sistema de emisión siendo un algoritmo (de blockchain) que permite que haya varios ‘mineros’ que en principio podrían ‘emitir’ resulta limitado por la cantidad de energía que se requiere para poner una unidad en circulación. Esto hace que nadie controle el sistema, lo cual lo convirtió en el ideal para los negocios no declarables. Es decir, tanto las que simplemente tratan de esconderse (evadir impuestos) como los que por su naturaleza se transan por fuera de la ley.

Estando limitada su expansión, es decir congelada la cantidad, esta tiende a convertirse en un bien escaso mientras exista, luego con tendencia a valorizarse. Y, aunque pudiera desaparecer ese carácter de clandestinidad, la credibilidad que ya tiene, y la tendencia a volverla moneda corriente parece garantizar no solo su supervivencia sino su valorización.

Por eso los movimientos en este año subiendo de 10 hasta 70, con lo rumores de que Amazon recibiría pagos con ella y la predicción de Morgan Stanley que llegaría a 100 este año; y, en sentido contrario, la caída a menos de 30 por las declaraciones de Musk, según las cuales se iba deshacer de las que tenía para evitar más gastos de energía en nuevas producciones (se supone que dada su fortuna podría tener una inversión de cualquier tamaño).

https://www.las2orillas.co/de-las-criptomonedas-y-el-bitcoin/

21.28.-Más vale tarde que nunca JUAN MANUEL LÓPEZ

El senador Velasco se quedó corto sobre el problema que ha sido para lo que fue el Partido Liberal la “jefatura” de Gaviria y las acusaciones que se deben imputar

La columna vertebral del sistema político desapareció en manos de César Gaviria sin mérito ni beneficio para nadie diferente de él 

Aplicaría este refrán a las declaraciones de Luis Fernando Velasco respecto al problema que ha sido para lo que fue el Partido Liberal la ‘Jefatura’ del Doctor César Gaviria. Tal vez adicionado con el que su pronunciamiento no solo llega tarde sino que además se quedó corto.

4 agos 2021.- Son más y más graves las acusaciones que se le deben imputar.

Comenzando por la manera ilegal en que se apoderó de esa Dirección; la manera en que indebidamente se ‘atornilló’ en ese cargo; la forma en que destruyó también ilegalmente su estructura interna; y sobre todo los resultados que produjo, y no solo al Partido, sino al País.

No es el tema de pasar durante 20 años de padre a hijo y de hijo a padre el cargo de ‘Director Único’, sino de la forma, lo que se requirió para ello: el desconocer y destituir el Comité de Garantías que declaró la ilegalidad de su elección, el cambiar ilegalmente unos estatutos ‘transitorios’ y bajo esos proclamar unos nuevos, el anular toda la membresía anterior y decretar que solo pertenecerían al partido quienes lo solicitaran en adelante, el eliminar todo sistema de participación democrática para dejar en manos del ‘Director Único’ todos los nombramientos, el pasar a manos del ‘Director único’ el manejo de los dineros y de los avales como si fuera un soberano, etc. Por supuesto para ello renunciar a la ideología progresista, a la condición de ‘coalición de matices de izquierda’, a ‘nutrirse de las canteras del socialismo’, al carácter de ‘vocero de la coalición de minorías’ y a todas las definiciones ideológicas de su historia para convertirlo en la nueva definición de ‘Partido de Centro’ (tan derechizado que ni siquiera se atreve a rebelar su nueva filiación).

Así lo que había sido a lo largo de la historia nacional la columna vertebral del sistema político desapareció en sus manos sin mérito ni beneficio para nadie diferente de él. Más de 150 años de presencia y liderazgo para los cambios que nuestra sociedad adelantó fueron borrados dejando una colectividad sin identidad ni ideología, y como consecuencia toda la estructura que dirigió desde el nacimiento del bipartidismo los destinos nacionales. El rechazo a la orientación y al manejo dado produjo el desgraniamiento en mini pseudo-partidos y pequeños feudos personales que no podían sino convertirse y propiciar el sistema clientelista y de corrupción política que hoy vivimos.

De los más de 37 que hoy se autopostulan, ninguno parece desear hacerlo bajo esa sigla porque es un lastre que disminuye las posibilidades y para reivindicar su posición prefieren buscar firmas

No fue solo la división en varias agrupaciones (desde el uribismo o ‘Partido de la U’, pasando por el Cambio Radical, el Partido Verde, y todos lo etcéteras que iban intentando recoger los huérfanos que dejaba la política personal de Gaviria), sino que poco a poco fueron saliendo de sus filas todos los que alguna ascendencia y alguna filiación ideológica podían tener con el Partido Histórico. Se llegó al punto que desde hace 5 elecciones presidenciales no puede ni siquiera presentar un candidato, o de que de los más de 37 que hoy se autopostulan, ninguno parece desear hacerlo bajo esa sigla y para reivindicar su posición prefieren buscar firmas. Y no necesariamente solo por diferencias ideológicas con lo que hoy reina en la mal llamada ‘Dirección Liberal’, sino porque es simplemente un lastre que disminuye las posibilidades de cualquier aspirante. Ya lo vivió Humberto de la Calle y parece ser el gran dilema que tendría Alejandro Gaviria, como lo fue el caso de todos los que alguna vez figuraron como expectativas del centro izquierda hoy ya prácticamente sin ninguna excepción (Ivan Marulanda, Eduardo Verano, Cristo, Cecilia López, Sofia Gaviria, Juan Manuel Galán, Humberto de la Calle, Alfonso Gómez, Germán Vargas, Vivian Morales). Lo difícil es encontrar un nombre que aún confíe ya sea en un comportamiento correcto por parte del ‘Director’, o ya sea en que lo que defenderá o representará será el ideario Liberal Social Demócrata y las banderas con las cuales se ha identificado a esa colectividad.

No se trata del hecho de haber montado una Constituyente basada en una séptima papeleta que nunca existió; ni del bombardeo a las Farc el día que las invitaba a las elecciones para la Paz; ni el invento de firmar unos papeles en blanco engañando a la ciudadanía; ni, como lo dijera Rudolph  Hommes, la ‘jugada’ de entretener al país con ese evento mientras implantaba las medidas del neoliberalismo sin que se generaran debates. Todo esto ha traído males a Colombia pero es parte de los debates políticos; lo grave es que no es en defensa de una ideología sino lo que muestra es la naturaleza y el estilo del hombre.

https://www.las2orillas.co/mas-vale-tarde-que-nunca/

 

  • 21.27.-El derecho de morir JUAN MANUEL LÓPEZ
  • ¿Quién le teme a la JEP? CRISTINA DE LA TORRE
  • Los regalos de la reforma Duque-Restrepo AURELIO SUÁREZ

Drácula motiva la opacidad fiscal; instala una “ventanilla siniestra” para todo tipo de flujos; se rinde ante capitales buitres y el FMI; mima al oligopolio del transporte y sus socios y, más importante aún, devela en quiénes el Gobierno de Duque ha depositado la suerte de la nación.

31 jul 2021.- Drácula sangraba a sus víctimas. La reforma Duque-Restrepo también y, para atraer dólares sea como sea, encima regalos a otros vampiros: prestamistas y calificadoras de riesgo, al Fondo Monetario Internacional (FMI), a evasores como Panama Papers, y redime a concesionarios y financiadores de los sistemas de transporte.

El regalo a fondos internacionales de capital. El artículo 8 fija en 0 por ciento la tarifa de retención en la fuente para “valores de renta fija pública o privada o derivados financieros con subyacentes en valores de renta fija”. Es decir, los inversores en esos papeles, como los Títulos del Tesoro (TES), verían incrementadas sus utilidades, en particular los extranjeros. No es la primera vez: Duque lo hizo en 2019, en la Ley 2010, al bajar esa retención de 14 por ciento a 5, pero la lleva a 0 precisamente cuando, a diciembre de 2020, las inversiones foráneas en TES alcanzaban “máximos históricos” por 86,53 billones de pesos (SEMANA) y el ministro Restrepo decía en junio que “la inversión extranjera en títulos de deuda pública TES alcanzó récord de 10,8 billones de pesos” (Twitter).Convierte a Colombia en edén fiscal para seducir especuladores.

A calificadoras de riesgo, buitres y FMI. Fuera de lo anterior, para saciarlos, brindarles garantías y acatar compromisos con el FMI, Drácula cambiará la fórmula para la regla fiscal, el mecanismo ideado para el control presupuestal que permitía un pequeño porcentaje del PIB como diferencia máxima entre el gasto total y el ingreso total del Gobierno.

En el artículo 30, para asegurarles a prestadores, a Standard & Poor’s y similares y al FMI que se respetará a toda costa el servicio de la deuda, el cálculo del porcentaje de dicha regla se hará antes de deducir el pago de los créditos, sobre lo que se llama balance primario. En palabras sencillas: si desde 2015 el apretón se daba abarcando todas las partidas, en adelante no incluirá la cuota del endeudamiento, será intocable, y acortará más el gasto para bienestar social.

A Panama Papers. Se refiere a la “normalización” de capitales fugados al exterior, para especular o en finca raíz, o a activos no declarados o deudas inexistentes presentadas. La Ley 1739 de 2014 la cubrió hasta 2018 y se prorrogó en 2019 y 2020. Inició con tarifa de tributación del 10 por ciento, contra el valor de mercado de lo “normalizado”, subió luego a 13, después a 15 y Drácula la eleva a 17 hasta 2022. Con una ganga: aplicará sobre la mitad de los recursos omitidos, si duran al menos dos años en el país. ¡Plop! (artículo 1-6).

Desde 2015 hasta 2020, la “normalización” suma 25,3 billones de pesos (SEMANA) y ha recaudado apenas 1,77 billones (Dian). No solo no importa la fuente de los dineros, sino que se contradice a la Corte, que la declaró exequible solo si era “temporal”, y Duque la volvió constante. Dicen expertos: “Son amnistías disfrazadas… afectan la cultura tributaria… erosionan la recaudación” (Global Consulting).Premia la evasión de todo orden, abierta o encubierta.

A bancos y concesionarios de transporte. Remunerará los contratos clase TransMilenio, la criatura de Peñalosa tan favorable para los concesionarios, donde los gestores oficiales cubren la diferencia entre lo que se les reconoce por pasajero y el precio en taquilla. Con Uribe II se replicaron por Cali, Bucaramanga, Barranquilla, Cartagena y Pereira.

El artículo 24 beneficia al oligopolio transportista y también a los bancos que apalancan la operación, porque la crisis puso a gatas a las ciudades para honrar los leoninos contratos, algunos con tasa de ganancia del 9 por ciento, como la otorgada por Peñalosa en 2018.

Es descomunal el monto que correrá por cuenta de todos los contribuyentes del país. En Bogotá, en 2020, se cubrieron 1,84 billones de pesos y en 2021 en junio iban 1,05 billones (M. Sarmiento). En Cartagena se avisa un faltante para cierre de año por 68.000 millones; en Bucaramanga en 2020 fue de 102.000; en Pereira acumula 45.500 y en Cali los ingresos diarios del MIO eran 12.457 millones antes de la pandemia y hace poco no llegaban a 3.000 (La República). La cuenta sumaría más de dos billones de pesos para que el PNB Paribas, JP Morgan o los titularizadores bursátiles de la operación respiren tranquilos.

Los concesionarios no harán sacrificios, pese a que unos como Consorcio Express (Bogotá) hayan tenido ingresos por 670.789 millones en 2020, más que el Metro de Medellín, y una exorbitante utilidad neta sobre el patrimonio de 36,6 por ciento (Dinero). Se honrará tal abuso.

Drácula motiva la opacidad fiscal; instala una “ventanilla siniestra” para todo tipo de flujos; se rinde ante capitales buitres y el FMI; mima al oligopolio del transporte y sus socios y, más importante aún, devela en quiénes el Gobierno de Duque ha depositado la suerte de la nación.

https://www.semana.com/opinion/articulo/los-regalos-de-la-reforma-duque-restrepo/202100/

21.27.-El derecho de morir JUAN MANUEL LÓPEZ

¿Por qué o con qué argumento puede o debe el Estado limitar el derecho de morir cuando la persona lo decide? ¿Por qué no podría un profesional ayudar a hacerlo?

No se entiende cual es el fundamento para que en un Estado que definió categóricamente ser laico no busque o no encuentre argumentos para definir en términos legales ese derecho

Este artículo fue escrito antes del pronunciamiento de la Corte Constitucional 

El tema de la eutanasia supondría ser resuelto según el enfoque o el contexto dentro del cual se analice.

28 jul 2021.- Uno es el debate teológico referenciado entre nosotros a la posición de la religión católica, y otro el marco que corresponde a nuestro sistema constitucional.

El principio según el cual solo Dios puede disponer de la vida tiene cuestionamientos dentro del mismo dogma, pues es muy dudoso o ilógico que Él fuera causa del sufrimiento humano, que fuera selectivo respecto a quienes lo infligía y a quienes no, y que limitara de esa forma el libre albedrío que le otorgó al ser humano. No está en los Diez Mandamientos y seguramente las interpretaciones de la Biblia dan para cualquier posición al respecto. Pero en fin es una discusión teológica que no tiene que ver con el tema legal.

El punto es que no se entiende cual es el fundamento para que en un Estado que definió categóricamente ser laico -y en la práctica serlo respecto a su tradición de cuasi teocracia cuando nos regíamos por la interpretación del clero de lo que era la palabra de Dios- no busque o no encuentre argumentos para definir en términos legales ese derecho.

Que todo derecho puede y debe tener limitaciones está fuera de discusión. Y más o menos lo está el que esa limitación es la de que no afecte los derechos de los demás.

¿En qué medida la decisión de querer morir afecta a los demás o al interés público?

Se permite ya el tomar la decisión de morir dignamente; también hasta cierto punto la que nace de querer evitar el sufrir inútilmente (cuando es una enfermedad terminal) o simplemente cuando no se aguanta sufrir más (a eso se refiere la Corte Constitucional).

Pero estas son regulaciones alrededor de la ‘muerte asistida’, es decir de la vinculación de un tercero en el cumplimiento del deseo de morir. Pero ¿tiene alguna lógica que por esa vía se impida o restringa la voluntad del individuo?

En otras palabras, sería un derecho solo realizable mediante el suicidio ‘dramático’ (un tiro o saltar de un puente) o, de acuerdo a los mismos principios, el suicidio también debería ser ilegal. Y para evitarlo, establecer algún castigo que disuada al potencial delincuente. Dentro de esa lógica, sería multarlo, así como su intento. Y como si se ejecuta no puede el culpable pagar la sanción, que esta la heredarían sus herederos sería el argumento disuasivo.

Pero no es cosa de chiste. Diferentes niveles de normas muchas veces contrarían principios éticos, religiosos o morales. El homicidio en combate es permitido, luego la defensa de la vida como prioridad absoluta se relativiza. Es más, en algunos países existe la pena de muerte dentro de las leyes; o entre nosotros por fuera de ellas.

Y si existe el derecho a arriesgarse a morir -como combatiente o como deportista extremo- por qué no puede uno decidir morir.

Y esas dudas llevan por supuesto a ¿Por qué o con qué argumento puede o debe el Estado limitar el derecho de morir cuando la persona lo decide? ¿Por qué no podría un profesional ayudar a cumplir ese propósito? ¿Por qué las limitaciones de ‘dignamente’, ‘en casos terminales’, o ‘de dolor insufrible’? Peor aún, ¿por qué tendría la obligación de prolongar la vida cuando el interesado no lo desea?

https://www.las2orillas.co/el-derecho-de-morir/

21.27.-¿Quién le teme a la JEP? CRISTINA DE LA TORRE

Mientras el presidente vuelve hilachas la paz y se ríe de la democracia, la JEP dignifica la justicia. El primero marca en su hilarante discurso del 20 de julio otro hito en el rosario de asonadas que ha tendido Uribe contra la verdad judicial y la verdad histórica.

27 jul 2021.- La segunda emplaza a todos los grandes responsables del holocausto que cobró la vida de 280.000 inocentes, desapareció a 180.000 y arrojó ocho millones de víctimas. Ante ella comparecen lo mismo guerrilleros que paramilitares, empresarios, políticos y militares. En macrocasos de crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos por sistema, en masa, como política de organización, busca la JEP a los responsables máximos por cadena de mando. Así en el caso de secuestro contra la cúpula de las Farc, de falsos positivos contra comandantes de brigadas militares y ahora imputará a exgobernadores de Sucre asociados con el paramilitarismo que habría signado el ejercicio todo de la administración pública en Sincelejo y en ese departamento. Pero Duque sólo contempla a la JEP para intentar destruirla, o cuando ésta sindica a las Farc; ignora pudibundo los autos que tocan sus afectos.

En bufonada digna de otros frenéticos al mando en la historia de América Latina, corona Duque de laureles a los jefes del Ejército y la Policía, que no responden todavía por los 80 asesinados en las calles durante el paro. Denuesta en su discurso la mentira, pero miente sin dolor: dizque “nuestra Fuerza Pública está sujeta a los más altos estándares” de derechos humanos. Ovación de una mayoría parlamentaria en cuya imagen se deleitan las cámaras del régimen, que se cuida de blanquear a la oposición en el recinto y su imprecación de “¡asesinos!”. Es primera vez en la historia de Colombia que se niega el ingreso de la prensa al Capitolio. Como si con ello se pudieran ocultar la charada y la equívoca elección de dignatarios rodeados de circunstancias non sanctas.

Para escándalo del mundo, en el primero de seis procesos por falsos positivos documentó la JEP 6.402 casos en el Gobierno de Uribe. El 3 de julio imputó a militares de brigada del Catatumbo por 120 casos, en virtud de una política institucional de conteo de cuerpos e incentivos que implicaba a todos los niveles del mando: en la Brigada Móvil 15 se montó una organización criminal entre miembros del Estado Mayor, de Inteligencia, de Batallones y Compañías.

Una segunda imputación recae sobre el comandante del Batallón La Popa de Valledupar, coronel Mejía, quien implantó allí “una organización criminal jerarquizada” para asesinar a 75 personas. También se le imputan decenas de desapariciones forzadas y asociación con el paramilitarismo, valiéndose “de sus posiciones de mando (y de) las facultades legales (del Ejército) para idear, planear, organizar, ejecutar y encubrir los crímenes”.

Salvador Arana, exgobernador de Sucre condenado por el asesinato del alcalde de El Roble, ha empezado a involucrar al notablato político y empresarial en pleno de su departamento; y se confiesa cofundador del bloque de las Autodefensas de Montes de María, al lado del “gordo” García, gobernador también que fuera de Sucre y condenado a 40 años por la masacre de Macayepo.

El tribunal imputó a las Farc por secuestro masivo, toma de rehenes, homicidio, tortura, desaparición y violencia sexual, en acatamiento de “una política trazada por el alto mando de la organización guerrillera”.

Si la JEP mide a todos con la misma vara, ¿quién le teme? ¿El que aspira a salvar su pellejo, militar o expresidente? Duque cubre de gloria al mando militar: acaso responde a la tesis del columnista Santiago Villa, para quien “cada transgresión por parte de militares y policías que el uribismo protege es un eslabón más hacia la politización de las Fuerzas Armadas a favor del proyecto de la ultraderecha colombiana”.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/quien-le-teme-a-la-jep/

  • 21.26.-¿Para dónde va Cuba? JUAN MANUEL LÓPEZ
  • El muro de La Habana CRISTINA DE LA TORRE

Hace 32 años cayó el muro de Berlín y se disolvió el emporio comunista de la Unión Soviética. Más no su satélite en América Latina, la Cuba que acusa el coletazo tardío de aquella conmoción. Miles de isleños se insubordinan por vez primera en seis décadas contra la dictadura de partido-uno y caudillo-uno para el pueblo-uno, indiviso, unánime, fusionado en la pobreza: se grita patria, vida y libertad.

20 jul 2021.- Francis Fukuyama, doctrinero del optimismo capitalista en bruto que en 1989 reverdecía, había decretado el fin de la historia, el imperio inextinguible de la democracia liberal, que se edificaría sobre el cadáver del capitalismo redistributivo que el Estado de bienestar, artífice del pleno empleo, había instalado en Europa y Norteamérica

Mas el de Fukuyama fue sólo un sueño. Si a fuer de democracia económica conculcó Cuba toda libertad y llenó de disidentes sus mazmorras, a fuer de individualismo radical y de libertad de mercado se tomó el neoliberalismo por asalto la democracia liberal y la acomodó a la angurria de los menos, hasta sumirla en la aguda crisis que hoy padece. Ataque a la democracia desde ambos flancos. Al lado de la cubana, proyectada a Venezuela y Nicaragua, aparece ahora la variante neoliberal del totalitarismo: la de Bolsonaro y, en pos de ella, la de Duque.

En alarde de hipocresía que unos registran con sorna, con rabia otros, insta nuestro Gobierno al de Cuba a respetar el derecho a la protesta de sus nacionales, cuando allá la represión contabiliza un muerto y aquí 73. Cuando Colombia involuciona a paso marcial hacia el régimen turbayista del Estatuto de Seguridad, no igual pero sí vecino de las dictaduras del Cono Sur. Respira el presidente Duque la alarmante aleación de ese régimen con el de Seguridad Democrática cuyo mentor, jefe del partido en el poder, legitimó en mayo la autodefensa armada de militares contra manifestantes inermes; y en su Gobierno se habrían presentado 6.402 falsos positivos, según la JEP. Aunque con centellas de color opuesto, si por Cuba llueve, por acá no escampa.

Allá y acá mueve el hambre la protesta. Pero en Colombia cundió con motivo de la pandemia y en Cuba se agudizó la que venía. Fruto del bloqueo criminal a la economía, sí, pero sobre todo de la ineficiencia del sistema que se dice socialista pero no produce y privilegia sin pudor a la camarilla de gobierno, la nomenklatura, una oligarquía tan odiosa como aquella que dio lugar a la revolución. Y tan abusiva del poder. Con la grave crisis económica y de salud acicateada por la pandemia estalló el hartazgo acumulado de la sociedad que 400 víctimas entre detenidos y desaparecidos profundizan hoy.

Sorprendido en la protesta del pueblo que clama por su supervivencia (por comida y medicamentos en el país que deriva la tercera parte de sus divisas de la exportación de médicos al mundo entero), Díaz-Canel convoca a la defensa cuerpo-a-cuerpo de la revolución contra los “disidentes-delincuentes (…) Por encima de nuestros cadáveres… estamos dispuestos a todo. La orden de combate está dada, ¡a la calle los revolucionarios!”, perora melodramático, insinuando paladinamente la guerra civil.

Con el desplome del muro de Berlín, la Guerra Fría tocó a su fin. Pero la anhelada democracia liberal se escabulló entre los bolsillos de banqueros y grandes corporaciones, para crear desigualdades sociales sin precedentes en mucho tiempo; y bien prohijadas por tiranos de todo pelambre, en cíclica reinvención del personaje: como Castelo Branco disfrazado de Bolsonaro. O en las dictaduras socialistas, Batista disfrazado de Fidel, Somoza disfrazado de Ortega, Pérez Jiménez disfrazado de Maduro. Estos últimos, para aplastar a sus pueblos en la indigencia. ¿Caerá el muro de La Habana, símbolo eminente de la confluencia entre el viejo dictador latinoamericano y el soviético?

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cristina-de-la-torre/el-muro-de-la-habana/

21.26.-¿Para dónde va Cuba? JUAN MANUEL LÓPEZ

Hablar del ‘hartazgo con el comunismo’ o de que se ‘lucha por la democracia’, es interpretar con unos referenciales amañados lo que sucede

El cuento de ‘defender la democracia’ o ‘el interés por el pueblo cubano’ son apenas pretextos en busca de alguna justificación

Una amiga me preguntó si tenía alguna opinión sobre lo que pasaba en Cuba. Aquí la respuesta.

21 jul 2021.- Entender lo que pasa en Cuba debe hacerse a partir un contexto mucho más amplio que la descripción del momento.

Si un país tan pequeño y hasta cierto punto tan insignificante tomó la importancia que tiene, debe presumirse que lo que concierne a la información que recibimos sobre él se le dedican en forma igualmente desproporcionada el poder y los recursos para vender la imagen que interesa a quienes le dan tanta importancia.

No tiene explicación lógica que el país más poderoso del mundo le haya declarado la guerra y mantenga en su radar como propósito constante durante más de sesenta años y 12 presidentes el tumbar un régimen que en nada lo afecta. Eso es lo primero que requiere un análisis.

No tiene explicación lógica que el país más poderoso del mundo le haya declarado la guerra y mantenga en su radar más de sesenta años  el tumbar un régimen que en nada lo afecta

Por supuesto que el cuento de ‘defender la democracia’ o ‘el interés por el pueblo cubano’ son apenas pretextos en busca de alguna justificación. Lo más cercano a algo comprensible es el peso de los cubanos emigrados a Florida que se convirtieron en votantes determinantes de las elecciones en ese Estado; y, en consecuencia, por el peso que ese tiene, en las elecciones nacionales. Basta recordar el caso de Bush y Gore o ahora la importancia que daba Trump al resultado allá. Eso pesa pero no tanto.

Lo que sucede es que se convirtió en una piedra en el zapato que fue creciendo cada vez más a medida que no se superaba. Habiendo ensayado la invasión, el embargo, el alineamiento con toda la OEA en apoyo a ese objetivo, el no lograrlo es un estigma para el poderío americano y reconocerlo es una carga histórica que ningún mandatario se atreve a asumir.

Por eso  lo que ha producido es una interpretación dirigida a ese obsesivo propósito, pero tan difícil e inapropiada para llegar a la verdad,  como usarla para entender la relevancia que le da el Gobierno Americano.

Yo parto de dos premisas: una, que no son los líderes quienes imponen su mentalidad en los pueblos sino los pueblos quienes encuentran en las condiciones de un dirigente lo que los represente. Y dos, que la descripción teórica o académica de una situación explica mucho menos que la historia y los antecedentes que llevaron a ella.

Si los Castro han gobernado por décadas es porque así lo ha deseado o aceptado la mayoría de los cubanos. No implica eso que no sea una dictadura, pero es que las dictaduras normalmente comienzan y duran mientras no se conviertan en la tiranía contra la población.

La ‘democracia’ ha sido un intento de crear una estructura que cumpla con buscar el bienestar general. Pero es solo un medio y una opción para buscar eso. El ‘dictador ideal’, ciento por ciento interesado solo en el bien común, con todas las capacidades y cualidades para su manejo y revestido de todos los poderes para lograrlo llenaría mejor ese papel. Tal persona no existe pero en la medida que alguien se acerque -o la imagen que proyecta lo parezca- la población lo acepta e incluso lo respalda. Ni Chávez, ni Pinochet, ni Hitler, ni Stalin subieron en contra de la voluntad de las mayorías.

La etapa que vive Cuba puede ser parecida a los casos similares. China y Rusia -al igual que la isla- no tienen en su historia un periodo de mecanismos democráticos. Las revoluciones que impusieron el régimen socialista solo continuaron una tradición de representantes de un poder central omnipotente. El fracaso del socialismo como modelo económico los obligó a abrir compuertas capitalistas que inicialmente produjeron grandes agitaciones, y éstas aterrizaron en otros poderes omnipotentes como Putin en Rusia y Hi en China.

No parece que la presentación (¿deformada?) que presagiaría que el gobierno cubano vaya a sufrir una contrarrevolución sea correcta. Probablemente ampliará, pero con más regulación, las características capitalistas. Es decir acercándose a la convergencia de lo que nosotros llamamos ‘capitalismo de Estado’ y el desarrollo socialista llama ‘socialismo capitalista’.

Hablar del ‘hartazgo con el comunismo’ o de que se ‘lucha por la democracia’, es interpretar con unos referenciales amañados lo que sucede. Las protestas sociales son el aire de la época: la pandemia y los ajustes al nuevo mundo (de internet y redes sociales, de robótica y 5G, de preocupación por el medio ambiente y más por mejorar la distribución que por generar crecimiento) se reflejan en todas partes. Y en todas partes se manifiestan con protestas contra los gobiernos.

https://www.las2orillas.co/para-donde-va-cuba/

  • 21.25.-Sobre el estatuto antivandalismo JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Deterioro económico SALOMÓN KALMANOVITZ

La economía colombiana vive momentos difíciles. Nunca antes un paro nacional se había sostenido durante tanto tiempo, provocando perjuicios a miles de negocios y millones de personas.11 jul 2021.- El gobierno timorato de Duque no quiere negociar una salida a las demandas de muchos intereses colectivos, lo cual lleva a nuevas amenazas a la recuperación. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos criticó duramente al Gobierno. Entre otras acusaciones, “condena las graves violaciones de esos derechos en el contexto de las protestas en Colombia, rechaza toda forma de violencia y reitera la importancia de que el Estado honre sus obligaciones internacionales”. El pronunciamiento ocupó la primera plana de los portales de noticias más importantes del mundo.

La pandemia se tornó más virulenta durante el mes de junio, lo que aprovechó el negado presidente para culpabilizar a los manifestantes de 10.000 muertes que surgieron de su nerviosa imaginación, pues es más importante para el descontrol del virus la fragilidad del sistema de salud nacional que los manifestantes a la intemperie. El virus se ha llevado la vida de 112.000 colombianos y el tercer pico reciente, que ha sido mucho más elevado que los anteriores, llevó al desborde de las UCI. Aunque la vacunación ha avanzado, no ha sido suficiente para sofocar los contagios. Según el listado de resiliencia al COVID-19 de Bloomberg, Colombia ocupa el puesto 48 entre 53 países en el manejo inadecuado del virus, aunque mejoró porque alcanzó a ocupar el puesto 52 hace un par de semanas.

La medición tuvo en cuenta la baja cobertura de vacunación, la falta de medidas que restringieran la vida social y económica para contener el virus, y la excesiva apertura frente al exterior. Es que en pleno tercer pico de la pandemia el Gobierno decretó la reactivación de la economía.

La pérdida del grado de inversión del país, primero por la calificadora de riesgo Standard & Poor’s y ahora también por Fitch, ha generado un retiro de inversiones de los fondos de pensiones internacionales del mercado de capital nacional. El presupuesto de 2022 sufrirá una contracción del 7 % nominal frente al de año anterior, medida que es demasiado asfixiante frente a una economía que, por el contrario, necesita mucho estímulo. Al mismo tiempo, el precio del petróleo ha venido aumentando sistemáticamente, gracias al repunte de la economía norteamericana, lo que ha mejorado las finanzas del Gobierno, pero no ha impedido la devaluación del peso.

Esta situación de deterioro se mantendrá mientras no se concrete una reforma tributaria que cierre el hueco fiscal. El problema es que el Congreso puede que no la apruebe por la cercanía de las elecciones de 2022. Son las razones, entre otras, para que el dólar se cotice por encima de los $3.800, un 15 % más que a principio de año. El dólar fuerte significa importaciones más caras que afectarán el costo de vida, empobreciendo más a la población que a duras penas se recupera del impacto que le causa la pandemia.

Según una optimista proyección de la CEPAL (Comisión Económica para la América Latina), Colombia crecerá 5,4 % en 2021, con lo cual no logra recuperar el 7 % del producto que perdió en 2020, así que estaremos lejos de alcanzar el bajo nivel de riqueza que tuvimos en el pasado. El COVID-19 nos azota bajo la mirada torva de un Gobierno incompetente que reprime un diverso movimiento social en vez de negociar sus reivindicaciones. Las razones para la protesta callejera siguen vivas.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/salomon-kalmanovitz/deterioro-de-la-economia-colombiana/

21.25.-Sobre el estatuto antivandalismo JUAN MANUEL LÓPEZ

¿Traerá el nuevo estatuto torturas y represión como el ‘Estatuto de Seguridad’? ¿O acabará justificando el homicidio de los vándalos como hizo el paramilitarismo?

Toda interpretación de las facultades que se otorga bajo este tipo de figuras legales siempre han sido objeto de excesos que amplían el espectro y lo cuestionable de ellas. Foto: captura de video

Nos amenazan con la presentación de una Ley Antivandalismo como proyecto para esta legislatura.

14 jul 2021.- Y es apropiado el concepto de ‘amenazan’, pues no solo se enfoca como una nueva modalidad de norma represiva, sino tiene, como varias figuras ya utilizadas por este gobierno, la apariencia de un globo de ensayo para pulsar primero la recepción que tendría por la ciudadanía.

Al respecto es bueno recordar los antecedentes de este tipo de normas y los desarrollos que tuvieron.

Bajo el Gobierno Turbay se expidió el Estatuto de Seguridad bajo el cual se produjeron las torturas que la Justicia Colombiana reconoció, y se le achaca hasta cierto punto el exterminio de los miembros de la Unión Patriótica. Esto último ya con sentencia condenatoria por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y posteriormente asumida por la Justicia Colombiana.

Bajo el Gobierno Gaviria se creó la figura de las Convivir bajo cuyo manto nació y prosperó el paramilitarismo con todos los horrores de las masacres, las motosierras, los hornos crematorios. Por supuesto esto horrorizó al mundo y fue motivo de condena por todos los órganos internacionales defensores de los DD. HH.

Se enmarca esta eventual nueva ley dentro de una política según la cual se confunden las funciones de los diferentes cuerpos armados al servicio de los colombianos.

Se enmarca esta eventual nueva ley dentro de una política según la cual se confunden las funciones de los diferentes cuerpos armados al servicio de los colombianos: las fuerzas militares que deberían ser solo para la defensa de la soberanía y excepcionalmente para enfrentar los atentados contra la institucionalidad, hoy cumplen la función de confrontación con las manifestaciones civiles; y la policía, militarizada al punto de formar parte de las fuerzas armadas y pertenecer al Ministerio de Defensa (o de Guerra), cumple funciones de represión política mientras relega a un segundo plano o fracasa en la seguridad ciudadana.

Esta confusión infortunadamente no solo es operativa sino nace de las funciones que se les asigna dentro de la normatividad.

Y lo que es peor, dicha confusión permite tal flexibilidad que se pierden ciertas nociones elementales. Concretamente, por ejemplo, que en Colombia está prohibida la pena de muerte. Sin embargo, la lucha contra la guerrilla se enmarca dentro de las leyes de la guerra y por eso somos el único país, supuestamente democrático y sin guerra civil, que utiliza bombardeos sistemáticos contra parte de su propia población con el fin de dar muerte a quien se persigue ya no como delincuente sino como fuerza enemiga.

Por otro lado, toda interpretación de las facultades que se otorga bajo este tipo de figuras legales siempre han sido objeto de excesos que amplían el espectro y lo cuestionable de ellas. Es el caso reciente de la ‘asistencia’ que pueden dar las fuerzas militares a la policía en casos excepcionales. El propósito de ese decreto no es para atender situaciones de orden público o de naturaleza política y mucho menos para controlar las manifestaciones populares que reivindican derechos ciudadanos. Sería aplicable en caso de catástrofes naturales para complementar servicios de seguridad o de apoyo que desbordan la capacidad de la policía dentro del orden normal institucional. Paro ha sido usado en sustitución de la figura constitucional de la Conmoción Interior como si los paros respondieran a tales características y otorgara esas facultades.

Peor por supuesto el caso de la famosa directriz de ‘body count’, de donde salieron los ‘falsos positivos’, pero que se niega haya existido porque su texto no fue en inglés o no fue copia de la estrategia en la guerra de Vietnam, como si lo importante no fuera sus esencia, su espíritu y sus resultados sino solo la forma en que fue redactada y no como fue interpretada.

¿Traerá este nuevo estatuto torturas y represión como el ‘Estatuto de Seguridad’? ¿O acabará justificando y amparando el homicidio de los vándalos como pasó con el paramilitarismo?  ¿O propiciará, como ya está sucediendo, la formación de grupos de civiles armados para hacer justicia por mano propia? ¿O servirá de pretexto para perseguir elementos de la oposición?

https://www.las2orillas.co/sobre-el-estatuto-antivandalismo/

 

  • 21.24.-Treinta años después de la Constituyente JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Nuestro ahorro pensional  SALOMÓN KALMANOVITZ

Los fondos de pensiones privados administran $317 billones de nuestros ahorros que les salen baratos y les sirven para multiplicar su capital. El 60 % de esa suma se invierte en empresas colombianas, varias de propiedad de los mismos grupos financieros.

4 jul 2021.- Esa es una práctica abusiva que estuvo prohibida por ley hasta 2015, cuando se les permitió invertir en sus conglomerados o negocios, incluidos los de construcción e infraestructura que están plagados de riesgos. Es como si yo hiciera negocio con yo, y además fijando los precios que más me convengan.

El Grupo Empresarial Antioqueño (GEA), dueño del Fondo Protección, invirtió $23 billones en sus empresas —que incluyen a Bancolombia, Cementos Argos, Celsia, Nutresa y otras—, mientras que el Grupo AVAL de Sarmiento Angulo, dueño del Fondo Porvenir, invirtió $6 billones en sus bancos (Bogotá, Popular, Occidente y AV Villas). Este mismo grupo desvió fondos hacia Episol, su empresa de construcción que, junto con Odebrecht y Corficolombiana, obtuvo la concesión de la Ruta del Sol II, después de pagar sobornos. La caída del puente de Chirajara y los retrasos y recargos en la vía al Llano, que se traducen en peajes muy costosos, son una muestra de las cargas que soporta la sociedad al dejar la construcción de autopistas en manos de los grupos financieros. Los bloqueos adelantados por los camioneros durante el paro nacional son el síntoma del malestar que resienten.

El ahorro de los afiliados que les llueve cada mes a las AFP es remunerado a muy bajo costo. Entre comisiones y supuestos seguros previsionales, las pensiones obligatorias tienen que abonar el 3 % de los aportes mensuales, mientras que el Gobierno se queda con otro 1,5 % que va a un fondo de garantías de pensión mínima. Así que del 16 % de retención de la nómina destinado a cubrir la pensión, a los afiliados sólo les queda un 11,5 % que el grupo invierte como más le convenga. En las pensiones voluntarias, Porvenir —para dar un ejemplo— se queda con una comisión según el saldo ahorrado: de casi el 4 % si es menor a 100 salarios mínimos mensuales legales vigentes y del 1 % si ese saldo es de 33.400 salarios mínimos mensuales legales vigentes, que solo deben lograr muy pocos. Los costos de operación de los fondos son mínimos porque invierten de manera pasiva en índices establecidos; así, no deben pagar a financistas profesionales por administrar los aportes de sus clientes.

El negocio es un coto de caza cerrado, para solo cuatro fondos dominados por Sarmiento y el GEA; los más pequeños son Skandia (el único extranjero) y Colfondos. Si hubiese más competencia las comisiones caerían al 0,1 o al 0,2 %, como estimó un analista del portal financiero Bloomberg, y las pensiones que llegarían a los viejitos serían mucho mayores. Hoy las personas que han cotizado sobre un sueldo de $5,5 millones durante 30 años reciben $1,8 millones y, además, deben pagar a la EPS el 12 % de esa miseria sin contar la medicina prepagada. En algunos años tendremos a los pensionados manifestándose en las calles contra el sistema.

Según el portal Cuestión Pública, “la campaña Duque Presidente declaró ingresos por $33.277 millones. El Banco de Bogotá (Grupo AVAL) contribuyó a ellos en un 46 % mediante un crédito”. Un miembro de la junta directiva de Bancolombia hizo una donación más moderada. No debe sorprender que este Gobierno proponga una reforma al sistema de pensiones que no le hace cosquillas a los grupos financieros que de él se lucran.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/salomon-kalmanovitz/nuestro-ahorro-pensional/

21.24.-Treinta años después de la Constituyente JUAN MANUEL LÓPEZ

¿De verdad se puede defender que la Constitución del 91 mejoró al país? Con razón no se abre el debate, porque eso sí concluiría en una nueva Constituyente

El inconformismo que con las manifestaciones se expresa va mucho más allá de la protesta inicial contra la Reforma Tributaria que las disparó

 Ninguna duda hay de que la pandemia ha sido un factor que determina el momento histórico que estamos viviendo. Y que su efecto es negativo y el que más pesa en la crisis del momento.

Tampoco se puede negar que varios de los males que vivimos son atávicos,  que han caracterizado nuestro pasado, y que se siguen manifestando en nuestro presente.

Pero no son los únicos factores que pueden explicar el porqué Colombia está envuelta en lo que probablemente es la peor situación de la historia reciente.

El que las Cortes y toda la Administración de Justicia, la Policía y las Fuerzas Armadas, el presidente, la prensa y los medios de comunicación, en fin , toda la institucionalidad se encuentre el nivel más bajo de aprobación y más alto de rechazo que hallamos tenido significa que existe un punto en común como explicación.

Supuestamente la ‘corrupción’ permea y explica todas los problemas de funcionamiento de nuestra sociedad, como si durante los últimos años la naturaleza del ciudadano colombiano hubiera sufrido una transformación que lo induce al delito sin que el marco dentro del cual vive tenga nada que ver.

Sin embargo, lo que debe entenderse es que ese marco, es decir la Constitución de Colombia dentro de la cual se encuadra la suerte actual del país, es necesariamente la raíz de dónde se deriva toda la situación actual.

La Constitución dentro de la cual se encuadra la suerte actual del país, es necesariamente la raíz de donde se deriva toda la situación actual

Con motivo de los treinta años de su existencia se puede hacer un balance.

El más concreto es el de las calles. El inconformismo que con las manifestaciones se expresa va mucho más allá de la protesta inicial contra la Reforma Tributaria que las disparó. Va más allá de las pretensiones que se presentan y que supuestamente de resolverse acabarían la violencia y las angustias de la población. La realidad es que las razones de la movilización no son claras -tal como lo señalan quienes la estigmatizan- es porque no se fundan en objetivos que se aspira alcanzar, sino en la insatisfacción con las reglas del juego bajo las cuales viven, es decir bajo las creadas por la actual Constitución.

Pero igual de concreto puede ser el de las opiniones, sobre todo las de los ‘defensores’ al respecto. Porque prácticamente todos, absolutamente todos, coinciden en presentarla como una magnífica Carta pero mal desarrollada. Es decir, confirman su fracaso pero sin admitir que sea culpa de su propio contenido.

Aparentemente todo sería una maravilla si los diferentes propósitos inscritos en el texto se hubieran cumplido, pero no se achaca a los mecanismos que se contemplaron la falta de resultados, o peor, los resultados que hoy se ven.

Reivindicarla porque en estos 30 años se ha avanzado en educación, en salud o en cualquiera de los aspectos que se asocian con el crecimiento o el desarrollo, es como pretender hacer méritos porque tenemos más automóviles que el siglo pasado. En cambio sobre lo que existe consenso es que a pesar de cerca de 50 reformas ya pasadas las que urgen son las más importantes.

Desde entonces nuestra economía ha sufrido las dos peores crisis desde la Gran Depresión. Seguimos liderando en el mundo en desempleo, en desigualdad y en pobreza; la comparación con la mayoría de países, sean del primer, del segundo o del tercer mundo, nos es desfavorable ¿La Carta que trajo, permitió y propició la implantación del neoliberalismo no compartirá alguna responsabilidad por su fracaso?

Se proclama que el gran avance es una Constitución ‘garantista’, una ‘Carta de Derechos’, una Jurisdicción de Tutela que con la Corte Constitucional conforman la protección del ciudadano contra la posibilidad de fallos judiciales que violan sus ‘derechos fundamentales’.

Pero, por la prioridad que se le otorga a la tutela y porque dejó de limitarse al amparo del ciudadanos ante el Estado; porque la Corte se autoasignó la facultad de ‘modular’ o legislar y sentenciar sin que exista norma preexistente, pudiendo además reversar la Cosa Juzgada de las otras Altas Cortes; por todo esto la realidad es que se acabó en la total inseguridad jurídica, suplantando a la Administración de Justicia por una figura que por su naturaleza es excepcional y solo  supletoria de la ordinaria.

¿Ha mejorado el sistema político? ¿O la confianza social cuando la presunción de buena fe o la de inocencia desaparecen? ¿Cuál es La Paz 30 años después de la Constituyente de la Paz? ¿O cual la armonía ciudadana con una polarización que casi se asemeja a la de la época de ‘la violencia’?  Paramilitarismo, ‘articulito’, ‘falsos positivos’ fueron su primer desarrollo; hoy se polemiza y polariza alrededor de Derechos Humanos, Acuerdo de paz, Derecho a la Protesta,  ‘vandalismo’.

¿De verdad se puede defender que la Constitución del 91 mejoró al país? Con razón no se abre el debate sobre el tema, porque eso sí concluiría en una nueva Constituyente.

https://www.las2orillas.co/treinta-anos-despues-de-la-constituyente/

  • 21.23.-Crece, crece y crece la desigualdad MAURICIO CABRERA
  • Los menores de 30 años JUAN MANUEL LÓPEZ

Lo grave no es que esta juventud no comparta los mismos valores y propósitos que las generaciones anteriores. Lo grave es que estas no comprenden eso

Los manifestantes son vándalos en potencia porque el vandalismo es lo que antecede a toda revolución; es el impulso a destruir que precede a cualquier nuevo orden que se pueda crear. Foto: Santiago Puccini/Las2Orillas

Para los menores de treinta años es difícil entender el mundo que les correspondió a los mayores de treinta.

30 jun 2021.- Las generaciones anteriores tienen marcados unos hitos que les sirven de referencia, a veces por lo que significaron en sí, a veces por los cambios que produjeron.

Aunque pocos quedan, para quienes nacieron antes de la Segunda Guerra Mundial, y si aún tienen recuerdos de ella, el mundo en nada se parece al de entonces. Son tantas y tan profundas las dimensiones de los cambios que la realidad de hoy está tan lejos como la ciencia ficción de entonces.

Para quienes nacimos durante o inmediatamente después de esa conflagración, los desarrollos tecnológicos más marcados pudieron ser la televisión como nuevo miembro del hogar. La programación y los megacomputadores o los aviones jet; en lo geopolítico la descolonización y el desarrollo caliente de la guerra fría (Corea, Vietnam; -en nuestro continente con la invasión de Bahía de Cochinos y la crisis de los misiles-); pero lo más trascendental fueron los desarrollos o cambios sociales con la píldora que cambió la esencia animal del ser humano, la relación entre generaciones con la rebeldía de los jóvenes, los Beatles que inventaron una nueva música, el hippismo, la experimentación de las drogas, Woodstock y las ‘manifestaciones’ de Mayo del 68 y las universidades de Kent y Berkley. Una revolución social.

A la generación posterior le correspondió su desarrollo. La aparición del microchip, el nacimiento del Internet, del entretenimiento digital (Pacman, Mario Bross); Madona y Michael Jackson transformaron el mundo del espectáculo. En lo geopolítico la aparición de China, el fin de la guerra fría, la competencia por la conquista del espacio; se vendió la idea del ‘Fin de la Historia’ (de Francis Fukuyama) según la cual el mundo habría logrado encontrar la fórmula ideal para el orden social con la democracia y el capitalismo, y se concretó el Consenso de Washington como instrucciones para lograrlo. La caída del muro de Berlín se volvió el hito histórico. Después las transformaciones fueron más aceleradas. Aparecieron los celulares inteligentes, el streaming que acabó con los medios físicos de música. Se trasladó la vida de la realidad al mundo cibernético.

Todo esto es visto como parte del progreso de la humanidad.

La era de acuario pudo ser la era de la tecnología. Se acompañó de la obsesión por el éxito y en general éste medido en términos económicos, bien sea de acumulación o de ostentación.

Pero parece que la capacidad de adaptación y de comprensión que permitió a la humanidad evolucionar alrededor de estos ‘valores’ se hubiera perdido y los menores de treinta años no comparten los de sus antecesores.

Los jóvenes quieren que se dé más atención al cambio climático que a la conquista de Marte

Eso ya no va con la nueva generación. Lo que se consideran éxitos no los ven en los resultados. La fijación en los desarrollos ha dado paso a la atención prioritaria por la ecología. Los jóvenes quieren que se dé más atención al cambio climático que a la conquista de Marte. Buscan y valoran más los propósitos colectivos que manejan a través de las redes sociales que la satisfacción y el protagonismo individual. La injusticia les duele a quienes la sufren y les incomoda a quienes la ven. El panorama que se les presenta es el de un presente insatisfactorio y un futuro peor. Desean y deben apersonarse de ese futuro pero son la primera generación con solo escenarios pesimistas. Se ve en que no son poco quienes han renunciado a reproducirse, y así la multiplicación de la especie tiende a estancarse.

Lo grave no es que esta juventud no comparta los mismos valores y propósitos que las generaciones anteriores. Lo grave es que éstas no comprenden eso. No comprenden que lo que no se puede calificar sino de ‘revolución social’ es el deseo de cambiar el mundo que se les ofrece. La protesta y la violencia son formas de expresar eso; son acciones desesperadas que no tienen la racionalidad que quisieran quienes crearon las condiciones que se atacan. La bomba molotov no se lanza contra el policía sino contra la policía. El saqueo al hipermercado es la venganza contra el abuso que permite el mercado. El ataque a las entidades bancarias es la manifestación contra la explotación en el mundo económico.

Los manifestantes son vándalos en potencia porque el vandalismo es lo que antecede a toda revolución; es el impulso a destruir que precede a cualquier nuevo orden que se pueda crear.

https://www.las2orillas.co/los-menores-de-30-anos/

21.23.-Crece, crece y crece la desigualdad MAURICIO CABRERA

La desigualdad en la distribución de la riqueza mundial aumentó sustancialmente en 2020.

Como en el poema de Zalamea, aumentan los pobres, porque los pocos ricos cada vez tienen una tajada más grande de la riqueza mundial.

27 jun 2021.- “Todos los índices muestran que la desigualdad en la distribución de la riqueza mundial aumentó sustancialmente en 2020: la participación del 10 por ciento más rico subió 0,9 puntos porcentuales, la del 1 por ciento más alto subió 1,1 puntos y el Gini empeoró en 0,6 puntos”.

Esta contundente afirmación no es de alguna ONG castro-chavista interesada en desprestigiar el capitalismo, ni de economistas sospechosos por sus tendencias progresistas como Piketty o Stiglitz.

Lo que la hace muy creíble es que lo dice una entidad que le maneja la riqueza a buena parte esos privilegiados. Se trata del ‘Global Wealth Report’, que cada año publica el Credit Suisse, el tercer banco suizo por el tamaño de los activos que maneja.

La versión 2021 del reporte se concentra en los efectos del covid-19 sobre la riqueza mundial y su distribución. Un primer hallazgo inesperado es que a pesar de la pandemia, la riqueza mundial no se redujo, por el contrario se incrementó en 7,4 por ciento. Más extraño aún, los países más afectados por el covid-19 fueron los que registraron las mayores ganancias en riqueza.

La explicación de esta paradoja está en la intervención de los gobiernos y los bancos centrales que irrigaron toneladas de dinero y bajaron las tasas de interés, lo que elevó los precios de las acciones y la finca raíz. Como los pobres tienen muy poco de estos activos, aunque recibieran ayudas monetarias para compensar las pérdidas de empleo e ingresos, no se beneficiaron de esas alzas.

En la base de la pirámide, 2.879 millones de adultos con riqueza menor a 10.000 dólares; son el 55 por ciento de la población, pero solo poseen el 1,3 por ciento de la riqueza mundial. El incremento de la desigualdad es evidente, puesto que el año pasado eran 2.768 millones (53,6 por ciento), y su participación en la riqueza era 1,4 por ciento.

A aquellos con más de 1 millón de dólares les fue muy bien: aumentaron de 50,8 a 56 millones, y su participación en la riqueza mundial pasó del 43,4 al 45,8 por ciento.

En Colombia la desigualdad en la distribución de la riqueza es un problema que no ha preocupado nunca a los gobiernos, a punto tal que ni siquiera hay cifras que permitan medir su evolución.

* * *

Adenda:

La semana pasada señalaba que el gran esfuerzo de gobierno para erradicar 130.000 hectáreas de coca era tan inútil como el de Sísifo, puesto que la ONU reportó una disminución de solo 11.00 hectáreas en el área sembrada. Según el gobierno gringo la situación es todavía peor, pues en su medición el área sembrada aumentó (sí, aumentó) en 33.000 hectáreas. Lo más trágico es que ninguno de los dos gobiernos reconoce que la guerra contra las drogas fracasó y que es necesario una estrategia diferente.

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/crece-crece-la-desigualdad-mauricio-cabrera-553415

  • 21.22.-«Alemania toma como rehén al mundo al negarse a la liberación de patentes» JOSEPH STIGLITZ
  • ¿Será Duque para Uribe lo que Maduro para Chávez? JUAN MANUEL LÓPEZ

Similitudes entre ambos casos se prestan a temer que los resultados se repitan. La polarización alrededor de figuras mesiánicas solo lleva a resultados negativos

Ambos nombraron a quien podría defender su legado pues Duque es ‘el que dijo Uribe’ y Maduro el que escogió Chávez. 

Tanto Uribe como Chávez cumplieron un mandato que les dieron sus ciudadanos. Cada uno interpretó lo que la población -o la mayoría de ella deseaba- y por eso fueron elegidos y respaldados durante sus respectivos gobiernos.

23 jun 2021.- La situación de desequilibrio social en Venezuela hizo que la propuesta de unas reformas ‘revolucionarias’ parecieran responder a las necesidades de esa nación. En Colombia por el hartazgo con las acciones de la guerrilla (secuestros, extorciones, sabotajes) se propició la formación de grupos paramilitares, a veces legales bajo la forma de convivires o más usualmente de naturaleza ilegal.

Como es natural, quienes no compartían las respectivas propuestas conformaron grupos de oposición. Infortunadamente debido a las condiciones de liderazgo autocrático, en ambos países se fue montando una polarización cada vez más radicalizada y cada vez más personalizada. A unos escandaliza más la persecución a los enemigos políticos, y a otros las motosierras y los falsos positivos, siendo estos los argumentos en contra de cada lado; y ambos justificándose así como enemigos uno del otro.

En ambos casos se mantuvo el paralelismo entre una imagen de democracia y de acatamiento al Estado de Derecho, y un relativo abuso de poder para adelantar los propósitos sin acudir a rupturas con la institucionalidad.

Chávez duró más porque pudo prolongar su período presidencial hasta su muerte, pero ambos rompieron las limitaciones que imponían las respectivas constituciones vigentes; Uribe solo pudo aplicar una vez el ‘artículito’ -aunque lo intentó otra vez y la Corte lo impidió- y Chávez sí repitió, pero no se debe olvidar que el voto popular la validó, puesto que nunca perdió una elección.

Hoy ninguno cuenta con las cifras de aprobación interna que gozaron durante sus mandatos

Ambos nombraron a quien podría defender su legado pues Duque es ‘el que dijo Uribe’ y Maduro el que escogió Chávez.

Maduro acabó extrapolando los propósitos de Chávez y también claramente los defectos o cuestionamientos atribuidos a la forma de adelantarlos. Hoy es difícil negar que en Venezuela existe una dictadura, que se violan los principios de los Estados liberales (democracia real, Derechos Humanos, imperio de las leyes, etc.) Igual se debe reconocer que las circunstancias externas obligaron o favorecieron esa drasticidad o radicalización extrema por parte de ese gobierno, ya que el bloqueo, la cuasi guerra declarada por los Estados Unidos y la caída de los precios del petróleo colaboraron a crear una situación dramática que, adicionada a los errores de manejo, llevaron a la catástrofe que hoy vive Venezuela. Así la economía y las condiciones de vida de muchos venezolanos se han deteriorado al tiempo con la imagen de ‘la revolución del siglo XXI’ y la del mismo Chávez, aunque ya se empieza diferenciar entre la gestión de este y la del actual gobernante, y algunos distinguen las administraciones del uno y el otro, reivindicando las políticas y actuaciones del primero pero cuestionando las de Maduro.

Lo que vemos en Colombia respecto a Uribe y Duque algo tiene de similar, la pregunta es: ¿hasta dónde llegará a parecerse?

Ya muchos seguidores de nuestro expresidente -a comenzar por buena parte del Centro Democrático- se distancian de Duque. Unos porque no comparten su alejamiento de la línea dura uribista, otros por insatisfechos con los resultados de su administración. Y la oposición, al igual que sucedió con Maduro, sale a las calles a mostrar su inconformismo, encontrándose con una represión armada -que incluye grupos civiles organizados-. También aquí circunstancias externas ajenas al control del gobierno, como la pandemia, han coincidido con el descalabro de las condiciones de vida de los ciudadanos y con la crisis de la institucionalidad que motivan y justifican las protestas.

En extremos contrarios las similitudes entre ambos casos se prestan al temor de que los resultados se repitan.

Pero mientras tanto como consideración positiva deja lecciones. Las polarizaciones alrededor de figuras mesiánicas solo llevan a resultados negativos. Los ‘mesías’ no solo no funcionan en cuerpo ajeno, sino deterioran lo positivo de sus aportes y de su imagen. Este efecto no depende de la orientación o línea ideológica o incluso intereses públicos que se suponen defender.

Y la más importante: la similitud en ambos procesos nace de la obsolescencia de la concepción de Estado (modelos de democracias y sistemas económicos no adaptados a unas nuevas realidades) que lo que invitan es a una nueva forma de contrato social.

https://www.las2orillas.co/sera-duque-para-uribe-lo-que-maduro-para-chavez/

21.22.-«Alemania toma como rehén al mundo al negarse a la liberación de patentes» JOSEPH STIGLITZ

Joseph Stiglitz, ex economista jefe del Banco Mundial dice: «Merkel corre el riesgo de socavar su legado político». (Fuente: Vladimir Gerdo / imago images)

El famoso economista estadounidense Joseph Stiglitz hace serias acusaciones contra el gobierno federal. Alemania ya no debería oponerse a la liberación de patentes sobre vacunas corona.

16 jun 2021.- Joseph Stiglitz, ex economista jefe del Banco Mundial, pide al gobierno federal que suspenda temporalmente las patentes de las vacunas corona desarrolladas en Alemania. «La red deliberadamente impenetrable de patentes, derechos de autor y secretos comerciales debe ser apalancada», escribe el ganador del Premio Nobel de investigación económica en Die Zeit. Esto es necesario para poder incrementar la producción de vacunas, «para poder proteger adecuadamente a la población mundial y detener la propagación del virus», dijo Stiglitz.

La mayoría de las naciones industrializadas ya han acordado una excepción, pero «de todas las cosas, el gobierno alemán bajo el liderazgo de Angela Merkel » se opone a una solución. Los «costos económicos de esta terquedad» son enormes, «sin mencionar la pérdida de vidas humanas», dijo el economista estadounidense. «Con su posición indomable, Alemania se está poniendo en el lado equivocado de la historia» y está «tomando como rehén al mundo entero».

«Tonos racistas y neocolonialistas»

En el debate sobre la liberación de patentes para la producción de vacunas, la atención se ha centrado en los productores de vacunas de ARNm particularmente populares, incluida la empresa alemana BioNTech. Si bien el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, está a favor de la liberación de patentes, el gobierno federal confía más en el suministro de vacunas terminadas a los países más pobres.

Stiglitz cree que los países en desarrollo no tienen la capacidad de producir vacunas Covid como una afirmación que contiene «matices neocolonialistas y completamente racistas». Alemania debe repensar su posición rápidamente. «Sobre todo porque la canciller alemana, Angela Merkel, corre el riesgo de socavar su buena reputación mundial y tal vez incluso su legado político», escribe Stiglitz.

Los países del G7 decidieron esta semana distribuir 2.300 millones de dosis de vacunas a los países más pobres para fines del próximo año. Dada una población mundial de ocho mil millones de personas, algunos expertos, incluido Stiglitz, consideran que esta cifra está lejos de ser suficiente. «Hasta que la parte alemana cambie de posición, la pandemia seguirá sin control», dijo Stiglitz.

Fuentes utilizadas:
Preinscripción de «Zeit» a partir del 17 de junio de 2021 

https://www.t-online.de/nachrichten/deutschland/id_90232908/corona-impfstoffe-joseph-stiglitz-deutschland-nimmt-die-welt-als-geisel-.html 

  • 21.21.-¿Hacia un nuevo pacto social?  JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Algo de esperanza SALOMÓN KALMANOVITZ
  • Una oportunidad para desembarrarla, presidente PATRICIA LARA

Después de meter tanto la pata en política internacional, al presidente Duque se le va a presentar una oportunidad de oro para desembarrarla: el miércoles, la Asamblea General de la ONU votará, por vigesimoséptima vez, la resolución sobre la “necesidad de poner fin al bloqueo” de EE. UU. a Cuba.

18 jun 2021.- Como recuerdan, el 17 de noviembre de 2019 Colombia se abstuvo, por primera vez desde 1992, de votar a favor de su levantamiento. Mientras 187 naciones apoyaron la resolución y solo tres se opusieron (EE. UU., Israel y el Brasil de Bolsonaro), ¡Colombia adoptó la posición de Ucrania! y se abstuvo porque, según el entonces canciller, Carlos Holmes Trujillo (q. e. p. d.), Cuba albergaba a terroristas. Se refería a que en la isla se encuentra la delegación de paz del Eln y a que Cuba se niega a extraditarlos, como Duque plantea, pues como país garante de los diálogos de paz, junto con Noruega, no puede desconocer los protocolos que en caso de ruptura de las negociaciones rigen entre el Estado colombiano y el Eln.

La hostilidad de Duque hacia Cuba ha sido inexplicable y llegó a tal punto que el 14 de mayo del 2020 el entonces comisionado de Paz, Miguel Ceballos, celebró la inclusión de Cuba por parte de EE. UU. en la lista de países que no cooperan en la lucha contra el terrorismo, y afirmó que dicha inclusión constituía “un espaldarazo del gobierno de EE. UU. a Colombia”. ¿Quería decir que el gobierno de Duque había hecho lobby para que los gringos incluyeran a Cuba en semejante lista? No sabemos. Lo que sí sabemos es que esa guerrita terminó en que, poco antes de acabar su período, Trump incluyó a Cuba en la lista de países que patrocinan el terrorismo, con lo que se intensificó el bloqueo. Ahora, en desarrollo de esa medida, los cubanos no pueden hacer transacciones con los dólares que hay en sus bancos, lo cual, entre otros desastres, causa que se retarde la producción de vacunas contra el COVID-19.

Hasta ahí, con la información que se tenía, la actitud de Colombia hacia Cuba se podía interpretar como intransigente y dura, aunque de principios. Pero cuando el entonces comisionado Ceballos reveló, hace más de un mes, que desde diciembre del 2019 comenzaron las exploraciones del Gobierno con miras a reanudar los diálogos con el Eln y que en ese período se realizaron 28 encuentros —22 en la sede de la Nunciatura en Bogotá, seis en la Casa de Nariño con la participación de Duque y cuatro viajes a La Habana—, la actitud de Colombia se reveló servil con el gobierno de Trump, torcida e hipócrita.

Sin embargo, las cosas han cambiado: en la Casa Blanca ya no está Trump, a quien Duque le apostó todo a favor. Está Biden, un demócrata cuya prioridad, en el caso de Colombia, es que se respeten los derechos humanos y se implemente el Acuerdo de Paz. Además, Biden está revisando la política de Trump con respecto a La Habana y es muy probable que flexibilice los viajes a Cuba, que se vuelva a permitir el envío de remesas desde EE. UU. y que se retire a la isla de la lista de países que patrocinan el terrorismo.

Así las cosas, si el miércoles, por la misma razón del 2019, Colombia se vuelve a abstener en la ONU de condenar el bloqueo, no solo quedará ante el mundo como un país incoherente, sino que perderá la oportunidad de mejorar y “deselenizar” la relación con Cuba y, muy probablemente, volverá a aparecer a los ojos de Biden como un país nostálgico de Trump. Y esa sensación, justamente, es la que Duque intenta cambiar.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/patricia-lara-salive/una-oportunidad-para-desembarrarla-presidente/

21.21.-¿Hacia un nuevo pacto social?  JUAN MANUEL LÓPEZ

El hecho actual es que existe una insatisfacción que requiere mucho más que unas pequeñas concesiones o reformas que no subsanan para nada el problema central

El coronavirus y los paros y bloqueos solo han permitido acelerar y ser más conscientes de la necesidad de replantear ese nuevo pacto social acorde con la nueva realidad. Foto: Leonel Cordero/Las2Orillas 

Parece iluso pensar en que volveremos a la normalidad prepandemia. Más lógico es reconocer que los cambios producidos no serán reversibles y que ya estamos semiadaptados a unas nuevas condiciones de vida.

16 jun 2021.- Igualmente parece iluso pensar que volveremos a una especie de normalidad preparo. Lo que han mostrado las manifestaciones no desaparecerá con unas medidas de gobierno. Hablamos de ‘manifestaciones’ sin completar o usar apropiadamente el lenguaje, puesto que falta decir que es lo que se manifiesta.

Parece obvio que es una protesta contra el gobierno. Pero, si profundizamos aunque sea un mínimo, es más un rechazo a un sistema, a un régimen, a todo un estado de cosas.

Es secundario si la causa o el disparador sea, como algunos lo pensamos, el aporte del modelo o la propuesta neoliberal, tanto por el fracaso de las medidas como por la frustración que dejó.

El hecho actual es que existe una insatisfacción que requiere mucho más que unas pequeñas concesiones o reformas que no subsanan para nada el problema central.

Desde el enfoque de la economía política lo que sucede es que nos encontramos ante un modo de producción al cual no nos hemos ajustado. La época en que los factores de producción eran la tierra el capital y el trabajo bajo un sistema de explotación agrícola fueron superadas hace tiempo; las empresas industriales con la inversión en equipamientos e infraestructura que definieron diferentes formas de relaciones en la sociedad también fueron superadas. Los adelantos en el conocimiento tecnológico que caracterizaron una era de progreso quedaron atrás y nuevos formas y nuevas ciencias determinan lo que será la humanidad en el futuro.

La institucionalidad que sirvió para organizar el funcionamiento de la sociedad alrededor de esos sistemas, esas relaciones y esos factores de producción son obsoletos ante la nueva realidad.

Hay que pensar en un nuevo pacto social que se base e incluya los nuevos conocimientos, a comenzar por los de economía (ya descartado el ensayo neoliberal), pero también en medicina con un ser humano no binario, de longevidad prolongada, con todas las ramas científicas que permiten buscar vida en nuevos planetas, o que, a través de internet y redes sociales, desaparecen la distancia física. Y que contemple nuevas inquietudes como la inminencia de nuevas pandemias o el cambio ambiental; o el agotamiento de la democracia, cuando desaparecen las ideologías de los partidos, cuando el precedente de los requisitos para aspirar a la presidencia está tan bajo que aparecen más de treinta precandidatos, a cual con menos condiciones de liderazgo, y cuando la corrupción electoral amarra la supuesta representatividad a la cantidad de dinero disponible en las campañas.

El coronavirus y los paros y bloqueos solo han permitido acelerar y ser más conscientes de la necesidad de replantear ese nuevo pacto social acorde con la nueva realidad.

Quienes proponen una Asamblea Constituyente piensan en la preservación de  ‘democracia’ y capitalismo como hasta hoy. Ni al uno ni al otro aspiran las nuevas generaciones de marchantes, insurgentes y aún de ‘vándalos’

Quienes proponen una Asamblea Constituyente la conciben como unas nuevas reglas dentro del mismo juego. Piensan en la preservación de la ‘democracia’ y del capitalismo tal como se ha concebido hasta hoy. Ni el uno ni el otro es a lo que aspiran las nuevas generaciones tanto de los marchantes, como de los insurgentes y aún de los ‘vándalos’.

Y parodiando a Lincoln es para esa generación, con esa generación y por esa generación que se tomarán las decisiones. Y para esa generación el punto de convergencia y consenso parece ser el hartazgo con el mundo consumista, con la soberanía de un Mercado donde los valores éticos o morales no existen, con una regla del juego en que todo depende del poder del dinero.

No podemos saber cuál será la solución o respuesta a la situación actual. Y no podemos saberla porque necesariamente ‘se hace camino al andar’. La construcción social es de tracto sucesivo, y solo después de dado un paso se puede avizorar la posibilidad del siguiente.

Pero el paso inmediato es claro: abandonar la idea de mantener las instituciones diseñadas para manejar condiciones que ya no existen.

https://www.las2orillas.co/hacia-un-nuevo-pacto-social/

21.21.-Algo de esperanza SALOMÓN KALMANOVITZ

Varios políticos progresistas se han agrupado en lo que llaman Coalición de la Esperanza para proponerle una plataforma de acción al país que contribuya a salir de la crisis social, política, económica y de salud que el gobierno del Centro Democrático ha exacerbado. Ellos son Jorge Enrique Robledo, Juan Fernando Cristo, Humberto de la Calle, Juan Manuel Galán y Sergio Fajardo.

13 jun 2021.- “Este es un país grande mal manejado”, afirman. El Gobierno ejerce violencia desbordada y vulnera los derechos humanos de la población. Se diferencian de los políticos tradicionales que conviven y comparten “las argucias, el favorecimiento y la corrupción” y profundizan la inequidad, pero también se diferencian del caudillismo populista en el otro extremo ideológico.

Acusan que la producción agraria e industrial está desprotegida y no hay políticas de fomento, con lo cual ha aumentado el desempleo y se ha dificultado la creación de riqueza en el país. La dependencia en la exportación de petróleo, oro y carbón ha propiciado la revaluación del peso, abaratando las importaciones y lesionando el aparato productivo que no puede levantar cabeza. Aun antes de la pandemia, el desempleo superaba el 10 % de la fuerza de trabajo y el desempleo juvenil estaba alrededor del 50 %. Saben que hay que aumentar las inversiones en la educación y la salud del pueblo, en innovación, en ciencia y en infraestructura para diversificar la economía y las exportaciones.

Los firmantes se declaran partidarios de la iniciativa privada y la libertad de empresa, pero agregan que el capital tiene una función social: el Estado debe intervenir cuando el mercado fracasa, protegiendo a los más débiles. Se requiere igualar la cancha para que puedan jugar todos los ciudadanos, sin preferencias de cuna ni de los clanes políticos que asignan arbitrariamente las posiciones del Estado.

Se pondrá en marcha una política tributaria progresiva, equitativa y eficiente, cada cual aportando según su riqueza, que privilegie los impuestos directos sin afectar la canasta familiar. El recaudo tributario debe aumentarse de manera progresiva y firme para poder financiar los servicios sociales de forma adecuada y universal.

A pesar de que el gobierno del Centro Democrático tiene como su principal bandera la seguridad, ejerce una política ciega de represión de los cultivos ilícitos que multiplica el descontento de los afectados e invita a una nueva confrontación social. Se han irrespetado los acuerdos de paz y se ha abandonado un camino promisorio para superar el conflicto armado. Hoy se multiplican los asesinatos de líderes sociales, las incursiones de viejos y nuevos grupos armados, las retaliaciones mortíferas de la Fuerza Pública contra manifestantes urbanos, campesinos e indígenas, provocando de nuevo el miedo colectivo frente a una inseguridad creciente.

Los puntos de encuentro igualitarios de los colombianos serán la educación, cuya calidad deberá ser mejorada con fuertes inversiones públicas, y la salud, que será tratada como un bien público, se priorizará la medicina preventiva, el fortalecimiento de la red hospitalaria y la regulación adecuada del sistema.

Se trata de recuperar la confianza en la democracia, poner la economía al servicio de los ciudadanos, proteger los territorios que se han convertido en tierra de nadie, haciendo que el Estado recupere el monopolio legítimo de la fuerza. Habrá consulta en marzo de 2022 para definir candidato.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/salomon-kalmanovitz/algo-de-esperanza/

  • 20.21.-El impuesto a las multinacionales al 15%, «una verdadera licencia para defraudar a los jugadores más poderosos» THOMAS PIKETTY
  • Pasamos el punto de no retorno JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Las regalías, la reactivación y el paro SALOMÓN KALMANOVITZ

Colombia arde, el Gobierno reprime y la economía sufre sin remedios a la vista.

Las regalías proyectadas por el Gobierno llegan a $29 billones, cifra que los departamentos y los municipios podrían invertir en sus proyectos más necesarios.

6 jun 2021.- Esa plata equivale a la que se recogería en dos reformitas tributarias a la colombiana. A junio de 2021 las regalías sumaban $73,4 billones y se habían aprobado gastos de solo $44 billones. El Gobierno pudo haber creado un banco de proyectos y dar lineamientos para que los municipios contrataran sus acueductos y redes de alcantarillado, sus centros de salud y hospitales, adelantaran vías terciarias, construyeran y mantuvieran puentes y dotaran a todas las escuelas de herramientas virtuales. Al mismo tiempo, los departamentos habrían podido reparar y pavimentar sus carreteras secundarias. En caso de haber circulado ese dinero por la acogotada economía colombiana, se habría iniciado una fuerte reactivación, que hoy es cada vez más lejana.

El año pasado se aprobó una nueva ley de regalías que sirve de excusa para no haber creado plataformas de proyectos que surgieran de las regiones, las cuales carecen de personal técnico que los elabore. Por eso era necesario que el Departamento de Planeación Nacional (DNP) desarrollara un banco de proyectos y unas reglamentaciones para tener todo listo. Pero el DNP se politizó y perdió capacidad técnica y ejecutiva para llevar a cabo proyectos de inversión; Duque nombró a un director demasiado joven para una institución que demanda experiencia y un sólido liderazgo.

¿A qué se debe esa enorme ineficacia, acompañada de actitudes arrogantes y displicentes, después de más de 40 días de paro y 60 muertos, cuyo número sigue aumentando? Según Juan Manuel Ospina, el gran cúmulo de errores de Duque obedece “a una enorme inseguridad e inexperiencia, agravadas por el hecho de estar acompañado por el que es, sin duda, el equipo de gobierno más débil e inexperto que ha conocido el país en su larga y accidentada historia”. Muchas posiciones claves no se asignan por méritos, aunque hay funcionarios solventes en salud y hacienda. Muchos de sus colaboradores y el mismo presidente egresaron de la Universidad Sergio Arboleda y nunca se destacaron en ninguna profesión o actividad. Entre ellos, Miguel Ceballos, quien fue negociador en jefe frente al Comité Nacional del Paro a pesar de haber renunciado ya hacía meses, y Francisco Barbosa, cuyo disfraz de fiscal no oculta su desfachatez. Lo que sí se le reconoce al presidente es su manejo del inglés, idioma en el que se dirige a los colombianos como diciéndoles “ustedes ni siquiera me entienden”. Así demuestra su desconexión con el pueblo y su falta de empatía con la gente asolada por la pandemia y con las víctimas de la violencia oficial, a ninguna de cuyos familiares les ha transmitido sus condolencias.

La razón de fondo es que Duque sigue instrucciones de quien lo ungió, Álvaro Uribe, cuya estrategia es mantener bloqueada la sociedad para que los empresarios, las clases medias y la “gente de bien” se desesperen y apoyen al Centro Democrático como partido de la autoridad en las elecciones de 2022. De allí el saboteo a las negociaciones entre el Gobierno, el Comité del Paro y las fuerzas regionales, así como la desidia frente a las regalías proyectadas que, si fueran invertidas en forma productiva, ayudarían a salir de la crisis económica que nos sigue golpeando.

https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/salomon-kalmanovitz/las-regalias-la-reactivacion-y-el-paro/

20.21.-El impuesto a las multinacionales al 15%, «una verdadera licencia para defraudar a los jugadores más poderosos» THOMAS PIKETTY

El proyecto del G7 sobre la tributación de las multinacionales formaliza la entrada a un mundo donde los oligarcas pagan estructuralmente menos impuestos que el resto de la población, denuncia el economista en su columna.

Reunión de Ministros de Finanzas del G7 en Lancaster House, Londres, 5 de junio de 2021. HENRY NICHOLLS / AFP

Crónico. Los ministros del G7 anunciaron el sábado 5 de junio su intención de aplicar una tasa impositiva mínima del 15% a las ganancias de las multinacionales en el extranjero. Seamos claros: si lo dejamos ahí, no es ni más ni menos la formalización de una licencia real para defraudar a los jugadores más poderosos.

11 jun 2021.- Para las pequeñas y medianas empresas, así como para las clases populares y medias, es imposible crear una subsidiaria para reubicar sus ganancias o sus ingresos en un paraíso fiscal. Para todos estos contribuyentes, no hay otra opción que pagar el impuesto ordinario. Sin embargo, si agregamos el impuesto sobre la renta y las ganancias y las contribuciones a la seguridad social, los empleados, así como los pequeños y medianos autónomos, se encuentran pagando en todos los países del G7 tasas muy por encima del 15%: al menos 20% -30%, y a menudo 40-50%, o incluso más.

Leer también Las finanzas del G7 dan un paso histórico hacia la reforma fiscal global

El anuncio del G7 cae aún más cuando el sitio ProPublica acaba de publicar una vasta encuesta que confirma lo que los investigadores ya habían demostrado  : los multimillonarios estadounidenses casi no pagan impuestos sobre la renta en comparación con el monto de su riqueza y lo que paga el resto de la población.

En la práctica, el impuesto sobre la renta es a menudo el impuesto final que pagan los más ricos (cuando lo pagan). Las ganancias se acumulan en empresas o estructuras ad hoc (fideicomisos, holdings, etc.), que financian la mayor parte del estilo de vida de las personas en cuestión (jets privados, tarjetas bancarias, etc.), casi sin control alguno.

Al reconocer el hecho de que las multinacionales podrán seguir ubicando sus ganancias a placer en paraísos fiscales, con la única tasa impositiva del 15%, el G7 formaliza la entrada a un mundo donde los oligarcas pagan estructuralmente menos impuestos que el G7. de la población.

¿Cómo salir de este impasse? Primero, estableciendo una tasa mínima superior al 15%, lo que cada país puede hacer ahora. Comme l’a montré l’ Observatoire européen de la fiscalité , la France pourrait appliquer un taux minimal de 25 % sur les multinationales, ce qui lui rapporterait 26 milliards d’euros par an, soit l’équivalent de près de 10 % des dépenses de salud. Con una tasa del 15%, apenas superior a la aplicada en Irlanda (12,5%), lo que hace que la medida sea inofensiva, la recaudación sería de apenas 4.000 millones.

Parte de los 26 mil millones podrían usarse para financiar mejor hospitales, escuelas, transición energética, otra para reducir los impuestos a los trabajadores autónomos y menos prósperos.

Lo cierto es que es ilusorio esperar la unanimidad europea sobre tal decisión. Solo una acción unilateral, idealmente con el apoyo de unos pocos países, puede desbloquear la situación. Sin duda, Irlanda o Luxemburgo presentarán una denuncia ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), argumentando que los principios de absoluta libre circulación de capitales (sin compensación fiscal, social o medioambiental) definidos allí en el treinta no prevén tal efecto. Acción. Es difícil decir cómo decidirá el TJUE, pero si es necesario, estas reglas deberán ser denunciadas y reescritas.

El desafío chino

Además, es urgente recordar que el impuesto sobre la renta de las sociedades no puede ser el impuesto final para los accionistas o directores de empresas. Debe volver a ser lo que nunca debería haber dejado de ser, a saber, un anticipo en el marco de un sistema fiscal integrado con el impuesto progresivo sobre la renta a nivel individual. Las discusiones del G7 deben tener lugar explícitamente dentro de este marco.

En teoría, se cree que los países ricos han implementado sistemas para la transmisión automática de información bancaria internacional sobre tenencias transfronterizas e ingresos financieros individuales en los últimos años. En estas condiciones, ¿por qué no publican indicadores confiables que permitan medir los avances logrados? Concretamente, los países del G7 deberían publicar cada año información detallada que muestre los impuestos que pagan las personas pertenecientes a estratos de muy bajos ingresos y riqueza alta (fortunas entre 1 y 10 millones de euros, entre 10 y 100 millones, entre 100 millones y mil millones, etc.).

Si juzgamos por la encuesta de ProPublica, probablemente nos daríamos cuenta de que los más ricos no pagan mucho, dadas las posibilidades de manipulación a la baja de sus ingresos fiscales individuales, y que solo un impuesto progresivo sobre la fortuna permitiría ponerlos a cotizar. De manera significativa y en relación con su enriquecimiento. En cualquier caso, en lugar de esperar las próximas revelaciones, todos los gobiernos deberían hacer pública de inmediato la cantidad de impuestos que pagan sus multimillonarios y millonarios, especialmente en Francia.

Lea el artículo de opinión: «Los impuestos a las multinacionales no solo pueden hacer ganadores»

Por último, pero no menos importante, esta discusión debe estar abierta a los países del Sur. El mecanismo previsto por el G7, según el cual cada país es responsable de cobrar un impuesto mínimo a sus propias multinacionales, solo es aceptable si forma parte del anticipo de un sistema más amplio de distribución de recetas.

El G7 evoca la posibilidad de que una parte de los beneficios que superen un determinado umbral de rentabilidad (más del 10% anual del capital invertido) se distribuya en función de las ventas en los diferentes países. Pero este sistema solo se relacionará con pequeñas sumas y se reducirá esencialmente a una redistribución entre países del Norte. Si estos últimos realmente quieren asumir el desafío chino, mejorar su imagen degradada y sobre todo darle al Sur la oportunidad de desarrollar y construir estados viables, es urgente que los países pobres tengan una porción significativa de los ingresos de multinacionales y empresas. En el planeta.

https://www.lemonde.fr/idees/article/2021/06/12/thomas-piketty-la-taxe-sur-les-multinationales-a-15-veritable-permis-de-frauder-pour-les-acteurs-les-plus-puissants_6083821_3232.html

20.21.-Pasamos el punto de no retorno JUAN MANUEL LÓPEZ

Sí, pasamos el punto de no retorno. Pero no sabemos para donde vamos

Policía, Esmad, ‘asistencia militar’ como ‘una medida suave de militarización’, y es probable que siga la conmoción interior 

Los grupos ilegales de izquierda o subversivos (ELN; Disidencias; Nueva Marquetalia) porque es una de las ‘formas de lucha’. Los de derecha porque entre más tensión más se justifica el principio del orden y la ‘violencia legítima’ para imponerlo (sea por un camino institucional, o vías de hecho como el paramilitarismo). Y el narcotráfico simplemente porque ‘en río revuelto ganancia de pescadores’.

9 jun 2021.- Del lado de los marchantes son varios los grupos que tienen cada uno pretensiones propias y razones ahora para no parar. Los sindicatos por su naturaleza buscan negociaciones a través de paros o amenazas de paros y no ven voluntad del gobierno ni siquiera para sentarse a dialogar. Los indígenas acostumbran organizar lo que se llama Minga para adelantar colectivamente un trabajo concreto que seguirán hasta terminar lo iniciado, o sea la reivindicación de unos derechos denegados por unos compromisos incumplidos. Los estudiantes siempre han sido la vanguardia de los cambios y su forma de pedirlos la revuelta callejera; sus reclamos hoy incluyen desde los incumplimientos del pasado hasta la falta de futuro que se les ofrece. Los transportadores son los únicos que pueden paralizar un país (como la tumbada a Allende) y su reclamo por una reglamentación está pendiente de tiempo atrás.

De hecho no tienen una vocería unificada, acordada, respetada y reconocida por todos (no en todo caso el Comité del Paro), con la cual parece difícil poder encontrarse una solución. Y una solución ‘al goteo’ -con unos sí y con otros no- solo enervaría y motiva más a los que quedan pendientes.

El elemento de cohesión solo lo reciben desde afuera, siendo el manejo del gobierno el principal motivador para mantener y continuar las protestas. Desde el lanzamiento de una Reforma Tributaria que había sido ya más que rechazada; pasando por un tratamiento más que displicente, ofensivo, presentando unos funcionarios faltos de poder para resolver situaciones; pasando por figuras como llamar a negociaciones en base a una orden de la Corte Constitucional de meses atrás en vez de reconocer como contraparte en el diálogo a quien lo había forzado; y por supuesto ante la solución represiva, violenta y atentatoria a los Derechos Humamos y la estigmatización de la protesta; cada paso del Gobierno o del Presidente enmarca más al conjunto de la protesta pero no para una solución sino para seguirla.

De todas maneras no es el gobierno quien tiene posibilidad de ofrecer soluciones: es evidente la falta de voluntad con la visión de que simplemente la ‘defensa del orden’ debe prevalecer. Pero tampoco habría la capacidad económica para atender unas aspiraciones de dimensiones ya exorbitantes y menos después de que el paro duplicó los faltantes fiscales; ni la capacidad política para lograr un consenso que respalde ningún tipo de propuesta; ni la capacidad jurídica para plasmar en reformas acuerdos que tiene que formalizarse en leyes y reformas constitucionales.

Ya llegamos al punto de no retorno para salir del momento caótico en que hemos caído y para detener la inercia de las marchas, manifestaciones y enfrentamientos

Ya llegamos al punto de no retorno para salir del momento caótico en que hemos caído y para detener la inercia de las marchas, manifestaciones y enfrentamientos. Se ve inevitable la continuidad de lo que está sucediendo: se militarizó primero Cali, después 7 departamentos, después se ordenó el desbloqueo en todo el país usando las fuerzas armadas.

Pero la ‘asistencia militar’ es otro engaño en el sentido de disimular como ‘una medida suave de militarización’  lo que es un abuso de autoridad. El propósito del artículo 170 del Código Nacional de Policía lo que permite es intervenir en casos puntuales y sobrevinientes tipo catástrofes inesperadas donde se pudieran producir por ejemplo saqueos. No es para un Estado en desorden y crisis como el actual.

Lo probable es que siga la declaratoria de ‘conmoción interior’ (artículo 213 de la Constitución), la cual, aunque es la medida que legaliza atribuciones de régimen autoritario, está al menos regulada y asignada constitucionalmente para situaciones como las que vivimos.

Lo irónico o paradójico es que esto es un paso que parece cumplir los propósitos de todos los involucrados sin que por eso se vuelva predecible lo que pasaría con una mayor intervención militar. ¿Cuánto duraría o como terminaría? ¿Estaría controlada por un gobierno que no ha logrado controlar nada? Si no: ¿Sería de orientación de izquierda o de derecha?

Pasamos el punto de no retorno pero no sabemos para dónde vamos.

https://www.las2orillas.co/pasamos-el-punto-de-no-retorno/

  • 21.19.-Ni Colombia es Venezuela, ni Petro es Chávez JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Buitres AURELIO SUÁREZ
  • Una tercera ola muy difícil de explicar DIEGO OTERO

Síntesis

¿Estamos ante una tercera ola con dos picos, o entramos a una cuarta ola? Todo parecía indicar que la tercera ola había llegado a su pico el 28 de abril en cuanto a casos diarios nacionales, después de 49 días de aumento, pero la etapa de reducción de los infectados diarios duró solamente hasta el 22 de mayo, es decir, 24 días, y volvió una etapa de aumento de los infectados que hasta el 2 de junio continúa. En total se tendría una tercera ola de 72 días, muy corta con respecto a las dos primeras olas.

31 may 2021.- Igualmente, sucedió algo parecido con los muertos diarios, que llegaron a un primer máximo 485 el 4 de mayo, y desde el 11 de mayo volvieron a aumentar hasta llegar a 519 el 1 de junio.

La otra alternativa es la de que la tercera ola no ha terminado y tendrá dos picos, un segundo que todavía no ha llegado a su máximo, que lleva nueve días en desarrollo.

A nivel mundial se está en la etapa descendente

En el mundo, se han dado dos olas solamente, a diferencia de Colombia en que ya vamos para la cuarta, y el pico de la segunda ola se dio el 28 de abril con 892 472 infectados diarios y 15 355 muertos. Todos los países europeos han mostrado caídas aceleradas, específicamente Reino Unido, Italia, Francia, España, Italia, Alemania, Holanda y Polonia. La recuperación de los Estados Unidos es asombrosa, para el 1 de junio los casos diarios habían caído a 11 959 y los muertos a 266, menos que Colombia.

Los lunares de la dinámica mundial se concentran en India, Brasil, Argentina, Colombia e Irán

Rebrote de casos a nivel nacional concentrado

Cuando todo parecía indicar que habíamos llegado al pico de la tercera ola el 28 de abril, ya que la disminución iba hasta el 22 de mayo, a partir del 23 de mayo cambió la tendencia y volvieron a aumentar los casos para llegar a un nuevo pico. La situación de la pandemia en Colombia se puede resumir así (gráfico 1):

  1. Primera ola del 6 de marzo al 4 de octubre de 2020, con un pico de 11 549 casos diarios el 16 de agosto, para un total de 208 días;
  2. Segunda ola del 5 de octubre de 2020 al 9 de marzo de 2021 con un pico de 17 857 infectados diarios el 20 de enero, para un total de 154 días;
  3. Tercera ola comenzó el 10 de marzo de 2021 con un pico de 17 616 infectados el 28 de abril y un mínimo el 22 de mayo de 15 350 infectados, para total de 72 días; y
  4. Pareciera que entramos a una cuarta ola cuya etapa ascendente lleva  11 días, o seguimos en la tercera ola con pico intermedio el 28 de abril, para un total de 83 días hasta el 1 de junio con una cifra móvil diaria de 23 115 casos.

Gráfico 1 Evolución del Covid-19 en Colombia del 1 de marzo al 1 de junio

Hay que anotar que todos los pronósticos han fallado.  Los expertos del gobierno nacional y de la alcaldía de Bogotá modifican continuamente sus proyecciones. Primero decían que al final de marzo, por la Semana Santa, vendrían días muy duros, luego, que, a finales de abril, posteriormente que, en las dos primeras semanas de mayo, después que en las dos últimas, pero solamente del 23 mayo al 1 de junio se ha dado un cambio acelerado. Últimamente se dice que todo junio va a ser muy difícil. Como siempre, predecir es imposible. Solo podemos decir que estamos en una etapa difícil, con casos diarios entre 20 000 y 25 000, que son altos, pero esperamos que pronto se pare este nuevo ciclo y se llegue a un punto máximo.

 

Siguen las diferencias regionales

El 74,4 por ciento de los casos diarios del día 1 de junio estaban concentrados en siete regiones: Bogotá con 34,5 por ciento, Antioquia 12,8 por ciento, Cundinamarca con 7,8 por ciento, Valle del Cauca con 6,2 por ciento, Santander con 5,5 por ciento, Bolívar con 4,3 por ciento y Atlántico con 3,3 por ciento. En esta oportunidad aparece Santander y Atlántico presenta un porcentaje menor que lo usual para este departamento.

De 33 territorios, 13 están en la etapa descendente y 20 volvieron a subir, entre los cuales se encuentran los siete mencionados.

La gráfica23 ilustra muy bien la situación del Covid-19 en Bogotá. Los infectados diarios aumentaron lentamente del 1 de abril hasta el 13 de mayo a un punto máximo de 5482, cayendo después a 4910 casos el 20 de mayo. Sin embargo, desde el 21 de mayo se inició un incremento acelerado, ubicándose los infectados diarios por encima de 7000 después del 27 de mayo, acercándose a 8000 el 1 de junio.  Este incremento que se ha visto en este período explica en buena parte el aumento nacional en los casos diarios, ya que Bogotá explica cerca del 34 por ciento de los casos nacionales, lo que no ocurrió en estas magnitudes en las dos primeras olas.

Gráfico 2 Evolución del Covid-19 en Bogotá del 1 de abril al 1 de junio

Antioquia es sorprendente. Ya se ven cinco olas desde marzo de 2020. La última se inició el 12 de mayo con 2235 infectados diarios y va en 2962 el 1 de junio. Fue otro cambio regional que ha influido en el incremento nacional de la pandemia (gráfico 3).

 

Gráfico 3 Evolución del Covid-19 en Antioquia

 En el Valle del Cauca, el tercer departamento en importancia sobre el Covid-19, la evolución del mismo en la última semana presenta un incremento en los casos diarios como se ve en el gráfico 4.

 

Gráfico 4 evolución del Covid-19 en el Valle del Cauca

Santander es la sorpresa en esta tercera ola. Hasta el 29 de marzo presentaba una evolución muy favorable con solamente 85 infectados diarios, pero desde el 30 de marzo comenzó una etapa creciente de casos acelerada que llegó a 1373 infectados el 1 de junio muy por encima del pico de la primera y segunda olas. Es otro departamento que ha contribuido al aumento de los infectados nacionales a finales de mayo (gráfico 5).

 

Gráfico 5 El Covid-19 en Santander

Las muertes siguieron en aumento, pero la tasa de mortalidad bajó

 

Como en los casos diarios, parecía que se había llegado a un pico de 485 muertes el 4 de mayo, con reducciones a 449 el 11 de mayo. Pero, a partir del 12 de mayo, salvo algunos días de disminuciones por debajo del pico, las muertes aumentaron a 519 el 1 de junio (gráfico 6).

En cuanto a la tasa de mortalidad se había logrado que bajara 2,57 por ciento entre el 17 de abril y le 1 de marzo, pero a partir de esta fecha aumentó hasta 2,62 por ciento el 24 de mayo, peor del 25 de mayo al 1 de junio bajó a 2,60 por ciento.

El efecto de la vacunación ha comenzado a sentirse desde el 12 de abril para los grupos mayores a 70 años, con reducciones en la participación de los infectados y muertes de forma progresiva. Correlativamente, otros grupos de edad menores a 70 años muestran mayor participación, pero el efecto es todavía pequeño, que solamente tendrá impacto a medida que pase el tiempo y la vacunación.

Gráfico 6 Evolución de los muertos diarios del 1 de abril al 1 de junio

Mejoró el plan de vacunación

La vacunación mejoró ostensiblemente desde el 25 de mayo, con un promedio diario de 238 000 hasta el 31 de mayo. Igualmente, las pruebas aumentaron a   un promedio diario de 86 157 durante el mismo período, superando el promedio que se traía alrededor de 60 000.

No es fácil explicar lo que ha venido ocurriendo desde el 23 de mayo

Ahora la discusión se centra en el fuerte aceleramiento en los infectados y muertos diarios en el período del 23 de mayo a 1 de junio. La respuesta fácil es decir que se debe a las protestas porque, supuestamente han aumentado la movilidad. Las curvas de Google Mobility no muestran hasta el 29 de mayo cambios sensibles que nos permitan decir que aumentó la movilidad en forma sensible. Por otra parte, no en todos los departamentos se han dado aumentos en los infectados diarios.  No es cierto como afirman médicos y epidemiólogos que las protestas de septiembre de 2019 y las fiestas de Semana Santa impactaron en un aumento de los contagios. No hay ninguna evidencia empírica con los datos que publica el Ministerio de Salud de alguna correlación. En cuanto a las protestas que comenzaron el 28 de abril, hasta el 22 de mayo los infectados disminuyeron. Si se parte de un rezago de diez días desde que alguien se infecta y se registra su contagio, esto quiere decir que desde el 8 de mayo los infectados diarios deberían haber aumentado, esto no ocurrió. Ni con la fiesta del primero de mayo ni con las manifestaciones del 10 de mayo.

Otra alternativa es que hay más gente en tiendas, almacenes, supermercados, restaurantes y parques, y que esto puede ser una fuente de aflojamiento del cuidado de los ciudadanos. También algunos afirman que se trata de una nueva cepa del virus que ha entrado en Colombia es más contagiosa. La verdad es que todos son supuestos sin ninguna verificación empírica que no permiten efectuar un juicio serio.

Conclusiones

El tercer pico al que parecía se había llegado el 28 de abril sufrió un cambio desde el 23 de mayo, sobrepasándose la cifra de 18 000 casos diarios hasta llegar el 1 de junio a 23 115,4.

Indudablemente se produjo un cambio muy brusco, de una dinámica que se venía dando en forma lenta, centrada en unas pocas regiones que influyen en más del 74,4 por ciento de los infectados diarios, como son Bogotá, Antioquia, Cundinamarca, Valle del Cauca, Santander, Bolívar y Atlántico.

Paralelamente a los infectados evolucionan los muertos diarios, con un cierto rezago, que también han aumentado, pero la tasa de mortalidad en la última semana bajó a 2,6 por ciento, que se compara muy mal con el promedio mundial que es de 2,0 por ciento.

Es muy difícil prever que ocurrirá en los próximos días, si los casos aumentarán o disminuirán porque, como se ha mostrado, es muy difícil predecir a este virus.

https://www.sur.org.co/una-tercera-ola-muy-dificil-de-explicar/

21.19.-Ni Colombia es Venezuela, ni Petro es Chávez JUAN MANUEL LÓPEZ

La polarización es ahora en contra o a favor de Petro, con el argumento de que Colombia termine como Venezuela. Pero hay enormes diferencias entre unos y otros

Claro que Petro es populista, porque hoy el populismo ha remplazado a la ‘democracia’

 Pareciera que la polarización ya no tiene tanto los dos polos de Uribe y de Petro, sino cada vez más uno solo: Petro (a favor de él, o, más, contra él).

2 jun 2021.- El argumento central siendo el de que él representa la posibilidad de que Colombia termine como Venezuela.

Toca entonces entender cómo llegó Venezuela a lo que es hoy. Tres factores se conjugaron:

Uno: Maduro; quien no es Chávez ni es quien montó la Revolución Bolivariana o el Socialismo del Siglo XXI, sino quien agravó una situación preexistente.

Chávez hizo una revolución como la pidió y la mandó su ciudadanía; era el país más rico del continente y el más desigual, con una élite agresivamente ostentosa y un pueblo marginado y abandonado del poder. Durante 16 años fue respaldado por grandes mayorías y cumplió sus promesas de cambio. Lejos de tener en contra a la población, fue una esperanza. Al punto que durante su gobierno la migración colombiana hacia allá fue de 5 millones (el doble de la de hoy hacia acá).

Pero sí fue causante del segundo factor que produjo la tragedia que hoy vive Venezuela, en la medida que la simple instalación de un gobierno no alineado con los Estados Unidos era para ellos un desafío; que expropiara la riqueza de las compañías petroleras americanas era ya intolerable; pero que con esa riqueza se dedicara a promover propuestas de gobiernos de izquierda -con interés alternos a los americanos- colmó la copa. Por eso y no por defender a la ‘democracia’, los ‘Derechos Humanos’ o los intereses del pueblo venezolano fue que el país más rico y poderoso del mundo resolvió que tenía que acabar con ese gobierno ahorcando la economía del país, para que el pueblo se subleve.

El tercer elemento causante de la decadencia y crisis fue la caída del precio del petróleo. Un país que dependía exclusivamente de ese hidrocarburo se encontró de un día para otro con una disminución de la mitad de sus ingresos.

 Para caer en el abismo en que está Venezuela no bastaría un triunfo de Petro

Para caer en el abismo en que está Venezuela no bastaría un triunfo de Petro. Colombia no tiene ni lejanamente un equivalente a la riqueza petrolera para promover y financiar gobiernos antiamericanos; ni ningún fenómeno económico que pudiera reducir a la mitad los ingresos nacionales. No alcanzaría ni siquiera a ser el mosquito para los Estados Unidos.

Pero, además, Petro claro que es populista, porque hoy el populismo ha remplazado a la ‘democracia’. No solo aquí sino en todo el mundo, las campañas en búsqueda del poder político se desarrollan alrededor de promesas que se sabe que no se cumplirán. Por eso toma importancia la variante del candidato antipolítico y de los ataques y las descalificaciones a los rivales en vez de las propuestas y los programas.

Chávez era de la entraña del ejército, lo conocía y tenía entronques que le permitieron volverlo la columna vertebral de su régimen. Las fuerzas armadas colombianas han sido formadas y endoctrinadas como antizquierda y anti-Petro.

En su momento la opción -o peligro según se vea- era una revolución de izquierda y eso fue lo que Chávez catalizó. Aquí hoy lo que existe es ‘la revuelta de las calles’ sin orientación ni propuesta ideológica, política o económica.

Ninguna posibilidad existe que Colombia acabe como Venezuela. En cambio el tratamiento del gobierno al paro y a las manifestaciones sí parece llevar, deliberadamente o no, a una solución y un modelo fascista de manejo del Estado.

https://www.las2orillas.co/ni-colombia-es-venezuela-ni-petro-es-chavez/

21.19.-Buitres AURELIO SUÁREZ

Los buitres del capital financiero metieron su Esmad para notificarnos, antes de tomar otro curso, que su filón estará a salvo, como humillaron a Grecia, a la que desvalijaron del bienestar social, o con Argentina.

En mayo de 2021, la deuda global, de los hogares, las corporaciones no financieras y los gobiernos, sumaba 221 billones de dólares (IIF), mientras que en 2000 era de 63,7 billones, tres y media veces menos. Si a la actual se añadiera la del sector financiero, alcanzaría la cifra descomunal de 289 billones (IIF).

 

29 may 2021.- Triplica la producción mundial de bienes y servicios y cubre uno de cada cuatro de los dólares que hay en dinero. Es la mayor de las modalidades especulativas y arrastra otras colaterales. La organización económica ha montado un casino de préstamos a futuro esencial en la financiarización de la economía.

El creciente endeudamiento de las economías se remonta a la última década del siglo pasado (Oxford). En la globalización entró a una nueva fase, pues las que van acumulando déficits en sus cuentas externas acuden a créditos y a capitales financieros prestamistas, un mercado tan jugoso que en los TLC se considera como inversión con garantías plenas.

Dicho mercado abarca los gobiernos y empresas emisoras de bonos y otros agentes y requirió de entes que avalen confianza a los especuladores en sus operaciones. Cumplen la función tres firmas privadas de Estados Unidos, Moody’s, Fitch Ratings y Standard & Poor’s (S&P), un oligopolio de calificadoras de riesgo.

Esa trilogía ha sido criticada por distintos economistas. Dani Rodrik descree del poder regulatorio confiado a un número limitado de agencias “humanas y muy falibles” (2007). Joseph Stiglitz acusa que en 2008 “las agencias de calificación, así como la gran mayoría de los bancos inversores, cometieron fraudes masivos” (2020). Adam Tooze alude al ridículo de S&P cuando en agosto de 2011 rebajó la calificación a Estados Unidos por causa de un mal cálculo sobre un escenario equivocado de referencia (Crash, 2018) y Tepper y Hearn revelan que las certificaciones, por las cuales cobran, les reportan retorno sobre sus patrimonios hasta del 84 por ciento, ya que han hecho de ellas un gran lucro (2019).

Pues bien, con S&P a la cabeza, se lanzaron a desacreditar a Colombia a raíz del hundimiento de la reforma tributaria de Duque y Carrasquilla. El castigo es calificar los bonos de deuda del país como “bonos basura”, con lo cual los prestamistas cobrarían mayores tasas por sus créditos, algo extensivo a firmas como Ecopetrol o Banco Davivienda, que ya vieron la degradación. “Perdimos el grado de inversión”, gimen los idólatras de los mercados financieros.

La decisión resulta inexplicable en la lógica de los fundamentales de la economía nacional: no hay ni explosión inflacionaria, ni crisis cambiaria, ni resquebrajamiento patrimonial o de solvencia del sistema financiero. Ocurre luego de un préstamo de 750 millones de dólares del Banco Mundial y cuando se pronostica para 2021 un crecimiento del PIB entre 4 y 5 por ciento y más importante: los compromisos de pago de deuda a 2030 tienen un programa financiable y una tasa fija convenida (BanRep).

Al inferir que se trataría de una cuenta de cobro por los estragos de la pandemia, dos exministros de Hacienda, Ocampo y Hommes, se pronunciaron: las calificaciones crediticias “no pueden basarse en criterios de corto plazo”, dijo el primero, y “abusan de sus atribuciones”, manifestó el segundo.

¿Qué explica el atropello? El faltante en las cuentas externas, causado por la estrategia de libre comercio y capital extranjero, ha creado en las finanzas públicas un viacrucis de endeudamiento público. Colombia paga para que le presten y le prestan para que pague, un circuito dentro del Presupuesto que condujo a que en 2000 la deuda del Gobierno central por habitante, 1,8 millones de pesos, pasara en 2020 a 12 millones, 6,5 veces más, mientras el ingreso por persona solo se multiplicó por cuatro. El país, estatal y privado, vive del crédito provisto por agentes financieros globales, más que de petróleo o carbón como aducen quienes leen el desempeño económico con ligereza y lo acomodan a su retórica.

Con menor gasto y más recaudo impositivo, la fallida reforma tributaria creaba nuevos espacios fiscales que reforzaran tal círculo vicioso, para que a futuro los fondos de capital tuvieran negocio seguro en ese desequilibrio de 25 billones de pesos que se montaba a favor de la Hacienda. Pero la sociedad dijo ¡NO!

Los buitres del capital financiero metieron su Esmad para notificarnos, antes de tomar otro curso, que su filón estará a salvo, como humillaron a Grecia, a la que desvalijaron del bienestar social, o con Argentina, a la que le convirtieron bonos adquiridos por 48 millones de dólares en pagos por 1.330 (NYT). Cuando las colonias se resisten, ahora los poderes mundiales amplían el menú: de golpes de Estado, invasión o atentados a presidentes a reducir económicamente a las sociedades, elevar el agio y caer sobre la carroña.

https://www.aureliosuarezm.co/category/aurelio-opina/ 

  • 21.18.-Podemos acabar con la pandemia de Covid el próximo año MARTIN WOLF
  • Torpe y terco… ¿qué hacer?JUAN MANUEL LÓPEZ

Si no se presenta la renuncia del presidente, una salida sería que él forme unos equipos que lo ayuden a no hundirse más y no hundir más el país en el caos actual

La dimensión que ha tomado la crisis (o el gobierno le ha dado) se ha concentrado alrededor del ‘vandalismo’. Foto: Twitter/Iván Duque 

El problema más apremiante del momento es el cómo salir del impasse alrededor del paro y los bloqueos. Pero la dimensión que este ha tomado (o el gobierno le ha dado) se ha concentrado alrededor del ‘vandalismo’.

26 may 2021.-  El primer paso para enfrentar el tema es entender y coincidir en un diagnóstico, y en que este sea acertado. Y no tiene sentido discutir sobre soluciones sin un consenso sobre lo que caracteriza el problema.

Varios elementos son claros, no sujetos a debate:

La suspensión de las manifestaciones (levantamiento del paro) es una solución, aunque seguramente transitoria.

Sí existen uno promotores de ese vandalismo. Exista o no una ‘revolución molecular’ y sea de derecha o de izquierda, hay una intención y algo de organización detrás.

Esa organización y esos promotores no son los organizadores de las manifestaciones.

Esos promotores no tienen control sobre esos ‘vándalos’.

Una gran mayoría de quienes en eso se convierten responden a diferentes razones, principalmente desesperación, rabia, necesidad, oportunismo u otras que no implican que sea su naturaleza ser delincuentes.

Esas causas son reales y no se han reconocido o no se ha mostrado debidamente la intención de darles solución.

La posición de Duque ha sido la de ‘yo solo cumplo el mandato bajo el cual fui elegido’; es decir ha asumido que es el mandatario de quienes lo eligieron y no el presidente de todos los colombianos.

En ese sentido inicialmente se vio como si ‘el que diga Uribe’ pareciera significar ‘para lo que diga Uribe’. Así pensaron muchas personas, entre ellas el Centro Democrático, la oposición, y tal vez el mismo Duque.

El error de oponerse al proceso de paz con la presentación de las objeciones ante el Congreso parece haberle permitido entender que como presidente tenía poder y autonomía -además del deber- de ejercer él mismo el cargo para el cual fue elegido.

Se rodeó desde entonces de personas caracterizadas por su cercanía con él o por la valoración que él hacía personalmente de ellos, más que por su trayectoria, representatividad o capacidad de colaborar y formar parte de un equipo donde participarán diversas formas de pensar.

Es decir, reprodujo la respuesta simple de ‘uno nombra es a sus amigos no a sus enemigos’, como si quienes piensan diferente entrarán en una categoría de ‘quien no está conmigo, está contra mí’.

Ha sido característica el ‘demasiado tarde y demasiado poco’ en la toma de decisiones para corregir situaciones.

Sucedió con el manejo de la pandemia, tarde en la compra de las vacunas y poco en la asignación de recursos; el retiro de la reforma tributaria y la salida de Carrasquilla; él gota a gota de los relevos ministeriales; el hacerlo solo con enroques entre funcionarios del gobierno; la demora en invitar a una mesa de diálogo y el presentarlo como respuesta a una orden de la Corte y no a las exigencias de los manifestantes.

En general no entendió la lógica de evitar la oposición a las medidas tomándolas de acuerdo con quienes las pedían y serían sus beneficiarios. Por el contrario, el aislamiento, tal vez la soberbia o si no la torpeza de mantener la posición del soberano que está al mando del país, tomando las medidas de 0 matrícula, o el nuevo plan de empleo para jóvenes como concesiones graciosas de iniciativa del Gobierno en vez de conciliaciones con las pretensiones de los protestarlos, generaron más molestia.

En fin, el presidente ha sido torpe, terco y en alguna forma mañoso con manejos que han sido combustible para la situación que vivimos.

Si no se presenta la renuncia del presidente (lo que no se excluye, pero que no necesariamente sería la mejor solución), la condición que podría posiblemente ofrecer una salida sería que el presidente forme unos equipos que lo ayuden a no hundirse más y no hundir más el país en el caos actual:

Un gabinete ministerial de confluencia entre quienes tiene la capacidad de movilizar fuerzas y corrientes que busquen concertar con otras una salida consensual al agotamiento del modelo

Un gabinete ministerial de confluencia entre quienes tiene la capacidad de movilizar fuerzas y corrientes que busquen concertar con otras una salida consensual al agotamiento del modelo o sistema que ha generado los problemas detectados y manifestados con los movimientos populares, gabinete que parezca tener suficiente credibilidad para dar esperanzas de solución  y motivos para una tregua de las manifestaciones.

 Y un ampliado y ‘empoderado’ Gran Consejo de Seguridad para estudiar cómo responder al ‘vandalismo’, no con los que ven como enemigos a los vándalos y solo conciben la posibilidad de más represión, sino con quienes pueden tener alguna comprensión, empatía, ascendencia o influencia sobre esas masas necesitadas, rabiosas y en búsqueda de oportunidades y de cambios.

https://www.las2orillas.co/torpe-y-terco-que-hacer/

21.18.-Podemos acabar con la pandemia de Covid el próximo año MARTIN WOLF

Esta es una guerra global, pero una acción audaz sobre las vacunas brinda a nuestros gobiernos la oportunidad de ganarla.

© James Ferguson

Somos una especie extraña. Somos capaces de producir maravillas, pero luego no nos aseguramos de que lleguen a todos los que se beneficiarían, aunque los costos serían triviales frente a las ganancias para todos. La maravilla ahora es la rápida llegada de vacunas eficaces contra Covid-19. El fracaso es asegurar la producción y distribución a una escala suficiente. En nuestra locura, estamos desperdiciando una gloriosa oportunidad.

25 may 2021.- En “Una propuesta para poner fin a la pandemia de Covid-19”, Ruchir Agarwal y Gita Gopinath del FMI han iluminado tanto la oportunidad como los beneficios de aprovecharla. Su plan sugerido es vacunar al menos al 40 por ciento de la población de todos los países para fines de 2021 y al menos al 60 por ciento para julio de 2022, además de permitir pruebas y rastreo generalizados. El estudio estima los beneficios económicos acumulados en $ 9 billones ($ 1,150 por persona) frente a un costo de $ 50 billones, una proporción de 180 a uno. Esta debe estar entre las inversiones de mayor rendimiento de la historia.

Esta pandemia es, ante todo, una crisis sanitaria. Pero también es un desastre económico. El informe tiene razón al insistir en que «la política contra la pandemia es también política económica, ya que no hay un final duradero para la crisis económica sin un final para la crisis sanitaria». Una comparación de los pronósticos del FMI de octubre de 2019 con los de abril de 2021 sugiere que Covid-19 redujo la producción real mundial en $ 16 billones (a precios de 2019) solo en 2020 y 2021. Si la pandemia continúa, esas pérdidas se acumularán en el futuro.

El informe también estima que el 40% de los beneficios del plan se destinaría a los países de ingresos altos, ya que la recuperación mundial también fortalece a los de ellos. Esto también agregaría al menos $ 1 billón a sus ingresos fiscales. Además, acelerar la vacunación no solo aceleraría la reapertura económica. También reduciría la probabilidad de que una variante futura derrote a las vacunas disponibles, lo que podría hacer que todo el mundo vuelva a cerrar.

El plan es gastar 50.000 millones de dólares, de los cuales al menos 35.000 millones se financiarían mediante subvenciones y el resto mediante préstamos en condiciones favorables. Dados los compromisos, solo se necesitan otros 13.000 millones de dólares en subvenciones. Pero lo más importante es que estas no deben ser solo promesas, sino financiación inicial, inversiones en riesgo y donaciones de vacunas ahora.

Según lo que el informe llama “negocios como siempre”, estima un suministro global de 6 mil millones de dosis para fines de 2021, lo que sería suficiente para vacunar a 3.5 mil millones de personas (el 45 por ciento de la población mundial). Eso permitiría cubrir a la población mundial de alta prioridad. En la práctica, sin embargo, algunos países están vacunando a los niños, mientras que otros están vacunando a casi nadie. Por tanto, la cobertura real en los países de ingresos bajos y medianos estará muy por debajo del 45%.

Peor aún, existen riesgos plausibles a la baja en este escenario. Estos incluyen escasez de materias primas, restricciones a la exportación, preocupaciones de seguridad sobre las vacunas particularmente adecuadas para los países en desarrollo y el probable uso de dosis para vacunar a los niños o proporcionar refuerzos para compensar la reducción de la eficacia de la vacuna. Cualquiera o todos estos desarrollos reducirían aún más la disponibilidad de vacunas para los países en desarrollo, retrasando el fin de la pandemia mundial.

Entonces, ¿qué se propone sobre la vacunación?

Primero, lograr los objetivos de vacunación más ambiciosos. Esto requerirá contribuciones en efectivo adicionales por adelantado de $ 4 mil millones a Covax, la entidad destinada a garantizar el acceso global a las vacunas. Eso permitiría a Covax finalizar los pedidos, activar la capacidad global no utilizada y entregar vacunas. Además, también se debería ayudar a los países individuales a hacer más pedidos. Además, deben levantarse las restricciones sobre las materias primas y las vacunas terminadas. Por último, los excedentes de vacunas deben donarse allí donde las necesidades sean mayores.

En segundo lugar, asegúrate contra los riesgos a la baja, mediante la celebración de contratos finales por mil millones de dosis adicionales en la primera mitad de 2022. Esto requeriría una financiación adicional de $ 8 mil millones. Además, realice esfuerzos adicionales para fomentar la concesión de licencias voluntarias y la transferencia transfronteriza de tecnología. Además, es esencial crear un sistema global de vigilancia genómica y modificación de vacunas, si es necesario. Otro componente esencial es la transparencia sobre todos los pedidos y las cadenas de suministro que se espera que los entreguen.

En tercer lugar, gestione sabiamente el período de escasez de vacunas. Por lo tanto, invierta hoy en capacidad de entrega y en contrarrestar la “vacilación de vacunas”. Además, evalúe todas las posibles vacunas, incluidas las de China o Rusia. También es vital garantizar que las vacunas, al menos, sean gratuitas para los pobres. Además, mientras las vacunas sigan siendo escasas, las dosis deben aumentarse, como lo ha hecho el Reino Unido, administrando las primeras dosis a más personas, mediante dosis fraccionadas o administrando dosis únicas a las personas que ya han padecido la enfermedad.

Es posible que sea necesario ajustar los detalles técnicos del programa propuesto. Lo mismo puede ocurrir con la financiación precisa. Pero no se puede cuestionar la lógica general. Estamos todos juntos en esto. Es una locura imaginar que el enfoque nacional de los programas de vacunación actuales será eficaz para hacer frente a una pandemia mundial. Es una locura no ampliar el suministro y la entrega de vacunas a nivel mundial con la mayor urgencia posible. También es una locura gastar literalmente billones de dólares en apoyo a la pandemia en casa, mientras no se gastan algunas decenas de miles de millones para poner fin a la pandemia en todo el mundo lo más rápido posible.

Si estas verdades evidentes no influyen en los gobiernos de las democracias de altos ingresos, que consideren la geopolítica. Por sumas modestas, pueden transformar la difícil situación de miles de millones de personas que viven en países vulnerables y así demostrar que son solidarios y competentes. Pueden verse bien haciéndolo bien. Si no muestran la urgencia necesaria para gastar estas sumas triviales, la posteridad querrá saber qué diablos estaban pensando. Esta es una guerra global. Los gobiernos de los países ricos deberían salir adelante y ganarlo ahora.

https://www.ft.com/content/12fc9f47-7fd3-4690-93c5-f641688fca36

 

  • 21.17.-¿Estás pescando? —No, estoy pescando… —¡Ah! Pensé que estabas pescando… JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Ni gobierno, ni sindicatos ven la causa del endémico estancamiento del país.
  • Heterodoxia verdeJORGE IVÁN GONZÁLEZ

Es oscuro el panorama de una nueva reforma tributaria. No hay ninguna certeza de que durante este gobierno se vaya a aprobar otra versión de la reforma. Aunque los movimientos sociales han puesto en evidencia la necesidad de buscar alternativas de financiación que sean progresivas, el debate sobre los instrumentos fiscales que garanticen la equidad tomará tiempo, y el acuerdo no será sencillo.

21 may 2021.- Mientras tanto es indispensable reactivar la producción y el empleo. Y para lograrlo se necesitan recursos. Es el momento de que la política monetaria abra espacios para que se discutan caminos de financiación heterodoxos.

El primer elemento del nuevo enfoque es reconocer la estrecha articulación que existe entre las políticas monetaria y fiscal. Los vínculos entre ambas son evidentes, y la autonomía del Banco de la República no es un buen argumento para negar la “tasa de sacrificio” que conllevan las decisiones de la autoridad monetaria. El sacrificio de las medidas monetarias se manifiesta en el empleo, y en las angustias fiscales. Actualmente, el manejo de la deuda pública se decide sin la participación de la ciudadanía y del Congreso. De acuerdo con las estimaciones del Ministerio de Hacienda, en 2021 el costo del servicio de la deuda será de 70 billones de pesos. Esta cifra es altísima, y su financiación tiene impactos fiscales evidentes. Los compromisos de la deuda reducen la disponibilidad de recursos para otros propósitos, relacionados con la inversión pública y el fortalecimiento de los mecanismos de protección y seguridad social. El reconocimiento de la articulación entre las política monetaria y fiscal obligaría al Banco de la República a colocar la lucha contra la inflación en un contexto amplio, en el que tengan cabida el crecimiento, el empleo, la productividad y el salario.

El segundo aspecto constitutivo de la heterodoxia es el examen de la conveniencia de que en la presente coyuntura el Banco de la República le otorgue créditos directos al gobierno. La reactivación no da espera. Los nuevos recursos tendrían que destinarse, fundamentalmente, al impulso de obras públicas, que estimulen el conjunto de la actividad económica.

En tercer lugar, se deben iniciar procesos de renegociación de la deuda pública, comenzando por la interna. Hasta ahora no se han buscado acuerdos con los tenedores institucionales de los TES. Aquí habría un margen de maniobra importante.

El cuarto camino tiene que ver con créditos de fomento. Es la perspectiva que ha propuesto el Banco de Pagos Internacionales. En su informe, El Cisne Verde envía un mensaje claro: “Los bancos centrales tienen un papel adicional que es fundamental, y se trata de coordinar las medidas que permitan enfrentar el cambio climático”. Y la transformación de la matriz energética obliga a que haya políticas de financiación que estimulen el camino hacia una producción limpia.

Y un quinto elemento es la posibilidad de utilizar parte de las reservas internacionales. Como su nombre lo indica, las reservas son recursos para financiar situaciones excepcionales. Y ya se está viviendo el peor momento desde que tenemos estadísticas. En la mirada corta de la ortodoxia monetaria pareciera como si las condiciones extraordinarias únicamente se van a presentar el día en que caída un asteroide. Y mientras ello sucede, el Banco de la República continuará predicando la austeridad.

https://www.larepublica.co/analisis/jorge-ivan-gonzalez-506394/heterodoxia-verde-3173229

21.17.-¿Estás pescando? —No, estoy pescando… —¡Ah! Pensé que estabas pescando… JUAN MANUEL LÓPEZ

Con la represión, el gobierno ciego y sordo, a los ex clase media sumó a los que no creen que la ‘violencia legítima’ del Estado sustituya su obligación de dialogar. Esta especie de chiste que todos alguna vez oímos podría ilustrar lo que está pasando como ‘diálogo’entre nosotros.

Hoy a las reivindicaciones se adicionan la desesperación, la indignación y la rabia como combustible para las manifestaciones. 

19 may 2021.- En esa anécdota no es claro lo que está sucediendo: pareciera que el que pregunta es ciego; que el que responde no sabe qué le pregunta; y que por el comentario final del primero pareciera que además de ciego es sordo y por ningún lado sintoniza con el otro.

En Colombia parece que no pudiéramos ver u oír, o que no quisiéramos entender lo que está sucediendo en su forma más elemental: la gente cuyo ingreso depende del empleo solo tiene como opción alternativa para vivir (ni siquiera para sobrevivir) la caridad o la delincuencia.

Pero como si no pudiera ver, oír o entender esto, al gobierno no se le ocurre que el aumento del desempleo por causa de la pandemia es lo que la población esperaba que se atendiera. El pretender que las necesidades del Estado (como la certificación de las calificadoras de riesgo) tenían prelación sobre la de sus propias vidas hizo que saltaran todos los inconformismos represados alrededor de toda suerte de temas.

En Colombia no es verdad que la población desempleada sea 10 % o 12 % o 14 %. Lo que informan las cifras oficiales no es que sean mentiras sino que ocultan la realidad por la forma en que se presentan. Cuando se habla de 48 % del sector informal como si fueran ‘ocupados’ se refieren a quienes buscan o deben sobrevivir en el rebusque; cuando se incluye en la categoría de empleados a quienes laboran medio tiempo, se olvida que no lo hacen porque les sobraría el ingreso o lo que conseguirían en el otro medio tiempo de trabajo; si disminuye la ‘tasa de participación’ -la de quienes ya no buscan empleo- no es porque ya no lo necesitan sino porque al no encontrarlo renuncian a buscarlo y acuden algunos pocos a las limosnas o la mayoría al delito.

No es cualquier cosa que para el 74 % de los jóvenes el principal problema es el desempleo, ni que bajo la pandemia se hayan perdido 4,5 millones de empleos.

Porque si bien es cierto que toda la estructura social es deficiente y que todos los reclamos tienen razón de ser y tienen que ser afrontados, lo que realmente produjo la implosión que estamos viviendo, y que tuvo solo como pretexto la reforma tributaria, es la coyuntura en la que el límite de aguante de los colombianos sin ingreso -y eventualmente sin perspectivas de él- no dio más.

La implosión que estamos viviendo, que tuvo solo como pretexto la reforma tributaria, es la coyuntura en la que el límite de aguante de los colombianos sin ingreso no dio más

La pobreza consiste en que lo que se gana no da ni siquiera para subsistir: el incremento que reflejan los datos del Dane deberíamos verlo no como un índice de condición económica sino de desesperación. Lo que produce la desesperación es el cambio hacia unas condiciones disminuidas. La rebelión y la protesta no es solo de los pobres sino también de los exclase media.

Pero si así fue el alimento inicial, la ceguera y la sordera del gobierno con la respuesta represiva se aumentó con todos los que no creen que la ‘violencia legítima’ del Estado pueda sustituir la obligación de buscar en un diálogo de verdad la soluciones a esa situación.

Las fuerzas militares son formadas para condiciones de guerra. Sus reglas son las reglas de la guerra las cuales contemplan la muerte del enemigo, la captura y retención del enemigo sin requisitos judiciales, tiene como medio causar daño al enemigo y como objetivo derrotar al enemigo. Es más que un error el intentar controlar las manifestaciones con la militarización, cuando la ciudadanía no es un enemigo, pero así lo puede ver y tratar quien ha tenido esa formación, y quien ve como sus limitaciones las del Derecho Internacional Humanitario o Derecho de los Conflictos Armados más que las genéricas de los Derechos Humanos.

El vandalismo puede tener un componente de subversión pero se multiplica porque coincide con la ‘emberracada’ de la gente. Y tanto la izquierda como la derecha buscan alimentar esa emberracada para orientarla hacia sus respectivos propósitos. Hoy a las reivindicaciones se adicionan la desesperación, la indignación y la rabia como combustible para las manifestaciones.

https://www.las2orillas.co/estas-pescando-no-estoy-pescando-ah-pense-que-estabas-pescando/

21.17.-Ni gobierno, ni sindicatos ven la causa del endémico estancamiento del país.

Unos sólo ven impuestos, otros sólo ven salarios y los economistas sólo contemplan a la mano invisible que todo lo arregla; pero  que también puede matar por estrangulamiento. ALTERECO                      

MIRAN PERO NO VEN

La crisis colombiana proviene del sector externo y sus quince tratados de libre comercio AURELIO SUÁREZ

En el puerto de Cartagena, en Barranquila, en Santa Marta y Buenaventura llegan a Colombia miles de contenedores con toda clase e artículos. La mayoría de las mercancías sustituyen el trabajo nacional y de la Comunidad Andina. ERNESTO GUZMÁN JR / EFE

En el sector externo está la causa del desastre. De 2013 a 2020, c on la vigencia de quince Tratados de Libre Comercio, las importaciones de bienes han superado en 50.000 millones de dólares a las exportaciones, un desbalance insostenible. Un desastre que ni el presidente Iván Duque, ni el jefe del Centro Democrático quieren reconocer.

1 may 2021.- Que Colombia está en la peor crisis en décadas es verdad de a puño y no pueden encubrirse las causas de tal postración. La economía, como aspecto más relevante, develó en esta pandemia sus quebrantos estructurales. Quedaron al desnudo.

Es la más honda recesión en décadas. La de los años ochenta del siglo pasado tuvo crecimientos negativos consecutivos del PIB en promedio de -0,63 por ciento; la de finales del siglo XX, con seis trimestres en números rojos, tuvo -3,61 por ciento de media, y ahora, según asomos del Índice de Seguimiento a la Economía (ISE), vamos para el cuarto periodo por debajo de cero, con un ponderado en 12 meses menor al -7 por ciento.

Entre los 34 países de la Ocde, Colombia fue el que más vio crecer el desempleo en la pandemia, el 4 por ciento, al comparar la tasa de diciembre de 2019 con 2020, cuyo magro liderazgo lo ostentan con creces las mujeres, y casi igual cuando se habla de informalidad o de la fuerza de trabajo juvenil (Ocde, abril 2021). En cuanto a la desigualdad y a las secuelas sociales de la crisis, los datos son más dramáticos, como el ya conocido del aumento de hogares que solo consumen dos comidas, o el retroceso de millones a la pobreza y a la miseria.

Entre 1950 y 1975, la economía creció al 5 por ciento. De 1975 a 2000, cuando empezó a influir la adhesión al Consenso de Washington, al 4 por ciento (Urrutia). Entre 2001 y 2009 se mantuvo en el mismo nivel, y de 2010 a 2020 apenas 2,8 por ciento, y, si saca el nefasto resultado de 2020, queda en 3,7 por ciento (BanRep). Estas cifras en periodos largos evidencian la paulatina tendencia al declive.

La línea a la baja es fruto de las tesis imperantes del libre comercio y del capital extranjero tenidas como fuentes primeras de la economía. Han causado déficits constantes en las cuentas externas, financiados con deuda pública del Gobierno central, que entre 2000 y 2020 se multiplicó por más de ocho al pasar de 70 a 600 billones de pesos, tres y media veces, descontada la inflación. Es motivo clave de 19 reformas tributarias en 30 años.

Del monto adeudado, 200 billones están colocados en dólares en bonos en los mercados globales de deuda, en Wall Street y similares. Los fondos de capital extranjero que han venido a invertir en pesos participan en los casi 160 billones de los TES domésticos en manos de personas jurídicas, distintas a bancos comerciales y AFP, fondos a los que desde 2012 se les ha rebajado la tarifa de renta del 33 al 5 por ciento por los intereses que devengan. ¡Una insólita ganga!

Cifras contundentes refuerzan que en el sector externo está la causa del desastre. De 2013 a 2020, con la vigencia de 15 TLC, las importaciones de bienes han superado en 50.000 millones de dólares a las exportaciones, un desbalance insostenible. Como agravante, los giros al exterior por renta de la inversión extranjera directa, del 6 por ciento anual en dólares, son, según la Cepal, el mayor componente del déficit externo en América Latina. A estas alturas se entiende que la política económica del Banco Mundial y el FMI, ahora remozada por la Ocde, consiste en exprimir el ahorro nacional entrando a saco sobre una economía estancada y vulnerable, que estalló con la covid y no aguanta más.

El aumento de la deuda pública y de las reformas fiscales también acaeció cuando estaban en auge los precios del petróleo y el carbón. No se pasó de un filón a otro, como dicen ciertos análisis superficiales, no. Ni tampoco los ganadores de esta economía son exclusivamente conglomerados locales, también endeudados en dólares. Los primeros han sido los capitales financieros internacionales especulativos, un modo más preciso para caracterizar el orden actual, “el del capitalismo de la Ocde”, según lo define Wolfgang Streeck.

Las crisis tienen su explicación en las políticas rectoras, a la medida de dicho capitalismo especulativo internacional, y las recesiones seguirán sin solución de continuidad en tanto no se modifiquen. Si no se cambian, no nos salvarán ni las plegarias de Duque a la Virgen de Chiquinquirá, ni más reformas fiscales, ni ningún Mesías. Los males deberán corregirse donde se ocasionan.

Nota. La personería jurídica al partido Dignidad se dio en el marco de la ley, sin componendas. Lo preside el exsenador y expresidente de la SAC Juan Manuel Ospina, y en su primer congreso aclamó la candidatura presidencial de Jorge Enrique Robledo, con un programa nacional y democrático. No será fábrica de avales ni origen de lucro para nadie, y cuenta con miles de afiliados, lo cual no hace obviar la calificación que hiciera alguien de este requisito del aval como uno de los “impedimentos cicateros, oscuros”. Vea en semana.com gráfica del PIB de Colombia en los últimos 70 años.

Entre 1950 y 1975, la economía creció al 5 por ciento. De 1975 a 2000, cuando empezó a influir la adhesión al Consenso de Washington, al 4 por ciento (Urrutia).Entre 2001 y 2009 se mantuvo en el mismo nivel y de 2010 a 2020 apenas 2,8por ciento y, si saca el nefasto resultado de 2020, queda en 3,7 por ciento (BanRep). Estas cifras en periodos largos evidencian la paulatina tendencia aldeclive.

(Gráfica) PIB de Colombia en los últimos 70 años

La línea a la baja es fruto de las tesis imperantes del libre comercio y del capital extranjero tenidas como fuentes primeras de la economía. Han causado déficits constantes en las cuentas externas, financiados con deuda pública del Gobierno Central, que entre 2000 y 2020 se multiplicó por más de ocho al pasar de 70 a 600 billones de pesos, tres y media veces, descontada la inflación. Es motivo clave de 19 reformas tributarias en treinta años.

Gráfica Columna Aurelio Suárez by María Angélica Raigoso Rubio on Scribd
Anexo a Columna SEMANA de Aurelio Suárez
“El saqueo, peor que en tiempos de la Colonia”

https://www.semana.com/opinion/articulo/el-saqueo-peor-que-en-la-colonia/202100/

  • 21.16.-Thomas Piketty: «La solución más sencilla para difundir la riqueza es la herencia para todos»THOMAS PIKETTY
  • Dos soluciones frente a la crisis optimista y pesimista RODRIGO UPRIMNY
  • Diálogo: ¿Con quién?, o ¿Entre quiénes?  JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Ni gobierno, ni sindicatos ven la causa del endémico estancamiento del país.

Unos sólo ven impuestos, otros sólo ven salarios y los economistas sólo contemplan a la mano invisible… que también puede estrangular. ALTERECO      

La crisis colombiana proviene del sector externo y sus quince tratados de libre comercio AURELIO SUÁREZ

En el puerto de Cartagena, en Barranquila, en Santa Marta y Buenaventura llegan a Colombia miles de contenedores con toda clase e artículos. La mayoría de las mercancías sustituyen el trabajo nacional y de la Comunidad Andina. ERNESTO GUZMÁN JR / EFE

En el sector externo está la causa del desastre. De 2013 a 2020, c on la vigencia de quince Tratados de Libre Comercio, las importaciones de bienes han superado en 50.000 millones de dólares a las exportaciones, un desbalance insostenible. Un desastre que ni el presidente Iván Duque, ni el jefe del Centro Democrático quieren reconocer.

1 may 2021.- Que Colombia está en la peor crisis en décadas es verdad de a puño y no pueden encubrirse las causas de tal postración. La economía, como aspecto más relevante, develó en esta pandemia sus quebrantos estructurales. Quedaron al desnudo.

Es la más honda recesión en décadas. La de los años ochenta del siglo pasado tuvo crecimientos negativos consecutivos del PIB en promedio de -0,63 por ciento; la de finales del siglo XX, con seis trimestres en números rojos, tuvo -3,61 por ciento de media, y ahora, según asomos del Índice de Seguimiento a la Economía (ISE), vamos para el cuarto periodo por debajo de cero, con un ponderado en 12 meses menor al -7 por ciento.

Entre los 34 países de la Ocde, Colombia fue el que más vio crecer el desempleo en la pandemia, el 4 por ciento, al comparar la tasa de diciembre de 2019 con 2020, cuyo magro liderazgo lo ostentan con creces las mujeres, y casi igual cuando se habla de informalidad o de la fuerza de trabajo juvenil (Ocde, abril 2021). En cuanto a la desigualdad y a las secuelas sociales de la crisis, los datos son más dramáticos, como el ya conocido del aumento de hogares que solo consumen dos comidas, o el retroceso de millones a la pobreza y a la miseria.

Entre 1950 y 1975, la economía creció al 5 por ciento. De 1975 a 2000, cuando empezó a influir la adhesión al Consenso de Washington, al 4 por ciento (Urrutia). Entre 2001 y 2009 se mantuvo en el mismo nivel, y de 2010 a 2020 apenas 2,8 por ciento, y, si saca el nefasto resultado de 2020, queda en 3,7 por ciento (BanRep). Estas cifras en periodos largos evidencian la paulatina tendencia al declive.

La línea a la baja es fruto de las tesis imperantes del libre comercio y del capital extranjero tenidas como fuentes primeras de la economía. Han causado déficits constantes en las cuentas externas, financiados con deuda pública del Gobierno central, que entre 2000 y 2020 se multiplicó por más de ocho al pasar de 70 a 600 billones de pesos, tres y media veces, descontada la inflación. Es motivo clave de 19 reformas tributarias en 30 años.

Del monto adeudado, 200 billones están colocados en dólares en bonos en los mercados globales de deuda, en Wall Street y similares. Los fondos de capital extranjero que han venido a invertir en pesos participan en los casi 160 billones de los TES domésticos en manos de personas jurídicas, distintas a bancos comerciales y AFP, fondos a los que desde 2012 se les ha rebajado la tarifa de renta del 33 al 5 por ciento por los intereses que devengan. ¡Una insólita ganga!

Cifras contundentes refuerzan que en el sector externo está la causa del desastre. De 2013 a 2020, con la vigencia de 15 TLC, las importaciones de bienes han superado en 50.000 millones de dólares a las exportaciones, un desbalance insostenible. Como agravante, los giros al exterior por renta de la inversión extranjera directa, del 6 por ciento anual en dólares, son, según la Cepal, el mayor componente del déficit externo en América Latina. A estas alturas se entiende que la política económica del Banco Mundial y el FMI, ahora remozada por la Ocde, consiste en exprimir el ahorro nacional entrando a saco sobre una economía estancada y vulnerable, que estalló con la covid y no aguanta más.

El aumento de la deuda pública y de las reformas fiscales también acaeció cuando estaban en auge los precios del petróleo y el carbón. No se pasó de un filón a otro, como dicen ciertos análisis superficiales, no. Ni tampoco los ganadores de esta economía son exclusivamente conglomerados locales, también endeudados en dólares. Los primeros han sido los capitales financieros internacionales especulativos, un modo más preciso para caracterizar el orden actual, “el del capitalismo de la Ocde”, según lo define Wolfgang Streeck.

Las crisis tienen su explicación en las políticas rectoras, a la medida de dicho capitalismo especulativo internacional, y las recesiones seguirán sin solución de continuidad en tanto no se modifiquen. Si no se cambian, no nos salvarán ni las plegarias de Duque a la Virgen de Chiquinquirá, ni más reformas fiscales, ni ningún Mesías. Los males deberán corregirse donde se ocasionan.

Nota. La personería jurídica al partido Dignidad se dio en el marco de la ley, sin componendas. Lo preside el exsenador y expresidente de la SAC Juan Manuel Ospina, y en su primer congreso aclamó la candidatura presidencial de Jorge Enrique Robledo, con un programa nacional y democrático. No será fábrica de avales ni origen de lucro para nadie, y cuenta con miles de afiliados, lo cual no hace obviar la calificación que hiciera alguien de este requisito del aval como uno de los “impedimentos cicateros, oscuros”. Vea en semana.com gráfica del PIB de Colombia en los últimos 70 años.

Entre 1950 y 1975, la economía creció al 5 por ciento. De 1975 a 2000, cuando empezó a influir la adhesión al Consenso de Washington, al 4 por ciento (Urrutia).Entre 2001 y 2009 se mantuvo en el mismo nivel y de 2010 a 2020 apenas 2,8por ciento y, si saca el nefasto resultado de 2020, queda en 3,7 por ciento (BanRep). Estas cifras en periodos largos evidencian la paulatina tendencia aldeclive.

(Gráfica) PIB de Colombia en los últimos 70 años

La línea a la baja es fruto de las tesis imperantes del libre comercio y del capital extranjero tenidas como fuentes primeras de la economía. Han causado déficits constantes en las cuentas externas, financiados con deuda pública del Gobierno Central, que entre 2000 y 2020 se multiplicó por más de ocho al pasar de 70 a 600 billones de pesos, tres y media veces, descontada la inflación. Es motivo clave de 19 reformas tributarias en treinta años.

Gráfica Columna Aurelio Suárez by María Angélica Raigoso Rubio on Scribd

Anexo a Columna SEMANA de Aurelio Suárez
“El saqueo, peor que en tiempos de la Colonia”

https://www.semana.com/opinion/articulo/el-saqueo-peor-que-en-la-colonia/202100/

21.16.-Thomas Piketty: «La solución más sencilla para difundir la riqueza es la herencia para todos»THOMAS PIKETTY

El economista aboga por un sistema de redistribución de la riqueza basado en tres pilares: renta básica, empleo garantizado y, sobre todo, herencia para todos.

Crónico. La crisis del Covid-19 nos obliga a repensar las herramientas de redistribución y solidaridad . Casi en todas partes florecen las propuestas: renta básica, empleo garantizado, herencia para todos. Digámoslo de inmediato: estas propuestas son complementarias y no sustituibles. En última instancia, todos deben implementarse, por etapas y en ese orden. 

 

Lea también Coronavirus: «Es hora de reconstruir un contrato social y fiscal más justo»

14 may 2021.- Comencemos con la Renta Básica. En la actualidad, ese sistema se carece dramáticamente, especialmente en el Sur, donde los ingresos de los trabajadores pobres se han derrumbado y donde las reglas de contención son inaplicables en ausencia de un ingreso mínimo. Los partidos de oposición habían propuesto introducir una renta básica en India en las elecciones de 2019, pero los nacionalistas-conservadores gobernantes en Delhi todavía se arrastran.

En Europa, existen diferentes formas de renta mínima en la mayoría de los países, pero con múltiples deficiencias. En particular, es urgente ampliar el acceso a los más jóvenes y a los estudiantes (este ya es el caso en Dinamarca desde hace mucho tiempo), y especialmente a las personas sin hogar o sin cuenta bancaria, que a menudo se enfrentan a un problema insuperable. Pista de obstáculos. Notaremos de pasada la importancia de las discusiones actuales en torno a las monedas digitales de los bancos centrales, que idealmente deberían conducir a la creación de un verdadero servicio bancario público, gratuito y accesible para todos, en desacuerdo con los sistemas soñados por los operadores. Contaminantes, como bitcoin, o centralizados y desiguales, como los proyectos de Facebook o los bancos privados).

Herramienta ambiciosa

También es fundamental la generalización de la renta básica a los trabajadores de baja remuneración, con un sistema de pago automático en nóminas y cuentas bancarias, sin que los interesados ​​tengan que solicitarlo, en relación con el sistema. Impuesto progresivo (también deducción en fuente).

La renta básica es una herramienta imprescindible, pero insuficiente. En particular, su monto es siempre extremadamente modesto: según las propuestas generalmente se encuentra entre la mitad y las tres cuartas partes del salario mínimo a tiempo completo, por lo que por construcción solo puede ser una herramienta parcial para la lucha contra las desigualdades. Por eso, además, es preferible hablar de renta básica que de renta universal (noción que promete más que esta realidad minimalista).

Lea también el artículo: RSA jóvenes: «Es hora de que los más afortunados de nuestros mayores contribuyan a su vez»

Una herramienta más ambiciosa que podría implementarse además de la renta básica es el sistema de garantía de empleo, propuesto recientemente en el marco de las discusiones sobre el Pacto Verde (La Garantía del Empleo. El Arma Social del Nuevo Pacto Verde, por Pavlina Tcherneva, La Découverte, 2021). La idea es ofrecer a todos los que lo deseen un trabajo a tiempo completo con el salario mínimo fijado a un nivel digno (15 dólares [12,35 euros] por hora en los Estados Unidos). El financiamiento estaría a cargo del Estado y los puestos de trabajo serían ofrecidos por las agencias públicas de empleo en el sector público y las asociaciones (municipios, comunidades, estructuras sin fines de lucro). Colocado bajo el doble patrocinio de la Declaración de Derechos Económicos proclamada por Roosevelt en 1944 y la Marcha por el Empleo y la Libertad organizada por Martin Luther King en 1963, tal sistema podría hacer una poderosa contribución al proceso de desmercantilización y redefinición colectiva. Necesidades, en particular en términos de servicios personales, transición energética y renovación de edificios. También permite, por un costo limitado (1% del PIB en la Sra. Cherneva), para volver a poner a trabajar a todos los que se ven privados de ella durante las recesiones y evitar así un daño social irremediable.

Pérdida de la docilidad

Finalmente, el último mecanismo que podría completar el conjunto, además de la renta básica, la garantía del empleo y todos los derechos asociados al estado de bienestar más amplio posible (educación y salud gratuitas, pensiones y prestaciones por desempleo fuertemente redistributivas, derechos sindicales, etc.), es un sistema de herencia para todos. Cuando estudiamos la desigualdad a largo plazo, lo que más llama la atención es la persistencia de la hiperconcentración de la propiedad. El 50% más pobre casi nunca ha tenido nada: el 5% de la riqueza total en Francia hoy, contra el 55% del 10% más rico . La idea de que basta con esperar a que la riqueza se difunda no tiene mucho sentido: si así fuera, lo habríamos visto hace mucho tiempo.

La solución más sencilla es una redistribución de la herencia que permita a toda la población recibir una herencia mínima, que para fijar ideas podría ser del orden de los 120.000 euros (es decir, el 60% de la riqueza media por adulto). Pagado a todo el mundo a la edad de 25 años, se financiaría con una combinación de impuesto progresivo sobre el patrimonio e impuesto a la herencia que produciría el 5% de la renta nacional (cantidad significativa pero posible a largo plazo). Los que actualmente no heredan nada tendrían 120.000 euros, mientras que los que heredan 1 millón de euros recibirían 600.000 euros después de impuestos y dotación. Por lo tanto, todavía estamos muy lejos de la igualdad de oportunidades, un principio muchas veces defendido a nivel teórico, pero que las clases privilegiadas desconfían como la plaga cuando consideramos el inicio de una aplicación concreta. Algunos querrán imponer restricciones a su uso; por qué no, siempre que se apliquen a todas las herencias.

La herencia para todos tiene como objetivo aumentar el poder de negociación de los que no tienen nada, permitirles rechazar determinados trabajos, adquirir una vivienda, emprender un proyecto personal. Esta libertad tiene todo para asustar a los empresarios y propietarios, que perderían en la docilidad, y para deleitar a los demás. Estamos saliendo dolorosamente de un largo encierro. Razón de más para empezar a pensar y esperar de nuevo.

 

https://www.lemonde.fr/idees/article/2021/05/15/thomas-piketty-l-heritage-pour-tous-vise-a-accroitre-le-pouvoir-de-negociation-de-ceux-qui-ne-possedent-rien_6080270_3232.html 

21.16.-Dos soluciones frente a la crisis optimista y pesimista RODRIGO UPRIMNY

La crisis que estamos viviendo admite lecturas y salidas diversas, incluso opuestas. Una visión optimista afirma que estas movilizaciones son nuestra primavera democrática pues la ciudadanía está saliendo a las calles a reclamar la solución de problemas no resueltos acumulados. Esta democracia callejera permitiría entonces una profundización de nuestra débil democracia.

15 may 2021.- Pero hay igualmente una lectura pesimista: que esta crisis muestra una sociedad no sólo polarizada sino además desarticulada e ingobernable, por la falta de liderazgos claros y lúcidos, ni en el Gobierno ni en los promotores del paro. La persistencia indefinida del paro y los bloqueos, junto con la represión muchas veces desproporcionada, incrementaría la polarización, las violencias y terminaría en soluciones autoritarias que pondrían en riesgo nuestra débil democracia.

Ambas lecturas captan elementos reales de esta compleja crisis, que puede desembocar en una profundización democrática o en un salto (¿o asalto?) autoritario. Que suceda una u otra cosa dependerá en gran medida de que tengamos la lucidez de encontrar salidas democráticas. En esta columna recojo y planteo entonces dos ideas que me parecen útiles para enfrentar dos complejidades de esta crisis.

La primera enfrenta el problema de las gravísimas violencias y violaciones a los derechos humanos ocurridas en estas protestas, que han ocasionado decenas de muertos. Muchos manifestantes sienten que sería insultar la memoria de las víctimas cesar las protestas sin garantizar que no habrá impunidad frente a esos crímenes, pero no confían en la Fiscalía, la Procuraduría y la Defensoría, por la cercanía de sus jefes al Gobierno. Pero si el paro y los bloqueos persisten los riesgos de salto (¿o asalto?) autoritario se incrementan. Para salir de ese dilema, podría pensarse, como lo han propuesto algunas organizaciones de derechos humanos, la creación de una comisión investigativa temporal internacional, integrada por unas tres personas intachables nombradas por instancias internacionales, como la CIDH o la alta comisionada de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que rinda en pocos meses un reporte que reconstruya los hechos y presente recomendaciones para que los crímenes ocurridos no queden en la impunidad y no se repitan. Esa comisión no sustituiría la necesaria investigación de esos crímenes por las autoridades nacionales, pero daría confianza de que esos hechos serán esclarecidos y no quedarán en la impunidad.

La segunda idea aborda el hecho de que los actores que se han movilizado son diversos, con expresiones territoriales distintas, por lo cual muchos no se sienten totalmente representados por los actores nacionales. ¿Cómo lograr entonces dar expresión a esa diversidad de actores y voces, muchas de ellas locales, pero teniendo en cuenta que también tiene que haber un diálogo y una negociación más centralizados entre, por ejemplo, el Comité del Paro y el Gobierno? La propuesta desarrollada por varios académicos y líderes sociales es entonces que una protesta con focos diversos debería ser enfrentada con una negociación multinivel. Hay que aprovechar y fortalecer espacios de democracia local, como los cabildos abiertos o los consejos territoriales de paz, para que estos ciudadanos movilizados puedan discutir y tomar decisiones sobre sus reclamos territoriales. Y que esas dinámicas democráticas locales puedan ser articuladas en forma escalonada con las negociaciones a nivel nacional.

Estas ideas, que son complementarias a otras importantes propuestas que circulan, como las de Sergio Jaramillo y Humberto de la Calle, no son fórmulas mágicas para enfrentar la crisis, pero muestran que son posibles salidas democráticas.

* Investigador de Dejusticia y profesor de la Universidad Nacional.

https://www.elespectador.com/opinion/dos-ideas-frente-a-la-crisis/

21.16.-Diálogo: ¿Con quién?, o ¿Entre quiénes?  JUAN MANUEL LÓPEZ

Toca resolver como salimos del paro, donde oposición, establecimiento, reformadores, estrato 1 al 6 coinciden en el diálogo, lo difícil es saber cómo y con quién

El presidente, quien debería cumplir la función de liderazgo por parte del establecimiento, pero no tiene las capacidades para ello. Foto: Presidencia

 Sobran la cantidad de explicaciones en relación con la implosión que significa el paro, tanto las que mencionan las causas (desigualdad, pobreza, exclusión, incapacidad del gobierno, corrupción, decadencia de la dirigencia política, etc.), como las que enumeran como se deberían enfrentar (educación, empleo, reforma al régimen de salud, tributación progresiva, mayor inclusión, etc.).

12 may 2021.- Sobran porque todos las conocemos, y hoy lo que toca resolver es cómo salimos del paro y de la situacion a la que nos ha llevado. Todos los sectores, oficiales o de oposición, de quienes defienden el ‘establecimiento’ o de quienes luchan por reformarlo, desde el estrato 1 hasta el estrato 6, todos coinciden en proponer el diálogo para encontrar una salida. Pero la dificultad está en ‘como’ y ‘con quien’ se adelantaría.

Por el lado de las autoridades o del ‘establecimiento’ no existe ni la cohesión, ni la representatividad, ni la autoridad o liderazgo en cabeza de alguien para ejercer una interlocución válida con algo de credibilidad. El presidente mismo -quien debería cumplir esa función- no tiene las capacidades para ello puesto que la falta de formación, trayectoria, conocimientos y vínculos con la nación no se remplazan con el famoso ‘el que diga Uribe’. Indeseable es cuestionar a alguien por sus condiciones personales, pero en este caso lo que lo caracteriza no son sus ideas o sus propuestas sino justamente la falta de ellas. Y para peor de males, lo normal y natural es que -salvo casos muy excepcionales- rara vez recae en alguien superior a quien los nombra la escogencia de los subalternos.

En el desorden puede estar interesados la izquierda para presionar y mostrar la necesidad de cambios radicales, la derecha para justificar la defensa del orden mediante el uso de la ‘fuerza legítima’

En el desorden pueden estar interesados tanto la izquierda para presionar y mostrar la necesidad de cambios radicales, como la derecha para justificar la defensa del orden mediante el uso de la ‘fuerza legítima’ por parte del Estado (con decretos de ‘conmoción interior’ o hasta golpe de Estado). Sea cierta o no la teoría de la ‘revolución molecular’ -según la cual existiría una conspiración que no tiene por objeto tomarse el poder sino entrabar el funcionamiento del sistema imperante para acabar con él mediante la generación permanente de desórdenes y saboteos-, y lo sea  con o sin organización detrás, esto es lo que estamos viviendo, puesto que se presenta como la continuación de protestas y manifestaciones similares acumuladas como las de las mingas indígenas, el paro del 2019, las ‘negociaciones’ con el Mane, etc.

Y del lado del paro basta seguir la secuencia de su desarrollo para entender lo disperso de sus intereses y de sus vocerías. A la reivindicación primero del comité de centrales obreras y estudiantes contra la reforma tributaria se unió después Fecode reclamando compromisos incumplidos; ya en la calle las manifestaciones, aparecieron las peticiones de reformas al sistema de salud, de pensiones, y de otros grupos inconformes; la minga indígena se levantó después declarando un engaño los acuerdos no concretados; y el último envión viene de los transportadores con reclamos que el gobierno ni siquiera parece conocer.

Así estos actores principales conforman el caos que vivimos: de un lado el gobierno, del otro los manifestantes protestatarios, y como tercero los llamados ‘vándalos’. Entre los tres han estructurado una espiral perversa, que consiste en que a la justa y pacífica protesta se suman quienes tienen interés en crear el desorden, lo cual sirve a las autoridades para concentrarse en ‘la obligación de mantener el orden’ (y de paso disimular la falta de atención tanto al problema estructural que generó el paro como al coyuntural de lo que significa) y responder mediante la represión, lo que aumenta la dimensión y la radicalización de la protesta, da cabida a más posibilidades de vandalismo y en consecuencia más justificación para la intervención de ‘la legítima fuerza del Estado’, y así continúa la espiral.

Parece una sin salida que podría terminar como en los casos o anteriores en que por agotamiento los manifestantes acepten un ‘acuerdo’ con las diferentes ‘ofertas’ del gobierno, a sabiendas que como siempre no se cumplirán. O que, por desesperación o por rabia, por la cantidad de quienes sienten que ya no tienen nada más que perder, el vandalismo se generalice, y terminemos en una especie de guerra civil de baja intensidad enfrentándolos a los que están en situación de ‘Si no trabajamos, no comemos’.

https://www.las2orillas.co/dialogo-con-quien-o-entre-quienes/

  • 21.15.-Un presidente sin salida del laberinto  JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Gremios proponen  más neoliberalismo DIEGO OTERO
  • La crisis colombiana proviene del sector externo y sus quince tratados de libre comercio AURELIO SUÁREZ
Manifestantes dan la bienvenida a los buses que llegan con indígenas procedentes del departamento del Cauca para sumarse a las jornadas de protestas contra la reforma tributaria, el 1 de mayo en Cali.ERNESTO GUZMÁN JR / EFE

En el sector externo está la causa del desastre. De 2013 a 2020, con la vigencia de quince Tratados de Libre Comercio, las importaciones de bienes han superado en 50.000 millones de dólares a las exportaciones, un desbalance insostenible. Un desastre que ni el presidente Iván Duque, ni el jefe del Centro Democrático quieren reconocer.

1 may 2021.- Que Colombia está en la peor crisis en décadas es verdad de a puño y no pueden encubrirse las causas de tal postración. La economía, como aspecto más relevante, develó en esta pandemia sus quebrantos estructurales. Quedaron al desnudo.

Es la más honda recesión en décadas. La de los años ochenta del siglo pasado tuvo crecimientos negativos consecutivos del PIB en promedio de -0,63 por ciento; la de finales del siglo XX, con seis trimestres en números rojos, tuvo -3,61 por ciento de media, y ahora, según asomos del Índice de Seguimiento a la Economía (ISE), vamos para el cuarto periodo por debajo de cero, con un ponderado en 12 meses menor al -7 por ciento.

Entre los 34 países de la Ocde, Colombia fue el que más vio crecer el desempleo en la pandemia, el 4 por ciento, al comparar la tasa de diciembre de 2019 con 2020, cuyo magro liderazgo lo ostentan con creces las mujeres, y casi igual cuando se habla de informalidad o de la fuerza de trabajo juvenil (Ocde, abril 2021). En cuanto a la desigualdad y a las secuelas sociales de la crisis, los datos son más dramáticos, como el ya conocido del aumento de hogares que solo consumen dos comidas, o el retroceso de millones a la pobreza y a la miseria.

Entre 1950 y 1975, la economía creció al 5 por ciento. De 1975 a 2000, cuando empezó a influir la adhesión al Consenso de Washington, al 4 por ciento (Urrutia). Entre 2001 y 2009 se mantuvo en el mismo nivel, y de 2010 a 2020 apenas 2,8 por ciento, y, si saca el nefasto resultado de 2020, queda en 3,7 por ciento (BanRep). Estas cifras en periodos largos evidencian la paulatina tendencia al declive.

La línea a la baja es fruto de las tesis imperantes del libre comercio y del capital extranjero tenidas como fuentes primeras de la economía. Han causado déficits constantes en las cuentas externas, financiados con deuda pública del Gobierno central, que entre 2000 y 2020 se multiplicó por más de ocho al pasar de 70 a 600 billones de pesos, tres y media veces, descontada la inflación. Es motivo clave de 19 reformas tributarias en 30 años.

Del monto adeudado, 200 billones están colocados en dólares en bonos en los mercados globales de deuda, en Wall Street y similares. Los fondos de capital extranjero que han venido a invertir en pesos participan en los casi 160 billones de los TES domésticos en manos de personas jurídicas, distintas a bancos comerciales y AFP, fondos a los que desde 2012 se les ha rebajado la tarifa de renta del 33 al 5 por ciento por los intereses que devengan. ¡Una insólita ganga!

Cifras contundentes refuerzan que en el sector externo está la causa del desastre. De 2013 a 2020, con la vigencia de 15 TLC, las importaciones de bienes han superado en 50.000 millones de dólares a las exportaciones, un desbalance insostenible. Como agravante, los giros al exterior por renta de la inversión extranjera directa, del 6 por ciento anual en dólares, son, según la Cepal, el mayor componente del déficit externo en América Latina. A estas alturas se entiende que la política económica del Banco Mundial y el FMI, ahora remozada por la Ocde, consiste en exprimir el ahorro nacional entrando a saco sobre una economía estancada y vulnerable, que estalló con la covid y no aguanta más.

El aumento de la deuda pública y de las reformas fiscales también acaeció cuando estaban en auge los precios del petróleo y el carbón. No se pasó de un filón a otro, como dicen ciertos análisis superficiales, no. Ni tampoco los ganadores de esta economía son exclusivamente conglomerados locales, también endeudados en dólares. Los primeros han sido los capitales financieros internacionales especulativos, un modo más preciso para caracterizar el orden actual, “el del capitalismo de la Ocde”, según lo define Wolfgang Streeck.

Las crisis tienen su explicación en las políticas rectoras, a la medida de dicho capitalismo especulativo internacional, y las recesiones seguirán sin solución de continuidad en tanto no se modifiquen. Si no se cambian, no nos salvarán ni las plegarias de Duque a la Virgen de Chiquinquirá, ni más reformas fiscales, ni ningún Mesías. Los males deberán corregirse donde se ocasionan.

Nota. La personería jurídica al partido Dignidad se dio en el marco de la ley, sin componendas. Lo preside el exsenador y expresidente de la SAC Juan Manuel Ospina, y en su primer congreso aclamó la candidatura presidencial de Jorge Enrique Robledo, con un programa nacional y democrático. No será fábrica de avales ni origen de lucro para nadie, y cuenta con miles de afiliados, lo cual no hace obviar la calificación que hiciera alguien de este requisito del aval como uno de los “impedimentos cicateros, oscuros”. Vea en semana.com gráfica del PIB de Colombia en los últimos 70 años.

Entre 1950 y 1975, la economía creció al 5 por ciento. De 1975 a 2000, cuando empezó a influir la adhesión al Consenso de Washington, al 4 por ciento (Urrutia).Entre 2001 y 2009 se mantuvo en el mismo nivel y de 2010 a 2020 apenas 2,8por ciento y, si saca el nefasto resultado de 2020, queda en 3,7 por ciento (BanRep). Estas cifras en periodos largos evidencian la paulatina tendencia aldeclive.

(Gráfica) PIB de Colombia en los últimos 70 años

La línea a la baja es fruto de las tesis imperantes del libre comercio y del capital extranjero tenidas como fuentes primeras de la economía. Han causado déficits constantes en las cuentas externas, financiados con deuda pública del Gobierno Central, que entre 2000 y 2020 se multiplicó por más de ocho al pasar de 70 a 600 billones de pesos, tres y media veces, descontada la inflación. Es motivo clave de 19 reformas tributarias en treinta años.

Gráfica Columna Aurelio Suárez by María Angélica Raigoso Rubio on Scribd

Anexo a Columna SEMANA de Aurelio Suárez
“El saqueo, peor que en tiempos de la Colonia”

https://www.semana.com/opinion/articulo/el-saqueo-peor-que-en-la-colonia/202100/

21.15.-Un presidente sin salida del laberinto  JUAN MANUEL LÓPEZ

El paro no fue por la reforma tributaria, aunque sí fue el detonante del descontento con el gobierno, el presidente, el sistema y descubrió otros elementos

Iván Duque no solo no se sintonizó con la población sino que no entendió que su condición de mandatario y no de soberano

No sabemos aún el resultado concreto, ni el balance, ni las consecuencias del paro, pero algunas consideraciones vienen al caso.

5 may 2021.- El paro no fue por la presentación de la reforma tributaria, sino motivado por el descontento con el gobierno (o los gobiernos), con el sistema o modelo imperante, con el presidente Duque, y en general, con la falta de bienestar y las condiciones de vida insatisfactorias que han ofrecido.

El detonante sí fue la reforma tributaria por su contenido y por lo inoportuno, pero además descubrió otros elementos detrás de ello:

1-     Que su ministro no entiende que las funciones de un sistema tributario dependen de los países y de los momentos.

Asumió que lo importante era tranquilizar a las calificadoras de riesgo, proponiendo las respuestas que estas deseaban sin tener en cuenta los efectos en la población. Paradójicamente lo que logró fue que por la inestabilidad política y el descontento social, las mismas calificadoras aumenten la percepción negativa del riesgo país.

En los países ricos y desarrollados, por ser la clase media ya inmensamente mayoritaria es en ella donde se concentra la riqueza y recae el grueso de la tributación. Ni los impuestos a los más ricos, ni los subsidios a los más pobres pretenden cambiar esto.

Pero donde la gran mayoría de la población es pobre, donde la riqueza la tiene un grupo reducido, y donde la desigualdad es ya inmoral (condiciones en las que Colombia sobresale) el crecimiento económico y el sistema tributario deben estar al servicio del cambio de la estructura social, expandiendo la clase media a costa de los extremos, y no ahogándola.

2-     Que existe una explicación para entender las dificultades el presidente para gobernar el país.

Una persona cuya trayectoria ha sido básicamente la de un funcionario de rango medio-bajo de una organización extranjera mal puede empaparse o entender lo que significa el cargo.

De Duque nada era conocido porque nada tenía. No llegó a presidente por lo que había hecho, ni por lo que había dicho o propuesto, no por lo que había aprendido, ni por las capacidades o formación que hubiera mostrado.

Después de vivir 11 años en el exterior ningún vínculo o conocimiento tenía sobre Colombia. Solo vinieron a aparecer referencias alrededor suyo cuando la sorpresiva selección como ‘el que Uribe diga’. Éstas se limitaron a que era hijo de un ministro turbayista clase A, que Juan Manuel Santos lo había nombrado para una ‘corbata’ internacional de bajo rango, y que Uribe le dio un puesto en su lista de Senado por algún trabajo en el que le colaboró en algún viaje. Hizo un buen papel como senador, pero a esto reducen sus antecedentes. Sería más que un prodigio o un milagro que tuviera la capacidad para entender su cargo.

3-     Que no solo no se sintonizó con la población sino que no entendió que su condición de mandatario y no de soberano.

Desconoció la propuesta de la Comisión de Expertos que él mismo nombró; no aceptó el mensaje que significaba el rechazo de la población al globo lanzado con el IVA al arroz, chocolate, leche, etc.; después, cuando la circula semiclandestinamente entre gremios, algunos miembros de partidos, sindicatos, centros de estudios, etc. y todos lo cuestionan, es incomprensible  que insistiera en presentar el proyecto; y a asumir que se mantiene a pesar de la oposición ya formal de quienes lo deben aprobar en el Congreso es simplemente inconsciente; y una vez enfrentado al paro, desconocer lo que esto significa era delirante; pero responder militarizando al país no solo es desafiante sino irresponsable…

En su breve declaración del cuarto día del paro, Duque especificó que su orden de militarización la daba por su condición de cabeza de la jerarquía militar como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. Por lo menos en lo aparente, es la típica figura del autogolpe. Lo que queda por aclarar es si esa fue solo una torpeza fruto de su ignorancia, o si va por ese camino.

La visión del exterior (ONU, Unión Europea, las ONG, o incluso EE. UU.) al pedir que se respeten los Derechos Humanos y al cuestionar la acción oficial parece mostrar que temen lo último.

4-     Que para ser presidente no debería bastar con ser ‘el que diga Uribe’.

https://www.las2orillas.co/un-presidente-sin-salida-del-laberinto/

21.15.-Gremios proponen  más neoliberalismo DIEGO OTERO

Los gremios colombianos han presentado una alternativa a la reforma tributaria del gobierno, que no es otra cosa que otro programa neoliberal puro.

2 may 2021.- Sus puntos son propios de los economistas ortodoxos, de un claro credo neoliberal que se puede desagregar en los siguientes puntos.

Austeridad. Proponen reducir los gastos del gobierno, idea propia de los neoliberales, de que el estado es muy grande y que hay que disminuirlo. Nadie por supuesto, niega recortar los gastos innecesarios, excesos de publicidad, viajes, prebendas, mermelada. Pero, nadie habla del gasto militar.

Privatizaciones. Otra idea neoliberal y del Consenso de Washington, acabar con el estado, siempre con la excusa de que hay que buscar recursos.

Sostenibilidad fiscal. Otro engendro de los neoliberales que lleva a la austeridad o a limitar el gasto del gobierno.  Con este cuento ya rebasado y refutado, nuestros gremios andan en el atraso. Esta es la excusa para no gastar, porque significa que hay que limitar el déficit fiscal porque según ellos da lugar a inflación, a que las calificadoras nos rebajen el nivel del crédito y a que ahoguemos al sector privado. Sostenibilidad es la palabra de Carrasquilla, del gerente del Banco de la República, que no debería sesgarse, de la decana de economía de la Universidad de los Andes, en general, de todos los ortodoxos.

Nada de endeudamiento. Es otro tema de los gremios, hay que limitar el endeudamiento del gobierno, de ahí que hay aumentar impuestos y vender el estado. Sobre el endeudamiento también se habla de su no sostenibilidad.

Emisión. No aparece por ninguna parte, es una palabra prohibida en los neoliberales, nada de un préstamo del Banco de la República al gobierno con tasa cero y con plazo de pago largo de más de 30 años.

En conclusión, lo que proponen los gremios es otra medicina neoliberal que hay que criticar como la posición del gobierno.

Agrego, que, en la etapa actual del capitalismo neoliberal de Colombia, el Estado está al servicio del capital. Se ve en todos los aspectos, los gremios son invitados al Palacio de Nariño, se les consulta sobre la reforma tributaria, sobre los proyectos de ley, sobre las reformas a la salud. Mientras que los sindicatos no son invitados al Palacio, y mucho menos las organizaciones sociales, los indígenas y los afros, lo que sea distinto al capital y los politiqueros. El estado dejó de ser el mediador entre el capital y trabajo y ahora está al servicio del capital.

En verdad, es un gobierno que solamente se oye así mismo y a los gremios, especialmente si son del sector financiero. Pero nada con la sociedad civil.

En un estado que dispone de cierta soberanía monetaria como Colombia porque tiene su propia moneda no faltan los medios para atender a las necesidades de la sociedad. Tales medios son: colocar impuestos, endeudarse y emisión monetaria.

Al contrario de lo que dicen los economistas neoliberales de la Universidad de los Andes y de otros centros de investigación como Fedesarrollo y ANIF, los centros de pensamiento del capitalismo neoliberal, no se requiere una reforma tributaria por razones de sostenibilidad fiscal.  Se requiere, sí, pero para acabar con las injusticias fiscales y mejorar la distribución de ingresos colocando impuestos más altos a los ricos y las corporaciones, eliminar subsidios injustificados y exenciones de impuestos que no tienen razón de ser. Esta es la única razón hoy para hacer una reforma tributaria. Esto es lo que están haciendo algunos pocos países, pero ninguno está pensando en reformas tributarias, excepto para castigar a los ricos.

El estado no es un hogar que tiene límites para endeudarse. Los estados con soberanía monetaria no tienen límites. Colombia se puede endeudar en pesos y el Banco de la República debería prestarle al gobierno central unos 50 billones de pesos a 50 años con tasa de interés cero, con lo cual se puede hacer un gran programa de inversión, crear un plan de empleo o dar una renta básica a millones de colombianos.

Pero, la ortodoxia colombiana, una de las más extremas del continente, que tiene todavía mucho poder, no deja hacer nada.

Viendo lo que se hace y discute en el resto del mundo, sorprende el atraso que hay en Colombia sobre la discusión económica. Aquí todavía estamos en el neoliberalismo puro y extremo. Aquí no se han dado cuenta que el neoliberalismo es un fracaso. Aquí todavía piensan en reformas tributarias en períodos de pandemia y de alto desempleo abierto. Aquí todavía hablan de la sostenibilidad fiscal y límites al déficit fiscal. Es la ortodoxia neoliberal. Es un país muy atrasado con una clase dirigente muy ignorante. Ni que decir de los medios de comunicación que solamente entrevistan a los economistas ortodoxos.  Y a esto lo llaman democracia.

El Tiempo es especialista en esto: allí aparecen escritores sin conocimientos de economía, como el exfiscal Martínez Neira, Mauricio Vargas, María Isabel Rueda y Mauricio Botero, entre otros, pontificando sobre economía y exponiendo un lenguaje totalmente ortodoxo.

https://www.avanzarcolombia.com/2021/05/02/la-propuesta-de-los-gremios-mas-neoliberalismo/

  • 21.14.-En vez de reforma tributaria el gobierno debería acudir al Banrepública CÉSAR FERRARI
  • De viejo a anciano JUAN MANUEL LOPEZ

En vez de exigir a los ciudadanos y a las empresas que paguen más impuestos en medio de una crisis sin precedentes, mejor es que el gobierno debe solicitar un préstamo al Banco de la República, recomienda el Dr. Ferrari.  Sin peligro de inflación, ni falta de importaciones.

 Leonardo Villar, gerente del Banco de la República.

No habría peligro de inflación puesto que la velocidad del gasto de los consumidores es más lenta y la oferta ofrece una gran capacidad instalada ociosa. Se presume que no hay una fuerte devaluación a la vista puesto que la tasa de interés en USA sigue en el piso y por tanto fluyen a Colombia capitales especulativos y hay capacidad importadora. Sigue la reflexión del célebre economista César Ferrari:

 El proyecto del gobierno es inoportuno. No tiene sentido proponer este tipo de cosas en medio de la peor crisis económica que ha vivido el país. Durante la pandemia, la recaudación tributaria ha disminuido porque los ingresos de las empresas y las personas se han visto gravemente afectados. Es poco sensato pedirles que paguen más impuestos en estos momentos. Mejor sería un préstamo del Banco de la República.

De hecho, según el Banco de la República, en 2020 los medios de pago en Colombia aumentaron en un 14,4%, el PIB se contrajo en un 6,8% y la inflación fue de 1,6%. Por lo tanto, la velocidad tuvo que haberse reducido en un 19,6% (14.4 + 6.8 – 1.6), lo cual implica que los hogares prefirieron gastar más lentamente sus recursos debido a la crisis económica. Así pues, los supuestos tradicionales de la teoría de Hume no funcionan en el actual contexto colombiano

El proyecto de la reforma no resuelve los problemas 

Este 15 de abril, el gobierno presentó al Congreso la “Ley de Solidaridad Sostenible”. Por ahora, todo indica que el proyecto naufragará, pues ha sido criticado por la opinión pública, por los partidos de oposición e incluso por los partidos afines al gobierno.

¿Por qué proponer una reforma tributaria y del gasto público en estos momentos? Se supone para subsanar la situación económica y fiscal que enfrenta el país a causa de la pandemia, y para transformar el alcance y el funcionamiento de los impuestos. En principio, la reforma busca auxiliar a la población más vulnerable, hacer que la recaudación tributaria sea más eficiente, y mejorar la distribución de ingresos. ¿Podrá cumplir estos propósitos?

En primer lugar, la reforma no contempla acercar la recaudación colombiana (que representaba el 19,7% del PIB en 2019) al promedio de recaudación de los países de la OCDE (33,8% del PIB en ese año). Por consiguiente, la recaudación seguirá siendo insuficiente para atender las necesidades básicas de toda la población y promover el desarrollo del país.

Por otra parte, tampoco logrará que el país sea más equitativo, pues propone extender la tributación de los impuestos indirectos (o sea del IVA) sin considerar el ingreso y la capacidad de pago de las personas. Además, plantea reducir el límite a partir del cual se debe declarar renta, lo cual afectará a la clase media que tiene menos ingresos.

Tampoco estimulará el uso de los mercados de créditos porque mantiene impuestos como el gravamen a las transacciones financieras que estimulan el uso de efectivo, lo cual reduce la trazabilidad de las transacciones y facilita la corrupción.

Finalmente, la propuesta añade numerosas enmiendas, complementos y sustitutos al Estatuto Tributario que reducen su eficacia.

Propuestas inverosímiles

El proyecto incluye medidas sumamente controversiales como ponerle IVA en forma indirecta a productos de la canasta familiar como el huevo, la papa y el pollo. Si esta idea es aprobada, los productores de dichos bienes no podrán solicitar la devolución del IVA que pagan al adquirir insumos como los plaguicidas. Naturalmente, los precios de estos bienes se elevarán porque los productores trasladarán a los consumidores el valor del IVA sobre los bienes intermedios.

Así mismo, el proyecto gravaría con IVA la conexión a internet en los estratos 3 a 6, los computadores que valgan más de $1.815.000, los móviles y tabletas que superen los $726.160, y los servicios postales y de mensajería. Estas propuestas resultan inverosímiles en medio de la pandemia, cuando las personas usan estos servicios diariamente.

Como si fuera poco, mientras el mundo entero acelera la sustitución de combustibles fósiles, la reforma propone gravar con un IVA del 5% a los inversores en energía solar, a las bicicletas, y a las bicicletas y patinetas eléctricas.

Foto: Pixabay – Para resolver el problema del gasto público hay que pensar en un préstamo del Banco de la República

Puede leer: La reforma tributaria: apuesta que no será 

Los impuestos directos

El gobierno propone que los dividendos superiores a $29.046.400 paguen una tasa de 15% de impuesto a la renta después de que la reforma tributaria de 2018 la redujo al 10%. ¿Para qué redujeron la tasa si tres años después volverían a subirla?

Además, propone que los salarios de los estratos medios y altos paguen una tasa superior a la de los dividendos: del 20% para los salarios anuales por encima de $34.492.600, del 28% a los mayores de $54.462.000, hasta llegar a 41% para los tramos superiores. ¿Por qué las rentas del capital y del trabajo no pagan la misma tasa?

Para lograr que las empresas destinen más recursos a expandir su capacidad de producción, la tasa de impuesto a los dividendos debería ser mayor que la de los salarios.

“El proyecto gravaría con IVA la conexión a internet en los estratos 3 a 6, los computadores que valgan más de $1.815.000, los móviles y tabletas que superen los $726.160, y los servicios postales y de mensajería”

Pero la propuesta obliga a las personas con salarios superiores a $10’000.000 mensuales a “prestarle” al Estado el 10% de su ingreso desde el 1 de julio de 2021 hasta el 31 de diciembre de 2021. Se trata de un impuesto temporal y solidario a los ingresos altos que sería descontado del impuesto a la renta a partir de enero de 2022.

Así mismo, propone un impuesto temporal a la riqueza para 2022 y 2023 que es, en realidad, otro préstamo al Estado. La tasa propuesta es del 1% para patrimonios netos superiores a 4.865 millones de pesos y del 2% para los patrimonios superiores a los 14.500 millones que sería descontado del impuesto a la renta.

Una solución viable

El proyecto del gobierno es inoportuno. No tiene sentido proponer este tipo de cosas en medio de la peor crisis económica que ha vivido el país. Durante la pandemia, la recaudación tributaria ha disminuido porque los ingresos de las empresas y las personas se han visto gravemente afectados. Es poco sensato pedirles que paguen más impuestos en estos momentos.

Sin duda, es necesario conceder más subsidios a las empresas y personas afectadas por la pandemia. La pregunta del millón es cómo financiar el aumento del gasto público que exigen dichos subsidios. La respuesta es sencilla: el gobierno debe pedir un préstamo transitorio al Banco de la República, y pagarlo en cuatro o cinco años cuando la economía se recupere.

Muchos afirman que dicho préstamo causaría una inflación desbordada. Esa creencia es producto de la famosa “ecuación cuantitativa” del dinero según la cual la cantidad de medios de pago multiplicada por la velocidad con que estos circulan es igual a la cantidad de bienes ofertados multiplicada por sus respectivos precios. De tal modo, si la velocidad y la oferta de bienes son constantes, toda expansión monetaria será inflacionaria.

“Durante la pandemia, ingresos de las empresas y las personas se han visto gravemente afectados. Es poco sensato pedirles que paguen más impuestos en estos momentos.”

Esa teoría fue propuesta por David Hume a mediados del siglo XVIII. En la actualidad, es imposible argumentar que la velocidad y la oferta son constantes porque existe una gran diversidad de medios de pago y es posible completar la oferta doméstica con importaciones.

De hecho, según el Banco de la República, en 2020 los medios de pago en Colombia aumentaron en un 14,4%, el PIB se contrajo en un 6,8% y la inflación fue de 1,6%. Por lo tanto, la velocidad tuvo que haberse reducido en un 19,6% (14.4 + 6.8 – 1.6), lo cual implica que los hogares prefirieron gastar más lentamente sus recursos debido a la crisis económica. Así pues, los supuestos tradicionales de la teoría de Hume no funcionan en el actual contexto colombiano.

Situaciones extraordinarias como esta, ameritan medidas extraordinarias. Como están haciendo casi todos los bancos centrales del mundo, es hora de un préstamo del Banco de la República al gobierno.

https://razonpublica.com/la-reforma-tributaria-inoportuna/ 

21.14.-De viejo a anciano JUAN MANUEL LOPEZ

‘Anciano’ no corresponde a una mención de determinada edad sino a una actitud ante esa etapa de la existencia. Foto: Freepick 

 Con las inquietudes y reflexiones que aparecen con el COVID y las vacunas, se pone uno a pensar cuando se es viejo y cuando se pasa al status de ‘anciano’.

28 abr 2021.- No es como dicen que la diferencia es que al verse uno en el espejo piensa ‘como estoy de viejo’, mientras que para los amigos nos vemos es ancianos.

No es como dicen que la diferencia es que al verse uno en el espejo piensa ‘como estoy de viejo’, mientras que para los amigos nos vemos es ancianos.

La vejez es un hecho inevitable. Tal vez en Colombia sea más usual la muerte violenta que impide la vejez, pero en el mundo es una etapa de la vida…

Se acompaña de pérdida de facultades totalmente evidentes en lo físico, pero también en ciertos aspectos de las capacidades mentales o intelectuales. Entre ellas comienza la sensación de que todo empieza volverse carísimo, y que el dinero no alcanza para nada (lo cual eventualmente puede ser cierto).

Pero al tildar a alguien de anciano se le da implícitamente un calificativo de resignado, de haber abandonado la vida activa y en alguna forma de ser dependiente de condiciones externas y no de su propia voluntad y capacidades.

Se pasa de viejo a anciano por la reacción ante ese deterioro de las facultades. Pero además infortunadamente es bastante inevitable que la longevidad lleve eventualmente a una nueva etapa caracterizada por diferentes formas de demencia. La principal y más usual el Alzheimer.

En los escritos referidos a la vejez -los ‘de senectute’-, que pueden ir desde el de Cicerón hasta el de nuestro Juan Lozano y Lozano, no se diferencia una condición de la otra, usando indiferentemente uno u otro término, como si fueran lo mismo.

Hemos logrado prolongar la longevidad, de tal manera que en un siglo se aumentó la expectativa de vida en más de un 50 %, pero seguimos considerando indistintamente al viejo y al anciano como personas que han cumplido su ciclo de vida.

Comienza a tomar cuerpo el reconocimiento de que la vejez no tiene porqué ser excluida sino, protegida y vinculada a la actividad social y económica

Afortunadamente dentro de los movimientos de sectores que hoy se reivindican (feminismo, LGTB, minorías étnicas, etc.) comienza a tomar cuerpo el reconocimiento de que la vejez no tiene porqué ser excluida o marginada sino, además de protegida, vinculada de pleno derecho a la actividad social y económica.

Viene a cuento nuestra ‘rebelión de las canas’ en la que por la edad se intentó asimilar la vejez con la ancianidad, como si se les diera a los mayores el tratamiento de muebles antiguos. Con la paradoja -aún no destacada- de que nadie ha mencionado que el tratamiento respecto a la vacunación también es la misma discriminación, solo que en este caso en forma favorable.

Envejecer es vivir, mantenerse vivo en la medida que uno se identifique con las características que aparecen, sin lamentarse por los cambios que sobrevienen. Ser viejo no es un problema ni una desventaja. Y uno se siente que es solamente viejo mientras ve a otros como ancianos.

Se dice que la felicidad no es un estado sino una actitud. Con una connotación algo negativa, el concepto o la denominación de ‘anciano’ igualmente no corresponde a una mención de determinada edad sino a una actitud ante esa etapa de la existencia.

La diferencia no es cuestión de edad; caricaturizándolo con un ejemplo, se podría decir que la diferencia la hacen cosas como que eventualmente al viejo aún le interesa el viagra; al anciano ya no.

https://www.las2orillas.co/de-viejo-a-anciano/

  • 21.13.-Que todos pongan y los que tienen más que pongan más MAURICIO CABRERA
  • ¿A qué le juega César Gaviria? JUAN MANUEL LÓPEZ
  • La tributaria y el Gini JORGE IVÁN GONZÁLEZ

El país necesita una reforma tributaria progresividad. Es clave un consenso en el que ‘todos ponen’, y en que los que más tienen pongan más.

El juego de la pirinola que aplicó el profesor Antanas Mockus a la política, quería convencer a la gente que de las seis caras del juguete la única buena para todos era el “Todos ponen”. Que solo pongan uno o dos o, peor aún, que uno o todos quiten resultaba muy malo para la sociedad.

18 abr 2021.- Lo que no imaginó Mockus es que el ingenio colombiano iba a inventar una nueva cara para la pirinola: la de “Ponen Otros”. Es la que ya empezaron a usar en la discusión de la tercera reforma tributaria que acaba de presentar el gobierno.

En principio todo el mundo está de acuerdo en la necesidad de una reforma tributaria que le de más recursos al gobierno, aunque se discute cuando debe aplicarse, porque subir impuestos en medio de una recesión es como tratar de curar a un anémico con sangrías que le quiten sangre.

El problema y las grandes diferencias surgen cuando se trata de acordar cuáles son los impuestos que se deben subir, y quienes deben pagarlos.

Más se demoró el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, en radicar el proyecto de reforma en el Congreso que en salir los dirigentes de los gremios a rechazar el IVA a sus productos, o la eliminación de una exención particular, o que gravaran el patrimonio de sus afiliados. En una palabra, impuestos sí, pero que “Pongan Otros”.

Si bien es entendible la defensa de los intereses particulares, lo que es reprochable es la irresponsabilidad fiscal de no proponer alternativas para generar los recursos adicionales que requiere el Estado.

Lo mismo puede decirse de la postura de varios dirigentes políticos que con buenas razones se oponen a algunos impuestos regresivos, pero no plantean con que reemplazarlos.

La única y notable excepción fue la del presidente de la Andi, Bruce Mac Master, quien propuso que para aumentar el recaudo del gobierno, se pospusieran algunos de los beneficios que le habían dado en la pasada reforma tributaria: la devolución de los pagos por concepto del ICA y la reducción de la tarifa de impuesto a las empresas. Según el dirigente gremial aplazar estas dos medidas le daría al gobierno el mismo monto de recursos que espera recoger con la extensión del IVA a la mayoría de los productos de consumo de los hogares.

Colombia necesita una verdadera reforma tributaria estructural que cumpla los criterios constitucionales de equidad, progresividad y eficiencia. Para lograrla y no repetir los fracasos más recientes, se requiere un gran consenso nacional, un nuevo contrato social en el que se acepte no solo que “Todos Ponen”, sino que deben poner más lo que más tienen.

Es difícil que eso lo logre cualquier gobierno en su último año y en medio de una profunda recesión, y será aún más difícil si quiere hacerlo hablando solamente con sus aliados más cercanos, o con sus hijos, y no tenga la apertura para construirla dialogando con todos los sectores políticos y sociales del país.

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/que-pongan-otros-columnista-551060

21.13.-¿A qué le juega César Gaviria? JUAN MANUEL LÓPEZ

La realidad es que César Gaviria lo que teme es perder el monopolio sobre la mermelada

Lo que César Gaviria busca es capitalizar el descontento general jugando a doble banda 

La declaración por parte de Cesar Gaviria de que ve con temor que se intente sacar miembros del Partido Liberal por medio de la ‘mermelada’, nos pone a pensar en si de él depende en buena parte el futuro de la reforma tributaria, o incluso la gobernabilidad de Duque.

21 abr 2021.- ¿De dónde proviene ese ‘no me lo van a manejar’ como si fuera un derecho de propiedad? ¿En qué consiste ese poder de César Gaviria?

Es que, desde cuándo por apoyar la candidatura de Serpa negoció el cargo de director único, César Gaviria transformó el Partido Liberal en una autocracia institucionalizada.

Expidió entonces los siguientes decretos : solo podrían considerarse miembros del partido quienes recibieran una certificación expedida por su dirección; la máxima autoridad del partido no sería el Congreso sino una Convención en la cual solo tendrían derecho de voto los así reconocidos; la única función de ese Congreso sería elegir al director único; y ese director único tendría todas las facultades de hacer los nombramientos de los cargos que en forma de elección democrática antes proveía el Congreso [entre ellos secretario general, secretarías de participación, magistrados del Tribunal de Ética (desaparecieron el Disciplinario y el de Garantías), personero, auditor, fiscal, tesorero, etc..]

Y sobre todo perdieron los estamentos regionales la facultad de otorgar los avales para presentarse con candidatos del partido, quedando esa potestad en las manos exclusivas de la ‘Dirección Nacional’.

De ahí el poder de César Gaviria: el haber acabado con el partido y haberlo transformado en un feudo personal bajo su poder arbitrario.

La realidad es que el señor Cesar Gaviria lo que teme es perder el monopolio sobre la mermelada.

Porque claro que es verdad que el gobierno o el presidente Duque intentarán -por cualquiera o todos los medios- lograr que sean mínimos los cambios a su propuesta tributaria.

Pero para los políticos liberales la ‘mermelada’ está en el aval y quien la reparte es Gaviria a título personal, al notificar, como ya lo hizo, que quienes no sigan sus indicaciones no lo tendrán.

El descontento con el gobierno es total y con el proyecto de reforma aún más. Pero el descontento con el ‘director’ del Partido Liberal es igual o mayor

En este momento el descontento con el gobierno es total y por supuesto con el proyecto de reforma aún más. Pero el descontento con el ‘Director’ del Partido Liberal es igual o mayor.

Su poder no proviene de su liderazgo ideológico, pues tanto como se ufana y se le reconoce su pragmatismo se desconoce su orientación ideológica. Si alguna tuviera sería por haber iniciado la imposición del neoliberalismo en Colombia, lo cual es contrario a toda la posición doctrinaria en la tradición del partido.

Tampoco proviene de un carisma que se imponga sobre las huestes de la colectividad. Por el contrario, no se sabe que se destaca más si la indiferencia de los liberales rasos respecto a su existencia o el rechazo que ella suscita.

Entre los dirigentes la situación es aún más expresiva pues solo quienes no han tenido oportunidad o coraje o votos propios se han sometido a la ‘disciplina para perros’ que ha establecido.

En sus manos el partido se pulverizó, naciendo casi todas las nuevas colectividades como un grito de independencia y de protesta contra su modo de dirección (Partido de la U, Partido Verde, Cambio Radical, etc.).

La decadencia y su récord es tal que desde que tomó la dirección no ha podido el antiguo Gran Partido ni siquiera encontrar un nombre para proponer como candidato presidencial (En 2006, Uribe contra Carlos Gaviria; en 2010 Santos contra Mockus, en 2014 Santos contra Zuluaga, y en 2018 Duque contra Petro).

De ser desde 1934 el partido mayoritario, su participación en cuerpos colegiados, alcaldías y gobernaciones disminuyó consistentemente hasta llegar a perder todas las alcaldías de las capitales y no alcanzar el 4% en Bogotá con el candidato impuesto ilegalmente por su ‘director’. Ni siquiera precandidaturas ha podido presentar, excepto la de Humberto De la Calle ungido también irregularmente por Gaviria…. Y así le fue (recibiendo por lo demás un desaire que si fuera por sus méritos propios no lo merecía).

Lo que Gaviria busca es capitalizar el descontento general jugando a doble banda: se pone de lado de la oposición a la reforma y del descontento con el gobierno, de forma tal que, además del chantaje del aval, quien buscara independizarse tendría que oponerse a esa posición -lo cual probablemente a nadie le interesa-. Pero al mismo tiempo chantajearía como quiera al presidente Duque, puesto que consolidaría el paquete con el cual negociará recibir él la mermelada por apoyar la posibilidad de sacar adelante ese engendro de reforma.

Pero, ¿no será que las nuevas opciones para los inconformes liberales (Nuevo Liberalismo, Séptima Papeleta, Social Democracia) le harán disminuir esa capacidad de chantajear?

https://www.las2orillas.co/a-que-le-juega-cesar-gaviria/

21.13.-La tributaria y el Gini JORGE IVÁN GONZÁLEZ

Es una novedad que en la exposición de motivos del proyecto de reforma tributaria se comience con la presentación del resultado neto que tiene la política fiscal en el Gini. Se retoman las comparaciones internacionales en las que se muestra el impacto distributivo de la conjunción de impuestos y transferencias. Se compara el Gini del ingreso inicial con el Gini del ingreso disponible, que es el resultado de la acción de la política fiscal (impuestos y transferencias).

23 abr 2021.- El contraste entre los países es significativo. Colombia tiene dos características. El Gini del ingreso inicial es relativamente alto y, además, la política fiscal no lo baja. En los países desarrollados la situación es completamente distinta. El Gini final es considerablemente inferior al inicial. En Austria, por ejemplo, baja de 0,42 a 0,28. La explicación es sencilla. En los países desarrollados los ricos pagan impuestos, y no reciben subsidios. Y los pobres reciben subsidios y no pagan impuestos. Entre nosotros, los ricos reciben subsidios y los pobres pagan impuestos. El dinero que se le entrega al hogar a través de programas como Familias en Acción, se le quita con IVA o prediales.

Es un avance que en el proyecto de reforma tributaria se muestre al impacto de la política fiscal sobre la distribución. Y que se considere de manera conjunta, la relación impuestos y transferencias. Esta mirada amplia facilita las discusiones sobre la equidad de la política fiscal.

El Ministerio de Hacienda es optimista. Compara un escenario “inercial”, en el que no se hace nada, con otro llamado “proyecto de ley”, que muestra los impactos que tendría la reforma tributaria, siempre y cuando se cumplan los supuestos macroeconómicos. En el 2025 los Gini en ambos escenarios serían de 0,546 y 0,467. Y en el 2030 de 0,532 y 0,437. Es decir, si se hacen las cosas como piensa el gobierno, y si el mundo se comporta como imagina el Ministro, la distribución del ingreso mejoraría de manera sustantiva.

El sueño de Hacienda difícilmente se logrará. Primero, porque a lo largo del proyecto se crea la falsa sensación de que un porcentaje importante de las rentas tendrá destinación específica, e irá para las transferencias sociales. La distribución de este gasto se hace explícita en el art. 18. Pero este supuesto es una ilusión. Los recursos no son de destinación específica. Una vez que la reforma se apruebe el gobierno bien puede destinar el dinero a comprar aviones de guerra.

Segundo, porque el número de hogares pobres todavía no es claro. Próximamente el Dane publicará la cifra de pobreza correspondiente al 2020. Así que las estimaciones de Hacienda tendrán que cambiar.

Tercero, porque los supuestos macroeconómicos, como ha sucedido siempre, no se cumplirán. Basta comparar las proyecciones de todos los marcos fiscales de mediano plazo con lo que sucedió después, para concluir que las estimaciones fallaron. Siempre que se hacen estos ejercicios se olvida que el mundo es incierto.

Cuarto, porque para Hacienda el único Gini que importa es el de ingresos laborales, que resulta de las encuestas de hogares. Y en esta contabilidad no están los ricos. El Gini de ingresos labores puede disminuir sencillamente porque la clase media tributa más. Una reforma que realmente busque la equidad tendría que crear los mecanismos que lleven a disminuir el Gini de la riqueza.

https://www.semana.com/internacional/articulo/cuales-son-los-paises-menos-y-mas-desiguales-del-mundo/281843/

  • 21.12.-A la moda el alza de impuestos a los altos ingresos BEETHOVEN HERRERA
  • Una reforma tributaria misteriosa (¿sospechosa?)JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Aliado inesperado contra la desigualdadMAURICIO CABRERA

Joe Biden ha propuesto al Congreso incrementar el salario mínimo, y espera aumentar desde el 21% hasta el 28% los impuestos a las empresas.

La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardem, aumentó de 33% a 39% el impuesto a los ingresos superiores a US$10.000 mensuales (2% de los contribuyentes) y aumentó el salario mínimo desde US$13,19 hasta US$13,96, el cual devengan 175.000 personas.

12 abr 2021.- La funcionaria justificó las medidas como acciones contra la desigualdad e impulso a la economía tras la pandemia y representan “mejoras reales y largamente esperadas en el apoyo que prestamos a nuestros pobladores más vulnerables”.

Un estudio realizado que London School of Economics (LSE) realizó en 18 países de la OCDE entre 1965 y 2015, cuando los impuestos a los ricos fueron rebajados en muchos países, y concluyó que bajar los impuestos a los ricos no reducen la desigualdad ni tienen efectos positivos sobre la actividad económica.

El trabajo elaborado por el Instituto Internacional de Desigualdades* concluyó que la reducción de impuestos a los ricos lleva a una mayor desigualdad y no tiene ningún efecto significativo sobre el crecimiento o el empleo. El mismo centro propone gravar por única vez con un 1% el patrimonio neto de hogares con ingresos de 1 millón de libras, pagadero en cinco años que busca recaudar US$260.000.

El investigador David Hope de LSE sostuvo que “Nuestra investigación muestra que el argumento económico para mantener bajos los impuestos a los ricos es débil”. Y su colega Limberg de King’s College London sostuvo que: “los gobiernos que buscan reparar las finanzas públicas después de la crisis del Covid-19, no deberían preocuparse indebidamente por la consecuencias económicas de impuestos más altos para los ricos”.

El estudio concluye que “Los resultados sugieren que las reformas fiscales no conducen a un mayor crecimiento económico, y el efecto sobre el PBI per cápita es cercano a cero y estadísticamente insignificante”. Situación similar ocurre respecto al desempleo.

El Nobel Paul Krugman dijo en su momento que era necesario “suprimir los bajos impuestos establecidos por Bush porque sabemos que son inútiles.

Tuvimos una economía muy próspera bajo el gobierno de Clinton con una tasa de impuestos sobre las rentas superiores al 39,6% y una economía menos próspera con Bush a pesar de una tasa del 35%. No hay un solo argumento racional para seguir en la misma vía. Por otro lado, no hay razón para aceptar los paraísos fiscales. Finalmente hay margen para aumentar las cargas fiscales sobre los mas ricos.

El objetivo no es penalizar a la gente rica: consiste solamente en hacerles pagar su parte del financiamiento de las políticas públicas que el resto de la población necesita”.

En la misma línea, el presidente Biden ha propuesto al congreso el aumento del salario mínimo, y espera aumentar desde el 21% hasta el 28% los impuestos a las empresas.

*The Economic Consequences of Major Tax Cuts for the Rich. David Hope, Julian Limberg. Working. LSE. Paper 55. December 2020. Londres.

https://www.portafolio.co/opinion/beethoven-herrera-valencia/impuestos-a-altos-ingresos-beethoven-herrera-valencia-550844

21.12.-Una reforma tributaria misteriosa (¿sospechosa?)JUAN MANUEL LÓPEZ

Se están soltando globos -IVA azúcar, café- para jugar contra el reloj, en una reforma que ni es para “ayudar a los pobres”, ni recaudará $30 billones que dice necesitar el gobierno

¿Buscará Carrasquilla un camino diferente al que no ha aportado soluciones con cuatro reformas tributarias que ha adelantado como minhacienda? Foto: Leonel Cordero/Las2Orillas 

Debatir sobre el contenido de la reforma propuesta por el Gobierno no tiene mucho sentido. Es un desgaste inútil.

14 abr 2021.- Por un lado, se sabe que el resultado final será muy diferente de lo que se presenta inicialmente; por otro lado, lo evidente es que la divulgación mediática poco tiene de contacto con la realidad: ni es una ley cuyo verdadero propósito sea ‘ayudar a los pobres’, ni se espera un recaudo remotamente cercano a los 30 billones que se supone requiere el gobierno. Por último, se sabe que en el fondo lo que se da es una negociación política en la que cuentan más las cuotas de poder que se reparten que los problemas que se atacan (esto agravado por estar de por medio la inminencia de las elecciones).

Respecto al monto, este equivaldría a vez y media más del recaudo logrado en las dos anteriores sumadas, las cuales requirieron además complementarse con endeudamiento y con aumento del déficit resultante en cada caso. Es obvio que es una pretensión utópica (o mentirosa).

Pensar que al ponerle el nombre de ‘Solidaridad Sostenible’ se cambiará la naturaleza de reforma tributaria es algo más que engañoso, pues pareciera que no es intentar tapar el sol con un dedo, sino confundir a los ciudadanos, y disimular las consecuencias del mal manejo del Estado achacándole al virus y a la pandemia lo que estamos sufriendo.

Mal se puede pensar en una reforma tributaria para beneficio de la ciudadanía y menos para el de los pobres; son las necesidades fiscales del Estado se impulsan

Mal se puede pensar en una reforma tributaria para beneficio de la ciudadanía y menos para el de los pobres; no en todo caso en Colombia. Son las necesidades fiscales del Estado las que determinan cuándo y cómo se impulsa una.

Ante esto los puntos por dilucidar son hasta dónde es necesaria y hasta dónde es oportuna.

Sobre la necesidad no puede haber duda. La economía venía en franco deterioro desde los últimos tres años (tanto que eso había justificado ya dos reformas tributarias), y por supuesto al añadir la pandemia (o el manejo de ella) nos llegó la situación de catástrofe.

Sobre lo otro, lo oportuno o no depende del contenido, la orientación, y el manejo que se le dé.

En cuanto a la orientación: ¿buscará el Dr. Carrasquilla un camino diferente al que no ha aportado soluciones con cuatro reformas tributarias que ha adelantado como minhacienda?

Un fenómeno común a todo nuevo arreglo tributario es que puede reestructurar las capas sociales, pero nunca hacia arriba. La clase media puede prosperar por sus propios esfuerzos pero el aumento de los impuestos solo puede bajarla a la pobreza. Cuando se habla de aumentar el recaudo – nuevos impuestos, aumentar las tarifas o aumentar a los que tributan- solo se puede afectar negativamente uno u otro estrato. Como en últimas quienes acaban decidiendo son quienes controlan el establecimiento, nunca será realmente a costa de ellos esa afectación (eso solo lo haría una revolución).

En cuanto a los pobres, el tema de los impuestos es inexistente. Algo que llama la atención en las decenas de casos referenciados por la premio nobel Esther Duflo para entender (‘repensar’ dice ella) el mundo de los pobres es que no existe mención a ello. Simplemente el mundo de los pobres es el de la supervivencia donde no pueden ni pensar, ni informarse -ni por supuesto intervenir- en cómo se trata dicho tema. (Por ejemplo, decir que se reintegra el IVA es solo un pretexto para imponérselo).

Por destacar hasta el momento es la falta de claridad en el trámite. Lo aparente es que se pretende una aprobación con el menor debate posible; que se está jugando a ‘soltar globos’ (v. gr. el IVA para azúcar, arroz, chocolate, etc.) pero sin permitir conocer el conjunto y los detalles del proyecto. Pareciera que el propósito es acudir a la presión del tiempo para lograr una aprobación sin pasar por las discusiones que conllevaría; y/o que no se sepa cuáles podrían ser las intenciones iniciales que tuvieran que desaparecer por el rechazo que pueden producir.

https://www.las2orillas.co/una-reforma-tributaria-misteriosa-sospechosa/

21.12.-Aliado inesperado contra la desigualdadMAURICIO CABRERA

Hace una semana cité un texto progresista sobre la intervención estatal a favor de los más pobres y las políticas públicas para atacar la desigualdad.

La semana pasada cité un texto muy progresista sobre la intervención del Estado a favor de los más pobres y las políticas públicas para combatir la desigualdad, y pregunte cuál sería el autor del mismo dando algunas pistas de posibles respuestas. 

11 abr 2021.- Varios amables lectores tuvieron la paciencia de darme sus opiniones y ninguno acertó; solo el ex ministro José Antonio Ocampo estuvo cerca.

La verdad no me sorprendió el resultado de la mini encuesta, porque las pistas eran despistadoras, y porque es muy inesperada la autoría. Antes de decir quién es, quiero citar otros textos de varios años de la misma fuente, que confirman esa posición que se puede calificar como social-demócrata:

“Tenemos una obligación con los sectores pobres y los más vulnerables; los que enfrentan inseguridad financiera y problemas de salud; los que quedan atrás con escasas oportunidades, como las mujeres y las niñas; las generaciones futuras. (…) Como dijera una vez Franklin D. Roosevelt, “La prueba de nuestro progreso no es que aquellos que tienen mucho, tengan más, sino que aquellos que tienen demasiado poco tengan más”. Esto es lo correcto no solo desde el punto de vista ético, también lo es desde el punto de vista económico” (2017)

La contribución que las políticas fiscales pueden hacer al logro de objetivos redistributivos: las tasas impositivas aplicadas al estrato más alto de la distribución del ingreso, la adopción de un régimen de ingreso básico universal (IBU) y la función del gasto público en el terreno de la educación y la salud. (2017)

“Para abordar la desigualdad es necesario replantear el problema. Antes que nada, en lo que se refiere a políticas fiscales y tributación progresiva. En el segmento superior de la distribución del ingreso es posible elevar las tasas marginales de impuesto sin sacrificar el crecimiento económico” (2020).

Aunque usted no lo crea, todas estas citas son de documentos del Fondo Monetario Internacional (FMI). Y no se trata de artículos de funcionarios jóvenes contaminados en la universidad de las ideas de Piketty.

La primera cita es de Cristine Lagarde, directora del FMI en 2017.

La siguiente es la introducción de un extenso informe de ese año dedicado a plantear políticas para reducir la desigualdad y a definir una estrategia para que los programas del FMI impulsen el gasto social redistributivo..

La última cita es de un discurso de la actual directora del FMI, Kristalina Georgieva, en el que plantea una inversión de la lógica del asistencialismo oficial: para ella es necesario reducir primero la desigualdad para generar oportunidades

Quienes en los años 80 del siglo pasado tuvimos la oportunidad de trabajar en esa entidad y después de padecerla como promotor de la austeridad y el control del déficit fiscal como principal objetivo de su condicionalidad, es una inesperada sorpresa ver que una de las nuevas prioridades del Fondo Monetario Internacional sea impulsar el gasto social para reducir la desigualdad.

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/aliado-inesperado-contra-la-desigualdad-550843

  • 21.11.-Nadie estará a salvo mientras no lo estén todos – JOSEPH E. STIGLITZ, MICHAEL SPENCE, JAYATI GHOSH
  • Descubriendo la pobreza JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Covid 19 y desigualdad MAURICIO CABRERA

Resulta urgente la suspensión de los derechos de propiedad intelectual de productos necesarios para combatir la covid-19 y activar mecanismos de recuperación para las economías menos desarrolladas

EULOGIA MERLE

Estados Unidos espera “independizarse” de la covid-19 el 4 de julio (Día de la Independencia), cuando haya vacunas para toda la población adulta. Pero para muchos países en desarrollo y emergentes, el final de la crisis todavía está muy lejos. 

5 abr 2021.- Como mostramos en un informe para la Comisión sobre Transformación Económica Mundial del Instituto de Nuevo Pensamiento Económico (INET), para que sea posible una recuperación global rápida es necesario que todos los países puedan declararse independientes del virus.

La capacidad de mutación del coronavirus implica que nadie estará a salvo mientras no se lo haya controlado en todas partes. Por eso es esencial efectuar lo antes posible una distribución universal de vacunas, equipos de protección personal y tratamientos. Las restricciones actuales al suministro de esos elementos son básicamente artificiales, en la medida en que son resultado de un régimen internacional de propiedad intelectual mal diseñado.

Pero más allá de la muy postergada reforma de dicho régimen, lo que se necesita con más urgencia es una suspensión de los derechos de propiedad intelectual asignados a productos necesarios para el combate a la covid-19 o la creación de fondos comunes de patentes para su uso compartido (pooling). Muchos países demandan estas medidas, pero los intereses corporativos de las economías avanzadas han opuesto resistencia, y sus Gobiernos se han dejado llevar por la miopía. El ascenso del nacionalismo pandémico ha expuesto una variedad de deficiencias en los regímenes internacionales de comercio, inversión y propiedad intelectual (algo que la comisión del INET analizará en un informe posterior).

Las economías avanzadas, sobre todo Estados Unidos, han actuado con determinación para reactivar sus economías y apoyar a familias y empresas vulnerables. Entendieron (aunque tal vez fuera una lección pasajera) que en crisis como esta, las medidas de austeridad son profundamente contraproducentes. Pero los países en desarrollo, en su mayoría, tienen grandes dificultades para obtener fondos que les permitan mantener los programas de apoyo vigentes, por no hablar de absorber los costos adicionales impuestos por la pandemia. Estados Unidos gastó alrededor del 25% de su PIB en medidas de apoyo a la economía (y consiguió así poner coto a la desaceleración), pero los países en desarrollo sólo han podido gastar un porcentaje mucho menor.

Nuestros cálculos, basados en datos del Banco Mundial, muestran que el gasto en Estados Unidos, del orden de los 17.000 dólares per capita, fue unas 8.000 veces mayor al de los países menos desarrollados. Además del uso decidido de la política fiscal, hay tres medidas que los países desarrollados pueden tomar y que los beneficiarán, además de colaborar con la recuperación mundial. En primer lugar, impulsar una gran emisión de derechos especiales de giro (DEG), el activo global de reserva del Fondo Monetario Internacional. El FMI puede emitir en forma inmediata unos 650.000 millones de dólares en DEG sin necesidad de aprobación de las legislaturas nacionales. Y el efecto expansivo de la medida será mucho mayor si los países ricos transfieren sus asignaciones desproporcionadas de DEG a otros países con necesidad de efectivo.

El segundo conjunto de medidas también implica al FMI, dada su influencia sobre la política macroeconómica de los países en desarrollo, en particular aquellos que acuden a él para resolver problemas de balanza de pagos. Resulta alentador que el FMI haya sido un activo propulsor de la implementación de cuantiosos y prolongados programas de ayuda fiscal en Estados Unidos y en la Unión Europea, y que haya reconocido incluso la necesidad de aumentar el gasto público en los países en desarrollo, pese a lo adverso de las condiciones externas.

Pero a la hora de estipular los términos de los préstamos para países con problemas de balanza de pagos, las acciones del FMI no siempre coinciden con sus declaraciones. Un análisis que hizo hace poco Oxfam Internacional de programas de ayuda del FMI recientes y vigentes halla que entre marzo y septiembre de 2020, 76 de los 91 préstamos negociados por el Fondo con 81 países demandaban recortes del gasto público que podrían trasladarse a deterioro de los sistemas sanitarios y previsionales, congelamiento de salarios de los empleados públicos (incluido el personal médico y docente) y reducción de los seguros de desempleo, de las licencias por enfermedad y de otras prestaciones sociales. La austeridad (sobre todo tratándose de recortes en esas áreas esenciales) no tendrá en los países en desarrollo mejores resultados que los que obtendría en los desarrollados. Además, aquellos países podrían contar con un mayor margen fiscal si recibieran más asistencia (incluida la emisión de DEG antes mencionada).

Finalmente, los países desarrollados pueden organizar una respuesta integral a los enormes problemas de deuda a los que se enfrentan muchos países. Todo dinero gastado en pagar deudas es dinero que no se usa en combatir el virus y reactivar la economía. Al principio de la pandemia, se esperaba que una suspensión de los pagos de deuda de países en desarrollo y emergentes sería suficiente; pero ya pasó más de un año, y algunos deudores necesitan una reestructuración integral, en vez de los típicos parches que lo único que hacen es generar las condiciones para la próxima crisis.

Hay mucho que pueden hacer los países acreedores para facilitar esas reestructuraciones y alentar una participación más activa del sector privado (que hasta ahora se ha mostrado bastante reacio a colaborar). Como recalca el informe de la Comisión, si hubo un momento para hacer valer los principios de fuerza mayor y necesidad es ahora. No se les puede pedir a los países deudores que paguen lo que no pueden, sobre todo si será a costa de tanto padecimiento.

Las políticas que se describen aquí serían de gran ayuda para los países en desarrollo y costarían poco y nada a los países desarrollados. De hecho, el interés propio bien entendido del mundo desarrollado exige hacer todo lo posible por ayudar a los países en desarrollo y emergentes, sobre todo cuando es tan fácil de hacer y beneficiaría a gran parte de la humanidad. La dirigencia política en los países desarrollados tiene que comprender que nadie estará a salvo mientras no lo estén todos, y que la salud de la economía global depende de que haya una fuerte recuperación en todas partes.

https://elpais.com/opinion/2021-04-06/nadie-estara-a-salvo-mientras-no-lo-esten-todos.html?event_log=oklogin&prod=REGCRART&o=cerrado&int=pw_reg_el-pais

21.11.-Descubriendo la pobreza JUAN MANUEL LÓPEZ

Los pobres, ¿cómo manejan sus finanzas? ¿Hasta dónde intentan salir de la pobreza? ¿Cómo ven el empleo o el microemprendimiento? ¿Cómo son sus negocios? Responden los nobel de economía 2019

Una medio propuesta de Duflo y Banerjee es que en donde haya bolsones de miseria. el Estado genere empresas o ficiales que generen empleos. Foto: Leonel Cordero/Las2Orillas

Esther Duflo y Abhijit V. Banerjee recibieron el Nobel de Economía en 2019.

Su trabajo fue hacerse preguntas y ensayar respuestas: ¿gastan o no gastan en salud los pobres y cómo? ¿Y en educación? ¿Y el ahorro? ¿Cómo manejan sus finanzas? ¿Hasta dónde intentan salir de la pobreza? ¿Cómo ven el empleo o el microemprendimiento? ¿Cómo son los negocios de los pobres?

7 abr 2021.- Su conclusión, fundamentada en decenas de investigaciones: no hay respuestas generales ni fórmulas; cada caso tiene sus propias características, y las teorías o modelos no involucran ni entienden la problemática que se vive desde esa perspectiva diferente.

La salida de la pobreza la ven en el ‘emprendimiento’. Como lo dice el encabezamiento de uno de los subcapítulos, ven a los pobres como “capitalistas sin capital” (o emprendedores en potencia). O sea, presuponen que el régimen democrático es lo deseable, al igual que la economía basada en la propiedad privada.

Muestran que la pobreza no tiene tiempo, medios y opciones sino para la supervivencia; es lo que llaman ‘la trampa de la pobreza’ de la cual les es difícil (¿o imposible?) salir. Los pobres no tienen visión de futuro, ni se lo ven quienes deciden por ellos. Plantea que el camino no es la teoría económica sino al revés: que el camino de eliminar la pobreza no pasa por el desarrollo económico, sino que se impulsa el desarrollo económico por vía de entender –‘repensar’ – la pobreza como un problema casuístico de los que la viven.

Descalifica las teorías y los modelos económicos (y a los economistas) que en general se limitan a la duda mayor -o por lo menos la duda más recurrente- de si el camino para intervenir debe ser dándole un impulso que le cambie cuantitativamente la condición al beneficiario, o si por el contrario se le debe estimular para que sea él mismo quien se organice para superarse.

“La suma de pequeños cambios a veces puede acabar convirtiéndose en una revolución silenciosa”

Su conclusión: “lo que se necesita es cambiar la perspectiva, pasando de las INSTITUCIONES en letras mayúsculas (las macro responsables de orientar y decidir políticas) a las instituciones en letras minúsculas (las que son responsables de la aplicación), es decir a una perspectiva desde abajo”. Concluyen: “No estamos ‘rebajando nuestras aspiraciones’ (a una revolución política), sino que, en nuestra opinión, la mejora progresiva y la suma de pequeños cambios a veces puede acabar convirtiéndose en una revolución silenciosa”. (Los llama ‘cambios en el margen’).

Da el ejemplo de cómo medidas puntuales (como el requisito de asistir a colegio y a puestos de salud para ser sujetos de derechos preferenciales -por ejemplo a subsidios) no solo mejoran aspectos de la calidad de vida de los pobres, sino acaban aumentando el apoyo político a quien lo impone. El ‘interés general’ no sirve para motivar apoyo político, como si lo hacen programas focales.

Mencionan algunas sugerencias que son fruto de las investigaciones que estudian: “las mujeres hacen más cosas que los hombres con el mismo presupuesto, limitado, y se tiene noticia de que son mucho menos propensas a aceptar sobornos”. “El ‘empleo estable’ o ‘buenos empleos’ ayudan a salir de la pobreza porque permiten ver y actuar en función de futuro”. Una mediopropuesta es que en donde haya bolsones de miseria el Estado genere empresas oficiales que generen empleos. (Inversión social a través de inversión en actividad empresarial). Los tenderos como corresponsales bancarios disminuyen el costo del microcrédito, y el ‘aseguramiento colectivo’ permite el acceso del mismo a los pobres.

En fin, en su obra ‘repensar la pobreza’ no aportan nada realmente que sorprenda o descreste como análisis. Se limitan a ‘descubrir’ que existe una ‘economía de la pobreza’ la cual no parecen contemplar quienes solo piensan en impulsar el sistema. Y es que el capitalismo y la democracia no son solo un sistema que puede hacer a la gente rica y feliz: resulta que también la pueden hacer pobre, desgraciada e impotente. Esa inquietud tan concreta y tan simple parece no haber estado en el pensamiento de los políticos ni de los economistas.

https://www.las2orillas.co/descubriendo-la-pobreza/

21.11.-Covid 19 y desigualdad MAURICIO CABRERA

Como la pandemia ha aumentado la desigualdad, resurgió la conciencia de la necesidad de intervención de un Estado que favorezca los más pobres.

La desigualdad es el fantasma que hoy recorre el mundo. Alimenta el descontento de la población, provoca estallidos sociales, amenaza las democracias y hasta ha penetrado la torre de marfil de los economistas.

Frente a la constatación de que la pandemia del coronavirus ha aumentado la desigualdad, ha resurgido la conciencia de la necesidad de la intervención de un Estado fuerte que favorezca los más pobres y redistribuya el ingreso, para lo cual debe conseguir recursos mediante aumento de impuestos que graven a las grandes corporaciones y el patrimonio de los más ricos.

Analistas económicos, asesores de gobiernos y dirigentes políticos coinciden en estos planteamientos que en el universo neoliberal de Reagan y Trump eran calificados como reliquias prehistóricas. Una muestra es el siguiente texto que me he permitido transcribir:

“La pandemia de Covid-19 está intensificando el círculo vicioso de la desigualdad. Para romper esta tendencia y darles a todos una oportunidad justa de prosperidad, el gobierno debe mejorar el acceso a los servicios públicos básicos, como la atención médica (incluida la vacunación) y la educación, y fortalecer las políticas redistributivas. Esto requeriría recaudar ingresos adicionales y mejorar la eficiencia del gasto.

Además, la pandemia ha afectado más a los grupos más vulnerables. Los trabajadores menos calificados y más jóvenes han experimentado más pérdidas de empleo que aquellos en ocupaciones más calificadas. Asimismo, los grupos étnicos desfavorecidos, los trabajadores del sector informal se han visto más afectados y las mujeres, que tienden a estar sobrerrepresentadas en los sectores más afectados por Covid-19.

Romper el ciclo de la desigualdad requiere políticas predistributivas y redistributivas. Con las primeras, se garantiza que las personas tengan acceso a servicios públicos básicos y empleo. Esto permite reducir la desigualdad de ingresos antes de que el gobierno redistribuya con impuestos y transferencias.

Mejorar el acceso a los servicios públicos básicos requerirá recursos adicionales, que se pueden movilizar mediante el fortalecimiento de la capacidad fiscal general. Se debe depender más de los impuestos sobre la propiedad y la herencia; también aumentar la progresividad fiscal, ya que hay margen para aumentar las tasas marginales máximas del impuesto sobre la renta de las personas físicas, así como para eliminar las exenciones en los impuestos sobre la renta del capital”.

Quiero plantear a los lectores la tarea de adivinar de dónde proviene este texto. Algunas pistas: 1) Un discurso del “socialista” Bernie Sanders en Estados Unidos / 2) El programa económico de Petro / 3) Una homilía del Papa Francisco / 4) Recomendación de asesores de Bolsonaro en Brasil para que recupere su popularidad / 5) Otro (diga cuál)

Adenda: Este jueves a las 9 a.m. el centro de pensamiento Lides y la Fundación Friedrich Ebert Stiftung realizarán un simposio sobre las facetas de la desigualdad. Se verá en redes sociales del portal La Línea del Medio.

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/covid-19-y-desigualdad-columnista-550630

21.10.-¿Cuál es el destino de la humanidad?  – JUAN MANUEL LÓPEZ

Pareciera que creyéramos que en el desarrollo está la postergación del final del ser humano; cuando la gran duda es sí más bien lo está acelerando.

Es especialmente interesante el proyecto de definir un cinturón de vida en el Amazonas, un espacio selvático que cubra desde el Pacifico hasta el Atlántico 

Si no vemos al hombre como el centro y la razón de la existencia del universo y comenzamos por reconocer que somos solo parte de un todo, que estamos incluidos dentro de un gran sistema, podremos dar respuesta a esta pregunta.

31 mar 2021.- Es bien conocido el aforismo de que la energía ni se crea ni se destruye sino solo se transforma. (Esta es la Primera Ley de la Termodinámica).

Menos conocido y divulgado es que dentro de un sistema esa transformación o cambio siempre tiene una dirección; o sea que, en otras palabras, esa transformación tiende hacia disminuir el potencial de la misma capacidad de cambio. (Segunda Ley de la Termodinámica, que dice que la transformación siempre va de una mayor a menor entropía).

Aplicados estos principios a nuestro universo, o sea al sistema dentro del cual vivimos, nos encontramos con que la tendencia al cambio, que es natural y en la que nos encontramos permanentemente, lo es hacia acabar nuestro habitat, por el camino de destruir el medio ambiente, vía la contaminación y calentamiento global.

Desde el punto de vista científico es tan errado el negar la evolución y defender el creacionismo como el pensar o esperar que se va a preservar la especie humana con adelantos tecnológicos o decisiones políticas.

El propósito de la humanidad debería ser dedicar nuestras posibilidades a impedir que sigamos en la orientación que llevamos

Los análisis según los cuales el aumento de la temperatura subirá el nivel de los mares y/o volverá desiertos los trópicos, y/o volverá invivible el planeta, solo se limitan a constatar esa realidad, tratando de concluir en el cómo y el cuándo eso sucederá, pero implícitamente confirmándolo como inevitable. El propósito de la humanidad debería ser dedicar nuestras posibilidades a impedir que sigamos en la orientación que llevamos.

Lo que llamamos ‘desarrollo’ es la orientación que damos a esos cambios. En cierto modo es lo que determina cuánto durará el ser humano como tal. Pareciera que creyéramos que en ese desarrollo está la postergación de ese final; la gran duda es de sí más bien lo que en realidad sucede es que lo está acelerando.

Vale aquí algo que planteó en su momento Alan García al preguntar si era sensato pensar o aspirar a que llegara a todos los países el ‘desarrollo’ cuando con los que representan  solamente el 20 % de la humanidad se ha llevado al límite crítico la capacidad de respuesta del planeta.

Tal vez por eso el mirar hacia las cosmovisiones de los indígenas -que se ven como parte de un universo en el cual son responsables de cuidar el equilibrio de la naturaleza- sea una opción más apropiada para alargar la preservación de la especie.

En ese sentido es especialmente interesante el proyecto de definir un cinturón de vida en el Amazonas, un espacio selvático que cubra desde el Pacifico hasta el Atlántico. Este preservaría no solo ecológicamente o biológicamente la foresta para seguir siendo el pulmón del mundo (sin el cual no sobreviviríamos), sino asociaría todos los parques naturales y los resguardos indígenas para que el manejo y cuidado quedara en sus manos y bajo su enfoque no antropocéntrico (es decir para protegerlo y no para explotarlo)

Este proyecto está en curso y vale la pena apoyarlo.

https://www.las2orillas.co/cual-es-el-destino-de-la-humanidad/

21.9.-El capital social, ¿qué es?JUAN MANUEL LÓPEZ

Lamentable es que si el Capital Social es la mejor medición de la riqueza y el mejor camino para el progreso la situación colombiana no puede ser más triste

Como sería de fácil buscar eliminar la pobreza y las desigualdades si en vez de estimular la competencia se acudiera a la solidaridad.

La riqueza y el desarrollo de una nación tiene diferentes formas de medirse y al mismo tiempo de caminos para generarlos.

24 mar 2021.- El primer concepto es el capital natural para referirse a sus recursos naturales y las condiciones que por naturaleza corresponden. Casos de ejemplos de países favorecidos son Arabia Saudita con sus fortunas petroleras o los Estados Unidos con la maravilla de territorio que le dio la naturaleza.

Un paso más adelante es cuando la riqueza natural es apoyada por el capital físico, entendiéndose por ello las obras de infraestructura (v.gr. carreteras, acueductos, aeropuertos, etc.) y la dotación en equipos para la producción (maquinaria o incluso equipamiento electrodoméstico).

Como todo esto tiene una equivalencia en dinero, se considera que todo se expresa en capital monetario, y que no solo la medición de la riqueza sino la capacidad de generarla se mide en términos que se podrían denominar patrimoniales.

Un nuevo paso -claramente considerado como un avance- es que la riqueza de una nación está en lo que se llama el capital humano. Como la calidad de las personas es difícil de evaluar, esto tiende a resumirse en los niveles de educación y de formación de su población.

Un desarrollo de esto es lo que se comienza a conocer como el capital en conocimiento, es decir el potencial en ciencia y tecnología, la capacidad de descubrir nuevos modos de crear riqueza, entendiendo que en ello está la fuente original de cualquier forma de aumentar el patrimonio colectivo.

Un nuevo paso -claramente considerado como un avance- es que la riqueza de una nación está en lo que se llama el capital humano. Como la calidad de las personas es difícil de evaluar, esto tiende a resumirse en los niveles de educación y de formación de su población.

Una escuela considera que la riqueza o nivel de desarrollo de una sociedad o de una Nación debe medirse y depende de lo que se llama el Capital Social, definido como el nivel de fluidez y confianza de las relaciones entre sus miembros

Existe sin embargo una escuela que considera que la riqueza o nivel de desarrollo de una sociedad o de una Nación debe medirse y depende de lo que se llama el Capital Social. (El Nobel Douglas North y Word Value Survey desarrollaron el tema y en Colombia lo trató en un gran trabajo María Mercedes Cuellar[i])

Se podría definir como el nivel de fluidez y confianza que caracterizan las relaciones entre sus miembros. Ilustrándolo con ejemplos sería la validez de los contratos y obligaciones entre los particulares: si bastara con la palabra empeñada entre las partes para que se cumplan los compromisos que recíprocamente se adquieren, no se necesitarían los documentos (ni se diga lo que estos requieran, huellas digitales, etc.), ni notarios, ni abogados, ni en general se dispersarían tantas energías que se desvían hacia ello. O si los ciudadanos pudieran confiar en el cumplimiento de las obligaciones del Estado, no solo colaborarían en el pago de los impuestos sino disminuirían los gastos oficiales para el recaudo. O, qué decir lo que sería la eficiencia en la resolución de conflictos de intereses opuestos si estos se tramitaran mediante simples arbitrajes sin tener que acudir a la maraña de leyes y procesos que se requieren para llegar a un pronunciamiento que los desate. Como sería de fácil buscar eliminar la pobreza y las desigualdades si en vez de estimular la competencia se acudiera a la solidaridad.

Lo lamentable es que si en efecto el Capital Social es la mejor medición de la riqueza y el mejor camino para el progreso la situación colombiana no puede ser más triste. Como medida de subdesarrollo y de pobreza contrasta con quienes piensan y aseguran que nuestro ingreso a la OCDE es prueba de nuestra condición de progreso.

La inseguridad no es tanto la física o la de los negocios que hoy copa los titulares y que multiplica el recelo entre los ciudadanos y disminuye la tranquilidad y la armonía en las relaciones entre ellos. Ésta solo expresa una realidad que coincide con la falta de confianza en la capacidad del Estado para cumplir sus obligaciones. Somos un país donde la Administración de Justicia es tan inoperante que la gente siente que debe acudir a sus propios medios para logra lo que cada uno entiende como lo Justo. Donde el 30 % del Congreso está en la cárcel o enjuiciado. Donde los funcionarios del ejecutivo son acusados tanto con razón como sin razón, simplemente como arma en las luchas políticas (o ya personales). Donde para acabar la corrupción no se puede apelar a la ética de los individuos o a la sanción social, y solo se depende de los mecanismos de control (todas las ‘ías’), los cuales se vuelven más ineficientes (y ofrecen nuevas posibilidades de más corrupción) a medida que crecen. En fin….

[i] Colombia: un proyecto inconcluso, Universidad Externado de Colombia, 2000

https://www.las2orillas.co/el-capital-social-que-es/ 

  • 21.8.-Mental o moralmente enfermos JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Sitiados por el hampa – GERMÁN VARGAS
  • Golpistas RAMIRO BEJARANO

    Alegar que al ser reclutados a la fuerza fueron transformados en ‘máquinas de guerra’, es desconocer avances de la civilización al violar el DIH y los tratados de Derechos del Niño

Las declaraciones dadas por el ministro -y no corregidas por el presidente- son indiferentes e independientes de si en el último bombardeo había menores de edad

Es difícil ser objetivo o neutral cuando se analizan los aspectos de una confrontación armada.

La JEP tiene esa misión y por supuesto es probable que muchos, puede ser que la mayoría de quienes emitan opiniones sobre su gestión, hagan más énfasis en lo que no les gusta que en una verdadera valoración de lo que está haciendo.

17 mar 2021.- Pero una cosa es el inevitable sesgo que puede tener un particular o incluso la dificultad que puede tener un juez para no responder emotivamente a lo que le toca conocer, y otra cosa es que no se pueda distinguir entre lo que corresponde a las circunstancias de la guerra y lo que depende del ánimo de quienes la dirigen.

Las declaraciones de los mandos medios de las Farc han mostrado que se presentaron abusos, torturas, atentados contra la dignidad de los retenidos, y en general lo que se podría considerar como violaciones la DIH (que es el que rige en situaciones de conflicto armado, bajo nuestra Constitución, y como obligaciones de juzgar por la JEP).

También ya se había pronunciado esa misma Justicia respecto a las desapariciones forzadas (falsos positivos) y respecto a la toma de rehenes o secuestros.

Este conjunto de revelaciones y confesiones son muestras de lo que sucede en los conflictos armados, y es lo que no desaparece por el hecho de negar que este existe. Se podrá calificar de indeseable, de sancionable, pero infortunadamente también de inevitable. Es el horror de las guerras.

Cada parte sintió alguna legitimidad en su manera de actuar, y si hoy se dan muestras de arrepentimiento y se pide perdón no necesariamente es por un verdadero acto de contrición sino porque los hechos no se pueden negar, y los desarrollos de lo acordado contemplan unos beneficios que están condicionados a ello.

Hay diferencias sí: los insurgentes suponen justificar en propósitos altruistas su comportamiento, mientras los diferentes paras (tanto paramilitares como parapolíticos) no ocultan que fueron sus propios intereses los que los llevaron a su forma de actuar.

Otra es la situación de los funcionarios que al servicio de su posición en ese conflicto abusaron del poder y las capacidades que les daba su cargo. La guerrilla puede alegar que hacían encierros en alambre de púa porque no tenían posibilidad de construir galpones para guardar a quienes para ellos eran prisioneros; difícilmente podrán los responsables de las políticas que acabaron montando el sistema de falsos positivos defender que las características del enfrentamiento los forzaron a matar inocentes (en alguna forma incapacitados) para adelantar su propósito.

En fin: en contra de lo que sucedió estamos todos los que consideramos qué pasamos una época de barbaríe y queremos superarla.

Por eso desconcierta aún más la actitud de quienes pretenden continuar y seguir validando esos comportamientos.

Cuando se plantea como debate si son 6402 o 2248 los falsos positivos o el bombardeo de campamentos donde se encuentran niños pareciera que no se entiende hasta dónde esto va más allá de los horrores de la guerra

 Infortunadamente es lo que se ve cuando se plantea como debate si son 6402 o 2248 los falsos positivos. No se trata del tema moral de que es igual uno que varios miles porque de todas maneras es algo que no debía ocurrir. Lo que se siente es que no se entiende hasta dónde esto va más allá de los horrores que acompañan la guerra.

Igualmente sucede con la posición asumida ante el bombardeo de campamentos donde se encuentran niños. Las declaraciones dadas por el ministro -y no corregidas por el presidente- son indiferentes e independientes de si en el último bombardeo había menores de edad. Alegar que al ser reclutados a la fuerza fueron transformados en ‘máquinas de guerra’, es no comprender hasta dónde pensar así no es solo desconocer avances de la civilización o de la humanidad al violar el DIH y los tratados sobre los Derechos del Niño y lo que suponen esos graves comportamientos a la luz del Derecho Internacional. El problema es ya de una distorsión en la escala de valores que muestra una degeneración mental y moral en quienes intentan hacer caso omiso de la gravedad de esto.

El trasladar la controversia a cuánto fue el número de víctimas de ‘falsos positivos’ o a sobre la razón por la cual se encuentran menores en los campamentos guerrilleros, es una forma de afirmar que, aunque indeseable, es un simple exceso como consecuencia de la guerra, y que al fin y al cabo si se está enfrentando a un enemigo esto es parte de los ‘daños colaterales’ que toca continuar asumiendo.

https://www.las2orillas.co/mental-o-moralmente-enfermos/

21.8.-Sitiados por el hampa – GERMÁN VARGAS

Lo que esperamos es más recursos y mayor coordinación institucional, no más peleas en público.

La situación de inseguridad en Bogotá es insostenible. Cada 4 minutos se registra un hurto, en las últimas semanas hemos tenido 23 casos de sicariato y lamentables asesinatos de policías. Lo que estamos enfrentando son sofisticadas y bien organizadas estructuras criminales dedicadas a robar celulares, bicicletas, apartamentos y vehículos, principalmente, muchas con violencia desmedida.

21 mar 2021.- La Cámara de Comercio ha informado que la percepción de inseguridad de los bogotanos ha batido un récord histórico al situarse por encima del 76 %, las denuncias han crecido, y 4 de cada 10 personas señalan haber sufrido algún ataque. El hurto con arma de fuego en esa tierra de nadie llamada TransMilenio ha crecido en un 215 % en los casos reportados. Difícil tener que admitir que la única solución es permitir que la gente se arme para defenderse. Mejor pensar, por ahora, en el fortalecimiento de la justicia y de las fuerzas de Policía y de seguridad del Estado.

Sigo creyendo que el principal problema está en la órbita de la política criminal. De 240.000 capturas, 90.000 registraban antecedentes, y en más de un centenar de casos, la misma persona tenía entre 40 y 70 arrestos. Lo mismo ocurre con los imputados por la Fiscalía, de 85.000 casos reportados, más del 51 % tenía antecedentes. Pero poco puede hacerse, pues una sentencia de la Corte exige que la persona haya sido efectivamente condenada para considerarla reincidente y poder prohibir su excarcelación o la concesión de beneficios.

El otro problema por resolver está en la política carcelaria y en la capacidad del sistema para recibir en condiciones dignas a los detenidos. Motivo pandemia, cerca de 900 personas salieron de prisión, acogiéndose a los decretos de excarcelación. Pero más de 25.000 recobraron su libertad por medidas de detención alternativa o libertades condicionales. ¿Cuántos de estos estarán delinquiendo nuevamente? No pocos, seguramente. Las normas han sido inclusive utilizadas para que peligrosos criminales ya condenados por masacres, narcotráfico y homicidios obtuvieran prisión domiciliaria, aduciendo enfermedades o su condición de cabeza de familia. En otros casos salieron por vencimiento de términos.

Resolver el hacinamiento carcelario con estas medidas facilistas se ha vuelto costumbre. Cuando se dispara la delincuencia se regresa a la sobreocupación y nuevamente a las medidas de descongestión. Un círculo nefasto que solo se romperá mediante la construcción de nuevos centros carcelarios.

En los terrenos de la cárcel La Picota se podría construir rápidamente la infraestructura para generar 20.000 nuevos cupos. Es indispensable, también, para combatir las estructuras criminales organizadas fortalecer las labores de inteligencia e investigación. Me pregunto por los resultados de la nueva Agencia Nacional de Inteligencia, de cuya actividad poco se conoce.

También debe actuarse con prontitud en materia de extinción de dominio de todos los bienes relacionados con la criminalidad, en la judicialización de delincuentes en un término no mayor de 24 horas, en el tratamiento de menores infractores y en la reforma de la Policía que se anunció esta semana.

Además de las reformas que atañen al sector justicia y deberían incorporarse en el proyecto de ley estatutaria que cursa en el Congreso, es urgente actuar en el aumento del pie de fuerza de la Policía en Bogotá, que cuenta con el menor número de efectivos de todas las áreas metropolitanas. ¿Por qué no se ha cumplido con este compromiso con la ciudad? No es mucho pedir una redistribución más equitativa, como lo es revisar a fondo la política y estrategia de incorporaciones y los presupuestos.

Sé que muchos de estos temas exceden las facultades de la alcaldesa mayor de la ciudad. Pero en muchos otros frentes lo que esperamos es más recursos y una mayor coordinación institucional, no más peleas ni llamados de atención en público. Ni siquiera en épocas del alcalde Petro se veía una relación tan deteriorada. La autodenominada jefa de la Policía capitalina tiene el deber de liderar y motivar a la Policía y enfrentar con decisión la recuperación de la seguridad ciudadana.

GERMÁN VARGAS LLERAS

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/sitiados-por-el-hampa-columna-de-german-vargas-lleras-575097

21.8.-Golpistas RAMIRO BEJARANO

No fue solo una lambonería del filipichín director vitalicio de la Federación de Municipios; se atrevieron a presentar un proyecto de acto legislativo para prorrogar los períodos al subpresidente Duque y a altos funcionarios, incluidos magistrados de las altas cortes.

20 mar 2021.- Aunque el proyecto lo tuvieron que abortar, repitieron la misma estrategia que cuando reeligieron a Uribe. Noemí Sanín, en las escalinatas de la “Casa de Nari”, habló sobre la conveniencia de reelegir al mandatario y pronto arreglaron todo en las comisiones primeras de Senado y Cámara para que la reforma constitucional se concretara. Para eso, los senadores entonces oficialistas acuñaron el tramposo procedimiento de anticiparse a declararse impedidos y decidir ellos mismos que ninguno lo estaba, de manera que cuando fuesen recusados el tema pareciera improcedente por estar resuelto. En la Presidencia de la Comisión Primera de la Cámara, un representante del grupo de un experto en tirar la piedra y esconder la mano hizo todos los movimientos para que el proyecto no sufriera tropiezos. En esas aparecieron Yidis Medina y Teodolindo Avendaño, sobornados por el Gobierno para que votaran el inmoral y delictual acto legislativo que volvió trizas la Carta Política.

La historia se escribe con mentiras, pues todo el mundo cree que la única responsable de este atropello constitucional era solo Yidis, cuando lo fueron todos: Uribe, sus ministros, los parlamentarios de la coalición política y, aunque nos duela, un par de magistrados de la Corte Constitucional que filtraron que votarían en contra de la constitucionalidad de esa reforma, o mejor encarecieron sus votos, y luego se voltearon groseramente a última hora. El resultado no pudo ser más grotesco: el padre de uno de esos magistrados terminó de embajador en Francia. Entonces muy pocos protestamos y no se oyeron nuestros reparos, porque la maquinaria apabulla y silencia.

No fue la primera vez que el establecimiento se puso de acuerdo para falsear la historia. También cuando se inventaron el Frente Nacional, ese pacto de impunidad que en mala hora impidió que se juzgaran los abusos de las dictaduras de Ospina Pérez y Laureano Gómez, para que todo terminara en un juicio político por delitos menores contra el tirano Rojas Pinilla, la Yidis de ese episodio.

En los tiempos actuales no les resultaba sensato al régimen y a sus amigos revivir la reelección, a pesar de que han querido hacerlo con un referendo, y optaron por el esperpento de la unificación de los períodos de los altos funcionarios. Pusieron a un lagarto a soltar el globito del que se colgaron varios insensatos y congresistas; por eso en los corrillos políticos se supo que los parlamentarios Amín y Barguil, para solo mencionar dos, cabildearon el proyecto entre sus colegas, con el gancho de que al unificarse los períodos el país tendría que convocar menos elecciones y se ahorraría una suma impresionante, que de todas maneras, tarde o temprano, se robarían los mismos de siempre.

El proyecto de acto legislativo llegó pedaleado al Congreso por el mañoso contralor Córdoba con el consentimiento del subpresidente, el ministro del Interior y otros funcionarios, así todos aseguren que Duque no estaba en eso. No les creo, mintieron como lo hicieron antes Uribe y los suyos, y como lo siguen haciendo, no propiamente en silencio, quienes promueven para todo al empresario y vástago Tomás Uribe.

Que el proyecto de acto legislativo que prorrogaría los períodos haya sido suscrito por congresistas del Centro Democrático, Cambio Radical, conservadores y liberales no es coincidencia. Fue un intento desestabilizador de la democracia en beneficio de los propios proponentes quienes, así hayan retirado tardíamente sus firmas, de todas formas incurrieron en causal de pérdida de investidura si no en prevaricato, con la sola proposición de una enmienda constitucional que nos recordó que seguimos siendo republiqueta bananera.

Al Gobierno no le salió bien este asalto constitucional, pero conociendo el talante y la tozudez uribista no sería raro que este fantasma de la prórroga de los períodos siga asustando. El pecado de Duque no fue haberse lavado las manos como Pilatos, sino haberlas tenido sucias.

Adenda. ¿Por qué después de 21 años de procesos y condenas todavía no ha salido a la luz pública el nombre del general (r) de la Policía involucrado en el ataque a la periodista Jineth Bedoya?

https://www.elespectador.com/opinion/golpistas/

  • 21.7.-Los parecidos del caso Donald Trump y el caso Álvaro Uribe JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Reformas planteadas a la seguridad social SALOMÓN KALMANOVITZ

Entre más rechazable es lo que sale a la luz en las investigaciones más solidaridad muestran quienes los ven como mesías. ¿De dónde sacan el teflón Trump y Uribe?

A medida que se tramitan los procesos judiciales más se distancian las actitudes de la ciudadanía del campo racional y más pasionales se vuelven

 No es solo que los dos personajes se parezcan (que sí se parecen), sino que el manejo que han dado a su forma de ejercer el poder ha creado un mundo que los rodea parecido.

10 mar 2021.- Parecido por supuesto en cuanto a que sus comportamientos lindan (si es que no caen) en el campo del atropello a la ley. Y no en un campo cualquiera sino en el desconocimiento del orden jurídico y en desprecio del orden ético-cívico. Ambos asaltaron, e incluso adelantaron bastante en acabar, el estado de Derecho (ambos creyendo más en el ‘Estado de opinión’).

Son cualquier cosa menos un ejemplo del gobernante que respeta su función de ser quien une al país y está al servicio de todos los ciudadanos.

La estrategia política de ambos fue, ha sido y sigue siendo la de polarizar; la de convertir a quienes no son sus seguidores no solo en enemigos de él, sino a sus seguidores en enemigos de ellos.

Sobre el cuestionable comportamiento de ambos como gobernantes hay tanto consenso que los dos han tenido que rendir y/o están rindiendo cuentas en juicios sobre los mismos. A los ojos del mundo (y probablemente de la lógica) el respaldo a Trump y a Álvaro Uribe es incomprensible. Y los argumentos para exonerarlos de un verdadero juicio refuerzan esa sensación.

Pero lo sorprendente es que en lo que más se parecen es en las reacciones que producen en parte de la ciudadanía: entre más se considera rechazable lo que sale a la luz en las investigaciones más solidaridad muestran quienes los ven casi como mesías.

Que hayan eximido del impeachment al mandatario americano por solidaridad partidista, sin tener en cuenta su responsabilidad por lo cual fue acusado, enerva aún más a sus malquerientes. Y similarmente sienten quienes critican al mandatario colombiano cuando el fiscal declara que quienes actuaron a su nombre pueden ser culpables, que sí se cometieron delitos, pero que no hay certeza o prueba suficiente de que el beneficiado si tuvo algo que ver en ello.

Y la paradoja es que entre más se debería avanzar (o en los casos de ambos, más se va avanzando) en establecer una certeza de que sí debería haber sanciones, más apoyo le dan sus respectivos seguidores, afirmando que son indiferentes a los hechos que se les atribuyen porque lo que les importa es que defienden sus intereses.

El avance que puede hacer la justicia por lo indebido de sus actos se convirtió en la mejor campaña política para mantener su vigencia y en alguna forma su poder

El avance que puede hacer la justicia por lo indebido de sus actos se convirtió en la práctica en la mejor campaña política para mantener su vigencia y en alguna forma su poder. Y en últimas quienes acaban adelantando esa campaña son sus opositores, no solo al darles protagonismo sino al reforzar esa posición de indiferencia en la mente de quienes los ven como un führer.

A medida que se tramitan los procesos judiciales más se distancian las actitudes del campo racional y más pasionales se vuelven.  Las etapas suscitan debates en cada una y se refuerzan las posiciones por fuera de los argumentos jurídicos. Así se mantiene la presencia y el liderazgo de Uribe ante sus seguidores (que se vuelven cada vez más incondicionales).

https://www.las2orillas.co/el-parecido-del-caso-de-donald-trump-y-el-de-alvaro-uribe/

21.7.-Reformas planteadas a la seguridad social SALOMÓN KALMANOVITZ

La pandemia tuvo un impacto devastador sobre una estructura social en estado calamitoso: un desempleo del 16 % en 2020 frente al 10 % en 2018; el 36 % de la población era pobre en 2019, unos 18 millones, y hoy son más de 21 millones. Mientras que la informalidad asola al 62 % de la población, sólo el 25 % de los adultos mayores reciben una pensión, todos bajo arreglos institucionales que perpetúan la inequidad.

Un 16 % de recargo es todavía un impuesto elevado a la formalidad que podría reducirse si existiera un régimen de impuestos progresivos, sobre todo a la renta y al patrimonio de las personas que sólo aportan un 1 % del PIB al fisco, tributos que permitirían financiar mejor la seguridad social de todos los trabajadores.

 

7 mar 2021.- Casi cinco millones de hogares viven en la pobreza absoluta, de los cuales el Gobierno sólo atiende a la mitad con programas dispersos como Familias en Acción, Colombia Mayor y Jóvenes en Acción. Los programas de salud tienen cobertura universal, con un costo del 4 % de su ingreso para los asegurados formales (cuyos patronos aportan el 8 %) y del 12,5 % para los independientes. Los informales no aportan nada a los programas que los atienden mal que bien, lo que induce el traslado de trabajadores formales al régimen gratuito, porque las EPS ofrecen una atención precaria, pero cobran duro. En 2012 las contribuciones alcanzaban el 30 % de la nómina, pero la Ley 1670 las redujo 14 puntos, lo cual hizo caer la informalidad entre un 4 % y un 7 %, según Fernández y Villar (CAF, 2016). Un 16 % de recargo es todavía un impuesto elevado a la formalidad que podría reducirse si existiera un régimen de impuestos progresivos, sobre todo a la renta y al patrimonio de las personas que sólo aportan un 1 % del PIB al fisco, tributos que permitirían financiar mejor la seguridad social de todos los trabajadores.

El régimen pensional es más oneroso, pues exige un aporte patronal del 12 % del salario y un 4 % del trabajador. Pero el rosario de aportes patronales no para allí: falta el 4 % de la nómina que va a las parasitarias cajas de compensación familiar, que reciben una copiosa lluvia mensual del sistema formal sin ofrecer servicios acordes a los trabajadores. El seguro de desempleo sólo cubre al 1 % de los desempleados. El papel de las cesantías ha sido desnaturalizado porque los trabajadores las pueden gastar en muchas cosas además de sostenerlos si quedan cesantes.

Fedesarrollo propone concentrar todos los programas dispersos del Gobierno en una renta mínima, conforme a la edad y el número de miembros de la familia. En pensiones propone tres pilares, uno gratuito y universal, uno contributivo y flexible, y otro basado en el ahorro voluntario, lo que va contra el principio de universalidad. Sugiere eliminar todos los incentivos a la informalidad, subsidiando aún más el régimen contributivo de salud. Agrega que se requiere un seguro al desempleo para los trabajadores que ganen hasta 1,5 salarios mínimos, cubierto por los aportes a las cajas de compensación de los más pudientes. Se deben eliminar las cargas de las cajas de compensación para los trabajadores de salario mínimo y cobrarlas progresivamente hasta llegar al 5 % para los que ganan más de 25 salarios mínimos. Es un hecho que las cajas se han convertido en emporios de la salud (EPS), aseguradoras (ARS) y recaudadores de la seguridad social (Miplanilla y Simple), que deben ser contenidos.

Fedesarrollo concluye que “la combinación de estas reformas en materia laboral y pensional implicaría un aumento del salario disponible para un trabajador que gana un salario mínimo de hasta 13 %, así como una disminución en el costo para la empresa de hasta el 14 %, lo que estimulará la generación del empleo formal”. Son propuestas interesantes que el Gobierno no va a acoger.

https://www.elespectador.com/opinion/reformas-a-la-seguridad-social/

  • 21.6.-La ilusión de un mundo mejor ­­- JUAN MANUEL LÓPEZ
  • ¿Cuál política de reactivación? MAURICIO CABRERA

La felicidad individual y la paz colectiva no se encuentran en los cambios sino en la depuración de lo que existe para reforzar lo positivo y eliminar lo negativo

Quizá sea mejor solución para los problemas sociales o individuales renunciar al prurito de que con el cambio llegan las mejoras, y pensar más en desarrollar las condiciones positivas que tiene la situación presente

Sobre algo que puede haber coincidencia en la mayor parte de los seres humanos, es sobre la ilusión de que es posible un mundo mejor. Unos lo tienen simplemente como una visión de algo deseable, otros como una misión que deben cumplir, otros simplemente como una ambición egoísta o altruista, pero para todos los poderes supone ser el camino para lograrlo.

Pero el ‘mundo mejor’ que cada cual contempla no es el mismo para todos. Todos desearíamos cambiar el actual pero no coincidimos en el hacia dónde ni en el cómo.

Es esto lo que lleva a que la humanidad viva con una permanente confrontación entre convicciones enfrentadas que inevitablemente terminan en conflictos y muchas veces se manifiestan forma de guerras. Y es esto lo que motiva la obsesión por alcanzar el poder.

La única posibilidad de una verdadera paz universal sería que en vez de pretender que existe un posible mundo mejor todos aceptáramos eso: que tiene más sentido acomodarse al que existe que aspirar a cambiarlo.

Por supuesto se dirá que eso es negativismo, que es fácil decirlo cuándo el que tenemos nos conviene, que eso no es válido para quienes se encuentran en sectores desfavorecidos y que desearían o necesitarían cambios en su condición. Sería equivalente a que la paz depende de que cada uno se resigne a vivir con las condiciones que hoy tiene, lo cual choca con la idea de que todo ser humano aspira a mejorar sus condiciones de vida.

Si la felicidad del ser humano es el propósito de su existencia, la realidad y la experiencia muestran que son muy pocos los cambios que han mejorado la capacidad o la posibilidad de alcanzarla

Pero si la felicidad del ser humano es el propósito de su existencia, la realidad y la experiencia muestran que son muy pocos los cambios que han mejorado la capacidad o la posibilidad de alcanzarla.

Desde que se ‘descubrió’ la noción de ‘clase media’ como categoría de la economía, su crecimiento ha sido constante -incluso se puede decir exponencial- pero no se puede decir que quien llega a esa ‘categoría’ alcanza más felicidad que la que tenían antes las clases sociales más bajas; pueden tener más ámbitos de libertad, o menos desigualdades respecto a los más ricos y poderosos, pero no por eso están más cerca de ser felices que el pobre campesino o el pobre siervo o el pobre esclavo de otros tiempos. Cada cual vive su propia vida y sus propios problemas dentro de un marco en el cual solo la idea de comparaciones y de cambios produce la conciencia de que existen situaciones diferentes que generan expectativas e insatisfacciones.

O con la categoría del feminicidio, o las cuotas obligatorias, o el @me.too se puede haber cambiado la relación de género y la condición social de la mujer, pero no por eso son más felices que cuando encontraban satisfacción en ser buena esposa o buena ama de casa.

Al igual que los conflictos de la humanidad nacen de la idea de que un mundo mejor es posible, las frustraciones del individuo nacen de la errada expectativa de que para encontrar respuestas a sus insatisfacciones debe cambiar su estatus (su statu quo) y así se acercará a ser más feliz.

Tal vez sea mejor solución para los problemas sociales o individuales el renunciar al prurito de que con el cambio llegan las mejoras, y pensar más en desarrollar las condiciones positivas que tiene la situación presente. Concentrarse en lo bueno que existe y no en esperar que tal o cual cambio producirá beneficios solamente, olvidando que se acompañará de otros tantos nuevos inconvenientes. Reconocer que como la perfección no existe, y/o como cada cual la concibe de manera diferente, el pretender alcanzarla es origen de conflictos y frustraciones y no de satisfacciones.

Es lo que proponen los gurús orientales: la felicidad individual y la paz colectiva no se encuentran en los cambios sino en la depuración de lo que existe para reforzar lo positivo y eliminar lo negativo.

https://www.las2orillas.co/la-ilusion-de-un-mundo-mejor/

21.6.-¿Cuál política de reactivación? MAURICIO CABRERA

Darles ingresos a las familias afectadas es necesario para que puedan subsistir; pero es más importante darles empleo al millón y medio de personas.

Las mejores políticas de reactivación son aquellas que generan más empleo y beneficien a los más pobres y vulnerables, pero además que son oportunas y aportan una cantidad de recursos suficiente para compensar la pérdida de ingresos de los hogares.

28 feb 2021.-Demasiadas condiciones imposibles de cumplir, dirán algunos para justificar por qué no se han aplicado en Colombia. No es cierto. Hay ejemplos concretos de países que sí las han realizado, y con muy buenos resultados.

La primera es una renta básica de emergencia para personas que han perdido sus ingresos, pero en una cuantía suficiente para sobrevivir. En Estados Unidos el año pasado el gobierno giró US$1.200 a cada individuo con ingresos menores a US$75.000, más otros US$600 por cada niño. Adicionalmente, a quienes perdieron sus empleos les dio US$2.400 durante cuatro meses.

En Colombia se pretendió hacer algo en esa línea con el programa de Ingreso Solidario, pero fue totalmente insuficiente: solo $160.000 mensuales (US$45) por familia, y solo a 3 millones de los hogares más pobres, quedando sin ninguna ayuda adicional por lo menos otros 3 millones de hogares vulnerables.

En Chile el Ingreso Familiar de Emergencia ha entregado hasta US$600 por familia de 4 personas, cubriendo cerca del 50% de los hogares del país. En Perú en 2020 se otorgaron diferentes Bonos por más de US$500 al 60% de los hogares. No era cuestión de ser país rico o pobre sino de tener la decisión política de hacerlo.

Hay otra política aún mejor y son los programas de Empleo de Emergencia. Darle ingresos a las familias afectadas es necesario para que puedan subsistir; pero es más importante darle empleo al millón y medio de personas que todavía no han podido recuperar sus trabajos, porque así no solo tienen salarios e ingresos, sino algo más primordial: la dignidad que les da el trabajo.

En esta pandemia los gobiernos han preferido dar subsidios a las empresas para que mantengan el empleo, pero en la gran depresión de los años 30 del siglo pasado una de las claves de la recuperación de Estados Unidos fue el ambicioso programa de obras públicas del presidente Roosevelt.

Con la tasa de desempleo del 17,3% y 4,1 millones de desempleados, solo el Estado tiene la capacidad y los recursos para generar a corto plazo un número significativo de puestos de trabajo en programas intensivos en mano de obra como construcción y mantenimiento de vías terciarias, reparcheo de vías urbanas, reforestación o mantenimiento de cuencas. Pero estos solo pueden ser adelantados por departamentos y municipios, no por el gobierno central.

* * *

ADENDA: Discutir si los falsos positivos fueron 3.000 o 6.000 es desviar el debate para ocultar la tragedia humana detrás de cada uno de estos asesinatos. Como bien lo dijo el profesor Víctor Correa Lugo son “6.402 dolores, 6.402 infamias, 6.402 hermanos, 6.402 madres, 6.402 disparos, 6.402 sonrisas, 6.402 padres, 6.402 gritos, 6.402 silencios”.

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/cual-politica-de-reactivacion-549575

 

 

  • 21.5.-“Es la economía, estúpidos” – JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Política de reactivación, ¿es suficiente? – MAURICIO CABRERA
  • La reforma fiscal que necesita Colombia – CÉSAR FERRARI

La vacuna desplazó mediáticamente a la pandemia y ya se menciona la catástrofe económica para la cual no hay intención de cambiar el modelo fallido que desprecia a los más vulnerables

Se sigue dando prioridad a las preocupaciones financieras del Estado y se deja en manos de El Mercado sin ninguna intervención o planeación la suerte y bienestar de los ciudadanos. Foto: Minhacienda

La aparición de la vacuna desplazó el tema de la pandemia, aunque mediáticamente cumple la misma función de distraer otros grandes problemas. Sin embargo sí ha permitido pensar en función de futuro ante otras dimensiones de las crisis que estamos viviendo, especialmente por lo menos ya se menciona la catástrofe económica.

24 feb 2021.- Famosa se hizo la frase de campaña de Bill Clinton “es la economía, estúpidos”, parafraseada elegantemente por Luis Carlos Villegas dedicándosela a ‘señores’ para citar los siguientes datos:

El PIB perdió 50.000 millones de dólares respecto a 2019 y 60.000 respecto a 2018. En promedio el ingreso per cápita de cada colombiano se redujo en 800 dólares frente a 2019 y 1.300 frente al 2018. La deuda externa se come el 55 % del ingreso nacional, más del doble de hace 8 años, y la total interna y externa el 64 %. Las exportaciones cayeron en 20.000 millones de dólares y ni siquiera con 7.000 millones de remesas de los trabajadores expatriados se logra equilibrar la cuenta corriente. También la inversión cayó al mismo nivel de hace 10 años. La cantidad de ocupados es similar al de entonces, como si la población no hubiera crecido ni se hubieran generado nuevos puestos de trabajo. La pobreza y la desigualdad han subido con covid-19 y sin covid-19 tanto en 2019 como en 2020.

Coincide Mauricio Cárdenas señalando una disminución de 10 millones de pesos en ingresos de un año al otro por cada familia y un aumento de la deuda nacional equivalente a 13 millones de pesos por familia, aunque apenas mencionando que golpea más a los pobres que los ricos.

Según encuesta de las Cámaras de Comercio, una de cada tres empresas contribuyó al desempleo y sufren etapas de crisis. Un tercio de estas despidió a más del 80 % de los empleados y 9 de cada 10 de las que sobreviven no podrían aguantar nuevas restricciones. Además, dos de cada tres disminuyeron sus ventas de las cuales dos terceras partes en más del 50 %. Sin embargo, El Tiempo lo presenta titulando “Pese a crisis, el 63 % de empresas mantuvo personal”.

Un tercio las empresas despidió a más del 80 % de los empleados y 9 de cada 10 de las que sobreviven no podrían aguantar nuevas restricciones

Al mismo tiempo que se divulga que las reservas de petróleo y gas disminuyen, se enfatiza es en que el alza del petróleo -por lo demás de permanencia bastante incierta- aliviará las finanzas nacionales; o se omite completamente que los precios y la producción del carbón han llegado a su punto más bajo, cayendo de pocos de 102 dólares la tonelada a 34 dólares lo primero y de 91 millones de toneladas a 54 millones lo segundo.

O también se muestra como un éxito la producción agropecuaria sin mencionar lo que significa para los interesados la forma en que los afecta. Es lo que sucede con los tres sectores de más peso en la economía en general y al mismo tiempo los menos  ‘empresariales’ en cuanto a que son actividades principalmente de ciudadanos comunes: la leche al mismo precio de hace cinco años significa la disminución de un ingreso real para los centenares de miles de productores; los paperos que representan la principal actividad agrícola de las zonas andinas, terminaron ensayando a vender en las esquinas su cosecha aunque fuera por debajo de sus costos de producción; y en el sector arrocero (el que más tierra explota, ocupa el 90 % de los distritos de riego y moviliza más que cualquier otro producto del campo) los arroceros si pudieran harían lo mismo pues en el momento de la cosecha les han reducido un 20 % el precio de lo que venden (qué tal que a los bancos o a los industriales les tocara de un día para otro bajar en un 20 % los productos que ofrecen). Los colombianos de estos sectores ven de otra manera lo que tanto satisface el gobierno.

Pero si apenas se comienza a ver esta catástrofe general, lo que sí sobresale es que siendo consecuencia de un modelo fallido no se ve la intención de cambiar nada: se sigue hablando de promedio y cifras macro, menospreciando el aspecto social de que siempre son más perjudicados los más vulnerables; se sigue priorizando el sector minero energético sobre el agropecuario (el fracking y el cierre de Bioenergy); se sigue contando con que con el manejo mediático se le puede ocultar la realidad a la gente; se continúa dando prioridad a las preocupaciones financieras del Estado dejando en manos de El Mercado sin ninguna intervención o planeación la suerte y el bienestar de los ciudadanos.

https://www.las2orillas.co/es-la-economia-estupidos/

21.5.-Política de reactivación, ¿es suficiente? – MAURICIO CABRERA

Políticas como subsidios a la nómina son más adecuadas, suficientes y oportunas, pero poco sirven si llegan en forma tardía o reducida en cuantía.

La mejor política de reactivación es aquella que no solo acelera el crecimiento sino que además disminuye la pobreza y la desigualdad. Ese es uno de los criterios para elegir entre distintas alternativas de políticas, tal como expliqué la semana pasada. Otros dos son que las políticas sean adecuadas y sean suficientes y oportunas.

Una política de reactivación es más adecuada si ataca las causas de la recesión y no solo los síntomas. Una analogía médica es el paciente con fiebre debido a una infección, al que se le puede dar aspirina para bajar la fiebre o darle antibióticos para quitar la infección.

La causa principal de la actual recesión es la debilidad de la demanda: empresas y establecimientos de comercio se quebraron y tuvieron que despedir empleados porque se les cayeron las ventas; en parte por el confinamiento y en parte porque la gente voluntariamente dejó de comprar. Pero ya se acabó el confinamiento y el consumo no vuelve a su nivel anterior, porque no basta que abran almacenes, aeropuertos, hoteles o restaurantes si muchos todavía no quieren o no pueden comprar.

El consumo no despega por las 3 Ps: Prevención o temor al contagio; Prudencia ante la incertidumbre de ingresos futuros y, sobre todo, Pobreza. El 30% de los hogares en Colombia hace hoy una comida menos porque no les alcanzan los ingresos.

Por eso las políticas de incentivos a la oferta no son eficaces. ¿Para que dar estímulos tributarios para construir hoteles, o comprar maquinaria si no hay huéspedes ni suben las ventas? Inclusive ofrecer más crédito para empresas que no tienen ventas suficientes para pagar la nómina solo sirve para diferir el problema pues después no podrán pagar el crédito.

Políticas como los subsidios a la nómina son más adecuadas y cumplen los dos criterios señalados, pero poco sirven si son tardías o reducidas en cuantía. Fue lo que sucedió con el PAEF, una muy buena idea para conservar puestos de trabajo, pero que se inició cuando ya se habían perdido 5 millones de empleos; además la cuantía del subsidio –menos del 30% del costo laboral de un empleado de salario mínimo- solo alcanzaba a empresas con pequeñas reducciones en ventas.

El Estado es el único que puede compensar una caída de la demanda del sector privado como la que ocurrió con la pandemia; así lo entendieron muchos gobiernos que según la consultora Mckinsey, aumentaron el gasto público en 20% o más con lo que lograron mitigar el aumento del desempleo. En Colombia el consumo del gobierno solo creció 3,7% el año pasado, monto totalmente insuficiente para enfrentar la crisis.

* * *

Adenda: Para 6.402 colombianos ya no hay posibilidades de reactivación. Fueron inocentes asesinados por miembros de las Fuerzas Armadas y presentados como guerrilleros para cobrar recompensas. ¿Quién dio las órdenes para este crimen tan monstruoso? Dolorosas pero necesarias las revelaciones que hace la JEP. Quieren desprestigiarla para acallar las voces de las víctimas.

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/politica-de-reactivacion-es-suficiente-549338

21.5.-La reforma fiscal que necesita Colombia – CÉSAR FERRARI

Cuánto debe gastar el Estado colombiano y de dónde deben provenir esos recursos. Este abecé debería ser la base de la reforma tributaria que se acerca.

Nuestro pequeño Estado

 

22 feb 2021.- Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el gasto público de Colombia en 2018 equivalió al 31 % del PIB, al paso que en Finlandia llegó a 53%.

El recaudo promedio de impuestos en los países de la OCDE fue 34% del PIB en 2019, el de Finlandia 42,2% y el de Colombia 19,7%. Los impuestos sobre ingresos personales fueron el 12,2% del PIB en Finlandia y el 1,2% en Colombia; sobre las nóminas salariales fueron el 0% en Finlandia y el 0,34% en Colombia; sobre las utilidades de las empresas fueron el 2,5% en Finlandia y el 4,8% en Colombia; y sobre los bienes y servicios fueron 14,2% en Finlandia y 8,5% en Colombia.

El recaudo y el gasto de Colombia deberían acercarse gradualmente al promedio de los miembros de la OCDE; pero no ha sido así: el Presupuesto General de la Nación equivalió al 24,3% del PIB en el 2000 y el mismo 24,3% en el 2018.

¿Cuánto debe gastar el Estado colombiano? 

A diferencia de los particulares, el Estado primero define cuáles gastos o necesidades deben ser atendidas y luego consigue los recursos para hacerlo.

Entonces: ¿con qué criterio definir el nivel del gasto público? La respuesta es obvia: lo que la sociedad decidió a través de un acuerdo que se llama la Constitución de 1991. Es más: una situación extraordinaria como la pandemia (que según el Marco Fiscal 2020 implica una sobrecarga del 9,3% del PIB para el fisco nacional) necesita de recursos no ordinarios, como decir créditos del Banco de la Republica o de organismos internacionales.

Pues bien. La Constitución estableció una serie de derechos para los ciudadanos y derechos especiales para grupos vulnerables, incluyendo los derechos a la vida, libertad, igualdad ante la ley, paz, educación, “vivienda digna”, “acceso a los servicios de promoción, protección y recuperación de la salud”, en el caso de las niñas y niños, “alimentación equilibrada, nombre y nacionalidad, a tener una familia y no ser separados de ella, el cuidado y amor…”, el derecho del adolescente “a la protección y la formación integral”, el del adulto mayor a “la seguridad social integral y el subsidio alimentario en caso de indigencia”…

La Constitución estableció así mismo que “la libre competencia económica es un derecho de todos que supone responsabilidades” y que “el Estado impedirá que se obstruya o se restrinja la libertad económica y evitará o controlará cualquier abuso que personas o empresas hagan de su posición dominante en el mercado nacional” (artículo 333).

El recaudo promedio de impuestos en los países de la OCDE fue 34% del PIB en 2019, el de Finlandia 42,2% y el de Colombia 19,7%.

La responsabilidad económica del Estado no se limita, por demás, a satisfacer los derechos de los ciudadanos y preservar la libre competencia, sino que incluye la provisión de bienes públicos o que el mercado no proveería por sí solo, empezando por las carreteras y demás infraestructuras.

¿Por qué aumentar el gasto?

 Pasemos a las cifras. La inversión pública en 2018 representó el 4,1% del PIB. Supongamos que para mejorar la infraestructura se necesita pasar al 5,1% del PIB, vale decir, que el gasto público debe aumentar en 1 punto porcentual del PIB.

O supongamos que queremos tener una educación comparable a la de los países OCDE, quienes en 2018 gastaron un promedio de 11.200 dólares por estudiante (en tanto que Colombia gastó un poco menos de 5.000 dólares); esto implicaría duplicar el gasto en educación (que en 2017 representó 14% del Presupuesto General de la Nación), y que con ello el nuevo presupuesto equivaldría al 28,5% del PIB en vez del 25% que en realidad tuvimos; mejor dicho: llevar el gasto en educación a los niveles promedio de la OCDE requeriría aumentar el gasto público en 3,5% del PIB.

Foto: Fiduagraria – Para compensar la regresividad del IVA, el Estado colombiano “devuelve” a 1 millón de hogares pobres 75 mil pesos bimensuales por el IVA que paga.

Como financiar el gasto público 

La moraleja es evidente: para cumplir su obligación constitucional de mejorar la vida de los colombianos, necesitamos un Estado más grande del que tenemos, es decir, en castellano, un Estado que recaude más impuestos.

Pero aumentar los impuestos es muy poco popular y por eso se inventan los sustitutos. Por ejemplo, se supone que la escasez de recursos del Estado en cuanto a construcción de infraestructura puede subsanarse mediante alianzas público-privadas. Tal supuesto es inconveniente y equivocado:

  • Si el sector privado financia las carreteras y los recursos son limitados, ¿con que recursos construye las fábricas que necesita el desarrollo económico?
  • Para que el sector privado financie las carreteras habría que garantizarle una rentabilidad superior a la de sus otros proyectos, así que el costo de la carretera —es decir, los peajes—resulta más elevado.
  • Si el inversionista privado exige una garantía de rentabilidad que le elimina el riesgo, ¿en qué queda el principio del mercado según el cual el riesgo de inversión debe asumirlo el inversionista?

Los principios de la tributación

Según los manuales de economía, la tributación óptima debe ser suficiente y progresiva:

  • La suficiencia significa que el recaudo alcance para financiar el gasto del Estado a partir del acuerdo social vigente.
  • La progresividad alude sobre todo al dilema entre cobrar impuestos directos o indirectos. Los primeros graban más a quienes tengan mayor capacidad de pago, al paso que los segundos no tienen en cuenta la capacidad económica del contribuyente; el principal impuesto indirecto en Colombia es el IVA (impuesto al valor agregado) y los principales impuestos directos son los que gravan la renta y el patrimonio

Lo sensato es que la tributación tenga como base los impuestos al patrimonio y a los ingresos de las personas naturales, que sus tasas sean crecientes, y que el impuesto a la renta personal grave con la misma tasa los rendimientos del capital y del trabajo.

Pero ese no es el caso de Colombia. Según el Marco Fiscal 2020, en el 2019 los impuestos indirectos representaron 53,3% del total y los directos el 46,7%. A su vez, los impuestos a las herencias y a las utilidades distribuidas por las empresas tienen una tasa de 10%, menor que las tasas sobre los otros ingresos personales.

Los impuestos elevados a los dividendos elevan las tasas de ahorro y de inversión de la sociedad, que a su vez son cruciales para el crecimiento económico. Si la tasa de ese impuesto es mayor que la que paga las empresas por impuesto a la renta, estas preferirían no distribuir dividendos, que se destinan al consumo, y en su lugar reinvertirlos para expandir su capacidad de producción.

El IVA y su reforma

 

Para compensar el carácter regresivo del IVA, el Estado colombiano “devuelve” a un millón de hogares pobres 75 mil pesos bimensuales. No obstante:

  • Según el DANE, en 2019 el 35,7% de la población colombiana era pobre: 17,6 millones de personas bajo la línea de pobreza o sea 4,4 millones de hogares, cuatro veces más del número de hogares que se benefician de la devolución del IVA.
  • También según el DANE, 74,2% del gasto de los hogares pobres se destina a alimentos, alquiler de vivienda, transporte, educación, salud y servicios públicos que están excluidos del IVA, o sea que este impuesto se devuelve apenas sobre el 25,8% de su gasto. Considerando que la línea de pobreza para un hogar de 4 personas es de 1.310.696 pesos y que la tasa del impuesto es 19%, el monto que debería devolverse es 128.500 pesos bimensuales.
  • No menos importante, se estima que el 35% de las personas que hoy reciben la devolución del IVA no son pobres.

La discusión actual gira sobre extender el IVA con una tasa de 19% a todos los bienes y servicios, excepto a la educación, salud, transporte y servicios públicos. Para compensar a los pobres por ese aumento de precios, se planea aumentar el número de beneficiarios de la devolución a dos millones de hogares y el monto, se ha dicho, a 150 mil pesos bimensuales.

Lo sensato es que la tributación tenga como base los impuestos al patrimonio y a los ingresos de las personas naturales y que sus tasas sean crecientes

Pero en esas condiciones, la cantidad que debería devolverse es de 282,402 pesos bimensuales (sobre el 56,7% del gasto de los hogares pobres),

Con los problemas señalados, sería más sensato adoptar un sistema como el que proponen Garay y Espitia, donde el IVA sobre los bienes excluidos se imputaría en la declaración de renta de los hogares más ricos (deciles 9 y 10 de la distribución del ingreso), con una tarifa del 19%, así “se aumentaría el recaudo al 2,7% del PIB al año y se reduciría el índice Gini de 0,5438 a 0,5144”.

 

¿Cómo financiar el aumento del gasto?

 

Es evidente que en Colombia se tributa poco e inequitativamente. Como consecuencia, no se garantizan los derechos fundamentales ni la infraestructura que necesita el país para su desarrollo.

Supongamos que, para atender estas necesidades, inicialmente se aumenta el gasto del Estado de épocas normales en un 5% del PIB. ¿De dónde saldrían los recursos? De los impuestos a los ingresos y patrimonios de las personas naturales.

Por ejemplo, supongamos que aumenta la tasa del impuesto a los dividendos de 10% a 40%. A partir de las cifras del Marco Fiscal 2020, el recaudo por impuesto a la renta aumentaría de 6,4% a 11% del PIB, es decir 4,6 puntos porcentuales.

La cuestión por resolver no es entonces económica ni financiera. Es una decisión política.

https://razonpublica.com/la-reforma-fiscal-necesita-colombia/

20.4.-Reactivación, ¿para quién? MAURICIO CABRERA

  • Partidos fantasmas y expresidentes fantasmas JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Bioenergy en liquidación GERMÁN VARGAS

En la reactivación, el Gobierno debería elegir políticas que generen más empleo y beneficien a los más pobres.

Tomado de: rumboeconómico.net

 Existen muchas y muy variadas propuestas para la reactivación económica. Inversión en infraestructura, exenciones tributarias, transferencias monetarias a los más pobres, apoyo a emprendedores, subsidios a la nómina, empleo público de emergencia, subsidio a vendedores de vivienda, modernización tecnológica, renta básica universal, etc., etc.

14 feb 2021.- Dado que no hay recursos suficientes para todas, y que además algunas son excluyentes entre sí, hay que tener criterios claros para escoger las más adecuadas frente a las circunstancias del país, y para superar la aguda recesión económica que ha dejado el manejo de la pandemia.

Son tres los criterios principales que deberían utilizarse para la evaluación de las políticas de reactivación: primero, ¿a quién benefician?; segundo, ¿cuál es su impacto sobre las causas de la recesión?; y tercero, ¿son suficientes y oportunas para mitigar los efectos de la crisis? Hoy me refiero al primero.

Ante una crisis como la actual que no es solo económica sino social, el objetivo de las políticas de reactivación no puede ser solo recuperar el crecimiento del PIB; este es solo un objetivo intermedio, un instrumento para lograr el bien-estar de toda la población. Por eso no solo es importante que crezca, sino sobre todo como se distribuye ese crecimiento.

No puede ser un objetivo disminuir ahora el déficit fiscal y sanear las finanzas públicas; buscar la austeridad fiscal en medio de la recesión es como sacarle sangre aun anémico. Son aún menos validas políticas para aumentar la rentabilidad de las empresas; esa no es la responsabilidad del Estado, ni debe dedicar a eso sus escasos recursos.

Las mejores políticas de reactivación son aquellas que impulsan el crecimiento, pero a la vez ayudan a aliviar la pobreza, a reducir el desempleo y a disminuir la desigualdad.

Unos ejemplos ayudan a entender la importancia del impacto distributivo de diferentes políticas. Una cosa es la inversión en modernas carreteras y concesiones de 5G, y otra la construcción de vías de acceso en los municipios PDET. Las primeras son intensivas en capital y benefician a los sectores modernos de la economía, mientras que las segundas generan más empleo y mejoran la vida de poblaciones azotadas por la violencia y abandonadas del Estado.

Una cosa es dar subsidios a las empresas eximiéndolas del pago de IVA en la compra de bienes de capital, y otra muy distinta dar subsidios a esas empresas pero condicionados a la creación de empleo.

En ese sentido la intención del PAEF fue acertada, pero su ejecución no, pues se concentró en las grandes empresas: 1.115 con más de 500 empleados se quedaron con el 39% de los recursos, mientras que 90.000 microempresas con menos de 10 empleados solo recibieron el 10%.

El gobierno tiene un amplio abanico de políticas para la reactivación. Debería elegir aquellas que generen más empleo y beneficien a los más pobres y vulnerables, y ejecutarlas de manera que se logre este objetivo, y no se quede en el discurso.

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/reactivacion-para-quien-mauricio-cabrera-galvis-549135

20.4.-Partidos fantasmas y expresidentes fantasmas JUAN MANUEL LÓPEZ

Ninguno de los Roy Barreras, Benedettis, Navarros, Palomas, Fajardos, Galanes, Nietos, Lara, Verano, Marta Lucia, Robledos, Cristo, De la Calle, Petro, se presenta como parte los que sí fueron verdaderos partidos políticos

Andrés Pastrana y Cesar Gaviria solo representan a lo que convirtieron en partidos fantasmas 

Lo que caracteriza el momento político es la proliferación de aspirantes a candidatos a la presidencia o tal vez más exactamente el despliegue que hacen los medios convencionales de la posibilidad de definir algunas candidaturas a la presidencia para 2022.

17 feb 2021.- Llama la atención esa necesidad de adelantar un proceso que no debería comenzar formalmente -y legalmente- antes de un año largo, cuando el actual gobierno apenas va a mitad de camino, y cuando antes de tal elección se presentará la de aspirantes a los gobiernos regionales y municipales.

Una explicación obvia es que ya no tiene ninguna importancia o relevancia lo que defiende o propone quien busca ese cargo puesto que, tal como se ve, lo que definirá la elección no son sus capacidades, su ideología o sus propuestas, sino su habilidad para moverse en un mar de alianzas donde lo que menos cuenta es lo que desean o requieren los ciudadanos.

Por eso los medios se ven desesperados por crear y los ciudadanos anhelando encontrar un personaje que por lo menos parezca tener las condiciones de liderazgo, seriedad y capacidades para llenar las condiciones que se esperarían de quien debería manejar el país.

Dentro de este escenario sin líneas ideológicas ni estructuras políticas definidas, casi todos los nombres que aparecen han transitado por diferentes seudopartidos creados sin identidad o propósito diferente que el de servir de trampolín para promover un nombre. Tanto esos partidos como esos aspirantes a candidatos son igualmente vacíos de propuestas o de orientaciones que ofrecer a la ciudadanía, por eso da igual donde estén.

Pero si aparecen a pesar de lo poco que representan es principalmente por la desaparición del Partido Conservador y del Partido Liberal, ya que eso no mejoró nuestro orden político y si algo encontramos en la actualidad es un sistema peor que el de los tiempos de ese bipartidismo.

La desaparición del Partido Conservador y del Partido Liberal no mejoró nuestro orden político y si algo encontramos en la actualidad es un sistema peor que el de los tiempos de ese bipartidismo

En este momento en el gobierno no se encuentra ningún nombre que pueda entenderse como representativo de esos que sí fueron verdaderos partidos políticos; tampoco se ven en el numeroso listado de quienes pretenden a una precandidatura; ni figura por parte algún nombre que la opinión pública asocie a esas agrupaciones.

El listado de los Roy Barreras, Benedettis, Navarros, Palomas, Fajardos, Galanes, Nietos, Verano, Lara, Marta Lucia, Robledos, Cristo, De la Calle, Petro, Toro, (al igual que el de las nuevas coaliciones) se puede repetir indefinidamente porque eventualmente todos los hoy políticos de figuración han pasado por todos los neopartidos pero ninguno se presenta como parte de lo que fueron aquellos partidos o como de la línea de esos expresidentes.

Son hoy partidos fantasmas sin vigencia alguna, con la coincidencia de haber desaparecido y ser representados ambos por unos expresidentes fantasmas.

Hoy existe un caos político de falta de verdaderos líderes y de falta de verdaderos partidos políticos y en gran parte es eso la causa del desorden, violencia y corrupción que hoy nos caracteriza. Pero de eso hay responsables o por lo menos quienes tienen más responsabilidad que otros. Quienes los acabaron, acabaron con la posibilidad de un orden político que funcione; y eso se refleja en los nombres propios de Andrés Pastrana y Cesar Gaviria, así sean expresidentes fantasmas que solo representan a lo que convirtieron en partidos fantasmas.

https://www.las2orillas.co/partidos-fantasmas-y-expresidentes-fantasmas/

20.4.-Bioenergy en liquidación GERMÁN VARGAS

Su futuro demanda acciones concretas de todos los actores involucrados.

Bioenergy, su compleja situación actual, pero, ante todo, su futuro demandan acciones concretas de todos los actores involucrados: el Gobierno, a través de los ministerios de Energía, Agricultura, Ambiente y Trabajo; por supuesto, Ecopetrol, principal accionista de la empresa; los bancos acreedores, principalmente Bancolombia; las autoridades regionales del departamento del Meta y la Orinoquia; la Supersociedades, que ordenó la liquidación de la compañía, y los grupos empresariales que han manifestado interés en su adquisición.

20 feb 2021.- Con razón, Bioenergy ha estado en la lupa de las autoridades de control. Enormes desfases en los tiempos de entrada en operación de la planta de etanol, también de los cultivos de caña de azúcar y, ante todo, un incremento de 428 millones de dólares con respecto al presupuesto inicial del proyecto han comprometido su viabilidad. Mucho ayudaría a despejar el futuro de Bioenergy que la Contraloría concluyera sus investigaciones, aclarara responsabilidades de orden administrativo, técnico y económico y emprendiera las acciones pertinentes por posibles afectaciones del patrimonio público. Al igual que en los casos de Reficar, Hidroituango y el oleoducto Bicentenario, otro cabezazo de Ecopetrol.

Dicho lo anterior, a la situación de Bioenergy hay que buscarle una solución que permita mitigar los impactos negativos que a todo nivel podrían producirse por el desmantelamiento de la empresa. Las pérdidas, de no seguir adelante el proyecto, podrían ser mucho mayores. Entiendo que Ecopetrol no quiera seguir adelante, ya perdió 1,6 billones de pesos, pero esperaría que pusiera todo de su parte para facilitar que terceros interesados puedan hacerse cargo hacia el futuro.

Estamos hablando de una planta que está en producción tanto de etanol, 60 millones de litros año, como de energía eléctrica con importantes excedentes en épocas de cosecha, que entrega al mercado nacional. Genera cerca de 600 empleos directos y más de 1.500 indirectos, principalmente en la región y en los municipios de Puerto López y Puerto Gaitán; 2.100 familias derivan su sustento de esta empresa, una de las más importantes de la Orinoquia y con influencia en un área de más de 40.000 hectáreas, de las cuales hay 20.700 sembradas. Una empresa que ha contribuido a ampliar la frontera agrícola, mejorar los suelos, que ha beneficiado a miles de familias especialmente en educación y apoyos sociales y cuyo cierre sería, además, un pésimo mensaje para muchos otros proyectos que buscan abrirse campo en la altillanura y la Orinoquia.

De tal manera que aquí el único tema por considerar no es el financiero, aunque es definitivo encontrar la sostenibilidad de la empresa, la cual pasará por la renegociación de los créditos con los bancos, la mejora en la productividad de los cultivos de caña, incluso la protección temporal frente a importaciones de etanol.

Entiendo que con 200.000 millones de inversión se podría sacar adelante esta empresa, por supuesto, con un esfuerzo muy importante de la banca en la renegociación de una deuda cercana a los 400.000 millones, cuyo pago hoy en día, de concluirse el proceso liquidatorio, es más que improbable. Poco se sabe sobre la fase de búsqueda de los nuevos inversionistas, pero se esperaría que se desarrollara en un ambiente de total competencia y transparencia y que pueda maximizarse la recuperación de lo invertido por Ecopetrol y la banca. Pero insisto en que lo peor para todos sería liquidar esta empresa, repartir ‘los fierros’ que al detal no valen nada y privarnos de un proyecto cuyos beneficios económicos, sociales y ambientales están más que probados para el país y para esta prometedora pero todavía frágil región en su desarrollo.

Cómo convendría para apoyar estos propósitos nacionales iniciar la construcción de la carretera Puerto Gaitán-Puerto Carreño, 520 kilómetros, cuyos estudios fueron contratados en el gobierno anterior, al igual que la conexión Pacífico-Orinoquia. Ojalá también se diera pronta solución a los 21 km que aún faltan por construir en la salida de Bogotá a Villavicencio.

Y a todas estas, ¿qué opinan los metenses del cierre de Bioenergy?

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/bioenergy-columna-de-german-vargas-lleras-568369

  • 20.3.-El Auto de Imputación de Cargos de la JEP y los problemas que descubre  JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Izquierda y derecha MAURICIO CABRERA

Aunque eliminó el caballito de batalla del sesgo a favor de las Farc, y los magistrados se ciñen a las normas legales, hay un gran vacío que debe ser urgentemente subsanado

En el plano político, y contrariamente a lo que podría parecer, este Auto no da la razón a la posición de los enemigos del Acuerdo sino fortalece la de sus defensores

Bastante conmoción produjo el Auto de la JEP en relación con la responsabilidad de los comandantes guerrilleros por Crímenes de Guerra (toma de rehenes) y Crímenes de Lesa Humanidad (privaciones graves a la libertad).

10 feb 2021.- Por un lado ‘cambió el tablero’ sobre el cual se movía la oposición a esa jurisdicción, puesto que prácticamente eliminó el ‘caballito de batalla’ de que es un organismo sesgado y al servicio de las Farc: como bien lo dice Ingrid Betancourt, fue “finalmente ver que se dice en blanco y negro, lo obvio…”

Pero si obvio es el contenido del documento, también muestra lo obvio que es que los magistrados de la JEP buscan ceñirse a la función que les corresponde y a lo que obligan las normas legales.

El desconcierto tanto de los opositores como de los defensores de ese organismo -y del Acuerdo de Paz- ha producido más confusión que claridad respecto a este mecanismo judicial.

A nivel de en qué consistió el proceso que dio origen y definió la naturaleza del mismo, parece olvidarse o no tenerse en cuenta que nació no de un sometimiento a la Justicia Ordinaria colombiana sino que se creó como Justicia Especial por acuerdo entre dos partes para que ambas se sometieran a ella y la respetaran. Es decir que es una jurisdicción autónoma y excepcional, aparte de las usuales y permanentes, y por lo tanto se rige por sus propios códigos.

Esto significa que por reconocerse como nacida del Artículo 3 de los Acuerdos de Ginebra la premisa mayor es que son estas condiciones las que se aplican a esta Jurisdicción. O sea, el punto de partida es la no diferenciación entre los actores y el punto de llegada el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional. Como tal fue insertado en la Constitución Colombiana y así aparece ante el CICR (máxima autoridad en DIH), ante la ONU y ante la Corte de La Haya.

Los cargos son solo los que menciona como Crímenes de Guerra y Crímenes de Lesa Humanidad y solo sobre ellos se puede pronunciar

El no tener en cuenta esto hace que no se entienda que el secuestro no existe en esta jurisdicción sino la toma de rehenes, o que la desaparición forzada y las ejecuciones extrajudiciales solo las pueden realizar las autoridades de los Estados. Por eso los cargos son solo los que menciona como Crímenes de Guerra y Crímenes de Lesa Humanidad y solo sobre ellos se puede pronunciar. La descripción usando la terminología de ‘secuestro’, ‘asesinato’, etc. son palabras no apropiadas en términos jurídicos.

En todo caso, los debates sobre la interpretación de los textos será infinita y las consecuencias que se derivan siempre sometidas al principio de que la razón la tienen los ganadores porque ‘la razón del más fuerte siempre es la mejor’. Es decir que, excepto por consideraciones académicas, la claridad y la precisión jurídica pasa a un segundo plano.

La controversia es en el plano político (como siempre lo ha sido) y contrariamente a lo que podría parecer, este Auto no da la razón a la posición de los enemigos del Acuerdo sino fortalece la de sus defensores.

Pero simultáneamente saca a la luz lo que pueden ser los mayores vacíos existentes desde el origen de esta jurisdicción.

Por una parte, lo que ya hoy es motivo central de controversias, como es la situación en la cual quedan quienes por ese camino adquirieron el derecho político a ser congresistas. Personas tan afectadas como Ingrid Betancourt o Angela Giraldo (hermana de uno de los diputados muertos por la Farc) tiene posiciones contrarias, la primera diciendo “Creo que debemos tener claridad en guardar la credibilidad a nuestro acuerdo. Esto hace parte del acuerdo y todos los colombianos debemos tenerlo claro.”; mientras la segunda, apoyada por conceptos de la CPI, dice “llamo al antiguo Secretariado de las Farc a renunciar a sus curules para someterse a la Justicia”.

Pero el gran vacío que debe urgentemente ser subsanado es el de la relación entre la Justicia Ordinaria y la Justicia Especial para la Paz en cuanto a la vigencia de las respectivas sentencias. Al no haberse esclarecido este punto, ¿se entendería que una vez cumplida la sentencia proferida por la JEP deberían pagar las sentencias ya producidas por la Justicia Ordinaria? ¿Borra o subsume en forma absoluta el pronunciamiento de la JEP las sentencias antecedentes que ya cobijan a los juzgados por ella?¿Qué pasa con los delitos no cobijados por la JEP?

https://www.las2orillas.co/el-auto-de-imputacion-de-cargos-de-la-jep-y-los-problemas-que-descubre/

20.3.-Izquierda y derecha MAURICIO CABRERA

El filósofo político italiano, Norberto Bobbio, rechaza la quimera de un igualitarismo y lo que plantea es una tendencia a disminuir desigualdades.

Apesar de que ahora muchos políticos quieren ubicarse en el centro, la realidad es que en términos políticos y económicos siguen existiendo importantes diferencias entre la izquierda y la derecha.

7 feb 2021.- Lo que pasa es que no se pueden reducir a los extremos del castrochavismo (que en Colombia es un fantasma para atemorizar a los votantes) y el trumpismo (que si tiene muchos seguidores en el país).

Cuando con la caída del muro de Berlín y el derrumbe de la Unión Soviética, F. Fukuyama proclamaba el fin de la historia y la muerte de las ideologías, el gran filósofo político italiano, Norberto Bobbio, publicó un pequeño libro titulado “derecha e izquierda” en el que trató de demostrar que la diferencia entre estas dos posturas políticas seguía totalmente vigente; Bobbio propone un criterio muy simple, pero profundo, para distinguir la izquierda de la derecha: “es la diferente actitud que asumen los hombres que viven en sociedad frente al ideal de la Igualdad”.

Según este criterio, “aquellos que se declaran de izquierda dan mayor importancia en su conducta moral y en sus iniciativas políticas a lo que convierte a los hombres en más iguales, o las políticas para atenuar y reducir los factores de desigualdad, mientras que los que se declaran de derechas están convencidos que las desigualdades son imposibles de eliminar, más aún, que al fin y al cabo ni siquiera deben desear su eliminación”.

Bobbio rechaza la quimera de un igualitarismo absoluto y lo que plantea es una tendencia a disminuir las desigualdades; por lo tanto los partidos y movimientos de izquierda enfatizan la equidad, no como la utopía de una sociedad donde todos sean iguales en todo, sino las políticas que “se caracterizan por la tendencia a remover los obstáculos que convierten a los hombres y mujeres en menos iguales”, y a “favorecer las políticas que tienden a convertir en más iguales a los desiguales”.

Los partidos de derecha, por el contrario, no dan prioridad a estas políticas y en muchos casos propician otras que aumentan la desigualdad.

Esta distinción teórica se ha comprobado en la realidad del aumento de la desigualdad en casi todo el mundo con el predominio de los partidos y las políticas de derecha en las últimas décadas, y también en la excepción de los países de América Latina que en los primeros años de este siglo tuvieron gobiernos de izquierda democrática y disminuyeron la desigualdad.

Con un optimismo un poco exagerado Bobbio dice que “nunca como en nuestra época se han puesto en tela de juicio las tres fuentes principales de la desigualdad, la clase, la raza y el sexo”, pero hace un claro llamado a los partidos de izquierda: “para que se haga realidad este grandioso movimiento histórico, es preciso superar las rencillas cotidianas y mirar más arriba y más lejos”. Parece escrito para quienes buscan construir una alianza de centro izquierda en Colombia.

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/izquierda-y-derecha-columnista-548921

  • 21.2.-¿A maquillar las cifras de la muerte? RODRIGO UPRIMNY
  • Lo que no sabemos del coronavirusJUAN MANUEL LÓPEZ
  • Hay economistas en el HayMAURICIO CABRERA
Foto AFP 

El pasado miércoles, el Gobierno, la Fiscalía, la Defensoría y la Procuraduría acordaron que las cifras oficiales sobre violencia contra líderes sociales serían unificadas y se basarían en la información de la Fiscalía, a la que corresponde investigar esos asesinatos.

6 feb 2021.- A primera vista la propuesta suena, pues es bueno que exista claridad sobre esa atroz violencia y parece razonable que las estadísticas se funden en los hallazgos de la investigación criminal. Pero en realidad es pésima, al menos por las siguientes tres razones.

Primera, porque es un error de diseño institucional. El órgano que tiene la responsabilidad de combatir un fenómeno no debe ser el que recolecte las estadísticas de su evolución, por cuanto es obvia la tentación de manipular las cifras para mostrar buenos resultados. Es como poner a los estudiantes a que se califiquen. Casi todos sacarían cinco, pues, como dijo Oscar Wilde, los seres humanos nos resistimos a todo… salvo a las tentaciones.

Por eso las estadísticas deben ser recolectadas por instituciones independientes. En cambio, en este caso la Fiscalía, que tiene la responsabilidad de esclarecer esos crímenes para castigar a los perpetradores y prevenir nuevos, le va a decir al país si esa violencia está aumentando o disminuyendo. Es un obvio conflicto de intereses, sobre todo si se tiene en cuenta que un punto que suscita a veces discusión es si la persona asesinada era o no un líder social. Esa calificación no debería hacerla ni la Fiscalía ni el Gobierno, pues es grande la tentación de negar ese carácter para argumentar que la violencia contra líderes sociales se ha reducido. Y recordemos lo que dijo Oscar Wilde sobre las tentaciones…

Segunda, porque esa propuesta vacía las competencias de la Defensoría. Precisamente para evitar ese conflicto de intereses, hasta ahora la Defensoría había realizado la tarea, importante y valiosa, de llevar la información sobre esa violencia, pues al ser (en teoría) un órgano independiente del Gobierno y de la Fiscalía no tiene el incentivo de reducir esas cifras. ¿Por qué cede entonces el actual defensor Carlos Camargo esa importante función?

Algunos dirán que exagero, pues no hay por qué temer que el fiscal Barbosa amañe las cifras. Pero, y esa es la tercera razón para criticar la propuesta, el problema es que en el pasado, siendo consejero presidencial de Derechos Humanos, Barbosa ya manipuló las cifras de la ONU sobre asesinatos de líderes sociales para mostrar supuestos éxitos del gobierno Duque, como lo mostré en columnas anteriores y también lo señaló Human Rights Watch. Por ejemplo, en octubre de 2019, Barbosa sostuvo que el gobierno Duque había logrado reducir esos asesinatos en 47 %, lo cual simplemente era falso. Si Barbosa ya incurrió en esa manipulación, ¿por qué va a resistir ahora la tentación? Nuevamente recordemos a nuestro querido Oscar Wilde…

Esta propuesta es tan mala que suscita una inevitable sospecha: que el Gobierno y sus aliados en esas instituciones, que son constitucionalmente independientes pero están hoy ocupadas por personas demasiado cercanas al Ejecutivo, maquillen estas cifras para disculpar un hecho contundente: que ni el Gobierno ni la Fiscalía han podido enfrentar estos crímenes y persisten en su PAO (Plan de Acción Oportuna), que no ha funcionado, en vez de aplicar los instrumentos previstos en el Acuerdo de Paz contra esas violencias, que podrían dar mejores resultados.

Posdata. Lamento la decisión de la Corte Constitucional en el caso de Carolina Sanín. La Corte contradice sus precedentes y atropella la libertad de expresión. Espero poder comentarla próximamente.

https://www.elespectador.com/opinion/a-maquillar-las-cifras-de-la-muerte/

21.2.-Lo que no sabemos del coronavirusJUAN MANUEL LÓPEZ

¿Cuándo alguien puede contagiar a otro?, ¿el covid-19 es contagioso solo durante el período de la enfermedad? Eso y más no sabemos, lo que sí es que las estadísticas diarias no ayudan para nada

Tenemos demasiadas versiones sobre la transmisibilidad del virus. Foto: Leonel Cordero/Las2Orillas 

Comencemos porque no sabemos qué es lo que sí sabemos; o más exactamente, que el común de la población por falta de divulgación no conoce lo que sí se sabe.

En este listado aparece lo más importante como es ¿cuándo alguien puede contagiar a otra persona?: lo normal en las enfermedades contagiosas es que su transmisión solo ocurre cuando los síntomas se vuelven aparentes (caso de la rubíola y esa familia).  ¿Es el covid-19 solo contagioso durante el período en el que la enfermedad se manifiesta? ¿Cuánto sería la duración normal de ese período? ¿Una semana, dos semanas, tres semanas?, ¿desde cuándo una persona que sufre el contagio se vuelve contagiante en potencia? ¿Y hasta cuándo? ¿Cuándo son los asintomáticos contagiosos?

No sabemos tampoco, o mejor, tenemos demasiadas versiones sobre la transmisibilidad del virus: el tiempo de vida fuera del organismo parece ser de algunas horas y su ingreso al cuerpo humano solo puede pasar por las mucosas (garganta, nariz y ojos); por eso se explica que el distanciamiento, lavarse las manos y el tapabocas son las medidas apropiadas; pero no se entiende entonces para qué la desinfección de las suelas de los zapatos y menos aún de las ruedas de los carros. Pero además es ahí donde el costo beneficio del confinamiento no parece justificarlo.

No se sabe hasta dónde o hasta cuándo el haber sufrido y superado la enfermedad crea inmunidad hacia una repetición

No se sabe hasta dónde o hasta cuándo el haber sufrido y superado la enfermedad crea inmunidad hacia una repetición. O por qué el abanico tan amplío en los niveles de gravedad del mal -desde asintomáticos hasta los muertos-; o cuáles de los complementos vuelven al individuo más vulnerable (¿diabetes, epox, hipertensión, etc?)

Respecto a los tratamientos no hay claridad respecto a la forma en la que se ha progresado en su desarrollo para disminuir sus efectos y en especial su letalidad. La persona que se contagiaba el inicio de la pandemia no tenía prácticamente ninguna ayuda que disminuyera o controlara en alguna medida el progreso de la enfermedad. Hoy el problema es saber cuáles de las indicaciones son las más correctas o apropiadas como tratamiento (van desde las aprobadas por la OMS o la FDA -Remdecivir, Azitromicina, Dexametasona-, pasando por las que por experiencia caseras son efectivas –‘cócteles’ de anticoagulantes, antiinflamantes y probióticos-, hasta sujetos de grandes de debates como la Invermectina o el método ECMO).

Sobre cuándo o en cuáles etapas se pueden o deben usar cada uno de estos instrumentos (antes de hospitalizarse, o solo en las UCI o con el respirador mecánico) no existe consenso, ni información suficiente sobre los posibles daños colaterales en caso de uso inoportuno. Poca claridad se da respecto al momento que se deben usar, pero menos aún hasta dónde podrían ser profilácticas y valiera la pena tomarlas por prevención (que es lo que la gente aspiraría).

Casi ninguna mención existe respecto al período de convalecencia para quienes sufrieron el mal.

No hay ninguna explicación de porqué unos países sí han logrado controlar prácticamente en forma total el mal (China, Singapur, Nueva Zelandia, Islandia, Taiwán, Portugal, etc) o porqué son los países más desarrollados los menos exitosos en el manejo (entre los diez con peores indicadores de porcentaje de contagio y muertes están Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Francia, España, Bélgica).

La información que se repite día tras día oficialmente y por los medios de comunicación respecto a la cantidad de infectados, de muertos, de entrados a las UCI, de recuperados, no ayuda en nada al conocimiento del mal o a cómo y cuándo es este más peligroso o crítico para las personas. Lo que sí se sabe es que en nada ayuda a los individuos para su propio comportamiento el informe diario de esas estadísticas (o el programa diario del presidente).

https://www.las2orillas.co/lo-que-no-sabemos-del-coronavirus/

21.2.-Hay economistas en el HayMAURICIO CABRERA

Si el crecimiento no se distribuye bien y se queda en los bolsillos de unos pocos, la política es equivocada porque crece la desigualdad.

Esa celebración de la palabra que es el HayFestival ha sido muy diferente este año de pandemia.

30 ene 2021.- En lugar de los salones abarrotados y las largas colas bajo el sol cartagenero para entrar a oír a los artesanos de la palabra, esta vez nos sentamos solitarios frente a una pantalla donde podemos ajustar el volumen, repetir la explicación que no entendimos y hasta escoger la hora para verlos en diferido.

Puede ser más cómodo y eficiente, y hay que agradecer a los organizadores del Festival el enorme esfuerzo para hacerlo virtual y dar la posibilidad a miles de personas de que lo disfrutemos; pero falta lo esencial del contacto humano, compartir con el vecino de silla la frase que nos impactó, esas charlas sin principio ni final a la entrada o la salida de los conversatorios, las tertulias en la librería sintiendo en los dedos el papel de los libros al pasar las hojas.

De todas maneras ha sido una maravillosa oportunidad de deleitarse oyendo a Padura, a Juan Gabriel Vásquez, a Paul Auster, a León Valencia, a Isabel Allende y a tantos otros escritores. Pero como la deformación profesional pesa, también a los economistas y científicos sociales que nos alejan un poco de la realidad de la literatura para enfrentarnos a la ficción de lo que está sucediendo en el mundo.

Aunque son inspiradores filósofos como Michel Sandel o Peter Singer, y es muy interesante ver a Piketty hablando sobre su último libro –Capital e Ideología– sin duda el plato fuerte de este año fue la premio Nobel de economía Esther Duflo quién, gracias a las acertadas preguntas de Ana María Ibáñez, expuso con claridad algunas de las tesis más llamativas de su libro Buena economía para tiempos difíciles.

Por ejemplo, explicó por qué el crecimiento del PIB no debe ser el objetivo principal de los gobiernos porque lo más importante es el bien-estar de toda la población. No niega la importancia de que el PIB crezca pues es indispensable para tener recursos que permitan elevar el nivel de vida, pero esto es solo un instrumento, no un fin en sí mismo. Si el crecimiento no se distribuye bien, y se queda en los bolsillos de unos pocos, la política es equivocada porque aumenta la desigualdad.

Más aún, tampoco basta el bienestar de la población si no se respeta la dignidad de las personas. Para ella las protestas populares en Chile son la reacción de un pueblo que ha elevado su nivel de vida pero que han visto aumentarla desigualdad y reclaman dignidad.

Duflo critica a los economistas que proponen recetas para el crecimiento a partir de creencias ideológicas y políticas sin sustento en la realidad.

Una de las más difundidas desde las épocas de Reagan es la supuesta necesidad de reducir impuestos para estimular la inversión y acelerar el crecimiento; o la creencia de que es necesario mantener salarios bajos para aumentar el empleo.

La opinión cualificada de la mayoría de los economistas reconoce que no son ciertas estas teorías, que solo reflejan los intereses de las elites, pero aun así siguen siendo utilizadas por muchos gobiernos, incluyendo el de Colombia, para definir sus políticas. A pesar de la mala fama de los economistas, es importante que en el Hay haya unos como Duflo que reivindican a la profesión.

  • 21.1.-Una política económica de locosJUAN MANUEL LÓPEZ
  • El FMI y la desigualdadJORGE IVÁN GONZÁLEZ

Impulsar el fracking´ y abandonar el proyecto de biocombustibles en los llanos muestran el despiste o la locura sobre la cual nos han montado nuestros gurús de la economía.

Nada más incomprensible que abandonar el segundo proyecto de más dimensión del país -Bioenergy en los llanos- y tener una economía basada en el petróleo cuando uno hay reservas sino para un lustro. 

Las dos tendencias mundiales más evidentes e inevitables son la disminución del uso de combustibles fósiles, y, debido a la concentración de la humanidad en las ciudades, el aumento de los consumidores no productores de alimentos.

27 ene 2021.- El primero generado por la conciencia de esta es la primera causa de deterioro ambiental y la consecuente necesaria disminución de su utilización si se quiere que el planeta y la humanidad sobrevivan. Los compromisos internacionales del Acuerdo de Paris y el Protocolo de Kioto y la Cumbre de Copenhague obligan a los países a orientarse en ese sentido y prácticamente en todo el mundo las medidas ya están tomadas para ello. La producción de automóviles eléctricos y la legislación que obliga incluir combustibles vegetales (biodiesel y etanol) así como el desarrollo de energías renovables (solar, eólica) son muestras de ello.

Por otro lado el crecimiento poblacional en las urbes y el desplazamiento del campo hacia ellas no es solo un proceso social de campesinos en búsqueda de las ‘luces de la ciudad’ donde creen lograr mejores condiciones de vida, sino un fenómeno económico, en la medida que la agroindustria con más eficiencia -más tecnología, menores costos y mayores rendimientos- no permite la competencia de la producción campesina; la disminución de los habitantes del campo también se acompaña a la larga de la reducción del potencial de crecimiento de la frontera agrícola. La transformación de China es un ejemplo y un dinamizador de este proceso y se refleja en la subida de los precios internacionales de los granos debido al aumento del nivel de vida de esa población -lo que comienza a verse también en el caso de la India-.

La evolución en la estructura de la economía mundial parece no existir para las autoridades económicas colombianas.

La evolución en la estructura de la economía mundial parece no existir para las autoridades económicas colombianas

Nada más absurdo que tener una economía basada en el petróleo cuando uno no cuenta con reservas sino para un lustro. Nada más insólito que haber destinado la inversión más grande del país -Reficar, la refinadora de Cartagena- para tener que operarla con crudos importados (eso fue más grave que todos los escándalos de corrupción y sobrecostos). Poco comprensible que se busque nuevas fuentes para mantener esa dependencia estructural de toda nuestra economía -exportaciones; inversión extranjera; ingresos por impuestos, por dividendos, y regalías-.

Y al mismo tiempo, nada más incomprensible que abandonar el segundo proyecto de más dimensión del país -el complejo de Bioenergy en los llanos- porque supuestamente éste no era rentable. Abandonar así el polo de más desarrollo del llano, en la región con más potencial del país. Dejar en el limbo a todos los agricultores que se vincularon al proyecto y más de 17.000 hectáreas de tierras destinadas a ello. Y eso sin tener en cuenta que operacionalmente sí es rentable aunque el costo contable como amortización y depreciación dé cifras negativas.

Estos dos casos -el del fracking y el abandonar el proyecto de sustitución de combustibles fósiles por biocombustibles- muestran el despiste o la locura sobre la cual nos han montado nuestros gurús de la economía.

El perjuicio va más allá del absurdo económico ya que en el caso del aspecto energético se dan también las afectaciones ambientales y sociales.  No se comprende que cuando el Foro Económico Mundial le reconoce a Columbia una buena posición de partida en su estructura energética y el mundo se monta en la Transición Energética, nuestra política sea impulsar el fracking y cerrar la producción de biocombustibles.

Y en el caso de la desatención al sector agrícola, no existe ninguna proyección a largo plazo o concepción de la función del sector agrícola en sus diferentes rubros; en cada cosecha se juega a una lotería sin reglas del juego, donde quien produce no tiene ninguna injerencia. La única política de largo plazo son las cuotas pactadas en los TLC que somete aún más a la incertidumbre de los mercados internacionales la suerte inmediata y el futuro de la gente del campo (y que por los resultados mostrados han sido perjudiciales también para el conjunto del país). Políticas de improvisación como la de inducir una menor producción mediante permitir (o propiciar) la quiebra de los productores como sucedió con los paperos y hoy con los arroceros puede calificarse de antisocial.

No sobra constatar lo lamentables que son nuestros resultados al seguir este ‘modelo’ si se comparan con los de los de los países asiáticos -China, Corea del Sur (y probablemente del Norte), Vietnam, Taiwán, Indonesia, Malasia, Singapur- que con Planeación Estratégica e intervención del Estado (y después de haber sido países más subdesarrollados que nosotros), superaron todas las economías lideradas por los gurús que nos guían.

https://www.las2orillas.co/una-politica-economica-de-locos/

21.1..-El FMI y la desigualdadJORGE IVÁN GONZÁLEZ

Foto: La pandemia ha sido más dura con los pobres. Los millonarios, por el contrario, se enriquecieron. 

Como sucede todos los años en la reunión de Davos, Oxfam acaba de entregar su última publicación, que tituló “El Virus de la Desigualdad”. Muestra que durante estos meses de pandemia, ha sido notorio el incremento de la concentración de la riqueza. Mientras que la situación de los pobres se agrava, la de los súper ricos mejora.

29 ene 20201.- La preocupación de Oxfam por la desigualdad no es nueva. Pero sí llama la atención que el Fondo Monetario Internacional (FMI) también esté alarmado por el aumento de las desigualdades en el mundo. En el diagnóstico que hace Rahim Kanani, el editor de Finance and Development, una publicación del Fondo Monetario, explica las razones por las cuales se ha incrementado la desigualdad, sobre todo en los Estados Unidos.

Primera razón. La confianza excesiva en la autonomía de los mercados. La competencia, por su misma naturaleza, lleva a la concentración. Es el fundamento del llamado efecto Mateo. En el evangelio se lee: “… a todo el que tiene se le dará y tendrá de sobra; pero al que no tiene, aun aquello que tiene se le quitará”. La persona talentosa y la empresa exitosa, en un círculo endógeno, terminan superando a los demás, y concentrando poder y éxito. Para evitar que estos individuos y empresas se apoderen de todo, es indispensable regular los mercados. Actualmente los controles han disminuido. Las regulaciones se han debilitado y las normas anti-monopolio son más laxas. Es evidente la impotencia de los gobiernos frente a monstruos como Amazon, Google, etc.

Segunda razón. La disminución de los impuestos. Ha sido un error bajar las tarifas del impuesto a la renta y al patrimonio de los ricos. Así lo ha reconocido el gobierno de Biden, que busca comenzar a corregir este desequilibrio. Está en peligro la supervivencia de la clase media, que ha sido el fundamento de la sociedad de consumo. Los hechos están mostrando que es equivocado pensar que la disminución de los impuestos se va a traducir en mayor inversión y empleo. Los excedentes de los ricos han alimentado las burbujas financieras, y la especulación, pero no han mejorado las condiciones de vida de la mayoría.

Tercera razón. La reducción del poder sindical. En la reflexión del FMI hay preocupación porque los sindicatos han ido perdiendo su poder de negociación, y no logran aumentos de los salarios suficientes para que los trabajadores mejoren su participación en la riqueza que ellos generan. No piensa el FMI que los mayores salarios incrementan el desempleo. Al contrario. Si mejora la capacidad adquisitiva de los trabajadores, aumenta la demanda, la inversión y el empleo.

Cuarta razón. El racismo y el sexismo. Le ha hecho mucho daño a los Estados Unidos la creciente intolerancia y el desconocimiento del otro. El mundo contemporáneo parece estar ahogando el sentimiento moral de la simpatía, que para Smith es la base de la construcción de una sociedad incluyente. Para que los mercados funcionen bien, y para que la división del trabajo sea exitosa es necesario colocarse en los zapatos de los demás.

Las entidades internacionales, incluyendo al FMI, están profundamente preocupadas por las consecuencias nefastas de la desigualdad. En Colombia estos asuntos parece que no son relevantes. Y en lugar de diseñar políticas que lleven a una mejor distribución del ingreso, el Gobierno anuncia una nueva reforma tributaria que, como las anteriores, también será regresiva.

https://www.larepublica.co/analisis/jorge-ivan-gonzalez-506394/el-fmi-y-la-desigualdad-3117433

  • 20.44.-El adefesio GERMÁN VARGAS
  • Geopolítica o Geoeconomía JUAN MANUEL LÓPEZ

Burocracia, despilfarro, corrupción y politiquería es lo que esconde el nuevo Código Electoral.

Con gran celeridad fue tramitado en comisiones primeras el nuevo Código Electoral. El contenido de este proyecto, así como la forma como se adelantan su discusión y trámite, ha suscitado fundadas preocupaciones a las cuales me uno para recomendar la revisión de múltiples aspectos de este. Mejor sería hundirlo.

29 nov 2020.- Concentrado en la nueva y descomunal estructura burocrática, el proyecto no se ocupa de lo realmente importante, como es garantizar elecciones libres y transparentes. Sobre esto, ni una palabra. Todo lo relevante queda en manos del Gobierno Nacional, al cual le se otorgan facultades extraordinarias. Una vergüenza que el Congreso delegue esta responsabilidad legislativa que se extenderá a las plantas de personal para crear, modificar y reclasificar empleos, hacer incrementos salariales y crear varios fondos como el Fondo Rotatorio del Consejo Nacional Electoral, existiendo ya uno en la Registraduría. Así mismo, el proyecto advierte que en los próximos años el Gobierno queda obligado a incluir en el presupuesto todos los recursos que el registrador considere necesarios para adelantar su gestión y el Congreso no podrá discutirlos ni disminuirlos (art. 262).

Nadie sabe responder por el impacto fiscal que podrán tener estos incrementos descomunales en la nómina y salarios, y al parecer, a nadie le importa. Como si fuera poco, el art. 23 del proyecto elimina toda posibilidad de carrera administrativa, pues consagra que todos los cargos directivos, incluidos los registradores delegados, especiales y municipales, podrán ser removidos en cualquier tiempo, argumentando la pérdida de confianza, sin exigirse ninguna otra motivación. Además, los planes de auditoría serán formulados por el propio registrador y auditados por personas nombradas por él. Una burla inconveniente.

Se introduce por vez primera el concepto de voto remoto por internet y el voto anticipado para cualquier ciudadano. También, el voto mixto en máquina y en tarjetón y el voto a domicilio. Y por la puerta de la cocina, el voto para mayores de 14 años. Todas son propuestas e ideas que vale la pena evaluar, pero me temo, muy al contrario de lo que piensa el registrador, que estas modalidades de ejercicio del sufragio van a generar enorme inseguridad jurídica, toda suerte de conflictos y se prestarán para incentivar conductas fraudulentas.

En el proyecto hay propósitos loables pero impracticables, como el de elaborar tarjetones distintos para atender los requerimientos de todas las comunidades ancestrales, hoy centenares, que deseen ejercer este derecho en su propia lengua. ¿Cómo hacer operativa esta propuesta? ¿Cuál puede ser su costo?

Para ejercer mayor presión sobre el Congreso, en este maratónico trámite se ha dicho que el Consejo de Estado no solo avala, sino que considera muy conveniente el proyecto. ¿Será verdad? ¿Se ha comprometido el Consejo de Estado con este adefesio? Sería insólito, por decir lo menos. ¿Y qué dice el Gobierno? ¿Ya han hecho los cálculos sobre la conveniencia de la reforma y sobre sus costos? Nada se ha escuchado decir a la ministra del Interior sobre esta iniciativa, y es justo decir que sobre ninguna otra.

Lo que es cierto, y muy grave, es que el trámite de esta reforma se ha aceitado ya con más de 150 nombramientos de registradores y delegados e innumerables contratos. ¿O lo van ahora a negar? ¿Por qué no nos informan con qué criterios se hicieron estos nombramientos? ¿Quiénes fueron los afortunados? ¿Por recomendación de que personas? ¿Y qué garantías tendrán los demás candidatos, partidos y movimientos en las elecciones del 2022?

Y la cereza del helado envenenado. En el nuevo código desaparecen las inhabilidades disciplinarias para ser elegido, con lo cual todos aquellos inhabilitados en cualquier tiempo por la Procuraduría podrán aspirar a cualquier cargo. Gran avance contra la corrupción.

Burocracia, despilfarro, inseguridad, corrupción y politiquería es lo que trae en sus 271 artículos este proyecto de Código Electoral, que el Gobierno no reconoce pero que impulsa en la oscuridad con mensaje de urgencia y llamadas a los parlamentarios ponentes. Todo esto está ocurriendo en medio de la pandemia y con el Estado quebrado. Qué indolencia.

GERMÁN VARGAS LLERAS

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/el-adefesio-columna-de-german-vargas-lleras-551746

20.44.-Geopolítica o Geoeconomía JUAN MANUEL LÓPEZ

La desaparición de Estados Unidos y Rusia como competidores en lo político los convirtió en competidores en lo económico

El mundo de la confrontación entre modelos políticos como la propuesta socialista y el sistema democrático, acabó presentándose como un problema de los buenos y los malos 

La presentación o divulgación de la existencia de la vacuna rusa contra el Covid 19 ha sido noticia más por los debates que ha suscitado que por sus condiciones científicas.

25 nov 2020.- Pareciera que lo determinante fuera el hecho de haber sido producida en el imperio de Putin y no la calidad el producto.

Es uno de los rezagos quedados de la guerra fría: el mundo de la confrontación entre modelos políticos como la propuesta socialista y el sistema democrático, acabó presentándose como un problema de los buenos y los malos.

Con la caída del Muro de Berlín desapareció el enfrentamiento entre esas alternativas pero no la rivalidad entre los Estados Unidos y Rusia.

El problema de los norteamericanos con Rusia ya no es por el sistema que los rige. El capitalismo en este momento impera en donde murió ese socialismo soviético al punto de ganar el bautizo de ‘hipercapitalismo’, aunque exacerbado principalmente en sus vicios.

También China dejó de ser el modelo maoísta de socialismo y se convirtió a lo que se acepta como un esbozo de ‘Capitalismo de Estado’.

El capitalismo ya no parece estar amenazado, por lo menos no por alternativas de enemigos externos

Lo que se pretende que quede es la calificación de que esos países son ‘los malos’ en contraposición a lo que era la contraparte durante la guerra fría que seguirían siendo ‘los buenos’.

La vacuna rusa sería ‘sospechosa’ por haber sido producida allá, como si el interés de ese gobierno no fuera el mismo del resto de la humanidad o como si su propósito fuera engañar a su propia población quien sabe por qué motivo.

Igualmente, la acusación de Trump de que el virus fue inventado en China y exportado casi deliberadamente para atacar a occidente no tiene asidero diferente de las afirmaciones del personaje que ha sido cogido en más de veinte mil mentiras durante su mandato (según la agencia americana especializada en estas investigaciones).

La realidad es que la desaparición misma de esos competidores en lo político los convirtió en competidores en lo económico. La geopolítica es el mundo hoy de lo que yo llamaría la geoeconomía.

La geopolítica es el mundo hoy de lo que yo llamaría la geoeconomía

En mis épocas de estudiante, la fortaleza de los Estados unidos era su mercado interno. Mientras los países europeos –por ejemplo, Alemania, Francia, Suiza- dependían en un 30 % a 40 % de lo que exportaban, mientras los estadunidenses los vendían en el exterior un 15 % de su producción.  Hoy la guerra comercial con China es porque su balanza es deficitaria no porque sean ‘comunistas’.

Estados Unidos vivió de la pérdida de valor de su moneda –el dólar- se trasladaba al resto del mundo puesto que en esa divisa se guardaban las reservas de todos los países. Mientras un exceso de emisión producía inflación en países como el nuestro (porque para pagar el mismo producto había más circulante), el aumento del monetario americano se diluía en todo el mundo sin afectar mayormente el precio de los productos internamente.

Hoy EE. UU.  Ya no es la potencia hegemónica monetaria que era antes. Con el dólar compite el euro, los petrodólares que circulan como unidades de pago, y sobre todo comienza a ser inminente la competencia del yuan.

Rusia, China, Cuba o Venezuela o Irán son los malos porque declararon su independencia económica de la órbita americana, no porque tengan regímenes no democráticos. Igual que es sabido que ‘Estados Unidos no tiene amigos sino intereses’ sus confrontaciones no son en defensa de la ‘democracia’ y aún menos de los Derechos Humanos sino en defensa de su posición de privilegio en la economía mundial.

Coda: Dicen que la nueva ´Semana se adelantó al Día de los Inocentes con la última carátula.

https://www.las2orillas.co/geopolitica-o-geoeconomia/

20.43.-Cómo se puede entender a Trump JUAN MANUEL LÓPEZ

  • La antidemocracia refrendaria  de Uribe CRISTINA DE LA TORRE

El mundo hoy es un reality, escenario-espectáculo virtual alrededor de lo que producen los medios, y Trump es el concursante que entendió mejor el juego, pero el autócrata es el Partido Republicano

Los individuos no son los que crean la historia sino solo quienes encarnan una época de los sentimientos de una nación. Foto: Instagram/Donald Trump

Se han producido más noticias alrededor de Trump que alrededor del resultado electoral mismo.

18 nov 2020.- Dos aspectos copan el interés: el porqué los americanos votan por un individuo que representa y encarna tantas descalificaciones; y el cómo o por qué el sistema electoral americano que supone ser símbolo mismo de la democracia puede llevar a producir ese resultado.

La explicación no es tan difícil y no gira alrededor de la persona de Trump.

Un punto que confunde es no entender lo que es un esquema político federal y cómo funciona en Estados Unidos. La autonomía que caracteriza la relación entre Estados en un sistema federal hace que la igualdad de votos y de derechos existe entre los que pertenecen a la federación -es decir los Estados-. Los procesos democráticos los ordena cada uno de ellos internamente mediante reglas propias. A diferencia de un modelo como Colombia, el presidente es el jefe de gobierno solo para las funciones que los Estados delegan en la federación; pero la democracia aplica es en la relación del ciudadano con su propio Estado, el cual tiene sus instituciones independientes del gobierno central -su gobernador, su propia policía, sus instancias judiciales , su régimen fiscal, etc.-., entre ellas sus propias reglas electorales. (Por eso la posibilidad de que Trump acabe en la cárcel al dejar de ser presidente).

Respecto a por qué votaron por Trump, vale recordar que la naturaleza y los antecedentes del nacimiento de la nación norteamericana se encuentran en el fundamentalismo religioso. Los pilgrims del Mayflower, primeros moradores blancos y colonizadores de ese mundo, fueron manifestación de la rebeldía contra la ortodoxia anglicana del imperio inglés: una reivindicación del protestantismo en la forma de un puritanismo que echó sus raíces y sus frutos en la nueva tierra. De ahí derivan los centenares de iglesias que cubren prácticamente todo el centro de los Estados Unidos donde la inmigración poco ha influido.

Por otro lado, la esclavitud fue el motor alrededor del cual se desarrolló todo el sur de los Estados Unidos. La dependencia o identificación con un sistema económico basado en esa institución fue tan importante que, además de ser ese país uno de los últimos en acabar con ella, llegó a tener más esclavos que el resto del mundo reunido. Es apenas después de mediados del siglo XX que se inició la lucha por la igualdad de derechos civiles y la eliminación de la discriminación racial para acabar la modalidad de apartheid que tenían.

Todos los gobiernos americanos han respondido al principio de ‘America First’ y de ‘America para los americanos’. Es bien sabido y repetido (aunque parece no suficientemente asimilado) que ‘Estados Unidos no tiene aliados ni amigos sino intereses’. Es en ese sentido que el aislacionismo es inherente a la mentalidad americana y que fue su política hasta que circunstancias externas los forzaron a participar en las guerras mundiales y a asumir su protagonismo como líder mundial.

La humanidad en su evolución ha ido creando encarnaciones del poder que se imponen sobre las sociedades. Brujos y líderes religiosos, guerreros y militares, juristas y políticos, y economistas han alternado asumiendo la orientación y dirección efectiva de las comunidades. Lo que ha caracterizado el último medio siglo es la ascensión de los medios de comunicación con mayor incidencia que cualquier otro poder.

El periodista no se limita a crear ese mundo mediante el manejo de la información y la desinformación (fake news) sino se vuelve el principal protagonista

El mundo hoy es un reality, un escenario-espectáculo virtual que gira alrededor de lo que producen esos medios. Hoy la atención de todos los habitantes del planeta se centra en esa nueva dimensión; el periodista no se limita a crear ese mundo mediante el manejo de la información y la desinformación (fake news) sino se vuelve el principal protagonista. Pasa a ser él mismo el centro de la noticia, tanto porque en la práctica la ‘crea’ en el sentido que sin él no se conocería, como porque la trascendencia que tiene depende de quien la presente y de las polémicas que a su alrededor se generen.

Trump es el concursante del reality que entendió mejor el juego. Pero el autócrata no es él sino el Partido Republicano que tiene en su ADN los elementos anteriores, y moviliza a los ciudadanos que encontraron en Trump quien los represente: no es él el que los lidera sino la filosofía y los dirigentes republicanos quienes a él lo usan.

Lo prueba el que la participación y la votación de ese partido en los cuerpos colegiados haya aumentado en vez de disminuir (y el cómo acogen los resultados en esos comicios mientras alegan fraude en la elección simultánea del presidente).

Los individuos no son los que crean la historia sino solo quienes encarnan una época de los sentimientos de una nación. Eso explica a Trump y la votación que recibió.

Cota: alguien dijo que tener a Vicky Dávila a la cabeza de Semana tiene su parecido con Trump de presidente.

https://www.las2orillas.co/como-se-puede-entender-a-trump/

20.43.-La antidemocracia refrendaría  de Uribe CRISTINA DE LA TORRE

 

En manos de extremistas como Álvaro Uribe, la democracia directa es un azote. Introducida por la Carta del 91 para ampliar la participación política, el uribismo puso no obstante la democracia directa al servicio del proyecto más reaccionario que floreciera en Colombia después de Laureano Gómez. Forma de participación complementaria de la representación política, lo mismo puede propiciar soluciones de fondo democrático que violentarlas.

16 nov 2020.- Por plebiscito se consagró en 1957 el derecho al voto femenino y se clausuró la dictadura; una consulta popular arrojó en 2018 casi 12 millones de votos contra la corrupción. Pero dos años antes, el CD boicoteó en plebiscito con mentiras catedralicias un acuerdo de paz logrado tras medio siglo de guerra y medio millón de muertos y desaparecidos. También ahora marcha el referendo de Uribe sobre embustes y cargas de odio contra la justicia transicional que es modelo para el mundo.

Pescó la derecha en los vacíos del modelo participativo que se ofreció como antídoto a la crisis que alcanzó su clímax en 1989. El enemigo sería ahora el clientelismo, máquina infernal de corrupción en los partidos y en el Estado, depositarios de la democracia representativa. En el reformismo moralizante de tantos que habían forjado entre clientelas su poder, respiraba el esnobismo de que la nuestra era una democracia sin ciudadanos. Dos figuras simbolizaron el antagonismo entre el oro y la escoria: el ciudadano y el cacique clientelista.

La democracia directa, refrendaria, fue corolario político del modelo de mercado que el Consenso de Washington imponía en el subcontinente, como contrapartida a las dictaduras del Cono Sur. Pero repitió la receta autoritaria, ahora en formato de neopopulismo, desde Fujimori en el Perú hasta Uribe en Colombia. Dictadores desembozados y tiranos en ciernes elegidos por el pueblo legitimaron su mano más o menos dura en la corrupción del sistema político. Pero, lejos de erradicarla, la ahondaron.

A Colombia se proyectó el diagnóstico de la crisis que pesaba sobre estos países: dictaduras y dictablandas hacían agua; se decretó agotado el modelo proteccionista; se imponía una transición que armonizara libertad política con libertad económica sin atenuantes. Se trataba de compatibilizar cambio económico y modernización política. Había que transitar de la democracia representativa a la democracia directa del individuo en ejercicio pleno de su libertad; del Estado social, promotor del desarrollo, al Estado adaptado a las necesidades del neoliberalismo, del clientelismo a la ciudadanía. La Carta del 91, diría Rafael Pardo, transformó las reglas del juego político y cambió el modelo de desarrollo.

Entre reformas vitales del 91 (la ampliación de derechos, la tutela), cobró ruidoso protagonismo la ideología que exaltaba la democracia “participativa”. A su vez, la laxitud de la norma que permitía la creación de partidos fracturó el monopolio del bipartidismo tradicional, sí, pero debilitó a las organizaciones políticas y al sistema de partidos. Atomizados los odiados partidos, mistificada la democracia directa, desactivada la sociedad civil, surgió el escenario donde medrara el primer demagogo con ganas de jugar a la tiranía de las mayorías. Al Estado de opinión.

Décadas lleva Uribe practicando la democracia directa que sirve a su proyecto de vocación neofascista: con consejos comunales que descuartizan la institucionalidad, con manipulación oprobiosa del plebiscito por la paz, con su nuevo referendo contra la justicia. A despecho de la Carta del 91, el uribismo interpretó modernización política como amancebamiento de clientelismo y neopopulismo. Esta versión de democracia directa es espejismo de cepa antidemocrática, a leguas de la genuina participación política.

https://www.elespectador.com/opinion/la-antidemocracia-refrendaria/

20.42.-Contra el neofeminismo JUAN MANUEL LÓPEZ

Se cree, erróneamente, que se están complementando logros de luchas feministas exitosas con legislaciones basadas en las diferencias sexuales y forzando una supuesta igualdad con normas extrañas

Existe hoy un ‘neofeminismo’ que es una distorsión en la corriente de las luchas por los derechos de la mujer.

Igual que el ‘neoliberalismo’ es una aberración que desfiguró la lucha por las ideas liberales, existe hoy un ‘neofeminismo’ que es una distorsión en la corriente de las luchas por los derechos de la mujer.

11 nov 2020.- La evolución en las culturas va marcando nuevas características que consideramos progresos. El feminismo como un movimiento pro reivindicación de la igualdad de género correspondió a una situación existente en su momento, y como causa justa creó nuevas reglas de juego -cambios en los valores y las costumbres que se han ido plasmando en la legislación-.

El hecho es que hoy en día la lucha por la igualdad de derechos para las mujeres no se encuentra en la etapa de romper las barreras para acceder a los altos cargos. No hay discriminación de género hacia arriba y el acceso al poder ya no está obstaculizado por, ni depende del sexo de la persona. A los máximos puestos de gobierno, de gremios, políticos, empresariales, o de los medios de comunicación, o en los centros de poder de cualquier naturaleza, pueden llegar y están llegando las mujeres.

De igual manera el acceso a las universidades se ha concretado en que hoy en día es mayor el número de mujeres que el de varones tramitando carreras profesionales; y sin discriminación en cuanto a la naturaleza de las mismas.

La desigualdad sí existe pero no como veto para no aspirar a lo mismo que los hombres; existe para el tratamiento hacia las de abajo.

Pero no se deben confundir las causas con los efectos: la llamada ‘violencia de género’ no se origina en la diferencia de sexos sino en las condiciones en que se manifiesta según la pobreza y la ignorancia en los estratos que la sufren. Es disminuyendo estas donde se puede erradicar ese mal.

La llamada ‘violencia de género’ no se origina en la diferencia de sexos sino en las condiciones en que se manifiesta según la pobreza y la ignorancia en los estratos que la sufren

Mal se hace en pensar que se está complementando los avances logrados en las luchas ya exitosas, sacando legislaciones basadas en las diferencias sexuales -que por supuesto las hay y las habrá- y pretender crear una supuesta igualdad forzándola con normas extrañas.

Si transitoriamente por puro pragmatismo se pudo justificar el 30/70 hoy, por ser obsoleto y con consecuencias diferentes, ya no tiene explicación este tipo de reglamentación; y mucho menos el 50 /50 que proponen ahora. ¿Acaba siendo un mínimo o un máximo? Si aplica tanto para hombres como para mujeres exigiría una paridad exacta y obligatoria. Estando ya reconocidos científica y legalmente un abanico de géneros (L, G, B, T, X, etc.) ¿quedan entonces todos estos excluidos de los puestos públicos?

Inventos como el ‘feminicidio’ para distinguir el homicidio según el sexo de la víctima, están bien para desaparecer exculpantes como ‘ira e intenso dolor’ por causa de celos, pero no existe la víctima cuya asesinato sea causado por el simple hecho de ser del sexo femenino (como lo implicaría el término) sino por algún motivo anexo que puede calificarse en la categoría de agravante (por ejemplo en caso de darse en una relación de pareja) pero no de delito diferente. ¿O debremos instituir también el ‘gaycidio’ y todos los otros etcétera? ¿Por qué los hombres cometerían homicidios y las mujeres no feminicidios?

O qué sentido tiene la ‘cremallera’ en las listas de los partidos: es inocuo cuando son listas abiertas; y cuando son cerradas son contrarias al principio constitucional de que los partidos tendrán mecanismos democráticos para las candidaturas puesto que les representaría una camisa de fuerza diferente.

La limitación o no al derecho aborto para las mujeres (o la libertad de disponer de su cuerpo) no es discriminatorio puesto que los hombres no tienen ese dilema; el debate nos es alrededor de la libertad de las mujeres sino de si es un homicidio o sea de si se reconoce al embrión ya como un ser humano o no, y por eso es asimilable a la eutanasia.

Terminamos en que se impuso el ‘enfoque de género’ pero no acabando con la familia, ni con el matrimonio, ni en el sentido que lo atacaba el exprocurador Ordóñez, pero sí creando un lenguaje y un mundo jurídico donde se sobredimensiona la diferencia entre sexos como si la natural no fuera suficiente. Es decir consolidando la visión del orden patriarcal según el cual se sigue categorizando a las mujeres como minorías vulnerables e inferiores, institucionalizando la discriminación que se pretende desaparecer.

Un principio universal de la Justicia es que todo juicio debe ser referido a ‘reglas de juego’ preexistentes; eso se encuentra formalizado como uno de los principios del Derecho Universal, porque la no retroactividad en cualquier clase de juicio significa que no se pueden aplicar sanciones apelando valores, costumbres o leyes que se crean a posteriori.

No se puede calificar de injusticia la esclavitud primitiva puesto que correspondía a una realidad social no controvertida; por ejemplo cuando tenía su origen en la sumisión del derrotado ante el enemigo victorioso. Tampoco sería correcto dar calificación de injusta a la desproporción entre la calidad de vida de los nobles y los plebeyos. Como lo desarrolla Piketty en su reciente libro, toda sociedad ha tenido una justificación ideológica para las desigualdades.

Algo similar pasa al exagerar con movimientos como el ‘@me.too’ buscando castigos y descalificaciones para situaciones de hace décadas.

https://www.las2orillas.co/contra-el-neofeminismo/

  • 20.41.-Oscuridad en la deuda JORGE IVÁN GONZÁLEZ
  • Lo que nos deja Patricia Linares  JUAN MANUEL LÓPEZ

La deuda pública sigue creciendo. Continúa aumentando el servicio y el saldo. Por el lado de los egresos, en el presupuesto de 2021 el servicio de la deuda tiene un peso de 24,2%. Su valor absoluto se acerca a los $76 billones, de los cuales al pago de intereses se destinarán $33 billones. Estos montos son considerables, si se tiene en cuenta que la inversión corresponde a 16,9% de los egresos y su monto es de $53,1 billones. El peso de la deuda ahoga la inversión.

6 nov 2020.- Es preocupante el monto del servicio de la deuda, pero es más alarmante la decisión de financiar el presupuesto de 2021 al debe. Por el lado de los ingresos, los recursos de capital representan 39,4%. Este porcentaje tan elevado tiene numerosos inconvenientes.

Primero, pone en evidencia la fragilidad estructural de las finanzas públicas, y su incapacidad de generar recursos por la vía de los tributos. El Gobierno toma la posición cómoda de dejarle el problema a las administraciones siguientes. Es un reconocimiento indirecto del fracaso de la última reforma tributaria, que no mejoró el recaudo.

Segundo, desvirtúa los sueños del Marco Fiscal de Mediano Plazo, que aspira a una reducción progresiva del saldo de la deuda pública. Este año terminaría con un saldo de la deuda con respecto al PIB de 65,6%. Y en las proyecciones del Marco Fiscal se pretende minimizar la gravedad del hecho, imaginando una reducción progresiva del saldo de la deuda pública que llegaría a 42,2% del PIB en 2031. El monto del crédito aprobado para 2021 es la primera evidencia en contra de las estimaciones optimista del Ministerio de Hacienda.

Tercero, el manejo del crédito se hace por fuera del debate público. En 2021 se contrataría $123,8 billones, que se distribuyen así: $24,4 billones por crédito externo, $39,7 billones por crédito interno. Y un “otros” de $59,7 billones. Las operaciones financieras que se deben realizar para adquirir estos recursos tienen implicaciones en las políticas monetaria y fiscal.

El tipo de emisión, las tasas de interés que se negocien, los bancos seleccionados, las modalidades de la oferta de títulos, etc., impactan las dinámicas macro. La forma de contratación de los créditos no es un neutra, y sus impactos políticos son numerosos.

A pesar de la relevancia de estas decisiones, el Congreso y la opinión pública quedan por fuera del debate. Finalmente la deuda se tendrá que pagar con impuestos, y el monto del servicio determinará las necesidades fiscales del futuro. Si la generación presente no opina, mucho menos los jóvenes que deberán responder por estos compromisos en los próximos 15 o 20 años.

Cuarto, el rubro de la deuda es oscuro. No solamente por la forma como se negociarán los montos, sino por el desconocimiento del significado del componente “otros”. Son casi 60 billones de pesos, de los que no se sabe nada. Falta transparencia. Y es sorprendente la pasividad del Congreso, que no exige explicaciones.

Quinto, el presupuesto de 2021 cojea. La pretensión de financiar los faltantes a través de aumentos significativos de la deuda pública lo hace más débil. Es una salida desesperada del Gobierno. Por un lado, es consciente de la imposibilidad de reducir el gasto. Y, por el otro, no se atreve a realizar una reforma tributaria estructural y progresiva. La solución irresponsable de cortísimo plazo es el incremento de la deuda.

https://www.larepublica.co/analisis/jorge-ivan-gonzalez-506394/oscuridad-en-la-deuda-3085226

20.41.-Lo que nos deja Patricia Linares  JUAN MANUEL LÓPEZ

Linares logró montar una jurisdicción para la paz con las ‘curiosidades’ que esta tiene, en medio de la oposición cerrada del gobierno y las fuerzas enfrentadas, y el saboteo uribista

Si Patricia Linares logró cumplir tan a cabalidad su misión es porque no cayó en la tentación del protagonismo y la figuración, ni en el vicio de la polémica y el debate. Foto: JEP 

Con la idea ya repetida y hasta cierto punto fracasada de que Colombia puede innovar instituciones que podrán ser un ejemplo para el mundo, nos lanzamos a inventar una supuesta nueva forma de hacer la Paz.

4 nov 2020.- Por el momento lo que se logró es el desarme de unos insurrectos por una vía mucho más complicada que la que otros países en otros conflictos habían seguido. Nuestro ‘complejo de Adán’ que nos hace creer que con nosotros se inicia una nueva forma de manejar los problemas nos llevó a montar un esquema demasiado ambicioso y demasiado enredado para la búsqueda de una convivencia pacífica.

El resultado -también por el momento- es que pueden ser más los nuevos conflictos que nos ha traído que las soluciones o respuestas que buscábamos a los temas que se enfrentaban: la paz y la seguridad no han llegado, pero sí nos han creado nuevas divisiones y profundizado la polarización que ya existía.

El nombre de Patricia Linares no le dice mucho a la mayoría de la gente, y sin embargo no es poco lo que a ella se debe.

El listado de los avances en los procesos de la JEP es relativamente desconocido y solo ahora con la entrega del cargo se divulga la dimensión de la tarea realizada y las expectativas inmediatas de resultados.

El superar las dificultades de montar una nueva jurisdicción con las ‘curiosidades’ que esta tiene es ya un gran mérito. La vinculación con organismos extranjeros para elegir la magistratura; el elevar a rango Constitucional todo un esquema de nivel apenas judicial; el articular con el resto de la institucionalidad lo que es un mecanismo transitorio; en fin, el conjunto de ‘innovaciones’ predecían toda clase de obstáculos y dificultades difíciles de superar.

Los uribistas -con su líder a la cabeza-, quienes no resignándose a no poder desaparecer lo que ya es parte de la institucionalidad, buscan ponerle palos en la rueda para que no opere

A esto se adiciona la oposición cerrada y radical del poder en ejercicio -por ejemplo, las objeciones del presidente para intentar desconocer lo pactado- y la de las fuerzas enfrentadas, inconformes por no lograr lo que aspiraban: es el caso de las disidencias, de los otros grupos guerrilleros, pero sobre todo, desde el establecimiento, del deseo de saboteo por parte de los uribistas -con su líder a la cabeza-, quienes no resignándose a no poder desaparecer lo que ya es parte de la institucionalidad, buscan ponerle palos en la rueda para que no opere.

Y justamente el éxito de lo que deja Patricia Linares no son tanto los casos en trámite sino una jurisdicción instalada y funcionando. La superación de todas esas dificultades es más que de aplaudir, de agradecer.

Pero nos deja algo aún más importante: el ejemplo de lo que debe ser un buen funcionario, y, aún más importante, un buen magistrado.

Si logró cumplir tan a cabalidad su misión es justamente porque no cayó en la tentación del protagonismo y la figuración, ni en el vicio de la polémica y el debate. Su posición y su carácter de eficiente y discreta la mantuvieron alejada de las cámaras y los medios de comunicación para concentrarse en lo que era su responsabilidad.

https://www.las2orillas.co/lo-que-nos-deja-patricia-linares/

20.40.-Con nadadito de perro el poder de Duque se concentra… JUAN MANUEL LÓPEZ

Duque ha logrado organizar tras bambalinas una concentración de poder como pocos lo han tenido

Los nombramientos de los órganos de control (Fiscalía, Defensoría del Pueblo, Contraloría, Procuraduría) son candidatos propuestos e impuestos por el gobierno. Fotomontaje: Las2Orillas

Se menciona mucho la falta de liderazgo del presidente Duque, el poco protagonismo que se le ve ante los temas que angustian a la gente, lo poco que presenta como líneas de gobierno, etc.

28 oct 2020.- Y hasta ahora se ha hecho más énfasis en su condición de ‘el que dijo Uribe’, asumiendo que es este quien da los lineamientos del gobierno y Duque el mandatario ya no de la Nación sino de el expresidente.

Detrás de esta imagen se puede ver otra realidad.

Si bien es verdad que Duque no parece principal protagonista a nivel de propuestas, programas, o planteamientos ideológicos, la realidad es que con un ‘nadadito de perro’ ha logrado consolidar en sus manos más poder que casi cualquier otro gobernante. Más que mantener debates alrededor de temas públicos, controvertir en el campo político, o dirigirse a la ciudadanía, ha logrado organizar tras bambalinas una concentración de poder como pocos lo han tenido.

Ya se ha destacado como los nombramientos de los órganos de control (Fiscalía, Defensoría del Pueblo, Contraloría, Procuraduría) son en la práctica candidatos propuestos e impuestos por el gobierno.

En el momento esta la expectativa de si logrará también lo que parece ser su propósito de que prospere una candidatura de su ministro Carrasquilla a la cabeza del Banco de la Republica.

Pero en forma menos evidente se puede decir que logró también la adhesión o sumisión de los medios. Alguna persona amiga de la casa del Dr. Eduardo Santos me dijo que él explicaba que la posición de El Tiempo era estar siempre con el poder “manejándolo mientras se pueda, y si no adhiriendo a él”. Tal parece que esa fuera la línea que dejó a sus sucesores cuando tanto Semana como el mismo El Tiempo  no solo cambiaron de manos sino también de enfoque periodístico al reorientar la línea política de sus colaboradores, pero manteniendo a los mismos directores (herederos suyos en alguna forma).

Semana y El Tiempo no solo cambiaron de manos sino también de enfoque periodístico al reorientar la línea política de sus colaboradores, pero manteniendo a los mismos directores

Lo grave es cuando con pequeñas ‘jugaditas’ se rompe la institucionalidad abusando de esa situación de monopolio del poder.

Como control o contrapeso supondría quedar la Corte Constitucional; sin embargo, su capacidad parece muy poco efectiva ante lo que en algún momento se llamó la tesis de Rudolph Hommes de algo como “fusilen mientras llegue la orden”, es decir la capacidad de dictar medidas que se sabe que se caerán pero que tienen vigencia mientras no se produzca el fallo correspondiente. La emergencia por la pandemia permitió legislar excepcionalmente mediante decretos presidenciales, con 884 declarados exequibles -es decir dentro de la legalidad- pero el resto 20% respondieron a ese principio o ‘jugadita’ de aplicarlos sin depender de la valoración de la Corte.

Más grave aún es lo recién sucedido en Congreso de la República cuando olímpicamente se viola la Ley y su reglamento mediante otra ‘jugadita’ propuesta por el Senador Macías de votar para que no se adelante un determinado debate de control político. Equivale a una dictadura contraria a la Constitución por las mayorías de una Cámara, pero en este caso doblemente grave pues es al servicio de los intereses del gobierno.

Al romper con la tradición y el consenso anterior respecto al nombramiento del director del Banco Interamericano de Desarrollo BID, cuenta con que esa ‘jugadita’ de deslealtad con los gobiernos latinoamericanos sea compensada con el apoyo del elegido -que en alguna forma fue su candidato o él ayudó a imponer.

En fin, el cuadro de lo que se viene parece completo cuando en las recientes apariciones presidenciales aparece el Dr. Duque rodeado del estamento militar, sin presencia siquiera de un civil – ministro o funcionario-. Es esa la costumbre y la necesidad de los autócratas -sean de izquierda o de derecha-, pero no es usual que así se presenten los gobernantes democráticos.

https://www.las2orillas.co/con-nadadito-de-perro/

  • 20.39.-El acuerdo de paz cojea JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Alarmas por la pobreza JORGE IVÁN GONZÁLEZ

El Acuerdo de Paz fue un mal acuerdo porque se corría el riesgo que al menos una de las partes no podía cumplirlo, y se asumió la continuidad para seguir ajustándolo mañosamente

En la autoincriminación de las Farc aplica claramente que lo negociado fue reducir las condiciones de la Justicia Ordinaria en aras de confesiones para sacar a la luz la Verdad. Foto: Leonel Cordero/Las2Orillas

Un conflicto existe no necesariamente porque una de las partes tenga la razón y la otra no (aunque lo usual es que ambas estén convencidas de tenerla), sino porque cada una la tiene desde su propio punto de vista. Las diferencias de puntos de vista entre partes enfrentadas son las que obligan a intentar llegar a un acuerdo, pero al mismo tiempo son las que lo dificultan.

Por eso existen instituciones para resolver esas diferencias. Ejemplo la Administración de Justicia o las decisiones por mayoría de votos.

Cuando o donde no existen o no operan esos mecanismos toca acudir a la negociación y al acuerdo directo entre las partes si se quiere salir de la situación de confrontación vigente.

Desde el momento en que se toma esa decisión (lo cual puede ser por iniciativa unilateral pero que en todo caso requiere la aceptación de las dos partes) se asume que la solución implica concesiones de cada parte. Lo que se negocia y el acuerdo al cual se llega es qué o cuánto cede cada uno. Un acuerdo tiene un costo y se paga cumpliéndolo.

Lo que puede suceder con un acuerdo es que si hay demasiado deseo de llegar a él, se puede basar en cosas imposibles de ejecutar o con condiciones que no dependen de lo negociado en el momento; o sea, que se exagere en el principio de que ‘más vale un mal acuerdo que un buen pleito’.

En el caso del Acuerdo de Paz colombiano las partes fueron el Estado Colombiano y la dirigencia de la guerrilla. Su vigencia no desaparece porque unos sectores políticos no acepten la obligación adquirida por el Estado, así no estén de acuerdo con el resultado logrado, cuestionen los mecanismos que llevaron a ello, o aleguen lo injusto de la situación que se produce.

Estos puntos pueden ser válidos o sujetos de debate, pero que el Acuerdo como instrumento y como obligatoriedad existe no está en discusión. Es reconocido desde afuera por todas las instancias, países y entes multilaterales; y, cuestionado o no su contenido, ya hasta el Gobierno inconforme con él asegura y defiende que lo está implementando, y su máximo opositor, el expresidente Álvaro Uribe, propone que se debe derogar mediante un referendo.

El Gobierno inconforme con él asegura y defiende que lo está implementando, y su máximo opositor, el expresidente Álvaro Uribe, propone que se debe derogar mediante un referendo

El Acuerdo de Paz no cojea porque los opositores estén en contra de él. Bien sea por exceso de ambición en su propósito y/o en los objetivos que se incluyeron, o porque los firmantes cedieron a sus ambiciones personales sin tener en cuenta la viabilidad de lo pactado, se pretendió que ‘nosotros podemos ser un ejemplo para el mundo’. Pero la verdad es que entre el principio mismo de crear una Jurisdicción nueva y las innovaciones y vacíos que contenía, acabó dependiendo exclusivamente de la voluntad de las partes su desarrollo.

Pero fue un mal acuerdo porque se corría el riesgo que al menos una de las partes no podía cumplirlo, porque fue tramitado asumiendo la continuidad del poder para seguir ajustándolo mañosamente (tal como se hizo al suscribirlo con el fast track, el no reconocimiento del resultado del referendo, la supuesta capacidad del Congreso para crear nuevas instancias jurídicas, o las presiones a través de instituciones internacionales como la ONU o el Nobel).

Pero en cuanto al caso de la autoincriminación de los miembros de las Farc, es claro que aplica que lo negociado fue reducir las condiciones de la Justicia Ordinaria en aras de lograr confesiones para sacar a la luz la Verdad. Lo que corresponde específicamente a la JEP es juzgar sobre la Verdad de las confesiones que se presentan, no sobre la culpabilidad en los hechos a los que se refieren. Como Justicia Especial mantiene la competencia prevalente, y la presunción de buena fe la obliga a presumir la verdad en lo confesado. La carga de la prueba para desvirtuar esto compete a quien sostenga lo contrario; y mientras no haya pronunciamiento judicial respecto a la existencia de un falso testimonio no le corresponde investigar quién es el posible culpable de la muerte de Álvaro Gómez. Lo que le compete es ajustarse al veredicto de la Justicia Ordinaria, no remplazarla. No corresponde a la JEP exigir a los miembros de las Farc que prueben su responsabilidad en el atentado; pero sí ceder su competencia si, y solo si, una acusación por falso testimonio ante la Justicia Ordinaria culmina en sentencia condenatoria tras haberse desvirtuado la presunción de inocencia que para esto también los ampara.

En el caso de la autoincriminación de las Farc aplica claramente que lo negociado fue reducir las condiciones de la Justicia Ordinaria en aras de confesiones para sacar a la luz la Verdad.

https://www.las2orillas.co/un-acuerdo-que-cojea/

20.39.-Alarmas por la pobreza JORGE IVÁN GONZÁLEZ

La reciente publicación del Dane sobre las cifras de pobreza y desigualdad vuelve a prender las alarmas. Ya desde 2017 se estaban observando cambios preocupantes. Los nuevos datos corresponden a las variaciones entre 2018 y 2019. Es decir, antes de la pandemia. Nadie duda que el estancamiento de la economía acentuará la pobreza en 2020. De las nuevas cifras se desprenden tres hechos significativos.

23 otc 2020.- El primero es la fragilidad de los logros sociales. Los avances se pueden echar para atrás. Los gobiernos no se pueden descuidar. Y, mucho menos, afirmar que los fundamentos de la economía son excelentes, como lo hace el Marco Fiscal de Mediano Plazo. Esta autocomplacencia tiene costos enormes. En el país la incidencia de la pobreza subió de 34,7% a 35,7%. En términos absolutos, ello significa que el número de personas pobres pasó de 16,8 millones a 17,4 millones. Es decir, en el 2019, ya había 662.000 nuevos pobres.

En América Latina el caso más dramático es el de Venezuela. Sin ir tan lejos, las proyecciones de la Cepal son inquietantes. En la región entre 2019 y 2020 habrá 28,7 millones de nuevos pobres. En total tendríamos 214,7 millones de personas pobres (34,7% de la población de la región). Y entre los pobres, los que ni siquiera alcanzan a adquirir una canasta de alimentos básica, los pobres extremos, se incrementarían en 15,9 millones, para un total de 83,4 millones de personas.

El segundo hecho preocupante es el aumento de la desigualdad, que también creció con la pobreza. Y las brechas se manifiestan de diferentes maneras. Una es el desastre de la situación en el campo, y el notable distanciamiento rural/urbano. En la zona rural la incidencia de la pobreza llegó en 2019 a 47,5%. Ello significa que casi la mitad de las personas son pobres. El sector agropecuario sigue rezagado.

Y los últimos gobiernos no han aceptado las recomendaciones de los informes de Naciones Unidas – Colombia Rural -, y de la Misión Rural. Durante las administraciones Santos se permitió que las importaciones agrícolas aumentaran de manera significativa, y no se sembraron los excedentes de las bonanzas de petróleo y carbón.

La desigualdad también se observa en la variación del ingreso real per cápita. Entre 2018 y 2019, el quintil 1 tuvo una caída del ingreso de -6,2%. Y, mientras tanto, el quintil 5 (el más rico) lo aumentó 1,6%. Las circunstancias difíciles de la economía afectaron a los más vulnerables. En estas condiciones apenas es lógico que el Gini haya aumentado, pasando de 0,517 a 0,526.

Y el tercer hecho significativo es el cambio en las estructuras de consumo, que se refleja bien en la nueva línea de pobreza. La participación que tienen los gastos de la vivienda ha aumentado. En los últimos 10 años en los hogares de menor ingreso el peso de la vivienda subió de 23% a 28,7%. La sociedad se ha urbanizado y, además de los alimentos, otras necesidades han ido adquiriendo relevancia. Esta circunstancia obliga a replantear de manera radical las prioridades de la política social. Se le tiene que prestar atención a la gestión del suelo, al ordenamiento del territorio, y a la vivienda. El suelo es un bien escaso y la forma de administrarlo incide de manera sustantiva en la pobreza y en la calidad de vida. Y esta es una tarea que compete, sobre todo, a los gobiernos locales, comenzando por las ciudades grandes e intermedias.

https://www.larepublica.co/analisis/jorge-ivan-gonzalez-506394/alarmas-por-la-pobreza-3078347

  • 20.38.-Thomas Piketty: «¿Qué hacer con la deuda de Covid-19?» THOMAS PIKETTY
  • Escazú y la minga RODRIGO UPRIMNY
  • El foco debe ser el mercado laboral CAMILO DÍAZ

Si los bancos centrales pueden asumir en sus balances una parte creciente de las deudas, no todo se resolverá, explica el economista en su columna en «El Mundo». Según él, los más ricos necesariamente tendrán que participar.

Crónico. ¿Cómo afrontarán los Estados la acumulación de deudas generadas por la crisis del Covid-19? Para muchos, la respuesta es entendida: los bancos centrales asumirán una parte cada vez mayor de las deudas en sus balances y todo se liquidará. En realidad, las cosas son más complejas. El dinero es parte de la solución, pero no será suficiente. Tarde o temprano, los más acomodados tendrán que participar.

10 oct 2020.- Recapitulemos. La creación de dinero en 2020 tomó proporciones sin precedentes. El balance de la Reserva Federal saltó de $ 4,159 mil millones al 24 de febrero a $ 7,056 mil millones al 28 de septiembre, o casi $ 3 billones en inyección de efectivo en siete meses, lo que nunca antes se había visto. El balance del Eurosistema (la red de bancos centrales liderada por el Banco Central Europeo, BCE) pasó de 4.692 millones de euros el 28 de febrero a 6.705 millones el 2 de octubre, un aumento de 2.000 millones. En relación con el PIB de la zona del euro, el balance del Eurosistema, que ya había caído del 10% al 40% del PIB entre 2008 y 2018, acaba de saltar a casi el 60% entre febrero y octubre de 2020.

Leer también La financiación del plan de recuperación pesará sobre la deuda pública

¿Para qué se usa todo este dinero? En un clima tranquilo, los bancos centrales se contentan con otorgar préstamos a corto plazo para garantizar la liquidez del sistema. Como las entradas y salidas de dinero en los distintos bancos privados nunca se equilibran exactamente al día, los bancos centrales prestan sumas durante unos días que luego las instituciones reembolsan.

Un casino planetario gigantesco

Después de la crisis de 2008, los bancos centrales comenzaron a prestar dinero con vencimientos cada vez más largos (unas pocas semanas, luego unos meses o incluso varios años) para tranquilizar a los actores financieros, paralizados por la idea de la quiebra de sus socios de juego. Y había mucho por hacer porque, por falta de una regulación adecuada, el juego financiero se ha convertido en un gigantesco casino planetario en las últimas décadas. Todo el mundo ha comenzado a prestar y pedir prestado en proporciones sin precedentes, tanto que el total de activos y pasivos financieros privados en manos de bancos, empresas y hogares supera ahora el 1.000% del PIB en los países ricos. (Sin siquiera incluir valores derivados), frente al 200% en los años setenta. La riqueza real (es decir, el valor neto de las propiedades inmobiliarias y las empresas) también aumentó, del 300% al 500% del PIB, pero con mucha menos fuerza, lo que ilustra la financiarización de la economía. Economía. En cierto modo, los balances de los bancos centrales solo siguieron (con retraso) a la explosión de los balances privados, con el fin de preservar su capacidad de actuar contra los mercados.

El nuevo activismo de los bancos centrales también les ha permitido recomprar una parte cada vez mayor de los títulos de deuda pública, al tiempo que redujo las tasas de interés a cero. El BCE ya poseía el 20% de la deuda pública de la zona euro a principios de 2020 y podría poseer casi el 30% a finales de año. En Estados Unidos se está produciendo un desarrollo similar.

Como es poco probable que el BCE o la Fed decidan algún día volver a poner estos valores en el mercado o exigir su reembolso, ahora podríamos decidir no contarlos más en el total de la deuda pública. Si se desea plasmar esta garantía en piedra jurídica, lo que sería preferible, entonces podría llevar un poco más de tiempo y debate.

«La orgía de la creación de dinero y la compra de valores financieros conduce a impulsar los precios de las acciones y de los inmuebles, lo que ayuda a enriquecer a los más ricos»

La pregunta más importante es la siguiente: ¿debemos seguir por este camino y podemos imaginar que los bancos centrales posean el 50% y luego el 100% de la deuda pública en el futuro, reduciendo así la carga financiera de los Estados? Desde un punto de vista técnico, esto no supondría ningún problema. La dificultad es que al resolver el tema de las deudas públicas con una mano, esta política crea otras dificultades en otros lugares, especialmente en términos de desigualdades de riqueza crecientes. La orgía de la creación de dinero y la compra de valores financieros conduce de hecho a impulsar los precios de las acciones y de los bienes raíces, lo que ayuda a enriquecer a los más ricos. Para los pequeños ahorradores, las tasas de interés cero o negativas no son necesariamente buenas noticias. Pero para aquellos que pueden permitirse pedir préstamos a tasas bajas y tienen la experiencia financiera, legal y fiscal para encontrar las inversiones adecuadas, es posible obtener excelentes rendimientos. De acuerdo a Desafíos, las 500 mayores fortunas francesas han aumentado así de 210 a 730 mil millones de euros entre 2010 y 2020 (del 10% al 30% del PIB). Tal desarrollo es social y políticamente insostenible.

Un verdadero impulso social y ecológico

Sería diferente si la creación monetaria, en lugar de alimentar la burbuja financiera, se movilizara para financiar una recuperación social y ecológica real, es decir, asumiendo una fuerte creación de empleo y aumentos salariales en hospitales, colegios, renovación termal, servicios locales. Esto aliviaría la deuda al tiempo que reduciría las desigualdades, invertiría en sectores útiles para el futuro y cambiaría la inflación de los precios de los activos a los salarios y los bienes y servicios.

«Es recurriendo a gravámenes excepcionales a los más ricos que extinguimos las grandes deudas públicas de la posguerra»

Sin embargo, no sería una solución milagrosa. En cuanto la inflación vuelva a ser sustancial (del 3% al 4% anual), sería necesario relajar la creación monetaria y acudir al arma fiscal. Toda la historia de la deuda pública lo demuestra: el dinero por sí solo no puede ofrecer una solución pacífica a un problema de esta magnitud, porque conduce de una forma u otra a consecuencias distributivas incontroladas. Recurriendo a gravámenes excepcionales a los más ricos, extinguimos las grandes deudas públicas de la posguerra y reconstruimos el pacto social y productivo de las décadas siguientes. Podemos apostar que lo mismo se aplicará en el futuro.

Thomas Piketty (Director de estudios de la Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales, Escuela de Economía de París)

https://www.lemonde.fr/idees/article/2020/10/10/thomas-piketty-que-faire-de-la-dette-covid-19_6055524_3232.html 

20.38.-Escazú y la minga RODRIGO UPRIMNY                                     

Es infortunado que esté empantanado en el Congreso el Acuerdo de Escazú, un importante tratado que busca reforzar la protección ambiental en América Latina, para lo cual hace esencialmente cuatro cosas: (i) robustece el derecho ciudadano a acceder a información ambiental y establece deberes proactivos de las autoridades de suministrar esa información; (ii) fortalece la participación ciudadana en este campo; (iii) mejora el acceso a la justicia en temas ambientales, y (iv) protege en forma especial a los defensores ambientales, que corren graves peligros en varios países, especialmente en Colombia.

17 oct 2020.- Dados esos nobles propósitos y contenidos del tratado, creo que la oposición a aprobarlo se funda en una mala comprensión de su contenido y sus implicaciones.

Un ejemplo de esas confusiones es la reciente columna de Germán Vargas Lleras en El Tiempo donde afirma que ese tratado es negativo porque incorporaría en Colombia el polémico principio de precaución, que permite “detener cualquier intervención con la mera sospecha de un potencial daño”. Y que además el tratado contiene también “el muy controvertido principio precautorio”. Estas afirmaciones de Vargas Lleras tienen tres errores: (i) el principio precautorio es el mismo principio de precaución; (ii) ese principio ya está incorporado en nuestro ordenamiento jurídico desde hace rato, como lo ha señalado la Corte Constitucional en innumerables sentencias, como la C-988/04 o la C-595/10, y (iii) no es cierto que ese principio bloquee toda actividad por una simple sospecha de cualquier daño. Lo que dice es que si hay bases científicas razonables para temer un daño que sea grave e inaceptable, entonces la falta de certeza sobre su ocurrencia o sus mecanismos causales no debe impedir tomar medidas de precaución.

El principio de precaución es entonces algo distinto y menos tremendista a lo que afirma Vargas Lleras. Y es además razonable, pues si hay bases científicas para temer un daño inaceptable, ¿no es prudente tomar medidas para prevenirlo?

Esos malos entendimientos del tratado, que a veces no son tan inocentes, lo convierten en un monstruo contra el desarrollo económico. Y obviamente los monstruos asustan. Pero la realidad es distinta: el tratado materializa la idea de desarrollo sostenible, que no solo tiene rango constitucional, sino que es hoy el único concepto de desarrollo admisible y viable, dadas las restricciones ambientales que el mundo enfrenta. Y que además es estratégico para Colombia dada nuestra riqueza en biodiversidad.

La aprobación del Acuerdo de Escazú sería además un mensaje poderoso a los líderes ambientales de que las amenazas en su contra importan al Congreso. Su rechazo significaría que esas muertes y amenazas, que son una de las razones de la minga, no conmueven ni interesan a los parlamentarios.

Las dificultades del tratado en el Congreso derivan de las dudas o el rechazo de miembros de la coalición gubernamental, mientras que el acuerdo es apoyado por la oposición. Esto no deja de ser paradójico, pues este tratado fue presentado al Congreso por el presidente Duque como uno de los pocos compromisos derivados de la “Gran Conversación Nacional”, que convocó como consecuencia de las masivas protestas de finales del año pasado.

Corresponde entonces al presidente insistir a sus bancadas en que este tratado merece ser aprobado no solo por sus méritos intrínsecos, sino porque es un proyecto con el cual el Gobierno se comprometió. No hacerlo sería confirmar que en Colombia los gobiernos no honran sus promesas, una de las razones, y no menor, de la actual minga, que en parte busca precisamente que las autoridades cumplan con los compromisos adquiridos en movilizaciones anteriores.

* Investigador de Dejusticia y profesor de la Universidad Nacional.

https://www.elespectador.com/opinion/escazu-y-la-minga/

20.38.-El foco debe ser el mercado laboral CAMILO DÍAZ

El objetivo de las medidas de recuperación que se apliquen debe ser la recuperación del mercado laboral para garantizar la sostenibilidad de la recuperación.

La variable económica más golpeada por la crisis ha sido el mercado laboral, el desempleo salto de una tasa del 12,2% en febrero hasta el 21,4% en mayo, ahora que la reapertura de la economía fue posible la tasa cedió y disminuyó hasta 16,8% en agosto lo que significa que más o menos se han recuperado 2,5 de los 5,5 millones de empleos que se perdieron.

La nueva incógnita es cómo hacer para qué en medio de la situación actual se puedan generar los otros 3 millones de empleos que faltan para volver a los niveles de ocupación que traíamos antes del coronavirus.

La respuesta pasa por hacer que el foco de las iniciativas de recuperación que implemente el gobierno sea la generación de empleo. En la evaluación del impacto que pueda tener cualquier medida que se vaya a poner en marcha debe primar la capacidad de generar empleo que esta tenga, así como la calidad de ese empleo.

La razón para poner foco particular en el empleo es que si el empleo no crece el ingreso de los hogares tampoco lo va a hacer, y por otra parte la demanda permanecerá débil manteniendo en riesgo permanente la recuperación de la economía.

Además, el empleo es un generador de demanda de los bienes y servicios que se producen en la economía, bajos niveles de empleo significan bajos niveles de demanda y consecuentemente bajo valor en la economía, ya que los precios, cuando existe baja demanda, tienden a permanecer deprimidos y con ellos las expectativas de los empresarios de hacer nuevas inversiones.

Le puede interesar: Reducir jornada laboral le costaría al país hasta $72 billones al año

La manera de generar empleo es estimular aquellos sectores que más mano de obra solicita como la manufactura, la construcción, y todo lo relacionado al turismo, sin embargo, hay que prestar atención a la informalidad creciente en todos los sectores y los costos asociados a la contratación de un nuevo empleado.

En ese aspecto el Gobierno puede diseñar mecanismos de subsidios para la incorporación de nuevos empleados, por ejemplo, subsidiando una parte de los aportes de seguridad social de nuevos empleados, disminuyendo la cotización a caja de compensación por los empleados antiguos y nuevos, y permitiendo que los pagos de cesantías se puedan diferir a lo largo del año en varias cuotas, y por supuesto manteniendo el subsidio a la nómina que ha mostrado ser exitoso en la conservación de puestos de trabajo.

Otra forma de impulsar la creación de empleo es hacer inversiones importantes en infraestructura, que no solo demanda una buena cantidad de empleo durante la fase de construcción, sino que prepara a la economía dotándola de mayor productividad para el largo plazo. Igualmente, la infraestructura tiene varios encadenamientos con diversos sectores económicos, lo que sin duda ayuda a generar dinamismo en toda la economía en general.

El giro que debe darse en el momento es procurar que para los empresarios sea más rentable contratar mano de obra calificada que hacer inversiones en bienes de capital para producir, una manera de hacer esto es suspender el descuento del IVA pagado en bienes de capital del impuesto a la renta, y más bien ese gasto tributario cercano a $6 billones que se genera por esa exención, destinarlo a subsidiar la contratación de nuevos empleados. Los impuestos que se pagan finalmente son una forma de redistribuir el ingreso total de la economía, en este caso el objetivo es distribuir el ingreso de la economía hacia la generación de empleo.

Le puede interesar: Gobierno eliminó propuesta de suprimir aportes a salud y parafiscales

La vía más rápida que se puede crear para garantizar la sostenibilidad de la economía es fortalecer el mercado laboral, acciones encaminadas en ese sentido cumplen varios objetivos a la vez, entre ellos disminuir la presión en las finanzas públicas para auxiliar de forma recurrente a quienes no tienen ingresos básicos, evitar que se pierdan las habilidades ganadas por la fuerza laboral, mantener la demanda, y proteger los ingresos de los hogares lo que a la larga significa también evitar que las brechas de desigualdad se amplíen.

https://www.dinero.com/opinion/columnistas/articulo/el-foco-debe-ser-el-mercado-laboral-por-camilo-diaz/303866 

  • 20.37.-Un mundo de paradojas JUAN MANUEL LOPÉZ
  • Conflicto y economía SALOMÓN KALMANOVITZ

La inesperada reacción de la economía ante la pandemia, dando tiempo y espacio para adelantar reformas estructurales crea “la mayor de las paradojas”: el gobierno no parece dispuesto a aprovechar para hacerlas

Alberto Carrasquilla, el ministro inmerso en la paradoja económica de la crisis de la pandemia  

Con el nombre de Grandes paradojas económicas de la crisis escribió Eduardo Lora en la revista Dinero (septiembre 18) un interesante artículo en el cual destaca lo inesperado que pueden ser las reacciones de la economía ante eventos no previsibles como la pandemia.

7 oct 2020.- Pero lo que propone en el fondo es un análisis crítico de las responsabilidades que puede haber detrás de estos fenómenos o de la forma en que se presentan al público.

Señala como curioso el aumento de la productividad laboral cuando ante el cierre de empresas y las dificultades personales por el aislamiento, lo esperado sería su caída; pero lo hace para caricaturizar que suponer que si el desempleo cayó un 21.8 % y el PIB solo 15.7 %, la diferencia se explicaba por esa mayor productividad laboral; e ironiza mencionando que si el aumento salarial es convenido de acuerdo con el aumento de la productividad laboral este debería incrementarse en ese 6 %, o, si se tiene en cuenta que durante el confinamiento solo se trabajaban unas pocas horas, podría ajustarse hasta en un 30 %.

También en el aspecto laboral, destaca el absurdo de que se diga que nunca había sido tan alta la participación de sector formal cuando lo que aumenta con el desempleo y la crisis son las actividades informales y el ‘rebusque’. (El informe del Dane daría la explicación con 3.8 millones de empleados menos, 1.5 millones de desempleados más, y 2.7 millones de inactivos -que salen del mundo laboral- más ¡!!)

Estas corresponderían a la segunda definición del Diccionario de la Real Academia: “aserción inverosímil o absurda, que se presenta con apariencia de verdadera”, sí lo inesperado de la reacción de la economía ante la pandemia, pero insinuando una leve critica al manejo de la misma y a la presentación que -como tantas otras cosas- se da ante la opinión.

Igual señala otras ‘paradojas macro’ respecto a lo inesperado de que no se ampliará el déficit externo ni se subiera el precio del dólar, mencionando apenas ‘el exceso de ahorro’, ‘la abundancia de liquidez’ debido a ‘las políticas superexpansionistas’.

Con esto se han conseguido créditos por el momento baratos pero, al ‘solucionar’ o diferir transitoriamente este aspecto, se ha diferido el ajuste de reformas necesarias para atender los cambios estructurales que requiere la ‘nueva normalidad’. Destaca así la paradoja de haber ganado tiempo y espacio económico para aprovechar la oportunidad y adelantar los cambios que nuestra institucionalidad requiere, pero concluyendo en lo que llama ‘la paradoja de las paradojas’ según la cual “la mayor de las paradojas es que el gobierno no esté dispuesto a hacer ninguna reforma estructural”.

Paradojas vemos también sucediendo con la enfermedad de Trump como suceso también imprevisto (aunque previsible por su comportamiento)

Paradojas vemos también sucediendo con la enfermedad de Trump como suceso también imprevisto (aunque previsible por su comportamiento).

Pensaría uno que ante la incertidumbre que esto crea -y más en vísperas de elecciones- se caería el valor del dólar y ha sucedido lo contrario: se ha valorizado ante casi todas las monedas del mundo. Ante la duda o el entredicho que podría quedar toda la política petrolera americana, en especial el apoyo que él le ha dado al fracking, parecería lógico prever una eventual disminución de la oferta del mismo con una consecuente alza; sin embargo ha sucedido lo contrario.

Como lo que está de por medio es su reelección como presidente, para explicar esto toca acudir necesariamente a una de dos posibilidades de paradoja, a cuál de las dos más desconcertante: una primera, la deseable, sería que la explicación es que en todo el mundo -tanto en los Estados Unidos como en el resto- la reacción fuera de alivio ante la perspectiva que disminuyan las posibilidades de que continúe en el poder; o la segunda, la de temer en caso de no cumplirse la anterior, que acabe siendo por el contrario reelegido por solidaridad con su enfermedad y resulte así premiado por el mal manejo que dio a la crisis.

https://www.las2orillas.co/un-mundo-de-paradojas/

20.37.-Conflicto y economía SALOMÓN KALMANOVITZ

El conflicto colombiano se recrudece. El Estado no tiene el control del territorio y se fortalecen grupos armados de izquierda, pero también, de manera exponencial, los de derecha. A cuatro años de firmada la paz con las Farc, los excombatientes no se sienten seguros y los más jóvenes se enrolan en las disidencias.

4 oct 2020.- Cientos de líderes sociales han sido asesinados y otros tantos amenazados y desplazados. Comunidades enteras huyen de la violencia y la extorsión de grupos paramilitares. Se está reeditando la violencia de los años 80, que dejó diez millones de víctimas entre desplazados, muertos y heridos.

La violencia genera caos e incertidumbre, desestabiliza la estructura social y política, frena la inversión y retrasa el desarrollo económico. Se agudiza el desplazamiento y empobrecimiento de millones de familias. Aumentan la desigualdad y la exclusión. Los señores de la guerra se hacen a la propiedad de sus víctimas y los narcos compran barato donde se sienten protegidos. Se da una simbiosis entre ilegalidad y legalidad, la primera ejerciendo la protección sobre la propiedad de los ciudadanos ejemplares.

No existen en Colombia las instituciones formales —presencia del Estado, fuerzas de seguridad— que actúen con legitimidad —jueces, alcaldes y concejales que defiendan o representen sus comunidades— ni informales —como el respeto a los derechos de propiedad, la resolución pacífica de los conflictos y la cultura ciudadana— que garanticen la protección de vida y los bienes de los ciudadanos del campo y de las comunidades étnicas.

El centralismo extremo impide que el Gobierno se apoye en las comunidades y en las autoridades regionales para controlar efectivamente el territorio. Por eso no puede garantizar la ley ni el orden, permitiendo tácita o expresamente que sean los grupos armados ilegales los que ejerzan de manera arbitraria su control sobre la población y los recursos disponibles. Ejército y Policía se encapsulan en sus cuarteles, la Fiscalía no tiene capacidad de investigar ni acusar a los criminales, que actúan a sus anchas en amplios territorios de la república.

El Acuerdo de Paz ha sido incumplido. El punto uno cubría la reforma rural integral, de adquirir tres millones de hectáreas, de las cuales se han comprado un millón y adjudicado 28.000. El Gobierno se comprometía a elaborar un catastro multipropósito que cubriera el 60 % del territorio no formalizado y se hiciera de manera consensuada, pero a la fecha se han desmantelado casi todos sus mecanismos de cobertura. Solo ha habido algún progreso en los 16 Programas de Desarrollo Territorial.

Aunque el narcotráfico es un fenómeno que no alcanza a comandar 2 o 3 % del PIB nacional, en las regiones paupérrimas donde se ha consolidado puede representar 15 o 20 veces esa proporción. Su impacto es desastroso: financia los grupos armados y multiplica la violencia que ejercen, corrompe o destruye la justicia, pero sobre todo cambia el mapa de la propiedad de la tierra en todo el país. Se ha vuelto a propagar el desplazamiento y empobrecimiento de millones de familias que han perdido su única capital, que es la tierra.

Como comenta el padre Francisco de Roux, de la Comisión de la Verdad, hay nuevamente 10.000 hombres en armas, mientras el Gobierno demuestra ineficacia en sus políticas sociales, en especial con su regulación errática del conflicto, que ahora también se ha extendido a las ciudades: siembra vientos y cosecha tempestades.

https://www.elespectador.com/opinion/conflicto-y-economia/

  • 20.36.-¿Democracia o dictaduque?  – CRISTINA DE LA TORRE
  • Del reclutamiento forzado de menores y de los abusos de poderJUAN MANUEL LÓPEZ
  • Una segunda ronda del coronavirus – CAMILO DÍAZ
Foto Presidencia de la República

Rescate del Estado de derecho desde la Corte Suprema de Justicia y burla a la democracia por el alto Gobierno quedaron expuestos sin atenuantes. Al desbordamiento de la violencia instigada con sordina desde arriba, al abuso de poder en el uribato renacido, presidente y ministro de Defensa agregan el delito de desacato a una orden judicial: pedir perdón a víctimas definidas de la brutalidad policial, que se resuelve en protestantes heridos por cientos y muertos por decenas.

28 sep 2020.- Pero no. Como levitando sobre el horror, voz engolada de candidato en campaña, el ministro se escabulle y en cambio corona de laureles a la Policía que ha disparado a matar. “Gloria al soldado”, escribirá, además, en homenaje al uniformado que asesinó a Juliana Giraldo, porque sí. Sucia asimilación de las instituciones armadas que monopolizan la fuerza del Estado, mas no ganando el respeto de los asociados sino mediante el crimen.

Cómo no disparar, si en el reino de la caverna todo el que proteste o disienta o sea distinto es terrorista que se la buscó. Guerrillero vestido de civil. Juegan ellos a prevalecer por física eliminación del inconforme. Juegan a reírse de la Justicia para culminar su avanzada hacia el poder único, inapelable, en la persona del patrón de frondoso prontuario que la encabeza. Juegan a llegar por este camino a la meca soñada: coronar el proyecto neofascista que despuntó en 2002 y ahora desespera, peligrosamente, en su impotencia para responder a la peor crisis social en muchos años.

En texto admirable que recupera principios medulares de la democracia moderna, fustiga la Corte esta vulneración generalizada y reiterada de los derechos a la protesta, a la vida, a la participación ciudadana, a la integridad personal, al debido proceso, a la libertad de expresión, de prensa, de reunión y circulación. Y el Ejecutivo no mantiene una postura neutral.

Declara el máximo tribunal que la Fuerza Pública agrede sin pausa ni medida ni control a la población civil que, en manifestaciones, es “brutalmente golpeada”. Interviene sistemáticamente con violencia, usando armas letales, contra la protesta social. Mas, por encima del orden público, postula, está el respeto a la dignidad humana. El uso de la fuerza en el control de disturbios estará limitado por el hecho de que no se trata de enfrentar al enemigo sino de controlar y proteger civiles. Siendo función suya la protección del ciudadano y de la vida, se trata de restablecer el orden, no de conculcar derechos.

Atribuye el profesor Augusto Trujillo la creciente militarización de nuestra seguridad ciudadana al hecho de que la Policía de Colombia es la única en el mundo que depende del Ministerio de Defensa. Se diría también que sigue dominada por los fantasmas de la Guerra Fría, como el del enemigo interno, que germina con más exuberancia allí donde las diferencias políticas se ventilan con corte de franela o a motosierra batiente.

Por eso cae como un bálsamo, una luz en las tinieblas, esta voz poderosa de la Corte Suprema de Justicia: una nación que busca recuperar y construir su identidad democrática no puede ubicar a la ciudadanía que protesta legítimamente en la dialéctica amigo-enemigo, buenos y malos, sino como la expresión política que procura abrir espacio para el diálogo y la reconstrucción no violenta del Estado constitucional de derecho. Si la mayoría de colombianos recibe con esperanza esta simiente, que ella germine dependerá de su decisión de protegerla, regarla y abonarla, pues los que mandan se proponen destruirla metódicamente, hacerla trizas, día tras día, durante los dos largos años que les quedan todavía en el poder. No será la primera lucha sin fusiles que la democracia libre contra la rudeza del poder que hoy encarna esta dictaduque.

Cristinadelatorre.com.co

https://www.elespectador.com/opinion/democracia-o-dictaduque/

20.36.-Del reclutamiento forzado de menores y de los abusos de poderJUAN MANUEL LÓPEZ

La triste verdad de quienes toman las armas -cualesquiera- es la falta de una mejor opción, y una vez insertados en ese mundo de violencia reciben el aliciente de volverse poderosos

Es probable que gran parte de los menores ingresados a las filas guerrilleras no hayan sido llevados a la fuerza 

Coinciden en este momento los debates alrededor del reclutamiento forzado de menores y el abuso de poder de miembros de las fuerzas armadas. ¿Existe alguna coincidencia o conexidad entre estos temas?

La inmensa mayoría de los miembros de los grupos armados ilegales, la verdadera tropa, no está motivada en razones ideológicas. Puede que estén conscientes de la injusticia que representa la desigualdad; puede que eso además despierte un deseo de rebelión; igual es altamente improbable que detrás del ingreso a la guerrilla se encuentre la comprensión del supuesto modelo que se propone remplace al actual; pero lo que sí es seguro es que el verdadero motivo para prácticamente todos quienes toman las armas es la falta de una mejor opción, oferta o alternativa de parte de nuestra sociedad.

Ante la lucha que significa enfrentar las dificultades de la pobreza, miseria, exclusión, desempleo etc. que se sufre y la falta de solidaridad que se siente y existe por parte de quienes podrían y deberían contribuir a aliviar la penosísima situación que viven esa inmensa mayoría de colombianos, es fácil optar por la posibilidad de entrar a una comunidad que hasta cierto punto si lo hace (les garantiza los mínimos vitales y la solidaridad de grupo).

Y eso pasa respecto a todos los grupos armados, guerrillas, paramilitares, fuerzas armadas. Los miembros de las tropas de cualquiera de estas colectividades no están por la defensa de unos ideales que no entienden; eventualmente, en el mejor de los casos, acaban recibiendo un adoctrinamiento que les hace creer que en efecto luchan por ello. Pero la triste verdad es que están ahí por ser el único camino que les ofreció la vida.

Sin embargo, una vez insertados en ese mundo que gira alrededor de la violencia sí reciben un aliciente adicional: se vuelven en alguna forma poderosos. Son autoridad ante quienes se presentan; imponen respeto y son en alguna forma superiores a quienes les tienen que obedecer. Esto aplica para cualquier ser humano, y por eso todos son de la misma extracción; quienes tienen una mejor opción, o simplemente otra alternativa, no están ahí; no es la maldad o la sed de violencia; o la mala naturaleza de los colombianos; o una influencia diabólica la que hace que nuestra principal fuente de empleo y al mismo tiempo la violencia sean las constantes de nuestro acontecer (la corrupción se da a otras capas).

Esa sensación que da el ser quien tiene el poder está aún más presente en un adolescente que ya tiene desarrollado sus ambiciones pero no formado aún en valores. Por eso es probable que gran parte de los menores ingresados a las filas guerrilleras no hayan sido llevados a la fuerza.

El poder de las armas produce prepotencia y quien no se somete a ellas despierta aún más deseos de imponer la autoridad que les confiere

Y esto aplica al abuso que muestran las acciones represivas de las autoridades. El poder de las armas produce prepotencia y quien no se somete a ellas despierta aún más deseos de imponer la autoridad que les confiere; el desafiarlas es en sí una incitación a que se usen en forma abusiva.

Ese es la naturaleza del poder: atrae y corrompe.

Eso sucede con todas las formas y niveles de poder. La tendencia a abusar de él es connatural a su ejercicio y es exacerbado en la medida que sufre oposiciones. Una dictadura es el máximo abuso de poder y la máxima expresión de violencia contra la colectividad. Pero una dictadura no nace por generación espontánea ni de un momento a otro. Se comienza con pequeños abusos que generan cuestionamientos, los cuales incitan a ejercicios cada vez más extremos hasta llegar al abuso del mismo y la necesidad de la imposición mediante el uso de ese potencial que se posee.

Tanto atractivo tiene para el menor entrar a formar parte de un grupo armado, como por parte de quien ya posee un arma tendencia a usarla. Es en la formación, en la educación, en los valores éticos donde se encontrarían los anticuerpos que pueden evitar eso.

Infortunadamente no parece que en nuestra clase dirigente se generen estos, o menos aún que entendieran la necesidad de que estos existan.

https://www.las2orillas.co/del-reclutamiento-forzado-de-menores-y-de-los-abusos-de-poder/

20.36.-Una segunda ronda del coronavirus – CAMILO DÍAZ

Un segundo brote de coronavirus puede configurarse nuevamente pero con las lecciones aprendidas el efecto en la salud, la economía, y posibles cierres deberían ser menos drásticos.

3 oct 2020.- Durante las últimas dos semanas ha aumentado la preocupación sobre un rebrote de coronavirus en el mundo, específicamente en Europa que mantiene sus fronteras cerradas con el resto del mundo, aunque internamente hay tránsito de personas. No obstante, España y Reino Unido han tenido que implementar cierres parciales y localizados para evitar que haya una nueva propagación del virus que obligue a llevar a las personas de nuevo a una cuarentena radical. Después de los efectos en la salud humana, la principal preocupación es que una segunda ola de propagación con aislamiento total sería fatal para la economía que apenas está dando sus primeros pasos para la recuperación.

Que un segundo brote del virus no se configure esta más en manos de la sociedad que de los gobiernos, vale la pena repetir que el uso del tapabocas, el lavado de manos, junto con el distanciamiento social y evadir siempre el contacto físico, son de momento las vacunas que están disponibles, y la única forma que, hasta ahora, ha demostrado efectividad para brindar protección ante la amenaza latente de contagio. Convivir con el coronavirus es una realidad que como individuos debemos asumir. Esa convivencia al final resulta siendo sencilla y se resume en estas tres cosas: tapabocas, lavado de manos, y distancia social.

Las medidas que los gobiernos si pueden implementar para que no se materialice ese riesgo son mantener el teletrabajo para todos aquellos que lo pueden hacer; continuar fortaleciendo los sistemas de salud, particularmente la detección de casos y su aislamiento individual o por pequeñas áreas donde se detecte que hay focos de infección; profundizar las campañas pedagógicas sobre las medidas de protección, para hacer que el mensaje se mantenga en la mente de la sociedad y evitar que se olvide el riesgo o bajen las medidas de alerta; y utilizar la regulación de espacios para evitar que hayan aglomeraciones con gente sin protección.

Le puede interesar: Ideas para la recuperación

Tomar esas acciones no significa que la actividad económica deba continuar a media marcha, o que sectores, como el de entretenimiento, los bares, y parques de ocio que todavía no han podido abrir deban permanecer cerrados; ni que el turismo tenga que perder la temporada de final de año estando casi cerrado sin poder atender esa época que es la que genera los mayores ingresos. De lo que se trata es de hacer una combinación de medidas de prevención: pedagogía con la sociedad, fortalecimiento de las medidas de detección de infectados y su aislamiento, y dejar funcionar la economía para que se restablezcan una parte de los empleos que se destruyeron.

En este punto de lo que va de la pandemia es evidente que no hay gobiernos, empresas, y familias que puedan aguantar un nuevo aislamiento radical. Los gobiernos, especialmente de países emergentes como el nuestro, empiezan a sentir la presión tanto en sus ingresos como en la capacidad para acometer gastos. Igualmente, las empresas de todos los tamaños han reducido su efectivo sustancialmente; y los pequeños negocios muchos cerraron definitivamente, o sus dueños están haciendo un esfuerzo enorme para mantenerlos en funcionamiento a la espera de que la actividad económica gane ritmo.

Que el riesgo asociado a los efectos adversos del coronavirus se mantiene como principal factor de incertidumbre se ha hecho presente en las cotizaciones del petróleo, la referencia Brent se contrajo 13% durante septiembre pasando de US$45,58 barril iniciando el mes a US$39,56 al cierre de ayer, mientras que el WTI hizo un movimiento similar  El petróleo es por supuesto el commodity que guarda mayor correlación con la actividad económica e industrial, la contracción reciente del precio está vinculada con el impacto negativo que una nueva expansión del contagio del coronavirus puede causar en la salud de la economía mundial.

Un regreso a la situación de marzo y abril donde la cuarentena a nivel mundial paró las cadenas de producción, de suministro, y congeló prácticamente por completo la demanda de los consumidores, es evitable inclusive si hay un rebrote, para eso se deben aplicar todas las lecciones aprendidas durante estos nueve meses desde que el virus fue descubierto e inicio su propagación por el mundo.

https://www.dinero.com/opinion/columnistas/articulo/una-segunda-ronda-del-coronavirus-por-camilo-diaz/302250 

  • 20.35.-¿Apuntando a dictadura? CRISTINA DE LA TORRE
  • El costo del confinamiento MAURICIO CABRERA
  • La soledad rodea al presidente JUAN MANUEL LÓPEZ
Foto El Espectador

¿Hubo la semana pasada insubordinación de un sector de la Policía contra las autoridades civiles, contra taxativas órdenes de conducta emitidas por la alcaldesa de Bogotá?, se pregunta el editorialista de El Espectador. En tal caso, agrega, estaríamos hablando de un pequeño golpe de Estado contra las instituciones democráticas.

22 sep 2020.- Sí. Golpe hubo contra el gobierno civil de la ciudad y contra la función constitucional de la Policía de velar por la seguridad y la convivencia ciudadanas, a manos de la terrorífica función añadida que la transformó en cuerpo militar de combate contra el crimen organizado y en actor del conflicto armado. A los indignados con el crudelísimo asesinato de Javier Ordóñez les dio la Fuerza Pública trato de criminales y de subversivos en combate. Con alevosía distintiva de dictadura militar, disparó contra la multitud. Resultado: 14 muertos, 75 heridos a bala y patética exaltación de la “gallardía” y el “honor” de la Policía por el mismísimo presidente de la República que, en simbólica supeditación del poder civil al militar y dando una patada en plena cara a las víctimas, rodó de CAI en CAI disfrazado de policía.

Esta masacre, legitimada desde arriba, es jactancioso exhibicionismo de la fuerza bruta que escala en violencia contra la vida y la paz pública. Avanza desde el Código de Policía, que agrede al que compra en la calle una empanada o muele a palos al que orina contra un muro, mientras estrecha lazos con bandas criminales. 1.708 denuncias de abuso policial aterrizan hoy en Medicina Legal de Bogotá y 696 en el Ministerio de Justicia: entre las víctimas por lesiones a civiles en procedimientos policiales se cuentan 53 muertos, 24 por muerte de civil con arma de dotación oficial.

Escribe la columnista Tatiana Acevedo que la Policía no está infiltrada por bandas y ejércitos criminales, sino que “se encuentra entrelazada con ellos de manera estructural”. Cita al paramilitar Henry López, alias Misangre, según el cual “la Policía Nacional armó el Frente Capital”. Y refiere alianzas conocidas de este cuerpo con Urabeños, Águilas Negras, Clan del Golfo y Autodefensas Gaitanistas.

Que sólo 25 % de los colombianos confíen en la Policía denota la degradación en que sus miembros han caído. No todos, pero sectores enteros de policías y soldados se han empleado a fondo en las crueldades del conflicto armado y en la violencia renacida en estos dos años de gobierno Duque. En balance abrumador, 500 organizaciones sociales lo catalogan como un “ejercicio devastador de autoritarismo, guerra y exacerbación de las desigualdades”. Para ellas, 2019 fue el año más violento de la década contra defensores de derechos humanos y ferocidad contra la población inerme. Si en 2017 hubo 11 masacres, estas saltaron a 29 en 2018, a 36 en 2019 y en lo corrido de este año suman 58. A tres años de firmado el Acuerdo de Paz, apenas se ha completado el 4 % de lo pactado: se ha suplantado la paz por una nueva ola de violencia, y en ella tienen arte y parte uniformados de la Policía.

La CIDH condenó la brutalidad de la Policía en Bogotá el 9 de septiembre, sublevación contra la vida y el derecho a la protesta. Simultáneamente, condenaba la ONU a la dictadura de Maduro por crímenes de lesa humanidad que bien podría endilgarle al Estado colombiano: por desaparición forzada, ejecuciones extrajudiciales, tortura, detención arbitraria, uso excesivo de la fuerza y vinculación de los cuerpos de seguridad al narcotráfico. La diferencia con el régimen de Maduro será de grado, no de sustancia. Dígalo, si no, el desembozado llamado de Uribe, jefe del partido de gobierno, a enfrentar manifestantes en las calles con el Ejército. Monstruosidad propia de satrapías como las de Pinochet y Daniel Ortega.

Cristinadelatorre.com.co

https://www.elespectador.com/opinion/apuntando-a-dictadura/

20.35.-El costo del confinamiento MAURICIO CABRERA

Para que no seamos los más demorados en la recuperación urge una acción más decidida del Estado que impulse la demanda y reduzca el hambre.

Por qué en Colombia, con la cuarentena más larga del mundo, y malos resultados en recesión y desempleo, se tienen cifras de muertes y contagios que están entre las más altas del mundo? Está pegunta que planteé la semana pasada suscitó interesantes respuestas de pacientes lectores.

20 sep 2020.- Los hechos y datos que motivan la pregunta son conocidos. En lo económico, una tasa de desempleo superior al 20%, que es la más alta de Latinoamérica y de todos los países de la OECD; una caída del PIB del 15,7% en el segundo trimestre, que en la región solo fue peor en Argentina (-20,1%) y México (-18,9%). Cabe notar que este último país tuvo medidas de confinamiento mucho menos restrictivas que Colombia.

https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(20)31927-9/fulltext

En materia de salud los resultados no son satisfactorios: la cuarentena más larga del mundo con 163 días de aislamiento obligatorio –aunque con 42 excepciones– no impidió que seamos el sexto país con más contagios y el once en número de muertos, ni que en el mes de agosto tuviera el mayor número de muertes por millón de habitantes, según la Comisión Lancet.

¿Qué nos pasó? La respuesta no es fácil ni pretendo tenerla, pero si se pueden plantear algunas hipótesis de factores que han incidido en estos resultados. El primero es la situación inicial del sistema de salud que no estaba preparado para afrontar una pandemia, lo que fue la razón que llevó a las autoridades a decretar la cuarentena total muy temprano, a los 17 días del primer caso, cuando solo había 30 contagiados y 1 fallecido. En Italia, el cierre total fue decretado a los 44 días del primer contagio, ya con 53.600 casos y 4.825 muertos.

La decisión fue acertada para aumentar las UCIs y evitar el colapso del sistema de salud con muchos más muertos, como si sucedió en Italia. Sin embargo, y es el segundo factor, no se aprovechó la ventaja del control tempranero para evitar la propagación del virus por el bajo número de pruebas que se realizó en los primeros meses, lo que impidió las estrategias de seguimiento y cercos epidemiológicos que fueron exitosas en países como Corea o Taiwán.

En tercer lugar está la insostenibilidad de la cuarentena y la imposibilidad de hacerla cumplir. Al haberla decretado tan temprano, el gobierno tuvo que relajarla y permitir una apertura gradual de la economía a los 35 días de haberla impuesto, cuando apenas iniciaba el crecimiento exponencial de la pandemia, y solo se tenían 5.500 contagios y 253 muertos. En Italia se empezó la apertura gradual a los 44 días, pero ya había pasado el pico y el número de contagios diarios se había reducido en un 80%.

La cuarentena total era insostenible por las condiciones de informalidad, pobreza y hacinamiento en que vive la mayoría de la población, en un contexto de escasa cultura ciudadana y hasta incredulidad sobre la peligrosidad del virus. Sin temor y acosados por la necesidad, la gente volvió a las calles y explotaron los contagios. A esto ayudaron también decisiones oficiales como el día sin IVA, así como el reducido tamaño de las ayudas para los más vulnerables o para proteger el empleo, que además llegaron tarde.

Para que no seamos también los más demorados en la recuperación se requiere una acción más decidida del Estado que impulse la demanda y reduzca el hambre y la pobreza.

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/el-costo-del-confinamiento-544820

20.35.-La soledad rodea al presidente JUAN MANUEL LÓPEZ

Aislado de los expresidentes durante la pandemia -para bien o para mal-, Duque se encuentra como un llanero solitario con ‘Luigi’ Echeverri como su compañero indio

Luigi Echeverri es el amigo que le habla al oído al presidente porque desde hace seis meses los expresidentes han hecho mutis por el foro. Foto: Leonel Cordero/Las2Orillas 

Alguna vez se dijo que los expresidentes eran como muebles viejos que nadie sabe dónde ubicarlos porque en política no hay ‘cuarto de San Alejo’.

23 sep 2020.- En efecto ha sido tradición que los mandatarios al terminar su periodo siguen siendo puntos de referencia -algunos más presentes que otros- para quienes pasan a ocupar ese cargo. Cumplen la función de los ‘viejos de la tribu’ a los cuales se acude para beneficiarse de sus experiencias y a veces de sus consejos o su apoyo.

La pandemia parece haber desaparecido esa costumbre: en los últimos seis meses no se ha sentido la presencia de ningún exmandatario, ni para bien ni para mal. No se ha sabido de contacto del presidente Duque con alguno de ellos, y si ha existido sería tan sumamente oculto como las consecuencias que hubiera podido producir. Habida cuenta de las diferentes crisis (descuadernamiento institucional, economía, pandemia, muerte de líderes sociales, protestas ciudadanas) que vive el país esto es un hecho destacable, aunque si para bien o para mal depende de las interpretaciones que emanan de los diferentes intereses.

Se dirá que Cesar Gaviria adelantó el Congreso del Partido Liberal y en él se pronunció en una diatriba contra el Gobierno por negarle alguna cuota burocrática. Pero tan inconsecuente como intrascendente fue, que nada se supo o salió de ese evento, excepto la búsqueda de explicaciones por lo desconcertante ante la posición que antes había asumido de respaldar al presidente Duque. La realidad es que el Dr. Gaviria no es jefe o director de un partido sino un negociante de avales para mantener ese título sin propósito de adelantar programa o ideología alguno; se rumora que su único interés sería seguir haciéndole su carrera política a su hijo Simón, según unos, o, según otros, que lo necesitaría como un centro de poder para defenderlo de algún lío que se insinúa parece tener por el caso de Obebrecht.

De Andrés Pastrana nunca se había sabido de su existencia hasta cuando apareció para pedir a nombre de su partido la vicepresidencia para Marta Lucía Ramírez. Flaco favor le hizo. Como en la frase de Disraeli al describir a su rival político diciendo que ‘al Parlamento llegó un carro vacío y se bajó Mr. Attlee’, al Gobierno Duque llegó el carro vacío del Partido Social Conservador y pusieron a la candidata de Pastrana a representar esa cuota (de vacío). Desde entonces, al igual que Gaviria, la participación del expresidente no solo ha sido intrascendente, sino la única manifestación conocida fue también la de atacar al gobierno por no haberle dado alguna cuota burocrática (lo que ni siquiera alcanzó a ser noticia).

La no presencia ni participación de estos exmandatarios es apenas sintomática tanto de la soledad que rodea al gobierno como de la desinstitucionalización de la política en Colombia

Del expresidente Samper, quien tomó como bandera pospresidencial la defensa de los Derechos Humanos, nada se ha sabido. En estos momentos en que florecen las acusaciones por los asesinatos de líderes sociales y el mayor cuestionamiento a la Justicia Especial Para La Paz es alrededor de temas relacionados con ese aspecto, ha brillado por su falta de pronunciamientos el exmandatario.

Álvaro Uribe en cambio ha copado el escenario mediático, pero no alrededor del liderazgo político, sino de su paso por los estrados judiciales.

Y Santos ha cumplido demasiado fielmente su promesa de no participar en cuestiones internas, ya no solo refiriéndose al manejo político, sino desentendiéndose de los problemas excepcionales que complican tanto la vida normal de los pobladores como el discurrir del Gobierno.

Pero la no presencia ni participación de estos exmandatarios es apenas sintomática tanto de la soledad que rodea al gobierno como de la desinstitucionalización de la política en Colombia. Ya que además es imposible, por inexistencia de los partidos, que quienes adhirieron a las ideologías o los programas que adelantaron esos gobernantes puedan validarse como interlocutores representativos para el gobierno: aún si se aceptara como ‘Partidos Políticos’ esas personerías jurídicas que solo existen para negociar la distribución de avales, en ninguno (exceptuando en forma parcial al Dr. Vargas Lleras) se encuentra una cabeza o un nombre a quien pueda reconocérsele esa calidad. Y ningún vínculo directo o intermediado en alguna forma (partido político o alianza programática) tiene el presidente con los gobernadores y alcaldes cuya autonomía reivindican a cuál más. Se encuentra aislado como en una burbuja de sus apariciones televisivas.

Coincide todo esto con el deseo de Duque de aislarse de todos los partícipes de la actividad política, pero lo deja como un llanero solitario con ‘Luigi’ Echeverri como su compañero indio. Si eso es bueno o malo es cuestión del gusto del consumidor.

https://www.las2orillas.co/la-soledad-rodea-al-presidente/

20.34.-Thomas Piketty: «¿Puede la izquierda unirse en Europa?» –THOMAS PIKETTY

  • Antes Verdad y Justicia y después perdón y reparaciónJUAN MANUEL LÓPEZ

En su columna en «Le Monde», el economista lamenta las divisiones de los partidos de izquierda europeos sobre la política común.

Jean-Luc Mélenchon y Olivier Faure, 28 de abril, en la Asamblea Nacional. DAVID NIVIERE / AFP 

En Francia, como en Alemania y en la mayoría de los demás países, la izquierda está muy dividida sobre la cuestión europea y, más en general, sobre la estrategia a adoptar frente a la globalización y la regulación transnacional del capitalismo.

A medida que se acercan rápidamente los plazos nacionales (2021 a través del Rin, 2022 en Francia), se están levantando muchas voces para que estas fuerzas políticas se unan. En Alemania, sin embargo, los tres partidos principales (Die Linke, SPD y Grünen) pueden tener dificultades para llevarse bien, especialmente en Europa, y algunos ya predicen que Grünen acabará gobernando con la CDU. En Francia, las distintas fuerzas han vuelto a hablar entre sí, pero por el momento no hay garantía de que logren unirse, especialmente en la política europea.

Leer también La izquierda, harta de Europa

El problema es que cada lado está convencido de que tiene razón por sí solo. Por el lado de La France insoumise (LFI), recordamos con gusto que el Partido Socialista (PS) y sus aliados medioambientales ya habían prometido, antes de las elecciones de 2012, renegociar las reglas europeas. Sin embargo, una vez elegido, la mayoría de las veces se apresuró a ratificar el nuevo tratado presupuestario, sin cambiar nada, por falta de un plan preciso sobre lo que realmente quería lograr. Los «rebeldes» también insisten en que los socialistas todavía no han indicado cómo han cambiado su estrategia y sus objetivos y pueden conducir a un resultado diferente la próxima vez. Tenemos que admitir que la crítica es bastante justa.

Pero del lado del PS, Europa Ecologie-Les Verts (EELV) y otras fuerzas ajenas a LFI (Génération.s, Partido Comunista, etc.), se observa que el plan de los «rebeldes» para cambiar el Europa está lejos de ser tan precisa y convincente como afirman, y que Jean-Luc Mélenchon a veces parece más interesado en la crítica (incluso la salida directa) de la actual Unión Europea que en su reconstrucción sobre un línea social-federalista, democrática e internacionalista. Desafortunadamente, esta revisión tampoco es incorrecta.

Una verdadera asamblea europea

En teoría, la estrategia de LFI ciertamente se ha basado, desde 2017, en la articulación «plan A / plan B». En otras palabras, o convencemos a todos los demás países de renegociar los tratados europeos (plan A), o dejamos los tratados existentes para construir otros nuevos con un grupo más pequeño de países (plan B). La idea no es necesariamente mala, excepto que los «rebeldes» pasan más tiempo blandiendo la amenaza de salida que describiendo los nuevos tratados que les gustaría proponer a otros países, ya sea en el plan A o plan B.

Concretamente, LFI defiende, como toda la izquierda, y desde hace mucho tiempo, la idea de la armonización social, fiscal y medioambiental desde arriba en Europa, lo que implica notablemente el fin del imperio de unanimidad en materia fiscal y presupuestaria. El problema es que LFI no dice qué organismo democrático cree que debería estar facultado para tomar tales decisiones por mayoría.

Leer también La fractura de la izquierda europea

Podríamos conformarnos con proponer que las decisiones tributarias en los consejos de ministros se tomen en adelante por mayoría, con el riesgo, sin embargo, de perpetuar un organismo opaco, operando a puerta cerrada y favoreciendo los enfrentamientos país contra país.

Otra solución sería dar la última palabra al Parlamento Europeo, con el riesgo, esta vez, de aislarse por completo de los organismos democráticos nacionales. Una fórmula más innovadora consistiría en establecer una verdadera Asamblea Europea basada en diputados nacionales, en proporción a las poblaciones y grupos políticos.

«Es fundamental que se hagan propuestas específicas a otros países»

Seamos claros: se trata de cuestiones complejas para las que nadie tiene una solución perfecta. Razón de más para que las diferentes fuerzas políticas se comuniquen entre sí y elaboren una estrategia. En particular, es fundamental que se hagan propuestas específicas a otros países.

Porque incluso si es poco probable que los veintisiete estados miembros acepten inmediatamente el fin de la regla de la unanimidad (en particular estados como los Países Bajos, que han dependido en gran medida del dumping fiscal), sería De todos modos un poco molesto que la izquierda francesa, llegando al poder, no consiga convencer al menos a algunos países (por ejemplo, España o Italia) de la posibilidad de avanzar juntos en esta dirección.

Regla de la mayoría

En cualquier caso, es crucial dar una oportunidad a verdaderas propuestas social-federalistas basadas en asambleas transnacionales antes de llegar a sanciones unilaterales contra los países que practican el dumping (sin tener en cuenta que tales sanciones serán más eficaces si se aplican a varios).

«La izquierda francesa como la izquierda alemana hay que tener en cuenta que la Europa de 2022 no será la de 2012»

Finalmente, la izquierda francesa como la izquierda alemana debe tener en cuenta que la Europa de 2022 no será la de 2012. Habrá que situarse en particular en relación con el plan de recuperación adoptado este verano, que, a pesar de sus limitaciones, constituye una innovación. Importantes, en particular con el préstamo conjunto de 390.000 millones de euros destinado a complementar los presupuestos nacionales. Su principal defecto sigue siendo su pequeño tamaño (menos del 3% del PIB europeo) y su subordinación a la regla de la unanimidad, que impide cualquier reactividad y cambio de enfoque.

Lea también Por qué el plan de recuperación europeo es una pequeña revolución

Cabe señalar de paso que el plan aún no ha sido ratificado por los parlamentos nacionales, que, de facto, tienen derecho de veto. Una vez más, para ir más allá, será necesario pasar al gobierno de la mayoría, idealmente en el marco de una verdadera Asamblea Europea, incluso si eso significa avanzar con un subconjunto de países.

Lo cierto es que existe una necesidad urgente de superar viejas disputas y falsas certezas y salir de esta situación en la que cada fracción de la izquierda piensa que puede tener razón sobre Europa.

Thomas Piketty (Director de estudios de la Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales, Escuela de Economía de París)

https://www.lemonde.fr/idees/article/2020/09/11/thomas-piketty-la-gauche-peut-elle-s-unir-sur-l-europe_6051886_3232.html

20.34.-Antes Verdad y Justicia y después perdón y reparaciónJUAN MANUEL LÓPEZ

La explicación de cuanto está sucediendo va mucho más allá de un tema de buenos y malos

Ninguno acepta que la violencia es como la fiebre que es solo el síntoma más no la enfermedad 

Tan obvia como la famosa frase atribuida a Einstein según la cual “nada más tonto que esperar que repitiendo las mismas medidas se llegue a resultados diferentes”, sería el que no se puede esperar la solución de un problema sin antes establecer el diagnóstico de sus causas.

16 sep 2020.- El corolario de esto es que mal se puede aspirar a que dos personas lleguen a un acuerdo sobre el manejo de algún conflicto si no comparten la visión del mismo, de sus causas y de sus características.

Lo que está sucediendo respecto a los sucesos de los últimos días es que cada cual da una interpretación basada en premisas diferentes. En lo único que parecerían coincidir es en una explicación binaria según la cual es un tema de ‘buenos’ y ‘malos’, dependiendo de esas calificaciones las responsabilidades que se asignan y las propuestas que se derivan.

Por supuesto coincidencia hay en relación con los lugares comunes de “no estoy de acuerdo con los actos violentos” o “nada justifica las muertes”. Pero ya sean los que atribuyen lo sucedido al exceso o abuso de fuerza de la autoridad, o los que consideran que el vandalismo de la protestas amerita respuestas de la ‘Ley y el Orden’, o quienes consideran que las condiciones de inconformismo social son causa del enervamiento, o aquellos que entienden como natural la reacción de la policía ante los ataques que sufren, el hecho es que toda explicación se busca atribuyéndole a una u otra parte la razón y a la otra la culpabilidad; las explicaciones se mueven en un sistema binario que se inicia con posiciones políticas distantes, que se trasladan al maniqueísmo de los buenos y los malos, se convierte en enemigos declarados, y acaban en odios obsesivos que asignan a la contraparte todos los males que pueden acaecer.

Ninguno acepta que la violencia es como la fiebre que es solo el síntoma más no la enfermedad.

Lo grave es que dentro de este camino de pretender soluciones que no dependen del diagnóstico, pierden importancia la búsqueda de la Verdad y la Justicia y se intenta remplazarlas por el ‘perdón y reconciliación’, como si esto fuera posible.

Al pretender soluciones que no dependen del diagnóstico, pierden importancia la búsqueda de la Verdad y la Justicia y se intenta remplazarlas por el ‘perdón y reconciliación’, como si esto fuera posible

¿Cómo se llega a esto? ¿Cómo desaparecen todos los otros elementos de un abanico de manifestaciones que no necesariamente se reconocen en ese marco de buenos y malos?  La explicación ‘micro’ nos puede llevar a la indignación por la ‘falta de empatía’ del Dr. Duque; o a los ‘trinos incendiarios de Petro’; o al plan de ‘la toma de la ciudad’ de las disidencias de las Farc y el ELN; o al deterioro de las condiciones de vida causada por la pandemia; o a la desesperación de los venezolanos sin alternativa diferente de unirse a al vandalismo; o incluso al pretexto inventado o difundido por la prensa de la indignación por el asesinato de Javier Ordóñez. Todos estos componentes puntuales y muchos más motivan a diferentes grupos a actuar como lo hicieron. Pero el contexto ‘macro’ es otro.

Este se inicia con la información que trasmiten las autoridades destacando, y casi siempre exagerando, lo positivo y minimizando, más frecuentemente responsabilizando a otros de lo negativo. Los medios de comunicación convencionales seleccionan y multiplican lo que puede dar más rating para convertirlo en ‘noticia’, movilizando las emociones y pasiones de quien recibe esa ‘información’. La aparición o expansión en las redes sociales completa el ciclo permitiendo o propiciando que esa polarización se convierta en agresión e insultos que internalizan en cada individuo su alineación hacia un lado y su odio hacia el contrario.

La realidad es que mientras no se parta de la base de que todos los comportamientos tienen una justificación para quien los realiza, y se busque atribuirlos a la mala naturaleza de quien no comparte nuestro punto de vista, solo se producirán enfrentamientos entre partes que es natural que tenga diferencias. Que mientras prevalezca la controversia política no como visiones alternativas sino como ‘bueno lo mío y malo lo del otro’. Que mientras sea ‘rentable’ mediáticamente la confrontación pública. Mientras no se logre incluir en los escenarios analíticos la participación de grupos que no coinciden con esa clasificación binaria y maniqueísta, no se entenderá que está sucediendo y no se podrá corregir ni salir del mal momento que vivimos.

https://www.las2orillas.co/antes-verdad-y-justicia-y-despues-perdon-y-reparacion/ 

  • 20.33.-Ojo a la propuesta de Santos PATRICIA LARA
  • Las mujeres empoderadas JUAN MANUEL LÓPEZ
  • La derecha, personera de la lucha de clases CRISTINA DE LA TORRE
  • Definitivamente se dio el quiebre: falllaron los apocalípticosDIEGO OTERO

No podemos ser tan idiotas como para ignorar la propuesta hecha por el expresidente Juan Manuel Santos —tanto en su interesante libro, Un mensaje optimista para un mundo en crisis, como en las entrevistas que ha dado a propósito de la publicación del mismo— de abrir un diálogo constructivo con el expresidente Álvaro Uribe y con el presidente Iván Duque, con miras a lograr un gran acuerdo nacional sobre los temas claves del país.

11 sep 2020.- Este acuerdo sería apoyado por la oposición y por los partidos Liberal, de la U y Cambio Radical, y permitiría superar la polarización, condición indispensable para avanzar después de esta pandemia que ha hecho retroceder a Colombia 20 años en sus indicadores de pobreza y desempleo. Y, además, para atajar de nuevo la violencia, que en este año ha crecido de manera galopante por la inacción del Gobierno en la implementación del Acuerdo de Paz y por su falta de comprensión de las causas del problema.

La propuesta de Santos, por demás sencilla —si Uribe se despojara de su odio, y si Duque superara su inseguridad y dejara, por ejemplo, esa bobada de no mencionar por su nombre a Santos (único nobel colombiano vivo, además)—, consiste en encontrar comunes denominadores sobre temas como los siguientes: la reforma política, la reforma electoral y el primer punto del Acuerdo de Paz, que tiene que ver con el desarrollo rural, pues es en el campo donde están concentradas la violencia y la pobreza.

Dice el expresidente que lo anterior ambientaría la posibilidad de realizar acuerdos adicionales, por ejemplo, sobre una reforma tributaria progresiva que se va a necesitar, o sobre la necesidad de no basar el desarrollo, de ahora en adelante, en los combustibles fósiles, sino en lograr que este sea sostenible.

Santos insiste en que “si el presidente Duque quiere dejar un legado, tiene que unir al país”. Y eso es obvio. En su libro explica que la causa con la que puede lograrlo es la paz, esto es, el cumplimiento del Acuerdo, con lo cual, según lo ha repetido Duque, está comprometido.

Ese acuerdo, dice Santos, no solo tendría el respaldo de la inmensa mayoría de las vertientes políticas y de la comunidad internacional, sino que permitiría arreglar los problemas del campo y de los cultivos ilícitos, “generaría apoyo para una reforma política que abarque la justicia y el régimen electoral”, facilitaría “avanzar hacia un país más igualitario” y “sentaría las bases para una transición rápida y efectiva —muy necesaria— hacia una economía justa, verde y sostenible”.

Para conseguir semejante milagro, solo se necesitaría que los dos, Santos y Uribe, acompañados por Duque y ayudados por un buen terapista de pareja, se sentaran a dialogar…

¡Ojalá la Virgen de Chiquinquirá nos concediera el milagrito! Porque si no, el país seguiría por el despeñadero, en caída libre, como va…

***

A propósito del libro de Santos, cuya lectura recomiendo, vale la pena destacar que, en la mayor parte del texto, el autor actúa como periodista y entrevista a especialistas destacados en los diferentes temas, que le dan objetividad al libro: Ana María Ibáñez en pobreza, Salomón Kalmanovitz en economía, Moisés Wasserman en educación, Alejandro Gaviria en salud, Julio Carrizosa en medio ambiente y a Rodrigo Londoño le pregunta sobre la paz. Volver a encontrar al Santos periodista, para mí, es de las cosas más interesante de ese libro.

https://www.elespectador.com/opinion/ojo-a-la-propuesta-de-santos/

20.33.-Las mujeres empoderadas JUAN MANUEL LÓPEZ

Vemos en las mujeres que llegan al poder que son marcadamente afirmativas -se diría que agresivas-, necesitan ser protagónicas, radicales, impositivas, y reivindican racionalidad sobre intuición

Claudia L Claudia López, , Vicky Dávila y Paloma Valencia : las empoderadas, como bien lo dicen, son mujeres “berracas” que ejercen el poder como el hombre y en competencia con él. Fotomontaje: Las2Orillas

Era tal vez García Márquez quien decía que muy pronto serían las mujeres quienes dirigirían el mundo, y que eso sería para bien.

9 sep 2020.- Tenía esta afirmación algo de predicción y algo de aspiración. Pero se encontraba enmarcado dentro de un doble sistema que ya no existe: el de lo binario de los géneros -hombres o mujeres- y dentro de la idea de la sustitución de lo uno por lo otro y no de la complementación o integración entre el orden anterior y el que se crearía.

El punto es que ya está científicamente más que establecido que todos los seres humanos tienen características o energías tanto masculinas como femeninas; más o menos marcadas en unos u otros individuos, pero existentes en todos (no existe ni el ‘mero mero macho’ ni la Eva perfecta).

Eso que está en la naturaleza misma ha ido evolucionando a la par de los cambios de la humanidad. Ya las funciones primitivas no definen las relaciones ni las capacidades según el sexo. No solo puede una mujer remplazar al hombre en cualquier actividad o cargo sino el varón ya asume indistintamente labores que antes eran responsabilidad de las mujeres. Es más: ya se perdió en gran parte el instinto de preservación de la especie y la reproducción es más una decisión racional que animal. Con el control de la natalidad -sobre todo desde la píldora anticonceptiva- no solo se alteró la pirámide demográfica (la proporción de viejos a jóvenes es cada vez menos distante) sino comienza a darse una tendencia en las nuevas generaciones a no tener hijos.

Esa evolución o transformación se manifiesta no solo o no únicamente en la dispersión de géneros  (LGBT y otros más) que ya son reconocidos desde el punto de vista médico, sino también desde el punto de la actividad social en la cual se expresan en mayor o menor forma esa dualidad de caracteres de lo masculino y lo femenino.

En especial -y aceptando la tesis garciamarquiana- las mujeres se están ‘empoderando’ pero no solo en cuanto a acceder a los puestos de poder, sino en cuanto a ejercer el poder en remplazo de o como lo hacían los hombres. Se masculinizan en cierta forma. No aportan el elemento femenino sino exacerban la característica masculina.

Dentro de los estereotipos se supone que la mujer es menos agresiva, más compasiva, más responsable, más dada a consensuar que a competir, más discretas y más conciliadoras.

Les dejan a las no empoderadas el heroísmo de sobrellevar y sobrevivir a la carga de ser mujeres en un entorno machista (el cual las empoderadas mismas fortalecen)

 Pero lo que vemos en las mujeres empoderadas (tal vez más en nuestro contexto) es que las que llegan al poder son marcadamente afirmativas -se diría que agresivas-; necesitan ser protagónicas, radicales, impositivas dentro del medio al cual pertenecen; para bien o para mal reivindican y se basan menos en la intuición femenina se apoyan más en la racionalidad. Compiten dentro del mundo masculino pero no tratan de integrar los caracteres o la esencia de lo femenino en su ejercicio del poder. Dejan a las no empoderadas la función de representar la feminidad; que sean las anónimas las que hacen las obras de caridad; las que encarnan y enaltecen las virtudes maternales; les dejan el heroísmo de sobrellevar y sobrevivir a la carga de ser mujeres en un entorno machista (el cual las empoderadas mismas fortalecen).

Las empoderadas, como bien lo dicen, son mujeres ‘berracas’ en el sentido estricto de la palabra; desarrollan y manifiestan no solo la necesidad de poder y de dominio que caracteriza al macho sino lo ejercen como él y en competencia con él.

Conservan -o esperemos que conserven- las virtudes de ser más honestas, más altruistas, más discretas, más responsables que los hombres, y en ese sentido podríamos llegar a estar en mejores manos. Pero, por lo menos en el momento, tal vez mientras se completa el tránsito para que asuman efectivamente como natural el poder y dejen de verlo como una competencia en la que se debe ganar en el mundo masculino, están irrumpiendo ‘a codazos’, marcando una pauta y proyectando una imagen que no presagia nada de lo que imaginaba García Márquez.

https://www.las2orillas.co/las-mujeres-empoderadas/

20.33.-La derecha, personera de la lucha de clases CRISTINA DE LA TORRE

Hace 31 años desapareció la Guerra Fría bajo los adoquines del muro de Berlín. Pero la caverna no abandona en Colombia el señuelo de la lucha de clases, rojo Lucifer dirigido contra la democracia, la propiedad, el mercado, la armonía laboral y la religión. Cuando aquella derecha irredenta es mandacallar en la lucha contra los oprimidos, en el proyecto que les hurta el pan, los humilla, los acorrala a coces o los mata. Y al primer amago de protesta pone el grito en el cielo, cierra filas tras el patriota de turno y vocifera: “¡Azuzan la lucha de clases!”.

8 sep 2020.- Grito de guerra que parte del notablato antioqueño pone en boca de su estafeta, Federico Gutiérrez, para desconceptuar al alcalde Quintero, acusado de petrista de la odiada Bogotá, usurpador del gobierno corporativo de EPM. Empresa gloria de la comarca encarnada en prohombres que se cuidan celosamente de responder si por incuria o de mala fe avalaron obras en Hidroituango que a la ciudadanía le representarán pérdidas faraónicas. Hueco el señalamiento del exalcalde Gutiérrez, pues no logra tapar la pepa de la crisis en EPM: el ruidoso silencio de la junta renunciada, de los alcaldes y gerentes que la acompañaron en la dirección de la empresa cuando incurrió en pérdidas astronómicas, así en la construcción de la presa como en proyectos anteriores. Sólo en dos de ellos, Porce lll y Bonyic, hubo sobrecostos cercanos a los $4 billones, con los mismos constructores convocados hoy a conciliación por el desastre de Hidroituango. Los pasivos de EPM habrían pasado de $2,6 billones a $33,6 billones.

Grito de guerra, “¡es la lucha de clases!”, que bodegueros del uribismo enrostran a quienes critican la jerarquía de prioridades del Gobierno que entrega a una empresa extranjera y corrupta, Avianca, abultados recursos negados a las mipymes desfallecientes o a los 13’800.000 colombianos que según el DANE llevan meses sin recibir ingresos.

Contrasta violentamente la largueza de este gobierno para proteger (sin garantías cantadas) el monopolio de Avianca con su mezquindad para auxiliar a los millones de desempleados adicionales y de vulnerables que tornaron a la pobreza y llevan meses viviendo del aire. Ni renta básica, ni crédito a quienes más lo necesitan, ni plan de choque para crear empleo, ni préstamo directo del Banco de la República que la oposición ha propuesto desde el comienzo de la pandemia y ahora también la ANDI para paliar el hambre y reanimar la economía. Es que el Gobierno cree reactivarla desde la oferta, no desde la demanda: no solventa a los consumidores. ¿Con qué podrán ellos comprar los productos ofrecidos? Acaso sospecha Duque que la pregunta encubra la lucha de clases.

Sí, hay lucha de clases en Colombia, opresión organizada desde arriba sobre mayorías atropelladas, maniatadas, embozaladas. De momento, es la élite de derecha en el poder la que despliega múltiples formas de lucha contra las clases populares: desde violencia económica hasta tolerancia con masacres. La inversión del discurso es conocida picardía de propaganda política.

Cristinadelatorre.com.co

https://www.elespectador.com/opinion/la-derecha-personera-de-la-lucha-de-clases/

20.33.-Definitivamente se dio el quiebre: falllaron los apocalípticosDIEGO OTERO

Como he tenido oportunidad de demostrarlo muchas veces, todos los pronósticos del gobierno nacional, de la alcaldía de Bogotá, de médicos, de epidemiólogos y de medios de comunicación han fallado estruendosamente y, a pesar de esto, siguen insistiendo en sus absurdas predicciones.

7 sep 2020.- Ahora están con el cuento que en noviembre vendrá un rebrote peor y que hay que gastar más plata en ventiladores en Bogotá para atender esta pandemia. Igual pasó con el hospital de Corferias, decisiones equivocas, costosas, tomadas a la ligera, pareciera que nuestros dirigentes no saben sumar y restar.

¿No nos decían que en agosto vendría lo peor? Pues no llegó, ni en mayo, ni en junio, ni en julio. Cada vez se inventan un cuento para asustar a la gente, con el fin de que los epidemiólogos sigan imponiendo sus puntos de vistas favorables al sistema que solamente piensa en encierros y en limitar las libertades civiles, sociales, mentales, económicas y políticas de los colombianos. Le dan leña a los alcaldes para que sigan en sus medidas dictatoriales sin sentido, absurdas.

Análisis global

Lo ocurrido del 31 de agosto al 8 de septiembre confirma que el quiebre nacional se dio el 16 de agosto cuando se llegó a un máximo de 11 549,3 casos de acuerdo con un promedio móvil de siete días (en valores absolutos se llegó a un pico de 13 066 casos el 19 de agosto) y los casos acumulados siguen bajando, alcanzándose el día 8 de septiembre a 7929, 6. En la semana anterior, del 24 al 30 de agosto, el promedio de casos nuevos fue de 9968 en comparación con 8489,3 del 31 de agosto al 8 de septiembre. Es una caída clara (gráfico 1)

 Gráfico 1 Evolución de los casos nuevos diarios según valores lineales y promedio móvil de siete días

Fuente. Cálculos basados en información del INS

Los muertos vienen disminuyendo de la cifra de más de 300 a menos a partir del 24 de agosto. Este dato es el más importante porque lo que se trata en cualquier pandemia es el de reducir el número de víctimas. Por promedio móvil se llegó a un máximo de 324,3 el 25 de agosto, cifra que disminuyó a 252 el 8 de septiembre (gráfico 2)

Gráfico 2 Evolución de los muertos diarios según valores lineales y de promedio móvil de siete días

Muy notable el aumento porcentual de los recuperados que pasaron de 74, 1% el 30 de agosto a 79,7% el 8 de septiembre.

En pruebas vamos muy mal, menos de 40 000 por día, indicador pésimo. Precisamente, ahora es cuando se requieren testeos masivos de por lo menos 200 000 por día. Hay que llegar rápidamente a testear 5 millones de colombianos, el 10,0 % de la población, que es lo mínimo que recomienda la OMS.

Análisis territorial

De los 32 departamentos y Bogotá, para el 8 de septiembre ya 25 habían llegado al pico, y ocho todavía se encuentran creciendo, sin haber llegado al punto máximo. En el cuadro 1 se presentan las fechas en que las regiones llegaron al pico. Excepto Amazonas, Chocó y Nariño que tuvieron el pico en mayo y julio, los 22 restantes territorios lo alcanzaron en agosto, la mayoría después del 15. Hago notar que estas fechas se han determinado de acuerdo con las cifras que suministra el ministerio de Salud. Como lo he mencionado repetidamente, como hay rezagos en los resultados de las pruebas, esto significa que algunos territorios alcanzaron el pico a finales de julio y otros en la primera quincena de agosto.

En el cuadro 2 se presenta la evolución de los casos diarios según promedios móviles del 30 de agosto al 8 de septiembre. Allí se puede apreciar muy bien la dinámica de los casos nuevos en los últimos nueve días para las 33 regiones.

En el gráfico 3 se presenta de nuevo para su visualización, la evolución del Covid-19 en siete departamentos y Bogotá. Allí se ve claramente el quiebre de las tendencias para todos. Se ha formado una curva en forma de campana, pero en realidad no es simétrica porque la parte descendente es una cola que se demora más en caer.

Fuente: ibídem

Cuadro 1 Fechas en que se alcanzó el pico por territorios

Cuadro 2 Dinámica de los casos nuevos según promedio móvil de siete días

Colombia y el mundo

En cuanto a las comparaciones internacionales, Colombia va muy mal, ya sea se trate de valores absolutos o por millón de habitantes.

En la semana que pasó subimos al sexto puesto en casos acumulados y al 11 en muertos. En cifras por millón de habitantes estamos en los puestos 17 y 12 respectivamente.  Es decir, estas cifras muestran, contrario a lo que dice el gobierno nacional y local, que se ha hecho un trabajo pésimo en Colombia para combatir el Covid-19.

Análisis de Bogotá

Bogotá llegó al pico el día 19 de agosto con 4318,1 casos diarios según promedio móvil de siete días. Individualmente, el 6 de agosto se tuvo el máximo número de contagios con 6082 casos, primera y última vez que se sobrepasó la barrera de los seis mil. Igualmente es de notar que solamente en dos días, 11 y 19 de agosto se superaron los 5000 casos. En el resto siempre han estado por debajo de 5000, pero la tendencia es muy clara desde agosto hacia su reducción por debajo de 4000 y de 3000, aún, acercándose a alrededor de 2000 y menos en septiembre.

En muertos, el pico se llegó el 31 de agosto con un promedio móvil de 107. En valores absolutos, el mayor número de decesos fue el día 30 de julio con 122 casos.  Del 9 de agosto en adelante los casos bajan a menos de 100, observándose una caída fuerte por debajo de 50 casos desde el primero de septiembre (gráfica 4).

Gráfico 4 Muertos diarios en Bogotá según datos absolutos y promedio móvil de siete días

En otras palabras, los picos en Bogotá, tanto de casos diarios como de muertes, se dieron mucho antes de lo que afirmaban los supuestos expertos, la directora del INS y de la propia alcaldesa. Hubo una campaña de terror, en que se anunciaba que las semanas de julio y agosto iban a ser aterradoras, que por lo tanto había que cerrar la ciudad, y de ahí unas cuarentenas por localidades sin sentido que no atendían a los datos observados.

La confusión sobre lo que implica una pandemia

En una pandemia lo que más importa son las muertes más que el número de casos registrados de infectados. Lo que se trata es de disminuir el número de muertos. Esto es necesario entenderlo para comprender lo que se da en algunos países, como Francia, España y aún Corea del Sur, que han tenido aumentos en los contagiados pero las muertes son bastante reducidas. En Corea no pasan de tres muertos diarios y en Francia y España no son altas como antes.

Como dice el profesor francés Toussaint en una entrevista en Cnews: “lo esencial en una pandemia, es el de saber el número de muertos a que da lugar y de saber igualmente el número de casos severos, de pacientes hospitalizados, y en particular en reanimación”. Otro profesor, el doctor Toubliant, “no hay epidemia hay portadores de virus, y no hay epidemia sin enfermos. Una epidemia sin enfermos yo no sé qué es”. Otro profesor francés afirma “no tenemos una epidemia infecciosa, tenemos una epidemia de angustia”.

Siguen las afirmaciones de expertos franceses: Si todo importa y se justifica a nombre de la salud y la seguridad:

¿Por qué no cerrar las vías que causan 3000 muertos por año?

¿Por qué no prohibir el alcohol, que causa 41 000 muertes por año?

¿Por qué no prohibir el tabaco, que causa 75 000 muertes por año?

Dicen que el verdadero virus es la histeria colectiva, que hay que pararlo.

De nuevo proyecciones apocalípticas

Tanto la directora del INS como la alcaldesa Claudia López son campeonas en noticias negativas, apocalípticas, para justificar encierros, que, como he dicho, la señora Claudia López es la líder mundial en pedir cuarentenas, toques de queda, pico por cédula, o por género, restricciones sin sentido para operar todos los días el comercio, y otro tipo de medidas tomadas sin mucho análisis beneficio-costo, o sin tener en cuenta lo que se ha aprendido en el mundo para manejar el Covid-19. Se requiere menos pánico y más tranquilidad, racionalidad, y buen sentido común que parece escasea. Y saber sumar y restar para hacer análisis beneficio-costo de cada decisión.

Antes se decía que los meses de julio y agosto iban a ser dramáticos porque se tendrían incrementos fuertes en los nuevos casos y el sistema de salud podría colapsar, lo que no ha sucedido. Todas esas profecías apocalípticas fallaron. Pero, ahora, de nuevo, nos dicen que esperemos a noviembre, porque vamos a tener un rebrote terrible y habría que volver a cuarentenas. Y en esto son acompañados por médicos y epidemiólogos, supuestos expertos en predicciones.

Miremos unas declaraciones de la alcaldesa de Bogotá y del INS. El 31 de mayo, en la edición de el periódico El Tiempo, la alcaldesa decía: “junio y julio serán los meses de máximo riesgo y muerte”, “debemos prepararnos para cuarentenas periódicas”,  “si todas las UCI superan el 70% de copamiento por la alta velocidad de contagio, entraríamos en alerta roja, porque estamos a pocos días de que colapse el sistema de salud y , por lo tanto, de que se empiecen a dar muertes masivas por imposibilidad de tratar a los pacientes críticos, como ha pasado en New York, y países como España, Ecuador, e Italia entre otros. Es “este el momento de liderazgo, no de sacar a la gente a la calle a una especie de sálvese quien pueda”.

El 22 de julio, informa el periódico El Tiempo que la alcaldesa señaló que “la capital enfrenta las seis semanas más duras y complicadas de la pandemia”, es decir, septiembre y parte de octubre, y para ello, hay que encerrarse, siempre la misma cantaleta y colocar toques de queda.

Primero dijo la alcaldesa que junio y julio iban a ser difíciles, luego que julio y agosto, y ahora que noviembre. Y cuando en noviembre todo esté estable, me imagino que dirá que hay que esperar a enero.

Pero en las declaraciones alarmistas no está sola la alcaldesa. Otra de las funcionarias apocalípticas es la directora del Instituto Nacional de la Salud-INS, la señora Martha Ospina, que desde el comienzo de la pandemia en marzo afirmaba que el país iba a tener millones de contagiados y millones de muertes. En la edición de El Tiempo del sábado 22 de agosto, hizo afirmaciones bastante absurdas y que iban contra los datos que ella misma publica en el portal del INS. Siempre habla de modelamientos que corre el INS. Según estos, “en el caso de Bogotá se alcanzaría su tope de máximo de nuevos casos sintomáticos semanales entre la última semana de agosto y las primeras de septiembre, con cerca de 32 000 casos semanales”. Nada de esto ocurrió.  Y cuando esto decía, ya Bogotá había llegado al pico.

Peor, afirma “que el país estaría en una fase de aceleración y próxima a llegar a un pico o que se presentaría, más o menos, en la última semana de septiembre y la última de octubre”. En la llegada del pico, según la gráfica del Instituto, los casos semanales sintomáticos sobrepasarían los 70 000 de manera general, o sea 10 000 por día. Qué falta de saber leer las cifras. Decía esto cuando ya se había llegado al pico nacional.

Los expertos, que siempre consultan los medios no se quedan atrás en sus prédicas alarmistas. En esto es especial la Asociación Colombiana de Medicina Crítica y Cuidado Intensivo-Amci, el vicedecano de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional, el profesor de la Universidad de los Andes, Luis Jorge Hernández, Carlos Álvarez, coordinador nacional de estudios de Covid-19 de la OMS, el profesor Carlos Eduardo Pérez, y otros epidemiólogos y médicos, todos expertos en proyecciones erróneas y alarmismo.

Entonces, como ya se ha pasado el pico, la nueva teoría es la del rebrote en noviembre cuan do tenemos la temporada de lluvias. Por lo tanto, nada de abrir la economía, nada de disminuir los encierros, colocar restricciones a la movilidad, nada de restaurantes y comercios al por menor abiertos, que sigan el pico por cédula, que tener listos toques de queda, leyes secas, aislar si es necesario de nuevo a todo el país en especial a la capital. Terror, terror, terror (ver crónica del 6 de septiembre de El Tiempo Expertos reconocen posibilidad de nuevos picos de covid-19 en Colombia).

Ah, la Secretaría de Salud del Distrito, nos comunica el 6 de septiembre que, si no se aplican correctamente los protocolos, a finales de octubre o principios de noviembre Bogotá estaría requiriendo unas 2800 camas de UCI, cifra que sobrepasaría la capacidad instalada (1850). Asimismo, cerca de 9000 casos requerirían atención hospitalaria general. De nuevo, el miedo y cifras absurdas, que no tienen nada que ver con la realidad.

En realidad, da para escribir un libro sobre todas las declaraciones de los poderes macro y micro, tarea que realizaré.

Conclusiones

Para el 8 de septiembre, 24 departamentos y Bogotá habían llegado al pico de casos nuevos y de muertes diarias. Lo más importante es que los grandes territorios como Bogotá, Atlántico, Bolívar, Magdalena, Atlántico, Antioquia y Cundinamarca, que explican más del 60,0% de los casos acumulados, ya llegaron al pico y están en la etapa de disminución de los casos diarios como tendencia.

Faltan todavía ocho departamentos, pero algunos son de poca población como San Andrés, Casanare, Vichada, Guaviare y Vaupés.

Vamos para 22 días en que hay una reducción continua en los casos diarios. Por otra parte, antes se venía dando una duplicación de los infectados acumulados cada veinte días, ahora ya estamos en 28 días y, según nuestras proyecciones, la duplicación se dará en 50 o más días, lo que es un cambio fundamental.

Qué puede pasar en octubre o noviembre es un asunto de magia. Los apocalípticos, que siempre han fallado, ahora hablan de que en noviembre se dará el rebrote y de que va a ser muy fuerte y que hay invertir en comprar más respiradores. Francamente esto es de locos, pero lo más grave es que parece que la alcaldesa Claudia López les está haciendo caso. Espero reflexione bien y no haga gastos innecesarios como ocurrió con el tan mencionado hospital de Corferias.

Diego Otero Prada

Foto tomada de: Presidencia de la República

 https://www.sur.org.co/definitivamente-se-dio-el-quiebre-falllaron-los-apocalipticos/

  • 20.32.-De poco sirve no ver la realidad JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Postpandemia RICARDO CHICA
  • Un Duque que quiere reinar – RODRIGO UPRIMNY

No más tapar el sol con un dedo y tratar de mostrar una realidad diferente a la que existe. Es la política de que todo se ajuste pero que nada cambie

No es la victoria sobre el coronavirus sino la derrota ante él. Foto: Twitter/Iván Duque 

Algo patético tienen los esfuerzos del Gobierno por presentar al país una realidad diferente a la que existe. O la obsesión de la oposición por mostrar que la que existe es culpa de este Gobierno.

2 sep 2020.- Parece haber consenso entre los analistas en que las medidas tomadas no son porque se controló la pandemia sino por lo contrario: porque los catastróficos resultados en el campo económico y social no permiten más decisiones como las que han llevado a este caos. No es la victoria sobre el coronavirus sino la derrota ante él.

Desempleo rampante (más del 20 % en el promedio nacional, pero afectando más donde más duro y más difícil es sobrellevarlo; quiebra de centenares de empresas; disminución alarmante del consumo; incremento de la pobreza y descenso de la clase media; descalabro de las finanzas públicas (inevitable por la pandemia, pero que de nada sirve negarlo con malabares de contabilidad o falsas informaciones); inminente descalificación de las calificadoras de riesgo; caída de la inversión extranjera y cuasi segura huida de capitales; disminución del comercio internacional; en fin…

Lo curioso es que si se excluyen los pocos que verdaderamente creen en los pajaritos dorados que pintan los funcionarios oficiales, coinciden los que representan el núcleo básico del statu quo -lo que los marxistas llamarían la burguesía- y la oposición. Para ambos estamos pasando por el peor momento o por lo menos por el más crítico de nuestra historia reciente. Y para ambos -así sea con diferentes interpretaciones- lo que se abre es la eventualidad de un retorno fuerte del péndulo hacia un régimen de izquierda; para los primeros, el peligro de lo que llaman el castrochavismo; para los opositores, la posibilidad de un nuevo modelo.

Pero el problema no son los eventuales errores cometidos en cuanto al manejo de la pandemia (que nos llevan a tener la cuarentena más larga del mundo y al mismo tiempo estar entre los países con cifras porcentuales más altas de casos y de muertes); o si son amañados los datos respecto a las sumas que se han destinado a combatir la pandemia y/o a la supuesta reactivación (poniendo como gasto lo que son garantías; incluyendo o renombrando como asignadas a esos propósitos lo que son partidas presupuestales preexIstentes; o utilizando y dando como efectivas vigencias futuras en rubros donde ni siquiera las actuales se cumplen).

Se juega con el vocabulario hablando de ‘cuarentena inteligente’, ‘confinamiento preventivo’, ‘aislamiento selectivo’, y se dan nombres eufemísticos (‘homicidios colectivos’) a las masacres

O que se juegue con el vocabulario hablando de etapas de ‘cuarentena inteligente’, de ‘confinamiento preventivo’ o de ‘aislamiento selectivo’, y que se den nombres eufemísticos (‘homicidios colectivos’) a los efectos de la violencia, con masacres que aumentan dramáticamente sin que asuma ninguna responsabilidad el Estado porque ‘quienes los cometen son los delincuentes’. La violencia en general crece ya no como consecuencia del enfrentamiento que ve el gobierno de una insurgencia contra el Estado, sino, como una prueba de su incapacidad para controlarlas, entre bandas criminales que se disputan diferentes espacios de nuestra geografía.

Puede que se diga que todo esto es una visión pesimista o la que promueve la oposición; y sin lugar a dudas lo que muestra el gobierno como realizaciones corresponde también en algo a verdades. Pero estos son hechos que conforman nuestra realidad. Y justamente lo grave es que nos limitamos a debatir alrededor de opiniones y presentaciones en relación con esa realidad, y en eso nos empantanamos. No nace o aparece ninguna fuerza o propuesta que se enfoque en la necesidad de cambiar la realidad. Todo son ajustes para seguir adonde nos lleva la inercia y no arriesgarnos a salir de ella: ajustes económicos que ordena el modelo neoliberal; ajustes a un sistema político seudodemocrático que no funciona; ajustes a una Administración de Justicia absolutamente inoperante; etc… Es la política de que todo se ajuste pero que nada cambie.

Nos contentamos con que nuestra ‘zona de confort’ es el subdesarrollo y con controvertir sobre cómo vamos dentro de él, pero no cómo salir de él. No hacemos o intentamos que pasen cosas, sino las cosas pasan y nos acomodamos a ellas. La estabilidad es lo prioritario, no importa que ésta sea en la mediocridad. Sobre eso parece ser el ‘acuerdo sobre lo fundamental’ al cual tanto retóricamente aspiramos.

https://www.las2orillas.co/de-poco-sirve-no-ver-la-realidad/

20.32.-Postpandemia RICARDO CHICA

La pandemia ha hecho patente la necesidad de recuperar su capacidad para atender las necesidades en salud, y más generalmente en gasto social.

Lo único claro acerca de esta es que hacia adelante se vislumbran circunstancias de una complejidad y dificultad como las de las posguerras o la gran depresión. Sin embargo unos, habiendo apreciado como la pandemia ha puesto al desnudo los resultados de la destrucción de la capacidad del estado por la ola neoliberal, sueñan con un mundo en el que los horrores del normal previo serán superados.

20 jun 2020.- Otros hablan del peligro del populismo cuando en realidad este viene ya haciendo estragos por todo el mundo como reacción marginamiento generado por la globalización (entre nosotros el de derecha con una larga y actual historia). Todo depende. O bien, la hegemonía de la desinstitucionalización y debilitamiento de la capacidad del estado, es reencauchada de su crisis (expresada en el bandazo antiglobalización, inequidad, calentamiento global, costo de haber debilitado los sistemas de salud) por el neoliberalismo (al cual no se puede culpar de todo, mucho menos al mercado, muy buen sirviente aunque pésimo amo) y el populismo de derecha. O bien, se articula una alternativa a ellos, lo cual depende crucialmente de que los demócratas recuperen la presidencia en USA. La confrontación se resumirá a nivel de la discusión ideológica entre recuperación de esta capacidad y control democrático de los mercados vs más de lo mismo (en lo que coinciden neoliberalismo y populismo de derecha).

En sus raíces conceptuales en economía, esta confrontación entre neoliberalismo y socialdemocracia, es Keynes vs Hayek, o sea regular para guiar la economía de mercado para el bien común o dejar al mercado la solución de todos los problemas económicos y sociales (concentrando los beneficios de esta en una minoría privilegiada). Como es sabido la visión de Keynes de la necesidad de intervenir para mantener niveles de demanda que incentivaran la inversión y mantuvieran el pleno empleo fue hegemónica por tres décadas hasta que la conjunción de stagflation y Friedman regresaron a Hayek al podio con dos ideas credo de los economistas de oferta de derecha. Una compleja teoría del ciclo (una mezcla del tiempo como insumo de Bohm Bawerk, ahorro forzoso de Schumpeter, repuestas a desviaciones de la tasa de interés de su nivel natural y su efecto sobre la inversión a la Fisher y crisis de desproporcionalidad de Marx), que de todas maneras aterriza en el mantra dejar el ajuste a los precios (vía movimientos en los relativos, salarios y tasa de interés), descalificando todo intento de sacar las economías de las crisis por medios artificiales (keynesianos). Y su filosofía política que atribuye al mercado poderes omni/scientes/potentes/presentes como mecanismo de coordinación para la solución de todo problema social: interferir con este es el camino a la dictadura y la opresión (pobre Hayek no distinguía entre Keynes y Stalin como los ultra en USA y acá no distinguen entre socialdemocracia y sus entelequias del comunismo el castro chavismo).

El punto es que los economistas de oferta de derecha regresarán a su hábitat natural en Hayek esforzándose por repotenciar la desgastada propuesta neoliberal de siempre y para todo más mercado y menos estado.

En realidad no hay razón alguna para esperar un mundo mejor: los sesgos de las estructuras de poder se verán profundizados siendo que la causalidad bidireccional pandemia-inequidad y los mencionados componentes de la crisis del neoliberalismo solo pueden revertirse con un cambio en ellas. Y esto es difícil sin una democratización de esas estructuras que incluya el control democrático de los mercados propulsado por la socialdemocracia en contra de su fetichización por el NL, y el populismo de derecha, y su destrucción por el populismo de izquierda. El normal antes tenía poco de satisfactorio: abundancia de enfermedades crónicas (ligadas a dietas malsanas y stress), severa desigualdad con pobreza extrema, realidades agudizadas por la pandemia, así como la catástrofe climática; y si alguna consecuencia para el largo plazo tendrá la pavorosa crisis económica que se prolongará varios trimestres va a ser acentuar la inequidad, debilitar la capacidad de gasto social (debido al endeudamiento); así como más crecimiento sin empleo (push de las corporaciones por recuperar su rentabilidad con una demanda deteriorada y unos costos fijos unitarios más altos) y más financialización, tendencias que no se podrán revertir sin un replanteamiento de la relación estado-sociedad/economía.

Lo grave es que el problema es mucho más de fondo. La pandemia ha puesto al descubierto que venimos manejando mal las relaciones sociales y las relaciones con la naturaleza habiendo entronizado la codicia como principio organizador de ellas. Inequidad, condiciones de vidas infrahumanas, volatilidad/concentración con la financialización: el 1% tiene el 50% mientras el 50% tiene el 1% no es un versito estadístico, es pauperización (en los casos extremos cayendo en la trampa de la pobreza) de ese 50% junto con enriquecimiento desorbitante del 1% que se beneficia de la finacializacion, de las burbujas financiera e inmobiliaria; en el contexto actual de una regresión en el desarrollo humano (salud/educación, nivel de vida; en Colombia dos décadas de avances contra la pobreza) por la pandemia. La explotación depredadora de los recursos naturales (el consumismo que la alimenta,) la catástrofe climática por la carbonización de la economía, y la agresión a los animales (industrial farming e invasión y destrucción de sus hábitat) incrementando el riesgo de contagio de ¾ de los virus existentes.

El nuevo normal incluirá aspectos positivos como la valoración y la atención a la ciencia y sus resultados; más conciencia de los requerimientos de la bioseguridad; y una mayor virtualización en la interacción económica y personal determinada por el distanciamiento y el trabajo por internet en los hogares. Por otra parte la producción será más capital y menos trabajo intensivo; la globalización (flujos de inversión y comercio) se erosionará; salarios comprimidos con menos empleo y más inseguridad laboral. Y a nivel de las relaciones internacionales si logran sacar a Trump de la presidencia del mundo que se retome la cooperación global contra problemas globales.

Todo depende de que tanto margen puedan ganar fuerzas progresistas que en las instancias de la política logren contrarrestar las mencionadas tendencias articulando una alternativa al neoliberalismo: control democrático de los mercados y regulación para la inclusión socialdemócrata. La crisis ha mostrado la superioridad de sistemas económicos (y funcionamientos sociales) más cooperativos sobre los competitivos marketizantes, la de los manejos de la crisis en el Norte de EA y en el de Europa, sobre USA y UK a consecuencia de sus instituciones cooperativas más fuertes no tan debilitadas por la marketizacion/privatización.

Desde el punto de vista de gobernancia y regulación se viene un período que requiere capacidades muy potentes de diseño, implementación e imposición, imposibles de desarrollar sin una concepción nueva del Estado y su relación con la economía más allá de la neoliberal de fomentar la rentabilidad. La pandemia ha hecho patente la necesidad de recuperar su capacidad para atender adecuadamente las necesidades en salud, y más generalmente en gasto social. Como también en materia de desarrollo productivo de un cambio de paradigma de la neutralidad a una adecuada consideración de la rentabilidad social relativa de los sectores, con criterios como el ambiental, externalidades tecnológicas, empleo y formalización del trabajo, totalmente ausentes en el privilegiado por esa neutralidad, el minero energético.

Ricardo Chica

Consultor Desarrollo Económico

Economic Development Consultant 

https://www.portafolio.co/postpandemia-columna-de-opinion-portafolio-541945

20.32.-Un Duque que quiere reinar RODRIGO UPRIMNY

Parece que a Iván Duque no le basta ser presidente, que es un cargo poderoso, ni tampoco ser un duque, que es un prestigioso título de nobleza; parece que quisiera ser una especie de monarca absoluto, como Luis XIV, que pudiera decir “el Estado soy yo”, por cuanto está copando las funciones y los poderes del Estado. Con una diferencia no menor: que Luis XIV supo siempre rodearse de excelentes ministros: algo va de su legendario ministro de finanzas Colbert a… Carrasquilla.

6 sep 2020.- Esa impresión de un absolutismo creciente surge de la evolución combinada de tres factores, que han permitido a Duque una extrema concentración de poderes.

Primero, la erosión de la autonomía de otros poderes del Estado, pues el Gobierno ha logrado que sus cabezas sean muy cercanas a él. El caso más dramático es el del fiscal general, Francisco Barbosa, quien es tan cercano a Duque que como consejero presidencial de Derechos Humanos no se preciaba tanto de defender los derechos humanos, sino de ser el escudero del presidente. Pero también son muy cercanos al Gobierno el nuevo defensor del Pueblo, Carlos Camargo, compañero universitario de Duque, y la procuradora electa, Margarita Cabello, quien era su ministra de Justicia hasta días antes de saltar a la Procuraduría, después de haber saltado de la Corte Suprema al Gobierno… Y todo indica que el contralor, Carlos Córdoba, también es muy cercano a Duque y al fiscal general.

Segundo, un esfuerzo por consolidar mayorías legislativas estables en el Congreso recurriendo, entre otras, a la mermelada que tanto criticó en el gobierno Santos. Esta tentativa aún no está consolidada, pues a veces los congresistas opositores o independientes logran frenar iniciativas gubernamentales, pero es una estrategia que marcha firme.

Tercero, debido a los riesgos y temores ocasionados por la pandemia, Duque ha usado los poderes de excepción más intensamente que cualquier otro presidente durante la Constitución de 1991. En pocos meses, Duque expidió 115 decretos legislativos, o sea con fuerza de ley, que equivalen aproximadamente a un tercio de todos los 386 decretos legislativos expedidos durante los 20 años de la Constitución de 1991. Nadie ha legislado tanto por decreto como lo ha hecho este Gobierno.

Esta concentración de poderes y funciones en el Gobierno es muy peligrosa. El Estado de derecho colapsa sin controles horizontales entre los órganos del Estado, que son necesarios para evitar la arbitrariedad, proteger los derechos humanos y garantizar la sumisión de todos, en especial del gobernante, a la ley. La experiencia histórica ha mostrado, además, que sin Estado de derecho ningún régimen democrático verdadero ha persistido. La concentración del poder permite al gobernante ahogar las libertades, manipular la opinión pública y perpetuarse en el poder. Inicialmente, es sobre todo la oposición la que sufre; al final, el despotismo anula el propio principio democrático.

En este contexto, los ataques del presidente Duque y del Centro Democrático a la Rama Judicial, en especial a las altas cortes, con ocasión de la detención domiciliaria del expresidente Uribe ordenada por la Corte Suprema, que son inaceptables en cualquier momento, se tornan particularmente peligrosos hoy.

El Poder Judicial parece ser en este momento, con todos sus problemas e ineficiencias, la única institución que conserva una independencia real y significativa frente al Gobierno. La defensa de la independencia judicial, sin dejar de criticar las inequidades e ineficiencias de la Rama Judicial, es por eso hoy la defensa del Estado de derecho y de la democracia en Colombia. Es algo que como ciudadanos no podemos olvidar.

* Investigador de Dejusticia y profesor de la Universidad Nacional.

https://www.elespectador.com/opinion/un-duque-que-quiere-reinar/

  • 20.31.-La búsqueda de los desaparecidos RODRIGO UPRIMNY
  • A Duque las masacres le quedaron grandes PATRICIA LARA
  • ¿Hubiera podido Duque ser un buen presidente?JUAN MANUEL LÓPEZ

Hoy, 30 de agosto, es el día internacional que la ONU estableció para honrar a las víctimas de uno de los crímenes más terribles: la desaparición forzada. Es un momento propicio para que los colombianos, a pesar de nuestras divisiones, nos unamos contra esa atrocidad.

30 ago 2020.- Un día cualquiera alguien sale de su casa y su rastro se pierde. La persona parece haberse desvanecido en “la noche y en la niebla”, como se denominaba el tristemente célebre decreto del mariscal Keitel, que organizó desapariciones masivas en los territorios controlados por los nazis. Los familiares quedan entonces en una horrible incertidumbre: es natural que teman lo peor, pues saben que la mayor parte de los desaparecidos, si no son rescatados rápidamente, son asesinados, muchas veces después de sufrir terribles vejámenes. Pero no pueden dejar de buscar a su ser querido. La vida queda suspendida en una eternidad de duda y dolor.

Un solo caso de desaparición debería generar un escándalo en cualquier democracia, pues no solo es un atentado gravísimo a la dignidad de la víctima directa, sino que también destruye la vida de sus familiares. Sin embargo, en Colombia, la desaparición forzada ha sido masiva frente a la indolencia de gran parte de la sociedad y de las autoridades. El informe “Hasta encontrarlos”, del Centro Nacional de Memoria Histórica, habla de más de 60.000 desapariciones forzadas entre 1970 y 2015, un número mayor que todas las desapariciones perpetradas por las dictaduras militares suramericanas de los 70, que fueron célebres por recurrir masivamente a este crimen. Y a ese drama hay que sumar las otras personas que, aunque no hayan sido víctimas de desaparición forzada, están en todo caso desaparecidas: soldados o guerrilleros muertos en combate, pero que no se sabe dónde están sus cuerpos; niños reclutados por la guerrilla o los paramilitares y de quienes no sabemos nada; secuestrados de los que sus captores dejaron de informar o exigir rescate, etc.

Para enfrentar este drama de las desapariciones, el Acuerdo de Paz creó la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD). Su tarea es encontrar a los desaparecidos o, si están muertos, hallar sus restos, para identificarlos y entregarlos con respeto a sus familias, para que estas puedan elaborar con dignidad su duelo y reducir un poco su sufrimiento.

La UBPD es una luz de esperanza para las familias de los desaparecidos, pues ha empezado a dar resultados, incluso a pesar de la pandemia y el recrudecimiento de la violencia, que dificultan sus labores. Por ejemplo, hace pocos días, después de 16 años de incertidumbre, una madre del Guaviare, Rosario, logró enterrar dignamente a Néstor, uno de sus hijos, gracias a que la UBPD logró encontrar e identificar sus restos, y se los entregó con el respeto y acompañamiento requeridos.

A pesar de nuestras divisiones, la lucha contra la desaparición y sus secuelas debería ser un propósito común y una prioridad nacional. Deberíamos hacer una especie de pacto social y político contra la desaparición forzada con un triple propósito: que no haya ninguna nueva desaparición en Colombia, pues estas trágicamente han continuado; que los responsables de esos crímenes sean sancionados, y que las labores de búsqueda de los desaparecidos, en especial aquellas desarrolladas por la UBPD, sean apoyadas y fortalecidas para que las familias de los desaparecidos puedan salir de la terrible incertidumbre en que viven. Es lo mínimo que, como sociedad, les debemos.

https://www.elespectador.com/opinion/la-busqueda-de-los-desaparecidos/

20.31.-A Duque las masacres le quedaron grandes PATRICIA LARA

Ahora que las masacres van en un ascenso vertiginoso, a pesar de que el presidente Duque niegue la evidencia, recuerdo el único encuentro que, sin yo buscarlo, tuve con Carlos Castaño, el temido jefe de los paramilitares y ordenador de la mayoría de las masacres que ocurrían en el país, las cuales sus colaboradores llamaban “objetivos militares múltiples”, así como Duque las denomina “homicidios colectivos”.

28 ago 2020.- Sucedió a mediados de septiembre del 2002, cuando gobernaba Álvaro Uribe. Yo había viajado a Córdoba invitada por una antigua presa de las Autodefensas a quien había entrevistado para mi libro Las mujeres en la guerra, pues quería que me llevara a conversar con adolescentes paramilitares, ya que estaba investigando por qué los niños se iban a la guerra. Me acompañaban la actriz Carlota Llano y la fotógrafa Claudia Rubio. Cuando estaba realizando los reportajes en un hospital paramilitar localizado al frente de una escuela de Tierralta, me interrumpió mi anfitriona y me dijo: “Tenemos que irnos: el jefe quiere verla”.

Me dio pánico: años antes, yo había estado en varias listas de amenazados, seguramente elaboradas por él. Le pedí que me permitiera antes hacer una llamada. Me comuniqué con Carlos, mi compañero, le conté lo que iba a ocurrir y le dije:

“Si esta noche no he aparecido, ya sabes dónde estoy”.

Castaño nos recibió en la finca que tenía por la ruta hacia San Pedro de Urabá. Llevaba jeans y camisa Lacoste roja. Con él estaban su guardia personal y un coronel retirado de la Policía. Conversamos dos horas. Me reclamó por varios artículos que yo había escrito. Entre las muchas cosas que me dijo, afirmó:

“Mire, si a mí me quieren capturar, en diez minutos llega un helicóptero y me capturan porque el Ejército y la Policía saben dónde estoy”.

Ahora, cuando veo los horrores que suceden en los territorios (en las últimas dos semanas ha habido ocho masacres y 40 muertos, la mayoría jóvenes), repaso la frase de Castaño.

Obviamente, hoy el fenómeno es distinto: sucede que después de la desmovilización de las Farc, que ejercían control en esas zonas, se creó en ellas un vacío de poder que no llenó el Estado, y entonces permitió que allí llegaran bandas que se disputan el control territorial de los negocios del narcotráfico y de la explotación del oro, el cual, con los altos precios que ha alcanzado, está a punto de desbancar al negocio de la coca.

Pero es curioso que donde ocurren la mayoría de masacres (Nariño, Cauca, Catatumbo) y donde más líderes sociales matan es donde hay más presencia militar y policial. ¿Entonces qué sucede? ¿Será que la fuerza pública vive divorciada de la población, aislada y encerrada en sus cuarteles? (Ahora recuerdo a un policía que en Cáceres, Bajo Cauca, me dijo el año pasado que a ellos ni siquiera les vendía arepas la señora del mercado). ¿O será que sí saben quiénes son y dónde están los jefes de las bandas en sus zonas, pero se hacen los locos, bien sea por miedo, porque sienten que no tienen garantías jurídicas o porque han sido sobornados? ¿O será que el Gobierno no ha diseñado una estrategia para combatir el fenómeno porque sencillamente no entiende lo que pasa en el país y se quedó en la película de que todo es culpa de “la Far”?

Yo no sé. Pero lo que es innegable es que Duque perdió el control, sencillamente no sabe en qué país vive y menos aún cómo es el país que debe gobernar.

Le quedó grande.

www.patricialarasalive.com, @patricialarasa

https://www.elespectador.com/opinion/a-duque-le-quedo-grande/

20.31.-¿Hubiera podido Duque ser un buen presidente?JUAN MANUEL LÓPEZ

¿Podrá Duque apersonarse de la presidencia para sacar adelante un buen gobierno? Andar en la cuerda floja entre Uribe y los radicales del CD, o iniciar una corriente política propia, le ha resultado mal

Su gobierno se ve desde ahora ‘con el sol a la espalda’ y con un balance cuya calificación estaría entre el escepticismo y el pesimismo.x 

Como persona Duque ha mostrado ser bastante diferente de lo que se hubiera esperado. Es bastante inteligente (no se llega a un cargo o se tiene éxito en el campo escogido siendo torpe o bruto); resultó relativamente moderado en un país y en un momento en que la polarización y los fanatismos son la característica de los ciudadanos; tiene la imagen de un individuo honesto (lo que parece ser ya una cosa rara entre nosotros).

26 ago 2020.- Todo lo anterior en cierta forma inesperado, dada la forma en que llegó a la presidencia.

 Al fin y al cabo es absolutamente claro que no fue por sus capacidades ni por su trayectoria que fue elegido, sino que como bien se dijo lo logró fue por haber sido ‘el que dijo Uribe’ y se benefició de que su contraparte fuera el ‘coco’ de Gustavo Petro. Nadie podría defender que fue un caudal electoral propio lo que le dio el triunfo.

Aunque en general no tiene mucho sentido intentar hipótesis contrafactuales y especular cómo habría sido un escenario si lo hechos hubieran sido diferentes, las condiciones particulares de este caso si lo ameritan, ya que es el momento en que su gobierno se ve desde ahora ‘con el sol a la espalda’ y con un balance cuya calificación estaría entre el escepticismo y el pesimismo.

Aunque hoy así parezca, no es tan claro o seguro que su presidencia será tan desdibujada como se ve hasta ahora. Razón de más para plantear la misma pregunta hacia el futuro: ¿podrá Duque apersonarse de la presidencia para sacar adelante un buen gobierno?

Hasta ahora el andar en la cuerda floja entre seguir siendo el instrumento de Uribe, de los furibistas, y de los radicales del Centro Democrático o iniciar una corriente política propia, le ha resultado mal. Por eso explorar esta posibilidad puede abrir alguna expectativa para lo que le queda de mandato.

En este momento Uribe está en su peor situación tanto como caso personal como en su condición de líder. Su imagen y su situación jurídica han ido paralelamente empeorando con las consecuencias que eso implica, y seguir amarrando el futuro y la suerte de una gestión gubernamental a él podría ser muy costoso. Para el Gobierno es un problema e incluso un lastre. Pero no quita que el uribismo sí aporta -en el sentido de la cantidad de votos de los ‘furibistas’-; y probablemente que el Centro Democrático también se alineará detrás de él, a pesar de que probablemente es mayoría el ala moderada que quiere ser más partido y menos seguidores de un mesías.

Duque logró monopolizar con sus candidatos los órganos de control, pero eso no mejora su imagen, y se entiende que quienes los eligieron fue para servir sus propios intereses y no los de él

Pero el hecho es que Duque sin los respaldos y sin las propuestas y objetivos de ese sector parecería como el Rey desnudo. Sí logró monopolizar con sus candidatos los órganos de control, pero eso no mejora su imagen, y se entiende que quienes los eligieron fue para servir sus propios intereses y no los de él. Difícil le queda estas alturas abandonar la posición de casado con Guaidó y de cabeza de playa de Trump contra Maduro; o de promotor del desmantelamiento de la JEP; o de defensor del glifosato y del fracking; o dejar de insistir en un ‘lavado de manos’ respecto alas las muertes de líderes sociales y líderes ambientalistas (ambos los más altos del mundo) argumentando que los culpables son aquellos a quien el gobierno persigue.

Difícil la estrategia escogida por los abogados de Uribe de acudir al Estado de opinión (cambiar el Estado de derecho por un ‘Tribunal de Honor’, o crear leyes que buscan que las sentencias se tumben mediante referendos, o proponer Asambleas Constituyentes para remplazar la actual Constitución): al renunciar a una instancia procesal bajo las normas actuales, renunciaron a la posibilidad de la Tutela (solo aplica después de haber agotado todos los recursos ordinarios) y a las Cortes Internacionales (Corte Interamericana o Corte Penal Internacional) puesto que éstas son supletorias, actuando cuando los Estados no lo hacen, y por acusaciones contra los Estados por su incumplimiento.

Pero por eso aún más difícil es la situación del presidente: ¿Se pondrá Duque de lado de Uribe apoyando las demandas contra el Estado Colombiano y calificando a la Corte de mafiosa y secuestradora? ¿O será capaz de hacer valer su propio temperamento y de montar y manejar un programa menos comprometido con posiciones tan poco constructivas como radicales?

https://www.las2orillas.co/hubiera-podido-duque-ser-un-buen-presidente/

  • 20.30.-No es que Duque sea torpe o ingenuo – JUAN MANUEL LÓPEZ
  • La hora del centro-izquierda CRISTINA DE LA TORRE

Después de dos años en el poder, no se le ve pensando como presidente, sino como alguien que sigue luchando por aparecer como tal

Duque, más que gobernante, es un político adelantando simultáneamente dos campañas que son su prioridad personal. Foto: Presidencia 

No es por falta de experiencia o preparación que el comportamiento de Duque parece errático o, en todo caso, no acorde con la posición del cargo que ocupa.

19 ago 2020.- Después de dos años en el poder, no se le ve pensando como presidente, sino como alguien luchando por aparecer como tal.

Por eso no es por equivocación o por descuido que pareciera no saber que como presidente de todos los colombianos no puede oponerse o protestar porque una sentencia de la Corte Suprema afecta a su mentor.  Ni es que se confunda respecto a en qué consiste la división de poderes, la colaboración armónica entre ellos, o hasta dónde la autonomía de cada uno es una parte esencial del Estado de Derecho. Y no es que de verdad crea que la opinión del presidente se puede equiparar a la de cualquier ciudadano

Tampoco es que no comprenda que su deber no es apoyar al abogado de Uribe, quien al atacar a la Administración de Justicia y desconocer la validez de los procesos judiciales, lo que busca es intentar subvertir la estructura misma de nuestro orden social, intentando convertir en Estado de Opinión el Estado de Derecho que él como residente juró defender.

Igualmente es consciente que su función no debe ser la de presentador de televisión y que las horas de su presencia mediática, diciendo lo que después van a decir sus invitados o subalternos, no son necesarias ni contribuyen al manejo de la pandemia, mientras que implican abandono de otras responsabilidades y de manejo de otros temas y problemas.

En fin, no es por torpe o inconsciente que comete esos actos contrarios a las funciones de su investidura.

Lo que sucede es que ante el vacío de resultados que en este momento muestra, él, más que gobernante, es un político adelantando simultáneamente dos campañas que son su prioridad personal

Una que podríamos llamar retrospectiva, para quitarse el San Benito de ser únicamente ‘el que dijo Uribe’. Es decir, para crear una identidad propia que corrija la idea y la imagen de que él no es sino un instrumento del anterior presidente quien seguiría siendo en efecto el verdadero gobernante; algo como Medvedev para Putin. Pero como existe algo de verdad en eso, en el sentido que es solo el continuismo de las propuestas, políticas y propósitos de aquel, el reto es desmarcarse del expresidente pero sin que aparezca como un enfrentamiento o como una ‘traición’ tal como acusan a Santos.

A solo año y medio de elecciones difícil le queda consolidar una imagen y un resultado que contrarreste la sensación de incapacidad de crear o ejecutar un programa de gobierno

En parte por lo mencionado de que inicialmente gobernaba a nombre de otro; en parte por la falta de experiencia y formación para organizar tanto el equipo que conformara la parte administrativa de un gobierno como el liderazgo de un partido político; en parte por el modelo de desarrollo económico mismo por el cual optó o tuvo que seguir, y el fracaso que ha mostrado, especialmente en los aspectos sociales; y por último porque le cayó la pandemia del coronavirus que obligó a improvisar aún mucho más de lo que ya había caracterizado el tipo de gestión que adelantaba; el hecho es que con solo año y medio para las elecciones de su sucesor difícil le queda consolidar una imagen y un resultado que contrarreste la sensación de incapacidad de crear o ejecutar un programa de gobierno.

Su comportamiento se enmarca dentro de esas dos campañas.

Tiene la escuela y el ejemplo del éxito de Alvaro Uribe, por eso trabaja no tanto en un marco del Estado de Derecho sino del de un Estado de Opinión. No necesita promover mucho la polarización a su favor pues ese favor se lo está haciendo Petro. Pero no puede esperar que su sucesor será del Centro Democrático, y, si lo fuera, poco posible es que fuera su continuación o su heredero. Y de los otros posibles candidatos (Fajardo, el hoy Procurador Carrillo, Char, etc.) ninguno se esforzará por dar relieve a su gestión.

Por eso, como estrategia se olvidó de gobernar y se lanzó al ‘culto a la personalidad’: hacer aparecer su imagen tanto como posible y entre más desprendida de ataduras institucionales mejor; y al mismo tiempo dejar la sensación de que la suerte de cada uno, tanto nuestro presente como nuestro futuro, está en manos del personaje no por la condición de líder sino por ser quien detenta el poder. 

https://www.las2orillas.co/no-es-que-duque-sea-torpe-o-ingenuo/

20.30.-La hora del centro-izquierdaCRISTINA DE LA TORRE

Pocos momentos como este, tan exigente en definiciones políticas, ha enfrentado Colombia. La catástrofe social y económica que estrangula a millones de familias sin ingresos, sin empleo, sin compasión del gobierno que convirtió la pandemia en negocio de banqueros, acelera la recomposición del cuadro político que surgió con la firma de la paz.

17 ago 2020.- El caleidoscopio ideológico que ha florecido en estos años tiende a converger en dos tendencias gruesas. Una, de derecha impenitente, viuda del enemigo armado que por antinomia marcó su identidad; viuda ahora también de jefe, amenaza con despeñarse cuesta abajo. Otra, de centro-izquierda, toma la iniciativa en la tragedia y dibuja un horizonte de cambio.

Mientras descuella la derecha en el poder por su ineptitud para sortear la crisis y perseverar en el modelo que redobló el daño de la pandemia, abunda su contraparte en propuestas para la emergencia, los ojos puestos en un cambio estructural. Menos punzante sería el sufrimiento –y la rabia en ciernes- si hubiera sido Duque menos avaro y tardo con las masas de víctimas acosadas por el hambre. A anatema le saben las iniciativas de la oposición ampliada: renta básica por seis meses para los más necesitados; plan de choque para crear empleo; impuesto por una vez a los grandes patrimonios, en reciprocidad por las gabelas tributarias recibidas. Y, a mediano plazo, reforma tributaria progresiva para financiar aquella renta y el derecho real a salud y educación para todos, garantizado por el Estado; reforma rural; protección del ambiente; pasos decididos hacia la industrialización perdida y el pleno empleo. Y, claro, un pacto nacional actuante contra la corrupción, por la verdad, la democracia y la paz. Incapaz de soluciones, encogido en su espíritu de secta, prisionero del notablato que lo rodea, ¿cómo responderá Duque a la protesta callejera que se avecina?

A la par de aquel movimiento de fuerzas, ellas cambian. Derecha e izquierda no son las mismas del pasado. La primera es cada vez menos el tronante buldózer de la Seguridad Democrática en manos del bravucón de la comarca, si bien cientos de sus prosélitos amenazan hoy de muerte al senador Iván Cepeda y por este camino esperan amedrentar a los magistrados de la Corte. Peligrosa patada de ahogado que el senador Uribe no desautorizará, y que aspira a perpetuar el modo de prevalecer por la violencia. La tara persiste, pero ya desdibujada sin remedio por saturación en la opinión y por el prontuario del caudillo.

Tampoco la izquierda es la misma. Con la desmovilización de las Farc, desapareció la paradoja de Charles Bergquist según la cual Colombia exhibía la izquierda más débil y, a la vez, la guerrilla marxista más fuerte del hemisferio. Para que la izquierda legal y democrática pudiera respirar, digo yo, fue preciso sacudirse el yugo de aquellos déspotas vociferantes que desconceptuaban, fusil en mano, a todo inconforme que no empuñara las armas. Y al lado de la jerarquía católica, los partidos tradicionales: cohesionadores que fueron de la sociedad, oscilaron entre la ley y la violencia para prevalecer durante siglo y medio, pero entraron en barrena. Disidentes de toda laya -del centro, de la izquierda- disputan sus espacios electorales y llevan la iniciativa programática. Hace un año le propinaron a la derecha una colosal derrota electoral.

El acercamiento al centro político ha disuelto prejuicios en ambas partes. Urge ahora convertir afinidades en programa común de una coalición de corte socialdemócrata para las elecciones de 2022 y el gobierno que les siga. Acaba de revelar Invamer que la intención de voto sumada por Petro, Fajardo y De la Calle alcanzaría el 65 % de sufragios. Es la hora del centro-izquierda.

Cristinadelatorre.com.co

https://www.elespectador.com/opinion/la-hora-del-centro-izquierda/

  • 20.29.-La era del dinero verde THOMAS PIKETTY 
  • No se trata de Uribe sino de la Administración de Justicia  JUAN MANUEL LÓPEZ
  • La verdad, el coco del uribismo – CRISTINA DE LA TORRE

¿Podría la crisis del Covid-19 acelerar la adopción de un modelo de desarrollo nuevo, más equitativo y más sostenible? La respuesta es sí, pero bajo ciertas condiciones. Debe haber un cambio claro en las prioridades y se deben desafiar una serie de tabúes en el ámbito monetario y fiscal. Este sector debe trabajar en beneficio de la economía real y utilizarse para servir objetivos sociales y ecológicos.

12 may 2020.- En primera instancia, debemos usar este apagado forzado para reiniciar en una base diferente. Tras una recesión de este tipo, las autoridades públicas van a tener que jugar un papel fundamental para restaurar el crecimiento y el empleo. Pero hay que hacerlo invirtiendo en nuevos sectores (salud, innovación, medio ambiente) y decidiendo una reducción gradual y duradera de las actividades más generadoras de carbono. En términos materiales, hay que crear millones de puestos de trabajo y subir los salarios en hospitales, escuelas y universidades, renovación térmica de edificios, servicios comunitarios.

En el futuro inmediato, esto solo se podrá financiar con deuda y con el apoyo activo de los bancos centrales. Desde 2008, los bancos centrales han creado cantidades masivas de dinero para salvar a los bancos privados de la crisis financiera que ellos mismos habían provocado. El balance del Eurosistema (la red de bancos centrales europeos guiados por el BCE) pasó de 1150 mil millones de euros a principios de 2007 a 4675 mil millones de euros a finales de 2018, es decir, de apenas el 10% a casi el 40% del PIB de la zona euro (12.000 millones de euros). Esta política probablemente permitió evitar la serie de quiebras que llevaron al mundo a la Gran Depresión en 1929. Pero esta creación monetaria, decidida a puerta cerrada y sin un arraigo democrático adecuado, también ha contribuido a impulsar el mercado de valores y los precios de las propiedades. , y hacer aún más ricos a los más ricos, sin resolver los problemas estructurales de la economía real (falta de inversión, aumento de la desigualdad, crisis ambiental).

Ahora existe un riesgo real de que simplemente continuemos en la misma dirección. Para abordar la crisis de Covid-19, el BCE lanzó un nuevo programa de compra de activos. El balance del Eurosistema se disparó, pasando de 4692 millones de euros el 28 de febrero a 5395 millones el 1 de mayo de 2020 (según los datos publicados por el BCE el 5 de mayo). Pese al importe, esta masiva inyección monetaria (700.000 millones en dos meses) no va a ser suficiente: el diferencial de tipos de interés en detrimento de Italia, que había caído a mediados de marzo tras los anuncios del BCE, volvió a subir muy rápidamente.

¿Lo que debe hacerse? En primera instancia, tenga en cuenta que la zona euro seguirá siendo frágil mientras opte por seguir sometiendo sus 19 tipos de interés a la especulación del mercado. Adoptar los medios para emitir una deuda conjunta con un mismo tipo de interés es una cuestión de urgencia. Al contrario de lo que a veces se escucha, el objetivo principal es mutualizar la tasa de interés y no obligar a unos países a pagar la deuda de otros. Los países que se consideren los más avanzados en esta cuestión (Francia, Italia, España) deben formular una propuesta precisa y operativa y, concomitantemente, la creación de una Asamblea parlamentaria que permita la supervisión democrática del sistema (en la línea de Franco -Asamblea alemana creada el año pasado pero con poderes reales y abierta a todos aquellos países que deseen adherirse). Alemania, que está siendo instada por sus jueces constitucionales a aclarar su relación con Europa, probablemente optará por participar una vez que haya una propuesta sólida sobre la mesa y sus principales socios estén listos para seguir adelante. En cualquier caso, la urgencia es tal que no podemos sentarnos con los brazos cruzados esperando una decisión unánime que nunca llegará.

Luego, y lo que es más importante, debemos dejar claro que la nueva creación de dinero debe utilizarse para financiar el relanzamiento de una economía verde y social y no para impulsar el mercado de valores. El gobierno español propuso la emisión de entre 1000 y 1500 mil millones de euros de deuda conjunta (aproximadamente el 10% del PIB de la zona euro) y que esta deuda libre de intereses se incluya en el balance del BCE a perpetuidad (a muy largo plazo). En este sentido, debemos tener en cuenta que la deuda externa alemana fue congelada en 1953 (y definitivamente eliminada en 1991) y que el resto de la enorme deuda pública de posguerra se extinguió mediante un gravamen especial sobre las tenencias de mayor riqueza financiera (que también será necesario esta vez de nuevo). La propuesta española debe ser apoyada, y repetida si es necesario, mientras la inflación se mantenga moderada. Me gustaría señalar que los tratados europeos no dan ninguna definición del objetivo de estabilidad de precios (es el BCE el que fijó el objetivo en el 2%: podría ser igualmente del 3% o del 4%). Estos mismos tratados indican que el BCE debe trabajar para la implementación de los objetivos generales de la Unión, que incluyen el pleno empleo, el progreso social y la protección del medio ambiente (artículo 3 del Tratado de la Unión Europea).

Lo cierto es que es imposible recaudar montos de este tipo sin recurrir a préstamos. La gente de Bruselas que habla en cifras enormes sobre el Pacto Verde sin proponer ningún tipo de financiación no hace nada por la reputación de la política. Por definición, esto significa que están reciclando sumas de dinero ya destinadas a otra cosa (por ejemplo, recuperando recursos del magro presupuesto de la UE que apenas es de 150 000 millones de euros anuales o el 1% del PIB europeo); quizás estén contabilizando el mismo gasto varias veces, o sumando el gasto público y el privado (con un efecto palanca que palidecería de envidia a todos los especuladores del planeta), y en la mayoría de los casos, todo al mismo tiempo. Estas prácticas deben terminar. Europa corre peligro de muerte si no demuestra a estos ciudadanos que es capaz de movilizarse frente al Covid, al menos en la misma medida que lo hizo con los bancos.

https://www.lemonde.fr/blog/piketty/2020/05/12/the-age-of-green-money/

20.29.-No se trata de Uribe sino de la Administración de JusticiaJUAN MANUEL LÓPEZ

El proceso Uribe está midiendo no solo la eficiencia de la Administración de Justicia sino su autonomía e independencia como poder público, sometido como nunca a tantas presiones por otros poderes

El 8 de octubre del año pasado el expresidente Uribe asistió a indagatoria tras una investigación de 12 meses. Foto: Leonel Cordero/Las2Orillas 

De un juicioso análisis de la revista Semana llama la atención la afirmación “… la medida de aseguramiento proferida esta semana contra un expresidente de la república marca un antes y un después en la política colombiana”.

12 ago 2020.- ¡No! Lo que marca es un antes y un después en la Administración de Justicia Colombiana; se está midiendo no solo su eficiencia sino su autonomía e independencia como poder público ya que nunca había sido sometido a tantas presiones por otros poderes (político, mediático, económico, ideológicos de izquierda y de derecha, internacionales, mafioso, etc.)

En Colombia todos somos abogados con una especie de derecho que nos atribuimos de no reconocer la institución llamada Administración de Justicia.

En el caso del expresidente Álvaro Uribe son muy pocas las personas que no se han pronunciado sobre las medidas tomadas… y las que lo han hecho han sido todas prácticamente sin fundamento alguno en el contenido de ese auto (el primero el presidente Duque, quien, como el mismo lo dijo, no sabe por qué la opinión de un presidente no puede ser como la de cualquier cIudadano).

Existen sin embargo informaciones que sin entrar en la validez del análisis jurídico -cosa que es función es de los jueces, en este caso los magistrados- sí justifican algunas consideraciones, tanto en relación con la decisión, como a las opiniones emitidas al respecto. En otras palabras, no es pertinente tratar sobre el caso mismo -por un lado, porque lo procedente es dejar que lo hagan los responsables, o sea los jueces; y por otro lado, porque para hacerlo habría que por lo menos enterarse de dónde salen las conclusiones tomadas después de varios años de investigación, de decenas de testimonios, en expedientes que suman miles de folios. Lo que sí tiene sentido es analizar el contexto de lo que sí se conoce.

Lo primero que es evidente es que la polarización política genera esa tendencia a prescindir de lo jurídico y tomar posiciones basadas en otros argumentos y motivadas sobre todo por pasiones políticas; eso tanto para quienes les gusta como para quienes les disgusta lo emitido por la Corte.

Sin embargo, la posición de los que respaldan esa actuación es más fácil pues les basta limitarse a responder que se debe esperar y permitir el desarrollo del proceso. Ni siquiera necesitan desgastarse en controvertir los argumentos de la contraparte puesto que además de que no son de naturaleza jurídica padecen en general del vicio que critican.

Dicen que no se respeta la presunción de inocencia, pues sostienen que la Corte es sesgada. Pero al afirmar esto se está presumiendo en contra de la inocencia de los jueces pues se insinúa que cometen abuso de autoridad o prevaricato; la presunción de rectitud u honestidad de los jueces es la presunción de inocencia trasladada a ellos. Y si bien es cierto que se dan casos en que falla la rectitud del juez (al igual que casos se dan en que se desvirtúa la presunción de inocencia), el atacar por presunción la actuación de los operadores de la Justicia es mucho más grave puesto que equivale a renunciar a ese camino y no dejar otro que el de la violencia.

Hacen la comparación con el caso Santrich: pero no solo al hacerlo asumen que hubo algo jurídicamente incorrecto en ese caso (sin proponer qué) sino en cierta forma asumen la culpabilidad del expresidente al asimilar las dos circunstancias.

Hacen la comparación con el caso Santrich: al hacerlo no solo asumen que hubo algo jurídicamente incorrecto en ese caso, sino que en cierta forma asumen la culpabilidad del expresidente al asimilar las dos circunstancias

Hablan de que nos encontramos ante una Administración de Justicia politizada, afirmando que es injusto el pronunciamiento porque desconoce los servicios prestados por el Dr. Uribe al país. Eso por supuesto sí es llevar al campo político los debates judiciales, pero además es desconocer que en él mismo ámbito político existen igual cuestionamientos de parecida envergadura (del orden de dos centenares de demandas ante la Comisión de Acusaciones).

Pero en cuanto a contexto existen aspectos que no se han destacado y que apoyarían la posición de quienes creen en lo probablemente correcto del auto.

Por supuesto, el hecho de que tiene detrás la calidad y la cantidad de trabajo de quienes lo producen. Contrario a quienes ven una confrontación Corte-Álvaro Uribe, ninguno de los actuales magistrados estuvo afectado por esos eventos y más que heredar esa confrontación tienen el objetivo de no mostrarse influenciado por ella, es decir con tendencia a no cometer ese error y a que no parezca que existe.

Más significativo es que se da una consistencia y continuidad en la trayectoria judicial del caso: lo inicia la Corte misma al estudiar otro caso (la acusación de Uribe contra Iván Cepeda); se hace una larga investigación (12 meses) que lleva a la indagatoria; otros ocho meses para concluir que se debe iniciar la instrucción; y esta se acompaña de la detención domiciliaria; cada una de dichas instancias implica evaluar y tomar una decisión que no está comprometida con la anterior; en paralelo se desarrolla en la Fiscalía y se concluye con veredicto de culpabilidad el juicio paralelo sobre los mismos hechos. Y sobre todo, a pesar de lo delicado y al mismo tiempo complejo del tema, tanto el pronunciamiento sobre el llamado a juicio como la detención domiciliaria fueron votados por unanimidad por la Sala… mucho respaldo o mucha claridad debe haber para todo esto.

En cuanto al rechazo a la decisión de someterlo a detención domiciliaria, quienes aducen que la Corte al considerar el peligro de que el enjuiciado puede interferir en el proceso y el recaudo probatorio no tuvo en cuenta las condiciones personales del exmandatario, lo que no ven es lo inconsistente que sería desde la perspectiva jurídica no tomar esa medida en este caso, ya que como antecedente están las dos sentencias (la de Cadena y la de Iván Cepeda) en las cuales se reconoce interferencias en los procesos y en las cuales el imputado aquí es el actor en entredicho en ambos.

Pero el contexto mayor es que si bien la acusación es sobre soborno y fraude procesal, el juicio en el que el exmandatario es investigado no es en el de Iván Cepeda sino en el de testigos (Vélez y Monsalve) sobre los vínculos de él y de su hermano con el paramilitarismo; algo que tiene mucha más tela de dónde cortar…

https://www.las2orillas.co/no-se-trata-de-uribe-sino-de-la-administracion-de-justicia/

20.29.-La verdad, el coco del uribismo CRISTINA DE LA TORRE

Ni 9 de abril, ni incendio del país como lo quería Pacho Santos, ni venia de la reserva activa al convite de alzamiento (¿autogolpe?, ¿guerra civil?) de Paola Holguín, ni disolución de la JEP, ni acogida a corte única, ni constituyente a la vista. Y sí, en cambio, 78 % de colombianos conformes con la decisión de la Corte Suprema y sólo 17 % en contra (Centro Nacional de Consultoría para CM&); Corte a la que el senador inculpado no bajó de “aliada del terrorismo agónico”.

10 ago 2020.- Paloma Valencia retoma el insulto en su exaltación del jefe, patriota eximio poco menos que Bolívar. Y se postra de hinojos ante el hombre que decide candidatura presidencial en su partido. Mas el Centro Democrático elude, con rigor, la nuez del problema: qué dice el voluminoso expediente de Uribe. Delinquió él o no.

No se lo pregunta porque la verdad es su coco, y cree conjurar el fantasma cubriéndolo de sahumerios y de flores. El avestruz. Su objetivo estratégico es culminar el viejo anhelo de sepultar la verdad judicial y la verdad histórica. En la Corte Suprema y en la JEP, la primera; en la Comisión de la Verdad y en el Centro de Memoria Histórica, la segunda. Cerrar las cortes, desgarrar la Comisión de la Verdad y, desde la impunidad y la ignorancia de lo acontecido en la guerra, refundar la patria a la medida del Eterno, dios de los ejércitos. Proyecto políticamente improbable en un país donde las fuerzas del cambio arañaron la Presidencia hace dos años, si bien con capacidad movilizadora en la campaña electoral que así relanza el uribismo: montada, otra vez, sobre el símbolo del protomacho a quien, por serlo, se le perdona el abultado expediente que lo acosa.

Con material probatorio de 7.000 páginas, halló la Corte “prueba indiciaria clara, inequívoca y concluyente” de su condición de determinador, inductor y beneficiario de los delitos de manipulación de testigos y fraude procesal. Testigos que lo implican en la presunta creación de grupos paramilitares. Pero, en indigno, desafiante desacato a la justicia, el mismísimo presidente de la República, su Gobierno y su partido descalifican la decisión de la Corte. Nos matriculan en la peor tradición de las dictaduras tropicales: las de Maduro, Somoza, Ortega, Pinochet, maestros en volver risas y trizas la separación de poderes, el Estado de derecho.

En renovada ofensiva contra la verdad, acusó Juan Carlos Pinzón a la Comisión de marras de tener nexos con la guerrilla. Mucho ha de dolerles cuanto ella registra: de 11.118 testimonios de víctimas, el 38 % son de la guerrilla; 32 % de paramilitares, y 15 % de la Fuerza Pública. Además, informes de organizaciones y comunidades. Como los acopiados en encuentro de diciembre pasado en Apartadó, cuya conclusión reza: Sin la verdad del modelo violento que despojó al Urabá y el Bajo Atrato, no habrá paz. Natalia Herrera recoge en El Espectador el sentir de comunidades víctimas del modelo empresarial de ganaderos, palmeros y bananeros que allí se montó. Su antesala, masacre, desplazamiento, desaparición forzada, asesinato; dinámica que se extendió por el país entero. Más de una investigación judicial le adjudica al senador Uribe velas en esos entierros.

Pero no es el uribismo el único en conspirar contra la verdad. La Farc aspira a decirla a medias en la JEP. Niega haber cometido reclutamiento de menores, no ha reparado a sus víctimas y sigue llamando “error” al horror del secuestro que practicó en masa. La verdad es de todos y todos los responsables deben cantarla. La enhiesta imagen de los magistrados que la revelan, aun afectando a un expresidente, devuelve la esperanza: demuestra que nadie puede torear la verdad indefinidamente, pues termina por estrellarse contra ella.

Cristinadelatorre.com.co

https://www.elespectador.com/opinion/la-verdad-el-coco-del-uribismo/

  • 20.28.-En Colombia pasan cosas …  JUAN MANUEL LOPEZ
  • Un enfoque constitucional de la detención de Uribe RODRIGO UPRIMNY

La ‘estrategia del pánico’ permite que cada autoridad local asuma poderes discrecionales para asumir decisiones de emergencia, un poder que no se sabe hasta dónde llega

La probabilidad de que el coronavirus se trasmita por las llantas es como la de que a una persona le cayeran dos rayos encima el mismo día, dice un médico australiano

Repetí un viaje que usualmente hacia antes del confinamiento. El trayecto incluía varios caseríos – no se puede decir ni siquiera pueblos- totalmente fuera de la circulación general del país. Ninguno tenía más de 20.000 habitantes probablemente menos de 10.000.

5 ago 2020.- A la entrada de cada uno de ellos, -o de algunos de ellos- me encontré con que tenían organizado un sistema de fumigar las llantas de los automóviles que entraban. Por supuesto esto es una manera de manejar el pánico creado por el coronavirus.

Es el resultado de la ‘estrategia del pánico’ que permite que cada autoridad local asuma poderes discrecionales para asumir decisiones de emergencia. La racionalidad de las mismas no importa. Lo que es claro es que queda un poder que no se sabe hasta dónde llega, en manos de la persona que ejecuta esas decisiones. Es así como al mismo tiempo toca llenar unos formularios como los de inmigración en países extranjeros y requieren los permisos para demostrar que no se tiene que estar en confinamiento. Surgen entonces las preguntas: ¿Puede esa persona impedir que uno siga hacia donde uno va? ¿Puede incluso -con o sin razón – simplemente evaluar con su criterio los papeles que uno muestre? ¿Es decir, puede uno quedar multado, con el automóvil detenido o incluso retenido como persona en uno de dichos ‘retenes’?

Creo haber seguido de cerca los informes sobre la pandemia, tanto lo creíbles como los insólitos, en particular aquellos expedidos por las autoridades sanitarias. No recuerdo ninguna de alguna credibilidad, seriedad o algún nivel que haya incluido tal medida entre las recetas para combatir el covid-19.

El pánico colectivo extendió sus efectos a que en los lugares más remotos cada mandatario sienta necesidad de responder -o, tal vez más, de contribuir – a la paranoia general

 El pánico colectivo -generado por las autoridades y los medios de comunicación-, adicionado a la delegación del presidente en cada uno de los gobernantes locales, extendieron sus efectos a que en los lugares más remotos cada mandatario sienta necesidad de responder -o, tal vez más, de contribuir – a la paranoia general, mostrando decisión en la gestión e inventando normas y restricciones originales (ley seca, toque de queda, aislamiento de la localidad, pico y algo, etc.).

Respecto al caso de las llantas, lo único que recuerdo haber visto fue el comentario de un médico australiano que mencionaba que sin ser matemático se atrevía a decir que la probabilidad de que el virus se trasmitiera así debía ser como la de que a una persona le cayeran dos rayos encima el mismo día.

El viaje se me completó con otra experiencia totalmente ajena a este tema; y fue el haberme varado por una llanta pinchada.

Tuvimos la fortuna de encontrar una persona que ofreció su ayuda y la cambio. Pero al ir al montallantas en el siguiente pueblo nos encontramos con que el señor se había quedado con lo que llama ‘la llave seguridad’, es decir el instrumento sin el cual no se puede retirar una de las tuercas, para cambiar la llanta.

Eso me hizo pensar si es una particularidad de Colombia ese tipo de protección contra el robo de algo que uno no se imagina que pueda tener ninguna capacidad de comercializarse. ¿Quién compra una llanta usada, o incluso un rin viejo? ¿O cuánto vale para que valga la pena robarlo -con la dificultad que esto implica-?

Pero ante esta realidad lo único que me quedó fue la duda de si la famosa ‘llave de suridad’ que habíamos perdido no había sido por accidente o mala suerte, sino que, al igual que tenemos el dicho de ‘hecha la regla, hecha la trampa’, también se le hace trampa a la trampa y existe un submercado donde se negocian los instrumentos que contrarrestan lo que se inventa para impedir los robos.

https://www.las2orillas.co/en-colombia-pasan-cosas/

20.28.-Un enfoque constitucional de la detención de Uribe RODRIGO UPRIMNY

 

Propongo una visión constitucional de la detención domiciliaria del senador Álvaro Uribe, para lo cual comienzo por recordar el sentido de la decisión y los cuatro principios constitucionales en juego, para luego analizar la decisión misma.

9 ago 2020.- Es algo obvio, pero conviene recordarlo: este proceso contra Uribe no es un juicio sobre su legado histórico o sobre si fue o no un buen presidente, sino sobre si cometió o no unos delitos específicos: soborno de testigos y fraude procesal. Por eso, incluso si Uribe hubiera sido el mejor presidente (no lo creo), en todo caso tendría que responder por esos delitos si los cometió, pues en un Estado de derecho nadie está por encima de la ley, y ese es el primer principio en juego.

Es entonces inaceptable que algunos integrantes del Centro Democrático (CD) sostengan que Uribe no podría ser detenido ni juzgado porque fue, según ellos, un gran presidente. Es como si uno argumentara que el exrey de España Juan Carlos I no debería ser juzgado por eventual corrupción, con el argumento de que fue clave en la transición a la democracia, como efectivamente lo fue.

El segundo principio clave es que no hay Estado de derecho sin independencia judicial, como lo ha mostrado Venezuela, en donde el colapso democrático empezó con el asalto chavista a la justicia. La decisión de la Corte Suprema debe entonces ser respetada, sin perjuicio de que pueda ser criticada. Son entonces inaceptables los ataques a la Corte arguyendo, sin pruebas, que los magistrados estarían motivados políticamente contra Uribe o el CD. Por eso es también inaceptable la declaración del presidente Duque en apoyo a Uribe y pidiendo a la Corte Suprema que lo libere. Duque es presidente de todos los colombianos y no del CD, y debe apoyar a los funcionarios judiciales para hacer efectivas sus decisiones, como dicen los artículos 188 y 201 de la Constitución.

Tercer principio: debido proceso. El senador Uribe tiene derecho a las plenas garantías procesales, que la Corte debe garantizarle. Todo indica que hasta ahora la Corte lo ha hecho y es fundamental que lo siga haciendo, con extremo rigor.

Cuarto principio: presunción de inocencia y la libertad como regla. Mientras una persona no sea condenada, se presume inocente, y por ello debería dejarse en libertad durante el proceso, salvo que haya razones imperiosas que justifiquen detenerla. Por eso siempre he criticado el abuso de la detención preventiva y defendido su excepcionalidad.

En el caso de Uribe, tengo dudas de que se cumpla esa excepcionalidad, pero es difícil llegar a una conclusión clara sin conocer el auto, que tiene reserva.

El argumento del comunicado de la Corte es que Uribe podría obstruir pruebas y habría seguido manipulando testigos durante el proceso, lo cual podría justificar su detención. Sin embargo, la Corte no explica por qué otra medida de aseguramiento no privativa de la libertad, como prohibirle ciertas comunicaciones, no hubiera sido eficaz para prevenir esa manipulación.

Paradójicamente, el discurso de Duque, defendiendo a toda costa la inocencia de Uribe y pidiendo su libertad, es el mejor argumento a favor de la decisión de la Corte de detener a Uribe, ya que muestra su poder para interferir en el proceso, al contar con el apoyo gubernamental.

Tenemos una gran oportunidad de consolidar nuestro precario Estado de derecho, si exigimos plenas garantías procesales para Uribe y respeto a la independencia de la justicia y a sus decisiones, sin perjuicio de poder debatirlas. Ojalá no la perdamos. Por eso, aunque una reforma a la justicia es necesaria, el llamado a una constituyente para suprimir las cortes suena a revanchismo contra la Corte, que no ayuda a tener una mejor justicia en Colombia.

https://www.elespectador.com/opinion/un-enfoque-constitucional-de-la-detencion-de-uribe/

  • 20.27.-¿Qué pasó con el PAEF? – MAURICIO CABRERA
  • ¿Será en diciembre la próxima pandemia? JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Renta básica e impuesto progresivoCRISTINA DE LA TORRE

Consiste en una ayuda monetaria a las empresas para cubrir una parte del salario de sus trabajadores.

El Programa de Apoyo al Empleo Formal (PAEF) es una de las medidas bien orientadas que ha tomado el Gobierno para hacer frente a las consecuencias económicas y sociales de la crisis del coronavirus, en particular, para tratar de evitar la pérdida de empleos.

26 jul 2020.- Sin embargo sus resultados han sido muy inferiores a lo esperado: se ha podido utilizar solo el 40% de los recursos asignados y no se evitó la destrucción de 5 millones de empleos.

Creado mediante el Decreto 639 del 8 de mayo, el PAEF consiste en una ayuda monetaria a las empresas para cubrir una parte del salario de sus trabajadores.

El monto de la ayuda es de $350.000 por trabajador y tiene dos condiciones: que los ingresos de la empresa se hayan reducido por lo menos 20% frente al año anterior, y que no se despidan ni se suspendan los contratos de esos trabajadores. Inicialmente se planteó para tres meses y el 4 de junio se extendió por un mes más (Decreto 815 de 2020).

El PAEF colombiano es un programa en el que el Estado asume el pago de una parte del salario, similar al que adoptaron algunos países europeos para proteger el empleo, pero aquí con resultados mucho menos satisfactorios.

En efecto, en los 19 países europeos que hacen parte de la OECD el aumento de la tasa de desempleo fue de menos del 1%, mientras que en Colombia fue del 10%. (En ambos casos el incremento real fue mayor puesto que el indicador no incluye a las personas que dejaron de buscar trabajo).

Dos son las razones que explican esa diferencia tan grande: el monto del subsidio y la demora en otorgarlo. En cuanto al monto, en países como Inglaterra o Dinamarca el Estado asumió hasta el 100% del salario básico, acá solo fue el 40% del salario mínimo. Muchas empresas que no tenían ingresos para cubrir el resto del salario, tuvieron que despedir trabajadores y no pudieron solicitar el subsidio.

La demora en definir el programa fue evidente: a pesar que desde finales de marzo se plantearon diversas propuestas, el PAEF solo se creó dos meses después de la llegada del virus a Colombia y el primer giro correspondió a la nómina del mes de mayo, muy tarde para los cinco millones de colombianos que habían perdido su empleo en el mes de abril.

Según los estimativos oficiales se esperaba que las empresas solicitaran el subsidio para seis millones de trabajadores, por lo que tendría un costo de unos $2 billones mensuales. La realidad resultó muy diferente: en el mes de junio solo recibieron el subsidio 2’437.187 trabajadores, y un número similar en el mes de julio (solo 20.000 más que el mes anterior), de manera que el valor girado fue de solo $860.000 millones, es decir, solamente el 40% de los recursos presupuestados, como ya se dijo.

El bajo número de beneficiarios solo se explica en una pequeña parte porque las empresas solicitantes no hubieran cumplido las condiciones requeridas.

La UGPP, la entidad designada para verificar este cumplimiento, realizó una labor titánica al procesar y revisar en solo 15 días solicitudes de unas 115.000 empresas, de las cuales solo fueron rechazadas el 14% en junio y el 7% en julio.

No hubo más empresas que solicitaran el subsidio porque muchas ya habían cerrado, o habían tenido que despedir a sus trabajadores.

https://www.portafolio.co/opinion/mauricio-cabrera-galvis/que-paso-con-el-paef-543046

20.27.-¿Será en diciembre la próxima pandemia? JUAN MANUEL LÓPEZ

La incógnita es solo si la próxima pandemia será en diciembre, o en dos, o en cinco años. Porque no hay duda de que vendrá

Lo que sucedió es que el Hombre, como cerebro, y responsable de mantener el equilibrio del cuerpo terrestre, se enloqueció. Foto: Leonel Cordero/Las2Orillas 

Lo que no hay duda es que vendrá una próxima pandemia.

Porque debemos partir de la base de que el planeta tierra es un ser vivo y que es él quien está enfermo.

29 jul 2020.- El carácter de ser viviente se lo han reconocido prácticamente todas las culturas. A través de sus mitologías o a través de sus relaciones, ya sea encarnando una identidad o asignándole una función, sea la ‘madre tierra’ o Hera, el ser humano siempre le ha dado un reconocimiento y mostrado un respeto como tal.

Es un ser vivo porque tiene órganos y funciones orgánicas como el ciclo de evaporación del mar para convertirse en lluvia y dar agua a toda la vegetación para después volver otra vez al mar. O como el proceso que hace la clorofila con la energía solar para captar carbono y producir oxígeno.  Y tiene los órganos para ello como pueden ser los océanos o las selvas naturales, en especial la amazónica. Por supuesto estos procesos no son idénticos a los del ser humano igual que no lo son los de otras especies vivas. Los árboles no se alimentan como nosotros o las vacas tienen cuatro ‘estómagos’ para cumplir las funciones que nosotros cumplimos con uno. Sin embargo, sin que sean idénticos se puede decir que el agua circula e irriga como nuestra sangre y que a través de las plantas el planeta respira como nosotros.

Pero el punto es que la tierra es un ser vivo y nosotros somos una parte integral que funciona dentro y para ella.

Con un poco de pretensión podríamos decir que deberíamos ser el equivalente a su cerebro, que deberíamos ser quien la manejamos.

Pero el cerebro se intoxicó (probablemente con un consumismo desbordado que ya es enfermedad), y no ha cumplido su función correctamente.

Nosotros somos una célula adentro del cuerpo terrestre, siendo quien padece el covid-19 el planeta mismo. Que el virus entre en una célula nuestra y la deteriore es solo una expresión de que el planeta está sufriendo el mal a través de nosotros. El proceso es el mismo, ya sea en nuestro cuerpo al penetrar el virus y matar nuestra células, o al enfermarnos nosotros como unidades orgánicas del planeta tierra y morir de la enfermedad.

Esto no es una interpretación esotérica u original, puesto que se basa en hechos científicos reconocidos

Esto no es una interpretación esotérica u original, puesto que se basa en hechos científicos reconocidos, como el carácter de desorden natural por el salto de una enfermedad animal a la especie humana y como la inevitabilidad de la aparición de nuevas pandemias. Que se trasmita o se cree desde los ratones, los murciélagos, los marranos o las gallinas, lo que es un hecho es que recibimos así mensajes periódicos del deterioro del mundo que nos rodea; y cada vez con intervalos más cortos.

Dentro de este enfoque se insertan los principio de ‘el efecto mariposa’, la Teoría del Caos, y hay aproximaciones de economía política al asumir el principio de ‘los límites del crecimiento’ para todo ser vivo, como se ve en obras como El ocaso del capitalismo y la utopía reencontrada de Wim Dierckxsens al explicar que el costo de los nuevos desarrollos tecnológicos es demasiado alto y su vida media o vida útil demasiado corta para que sean amortizados en el breve periodo de su aplicación, consumiendo así más de lo que generan; o Max de Neef al hablar de Economía Humana postulando entre otras que Crecimiento y Desarrollo no son lo mismo, que la economía está condicionada a los ecosistemas, y que por lo tanto el crecimiento permanente e infinito es imposible; o en ‘La trama de la vida’ de Fritjof Capra que, para resumirlo como dice Wikipedia, “aborda el desafío de la comprensión de las acciones integradoras vitales de los organismos vivos”.

Porque lo que sucedió es que el Hombre, como cerebro, y responsable de mantener el equilibrio del cuerpo terrestre, se enloqueció y acabó con su sistema respiratorio a través de las deforestaciones, o con su sistema circulatorio al polucionar los mares, o con su sistema energético al agotar sus recursos naturales y romper la capa de ozono. Es la locura humana la que debilitó el sistema inmunológico que es la naturaleza y es esa la causa de las epidemias.

La incógnita es solo si la próxima pandemia será en diciembre, o en dos o en cinco años.

https://www.las2orillas.co/sera-en-diciembre-la-proxima-pandemia/

20.27.-Renta básica e impuesto progresivo CRISTINA DE LA TORRE

La iniciativa de 53 congresistas para cambiar el nombre del programa de ingreso solidario, ampliar su cobertura y aumentar el monto de las transferencias hasta alcanzar una “renta básica de emergencia” de un salario mínimo mensual vigente, se frustró en el último día de sesiones del Congreso, pero será presentada de nuevo después del 20 de julio.

Partidas de salario mínimo por varios meses para nueve millones de hogares acorralados por la pandemia, financiadas a la larga por mayores tributos a los millonarios, aliviarían las penurias de pobres y empobrecidos, y de la economía toda. Se sabe: una mayor capacidad de compra despabila la producción.

28 jul 2020.- Pero además, de adoptarse la renta básica y el impuesto progresivo como políticas de Estado, éstos saltarían de reactivadores de la economía en la crisis a abrebocas del nuevo pacto social que resulta inescapable. 68 congresistas de nueve partidos radicaron proyecto de ley que crea renta básica de $877.000 durante tres meses y $438.000 en los dos siguientes, para alivio de 30 millones de colombianos. Su costo, $31 billones, 3 % del PIB. Enhorabuena.

Por su parte, un selecto grupo de especialistas encabezado por Vivian Newman, directora de Dejusticia, presentó acción de inconstitucionalidad contra el Estatuto Tributario y sus reformas, por violar los principios constitucionales de progresividad, eficiencia y equidad. El criterio, más justicia en la redistribución del ingreso nacional y en el esfuerzo fiscal extraordinario de la pandemia. Si el Estatuto Tributario irrespeta ese principio, más lo hiere la reforma tributaria de Duque, que termina regalándoles $9,5 billones adicionales a los ricos. Espitia y Garay, entre otros, prueban que los superricos de este país tienen tasa nominal de impuesto de renta del 27 %, pero pagan efectivamente sólo el 2,5 %. Conforme sube el ingreso de la persona, baja su tasa tributaria efectiva. Lo mismo sucede con las empresas: las más piponchas pagan apenas el 4,5 %. Y la tasa de evasión de personas jurídicas alcanza el 39 %: en 2012 se birlaron $15 billones.

Consentidas del sistema tributario son las grandes empresas, pese a su pírrico o nulo impacto en inversión, productividad y creación de empleo. La elevada concentración de capital, utilidades y control de mercado ha creado un sistema oligopólico que reduce la competencia y les da a los gremios económicos una enorme capacidad de negociación frente al poder público. Sorprenden las loas del periodista José Manuel Acevedo al empresariado (El Tiempo, 21/7/20), por asegurar sus negocios mediante aportes a campañas electorales, “reuniones a puerta cerrada y vocerías delegadas a líderes gremiales” con ascendiente en gobiernos y congresos amigos de sus intereses. Prácticas que comportan, a menudo, corrupción de alto vuelo. Según el procurador, cada peso invertido en una campaña electoral le retribuye al empresario $900 en contratos.

Mientras nuestro Gobierno acaricia una reforma tributaria que preserve las gabelas a los poderosos y grave a más ciudadanos del montón, Europa vigoriza la tributación progresiva: ésta y la política social del Estado armonizaron durante casi un siglo con crecimiento sin precedentes y bienestar generalizado de la población. En Estados Unidos, el promedio de impuesto de renta y patrimonio para los más ricos fue 80 % entre 1930 y 1980. Desde Reagan, se redujo al 35 % y el crecimiento, a la mitad.

Renta básica e impuesto progresivo, rutas hacia el Estado social de derecho que la Constitución consagra, mejorarían sustancialmente la distribución del ingreso, de la riqueza, del poder y las oportunidades. Darían marco al acuerdo programático del centro-izquierda que Humberto de la Calle propone, con gobierno colectivo de los coligados, para disputarle la Presidencia a la derecha y contraponer a su hegemonía las reformas que las mayorías reclaman. Y no se las descalifique poniéndoles como inri diabólico la “lucha de clases”. Si ella existe y pide pista será porque el propio Gobierno reaccionario ha escogido privilegiar a los menos y castigar a los más.

Cristinadelatorre.com.co

https://www.elespectador.com/opinion/renta-basica-e-impuesto-progresivo/

  • 20.26.-¿Qué sería de Duque sin Petro? JUAN MANUEL LÓPEZ
  • la evolución del covid-19 en la semana del 13 al 19 de julio – DIEGO OTERO PRADA

El país a la deriva, sin rumbo y sin piloto. A Duque solo le queda la polarización política para motivar movilización a su favor. Y en eso Petro le colabora intensamente

No quedando la posibilidad de seguir con el ‘enemigo externo’ y perdida la vigencia del ’enemigo interno’ a Duque solo le queda la opción de la polarización política 

Se la jugó a la caída de Maduro y fracasó. De Guaidó o de la Operación Gedeon mejor ni una palabra.

22 jul 2020.-En la droga, ese ‘enemigo interno’ tradicional, disminuyó el área marginalmente pero aumentó la producción y no se ganó el control sobre los territorios

Respecto al proceso de Paz, estamos en el limbo a mitad del camino entre el sabotaje a la JEP que le impone su jefe y su partido, y los adelantos que le exige la comunidad internacional y la opinión nacional, siendo lo más significativo las muertes de los líderes sociales y de los ex Farc que se acogieron al proceso.

Con Álvaro Uribe a la defensa y pudiendo ser mas un lastre que un punto de apoyo (por primera vez en las encuestas por debajo de Santos y con más opinión desfavorable que respaldo), no se sabe si sería un posible salvavidas o más bien la piedra que lo ayude a ahogarse.

El debate sobre la crisis económica que venía antes de la pandemia quedó superado por la inmensa catástrofe creada por el manejo del Covi19 que no solo la agravó sino sacó a la luz la verdadera dimensión del fracaso que ya se veía (la caída de precios de los combustibles fósiles -carbón y petróleo- de los cuales depende la economía; y el mayor déficit presupuestal y fiscal y mayor desempleo de los tres últimos lustros).

Solo le quedó intentar ganar algo de imagen con el manejo televisivo del coronavirus, pero probablemente esto se le va a voltear, ya que demostró capacidad como anchorman o presentador para noticieros, pero nada de control o liderazgo como gobernante del país.

Aprovechó el pánico que han causado los medios cuando, como es su naturaleza, han explotado y divulgado los casos truculentos, y han dramatizado el aumento de casos como si esto fuera un agravamiento del mal, cuando en cualquier epidemia es natural el contagio exponencial.

El total de muertes por año en Colombia no ha aumentado (incluso según el Dane ha disminuido respecto a las proyecciones). La mayoría de los 6.000 muertos son con coronavirus no por coronavirus sino por otras enfermedades que con éste se aceleran o agravan; y son de mayores de 70 años como sucede siempre. En otras palabras, el efecto o incidencia en cuanto a la mortandad de la población como conjunto ha sido mínimo, sin cambios que justifiquen los ‘daños colaterales’ causados.

No se habla los programas para recuperar 5 millones de empleos o de dónde saldrán los recursos para compensar los estragos sociales de la clase media que cayó bajo la línea de pobreza

La cantidad de muertes evitadas sería solo la de los que se salven gracias a la puesta en marcha de nuevos UCI, ya que ese fue el objetivo al tratar de ‘aplanar la curva’; de éstas nuevas unidades al momento han entrado en funcionamiento alrededor de mil, por lo tanto los recuperados que deben la vida a las medidas tomadas podrán ser de ese orden o menos (quienes se salvaron gracias a las UCI que había antes no dependen de lo logrado con las decisiones de gobierno).

En cambio no se habla de cómo o en qué actividades y con cuáles programas se van a recuperar los 5 millones de empleos perdidos; cómo será el nuevo ajuste del Plan Fiscal de Mediano Plan; de dónde saldrán los recursos para compensar los estragos sociales de la población de clase media que cayó bajo la línea de pobreza, o como recuperar el tejido social perdido y la institucionalidad arrasada.

En fin, el país a la deriva, sin rumbo y sin piloto.

No quedando la posibilidad de seguir con el ‘enemigo externo’ y perdida la vigencia del ’enemigo interno’ a Duque solo le queda la opción de la polarización política para motivar movilización a su favor.

Y en eso es que Petro le colabora intensamente.

Solo la existencia de Petro y su modalidad de actividad proselitista polarizante le dan una esperanza de respeto por la imagen y de aceptación a las políticas de la administración de Duque.

Sin Petro las glosas o cuestionamientos de los gremios y de las derechas se expresarían en franca oposición y el ‘coco’ del ‘castrochavismo’ dejaría de motivar el pánico en los ingenuos.

¿Qué haría Duque sin Petro?

https://www.las2orillas.co/que-seria-de-duque-sin-petro/

20.26.-La evolución del covid-19 en la semana del 13 al 19 de julio DIEGO OTERO PRADA

¿Por qué se ha demorado el quiebre en Colombia?

 Hay varias diferencias que hay que señalar. Colombia lleva cuatro meses desde que se inició la cuarentena el 16 de marzo en Bogotá y varios departamentos, es decir, llevamos más de cuatro meses y nada que se presenta el quiebre, cuando en el resto del mundo, entre dos y tres meses esto ha ocurrido. Se esperaba que esto ocurriera a finales de junio o en julio. Es un tema para estudiar por qué esto ha pasado en Colombia. Lanzo cinco hipótesis.

¿Nos fuimos muy rápido a la cuarentena?

   Primero, parece que entramos muy rápido a la cuarentena sin ninguna estrategia diferente, deberíamos habernos demorado unas dos semanas para que se acelerara el contagio y no perjudicar tanto a la economía. Cuando se inició la cuarentena solo había 54 contagiados. Esas dos semanas de marzo costaron 5 billones del PIB y muchos empleos

La gente necesita recursos para quedarse en la casa

  En segundo lugar, Colombia, uno de los diez países más desiguales del mundo, con altos índices de pobreza, informalidad de más de 55,0%, alto desempleo antes de la pandemia, un sistema de salud pésimo, zonas con alto hacinamiento, barrios sin acueductos, falta de educación, paramilitarismo aún vivito, asesinatos, corrupción generalizada, un gobierno insensible y reaccionario, con ministros super ortodoxos, es imposible tener disciplina social. Es difícil que la gente se quede lo máximo que se pueda en la casa, cuando no hay dinero para comer. Es un imposible y no hay medidas para evitarlo. ¿Pueden colocarse cuarentenas, toques de queda, ley seca, lo que se quiera, pero cuando hay hambre, que ocurrirá cuando se acaben estas medidas y el confinamiento?

Ha faltado una verdadera estrategia de salud  

En tercer lugar, el problema no es solamente médico, aunque aquí se están cometiendo errores. Los países con éxito no bloquearon completamente sus economías y población, como Japón, Corea del Sur, Alemania, Taiwán, Cambodia, Cuba y otros, y el control de la epidemia fue excelente. Utilizaron acciones como testeos masivos, seguimiento trazabilidad de contactos (contact tracing), medidas preventivas, visitas a hogares, control de focos inmediatamente, aislándolos, suministro a la población de mascarillas, gel, alcohol, un buen sistema de salud, por supuesto, y ayudas económicas a los ciudadanos. Y esas estrategias tuvieron el menor impacto sobre la economía, de ahí su relevancia.

Hay que tener un sistema de medicina preventiva

   Cuatro, la medicina debe ser preventiva. La idea no es llenarnos de UCI para tratar enfermos, sino evitarlos. Esto es el gran ejemplo de Cuba, ellos están acostumbrados a una medicina preventiva, con personal de salud que visita las casas de los cubanos para chequearlos y evitar las enfermedades. En Colombia no se hace, por supuesto, porque aquí la medicina es un negocio. Esas ahora famosas 14 asociaciones tradicionales del sector salud en Colombia, para las cuales la solución es el aislamiento total y rígido, que quieren aislarnos como su gran medida, hay que tener en cuenta que un porcentaje importante de sus miembros son partidarios de la medicina privada, algunos son dueños de clínicas, socios de EPS. Son las organizaciones tradicionales, parte del poder panóptico, con una visión muy estrecha de la salud y como combatir el coronavirus, fuera de encerrar a la población. Ni siquiera piensan en los ejemplos exitosos de los países que he mencionado para aplicarlos en Colombia que hoy empiezan a ser consideradas en el mundo.  Esta medicina de las organizaciones ortodoxas son las que en el pasado analizó Michel Foucault y nos enseñó que su papel es controlar, vigilar, normalizar, servir de apéndice al poder disciplinario.

  En la mayoría de los municipios no existen hospitales o puestos de salud adecuados. La única estrategia para la mayoría de los alcaldes y gobernadores es el encierro, toques de queda y ley seca, porque no tienen ninguna política de salud.  No hay testeos, control de focos, visitas a los hogares, seguimiento de contactos, educación médica, repartición de mascarillas, gel, etc Todo se ha destruido por la politiquería y corrupción.

    Doy un ejemplo que conozco muy bien, el de San Gil, una población de 80 000 habitantes, que tenía un buen hospital, el San Juan de Dios, de primer nivel hace años. Hoy no existe, fue expoliado en una combinación de alcaldes, gobernadores y políticos corruptos que utilizaron el hospital para sus beneficios personales y clientelistas. Lo tumbaron para hacer un nuevo hospital y hoy es un campo de ruinas, lleno el sitio de malezas por la pésima contratación para reconstruirlo. Está en ruinas. Los enfermos hay que llevarlos al Socorro o Bucaramanga, no hay quien los trate. Y así, esto ocurre en cientos de municipios. Entonces, a única salida para los alcaldes es el encierro.

 Falta un enfoque multidisciplinario e integral

En quinto lugar, hay que tener un enfoque multidisciplinario e integral. Multidisciplinario porque hay que consultar no solamente a los médicos y epidemiólogos, sino a sicoanalistas, siquiatras, sociólogos, economistas, ingenieros, politólogos,… Integral, porque el enfoque no puede ser solamente médico. Clave la respuesta económica, sin una política de ingresos es difícil resolver el contagio. A la gente hay que darle dinero para vivir, ingreso igual a un salario mínimo para que no sean obligados a salir a rebuscarse dinero para suplir sus necesidades mínimas de subsistencia. Si esto no se hace, no hay forma de controlar a la población. Se hacen cuarentenas de catorce días, pero después se vuelve a lo mismo de antes. Infortunadamente no se ha hecho ni el poder panóptico piensa hacerlo.

Ingresos para la gente, la economía es importante

    De lo que he estudiado, es clave que todos los ciudadanos tengan su ingreso para poder sobrevivir durante este tiempo. Casi que es la medida más importante para que las clases de pocos recursos, los informales, los vendedores ambulantes, la gente de la clase media que se quedó sin empleo, no tengan que salir a la calle a rebuscar dinero, hacinarse, aglomerarse y no cumplir con un distanciamiento social.

Desafortunadamente el gobierno nacional se contentó con dar limosnas a unos dos a tres millones de ciudadanos. Es un gobierno antisocial, super reaccionario que no oye. Yo protesto y me duele lo que le está ocurriendo a millones de compatriotas. Encerrarlos en estas condiciones es enviarlos a la miseria. Pero, igualmente, dejarlos en la calle vendiendo tampoco es la solución en esta época de crisis. Hay que reconocer la realidad, no hay nada que hacer con este gobierno de Duque, Uribe y Carrasquilla.

  • 20.25.-Tercera y última oportunidad GERMÁN VARGAS LLERAS
  • La tenaza entre el pánico sanitario y las políticas JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Campesinado: ¿ostracismo sin fin? CRISTINA DE LA TORRE

Este lunes se dará inicio al tercer año de la legislatura. Es un año trascendente, pues es la última oportunidad que tiene este gobierno para lograr aprobar en el Congreso iniciativas de su autoría que fueron parte de la plataforma programática con la cual consiguió elegirse. Me preocupa que en esta ocurra lo que en las dos anteriores, es decir que por la incapacidad o por la falta de voluntad del Gobierno para construir consensos tampoco se consiga aprobar ninguna de las reformas que el país está reclamando con urgencia.

19  jul 2020.- El Presidente hizo ya su balance de estos dos años, y francamente es pobre en este frente: la polémica cadena perpetua para violadores, la dosis mínima en espacio público, la no conexidad de los delitos de secuestro y narcotráfico, la aplaudida ley del pliego único, la ley del veterano y la que promueve la movilidad eléctrica son lo que tiene en su haber. No digo que no sean temas atractivos, pero claramente no apuntan a resolver los principales problemas del país.

Lo ocurrido se debe en gran parte a que el Gobierno redujo su interacción con las fuerzas políticas representadas en el Parlamento a la elección de unas mesas directivas y dejó de lado la concreción de acuerdos en materia programática. Este semestre, en el que contó con mayor holgura, no la aprovechó inexplicablemente. Esa decisión inédita del Gobierno resultó ser muy costosa en términos políticos.

Pero a partir de esta semana tiene la oportunidad de corregir la plana, tomar el toro por los cuernos e intentar sacar adelante las 5 grandes reformas que le podrían cambiar el rumbo al país y que fueron ampliamente debatidas en la campaña electoral. Me refiero, en primer lugar, a la reforma de la justicia. Es este un proyecto que el Gobierno, por intermedio de la ministra Cabello, ha venido estructurando en su contenido y también en la búsqueda de consensos con las altas cortes y la academia. Sé que su trámite y aprobación enfrentará grandes obstáculos, pero vale la pena intentarlo, así sea por última vez, antes de que no quede otro camino que el de una asamblea constituyente.

Mi inventario de esos grandes proyectos incluye, además, las impostergables reformas laboral y pensional. Yo sé bien que no son populares, pero deben abordarse. El presidente Duque se comprometió a impulsarlas, ya aplazó su trámite una vez y ya creó comisiones y grupos de expertos para estudiarlas. Ahora sí llegó la hora. Y que no se crea que con el anunciado proyecto para regular el trabajo en casa se cumplirán las expectativas de trabajadores y empresarios y, sobre todo, las necesidades del país en materia de productividad, competitividad y modernización del marco jurídico legal para acercarlo a los avances que ya se han hecho de tiempo atrás en muchos otros países.

Esa reforma, además en modo poscovid, adquiere mucha más relevancia, pues será clave para la recuperación económica y del empleo. A la reforma laboral y pensional habrá que añadir aquella del sector salud, cuya urgencia ha quedado al descubierto, y de qué manera, en esta pandemia. Si hubiera tiempo y energía para algo más, yo me concentraría en la ley de consultas previas, que permitirá desatascar los grandes proyectos de desarrollo del país.

El Gobierno tendrá que aprovechar la aprobación del presupuesto nacional para presentar y discutir el anunciado Plan Marshall criollo. Confieso que tengo una gran curiosidad por ver su contenido, pero especialmente por asegurarme de que no lleva bajo la manga una nueva reforma tributaria que, como advertí, sería la más nefasta y contraproducente de las iniciativas para la reactivación de nuestra muy maltrecha economía.

Y no sobra decir que si se quiere garantizar el fracaso absoluto de la legislatura, no habrá sino que acudir al insepulto expediente de la reforma de la JEP y de los acuerdos de paz, según lo han expresado los voceros del partido de gobierno. Ahí sí, apague y vámonos.

P. D. Creo que es la cuarta oportunidad en que el Dr. Plata, con página entera a su disposición, intenta explicarnos y convencernos de sus trascendentales logros al frente de la gerencia para la pandemia. Por algo será.

GERMÁN VARGAS LLERAS https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/tercera-y-ultima-oportunidad-columna-de-german-vargas-lleras-519702

20.25.-La tenaza entre el pánico sanitario y las políticas JUAN MANUEL LÓPEZ

Es hora de gastar, no de controlar el gasto como le obsesiona al Minhacienda; hora de inundar de liquidez la economía bajo la forma de servicios sociales que han sido diferidos

El gobierno aún hoy se niega a reconocer la necesidad de dejar de defender los déficits fiscales y más bien usarlos para reactivar la economía y aliviar las penurias de la población. Foto: Minhacieenda

El peor de los mundos: un pánico infundado que crea condiciones para que se requiera un apoyo económico excepcional para los afectados, y un modelo de manejo de la economía que pretende que la sanidad fiscal es lo prioritario. En otras palabras la salud del Estado a costa de la del ciudadano.

 

15 jul 2020.- Creación de pánico: el desarrollo de la pandemia es inexorable. Seguirá pues se ha ‘aplanado’ y postergado pero no combatido ni disminuido. Por eso seguirán subiendo cada vez más los contagios y las muertes hasta que se llegue a la inmunidad de rebaño o se encuentre un tratamiento (la posible vacuna servirá para prevenir la repetición pero es poco probable que aparezca antes de que se pasen los picos -que ya se están pasando-).

Para el VIH no se ha logrado desarrollar vacuna y van más de 40 millones de muertos directamente por el SIDA, sin embargo nos adaptamos a vivir con ese peligro. Para el SARS y el MERS que son enfermedades virales de coronavirus -con letalidades del orden del 10 % de los contagios- no se produjo vacuna pero se considera contenidos en su propagación. Es posible le convivir con enfermedades virales sin vacuna. No dependemos de ella para volver a la normalidad.

En términos estadísticos la morbilidad por el covid-19 es muy alta (fácil y masivo el contagio) pero en términos de pandemia una bajísima letalidad (del orden de 1 por entre 3.000 y 5.000 habitantes). Pero, siendo las excepciones Lombardía, Guayaquil y muy puntual y transitoriamente Nueva York donde se sobrecargaron los sistemas de salud, acabaron siendo usadas como referencia para las decisiones.

Las medidas han producido parálisis y quiebra de centenares de pequeñas empresas con el desempleo más alto de nuestra historia y acabado con las condiciones de supervivencia en un país con 50 % de informalidad

La enfermedad es menos terrible de lo que presentan (en su inmensa mayoría son casos leves, y tanto que muchos ni siquiera se reconocen). Las muertes totales no han aumentado, luego la mayoría que se atribuyen al coronavirus son las que tenían otras causas (vejez, enfermedades respiratorias y crónicas) y se aceleraron o agravaron. Según el profesor Bhakdi de la Universidad de Mainz (Alemania) un muestreo en Francia con diez mil infectados y diez mil pacientes sanos mostró la misma cantidad de muertes en ambos grupos. Entre nosotros lo dijo el Director del Dane: “No tenemos posibilidad de (…) afirmar que estemos ante una situación de exceso de muertes en el país” explicando que la proyección de muertes basado en las tendencias de los últimos 5 años era de 6 % y el actual ha sido de solo 3.8 %. O sea que, a menos que se asuma que evita muertes por otras causas, solo agrava otras pero no es letal en sí misma. Un enfermo de diabetes o de problemas pulmonares puede morir con coronavirus pero muere es de esa enfermedad aunque tenga el covid-19.

Las medidas han producido la parálisis y quiebra de centenares de pequeñas empresas con el desempleo más alto de nuestra historia, acabado con las condiciones de supervivencia en un país con el 50 % de informalidad, y destruido la tranquilidad y la estabilidad emocional de toda la ciudadanía. Como lo dijo el nobel de química Michael Levitt, “el verdadero virus fue el de pánico”

Puede reconocerse que la ignorancia inicial y los primeros ejemplos parecían justificar esas medidas. Pero con la misma validez se hubiera debido entender y atender la tendencia a esas consecuencias como el desarrollo lógico de ellas. El complemento justamente debería haber sido destinar todos los esfuerzos posibles a compensar y corregir esos efectos colaterales de las medidas.

Eso no sucedió. La visión neoliberal característica del gobierno y encarnada en el Minhacienda siguió con el pensamiento de que la austeridad fiscal para salvar las finanzas del Estado era la prioridad y no que lo era salvar la economía manteniéndola activa.

Aún hoy se niega a reconocer la necesidad de dejar de defender los déficits fiscales y más bien usarlos tanto para reactivar la economía como principalmente para aliviar las penurias de la población.

Entre maromas (traslados de otras fuentes) y mentiras (que se han gastado 11.7 billones) se ha negado y/o desconocido lo catastrófico de la realidad resultante, y en consecuencia olvidado lo que deben ser las políticas contra los otros efectos de la pandemia. Hoy todavía habla de crecimientos del 6.6 % para el próximo año e intenta subsanar los déficits con ventas de activos. Es hora de gastar, no de controlar el gasto como le obsesiona al Minhacienda; hora de inundar de liquidez la economía bajo la forma de servicios sociales que han sido diferidos; de multiplicar por cuenta del Estado y no de los particulares los servicios de Salud, de Educación, de vivienda, etc.; de invertir en proteger y recuperar la naturaleza y el medio ambiente; de rescatar empresas no mediante subsidios y gabelas, sino mediante la suscripción de Capital para convertirnos al Capitalismo de Estado y que los ingresos de esas participaciones accionarias nos eviten otra reforma tributaria; que la capacidad de los empresarios sirva para producir para el interés colectivo y no solo para ellos.

https://www.las2orillas.co/la-tenaza-entre-el-panico-sanitario-y-las-politicas/

20.25.-Campesinado: ¿ostracismo sin fin? CRISTINA DE LA TORRE

Dignidad agropecuaria 

Claro que el mandato de Duque sí tiene norte. Bajo sus puerilidades como presentador del programa Aló, Presidente, los Álvaro Uribe, los Sarmiento Angulo toman todos los días decisiones de gobierno: un batido de precariedades para apagar el incendio de la pandemia y preparativos para volver a la normalidad económica que es, precisamente, el combustible de la conflagración.

14 jul 2020.- Ni plan de choque para crear empleo de emergencia, ni previsiones para revisar el modelo que al primer papirotazo de un virus exhibe sus vergüenzas, el hambre y la pobreza sobre los cuales se edificó. Ni salarios y protección para los médicos en la crisis, ni en el horizonte cambio del régimen de salud-negocio. Ni apoyo valedero al campesino, que ha respondido a las exigencias de la hora, ni la reforma rural que asegura la paz.

Antes bien, como en diabólica celebración del cincuentenario de la Anuc (Asociación Nacional de Usuarios Campesinos), debuta un ministro del sector repitiendo el programa de subsidios que mandó a la cárcel a un antecesor suyo: créditos con destino a pequeños y medianos campesinos desviados a los aviones de siempre; a grandes negociantes en todo, menos en agricultura. Sinvergüenzas. Que corrijan sobre la marcha no mata el síntoma. Ni oculta la venganza de la caverna contra el campesinado que en los años 70 y 80 se movilizó como nunca en nuestra historia. Tampoco reconoce el hecho comprobado de que la economía campesina es más productiva y crea más empleo que la gran explotación. Realidad que da fundamento a la Reforma Rural del Acuerdo de Paz, minuciosamente saboteado por este Gobierno.

Violencia, despojo, desplazamiento condensan la guerra librada contra los indefensos del campo en estos años -que son también los años de la Anuc- tras la derrota a sangre y fuego de ese movimiento y el entierro de la reforma agraria en Chicoral. Si durante la violencia liberal-conservadora se enfrentaron los labriegos en partidos, en los 70 lucharon por lo suyo: la tierra. Creada por Carlos Lleras para suministrarles servicios del Estado y titulación de tierras sin mediación del clientelismo, fue Anuc protagonista de esas luchas, acompañadas a menudo de invasión de baldíos y latifundios. Respondieron los terratenientes con expulsión masiva de arrendatarios y aparceros y, el gobierno de Misael Pastrana, con la división del movimiento y con la decapitación del ala más beligerante de la organización. A la división ayudó la impaciencia de la izquierda que lo penetró.

Dos razones explicarían, según León Zamosc, aquella derrota: Primero, sólo el 10 % de los beneficiarios potenciales de reforma agraria tuvo acceso a la tierra. Segundo, una paradoja: las luchas campesinas catapultaron la gran explotación, que se extendió a expensas de la pequeña propiedad. El narcoparamilitarismo recrudecería la tragedia del campesinado, que sigue reclamando tierra, paz, vida y participación política.

A este reclamo centenario responde el Acuerdo de Paz, con una reforma rural que neutralice el conflicto por la tierra, causa y motor de la guerra. Propone, por enésima vez, dar tierra a quien la necesita, subsidiarlo, modernizar el agro y promover el desarrollo rural mediante planificación concertada entre las comunidades y el Estado. ¿Mucho pedir? Sí, para la derecha sedienta de sangre que se congratula en el ostracismo del campesinado. No, para el movimiento que renace siempre de sus cenizas, siempre con fuerza insospechada.

Coda. A la indolencia del Gobierno frente a la masacre de líderes sociales, monseñor Darío Monsalve la llamó, en castellano impecable, venganza genocida contra las comunidades y la paz. Blandiendo espada inquisitorial, se le vino encima el Nuncio Apostólico. ¿Qué dirá el papa?

https://www.elespectador.com/opinion/campesinado-ostracismo-sin-fin/

  • 20.24.-«Para reconstruir el internacionalismo, debemos dar la espalda a la ideología del libre comercio absoluto» THOMAS PIKETTY
  • Las tonterías alrededor del coronavirus JUAN MANUEL LOPEZ
  • Honrar la palabra RODRIGO UPRIMNY
  • La pandemia ha acelerado la destrucción de la confianza. NICOLAS COLIN

En su crónica en «Le Monde», el economista propone un modelo de desarrollo cooperativo basado en la justicia económica y climática.

En el Parlamento Europeo el 12 de febrero en Estrasburgo. DPA / PHOTONONSTOP

¿Podemos dar un sentido positivo al internacionalismo? Sí, pero con la condición de que demos la espalda a la ideología del libre comercio absoluto que hasta ahora ha guiado la globalización, y adoptemos un nuevo modelo de desarrollo basado en principios explícitos de justicia económica y climática. 

11 jul 2020.- Este modelo debe ser internacionalista en sus objetivos finales, pero soberano en sus modalidades prácticas, en el sentido de que cada país, cada comunidad política debe ser capaz de establecer condiciones para la búsqueda del comercio con el resto del mundo, sin esperar el acuerdo unánime de sus socios. . La tarea no será simple, y esta soberanía universalista no siempre será fácil de distinguir de la soberanía de tipo nacionalista. Es aún más urgente aclarar las diferencias.

Supongamos que un país, o una mayoría política dentro de él, considera deseable introducir un impuesto altamente progresivo sobre los altos ingresos y el patrimonio a fin de efectuar una redistribución significativa a favor de los más pobres, mientras se financia un programa de inversión social, educativa y ecológica. Para ir en esta dirección, este país está considerando una retención de impuestos sobre las ganancias corporativas y, sobre todo, un sistema de catastro financiero que permita conocer a los titulares finales de acciones y dividendos y, por lo tanto, aplicar las tasas deseadas a nivel individual. Todo esto podría complementarse con una tarjeta de carbono individual que permita fomentar un comportamiento responsable, al tiempo que impone las emisiones más altas,

Desregulación financiera excesiva

Lamentablemente, dicho catastro financiero no estaba previsto en los tratados de libre circulación de capitales establecidos en los años ochenta y noventa, en particular en Europa en virtud de la Ley Única (1986) y el Tratado de Maastricht 1992)textos que influyeron fuertemente en los adoptados más tarde en el resto del mundo. Esta arquitectura legal altamente sofisticada, todavía vigente en la actualidad, ha creado de hecho un derecho casi sagrado para enriquecerse utilizando la infraestructura de un país, y luego hacer clic en un botón para transferir sus activos a otra jurisdicción, sin posibilidad provista por la comunidad para rastrearlos. Después de la crisis de 2008, cuando vimos los excesos de la desregulación financiera, los acuerdos sobre el intercambio automático de información bancaria ciertamente se desarrollaron dentro de la OCDE. Pero estas medidas, establecidas sobre una base puramente voluntaria, no incluyen ninguna sanción para los recalcitrantes. 

Lea también: La crisis financiera de 2008 actualiza la regulación

Supongamos, por tanto, que un país desea acelerar el movimiento y decide establecer una fiscalidad redistributiva y un catastro financiero. Imagine que uno de sus vecinos no comparte este punto de vista y aplica una tasa irrisoria de impuesto a las ganancias e impuesto al carbono a las compañías basadas en su territorio (real o ficticio), mientras se niega a transmitir la información. En sus titulares. En estas condiciones, el primer país debería, en mi opinión, imponer sanciones comerciales al segundo, que varían según la empresa, de acuerdo con el daño fiscal y climático causado.

Tratados sofisticados y vinculantes,

El trabajo reciente ha demostrado que tales sanciones generarían ingresos sustanciales y alentarían a otros países a cooperar. Por supuesto, habrá que argumentar que estas sanciones solo corrigen la competencia desleal y el incumplimiento de los acuerdos climáticos. Sin embargo, estos últimos son tan vagos y, por el contrario, los tratados sobre la libre circulación absoluta de bienes y capitales son tan sofisticados y restrictivos, particularmente a nivel europeo, que un país que se embarque en este camino probablemente ser condenado por organismos europeos o internacionales (Tribunal de Justicia de la Unión Europea, Organización Mundial del Comercio). Si este es el caso, será necesario asumir unilateralmente y salir de los tratados en cuestión, mientras se proponen otros nuevos.

¿Cuál es la diferencia entre la soberanía social y ecológica que se acaba de esbozar y la soberanía nacionalista (digamos Trompeta, China, India o, mañana, Francia o Europa), basada en la defensa de una identidad civilizatoria particular yd considerado como intereses homogéneos dentro de él?

«La experiencia histórica muestra que el nacionalismo solo puede conducir a exacerbar la desigualdad y las tensiones climáticas»

Hay dos. Primero, antes de iniciar posibles medidas unilaterales, es crucial proponer a otros países un modelo de desarrollo cooperativo, basado en valores universales: justicia social, reducción de las desigualdades, preservación del planeta. También es necesario describir con precisión las asambleas transnacionales (como la Asamblea Parlamentaria Franco-Alemana [APFA] creada el año pasado, pero con poderes reales) que idealmente deberían ser responsables de los bienes públicos mundiales y las políticas comunes de justicia fiscal y climática. . 

Lea también Thomas Piketty: «Social-federalismo contra el nacional-liberalismo»

Entonces, si estas propuestas socialista-federalistas no se retienen en el futuro inmediato, el enfoque unilateral debe ser, sin embargo, incentivo y reversible. El propósito de las sanciones es alentar a otros países a salir del dumping fiscal y climático, no a instalar un proteccionismo permanente. Desde este punto de vista, deben evitarse las medidas sectoriales sin una base universal, ya que se prestan fácilmente a una escalada de sanciones (impuestos al vino versus impuestos digitales, etc.).

Sería absurdo fingir que ese camino es fácil de seguir y bien marcado: todo queda por inventar. Pero la experiencia histórica muestra que el nacionalismo solo puede conducir a exacerbar la desigualdad y las tensiones climáticas, y que el libre comercio absoluto no tiene futuro. Razón de más para reflexionar ahora sobre las condiciones de un nuevo internacionalismo.

https://www.lemonde.fr/idees/article/2020/07/11/thomas-piketty-reconstruire-l-internationalisme-avec-un-modele-de-developpement-cooperatif-fonde-sur-la-justice-economique-et-climatique_6045893_3232.html 

20.24.-Las tonterías alrededor del coronavirus JUAN MANUEL LOPEZ

Fumigar llantas, guantes, y la mayor tontería: creer y divulgar que se está avanzando en ‘la guerra contra el coronavirus’, cuando solo se está es retrasando la velocidad del contagio

¿Cuál entidad pone las multas? ¿Qué capacidad tiene de hacerlas efectivas? ¿Con que soporte las establece y como prueba la eventual violación?. Foto: Leonel Cordero/Las2Orillas 

Aquí el sentido de tonterías es el de algo -por ejemplo una medida- que no produce resultados pero sí desgastes; que implica molestia o incomoda al ciudadano, que consume además capacidad y recursos administrativos, y causa costos y perjuicios en la economía.

8 jul 2020.- Un ejemplo es la idea de fumigar las llantas de los carros. Según expertos la posibilidad de que por ésta vía se contagie el coronavirus es menor que la de que a una misma persona le cayeran dos veces un rayo en el mismo día. Es una exageración (aunque puede ser casi verdad) pero aún quitando uno de los rayos nos da una idea de la posibilidad de que así se trasmita la enfermedad.

Es conducente la división en dos de la población para evitar aglomeraciones y disminuir los contactos, alternando los dos ‘libres’. Pero tontería es no acudir a la diferencia natural de hombres y mujeres e inventar el cuento de que, para respetar los LGBTxx, se hace con el último dígito del número de la cédula. Las preferencias sexuales y las características psicológicas pueden dar muchos géneros pero físicamente y para los efectos que aquí se buscan el objetivo se cumple con el simple ejercicio de ver las personas; lo que es absurdo (tontería) es el montaje de una administración, las incomodidades y molestias que se causan y los costos para unas medidas que nada adicional aportan.

Otro ejemplo que cayó por su propio peso fue el de los guantes.

Y algo parecido sucede con la ‘casa por cárcel’ para los mayores de 70. Si la razón y la forma de atender la salud de los ‘abuelitos’ obedece a que se enferman más, fallecen en mayor proporción y son los que más mueren en la UCIs, tendrían que vivir encerrados siempre. Y si la razón de fondo -aunque no declarada- es el peligro de saturación de los sistemas de salud, y de que por eso toque escoger a quién se deja morir, lo primero sería probar con proyecciones y estadísticas que eso puede suceder. Pero como lo dijo Angela Merkel al rechazar dicha posibilidad, nada más antiético que el que la solución al problema sea el sacrificio o sanción a los mayores para que eso garantice las probabilidades de supervivencia del resto.

Pero es que con las tonterías pasa lo que con las mentiras, que para defender la primera toca multiplicar y aumentar las siguientes.

La primera y mayor mentira y tontería es creer y divulgar la idea de que se está combatiendo y avanzando en ‘la guerra contra el coronavirus’.

Las pandemias tienen un ciclo natural que se desarrolla inexorablemente. Seguirán multiplicándose con cifras cada vez mayores de contagios y muertes hasta que no se encuentre la vacuna o el tratamiento

Las pandemias tienen un ciclo natural que se desarrolla inexorablemente. Seguirán multiplicándose con cifras cada vez mayores de contagios y muertes hasta que no se encuentre la vacuna o el tratamiento contra la enfermedad o que la cantidad de infectados sea tan grande que lleguemos a la ‘inmunidad de rebaño’. Lo que se está es retrasando la velocidad del contagio pero nada más. Luego lo que toca definir ahora es cuál es el costo-beneficio de seguir diluyendo en el tiempo ese desarrollo. Repensar si las continuas nuevas reglamentaciones que se emiten para seguir tratando de ‘aplanar la curva’ presentan un costo-beneficio que justifique los daños colaterales que se están produciendo.

¿No es una tontería un ‘aislamiento preventivo general obligatorio’ cuando las excepciones son más del triple de los obligados (según la alcaldesa López “ya hay más de 6 millones de personas saliendo a trabajar, mientras que 1.5 millones siguen en casa”)? ¿Cuál entidad pone las multas? ¿Qué capacidad tiene de hacerlas efectivas? ¿Con que soporte las establece y como prueba la eventual violación?

El Estado amenazador acaba siendo la fuente de corrupción concretada en la extorsión o soborno del agente que la representa.

Porque tontería es sacar y sacar reglamentaciones que sustituyan con el miedo a las sanciones de la autoridad lo que debería ser la motivación individual de prevenirse personalmente contra la enfermedad. La credibilidad y el principio de autoridad se va perdiendo a medida que se siente y entiende que ni las medidas que se toman se pueden implementar, ni es cierto que de ellas dependa el fin de la pandemia.

La gran ‘tontería’ en realidad es crear una falsa dimensión de la gravedad de la enfermedad y de la pandemia mediante la promoción del pánico para imponer unas medidas que no se justifican por lo desproporcionado entre el poco beneficio que se logra (ganar algo de tiempo) y las consecuencias que se están produciendo (descrédito de la autoridad, desgastes administrativos, corrupción, destrucción de capital social y daños colaterales sociales y económicos).

https://www.las2orillas.co/las-tonterias-alrededor-del-coronavirus/

20.24.-Honrar la palabra RODRIGO UPRIMNY

La administración de Iván Duque sostiene que no se trataba de un compromiso de Estado, sino de gobierno. Foto: Juan Carlos Sierra – semana / getty images 

Después de año y medio, por la trascendencia del tema, retomo mi crítica a la exigencia de Colombia de que Cuba entregue a los negociadores del Eln estacionados en ese país.

12 jul 2020.- En enero de 2019, luego del atroz atentado del Eln contra los cadetes de la policía, Duque no solo rompió negociaciones con esa guerrilla sino que le exigió a Cuba extraditar a sus negociadores. Cuba se negó con el argumento de que el gobierno Santos había firmado un protocolo ante los países garantes, según el cual, en caso de ruptura del proceso de paz, habría que permitir a los negociadores el Eln retornar a Colombia. Y luego el Estado colombiano podría, obviamente, combatirlos. Noruega, que también es país garante, apoyó la decisión de Cuba, pues consideró que ese tipo de protocolos deben ser cumplidos.

Duque insistió en la extradición con dos argumentos esenciales: que el protocolo no lo vinculaba, pues había sido firmado por el gobierno Santos, y que Cuba no podía albergar terroristas, conforme a la resolución 1373 del Consejo de Seguridad de la ONU. En su momento, en una columna en este periódico y en un blog en La Silla Vacía, condené el atentado del Eln y mostré que esos argumentos carecen de sustento: el protocolo, aunque no sea un tratado y hubiera sido firmado por el gobierno Santos, compromete a todo el Estado colombiano ante Cuba y Noruega y por eso debe ser cumplido de buena fe. Y los negociadores del Eln no están en Cuba porque ese país los quiera proteger, sino porque el Estado colombiano le había pedido a Cuba que albergara las negociaciones con esa guerrilla.

Duque puede hoy sentir que Trump fortalece su exigencia al incluir, en mayo de este año, a Cuba en la lista de países que no colaboran en la lucha antiterrorista, precisamente por la permanencia de los negociadores del Eln en la isla. Pero ese apoyo de Trump es, por decir lo menos, contradictorio, pues ese país no se comporta igual cuando sus intereses están en juego.

Trump negoció en estos años con los talibanes, que han cometido incontables actos terroristas. Varias rondas fueron realizadas en Catar, que entonces albergó a líderes talibanes. Incluso, por petición de Estados Unidos, los talibanes tienen en Doha una especie de oficina política desde 2013. En septiembre 2019, luego de un atentado talibán, Trump rompió conversaciones, pero nunca exigió a Catar la entrega de los negociadores talibanes, pues sabía que no solo imposibilitaría la paz con ese grupo, sino que le restaría credibilidad en cualquier otro proceso de paz en el mundo. Y es que sin garantías a los negociadores, como las del protocolo firmado por Colombia con Noruega y Cuba, ningún proceso de paz es posible, ni ningún tercer país aceptaría ser garante o sede de unas negociaciones de paz.

Las negociaciones se reanudaron y a fines de febrero de 2020, el gobierno Trump firmó en Catar un acuerdo de paz con los talibanes. Entonces, para Trump es legítimo no solo que Catar albergue a los talibanes, sino que Estados Unidos firme la paz directamente con ese grupo, a pesar de que ha estado por años en su lista de terroristas… En cambio acusa a Cuba de albergar terroristas. El doble estándar es evidente.

El gobierno Duque debería reconocer que su exigencia a Cuba de que extradite a los negociadores del Eln no solo viola compromisos internacionales de Colombia, sino que es políticamente inconveniente: no solo imposibilita que haya países garantes en cualquier proceso de paz en el futuro, sino que mina la credibilidad internacional de Colombia. Si incumplimos la palabra en un tema crucial como la paz, es lógico que otros países piensen que somos un Estado poco confiable. Ojalá el gobierno Duque reconsidere su posición.

https://www.elespectador.com/opinion/honrar-la-palabra/

20.24.-La pandemia ha acelerado la destrucción de la confianza  NICOLAS COLIN

La crisis de Covid-19 transformará aún más la forma en que el público en general percibe la autoridad política, la experiencia científica y los medios de comunicación, dice Nicolas Colin.

Discurso televisivo de Emmanuel Macron, 13 de abril de 2020. «La pandemia de Covid-19 podría acelerar la transición a una política de desconfianza generalizada», escribe el ensayista. (FRANCK FIFE / AFP) 

La pandemia de Covid-19 dividió el mundo en dos. Por un lado, encontramos a aquellos (la mayoría) que perciben esta crisis como un evento que lo cambia todo: para ellos, la pandemia ha precipitado un cambio profundo en la forma en que producimos, consumimos y trabajamos. Por otro lado, están aquellos que ven la pandemia como un simple acelerador de tendencias preexistentes. Para este segundo grupo, en su mayoría personas que han estado interesadas en la transición digital durante mucho tiempo, estamos experimentando una aceleración más que un descanso o una inflexión.

6 jul 2020.- Los medios de comunicación de todo el mundo están llenos de ejemplos de cómo la pandemia está transformando diferentes sectores de la economía. Lo que es más difícil, por otro lado, es la reflexión sobre la aceleración de las tendencias que cambian nuestra sociedad de manera transversal. De hecho, estos son más difusos y, por lo tanto, menos visibles. Uno de ellos, en particular, es cómo el flujo irrestricto de información erosiona la confianza.

Como el ex analista de la CIA Martin Gurri escribió en «La revuelta del público» (Stripe Press, 2018, sin traducir), Internet ha estado aumentando la producción y la difusión de información durante mucho tiempo, y la desata. La ira de la gente de todo el mundo, desde la «Primavera Árabe» hasta la elección de Donald Trump, desde el Brexit hasta las manifestaciones de «chalecos amarillos». Y al igual que otras crisis anteriores, la pandemia de Covid-19 acelerará este estallido de información y enojo y transformará aún más la forma en que el público en general percibe la autoridad política, la experiencia científica y los medios. .

Un sentimiento mutuo

Al comienzo de la pandemia, dos pequeños círculos se dieron cuenta, antes que los demás, de la situación. Por un lado, los entendidos chinos abundaban en información sobre la gravedad de la epidemia y la velocidad de propagación del virus. Por otro lado, las cifras de Silicon Valley, fuertes en su dominio de los modelos matemáticos utilizados en epidemiología y su capacidad para pensar a gran escala, iniciaron en enero una discusión densa y esclarecedora sobre la amenaza global planteada por el Covid-19, que incluye, como el muy influyente empresario Balaji S. Srinivasan, colgando en Twitter con periodistas que lo acusaron de ser demasiado alarmista.

Mientras tanto, el mundo de los medios, la política y la salud pública se ha quedado atrás. La información sobre el Covid-19 circulaba a toda velocidad, pero en un bucle cerrado en Twitter entre expertos de China e inversores de Silicon Valley. Por su parte, los líderes de todo el mundo continuaron leyendo notas tranquilizadoras elaboradas por colaboradores que eran poco conscientes de la realidad sobre el terreno y no podían pensar en el próximo movimiento. ¿Cuál es el punto de escuchar las sirenas más alarmistas y considerar medidas tan serias como cerrar las fronteras y el confinamiento general cuando el desafío a corto plazo es tranquilizar a la población y tranquilizarse a sí mismo?

Ahora que la gravedad de la pandemia se ha hecho evidente para todos (cientos de miles de personas han muerto en todo el mundo y la economía apenas se está recuperando en algunos países), la destrucción de la confianza probablemente solo ‘acelerar. Se pierde la confianza de los líderes políticos que no han podido absorber información en tiempo real y sacar las conclusiones necesarias. Se pierde para las administraciones que han luchado por implementar medidas efectivas de contención, detección y vigilancia.

También se pierde para los profesionales de la salud pública, que se han desacreditado con mensajes contradictorios sobre temas como el uso de máscaras. ¿Cómo puede el público en general confiar en los expertos… que no confían en el público en general? La confianza es siempre un sentimiento mutuo. ¡No puede existir solo en una dirección, especialmente si ambas partes tienen acceso a la misma información en un mundo donde ahora se desata!

Más allá de las transformaciones en el trabajo en diferentes sectores de la economía, no hemos terminado de medir el impacto de esta disminución de la confianza en el contexto de la pandemia. Así como la crisis financiera de 2008 condujo, varios años después, a agitaciones políticas en varios países del mundo (Brexit, la elección de Trump, la de Emmanuel Macron), la pandemia de Covid-19 podría acelerar el transición a una política de desconfianza general, donde el gobierno será aún más complicado y la ira de las personas cada vez más difícil de contener.

https://www.nouvelobs.com/chroniques/20200706.OBS30929/la-pandemie-a-accelere-la-destruction-de-la-confiance.html#modal-msg

  • 20.23.-«Después de la crisis, el momento del dinero verde» THOMAS PIKETTY
  • La hora de Duque JUAN MANUEL LÓPEZ
  • ¿Manzanas podridas o sociedad podrida? PATRICIA LARA

El paro económico debe usarse para reflexionar sobre un resurgimiento de las inversiones en sectores como la salud y el medio ambiente, con una reducción en las actividades más intensivas en carbono, estima el economista Thomas Piketty en su columna.

Una turbina eólica en un campo de colza, en Magny (Eure-et-Loir), el 4 de mayo. JEAN-FRANCOIS MONIER / AFP

¿Puede la crisis causada por Covid-19 precipitar la adopción de un nuevo modelo de desarrollo, más equitativo y más sostenible? Sí, pero a condición de que asumamos un cambio claro de prioridades y desafiemos un cierto número de tabúes en la esfera monetaria y fiscal, que finalmente deben ponerse al servicio de la economía real y de los objetivos sociales y ecológicos.

9 may 2020.- Primero debemos aprovechar este paro económico forzado para reiniciar lo contrario. Después de tal recesión, las autoridades públicas tendrán que desempeñar un papel central en el impulso de la actividad y el empleo. Pero debe hacerse invirtiendo en nuevos sectores (salud, innovación, medio ambiente) y decidiendo una reducción gradual y duradera de las actividades más intensivas en carbono. Concretamente, es necesario crear millones de empleos y aumentar los salarios en hospitales, escuelas y universidades, renovación térmica de edificios, servicios locales.

Lea también Thomas Piketty: «La urgencia absoluta es hacer un balance de la crisis actual y hacer todo lo posible para evitar lo peor»

En el futuro inmediato, el financiamiento solo puede hacerse a través de la deuda y con el apoyo activo de los bancos centrales. Desde 2008, estos últimos han llevado a cabo una creación monetaria masiva para salvar a los bancos de la crisis financiera que ellos mismos habían causado. El balance del Eurosistema (la red de bancos centrales gestionados por el BCE) aumentó de 1.150 millones de euros a principios de 2007 a 4.675 millones a finales de 2018, es decir, de solo el 10% a casi 40% del PIB de la zona del euro (12 billones de euros).

Debemos suponer que la creación monetaria se utiliza para financiar la recuperación verde y social, y no para impulsar los precios del mercado de valores.

Sin duda, esta política hizo posible evitar las quiebras en cascada que habían arrastrado al mundo a la depresión en 1929. Pero esta creación monetaria, decidida a puerta cerrada y sin una integración democrática adecuada, también contribuyó a impulsar los precios. Financiero e inmobiliario y para enriquecer a los más ricos, sin resolver los problemas estructurales de la economía real (falta de inversión, aumento de la desigualdad, crisis ambiental).

Agrupe la tasa de interés

Sin embargo, existe un riesgo real de que estemos contentos de continuar en la misma dirección. Para tratar con Covid-19, el BCE lanzó un nuevo programa de recompra de activos. El balance del Eurosistema ha saltado de 4.692 mil millones al 28 de febrero en 5.395 mil millones en el 1ro de mayo de 2020 (según los datos publicados por el BCE el 5 de mayo). Sin embargo, esta inyección monetaria masiva (700 mil millones en dos meses) no será suficiente: el diferencial de tasas de interés contra Italia, que se había reducido a mediados de marzo tras los anuncios del BCE, es Muy rápidamente comenzó a levantarse de nuevo.

Lea también El BCE presenta un nuevo arsenal de medidas para sanar la economía europea

Qué hacer? Primero, tenga en cuenta que la zona euro seguirá siendo frágil mientras decida someter sus diecinueve tasas de interés a la especulación del mercado. Necesitamos urgentemente darnos los medios para emitir una deuda común con una tasa de interés única. Al contrario de lo que a veces escuchamos, el objetivo es sobre todo agrupar la tasa de interés y no obligar a ciertos países a pagar las deudas de otros. Los países que dicen que son los más avanzados en este tema (Francia, Italia, España) deben formular una propuesta precisa y operativa, con la aprobación de la creación de una Asamblea Parlamentaria que permita supervisar el conjunto (según el modelo del Asamblea franco-alemana creada el año pasado, pero con poderes reales, y abierto a todos los países que lo deseen). Alemania, presionada por sus jueces constitucionales para aclarar su relación con Europa, sin duda elegirá participar tan pronto como una propuesta sólida esté sobre la mesa y sus principales socios estén listos para avanzar. En cualquier caso, la emergencia nos prohíbe permanecer colgando mientras esperamos la unanimidad, que no vendrá.

La propuesta de fondos españoles debe ser apoyada

Entonces, y sobre todo, debemos aceptar el hecho de que la creación monetaria se utiliza para financiar la recuperación verde y social, y no para impulsar los precios del mercado de valores. El gobierno español ha propuesto que entre 1.000 y 1.500 millones de euros en deuda común(alrededor del 10% del PIB en la zona euro), y que esta deuda libre de intereses se asuma en el balance del BCE sobre una base perpetua (o a muy largo plazo). Recordemos sobre este tema que la deuda externa alemana se congeló en 1953 (y se abolió definitivamente en 1991), y que el resto de la enorme deuda pública del período de posguerra se extinguió por un sorteo excepcional del más alto patrimonio financiera (que también tendrá que hacerse). La propuesta española debe ser apoyada y repetida si es necesario, siempre que la inflación siga siendo moderada. Tenga en cuenta que los tratados no dan una definición del objetivo de la estabilidad de precios (el BCE estableció el objetivo del 2%: esto también podría ser del 3% o del 4%). Estos mismos tratados indican que el BCE debe contribuir al logro de los objetivos generales de la Unión.

Aquellos en Bruselas que evocan cifras asombrosas en el Acuerdo Verde sin proponer financiación no hacen crecer la política.

Lo cierto es que es imposible recaudar tales sumas sin recurrir a préstamos. Aquellos en Bruselas, que evocan cifras asombrosas en el Acuerdo Verde sin ofrecer financiación, no hacen crecer la política. Por definición, esto significa que reciclan las sumas ya prometidas en otros lugares (por ejemplo, tomando recursos del escaso presupuesto de la UE, que es de apenas 150 mil millones de euros por año, o el 1% del PIB europeo), que cuentan los mismos gastos varias veces, o que suman contribuciones públicas y privadas (con el apalancamiento para hacer que todos los especuladores del planeta se pongan verdes de envidia), la mayoría de las veces al mismo tiempo. Estas prácticas deben detenerse.

https://www.lemonde.fr/idees/article/2020/05/09/apres-la-crise-le-temps-de-la-monnaie-verte_6039129_3232.html

20.23.-La hora de Duque JUAN MANUEL LÓPEZ

En cuanto al desarrollo y manejo de la pandemia es poco lo que se ha informado, mucho lo que se ha omitido informar y mucho lo que se ha desinformado

No es una referencia a que le haya ‘llegado la hora’ ya sea de la recuperación de su imagen o de un mal momento por el cual esté pasando.

1 jul 2020.- Se trata de la hora de 6 a 7 de la tarde que el Presidente en franco abuso de poder ha tomado todos los días en todos los canales de televisión y algunas emisoras. Abuso en relación a los dueños de esos medios que pierden el derecho por el cual pagaron y el retorno que les representaba la propaganda correspondiente. Pero abuso sobre todo en relación a la audiencia que queda excluida del esparcimiento que a esa hora podía tener.

El uso de la promoción de la imagen es parte del culto de la personalidad que caracteriza a quienes tienen tendencias dictatoriales pero nunca se había visto que llegara a ese extremo. Ni los larguísimos discursos de Fidel, o las repetidas intervenciones de Chávez, ni los escenarios montados por Goebbels para Hitler habían explotado en esa forma el poder del Estado para vender la imagen del gobernante.

Se dice que es para cumplir la función de manejar la pandemia a través de ‘poner la cara’ e informar sobre las acciones gubernamentales al respecto. Pero evidentemente para ello no se requiere sus actuaciones como presentador o anchorman.

En cuanto al desarrollo y manejo de la pandemia es poco lo que se ha informado, mucho lo que se ha omitido informar y mucho lo que se ha desinformado. El escenario montado se limita a divulgar lo que se está haciendo, presentado como si todo fueran acciones positivas, citando cifras de inversiones y enumerando listas de decretos que para nada sustentan la razón de ser de los mismos ni los justifican con resultados.

En cambio distorsionan las realidades con la forma de presentación. Por ejemplo hablan de un presupuesto de cientos de billones que se destinarán al combate del COVID-19 (como si esto fuera algo concreto), y que de esos ya se ha usado el 11% del PIB. Pero según análisis del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana 6% supone ser lo apropiado para las garantías que deben ayudar a la reactivación de la economía, lo cual resulta que no es un gasto sino una reserva contable, o sea si acaso un activo del cual no se ha dispuesto. De los restantes no se sabe ni de dónde habrían salido ni adonde se han destinado: los recursos que se han sustraído a otros sectores y otros titulares (como el fondo de pensiones de los departamentos o el Fondo para la Mitigación de Emergencias) no respaldan esos ingresos, y la forma en que se destinan no son verificables (un rubro como ‘atención a la pandemia’ no dice nada de cómo se distribuye ni cuánto queda pendiente por entregar o adonde está depositado y quien lo está manejando).

Pero lo más grave es que pareciera que el propósito del uso de esa hora más que la misma desinformación o apología del gobierno fuera servir de sofisma de distracción para no referirse a ninguno de los temas que supone debe manejar y rendir cuentas quien es escogido como mandatario para atenderlos.

No se mencionan ni siquiera los aspectos negativos de la evolución de la pandemia: es la repetición de la repetidera de cuántos contagios, cuántas muertes, cuantas recuperaciones, y cómo la irresponsabilidad de la ciudadanía es contraria a las intenciones del gobierno; regulaciones y regulaciones para obligar los ‘controles de bioseguridad’ y que la gente se lave las manos, use tapabocas, y mantenga las distancias; pero nada de cuánto está aumentando el desempleo; o la manera como se multiplica en la cárceles y lo que implica el hacinamiento; o la desigualdad, dispersión e ineficiencia en la distribución de los equipos; o alguna mención al problema de los inmigrantes venezolanos y qué manejo se le va a dar (a los aparcados en Cúcuta, en Bucaramanga, en Arauca, en Paraguachon, o en los parques de Cali Medellín o Bogotá, etc.); poco o nada sobre necesidades no satisfechas en cuanto a test, a respiradores, a seguridad para los operadores de salud; todo parecieran ser solo buenas noticias.

 Pero aún peor es el cómo se evaden los problemas nacionales: ni una explicación de la situación internacional respecto a la aventura de tumbar a Maduro (no se sabe que es peor sí que no supiera del entrenamiento y montaje de la operación Gedeon en la Guajira, o que hubiéramos sido parte de esa vergüenza y lo esté negando); ni un comentario a las advertencias del vocero de la única calificadora de riesgo que aún no baja el grado de inversión en el sentido que parece inevitable que eso sucederá; ni nada sobre el caso de una legislatura donde no se aprobó prácticamente ninguna ley presentada por el gobierno (cuando se esperan las de pensiones, las de salud, la de justicia, etc.);  ni siquiera una mención a la crisis política de lo que significa la distancia entre él y su propio partido; nada sobre lo extraño de que disminuyan las siembras de coca y aumente la producción de cocaína; o para qué justificar el porque romper el compromiso favorable a nosotros de escoger un Director del BID latinoamericano para votar apoyando al candidato de Trump.

Mi nieta se acostumbró a que cuando se cae o se golpea o rompe algo se le dice ‘no pasa nada’, y así, ahora, cuando tiene miedo o le pasa algo se tranquiliza repitiendo eso. Es muy lindo porque tiene 2 años. Pero el presidente, no solo por la edad sino también por el cargo, no puede estar en eso.

https://www.las2orillas.co/la-hora-de-duque/

20.23.-¿Manzanas podridas o sociedad podrida? PATRICIA LARA

“¿Qué fallas hay en la cultura colombiana y en la educación que brinda el Ejército a sus miembros como para que por lo menos siete soldados participen en la violación de una niña de 12 años?”, preguntaba la semana pasada El Espectador en un editorial titulado “Dejemos de hablar de monstruos y vamos al fondo”, escrito a propósito de la violación de una niña embera chamí, ocurrida hace poco en Risaralda.

3 jul 2020.- Y ahora, luego de conocida la revelación hecha por Ariel Ávila en su programa El Poder de Semana TV, sobre el caso de una indígena nukak de 15 años que en septiembre pasado, en Guaviare, habría sido secuestrada y violentada sexualmente durante cuatro días por “integrantes del Ejército que la llevaron al sitio del campamento” y, sin que le dieran “de comer ni de beber, luego la dejaron desnuda deambulando por la carretera”, según dice el informe elaborado por la Defensoría del Pueblo, El Espectador tendría que repetir su pregunta, pero con más contundencia: ¿qué aberraciones hay en nuestra sociedad y en la formación que el Ejército les da a sus miembros para que esos horrores sucedan?

Lo primero que hay que decir es que la violación denunciada por Ávila se suma a cuatro casos más de niñas indígenas presuntamente violadas por soldados en Guaviare. Los hechos los investigó la Defensoría del Pueblo debido a denuncias que la comunidad hizo sobre el comportamiento de soldados con niñas del resguardo de la comunidad nukak.

Por lo visto, es frecuente que las víctimas de violación sean niñas indígenas y que los violadores sean soldados. Ello no significa que paramilitares, guerrilleros y disidentes no lo sean también. Según le dijo a W Radio el líder embera Gerardo Jumí, “el abuso sexual contra mujeres indígenas es frecuente, pero es invisibilizado y silenciado”.

Es decir que en esta sociedad machista, patriarcal y racista, que desprecia a los indígenas, en el fondo no es tan mal visto violar a niñas indígenas… De ahí que los delitos sexuales contra ellas sean silenciados o minimizados, sobre todo si quienes los cometen son miembros del Ejército.

Si no fuera así, ¿cómo se explica que luego de diez meses de que la Fiscalía, la Policía, el Ejército y la Procuraduría conocieran la denuncia de la violación de la niña nukak, aún hoy repose en la Fiscalía Segunda de San José del Guaviare sin que se haya avanzado en la investigación y sin que hayan capturado a ninguno de los militares responsables de los hechos?

¿Y cómo se explica que en el caso de la violación de la niña embera la Fiscalía haya procesado a sus autores solo por acceso carnal abusivo y no por secuestro y acceso carnal violento, y que los violadores se encuentren recluidos en el Batallón Pedro Nel Ospina de Bello, Antioquia, y no en una cárcel común, como si el delito que se les imputa hubiera sido propio del servicio?

Se equivocan quienes pretenden minimizar y silenciar estos hechos tan graves cometidos por miembros del Ejército; lo que las autoridades deben hacer es justamente lo contrario: denunciar a los responsables no solo ante la justicia, sino ante la opinión y destituirlos de manera pública y fulminante, de manera que se produzca un escarmiento y una sanción social que comience a cambiar los patrones culturales que conducen a que esos horrores sucedan.

Porque si bien es muy grave que cualquiera viole a un menor, lo es mucho más si la víctima es una indígena discriminada y si los violadores son miembros de nuestras respetadas Fuerzas Armadas.

www.patricialarasalive.com, @patricialarasa

https://www.elespectador.com/opinion/manzanas-podridas-o-sociedad-podrida/

  • 20.22.-El mundo en guerra, y no contra el coronavirus – JUAN MANUEL LÓPEZ
  • Inconveniente la reforma de las Corporaciones autónomas regionales CAR GERMÁN VARGAS
  • Todos los caminos conducen a que la clase media se encoja – MARTHA MORALES

Relaciones potencialmente explosivas podrían revivir la ‘guerra fría’, cuando crecen potencias emergentes, EE. UU. pierde poder hegemónico y Trump saca a relucir el “macho alfa” preelectoral

El coronavirus ha hecho que esté en entredicho la reelección de Trump, por lo que se ha dedicado a radicalizar la derecha racista antiinmigrante como estrategia de campaña. Foto: captura de video

China e India, además de ser los países más poblados del mundo, tienen entre ellos la frontera más grande del planeta. Decidieron llamar statu quo (porque en efecto simplemente eso es) el acuerdo de no ir a la guerra a pesar de los conflictos que por ello se puedan presentar. Sus diferencias son alrededor de la independencia del Tíbet; de los vínculos con Sikkim (un país en sándwich entre esas potencias); y de una especie de tierra de nadie, pérdida en la nada que se llama el Galwan Valley.

24 jun 2020.- Los dos países son potencias nucleares y por primera vez desde 1975 se presentaron choques con muertos entre ellos. India tiene como pendiente el enfrentamiento con Pakistán por la situación de Cachemira, y China el caso de Taiwán, temas que recíprocamente les sirven para enredar la situación del uno y el otro.

Corea del Norte y Corea del Sur se encuentran oficialmente en Estado de Guerra pero con un armisticio declarado y supuestamente en trámite para lograr un acuerdo de Paz.  Habían mantenido Oficinas para manejar esa relación pero Corea del Norte la acaba de cerrar lo que equivale a romper las conversaciones. Ambas son potencias nucleares.

Desde que Chiang Kai-shek se refugió en la isla de Taiwán y proclamó la República China Nacionalista, la República Popular China ha sostenido que esa es solo una de sus provincias y que espera pacíficamente que así se reconozca. El actual gobierno de Taipei tiende a reivindicarse de una vez por todas como país independiente. China Continental ha realizado en los últimos días ‘vuelos de reconocimiento’ en el estrecho de Formosa, los cuales han sido expulsados por la aviación taiwanesa que proclama que eran sobrevuelos sobre su territorio. Ambos disponen de respaldo nuclear para sus pretensiones, Taiwán con el de Estados Unidos que es la única potencia o poder que lo reconoce y por eso lo defiende a ultranza como país.

Hong Kong en algo parecido fue asimilado por China bajo el convenio de ‘un país, dos sistemas’. Las recientes medidas de Beijing rompen ese principio y contra ellas se han declarado las potencias occidentales, todas con armamento nuclear.

Rusia sigue teniendo escaramuzas con China por la Isla de Damnski y está en guerra con Ucrania, apareciendo en todas el fantasma del poder nuclear.

Y la guerra en Siria y Libia cuenta con el respaldo a una u otra de las potencias, pero en todas con el peso de los Estados Unidos en alguna de las partes.

Todo esto podría producir un revivir o incluso un recalentamiento de la ‘guerra fría’.

Dos factores que son realidades paralelas subyacen detrás de todas y cada una de esas relaciones potencialmente explosivas. La una el crecimiento de potencias emergentes (en especial china) en el momento que el de Estados Unidos como poder hegemónico decae. La otra, la persona que está en el poder en ese país.

El señor Trump como presidente de los Estados Unidos no solo es el Jefe de Gobierno sino personalmente es en la jerarquía militar el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas (esto viene desde George Washington que para no depender del poder político puso esa condición). Entre sus atribuciones personales está el control sobre el botón nuclear. (El ‘teléfono rojo’ solo era para evitar la guerra nuclear con Rusia, probablemente no existe o habría perdido importancia, o para Trump sería solo un instrumento de negociación y no una última instancia para evitar una guerra).

Internacionalmente con el ‘volver a América grande otra vez’, se vive la guerra comercial con China, el retiro del acuerdo nuclear con Irán, acabar con Venezuela para sacar a Maduro, el retiro de la OMS…

El coronavirus ha traído como consecuencia que se encuentra en entredicho su posible reelección, lo cual a sacado a relucir el carácter de ‘macho alfa’ que es lo más protuberante en Trump y lo ha inducido a imponérselo a los Estados Unidos. Es lo que se vive ahora como estrategia de campaña, tanto internamente bajo la forma de radicalizar la derecha, racista, antiinmigrante, contra la prensa, machista, ofensivo y vengativo contra exsubalternos, etc.; como internacionalmente bajo el slogan de ‘volver a América grande otra vez’, con la guerra comercial con China, el retiro del acuerdo nuclear con Irán , la decisión de acabar con Venezuela para sacar a Maduro, los diez millones de dólares por los guerrilleros colombianos, el retiro de la OMS, etc….

Buscar enemigos, polarizar, estimular odios, crear conflictos, y en última instancia eventualmente la guerra misma son los escenarios naturales para un ‘macho alfa’.

https://www.las2orillas.co/el-mundo-en-guerra-y-no-contra-el-coronavirus/

20.22.-Inconveniente la reforma de las Corporaciones autónomas regionales CAR GERMÁN VARGAS

Tan inconvenientes son las nuevas disposiciones que más hubiera valido dejar las cosas como estaban. Desde que se crearon las CAR con criterio político-departamental y no con criterio de zonas ecosistémicas, esas numerosas entidades no tienen el personal califocado y experimentado para casuísticas de tan variadas especialiades ecosistémicas. De allí la incoformidad de los productores vigilados y el exceso burocrático, pero con insufientes especialidades. Volver a lo de antes puede ser mejor,aunque lo defectuoso permanezca. Con razón Vargas Lleras argumenta. 

Esta semana se divulgó el informe de medición en el cumplimiento de los objetivos trazados para el desarrollo sostenible (ODS). Imposibles peores resultados. Ocupamos el muy deshonroso penúltimo lugar, después de Bolivia, y advierte el documento que al ritmo que vamos, ni siquiera en 50 años alcanzaremos las metas que nos fijamos. Entre los peores resultados están los de la deforestación y la conservación de especies. 

21 jun 2020.- Y, paradójicamente, en el momento de escribir estas notas debe estarse aprobando en el Congreso, aun cuando espero que no, el proyecto de ley de reforma de las corporaciones autónomas regionales (CAR), que son precisamente las responsables de la ejecución en el territorio de la política ambiental. Nada quedó recogido en este de la propuesta que formulamos el año pasado, y sobre la cual conversé ampliamente con el Presidente de la República. Tan inconvenientes son las nuevas disposiciones que más hubiera valido dejar las cosas como estaban.

Las CAR, en su mayoría, no han cumplido con los propósitos para los cuales fueron creadas. Como instrumentos que son de la politiquería, nada hacen para proteger los ecosistemas, y entre ellos los bosques, ríos y cuencas. Tienen gravísimos problemas de transparencia y también de ineficiencia en la ejecución de los millonarios recursos a estos encomendados y son además responsables de muchas de las demoras y los retrasos injustificados en los proyectos de desarrollo regional.

Del proyecto original, como dije, no quedó nada. Se eliminaron todos los criterios de obligatoria observancia para las inversiones y las disposiciones de gestión de riesgo de estas entidades. También se eliminaron los principios de transparencia y acceso a la información, que permitirían luchar contra la corrupción interna.

Mucho insistimos en la necesidad de reducir los consejos directivos a máximo 7 miembros, pero de la propuesta original se pasó inexplicablemente a 14, entre los cuales hay representantes de los pequeños agricultores, de las comunidades indígenas, de las entidades sin ánimo de lucro y de las entidades científicas regionales. Se marchitó, sí, la injerencia del Gobierno Nacional y de los gobernadores. Mejor dicho, si antes eran ingobernables estas entidades, no me quiero imaginar cómo será si este proyecto es aprobado. Me pregunto cómo ha podido permitir el Gobierno que este esperpento avanzara en su trámite.

El proyecto original prohibía la reelección de los directores. El actual conserva esa prohibición, pero, ¡ah curiosidad!, excepto para los actuales. Y en esta línea, también fueron eliminadas las normas que permitían remover a los directores por probada mala gestión.

Pero quizás lo peor que contempla el proyecto actual sea que mantiene las 33 CAR existentes, cuando nuestra propuesta era reducirlas a 7, consultando el criterio de cuencas hidrográficas. Un número más que suficiente si se tiene en cuenta que, por ejemplo, en el departamento de Boyacá hoy operan cuatro corporaciones y en Antioquia, tres. No contentos con esto, se prevé la creación de dos corporaciones más, una para Mompox y otra para La Guajira, seguramente también sin capacidad ninguna de gestión.

Y, como si fuera poco, el nuevo proyecto aumenta los ingresos de las CAR por la vía de los recursos de la sobretasa al impuesto predial, que pasan de un límite del 2 al 2,5 %, en desmedro de los municipios, y lo peor: se autoriza utilizar estos recursos en gastos de funcionamiento y mayor burocracia.

Nada de positivo tiene este proyecto que ojalá no se apruebe. Todo se hará más complejo en el ya muy difícil entramado de trámites, requisitos y entidades que participan en los procesos de licenciamiento, y más compleja, también, la relación con las autoridades del orden nacional. Ni qué decir del cumplimiento de los objetivos misionales de estas corporaciones, ahora más expuestas a la politiquería y la corrupción. Ya advertía yo la semana pasada sobre los peligros del populismo legislativo, y más en estos tiempos de pandemia y virtualidad.

GERMÁN VARGAS LLERAS

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/una-reforma-inconveniente-columna-de-german-vargas-lleras

20.22.-Todos los caminos conducen a que la clase media se encoja – MARTHA MORALES 

Pasaría del 30 a 12,7 %. Covid-19 contagia a parte de la población, pero efecto TIeconómico, a todos

La cifra de reducción de la clase media y el aumento de la pobreza es el estimativo que hizo el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Foto: Juan Pablo Rueda / EL TIEMPO

De tener 30 por ciento de ciudadanos en la clase media consolidada, Colombia pasará a contar solo con un 12,7 por ciento; mientras que la clase media vulnerable caerá, desde un 37,7 por ciento a un 28,6 por ciento. Por el contrario, el grupo de personas ubicadas en la franja de pobreza, que es el que debería bajar –en condiciones normales de un país en desarrollo–, tendrá un incremento sustancial, al pasar de 29,8 por ciento antes de la pandemia a casi el doble: 59,5 por ciento en el 2020. 

21 jun 2020.- En ese fuerte retroceso en la escala social está, desde el ciudadano que transportaba niños a la escuela; o el vendedor de collares y gafas en las playas atestadas de turistas; hasta el asesor tributario de una empresa, cuya actividad dejó de realizarse y probablemente, no seguirá más en el mercado. 

La cifra de reducción de la clase media y el aumento de la pobreza es el estimativo que hizo el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en el informe ‘La clase media andina frente al shock del covid-19’, presentado esta semana, para alertar a los líderes de los países de la región.

Si bien el Gobierno colombiano ha destinado 117 billones de pesos, equivalentes a 11,04 por ciento del PIB, para atender la emergencia en sus dos fases (la sanitaria y la económica), las características que ha tenido el ascenso social en el país llevarán a que nada pueda detener el curso de achicamiento de la clase media y, por consiguiente, de abultamiento de la población en situación de pobreza. 

Así lo sostiene Alejandro Gaviria, actual rector de la Universidad de los Andes e investigador social de amplia trayectoria.

“La vulnerabilidad es medida muy mecánicamente en los estudios. Aquellos que no son pobres ni clase media se consideran vulnerables. En esta coyuntura, muchos van a ser afectados. Sus trayectorias económicas han sido difíciles, de ires y venires. Con una crisis muy dura, como la que se vislumbra, van a sufrir hagan lo que hagan”.

“En esta coyuntura, muchos van a ser afectados. Sus trayectorias económicas han sido difíciles, de ires y venires. Con una crisis muy dura, como la que se vislumbra, van a sufrir hagan lo que hagan”.

Pero ¿qué es lo que hace que este choque saque a relucir la fragilidad social de países en desarrollo como el nuestro?

Más allá de que la clase media en todas partes sea el queso que está en la mitad del sanduche, por lo cual tiene dos opciones, o asciende o cae en la vulnerabilidad; en Colombia, el ascenso social ha estado empujado con rieles poco firmes. 

“El modelo ha mostrado gran falencia y los errores de una política social que estimula la demanda de educación y salud, pero no mejora la oferta. Además, los subsidios fueron los que crearon la clase vulnerable porque no los volvieron realmente productivos. En consecuencia, esta es una sociedad en la que se ha bajado la contribución del trabajo y ha aumentado la del capital”, argumenta la investigadora Cecilia López.

Sin fuerza en los choques

En el mismo sentido, un perfil de la vulnerabilidad que hay en los grupos sociales de la parte baja de la pirámide, realizado con base en datos del Dane, señala que los hogares que han superado la pobreza en términos monetarios, no cuentan con ingresos o capacidades suficientes para enfrentar choques como la muerte o enfermedad; choques económicos como caer en bancarrota o perder el empleo, o choques en sus ingresos como los que se dan en situaciones como la del covid-19.

Si bien entre el 2010 y el 2018, la pobreza en el país se redujo de 37,2 a 27 por ciento, la proporción de personas en situación de vulnerabilidad aumentó, al pasar de 35,6 a 39,8 por ciento. “Esto muestra que una parte de las personas que han salido de la pobreza han pasado a una situación de vulnerabilidad y no transitaron hacia la clase media consolidada”, indica Juan Daniel Oviedo, director del Dane.

Parte del problema en Colombia y los países andinos es que, a diferencia de las naciones desarrolladas, los ingresos de las personas que hoy son más vulnerables a retroceder socialmente no son estables. En su gran mayoría, provienen de la informalidad o de subsidios, lo que se junta con que no se había logrado mayor avance en la creación de empleos de calidad. 

Ese panorama endeble se ve ahora impactado con la peor crisis de la que se tenga memoria, en la cual, según estimativos del centro de pensamiento económico Anif, “en un mes de coronavirus se perdieron los avances de dos décadas de reducción del desempleo”.

A ponerlos en el visor

Como bien dice el adagio que ‘guerra avisada no mata soldado’, y con la convicción de que la situación es de mucha incertidumbre y constante cambio, el BID sugiere que “la resiliencia de la clase media frente al shock del covid-19 sea una de las prioridades de las políticas públicas durante la pandemia, en el período de transición, y en la etapa de recuperación económica”.

Esto, porque la clase media es clave para la actividad productiva y el consumo, lo que genera una bola de nieve, pues el productor se arriesga a aumentar producción si hay quien compre, y la capacidad de compra depende de la estabilidad del ingreso, el cual depende del empleo o el emprendimiento. 

Desafortunadamente, con la llegada de la crisis, la precariedad de las condiciones de los grupos sociales emergentes salió a flote. Por ejemplo, el nivel de ahorro es casi inexistente; gran parte de los hogares de clase media integran el sector laboral informal (de 22 millones que hacen parte de la población económicamente activa, solo hay 2’654.00 de empleos usualmente formales).

“La capacidad para el trabajo remoto se reduce, por lo cual, el nivel de ingresos de los informales podría caer –inclusive– a cero, advierte el BID.”

Otra característica que empuja a los ciudadanos hacia abajo, en un choque como el actual, es la predominancia del trabajo por cuenta propia, que es el más susceptible de afectarse en una crisis. El 45 por ciento de los ocupados son cuenta propia.

Además, la mayor parte de los que trabajan en empresas están ubicados en compañías pequeñas, que absorben el 90 por ciento de la mano de obra, según Acopi. Esas compañías son las que quedan más en riesgo de desaparecer cuando surge una crisis como la actual.

(Le recomendamos leer: Superfinanciera interviene a ‘Comunidad solidaria’, nueva pirámide)

Una salida para mantener la producción en medio del aislamiento ha sido el teletrabajo, pero en el caso del sector informal, que es el que abunda, la capacidad para el trabajo remoto se reduce, por lo cual, el nivel de ingresos de los informales podría caer –inclusive– a cero, advierte el BID.

Es más, dentro del segmento que tiene empleo formal, aunque continuaron ganando un sueldo durante la cuarentena, también hay caída de ingresos, puesto que los recursos de los hogares son complementarios, es decir, además de un sueldo, generalmente bajo, buscan otra entrada económica para completar el gasto, lo que se vio afectado durante la pandemia.

Así las cosas, se estima que la pérdida de empleo formal podría estar en un rango de 18,5 a 22,5 por ciento, según cálculos de Anif. En consecuencia, en Colombia, inevitablemente, la escala social se verá afectada en forma negativa.

¿Quiénes son y dónde están los vulnerables?

Desde el año pasado, Colombia adoptó nuevas categorías para ubicar los hogares en una escala social según sus ingresos. De ahí que la sociedad colombiana ahora se divide en pobres, clase media vulnerable, clase media consolidada e ingresos altos.

En todos los escalones, irremediablemente, habrá un efecto, según el BID (ver gráfico), pero, claramente, los dos escalones de la mitad son los más vulnerables pues, como han dicho algunos analistas, los ricos podrán perder parte de lo que tenían, pero no solo les quedará lo suficiente para seguir, sino que recuperarán más pronto que los demás lo perdido.

Por eso, poner la lupa sobre los vulnerables será clave. Estas son las coordenadas.

En el caso del grupo social ubicado como clase media vulnerable, el 45,2 por ciento se concentraba (antes del coronavirus) en las 23 capitales de departamento; 23,8 por ciento estaba en las otras ciudades o contextos urbanos, y 31 por ciento, en los centros poblados y rural disperso.

Los hogares vulnerables se caracterizan porque son más numerosos: en promedio, están integrados por 3,6 personas.

(Además: Alivios por $ 3,3 billones a 266.500 deudores de las cooperativas)

Sobre el nivel educativo, los mayores de 17 años, en un 36,4 por ciento, solo llegan a la primaria o no tienen ninguna formación académica. Un 46,7 por ciento ha realizado la secundaria, un 8,1 por ciento tiene preparación técnica o tecnológica, y el 8,7 ha ido a la universidad o tiene posgrado.

En relación con la actividad laboral, en números concretos, el Dane habla de 19’254.801 personas que pertenecían a la población vulnerable, de las cuales 15’314.583 estaban en edad de trabajar (mayores de 12 años). De estos, 8’812.119 registran en las estadísticas como ocupados. Los restantes están entre desocupados o inactivos (es decir que por alguna circunstancia no salen a buscar empleo). En el universo de ocupados, 4’005.593 son asalariados, 4’389.356 trabajan independientes y 417.169 realizan actividades familiares, pero sin remuneración.

“Ese panorama ayuda a la comprensión de los choques a los que se están enfrentando estas personas en medio de la emergencia por la covid-19”, según el informe del Dane.

Más aún, el 68,2 por ciento de la población ocupada en situación de vulnerabilidad eran trabajadores informales. Representan el 44,8 por ciento del total de trabajadores informales del país. “En este sentido, se puede esperar que los impactos de las medidas de aislamiento preventivo, en términos de desempleo e ingresos, se vean reflejados en el riesgo de caer en la pobreza”, indica el Dane.

La mayor debilidad está en el sector de agricultura, que aporta el 27,4 por ciento de la población trabajadora informal de la clase vulnerable; seguido por otras actividades que aportan el 10,9 por ciento, y hoteles, restaurantes y bares, que ponen el 8,1 por ciento.

“Estas estadísticas dejan en evidencia la necesidad de generar políticas sociales que permitan la reducción de los riesgos que tiene la población vulnerable de caer nuevamente en la pobreza”, concluye el Dane.

Así nos clasifica el Dane según los ingresos

En Colombia, a partir del 2019, se acogió una metodología acorde con estándares internacionales para organizar las escalas sociales así:

  1. Hogares con nivel de ingresos pobres extremos.

La línea de pobreza monetaria en Colombia es la que está por debajo de los 117.605 pesos.

  1. Ingresos vulnerables (pobreza). Hogares que reportan ingresos per cápita del hogar diarios entre la línea de pobreza monetaria y hasta diez dólares.
  1. Ingresos de clase media.Hogares que reportan ingresos per cápita del hogar diarios entre diez y hasta cincuenta dólares.
  1. Ingresos altos.Corresponde a hogares que reportan ingresos per cápita diarios iguales o superiores a cincuenta dólares.

MARTHA MORALES MANCHEGO
Economía y Negocios
Twitter: @marthamoralesm

https://www.eltiempo.com/economia/sectores/coronavirus-que-pasara-con-pobreza-y-clase-media-tras-la-emergencia-509498

  • 20.21.-Cómo se destruye el ‘Capital Social’ – JUAN MANUEL LOPEZ
  • EE.UU. Patea el tablero con candidatura para la presidencia del BID SERGIO GÓMEZ

El presidente y la alcaldesa de Bogotá pretenden remplazar con gran cantidad de normas y sanciones – dificilísimas de implementar-, la que debería ser la motivación personal para prevenir el contagio 

¿Cómo se verifica que el ‘abuelito’ que está en la calle no ha excedido la media hora a la cual tiene derecho tres días a la semana? Foto: Leonel Cordero/Las2Orillas 

Una de las cosas que ha mostrado la pandemia son las desigualdades en los niveles de desarrollo de los diferentes países. Se evidencian las diferencias de riqueza, o sea de recursos financieros y de infraestructura, pero también que esto se acompaña de grandes brechas en lo que se clasifica como ‘Capital Humano’ -básicamente la educación.

17 jun 2020.- Pero también aparece otra característica que concreta y permite explicar el porqué de esas diferencias de nivel de desarrollo entre países.

Hoy en día se habla de Capital Social como el principal factor tanto para generar el desarrollo como para medirlo, y la falta de él como la característica del subdesarrollo.

Consiste ese Capital Social en la capacidad de que se manejen fluidamente las relaciones entre los ciudadanos y entre ellos y el Estado. Una sociedad que no necesita controles es naturalmente más eficiente que aquella que si los requiere. La validez de los contratos, la vigencia y aplicación de las leyes, la confianza general en las instituciones, el poder contar con el cumplimiento de la palabra, la eficacia de la Administración de Justicia, etc., permiten que el gasto en controles sea menor y reduce el desgaste (y costo) que implica superar los requisitos y obstáculos que se presentan para lograr un resultado en cualquier gestión; todo trámite implica un control para monitorearlo y el uno y el otro son potenciales fuentes de corrupción;  solo la armonía social remplaza la violencia, la delincuencia, la insurgencia, etc..

Además, nada que desmoralice más a una sociedad y contradiga más la formación de Capital Social que el mal ejemplo de reglas hechas para no cumplirse.

Colombia se ha dedicado a pretender que con emitir leyes, decretos, ordenanzas, etc., que nunca se cumplen se subsanan las condiciones que caracterizan el subdesarrollo.

Es bueno hacer claridad en que esto no es algo nuevo ni algo que se inicia con el actual gobierno.

Pero eso no excusa lo que están haciendo el presidente Duque y la alcaldesa de Bogotá al pretender remplazar con normas (y sanciones para quien no las cumpla), lo que debería ser la motivación individual para prevenirse contra el contagio. Mientras todos los países -sean democráticos o no- buscan facilitar la forma para manejar los problemas derivados del Covid19, lo que aquí han llamado ‘cuarentena inteligente’ consiste en generar cada vez más reglamentaciones y más restricciones -acompañadas de los respectivos controles y castigos-.

Cuando el Presidente menciona que para la Organización Mundial de la Salud Colombia está siendo un modelo, descontextualiza lo que el funcionario dijo, pues si bien señaló lo expedito que había sido nuestro gobierno en emitir decretos y reglamentaciones también dejó en el aire la duda sobre si tendríamos la capacidad de hacerlos cumplir. Y lo que está sucediendo es precisamente que la cantidad de medidas que se decretan es inversamente proporcional a la posibilidad de implementarlas.

¿Cómo se va a cobrar una multa de un millón de pesos a un vendedor ambulante que infringe el aislamiento porque si no no tiene ingreso para sobrevivir? ¿Cómo se verifica que el ‘abuelito’ que se pasea en la calle sí está dentro de la media hora a la cual tiene derecho tres días a la semana? ¿Qué clase de multa es la que se impone en un municipio a quien no cumpla un toque de queda, y quién y cómo se cobra? ¿Cómo cerrar un centro comercial porque un almacén no verificó un número de cédula? ¿Qué credibilidad o posibilidad de controlarse puede tener una legislación transitoria que lleva más de 200 decretos de emergencia; con innumerables excepciones genéricas (49 en el último); que requieren de ‘protocolos’ específicos para cada caso que se aplica; cada uno con subdivisiones de ‘pico y algo’; y con autorización para que cada autoridad local las interprete según su personal criterio?

Pero es que la falta de Capital Social no solo es muestra de subdesarrollo sino tiende a ser remplazado por formas dictatoriales de gobierno. Por eso el uso de la prolongación del Estado de Emergencia para poder seguir gobernando con decretos, o, cuál culto de la personalidad, la aparición del Presidente en tiempo preferencial todos los días en todos los canales o la alcaldesa un día tras otro personalmente en todos los noticieros

Igual que con la impunidad ante el delito, no hay sanción ante el incumplimiento por parte de quienes aspiran y llegan a las instancias de gobierno por fallar en sus responsabilidades en cuanto a defender ese Capital Social. Ni, como en este caso, por acabar con lo poco que tenemos.

https://www.las2orillas.co/como-se-destruye-el-capital-social/

20.21.-EE. UU. Patea el tablero con candidatura para la presidencia del BID SERGIO GÓMEZ

Trump busca poner a uno de sus alfiles, Mauricio Claver-Carone, por temor a los chinos.

Mauricio Claver-Carone, asesor de Seguridad para Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos. Foto: Carlos Ortega. Archivo EL TIEMPO

Gran sorpresa causó Estados Unidos al nominar a Mauricio Claver-Carone como su candidato a la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). 

17 jun 2020.-Sorpresa y algo de malestar en la región pues, al hacerlo, el presidente Donald Trump rompió con una tradición no escrita en la historia del BID, según la cual se trata de un cargo que debería recaer en un latinoamericano.

Claver-Carone-Carone es el actual asesor para la Seguridad Nacional en el Hemisferio Occidental de la Casa Blanca y tendría prácticamente asegurado su nombramiento dado que EE. UU. Es dueño del 30 por ciento de las acciones del banco y no se perfila ningún candidato o país con la influencia suficiente como para desafiarlo.

Fundado en 1959, el banco está compuesto por 48 miembros, de los cuales solo 26 –todos latinoamericanos– pueden acceder a préstamos de la institución y poseen el 50,2 por ciento de las acciones.

Luis Alberto Moreno es el actual presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Foto: Mauricio Dueñas / EFE 

Los otros 22, entre ellos EE. UU., países europeos y asiáticos, aparecen solo como donantes, pero tienen el otro 49,8 por ciento y por lo tanto una silla en las grandes decisiones.

En sus 61 años de existencia, ha tenido solo cuatro presidentes: el exministro de Hacienda de Chile Felipe Herrera, el ex secretario de Hacienda de México Antonio Ortiz Mena, el excanciller de Uruguay Enrique Iglesias, y el ex ministro de Desarrollo colombiano Luis Alberto Moreno, cuyo último período en el banco culmina en septiembre.

Fecha en la que está prevista la Asamblea General del BID, que estaba prevista en Barranquilla y donde se elegiría a su reemplazo.

Dadas las restricciones que existen por el covid-19, existe la posibilidad de que la reunión se dé de manera virtual y sean los representantes de los países en Washington los encargados de depositar los votos.

La experiencia de Claver-Carone, en comparación con sus antecesores, es más limitada. Antes de llegar al Consejo Nacional de Seguridad, el funcionario trabajó en el Departamento del Tesoro y fue representante de EE. UU. Ante el Fondo Monetario Internacional.

“A los otros candidatos no los conocían mucho en la región. Tras las conversaciones que he tenido en las últimas 48 horas estoy aliviado y confiado por las posibilidades de que esto se dé”

Nacido en La Florida, abogado de la Universidad Católica Americana, con estudios en Rollins Collage, Claver-Carone es de origen cubano y en sus años de vida pública ha dejado clara su profunda antipatía hacia el régimen comunista de los hermanos Castro y sus aliados de izquierda en la región. Recientemente ha encabezado la presión de la administración Trump frente al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.

Aunque su elección no es todavía un hecho, Claver-Carone ya contaría con el aval de Brasil, Ecuador, El Salvador y Colombia, con quien tiene una estrecha relación.

De hecho Claver-Carone-Carone, en sus primeras declaraciones públicas, dio por descontado que será electo en septiembre.

“A los otros candidatos no los conocían mucho en la región. Tras las conversaciones que he tenido en las últimas 48 horas estoy aliviado y confiado por las posibilidades de que esto se dé”, dijo Claver-Carone.

Pero el tema es complejo. Desde la época de la posguerra, cuando se consolidó el esquema de la banca multilateral, se estableció una especie de ‘acuerdo de caballeros’ en el que cada región asumiría el liderazgo en cada una de esas instituciones.

Desde que Trump llegó a la presidencia ha dejado claro no solo que desconfía de las instituciones multinacionales. Foto: EFE

El Banco Mundial para EE. UU., el Fondo Monetario Internacional (FMI) para los europeos, el BID para los latinoamericanos y el Banco Africano para el Desarrollo para los africanos.

La movida de EE. UU. En este sentido es inusual y rompe el molde. Los europeos, por ejemplo, podrían comenzar a cuestionar si Washington también tiene planeado un reto para asumir el control del FMI.

O en otro terreno, podría abrir la puerta para que EE. UU. Decida ir por la Secretaría General de la OEA, que también suele recaer en latinoamericanos. La explicación de Claver-Carone es que se trata de una decisión que sería buena para la región.

¿Quieren ustedes que la economía más grande del mundo se asocie para el beneficio de la región donde vivimos? Creo que la respuesta es que sí”, sostuvo el funcionario.

Y se ventila la idea de que con EE.UU. a la cabeza, este país podría expandir el capital de financiamiento justo en momentos en que la región enfrenta la crisis económica que está causando el coronavirus.

Pero en el trasfondo hay más. Desde que Trump llegó a la presidencia ha dejado claro no solo que desconfía de las instituciones multilaterales sino que se siente maltratado por ser considerado un socio más cuando aporta a veces muchos más fondos que el resto. Sucedió con la OTAN, viene sucediendo en la ONU y acaba de pasar con la Organización Mundial de la Salud, de donde se acaba de retirar.

En otras palabras, en el mundo de Trump, si EE. UU. Pone el 30 por ciento del capital del BID tiene derecho a ejercer mayoría. Y si bien antes lo hacía de manera indirecta –para llegar a la presidencia del BID ha sido necesario el aval de Washington–, ahora pretende ejercer un control más directo.

Al mismo tiempo, en EE. UU. Hay mucha preocupación por la expansión de China en la región a través de créditos, proyectos de infraestructura y otros negocios y siente que el BID le ha facilitado esa penetración.

China, que también es socia del BID, se ha convertido en fuente de disputas permanentes entre Washington y la actual dirigencia del Banco. De hecho, en esta capital se sabe que Claver-Carone y Moreno no son buenos amigos y han tenido varios desencuentros.

Ni Claver-Carone ni la administración Trump, por ejemplo, estuvieron de acuerdo con que se le ofreciera a China la posibilidad de organizar la asamblea del 2019 en Pekín. Y luego amenazó con boicotear la cita si el gobierno comunista no le extendía una invitación a la persona que nombró el presidente venezolano Juan Guaidó como su representante ante el BID.

China, que no reconoce a Guaidó sino a Nicolás Maduro, se negó a extenderle una visa y el BID terminó cancelando la asamblea a una semana de su inicio. Y Claver-Carone no esconde que parte de la arremetida de EE. UU. En el BID está asociada al rol que venía a jugando Pekín y su expansión en Latinoamérica.

En el caso de Colombia, la salida del funcionario de la Casa Blanca tendrá cierto impacto para las relaciones bilaterales pues era muy cercano al embajador Francisco Santos y puerta de entrada al radar de Trump, con quien venían trabajando muy de cerca sobre Venezuela y en la lucha contra las drogas. Santos sigue siendo cercano al jefe de Claver-Carone –el Asesor de Seguridad Nacional Robert O´Brien– porque trabajaron juntos cuando este era el jefe antisecuestros en el Departamento de Estado. Pero aún así se pierde una línea directa con el presidente.

Su llegada al BID, no obstante, le podría beneficiar al actual gobierno de Iván Duque ahora que necesitará de la banca internacional para capotear la crisis. Al menos hasta noviembre, pues nadie sabe qué pasará en las elecciones presidenciales de EE. UU. Y cómo afectaría esa relación un eventual triunfo del demócrata Joe Biden.

https://www.eltiempo.com/mundo/eeuu-y-canada/quien-es-el-nominado-de-ee-uu-para-ser-presidente-del-banco-interamericano-de-desarrollo-507924

  • 20.20.-“El neoliberalismo destruyó a la política como refúgio de los más vulnerables”– JUAN MANUEL P. DOMÍNGUEZ
  • EE.UU.: entre “banana republic” y democracia – CRISTINA DE LA TORRE
  • Algo más que marchas antirracistas – JUAN MANUEL LÓPEZ