30.17.- LOS VÍNCULOS ENTRE MADURO Y ODEBRECHT QUE ACELERARON LA HUIDA DE LA FISCAL REBELDE DE VENEZUELA – Jacobo García Sally Palomino

Horas antes de escapar en lancha por Aruba y llegar a Colombia denunció la corrupción entre el círculo de Maduro y la constructora brasileña

fiscal rebelde Luisa Ortega, declarada enemigo público número uno del régimen de Nicolás Maduro. Ortega durante un acto público reciente en Venezuela FEDERICO PARRA AFP Los últimos meses Luisa de su vida han sido de película y de película fue también la huida de Venezuela de la dictadura.

México / Bogotá 19 AGO 2017 .- La mañana del viernes, a la misma hora que en la ciudad mexicana de Puebla comenzaba una reunión con fiscales de todo el continente en la que estaba prevista la participación de Ortega, ella atravesaba a gran velocidad el mar Caribe para recorrer la distancia existente entre la península venezolana de Paraguaná y la isla de Aruba, a casi 30 kilómetros y tres horas de distancia con buen mar.

Cuando llegó el momento de su intervención, la fiscalía mexicana difundió un audio grabado desde un lugar desconocido en el que Ortega denunciaba los vínculos de corrupción entre el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su entorno, con la constructora brasileña Odebrecht.

Cuando se difundió el audio, Ortega, fiscal general venezolana hasta hace unas semanas, estaba ya a salvo en Aruba donde se preparaba para tomar un vuelo privado que finalmente la dejó a las 15:30 hora local en el aeropuerto El Dorado de Bogotá, confirmaron autoridades migratorias.

La fiscal que desafió al régimen al oponerse a la Asamblea Constituyente de Maduro aterrizó en Colombia acompañada de su esposo, el diputado oficialista Germán Ferrer y otras dos personas que trabajaban con ella: Gioconda del Carmen González y el fiscal anticorrupción Arturo Vilar.

Ortega: “están muy  angustiados porque saben que tenemos el detalle de todas las operaciones y montos”

La situación de Ortega y su marido en Venezuela se había vuelto insostenible desde que fue destituida de su cargo por oponerse a la Constituyente. Además de asaltar sus oficinas y su vivienda, la nueva Asamblea también levantó la inmunidad parlamentaria a su esposo y puso en marcha la maquinaria represiva al pedir que fuera procesado por, supuestamente, formar parte de una red de extorsión que se exigía dinero a delincuentes para evitar que prosperaran las acusaciones.

Con la llegada a Colombia de ambos quedan dos preguntas en el aire ¿huyó o el régimen les abrió la puerta a ella y su marido? ¿Quién organizó el vuelo privado pilotado por dos hombres de nacionalidad colombiana para que llegara a Bogota? Teóricamente, Ortega estaba bajo vigilancia después de que el Gobierno de Nicolás Maduro le prohibiera salir de Venezuela.

A la hora en la que se emite su programa de televisión de la tarde, ya se conocía la huida de Ortega. Pero Maduro, que atacó incluso al director Gustavo Dudamel por criticarlo, no hizo alusión alguna.

Sin embargo, al margen de la cinematográfica escapada, el audio de cinco minutos enviado por Ortega a sus colegas de todo el continente incluía una grave denuncia de quien fuera la mujer más poderosa en el Ministerio Público.

Según reveló Ortega en la grabación, la razón de fondo para la “persecución sistemática” del Gobierno de Maduro hacia ella y su personal de confianza estaría los sobornos de Odebrecht a funcionarios del Gobierno venezolano, dijo a sus colegas.

https://elpais.com/internacional/2017/08/19/america/1503172609_719210.html

RONALDO SCHEMIDT AFP

“Y eso los tiene muy preocupados y angustiados porque saben que tenemos la información y el detalle de todas las operaciones y montos”, afirmó en la grabación difundida durante la Cumbre de Fiscales de América Latina.

“Tenemos el detalle de toda la cooperación, montos y personajes que se enriquecieron y esa investigación involucra al señor Nicolás Maduro y a su entorno”, señaló la mujer más perseguida por el chavismo.

La presencia de Odebrecht en Venezuela no es un tema menor. Durante la etapa de Hugo ChávezOdebrecht se convirtió en la constructora favorita del régimen y en los últimos 20 años ha recibido importantes contratos, coincidiendo con el idilio político entre el entonces presidente de Brasil, Lula da Silva, y el comandante bolivariano.

Según las investigaciones en marcha en Brasil, Venezuela es el segundo país donde la empresa repartió más dinero en sobornos, unos 98 millones de dólares, entre 2006 y 2015, a “funcionarios e intermediarios del Gobierno” para “obtener y retener contratos de obras públicas”.

Actualmente la empresa de Marcelo Odebrecht tiene en marcha 11 importantes proyectos en suelo venezolano entre los cuales se incluyen la línea 5 del Metro de Caracas, la modernización del Aeropuerto de Maiquetía de Caracas, la construcción de una Central Hidroeléctrica, el Metrocable La Dolorita o un puente sobre el Lago de Maracaibo, todos ellos a medio construir.

Sin embargo, las investigaciones emprendidas en Brasil y que han tenido consecuencias en países como Brasil o Peru, donde fue encarcelado los expresidentes Ollanta Humala y Alejandro Toledo o en México- donde el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, tuvo que comparecer ante la Procuraduría, han encontrado un muro de silencio y obstrucción del chavismo que lejos de colaborar persigue a los fiscales que investigación la participación en sobornos.

Según el audio difundido por Ortega 64 fiscales venezolanos especializados en corrupción tienen prohibido salir del país debido al caso Odebrecht. En consecuencia, la exfiscal advirtió a sus colegas que “cualquier información que envíen al Ministerio Público (de Venezuela) servirá para todo lo contrario (…) atentar contra la fuente”, señaló en la grabación.

La exfiscal fue destituida el 5 de agosto de su cargo por la nueva Asamblea Nacional Constituyente, después de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) aprobara el antejuicio de mérito. El parlamentario Pedro Carreño pidió que se investigara a Ortega Díaz por “atentar, lesionar o amenazar la ética pública y la moral administrativa”, según dijo.

El actual fiscal general de Venezuela y uno de los hombres más cercanos a Maduro, Tarek William Saab, puso a Ortega en la diana al acusarla de ser la “autora intelectual” de las muertes y heridos de las últimas semanas. “Me podrán inventar delitos pero defenderé hasta el último aliento la democracia”, se defendió no obstante ante sus colegas latinoamericanos al explicar las razones de fondo de la persecución.

La llegada de Ortega a Colombia coincide con un papel cada vez más activo de los países de América Latina en contra del viraje totalitario de Maduro. En los últimos meses el gobierno colombiano de Juan Manuel Santos pasó de ser uno de los principales valedores de Maduro por su contribución al proceso de paz con la guerrilla de las FARC, a exigir el regreso de la democracia. “Maduro tal vez pensaba que, por ayudarnos en el proceso de paz, nos taparíamos los ojos” escribió recientemente en un artículo publicado en EL PAÍS titulado Lloramos por ti, Venezuela.

Paralelamente, México, el país que encabeza la oposición diplomática a los planes de Maduro de disolver la Asamblea opositora, movió ficha en Cuba, principal aliado de Maduro.

El canciller mexicano Luis Videgaray viajó el viernes a La Habana donde se reunió con su homólogo Bruno Rodríguez para presionar al régimen de la isla con un cambio de actitud hacia su socio bolivariano.                                                                                                            https://elpais.com/internacional/2017/08/19/america/1503172609_719210.html

29.17.-  A LOS PRECANDIDATOS A LA PRESIDENCIA 2018, LA ANDI LES CURSA INVITACIÓN OBLIGANTE PARA CONOCER SUS PROPUESTAS

Doce aspirantes a la Presidencia participaron, este jueves 10, de un gran foro en Cartagena por iniciativa de la Asociación Nacional de Industriales. El diálogo fue moderado por Roberto Pombo, director de EL TIEMPO. Los candidatos pudieron hablar sobre sus planes para recuperar la economía y también pudieron haber expresado sus posturas sobre la crisis venezolana, pero la breve reseña publicada por propio El Tiempo  apenas permite intuir el enfoque practicado por el director Pombo. 

 Sergio Fajardo dijo que los industriales necesitan reglas claras para recuperar la confianza en la economía y planteó también su determinación de ir por la recuperación del campo. Sobre Venezuela: Fajardo dijo que, con Nicolás Maduro, “estamos ante un ejemplo de dictadura y ruptura de la democracia. Sobre Venezuela: Fajardo dijo que, con Nicolás Maduro, “estamos ante un ejemplo de dictadura y ruptura de la democracia. De un país que no sabe manejar la riqueza”.  Foto: Carlos Capella / EL TIEMPO

Comentario Altereco: ¿Cuáles serán las oscuridades en las reglas del juego? ¿Recuperación del campo en qué y cómo? Consenso sí hay sobre Maduro. Nada sobre el patriotismo vs globalismo. Otro país.///Ausentes: Vargas Lleras . Roy Barreras y Antonio Navarro.

Humberto de la Calle señaló que el presupuesto de la Nación debe distribuirse no por ministerios, sino por programas Humberto de la Calle señaló que el presupuesto de la Nación debe distribuirse no por ministerios, sino por programas, Seguir con la tradición del manejo responsable de la economía. Además, prometió bajar tributos a las empresas porque hay una proliferación de impuestos que hay que ordenar. La izquierda en Venezuela surgió como resultado de que los gobiernos de turno desatendieran la gente. Manifestó que “lo de Venezuela lo vamos a evitar”. .  Foto: Twitter: @ANDI_Colombia.

Comentario Altereco: el presupuesto va siempre por programas y bajo la administración de un ministerio, ¿quizá prefiera la administración horizontal bajo gerentes? El manejo de la economía puede seguir siendo responsable, pero los tiempos han cambiado repentinamente y para largo. Aunque no reintegran dólares, el petróleo, carbón y níquel sí pagan impuestos y regalías. Cerca de la mitad de los tributos. ¿Cómo refinanciar al gobierno con una economía sin fuerza industrial, ni alientos agropecuarios? Y ¿cómo financiar los compromisos firmados en la Habana?

Si se gestión de Humberto de la Calle frente a las negociaciones de la Habana fue admirable, sus ideas sobre la gestión de la nueva economía colombiana parecen en exceso precarias. Al menos denota que la asepsia practicada con las Farc fue perfecta y no hay signos de contaminación marxista, ni tampoco neoliberal. Se dice que de la Calle hará sus pronunciamientos de fondo, una vez que haya terminado amplias consultas sobre lo que quiere el pueblo colombiano. Pero es que precisamente el pueblo se va a pronunciar frente a las propuestas en término de políticas y de plan de desarrollo.

 Marta Lucía Ramírez opinó que es “irresponsable” que se cambien las políticas públicas por el solo hecho de que cambie un gobierno. Hay que eliminar la anarquía de las consultas populares. Colombia no llegue a ese estado, debe luchar contra la corrupción. También aseguró que “para evitar más sangre en Venezuela se debe insistir en un mayor apoyo de la comunidad internacional”.

Para que Colombia no llegue a ese estado, debe luchar contra la corrupción. También aseguró que “para evitar más sangre en Venezuela se debe insistir en un mayor apoyo de la comunidad internacional”. Foto: Carlos Capella / EL TIEMPO

Comentarios Altereco: irresponsable es y sigue siendo que tras cosechar numerosos fracasos y baches, no se revise la política económica. Con el poco petróleo que tenemos no vamos a ninguna parte. Las consultas populares sobre minería han encontrado una franja importante para el debate. La lucha contra la corrupción no endereza la economía, pero sí la ética. Bien por la comunidad interncional con Venezuela.

Es curioso que en la última campaña electoral Martha Lucía se despachaba con arengas para construir una industria nacional. Esta vez ni pío, y menos sobre las agonizantes exportaciones. Ya se sabe que competir con China en alianza con las multinacionales es imposible, porque suma capital barato, salarios baratos, tecnología de punta, grandes economías de escala dado el gran mercado chino y las exportaciones a Occidente, a sus viejos clientes. Ese problema no se resuelve con la moncerga de la competitividad mientras se deja revaluar el peso. Ridículo.

 Carlos Holmes Trujillo tendrá una meta de crecimiento del 7 por ciento. Holmes cree que todo el sector privado tiene que concertar y ser muy activo para lograr esta meta de crecimiento. Dijo que va a cambiar “el manejo deplorable que se le ha dado al caso de Venezuela en este Gobierno”. Foto: Twitter: @ANDI_Colombia

Comentario Altereco: ideas tan genéricas como retóricas no dicen mucho . Para prometer una tasa de crecimiento del 7% anual, se necesitaría especificar mucho, mucho más.

Uno de los recursos más inteligentes en la moderna economía para elevar de verdad las tasas de crecimiento es la construcción de oportunidades de inversión. Las ventajas comparativas no nacen, se hacen . Y es allí donde se requiere el músculo del Estado. Se requieren infraestructuras concentradas y especializadas, red de comunicaciónes y de servicios gas, agua, electricidad , hangares y  vivienda. Además se requieren escuelas con orientación especializada y abrir mercados a capa y espada empezando por el del propio país.

Y en la etapa de desarrollo en que se encuentra Colombia no se requiere innovación para alimentar la inversión. Esa cantinela sirve para los países desarrollados en punta. Acá lo que se requiere es una transferencia masiva de tecnología. Transferencia difícil de operar porque suele ser muy compleja y requiere además de cierta veteranía y mucho empeño para que sea eficiente y perfecta.

Puesto que los gobiernos no se empeñan en fabricar oportunidades de inversión, el sector privado que no tiene los recursos para tantas inversiones preliminares y a costo perdido, se entretiene en actividades especulativas y comerciales. Holmes sabe que al pitazo de un gobierno con ganas, los empresarios salen al paso con entusiasmo.

 Jorge Enrique Robledo dijo que “Es hora de recordar los reclamos de Hernán Echavarría Holózaga de hace medio siglo contra un criterio rentístico que prevalecía en la economía nacional de ese entonces y que sigue prevaleciendo todavía hoy. ¿Y producción de qué? Pues de todos los tipos, no solamente de las empresas. Es absurdo montarle una pelea, un pleito a muerte a la economía empresarial rural, por ejemplo, con la economía campesina”, dijo.

Robledo dijo que hay que tomar “medidas prácticas” y que la primera debe ser “no más desprotección vía de regalar aranceles. Ese cuento de regalar el mercado interno no se les ocurre sino en Colombia”,dijo.

Sobre Venezuela: en el tema Venezuela, Para Robledo es estratégico privilegiar el mercado interno. Por eso dijo “no más TLC”.
Advirtió que si se hace un TLC con los asiáticos se va a producir una “masacre en la producción de caña de azúcar”.

 “Hay que tocar al sector financiero. Necesitamos un sector financiero que respalde de verdad a la economía nacional, que no trabajen solo para ellos sino que mire a ver cómo contribuye a mejorar los costos del país y la competitividad nacional”, añadió.
Para Robledo es estratégico privilegiar el mercado interno. Por eso dijo “no más TLC”.
Advirtió que si se hace un TLC con los asiáticos se va a producir una “masacre en la producción de caña de azúcar”. Foto:  Carlos Capella / EL TIEMPO

Comentarios Altereco: el rentismo, en especial debería haber dicho, el inmobiliario para rescatar a bien lo dicho por Echevarría y para que lo entienda Álvaro Uribe. Muy a tiempo hace la aclaratoria de que la economía campesina y la agroindutrial pueden convivir, máxime en este país de montañas y llanuras. En fín, es el único de la línea patriota contra el globalismo internacional. Ni cesión de aranceles, ni sector financiero volátil.

 Gustavo  Petro, desde la orilla de la izquierda, propone no caer en la agresión contra el presidente venezolano, Nicolás Maduro.  El exalcalde de Bogotá advierte que un agravamiento de la crisis venezolana podríarepercutir en un aumento del éxodo hacia Colombia.  Puso como ejemplo de lo que puede pasar a Siria y a Afganistán y dijo que transferir ese modelo a nuestra frontera sería un fracaso. Foto:  Guillermo González / EL TIEMPO

Comentarios Altereco: aunque es el otro economista del grupo, parece que todo su acervo se rifó en Venezuela. Podría haber explicado el modelo Vuscovic que inspiró el castro-chavismo. Y a mucho honor para Pedro. Lo que no es aceptable es que se reciban las críticas y los fracasos sin beneficio de inventario. Si Cháves lo hizo bien y Maduro lo hace mal… ¿es por la caída brutal de los precios del petróleo o porque cambiaron de modelo? O quizá los precios agravaron lo otro. Importante saberlo para poner en claro sin las esperanzas chavistas de Petro tendrían carta de presentación en Colombia.

Juan Carlos Pinzón dijo que le preocupa la inestabilidad política y deploró que Colombia, en el último año, haya caído en todos los índices de seguridad, como mostrando preocupación por el gobierno del presidente Santos, del cual formó parte. “No podemos crear un régimen que impida el desarrollo ni se pueden cambiar de manera sorpresiva las reglas del juego”, dijo.

Sobre Venezuela:  Pinzón dijo que las Farc se escondían en Venezuela y que el Eln vive allá desde hace más de diez años.

Pinzón es visto como un candidato duro, crítico de algunos aspectos del proceso de paz, entre otras razones porque conoce el tema, pues fue ministro de Defensa de Santos. Foto:

Carlos Capella / EL TIEMPO

Comentarios Altereco.- no es extraño que sean los indicadores de seguridad y los términos de la negociación de la Habana sean sus preocupaciones recientes y centrales. Quizá con el tiempo, le surjan preocupaciones sobre el mundo económico.

 Iván Duque expresó críticas al Gobierno, por lo que dijo que el empresariado en Colombia es prisionero de la burocracia. Muchos trámites. Propuso reducción de tarifas impositivas a los empresarios.  Incentivos para la creación de empleo y agenda de transformación productiva. dijo que lo que hay en Venezuela es un “narcorregimen”y que su socio está en Colombia, aludiendo a la guerrilla.

Criticó que en el acuerdo de paz se haya aceptado el delito de narcotráfico como amnistiable y manifestó que ese hecho es alimentar ese régimen.
dijo que lo que hay en Venezuela es un “narcorregimen”y que su socio está en Colombia, aludiendo a la guerrilla.

Criticó que en el acuerdo de paz se haya aceptado el delito de narcotráfico como amnistiable y manifestó que ese hecho es alimentar ese régimen. Foto:  Carlos Capella / EL TIEMPO

Comentario Altereco: Todavía hay exceso de tramitología es cierto, pero lo que tiene al empresariado industria y agropecuario es el empresariado importador… de China! Muy bueno bajarle a las tasas impositivas y eléctricas e hídricas para fomentar la competitividad como lo hacen en el mundo entero… pero para que paguen un poco más las personas sin volverse pobres.

Eso de agendas e incentivos son términos trillados. ¿La planificación estratégica quedó para uso exclusivo de las grandes empresas mutinacionales? Por qué no hace un poco de claridad sobre los dos planes definidos en la constitución? Por un lado dice: “Habrá un plan de desarrollo…..” y por otro lado se afirma: “Habrá un plan presupuestal…. en el cual se harán las reservas presupuestales señaladas en el plan de desarrollo…”

 Clara López dijo que el próximo gobierno debe hacer una reactivación económica con planificación estratégica a largo plazo. Se declaró defensora de “un Estado fuerte”, de la competencia, la productividad y se encargó de dejar claro que no se necesitan más reforma tributarias, pero que tampoco “podemos bajar impuestos”

No obstante, insistió en que no podemos seguir alimentando los gritos de la guerra y advirtió por los riesgos que implicarían un aumento incontrolado del éxodo hacia Colombia. Hizo notar la contradicción en que incurriría el país, de avanzar en la implementación del posconflicto interno, pero incentivar el armamentismo contra Venezuela. Foto:  Carlos Capella / EL TIEMPO

Comentario Altereco .- Esta es la otra economista del grupo, que también parece sostener la visión patriótica y

desarrollista. Perla perdida en el océano de la globalización. Lástima que Clara sólo se haya ganado firmas.

 Juan Manuel Galán cree que su prioridad será insertar a Colombia en las cadenas de valor. “Si no hacemos una apuesta por la productividad, por generar nuestras industrias, nuevos productos, con alto valor agregado, realmente no vamos a poder garantizar un crecimiento del cinco por ciento sostenido”, dijo. exportaciones agregó: “Los países de la OCDE están exportando en promedio entre 40 y 50 por ciento de su PIB. Nosotros a duras penas llegamos al 15 por ciento. Si no exportamos más y nos insertamos en las cadenas de valor del mundo, tampoco vamos a poder tener un jalonamiento de nuestro crecimiento”. Esa debe ser la mayor preocupación en este momento y que convoquemos a toda la región para avanzar unidos en la resolución pacífica y democrática de la crisis”. Foto:  Carlos Capella / EL TIEMPO

Comentario Altereco: Con desenvolura y candidez, el candidato Galán repite la monserga neoliberal. Muy lejana de la de su abuelo político Carlos Lleras y muy vecina a la de su padre político César Gaviria.  El exhorto ya tiene más de treinta años de repetición. Ya se sabe por qué no exportamos. Usted no compite con un peso sobrevalorado hasta un 30%, ni tampoco compite con China en ningún mercado. Usted sabe por qué la industria cayó en profunda modorra. Lo que no sabemos es el por qué de tantas ansias  por pertenecer al Club de los países ricos, la OCDE. ¿Puro caché?

 Claudia López de los Verdes, dijo que primero que todo el país debe mejorar en seguridad. También dijo que en su Gobierno se preocuparía por generar más equidad y luchar contra la corrupción. La senadora  pidió trabajar por “los diez millones de colombianos” que están viviendo en “la Colombia del siglo XIX”, que, afirmó ella, “no tiene Estado” ni agua, “ni bienes públicos”.
La senadora  pidió trabajar por “los diez millones de colombianos” que están viviendo en “la Colombia del siglo XIX”, que, afirmó ella, “no tiene Estado” ni agua, “ni bienes públicos”. La senadora propuso crear un fondo humanitario con ayuda de la comunidad internacional para atender el agravamiento de la crisis en Venezuela. Foto:  Carlos Capella / EL TIEMPO

Comentario Altereco.- Mucho sabor populista propio de todos los políticos: agua, electricad, gas…Y en esa tarea están empeñados muchos países en desarrollo, congelando inclusive el desarrollo económico mientras tanto. El problema es que con economías débiles y con Estados pobres es muy difícil optimizar. Los Verdes en el mundo se han distinguido por desarrollos audaces sobre la sostenibilidad económica y social… En Colombia parece que las Corporaciones más políticas que ecológicas copan el territorio político e ideológico.

Ninguna junta calificadora le daría a los planteamientos de Claudia López más de un uno sobre cinco. Y no por ignorancia o falta de inteligencia. Quizá sea falta de unos datos sobre la coyuntura y la estructura del país, para armar algún diagnóstico y ofrecer algunas soluciones. Si uno de sus seis asesores profesionales le procura unos treinta datos básicos, la doctora Claudia entraría en órbita. No cabe duda.

 El precandidato uribista Rafael Nieto explicó que el camino para Colombia no es el socialismo, sino el capitalismo popular e incluyente. Foto:  Carlos Capella / EL TIEMPO

Comentario Altereco: aunque sintético, Rafael Nieto resume en breve lo que inspiró la política del presidente peruano Fugimori y de Álvaro Uribe en Colombia, con mucho éxito en sus sábados comunitarios.

 Se trata de un neoliberalismo populista muy exitoso políticamente, aunque tratar de caminar con microempresas de toda índole, al fin de cuentas deja el terreno libre para que los extranjeros copen territorios de amplio mercado y tecnología de punta, aunque no sea muy alta..

29.17.- HABLA LA INDUSTRIA COLOMBIANA, A TRAVÉS DE BRUCE MAC MASTER.

Presidente Santos y Mac Master en Congreso ANDI.  FOTO RADAR,luisemilioradaconrado 

Nadie tiene dudas de que el actual es un momento histórico para Colombia, no solamente por la oportunidad que tenemos de la terminación de la larga, costosa y desgastante guerra con los grupos guerrilleros, sino por lo que éste hecho significa para el país en materia de impacto social, de construcción de equidad y de nuevas e inéditas oportunidades de desarrollo económico.

Señor Presidente,

Señores Ministros:

Están ustedes frente al empresariado colombiano, acá reunido en éste su primer Congreso y nuestra Asamblea General, que además de plantear una agenda académica con numerosos aportes nos permite destacar la tenacidad y la templanza con las que empresarios e industriales han afrontado por años condiciones adversas de seguridad, de riesgos empresariales y personales,

de obstáculos a la competitividad,  dificultades de mercado y del entorno económico, pero con el convencimiento del potencial que tiene Colombia, su posicion en el mundo y en el contienente, y que han sabido aprovechar con ingenio y  recursividad las oportunidades que nuestro mercado, el mundo y su globalización les ofrece.

Me corresponde hoy destacar a un sector privado cuya contribución al desarrollo no sólo se refleja en el crecimiento de nuestra economía que hoy nos ubica en el tercer lugar de América Latina, sino en el claro compromiso con el desarrollo social y la equidad, que juegan un papel dinámico en el progreso del país y por supuesto, en su decisión de poner en marcha una audaz apuesta por la competitividad, convencido de que Colombia, su Estado, sus instituciones y sus empresas tomarán todas las acciones necesarias para lograrla.

Una competitividad que cada día se vuelve más necesaria, que debe ser considerada como un “bien público” y que nos obliga a recurrir  a la innovación, la tecnología, la calidad, la infraestructura, la eficiencia, la productividad y cuanto sea necesario para afrontar un entorno empresarial amenazado por ejemplo por unas de las tasas impositivas más altas del mundo, la informalidad y el contrabando, entre otras dificultades, y que al mismo tiempo nos impone el reto de generar rentabilidad dentro del modelo de libre  empresa que nos es propio. 

Asi, para poder hablar de competitividad del sector privado en Colombia, señor Presidente,  para poder seguir generándole riqueza al país, generando empleo y sobre todo para poder cooperar en el logro de la equidad y la justicia social que reclama la nación entera,  debemos abordar el tema de la  anunciada y aplazada reforma tributaria estructural y su impacto  en las pequeñas, medianas y grandes empresas. 

Desde la ANDI hemos liderado -como usted bien sabe- un debate propositivo en torno a las soluciones fiscales que demanda el Estado, al igual que de modelos competitivos de tributación, analizando y haciendo recomendaciones puntuales que esperamos sean tenidas en cuenta para su estudio y consideración en el alto gobierno y el Congreso,  pues estamos convencidos de que la única forma en que el país y sus actores económicos y sociales pueden avanzar a puerto seguro es mediante una estructura tributaria justa y competitiva acompañada de una política fiscal responsable. 

Una reforma tributaria que no solamente permita financiar los inaplazables compromisos sociales del país, que le dé la oportunidad al Estado de recomponer el tejido social, al tiempo que verdaderamente haga de nuestra nación un destino atractivo para la inversión nacional y extranjera, que le permita a los productos elaborados con las manos de los colombianos venderse masivamente en los mercados internacionales, que aumente nuestro producto, nuestro empleo y por lo tanto las posibilidades del Estado de Maximizar su inversion social.

Estamos convencidos de que con mejores escenarios tributarios nuestras empresas, nuestro trabajo, el de los colombianos y la inversión extranjera pueden complementar de mejor manera la función social del Estado, aquello que justifica su misma existencia que no es otra que la búsqueda del bien común. Tenemos conciencia de ser actores de primera línea, co-protagonistas (junto al Estado) del desarrollo económico y social del país. Y vemos en la reforma tributaria estructural la gran oportunidad para un mayor crecimiento de Colombia.  
Señor Presidente, señor Ministro de Hacienda: si queremos ser más competitivos y realmente impulsar la actividad económica es claro que el sector productivo Colombiano, requiere una reducción en la tasa efectiva de tributación. 

Ahora, no es solo importante el fondo sino también la forma.

Hay gran incertidumbre respecto de los plazos y cronogramas. Es muy importante tener señales claras sobre las fechas de debate, radicación, discusión y aprobación. 

Son importantes las preocupaciones que nos acompañan en materia fiscal. Consideramos por ejemplo que debe haber un ajuste real, efectivo y comprometido en el gasto público, que responda a las nuevas realidades heredadas de la crisis del petróleo. 

De otra parte, es necesaria una política pública que nos ayude a conquistar nuevos mercados, a aumentar las exportaciones, una política pública estratégica que defina expresamente nuestro norte y nos trace una senda que permita no solo confirmar la condición de Colombia como un país de ingreso medio, sino su tránsito a país de ingreso alto.  Se necesita un régimen más favorable para la inversión, para la  creación de empresa, un régimen que no genere inestabilidad, ni incertidumbre.

Un capítulo muy especial merece el tema de la incertidumbre jurídica que afecta las actividades productivas. Contrario a las expectativas que teníamos, en el país cada vez hay más y más fuertes fuentes de incertidumbre jurídica.

  • Licencias revocadas
  • Consultas populares que buscan deslegitimar actividades económicas legales
  • Fallos de las cortes que traen consigo nuevas e inesperadas obligaciones para las empresas
  • Fallos de tutela irresponsables, aparentemente protectores de derechos de población vulnerable que no consideran por un segundo las consecuencias sobre el Estado o el sector privado
  • Contratos de estabilidad tributaria que son eludidos mediante manejos semánticos
  • Severos procesos sancionatorios sin segunda instancia 

Tenemos que trabajar por crear un ambiente sereno, sosegado, predecible y estable para la actividad empresarial. 

Los empresarios de Colombia no están pidiendo privilegios, sino escenarios donde se pueda ser sostenible y donde se puedan obtener buenos resultados económicos y financieros a partir de los cuales el sector privado le pueda aportar más al bienestar general de la comunidad. 

La búsqueda del bien común sin embargo se va a ver estropeada  si no hacemos frente, mancomunadamente, a uno de los flagelos más deplorables que nos acechan : el de la corrupción. Colombia enfrenta el desafío de una crisis ética de profundas dimensiones, que parece haber permeado todas las esferas de la vida nacional. 

Lo más grave es que a pesar de que aparentemente somos conscientes del daño que produce éste flagelo, no hemos asumido con vehemencia el repudio que merecen ésas prácticas donde el abuso del poder  hace prevalecer los intereses particulares de individuos y grupos sobre el interés general de la comunidad.

Hoy quisiera desde aquí hacer una convocatoria al sector privado, a la administración pública, a todo el sistema de jueces y cortes, a la fiscalia, para que unamos fuerzas alrededor de  una campaña de denuncia y judicialización de los actos de corrupción, actos que tanto daño le generan a la institucionalidad, a la credibilidad  y a la productividad del país.

De manera simultánea hacer una invitación a la construcción colectiva de una cultura ética de responsabilidad social y solidaridad donde los principios y valores del buen gobierno,  la transparencia,  la rendición de cuentas, el obrar de buena fe –sin hacerle daño al otro- sean el decálogo de nuestra conducta pública y privada.

Por último señor Presidente, la paz.

En este mismo escenario el año pasado el sector empresarial hizo un reconocimiento a su dedicada labor en pos de la paz de Colombia, a esa paciente búsqueda de acuerdos con la insurgencia para ponerle fin al conflicto armado que nos desangra desde hace más de medio siglo. 

Me atrevo a afirmar que “No debe existir un solo colombiano que no anhele una Colombia  en Paz”. 

El estado actual del proceso de paz es el resultado de una historia de más de 20 años en los cuales la sociedad colombiana ha buscado por muchos caminos y con muchas estrategias lograr superar el flagelo de tener que vivir con grupos guerrilleros terroristas.

Los intentos de prácticamente todos los gobiernos, los esfuerzos de unos y otros mediadores, nacionales e internacionales. Etapas de confianza y desconfianza, inmensos esfuerzos militares, las innumerables batallas y sacrificios de las fuerzas militares, TODO se ha convertido en parte de la estructura y ladrillos de esta construccion colectiva que hoy nos tiene adportas de un acuerdo que conduzca a que las FARC desaparezcan como grupo armado y terrorista. 

El empresariado colombiano sueña con un mejor país y está convencido de su responsabilidad por construirlo. Justamente por ello desde la ANDI hemos adoptado el lema MÁS PAÍS concientes, como estamos, de que en la medida en que aportemos al mejoramiento de las condiciones de vida de los colombianos, al mejoramiento del entorno económico y social, serán más propicias las condiciones para el ejercicio de la actividad empresarial, generando así un círculo virtuoso que nos beneficia a todos : a la sociedad civil en su conjunto, al Estado y al sector privado. 

La reconciliación y el posconflicto se han convertido en temas misionales y estratégicos de nuestras empresas y de la ANDI. Cualquier reingeniería que se pretenda deberá integrar estos presupuestos en su planeación porque hacen parte de la nueva realidad nacional que se vislumbra, 
De todas maneras, dentro de ése contexto que se anuncia pleno de potencialidades se hace necesario conocer, en toda su extensión, el contenido y el alcance de los acuerdos de La Habana, las consecuencias reales entre el Sí y el No de la firma del acuerdo final 

Junto a la disposición de ánimo del sector empresarial para la construcción de la Colombia del posconflicto es apenas natural, señor Presidente, que exista una gran expectativa por la revelación del texto completo de lo acordado en la mesa de negociaciones. 

Desde este sector privado, al lado de la academia, nos hemos tomado en serio la tarea de tratar de entender que se ha ido firmando en cada momento, cuales temas estan pendientes, donde hay motivos de preocupacion, donde hay alertas sobre las cuales debemos llamar la atencion. Hemos hecho recomendaciones juciosas honestas y pensando en el bien del país. Creemos que todos tenemos la responsabilidad de tratar de construir la mejor paz posible. 

Esto incluye el alistamiento Institucionalidad del Estado para los nuevos retos y las nuevas obligaciones. Nada sería más nocivo para la construcción de una Paz estable y duradera que encontrarnos con una  nueva realidad la cual no somos capaces de adminsitrar y atender. 

La falta de suficiente pedagogía sobre los acuerdos enrarece el ambiente y dificulta el camino de los consensos que ahora más que nunca resultan indispensables para legitimar el proceso y el mejor acuerdo posible.

Debemos buscar una paz sin dueños, una paz sin nombres, ni apellidos, una paz de un partido o de otro. 
 

En Cartagena nos trajeron a colación una frase de Tony Blair respecto de una situaion de crisis en la que decía: 

“La respuesta a la crisis no está entre la derecha y la izquierda, está entre lo que está bien y está mal”

Es muy importante que el debate que ilustre a los colombianos sobre el proceso de paz, no sea un debate político, Colombia merece un debate serio, profundo, argumentado sin el ruido de campañas políticas que tanto acuden a las emociones y pocas veces a la razón. 

Se hace imperativo abundar en información para persuadir al país de que la libertad y la democracia no están en juego, que la propiedad privada y la libre empresa no están amenazadas, que el ordenamiento constitucional no será suplantado, que habrá una justicia imparcial, objetiva, confiable, no ideologizada a la hora de juzgar o imponer sanciones a los responsables. 

Cuando se haya hecho claridad en estos temas fundamentales se le habrá prestado un servicio invaluable a la causa de la paz, que deberá estar respaldada también por un fortalecimiento de la institucionalidad que garantice la implementación y la construcción de la paz, porque la paz no simplemente se hace, se construye.
Le apostamos como usted a tejer el entramado de la paz  que en el postconflicto tendrá su escenario natural.

Es claro que el sector privado tiene el deber moral de participar en ésa labor dispendiosa y exigente, no sólo como un aporte, colectivo sino como una forma concreta de hacer realidad el proyecto de país justo y equitativo, incluyente y pluralista y verdaderamente democrático que soñamos todos y que sólo entre todos podemos construir.

Otros problemas que han identificado tienen que ver con la tasa de cambio, la cual impactó negativamente a 32,1% de las empresas, mientras que la competencia que actualmente existe en el mercado (18,2%) y los costos que representa el suministro de materias primas (14,5%) también pesaron.

Los empresarios daban por descontado un primer semestre con cifras poco optimistas. Según el Dane, la producción cayó 1,5% entre enero y junio, misma reducción que tuvo el Producto Interno Bruto (PIB) del sector manufacturero.

Aunque en menor proporción, la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta (Eoic) realizada por la Asociación Nacional de Empresarios (Andi) también anticipó una caída de la industria, siendo esta de 1%, con unas ventas reducidas en 0,7%, y un hecho que llama la atención: las ventas en el mercado interno se desplomaron 2,2%.

http://radareconomicointernacional.blogspot.com.co/2016/08/bruce-mac-master-en-congreso.html Juan Pablo Vega B. – jvega@larepublica.com.co

De hecho, la baja demanda es el principal problema que tuvieron que enfrentar 34,7% de los empresarios en junio, según la encuesta hecha por los gremios.

Otros problemas que han identificado tienen que ver con la tasa de cambio, la cual impactó negativamente a 32,1% de las empresas, mientras que la competencia que actualmente existe en el mercado (18,2%) y los costos que representa el suministro de materias primas (14,5%) también pesaron.

Bruce Mac Master, presidente de la Andi, señaló que hay una “situación muy difícil” para la industria, que debería ser evaluada por el Gobierno.

El líder gremial aseguró que “si bien se han tomado medidas contracíclicas”, es importante “revisar la situación actual y buscar correctivos adicionales que permitan que la economía tenga un comportamiento mucho más dinámico del que ha tenido hasta el día de hoy”.

LOS CONTRASTES

Bruce Mac Master presidente de la Andi

“Hay que buscar correctivos que permitan que la economía colombiana en 2017 tenga un comportamiento más dinámico que al día de hoy”.

El fundador y gerente de Fénix Valor, Orlando Santiago, consideró que es normal que “siga existiendo un ambiente pesimista” por parte de los empresarios, pero que algunos de los puntos que preocupan a la industria no deberían existir.

Por ejemplo, “la tasa de cambio no debe estar justificada, pues las empresas deberían seguir avanzando en optimización de costos, y no debería pesar en sus expectativas”, mientras que el consumo no tendrá una recuperación marcada el segundo semestre, por lo que los inventarios, altos para 85% de los encuestados, verían una mejora hasta 2018.

¿Cómo van los sectores?

Solo cuatro sectores, de los nueve que tiene la encuesta tuvieron cifras positivas, tanto en la producción como en las ventas. Se tratan, en su orden, de la refinación de petróleo, que tuvo un crecimiento de 6,4% en el semestre, seguido de las industrias básicas de hierro y acero, que incrementaron su producción en 5,2%. Los otros dos fueron la industria del papel y el cartón (4%), y la de los productos químicos (2,2%), dejando al resto de actividades rezagadas, en cabeza del sector automotor.

El desempeño de los equipos de transporte fue el más bajo en el semestre, pues se desplomó 15,9%, mientras que la producción de vehículos también se vio afectada, pues redujo su actividad 15,4%.

Las bebidas tampoco tuvieron un buen semestre, si se tiene en cuenta que tuvieron una contracción de 10,9%, aunque sus empresarios tengan a la vista un mejor remate de año.

Santiago López, presidente de la Cámara de Bebidas de la Asociación Nacional de Empresarios (Andi), destacó que si bien el sector no ha tenido un buen 2017, tiene el reto de “profundizar en la innovación, la ampliación de la oferta y la diversificación del portafolio”, para recuperar la tendencia positiva de 2016.

El llamado de los gremios al Gobierno es que se evite la sobrerregulación para los sectores y simplifique el clima de negocios para los industriales.

https://www.google.com.co/search?q=HABLA+LA+INDUSTRIA+COLOMBIANA%2C+A+TRAV%C3%89S+DE+BRUCE+MAC+MASTER.&oq=HABLA+LA+INDUSTRIA+COLOMBIANA%2C+A+TRAV%C3%89S+DE+BRUCE+MAC+MASTER.&aqs=chrome..69i57.3361j0j8&sourceid=chrome&ie=UTF-8

https://www.larepublica.co/economia/para-uno-de-cada-tres-industriales-el-bajo-consumo-es-el-principal-obstaculo-del-sector-25376

28.17.- ALIANZAS PARA EL 2018 – Mauricio Cabrera

Ningún candidato ni partido tiene la capacidad para ganar solo, quien quiera llegar a la presidencia tendrá que hacer alianzas. 

En medio de la confusión en la que ha arrancado la campaña para las elecciones del 2018, hasta ahora solo hay una conclusión clara en la cual hay consenso general: ningún candidato ni partido tiene la capacidad para ganar solo, y quien quiera llegar a la presidencia tendrá que hacer alianzas.

7 ago 2017.- Parte de la confusión proviene de la enorme proliferación de precandidatos. A 9 meses de los comicios, hay 20 personas que han hecho pública su aspiración a la presidencia y están haciendo algún tipo de campaña; ninguno de ellos tiene más del 14 por ciento de intención de voto en las encuestas y la mitad registra dentro del margen de error. Cómo se van a decantar todas esas aspiraciones y cómo van a converger hacia unos 3 o 4 candidatos que tengan posibilidades reales, es el gran reto que enfrentan los partidos y movimientos políticos.

Es evidente que para la segunda vuelta es forzoso e inescapable conformar alianzas alrededor de los dos finalistas, las cuales dependerán de quienes sean esos dos candidatos. Acá se pueden vislumbrar tres escenarios diferentes que plantearán complejas decisiones para los electores.

El primer escenario es que para la primera vuelta no se logre conformar una amplia alianza de centroizquierda entre todos los sectores que apoyaron el sí (liberales, verdes, la U, independientes y la izquierda democrática), en cuyo caso lo más probable es que la segunda vuelta sea entre Germán Vargas y el candidato de extrema derecha, apoyado de la coalición del no.

El resultado dependerá de la capacidad que tenga Vargas de atraer a los votantes del sí, para lo cual tendría que modificar sus posturas frente al proceso de paz y otros temas como la restitución de tierras o la transformación del sector agrícola. Si lo hace, asegurará la victoria, pero si no, puede perder porque será grande la abstención y el voto en blanco.

Si se consolida la coalición de centroizquierda, su candidato se enfrentaría a Germán Vargas. Una gran pregunta es ¿qué haría la derecha en este segundo escenario?: voto en blanco, abstención o apoyo a Vargas, a pesar de que el expresidente envidioso lo considera un traidor. La otra gran pregunta es ¿qué haría Vargas?: buscaría una alianza con la derecha, o trataría de recoger votantes del centro.

En el tercer escenario, la contienda sería entre el candidato de centroizquierda y el de la coalición del no, es decir que de cierta manera sería una repetición de la segunda vuelta entre Santos y Zuluaga. De nuevo el gran interrogante se refiere a la decisión de Germán Vargas: en el 2014 estaba con Santos como vicepresidente, aunque tuviera reparos a las negociaciones de La Habana, pero ahora ¿seguiría del mismo lado o apoyaría la coalición del no en su propósito de hacer trizas el acuerdo de paz?

A pesar de que la corrupción es hoy la mayor amenaza para la democracia colombiana, y puede ser el gran tema de la campaña electoral, las próximas elecciones presidenciales todavía se decidirán por la posición de los candidatos frente al proceso de paz porque ese será el criterio para la conformación de las alianzas electorales.

Adenda: una pregunta que circula en las redes sociales. En su campaña de desprestigio al país, el expresidente mentiroso dijo en Atenas que la minería ilegal y el narcotráfico son los únicos sectores de la economía que están creciendo, ¿los multimillonarios centros comerciales de sus hijos a cuál de los dos sectores pertenecerán?

Mauricio Cabrera G. Consultor privado macabrera99@hotmail.com

http://www.portafolio.co/alianzas-para-el-2018-columna-de-opinion-508474

 

28.17.- LOS BANDAZOS EN BOGOTÁ – Eduardo Sarmiento 

Bogotá ha evolucionado entre los contrastes. Luego de varios años de avances sociales, está regresando a la prioridad del cemento y el embellecimiento. La ciudad carece de pesos y contrapesos que aseguren la continuidad de los proyectos y experiencias exitosas.

5 Ago 2017.- Durante mucho tiempo la Alcaldía de Bogotá actuó como una agencia de obras civiles del Gobierno central. El presupuesto distrital no llegaba a 3 % del PIB, el gasto social dependía de la transferencia regional y no cumplía con las mínimas necesidades de asistencia. El éxito de los alcaldes se medía en cemento y ladrillos. El regreso de Peñalosa obedece en buena medida a sus ejecutorias en la construcción de vías, en particular en el Transmilenio.

Las condiciones cambiaron drásticamente entre 2003 y 2015. En la administración de Lucho Garzón se realizaron estudios para evaluar el efecto de cambiar la prioridad de la infraestructura al gasto social y subsidios para los grupos menos favorecidos, y se halló que la transformación reduciría la pobreza en forma considerable. Aún más importante, se descubrió que el gasto social tiene un componente mucho mayor en el empleo que las obras civiles. Así, las administraciones se encontraron con una bonanza económica que les daba margen para una orientación importante del presupuesto al gasto social. La pobreza, que era de 30 % al principio del siglo, bajó a 10 %, mucho más que en el promedio nacional. Aún más diciente, el desempleo, que durante varios años estuvo por encima de 10 %, bajó a 8,5 %, el menor del país.

Bogotá es un buen caso de estudio. Los avances de los indicadores sociales no sólo son mejores que en el resto del país, sino que su experiencia fue imitada en muchas ciudades. El gasto social, que se demerita calificándolo de populista, se abrió camino como prioridad en la política pública. Los hechos se encargaron de demostrar que las soluciones sociales son más fáciles en la medida que el Estado está más cerca de los beneficiarios.

Peñalosa, sin reparar la historia reciente de la ciudad, de un tajo cambió las prioridades de desarrollo con la anuencia del Concejo. Su administración ha sido un monumental despliegue de propuestas faraónicas que no se compadecen con las necesidades de la ciudad y las condiciones de la economía y el presupuesto nacional. Los recursos provienen en buena medida de soluciones que generan ganancias desproporcionadas a los sectores más favorecidos y son rechazadas por la ciudadanía, como las enajenaciones de los activos de la EEB y la ETB por debajo de su valor. Para completar, está empeñado en una expansión horizontal que propicia la urbanización en los humedales y se basa en el sistema de transporte superficial que carece de economías de escala. En lugar del metro subterráneo financiado en 70 % por el Gobierno Nacional con vigencias futuras, se optó por un metro aéreo combinado de transmilenios paralelos que tiene elevados costos y no dispone de estudios de suelos y detalle acabados. Todo esto se refleja en una carga financiera que excede las posibilidades de la ciudad y precipitó la caída del presupuesto social de 80 % a 55 %.

Los bajos índices de popularidad del alcalde no son una ficción; aparecen en las cifras del DANE. La pobreza medida en términos monetarios y necesidades básicas subió en 2016 con respecto al 2015. Aún más lamentable, el desempleo aumentó en el último año de 8,5 a 10,6 %.

El Plan de Desarrollo distrital falla porque le concede prioridad excesiva a la construcción de vías con respecto a las necesidades básicas de la ciudadanía. Lo menos que puede hacer el alcalde para superar los niveles de popularidad es recortar la inversión en vías, restituir el porcentaje de gasto social, mejorar la eficacia de la salud y suspender la entrega de los activos de la EEB y la ETB.

http://www.elespectador.com/opinion/los-bandazos-en-bogota-columna-706629

 

28.17.-EL PATRÓN – Cristina de la Torre 

Como luchando contra el tiempo y el olvido, en Colombia parecería reinventarse a cada paso la figura del señor del siglo XIX. Por lo general un hacendado-militar que disponía de la peonada para librar sus guerras, como fuerza de trabajo y cauda electoral, rasgos suyos perviven en “el Patrón” que hoy prevalece como autoridad política: a veces dirigente de partido; otras, capo de mafia o socio de paramilitar y, no pocas, todo ello a la vez. No es gemelo de su antecesor, pero sí pariente en un sistema de poder que el más acendrado conservadurismo preservó, ahogando en sangre las reformas liberales que rompían con el pasado y se extendían por doquier. No hubo aquí ruptura sino solución de continuidad entre el siglo XIX y el XXI. A Rafael Núñez, a Laureano Gómez, a monseñor Builes, a Nacho Vives, a Salvatore Mancuso, a Álvaro Uribe y Viviane Morales les debemos el humillante honor de fungir como el país más conservador del continente.

Pero el paradigma de hacienda decimonónica, paternalista y despótica, no se contentó con mangonear a la clientela. Se proyectó como estructura del Estado, y éste fue patrimonio privado de la dirigencia que se hacía con el poder. Poco ha cambiado. También hoy se ganan elecciones para saquear el erario. Ayer, como derecho natural de una casta cargada de privilegios; hoy, como derecho natural de la misma casta que deglute la pulpa de la contratación pública, y de élites emergentes que reclaman su parte. Una y otras sobreenriquecidas, por añadidura, en la economía del narcotráfico. Y todas ellas (la clase gobernante) catapultadas por la misma red de caciques que siglo y medio atrás cultivaba los feudos electorales que persisten como cimiento y nervio del poder político en Colombia. Mañana debate el Congreso una reforma que quisiéramos capaz de cambiar la manera de hacer política. Que a lo menos disuelva el matrimonio entre políticos y contratistas del Estado, factor que ha trocado la corrupción en ADN del sistema.

En busca de nuestra idiosincrasia política, se remonta Fernando Guillén a la hacienda del siglo XIX, edificada sobre la adhesión servil y hereditaria de peones y arrendatarios a un patrón. El cacique que se rindió al encomendero y después al hacendado obró como intermediario que aseguraba la lealtad del grupo. Salvo en Antioquia y Santander, encomienda y hacienda funcionaron consecutivamente como sistema de adhesión autoritaria y sumisión paternalista al patrón. Términos de Guillén que definirían con exactitud el clientelismo que así campeó, hasta cuando el narcotráfico, la crisis de los partidos y su atomización minaron la obediencia en la base de la clientela electoral. Entonces se concedió ésta la autonomía necesaria para empezar a negociar su propio ascenso en política, sus mordidas y contratos con el Estado. Sin alterar la estructura del vetusto modelo de poder ni desafiar el espíritu de casta, se democratiza por los laditos la corrupción. El sistema político. Aunque sólo para quienes profesan las ideas más conservadoras y lealtad al viejo-nuevo patrón.

Turbios atavismos se divulgan ahora por Twitter. Otra paradoja en un país de leyes con 95 % de impunidad; en la democracia admirable de América que ingresa apenas en la extravagancia de respetar la vida del adversario y vive en régimen agrario colonial. Donde la caverna se disputa el poder para instaurar un régimen de fuerza bajo la égida de Dios. Pero es también el país de hombres sin par, como Sergio Jaramillo, estratega del proceso que clausuró una guerra de medio siglo y trazó las líneas del cambio que traerá la paz. Y ese cambio principiará por enterrar herencias que nos encadenan al atraso y la violencia. La primera, esta saga exasperante del Patrón.

Cristinadelatorre.com.co http://www.elespectador.com/opinion/el-patron-columna-706876

28.17.-¿QUÉ CAMBIA CON EL CAMBIO DE GABINETE? Juan Manuel López

 

Con los recién nombrados nada cambió en cuanto a políticas. La razón del cambio fue el cambio de cuotas; básicamente aumentado la tajada de apadrinados por la Dirección Liberal. 

Santos ha doblado la apuesta a la carta de quienes manejan el Partido Liberal, y hasta ha sugerido la fusión de lo que supuestamente es su partido —la ‘U’— con él

Primero aclaremos: ¿cuál es la estructura de nuestro sistema político?

Si comenzamos por la base, los partidos políticos no tienen ideología, no tienen propuestas ni programas; no defienden principios ni se fijan objetivos diferentes de buscar el poder; a pesar de los intentos de forzar por ley la participación ciudadana y limitar la falta de compromiso por parte de sus líderes, ninguno de estos dos propósitos se ha logrado; lo que los antecedentes de varios de los políticos muestran es una tendencia a buscar solo el acomodamiento personal donde más posibilidades tengan de acceder al poder sin consideración alguna de por cual colectividad o bajo que condiciones y/o obligaciones. Simplemente no existen como verdaderos partidos. Como bien se ha dicho y repetido, son únicamente vehículos electorales para distribuir el poder a través de avales y de puestos.

Ahora: ¿cómo se distribuyen o se determina esa repartición?

Los avales se entregan a quienes tengan más posibilidades de ganar y los puestos a quienes sean más cercanos a quien ejerza la dirección del partido. No teniendo los partidos mismos ideología ni programas es irrelevante las capacidades u orientaciones que tengan los candidatos; importa cuántos recursos económicos puedan conseguir puesto que solo de ello dependen los votos que se logren, y, para la cuota burocrática, que tan cerca estén de la rosca de la dirección.

Así a un primer nivel del sistema político que tenemos se propicia la ‘corrupción’ en la medida que quien salga elegido tiene financiadores que debe retribuir con contratos o puestos; y como las leyes electorales a su turno buscan que solo a través de los partidos se pueda acceder a los cargos de elección popular, los directores de los partidos, por la prohibición de disidencias y trafuguismo, se convierten en dueños de la colectividad y de los avalados. Este es un segundo nivel de relación política, en la que los eventuales candidatos tienen que entregarse a los directores puesto que sin su apoyo no pueden existir. Pero para la reciprocidad y para que los beneficiados sean a su turno no solo sumisos sino satisfechos, deben esos directores a su turno ser capaces de ‘negociar’ con la presidencia los cupos indicativos y los puestos para satisfacerlos. Y el mandatario solo depende de los legísladores que son quienes votan sus proyectos y puede desentenderse de la opinión pública mientras sea capaz de mantener la ‘gobernabilidad’ con la repartición de esa ‘mermelada’. (Es lo que vemos hoy en una forma extrema).

Estas ‘reglas del juego’ aplican a todos los partidos puesto que son el sistema mismo.

Hasta donde se acomodan unos u otros y hasta donde se aprovechan de eso los que manejan ese mundo depende de lo que se llamaría la ética pública (o entre nosotros, la falta de ella).

Por eso en este cambio de gabinete y sobre todo en las cábalas que antecedieron no se mencionó para nada qué se esperaba de los que estaban en el ‘sonajero’, ni cuales problemas deberían manejar, ni qué capacidades deberían tener. El único tema fue cuál cuota política representarían.

En ese sentido lo único que puede o se busca cambiar con los nuevos nombramientos es la cuota de los partidos. Y así se ha reconocido con la afirmación de que es un reacomodaamiento para que en legislativo voten lo que está en duda.

Ley sobre circunscripciones especiales que no se completaba ni siquiera los 40 votos necesarios,
sin cambiar una palabra ni dar un solo nuevo argumento,
la sola expectativa de nuevos nombramientos dio un esultado de 60 votos a favor y 3 en contra
 

Como succedió ya con la aprobación de la Ley sobre circunscripciones especiales que la última semana del anterior periodo de sesiones no pudo ser presentado porque no se completaban ni siquiera los 40 votos necesarios y, sin cambiar una palabra ni dar un solo nuevo argumento o explicación, la sola expectativa alrededor de nuevos nombramientos dio un nuevo resultado de 60 votos a favor y 3 en contra.

Por eso lo que muestran los nombramientos es el nivel de compromiso que tienen las direcciones de los partidos con el Presidente y hasta qué punto el margen y la capacidad de gobernar de este dependen de los respectivos directores.

Con los recién nombrados nada cambió en cuanto a políticas. La razón del cambio fue el cambio de cuotas; básicamente aumentado la tajada de apadrinados por la Dirección Liberal.

Lo que ha hecho el Dr. Santos como jugador de póker es doblar lo que ha apostado a la carta de quienes manejan el Partido Liberal. Ha llegado incluso a sugerir la fusión de lo que supuestamente es su partido -la ‘U’- con él.

Muy desesperado y muy necesitado de apoyo en el Congreso debe estar para amarrar su suerte a una Dirección cuestionada, en entredicho jurídico, que tiene el partido en crisis, que ha alejado a sus huestes, y que ha traicionado su línea ideológica acabando con lo que ha sido su identificación histórica.

https://ieonline.microsoft.com/#ieslice

 

27.17.- CAMBIO DE PREDICCIONES O DE POLÍTICA – Eduardo Sarmiento

El FMI y el Ministerio de Hacienda redujeron la predicción de crecimiento a 2 %. Como era previsible al principio del año y lo confirma la información más reciente, el resultado estará más cerca de 1 %.

29 Jul 2017.- Hace tres años, con motivo de la presentación de un libro, señalé en esta columna (septiembre 20 de 2014) que la economía había entrado en un estado que se asemejaba al resto de la región. Experimentaba un déficit creciente de la balanza de pagos ocasionado por la revaluación de 10 años y era evidente que no podía enfrentarse con la organización dominante de la inflación objetivo. El comentario fue cuestionado por analistas, con base en el informe del FMI que afirmaba que la economía colombiana era una excepción en América Latina y tenía todas las condiciones para sostener el crecimiento cerca de 4,5 %. Pues bien, entre esa fecha y la actualidad, el FMI ha modificado más de 10 veces la predicción y siempre hacia abajo. Es el derecho a no tener la razón.

En cualquier disciplina que se respete, la revisión de una predicción debe estar acompañada de una explicación de las causas de la discrepancia y de recomendaciones concretas para que no vuelva a ocurrir.

Dentro de una ceguera histórica y teórica se considera que una economía que ha caído sistemáticamente durante tres años está exenta de fallas estructurales y se puede reactivar con un baja de la tasa de interés de intervención del Banco de la República, que ha demostrado ser ineficaz dentro de un elevado déficit fiscal y tasa de interés mundial de cero. No se aprende de la experiencia. Errores tan graves, como la devaluación masiva de 60 %, el alza de las tasas de interés y la reforma tributaria basada en el IVA, no se discuten ni se contemplan en la orientación de la política.

El desacierto de los neoliberales que sostenían que la economía colombiana estaba blindada a las perturbaciones externas y era la excepción de la región, ahora ante el deterioro generalizado de los indicadores la califican como normal y como un mensaje de que el país debe aprender a vivir durante varios años con bajas tasas de crecimiento y elevado desempleo.

Le han abierto camino a la hipótesis de que el país opera en la actualidad con altos déficits gemelos, es decir, déficit fiscal y déficit en cuenta corriente cercanos a 4 % del PIB, que le restan toda discrecionalidad a la política económica. El déficit fiscal no puede aumentarse porque superaría los niveles mundiales de tolerancia y significaría la pérdida del grado de inversión y la elevación del endeudamiento. Asimismo señalan que la reactivación de la economía revertiría la tendencia declinante del déficit en cuenta corriente en los últimos meses.

En síntesis, aducen que la economía debe mantenerse en los bajos niveles de crecimiento y empleo porque la mejoría significaría la ampliación de los déficits gemelos. No es cierto. La intensificación de la política fiscal no resulta tanto en el tamaño del déficit como de la forma de financiación. Por lo demás, la solución del déficit en cuenta corriente no proviene de la contracción fiscal sino de la intervención comercial y cambiaria y la política industrial y agrícola.

En realidad, la crisis de la economía no se origina en los déficits gemelos sino en el modelo de autonomía monetaria para regular la tasa de interés, tipo de cambio flexible y presupuesto balanceado que ha dominado el manejo de la economía colombiana durante 25 años. La solución no es seguir bajando las proyecciones de crecimiento y empleo. Lo que se ha planteado anteriormente es sustituir el modelo imperante por otro de coordinación monetaria y cambiaria, intervención en el tipo de cambio y política industrial. En esas condiciones es posible reactivar la economía sin ampliar los déficits gemelos.

http://www.elespectador.com/opinion/cambio-de-predicciones-o-de-politica-columna-705521

 

26.17.- LA ECONOMÍA SIN DIRECCIÓN – Eduardo Sarmiento

El país viene en un proceso de deterioro creciente y extensivo de la economía desde finales de 2014, pero no se ha avanzado en un diagnóstico de las causas y las soluciones han sido totalmente inefectivas. La información de mayo revela el agravamiento de las tendencias recesivas. La industria, el comercio y la construcción continuaron descendiendo y entraron en una fase de crecimiento negativo crónico. La producción de petróleo continúa estancada en 850.000 barriles y los precios externos tienden a US$40. La economía crece cerca de 1 %, con visos a entrar en índices negativos.

22 jul 2017.- Las condiciones de la industria son especialmente adversas. Después de la leve mejoría de principios del año pasado, el sector volvió a la recesión y no tiene salida interna ni externa. Las exportaciones manufacturadas siguen cayendo y la reducción de las importaciones recae en la inversión. El plan de desarrollo de las locomotoras lideradas por la minería terminó convirtiendo la industria en un fardo.

Lo más preocupante es que los efectos de la recesión se están sintiendo de forma cada vez más intensa en el mercado laboral. El empleo crece cerca de 1 %, luego de haber crecido durante varios años por encima de 2 %. Por lo demás, la caída de los ingresos familiares ha propiciado la entrada de los miembros inactivos a la fuerza de trabajo, lo que aumenta el desempleo, reduce la productividad y presiona los salarios a la baja. Así, el deterioro de la actividad productiva se extiende al mercado laboral y la distribución del ingreso.

La economía ha llegado a un estado crítico. El déficit en cuenta corriente y el déficit fiscal están cerca de 3,8 % del PIB, el ahorro supera ampliamente la inversión, la industria lleva cuatro años en recesión y el producto nacional crece 1 %. La economía enfrenta una situación de desequilibrio monetario que no se contempla en los libros de texto más vendidos. El consumo decae más que la producción y la inversión lo hace a un ritmo mucho mayor. Se configuró un círculo vicioso en el que el gasto evoluciona por debajo del ingreso nacional y la diferencia se refuerza.

El desequilibrio no se puede corregir con la política monetaria de tasa de interés ni con el déficit fiscal financiado con títulos TES. La política fiscal y monetaria convencional elevaría la actividad productiva, pero ampliaría el desajuste de la balanza de pagos. La política de devaluación mejoraría la balanza de pagos por la vía de las importaciones, pero sería más que compensada por la reducción de la inversión. Simplemente, el número de instrumentos es inferior al número de desperfectos del sistema.

El país lleva tres años tratando de reactivar la economía dentro del marco contractivo de regla fiscal, tipo de cambio flexible e intervención de la tasa de interés por la vía del mercado. Se replica la experiencia de Estados Unidos y Europa, que confirmó que el modelo es ineficaz para enfrentar los estados álgidos y prolongados de recesión y estancamiento. La Reserva Federal al final de la administración Bernanke y ahora el Banco Central Europeo han buscado reactivar sus economías por el camino de la facilitación cuantitativa, que constituye una intervención abierta en el mercado monetario para financiar el gasto público e influir el tipo de cambio. En Colombia se requiere incluso ir más lejos con una política industrial que reconozca la realidad del comercio internacional y la regulación del sector financiero para elevar el ahorro y el capital.

En fin, la reactivación sostenida no es factible dentro del marco de equilibrio o de política monetaria guiada por la tasa de interés. La solución adquiere la forma de coordinación fiscal y monetaria, intervención en el tipo de cambio, política industrial y regulación financiera.

http://www.elespectador.com/opinion/la-economia-sin-direccion-columna-704407

25.17.- REFICAR: CORRUPCIÓN AL MÁS ALTO NIVEL – Salomón Kalmanovitz

Los entes de control tienden a capitalizar los escándalos que otros descubren, pero no investigan a los verdaderos culpables. Hace un año largo la Contraloría denunció faltantes fiscales por US$4.000 millones en Reficar y acusó a la Junta Directiva de Ecopetrol, donde participan economistas y técnicos de buen nivel. Como me decía un miembro de la Junta, “hacia futuro no habrá nadie decente que asuma tareas en el sector público”. Lo que no parecen saber este codirector ni el contralor es que las decisiones en torno a los megaproyectos de Ecopetrol se tomaron a nivel presidencial, complaciendo poderosos intereses privados.

Dr. Álvaro Uribe Vélez, presidente de Colombia.

16 Jul 2017.- Un problema inicial fue el de haber asociado a Ecopetrol con Glencore, empresa minera sin experiencia en el tema de refinación de petróleo, que abandonó el proyecto al percibir su deficiente administración y su baja rentabilidad. Ecopetrol compró su participación y siguió sola, decisión que de nuevo fue tomada por encima de su Junta Directiva.

El caso de Propilco es fundamental para explicar los despilfarros de Reficar. Propilco había sido adquirida por Ecopetrol en diciembre de 2007 para amparar a sus dueños —el Grupo Santo Domingo y Sanford— de un negocio con problemas en el acceso a sus materias primas y se les pagó por encima de su valor en libros. ¿Quién tomó tan trascendental y equívoca decisión? Ciertamente no fue solo de su Junta Directiva sino de los niveles más altos de Gobierno.

Dr. Isaac Yanovich, gerente de Ecopetrol.

Según los informes técnicos disponibles, la peor decisión posible en torno a un megaproyecto como el de Reficar fue modificarlo a medio camino para producir polipropileno y etileno, insumos de Propilco. El resultado fue la desarticulación de todo lo que se venía adelantando y prácticamente duplicó los costos de las obras.

Reficar contrató la construcción a la Chicago Bridge & Iron Company (CB&I), una empresa experta en el montaje de plantas complejas, pero que fue desbordada por la magnitud de las obras contempladas en la modificación del plan original. De hecho, Reficar debió haber contratado otras dos o tres empresas especializadas en refinerías para que apoyaran a CB&I, pero recurrió sólo a su interventora de la Refinería de Barrancabermeja, la empresa Foster Wheeler, que no fue suficiente para encausar adecuadamente la megaobra.

Otra fuente de costos emergentes fue la mano de obra: hubo que calificar a 5.000 operarios cuya productividad terminó siendo muy inferior a la proyectada y además estalló una larga huelga de la USO que terminó agregando a los imponderables cerca de US$500 millones, según Rodolfo Segovia. Entre el desorden sistemático, se produjeron subcontrataciones seguramente abusivas, pero nada comparable con el costo de las malas decisiones tomadas al más alto nivel para socializar las pérdidas de una empresa privada y privatizar las ganancias de la empresa pública, como se intentó hacer con el reciente anuncio de la venta de la antigua Propilco, ahora llamada Essencia. Una oportuna columna de José Fernando Isaza y un informe de Dinero parecen haber suspendido temporalmente la polémica venta.

Del informe de Ecopetrol a sus accionistas de 2016 se desprende que el proyecto terminará siendo rentable en el largo plazo pues está generando ingresos crecientes, sobre todo por sus exportaciones y por sustituir importaciones. Sin corrupción de alto nivel, lo mismo hubiera sido posible invirtiendo US$5.000 millones y no los US$8.016 que se llevó.

http://www.elespectador.com/opinion/reficar-corrupcion-de-alto-nivel-columna-703481

 

25.17.- Los vericuetos de la historia de la Refinería de Cartagena

(Apartes)

15 Ago 2015

Ôscar Guesguàn Serpa                                                                                                                                                                    El Espectador

La historia de Reficar tiene tantos traspiés que el anuncio de que en máximo ocho meses se prende, amerita hacer el recorrido, para hacerlo corto, desde 2006 cuando la empresa minera suiza Glencore fue ratificado por Ecopetrol como su socio estrella. En su momento quien fungía como líder de la petrolera estatal era Isaac Yanovich. “Este fue un negocio brillante, que se realizó en un momento inmejorable por la situación de los mercados del petróleo nacionales e internacionales”, afirmó.

Todo era alegría. Glencore, una de las empresas privadas más importantes del mundo en la compraventa y producción de materias primas se había interesado por un proyecto como este, no había dado su brazo a torcer y le había ganado el pulso a Petrobras, otro coloso especializado en petróleos. La oferta hecha por la brasileña, US$595 millones, fue superada por la suiza, que ofreció US$630,7 millones.

 “Ecopetrol aporta los activos (de la vieja refinería) a la nueva sociedad, y estos no serán de la nueva sociedad, no seguirán siendo de Ecopetrol”, explicó el presidente de la estatal en agosto de 2006. La meta decía que el país tendría su planta de refinación en 2010. Tres años después el fracaso de la alianza ya se anunciaba.

Por falta de recursos Glencore había decidido dar un paso al costado. El presidente Álvaro Uribe amenazaba con retirar los contratos de la suiza Glencore en el puerto de Ciénaga (Magdalena), y en las minas carboníferas del César si incumplía, pero no bastó, eran otros tiempos y no había capital para la inversión.

Hernán Martínez, quien se desempeñaba como ministro de Minas y Energía, y el presidente de Glencore, Iván Glassenberg, se reunieron el lunes 17 de febrero de 2009 a las 7 a.m. y, como lo registró este diario, encontraron una “salida amigable”.

Glencore aceptó vender el 51% de las acciones que tiene en la refinería a Ecopetrol “siempre y cuando se pague un precio justo”, pero tampoco descartaba vendérselas a otra firma, señaló Martínez. Los incrementos en cerca de US$800 millones le habían pasado cuenta de cobro al consorcio.

http://www.elespectador.com/noticias/economia/los-vericuetos-de-historia-de-refineria-de-cartagena-articulo-579102

Isaac Yanovich, entonces gerente de Ecopetrol.            

Como lo describe Luis Ernesto Mejía, “Isaac Yanovich tiene un temperamento fuerte y lucha por cumplir lo que se propone”. Ello quedó demostrado a finales de junio de 2003, cuando salió el Decreto 1760, mediante el cual se le quitó a Ecopetrol la administración de las reservas de hidrocarburos y se creó la Agencia Nacional de Hidrocarburos. Dos años más tarde,Yanovich anunció el desmonte de muchas de las prestaciones extralegales que tenían los trabajadores y que eran onerosas para Ecopetrol.

                                              

En 2006, en la presidencia de Álvaro Uribe se inició el proceso Reficar.

Álvaro Uribe había prometido que no privatizaría Ecopetrol. Sin embargo, Yanovich, que se caracteriza por tener argumentos claros y defenderlos con inteligencia, presentó todo un proyecto y lo defendió hasta lograr su objetivo. Esto permitió que Ecopetrol le abriera las puertas a 525.000 nuevos accionistas y que pasara de invertir US$500 millones en 2002, año en el cual el país estaba agotando sus reservas petroleras y no tenía nuevos proyectos de exploración, a invertir más de US$3.500 anuales actualmente. Ecopetrol logró también un sistema de bonificación por resultados para sus mejores trabajadores y creó un clima laboral con gente comprometida.  

24.17.- POLÍTICA DE TRUMP PARA LATINOAMÉRICA – Bernardo García

Lo que es bueno para la General Motors Co. es bueno para los Estados Unidos. Eso era cierto; pero hoy en día las grandes empresas multinacionales pueden estar haciendo grandes negocios con los chinos y por eso mismo, el gran país norteamericano puede estar pasando apuros. Y eso es lo que sucede.

Balanza Comercial

Exportaciones                Importaciones

http://atlas.media.mit.edu/es/profile/country/usa/

Porque la que manda es la OECD, organismo creado en Europa por los países implicados en el desarrollo del Plan Marsall de la post guerra.  Organismo que es el fogón de ideas en donde se coció el apetitoso banquete de la globalización. La OECD se creció y es quien dicta las directrices económicas a seguir con las siete naciones más poderosas. Luego las veinte y algo más.  Y nada más genial que mezclar capital barato y abundante con fuerza de trabajo barata y abundante, y sazonada con tecnología de punta, en un mismo sitio, China,  y con un mercado gigante a discreción: China, Estados Unidos y Otro resto.

 

El menú para ese banquete fue recetado por el famoso economista David Ricardo, denominado ventajas relativas en el comercio internacional. Claro que es una simple receta, pero si se logra aplicar para una enorme cantidad de productos, la fórmula China-multinacionales reducen al resto de países a la condición de agropecuarios, construcción y servicios…siempre endeudados. La industria y sus servicios conexos quedaría bajo el control de la geniel fórmula China-Multi-n.

Claro que el efecto era lógico y visible; pero a los economistas de cuello deportivo y mocazin italiano no les gusta replicar efectos perversos a disgusto del patronato de las grandes corporaciones. Pero es obvio que el efecto no sólo se resentía en el llamado cordón de óxido, sino que altera la macroeconomía de la nación. Estados Unidos tenía una balanza comercial negativa de usa$124. miles de millones que se ha ido incrementado en forma firme y constante hasta llegar al año 2015 con la cifra negativa de usa$778. Deficit comercial que se convierte en deuda cuando los chinos lo invierten en bonos del tesoro estadinense. Y ya poseen el grueso de la deuda pública.

¿En beneficio de quién? En 2.015, el 80% de la deuda comercial de Estados Unidos fue 53% con China, 17% con México, 10% con Japón y 9% con Alemania, por un total de us$624 miles de millones. Con el resto del mundo sólo por us$156 miles de millones. Por esa razón, para el presidente Trump esos cinco países son los que están en la mira. Y la gran potencia emergente, China, en primer lugar. Trump no puede pelar los colmillos para evitar fricciones militares; tampoco puede golpear a sus propias corporaciones multinacionales porque arriesga el puesto.  No obstante se ha propuesto “hacer grandes cambios” y quizá sea inevitable algunas escaramuzas comerciales sin llegar a guerra de tarifas arancelarias.

En cambio, con América Latina tiene ideas diferentes. Corresponden más bien a la idea de Bush de una zona de libre comercio hemisférica. Brasil, Argentina y Venezuela no vieron con buenos ojos un tratado con un gran país que se reserva la protección subsidiada de su sector agropecuario. La idea naufragó y sólo Colombia, Chile y Perú lo firmaron. Pero en Mayo de este año, en la conferencia de las Américas celebrada en Washington, el secretario de Comericio,  y el encargado para Latinoamérica en el Departamento de Estado, Francisco Palmieri defendieron una política con un enfoque más proteccionista.

 “Unas economías fuertes y sanas en la región son buenas tanto para Estados Unidos como para nuestro continente. Por eso, este Gobierno está comprometido a aumentar la seguridad y potenciar el crecimiento económico” en Latinoamérica, aseguró el funcionario.

Trump quiere ver “un hemisferio seguro, democrático y libre, una región con ley y orden dentro de sus fronteras en la que se cierre el paso a las redes criminales transnacionales y las vías de actividad ilícita”, en la que además “el terrorismo no pueda arraigarse”, según Palmieri.

Estados Unidos está interesado en mantener su intercambio comercial con la región, a la que exporta un volumen “tres veces superior” al que envía “a China, Japón e India juntos”, pero ese negocio deberá ajustarse a las “cuatro prioridades” de Trump en comercio, precisó el funcionario.

Esas prioridades son “promover la soberanía de Estados Unidos, aplicar las leyes comerciales estadounidenses, aprovechar la pujanza económica de Estados Unidos para expandir las exportaciones de bienes y servicios estadounidenses, y proteger los derechos de propiedad intelectual” de su país, apuntó Palmieri.

En suma, aunque la mirada del Tío Sam siga siendo hemisférica, es más probable que las políticas de Trump quizá le alcancen para rediseñar fronteras arancelarias continentales, en donde las corporaciones pueden anidar sus filiales sin hacer imperialismo voraz,  sin trastear sus casas matrices y sin abandonar el terruño nacional.

ANEXO.- ESTADOS UNIDOS BALANZA Y DEUDA COMERCIAL 2.015
2015 Usa importa DE: Usa Exporta a: B/za comercial % del 80% de la Deuda
Canadá 288.0000’ 219.000’ +69.000’
México 291.000 188.000 -103.000 16.5%
China 457.000 128.000 -329.000 52.7
Japón 128.000 63.500   -64.500 10.3
Alemania 122.000 63.300   -58.700   9.4
Sub Total 1.286.000 661.800 -624.200 (100.0%)
Otros 874.000 718.200 -155.800
Total 2.160.000’ 1.380.000’  -780.000

Las principales exportaciones de de Estados Unidos son Refinado de Petróleo ($68,1 Miles de millones), Aviones, helicópteros, y / o de nave espacial ($65,7 Miles de millones), Coches ($57,3 Miles de millones), Turbinas de Gas ($38,8 Miles de millones) y Medicamentos envasados ($38,6 Miles de millones), de acuerdo a la clasificación del Sistema Harmonizado (HS).

Sus principales importaciones son Coches ($169 Miles de millones), Petróleo Crudo ($120 Miles de millones), Computadoras ($91 Miles de millones), Piezas-Repuestos ($66,7 Miles de millones) y Medicamentos envasados ($64,6 Miles de millones).

 

24.17.- POLÍTICA DE TRUMP PARA LATINOAMÉRICA – Bernardo García

Lo que es bueno para la General Motors Co. es bueno para los Estados Unidos. Eso era cierto; pero hoy en día las grandes empresas multinacionales pueden estar haciendo grandes negocios con los chinos y por eso mismo, el gran país norteamericano puede estar pasando apuros. Y eso es lo que sucede.

Estados Unidos Balanza comercial

 

Exportaciones                Importaciones

http://atlas.media.mit.edu/es/profile/country/usa/ 

Porque la que manda es la OECD, organismo creado en Europa por los países implicados en el desarrollo del Plan Marsall de la post guerra.  Organismo que es el fogón de ideas en donde se coció el apetitoso banquete de la globalización. La OECD se creció y es quien dicta las directrices económicas a seguir con las siete naciones más poderosas. Luego las veinte y algo más.  Y nada más genial que mezclar capital barato y abundante con fuerza de trabajo barata y abundante, y sazonada con tecnología de punta, en un mismo sitio, China,  y con un mercado gigante a discreción: China, Estados Unidos y Otro resto.

El menú para ese banquete fue recetado por el famoso economista David Ricardo, denominado ventajas relativas en el comercio internacional. Claro que es una simple receta, pero si se logra aplicar para una enorme cantidad de productos, la fórmula China-multinacionales reducen al resto de países a la condición de agropecuarios, construcción y servicios…siempre endeudados. La industria y sus servicios conexos quedaría bajo el control de la geniel fórmula China-Multi-n.

Claro que el efecto era lógico y visible; pero a los economistas de cuello deportivo y mocazin italiano no les gusta replicar efectos perversos a disgusto del patronato de las grandes corporaciones. Pero es obvio que el efecto no sólo se resentía en el llamado cordón de óxido, sino que altera la macroeconomía de la nación. Estados Unidos tenía una balanza comercial negativa de usa$124. miles de millones que se ha ido incrementado en forma firme y constante hasta llegar al año 2015 con la cifra negativa de usa$778. Deficit comercial que se convierte en deuda cuando los chinos lo invierten en bonos del tesoro estadinense. Y ya poseen el grueso de la deuda pública.

¿En beneficio de quién? En 2.015, el 80% de la deuda comercial de Estados Unidos fue 53% con China, 17% con México, 10% con Japón y 9% con Alemania, por un total de us$624 miles de millones. Con el resto del mundo sólo por us$156 miles de millones. Por esa razón, para el presidente Trump esos cinco países son los que están en la mira. Y la gran potencia emergente, China, en primer lugar. Trump no puede pelar los colmillos para evitar fricciones militares; tampoco puede golpear a sus propias corporaciones multinacionales porque arriesga el puesto.  No obstante se ha propuesto “hacer grandes cambios” y quizá sea inevitable algunas escaramuzas comerciales sin llegar a guerra de tarifas arancelarias.

En cambio, con América Latina tiene ideas diferentes. Corresponden más bien a la idea de Bush de una zona de libre comercio hemisférica. Brasil, Argentina y Venezuela no vieron con buenos ojos un tratado con un gran país que se reserva la protección subsidiada de su sector agropecuario. La idea naufragó y sólo Colombia, Chile y Perú lo firmaron. Pero en Mayo de este año, en la conferencia de las Américas celebrada en Washington, el secretario de Comericio,  y el encargado para Latinoamérica en el Departamento de Estado, Francisco Palmieri defendieron una política con un enfoque más proteccionista.

 “Unas economías fuertes y sanas en la región son buenas tanto para Estados Unidos como para nuestro continente. Por eso, este Gobierno está comprometido a aumentar la seguridad y potenciar el crecimiento económico” en Latinoamérica, aseguró el funcionario.

Trump quiere ver “un hemisferio seguro, democrático y libre, una región con ley y orden dentro de sus fronteras en la que se cierre el paso a las redes criminales transnacionales y las vías de actividad ilícita”, en la que además “el terrorismo no pueda arraigarse”, según Palmieri.

Estados Unidos está interesado en mantener su intercambio comercial con la región, a la que exporta un volumen “tres veces superior” al que envía “a China, Japón e India juntos”, pero ese negocio deberá ajustarse a las “cuatro prioridades” de Trump en comercio, precisó el funcionario.

Esas prioridades son “promover la soberanía de Estados Unidos, aplicar las leyes comerciales estadounidenses, aprovechar la pujanza económica de Estados Unidos para expandir las exportaciones de bienes y servicios estadounidenses, y proteger los derechos de propiedad intelectual” de su país, apuntó Palmieri.

En suma, aunque la mirada del Tío Sam siga siendo hemisférica, es más probable que las políticas de Trump quizá le alcancen para rediseñar fronteras arancelarias continentales, en donde las corporaciones pueden anidar sus filiales sin hacer imperialismo voraz,  sin trastear sus casas matrices y sin abandonar el terruño nacional.

Las principales exportaciones de de Estados Unidos son Refinado de Petróleo ($68,1 Miles de millones), Aviones, helicópteros, y / o de nave espacial ($65,7 Miles de millones), Coches ($57,3 Miles de millones), Turbinas de Gas ($38,8 Miles de millones) y Medicamentos envasados ($38,6 Miles de millones), de acuerdo a la clasificación del Sistema Harmonizado (HS).

Sus principales importaciones son Coches ($169 Miles de millones), Petróleo Crudo ($120 Miles de millones), Computadoras ($91 Miles de millones), Piezas-Repuestos ($66,7 Miles de millones) y Medicamentos envasados ($64,6 Miles de millones).

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23.17- A REVISAR LOS TRATADOS DE LIBRE COMERCIO TLC -Eduardo Sarmiento

Hace 25 años la administración Gaviria puso en marcha la apertura económica como una forma de impulsar las exportaciones y avanzar en la industrialización. Se redujeron drásticamente los aranceles, se eliminaron los subsidios a las exportaciones, se adoptó el sistema cambiario flexible y se le dio rienda suelta a la inversión extrajera.

La ceremonia inicial a mediados de 1990 comienzan lasnegociaciones entre los mandatarios de los tres países que firmarían el tratado y sus respectivos parlamentarios. A partir de la primera reunión entre ministros en junio de 1991 y hasta agosto de 1992, los grupos de trabajo se reunieron en 389 ocasiones. En la fotografía tomada en San Antonio, Texas, están Carlos Salinas de Gortaria, presidente de México, George H.W. Bush, de Estados Unidos, y Brian Mulroney, primer ministro de Canadá, con sus respectivos ministros reunidos en la que se llamó ceremonia inicial del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta). Ahora, el presidente Ronald Trump firmó la orden ejecutiva para revisar los acuerdos comerciales suscritos por Estados Unidos.

1 Jul 2017.-  La reforma se fundamentó en las teorías de libre comercio, las cuales establecen que la especialización en los productos de ventaja comparativa genera el máximo volumen de moneda extranjera y permite adquirir los productos restantes a menores precios. Así, el comercio internacional contribuiría a elevar la productividad y los ingresos de divisas

Desde el comienzo de la apertura se observó que el país tiene ventaja comparativa en productos que carecen de demanda externa. Así, el libre mercado aparece como una política simple de comprar los productos a menores precios en el exterior. El abaratamiento de los consumos elevó el ingreso de toda la población, a cambio de configurar una estructura productiva de baja expansión, dominada por los servicios y la minería.

A pesar de los insucesos de la concepción del libre mercado, los gobiernos procedieron a extenderlo mediante la proliferación de TLC. Las empresas quedaron en condiciones de adquirir las importaciones a menores precios y sustituir el empleo, sin mayor efecto sobre las exportaciones. Con la misma mano de obra podían producir más y, como no había demanda, disminuyó el empleo del sector. Se configuró una estructura comercial deficitaria que sólo puede sostenerse con elevados precios de los commodities y grandes entradas de inversión extranjera.

La ilustración más clara está en el TLC con Estados Unidos. Tal como se predecía en todos los estudios, la balanza comercial pasó, entre 2012 y 2017, de un superávit comercial de US$7.000 millones a un déficit de US$1.370 millones. En los cinco años, las exportaciones bajaron 20 %.

Los TLC constituyeron parte de la estrategia de tecnología de quebrar la cadena productiva y separar los componentes. Los países avanzados se quedaron con la crema de mayor productividad y demanda y dejaron a los socios con el ensamble que representa una pequeña fracción del valor final. Se creó una estructura mundial en que los países desarrollados contribuyen, en el 75 % de la producción de manufacturas, con el 20 % de la mano de obra. Ni más ni menos, la productividad del trabajo de los países desarrollados es cuatro veces más. A menos que se adopte un sistema de protección nacional, la producción nacional estará cada vez más distante de los bienes complejos y la modernidad industrial.

Wilbur Ross, secretario de Comercio, adelantó que el gobierno estadounidense podría solicitar una reforma de los estatutos de la Organización Mundial de Comercio porque “tiene un sesgo institucional”. El renegociar las relaciones comerciales de Estados Unidos es una prioridad para Trump, quien sostiene que su país ha sido tratado injustamente en el intercambio internacional. Trump dijo el jueves que estaba preparado para terminar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte ( NAFTA, por su sigla en inglés) con Canadá y México, pero dio marcha atrás después de que habló por teléfono con los líderes de ambos países, para hablar de revisión (29 abr 2017).

En el pasado, Colombia logró industrializarse y estabilizar la balanza de pagos porque operaba con protecciones que compensaban las diferencias de productividad con los países desarrollados. Así, en el periodo 1967-1991, la economía creció por encima del 5 %, la participación de la industria en el producto aumentó y surgió una estructura comercial diversificada. La situación fue opuesta en los últimos 25 años. La economía creció menos del 4 %, la participación de la industria en el producto bajó a la mitad y la producción nacional se concentró en minería y servicios. No se cumplieron los cantos de sirena neoliberales, que predecían que el libre comercio lleva a la panacea.

Al cabo de un cuarto de siglo de apertura, la economía opera con un cuantioso déficit en cuenta corriente de baja sensibilidad a la tasa de cambio y no ha pasado del segundo peldaño del desarrollo industrial. De hecho, se plantea revisar y renegociar los TLC dentro de un marco de prioridad a las exportaciones y el desarrollo industrial con respecto a las importaciones, al igual que acudir a la protección con aranceles, exenciones tributarias, subsidios al empleo e intervención cambiaria.

http://www.elespectador.com/opinion/hora-de-rectificaciones-columna-699966 

22.17.- ZOMBIS, VAMPIROS Y REPUBLICANOS – Paul Krugman

EL PARTIDO DEL PRESIDENTE TRUMP QUIERE APROBAR UNA REFORMA HORRIBLE E IMPOPULAR SIN QUE NADIE LA VEA 

El líder republicano en el Senado, Mitch McConnell (Andrew Harnik AP)

Los zombis han dirigido el Partido Republicano durante mucho tiempo. La buena noticia es que puede que hayan perdido por fin el control, aunque todavía es posible que regresen y vuelvan a comerse el cerebro de los conservadores. La mala es que, aunque los zombis estén retrocediendo, los vampiros están ocupando su lugar.

23 JUN 2017.- ¿Qué son estos zombis de los que hablo? Entre los especialistas, el término se refiere a las ideas políticas que deberían haber sido abandonadas hace mucho tiempo ante las pruebas y la experiencia, pero que simplemente siguen arrastrando los pies.

El jefe de los zombis de la derecha es la insistencia en que bajarles los impuestos a los ricos es la clave de la prosperidad. Esta doctrina debería haber muerto cuando la subida de impuestos de Bill Clinton no provocó la recesión prevista y, por el contrario, vino seguida de una expansión económica. Debería haber muerto otra vez cuando las bajadas de impuestos de George W. Bush vinieron seguidas de un crecimiento mediocre, y luego, de una crisis. Y debería haber muerto una vez más tras la subida de impuestos de Obama de 2013 —para pagar su reforma sanitaria, aunque también se dejaron caducar algunas bajadas fiscales del Gobierno de Bush cuando la economía siguió creciendo a buena marcha, creando 200.000 nuevos empleos al mes.

Sin embargo, los fanáticos de las bajadas de impuestos, a pesar de haberse equivocado constantemente en sus predicciones, siguieron incrementando su influencia en el Partido Republicano, hasta el desastre en Kansas, donde el gobernador Sam Brownback prometió que las profundas bajadas de impuestos darían pie a un milagro económico. En cambio, el Estado registró un crecimiento débil y sufrió una crisis fiscal, que finalmente hizo que hasta los republicanos votasen a favor de las subidas de impuestos, rechazando el veto de Brownback.

¿Acabará esto con el zombi de la bajada de impuestos? A lo mejor, aunque por lo visto los economistas que estuvieron detrás de la debacle de Kansas, y que, naturalmente, no han aprendido nada, son los principales promotores del plan fiscal de Trump, como tiene que ser.

Pero a medida que los zombis desaparecen de la escena, las políticas “vampiro”llamadas así no tanto porque chupen la sangre (aunque también por eso) sino porque no pueden soportar la luz del día han ocupado su lugar.

Piensen, por ejemplo, en lo que está pasando ahora mismo con la atención sanitaria.

El mes pasado, los republicanos de la Cámara de Representantes obligaron a que se aprobase una de las peores y más crueles legislaciones de la historia. Según la Oficina Presupuestaria del Congreso, la Ley de Atención Sanitaria Estadounidense (AHCA, por sus siglas en inglés) dejaría sin cobertura a 23 millones de estadounidenses y haría que las primas de muchos millones más, especialmente de trabajadores mayores con ingresos relativamente bajos, se disparasen.

Como tenía que ser, este proyecto de ley es sumamente impopular. No obstante, los líderes republicanos del Senado intentan ahora que se apruebe su propia versión de la AHCA que, como indican todas las informaciones, difiere de ella muy poco y de manera superficial. Y están intentando hacerlo en el más absoluto de los secretos. Parece que no habrá ninguna vista de ningún comité antes de que el proyecto de ley se someta a votación, y los senadores tampoco van a recibir ningún borrador del texto o algo que no sea un resumen esquemático. Según se dice, algunos han visto presentaciones de PowerPoint, pero las “diapositivas se pasan tan rápido por las pantallas que apenas se pueden memorizar”.

Es evidente que el objetivo es aprobar una legislación que tendrá efectos devastadores para decenas de millones de estadounidenses sin dar a los que se supone que tienen que aprobarla, por no hablar de la gente en general, ninguna oportunidad real de entender lo que están votando. Se insinúa incluso que Mitch McConnell, el líder de la mayoría republicana, podría aprovechar las lagunas legales para evitar cualquier debate en el Senado.

¿A qué se debe esta mezcla de secretismo y de rapidez? Evidentemente, esta legislación no puede soportar la luz del día, y no soy, ni mucho menos, el primero que hace esta analogía con los vampiros.

Es algo sin precedentes. No hagan caso de las mentiras republicanas sobre cómo se aprobó el Obamacare: la Ley de Asistencia Sanitaria Asequible se aprobó después de un amplio debate, y los demócratas siempre fueron muy claros sobre lo que estaban intentando hacer y sobre cómo estaban intentando hacerlo.

Sin embargo, en lo que se refiere a la sustitución republicana del Obamacare, no solo el proceso es secreto; también lo es la finalidad. Vox.com preguntó a ocho senadores republicanos cuál era el problema que se supone que tiene que solucionar la legislación, y cómo se supone que va a resolverlo. Ninguno dio una respuesta coherente.

Naturalmente, ninguno sacó a colación la ventaja evidente de dejar sin cobertura a millones de personas: una importante bajada de impuestos para los ricos. Como he dicho, aunque chupar la sangre no sea la principal razón para llamarla política “vampiro”, es una de ellas.

Ah, y un argumento más: lo que está pasando no solo es algo sin precedentes, sino que no ha ocurrido nunca con ningún presidente. Se puede culpar a Donald Trump de muchas cosas, incluido el hecho de que seguramente firmará cualquier mal proyecto de ley que le pongan delante. Pero en lo que se refiere a la atención sanitaria, no es más que un espectador ignorante que, como todo parece indicar, desconoce en gran parte, o totalmente, lo que hay realmente en el Trumpcare. Puede que esté demasiado ocupado gritándole a su televisor para saberlo.

Por tanto, esta historia no es sobre Trump; es sobre el cinismo y la corrupción de todo el Partido Republicano en el Congreso. Recuerden, solo harían falta unos pocos conservadores con conciencia concretamente, tres senadores republicanos para parar en seco esta atrocidad. Pero, ahora mismo, parece como si esos republicanos con principios no existiesen.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía. © The New York Times Company, 2017. Traducción de News Clips. http://economia.elpais.com/economia/2017/06/23/actualidad/1498225165_390534.html

 

 

21.17.-UNAS CUENTAS SOBRE EL COMERCIO MUNDIAL – Paul Krugman

La revolución del transporte ha cambiado para siempre el mapa industrial global; pero es un proceso acabado

Un barco portacontenedores en el puerto de Hamburgo (Alemania). Morris Macmatzen Getty

Los días en los que el auge del comercio mundial era la gran noticia parecen ahora muy lejanos. Una de las razones es que el comercio ha dejado de aumentar, y parece haberse estancado. Y otra, que tenemos asuntos más acuciantes, como el ascenso del autoritarismo y el intento de sabotear la atención sanitaria.ace mucho di una conferencia sobre temas comerciales, y me he vuelto a interesar por ellos, y en cualquier caso, uno quiere tomarse de vez en cuando un descanso del horror de la actual economía política. De modo que aquí estoy, intentando encontrar formas sencillas de hablar de la “hiperglobalización”, el aumento del comercio desde aproximadamente 1990 hasta poco antes de la Gran Recesión. Ninguna de las ideas subyacentes es nueva, pero a lo mejor a algunos les resulta útil la exposición.

La idea es pensar en los efectos de los costes del transporte y otras barreras al comercio de la misma manera en que los economistas especializados en comercio piensan desde hace tiempo en la “protección efectiva”. Este concepto se introdujo principalmente como forma de entender lo que ocurría realmente en países que intentaban industrializarse para sustituir a las importaciones. La idea era más o menos la siguiente: piensen en qué ocurriría si un país impone un arancel a la importación de automóviles, pero no a la importación de componentes de automóviles. Lo que está protegiendo, por tanto, es la actividad del montaje, haciéndola rentable aunque los costes sean más elevados que en el extranjero. Y esos costes pueden elevarse hasta un punto que supere con creces la tasa arancelaria.

Supongamos, por ejemplo, que imponemos un arancel del 20% a la importación de coches, pero podemos importar repuestos que suponen la mitad del valor de un coche importado. De ese modo, el montaje de coches se convierte en una actividad rentable, aunque cueste un 40% más en nuestro país que en el posible exportador: un arancel nominal del 20% se convierte en una tasa de protección efectiva del 40%.

Ahora démosle la vuelta a la historia, y hablemos de un producto que un mercado emergente podría exportar a una economía avanzada. Pongamos por caso que en el país avanzado cuesta 100 producir este artículo, del cual, 50 corresponde a materias primas intermedias y 50 al montaje. Supongamos que el mercado emergente no puede producir los recursos naturales necesarios, pero sí puede realizar el montaje usando insumos importados. Sin embargo, hay costes de transporte, por ejemplo, del 10% del valor de cualquier mercancía transportada.

Si estuviésemos hablando solo del comercio de productos terminados, esto significaría que el mercado emergente podría exportar si sus costes fuesen un 10% más bajos: 91, en este caso. Pero hemos partido de la base de que no puede llevar a cabo todo el proceso. Puede realizar el montaje, y lo hará si sus costes finales, incluidas las materias primas, son inferiores a 91. Pero esas materias primas costarán 55 debido al transporte. Y esto significa que, para hacer que la exportación funcione, debe tener unos costes inferiores a la resta entre 91 y 55 (es decir, 36) frente a los 50 en el país avanzado.

Es decir, para superar el 10% que suponen los costes del transporte, la operación de montaje debe ser un 38% más barata que en el país avanzado.

Pero esto a su vez significa que incluso un descenso aparentemente pequeño de los costes del transporte podría tener grandes consecuencias en la localización de la producción, porque reduce drásticamente la ventaja del coste de producción que los mercados emergentes necesitan tener. Y tiene un efecto aún más desproporcionado sobre el volumen del comercio, porque lleva a un aumento drástico de los envíos de productos intermedios así como de productos terminados. Es decir, obtenemos mucho comercio de “cadena de valor”.

Creo que esto es lo que ha ocurrido después de 1990, en parte por la generalización de los contenedores y en parte por la liberalización del comercio en los países en desarrollo. Pero también parece que es una revolución que ha terminado su recorrido.

Y ahora les devuelvo a nuestra información habitual sobre Trump.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía. © The New York Times Company, 2017.Traducción de News Clips.

 

21.17.- ¡”AVE”, DONALD! – María Antonia García

El arte es representación y no poder ser censurado o estigmatizado, pues es pilar de la democracia. 

Primero fue una mujer levantando una cabeza de plástico embadurnada de pintura roja. Luego, una obra de teatro donde un hombre de saco y corbata, rubio y ojiazul termina apuñalado en el escenario. Las dos representaciones fueron consideradas un ataque directo contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Kathy Griffin, la mujer que mostraba una cabeza de plástico untada de rojo, fue despedida de CNN y la obra de teatro ha recibido tal repudio que dos patrocinadores ‒Delta Airlines y Bank of America‒ retiraron su apoyo.

19 jun 2017.- Estos dos episodios, sumados al despido de un periodista de CNN por llamar a Trump “excremento” en redes sociales, han creado un panorama inusual para el país que se precia de proteger la libertad de prensa y la libertad de expresión artística.

Estas reacciones en el ámbito artístico y periodístico son el reflejo de una sociedad que lleva cinco meses soportando a un presidente que destruye todo lo que toca. Su recorte de presupuesto a las bellas artes, su intención de destruir el ‘Obamacare’, su veto a cinco países musulmanes, sus políticas de terror en contra de los inmigrantes, su imposibilidad de mantener un trato cordial con líderes mundiales, su desprecio absoluto por el peligroso calentamiento global, su asedio contra aquellos que no lo obedecen ciegamente (so pena de despido, como ocurrió con James Comey, exdirector del FBI), su mezcla entre la presidencia y sus propios negocios, y un largo etcétera han causado una conmoción social que no logra catalizarse con marchas ni con la catarsis del arte.

El pueblo estadounidense está enfrentando niveles de fanatismo y represión que creían parte del pasado. Prueba de esto son las extremas manifestaciones en contra del opresor, como la de Kathy Griffin al hacer ese video levantando una cabeza ensangrentada con los rasgos de Trump o la obra ‒ni más ni menos que ‘Julio César’ de Shakespeare‒ representada por un hombre idéntico a Trump, el cual, como sabemos, termina apuñalado por su mejor amigo, Brutus.

Estas manifestaciones simbólicas son eso, símbolos de un malestar violento que un pueblo en esencia pacífico necesita exteriorizar. Necesitan comunicar su absoluta discrepancia respecto a la islamofobia que desató Donald Trump y los ataques sistemáticos a inmigrantes, mujeres, musulmanes, judíos y refugiados a lo largo y ancho del país.

Lo curioso es que la familia Trump use esas manifestaciones simbólicas para victimizarse y para desviar la atención de las decisiones que toman desde la Casa Blanca, las cuales están causando decenas de muertes a diario, crímenes racistas, la persecución y deportación de inmigrantes por las razones más absurdas y la provocación permanente de regiones inestables del globo, como Corea del Norte y Catar.

El arte es la voz de la conciencia de una nación y es el reflejo y mensajero de abusos que tengan lugar en la vida real. El arte es representación, y como tal no puede ser censurado o estigmatizado, pues es el gran pilar de la democracia y posibilita la necesaria crítica contra posibles abusos de poder.

Por eso son tan graves las críticas contra una obra de William Shakespeare, no por la calidad de la actuación o por la fidelidad con el original, sino porque la derecha ve en una ficción su propio extremismo reflejado. Igual le ocurre al tío de Hamlet al presenciar la representación teatral de su crimen, en el cual vierte veneno en el oído del rey. El arte nos muestra lo que no queremos ver, lo que nos es incómodo y nos hace cuestionar el orden social y ético. De allí la gravedad de intentar acallarlo, más tratándose de una obra de teatro que representa no al presidente de una democracia, sino a un emperador déspota.

@caidadelatorre http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maria-a-garcia-de-la-torre/ave-donald-el-arte-no-puede-ser-censurado-por-trump-100428

 

20.17.- El hundimiento del Estado ¬- Paul Krugman

Trump no está a la altura y eso ya tiene consecuencias: desde una mala sanidad hasta la pérdida de credibilidad mundial

El presidente Donald Trump durante una reunión con gobernadores en la Casa Blanca el pasado 8 de junio. YURI GRIPAS REUTERS

Tras la sorpresa de la victoria electoral de Donald Trump, mucha gente de derechas e incluso de centro intentó razonar que realmente no sería tan malo. Cada vez que mostraba un ápice de autocontrol —aunque no equivaliese a más que leer su guion sin improvisaciones o dejar el Twitter un día o dos— los analistas se apresuraban a declarar que sencillamente se había “hecho presidente”.

10 JUN 2017.- ¿Pero podemos admitir ahora que verdaderamente es tan malo como habían predicho sus críticosmás duros, o incluso peor? Y no es solo su desprecio por el Estado de Derecho, que tan claramente puso de manifiesto la declaración de James Comey: como dice el jurista Jeffrey Toobin, si eso no es obstrucción a la justicia ¿qué es? También está el hecho de que la personalidad de Trump, su combinación de revanchismo mezquino y descarada indolencia, lo hace inepto para el cargo. Y eso es un enorme problema. Piensen por un minuto cuánto daño ha hecho este hombre en múltiples frentes en solo cinco meses.

Fijémonos en la sanidad. Todavía no está claro que los republicanos puedan aprobar un sustituto para el Obamacare (aunque sí está claro que, si lo logran, les quitará la cobertura a decenas de millones de ciudadanos). Pero ocurra lo que ocurra en el frente legislativo, hay grandes problemas en ciernes en los mercados de los seguros en este preciso momento: empresas que se retiran, dejando sin servicio algunas partes del país, o que piden enormes aumentos de primas.

¿Por qué? No es, digan lo que digan los republicanos, porque el Obamacare sea un sistema inoperativo; los mercados de los seguros estaban estabilizándose claramente el pasado otoño. El problema, más bien, como las propias aseguradoras han explicado, es la incertidumbre creada por Trump y compañía, en especial el hecho de no aclarar si se mantendrán subvenciones cruciales. En Carolina del Norte, por ejemplo, Blue Cross Blue Shield ha solicitado un aumento del 23% en las primas, pero declarando que habría pedido solo un 9% si estuviese seguro de que se mantendrían las subvenciones para compartir gastos.

¿Y por qué no ha recibido esa garantía? ¿Porque Trump cree sus propias afirmaciones de que puede hacer que el Obamacare se hunda, y después conseguir que los votantes culpen a los demócratas? ¿O porque está demasiado ocupado escribiendo tuits coléricos y jugando al golf como para ocuparse del tema? Es difícil saberlo, pero en cualquier caso, no es manera de hacer política.

O pensemos en la increíble decisión de ponerse del lado de Arabia Saudí en su conflicto con Qatar, un pequeño país que alberga una enorme base militar de Estados Unidos. En esta disputa no hay buenos, pero sí todas las razones para que Estados Unidos se mantenga al margen. Entonces, ¿qué pretendía Trump? No existe, ni por asomo, una visión estratégica; algunas fuentes insinúan que a lo mejor ni siquiera conocía la existencia de la gran base estadounidense en Qatar y la función crucial que desempeña.

La explicación más probable de sus actos, que han provocado una crisis en la región (y empujado a Qatar a los brazos de Irán) es que los saudíes lo adularon —el Ritz-Carlton proyectó una imagen de cinco pisos de su rostro en uno de los laterales de su propiedad en Riad— y que sus cabilderos gastaron grandes sumas en el hotel Trump International de Washington.

Normalmente, pensaríamos que es ridículo insinuar que un presidente estadounidense pueda desconocer hasta ese punto las cuestiones cruciales y que se le pueda llevar a adoptar medidas de política exterior tan peligrosas con unos incentivos tan ramplones. ¿Pero podemos creerlo de un hombre incapaz de aceptar la verdad acerca del número de asistentes a su toma de posesión y que se jacta de su victoria electoral en las circunstancias más inadecuadas? Sí.

Y pensemos en su negativa a respaldar el principio central de la OTAN, la obligación de defender a los aliados, una negativa que provocó indignación y sorpresa en su propio equipo de política exterior. ¿A qué vino eso? Nadie lo sabe, pero vale la pena considerar que, por lo visto, Trump abroncó a los líderes de la Comunidad Europea por la dificultad de construir campos de golf en sus países. De modo que tal vez fuese pura petulancia.

La cuestión, insisto, es que todo indica que Trump ni está a la altura del cargo de presidente ni está dispuesto a hacerse a un lado para dejar que otros hagan bien el trabajo. Y esto ya está empezando a tener consecuencias reales, desde una mala cobertura sanitaria hasta la destrucción de alianzas o la pérdida de credibilidad en el escenario mundial.

Pero, dirán ustedes, la Bolsa sube, de modo que no puede ir tan mal la cosa. Y es cierto que si bien Wall Street ha perdido parte de su entusiasmo inicial por la trumponomía —el dólar ha vuelto a bajar a niveles preelectorales— inversores y empresarios no parecen estar computando el riesgo de una política verdaderamente desastrosa. Sin embargo, ese riesgo es completamente real, y sospecho que las grandes fortunas, que tienden a equiparar riqueza y virtud, serán las últimas en caer en la cuenta de lo grande que es realmente el riesgo. La presidencia estadounidense es, en muchos aspectos, una especie de monarquía electa, en la que un dirigente temperamental e intelectualmente inepto puede hacer un daño inmenso.

Eso es lo que está ocurriendo ahora. Y apenas ha transcurrido la décima parte del primer mandato de Trump. Lo peor, casi con toda seguridad, está por venir.

Paul Krugman es Nobel de Economía. © The New York Times Company, 2017. Traducción de News Clips. http://economia.elpais.com/economia/2017/06/09/actualidad/1497009383_084325.html

 

19.17.- RESENTIMIENTO PURO Y DURO – Paul Krugman

El objetivo de Trump y los republicanos al abandonar el acuerdo de París no es otro que acabar con el legado de Obama

El presidente de EE UU, Donald Trump, escucha al director de la Agencia de Protección Ambiental Scott Pruitt tras anunciar la salida de EE UU de los acuerdos de París. KEVIN LAMARQUE REUTERS

Ahora que Donald Trump está haciendo todo lo que está en sus manos para destruir las esperanzas mundiales de controlar el cambio climático, dejemos clara una cosa: esto no tiene nada que ver con el interés nacional de Estados Unidos. A la economía estadounidense, en particular, le iría bien con el Acuerdo de París. No se trata de nacionalismo; es, principalmente, puro resentimiento.

2 jun 2017.- En cuanto a la economía: a estas alturas, pienso, tenemos una idea bastante de buena de cómo sería una economía de bajas emisiones. Estoy seguro de que los expertos en energía disentirán en los detalles, pero las líneas generales no son difíciles de describir. Sin duda, sería una economía que utilizaría la electricidad: coches eléctricos, calefacción eléctrica, y algún que otro motor de combustión interna. El grueso de esa electricidad procedería, a su vez, de fuentes no contaminantes: eólica, solar y, sí, probablemente nuclear.

Por supuesto, no siempre sopla el viento o brilla el sol cuando las personas necesitamos energía. Pero hay múltiples formas de solventar ese problema: una red potente, capaz de trasladar electricidad a donde haga falta; almacenamiento de diversas formas (baterías, pero también centrales hidroeléctricas de bombeo); precios dinámicos que animen a los clientes a utilizar menos energía cuando escasea y más cuando abunda; y alguna capacidad de respuesta —probablemente derivada de generadores de gas natural, que provocan unas emisiones relativamente bajas— para hacer frente a los posibles desequilibrios restantes.

¿Cómo sería la vida en una economía que hubiese hecho esa transición energética? Casi indistinguible de la vida en la que tenemos ahora. La gente seguiría conduciendo coches, viviría en casas con calefacción en invierno y aire acondicionado en verano, y vería videos sobre superhéroes y gatitos graciosos. Habría muchas turbinas eólicas y paneles solares, pero la mayoría haríamos caso omiso de ellos, igual que hacemos en la actualidad con las chimeneas de las centrales eléctricas convencionales.

¿Y no sería más cara la energía en esta economía alternativa? Seguramente, pero la diferencia no sería muy grande: los avances tecnológicos han reducido drásticamente el coste de los sistemas solares y eólicos, y parece que lo mismo está empezando a suceder con el almacenamiento de energía.

Por otro lado, habría ventajas compensatorias. Principalmente, se reducirían en gran medida los efectos perjudiciales de la contaminación atmosférica para la salud, y es muy posible que la disminución de los gastos sanitarios compensase por sí sola los costes de la transición energética, incluso sin tener en cuenta toda esa mandanga del salvar a la civilización del catastrófico cambio climático.

La cuestión es que, si bien abordar el cambio climático de la forma prevista por el Acuerdo de París parecía un difícil problema económico y técnico, hoy en día parece bastante fácil. Ya tenemos casi toda la tecnología necesaria, y podemos estar casi seguros de que la restante se desarrollará. Evidentemente, la transición a una economía de bajas emisiones, la eliminación progresiva de los combustibles fósiles, llevaría tiempo, pero eso no sería un problema siempre que la senda estuviese clara.

¿Por qué entonces hay tanta gente de derechas decidida a bloquear las medidas climáticas e incluso intenta sabotear los avances conseguidos en materia de nuevas fuentes de energía? Que no me digan que les preocupa de verdad la inherente incertidumbre de los pronósticos climáticos. Toda decisión política a largo plazo debe tomarse teniendo en cuenta un futuro incierto (obvio); hay el mismo consenso científico en cuanto a este tema que el que se pueda ver respecto a cualquier otro. Y en este caso, podemos decir que la incertidumbre refuerza el argumento a favor de tomar medidas, porque los costes si nos equivocamos son asimétricos: si hacemos demasiado, habremos derrochado algo de dinero; si hacemos demasiado poco, condenaremos a la civilización.

Y que no me digan que lo que les importa son los mineros del carbón. Cualquiera que se preocupase de verdad por esos mineros haría campaña a favor de proteger sus prestaciones de salud y sus pensiones por incapacidad y por jubilación, e intentaría proporcionar oportunidades de empleo alternativas, en lugar de fingir que la irresponsabilidad medioambiental les devolverá de algún modo los puestos de trabajo perdidos a causa de la minería a cielo abierto.

Aunque no tenga nada que ver con los puestos de trabajo en el carbón, el antiecologismo de la derecha sí está relacionado en parte con proteger los beneficios de este sector, que en 2016 dio un 97% de sus aportaciones políticas a los republicanos.

Sin embargo, como he dicho, hoy en día la lucha contra la acción climática se guía principalmente por el puro resentimiento. Si se fijan en la actual retórica derechista (incluidas las tribunas de opinión escritas por funcionarios de alto rango de Trump), encontrarán una profunda hostilidad hacia cualquier noción de que determinados problemas requieren una acción colectiva distinta de matar gente y hacer saltar cosas por los aires.

Aparte de esto, buena parte de la derecha actual parece guiarse sobre todo por el rencor hacia los progresistas, más que por cuestiones concretas. Si los progresistas están a favor de algo, ellos se declaran en contra. Si los progresistas lo odian, es bueno. Y a esto hay que añadirle el antintelectualismo de las bases republicanas, para quienes el consenso científico es un inconveniente, no una ventaja, y puntos extras si además socava cualquier cosa relacionada con el presidente Barack Obama.

Y si todo esto parece demasiado mezquino y vengativo como para constituir la base de decisiones políticas trascendentales, piensen en la personalidad del hombre que ocupa la Casa Blanca. ¿Hace falta que diga algo más?

Paul Krugman es premio Nobel de Economía.© The New York Times Company, 2017.
Traducción de News Clips. http://economia.elpais.com/economia/2017/06/02/actualidad/1496403529_517469.html

 

19.17.- EL MUNDO EMPRESARIAL CONTRADICE A TRUMP Y PASA A LA ACCIÓN CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO – Derblauemond

Hace tiempo que ustedes leen sobre la relación de amor-odio (sin la parte del amor) que mantiene el presidente Trump con las iniciativas y las teorías sobre el cambio climático. Probablemente habrán ya visto ustedes en todas las portadas de los medios commodity y las cabeceras de los Telediarios que, ahora, Trump ya ha optado por que Estados Unidos abandone aquel tratado de París que se proponía luchar contra el calentamiento global, y que tanto tiempo y esfuerzo costó rubricar. Pueden leer todos los detalles en esta noticia de esta semana del Chicago Tribune.

504 Jun 2017.- Pero lo que es improbable que le hayan contado a usted es sobre cómo el mundo empresarial estadounidense ha dicho basta ya a esta deriva anti-climática del presidente Trump, y, ante el convencimiento de que nos encaminamos hacia una catástrofe planetaria, incluso aunque la solución juegue contra sus intereses empresariales más cortoplacistas, son muchas las grandes empresas que se han agrupado para ponerse en marcha en su (nunca mejor dicho) particular lucha, no ya contra el cambio climático, llamémoslo por su nombre según vienen corroborando los datos objetivos año tras año: contra la catástrofe climática. Lo analizamos hoy para ustedes. Bienvenidos una vez más a éste nuestro (y su) medio económico no-commodity (espero que favorito).

Del fin del modelo (casi) exclusivamente petrolífero al cambio climático

No vamos a abordar hoy aquí con ustedes un estudio académico sobre las evidencias objetivas del cambio climático. No es el objeto del análisis de hoy, no acaba de encajar en la temática salmón que tanto les gusta a ustedes (y a nosotros), y además pueden encontrar ustedes numerosos y rigurosos estudios al respecto (incluso de renombrados académicos) que pueblan Internet. En lo que se refiere a otros enfoques acerca de este tema, simplemente me limitaré a enlazarles el análisis sobre el petróleo que les escribimos hace unos meses con el título “¿Hemos tocado techo histórico en la demanda de petróleo?”.

Aquí hoy partiremos de la premisa de la evidencia de la catástrofe climática, así que los lectores que, con todos mis respetos, aún crean que se trata de una falacia, antes de seguir leyendo, quedan advertidos de la base sobre la que se sustenta el análisis de hoy.

He de reconocerles que la noticia de esta semana de Trump que ha venido a confirmar los peores augurios (peores para todos a largo plazo), si bien no me ha sorprendido lo más mínimo, sí que me ha producido cierta sensación de vértigo contenido al asomarnos a un precipicio que tiene un claro punto de no retorno (y es de esperar que no lo hayamos rebasado ya). Y entonces, cuando ya todo en la tierra de Las Rocosas a favor del cambio climático parecía más que perdido, cuando parecía que sólo nos aguardaba una fiesta de emisiones incontroladas de CO2, un halo de renovado optimismo se ha abierto al leer esta noticia a contracorriente del Harvard Business Review.

Una amplia representación de los CEOs de las empresas más poderosas de Estados Unidos se ha declarado abiertamente a favor de la lucha contra el cambio climático, se ha agrupado para emprender su particular gesta en pos del planeta, y muy reseñablemente lo han hecho llevando públicamente la contraria a ese (su) presidente Trump, que legisla en su mercado natural y más estratégico. Digno de admiración al menos ante la valentía y la determinación que han demostrado tener.

Los rebeldes con causa

El punto de paso a la acción ha sido que 30 CEOs de las principales empresas del país han reservado un espacio publicitario, a página completa, en el Wall Street Journal. De él se han servido para dirigirle una carta conjunta al presidente Trump. 30 CEOs pueden no parecerles demasiados, pero espero que, tras ponerles en contexto, el asunto les parezca tan destacable como se lo ha parecido a un servidor al decidir escribirles estas líneas.

Como pueden leer en el artículo anterior, los 30 CEOs pertenecen a las siguientes compañías: 3M Company, Allianz SE, Bank of America Corp., BROAD Group, Campbell Soup Company, Cargill Inc., Citigroup Inc., The Coca-Cola Company, Corning Incorporated, Cummins Inc., Dana Incorporated, The Dow Chemical CompanyE.I. DuPont de Nemours & CompanyGeneral ElectricThe Goldman Sachs Group, Inc., Harris Corporation, Johnson & Johnson, JP Morgan Chase, Kering, Morgan Stanley, Newell Brands Inc., Pacific Gas and Electric Company, Procter & Gamble Company, Royal DSM, Salesforce, Solvay, Tesla Inc., Unilever, Virgin Group, The Walt Disney Company.

Disculpen que haya reproducido la lista completa, a pesar de que seguramente sólo les interesarán las más conocidas, pero no he querido restar ni un ápice de protagonismo tampoco a esas menores y también valientes empresas que literalmente se están jugando mucho por el compromiso con el bien común.

Como bien apunta el redactor Andrew Winston, si repasan la lista, resulta un listado más que significativo. No es un listado de oportunistas ni de empresas con mercado de consumo que tratan de ganar imagen de marca con una maniobra sensacionalista que les de publicidad gratis, y les haga además ganar puntos entre unos consumidores sensibilizados con el tema.

El listado también incluye empresas con una “huella de carbono” muy relevante, que se ven fuertemente impactadas por el compromiso de su reducción. También hay gigantes químicos, conglomerados industriales, grandes bancos… Aparte de esta lista, incluso también son públicas y notorias las declaraciones a favor del tratado de París por parte del CEO del gigante petrolero Exxon, que ya me dirán ustedes si le perjudica a su negocio principal el apoyar una iniciativa que a buen seguro tendrá como uno de sus efectos el descenso del consumo del oro negro.

Cerrando ya con el tema del listado, simplemente remarcar que esta iniciativa se cerró rápidamente: el CEO de Dow consiguió entre sus círculos más próximos que otros CEOs se adheriesen al movimiento en un plazo de tan sólo dos días, y al parecer hubo muchos otros CEOs que se enteraron demasiado tarde y que habrían suscrito gustosos el manifiesto de sus compañeros. Y muchos otros mostraron su apoyo a los más valientes, pero no se atrevieron a llevar públicamente la contraria al mismísimo presidente del país.

Lo que un movimiento así verdaderamente significa

Trump ha ignorado este claro mensaje de la élite empresarial, tras optar por retirar a Estados Unidos de los tratados de París, incluyendo al país en el selecto club de los miembros de las Naciones Unidas que no han suscrito los acuerdos y que ésta formado por Nicaragua, Siria, y ahora USA. Sin duda ha situado de un plumazo a la potencia norteamericana en la vanguardia del progreso socioeconómico mundial.

Pero esto resulta un análisis bastante (y mayormente) obvio. Lo que no resulta tan obvio pueden ser unas conclusiones de segunda ronda, y que un servidor va a compartir ahora aquí con ustedes. Y, como siempre, esperando su constructivo feedback, especialmente en lo subjetivo: cualquier opinión subjetiva tiene la misma validez que la mía y que la de cualquier otra persona.

Con la relevante noticia que abre este análisis, lo que un servidor interpreta es que las propias empresas estadounidenses demuestran más sentido de la responsabilidad bioclimática que su propio presidente. De hecho, son capaces de organizarse para llevar a cabo lo que la administración Trump deja de lado. Esto demuestra que también puede haber ocasiones en que esas empresas, que algunos sectores califican de malvadas per sé, con ambiciones meramente capitalistas, y que sólo se preocupan por intereses particulares, pueden saber ver también el bien común y defenderlo, y hasta el punto de sentirse en la responsabilidad de manifestarse abierta y públicamente (además de actuar) al margen de su todopoderoso presidente.

Puede haber un tema implícito de competitividad, puesto que combatir el cambio climático es más caro que no hacerlo y seguir tirando de un petróleo que resulta competitivo y barato, especialmente tras la irrupción del fracking. Ello no hace sino enfatizar el mérito de estas empresas díscolas y su manifiesto de rebeldía, entre las cuales hay conglomerados industriales o industrias químicas a las cuales el tratado de Paris contra el cambio climático impacta sustancialmente, lo cual es doblemente meritorio. Y en especial en el caso de Exxon, un gigante petróleo que ya no es que tenga que pagar un mayor coste por combatir el cambio climático, sino que es que combatirlo ataca directamente a su principal producto.

Lo pongan como lo pongan, aunque algunos puedan ver oscuros intereses paralelos, a pesar de que siempre podemos hacer lecturas conspiranoicas de todo, la verdad es que en el fondo estas empresas están tirando piedras contra su propio tejado en aras del bien común. Es la demostración de que en la gestión privada también puede haber ética, y que el problema de ciertos gestores no es nuestro sistema socioeconómico, sino su naturaleza personal. Un gestor anti-ético, de esos que siempre criticamos desde estas líneas, hará honor a su calificativo sea bien desde un organismo público o desde una empresa privada.

El debate público-privado me parece estéril; el debate en realidad trata de la naturaleza de las personas a las que damos cargos de responsabilidad. Por todo ello, aquí y ahora y por este movimiento climático en concreto: chapó por esas empresas y sus directivos. Necesitamos más acciones que demuestren que la búsqueda del bien común no sólo es cosa de otras décadas. Desde estas líneas, un servidor trata de poner su minúsculo granito de arena, al que espero ustedes añadan el suyo. De estas cosas depende el futuro de la socioeconomía del futuro que queremos construir entre todos, y que algún día entregaremos a nuestros hijos. Ése y no otro será el momento de rendir cuentas, y echar la vista atrás para comparar si es mejor que el mundo que nosotros a su vez recibimos de nuestros padres.

https://www.elblogsalmon.com/entorno/el-mundo-economico-contradice-a-trump-y-pasa-a-la-accion-contra-el-cambio-climatico?utm_source=NEWSLETTER&utm_medium=

18.17.- EL DESPRECIO DE TRUMP – Paul Krugman

El presupuesto republicano vuelve a demostrar lo poco que le importan al presidente sus votantes

26 may 2017 Esta última semana nos ha planteado opciones difíciles a los periodistas que cubrimos la política nacional. ¿Deberíamos centrarnos en la fraudulencia del presupuesto de Trump –no solo incluye dos billones de dólares en falsos ahorros, sino que los computa dos veces– o en su crueldad? ¿O deberíamos hablar más bien de la evaluación por parte de la Oficina Presupuestaria del Congreso del Trumpcare, que sería devastador para los estadounidenses más viejos, más pobres y más enfermos?

Sin embargo, hay un tema que unifica todas estas noticias. Y ese tema es el desprecio: el desprecio de Donald Trump hacia los votantes que lo pusieron en el cargo. Recordarán ustedes el comentario que hizo Trump durante la campaña de que “Podría pararme en medio de la Quinta Avenida, dispararle a alguien, y no perdería ningún voto”. Bien, esto, al menos de momento, no lo ha hecho. Pero sí está apostando a que puede incumplir todas las promesas que hizo a los votantes de clase trabajadora que lo encumbraron y aun así conservar su apoyo. ¿Puede ganar esa apuesta?

En lo referente a las matemáticas del presupuesto falso –¿recuerdan sus afirmaciones de que saldaría la deuda nacional?– probablemente lo consiga. No Hablamos aquí de nada sutil; hablamos de un presupuesto que promete “abolir el impuesto a la muerte (de sucesiones)”, y después, en su optimista previsión, computa 330.000 millones de dólares en ingresos por el impuesto de sucesiones. Pero ni siquiera yo espero ver que un fraude como este tenga mucha tracción política.

La mayor incógnita es si alguien que se presentó con un programa populista, que prometió no recortar la Seguridad Social ni la atención sanitaria para personas sin recursos (Medicaid), que les aseguró a los votantes que todos dispondrían de seguro sanitario, puede mantener el respaldo de la clase trabajadora y al mismo tiempo aplicar un programa tan antipopulista que deja sin respiración.

Para concretar, hablemos de Virginia Occidental, en la que Trump ganó por más de 40 puntos porcentuales, solo superado por Wyoming. ¿Qué pensaban los virginianos que estaban votando?

Al fin y al cabo, son residentes de un estado pobre inmensamente beneficiado por los programas federales: el 29% de la población está cubierta por el Medicaid, y casi el 19% recibe cupones para la compra de alimentos. La ampliación del Medicaid con la ley sanitaria de Obama es la principal razón por la que el porcentaje de virginianos sin seguro de salud se ha reducido a la mitad desde 2013.

Aparte de eso, más del 4% de la población, el porcentaje más alto del país, recibe pensiones de discapacidad de la Seguridad Social, en parte como legado de unas condiciones de trabajo insalubres, y en parte porque una fracción elevada de la población está compuesta por personas que sufren enfermedades crónicas, como diabetes, de las que, en opinión de Mick Mulvaney, director de presupuesto de Trump, no deberíamos ocuparnos porque ellas tienen la culpa por comer mal.

Y que quede claro, hablamos de personas blancas: con un 93% de blancos, Virginia Occidental es uno de los estados del país con menos minorías e inmigrantes. ¿A qué creían que votaban los habitantes de este estado? En parte, presumiblemente, apoyaron a Trump porque les prometió –falsamente, por supuesto– que podía devolverles los bien remunerados empleos de antaño en la minería del carbón.

Pero también creyeron que era un tipo distinto de republicano. A lo mejor le quitaba las prestaciones públicas a esa gente, pero protegería los programas de los que dependen los votantes blancos de clase trabajadora, tanto de Virginia Occidental como de otras partes. Lo que han recibido a cambio es el mayor de los golpes bajos.

El proyecto sanitario de Trump, nos dice la oficina presupuestaria, haría que 23 millones de personas perdiesen el seguro sanitario, en gran medida por recortes en el Medicaid (recordemos que este programa beneficia a casi un tercio de los virginianos occidentales). Supondría también una fuerte subida de primas –hablamos de aumentos del orden del 800%– para los estadounidenses de más edad, cuyas rentas son bajas, pero no lo suficiente como para tener derecho al Medicaid. Eso describe a muchos de los votantes de Trump. Y a eso tenemos que añadirle el presupuesto de Trump, que propone otros recortes drásticos en Medicaid, y fuertes recortes en los cupones de alimentos y en las pensiones de discapacidad.

¿Qué le ocurriría a Virginia Occidental si todas estas políticas de Trump entrasen en vigor? Básicamente, sería apocalíptico. Cientos de miles de personas perderían el seguro de salud; las deudas médicas y las enfermedades no tratadas se dispararían; y habría una explosión de pobreza extrema, incluida mucha hambre pura y dura.

Ah, y no se trata solo de prestaciones cruciales, se trata también de empleos. El carbón no va a volver; en los tiempos que corren, la mayor fuente de empleo en Virginia Occidental es la atención sanitaria y la asistencia social. ¿Cuántos de estos empleos sobrevivirían a un recorte salvaje del Medicaid y de las prestaciones por discapacidad?

Eso sí, para ser justos, el presupuesto de Trump protegería a los virginianos occidentales de los estragos del impuesto de sucesiones, que afecta cada año a 20 —sí, 20— residentes del estado.

De modo que muchos de los que han votado a Donald Trump han sido víctimas del fraude épico de un hombre que ha organizado su vida en torno a los fraudes. En el caso de los virginianos occidentales, este fraude podría acabar prácticamente destruyendo su estado.

¿Se darán cuenta alguna vez y lo admitirán? Más importante, ¿estarán dispuestos a castigarlo de la única manera que pueden, es decir, votando a los demócratas?

Paul Krugman es premio Nobel de Economía. © The New York Times Company, 2017. Traducción de News Clips. http://economia.elpais.com/economia/2017/05/26/actualidad/1495796719_989447.html

 

17.17.-¿QUÉ LES PASA A LOS REPUBLICANOS? – Paul Krugman

Si hubiese dos partidos patriotas en EE UU, la destitución de Trump ya estaría en marcha

El presidente de la Cámara de Representantes de EE UU, Paul Ryan. J. SCOTT APPLEWHITE AP

PAUL KRUGMAN

Paul Ryan celebró una conferencia de prensa el miércoles tras la revelación de que Donald Trump había presionado a James Comey para que abortase la investigación sobre Michael Flynn (ya saben, el tipo al que Trump nombró asesor de seguridad nacional a pesar de que su equipo sabía que se estaban investigando los sospechosos vínculos extranjeros de Flynn).

19 may 2017.-  Enfrentado a las preguntas sobre el escándalo de Flynn y el cese de Comey, Ryan las despachó diciendo: “No me preocupan las cosas que están fuera de mi control”.

Podría parecer una filosofía razonable, a no ser que uno sepa que Ryan es presidente de la Cámara de Representantes, un cuerpo legislativo con la facultad de emitir citaciones, obligar a prestar testimonio y, sí, someter al presidente a un proceso de destitución. De hecho, según la Constitución, Ryan y sus compañeros del Congreso son efectivamente el único control sobre un jefe del Ejecutivo corrupto.

Sin embargo, ha quedado tristemente claro que los republicanos no tienen intención de ejercer ninguna supervisión real sobre un presidente que, evidentemente, sufre inestabilidad emocional, da la impresión de tener problemas cognitivos e imita muy bien a un agente de una potencia extranjera hostil.

Antes unos malos resultados en los sondeos de opinión, es posible que hagan algún ademán de exigir responsabilidades, pero no hay nada que dé a entender que a alguna figura importante del partido le preocupe suficientemente la Constitución o el interés nacional como para pronunciarse.

Y la gran pregunta que deberíamos hacernos es cómo ha llegado a ocurrir. A estas alturas sabemos quién y qué es Trump, y nos hacemos una buena idea de lo que ha estado haciendo. Si tuviésemos dos partidos patriotas en el país, ya estaría en marcha el proceso de destitución. Pero no los tenemos. ¿Qué les pasa a los republicanos?

Evidentemente, no puedo ofrecer aquí una teoría completa, pero sabemos bastante sobre el panorama general. En primer lugar, los republicanos son políticos profesionales. Y sí, también la mayoría de los demócratas. Pero los dos partidos no son iguales.

El Partido Demócrata es una coalición de grupos de interés, con algunos puntos de vista comunes pero también con muchos conflictos, y los políticos logran avanzar haciendo concesiones y encontrando soluciones aceptables.

En cambio, el Partido Republicano es una rama de una estructura monolítica, el movimiento conservador, con una ideología rígida: reducción de impuestos a los ricos por encima de todo lo demás. Otras de las ramas de la estructura son unos medios de comunicación cautivos que en todo momento reproducen como loros la línea del partido. Comparen la información de Fox News sobre los últimos sucesos políticos y la de casi todos los demás medios; hablamos de niveles de realidad alternativa propios de Corea del Norte.

Y esta estructura monolítica –espléndidamente financiada por un pequeño número de familias muy, muy ricas– recompensa la fidelidad absoluta y, de hecho, insiste en ella. Es más, la estructura lleva mucho tiempo instalada: hace 36 años que Reagan salió elegido, y 22 desde que Gingrich se hiciera con el Congreso. Lo que esto significa es que casi todos los republicanos del Congreso actual son apparatchiks, criaturas políticas sin otro principio elevado que la lealtad al partido.

El hecho de que el republicano fuese un partido de apparatchiks fue un factor crucial en las elecciones del año pasado. ¿Por qué Marine Le Pen, a menudo retratada como el equivalente francés de Trump, perdió por un enorme margen? Porque los conservadores franceses no estaban dispuestos a ir tan lejos; sencillamente no podían apoyar a una candidata de cuyos motivos y preparación desconfiaban. Sin embargo, los republicanos apoyaron a Trump en bloque, sabiendo perfectamente que carecía por completo de preparación, sospechando firmemente que era un corrupto e intuyendo incluso que podía estar a sueldo de los rusos, simplemente porque había una “R” de republicano junto a su nombre en la papeleta.

Y ni siquiera ahora, cuando el asunto Trump/Flynn/Comey empeora por momentos, se ha producido una significativa ruptura de filas. Si están esperando encontrar la versión moderna de Howard Baker, el senador republicano que preguntó “qué sabía el presidente, y cuándo lo supo”, pierden el tiempo. Esos hombres dejaron el partido hace mucho tiempo.

¿Significa esto que Trump podrá mantenerse en el cargo a pesar de los múltiples escándalos y de los abusos de poder? Lo cierto es que sí, podría hecerlo. La respuesta probablemente dependa de las próximas elecciones parciales: los republicanos no se volverán contra Trump a no ser que se convierta en una carga política de tal calibre que haya que echarlo.

Y aunque Trump se vaya, de una manera u otra, la amenaza para la República distará mucho de haber desaparecido. De un modo perverso, deberíamos considerarnos afortunados de que Trump sea tan terrible como es. Piensen en lo que ha hecho falta para llegar a este punto: su adicción a Twitter, su extraña lealtad a Flynn y el afecto hacia Putin, la descarada explotación de su cargo para enriquecer a su familia, y las transacciones comerciales, fuesen las que fuesen, que evidentemente intenta encubrir al negarse a hacer públicas sus declaraciones de impuestos.

El caso es que, dada la naturaleza del Partido Republicano, estaríamos bien encaminados hacia la autocracia si el hombre que ocupa la Casa Blanca tuviese aunque fuese un poquito más de autocontrol. Es posible que Trump se haya destruido a sí mismo; pero el riesgo de que el país se convierta en un régimen autoritario aún existe.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía.
© The New York Times Company, 2017.
Traducción de News Clips.

 

17.17.- VADE MECUM DEL NUEVO PRESIDENTE –    New York Times*

El consejo editorial del New York Times (1) acaba de publicar una guía de comportamiento del presidente de Estados Unidos. Usted pueden decir “todo eso ya lo que sabemos”, pero cuando se pone uno detrás de otro, esto es realmente mucho más que los dedos de una mano, más de las 24 letras del alfabeto, y los tres meses cortos. Aquí está la lista en la que cualquier nuevo Presidente y / o el primer ministro amablemente pueden diseñar.

Cada propuesta de la lista se puede hacer clic, lo que le permite darse cuenta de que lo que está escrito no es del todo cierto, informe falso o viceversa:

(A) Atacar ciudadanos privados en Twitter • Ataque

(B) deslegitimar los jueces federales que lo atacan. • deslegitimar

(C) rechaza la responsabilidad de los fracasos militares • niega

(D) Acusar sin pruebas al Presidente saliente de un delito que debía haberle merecido una acusación formal.  *acusa •

(E) Usar personas como los funcionarios que tienen conexiones con las potencias extranjeras hostiles • empleado

(F) Culpar de antemano al poder judicial por posibles ataques terroristas • culpa

(G) Considerar los medios de comunicación como “enemigos del pueblo” • Llamadas

(H) Requerir a Comey, director del FBI, que le sea completamente leal, pero Comey se negó  • La demanda lealtad personal

(I) Presionar para sacar al jefe del FBI durante una investigación sobre los vínculos de poder con Rusia • fuego

(J) amenazar al director saliente del FBI si habla en público • Amenazar

(K) Aceptar, en violación de la Constitución, pagos desde el extranjero por su actividad privada • aceptar

(L) intimidar testigos que hablan en el Parlamento • intimidar

(M) Despreciar el compromiso de miles de funcionarios esenciales para el funcionamiento del Estado • negligencia

(N) Reclamar y sin evidencia alguna que millones de votantes votaron de manera fraudulenta • reclamo

(O) haber sido ayudado por una potencia extranjera para ganar las elecciones • Ocupar

(P) No excluir rápidamente a la gente del gobierno que mintieron al Vicepresidente • dejar de disparar

(Q) Negarse a revelar sus declaraciones de impuestos • niega

(R) Cargarle al Estado el costo de sus viajes a su residencia privada casi cada fin de semana  *vacaciones •

(S) Ocultar los nombres de los que le visitan en la Casa Blanca • ocultar

(T) Utilizar  un uso no seguro del teléfono móvil • Riesgo

(U) La obstrucción a la justicia • obstrucción

(V) El uso de los parientes de su familia en la Casa Blanca, mientras que se dedica a sus actividades privadas • en alquiler

Tenga en cuenta la cruz que muestra dónde firmar

(W) Promover sus negocios privados en los sitios web oficiales del gobierno • Promover

(X) Amenzar a otras naciones con conflictos armados durante las entrevistas de televisión (2) • Amenazar

(Y) Comparar el Servicio Secreto de Estados Unidos con los nazis • compara

(Z1) ignorar por completo su propia ignorancia • ignorancia completa, en lo que las relaciones internacionales concierne • a la Historia Americana • a la historia de Estados Unidos, y a la estructura básica del sistema de gobierno • Estructura básica

(Z2) no participar en las sesiones diarias de información de los servicios de seguridad, porque es inteligente y no necesita • saltar

(Z3) Repetir y difundir falsas verdades • Repetir

(Z4) Por favor, no dejar de mentir • bind

(Z5) transmitir la información altamente sensible de un tercer país, a saber, Israel, Rusia • vaya!m ningún problema entre los amigos

(1). Consejo Editorial, The Republican Guide to Presidential Behavior  (La Guía republicana para la conducta presidencial), The New York Times, 14 de Mayo, 2017.    

 (2). Ver el secretario de Comercio de Trump dijo: Syria strike was after dinner entertainmenent at Mar-a-Lago, The Daily Beasthttps://twitter.com/OliviaMesser/status/859345386498084864

 *Publicado por Victor Ginsburgh en  http://www.thebingbangblog.be/ 

 

16.17.- LECCIONES DE LOS ANTIGLOBALIZACIÓN – Joseph E. Stiglitz

Sería un error concluir que el malestar con la economía global de la clase media ha llegado a su punto máximo

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La victoria de Emmanuel Macron en las elecciones presidenciales francesas ha generado un suspiro de alivio en el mundo. Por lo menos Europa no se dirige por el camino proteccionista que el presidente Donald Trump obliga a tomar a Estados Unidos. Sin embargo, los defensores de la globalización aún no deben descorchar el champán: los proteccionistas y los defensores de la “democracia iliberal” están en aumento en muchos otros países. Y el hecho de que alguien que es un fanático declarado y mentiroso consuetudinario hubiese podido conseguir la cantidad de votos que Trump obtuvo en Estados Unidos, y que alguien de la extrema derecha como Marine Le Pen haya disputado la segunda vuelta con Macron el pasado 7 de mayo, debería causar profunda preocupación.

12 may 2017.- Algunos asumen que una gestión deficiente de Trump y su evidente incompetencia deberían ser suficientes para mitigar el entusiasmo por panaceas populistas en el resto del planeta. Asimismo, se puede decir casi con certeza que los electores estadounidenses del cinturón de óxido que apoyaron a Trump estarán en peor situación dentro de cuatro años, y que los votantes racionales con seguridad entenderán dicha situación.

Pero sería un error llegar a la conclusión de que el malestar con la economía global —al menos con la forma como la economía global trata a grandes cantidades de los que forman parte de (o anteriormente formaban parte de) la clase media— ha llegado a su punto máximo. Si las democracias liberales desarrolladas mantienen políticas de statu quo, los trabajadores desplazados continuarán siendo marginados. Muchos de ellos sentirán que al menos Trump, Le Pen y sus semejantes aseveran sentir el dolor de dichos trabajadores. La idea de que los votantes vayan a volcarse en contra del proteccionismo y el populismo por su propia voluntad puede ser nada más que una vana ilusión cosmopolita.

Sería un error concluir que el malestar con la economía global de la clase media ha llegado a su punto máximo

Los defensores de las economías liberales de mercado deben entender que muchas reformas y avances tecnológicos pueden dejar a algunos grupos —posiblemente a grupos numerosos— en peor situación. Según los principios rectores, estos cambios aumentan la eficiencia económica, permitiendo a los ganadores compensar a los perdedores. Sin embargo, si los perdedores continúan en peor situación, ¿por qué deberían ellos apoyar la globalización y las políticas a favor del mercado? De hecho, va a favor de sus propios intereses girar su apoyo hacia políticos que se oponen a esos cambios.

Por lo tanto, la lección debe ser obvia: en ausencia de políticas progresistas, incluyendo la carencia de sólidos programas de bienestar social, reeducación laboral y otras formas de asistencia a personas individuales y comunidades relegadas por la globalización, los políticos al estilo de Trump pueden convertirse en una presencia permanente dentro del paisaje.

Los costos impuestos por estos políticos son altos para todos nosotros, incluso si no logran alcanzar plenamente sus ambiciones proteccionistas y nativistas. Esto ocurre debido a que estos políticos se aprovechan del miedo, exacerban el fanatismo y prosperan dentro de un peligroso enfoque polarizado de nosotros contra ellos. Trump ha lanzado sus ataques vía Twitter contra México, China, Alemania, Canadá —y muchos otros— y con seguridad la lista crecerá a medida que Trump esté más tiempo en el cargo. Le Pen ha apuntado sus ataques hacia los musulmanes, pero sus comentarios recientes que niegan la responsabilidad francesa con respecto a acorralar a judíos durante la Segunda Guerra Mundial revelan su persistente antisemitismo.

El resultado de todo esto podría ser rupturas nacionales profundas, y tal vez irreparables. En Estados Unidos, Trump ya ha disminuido el respeto que se tiene por la presidencia y lo más probable es que él al irse deje atrás un país aún más dividido.

No debemos olvidar que antes de los albores de la Ilustración, que acogió a la ciencia y la libertad, los ingresos y los estándares de vida estuvieron estancados durante siglos. Sin embargo, Trump, Le Pen y los otros populistas representan la antítesis de los valores de la Ilustración. Sin ruborizarse, Trump cita “hechos alternativos”, niega el método científico y propone masivos recortes presupuestarios que afecten a la investigación realizada con fondos públicos, incluyendo aquella relativa al cambio climático, que Trump cree que es un engaño.

Trump, Le Pen y los otros populistas representan la antítesis de los valores de la Ilustración

El proteccionismo defendido por Trump, Le Pen y otros plantea una amenaza similar a la economía mundial. Durante tres cuartas partes de un siglo se ha intentado crear un orden económico mundial basado en reglas, en el que los bienes, servicios, personas e ideas pudiesen moverse más libremente a través de las fronteras. Ante el aplauso de sus compañeros populistas, Trump ha lanzado una granada de mano a esa estructura.

Ante la insistencia de Trump y sus acólitos relativa a que las fronteras realmente revisten importancia, las empresas pensarán dos veces el momento de construir sus cadenas de suministro globales. La incertidumbre resultante desalentará las inversiones, sobre todo las inversiones transfronterizas, lo que disminuirá el impulso para un sistema global basado en reglas. Al tener menos inversiones en el sistema, los defensores de dicho sistema tendrán menos incentivos para impulsarlo.

Esto será problemático para el mundo entero. Nos guste o no, la humanidad permanecerá conectada globalmente, enfrentando problemas comunes como el cambio climático y la amenaza del terrorismo. Se debe reforzar, no debilitar, la capacidad y los incentivos para trabajar cooperativamente con el propósito de resolver estos problemas.

La lección que todo esto nos deja es algo que los países escandinavos aprendieron hace mucho tiempo. Los países pequeños de la región comprendieron que la apertura era la clave del rápido crecimiento económico y la prosperidad. No obstante, si iban a permanecer abiertos y democráticos, sus ciudadanos tenían que estar convencidos de que no se debía relegar a segmentos importantes de la sociedad.

Por consiguiente, el Estado de bienestar se convirtió en parte integral del éxito de los países escandinavos. Ellos comprendieron que la única prosperidad sostenible es la prosperidad compartida. Esta es una lección que ahora deben aprender Estados Unidos y el resto de Europa.

http://economia.elpais.com/economia/2017/05/11/actualidad/1494512712_532788.html

 

15.17.- ¿QUÉ PASA CON EUROPA? – Paul Krugman*

Las élites de la UE no deben tomar la victoria de Macron como un espaldarazo a sus políticas

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La derechista Marine Le Pen versus el liberal centrista Emmanuel Macron. Foto: Guillaume Souvant y Eric Feferberg / AFP

Francia celebrará este domingo sus elecciones presidenciales. La mayoría de los observadores prevén que el centrista Emmanuel Macron derrotará a Marine Le Pen, la nacionalista blanca (por favor, dejemos de dignificar esta cosa llamándola “populismo”).

Y estoy bastante seguro de que las normas de The New York Times me permitirán declarar directamente que espero de todo corazón que la opinión general no se equivoque. Una victoria de Le Pen sería desastrosa para Europa y para el mundo.

Pero también pienso que es justo hacernos un par de preguntas acerca de lo que ocurre. En primer lugar ¿cómo han llegado las cosas hasta este punto? Y en segundo lugar, ¿sería la derrota de Le Pen algo más que una postergación temporal de la crisis que se desarrolla en Europa?

5 may 2017.- Algunos antecedentes: como cualquiera en el lado americano del Atlántico, no puedo evitar ver a Francia en parte a través de lentes con los colores de Donald Trump. Pero es importante comprender que los paralelos entre la política francesa y la estadounidense existen a pesar de las grandes diferencias entre las tendencias económicas y sociales subyacentes.

Para empezar, a pesar de que Francia recibe una sorprendente cantidad de mala prensa –buena parte de ella procedente de ideólogos que insisten en que los Estados del bienestar generosos tienen que tener consecuencias desastrosas– es de hecho una economía bastante próspera. Lo crean o no, los adultos franceses en sus mejores años para el trabajo (25 a 54) tienen muchas más probabilidades que sus homólogos estadounidenses de lograr un buen empleo.

También son más o menos igual de productivos. Es cierto que en conjunto los franceses producen una cuarta parte menos por persona que los estadounidenses, pero eso se debe principalmente a que se toman más vacaciones y se jubilan más jóvenes, cosas que obviamente no son horribles.

Y si bien Francia, al igual que casi todos, ha experimentado un descenso gradual del empleo en el sector industrial, nunca ha experimentado nada parecido a la “sacudida china” que provocó la caída en picado del empleo en la industria estadounidense a principios de la década de 2000.

Por otra parte, sobre el telón de fondo de esta economía no maravillosa pero tampoco horrible, Francia ofrece una red de seguridad social que supera los sueños más descabellados de los progresistas estadounidenses: atención sanitaria de alta calidad para todos, generosos permisos de paternidad y maternidad, enseñanza preescolar universal y mucho más.

Y por último, aunque no menos importante, Francia –quizá debido a estas diferencias políticas, quizá por otras razones– no está experimentando nada comparable al hundimiento social que parece estar afectando a buena parte del Estados Unidos blanco. Sí, Francia tiene grandes problemas sociales, ¿quién no? Pero no da muchas señales del drástico aumento de las “muertes por desesperación” –mortalidad por drogas, alcohol y suicidio– que Anne Case y Angus Deaton han demostrado que se está dando entre la clase trabajadora blanca estadounidense.

En resumen, Francia no es ni mucho menos una utopía, pero desde casi todos los puntos de vista, ofrece a sus ciudadanos una vida bastante decente. ¿Por qué, entonces, hay tantos dispuestos a votar

políticas, quizá por otras razones– no está experimentando nada comparable al hundimiento social que parece estar afectando a buena parte del Estados Unidos blanco. Sí, Francia tiene grandes problemas sociales, ¿quién no? Pero no da muchas señales del drástico aumento de las “muertes por desesperación” –mortalidad por drogas, alcohol y suicidio– que Anne Case y Angus Deaton han demostrado que se está dando entre la clase trabajadora blanca estadounidense.

En resumen, Francia no es ni mucho menos una utopía, pero desde casi todos los puntos de vista, ofrece a sus ciudadanos una vida bastante decente. ¿Por qué, entonces, hay tantos dispuestos a votar –insisto, no usemos eufemismos– a una extremista racista?

Hay, sin duda, múltiples razones, en especial la ansiedad cultural por los inmigrantes islámicos. Pero parece claro que los votos a Le Pen serán en parte votos de protesta contra unos funcionarios de la Unión Europea a los que se considera despóticos y desconectados de la realidad. Y por desgracia, en esa percepción hay una parte de verdad.

Quienes hemos visto cómo afrontaban las instituciones europeas la crisis de la deuda que empezó en Grecia y se extendió por buena parte de Europa nos escandalizamos ante la combinación de insensibilidad y arrogancia que prevaleció a lo largo de la misma.

Aunque Bruselas y Berlín se equivocaron una y otra vez acerca de la economía –a pesar de que la austeridad que imponían era económicamente tan desastrosa como sus detractores advertían– siguieron actuando como si conociesen todas las respuestas, como si todo el sufrimiento causado fuese, de hecho, un castigo necesario por los pecados cometidos.

Desde el punto de vista político, los eurócratas se salieron con la suya porque los países pequeños eran fáciles de intimidar, demasiado aterrados ante la perspectiva de quedar eliminados de las finanzas del euro como para oponerse a exigencias irrazonables. Pero la élite europea cometerá un terrible error si cree que puede comportarse de igual modo con actores más grandes. De hecho, hay ya indicios de desastre en las negociaciones que están teniendo lugar actualmente entre la Unión Europea y Reino Unido.

Ojalá los británicos no hubiesen votado a favor del Brexit, que debilitará a Europa y empobrecerá a su propio país. Pero las autoridades de la UE se parecen cada vez más a un cónyuge abandonado, decidido a sacar tajada del divorcio. Y eso es simplemente una locura. Le guste o no, Europa deberá convivir con Reino Unido después del Brexit, y un acoso como el utilizado contra Grecia no va a funcionar con un país tan grande, rico y orgulloso como Reino Unido.

Lo que me lleva de nuevo a las elecciones francesas. La posibilidad de que venza Le Pen debería aterrarnos. Pero también debería preocuparnos que la victoria de Macron permita a Bruselas y Berlín interpretar que el Brexit ha sido una aberración, que siempre será posible intimidar al electorado europeo para que acepte lo que sus superiores dicen que es necesario.

Así que seamos claros: aunque el domingo se ha evitado lo peor, todo lo que conseguirá la élite europea es una oportunidad temporal de corregirse.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía. © The New York Times Company, 2017. Traducción de News Clips. http://economia.elpais.com/economia/2017/05/05/actualidad/1493981993_554284.html

15.17.- UNA ADVERTENCIA A LOS DEFENSORES DE LA GLOBALIZACIÓN – Pierre-Yves Geoffard *

El nuevo presidente es el custodio de cinco años, una Francia fracturada, casi polarizada entre calificados y menos educados, entre los habitantes de las ciudades y de las regiones olvidadas, entre “nómades” y “sedentarios”. Una advertencia a los defensores de la globalización. Nunca cualquier elección francesa no se ha observado, examinado, escrutado tanto en todo el mundo. Debido a que una victoria Marine Le Pen se colocaría en una serie negra, una que Victor Orbán  ha visto con muchos candidatos que se oponen a la globalización y llegan al poder como Donald Trump pasando por Theresa May, y por lo general con el ejercicio una terrible brutalidad contra los extranjeros, sino también a los más frágiles.

8 de mayo de 2017.- La France, eligiendo a 66% electo Emmanuel Macron, ha mostrado su negativa a seguir el camino de cerrar el mundo, estrechando su horizonte de la retirada. Para todos aquellos que están unidos a las sociedades abiertas, que ven entre sí no una amenaza sino una oportunidad para enriquecer los intercambios, es un verdadero mensaje de esperanza.

Pero los defensores de la globalización sería muy equivocado descansar en estos laureles frágiles. Debido a que sus oponentes están allí, y allí, como lo demuestran los 10,6 millones de electores que votaron el domingo para la extrema derecha. El nuevo presidente es custodio para cinco años, de una Francia fracturada, casi polarizada entre los graduados y los menos educados, los habitantes de las grandes ciudades y las regiones olvidadas, “nómades” y “sedentarios”. Debido a la globalización asociada con cambios tecnológicos profundos y las numerosas reformas llevadas a cabo para acompañarlos, si pueden beneficiar al país en su conjunto, no siempre beneficiará a todo el país.

Como se ha visto en décadas, secciones enteras de la población no se benefician. A lo sumo, ven partir los trenes a los que no están invitados a venir; lo que es peor, su situación puede  deteriorarse; en todos los casos, las brechas entre ganadores y perdedores es cada vez mayor. Y no sólo amplificar estas desigualdades, sino que se perciben con mayor dureza que la cruda realidad. Porque  lo que se ve es que la fábrica cierra y traslada sus actividad en los países de bajo costo y un fuerte crecimiento; lo que se ve, son los trabajadores que se va para la calle y que no recibieron ningún tipo de formación para su edad. Lo que no se ve, son los productos menos caros e importados, ya que, a pesar de todo sostienen el poder de compra; y lo que no se ve, son empresas que contratan trabajadores porque su apertura al mundo hace que ofrezcan sus productos en nuevos mercados. Real o percibida, ¿cómo no ver este malestar, cómo no entender  que la ira de los afectados por esta realidad violenta, y que la viven en su vida diaria? No es de extrañar que esta ira dé lugar a una fuerte oposición a la globalización?

Ya no podemos decir “yo no sabía”. Ahora  lo sabemos. Entonces, ¿qué hacer? La responsabilidad principal de Macron no va a restaurar el crecimiento, para restablecer el equilibrio de las cuentas públicas, o incluso de darle al proyecto europeo un camino más democrático. Todo esto es importante, pero el tema prioritario es cumplir con los perdedores de la globalización, y para responder con una mejora real, y rápido, de sus vidas.

Así que sí, hay que educar. Más y mejor. Desde la infancia, el aumento de los recursos dedicados a la educación de los niños más desfavorecidos. A lo largo de la vida, la preparación de los trabajadores, ya sea en paro o en los negocios, las empresas que van a usar mañana. Tales políticas deben ser implementadas, ya que permiten el mayor número de las oportunidades abiertas por los cambios en la economía, y es probable que reduzcan las desigualdades de manera veraz y sostenible.

Sin embargo, estas políticas, incluso si se ponen en marcha sin demora, producirán un efecto a largo plazo. A corto plazo, el sistema fiscal y las políticas sociales deben ser movilizadas para redistribuir, de forma masiva, a los pobres. Ciertamente, el aumento mínimo social y RSA, bajar las cotizaciones sociales en el salario mínimo, eliminar el impuesto de la vivienda excepto por el 20% más rico, todo va en la dirección correcta. Pero por encima de revisar la financiación de la protección social y los servicios públicos, demasiado apoyados sobre el trabajo, y no suficiente sobre el capital. En esto, reformar el  ISF con la eliminación de sus valores inmobiliarios de su plato, sería un grave error. Incluso si una medida de este tipo, en realidad promueve la inversión productiva y puede ayudar a encontrar cierto crecimiento, pero no es la prioridad. La urgencia es dar respuesta a la difícil situación dejada a los no alcanzados por la globalización. No lo hacerlo, lo más rápido, de por lo contrario será más caro: enseguida y en los cinco años.

* Pierre-Yves Geoffard Profesor de la Escuela de Economía de París, director de estudios en la EHESS. http://www.liberation.fr/debats/2017/05/08/un-avertissement-aux-defenseurs-de-la-mondialisation_1568160

 

15.17.- LA REFORMA  FISCAL DE TRUMP –   Javier J Navarro 

Esta semana la administración Trump ha presentado su reforma fiscal. Bajar los impuestos era una de las promesas electorales de sus primeros 100 días en la oficina. Aunque la reforma fiscal ha sido presentada, todavía tiene que ser concretada y discutida en el Congreso.

La presidencia de Donald Trump está siendo una de las más llamativas de la historia, y su propuesta fiscal no se queda atrás. Pero nos surge una pregunta ante tanto cambio ¿va a salir adelante? Tengamos en cuenta que ya han fracasado otras propuestas, como el caso del “TrumpCare” en sustitución del ObamaCare (oficialmente Affordable Care Act) o el famoso #MuslinBan.

30 Abril 2017.- La propuesta fiscal Trump

Si tuviéramos que definir la propuesta de la administración Trump con dos palabras sería: Bajada de Impuestos. Se bajan los impuestos a las personas y también a las empresas. Básicamente estamos hablando de unos presupuestos realizados sobre la creencia de la curva de Laffer. La curva de Laffer es posiblemente uno de los conceptos más polémicos de la economía. No tanto porque no sea real, sino por el punto en el que estamos sobre la misma.

La primera medida estrella es la reducción de la tasa del “Corporate Tax”, equivalente al impuesto sobre sociedades. Este se quedaría en un 15%, frente al 20% que proponían algunas voces de su administración. Para que nos hagamos una idea, en Irlanda cuyo impuesto sobre sociedades es bastante bajo, es del 12,5% y la tasa anterior era del 35%. Según Trump, esto animará a la inversión en suelo estadounidense y además incrementará la repatriación de fondos que hace que las empresas norteamericanas mantengan grandes sumas en filiales en el extranjero.

Respecto al nuevo “revenue tax” (equivalente a nuestro IRPF), también hay bajadas y simplificación. Se pasa de siete a tres brackets (tramos fiscales). Estos son del 10, del, 25 y del 35%. Un poco diferentes de lo que proponía en su campaña electoral, donde ponía el más alto en un 33% y el más bajo en un 12%. Además el mínimo exento para una pareja casada pasa a estar en 24.000 dólares y se introducen deducciones por el cuidado de los hijos. La reforma además bajaría los impuestos a los más ricos, cuyo tipo máximo actual es del 39,5%. Además se elimina el “Alternative Minimum Tax” que sube bastante la factura fiscal de los más afortunados de EEUU.

Una excepción a esto, es que Donald Trump pretende crear un nuevo impuesto que han definido como Border Adjusted Tax. Con este pretenden compensar el recorte a los impuestos empresariales. Quieren poner un impuesto del 20% en las ventas de bienes importados (con exención a las exportaciones). De momento no hay noticias sobre si esto será posible según las reglas de la Organización Mundial del Comercio y tampoco se han dado muchos detalles al respecto de este nuevo impuesto.

¿Es sostenible y posible esta reforma fiscal?

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La propuesta fiscal ha sido definida por el columnista de Bloomberg David Shipley como “valiente e inconcreta”, como el resto de las propuestas de la administración Trump. Y es cierto, aunque una simplificación de los tramos no es inadecuada, si queda mucho por definir en esta propuesta fiscal. No se puede cambiar la fiscalidad de la primera potencia económica mundial tan fácilmente.

Además está que el recorte de impuestos puede agravar el déficit público, actualmente en el 3,2%. Posiblemente lo peor de la herencia de Obama haya sido la fuerte deuda cómo ya comentamos en el balance de sus ocho años de presidencia.

Si Trump quiere que su propuesta fiscal salga adelante sin incrementar el déficit, será necesario un crecimiento de la economía superior al actual del 2%. Se considera que será necesario que la economía crezca un 3% para poder mantenerlo. El endeudamiento actual del estado es mucho mayor que en la época de Reagan (que también bajó los impuestos).

Por supuesto hay quién opina como Steven Mnuchin, secretario del tesoro equivalente al ministro de Hacienda), que esta reforma se pagará sola con el crecimiento que provocará en la economía.

La administración Trump tiene en esta reforma una nueva oportunidad de demostrar que es capaz de proponer una reforma, negociarla y conseguir los votos suficientes en el poder legislativo para sacarlo adelante, algo que no ha conseguido con su reforma sanitaria. Donald Trump declaró tras sus 100 días en la Casa Blanca que el trabajo es más complicado de lo que esperaba, y una reforma fiscal nunca es algo fácil de conseguir. ¿Conseguirá Donald Trump esta vez sacar la reforma prometida adelante? @newjavier

https://www.elblogsalmon.com/entorno/la-reforma-fiscal-de-trump?utm_source=recommended&utm_medium=DAILYNEWSLETTER&utm_campaign=09_May_2017+El+Blog

14.17.-VIVIR EN LA DIMENSIÓN TRUMP – Paul Krugman

Es posible que los seguidores de viejas series de televisión recuerden el episodio clásico, “Es una buena vida”, de la “Dimensión Desconocida”. Presenta un pueblito aterrorizado por un niño de seis años que, por alguna razón, tiene superpoderes monstruosos con una total inmadurez emocional. Todos vivían con temor constante, lo que se empeoraba por la necesidad de fingir que todo estaba bien. Después de todo, cualquier indicio de descontento podría provocar represalias terribles.

28 Abr 2017.- Y ahora ya saben lo que debe ser trabajar en el gobierno de Trump. De hecho, solo vivir en el Estados Unidos de Trump se parece un poco a eso.

¿Qué desató en mí esta cadena de asociaciones? La respuesta puede sorprenderlos; fue el “plan” fiscal que el gobierno dio a conocer el miércoles.

La razón por la que utilizo citas atemorizantes aquí es que el documento de una sola página que hizo circular la Casa Blanca esta semana no tenía ningún parecido con lo que normalmente la gente entiende cuando habla de un plan tributario. Cierto, se mencionaron unas cuantas tasas tributarias, pero no se dijo nada sobre los umbrales del ingreso a los cuales se aplicarían.

Entre tanto, el documento dice algo sobre eliminar las exenciones fiscales, pero no dice cuáles. Por ejemplo, ¿se preservará la exención fiscal en las cuentas 401(k) para el retiro? La respuesta, según la Casa Blanca, fue sí o quizá no, o, mejor sí, dependiendo de quién y cuándo se preguntaba.

Así es que si se buscaba un documento que se pudiera utilizar para estimar, aun aproximadamente, cuánto acabaría pagando un individuo, lo siento.

Está claro que la Casa Blanca está proponiendo enormes exenciones fiscales para las corporaciones y los acaudalados, especialmente grandes para personas que pueden evitar los impuestos personales comunes, canalizando sus ingresos a negocios con trato fiscal privilegiado, personas, por ejemplo, llamadas Donald Trump. Así es que Trump planea inflar a lo grande el déficit, en gran medida para su beneficio personal; pero, eso es, prácticamente, todo lo que sabemos.

Entonces, ¿por qué la Casa Blanca daría a conocer un documento tan vergonzoso? ¿Por qué el Departamento del Tesoro consiente este espectáculo de payasos?

Desafortunadamente, conocemos la respuesta. Cada reporte desde el interior de la Casa Blanca transmite la impresión de que Trump es como un niño caprichoso, a quien le aburren los detalles y se frustra fácilmente cuando las cosas no salen como él quiere; ser un empleado efectivo parece involucrar encontrar formas de hacerlo sentir bien y distraerlo de las noticias que siente que lo hacen verse mal.

Si él dice que quiere algo, sin importar cuán ridículo sea, se dice: “¡Sí, señor presidente!”; cuando más, se trata de minimizar el daño.

En este momento, según todas las versiones, el hombre-niño en jefe está de mal humor por la perspectiva de artículos nuevos en los que se reseñen sus primeros 100 días y concluyan que no ha logrado gran parte, si es que algo (porque no lo ha hecho). Así es que la semana pasada anunció que era inminente que daría a conocer algo que él podía llamar un plan fiscal.

Según el Times, esto dejó “sin habla” al personal del Tesoro, que no tenía absolutamente ningún plan listo. En su lugar, sacaron … algo, sin que haya alguien que esté seguro de qué significa.

Y la falta de un verdadero plan fiscal no es lo único que, aparentemente, el círculo interno no se atreve a decirle.

Obviamente, nadie se ha atrevido, todavía, a decirle a Trump que hizo algo tanto ridículo como vil, cuando acusó al expresidente Barack Obama de haber intervenido los teléfonos de su equipo de campaña; más bien, funcionarios gubernamentales pasaron semanas tratando de inventar algo, cualquier cosa, que diera sustento a la acusación.

O la atención de la salud. El intento por revocar y remplazar el Obamacare falló ignominiosamente por muy buenas razones: tras tanto resollar, los republicanos no pudieron presentar una idea mejor. Por el contrario, todas sus propuestas llevarían a pérdidas masivas de cobertura y aumento en los costos para los más vulnerables.

De seguro que Trump y compañía deberían solo dejarlo y seguir a otra cosa. Sin embargo, eso requeriría un cierto nivel de madurez, una cualidad que no se halla por ninguna parte en la Casa Blanca. Así es que solo continúan, con propuestas que todos los que yo conozco llaman Trumpcare zombi 2.0, 3.0, y así sucesivamente.

Ni siquiera quiero pensar en la política exterior. En el frente interno, calmar el frágil ego del presidente con proclamaciones que suenen contundentes aunque sean incoherentes daña poco; en el frente internacional, es una buena forma de toparse con una crisis diplomática o hasta una guerra.

De cualquier forma, me gustaría exhortar a mis colegas de los medios de información: no finjan que esto es normal. No actuemos como si esa cosa dada a conocer el miércoles, sea lo que fuere, fue algo como, por decir, la reducción tributaria de Bush en el 2001; yo la desaprobé contundentemente, pero, por lo menos, era comprensible. No finjamos que sostenemos una verdadera discusión, por decir, sobre los efectos de crecimiento de los cambios en las tasas impositivas a los negocios.

No, lo que estamos viendo aquí no es política; son pedazos de papel, cuyo objetivo es calmar los berrinches temperamentales del gran hombre. Infortunadamente, es posible que todos paguemos el precio de su terapia.

(c) 2017 New York Times News Service.

http://www.elespectador.com/opinion/vivir-en-la-dimension-trump-columna-691597

 

14.17.- LECCIÓN 1: TRUMP RENEGOCIA EL TLC CON MÉXICO BAJO LA AMENAZA DE ROMPERLO – Jan Martínez, Javier Lafuente

El peso se recupera después de que el presidente de Estados Unidos se volviese a rectificar a sí mismo

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Trump, entre el vicepresidente Mike Pence y el secretario de Estado, Rex Tillerson. jim watson afp

Donald Trump ha vuelto a rectificarse a sí mismo. Tras dos años fustigando el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el presidente de EEUU ha dado marcha atrás y ha decidido renegociarlo con Canadá y México. La decisión de mantener con vida un acuerdo que llegó a calificar como “el peor de la historia” supone una derrota del Trump más nacionalista y xenófobo. Como ya ocurriera con China, la OTAN o Siria, el viraje exhibe la endeblez de su discurso electoral.

27 abr 2017.- La marcha atrás fue el resultado de un proceso agónico. Un sector de la Casa Blanca, liderado por el estratega jefe, el radical Steve Bannon, apostó hasta el último minuto por dar un puñetazo en la mesa y romper el tratado. Era una maniobra venenosa, muy propia de la estrategia de acoso y derribo que tanto le gustaba emplear a Trump en sus tiempos de tiburón inmobiliario. Y encerraba una trampa negociadora.

El anuncio de ruptura no implicaba el cese inmediato del acuerdo, sino que habría abierto una ventana de seis meses, antes de su fin. Un plazo durante el que Washington habría podido recalibrarlo todo desde una posición de fuerza extrema. Borradores con esta salida, que incluso daban fechas de la ruptura, circularon el miércoles por Washington y llevaron a creer a los principales medios que el fin del acuerdo era inminente. Pero la oposición del llamado sector realista, liderado en este caso por el consejero de Comercio, Gary Cohn, consiguió torcer el brazo a Bannon.

A su favor jugó la magnitud de las economías afectadas: Canadá y México ocupan el segundo y tercer socio comercial de Estados Unidos. El fin del tratado, después de 23 años en vigor, habría supuesto una formidable turbulencia que habría arrastrado en primer lugar a México, que dirige el 80% de sus exportaciones a EEUU, pero habría acabado afectando a Washington.

UNA SACUDIDA INESPERADA

México amaneció el miércoles con una sacudida inesperada. La posibilidad de que Donald Trump ordenase una salida inmediata de Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio (TLC) pilló por sorpresa a los funcionarios mexicanos. Pese a que en el entorno de la Presidencia de la República y la Cancillería la noticia se interpretó como una medida de presión del presidente estadounidense que no pasaría a mayores, con el paso de las horas la tensión fue creciendo.

La incertidumbre sobre el futuro del TLC, unido al anuncio de la reforma fiscal de Trump, provocó que el peso se desplomara. Después de retroceder casi un 2% en el mercado de divisas del continente americano, logró avanzar en la apertura del de Asia-Pacífico, ya con la tranquilidad de que Estados Unidos no abandonaría el TLC. No obstante, a media mañana del jueves, aún no había conseguido recuperarse del todo.

La decisión llegó avanzada la tarde del miércoles. Con el peso mexicano y el dólar canadiense en caída libre, Trump dio orden de mantener vivo el acuerdo e iniciar su renegociación: “Yo iba a sacar a nuestro país del tratado, pero el presidente mexicano y el primer ministro canadiense me llamaron y accedí a renegociar”. Ya en la mañana del jueves, Trump no pudo evitar su matonismo verbal y, para no perder presión negociadora, volvió a amenazar: “Si no alcanzamos un acuerdo justo para todos, entonces pondremos fin al tratado”.

El viraje, demagogia aparte, muestra la endeblez de su discurso electoral. Durante la campaña, el tratado fue blanco continuo de su ira y, en la búsqueda del voto de la clase blanca obrera, le sirvió para apuntalar su nacionalismo económico. En esta radicalización aplaudió el Brexit y pidió para Estados Unidos la salida del tratado como forma de alcanzar “la independencia”. Ya en la Casa Blanca la realidad se ha encargado de atemperar sus bravuconadas. Aunque el coste ha sido muy alto, en especial con el vecino débil.

La jornada de rumores y especulaciones puso de manifiesto de nuevo la fragilidad de México ante Estados Unidos. A punto de cumplirse los 100 días de la llegada de Trump a la Casa Blanca, México había conseguido aplacar las dudas generadas por todas las amenazas del presidente de Estados Unidos hacia su vecino del sur. Los peores pronósticos económicos se habían ahuyentado –el dólar se situó a 18,5 pesos, un nivel similar al de antes de las elecciones estadounidenses- y la polémica en torno a la construcción del muro se había disipado.

De hecho, la comunicación entre funcionarios de ambas administraciones resultaba fluida. El canciller, Luis Videgaray, artífice de la criticada visita de Trump a México durante las elecciones, ha viajado a Washington en varias ocasiones a reunirse con el secretario de Estado, Rex Tillerson y el de Seguridad, John Kelly, quienes también viajaron a la capital mexicana. El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, también ha mantenido contactos constantes con sus pares estadounidenses. No trascendieron datos concretos para asegurar que la situación había mejorado, pero la sensación era que lo peor ya había pasado.

La última semana, sin embargo, volvió a resultar rocambolesca. El tono cordial de los funcionarios más racionales de la Administración Trump se topó, de nuevo, con la altisonancia de su jefe. El presidente de Estados Unidos volvió a insistir en que de alguna forma México pagaría el muro fronterizo y comenzó a lanzar mensajes inquietantes sobre el futuro del TLC, que empezaron a incomodar a los funcionarios mexicanos y sus equipos. Videgaray insistió en que México no firmaría una renegociación a cualquier precio. La firmeza que trató de mostrar el canciller mexicano se topó, 24 horas después, con la incertidumbre que propaga Trump en cada paso que da. De nuevo su imprevisibilidad golpeó al vecino más frágil.

http://internacional.elpais.com/internacional/2017/04/27/estados_unidos/1493310653_799623.html?rel=mas

14.17.- WALL STREET QUIERE CREER A TRUMP – Sandro Pozzi

La improvisación en la concreción de su plan económico lleva a los inversores a ser más realistas

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Operadores en el parqué neoyorquino al inicio de la sesión EFE

Donald Trump, como Barack Obama, asumió el cargo creando grandes expectativas y, en algunos casos, con grandes promesas. Ese compromiso permitió que el S&P 500 se apreciara un 10% tras las elecciones, después de estar un año plano esperando el resultado del voto. El 1 de marzo tocó techo y el impulso se esfumó de golpe. Desde entonces aguanta la respiración. El entusiasmo se transformó así en realismo. Es la admisión de que todo irá mucho más lento.

Trump celebró una veintena de reuniones con varios centenares de ejecutivos y otros actores de la economía, incluidas organizaciones sindicales. Pero más allá de abandonar el acuerdo de librecambio del Pacífico y varios decretos, no hay propuestas claras derivadas de estos intercambios, como señalan desde Societé Generale. Está por ver, además, que estas órdenes ejecutivas creen empleos. Por no citar que evitó acusar a China de manipular su divisa.

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La American Action Forum ve así los 100 primeros días más bien como una puesta en escena, como una maniobra de relaciones públicas hacia su electorado. De momento se trata más de un ejercicio superficial con eslóganes del tipo “vaciar el pantano” que de un cambio real. Por eso, a la vista de los mercados, el bautizado como “Trump trade” pierde fuerza aunque no se dé aún del todo por muerto.

Se ve en la evolución de las letras del Tesoro a 10 años. Vuelven a estar a nivel de las elecciones, incluso después de la Reserva Federal subiera tipos dos veces desde noviembre. Si los inversores creyeran que el plan económico sale adelante y potenciará el crecimiento en la segunda mitad del año, venderían bonos. Lo que perciben es que el viento sopla de cara y frenará su agenda de crecimiento.

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Retrasos

Como indican en PNC Financial, las expectativas empiezan a no cuadrar con la realidad. Trump, coindicen otros analistas, tiene tres meses más de margen para honrar su palabra. Se fijan primero en su promesa para acometer el mayo cambio en el código fiscal desde Ronald Reagan. Quería tenerlo aprobado en los primeros 100 días. Hace dos meses aseguró incluso que iban por delante del calendario.

De momento, solo se presentaron las líneas maestras sobre la que se sustentará la futura propuesta legislativa. Pero todo es confuso en este momento, porque el presidente no explica como va a compensar la pérdida de ingresos por el recorte de impuesto. Y tampoco está claro para el parqué que va a priorizar en la negociación con el Congreso, porque hay visiones divergentes en la Casa Blanca.

Junto a la reforma fiscal, Trump promete destinar un billón de dólares a inversiones en infraestructuras. Pero el presidente no va más allá en los detalles y eso provocó que los valores industriales estén estancados. La secretaria de Transporte, Elaine Chao, anticipa que anticipará los pilares del paquete en mayo. Cualquier negociación del plan estará vinculada, en cualquier caso, a la reforma fiscal.

La tercera gran promesa de Trump se apoya en la desregulación. El sector financiero será el más beneficiado, en particular la banca regional. El presidente firmó varios decretos para revisar la normativa adoptada tras el derrumbe de Lehman Brothers. Pero son pasos simbólicos, ya que cualquier cambio deberá ser negociado con el Congreso y eso explica que los valores estén por debajo de los máximos.

Discrepancias

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Michael Corbat, consejero delegado de Citigroup, cree que el presidente Donald Trump cumplirá con sus promesas, incluida la reforma fiscal. “Es una cuestión de cuándo y no de si el cambio ocurrirá”, afirmó el ejecutivo. Los estrategas de BlackRock no se fían por completo y recomiendan en este momento cautela. “El mercado necesita que Trump ejecute ya”, añaden desde First Financial.

En Cornerstone son incluso más escépticos. Consideran que no hay definida una filosofía básica de gobierno, no hay disciplina y los mensajes son contradictorios. “Trump no tiene plan y los tres primeros meses de presidencia son cruciales para marcar el rumbo” en los 1.361 días que le quedan aún por delante, indican, al tiempo que recuerdan que el presidente no tiene poderes absolutos.

La insistencia por acabar con el Obamacare, advierten, no hace más que dejar la reforma fiscal en el limbo. Los economistas del Peterson Institute indican que la reforma sanitaria puede ayudar a impulsar la economía, pero no es esencial. Por eso consideran que la Casa Blanca debe centrarse en las infraestructuras e impuestos. También creen que se “equivocan en comercio”, porque puede volverse en contra.

Larry Summers, exsecretario del Tesoro con Bill Clinton, insiste en que “no hay nada en los datos que sugiera que la economía pueda crecer al 3% ó al 4%”. La promesa de recortes de impuestos y desregulación, advierte, son “una subida de azúcar”. Por eso anticipa que el entusiasmo tras las elecciones no tendrá mucho recorrido y, advierte que “a las subidas de azúcar suelen seguir periodos mucho menos felices”.

http://internacional.elpais.com/internacional/2017/04/26/actualidad/1493227183_026505.html

13.17 .- La metáfora del globo y la caja – Paul Krugman

Por más que lo intenten, los republicanos no pueden reformar la asistencia sanitaria sin encarecerla

Imagínense a un hombre que por alguna razón está decidido a embutir a toda costa un globo en una caja. Una caja que, aparte de tener una forma inadecuada, sencillamente no es suficientemente grande. El hombre empieza trabajando en una esquina, colocando el globo en posición. Pero entonces se da cuenta de que el aire se ha comprimido en uno de los extremos y ha hecho que el globo se expanda por otra parte. Así que lo intenta por la otra esquina, lo cual deshace su trabajo original.

Si es lo suficientemente necio u obsesivo, puede pasarse un buen rato repitiendo la maniobra, intentándolo desde diferentes ángulos, y tal vez hasta se convenza brevemente de estar consiguiendo progresos. Pero se engaña: haga lo que haga, el globo no va a entrar en esa caja. ¿Entienden ahora lo que les ocurre a los esfuerzos republicanos por revocar y reemplazala Ley de Atención Sanitaria Asequible?

Los republicanos se han pasado muchos años tachando la reforma sanitaria del presidente Obama de ley terrible, horrible e inútil, e insistiendo en que ellos lo pueden hacer mucho mejor. Lograron convencer a muchos votantes de que podían conservar las cosas buenas —la drástica expansión de la cobertura, que ha llevado a un mínimo histórico el porcentaje de estadounidenses sin seguro sanitario— y al mismo tiempo reducir las primas, bajar los copagos y, por supuesto, eliminar los impuestos a las rentas altas que financian el programa.

Esas promesas definen básicamente la caja en la que intentan meter la atención sanitaria. Pero la atención sanitaria cuesta dinero. En concreto, si se quiere ponerla a disposición de aquellos ciudadanos con afecciones médicas preexistentes —incluida la condición de no ser rico, ser relativamente viejo y no poder entrar aún en el Medicare [programa de atención sanitaria para mayores]— hay que encontrar una forma de subvencionarlos. El Obamacare costea en parte dichas subvenciones con financiación pública directa y en parte con reglamentaciones que emplean implícitamente las primas pagadas por los sanos para cubrir los costes que supone la atención a los menos sanos. Hay otras formas posibles de alcanzar el mismo objetivo, pero el dinero tiene que salir de algún lado. Eso básicamente dice cuánto aire hay en el globo, y lo hace demasiado grande para la caja.

Ahora entenderán ustedes por qué en el asunto de la atención sanitaria hay un ritmo predecible y repetitivo. Una y otra vez, leemos noticias de prensa afirmando que los republicanos están concluyendo un plan que romperá el punto muerto político. ¡Eliminarán los impuestos del Obamacare y financiarán el Medicaid [atención sanitaria a personas sin recursos]! ¡No, abaratarán el seguro eliminando las exigencias de cobertura! O —la idea más reciente que han puesto en circulación— dejarán que las aseguradoras suban los precios a personas con dolencias previas y lo compensarán creando fondos para grupos especiales de alto riesgo.

Y una y otra vez, el plan acaba teniendo un error garrafal. Millones de personas perderán su cobertura; o conservarán la cobertura, pero tan fragmentada que resultará prácticamente inútil; o las primas se dispararán para los más necesitados, a no ser que se dediquen enormes cantidades de dinero –cientos de miles de millones de dólares– a esos grupos de alto riesgo.

Lo que es importante recordar es que estos problemas no siguen surgiendo porque las personas encargadas de diseñar los planes sean descuidadas, y sigan olvidándose de cuestiones cruciales. Siguen surgiendo porque el Partido Republicano está intentando embutir un globo grande en una caja pequeña, y siempre que lo aprietan por un lado se infla por otro.

Y como la tarea que los republicanos se han impuesto a sí mismos es básicamente imposible, su actual debacle por culpa de la atención sanitaria no es cuestión de táctica política ni de liderazgo. Incluso aunque Donald Trump fuese el gran negociador que afirma ser, o Paul Ryan el genio de la política que pretende ser, esto no podría funcionar.

La única forma de que los republicanos lograsen hacer lo prometido sería que encontrasen un método para obtener una atención sanitaria mucho más barata. Eso lograría desinflar un poco el globo, y tal vez permitiría después de todo meterlo en la caja. Pero no lo han encontrado. La verdad es que, a pesar de que los republicanos lo han tachado de plan demencial e ineficiente, la reforma sanitaria ha logrado contener los gastos mejor de lo que sus defensores esperaban. Podríamos hacer algunas cosas para abaratarlo aún más, pero todas implicarían un giro a la izquierda, como por ejemplo introducir una aseguradora pública, o instituir un sistema de pagador único, es decir, que es el Estado el que paga a las aseguradoras por la asistencia sanitaria que reciben los ciudadanos. El Partido Republicano, que está decidido a girar a la derecha y reducir la participación del sector público, no ha ofrecido ninguna razón para que cualquiera crea que podría hacerlo mejor.

Todo esto plantea la cuestión evidente: si los republicanos nunca han tenido una alternativa verosímil a la Ley de Asistencia Sanitaria Asequible, si esta debacle era tan inevitable, ¿de qué iba el constante lema de “revocar y reemplazar”?

La respuesta, sin duda, es que empezó como una estratagema cínica; al principio, los republicanos esperaban matar la reforma sanitaria antes de que se pusiera verdaderamente en marcha. Y ahora han caído en su propia trampa. No pueden admitir que no tienen ideas sin admitir de hecho que han estado mintiendo todo este tiempo. Y el resultado es que siguen intentando meter el globo en esa caja.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía. © The New York Times Company, 2017. Traducción de News Clips. http://economia.elpais.com/economia/2017/04/21/actualidad/1492771593_605805.html

12.17.- LAS MANIOBRAS PUBLICITARIAS NO SON POLÍTICA – Paul Krugman

¿Hay quien todavía recuerda el acuerdo con Carrier? En diciembre, el presidente electo Donald Trump anunció, triunfalmente, que había llegado a un acuerdo con el fabricante de aires acondicionados para conservar 1.100 empleos en Estados Unidos, en lugar de llevárselos a México. Y los medios pasaron días celebrando el logro.

14 abr 2017.- De hecho, la cantidad de empleos involucrada era más bien de unos 700, pero ¿quién lleva la cuenta? Se suspende o se despide a alrededor de 75.000 trabajadores estadounidenses cada día laboral, así es que unos cuantos cientos aquí o allá, apenas importan en el panorama general.

Sea lo que sea lo que haya logrado o no haya logrado Trump con Carrier, la pregunta real era si tomaría medidas para marcar una diferencia duradera.

Hasta ahora, no lo ha hecho; ni siquiera hay un lineamiento vago de una verdadera política trumpista de empleo. Y las corporaciones e inversionistas parecen haber decidido que el acuerdo con Carrier fue puro espectáculo, nada de fundamento, que con toda su retórica proteccionista, Trump es, en la práctica, un tigre de papel. Tras una breve pausa se ha reanudado la mudanza en curso de las manufacturas a México, en tanto que el peso mexicano, cuyo valor es un barómetro de la esperada política comercial estadounidense, se ha recuperado de casi todas sus pérdidas posteriores a noviembre.

En otras palabras, las acciones llamativas, que se ganan uno o dos ciclos noticiosos, no son ningún sustituto de las políticas reales y coherentes. Cierto, su principal efecto duradero puede ser el de dilapidar la credibilidad de un gobierno. Lo que nos trae al ataque con misiles contra Siria la semana pasada.

El ataque transformó instantáneamente la cobertura informativa del gobierno de Trump. De pronto, a las notas sobre las luchas internas y disfunciones las reemplazaron titulares chillones sobre la rudeza del presidente e imágenes de los lanzamientos de los Tomahawks.

Sin embargo, aparte de su efecto en el ciclo noticioso, ¿qué tanto, realmente, se logró con el ataque? Unas horas después del ataque, aviones de combate sirio estaban despegando de la misma base aérea y se habían reanudado los ataque aéreos contra el pueblo donde se usó gas venenoso provocando la acción de Trump. No hay duda de que las fuerzas de Al Asad tuvieron algunas pérdidas, pero no hay ninguna razón para creer que una sola acción tendrá algún efecto en el curso de la guerra civil de Siria.

De hecho, si la acción de la semana pasada fuera el fin de la historia, el efecto final bien podría ser el fortalecimiento del régimen de Al Asad —“¡Miren, se enfrentaron a una superpotencia!”— y debilitar la credibilidad estadounidense. Para lograr cualquier resultado perdurable, Trump tendría que involucrarse en Siria de forma sostenida.

¿Haciendo qué?, se preguntarán. Bueno, esa es la gran interrogante, y la falta de buenas respuestas es la razón por la que el expresidente Barack Obama decidió no empezar algo que nadie sabía cómo terminaría.

Entonces, ¿qué hemos aprendido del ataque contra Siria y sus consecuencias?

No, no nos hemos enterado de que Trump es un dirigente efectivo. Es fácil ordenarle al ejército estadounidense que dispare algunos misiles. Hacerlo en una forma que de verdad sirva a los intereses estadounidenses es una parte difícil, y no hemos visto, en absoluto, ningún indicio de que Trump y sus asesores hayan resuelto esa parte.

De hecho, lo que sabemos del proceso de toma de decisiones es todo menos tranquilizador. Justo unos días antes del ataque, el gobierno de Trump parecía estar enviando las señales de una falta de interés en un cambio de régimen en Siria.

¿Qué pasó? Las imágenes de las víctimas del gas venenoso eran horribles, pero Siria ha sido una increíble historia de horror durante años. ¿Trump está tomando decisiones de vida y muerte sobre la seguridad nacional basadas en la cobertura televisiva?

Algo sí es seguro: la reacción de los medios al ataque contra Siria mostró que muchos entendidos y agencias de noticias no han aprendido nada de los fracasos del pasado.

A Trump le puede gustar decir que los medios tienen prejuicios en su contra, pero la verdad es que han retrocedido al inclinarse a su favor. Quieren parecer equilibrados, aun cuando no hay equilibrio; han estado desesperados por tener excusas para ignorar las dudosas circunstancias de su elección y su comportamiento errático en el cargo y empezar a tratarlo como a un presidente normal.

Podrán recordar cómo, hace mes y medio, los enterados declararon ansiosamente que Trump “se convirtió en el presidente de Estados Unidos hoy” porque logró leer en el teleapuntador un discurso sin improvisar. Luego volvió a tuitear otra vez.

Uno podría haber esperado que esa experiencia sirviera de lección. Pero no: Estados Unidos disparó unos misiles y, una vez más, Trump “se hizo presidente”. Aparte de todo lo demás, hay que pensar en los incentivos que esto crea. El gobierno de Trump sabe ahora que siempre puede minimizar el reporte sobre sus escándalos y fracasos si bombardea a alguien.

Así es que aquí va una pista: la verdadera dirigencia significa concebir y llevar a cabo políticas sostenidas que hagan del mundo un lugar mejor. Las maniobras publicitarias pueden generar unos cuantos días de cobertura mediática favorable, pero terminan debilitando a Estados Unidos, no fortaleciéndolo, porque le muestran al mundo que tenemos un gobierno que no puede concluir nada.

Y ¿alguien ha visto un signo, cualquier signo, de que Trump esté listo para mostrar un liderazgo real en ese sentido? Yo no.

2017 New York Times News Service. – http://www.elespectador.com/opinion/las-maniobras-publicitarias-no-son-politica-columna-689342

 

11.17.- CUMBRE TRUMP-XI JINPING: DUELO DE DOS EMPERADORES – Macarena Vidal Liy

Los líderes de las dos grandes potencias económicas del mundo se reúnen por primera vez cara a cara

Captura

Los líderes de las dos grandes potencias económicas del mundo, el estadounidense Donald Trump y el chino Xi Jinping se reúnen por primera vez cara a cara este jueves y viernes en Mar-a-Lago, el club que el magnate norteamericano posee en Florida. El encuentro, que Trump ya ha descrito en un tuit que será “muy difícil”, marcará el paso de la relación bilateral más importante del mundo en los próximos tiempos. A continuación, sus principales claves:

¿Cuáles serán los principales asuntos a tratar?

Los dos países llegan con actitudes diferentes. China aspira a sentar las bases de la relación bilateral para los próximos cuatro años, y conseguir el visto bueno de la Casa Blanca a lo que Pekín describe “un nuevo modelo de relaciones entre dos superpotencias”. Estados Unidos quiere centrarse más en asuntos concretos.

En el área de la seguridad, Corea del Norte, que este miércoles disparó un nuevo misil balístico al mar de Japón, será el asunto dominante. Ante la determinación norcoreana de desarrollar un misil balístico que pueda alcanzar territorio continental estadounidense, Washington ha situado el fin de ese programa de armamento a la cabeza de sus prioridades, y quiere persuadir a Pekín, el principal aliado de Pyongyang, para que presione a su vecino. Algunas de las medidas a las que aspira EE UU son la imposición de castigos a los empresarios chinos que intenten comercio prohibido con Corea del Norte, o la exclusión de ese país del sistema financiero chino.

China responde que ya presiona a como puede a Pyongyang y pone como ejemplo su reciente embargo a las importaciones de carbón norcoreanas, una de las principales fuentes de ingresos del gobierno de Kim Jong-un. Pero Pekín no quiere tensar demasiado la cuerda con el país vecino, temerosa de las consecuencias que podría tener en su frontera la inestabilidad en ese régimen.

En el área económica, el comercio será el protagonista absoluto. Chinamantiene un superávit de 319.000 millones de dólares, la mitad del déficit comercial de Estados Unidos. Trump, que acusa a las exportaciones chinas de perjudicar la economía de EE UU, quiere que el país asiático compre más productos estadounidenses y cree más empleos en Estados Unidos.

Es posible que China ofrezca una rama de olivo, más inversiones en Estados Unidos y cooperación en áreas como las infraestructuras: también que invite a empresas estadounidenses a participar en su proyecto de la Nueva Ruta de la Seda, la red de comunicaciones e infraestructuras que la comunicarán por mar y tierra con Occidente. También puede mostrarse más dispuesta a importar más productos de Estados Unidos, ya que encaja con su cambio de modelo económico, que quiere basar más en el crecimiento del consumo y el sector servicios.

China también querrá dejar claras sus reclamaciones territoriales en el mar del Sur de China, muy criticadas por Estados Unidos, y recibir nuevas garantías sobre las intenciones de Washington hacia Taiwán.

¿Por qué se celebra esta reunión ahora?

Pekín vio con inquietud las primeras declaraciones de Trump sobre la relación bilateral desde su triunfo en las elecciones, desde sus amenazas de fortalecer sus relaciones con Taiwán en detrimento de China hasta la posibilidad de imponer fuertes aranceles a los productos de este país. Aunque Trump ha cedido y, en una conversación telefónica con Xi en febrero, aceptó mantener la situación actual con Taipei, Pekín consideraba necesario un encuentro entre los dos presidentes, algo en lo que Washington ha estado de acuerdo.

¿Por qué le interesa a China esta reunión?

La reunión conviene a Pekín por varias razones. En otoño el Partido Comunista, el verdadero motor del poder en China, celebrará un Congreso en el que se renovarán varios de sus principales cargos. Xi quiere evitar encontronazos en los próximos meses con EE UU que puedan distraer de los preparativos de ese cónclave y, sobre todo, alejar el fantasma de una posible guerra comercial.

La reunión también sirve para que Xi proyecte la influencia de su país, uno de los ejes de la política exterior china desde su llegada a la jefatura de Estado.

Y reafirma la determinación de China a presentarse como nuevo líder de la globalización económica ante la retirada de Estados Unidos, un papel que ya reivindicó Xi el pasado enero en el foro económico de Davos.

Además de la política, ¿habrá tiempo para el ocio?

A diferencia del primer ministro japonés, Shinzo Abe, el otro líder mundial al que Trump ha recibido en Mar-a-Lago, Xi no juega al golf. Pero la Casa Blanca ha indicado que ambos mantendrán conversaciones para conocerse mejor en un ámbito informal. El jueves por la noche ambos estarán acompañados en la cena por sus esposas, Peng Liyua n y Melania Trump. Hay quien estos días compara esta cita, que busca ese aire desenfadado y personal —pese a lo alejados que están sus protagonistas— con la que Jinping tuvo en 2013 con Barack Obama en California, donde se les vio departir en mangas de camisa. Entonces era Xi Jinping el que se estrenaba en el cargo. El nuevo ahora es un empresario neoyorquino que ha sembrado el desconcierto en sus primeros meses en la Casa Blanca.

http://internacional.elpais.com/internacional/2017/04/06/actualidad/1491464128_343029.html

 

10.17.-DONALD TRUMP TOCA A LA CARGA CONTRA LA DERECHA REPUBLICANA – Frédéric Autran*

Una semana después del abandono del proyecto de ley sobre el seguro de salud, Donald Trump amenaza  a ultraconservadores y llega a los demócratas. Una estrategia arriesgada para un presidente en necesidad de ayuda.

Obamacar, medioambiente, presupuesto… y en mayo, encuentro con el presidente Chino Xi Jinping

     Obamacar, medioambiente, presupuesto… y en mayo, encuentro                        con el presidente Chino Xi Jinping

31 de de marzo de 2017.- La guerra se declara en el lado republicano. Y Donald Trump hizo el primer disparo. Furioso tras el fracaso de la reforma de salud, se retiró la semana pasada por falta de mayoría en las filas republicanas, el presidente estadounidense atacó el jueves a miembros de su propio partido. En Twitter, se ha comprometido a “luchar” ultraconservador Libertad Caucus, haciendo que el fracaso de política en materia de salud, si no caen en línea. “El Caucus Libertad va a doler todo el programa republicano si no se unen al equipo y rápidamente. Debemos luchar contra ellos, y los demócratas en el 2018! “, Escribió el multimillonario.

Donald J. Trump‏Cuenta verificada @realDonaldTrump

 Seguir Más The Freedom Caucus will hurt the entire Republican agenda if they don’t get on the team, & fast. We must fight them, & Dems, in 2018!

Con esta picada matinal, Donald Trump sugirió que podría apoyar a los candidatos más dóciles en las primarias antes de la parlamentaria a medio plazo el próximo año. Estas amenazas ilustran la creciente frustración de Donald Trump, cuya derogación Obamacare debería ser el primer éxito legislativo. También reflejan las divisiones persistentes dentro del Grand Old Party, que ahora controla ambas cámaras del Congreso y la Casa Blanca, pero que es atravesado por corrientes ideológicas divergentes por lo que evitan – por ahora – llegar a un consenso.

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“Es constructivo en la escuela primaria”                                                                                                             El tono amenazante del presidente no ha impresionado visiblemente a los interesados. “La mayoría de las personas no les gusta dejarse intimidar”, respondió Justin Amash, un miembro de la Bancada Libertad de Michigan. Se le preguntó si encontraba constructiva la propuesta de Trump, respondió: “Es constructivo en la escuela primaria. Puede ayudar a un niño a encontrar su camino, pero no es así como funciona nuestro gobierno . Provocador, Justin Amash también ha bromeado sobre promesa de campaña de Donald Trump para sacudir Washington, acusando al presidente de convertirse  rápidamente en la criatura: “No se avergüence, señor Presidente, casi todo el mundo sucumbe al establecimiento de Washington”, dijo que escribió en Twitter.

Justin Amash Retwitteó Donald J. Trump It didn’t take long for the swamp to drain @realDonaldTrump. No shame, Mr. President. Almost everyone succumbs to the D.C. Establishment.

Justin Amash agregado,

Donald J. TrumpCuenta verificada @realDonaldTrump

The Freedom Caucus will hurt the entire Republican agenda if they don’t get on the team, & fast. We must fight them, & Dems, in 2018!

Para Donald Trump, esta estrategia de confrontación es peligrosa. El jueves por la noche, lo que representa una presión en aumento, desafió a saber a tres republicanos por su nombre en Twitter.

Si bien este enfoque puede complacer a sus seguidores, admiradores de ser sin pelos en la lengua, Trump también toma el nuevo riesgo de unificar un poco más miembros del Caucus libertad. Algunos de ellos también han aconsejado a Donald Trump para centrarse en el fondo. “La manera de conseguir votos en el Congreso no es un insulto. Es mejor tener cuenta los proyectos que reflejan mejor la voluntad del pueblo estadounidense “, ha tecleado así Mo Brooks, elegido de Alabama.

Seguridad electoral

Si los representantes del Caucus libertad pueden permitirse el lujo de ir a la batalla con Donald Trump o incluso descarrilar sus reformas, se debe a sus representados han sido conquistados con amplitud. En los treinta miembros del grupo Veinticuatro han obtenido su representaciones en las elecciones de noviembre con un margen superior logrado por Donald Trump. “No estoy convencido de que la oposición de Trump les dañaría las posibilidades de reelección a los miembros del Grupo Libertad. Dado que la mayoría fueron elegidos con la promesa de resistir a los compromisos cómodos a nombre de los principios conservadores”, análiza Steven Smith, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Washington en St. Louis (Missouri).

En ello radica el reto del sucesor Barack Obama: no es un ideólogo y ciertamente tampoco es un ultra-conservador, o ni en el plano fiscal ni en el plano moral. Algunas de sus promesas de campaña – como el plan de inversión 1000 mil millones en infraestructura – despiertan el escepticismo de los republicanos más rígidos obsesionados con el control del gasto público y la reducción de la deuda. El consenso tampoco existe sobre la reforma fiscal, el nuevo proyecto en la cantera de la Casa Blanca.

Esfuerzo bipartito                                                                                                                          Para evitar el bloqueo de la Bancada Libertad, la administración Trump parece dispuesta a trabajar con algunos demócratas. Hay algunos días, el secretario del Tesoro, ha recibido al grupo recién creado de «Problem solvers» (“capaces de resolver problemas”), compuesto por veinte demócratas electos y veinte republicanos moderados. Como Director de Asuntos Legislativos de Donald Trump, comenzó a invitar a los demócratas para las conversaciones en la Casa Blanca, un cambio en relación con la estrategia adoptada para la reforma de la salud.

Sin embargo, las posibilidades de obtener los votos de los demócratas en la Cámara siguen siendo escasas. La muy baja popularidad de Donald Trump apenas debe animar a sus oponentes para tenderle la mano. Además, el plan fiscal preparado por la administración debe ser muy cargado con recortes de impuestos para los estadounidenses más ricos, una línea roja para muchos demócratas. “Los demócratas estarán probablemente descontentos de las consecuencias redistributivas de los proyectos fiscales escritos por los republicanos del Congreso”, predice el profesor Steven Smith.

“Continuar a hablarse”                                                                                                                          Atrapado en el medio de estas divisiones, el presidente republicano de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, intenta difícilmente cerrar filas de su mayoría. Se le preguntó acerca agresivos propósitos del presidente, dijo “comprendo  y comparto la frustración del presidente”, al tiempo que invito a los legisladores republicanos a “seguir hablandose.” De lo contrario, advirtió, Donald Trump podría tener la tentación de dirigirse de forma activa a los demócratas, en particular, para impulsar las discusiones de la salud. “No quiero que eso ocurra”, insistió Paul Ryan en una entrevista con la CBS. Sus comentarios inmediatamente criticadas por un senador republicano que denuncia el rechazo de Ryan de cualquier esfuerzo bipartidista. En definitiva las filas del Grand Old Party, balas se disparan de todos los lados.

* Corresponsal Frédéric Autran Nueva York http://www.liberation.fr/planete/2017/03/31/donald-trump-sonne-la-charge-contre-la-droite-republicaine_1559626

9.17.-EL IMPERIO CONTRAATACA – Tatiana Andia*

Como en la saga original de la Guerra de las Galaxias, en episodios anteriores el ministro de salud Alejandro Gaviria (considerado para muchos un Master Yoda experto en el arte de “llevar la contraria”) y su equipo de Jedis del Ministerio de Salud ganaron una serie de batallas en materia de regulación farmacéutica que buscaban preservar los recursos del sistema de salud. Para hacer un breve resumen, Yoda y sus Jedis controlaron los precios de más de 800 medicamentos, crearon un instituto de evaluación de tecnologías en salud (el IETS), expidieron una regulación para el registro sanitario de los medicamentos biológicos y otra para la regulación de precios de medicamentos basados en su aporte terapéutico, instauraron una política de transparencia radical, y retaron la propiedad intelectual en el conocido caso del medicamento para el cáncer Glivec de Novartis. Captura

22 mar 2017.- Algunas de las batallas fueron más sangrientas que otras, pero en el agregado estos avances no solo optimizaron el gasto público en medicamentos, sino que convirtieron a Colombia en referente internacional en política farmacéutica y en un modelo a seguir para otros países en vías de desarrollo. El único problema es que precisamente por esto Yoda y sus Jedis se convirtieron en un visible enemigo global del Imperio farmacéutico. Por eso en este episodio de la saga el Imperio ha decidido contratacar con todo su armamento, en una estrategia que busca desmontar uno a uno los logros del ministro Gaviria y lograr que por fin deje de llevar la contraria.

El contrataque del Imperio farmacéutico incluye amenazas de demandas internacionales, múltiples demandas nacionales y un fuerte lobby ante instancias internacionales como la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) y el USTR (la Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos). El año pasado Afidro, el gremio de las multinacionales farmacéuticas, demandó ante la Corte Constitucional los artículos de la ley del Plan Nacional de Desarrollo que buscan hacer que los precios de los medicamentos sean proporcionales a los resultados en salud que producen. Sin embargo, en un fallo que Afidro considera ambiguo, la Corte preservó el mecanismo regulatorio siempre y cuando no limite el derecho fundamental a la salud.

Pero el Imperio no se rinde. Este año el mismo Afidro demandó ante el Consejo de Estado el decreto de biológicos con el que el gobierno busca aumentar la competencia en el mercado de estos medicamentos, que son los más costosos y que se usan para tratar enfermedades como el cáncer o la artritis reumatoidea, entre otras. Simultáneamente Novartis, la compañía productora del medicamento Glivec para el cáncer, amenazó con demandar internacionalmente a Colombia por incumplir el acuerdo bilateral de inversión con Suiza. Esa demanda no se ha materializado, pero en su lugar la compañía demandó ante el Consejo de Estado la resolución a través de la cual el Ministerio de Salud declara ese medicamento de interés público y también la circular a través de la cual la Comisión Nacional de Precios de Medicamentos le reguló el precio.

Finalmente, Afidro, junto con su contraparte global PhRMA, se han embarcado en un fuerte lobby para influir en la admisión de Colombia a la OCDE. Afidro y PhRMA argumentanque las políticas de los Jedis del Ministerio de Salud generan un precedente de inestabilidad jurídica y crean un ambiente de incertidumbre para las compañías internacionales. Así mismo, PhRMA solicitó al USTR que incluya a Colombia en la lista de países que representan una amenaza para las compañías farmacéuticas globales. Colombia ya ha estado en esa lista, pero este año PhRMA, citando el enfrentamiento entre el ministro Gaviria y Novartis por el precio del Glivec, pide que se priorice la acción contra el país y que se haga una revisión extemporánea del caso colombiano por parte del USTR.

No cabe duda de que el Imperio contraataca. Es vital defender los logros conseguidos por los Jedis en arduas batallas durante los últimos 4 años. Dichos logros son particularmente importantes hoy, cuando el país ha decidido apostarle a una Ley Estatutaria en salud que promete cubrir y pagar con recursos públicos todos los medicamentos que no estén expresamente excluidos.

*Profesora de sociología de la Universidad de los Andes

http://www.elespectador.com/opinion/el-imperio-contraataca-columna-685766

 

8.17.- ¿TRUMP TENÍA RAZÓN, “RECLAMÁNDOSE DEL PATRIOTISMO ECONÓMICO”? – Yannick Mireur*

En un artículo publicado en “El Mundo”, el politólogo Yannick Mireur cree que más allá de las diatribas presidente de Estados Unidos plantea la verdadera cuestión del mal funcionamiento del comercio internacional en la era de la globalización.

http://s1.lemde.fr/image2x/2017/03/17/534x0/5096069_7_df66_2017-03-15-4ce8877-18444-1fq6nx3-rczzsvpldi_5c04abcb9a724aaef47372b3c542debc.jpg
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Reclamándose al patriotismo económico centrado en la industria manufacturera, la política comercial de la administración Trump parece librar una batalla de retaguardia y abandonar las áreas del futuro. Sin embargo, ya que plantea la cuestión de sobrevivencia económica de un país en la competencia del comercio mundial, este será el tema político más importante de la presidencia insurgente e improbable de Donald Trump, debido a que induce el tema de la cohesión social , condición para la estabilidad democrática.

17 03 2017 Se trata de una cuestión de fondo planteada por “la agenda comercial”, publicada a principios de marzo por la administración, ejercicio requerido cada año por el Congreso en virtud de la Ley de Comercio de 1974. El documento señala la persistente brecha entre el libre comercio y el fracaso de la filosofía basada en muchos países, particularmente en Asia, que cultivan una opacidad normativa y judicial. China es señalada, por supuesto.

Para ser impulsivos e ignorar la transición numérica o la complejidad una cadena de producción convertida en global, las cuestiones de Trump no plantean menos la cuestión más amplia de las relaciones comerciales de “juego limpio”, en plena recomposición del paisaje industrial mundial. Esta pregunta es legítima cuando las economías desarrolladas están perdiendo muchos puestos de trabajo.

La globalización, enemigo de Estados Unidos

El comercio es en el centro del debate político de Estados Unidos durante más de quince años, debido a la condición de la clase media se deteriora. El advenimiento Económico China y su entrada en 2001 a la Organización Mundial del Comercio (OMC) marcaron un punto de inflexión, ya que Pekín está acusado de mantener artificialmente bajo el precio de su moneda para asegurar una ventaja de precio. La apreciación del yuan se estima en alrededor del 20% desde 2005. Cada 15 de abril y el 15 de octubre, un informe del Congreso sobre las prácticas cambiarias de China recae en el Ejecutivo la cuestión de si se debe o no declarar a China como ” manipuladora”, decisión que podría desencadenar represalias y que Donald Trump ha llamado así, pero sin que ningún lo haya establecido aún.

China también está acusado de suministrar casi el 90% de decomisos por las aduanas de Estados Unidos, que violan las reglas de ayudas públicas y del robo de la propiedad intelectual. Qué importa pues que los productos baratos importados de Asia, apoyen la capacidad de compra de muchos consumidores …

En savoir plus sur http://www.lemonde.fr/idees/article/2017/03/17/et-si-trump-avait-raison-en-se-reclamant-du-patriotisme-economique_5096071_3232.html#06fK8BdF4ZMlf86G.99

 

8.17.- EL ACUERDO DE LA OMC CON EL “ESTADOS UNIDOS PRIMERO” DONALD TRUMP – Marie de Vergès*

La línea dura de la nueva administración de Estados Unidos podría poner el centro del juego a la institución que regula el comercio internacional.

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¡Finalmente! Condenado a la parálisis por años, la Organización Mundial de Comercio (OMC)  pudo presumir, miércoles 22 de febrero, un avance histórico. El acuerdo sobre la facilitación del comercio, ya firmado en 2013, finalmente pudo entrar en vigor. Para ser ratificado necesitaba una mayoría de dos tercios entre los estados miembros: una etapa superada ese  miércoles gracias al alineamiento de Ruanda, Omán, Chad y Jordan y que permite olvidar, por un momento, estancamiento de la ronda de Doha.

Lea también: La OMC promete un salto del comercio mundial a través de un nuevo acuerdo mundial de aduanas

“Esto demuestra un compromiso con el sistema multilateral”, dijo en bienvenida el Director General de la OMC, Roberto Azevedo. Una declaración que sonó justo con la llegada al poder de Donald Trump, en Estados Unidos, amenaza como nunca de todo el edificio del comercio internacional. El nuevo inquilino de la Casa Blanca y su representante comercial Robert Lighthizer, se han comprometido a adoptar una línea dura para defender los intereses de Estados Unidos en la globalización. Incluso sacudir los principios establecidos en el seno de la OMC, árbitro desde 1995 en el comercio internacional.

“Encontrar sentido”

Ese miércoles, el señor Azevedo, que está buscando un segundo mandato al frente de la OMC, expresó su confianza en la capacidad de la institución para trabajar con el gobierno de Estados Unidos. “La expresión de opiniones diferentes, esto es parte de nuestro trabajo diario”, dijo el brasileño. Sin embargo. “Sorprendentemente, casi nadie ha señalado públicamente que los proyectos del señor Trump están en total contradicción con las normas de la OMC”, dijo Jean-Marc Siroën, profesor de la Universidad Paris-Dauphine. El economista ve una señal de que la organización con sede en Ginebra, está “un poco fuera del radar”, mientras que sus negociaciones “ya no le interesan a nadie”.

Ya empantanada, ¿la OMC no corre el riesgo de hundirse bajo el efecto Trump? De alguna manera, la actitud de entrar en la guerra del presidente estadounidense, prometiendo represalias comerciales contra México y China podría poner a la institución en el centro del juego. “La OMC logra aquí su significado, dice y Philippe Martin, profesor en Ciencias Po departamento de economía. No una OMC conquistadora en plan de aumentar la liberalización del comercio, sino la del órgano de solución de diferencias [OSD] cuyo reto es evitar la guerra comercial. “

En concepto de los expertos, esta actividad de jurista consistente en hacer respetar la ley del comercio internacional hasta ahora ha demostrado ser eficaz. Desde su creación, más de 500 casos fueron llevados ante sus jueces. Cabe destacar que para una organización internacional, que tiene arbitrar sin causar un conflicto importante entre los reclamantes y los países condenados.

A corto plazo, los Estados Unidos deben utilizar ampliamente el anti-dumping AD para desarrollar medidas de protección comercial. Un sistema de defensa autorizado, en principio, pero que puede desencadenar una serie quejas de los países aludidos. Queda a cargo de la OMC para evitar que las tensiones degeneren.

“Amenaza existencial”

“Hasta el momento, ha cumplido muy bien con su papel, dice Sébastien Jean, director del Centro de Estudios del Futuro y de Información Internacional. Pero el peligro es que se encuentra sobrecargado mientras que tiene medios limitados. “Fin de 2016, Thomas Graham, presidente del Órgano de Apelación – clave de la ORD- dijo ver el perfil de un “tsunami” de casos nuevos. Y advirtió que habría “casi seguro retrasos y colas de espera.”

Junto con su función de supervisión, el gendarme OMC por ahora ha ayudado a evitar una explosión del proteccionismo. “La OMC no ha perdido su legitimidad”, defiende Pascal Lamy, su ex presidente ejecutivo. El francés, sin embargo, reconoce que “la preservación de este sistema puede ser un desafío.” Y para aclarar: “Es probable que la administración Trump va a tratar de debilitarlo. Al extremo, sus decisiones pueden plantear a la OMC, una amenaza existencial. “

La primera prueba real podría ser el proyecto de reforma fiscal promovida por el presidente republicano de la Cámara de Representantes, Paul Ryan. Este prevé un impuesto fronterizo que penalizaría a las importaciones, eximiendo a las exportaciones. Una medida absolutamente “incompatible con la OMC” según los allegados a la institución, que podría valer una pesada condena a Washington. “En un tal escenario, predice M. Martin, los Estados Unidos arriesgan su salida, y entonces será muy difícil para que la OMC continúe a trabajar”.

En savoir plus sur http://www.lemonde.fr/economie/article/2017/02/23/l-omc-face-a-l-america-first-de-donald-trump_5084285_3234.html#IqBHlsXhWOTziuTo.99

7.17.- CALIFICACIÓN CONTRADICTORIA . Salomón Kalmanovitz

En la segunda semana de marzo la agencia Finch dio a conocer su calificación de la economía colombiana, que es de BBB, a la que le cambió su perspectiva de negativa a estable, observando que la economía frenó su deterioro. Entretanto, el precio del petróleo cayó 9 %, al evidenciarse un exceso de producción e inventarios de petróleo a nivel global; el recorte de la oferta lograda por los países miembros de la OPEC no hizo más que atraer al resto de países productores para aprovechar el precio que alcanzó a rondar los US$55 por barril.

Finch resume su perspectiva así: “la calificación que obtiene Colombia balancea su estructura de políticas flexibles y confiables, amortiguadores externos mejorados y un historial de estabilidad macroeconómica y financiera contra una alta dependencia en la exportación de materias primas, alta rigidez fiscal y carencias estructurales en términos de bajo producto por habitante y débil calidad de gobernanza”.

12 Mar 2017.-  La mejora de la perspectiva de Finch surge de la reducción de los tres desequilibrios macroeconómicos básicos del país: una caída del déficit externo (de 6,5 % del PIB en 2015 a 4,4 % en 2016), el déficit fiscal (4 % del PIB) no continuará su deterioro gracias a la reforma tributaria de diciembre y la inflación inició su senda descendente del pico alcanzado en julio del año pasado de 9 % a 5,7 % en diciembre de 2016.

La reducción del déficit externo se debió a la mejora de los precios de materias primas y a la devaluación del peso, pero también a la ralentización de la actividad económica a la que contribuyó la política monetaria contractiva. En enero de 2017 hubo un repunte de las exportaciones que se debió básicamente a los rubros de petróleo y café pues manufacturas y agropecuarias no despiertan. Como se dijo al principio, el mercado del petróleo tiende a la sobreproducción por los avances tecnológicos que se materializaron no sólo en la extracción de esquisto sino en pozos convencionales y de aguas profundas.

El deterioro externo tuvo consecuencias serias. Como lo expresa el informe de Finch, “el déficit externo y la gran depreciación del peso impactaron negativamente la métrica de la deuda: la deuda general del Gobierno alcanzó casi el 50 % del PIB en 2016, 10 % por encima del promedio de los países con calificación BBB”, lo cual será difícil de revertir en el mediano plazo. Es increíble que durante la larga bonanza externa que experimentó el país, el Gobierno se endeudara hasta el tuétano al optar simultáneamente por reducir impuestos y aumentar su gasto.

La agencia espera que el déficit fiscal se reduzca según el plan del Gobierno a 3,3 % del PIB en 2017, pero varios observadores han proyectado que en 2018 se necesitará otra reforma tributaria, en la medida en que la de diciembre de 2016 fue insuficiente y se marchiten varios impuestos. Ha sido irresponsable, por decir lo menos, aprobar impuestos temporales, como el de la riqueza que era progresivo, mientras que el déficit fiscal es estructural y medio se subsana con aumentos regresivos del IVA.

El acuerdo de paz mejora las expectativas sobre el futuro del país que abrirá nuevas oportunidades de inversión en agricultura y energía, aunque con fuertes presiones sobre el gasto público en los territorios antes controlados por la insurgencia que deben ser resistidas, según la agencia, hasta que se logre la consolidación fiscal.

Finch resume su perspectiva así: “la calificación que obtiene Colombia balancea su estructura de políticas flexibles y confiables, amortiguadores externos mejorados y un historial de estabilidad macroeconómica y financiera contra una alta dependencia en la exportación de materias primas, alta rigidez fiscal y carencias estructurales en términos de bajo producto por habitante y débil calidad de gobernanza”.

http://www.elespectador.com/opinion/noticias-contradictorias-columna-684174

6.17.- DE LA TERGIVERSACIÓN A LA FALSEDAD PURA Y DURA – Paul Krugman

Resulta que el fiscal general, Jeff Sessions, mintió durante las vistas de confirmación, al negar que se había reunido con funcionarios rusos durante la campaña de 2016. El hecho es que se reunió dos veces con el embajador ruso, que según dice todo el mundo es también un importantísimo jefe del espionaje.

Y dicho sea de paso, si esta noticia no hubiese salido a la luz, obligando a Sessions a recusarse a sí mismo, este habría supervisado la investigación sobre la intromisión rusa en las elecciones, posiblemente en connivencia con los responsables de la campaña de Trump.

3 mar 2017.- Pero no nos centremos demasiado en Sessions. Después de todo, también forman parte del Gobierno Scott Pruitt, administrador del Organismo de Protección Ambiental, quien mintió en el Congreso sobre el uso que hizo de una cuenta privada de correo electrónico; Tom Price, secretario de Salud y Servicios Humanos, que mintió sobre un trato de favor para la compra de acciones rebajadas de una empresa biotecnológica; y Steven Mnuchin, secretario del Tesoro, quien afirmó falsamente ante el Congreso que su empresa financiera no había firmado documentos de ejecuciones hipotecarias sin comprobarlos antes, apropiándose de casas sin el debido estudio previo.

Y habrían prestado sus servicios con Michael Flynn como asesor de seguridad nacional, si no fuera porque Flynn se ha visto obligado a dimitir a raíz de que la prensa revelase que, al igual que Sessions, había mentido sobre sus contactos con el embajador ruso.

A estas alturas, resulta más fácil enumerar a los altos funcionarios de Trump a los que no se ha pillado mintiendo bajo juramento que a los que sí. Esto no es una casualidad.

Quienes critican nuestra cultura política siempre se han quejado, con razón, de la adicción de los políticos a la tergiversación, su inveterada costumbre de restar importancia a los hechos incómodos y presentar sus actos bajo una luz mucho más favorable de la que merecen. Pero todo apunta a que la era de la tergiversación se ha acabado y ha comenzado una era de falsedad pura y descarada.

En parte, por supuesto, la omnipresencia de las mentiras es un reflejo de la personalidad del hombre en lo más alto: ningún presidente, ni de hecho ninguna figura política estadounidense destacada de la clase que sea, ha mentido con tanta libertad y frecuencia como Donald Trump. Pero no se trata solo de Trump. Su capacidad para salir impune, al menos hasta ahora, exige la ayuda de muchos intermediarios: casi todos los funcionarios de su partido elegidos democráticamente, una gran parte del electorado y, demasiado a menudo, muchos medios informativos.

Es importante no caer en un cinismo fácil, y decir que los políticos siempre han mentido y siempre mentirán. Lo que estamos presenciando con Trump está, sencillamente, en un plano diferente del de cualquier cosa que hayamos visto antes.

Para empezar, las mentiras descaradas de los políticos antes se limitaban a asuntos difíciles de comprobar, como líos ocultos, pactos bajo cuerda y demás. Pero ahora tenemos al hombre que organizó el concurso de Miss Universo en Moscú hace tres años y que el año pasado, sin ir más lejos, afirmó “conocer bien Rusia”, pero que el mes pasado declaraba: “Hace 10 años que no llamo a Rusia”.

En lo tocante a las medidas políticas, los políticos restringían su tergiversación de los hechos y las repercusiones a afirmaciones relativamente difíciles de verificar. Cuando George W. Bush insistía en que sus rebajas de impuestos beneficiaban principalmente a la clase media, no era cierto, pero había que hacer muchas cuentas para demostrarlo. Trump, sin embargo, hace afirmaciones como la de que la tasa de homicidios —que subió en 2015, pero sigue siendo aproximadamente la mitad que en 1990— es la más alta de los últimos 45 años. Además, sigue repitiendo esas afirmaciones después de que se haya demostrado su falsedad.

Y la pregunta es: ¿quién va a detenerle?

La vacuidad moral de los republicanos del Congreso, así como la escasa probabilidad de que ejerzan algún control sobre el presidente, quedan más patentes cada día que pasa. Incluso la posibilidad real de que nos encontremos ante una subversión del orden establecido por parte de agentes de una potencia extranjera, y de que nuestros altos funcionarios participen en ella, no parece perturbarlos, siempre que puedan conseguir bajadas de impuestos para los ricos y recortes de ayudas para los pobres.

Mientras tanto, los que votaron en las primarias republicanas, que son los auténticos árbitros cuando los distritos polarizados o manipulados hacen que las elecciones generales no cuenten para muchos políticos, viven en la burbuja de noticias Fox en la que jamás penetran las verdades molestas.

¿Y qué hay del cuarto poder? ¿Nos defraudará también?

Para ser justos, las primeras semanas del Gobierno de Trump han sido días gloriosos para el periodismo, en aspectos importantes; hay que elogiar la profesionalidad y la valentía de los periodistas que han sacado a la luz los secretos que esta camarilla de mentalidad autoritaria está tan decidida a ocultar.

Pero luego vemos cosas como la forma en que muchos medios de comunicación reaccionaron tras el discurso de Trump en el Congreso, y uno se desespera. Fue un discurso lleno de falsedades y propuestas políticas perversas, solo que leído tranquilamente con una ayuda electrónica; De repente, todo el mundo calificaba de “presidencial” al mentiroso en jefe.

La cuestión es que, si eso es lo único que hace falta para exonerar al hombre más falso que jamás ha ocupado un alto cargo en Estados Unidos, estamos condenados. Esperemos que no vuelva a pasar.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía. © The New York Times Company, 2017. Traducción de News Clips. http://economia.elpais.com/economia/2017/03/03/actualidad/1488545673_827931.html

5.17 – BRUSELAS ENTONA EL ‘MEA CULPA’ POR LA GESTIÓN DE LA CRISIS DE LOS ÚLTIMOS AÑOS – Claudi Pérez

La Comisión publica el Libro blanco con cinco escenarios para la futura UE sin Londres

Bruselas 1 MAR 2017

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en Bruselas este miércoles. YVES HERMAN REUTERS
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en Bruselas este miércoles. YVES HERMAN REUTERS

En Europa conviven con perturbadora promiscuidad las causas más nobles con inconfortables zonas de sombra. Y esas sombras no dejan de crecer: a las crisis de los últimos tiempos, Brexit incluido, se les suma ahora la incertidumbre política, con la extrema derecha a alza. Bruselas ha presentado este miércoles su esperado Libro Blanco sobre la futura UE. Paradójicamente, lo más interesante de ese ejercicio de prospectiva es la mirada por el retrovisor: la Comisión hace un inusual y duro ejercicio de autocrítica sobre su papel en la policrisis del último

La Unión ha evitado los mea culpa a pesar de una gestión de la crisis insuperablemente mediocre, en un estado de negación permanente del que solo salía al borde del abismo. La Comisión corrigió el tiro de las políticas económicas con algo más de flexibilidad fiscal y un plan de inversión, pero nunca hizo nada parecido a una autocrítica en toda regla. Hasta este miércoles: el Libro Blanco sobre el futuro de Europa ofrece varios escenarios sobre la nueva Unión sin Reino Unido, pero de paso lanza un mensaje claro y directo sobre el papel de las instituciones europeas en los últimos tiempos. La crisis ha puesto a prueba la UE. Y la Unión ha demostrado una resistencia formidable. Pero también han aflorado graves problemas: “La Unión ha estado por debajo de las expectativas en la peor crisis financiera, económica y social de la posguerra”, resume el texto.

La Gran Recesión se transformó en Europa en una crisis existencial de la que quedan más que cicatrices. “La recuperación está mal distribuida entre la sociedad y las regiones. Solucionar el legado de la crisis, desde el desempleo de larga duración hasta los altos niveles de deuda, sigue siendo una prioridad urgente”, apunta Bruselas, consciente de que el malestar ciudadano con la globalización sin control explica en parte fenómenos como el Brexit. Casi 10 años después de la quiebra de Lehman Brothers, Europa aún no ha recuperado la renta per cápita ni la tasa de paro previas a la crisis. Hasta el punto de que el legado de la Gran Recesión amenaza uno de los principios inscritos en bronce en el europeísmo: “Los acontecimientos han alimentado las dudas acerca de la economía social de mercado y su capacidad para conseguir que cada generación esté mejor que las anteriores”. “Por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial hay un riesgo real de que los jóvenes vivan peor que sus padres”, añade.

La UE es el mayor mercado común del mundo. El euro es la segunda moneda más usada. La diplomacia europea ha liderado el reciente acuerdo nuclear con Irán, o el del clima en París. Pero los problemas están ahí: la segunda economía del bloque se marcha, la extrema derecha acapara cerca del 25% de los votos en Francia. “El papel de Europa en el mundo se reduce” advierte el Libro Blanco, tanto en población como en riqueza o en un concepto mucho más líquido como el atractivo internacional.

Y alguno de los pilares básicos está en entredicho: la Comisión admite que Europa “no puede ser naíf: ser un poder blando ya no es suficiente para ser realmente poderoso cuando la fuerza puede prevalecer sobre las reglas”, apunta en una referencia tácita a la invasión de Ucrania por parte de la Rusia de Putin o a las invectivas de Trump. La UE “sigue teniendo un fuerte apoyo”. Pero “ya no es incondicional”. Hace 10 años, la mitad de los europeos confiaba en la UE; hoy, esa confianza se limita a un tercio de los ciudadanos.

El diagnóstico, en fin, es demoledor, y su aplastante sinceridad contrasta con la complacencia que ha caracterizado a las instituciones. La Comisión se queja de que los Estados “culpan a Bruselas de los problemas y nacionalizan los éxitos”, y añade que la ciudadanía “no es inmune” a “la imagen de desunión” que Europa ha dado una y otra vez durante la crisis, con la brecha entre acreedores y deudores, o el pulso entre Este y Oeste en la crisis migratoria. Por ese flanco, y el de la crisis de defensa y seguridad, llega uno de los pasajes más oscuros del texto: “Los recientes ataques terroristas han sacudido a la sociedad. Las líneas difusas entre amenazas internas y externas están cambiando la forma de pensar de la gente acerca de su seguridad y de las fronteras”. La crisis de refugiados “ha abierto un debate sobre solidaridad y responsabilidad entre los Estados y ha echado gasolina sobre el futuro de la gestión de fronteras y la libre movilidad de personas en Europa”, admite. El presidente, Jean-Claude Juncker, fue más optimista ante la Eurocámara: “Cualquier día triste de 2017 seguirá siendo mucho más alegre que el de nuestros antepasados en los campos de batalla”, dijo solemne, en una frase que parece sacada de la descripción de Waterloo de Stendhal.Cinco escenarios para la Europa posbrexit

Más allá de ese desacostumbrado ejercicio de autocrítica, la Comisión presentó el miércoles su Libro Blanco. Y por ese flanco, Bruselas innovó. La Comisión suele proponer iniciativas, que después se debaten entre los Estados miembros y la Eurocámara hasta llegar a un texto final. Pero en los últimos tiempos el brazo Ejecutivo de la UE se ha quedado absolutamente solo en propuestas de calado, como la propuesta de solución a la crisis de refugiados. Harta de que los socios europeícen los fracasos y hagan suyos los éxitos, Bruselas ha optado por un nuevo formato para diseñar la UE del futuro: plantea cinco escenarios a los países, y obliga a los Gobiernos a mojarse; a dar su opinión. Juncker se decantará por una de las vías en su discurso sobre el Esrado de la Unión, en septiembre. Y los líderes tendrán la última palabra en la cumbre de diciembre. Las opciones, a grandes rasgos, son estas:

  1. Más de lo mismo.Se trata de aplicar la agenda actual, con pasos adelante en los asuntos de seguridad y defensa.El propio Ejecutivo comunitario admite que la integridad de la UE podría verse en entredicho, pero esa vía permite “acabar con el reflejo de regularlo absolutamente todo”, según Juncker.
  2. Solo mercado único.Es la opción más minimalista. Se basa en preservar las cuatro grandes libertades, y convertiría el mercado comúnen la única razón de ser de la UE, eliminando competencias en todo lo demás. “No es mi opción, pero hay Gobiernos que quieren limitar el papel de la Comisión”, apuntó el presidente en referencia a los del Este. Se trata de una especie de sueño británico hecho realidad, justo ahora que Reino Unido sale de la Unión.

LOS SOCIALISTAS SE DESMARCAN

LUCÍA ABELLÁN

Los socialistas buscan su espacio político una vez finiquitada la gran coalición en el Parlamento Europeo. Frente al apoyo tradicional prestado a los grandes símbolos de la UE, el grupo socialdemócrata ha optado este miércoles por criticar la propuesta de la Comisión Europea. “El libro blanco nos decepciona. Es una reflexión en lugar de un plan claro para fortalecer nuestro proyecto. La Comisión no es un cuerpo burocrático, sino político”, le espetó el jefe de los socialdemócratas en la Eurocámara, Gianni Pittella, al presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, que presentó el proyecto en el hemiciclo europeo.

Los socialistas entienden que la policrisis que azota a Europa exige una apuesta por la integración en lugar de esbozar cinco escenarios para que los Estados decidan. Pese a todo, esa postura no concita el apoyo de todos los socialdemócratas (por ejemplo, los líderes de República Checa y Eslovaquia recelan). La Comisión ha afeado a Pittella que coloque a su grupo en la orilla de los euroescépticos. Su equipo rechaza esa equiparación e intenta situarse en una vía intermedia. Con un discurso más matizado, la eurodiputada Elena Valenciano concedió a Juncker la razón en el diagnóstico, pero añadió: “Se equivoca al no mostrar el camino”.

  1. Distintas velocidades.La UE a 27 seguiría funcionando como hasta ahora, pero se incentivarían las múltiples velocidades en las agendas fundamentales, para evitar que los vetos impidan avanzar a quienes quieren hacerlo. Europa ya ha empezado a andar ese camino, con la reducción de las votaciones por unanimidad para evitar los vetos. La Comisión destaca que esa vía —que apoyan Alemania y Francia— permitiría avanzar en defensa, seguridad y unión fiscal, pero admite que ese camino también puede generar problemas de legitimidad democrática.
  2. Menos es más.Bruselas ofrece la posibilidad de que la UE se centre en las áreas en las que puede ser más fuerte, y abandone las que solo generan divisiones. Junto con el escenario anterior es, a priori, el más realista, con el apoyo de países como Holanda.
  3. Estados Unidos de Europa.La vía que defiende el liberal Guy Verhofstadt y con la que se presentó Juncker a las elecciones de 2014 no tiene visos de prosperar: la crisis ha revelado enormes diferencias entre los Estados miembros. Por ese camino, la Unión apuntaría a una mayor armonización fiscal, social y financiera, con la posibilidad de poner en marcha estímulos contra los shockseconómicos. Permitiría crear una Unión Europea de la Defensa. Es el salto federal que soñaron los padres fundadores de la UE, pero que no parece factible: Bruselas admite el riesgo de “perder a parte de la sociedad, que cree que la UE carece de legitimidad o se ha hecho con demasiado poder”.

http://internacional.elpais.com/internacional/2017/03/01/actualidad/1488375183_739612.html?rel=lom

 5.17- Holanda también celebra elecciones y son muy relevantes para el futuro de la UE

1 Marzo 2017 ERLIK

Mientras la campaña de las elecciones presidenciales francesas sigue calentando motores, otro de los países fundadores de la Unión Europea celebra sus comicios legislativos en un par de semanas: Holanda. Y al igual que en el caso francés, un populista contrario a la Unión tiene papeletas para ganar: Geert Wilders, cuyas polémicas propuestas han sido analizadas en detalle por nuestros compañeros de Magnet.

Es muy probable que una victoria de Wilders tenga consecuencias negativas para toda la economía europea. Holanda es una de las grandes potencias comerciales del continente – es, de hecho, el país con un mayor saldo comercial respecto a todos los demás países de la Unión Europea. La economía neerlandesa es también una de las más estables de la Eurozona: es el único estado de la misma, aparte de Alemania y Luxemburgo, cuya deuda está clasificada como ‘AAA’ por las tres grandes agencias de calificación.

La victoria de un partido antieuropeo en una de las piezas clave del mercado único tendría un impacto inmediato en las expectativas de crecimiento de otros países de la Unión, en la cotización del euro frente a otras divisas internacionales y en muchas grandes multinacionales radicadas en los Países Bajos, desde la ‘muy sueca’ IKEA hasta la consultora global KPMG, pasando por Shell, Philips o Unilever. Sin embargo, el sistema político holandés está muy fraccionado y, al contrario que en Francia, no hay una segunda ronda para decidir el ganador. ¿Cuáles son las posibilidades reales de que Wilders gobierne?

Holanda: un país de consenso donde ganar no implica gobernar

La cultura política holandesa está dominada por el llamado Poldermodel, un sistema que prima el consenso entre las diferentes sensibilidades políticas y agentes sociales a la hora de legislar. Aunque frecuentemente se traduce en un estancamiento político, también evita constantes cambios pendulares en la marcha del país (como sucede, por ejemplo, en el caso norteamericano, cuando un presidente republicano sucede a un demócrata y viceversa). De hecho, el propio Wilders ha apoyado en el pasado coaliciones de gobierno moderadas y proeuropeas.

Los 150 escaños del Parlamento Holandés (Tweede Kamer) se eligen proporcionalmente a los votos recibidos a nivel nacional, y la única barrera de entrada es obtener 1/150 de los votos (el 0,67%) en todo el país. El resultado es un parlamento muy fragmentado en el que es prácticamente imposible obtener mayorías absolutas y donde partidos pintorescos (de jubilados, animalistas, ultrarreligiosos, etc.) pueden ser claves en la toma de decisiones. De ahí la necesidad de coaliciones y la posibilidad –muy real– de que el Partido para la Libertad (PVV) de Wilders sea el más votado, pero este no se convierta en primer ministro.

La postura del PVV frente a Europa o la inmigración (un tema candente en un país donde aproximadamente el 20% de la población es de origen extranjero) se aleja totalmente del mainstream político holandés y es poco probable que alguno de los otros grandes partidos le apoye. Dado que las encuestas más optimistas otorgan al oxigenado líder del PVV poco más de 30 escaños, la tarea de formar gobierno le resultará muy complicada aunque gane.

Predicción electoral 26-feb-2017 / Fuente: Peilingwijzer (Tom Louwerse)

Por otro lado, el PVV se está desinflando en los últimos sondeos, llegando incluso a perder la primera plaza que ha ocupado de forma consistente en los últimos meses frente al Partido Popular por la Libertad y la Democracia (VVD). El VVD es el partido liberal de centroderecha en el que el propio Wilders comenzó su carrera política y al que pertenece el actual primer ministro neerlandés, Mark Rutte. El VVD logra pescar en río revuelto tras el probable naufragio de los dos grandes partidos tradicionales: el socialdemócrata PvdA y el democristiano CDA. Rutte ya ha anunciado que las posibilidades de formar coalición con Wilders son cero.

Mark Rutte, la alternativa liberal a Wilders

Aunque Rutte y Wilders fueron compañeros de partido en el pasado y llegaron a formar un pacto de gobierno, en el actual contexto político representan mundos opuestos. Mientras Wilders ha abrazado el proteccionismo que caracteriza a los movimientos populistas, Rutte sigue fiel al liberalismo. De hecho, la apuesta de Rutte por la austeridad y la estabilidad presupuestaria durante la crisis le costó el apoyo de Wilders y la convocatoria de nuevas elecciones en 2012, donde el VVD salió reforzado y pudo formar una nueva coalición con los socialdemócratas.

El programa económico del VVD sigue otros principios liberales compo por ejemplo la apuesta por la desregulación económica o la oposición a los convenios colectivos. Es un partido decididamente proeuropeo que pertenece al grupo liberal ALDE (como, por ejemplo, Ciudadanos o los liberaldemócratas británicos), otro gran punto de divergencia con Wilders. Desde el punto de vista social, apoya la eutanasia, el derecho al aborto, el matrimonio homosexual, etc., en política migratoria, en cambio, apuesta por endurecer las condiciones para adquirir la nacionalidad holandesa y los beneficios asociados a ella.

Pero Rutte tampoco lo va a tener fácil para revalidar su gobierno.Según las encuestas, se quedará lejos de los 41 escaños que obtuvo en 2012, mientras que su socio socialdemócrata, el PvdA, va camino del descalabro. Los aliados naturales del VVD son el partido democristiano CDA por la derecha, y el partido liberal progresista D66 por la izquierda, pero incluso con los pronósticos más optimistas la suma de los tres no alcanzaría la mayoría absoluta. El partido de izquierda verde sube como la espuma y podría condicionar el nuevo gobierno hacia posiciones más progresistas.

Según lo que pase el próximo 15 de marzo, al final quizá no quede otro remedio que contar con el polémico Wilders.

https://www.elblogsalmon.com/entorno/holanda-tambien-celebra-elecciones-y-son-muy-relevantes-para-el-futuro-de-la-ue?utm_source=NEWSLETTER&utm_medium=DAI

Foto | René Hofman

En El Blog Salmón | E

4.17.- MULTINACIONALES Y EL ‘DUMPING’ TRIBUTARIO – Beethoven Herrera

En América Latina, los gobiernos compiten ofreciendo beneficios a las multinacionales que se ubican en las zonas francas maquiladoras. Al tiempo que entra en vigencia la nueva reforma tributaria en Colombia, se conocen noticias sobre sanciones a países que han exonerado  a las multinacionales radicadas en su territorio.

19 feb 2017.- En agosto pasado, la Comisión Europea ordenó a Irlanda hacer pagar 13 mil millones de euros (más intereses) de impuestos rebajados a Apple durante los últimos 10 años –en la Unión Europea solo se puede demandar por los últimos 10 años–, debido a un tratamiento privilegiado otorgado a la empresa desde 1991: pasaba de pagar el 1 por ciento de impuestos a 0,005 por ciento.

En comparación con el 35 por ciento de gravamen que pagan las sociedades en Estados Unidos, en Irlanda este es del 12,5 por ciento, uno de los más bajos de Europa, y esas facilidades han atraído a multinacionales como Apple, Google, Facebook, eBay y Twitter. Frente a todo esto, Steve Wozniak, cofundador de Apple, afirmó a la BBC: “no me gusta la idea de que Apple sea injusta no pagando los impuestos de la misma forma que yo lo hago como ciudadano”. Y la Comisión Europea demostró que Irlanda ha hecho tratos discriminatorios en beneficio de empresas específicas.

Apple está instalada en Cork (Irlanda) desde 1980, genera cerca de 6.000 puestos de trabajo, y sostiene que no deberían cambiarse las reglas de juego establecidas a su llegada. Por su parte, el ministro de Economía, Michael Noonan, declaró que “no le interesan los impuestos atrasados, pues los efectos de la salida de las multinacionales serían gravísimas”.

La compañía no tendría por qué preocuparse, pues según MarketWatch (http://on.mktw.net/1R MtJJE), Apple tiene 216 mil millones de dólares en efectivo, de modo que para pagar los 13 mil millones solo necesitaría el 6 por ciento de su efectivo.
Según la CNN, en Italia Apple ha acordado pagar 318 millones de euros por años de impuestos no abonados; Amazon, en mayo, se comprometió a pagar más tributos después de canalizar sus ventas, aprovechando los gravámenes bajos del Gran Ducado de Luxemburgo, en tanto que Starbucks y Fiat Chrysler, también han recibido la orden de desembolsar millones, después de que funcionarios europeos encontraron que las empresas se beneficiaron de ofertas ilegales a través de Luxemburgo y los Países Bajos.

En América Latina, los gobiernos compiten ofreciendo beneficios a las multinacionales que se ubican en las zonas francas maquiladoras, en un proceso conocido como ‘carrera hacia el fondo’, que llegó al extremo de que el presidente Balladares, de Panamá ofreciera a las empresas que se ubicaran en la zona revertida del Canal, la posibilidad de no tener sindicatos, violando mandatos constitucionales, legales y convenios internacionales.

¡Se ha tratado de un verdadero dumping laboral, similar al dumping fiscal aplicado por Irlanda.

Beethoven Herrera Valencia
Profesor, U. Nacional y Externado
Colaboración, Edinson Fonseca.

3.17 -DE NUEVO EL LIBERTINAJE PARA EL SISTEMA FINANCIERO – Salomón Kalmanovitz

La crisis financiera de 2008 arruinó a millones de personas y negocios en Estados Unidos y Europa. Los responsables fueron las leyes y los reguladores de la banca, sobre todo de aquella que recurrió a maniobras oscuras y fraudulentas, bajo la cuestionable filosofía de la auto regulación que se inventó el Partido Republicano.

5 feb 2017.- La banca se concentró bajo las miradas complacientes de Reagan, Clinton y los Bush, y se dedicó a inventar complejos instrumentos financieros que le permitían esquilmar a sus usuarios. El maremágnum fue agudizado por políticas monetarias laxas del señor Greenspan que propiciaron el endeudamiento de alto riesgo y dejaron sin protección a las familias que recibieron préstamos de bancos; estos les ocultaron las onerosas condiciones que contenían en la letra menuda de sus contratos. Innumerables hogares perdieron sus propiedades y negocios. Los banqueros hallados culpables terminaron arreglando con la Fiscalía norteamericana pagando multas que salieron de las arcas de sus bancos que no de sus bolsillos; ninguno terminó en la cárcel.

La administración Obama encargó a Paul Vocker, distinguido expresidente de la Reserva Federal, a que redactara una serie de propuestas para encarar el riesgo moral contenido en bancos que son demasiado grandes para quebrar: abusan de su poder conociendo que los gobiernos entrarán a salvarlos si se meten en problemas. El memorando de Vocker sirvió para que dos legisladores demócratas, Dodd y Frank, redactaran una ley que obligó a los bancos a restringir su endeudamiento para hacer inversiones de alto riesgo, a aumentar el capital con que debían responder por sus movidas, prohibió que se destinaran nuevos fondos públicos para su salvamento y creó una agencia federal de protección al consumidor financiero.

Una de las directrices que acaba de emitir Donald Trump tiene como propósito precisamente revisar la ley Dodd-Frank que, según él, contiene un exceso de regulación estatal que impide el florecimiento de los negocios. Con el lenguaje bombástico que lo caracteriza, afirma que la ley es “desastrosa” cuando introdujo protecciones para los consumidores y para la supervivencia del propio sistema financiero. Lo que provocaron los republicanos en el pasado fue precisamente un desastre global del que nunca se arrepintieron.

Al revisar la ley de protección al consumidor financiero, el magnate reniega de sus compromisos con su electorado, al que le prometió castigar a los banqueros de Wall Street e impedir que sus intereses entraran a ser dominantes en su gobierno. De hecho, las posiciones económicas claves de su gabinete y de sus comités asesores están ocupados por gerentes o exfuncionarios de la banca de inversión (J.P. Morgan, Goldman Sachs) que fue la más comprometida en los desfalcos a los usuarios del sistema.

Una de las cortapisas que se le impusieron al sistema financiero por la Dodd-Frank fue proteger a los pensionados cuyos ahorros habían sido dilapidados por corredores inescrupulosos. Así mismo debían priorizar el interés de los clientes y no el propio. La directriz de Trump debilita todas estas barreras e introduce nuevos riesgos sistémicos para la economía norteamericana y la de todo el globo.

En este tema y en tantos otros, estamos entrando a un mundo nuevo de callosidad, ignorancia y maltrato para los países e individuos más débiles que pone en alto riesgo al planeta.

http://www.elespectador.com/opinion/corrupcion-y-clientelismo-columna-679566

2.17.- DONALD, LA AMENAZA – Paul Krugman

Estados Unidos no puede aguantar mucho más una política exterior tan absurdamente beligerante

Trump hace un saludo militar a un marine. M. B. CENETA AP
Trump hace un saludo militar a un marine. M. B. CENETA AP

Durante los dos últimos meses, la gente sensata ha estado intranquila preguntándose para sus adentros si el Gobierno de Trump podía meternos en una crisis de política exterior, o incluso en una guerra.

Esa preocupación era, en parte, un reflejo de la adicción de Donald Trump a la grandilocuencia y la fanfarronería, que encajan a la perfección en Breitbart y en Fox News, pero no casan bien con los Gobiernos extranjeros. Pero también era el reflejo de una fría visión de los incentivos con los que se encontrará el nuevo Gobierno: a medida que los votantes de clase trabajadora empiecen a darse cuenta de que las promesas del candidato Trump sobre el empleo y la sanidad eran falsas, las distracciones exteriores resultarán cada vez más atractivas.

Daba la impresión de que el punto de ignición más probable sería China, el objeto de muchas bravuconerías trumpistas, y donde las disputas por las islas del mar de China Meridional podían convertirse con facilidad en incidentes armados.

Pero parece que la guerra con China tendrá que esperar. Australia está antes. Y México. E Irán. Y la Unión Europea. (Pero nunca Rusia).

Y aunque parte del belicismo del Gobierno pueda tener un componente de cálculo cínico, esta actitud parece cada vez menos una estrategia política, y cada vez más un síndrome psicológico.

El enfrentamiento con Australia ha copado la mayor parte de los titulares, probablemente por su insólita futilidad. Después de todo, Australia posiblemente sea el aliado más fiel de Estados Unidos en el mundo entero, un país que ha luchado a nuestro lado una y otra vez. Tendremos nuestras diferencias, claro está, como las tendrán dos países cualquiera, pero nada que deba afectar a la fortaleza de nuestra alianza (sobre todo, porque Australia es uno de los países con los que necesitaremos contar si se produce un enfrentamiento con China).

Pero esta es la era de Trump: en una conversación telefónica con Malcolm Turnbull, primer ministro de Australia, el presidente de EE UU alardeó de su victoria electoral, se quejó de que existiese un acuerdo para acoger a algunos de los refugiados que Australia ha albergado y acusó a Turnbull de enviarnos los “próximos terroristas de Boston”. Y cortó la conversación de forma abrupta tras solo 25 minutos.

Bueno, al menos Trump no amenazó con invadir Australia. Sin embargo, fue justo lo que hizo durante su conversación con el presidente de México, Enrique Peña Nieto. Según Associated Press, al dirigente democráticamente elegido de un país vecino le dijo: “Tiene un montón de hombres malos [bad hombres] ahí abajo. No está haciendo lo suficiente por detenerlos. Creo que su Ejército tiene miedo. Nuestro Ejército no, así que podría mandarlo para allá a ocuparse del asunto”.

Fuentes de la Casa Blanca aseguran ahora que esa amenaza —recuerden, Estados Unidos ya ha invadido México en el pasado, y los mexicanos no lo han olvidado— era una broma sin importancia. Si se lo tragan, tengo un muro con México pagado que venderles.

Los encontronazos con México y Australia han eclipsado una guerra dialéctica más convencional con Irán, que puso a prueba un misil el domingo pasado. Esto ha sido sin duda una provocación. Pero el aviso de la Casa Blanca de que iba a “hacerle una advertencia a Irán” plantea una pregunta: ¿advertirle de qué? Dado el modo en que el Gobierno ha alejado a nuestros aliados, no va a haber sanciones más estrictas. ¿Estamos preparados para una guerra?

También se ha dado un contraste curioso entre la respuesta a Irán y la respuesta a otra provocación más grave: el recrudecimiento de la guerra subsidiaria de Rusia contra Ucrania. El senador John McCain ha pedido al presidente que ayude a Ucrania. Curiosamente, sin embargo, la Casa Blanca no ha dicho nada sobre las acciones de Rusia. Empieza a resultar un pelín evidente, ¿no?

Ah, y una cosa más: Peter Navarro, jefe del nuevo Consejo Nacional de Comercio, ha acusado a Alemania de aprovecharse de Estados Unidos con una moneda devaluada. Tenemos aquí un asunto económico interesante que debatir, pero se supone que las autoridades de un Gobierno no deben hacer acusaciones como esa a menos que estén preparadas para librar una guerra comercial. ¿Lo están?

Lo dudo. De hecho, este Gobierno no parece preparado en ningún sentido. Las beligerantes llamadas telefónicas de Trump, en concreto, no parecen el producto de una estrategia económica, ni política siquiera (los conspiradores maliciosos no pierden el tiempo alardeando de sus victorias electorales ni quejándose de lo que dicen los medios sobre el tamaño de las multitudes).

No, piénsenlo: si tuvieran un empleado que actuase así, lo apartarían de inmediato de cualquier puesto de responsabilidad y le instarían a buscar ayuda profesional. Y este tipo es el comandante en jefe del Ejército más poderoso del mundo.

Gracias, Comey.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía. © The New York Times Company, 2017.Traducción de News Clips.

http://economia.elpais.com/economia/2017/02/03/actualidad/1486132593_309110.html

1.17 – LA BRÚJULA DE LA GLOBALIZACIÓN SE ATASCA – Emir Sader

mundo en llamas

Era el camino inevitable, que superaba todo lo que la historia había vivido hasta entonces. El libre comercio, la apertura de los mercados nacionales, el fin de los Estados nacionales, la libre circulación de los capitales, la desterritorialización de las inversiones: en la globalización neoliberal desembocaba inexorablemente el movimiento histórico de universalización de las relaciones capitalistas, iniciado hace varios siglos.

27-01-2017.- Vivíamos ese momento privilegiado de mercantilización del mundo, frente al cual desaparecían las alternativas, todas restringidas, nacionales, anti-mercantiles, desaparecerían las regulaciones que obstaculizaban a la libre expansión del capital. Países de América Latina habían actuado a contramano de esa tendencia global irreversible, hasta que en Argentina y en Brasil se retomaba el camino de la globalización neoliberal y el futuro volvía a abrirse para esos países.

La elección de Hillary Clinton venía a coronar ese futuro, con un neoliberalismo renovado, teniendo a Macri y a Temer como protagonistas. Todo estaba listo para que la historia de América Latina retomara el camino equivocadamente abandonado por la vía del populismo. En este momento Hillary Clinton estaría desfilando por las pasarelas políticas de la región usando su look neoliberal sacado del closet y celebrada por los gobiernos de Macri y de Temer. Chile había declarado que el TPP (Acuerdo Transpacífico) era el acuerdo del siglo. México había jugado todo su destino en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

De repente, el voto de salida de Gran Bretaña de la Unión Europea anunciaba que algo estaba fuera del orden mundial previsto.

Enseguida, Donald Trump gana y anula la participación de EE.UU.en el TPP, así como desiste del Tratado de Libre Comercio con Europa y cuestiona el Tratado con México y Canadá.

La brújula de los neoliberales se atasca. El futuro ya no es lo que sería. Justo quienes les habían vendido ese futuro, lo niegan y vuelven al proteccionismo, que decían que estaba superado definitivamente. Salen de los acuerdos de libre comercio que anunciaban que era el destino obligado. Retornan a la defensa de los empleos dentro del país, cuando explotaban mano de obra barata de afuera como el camino de mejorar la concurrencia.

Total, el futuro ya no es lo que fue. Volvió a estar abierto. Lo que se decía que era superado vuelve con fuerza. Lo que se prometía como el destino inexorable, dejó de ser.

Los que han atado su destino a la globalización neoliberal, se quedaron huérfanos. El canciller José Serra prometía llevar a Brasil al TPP, que ahora no existe más. Argentina y Brasil trataron de debilitar los espacios de integración regional, en función del retorno a la subordinación a los EE.UU. Ahora, al igual que a México, se les cierran las puertas. (A Argentina ya le costó el amargo cierre de la exportación de limones. A México le cuesta todo: inversiones, empleos, remesas desde EE.UU.)

No hay destino obligatorio para la humanidad. El futuro está abierto, será decidido por las vías que los pueblos decidan, democráticamente. ¿Por qué no Argentina, Brasil y México, con gobiernos soberanos, deciden próximamente reencauzar sus políticas externas y ampliar y reforzar los procesos de integración latinoamericana, estrechamente articulados a los Brics? ¿Por qué no?

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/16034-los-huerfanos-de-la-globalizacion-neoliberal

052.-HURACÁN EN EL CRÁNEO DE FIDEL – Juan Jesús Aznarez

Castro ha muerto en Cuba sin apearse de la utopía, entre las lágrimas y vítores de sus devotos y las calladas maldiciones de sus víctimas

Ernesto Che Guevara y Fidel Castro. /Roberto Salas (AFP) / QUALITY
Ernesto Che Guevara y Fidel Castro. /Roberto Salas (AFP) / QUALITY

Durante la apoteosis revolucionaria de 1959 en La Habana, horas después del derrocamiento de Fulgencio Batista, una paloma se posó sobre el hombro de Fidel Castro y la mística africanista se hincó de rodillas agradeciendo a Obatalá que señalara al elegido. El día de la milagrosa unción, el ocho de enero de 1959, el ateísmo se hacía cruces y la exaltación católica elevó los brazos al cielo agradeciendo la llegada del mesías, del salvador de una nación carcomida por la corrupción, el atraso y la servidumbre a Estados Unidos. La idolatría concentrada junto al viejo cuartel Columbia se quedó corta la noche del trance. El caudillo fallecido este viernes, determinó el destino de tres generaciones de cubanos, inspiró arrebatos libertarios en los arrabales del planeta y colocó a los dos imperios de la Guerra Fría al borde del choque nuclear. Nadie consiguió rapar las barbas más emblemáticas del mundo, apagadas para siempre en la mayor de las Antillas, en la tierra del controvertido patriarca.

Incluso quienes le odiaron llamándole liberticida sin alma, tirano disfrazado de nacionalista, admitían la envergadura de un líder hacedor de historia, construido para el combate y la resistencia. Fidel Castro ha muerto en Cuba sin apearse de la utopía, entre las lágrimas y vítores desus devotos, y las calladas maldiciones de sus víctimas. Nacido con un huracán tropical bajo el cráneo, su preceptor de chaval, el fallecido padre Armando Llorente escribió en la orla colegial que tenía “madera de héroe. La historia de su patria un día tendrá que hablar de él”. Anticomunista hasta el tuétano en el exilio de Miami, al jesuita español le hubiera gustado confesarle y absolverle si públicamente se hubiera arrepentido de sus maldades, pero no hubo ocasión, ni propósito de la enmienda, porque su alumno era rebelde por naturaleza y estaba llamando a seguir pecando. Nadie pudo imponerle otros mandamientos que los redactados de propia mano, de obligado cumplimiento.

Hasta el advenimiento de la paloma y la coronación, cumplidos los 32 años, hasta la expulsión a tiros del ignorante sargento que había convertido Cuba en el traspatio de las multinacionales norteamericanas, en el despacho caribeño de Meyer Lansky y Lucky Luciano, el itinerario existencial de Fidel Castro respondió a los impulsos y la audacia de un nacionalista virtuoso en la oratoria martiana y la seducción. Llegó al mundo en un pueblecito del oriente isleño llamado Birán y desarrolló un carácter bravío, indomable. La mansedumbre no le hubiera permitido entrar en la leyenda, ni sobrevivir en los años de la agitación social y el matonismo universitario, que alcanzó al veinteañero Fidel empuñando una pistola belga. “Estaba decidido vender cara mi vida”. El apocamiento era incompatible con el grupo de insurrectos que asaltó el poder cuando llegó a la certeza de que solo a balazos sería posible la regeneración de un país colonizado por España hasta 1898 y convertido en protectorado por Estados Unidos desde 1901 con la intervencionista enmienda Platt incrustada en la Constitución isleña.

Licenciado en 1950, al joven abogado nunca le gustó perder, pero la fallida toma del cuartel Moncada, el 26 de julio en 1953, le sirvió para ganar autoridad en la Cuba de las inmoralidades, difundiendo su arenga fundacional, La Historia me absolverá, el catecismo primigenio de una revolución reverenciada por la religiosidad fidelista, pero aborrecida por quienes sufrieron expropiaciones y purgas estalinistas y perdieron patrimonio y libertades. El inspirador de sublevaciones en los países maltratados por el colonialismo y sus encomenderos criollos, nunca encajó bien las derrotas, ni siquiera en las pesquerías con Gabriel García Márquez. “Una noche estábamos de pesca con un amigo común, que estaba pescando más que Fidel, que se hacía el indiferente. Ese amigo empezó a contar los pescados para que viera que tenía más pescados que él”, recordó el fallecido escritor colombiano en el documental de Estela Bravo La Historia No contada. “Llegó un momento en que me acerqué al amigo y le dije: “Mira, no sigas pescando porque mientras tengas más que Fidel no nos iremos nunca y son las cuatro de la madrugada”. Al final Fidel tuvo una racha de buena suerte y cuando pescó uno más que el amigo dijo: “Bueno, nos vamos porque ya son las cinco”.

Fidel Castro perdía la partida cuando partió hacia México en 1955 después de cumplir dos años de cárcel en la isla de Pinos leyendo 12 horas al día y conspirando las otras 12. Sus herramientas más eficaces fueron la información, el cálculo, la elocuencia, y un arrojo acorde con su intrépido temperamento. Persuadido de que había llegado la hora del alzamiento, volvió al año siguiente a Cuba a bordo del yate Granma, con 82 hombres y la firme determinación de encontrar la muerte o recuperar la patria.

La recuperó, pero toda para él, según le reprocharía hasta la muerte gentes que combatieron a su lado en la cordillera del sureste, donde comenzó la heroicidad adivinada por el padre Llorente. Contra todo pronóstico, dos años después del estallido revolucionario contra la represión y la indecencia, la tripulación del barco adquirido en Veracruz y las milicias obreras y campesinas incorporadas en tierra derrotaron al ejército pertrechado por Estados Unidos para sostener a Batista, que huyó a República Dominicana con un botín de 100 millones de dólares.

La victoria de Año Nuevo del 1959, durante la guerra de bloques entre Estados Unidos y la URSS, prendió como la pólvora en Bolivia, Nicaragua, Chile, el Congo, y en las barriadas del Tercer Mundo estragadas por la miseria, el racismo y las plutocracias retrógradas.

El discurso del comandante de Sierra Maestra, resultaba fascinante entre la izquierda comunista, la burguesía nacionalista y mucho más entre los 200 millones de latinoamericanos míseros. Moscú se frotó las manos imaginando un nuevo aliado, mientras que Washington, perdido al títere insular, intentó seducir a su barbudo sucesor para evitar el nacimiento de un régimen comunista a 145 kilómetros de la costa de Florida. La misión resultaría imposible pues el 60% de los guajiros cubanos vivía en la miseria y el jefe miliciano los había encandilado después de sumergirse en las teorías anticapitalistas de Marx y Lenin, a las que nunca renunció.

El testimonio de Arthur M. Schlesinger, asesor del J. F. Kennedy, contribuyó a entender la popularidad del levantamiento contra la perruna sumisión de Batista a la dominación yanqui. “Me encantaba La Habana y me horrorizó la manera en que esta adorable ciudad se había transformado desgraciadamente en un gran casino y prostíbulo para los hombres de negocios norteamericanos (…) Mis compatriotas caminaban por las calles, se iban con muchachas de 14 años y tiraban monedas sólo por el placer de ver a los hombres revolcarse en el alcantarillado y recogerlas. Uno se preguntaba cómo los cubanos, viendo esta realidad, podían considerar a Estados Unidos de otro modo que con odio”. El cantante negro Harry Belafonte nunca vio democracia en Cuba. “Yo vi racismo y opresión, ignorancia y enfermedades”.

Los discursos de la refundación republicana fueron conmovedores, incendiarios, premonitorios del inminente encontronazo con Washington. Intelectualmente brillante, se malograría como gobernante porque había nacido para batallar contra Estados Unidos y acaudillar la agitación universal. Sus proclamas antiamericanas germinaron en Cienfuegos, en Trinidad, en la India de Nheru y en las afueras de Ciudad del Cabo, que vibraban al escucharle tronar contra el yugo imperialista, los monopolios estafadores, la esclavitud y el apartheid. El mea culpa de los mansos y toque a rebato de los impacientes se sucedían desde río Bravo a Tierra del Fuego, cuando el tribuno antillano bramaba contra del sometimiento de América Latina al neocolonialismo.

Imposible la avenencia con el fascinante rebelde, arrancó el toma y daca entre su administración y Estados Unidos. La reforma agraria de mayo de 1959 afectó a la United Fruit Company y otros monopolios, y detonó represalias durante el bienio 1960-62: expropiación de los bienes norteamericanas, anulación de las importaciones de azúcar cubano, embargo, ruptura de relaciones diplomáticas, invasión de Bahía de Cochinos, alineamiento con la URSS y crisis de los Misiles. La nación caribeña rescató la soberanía perdida en 1901, alfabetizó y universalizó la atención sanitaria, un hito en la América subdesarrollada, pero ignoró las elecciones y libertades prometidas. “Descubrimos otras formas de democracia, encontramos otra formas más honestas de hacer participar al pueblo. Descubrimos que era mejor que la norteamericana”, diría saliendo al paso de quienes le imputaron aversión a la democracia y adicción al poder.

La fallida ocupación militar organizada por la CIA y el síndrome de plaza sitiada habían entronizado la consigna “con la revolución todo, contra la revolución, nada” y desde entonces nada fue posible fuera el partido comunista, que ocupó todo el espacio. Quien se sublevó contra el precepto fue proscrito, cumplió cárcel o marchó exilio. La represión cultural durante el denominado quinquenio gris (1965-70) se cobró talentos irremplazables. Todo fue superlativo en Fidel Castro. El cine, la academia y las bibliotecas hablan del portento que sobrevivió a diez presidentes norteamericanos y riñó con el soviético Nikita Jruschov cuando sin consultarle pactó con J. F. Kennedy la retirada de los misiles de la isla. Ensayos, biografías, y también fábulas, en español y chino mandarín ilustran sobre la trayectoria del hombre que influyó en los movimientos de liberación americanos y afroasiáticos del siglo XX, y se adentró en el XXI sin ceder ideológicamente.

Aceptó como inevitable la avenencia del 17 de diciembre del 2014 con Estados Unidos, su frustrado verdugo, pero nunca la aplaudió en público. Siempre en el torbellino, amparado por Moscú hasta su desintegración como metrópoli, fue amigo de Nelson Mandela, Agostinho Neto, Samora Machel, Amílcar Cabral, Julius Nyerere y Seku Turé, envió 300.000 soldados a luchar en Angola (1974-92), y no hubo guerrilla americana o palestina que no pasara por la meca cubana para entrenarse, rendir pleitesía y recibir orientaciones. Inspiró populismos y alzamientos contra las dictaduras castrenses de obediencia norteamericana, y probablemente le estén llorando milicias anacrónicas, pero también se acordarán admiradores que dejaron de serlo cuando aprobó la entrada de los tanques del Pacto de Varsovia en la Praga de 1968 argumentado que la contrarrevolución y la larga mano del imperialismo se adueñaban de Checoslovaquia.

Nunca habló sobre su vida familiar y poco se sabe sobre la convivencia con su viuda, Dalia Soto del Valle, con la que tuvo cinco hijos, probablemente la mujer más importante en su vida. Fidelito (1949) fue fruto de su primer y fugaz matrimonio con Mirta Díaz-Balart y su hija Alina (1956) nació de una breve relación sentimental con Natalia Revuelta. En su libro ‘La hija de Castro. Memorias del exilio de Cuba’, aparecido en 1988, llamó a su padre “un dictador distante”, pero en declaraciones a la revista Foreign Policy salvó a su tío Raúl: “Él era la persona a quien se le podía ir a pedir ayuda”. Frugal en las comidas, Fidel Castro casi muere en 2006 de un reventón estomacal. Había dejado de fumar nueve años antes y prolongó su pasión por el submarinismo. Su adicción al ajedrez político no tuvo fecha de caducidad. Aunque el papa Juan XXIII lo excomulgó en 1962, el celebérrimo ateo asistió a la misa funeral por Juan Pablo en 2005, siete años después de su visita pastoral a la isla para intentar, sin conseguirlo, una primavera cubana.

Evangelizado desde su primera arenga universitaria, el verbo de Fidel Castro se hizo revolución y habitó en Cuba durante 57 años, porque esperanzó a millones en un mundo que exigía justicia y necesitaba visionarios. Pero la fuerza de la palabra fue perdiendo fuerza, resultó engañosa, y se desplomó al desaparecer los subsidios de la URSS y gobernar en orfandad. Cuba estaba arruinada. La oratoria había sido su arma más importante porque la facundia hacia posible lo imposible, pero los años encanecieron las barbas y los mitos revolucionarios, y llegaron internet y la globalización para quedarse. Las carencias del régimen precipitaron el desabastecimiento y el creciente descontento social.

Resumir una biografía tan universal y extraordinaria es imposible porque nada en la existencia del difunto fue rutinario. Corolario del fracaso económico y el absolutismo ideológico, la simulación y cinismo se propagaron como la pólvora. Más de dos millones se fueron soñando con volver algún día. Quizás lo hagan ahora que parece haber amainado el síndrome de plaza sitiada y su hermano Raúl reconduce el país hacia objetivos más realistas siempre sin ceder poder político. Esas metas fueron inabordables durante la supremacía del comandante que cabalgó sobre Rocinante, pero no quiso embridarlo cuando el jaco de la fantasía cervantina se perdió en la quimera.

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/11/26/actualidad/1480150805_380702.html

051.-LEGÍTIMA REFRENDACIÓN POR EL CONGRESO -Alfonso Gómez Méndez

La legitimidad del Congreso para refrendar los acuerdos no puede estar en discusión con el argumento de que para esa elección los votos son ilegítimos. El Congreso no es nombrado por decreto, sino elegido por los ciudadanos.

1Congreso colombiano se prepara para una sesión plenaria.

Las dificultades que en el último mes ha afrontado el proceso de paz han dejado al descubierto, de un lado, el rechazo en amplios sectores de la opinión hacia muchas de las acciones de la guerrilla y, de otro, la inconveniencia de haber acudido a un mecanismo jurídicamente innecesario como el plebiscito para concretar una negociación con un grupo armado.

22 de noviembre de 2016.- Así parece haberlo entendido el Gobierno al descartar su utilización para “refrendar” el nuevo acuerdo concertado después de escuchar a muchos representantes de los ciudadanos que votaron negativamente. La Corte Constitucional, en la decisión sobre el plebiscito, había dejado en claro, de una parte, que aquel no producía efectos jurídicos sino políticos, y, de otra, que el Presidente nunca pierde su atribución constitucional indelegable para negociar acuerdos de paz, como responsable político del mantenimiento del orden público.

En todos los procesos anteriores habían intervenido las tres ramas del poder. El Ejecutivo negociaba los acuerdos. El Legislativo se pronunciaba sobre las leyes de amnistía e indulto y otras dictadas para implementarlos, y el judicial, vía Corte Constitucional, o Suprema, o Consejo de Estado, estudiaba su conformidad con la Carta Política.

Es al mismo llano a donde finalmente va a llegar el Gobierno, como los sugerimos varias veces en esta columna, si no quiere correr el riesgo de empantanamiento definitivo del proceso.

Quienes se oponen a esta fórmula argumentan que se está desconociendo la voluntad popular y que el parlamento no es un órgano legítimo para refrendar negociaciones de paz. El Congreso no es nombrado por decreto, sino elegido por los ciudadanos. El censo electoral, y la base misma de los electores, es igual, bien sea para elegir legisladores, presidentes de la República o aprobar constituyentes, plebiscitos o referendos.

Es inadmisible el argumento que se adujo en 1991 para que un cuerpo elegido por tres millones de personas revocara un Congreso elegido por ocho millones, en el sentido de que los primeros eran “votos de opinión” y los segundos, “votos clientelistas”.

Es más, en la Constituyente, por ejemplo, al lado de las nuevas fuerzas surgidas de los acuerdos con el M-19 fueron elegidos muchos políticos tradicionales, incluyendo viejos congresistas, exministros, exgobernadores y hasta expresidentes de la República.

¿Dónde está, entonces, la diferencia? En el último plebiscito entre partidarios del Sí y del No, se llegó a una cifra ligeramente inferior a los 13 millones, mientras que para la elección del actual Congreso, en marzo del 2014, la votación fue superior a los 14 millones.

¿De qué lado está la legitimidad? ¿Hay votantes de primera y de segunda categoría en el sistema electoral colombiano?

La validez de la teoría del “constituyente primario”, que se expresa en votaciones como la de las constituyentes, referendos o plebiscitos, se desdibuja en situaciones políticas como la nuestra con márgenes de abstención cercanos al 65 por ciento.

De otro lado, y como lo mencionó en su entrevista dominical el negociador Humberto de la Calle, es posible que se reviva el acto legislativo que le da amplias facultades al Presidente para desarrollar los acuerdos. Lo irónico es que la Corte tendría que enmendarle la plana al Gobierno, que, sin razón y de manera inconstitucional, en el último debate del llamado fast track lo asoció a la aprobación plebiscitaria. Quienes desde la oposición demandaron ese artículo de la reforma, sin proponérselo le dan ahora un salvavidas al proceso.

En efecto, el artículo 374 de la Constitución dice que esta se puede reformar por el Congreso, por referendo o por constituyente. Lo que no puede hacerse es combinar los sistemas de reforma, como inconstitucionalmente se hizo a última hora.

La legitimidad del Congreso para refrendar los acuerdos no puede estar en discusión con el argumento de que para esa elección los votos son ilegítimos. Y con el auxilio de la demanda de la oposición, el camino para implementar los acuerdos estaría despejado.

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/hora-de-decision/16756342

TEXTO EXPLICADO DEL NUEVO ACUERDO PARA TERMINAR LA GUERRA EN COLOMBIA: http://especiales.semana.com/nuevo-acuerdo-para-la-paz/

050.-LAS 7 PROPUESTAS DE DONALD TRUMP QUE LOS GRANDES MEDIOS CENSURARON…Y QUE EXPLICAN SU VICTORIA – Ignacio Ramonet*

Trump sale del edificio del Capitolio, el 10 de noviembre. Saul Loeb AFP
Trump sale del edificio del Capitolio, el 10 de noviembre. Saul Loeb AFP

 Es un fenómeno que podría llamarse la “rebelión de las bases”. El éxito de Donald Trump (como el ‘Brexit’ en el Reino Unido, o la victoria del ‘no’ en Colombia) significa primero una nueva estrepitosa derrota de los grandes medios dominantes y de los institutos de sondeo y de las encuestas de opinión. Pero significa también que toda la arquitectura mundial, establecida al final de la Segunda Guerra Mundial, se ve ahora trastocada y se derrumba. Los naipes de la geopolítica se van a barajar de nuevo. Otra partida empieza. Entramos en una era nueva cuyo rasgo determinante es lo ‘desconocido’. Ahora todo puede ocurrir.

09 nov. 2016.- ¿Cómo consiguió Trump invertir una tendencia que lo daba perdedor y lograr imponerse en la recta final de la campaña? Este personaje atípico, con sus propuestas grotescas y sus ideas sensacionalistas, ya había desbaratado hasta ahora todos los pronósticos. Frente a pesos pesados como Jeb Bush, Marco Rubio o Ted Cruz, que contaban además con el resuelto apoyo del establishment republicano, muy pocos lo veían imponerse en las primarias del Partido Republicano, y sin embargo carbonizó a sus adversarios, reduciéndolos a cenizas.

Hay que entender que desde la crisis financiera de 2008 (de la que aún no hemos salido) ya nada es igual en ninguna parte. Los ciudadanos están profundamente desencantados. La propia democracia, como modelo, ha perdido credibilidad. Los sistemas políticos han sido sacudidos hasta las raíces. En Europa, por ejemplo, se han multiplicado los terremotos electorales (entre ellos, el Brexit). Los grandes partidos tradicionales están en crisis. Y en todas partes percibimos subidas de formaciones de extrema derecha (en Francia, en Austria y en los países nórdicos) o de partidos antisistema y anticorrupción (Italia, España). El paisaje político aparece radicalmente transformado.

Ese fenómeno ha llegado a Estados Unidos, un país que ya conoció, en 2010, una ola populista devastadora, encarnada entonces por el Tea Party. La irrupción del multimillonario Donald Trump en la Casa Blanca prolonga aquello y constituye una revolución electoral que ningún analista supo prever. Aunque pervive, en apariencias, la vieja bicefalia entre demócratas y republicanos, la victoria de un candidato tan heterodoxo como Trump constituye un verdadero seísmo. Su estilo directo, populachero, y su mensaje maniqueo y reduccionista, apelando a los bajos instintos de ciertos sectores de la sociedad, muy distinto del tono habitual de los políticos estadounidenses, le ha conferido un carácter de autenticidad a ojos del sector más decepcionado del electorado de la derecha. Para muchos electores irritados por lo «políticamente correcto», que creen que ya no se puede decir lo que se piensa so pena de ser acusado de racista, la «palabra libre» de Trump sobre los latinos, los inmigrantes o los musulmanes es percibida como un auténtico desahogo.

A ese respecto, el candidato republicano ha sabido interpretar lo que podríamos llamar la «rebelión de las bases». Mejor que nadie, percibió la fractura cada vez más amplia entre las élites políticas, económicas, intelectuales y mediáticas, por una parte, y la base del electorado conservador, por la otra. Su discurso violentamente anti-Washington y anti-Wall Street sedujo, en particular, a los electores blancos, poco cultos, y empobrecidos por los efectos de la globalización económica.

Hay que precisar que el mensaje de Trump no es semejante al de un partido neofascista europeo. No es un ultraderechista convencional. Él mismo se define como un «conservador con sentido común» y su posición, en el abanico de la política, se situaría más exactamente a la derecha de la derecha. Empresario multimillonario y estrella archipopular de la telerealidad, Trump no es un antisistema, ni obviamente un revolucionario. No censura el modelo político en sí, sino a los políticos que lo han estado piloteando. Su discurso es emocional y espontáneo. Apela a los instintos, a las tripas, no a lo cerebral, ni a la razón. Habla para esa parte del pueblo estadounidense entre la cual ha empezado a cundir el desánimo y el descontento. Se dirige a la gente que está cansada de la vieja política, de la «casta». Y promete inyectar honestidad en el sistema; renovar nombres, rostros y actitudes.

Los medios han dado gran difusión a algunas de sus declaraciones y propuestas más odiosas, patafísicas o ubuescas. Recordemos, por ejemplo, su afirmación de que todos los inmigrantes ilegales mexicanos son “corruptos, delincuentes y violadores”. O su proyecto de expulsar a los 11 millones de inmigrantes ilegales latinos a quienes quiere meter en autobuses y expulsar del país, mandándoles a México. O su propuesta, inspirada en «Juego de Tronos», de construir un muro fronterizo de 3.145 kilómetros a lo largo de valles, montañas y desiertos, para impedir la entrada de inmigrantes latinoamericanos y cuyo presupuesto de 21 mil millones de dólares sería financiado por el gobierno de México. En ese mismo orden de ideas: también anunció que prohibiría la entrada a todos los inmigrantes musulmanes…Y atacó con vehemencia a los padres de un militar estadounidense de confesión musulmana, Humayun Khan, muerto en combate en 2004, en Irak.

También su afirmación de que el matrimonio tradicional, formado por un hombre y una mujer, es “la base de una sociedad libre”, y su crítica de la decisión del Tribunal Supremo de considerar que el matrimonio entre personas del mismo sexo es un derecho constitucional. Trump apoya las llamadas “leyes de libertad religiosa”, impulsadas por los conservadores en varios Estados, para denegar servicios a las personas LGTB. Sin olvidar sus declaraciones sobre el “engaño” del cambio climático que, según Trump, es un concepto “creado por y para los chinos, para hacer que el sector manufacturero estadounidense pierda competitividad”.

Este catálogo de necedades horripilantes y detestables ha sido, repito, masivamente difundido por los medios dominantes no solo en Estados Unidos sino en el resto del mundo. Y la principal pregunta que mucha gente se hacía era: ¿cómo es posible que un personaje con tan lamentables ideas consiga una audiencia tan considerable entre los electores estadounidenses que, obviamente, no pueden estar todos lobotomizados? Algo no cuadraba.

Para responder a esa pregunta tuvimos que hendir la muralla informativa y analizar más de cerca el programa completo del candidato republicano y descubrir los siete puntos fundamentales que defiende, silenciados por los grandes medios.

1) Los periodistas no le perdonan, en primer lugar, que ataque de frente al poder mediático. Le reprochan que constantemente anime al público en sus mítines a abuchear a los “deshonestos” medios. Trump suele afirmar: «No estoy compitiendo contra Hillary Clinton, estoy compitiendo contra los corruptos medios de comunicación». En un tweet reciente, por ejemplo, escribió: «Si los repugnantes y corruptos medios me cubrieran de forma honesta y no inyectaran significados falsos a las palabras que digo, estaría ganando a Hillary por un 20%.

Por considerar injusta o sesgada la cobertura mediática, el candidato republicano no dudó en retirar las credenciales de prensa para cubrir sus actos de campaña a varios medios importantes, entre otros: The Washington Post, Politico, Huffington Post y BuzzFeed. Y hasta se ha atrevido a atacar a Fox News, la gran cadena del derechismo panfletario, a pesar de que lo apoya a fondo como candidato favorito…

2) Otra razón por la que los grandes medios atacaron con saña a Trump es porque denuncia la globalización económica, convencido de que ésta ha acabado con la clase media. Según él, la economía globalizada está fallando cada vez a más gente, y recuerda que, en los últimos quince años, en Estados Unidos, más de 60.000 fábricas tuvieron que cerrar y casi cinco millones de empleos industriales bien pagados desaparecieron. 3) Es un ferviente proteccionista. Propone aumentar las tasas sobre todos los productos importados. «Vamos a recuperar el control del país, haremos que Estados Unidos vuelva a ser un gran país. », suele afirmar, retomando su eslogan de campaña.

Partidario del Brexit, Donald Trump ha desvelado que, una vez elegido presidente, tratará de sacar a EE.UU. del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA por sus siglas en inglés). También arremetió contra el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP por sus siglas en inglés), y aseguró que, de alcanzar la Presidencia, sacará al país del mismo: «El TPP sería un golpe mortal para la industria manufacturera de Estados Unidos.»

En regiones como el rust belt, el «cinturón del óxido» del noreste, donde las deslocalizaciones y el cierre de fábricas manufactureras dejaron altos niveles de desempleo y de pobreza, este mensaje de Trump está calando hondo.

4) Así como su rechazo de los recortes neoliberales en materia de seguridad social. Muchos electores republicanos, víctimas de la crisis económica del 2008 o que tienen más de 65 años, necesitan beneficiarse de la Social Security (jubilación) y del Medicare (seguro de salud) que desarrolló el presidente Barack Obama y que otros líderes republicanos desean suprimir. Tump ha prometido no tocar a estos avances sociales, bajar el precio de los medicamentos, ayudar a resolver los problemas de los «sin techo», reformar la fiscalidad de los pequeños contribuyentes y suprimir el impuesto federal que afecta a 73 millones de hogares modestos.

5) Contra la arrogancia de Wall Street, Trump propone aumentar significativamente los impuestos de los corredores de hedge funds que ganan fortunas, y apoya el restablecimiento de la Ley Glass-Steagall. Aprobada en 1933, en plena Depresión, esta ley separó la banca tradicional de la banca de inversiones con el objetivo de evitar que la primera pudiera hacer inversiones de alto riesgo. Obviamente, todo el sector financiero se opone absolutamente al restablecimiento de esta medida.

6) En política internacional, Trump quiere establecer una alianza con Rusia para combatir con eficacia a la Organización Estado islámico (ISIS por sus siglas en inglés). Aunque para ello Washington tenga que reconocer la anexión de Crimea por Moscú.

7) Trump estima que con su enorme deuda soberana, los Estados Unidos ya no disponen de los recursos necesarios para conducir una politica extranjera intervencionista indiscriminada. Ya no pueden imponen la paz a cualquier precio. En contradicción con varios caciques de su partido, y como consecuencia lógica del final de la guerra fría, quiere cambiar la OTAN: « No habrá nunca más garantía de una protección automática de los Estados Unidos para los países de la OTAN».

Todas estas propuestas no invalidan en absoluto las inaceptables, odiosas y a veces nauseabundas declaraciones del candidato republicano difundidas a bombo y platillo por los grandes medios dominantes. Pero sí explican mejor el por qué de su éxito.

En 1980, la inesperada victoria de Ronald Reagan a la presidencia de Estados Unidos había hecho entrar el planeta en un Ciclo de cuarenta años de neoliberalismo y de globalización financiera. La victoria hoy de Donald Trump puede hacernos entrar en un nuevo Ciclo geopolítico cuya peligrosa característica ideológica principal –que vemos surgir por todas partes y en particular en Francia con Marine Le Pen – es el ‘autoritarismo identitario’. Un mundo se derrumba pues, y da vértigo.

Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique *Publicado originalmente en Desinformonos.org

http://www.las2orillas.co/las-7-propuestas-de-donald-trump-que-los-grandes-medios-censurarony-que-explican-su-victoria/

049.- EVITAR LA GUERRA FRÍA ECONÓMICA – Joaquín Estefanía

La confrontación presidencial en EEUU ha sido entre una proteccionista moderada y un proteccionista peligroso de extrema derecha. Ni Clinton (que según los papeles de Wikileaks mantiene sobre el tema una posición pública y otra privada) ni Trump son adalides del libre comercio y manifiestan continuas prevenciones sobre los acuerdos comerciales que la Administración Obama está negociando hasta el último momento entre EE UU y una y otra parte del mundo.

6 nov 2016.- Cuando los historiadores analizan los años treinta del siglo pasado describen el ambiente depresivo, proteccionista y desmoralizador de aquel periodo, que en mucho se parece al de hoy. También hay diferencias notales; la existencia de un Estado de Bienestar, con todas sus deficiencias, o el marco de la globalización, de la que se discute su profundidad, su asimetría y su gobernanza pero no una marcha atrás, hacia posiciones autárquicas.

Sin embargo, el rechazo a la globalización, sobre todo en sus aspectos comerciales, es real y creciente. Si no se activan nuevas normas reguladoras esta reacción ciudadana puede ir en la dirección de un proteccionismo agresivo y de una guerra fría económica. La experiencia prueba hacia dónde llevan estas políticas de perjuicio al vecino. Los organismos multilaterales, no sólo los movimientos antiglobalización, han advertido de ello. El economista Dani Rodrik ha escrito que se pone en riesgo la globalización si se presiona para que se firmen en este momento algunos acuerdos comerciales, como el de EE UU y Europa (TTIP) o el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), en contra de la opinión pública, porque encienden el rechazo hacia aquella.

Clinton y Trump han multiplicado las dudas de los ciudadanos de que estos acuerdos sean positivos para los intereses estadounidenses. Mientras tanto, en Europa se han multiplicado las manifestaciones y las posturas críticas ante el TTIP, y algunos de los políticos que pueden llegar pronto al poder (por ejemplo, en Francia) tienen posturas muy cercanas a las de Trump. La salida de Gran Bretaña de la UE pertenece a la misma familia de problemas. Algunos analistas han establecido analogías evidentes entre el voto de los británicos en junio pasado y la decisión del Reino Unido de abandonar, presa del pánico, el patrón oro en septiembre del año 1931. Fue el Reino Unido la primera potencia en renunciar a aquel sistema económico mundial.

EEUU y Europa fueron los principales arquitectos del orden económico de la postguerra. Aunque el mundo de hoy es muy diferente al de los años cuarenta, sigue siendo extremadamente peligroso que se enfrenten en conflictos arancelarios, o en barreras no arancelarias, teniendo en cuenta, además, que existen distintos actores dispuestos a entrar con rapidez en esa contienda (China, Rusia y otros emergentes). La opacidad y la falta de debate público no ayudan, sino que generan todo tipo de sospechas. El libre comercio y sus efectos linealmente positivos sobre el empleo, la inversión, etcétera, también ha entrado en la discusión. Ya no es un tabú su cuestionamiento sino que genera polarización. Mientras The Economist, gran combatiente contra el nacionalismo económico, se dirigía a los manifestantes anti TTIP con el titular “Por qué se equivocan“, los representantes de estos últimos acusaban a los misioneros del libre comercio de decir blanco cuando es negro, a veces por intereses, a veces por ideología.

http://economia.elpais.com/economia/2016/11/06/actualidad/1478435684_637383.html?rel=cx_articulo#cxrecs_s

048.- VENEZUELA AGONIZA – Nota editorial

bolivar

El caracazo de 1989 mató al neoliberalismo naciente, las manifestaciones de ahora ponen al populismo bolivariano en cuidados intensivos.

Quizá el Plan Vúscovic era una simple redistribución de las rentas derivadas del cobre. Chile era y es el primer productor mundial. Sus exportaciones per capita, como Venezuela con el petróleo, siempre han encabezado la lista en América del Sur. Así, si la oferta nacional no da abasto, el faltante se importa y al límite se endeuda. No obstante, si se exagera esos recursos también    fallan. Y en el caso venezolano, la caída de los precios del petróleo resultó prematura   y terminal.

La larga faena se inició con el caracazo, revuelta popular contra las medidas schock. Inauguración fallida de la república neoliberal, 1989. Saldo de 276 muertos y entre 2.000 y 3500 personas desaparecidas. Alerta en los “pozos de pensamiento” neoliberal y precaución en otras reconversiones menos ingenuas.  Pero pocos años después, febrero de 1992, cuatro coroneles del ejército liderados por Hugo Chávez intentan un golpe de Estado. La maniobra resulta fallida, pero  surge el liderato del coronel Chávez. Encarcelados los golpistas, son amnistiados dos años después. En 1998 Chávez es elegido presidente de la República. Las reformas sociales emprendidas son adscritas al ideario de la “Revolución Bolivariana”.

El nuevo gobierno se declara adverso al capitalismo liberal y a la política externa de los Estados Unidos. En unión con Evo Morales (Bolivia), Daniel Ortega (Nicaragua) y Rafael Correa (Ecuador) y con el liderato de Fidel Castro (Cuba) fundan el Alba. Su agenda común es novedosa y gozan de la solidaridad de Lula da Silva (Brasil) y de Cristina Fernández (Argentina). Pero lo más original es que Hugo Chávez convierte a Fidel Castro en su consejero permanente.

El nudo gordiano del Socialismo del siglo XXI tiene sus raíces en el Plan Vuscovic, plan chileno del presidente Allende. Mal recordado por los historiadores de prensa porque el sangriento golpe de Estado de Pinochet borró todo. Sin embargo Fidel Castro lo conoció y discutió de primera mano en su larga estadía de visita a Chile. Nunca lo criticó, aunque advirtió que ese plan de “transición al socialismo sólo sería posible con las armas”.

El Plan Vúscovic de transición al socialismo se formuló bajo la convicción de que la fuerza motriz de la economía es la demanda. Cierto en una economía desarrollada en donde la oferta es abundante y bien artillada, presta a responder a los incrementos de la demanda. Falso para economías atrasadas, precarias y poco elásticas.  Resultado: inflación galopante y penuria importadora.    Pero el Plan también incluía nacionalizaciones de fábricas “estratégicas” y reforma agraria. Castigo a la oferta. Ambas más discrecionales que planificadas. Con tolerancia oficial, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria MIR desbordó los límites gubernamentales.

Quizá el Plan Vúscovic era una simple redistribución de las rentas derivadas del cobre. Chile era y es el primer productor mundial. Sus exportaciones per capita, como Venezuela con el petróleo, siempre han encabezado la lista en América del Sur. Así, si la oferta nacional no da abasto, el faltante se importa y al límite se endeuda. No obstante, si se exagera esos recursos también fallan. Y en el caso venezolano, la caída de los precios del petróleo resultó prematura y terminal.

Si el impasse político en el país hermano es dramático, la situación de la economía es trágica. El modelo neoliberal le ha regalado a todo el mundo crisis tras crisis, momentos traumáticos y de lenta absolución. Pero el infantil modelo populista con marca Vúscovic, resulta fatal. Son dos modelos fallidos. El uno peca por infantil y el otro por ingenuo creyente en la moneda y los mercados. Pero ambos han demostrado que pueden tener una corta vida útil.

048.-El FMI pide a Venezuela combatir la hiperinflación, que alcanzará el 2.200% en 2017

La aceleración de la inflación, según el organismo, se debe a la «creciente escasez» y a la monetización de grandes déficits fiscales

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Christine Lagarde, directora gerente del FMI – AFPEP 

07/10/2016.-  Venezuela necesita con “urgencia” un programa económico “bien planificado” para estabilizar su situación macroeconómica, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), que proyecta que la economía venezolana se contraerá un 10% en 2016 y un 4,5% en 2017 y que la inflación se incrementará hasta el 720% en 2016 para alcanzar el 2.200% en 2017.

En la actualización de su informe sobre perspectivas económicas de América Latina, la institución dirigida por Christine Lagarde atribuye la recesión venezolana al declive en la producción de petróleo, la falta de bienes intermedios, los controles de precios y otras regulaciones y controles administrativos generalizados, así como a la “violación” de los derechos de propiedad, “lo que deteriora el clima empresarial”.

La aceleración de la inflación, según el FMI, se debe a la “creciente escasez” y a la monetización de grandes déficits fiscales, “lo que hace que la hiperinflación sea un escenario realista“. Asimismo, debido a la falta de divisas, “el diferencial entre el tipo de cambio oficial y el tipo vigente en los mercados informales se ha ampliado por un factor de 100”.

Por otra parte, la institución alerta de que las condiciones sociales “se han deteriorado” como consecuencia de la mayor escasez de alimentos y medicinas y de la caída del poder adquisitivo de los venezolanos.

Por ello, el FMI urge a establecer un plan económico “bien planificado” que estabilice la situación macroeconómica, lo que requiere “un ajuste fiscal para reducir el financiamiento monetario, eliminar las distorsiones, como los controles de precios y la desalineación del tipo de cambio, y reformar los marcos regulatorios en todos los niveles a fin de mejorar el clima empresarial”. Además, insta a crear una red de protección social “sólida”.

Recesión en América Latina

Respecto América Latina y el Caribe, el FMI prevé que la contracción económica “toque fondo” en 2016 para después registrar una “recuperación moderada” en 2017, por lo que estima una recesión del 0,6% este año y un crecimiento del 1,6% el siguiente.

No obstante, alerta de que la “floja” demanda externa y el “bajo precio” de las materias primas continúan afectando las perspectivas de la región, por lo que el fondo apunta a un crecimiento potencial “menor”, lo que refuerza la “necesidad” de llevar a cabo “reformas estructurales” para estimular la capacidad productiva. Así, el FMI recomienda mantener la “flexibilidad” en los tipos de cambio como “defensa” ante ‘shocks’ adversos.

Respecto a la inflación, que prevé que se reduzca hasta el 5,1% en 2016 para continuar esta tendencia descendente y alcanzar el 3,9% en 2017, lainstitución con sede en Washington asegura que “ya no es necesario” mantener una política monetaria “contractiva”, ya que el crecimiento de los precios está llegando a sus niveles objetivos.

“Con riesgos aún apuntando a la baja, los países deberían aprovechar el entorno financiero mundial favorable para recomponer sus defensas fiscales, pero preservando los gastos de capital y las erogaciones sociales de importancia crítica” concluye en FMI, que recomiendo monitorizar de forma más cercana las vulnerabilidades del sector financiero y empresarial.

   http://www.abc.es/economia/abci-pide-venezuela-combatir-hiperinflacion-alcanzara-2200-por-ciento-2017-201610071943_noticia.html

047.-BLOQUE DE CONSTITUCIONALIDAD DEL ACUERDO DE LA HABANA – Rodrigo Uprimny

SIN ASTUCIAS JURÍDICAS – Rodrigo Uprimny 

Hace meses argumenté que esa tesis no tenía ningún sustento (“La demanda del exfiscal”, mayo 7/16 pues incluso si uno acepta que el acuerdo de paz es un acuerdo especial, que es una tesis defendible, no por ello adquiere automáticamente rango constitucional. Si hace meses esa tesis era jurídicamente débil, sostenerla hoy contra el triunfo del No en el plebiscito es antidemocrático y riesgoso. 

22 OCT 2016.-  La democracia requiere que todos aceptemos los resultados de las urnas, incluso cuando éstos nos son desfavorables.

Apoyé con entusiasmo el Sí en el plebiscito porque creía (y sigo creyendo) que el acuerdo de La Habana nos permite salir con dignidad de la guerra con las Farc. Pero el No triunfó, por un estrecho margen, pero ganó. Y ese resultado debe ser respetado.

Es entonces riesgoso para la democracia y la paz en Colombia que algunos piensen que es posible desconocer los resultados del plebiscito.

Un ejemplo de esa situación es la información salida en algunos periódicos de que la Corte Constitucional podría acoger la tesis de una demanda de Montealegre, para decir que el acuerdo de paz es un acuerdo especial del DIH que, por el solo hecho de haber sido firmado, ya habría entrado al bloque de constitucionalidad y podría ser implementado, a pesar del resultado del plebiscito.

Hace meses argumenté que esa tesis no tenía ningún sustento (“La demanda del exfiscal”, mayo 7/16) pues incluso si uno acepta que el acuerdo de paz es un acuerdo especial, que es una tesis defendible, no por ello adquiere automáticamente rango constitucional. Si hace meses esa tesis era jurídicamente débil, sostenerla hoy contra el triunfo del No en el plebiscito es antidemocrático y riesgoso.

Conozco la prudencia e independencia de la Corte Constitucional, por lo que estoy convencido de que ese rumor periodístico carece de sustento y la Corte no acogerá una tesis que es jurídicamente precaria. Pero no dejan de ser preocupantes los rumores de que algunos sectores estarían tentando a los tribunales a que tomaran decisiones que son jurídicamente inaceptables (y todo el mundo lo sabe) pero que darían una supuesta salida para implementar el acuerdo a pesar del resultado del plebiscito.

Aclaro: no estoy diciendo que no debe haber control judicial de las votaciones pues es consustancial al Estado de derecho que los jueces garanticen que las elecciones sean realizadas en debida forma. Y por ello es normal que existan pronunciamientos judiciales sobre el plebiscito, como lo prevé la Constitución. Mi objeción es frente a los esfuerzos de algunos sectores de intentar alguna astucia jurídica para desconocer los efectos jurídicos y políticos del triunfo del No en el plebiscito, que son claros: el acuerdo debe ser ajustado para que pueda adquirir la legitimidad jurídica y política necesarias para poder ser implementado.

Esos ajustes son muy difíciles de lograr pues deben tener dos características en tensión: deben ser sustanciales para responder a las objeciones y preocupaciones que tengan sustento de quienes votaron No, pero deben ser puntuales y específicos para que sean aceptables por las Farc y no afecten la esencia del acuerdo, que fue alcanzado después de largos años de duras negociaciones y recibió el apoyo de casi la mitad de los votantes. Pero debemos lograr esos ajustes razonables. Es el tiempo de la política sin mezquindades para buscar los máximos consensos por la paz; no es el tiempo de las argucias legales que incrementen la polarización.

* Investigador de Dejusticia y profesor de la Universidad Nacional. @RodrigoUprimny

http://www.elespectador.com/opinion/sin-astucias-juridicas

COMENTARIOS:

Gustavo Zafra.-  Claro. Estoy de acuerdo con Rodrigo. Por eso he insistido que la tesis del bloque de constitucionalidad la está confundiendo Alvaro Leyva con el llamado jus cogens. Es más, la Corte Constitucional ha sostenido el llamado monismo moderado que significa la incorporación del derecho internacional vía aprobación del Congreso y control previo de constitucionalidad por ella misma. Los alcances del 93 y 94 de la Constitución que defendí no es a costa de la competencia del Congreso ni de la Corte Constitucional, ese es el equilibrio de poderes y el Estado constitucional y democrático de derecho que enmarca cualquier acuerdo de paz. Por eso es tan delicado correr el riesgo de argumentos de sustitución de constitución dándole a plebiscitos y actos legislativos alcances que no tienen.

047.- CORTE SUPREMA DE JUSTICIA FRENTE A LA JURISDICCIÓN ESPECIAL PARA LA PAZ

El alto tribunal considera que dicha instancia de justicia transicional debe hacer parte de la rama judicial.

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 Gustavo Malo, presidente de la sala penal de la CSJ, presentó propuestas para la Jurisdicción Especial para la Paz. Foto: Cortesía Corte Suprema

 2016/10/24 21:05.- Ante el presidente Juan Manuel Santos, la sala de casación penal de la Corte Suprema de Justicia radicó sus propuestas para ser tenidas en cuenta ante el debate suscitado alrededor de los resultados del plebiscito. Aunque el documento no es precisamente un “salvavidas” al Acuerdo de Paz, cuyo punto más cuestionado fue el de justicia, sí es para representantes del Gobierno una voz de realismo que cambia los términos de la discusión planteada por el Centro Democrático.

En ese sentido, queda claro que desde la misma Corte Suprema de Justicia se acepta la creación de una Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) que tenga un carácter transitorio y que haga parte de la Rama Judicial. Además reconocen la Jurisdicción como el órgano de cierre de los asuntos relacionados con el conflicto armado propios de la justicia transicional.

El pronunciamiento adquiere relevancia si se tiene en cuenta que el expresidente Álvaro Uribe Vélez y el Fiscal General manifestaron que el Tribunal para la Paz, como quedó planteado en el acuerdo final firmado entre el Gobierno y las FARC, tenía facultades exorbitantes. Proponían que se aplicara la Ley de Justicia y Paz, o que se creara en la Corte Suprema la Sala Transicional.

Las FARC, por su parte, han sido contundentes con que la Jurisdicción Especial para la Paz JEP debe tener un carácter independiente para poder sancionar a todos los actores del conflicto, incluyendo a miembros de la Fuerza Pública y terceros civiles. Por lo que el pronunciamiento de los representantes de la justicia ordinaria le da oxígeno a esto que sería uno de los inamovibles de La Habana.

En el comunicado conjunto, los nueve magistrados de la Corte se mostraron en desacuerdo con que la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) revise los procesos penales donde exista cosa juzgada, sin embargo, avalaron el que esta jurisdicción pueda modificar las sanciones impuestas cuando los procesados colaboren con la verdad. En ese sentido, el acuerdo firmado entre el Gobierno y las FARC establece sanciones hasta de ocho años para quienes confiesen delitos.

Puede leer: “No habrá un tribunal inquisitorial para empresarios”

En el documento presentado piden que los conflictos de competencias entre la jurisdicción ordinaria o militar, y la Jurisdicción Especial para la Paz JEP deben ser resueltos por la Corte Suprema de Justicia.

La Sala Plena de la Corte, a través de su presidenta Margarita Cabello Blanco, había manifestado sus reparos al acuerdo de paz. Sin embargo, no hubo ningún pronunciamiento después de los resultados del plebiscito. Hoy el presidente de la Sala Penal, Gustavo Malo, rompió su silencio y expresó cuáles son los peros en materia de justicia.

Que sea por cinco años prorrogables

La Sala Penal pidió mantener la competencia para resolver las solicitudes de extradición manteniendo la cláusula que obliga a no concederlas cuando sean hechos cometidos dentro del marco del conflicto armado.

En esta propuesta, que se une a las más de 445 recibidas por el presidente de la República, la Corte pide que dentro de Jurisdicción Especial para la Paz JEP también se aplique el ordenamiento jurídico y la jurisprudencia nacional, y por integración, el Derecho Internacional en materia de Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario. Esta aclaración de la Corte Suprema es importante, teniendo en cuenta que frente a la aplicación de las normas jurídicas colombianas por parte de la JEP, se terminó creando confusión y ruido.

La propuesta de la Corte pide ponerle un término de 5 años de duración a la Jurisdicción, que pueden ser prorrogables. A su vez, que los magistrados de la JEP se sometan a la justicia ordinaria en materia fiscal, penal y disciplinaria.

Un punto clave de la discusión también fue avalado por la Corte Suprema de Justicia. Y es el relacionado con la elección de los magistrados de la Jurisdicción. Aunque el alto tribunal había sido invitado a hacer parte del Comité de selección de los magistrados que integrarían la JEP, se habían reservado la aceptación a integrarlo.

Ahora respaldan el mecanismo de elección con condicionamientos. Solicitan que la JEP esté constituida únicamente por colombianos, al mismo tiempo que quieren hacer parte de la selección del Secretario Ejecutivo de la JEP. En este cargo, las Naciones Unidas habían designado al magistrado Néstor Raúl Correa.

La carta fue entregada en la tarde de este lunes al presidente Juan Manuel Santos, en una reunión a la que asistieron la presidenta de la Corte, Margarita Cabello Blanco; los nueve magistrados de la Sala Penal, y los presidentes y vicepresidentes de cada una de las salas.

http://www.semana.com/nacion/articulo/propuestas-de-la-corte-suprema-de-justicia-frente-al-proceso-de-paz-con-las-farc/500090

046.- PERPLEJIDADES DE JANET YELLEN DEL BANCO CENTRAL FED-USA FRENTE AL MONETARISMO – Binyamin appelbaum

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Janet L. Yellen, the Federal Reserve chairwoman, speaking at the Federal Reserve Bank of Boston on Friday.CreditCharles Krupa/Associated Press

BOSTON – Janet L. Yellen, presidenta de la Reserva Federal, no habló el viernes sobre los planes de la Fed sobre la tasa de interés de referencia. En su lugar, ella habló de por qué esos planes han sido tan difíciles y complicados de hacer.

oct. 14, 2016.- En un discurso de amplio alcance, Sra. Yellen dijo que la Fed estaba luchando para entender el comportamiento del mercado de trabajo y la debilidad de la inflación. Se está reconsiderando cómo los cambios en la política monetaria se propaguan a la economía, y el impacto de los acontecimientos internacionales. En resumen, como sucede a menudo después de una crisis, la Fed está identificando algunas cuestiones existenciales.

“Los acontecimientos de los últimos años han puesto de manifiesto los límites de la comprensión de los economistas en la economía y se han sugerido varias preguntas importantes que espero que la profesión va a tratar de responder”, dijo en una conferencia aquí ofrecida por el Banco de la Reserva Federal de Boston.

La Fed ha indicado que es probable que eleve las tasas en diciembre si el crecimiento económico continúa, a pesar de que en repetidas ocasiones se ha retirado de predicciones similares en los últimos nueve meses. Los inversionistas ven ahora con más de un 70 por ciento de chances que se realice un alza de diciembre, según el CME Group, y Eric S. Rosengren, presidente de la Fed de Boston, refuerzan esas expectativas del viernes.

“El mercado parece pensar que hay una muy alta probabilidad de diciembre”, dijo el Sr. Rosengren a CNBC. “Vamos a ver cómo los datos económicos llegan en realidad, pero yo creo que es una tasa adecuada.”

El Sr. Rosengren, sin embargo, estaba listo para el alza de las tasas en septiembre.

Sra. Yellen y la mayoría de sus colegas no lo estaban.

El debate entre los funcionarios de la Fed gira en parte en torno a las consecuencias de mantener bajas las tasas de interés para impulsar el desempleo a un nivel insosteniblemente bajo. Una cierta cantidad de desempleo lubrica los mercados de trabajo, el mantenimiento de un suministro de trabajadores para las empresas que se están expandiendo. En el pasado, empujando el desempleo debajo de ese nivel ha aumentado la inflación. El Sr. Rosengren ha advertido que podría obligar a la Fed a subir las tasas más bruscamente, lo que podría conducir a la economía a una recesión.

Pero una inusual gran parte de los adultos estadounidenses están sin trabajo, sin contarlos entre los parados. Ellos no están tratando de encontrar puestos de trabajo. La Sra. Yellen y otros funcionarios de la Fed han planteado la posibilidad de que una baja tasa de desempleo podría persuadir a algunas de estas personas para empezar a buscar. Eso podría aumentar el crecimiento sin aumentar la inflación.

“Si las condiciones económicas fuertes pueden revertir parcialmente el daño de la oferta después de que ha ocurrido, a continuación, los reguladores pueden querer aspirar a ser más acomodaticia durante las recuperaciones de lo que se pide en el punto de vista tradicional”, dijo Yellen el viernes.

Sra. Yellen describió este resultado como “plausible”, pero no se ha probado. Las empresas impulsadas por las fuertes ventas podrían ampliarse; los trabajadores podrían encontrar más fácil el traslado en mejores puestos de trabajo; una mayor inversión en investigación podría incluso dar lugar a un mayor crecimiento de la productividad.

La Fed se embarcó en el experimento. Funcionarios predijeron en diciembre que iban a subir las tasas cuatro veces este año. Hasta el momento, no han subido las tasas en absoluto. La tasa de referencia de la Fed se mantiene en un rango entre 0,25 por ciento y 0,5 por ciento, un nivel bajo que fomente la inversión y la toma de riesgos.

¿Por qué el incremento de las tasas de interés ha sido una advertencia tan dura para la Fed?

Funcionarios de la Reserva Federal han decidido no subir las tasas, pero están divididos sobre el mejor camino a seguir.

Y en el último año, la tasa de desempleo se ha mantenido estable, mientras que la fuerza de trabajo se ha expandido.

La pregunta es ¿en cuánto más la puede incrementar el banco central, teniendo en cuenta el bajo crecimiento de la economía?

Los presentadores en la conferencia de la Fed de Boston, que estaba dedicado al “lento ritmo de crecimiento en los últimos años”, por lo general atribuyen una gran parte de los bajos resultados de la economía a los problemas que parecerían más allá del alcance de la política monetaria, incluyendo los cambios demográficos y el crecimiento lento de la productividad.

“Sólo empujando hacia abajo el desempleo, por sí mismo, es poco probable que genere un gran número de trabajadores de nuevo en la fuerza de trabajo”, dijo Gabriel Chodorow-Reich, profesor de economía en la Universidad de Harvard.

James Stock, también es un economista de Harvard, dijo que el crecimiento anual durante esta expansión ha sido de alrededor de 1,74 puntos porcentuales más lento que las últimos tres expansiones. Dijo que la demografía y la productividad representaron aproximadamente 0,9 puntos porcentuales del déficit. Él atribuyó más que el resto, al insuficiente gasto del gobierno y a la débil demanda de exportaciones.

Sin embargo, pocos sacaron la conclusión de que la Fed debería subir las tasas.

Peter Irlanda, un profesor de economía en la Universidad de Boston, se describió como “muy, muy nervioso” sobre el juicio de cómo hace el trabajo el Banco Central.

“Mi voto en diciembre es no”, dijo Robert E. Hall, economista de Stanford.

La Fed es poco probable que actúen en su próxima reunión, en noviembre, sólo unos días antes de la elección presidencial el 8 de noviembre de Patrick T. Harker, presidente del Banco de la Reserva Federal de Filadelfia, dijo el jueves que la elección podría causar significativas perturbaciones económicas.

“Puede ser prudente esperar hasta que hayamos resuelto algunas de esas incertidumbres”, dijo Harker.

La última reunión del año, en diciembre de la Fed, parece más probable para operar un cambio de velocidad. Charles Evans, presidente del Banco de la Reserva Federal de Chicago, dijo a principios de este mes que quería que la Fed se mueva lentamente hacia adelante, pero que él no consideraba cuál sea el momento exacto de la siguiente tasa de aumento, tan importante.

 Diciembre sería realizar un “ajuste”, dijo el Sr. Evans a la prensa en Auckland, Nueva Zelanda. “Estoy menos preocupado por la fecha de la próxima aumento que esté por el camino durante los próximos tres años.”

Sra. Yellen examinó una serie de los problemas desconcertantes para operar las políticas de la Fed.

La comprensión convencional de la política monetaria es que la Fed sube o baja los tipos de interés, que mueve los mercados, que cambia el comportamiento de las empresas y los consumidores, por lo que la economía estadounidense crece o disminuye. Sin embargo es claro que la Fed ha luchado para estimular la economía.

Una posible razón, dijo la Sra. Yellen,  es que los hogares y las empresas con deudas relativamente grandes no estaban dispuestos para tomar ventaja de las bajas tasas de interés. Ella dijo que la Fed también necesitaba mejorar su comprensión del impacto económico de los cambios en las condiciones financieras.

El comportamiento de la inflación es otro misterio. Se cayó menos de lo esperado durante la recesión; se ha fortalecido más lentamente de lo esperado en el período posterior. “La influencia de las condiciones del mercado de trabajo sobre la inflación en los últimos años parece ser más débil de lo que se piensa comúnmente,” dijo.

Por último, se refirió a los efectos de la debilidad económica mundial en el crecimiento interno.

“Este es un momento maravilloso para ser un profesor”, dijo el Sr. Rosengren en la presentación de la Sra Yellen. Sin embargo, continuó, “Me identifico con los retos y las muchas incertidumbres que tiene nuestra curul” en el trazado de la política.

http://www.nytimes.com/2016/10/15/business/economy/federal-reserve-janet-yellen.html?ref=topics&_r=0

045.“¡VIVA LA PAZ CON LOS OJOS ABIERTOS!” – Gabo

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Gabo y Santos, igualados por el Nobel y por la lucha contra la guerra ( foto: Uly Martín, 1997)

“¡VIVA LA PAZ CON LOS OJOS ABIERTOS!” Gabopor Juan Cruz

Oct 2016.- Hace una semana, en Medellín, en medio de la humedad del Jardín Botánico y de los nervios que sufría esa región, Antioquia, y Colombia ante el plebiscito cuyo resultado fue triste para la paz, le preguntaron a Ana María Busquets, viuda del periodista Guillermo Cano, asesinado treinta años antes en Bogotá, si perdonaba a los que mataron a su marido.

Guillermo Cano fue un gran amigo de Gabriel García Márquez y también  fue su director en El Espectador. Con Cano, el escritor más ilustre de Colombia conspiró a su manera, antes y después de ser celebrado con el Nobel de Literatura, en 1982. Conspiró también con Virgilio Barco, con Carlos Gaviria, con Belisario Betancur, con todos los que pudo, presidentes de Colombia o mandatarios extranjeros, incluidos Fidel Castro y Bill Clinton, a los que puso en contacto. El objetivo era la paz.

La obsesión por esa paz que finalmente ha estado al alcance de la mano (y aún no se ha escapado) del presidente Juan Manuel Santos, lo llevó a viajar, a ayudar a quienes quisieron dejar la guerrilla (como Antonio Navarro Wolff, ahora senador, antes guerrillero del M19, que se transformó en partido político; Gabo salvó la vida de Navarro Wolff), a conspirar, en definitiva como don Juan Tenorio, en las altas esferas y en lo más bajo del escalafón.

En ese mismo festival literario (el Festival Gabo) que se celebraba en Medellín, en el que le preguntaron a la viuda de Cano sobre el perdón, se rindió homenaje a un libro ahora simbólico de García Márquez, Noticia de un secuestro, publicado hace veinte años. Estaba allí, hablando con periodistas colombianos, Maruja Pachón, con cuya historia de secuestrada arranca esa obra en la que Gabo, con un estilo que no tiene adjetivos sino periodismo y dolor, cuenta el nudo humano de esa tragedia que esos días previos al plebiscito tenía a Colombia tan dividida como antes y como después.

En ese libro, Noticia de un secuestro, García Márquez, conspirador por la paz desde que tuvo uso de razón política, desde que vivió el bogotazo que tanto contó para su vida de periodista y de narrador, el Nobel de 1982 explicaba su deseo, desde el prólogo: que esa historia triste que había en el libro no fuera sujeto de escritura otra vez. Algunos años antes de que saliera ese libro a la calle, con la crónica de secuestros como el de Maruja Pachón y Francisco Santos (periodista, vicepresidente con Álvaro Uribe y, como éste, firme partidario del No en el plebiscito), Gabriel García Márquez celebró con miles de personas en Bogotá la posibilidad de la paz, en medio de una tregua que luego no pasó a la historia sino como un fracaso.

Antes de que respondiera Ana María Busquets sobre el perdón y sobre la paz la periodista que coordinaba el diálogo, Ana Cristina Navarro, exhibió un vídeo que ella misma había dirigido sobre aquella manifestación que tenía a la paz como símbolo. Todos dibujaban, a su modo, la paloma de la paz, y también la dibujó Gabo. Cuando ya se iba, le preguntaron al Nobel (que ya lo era) que dijera qué escribió antes de estampar su firma (“Gabriel”) en la plaza repleta. Dijo este escritor de tan pocas palabras: “¡Viva la paz con los ojos abiertos!”.

Ni con las palabras ni con los gestos dio Gabo puntada sin hilo. Ahora todos (los del ) lo aclaman en Colombia como un adalid de la paz; lo fue, no cabe duda, y acaso “los ojos abiertos” que aconsejó entonces han llevado ahora a la antesala de la paz, por la que Santos ha merecido el Nobel de la Paz, precisamente. El segundo Nobel colombiano, uno deseó la paz, contribuyó a ella, el otro está amaneciendo a esa posibilidad, que podría truncar la mezquindad política que miente para torcer la información de los colombianos, que han hecho de la imposibilidad de perdón un emblema del No.

La paz no cierra los ojos, sino que los abre. Los que estábamos escuchando aquel coloquio en el que Ana Cristina Navarro ofreció la imagen de Gabo con la paloma de la paz sobre ese eslogan a favor de “la paz con los ojos abiertos”, pudimos anotar lo que la viuda del periodista asesinado, Guillermo Cano, respondió cuando la periodista le dijo si ella había perdonado. Dijo Ana María Busquets: “¿Perdonar? Nadie me lo pidió. En todo caso, el perdón no justifica el acto de matar. Lo que hemos querido es que los hijos y los nietos no vivieran con ese dolor; que vivieran sin rencor, sin ganas de venganza. Nadie me ha pedido que perdone, y no se trata de perdonar o no, de lo que se trata es de reconciliarnos con la humanidad, y ofrecer eso a las generaciones futuras”.

Cuando el jurado del Nobel anunció el premio a José Manuel Santos vinieron a mi mente esas palabras y las palabras de Gabo en la antesala de Noticia de un secuestro: Colombia se merece, como se dice al final de Cien años de soledad, una segunda oportunidad sobre la tierra. Quizá en Noruega se ha certificado la posibilidad de ese sueño que ahora une a los dos Nobel de Colombia y que junta también a Maruja Pachón y a los descendientes de Guillermo Cano. Entre millones de otros que, como dijo Héctor Abad en EL PAÍS y en El Espectador, ya no se sienten víctimas sino personas que buscan la paz con los ojos abiertos.

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/10/07/actualidad/1475853076_603649.html

Carta al Presidente Santos sobre el futuro del proceso de paz

Octubre 6, 2016

Dr. Juan Manuel Santos
Presidente de la República de Colombia
Presidencia de la República
Palacio de Nariño
Bogotá – COLOMBIA

De mi mayor consideración:

Tengo el honor de dirigirme a S.E. en relación con la posible renegociación del acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Human Rights Watch manifiesta su decidido apoyo a los esfuerzos de su gobierno para alcanzar un acuerdo viable que ponga fin a décadas de conflicto armado y promueva la protección de los derechos fundamentales en Colombia. Por ello, celebramos su compromiso de continuar las negociaciones de paz tras el plebiscito que rechazó el acuerdo original.

Como es de su conocimiento, creemos que el componente de justicia en el acuerdo original contenía graves deficiencias que habrían menoscabado considerablemente el derecho a la justicia de innumerables víctimas de gravísimos abusos. En efecto, con dicho acuerdo de justicia habría sido difícil que Colombia logre construir una paz duradera. Una de nuestras principales preocupaciones era que estas deficiencias habrían permitido que no sólo miembros de las FARC, sino también de la fuerza pública colombiana, eludieran un castigo genuino por hechos atroces, incluida la ejecución sistemática de miles de civiles —conocida como casos de “falsos positivos”— cometida entre 2002 y 2008 por brigadas del Ejército colombiano.

Consideramos que las deficiencias en el ámbito de justicia pueden ser subsanadas, y apoyaríamos de forma decidida las iniciativas que adelante su gobierno para lograrlo. Con ese fin, quisiéramos destacar tres principios básicos —ausentes en el acuerdo original— que deberían respetarse en cualquier nuevo acuerdo de paz para ofrecer al menos una garantía mínima de justicia efectiva a las víctimas de abusos cometidos por ambas partes del conflicto.

  1. Quienes confiesen crímenes de guerra —ya sean miembros de las FARC o agentes del estado— deberían cumplir la totalidad de sus penas en sitios de reclusión con límites obligatorios y claramente demarcados.

Según el derecho internacional, Colombia tiene la obligación de asegurar que las violaciones de derechos humanos sean castigadas con sanciones proporcionales a la gravedad de los delitos[i]. A fin de respetar el requisito de proporcionalidad, el nuevo acuerdo debería especificar de manera clara e inequívoca que quienes confiesen sus crímenes de guerra deberán, como mínimo, cumplir la totalidad de sus penas reducidas en prisiones u otros sitios de reclusión con límites obligatorios y claramente demarcados en condiciones que constituyan privación de la libertad conforme al derecho internacional.

  1. Los comandantes —ya sean miembros de las FARC o de las Fuerzas Armadas— deberían ser investigados penalmente por las violaciones de derechos humanos cometidas por sus subalternos, de conformidad con la definición de “responsabilidad de mando” establecida en el derecho internacional.

Conforme al derecho internacional, los altos mandos militares pueden ser penalmente responsables por crímenes cometidos por sus subordinados que constituyan violaciones de derechos humanos, si puede demostrarse que ejercían control efectivo sobre tales subordinados, tenían conocimiento o motivos para saber de la comisión del delito, y contaban con los medios para prevenirlo y/o asegurar que se investigara adecuadamente. El nuevo acuerdo de paz debería incluir una definición de “responsabilidad de mando” que sea plenamente consistente con la definición establecida en el derecho internacional[ii].

  1. Debería prohibirse que criminales de guerra ejerzan cargos de elección popular mientras cumplan con sus sanciones.

Uno de los propósitos fundamentales del proceso de paz es permitir que las FARC promuevan sus objetivos políticos en un marco democrático. Deberían respetarse plenamente los derechos políticos de los miembros de las FARC, incluido el derecho a participar en política y desempeñarse en cargos públicos, pero sólo luego de que hayan cumplido las sentencias impuestas con arreglo al acuerdo por crímenes de guerra o de lesa humanidad[iii]. Sería inconsistente con el castigo que corresponde a estos delitos que los condenados puedan participar en política o ejercer cargos de elección popular mientras cumplen con sus sanciones.

Por último, quisiera una vez más expresar nuestro apoyo a sus esfuerzos para poner fin a décadas de conflicto armado en Colombia, y nuestro compromiso de colaborar de cualquier forma que esté a nuestro alcance para asegurar que el proceso de paz promueva la protección de los derechos fundamentales de todos los colombianos.

Aprovecho la ocasión para expresarle los sentimientos de mi más alta consideración y estima.

José Miguel Vivanco
Human Rights Watch

 https://www.hrw.org/es/news/2016/10/06/carta-al-presidente-santos-sobre-el-futuro-del-proceso-de-paz

044.-SAPOS TÓXICOS – Nota editorial

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Dos son los sapos tóxicos: la paradoja kafkiana de “congresistas durante el día y convictos por la noche”[1], y el nuevo tribunal que juzga cosas juzgadas[2].  Eso no se puede envolver en mariposas amarillas. Hay que distinguir entre ingeniería original e imaginería tropical.

Los delitos atroces de guerra y de lesa humanidad que sean auténticos, ya sean cometidos por liberales, conservadores, populistas o comunistas, eclesiásticos o militares… en civil o con armas al hombro, ya no son amnistiables, ni indultables. Punto. ¡Gran progreso de la humanidad!

Quienes no se hayan acogido a tiempo a esa nueva normatividad internacional, de malas. Además deben ser proscritos para elegir y ser elegidos a cargos públicos. No sólo por escarnio, sino por el peligro real que representan para la sociedad, gentes educadas con la convicción profunda de que “todo vale” cuando el fin se considera justificado.

Por otra parte, el principio de “cosa juzgada”, como sucede con muchos de los delitos graves, podrían ser revisados en segunda instancia por una sala especial de la Corte Suprema de Justicia. Sea para reconsiderar el caso o sea para adecuar las penas de los convictos en tránsito hacia la paz, o para ambas. ¿Para qué más tribunales?

El sí y el no del plebiscito, ambos, autorizarían renegociar por lo menos algunos sapos que son exquisito manjar tóxico. Sin duda alguna que Frank Kafka y García Márquez también lo autorizarían gustosos, sin suplantar a sus absurdos personajes como Gregor Samsa, o al arbitrario Patriarca dictador.

De todos modos, si los ajustes resultaran insignificantes o nulos, la situación tampoco sería catastrófica. La implementación del acuerdo solemnemente firmado correspondería al Congreso. No habría vía rápida presidencial. Y la vigilante Corte Penal internacional tiene la competencia de aceptar o enderezar los exabruptos que acaezcan[3].  Competencia judicial y mayor competencia moral habida cuenta los resultados del plebiscito.

[1] Ver en “Jefes de las FARC: ¿congresistas de día y convictos de noche?” – Por William Duica , en esta revista Alternativa Económica – Crítica y Réplica Edición 039.

[2] Asunto puesto en evidencia por el Vicepresidente Germán Vargas Lleras. Ver El País, Cali, 30.08.2016

[3] Ver en “La Corte Penal Internacional querrá ver castigados a todos los máximos responsables”, entrevista de Camilo Jiménez a Claus Kress, cocreador de la Corte Penal Internacional, en esta revista Alternativa Económica – Crítica y Réplica Edición 040.

http://es.123rf.com/imagenes-de-archivo/sapos_caricatura.html?mediapopup=36272001

043.- Ante las críticas de Sanders, Trump y Hillary, Barack Obama se defiende – Andrew Ross Sorkin*

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El Pre.Barack Obama, de Credit Katy Grannan para The New York Times

Hillary descalificó a Trump para tener a su mano el botón rojo de la bomba nuclear.  Si se altera con un simple twitter, es demasiado temperamental para tenerlo a la mano, aseguró. Cierto. Fue un jab al mentón. Y el round fue para Hillary.

Pero cuando Trump arreció con la enumeración de fábricas migradas a China y a México, con secuelas de desempleo y ciudades decadentes, hay que reconocer que Hillarly se tambaleó con frases significativas, pero sin una sólida réplica. No retomó los argumentos de Berni Sanders cuando se alineó a su candidatura.  Más bien volvió por los argumentos de Obama y de su propio esposo Bill.

Pero en estos dos episodios del debate, el de seguridad y el de economía, por supuesto que aluden a la gestión del presidente Obama. Una vez más tras otros episodios más calientes en el proceso de las primarias, en donde Berni Sanders y Donald Trump hicieron muchas carambolas en materia económica. El presidente Obama no tiene más remedio que ponerse a la defensiva y explicar el balance…

 A pocos meses de abandonar el poder, Barack Obama reflexiona sobre su legado económico

Andrew Ross Sorkin*

3 de mayo de 2016.- Hace dos meses, el Presidente Barack Obama me hablaba sobre el problema del capital político, en torno a la mesa de una sala de juntas en Jacksonville, Florida.

Sus esfuerzos para reconstruir la economía estadounidense después de la crisis financiera de 2008 fueron criticados por la izquierda, la derecha y el centro. Y, sin embargo, con base en su propia evaluación, aquellos esfuerzos fueron poco valorados en general. “De hecho, comparo nuestro desempeño económico con la manera en que, históricamente, se desempeñan los países que pasan por crisis financieras desgarradoras”, dijo. “Teniendo eso en cuenta, probablemente manejamos esta crisis mejor que cualquier gran economía en la historia moderna del planeta”.

Sin duda fue una gran afirmación, en particular teniendo en cuenta el tono que los candidatos presidenciales de ambos partidos han adoptado para criticar el estado de la economía estadounidense: “Muchos apenas sobreviven”, dijo Hillary Clinton, en tanto que Donald Trump declaró “somos una nación tercermundista”.

Al preguntarle si se sentía frustrado ante todas estas críticas, Obama insistió en que no lo estaba, al menos no en su opinión. “Solo me he sentido frustrado al ver cómo ha dado forma al debate político”, dijo. “Nos estábamos moviendo tan rápido al principio de la administración que no pudimos dar las vueltas de la victoria. No pudimos explicar todo lo que estábamos haciendo. Es decir, un día estábamos salvando los bancos; el siguiente estábamos salvando a la industria automovilística; el día después de ese, estábamos tratando de ver si podíamos causar algún impacto en el mercado inmobiliario”.

El resultado, explica Obama, fue que careció del capital político para hacer más. Y ahora que su presidencia se acerca a su fin, esta carencia se ha vuelto un freno cada vez más común para Obama, quien, a pesar de sus enormes habilidades de oratoria, se ha visto más seguro de sus logros que de su habilidad para promoverlos. “Quiero decir, el fondo del asunto es que de haber podido comunicar con mayor eficacia todas las medidas que hemos tomado al elector indeciso”, comentó, “entonces habríamos mantenido la mayoría en ambas cámaras”.

El presidente había venido a esta fábrica, construida por Saft America para producir baterías de última generación de iones de litio, con la intención de dar una suerte de vuelta tardía de la victoria. Uno de los primeros actos importantes de Obama como presidente fue firmar la Ley para la Recuperación y la Reinversión de Estados Unidos, y una parte de los recursos de esa ley se destinaron a Saft America. Ahora las baterías ya estarán saliendo de la línea de producción y Obama hizo una escala para atraer la atención del público a lo mucho que se ha avanzado en el país desde la crisis financiera.

Pero el presidente sí parecía frustrado. Mientras trataba de resumir su legado económico en Florida, nuestra conversación se extendió el doble de tiempo estimado, para consternación del Servicio Secreto, aparentemente. Cuando íbamos de regreso en el avión presidencial, envió a un asistente para que nos preguntara si podíamos continuar la conversación; cuando me reuní nuevamente con él, se veía como si le hubiera estado dando vueltas a algo en la cabeza. De inmediato, regresó al tema de la percepción pública. “Si le preguntas al ciudadano promedio en las calles: ‘¿Los déficits aumentaron o disminuyeron en la administración de Obama?’, probablemente el 70 por ciento diría que han aumentado”, explicó, con un rastro de exasperación comprensible; el déficit, en efecto, ha disminuido (casi tres cuartos) desde que él asumió la presidencia, y las encuestas demuestran que una gran mayoría de los estadounidenses creen lo contrario.

Obama se siente motivado por el sentimiento de que, viendo el mundo a su alrededor, la economía de Estados Unidos está en mucho mejor forma de lo que el público puede percibir, especialmente, si se tiene en cuenta lo profunda que fue la crisis financiera y la posibilidad, ahora incluso poco considerada, de que las cosas hubiesen sido mucho mucho peor. En una serie de conversaciones en la Oficina Oval, en el avión presidencial y en Florida, Obama analizó, algunas veces con sorprendente sinceridad, casi cada elemento de su programa económico desde su llegada al poder.

Su política económica definitivamente llegó mucho más allá de lo que muchos reconocen. Durante 73 meses consecutivos el número de empleos en el sector privado ha aumentado (unos 14,4 millones de nuevos empleos en total), lo cual constituye el periodo de crecimiento sostenido del empleo más largo registrado hasta ahora. El desempleo, que llegó a su punto máximo de 10 por ciento el año en que Obama inició su mandato, el más elevado desde 1983 cuando Ronald Reagan era presidente, ahora está en 5 por ciento, más bajo que cuando terminó la administración de Reagan. El déficit presupuestario ha caído casi 1 billón de dólares durante estas dos administraciones. Y el crecimiento en todo el país ha superado por mucho el de cada una de las demás naciones avanzadas.

Gene Sperling, exdirector del Consejo Nacional Económico de la Casa Blanca, que pasó horas en la Oficina Oval debatiendo e ideando la estrategia económica del presidente, me dijo: “Si regresáramos a principios de 2009 —cuando veníamos a trabajar todos los días con el estómago encogido, cuando la economía perdía 800.000 empleos mensuales o el índice Dow Jones estaba por debajo de los 7000 puntos— y alguien dijera que, para nuestro último año en la presidencia, el desempleo sería del 5 por ciento, el déficit sería inferior al 3 por ciento, AIG tendría ganancias y lograríamos que todo nuestro dinero regresara a los bancos, eso habría estado muy por encima de las expectativas más inverosímiles de cualquiera”.

Evidentemente, existen muchas razones por las que tan pocos estadounidenses tienen motivos para celebrar. “La forma en que la gente percibe la economía”, me dijo Obama, dándome a conocer una parte de su propia teoría, se vio afectada por “lo que escuchan”. Y continuó: “Y si a eso le sumas un partido político (en este caso, el Partido Republicano) que niega el progreso y continuamente le está diciendo a sus bases, que son considerables y representan, digamos, el 40 por ciento de la población, que las cosas están espantosas todo el tiempo, entonces la gente comienza a absorberlo”.
Pero como el mismo Obama reconoció, el encono público por la economía no se da sin bases empíricas.

Obama firma la Ley Dodd-Frank de Protección al Consumidor y Reforma de Wall Street junto a miembros del congreso, su administración y el Vicepresidente Joe Biden, en Washington.CreditRod Lamkey 
Obama firma la Ley Dodd-Frank de Protección al Consumidor y Reforma de Wall Street junto a miembros del congreso, su administración y el Vicepresidente Joe Biden, en Washington.CreditRod Lamkey

Un enorme segmento de la nación ha sido expulsado de la fuerza laboral por completo, y la realidad para la familia estadounidense promedio es que su ingreso familiar es 4000 dólares menos de lo que era cuando Bill Clinton terminó su mandato. La desigualdad económica, entre tanto, solo ha empeorado, ya que como máximo el uno por ciento de los hogares estadounidenses está absorbiendo más de la mitad del reciente aumento en el crecimiento del ingreso. “Millones y millones y millones y millones de personas miran esa bella imagen de Estados Unidos que él pintó y no pueden verse en ella para salvar sus vidas”, dijo el mismo Bill Clinton acerca de la economía de Obama en marzo, como parte de la campaña presidencial de su esposa. “La gente está molesta, seamos honestos; les embarga la ansiedad, la confusión, porque no se ven en esa imagen”.

Es esta desconexión la que persigue a Obama. Él, por sus propios méritos, gestionó la recuperación mejor de lo que cualquier otro presidente lo pudo hacer, con resultados que en muchos casos excedieron sus mayores expectativas. Sin embargo, a pesar de los logros de los últimos siete años, muchos estadounidenses se han quedado atrás. Algo cambió, y a medida que se prepara para dejar el cargo, Obama parece entender que su legado económico podría ser juzgado no solo por lo que ha hecho, sino por cómo se comparan los resultados con una época previa en la que había oportunidades para la clase media, y que tal vez ningún presidente, que se hubiese enfrentado a los cambios radicales que transformaron la economía mundial, habría podido revivir.

El colapso económico que definiría cada aspecto de la economía de Obama se agudizó mucho antes de que él fuera presidente, por supuesto, y lo mismo sucedió con la legislación que sería la base para todo lo que vino después. En septiembre de 2008 (mientras los Lehman Brothers se declaraban en quiebra y AIG, la compañía aseguradora más grande del mundo, aceptaba un rescate federal) el senador John McCain de Arizona, en lo que se consideró principalmente una estrategia política, suspendió su campaña presidencial e invitó a Obama a volver a Washington para una reunión bipartidista en la Casa Blanca. Obama recordó aquel momento: “Todavía recuerdo que Bush me llamó y me dijo: ‘Mira, dudo que esto vaya a servir de mucho, pero me siento obligado a decir que sí, y espero que puedas venir’”.

El día siguiente, Obama se encontraba en el Salón de Gabinete en el mismo pasillo de la Oficina Oval, con McCain y los líderes congresales de ambos partidos. Henry M. Paulson Jr., el secretario del Tesoro, estaba desarrollando un rescate bancario mediante el cual el Departamento del Tesoro compraría hasta 700 mil millones de valores hipotecarios inestables —“activos en problemas”— mediante un plan que más tarde se convertiría en el Programa de Alivio de Activos en Problemas o TARP, por su sigla en inglés. Necesitaba votos, y los republicanos no iban a respaldar el programa. Nadie quería que lo vieran como un amigo de los bancos.

“Estábamos todos sentados a la mesa, McCain de un lado, yo del otro, Bernanke y Paulson y el Presidente Bush”, recordó Obama. “Paulson dice: ‘Si no actuamos ahora, podríamos caer en picado’. Y dada la mala situación de la política, dejar que los republicanos hicieran lo que necesitaban hacer seguía siendo muy tentador para Nancy y Harry” (es decir, para la vocera de la Casa Blanca, Nancy Pelosi, y el líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid).

Muchos dentro del propio partido de Bush apoyaban un proyecto de ley alternativo que se centraba en asegurar los activos hipotecarios y en los recortes fiscales. Pero Obama, convencido de que cualquier medida que no fuera un rescate importante podría conducir a la catástrofe económica, dijo que los demócratas deberían respaldar el plan de Paulson. Y así fue.

Fue un inusitado momento de bipartidismo, con consecuencias políticas a largo plazo. Para Obama, fue una alianza necesaria con Wall Street y un presidente republicano. Para muchos otros, fue un paracaídas de oro para los mismos que habían ocasionado el desastre; algunos críticos se preguntaron por qué no había actuado igual de rápido para ayudar a los propietarios perjudicados mediante un fuerte programa de alivio hipotecario o de condonaciones de deuda. “El problema principal de las crisis financieras es que las herramientas que funcionan para unos son las que te harán ver como si tuvieras un romance con los bancos”, dijo Timothy Geithner, uno de los artífices de TARP a quien Obama hizo su secretario del Tesoro.

La extraña relación de amor-odio con Wall Street hizo que la siguiente parte del programa de Obama fuera extremadamente complicada. Cuando Obama asumió la presidencia, de inmediato trató de aprobar un paquete de estímulo. Si TARP tenía la intención de mantener a la economía a flote, el estímulo significaba que tendría que ayudar a que volviera a estar en buena forma. La pregunta crucial era: ¿cuánto dinero se necesita?

A la izquierda: el secretario del Tesoro, Timothy F. Geithner, Obama y Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, se reúnen con los reguladores bancarios en la Casa Blanca.CreditMandel 
A la izquierda: el secretario del Tesoro, Timothy F. Geithner, Obama y Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, se reúnen con los reguladores bancarios en la Casa Blanca.CreditMandel

Muchos argumentan hoy que el plan de 800.000 millones de dólares de Obama, el que acabó por convertirse en ley, no era suficiente. Con un impulso mayor, la economía se habría recuperado mucho más rápido y se podrían haber aliviado años de sufrimiento innecesario. Para ser sinceros, por supuesto, las iniciativas políticas en contra del estímulo fueron extraordinarias. Los republicanos lo rechazaron por ser una compra compulsiva que dejaría al país aún más endeudado. Boehner literalmente echó por tierra el proyecto de ley, argumentando que “no era más que gasto, gasto y más gasto”. Pero los demócratas, liderados por el ala “de mano dura del déficit” del partido, también se opusieron a todo aquello que fuera demasiado ambicioso, y a Obama —que se encontraba apenas en el primer mes de su presidencia— no le quedó otra más que negociar con su propio partido, de modo que únicamente pudo obtener los 800.000 millones mediante votos de lista directos del partido.

Al principio, los resultados del plan estímulo fueron tan débiles como lo habría predicho un keynesiano fiel. La economía necesitaba una inyección de tamaño considerable, pero solo obtuvo una de tamaño mediano, así que continuó flaqueando. Un informe de enero de 2009 del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca proyectó que el estímulo mantendría el desempleo por debajo del 8 por ciento. Por el contrario, aumentó a 10 por ciento en 2009 y no fue sino hasta 2012 que regresó al 8 por ciento, lo que dio lugar a críticas sobre la ineficacia del estímulo. Los opositores de Obama por lo general recurren al mismo argumento de que la economía de Obama es “la peor recuperación desde la Segunda Guerra Mundial”.

Si se le juzga únicamente por el crecimiento del producto interno bruto, están en lo cierto. Pero Kenneth Rogoff, un profesor de economía de Harvard y coautor de “This Time Is Different”, un gran análisis de la historia de las crisis económicas, se rio cuando dije el epíteto “peor recuperación”. “Bueno, ¿hemos tenido una crisis financiera sistemática desde la Segunda Guerra Mundial?”, preguntó retóricamente. “Me refiero a que esto no se pareció nada a lo que hemos experimentado desde la Segunda Guerra Mundial. La recesión de Volcker de 1982 no fue nada comparada con esta, y será necesario dirigir la mirada hacia la naturaleza de la sacudida”.

Sin embargo, Obama no pudo o no quiso hacer uso de la retórica para enfatizar la gravedad de la crisis a medida que se desarrolló, así que tal vez los éxitos pudieron considerarse fracasos. “A lo largo de 2009 y 2010 hubo un delicado equilibrio entre ser honestos con los estadounidenses sobre la gravedad del problema y lo cerca que estuvimos del desastre, pero sin dejarlos temblando de miedo”, dijo Obama.

Además del reto de comunicar el mensaje, Obama se enfrentó también a una atadura en la práctica: al mismo tiempo que trataba de reactivar la economía, también se veía obligado a disminuir la plantilla del servicio público, presionado por los republicanos, quienes afirmaban que el aumento de la burocracia y su costo podrían generar la próxima crisis financiera de Estados Unidos. Llamémoslo un antiestímulo. “Esta es la primera recuperación en la que en verdad vimos que la burocracia disminuyó y eso dio lugar a este tremendo lastre fiscal durante toda la recuperación”, explicó Obama.

A pesar de todo, en el transcurso de su presidencia, Obama realmente ha podido supervisar un estímulo mucho mayor del que comúnmente se ha dado a conocer. Si añadimos todas las medidas de estímulo clásicas, incluyendo las muchas exenciones tributarias que la administración otorgó, obtenemos 1,4 billones de dólares, una cifra que es casi el doble de la cifra original. El antiestímulo, entonces, fue contrarrestado mediante un estímulo de cautela.

“Los progresistas no aprecian en su totalidad hasta qué punto el acuerdo del presupuesto de 2011 no solo evitó un posible incumplimiento sino que en realidad limitó el posible daño de un Congreso recién incentivado para imponer la austeridad en una recuperación que todavía era frágil”, dijo Obama. “Y con mi victoria en 2012 y la revocación de los recortes fiscales de Bush para el 2 por ciento de mayor renta, acabamos obteniendo un muy buen trato. Sucede que se dio de manera secuencial y no en conjunto”.

Cuando le pregunté a Barney Frank cómo juzgaría la historia esta recuperación, se le veía al mismo tiempo triste y divertido. Como presidente del Comité de Servicios Financieros de la Casa Blanca, Frank fue uno de los principales artífices legislativos del programa económico de Obama. “No te dan ningún crédito por evitar desastres ni minimizar daños”, dijo Frank. Y a manera de ejemplo, describió un mensaje (que le regaló un amigo en 2010 para que lo pegara en la defensa de su auto) con un eslogan que le habría venido igual de bien a Obama: “Las cosas habrían acabado mucho peor sin mí”. Frank, con una risa resignada, añadió: “Este no es un mensaje muy vendible”.

El Presidente Obama de gira por la planta de baterías de Saft America Advanced en Jacksonville, Florida. CreditJim
El Presidente Obama de gira por la planta de baterías de Saft America Advanced en Jacksonville, Florida. CreditJim

Con frecuencia, en nuestras conversaciones, el presidente expresó un sorprendente grado de identificación con los líderes empresariales de Estados Unidos. “De no haber tomado el camino de la política y el servicio público”, me confesó Obama, “los desafíos de crear un negocio y hacerlo crecer y funcionar serían probablemente de los más interesantes para mí”. Su aceptación manifiesta del capitalismo quedó especialmente en evidencia a causa de su conflictiva relación con Wall Street y la comunidad empresarial durante la mayor parte de su primer periodo en la presidencia.

En diciembre de 2009, Obama no dudaba en reprender a los banqueros. “No me presenté a la presidencia para ayudar a un puñado de banqueros opulentos en Wall Street”, le dijo a Steve Kroft en “60 Minutes”. “La gente en Wall Street todavía no lo entiende. No lo entienden. Siguen desconcertados: ‘¿Por qué será que los ciudadanos están enojados con los bancos?’”.

Tomando en cuenta el ánimo del país en aquel momento, las palabras de Obama no deberían haber sorprendido a los líderes empresariales. Pero el sector financiero había mantenido a flote la campaña de Obama al aportar 16 millones de dólares para apoyarlo políticamente, casi el doble de lo que McCain recibió, y algunos ejecutivos respondieron a su nuevo populismo tomándoselo como algo personal. Stephen Schwarzman, un cofundador de Blackstone Group, el gigante del capital privado, dijo de Obama en 2010 y su esfuerzo por eliminar una laguna fiscal que beneficiaba a la industria: “Es una guerra. Es como cuando Hitler invadió Polonia en 1939” (Schwarzman se disculpó posteriormente).

Otros parecían más preocupados por el lenguaje mismo. En 2011, Leon Cooperman, un gestor de fondos, escribió una carta pública a Obama, que decía: “El tono divisorio de su retórica está creando un abismo en expansión, tanto visceral como filosófico en este punto, entre los oprimidos y aquellos que están en una mejor posición para ayudarles. Es un abismo que resulta contraproducente y además está cargado de antecedentes históricos”.

Cuando le pregunté acerca de estas reacciones, Obama rio. Las críticas que acalló en Wall Street “fueron extraordinariamente moderadas”, dijo, pero “herí sus sentimientos. Varios de ellos me dijeron: ‘Sabes, mi hijo llegó a casa y me preguntó, ‘¿soy un pez gordo?’”. Y rio de nuevo.

La retórica de Obama no parece moderada, al menos comparada con la gran indiferencia de, digamos, Franklin Roosevelt, quien, al exponer los objetivos de la segunda fase del New Deal de 1936, dijo que los banqueros y especuladores irresponsables eran “unánimes en su odio hacia mí. Y yo doy la bienvenida a su odio”. A Obama, por el contrario, parece que su odio le causara molestia. “Una de las constantes con la que he tenido que lidiar durante los últimos años es la gente de Wall Street que se queja incluso aunque el mercado bursátil vaya de 6.000 a 16.000 o 17.000”, dijo. “Ellos se quejaban continuamente de nuestras políticas económicas. Que además no corresponden con nada de lo que están experimentando; tiene que ver con cuestiones ideológicas y su irritación ante el aumento de los impuestos”.

El percance más importante entre Wall Street y Obama tuvo que ver con la Ley Dodd-Frank de Protección al Consumidor y Reforma de Wall Street, que Obama promulgó en el verano de 2010. La ley, que se explica en 2223 páginas, limitó los planes comerciales más arriesgados de Wall Street, instituyó la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor y creó un sistema para desinflar a los bancos insolventes evitando los rescates financiados por los contribuyentes y para dividir a los bancos que no cumplieran. Al igual que el estímulo, se considera que la Ley Dodd-Frank fue demasiado lejos y no hizo lo suficiente.

Algunos economistas han sugerido que el paquete de reformas, en combinación con los esfuerzos de la Reserva Federal para obligar a los bancos a conservar más capital, muy probablemente lentificaron los préstamos, así como el posible crecimiento económico a corto plazo. Las nuevas reglas pueden haber sido adecuadas en el periodo que siguió a la crisis, pero sí tuvieron un costo económico. “El crecimiento requiere acceso al capital para financiar inversiones en plantas, equipo, tecnología y trabajadores”, afirmó Douglas Holtz-Eakin, un exdirector de la Oficina de Presupuesto del Congreso, quien ahora está a cargo del American Action Forum, un grupo de investigación de derecha. “La ley Dodd-Frank hizo que el capital fuera más escaso y más caro en un momento en el que la economía débil necesitaba desesperadamente un impulso para crecer”. Holtz-Eakin calculó en 2015 que la legislación podría haber recortado 895 mil millones al producto interno bruto durante la próxima década.

Para Obama, la legislación tiene un trasfondo mucho más complejo. Él dice que le gustó la película “The Big Short” —un recuento gráfico de la crisis de 2008 que hace especial énfasis en la avaricia de sus principales artífices— pero no su final. La película sugiere, de manera equivocada, dice Obama, que nada ha cambiado en Wall Street. El sector financiero “es más grande, absorbe más recursos y, tal vez lo más importante, más talento de lo que yo quisiera. Me gustaría que los genios de las matemáticas se fueran más hacia la ingeniería y las ciencias de lo que se van a tratar de construir algoritmos para vencer al mercado e ingeniárselas en el arbitraje”, dijo.

“Pero no cabe duda de que el sistema financiero es considerablemente más estable”, comentó. “Es verdad que no hemos desmantelado el sistema financiero y, en ese sentido, la crítica de Bernie Sanders es correcta”, en una referencia al senador de Vermont y aspirante a la presidencia, quien con frecuencia hace un llamado para dividir los bancos más grandes de Estados Unidos. “Pero una de las cosas que he tratado de recordarme a mí mismo sistemáticamente a lo largo de mi presidencia es que la economía no es una abstracción. No es algo que puedas simplemente rediseñar y dividir, y volver a juntar sin consecuencias”.

La planta de Saft America, una masa gigantesca de cemento de casi 22.000 metros cuadrados, es una maravilla moderna: el techo está cubierto fila tras fila de paneles solares, que encarnan el futuro renovable que las baterías fabricadas en su interior tienen la intención de sustentar. (En un principio, se suponía que los principales clientes de las baterías serían los fabricantes de automóviles eléctricos, pero actualmente la empresa las vende en su mayoría a empresas de servicios públicos que quieren almacenar energía solar y eólica). Obama habló desde un escenario provisional que se instaló en el centro de la fábrica, con dos banderas perfectamente situadas detrás de él para que entraran en el campo visual de los fotógrafos; una era la bandera estadounidense y la otra tenía el logotipo de Saft.

“La razón por la que estoy aquí el día de hoy es porque Saft está contando una historia sobre el impresionante trabajo que la gente de todo este país ha hecho para que Estados Unidos se recupere de una de las peores crisis financieras en nuestra historia”, dijo Obama, contemplando a la multitud.

Añadió: “Cualquiera que diga que no estamos indiscutiblemente en mejores circunstancias que hace solo siete años, no se está siendo franco con ustedes. No les está diciendo la verdad”.

La historia que narró Obama fue sobre el ingenio y el crecimiento de Estados Unidos a partir de la crisis financiera. El desempleo en Florida llegó a su nivel máximo de 11,2 por ciento en 2009, mucho más elevado que el promedio nacional, y el estado concentró el mayor número de embargos hipotecarios. Saft America no solo fue un ejemplo del esfuerzo del gobierno para reducir el desempleo en aquel momento, cosa que hizo, sino que también incentivó la inversión en las tecnologías verdes de la próxima generación, como las baterías de iones de litio, que ayudarán a la economía a expandirse en las próximas décadas.

Obama, Bernanke y Janet Yellen salen del comedor de Estado de la Casa Blanca, después de que Obama nombró a Yellen sucesora de Bernanke. 
Obama, Bernanke y Janet Yellen salen del comedor de Estado de la Casa Blanca, después de que Obama nombró a Yellen sucesora de Bernanke.

Aunque sin proponérselo, la planta narraba una historia mucho más compleja sobre la globalización y la naturaleza cambiante del comercio. Saft America es una unidad de Saft Groupe, una compañía francesa con sociedades controladoras en todo el mundo. Las ventas de baterías de iones de litio han sido mucho más lentas de lo anticipado y la fábrica aún no ha obtenido ganancias. La sociedad matriz francesa no espera que haya rendimientos en los próximos dos o tres años y ya ha amortizado parte de su inversión en la fábrica.

Aquí se construyó una fábrica, en parte, con dólares del gobierno estadounidense para beneficio de la economía local y nacional. Sin embargo, la fábrica, su tecnología y sus patentes pertenecen en su totalidad a una compañía extranjera. Su director general, de nacionalidad francesa, está desapegado casi por completo de la comunidad aquí en Jacksonville, ni siquiera estuvo presente en el discurso de Obama. Y las ganancias de la fábrica, en la medida en que las haya, podrían enviarse al extranjero en lugar de reinvertirse aquí.

La visita a la fábrica también podría contar una historia más compleja sobre la presidencia. Siempre ha sucedido que los electores reconocen el mérito o, más frecuentemente, culpan al presidente del desempeño económico de la nación. Pero también ha sucedido que la influencia del presidente, en términos generales, para mover la economía es considerablemente menor de la que incluso le gustaría reconocer. Y a medida que la economía continúa desbandándose, esa influencia puede disminuir todavía más. Un presidente tiene menos poder que nunca, ya sea en un sentido de poder duro (jurídico/regulatorio) o poder blando (cultural), sobre los directores ejecutivos estadounidenses, ni qué decir de los directores ejecutivos de multinacionales con sede en Francia o China o en otros lugares donde muchos empleadores estadounidenses tienen sus oficinas centrales.

En la sala de juntas después del discurso, lo reconoció. “Tratándose de inversiones”, dijo Obama, en relación con la práctica de las compañías estadounidenses de establecerse fuera del país, “o tratándose de los beneficios extra de los directores ejecutivos o la brecha entre lo que el obrero de la cadena de montaje gana en comparación con lo que gana el director ejecutivo, todas esas cosas solían estar limitadas por el hecho de que vivías en la ciudad; ibas a la iglesia en esa ciudad; tus hijos podrían ir a la misma escuela que el hombre que trabaja en la cadena de montaje porque en realidad se invertía en las escuelas públicas”, comentó Obama. “Y todos esos factores limitantes se han reducido enormemente o, en algunos casos, se han eliminado por completo. Y eso contribuye a las tendencias de desigualdad. Eso contribuye, en mi opinión, a que haya una divergencia entre la forma en que quienes dirigen esas compañías y las élites económicas ven sus responsabilidades y las políticas que promueven a través de líderes políticos. Y me parece que eso ha tenido un efecto nocivo en la economía en general”.

Inclinado hacia adelante en su silla, Obama describió los profundos cambios estructurales en la economía durante las últimas dos décadas que los electores a menudo no valoran ni reconocen. “Si eres obrero, viste que la industria manufacturera se fue para China”, explica. “Estás en un pueblo; la planta cierra. Pero —en parte debido a la burbuja inmobiliaria— todo un puñado de trabajadores de la industria manufacturera podría irse a la construcción de manera repentina”.

El deterioro económico subyacente se cubrió con crédito barato, ya que las amas de casa compensaron el déficit en el crecimiento salarial con hipotecas secundarias de bajo interés y una carga de deuda sin precedentes en tarjetas de crédito. Y eso “significó que la gente se sentía muy bien en cuanto a su poder adquisitivo aunque su situación subyacente no hubiese mejorado perceptiblemente”, manifestó Obama. Entonces, la burbuja se reventó, “y de repente se vieron arrastrados”. Aquellos trabajos de construcción han regresado poco a poco, y muchos de aquellos empleos en la industria manufacturera nunca regresaron”.

“Estarían mucho peor si nosotros no hubiésemos tomado las medidas que tomamos”, afirma Obama. “Pero tienen la sensación de que hay que luchar más de lo que tuvieron que hacerlo sus padres o sus abuelos”.

Obama sopesó el problema desde una perspectiva política. “Por alguna razón”, comentó, “llevar a cabo esos cambios tan arduos que necesitamos para crear una economía más ágil y dinámica no produce beneficios inmediatos y puede parecer una distracción o un esfuerzo para debilitar una era obsoleta que ya no existe. Y entonces eso alimenta, en la izquierda y en la derecha, una tentación de decir: ‘Si tan solo pudiéramos regresar a una era en la que nuestras fronteras estaban cerradas’, o ‘Si pudiéramos regresar el tiempo a una época en la que todo mundo tenía un plan definido de prestaciones’, o ‘Podríamos tal vez regresar el tiempo a cuando no había inmigración que se quedara con mi empleo, las cosas estarían bien’”. Obama no mencionó a Donald Trump ni a Bernie Sanders por su nombre, pero la insinuación era obvia.

Tal vez el mayor cambio económico durante la presidencia de Obama vino de una ley que no se publicitó como tal. El 21 de marzo de 2010, el congreso promulgó la Ley de Cuidados de Salud Asequibles, mejor conocida como “Obamacare”.

Se trató de la legislación más audaz de Obama y la que muy seguramente lo definirá. Ha sido considerada, grosso modo, como un programa social, una forma de proveer a decenas de millones de ciudadanos sin cobertura médica con un seguro de salud. Pero el proyecto de ley, que no solo afectó a las compañías de seguros, sino a los médicos, los hospitales y a las compañías farmacéuticas, tuvo además un impacto inmediato y creciente en la economía en su totalidad. La industria del cuidado de la salud representa el 17,5 por ciento del producto interno bruto de Estados Unidos, y el gasto en este rubro representa el 8 por ciento del presupuesto familiar promedio.

Por supuesto, el desafío económico más importante al que la mayoría de los estadounidenses se enfrenta alguna vez aparece en forma de una repentina crisis de salud. “A largo plazo”, me explicó Sperling, “la Ley de Cuidados de Salud Asequibles en realidad será vista como uno de los logros económicos más grandes, no solo en términos del cuidado a la salud, sino económico. Porque de hecho, en buena medida, cierra la brecha de la falta de seguridad”.

Aunque, para cerrar esa brecha, Obama se enfrentó a una complicada paradoja económica y política. La legislación se diseñó para disminuir el crecimiento de los costos ocasionados por el cuidado de la salud, a pesar de haber extendido la cobertura. Disminuir el crecimiento de una industria que representa casi una quinta parte de la economía de Estados Unidos significa, inevitablemente, que disminuirá el crecimiento de la economía en su totalidad. Asimismo, la ley fue diseñada para ejercer una influencia económica más imperceptible. Durante buena parte de la posguerra, la mayoría de los estadounidenses recibieron seguros de salud de sus empleadores, a través de las prestaciones.

Si renunciaban a su trabajo o se les despedía podían perder esas prestaciones laborales y si tenían un problema de salud preexistente, tal vez les costaría mucho trabajo recuperarlas, incluso si obtenían un mejor empleo con buenas prestaciones en otro lugar. Eso quería decir que la gente era menos propensa a renunciar a un trabajo, y que los empleadores podrían preocuparse un poco menos por aumentar los salarios, porque de alguna manera tenían a la mano de obra cautiva. En la era de la economía de los trabajos temporales, los seguros más móviles podrían transformar la forma en que trabajamos y posiblemente tendrían un efecto real en los salarios en algunos sectores.

En 2014, la Oficina de Presupuesto del Congreso dio a conocer un informe que calculaba que la Ley de Cuidados de Salud Asequibles “reduciría el número total de horas netas trabajadas de 1,5 a 2,0 por ciento durante el periodo de 2017 a 2024”, un resultado aparentemente desastroso para la economía. Pero el director de la oficina Doug Elmendorf, escribió después: “La razón de la reducción en la oferta de trabajo es que las disposiciones de Obamacare reducen el incentivo de trabajar entre ciertos subconjuntos de la población”. En otras palabras, mucha gente trabajaba porque tenía que hacerlo, a fin de conservar su seguro médico. Ahora podían renunciar, incluso aunque estuvieran enfermos; un resultado positivo para ellos, pero con un efecto perverso en la economía.

Y debido a todo lo anterior, los estadounidenses aún parecen no percibir los beneficios del nuevo programa, en parte porque estos beneficios siguen siendo inciertos. “Si tus primas de cuidado de la salud aumentan un 6 por ciento, sigues molesto”, comentó Obama, “incluso aunque las líneas de tendencias hayan sido que esas mismas primas van a subir un 15 por ciento”.

Los republicanos se opusieron de manera unánime al proyecto de ley y Obama solo podía promulgar una legislación de tal magnitud antes de las elecciones del congreso, en las que muchos sospechaban que el control de la Cámara Baja pasaría de los demócratas a los republicanos, que fue lo que sucedió. Eso significó que Obama tuvo que dar prioridad a Obamacare y no a otros muchos temas de gran importancia en su agenda, incluyendo otros incentivos, tal vez en forma de un proyecto de ley de infraestructura masiva, que le habrían dado a la economía un impulso inequívoco. “Si retrocediéramos algunos años en el tiempo, tal vez dirías: ‘Bueno, Obama pudo haberse concentrado todavía más en impulsar mayores incentivos fiscales, lo que podría haber hecho si no le hubiera apostado a la Ley de Cuidados de la Salud Asequibles’”, manifestó Rogoff. “Fue un intercambio que él hizo y que le costó”.

Obama lo sabe. “Lo cierto es que en 2012, 2013, 2014 no iniciamos un proyecto masivo de infraestructura (fue el mejor momento para hacerlo: las tasas de interés eran bajas, la industria de la construcción era la que seguía inmediatamente después, había una enorme necesidad); el hecho de que no lo hayamos hecho, por ejemplo, nos costó tiempo”, expresó Obama. “Significó que hubo personas a las que pudimos haber ayudado y puesto a trabajar de nuevo y comunidades enteras que podrían haber prosperado y que acabaron por necesitar más tiempo para recuperarse”.

Después de 2010, todo lo que le quedaba a Obama era una acción ejecutiva: la reducción del PIB hacía que cualquier otra opción fuera casi imposible. Así que el presidente recurrió cada vez más a cambios de normas regulatorias y decretos ejecutivos. Aumentó el salario mínimo a los trabajadores con un contrato federal a 10,10 dólares por hora; revisó la política migratoria para proteger a algunos inmigrantes ilegales de la deportación (la Corte Suprema acaba de analizar la posibilidad de anular esa acción ejecutiva); firmó un mandato que exhortaba a las agencias gubernamentales que supervisaban a la industria a encontrar formas de fomentar la competencia, como presionar a las compañías de cable para que les permitieran a sus clientes usar decodificadores manufacturados por compañías rivales. Pero sin el congreso, los grandes movimientos legislativos, los que en realidad habrían cambiado la historia, parecían inalcanzables.

“Tal vez pueda señalar tres o cuatro cosas de sentido común que pudimos haber hecho y con las que estaríamos creciendo uno o dos por ciento más rápido cada año”, dijo Obama. “Podríamos haber disminuido la tasa de desempleo más rápido. Podríamos haber aumentado los salarios más rápido de lo que lo hicimos. Y esas cosas algunas veces me quitan el sueño”.

Cuando la caravana del presidente se fue de Saft para dirigirse hacia el avión presidencial, observé algo extraño: el estacionamiento de la planta era extraordinariamente pequeño. Me di cuenta de que durante todo el recorrido de Obama por la fábrica, con todas sus oportunidades para tomar fotografías y saludar de mano a la gente, había interactuado muy poco con los trabajadores. Pero sí se le mostró máquina tras máquina, principalmente operadas por computadora. En algún momento, se le presentó a WALL-E, un robot cuyo nombre se había inspirado en una película de Pixar que toma componentes de las baterías de una bandeja. No se necesitaban empleados. Esta gigantesca meca de la innovación, una maravilla física que de haberse construido hace varias décadas, habría fácilmente empleado a un millar de personas, ahora solo da trabajo a trescientas.

Fue una escena que acentuó un reto que enfrenta la economía de Estados Unidos y que puede ser el factor que motive una mayor desigualdad: no solo estamos perdiendo empleos por la competencia en el extranjero, los estamos perdiendo ante la tecnología. Obama también se percató de los robots. “Acabamos de ver a estos robots que son tan impresionantes, pero también hacia donde se dirige la economía”, dijo.

Obama reconoce el problema claramente, dijo pasar mucho tiempo pensando en ello, pero también sabe que las soluciones vendrán mucho después de que él haya dejado el cargo. Muchos ciudadanos, dijo de regreso en el avión presidencial: “tienen que preocuparse por recapacitarse en algún momento de sus carreras porque no pueden anticipar que estarán en un mismo lugar durante 30 años. La mezcla ocupacional en la economía exige cada vez más de la gente porque está cambiando más rápido. Y todo esto ocasiona que la gente sienta que no sabe lo que le espera a la vuelta de la esquina”. Sin importar el grado de “incertidumbre” del que se quejen los líderes empresariales, este puede ser un sentimiento de incertidumbre mucho más profundo.

“Es una de las razones por las que traté de que se firmara el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica” dijo, trayendo a colación el acuerdo de libre comercio que, de manera excepcional, ha dividido a ambos partidos, “no fue porque no fuera consciente de todas las fallas de algunos acuerdos de libre comercio del pasado ni de los trastornos que la globalización ocasionó a nuestra economía, más bien fue por mi evaluación de que la mayoría de las tendencias son irreversibles dada la naturaleza de las cadenas de suministro mundiales, por lo que es mejor que tratemos de conformar las reglas de formas que permitan elevar las normas de trabajo en el extranjero o tratar de exportar nuestras normas ambientales al exterior para que tengamos un campo de juego más nivelado”.

La pregunta de si un presidente puede verdaderamente mejorar, o dañar, una economía sigue sin respuesta. El mayor poder económico podría estar, de hecho, en manos de la Reserva Federal. Los economistas dicen que la política de la Reserva Federal, que consiste en mantener las tasas de interés a niveles bajos históricos, ayudó a reactivar la economía y disminuir el desempleo. Al mismo tiempo, se ha culpado a la Reserva por haber ampliado la desigualdad, al aumentar el precio de los bienes inmuebles y las ganancias corporativas, incluso a expensas del sufrimiento de ahorradores y jubilados que dependen de activos de ingreso fijo.

Eso puede tener efectos buenos y malos en el legado económico de un presidente. Los críticos de Obama, incluyendo al vocero de la Cámara Baja, Paul Ryan, le atribuyen a Ben Bernanke, el expresidente de la Reserva Federal, y a Janet Yellen, su actual presidenta, cualquier recuperación que haya habido desde la crisis, con lo que afirman que sucedió a pesar del presidente. “Creo que la Reserva Federal ha hecho más”, dijo Ryan en una conferencia de prensa en enero. Frank, por su parte, casi brincó del otro lado del teléfono cuando le mencioné aquel argumento en una entrevista. “¿Y quién nombro a Bernanke y Yellen? Ni Bernanke ni Yellen habrían podido hacer lo que hicieron sin el respaldo absoluto del presidente”.

Sin embargo, en última instancia, Obama dijo que las lecciones de su tiempo en la presidencia se están malinterpretando en las campañas electorales. “Si observas las plataformas económicas de los actuales candidatos republicanos a la presidencia, no solo desafían la lógica y todas las teorías económicas conocidas, son una fantasía”, dijo Obama. “Cortan de tajo los impuestos, particularmente a los que más tienen, desmantelan los regímenes regulatorios que protegen nuestro aire y nuestro medioambiente y después proyectan que esto nos va a llevar a un crecimiento del cinco o el siete por ciento, y afirman que harán todo esto mientras equilibran el presupuesto. Nadie, incluso con los conocimientos más rudimentarios de economía, pensaría que alguna de esas cosas es factible”.

Y continuó: “Si no podemos desinflar algunos de los mitos sobre austeridad, política o recortes fiscales, o los mitos que se han construido en torno a la revolución de Reagan, cuando de algún modo la gente verdaderamente creyó que él había hecho recortes en el gobierno y el déficit, y que la recuperación se debió a todos estos recortes fiscales masivos y no a un cambio en las políticas de las tasas de interés, si no podemos describir eso con eficacia, estaremos condenados a seguir cometiendo cada vez más errores”.

Andrew Ross Sorkin es columnista financiero de The New York Times, fundador y editor general de DealBook y copresentador de “Squawk Box” de la cadena CNBC.

http://www.nytimes.com/es/2016/05/03/a-pocos-meses-de-abandonar-el-poder-barack-obama-reflexiona-sobre-su-legado-economico/

042.-BanRepública: crimen sin castigo – Bernardo García

CARLOS LLERAS – PRESIDENTE                                   MIGUEL URRUTIA – GERENTE

  Decreto ley 444 de 1967                                            Ley 9 1991

“Las razias y el pillaje principesco,  las pestes negras y las hambrunas del medioevo eran terribles, pero las crisis de nuestra era industrial son plagas peores”. Clement Juglar (“Des crises comerciales et leur retour periodique en France, en Anglaterre, et aux Etats-Unis”, 1.872).

La paz debe construirse también removiendo comportamientos y mecanismos económicos perversos que traumatizan a la sociedad con cierta repetición. Se debería revisar, por ejemplo, ante la Corte Suprema de Justicia, previa investigación de la Fiscalía General de la Nación, la maniobra fraudulenta mediante la cual los miembros la Junta Directiva del Banco de la República, Antonio José Urdinola Uribe, Miguel Urrutia Montoya, Sergio Clavijo Vergara, Salomón Kalmanovitz Krauss, Antonio Hernández Gamarra, Luis Bernardo Flórez Enciso y Leonardo Villar Gómez, cometieron el delito de “pánico económico” en junio de 1998, propagando falsas noticias de un siniestro “ataque al peso colombiano” y la urgente necesidad de proteger la banda cambiaria, para disparar la tasa de interés cerrando el crédito de redescuento a los bancos y desencadenando asi una grave crisis hipotecaria, financiera y productiva. (Ver informe del gerente del BR julio 1998 al Congreso). El ataque al peso no era más que una fuga de capitales especulativos,  simple reacción ante la real crisis de Balanza de Pagos, que se venía gestando desde seis años atrás. Ni el mercado externo es eficiente, ni los banqueros contralores por mandato constitucional, tampoco; aunque cobran demasiado caro, por nada. Resultado perverso.

Competencia

El Artículo 235º de la Constitución Nacional señala que “son atribuciones de la Corte Suprema de Justicia: (…) 25. Juzgar, previa acusación del Fiscal General de la Nación, a los Ministros del Despacho, al Procurador General, al Defensor del Pueblo, a los Agentes del Ministerio Público ante la Corte, ante el Consejo de Estado y ante los Tribunales; a los Directores de los Departamentos Administrativos, al Contralor General de la República, a los Embajadores y jefes de misión diplomática o consular, a los Gobernadores, a los Magistrados de Tribunales y a los Generales y Almirantes de la Fuerza Pública, por los hechos punibles que se les imputen”.

Por lo tanto, la competencia la tiene el Fiscal General de la Nación si se considera que los miembros de la Junta Directiva del Banco de la República se pueden asimilar a “directores de los Departamentos Administrativos”, al menos que su autonomía les garantice irresponsabilidad política e impunidad penal.

En el artículo Artículo 251 se confirma que  “Son funciones especiales del Fiscal General de la Nación: 1. Investigar y acusar, si hubiere lugar, a los altos funcionarios que gocen de fuero constitucional, con las excepciones previstas en la Constitución.

Norma infringida:

El pánico económico es un delito contra el Orden Económico Social considerado en el Código penal, vigente en 1998, Título VII, artículo 232 (y que luego sería reformado dos años después) y que reza así: “El que realice maniobra fraudulenta con el fin de procurar alteración en el precio de los bienes indicados en el artículo 229 o en el de los salarios, materias primas, acciones o valores negociables, incurrirá en prisión de seis (6) meses a cuatro (4) años y multa de un mil a trescientos mil pesos. En la misma pena incurrirá el que utilice iguales medios con el fin de provocar o estimular el retiro del país de capitales extranjeros, o la desvinculación colectiva de personal que labore en empresa industrial o agropecuaria. La pena se aumentará hasta en la mitad, si como consecuencia de los hechos anteriores se produjere alguno de los resultados previstos”[1].

Los hechos

El documento del Departamento Nacional de Planeación en su estudio sobre la “Crisis financiera y la experiencia internacional” sintetiza el hecho así: “La ‘chispa’ que exacerba la vulnerabilidad del sector (financiero) se prende en junio de 1998 cuando, con el objetivo de defender la banda cambiaria, las tasas de interés se elevan de manera excesiva, la tasa activa supera el 50%.

“Desde ese momento empieza un deterioro acelerado de los indicadores de rentabilidad, calidad de la cartera y solvencia. Para todo el sector financiero, el indicador de cartera vencida a total pasó de 5,1% en enero de 1995, a 7,1% en enero de 1998, a 10,5%, a 10,5% en diciembre de 1998 y a 14,4% en abril del presente año (1999).

“En el caso de las CAV (Corporaciones de Ahorro y Vivienda), para las mismas fechas los indicadores (de cartera vencida) alcanzan los siguientes niveles: 5,0%, 9,5%, 14,8% y 21,2%. Otra cifra significativa es el valor de la cartera vencida y de los bienes recibidos en pago, cifra que alcanza hoy en día el nivel de $9,4 billones de pesos, es decir cerca del 12% los activos totales del sistema (financiero). Por último la relación de solvencia pasó en el caso de los bancos de niveles del 14% en febrero de 1998 a 10,7 en mayo de 1999 y en el caso de las CAV  (Corporaciones de Ahorro y Vivienda) de 11% a 7,9%, es decir, por debajo del mínimo requerido por la regulación (9%)”[2].

El acto doloso

Art. 5 del Código penal señala que “para que una conducta típica y antijurídica sea punible debe realizarse con culpabilidad. Queda prescrita toda forma de responsabilidad objetiva”.  Esto quiere decir que se requiere dolo, preterintención y premeditación de delinquir. Para el caso del delito de Pánico económico: “El que realice maniobra fraudulenta…”. No basta que el hecho suceda. Así que es necesaria una responsabilidad subjetiva. La imposibilidad de comprender la criminalidad del acto, sea por error de hecho o de derecho, excluye la culpabilidad. Si el error produce efectivamente que no sabía que ese hecho era delito (error de prohibición), o no sabía del delito (error de tipo).

Pero el error puede ser “vencible” cuando su existencia se debe a una precipitación o falta de diligencia del sujeto, al valorar ciertas circunstancias que rodean el hecho o lo integran. También puede ser “invencible” cuando aún con las debidas precauciones, no se pudo evitar, teniendo en cuenta las circunstancias culturales, sociales, etc., del individuo.

Cuando es vencible, para nada afecta la tipicidad dolosa o culposa que ya está afirmada al nivel correspondiente, teniendo sólo el efecto de disminuir la reprochabilidad, es decir, la culpabilidad, lo que se traduce en la cuantía de la pena, que puede disminuirse hasta donde la ley lo autoriza: hasta el mínimo legal conforme al art. 41 del Código Penal, o, en algunos casos, aplicando disposiciones especiales, como la del párrafo 2º del art. 80 del Código Penal (circunstancias extraordinarias de atenuación).

En el caso que nos ocupa, los miembros de la Junta Directiva del Banco de la República (JBR) tenían perfectamente claro que el llamado dramáticamente “ataque especulativo al peso” no es más que un simple indicio claro aunque tardío de una clásica crisis de Balanza de Pagos, convertido en un fantasma engañoso. Durante seis años, 1993-1998, las importaciones eran superiores a las exportaciones y por lo tanto arrojaron un saldo en rojo, que en principio precisarían una fuerte devaluación.

Sin embargo, durante ese largo lapso de tiempo se tapó el hueco con los dólares provenientes la amnistía fiscal para los ciudadanos residentes que repatriaran sus capitales del exterior, se vendieron empresas públicas en dólares, se mantuvo un diferencial entre las tasas de interés del país con las del exterior para atraer capitales especulativos de corto plazo y se adquirieron créditos de deuda pública externa.

Con ese chapucero financiamiento se mantuvo firme la apertura a las crecientes importaciones y nada serio se hizo para impulsar las exportaciones, ni para contener el creciente flujo de capitales volátiles. Más aún, el abundante ingreso de esos capitales especulativos produjo una revaluación del peso, perjudicial para los exportadores y favorable para los importadores y para los capitales especulativos. El financiamiento de las importaciones crecía paralelamente, sin limitación alguna.

La larga duración del exceso de importaciones sobre exportaciones hacía esperar que de un momento a otro se produjera una crisis de Balanza de Pagos. La Junta Directiva del Banco de la República no parece haber hecho nada especial para remediarlo. Pero los primeros en advertirlo fueron los agentes de los capitales especulativos de corto plazo, puesto que advirtieron el riesgo de una devaluación les acarrearía grandes pérdidas. Las despiertas alarmas del cúmulo informativo que poseen esas corporaciones suelen tener una ventaja sobre las somnolientas burocracias de vigilancia y control creadas por la Constitución.

Cualquier desfallecimiento del ingreso de capitales para compensar el déficit comercial, tiene que apelar a llenar el hueco con la venta de Reservas internacionales y se provoca además una devaluación que produce pérdidas a los capitales especulativos porque tienen que pagar más pesos por los dólares en su  viaje de regreso. Peligro que evitan a toda costa con pleno derecho.

Pero mucho antes de que se produjera el indicador “ataque al peso colombiano”, ya se habían encendido las alarmas internacionales. El 2 de julio de 1997 explotó la crisis tailandesa, que se propagó rápidamente a Malasia, indonesia y Filipinas. Luego llega a Taiwan, Hong Kong y Corea del sur. Crisis todas alentadas por la estampida de capitales especulativos.

Los chinos (1994) y los japoneses (1995) habían devaluado sus monedas para lograr una mayor competitividad exportadora. Y lo lograron, pero en detrimento de sus vecinos, cuya balanza comercial largo tiempo excedentaria, se convirtió en negativa. Ya abiertos al ingreso de capitales especulativos, en 1997 se produce su estampida. La advertencia llega a Colombia con dos años de antelación.

El Fondo Monetario Internacional trató de rescatar esas economías mediante gruesos préstamos de emergencia e imponiendo condiciones severas de gestión. Pero a pesar de la resistencia de los bancos centrales para sostener la “banda cambiaria”, la estampida de esos capitales obligó a fuertes devaluaciones y a la caída de sus reservas internacionales.

La propagación a Rusia, Brasil y Argentina que se encontraban en situaciones similares y se opera a través del llamado efecto del credit crunch, o restricción del crédito, operado por el sistema financiero internacional que endurece las condiciones y la selectividad para otorgar créditos, debido a esas circunstancias críticas.

El déficit en Balanza comercial, caída de las reservas internacionales y el déficit fiscal de los gobiernos son para las corporaciones especulativas indicadores de una menguada capacidad de pago. Colombia claro que estaba en la lista negra y los señores de la Junta Directiva del Banco de la República lo sabían, no sólo por el despliegue de la prensa sino a través de su frondosa y calificada tecnocracia.

Un año más de plazo tuvieron para prevenir la crisis, pero los señores de la Junta Directiva del Banco de la República se conformaron con mantener devotamente la banda cambiaria. Lo único que vieron fue el tardío indicador de “el ataque especulativo al peso colombiano”. Tomaron el indicador como el hecho y resistieron con algunas minidevaluaciones fuera de la banda. El error no era invencible, pero la inadvertencia puso a la Junta Directiva del Banco de la República ante una disyuntiva, según sus propias declaraciones: “o ponían a flotar el dólar en el mercado con la certeza de que se produciría una catastrófica devaluación[3], o elevaban catastróficamente también la tasa de interés para cerrarle el crédito a los especuladores”.

Se diría que en la escogencia de las dos traumáticas alternativas no podría haber dolo porque solo cualquiera de las dos medidas pararía la estampida. Pero en realidad sabían que no la pararía. El presidente Carlos Lleras se enfureció cuando el Fondo Monetario Internacional le exigió una devaluación masiva en 1.967, cuando las reservas internacionales se habían agotado debido a la mini apertura económica hecha por el anterior gobierno de Guillermo León Valencia. Pero tampoco se le ocurrió cerrar el crédito de descuento, ni dejar de reparar la liquidez monetaria por la fuga de capitales. Ahora, en cambio, los miembros de la Junta Directiva del Banco de la República escogen disparar al alza las tasas de interés y tampoco compensan la contracción monetaria provocada por la salida de capitales especulativos.

¿Con más de 35 años de exitosa aplicación del Estatuto Cambiario (dec.444/67), la Junta Directiva del Banco de la República no tuvo más alternativas? ¿Su autonomía y la elevada graduación académica de sus miembros no les permitía bloquear transitoriamente las ventas de dólares para efectos distintos a los corrientes, es decir, pago de importaciones, pago de amortizaciones y servicios financieros, y viajeros? ¿Entre tanto no podrían devaluar progresivamente?. ¿No? Por qué Malasia sí pudo hacerlo, en contravía de los mandatos del FMI?

No cabe duda de que los miembros de la Junta Directiva del Banco de la República no tenían ignorancia ni de la gravedad de los hechos que iban a provocar, ni del pánico económico en que iban a desencadenar. Más de 300.000 familias usuarias del crédito hipotecario Upac caen en la insolvencia, muchos bancos se quiebran y otros tambalean, cae la producción y el desempleo alcanza el 21%. Ni error sobre el hecho, ni error de derecho. La maniobra fraudulenta y dolosa está consumada. Hay cambio de gobierno, de Ernesto Samper a Andrés Pastrana, y con la autónoma Junta del Banco de la República, le comunica al nuevo gobierno el acontecimiento de una crisis provocada por turbias fuerzas oscuras: ¡los infames ataques al peso colombiano por cuenta de criminales y anónimos especuladores!.

El gobierno declara el 16 de noviembre de 1998 la Emergencia Económica (decreto 233 de 1.998) que se concreta a principios de 1999, entre otras cosas para aliviar a los deudores hipotecarios (Ley 546 de 1999) y para socorrer a la muchedumbre de empresas en eminente quiebra (Ley 550 de 1999).

Reforma del delito Pánico económico

Sobre la importancia de la revisión de ese delito, como en efecto se hizo en el año 2000 en Colombia, el profesor Ramón Ramos Torre[4] señala en 1999, que “la coyuntura es especialmente propicia para emprender un examen del Pánico, pues en estos tiempos de globalización del capital financiero, burbujas especulativas y derrumbe de mercados que el día anterior todos los observadores diagnosticaban sanos y expansivos, parece de la máxima relevancia que alguien nos recuerde que entre el mercado y el pánico, la racionalidad mercantil y la irracionalidad especulativa, el orden estable y su ruina no hay un hiato, como tampoco lo hay entre una ciencia económica aséptica y matematizada y una burda sicología de masas”. Parrafada que descarta de toda responsabilidad a los órganos de control, vigilancia y regulación.

En la reforma del Código Penal Colombiano, en el año 2000, el artículo 302 se reforma en el sentido de ponerle coto a “los infames especuladores”, a los que propagaron la falsa noticia de que la devaluación era inminente, por ejemplo. A los que lanzaron un ataque contra el peso colombiano, símbolo tan patrio como la bandera y el himno nacional.  A los que provocaron la fuga de capitales nacionales y extranjeros. La versión de la Junta Directiva del Banco de la República ha triunfado. Además de la finta, la pena de cárcel se eleva de un mínimo de seis meses a dos años y de un máximo de 4 se duplica a 8 años. Con esa nueva versión del criminoso delito, la Junta Directiva del Banco de la República queda fuera de toda sospecha. En cambio, según la versión de la Junta Directiva del Banco de la República, les costará caro a los perversos especuladores volver a sembrar en el país el caos y una crisis trágica. ¿Quedan prohibidas las eventuales estampidas de los capitales especulativos en fuga? ¿Huyen del peligro o se fugan para provocar un mal? Al parecer, hasta hace poco en el 2015, sucedió otra fuga sin espaviento y con fuerte devaluación.

Dice el nuevo texto: “Pánico económico.- “El que divulgue al público o reproduzca en un medio o en un sistema de comunicación público información falsa o inexacta que pueda afectar la confianza de los clientes, usuarios, inversionistas o accionistas de una institución vigilada o controlada por la superintendencia bancaria o por la superintendencia de valores, o cualquier otro esquema de inversión legalmente constituido incurrirá por solo ese hecho en prisión de dos (2) a ocho (8) años y multa de cincuenta (50) a quinientos (500) salarios mínimos legales mensuales vigentes. En las mismas penas incurrirá el que utilice iguales modos con el fin de provocar o estimular el retiro del país de capitales nacionales o extranjeros o la desvinculación colectiva de personal que labore en empresa industrial, agropecuaria o de servicios. La pena aumentará hasta la mitad, si como consecuencia de las conductas anteriores se produjere alguno de los resultados previstos”.

Cortinas de humo

1.- Se sabe que en los delitos contra el “Orden Económico Social” la víctima es el propio Estado. Pero las víctimas materiales pueden emprender demandas para que se indemnicen los daños y perjuicios por la vía civil y no penal. Los usuarios de las hipotecas Upac emprendieron 13.500 mil demandas judiciales. En la revisión de constitucionalidad, la Corte, sentó una jurisprudencia sobre la forma en que en la actual coyuntura se garantizara el derecho a una vivienda digna. Y allí fue Troya, toda la secta de aquellos economistas se alebrestó con el favor de los medios de comunicación, aludiendo a la invasión de competencias del Congreso y de la Junta Directiva del Banco de la República. Todo un choque de trenes en los medios y en la academia[5]. ¿La Junta directiva del Banrepública legisla?

2.- Otros, como Carlos Caballero Argáez[6], presentan la crisis de 1998 como una concatenación de hechos fácticos, es decir, de sucesos impersonales y objetivos de la marcha de la economía. Por ejemplo: “la deuda externa del país pasó de 27% del PIB en 1994 a 36% en 1998”. Pero la deuda externa no se paga con pedazos de PIB, sino con dólares, como lo puntualizara el economista brasileño Simonsen. Si se calcula, como se debe, deuda externa como porcentaje de las exportaciones, la situación resulta mucho más escabrosa.

La deuda externa pública es del gobierno. ¿Por qué se aceleró esa deuda? Porque el déficit en la balanza comercial lo requería. ¿Por qué las importaciones resultaron superando in crescendo a las exportaciones? Porque esa era la lógica de la apertura económica. Pero además, las contrapartidas en pesos van a la Tesorería para el gasto fiscal. Ni la Junta Directiva del Banco de la República  responde por los préstamos para Balanza de Pagos o para el fisco porque corren por cuenta del gobierno, y el gobierno no es irresponsable cuando recibe del Banco de la República los pesos de esos préstamos en dólares. Nadie es responsable, según las descripciones de Caballero.

¿Por qué se endeuda también el sector privado? Porque en el afán de atraer capitales calientes “repatriados” y de corto plazo, también para financiar el hueco de la balanza comercial, la Junta Directiva del Banco de la República mantiene un diferencial entre las tasas internas y las tasas externas de interés. Los empresarios colombianos ven una oportunidad de endeudarse en el exterior a tasas de interés más baratas y también traen dólares para el mismo efecto. Los empresarios se benefician de la ocasión que se les brinda y la Junta Directiva del Banco de la República recibe con complacencia más dólares para tapar el hueco y rebajarle puntos a la inflación con importaciones baratas, aunque las exportaciones fenezcan.

Añade luego Caballero Argáez: “Los niveles de deuda doméstica adquiridos por las empresas y el endeudamiento de los hogares con el sistema financiero internacional fueron muy grandes”. ¿Por qué? Porque la libertad financiera proclamada por ley en 1992 volcó el sistema crediticio hacia financiamiento de importaciones (electrodomésticos, automotores, computadores, etc.) y hacia los rentables y seguros bonos del Estado. Además, la amnistía fiscal para los colombianos que “repatríen” capitales del exterior se vuelca de preferencia hacia el sector construcción, con excesos de crecimiento especulativo. ¿Nadie controla esa exagerada expansión? Nadie. Prohibido regular. Poéticamente la llaman “burbuja”. Todos celebran el feliz paraíso con las vitrinas llenas de los mejores y más espléndidos productos importados…hasta que la burbuja estalla.

6.- Hay otros neoliberales de la secta que son menos ingenieros y más economistas. Carrasquilla por ejemplo hace el balance de las familias, de las empresas, del gobierno y del resto del mundo. Su conclusión es perentoria. Ya no se trata de sujetos impersonales, sino de familias, empresas, gobierno y de colombianos frente al exterior que se endeudan en exceso. Por los resultados, todos son culpables. Los que son sujetos racionales y con capacidad de decisión y los sujetos simples agregados estadísticos. ¡Mercados eficientes!

Ninguno en particular. No existen gerentes, ni entes reguladores. Esta ya no es una interpretación de hechos físicos e impersonales, sino la puesta en escena de una tragedia de ambiciosos actores que se endeudan para coger la luna con las manos y a la vuelta de pocos años se encuentran al cobrador con un garrote. Nadie vigila a nadie. Nadie responde por nadie, sino cada individuo por sus decisiones. Divina versión del laissez faire y de las bases filosóficas de liberación financiera.

7.- Más inteligente aún resulta Juan Carlos Echeverry, entonces jefe del Departamento Nacional de Planeación de la Administración Pastrana (1998-2002), quien de frente pone en el banquillo de los acusados a los dos gobiernos liberales anteriores. El enorme gasto público al debe generó abundantes salarios. Salarios que incrementan la demanda de productos no exportables y por lo tanto sus precios. Precios que crecen más que los productos importados y por lo tanto el dólar real se valoriza reduciendo en pesos el valor de las importaciones. Gobiernos liberales y salarios de los sindicatos son los artífices del trágico festín. Para rematar, su obra “las claves del futuro” se publica en la editorial izquierdista La Oveja Negra y recibe un ultra elogioso comentario del ex presidente Alfonso López Michelsen, en su columna dominical en el periódico El Tiempo.  Con ese comentario acrítico, ¿el doctor López seguía haciendo pensar al país?

En este escenario a dos protagonistas, no aparece la Junta Directiva del Banco de la República, ni el Departamento Nacional que el mismo Echeverry dirigía, en son de diálogos de paz fallidos con los dirigentes del las Farc en el Caguán. Al final de su versión retoma las escenas del drama de Alberto Carrasquilla, con los personajes endeudados ya señalados.

8.- ¿Qué dicen los miembros de la Junta Directiva del Banco de la República? Antonio Urdinola permanece mudo. Fue un ministro de transición. El gerente Miguel Urrutia niega los hechos. La tasa interbancaria sí se disparó, pero esa alza no se trasmitió a las tasas del mercado[7]. Afirmación empíricamente contra evidente. Salomón Kalmanovitz, el más veterano de todos siempre alude a una crisis internacional imparable e ingobernable, aunque es el único que sugiere que la recesión del 99 contribuyó a rebajar la inflación[8]. Restricción monetaria no compensada. Luis Bernardo Flórez y Antonio Hernández afirman que ellos nunca estuvieron de acuerdo con atar las Upac a la tasa de interés. Lo cual es cierto y además consignan sus consideraciones sobre el abandono de la franja cambiaria por la libre flotación[9]. Punto.

La lógica del crimen

Si se dijera la verdad, toda la verdad y no más que la verdad, todos los miembros de la Junta Directiva del Banco de la República quedarían ipso facto absueltos y exculpados. Ninguno de ellos, en efecto, ha dicho que recibía órdenes del Fondo Monetario Internacional. Ninguno ha aludido a ninguna “carta de intención”, entre el gobierno colombiano y el FMI, que los obligara al acto que reprodujera una crisis de Balanza de Pagos en una terrible crisis financiera y por ende la productiva. Y claro que esas cartas de intención existen, cada vez más perentorias y exigentes, pero secretas. Sí aluden todos los implicados a que otros países cayeron en la misma crisis y dentro del mismo lapso de tiempo y reaccionando de la misma manera, para excusar la tragedia colombiana. Lo cierto, sin embargo, es que aquella racha de crisis también es llamada por la prensa mundial, la “Crisis del Fondo Internacional”.

Para rematar, con algún retardo (2011), el entonces director gerente del FMI, Dominique Strauss Kahn, declaró en una conferencia en la Universidad George Washington[10], que “El denominado consenso de Washington, que orientó la política económica de los países en vía de desarrollo, ya es historia”… “Los efectos de la crisis han sido tan devastadores que todo lo que ha defendido el Fondo Monetario Internacional durante los últimos treinta años ha dado un vuelco”… “Todo esto se ha derrumbado con la crisis”… “La política monetaria debe ir más allá de la política de precios y velar por la estabilidad financiera”.

Así enderezado el caso, los miembros que aquí se inculpa pueden no haber cometido ni error de hecho, ni error de derecho, sin embargo pueden apelar a tratadistas[11] que afirman que a pesar de conocer la el mandato normativo, pueden haber incurrido en un error indirecto que existe cuando se crea en la permisión de la conducta, la cual puede consistir en una “suposición” de existencia de un permiso que la ley no otorga o bien en la falsa admisión de una situación que no está dada. El autor sabe de la existencia de la norma, pero supone que su obrar está permitido. Exculpados, pero escarnecidos y advertidos, aunque al parecer los mismos siguen con las mismas ideas en la cabeza.

Esa “suposición” parece pudo haber existido y puede perseverar en las mentes de quienes educados en determinadas escuelas del crimen, adquieren un estado de anomia tal que lo criminal les parece normal y lo temerario les parece justo y aséptico. Caso más frecuente en los criminales reincidentes de cuello blanco super graduados que en las pandillas juveniles, susceptibles de reeducación. Bueno es repasar a Robert K. Merton, el sociólogo norteamericano que consagró la anomia adquirida y refutó la de nacimiento.

Para el caso, no es lo mismo una macroeconomía del crecimiento y el desarrollo, que una macroeconomía del banco acreedor que va de cobranzas y luego de liquidaciones y remates. Lógica es esa del crimen permisivo. “¿Y a todas estas dónde anda el Fondo Monetario Internacional?”, le preguntaron a Joseph Stiglitz en medio de la crisis asiática.  “Debe andar de compras”, respondió, aludiendo a liquidaciones y remates de empresas. Las exigencias para los “préstamos de salvamento” del FMI siempre ahondaron las crisis, como buen cobrador que sale por los restos.

EPILOGO

El monetarismo actual nació de la mano de Paul Vaulker gerente del Banco Central de Estados Unidos (la Fed) en tiempos de los presidentes Carter y Reagan, bajo el título de “monetarismo práctico”. Era la moda teórica heredada de Friedman y su escuela de Chicago. Al atacar Vaulker la inflación de costos producida por el alza brutal de los precios del petróleo, mediante una contracción monetaria elevando las tasas de interés, el monetarismo cosechó el extraño fenómeno de una virulenta recesión económica con inflación: “La estanflación”. Nuevo pasivo para el monetarismo: la inflación de costos no es una inflación de demanda, aunque Friedman haya sentenciado que “siempre y por doquier la inflación es un fenómeno monetario”, es decir de demanda. Si procedes así ante inflaciones de costos, produces una trágica estanflación.

Sólo el enorme déficit fiscal provocado por Reagan mediante su “guerra de las galaxias” y soportes a la industria automotriz… la economía pudo regularizarse. Pero más tarde vendrían otros errores. Para salir de la crisis del sector tecnológico, tras el estallido de la burbuja de las empresas punto com, en los noventa, se operó de nuevo con la máquina monetaria. Tal expansión al decir de Minsky[12], primero atendió el crédito de los deudores sólidos, luego a los hipotecarios y finalmente en plena euforia expansiva, a los especulativos. Estos últimos jugaron con hipotecas-estafa hasta caer en la gran recesión que afectó a la economía de los Estados Unidos, luego a Europa, luego a China…Brasil y todo el mundo. Greespan, el presidente de la Fed de entonces confesó que lo había advertido, pero que tenía entonces algunos prejuicios ideológicos… luego añadió que no podía dudar de la experticia de tan destacados financistas.

Para muchos estos no eran errores sino crímenes. Pero al fín se acordó que los banqueros no podrían ir a la cárcel porque estaban al frente de entidades demasiado grandes que ponían en peligro a toda la economía en su conjunto. Según Rudolf Hommes[13] ese “proceso diferido” practicado en los Estados Unidos, por el cual se retiran los cargos para que los delincuentes logren su rehabilitación y establezcan prácticas sanas… Aunque no se puede negar que más bien se puede garantizar la repetición, que era lo que no se esperaba. Digo esto porque el mal no radica en las personas sino en sus convicciones y los monetaristas son en extremo creyentes y dogmáticos. Aún sufrimos a la Fed, que con su onda monetaria expansiva para reanimar la economía, ha desatado una guerra de divisas, en donde las economías que no poseen monedas-divisa son forzadas a revaluaciones que matan las exportaciones y siempre culminan con desastrosas devaluaciones…

Sobre todo cuando se trata de dejar que la tasa cambiaria sea gobernada no por un “mercado eficiente” sino perverso, por las turbulencias especulativas. Así una crisis cambiaria puede convertirse en un crimen contra miles de familias en quiebra frente al negocio de adquirir viviendas con crédito hipotecario, como sucedió en Colombia en 1998-99 y diez años más tarde en los Estados Unidos…o matar por inanición a los exportadores. De no ser por la falsa alarma emitida por la Junta del Banco de la República y voceada masivamente por la prensa, la radio y la televisión de que “cínicos especuladores lanzaban un ataque al peso colombiano”, otra sería la versión de tan ominoso episodio.

[1] Ver análisis y evolución de la norma en Luis Humberto Huérfano Flórez, “Delito de Pánico Económico”, Departamento de Derecho Penal, Universidad Javeriana, Bogotá, 2003

[2] Unimacro-DNP Clara Elisa Parra y Natalia Salazar: “La crisis financiera y la experiencia internacional”, Boletín de divulgación económica, DNP, Bogotá, enero 2.000 p.21

[3] “Durante la presión cambiaria de junio, la Junta Directiva consideró que no existían condiciones fundamentales que justificaran una modificación de la política cambiaria. Por esa razón era clara la prioridad de defender la banda cambiaria para evitar que se produjera una crisis de confianza.  La experiencia reciente en Asia muestra cómo cambios abruptos en la política cambiaria en momentos de

desconfianza pueden deteriorar aceleradamente la economía” Banco de la República:  “Informe al Congreso, julio 1998” p.5

[4] Ramón Ramos Torre, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y presidente del Centro de Investigaciones sociológicas (CIS), ente autónomo que depende del Ministerio de la Presidencia, en prólogo de la obra de Jean Pierre Dupuy, “El Pánico”, Ed. Gedisa, Barcelona, 1999, pg. 23.

[5] Ver por ejemplo, Salomón Kalmanovitz: “Corte Constitucional y capitalización de intereses”, conferencia en Foro organizado el 23 de marzo del 2000, por la Universidad de los Andes, BID y El Espectador: “ Fallos de la Corte Constitucional en materia económica: ¿Debe el alto tribunal tener en cuenta sólo el derecho?”.

[6] Ver en Carlos Caballero Argáez (entonces miembro de la JDBR): “Economía y política monetaria”, presentación en seminario sobre “Situación y perspectivas económicas 2000-2001”, organizado por Anif, Fedesarrollo y la Cámara de Comercio de Cali, en Cali, Agosto 30 de 2001.

[7] Ver en Miguel Urrutia: “Con la corrida hacia el dólar que llevó a la compra de reservas internacionales cuando se cerró el crédito externo, se redujo la cantidad de dinero y la política contracíclica habría requerido aumentar la cantidad de dinero y la liquidez de la economía. La demanda de crédito del Banco de la República para adquirir divisas era inmensa, y para resguardar las reservas internacionales el Banco no podía aumentar su crédito para validar esta demanda. Era difícil saber cuántas reservas internacionales se pueden vender sin empeorar el riesgo país y las condiciones de la economía. Por eso el Banco cerró sus ventanillas de crédito ordinario en los momentos de ataque cambiario, y esto disparó la tasa interbancaria en estos periodos que afortunadamente fueron de pocos días. Lo que no mencionan los críticos de esta política es que los aumentos en la tasa interbancaria no se tradujeron en aumentos equivalentes en las tasas activas del sistema financiero”. En dos crisis financieras: Colombia 1988 y EE.UU.2008, en diario El Colombiano, 15 septiembre 2009.

[8] Salomón Kalmanovitz: “El Banco de la República como institución independiente”, en Revista del Banco de la República, N.889 Nov.2001 pg. 28

[9] “Aclaración del voto de los co-directores Luis Bernardo Flórez Enciso y Antonio Hernández Gamarra” en Revista del Banco de la República, N.864 oct.1999 p.42

[10] Europa press / France press 4.04.2011

[11] Ver por ejemplo, Donna, Edgardo Alberto: Teoría del delito y de la pena, Tomo II, pg.285-6 Ed. Astrea, 1995

[12] Hyman Minsky, “el hombre que explicó el secreto de las crisis financieras” Duncan WeldonEspecial para BBC, 24 marzo 2014

[13] http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/muy-grandes-para-carcel-rudolf-hommes-columnistas-el-tiempo/15357777

041.-García Márquez viaja con Hugo Chávez

El enigma de los dos Chávez

 Por Gabriel García Márquez

gabo-y-chavez

“Uno a quien la suerte empedernida le ofrecía la oportunidad de salvar a su país. Y el otro, un ilusionista, que podía pasar a la historia como un déspota más”. 

Carlos Andrés Pérez descendió al atardecer del avión que lo llevó de Davos, Suiza, y se sorprendió de ver en la plataforma al general Fernando Ochoa Antich, su ministro de Defensa. “¿Qué pasa?”, le preguntó intrigado. El ministro lo tranquilizó, con razones tan confiables, que el Presidente no fue al Palacio de Miraflores sino a la residencia presidencial de La Casona. Empezaba a dormirse cuando el mismo ministro de Defensa lo despertó por teléfono para informarle de un levantamientio militar en Maracay. Había entrado apenas en Miraflores cuando estallaron las primeras cargas de artillería.

Era el 4 de febrero de 1992. El coronel Hugo Chávez Frías, con su culto sacramental de las fechas históricas, comandaba el asalto desde su puesto de mando improvisado en el Museo Histórico de La Planicie. El Presidente comprendió entonces que su único recurso estaba en el apoyo popular, y se fue a los estudios de Venevisión para hablarle al país. Doce horas después el golpe militar estaba fracasado. Chávez se rindió, con la condición de que también a él le permitieran dirigirse al pueblo por la televisión. El joven coronel criollo, con la boina de paracaidista y su admirable facilidad de palabra, asumió la responsabilidad del movimiento. Pero su alocución fue un triunfo político. Cumplió dos años de cárcel hasta que fue amnistiado por el presidente Rafael Caldera. Sin embargo, muchos partidarios como no pocos enemigos han creído que el discurso de la derrota fue el primero de la campaña electoral que lo llevó a la presidencia de la República menos de nueve años después.

El presidente Hugo Chávez Frías me contaba esta historia en el avión de la Fuerza Aérea Venezolana que nos llevaba de La Habana a Caracas, hace dos semanas, a menos de quince días de su posesión como presidente constitucional de Venezuela por elección popular. Nos habíamos conocido tres días antes en La Habana, durante su reunión con los presidentes Castro y Pastrana, y lo primero que me impresionó fue el poder de su cuerpo de cemento armado. Tenía la cordialidad inmediata, y la gracia criolla de un venezolano puro. Ambos tratamos de vernos otra vez, pero no nos fue posible por culpa de ambos, así que nos fuimos juntos a Caracas para conversar de su vida y milagros en el avión.

Fue una buena experiencia de reportero en reposo. A medida que me contaba su vida iba yo descubriendo una personalidad que no correspondía para nada con la imagen de déspota que teníamos formada a través de los medios. Era otro Chávez. ¿Cuál de los dos era el real?

El argumento duro en su contra durante la campaña había sido su pasado reciente de conspirador y golpista. Pero la historia de Venezuela ha digerido a más de cuatro. Empezando por Rómulo Betancourt, recordado con razón o sin ella como el padre de la democracia venezolana, que derribó a Isaías Medina Angarita, un antiguo militar demócrata que trataba de purgar a su país de los treintiséis años de Juan Vicente Gómez. A su sucesor, el novelista Rómulo Gallegos, lo derribó el general Marcos Pérez Jiménez, que se quedaría casi once años con todo el poder. Éste, a su vez, fue derribado por toda una generación de jóvenes demócratas que inauguró el período más largo de presidentes elegidos.

El golpe de febrero parece ser lo único que le ha salido mal al coronel Hugo Chávez Frías. Sin embargo, él lo ha visto por el lado positivo como un revés providencial. Es su manera de entender la buena suerte, o la inteligencia, o la intuición, o la astucia, o cualquiera cosa que sea el soplo mágico que ha regido sus actos desde que vino al mundo en Sabaneta, estado Barinas, el 28 de julio de 1954, bajo el signo del poder: Leo. Chávez, católico convencido, atribuye sus hados benéficos al escapulario de más de cien años que lleva desde niño, heredado de un bisabuelo materno, el coronel Pedro Pérez Delgado, que es uno de sus héroes tutelares.

Sus padres sobrevivían a duras penas con sueldos de maestros primarios, y él tuvo que ayudarlos desde los nueve años vendiendo dulces y frutas en una carretilla. A veces iba en burro a visitar a su abuela materna en Los Rastrojos, un pueblo vecino que les parecía una ciudad porque tenía una plantita eléctrica con dos horas de luz a prima noche, y una partera que lo recibió a él y a sus cuatro hermanos. Su madre quería que fuera cura, pero sólo llegó a monaguillo y tocaba las campanas con tanta gracia que todo el mundo lo reconocía por su repique. “Ese que toca es Hugo”, decían. Entre los libros de su madre encontró una enciclopedia providencial, cuyo primer capítulo lo sedujo de inmediato: Cómo triunfar en la vida.

Era en realidad un recetario de opciones, y él las intentó casi todas. Como pintor asombrado ante las láminas de Miguel Angel y David, se ganó el primer premio a los doce años en una exposición regional. Como músico se hizo indispensable en cumpleaños y serenatas con su maestría del cuatro y su buena voz. Como beisbolista llegó a ser un catcher de primera. La opción militar no estaba en la lista, ni a él se le habría ocurrido por su cuenta, hasta que le contaron que el mejor modo de llegar a las grandes ligas era ingresar en la academia militar de Barinas. Debió ser otro milagro del escapulario, porque aquel día empezaba el plan Andrés Bello, que permitía a los bachilleres de las escuelas militares ascender hasta el más alto nivel académico.

Estudiaba ciencias políticas, historia y marxismo al leninismo. Se apasionó por el estudio de la vida y la obra de Bolívar, su Leo mayor, cuyas proclamas aprendió de memoria. Pero su primer conflicto consciente con la política real fue la muerte de Allende en septiembre de 1973. Chávez no entendía. ¿Y por qué si los chilenos eligieron a Allende, ahora los militares chilenos van a darle un golpe? Poco después, el capitán de su compañía le asignó la tarea de vigilar a un hijo de José Vicente Rangel, a quien se creía comunista. “Fíjate las vueltas que da la vida”, me dice Chávez con una explosión de risa. “Ahora su papá es mi canciller”. Más irónico aún es que cuando se graduó recibió el sable de manos del presidente que veinte años después trataría de tumbar: Carlos Andrés Pérez.

“Además”, le dije, “usted estuvo a punto de matarlo”. “De ninguna manera”, protestó Chávez. “La idea era instalar una asamblea constituyente y volver a los cuarteles”. Desde el primer momento me había dado cuenta de que era un narrador natural. Un producto íntegro de la cultura popular venezolana, que es creativa y alborazada. Tiene un gran sentido del manejo del tiempo y una memoria con algo de sobrenatural, que le permite recitar de memoria poemas de Neruda o Whitman, y páginas enteras de Rómulo Gallegos.

Desde muy joven, por casualidad, descubrió que su bisabuelo no era un asesino de siete leguas, como decía su madre, sino un guerrero legendario de los tiempos de Juan Vicente Gómez. Fue tal el entusiasmo de Chávez, que decidió escribir un libro para purificar su memoria. Escudriñó archivos históricos y bibliotecas militares, y recorrió la región de pueblo en pueblo con un morral de historiador para reconstruir los itinerarios del bisabuelo por los testimonios de sus sobrevivientes. Desde entonces lo incorporó al altar de sus héroes y empezó a llevar el escapulario protector que había sido suyo.

Uno de aquellos días atravesó la frontera sin darse cuenta por el puente de Arauca, y el capitán colombiano que le registró el morral encontró motivos materiales para acusarlo de espía: llevaba una cámara fotográfica, una grabadora, papeles secretos, fotos de la región, un mapa militar con gráficos y dos pistolas de reglamento. Los documentos de identidad, como corresponde a un espía, podían ser falsos. La discusión se prolongó por varias horas en una oficina donde el único cuadro era un retrato de Bolívar a caballo. “Yo estaba ya casi rendido, -me dijo Chávez-, pues mientras más le explicaba menos me entendía”. Hasta que se le ocurrió la frase salvadora: “Mire mi capitán lo que es la vida: hace apenas un siglo éramos un mismo ejército, y ése que nos está mirando desde el cuadro era el jefe de nosotros dos. ¿Cómo puedo ser un espía?”. El capitán, conmovido, empezó a hablar maravillas de la Gran Colombia, y los dos terminaron esa noche bebiendo cerveza de ambos países en una cantina de Arauca. A la mañana siguiente, con un dolor de cabeza compartido, el capitán le devolvió a Chávez sus enseres de historiador y lo despidió con un abrazo en la mitad del puente internacional.

“De esa época me vino la idea concreta de que algo andaba mal en Venezuela”, dice Chávez. Lo habían designado en Oriente como comandante de un pelotón de trece soldados y un equipo de comunicaciones para liquidar los últimos reductos guerrilleros. Una noche de grandes lluvias le pidió refugio en el campamento un coronel de inteligencia con una patrulla de soldados y unos supuestos guerrilleros acabados de capturar, verdosos y en los puros huesos. Como a las diez de la noche, cuando Chávez empezaba a dormirse, oyó en el cuarto contiguo unos gritos desgarradores. “Era que los soldados estaban golpeando a los presos con bates de béisbol envueltos en trapos para que no les quedaran marcas”, contó Chávez. Indignado, le exigió al coronel que le entregara los presos o se fuera de allí, pues no podía aceptar que torturara a nadie en su comando. “Al día siguiente me amenazaron con un juicio militar por desobediencia, -contó Chávez- pero sólo me mantuvieron por un tiempo en observación”.

Pocos días después tuvo otra experiencia que rebasó las anteriores. Estaba comprando carne para su tropa cuando un helicóptero militar aterrizó en el patio del cuartel con un cargamento de soldados mal heridos en una emboscada guerrillera. Chávez cargó en brazos a un soldado que tenía varios balazos en el cuerpo. “No me deje morir, mi teniente”… le dijo aterrorizado. Apenas alcanzó a meterlo dentro de un carro. Otros siete murieron. Esa noche, desvelado en la hamaca, Chávez se preguntaba: “¿Para qué estoy yo aquí? Por un lado campesinos vestidos de militares torturaban a campesinos guerrilleros, y por el otro lado campesinos guerrilleros mataban a campesinos vestidos de verde. A estas alturas, cuando la guerra había terminado, ya no tenía sentido disparar un tiro contra nadie”. Y concluyó en el avión que nos llevaba a Caracas: “Ahí caí en mi primer conflicto existencial”.

Al día siguiente despertó convencido de que su destino era fundar un movimiento. Y lo hizo a los veintitrés años, con un nombre evidente: Ejército bolivariano del pueblo de Venezuela. Sus miembros fundadores: cinco soldados y él, con su grado de subteniente. “¿Con qué finalidad?” le pregunté. Muy sencillo, dijo él: “con la finalidad de prepararnos por si pasa algo”. Un año después, ya como oficial paracaidista en un batallón blindado de Maracay, empezó a conspirar en grande. Pero me aclaró que usaba la palabra conspiración sólo en su sentido figurado de convocar voluntades para una tarea común.

Esa era la situación el 17 de diciembre de 1982 cuando ocurrió un episodio inesperado que Chávez considera decisivo en su vida. Era ya capitán en el segundo regimiento de paracaidistas, y ayudante de oficial de inteligencia. Cuando menos lo esperaba, el comandante del regimiento, Ángel Manrique, lo comisionó para pronunciar un discurso ante mil doscientos hombres entre oficiales y tropa.

A la una de la tarde, reunido ya el batallón en el patio de fútbol, el maestro de ceremonias lo anunció. “¿Y el discurso?”, le preguntó el comandante del regimiento al verlo subir a la tribuna sin papel. “Yo no tengo discurso escrito”, le dijo Chávez. Y empezó a improvisar. Fue un discurso breve, inspirado en Bolívar y Martí, pero con una cosecha personal sobre la situación de presión e injusticia de América Latina transcurridos doscientos años de su independencia. Los oficiales, los suyos y los que no lo eran, lo oyeron impasibles. Entre ellos los capitanes Felipe Acosta Carle y Jesús Urdaneta Hernández, simpatizantes de su movimiento. El comandante de la guarnición, muy disgustado, lo recibió con un reproche para ser oído por todos:

“Chávez, usted parece un político”. “Entendido”, le replicó Chávez.

Felipe Acosta, que medía dos metros y no habían logrado someterlo diez contendores, se paró de frente al comandante, y le dijo: “Usted está equivocado, mi comandante. Chávez no es ningún político. Es un capitán de los de ahora, y cuando ustedes oyen lo que él dijo en su discurso se mean en los pantalones”.

Entonces el coronel Manrique puso firmes a la tropa, y dijo: “Quiero que sepan que lo dicho por el capitán Chávez estaba autorizado por mí. Yo le di la orden de que dijera ese discurso, y todo lo que dijo, aunque no lo trajo escrito, me lo había contado ayer”. Hizo una pausa efectista, y concluyó con una orden terminante: “¡Que eso no salga de aquí!”.

Al final del acto, Chávez se fue a trotar con los capitanes Felipe Acosta y Jesús Urdaneta hacia el Samán del Guere, a diez kilómetros de distancia, y allí repitieron el juramento solemne de Simón Bolívar en el monte Aventino. “Al final, claro, le hice un cambio”, me dijo Chávez. En lugar de “cuando hayamos roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español”, dijeron: “Hasta que no rompamos las cadenas que nos oprimen y oprimen al pueblo por voluntad de los poderosos”.

Desde entonces, todos los oficiales que se incorporaban al movimiento secreto tenían que hacer ese juramento. La última vez fue durante la campaña electoral ante cien mil personas. Durante años hicieron congresos clandestinos cada vez más numerosos, con representantes militares de todo el país. “Durante dos días hacíamos reuniones en lugares escondidos, estudiando la situación del país, haciendo análisis, contactos con grupos civiles, amigos. “En diez años -me dijo Chávez- llegamos a hacer cinco congresos sin ser descubiertos”.

A estas alturas del diálogo, el Presidente rió con malicia, y reveló con una sonrisa de malicia: “Bueno, siempre hemos dicho que los primeros éramos tres. Pero ya podemos decir que en realidad había un cuarto hombre, cuya identidad ocultamos siempre para protegerlo, pues no fue descubierto el 4 de febrero y quedó activo en el Ejército y alcanzó el grado de coronel. Pero estamos en 1999 y ya podemos revelar que ese cuarto hombre está aquí con nosotros en este avión”. Señaló con el índice al cuarto hombre en un sillón apartado, y dijo: “¡El coronel Badull!”.

De acuerdo con la idea que el comandante Chávez tiene de su vida, el acontecimiento culminante fue El Caracazo, la sublevación popular que devastó a Caracas. Solía repetir: “Napoleón dijo que una batalla se decide en un segundo de inspiración del estratega”. A partir de ese pensamiento, Chávez desarrolló tres conceptos: uno, la hora histórica. El otro, el minuto estratégico. Y por fin, el segundo táctico. “Estábamos inquietos porque no queríamos irnos del Ejército”, decía Chávez. “Habíamos formado un movimiento, pero no teníamos claro para qué”. Sin embargo, el drama tremendo fue que lo que iba a ocurrir ocurrió y no estaban preparados. “Es decir -concluyó Chávez- que nos sorprendió el minuto estratégico”.

Se refería, desde luego, a la asonada popular del 27 de febrero de 1989: El Caracazo. Uno de los más sorprendidos fue él mismo. Carlos Andrés Pérez acababa de asumir la presidencia con una votación caudalosa y era inconcebible que en veinte días sucediera algo tan grave. “Yo iba a la universidad a un postgrado, la noche del 27, y entro en el fuerte Tiuna en busca de un amigo que me echara un poco de gasolina para llegar a la casa”, me contó Chávez minutos antes de aterrizar en Caracas. “Entonces veo que están sacando las tropas, y le pregunto a un coronel: ¿Para dónde van todos esos soldados? Porque que sacaban los de Logística que no están entrenados para el combate, ni menos para el combate en localidades. Eran reclutas asustados por el mismo fusil que llevaban. Así que le pregunto al coronel: ¿Para dónde va ese pocotón de gente? Y el coronel me dice: A la calle, a la calle. La orden que dieron fue esa: hay que parar la vaina como sea, y aquí vamos. Dios mío, ¿pero qué orden les dieron? Bueno Chávez, me contesta el coronel: la orden es que hay que parar esta vaina como sea. Y yo le digo: Pero mi coronel, usted se imagina lo que puede pasar. Y él me dice: Bueno, Chávez, es una orden y ya no hay nada qué hacer. Que sea lo que Dios quiera”.

Chávez dice que también él iba con mucha fiebre por un ataque de rubéola, y cuando encendió su carro vio un soldadito que venía corriendo con el casco caído, el fusil guindando y la munición desparramada. “Y entonces me paro y lo llamo”, dijo Chávez. “Y él se monta, todo nervioso, sudado, un muchachito de 18 años. Y yo le pregunto: Ajá, ¿y para dónde vas tú corriendo así? No, dijo él, es que me dejó el pelotón, y allí va mi teniente en el camión. Lléveme, mi mayor, lléveme. Y yo alcanzo el camión y le pregunto al que los lleva: ¿Para dónde van? Y él me dice: Yo no sé nada. Quién va a saber, imagínese”. Chávez toma aire y casi grita ahogándose en la angustia de aquella noche terrible: “Tú sabes, a los soldados tú los mandas para la calle, asustados, con un fusil, y quinientos cartuchos, y se los gastan todos. Barrían las calles a bala, barrían los cerros, los barrios populares. ¡Fue un desastre! Así fue: miles, y entre ellos Felipe Acosta”. “Y el instinto me dice que lo mandaron a matar”, dice Chávez. “Fue el minuto que esperábamos para actuar”. Dicho y hecho: desde aquel momento empezó a fraguarse el golpe que fracasó tres años después.

El avión aterrizó en Caracas a las tres de la mañana. Vi por la ventanilla la ciénaga de luces de aquella ciudad inolvidable donde viví tres años cruciales de Venezuela que lo fueron también para mi vida. El presidente se despidió con su abrazo caribe y una invitación implícita: “Nos vemos aquí el 2 de febrero”. Mientras se alejaba entre sus escoltas de militares condecorados y amigos de la primera hora, me estremeció la inspiración de que había viajado y conversado a gusto con dos hombres opuestos. Uno a quien la suerte empedernida le ofrecía la oportunidad de salvar a su país. Y el otro, un ilusionista, que podía pasar a la historia como un déspota más.

Gabriel García Márquez

Artículo publicado originalmente en la revista Cambio de Colombia, a partir de un viaje de G. García Márquez junto a H. Chávez en febrero 1999, poco antes de asumir como presidente de Venezuela.

http://www.voltairenet.org/article120084.html

040.-La Corte Penal Internacional querrá ver castigados a todos los máximos responsables”, Claus Kress – Camilo Jiménez *

El reconocido penalista Claus Kress, cocreador de la Corte Penal Internacional, asegura que si la implementación de justicia transicional no cumple estándares mundiales el organismo podría abrir casos en Colombia.

senor

 Clauss Kress.

El director del Instituto de Paz y Ley de Seguridad de la Universidad de Colonia, Alemania, Claus Kress, conoce como pocos los vericuetos del derecho internacional humanitario.

Al ser uno de los creadores de la Corte Penal Internacional (CPI), gobiernos y centros de pensamiento suelen consultarlo. Y ahora que el Gobierno y las Farc firmaron el Acuerdo Final, que incluye un novedoso sistema de justicia transicional, su visión sobre el alcance y las dificultades del “modelo colombiano” es más relevante que nunca.
SEMANA habló con él.

SEMANA: ¿Qué opina de que el papa Francisco haya rechazado formar parte del mecanismo de selección de los magistrados del Tribunal de Paz?

Claur Kress: A mí me sorprendería si solo hubiera reacciones positivas frente a una decisión tan difícil y delicada como lo es el acuerdo entre el Gobierno de Colombia y las Farc. Las reservas muestran que es complejo, pero no que esté mal hecho.

SEMANA: ¿Pero eso explica la posición del Papa?

C.K.: Él probablemente por ahora se siente inseguro de poder comprender todas las implicaciones del Acuerdo. Algo comprensible, porque éste contiene cláusulas bastante generales.

SEMANA: Tener reservas puede ser normal, pero el rechazo de la organización Human Rights Watch ha puesto a muchos a pensar…

C.K.: No olvide que hacer exigencias críticas es la tarea de las organizaciones de derechos humanos. Y yo entiendo la preocupación: Human Rights Watch hace hincapié en un fundamento del Derecho Internacional que dice que los crímenes de lesa humanidad y los crímenes de guerra deben ser castigados a la luz del derecho penal.

SEMANA: Si comprende las críticas, ¿por qué apoya entonces el acuerdo?

C.K.: El acuerdo es impresionantemente extenso y ambicioso. Uno lo lee casi como si fuera un manual de justicia transicional. En relación con la justicia penal, llega a un compromiso complejo, pues incluso los máximos responsables de crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra pueden evitar el camino a la cárcel. Esto es, digamos, problemático. Pero una paz negociada exige un compromiso, y el acuerdo no toma el camino de la amnistía, sino que escoge una vía más exigente y valiente, la cual enciende una esperanza para Colombia.

SEMANA: Usted ayudó a crear la Corte Penal Internacional (CPI). ¿Comparten allá esa opinión?

C.K.: La tarea de esa Corte es compleja. Llevan años observando la situación en Colombia y ahora, con el acuerdo, deben vigilar el tratamiento a los máximos responsables de crímenes atroces. Si concluyen que en la práctica el acuerdo no cumple requisitos suficientes de justicia, podrían abrir un proceso penal internacional, lo cual, aún hoy, es un peligro latente para Colombia.

SEMANA: Explique cómo evaluará la CPI el tratamiento a los máximos responsables.

C.K.: La fiscal Fatou Bensouda tendrá que enfrentar dos preguntas. La primera tiene que ver con el principio de complementariedad. ¿Será Colombia capaz de investigar, procesar y castigar a los máximos responsables de una manera adecuada a través de sanciones alternativas?

SEMANA: ¿Y cuál es su respuesta a esa pregunta?

C.K.: Difícil decirlo porque nadie sabe cómo será el acuerdo en la práctica. Las sanciones previstas son novedosas: comprenden un sistema de trabajo social, restricción de la libertad y verdad, que dista mucho del derecho penal ordinario, el cual solo prevé cárcel para crímenes tan graves. El criterio de la CPI será el siguiente: entre más confortable y suave sea la sanción, más difícil será tomar en serio el sistema alternativo colombiano.

SEMANA: ¿Cuál es la segunda pregunta?

C.K.: Surgirá en caso de que la señora Bensouda considere que las penas alternativas del acuerdo de paz colombiano no son adecuadas. Si esto sucede, ella tendría una sola vía jurídica para evitar un proceso penal internacional. Tendría que actuar a discreción y decidir que, a pesar de que no se llegó a penas adecuadas, “en el interés de la justicia” es mejor no proceder y aceptar el acuerdo de paz.

SEMANA: ¿Es probable que ella considere inadecuado el modelo colombiano?

C.K.: Lo más sencillo para ella sería decir: sí, hay complementariedad, y por ende el modelo colombiano es adecuado. El jueves, la fiscal Bensouda difundió un comunicado de prensa bastante interesante, donde parece mostrarse lista a examinar con buenos ojos el modelo colombiano. Al final, sin embargo, todo dependerá de la implementación.

SEMANA: ¿No podría ella desde ya hacer ese voto de discreción y salvar el proceso?

C.K.: Tanto su predecesor, el argentino Luis Moreno Ocampo, como ella han sido representantes convencidos de una línea estrictamente punitiva. Es decir, para ellos no es posible aplicar la discreción acusatoria por cuestiones como la paz.

SEMANA: En el tema de justicia, ¿cuál será el rol de la ONU?

C.K.: El Consejo de Seguridad tiene a su cargo velar por la paz en el mundo, pero no puede hacerle imposiciones a la CPI. Entonces lo que puede hacer el Consejo es emitir una resolución para pedir suspender una eventual investigación de la CPI. Pero esa suspensión sería temporal, y lo que necesitan la CPI y Colombia es permanente. Pero el Consejo podría ayudar si declara formalmente su compromiso con el acuerdo de paz. Tener un aliado de ese porte sería un alivio para la CPI. Por eso a mí me parece clave que el gobierno colombiano hasta ahora haya informado de manera tan transparente a la comunidad internacional. Y me parece importante que lo siga haciendo. En parte siento que ahí pudo estar el motivo de la idea de que la ceremonia de la firma se celebrera en la ONU en Nueva York.

SEMANA: ¿Si la fiscal de la CPI le pidiera un consejo, usted qué le diría?

C.K.: Primero debo decir que es importante que la Fiscal haga siempre énfasis en el significado que tiene el derecho penal para el orden legal en el mundo y en Colombia. La propia Colombia apoya desde hace tiempos la idea de una jurisdicción penal internacional. Pero cuando se quiere terminar una guerra civil mediante negociaciones, los compromisos dolorosos son inevitables. Por eso, yo le sugeriría a ella reconsiderar su posición en lo relativo a su discreción acusatoria. La invitaría a preguntarse si su enfoque punitivo no es de pronto un poco estrecho al no considerar una visión más amplia de la relación entre justicia y paz. A mí me parece que ella eventualmente podría llegar a repensar su posición. Esto último sería significativo para el derecho penal internacional, más allá de Colombia.

SEMANA: Castigar a algunos máximos responsables de parte del Estado será una medida impopular para el Gobierno y el Tribunal de Paz. ¿Existe la posibilidad de darles un trato diferenciado?

C.K.: El Derecho Internacional prevé una distinción fundamental entre un actor estatal y uno no estatal, la cual tiene que ver con que los representantes del Estado tienen un mandato legal a usar las armas. Pero deben hacer uso de la fuerza dentro del Derecho Humanitario. Ahí se acaba la diferencia. Si un actor estatal comete crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad debe ser tratado de igual manera a un actor no estatal.

SEMANA: ¿También en cuanto a la sanción?

C.K.: Sí. El sentido de las garantías del derecho internacional es ese: un crimen internacional necesita un castigo sin importar quién lo haya cometido. De lo contrario volveríamos al viejo principio de la justicia de los vencedores.

SEMANA: Quienes conocen a Bensouda dicen que lo que más le preocupa es que los falsos positivos queden impunes. ¿Usted qué sabe de eso?

C.K.: Tengo la misma impresión. Ustedes pueden estar seguros de que cuando el acuerdo entre en práctica, ella no solo tendrá los ojos puestos en las Farc. Ella querrá saber quiénes fueron los máximos responsables de crímenes masivos y sistemáticos como los falsos positivos y cómo serán castigados.

SEMANA: Ver a una figura política o a un general condenados bajo el mismo rasero que un guerrillero será duro para la sociedad colombiana.

C.K.: Sí. Pero el Derecho Penal Internacional perdería su legitimación, si les diera privilegios a quienes han tenido altos cargos en el Estado. Tengan en cuenta que esos tragos amargos no son algo especial de Colombia, sino típicos del fin de cualquier conflicto en el mundo.

SEMANA: ¿Qué les diría a los cientos de miles de colombianos que consideran que el acuerdo llevará a la impunidad para los guerrilleros?

C.K.: Les recomendaría entender que el acuerdo colombiano está lejos de ser una amnistía. Los guerrilleros serán castigados, tendrán que contar la verdad y estarán expuestos a la sanción social.

SEMANA: ¿A qué se refiere con sanción social?

C.K.: A algo muy importante. El Tribunal de Paz acusará a los jefes guerrilleros individualmente de crímenes de lesa humanidad, y los colombianos siempre tendrán derecho a condenarlos públicamente por eso. Que las Farc hayan firmado un acuerdo así es un logro del gobierno, las víctimas y la sociedad. Sudáfrica, un emblema de una paz exitosa, estuvo lejos de alcanzar este nivel de justicia.

SEMANA: ¿Lo dice porque allá hubo una amnistía general?

C.K.: A mí el caso sudafricano me parece el más interesante y significativo como comparación con Colombia. Allá querían lograr el paso del Apartheid a un gobierno democrático, sin desatar por ello una guerra civil. Y ahí surgió la pregunta de cómo tratar a los máximos responsables de crímenes contra la humanidad, cuya mayoría hacía parte del régimen del Apartheid que en ese momento estaba en el poder.

SEMANA: Allá estaban solucionando un conflicto étnico. ¿Por qué dice que tan es similar a Colombia?

C.K.: El conflicto era distinto, pero el dilema fue el mismo: ¿Cómo lograr una transición pacífica? Lo que hizo Sudáfrica lo resumió el juez Richard Goldstone así: solo al reducir la demanda de justicia penal se hace posible la transición pacífica. Entonces ellos optaron por una amnistía general condicional y por priorizar la búsqueda de la verdad por encima de la búsqueda de responsables. El acuerdo colombiano ofrece una solución más ambiciosa y, digamos, más justa.

SEMANA: Si eso es así, ¿por qué la comunidad internacional no criticó la solución imperfecta de Sudáfrica?

C.K.: Porque no era posible encontrar una solución perfecta y porque la solución imperfecta condujo a una transición pacífica, que unió a la sociedad.

SEMANA: En resumen, usted lo que piensa es que la paz está por encima de la justicia.

C.K.: Cuando de crímenes atroces se trata, la justicia penal es un bien superior. Pero, a la vez, puede crear un conflicto si la meta de una sociedad es negociar la paz. Es decir, cuando el dilema está entre alcanzar la paz a través de la destrucción y llegar a ella a través de la negociación, esta última opción es política y moralmente la mejor. Lo digo con base en la sentencia que expidió en 2012 el presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Diego García-Sayán, para el caso de la masacre de El Mozote en El Salvador. Según él, la paz, en algunos casos, es una condición necesaria para la justicia. Yo tengo la sensación de que los negociadores del gobierno colombiano quisieron seguir al pie de la letra ese voto de García-Sayán.

* Editor de Semana.

http://www.semana.com/nacion/articulo/claus-kress-habla-sobre-la-decision-de-la-cpi-sobre-acuerdos-con-las-farc/492401

039.-Jefes de las FARC: ¿congresistas de día y convictos de noche? – William Duica*

¿Si las FARC participan en política también lo pueden hacer otros delincuentes? ¿Son los delitos políticos más aceptables por la motivación que tuvieron? Estos y otros debates renacieron a raíz de dos declaraciones muy polémicas. 

¿Si las FARC participan en política también lo pueden hacer otros delincuentes? ¿Son los delitos políticos más aceptables por la motivación que tuvieron? Estos y otros debates renacieron a raíz de dos declaraciones muy polémicas. 

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Dos casos distintos

La semana pasada hubo un par de propuestas que se ventilaron en la opinión pública y que tocaron uno de los aspectos más difíciles del proceso de paz: cómo conjugar la justicia y la participación política de quienes han sido delincuentes políticos.

Primero apareció la propuesta del senador Antonio Navarro Wolf (aunque él mismo aclaró que no era su autor). Navarro propuso “que los jefes de las FARC vayan al Congreso de la República de día y por la noche a sus lugares de reclusión”.

La segunda idea que queda en el aire se sigue de la declaración de John Jairo Velásquez, alias Popeye, quien, a propósito de la advertencia del comisionado Humberto De la Calle de que el país debe prepararse para la participación política de los jefes guerrilleros, se apresuró a anunciar que “si el señor Timochenko puede estar en el Senado, Popeye también”.

Los otrora delincuentes políticos pueden estar en el Senado, pero los políticos delincuentes no.

La propuesta de Navarro fue originalmente formulada por el entonces fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Luis Moreno Ocampo, aunque este tenía en mente los  alcances de los tratados internacionales en materia de justicia penal. Moreno trataba de hacer notar era que en el plano internacional existe el compromiso jurídico de que los responsables de crímenes de lesa humanidad sean procesados y condenados, y que purguen sus condenas, mientras que el problema de la participación política de los excombatientes es un asunto de competencia exclusiva de cada país.

El anuncio de Popeye quiere mostrar que él se siente tanto o más habilitado que Timochenko para participar en política porque, aunque ambos son responsables de crímenes, él ya pago su condena. Popeye cree que su condición de ex convicto no debe ser un impedimento para darle curso a su interés de participar en política. Y agregó que si es por cuestión de respaldo no hay de qué preocuparse pues cuenta con miles de seguidores en las redes sociales.

Estas dos ideas se relacionan porque se refieren a la participación política de personas que son responsables de crímenes y delitos. Para muchos se trata, en ambos casos, de criminales a los que se les debería exigir lo mismo: que paguen sus crímenes con cárcel y que no tengan derecho a participar en política.

Delito político y políticos delincuentes

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Pero esta apreciación pasa por alto una importante distinción que el senador Navarro recordó: la distinción entre delito político y delito común. El delito político está motivado por la intención  de cambiar el régimen político o las autoridades constituidas, mientras que el delito común tiene un interés de beneficio o lucro personal.

Desde ese punto de vista, las pretensiones de Popeye de igualarse a Timochenko son completamente infundadas. No es cierto que Popeye esté más autorizado moralmente porque él ya pagó su condena en prisión.

Popeye no solo fue un delincuente común que buscaba lucro personal, sino que fue sometido a la justicia ordinaria. La diferencia sustancial con el caso de los jefes guerrilleros consiste en que:

  1. Estos actuaron por razones políticas;
  2. No fueron capturados ni se entregaron a la justicia;
  3. No están siendo sometidos a la justicia ordinaria.

En este caso, el Estado colombiano ha aceptado negociar un acuerdo de paz con la guerrilla precisamente para abrirle un espacio político. En esta negociación, a cambio del compromiso de la insurgencia con la verdad, la reparación a las víctimas y las garantías de no repetición, le ha ofrecido la posibilidad de penas alternativas y de una justicia transicional. A esto se debe que el señor Rodrigo Londoño (“Timochenko”) puede estar en el senado, pero John Jairo Velázquez (Popeye) no.

Está descartado que los delincuentes comunes participen en política o se suban al tren de la justicia transicional. Y eso les debería ir quedando claro también a los miembros de las bandas criminales.

Sin embargo, hay unos casos donde la relación entre “delincuente” y “político” debe ser diferenciada. Por ejemplo, en la prensa colombiana han resonado algunos nombres que, según la justicia, son “delincuentes” y “políticos”: Timochenko; Nicolás Rodriguez Bautista, alias Gabino (condenado como reo ausente); Samuel Moreno Díaz (procesado y condenado) o Andrés Felipe Arias (procesado, condenado y prófugo). Sin embargo, una cosa es ser un delincuente político y otra es ser un político delincuente.

  • Un delincuente político es una persona que ha cometido crímenes para subvertir el orden institucional por una causa social que no tiene cabida dentro del orden del Estado.
  • Por su parte, un político delincuente es una persona que comete crímenes dentro del orden del Estado por una causa personal que ve la oportunidad de satisfacer usando las instituciones.

Con esta diferencia en mente habría que enunciar una especie de norma deseable: los otrora delincuentes políticos pueden estar en el Senado, pero los políticos delincuentes no.

Acciones y razones

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Sin embargo, la pregunta persiste: ¿cómo conjugar la justicia y la participación política de quienes han sido delincuentes políticos?

El concepto mismo de “delito político” encierra una tensión entre la naturaleza de las acciones y la naturaleza de las razones para actuar. Es decir, en el “delito político” hay, de un lado, una acción de naturaleza criminal (el delito) y, del otro, unas razones no personales para actuar (políticas).

Lo primero que tenemos que advertir es que las acciones son consideradas criminales o delictivas siempre desde un marco de referencia. En los Estados totalitarios, por ejemplo, reunirse es una acción delictiva y convocar a una protesta pública es una acción criminal. Estos son crímenes contra el orden estatal.

Nuestro marco de referencia es menos estrecho. Aunque no consideramos como delitos esas acciones, es claro que el desplazamiento forzado de comunidades, el secuestro extorsivo y la destrucción indiscriminada del medio ambiente son consideradas acciones criminales. No pretendo decir que estas sean acciones criminales independientemente de todo marco de referencia. Pero desde nuestra perspectiva, el hecho de que las razones por las cuales se llevaron a cabo esas acciones sean políticas, no disminuye en nada su carácter criminal.

Pensar que podemos ser más indulgentes con una acción criminal por el hecho de haber sido motivada por razones políticas puede ser una fuente de injusticia. El delito político no es menos criminal por ser político.

El delito político no es menos criminal por ser político.

Así mismo, ciertas ideas políticas son consideradas inadmisibles o intolerables desde cierto marco de referencia. Hay personas y grupos políticos que piensan que la defensa del matrimonio homosexual atenta contra el orden natural y social; hay promotores de la superioridad racial; hay quienes creen que el Estado debe controlar más la acumulación de capital y ocuparse de la inversión social; y hay quienes creen que su derecho al trabajo está vulnerado por políticas que defienden intereses privados, etc.

Algunas agrupaciones llegan incluso a incurrir en acciones delictivas y criminales en la defensa de esas ideas.

La dificultad que enfrentamos tiene que ver con lo exigente que puede resultar el ejercicio de separar las acciones de las razones a la hora de conjugar justicia y participación política.

La posibilidad de la participación política de las FARC tiene que estar garantizada, porque ese es el fin último por el cual la insurgencia se sentó a negociar el fin del conflicto armado. Pero si las FARC están comprometidas con la justicia (la verdad y la reparación) deben admitir que las acciones criminales de sus miembros tienen que ser juzgadas, condenadas y purgadas en las condiciones que establezca el Tribunal Especial de Justicia Transicional (con penas y condiciones de reclusión por definir).

Solo así se estaría conjugando justicia (penas alternativas) y participación política (curules en las condiciones que se establezcan, por ejemplo, curules temporales no resultantes de elecciones).  En ese caso tendría que haber una zona de concentración en Bogotá: una casa o un conjunto residencial donde se instalen los jefes de las FARC con restricción de movimiento, para que se pudiera cumplir la difícil conjugación de justicia y participación política de quienes han cometido crímenes políticos.

Así podría ocurrir “que los jefes de las FARC vayan al Congreso de la República de día y por la noche a sus lugares de reclusión”.

* Profesor asociado de la Universidad Nacional de Colombia en el Departamento de Filosofía. Investigador en el grupo Relativismo y Racionalidad.

http://www.razonpublica.com/index.php/conflicto-drogas-y-paz-temas-30/9558-jefes-de-las-farc-%C2%BFcongresistas-de-d%C3%ADa-y-convictos-de-noche.html

Comentario Altereco: ¿su lógica conclusión, profesor Duica, puede ser tomada como una absurda paradoja de Frank Kafka o al menos inspirada en el alegre realismo mágico del Otoño del patriarca? Quizá ni lo uno, ni lo otro porque no es fruto de normatividad alguna. Es fruto de negociación, de forcejeo y con el costo recíproco de imagen y trámite que tienen cuando al fin se transa. Distante resultado a la posición inicial. “Si entregamos las armas, ni un día de cárcel y vamos a hacer política”, afirmaban las Farc. “Entreguen las armas y ve van a la cárcel”, sentenciaba el gobierno.  Al final, “encierro sí, pero no cárcel y acceso a la política”. Sentencia hija del pragma, pero de singular lógica.  Sea el ex fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Luis Moreno Ocampo, quien la haya sugerido y Antonio Navarro quien la gestione, parece que ese es el camino hecho al andar.

Haga su comentario al final de esta sección.

038.-Carta de García Márquez y otros intelectuales colombianos a la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar

marquez

“El secuestro, la coacción, las contribuciones forzosas, que son hoy su instrumento más fructífero, son a la vez violaciones abominables de los derechos humanos”.

Santa Fe de Bogotá,

20 de noviembre de 1992

Señores: Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar:

Nuestra condición de demócratas convencidos, contrarios a la violencia y a las opciones autoritarias, nos da el derecho moral de poner en tela de juicio la legitimidad y la eficacia de la acción que ustedes sostienen desde hace años.

Estamos en contra de esa forma de lucha en el momento actual. Creemos que ella, en lugar de propiciar la justicia social, como parecía posible en sus orígenes, ha generado toda clase de extremismos, como el recrudecimiento de la reacción, el vandalismo paramilitar, la inclemencia de la delincuencia común, y los excesos de sectores de la fuerza pública, que condenamos con igual energía.

No creemos que ustedes expresen una voluntad popular libre. Por el contrario, su acción ha fomentado un clima de confusión política e ideológica, que ha terminado por convertir a Colombia en un campo de batalla donde la libertad de expresión más usual es la de las armas. Una situación semejante no puede conducir al sueño común de una sociedad democrática y feliz.

Su guerra, comprensible en sus orígenes, va ahora en sentido contrario de la historia. El secuestro, la coacción, las contribuciones forzosas, que son hoy su instrumento más fructífero, son a la vez violaciones abominables de los derechos humanos. El terrorismo, que estuvo siempre condenado por ustedes mismos como una forma ilegítima de la lucha revolucionaria, es hoy un recurso cotidiano. La corrupción, que ustedes rechazan, ha contaminado sus propias filas a través de sus negocios con el narcotráfico, haciendo caso omiso de su carácter reaccionario y de su contribución al deterioro social. Las incontables muertes inútiles de ambos lados, los atentados sistemáticos a la riqueza nacional, los desastres ecológicos, son tributos muy costosos e inmerecidos para un país que ya ha pagado demasiado.

Es la hora de una reflexión patriótica profunda, de una rectificación radical de años de equivocaciones y de la búsqueda seria de nuevas y novedosas formas de creación política, acordes con las realidades del mundo actual. Su guerra, señores, perdió hace tiempo su vigencia histórica, y reconocerlo de buen corazón será también una victoria política.

Antonio Caballero, periodista; Gabriel García Márquez, escritor; Nicolás Buenaventura, historiador; Fernando Botero, pintor, Eduardo Pizarro, sociólogo; Apolinar Díaz Callejas, abogado; Alvaro Camacho, sociólogo; Enrique Santos Calderón, periodista; Roberto Sáenz, profesor; María Jimena Duzán, periodista; Hernando Corral, periodista; Socorro Ramírez, internacionalista; Carlos Vicente de Roux, abogado; Daniel Samper, periodista; Luis Alberto Restrepo, filósofo; Pilar Gaitán, politóloga; Salomón Kalmanovitz, economista; Alejandro Reyes, sociólogo; Fernando Cano, periodista; Rubén Sánchez, politólogo; Juan Antonio Roda, pintor;

Nora Segura, socióloga; Hernando Valencia Villa, abogado; Alvaro Guzmán, sociólogo; Gonzalo Sánchez, historiador; María Emma Wills, politóloga; Iván Orozco, abogado; José Antonio Ocampo, economista; Jaime Garzón, humorista; María Teresa Garcés, ex-constituyente; Hermes Tovar, historiador; Myriam Bautista, periodista; Eduardo Lora, economista; Marisol Cano, periodista; Doris Salcedo, escultora; Elisabeth Ungar, politóloga; Elssy Bonilla, socióloga; Miriam Jimeno, antropóloga; Jaime Zuluaga, abogado; Poly Martínez, periodista; Ricardo Camacho, director de teatro; Fernán González, historiador – sacerdote; Jorge Restrepo, periodista; Claudia Steiner, investigadora; Santiago Pombo, editor; Mariana Serrano, politóloga; Javier Guerrero, historiador;… (siguen firmas).

* Este texto apareció en El Tiempo («Lecturas Dominicales»), Bogotá, en su edición del 29 de Noviembre de 1992 y en la revista Nueva Sociedad – Fescol, nro. 125 mayo-junio 1993

Nota Altereco: el Tratado de Roma sobre la creación de la Corte Penal Internacional competente para juzgar delitos atroces de guerra y otros de lesa humanidad, sólo entró en vigencia en Colombia el 1 de noviembre de 2002, tras siete años de prorroga legal y diez años después de esta severa advertencia hecha por Gabriel García Márquez y otros intelectuales colombianos a los guerrilleros. Autoridad moral no le faltaba a García Márquez, quien fuera miembro del TRIBUNAL RUSSELL-SARTRE II contra los crímenes de las dictaduras en Brasil, Chile y Argentina (Bruselas 1975 y Roma 1976).

037.-Las tres apuestas de Hillary Clinton – Roger Senserrich

La mera existencia de Donald Trump hace que la campaña presidencial de Hillary Clinton quede en un segundo plano. Es un lástima, porque los demócratas, en parte por convicción, en parte aprovechando el espanto de candidato republicano, están llevando a cabo una estrategia tan interesante como arriesgada. Clinton podría simplemente intentar recrear la coalición demócrata que llevó a Obama a la Casa Blanca por segunda vez el 2012 (las elecciones del 2008, en plena crisis, son irrepetibles), pero ha decidido seguir un curso de acción algo más ambicioso.

Simplificando un poco, cuando el ruido de las constantes astracanadas de Trump no oculta el mensaje de su rival, la campaña de Clinton está haciendo tres cosas: darle la vuelta a la narrativa sobre temperamento, abrazar el patriotismo y girar a la izquierda.

Género, política y temperamento:

En Estados Unidos, como en casi cualquier otro lugar del mundo, los periodistas hacen preguntas a las mujeres candidatas a cargos públicos que nunca harían a un hombre. A nadie se le ocurriría preguntar a Mitt Romney, Obama o Bush si “son lo suficiente fuertes” como para tomar decisiones de vida o muerte, por ejemplo. Ningún candidato varón sería cuestionado tras llorar en público, o se le exigiría hablar sobre si es demasiado emocional. Desde luego, ningún hombre recibiría esta insidiosa pregunta que Hillary recibe una y otra vez sobre por qué parece caerle mal a la gente, por qué no sonríe más y por qué en las encuestas no es vista como una persona agradable. Es perfectamente posible que los periodistas no sean conscientes del sesgo (machista) implícito en sus preguntas, dado lo comunes que son. Pero en general, en cualquier campaña política, una mujer tiene que dedicar una cantidad de tiempo nada trivial defendiendo su carácter y temperamento.

En este ciclo presidencial, sin embargo, las cosas son un poco distintas. Aunque Hillary sigue recibiendo la misma estúpida pregunta en cada entrevista sobre por qué le cae mal a la gente (no me extraña que no dé demasiadas ruedas de prensa – siempre le preguntan lo mismo), su campaña está utilizando el temperamento como arma arrojadiza, atacando repetidamente a Trump como alguien que no tiene la fortaleza y estabilidad mental para ser presidente. Puede parecer una línea de ataque obvia para cualquiera que haya escuchado a Trump hablar durante más de cinco minutos, pero es inusual. En una campaña electoral, al menos en Estados Unidos, una mujer no acostumbra a utilizar esta clase de mensajes, ya que llevan el debate a una zona donde los estereotipos juegan en su contra. Clinton parece estar un poco de vuelta de todo, y aprovechando que su oponente a menudo se comporta como un niño malcriado está utilizando este ataque constantemente.

Patriotismo:

El segundo mejor discurso de la convención demócrata (el mejor fue el del matrimonio Khan, origen de la última ida de la olla de Trump) fue el de Barack Obama y su mirada optimista al futuro de Estados Unidos. Que el presidente de un discurso de contenido patriótico no es inusual; lo que hizo que muchos observadores prestaran atención, sin embargo, fue el tono empleado, tanto por Obama como por el resto de oradores en los cuatro días de convención.

Sonaban como republicanos.

No en el contenido del programa (ahora hablo de ello), pero sí en la retórica, en la mirada optimista de una América pletórica, líder, segura de sí misma, orgullosa de sus valores, su energía y su vitalidad. John Podhoretz, escritor de discursos para Reagan y Bush padre, dijo sobre la intervención de Obama que cambiando cinco párrafos el discurso lo podría haber pronunciado Reagan. No fue el único intelectual conservador diciendo cosas parecidas; los demócratas realmente estaban copiando la retórica del GOP pre-Tea Party. La convención republicana en general, y el discurso de Trump en particular, fueron una visión apocalíptica de Estados Unidos sumido en el caos. Clinton, Obama, Biden y demás, en cambio, hablan con un optimismo y orgullo que normalmente estaba reservado a los conservadores.

Es un cambio tremendo. Los demócratas siempre han envidiado el hecho que el GOP fuera el partido del optimismo desde 1980, su visión del país siempre dedicada a desfacer entuertos y combatir problemas. Bajo Obama, el partido ahora habla de construir a more perfect union, la visión de unos Estados Unidos en permanente construcción, siempre avanzando hacia mayores cuotas de bienestar, igualdad, justicia, diversidad y oportunidades para todos. El contraste viene en gran medida por la campaña rabiosamente pesimista de Trump, a menudo basada en el resentimiento y el temor a la decadencia, pero no se limita a ello. Obama lleva abrazando estas ideas toda su carrera (su discurso en la convención del 2004 es legendario por un buen motivo; vale la pena verlo de nuevo); es ahora, sin embargo, cuando los demócratas han conseguido tomar posesión plena de este terreno.

Lo significativo, sin embargo, es que apostar por este discurso es una apuesta arriesgada, ya que están buscando los votantes del centro, no la coalición demográfica (mujeres + jóvenes + minorías) que anclaron la victoria del 2012. Hillary Clinton está intentando expandir el electorado, en vez de defender una victoria probable pero ajustada. Y lo está haciendo con el riesgo añadido del siguiente punto: un ambicioso programa electoral.

El giro a la izquierda:

Es importante no olvidar que en las primarias del 2008 Barack Obama estaba a la derecha de Hillary Clinton en casi todos lo temas, con la (decisiva) excepción de política exterior. Clinton parecía una candidata centrista durante las primarias este año sólo porque su oponente era Bernie Sanders, pero siempre ha sido alguien cerca del núcleo ideológico del partido demócrata, no un miembro del ala moderada.

En parte por convicción propia, en parte para apaciguar a los sanderistas, el programa electoral del partido demócrata este año es muy progresista, especialmente si lo comparamos con el 2004, 2008 ó 2012. Los demócratas defienden implantar la baja por enfermedad y maternidad a nivel federal, expandir derechos sindicales, educación universitaria sin endeudarse, ampliar la educación infantil, expandir la reforma sanitaria, subir el gasto en seguridad social y los impuestos a los ricos y reforzar la regulación del sistema financiero, entre otras propuestas. Muchas de estas cosas no suenan especialmente de izquierdas en Europa (aunque parezca increíble, en Estados Unidos no hay baja por maternidad), pero en agregado conforman un programa político muy progresista dentro del espectro ideológico habitual en el país.

De forma más relevante, es un programa mucho más de izquierdas de lo que uno esperaría de una campaña que quiere apostar sobre seguro. En vez de escribir una serie de propuestas más o menos bienintencionadas pero no demasiado amenazadoras (léase: Obama, 2008, con una ley de sanidad idéntica a la aprobada por Mitt Romney en Massachusetts dos años antes), Clinton parece haber decidido que de perdidos, al río, y ha tirado a la izquierda.

La combinación de estas tres apuestas sugiere dos cosas. Primero, Clinton es consciente que Trump es un candidato horrible, y se puede permitir tomar ciertos riesgos. Segundo, si la apuesta le sale bien, y los demócratas ganan con claridad en noviembre (algo que las encuestas sugieren como una posibilidad real a estas alturas), habrán movido el centro del debate político sólidamente hacia la izquierda a medio-largo plazo.

Una de las grandes ambiciones de Obama desde que llegó a la presidencia (y uno de los grandes de muchos observadores republicanos) era hacer para los demócratas lo que Ronald Reagan hizo para el movimiento conservador en los ochenta, cambiar los parámetros del debate. Si Clinton gana en noviembre, y lo hace bajo este nuevo optimismo progresista que vimos en la convención, las presidenciales del 2020 se librarán bajo un marco progresista por primera vez en décadas. En 1992 y 1996 los demócratas ganan las elecciones utilizando y aceptando la retórica de Reagan*. Con suerte, en el 2020 los republicanos deberán acudir a las urnas con un candidato hablando como Obama.

Es una apuesta ambiciosa, sin duda. Veremos si les sale bien.

*No olvidemos que Trump ganó las primarias con un mensaje populista en lo económico, a la izquierda del resto de su partido; el GOP ya se está viendo forzado a dejar a Reagan atrás. El hecho que Clinton y los demócratas tengan hoy un programa electoral tremendamente pro-inmigración sugiere que no quieren quedarse ahí, y quieren cambiar el debate.

http://politikon.es/2016/08/08/las-tres-apuestas-de-hillary-clinton/

036.-Hillary y trump , ¿socios en una politica?

Sobre una columna publicada en El Universal (10-08-2016), por el ex embajador de México en Washington Arturo Sarukhan, el hoy consultor se refiere en Club de Prensa de NTN24 a las políticas respecto al libre comercio de ambos candidatos.

Entre otras cosas escribió Sarukhan: “El declive del sector manufacturero en EU comenzó por lo menos una década antes de la suscripción del TLCAN con México y Canadá, y a partir del acuerdo la economía estadounidense ha creado 30 millones de empleos (contra los 683 mil que se calcula se perdieron por el tratado). Pero el tema es que nunca se instrumentaron mecanismos de compensación y redes de seguridad para los que inevitablemente pierden con estos acuerdos, lo cual sigue contaminando el debate de negociaciones comerciales posteriores”

Trump y Clinton no quieren el TLC, en especial el tratado con la Alianza del Pacífico, Nafta, que ha contribuido a la economía estadounidense con 17 millones de dólares. Se prevee que con la elección de un demócrata, se pueden acabar los tratados de los Estados Unidos en varios países, como China, Japón y Honduras. Sin embargo, hay opiniones divididas entre los candidatos de las actuales elecciones del país Norteamericano.

Por un lado, están los republicanos cuya política económica ha girado en torno a los tratados comerciales, pero Donald Trump en pasadas ocasiones, ha intentado decir ‘no‘ a ese proyecto. Pero, Hilary Clinton desde antes, durante y su campaña sigue en desacuerdo con esos tratados. Mientras tanto, Barack Obama, como lo titula The Washington Post, sigue firme en los tratados de libre comercio que tiene Estados Unidos alrededor del mundo.

“Sanders, escribe Sarukhán,  arremetió contra los acuerdos comerciales y su impacto para el empleo en el sector manufacturero, haciendo que en la precampaña, Clinton –una de las principales promotoras del TPP durante su gestión como Secretaria de Estado- decidiera, en un intento por evitar que Bernie Sanders la rebasara por la izquierda, denunciar el tratado tal y como fue negociado”…

En todo caso, el discurso de la globalización sigue en debate en los Estados Unidos, cuyas exportaciones han crecido desde 2014, con unos ingresos de 1.356.389,7 millones de euros y con una representación del PIB, del 8,39% como base económica.

http://www.semana.com/mundo/multimedia/hillary-y-trump-acabarian-con-tlc/486414

035.-Persecución a Lula confirma que avanza hacia la dictadura – Emir Sader

Obsesión de intentar sacar a Lula de la vida política brasileña, configurando, una verdadera persecución política con denuncias de delitos sin prueba alguna. Esto confirma que Brasil se salió de la democracia y avanza peligrosamente hacia una dictadura, por medio de un golpe, de la acción o inacción de la Justicia y de las campañas sistemáticas de difamación llevadas a cabo por los medios.

01/08/2016.-  Es lo que Lula denuncia, al afirmar que entramos en un Estado de excepción y lo que expresa en su documento a las Naciones Unidas, siguiendo el mismo camino de Julián Assange, amparado por el mismo abogado.

El escándalo político y jurídico de acusar a Lula sin ninguna prueba, por declaraciones sin fundamento hechas por un político confeso, alegando que Lula habría intentado interrumpir investigaciones sobre corrupción; el intento de tomarlo preso sin nada que lo justificara, configuran una persecución política que supera cualquier límite de los espacios democráticos.

Cuando el Poder Judicial es cómplice de esa persecución, cuando los medios son los principales agentes que intentan culpabilizarlo en la opinión publica sin ninguna prueba, los marcos del Estado democrático de derecho han sido rebasados y sustituidos por la persecución pura y simple.

Intentar excluir de la vida política brasileña al único líder que tiene prestigio frente al pueblo es intentar imponer en última instancia un golpe en la legitimación de la política brasileña, para abrir espacio a aventureros golpistas y a los salvadores fascistas de la patria. Para ello es indispensable intentar invalidar el liderazgo político que ha rescatado la dignidad de Brasil y la autoestima de los brasileños. Es indispensable intentar medir con la misma vara a los golpistas y corruptos que asaltan al Estado brasileño y al líder popular que más ha contribuido para democratizar el país.

Si continúa existiendo un liderazgo como el de Lula en la plenitud del ejercicio de su liderazgo popular, esos aventureros no podrán continuar con la destrucción sistemática de la democracia que promueven, con la liquidación del patrimonio público, los derechos de los trabajadores, los recursos públicos que han servido para democratizar el acceso del pueblo a los derechos elementales garantizados por las políticas públicas.

Lula es la última piedra en el zapato de esos vándalos que atacan a la democracia y asaltan al Estado brasileño. Están coaligados los más corruptos políticos y los que dicen combatir a la corrupción. La existencia de un liderazgo popular incuestionable como el de Lula desmiente la tesis de que los políticos son todos malos, de que la vida política brasileña está totalmente pervertida, de que no hay esperanza de rescate de Brasil y de que debemos entregarnos, arrodillados, al Imperio que ellos tanto adulan.

La obsesión de destruir la imagen pública de Lula solo puede concretarse por actos dictatoriales de violación de los derechos del expresidente y candidato favorito a volver a ser presidente de Brasil. Si ellos confían en las encuestas que ellos mismos fabrican, dejen que Lula sea derrotado por el pueblo en una competencia democrática. No habría más grande condena a Lula que la practicada por el pueblo, democráticamente.

Ocurre que ellos saben que sus encuestas son forjadas. Pongan a Lula y cualquier otro candidato en campaña, a ver lo que ocurre.  Los otros ni siquiera van a ser capaces de organizar los comicios, no se van a exponer públicamente a los escraches de la población. Cada vez que Lula se encuentra con el pueblo, en comicios, en reuniones, por las calles, los golpistas tiemblan y se dan cuenta de que solo mediante un golpe, la persecución jurídica y política, lo pueden sacar de la cancha. Pero al hacerlo, confirman que Brasil ya vive en una dictadura.

Si les incomoda el llamado de Lula a las Naciones Unidas, den la demostración de que Brasil aún vive en una democracia, dejando que el pueblo se pronuncie libremente sobre quien quiere que dirija al país. Abandonen definitivamente la persecución a Lula, renuncien a un gobierno golpista por la forma como accedió al poder y por la perversión de poner en práctica un programa opuesto con el que el golpista fue electo.

No hay más democracia en Brasil si el más grande líder popular de la historia del país es perseguido sistemáticamente sin ninguna prueba en su contra e impedido de someterse a la decisión democrática del pueblo en las urnas. De nada sirven las protestas por las denuncias de Lula al mundo. Hasta hace poco la opinión pública internacional se dejaba llevar por lo que decían los medios golpistas brasileños. Pero cuando los medios internacionales vinieron a Brasil, se dieron cuenta de las mentiras que los medios locales propagaban y han desmoralizado a los medios brasileños en todo el mundo. Ahora han perdido toda credibilidad.  Al mismo tiempo que los medios internacionales han constatado que los corruptos están del lado de Michel Temer y de Eduardo Cunha, los golpistas, y no de Dilma y de Lula.

Ahora los medios internacionales reiteran las denuncias de Lula y la apreciación de que el criterio fundamental para juzgar si hay todavía democracia o no en Brasil es terminar de una vez por todas con las persecuciones a Lula y dejar en manos de los brasileños y no de los golpistas y corruptos, el destino de Brasil.

*Emir Sader, sociólogo y científico político brasileño, es coordinador delLaboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ).

URL de este artículo: http://www.alainet.org/es

034.-China sacude el orden financiero mundial – Ariel Noyola Rodríguez

Durante la primera cumbre anual del Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (BAII), realizada en Pekín, los chinos revelaron sus intenciones de asumir el liderazgo mundial en el financiamiento de infraestructura. Para finales de este año, es muy probable que el BAII tenga más de 100 países de miembros, con lo cual, lograría convertirse en la institución multilateral de crédito bajo el control de los países emergentes más importante de la historia. Sin embargo, todavía está pendiente que el BAII se decida a abandonar el dólar, pues solamente de esta manera la hegemonía de Estados Unidos en las finanzas internacionales será herida de muerte.

China ya tomó la delantera frente a Estados Unidos en el financiamiento global de infraestructura. Las finanzas internacionales están en vías de transformación, pese a la fuerte oposición de la cúpula de poder norteamericana. El año pasado, desde Washington, funcionarios de alto nivel intentaron sabotear el lanzamiento del Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (BAII), pero no lo consiguieron.

De hecho, aquellos que eran supuestamente los aliados incondicionales del Gobierno de Estados Unidos, como Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido, a la postre tomaron la decisión de incorporarse a la nueva institución multilateral de crédito promovida por Pekín. El presidente Barack Obama no pudo concebir que, en unos cuantos meses, el BAII haya conquistado el respaldo de más de 50 países.

Es indudable, China está precipitando el declive estadounidense en escala mundial. En abril de 2015, Larry Summers, quien fue secretario del Departamento del Tesoro durante el Gobierno de Bill Clinton, apuntó que la exitosa convocatoria del BAII representaba uno de los episodios más dramáticos para la hegemonía norteamericana: “El mes pasado puede ser recordado como el momento en que Estados Unidos perdió su papel como garante del sistema económico mundial” [1].

Pekín posterga la gran ofensiva contra el dólar

Con todo, hasta el momento China ha actuado con extrema cautela. Gracias a ello, casi todos los países del Grupo de los 7 (G-7, conformado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) han recibido con beneplácito la puesta en marcha del BAII. Sin embargo, si bien es verdad que la extraordinaria capacidad de convocatoria de Pekín socavó la influencia de Washington en el financiamiento mundial de infraestructura [2], el Banco Asiático BAII se resiste a desechar el dólar. Aunque muchos especularon [3] que los préstamos del BAII estarían denominados en yuanes, o quizás en monedas locales, hasta la fecha sus créditos han sido emitidos en la divisa estadounidense.

Por añadidura, cabe destacar que de los cuatros préstamos que fueron aprobados los primeros seis meses de este año por el BAII, por un total de 509 millones de dólares, tres de ellos están relacionados con proyectos de inversión en los que también participan las instituciones del viejo orden financiero mundial, ese que se construyó a imagen y semejanza de Estados Unidos tras la segunda posguerra. A mi juicio, los chinos quieren sacar provecho de las acciones que tienen invertidas en el Banco Mundial y el Banco Asiático de Desarrollo, así como de las excelentes relaciones que han sembrado con Europa.

Actualmente, el BAII financia un programa de mejora de vivienda en Indonesia junto con el Banco Mundial a través de un crédito de 216,5 millones de dólares; la construcción de una autovía en Pakistán, con un costo de 100 millones de dólares, se realiza en colaboración con el Banco Asiático de Desarrollo y el Departamento para el Desarrollo Internacional del Reino Unido; un préstamo de 27,5 millones de dólares, financiado junto con el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo, se utiliza para modernizar una carretera en Tayikistán; llevar energía eléctrica a las zonas rurales de Bangladesh, a través de un préstamo de 165 millones de dólares, es el único proyecto que el BAII ejecuta de forma independiente.

La vocación global del BAII Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura

Pese a todo, el nacimiento del BAII marca un punto de inflexión en la historia de las instituciones multilaterales de crédito por ser la primera (además del nuevo banco de desarrollo de los BRICS, integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) en la que las economías emergentes son las principales accionistas [4].

Las aportaciones económicas de las tres potencias orientales de los BRICS son aplastantes: la de China es de 29,78%, seguida de la India con 8,36%, y en tercer lugar Rusia con 6,53%. En contraste, los 20 socios no regionales del BAII contribuyen solamente con una cuarta parte de los 100 000 millones de dólares del capital autorizado [5].

En un primer momento, el BAII se concibió bajo la idea de proveer financiamiento a los países de la región asiática principalmente, sin embargo, todo apunta a que China planea convertirlo en una institución con vocación global capaz de aglutinar las aspiraciones de todas las economías emergentes [6]. Bajo esta perspectiva, en la ceremonia de inauguración de su primera cumbre anual, celebrada en Pekín el mes de junio pasado, el presidente del BAII, el chino Jin Liqun, anunció que en la actualidad están evaluando la incorporación de 24 países más [7].

En la región latinoamericana, Chile, Colombia, Venezuela son los candidatos; en cuanto a África, presentaron su postulación Argelia, Libia, Nigeria, Senegal y Sudán. También destaca la candidatura de Canadá, que junto con México y Estados Unidos forma parte del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN); en Europa, Chipre, Grecia e Irlanda están sumamente interesados. Si todo marcha tan bien como hasta ahora, es muy posible que para finales de este año el BAII cuente con más de 100 países miembros [8], es decir, tendría por lo menos 34 adherentes más en comparación con el Banco Asiático de Desarrollo, aunque todavía estaría lejos de alcanzar los 183 que posee el Banco Mundial.

Apostar por un mundo multipolar

El BAII tiene muchas tareas pendientes. Es que aunque la región asiática registró elevadas tasas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) durante las últimas dos décadas, no logró hacerse de un sistema de infraestructura de vanguardia. Sultan Ahmed Al Jaber, quien es el ministro de Gobierno de los Emiratos Árabes Unidos, reveló que en Asia-Pacífico casi 1 500 millones de personas carecen de servicios de saneamiento básico, 260 millones no tienen acceso a agua potable y por lo menos 500 000 no cuentan con electricidad en sus casas [9].

En conclusión, la primera cumbre anual del BAII puso de manifiesto la determinación de China para hacerse escuchar en las ‘grandes ligas’ de las finanzas internacionales. Por su compromiso con la construcción de la nueva “Ruta de la Seda” (‘Silk Road’) [10], el BAII constituye un poderoso contrapeso frente a la influencia geoeconómica de Estados Unidos y Japón en la región asiática. Sin embargo, para acelerar la construcción de un orden mundial multipolar es decisivo que los directivos del BAII se decidan finalmente a desechar el dólar y, sobre todo, que nunca abandonen la promesa de mejorar las condiciones de vida de la humanidad.

Ariel Noyola Rodríguez

Fuente
Russia Today (Rusia)

[1] «Time US leadership woke up to new economic era», Lawrence Summers, Financial Times, April 5, 2015.

[2] «The AIIB: The infrastructure of power», The Economist, July 2, 2016.

[3] «China seeks role for yuan in AIIB to extend currency’s global reach», Cary Huang, The South China Morning Post, April 14, 2015.

[4] «Beijing, el crepúsculo asiático post-Bretton Woods», por Ariel Noyola Rodríguez, Red Voltaire , 1ro de noviembre de 2014.

[5] «Asian Infrastructure Investment Bank: Articles of Agreement», Asian Infrastructure Investment Bank.

[6] «President’s Opening Statement 2016 Annual Meeting of the Board of Governors Asian Infrastructure Investment Bank», Asian Infrastructure Investment Bank, June 25, 2016.

[7] «AIIB expansion plans underscore China’s global ambitions», Tom Mitchell, Financial Times, June 26, 2016.

[8] «AIIB will have 100 countries as members by year-end: Jin Liqun», Li Xiang, China Daily, May 31, 2016.

[9] «The AIIB has been designed to benefit all», Sultan Ahmed Al Jaber,China Daily, June 25, 2016.

[10] «China’s AIIB seeks to pave new Silk Road with first projects», Tom Mitchell & Jack Farchy, Financial Times, April 19, 2016.

http://www.voltairenet.org/article192859.html

033.- Duelo de titanes: La Fed (EEUU) Vs PoBC (China) y cómo afecta a Colombia – Guillermo Valencia

7/18/2016.- ¿Están la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y el Banco Central de China (PoBC) actuando de manera coordinada para mantener la estabilidad financiera global? o ¿Están estos bancos en el punto más álgido de una guerra de monedas global?

“Cuando los elefantes luchan el prado sufre”, Proverbio Africano

La mayor incertidumbre que existe en la economía mundial son las acciones de política monetaria de los dos Bancos centrales más importantes del mundo: la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y el Banco Central de China (PoBC).

A diferencia de muchos momentos de la historia, las acciones de los bancos centrales estaban confinadas a los bordes de sus fronteras y al control de los niveles de inflación de la economía.

Hoy por hoy, las acciones de los bancos centrales más importantes del mundo tienen repercusiones internacionales. Además, la prioridad de la mayoría de estos se ha convertido en preservar la estabilidad financiera de sus economías.

Por ejemplo, si en Estados Unidos los datos de empleo continúan sorprendiendo de manera positiva, los índices de producción industrial en dólares siguen rebotando y el índice de precios del consumidor continúa al alza, la Fed se vería obligada a subir las tasas de interés.

Si la Fed sube la tasa de interés, a causa de que el yuan chino se encuentra atado al dólar, existiría una contracción en la liquidez en la economía China. Esto quiere decir, que el PoBC se vería obligado a vender reservas en dólares para mantener la paridad entre las monedas disminuyendo así la base monetaria equivalente en yuan.

Dicha dinámica terminará agotando las reservas internacionales chinas, obligando así al PoBC a devaluar su moneda. Si los precios de los productos chinos son más baratos obligaría a sus competidores internacionales a bajar los precios, lo que se vería reflejado en menores márgenes y ganancias para las grandes multinacionales exportadoras.

Un escenario de recesión global obligaría a la Fed a bajar las tasas de interés incluso a llegar a tasas negativas.

Tabla 1. Comportamiento estratégico FED & PoBC pagos de corto plazo

Fed / PoBC

Subir Tasa

No subir, o tasas negativas

No Devaluar

US (+), China (–)

US(+), China(+)

Devaluar 30%

US(–), China (–)

US (-), China (-)

La tabla 1 muestra una tabla de pagos entre las posibles estrategias que tienen la Fed y PoBC. Por ejemplo, si la Fed sube las tasas  de interés crearía una contracción en la liquidez en China, lo que a su vez desacelera aún más la economía china. Ahora, si la Fed sube la tasa de interés y China devalúa  su moneda al mismo tiempo, se crearía un escenario donde la economía entraría en una recesión global.

Si la Fed y el PoBC tienen una política coordinada, es decir, se hacen pasito, ambos mantienen el estatus quo y la liquidez en el mercado.

El problema es que el exceso de liquidez aumentaría más las distorsiones que existen en el mercado chino, en especial la creación de una burbuja en el mercado inmobiliario chino. En el caso de Estados Unidos, la burbuja se podría crear en los Bonos del Tesoro y en el mercado de acciones, como lo hemos hablado en columnas anteriores.

Figura 1. Precio índice de acciones en China comparado los con el índice de precios de la vivienda en la ciudad de Shenzhen 

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Fuente: Zerohedge

La figura 1 muestra la aceleración de los precios inmobiliarios en Shenzhen (verde) después del colapso de la burbuja de acciones (roja) en China.

Finalmente, si China devalúa su moneda con el fin de ganar un porcentaje mayor de exportaciones y las tasas de interés son negativas en EEUU, sería un escenario favorable para China y mantendría la estabilidad del mercado americano.

La mejor estrategia para China es devaluar su moneda, pero esto solo sucederá cuando el gobierno chino haya creado un sistema de seguros en los depósitos bancarios.

Además de  las reformas e instituciones necesarias para la quiebra ordenada de bancos y corporaciones antes respaldados por el gobierno para evitar un problema de riesgo de todo el sistema económico.

China tiene un nivel de deuda corporativa/PIB del orden del 180%. Si hay una devaluación del yuan muchas corporaciones financieras entrarían en quiebra.

Esto implica pánico a corto plazo, pero también indica que China logró transformarse en una economía de consumo interno y que las reformas de primer ministro Xi Jinping han sido exitosas.

¿Cómo la pelea monetaria de gigantes afecta a Colombia?

Como dice el proverbio africano con el que empezamos este artículo, cuando los elefantes pelean (FED & PoBC) el césped (las economías exportadoras de materia primas) sufren. El modelo económico de Colombia se ha fundamentado en la globalización y en la exportación de materias primas tales como el petróleo, carbón, oro  y  commodities agrarios.

Ahora, la piedra angular de este modelo económico ya no es válida. El mundo está viviendo una fuerza antiglobalización y estamos entrando a la era de bajos precios de las materias primas.

¡Es una obligación para Colombia cambiar de modelo económico!

 Figura 2. Pirámide demográfica de Colombia

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  Fuente: Index Mundi

En un mundo donde la globalización no va ser la fuerza más importante el crecimiento endógeno es supremamente importante y ahí la demografía es un factor clave.

Colombia tiene una gran ventaja en cuanto a la distribución demográfica. Somos  un país donde la mayoría de población está entre los 15 y 40 años, muy contrario a la figura demográfica de países como Japón, Francia, Alemania donde la mayoría de población está entre los 40-70 años. Gente joven significa una economía más vibrante, un mayor mercado de consumo y probablemente más emprendedores y crecimiento económico.

Sin embargo, tenemos grandes debilidades  que nos han mantenido en el letargo y el subdesarrollo económico. Entre los retos económicos que tenemos como sociedad están:

  • Bajar de verdad los niveles de corrupción
  • Fortalecer el sistema judicial y seguridad
  • Convertir la tecnología empresarial en una política de estado
  • Promover el desarrollo de una población bilingüe
  • Potencializar el uso de internet para la formación técnica y científica que permita la movilidad de clases sociales.
  • Crear un infraestructura ferroviaria
  • Modernizar el campo
  • Disminuir los costos de transacción en el sistema financiero
  • Mejorar la penetración del crédito a las pymes.
  • Incentivar la competencia y el desarrollo del sistema financiero

En una lista grande que no solo implica el compromiso del gobierno, la empresa privada, las universidades, sino de todo colombiano que ¡quiera hacer patria!

http://www.dinero.com/opinion/columnistas/articulo/duelo-de-titanes-la-fed-vs-pobc-y-como-afecta-a-colombia-por-guillermo-valencia/225807

032.- ¿Será Deutsche Bank un nuevo Lehman Brothers que colapsará el mundo? – Julio Fernández

7 Julio 2016  La realidad económica está cada vez más agitada en los tiempos que corren. El cambio económico chino y el impacto que ha tenido en las economías emergentes (como es el caso de Brasil), la guerra de divisas que estamos presenciando a nivel mundial, la ralentizada subida de tipos de interés por parte de la Reserva Federal Americana o la caída estrepitosa del precio del crudo. Ahora se suma las elecciones favorables al Brexit, con toda la incertidumbre que está provocando a nivel económico y social las dudas de activar el famoso artículo 50 del Tratado de Lisboa, el cual permite dos años para el proceso de salida y marcar todas las relaciones económicas y de emigración con la Unión Europea. Bien, ahora nos enfrentamos a la más que posible quiebra de uno de los bancos más grandes del mundo, el Deutsche Bank.

En el artículo analizaremos todos los aspectos a considerar sobre la posible caída de dicha institución bancaria, así como su similitud a uno de los episodio más sórdidos de la historia económica moderna, la caída de Lehman Brothers el 15 de Septiembre de 2008. Si algo hemos aprendido de la historia económica reciente, y del caso de Lehman Brothers en concreto, es que las corporaciones ¨Too big to fail¨ (demasiado grandes para fallar), también quiebran con todo lo que ello implica a nivel mundial desde un punto de vista económico y social.

Deutsche Bank ha suspendido las pruebas de stress aplicadas por laFED, y el Fondo Monetario Internacional ha señalado al banco como el que mayor riesgo tiene, en producir un nuevo tsunami financiero a nivel mundial.

Deutsche Bank vs. Lehman Brothers

Algo que nos va a ayudar de forma bastante práctica, para entender lo que está pasando con Deutsche Bank, y saber a lo que nos enfrentamos, es entender que pasó con Lehman Brothers hace años, la historia aunque no es exacta, se parece bastante.

El banco de inversión Lehman Brothers que disfrutó del crecimiento que provocó la segunda burbuja financiera en la época de Alan Greenspan al frente de la FED, y digo la segunda, porque ya se había provocado otra, la burbuja punto.com. Esta segunda burbuja impactó al sector inmobiliario. El 18 de Junio del 2002, el Presidente de los E.E.U.U, George W. Bush pronunció su famoso discurso en el que promulgaba que la adquisición de una vivienda en propiedad, conformaba parte del sueño americano. De ahí que la FED tomara cartas en el asunto, y favoreciese la medida reduciendo los tipos de interés del 6% al 1%, para abaratar el crédito y se desató la locura.

La compra de inmuebles en bloque no se hizo esperar, y los bancos con un afán desmesurado de lucro, daban créditos hipotecarios hasta aquellos que no podían devolverlo. Los famosos NINJA (No Incomes, No Jobs, No Assets), es decir gente que no tenían trabajo, ni ingresos, ni ningún tipo de activo. Obviamente, todas estas hipotecas de elevadísimo riesgo eran a su vez revendidas por bancos comerciales a bancos de inversión, los cuales generaban los famosos paquetes hipotecarios, donde combinaban hipotecas con altos niveles de liquidez, y por tanto poco riesgo, con estas de elevadísimo riesgo. Dichos activos eran conocidos como CDO´s (Collateral Debt Obligation) los cuales eran emitidos y vendidos a otros bancos de forma global.

Dos semanas antes de la quiebra de Lehman Brothers, todas las empresas de rating americanas, S&P, Fitch o Moodys daban la calificación más alta de liquidez y solvencia a Lehman Brothers (AAA+).

Cierto es, que el caso actual de Deutsche Bank, las causas no se deben a ninguna burbuja inmobiliaria a día de hoy, pero si a un entorno macroeconómico inestable pocas veces visto con anterioridad. Es preciso comparar datos para ver la situación económico-financiera de Deutsche Bank con Lehman Brothers cuando quebró:

  • La caída en picado de la capitalización bursátil de Lehman Brothers antes de la quiebra. Las acciones de Deutsch Bank están practicamente en caída libre,como las de Lehman Brothers en su momento, las cuales están en torno a los 13.91 euros/acción, lo que implica una caída del 45% en este último año. Aunque más vértigo da ver la evolución del precio de la acción desde el 2008, cuya caída es superior al 90%. La capitalización bursátil del banco está entorno a 20 mil millones de dólares, muy por debajo de su valor en los libros contables, en torno es 67 mil millones, lo que implica un descuento en torno al 70%.
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  • La evolución de las acciones de Deutsche Bank, las cuales parecen abocadas a caer hasta 0, como ya lo hicieran en su momento las acciones de Lehman Brothers. Las reacciones no se han hecho esperar, George Soros, a través de sus Hedge Funds a empezado a vender en corto acciones del banco, ¨invirtiendo a la contra¨ya que la tendencia bajista parece ser irremediable.Vender a corto, implica que una compañía de Hedge Funds toma prestadas unas acciones por parte de un accionista de Deutsche Bank durante un tiempo limitado. En el momento que las adquiere las vende por que estima que van a caer, y después cuando las acciones realmente caen y vence el periodo para su devolución, las vuelve a comprar por un precio mucho más bajo, generando una plusvalía o ganancia, de la cual se deduce la consiguiente comisión a pagar por dicho préstamo de acciones al inversor primero, en el momento de la devolución¨. Esta es una de las muchas formas de ¨invertir a la contra¨.

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  • Apalancamiento. Otro signo de similitud entre Lehman Brothers y Deutsche Bank, es el volumen de apalancamiento (Gearing o Leverage, en inglés). Las cifras no pasan desapercibidas. Momentos antes del colapso de Lehman Brothers, su balance de situación arrojaba un volumen de activos de 639 mil millones, y un pasivo de 619 mil millones de dólares respectivamente, lo que implicaba una proporción de apalancamiento de 31:1. Es decir, por cada dólar de capital propio, había 31 dólares de endeudamiento. Las cifras arrojadas por los estados financierosde Deutsche Bank en Diciembre del 2015, muestran un volumen de activos de 1.60 billones de euros (sí, billones) y un pasivo de 1.56 billones de euros, lo que implica un ratio de apalancamiento todavía mayor, en torno al 40:1. Es decir, por cada euro de capital propio, hay 40 euros de deuda, lo que implica un endeudamiento desorbitado. Tampoco han ayudado las LTRO (Long Term Refinancing Operations), o lo que coloquialmente se conoce como ¨la barra libre del Banco Central Europeo¨. Esto es, que el Banco Central Europeo emite dinero gratuito a la banca comercial privada. Es decir, deuda a un tipo de interés del 0% a los bancos para capitalizarse, lo cual no deja de ser un incremento del pasivo bancario en sus balances, aunque en principio no generen gastos financieros.

Otras magnitudes a considerar en el colapso de Deutsche Bank

En el apartado anterior veíamos aspectos comunes entre Deutsche Bank y Lehman Brothers antes de su quiebra. Bien, aparte de esos aspectos comunes, hay otros aspectos a considerar, al margen de la comparativa con Lehman Brothers, en el derrumbe del gigante alemán.

  • La política monetaria del Banco Central en un entorno de tipos de interés nulos, no ayuda a los bancos a sacar márgenes de ganancia en los intereses netos. Esto es, la diferencia entre los ingresos por intereses y los gastos por intereses se reducen cada mes más. Como se puede apreciar en sus cuentas anuales para el 2015 La pérdida obtenida por el Deutsche Bank en 2015 está en torno a 6.7 mil millones(después de impuestos), y que es por la reducción de los márgenes netos de interés, al incremento de los gastos no financieros, es decir al pago de gastos por comisiones a acreedores debido a una tendencia generalizada por parte del sector bancario a compensar sus exiguos ingresos por intereses, con ingresos por comisiones. Esto hace que los ingresos/gastos por comisiones tengan un peso específico mucho más alto en las cuentas anuales de los bancos. Por último, el batacazo dado por la depreciación de su Goodwill, o Fondo de Comercio con una caída de 5.7 mil millones de euros, que son todos los activos intangibles de la corporación, tales como marca comercial, cartera de clientes, prestigio en el mercado, etc..
  • La alta exposición al mercado de derivados. Actualmente Deutsche Bank tiene un volumen de 75 billones de dólares en derivados,lo que implica 5 veces el PIB de la Unión Europea y 20 veces el PIB alemán. También representa el 13% de mercado total de derivados en el mundo que se cifra en torno a 550 billones de dólares. En principio, esa no es la cifra a considerar en caso de rescate, ya que muchos activos se compensan con otros pasivos. Dichos derivados dependen de activos subyacentes, lo cuales pueden a su vez ser tóxicos y equiparables a las hipotecas subprime de Lehman Brothers.

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  • Otro impacto a considerar es el ¨Brexit¨. El 19% de sus ingresos vienen del UK. Toda la incertidumbre generada en torno al nuevo escenario mundial con el Reino Unido fuera de la Union Europea está impactando negativamente en todo el sector bancario mundial, y concretamente en el banco alemán, el cual puede ver depreciado su facturación total en un 19%, si rompe toda su relación comercial con los británicos.
  • Riesgo sistémico. Este fenómeno hace referencia al riesgo que se produce si una corporación de esta envergadura quiebra y al impacto sobre el volumen insolvencias que generan en otras grandes corporaciones y bancos de inversión. De modo que, estos acreedores generan otras insolvencias sobre otros acreedores, y así sucesivamentegenerando un efecto dominó de colapso financiero mundial, como ya ocurrió con Lehman Brothers. Esto es debido en parte, al sistema bancario de Reserva fraccionaria o coeficiente de caja, por el cual el Banco Central marca el volumen de depósitos mínimos que deben ser mantenidos en un banco comercial, invirtiendo el resto en un segundo banco comercial. El segundo banco hace la misma operación, mantiene el porcentaje de dinero mínimo que exige el Banco Central, y que ha recibido del banco comercial primero e invierte el resto en un tercero, y así sucesivamente, generando lo que se llama el efecto multiplicador de dinero o multiplicador monetario. Ese es el mecanismo por el cual la banca comercial privada genera la mayor parte del dinero que hay en circulación en la economía, y no el Banco Central como mucha gente cree. El impacto global del riesgo sistémico que puede producir la quiebra de Deutsche Bank sobre el tejido bancario mundial, es amplio.

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El último dato a considerar son los CDS (Credit Default Swaps). Son seguros emitidos en los mercados financieros, y que aseguran la posible falta de liquidez e insolvencia sobre un activo concreto. La particularidad de estos seguros, es que puedes comprar el seguro, sin adquirir el activo que dicho seguro cubre. Por tanto, si una empresa concreta quiebra, y usted tiene el seguro sobre los activos de la empresa sin haber adquirido dichos activos, usted cobra igual por la contingencia producida. Es muy fácil ¨invertir a la contra¨ en estas situaciones. Los CDS de Deutsche Bank han aumentado su valor de mercado de los 100$ a los 250$, lo que supone que el mercado estima un incremento de la posibilidad de insolvencia por parte de Deutsche Bank en torno al 150%.

El colapso que viene

Todo parece indicar que estamos a punto de sufrir otro colapso financiero global, esta vez debido a Deutsche Bank. Las cifras ofrecidas invitan al análisis de sus posibles consecuencias. ¿Preocupación?, sí, mucha. No debemos olvidar, que el volumen de activos de Lehman Brothers representaba sólo el 3% por ciento del PIB de E.E.U.U, y aún así quebró. O como el impacto que generó en el resto del sector bancario mundial, que implicó rescates a la banca, rescates a otros países de Europa, políticas de austeridad…. y mas políticas de austeridad.

Este caso es peor ya que el volumen de activos sobre el PIB de Alemania o sobre el de la UE tiene un peso especifico muchísimo más alto. ¿Cómo vamos a rescatar al gigante, si todos los demás somos infinitamente enanos?, ¿cómo se puede salir de una situación así?, ¿tiene el sistema capitalista realmente futuro?.

http://www.elblogsalmon.com//mercados-financieros/sera-deutsche-bank-un-nuevo-lehman-brothers-que-colapsara-el-mundo?utm_source=recommended&utm_medium

031.- Farc: ¿Enigma en el fracaso de Maduro?  – Bernardo García*

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La entrevista de García Márquez al presidente Hugo Chávez en el vuelo de La Habana a Caracas, en el avión de la Fuerza Aérea Venezolana, en febrero de 1999, a menos de quince días de su posesión como presidente constitucional de Venezuela por elección popular, remata con un párrafo enigmático:

A la llegada, “Mientras se alejaba entre sus escoltas de militares condecorados y amigos de la primera hora, me estremeció la inspiración de que había viajado y conversado a gusto con dos hombres opuestos. Uno a quien la suerte empedernida le ofrecía la oportunidad de salvar a su país. Y el otro, un ilusionista, que podía pasar a la historia como un déspota más”.

Hoy ya se conocen los fenómenos venezolanos: bajón en la producción nacional, inflación galopante, alta tasa de endeudamiento, desfallecimiento de la capacidad importadora, estrechez por la caída de los precios del petróleo y embrollo en la pluralidad cambiaria. La mayoría de los economistas se lo atribuyen a gestión desacertada, la secta neoliberal, a la falta de libertad de los mercados y la izquierda al sabotaje del empresariado capitalista y de los Estados Unidos.

Nada más equivocado. Maduro no ha fracasado sino que ha llevado a término y con absoluta lealtad el modelo de Pedro Vuscovic, adoptado por Hugo Chávez, y muy famoso en 1970, desde cuando Salvador Allende lo acogiera como Plan Chileno, de transición al socialismo. Fidel Castro conoció, estudió y ratificó el modelo, durante su memorable estadía en Chile, y sólo puso en duda el tránsito pacífico al socialismo. El brutal golpe de Pinochet, dejaron al modelo Vúscovic en penumbra y el olvido, aunque no los cacerolazos por el desabastecimiento, ni las cifras record de inflación que marcaron el 300% en 1973 y luego se elevó hasta el 600%.

Por el contrario, pensaban otros, el modelo soviético era perfecto, acabado y viento en popa, aunque las medidas propuestas por Liberman sobre la gestión empresarial, eran objeto de polémicas. Entre otros, el Che Guevara las calificaba de retorno al capitalismo, y de haberse llevado a cabo, sólo habrían logrado inaugurar una nueva fase de planificación indicativa. Al mismo tiempo, Corea del Sur con el auspicio norteamericano, puso en marcha sus planes quinquenales, con nacionalización de la banca, la creación de grandes consorcios financieros, recio proteccionismo puntual y temporal, y un régimen dictatorial, todo de un corte soviético perfeccionado. Salvo el alto endeudamiento externo, pero con énfasis exportador para sufragarlo confortablemente.

Por lo demás, nada nuevo que proponer, ni añadir, puesto que Cuba heroica y revolucionaria ofrecía la adaptación del modelo soviético a América Latina, se decía. Salvo esguinces del maoísmo de privilegiar al campesinado y de alianza con el empresariado nacional, no atado a empresas imperialistas, era la meta indiscutida de la izquierda revolucionaria. El modelo estaba dado y solo restaba la toma del poder.

La originalidad chilena consistía en mantener la democracia liberal, nacionalizar tan solo el cobre “salario de los chilenos” con otras “empresas claves” y entrar en una fuerte fase de distribución de ingresos, reforma agraria y mantener un cierto empuje inflacionario también distribuido mediante el control de precios de la canasta obrera. Es decir, constituir a la demanda en el motor del desarrollo económico. No se olvide que Chile era y es, de lejos, el primer productor y exportador del mundo de cobre y en menor escala de otros metales. Similar a Venezuela con su enorme riqueza petrolera. Los dos países nacidos con estrella y renta al canto.

En breve, ese plan de la Unidad Popular chilena de transición al socialismo, liderada por el presidente Salvador Allende y en economía, por su ministro de hacienda Pedro Vuscovic, contemplaba:

1.-Estatización de algunas áreas “claves de” la economía.                                                                                             (Además de actitud oficial muy permisiva de la toma de fábricas promovida por el Movimiento de Izquierda Revolucionaria o MIR chileno y sus “cordones industriales”, se generalizaron las nacionalizaciones). Efecto desorganizativo del sector industrial.

2.- Nacionalización de la Gran Minería del Cobre. Acierto por consenso nacional, que remató luego el dictador Pinochet, aunque con puerta abierta a las concesiones extranjeras).

3.- Aceleración de la Reforma Agraria.                                                                                                                             (Y actitud también muy permisiva del gobierno de la toma de tierras y haciendas promovida por el MIR que provocaron un gran revés a la producción agropecuaria).

4.- Aumento de los salarios de todos los trabajadores, (ajustados con subsidios de la emisión monetaria simple, que provocaría una inflación controlada). Al final resultó descontrolada.

5.- Congelación de los precios de la canasta obrera para que la inflación no devorara la conquista de salarios más elevados.

6.- Modificación de la constitución y creación de una cámara de representantes única.

Versión castro-chavista     

Muchos creen que la Revolución Bolivariana en Venezuela, es de la inspiración del sociólogo alemán Heinz Dieterich, residente en México y quien bautizara un socialismo alternativo al soviético ya fallecido, de “Socialismo del siglo XXI[1]” Pero no es así. Él mismo lo ha negado ante “la torpeza” de los dirigentes venezolanos: “Si Maduro y Cabello quieren salvar el proceso tienen una solución inmediata: llamen a Rafael Correa, único Presidente latinoamericano que tiene una comprensión científica de la economía de mercado”[2]. Quizá exagere porque Evo Morales también lo ha hecho muy bien.

 En realidad el modelo Vuskovic, ahora en Venezuela, es hijo natural y radicalizado de la versión estructuralista  socialdemócrata. En la larga polémica entre el estructuralismo latinoamericano versus el monetarismo neoliberal, se origina en el dogma neoliberal de que el Estado sólo debe intervenir para controlar monetario de la inflación y el equilibrio del gasto público. Y la inflación se produce por excesos de demanda de expansión monetaria y fiscal. Si se logran esos dos equilibrios macroeconómicos, afirmaban y afirman todavía los neoliberales, el mercado garantiza el crecimiento económico.

Para evitar el diálogo de sordos, los estructuralistas replicaron aludiendo sólo a la inflación:  la inflación en América Latina es resultado de la debilidad estructural de la economía, que se manifiesta en la rigidez del sector agrícola y en la vulnerabilidad de los sectores externo y fiscal. La causa sería entonces, la precaria oferta que requiere reformas estructurales, promovidas y financiadas por el Estado. No el estricto control monetario, como panacea.

En el curso de esta polémica apareció una versión estructuralista más radical, en la que se minimiza el efecto de la expansión monetaria y fiscal empeñada en las reformas, y se le otorga a la expansión de la demanda, el calificativo de “motor del desarrollo económico” [3]. Aunque se presume que este privilegio otorgado a la demanda efectiva procede de Keynes, al aplicarla a las reformas estructurales en países apenas emergentes, esta versión resulta del todo espuria.

En efecto, Keynes sí privilegia la función de demanda que se desdobla en consumo y ahorro, con el fín de conservar el equilibrio de la economía. De allí los modelos imperantes que S/L en función de la tasa de interés que regulan los bancos centrales. Otra cosa es Keynes cuando se refería a países desarrollados que sucumben a las crisis económicas y que dan lugar al desempleo y a una ingente capacidad instalada productiva ociosa. La forma de relanzar esas economías, opina Keynes, se debe hacer apoyando la economía empresarial (oferta) mediante inversiones públicas financiadas con déficit fiscal y si es necesario mediante una mayor expansión monetaria y una rebaja significativa de la tasa de interés para alentar la demanda efectiva. No con austeridad fiscal y monetaria, como predican los monetaristas, que ahondan y prolongan las crisis.

Pero si se trata de economías en crisis permanente de subdesarrollo, empujar la demanda por la vía de la expansión monetaria y el déficit fiscal, sólo puede crear enormes presiones inflacionarias, mitigadas quizá por el incremento de las importaciones, no solo suntuarias, sino además de textiles populares y alimentos. Entonces, si no es hiperinflación mitigada por las importaciones, es endeudamiento externo para financiar los excesos de demanda. O las dos cosas a la vez, como ya sucedía en Chile antes del golpe y ahora sucede en Venezuela.  Porque en subdesarrollo no existe una enorme capacidad instalada ociosa que responda a inusitados incrementos de la demanda, como en las crisis de los países desarrollados.

Técnicamente, la elasticidad ingreso y precio de la oferta es muy inelástica en el corto plazo, en los países en desarrollo.

El problema, en suma, es que si bien ambos sitúan la polémica en la coyuntura del corto plazo, los estructuralistas radicales terminan situándolo en el territorio del desarrollo económico de largo plazo y los monetaristas entregando el largo plazo del desarrollo a la eficiencia de los mercados, en especial al sector financiero “liberado”, y a los progresos en la educación y la tecnología. La mayoría de los economistas radicales no acaban de entender esta increíble paradoja.

Ninguno de los dos usa el aporte conceptual del Nobel de economía John Hicks, quien distinguiría entre “crecimiento inducido” por la expansión de la demanda y “crecimiento autónomo” provocado por nuevas oportunidades de inversión. Distinción que por fuerza  lógica separa los ciclos de coyuntura de corto plazo, de la tendencia estructural de la industrialización. Dos macroeconomías distintas: la monetaria y la financiera, porque la financiera está atada a las “oportunidades de inversión”, cuya sementera primera para el desarrollo es la sustitución de importaciones, tan chocante para la secta neoliberal.

Macroeconomía de la Nueva Izquierda

Quizá fueron los coreanos del sur quienes mejor optaron por esa solución, aceptando la necesidad de los equilibrios monetario y fiscal de corto plazo como un telón de fondo y trazando enérgicas políticas  industriales y de exportación de largo plazo. Tema problemático para conciliar esos dos propósitos.

¿Despegue milagroso? Alice Amsden, en su libro sobre Corea, reveló con detalle las piezas y tuercas del milagro. El presidente Luis Ignacio  da Silva[4], Lula, también sorprendió al iniciar su primer mandato, cuando ratificó al gerente y el equipo directivo del Banco Central, quienes eran confesos neoliberales. Más aún, el Plan de Desarrollo a la usanza neoliberal siguió siendo una guía del gasto del presupuesto nacional, con énfasis social y lucha contra la pobreza extrema.  Pero a través del tradicional Banco Nacional del Desarrollo Económico y Social (BNDES) y del Banco para Fomento de las Exportaciones (Cacex), se empezó a tramitar la Política industrial, Tecnológica y de Comercio exterior (PITCE). Así se ponen en marcha las “inversiones autónomas” desarrollistas.

Esta maniobra teórico-práctica, deslinda las políticas de corto y de largo plazo. Pero yendo más allá, el presidente Lula conformó tres Comisiones de alto nivel y con función de asesoría en la toma de grandes decisiones, compuesta por gobierno, sectores privados y sociales[5]. Esta función corporativa no elimina por completo el formidable papel que desempeñan los grupos de cabildeo (lobbies) en las democracias liberales, pero elevan el nivel de participación democrática en las grandes decisiones de política económica y compensan el poder omnímodo que han alcanzado los tecnopolíticos neoliberales dependientes de las instrucciones del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, conforme al Consenso de Washington y ausentes en las palancas del desarrollo.

Tampoco puede eliminar los efecto de la cadena internacional de crisis recesionista, originada en 2008 con la masiva emisión de bonos tóxicos en Wall Street y que por supuesto afectó a Europa y luego a China…y por ende a Brasil y otros exportadores boyantes de productos primarios de exportación. Menos aún puede controlar el curso de los precios del petróleo, ni la desgraciada caída en la corrupción masiva a través de Petrobras. El torpe impichement en curso contra la presidente, también es caso aparte.

En los países emergentes del BRICS, se anotan modelos menos dogmáticos y proclives a la configuración de una economía mixta, sin que ello los haga inmunes a los grandes ciclos críticos que se han puesto en marcha en Estados Unidos y Europa Unida. Modelos de desarrollo económico mucho más consistentes. Por el contrario, las quijotadas populistas y neoliberales caen sin remedio en recurrentes crisis económicas y sociales insalvables. Caso de Venezuela.

Miembro fundador de la Academia Colombiana de Ciencias E


[1] WWW.Rebelión.com 26.10.2010  Dice Dieterich: “Tres grandes modelos económicos dominan la economía global: el Consenso neoliberal de Washington, el Consenso desarrollista-socialista de Beijing y el Consenso desarrollista de Mumbai. En el Congreso internacional, “Nuevos paradigmas en la economía y ciencias sociales del Siglo XXI”, en la Ciudad de México (Oct.,27-29), se discutirán esas tres estrategias dominantes, pero el centro teórico del Congreso será la cuarta vía de desarrollo para la humanidad: el Consenso de Berlín-Caracas, cuya nomenclatura va de la economía cibernética de Kantorovich hasta la economía de equivalencias de Arno Peters”[1] “El modelo de Estado socialista del socialismo del siglo XXI es un socialismo revolucionario que bebe directamente de la filosofía y la economía marxista, y que se sustenta en cuatro ejes: 1.- el desarrollismo democrático regional, 2.- la economía de equivalencias, 3.- la democracia participativa y protagónica y 4.- las organizaciones de base”.

Rebelion.org 22.10.2013  Heinz Dieterich: “Cómo salvar la economía venezolana y el Bolivarismo”

[3]  Ver en Julio Silva Colmenares: “Nuevo modo de desarrollo – Una utopía posible”, Ediciones Aurora – Universidad Autónoma de Colombia, Bogotá, 2013, pgs. 126 y ss. y Eduardo Sarmiento: “Economía y globalización”, Ed. Grupo Editorial Norma, Bogotá, 2008 pgs.315 y ss.

Ver Brasilio Sallum Jr.:“La especificidad del gobierno de Lula (hegemonía liberal, desarrollismo y populismo)” en Revista Nueva Sociedad, N.217 sept.-Oct. 2008

[5] El CDES Consejo Económico y Social para el Desarrollo está compuesto por 41 miembros empresariales (50%), de los cuales 22 provienen de la industria, 7 de la banca y finanzas, 2 del comercio, 5 de servicios, 5 del  sector agropecuario. Los trabajadores tienen 13 miembros (15.8%). Las organizaciones sociales tienen 11 miembros y las organizaciones académicas, religiosas y culturales tienen 6 miembros (7,3%). El gobierno tiene 11 miembros (13,4%).

030.- Sanders, Corbyn e Iglesias – Daniel García-Peña

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20 jun 2016.- Bernie Sanders, Jeremy Corbyn y Pablo Iglesias son tres dirigentes muy distintos entre sí, de diferentes países y con condiciones políticas disímiles. Pero los tres, cada uno a su manera, le están dando importantes lecciones a las izquierdas.

Mucho se escribe (con razón) acerca de la derechización de las derechas. Tanto Trump en USA como la campaña del Brexit en el Reino Unido se alimentan de la xenofobia y el racismo. Pero mientras la extrema derecha desplaza a la centro-derecha, vale la pena mirar también qué está pasando del centro hacia la izquierda.

El Partido Demócrata en USA, el Partido Laborista en el Reino Unido y el PSOE en España, con sus especificidades, tienen raíces socialdemócratas.

En los años treinta, Franklín Roosevelt refundó el Partido Demócrata con el New Deal, estableciendo los cimientos del estado del bienestar. En los cuarenta, el Partido Laborista, bajo Clement Attlee, nacionalizó las industrias y estableció el NHS, el servicio nacional de salud. Y el PSOE nació luchando contra el franquismo y se consolidó como pilar de la transición hacia la democracia.

Pero con el trascurrir del tiempo, cada uno se fue deslizando hacia el centro. En los noventa, Bill Clinton llevó al Partido Demócrata al poder, dejando intacto el neoliberalismo reaganiano. Tony Blair haría algo similar, re direccionando al Partido Laborista hacia la “tercera vía”. Y el PSOE, entre Felipe González y Zapatero, se convirtió en el partido del establecimiento. En los tres casos, se posicionó la idea de que ser “demasiado de izquierda” quitaba votos.

Por eso, Sanders, Corbyn e Iglesias son claves.

Sanders, el auto-proclamado socialista de Vermont, demostró que un discurso marcadamente progresista –cambio climático, salud universal, contra Wall Street- puede movilizar mucha gente hacia las urnas, obligando a Hillary Clinton a asumir posiciones más de izquierda. Su movimiento, mayoritariamente de jóvenes, será fundamental para derrotar a Trump en noviembre e incidir en el futuro del Partido Demócrata.

Cuando Corbyn -pacifista, activista de los derechos humanos y vegetarianos- fue elegido jefe del Partido Laborista, el propio Blair advirtió que su “extremo-izquierdismo” lo llevaría al abismo. Pero en corto tiempo, Corbyn ha ganado un amplio respeto por la firmeza de sus posiciones, convirtiéndose, ante la profunda división de los tories de Cameron y el asesinato de Jo Cox, en la voz más sensata en contra del Brexit.

Sin duda, el más interesante es Iglesias. Viene de afuera de la política tradicional (academia, medios de comunicación, indignados), con mayor proyección (tiene 37 años, Sanders 74 y Corbyn 67). La alianza que forjó entre Podemos e Izquierda Unida desplazará, según todos los sondeos, al PSOE como segunda fuerza, con opción real de conformar un gobierno.

Las elecciones de esta semana en el Reino Unido y España, y las de Estados Unidos en noviembre, tendrán profundos efectos sobre cada uno de esos países, pero también sobre las izquierdas, que en América Latina estamos tan de capa caída.

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029.- Ni Bernie Sanders en USA, ni Keiko Fujimori en Perú pasarán al olvido

Relatoría de prensa

Irrisoria pretensión parecía al principio que un socialista pudiera hacer mella en las primarias demócratas. Pero su discurso primero calificado de socialista-comunista, se transformó en socialista-liberal y al final fue aceptado como él mismo lo definiera: como socialdemócrata del Norte, es decir con el modelo de los países escandinavos de Europa del Norte. En el desarrollo de la campaña su discurso explicó el espectro del Estado de Bienestar, el control y contribución fiscal de los poderosos –y también recientes macroestafadores del Wall Street y los límites del libre comercio. Su lógica discursiva se sopló entre la juventud como un viento fresco y logró un puntaje nunca pronosticado por los medios. Hillary Clinton también tendrá que refrescar su discurso, como lo apreció Obama, porque por vez primera la racha imparable del neoliberalismo encuentra contendores en las muchedumbres juveniles aleccionados por un viejo  y desconocido líder socialdemócrata.

En el Perú, por el contrario, Keiko Fujimori arrastra un gran peso histórico: el de su padre y la suya propia como política infatigable.

Si bien, fue derrotada por otro medio Perú diverso, pero aglutinado en su contra, ahora aparece replanteando un populismo de derecha. Su neoliberalismo militante conserva el sello impuesto por su padre y compartido por su victorioso rival, pero reconoce que el camino emprendido parece exitoso, pero marcado por un franco crecimiento de la desigualdad. Cargada aún por los desmanes de su padre Alberto Fujimori que paga en la cárcel, su poder parlamentario obliga a que el régimen neoliberal acepte las vías reformistas que propone en sus “bloques programáticos”.

¿Por qué Bernie Sanders ha llegado tan lejos en las primarias demócratas? MOHORTE 18 Enero 2016

No sólo el Partido Republicano se enfrenta a la posibilidad de que un carismático outsider envejecido ponga contra las cuerdas al establishment orgánico. En el Partido Demócrata, tras meses de campañas y debates y a las puertas del caucus de Iowa, la situación, si bien distinta, encuentra paralelismos con la de Donald Trump. El candidato en cuestión se llama Bernie Sanders, se define como socialista en un país donde la palabra sigue siendo tabú, blande un discurso político radical (aunque progresista), quiere tomar el partido desde fuera, y tiene ciertas opciones de hacerlo.

¿Quién es Bernie Sanders? A tenor del debate demócrata televisado anoche, un señor enfadado que argumenta con grandes aspavientos y retórica encendida. Su personaje político es algo más complejo, y es tan interesante o más como el de Donald Trump, aunque ni remotamente tan polémico o extravagante. Sanders, a día de hoy, es el gran rival de Hillary Clinton para ganar la nominación del Partido Demócrata. Un senador y ex-congresista independiente de Vermont que, contra todo pronóstico y sin apoyos orgánicos, está plantando cara a la máxima favorita para la presidencia.

¿Cómo? Vayamos por partes.

¿De dónde sale Bernie Sanders?

La carrera política de Sanders se remonta a la década de los setenta, cuando trató de acceder tanto al Congreso como al gobierno de Vermont, un pequeño estado de Nueva Inglaterra, de forma independiente. Fracasó en su intento, pero se hizo con la alcaldía de la ciudad más poblada del estado a principios de la década siguiente. Cumplido su ciclo como alcalde, Sanders se lanzó, de nuevo, a la carrera del Congreso. En 1991, compitiendo como candidato independiente, Sanders fue elegido como único representante de Vermont en la cámara baja estadounidense.

Duró hasta 2007, encadenando numerosas victorias consecutivas. Entonces, se presentó al Senado, y ganó con una abrumadora mayoría del voto popular. De nuevo, Sanders, un hombre autodenominado sin rubor como socialdemócrata, lograba imponerse al Partido Demócrata en uno de los estados más progresistas del país. Pese a unirse a las filas demócratas en la cámara alta, Sanders siempre mantuvo líneas ideológicas a la izquierda del partido, a la izquierda incluso del excepcional progresismo tradicional de Nueva Inglaterra.

Es parte de su éxito, y sólo se puede explicar en Vermont, el único estado capaz de elegir de forma reiterada a un político cuyas propuestas y aspiraciones ideológicas no desentonan con la socialdemocracia europea. Con una población de apenas 600.000 habitantes, Vermont fue el primer estado en aprobar las uniones civiles para parejas LGBT, se ha situado al frente de la apuesta por las energías renovables, y ha votado de forma repetida a candidatos demócratas durante las últimas elecciones presidenciales. Todo ello pese a ser uno de los lugares más rurales y blancos de todo el país, parámetros que suelen predecir buenos resultados para el Partido Republicano.

Sanders y Vermont son casos aparte dentro del panorama político estadounidense.

¿Cuáles son sus posibilidades reales?

Limitadas. Pese a que la prensa norteamericana y europea observan no sin entusiasmo la posibilidad de que Sanders se imponga a Hillary Clinton en Iowa, algo que reeditaría el sorprendente éxito de Barack Obama en 2008 (y que supuso su primer paso firme hacia la presidencia que actualmente ostenta), Sanders aún tendría demasiado terreno por delante como para minar la carrera hacia la nominación de Clinton.

Por varios motivos, resumidos por Roger Senserrich en este post de Politikon. El primero: Sanders es un candidato muy progresista. Demasiado progresista para el resto del país. Las encuestas en Iowa aún son imprecisas, y aunque sí es probable que gane en New Hampshire, estado vecino de Vermont, sus números en estados republicanos y muy conservadores como Carolina del Sur son poco alentadores. Allí, una candidata familiar, con experiencia de gobierno, liberal pero de ideas menos radicales que Sanders es mucho más competitiva.

Pese a todo, hay partido, algo que podría resultar un tanto sorprendente a estas alturas de las primarias demócratas. Hillary Clinton era y es la candidata delestablishment demócrata: ha logrado más apoyos públicos que nadie (Sanders, por su parte, no tiene peso orgánico), cuenta con una excelente financiación y su proyección mediática, asociada tanto a su etapa como Secretaria de Estado durante la era Obama como a su papel como primera dama durante la presidencia de su marido, Bill Clinton, es muy superior. A estas alturas, nadie esperaba que Sanders aún siguiera vivo.

En cierto sentido, eso ya es un éxito. Ha logrado mover a Clinton hacia la izquierda. Y puede seguir soñando con la nominación. La última encuesta publicada por la CBS y el New York Times a nivel nacional continúa colocando a Clinton al frente, pero la tendencia de los últimos tres meses es evidente: Sanders está ganando terreno. En cualquier caso, lo hace sobre votantes independientes, menos convencidos que los de Clinton y menos diversos (ante todo, hombres jóvenes liberales).

¿Cuáles son sus ideas tan, tan poco comunes?

Es lógico preguntarse, llegados a este punto, por qué es tan excepcional el fenómeno Sanders. El mejor modo de comprenderlo es acudiendo a sus ideas.

Bernie Sanders sólo es un radical en el contexto político de Estados Unidos. Una de sus ideas más llamativas es la de extender Medicare a toda la población, llevando la histórica reforma de Barack Obama más allá de lo que cualquier votante republicano estaría dispuesto a admitir. Sanders aspira a edificar un modelo de sanidad semejante al de los países europeos, universal, pero su método de financiación está siendo puesto en duda incluso por medios progresistas norteamericanos.

Esto último está íntimamente relacionado con, quizá, su principal arma retórica: el fin del poder del dinero en la vida política, económica y social de Estados Unidos. Sanders es acusado con frecuencia de ser un populista de izquierdas, emparentado, a nivel de discurso, con Donald Trump. En efecto, Sanders aspira a subir de forma notable los impuestos a las rentas más altas, insiste en limitar las donaciones privadas de las grandes fortunas a las campañas electorales (en la línea de Lessig) y considera que Wall Street requiere de mayores controles.

Sanders habla de los problemas reales de la gente frente a unas élites que han dejado de escuchar. ¿Suena familiar?

QUIERE SUBIR LOS IMPUESTOS A LOS RICOS, QUE LA SANIDAD SEA UNIVERSAL, AUMENTAR EL SALARIO MÍNIMO, MÁS ENERGÍA VERDE, MENOS GASTO EN DEFENSA, MÁS GASTO EN INFRAESTRUCTURAS Y, QUIZÁ, LEGALIZAR LA MARIHUANA

Su beligerancia para con la clase dirigente, la influencia del dinero en el Congreso y el extraordinario poder del sector financiero enlaza bien con los votantes jóvenes, simpatizantes de Occupy Wall Street y algo desencantados con el sistema tradicional de partidos. Pero más allá del populismo y de su aspecto deold angry man, Sanders es un político cuyas líneas de pensamiento maestras abogan por reducir de forma drástica la desigualdad, subir el salario mínimo, no subir los impuestos a las clases medias y bajas y expandir la cobertura socialaumentando la presión fiscal a los ricos.

No dice ninguna locura.

Además, Sanders quiere reducir el gasto en Defensa y aumentarlo en infraestructuras, apuesta de forma abierta y sin ambages por las energías renovables (quiere aprobar impuestos específicos a las emisiones de carbono), yno descarta legalizar la marihuana. Bernie Sanders quiere que Estados Unidos sea Dinamarca. Es un posicionamiento político a la contra del candidato tradicional, una agenda izquierdista donde está logrando imponer su discurso a candidatos más conservadores como Clinton.

¿Dónde tiene sus puntos débiles?

Sanders tiene numerosos problemas electorales, como es lógico. El principal es el mismo que el de Trump: tiene muy complicado atraer ideológicamente al votante demócrata tradicional. Sanders, de verbo directo y franco, alejado del estereotipo de hombre de partido, es atractivo entre todos aquellos desencantados con el sistema, además de entre la masa de demócratas que observan con buenos ojos sus posicionamientos progresistas. Pero no entre aquellos que se sienten más alineados con las propuestas menos radicales de Hillary Clinton o de los políticos demócratas más conservadores.

En cualquier caso, su principal problema es Hillary Clinton. Es buena candidata, gana debates y es lo suficientemente liberal como para competir con Sanders en su propio terreno. Clinton es la favorita entre las minorías étnicas y entre las mujeres, dos sectores demográficos claves tanto de cara a las primarias como de cara a las elecciones presidenciales. Apoya los derechos LGBT, quiere una reforma efectiva de la justicia, y adopta una postura muy abierta en inmigración, allí donde Sanders es más conservador.

El senador de Vermont tiene otras dos fallas discursivas. La primera es su histórica vaguedad para con la política de control de armas. Pese a apoyarla, se muestra ambiguo para con su aplicación en su propio estado, Vermont, cuyas leyes regulatorias son de las más laxas del país. La segunda es la política exterior, donde el discurso de Clinton es mucho más consistente (y está avalado por su experiencia).

Ante todo, el problema de Sanders es su teórica incapacidad para arañar votos del votante mediano y moderado. Su irrupción se explica por el clima político actual de Estados Unidos, ahora que la desigualdad es el principal foco de debate económico y político del país, además de por la erosión de las tradicionales élites representativas de ambos partidos que, en el otro lado del tablero, ya permitió la irrupción del Tea Party y está favoreciendo ahora el crecimiento de Donald Trump. Son ruidosos, auténticos, rompen el molde canónico del candidato perfecto y tienen más en común de lo que parece. Es su virtud, pero también su hándicap.

http://magnet.xataka.com/en-diez-minutos/quien-es-bernie-sanders-y-por-que-ha-llegado-tan-lejos-en-las-primarias-democratas

VIDA Y PROGRAMAS DE KEIKO FUJIMORI

En agosto de 1994, tras el divorcio de sus padres, Keiko se convirtió en primera dama de la Nación, a los 19 años de edad. Se desempeñó en dicho cargo desde abril de1994 a noviembre de 2000. Volvió a los Estados Unidos para completar sus estudios de maestría en administración de empresas (MBA) en Columbia University. Allí, conoció a Mark Villanella, con quien se casó y regresó a vivir al Perú en 2005. Actualmente tiene dos hijas; Kyara Sofía, nacida en el 2007, y Kaori Marcela nacida en el 2009 .

Como Primera Dama de la Nación, Keiko asumió la presidencia de la Fundación por los Niños del Perú y creó la Fundación Peruana Cardioinfantil encargada de operar a niños con cardiopatías congénitas.

Vida política

El inicio de su vida política fue en 1994, cuando ocupó el cargo de Primera Dama del Perú, la más joven en la historia de América. Durante ese periodo participó en diversas cumbres internacionales como la Conferencia de Esposas de Jefes de Estados y de Gobierno de las Américas en Polonia, Canadá y Chile y a la Cumbre Regional para la Infancia en Colombia.]

Tras la renuncia de su padre como presidente de la República, se iniciaron varias comisiones investigadoras en el Congreso de la República, frente a ello Keiko permaneció en el país colaborando con las autoridades nacionales en las investigaciones sobre un enriquecimiento ilícito. Sin embargo, ninguna comisión investigadora encontró responsabilidad penal o política suya.

Luego, Keiko asumió el liderazgo del grupo fujimorista y en abril del 2006, es elegida congresista de la República por el departamento de Lima, obteniendo la mayor votación congresal con 602 869 votos.

Como congresista y líder de la bancada fujimorista, Keiko ha defendido las reformas ejecutadas en los años noventa por su padre, así como la defensa política del mismo, luego de que su padre viajara a Chile y se iniciara su proceso de extradición.

Desde el Congreso de la República, Keiko Fujimori impulsó la restricción de beneficios penitenciarios para quienes cometan delitos graves y restricciones severas para los criminales reincidentes y habituales. También presentó un proyecto de ley para ampliar la pena de muerte en casos de violación a menores de edad seguida de muerte y para el robo agravado seguido de muerte.5 Como parte de la lucha contra la delincuencia organizada, logró aprobar la reducción de beneficios para quienes se acogen a la llamada “confesión sincera” de delitos.

En agosto de 2008 el Proyecto de Ley Nº 02203/2007-CR obtuvo el octavo lugar en el ranking general de los 100 proyectos de ley evaluados por Reflexión Democrática, presentados durante el mencionado periodo, y el cuarto lugar en el ranking de los mejores proyectos de ley presentados durante la Segunda Legislatura 2007-2008.

Keiko Fujimori lidera Fuerza Popular, consolidado como la segunda fuerza política del Perú, con 37 congresistas elegidos en las elecciones del 2011.

Elecciones generales de 2011

Figura polarizadora, su mensaje para las elecciones de 2011, tildado de populista de derechas, se centró en la evocación de las realizaciones macroeconómicas y antiterroristas de los años noventa, y en las promesas de mano dura con la delincuencia y de reducción de la pobreza, según sintetizaba su eslogan de “seguridad y oportunidades”. Siempre fuerte en las encuestas, Keiko consiguió pasar a la segunda vuelta a remolque del nacionalista de izquierdas Ollanta Humala, con quien compartía electorado base, el de las clases humildes.

Su discurso ambivalente convenció solo a medias y el balotaje de junio fue ganado de manera ajustada por Humala.

En 2013 Keiko Fujimori vio desestimada por Humala una petición de “indulto humanitario” para su padre y en 2015 confirmó su segunda candidatura presidencial en 2016 por cuenta de Fuerza Popular, enésima denominación orgánica de un fujimorismo pródigo en recomposiciones y capaz de retener una importante cuota de poder en el Congreso. Una “transformación”, insiste el programa electoral de Fuerza Popular, que “trajo el crecimiento y la paz social”, logros, empero, en parte malogrados por la “acción deficiente del Estado” y el “desarrollo desigual de los diferentes sectores de la sociedad”.

Debate electoral 2016

    El siguiente paso fue, el 10 de enero de 2016, inscribir su candidatura ante el Jurado Electoral Especial de Lima Centro 1, trámite técnico al que Fujimori envolvió de propaganda proselitista porque lo aprovechó para presentar su Plan Perú, concebido para dar respuesta a las “demandas sociales” de los ciudadanos. El Plan de Gobierno de Fuerza Popular para el quinquenio 2016-2021 constaba de seis “bloques” o “pilares” de sabor reformista y partía de un diagnóstico pertinazmente positivo del período de Gobierno 1990-2000, década en la que, sobre todo a partir de la Constitución de 1993 “y las reformas hechas a su amparo”, el Perú había vivido una “transformación” que hizo posibles la “bonanza económica” y la “paz social” experimentadas después. El crecimiento había tenido “impactos positivos en la población”, como atestiguaban las cifras de la reducción de la pobreza.

Pero, por desgracia, “la acción deficiente del Estado” había producido en estos años, en alusión implícita a los quinquenios de Toledo, García y Humala, “un desarrollo claramente desigual en los diferentes sectores de la sociedad peruana” con escenarios persistentes de “pobreza multi-dimensional”, por lo que, seguía aseverando el documento, no podía sostenerse que el modelo, actualmente, fuera “un éxito”. Perú adolecía de un grave déficit de instituciones “eficientes”, “inclusivas” y “abiertas”. Curiosamente, el capítulo introductorio Nuestra visión del Perú, donde se hacía balance de los últimos 25 años de historia y se comparaban los períodos principiados por las constituciones de 1979 y 1993 poniendo el acento elogioso en el segundo, constaba en el Plan de Gobierno depositado en el JNE, pero no en la versión abreviada publicada en la web de la candidata; parte de sus valoraciones se mencionaban en el bloque cuarto del Plan.

El primer bloque programático, sobre Derechos fundamentales y dignidad de las personas, invocaba la “protección efectiva de los Derechos Humanos”, la aplicación cabal del Plan Integral de Reparaciones, la “erradicación de la impunidad” y, en un sentido más amplio, “el cumplimiento del rol del Estado en la defensa de los derechos relacionados con el acceso a la justicia, a un medio ambiente sano y sostenible, a una vida digna, a la igualdad y a la no discriminación”. Se citaban actuaciones concretas para evitar conflictos sociales, prevenir el feminicidio, avanzar hacia la igualdad de género, proteger a la infancia e integrar a las personas con minusvalías. Para asegurar el éxito de todos estos objetivos, resultaba imprescindible una profunda reforma del sistema de justicia, capacitándolo para atender debidamente las necesidades de las justicias “constitucional” y “social”. Fujimori mencionó además su intención de poner en marcha una Procuraduría General de la República orientada a combatir la corrupción, así como de reforzar la capacidad fiscalizadora de la Contraloría General de la República sobre las instituciones y organismos del Estado.

El segundo bloque, Oportunidades y acceso a los servicios, desarrollaba las propuestas estructurales para ampliar la cobertura y la calidad de los sistemas y programas públicos de salud, educación y desarrollo social, permitiendo una mayor participación del sector privado en los mismos. En el bloque sobre Gobernabilidad y Seguridad ciudadana, los fujimoristas se comprometían a “prevenir y atacar” la corrupción, que era “generalizada” e iba “en aumento”, a gestionar el gasto público con eficiencia y a fortalecer los mecanismos de transparencia, y prometían también “recuperar un país seguro donde vivamos con paz y sin miedo”. Con ese fin, como una más en una batería de medidas para mejorar la respuesta del Estado frente a los delitos comunes y el crimen organizado, sugerían una implicación limitada de las Fuerzas Armadas en las tareas de seguridad dando apoyo a las fuerzas policiales. Fuera del programa, Fujimori precisó que a la Marina de Guerra se le podía asignar la protección del Puerto del Callao y a unidades del Ejército la vigilancia de los exteriores de las penitenciarías del Estado.

Los bloques cuarto, sobre Economía, competitividad y empleo, y quinto, sobre Desarrollo regional e infraestructura, daban cuenta de las ideas de Fuerza Popular para “impulsar el crecimiento económico con inclusión” y lanzar un “boom de inversiones en infraestructuras productivas y sociales” (a saber, redes viales, telecomunicaciones, electrificación, agua, saneamiento, vivienda) echando mano de parte de los recursos del Fondo de Estabilización Fiscal, operación que no expondría al país a “ningún riesgo financiero” porque “el ratio deuda/PBI esta en límites muy razonables”. Asimismo, se darían grandes facilidades fiscales y crediticias a las pymes y se mejorarían las condiciones laborales. El sexto y último bloque quedaba reservado a la explotación industrial de los recursos naturales, el turismo y la protección del medio ambiente.

Por otro lado, el proceso de alejamiento de Fujimori de su ascendiente paterno se acentuó al descartar la candidata la concesión de un indulto presidencial para el famoso reo si ella llegaba la jefatura del Estado, tanto más porque “durante el Gobierno de mi padre se cometieron delitos, y en su caso, como presidente de la República, cometió el grave error político de permitir que esto ocurriera”. Ello no era óbice para seguir trabajando desde el plano familiar con los abogados y conseguir la anulación de las condenas en los tribunales, alegando la no imparcialidad de los juicios realizados, donde no se habrían presentado evidencias de la responsabilidad del ex presidente en los hechos de los que se le acusó. Es decir, se trataba de ganar la exoneración para Fujimori por fallos procesales, no porque fuera un perseguido inocente. Además, la postulante de Fuerza Popular estaba totalmente de acuerdo con que el Estado pagara reparaciones económicas a las mujeres víctimas de las esterilizaciones en los años noventa.

Otros puntos comentados en actos de campaña y en declaraciones a los medios fueron su posición favorable a la implantación de la pena de muerte para los violadores de niños menores de siete años y a las uniones civiles de parejas del mismo sexo, pero sin derecho a la adopción. Además, manifestó que los macroproyectos Conga y Tía María para la expansión de las minerías el cobre y el oro no eran viables.

El Plan Perú reservaba un espacio minúsculo para las cuestiones de política exterior, despachadas con un párrafo en el documento. El fujimorismo se limitaba a expresar su respaldo pleno a los procesos de integración política y económica del Perú en diferentes bloques regionales e internacionales en las dos últimas décadas, incluidos todos los tratados de libre comercio bilaterales y multilaterales. Un Gobierno de Fuerza Popular profundizaría estos procesos, en especial las participaciones en la Alianza del Pacífico y la APEC. En añadidura, se emplearía a fondo para aplicar la Carta Democrática de la OEA y obtener a membresía en la OCDE, el club de los países desarrollados.

http://www.cidob.org/biografias_lideres_politicos/america_del_sur/peru/keiko_fujimori_higuchi

Un comentario en “30.17.- LOS VÍNCULOS ENTRE MADURO Y ODEBRECHT QUE ACELERARON LA HUIDA DE LA FISCAL REBELDE DE VENEZUELA – Jacobo García Sally Palomino”

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